← Environmental Law Center← Centro de Derecho Ambiental
Res. 00120-2021 Tribunal Contencioso Administrativo Sección VI · Tribunal Contencioso Administrativo Sección VI · 16/09/2021
OutcomeResultado
The action was denied because positive administrative silence did not grant the requested adjustments and the company failed to prove either the invalidity of the municipal decision or its entitlement to the amounts claimed.Se declaró sin lugar la demanda porque el silencio positivo no otorgó los reajustes solicitados y la empresa no acreditó la invalidez de la resolución municipal ni su derecho a las sumas reclamadas.
SummaryResumen
The Administrative Litigation Court dismissed in full WPP Continental de Costa Rica S.A.’s action against the Municipality of Cartago concerning three requests to adjust the price of final solid-waste disposal and treatment services. It held that the Administration could reasonably and with proper justification require audited financial statements and other evidence needed to determine whether cost changes had actually disturbed the contract’s economic equilibrium. The company neither established that those requests were abusive or improper nor supplied all the requested information. The Court also concluded that positive administrative silence does not apply to contract price-adjustment claims because they are not applications for authorizations or licenses and require a substantive assessment intended to prevent an unlawful increase in contract costs and protect public funds. Because the invalidity of the municipal decision and entitlement to the claimed adjustments were not proven, the Court upheld the defense of lack of legal entitlement, rejected every claim, and ordered the plaintiff to bear both procedural and attorney costs.El Tribunal Contencioso Administrativo rechazó íntegramente la demanda de WPP Continental de Costa Rica S.A. contra la Municipalidad de Cartago, relacionada con tres solicitudes de reajuste del precio del servicio de disposición y tratamiento final de residuos sólidos. Determinó que la Administración podía exigir, de manera motivada y razonable, estados financieros auditados y otros documentos necesarios para comprobar si las variaciones de costos habían alterado efectivamente el equilibrio económico del contrato. La empresa no demostró que tales requerimientos fueran abusivos o improcedentes ni aportó toda la información solicitada. El Tribunal concluyó además que el silencio positivo no se aplica a solicitudes de reajuste de precios, porque estas no constituyen autorizaciones o licencias y requieren una comprobación sustantiva destinada a evitar un encarecimiento ilegítimo del contrato y proteger los fondos públicos. Como no se acreditó la invalidez de la resolución municipal ni la procedencia de los reajustes reclamados, se acogió la defensa de falta de derecho y se impusieron ambas costas a la actora.
Key excerptExtracto clave
XII.- Furthermore, the argument that positive administrative silence applies to price-adjustment proceedings cannot be accepted. First, it is clear that the requests under review do not belong to the category described by that provision, which is limited to requests necessary to define relevant matters required for performance of the contract. Analysis of the contract’s economic equilibrium concerns different matters, specifically whether the level of profitability agreed upon by the parties in their contractual commitments has been maintained. Now, regardless of the reference made in clause five of additional contract 000031 executed by the parties to Article 16 of Law No. 7494 (Administrative Contracting Law)—which, it bears repeating, is inapplicable to the issue in dispute—it is clear that price-adjustment requests are not an aspect of the contractual relationship to which that doctrine may apply, so that a price adjustment could be deemed granted through a presumed administrative act. Even when the Administration fails to respond to this type of request on time, the substantive content of the legal relationship makes it improper to deem the adjustment granted, given its impact on the parties’ economic arrangements. Such an adjustment follows from proof of cost variations affecting the financial equilibrium; therefore, the Administration’s failure to respond promptly cannot legitimize or grant the requested adjustment, since doing so could unlawfully increase the cost of the contract to the detriment of the protected public interest and the public funds committed under that arrangement.XII.- Por otro lado, tampoco es atendible el alegato de una aplicación de silencio positivo en los trámites de reajuste de precios. Por un lado, es claro que las peticiones que se analizan, no forman parte de la especie que detalla esa norma, que se limita a las solicitudes necesarias para definir aspectos relevantes para poder ejecutar el contrato. El análisis del equilibrio económico del contrato se relaciona con aspectos diversos, concretamente a la ponderación de la pervivencia del nivel de rentabilidad que las partes pactaron en los compromisos contractuales. Ahora, con independencia de la referencia que hace la cláusula quinta del contrato adicional 000031 suscrito entre las partes, al numeral 16 de la Ley No. 7494 (Ley de Contratación Administrativa), se insiste, inaplicable a la figura debatida, es claro que las peticiones de reajuste de precios no es un extremo de la relación contractual sobre la cual pueda aplicar la figura en cuestión, de manera que pueda tener como otorgado un reajuste de precio a partir de un acto presunto. Si bien se mira, aún frente a la omisión de respuesta en tiempo por parte de la Administración frente a este tipo de solicitudes, el contenido sustancial de la relación jurídica hace improcedente tener por otorgado el reajuste, dado el impacto que produce en el régimen económico atinente a las partes. Se trata de una consecuencia de la acreditación de variaciones de costos que impacten el equilibrio financiero, por lo cual, la falta de respuesta oportuna de la Administración no puede llevar a legitimar y tener por otorgado el ajuste pretendido, pues bien puede generar un encarecimiento ilegítimo del contrato, en detrimento del interés público tutelado y de los fondos públicos comprometidos en ese régimen.
Pull quotesCitas destacadas
"Las solicitudes del orden analizado, no son propias de autorizaciones o licencias, figuras a las que los ordinales 330 y 331 de la Ley General de la Administración Pública asocia el instituto del silencio positivo."
"Requests of the kind under review are not applications for authorizations or licenses, the categories to which Articles 330 and 331 of the General Public Administration Law attach the doctrine of positive administrative silence."
Considerando XII
"Las solicitudes del orden analizado, no son propias de autorizaciones o licencias, figuras a las que los ordinales 330 y 331 de la Ley General de la Administración Pública asocia el instituto del silencio positivo."
Considerando XII
"Por otro, ante la falta de pronunciamiento de fondo en cuanto a la procedencia o no de los ajustes en cuestión, esta Cámara no cuenta con parámetros de prueba que le permitan establecer la existencia o no, así como la proporción de ajuste que fuese debido, caso de producirse el desequilibrio alegado."
"Moreover, given the absence of a decision on the merits concerning whether the adjustments were warranted, this Chamber lacks evidentiary parameters allowing it to determine whether an imbalance existed or the proportion of any adjustment due if the alleged imbalance occurred."
Considerando XII
"Por otro, ante la falta de pronunciamiento de fondo en cuanto a la procedencia o no de los ajustes en cuestión, esta Cámara no cuenta con parámetros de prueba que le permitan establecer la existencia o no, así como la proporción de ajuste que fuese debido, caso de producirse el desequilibrio alegado."
Considerando XII
"Se rechaza las defensas de caducidad y prescripción. Se acoge la defensa de falta de derecho. En consecuencia, se declara sin lugar en todos sus extremos la demanda incoada por la empresa WPP Continental de Costa Rica S.A."
"The defenses of expiration and limitation are rejected. The defense of lack of legal entitlement is upheld. Consequently, the action brought by WPP Continental de Costa Rica S.A. is denied in all respects."
Por tanto
"Se rechaza las defensas de caducidad y prescripción. Se acoge la defensa de falta de derecho. En consecuencia, se declara sin lugar en todos sus extremos la demanda incoada por la empresa WPP Continental de Costa Rica S.A."
Por tanto
Full documentDocumento completo
CASE FILE: 20-001167-1027-CA MATTER: PROCEEDING INVOLVING PURE QUESTIONS OF LAW (PROCESO DE PURO DERECHO) PLAINTIFF: WPP Continental de Costa Rica.
DEFENDANT: Municipalidad de Cartago.
No. 0120-2021-VI.
ADMINISTRATIVE LITIGATION COURT, SIXTH SECTION, SECOND JUDICIAL CIRCUIT OF SAN JOSÉ. Goicoechea, at 07 hours 20 minutes on dieciséis de septiembre del dos mil veintiuno.
Ordinary proceeding (proceso de conocimiento) declared to involve pure questions of law, brought by the company named WPP Continental de Costa Rica S.A., legal entity identification number CED9191, represented by its special judicial attorney-in-fact (apoderado especial judicial), attorney Julio Fonseca Pión, bar identification number CED8139, against Municipalidad de Cartago, represented in these proceedings by its judicial attorney-in-fact (apoderada judicial), attorney Shirley Sánchez Garita, bar identification number CED108819.
BACKGROUND
Date of application Original amount Calculated indexation Indexed amount 16/09/2016 ¢220.893.929.33 ¢14.698.281.30 ¢235.592.210.63 11/07/2018 ¢34.407.316.62 ¢970.431.87 ¢35.377.748.49 09/05/2018 ¢95.767.843.83 ¢3.147.929.96 ¢98.915.773.79 Totals ¢351.069.089.78 ¢18.816.643.13 ¢369.885.732.91 3. That every sum awarded to my client must be indexed both as of the date judgment is rendered and as of the date it is actually paid. 4. That Municipalidad de Cartago must likewise pay statutory interest (intereses legales), calculated from the date on which the judgment ordering such payment becomes final through the date of actual payment. 5. That Municipalidad de Cartago must pay both categories of costs (ambas costas) of this action.” (Images 102-107 of the main case file)
Judge Garita Navarro drafts the judgment, with the affirmative votes of Judge Fernández Brenes and Judge Aguilar Méndez.
CONSIDERING
(Pages 210-222 of the administrative case file) 6) On 12 de junio del 2013, the parties executed additional contract No. Placa25701. That agreement included the following price-adjustment formula:
“FIFTH: PRICE ADJUSTMENTS: The parties agree that price adjustments for waste per metric ton shall be made in accordance with the provisions of Article 18 of the Ley de Contratación Administrativa. If the awarded company submits an application to the Municipalidad for an increase in the price of the service, it must attach an economic cost study supporting that increase. The Municipalidad is required to process and decide on the increase within the 30-day period provided for in Article 16 of the Ley de la Contratación Administrativa. The parties agree that the adjustment requested in this manner shall be recognized as of the date on which an imbalance occurs in the contract’s economic equilibrium equation.
The parties agree to establish the following price-adjustment formula: The proposed mathematical formula is the one specified by the Contraloría General de la República in the circular issued on 03 de noviembre de 1982, published in La Gaceta No. 232 of 02 de diciembre de 1982, and includes the following components:
- Labor - Inputs - Administrative expenses.
The summarized mathematical formula for adjusting prices for solid-waste disposal is as follows:
The sources of the indices associated with the components comprising the price are:
For purposes of applying for a price adjustment, the Company must submit the percentage breakdown of the quoted price in accordance with Article 26 of the RLCA, supported by a certification from an authorized public accountant.” (Images 325-334 of the main case file) 7) Through an official letter dated 12 de septiembre del 2016, submitted on 16 de septiembre of that year, the plaintiff’s legal representative petitioned the Alcaldía Municipal as follows:
“… we hereby submit the price adjustment for the Solid-Waste Final Disposal Service at Relleno Sanitario Los Pinos, pursuant to Article 18 of the Ley de Contratación Administrativa, updated using indices through mayo 2016. / As can be seen in the price table, the debt for the Solid-Waste Final Disposal Service corresponding to the period from junio 2011 to julio del 2016 amounts to ¢220.893.929.33 (Two hundred twenty million eight hundred ninety-three thousand nine hundred twenty-nine and 33/100). The corresponding calculations are attached to this letter. / This adjustment is made pursuant to the methodology established in the tender specifications. / The observations sent in official letter CO-OF-43-2016 of 01 de Setiembre of this year were incorporated. / As you may verify in the attachment, the calculation begins in junio 2011, which covers the 5 years for which the law permits adjustment; therefore, the duplicate tonnage figures pertained to the months that were removed. / The formula of the Contrataría and Municipalidad is corrected.” A table titled “MUNICIPALIDAD DE CARTAGO / CALCULATION OF DEBT FROM PRICE ADJUSTMENTS / DISPOSAL SERVICE AS OF 31 DE JULIO DE 2016” was attached, containing details of “INVOICES / TONNAGE / CONTRACT / DATE / AMOUNT CHARGED / COST PER TON / ADJUSTED COST PER TON / ADJUSTED CHARGE / VARIATION / TYPE OF SERVICE” from junio de 2011 to julio 2016.
Also attached was a table titled “COLLECTION AND DISPOSAL CONTRACT,” showing the variations from julio de 2010 to julio de 2016 in the components of the adjustment formula, detailed as follows: Variation= [MO (i MOtm/i MOtc) + 1 (i lti/i ltc) + GA (i GAtg/i GAtc) + U]. (Pages 392-393 of the administrative record) 8) By written submission dated 23 de diciembre del 2016, the claimant informed the Municipalidad de Cartago that it would proceed to implement “… a pilot plan for the separation of co-processable waste, using the solid waste (residuos sólidos) from the Cantón de El Guarco, at the Relleno Sanitario Los Pinos located in Dulce Nombre de Cartago, which, if successful, will set the standard for better solid-waste treatment throughout the country.” (Folio 537 of the administrative record) 9) By official letter AAF-OF-004-17 of 05 de enero del 2017, dated 09 de enero del 2017, the officer in charge of the Administrative-Financial Area, Licda. Jeanette Navarro Jiménez, informed the petitioner:
“To complete the procedure so that the Municipalidad de Cartago may recognize the adjustment requested by you, we have proceeded to analyze the information you sent us, which is incomplete for the purposes at hand. / The concept underlying the adjustment is the ‘economic equilibrium of the contract’ (equilibrio económico del contrato), and such an adjustment is not automatic; it must be demonstrated. / To enable us to make a better-informed determination and pursuant to the current contract, we require you to submit (sic) the audited financial statements for the operation of the sanitary landfill (relleno sanitario), including the contracts with the other municipalities receiving services and their reflection in the financial statements, as well as the calculation of the adjustment in accordance with the concept cited above. / Likewise, any other contract that generated revenue from the sale of space in the landfill and the corresponding service—including, without limitation, Pérez Zeledón, Commercial Waste, Gerber, EBI, etc.—must be included. / In addition, we must remind you that costs arising from legal actions, improper practices, penalties, or other consequences resulting from negligence, misuse, or abuse, including but not limited to the foregoing, may not be included and must be borne by the company or group.” (Folio 605 of the administrative record) 10) By official letter AM-OF-00016-2017 dated 06 de enero del 2017, the Municipalidad de Cartago informed the claimant:
“It is important to note that the sanitary landfill operated by WPP Continental de Costa Rica S.A. is governed by a public contract (contrato público) and involves the provision of a public service (servicio público) at that location. / The terms of the contract are clear and permit no interpretation whatsoever by WPP Continental de Costa Rica S.A.; furthermore, because this is a contract of this nature, this company is not required to perform anything other than what has been stipulated therein, and anything not stipulated may not be carried out. Accordingly, consistent with the foregoing, the proposed operation must be agreed upon through other means, taking into account the cost-benefit analysis for the Municipalidad de Cartago project, of which WPP Continental de Costa Rica S.A. is merely an operator. (...) Furthermore, reference must be made to WPP Continental de Costa Rica S.A.’s initial intention to request a price adjustment (ajuste de precios), given that it has been found that the company entered into contracts at prices exceeding those authorized by the Municipalidad de Cartago, which requires a separate analysis but, if confirmed, could constitute a serious breach of the agreed terms.
(...) In view of all the foregoing, it is suggested that, for the stated purpose, the requesting company use a sanitary landfill of its own until it has determined, through the appropriate means, the feasibility of the proposal to modify the project’s operation.” (Folios 539-543 of the administrative record)
“Your principal is likewise informed that, until the results of the complaints filed with the Ministerio de Salud, the Secretaría Técnica Ambiental (SETENA), and, more recently, the Tribunal Ambiental Administrativo are available, pursuant to the provisions of articles 202, 204, 205, 211, 218 of the Reglamento a la Ley de Contratación Administrativa, the subject matter of the procurement is rejected and provisional acceptance (under protest) is maintained subject to the conditions previously indicated, given, ultimately, your principal’s failure to comply with the matters stated and requested in official letter AOM-OF-156-2018, which, for present purposes, are reiterated: ‘Post-closure plan (plan de post-cierre) for the site. a. (Items k) and q), Twelfth Clause: OBLIGATIONS OF THE SUCCESSFUL BIDDER (OBLIGACIONES DEL ADJUDICATARIO), of the contract dated 23 de enero de 2002 and subsection p), Ninth Clause, contract dated 12 de junio de 2013) “...Once the site has exhausted its capacity or the contract period has ended, the successful bidder undertakes to leave the area waterproofed and covered with a suitable layer of topsoil, duly covered by a layer of vegetation that prevents erosion. / 3.
Submit the profile of what the site will be. (Item p), Twelfth Clause: OBLIGATIONS OF THE SUCCESSFUL BIDDER, of the contract dated 23 de enero de 2002 and subsection o), Ninth Clause, contract dated 12 de junio de 2013) / Submit the complete designs for the area or areas subjected to technical closure (cierre técnico), as the development of the project has been completed. (Item r), Twelfth Clause: OBLIGATIONS OF THE SUCCESSFUL BIDDER, of the contract dated 23 de enero de 2002 and subsection q), Ninth Clause, contract dated 12 de junio de 2013). That is, designs and plans for the final configuration of the sanitary-landfill cells, including complete designs for the area or areas subjected to technical closure.’” (Folios 1105-1117 of the administrative record) 22) By official letter AOM-OF-243-2018, identified in the preceding paragraph, the claimant is informed that the local authority expects to receive at least the following:
"-As-built plans (planos as built) allowing a comparison between the work currently completed and what was promised by the contractor (the company you represent) regarding the project in the plans and calculation report (memoria de cálculo). / -Copy of the construction, environmental, and engineering logs (bitácoras) (15 años). / -Precisely determine the impacted area (zona impactada). / -Actual perimeter of the project (including the old section of Navarro del Socorro). / -Plans submitted with the contract and calculation report, and the succession of modifications that resulted in the project’s current characteristics. / -Complete design of the technical closure (cierre técnico). / -Permits and approvals from the Ministry of Health and SETENA for any modification made. / -Technical characteristics of the liner (sello) and an audit of the liners by an independent entity. / -Characteristics and extent of the final cover (cobertura final) and a random independent audit of its quality. / -Post-closure management plan (plan de manejo post-cierre). / -Control of gases and leachate (lixiviados). / -The following systems must be fully documented and authorized by a responsible professional (profesional responsable), as established by the Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos for its members, and must also comply with the contract’s terms of reference: -Leachate collection piping systems. -Treatment plant calculation and operating report. -Storm sewer system (sistema de alcantarillado pluvial). -Primary-road and perimeter-road system in accordance with the plans and the current ‘CR’ standards equivalent to Cr2002. -Gas collection system and flare stacks (chimeneas quemadoras). -Design, maximum vertical load, and exact location of the cells (celdas) and their capacity, as well as the headers connecting them to the leachate treatment system. -Certification of the thickness, material, and watertightness of the cell geomembranes (geomembranas), and weld testing by an independent entity legally authorized to perform that act. -Piezometric-well system (sistema de pozos pizométricos). -Authorized support structures, such as warehouses and offices. -Perimeter fence in accordance with the chain-link mesh plans." (Pages 1105-1117 of the administrative record)
"According to documentation contained in the records of the Concejo Municipal minutes, the following constitutes the background to this application for annulment (solicitud de nulidad): / 1. By means of a written submission filed on 19 de marzo de 2019 and addressed to Mayor Nombre137428 and Eng. Rodolfo Castrillo Brenes, WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. requested the recusal (recusación) of both officials so that they would refrain from acting in public tender (licitación pública) number 2019LN-0000001-MUNIPROV; in the direct procurement (contratación directa) with BERTHIER ESI DE COSTA RICA S.A., authorized by official letter DCA-0988 of the División de Contratación Administrativa of the Contraloría General de la República; and in any administrative matter in which WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. is an interested party, directly or indirectly, by reason of a criminal complaint (denuncia penal) filed by WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. against both officials on 23 de agosto de 2018. / 2.
By official letter AM-OF-0397-2019 dated 2 de abril de 2019, Mayor Nombre137428 replied to WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. that he refused to recuse himself, among other reasons because, as of 1° de abril de 2019, he had not been served with notice of the complaint in question. He also informed it that he was forwarding the record to the Concejo Municipal for a decision on the recusal filed against him. / 3. At meeting 237-2019 of 14 de mayo de 20191, the Concejo Municipal resolved: ARTICLE V.- REQUEST FOR A DATE TO DECIDE THE RECUSAL SUBMITTED BY Nombre21200, ON BEHALF OF WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A., AGAINST THE INCUMBENT MAYOR, PRESENTED BY ENG. MANUEL BADILLA SÁNCHEZ, DEPUTY MAYOR, AND DECISION ON THE RECUSAL SUBMITTED BY Nombre21200, REPRESENTATIVE OF WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A., AGAINST Nombre137428.- (…) Opinion CPAJ-34-2019 dated 14 de mayo del 2019, submitted by the Comisión Permanente de Asuntos Jurídicos, is considered and states:" ...
For your information and the corresponding purposes, we hereby forward Article IV of Minutes Nº 50- 2019, held on 14 de mayo del 2019. ARTICLE IV- REGARDING AJ-OF-052-2019, CONCERNING ARTICLE XXI.-MINUTES Nº230-2019.-RESPONSE OF WPP CONTINENTAL COSTA RICA S. A. TO THE REPLY OF Nombre137428 REGARDING THE RECUSAL AGAINST HIM, AND ARTICLE IV.-MINUTES N°228-2019.-REFERRAL FOR CONSIDERATION AND DECISION OF THE DULY PAGINATED CASE FILE CONCERNING THE RECUSAL BY WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA AGAINST THE MUNICIPAL MAYOR. (...) The Chair states that, the opinion having been sufficiently discussed, she puts it to a vote, and the following councilors vote in favor: Nombre137429, Nombre39169, Nombre137430, Nombre53676, Nombre137431, Nombre137432, and Nombre137433 in place of councilor Nombre137434. Councilors Nombre137434 and Nombre137435 votes (sic) against, leaving a vote of seven in favor and two against; therefore, opinion CPAJ-34-2019 is approved; therefore, report AJ-OF-052-2019, signed by Lic. Julio César Monge Gutiérrez, Head of the Municipal Legal Department, is approved in its entirety; therefore, the recusal filed by Nombre21200 on behalf of WPP continental de costa Rica S.A., legal entity identification number CED9191, against Nombre137428 is denied for the reasons detailed in the report. - (…)" The emphasized text does not appear in the original. 4.
On 17 de mayo de Placa25700, CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. filed a motion for reconsideration with an appeal in the alternative (recurso de revocatoria y apelación en subsidio) against the decision adopted by the Concejo Municipal in Article V of Minutes N 237-2019. 5. At meeting 245-2019 of 25 de junio de 2019, the Concejo Municipal resolved: ARTICLE XII. - REPORT ON THE DECISION OF THE MOTION FOR RECONSIDERATION WITH AN APPEAL IN THE ALTERNATIVE AGAINST ARTICLE V OF MINUTES 237-2019, FILED BY Nombre21200, REPRESENTATIVE OF WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. (...) the motion for reconsideration and appeal in the alternative against the decision adopted by the Concejo Municipal in Article V of Minutes 237-2019, filed by Nombre137436, representative of WPP Continental S.A., is denied.- (…)” FINDINGS OF FACT (RESULTANDO) As reflected in the aforementioned decisions of the Concejo Municipal, as of the date on which the Mayor’s Office issued the decision at 9:00 hrs. on 27 de agosto de 2019, the Concejo Municipal had considered and denied the recusal of Nombre137428 filed by WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. based on the same facts relied upon by that company in seeking a declaration of absolute nullity (declaratoria de nulidad absoluta) of that decision.
Furthermore, as of the date on which the Mayor’s Office issued the decision at 9:00 hrs. on 27 de agosto de 2019, the Concejo Municipal had considered and denied the motion for reconsideration and appeal in the alternative against the denial of the recusal. Those decisions were duly served by the Concejo Municipal on WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. / As a corollary to the foregoing, no defect giving rise to nullity (vicio de nulidad) is apparent in the authority vested in this Mayor’s Office to issue the decision at 9:00 hrs. on 27 de agosto de 20191; accordingly, the proper course is to deny the application of WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. as unfounded. / THEREFORE (POR TANTO) The "APPLICATION FOR A DECLARATION OF ABSOLUTE NULLITY OF THE DECISION ISSUED AT NINE HOURS ON THE TWENTY-SEVENTH OF AUGUST TWO THOUSAND NINETEEN BY THE MUNICIPAL MAYOR OF CARTAGO, Nombre137428, IN BREACH OF HIS DUTY TO ABSTAIN, BREACH OF THE DUTY OF PROBITY, AND MANIFEST CONFLICT OF INTERESTS WITH WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A.," dated 10 de setiembre de 2019, filed by WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A., legal entity identification number CED9191, represented by Ms. lleana Nombre21200, identification number CED10330, is denied in its entirety." (Pages 1437-1441 of the administrative record)
II.Unproven facts: 1) That WPP Continental de Costa Rica submitted to Municipalidad de Cartago, as part of its bid, the accounting and financial information required by the latter for its own analysis of the requested price adjustment (reajuste de precios). 2) That, when the decision issued at 09 hours on 27 de agosto del 2019 by Alcaldía Municipal de Cartago was rendered, the judicial authorities had formally notified the then Municipal Mayor of any action against him taken within criminal case file 18-002400-0345-PE.
III.Subject matter of the proceedings. Plaintiff’s arguments. Having reviewed the parties’ arguments, it is clear that the subject matter of these proceedings concerns determining the validity of the administrative decision issued at 9:00 hours on 27 de agosto de 2019 by Alcalde Municipal de Cartago, while the plaintiff also seeks an order against Municipalidad de Cartago for payment of what it considers to be its entitlement to a price adjustment, together with the corresponding indexation and interest, arising from contract No. 000031 for the disposal and final treatment of solid waste from cantón central de Cartago. In essence, the plaintiff states that it was awarded tender by registry (licitación por registro) No. 01-2001 for the disposal and final treatment of solid waste. It states that, on 16 de septiembre del 2016, it submitted a price-adjustment request in the amount of ¢220.893.929.33 due to changes in the cost structure of the price originally quoted.
It adds that, on 09 de mayo del 2018, it submitted a second adjustment request in the amount of ¢95.767.843.83 for the same reasons involving cost changes. On 11 de julio del 2018, it submitted a third application in the amount of ¢34.407.316.62. It objects that, without ruling on the merits of any of the three adjustments, the local government entity required the submission of a series of documents. It continues by stating that, on 23 de agosto del 2018, it filed a criminal complaint against the Municipal Mayor and that, despite that complaint, the official in question has continued acting in administrative proceedings in cases in which the plaintiff is an interested party. It recounts that, in the absence of a response, it instituted proceedings for protection of legality (proceso de amparo de legalidad), which were granted, requiring the Municipalidad to issue the requisite ruling. It objects that, notwithstanding the criminal complaint, by a decision issued at 09 hours on 27 de agosto del 2019, the Municipal Mayor denied the adjustment requests because the required documentation had not been submitted.
It states that it raised a plea of nullity (alegato de nulidad) against that decision, which was considered by the Mayor despite his being subject to a ground for abstention (causal de abstención). He subsequently denied the motion for reconsideration. The appeal was considered by Sección III del Tribunal Contencioso Administrativo in case file 19-007821-1027-CA. On the merits, it argues that the Mayor knew of the existence of the criminal complaint before denying the price-adjustment requests. It maintains that this conduct violates the duty of probity (deber de probidad), disregarding the guarantees of objectivity and impartiality in the exercise of public powers (potestades públicas). It refers to decision No. 11524-2000 of 21 de diciembre del 2000 by Sala Constitucional and legal opinion OJ-260-2003. It continues that, in light of the criminal complaint, a conflict of interests is presumed to exist, and his duty was therefore to refrain from acting and to refer the matter to one of his deputy mayors.
Acts issued by officials who should have abstained are absolutely null and void (absolutamente nulos). It cites opinion C-181-2009 of Procuraduría General de la República. It maintains that, by virtue of that complaint, the official lacked authority to decide its applications. Regarding the requirements imposed by the Municipalidad in processing the price-adjustment requests, it states that the right to adjustment or revision of the price is the mechanism provided by the legal system (Ordenamiento Jurídico) to safeguard the continued effectiveness of the principle of the inviolability of financial rights (principio de intangibilidad patrimonial) and to maintain the financial equilibrium of the contract. It therefore considers that the Municipalidad may not require any additional documentation for analyzing the applications. It refers to Article 4 of Ley No. 8220 regarding publication of requirements and procedures.
It argues that the requested requirements cannot serve as the basis for denying the adjustments because they have never been published and have no basis in the contract, its addenda, or any regulation or law. It states that the only matter the Municipalidad was required to identify was the existence of changes in the cost structure, which, it emphasizes, were demonstrated by the documentation submitted.
IV.Arguments of the Municipalidad. For its part, the respondent local authority contends that, although the regulations grant the plaintiff the right to receive a price adjustment (reajuste de precios) for the services provided at Relleno Sanitario Los Pinos, that right is contingent upon proof of an economic imbalance (desequilibrio económico) in the financial equation of that contract. It states that Articles 16, 18, and 19 of the Ley de Contratación Administrativa establish the obligation to process the request within 30 business days. It explains that the right to economic equilibrium (equilibrio económico) cannot disregard the fact that the plaintiff agreed to information requirements that the Municipality is required to request and analyze before granting the adjustment. It adds that the parties agreed that, if the successful bidder submitted a request to the Municipalidad for an increase in the price of the service, it was required to attach the economic cost study supporting that increase.
They likewise agreed that the adjustment would be processed in accordance with Article 26 of the Reglamento a la Ley de Contratación Administrativa, which establishes the Administration’s authority to request additional information relevant to calculating the prices included in the bid whenever necessary, as was also established in clause nine, subsection m), of the supplemental contract, which required the submission to the Municipalidad of any specific reports requested by the local government, without restriction and whenever the Municipalidad requested them. It emphasizes that the available information concerning WPP’s operation of Relleno Sanitario Los Pinos for commercial purposes other than those agreed upon, through contracts executed with other municipalities and the receipt of waste from private parties at the Landfill, makes it necessary to analyze the business’s audited financial statements in order to determine whether there is an economic imbalance in the contract with that municipal corporation.
It considers the audited financial statements requested from the plaintiff to be necessary. It refers to official letter DJ-0786 (02016) of 01 de marzo del 2010 from the Contraloría General de la República. It discusses the content and purpose of economic studies, as well as financial statements, which show the accounting records and economic structure. It states that audited financial statements are those that have undergone a process of review and verification of information conducted by a certified public accountant, whose attestations carry public faith (fe pública). The certified public accountant also expresses an opinion on the reasonableness of the financial condition alleged by the company and of the operating results. It notes that, in order to analyze the plaintiff’s request, it requires systematized and organized information regarding the financial operation of Relleno Sanitario Los Pinos under WPP’s management, so as to assess whether an adjustment of the prices already paid is justified.
It points out that this entails analyzing circumstances that occurred during a specific period in the functioning and operation of Relleno Sanitario Los Pinos. It reiterates that, without the aforementioned financial statements, it cannot reliably verify the alleged economic imbalance. It insists that clause five of supplemental contract No. 000031 of 12 de junio del 2013, which was in force when the price-adjustment request was filed, grants it the authority to require the requested information, as does section 26 of the Reglamento a la Ley de Contratación Administrativa. It explains that the foregoing provided a sufficient basis for requiring an economic cost study supporting the increase, the percentage structure of the quoted price, CPA certification, a detailed and complete budget of the components comprising the price, and additional information concerning the calculation of the prices included in the bid.
It notes that the relationship between the parties required the latter to inform the municipal Administration of the elements of the prices sought to be adjusted, the components of that price, the taxes and levies generally affecting the price, the price breakdown or structure, including a detailed budget of its components, and its income and expenses. It concludes that positive administrative silence (silencio positivo) does not apply to price-adjustment requests because the applications never included all the requirements.
V.Regarding the defenses of expiration (caducidad) and limitation (prescripción). In its answer to the complaint, the Municipalidad de Cartago raised the defenses of expiration and limitation, which were reserved at the preliminary hearing for determination in the judgment. The local authority states that the price under the original contract between the Municipalidad de Cartago and the plaintiff for the provision of the service at issue was adjusted in 2009, as shown in official letter CO-OF-43-2016 of primero de setiembre de 2016, from Lic. Edgardo Chacón Agüero, Cost Analyst for the Municipalidad de Cartago (folios 392-393 of the administrative record). That agreed price was included in the supplemental contract of 12 de junio del 2013, pursuant to section 209 of the RLCA. Clause four of the contract established a price payable of ¢8.348.00 per metric ton. It considers that the execution of the supplemental contract established a new price adjusted to the indices in effect when it was signed.
No adjustment of the price prior to 12 de junio de 2013 is warranted because, when the new contract was signed, the plaintiff itself established the price for providing the solid-waste disposal and treatment service that maintained the contract’s equilibrium. Acceptance in the new contract of the same price in effect at the end of the original contract’s performance implies acceptance that it had been updated and that the contract was in economic equilibrium at that time. It contends that any claim for a price adjustment predating 12 de junio del 2013 has expired. Regarding limitation, it asserts that the adjustment amounts corresponding to the period from 12 de junio del 2013 to 12 de junio del 2018, the contract’s end date, that were not properly substantiated are time-barred. Pursuant to section 31 of the RLCA, price-adjustment applications become time-barred five years after the claims could first have been brought.
Because the applications were not submitted as required, the adjustments sought through 23 de junio del 2015 are time-barred. In response to those assertions, the plaintiff argues that, with respect to limitation, Article 31 of the RLCA establishes a five-year period for price-adjustment applications, which is interrupted by filing the corresponding claim. It asserts that any limitation period was interrupted on 16 de setiembre de 2016, 09 de mayo de 2018, and 11 de julio de 2018. It states that the Municipalidad waived limitation because, in the proceeding for protection of legality (amparo de legalidad), pursuant to which it issued the decision at 09 hours on 27 de agosto del 2019, it did not invoke limitation. Regarding expiration, it explains that the complaint was filed on 21 de febrero de 2020, less than one year after the administrative decision of 9:00 hours on 27 de agosto de 2020 was issued.
Furthermore, given the pecuniary nature of this dispute, the applicable expiration period for bringing the matter before the courts would be five years. The proceeding was therefore commenced within the statutory period, whether Article 39 or Article 41 of the Código Procesal Contencioso Administrativo is applied.
VI.Regarding the specific case. As to the defense of expiration, the local authority argues, in essence, that the right to claim price adjustments for potential financial distortions arising before the supplemental contract was executed on 12 de junio del 2013, when the parties established a new price of ¢8.348.00 per metric ton treated, has lapsed. Strictly speaking, that argument does not constitute a defense based on the expiration of the right to claim those amounts, but rather concerns a substantive issue entailing a form of waiver or preclusion (preclusión) barring the contractor from bringing new claims for periods preceding that date, in view of the updating of values agreed upon in that supplemental contract. Properly understood, that circumstance—that is, whether an economic adjustment of the contract may be claimed for periods preceding the date on which that supplemental agreement was executed—is not related to expiration as such but rather, it bears repeating, to the logical question of whether the agreed price for treating a metric ton of waste precludes claims relating to cost structures predating that addendum.
Consequently, the assertion of those claims, according to the objections of the respondent authority, is unrelated to the expiration referred to in section 39 of the CPCA, a provision governing the period within which an administered party may seek annulment of actions by a particular Public Administration. That defense must therefore be rejected. On the other hand, regarding the defense of limitation, the defendant states that, because the price-adjustment applications did not satisfy the requirements set forth in section 31 of the RLCA, they cannot interrupt the five-year limitation period established by that provision. It therefore maintains that the price-adjustment amounts corresponding to the period from 12 de junio del 2013 to 12 de junio del 2018 are time-barred. Those arguments are unpersuasive. Indeed, under the provision cited—namely, section 31 of Decreto Ejecutivo No. 33411-H—price-adjustment applications become time-barred after five years, calculated from the objective point at which collection claims relating to cost variations could have been brought, and that period is interrupted by filing the corresponding applications.
Proper interpretation of that provision does not make the interruptive effect in question contingent upon whether the adjustment claims are meritorious, nor upon whether the various requirements necessary for the corresponding substantive analysis were submitted. From that standpoint, although failure to submit the documentation requested by the Administration may lead to a determination that the application is unfounded, it does not produce the suggested effect—namely, the absence of the asserted impact on the limitation period. Accordingly, the applications filed interrupted that period insofar as they constituted the contractor’s specific exercise of its right to request adjustment of the prices established in the contractual relationship. Both defenses under consideration must therefore be rejected.
VII.Regarding the challenge (recusación) of the Mayor. The claimant alleges that the decisions rejecting the price-adjustment requests are null and void, asserting that they were adopted even though grounds for challenging the then Local Mayor existed. On this issue, it should be noted that, as a corollary of the principle of due process (debido proceso), the fundamental requirement of impartiality must be safeguarded. This principle requires the bodies conducting administrative sanctioning proceedings (procedimiento administrativo sancionatorio)—whether the investigating body or the decision-making body—to act with the utmost objectivity and impartiality, respecting the right of defense of the parties involved (Article 8.1 of the American Convention on Human Rights). This principle is implemented through the system of excuses and challenges established in the Ley General de la Administración Pública (arts.
Placa25704) and, on a supplementary basis, in the Código Procesal Contencioso Administrativo and the Código Procesal Civil. The purpose is to ensure that anyone acting on behalf of the Administration in a proceeding does not have an interest conflicting with the subject matter or purpose of the case (determination of the substantive truth of the facts under provisions 214, 221 and 308 of the LGAP). In the case of challenges, provision 237, subsection one, of the aforementioned Law No. 6227/78 states: “1. The participation of officials subject to grounds for abstention (abstención) shall entail the invalidity of the acts in which they participated and shall also give rise to liability.” It should be emphasized that the same provision states that the grounds giving rise to absolute nullity (nulidad absoluta) are solely those established in provisions 199 of the Ley Orgánica del Poder Judicial and 102 of the Ley de Administración Financiera; in all other cases, nullity is relative (nulidad relativa) and therefore curable.
This statutory reference must be understood within the current context of the Legal System in order to avoid confusion. Since provision 237 of the LGAP belongs to a statutory instrument enacted in 1978, and since that particular article has not been amended, it is necessary to clarify that the Ley Orgánica del Poder Judicial then in force, Law No. 8 of 29 de noviembre de 1937, was comprehensively amended by Law No. 7333, published in Supplement No. 24 to La Gaceta No. 124 of 01 de julio de 1993, effective as of 01 de enero de 1994. In that regard, provision 31 of the current Ley Orgánica del Poder Judicial provides: “ARTICLE 31.- In the absence of an express rule governing disqualifications (impedimentos), excuses (excusas), and challenges, the provisions of the Código Procesal Civil shall apply in all matters, except in constitutional jurisdiction, which shall be governed by its own rules and principles. / The grounds for disqualification and challenge established in procedural codes and laws shall apply to judicial personnel, including auxiliary and administrative personnel who must participate in the matter in any way, and they shall be replaced for the specific case.” Accordingly, the grounds for disqualification established in provision 12 of the Código Procesal Civil, Law No. Placa2244, together with provision 8 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, Law No. 8508, are currently applicable.
Moreover, the reference to Article 102 of the Ley de Administración Financiera must likewise be updated. When the LGAP was enacted, the Ley de Administración Financiera was Law No. 1279 of 02 de mayo de 1951, which regulated, among other matters, the public procurement system (contratación administrativa), now governed by Law No. 7494 of 02 de mayo de 1995 and its amendments, provisions 22 and 22 bis of which establish the system of prohibitions governing public procurement. Law No. 1279 was subsequently repealed by the Ley de Administración Financiera de la República y Presupuestos Públicos, No. 8131, published in La Gaceta No. 198 of 16 de octubre del 2001 and effective as of that date. That statute establishes no rule whatsoever regarding grounds for disqualification. Therefore, at present, the system of disqualifications, excuses, and challenges set forth in provision 237 of the LGAP is understood to incorporate the aforementioned regulations of the Código Procesal Civil and the CPCA, as well as those established in the Ley de la Contratación Administrativa, No. 7494, Ley Orgánica de la Contraloría General de la República, No. 7428, Ley General de Control Interno, No. 8292, and Ley contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito en la Función Pública, No. 8422, in matters falling within the system for safeguarding the Public Treasury (Hacienda Pública).
Nevertheless, these provisions must be analyzed on a case-by-case basis, because the setting aside of an act on grounds of invalidity requires both proven grounds for challenge and a material defect rendering the act null and void (nulidad sustancial) that affected the official’s rights and left the official without an adequate defense (indefensión). This follows from the principle that nullity must be material, under which there can be no nullity merely for nullity’s sake; the defect must have caused a denial of defense or could have produced a different outcome, as follows from Articles 223 of the LGAP and 197 of the current Código Procesal Civil, under the maxim “pas de nullité sans grief”.
VIII.Turning to the specific case, it is alleged that grounds for disqualification arose from the criminal complaint (denuncia penal) filed against the then Mayor of Municipalidad de Cartago, addressed in expediente 18-002400-0345-PE. In this regard, a review of the case record shows that, although the plaintiff claims that she filed the aforementioned criminal complaint on 23 de agosto del 2018, the record indicates that, in a submission filed on 19 de marzo de 2019, the plaintiff requested that the serving Mayor, Mr. Nombre137428, and Eng. Rodolfo Castrillo Brenes recuse themselves from acting in public tender (licitación pública) number 2019LN-0000001-MUNIPROV and in any administrative matter in which WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. was a directly or indirectly interested party, on account of a criminal complaint that she had filed against both of them on 23 de agosto de 2018. In response to that request, by official letter AM-OF-0397-2019 dated 2 de abril de 2019, Mayor Nombre137428 notified the petitioner that he denied the challenge, stating that, as of primero de abril del 2019, he had not been served with notice of the aforementioned complaint. He likewise referred the challenge to the Concejo Municipal for a determination regarding its jurisdiction. Pursuant to that procedure, at session 237-2019 of 14 de mayo de 20191, the Concejo Municipal resolved:
“ARTICLE V.- REQUEST FOR A DATE TO DECIDE THE CHALLENGE FILED BY Nombre21200, REPRESENTING WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A., AGAINST THE INCUMBENT MAYOR, SUBMITTED BY ENG. MANUEL BADILLA SÁNCHEZ, DEPUTY MAYOR, AND DECISION ON THE CHALLENGE FILED BY Nombre21200, REPRESENTATIVE OF WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A., AGAINST MR. Nombre137428.- (…) Opinion CPAJ-34-2019 dated 14 de mayo del 2019, submitted by the Permanent Committee on Legal Affairs, is considered and reads: ‘... For your information and the corresponding purposes, we hereby forward Article IV of Minutes No. 50- 2019, from the meeting held on 14 de mayo del 2019. ARTICLE IV- REGARDING AJ-OF-052-2019, CONCERNING ARTICLE XXI.-MINUTES No. 230-2019.-RESPONSE OF WPP CONTINENTAL COSTA RICA S. A. TO THE REPLY OF MR. Nombre137428 REGARDING THE CHALLENGE AGAINST HIM, AND ARTICLE IV.-MINUTES No. 228-2019.-REFERRAL FOR CONSIDERATION AND DECISION OF THE DULY PAGINATED CASE FILE CONCERNING THE CHALLENGE BY WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA AGAINST THE MUNICIPAL MAYOR.
(...) The chairwoman states that, the opinion having been sufficiently discussed, she submits it to a vote, and the following council members vote in favor: Nombre137429, Nombre39169, Nombre137430, Nombre53676, Nombre137431, Nombre137432, and Nombre137433 in place of council member Nombre137434. Council members Nombre137434 and Nombre137435 votes (sic) against, resulting in seven votes in favor and two votes against; therefore, opinion CPAJ-34-2019 is approved; consequently, report AJ-OF-052-2019, signed by Lic. Julio César Monge Gutiérrez, Head of the Municipal Legal Department, is approved in its entirety; accordingly, the challenge filed by Ms. Nombre21200, representing WPP continental de costa Rica S.A., legal entity identification number CED9191, against Mr. Nombre137428 is denied for the reasons detailed in the report.- (…)’.” In response to this decision, on 17 de mayo del 2019, the petitioner filed a motion for reconsideration with a subsidiary appeal (recurso de revocatoria con apelación en subsidio), and at session 245-2019 of 25 de junio de 2019, the Municipal Council resolved: “ARTICLE XII. – REPORT ON THE DECISION REGARDING THE MOTION FOR RECONSIDERATION WITH A SUBSIDIARY APPEAL AGAINST ARTICLE V OF MINUTES 237-2019, FILED BY MS.
Nombre21200, REPRESENTATIVE OF WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. (...) the motion for reconsideration and subsidiary appeal against the decision adopted by the Municipal Council in Article V of Minutes 237-2019, which was filed by Ms. Nombre137436, representative of WPP Continental S.A., is denied.— (…)”. With regard to the vertical appeal (recurso vertical), on 29 de mayo del 2020, the Municipality of Cartago was served with Decision No. 310-2020, issued at 09 horas 20 minutos on 28 de mayo del 2020 by Section III of the Administrative Litigation Court, in which the appeal was declared inadmissible. (Folio 1474 of the administrative record) Accordingly, at the time the act consisting of the decision issued at 9:00 hrs. on 27 de agosto de 2019 was adopted, the Municipal Council had considered and denied the recusal (recusación) of Nombre137428 sought by WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. This means that, when issuing the administrative action (conducta) challenged in these proceedings, the Municipal Council had confirmed the authority of the aforementioned official to hear the various applications submitted by the claimant, including those concerning the price adjustment (reajuste de precios) under the contract at issue.
It should be noted that those decisions denying the recusal have not been challenged in these proceedings, since the claim for annulment (pretensión anulatoria) is directed exclusively against the act denying the adjustment requests, even though the decisions regarding the recusal constitute formal administrative actions against which the claimant could have timely raised her objection pursuant to section 36(c) of the CPCA, in relation to section 163.2 of the LGAP. Nevertheless, she seeks to introduce those issues for consideration by alleging a purported defect in the authority of the then Municipal Mayor as a component of the decision of 28 de mayo del 2020. In any event, the alleged irregularity is not apparent. As shown by the record, the reason the then Mayor denied the recusal request was that, although it was alleged that the complaint had been filed on 23 de agosto del 2018, as of primero de abril del 2019 he had not been notified by the criminal authorities that it was being processed.
It was precisely on those grounds that, as noted, both the motion for reconsideration and the appeal were subsequently denied, as were those same appellate remedies (medidas recursivas) filed against the act denying the appeal. Indeed, the claimant herself knew that the recusal request had been denied before the issuance of the act denying the adjustment requests. This is established by official letter AC-331-2019 of 21 de octubre del 2019 from Licda. Shirley Sánchez Garita, municipal attorney, which states regarding that matter: “... As shown by the attached documentation, those resolutions were duly served on WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. by the Municipal Council.” (Folios 1360-1434 of the administrative record) The claimant has failed to establish that, as of the issuance of the act at 09 horas on 27 de agosto del 2019, that official had been formally notified of the processing of the criminal complaint.
It should be emphasized that the complaint alone does not have the degree of enforceability against third parties (oponibilidad) asserted by the claimant, such that it could curtail or eliminate the official’s authority. The alleged conflict of interest (contraste de intereses) requires formal notice that the criminal proceedings have been instituted, which was neither established nor shown to have occurred when the challenged act was issued; accordingly, the objection is without merit. In other words, merely filing a complaint is insufficient to allege the existence of grounds for recusal or disqualification (impedimento), even if the complainant seeking recusal informed the challenged official of the complaint. The existence of an incompatibility (incompatibilidad) is contingent upon the formal existence of proceedings that, although they may arise from the complaint, are not limited to the complaint itself but include procedural acts through which the accused is notified.
Thus, the mere complaint, even a criminal complaint, does not have the alleged limiting effect and does not render the act invalid as claimed, because the complaint does not in itself constitute grounds for recusal. Therefore, the claim under review is denied.
IX.On the price adjustment procedure. General concepts regarding the right to economic equilibrium. In another line of argument, the petitioner challenges the rejection of its price adjustment applications, asserting that the respondent local entity improperly required it to provide information that had not been published in accordance with Article 4 of Law No. 8220, while also claiming the application of administrative approval by silence (silencio positivo) because it received no response to its applications. In this regard, a brief reference must be made to price adjustment (reajuste de precios) as a right arising under an administrative contract (contrato administrativo). The legal framework governing administrative procurement (contratación administrativa) grants the awardee or contractor a right to the economic equilibrium of the contract (equilibrio económico del contrato). This right derives from the constitutional principle of protection against impairment of property (intangibilidad patrimonial) (Articles 33, 45 and 50 of the Constitution) and seeks to preserve fairness in the distribution of contractual burdens, specifically with respect to the economic and financial aspects of the contract, ensuring that the operator maintains the level of profitability originally agreed upon or, at a minimum, that normal economic conditions continue to exist.
This equilibrium allows the contractor to receive a fair profit for providing a service, carrying out works, or, generally, performing the subject matter for which it was contracted. This degree of financial soundness and economic fairness is essential to the proper performance of the agreed activity, whether performance is immediate or continuing. In the former case, the economic conditions originally agreed upon must be equitable at the time of contractual performance, taking into account any changes that may have occurred between the date of the proposal and the notice to proceed or performance, provided that such matters cannot be deemed part of the risks to be borne by the contractor under the theory of contractual risk (teoría del riesgo contractual). In contracts involving continuing performance, maintaining financial equilibrium makes it possible to meet the associated costs and preserve the agreed profitability.
An imbalance in the price structure of a public contract entails a loss to the contractor’s assets, with a corresponding benefit without legitimate cause to the granting or procuring Administration, because the activities are being compensated below the required level of financial equilibrium. Conversely, a price adjustment to a quantitative level higher than what is fair would result in unjust enrichment (enriquecimiento injustificado) of the contractor to the detriment of the public interest, because a price exceeding that which permits the agreed profit would be paid. A fair equilibrium thus enables the activity to be carried out for the recipient’s benefit and ensures harmonious fulfillment of the obligations assumed under the contract. Ultimately, price adjustment, when warranted, is an expression of the duty to comply with what was agreed (Article 15 of the Ley de Contratación Administrativa); therefore, it is a duty of the Administration, not a discretionary power.
Thus, whenever the conditions justifying an adjustment exist, the Administration is required to order the increase in order to preserve the conditions originally agreed upon and thereby satisfy a right granted to the contractor by the legislation itself. It follows that this is a right that must be understood as part of the right to receive the agreed compensation. That right is governed by Article 18 of the aforementioned Ley de Contratación Administrativa, which states, insofar as relevant: “Article 18.- Maintenance of the economic equilibrium of the contract. Unless different parameters are expressly stipulated in the terms of the relevant tender specifications (cartel), in contracts for works, services, and supplies with persons or companies in the construction industry, the Administration shall adjust prices upward or downward when direct or indirect costs strictly related to the works, service, or supply change, by applying mathematical formulas based on official price and cost indices prepared by the Ministry of Economy, Industry and Commerce.
(...)” In the current context, this is further developed in Article 31 of the Regulations to that law. As may be seen, the legislature proceeded from the primary right to price adjustment as a means of maintaining financial equilibrium in the contract. For these purposes, the relevant tender specifications or the contract itself may establish different methods of economic adjustment, that is, economic updating of the contract through mechanisms agreed upon by the parties, provided that they remain subject to the rules already established. Nevertheless, that economic equilibrium must be guaranteed when various causes arise that disrupt the contractual framework. Accordingly, the contracting Administration must ensure this balance when instability results from changes it has ordered in the contractual regime or from decisions affecting it directly or indirectly, as in the case of unilateral modifications, which constitute the so-called right of unilateral modification (ius variandi).
It must also be protected against acts of other Administrations that affect contractual performance, under the act-of-government doctrine (teoría del hecho del príncipe), or when unforeseeable causes arise that render the contract financially unsustainable, under the doctrine of unforeseeability (teoría de la imprevisibilidad). Of course, situations inherent in the ordinary risk and uncertainty of the contracted activity would not be considered grounds for price adjustment; under normal circumstances, such situations must be borne by the contractor because they form part of the risk (alea) inherent in any activity capable of economic exploitation. In this respect, as part of the transaction, the contractor accepts a set of reasonable and proportionate risks that are related and inherent to the dynamics of the contract’s subject matter. These conditions must have been agreed upon by the parties and stated with sufficient clarity so that the parties understand that the subject matter of the agreement entails and presupposes the financial transfer of those contingent risks.
It bears repeating that the foregoing applies insofar as these are reasonable risks that do not substantially affect the parties’ obligations such that bearing them would radically undermine financial sufficiency, rendering fulfillment of the obligations assumed unfeasible or excessively burdensome, impairing fairness and reciprocity and creating the corresponding risk that the contractual purpose will not be achieved and the contract will be breached. Likewise, changes arising from circumstances foreseeable when the financial proposal was submitted are, in principle, not covered by the need for adjustment because, in addition to being objectively capable of anticipating them, the contractor assumes them directly upon accepting the contractual conditions. From that standpoint, because such conditions can be foreseen, the financial bid must include appropriate financial projections accounting for those circumstances so that they are covered.
This differs from contracts in which changes in the costs or inputs comprising the economic structure are adjusted periodically, as in the case of services compensated through rate-based systems (sistemas tarifados). However, in contracts whose cost is fixed at the outset, the foreseeability doctrine (teoría de la previsibilidad) requires that such contingencies be incorporated into the financial bid, given the ordinary occurrence of those circumstances as part of the normal course of the contract’s subject matter. Regarding the substance of the price-adjustment doctrine (teoría del reajuste de precios), the Constitutional Chamber has had occasion to issue significant decisions providing an exhaustive treatment of the subject. Among many others, in decision 6432-1998, issued at 10 horas 30 minutos on 4 de septiembre de 1998, it stated: “Adjustment of the contract price is identified with the principle of contractual revision, in order to adapt it to the economic circumstances prevailing at the time.
This is accomplished through three different mechanisms recognized both by public-law doctrine and by the doctrine underlying our legal system: the rebus sic stantibus clause (cláusula rebus sic stántibus), the doctrine of changed circumstances (teoría de la imprevisión), and the theory of unjust enrichment (teoría del enriquecimiento injusto). All three mechanisms seek to introduce an element of fairness into the contractual relationship that preserves harmony between the opposing interests of the contracting parties, while maintaining the equivalence of the promised performances and equality in the allocation of risks. The most authoritative scholarship on administrative procurement agrees that recognizing price variations is not a power of the State but an obligation, because the impact of increased costs is a matter of public policy, as is everything concerning recognition of the consequences arising from the doctrine of changed circumstances.
(...) In summary, price adjustments do not constitute compensation that the State voluntarily recognizes and pays to the contractor; rather, they are a legal mechanism for restoring the obligation’s real value and the contract’s financial equilibrium, so that the amount previously agreed upon is paid—that is, full payment of the price—ensuring that neither the contractor suffers a loss nor the State obtains undue enrichment.”
X.As noted, the matter of price adjustment (reajuste de precios) has been developed in section 31 of Decreto Ejecutivo No. 33411-H, which literally provides: “Article 31.- Price adjustments or reviews. The parties shall be entitled to a price adjustment or review whenever the variation in the respective costs is demonstrated, in accordance with the existing rules. The right to a price adjustment or review shall apply from the submission of the bid and may be requested once contractual performance has begun. / The parties shall be required to substantiate their request and provide the evidence supporting their assertions, taking into account the specific regulations governing the matter. / Claims on this basis shall be barred after five years from the time when collection actions may be brought in connection with the claimed variation in costs. This limitation period shall be interrupted by the filing of the claim.” Several relevant points may be inferred from this regulatory treatment.
Validity and limitation of the right. First, there is the matter of when the right to request a price adjustment takes effect. In this regard, the provision clearly states that the right arises upon submission of the bid. However, it is a right that may be exercised only once contractual performance begins, which is logical considering that a discrepancy between the costs of carrying out the work or providing the service can arise only if performance actually occurs. Accordingly, during contractual performance and until the contract has been completed, the contractor retains the right to petition for a price adjustment. On the same subject, the regulations establish a five-year limitation period (plazo prescriptivo) for exercising that right. This period is calculated from the time when the contractor is objectively in a position to bring price-adjustment claims based on the variation in costs.
This matter is, of course, highly case-specific, because it must be determined under each contract and in light of each factual circumstance whether the contractor had previously been in a position to identify the financial discrepancies. It should be emphasized here that, as a matter of principle, completion of the contract extinguishes the right to a price adjustment. However, when the causes of the financial imbalance (desequilibrio financiero) predate such completion, the aforementioned five-year period clearly applies, and in those circumstances recognition of the right to a price adjustment remains possible even if the contract has already terminated through full performance. The opposite conclusion would entail denying the right to an adjustment because the contract had ended, to the detriment of that right, even though the causes of the discrepancy arose beforehand. Nevertheless, when the parties execute a final settlement (finiquito) under which they declare themselves satisfied with the contract and the financial situation fully settled, that agreement signifies the parties’ acceptance of the performance of the contract, including its economic aspects.
Even so, that final settlement does not preclude subsequent claims for latent defects (vicios ocultos) or unknown matters; such contractual claims would fall within the scope of section 35 of the Ley de Contratación Administrativa. It should be emphasized that establishing by regulation a five-year extinctive limitation period (prescripción negativa) does not in any way constitute an excess in the exercise of regulatory authority or a violation of the principle prohibiting arbitrariness in the exercise of that public power, since section 35 of the Ley de Contratación Administrativa establishes that the right to claim damages under administrative contracts (contratos administrativos) is time-barred after the aforementioned five-year period. Although that provision does not refer directly to the right to petition for a price adjustment, the necessary integration of the public legal system (article 9 LGAP) requires that this apparent gap be filled with existing rules, resorting in the first instance to the written and unwritten sources of public law.
From that analytical perspective, it is not permissible to resort to the civil-law rule on ordinary limitation periods, namely section 868 of the Código Civil, when the written sources of public law contain rules governing extinctive prescription (prescripción extintiva). Moreover, the use of the four-year period established by Ley No. 6227/78 in section 198 is inapposite because that provision governs non-contractual liability (responsabilidad extracontractual), whereas the matter under discussion here is contractual. Thus, the closest applicable rule is precisely section 35 of the Ley de Contratación Administrativa. Indeed, denial of the right to a price adjustment due to a financial discrepancy may be understood as constituting economic damage and/or loss within the framework of the contractor’s legal position; consequently, applying that five-year limitation rule accords with the principles of legal interpretation (principios hermenéuticos) that must govern such matters, in keeping with section 10 of Ley No. 6227 and article 10 of the Código Civil.
The regulation therefore adopts a statutory rule, and there is no legal violation in that respect. Given the clarity of this treatment, the interruptive effect produced by filing the claim requires no explanation. It remains to be noted, however, that this effect continues throughout the administrative proceeding (procedimiento administrativo) established to determine whether the adjustment is warranted and ends upon adoption of the final act (acto final) deciding these matters. Duty to demonstrate the financial variation. The regulatory provision also imposes the requirement to demonstrate the variation in costs underlying the petition for a price adjustment. This is a fundamental requirement that must be satisfied by the claimant, requiring it not only to assert the cost variations but also to prove them with the relevant evidentiary materials. Accordingly, as a matter of principle, the burden of proof (carga de la prueba) rests with the petitioner, without prejudice to the application in the specific case of the principle of the dynamic burden of proof (carga dinámica de la prueba), which imposes the evidentiary duty on the party objectively better positioned to provide the proof.
Thus, in its claim, the contractor must demonstrate the substantial variation in costs. For this purpose, it must take into account the specific regulations governing the matter—for example, those imposed by the Administration itself according to the type of contractual subject matter, as may occur with public-works contracts, service-provision contracts, or others in which the financial structure requires particular treatment. With these guidelines and parameters established, the alleged defects will now be examined.
XI.Regarding the specific case. In light of those regulations and principles, it should be emphasized that a price adjustment is far from being an automatic right of the contractor. Rather, that financial consequence requires, as a preliminary matter and an indispensable prerequisite, proper substantiation and verification of the variation in costs justifying an adjustment to the financial equation (ecuación financiera). Indeed, given its impact on the economic framework of the contract and on the parties’ entire body of rights and obligations, the occurrence of the financial changes must be properly analyzed so that, as a consequence of the principle of balance of reciprocal obligations (equilibrio de las prestaciones), those conditions may be adjusted to assure the parties that the financial implications of the contract remain consistent with the content and performance of the contractual relationship, under the agreed terms, without generating undue financial benefits for either signatory.
Within that framework, and as an expression of the principle of mutual cooperation and contractual good faith (buena fe contractual), the contractor seeking a price adjustment must provide the contracting Public Administration with documentary details and evidence concerning its company’s financial position insofar as it relates to performance of the contractual subject matter. This is necessary both to verify that the change in circumstances has actually occurred and to provide the Administration with objective grounds enabling it to analyze the quantitative implications of the adjustment. Otherwise, it could not perform the required calculation, thereby jeopardizing the very purpose underlying the price-adjustment mechanism: maintaining the economic equilibrium of the contract (equilibrio económico del contrato) and avoiding, as a consequential effect, an unjustified benefit to either party, whether through failure to make an adjustment when necessary or through an improper adjustment.
Accordingly, contracts ordinarily include clauses governing the parties’ obligations and the procedures applicable to this matter, including the duty to provide relevant information on the financial status of performance of the contractual subject matter, as well as the specific details of the procedure to be followed. The foregoing is guided and supplemented by the regulatory and statutory provisions already mentioned, specifically section 31 of Decreto Ejecutivo No. 33411-H. From that standpoint, the requirement to provide relevant information for verifying the cost discrepancy is grounded not only in the oversight and supervisory powers that the contracting Administration holds as an extraordinary prerogative (poder exorbitante), but also in the very content of the contractual relationship. In this regard, as the Municipalidad has stated, guidelines concerning price adjustments were established in the fifth clause of additional contract No. 000031. The relevant portion of that provision states:
“FIFTH: PRICE ADJUSTMENT: The parties agree that adjustments to the prices of waste per metric ton shall be made in accordance with the provisions of article 18 of the Ley de la Contratación Administrativa. If the awarded company submits a request to the Municipalidad for an increase in the price of the service, it shall attach an economic cost study supporting that increase. The Municipalidad shall be required to process and decide upon the increase within the 30-day period provided for in article 16 of the Ley de la Contratación Administrativa. The parties agree that the adjustment so requested shall be recognized from the date on which an imbalance occurs in the equation governing the economic equilibrium of the contract. (…)”.
As can be seen, for purposes of analyzing price adjustment (ajuste de precios) applications, an economic cost study was required as a supporting benchmark. Thus, the contractual commitments themselves imposed the duty to substantiate cost distortions with due reliability. Nevertheless, even when such analyses are submitted, this Tribunal considers that this does not preclude the Administration’s authority to require additional or supplementary evidence to establish whether the factual prerequisites supporting the requested adjustment have actually been met. Such a request for information is, of course, subject to judicial review of legality (control de legalidad), since the Administration could engage in arbitrary or restrictive conduct to the detriment of the contractor’s legally protected rights and expectations; however, the reasons presented in the complaint concerning the exercise of that authority do not permit a finding or conclusion that the challenged request for information was unlawful.
In this regard, the plaintiff’s argument concerning the alleged limitation imposed by section 4 of Ley No. 8220 on requests for information is unpersuasive. As stated, the Municipalidad’s requests were issued within the context of a comprehensive legal framework inherent in a contractual relationship in which parameters defining and specifying the particular features of this type of application had been established. Indeed, an examination of the record shows that, in response to the various price readjustment (reajuste de precios) applications submitted on 16 de septiembre del 2016 for ¢220.893.929.33, 09 de mayo del 2018 for ¢95.767.843.83, and 11 de julio del 2018 for ¢34.407.316.62, the Municipalidad advised that additional data were needed to analyze those applications. In this regard, reference may be made to official letter AAF-OF-004-17 of 05 de enero del 2017 from the Área Administrativa Financiera (page 605 of the administrative record), as well as official letter AM-OF-00062-2017 of 24 de enero del 2017, in which the Alcaldía denied the application based on affirmative administrative silence (silencio positivo) and directed that the previously requested information be completed.
The same treatment is reflected in official letter AM-OF-927-2018 from the Alcaldía, which forwarded to the plaintiff official letter AAF-OF-360-18 from Licda. Jeannette Navarro Jiménez, Head of the Área Administrativa Financiera, and Lic. Edgardo Chacón Agüero, Cost Analyst, a memorandum reiterating the need to provide the requested information. This appears at pages 1077 through 1084 of the administrative file (legajo administrativo). These references show that, despite multiple notices and requests to supplement the data, the plaintiff company chose not to provide that documentation and instead sought a declaration that its applications had been granted through affirmative administrative silence. From that analytical perspective, it must be specified, on the one hand, that the terms of the contract binding upon the parties (pacta sunt servanda), the legal framework governing price readjustment applications, and the exercise of contractual-performance oversight powers authorize the Administration to require, on reasoned and rational grounds, whatever evidence may be necessary to determine whether there is an actual need to adjust the economic terms of the procurement contract, in order to protect the right to preserve the balance of the contractual financial equation (equilibrio de la ecuación financiera contractual). On the other hand, it has not been established in these proceedings that the challenged demands constituted an abusive or improper exercise of that authority.
XII.Moreover, the argument that affirmative administrative silence applies to price readjustment proceedings is likewise untenable. First, it is clear that the applications under review do not fall within the category described by that provision, which is limited to applications necessary to define relevant matters required for performance of the contract. The analysis of the contract’s economic balance (equilibrio económico del contrato) concerns different matters, specifically whether the level of profitability agreed upon by the parties in their contractual commitments continues to exist. Regardless of the reference made in clause five of additional contract 000031 executed between the parties to section 16 of Ley No. 7494 (Ley de Contratación Administrativa)—which, it bears repeating, is inapplicable to the mechanism at issue—it is clear that price readjustment applications do not concern an aspect of the contractual relationship to which the mechanism in question may apply so that a price readjustment could be deemed granted by means of a presumed administrative act (acto presunto).
Upon closer examination, even where the Administration fails to respond to this type of application within the prescribed time, the substantive content of the legal relationship makes it improper to deem the readjustment granted, given its impact on the economic framework governing the parties. Such a readjustment results from proof of cost variations affecting the financial balance (equilibrio financiero); accordingly, the Administration’s failure to respond in a timely manner cannot validate or result in the requested adjustment being deemed granted, since this could unlawfully increase the cost of the contract to the detriment of the protected public interest and the public funds committed under that framework. Applications of the type under review are not applications for authorizations or licenses, the mechanisms with which sections 330 and 331 of the Ley General de la Administración Pública associate the doctrine of affirmative administrative silence.
They are not applications asking the Administration to verify, through its regulatory authority (poder de policía), the conditions necessary for conduct that is not, in principle, restricted by the Legal System (Ordenamiento Jurídico)—which are defining features of administrative authorizations and licenses—but rather applications made within a specific legal relationship established through an administrative contract (contrato administrativo) and requiring an assessment of their merits as a means of maintaining contractual fairness (equidad contractual) in its financial dimension. Thus, this type of application does not fall within the statutory circumstances contemplated in section 16 of the Ley de Contratación Administrativa, a provision that, in any event, cannot reasonably be interpreted as permitting indiscriminate and absolute application of affirmative administrative silence. It is necessary to assess in each case whether the application to which that doctrine is sought to be applied is actually necessary for contractual performance and whether it facilitates an unlawful modification of the agreed terms and, consequently, an alteration of the subject matter of the contract, matters that cannot be altered through presumed conduct, as is sought here.
Furthermore, it has been established that, because the duty to provide the requested information was disregarded, the Alcaldía denied the applications at issue by means of the decision issued at 09 horas del 27 de agosto del 2019 by the Alcaldía de Cartago, which, as analyzed ut supra, is not invalid on the alleged grounds of defects in jurisdiction. Accordingly, there can be no claim that the Administration neglected to address those applications. The alleged defect concerning the denial of those financial claims has not been established, and the argument under review must therefore be rejected. Likewise, the complaint seeks an order from this Tribunal granting the price readjustments specified in the second prayer for relief, totaling ¢369.885.732.91 for the three referenced applications, already indexed as of 17 de febrero del 2020. Such relief is improper. First, because the claim seeking annulment of the decision issued at 09 horas del 27 de agosto del 2019 by the Alcaldía de Cartago has been rejected, that action is fully enforceable against the plaintiff with respect to the disposition and resolution of those applications.
Second, because there has been no decision on the merits as to whether the adjustments in question are warranted, this Chamber lacks evidentiary benchmarks enabling it to determine whether the alleged imbalance exists and, if it does, the proportion of the adjustment that would be due. In any event, this would entail the judiciary substituting its judgment for a decision that lies exclusively and in the first instance with the defendant Administration itself, which was unable to render such a determination precisely for the reasons already stated. Accordingly, given the current state of the legal relationship at issue, such a ruling is not for this judicial body to issue but rather for the Administration itself, without prejudice to any subsequent judicial review of the validity of that determination. The claim must therefore be denied, as must the other claims for indexation and interest, which depend upon the principal amount sought.
XIII.Analysis of the defenses asserted. The Municipalidad de Cartago asserted the defenses of lapse (caducidad), limitation (prescripción), and lack of legal entitlement (falta de derecho). The first two must be rejected for the reasons already stated in this judgment. The defense of lack of legal entitlement, however, must be sustained because neither the invalidity of the challenged conduct nor the merits of the declaratory claims for monetary relief (pretensiones declarativas de contenido patrimonial) have been established. Consequently, the complaint filed by WPP Continental de Costa Rica S.A. must be dismissed.
XIV.Costs. Pursuant to section 193 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, procedural costs and attorneys’ fees (costas procesales y personales) are charges imposed on the losing party by virtue of having lost. Relief from such an award is available only when, in the Tribunal’s judgment, there was sufficient reason to litigate or when the judgment is rendered on the basis of evidence whose existence was unknown to the opposing party. In this case, this panel finds no grounds for applying the exceptions established by the applicable law and departing from the principle that costs are awarded against the losing party. Accordingly, both categories of costs are imposed on the unsuccessful plaintiff entity, with the amount to be determined during enforcement of this judgment.
POR TANTO.
The defenses of lapse and limitation are rejected. The defense of lack of legal entitlement is sustained. Consequently, the complaint filed by WPP Continental de Costa Rica S.A. is dismissed in its entirety. Both categories of costs shall be borne by the unsuccessful plaintiff, with the amount to be determined during enforcement of the judgment. Judge Aguilar Méndez submits a separate note regarding the award of costs. José Roberto Garita Navarro/ Silvia Consuelo Fernández Brenes/Daniel Aguilar Méndez*-*-*-*-*-*-* NOTE BY JUDGE AGUILAR MÉNDEZ.
Regarding costs, and with absolute respect for the differing view of my colleagues, I respectfully disagree with the scope of the award entered because, pursuant to the new Código Procesal Civil (Ley N° 9342), specifically articles 62.1, 73.2, and 73.3, the adjudicating Tribunal in a case such as this has a duty to establish at once the exact amounts awarded as costs, as well as to determine whether this obligation is joint and several or divisible. Daniel Aguilar Méndez. *-*-*-*-*-*-*-*-*- CASE FILE: 20-001167-1027-CA MATTER: PURE QUESTION-OF-LAW PROCEEDING (PROCESO DE PURO DERECHO) PLAINTIFF: WPP Continental de Costa Rica.
DEFENDANT: Municipalidad de Cartago.
IGWTHUP.JRGN.2021.
*GHDE43RIGBKO61* ROBERTO GARITA NAVARRO, ADJUDICATING JUDGE SILVIA FERNÁNDEZ BRENES, ADJUDICATING JUDGE DANIEL AGUILAR MENDEZ, ADJUDICATING JUDGE
ASUNTO: PROCESO DE PURO DERECHO ACTORA: WPP Continental de Costa Rica.
DEMANDADO: Municipalidad de Cartago.
No. 0120-2021-VI.
TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO, SECCIÓN SEXTA, SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ. Goicoechea, a las 07 horas 20 minutos del dieciséis de septiembre del dos mil veintiuno.
Proceso de conocimiento declarado de puro derecho establecido por la empresa denominada WPP Continental de Costa Rica S.A., cédula de personería jurídica CED9191, representada por su apoderado especial judicial, licenciado Julio Fonseca Pión, carné CED8139, contra la Municipalidad de Cartago, representada en este proceso por su apoderada judicial, Licenciada Shirley Sánchez Garita, carné CED108819.
RESULTANDO
Fecha de la solicitud Monto original Indexación calculada Monto indexado 16/09/2016 ¢220.893.929.33 ¢14.698.281.30 ¢235.592.210.63 11/07/2018 ¢34.407.316.62 ¢970.431.87 ¢35.377.748.49 09/05/2018 ¢95.767.843.83 ¢3.147.929.96 ¢98.915.773.79 Totales ¢351.069.089.78 ¢18.816.643.13 ¢369.885.732.91 3. Que toda suma concedida a mi representada, debe ir indexada tanto para la fecha del dictado de sentencia, como para la fecha de su efectivo pago. 4. Que la Municipalidad de Cartago debe pagar, igualmente, intereses legales, calculados desde la fecha de firmeza del fallo que así lo ordene y hasta la fecha de su efectivo pago. 5. Que la Municipalidad de Cartago debe pagar ambas costas de esta demanda.” (Imágenes 102-107 del principal)
Redacta el juzgador Garita Navarro con el voto afirmativo de la jueza Fernández Brenes y el juez Aguilar Méndez.
CONSIDERANDO
(Folios 210-222 del expediente administrativo) 6) En fecha 12 de junio del 2013, se firmó entre las partes contrato adicional No. Placa25701. En dicho convenio se incluyó la siguiente fórmula de reajuste de precio:
"QUINTA: REAJUSTE DE PRECIOS: Las partes convienen que los reajustes de precios de los desechos por tonelada métrica se realicen de conformidad con las disposiciones del artículo 18 de la Ley de Contratación Administrativa. En caso de que la empresa adjudicataria presente a la Municipalidad una solicitud de aumento de precio del servicio, deberá adjuntar un estudio económico de costos que justifique dicho aumento. La Municipalidad queda obligada a tramitar y resolver el aumento dentro del término de 30 días contemplado por el artículo 16 de la Ley de la Contratación Administrativa. Las partes convienen en que el reconocimiento del ajuste así solicitado se hará a partir de la fecha en que ocurra un desequilibrio en la ecuación del equilibrio económico del contrato.
Las partes convienen en establecer como fórmula de ajuste de precio la siguiente: La fórmula matemática que se propone es la indicada por la Contraloría General de la República en la circular que se emitiera el 03 de noviembre de 1982, publicada en La Gaceta No. 232 del 02 de diciembre de 1982 y que incluye los siguientes elementos:
- Mano de obra - Insumos - Gastos administrativos.
La fórmula matemática resumida de reajuste de precios para la disposición de desechos sólidos es la siguiente:
Las fuentes de índices vinculados a los elementos que componen el precio:
Para efectos de la solicitud de reajuste del precio la Empresa deberá presentar la Estructura porcentual del precio cotizado de conformidad con lo establecido en el Artículo 26 del RLCA y respaldado con una certificación de un contador público autorizado." (Imágenes 325-334 del principal) 7) Mediante oficio de fecha 12 de septiembre del 2016, presentado el 16 de septiembre de ese año, el representante legal de la accionante gestiona ante la Alcaldía Municipal:
" ... presentamos el reajuste de precio del servicio de Disposición Final de los Desechos Sólidos en el Relleno Sanitario Los Pinos, según lo dispuesto por el artículo 18 de la Ley de Contratación Administrativa, actualizando con índices hasta el mes de mayo 2016. / Como puede observar en el cuadro de precios la deuda del servicio de Disposición Final de los Desechos sólidos que corresponde al período de junio 2011 a Julio del 2016, esta suma ¢220.893.929.33 (Doscientos Veinte millones ochocientos noventa y tres mil novecientos veintinueve con 33/100). Se anexa a la presente misiva los cálculos respectivos. / Este reajuste se realiza al amparo de la metodología establecida en el cartel. / Se le realizó las observaciones enviadas en el oficio CO-OF-43-2016 del 01 de Setiembre del presente año. / Como pueden verificar en el adjunto se le cálculo de junio 2011, donde esta los 5 años que la ley permite el reajuste, por ende, las toneladas duplicadas pertenecían a los meses retirados. / Se hace corrección de la fórmula de la Contrataría y Municipalidad." Se acompañó cuadro denominado “MUNICIPALIDAD DE CARTAGO / CÁLCULO DE DEUDA POR REAJUSTE DE PRECIOS/ SERVICIO DE DISPOSICIÓN AL 31 DE JULIO DE 2016, con un detalle de "FACTURAS/ TONELADAS/ CONTRATO/ FECHA/ MONTO COBRADO / COSTO TONELADA / COSTO TONELADA REAJUSTE / COBRO CON REAJUSTE /VARIACIÓN/ TIPO SERVICIO" de junio de 2011 a julio 2016.
Adicionalmente, cuadro titulado "CONTRATO RECOLECCIÓN Y DISPOSICIÓN" con las variaciones entre julio de 2010 a julio de 2016 de los componentes de la fórmula de ajuste que detallan como: Variación= [MO (i MOtm/i MOtc) + 1 (i lti/i ltc) + GA (i GAtg/i GAtc) + U]. (Folios 392-393 del administrativo) 8) Mediante memorial de fecha 23 de diciembre del 2016, la demandante indica a la Municipalidad de Cartago que procederá a iniciar “… un plan piloto para la separación de basura co-procesable, con los residuos sólidos del Cantón de El Guarco, en el Relleno Sanitario Los Pinos ubicado en Dulce Nombre de Cartago, que de resultar exitoso habrá de marcar la pauta de un mejor tratamiento de los desechos sólidos en todo país.” (Folio 537 del administrativo) 9) Mediante el oficio AAF-OF-004-17 del 05 de enero del 2017 de fecha 09 de enero del 2017 de la encargada del Área Administrativa Financiera, Licda. Jeanette Navarro Jiménez, comunica a la petente:
"Con el fin de completar el trámite para que la Municipalidad de Cartago pueda reconocer el ajuste solicitado por Ustedes, hemos procedido a analizar la información que nos ha enviado, la cual para los efectos que nos ocupa resulta incompleta. / El concepto está detrás del ajuste es: "el equilibrio económico del contrato", y dicho ajuste no es automático, debe ser demostrado. / Para mejor resolver y amparados al contrato vigente, requerimos de Ustedes que nos presente (sic) los estados financieros auditados de la operación del relleno sanitario, incluyendo los contratos con las restantes municipalidades a las que se le da servicio y el reflejo de éstos dentro de los estados financieros y el cálculo del ajuste de acuerdo con el concepto citado líneas arriba. / De igual forma, cualquier otro contrato que haya generado ingresos por venta de espacio en el relleno y el correspondiente servicio, por ejemplo, sin ser los únicos, Pérez Zeledón, Commercial Waste, Gerber, EBI, etc., debe ser integrado. / Aunado a lo anterior, debemos recordarles que los costos derivados de acciones legales, malas prácticas, sanciones u otras consecuencias que sean producto de negligencia, mal uso o abuso, entre otros sin ser los únicos, no pueden estar incluidos y deberán ser asumidos por la empresa o el grupo." (Folio 605 del administrativo) 10) Mediante el oficio AM-OF-00016-2017 de fecha 06 de enero del 2017, la Municipalidad de Cartago indica a la demandante:
"Es importante advertir que el relleno sanitario que opera WPP Continental de Costa Rica S.A., se rige por un contrato público y deriva en un servicio público que ahí se presta. / Los términos del contrato son claros y no admiten interpretación alguna de parte de WPP Continental de Costa Rica S.A., además de que, tratándose de un contrato de esta naturaleza, esta empresa no está obligada a ejecutar lo que ahí se ha estipulado, y lo que no esté estipulado no se podrá ejecutar. Así, siendo consecuentes con lo señalado, la operación que se propone deberá acordarse por otros medios, tomando en cuenta el costo beneficio para el proyecto de la Municipalidad de Cartago, del cual WPP Continental de Costa Rica S.A., es un simple operador. (...) Por otra parte, debe hacerse mención a la intención inicial de WPP Continental de Costa Rica S.A. de solicitar un ajuste de precios, siendo que se ha detectado que dicha empresa ha suscrito contratos con precios que superan los autorizados por la Municipalidad de Cartago, lo cual requiere un análisis aparte, pero de ser así podría representar una grave violación a los términos pactados.
(...) En vista de todo lo anterior se sugiere que, para el propósito descrito, la empresa solicitante utilice un relleno sanitario de su propiedad, hasta que haya determinado por los medios adecuados la viabilidad de la propuesta para la modificación de la operación del proyecto." (Folios 539-543 del administrativo)
"Asimismo, se le informa a su representada que de igual forma hasta tanto no se cuente con los resultados de las denuncias presentadas ante el Ministerio de Salud, la Secretaría Técnica Ambiental (SETENA) y más recientemente del Tribunal Ambiental Administrativo, de conformidad con lo establecido en el artículo 202, 204, 205, 211, 218 del Reglamento a la Ley de Contratación Administrativa, se rechaza el objeto de la contratación y se mantiene la recepción provisional (bajo protesta) con los condicionamientos antes indicados, dada, en definitiva, la situación de incumplimiento de su representada a lo señalado y solicitado en el oficio AOM-OF-156-2018, que para lo que nos ocupa, se reitera: "Plan de post-cierre para el sitio. a. (Puntos k) y q) Cláusula Décimo Segunda: OBLIGACIONES DEL ADJUDICATARIO, del contrato del 23 de enero de 2002 e inciso p) Cláusula novena, contrato de 12 de junio de 2013) "...Una vez que el sitio agote su capacidad o el período del contrato, el adjudicatario se compromete a dejar la zona impermeabilizada y con una capa de tierra vegetal adecuada y debidamente cubierta con una capa de vegetación que no permita la erosión. / 3.
Entregar el perfil de lo que será el sitio. (Puntos p) Cláusula Décimo segunda: OBLIGACIONES DEL ADJUDICATARIO, del contrato del 23 de enero de 2002 e inciso o) Cláusula novena, contrato de 12 de junio de 2013) / Entregar los diseños completos de la zona o las zonas que ha sometido al cierre técnico, conforme se ha agotado el desarrollo de la obra. (Punto r) cláusula décimo segunda: OBLIGACIONES DEL ADJUDICATARIO, del contrato del 23 de enero de 2002 e inciso q) cláusula novena, contrato de 12 de junio de 2013). Esto es diseños y planos de la configuración final de las celdas de relleno sanitario, incluyendo diseños completos de la zona o zonas que se han sometido al cierre técnico". (Folios 1105-1117 del administrativo) 22) Mediante el oficio AOM-OF-243-2018, señalado en el aparte previo, se indica a la accionante que el ente local espera recibir, al menos, lo siguiente:
"-Planos as built que permitan comparar lo ejecutado actual con lo que se prometió por parte del contratista (su representada) sobre la obra en planos y memoria de cálculo. / -Copia de las bitácoras de obra, ambiental y de ingeniería (15 años). / -Determinar con precisión la zona impactada/ -Perímetro real de la obra (incluye la parte vieja de Navarro del Socorro). / -Planos aportados al contrato y memoria de cálculo y la sucesión de modificaciones que desembocan en el proyecto con las características actuales. / -Diseño completo del cierre técnico. / -Permisos y aprobaciones por parte del Ministerio de Salud y SETENA de cualquier modificación realizada. / -Características técnicas del sello y auditoría de los sellos por parte de un ente independiente. / -Características y extensión de la cobertura final y auditoría independiente aleatoria sobre la calidad de la misma. / -Plan de manejo post-cierre. / -Control de gases y lixiviados. / -Los siguientes sistemas deben estar plenamente documentados y autorizados por un profesional responsable según lo establece el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos para sus miembros y además cumplir con los términos de referencia del contrato: -Sistemas de tuberías para la recolección de lixiviados -Planta de tratamiento memoria de cálculo y de operación -Sistema de alcantarillado pluvial. -Sistema de caminos primarios y caminos perimetrales de acuerdo con los planos y la normativa vigente "CR" equivalente a Cr2002. -Sistema de recolección de gases y chimeneas quemadoras. -Diseño, carga vertical máxima y localización exacta de las celdas y su capacidad, así como los cabezales que las conectan con el sistema de tratamiento de lixiviados. -Certificación de espesor, material y estanqueidad de las geomembranas de las celdas y pruebas de soldadura por un ente independiente con capacidad legal para ese acto. -Sistema de pozos pizométricos. -Construcciones de apoyo autorizados como bodegas, oficinas. -Cerca perimetral de acuerdo con planos en malla ciclón." (Folios 1105-1117 del administrativo)
"Según documentación que consta en los archivos de las actas del Concejo Municipal, los siguientes son los antecedentes de esta solicitud de nulidad: / 1. Mediante oficio presentado el día 19 de marzo de 2019 dirigido al Alcalde Nombre137428 y al Ing. Rodolfo Castrillo Brenes, WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. solicitó la recusación de ambos funcionarios para que se abstuvieran de actuar en la licitación pública número 2019LN-0000001-MUNIPROV; en la contratación directa con la empresa BERTHIER ESI DE COSTA RICA S.A. autorizada mediante oficio DCA-0988 de la División de Contratación Administrativa de la Contraloría General de la República; y en cualquier asunto administrativo en que WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. sea parte interesada, directa o indirecta, en razón de una denuncia penal que interpuso WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. contra ambos el 23 de agosto de 2018. / 2. Mediante oficio AM-OF-0397-2019 de fecha 2 de abril de 2019, el Alcalde Nombre137428 le contesta a WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. que rechaza inhibirse, entre otras cosas porque al día 1° de abril de 2019 no había sido notificado de la denuncia de marras.
Además, le informa que remite al Concejo Municipal los autos para que se resuelva la recusación interpuesta en su contra. / 3. En sesión 237-2019 del 14 de mayo de 20191 el Concejo Municipal acordó: ARTÍCULO V.- CONSULTA DE FECHA PARA RESOLVER LA RECUSACIÓN PLANTEADA POR Nombre21200 , EN REPRESENTACIÓN DE WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. CONTRA El ALCALDE TITULAR PRESENTADA POR EL ING. MANUEL BADILLA SÁNCHEZ VICEALCALDE Y RESOLUCIÓN RECUSACIÓN PRESENTADA POR Nombre21200 REPRESENTANTE DE WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. CONTRA EL SEÑOR Nombre137428 .- (…) Se conoce dictamen CPAJ-34-2019 de fecha 14 de mayo del 2019, presentado por la comisión Permanente de Asuntos Jurídicos, y que dice:" ... Para su información y fines consiguientes, nos permitimos remitir el artículo IV, del Acta Nº 50- 2019, celebrada el 14 de mayo del 2019. ARTÍCULO IV- SOBRE AJ-OF-052-2019, REFERENTE AL ARTÍCULO XXI.ACTA Nº230-2019.-RESPUESTA DE WPP CONTINENTAL COSTA RICA S. A., ANTE LA CONTESTACIÓN DEL SEÑOR Nombre137428 , SOBRE LA RECUSACIÓN EN SU CONTRA Y ARTÍCULO IV.ACTA N°228-2019.-TRASLADO PARA CONOCIMIENTO Y RESOLUCIÓN DEL EXPEDIENTE DEBIDAMENTE FOLIADO REFERIDO A RECUSACIÓN DE WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA EN CONTRA DEL ALCALDE MUNICIPAL.
(...) La presidenta indica que suficientemente discutido el dictamen, somete a votación el dictamen, y votan afirmativo los regidores: Nombre137429 , Nombre39169 , Nombre137430 , Nombre53676 , Nombre137431 , Nombre137432 y Nombre137433 en el lugar del regidor Nombre137434 . Vota (sic) negativo los regidores Nombre137434 y Nombre137435 , quedando fa votación siete votos afirmativos y dos votos negativos, por lo tanto, se aprueba el dictamen CPAJ-34-2019, por lo tanto, se aprueba en todos sus extremos el informe AJ-OF-052-2019, suscrito por el Lic. Julio César Monge Gutiérrez, Encargado Área Jurídica Municipal, por lo tanto, se rechaza la recusación interpuesta por la señora Nombre21200 en representación de WPP continental de costa Rica S.A. cédula jurídica CED9191 contra el señor Nombre137428 , por las razones que se detallan en el informe. - (…)" Lo resaltado no corresponde al original. 4.
Con fecha 17 de mayo de Placa25700 CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. presenta recurso de revocatoria y apelación en subsidio contra lo acordado por el Concejo en el artículo V del acta N 237-2019. 5. En sesión 245-2019 del 25 de junio de 2019, el Concejo Municipal acordó: ARTÍCULO XII. - INFORME RESOLUCIÓN DEL RECURSO DE REVOCATORIA CON APELACIÓN EN SUBSIDIO CONTRA El ARTÍCULO V ACTA 237-2019 PRESENTADO POR LA SEÑORA Nombre21200 REPRESENTANTE DE WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. (...) se rechaza el recurso de revocatoria y apelación en subsidio contra lo acordado por el Concejo Municipal en el artículo V acta 237-2019, que fuera presentada por la señora Nombre137436 , representante de WPP Continental S.A.- (…)” RESULTANDO Como consta en los acuerdos del Concejo Municipal antes indicados, a la fecha en que la Alcaldía emite la resolución de las 9:00 hrs. del 27 de agosto de 2019, el Concejo Municipal había conocido y rechazado la recusación de Nombre137428 interpuesta por WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. por los mismos hechos que sirven de base a dicha empresa para plantear la solicitud de declaratoria de nulidad absoluta de dicha resolución.
Además, a la fecha en que la Alcaldía emite la resolución de las 9:00 hrs. del 27 de agosto de 2019, el Concejo Municipal había conocido y rechazado el recurso de revocatoria y apelación en subsidio contra el rechazo de la recusación. Dichos acuerdos fueron notificados por el Concejo Municipal a WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. oportunamente. / Corolario de lo anterior, no se aprecia vicio de nulidad en la competencia que tenía esta Alcaldía para dictar la resolución de las 9:00 hrs. del 27 de agosto de 20191 por lo que lo procedente es rechazar la solicitud de WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A., por infundada. / POR TANTO Se rechaza en todos sus extremos la "SOLICITUD DE DECLARATORIA DE NULIDAD ABSOLUTA DE LA RESOLUCIÓN DE NUEVE HORAS DEL VEINTISIETE DE AGOSTO DE DOS MIL DIECINUEVE, DICTADA POR EL ALCALDE MUNICIPAL DE CARTAGO, Nombre137428 , EN VIOLACIÓN A SU DEBER DE ABSTENCIÓN, VIOLACIÓN DEL DEBER DE PROBIDAD Y EVIDENTE CONFLICTO DE INTERESES CON WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A." de fecha 10 de setiembre de 2019, presentada por WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A., cédula jurídica CED9191, representada por la señora lleana Nombre21200 , cédula CED10330." (Folios 1437-1441 del administrativo)
II.Hechos no demostrados: 1) Que en la oferta de WPP Continental de Costa Rica haya presentado a la Municipalidad de Cartago, la información contable y financiera requerida por aquella para el análisis propio del reajuste de precios solicitado. 2) Que al momento de dictar la resolución de las 09 horas del 27 de agosto del 2019, de la Alcaldía Municipal de Cartago, se hubiere notificado formalmente al entonces Alcalde Municipal, por parte de las autoridades judiciales, de acción alguna en su contra emitida dentro del expediente penal 18-002400-0345-PE.
III.Objeto del proceso. Alegatos de la accionante. Vistas las alegaciones de las partes, resulta claro que el objeto de este proceso radica en la determinación de la validez de la resolución administrativa de 9:00 horas del 27 de agosto de 2019, dictada por el Alcalde Municipal de Cartago, a la vez que peticiona la condena en contra de la Municipalidad de Cartago para el pago de lo que considera, es su derecho de reajuste de precios, junto con su respectiva indexación e intereses, derivados del contrato No. 000031 para la disposición y tratamiento final de desechos sólidos del cantón central de Cartago. En lo medular, la accionante expone, fue adjudicataria de la licitación por registro No. 01-2001, para la disposición y tratamiento final de desechos sólidos. Dice, el 16 de septiembre del 2016, presentó solicitud de reajuste de precios por un monto de ¢220.893.929.33, debido a las variaciones en la estructura de costos del precio originalmente cotizado.
Agrega, el 09 de mayo del 2018 presentó una segunda solicitud de reajuste por un monto de ¢95.767.843.83 por las mismas razones de variaciones de costos. El 11 de julio del 2018 formuló una tercera gestión por un monto de ¢34.407.316.62. Critica, sin pronunciarse sobre el fondo de ninguno de los tres reajustes, el ente local requirió presentar una serie de documentos. Prosigue, el 23 de agosto del 2018, presentó denuncia penal en contra del Alcalde Municipal, siendo que, pese a dicha denuncia, el citado funcionario ha continuado actuando en sede administrativa en casos en que la actora es parte interesada. Relata, ante la falta de respuesta, presentó proceso de amparo de legalidad, el cual fue declarado con lugar, obligando a la Municipalidad a emitir el pronunciamiento debido. Critica, no obstante, la denuncia penal, mediante resolución de las 09 horas del 27 de agosto del 2019, el Alcalde Municipal dispuso el rechazo de las solicitudes de ajuste al no haber aportado la documentación requerida.
Expresa, presentó alegato de nulidad en contra de esa decisión, la cual fue conocida por el Alcalde, pese a estar cubierto por la causal de abstención. Luego, rechazó el recurso de revocatoria. La apelación fue conocida por la Sección III del Tribunal Contencioso Administrativo, en el expediente 19-007821-1027-CA. Sobre el fondo del asunto, aduce, el Alcalde conocía de la existencia de la denuncia penal de previo al rechazo de las solicitudes de reajuste de precios. Estima que esa conducta lesiona el deber de probidad, olvidando las garantías de objetividad e imparcialidad en el ejercicio de potestades públicas. Alude a la resolución No. 11524-2000 del 21 de diciembre del 2000 de la Sala Constitucional y opinión jurídica OJ-260-2003. Prosigue, ante la denuncia penal, se presume que hay un conflicto de intereses, por lo que su deber era abstenerse de actuar, remitiendo el asunto a alguno de sus vice alcaldes.
Los actos dictados por funcionarios que debieron abstenerse son absolutamente nulos. Cita el dictamen C-181-2009 de la Procuraduría General de la República. Estima que, en virtud de dicha denuncia, ese funcionario carecía de competencia para resolver sus gestiones. En cuanto a los requisitos exigidos por la Municipalidad en la atención de las solicitudes de reajuste de precios, dice, el derecho de reajuste o revisión del precio, es el mecanismo previsto por el Ordenamiento Jurídico para asegurar la vigencia del principio de intangibilidad patrimonial y mantener el equilibrio financiero del contrato. Considera, por ello, la Municipalidad no puede exigir ningún requisito adicional para el análisis de las gestiones. Alude al artículo 4 de la Ley No. 8220 sobre la publicidad de los requisitos y trámites. Alude, los requisitos prevenidos no pueden servir de base para el rechazo de los reajustes, ya que nunca han sido publicados y no tienen fundamento ni en el contrato, sus adendas, ni ningún reglamento o ley. Apunta, lo único que debía señalar la Municipalidad era la existencia de variaciones en la estructura de costos, las que, enfatiza, fueron demostradas con la documentación aportada.
IV.Alegatos de la Municipalidad. Por su parte, el ente local accionado esgrime, si bien la normativa otorga a la actora el derecho de recibir un reajuste de precios por los servicios brindados en el Relleno Sanitario Los Pinos, se condiciona a la comprobación de desequilibrio económico de la ecuación financiera de ese contrato. Indica, los artículos 16, 18 y 19 de la Ley de Contratación Administrativa establece la obligación de tramitación en el plazo de 30 días hábiles. Expone, el derecho de equilibrio económico no puede obviar que la actora haya pactado requisitos de información que está obligada a solicitar y analizar, de previo a conceder el reajuste. Agrega, las partes pactaron que en caso de que la empresa adjudicataria presentara a la Municipalidad una solicitud de aumento de precio del servicio, debería adjuntar el estudio económico de costos que justificará dicho aumento. Asimismo, acordaron que el reajuste se tramitaría de acuerdo a lo ordenado por el artículo 26 del Reglamento a la Ley de Contratación Administrativa, que dispone la facultad que tiene la Administración de solicitar información adicional atinente al cálculo de los precios contemplados en la oferta, cuando ello resulte necesario, al igual que fue establecido en la cláusula novena inciso m) del contrato adicional, que obligaba a entregar a la Municipalidad los informes específicos que el gobierno local solicitara sin restricción alguna y en el momento en que la Municipalidad se lo solicitara.
Destaca, la información con que se cuenta sobre la explotación que ha hecho WPP del Relleno Sanitario Los Pinos para propósitos comerciales distintos de los acordados, con contratos firmados con otras municipalidades y recepción de desechos de privados en el Relleno, hace necesario el análisis de los estados financieros auditados del negocio para determinar si hay desequilibrio económico del contrato con esa corporación municipal. Considera que es necesario el aporte de los estados financieros auditados que ha solicitado a la actora. Alude al oficio DJ-0786 (02016) del 01 de marzo del 2010 de la Contraloría General de la República. Refiere al contenido y finalidad de los estudios económicos, así como de los estados financieros, que muestran la contabilidad y su estructura económica. Dice, los estados financieros auditados son aquellos que han pasado por un proceso de revisión y verificación de información ejecutado por un contador público, quien tienen fe pública.
El contador público, además, expresa la razonabilidad de la situación financiera que alega la empresa, de los resultados de la operación. Señala, para el análisis de la petición de la accionante, requiere información sistematizada y ordenada del funcionamiento monetario del Relleno Sanitario Los Pinos, a cargo de WPP, para valorar si se justifica un reajuste de los precios ya pagados. Apunta, se trata del análisis de una realidad acontecida en un período determinado de tiempo, en el funcionamiento y operación del Relleno Sanitario Los Pinos. Reitera que, sin los citados estados financieros, no puede comprobar de manera fehaciente el desequilibrio económico alegado. Insiste, la cláusula quinta del contrato adicional No. 000031 del 12 de junio del 2013, vigente a la fecha de la gestión de reajuste de precios, le otorga la facultad de requerir la información solicitada, así como el numeral 26 del Reglamento a la Ley de Contratación Administrativa.
Detalla que lo anterior es base suficiente para haber requerido el estudio económico de costos que justifiquen el aumento, estructura porcentual del precio cotizado, certificación de CPA, presupuesto detallado y completo de los elementos que componen el precio, e información adicional sobre el cálculo de los precios contemplados en la oferta. Advierte, la relación entre las partes obligaba a ésta última a enterar a la Administración municipal de los elementos de los precios que se pretenden reajustar, de los componentes de dicho precio, de los impuestos y tributos en general que afectan su precio, del desglose o estructura del precio, con un presupuesto detallado de sus elementos, de los ingresos y gastos. Concluye, el silencio positivo no opera en las solicitudes de ajuste de precios, ya que las peticiones nunca presentaron los requisitos completos.
V.Sobre las defensas de caducidad y prescripción. En la contestación de la demanda, la Municipalidad de Cartago opuso las excepciones de caducidad y prescripción, las cuales, en audiencia preliminar, fueron reservadas para ser atendidas en sentencia. El ente local señala, el precio del contrato original entre la Municipalidad de Cartago y la actora para la prestación del servicio de marras, fue ajustado en el 2009, según consta en oficio CO-OF-43-2016 de primero de setiembre de 2016, del Lic. Edgardo Chacón Agüero, Analista de Costos de la Municipalidad de Cartago (folios 392-393 del administrativo). Ese precio acordado fue incluido en el contrato adicional del 12 de junio del 2013, acorde al precepto 209 del RLCA. En la cláusula cuarta del contrato se estableció un precio por pagar de ¢8.348.00 por tonelada métrica. Considera, con la firma del contrato adicional se parte de un nuevo precio ajustado a los índices vigentes al momento de su suscripción.
No procede ningún supuesto de reajuste del precio anterior al 12 de junio de 2013 por cuanto fue la misma demandante la que estableció al momento de la firma del nuevo contrato, cuál era el precio para la prestación del servicio de disposición y tratamiento de los desechos sólidos que mantenía el equilibrio del contrato. La aceptación del precio en el nuevo contrato, en el mismo monto que tenía al final de la ejecución del contrato original implica la aceptación de su actualización, del equilibrio económico del contrato en ese momento. Estima que todo cobro por reajuste de precios de fecha anterior al 12 de junio del 2013 se encuentra caduco. En cuanto a la prescripción, afirma, los montos por reajuste correspondiente al período del 12 de junio del 2013 al 12 de junio del 2018, fecha de finalización del contrato, que no se hayan sustentado debidamente, se encuentran prescritos. Acorde al numeral 31 del RLCA las gestiones de reajuste de precios prescriben en cinco años desde la posibilidad de interponer las acciones.
Dado que no ha presentado las gestiones como corresponde, los reajustes pretendidos hasta el 23 de junio del 2015 están prescritos. Sobre esas alegaciones el accionante esgrime, en cuanto a la prescripción, el artículo 31 del RLCA fija un plazo de cinco años para las gestiones de reajuste de precios, plazo que se interrumpe con la presentación del reclamo respectivo. Afirma, cualquier cómputo de prescripción se interrumpió los días 16 de setiembre de 2016, 09 de mayo de 2018 y 11 de julio de 2018. Dice, la Municipalidad renunció a la prescripción pues en el proceso de amparo de legalidad, en virtud del cual emitió el acto de las 09 horas del 27 de agosto del 2019, no adujo prescripción. Sobre la caducidad, expone, la demanda se presentó el 21 de febrero de 2020, menos de un año después de dictada la resolución administrativa de 9:00 horas del 27 de agosto de 2020. Además, vista la naturaleza patrimonial de esta disputa, el plazo aplicable de caducidad para presentarse a la vía judicial sería de cinco años. De tal manera, el proceso fue incoado dentro del término de ley, sea que se quiera aplicar el artículo 39 o al artículo 41 del Código Procesal Contencioso Administrativo.
VI.Sobre el caso concreto. En cuanto a la defensa de caducidad, en lo medular, se alega de parte del ente local, el derecho de reclamo de reajuste de precios por potenciales distorsiones financieras generadas de previo a la suscripción del contrato adicional en fecha 12 de junio del 2013, momento en el cual se fijó entre las partes un nuevo precio de ¢8.348.00 por tonelada métrica tratada, se encuentra fenecida. En rigor, tal argumento no es propio de una defensa de caducidad del ejercicio del derecho de reclamo de esas partidas, sino de un aspecto de fondo que supone una suerte de renuncia o preclusión de la parte contratista de ejercer nuevos reclamos por los periodos previos a esa data, atendiendo a la actualización de valores que fue convenida en ese contrato adicional. Si bien se mira, dicha circunstancia, sea, la posibilidad o no de reclamar el ajuste económico del contrato respecto de períodos previos a la fecha de suscripción de ese convenio adicional, no se relaciona con una caducidad propiamente, sino, se insiste, con la justificación lógica de si el precio convenido para el tratamiento de tonelada métrica de desechos, imposibilita pretensiones relacionadas con esquemas de costos precedentes a esa adenda.
Por ende, el ejercicio de esas pretensiones, acorde a los reproches del ente accionado, no se relacionan con la caducidad a que alude el precepto 39 del CPCA, norma que regula el ámbito temporal para que una parte administrada puede ejercer pretensiones anulatorias en contra de conductas de una determinada Administración Pública. De ahí que dicha defensa deba ser rechazada. Por otro lado, en cuanto a la defensa de prescripción, la parte demandada expone que, siendo que las gestiones de reajuste de precios no cumplieron con los requisitos expresados por el numeral 31 del RLCA, no tienen la virtud de generar el efecto interruptor de la prescripción quinquenal que regula ese mandato. De ahí que, sostiene, los montos por reajuste de precios correspondientes al período del 12 de junio del 2013 al 12 de junio del 2018, se encuentran prescritas. Tales alegaciones no son atendibles. En efecto, a la luz del precepto aludido, sea, canon 31 del Decreto Ejecutivo No. 33411-H, las gestiones de reajuste de precios prescriben en cinco años, a partir de la posibilidad objetiva de interponer las acciones cobratorias en relación con la variación de costos, lapso que se interrumpe con la formulación de las respectivas gestiones.
La debida comprensión de ese mandato no condiciona el efecto interruptor de marras a la procedencia o no de las pretensiones de reajuste, como tampoco a que se hayan presentado los diversos requisitos necesarios para la realización del respectivo análisis de fondo. Desde ese plano, la omisión de presentar la documentación prevenida por la Administración, si bien puede llevar a establecer la improcedencia de la petición, no produce el efecto sugerido, sea, no generar el impacto en la prescripción que se aduce. De ahí que las gestiones planteadas, producen dicha interrupción, en tanto se traducen en el ejercicio concreto de la facultad del contratista de peticionar el reajuste de los precios establecidos en el vínculo negocial. Así las cosas, debe disponerse el rechazo de ambas defensas bajo examen.
VII.Sobre la recusación del Alcalde. La accionante alega nulidad de los actos de rechazo de las solicitudes de reajuste de precios, estimando que se adoptaron pese a existir causal de recusación que aplicaba al entonces Alcalde Local. Sobre este tema, cabe indicar, como derivación del principio del debido proceso, debe tutelarse la máxima de imparcialidad, que supone un postulado que ordena que los órganos del procedimiento administrativo sancionatorio (sea el instructor o el decisor), están obligados a actuar con la mayor objetividad e imparcialidad, respetando el derecho de defensa de las partes involucradas (artículo 8.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos), este principio es posible con el sistema de excusas y recusaciones establecido en la Ley General de la Administración Pública (arts. Placa25704) y de manera supletoria en el Código Procesal Contencioso Administrativo y el Código Procesal Civil.
Se pretende que quien participa por parte de la Administración dentro de un procedimiento, no tenga un interés contrapuesto con el que resulta ser el objeto o finalidad de la causa (determinación de verdad real de los hechos según los ordinales 214, 221 y 308 de la LGAP). En el caso de las recusaciones, el precepto 237 inciso primero de la citada Ley No. 6227/78 señala que "1. La actuación de funcionarios en los que concurran motivos de abstención implicará la invalidez de los actos en que hayan intervenido y, además, dará lugar a responsabilidad.". Cabe destacar que la misma norma señala que las causales que generan la nulidad absoluta son únicamente las previstas en los mandatos 199 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y 102 de la Ley de Administración Financiera, siendo que en los demás casos la nulidad es relativa, ergo, superable. Dicha referencia normativa debe ser entendida dentro del contexto actual del Ordenamiento Jurídico, a efectos de no incurrir en confusiones.
Siendo ese mandato 237 de la LGAP, propio de un cuerpo normativo emitido en 1978, y dado que ese artículo en particular no ha sido reformado, es necesario precisar que la Ley Orgánica del Poder Judicial vigente en ese momento, Ley No. 8 del 29 de noviembre de 1937, fue reformada de manera integral por la Ley No. 7333, publicada en el Alcance No. 24 a La Gaceta No. 124 del 01 de julio de 1993, vigente a partir del 01 de enero de 1994. En ese sentido, el precepto 31 de la actual y vigente Ley Orgánica del Poder Judicial, estatuye: “ARTICULO 31.- A falta de regla expresa sobre impedimentos, excusas y recusaciones, se estará a lo dispuesto en el Código Procesal Civil, en cualquier materia, salvo en la jurisdicción constitucional la cual se regirá por sus propias normas y principios. / Los motivos de impedimento y recusación, previstos en los códigos y leyes procesales, comprenden a los servidores judiciales, incluso a los auxiliares y administrativos que, de algún modo, deban intervenir en el asunto, debiendo ser sustituidos para el caso concreto.” De ahí que, en la actualidad, resultan de aplicación las causales de impedimento que tipifica el canon 12 del Código Procesal Civil, Ley No. Placa2244, junto con el numeral 8 del Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley No. 8508.
Por otro lado, la referencia al artículo 102 de la Ley de Administración Financiera debe igualmente ser actualizada. Al momento de emitirse la LGAP, la Ley de Administración Financiera, era la Ley No. 1279 del 02 de mayo de 1951, que regulaba entre otros aspectos, el régimen de la contratación administrativa, hoy tratado por la Ley No. 7494 del 02 de mayo de 1995 y sus reformas, en cuyos numerales 22 y 22 bis establecen el régimen de prohibición en la contratación administrativa. Por su parte, la Ley No. 1279 fue posteriormente derogada por la Ley de Administración Financiera de la República y Presupuestos Públicos, No. 8131, publicada en La Gaceta No. 198 del 16 de octubre del 2001, vigente desde esa fecha. En dicha fuente legal, no se establece regla alguna en menesteres de causales de impedimento. Por ende, a la fecha, el régimen de impedimentos, excusas y recusaciones que plasma el precepto 237 de la LGAP, se entiende integrado por las regulaciones aludidas del Código Procesal Civil, el CPCA, así como de las previstas en la Ley de la Contratación Administrativa, No. 7494, Ley Orgánica de la Contraloría General de la República, No. 7428, Ley General de Control Interno, No. 8292, así como de la Ley contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito en la Función Pública, No. 8422, en los casos de materia propia del régimen de tutela de Hacienda Pública.
Con todo, esta normativa ha de ser analizada en cada caso, pues la supresión por invalidez a la que refiere, exige de la existencia de una causal comprobada de recusación, así como de una nulidad sustancial que haya afectado los derechos del funcionario, causándole indefensión. Lo anterior en aplicación de la máxima de sustancialidad de la nulidad, en virtud de la cual, no cabe la nulidad por la nulidad misma, merece que esa patología haya generado indefensión o hubiere permitido un resultado diverso, como se desprende de los artículos 223 de la LGAP y 197 del actual Código Procesal Civil, máxima “pas de nullité sans grief”.
VIII.Ahora bien, en el caso concreto se acusa la concurrencia de una causal de impedimento como derivación de la denuncia penal formulada en contra del entonces Alcalde de la Municipalidad de Cartago, ventilada en el expediente 18-002400-0345-PE. Sobre ese particular, del análisis de sus autos se tiene que, si bien la actora aduce que en fecha 23 de agosto del 2018 formuló la denuncia penal citada, del análisis de los autos se desprende que, en escrito presentado el día 19 de marzo de 2019, la demandante solicitó al Alcalde de turno, señor Nombre137428 y al Ing. Rodolfo Castrillo Brenes, su recusación para que se abstuvieran de actuar en la licitación pública número 2019LN-0000001-MUNIPROV; y en cualquier asunto administrativo en que WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A., fuese parte interesada, directa o indirecta, en razón de una denuncia penal que había interpuesto contra ambos el 23 de agosto de 2018. Atendiendo a dicha petición, por oficio AM-OF-0397-2019 de fecha 2 de abril de 2019, el Alcalde Nombre137428 comunicó a la gestionante la negativa ante la recusación, aduciendo que al primero de abril del 2019, no había sido notificado de la denuncia aludida. De igual manera, remitió la recusación al Concejo Municipal, para que se pronunciara sobre su competencia. Atendiendo a ese trámite, en la sesión 237-2019 del 14 de mayo de 20191 el Concejo Municipal acordó:
“ARTÍCULO V.- CONSULTA DE FECHA PARA RESOLVER LA RECUSACIÓN PLANTEADA POR Nombre21200 , EN REPRESENTACIÓN DE WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. CONTRA El ALCALDE TITULAR PRESENTADA POR EL ING. MANUEL BADILLA SÁNCHEZ VICEALCALDE Y RESOLUCIÓN RECUSACIÓN PRESENTADA POR Nombre21200 REPRESENTANTE DE WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. CONTRA EL SEÑOR Nombre137428 .- (…) Se conoce dictamen CPAJ-34-2019 de fecha 14 de mayo del 2019, presentado por la comisión Permanente de Asuntos Jurídicos, y que dice:" ... Para su información y fines consiguientes, nos permitimos remitir el artículo IV, del Acta N.º 50- 2019, celebrada el 14 de mayo del 2019. ARTÍCULO IV- SOBRE AJ-OF-052-2019, REFERENTE AL ARTÍCULO XXI.ACTA Nº230-2019.-RESPUESTA DE WPP CONTINENTAL COSTA RICA S. A., ANTE LA CONTESTACIÓN DEL SEÑOR Nombre137428 , SOBRE LA RECUSACIÓN EN SU CONTRA Y ARTÍCULO IV.ACTA N°228-2019.-TRASLADO PARA CONOCIMIENTO Y RESOLUCIÓN DEL EXPEDIENTE DEBIDAMENTE FOLIADO REFERIDO A RECUSACIÓN DE WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA EN CONTRA DEL ALCALDE MUNICIPAL.
(...) La presidenta indica que suficientemente discutido el dictamen, somete a votación el dictamen, y votan afirmativo los regidores: Nombre137429 , Nombre39169 , Nombre137430 , Nombre53676 , Nombre137431 , Nombre137432 y Nombre137433 en el lugar del regidor Nombre137434 . Vota (sic) negativo los regidores Nombre137434 y Nombre137435 , quedando la votación siete votos afirmativos y dos votos negativos, por lo tanto, se aprueba el dictamen CPAJ-34-2019, por lo tanto, se aprueba en todos sus extremos el informe AJ-OF-052-2019, suscrito por el Lic. Julio César Monge Gutiérrez, Encargado Área Jurídica Municipal, por lo tanto, se rechaza la recusación interpuesta por la señora Nombre21200 en representación de WPP continental de costa Rica S.A. cédula jurídica CED9191 contra el señor Nombre137428 , por las razones que se detallan en el informe. - (…)".
Ante esta decisión, en fecha 17 de mayo del 2019, la petente presenta recurso de revocatoria con apelación en subsidio y en sesión 245-2019 del 25 de junio de 2019, el Concejo Municipal acordó: “ARTÍCULO XII. - INFORME RESOLUCIÓN DEL RECURSO DE REVOCATORIA CON APELACIÓN EN SUBSIDIO CONTRA El ARTÍCULO V ACTA 237-2019 PRESENTADO POR LA SEÑORA Nombre21200 REPRESENTANTE DE WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. (...) se rechaza el recurso de revocatoria y apelación en subsidio contra lo acordado por el Concejo Municipal en el artículo V acta 237-2019, que fuera presentada por la señora Nombre137436 , representante de WPP Continental S.A.- (…)”. En cuanto al recurso vertical, el 29 de mayo del 2020, se notifica a la Municipalidad de Cartago resolución No. 310-2020 de las 09 horas 20 minutos del 28 de mayo del 2020 de la Sección III del Tribunal Contencioso Administrativo, en la cual, se declaró inadmisible el recurso de apelación.
(Folio 1474 del administrativo) De esa manera, se tiene que al momento de adoptar el acto consistente en la resolución de las 9:00 hrs. del 27 de agosto de 2019, el Concejo Municipal había conocido y rechazado la recusación de Nombre137428 interpuesta por WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. Lo anterior supone que, al dictar esa conducta, que se impugna en este proceso, el Concejo Municipal había habilitado la competencia del citado funcionario para conocer de las diversas gestiones formuladas por la accionante, dentro de ellas, las relativas al reajuste de precios del contrato debatido. Cabe destacar que esas decisiones denegatorias adoptadas en cuanto a la recusación, no han sido debatidas en este proceso, siendo que la pretensión anulatoria se direcciona, exclusivamente, en contra del acto que rechaza las solicitudes de reajuste, pese a que lo decidido en cuanto a la recusación, consiste en conductas formales respecto de las cuales, le demandante pudo haber formulado oportunamente su objeción, a la luz de lo preceptuado por el canon 36 inciso c) del CPCA, en relación al 163.2 de la LGAP.
Empero, busca ingresar a esas valoraciones a partir de la indicación de un supuesto vicio en la competencia del entonces Alcalde Municipal, como componente de la resolución del 28 de mayo del 2020. Con todo, no se observa la irregularidad que se esgrime. Según se desprende de los autos, la razón por la cual el entonces Alcalde dispuso el rechazo de la recusación planteada, fue porque, pese a que se alegó haber formulado la denuncia en fecha 23 de agosto del 2018, al primero de abril del 2019, no había sido notificado de su trámite por parte de las autoridades penales. Es justamente por tales cuestiones que luego, se insiste, se estableció el rechazo tanto de la revocatoria como de la apelación planteada y ulteriormente, esas mismas medidas recursivas en contra del acto que dispuso el rechazo de la apelación. Incluso, la misma accionante conocía que la solicitud de recusación había sido rechazada de previo a la emisión de ese acto denegatorio de las solicitudes de reajuste.
Así se desprende del oficio AC-331-2019 del 21 de octubre del 2019, de la Licda. Shirley Sánchez Garita, abogada municipal, que sobre ese aspecto indica: "… Como consta en la documentación adjunta, dichos acuerdos le fueron notificados por el Concejo Municipal a WPP CONTINENTAL DE COSTA RICA S.A. oportunamente." (Folios 1360-1434 del administrativo) La accionante no ha logrado acreditar que, a la fecha de emisión del acto de las 09 horas del 27 de agosto del 2019, se hubiere comunicado formalmente a dicho funcionario de la tramitación de la denuncia penal. Cabe destacar que la sola denuncia no genera el grado de oponibilidad que afirma la accionante, de suerte que tenga la virtud de cercenar o suprimir la competencia funcionarial. El alegado contraste de intereses exige de la comunicación formal de la instrucción del proceso penal, aspecto que no fue acreditado o se hubiere producido al instante emitir el acto cuestionado y en esos términos, el reproche no es atendible.
Es decir, no basta la simple denuncia para alegar la concurrencia de una causal de recusación o impedimento, aun y cuando la denuncia fuese puesta a conocimiento del funcionario recusado por parte del recusante. La existencia de incompatibilidad se condiciona a la concurrencia formal de un proceso que, si bien puede derivarse de la denuncia, no se limita solamente a esta, sino a actos de instrucción dentro de los cuales, se pone en conocimiento al denunciado. De esa manera, la simple denuncia, aun la de orden penal, no genera el impacto limitante que se aduce, a la vez que no produce la invalidez alegada, por no constituirse en causal en sí misma. Ergo, se dispone el rechazo del cargo bajo examen.
IX.Sobre el trámite de reajuste de precios. Nociones generales sobre el derecho al equilibrio económico. En otro orden de cargos, la accionante reprocha el rechazo de sus solicitudes de ajuste de precios, al estimar que el ente local accionado le ha requerido de manera indebida información que no ha sido publicada acorde al artículo 4 de la Ley No. 8220, a la vez que postula la aplicación de silencio positivo al no haber obtenido respuesta sobre sus solicitudes. Sobre lo anterior, es menester realizar una breve referencia al tema del reajuste de precios como derecho que se erige en el contrato administrativo. El ordenamiento jurídico de la contratación administrativa confiere al adjudicatario o contratista un derecho al equilibrio económico del contrato. Se trata de un derecho que deriva de la máxima constitucional de la intangibilidad patrimonial (ordinales 33, 45 y 50 de la Carta Magna) y que tiene por norte mantener la equidad en la distribución de las cargas contractuales, específicamente en el tema del área económica y financiera del contrato, procurando que el operador mantenga el nivel de rentabilidad que inicialmente fue pactado o al menos, persistan las condiciones económicas normales.
Este equilibrio permite otorgar al contratista la utilidad justa por la prestación de un servicio, el desarrollo de una obra o en general, el cumplimiento del objeto que le ha sido contratado. Este nivel de sanidad financiera y equidad económica es determinante para la ejecución debida de la actividad pactada, tanto si la ejecución es instantánea, como si es sucesiva. En el primer caso, las condiciones económicas originariamente pactadas deben ser equitativas al momento de la ejecución contractual, considerando las variaciones que se haya podido producir desde la fecha de la propuesta y la orden de inicio o ejecución, siempre que se tratare de aspectos que no puedan considerarse parte de los riesgos que ha de asumir el contratista, bajo la teoría del riesgo contractual. Por su parte, en los de ejecución sucesiva, el mantenimiento del equilibrio financiero posibilita afrontar los costos asociados y mantener la rentabilidad pactada.
El desequilibrio en la estructura de precios de un contrato público supone un detrimento en la esfera patrimonial del contratista con el correlativo beneficio sin causa legítima de la Administración concedente o licitante, al estar frente a actividades cuya remuneración se encuentra por debajo del equilibrio financiero debido. Por el contrario, el reajuste de precios a un nivel cuantitativo superior al justo, llevaría a un enriquecimiento injustificado en la esfera del contratista y en mengua del interés público, al cancelarse un precio superior al que permite la utilidad acordada. De ahí que un justo equilibrio permite el desarrollo de la actividad para beneficio del destinatario y el cumplimiento armónico de los deberes asumidos en la contratación. A fin de cuentas, el ajuste de precios, cuando corresponda, es una manifestación del deber de cumplir con lo pactado (canon 15 de la Ley de Contratación Administrativa), ergo, se trata de un deber de la Administración, que no de una facultad, sea, en tanto se presenten las condiciones que justifiquen el reajuste, la Administración está obligada a disponer el aumento para mantener las condiciones convenidas originalmente y así satisfacer un derecho que la misma legislación otorga al contratista.
Como derivado de ello, trata de un derecho que se debe entender como parte del derecho de obtener la retribución pactada. Ese derecho se encuentra regulado en el precepto 18 de la citada Ley de Contratación Administrativa que en lo relevante señala: "Artículo 18.- Mantenimiento del equilibrio económico del contrato. Salvo cuando se estipulen, expresamente, parámetros distintos en los términos del cartel respectivo, en los contratos de obra, servicios y suministros, con personas o empresas de la industria de la construcción, la Administración reajustará los precios, aumentándolos o disminuyéndolos, cuando varíen los costos, directos o indirectos, estrictamente relacionados con la obra, el servicio o el suministro, mediante la aplicación de ecuaciones matemáticas basadas en los índices oficiales de precios y costos, elaborados por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio. (...)” En el contexto actual, se ve desarrollado además en el numeral 31 del Reglamento de dicha ley.
Como se observa, el legislador partió del derecho primario del reajuste de precios como forma de mantener un equilibrio financiero en el contrato. Para tales efectos, bien pueden establecerse en el cartel respectivo o en el mismo contrato, formas de adecuación económica distintas, sea actualización económica del contrato, mediante mecanismos convenidos entre las partes, siempre guardando sujeción a las reglas ya fijadas. Empero, ese equilibrio económico ha de ser garantizado ante la concurrencia de diversas causas que produzcan una alteración en el orden del contrato. Por ello, la Administración contratante debe asegurar esta armonía cuando el efecto de inestabilidad se origine como derivación de modificaciones que haya dispuesto en el régimen del contrato o decisiones que le incidan de manera directa o indirecta, como sería el caso de las modificaciones unilaterales, lo que constituye el denominado ius variandi.
Pero, además, debe resguardarse frente a actos de otras Administraciones que incidan en la ejecución contractual (teoría del hecho del príncipe) o bien, cuando surjan causas imprevisibles que tornen insostenible desde el plano financiero el contrato (teoría de la imprevisibilidad). Desde luego que no estarían sujetas a ser consideradas como fuentes del reajuste de precios aquellas situaciones que sean inherentes al riesgo o ventura propias de la actividad contratada, las que en términos normales deben ser toleradas por el contratista al formar parte del alea consustancial a toda actividad susceptible explotación económica. En ese particular, el contratista acepta como parte del negocio, un conjunto de riesgos (razonables y proporcionados) que son afines e inherentes a la dinámica del objeto contractual. Se trata de condiciones que deben haber sido pactadas por las partes y contar con la debida claridad, a fin de que sea entendido por las partes que el objeto del pacto implica y supone el traslado financiero de esos riesgos por contingencias.
Se insiste, lo anterior en la medida en que se trate de riesgos razonables que no incidan de forma sustancial las obligaciones de las partes, de manera que tolerarlas, afecte de manera radical la suficiencia financiera de manera que el cumplimiento de los compromisos asumidos se torne inviable o en extremo gravoso, impactando la equidad y bilateralidad y el correspondiente riesgo a la insatisfacción del objeto contractual y su incumplimiento. De igual manera, las variaciones originadas en circunstancias previsibles al momento de plantear la propuesta económica, en principio, no están cubiertas dentro de la necesidad de reajuste, dado que, además de que el contratista se encuentra en posibilidad objetiva de anticiparlas, las asume de manera directa ante la aceptación de las condiciones contractuales. Desde ese plano, siendo condiciones que pueden ser previstas, la oferta económica debe considerar dentro de su contenido las debidas proyecciones financieras que consideren tales circunstancias, a efectos de ser cubiertas.
Lo anterior a diferencia de aquellas contrataciones en las que, las variaciones de costos o insumos que componen la estructura económica, se ajustan de manera periódica, como es el caso de los servicios remunerados mediante sistemas tarifados. Empero, tratándose de contrataciones cuyo costo se fija desde el inicio del contrato, la teoría de la previsibilidad exige la inserción de tales contingencias dentro de la oferta económica, dada la normalidad de ocurrencia de esas circunstancias, como parte del giro normal del objeto contractual. Sobre el contenido de la teoría del reajuste de precios, la Sala Constitucional ha tenido la oportunidad de emitir fallos relevantes que hacen un exhaustivo desarrollo sobre el tema. Entre muchos, en el voto 6432-1998 de las 10 horas 30 minutos del 4 de septiembre de 1998 indicó: "El reajuste del precio del contrato se identifica con el principio de la revisión del mismo, para atemperarlo a la realidad económica del momento, lo que se hace por tres medios distintos que reconocen tanto la doctrina del Derecho Público como la que informa nuestro sistema jurídico: la cláusula rebus sic stántibus, la teoría de la imprevisión y la teoría del enriquecimiento injusto.
Los tres medios tienen como fin introducir en la relación contractual una nota de equidad, que pueda conservar la armonía de los intereses contrapuestos de las partes contratantes, a la vez que mantiene la equivalencia de las prestaciones comprometidas y la igualdad ante los riesgos. La más calificada doctrina sobre contratación administrativa, es conteste en afirmar que el reconocimiento de las variaciones de precios no es una potestad del Estado sino una obligación, puesto que la incidencia de los mayores costos es de orden público, como lo es todo lo atinente al reconocimiento de las consecuencias derivadas de la teoría de la imprevisión.(...) En síntesis, los reajustes de precios no constituyen una indemnización que reconoce el Estado voluntariamente y paga al contratista, sino, más bien, un mecanismo jurídico de restitución del valor real de la obligación, de la restitución del equilibrio financiero del contrato, de manera que se pague lo que previamente se convino, es decir, es el pago integral del precio, para que no exista, ni perjuicio para el contratista, ni un enriquecimiento indebido de parte del Estado."
X.Como se ha señalado, el tema de reajuste de precios se ha desarrollado en el numeral 31 del Decreto Ejecutivo No. 33411-H, norma que en su tenor literal señala: "Artículo 31.- Reajustes o revisiones del precio. Las partes tendrán derecho al reajuste o revisión del precio siempre que se acredite la variación de los respectivos costos, conforme las reglas existentes. El derecho a reajuste o revisión de los precios rige desde la presentación de la oferta y podrá ser solicitado una vez que dé inicio la ejecución contractual. / Las partes estarán obligadas a fundamentar su gestión y a aportar las pruebas en que sustenten su dicho, tomando en cuenta las regulaciones específicas de la materia. / Las gestiones por este concepto prescriben en cinco años, a partir de que existe la posibilidad de interponer acciones cobratorias en relación con la variación de costos que se demande. Dicha prescripción se interrumpe con la presentación de la gestión." Varios aspectos relevantes pueden colegirse de ese tratamiento normativo.
Vigencia y prescripción del derecho. Por un lado, el tema de la vigencia del derecho a requerir el reajuste de precios. Sobre este aspecto, la norma es clara que el derecho nace con la presentación de la oferta. Empero, es un derecho que solo puede ejercitarse con el inicio de la ejecución contractual, lo que resulta lógico si se considera que la distorsión entre los costos de realización de la obra o prestación del servicio solo puede darse si se lleva a cabo la ejecución. En esa línea, en el curso de la ejecución contractual y hasta culminado el contrato, pervive el derecho del contratista de peticionar el reajuste de precios. En esa misma temática, la normativa dispone un plazo prescriptivo de cinco años para el ejercicio de ese derecho. Este plazo se computa desde el momento en que objetivamente el contratista se encuentre en posibilidad de interponer las acciones de reajuste por la variación de los costos.
Desde luego que este aspecto es por demás casuístico, pues en cada contrato y frente a cada circunstancia fáctica ha de establecerse si el contratista estaba en posibilidad previamente de conocer las distorsiones financieras. En este aparte cabe destacar, la culminación del contrato por tesis de principio hace fenecer el derecho de reajuste de precios, empero, cuando las causas de desequilibrio financiero sean previas a esa culminación, es claro que opera el plazo de los cinco años aludido, siendo viable en esos escenarios, el reconocimiento del derecho de reajuste de precios, aun cuando el contrato ya hubiere fenecido por su ejecución total. Lo opuesto implicaría la negación del derecho de reajuste por la terminación del contrato, en desmedro de ese derecho en cuestión, aun cuando las causas de distorsión fueren previas. No obstante, cuando entre las partes se suscribe un finiquito en virtud del cual las partes se dan por satisfechas en el contrato y por liquidada la situación financiera, ese pacto supone la conformidad de las partes en cuanto a la ejecución del contrato, lo que incluye el aspecto económico.
Con todo, ese finiquito no imposibilita reclamos ulteriores por vicios ocultos o aspectos desconocidos, reclamos contractuales que se encontrarían sujetos al ámbito de aplicación del numeral 35 de la Ley de Contratación Administrativa. Cabe destacar, el establecimiento vía reglamentaria de un plazo de prescripción negativa de cinco años no supone en modo alguno un exceso en el ejercicio de la potestad reglamentaria ni infracción a la máxima de interdicción de la arbitrariedad de ese poder público, en tanto, el numeral 35 de la Ley de Contratación Administrativa establece que el derecho de reclamar daños y perjuicios en los contratos administrativos precluye en el citado plazo quinquenal. Si bien esa norma no refiere de manera directa a la situación del derecho de peticionar el reajuste de precios, la necesaria integración del ordenamiento jurídico público (artículo 9 LGAP) exige llenar esa aparente laguna con las normas existentes, acudiendo en primera instancia a las fuentes escritas y no escritas del ordenamiento jurídico público.
Desde esa óptica de análisis, no es viable acudir a la regla civilista de prescripción ordinaria, sea, canon 868 del Código Civil, cuando en las fuentes escritas del derecho público existe normativa que regula la figura de la prescripción extintiva. Por demás, no es atinente el uso del plazo cuatrienal que regula la Ley No. 6227/78 en su mandato 198 siendo que esa norma regula una responsabilidad extracontractual, cuando el tema que acá se debate es propio de un asunto contractual. De ese modo, la regla más próxima es precisamente el canon 35 de la Ley de Contratación Administrativa. Incluso, puede entenderse que la negación del derecho de reajuste de precios por distorsión financiera se traduce en un daño y/o perjuicio económico en el marco de la situación jurídica del contratista, por lo que la aplicación de esa regla de prescripción de cinco años se ajusta a los principios hermenéuticos que han de imperar en estas lides en orden a lo que señala el canon 10 de la Ley No. 6227 y el artículo 10 del Código Civil.
De ese modo, el reglamento toma una regla legal, por lo que, no existe infracción jurídica en cuanto a ese aspecto. No merece explicación el tema del efecto interruptor que produce la presentación de la gestión, por la claridad de ese tratamiento. Resta señalar, no obstante, el efecto aludido se mantiene por todo el curso del procedimiento administrativo que se establezca para determinar si procede o no el reajuste y se levanta con la adopción del acto final que decida sobre estas cuestiones. Deber de acreditación de variación financiera. Por otro lado, la norma reglamentaria impone la exigencia de acreditación de la variación de costos que sirven de base a la petición de reajuste de precios. Se trata de una exigencia fundamental que ha de ser satisfecha por el reclamante , lo que le impone, solamente argumentar las variaciones de costos, sino además, acreditarlas con los elementos de convicción pertinentes, por lo que en tesis de principio, la carga de la prueba corre a cargo del petente, sin perjuicio del tratamiento en el caso concreto de la máxima de la carga dinámica de la prueba -que impone el deber probatorio en la parte que se encuentre en mayor posibilidad objetiva de acreditar-.
Así, en la gestión el contratista debe acreditar la variación sustancial de costos. Cabe señalar, para ello deberá tomar en cuenta las regulaciones específicas de la materia, v.gr., las que imponga la misma Administración atendiendo a la tipología del objeto contractual, como podría ser el caso de los contratos de obra pública, prestación de servicios, u otros, casos en los que la estructura financiera merece tratamiento particular. Dadas estas pautas y parámetros, de seguido se ingresa al examen de los vicios alegados.
XI.Sobre el caso concreto. A la luz de dichas regulaciones y principios, cabe destacar, el reajuste de precios, dista de consistir en un derecho automático del contratista, siendo que, esa consecuencia financiera requiere, a priori y como requisito sine qua non, de la debida acreditación y comprobación de la variación de costos que justifiquen un ajuste en la ecuación financiera. En efecto, dado el impacto que produce en el régimen económico del contrato y en el marco del cúmulo de derechos y obligaciones de las partes, se hace necesario el debido análisis de la concurrencia de las alteraciones financieras, de suerte que como derivación de la máxima de equilibrio de las prestaciones, se ajusten esas condiciones para garantizar a las partes que las implicaciones financieras del contrato se mantienen ajustadas al contenido y ejecución de la relación negocial, en los términos pactados, sin generar beneficios patrimoniales indebidos para ninguno de los suscribientes.
En esa dinámica, y como proyección del principio de mutua colaboración y buena fe contractual, se hace necesario que el contratista, que pretende el reajuste de precios, aporte a la Administración Pública licitante el detalle documental y elementos de convicción sobre la situación financiera de su empresa, en lo que atañe a la ejecución del objeto contractual, para poder verificar que la variación de condiciones efectivamente se ha producido, pero a la vez, para que la Administración cuente con bases objetivas que le posibiliten el ejercicio analítico sobre las implicaciones cuantitativas de ese reajuste. De otro modo, no podría realizar el cálculo debido, poniendo en riesgo el fin mismo que subyace en la figura de reajuste de precios, cual es, mantener el equilibrio económico del contrato y generar, como efecto reflejo, un beneficio injustificado para alguna de las partes, sea por omisión de ajuste cuando sea necesario, o por el ajuste improcedente.
De esa manera, lo usual es que dentro del mismo contrato se inserten cláusulas que modulen los compromisos de las partes y procedimientos sobre este particular, dentro de las cuales, se inserta el deber de aporte de información relevante sobre la situación financiera de la marcha del objeto del contrato, así como las particularidades del trámite a seguir. Lo anterior se orienta y complementa con las regulaciones reglamentarias y legales ya señaladas, en concreto, el numeral 31 del Decreto Ejecutivo No. 33411-H. Desde ese plano, el requerimiento de información relevante para la verificación del desface de costos, encuentra sustento no solamente en las potestades de control y fiscalización que, a modo de poder exorbitante, ostenta la Administración contratante, sino en el contenido mismo de la relación contractual. En ese sentido, como lo ha señalado la Municipalidad, en el contrato adicional No. 000031, cláusula quinta, se establecieron pautas en torno al reajuste de precios. Dicha condición estipula en lo relevante:
"QUINTA: REAJUSTE DE PRECIOS: Las partes convienen que los reajustes de los precios de los desechos por tonelada métrica se realicen de conformidad con las disposiciones del artículo 18 de la Ley de la Contratación Administrativa. En caso de que la empresa adjudicataria presente a la Municipalidad una solicitud de aumento de precio del servicio, deberá adjuntar un estudio económico de costos que justifique dicho aumento. La Municipalidad queda obligada a tramitar y resolver el aumento dentro del término de 30 días contemplado por el artículo 16 de la Ley de la Contratación Administrativa. Las partes convienen en que el reconocimiento del ajuste así solicitado se hará a partir de la fecha en que ocurra un desequilibrio en la ecuación del equilibrio económico del contrato. (…)”.
Como se observa, de cara al análisis de solicitudes de ajuste de precios, era menester el aporte de un estudio económico de costos como parámetro justificante. De ahí que los mismos compromisos convencionales imponían el deber de acreditar, con la debida solvencia, las distorsiones de costos. Con todo, aún el aporte de esos análisis, es consideración de este Tribunal que ello no veda la potestad de la Administración de requerir elementos de prueba adicionales o complementarios para establecer la concurrencia efectiva de los presupuestos de hecho que sustentaran el ajuste peticionado. Desde luego que tal requerimiento de información no se encuentra ajeno al control de legalidad, pues bien puede darse el caso que la Administración incurra en comportamientos arbitrarios, restrictivos, en detrimento de los derechos y expectativas tutelables del contratista, sin embargo, las razones que son presentadas en la demanda en cuanto al ejercicio de esa potestad, no permiten establecer o concluir sobre la ilegitimidad de la solicitud de información que se reprocha.
En esa orientación, no resulta de recibo el alegato de la actora sobre la supuesta limitación que impone el canon 4 de la Ley No. 8220, como limitante de requerimiento de información. Como se ha dicho, las solicitudes de la Municipalidad se emiten en el contexto de un régimen jurídico intenso, propios de una relación contractual en la que se han fijado parámetros que definen y precisan las particularidades de este tipo de gestiones. Incluso, del examen de los autos se tiene que, ante las diversas solicitudes de reajuste de precios, formuladas en fechas 16 de septiembre del 2016 por ¢220.893.929.33, 09 de mayo del 2018 por ¢95.767.843.83 y 11 de julio del 2018 por ¢34.407.316.62, la Municipalidad advirtió sobre la necesidad de aportar datos adicionales para el análisis de las citadas solicitudes. En esa línea, puede verse el oficio AAF-OF-004-17 del 05 de enero del 2017 del Área Administrativa Financiera (folio 605 del administrativo), así como el oficio AM-OF-00062-2017 del 24 de enero del 2017 en el que la Alcaldía dispuso el rechazo de la solicitud de silencio positivo y se hace instancia a completar la información prevenida.
Igual tratamiento se desprende del oficio AM-OF-927-2018, de la Alcaldía, en el que se remite a la accionante el oficio AAF-OF-360-18 de la Licda. Jeannette Navarro Jiménez, Encargada del Área Administrativa Financiera y el Lic. Edgardo Chacón Agüero, Analista de Costos, memorial que insiste en la necesidad de aporte de la información solicitada. Así consta a folios 1077 a 1084 del legajo administrativo. De esas referencias se desprende que, pese a las múltiples advertencias y requerimientos de complementación de datos, la firma actora optó por no aportar esa documentación y, por el contrario, gestionar la declaración de un supuesto silencio positivo respecto de esas solicitudes. Desde esa arista de análisis, se debe concretar, por un lado, el contenido del contrato oponible a las partes (pacta sunt servanda), el régimen jurídico atinente a las solicitudes de reajuste de precios, así como el ejercicio de las potestades de control de ejecución contractual, habilitan a la Administración a requerir, de manera motivada y racional, las probanzas que sean necesarias para ponderar la concurrencia efectiva de la necesidad de ajuste de los términos económicos de la contratación, para tutelar el derecho al equilibrio de la ecuación financiera contractual. Por otro, no se ha logrado acreditar en este proceso que las prevenciones cuestionadas, supongan un ejercicio abusivo o improcedente de esa facultad.
XII.Por otro lado, tampoco es atendible el alegato de una aplicación de silencio positivo en los trámites de reajuste de precios. Por un lado, es claro que las peticiones que se analizan, no forman parte de la especie que detalla esa norma, que se limita a las solicitudes necesarias para definir aspectos relevantes para poder ejecutar el contrato. El análisis del equilibrio económico del contrato se relaciona con aspectos diversos, concretamente a la ponderación de la pervivencia del nivel de rentabilidad que las partes pactaron en los compromisos contractuales. Ahora, con independencia de la referencia que hace la cláusula quinta del contrato adicional 000031 suscrito entre las partes, al numeral 16 de la Ley No. 7494 (Ley de Contratación Administrativa), se insiste, inaplicable a la figura debatida, es claro que las peticiones de reajuste de precios no es un extremo de la relación contractual sobre la cual pueda aplicar la figura en cuestión, de manera que pueda tener como otorgado un reajuste de precio a partir de un acto presunto.
Si bien se mira, aún frente a la omisión de respuesta en tiempo por parte de la Administración frente a este tipo de solicitudes, el contenido sustancial de la relación jurídica hace improcedente tener por otorgado el reajuste, dado el impacto que produce en el régimen económico atinente a las partes. Se trata de una consecuencia de la acreditación de variaciones de costos que impacten el equilibrio financiero, por lo cual, la falta de respuesta oportuna de la Administración no puede llevar a legitimar y tener por otorgado el ajuste pretendido, pues bien puede generar un encarecimiento ilegítimo del contrato, en detrimento del interés público tutelado y de los fondos públicos comprometidos en ese régimen. Las solicitudes del orden analizado, no son propias de autorizaciones o licencias, figuras a las que los ordinales 330 y 331 de la Ley General de la Administración Pública asocia el instituto del silencio positivo.
No se trata de peticiones dirigidas a requerir a la Administración la verificación (poder de policía) de condiciones necesarias para el ejercicio de conductas que, en principio, no son restringidas por el Ordenamiento Jurídico, elementos propios de la autorización y la licencia administrativa, sino de gestiones que se formulan dentro de una relación jurídica concreta, configurada a partir de un contrato administrativo y que exige el análisis de procedencia, como medio de mantenimiento de la equidad contractual, en su proyección financiera. Así, este tipo de gestiones no forman parte del supuesto normativo previsto en el numeral 16 de la Ley de Contratación Administrativa, norma que, en todo caso, no tolera una interpretación proclive a una aplicación indiscriminada y absoluta de la figura del silencio positivo, siendo necesario ponderar en cada caso si la gestión sobre la cual pretende aplicarse, realmente es necesaria para la ejecución contractual, a la vez que es menester considerar si ello potencia una variación ilegítima de las condiciones pactadas y con ello, una alteración del objeto contractual, aspectos que no podrían alterarse sobre la vía de conductas presuntas, como se pretende.
Por de más, se tiene por acreditado que, ante la desatención del deber de aportar la información solicitada, la Alcaldía dispuso el rechazo de esas gestiones de marras, mediante resolución de las 09 horas del 27 de agosto del 2019, de la Alcaldía de Cartago, misma que, como se ha analizado ut supra, no presenta la invalidez alegada por vicios en la competencia. Por ende, no puede decirse de la existencia de una dejadez administrativa en la atención de esas peticiones. No se presenta el vicio alegado en cuanto a la denegatoria de esas reclamaciones financieras y en ese sentido, el alegato bajo examen debe ser rechazado. De igual modo, la demanda pretende que este Tribunal conceda los reajustes de precios que se precisan en la pretensión segunda, para un monto total de las tres solicitudes referidas, de ¢369.885.732.91, ya indexadas al 17 de febrero del 2020. Tal concesión es improcedente.
Por un lado, ya que, al haberse dispuesto el rechazo de la pretensión anulatoria respecto de la resolución de las 09 horas del 27 de agosto del 2019, de la Alcaldía de Cartago, dicha conducta es plenamente oponible a la accionante en cuanto a la suerte y decisión de esas solicitudes. Por otro, ante la falta de pronunciamiento de fondo en cuanto a la procedencia o no de los ajustes en cuestión, esta Cámara no cuenta con parámetros de prueba que le permitan establecer la existencia o no, así como la proporción de ajuste que fuese debido, caso de producirse el desequilibrio alegado. En todo caso, se trataría de una sustitución en sede judicial de una decisión que compete, en exclusiva y primera instancia, a la misma Administración accionada, sin que tal juicio se haya podido emitir, justamente por las razones ya mencionadas. Sería, por ende, un pronunciamiento que, en el estado actual de la relación jurídica debatida, no corresponde emitir a este órgano jurisdiccional, sino a la propia Administración, sin perjuicio del eventual control de validez que pueda realizar esta sede sobre ese particular. De ahí que deba disponerse el rechazo de dicha pretensión, al igual que las demás pretensiones de indexación e intereses, que dependen de esa suma principal solicitada.
XIII.Análisis de las defensas opuestas. La Municipalidad de Cartago opuso las defensas de caducidad, prescripción, así como la de falta de derecho. Las dos primeras deben ser rechazadas por las razones ya expuestas en este fallo. Por su parte, la de falta de derecho debe acogerse al no haberse podido acreditar la invalidez de la conducta cuestionada, como tampoco la procedencia de las pretensiones declarativas de contenido patrimonial formuladas. En consecuencia, debe disponerse el rechazo de la demanda incoada por la empresa WPP Continental de Costa Rica S.A.
XIV.Costas. De conformidad con el numeral 193 del Código Procesal Contencioso Administrativo, las costas procesales y personales constituyen una carga que se impone a la parte vencida por el hecho de serlo. La dispensa de esta condena solo es viable cuando hubiere, a juicio del Tribunal, motivo suficiente para litigar o bien, cuando la sentencia se dicte en virtud de pruebas cuya existencia desconociera la parte contraria. En la especie, no encuentra este órgano colegiado motivo para aplicar las excepciones que fija la normativa aplicable y quebrar el postulado de condena al vencido. Por ende, se imponen ambas costas a la entidad accionante vencida, aspecto a establecer en fase de ejecución del presente fallo.
POR TANTO.
Se rechaza las defensas de caducidad y prescripción. Se acoge la defensa de falta de derecho. En consecuencia, se declara sin lugar en todos sus extremos la demanda incoada por la empresa WPP Continental de Costa Rica S.A. Son ambas costas a cargo de la accionante vencida, aspecto a definir en fase de ejecución de sentencia. El juez Aguilar Méndez pone nota en relación con el extremo de la condenatoria en costas. José Roberto Garita Navarro/ Silvia Consuelo Fernández Brenes/Daniel Aguilar Méndez*-*-*-*-*-*-* NOTA DEL JUEZ AGUILAR MÉNDEZ.
En relación con las costas y con absoluta respeto por el criterio divergente de mis compañeras, me permito diferir en relación a los alcances de la condenatoria realizada, pues al amparo del nuevo Código Procesal Civil (Ley N° 9342), específicamente los artículos 62.1, 73.2 y 73.3, el Tribunal decisor en un caso como el presente se encuentra en el deber de otorgar de una vez el monto exacto de las cantidades otorgadas por concepto de costas, así como determinar el carácter solidario o la divisibilidad de esta obligación. Daniel Aguilar Méndez. *-*-*-*-*-*-*-*-*- ASUNTO: PROCESO DE PURO DERECHO ACTORA: WPP Continental de Costa Rica.
DEMANDADO: Municipalidad de Cartago.
IGWTHUP.JRGN.2021.
*GHDE43RIGBKO61*
Document not found. Documento no encontrado.