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Res. 00188-2024 Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago · Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago · 23/05/2024
OutcomeResultado
The appeal is denied and the conviction for illegal firearm carrying is upheld, as the SINAC officers' entry onto the cattle farm without a court order was deemed lawful.Se declara sin lugar el recurso de apelación y se confirma la sentencia condenatoria por portación ilícita de arma, al considerarse legal el ingreso de funcionarios del SINAC a la finca ganadera sin orden judicial.
SummaryResumen
The Cartago Criminal Appeals Court upheld a conviction for illegal firearm possession. The defense argued that SINAC officers' entry onto the farm was illegal due to lack of prosecutorial direction. The court found that Article 16 of the Wildlife Conservation Law authorizes SINAC officers to enter any rural property for inspections when there are indications of wildlife violations, without needing a court order, unless it is a private dwelling. Since the land was proven to be a cattle farm and not a dwelling, the entry and subsequent firearm seizure were lawful.Resolución del Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago que confirma la condena por portación ilícita de arma. La defensa argumentó que el ingreso de funcionarios del SINAC a la finca fue ilegal por no contar con dirección funcional del Ministerio Público. El tribunal determina que el artículo 16 de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre faculta a los funcionarios del SINAC a ingresar a cualquier finca (predio rústico) para inspecciones cuando existen indicios de infracciones a la vida silvestre, sin necesidad de orden jurisdiccional, salvo que se trate de un domicilio privado. Al acreditarse que el terreno era una finca ganadera y no un domicilio, el ingreso y posterior decomiso del arma fueron legales.
Key excerptExtracto clave
Thus, since the notitia criminis received in this case related to the protection of an organism that lives in natural conditions within the national territory—iguanas on the reported property—it falls under the application of the special law just indicated. This enables the use of Article 16 of said law, which provides: '...Article 16.- For the faithful fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors, forest inspectors, park rangers, and SINAC officials duly accredited for those purposes and in the performance of their duties are empowered to detain, transit, enter and carry out inspections, within any farm and vessel, as well as in the involved industrial and commercial facilities, as well as to seize organisms, parts, products and derivatives of wildlife, together with the equipment used in the commission of a crime or activity prohibited by this law. In the case of private dwellings, permission from the competent judicial authority or the owner shall be required...' In the present case, as the accused himself stated after the evidence was incorporated, the property where his apprehension took place was a cattle farm (...). Furthermore, it was not derived from the evidence that the farm was used as a dwelling; rather, the accused only said it was used to graze cattle. Thus, since 'pecuario' relates to livestock, it must be concluded that the farm entered by Óscar Beita Beita, on the occasion of the notitia criminis received, was, above all, a rustic property, in this case, a cattle farm.Así, dado que la notitia criminis recibida en este caso se relacionaba con el resguardo de un organismo que habita en condiciones naturales en el territorio nacional —iguanas en el predio reportado—, se está ante uno de los supuestos de aplicación de la ley especial recién indicada. Lo anterior habilita el empleo del artículo 16 de dicha norma, el cual dispone lo siguiente: «…Artículo 16.- Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del Sinac debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley. En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario…» En el presente asunto, tal cual lo declaró el mismo imputado luego de la incorporación de las probanzas, el fundo en el que se realizó su aprehensión era una finca ganadera (...). Además, no derivó de las probanzas que aquella finca fuera utilizada como domicilio, antes bien, únicamente, el sindicado dijo que se utilizaba para llevar ganado a pastar. De tal manera, siendo lo /pecuario/ relativo al ganado, debe concluirse que la finca a la que ingresó Óscar Beita Beita, con ocasión de la notitia criminis recibida, era, ante todo, un predio rústico, en este caso, una finca ganadera.
Pull quotesCitas destacadas
"«Artículo 16.- Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del Sinac debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, (...) En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario»"
""Article 16.- For the faithful fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors, forest inspectors, park rangers, and duly accredited SINAC officials, in the performance of their duties, are empowered to detain, transit, enter and carry out inspections within any farm and vessel, (...) In the case of private dwellings, permission from the competent judicial authority or the owner shall be required.""
Considerando II (norma aplicada)
"«Artículo 16.- Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del Sinac debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, (...) En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario»"
Considerando II (norma aplicada)
"no derivó de las probanzas que aquella finca fuera utilizada como domicilio, antes bien, únicamente, el sindicado dijo que se utilizaba para llevar ganado a pastar."
"it was not derived from the evidence that the farm was used as a dwelling; rather, the accused only said it was used to graze cattle."
Considerando II (hechos probados)
"no derivó de las probanzas que aquella finca fuera utilizada como domicilio, antes bien, únicamente, el sindicado dijo que se utilizaba para llevar ganado a pastar."
Considerando II (hechos probados)
"Acorde con el Diccionario de la Lengua Española, el vocablo «finca» debe entenderse como una «[p]ropiedad inmueble, rústica o urbana», concepto que se asocia al de predio rústico, el cual, con base en la misma fuente, alude a aquel «…que, fuera de las poblaciones, está dedicado a uso agrícola, pecuario o forestal…»."
"According to the Dictionary of the Spanish Language, the term 'finca' must be understood as a 'rural or urban real estate property,' a concept associated with a rustic property, which, based on the same source, refers to one '...that, outside of towns, is dedicated to agricultural, livestock or forestry use...'"
Considerando II (definición de predio rústico)
"Acorde con el Diccionario de la Lengua Española, el vocablo «finca» debe entenderse como una «[p]ropiedad inmueble, rústica o urbana», concepto que se asocia al de predio rústico, el cual, con base en la misma fuente, alude a aquel «…que, fuera de las poblaciones, está dedicado a uso agrícola, pecuario o forestal…»."
Considerando II (definición de predio rústico)
"era innecesario para el funcionario del SINAC contar con la orden jurisdiccional requerida en el párrafo segundo del artículo 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, pues estaba en los supuestos del parágrafo primero de dicho numeral."
"it was unnecessary for the SINAC official to have the court order required in the second paragraph of Article 16 of the Wildlife Conservation Law, since he was within the assumptions of the first paragraph of said numeral."
Considerando II (conclusión del tribunal)
"era innecesario para el funcionario del SINAC contar con la orden jurisdiccional requerida en el párrafo segundo del artículo 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, pues estaba en los supuestos del parágrafo primero de dicho numeral."
Considerando II (conclusión del tribunal)
Full documentDocumento completo
**Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago** **Resolution No. 00188 - 2024** **Date of Resolution:** May 23, 2024 at 09:35 **Expediente:** 23-000515-0455-PE **Drafted by:** Norberto Garay Boza **Type of matter:** Criminal appeal **Analyzed by:** CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL **International Regulations:** American Convention on Human Rights, Pact of San José, International Covenant on Civil and Political Rights **International regulations** **Ruling with protected data, in accordance with current regulations** **Content of Interest:** **Type of content:** Unanimous vote **Branch of Law:** Environmental Law **Topic:** National System of Conservation Areas **Subtopics:** Validity of SINAC officials entering a property to apprehend a person, despite lacking a jurisdictional order.
**Topic:** Police intervention **Subtopics:** Validity of SINAC officials entering a property to apprehend a person, despite lacking a jurisdictional order.
**Topic:** Violation of the Wildlife Conservation Law **Subtopics:** Validity of SINAC officials entering a property to apprehend a person, despite lacking a jurisdictional order.
**Topic:** Search and Seizure **Subtopics:** Validity of SINAC officials entering a property to apprehend a person, despite lacking a jurisdictional order.
**Topic:** Apprehension of persons **Subtopics:** Validity of SINAC officials entering a property to apprehend a person, despite lacking a jurisdictional order.
"[...] Likewise, the subject matter of the anonymous complaint received falls within the functional scope corresponding to SINAC, which, according to Article 22 of the Biodiversity Law, was created «…for the purpose of issuing policies, planning, and executing processes aimed at achieving sustainability in the management of Costa Rica's natural resources…». The foregoing acquires special relevance when read jointly with Article 1 of the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre), according to which it shall apply, except «…to the conservation, sustainable management, protection, and adequate administration of wildlife, resulting from traditional, non-profit practices, uses, and customs of indigenous peoples within their territories. This law shall not apply to species of fishing or aquaculture interest, whose specific regulation is established in Law No. 7384, of March 16, 1994, and No. 8436, of March 1, 2005, and whose competence as an executing entity corresponds to Incopesca; likewise, it shall not apply to forest species, nurseries, reforestation processes, forest management and conservation, and agroforestry systems, whose specific regulation is established in the Forest Law (Ley Forestal), No. 7575, of February 13, 1996, and its amendments…». Such exclusion criteria are essential to analyze the decision of the judge of merit, since, as will be seen below, they determine the legal norm to be used in this case. In this regard, the Wildlife Conservation Law shall apply to cases related to the protection of wildlife, insofar as they do not coincide with the exclusion criteria just indicated. Thus, given that the *notitia criminis* received in this case was related to the safeguarding of an organism that lives in natural conditions in the national territory —iguanas on the reported property—, it is one of the cases for application of the special law just indicated. The foregoing enables the use of Article 16 of said norm, which provides the following: «…Article 16.- For the faithful fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors, forest inspectors, park rangers, and **SINAC** officials duly accredited for those purposes and in the performance of their duties **are empowered to** detain, transit, enter, and conduct inspections, within any property (finca) and vessel, as well as in the industrial and commercial facilities involved, and to confiscate the organisms, parts, products, and derivatives of wildlife, along with the equipment used in the commission of a crime or activity prohibited by this law. In the case of private dwellings, the permission of the competent judicial authority or the owner must be obtained…» (emphasis added). In the present matter, as declared by the accused himself after the incorporation of the evidence, the estate where his apprehension took place was a livestock farm (audio and video file 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, starting at counter 01:37:14). Furthermore, it did not derive from the evidence that said farm was used as a dwelling; rather, the accused only stated that it was used to take cattle to graze. In this sense, in this context, according to the Dictionary of the Spanish Language, the word «finca» must be understood as a «[r]eal property, rustic or urban», a concept associated with that of a rustic property, which, based on the same source, refers to one «…that, outside of towns, is dedicated to agricultural, livestock, or forestry use…». Therefore, the matter being /livestock/ related to cattle, it must be concluded that the property (finca) that Óscar Beita Beita entered, on the occasion of the *notitia criminis* received, was, above all, a rustic property, in this case, a livestock farm. Regarding a norm related to the present case, with respect to the concept of «rustic property» and —read *a contrario sensu*— how this does not require a jurisdictional order for the corresponding forestry personnel, the Third Chamber has considered the following: «…III.[...]Once the reasoning used by the Court of Appeal was analyzed, in discarding the claim related to the alleged erroneous application of Articles 182 and 193 of the Criminal Procedure Code, this Chamber concludes that the invoked defect is non-existent. The referenced Article 182 alludes to the principle of evidentiary freedom, providing that: “Facts and circumstances of interest for the correct resolution of the case may be proven by any permitted means of proof, except for express prohibition by law.” For its part, Article 193 of the Criminal Procedure Code, related to the search and seizure of a dwelling, establishes: “When the search must be conducted in an inhabited place, its dependencies, business house, or office, the entry and search shall be conducted personally by the judge and must begin between six and eighteen hours. It may proceed at any time when the occupant or their representative consents or in extremely serious and urgent cases. A record of the urgency situation must be left in the resolution ordering the entry.” Such provisions must be weighed in light of the circumstances accredited in the present matter. As derived from the records, it was not possible to demonstrate the purpose of the property of [Name 005], within which the timber seizure took place. According to Article 54 of the Forest Law: “The officials of the State Forestry Administration shall have the character of police authority, and as such and in accordance with this law, they must report the committed infractions to the competent authorities.- The police authorities shall be obligated to collaborate with the officials of the State Forestry Administration, each time they require it to fully comply with the functions and duties that this law imposes on them.- For the fulfillment of their attributions, these officials, identified with their respective ID card, shall have the right to transit and conduct inspections in any rustic or industrial forestry property (fundo rústico o industrial forestal), except in the dwelling houses located therein; as well as to confiscate the wood and other forest products illegally harvested or processed and to seize, as a guarantee of an eventual sanction, the equipment and machinery used in the illicit act. Likewise, they shall confiscate the means of transport that served as an instrument or facilitator for the commission of the crime, prior to drafting the respective record. All of the foregoing must be placed at the order of the competent judicial authority, within a period not exceeding three days.” (The highlighting is added). A rustic property, according to the definition provided by the dictionary of the Royal Spanish Academy, means: \"property that, outside of towns, is dedicated to agricultural, livestock or forestry use\" (http://dle.rae.es/?id=TxshtOI ). For its part, “industry” is defined as the \"Set of material operations executed for the obtaining, transformation, or transport of one or several natural products.\" (http://dle.rae.es/?id=LRwJIbQ|LS6JciK). The purpose of the property of [Name 005] was not accredited, thereby preventing its nature from being linked to any of the provisions of Article 54 of the Forest Law, and to that extent, as it was not proven that it was a “rustic property” or “industrial forestry property”, it had to be considered a private enclosure. In such a case, both the forestry authorities and the Public Force officers required authorization from the owner to enter the property, or a search warrant issued by a jurisdictional authority, as contemplated in Article 16 of the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre). Said norm stipulates: “For the faithful fulfillment of the obligations established in this Law, duly accredited wildlife inspectors, forest inspectors, and park rangers, in the performance of their duties, are empowered to detain, transit, enter, and conduct inspections, as well as to confiscate, within any property (finca), as well as in the industrial and commercial facilities involved, the products and by-products of the prohibited activities, together with the implements used, defined in the Regulations. In the case of private dwellings, the permission of the competent judicial authority or the owner must be obtained.” (The highlighting is added). In the case of [Name 005], as derived from the appealed judgment, it was ruled out that he had given his consent for MINAET officials together with the Public Force officers to enter his property and confiscate the wood. In this regard, the *ad quem* recorded the decision of the Trial Court in the following terms: “…There is no record coming to establish that Mr. Segundo was clearly told what that entry by the authorities would consist of, what was the origin or motive for that action, and that eventually what was found in his house or its dependencies could bring him some type of responsibility and that he, even so, consented to that inspection being carried out in his house and that seizure…” (folio 133 verso). As a last possibility, the entry of the authorities to the property of [Name 005] could have been protected by law, if a jurisdictional order had been available that contemplated the legality, necessity, usefulness, and relevance of the intended evidence, pursuant to Article 193 of the Procedural Code, which is also missed in this matter. Thus, contrary to what the prosecuting representation claims, what was appropriate, indeed, was to confirm the acquittal decision of the Trial Court, given the illegitimacy of the entry to the property of [Name 005] and therefore, of the seizure made of the wood located within it, just as it was resolved by the *ad quem*…» (vote No. 2020-1394, the copy is identical). In accordance with the foregoing, it is observed that, in this case, it was unnecessary for the SINAC official to have the jurisdictional order required in the second paragraph of Article 16 of the Wildlife Conservation Law, since he was within the cases of the first paragraph of said numeral. The foregoing demonstrates that the considerations made by the judge of merit were legally correct, and therefore the defect claimed by the appellant is dismissed. [...]" ... See more Citations of Legislation and Doctrine Related Sentences 1 Against: [Name 001] Offense: Illegal Carrying of a Permitted Weapon Victim: Public Safety Res: 2024-188 **Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago, First Section. At nine thirty-five hours on May twenty-third, two thousand twenty-four.** **APPEAL** filed in the present case against [Name 001], who is of legal age, Costa Rican, identification document number [Value 001], date of birth February 24, 1982, lives in a common-law marriage, son of [Name 002] and [Name 003], completed primary school, reports no physical or mental illness, works in construction, resident of Puerto Jiménez de Puntarenas, for the crime of **ILLEGAL CARRYING OF A PERMITTED WEAPON** to the detriment of **PUBLIC SAFETY**. Judge Maureen Sancho González and Judges Norberto E. Garay Boza and Christian Fernández Mora participate in the decision. Attorney Magaly Quirós García, public defender of the accused, appeared at this venue.
**WHEREAS:** **I.-** That by judgment number 74-2024, at seven thirty hours on March six, two thousand twenty-four, the Criminal Court of the Second Judicial Circuit of the Southern Zone, Flagrancy: «**THEREFORE:** Pursuant to the foregoing, Articles 39 and 41 of the Political Constitution, 8 subsection 2 of the American Convention on Human Rights, 14 of the International Covenant on Civil and Political Rights, 1, 11, 18, 19, 20, 30, 31, 45, 50, 59, 50, 61 71 to 74 and 110 of the Criminal Code, 8 and 88 bis of the Law on Weapons and Explosives, 1, 2, 3, 324 and following, 360, 361, 363, 364, 365, 367 of the Criminal Procedure Code, [Name 001] is declared the responsible perpetrator of the crime of **VIOLATION OF THE LAW ON WEAPONS AND EXPLOSIVES, IN THE FORM OF ILLEGAL CARRYING OF A PERMITTED WEAPON** committed to the detriment of **PUBLIC SAFETY**, imposing for said act the penalty of **TWO YEARS**. Confiscation is ordered in favor of the state of the firearm, balau style, without number or series, with a wooden grip with metal parts, loaded with one .22 caliber round, and a jar with 10 more rounds; once finality is reached, dispose of the goods seized here in accordance with the law. The benefit of conditional execution of the sentence is granted for a period of **THREE YEARS**, during which time he may not commit a new intentional crime with a penalty exceeding six months.- Once the judgment is final, register it in the Judicial Registry and notify the sentence enforcement judge. No special order as to costs.» (the transcription is literal).
**II.-** That against the preceding pronouncement, Attorney Magaly Quirós García, public defender of the accused, filed an appeal.
**III.-** That once the respective deliberation was verified in accordance with the provisions of Article 465 of the Criminal Procedure Code, the court considered the issues raised in the appeal.
**IV.-** That in the proceedings, the pertinent legal prescriptions have been observed.
Drafted by the Criminal Appeals Judge Garay Boza; and, **WHEREAS** **I.- Admissibility.** Attorney Magaly Quirós García, public defender of the accused, filed an appeal against judgment number 74-2024, at seven thirty hours on March six, two thousand twenty-four, of the Criminal Court of the Second Judicial Circuit of the Southern Zone, Flagrancy —without requesting an oral hearing before this jurisdictional body—. Given that this was filed through a reasoned brief submitted before the court of first instance, by someone with standing to do so and within the legal period (as it was delivered on March 18, 2024, and, since the judgment was notified by oral pronouncement, the 15-business-day period to appeal it expired on the 27th of that month and year), it must be admitted, without the need for further formalities since, otherwise, the mandate established in Article 8.2.h of the American Convention on Human Rights and in numeral 14.5 of the International Covenant on Civil and Political Rights would be breached, therefore it is admitted for study and resolution on the merits.
**II.-** In the sole ground for appeal, the appellant alleges the violation of due process, due to a lack of reasoning and the use of a basis contrary to the rules of sound judgment. She transcribes numeral 142 of the Criminal Procedure Code, as well as an excerpt from vote No. 2001-0233 of the Constitutional Chamber, the latter alluding to jurisdictional reasoning and evidentiary assessment as components of procedural guarantees. Specifically, she criticizes the competence of SINAC officials to carry out the proceedings and seizure of the weapon. She points out that, by means of a defective procedural activity, the technical defense questioned the entry of said SINAC members to the property (finca) and maintained that this was done derived from a *notitia criminis*, according to which some people were hunting lizards on a property; however, she affirms, there is no certainty in this regard, since the "report" only recorded that an anonymous source indicated that an alarm had been triggered. She asserts that the judge of first instance did not analyze the evidence just referred to and started from another assumption, namely that the police report indicated as *notitia criminis* that an iguana hunt was being carried out, but that, in the opinion of the appellant, was not the case. She considers that the competence of the SINAC personnel in relation to the entry and seizure of the weapon lacks evidentiary support. Likewise, she estimates that it was also not established that the accused was committing any violation of the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de Vida Silvestre), hence the legitimacy established in Article 16 of said norm did not derive, and therefore she considers that the seizure carried out was illegal. She also questions that the functional direction of the Public Prosecutor's Office to the SINAC officers was carried out when proceedings such as asking the accused for the weapon, manipulating it, and having entered the property had already been performed, which, according to her view, vitiates the actions. She points out that the technical defense alluded to this point in its closing arguments, despite which a jurisdictional pronouncement on the matter was omitted. The mentioned absence of reasoning harms the interests of the accused; thus, the appellant estimates that, had the evidence been correctly valued, neither the seizure record nor the weapon could have been used to support the conviction decision. She requests that the claim be declared with merit, that the appealed judgment be annulled, and that a retrial be ordered. **Position of the Public Prosecutor's Office.** Once the appeal was served, the prosecuting entity omitted pronouncement. The ground is declared without merit. The claim raised by the legal counsel of the accused consists, essentially, of questioning the legality of the intervention of the personnel of the National System of Conservation Areas —referred to by its acronym: SINAC— and, therefore, everything derived from it. Before presenting the examination carried out by this Chamber, it is important to make a clarification. Part of the appellate arguments has claimed that the entry to the property (finca) where the accused was apprehended was contrary to law, because it did not have the corresponding functional direction, alluding to the second paragraph of Article 16 of the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre). This reading is erroneous. The cited norm —as will be discussed in greater depth below— provides that certain personnel, including SINAC officers, in the exercise of their functions, to enter «…private dwellings… must have the permission of the competent judicial authority or the owner…». That normative extreme was understood by the appellant to mean that, to enter the property in question, the SINAC official should have, beforehand, coordinated with the Public Prosecutor's Office, but this was not the case. However, it is a criterion developed by the Third Chamber —in vote No. 2020-1394, which will be set forth and analyzed below— and shared by this panel, that this norm does not refer to the prosecuting representation, but to the jurisdictional authorization to search a dwelling. Without prejudice to the foregoing and starting from that precision, this appellate chamber will set forth the reasons why it has estimated that the controverted judgment did not incur in a defect, including for this purpose the clarification just made. This said, we resume. Having examined the —oral— appealed judgment in light of the appellate argument, this appellate chamber considers that the alleged defect does not exist. The reasoning of the judge of merit was set out extensively, and, for a better examination in this venue, it is appropriate to transcribe it as follows: «…Now then, as a first considering, we have the following. Under the premise that any incident related to competence, any defective procedural activity raised, must be resolved initially, we have that, in effect, at the time of the conclusions yesterday, your defender, Mr. [Name 001], filed in this case after all the arguments and his concluding rhetoric, a defective procedural activity of an absolute nature, this in accordance with all the laws that she had at the time cited, right?, indicating that in the SINAC police report, right?, a series of actions had been indicated that even, right?, had been outside of what we could call is called or she indicated was police or functional direction, indicating that an arrest had already been made, the weapon had been handled, handcuffs had been put on him and, in addition to that, after all of that, a call was made to the Public Prosecutor's Office. She attempts to say, likewise, that of what was seized, which was the weapon, she considers that evidence is spurious and that, furthermore, there is no other evidentiary element, and that there is also no independent evidence that can also accredit the factual picture, since, even though there is a *notitia criminis*, they were not, in this case his person, within a national park or a reserve, for which reason she considers there is an illegitimate action, in this case by the SINAC officers and, therefore, there is an absolute procedural activity, for which reason she even requested in advance the acquittal. We have that absolute procedural activities are regulated in Article 175 of the Criminal Procedure Code and following. In them, indeed, the non-observance of the guarantees themselves is regulated, not only procedural, but constitutional. All persons who are subjected to an investigation or who are, even, already, initially, prosecuted for the apparent commission of a crime, must indeed have their rights guaranteed and guarantee their rights themselves, not only constitutional, but procedural. What does this mean? Well, there is a whole body of norms that indicates, right?, from the moment a person is detained, they must be told why they are being detained, why they are being intervened; the person intervening must identify themselves, must say what they have come to look for and, in the specific case, if an apprehension occurs, they must say exactly why that apprehension or detention occurs and, then, indicate whether or not there is an alleged crime, as in the case we are discussing or in which we are resolving a situation, strictly, of flagrancy, which is what begins with a presumption or the commission of a crime. For the purposes, we have the following, obviously the representative of the Public Prosecutor's Office was given due hearing in this case, who requested, obviously, that said defective procedural activity be rejected; he indicated, he even retook and, without the intention of reiterating all his conclusions, where he came to a broad explanation and to invest, in this case, the SINAC officials as police in order to be able to participate or to be able to execute, strictly, the action that is being controverted as an illicit action, strictly, for not complying with the guarantees, since in addition to that he noted that Article 189 of the Criminal Procedure Code openly, indeed, indicates what all those actions are that can be carried out, emphasizing that, even, seizures can be made, which among others, right?, strictly, he made, he emphasized, strictly, what the seizure was, strictly, of what they considered was evidence for the process. Beyond that, because we have that within this defective procedural activity, several situations are prevailing that were framed by the parties that go further and that, even, fall on what in the matter or in theory we know as the theory of the fruit of the poisonous tree, which is precisely part of what the defense counsel also advocated at the time to determine that there was, in this case, a defective procedural activity. It is clear that for you all these legal terms are a bit difficult to understand, but to explain, it goes further. The theory of the poisonous tree, in which even a tree as such that generates a fruit, this doctrine indicates that any evidence to be obtained through the violation of a constitutional norm, even if by a reflexive or derivative act, will be illegitimate, like the violation of the original one. We see that within the whole context, or at least all the rhetoric used, even, by the Public Prosecutor's Office at the time of giving its conclusions, who anticipated, from his point of view, what the theory of the case was, for what the defense was going to advocate, well, he makes a series of analyses, strictly, of articulations, even of a jurisprudence of the Court of Appeals of Cartago, strictly number 148 of the year 2020. Which, by the way, as the defense counsel clarified, does not fit the specific case, because we are not in a situation even similar to the one that occurred or that was evaluated, strictly, in that resolution, where, indeed, it was a situation of a conservation area, in this case, where, indeed, the officers went and in this case, the actions or at least the functions of their position. For the purposes also, Article 10 was discussed, applied, even, in a suppletory manner, this to speak, strictly, and to make in this case, a scheme to be able to support or invest, in this case the action of the SINAC officials as actions, strictly, of a police officer. And it is that, let's see, there is a situation that, as a genesis, is being set aside. We went for the point of competence, but beyond competence, there is a situation of the genesis of why, even, a SINAC official comes, in this case, to execute what, according to the parties, right?, are functions of a police officer and not, strictly, of a SINAC official, and that is the discord that has arisen to base this defective procedural activity. Hence they spoke of Article 10; Article 10 which, in short, in its last paragraph, does not set aside, even, who police officers are; it even integrates into that mass of police officers or officials who are classified as such, precisely, park rangers and all those persons who, in general, are providing a service, strictly, to protect certain legal rights. Article 10 does not exclude them. This, to make mention however, this authority makes clear that, for the purposes of this judgment, this is not what precisely generates its result. Beyond that, this is to explain, strictly, and resolve what the defective procedural activity is. Likewise, Article 8 of the Police Law is alluded to, where it says that they will be at the service of the people, in particular, in this case all those who are police officers and, also, the bodies, which is what is really deduced from Article 6 of the same legal body. In this case, an analysis is made of which law applies, whether or not there is a special law, whether or not suppletory norms apply in this case. Obviously our Criminal Procedure Code, even special laws open a norm and thus it is and thus it is precisely determined so that everything not regulated in them is applied, and thus the parties made it known to the point that they arrive, even, at one of the core articles and by which, even, this authority will decide and will indicate it shortly in the merits part, which is Article 16, in this case, of let's see the Wildlife Conservation Law. What does this article indicate?
Well, this article in its Article 16, and yesterday both technical parties brought it up for comment at different moments of the concluding rhetoric, is as follows. It states, "for the fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors (inspectores de vida silvestre), forest inspectors (inspectores forestales), park rangers (guardaparques), and officials of SINAC duly accredited for those purposes and in the performance of their duties, are empowered to stop, transit, enter, and conduct inspections within any farm (finca) and vessel, as well as in involved industrial and commercial facilities, and to seize organisms, parts, products, and derivatives of wildlife (vida silvestre) together with the equipment used in the commission of a crime or activity prohibited by this law." Although we see that at the end it even states, "in the case of private homes (domicilios privados), permission from the competent judicial authority or the owner shall be required," but before getting to that, we see that at the end of the first paragraph it states, "and any equipment used, the commission of a crime or activity prohibited by this law." Based on that, this court considers that the function deployed, including by SINAC officials, is not violating any constitutional norm, because, for the purposes at hand in this case, there is a law, an article that precisely empowers the genesis of their function. And let us see, they enter or indeed go in to conduct an inspection or even a deployment, in this case from the standpoint of their duties, because there is a notitia criminis, a notitia criminis that is related precisely in this case to situations inherent to or derivatives of wildlife, because that is what is recorded in the police report (parte policial). They receive an anonymous call where apparently hunting (cacería) is taking place in a place in La Palma de Puerto Jiménez, where shots are being fired, and that situation is what generates the deployment, including the fact of having to come from Puerto Jiménez to La Palma to verify what is truly happening. Based on that, it is obvious that any police function or deployment that they carry out in their course of action to secure the site, to determine specifically what is truly happening in response to this anonymous call—well, we see even how at a given moment, and this forms part of the merits, the witness, in this case one of the SINAC officers, who in this case is Óscar Beita Beita, comes to explain extensively how it is that they, once they receive the anonymous tip, what all the functions are, that is, all the steps they carry out, such as calling their superior, communicating it, deploying, that is, moving, even taking between 25 and 30 minutes to reach La Palma de Puerto Jiménez to be able to verify. He even stated that when they arrive and hear a shot and that, as a result of it, they then later arrive and hide in a thicket (matón), so he stated, precisely to carry out a surveillance action to verify what was occurring. While in that surveillance work, he manages to hear another shot and, in addition to that, it allows him to see that said shot is generated by a person who is in a place. He does not indicate where, but that he is in high brush (charral alto), but that he is aiming upward, precisely toward the treetops (copa de los árboles), and that, for all purposes, if the notitia criminis originated from that, then his reaction and what governs, properly speaking, his function, was to enter, obviously, this place and to shout out loud, for them to stop and that it should happen. And it did happen, because it was duly recorded. Part of what is being argued, which is the obtaining, properly speaking, of the weapon, well, one must be obvious, the participation of that SINAC officer begins, it begins with a notitia criminis, precisely derived from, or presumably, because wildlife was being harmed. This is the genesis that the notitia criminis has in this case for the SINAC officer. Based on that, it is justified, or at least it is guaranteed, that he is acting lawfully, because in order to enter, he is duly authorized. And the same witness indicated it, not only when situations derived from wildlife occur, but also, when, according to Article 54 of the Forest Law (Ley Forestal), they also have those same powers, and this is to secure the site, secure the evidence, and precisely in this case to secure the presence of the alleged persons involved. In this case, we see that once the execution, properly speaking, of securing the site began, of seeking, obviously, everything that governs or forms part of the investigation to verify the notitia criminis, it led, obviously, to the person—in this case the SINAC officers—having to enter this place, which is not a home (domicilio), which is even on record, and there was an inspection (inspección) that was conducted, even by the technical parties here, where it was possible to verify, even by the defendant's (señor encartado) own word, it was stated that it was a farm (finca), a cattle farm (finca ganadera), which, therefore, is not outside the margin of, that is to say, it should not have required the owner's permission, nor was one facing the vulnerability or violation, rather, in this case, of the privacy of a home (domicilio) as such, because that was not proven, nor was it approved here in the debate that one was facing such a circumstance. Based on that, it is obvious that within the actions carried out by the SINAC officer, such as precisely identifying the persons, not only seeing that shots were being fired at the treetops, but in addition to that, verifying whether or not there were precisely animals, what type of animals, and indeed, they were iguanas, as had been announced in this case by an anonymous call, which even came to indicate that he does not come to see, properly speaking, what is precisely the seizure (decomiso), properly speaking, to seize in this case all that derives, properly speaking, from the commission or the alleged criminal commission. And what ends up happening here? Here there is an obvious situation, one that follows the line of logic. If the officer is already inside the farm (finca), he already comes to verify that, indeed, they are firing shots at the treetops, shots that, it should be noted, do not only occur at the moment when the SINAC unit is there, but rather they were occurring from moments before arriving, because that is the notitia criminis they receive, that there are shots from some persons in the locality of La Palma, there in Santa… in this case the place, properly speaking, in Guadalupe. I correct, in Guadalupe de La Palma, basically it was not a situation that was occurring at that moment. In fact, they had already been alerted by an anonymous tip that shots had been being fired, which—and I will so report in the merits—results in the fact that it was not a simple test because more than 30 minutes had passed from the moment the notitia criminis is received by the SINAC officers until they could arrive at the alleged scene, where initially they locate the person and where, indeed, they not only manage to hear another shot, then a shot while he was in the thicket (matón), and a shot when he asks them to stop, that is, he hears three shots. So, let us see, for the purposes of the defective procedural activity (actividad procesal defectuosa), the obtaining of that evidence to determine that it is an illicit piece of evidence as such, it carries obvious reasons that it had to be obtained in that manner, because the officer was already executing the very actions that the law guarantees or empowers him to do, that is, he was already investigating, properly speaking, that which derives from a wildlife crime (delito de vida silvestre), which he clearly indicated: he could not find the shell casings and I heard the shots, I could not see if there were dead animals, I did not find iguanas, nor were they seen. Therefore, for all purposes, they entered to investigate as such whether or not hunting (cacería) was taking place as such. Likewise, regarding the hunting (cacería), even if it was not explored in depth as such and it is not part of the object of proof (objeto probandum) of this proceeding, beyond what may properly be the use as such of the weapon and how the weapon was at that moment when it was being used—whether it was registered, whether it was not registered, whether the person had or did not have, properly speaking, the permits—, it is a situation that the officer comes to perceive at the moment precisely of carrying out his proper functions as such. This derived precisely from an alleged wildlife crime (delito de vida silvestre). And let us see: the fruit of the poisonous tree, that is, the discovery of illicit evidence, also has exceptions, and not only the exception of finding independent evidence that comes, in this case, to separate, properly speaking, the spurious evidence and that can be proven in a different manner, but there also exists another exception as such, and that is when we speak of inevitable discovery (hallazgo inevitable). This inevitable discovery (hallazgo inevitable) precisely occurs at the moment when the officer has already executed, properly speaking, all the functions inherent to his position. And it is then when he comes to determine, and he himself states it in his declaration, he even clarifies it and says: "I simply checked the weapon, nothing more, for a safety reason and to secure the site, because they were firearms and in addition to that there was even a knife, there were 2 people, his colleagues had to arrive." From that moment on, the only thing he does is precisely, basically, to see and identify, properly speaking, the weapon, and once he is under those circumstances, it is when he, being unable to determine or unable to conclude that, indeed, one was facing a situation that came, properly speaking, from a crime (delito) that violated the Wildlife Law (Ley de Vida Silvestre), then he proceeds, obviously, to call the Public Prosecutor's Office (Ministerio Público) to report what had happened and to indicate that, among the findings he encounters, there is only a weapon that is not duly identified, that the person who has it does not have the permits, and that for all purposes, he requests functional direction. That is the logical sequence that had to occur in this case, because it was not that the officer entered properly to go and see whether the person in this case had a permit or not to carry the weapon or to be carrying out a hunting action. That is completely alien to and goes to the margin of what truly happened here. And one must see, properly speaking, the genesis, as I indicate and reiterate, of what the participation was and how the officer's participation began. Hence, there does not exist, in this case, for this court, a defective procedural activity (actividad procesal defectuosa). No type of procedural or constitutional right has been circumvented in favor of Mr. [Name 001]; his due process (debido proceso) has been respected; he was even informed in a loud voice. At the time, the man identified himself, said his name, said who they were, and, in addition to that, he tells him, correct?, that to secure the site, he should put the weapons on the ground, and they begin to verify the entire dynamic of what, at the time, they not only receive by notitia criminis, but what they manage to see at the moment of conducting surveillance and observing. It remains clear, in itself, that they can enter and conduct inspections (inspecciones) within any farm (finca) and vessel. We see that within the entire evidentiary framework, both the witness, the defendant (señor encartado), and the ocular inspection (inspección ocular) that was carried out made it clear that, indeed, we are dealing with a farm (finca), since it was dedicated to cattle-raising activities. For this, there are even photos from that inspection (inspección) where all the parties can be seen, and it can be seen, evidently, that it is fenced. So much so that it was even indicated that there were electric fences, precisely to prevent the cattle that normally graze there from leaving the site. So it was clear that we are not, there was no house, none is evident in the surroundings. Nor is it indicated here that there was any home (domicilio) that required, properly speaking, generating another form, precisely as the law demands, as the code demands, as would be in this case a request, a permission from, that is, to generate a right-holder, precisely to be able to enter, or else to do it through forced mechanisms, such as a raid (allanamiento). Therefore, up to this point, the defective procedural activity (actividad procesal defectuosa) is without merit… (audio and video file 230005150455PE-06032024073014-2_Multi, starting at minute 00:05:40, the transcription is faithful). The excerpt, as indicated, belongs to the appealed judgment that was issued orally. The judge delved, first, into an essential issue: the notitia criminis. This point is central due to its implications for the legitimacy of the authority that carried out the entry onto the site where the accused was apprehended. In the grounds of the questioned decision, it was derived from the evidence that the SINAC official, Óscar Beita Beita, conducted the corresponding intervention because of an anonymous call in which a hunting (cacería) activity was reported at the relevant site. Having heard the statement of said witness, he indeed referred to that point (audio and video file 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, starting at counter 00:18:07). In that regard, said declarant indicated that an anonymous complaint was received via telephone, approximately at 07:55 hours on December 23, 2023, reporting that an iguana hunt was taking place. This point of that testimony coincides with what is indicated in official communication SINAC-ACOSA-PPCP-PEN-S-152-2023, in the background of which it is indicated that an anonymous call was received, reporting shots from a possible firearm "...by the old sand deposit, beside the Rincón River..." (folio 1). When contrasting said evidence, there is no inconsistency, as the technical defense alleged. Thus, hunting (caza) is susceptible to being carried out with firearms, that is, the evidentiary inferences are not mutually exclusive. Indeed, upon listening to what was stated by the SINAC official, Óscar Beita Beita, it is observed that, according to his account, while he was driving the vehicle toward the reported site, his unit partner was the one filling out the citizen complaint receipt form, that is, the official record of the anonymous complaint was received by him, but it was entered into the documentation by another SINAC officer (audio and video file 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, starting at counter 00:33:30). The foregoing shows that the trial court's derivation regarding the notitia criminis was correct. Likewise, the object of the anonymous complaint received falls within the functional scope corresponding to SINAC, which, according to Article 22 of the Biodiversity Law (Ley de Biodiversidad), was created "...with the purpose of dictating policies, planning, and executing processes aimed at achieving sustainability in the management of Costa Rica's natural resources…". The foregoing acquires special relevance when conducting a joint reading with Article 1 of the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre), according to which it shall apply, except "...to the conservation, sustainable management, protection, and adequate administration of wildlife (vida silvestre), resulting from traditional non-profit practices, uses, and customs of indigenous peoples within their territories. This law shall not apply to species of fishing or aquaculture interest, whose specific regulation is established in Law No. 7384, of March 16, 1994, and Law No. 8436, of March 1, 2005, and whose competence as the executing entity corresponds to Incopesca; likewise, it shall not apply to forest species, nurseries, reforestation processes, the management and conservation of forests, and agroforestry systems, whose specific regulation is established in the Forest Law (Ley Forestal), No. 7575, of February 13, 1996, and its amendments…". Such exclusionary criteria are essential to analyze what was resolved by the trial judge, since, as will be seen immediately, they are what determine the legal norm to be applied in this case. In that sense, the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre) shall apply in those cases related to the protection of wildlife (vida silvestre), insofar as it does not coincide with the exclusionary criteria just indicated. Thus, given that the notitia criminis received in this case was related to the safeguarding of an organism that lives in natural conditions in the national territory—iguanas on the reported property—, one is facing one of the cases of application of the special law just indicated. The foregoing enables the use of Article 16 of said norm, which provides the following: "...Article 16.- For the faithful fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors (inspectores de vida silvestre), forest inspectors (inspectores forestales), park rangers (guardaparques), and officials of SINAC duly accredited for those purposes and in the performance of their duties are empowered to stop, transit, enter, and conduct inspections (inspecciones), within any farm (finca) and vessel, as well as in involved industrial and commercial facilities, and to seize organisms, parts, products, and derivatives of wildlife (vida silvestre), together with the equipment used in the commission of a crime (delito) or activity prohibited by this law. In the case of private homes (domicilios privados), permission from the competent judicial authority or the owner shall be required…" (highlighting supplied). In the present matter, as the accused himself stated after the admission of evidence, the property on which his apprehension was carried out was a cattle farm (finca ganadera) (audio and video file 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, starting at counter 01:37:14). Furthermore, it did not derive from the evidence that said farm (finca) was used as a home (domicilio); rather, the accused only said that it was used to take cattle to graze. In that sense, in this context, according to the Dictionary of the Spanish Language, the term "finca" must be understood as "[r]eal property, rustic or urban," a concept associated with that of a rustic property (predio rústico), which, based on the same source, refers to one "...that, outside of towns, is dedicated to agricultural, livestock, or forestry use…". Therefore, since what is /livestock/ relates to cattle, it must be concluded that the farm (finca) that Óscar Beita Beita entered, on the occasion of the received notitia criminis, was, above all, a rustic property (predio rústico), in this case, a cattle farm (finca ganadera). In relation to a norm akin to the present one, regarding the concept of "rustic property (predio rústico)" and—read a contrario sensu—how it does not require a jurisdictional order for the relevant forestry personnel, the Third Chamber has considered the following: "...III.[...]Having analyzed the reasoning employed by the Court of Appeal, in discarding the claim related to the alleged erroneous application of Articles 182 and 193 of the Criminal Procedure Code (Código Procesal Penal), this Chamber concludes that the invoked defect is nonexistent. The cited Article 182 refers to the principle of freedom of proof, providing that: 'Facts and circumstances of interest for the correct resolution of the case may be proven by any permitted means of evidence, except for express prohibition by law.' For its part, Article 193 of the Criminal Procedure Code (Código Procesal Penal), related to the raid and search of a dwelling, establishes: 'When the search must be carried out in an inhabited place, its dependencies, place of business, or office, the raid and search (allanamiento y registro) shall be personally conducted by the judge and must commence between six and eighteen hours. It may proceed at any hour when the inhabitant or his representative consents or in extremely serious and urgent cases. Record shall be left of the urgency situation in the resolution that orders the raid (allanamiento).' These provisions must be weighed in light of the circumstances proven in the present matter. As derived from the records, it could not be demonstrated what the use of [Name 005]'s property was, within which the seizure (decomiso) of the wood occurred. According to Article 54 of the Forest Law (Ley Forestal): 'The officials of the State Forest Administration (Administración Forestal del Estado) shall have the character of police authority; as such and in accordance with this law, they must report the infractions committed to the competent authorities.- The police authorities shall be obliged to collaborate with the officials of the State Forest Administration, whenever they require it to fully comply with the functions and duties that this law imposes on them.- For the fulfillment of their duties, these officials, identified with their respective card, shall have the right to transit and to conduct inspections (inspecciones) in any rustic or forest industrial property (fundo rústico o industrial forestal), except in the dwelling houses (casas de habitación) located therein; as well as to seize (decomisar) the wood and other illegally harvested or industrialized forest products and to sequester, as security for a potential sanction, the equipment and machinery used in the illegal act. Also, they shall seize the means of transport that serves as an instrument or facilitator for the commission of the crime (delito), upon drawing up the respective record. All the foregoing must be placed at the order of the competent judicial authority, within a period not exceeding three days.' (The highlighting is supplied). A rustic property (predio rústico), according to the definition provided by the dictionary of the Royal Spanish Academy, means: 'property that, outside of towns, is dedicated to agricultural, livestock, or forestry use' (http://dle.rae.es/?id=TxshtOI ). For its part, 'industry' is defined as the 'Set of material operations carried out for the obtaining, transformation, or transport of one or more natural products.' (http://dle.rae.es/?id=LRwJIbQ|LS6JciK). The use of [Name 005]'s property was not proven, thereby preventing its nature from being linked to any of the provisions of Article 54 of the Forest Law (Ley Forestal), and to that extent, since it was not proven that it was a 'rustic property (fundo rústico)' or 'forest industrial property (industrial forestal),' it had to be considered a private enclosure. In such a case, both the forest authorities and the officers of the Public Force (Fuerza Pública) required authorization from the owner to enter the property, or a raid order (orden de allanamiento) issued by a jurisdictional authority, as contemplated in Article 16 of the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre). Said norm stipulates: 'For the faithful fulfillment of the obligations established in this Law, wildlife inspectors (inspectores de vida silvestre), forest inspectors (inspectores forestales), and park rangers (guardaparques), duly accredited and in the performance of their duties, are empowered to stop, transit, enter, and conduct inspections (inspecciones), as well as to seize (decomisar), within any farm (finca), as well as in the involved industrial and commercial facilities, the products and by-products of the prohibited activities, together with the implements used, defined in the Regulation. In the case of private homes (domicilios privados), permission from the competent judicial authority or the owner must be obtained.' (The highlighting is supplied). In [Name 005]'s case, as derived from the challenged ruling, it was ruled out that he had given his consent for the MINAET officials together with the Public Force (Fuerza Pública) officers to enter his property and seize (decomisar) the wood. In that regard, the ad quem court recorded what was resolved by the Trial Court, in the following terms: '…There is no record (acta) that establishes that Mr. Segundo was clearly told what that entry by the authorities would consist of, what originated or gave rise to that action, and that eventually what was found in his house, or in its dependencies, could bring him some type of responsibility and that he, even so, consented to that inspection (inspección) being conducted in his house and that seizure (decomiso)…' (folio 133 back). As a last possibility, the authorities' entry into [Name 005]'s property could have been protected by law, if there had been a jurisdictional order that contemplated the legality, necessity, usefulness, and relevance of the intended evidence, pursuant to the provisions of Article 193 of the Procedural Code, which is also lacking in this matter. Thus, contrary to what the prosecutorial representation argues, what was appropriate, indeed, was to confirm the acquittal decision of the Trial Court, given the illegitimacy of the entry into [Name 005]'s property and consequently, of the seizure (decomiso) carried out on the wood located inside it, as was resolved by the ad quem court…" (vote no. 2020-1394, the copy is identical). In accordance with the foregoing, it is observed that, in this case, it was unnecessary for the SINAC official to have the jurisdictional order required in the second paragraph of Article 16 of the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre), because he was within the scenarios of the first paragraph of said numeral. The foregoing highlights that the assessments made by the trial judge were legally correct, and therefore the defect claimed by the appellant is dismissed. Furthermore, even if a hypothetical inclusion exercise were carried out and one were to start from the possibility—evidentially ruled out—that said farm (finca) was a private home (domicilio privado), the jurisdictional order for the entry of the corresponding personnel would not have been required either. In that sense, it must be recalled that, according to the notitia criminis, an allegedly illegal activity with the use of a firearm was taking place in that place—derived from the reported shots—. That scenario coincides with the one described in subsection b) of Article 197 of the Criminal Procedure Code (Código Procesal Penal). According to said norm, a raid order (orden de allanamiento) is not required when it is "...reported that strangers have been seen while entering a premises, with manifest signs that they intend to commit a crime (delito)…". In the scenario under study, there was an anonymous call that gave notice that, on a farm (finca), there were person(s) firing a weapon related, at that time, to hunting (caza) activity, that is, it was reported about subject(s) within a site with manifest signs of criminal activity. When analyzing that aspect and carrying out the aforementioned hypothetical inclusion exercise, it is evident that the jurisdictional order whose absence is claimed would not have been required in that scenario either. It is worth adding that, just as the SINAC official Óscar Beita Beita stated in his declaration, once they controlled the scene, the accused was identified, the defendant was asked if he had a permit to carry that weapon, and given his negative response, the seizure (decomiso) was carried out, the evidence was tagged, and coordination was made with the prosecution, receiving the instruction to transfer the accused to the Public Prosecutor's Office (Ministerio Público), with the packaged weapon, the chain of custody, and the written report (audio and video file 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, starting at counter 00:29:10). That action complied with the law, received the endorsement of the Public Prosecutor's Office (Ministerio Público), which intervened as soon as the possibility of a criminal act was verified and the site was secured, a procedure that was carried out properly, without any defect. In accordance with the foregoing, upon verifying that the appealed legality assessment conformed to the law, the legality of the evidence weighed is corroborated, including the seized (decomisada) weapon, and therefore the appellant's argument is dismissed and the challenged judgment is confirmed.
POR TANTO
The appeal filed by licensed attorney Magaly Quirós García, public defender of the accused, is declared without merit. Consequently, the appealed judgment is confirmed. Let it be notified.
NORBERTO GARAY BOZA - DECISOR JUDGE CHRISTIAN FERNANDEZ MORA - DECISOR JUDGE MAUREEN REBECA SANCHO GONZALEZ - DECISOR JUDGE Judicial Circuit of Cartago Telephones: 2551-2713 or 2553-0340. Fax: 2551-2355. Email: [email protected] Classification prepared by the JURISPRUDENTIAL INFORMATION CENTER of the Judicial Branch.
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Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago Clase de asunto: Recurso de apelación penal Analizado por: CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL Normativa Internacional: Convención americana sobre derechos humanos, Pacto de San José, Pacto internacional de derechos civiles y políticos Normativa internacional Sentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente Contenido de Interés:
Tipo de contenido: Voto unánime Rama del Derecho: Derecho Ambiental Tema: Sistema Nacional de Áreas de Conservación Subtemas:
Validez del ingreso de funcionarios del SINAC a un predio para aprehender a una persona, pese a no contar con orden jurisdiccional.
Tema: Intervención policial Subtemas:
Validez del ingreso de funcionarios del SINAC a un predio para aprehender a una persona, pese a no contar con orden jurisdiccional.
Tema: Infracción a la ley de conservación de la vida silvestre Subtemas:
Validez del ingreso de funcionarios del SINAC a un predio para aprehender a una persona, pese a no contar con orden jurisdiccional.
Tema: Allanamiento Subtemas:
Validez del ingreso de funcionarios del SINAC a un predio para aprehender a una persona, pese a no contar con orden jurisdiccional.
Tema: Aprehensión de las personas Subtemas:
Validez del ingreso de funcionarios del SINAC a un predio para aprehender a una persona, pese a no contar con orden jurisdiccional.
"[...] Asimismo, el objeto de la denuncia anónima recibida es propio del alcance funcional correspondiente al SINAC, el cual, según el artículo 22 de la Ley de Biodiversidad, fue creado «…con el fin de dictar políticas, planificar y ejecutar procesos dirigidos a lograr la sostenibilidad en el manejo de los recursos naturales de Costa Rica…». Lo anterior adquiere especial relevancia al efectuar una lectura conjunta con el artículo 1 de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre, según el cual la misma se aplicará, excepto «…a la conservación, el manejo sostenible, la protección y la adecuada administración de la vida silvestre, que resulten de prácticas, usos y costumbres tradicionales sin fines de lucro de los pueblos indígenas dentro de sus territorios. La presente ley no se aplicará a las especies de interés pesquero o acuícola, cuya regulación específica se establecen en la Ley N° 7384, de 16 de marzo de 1994, y la N°. 8436, de 1 de marzo de 2005, y cuya competencia como entidad ejecutora corresponde a Incopesca; asimismo, no aplicará a las especies forestales, los viveros, los procesos de reforestación, el manejo y la conservación de bosques y los sistemas agroforestales, cuya regulación específica se establece en la Ley Forestal , N° 7575, de 13 de febrero de 1996, y sus reformas…». Tales criterios de exclusión son esenciales para analizar lo resuelto por la jueza de mérito, pues, como se verá enseguida, son los que determinan la norma legal a emplear en la especie. En tal sentido, la Ley de Conservación de la Vida Silvestre se aplicará en aquellos supuestos relacionados con la tutela de la vida silvestre, en el tanto no coincida con los criterios de exclusión recién indicados. Así, dado que la notitia criminis recibida en este caso se relacionaba con el resguardo de un organismo que habita en condiciones naturales en el territorio nacional —iguanas en el predio reportado—, se está ante uno de los supuestos de aplicación de la ley especial recién indicada. Lo anterior habilita el empleo del artículo 16 de dicha norma, el cual dispone lo siguiente: «…Artículo 16.- Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del Sinac debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley. En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario…» (el destacado es suplido). En el presente asunto, tal cual lo declaró el mismo imputado luego de la incorporación de las probanzas, el fundo en el que se realizó su aprehensión era una finca ganadera (archivo de audio y video 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, a partir del contador 01:37:14). Además, no derivó de las probanzas que aquella finca fuera utilizada como domicilio, antes bien, únicamente, el sindicado dijo que se utilizaba para llevar ganado a pastar. En tal sentido, en este contexto, acorde con el Diccionario de la Lengua Española, el vocablo «finca» debe entenderse como una «[p]ropiedad inmueble, rústica o urbana», concepto que se asocia al de predio rústico, el cual, con base en la misma fuente, alude a aquel «…que, fuera de las poblaciones, está dedicado a uso agrícola, pecuario o forestal…». De tal manera, siendo lo /pecuario/ relativo al ganado, debe concluirse que la finca a la que ingresó Óscar Beita Beita, con ocasión de la notitia criminis recibida, era, ante todo, un predio rústico, en este caso, una finca ganadera. En relación con una norma afín a la presente, respecto del concepto de «predio rústico» y —leído a contrario sensu— cómo este no requiere de la orden jurisdiccional para el personal forestal correspondiente, la Sala Tercera ha considerado lo siguiente: «…III.[...]Una vez analizado el razonamiento empleado por el Tribunal de Apelación, al descartar el reclamo relacionado con la supuesta errónea aplicación de los artículos 182 y 193 del Código Procesal Penal, esta Cámara concluye que el vicio invocado resulta inexistente. El artículo 182 referido, alude al principio de libertad probatoria, disponiendo que: “Podrán probarse los hechos y las circunstancias de interés para la solución correcta del caso, por cualquier medio de prueba permitido, salvo prohibición expresa de la ley”. Por su parte, el artículo 193 del Código Procesal Penal, relacionado con el allanamiento y registro de morada, establece: “Cuando el registro deba efectuarse en un lugar habitado, en sus dependencias, casa de negocio u oficina, el allanamiento y registro será realizado personalmente por el juez y deberá iniciarlo entre las seis y las dieciocho horas. Podrá procederse a cualquier hora cuando el morador o su representante consienta o en los casos sumamente graves y urgentes. Deberá dejarse constancia de la situación de urgencia en la resolución que acuerda el allanamiento.”. Tales disposiciones deben ponderarse a la luz de las circunstancias acreditadas en el presente asunto. Según se deriva de los autos, no se logró demostrar cuál era el destino del inmueble de [Nombre 005], dentro del cual se dio el decomiso de la madera. De acuerdo con el artículo 54 de la Ley Forestal: “Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas.- Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone.- Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito. También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días.” (El resaltado es suplido). Un predio rústico, de acuerdo con la definición que brinda el diccionario de la Real Academia Española, significa: "predio que, fuera de las poblaciones, está dedicado a uso agrícola, pecuario o forestal" (http://dle.rae.es/?id=TxshtOI ). Por su parte, “industria” se define como el "Conjunto de operaciones materiales ejecutadas para la obtención, transformación o transporte de uno o varios productos naturales." (http://dle.rae.es/?id=LRwJIbQ|LS6JciK). El destino del inmueble de [Nombre 005] no fue acreditado, impidiéndose con ello vincular su naturaleza a alguna de las previsiones del artículo 54 de la Ley Forestal, y en ese tanto, al no haberse acreditado que se trataba de un “fundo rústico” o “industrial forestal”, debía tenerse como un recinto privado. En tal caso, tanto las autoridades forestales como los oficiales de la Fuerza Pública, requerían contar con una autorización de parte del propietario para ingresar a la propiedad, o con una orden de allanamiento dictada por una autoridad jurisdiccional, tal y como lo contempla el artículo 16 de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre. Estipula dicha norma: “Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta Ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales y los guardaparques debidamente acreditados y en el desempeño de sus funciones, están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, así como para decomisar, dentro de cualquier finca, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, los productos y subproductos de las actividades prohibidas, junto con los implementos utilizados, definidos en el Reglamento. En el caso de los domicilios privados, se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario.” (El resaltado es suplido). En el caso de [Nombre 005], conforme se deriva del fallo impugnado, se descartó que hubiera brindado su consentimiento para que los funcionarios del MINAET junto con los oficiales de la Fuerza Pública, ingresaran a su propiedad y decomisaran la madera. Al respecto, el ad quem consignó lo resuelto por el Tribunal de Juicio, en los siguientes términos: “…No hay un acta que venga a establecer que efectivamente a don Segundo se le indicara claramente en qué iba a consistir ese ingreso por parte de las autoridades, qué era lo que originaba o daba motivo a esa actuación y que eventualmente lo que se encontrara en la casa de él podría, o en sus dependencias, traerle algún tipo de responsabilidad y que él, aún así, consintiera en que se hiciera esa inspección en su casa y ese decomiso…” (folio 133 vuelto). Como última posibilidad, el ingreso de las autoridades a la propiedad de [Nombre 005] pudo haber estado amparado por la ley, si se hubiera contado con una orden jurisdiccional que contemplara la legalidad, necesidad, utilidad y pertinencia de la prueba pretendida, conforme a lo dispuesto en el artículo 193 del Código Procesal, lo que también se echa de menos en este asunto. Así las cosas, contrario a lo que aduce la representación fiscal, lo que procedía, efectivamente, era confirmar la decisión absolutoria del Tribunal de Juicio, ante la ilegitimidad del ingreso a la propiedad de [Nombre 005] y por ende, del decomiso efectuado a la madera ubicada dentro de la misma, tal y como fue resuelto por el ad quem…» (voto n.° 2020-1394, la copia es idéntica). Acorde con lo anterior, se aprecia que, en la especie, era innecesario para el funcionario del SINAC contar con la orden jurisdiccional requerida en el párrafo segundo del artículo 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, pues estaba en los supuestos del parágrafo primero de dicho numeral. Lo anterior pone en evidencia que las ponderaciones realizadas por la jueza de mérito fueron jurídicamente correctas, por lo que se descarta el vicio reclamado por la recurrente. [...]" ... Ver más Citas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas 1 Contra: [Nombre 001] Delito: Portación Ilícita de Arma Permitida Ofendido: La Seguridad Común Res: 2024-188 Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago, Sección Primera. A las nueve horas con treinta y cinco minutos del veintitrés de mayo del dos mil veinticuatro.
RECURSO DE APELACIÓN interpuesto en la presente causa seguida contra [Nombre 001], quien es mayor de edad, costarricense, documento de identidad número [Valor 001], fecha de nacimiento 24 de febrero de 1982, vive en unión libre, hijo de [Nombre 002] y de [Nombre 003], primaria completa, no reporta enfermedad física o mental, trabaja en construcción, vecino de Puerto Jiménez de Puntarenas, por el delito de PORTACIÓN ILÍCITA DE ARMA PERMITIDA perjuicio de LA SEGURIDAD COMÚN. Intervienen en la decisión la jueza Maureen Sancho González y los jueces Norberto E. Garay Boza y Christian Fernández Mora. Se apersonó en esta sede la licenciada Magaly Quirós García, defensora pública del sindicado.
RESULTANDO:
I.- Que mediante sentencia número 74-2024, de las siete horas y treinta minutos del seis de marzo de dos mil veinticuatro, el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de la Zona Sur, Flagrancia: «POR TANTO: Conforme lo expuesto, artículos 39 y 41 de la Constitución Política, 8 inciso 2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, 1, 11, 18, 19, 20, 30, 31, 45, 50, 59, 50, 61 71 a 74 y 110 del Código Penal, 8 y 88 bis de la Ley de Armas y Explosivos, ,1, 2, 3, 324 y siguientes, 360, 361, 363, 364, 365, 367 del Código Procesal Penal, se declara a [Nombre 001] autor responsable del delito de INFRACCIÓN A LA LEY DE ARMAS Y EXPLOSIVOS, EN LA MODALIDAD DE PORTACIÓN ILEGAL DE ARMA PERMITIDA cometido en perjuicio de LA SEGURIDAD COMÚN, imponiéndosele por ese hecho la pena de DOS AÑOS. Se ordena el comiso a favor de estado del arma de fuego estilo balau, sin número ni serie con un agarradero de madera con parte metálicas cuenta con una munición calibre 22, y un frasco con 10 municiones mas, una vez alcanzada la firmeza dispóngase conforme a la ley de los bienes aquí decomisados. Se otorga el beneficio de ejecución condicional de la pena por el plazo de TRES AÑOS, plazo en el cual no podrá cometer nuevo delito doloso con pena superior a los seis meses.- Firme el fallo, inscríbase en el Registro Judicial y comuníquese al juez de ejecución de la pena. Sin especial condenatoria en costas.» (la transcripción es literal).
II.- Que contra el anterior pronunciamiento, la licenciada Magaly Quirós García, defensora pública del sindicado, interpuso recurso de apelación.
III.- Que verificada la deliberación respectiva de conformidad con lo dispuesto por el artículo 465 del Código Procesal Penal, el tribunal se planteó las cuestiones formuladas en el recurso de apelación.
IV.- Que en los procedimientos se ha observado las prescripciones legales pertinentes.
Redacta el juez de Apelación de Sentencia Penal Garay Boza; y,
CONSIDERANDO
I.- Admisibilidad. La licenciada Magaly Quirós García, defensora pública del sindicado, interpuso recurso de apelación contra la sentencia número 74-2024, de las siete horas y treinta minutos del seis de marzo de dos mil veinticuatro, del Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de la Zona Sur, Flagrancia —sin solicitud de audiencia oral ante este órgano jurisdiccional—. Dado que este se planteó mediante escrito motivado aportado ante el tribunal de instancia, por quien tiene legitimación para ello y dentro del plazo legal (pues se entregó el 18 de marzo de 2024 y, por haberse notificado la sentencia por dictado oral, el lapso de 15 días hábiles para impugnarla vencía 27 de ese mes y año) debe admitirse, sin que sean necesarias ulteriores formalidades pues, de lo contrario, se incumpliría el mandato establecido en el artículo 8.2.h de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y en el numeral 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, por lo que se admite para su estudio y resolución de fondo.
II.- En el único motivo de apelación, la recurrente alega la violación al debido proceso, debido a falta de motivación y uso de una fundamentación contraria a las reglas de la sana crítica. Transcribe el numeral 142 del Código Procesal Penal, así como un extracto del voto n.° 2001-0233 de la Sala Constitucional, este último alusivo a la motivación jurisdiccional y a la valoración probatoria como integrantes de las garantías procesales. De manera específica, critica la competencia de los funcionarios del SINAC para realizar las diligencias y decomiso del arma. Señala que, mediante una actividad procesal defectuosa, la defensa técnica cuestionó el ingreso de dichos miembros del SINAC a la finca y sostuvo que este se hizo derivado de una notitia criminis, según la cual unas personas estaban cazando lagartijas en un predio, sin embargo, afirma, no hay certeza al respecto, pues en el «informe» solo se consignó que una fuente anónima indicó que se había detonado una alarma. Asevera que la jueza de instancia no analizó la probanza recién referida y partió de otro supuesto, sea que en el parte policial se indicó como notitia criminis que se estaba llevando a cabo una cacería de iguanas, pero ello, en criterio de quien impugna, no fue así. Considera que la competencia del funcionariado del SINAC en relación con el ingreso y el decomiso del arma carece de sustento probatorio. Asimismo, estima que tampoco se estableció que el sindicado estuviera realizando alguna infracción a la Ley de Conservación de Vida Silvestre, de ahí que no derivase la legitimación establecida en el artículo 16 de dicha norma, por lo que estima que el decomiso efectuado fue ilegal. Cuestiona, además, que la dirección funcional del Ministerio Público a los personeros del SINAC se realizó cuando ya se había efectuado diligencias como pedirle el arma al imputado, manipularla y, además, haber ingresado al predio, lo que, acorde con su parecer, vicia las actuaciones. Señala que la defensa técnica aludió tal punto en sus alegatos de conclusiones, pese a lo cual se omitió pronunciamiento jurisdiccional al respecto. La ausencia de fundamentación aludida agravia los intereses del imputado, así, la apelante estima que, de haberse valorado correctamente las probanzas, no se podría haber utilizado el acta de decomiso, ni tampoco el arma para sustentar la decisión condenatoria. Solicita que se declare con lugar el reclamo, que se anule la sentencia recurrida y que se disponga la realización del juicio de reenvío. Posición del Ministerio Público. Emplazado que fuera el recurso de apelación, el ente fiscal omitió pronunciamiento. El motivo se declara sin lugar. El reclamo planteado por el patrocinio letrado del sindicado consiste, medularmente, en cuestionar la legalidad de la intervención del funcionariado del Sistema Nacional de Áreas de Conservación —en lo referido aludido por sus siglas: SINAC— y, por ende, de todo lo derivado del mismo. De previo a exponer el examen realizado por esta cámara, es importante realizar una aclaración. Parte de los alegatos recursivos ha planteado que el ingreso a la finca donde se aprehendió al imputado fue contrario a derecho, pues no contó con la dirección funcional correspondiente, haciéndose alusión al párrafo segundo del artículo 16 de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre. Dicha lectura es errada. La norma de cita —como se profundizará más adelante— dispone que determinado funcionariado, incluyendo a personeros del SINAC, en el ejercicio de sus funciones, para ingresar a «…los domicilios privados… deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario…». Ese extremo normativo fue entendido por la apelante como que, para que se entrara a la finca en cuestión, el funcionario del SINAC debió, de previo, realizar las coordinaciones con el Ministerio Público, pero ello no fue así. No obstante, es criterio desarrollado por la Sala Tercera —en el voto n.° 2020-1394, que será expuesto y analizado más adelante— y compartido por esta integración, que esa norma no alude a la representación fiscal, sino a la autorización jurisdiccional para allanar un domicilio. Sin detrimento de lo anterior y partiendo de esa precisión, esta cámara de alzada expondrá las razones por las que ha estimado que la sentencia controvertida no incurrió en vicio, incluyendo para ello la aclaración recién realizada. Dicho esto, se retoma. Examinado que fuera el fallo —oral— recurrido a la luz del alegato recursivo, considera esta cámara de alzada que no existe el vicio alegado. Los razonamientos de la jueza de mérito fueron expuestos de manera extensa y, para un mejor examen en esta sede, conviene transcribirlos de seguido: «…Ahora bien, como primer considerando, tenemos el siguiente. Bajo la premisa de que se debe de resolver inicialmente, pues, cualquier incidencia relacionada con la competencia, cualquier actividad procesal defectuosa planteada, pues, en efecto, tenemos que al momento de las conclusiones, el día de ayer, su defensora, don [Nombre 001] interpuso en este caso luego de todas las argumentaciones y su retórica conclusiva, interpuso, en este caso, pues, una actividad procesal defectuosa de carácter absoluto, esto de conformidad con todas las leyes que en su momento ella había citado ¿verdad?, indicando que en el informe policial del SINAC ¿verdad?, se habían indicado una serie de acciones que inclusive, ¿verdad?, habían estado al margen de lo que podríamos decir se llama o ella indicó que era dirección policial o funcional, indicando de que ya se había hecho una detención, se había hecho una manipulación del arma, se le habían puesto esposas y, además de eso, después de todo ello, pues se hace una llamada al Ministerio Público. Intenta decir, pues igualmente que de lo decomisado que fue el arma, considera que esa prueba es espuria y que, incluso, no existe otro elemento probatorio, y que no hay, tampoco, prueba independiente que pueda acreditar también el cuadro fáctico, ya que, aún y cuando haya una notitia criminis, ellos no se encontraban, en este caso su persona, dentro de un parque nacional, ni una reserva, por lo que considera que hay una actuación ilegítima, en este caso por parte de los personeros del SINAC y, por ello, existe una actividad procesal absoluta, por ello solicitó incluso de antemano, pues la absolutoria. Tenemos que las actividades procesales absolutas se encuentran regulados en el artículo 175 del Código Procesal Penal y siguientes. En ellas, efectivamente, se viene a regular la inobservancia propiamente de las garantías, no sólo procesales, sino constitucionales. Todas las personas que llegan a ser sujetas o que son sometidas a una investigación o que son, incluso, ya, inicialmente, procesadas por una aparente o por el aparente comisión de un delito, pues debe de contar efectivamente con garantizarle sus derechos y garantizar sus derechos propiamente, pues no solo constitucionales, sino procesales. ¿Qué quiere decir esto? Bueno, hay todo un legajo de normas que indica, ¿verdad?, desde el momento en que una persona es detenida se le tiene que indicar por qué es detenida, por qué se le está interviniendo, la persona que le interviene tiene que presentarse, tiene que decir qué es lo que llega a buscar y, en el caso concreto, si llega a haber una aprehensión, pues tiene que decir por qué se da precisamente esa aprehensión o, incluso, la detención y, luego, pues indicar si existe o no existe un presunto delito, como en el caso que es que estamos hablando o en el que estamos resolviendo una situación, propiamente, de flagrancia, que es lo que inicia con una presunción o la comisión de un delito. Para los efectos, tenemos lo siguiente, obviamente se le dio la debida audiencia en este caso al representante del Ministerio Público, quien solicitó, obviamente, que fuera rechazada dicha actividad procesal defectuosa, indicó, inclusive retomó y, sin el ánimo de reiterar en todas sus conclusiones, donde vino a ser una explicación amplia y a envestir en este caso a los funcionarios del SINAC como policías para poder participar o para poder ejecutar, propiamente, la acción que viene siendo controvertida como una acción ilícita, propiamente, por no cumplir con las garantías, pues además de ello acotó que el artículo 189 del Código Procesal Penal abiertamente, pues, indica cuáles son todas esas acciones que se pueden realizar haciendo hincapié, que, incluso, se pueden hacer decomisos, que entre otras, ¿verdad?, propiamente, hizo, enfatizó, propiamente, en lo que era el decomiso, propiamente, de lo que consideraban que era prueba para el proceso. Más allá de ello, porque tenemos que dentro de esa actividad procesal defectuosa, pues vienen imperando varias situaciones que fueron embozadas por las partes que va más allá y que, incluso, recae sobre lo que en la especie o en la teoría conocemos como la teoría del fruto del árbol envenenado, que es precisamente parte de lo que en su momento abogó también la señora defensora para determinar de que existía en este caso una actividad procesal defectuosa. Claro está que para usted todos estos términos legales, pues es un poco difícil de comprender, pero para explicar, va más allá. La teoría del árbol envenenado, en lo que incluso un árbol como tal que genera un fruto, indica esta doctrina que toda prueba que vaya a ser obtenida mediante el quebrantamiento de una norma constitucional, aún cuando sea por un acto reflejo o derivado, será ilegítimo, como el quebrantamiento que la original. Vemos de que dentro de todo el contexto, o al menos toda la retórica utilizada, incluso, por el Ministerio Público en su momento dado a la hora de dar sus conclusiones, que se anticipó, desde el punto de vista de él, sobre cuál era la teoría del caso, para lo que en su momento la defensa iba a abogar, pues viene y hace una serie de análisis, propiamente, de articulaciones, incluso, hasta de una jurisprudencia del Tribunal de Apelaciones de Cartago, propiamente la 148 del año 2020. Que dicho sea de paso, tal y como lo aclaró la señora defensora, pues no se ajusta al caso concreto, porque no estamos en una situación ni siquiera semejante a la que ocurrió o a la que se valoró, propiamente, en esa resolución, donde, efectivamente, pues estaba en una situación de un área de conservación, en este caso, donde, efectivamente, pues los oficiales fueron y en este caso, pues las acciones o al menos las funciones propias de su cargo. Para los efectos también, pues se habló del artículo 10 aplicado, incluso, de forma supletoria, esto para hablar, propiamente, y hacer en este caso, pues un esquema para poder respaldar o investir, en este caso la acción de los funcionarios del SINAC como acciones, propiamente, de un policía. Y es que vamos a ver, hay una situación que como génesis se está dejando de lado. Nos fuimos por el punto de la competencia, pero más allá de la competencia, hay una situación del génesis de por qué, incluso, un funcionario del SINAC llega en este caso a ejecutar en lo que, según las partes, ¿verdad?, son funciones propias de un policía y no, propiamente, de un funcionario del SINAC, y esa es la discordia que ha surgido para fundamentar esta actividad procesal defectuosa. De ahí que hablaron del artículo 10, artículo 10 que, en definitiva, en su último párrafo, no deja de lado, incluso, quiénes son policías, incluso, viene e integra a esa masa de policías o de funcionarios que son catalogados como tal, precisamente, a los guardaparques y a todas aquellas personas que, en general, pues están prestando un servicio, propiamente, para proteger ciertos bienes jurídicos. El artículo 10 no viene a excluirlos. Esto, para hacer mención más sin embargo, deja claro esta autoridad que, para los fines de esta sentencia, pues esto no es lo que viene precisamente a generar el resultado de la misma. Más allá de eso, esto es para explicar, propiamente, y resolver lo que es la actividad procesal defectuosa. Igualmente se alude al artículo 8 en la Ley de Policía, donde dice que estarán al servicio de las personas, en particular, en este caso todo lo que son los policías y, asimismo, los cuerpos, que es lo que realmente se deduce del artículo 6 del mismo cuerpo legal. En este caso, pues se hace un análisis de cuál es la ley que se aplica, si hay o no una ley especial, si en este caso se aplican o no normas supletorias. Obviamente nuestro Código Procesal Penal, incluso, hasta las leyes especiales abren una norma y así se y así está determinada precisamente para que se aplique todo aquello que no se encuentre regulado en la misma y así lo hicieron ver las partes al punto que llegan, incluso, a uno de los artículos medulares y por los cuales, incluso, se va a decantar esta autoridad y ahorita lo va a indicar en la parte del fondo, que es el artículo 16 en este caso de la ley vamos a ver de conservación de vida silvestre. ¿Qué nos indica este artículo? Bueno, este artículo en su artículo 16 y ayer lo trajeron a acotación en diferentes momentos de la retórica conclusiva ambas partes técnicas, es lo siguiente. Dice, “para el cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del SINAC debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones, están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en instalaciones industriales comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley”. Si bien vemos de que al final, incluso, dice, “en el caso de domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario”, pero antes de entrar ahí, vemos de que al final del primer párrafo dice, “y cualquier equipo utilizado, la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley”. A partir de ahí, considera este tribunal que la función desplegada, incluso, por los funcionarios del SINAC, pues no vienen quebrantando ninguna norma constitucional, porque, incluso, para los efectos existen en este caso, pues una ley, un artículo que viene precisamente a facultar el génesis de su función. Y es que, veamos, ellos ingresan o incluso entran a practicar una inspección o, incluso, un despliegue, en este caso desde el punto de vista de sus funciones, porque existe una notitia criminis, una notitia criminis que está relacionada precisamente en este caso con situaciones propias de o derivados de la vida silvestre, porque así está consignado en el parte policial. Ellos reciben una llamada anónima donde en aparentemente se está dando la cacería en un lugar de La Palma de Puerto Jiménez, donde se están haciendo detonaciones y esa situación, pues es la que genera, pues el despliegue, incluso, el hecho de tener que venir desde Puerto Jiménez hasta la Palma a verificar qué es lo que realmente está ocurriendo. A partir de ahí, pues es obvio que cualquier función o despliegue policial que ellos hagan en su dinámica para poder asegurar el sitio, concretar, propiamente, qué es lo que realmente está pasando ante esta llamada anónima, pues vemos, incluso, cómo en su momento dado y que esto forma parte del fondo, el señor testigo, en este caso, uno de los oficiales del SINAC, que en este caso es Óscar Beita Beita, viene a explicar ampliamente cómo es que ellos, una vez que reciben la noticia anónima, cuáles son, incluso, todas las funciones, es decir, todas las diligencias que realizan, como llamar a su superior, comunicarlo, desplegar, es decir, trasladarse, incluso, durando entre 25 y 30 minutos hasta La Palma de Puerto Jiménez para poder verificar. Incluso, hasta indicó que cuando llegan y escuchan una detonación y que, a raíz de ello, pues entonces, luego, llegan y se esconden en un matón, así lo indicó para, precisamente, generar una acción de vigilancia para verificar qué era lo que estaba ocurriendo. Cuando está en esa labor de vigilancia logra escuchar, de nuevo, una detonación y, además de eso, le permite visualizar que esa detonación es generada por una persona que está en un lugar. No indica dónde, pero que está en un charral alto, pero que está apuntando hacia arriba, precisamente hacia la colpa de los árboles y que, para los efectos, pues, si la notitia criminis devenía de ahí, pues su reacción y lo que impera, propiamente, su función, pues era ingresar, obviamente, pues a este lugar y pedir en voz alta, pues que se detuvieran y que así se diera. Y así se dio, porque así quedó debidamente plasmado. Parte de lo que se viene abogando, que es la obtención, propiamente, del arma, pues, hay que ser obvios, inicia la participación de ese oficial del SINAC, inicia por una notitia criminis, precisamente, derivado o, presuntamente, porque se viene lesionando la vida silvestre. Este es el génesis que tiene la notitia criminis que tiene en este caso el oficial del SINAC. A partir de ahí, pues se justifica o al menos se garantiza que el mismo viene actuando a derecho, puesto que, para poder ingresar, se encuentra debidamente autorizado. Y es que el mismo testigo lo indicó, no solamente cuando se dan situaciones derivados de vida silvestre, sino, también, cuando, de acuerdo al artículo 54 de la Ley Forestal, también tienen esas mismas potestades, y esto es para asegurar el sitio, asegurar la evidencia y, precisamente, pues en este caso asegurar la permanencia de las presuntas personas involucradas. En este caso vemos que ya iniciada la ejecución, propiamente, del aseguramiento del sitio, de buscar, pues, obviamente, todo lo que impera o forma parte de la investigación para verificar la notitia criminis, pues conllevó, obviamente, que la persona, en este caso los oficiales del SINAC, tuviera que ingresar a este lugar que no es un domicilio que, incluso, consta y hay una inspección que se diera, incluso, por las partes técnicas aquí, donde se logró verificar, incluso, de viva voz por parte del señor encartado, se indicó que eso era una finca, una finca ganadera, lo que, pues, no está al margen de, o sea, no debía contar ni con el permiso del dueño, ni se estaba ante la vulnerabilidad o vulneración, más bien, en este caso de la privacidad de un domicilio como tal, puesto que eso no se acreditó, ni se vino a aprobar aquí en el debate de que se estuviera ante una circunstancia semejante. A partir de ahí, es obvio que dentro de las ejecuciones que ha realizado el oficial del SINAC, como fue, precisamente, identificar a las personas, no solamente visualizar que se estaban haciendo disparos a las copas de los árboles, sino, además de eso, verificar si habían o no habían, precisamente, animales, qué tipo de animales y en efecto, eran las iguanas, como se había anunciado en este caso mediante una llamada anónima, lo cual, incluso, vino a indicar que no viene a ver, propiamente, lo que es, precisamente, el decomiso, propiamente, pues decomisar en este caso, pues, todo lo derivado, propiamente, de la comisión o la presunta comisión delictiva. ¿Y qué es lo que llega a suceder aquí? Aquí hay una situación obvia y que va bajo la línea de la lógica. Si ya el oficial se encuentra adentro de la finca, ya viene a verificar que, efectivamente, pues están haciendo disparos hacia las copas de los árboles, disparos que, dicho sea de paso, no solamente se dan para el momento en que está el departamento del SINAC ahí, sino que, incluso, se daban desde momentos antes de llegar, puesto que esa es la notitia criminis que ellos reciben, que hay disparos de unas personas en la localidad de La Palma, ahí en Santa… en este caso el lugar, propiamente, en Guadalupe. Corrijo en Guadalupe de La Palma, básicamente no era una situación que se estaba dando en el momento. Incluso, ya ellos habían sido anticipados mediante una noticia anónima de que ya se venían generando disparos, lo cual y así lo voy a informar en el fondo, pues deviene en que, pues no se estaba haciendo una simple prueba porque habían pasado más de 30 minutos desde el momento en que se recibe la notitia criminis por parte de los oficiales del SINAC para poder llegar al presunto lugar de los hechos, donde, inicialmente, pues ubican a su persona y que, efectivamente, no solamente logran escuchar otro disparo, luego un disparo cuando estaba en el matón y un disparo para cuando él pide que ya se detenga, es decir, él escucha tres detonaciones. Entonces, vamos a ver, para los efectos de la actividad procesal defectuosa, la obtención de esa prueba para determinar que es una prueba ilícita como tal, pues lleva obvias razones de que se tuvo que obtener de esa manera, porque ya el oficial se encontraba ejecutando las acciones propias que le garantizan o le faculta propiamente la ley, es decir, ya él estaba bajo, investigando, propiamente, pues lo propio de lo que deriva de un delito de vida silvestre, lo cual pues él indicó claramente, pues no se pudo encontrar los casquillos y escuché las detonaciones, no pude visualizar si habían animales muertos, no encontré iguanas, no se visualizaron tampoco. Entonces, para los efectos entraron a investigar como tal si se estaba dando o no se estaba dando una cacería como tal. Igualmente lo de la cacería, si bien no se ahondó como tal y que no forma parte tampoco del objeto probandum de este proceso, más allá de lo que pueda ser propiamente la utilización como tal del arma y cómo estaba el arma en ese momento que estaba siendo utilizada, ¿si estaba inscrita, si no estaba inscrita, si la persona tenía o no tenía propiamente los permisos?, pues es una situación que llega a palpar, propiamente, el oficial al momento precisamente de estar realizando las funciones propias como tal. Esto derivado, precisamente, de un presunto delito de vida silvestre. Y es que, vamos a ver: el fruto del árbol envenenado, es decir, el hallazgo de una prueba ilícita, también tiene excepciones, y no solamente la excepción de encontrar una prueba independiente que venga, en este caso, a apartar propiamente la prueba espuria y que se pueda probar de una manera diferente, sino que también existe otra excepción como tal, y es cuando hallamos, es cuando hablamos del hallazgo inevitable. Este hallazgo inevitable, pues precisamente se da para el momento en que ya se ha ejecutado propiamente por parte del oficial, pues, precisamente, todas las funciones propias de su cargo. Y ahí es cuando llega a determinar y él mismo lo indica en su declaración, incluso, hasta lo aclara y dice: “simplemente revisé el arma, nada más por una cuestión de seguridad y para y asegurar el sitio, puesto que se tratan de armas de fuego y además de eso había hasta un cuchillo, eran 2 personas, tenían que llegar sus compañeros”, a partir de ese momento, pues él lo único que hace es, precisamente, pues, básicamente, pues ver identificar propiamente el arma y, una vez que está bajo esas circunstancias, es que él, al no poder determinar o no poder concluir con que, en efecto, se estaba ante una situación que viniera, propiamente, de un delito que viniera a infringir la Ley de Vida Silvestre, pues es cuando él procede, obviamente, a llamar al Ministerio Público para informar lo acontecido e indicar que, dentro de los hallazgos que él encuentra, únicamente lo que hay es un arma que no está debidamente identificada, que la persona que la tiene no cuenta con los permisos y que para los efectos, pues pide dirección funcional. Esa es la secuencia lógica que tiene que darse en este caso, puesto que no fue que el oficial entró propiamente para ir a ver si la persona tenía en este caso permiso o no para poder portar el arma o para poder estar ejecutando una acción de cacería. Esto es completamente ajeno y va al margen de lo que realmente aconteció aquí. Y es que hay que ver, propiamente, el génesis como lo indico y lo reitero, de cuál fue la participación y cómo es que inicia la participación del oficial. De ahí que no exista, en este caso, para este tribunal, una actividad procesal defectuosa. No se ha soslayado ningún tipo de derecho procesal, ni constitucional a favor de don [Nombre 001], se le han respetado el debido proceso, incluso, se le ha informado una voz de alta. En su momento el señor se identificó, dijo su nombre, dijo quiénes eran y, además de ello, pues le indica, ¿verdad?, que, incluso, para asegurar el sitio, ponga las armas en el suelo y empiezan a verificar toda la dinámica de lo que, en su momento, no solamente reciben por notitia criminis, sino lo que ellos logran visualizar al momento de estar haciendo un fijo y al estar observando. Queda ya de por sí, claro, de que ellos pueden entrar y practicar inspecciones dentro de cualquier finca y embarcación. Vemos de que dentro de todo el marco probatorio, tanto el testigo, el señor encartado, la inspección ocular que se realizara dejó claro que, en efecto, estamos ante una finca, puesto que la misma se dedicaba a la actividad ganadera. Para ello, incluso, hay hasta fotos de esa inspección donde se logra ver a todas las partes y se logra ver, evidentemente, que la misma se encuentra cercada. Tan es así que, incluso, se indicó que había cercas eléctricas, precisamente, para evitar que el ganado que normalmente pues pasta en el lugar, pues se saliera del sitio. Entonces quedó claro de que no estamos, no había ninguna casa, no se evidencia a los alrededores. Tampoco se viene a indicar aquí que hubiera algún domicilio que requiriera, propiamente, de generar, pues otra forma, precisamente como lo demanda la ley, como lo demanda el código, como sería en este caso una solicitud, un permiso de, o sea, generar un derechohabiente, precisamente, para poder ingresar, o bien hacerlo por los mecanismos forzados, como sería un allanamiento. Entonces hasta aquí lo que es la actividad procesal defectuosa, pues no da ha lugar…» (archivo de audio y video 230005150455PE-06032024073014-2_Multi, a partir del minuto 00:05:40, la transcripción es fiel). Lo extractado, como se indicó, pertenece a la sentencia apelada que fue emitida de forma oral. La juzgadora profundizó, primero, en un tema esencial: la notitia criminis. Este punto es medular por los alcances para la legitimación de la autoridad que realizó el ingreso al sitio donde se dio la aprehensión del sindicado. En los fundamentos de la decisión cuestionada se derivó de las probanzas que el funcionario del SINAC, Óscar Beita Beita, realizó la intervención correspondiente debido a una llamada anónima en la que se reportó, en el sitio correspondiente, un actividad de cacería. Escuchada la declaración de dicho testigo, efectivamente este aludió a ese punto (archivo de audio y video 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, a partir del contador 00:18:07). Al respecto, tal declarante indicó que se recibió una denuncia anónima vía telefónica, aproximadamente a las 07:55 horas del 23 de diciembre de 2023, en la que se informó que se estaba dando una caza de iguanas. Este punto de tal testimonio coincide con lo indicado en el oficio SINAC-ACOSA-PPCP-PEN-S-152-2023, en cuyos antecedentes se indicó que se recibió un llamado anónimo, reportándose detonaciones de una posible arma de fuego «…por el antiguo depósito de arena, a un costado del rio Rincón…» (folio 1). Al contrastar dichas probanzas, no existe inconsistencia, como lo alegó la defensa técnica. Así, la caza es susceptible de realizarse con armas de fuego, es decir, las inferencias probatorias no se excluyen. Incluso, al escuchar lo manifestado por el funcionario del SINAC, Óscar Beita Beita, se aprecia que, según su decir, mientras él conducía el vehículo rumbo al sitio reportado, su compañero de unidad era quien llenaba el formulario de acta de recepción de queja ciudadana, es decir, la indicación oficial de la queja anónima la recibió él, pero la ingresó en la documentación otro personero del SINAC (archivo de audio y video 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, a partir del contador 00:33:30). Lo anterior evidencia que la derivación del tribunal de instancia, en relación con la notitia criminis, fue correcta. Asimismo, el objeto de la denuncia anónima recibida es propio del alcance funcional correspondiente al SINAC, el cual, según el artículo 22 de la Ley de Biodiversidad, fue creado «…con el fin de dictar políticas, planificar y ejecutar procesos dirigidos a lograr la sostenibilidad en el manejo de los recursos naturales de Costa Rica…». Lo anterior adquiere especial relevancia al efectuar una lectura conjunta con el artículo 1 de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre, según el cual la misma se aplicará, excepto «…a la conservación, el manejo sostenible, la protección y la adecuada administración de la vida silvestre, que resulten de prácticas, usos y costumbres tradicionales sin fines de lucro de los pueblos indígenas dentro de sus territorios. La presente ley no se aplicará a las especies de interés pesquero o acuícola, cuya regulación específica se establecen en la Ley N° 7384, de 16 de marzo de 1994, y la N°. 8436, de 1 de marzo de 2005, y cuya competencia como entidad ejecutora corresponde a Incopesca; asimismo, no aplicará a las especies forestales, los viveros, los procesos de reforestación, el manejo y la conservación de bosques y los sistemas agroforestales, cuya regulación específica se establece en la Ley Forestal , N° 7575, de 13 de febrero de 1996, y sus reformas…». Tales criterios de exclusión son esenciales para analizar lo resuelto por la jueza de mérito, pues, como se verá enseguida, son los que determinan la norma legal a emplear en la especie. En tal sentido, la Ley de Conservación de la Vida Silvestre se aplicará en aquellos supuestos relacionados con la tutela de la vida silvestre, en el tanto no coincida con los criterios de exclusión recién indicados. Así, dado que la notitia criminis recibida en este caso se relacionaba con el resguardo de un organismo que habita en condiciones naturales en el territorio nacional —iguanas en el predio reportado—, se está ante uno de los supuestos de aplicación de la ley especial recién indicada. Lo anterior habilita el empleo del artículo 16 de dicha norma, el cual dispone lo siguiente: «…Artículo 16.- Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del Sinac debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley. En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario…» (el destacado es suplido). En el presente asunto, tal cual lo declaró el mismo imputado luego de la incorporación de las probanzas, el fundo en el que se realizó su aprehensión era una finca ganadera (archivo de audio y video 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, a partir del contador 01:37:14). Además, no derivó de las probanzas que aquella finca fuera utilizada como domicilio, antes bien, únicamente, el sindicado dijo que se utilizaba para llevar ganado a pastar. En tal sentido, en este contexto, acorde con el Diccionario de la Lengua Española, el vocablo «finca» debe entenderse como una «[p]ropiedad inmueble, rústica o urbana», concepto que se asocia al de predio rústico, el cual, con base en la misma fuente, alude a aquel «…que, fuera de las poblaciones, está dedicado a uso agrícola, pecuario o forestal…». De tal manera, siendo lo /pecuario/ relativo al ganado, debe concluirse que la finca a la que ingresó Óscar Beita Beita, con ocasión de la notitia criminis recibida, era, ante todo, un predio rústico, en este caso, una finca ganadera. En relación con una norma afín a la presente, respecto del concepto de «predio rústico» y —leído a contrario sensu— cómo este no requiere de la orden jurisdiccional para el personal forestal correspondiente, la Sala Tercera ha considerado lo siguiente: «…III.[...]Una vez analizado el razonamiento empleado por el Tribunal de Apelación, al descartar el reclamo relacionado con la supuesta errónea aplicación de los artículos 182 y 193 del Código Procesal Penal, esta Cámara concluye que el vicio invocado resulta inexistente. El artículo 182 referido, alude al principio de libertad probatoria, disponiendo que: “Podrán probarse los hechos y las circunstancias de interés para la solución correcta del caso, por cualquier medio de prueba permitido, salvo prohibición expresa de la ley”. Por su parte, el artículo 193 del Código Procesal Penal, relacionado con el allanamiento y registro de morada, establece: “Cuando el registro deba efectuarse en un lugar habitado, en sus dependencias, casa de negocio u oficina, el allanamiento y registro será realizado personalmente por el juez y deberá iniciarlo entre las seis y las dieciocho horas. Podrá procederse a cualquier hora cuando el morador o su representante consienta o en los casos sumamente graves y urgentes. Deberá dejarse constancia de la situación de urgencia en la resolución que acuerda el allanamiento.”. Tales disposiciones deben ponderarse a la luz de las circunstancias acreditadas en el presente asunto. Según se deriva de los autos, no se logró demostrar cuál era el destino del inmueble de [Nombre 005], dentro del cual se dio el decomiso de la madera. De acuerdo con el artículo 54 de la Ley Forestal: “Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas.- Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone.- Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito. También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días.” (El resaltado es suplido). Un predio rústico, de acuerdo con la definición que brinda el diccionario de la Real Academia Española, significa: "predio que, fuera de las poblaciones, está dedicado a uso agrícola, pecuario o forestal" (http://dle.rae.es/?id=TxshtOI ). Por su parte, “industria” se define como el "Conjunto de operaciones materiales ejecutadas para la obtención, transformación o transporte de uno o varios productos naturales." (http://dle.rae.es/?id=LRwJIbQ|LS6JciK). El destino del inmueble de [Nombre 005] no fue acreditado, impidiéndose con ello vincular su naturaleza a alguna de las previsiones del artículo 54 de la Ley Forestal, y en ese tanto, al no haberse acreditado que se trataba de un “fundo rústico” o “industrial forestal”, debía tenerse como un recinto privado. En tal caso, tanto las autoridades forestales como los oficiales de la Fuerza Pública, requerían contar con una autorización de parte del propietario para ingresar a la propiedad, o con una orden de allanamiento dictada por una autoridad jurisdiccional, tal y como lo contempla el artículo 16 de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre. Estipula dicha norma: “Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta Ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales y los guardaparques debidamente acreditados y en el desempeño de sus funciones, están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, así como para decomisar, dentro de cualquier finca, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, los productos y subproductos de las actividades prohibidas, junto con los implementos utilizados, definidos en el Reglamento. En el caso de los domicilios privados, se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario.” (El resaltado es suplido). En el caso de [Nombre 005], conforme se deriva del fallo impugnado, se descartó que hubiera brindado su consentimiento para que los funcionarios del MINAET junto con los oficiales de la Fuerza Pública, ingresaran a su propiedad y decomisaran la madera. Al respecto, el ad quem consignó lo resuelto por el Tribunal de Juicio, en los siguientes términos: “…No hay un acta que venga a establecer que efectivamente a don Segundo se le indicara claramente en qué iba a consistir ese ingreso por parte de las autoridades, qué era lo que originaba o daba motivo a esa actuación y que eventualmente lo que se encontrara en la casa de él podría, o en sus dependencias, traerle algún tipo de responsabilidad y que él, aún así, consintiera en que se hiciera esa inspección en su casa y ese decomiso…” (folio 133 vuelto). Como última posibilidad, el ingreso de las autoridades a la propiedad de [Nombre 005] pudo haber estado amparado por la ley, si se hubiera contado con una orden jurisdiccional que contemplara la legalidad, necesidad, utilidad y pertinencia de la prueba pretendida, conforme a lo dispuesto en el artículo 193 del Código Procesal, lo que también se echa de menos en este asunto. Así las cosas, contrario a lo que aduce la representación fiscal, lo que procedía, efectivamente, era confirmar la decisión absolutoria del Tribunal de Juicio, ante la ilegitimidad del ingreso a la propiedad de [Nombre 005] y por ende, del decomiso efectuado a la madera ubicada dentro de la misma, tal y como fue resuelto por el ad quem…» (voto n.° 2020-1394, la copia es idéntica). Acorde con lo anterior, se aprecia que, en la especie, era innecesario para el funcionario del SINAC contar con la orden jurisdiccional requerida en el párrafo segundo del artículo 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, pues estaba en los supuestos del parágrafo primero de dicho numeral. Lo anterior pone en evidencia que las ponderaciones realizadas por la jueza de mérito fueron jurídicamente correctas, por lo que se descarta el vicio reclamado por la recurrente. A mayor abundamiento, aún si se efectuara un ejercicio de inclusión hipotética y se partiese de la posibilidad —probatoriamente descartada— de que dicha finca era un domicilio privado, tampoco se habría requerido la orden jurisdiccional para el ingreso del personal correspondiente. En tal sentido, debe recordarse que, acorde con la notitia criminis, en aquel lugar se estaba realizando una actividad presuntamente ilegal con el uso de arma de fuego —derivado de las detonaciones reportadas—. Ese escenario coincide con el descrito en el inciso b) del artículo 197 del Código Procesal Penal. Acorde con dicha norma, no se requiere orden de allanamiento cuando se «…denuncia que personas extrañas han sido vistas mientras se introducen en un local, con indicios manifiestos de que pretenden cometer un delito…». En el supuesto bajo estudio, hubo una llamada anónima que dio aviso de que, en una finca, había persona(s) realizando accionamientos de arma de fuego relacionadas, en ese momento, con la actividad de caza, es decir, se reportó acerca de sujeto(s) dentro de un sitio con indicios manifiestos de comisión delictiva. Al analizar ese aspecto y realizar el ejercicio de inclusión hipotética aludido, se evidencia que tampoco en ese escenario se habría requerido la orden jurisdiccional cuya ausencia se reclama. Valga agregar que, tal cual lo expuso en su declaración el funcionario del SINAC, Óscar Beita Beita, en cuanto controlaron la escena, se identificó al justiciable, se consultó al imputado si contaba con permiso de portación de esa arma, ante su respuesta negativa, se realizó el decomiso, el etiquetado de la evidencia y se coordinó con la fiscalía, recibiendo la indicación de que trasladara al sindicado al Ministerio Público, con el arma embalada, la cadena de custodia y el informe escrito (archivo de audio y video 230005150455PE-05032024090715-2_Multi, a partir del contador 00:29:10). Esa actuación se apegó a derecho, recibió el aval del Ministerio Público, el cual intervino en cuanto se constató la posibilidad de comisión delictiva y se aseguró el sitio, proceder que se realizó de manera defectuosa, sin vicio alguno. Acorde con lo anterior, al constatar que la valoración de legalidad recurrida se ajustó a derecho, se corrobora la legalidad de las probanzas ponderadas, entre ellas, el arma decomisada, por lo que se descarta el alegato recursivo y se confirma la sentencia impugnada.
POR TANTO
Se declara sin lugar el recurso de apelación planteado por la licenciada Magaly Quirós García, defensora pública del sindicado. En consecuencia, se confirma la sentencia recurrida. Notifíquese.
NORBERTO GARAY BOZA - JUEZ/A DECISOR/A CHRISTIAN FERNANDEZ MORA - JUEZ/A DECISOR/A MAUREEN REBECA SANCHO GONZALEZ - JUEZ/A DECISOR/A Circuito Judicial de Cartago Teléfonos: 2551-2713 ó 2553-0340. Fax: 2551-2355. Correo electrónico: [email protected] Clasificación elaborada por CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.
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