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Res. 00081-2018 Tribunal de Apelación de Trabajo del II Circuito Judicial de San José · Tribunal de Apelación de Trabajo del II Circuito Judicial de San José · 26/02/2018
OutcomeResultado
The court awarded park rangers police-risk supplemental pay retroactively, with default interest, inflation adjustment, and related salary effects, but denied ordinary interest and the unspecified adjustment of any other employment right.Se reconoció a los guardaparques el sobresueldo por riesgo policial, con pago retroactivo, intereses moratorios, indexación y efectos sobre otros componentes salariales, pero se rechazaron los intereses corrientes y el reajuste indeterminado de cualquier otro derecho.
SummaryResumen
The Labor Court of Appeal partially reversed the judgment dismissing a claim brought by park rangers employed by Costa Rica’s National System of Conservation Areas. It held that entitlement to police-risk supplemental pay turns on whether an employee performs police functions involving danger to physical integrity, rather than on employment by the Ministry of Public Security, coverage under the police-service statute, or express inclusion of the position in the statute. The proven duties—including patrols, inspections, seizures, arrests, evictions, investigation of environmental crimes, and carrying firearms—placed the rangers within Article 91 of the General Police Law. The court therefore ordered retroactive payment from March 15, 2001, or each claimant’s later hiring date, together with default interest and inflation adjustment. It also ordered continued monthly payment, resulting differences in vacation and year-end bonus compensation, certain adjustments to notice and severance benefits, and litigation costs. It denied ordinary interest and the vaguely requested adjustment of any other employment right.El Tribunal de Apelación revocó parcialmente la sentencia que había rechazado la demanda de varios guardaparques del Sistema Nacional de Áreas de Conservación. Concluyó que el sobresueldo por riesgo policial depende de la naturaleza policial de las funciones desempeñadas y del riesgo para la integridad física, no de la pertenencia al Ministerio de Seguridad Pública, la sujeción al estatuto policial ni la mención expresa del puesto en la ley. Las labores acreditadas —patrullajes, inspecciones, decomisos, detenciones, desalojos, atención de delitos ecológicos y portación de armas— colocan a los guardaparques en los supuestos del artículo 91 de la Ley General de Policía. Por ello, ordenó pagar retroactivamente el sobresueldo desde el 15 de marzo de 2001 o desde el ingreso posterior de cada actor, más intereses moratorios e indexación. También dispuso su pago mensual futuro, las diferencias correspondientes en vacaciones y aguinaldo, ciertos reajustes de preaviso y cesantía y las costas del proceso, rechazando los intereses corrientes y el reajuste indeterminado de cualquier otro derecho.
Key excerptExtracto clave
It may be inferred from the foregoing that neither employment by the Ministry of Public Security, nor coverage under the police-service statute, nor the fact that the rule does not expressly include them constitutes a valid basis for denying the claimants their right to police-risk pay. The titles of their positions could undergo the same change made for the Traffic Police in 2010, when it was recommended that the positions of Road Administration Technician 1-A be reclassified as “Traffic Police Officer 1” (MOPT Internal Audit Report I-AI-16-4 (). For the reasons stated, the judgment must be reversed and the defendant ordered to pay the claimants the police-risk supplement retroactively from the effective date of the law creating it, March 15, 2001, or from their date of entry as park rangers if that date was later than March 15, 2001.De lo anterior, es dable deducir, que ni la pertenencia al Ministerio de Seguridad Pública, ni la sujeción al estatuto policial, ni el que la norma no los contemple, son criterios válidos para negar el derecho al riesgo policial que tienen los actores. La nomenclatura que tienen sus puestos pueden surtir el mismo cambio que tuvo la Policía de Tránsito en el 2010, cuando se recomendó ubicar los puestos de Técnicos en Administración Vial 1-A a la clase “Policía de Tránsito 1” (Informe de Auditoría Interna MOPT I-AI-16-4 (). Por las razones expuestas, la sentencia debe ser revocada y ordenar a la demandada, pagar en forma retroactiva a los actores, el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea el 15 de marzo de 2001, o acorde con la fecha de ingreso como Guardaparques, si fuese posterior al 15 de marzo de 2001.
Pull quotesCitas destacadas
"El otorgamiento del incentivo depende de dos factores: que el funcionario desarrolle funciones policiales y que éstas supongan un riesgo a su integridad física."
"The granting of the incentive depends on two factors: that the employee performs police functions and that those functions pose a risk to the employee’s physical integrity."
Considerando IV.2
"El otorgamiento del incentivo depende de dos factores: que el funcionario desarrolle funciones policiales y que éstas supongan un riesgo a su integridad física."
Considerando IV.2
"La inconstitucionalidad vino precisamente por esa restricción a ciertos cuerpos policiales, porque la razón de ser del pago no es si determinado funcionario está contemplado o no en la norma, de ahí que no interese para el presente caso que no se mencione a los guardaparques en la misma, sino más bien, por el carácter policial de sus funciones y el riesgo a su integridad física."
"The unconstitutionality arose precisely from that restriction to certain police forces, because the rationale for payment is not whether a particular employee is expressly included in the rule; therefore, what matters here is not that park rangers are unmentioned, but the police character of their duties and the risk to their physical integrity."
Considerando IV.2
"La inconstitucionalidad vino precisamente por esa restricción a ciertos cuerpos policiales, porque la razón de ser del pago no es si determinado funcionario está contemplado o no en la norma, de ahí que no interese para el presente caso que no se mencione a los guardaparques en la misma, sino más bien, por el carácter policial de sus funciones y el riesgo a su integridad física."
Considerando IV.2
"El rubro de alto riesgo está garantizado en razón de las funciones que activamente ejercen los funcionarios que lo reciben y no simplemente por su exposición física."
"The high-risk allowance is guaranteed because of the functions actively performed by the employees who receive it, and not merely because of their physical exposure."
Considerando IV, cita del Voto de Sala Segunda N.º 673-2016
"El rubro de alto riesgo está garantizado en razón de las funciones que activamente ejercen los funcionarios que lo reciben y no simplemente por su exposición física."
Considerando IV, cita del Voto de Sala Segunda N.º 673-2016
"En lo que ha sido motivo de apelación SE REVOCA PARCIALMENTE la sentencia de primera instancia. Se declara parcialmente con lugar la demanda y se condena a la demandada, a pagar en forma retroactiva a los actores, el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea el 15 de marzo de 2001, o acorde con la fecha de ingreso como Guardaparques, si fuese posterior al 15 de marzo de 2001."
"As to the matters raised on appeal, the first-instance judgment IS PARTIALLY REVERSED. The claim is partially granted, and the defendant is ordered to pay the claimants the police-risk supplement retroactively from the effective date of the law creating it, March 15, 2001, or from their date of entry as park rangers if later than March 15, 2001."
Por tanto
"En lo que ha sido motivo de apelación SE REVOCA PARCIALMENTE la sentencia de primera instancia. Se declara parcialmente con lugar la demanda y se condena a la demandada, a pagar en forma retroactiva a los actores, el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea el 15 de marzo de 2001, o acorde con la fecha de ingreso como Guardaparques, si fuese posterior al 15 de marzo de 2001."
Por tanto
Full documentDocumento completo
*150017461178LA* CASE FILE:
PROCEEDING:
ORDINARY PUBLIC-EMPLOYMENT PROCEEDING PLAINTIFF(S):
ANGEL MAYNOR ZUÑIGA SILES DEFENDANT:
THE STATE SECOND-INSTANCE JUDGMENT N° 81-2018-07 LABOR COURT OF APPEALS OF THE SECOND JUDICIAL CIRCUIT OF SAN JOSÉ, at eleven forty-five a.m. on the twenty-sixth of February, two thousand eighteen.- ORDINARY LABOR PROCEEDING (PUBLIC EMPLOYMENT), filed by Ángel Maynor Zúñiga Siles, identity card 502720479, single and in a domestic partnership, resident of Limón, Pococí, Calle Uno, 400 meters north of the main gate of Demasa; Ángel Raúl Acevedo Peralta, identity card 503050122, single and in a domestic partnership, resident of Guanacaste, Liberia, 400 meters east of the Municipalidad; Aranis Alberto Elizondo Cortés, identity card 106430827, married once, resident of Heredia, Sarapiquí, Horquetas, Urbanización Miraflores, house 43; Bernal Antonio Salas Víquez, identity card 205880639, single, resident of Heredia, San Isidro, 100 meters south and 75 meters east of the Municipalidad; Carlos Alberto Rojas Carmona, identity card 204420440, single, resident of Alajuela, Río Segundo, 400 meters east of the Comandancia; Edgar Ademar de Fatima (given name) Miranda Chaves, identity card 10540854, married once, resident of Heredia, Barva, San Roque, 150 meters south and 100 meters east of the EBAIS; Elmer Evelio Loaiza Camacho, identity card 107310698, married once, resident of San José, Alajuelita, San Josecito, 100 meters south and 50 meters west of Supermercado Acapulco; Fabio Armando Valerio Benavides, identity card 110690415, married once, resident of Heredia, San Luis de Santo Domingo, 250 meters west of abastecedor El Trébol; Gerardo Josué Sandoval Solórzano, identity card 503720900, single, resident of Guanacaste, Liberia, Barrio Santa Lucía, 100 meters south and 50 meters east of Pulpería La Arena; Jorge Arturo Cortés Angulo, identity card 502220444, married once, resident of Guanacaste, Liberia, Barrio La Cruz, 200 meters west of the school; José Agapito Torres Carrillo, identity card 501340975, married once, resident of Guanacaste, Nicoya, Pozo de Agua, 150 meters east of the sports field; José Andrés Solano Granados, identity card 110460893, single, resident of San José, Pavas, 300 meters west, 100 meters north, and 25 meters west of the Ceras Johnson factory, Urbanización Metrópolis 2, house 859; José Gerardo Lorenzo Justo (given names) González González, identity card 501350491, married once, resident of Guanacaste, Bagaces, 250 meters east of Escuela Tomás Guardia Gutiérrez; José Minor Cárdenas Rojas, identity card 602420513, married once, resident of Guanacaste, Cañas, Barrio el Níspero, adjacent to the school; Juan José Víctor Villalobos, identity card 701080568, single and in a domestic partnership, resident of Guanacaste, Liberia, Curubandé, 150 meters north of the ICE facilities; Juan Manuel Chaves Aguilar, identity card 205870240, single and in a domestic partnership, resident of Puerto Viejo de Sarapiquí, Barrio Loma Linda, 600 meters north of the evangelical church; Luis Alexander Alvarado Chaves, identity card 204090492, married once, resident of Alajuela, Sabanilla, on the west side of Escuela Luis Felipe González Flores; Luis Ángel Brizuela Chaves, identity card 502520700, single, resident of Guanacaste, Liberia, Barrio Pueblo Nuevo, 80 meters west of the school; Luis Fernando Salas Sarkis, identity card 104080040, married once, resident of Heredia, San Pablo, 50 meters east of Súper El Marino; Luis Gerardo Pérez Murillo, identity card 110190005, married once, resident of Alajuela, San Carlos, 300 meters southeast of Escuela de Jicarito de Venado; Manrique Javier Montes Obando, identity card 502600981, married once, resident of Guanacaste, Bagaces, Barrio El Chile, 75 meters southwest of the school; Minor Eduardo Camacho Paniagua, identity card 401880208, married once, resident of Heredia, Sarapiquí, La Virgen, 200 meters west of the entrance to Liceo La Virgen; Nelson Bermúdez Narváez, identity card 205020762, single, resident of Heredia, Sarapiquí, Horquetas, Barrio La Vuelta el Cruce, 200 meters north and 150 meters east of almacén Cisneros; Orlando Gerardo Ordoñez Delgado, identity card 501920447, married once, resident of Guanacaste, Cañas, Barrio Las Palmas 2, 225 meters west of the Catholic Church; Pedro Francisco Ezeta Saliscetti, identity card 107530389, single and in a domestic partnership, resident of Heredia, Sarapiquí, Puerto Viejo, Barrio Cristo Rey, 75 meters east of carnicería EZ; Rodolfo Elías Cubero García, identity card 203440653, married once, resident of Heredia, Sarapiquí, San Miguel, 60 meters west of the biblical temple; Víctor Hugo Montero Navarro, identity card 900830814, married three times, resident of Limón, Jiménez de Pococí, 100 meters north, 50 meters west, and 400 meters north of the northwest corner of the sports field, Quinta Villa Esmeralda; Wilberth Antonio Quesada Valverde, identity card 502700333, married once, resident of Alajuela, Guatuso, La Florida de Katira, 400 meters north of the school; all park rangers, against THE STATE (MINISTERIO DE AMBIENTE Y ENERGÍA).
Licenciada Tatiana Rodríguez Arroyo, of legal age, attorney, divorced, identity card 1-797-661, appears as special judicial representative (Apoderada Especial Judicial) for the plaintiffs. Licenciada Kattya Vega Sancho, of legal age, divorced, attorney, identity card 6-213- 467, resident of San José, appears on behalf of the State in her capacity as Deputy Attorney General (Procuradora Adjunta).
BACKGROUND:
I.The plaintiffs seek the following: a) retroactive payment of the police-risk premium (riesgo policial), according to each plaintiff’s date of commencement of employment or from the effective date of the statute creating it, March 15, 2001; b) ordinary and default interest until actual payment; c) payment of the police-risk premium adjusted for inflation until actual payment; d) payment of the police-risk premium, once the judgment becomes final, as a monthly salary supplement (sobresueldo mensual) in accordance with the statutory percentage; e) payment of differences in vacation pay and the year-end statutory bonus (aguinaldo) from each employee’s respective date. They request that the amounts for notice of termination (preaviso), severance pay (cesantía), and any other entitlement be readjusted if the employment relationship ends while the proceeding is pending; and f) payment of both categories of legal costs (costas).
II.The defendant filed its answer on February 04, 2016. It raised the defense of lack of legal entitlement (excepción de falta de derecho).
III.The Labor Court of the II Circuito Judicial de San José, in judgment No.1964 issued at fifteen hours and thirty minutes on the thirty-first of October, two thousand sixteen, ruled: “In accordance with the foregoing and the applicable laws and case law, the defense of lack of legal entitlement is sustained, and the present labor action brought by Licenciado Juan José Obando Peralta, special judicial representative of the plaintiffs, against the State (MINISTERIO DE AMBIENTE Y ENERGÍA), is DISMISSED in its entirety. No special award of legal costs is made.”
V.In accordance with Article 502 of the Código de Trabajo, the proceedings have been reviewed, and it has been concluded that there are no defects capable of rendering them void or denying the parties an opportunity to defend their rights.
Drafted by Judge CAMPOS CABEZAS; and,
CONSIDERING:
I.This judgment is issued in accordance with the ruling of the Sala Constitucional in Voto number 1306-99, issued at sixteen hours and twenty-seven minutes on the twenty-third of February, nineteen ninety-nine, in deciding a discretionary judicial consultation (consulta judicial facultativa) submitted by the Tribunal de Trabajo del Primer Circuito Judicial de San José, to the effect that: “the final paragraph of Article 502 of the Código de Trabajo, which grants the Superior Court the authority to ‘affirm, amend, or reverse, in whole or in part, the decision rendered by the Judge,’ is not unconstitutional, provided that the matter forms part of the appeal and is decided consistently with the position taken on appeal by the respective party.” Therefore, pursuant to Article 501 subsection c) of the Código de Trabajo, this Chamber’s jurisdiction is limited to the grounds of error (agravios) asserted in the appeal.
II.Because they faithfully reflect the evidence submitted in the record, the proven facts are approved. The following are added: 2.- All the plaintiffs work as Park Rangers (Guardaparques) for the Sistema Nacional de Áreas de Conservación of MINAE (fact one of the complaint, which is undisputed in this respect). 3.- The duties of a Civil Service Security Officer 2 are: a.- Prepare schedules for surveillance shifts, taking into account the number of posts, available resources, patrols to be conducted, schedules, and any other necessary details; b.- perform auxiliary tasks that assist in the management, control, conservation, and sustainable development of forest resources, protected wilderness areas, watersheds, water systems, and environmental resources, in order to contribute to environmental protection; c.- ensure that the security and conservation measures established nationwide are efficiently and promptly observed in buildings, offices, or protected zones, protected wilderness areas, watersheds, water systems, and environmental resources; d.- participate in the operations, patrols, and inspections necessary to ensure the efficient performance of auxiliary tasks that contribute to the conservation and sustainable development of forest resources, protected wilderness areas, watersheds, water systems, and environmental resources; e.- monitor and evaluate the various activities under their responsibility in order to detect and correct deficiencies, as well as propose improvements and innovations related to the manner in which the work is performed (see Official Letter RRHH-104 dated 08 de julio de 2013, Image 116 in the PDF). 4.- The duties of the Civil Service Technician 1 classification are: a. Performance of varied tasks related to the control, protection, conservation, and management of natural resources in National Parks, Forest Reserves, Biological Reserves, Biosphere Reserves, National Monuments, and Protected Areas. b. Monitor the use of permits granted for the extraction of forest products, the cutting and harvesting of trees, hunting, fishing, keeping wild animals in captivity, the use of portable sawmills, and the operation of nurseries and wildlife breeding facilities, through operations, patrols, and inspections. c. Receive and file complaints concerning environmental offenses and conduct field inspections; seize evidence (weapons, chainsaws, and other items), coordinating activities with Guardia Rural officers in joint operations, patrols, and inspections so as to ensure faithful compliance with environmental laws. d. Assist tourists visiting the different areas, reserves, and national parks by providing them with various information. e. Maintain up-to-date controls over the activities under their responsibility, ensuring that they are carried out in accordance with established plans and that internal-control measures are adopted to minimize errors that could undermine organizational objectives. f. Prepare reports on activities performed, irregularities observed in the performance of duties, and other matters of interest arising from the work carried out, and submit the pertinent recommendations. g. Perform the administrative tasks arising from their duties, such as completing control forms, preparing activity reports, and reporting equipment failures or other anomalies (see official letter SINAC-ACAT-ORDRH-018-2015, dated 17 de febrero del 2015, in Image 128). 5.- Other duties of park rangers include: preparing reports for administrative and judicial authorities, seizing products, detaining persons, coordinating with other authorities, and carrying out evictions (see Report PNBC-Oficio-EC-002-12 dated 07 de febrero de 2012 in Images 119-126, seizure record in Image 127, official letter ADP-700-2015 dated 04 de mayo de 2015, Image 132, and official letter ACAT-D-0154 in Images 133-134). 6.- Park rangers must use firearms (photocopies of firearm-carry permits, Images 138-160).
The following unproven fact is added: 1.- The record does not establish the duties of the following positions: Civil Service Professional 1-A, Civil Service Security Officer 1, Civil Service Technician 3, Civil Service General Services Worker 2, Civil Service Chief Professional 1 (there is no evidence).
The appellant sets forth the following grounds of appeal: First: the appellant states that the matter concerns mere legality and that, in light of this, the arguments of the court below must be analyzed. Second: the judgment focuses on three fundamental points: a) there is no provision allowing the salary supplement (sobresueldo) for park rangers; b) the principles of legality and budgetary legality preclude recognizing it; and c) none of the judicial precedents cited in the complaint applies. Third: The appellant presents the arguments against the judgment as follows: a) The legal provision creating it is Article 91 of the Ley de Policía, which previously established it only for the Ministerio de Gobernación y Policía and Ministerio de Seguridad Pública. Judicial precedents grant that compensation component to officials performing identical duties. Park rangers are police officers, and the law grants them all the rights attaching to that status.
The appellant cites the Ley Forestal, Ley de Servicio de Parques Nacionales, and Ley de Conservación de la Vida Silvestre as applicable provisions. The interpretation of the court below creates an odious discrimination that has no basis in the law and warrants reversal of that decision; b) regarding the principle of legality, the appellant argues that it is instead violated by the failure to apply the relevant article of the Ley de Policía in this case. The appellant mentions judgment 59-2013 dated 23 de enero de 2013 of Sala II, in which the Chamber granted coast guard officers a salary supplement, even though the defendant had argued in its answer that no budgetary law existed. The Chamber focused on the risk incurred and the police function; c) the court below’s argument declining to apply the case law is untenable because there is a legal provision that, under the principle of legality, allows the State to pay the salary supplement, and budgetary legality cannot be invoked when doing so infringes the rights of workers who perform the same duties. The appellant requests that the decision be reversed and that the complaint be granted.
Having carefully examined this matter and thoroughly analyzed the objections raised in the appeal, this Court finds that the judgment must be reversed because park rangers do, in fact, fall within the circumstances established and developed both in legislation and case law for recognition of the Police Risk salary supplement (sobresueldo de Riesgo Policial). This Chamber does note that addressing the stated grounds of appeal requires an extensive examination of the substantive issues underlying this claim.
“Ministry personnel serving in any of the divisions forming part of the Fuerza Pública shall be entitled to a salary supplement under the Police Risk compensation component, provided that they perform active-duty functions, understood as those performed by an official vested with authority to guarantee national security, the security of persons and property, physical integrity, and respect for citizens’ rights and freedoms. This includes those who execute judicial and administrative decisions. In general, it includes those who perform duties involving the surveillance and preservation of peace and public order throughout the national territory.
Officials who, because of the nature of their duties, perform mixed administrative and police tasks shall be entitled to recognition of this supplement, provided that their duties entail some physical risk in their performance, according to the foregoing definition and following a technical study by the Departamento de Capacitación y Eficiencia Administrativa (boldface added).
In that same year, Decree No.23221-G dated 20 de febrero provided for payment to the Policía de Migración y Extranjería, but it was repealed by Decree No.25266 dated 05 de junio de 1996.
In May 1994, the Ley General de Policía was enacted and was subsequently amended by the Ley de Fortalecimiento de la Policía Civilista, No.8096 dated 15 de marzo de 2001, which added Article 85—now Article 91—and provided, insofar as relevant:
“An incentive called Police Risk is hereby created, consisting of a salary premium equivalent to eighteen percent (18%) of base salary; it shall be payable to all officials of the ministerios de Gobernación y Policía, y de Seguridad Pública who perform police duties entailing a risk to their physical integrity, regardless of their location within that Ministry’s administrative structure.”
With regard to police functions, the Ley General de Policía defines, in Article 4, four general concepts applicable to all police officers: surveillance, preservation of public order, prevention of manifestations of crime, and cooperation in suppressing them in the manner established by the legal system. Article 8 specifies the powers of all police forces: a) to safeguard the constitutional order, b) to prevent potential violations of the territorial integrity of the Republic, c) to protect the integrity of citizens’ property and rights, d) to ensure surveillance and the maintenance of public order, e) to act in accordance with the principle of mutual cooperation and assistance, seeking proper coordination in conformity with the authorities and bodies established for that purpose, f) to act on a supplementary basis in carrying out necessary emergency measures when faced with situations that must be addressed by a specialized police force, g) to execute and enforce all decisions and orders issued, in matters within their jurisdiction, by the courts of justice and electoral bodies, at their request, h) to cooperate with the courts of justice, the Ministerio Público, the Procuraduría General de la República, and the Contraloría General de la República in all required police actions and to forward to them the relevant evidence and reports, as appropriate, i) to cooperate in the prevention and suppression of crime, on a reciprocal basis, with international police organizations, in accordance with the agreements in force, j) to assist communities, municipalities, and public-service organizations and cooperate with them in cases of national emergency or public unrest, k) to keep current records of the weapons, explosives, and equipment essential for the performance of their duties, l) to maintain the necessary record books, which shall document: police operations, the persons responsible for those activities, the complete roster of personnel participating in each operation, patrol, or police action, the personal information and times of admission and release of detainees, as well as other information serving to ensure proper oversight of those operations, m) to establish and keep current records of privately owned weapons permitted by law and to issue permits to carry weapons, n) to control the handling of explosives for industrial, mining, or recreational uses, ñ) to act in accordance with the principle of mutual cooperation and assistance to ensure compliance with the Ley General de Migración y Extranjería and its Reglamento, o) all other powers established in the Constitución Política, international treaties, laws, and their regulations.
We can see that three concepts of particular interest stand out among what must be regarded as police functions: surveillance and preservation of public order, prevention and suppression of crime, and safeguarding public safety.
Public order (orden público) is understood as: “The set of conditions established by law and regulation that, while respecting constitutional principles and fundamental rights, determine the minimum rules for coexistence in public spaces” (taken from http://dej.rae.es/#/entry-id/E171450). More broadly, the following explanation appears in the virtual legal encyclopedia: “Public order, under the definition still maintained by French administrative-law scholars, emphasizes material public order, that is, the ordering of public things and public places; the maintenance of proper order in public things and activities, especially those conducted in public places and thoroughfares, but also order in the exercise of individual rights. Police activity appears as the safeguarding of public things against disturbances arising from individual activities and the exercise of individual rights./ Security policing thus stands out as an administrative activity that ensures the effective exercise of individual rights, as well as public tranquility and peace, which constitute public order./ Public order encompasses interests that provide common benefit; public health is also composed of common interests; the economy and credit may also be common interests; culture is also a common interest; language is a common interest, and so forth./ For its part, public order as a social reality is the result of all inhabitants’ respect for those fundamental principles or rules of coexistence upon which the organization of a particular community rests.
More specifically, it results from compliance with a body of legal rules, observance of which is indispensable to preserving the minimum conditions necessary for normal coexistence” (http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/orden-p%C3%BAblico/orden-p%C3%BAblico.htm).
The development of this concept is highly relevant to the case under consideration because the subject matter and area in which the parties perform their duties form part of that public order, since the law establishes the conditions for coexistence in relation to natural resources and biodiversity, which must be safeguarded by the State through the conferral of the necessary police powers. This follows from art. 15 Ley de Conservación de la Vida Silvestre, No. 7317 del 30 de octubre de 1992, which provided:
Article 3.- Wildlife fauna constituting a renewable natural resource and forming part of the national patrimony is hereby declared to be in the public domain (dominio público). Likewise, wild flora, and the conservation, research, and development of genetic resources and wild botanical and zoological species, breeds, and varieties that constitute genetic reserves, as well as all wild species and varieties introduced into the country that have undergone genetic modifications during their adaptation to the various ecosystems, are hereby declared to be matters of public interest (interés público).
Article 4.-The production, management, extraction, commercialization, industrialization, and use of the genetic material of wild flora and fauna, and their parts, products, and by-products, are hereby declared to be matters of public interest and part of the national patrimony.
Article 2 of Ley de Biodiversidad No.7788 del 23 de abril de 1998 also states:
“Sovereignty: The State shall exercise complete and exclusive sovereignty over the components of biodiversity” Indeed, the right to a healthy environment is a third-generation constitutional right, incorporated through the amendment enacted by ley No.7412 de 3 de junio de 1994, which includes the conservation, sustainable use and management of biodiversity, and the fair and equitable distribution of benefits derived therefrom, while ensuring the broadest participation of all citizens. It is contemporaneous with the creation of the Ley General de Policía, which could explain the exclusion of park rangers from the express enumeration in Article 6 of that Law, because they do in fact constitute a police force, as discussed in the following section. Following this constitutional recognition, Ley Forestal No.7575 del 13 de febrero de 1996 established, in Articles 5 and 6, that MINAE would be the governing body of the Administración Forestal del Estado, with authority over the conservation of natural resources, management plans, guidelines, administration of the forestry fund, closed seasons for endangered species, coordination of forestry oversight, prevention of forest exploitation, preparation of inventories of forest resources, and reporting of any irregularity in the application of the law, among other matters.
Two years later, Article 22 of the Ley de Biodiversidad created SINAC, providing as follows: “The Sistema Nacional de Áreas de Conservación, hereinafter referred to as the System, is hereby created and shall possess its own legal personality; it shall be a decentralized and participatory system of institutional management and coordination, integrating authority over forestry matters, wildlife, protected areas, and the Ministerio del Ambiente y Energía, for the purpose of establishing policies and planning and implementing processes aimed at achieving sustainability in the management of Costa Rica’s natural resources. In accordance with the foregoing, the Dirección General de Vida Silvestre, the Administración Forestal del Estado, and the Servicio de Parques Nacionales shall exercise their functions and powers as a single entity through the System’s administrative structure, without prejudice to the objectives for which they were established. The System’s authority shall include the protection and conservation of the use of watersheds and water systems (boldface added).
Returning to the subject of the environment as a fundamental right encompassed within public order, the Sala Constitucional, in judgment No.3923 de las quince horas y dos minutos del veintiuno de marzo del dos mil siete, stated:
“A.- On the Fundamental Right to a Healthy and Ecologically Balanced Environment. In judgment No. 2003-6322, this Court developed the case-law treatment that the Chamber has afforded this constitutional right, which, for purposes of examining this action, is summarized and supplemented by other considerations. Even before the amendment of Article 50 of the Political Constitution, the Chamber’s case law had already recognized the protection and preservation of the environment as a human right (judgment number 1993-2233), deriving it from the provisions of Articles 21 (right to health), 69 (constitutional requirement of the “rational exploitation of land”) and 89 (protection of natural beauty), all of the Constitution, based on the following considerations: “V.)- Human life is possible only in solidarity with the nature that supports and sustains us, not only by providing physical nourishment but also psychological well-being: it constitutes the right of all citizens to live in an environment free from pollution, which is the foundation of a just and productive society.
Thus, Article 21 of the Political Constitution provides: ‘Human life is inviolable.’ It is from this constitutional principle that the nature undeniably follows; therefore, since the landscape also becomes a useful space for rest and leisure, its preservation and conservation are obligatory. This latter aspect is protected under Article 89 of the Constitution, which literally states: ‘The cultural purposes of the Republic include: protecting natural beauty, preserving and developing the Nation’s historical and artistic heritage, and supporting private initiative for scientific and artistic progress.’ Protecting nature from an aesthetic standpoint does not mean commercializing it or transforming it into a commodity; it means educating citizens so that they learn to appreciate the aesthetic landscape for its intrinsic value” (judgment number 1993-3705, of las quince horas del treinta de julio de mil novecientos noventa y tres).
“XIII.- The term ‘natural beauty’ was the term used when the Constitution was enacted (7 de noviembre de 1949), and it has now developed into a specialized field of law: environmental law, which recognizes the need to preserve the environment not merely as a cultural purpose, but as a vital necessity for every human being. In this regard, the concept of the right to a healthy environment goes beyond recreational or cultural interests, which are also important aspects of life in society, and also constitutes an essential prerequisite for life itself. [...] [...] Accordingly, it is clear that there is no longer any doubt regarding the constitutional protection of the right to health, linked to the right to life and, through it, to a right to a healthy environment. By way of example, we may cite judgments 1580-90; 1833-91, 2362-91; 2728-91; 2233-93; 4894-93; which have recognized the right to health and to a healthy environment as an individual, constitutionally protected right” (judgment number 1993-6240, of las catorce horas del veintiséis de noviembre de mil novecientos noventa y tres).
“Article 69 of the Political Charter refers to the ‘rational exploitation of land,’ which constitutes a fundamental principle. Consequently, such protection and preservation, as well as the rational exploitation of the aforementioned resources, are principles of the constitutional order” (judgment number 1993-2233). Article 69 of the Fundamental Charter gives rise to the principle of rational exploitation of land and imposes on both private individuals and the State, in its broadest sense, the obligation to protect and preserve renewable natural resources: “II. Environmental protection is a task that falls equally to everyone: to public institutions, by enforcing existing legislation and promoting efforts to prevent or eliminate environmental hazards; and to private individuals, by complying with those provisions and cooperating in the protection of soil, air, and water, since any harmful change resulting from a human act in their composition, content, or quality will also be detrimental to human quality of life” (judgment number 4480-94, of las diez horas cuarenta y un minutos del diecinueve de agosto de mil novecientos noventa y cuatro).
In constitutional case law, the concept of the “environment” has not been limited to the primary elements of nature—that is, soil, air, water, marine and coastal resources, minerals, forests, the biological diversity of flora and fauna, and the landscape—which form the environmental framework without which basic needs such as food, energy, housing, sanitation, and recreation would be impossible to meet. It is important to emphasize that this term has been understood more comprehensively, establishing a “macro-environmental” concept that also encompasses aspects relating to the economy, the generation of foreign currency through tourism, agricultural exploitation, and others: “For the foregoing reasons, Environmental Law should not be associated solely with nature, because nature is only one part of the environment. Nature-protection policy also extends to other matters, such as the protection of hunting, forests, natural parks, and natural resources.
It is therefore a macro-environmental concept, so as not to exclude important concepts and thereby to unify the body of law that we call Environmental Law” (judgment number 5893-95, of las nueve horas cuarenta y ocho minutos del veintisiete de octubre de mil novecientos noventa y cinco; and, to the same effect, number 3705-93, cited supra, and number 2988-99, of las once horas cincuenta y siete minutos del veintitrés de abril de mil novecientos noventa y nueve).” The public-order (orden público) nature of environmental matters is confirmed and connected with the concept of criminality in Chapter XI of the Biodiversity Law, which addresses crimes and petty offenses (delitos y contravenciones) against fauna and flora, specifying in Article 88: “Violations of this Law, pursuant to this Chapter, constitute a crime.” Similarly, Article 9 of the National Parks Service Law, No. 6084 of 24 de agosto de 1977, provides for the expulsion of visitors by employees of the National Parks Service when they violate the prohibitions of Article 8, prohibitions established precisely to guarantee public order.
On the other hand, public security (seguridad pública), as it relates to environmental matters, concerns the protection and integrity of assets such as flora, fauna, ecosystems, forests, and so forth, which are necessary for the well-being of the community. In general terms, in decision No.10134 of las once horas del veintitrés de diciembre de mil novecientos noventa y nueve, the Constitutional Chamber defines security as follows: “Public security is a general need, since all persons feel ‘their need’ to protect their physical integrity, property, and rights; in other words, public security can be understood only from the standpoint of protecting each and every member of the population. In our legal system, it is conceived as a public service of the highest rank because, as noted in this judgment, the Political Constitution itself affords it special treatment. Its immediate objective is to achieve the broadest possible development of individual rights and freedoms in an atmosphere of harmonious coexistence and public peace.” To reaffirm the presence of law-enforcement concepts within MINAE’s powers, the Criminal Code establishes petty offenses against public security relating to fires, the environment, burning, water use, hunting, and fishing.
One example of this need is set forth in Article 1 of Ley Forestal, which states: “Objectives. This Law establishes, as an essential and priority function of the State, the duty to ensure the conservation, protection, and administration of natural forests and the production, harvesting, industrialization, and promotion of the country’s forest resources intended for that purpose, in accordance with the principle of appropriate and sustainable use of renewable natural resources. It shall also ensure job creation and improvement of the rural population’s standard of living through its effective incorporation into silvicultural activities.” The reasons set forth clearly demonstrate that, in environmental matters, MINAE—and SINAC as part thereof—has powers encompassing the general concepts of the law-enforcement function (función policial).
Art. 9 of the National Parks Service Law, No. 6084 of 24-08-1977 “Whoever violates the provisions of Article Eight shall be immediately expelled from the National Park and placed at the disposal of the appropriate judicial authorities by the employees of the National Parks Service, who, for that purpose, shall have the status of law-enforcement authorities.” Art. 15 Wildlife Conservation Law, No. 7317 of 30 de octubre de 1992 To assist in the application and enforcement of this Law, the Ministry of Environment and Energy(*) shall appoint wildlife inspectors; ad honorem wildlife inspectors; and natural-resources oversight committees (COVIRENAS).
Wildlife inspectors have law-enforcement authority and must be duly identified by an identification card issued by the Ministry of Environment and Energy(*). To be eligible for an appointment of this nature, inspectors must be persons of good conduct; for that purpose, at the request of the Ministry of Environment and Energy(*), the Criminal Records Registry must issue a certification of their records. The remaining entry requirements shall be established in the Regulations to this Law. Their appointments may be revoked at any time by the Ministry of Environment and Energy(*).
Art. 54 Ley Forestal. No.7575 of 13-2-1996 Forestry Administration Officials. Officials of the State Forestry Administration shall have the status of law-enforcement authorities and, as such and pursuant to this Law, must report committed violations to the competent authorities.
Police authorities shall be required to cooperate with officials of the State Forestry Administration whenever those officials request such assistance in order to fully discharge the functions and duties imposed on them by this Law.
In light of the foregoing analysis and what will be discussed below, this phrase—the status of law-enforcement authority—can only be interpreted as meaning that park rangers constitute one additional POLICE FORCE.
According to the dictionary of the Real Academia Española, “character” means the set of qualities of a person that distinguish that person from others, or a status conferred upon someone by virtue of the function performed. The term Authority means: the power that governs or exercises command; authority, power, legitimacy, or prestige attributed to a person because of that person’s competence in a particular field. From a simple semantic construction, it may be concluded that park rangers (guardaparques) are public officials who, by virtue of their function, are vested with police authority or powers, and that the only difference between them and other police forces lies in the nature of their duties and their area of jurisdiction.
The foregoing is confirmed by the description of duties found in articles such as the following:
Art. 16 Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre), No. 7317 of 30 de octubre de 1992 For the faithful fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors, forestry inspectors, park rangers, and SINAC officials duly accredited for such purposes and acting in the performance of their duties are authorized to detain persons, travel through and enter any property or vessel, and conduct inspections therein, as well as in the industrial and commercial facilities involved; they are also authorized to seize wildlife organisms, parts, products, and derivatives, together with the equipment used in the commission of an offense or activity prohibited by this law.
In the case of private residences, permission must be obtained from the competent judicial authority or the owner (bold added).
Art. 36 Ley Forestal. No.7575 of 13-2-1996 Evictions. At the request of the property owner or the owner’s representative, and upon proof that the property was voluntarily placed under the forestry regime, the police authorities shall evict anyone who invades real property voluntarily placed under that regime or devoted to forestry activities.
Art. 54 Ley Forestal. No.7575 of 13-2-1996 “ …
For the performance of their duties, these officials, upon identifying themselves with their respective credentials, shall have the right to travel through and conduct inspections on any rural property or forestry-industry premises, except for residences located thereon; they may also seize timber and other forest products that have been unlawfully harvested or processed and impound, as security for a possible penalty, the equipment and machinery used in the unlawful act. They shall also seize the means of transportation used as an instrument or facilitator in the commission of the offense, after preparing the corresponding record. All of the foregoing shall be placed at the disposal of the competent judicial authority within no more than three days.
Turning now to the evidence in the case file, official letter RRHH-104 of 08 de julio de 2013, Image 116 of the PDF, details the duties of a Civil Service Security Officer 2 (Oficial de seguridad Servicio Civil 2), which are fully consistent with those specified by law. In summary, those duties consist of carrying out surveillance assignments and patrol rounds, monitoring sustainable development, ensuring compliance with safety and conservation measures, and participating in operations, patrols, and inspections necessary for the conservation of sustainable development, among others. The duties of the Civil Service Technician 1 (Técnico de Servicio Civil 1) classification consist of performing varied tasks related to the oversight, protection, conservation, and management of natural resources; receiving and filing complaints concerning environmental offenses; conducting field inspections; seizing evidence (weapons, chainsaws, and other items); coordinating activities with Rural Guard officials in joint operations, patrols, and inspections; and preparing reports on the activities performed and the irregularities observed (bold added).
It was also proven in the case file that the duties of park rangers include preparing reports for administrative and judicial authorities, seizing products, detaining persons, coordinating with other authorities, conducting evictions, and even maintaining control over the armory, as shown by Report PNBC-Oficio-EC-002-12 of 07 de febrero de 2012 in Images 119-126, the seizure record in Image 127, official letter ADP-700-2015 of 04 de mayo de 2015, Image 132, and official letter ACAT-D-0154 in Images 133-134). Furthermore, the information in the document appearing as Image 166 and entitled “Environmentalists outraged over conviction of park rangers” establishes that they are subject to the principles set forth in article 10 of the General Police Law (Ley General de Policía): a) observe the Political Constitution (Constitución Política), international treaties, and the laws in force; b) comply with the procedures, time limits, and other requirements imposed by the legal system for the protection of civil liberties and rights; c) act responsibly and with a spirit of service.
At all times, maintain the strictest political-party neutrality and act impartially so as to avoid arbitrary or discriminatory intervention. In addition, protect civil liberties, human dignity, and human rights; d) use force only when strictly necessary and only to the extent required for the performance of their duties; e) maintain confidentiality regarding matters that could harm a person’s honor and that came to their knowledge by reason of their duties. They shall be released from this obligation only when required to fulfill a legal duty, … i) report every publicly prosecutable offense of which they become aware and neither commit nor tolerate any act of corruption in their presence; j) wear authorized police uniforms and carry the weapons, regulation equipment, and identification documents accrediting them as public authorities, unless doing so would jeopardize the prevention, prosecution, or investigation of a matter; k) faithfully comply with instructions and orders issued by their superiors; m) when questioning a person or depriving that person of liberty, inform the person of the reason for the detention and explain the right to assistance of counsel and to refrain from making self-incriminating statements; n) perform the other duties provided for in the legal system.
The conclusion drawn from the analysis thus far is that park rangers perform the same duties established in subsections a), b), c), d), e), g), h), i), k), m), o) of article 8 of the General Police Law, as tailored to their area of jurisdiction, thereby satisfying the requirement under article 91 of that same law that they perform police functions. Indeed, the law—Art. 15 Wildlife Conservation Law, No. 7317—provides for the same possibility of removing an officer from office as that established in ordinal 140.1 of the Political Constitution.
It should be clarified that, although no official letters were submitted detailing the duties of persons holding the positions of Civil Service Professional 1-A (Profesional de Servicio Civil 1-A), Civil Service Security Officer 1 (Oficial de Seguridad Servicio Civil 1), Civil Service Technician 3 (Técnico de Servicio Civil 3), Civil Service General Services Worker 2 (Misceláneo de Servicio Civil 2), and Civil Service Chief Professional 1 (Profesional Jefe Servicio Civil 1), the fact that all the claimants were park rangers was not disputed, and as such they are subject to the cited regulations.
The other requirement for entitlement to the police-risk allowance (riesgo policial) is danger to physical integrity, which was also established in the case file, since park rangers are required to use firearms, as shown by the photocopies of the firearm-carry permits in Images 138-160, and this is a job-related requirement, as established by official letter SINAC-ACAT-ORDRH-018-2015 in Images 128-129, which states, in pertinent part: “Given the nature of the duties, particularly those related to oversight and protection activities, officials are required to hold a weapons-control permit, and such permit is therefore requested.” In addition, the claimant party submitted informational documents in Images 163-164 corroborating the danger to which park rangers are exposed. The document in those images entitled “Costa Rica: Park Rangers, a Struggle Against Gold Miners” recounts how 6 Fuerza Pública officers and three park rangers, working in the darkness in one of the parks, attempted to determine where explosions were coming from, but refrained from going to inspect because of the risk involved.
It describes how they have had to engage in hand-to-hand confrontations with gold miners resisting arrest and how firearms have been pointed at them. The information in Image 165, as well as the Seizure Report and Impoundment Record, establishes that the persons whom park rangers must confront carry bladed weapons and firearms. Because park rangers have duties involving seizure and crime suppression, they are exposed to the reactions of those persons and of anyone else who violates the environmental protection laws that park rangers must enforce. Accordingly, both conditions for payment of the police-risk allowance established in article 91 of the General Police Law are met, making that article the provision authorizing payment of that salary supplement to park rangers.
“With regard to the second point, concerning equality among the police forces—which, it must be emphasized, is precisely based on the reasons set forth in the excerpt transcribed above, relating to the duties performed by coast guard officers as compared with those of the land-based public-security forces, and to the fact that the operations they conduct place their lives at risk—those circumstances justify payment of the high-risk premium (plus por alto riesgo). On this point as well, the judgment under appeal (sentencia recurrida) must be affirmed, insofar as it is the duties performed by both groups that require payment of that additional compensation (sobresueldo) to coast guard officers. This is because, as noted, the performance of their duties also places their lives at risk, and therefore equity requires that the premium be included in their salaries. The existence of different laws governing the two police forces does not mean that those serving at sea are not exposed to the risks considered to be grounds for payment of the claimed premium.
The high-risk allowance (rubro de alto riesgo) is guaranteed by reason of the duties actively performed by the officials who receive it, and not merely because of their physical exposure. Accordingly, to determine whether payment to coast guard officers is warranted, their duties have been analyzed in light of the work assigned to the Guardia Civil and the Guardia de Asistencia Rural, and it has been determined that payment of this allowance is warranted. Furthermore, this again raises the issue of discrimination against coast guard officers and the need to place them on an equal footing with the other police forces that perform similar work. In this regard, it must be emphasized that if both benefits are guaranteed to the Guardia Civil and the Guardia de Asistencia Rural, the failure to pay one of them to officials of the Servicio Nacional de Guardacostas necessarily creates unequal treatment against them, without any factor that would justify the resulting discrimination given the similarity of the duties they perform.” It may be inferred from the foregoing that neither membership in the Ministerio de Seguridad Pública, nor subjection to the police service statute (estatuto policial), nor the fact that the provision does not include them constitutes a valid basis for denying the plaintiffs’ right to the police-risk premium (riesgo policial).
The nomenclature of their positions may undergo the same change as that of the Policía de Tránsito in 2010, when it was recommended that the Técnicos en Administración Vial 1-A positions be reclassified into the “Policía de Tránsito 1” class (Informe de Auditoría Interna MOPT I-AI-16-4 ().
For the reasons stated, the judgment must be reversed and the defendant ordered to retroactively pay the plaintiffs the police-risk additional compensation, from the effective date of the Law creating it, 15 de marzo de 2001, or from their date of entry into service as park rangers (Guardaparques), if later than 15 de marzo de 2001. Article 706 of the Código Civil provides: “If the obligation is to pay a sum of money, damages (daños y perjuicios) shall always and exclusively consist of the payment of interest on the amount owed, calculated from the expiration of the term.” Pursuant to this provision, the defendant is ordered to pay interest on the resulting amounts, in accordance with Article 1163 of the Código Civil, from the date each obligation became due and payable until actual payment. It is clarified that what is awarded is default interest (intereses moratorios), which serves as compensation for the harm caused by the delay, since ordinary interest (intereses corrientes) is that established for the use of capital (see judgment of the Tribunal Primero Civil No.1188 of 23 de noviembre de 2007); such ordinary interest is incompatible with recognition of indexation (indexación), which should indeed be awarded, as reasoned by Sala II in judgment No.312-2009: “However, in the case of obligations such as those awarded in the judgment under review (employment benefits for the year-end bonus (aguinaldo) and compensation for unused vacation, which must be paid when the employment relationship ends), where no monetary-adjustment mechanism exists, prolonged nonperformance by the debtor causes an economic transfer to the debtor itself and impoverishes the creditor.
Because such enrichment must be deemed unlawful, as it violates the most elementary principles of justice and equity, account must be taken of Article 10 of the Código Civil, which provides that provisions must be interpreted according to the ordinary meaning of their words, in relation to the context, historical and legislative background, and the social circumstances prevailing at the time they are to be applied, with primary regard to their spirit and purpose; accordingly, the possibility of compensating for the loss of the real value of money must be recognized and, upon closer examination of the matter, the cited Article 706 must be applied differently by removing the obstructive effect previously attributed to it, it being understood that monetary adjustment (actualización monetaria) does not strictly constitute compensation but rather a mechanism for paying what is actually owed, the amount justly due at the time of nonperformance, which, under that interpretation, is not prohibited; b) ordinary and default interest until actual payment.” Consequently, the defendant shall pay the resulting amounts adjusted to present value by the same percentage by which the consumer price index for the metropolitan area has changed, from the dates on which they should have been paid until actual payment.
It shall continue paying the police-risk amount as monthly additional compensation at the percentage established by law once the judgment becomes final (firmeza de la sentencia). It must also recognize the differences in vacation pay and the year-end bonus for each worker from the date on which they accrued as a result of recognizing the police-risk premium. If any plaintiff ceased working during the proceedings with entitlement to notice pay (preaviso) and severance pay (cesantía), those amounts must be readjusted. No readjustment shall be made with respect to “any other right,” as that term is imprecise. In view of the foregoing, the defense of lack of entitlement (excepción de falta de derecho) is rejected as to the relief granted and upheld as to the relief denied.
Regarding costs (costas), Article 494 of the Código de Trabajo establishes that the judgment must state whether costs are awarded or the party is exempted from them. Article 221 of the Código Procesal Civil—which applies supplementarily to this matter pursuant to Article 452 of the Código de Trabajo—provides that, in judgments, the unsuccessful party shall be ordered to pay attorney’s fees and procedural costs (costas personales y procesales). It then states that the provisions of Article 222 of the same code remain unaffected. In accordance with the foregoing, the defendant is ordered to pay both categories of costs, and attorney’s fees are set at the reasonable sum of trescientos mil colones per plaintiff.
POR TANTO:
In accordance with the foregoing, no defects capable of rendering the proceedings void or denying the parties a defense are apparent. With respect to the matters appealed, the trial court judgment IS PARTIALLY REVERSED. The complaint is partially granted, and the defendant is ordered to retroactively pay the plaintiffs the police-risk additional compensation from the effective date of the Law creating it, 15 de marzo de 2001, or from their date of entry into service as Guardaparques, if later than 15 de marzo de 2001. The defendant is ordered to pay interest on the resulting amounts, in accordance with Article 1163 of the Código Civil, from the date each obligation became due and payable until actual payment. Ordinary interest is denied. The sums resulting from the police-risk additional compensation shall be indexed, that is, adjusted to present value by the same percentage by which the consumer price index for the metropolitan area has changed, from the dates on which they should have been paid until actual payment.
The defendant shall continue paying the police-risk amount as monthly additional compensation at the percentage established by law once the judgment becomes final. It must also recognize the differences in vacation pay and the year-end bonus for each worker from the date on which they accrued as a result of recognizing the police-risk premium. If any plaintiff ceased working during the proceedings with entitlement to notice pay and severance pay, those amounts must be readjusted. No readjustment shall be made with respect to “any other right,” as that term is imprecise. In view of the foregoing, the defense of lack of entitlement is rejected as to the relief granted and upheld as to the relief denied. The defendant is ordered to pay both categories of costs, and attorney’s fees are set at the reasonable sum of trescientos mil colones per plaintiff. In all other respects, the judgment is affirmed. NOTICE SHALL BE GIVEN.- CERTIFICATION:
In accordance with Article 154, final paragraph, of the Código Procesal Civil, it is hereby certified that Licenciado Armando Elizondo Almeida joined in the issuance of this judgment with his vote but does not sign because she has been appointed to another judicial office.- *1LXQP47ZKVTY61* MARTA EUGENIA ESQUIVEL RODRIGUEZ - DECIDING JUDGE *OTAWERVT3F061* SUSANA CAMPOS CABEZAS - DECIDING JUDGE
*150017461178LA* OR.S.PUB. EMPLEO PUBLICO ACTOR/A:
ANGEL MAYNOR ZUÑIGA SILES DEMANDADO/A:
EL ESTADO SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA N° 81-2018-07 TRIBUNAL DE APELACIÓN DE TRABAJO DEL SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ, a las once horas cuarenta y cinco minutos del veintiséis de febrero del dos mil dieciocho.- PROCESO ORDINARIO LABORAL (EMPLEO PUBLICO), establecido por Ángel Maynor Zúñiga Siles, cédula 502720479, soltero en unión de hecho, vecino de Limón, Pococí, Calle Uno, 400 metros norte del portón principal de Demasa; Ángel Raúl Acevedo Peralta, cédula 503050122, soltero en unión de hecho, vecino de Guanacaste, Liberia, 400 metros al este de la Municipalidad; Aranis Alberto Elizondo Cortés, cédula 106430827, casado una vez, vecino de Heredia, Sarapiquí, Horquetas, Urbanización Miraflores casa 43; Bernal Antonio Salas Víquez, cédula 205880639, soltero, vecino de Heredia, San Isidro 100 metros sur y 75 metros este de la Municipalidad; Carlos Alberto Rojas Carmona, cédula 204420440, soltero, vecino de Alajuela, Río Segundo, 400 metros este de la Comandancia; Edgar Ademar de Fatima (nombre) Miranda Chaves, cédula 10540854, casado una vez, vecino de Heredia, Barva, San Roque 150 metros sur y 100 metros este del EBAIS; Elmer Evelio Loaiza Camacho, cédula 107310698, casado una vez, vecino de San José, Alajuelita, San Josecito del Supermercado Acapulco, 100 metros sur y 50 oeste; Fabio Armando Valerio Benavides, cédula 110690415, casado una a vez, vecino de Heredia, San Luis de Santo Domingo, 250 metros oeste del abastecedor El Trébol; Gerardo Josué Sandoval Solórzano, cédula 503720900, soltero, vecino de Guanacaste, Liberia, Barrio Santa Lucía, 100 metros sur y 50 metros este de Pulpería La Arena; Jorge Arturo Cortés Angulo, cédula 502220444, casado una vez, vecino de Guanacaste, Liberia, Barrio La Cruz, de la escuela 200 metros al oeste; José Agapito Torres Carrillo, cédula 501340975, casado una vez, vecino de Guanacaste, Nicoya, Pozo de Agua, 150 metros este de la plaza de deportes; José Andrés Solano Granados, cédula 110460893, soltero, vecino de San José, Pavas, 300 metros oeste, 100 metros norte, 25 metros oeste de fábrica de Ceras Johnson, Urbanización Metrópolis 2, casa 859; José Gerardo Lorenzo Justo (nombre) González González, cédula 501350491, casado una vez, vecino de Guanacaste, Bagaces, 250 metros este de la Escuela Tomás Guardia Gutiérrez; José Minor Cárdenas Rojas, cédula 602420513, casado una vez, vecino de Guanacaste, Cañas, Barrio el Níspero contiguo a la escuela; Juan José Víctor Villalobos, cédula 701080568, soltero en unión de hecho, vecino de Guanacaste, Liberia, Curubandé, 150 metros al norte del Plantel del ICE; Juan Manuel Chaves Aguilar, cédula 205870240, soltero en unión de hecho, vecino de Puerto Viejo de Sarapiquí Barrio Loma Linda, 600 metros norte de la iglesia evangélica; Luis Alexander Alvarado Chaves, cédula 204090492, casado una vez, vecino de Alajuela, Sabanilla, costado oeste de la escuela Luis Felipe González Flores; Luis Ángel Brizuela Chaves, cédula 502520700, soltero, vecino de Guanacaste, Liberia, Barrio Pueblo Nuevo, 80 metros oeste de la escuela; Luis Fernando Salas Sarkis, cédula 104080040, casado una vez, vecino de Heredia, San Pablo, 50 metros este del Súper El Marino; Luis Gerardo Pérez Murillo, cédula 110190005, casado una vez, vecino de Alajuela, San Carlos, 300 metros surestes de la Escuela de Jicarito de Venado; Manrique Javier Montes Obando, cédula 502600981, casado una vez, vecino de Guanacaste, Bagaces Barrio El Chile, 75 metros suroeste de la Escuela; Minor Eduardo Camacho Paniagua, cédula 401880208, casado una vez, vecino de Heredia, Sarapiquí, La Virgen, 200 metros oeste de la entrada del Liceo La Virgen; Nelson Bermúdez Narváez, cédula 205020762, soltero, vecino de Heredia, Sarapiquí, Horquetas Barrio La Vuelta el Cruce, del almacén Cisneros, 200 metros Norte y 150 metros este; Orlando Gerardo Ordoñez Delgado, cédula 501920447, casado una vez, vecino de Guanacaste, Cañas, Barrio Las Palmas 2, 225 metros oeste de la Iglesia Católica; Pedro Francisco Ezeta Saliscetti, cédula 107530389, soltero en unión de hecho, vecino de Heredia, Sarapiquí, Puerto Viejo, Barrio Cristo Rey, 75 metros este de la carnicería EZ; Rodolfo Elías Cubero García, cédula 203440653, casado una vez, vecino de Heredia, Sarapiquí, San Miguel, 60 metros oeste del templo bíblico; Víctor Hugo Montero Navarro, cédula 900830814, casado tres veces, vecino Limón, Jiménez de Pococí, de la esquina noroeste de la plaza de deportes 100 metros norte, 50 metros oeste y 400 metros norte, Quinta Villa Esmeralda; Wilberth Antonio Quesada Valverde, cédula 502700333, casado una vez, vecino de Alajuela, Guatuso, La Florida de Katira 400 metros norte de la escuela; todos guardaparques, contra EL ESTADO (MINISTERIO DE AMBIENTE Y ENERGÍA).
Como Apoderada Especial Judicial de los actores interviene la Licenciada Tatiana Rodríguez Arroyo, mayor, abogada, divorciada, cédula 1-797-661. Y en representación del Estado la licenciada Kattya Vega Sancho, mayor, divorciada, abogada, cédula de identidad 6-213- 467, vecina de San José, en su condición de Procuradora Adjunta.
RESULTANDO:
I.Solicitan los actores lo siguiente: a) el pago retroactivo del riesgo policial, acorde con la fecha de ingreso o desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea el 15 de marzo de 2001, b) intereses corrientes y moratorios hasta el efectivo pago, c) el pago del monto de riesgo policial en forma indexada hasta el efectivo pago, d) se pague a partir de la firmeza de la sentencia el riesgo policial como sobresueldo mensual de acuerdo al porcentaje de ley, e) el pago de las diferencias en vacaciones y aguinaldo a partir de la fecha de cada trabajador. Pide se reajusten los montos de preaviso, cesantía y cualquier otro derecho, en caso de terminar la relación laboral durante la tramitación del proceso, f) el pago de ambas costas.
III.El Juzgado de Trabajo del II Circuito Judicial de San José, en sentencia No.1964 de las quince horas y treinta minutos del treinta y uno de octubre del año dos mil dieciséis, resolvió: “Conforme lo expuesto, normativa y jurisprudencia aplicable, se acoge la excepción de falta de derecho y se declara SIN LUGAR en todos sus extremos la presente demanda laboral incoada por el licenciado Juan José Obando Peralta, apoderado especial judicial de los actores contra el Estado (MINISTERIO DE AMBIENTE Y ENERGÍA). Se resuelve sin especial condenatoria en costas”.
IV- Conoce este Despacho del Recurso de Apelación interpuesto en tiempo por los actores.
V.De conformidad con lo preceptuado por el artículo 502 del Código de Trabajo, se ha procedido a hacer un análisis sobre el procedimiento concluyéndose que no existen vicios capaces de producir nulidad o indefensión a las partes.
Redacta la Jueza CAMPOS CABEZAS, y;
CONSIDERANDO:
I.Se dicta este fallo de conformidad con lo resuelto por la Sala Constitucional en el Voto número 1306-99 de las dieciséis horas veintisiete minutos del veintitrés de febrero de mil novecientos noventa y nueve, al resolver una consulta judicial facultativa efectuada por el Tribunal de Trabajo del Primer Circuito Judicial de San José en el sentido de que: "no es inconstitucional el párrafo final del artículo 502 del Código de Trabajo que otorga al Tribunal Superior la posibilidad de "confirmar, enmendar o revocar, parte o totalmente lo resuelto por el Juez" siempre que forme parte de lo apelado y en el sentido en que haya apelado la parte respectiva". Por ello, en apego a lo dispuesto por el artículo 501 inciso c) del Código de Trabajo, esta Cámara tiene limitada la competencia a los agravios expuestos en el recurso.
II.Por ser fiel reflejo de los elementos probatorios allegados a los autos, se aprueban los hechos probados. Se agregan los siguientes: 2.- Todos los actores laboran como Guardaparques para el Sistema Nacional de Áreas de Conservación del MINAE (hecho uno de la demanda no controvertido en este sentido). 3.- Las funciones de un Oficial de seguridad Servicio Civil 2 son: a.- Elaborar la programación de los roles de vigilancia, considerando la cantidad de puestos, recursos disponibles, rondas a realizar, horarios y cualquier otro detalle necesario, b.- ejecutar labores auxiliares que ayuden al manejo, control, conservación y desarrollo sostenible de recursos forestales, áreas silvestres protegidas, cuencas hidrográficas, sistemas hídricos y recursos ambientales, con el fin de contribuir a la protección del medio ambiente, c.- controlar que las medidas de seguridad y conservación establecidas a nivel nacional se cumplan con eficiencia y oportunidad en eficios, oficinas o en zonas protegidas, áreas silvestres protegidas, cuencias hidrográficas, sistemas hídricos y recursos ambientales, d.- participar en los operativos, patrullajes e inspecciones necesarias para velar por el eficiente cumplimiento de tareas auxiliares que coadyuven a la conservación y desarrollo sostenible de recursos forestales, áreas silvestres protegidas, cuencas hidrográficas, sistemas hídricos y recursos ambientales, e.- controlar y evaluar las diferentes actividades que tiene bajo su resposanbilidad con el fin de detectar y corregir fallas, así como proponer mejoras e innovaciones relacionadas con la forma de desarrollar el trabajo (ver Oficio RRHH-104 del 08 de julio de 2013, Imagen 116 vista PDF). 4.- Las funciones de la clase Técnico de Servicio Civil 1 son: a. Ejecución de labores variadas y relacionadas con el control protección, conservación y manejo de los recursos naturales en los Parques Nacionales, Reservas Forestales, Reservas Biológicas, Reservas de la Biosfera, Monumentos Nacionales y Áreas Protegidas. b. Controlar la utilización de los permisos otorgados para la extracción de productos del bosque, corta y aprovechamiento de árboles, caza, pesca, tenencia de animales silvestres en cautiverio, uso de aserradero portátil y funcionamiento de viveros y zoocrideros, por medio de operativos, patrullajes e inspecciones. c. Atender y presentar denuncias por delitos ecológicos y realizar la inspección de campo, decomisar evidencias (armas, motosierras y otros), coordinando las actividades con funcionarios de la Guardia Rural en operativos, patrullajes e inspecciones en conjunto, de manera que se garantice el fiel cumplimiento de las leyes ambientales. d. Atender a turistas que visitan las diferentes áreas, reservas y parques nacionales, suministrándoles información variada. e. Mantener controles actualizado sobre las actividades bajo su responsabilidad, velando por que se cumplan de acuerdo con los planes establecidos y se tomen las medidas de control interno para minimizar la comisión de errores que atenten contra los objetivos organizacionales. f. Preparar reportes sobre las actividades realizadas, las irregularidades observadas en el desarrollo de las labores y otros aspectos de interés que surjan como consecuencia del trabajo que realiza y presentar las recomendaciones pertinentes. g. Realizar las labores administrativas que se derivan de su función, tales como: llenar boletas de control, preparar informes de labores, hacer reportes de fallas de equipos u otros anomalías (ver oficio SINAC-ACAT-ORDRH-018-2015, del 17 de febrero del 2015 en imagen 128). 5.- Otras funciones de Los guardaparques: elaborar informes para autoridades administrativas y judiciales, decomisar productos, detener personas, coordinar con otras autoridades, hacer desalojos (ver Informe PNBC-Oficio-EC-002-12 del 07 de febrero de 2012 en imagen 119-126, acta de decomiso imagen 127, oficio ADP-700-2015 del 04 de mayo de 2015, imagen 132, oficio ACAT-D-0154 en imagen 133-134). 6.- Los guardaparques deben utilizar armas de fuego (fotocopias carnés de portación de armas imágenes 138-160).
Se agrega un Hecho no probado: 1.- No consta en autos las funciones de los siguientes puestos: Profesional de Servicio Civil 1-A, Oficial de Seguridad Servicio Civil 1, Técnico de Servicio Civil 3, Misceláneo de Servicio Civil 2, Profesional Jefe Servicio Civil 1 (no hay prueba).
Expone el recurrente los siguientes agravios: Primero: señala que el asunto es de mera legalidad y frente a ello deben analizarse los argumentos de la ad quo. Segundo: la sentencia se centra en tres puntos fundamentales: a) no hay norma que permita el sobresueldo a los guardaparques, b) el principio de legalidad y legalidad presupuestaria impide reconocerlos, c) no aplica ninguna de las citas jurisprudenciales citadas en la demanda. Tercero: Expone sus argumentos contra el fallo así: a) La norma jurídica que la crea es el artículo 91 de la Ley de Policía que anteriormente sólo lo fijaba para el Ministerio de Gobernación y Policía y Ministerio de Seguridad Pública. Los precedentes jurisprudenciales conceden ese rubro a funcionarios con idénticas funciones. Los guardaparques son policías y la ley les otorga todos los derechos como tales. Cita como normas aplicables la Ley Forestal, Ley de Servicio de Parques Nacionales, Ley de Conservación de la Vida Silvestre.
La interpretación de la ad quo, genera una discriminación odiosa que no se encuentra en la ley y genera una anulación de esa decisión, b) refiere sobre el principio de legalidad, más bien se violenta al no aplicarse en el caso el artículo de la Ley de Policía. Menciona el voto 59-2013 del 23 de enero de 2013 de la Sala II, donde la Sala concede a los guardacostas, un sobresueldo cuyo argumento del demandado en la contestación era la inexistencia de una ley presupuestaria. La Sala se enfocó en el riesgo sufrido y en la función policial, c) el argumento de la desaplicación de jurisprudencia de la ad quo no se sostiene porque si hay norma jurídica que bajo el principio de legalidad, permita al Estado pagar el sobresueldo y no puede alegarse la legalidad presupuestaria, si se vulnera los derechos de los trabajadores con las mismas funciones. Pide se revierta la decisión y se declare con lugar la demanda.
Estudiado con detenimiento este asunto y analizados con cuidado los reproches expuestos en el recurso, este Tribunal estima que la sentencia debe ser revocada, porque en efecto los Guardaparques se encuentran dentro de los supuestos que tanto en la legislación como en la jurisprudencia, se han establecido y desarrollado para el reconocimiento del sobresueldo de Riesgo Policial. Si hace esta Cámara la advertencia, que la atención de los agravios señalados, merece un amplio examen, de los temas de fondo de este reclamo.
“Tendrán derecho a un sobresueldo en el rubro salarial por riesgo policial el personal del Ministerio que sirva en cualquiera de las dependencias que forman parte de la Fuerza Pública, siempre y cuando cumplan funciones en el servicio activo, entendiéndose por estas las que realiza el funcionario investido de autoridad para garantizar la seguridad nacional, la seguridad de las personas y de los bienes, la integridad física, el respeto de los derechos y libertad de los ciudadanos. Los que ejecutan las decisiones jurisdiccionales y administrativas. En general los que realizan labores de vigilancia y conservación de la tranquilidad y el orden público en todo el territorio nacional.
En el caso de funcionarios que por la índole de sus funciones ejecutan labores mixtas, administrativas y policiales, tendrán derecho a su reconocimiento siempre y cuando sus labores impliquen algún riesgo físico en la ejecución de sus labores, según la definición anterior, previo estudio técnico del Departamento de Capacitación y Eficiencia Administrativa (la negrita se agrega).
En ese mismo año, mediante decreto No.23221-G del 20 de febrero, se dispone el pago para la Policía de Migración y Extranjería, pero fue derogado por el Decreto No.25266 del 05 de junio de 1996.
En mayo de 1994, se crea la Ley General de Policía, modificada luego por la Ley de Fortalecimiento de la Policía Civilista, No.8096 del 15 de marzo de 2001, que adicionó un artículo 85 – hoy el artículo 91- y reguló en lo de interés:
“Créase un incentivo denominado riesgo policial, el cual consiste en un plus salarial equivalente a un dieciocho por ciento (18%) del salario base; corresponderá a todos los funcionarios de los ministerios de Gobernación y Policía, y de Seguridad Pública que desarrollen funciones policiales que impliquen riesgo a su integridad física, independientemente de la ubicación en la estructura administrativa de ese Ministerio”.
Respecto a las funciones policiales, la Ley General de Policía, define en su artículo 4, cuatro conceptos generales a todos los policías: vigilar, conservar el orden público, prevenir las manifestaciones de delincuencia y cooperar para reprimirlas en la forma en que se determina en el ordenamiento jurídico. Y en el artículo 8 especifica las atribuciones de todas las fuerzas de policía: a) resguardar el orden constitucional, b) prevenir potenciales violaciones de la integridad territorial de la República, c) velar por la integridad de los bienes y los derechos de la ciudadanía, d) asegurar la vigilancia y el mantenimiento del orden público, e) actuar según el principio de cooperación y auxilio recíprocos, en procura de la debida coordinación, de conformidad con las instancias y los órganos previstos al efecto, f) actuar, supletoriamente, en la realización de los actos de emergencia necesarios, cuando se enfrenten a situaciones que deban ser atendidas por algún cuerpo policial especializado, g) ejecutar y hacer cumplir todo cuanto resuelvan o dispongan, en los asuntos de su competencia, los tribunales de justicia y los organismos electorales, a solicitud de estos, h) colaborar con los tribunales de justicia, el Ministerio Público, la Procuraduría General de la República y la Contraloría General de la República, en todas las actuaciones policiales requeridas y remitirles los elementos probatorios y los informes del caso, según corresponda, i) colaborar en la prevención y la represión del delito, sobre bases de reciprocidad, con las organizaciones internacionales de policía, de conformidad con los convenios vigentes, j) auxiliar a las comunidades, las municipalidades y las organizaciones de servicio público y colaborar con ellas en casos de emergencia nacional o conmoción pública, k) mantener actualizados los registros de armas, explosivos y equipos indispensables para cumplir con sus funciones, l) llevar los libros de registro necesarios, en los que constarán: las operaciones policiales, los responsables de esas actividades, la nómina completa del personal que intervenga en cada operativo, patrullaje o acción policial, los datos personales, las horas de ingreso y egreso de los detenidos, así como otros datos que sirvan para el adecuado control de esas operaciones, m) levantar y mantener actualizados los registros de armas, propiedad de particulares, permitidas por ley y otorgar los permisos para portar armas, n) controlar el manejo de explosivos para usos industriales mineros o recreativos, ñ) actuar según el principio de cooperación y auxilio recíprocos, para el cumplimiento de lo establecido en la Ley General de Migración y Extranjería y su Reglamento, o) Las demás atribuciones señaladas en la Constitución Política, los tratados internacionales, las leyes y sus reglamentos.
Vemos como dentro de lo que debe considerarse funciones policiales, destacan tres conceptos de interés: vigilar y conservar el orden público, prevenir y reprimir la delincuencia y garantizar la seguridad pública.
Por orden público, se entiende: “Conjunto de condiciones legal y reglamentariamente establecidas que, respetando los principios constitucionales y los derechos fundamentales, determinan las reglas mínimas de convivencia en el espacio público” (tomado de http://dej.rae.es/#/entry-id/E171450). En forma más amplia, en la enciclopedia jurídica virtual se encuentra la siguiente explicación: “El orden público, en la definición que aún mantienen los administrativistas franceses, destaca un orden público material, es decir, el ordenamiento de las cosas públicas y en lugares públicos; el cuidado del buen orden de las cosas y actividades públicas, especialmente las que se desarrollen en los lugares y vías públicos, pero también el orden en el ejercicio de los derechos individuales. La actividad policial aparece como el cuidado de las cosas públicas frente a las perturbaciones provenientes de actividades individuales y del ejercicio de derechos individuales./ La policía de seguridad se destaca, así, como actividad administrativa que asegura el ejercicio efectivo de los derechos de los individuos y también de tranquilidad y paz públicas, que representan el orden público./ El orden público contiene bienes de satisfacción común; la salud pública está formada, también, por bienes comunes; la economía y el crédito pueden ser, también, bienes comunes; la cultura es, también, un bien común; el idioma es bien común, etcétera./ Por su parte, el orden público en tanto que realidad social, es la resultante del respeto, por todos los habitantes, de aquellos principios o normas fundamentales de convivencia, sobre los que reposa la organización de una colectividad determinada.
Mas concretamente, resulta de la observancia de un conjunto de normas jurídicas, cuyo cumplimiento es indispensable para preservar el mínimo de condiciones necesarias para una convivencia normal” (http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/orden-p%C3%BAblico/orden-p%C3%BAblico.htm).
El desarrollo de este concepto, adquiere gran relevancia para el caso bajo estudio, porque el tema y área donde los actores desarrollan sus funciones, se constituye en parte de ese orden público, al fijar la normativa las condiciones de convivencia con relación a los recursos naturales y la biodiversidad, los cuales deben ser resguardados por el Estado, mediante la atribución de las competencias policiales necesarias. Así se desprende del art. 15 Ley de Conservación de la Vida Silvestre, No. 7317 del 30 de octubre de 1992 que dispuso:
Artículo 3.- Se declara de dominio público la fauna silvestre que constituye un recurso natural renovable, el cual forma parte del patrimonio nacional. Asimismo, se declara de interés público la flora silvestre, la conservación, investigación y desarrollo de los recursos genéticos, especies, razas y variedades botánicas y zoológicas silvestres, que constituyen reservas genéticas, así como todas las especies y variedades silvestres, ingresadas al país que hayan sufrido modificaciones genéticas en su proceso de adaptación a los diversos ecosistemas.
Artículo 4.-La producción, manejo, extracción, comercialización, industrialización y uso del material genético de la flora y la fauna silvestres, sus partes, productos y subproductos, se declaran de interés público y patrimonio nacional.
También dice el artículo 2 de la Ley de Biodiversidad No.7788 del 23 de abril de 1998:
“Soberanía El Estado ejercerá la soberanía completa y exclusiva sobre los elementos de la biodiversidad” En efecto, el derecho a un ambiente sano, es un derecho constitucional de tercera generación, incorporado mediante la reforma por ley No.7412 de 3 de junio de 1994, que incluye la conservación, uso y manejo sostenible de la biodiversidad y la justa y equitativa distribución de beneficios derivados de esta, asegurando la mayor participación de todos los ciudadanos. Es contemporáneo a la creación de la Ley General de Policía, lo cual podría explicar la exclusión de los guardaparques, de la enumeración expresa que hace el artículo 6 de esta Ley, porque en efecto es una fuerza policial como se desarrollará en el siguiente apartado. Luego de esta constitucionalización, la Ley Forestal No.7575 del 13 de febrero de 1996, en sus artículos 5 y 6, estableció que el MINAE sería el órgano rector de la Administración Forestal del Estado, con competencia sobre la conservación de los recursos naturales, planes de manejo, lineamientos, administración del fondo forestal, vedas para especies en extinción, coordinación del control forestal, prevenir el aprovechamiento forestal, inventariar los recursos forestales, denunciar cualquier irregularidad en la aplicación de la ley, entre otras.
Y dos años más tarde, el artículo 22 de la Ley de Biodiversidad crea el SINAC, así lo dispuso: “Créase el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, en adelante denominado Sistema, que tendrá personería jurídica propia; será un sistema de gestión y coordinación institucional, desconcentrado y participativo, que integrará las competencias en materia forestal, vida silvestre, áreas protegidas y el Ministerio del Ambiente y Energía, con el fin de dictar políticas, planificar y ejecutar procesos dirigidos a lograr la sostenibilidad en el manejo de los recursos naturales de Costa Rica. Conforme a lo anterior, la Dirección General de Vida Silvestre, la Administración Forestal del Estado y el Servicio de Parques Nacionales ejercerán sus funciones y competencias como una sola instancia, mediante la estructura administrativa del Sistema, sin perjuicio de los objetivos para los que fueron establecidos. Queda incluida como competencia del Sistema la protección y conservación del uso de cuencas hidrográficas y sistemas hídricos (la negrita se agrega).
Retomando el tema del medio ambiente como un derecho fundamental y comprensivo del orden público, la Sala Constitucional en el voto No.3923 de las quince horas y dos minutos del veintiuno de marzo del dos mil siete, dijo:
“A.- Sobre el Derecho Fundamental a un Ambiente Sano y Ecológicamente Equilibrado. Este Tribunal en la sentencia No. 2003-6322, desarrolló el tratamiento jurisprudencial que le ha dado la Sala a este derecho constitucional, el cual se resume para los efectos de estudio en esta acción y se complementa con otras consideraciones. De previo a la reforma del artículo 50 de la Constitución Política, la jurisprudencia de la Sala ya había reconocido la protección y preservación del ambiente como un derecho humano (sentencia número 1993-2233), al derivarlo de lo dispuesto en los artículos 21 (derecho a la salud), 69 (exigencia constitucional a la "explotación racional de la tierra") y 89 (protección de las bellezas naturales), todos de la Constitución, con fundamento en las siguientes consideraciones: "V.)- La vida humana sólo es posible en solidaridad con la naturaleza que nos sustenta y nos sostiene, no sólo para alimento físico, sino también como bienestar psíquico: constituye el derecho que todos los ciudadanos tenemos de vivir en un ambiente libre de contaminación, que es la base de una sociedad justa y productiva.
Es así como el artículo 21 de la Constitución Política señala: "La vida humana es inviolable." Es de este principio constitucional de donde innegablemente se desprende el la naturaleza, por lo que también al convertirse el paisaje en un espacio útil de descanso y tiempo libre es obligación su preservación y conservación. Aspecto este último que está protegido en el artículo 89 constitucional, el cual literalmente dice: "Entre los fines culturales de la República están: proteger las bellezas naturales, conservar y desarrollar el patrimonio histórico y artístico de la Nación, y apoyar la iniciativa privada para el progreso científico y artístico". Proteger la naturaleza desde el punto de vista estético no es comercializarla ni transformarla en mercancía, es educar al ciudadano para que aprenda a apreciar el paisaje estético por su valor intrínseco" (sentencia número 1993-3705, de las quince horas del treinta de julio de mil novecientos noventa y tres).
"XIII.- El término "bellezas naturales" era el empleado al momento de promulgarse la Constitución (7 de noviembre de 1949) que hoy se ha desarrollado como una especialidad del derecho: el derecho ambiental que reconoce la necesidad de preservar el entorno no como un fin cultural únicamente, sino como una necesidad vital de todo ser humano. En este sentido, el concepto de derecho al ambiente sano, supera los intereses recreativos o culturales que también son aspectos importantes de la vida en sociedad, sino que además constituye un requisito capital para la vida misma. [...] [...] De manera que es claro que ya no existe duda sobre la protección constitucional del derecho a la salud jalonado del derecho a la vida y por allí de un derecho al ambiente sano. A manera de ejemplo podemos citar las sentencias 1580-90; 1833-91, 2362-91; 2728-91; 2233-93; 4894-93; que han reconocido el derecho a la salud y a un ambiente sano, como un derecho individual constitucionalmente protegido" (sentencia número 1993-6240, de las catorce horas del veintiséis de noviembre de mil novecientos noventa y tres).
"La norma 69, la Carta Política habla de la "explotación racional de la tierra" lo que constituye un principio fundamental. En consecuencia, son cánones del orden constitucional, aquella protección y preservación, así como la explotación racional de los recursos que se han indicado" (sentencia número 1993-2233). Del artículo 69 de la Carta Fundamental se deriva el principio de explotación racional de la tierra, y se impone, tanto a los particulares como al Estado en su acepción más amplia, la obligación de proteger y preservar los recursos naturales renovables: "II. La protección del medio ambiente es una tarea que corresponde a todos por igual: a las instituciones públicas, haciendo respetar la legislación vigente y promoviendo esfuerzos que prevengan o eliminen peligros para el medio ambiente; a los particulares, acatando aquellas disposiciones y colaborando en la defensa del suelo, el aire y el agua, pues todo cambio nocivo resultante de un acto humano en la composición, contenido o calidad de éstos resultará también perjudicial para la calidad de vida del humano" (sentencia número 4480-94, de las diez horas cuarenta y un minutos del diecinueve de agosto de mil novecientos noventa y cuatro).
En la jurisprudencia constitucional, el concepto de "ambiente" no ha sido limitado a los elementos primarios de la naturaleza, sea el suelo, el aire, el agua, los recursos marinos y costeros, los minerales, los bosques, la diversidad biológica en la flora y fauna, y el paisaje; a partir de los cuales se conforma el marco ambiental sin el cual las demandas básicas -como la alimentación, energía, vivienda, sanidad y recreación- serían imposibles. Es importante resaltar que este término se ha entendido de una manera más integral, estableciéndose un concepto "macro-ambiental", al comprender también aspectos referentes a la economía, a la generación de divisas a través del turismo, la explotación agrícola y otros: "Por lo anterior, el Derecho Ambiental no debe asociarse sólo con la naturaleza, pues ésta es únicamente parte del ambiente. La política de protección a la naturaleza se vierte también sobre otros aspectos como la protección de la caza, de los bosques, de los parques naturales y de los recursos naturales.
Se trata, entonces, de un concepto macro-ambiental, para no dejar conceptos importantes por fuera y así lograr unificar el conjunto jurídico que denominamos Derecho Ambiental" (sentencia número 5893-95, de las nueve horas cuarenta y ocho minutos del veintisiete de octubre de mil novecientos noventa y cinco; y en igual sentido, las número 3705-93, supra citada, y número 2988-99, de las once horas cincuenta y siete minutos del veintitrés de abril de mil novecientos noventa y nueve)”.
El carácter de orden público que revierte el tema de ambiente, se confirma y relaciona con el concepto de delincuencia, cuando en el capítulo XI de la ley de Biodiversidad, se desarrollan los delitos y contravenciones contra la fauna y la flora especificando en el artículo 88: “Las violaciones a esta Ley, conforme al presente capítulo, constituyen delito”. En igual sentido, el artículo 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales, No. 6084 del 24 de agosto de 1977, dispone la expulsión de los visitantes por parte de los empleados del Servicio de Parques Nacionales, cuando contravinieren las prohibiciones del artículo 8, prohibiciones precisamente establecidas para garantizar el orden público.
Por otro lado, referente a la seguridad pública relacionada al tema ambiente, tiene que ver con la protección e integridad de bienes como la flora, fauna, ecosistemas, bosques, etc., necesarios para el bienestar de la colectividad. En términos generales, la Sala Constitucional en el voto No.10134 de las once horas del veintitrés de diciembre de mil novecientos noventa y nueve, define la seguridad como: “La seguridad pública es una necesidad general, puesto que todas las personas sienten "su necesidad" de proteger la integridad física, sus bienes y sus derechos; en otras palabras, la seguridad pública no se puede entender sino desde el punto de vista de la protección de todos y cada uno de los miembros de la población. En nuestro régimen jurídico, está concebida como un servicio público del más alto rango, puesto que como se ha visto en esta sentencia, la propia Constitución Política se encarga de darle especial tratamiento. Su objetivo inmediato, es lograr el más amplio desarrollo posible de los derechos y libertades de las personas, en un clima de armónica convivencia y de paz pública”. Para reafirmar la presencia de conceptos de orden policial dentro de las competencias del MINAE, en el Código Penal, se establecen contravenciones contra la seguridad pública, referentes a: incendios, medio ambiente, quemas, uso de aguas, caza y pesca.
Un ejemplo de esta necesidad, se desarrolla en el artículo 1 de la Ley Forestal, al señalar: “Objetivos. La presente ley establece, como función esencial y prioritaria del Estado, velar por la conservación, protección y administración de los bosques naturales y por la producción, el aprovechamiento, la industrialización y el fomento de los recursos forestales del país destinados a ese fin, de acuerdo con el principio de uso adecuado y sostenible de los recursos naturales renovables. Además, velará por la generación de empleo y el incremento del nivel de vida de la población rural, mediante su efectiva incorporación a las actividades silviculturales.” Las razones expuestas, dejan en clara evidencia, que en materia de ambiente, el MINAE – y como parte del mismo el SINAC- tiene competencias que engloban los conceptos generales de función policial.
Art. 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales, No. 6084 del 24-08-1977 “Quien contraviniera lo dispuesto en el artículo ocho, será expulsado inmediatamente del Parque Nacional y puesto a la orden de las autoridades judiciales correspondientes, por los empleados del Servicio de Parques Nacionales, quienes para ese efecto tendrán el carácter de autoridades de policía”.
Art. 15 Ley de Conservación de la Vida Silvestre, No. 7317 del 30 de octubre de 1992 Para coadyuvar a la aplicación y cumplimiento de esta Ley, el Ministerio de Ambiente y Energía(*) nombrará inspectores de vida silvestre; inspectores ad honoremde vida silvestre y comités de vigilancia de los recursos naturales (COVIRENAS).
Los inspectores de Vida Silvestre tienen autoridad de policía y deben estar debidamente identificados con un carné extendido por el Ministerio de Ambiente y Energía(*) . Para aspirar a un nombramiento de esta naturaleza, los inspectores deberán ser personas de buena conducta, para lo cual, a solicitud del Ministerio de Ambiente y Energía(*), el Registro Judicial de Delincuentes deberá extender una certificación de sus antecedentes. Los demás requisitos de ingreso se fijarán en el Reglamento de esta Ley. Sus nombramientos pueden ser revocados, en cualquier momento, por el Ministerio de Ambiente y Energía(*).
Art. 54 Ley Forestal. No.7575 del 13-2-1996 Funcionarios de la Administración Forestal. Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas.
Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone.
Esta frase – carácter de autoridad de policía- no puede ser interpretada a la luz de lo analizado y lo que se dirá más adelante, de otra manera, sino en el sentido que los guardaparques constituyen una FUERZA más DE POLICIA.
Según el diccionario de la Real Academia Española, por “carácter” se entiende el conjunto de cualidades de una persona que las distingue de las demás, condición dada a alguien por la función que desempeña. El término Autoridad significa: poder que gobierna o ejerce el mando, potestad, facultad, legitimidad, prestigio que se reconoce a una persona por su competencia en alguna materia. Con una simple construcción semántica, es posible concluir que los guardaparques, son funcionarios públicos que por su función revisten la potestad o facultad de policías, y que su diferencia con otros cuerpos policiales, radica solamente en la naturaleza de sus labores y su ámbito de competencia.
Confirman lo anterior, la descripción de funciones que se encuentran en artículos como los siguientes:
Art. 16 Ley de Conservación de la Vida Silvestre, No. 7317 del 30 de octubre de 1992 Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del Sinac debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley.
En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario (la negrita se agrega).
Art. 36 Ley Forestal. No.7575 del 13-2-1996 Desalojos. Las autoridades de policía deberán desalojar a quienes invadan inmuebles sometidos voluntariamente al régimen forestal o dedicados a la actividad forestal, a solicitud del titular del inmueble o su representante y, previa prueba del sometimiento voluntario del inmueble al régimen forestal.
Art. 54 Ley Forestal. No.7575 del 13-2-1996 “ …
Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito. También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días.
Ahora, respecto a la prueba que consta en autos, en oficio RRHH-104 del 08 de julio de 2013, Imagen 116 vista PDF, se detallan las funciones de un Oficial de seguridad Servicio Civil 2, que van en plena concordancia con lo indicado en la ley. En resumen esas funciones consisten en hacer roles de vigilancia, rondas por realizar, controlar el desarrollo sostenible, controlar el cumplimiento de las medidas de seguridad y conservación, participar en operativos, patrullajes e inspecciones necesarias para la conservación del desarrollo sostenible, entre otras. En cuanto a las funciones de la clase Técnico de Servicio Civil 1, consisten en ejecutar labores variadas y relacionadas con el control protección, conservación y manejo de los recursos naturales, atender y presentar denuncias por delitos ecológicos y realizar la inspección de campo, decomisar evidencias (armas, motosierras y otros), coordinando las actividades con funcionarios de la Guardia Rural en operativos, patrullajes e inspecciones en conjunto, preparar reportes sobre las actividades realizadas y las irregularidades observadas (negrita se agrega).
También quedó probado en autos, que dentro de las funciones de los guardaparques están: elaborar informes para autoridades administrativas y judiciales, decomisar productos, detener personas, coordinar con otras autoridades, hacer desalojos, e incluso llevan control de la armería, como se observa del Informe PNBC-Oficio-EC-002-12 del 07 de febrero de 2012 en imagen 119-126, del acta de decomiso imagen 127, del oficio ADP-700-2015 del 04 de mayo de 2015, imagen 132, oficio ACAT-D-0154 en imagen 133-134). Incluso, de la información del documento de imagen 166 titulado: “Ambientalistas indignados por condena a guardaparques”, se colige que están sometidos a los principios que contempla el artículo 10 de la Ley General de Policía: a) observar la Constitución Política, los tratados internacionales y las leyes vigentes, b) acatar los trámites, los plazos y los demás requisitos, exigidos en el ordenamiento jurídico para la tutela de las libertades y los derechos ciudadanos, c) actuar responsablemente y con espíritu de servicio.
En todo momento, mantener la más estricta neutralidad político-partidista y ser imparciales, para evitar intervenciones arbitrarias o discriminatorias, Además, proteger las libertades ciudadanas, la dignidad de las personas y los derechos humanos, d) emplear la fuerza solo cuando sea estrictamente necesario y en la medida en que se requiera para el desempeño de sus funciones, e) guardar secreto respecto de asuntos confidenciales que puedan dañar el honor de las personas y que los hayan conocido en razón de sus funciones. Solo se les releva de esta obligación cuando deban cumplir con un deber legal, … i) deberán denunciar todo delito de acción pública que conozcan y no cometer ningún acto de corrupción ni tolerarlo en su presencia, j) vestir los uniformes policiales autorizados y portar las armas, los equipos reglamentarios y los documentos de identidad que los acrediten como autoridad pública, salvo que peligre la prevención, la persecución o la investigación de algún asunto, k) acatar fielmente las instrucciones y las órdenes emanadas de sus superiores, m) en el momento de interrogar a una persona o de privarla de su libertad, estarán obligados a exponerle el motivo de la detención y a explicarle su derecho de ser asistido por un defensor y de abstenerse de declarar en su contra, n) cumplir con las demás funciones previstas en el ordenamiento jurídico.
La conclusión que se extrae del análisis hasta ahora realizado, es que los guardaparques realizan las mismas funciones establecidas en los incisos a), b), c), d), e), g), h), i), k), m), o) del artículo 8 de la Ley General de Policía, especificadas para su ámbito de competencia, cumpliendo con el presupuesto del artículo 91 de la misma ley, de realizar funciones policiales, donde incluso está contemplada en la ley - Art. 15 Ley de Conservación de la Vida Silvestre, No. 7317-, la misma posibilidad de remoción del oficial que establece el ordinal 140.1 de la Constitución Política.
Cabe aclarar, que si bien no se presentaron oficios con el detalle de funciones de quienes ocupan puestos de: Profesional de Servicio Civil 1-A, Oficial de Seguridad Servicio Civil 1, Técnico de Servicio Civil 3, Misceláneo de Servicio Civil 2, Profesional Jefe Servicio Civil 1, no fue controvertido el hecho de que todos los actores eran guardaparques, y como tales están sujetos a lo dispuesto en la normativa citada.
El otro requisito para que proceda el riesgo policial, es el peligro a la integridad física, el que también queda comprobado en el expediente, ya que los guardaparques deben utilizar armas de fuego, como se aprecia de las fotocopias de los carnés de portación de armas en imágenes 138-160, y se trata de un requisito condicionado al puesto, como se colige del oficio SINAC-ACAT-ORDRH-018-2015 en imagen 128-129, que en lo de interés dice: “Dada la naturaleza de las funciones, particularmente en lo relacionado a labores de control y protección, se requiere que los funcionarios porten el permiso de control de armas, por lo que así se solicita”.
Aunado a ello, la parte actora presenta documentos de carácter informativo en imágenes 163-164, que corroboran la exposición al peligro que tienen los guardaparques. En el caso del documento de estas imágenes titulado: Costa Rica: Guardaparques, una lucha con los oreros, relata como 6 oficiales de la Fuerza Pública y tres guardaparques, hacían un esfuerzo en medio de la oscuridad en uno de los parques, por ubicar de dónde salían las explosiones, frenando la decisión de ir a inspeccionar por el riesgo que significaba. De cómo han tenido que enfrentarse cuerpo a cuerpo con los oreros por la resistencia al arresto, de que los han apuntado con pistolas. En la información de imagen 165 así como el Informe de decomiso y acta de secuestro, se constata que las personas a las que se tienen que enfrentar los guardaparques, llevan consigo armas blancas y de fuego, y siendo que tienen funciones de decomiso y represión del delito, se encuentran expuestos a las reacciones de estas personas y de todas las que infrinjan las leyes que protegen el ambiente y deben hacer cumplir los guardaparques. Por lo que se dan los dos supuestos para el pago del riesgo policial contemplado en el artículo 91 de la Ley General de Policía, que se convierte en la norma que permite pagar ese sobresueldo a los los guardaparques.
“En relación con el segundo punto, relacionado con la igualdad entre los cuerpos policiales que, debe resaltarse, son precisamente los motivos esgrimidos en el extracto transcrito, relativos a las funciones que realizan los guardacostas en relación con aquellas de los cuerpos de fuerza pública terrestres y que ponen en riesgo su vida por las operaciones que llevan a cabo, los que justifican el pago del plus por alto riesgo. En esto también es menester confirmar la sentencia recurrida, en el tanto son las funciones que desempeñan unos y otros, las que hacen que deba cancelarse el sobresueldo dicho a los guardacostas. Ello por cuanto, como se vio, en la ejecución de sus funciones también se encuentra en riesgo su vida, de manera que lo equitativo es el reconocimiento del plus en sus salarios. La existencia de leyes diferentes que regulen uno y otro cuerpo policial no implica que aquellos que se desempeñan en el mar no corran los riesgos considerados como supuestos para el pago del plus reclamado.
El rubro de alto riesgo está garantizado en razón de las funciones que activamente ejercen los funcionarios que lo reciben y no simplemente por su exposición física. Es por ello que, para determinar la procedencia de su pago a los guardacostas, se han analizado sus funciones a la luz de las labores establecidas para la Guardia Civil y la Guardia de Asistencia Rural y se ha determinado la procedencia del pago de este rubro. Además, esto lleva nuevamente al tema de la discriminación en perjuicio de los guardacostas y la necesaria equiparación con los otros cuerpos policiales que desempeñan labores similares. Al respecto, se debe recalcar que si ambos beneficios son garantizados a la Guardia Civil y la Guardia de Asistencia Rural, el no cancelar uno de ellos a los funcionarios del Servicio Nacional de Guardacostas conlleva necesariamente a una desigualdad en su contra, sin que exista ningún elemento que justifique la discriminación que esto implicaría por la coincidencia en las funciones que desempeñan”.
De lo anterior, es dable deducir, que ni la pertenencia al Ministerio de Seguridad Pública, ni la sujeción al estatuto policial, ni el que la norma no los contemple, son criterios válidos para negar el derecho al riesgo policial que tienen los actores. La nomenclatura que tienen sus puestos pueden surtir el mismo cambio que tuvo la Policía de Tránsito en el 2010, cuando se recomendó ubicar los puestos de Técnicos en Administración Vial 1-A a la clase “Policía de Tránsito 1” (Informe de Auditoría Interna MOPT I-AI-16-4 ().
Por las razones expuestas, la sentencia debe ser revocada y ordenar a la demandada, pagar en forma retroactiva a los actores, el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea el 15 de marzo de 2001, o acorde con la fecha de ingreso como Guardaparques, si fuese posterior al 15 de marzo de 2001. El artículo 706 del Código Civil señala: "Si la obligación es de pagar una suma de dinero, los daños y perjuicios consisten siempre y únicamente en el pago de intereses sobre la suma debida, contados desde el vencimiento del plazo". Al amparo de esta norma, se condena a la demandada a pagar intereses sobre los montos resultantes, de conformidad con el artículo 1163 del Código Civil, desde que cada obligación se hizo exigible y hasta su efectivo pago. Se aclara que lo que se conceden son los intereses moratorios, que funcionan como indemnización sufrido por el daño en la demora, ya que los corrientes son los que se fijan por el uso del capital (ver voto del Tribunal Primero Civil No.1188 del 23 de noviembre de 2007), lo cual es improcedente con el reconocimiento de la indexación, que sí procede otorgar como lo ha razonado la Sala II en el voto No.312-2009: “ Mas, en el caso de obligaciones como las concedidas en la sentencia de que se conoce (prestaciones laborales por aguinaldo y compensación de vacaciones no disfrutadas, que debe hacerse cuando termina la relación de trabajo), al no existir un mecanismo de actualización monetaria, el incumplimiento prolongado de la parte deudora, acarrea un desplazamiento económico hacia el propio deudor y un empobrecimiento para el acreedor.
Como tal enriquecimiento debe considerarse ilícito, pues violenta los más elementales principios de justicia y equidad, debe tomarse en cuenta lo dispuesto en el artículo 10 del Código Civil que establece que las normas deben interpretarse según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de ellas, y reconocer la posibilidad de compensar la pérdida del valor real del dinero y con un mejor estudio de la cuestión darle al citado numeral 706 una aplicación diferente, restándole el efecto obstáculo que se le ha venido dando, entendido que la actualización monetaria no constituye propiamente una indemnización sino un mecanismo de pago de lo verdaderamente adeudado, lo justamente debido, al momento del incumplimiento, lo cual, en esa inteligencia, no resulta prohibido b) intereses corrientes y moratorios hasta el efectivo pago”.
En consecuencia, deberá la demandada pagar los montos resultantes, actualizados a valor presente en el mismo porcentaje en que haya variado el índice de precios para los consumidores para el área metropolitana, desde que debieron cancelarse hasta su efectivo pago. Deberá seguir pagando el monto de riesgo policial a partir de la firmeza de la sentencia como sobresueldo mensual de acuerdo al porcentaje de ley. También debe reconocer las diferencias en vacaciones y aguinaldo para cada trabajador a partir de la fecha en que se hayan generado por el reconocimiento del riesgo policial. Si alguno de los actores dejó de laborar durante la tramitación del proceso, con derecho a preaviso y cesantía dichos montos deben ser reajustados. No procede el reajuste sobre “cualquier otro derecho”, por ser un término impreciso. En virtud de lo expuesto, se rechaza la excepción de falta de derecho en lo que se concede y se acoge en lo denegado.
En cuanto al tema de costas, el ordinal 494 del Código de Trabajo establece que la sentencia debe contener la expresión de que se condena en costas o que se absuelve de las mismas. Por su lado, el numeral 221 del Código Procesal Civil -de aplicación supletoria a la materia por disposición del numeral 452 del Código de Trabajo- estipula que en el caso de sentencias, se condenará al vencido al pago de las costas personales y procesales. De seguido expresa que queda a salvo lo regulado por el numeral 222 del mismo cuerpo legal. De conformidad con lo expuesto, se condena a la demandada al pago de ambas costas y se fijan las personales en la suma prudencial de trescientos mil colones por actor.
POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, no se nota en los procedimientos vicios capaces de producir nulidad o indefensión a las partes. En lo que ha sido motivo de apelación SE REVOCA PARCIALMENTE la sentencia de primera instancia. Se declara parcialmente con lugar la demanda y se condena a la demandada, a pagar en forma retroactiva a los actores, el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea el 15 de marzo de 2001, o acorde con la fecha de ingreso como Guardaparques, si fuese posterior al 15 de marzo de 2001. Se condena a la demandada a pagar intereses sobre los montos resultantes, de conformidad con el artículo 1163 del Código Civil, desde que cada obligación se hizo exigible y hasta su efectivo pago. Se rechazan los corrientes. Las sumas que resulten de los montos del sobresueldo de riesgo policial, deberán ser indexadas, es decir, actualizados a valor presente en el mismo porcentaje en que haya variado el índice de precios para los consumidores para el área metropolitana, desde que debieron cancelarse hasta su efectivo pago.
Deberá seguir pagando el monto de riesgo policial a partir de la firmeza de la sentencia como sobresueldo mensual de acuerdo al porcentaje de ley. También debe reconocer las diferencias en vacaciones y aguinaldo para cada trabajador a partir de la fecha en que se hayan generado por el reconocimiento del riesgo policial. Si alguno de los actores dejó de laborar durante la tramitación del proceso, con derecho a preaviso y cesantía dichos montos deben ser reajustados. No procede el reajuste sobre “cualquier otro derecho”, por ser un término impreciso. En virtud de lo expuesto, se rechaza la excepción de falta de derecho en lo que se concede y se acoge en lo denegado. Se condena a la demandada al pago de ambas costas y se fijan las personales en la suma prudencial de trescientos mil colones por actor. En lo demás se confirma. NOTIFÍQUESE.- CONSTANCIA:
De conformidad con el artículo 154, párrafo final del Código Procesal Civil, se hace constar que el Licenciado Armando Elizondo Almeida concurrió con su voto al dictado de esta sentencia, pero no firma por encontrarse nombrada en otro despacho.- *1LXQP47ZKVTY61* MARTA EUGENIA ESQUIVEL RODRIGUEZ - JUEZ/A DECISOR/A *OTAWERVT3F061* SUSANA CAMPOS CABEZAS - JUEZ/A DECISOR/A
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