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Res. 00199-2015 Tribunal de Casación Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda · Tribunal de Casación Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda · 24/11/2015

MOPT's jurisdiction over outdoor advertising on national roads vs. Escazú's Regulatory PlanCompetencia del MOPT sobre publicidad exterior en red vial nacional vs. Plan Regulador de Escazú

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OutcomeResultado

Partially grantedParcialmente con lugar

The claim is partially granted, interpreting that the challenged articles of the Escazú Regulatory Plan are valid only regarding the cantonal road network, with MOPT having exclusive jurisdiction over national roads. The counterclaim and damages claim are dismissed.Se declara parcialmente con lugar la demanda, interpretando que los artículos impugnados del Plan Regulador de Escazú son válidos solo en cuanto a la red vial cantonal, correspondiendo al MOPT la competencia exclusiva en la vía nacional. Se rechaza la reconvención y la pretensión indemnizatoria.

SummaryResumen

The ruling addresses a jurisdictional conflict between the Ministry of Public Works and Transport (MOPT) and the Municipality of Escazú regarding outdoor advertising. The plaintiffs, outdoor advertising companies, challenged articles 29, 31, 32(j), and 33 of Escazú's Regulatory Plan, which generically regulated outdoor advertising throughout the canton, including areas facing national roads. They argued that the MOPT's powers under Executive Decree 29253-MOPT were invaded and that the principle of inter-institutional coordination was violated. The municipality counterclaimed, seeking to declare the decree illegal for infringing municipal autonomy. Relying on constitutional precedents (decisions 2003-2127 and 14-2014-VI), the Court determined that regulation of outdoor advertising on land adjacent to the national road network is exclusively within MOPT's jurisdiction, as it transcends local interests. It partially granted the claim, interpreting the challenged articles as valid only insofar as they apply to the cantonal road network, and dismissed both the counterclaim and the claim for damages.La sentencia aborda un conflicto de competencias entre el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y la Municipalidad de Escazú en materia de publicidad exterior. Los demandantes, empresas de publicidad exterior, impugnaron parcialmente los artículos 29, 31, 32 inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, que regulaban genéricamente la publicidad exterior en todo el cantón, incluyendo terrenos frente a rutas nacionales. Alegaron invasión de competencias del MOPT conforme al Decreto Ejecutivo 29253-MOPT y violación del principio de coordinación interinstitucional. La Municipalidad contrademandó al Estado solicitando la declaratoria de ilegalidad de ese decreto por afectar la autonomía municipal. El Tribunal, apoyándose en jurisprudencia constitucional (votos 2003-2127 y 14-2014-VI), determinó que la regulación sobre publicidad exterior en terrenos adyacentes a la red vial nacional corresponde exclusivamente al MOPT, por tratarse de un interés que trasciende lo local. Declaró parcialmente con lugar la demanda, interpretando que los artículos impugnados son válidos siempre que se entiendan aplicables solo a la red vial cantonal, y rechazó la reconvención y la pretensión indemnizatoria.

Key excerptExtracto clave

Rights of way bordering roads and highways that form part of the national road network do not possess the “local” character indicated by Article 169 of the Political Constitution. With regard to the regulation of advertising —in general—, on “public or private lands” as indicated by Article 1 of the challenged Decree, and in light of the definition established in Article 2 of the Regulation, it should be understood that the M.O.P.T.’s authority falls upon those lands facing highways or roads that form part of the national road network only. This Court considers that this does not form part of the “local services and interests” over which the Municipality has competence. In accordance with the foregoing, this Court considers that Decree No. 29253-MOPT does not violate the principle of municipal autonomy, and therefore the action is unfounded and must be dismissed on the merits. That Articles 29, 31, 32(j) and 33 of the Escazú Regulatory Plan are valid with regard to the regulation of outdoor advertising, provided they are interpreted and applied to mean that when it comes to the installation, construction, reconstruction, display and placement of advertisements, signs, billboards, etc., on land adjacent to or facing national routes, the authority to grant the respective permit or license corresponds to the Ministry of Public Works and Transport (MOPT), and not to the Municipality, and that the Local Corporation’s competence in this matter pertains to public roads that form part of the cantonal road network.Los derechos de vía que colindan con carreteras y caminos que forman parte de la red vial nacional, no participan del carácter “local” que indica el artículo 169 de la Constitución Política. En cuanto a la regulación de la publicidad –en general-, en “terrenos públicos o privados” según indica el artículo 1° del Decreto impugnado, y a la luz de la definición establecida en el artículo 2° del Reglamento, deberá entenderse que la potestad del M.O.P.T. recae sobre aquellos terrenos que enfrentan carreteras o caminos que forman parte de la red vial nacional solamente. El Tribunal estima que ello no forma parte de los “servicios e intereses locales” sobre los cuales tiene competencia la Municipalidad. De conformidad con lo expuesto, este Tribunal considera que el Decreto N° 29253-MOPT no viola el principio de autonomía municipal, por lo que la acción resulta improcedente y debe ser rechazada por el fondo. Que los artículos 29, 31, 32, inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, son válidos en lo relativo a la regulación de publicidad exterior, siempre que se interpreten y apliquen en el sentido que tratándose de la instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colación de anuncios, rótulos, vallas, etc., en terrenos adyacentes o frente a rutas nacionales, la competencia para otorgar el permiso o licencia respectiva, corresponde al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), y no a la Municipalidad de Nombre14994 y que la competencia de la Corporación Local en esta materia, lo es respecto de las vías públicas que formen parte de la red vial cantonal.

Pull quotesCitas destacadas

  • "Los derechos de vía que colindan con carreteras y caminos que forman parte de la red vial nacional, no participan del carácter “local” que indica el artículo 169 de la Constitución Política."

    "Rights of way bordering roads and highways that form part of the national road network do not possess the “local” character indicated by Article 169 of the Political Constitution."

    Considerando IX, citando voto 2003-2127 de la Sala Constitucional

  • "Los derechos de vía que colindan con carreteras y caminos que forman parte de la red vial nacional, no participan del carácter “local” que indica el artículo 169 de la Constitución Política."

    Considerando IX, citando voto 2003-2127 de la Sala Constitucional

  • "Debe entenderse que la potestad del M.O.P.T. recae sobre aquellos terrenos que enfrentan carreteras o caminos que forman parte de la red vial nacional solamente."

    "It should be understood that the M.O.P.T.’s authority falls upon those lands facing highways or roads that form part of the national road network only."

    Considerando IX, citando voto 2003-2127

  • "Debe entenderse que la potestad del M.O.P.T. recae sobre aquellos terrenos que enfrentan carreteras o caminos que forman parte de la red vial nacional solamente."

    Considerando IX, citando voto 2003-2127

  • "Las normas municipales aludidas pueden coexistir con las normas del Decreto Ejecutivo #29253-MOPT, en tanto se interpreten y apliquen en el sentido que lo dispuesto en éste es una salvedad al Plan Regulador, en la materia referida al ámbito de aplicación de la publicidad exterior en derechos de vía de la red vial nacional."

    "The aforementioned municipal norms can coexist with the norms of Executive Decree #29253-MOPT, as long as they are interpreted and applied in the sense that its provisions constitute an exception to the Regulatory Plan regarding the scope of application of outdoor advertising on rights of way of the national road network."

    Considerando XII

  • "Las normas municipales aludidas pueden coexistir con las normas del Decreto Ejecutivo #29253-MOPT, en tanto se interpreten y apliquen en el sentido que lo dispuesto en éste es una salvedad al Plan Regulador, en la materia referida al ámbito de aplicación de la publicidad exterior en derechos de vía de la red vial nacional."

    Considerando XII

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Sections

Procedural marks

Case File 12-006718-1027-CA Judgment No.

Case File CED108370 Judgment No. 199-2015-VI 2 of 39 CASE FILE: 12-006718-1027-CA.

PROCEEDING INVOLVING PURE QUESTIONS OF LAW (PROCESO DE PURO DERECHO) PLAINTIFFS: Asociación Cámara de Publicidad Exterior, Colite Costa Rica S.A., Industrial Panorama S.A., Interamericana Medios de Comunicación S.A., Kavial S.A., PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., Publicarteles S.A., Vallas y Gigantografías Costa Rica S.A.

DEFENDANT-COUNTERCLAIMANT: Municipalidad de Nombre14994 COUNTERCLAIM DEFENDANT: State.

Number 0199-2015-VI ADMINISTRATIVE AND TAX CIVIL COURT, SECOND JUDICIAL CIRCUIT OF SAN JOSÉ, ANNEX A. At sixteen hundred hours on the twenty-fourth of November, two thousand fifteen.- Proceeding involving pure questions of law brought by Asociación Cámara de Publicidad Exterior (CAPEX), legal entity identification number CED108371; Vallas y Gigantografías de Costa Rica S.A., legal entity identification number CED78829; PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., legal entity identification number CED79701; Publicarteles S.A., legal entity identification number CED84007; Industria Panorama S.A., legal entity identification number CED108372; Interamericana Medios de Comunicación S.A., legal entity identification number CED80901; and Kavial S.A., legal entity identification number CED108373, all represented by their special judicial attorneys-in-fact (apoderados especiales judiciales), Nombre167571, identity card number CED668, and Nombre12651, identity card number CED108374, against Municipalidad de Escazú, represented by its Mayor, Mr. Nombre11452, identity card number CED10871. The latter entity filed a counterclaim against the State, represented in this proceeding by State Attorney Paula Azofeifa Chavarría, identity card number CED363.

BACKGROUND

  1. 1On 12 de diciembre del 2012, the plaintiff companies and association filed the complaint that gave rise to this judicial proceeding, seeking, in essence, the following relief in the judgment, with their claims having been expanded at the preliminary hearing: “1- A declaration that Articles 29, 31, 32 subsection j), and 33 of the Plan Regulador de Escazú (Chapter IV—INSTALLATION OF OUTDOOR ADVERTISING) are inconsistent with the legal system, in relation to Decreto Ejecutivo 29253-MOPT, ‘Reglamento de los Derechos de Vía y Publicidad Exterior,’ and the laws on which it is based. 2- The partial annulment of Articles 29, 31, 32 subsection j), and 33 of the Plan Regulador de Nombre14994 insofar as they regulate all outdoor advertising within rights-of-way (derechos de vía) and on public or private land facing national highways or routes. The phrase ‘ALL’ shall be annulled in Articles 29 and 31. 3- In view of the partial amendment of Articles 29 and 31 of the Plan Regulador de Escazú, Article 33 shall be understood as referring only to obtaining outdoor-advertising permits (licencias de publicidad exterior) for properties facing cantonal roads. 4- A declaration that the Ministerio de Obras Públicas y Transportes has sole and exclusive jurisdiction over outdoor advertising involving rights-of-way and adjacent public or private land facing national highways. 5- A declaration that Articles 29, 31, and 33 of the Plan Regulador de Escazú (Chapter IV—INSTALLATION OF OUTDOOR ADVERTISING) may be enforced solely and exclusively to regulate outdoor advertising on land facing cantonal roads classified as such in the canton’s regulatory plan (plan regulador). 6- An order requiring Municipalidad de Nombre14994 to pay the procedural costs and attorneys’ fees (costas procesales y personales) of this proceeding. 7.An order requiring Municipalidad de Nombre14994 to pay damages caused by the closure of advertising spaces authorized by MOPT, to be assessed during enforcement of the judgment (ejecución de sentencia).” (Pages 67-98 of the main case file)
  2. 2By a pleading filed on 04 de febrero del 2013, the petitioning entities requested an emergency interim precautionary measure without hearing the opposing party (medida cautelar provisionalísima inaudita altera parte), ordering the defendant local entity to proceed with the immediate removal of the closure seals placed on the billboards and publitapias located on properties registered under numbers Placa33956, , , , , or, alternatively, authorizing the immediate removal of those seals. They likewise requested an order requiring the Municipalidad to suspend immediately, and refrain from carrying out, any type of act, conduct, or physical action against their interests, billboards, or publitapias until the merits of the proceeding were decided. (Pages 101-119 of the main case file)
  3. 3After the legally required notice of the precautionary measure was served, counsel for the defendant local entity opposed it on the terms appearing at pages 205-210 of the main case file. On 19 de febrero del 2013, the presiding judge held an oral hearing to address the requested precautionary measure and, by Resolution No. 337-2013-T at 10 hours 52 minutes, denied the request. (Pages 229-230 of the judicial case file)
  4. 4The petitioners appealed the referenced decision concerning the precautionary measure (pages 236-245 of the main case file). That appeal was denied by Resolution No. 255-2013 at 09 hours 10 minutes on 30 de abril del 2013, issued by the Tribunal de Apelaciones de lo Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda. (Pages 260-262 of the main case file)
  5. 5After service of the required notice, the municipal entity opposed the complaint on the terms appearing at pages 266-280 of the judicial case file. In the same filing, it likewise brought a counterclaim (reconvención) against the State, seeking a judgment declaring Articles 2, 4, 5, 7 subsection c), 10, and 11 of Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT unlawful. (Pages 281-294 of the main case file)
  6. 6After the legally required notice of the counterclaim was served, counsel for the plaintiffs filed an answer opposing it. Counsel asserted the defenses of unremedied defects (defectos no subsanados), improper joinder of necessary parties (indebida integración del litisconsorcio), and failure to state a legally cognizable claim (demanda improponible). On the merits, counsel asserted the defense of lack of standing to be sued (falta de legitimación pasiva). (Pages 325-342 of the judicial case file) The State, in turn, opposed the counterclaim on the terms set forth in the pleading appearing at pages 364-388 of the main case file. It asserted the defense of lack of legal entitlement (falta de derecho).
  7. 7The preliminary hearing established under Article 90 of the Código Procesal Contencioso Administrativo began on 10 de noviembre del 2014 in the absence of the plaintiff party and was suspended to grant that party 3 business days to clarify its claims. (Pages 437-438 of the main case file) However, by order issued at 15 hours on 10 de noviembre del 2014, after defects were noted in the service of the order setting that hearing, the hearing was annulled. (Pages 439-441 of the main case file)
  8. 8The preliminary hearing was held again on 30 de julio del 2015, with all parties in attendance. At that hearing, with respect to the counterclaim, the presiding judge declined to rule on the preliminary defenses (defensas previas) raised by the plaintiff entities because they were not parties to the counterclaim. As there was no evidence to be presented, this matter was declared to involve pure questions of law, whereupon the parties delivered their closing arguments. The case file was forwarded to this Section for issuance of the judgment on 26 de octubre del 2015, as shown by the transfer stamp appearing at page 479 of the main case file.
  9. 9No procedural defects requiring correction have occurred in the proceedings before this Court.

Drafted by Judge Garita Navarro, with Judges Fernández Brenes and Reyes Castillo voting in favor;

CONSIDERING.

I. PROVEN FACTS (HECHOS PROBADOS)

The following are relevant to the resolution of this matter:

  • 1)In 2003, the Alcalde Municipal de Escazú filed an action of unconstitutionality (acción de inconstitucionalidad) against Decreto Ejecutivo número 29253-MOPT, entitled Reglamento de los Derechos de Vía y Publicidad Exterior. (Uncontested fact)
  • 2)Said action of unconstitutionality was processed under expediente No. 01-010761-0007-CO. (Uncontested fact)
  • 3)By resolution número 2003-02127, issued at 13 horas 37 minutos on 14 de marzo del 2003, the Sala Constitucional ordered the dismissal of the action of unconstitutionality referred to in the preceding sections and stated the following grounds for that decision: “V.- Conclusion. The rights-of-way (derechos de vía) bordering highways and roads that form part of the national road network do not possess the ‘local’ character indicated in Article 169 of the Constitución Política. With respect to the regulation of advertising—in general—on ‘public or private land,’ as indicated in Article 1 of the challenged Decree, and in light of the definition set forth in Article 2 of the Reglamento, the authority of the M.O.P.T. must be understood to apply solely to land fronting highways or roads that form part of the national road network. The Court considers that this does not form part of the ‘local services and interests’ over which the Municipality has jurisdiction. In accordance with the foregoing, this Court finds that Decreto N° 29253-MOPT does not violate the principle of municipal autonomy; therefore, the action is unfounded and must be dismissed on the merits. Magistrado Nombre300 dissents and orders that the action proceed....” (Uncontested fact; review of the SCIJ electronic consultation system conducted on 17 de noviembre del 2015, at 13.54 horas)
  • 4)The Regulatory Plan (Plan Regulador) of the Cantón de Escazú was published in the Diario Oficial La Gaceta No. 54 of 17 de marzo del 2005.
  • 5)The aforementioned Plan Regulador del Cantón de Nombre14994 was amended as published in La Gaceta No. 90 of 11 de mayo del 2006. (Uncontested fact)
  • 6)National highways exist in the following zones designated in the Plan Regulador del Cantón de Escazú: i) low-density residential zone, Article 11.2.5, subsection f); ii) medium-density residential zone, Article 11.3.5, subsection f); iii) medium-high-density residential zone, Article 11.4, nonconforming uses (usos no conformes), subsection e); iv) high-density residential zone, Article 11.5.5, Nonconforming Uses, subsection f); v) linear commercial zone, Article 12.2.6, subsection b); vi) Guachipelín central commercial zone, specifically Article 12.3.4, subsection b); vii) Multiplaza specific commercial zone, specifically Article 12.3.5.6, subsection a); viii) Centro de San Rafael specific commercial zone, which refers to Article 12.2, which in turn identifies billboards as a nonconforming use in Article 12.2.6, subsection b); ix) Centro de Guachipelín specific commercial zone, Article 12.3.4, nonconforming uses, subsection b); x) Trejos Montealegre specific commercial zone, Article 12.3.7, nonconforming uses, subsection b). (Uncontested fact)
  • 7)Article 30, “Glossary of Terms,” of the Plan Regulador de Nombre14994 establishes and recognizes the jurisdiction of the Ministerio de Obras Públicas y Transportes over national roads. Likewise, Article 19 of the Plan Regulador de la Municipalidad de Escazú defines and recognizes the respective jurisdictions of MOPT and the Municipalidad. (Uncontested fact)
  • 8)Provision 29 of the Plan Regulador de la Municipalidad de Nombre14994 establishes: “Article 29. Objectives and legal bases. The purpose of this chapter is to regulate and control all matters relating to outdoor advertising (publicidad exterior) and signs in the Cantón de Escazú, in order to achieve a balance among urban and architectural works, advertising messages, and the surrounding landscape as a means of communication, information, and identification. This regulation is issued pursuant to Article 4, subsection a, in relation to Article 13, subsection d, of the Código Municipal; Chapters VII and VIII and Articles 29, 78, and 79 of the Ley de Construcciones; Article IV.15, subsections 1.3 and 4, of the Reglamento de Construcciones; Articles 15 and 70 of the Ley de Planificación Urbana; Article 71 of the Ley Orgánica del Ambiente; and Article 14 of Ley No. 6890.” In turn, provision 31 states, insofar as relevant: “Article 31. Application. The outdoor display of advertisements, signs, lettering, notices, advertising banners, or billboards (hereinafter, ‘signs’) is governed by this chapter, which applies throughout the Cantón de Escazú. It includes not only public roads but also front-yard setback areas (áreas de antejardín) and any space where a sign is located that can be seen from a public road. The display of official traffic signs approved by MOPT and the Municipalidad, as well as signs that cannot be seen from a public road, is excluded from the application of this regulation.” (Review of the text of the aforementioned Plan)
  • 9)Article 32, subsection j), of the Plan Regulador in question establishes: “Article 32. Prohibitions. The display of signs is prohibited in the following cases: (...) j) On billboards that do not comply with the setback (retiro) from adjoining neighboring properties, which must be at least equal to the total height of the billboard. k) On advertising-wall structures used to enclose lots, except those used to enclose them during the construction process, for which the corresponding approved construction permit (permiso constructivo) must be submitted. They may be built along the property line (línea de propiedad) and installed solely and exclusively when the construction phase of the project approved by the Municipalidad begins, and they must be removed when the work is completed. They shall be permitted only for projects with a construction area of 500 m2 or more, and only sidewalk-level panels with a total height of no more than 3 metros shall be permitted. If the wall panels are illuminated, the floodlights may be placed only within the property line, and the interested party must make the necessary adjustments.” (Review of the text of the aforementioned Plan)
  • 10)Provision 33 of the aforementioned Plan Regulador establishes that, subject to the exceptions set forth in provision 36 of that urban-planning instrument, authorization must be requested from the Municipalidad to install or affix any sign. (Review of the text of the Plan Regulador)
  • 11)Despite obtaining an outdoor-advertising permit issued by the Ministerio de Obras Públicas y Transportes, when an application is made for the building permit (licencia de construcción) required to erect the structure, the Municipalidad de Escazú denies that permit because the structure does not comply with the Zoning Regulations (Reglamento de Zonificación) of the local authority’s Plan Regulador. (Uncontested fact)
  • 12)In cases where the structure on which the billboard is installed does not have a building permit issued by the Municipalidad de Escazú, the Municipalidad proceeds to shut down the outdoor advertising. (Uncontested fact)

II. UNPROVEN FACTS (HECHOS NO PROBADOS)

Sole fact. That the petitioners suffered damages (daños y perjuicios) arising from the issuance of the challenged governmental actions.

III.Subject matter of the proceeding. An analysis of the complaint shows that the request for a declaration that the challenged provisions of the Regulatory Plan (Plan Regulador) of the Municipality of Escazú are substantially inconsistent with the legal system is based on several core lines of argument, namely: a) Matters associated with municipal autonomy and subjection to legal rules. This point addresses the difference between local autonomy and sovereignty, referring to multiple decisions of the Constitutional Chamber (Sala Constitucional), including numbers 5445-1999, 2007-013577, and 2127-2003. Based on the latter decision, it emphasizes that the roads and highways forming part of the national road network do not fall within the powers constitutionally conferred upon the Municipalities, as this is an area in which the local authority has no involvement whatsoever. b) Hierarchy of rules.

In this regard, the plaintiffs state that local powers concerning urban planning must be reconciled with the general interests established by higher-ranking rules. They emphasize that the Plan Regulador is a local source of law, whereas Decreto Ejecutivo 29253-MOPT applies nationwide, with its scope being limited to roads forming part of the national road network; consequently, by generically regulating all matters relating to outdoor advertising in the Plan Regulador without specifying that its powers are local in scope, the Municipality encroaches upon the powers of MOPT. They emphasize that the powers of MOPT embodied in Decreto Ejecutivo 29253-MOPT derive from the Ley de Caminos, the Ley de Administración Vial, the Ley de Creación del MOPT, and the Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres. c) Position of the Sala Constitucional. They recount that in 2001, the then-Mayor Nombre14994 filed an action of unconstitutionality (acción de inconstitucionalidad) against the Decreto Ejecutivo at issue, processed under expediente 01-010761-0007-CO and decided by ruling 2127-03.

They state that the action alleged that the cited Decreto infringed the powers and authority enshrined in the Constitución Política, the Ley de Planificación Urbana, the Ley de Construcciones, and its regulations. They again refer to ruling 2127-2003 of the Sala Constitucional concerning the powers of MOPT with respect to the regulation of advertising along national highways. d) The duty of coordination among State institutions. In this argument, they state that the Sala Constitucional has articulated the duty of public entities to coordinate in matters involving the satisfaction of public interests, in order to prevent conflicts of jurisdiction. They object that, during the procedure for preparing the Plan Regulador, the Municipality of Nombre14994 did not take MOPT into account and regulated the matter generically without excluding areas beyond its authority. They contend that the local authority should have asked MOPT to state its position regarding the provisions of the Plan Regulador concerning rights-of-way (derechos de vía) and outdoor advertising. e) Challenged provisions.

In another section, they identify the provisions of the Plan Regulador of Nombre14994 that, in their view, exceed the scope of local authority, citing sections 29, 31, 32 subsection j), and 33 of that planning instrument. They contend that those provisions are unlawful insofar as they contain no qualification stating that the Local Government’s authority over outdoor advertising applies to cantonal roads, whereas national roads fall under the authority of MOPT. f) Duplication of requirements and encroachment upon authority. In this regard, they complain that the Municipality of Nombre14994’s regulation of all matters relating to outdoor advertising, without distinguishing between the national and local spheres, requires the regulated party (administrado) to make a double investment of time and money, because the same requirements that must be submitted to MOPT (art. 26,27 del DE-29253-MOPT) must also be submitted to the local authority (art. 33 Plan Regulador).

They contend that the Municipality’s position violates provision 3 of Ley No. 8220. They emphasize that provision 8 of that Ley 8220 establishes an inter-institutional coordination procedure, while provision 9 ejusdem imposes the principle of a single administrative instance. g) Improper transfer of powers. They allege that no rule authorizes the transfer of authority over the subject matter of the regulations governing Rights-of-Way and Outdoor Advertising, nor is there any act from which it may be concluded that MOPT and the Municipality have coordinated, pursuant to Ley No. 8220, any action to implement a procedure for processing outdoor-advertising matters on the national road network. They refer to the provisions of Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT that, in their view, assign the authority in question to MOPT.

IV.Arguments of the respondent Municipality and its counterclaim. For its part, the local authority states that it acted within its constitutional powers. It contends that Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT cannot be understood as granting a building permit (permiso de construcción), because that would constitute interference with municipal powers. It cites sections 1, 2, 29, and 74 of the Ley de Construcciones. It contends that the local authority is the only entity empowered to issue a building permit. It maintains that erecting a structure such as those used by advertising companies requires a building permit, which they have not requested. It states that the Plan Regulador is a higher-ranking rule than the Decreto in question, which means that urban planning is inherently local. It cites precedents of the Sala Constitucional to this effect, namely 6419-96, 4957-96, 6706-93, 5306-93, and 5097-93.

It contends that the Plan Regulador is a higher-ranking rule and therefore cannot be disregarded; accordingly, compliance with it is mandatory for the regulated party or any entity having a direct commercial relationship with the canton of Nombre14994, because it regulates construction activity and all matters pertaining to signs and billboards, structures of this type being prohibited under those regulations. It underscores the autonomy that the Constitución Política grants to local authorities, a subject addressed by the Constitutional Court (Tribunal Constitucional) in ruling No. 6706-93. It then discusses in detail the legal nature of regulatory plans, citing ruling 13330-2006 of the Sala Constitucional in support of the assertion that they constitute laws in the substantive sense (leyes en sentido material). Regarding the content of ruling 2003-2127 of the Sala Constitucional, which dismissed the action of unconstitutionality brought by the Municipality against Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT, it emphasizes that Nombre14994 did not have a Plan Regulador at that time.

It states that the validity of the Plan Regulador provisions on outdoor advertising was analyzed by the Sala Constitucional in ruling No. 2008-001569, in which that Court upheld those regulations and reinforced the prohibition against installing billboards, signs, advertising tarpaulins, or any other such items, finding that excessive and uncontrolled signage (rotulación) infringes the right to a healthy and ecologically balanced environment. It notes that a distinction must be drawn between the permit for the structure or billboard that will support the advertisement and the advertising itself. It refers to sections 29 and 74 of the Ley de Construcciones. It states that, regardless of whether the structure is erected alongside a public road, the Municipality has authority to grant the building permit, while MOPT authorizes only the outdoor advertising. It notes that article 32 of the Plan Regulador prohibits signs in the circumstances specified therein (citing subsection j).

In turn, article 33 of that Plan establishes the duty to obtain a license for installing structures of this type. The closure of the billboards was ordered pursuant to the regulations in force. Its counterclaim against the State is based on these same arguments, as it contends that sections 4, 5, 7 subsection c), 10, and 11 of the cited Decreto Ejecutivo 29253-MOPT are unlawful because they conflict with articles 1, 2, 24, and 74 of the Ley de Construcciones, article 169 of the Constitution (Carta Magna), and article 15 of the Ley de Planificación Urbana.

V.Arguments of the State. Finally, the State contends that there is no unlawfulness whatsoever in sections 4, 5, 7 subsection c), 10, and 11 of the cited Decreto Ejecutivo 29253-MOPT, because MOPT has sufficient authority to authorize the installation and construction of billboards or other outdoor-advertising systems. It states that, beginning with its first section, the Ley General de Caminos Públicos distinguishes between national and cantonal roads, the principal difference being the body responsible for administering them. The Municipalities’ authority over the road network is residual, as it is limited to cantonal roads. It refers to section 19 of the Ley de Caminos Públicos regarding construction within the right-of-way and adjacent areas, which reiterates the distinction between the authority of MOPT and that of the Municipalities according to the type of road. It emphasizes that even with respect to local roads, the Municipalities must coordinate with MOPT concerning the guidelines to be followed on those roads, and therefore insists that the Municipality’s authority in this area is residual.

It recounts that Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT derives from the Ley de Caminos Públicos and the Ley de Creación del MOPT and that this instrument merely develops and regulates the authority legally granted to MOPT, so that regulated parties may know with certainty which requirements and procedures must be completed to install outdoor advertising. Regarding the allegation of infringement of municipal autonomy, it refers to ruling 13577-2013, in which the Sala Constitucional stated that when a matter extends beyond the territorial jurisdiction, authority may be exercised by national State institutions. It asserts that the dispute heard in these proceedings was already analyzed by the Sala Constitucional in ruling 2003-02127. It emphasizes that the prior ruling of the Sala Constitucional concerning MOPT’s authority over national roads and the content of that Decreto, which is binding between the parties, cannot be disregarded.

Municipal autonomy cannot be understood as absolute while ignoring the authority of other State entities. It emphasizes that article 1 of the Ley de Construcciones itself provides that municipal powers over building matters apply without prejudice to the powers granted to other administrative bodies by other laws. Regarding the legal nature of the Plan Regulador, it states that it is not a source of law applicable to rights-of-way and areas adjacent to national roads, because these fall within the exclusive authority of MOPT. Regarding the nature of such plans, it refers to ruling 13330-2006 of the Sala Constitucional. Even if those plans are understood to be laws in the substantive sense, it cannot be asserted that they rank higher than the Ley de Caminos Públicos or the Ley de Creación del MOPT for purposes of regulating matters relating to national roads. It states that there is abundant legislation establishing the authority of MOPT with respect to the rights-of-way of national highways.

It asserts that Ley No. 9078, Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial del 04 de octubre del 2012, details both the authority and the procedure to be followed when outdoor advertising is installed along national roads. It cites articles 227 and 231 of that law, as well as transitory provision III. It contends that the challenged Decreto fully complies with the law. The disputed matters are examined below.

VI.On the autonomy of the Municipalities. Pursuant to Article 169 of the Political Constitution, local governments have autonomy to administer and satisfy so-called local services and interests. This is, moreover, an indeterminate legal concept (concepto jurídico de carácter indeterminado) which, as an initial proposition, presupposes the primacy of the local entity’s powers to regulate and manage matters pertaining to interests or services related to meeting the needs of a specific group of persons—that is, the residents of the municipality—as well as to the development and benefit of the municipality, with the territorial jurisdiction, namely the canton, being a substantial element. Constitutional case law has confirmed such autonomy, on the understanding that it coexists with, and does not preclude, the regulation and assignment of powers to other public entities based on specialization or subject matter, or the inherent powers of administrative units whose sphere of action extends beyond the local level to general (national) interests.

Accordingly, municipal powers concerning the satisfaction of local interests must be grounded in law, always with the understanding that interference in that sphere of action, when it encompasses the concept of local interest, must be restricted, lest the constitutional provision granting them self-governance (autarquía) in its exercise be violated. It must also be stated, however, that such autonomy is exercised within a unitary concept and model of the State; consequently, a principle of coordination and complementarity of powers applies, which means that local autonomy is far from constituting a grant of sovereign authority in that sphere. In voto 13577-2007, when deciding an issue concerning the respective powers of local entities and the Executive Branch over waste management, the Constitutional Chamber stated: “II. On local and national powers concerning waste management. On prior occasions, this Chamber has weighed national powers against local powers, understanding, in principle, that no conflict arising from antagonism between them can exist, because the subject matter comprising the general purpose of ‘local interests and services’ must coexist with ‘national’ or ‘state’ public interests and services, particularly to safeguard the constitutionally guaranteed autonomy of municipalities vis-à-vis the central government.

Accordingly, as indicated, it is indispensable that a relationship of coordination exist between municipal entities and other public bodies, including the Executive Branch. Along these lines, in judgment 005445-99, issued at fourteen hours and thirty minutes on the fourteenth of July of nineteen ninety-nine, the Chamber stated, insofar as relevant: ‘From a political standpoint, municipalities are representative governments with jurisdiction over a particular territory (canton), their own legal personality, and public powers with respect to their municipal residents (inhabitants of the canton); they operate in a decentralized manner vis-à-vis the Government of the Republic and enjoy constitutionally guaranteed and reinforced autonomy, which manifests itself politically through the determination of their own goals and the regulatory and administrative means used to provide all types of public services for the satisfaction of the common good in their community.

In summary, it may be said that municipalities or local governments are territorial entities of a corporate, public, non-state nature, vested with independence in matters of governance and operation. This means, for example, that municipal autonomy encompasses taxation matters, which require legislative authorization to be valid; the taking out of loans; and the preparation and allocation of their own revenues and expenditures, with general powers. All of this necessarily means that, in order to define the structure of the Costa Rican State correctly, there must be a precise fit among the Municipal Governments, collectively and individually, regarding their relationships and coordinated operation with the Government of the Republic, so as to prevent the simultaneous coexistence of spheres of power having different origins and natures, the duplication of national and local efforts, and confusion regarding the rights and obligations of the various parties involved.’ Now, although the autonomy granted to the Municipalities by the Constituent Assembly in Article 170 of the Fundamental Law formally constitutes a limit on interference by the Executive Branch, it cannot be understood as full or unlimited autonomy, since it is always subject to certain limits, because the territorial decentralization (descentralización territorial) of the municipal system does not entail the elimination of powers assigned to other State bodies and entities.

Thus, there are local interests whose protection falls to the Municipalities, while alongside them there are others whose constitutional and legal protection is entrusted to other public bodies, including the Executive Branch. For that reason, this Chamber has recognized that when a problem extends beyond the territorial jurisdiction to which local governments are subject, the powers may be exercised by national State institutions, because the actions of the former are integrated into the general guidelines established within the national development plan, without this constituting a violation of their autonomy. (...)’” The emphasis does not appear in the original. As to the content of that autonomy, the Constitutional Chamber itself is the judicial body that has conducted the most extensive analysis of this particular issue. Thus, in ruling 5445-1999, it stated that, from a legal and doctrinal perspective, this autonomy must be understood as the capacity of the Municipalities to decide freely and under their own responsibility all matters relating to the organization of a given locality—meaning the respective canton—and that it encompasses political, regulatory, taxation, and administrative autonomy.

The following statement by that high Court in the cited ruling is particularly noteworthy: “Our legal scholarship, for its part, has stated that the Political Constitution (Article 170) and the Municipal Code (Article 7 of the former Municipal Code and Article 4 of the current Code) have not merely granted municipalities the capacity to manage and promote local interests and services; rather, they have expressly provided that such municipal management is and must be autonomous, which is defined as freedom from other State entities in adopting their fundamental decisions.” (Emphasis added.) Notwithstanding this development, as noted, it is clear that this autonomy rests on the legitimizing criterion of local services and interests; therefore, it cannot be invoked against matters in which the law (or a higher-ranking provision) grants other Public Administrations powers and authority to protect interests of a general nature that exceed and transcend the local sphere and relate to the provision of services or the handling of situations at the national level.

In such cases, the effects cannot be deemed confined to a specific group of persons connected by shared interests within the territory of a canton; instead, they extend to an indeterminate group of persons affected by a matter of national relevance. Accordingly, such autonomy does not prevent those other units of public authority from taking action, which also affects residents of the various territories comprising the country. In such cases, although the powers of those entities have a local impact, this is because they seek to address national interests, a concept that also includes, as an indirect effect, an operative framework within territorial jurisdictions. Nor is such autonomy disregarded by the creation of entities whose jurisdiction concerns specific subject matters, even when limited to a territory, as in the case of Japdeva, Incoop, Judesur, among others, entities whose jurisdiction is technical in nature but locally delimited.

This model, according to the Constitutional Chamber, requires implementation of the duty of administrative coordination for the proper protection of the public interest. Ultimately, this is a matter that must be weighed in each specific case, since there will be no encroachment upon the system of local autonomy only where the public entity’s powers have a legal basis grounded in the aforementioned considerations. Nevertheless, the Constitutional Chamber itself has emphasized the importance of the principle of coordination that must prevail between public entities and the State (and among those entities themselves), with a view to harmonizing their respective powers and the public interests they are charged with protecting. Thus, in ruling No. 5445-1999, it stated clearly on this issue: “Once the municipality’s substantive jurisdiction within a particular territorial jurisdiction has been defined, it is clear that certain functions will, by their nature, be exclusively municipal, alongside others that may be regarded as national or state functions.

It is therefore essential to define the form of joint exercise of powers that inevitably results, since the public capacity of municipalities is local, whereas that of the State and other entities is national; hence, the municipal territory is simultaneously state and institutional territory, insofar as circumstances so require. That is, municipalities may share their powers with the Public Administration in general, a relationship that must develop under the terms defined by law (Article 5 of the former Municipal Code and Article 7 of the new Code), which establishes an obligation of ‘coordination’ between municipalities and the public institutions concurrently exercising their powers, in order to avoid duplication of efforts and contradictions, particularly because voluntary coordination alone is compatible with municipal autonomy, as an expression thereof. In other words, the municipality is called upon to enter into cooperative relationships with other public entities, and vice versa, given that, in many cases, their interests concerning a specific matter are concurrent or overlapping.

In legal scholarship, coordination is defined on the basis of the existence of several independent centers of action, each having its own functions and decision-making powers, which may potentially conflict; nevertheless, there must be commonality of objectives with respect to the subject matter, through concurrence, insofar as the object receiving the final results of the activity and actions of each is shared. Coordination, therefore, is the ordering of the relationships among these various independent activities, taking account of their concurrence with respect to the same object or entity so as to make it serve an overall public plan, without eliminating the mutual independence of the acting entities. Since no hierarchical relationship exists among decentralized institutions, or between the State itself and the municipalities, it is not possible to impose particular conduct upon the latter.

This gives rise to the indispensable interinstitutional ‘concerted action,’ in the strict sense, whereby autonomous and independent centers of action reach agreement on that preventive and comprehensive framework, within which each performs a role with a view to a mission entrusted to the others.

Thus, relations between municipalities and other public entities may be conducted only on an equal footing, resulting in mutually agreed forms of coordination and excluding any mandatory arrangement detrimental to their autonomy that would subject corporate entities (entes corporativos) to a coordination scheme without or against their will; this does, however, allow the necessary subordination of such entities to the State and in the State’s interest (through the State’s “administrative oversight” (tutela administrativa), specifically its function of reviewing legality, with powers of general supervision over the entire sector). The Constitutional Chamber has recognized this cooperative relationship, repeatedly holding that projects undertaken by the various public institutions must be carried out in accordance with the legal system: first, the rules of constitutional rank, and then statutory and regulatory provisions.

Accordingly, for the Executive Branch or other public entities to carry out projects on their own initiative in a particular locality, they must obtain the respective municipal permits and licenses, where applicable, as stated in amparo judgment (sentencia de amparo) number 02231-96, transcribed, insofar as relevant, in Considerando VIII of this judgment. This obligation of coordination between State institutions and municipalities is implicit in the Political Constitution itself; for example, with respect to municipal taxing authority, the initiative must come from the Municipal Councils themselves, both for approval by the Legislative Assembly and for tax exemptions, even where State economic policy is involved, as stated in judgment number 2311-95, cited above. This means that proper and mandatory coordination must exist between the State and local corporate entities, thereby complying with this provision without encroaching upon municipal autonomy.

Likewise, the Chamber considers that this same relationship of coordination must apply to urban planning (planificación urbana), even though urban planning has been defined—by constitutional provision—as falling within the jurisdiction of local governments; it should be organized in accordance with the general directives and guidelines of the National Urban Development Plan prepared by the Executive Branch (upon the proposal of the INVU Urban Planning Directorate and the Ministry of National Planning and Economic Policy) and incorporated into the National Development Plan referred to in the National Planning Law, on the understanding that such Plan must be approved by an ordinary statute. It is within this frame of reference that the challenged provisions are analyzed.” —Emphasis not in the original—. This is a fundamental consideration in areas involving the fulfillment of the public interest where local and national matters intersect.

VII.Regarding authority over the regulation of outdoor advertising along the national road network. With respect to the regulation of outdoor advertising within rights-of-way (derechos de vía) and adjacent areas pertaining to national roads, the following should be noted. This particular matter has been regulated by Decreto No. 29253-MOPT, entitled “Reglamento de Derechos de Vía y Publicidad Exterior,” published in La Gaceta No. 25 of 05 de febrero del 2001. The scope of that regulation is: “... to administer, oversee, and regulate, at the national level, the rights-of-way of the national road network, as well as matters concerning the installation, replacement, construction, reconstruction, and display of all types of advertisements, signs, billboards, and bus shelters on public or private land, or within the rights-of-way under the responsibility of the Ministerio de Obras Públicas y Transportes, which shall be the sole authority with jurisdiction over this matter; such authority shall also apply to vehicles providing any type of public service, as well as to any kind of outdoor advertising, in accordance with the allocation of powers established by artículo 1° de la Ley General de Caminos Públicos and Reglamento Nº13041 sobre la clasificación funcional de los caminos Públicos, for the purpose of protecting road infrastructure investment, promoting the safety of drivers and users in general, maintaining its creative value, and preserving the landscape from visual pollution.” -art. 1-.

The underlining does not appear in the original. In this regard, artículo 3 clarifies the public-domain status (demanialidad) of the rights-of-way of the national road network, warning that their occupation without authorization from the Ministerio de Obras Públicas y Transportes is prohibited; the Ministry may grant temporary permits to occupy rights-of-way or land intended for public use when there is an evident and manifest public interest in granting such a permit. Thereafter, sections 4 and 5 establish MOPT’s authority to issue the administrative authorization (acto de habilitación administrativa) for the installation, replacement, construction, reconstruction, and display of all types of advertisements, signs, billboards, and bus shelters on public or private land or within rights-of-way. Those provisions state verbatim: “Article 4º—General Provisions: Any person interested in obtaining a permit for the temporary use or occupation of a right-of-way, as established in article three of these regulations, or for the installation, replacement, construction, reconstruction, and display of all types of advertisements, signs, billboards, and bus shelters on public or private land, or within the rights-of-way under the responsibility of the Ministerio de Obras Públicas y Transportes, shall submit an application to the Departamento de Inspección Vial y Demoliciones de la Dirección de Ingeniería de la División de Obras Públicas, in compliance with the requirements established in these regulations.

(As amended by artículo 2 del Decreto Ejecutivo N° 30063 de 25 de octubre del 2001, regarding the hierarchical reporting structure, which changed from the Departamento de Inspección Vial y Demoliciones de la Dirección de Policía de Transito to the Departamento de Inspección Vial y Demoliciones de la Dirección de Ingeniería de la División de Obras Públicas).” “Article 5º—Regulation: The installation, construction, reconstruction, display, and placement of advertisements, signs, and notices located on land adjacent to the right-of-way of the national road network shall be governed by the provisions of these regulations.” In light of the allegations made in these proceedings, it must be clarified that the recitals (parte considerativa) of this Decreto Ejecutivo state that it was issued pursuant to the authority granted to MOPT by artículos 11 y 14 de la Ley de Administración Vial; artículo Nº2, inciso a) de la Ley de Creación del Ministerio de Obras Públicas y Transportes; numeral 125 in fine in relation to artículo 206 de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres; and artículos 1, 2, y 19 de la Ley General de Caminos Públicos, concerning the proper use of the rights-of-way of the national road network.

As noted, the limitation of municipal authority over the handling and management of local services and interests is contingent upon the existence of authority (or power) granted by law to a public entity over matters involving a national interest and which, as such, extend beyond the sphere of satisfying local interests. In proceedings similar to the present case, in which the validity of the Plan Regulador de Nombre14994 was disputed insofar as it granted the Municipalidad authority to regulate all matters concerning outdoor advertising, this Sección VI, in ruling No. 14-2014-VI issued at diez horas del treinta de enero de dos mil catorce, stated in substance as follows regarding the local or national nature of this subject: “It is important to bear in mind that this Decreto is based on cross-cutting considerations that transcend the merely local sphere and fall within the national sphere or the general interest.

On the one hand, there is the need to regulate the use and exploitation of the right-of-way as public-domain property (bien de dominio público); on the other, there is the road-safety component, the protection of the right to a healthy and ecologically balanced environment, and the right of private parties to engage in advertising activities. A particularly relevant consideration is the need to establish policies to minimize traffic accidents on roads whose operating characteristics and high traffic volume require such measures.” This panel agrees with that criterion and finds no grounds for departing from it. Indeed, as the Decreto itself explains, the regulation of outdoor advertising that may be placed within the territorial area comprising the right-of-way of the national road network is a matter that extends far beyond the local perspective that underpins municipal autonomy and authority.

The Decreto itself recognizes that, in the case of the cantonal road network, the local entity has authority to grant authorizations for the use, placement, construction, and remodeling of billboards; however, with respect to the national road network, it is evident that this matter cannot be regarded as falling exclusively within municipal powers. In this regard, the Ley General de Caminos Públicos itself states unequivocally that administration of the national road network falls to MOPT, conferring special subject-matter jurisdiction (competencia especial en razón de la materia) based on the recognition that this road network involves matters that cannot be confined to an exclusively local sphere, but rather belong to the national sphere. This follows from section one of that legal source. Likewise, section 2 of that legislation declares that the land occupied by existing public highways and roads, or by those constructed in the future, is in the public domain, specifying that ownership belongs to the State with respect to national highways and to the Municipalidades with respect to streets within their jurisdiction.

For its part, section 19 ejusdem states, insofar as relevant: “No construction or building of any kind may be erected alongside existing or planned highways without the prior authorization of the Ministerio de Obras Públicas y Transportes, nor alongside local roads and streets without the written approval of the corresponding Municipalidad. The Municipalidades shall coordinate building setback lines (alineamientos) along local roads with the Ministry, which shall establish the policy most appropriate to the public interest. Along limited-access or one-way highways, adjoining landowners may access the highway only at locations previously designated for that purpose or by means of frontage roads approved by the Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Persons who violate this article shall be subject to the fines specified in this law and shall have a non-extendable period of 15 días to remove the completed work at their own expense, after which the Ministerio de Obras Públicas y Transportes may remove the structures without being required, for that reason, to pay any amount as compensation for damages.

The Ministerio de Obras Públicas y Transportes may remove and even seize, placing it at the disposal of the competent authorities, any property located within the right-of-way for the purpose of making improper use thereof. (...)” Those provisions demonstrate that the regulation of outdoor advertising in areas constituting the right-of-way of national highways is a matter within MOPT’s authority. This conclusion is not precluded by the fact that, under the Ley de Construcciones, municipal governments are the bodies responsible for verifying that buildings and structures meet safety, health, comfort, and aesthetic requirements, because section one of that same law establishes that such authority is exercised without prejudice to the powers conferred on other administrative bodies by other laws. Indeed, the Ley General de Caminos Públicos, in the aforementioned section 19, grants MOPT special authority in the field of outdoor advertising along the national road network, empowering it to regulate and manage all matters relating to the installation, construction, reconstruction, display, and placement of advertisements, signs, and notices located on land adjacent to that right-of-way.

Accordingly, this Tribunal finds no encroachment upon the system of local autonomy in the provisions of Decreto No. 29253-MOPT, because, properly understood, they merely restate and specify powers already granted to that Ministry by Ley No. 5060.

VIII.On the other hand, the allegations of encroachment upon this allocation of powers and upon the autonomy constitutionally conferred on local entities, as the parties involved correctly note, have already been subject to review in constitutional proceedings. Specifically, the Municipalidad de Escazú itself, through its Mayor, filed an action of unconstitutionality (acción de inconstitucionalidad) against the aforementioned Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT, essentially for the same reasons raised in these proceedings; that matter was processed under expediente 01-010761-0007-CO and was finally decided by ruling No. 2003-2127 de 13.37 horas de 14 de marzo de 2003. In that judgment, the Chamber summarizes the grounds for challenge supporting that action. Specifically, the first recital of that decision states: “... It alleges that this Decree infringes upon the powers and authority vested in the Municipalidad both by the Constitución Política and by the Ley de Planificación Urbana, Ley de Construcciones and its Reglamento, as well as those recognized by the Sala Constitucional.

The conflict of laws arises because, although the Ley General de Caminos establishes the classification of traffic routes into national highways, regional roads, and local roads, assigning authority over the administration of national highways to the Ministerio de Obras Públicas y Transportes (M.O.P.T.) and authority over the remaining roads to the municipalities—a circumstance that serves as the basis for the challenged Reglamento—other laws establish that the authority to regulate signs on properties adjacent to national highways belongs to local governments. It asks the Chamber to declare the challenged Decree unconstitutional and to determine that the administration of activities relating to outdoor advertising on properties adjacent to highways belongs entirely to local governments, excluding the M.O.P.T. from the administration of activities carried out on those properties. Article 11 of the challenged Decree provides that a license must be obtained to engage in the installation, placement, or mounting of advertisements, signs, and placards, and that such license shall be issued by the Departamento de Inspección Vial y Demoliciones de la Dirección General de Policía de Tránsito del Ministerio de Obras Públicas y Transportes.

This creates a conflict of powers because that provision conflicts with the Ley de Construcciones, the Reglamento a la Ley de Construcciones, and the Ley de Planificación Urbana, which require a municipal license to place or mount advertisements and provide, among other things, that the Municipalidad is responsible for overseeing construction work undertaken within its jurisdiction. The challenged Decree divests the Municipalidad of powers granted by the Ley General de Planificación Urbana because, under its provisions, the Ministerio de Obras Públicas y Transportes will issue the licenses without considering whether the procedure before the Municipalidad has been completed. This creates a conflict of interests with the regulated party, who, upon obtaining a license issued by the M.O.P.T., refuses to comply with the provisions enacted by the Municipalidad through regulations and in accordance with the laws governing the subject matter, namely the Ley de Planificación Urbana and the Ley de Construcciones.

Pursuant to several judgments issued by the Sala Constitucional, the Municipalidades have exclusive authority to regulate local matters (judgment 5445-99 de las catorce horas treinta minutos del catorce de julio de mil novecientos noventa y nueve, judgment 2153-93, de las nueve horas veintiún minutos del veintiuno de mayo de mil novecientos noventa y tres, judgments 4205-96 and 5445-99). Through those judgments, the Sala Constitucional reaffirmed the obligation of municipalities, in their capacity as local governments, to safeguard the harmonious development of the city in order to protect both the general and individual interests of the population. Article 169 of the Constitución Política specifically establishes the legal framework for the activities to be carried out by local governments, which, in that capacity, are responsible for regulating the interests and services of that community.

The challenged Decree infringes upon the powers and authority vested in the municipalities both by the Constitución Política and by the Ley de Planificación Urbana and the Ley de Construcciones and its Reglamento, and creates a conflict of powers because of the inconsistency between the provisions of that Decree and the cited laws.” As is apparent from reading that quotation, the arguments supporting the Municipalidad’s position and theory of the case are, in essence, the same reasons cited as the basis for the aforementioned action of unconstitutionality. In that regard, properly understood, the grounds advanced by the local entity rest on references to circumstances that, at bottom, seek to allege violations of Constitutional Law which, in its understanding—that of the municipality—grants local entities a degree of autonomy that it considers to have been infringed by the Decree at issue.

Nevertheless, the substantive conformity of that subordinate regulation with the Constitution, in light of the stated arguments, was declared by the Sala Constitucional in the aforementioned judgment No. 2003-2127 de 13.37 horas de 14 de marzo de 2003.

IX.For greater clarity regarding the present matter, it is necessary to highlight certain considerations expressed by that High Court in that ruling, which makes clear that the regulation of outdoor advertising signs in areas comprising the national right-of-way (derecho de vía) falls within the authority of MOPT because it extends beyond matters that are “local”:

“IV.- Analysis of Decreto 29253-M.O.P.T..

The petitioner states that the challenged Decree allows the M.O.P.T. to authorize, supervise, and regulate the urban growth and development of public and private properties adjoining national highways, pursuant to the Ley General de Caminos Públicos, which, in its view, violates the principle of municipal autonomy.

An analysis of the challenged Reglamento leads to the conclusion that it authorizes the M.O.P.T. to administer, supervise, and regulate nationwide the rights-of-way of the national road network, as well as the installation, replacement, construction, reconstruction, and display of all types of advertisements, signs, billboards, and bus shelters on public or private land. According to the definition in the Reglamento itself, such public or private land consists of real property either adjacent or not adjacent to a right-of-way. The Reglamento regulates activities and work to be carried out on rights-of-way forming part of the national road network, title to which belongs to the State but the administration of which is entrusted to the M.O.P.T. This does not entail any interference with the constitutional powers assigned to the Municipalidades, which retain the authority to administer rights-of-way on roads forming part of the cantonal road network. The principle of municipal autonomy is not infringed because this Court already held in judgment 5445-99 that Articles 169 and 170 of the Constitución Política grant municipal governments autonomy with respect to ‘the administration of local interests and services in each canton’:

‘X.- (...) The constitutional mandate must be understood as reserving subject-matter jurisdiction to local governments and their regulations to define “what is local,” a sphere that may be restricted only by law—because it concerns a constitutional matter and a genuine right held by these institutions—in such a manner as to preserve the integrity of local services and interests under the terms set forth by this Court in judgment number 06469-97, cited above. Accordingly, no conflict should be created through antagonism or competition between matters comprising the general purpose of “local interests and services” and “national” or “state” public interests and services, which are intrinsically distinct from one another but are in fact intended to coexist; this is so because both types of interests may at times be intertwined, and indeed it is common that, depending on the economic and organizational capacity of local governments, their inherent limitations result in an expansion of the category of interests appearing to be national or state interests.

This demonstrates that the distinction should not be immutable, but rather gradual or variable; in any event, as the case law cited above has stated, it will ultimately be for the judge to decide whether the criteria for distinction are consistent with the constitutional framework. Once the Municipalidad’s subject-matter jurisdiction within a particular territorial district has been defined, it is clear that certain functions will, by their nature, be exclusively municipal, alongside others that may be regarded as national or state functions; it is therefore essential to define the inevitably required form of shared exercise of powers, since the public authority of the municipalities is local, while that of the State and other entities is national. It follows that municipal territory is simultaneously state and institutional territory to the extent required by the circumstances.’ (judgment N° 5445-99).

The Ley General de Caminos Públicos assigns the M.O.P.T. the administration of the rights-of-way of the national road network and assigns the municipalities the administration of the cantonal road network. Likewise, pursuant to Article 1° of the Ley Orgánica del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, that Ministry is responsible for: ‘...a) Planning, constructing, and improving highways and roads. Maintaining highways and cooperating with the Municipalidades in the maintenance of local roads. Regulating and controlling the rights-of-way of existing or planned highways and roads. Regulating, controlling, and overseeing traffic and transportation on public roads.’ This function forms part of its role as the governing authority for road matters. Article 2° of the cited Law, in turn, provides that this Ministry is responsible for regulating and controlling rights-of-way on national highways.

The challenged Reglamento establishes that its purpose is to grant the M.O.P.T. administrative powers—in the broad sense—over the rights-of-way of the national road network and over public or private land or rights-of-way under the care of the M.0.P.T. Its provisions do not violate Article 169 of the Constitución, which guarantees municipal autonomy, because none of them curtails the regulatory powers granted to the municipalities in matters of urban planning and construction. The Reglamento clearly determines which roads form part of the cantonal road network, following the distinction established in that regard by the Ley de Caminos Públicos. Thus, it establishes that streets, local streets, unclassified roads, and local roads are subject to municipal jurisdiction. In this manner, both the Municipalidad and the M.O.P.T. have authority over public roads; where their authority overlaps in a particular area, its exercise requires coordination among the public and private institutions involved so that the established objectives and purposes are fulfilled.

Furthermore, when the Reglamento states that the M.O.P.T. will exercise its administrative powers over ‘public or private land’ and defines such land as real property ‘adjacent or not adjacent to rights-of-way...,’ it is evident that this must be understood as referring to land located on or facing national highways, or facing rights-of-way forming part of the national road network, rather than the cantonal road network, over which the corresponding Municipalidad alone has authority.

The M.O.P.T. is the governing entity for road matters and the authority responsible for establishing the general road policies to be applied. Regarding the scope of the M.O.P.T.’s powers in road matters, this Court ruled in judgment 5445-99, in which it stated:

“Therefore, regulating the movement of vehicles, persons, and livestock on roads; service stations and public parking facilities; defining road safety; its financing; the payment of taxes, fines, and traffic fees; and matters concerning ownership of motor vehicles (artículo 1° de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres) are specific tasks arising from the general regulation of public roads, which by their nature are national, rather than local (municipal), matters and which, consequently, fall to the Executive Branch to regulate. Accordingly, the Ministerio de Obras Públicas y Transportes establishes and implements regulations concerning concessions for paid public passenger transportation, determines the location of bus stops, and establishes public-road signage, for example. However, in accordance with Considerando X of this judgment, this is a function that MOPT must perform in coordination with local functions, under the terms set forth in the challenged provision and in the examined artículo 5 of the repealed Código Municipal and artículo 7 of the new body of law.

Thus, when public-road regulations are established, the local legal framework must be respected, which in this area means that such regulations must conform to the zoning plans (planes reguladores) adopted by municipalities for their respective territorial jurisdictions where such plans exist, or must be developed in coordination with those municipalities to determine the most appropriate solution in jurisdictions where no zoning plans exist. In view of the foregoing considerations, artículo 2 de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres does not violate municipal autonomy; therefore, the action must also be dismissed with respect to this claim.” Regarding road planning (ordenamiento vial), in the same judgment cited above, the Chamber stated:

“...Urban planning (ordenación urbanística), for its part, is closely related to the regulation of land-based public roads intended for general public service and use, a matter that, by statutory definition, has been assigned to the Ministerio de Obras Públicas y Transportes, as provided in the statute establishing it, which states, insofar as relevant:

"The purpose of the Ministerio de Obras Pública y Transportes is:

  • a)[...] To regulate and control the rights-of-way (derechos de vía) of existing or planned highways. To regulate, control, and oversee traffic and transportation on public roads." Therefore, regulating the movement of vehicles, persons, and livestock on roads; service stations and public parking facilities; defining road safety; its financing; the payment of taxes, fines, and traffic fees; and matters concerning ownership of motor vehicles (artículo 1° de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres) are specific tasks arising from the general regulation of public roads, which by their nature are national, rather than local (municipal), matters and which, consequently, fall to the Executive Branch to regulate. Accordingly, the Ministerio de Obras Públicas y Transportes establishes and implements regulations concerning concessions for paid public passenger transportation, determines the location of bus stops, and establishes public-road signage, for example.

However, in accordance with Considerando X of this judgment, this is a function that the M.O.P.T. must perform in coordination with local functions, under the terms set forth in the challenged provision and in the examined artículo 5 of the repealed Código Municipal and artículo 7 of the new body of law. Thus, when public-road regulations are established, the local legal framework must be respected, which in this area means that such regulations must conform to the zoning plans adopted by municipalities for their respective territorial jurisdictions where such plans exist, or must be developed in coordination with those municipalities to determine the most appropriate solution in jurisdictions where no zoning plans exist. In view of the foregoing considerations, artículo 2 de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres does not violate municipal autonomy....” The concept of “coordination” thus becomes a key element in interinstitutional relations. In judgment N° 6706-93 de las quince horas veintiún minutos del veintiuno de diciembre de mil novecientos noventa y tres, regarding this matter, this Court stated:

“It is clear that this does not entail taking powers or authority away from the municipalities, but rather ensuring the proper coordination that must exist with public agencies so that local interests and services do not conflict with national ones, insofar as maintaining the national road network does not entail its administration or regulation. For this reason, this provision is likewise not unconstitutional on the grounds asserted.” (...)

V.Conclusion. The rights-of-way adjoining highways and roads that form part of the national road network do not possess the “local” character referred to in artículo 169 de la Constitución Política. As to the regulation of advertising—in general—on “public or private land,” as stated in artículo 1° del Decreto challenged herein, and in light of the definition established in artículo 2° del Reglamento, the M.O.P.T.’s authority must be understood to apply only to land fronting highways or roads that form part of the national road network. The Court finds that this does not fall within the “local services and interests” over which the Municipality has jurisdiction. In accordance with the foregoing, this Court finds that Decreto N° 29253-MOPT does not violate the principle of municipal autonomy; consequently, the action is without merit and must be dismissed on the merits. Justice Nombre300 dissents and orders that the action proceed.

X.The length of the quotation is justified by how illuminating it is for purposes of these proceedings. The conclusions reached by the Constitutional Chamber should be emphasized, namely, that the matter under examination exceeds local authority; consequently, it finds no infringement in Decreto No. 29253-MOPT insofar as it grants MOPT authority to regulate the administrative authorizations (habilitaciones administrativas) for the installation, construction, reconstruction, display, and placement of advertisements, signs, and notices located on land adjacent to the right-of-way (derecho de vía) of the national road network. Consistent with this Court’s position in the aforementioned judgment No. 14-2014 of Section VI, that decision of the Constitutional Court endorses the allocation of authority established by the Decree at issue, which, it bears noting, is based—as explained—on the provisions of the Ley General de Caminos Públicos.

In that regard, this Court’s judgment emphasized that the criterion set forth here has even been applied by Section III of this Administrative Litigation Court in the exercise of its statutory functions as a nonhierarchical reviewing body (contralor no jerárquico) in municipal matters (arts. 173 of the Political Constitution and 189-192 CPCA). Accordingly, the aforementioned judgment 14-2014-VI stated: “3.- The allocation of authority (deslinde de competencias) sought in the complaint and challenged in the answer has already been established by Executive Decree, through a regulatory provision endorsed by the constitutional jurisdiction in its precedent. Section III of this Court has so understood in its precedents when acting as the nonhierarchical superior authority (jerarca impropio) in municipal matters (Cf. Decision #141-2013 at 16.50 hours on 4 de abril de 2013, file #11-6999-1027-CA, and #419-2013 at 14.10 hours on 22 de octubre de 2013, file #12-002049-1027-CA).

To harmonize the first part of Article 29 of the Construction Law, which provides: ‘To place or affix advertisements, signs, placards, or notices, a license must be requested from the Municipality. ...’, with the constitutional precedent, it must be understood that this provision remains in effect insofar as it applies to the local sphere, that is, to the cantonal road network and other matters inherent to the municipality, but that it has been implicitly amended to provide that, in matters involving the installation, construction, reconstruction, display, and placement of advertisements, signs, billboards, etc., on land adjacent to or facing national routes, the authority to grant the respective permit or license rests with MOPT, and not with the Municipality.” Moreover, the foregoing is not precluded by the fact that, as of the date judgment 2003-2127 was issued, the Canton of Nombre14994 did not have a current Regulatory Plan (Plan Regulador), because the grounds on which the Constitutional Chamber based its criterion remain enforceable even given the current existence of that planning instrument.

The Constitutional Chamber has indeed stated in several of its precedents that Regulatory Plans have the normative rank of substantive law (ley material), insofar as they constitute regulatory instruments that condition the exercise of real-property ownership rights by establishing the land-use permissibility regime (régimen de permisibilidad de uso del suelo) through the organization of zoning districts and permitted land uses within the Canton. From that perspective, as an initial proposition and based on that view of their legal nature, they would clearly prevail over lower-ranking regulatory instruments. However, as noted, Decreto No. 29253-MOPT is a provision specifically grounded in the executive regulatory power (potestad reglamentaria ejecutiva) granted to the Executive Branch by ordinal 140 subsection 19 of the Constitution and supported by the statutory provisions establishing MOPT’s authority to regulate outdoor advertising (publicidad exterior) along the national road network, specifically the Ley General de Caminos Públicos and the Ley Orgánica del MOPT.

Moreover, once again, as Section VI emphasized in the aforementioned precedent 14-2014-VI—a criterion maintained in this judgment—disregarding the validity of Decreto 29253-MOPT as declared by the Constitutional Chamber and the allocation of authority established by that provision—as a reproduction of the cited statutes—demonstrates that, in enacting the Escazú Regulatory Plan, the local entity did not comply with that judgment of the Constitutional Chamber and instead chose to depart from that criterion, of which it was clearly aware beforehand. Relevant at this juncture is that the matter of outdoor advertising signs along roads was included in the Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial, No. Placa1086, whose ordinal 227 reiterates MOPT’s exclusive authority to regulate this matter. Specifically, insofar as relevant to this case, the provision states: “ARTICLE 227.- Prohibition of signs or advertisements within the right-of-way and exceptions.

The placement within the right-of-way of advertisements or signs intended exclusively for advertising purposes is prohibited. MOPT shall establish by regulation the circumstances in which structures such as road nomenclature, informational notices regarding tourist destinations, activities and services, transit stops, and others may be installed. Advertisements and signs intended exclusively for advertising purposes may be placed only on private property, subject to the setback (alineamiento) from national routes. MOPT shall determine and grant the respective setback in each case and shall have up to ten business days to do so. (...) Structures placed illegally within the right-of-way shall be removed by MOPT. For purposes of enforcing this Article, the respective agencies shall compile, for each case, a duly organized and paginated administrative record (expediente administrativo) detailing at least the type of advertising structure that violates this provision, its exact location and content, the alleged violator, and any other information available from the National Registry.

(...) Any advertising placed within the right-of-way in violation of this law and its technical regulation shall be seized by the competent MOPT agencies and shall be returned to the violator only if the violator appears to remove it within thirty calendar days following notice of the seizure, after payment of the fine imposed. (...)” As may be observed, the provision reiterates the aforementioned authority in the case of the cantonal road network, a division likewise reiterated in canon 231 ejusdem. Moreover, the continued force of the cited Decree as the provision governing the placement of outdoor advertising can be seen in transitional provision XIII of that same Law No. 9078, which states: “Until special legislation is enacted regulating outdoor visual communications on private property facing national and cantonal routes, the regulatory and supervisory bodies are designated, and Decreto Ejecutivo 29253-MOPT, entitled ‘Reglamento de los derechos de vía y publicidad exterior,’ is repealed, MOPT shall approve or deny permit applications within no more than thirty calendar days after their submission.

The criterion issued by MOPT shall prevail in cases concerning the subject matter along national routes.” In this Court’s view, the provision at issue demonstrates the legislature’s clear intent to reiterate—and assign—MOPT’s authority to regulate the placement of outdoor advertising along the national road network, providing an additional reason to maintain the criterion previously expressed in that regard by Section VI. Nor is the local entity’s allegation a compelling rebuttal insofar as it asserts that, through decision No. 2008-1569 of 30 de enero del 2008, the Constitutional Chamber dismissed an action brought against the Regulatory Plan regarding its prohibition of the construction of billboards and structures for displaying advertising within the Canton. On closer examination, the arguments and grounds for challenge asserted in that action are entirely different from the issues examined in this judicial dispute.

Analysis of that constitutional judgment establishes that the grounds considered were as follows: 1. That the Plan’s provisions conflict with Article 46 of the Constitution because they are so severe and arbitrary that they constitute an “absolute barrier” to the exercise of freedom of commerce; 2. That the restrictions are contrary to the right to property protected by Article 45 of the Constitution because they “destroy the possibilities for using the land without providing compensation to its owners”; 3. That, under Article 28 of the Political Constitution, actions that do not harm public morals or public order or injure third parties are beyond the reach of the law. Outdoor advertising harms neither public morals, public order, nor third parties and is therefore beyond the reach of the law and, all the more so, beyond the reach of a regulatory plan; and 4. That the regulatory plan retroactively disregards the existence and ownership of the right to offer outdoor advertising services (Considerando V of the judgment).

It follows that the ruling in that judgment plainly does not establish the validity of the Nombre14994 Regulatory Plan with respect to the grounds and subject matter challenged in these proceedings, because the issues are different and bear no relationship, even indirectly, that would support an inference that the approval given by the Constitutional Court encompasses the subject matter of these proceedings. Therefore, that precedent is not pertinent to this case and provides no basis for altering the criterion maintained on this particular issue.

XI.Regarding the validity of the challenged provisions of the Regulatory Plan. Having said the foregoing, it is now appropriate to analyze whether the challenged provisions of the Regulatory Plan of Nombre14994 are substantively consistent with the Legal System (Ordenamiento Jurídico), in light of the claimant’s allegations. In this regard, it should be clarified that the complaint and the counterclaim must be analyzed together, because the counterclaim seeks a declaration that Decreto No. 29253-MOPT is invalid; consequently, there is an evident and undeniable relationship between the two issues that prevents them from being addressed separately. Accordingly, the claim seeks the annulment of Articles 29, 31, 32 subsection j), and 33 of the Plan Regulador de Escazú (Chapter IV—INSTALLATION OF OUTDOOR ADVERTISING), in relation to Decreto Ejecutivo 29253-MOPT, “Regulations on Rights-of-Way and Outdoor Advertising,” and the laws on which it is based.

To address those requests, it is necessary to refer to the content of those provisions, which literally state: “Article 29. Objectives and legal bases. The purpose of this chapter is to regulate and control all matters relating to outdoor advertising and signs in the canton of Escazú, in order to achieve a balance among urban and architectural works, the advertising message, and the landscape setting as a means of communication, information, and identification./ These regulations are issued pursuant to Article 4, subsection ‘a,’ in relation to Article 13, subsection ‘d,’ of the Código Municipal; Chapters VII and VIII and Articles 29, 78, and 79 of the Ley de Construcciones; Article IV.15, subsections 1.3 and 4, of the Reglamento de Construcciones; Articles 15 and 70 of the Ley de Planificación Urbana; Article 71 of the Ley Orgánica del Ambiente; and Article 14 of Ley No. 6890.” “Article 31.

Application. The outdoor display of advertisements, signs, placards, notices, advertising banners, or billboards (hereinafter ‘signs’) is regulated by this chapter, which applies throughout the canton of Escazú. It includes not only public roads but also front-yard setback areas (áreas de antejardín) and any space where a sign is located that can be seen from a public road./ The display of official traffic signs approved by MOPT and the Municipality, and signs that cannot be seen from a public road, are excluded from the application of these regulations.” Annulment of the word “all” in these provisions is sought. In addition to those two provisions, partial annulment of Articles 32, subsection j), and 33 of the same Plan is also sought with respect to the powers granted to the Municipality over outdoor advertising within rights-of-way (derechos de vía) and on land facing national routes.

Those provisions state: “Article 32. Prohibitions. The display of signs is prohibited in the following cases: (...) b) On public roads, except for signs affixed to street furniture that have previously been authorized by the Municipality (bus shelters, traffic signs, etc.), and those included in Article 36 of these regulations; signs perpendicular to building façades and projecting over sidewalks are likewise exempted, but only within the urban blocks of the canton’s three districts defined as such in these regulations, and provided they are placed no more than 50 cm inward from the curb and gutter. These perpendicular signs may not measure more than one meter and twenty centimeters in length by 70 centimeters in height, and the vertical distance between the bottom edge of the sign and the sidewalk may not be less than 2.60 m. Only one sign of this type shall be permitted per commercial establishment.

(...) j) On billboards that do not comply with the setback (retiro) from adjoining neighboring properties, which must be at least equal to the total height of the billboard. k) On advertising-wall structures used to enclose lots, except those used to enclose them during the construction process, for which the corresponding approved construction permit must be submitted. They may be built along the property line and installed solely and exclusively when the construction phase of the project approved by the Municipality begins, and they must be removed upon completion of the work. They shall be permitted only for projects with 500 m2 or more of construction area, and only sidewalk-level panels with a total height of no more than 3 meters shall be permitted. If the wall panels are illuminated, the floodlights may be placed only within the property line, and the interested party must make the necessary adjustments.” Finally, Article 33 states: “Article 33.

Licenses. Authorization must be requested from the Municipality to place or affix any sign, except those listed in Article 36 of these regulations. The license shall be requested by the holder of the business license (patentado comercial) for the business or activity where the sign is to be affixed and by the owner of the property where the notice is to be located. / In the case of business-identification signs (rótulos de funcionamiento), the corresponding permit shall be granted as part of the business-license proceeding (trámite de la patente), and no separate fee shall be charged for it; instead, it shall be included in the cost of the business license. / When the sign is affixed to street furniture (in cases expressly permitted by the Municipality), the permit shall be requested by the directly interested party. The requirements for obtaining the license are as follows: a) Complete the permit application form. b) A copy of the registered cadastral plan (plano catastrado) for the lot where the sign is to be located, showing the official alignment (alineamiento oficial) granted by the Municipality or MOPT. c) A sketch of the sign, including the artwork for the advertising or announcement. d) A construction plan for the sign, if it requires a special support or anchoring structure and has more than 6 m2 of advertising area.

In addition to the anchoring or support structure, the plan must specify the construction materials and lighting system, if any, with the technical specifications and electrical design, and bear the signature of the responsible professional (Architect or Engineer). e) For signs affixed to and forming part of a façade, a measured façade survey drawn to scale must be attached, specifying the exact location and including a sketch of the content of the sign’s message or image. f) For freestanding signs, a site plan must be included showing the distance from adjoining property boundaries and the official alignment, as well as from any building, if one exists. g) Signs requiring a construction plan under item ‘d’ above must be covered by an insurance policy for damage to third parties. The amount of the policy shall be determined by the Urban Development Department, taking into account the sign’s size, height, and complexity./ All signs must have a satisfactory aesthetic appearance and shall not contain obscene expressions or expressions contrary to morality, public order, or accepted standards of decency, nor terms that directly harm or infringe the rights enshrined in the Constitution or the laws.”

XII.Having analyzed those provisions in light of the considerations set forth in the preceding sections of this judgment, this panel finds that the provisions at issue are not, in themselves, entirely null and void, although they must be interpreted in accordance with the guidelines and content of the statutory and regulatory provisions already discussed above. Indeed, after analyzing their content, this Chamber finds that, given the establishment of a dual allocation of powers regarding outdoor advertising within rights-of-way—which grants MOPT authority to regulate this matter on the national road network and the Municipalities authority over the cantonal road network—the identified provisions are not unlawful insofar as their scope of application and coverage are limited to the Local Government’s authority over roads forming part of the cantonal road network, a matter within its exclusive jurisdiction.

Reiterating the holding established on this issue in judgment 14-2014-VI, and there being no grounds to depart from that position, this panel finds that the dilemma arising from these provisions concerns coordination in their application, in view of their scope or sphere of operation. Nevertheless, under the foregoing considerations, this issue can be resolved through a harmonious and integrative interpretation of these land-use planning provisions (disposiciones de ordenación urbanística), in accordance with the doctrine of Article 6.2 of the Ley General de Administración Pública and the interpretive guidelines imposed by Article 10 of that same statutory source. This means that the aforementioned municipal provisions may coexist with the provisions of Decreto Ejecutivo #29253-MOPT, provided they are interpreted and applied to mean that the latter constitutes an exception to the Plan Regulador concerning the application of outdoor-advertising rules within the rights-of-way of the national road network.

This means that, given the original and specialized authority conferred by statute (Ley General de Caminos Públicos, Ley de Creación del MOPT, Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial—which have already been cited in this judgment) and by executive regulation (Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT) upon the aforementioned ministry, neither the provisions of the Plan Regulador de Escazú nor Article 29 of the Ley de Construcciones apply to the installation, construction, reconstruction, display, and placement of advertisements, signs, billboards, etc., on land adjacent to or facing national routes, because in such cases authority to grant the corresponding permit or license rests with MOPT rather than the Municipality. It follows that, in determining the validity of the cited regulatory provisions, their scope of application (and interpretation) must be clearly delimited: they are valid insofar as they are understood to refer to the Municipality’s own powers granted to it by statute (and by the Decreto itself) with respect to local roads, but not national roads, over which authority has been granted exclusively to MOPT.

The complaint must therefore be granted in part, but without ordering the annulment of any provision, subject to the necessary modifications to be stated in the operative part (parte dispositiva) of the judgment, which concern this delineation of the substantive allocation of authority under the challenged provisions. This ruling makes it unnecessary to address the petitioners’ allegations concerning violations of Ley No. 8220, because they are ultimately directed at challenging the inefficiency and duplicative processing that would result from accepting the defendant Municipality’s position that, notwithstanding MOPT’s authority to grant approvals for the placement of outdoor advertising, the municipality has authority to issue construction licenses. Because authority in these matters is deemed to rest with MOPT with respect to the national road network, that analysis would be futile and is therefore omitted.

XIII.Regarding the counterclaim (reconvención). As noted, the local entity filed a counterclaim seeking a declaration of invalidity of Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT, alleging infringements of municipal autonomy and of the provisions of the Ley de Construcciones and the Ley de Planificación Urbana that confer regulatory powers upon municipalities in construction matters. The grounds supporting that counterclaim have already been analyzed because of their affinity with the considerations used to determine whether the claims of the moving party are well-founded. The preceding sections of this judgment established that, with respect to powers concerning the regulation of outdoor advertising, where the installation, construction, reconstruction, display, and placement of advertisements, signs, billboards, etc., on land adjacent to or facing national routes is concerned, because this involves the right-of-way (derecho de vía) of the national road network, the authority to grant the respective permit or license rests with MOPT, not the Municipality.

This has led this Court to declare that Articles 29, 31, 32 subsection j), and 33 of the Plan Regulador de Escazú are valid insofar as—and if and only if—they are interpreted to mean that the powers established therein refer to the local road network and not the national road network. This determination entails dismissal of the counterclaim because, consistently with the foregoing analysis, the provisions of Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT are supported by the authority granted to MOPT in this regard by the Ley General de Caminos Públicos, Ley de Creación del MOPT, and the Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial. For these purposes, and in order to fulfill the duty to state reasons imposed by Section 57 of the CPCA, the respondent-counterclaimant is referred to the analysis set forth in the preceding recitals (considerandos), which contain the entire basis for this decision.

XIV.Regarding the claim for compensation. The claimants amended their complaint to include a claim for damages (daños y perjuicios), requesting that they be awarded without a specified amount, to be calculated during the judgment-enforcement stage (fase de ejecución de sentencia). The following must be noted regarding this issue. The compensability of damages that may arise under the administrative liability regime (régimen de responsabilidad administrativa) governed beginning with Article 190 of the LGAP is primarily contingent upon the existence of legally wrongful harm (daño antijurídico) that is attributable to the Public Administration against which it is alleged or to which the claim for civil compensation is directed. Under Section 196 of the LGAP, such harm must be actual (it must have occurred), assessable (capable of economic valuation), and individualized (suffered by an identified person or group); moreover, when considered in relation to the Legal System, it must be harm that the person suffering it has no legal duty to bear.

The harm and proof thereof are essential to permit the causation analysis needed to establish whether a causal nexus (nexo causal) exists between the injury actually suffered and an administrative function—or dysfunction—deemed the legally adequate cause of that harmful effect. Pursuant to Section 58 subsection e) of the CPCA, in relation to Section 317 of the Código Procesal Civil, proof of the harm is a matter that falls exclusively upon the party claiming it. Although in certain circumstances the Legal System itself allows the amount of damages to be proven at later stages, in which case the right to compensation is declared and calculation of the amount is reserved for the judgment-enforcement stage in accordance with the parameters established for such purposes by the adjudicating Court, pursuant to Sections 693 of the Código Procesal Civil and 163 and 122 subsection m) of the CPCA, the existence of the harm must at least be proven.

It should be noted that Section 58 subsection e) of the CPCA itself establishes that, when damages are sought as ancillary relief, the complaint must state the cause giving rise to them, what they consist of, and a reasonable estimate thereof. The claimants merely request damages but do not identify in any manner the specific harm that may have been caused to each claimant company. No objective evidence whatsoever has been submitted that would establish any injury to the assets of the petitioners; accordingly, no right to compensation can be declared, even without specifying an amount, because there is no basis upon which this panel could even infer the existence of property interests that might have been affected by the conduct at issue in these proceedings. Therefore, because there are no foundational elements supporting the requested relief, the complaint must be dismissed in this respect.

XV.Conclusion. The respondent Municipality did not raise any defenses on the merits. With respect to the counterclaim, the State raised the defense of lack of legal entitlement (falta de derecho). Based on the factual and legal analysis set forth in the foregoing recitals, the complaint filed by Asociación Cámara de Publicidad Exterior, Colite Costa Rica S.A., Industrial Panorama S.A., Interamericana Medios de Comunicación S.A., Kavial S.A., PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., Publicarteles S.A., and Vallas y Gigantografías Costa Rica S.A. against Municipalidad de Escazú must be granted in part, on the following terms, with any relief not expressly granted being deemed denied:

  • 1)Articles 29, 31, 32 subsection j), and 33 of the Plan Regulador de Escazú are valid with respect to the regulation of outdoor advertising, provided that they are interpreted and applied to mean that, regarding the installation, construction, reconstruction, display, and placement of advertisements, signs, billboards, etc., on land adjacent to or facing national routes, the authority to grant the respective permit or license rests with the Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), not Municipalidad de Nombre14994, and that the Local Government’s authority in this area extends to public roads forming part of the cantonal road network.
  • 2)Consequently, Articles 29, 31, 32 subsection j), and 33 of the Plan Regulador de Escazú, Capítulo IV Instalación de Publicidad Exterior, solely and exclusively regulate outdoor advertising on land facing cantonal roads that have been classified as such in the Plan Regulador del Cantón.
  • 3)The complaint is dismissed with respect to the claim for compensation.
  • 4)Regarding the counterclaim filed by Municipalidad de Nombre14994 against the State, the defense of lack of legal entitlement is sustained. Consequently, the counterclaim is dismissed in its entirety.

XVI.Regarding costs. Pursuant to Section 193 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, procedural costs and attorney’s fees (costas procesales y personales) are imposed upon the losing party by virtue of its having lost. Waiver of such an award is permissible only when, in the Court’s judgment, there was sufficient reason to litigate or when the judgment is rendered on the basis of evidence whose existence was unknown to the opposing party. In this case, the Court finds no reason to depart from that rule; accordingly, costs must be imposed upon the party that lost both the complaint and the counterclaim, namely, Municipalidad de Escazú. In the case of the State, this award includes payment of statutory interest at the rate prescribed by Section 1163 of the Código Civil, calculated from the date this judicial decision becomes final, an issue to be determined during the judgment-enforcement stage.

POR TANTO.

The complaint filed by Asociación Cámara de Publicidad Exterior, Colite Costa Rica S.A., Industrial Panorama S.A., Interamericana Medios de Comunicación S.A., Kavial S.A., PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., Publicarteles S.A., and Vallas y Gigantografías Costa Rica S.A. against Municipalidad de Escazú is GRANTED IN PART, on the following terms, with any relief not expressly granted being deemed denied:

  • 1)Articles 29, 31, 32 subsection j), and 33 of the Plan Regulador de Escazú are valid with respect to the regulation of outdoor advertising, provided that they are interpreted and applied to mean that, regarding the installation, construction, reconstruction, display, and placement of advertisements, signs, billboards, etc., on land adjacent to or facing national routes, the authority to grant the respective permit or license rests with the Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), not Municipalidad de Nombre14994, and that the Local Government’s authority in this area extends to public roads forming part of the cantonal road network.
  • 2)Consequently, Articles 29, 31, 32 subsection j), and 33 of the Plan Regulador de Escazú, Capítulo IV Instalación de Publicidad Exterior, solely and exclusively regulate outdoor advertising on land facing cantonal roads that have been classified as such in the Plan Regulador del Cantón.
  • 3)The complaint is dismissed with respect to the claim for compensation.
  • 4)REGARDING THE COUNTERCLAIM filed by Municipalidad de Nombre14994 against the State, the defense of lack of legal entitlement is sustained. Consequently, the counterclaim is dismissed in its entirety.
  • 5)Both attorney’s fees and procedural costs arising from the complaint and the counterclaim shall be borne by the respondent-counterclaimant, namely, Municipalidad de Escazú. In the case of the State, upon the party’s express request, payment of statutory interest on these amounts is awarded at the rate prescribed by Section 1163 of the Código Civil, calculated from the date this judicial decision becomes final, an issue to be determined during the judgment-enforcement stage.
  • 6)Pursuant to Article 130.3 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, once this decision becomes final, it shall be published in full in the Diario Oficial La Gaceta at the expense of Municipalidad de Escazú.

José Roberto Garita Navarro Silvia Consuelo Fernández Brenes Judith Reyes Castillo CASE FILE: 12-006718-1027-CA.

PURELY LEGAL PROCEEDING CLAIMANT: Asociación Cámara de Publicidad Exterior, Colite Costa Rica S.A., Industrial Panorama S.A., Interamericana Medios de Comunicación S.A., Kavial S.A., PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., Publicarteles S.A., Vallas y Gigantografías Costa Rica S.A.

RESPONDENT-COUNTERCLAIMANT: Municipalidad de Nombre14994 COUNTERCLAIM RESPONDENT: Estado.

IGWT.HUP.JRGN.2015

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PROCESO DE PURO DERECHO ACTOR: Asociación Cámara de Publicidad Exterior, Colite Costa Rica S.A., Industrial Panorama S.A., Interamericana Medios de Comunicación S.A., Kavial S.A., PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., Publicarteles S.A., Vallas y Gigantografías Costa Rica S.A.

DEMANDADO-RECONVENTOR: Municipalidad de Nombre14994 RECONVENIDO: Estado.

Número 0199-2015-VI TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO Y CIVIL DE HACIENDA, SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ, ANEXO A. A las dieciséis horas del veinticuatro de noviembre del dos mil quince.- Proceso de puro derecho interpuesto la Asociación Cámara de Publicidad Exterior (CAPEX), cédula jurídica número CED108371, Vallas y Gigantografías de Costa Rica S.A., cédula jurídica CED78829, PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., cédula jurídica CED79701, Publicarteles S.A., cédula jurídica CED84007, Industria Panorama S.A., cédula jurídica CED108372, Interamericana Medios de Comunicación S.A., cédula jurídica CED80901 y Kavial S.A., cédula jurídica CED108373, todos representados por sus apoderados especiales judiciales, Nombre167571 , cédula de identidad número CED668 y Nombre12651 , cédula de identidad número CED108374 contra la Municipalidad de Escazú, representada por su Alcalde, señor Nombre11452 , cédula de identidad número CED10871. Este último ente contrademanda al Estado representado en este proceso por la procuradora Paula Azofeifa Chavarría, cédula de identidad número CED363.

RESULTANDO

  1. 1En fecha 12 de diciembre del 2012, las sociedades y asociación accionantes presentan la demanda que ha dado origen al presente proceso judicial, para que en lo medular, en sentencia se disponga, pretensiones que fueron ampliadas en la audiencia preliminar: “1- La disconformidad con el ordenamiento jurídico de los artículos 29, 31, 32 inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, (capítulo IV-INSTALACIÓN DE PUBLICIDAD EXTERIOR), en relación con el Decreto Ejecutivo 29253-MOPT "Reglamento de los Derechos de Vía y Publicidad Exterior" y las leyes que la fundamentan. 2- La anulación parcial de los artículos 29, 31, 32 inciso j) y 33 del Plan Regulador de Nombre14994 en lo concerniente a la regulación de la totalidad de la publicidad exterior de los derechos de vía y los terrenos públicos o privados frente a las carreteras o rutas nacionales. Del artículo 29 y 31 se anule la frase "TODO". 3- Con vista de la modificación parcial de los artículos 29 y 31 del Plan Regulador de Escazú, se entienda que el artículo 33 refiere solo a la obtención de licencias de publicidad exterior para propiedades que enfrentan carreteras cantonales. 4- La competencia única y exclusiva del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, en materia de publicidad exterior cuando se trate de derechos de vía y terrenos adyacentes públicos o privados que enfrenten carreteras nacionales. 5- La oponibilidad de los artículos 29, 31 y 33 del Plan Regulador de Escazú, (capítulo IV-INSTALACIÓN DE PUBLICIDAD EXTERIOR), única y exclusivamente para regular la materia de publicidad exterior en los terrenos que enfrenten carreteras cantonales que hayan sido catalogadas como tales en el plan regulador del cantón. 6- Se condene a la Municipalidad de Nombre14994 al pago de las costas procesales y personales del presente proceso. 7.Se disponga a la Municipalidad de Nombre14994 el pago de daños y perjuicios ocasionados por la clausura de los espacios publicitarios autorizados por el MOPT, mismos que serán estimados en ejecución de sentencia" (Folios 67-98 del principal)
  2. 2Por escrito presentado el 04 de febrero del 2013, las entidades promoventes requirieron medida cautelar provisionalísima inaudita altera parte para que se ordene al ente local demandado proceder al retiro inmediato de los sellos de clausura colocados en las vallas publicitarias y publitapias ubicadas en las fincas matrículas Placa33956, , , , , o en su defecto autorice el retiro inmediato de dichos sellos. De igual manera, se ordene a la Municipalidad suspender de manera inmediata y abstenerse de realizar cualquier tipo de acto, conducta o actuación material en contra de sus intereses, vallas publicitarias, publitapias, en tanto se resuelve por el fondo el proceso. (Folios 101-119 del principal)
  3. 3Conferido el traslado de ley sobre la medida cautelar, el apoderado del ente local accionado se opuso en los términos que consta a folios 205-210 del principal. En fecha 19 de febrero del 2013, el juzgador de trámite realiza audiencia oral para atender la medida cautelar formulada y mediante resolución No. 337-2013-T de las 10 horas 52 minutos dispuso el rechazo de ese pedimento. (Folios 229-230 del judicial)
  4. 4Las promoventes apelaron la decisión referida sobre la medida cautelar (folios 236-245 del principal). Esta medida recursiva fue rechazada mediante la resolución No. 255-2013 de las 09 horas 10 minutos del 30 de abril del 2013 del Tribunal de Apelaciones de lo Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda. (Folios 260-262 del principal)
  5. 5Otorgado el traslado de rigor, el ente municipal se opuso a la demanda en los términos que consta a folios 266-280 del judicial. De igual manera, en ese mismo acto, contrademandó al Estado para que en sentencia se declare la ilegalidad de los artículos 2, 4, 5 y 7 inciso c), 10 y 11 del Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT. (Folios 281-294 del principal)
  6. 6Conferido el traslado de ley sobre la reconvención, el apoderado de las accionantes contestó de manera negativa. Opuso las defensas de defectos no subsanados, indebida integración de la litisconsorcio y gestión de demanda improponible. Por el fondo, invocó la defensa de falta de legitimación pasiva. (Folios 325-342 del judicial) Por su parte, el Estado se opuso en los términos que consta en escrito que rola a folios 364-388 del principal. Planteó la defensa de falta de derecho.
  7. 7La audiencia preliminar establecida en el artículo 90 del Código Procesal Contencioso Administrativo fue iniciada el 10 de noviembre del 2014, con la ausencia de la parte promovente, siendo suspendida para conceder un plazo de 3 días hábiles a esta parte para aclarar sus pretensiones. (Folios 437-438 del principal) Empero, por auto de las 15 horas del 10 de noviembre del 2014, por notar defectos en la comunicación del auto de citación a dicha audiencia, se dispuso su anulación. (Folios 439-441 del principal)
  8. 8La audiencia preliminar fue realizada nuevamente en fecha 30 de julio del 2015 con la asistencia de todas las partes. En dicha audiencia, respecto de la reconvención, la juzgadora de trámite dispuso omitir pronunciamiento sobre las defensas previas planteadas por las entidades actoras por no ser parte de la reconvención. Al no existir prueba que evacuar, el presente asunto fue declarado de puro derecho, en virtud de lo cual, las partes rindieron conclusiones. El expediente fue remitido a esta Sección para la emisión de fallo en fecha 26 de octubre del 2015, según consta en sello de pase visible a folio 479 del principal.
  9. 9En los procedimientos ante este Tribunal no se han observado nulidades que deban ser subsanadas.

Redacta el juez Garita Navarro, con el voto afirmativo de las juezas Fernández Brenes y Reyes Castillo;

CONSIDERANDO.

I. HECHOS PROBADOS

De relevancia para la resolución del presente asunto se tienen los siguientes:

  • 1)Que en el año 2003, el Alcalde Municipal de Escazú, interpuso acción de inconstitucionalidad en contra del Decreto Ejecutivo número 29253-MOPT, denominado Reglamento de los Derechos de Vía y Publicidad Exterior. (Hecho no controvertido)
  • 2)Que dicha acción de inconstitucionalidad fue tramitada bajo el expediente No. 01-010761-0007-CO. (Hecho no controvertido)
  • 3)Que mediante resolución número 2003-02127 de las 13 horas 37 minutos del 14 de marzo del 2003, la Sala Constitucional dispuso el rechazo de la acción de inconstitucionalidad referida en los apartes previos e indicó como sustento de esa decisión: "V.- Conclusión. Los derechos de vía que colindan con carreteras y caminos que forman parte de la red vial nacional, no participan del carácter “local” que indica el artículo 169 de la Constitución Política. En cuanto a la regulación de la publicidad –en general-, en “terrenos públicos o privados” según indica el artículo 1° del Decreto impugnado, y a la luz de la definición establecida en el artículo 2° del Reglamento, deberá entenderse que la potestad del M.O.P.T. recae sobre aquellos terrenos que enfrentan carreteras o caminos que forman parte de la red vial nacional solamente. El Tribunal estima que ello no forma parte de los “servicios e intereses locales” sobre los cuales tiene competencia la Municipalidad. De conformidad con lo expuesto, este Tribunal considera que el Decreto N° 29253-MOPT no viola el principio de autonomía municipal, por lo que la acción resulta improcedente y debe ser rechazada por el fondo. El Magistrado Nombre300 salva el voto y ordena dar curso a la acción...." (Hecho no controvertido, consulta al sistema electrónico de consulta SCIJ realizada en fecha 17 de noviembre del 2015, 13.54 horas)
  • 4)Que el Plan Regulador del Cantón de Escazú, fue publicado en el Diario Oficial La Gaceta No. 54 del 17 de marzo del 2005.
  • 5)Que el citado Plan Regulador del Cantón de Nombre14994 fue reformado según publicación realizada en La Gaceta No. 90 del 11 de mayo del 2006. (Hecho no controvertido)
  • 6)Que en las siguientes zonas determinadas en el Plan Regulador del Cantón de Escazú: 1) zona residencial de baja densidad, artículo 11.2.5 inciso f); ii) zona residencial de media densidad, artículo 11.3.5 inciso f); iii) zona residencial de media alta densidad, artículo 11.4 usos no conformes inciso e); iv) zona residencial de alta densidad, artículo 11.5.5 Usos no conformes inciso f); v) zona de comercio lineal, artículo 12.2.6 inciso b); vi) zona de comercio centro de Guachipelín, en concreto, artículo 12.3.4 inciso b); vii) zona de comercio puntual de Multiplaza, específicamente artículo 12.3.5.6, inciso a); viii) zona de comercio puntual Centro de San Rafael que remite al artículo 12.2, que a su vez señala en el artículo 12.2.6 usos no conformes en el inciso b) el de vallas publicitarias; ix) zona de comercio puntual Centro de Guachipelín, artículo 12.3.4 usos no conformes inciso b); x) zona de comercio puntual Trejos Montealegre, artículo 12.3.7 usos no conformes inciso b), existen carreteras nacionales. (Hecho no controvertido)
  • 7)Que el Plan Regulador de Nombre14994 en el artículo 30 "Glosario de términos" establece y reconoce la competencia del Ministerio de Obras Públicas y Transportes en las vías nacionales. De igual manera el artículo 19 del Plan Regulador de la Municipalidad de Escazú, delimita y reconoce las competencias del MOPT y de la Municipalidad. (Hecho no controvertido)
  • 8)Que el ordinal 29 del Plan Regulador de la Municipalidad de Nombre14994 establece: "Artículo 29. Objetivos y bases legales. El objetivo de este capítulo es regular y controlar todo lo referente a la publicidad exterior y rótulos en el cantón de Escazú, con el fin de lograr un equilibrio entre la obra urbano-arquitectónica, el mensaje publicitario y el entorno paisajístico como medio de comunicación, información e identificación. Este reglamento se dicta de conformidad con el artículo 4, inciso a, en relación con el artículo 13, inciso d del Código Municipal , los capítulos VII y VIII y artículos 29, 78 y 79 de la Ley de Construcciones, el artículo IV.15, incisos 1.3 y 4 del Reglamento de Construcciones, los artículos 15 y 70 de la Ley de Planificación Urbana y el artículo 71 de la Ley Orgánica del Ambiente, así como el artículo 14 de la Ley No. 6890." Por su parte, el numeral 31 indica en lo relevante: "Artículo 31. Aplicación. La exhibición exterior de anuncios, rótulos, letreros, avisos, mantas publicitarias o vallas (en adelante "rótulos") se norma en el presente capítulo, el cual rige para todo el cantón de Escazú. Incluye no solo las vías públicas, sino también las áreas de antejardín y cualquier espacio donde se ubique un rótulo que pueda ser apreciado desde la vía pública. Queda excluida de la aplicación de este reglamento la exhibición de rótulos oficiales de señalización vial aprobados por el MOPT y la Municipalidad, y los rótulos que no pueden ser apreciados desde la vía pública." (Consulta al texto del citado Plan)
  • 9)Que en el artículo 32 inciso j) del Plan Regulador de referencia se establece: "Artículo 32. Prohibiciones. Queda prohibida la exhibición de rótulos en los siguientes casos: (...) j) En vallas que no cumplan el retiro con los predios vecinos colindantes, el cual como mínimo debe ser igual a la altura total de la valla publicitaria. k) En estructuras tipo tapia publicitaria para cerramiento de lotes, con excepción de aquellas que son para cerrarlos durante el proceso de construcción, para lo cual deberán presentar el permiso constructivo correspondiente aprobado. Podrán construirse en línea de propiedad y ser colocadas única y exclusivamente cuando se inicia la etapa de construcción del proyecto aprobado por la Municipalidad, debiendo ser removidas al finalizar la obra. Se admitirán sólo en proyectos de 500 m2 o más de área de construcción y se admitirán solamente paneles a nivel de acera con no más de 3 metros de altura total. En casos de tener iluminación los paneles de la tapia, los reflectores sólo podrán colocarse dentro de la línea de propiedad, debiendo el interesado hacer los ajustes necesarios." (Consulta al texto del citado Plan)
  • 10)Que el ordinal 33 del citado Plan Regulador estatuye que con las excepciones que contempla el ordinal 36 de ese instrumento de planificación urbana, para colocar o fijar cualquier rótulo, deberá solicitarse autorización a la Municipalidad. (Consulta al texto del Plan Regulador).
  • 11)Que pese a obtener permiso de publicidad exterior expedido por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, la Municipalidad de Escazú, en el trámite de requerimiento de la licencia de construcción para levantar la estructura, deniega la citada licencia por no ser conforme con el Reglamento de Zonificación del Plan Regulador del ente local. (Hecho no controvertido)
  • 12)Que en los casos en que la estructura en la que se coloca la valla publicitaria no cuenta con la licencia de construcción otorgada por la Municipalidad de Escazú, esta procede a la clausura de la publicidad exterior. (Hecho no controvertido)

II.Hechos no probados. Único. Que las accionantes hayan padecido daños y perjuicios derivados de la emisión de las conductas públicas objeto de cuestionamiento.

III.Objeto del proceso. Del análisis de la demanda se desprende que el pedimento de declaratoria de disconformidad sustancial con el ordenamiento jurídico de las normas impugnadas del Plan Regulador de la Municipalidad de Escazú, se sustenta en varios ejes medulares de argumentación, a saber: a) Aspectos asociados a la autonomía municipal y la sujeción a las normas jurídicas. En este punto se aborda la diferencia entre autonomía local y soberanía, refiriendo a múltiples votos de la Sala Constitucional, entre ellos, el número 5445-1999, 2007-013577, 2127-2003. En este punto, con sustento en ese último fallo, se resalta que los caminos y carreteras que forman parte de la red vial nacional no constituyen parte de las competencias atribuidas constitucionalmente a las Municipalidades, siendo un campo de acción en el que el ente local no tiene injerencia alguna. b) Jerarquía de las normas. Sobre este particular, las accionantes indican, las potestades locales en cuanto a planificación urbana deben conciliarse con los intereses generales establecidos en normas de rango superior.

Destaca que el Plan Regulador es una fuente local, en tanto que el Decreto Ejecutivo 29253-MOPT es de aplicación nacional, delimitándose esa competencia a las vías que forman parte de la red vial nacional, por lo que regular de manera genérica en el Plan Regulador todo lo relativo a la publicidad exterior sin delimitar que sus competencias son a nivel local, invade las competencias del MOPT. Destaca que las competencias del MOPT plasmadas en el Decreto Ejecutivo 29253-MOPT deviene de la Ley de Caminos, la Ley de Administración Vial, Ley de Creación del MOPT, así como de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres. c) Posición de la Sala Constitucional. Relata que en el año 2001 el entonces Alcalde Nombre14994 presentó una acción de inconstitucionalidad contra el Decreto Ejecutivo en cuestión, tramitado bajo el expediente 01-010761-0007-CO y resuelta por el voto 2127-03. Dice, en esa acción se alegaba que el citado Decreto atentaba contra las potestades y competencias consagradas en la Constitución Política, Ley de Planificación Urbana, Ley de Construcciones y su reglamento.

Remite de nuevo al fallo 2127-2003 de la Sala Constitucional sobre las competencias del MOPT en cuanto a esa regulación de publicidad en carreteras nacionales. d) El deber de coordinación entre las instituciones del Estado. En este alegato señala que la Sala Constitucional ha expuesto el deber de coordinación de las entidades públicas tratándose de la satisfacción de los intereses públicos para evitar la colisión de competencias. Reprocha que en el procedimiento de elaboración del Plan Regulador, la Municipalidad de Nombre14994 no toma en consideración al MOPT y regula de manera genérica sin excluir campos ajenos a sus competencias. Estima que el ente local debió haber solicitado al MOPT para que se manifestara respecto de lo normado por el plan regulador en cuanto a los derechos de vía y publicidad exterior. e) Normas reprochadas. En otro punto expone las normas del Plan Regulador de Nombre14994 que a su juicio, traspasan el ámbito de competencia local, citando los ordinales 29, 31, 32 inciso j), 33 de ese instrumento de planificación.

Estima que esas normas son ilegales en la medida en que no hacen reserva alguna en cuanto a que la competencia de la Corporación Local en menesteres de publicidad exterior es respecto de las vías cantonales, siendo que las vías nacionales competen al MOPT. f) Duplicidad de requisitos e invasión de competencias . En este particular denuncia que la regulación de todo lo relativo a publicidad exterior por parte de la Municipalidad de Nombre14994 sin diferenciar lo nacional de lo local, hace incurrir al administrado en doble inversión de tiempo y dinero, pues los mismos requisitos que debe presentar ante el MOPT (art. 26,27 del DE-29253-MOPT), son los que deben aportarse ante el ente local (art. 33 Plan Regulador). Estima que la postura del Ayuntamiento quebranta el mandato 3 de la Ley No. 8220. Remarca que el precepto 8 de esa ley 8220 establece un procedimiento de coordinación inter-institucional, a la vez que el canon 9 ejusdem impone la máxima de una única instancia administrativa. g) Indebida transferencia de competencias.

Acusa que no existe norma que autorice la transferencia de competencias en la materia objeto del reglamento de los Derechos de Vía y Publicidad Exterior, o bien acto alguno en virtud del cual se pueda concluir que el MOPT y la Municipalidad han coordinado, conforme a la Ley No. 8220, acción alguna para implementar un procedimiento para los trámites de publicidad exterior en la red vial nacional. Remite a las normas del Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT que a su juicio, asignan la competencia aludida al MOPT.

IV.Alegatos de la Municipalidad accionanda y su contrademanda. Por su parte el ente local señala que ha procedido dentro de sus competencias constitucionales. Considera que el Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT no puede entenderse que esté otorgando un permiso de construcción, pues ello sería una intromisión en las competencias municipales. Cita los ordinales 1, 2, 29 y 74 de la Ley de Construcciones. Estima que la única entidad competente para dar un permiso de construcción es el ente local. Considera que el levantamiento de una estructura como la que utilizan las empresas de publicidad requiere de un permiso de construcción que no han solicitado. Expone, el Plan Regulador es una norma de mayor jerarquía que el Decreto en cuestión, lo que implica que la planificación urbana es eminentemente local. Cita precedentes de la Sala Constitucional en este sentido, sea, 6419-96, 4957-96, 6706-93, 5306-93 y 5097-93.

Estima que el Plan Regulador es una norma de mayor rango por lo que no puede dejar de aplicarse, de suerte que es de acatamiento obligatorio para el administrado o cualquier ente que tenga relación comercial directa con el cantón de Nombre14994 por cuanto regula la actividad constructiva y todo lo que corresponde a rótulos y vallas publicitarias, siendo este tipo de estructuras no permitidas por dicha normativa. Resalta la autonomía que la Constitución Política confiere a los entes locales, tema desarrollado por el Tribunal Constitucional en el fallo No. 6706-93. Prosigue con un detalle de la naturaleza jurídica de los planes reguladores, citando el voto 13330-2006 de la Sala Constitucional como apoyo para afirmar que se trata de una ley en sentido material. En cuanto al contenido del fallo 2003-2127 de la Sala Constitucional que dispuso el rechazo de la acción de inconstitucionalidad formulada por la Municipalidad contra el Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT, destaca que a ese momento Nombre14994 no contaba con Plan Regulador.

Expone, el tema de la validez de las normas del Plan Regulador sobre publicidad exterior fue analizado por la Sala Constitucional en el fallo No. 2008-001569, voto en el que ese Tribunal avaló dicha normativa y refuerza la prohibición de colocación de vallas, rótulos, publitapias o cualquier otro por estimar que la rotulación excesiva y descontrolada infringe el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Apunta, debe distinguirse entre la licencia para la estructura o valla que soportará el anuncio y la publicidad en sí. Remite al ordinal 29 y el 74 de la Ley de Construcciones. Expone, independientemente que la estructura se levante frente a calle pública, es competencia de la Municipalidad otorgar el permiso de construcción y el MOPT únicamente autoriza la publicidad exterior. Menciona, el artículo 32 del Plan Regulador impone la prohibición de rótulos en los casos ahí referidos (cita el inciso j).

A su vez, el artículo 33 de ese Plan establece el deber de obtener una licencia para la colocación de ese tipo de estructuras. La clausura de las vallas publicitarias se dictó con fundamento en la normativa vigente. Sobre estos mismos alegatos fundamenta su reconvención contra el Estado, considerando que los ordinales 4, 5, 7 inciso c) 10, 11 del citado Decreto Ejecutivo 29253-MOPT, son ilegales por ser contrarios a lo dispuesto en los artículos 1, 2, 24, 74 de la Ley de Construcciones, 169 de la Carta Magna y 15 de la Ley de Planificación Urbana.

V.Alegaciones del Estado. Finalmente, el Estado considera que no existe ilegalidad alguna en las normas 4, 5, 7 inciso c) 10, 11 del citado Decreto Ejecutivo 29253-MOPT, pues el MOPT cuenta con potestades suficientes para autorizar la instalación y construcción de vallas publicitarias u otros sistemas de publicidad exterior. Dice, desde su numeral primero, la Ley General de Caminos Públicos hace la diferencia entre las vías nacionales y las cantonales, siendo su principal diferencia el órgano competente para su administración. Las competencias de las Municipalidades en cuanto a la red vial es residual, pues se limita a las vías cantonales. Remite al ordinal 19 de la Ley de Caminos Públicos en lo que atañe a la construcción en el derecho de vía y zonas aledañas, que reitera la diferencia existente entre las competencias del MOPT y las Municipalidades según el tipo de vía. Destaca que aún en los caminos vecinales, las Municipalidades deben coordinar con el MOPT los lineamientos a seguir en estas vías, por lo que insiste que en este campo la competencia del ayuntamiento es residual.

Relata que de la Ley de Caminos Públicos y de la Ley de Creación del MOPT es que deriva el Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT, instrumento que no hace más que desarrollar y reglar la competencia legalmente otorgada al MOPT, para que los administrados puedan tener certeza de cuáles serán los requisitos y trámites a efectuar para instalar publicidad exterior. Sobre el alegato de lesión a la autonomía municipal remite al voto 13577-2013 en el que la Sala Constitucional ha indicado que cuando el tema desborda la circunscripción territorial, las competencias pueden ser ejercidas por instituciones nacionales del Estado. Afirma que la controversia ventilada en este proceso ya fue analizada por la Sala Constitucional en el voto 2003-02127. Enfatiza que no se puede desconocer que ya existe un pronunciamiento previo de la Sala Constitucional en relación con las competencias que en materia de vías nacionales tiene el MOPT y respecto del contenido de ese decreto, que surte efecto entre las partes.

La autonomía municipal no puede entenderse como absoluta, obviando las competencias de otros entes estatales. Destaca que el mismo artículo 1 de la Ley de Construcciones fija que las competencias municipales en materia edilicia lo son sin perjuicio de las facultades que otras leyes conceden a otros órganos administrativos. Sobre la naturaleza jurídica del Plan Regulador, señala, no es una fuente que pueda resultar aplicable a los derechos de vía y zonas aledañas a las vías nacionales, por constituir competencia exclusiva del MOPT. Sobre la naturaleza de esos planes, remite al fallo 13330-2006 de la Sala Constitucional. Aun y cuando se entienda que esos planes son leyes en sentido material, no puede afirmarse que tenga un rango superior a la Ley de Caminos Públicos, ni a la Ley de Creación del MOPT, para regular lo relativo a las vías nacionales. Expresa que hay normativa abundante que establece la competencia del MOPT en lo que respecta a los derechos de vía de carreteras nacionales.

Aduce que la Ley No. 9078, Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial del 04 de octubre del 2012 detalla tanto la competencia como el procedimiento a seguir en caso de instalación de publicidad exterior en vías nacionales. Cita los artículos 227 y 231 de esa ley, así como el transitorio III. Considera que el Decreto cuestionado se ajusta a plena legalidad. De seguido se ingresa al examen de los aspectos debatidos.

VI.Sobre la autonomía de las Municipalidades. Al socaire de lo dispuesto por el numeral 169 de la Constitución Política, las corporaciones locales cuentan con autonomía para la administración y satisfacción de los denominados servicios e intereses locales. Se trata por demás de un concepto jurídico de carácter indeterminado, que en tesis de inicio, supone la primacía de las competencias del ente local para regular y gestionar las materias propias de intereses o servicios que se relacionen con la satisfacción de un grupo determinado de personas, sea, los munícipes, así como el desarrollo y beneficio del municipio siendo un elemento sustancial la circunscripción territorial, esto es, el cantonal. La jurisprudencia constitucional ha confirmado tal autonomía, en el entendido que coexiste, y no elimina la posibilidad de regulación y asignación de competencias a otros entes públicos, por criterio de especialidad o materia, así como las competencias propias de unidades administrativas cuyo marco de acción trasciende la esfera local y se expanden a los intereses generales (nacionales).

A partir de ello, las competencias municipales sobre la satisfacción de intereses locales ha de encontrar respaldo en la ley, y siempre en el entendido que la intromisión en ese campo de acción, cuando incluya el concepto de interés local, debe ser restringido, so pena de violentar la norma constitucional que les confiere autarquía en su ejercicio, pero además es necesario expresar que esa autonomía se ejerce dentro de un concepto y modelo unitario de Estado, razón por la cual, se impone un principio de coordinación y complementación competencial, lo que implica, la autonomía local dista de ser un conferimiento de poder de ejercicio soberano en ese campo. La Sala Constitucional en el voto 13577-2007, resolviendo un tema de competencias entre los entes locales y el Poder Ejecutivo sobre el manejo de desechos, ese alto Tribunal expuso: "II. Sobre las competencias locales y nacionales en tratándose del manejo de desechos.

Esta Sala en anteriores oportunidades ha realizado una ponderación entre las competencias nacionales y las competencias locales, entendiendo en principio, que no puede crearse un conflicto por antagonismo entre ambas, por cuanto la materia que integra el fin general de "los intereses y servicios locales" debe coexistir con los intereses y servicios públicos "nacionales" o "estatales", sobre todo en resguardo de la autonomía garantizada constitucionalmente a las municipalidades frente al poder central. Es por ello como se indicó, que resulta indispensable que exista una relación de coordinación entre las entidades municipales y los demás órganos públicos, incluyendo al Poder Ejecutivo. En esa línea, la Sala señaló en la sentencia 005445-99 de las catorce horas treinta minutos del catorce de julio de mil novecientos noventa y nueve en lo conducente: "Desde el punto de vista político, las municipalidades son gobiernos representativos con competencia sobre un determinado territorio (cantón), con personalidad jurídica propia y potestades públicas frente a sus munícipes (habitantes del cantón); operan de manera descentralizada frente al Gobierno de la República, y gozan de autonomía constitucionalmente garantizada y reforzada que se manifiesta en materia política, al determinar sus propias metas y los medios normativos y administrativos en cumplimiento de todo tipo de servicio público para la satisfacción del bien común en su comunidad.

Puede decirse, en síntesis, que las municipalidades o gobiernos locales son entidades territoriales de naturaleza corporativa y pública no estatal, dotadas de independencia en materia de gobierno y funcionamiento, lo que quiere decir, por ejemplo, que la autonomía municipal involucra aspectos tributarios, que para su validez requieren de la autorización legislativa, la contratación de empréstitos y la elaboración y disposición de sus propios ingresos y gastos, con potestades genéricas. Todo esto implica, necesariamente, que para poder definir correctamente la conformación del Estado Costarricense, debe existir un ensamble exacto en la suma de los Gobiernos Municipales en su conjunto e individualmente, en orden a las relaciones y funcionamiento coordinado con el Gobierno de la República, para evitar la coexistencia simultánea de esferas de poder de diferente origen y esencia, la duplicación de los esfuerzos nacionales y locales, y la confusión de derechos y obligaciones entre las diversas partes involucradas.” Ahora bien, esa autonomía de las Municipalidades otorgadas por el Constituyente en el artículo 170 de la Norma Fundamental, si bien constituye formalmente un límite a las injerencias del Poder Ejecutivo, no puede entenderse que se trata de una autonomía plena o ilimitada, pues siempre se encuentra sujeta a ciertos límites, ya que la descentralización territorial del régimen municipal, no implica eliminación de las competencias asignadas a otros órganos y entes del Estado.

Es por ello, que existen intereses locales cuya custodia corresponde a las Municipalidades y junto a ellos, coexisten otros cuya protección constitucional y legal es atribuida a otros órganos públicos, entre ellos el Poder Ejecutivo. Por tal razón, ha reconocido esta Sala que cuando el problema desborda la circunscripción territorial a la que están supeditados los gobiernos locales, las competencias pueden ser ejercidas por instituciones nacionales del Estado, pues el accionar de las primeras quedan integradas dentro de los lineamientos generales que se han trazado dentro del plan nacional de desarrollo, sin que ello signifique una violación a su autonomía. (...)" El resaltado no es del original. Sobre el contenido de esa autonomía, es la misma Sala Constitucional la instancia jurisdiccional que mayor desarrollo de análisis ha realizado en ese particular. Así, ha indicado, en el fallo 5445-1999, que desde la arista jurídico-doctrinaria, esta autonomía debe ser entendida como la capacidad que tienen las Municipalidades de decidir libremente y bajo su propia responsabilidad, todo lo referente a la organización de determinada localidad -referida al cantón respectivo-, entendiendo que incluye una autonomía política, normativa, tributaria y administrativa.

Cabe destacar lo dicho por ese alto Tribunal en el citado fallo en cuanto a que: "Nuestra doctrina, por su parte, ha dicho que la Constitución Política (artículo 170) y el Código Municipal (artículo 7 del Código Municipal anterior, y 4 del vigente) no se han limitado a atribuir a las municipalidades de capacidad para gestionar y promover intereses y servicios locales, sino que han dispuesto expresamente que esa gestión municipal es y debe ser autónoma, que se define como libertad frente a los demás entes del Estado para la adopción de sus decisiones fundamentales." (El destacado es propio) No obstante este desarrollo, como se ha señalado, es claro que esta autonomía se afinca en el criterio de legitimación de los servicios e intereses locales, de suerte que no es oponible a aquellas materias en que por ley (o norma superior) se confiera a otras Administraciones Públicas, competencias y potestades para la tutela de intereses de carácter general, que desbordan y trascienden la esfera localista, y que se relacionan con una cobertura prestacional o de atención a situaciones nacionales.

En estas hipótesis, al tratarse de situaciones y supuestos respecto de los cuales no puede considerarse que la incidencia se particularice en un grupo determinado de personas vinculados por intereses afines a un territorio cantonal, sino que se expanden a un conjunto indeterminado de sujetos propios de la materia de relevancia nacional, esa autonomía no es óbice para que esas otras unidades de poder público puedan desplegar sus acciones, las cuales, inciden además en los residentes de los diversos territorios que componen el país. En tales casos si bien las potestades de esos entes tienen incidencia local, lo es porque pretenden cubrir intereses nacionales, concepto que incluye además, por efecto reflejo, un marco efectual en circunscripciones territoriales. Tampoco se desatiende tal autonomía por la creación de entidades cuya competencia se refiere a atender situaciones de especificidad de materia, aún y cuando se limiten a un territorio, como es el caso de Japdeva, Incoop, Judesur, entre otros, entidades cuya competencia es de carácter técnico pero con supeditación local.

Se trata de un modelo que a decir de la Sala Constitucional, exige para la debida tutela del interés público, de la implementación del deber de coordinación administrativa. Es a fin de cuentas un aspecto que ha de ponderarse en cada caso concreto, pues solamente en los casos en que la competencia del ente público encuentre base legal con sustento en esas cuestiones señaladas, no habrá invasión al régimen de autonomía local. Con todo, la misma Sala Constitucional ha puesto de manifiesto la relevancia del principio de coordinación que ha de imperar entre las entidades públicas y el Estado (y entre aquellas mismas), de cara a lograr armonizar las competencias que cada una de ellas ostenta y los intereses públicos llamados a tutelar. Así, en el fallo No. 5445-1999, sobre el particular, de manera diáfana señaló: "Definida la competencia material de la municipalidad en una circunscripción territorial determinada, queda claro que habrá cometidos que por su naturaleza son exclusivamente municipales, a la par de otros que pueden ser reputados nacionales o estatales; por ello es esencial definir la forma de cooparticipación de atribuciones que resulta inevitable, puesto que la capacidad pública de las municipalidades es local, y la del Estado y los demás entes, nacional; de donde resulta que el territorio municipal es simultáneamente estatal e institucional, en la medida en que lo exijan las circunstancias.

Es decir, las municipalidades pueden compartir sus competencias con la Administración Pública en general, relación que debe desenvolverse en los términos como está definida en la ley (artículo 5 del Código Municipal anterior, artículo 7 del nuevo Código), que establece la obligación de "coordinación " entre la municipalidades y las instituciones públicas que concurran en el desempeño de sus competencias, para evitar duplicaciones de esfuerzos y contradicciones, sobre todo, porque sólo la coordinación voluntaria es compatible con la autonomía municipal por ser su expresión. En otros términos, la municipalidad está llamada a entrar en relaciones de cooperación con otros entes públicos, y viceversa, dado el carácter concurrente o coincidente -en muchos casos-, de intereses en torno a un asunto concreto. En la doctrina, la coordinación es definida a partir de la existencia de varios centros independientes de acción, cada uno con cometidos y poderes de decisión propios, y eventualmente discrepantes; pese a ello, debe existir una comunidad de fines por materia, pero por concurrencia, en cuanto sea común el objeto receptor de los resultados finales de la actividad y de los actos de cada uno.

De manera que la coordinación es la ordenación de las relaciones entre estas diversas actividades independientes, que se hace cargo de esa concurrencia en un mismo objeto o entidad, para hacerla útil a un plan público global, sin suprimir la independencia recíproca de los sujetos agentes. Como no hay una relación de jerarquía de las instituciones descentralizadas, ni del Estado mismo en relación con las municipalidades, no es posible la imposición a éstas de determinadas conductas, con lo cual surge el imprescindible "concierto" interinstitucional, en sentido estricto, en cuanto los centros autónomos e independientes de acción se ponen de acuerdo sobre ese esquema preventivo y global, en el que cada uno cumple un papel con vista en una misión confiada a los otros. Así, las relaciones de las municipalidades con los otros entes públicos, sólo pueden llevarse a cabo en un plano de igualdad, que den como resultado formas pactadas de coordinación, con exclusión de cualquier forma imperativa en detrimento de su autonomía, que permita sujetar a los entes corporativos a un esquema de coordinación sin su voluntad o contra ella; pero que sí admite la necesaria subordinación de estos entes al Estado y en interés de éste (a través de la "tutela administrativa" del Estado, y específicamente, en la función de control la legalidad que a éste compete, con potestades de vigilancia general sobre todo el sector).

La relación de cooperación definida ha sido comprendida por la Sala Constitucional, que en forma reiterada ha señalado que para que puedan llevarse a cabo los proyectos de las distintas instituciones públicas, debe hacerse con respeto del ordenamiento jurídico: en primer lugar, las normas de rango constitucional, y después, las de rango legal y reglamentarias, de manera tal que, para que el Poder Ejecutivo o los otros entes públicos lleven a cabo proyectos de su iniciativa en una determinada localidad, deben contar con los respectivos permisos y licencias municipales, si es del caso, como lo indicó en sentencia de amparo número 02231-96, transcrita, en lo que interesa, en el Considerando VIII de esta sentencia. Esta obligación de coordinación entre las instituciones del Estado y las municipalidades está implícita en la propia Constitución Política; así por ejemplo, en lo que se refiere a la potestad tributaria municipal, en tanto que, la iniciativa debe ser de los propios Concejos, tanto para su aprobación por parte de la Asamblea Legislativa, como para la exención de los tributos, aún tratándose de la política económica del Estado, como se indicó en sentencia número 2311-95, supra citada; con lo cual, se está diciendo que debe existir una debida y obligada coordinación entre el Estado y los entes corporativos locales, cumpliéndose así lo ordenado por esta disposición, sin que ello implique una invasión a la autonomía municipal.

Igualmente, estima la Sala que en materia de planificación urbana se debe dar esa misma relación de coordinación, aún cuando se ha definido -por disposición constitucional- que la planificación urbana es competencia de los gobiernos locales, la misma debería ordenarse de conformidad con las directrices y lineamientos generales del Plan Nacional de Urbanismo elaborado por el Poder Ejecutivo (a propuesta de la Dirección de Urbanismo del INVU y el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica) e integrado en el Plan Nacional de Desarrollo a que alude la Ley de Planificación Nacional, en el entendido de que ese Plan debe ser aprobado por una ley ordinaria. Con este marco de referencia, es que analizan las normas cuestionadas." -El resaltado no es propio-. Este es un elemento fundamental a considerar en las áreas de satisfacción de interés público que entremezclan las cuestiones locales y nacionales.

VII.Sobre las competencias en regulación de publicidad exterior en red vial nacional. Ahora bien, sobre el tema de la regulación de la publicidad exterior en derecho de vía y zonas aledañas a este, que se refieran a vías nacionales, cabe indicar lo que de seguido se expone. Esta materia en particular ha sido regulada por el Decreto No. 29253-MOPT, denominado "Reglamento de Derechos de Vía y Publicidad Exterior", publicado en La Gaceta No. 25 del 05 de febrero del 2001. Esa norma, tiene como rango de regulación: "... administrar, fiscalizar y regular, a nivel nacional, los derechos de vía de la red vial nacional, así como lo concerniente a la instalación, sustitución, construcción, reconstrucción y exhibición de todo tipo de anuncios, rótulos, vallas, parabuses en terrenos públicos o privados, o en los derechos de vía que están al cuidado del Ministerio de Obras Públicas y Transportes quien será la única autoridad competente en esta materia, tales competencias serán aplicables también a los vehículos que brinden algún tipo de servicio público, así como a , cualquier clase de publicidad exterior atendiendo la distribución de competencias establecidas por el artículo 1° de la Ley General de Caminos Públicos, y el Reglamento Nº13041 sobre la clasificación funcional de los caminos Públicos, con el propósito de proteger la inversión vial, promover la seguridad de los conductores y usuarios en general, mantener su valor creativo y preservar el paisaje de la contaminación visual." -art. 1-.

El subrayado no corresponde al original. En este sentido, el artículo 3 aclara la demanialidad de los derechos de vía de la red vial nacional, advirtiendo que su ocupación es prohibida sin autorización del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, quien podrá otorgar permisos temporales de ocupación de los derechos de vía o terrenos con vocación pública, cuando en dicho permiso medie un evidente y manifiesto interés público. De seguido, en los ordinales 4 y 5 señala la competencia del MOPT para emitir el acto de habilitación administrativa para la instalación, sustitución, construcción, reconstrucción y exhibición de todo tipo de anuncios, rótulos, vallas, parabuses, en terrenos públicos o privados, o en los derechos de vía. Indican dichas normas en su tenor literal: “ Artículo 4º—Disposiciones Generales: El interesado en obtener un permiso de uso u ocupación temporal de un derecho de vía, conforme lo establece el artículo tres del presente reglamento, así como la instalación, sustitución, construcción, reconstrucción y exhibición de todo tipo de anuncios, rótulos, vallas, parabuses, en terrenos públicos o privados, o en los derechos de vía al cuidado del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, deberá solicitarlo ante Departamento de Inspección Vial y Demoliciones de la Dirección de Ingeniería de la División de Obras Públicas, con cumplimiento de los requisitos establecidos en el presente reglamento.

(Así reformado por el artículo 2 del Decreto Ejecutivo N° 30063 de 25 de octubre del 2001, en cuanto a la dependencia jerárquica que pasó de Departamento de Inspección Vial y Demoliciones de la Dirección de Policía de Transito a Departamento de Inspección Vial y Demoliciones de la Dirección de Ingeniería de la División de Obras Públicas).”. “Artículo 5º—Regulación: La instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colocación de anuncios, rótulos y avisos, que se encuentren en los terrenos adyacentes al derecho de vía de la red vial nacional, se regirán por las disposiciones del presente reglamento.” De cara a lo alegado en este proceso, es necesario precisar que en la parte considerativa de este Decreto Ejecutivo se establece que se emite de conformidad con las competencias conferidas al MOPT por los artículos 11 y 14 de la Ley de Administración Vial; el artículo Nº2, inciso a) de la Ley de Creación del Ministerio de Obras Públicas y Transportes; el numeral 125 in fine en relación con el artículo 206 de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres; los artículos 1, 2, y 19 de la Ley General de Caminos Públicos, respecto del uso adecuado de los derechos de vía de la red vial nacional.

Como se ha señalado, la relativización de las competencias municipales en el tratamiento y gestión de los servicios e intereses locales, está condicionado a la existencia de una competencia (o potestad) conferida por ley a un ente público en aspectos que atañen a un interés nacional y que por tal, trasciende la esfera de satisfacción de lo local. En un proceso similar al presente, en el que se debatía precisamente la validez del Plan Regulador de Nombre14994 en cuanto confería a la Municipalidad competencia para regular todo lo relacionado en materia de publicidad exterior, mediante el fallo No. 14-2014-VI de las diez horas del treinta de enero de dos mil catorce, esta Sección VI indicó en lo medular sobre el carácter local o nacional de esta temática: "Es importante tener presente que ese Decreto se fundamenta en aspectos transversales que trascienden lo meramente local y que se incardinan en lo nacional o de interés general.

Por un lado está la necesidad de regular el uso y explotación del derecho de vía, como bien de dominio público que es; por otro, está el componente de seguridad vial; la protección del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, y el derecho de los particulares de ejercer actividades de carácter publicitario. Como consideración de especial relevancia se tiene la necesidad de establecer políticas para minimizar los accidentes de tránsito en carreteras que por sus características de operación y alto volumen de vehículos, lo requieren." Esta integración comparte este criterio y no observa mérito para disentir. En efecto, tal y como lo expone el mismo Decreto, la regulación de la publicidad exterior que pueda ser colocada dentro del espacio territorial que compone el derecho de vía correspondiente a la red vial nacional, es un tema que excede por mucho la visión localista que legitima la autonomía y competencia municipal.

El mismo Decreto reconoce que en el caso de la red vial cantonal, es el ente local el competente para conceder las autorizaciones de uso, colocación, construcción y remodelación de vallas publicitarias, empero, tratándose de la red vial nacional, es evidente que se trata de una materia que no puede considerarse como privativa de las potestades municipales. En este sentido, la misma Ley General de Caminos Públicos establece con contundencia que la administración de la red vial nacional atañe al MOPT, imponiendo una competencia especial en razón de la materia y bajo la consideración de que esa red vial atañe a aspectos que no pueden referirse a un ámbito eminentemente local, sino nacional. Así se desprende del ordinal primero de esa fuente legal. Asimismo, el numeral 2 de esa legislación establece la declaración de demanialidad de los terrenos ocupados por carreteras y caminos públicos existentes o que se construyan en el futuro, precisando que son titularidad del Estado en lo que concierne a las carreteras nacionales, y de las Municipalidades en las calles de su jurisdicción.

Por su lado, el ordinal 19 ejusdem indica en lo relevante: "No podrán hacerse construcciones o edificaciones de ningún tipo frente a las carreteras existentes o en proyecto sin la previa autorización del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, ni al frente de los caminos vecinales y calles sin la aprobación escrita de la Municipalidad correspondiente. Las Municipalidades coordinarán los alineamientos frente a los caminos vecinales con el Ministerio quien será el que establezca la política, más conveniente al interés público. En las carreteras de acceso restringido o unidireccional, los colindantes sólo podrán tener acceso a la carretera en los sectores previamente señalados para ese fin o mediante caminos marginales aprobados por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Las personas que incumplan el presente artículo estarán sujetas a las multas que indique la presente ley y tendrán un plazo improrrogable de 15 días para quitar por su cuenta la obra realizada, transcurridos los cuales el Ministerio de Obras Públicas y Transportes podrá eliminar las construcciones hechas, sin que por tal motivo tenga que reconocer suma alguna por daños y perjuicios.

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes podrá quitar, e inclusive decomisar, poniéndolo a la orden de las autoridades competentes, cualquier bien que se encuentre dentro del derecho de vía con el propósito de hacer uso indebido de éste. (...)" Dichas normas ponen de manifiesto que lo relativo a la regulación de la publicidad exterior en las zonas que constituyen el derecho de vía entratándose de carreteras nacionales, es un aspecto que compete al MOPT. Para lo anterior no es óbice que al tenor de la Ley de Construcciones, los ayuntamientos sean las instancias encargadas de verificar que las edificaciones y construcciones reúnan las condiciones de seguridad, salubridad, comodidad y belleza, pues el mismo ordinal primero de esa Ley establece que tal competencia se ostenta sin perjuicio de las facultades que otras leyes confieren a otras instancias administrativas. Pues bien, precisamente la Ley General de Caminos Públicos, en el citado ordinal 19, confiere al MOPT una competencia especial en estos campos de publicidad exterior en la red vial nacional, que le empodera para regular y gestionar todo lo relativo a la instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colocación de anuncios, rótulos y avisos, que se encuentren en los terrenos adyacentes a dicho derecho de vía.

De esa manera, no observa este Tribunal una invasión al régimen de autonomía local con lo regulado en ese Decreto No. 29253-MOPT, pues si bien se mira, no es otra cosa que la reiteración y precisión de competencias que ya de por sí la Ley No. 5060 otorga al citado Ministerio.

VIII.Por otro lado, las alegaciones de invasión a este régimen de competencias y a la autonomía constitucionalmente conferida a los entes locales, como bien lo advierten las partes involucradas, fue ya resorte de examen en sede constitucional. Precisamente, la misma Municipalidad de Escazú, mediante su Alcalde, formuló acción de inconstitucionalidad contra el citado Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT, en esencia, por las mismas razones que en este proceso se plantean, aspecto que fuese tramitado bajo el expediente 01-010761-0007-CO, resuelto en definitiva por el voto No. 2003-2127 de 13.37 horas de 14 de marzo de 2003. En ese fallo la Sala resume los motivos de impugnación que sustentan dicha acción. En concreto, en el resultando primero de esa decisión se indican: "... Alega que ese Decreto atenta contra las potestades y competencias consagradas a favor de la Municipalidad, tanto en la Constitución Política como en la Ley de Planificación Urbana, Ley de Construcciones y su Reglamento y aquellas reconocidas por la Sala Constitucional.

El conflicto de normas se produce por cuanto, si bien la Ley General de Caminos establece la división para las vías de tránsito en carreteras nacionales, regionales y caminos vecinales, asignando la competencia de administración de las carreteras nacionales al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (M.O.P.T.) y de las restantes a las municipalidades, circunstancia que sirve de fundamento al Reglamento impugnado, otras leyes establecen que la competencia para regular la materia de rótulos en los predios adyacentes a las carreteras nacionales le corresponde a los gobiernos locales. Solicita a la Sala declarar que el Decreto impugnado es inconstitucional y definir que la administración de las actividades relativas a la publicidad exterior en predios adyacentes a las carreteras corresponden en su totalidad a los gobiernos locales, excluyendo al M.O.P.T. de la administración de las actividades que se desarrollen en ellos.

El artículo 11 del Decreto impugnado dispone que para el ejercicio de la actividad de instalación, colocación o fijación de anuncios, rótulos y letreros, deberá obtenerse una licencia, que será expedida por el Departamento de Inspección Vial y Demoliciones de la Dirección General de Policía de Tránsito del Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Con ello, crea un conflicto de competencias pues tal disposición roza con la Ley de Construcciones, el Reglamento a la Ley de Construcciones y la Ley de Planificación Urbana que exigen para colocar o fijar anuncios, obtener licencia municipal y disponen, entre otras cosas, que corresponde a la Municipalidad la tarea de vigilar las obras que se construyan en su jurisdicción. El Decreto impugnado sustrae a la Municipalidad competencias otorgadas por la Ley General de Planificación Urbana, pues de conformidad con sus disposiciones, será el Ministerio de Obras Públicas y Transportes el que extienda las licencias sin tomar en consideración que se haya cumplido o no el trámite ante la Municipalidad.

Ello crea un conflicto de intereses con el administrado, quien al tener la licencia extendida por el M.O.P.T. se niega a acatar las disposiciones de la Municipalidad promulgadas vía reglamento y en concordancia con las leyes que rigen la materia, es decir, la Ley de Planificación Urbana y la Ley de Construcciones. De conformidad con varias sentencias dictadas por la Sala Constitucional, las Municipalidades tienen competencia absoluta para regular los asuntos locales (sentencia 5445-99 de las catorce horas treinta minutos del catorce de julio de mil novecientos noventa y nueve, sentencia 2153-93, de las nueve horas veintiún minutos del veintiuno de mayo de mil novecientos noventa y tres, sentencias 4205-96 y 5445-99). A través de esas sentencias, la Sala Constitucional reafirmó la obligación de las municipalidades en su condición de gobiernos locales, de velar por el desarrollo armónico de la ciudad en protección de los intereses tanto generales como individuales de la población.

Precisamente el artículo 169 de la Constitución Política propicia el marco jurídico para el desarrollo de las actividades que han de realizar los gobiernos locales, que en tal condición son los llamados a regular los intereses y servicios de esa comunidad. El Decreto impugnado atenta contra las potestades y competencias establecidas a favor de las municipalidades, tanto en la Constitución Política como en la Ley de Planificación Urbana y Ley de Construcciones y su Reglamento y crea un conflicto de competencias a raíz del roce que se presenta entre lo dispuesto en ese Decreto y las leyes citadas." Como se desprende de la lectura de esa transcripción, los argumentos que sustentan la postura y teoría del caso de la Municipalidad, son en lo medular, las mismas razones dadas como base de la referida acción de inconstitucionalidad. En ese sentido, si bien se mira, los fundamentos esgrimidos por el ente local descansan sobre referencias a circunstancias que en el fondo, pretenden reprochar lesiones al Derecho de la Constitución que bajo su comprensión (la del municipio), otorgan a los entes locales un nivel de autonomía que estima violentado con el Decreto de marras.

Empero, la conformidad sustancial de esa norma infralegal, a la luz de los argumentos señalados, fue declarada por Sala Constitucional en la mencionada sentencia No. 2003-2127 de 13.37 horas de 14 de marzo de 2003.

IX.Para una mayor claridad del presente asunto, es necesario resaltar algunas consideraciones expresadas por ese alto Tribunal en ese voto, en el que se pone de manifiesto que la regulación de los signos de publicidad exterior en las zonas que corresponde al derecho de vía nacional, es competencia del MOPT por exceder la materia de "lo local":

“IV.- Análisis del Decreto 29253-M.O.P.T..

Señala el accionante que el Decreto impugnado permite que sea el M.O.P.T. el que autorice, controle y regule el crecimiento y desarrollo urbano de los predios públicos y privados que colindan con carreteras nacionales, de conformidad con la Ley General de Caminos Públicos, lo que a su juicio viola el principio de autonomía municipal.

Analizado el contenido del Reglamento impugnado se concluye que autoriza al M.O.P.T. a administrar, fiscalizar y regular, a nivel nacional los derechos de vía de la red vial nacional, así como la instalación, sustitución, construcción, reconstrucción y exhibición de todos tipo de anuncios, rótulos, vallas, parabuses en terrenos públicos o privados. Tales terrenos públicos o privados son, según define el mismo reglamento, inmuebles adyacentes o no a un derecho de vía. El Reglamento regula actividades y labores a ejecutar sobre los derechos de vía que forman parte de la red vial nacional, cuya titularidad corresponde al Estado, pero cuya administración se otorga al M.O.P.T. Ello no supone ninguna interferencia con las competencias constitucionales asignadas a las Municipalidades, que conservan la potestad de administrar los derechos de vía sobre los caminos que forman parte de la red vial cantonal. No se lesiona el principio de autonomía municipal, pues ya este Tribunal indicó en la sentencia 5445-99, que los artículos 169 y 170 de la Constitución Política otorgan autonomía a los gobiernos municipales en cuanto a “la administración de los intereses y servicios locales en cada cantón”:

“X.- (...) Debe entenderse el mandato constitucional como una reserva de competencia material en favor de los gobiernos locales y de su reglamento para definir "lo local", ámbito que sólo puede ser reducido por ley -por tratarse de materia constitucional y de un verdadero derecho a favor de estas instituciones-, de manera tal que conduzca al mantenimiento de la integridad de los servicios e intereses locales, en los términos señalados por este Tribunal en sentencia número 06469-97, supra citada. No puede, entonces, crearse un conflicto por antagonismo o protagonismo entre la materia que integra el fin general de "los intereses y servicios locales" de los intereses y servicios públicos "nacionales" o "estatales", intrínsecamente distintos unos de otros, pero que en realidad están llamados a coexistir; y ello es así, porque ambos tipos de interés pueden estar, eventualmente, entremezclados y más bien, es frecuente que, dependiendo de la capacidad económica y organizativa de los gobiernos locales, sus limitaciones propias conduzcan a ampliar el círculo de los que aparecen como nacionales o estatales, lo que hace ver que la distinción no debe ser inmutable, sino gradual o variable; pero en todo caso, como lo ha expresado la jurisprudencia antes citada, corresponderá en última instancia al juez decidir si los criterios de distinción se conforman o no con el dimensionamiento constitucional.

Definida la competencia material de la municipalidad en una circunscripción territorial determinada, queda claro que habrá cometidos que por su naturaleza son exclusivamente municipales, a la par de otros que pueden ser reputados nacionales o estatales; por ello es esencial definir la forma de cooparticipación de atribuciones que resulta inevitable, puesto que la capacidad pública de las municipalidades es local, y la del Estado y los demás entes, nacional; de donde resulta que el territorio municipal es simultáneamente estatal e institucional, en la medida en que lo exijan las circunstancias.”(sentencia N° 5445-99).

La Ley General de Caminos Públicos otorga al M.O.P.T. la administración de los derechos de vía de la red vial nacional y a las municipalidades la administración de la red vial cantonal. Asimismo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1° de la Ley Orgánica del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, le corresponde a este: “...a) Planificar, construir y mejorar las carreteras y caminos. Mantener las carreteras y colaborar con las Municipalidades en la conservación de los caminos vecinales. Regular y controlar los derechos de vía de las carreteras y caminos existentes o en proyecto. Regular, controlar y vigilar el tránsito y el transporte por los caminos públicos.” Tal función es parte de su labor como rector en materia de vialidad. Por su parte, el artículo 2° de la citada Ley dispone que le corresponde a ese Ministerio regular y controlar los derechos de vía sobre carreteras nacionales.

El Reglamento impugnado establece que su objetivo es otorgar al M.O.P.T. potestades de administración –en sentido amplio-, sobre los derechos de vía de la red vial nacional y sobre terrenos, públicos o privados o en derechos de vía al cuidado del M.0.P.T. Sus disposiciones no violan el artículo 169 Constitucional que garantiza la autonomía municipal, pues ninguna cercena las potestades reguladoras que en materia de planificación urbana y de construcción, le han sido otorgadas a las municipalidades. El Reglamento determina claramente, cuales vías forman parte de la red vial cantonal, siguiendo la distinción que en ese sentido contiene la Ley de Caminos Públicos. Así, establece que las calles, las calles locales, los caminos no clasificados y los caminos vecinales están sujetas a la jurisdicción municipal. De esta forma, tanto la Municipalidad como el M.O.P.T. tienen competencia sobre vías públicas; al concurrir en un espacio determinado, su ejecución requiere coordinación entre las instituciones públicas y privadas involucradas, de manera que se cumplan los objetivos y fines previstos.

Por otra parte, cuando el Reglamento indica que el M.O.P.T. ejercerá sus potestades de administración en “terrenos públicos o privados” y define estos como aquellos inmuebles “adyacentes o no a los derechos de vía...”, es evidente que deberá entenderse que se trata de terrenos ubicados o frente a carreteras nacionales o frente a derechos de vía que formen parte de la red vial nacional, no de la red vial cantonal, sobre la cual la única competente será la Municipalidad correspondiente.

El M.O.P.T. es la entidad rectora en materia de vialidad y la competente para dictar las políticas viales generales a aplicar. En relación con los alcances de las potestades del M.O.P.T. en materia de vialidad, este Tribunal se pronunció en la sentencia 5445-99, en la cual indicó:

“Por lo tanto, la regulación de la circulación de los vehículos, personas y semovientes en las vías, de las gasolineras y estacionamientos públicos, la definición de la seguridad vial, su financiamiento, pago de impuestos, multas y derechos de tránsito y lo referente a la propiedad de los vehículos automotores (artículo 1° de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres) son tareas específicas que derivan de la ordenación general de las vías públicas, que por su naturaleza son temas nacionales, no locales (municipales), y que en consecuencia le corresponden al Poder Ejecutivo llevar a cabo su regulación; de manera que es el Ministerio de Obras Públicas y Transportes quien dicta y ejecuta la ordenación referente a las concesiones de transporte público remunerado de personas, define la ubicación de las paradas de buses, y la señalización de las vías públicas, por ejemplo. Sin embargo, de conformidad con lo señalado en el Considerado X de esta sentencia, ésta es una labor que el MOPT debe desarrollar en coordinación con las funciones locales, en los términos señalados en la norma impugnada y en lo dispuesto en el analizado artículo 5 del derogado Código Municipal y del artículo 7 del nuevo cuerpo legal, de manera que al dictarse la ordenación de las vías públicas debe hacerse respetándose el ordenamiento jurídico local, lo que equivale en esta materia, que debe hacerse conforme a los planes reguladores dictados por las municipalidades para su jurisdicción territorial en donde existan, o en coordinación con ellas para resolver lo que mejor convenga, en las jurisdicciones en las que no existan planes reguladores.

En atención a las anteriores consideraciones, el artículo 2 de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres no es violatorio de la autonomía municipal, por lo que debe declararse sin lugar la acción, también en este extremo.” En relación con el ordenamiento vial, en la misma sentencia citada, la Sala manifestó:

“...Por su parte, la ordenación urbanística está muy relacionada con la ordenación de las vías públicas terrestres que están destinadas al servicio y uso público en general, materia que por definición legal ha sido asignada al Ministerio de Obras Públicas y Transportes; según definición de la propia Ley de su creación, cuando indica en lo que interesa:

"El Ministerio de Obras Pública y Transportes tiene por objeto:

  • a)[...] Regular y controlar los derechos de vía de las carreteras existentes o en proyecto. Regular, controlar y vigilar el tránsito y el transporte por los caminos públicos." Por lo tanto, la regulación de la circulación de los vehículos, personas y semovientes en las vías, de las gasolineras y estacionamientos públicos, la definición de la seguridad vial, su financiamiento, pago de impuestos, multas y derechos de tránsito y lo referente a la propiedad de los vehículos automotores (artículo 1° de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres) son tareas específicas que derivan de la ordenación general de las vías públicas, que por su naturaleza son temas nacionales, no locales (municipales), y que en consecuencia le corresponden al Poder Ejecutivo llevar a cabo su regulación; de manera que es el Ministerio de Obras Públicas y Transportes quien dicta y ejecuta la ordenación referente a las concesiones de transporte público remunerado de personas, define la ubicación de las paradas de buses, y la señalización de las vías públicas, por ejemplo.

Sin embargo, de conformidad con lo señalado en el Considerado X de esta sentencia, ésta es una labor que el M.O.P.T. debe desarrollar en coordinación con las funciones locales, en los términos señalados en la norma impugnada y en lo dispuesto en el analizado artículo 5 del derogado Código Municipal y del artículo 7 del nuevo cuerpo legal, de manera que al dictarse la ordenación de las vías públicas debe hacerse respetándose el ordenamiento jurídico local, lo que equivale en esta materia, que debe hacerse conforme a los planes reguladores dictados por las municipalidades para su jurisdicción territorial en donde existan, o en coordinación con ellas para resolver lo que mejor convenga, en las jurisdicciones en las que no existan planes reguladores. En atención a las anteriores consideraciones, el artículo 2 de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres no es violatorio de la autonomía municipal…”.

La noción de "coordinación" se convierte entonces, en un elemento clave en las relaciones interinstitucionales. En la sentencia N° 6706-93 de las quince horas veintiún minutos del veintiuno de diciembre de mil novecientos noventa y tres y en relación con el tema, este Tribunal señaló:

“Queda en evidencia que no se trata de quitarle competencias ni atribuciones a las municipalidades, sino más bien de la debida coordinación que debe existir con las dependencias públicas, a fin de que los intereses y servicios locales no se contrapongan con los nacionales, en tanto el mantenimiento de la red vial nacional no implica la administración ni la regulación de las mismas; por este motivo tampoco resulta inconstitucional, en los términos impugnados, esta disposición.” (...)

V.Conclusión. Los derechos de vía que colindan con carreteras y caminos que forman parte de la red vial nacional, no participan del carácter “local” que indica el artículo 169 de la Constitución Política. En cuanto a la regulación de la publicidad –en general-, en “terrenos públicos o privados” según indica el artículo 1° del Decreto impugnado, y a la luz de la definición establecida en el artículo 2° del Reglamento, deberá entenderse que la potestad del M.O.P.T. recae sobre aquellos terrenos que enfrentan carreteras o caminos que forman parte de la red vial nacional solamente. El Tribunal estima que ello no forma parte de los“servicios e intereses locales” sobre los cuales tiene competencia la Municipalidad. De conformidad con lo expuesto, este Tribunal considera que el Decreto N° 29253-MOPT no viola el principio de autonomía municipal, por lo que la acción resulta improcedente y debe ser rechazada por el fondo. El Magistrado Nombre300 salva el voto y ordena dar curso a la acción.

X.Lo extenso de la cita se justifica por lo esclarecedor que resulta para los efectos de este proceso, debiendo destacarse las conclusiones vertidas por la Sala Constitucional en el sentido que la materia bajo examen desborda las competencias locales, razón por lo cual, no observa lesión alguna en el Decreto No. 29253-MOPT en cuanto confiere la competencia para la regulación de las habilitaciones administrativas para la instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colocación de anuncios, rótulos y avisos, que se encuentren en los terrenos adyacentes al derecho de vía de la red vial nacional al MOPT. Tal y como fue postura de este Tribunal en el precitado fallo No. 14-2014 de esta Sección VI, ese voto del Tribunal Constitucional prohija el deslinde de competencias que realiza el Decreto de marras, que dicho sea de paso, se sustenta, según se ha expuesto en las normas de la Ley General de Caminos Públicos.

En ese sentido, esta sentencia de este Tribunal puso de manifiesto que el criterio que aquí se plasma ha sido aplicado incluso por la Sección III de este Tribunal Contencioso Administrativo en sus funciones legales de contralor no jerárquico en materia municipal (arts. 173 de la Constitución Política y 189-192 CPCA). Así, en ese orden se indicó en el fallo 14-2014-VI de referencia previa: "3.- El deslinde de competencias que se reclama en la demanda y objeta en la contestación, ya fue definido por Decreto Ejecutivo, por norma reglamentaria, avalada por la jurisdicción constitucional en su precedente. Así lo ha entendido la Sección III de este Tribunal en sus precedentes actuando como jerarca impropio en materia municipal (Cfr. Resolución #141-2013 de 16.50 horas de 4 de abril de 2013, carpeta #11-6999-1027-CA, y #419-2013 de 14.10 horas de 22 de octubre de 2013, carpeta #12-002049-1027-CA).

Para armonizar la primera parte del artículo 29 de la Ley de Construcciones, cuyo texto reza: “Para colocar o fijar anuncios, rótulos, letreros o avisos, deberá pedirse licencia a la Municipalidad. ...”, con el precedente constitucional, habría que entender que este subsiste en tanto se aplique al ámbito local, esto es, a la red vial cantonal y demás aspectos propios del municipio, pero que ha sido tácitamente modificado, en el sentido que tratándose de la instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colación de anuncios, rótulos, vallas, etc., en terrenos adyacentes o frente a rutas nacionales, la competencia para otorgar el permiso o licencia respectiva, corresponde al MOPT, y no a la Municipalidad." Por otro lado, para lo anteriormente expuesto no es óbice que a la fecha de emisión del citado fallo 2003-2127 el Cantón de Nombre14994 no contara con Plan Regulador vigente, pues los criterios en que la Sala Constitucional sustentó su criterio son oponibles incluso ante la existencia actual de ese instrumento de planificación.

Ciertamente la Sala Constitucional ha señalado en varios de sus precedentes, que los Planes Reguladores cuentan con una jerarquía normativa de ley material, en la medida en que configuran un instrumento de regulación que condiciona el ejercicio del derecho de dominio inmobiliario, al disponer el régimen de permisibilidad de uso del suelo, mediante la ordenación de zonificaciones y usos permitidos del suelo dentro del Cantón. Desde ese plano, en tesis de inicio, utilizando esa postura de su naturaleza jurídica, es claro que prevalecería sobre instrumentos normativos de menor rango. Sin embargo, como se ha señalado, el citado Decreto No. 29253-MOPT es una norma que se sustenta propiamente en potestad reglamentaria ejecutiva que el ordinal 140 inciso 19 de la Carta Magna concede al Poder Ejecutivo y que encuentra respaldo en las normas legales que fijan la competencia del MOPT para regular lo relativo a la publicidad exterior en la red vial nacional, en concreto, la Ley General de Caminos Públicos, y la Ley Orgánica del MOPT.

Incluso, nuevamente, como puso de manifiesto esta Sección VI en el comentado precedente 14-2014-VI, criterio que se mantiene en este fallo, la desatención de la validez declarada por la Sala Constitucional del Decreto 29253-MOPT y del régimen de competencias que en esa norma se establece (como reproducción de las leyes indicadas), pone en evidencia que al promulgar el Plan Regulador de Escazú, el ente local no se ajustó a ese fallo de la Sala Constitucional y por el contrario, optó por separarse de ese criterio (que de antemano conocía con claridad). Aspecto relevante en este punto es que la temática de los rótulos de publicidad exterior en carreteras, es un asunto que se incluyó dentro la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial, No. Placa1086, norma en la cual, en el ordinal 227 se reitera la competencia exclusiva del MOPT para regular este aspecto. En concreto, en lo que viene relevante al caso la norma señala: "ARTÍCULO 227.- Prohibición de rótulos o anuncios en el derecho de vía y excepciones.

Se prohíbe colocar dentro del derecho de vía anuncios o rótulos con fines exclusivamente publicitarios. El MOPT fijará vía reglamento los casos en que se instalarán estructuras tales como nomenclatura vial, anuncios informativos de destinos turísticos, actividades y servicios, paradas en tránsito y otros. Los anuncios y los rótulos con fines exclusivamente publicitarios podrán colocarse únicamente en propiedad privada, guardando la distancia de alineamiento frente a rutas nacionales. Corresponderá al MOPT determinar y otorgar para cada caso el alineamiento respectivo, para ello se le otorga el plazo hasta de diez días hábiles. (...) Las estructuras colocadas ilegalmente dentro del derecho de vía serán retiradas por el MOPT. Para los efectos del cumplimiento de lo establecido en el presente artículo, las respectivas dependencias deberán levantar, para cada caso, un expediente administrativo debidamente ordenado y foliado, donde se detalle al menos el tipo de estructura publicitaria que infringe la presente disposición, la ubicación exacta, el contenido, el presunto infractor y cualquier otro dato del que se disponga con vista en el Registro Nacional.

(...) Toda publicidad que en contravención a lo establecido en esta ley y su reglamento técnico sea colocada dentro del derecho de vía será decomisada por las dependencias competentes del MOPT, y solamente le será devuelta al infractor si se apersona para su retiro dentro de los treinta días naturales siguientes a la notificación del decomiso, previo pago de la multa impuesta. (...)" Como se observa, la norma reitera la competencia aludida en el caso de la red vial cantonal, escisión que se reitera en el canon 231 ejusdem. Por otro lado, la vigencia del citado Decreto como norma regulatoria de la colocación de publicidad exterior puede verse en el transitorio XIII de esa misma Ley No. 9078 en cuanto indica: "Hasta tanto no se promulgue una legislación especial que regule la comunicación visual exterior en propiedad privada frente a las rutas nacionales y cantonales, se determinen los órganos reguladores y supervisores y no se derogue el Decreto Ejecutivo 29253-MOPT denominado "Reglamento de los derechos de vía y publicidad exterior", el MOPT se encargará de aprobar o denegar los permisos que se tramiten, en un plazo máximo de treinta días naturales a partir de su solicitud.

El criterio emitido por el MOPT prevalecerá en los casos concernientes a la materia frente a las rutas nacionales." A juicio de este Tribunal, la norma en cuestión pone en evidencia una clara intención del legislador de reiterar (y asignar) las competencias del MOPT para regular lo propio a la colocación de publicidad exterior en la red vial nacional, siendo una razón adicional para mantener el criterio ya vertido en este sentido por esta Sección VI. Tampoco constituye elemento de refutación contundente el alegato del ente local en cuanto a que mediante el voto No. 2008-1569 del 30 de enero del 2008, la Sala Constitucional rechazó acción formulada contra el Plan Regulador en cuanto imposibilitaba construcciones de vallas y estructuras para colocación de publicidad dentro del Cantón. Si bien se mira, las argumentaciones y motivos de reproche formulados en esa acción, son totalmente diversos a las cuestiones que se analizan en esta contienda judicial.

El análisis de ese fallo constitucional permite establecer que los motivos analizados fueron los siguientes: 1. Que las normas del Plan se oponen al artículo 46 de la Constitución, porque son tan severas y arbitrarias que constituyen una «barrera absoluta» al ejercicio de la libertad de comercio; 2. Que las limitaciones son contrarias al derecho de propiedad, protegido por el artículo 45 constitucional, puesto que «destruyen las posibilidades de uso de la tierra, sin prever una indemnización a sus propietarios»; 3. Que de conformidad con el artículo 28 de la Constitución Política, están fuera de la acción de la ley las acciones que no dañen la moral o el orden públicos, o que no perjudiquen a tercero. La publicidad exterior no daña ni la moral, ni el orden público ni a terceros, por consiguiente, está fuera de la acción de la ley y, con mayor razón, fuera de la acción de un plan regulador, y 4.

Que el plan regulador desconoce retroactivamente la existencia y la titularidad del derecho de ofrecer los servicios de publicidad exterior (Considerando V del fallo). Derivación de ello, es evidente que lo resuelto en ese fallo no tiene la virtud de establecer la validez del Plan Regulador de Nombre14994 en lo que es motivo y objeto de reproche en este proceso, pues se trata de cuestiones diversas que no guardan relación, siquiera refleja, como para colegir que la anuencia dada por el Tribunal Constituicional cubre el objeto de este proceso. Ergo, ese precedente no es atinente a este caso, ni permite variar el criterio sostenido sobre este particular.

XI.Sobre la validez de las normas del Plan Regulador acusadas. Dicho lo anterior, procede ahora analizar si las disposiciones del Plan Regulador de Nombre14994 que han sido impugnadas, son sustancialmente conformes con el Ordenamiento Jurídico o no, considerando las alegaciones de la parte reclamante. En este sentido cabe precisar que el análisis de la demanda y de la reconvención ha de realizarse de manera unificada pues la contra-demanda pretende la declaratoria de invalidez del Decreto No. 29253-MOPT, de suerte que existe una evidente e innegable relación entre ambos temas, que impide que sean abordados de manera separada. En ese sentido, se reclama la nulidad de los artículos 29, 31, 32 inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, (capítulo IV-INSTALACIÓN DE PUBLICIDAD EXTERIOR), en relación con el Decreto Ejecutivo 29253-MOPT "Reglamento de los Derechos de Vía y Publicidad Exterior" y las leyes que la fundamentan.

Para atender esos ruegos es menester referirse al contenido de esas disposiciones, las que indican en su tenor literal: “ Artículo 29. Objetivos y bases legales. El objetivo de este capítulo es regular y controlar todo lo referente a la publicidad exterior y rótulos en el cantón de Escazú, con el fin de lograr un equilibrio entre la obra urbano-arquitectónica, el mensaje publicitario y el entorno paisajístico como medio de comunicación, información e identificación./ Este reglamento se dicta de conformidad con el artículo 4, inciso “a”, en relación con el artículo 13, inciso “d” del Código Municipal, los capítulos VII y VIII y artículos 29, 78 y 79 de la Ley de Construcciones, el artículo IV.15, incisos 1.3 y 4 del Reglamento de Construcciones, los artículos 15 y 70 de la Ley de Planificación Urbana y el artículo 71 de la Ley Orgánica del Ambiente, así como el artículo 14 de la Ley No. 6890.” “Artículo 31.

Aplicación. La exhibición exterior de anuncios, rótulos, letreros, avisos, mantas publicitarias o vallas (en adelante “rótulos”) se norma en el presente capítulo, el cual rige para todo el cantón de Escazú. Incluye no solo las vías públicas, sino también las áreas de antejardín y cualquier espacio donde se ubique un rótulo que pueda ser apreciado desde la vía pública./ Queda excluida de la aplicación de este reglamento la exhibición de rótulos oficiales de señalización vial aprobados por el MOPT y la Municipalidad, y los rótulos que no pueden ser apreciados desde la vía pública.” De dichas normas se pide la nulidad de la palabra “todo”. Además de esas dos normas, también se pide la nulidad parcial de los artículos 32, inciso j) y 33 del mismo Plan, en cuanto a las competencias otorgadas a la Municipalidad respecto de la publicidad exterior en los derechos de vía y terrenos frente a rutas nacionales.

Dichas normas señalan:“ Artículo 32. Prohibiciones. Queda prohibida la exhibición de rótulos en los siguientes casos: (...) b) En la vía pública, excepto el adosado al mobiliario urbano y que previamente ha sido autorizado por la Municipalidad (casetas de bus, señalización vial, etc.), y los incluidos en el artículo 36 de este reglamento; asimismo, se exceptúan los rótulos perpendiculares a las fachadas sobre aceras, pero solo en los cuadrantes urbanos de los tres distritos del cantón definidos como tales en este reglamento, colocados a no más de 50 cm hacia adentro del cordón y caño. Estos rótulos perpendiculares no podrán tener más de un metro y veinte centímetros de largo por 70 centímetros de alto y la distancia vertical entre el borde inferior del rótulo y la acera no podrá ser menor de 2,60 m. Se permitirá solamente un rótulo de este tipo por local comercial. (...) j) En vallas que no cumplan el retiro con los predios vecinos colindantes, el cual como mínimo debe ser igual a la altura total de la valla publicitaria. k) En estructuras tipo tapia publicitaria para cerramiento de lotes, con excepción de aquellas que son para cerrarlos durante el proceso de construcción, para lo cual deberán presentar el permiso constructivo correspondiente aprobado.

Podrán construirse en línea de propiedad y ser colocadas única y exclusivamente cuando se inicia la etapa de construcción del proyecto aprobado por la Municipalidad, debiendo ser removidas al finalizar la obra. Se admitirán sólo en proyectos de 500 m2 o más de área de construcción y se admitirán solamente paneles a nivel de acera con no más de 3 metros de altura total. En casos de tener iluminación los paneles de la tapia, los reflectores sólo podrán colocarse dentro de la línea de propiedad, debiendo el interesado hacer los ajustes necesarios.” Finalmente, el artículo 33 señala: “Artículo 33. Licencias. Para colocar o fijar cualquier rótulo, con excepción de los enumerados en el artículo 36 de este reglamento, deberá solicitarse autorización a la Municipalidad. La licencia será solicitada por el patentado comercial del negocio o actividad donde se va a fijar el rótulo y por el dueño del predio donde el aviso se ubicará. / En caso de rótulos de funcionamiento el permiso respectivo se otorgará dentro del trámite de la patente del negocio y no se cobrará por este separadamente, sino que se incluirá dentro del costo de la patente. / Cuando el rótulo esté adosado al mobiliario urbano (en los casos que expresamente permitiera la Municipalidad), el permiso será solicitado por el interesado directo.

Los requisitos para obtener la licencia son los siguientes: a) Llenar formulario de solicitud del permiso. b) Copia del plano catastrado del lote donde se va a ubicar el rótulo, con el alineamiento oficial otorgado por la Municipalidad o el MOPT. c) Croquis del rótulo, incluyendo el arte de la propaganda o anuncio. d) Plano constructivo del rótulo, si este requiere de estructura de soporte o anclaje especial y si tiene más de 6 m2 de área de publicidad. El plano deberá indicar además de la estructura de anclaje o soporte, los materiales de construcción y el sistema de iluminación, si lo incluye, con las especificaciones técnicas y diseño eléctrico, con la firma del profesional responsable (Arquitecto o Ingeniero). e) Para rótulos adosados a la fachada y que formen parte de esta, se debe adjuntar un levantamiento de la fachada con medidas a escala, especificando la ubicación exacta y un boceto del contenido del mensaje o imagen del rótulo. f) Para los rótulos con soporte independiente debe incluirse un plano de ubicación que muestre la distancia a las colindancias y al alineamiento oficial, así como hasta la edificación, si esta existiera. g) En los rótulos que requieran plano constructivo, de acuerdo con el punto “d” anterior, se exigirá póliza para cubrir daños a terceros.

El monto de la póliza la determinará el Departamento de Desarrollo Urbano, tomando en cuenta el tamaño, la altura y la complejidad del rótulo./ Todos los rótulos deberán presentar un satisfactorio aspecto estético y no contendrán expresiones obscenas o contrarias a la moral, al orden público o a las buenas costumbres, ni términos que directamente dañen o injurien los derechos consagrados en la Constitución o en las leyes.”

XII.Analizadas esas normas a la luz de las consideraciones realizadas en los apartes previos de este fallo, es criterio de este cuerpo colegiado, las normas en cuestión en sí mismas no son nulas en su totalidad, aún cuando es menester que sean interpretadas acorde a los lineamientos y contenido de normas legales y reglamentarias ya tratados arriba. En efecto, analizado su contenido, pondera esta Cámara que a partir del establecimiento de un régimen de competencias dual en cuestiones de publicidad exterior en derechos de vía, que confiere al MOPT las potestades para regular esta materia en la red vial nacional y a las Municipalidades, en la red vial cantonal, las normas señaladas no son ilegales en la medida en que se supedite su marco de aplicación y cobertura a las competencias de la Corporación Local a las carreteras que forman parte de la red vial cantonal, resorte de su exclusiva competencia.

Reiterando el criterio asentado en el fallo 14-2014-VI sobre este punto, y no existiendo mérito para variar esa línea, es juicio de este cuerpo colegiado que el dilema que surge en cuanto a estos preceptos es de coordinación en su aplicación, en atención a su ámbito o campo de vigencia. Empero, bajo las consideraciones dichas, se trata de un aspecto que es superable a partir de la interpretación armónica e integrativa de esas disposiciones de ordenación urbanística, conforme a la doctrina del artículo 6.2 de la Ley General de Administración Pública y las pautas interpretativas que impone el ordinal 10 de esa misma fuente legal. Esto supone que las normas municipales aludidas pueden coexistir con las normas del Decreto Ejecutivo #29253-MOPT, en tanto se interpreten y apliquen en el sentido que lo dispuesto en éste es una salvedad al Plan Regulador, en la materia referida al ámbito de aplicación de la publicidad exterior en derechos de vía de la red vial nacional.

Esto implica, que dada la competencia primigenia y especial conferida por Ley (Ley General de Caminos Públicos, Ley de Creación del MOPT, Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial -ya citadas en este fallo-) y por reglamento ejecutivo (Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT) a la cartera ministerial comentada, las disposiciones del Plan Regulador de Escazú, ni el artículo 29 de la Ley de Construcciones, se aplican tratándose de la instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colación de anuncios, rótulos, vallas, etc., en terrenos adyacentes o frente a rutas nacionales, pues en este caso, la competencia para otorgar el permiso o licencia respectiva, corresponde al MOPT y no a la Municipalidad. Lo anterior lleva a que de cara a fijar la validez de las citadas disposiciones regulatorias, debe deslindarse en su marco de aplicación (e interpretación), que son válidas en la medida en que se entienda que se refiere a las competencias propias de la Municipalidad que la Ley (y el mismo Decreto) le conceden en cuanto a las carreteras locales, no así en cuanto a las nacionales, ámbito en el cual, la competencia ha sido atribuida con exclusividad al MOPT.

Debe por ende admitirse la demanda de manera parcial, pero sin ordenar ninguna nulidad de norma alguna, con las necesarias modificaciones que se dirán en la parte dispositiva del fallo, y que se refieren a este deslinde de contenido competencial de las normas cuestionadas. Este pronunciamiento hace innecesario referirse a las alegaciones planteadas por las promoventes en lo atinente a las lesiones a la Ley No. 8220, pues en el fondo, se direccionan a combatir la ineficiencia y doble tramitación que implicaría aceptar la tesis de la Municipalidad demandada, en el sentido de que sin perjuicio de las competencias del MOPT para otorgar las habilitaciones de colocación de publicidad exterior, es el municipio el competente para emitir las licencias de construcción. Al estimarse que la competencia en estos ámbitos es del MOPT, respecto de la red vial nacional, ese análisis resulta fútil, por lo que se omite ese abordaje.

XIII.Sobre la reconvención. Como se ha señalado, el ente local formula contra-demanda para que se declare la invalidez del Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT, estimando lesiones a la autonomía municipal y los preceptos de la Ley de Construcciones y la Ley de Planificación Urbana que les confieren competencias de regulación en materia edilicia. Los motivos en que sustenta esa reconvención han sido ya resorte de análisis por la afinidad que guardan con las razones de ponderación para definir la pertinencia o no de las pretensiones de la parte promovente. En los apartes previos de esta sentencia se ha definido que las competencias en cuestiones de regulación de publicidad exterior, tratándose de la instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colación de anuncios, rótulos, vallas, etc., en terrenos adyacentes o frente a rutas nacionales, por tratarse del derecho de vía de la red vial nacional, la competencia para otorgar el permiso o licencia respectiva, corresponde al MOPT, y no a la Municipalidad.

Ello ha llevado a que este Tribunal declare que artículos los cánones 29, 31, 32 inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, son válidas, en la medida (sí y solo sí) en que sean interpretadas en el sentido que la competencia que ahí se contienen se refieren a la red vial local, no así en la nacional. Este criterio supone el rechazo de la reconvención, pues a tono con el desarrollo precedente, las normas del Decreto Ejecutivo No. 29253-MOPT se amparan en la competencia que sobre ese particular confiere al MOPT la Ley General de Caminos Públicos, Ley de Creación del MOPT y la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial. Para tales efectos, y de cara a cumplir con el deber de motivación que impone el ordinal 57 del CPCA, se remite a la parte accionada reconventora al desarrollo planteado en los considerandos previos, en los que se contiene todo el basamento de esta decisión.

XIV.Sobre el pedimento indemnizatorio. Las accionantes ampliaron su demanda para incluir reclamo de daños y perjuicios, solicitando se otorguen en abstracto, a fin de liquidarlos en fase de ejecución de sentencia. Sobre este aspecto cabe señalar lo que de seguido se expone. La reparabilidad de los daños que puedan derivarse del régimen de responsabilidad administrativa regulada a partir del artículo 190 de la LGAP, se condiciona, como aspecto primario, a la existencia de un daño antijurídico en su base que sea imputable (referible) a la Administración Pública a la que se endilga, o a la cual, se direcciona el reclamo de reparación civil. A la luz del precepto 196 de la LGAP, este daño ha de ser efectivo (ha de haber ocurrido), evaluable (de posible medición económica), e individualizable (padecido por una persona o grupo identificado), pero además, debe guardar la particularidad de que contrastado con el Ordenamiento Jurídico, quien lo padece no tenga el deber jurídico de soportarlo.

El daño y su acreditación es elemental para posibilitar el análisis de causalidad que permite fijar la existencia (o no) de un nexo causal entre la lesión efectivamente padecida y una función (o disfunción) administrativa que sea considerada como la causa adecuada de ese efecto lesivo. A tono con el ordinal 58 inciso e) del CPCA en relación con el precepto 317 del Código Procesal Civil, la acreditación del daño es un aspecto cuya demostración incumbe con exclusividad a quien lo reclama. Si bien en determinados supuestos, el mismo Ordenamiento Jurídico establece la posibilidad de acreditar la cuantía del daño en fases ulteriores, caso en el cual, se declara el derecho a indemnizar y se reserva su liquidación para la fase de ejecución de sentencia, conforme a los parámetros que para tales efectos ha de fijar el Tribunal sentenciador, acorde a los ordinales 693 del Código Procesal Civil y 163 y 122 inciso m) del CPCA, cuando menos es menester acreditar la existencia del daño.

Nótese que el mismo ordinal 58 inciso e) del CPCA fija como requisito de la demanda, cuando accesoriamente se pretendan daños y perjuicios, ha de indicarse en la causa de su generación, en qué consisten, así como una estimación prudencial de estos. Las demandantes se limitan a peticionar los daños, pero no concretan en modo alguno daños particulares que puedan haberse generado a cada una de las empresas reclamantes. No se aporta elemento objetivo alguno que permita tener por acreditada alguna lesión en el patrimonio de las petentes y en esos términos, no es factible declarar derecho indemnizatorio alguno, ni siquiera de manera abstracta, pues no existe parámetro alguno que permita a este cuerpo colegiado, al menos conjeturar, de la existencia de relaciones patrimoniales que pudieran haberse afectado con las conductas objeto de este proceso. Así las cosas, por la ausencia de elementos de base que permitan acceder a lo pedido, debe disponerse el rechazo de la demanda en cuanto a este particular.

XV.Corolario. La Municipalidad accionada no planteó defensas de fondo. En lo que respecta a la reconvención, el Estado opuso la excepción de falta de derecho. A partir del análisis de hecho y de derecho plasmado en los considerandos antecedentes, debe declararse parcialmente con lugar la demanda incoada por la Asociación Cámara de Publicidad Exterior, Colite Costa Rica S.A., Industrial Panorama S.A., Interamericana Medios de Comunicación S.A., Kavial S.A., PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., Publicarteles S.A., Vallas y Gigantografías Costa Rica S.A. contra la Municipalidad de Escazú, en los siguientes términos, entendiéndose por denegada en lo que no se indique de manera expresa:

  • 1)Que los artículos 29, 31, 32, inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, son válidos en lo relativo a la regulación de publicidad exterior, siempre que se interpreten y apliquen en el sentido que tratándose de la instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colación de anuncios, rótulos, vallas, etc., en terrenos adyacentes o frente a rutas nacionales, la competencia para otorgar el permiso o licencia respectiva, corresponde al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), y no a la Municipalidad de Nombre14994 y que la competencia de la Corporación Local en esta materia, lo es respecto de las vías públicas que formen parte de la red vial cantonal.
  • 2)En consecuencia, dichos artículos 29, 31, 32 inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, Capítulo IV Instalación de Publicidad Exterior, única y exclusivamente regulan la materia de publicidad exterior en los terrenos que enfrenten las carreteras cantonales y que hayan sido catalogadas como tales en el Plan Regulador del Cantón.
  • 3)Se rechaza la demanda en cuanto a la pretensión indemnizatoria formulada.
  • 4)En cuanto a la reconvención formulada por la Municipalidad de Nombre14994 contra el Estado, se acoge la defensa de falta de derecho. En consecuencia, se rechaza en todos sus extremos la contrademanda planteada.

XVI.Sobre las costas. De conformidad con el numeral 193 del Código Procesal Contencioso Administrativo, las costas procesales y personales constituyen una carga que se impone a la parte vencida por el hecho de serlo. La dispensa de esta condena solo es viable cuando hubiere, a juicio del Tribunal, motivo suficiente para litigar o bien, cuando la sentencia se dicte en virtud de pruebas cuya existencia desconociera la parte contraria. En la especie, no observa este Tribunal motivo alguno para excepcionar la aplicación de tal máxima, por lo que, lo debido es imponerlas a la parte vencida tanto de la demanda como de la reconvención, sea, a la Municipalidad de Escazú. En el caso del Estado, a esta condena se concede el pago de réditos legales a la tasa prevista por el ordinal 1163 del Código Civil, computados desde la firmeza de esta decisión jurisdiccional, aspecto a dirimir en fase de ejecución de sentencia.

POR TANTO.

Se declara PARCIALMENTE CON LUGAR la demanda incoada por la Asociación Cámara de Publicidad Exterior, Colite Costa Rica S.A., Industrial Panorama S.A., Interamericana Medios de Comunicación S.A., Kavial S.A., PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., Publicarteles S.A., Vallas y Gigantografías Costa Rica S.A. contra la Municipalidad de Escazú, en los siguientes términos, entendiéndose por denegada en lo que no se indique de manera expresa:

  • 1)Que los artículos 29, 31, 32, inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, son válidos en lo relativo a la regulación de publicidad exterior, siempre que se interpreten y apliquen en el sentido que tratándose de la instalación, construcción, reconstrucción, exhibición y colación de anuncios, rótulos, vallas, etc., en terrenos adyacentes o frente a rutas nacionales, la competencia para otorgar el permiso o licencia respectiva, corresponde al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), y no a la Municipalidad de Nombre14994 y que la competencia de la Corporación Local en esta materia, lo es respecto de las vías públicas que formen parte de la red vial cantonal.
  • 2)En consecuencia, dichos artículos 29, 31, 32 inciso j) y 33 del Plan Regulador de Escazú, Capítulo IV Instalación de Publicidad Exterior, única y exclusivamente regulan la materia de publicidad exterior en los terrenos que enfrenten las carreteras cantonales y que hayan sido catalogadas como tales en el Plan Regulador del Cantón.
  • 3)Se rechaza la demanda en cuanto a la pretensión indemnizatoria formulada.
  • 4)EN CUANTO A LA RECONVENCIÓN formulada por la Municipalidad de Nombre14994 contra el Estado, se acoge la defensa de falta de derecho. En consecuencia, se rechaza en todos sus extremos la contrademanda planteada.
  • 5)Son ambas costas personales y procesales, tanto de la demanda como de la reconvención a cargo de la parte demandada-reconventora, sea, la Municipalidad de Escazú. En el caso del Estado, por petición expresa de parte, sobre estos extremos se se concede el pago de réditos legales a la tasa prevista por el ordinal 1163 del Código Civil, computados desde la firmeza de esta decisión jurisdiccional, aspecto a dirimir en fase de ejecución de sentencia.
  • 6)De conformidad con el artículo 130.3 del Código Procesal Contencioso Administrativo, una vez firme la presente resolución, debe ser publicada de manera íntegra en el Diario Oficial La Gaceta, con cargo a la Municipalidad de Escazú.

José Roberto Garita Navarro Silvia Consuelo Fernández Brenes Judith Reyes Castillo PROCESO DE PURO DERECHO ACTOR: Asociación Cámara de Publicidad Exterior, Colite Costa Rica S.A., Industrial Panorama S.A., Interamericana Medios de Comunicación S.A., Kavial S.A., PL Móvil Exteriores de Costa Rica S.A., Publicarteles S.A., Vallas y Gigantografías Costa Rica S.A.

DEMANDADO-RECONVENTOR: Municipalidad de Nombre14994 RECONVENIDO: Estado.

IGWT.HUP.JRGN.2015

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      • Decreto Ejecutivo 29253 Regulation on Right-of-Way and Outdoor Advertising
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      • Ley 6324 Ley de Administración Vial
      • Ley 5060 Ley General de Caminos Públicos
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