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Res. 00391-2018 Tribunal Agrario · Tribunal Agrario · 10/05/2018
OutcomeResultado
The Agrarian Tribunal reversed the trial court's judgment and denied the possessory information for failure to prove ten-year possession prior to the creation of the forest reserve and effective ecological possession.El Tribunal Agrario revocó la sentencia de primera instancia y rechazó la información posesoria por no acreditarse posesión decenal anterior a la creación de la reserva forestal ni posesión ecológica efectiva.
SummaryResumen
The Agrarian Tribunal, in ruling 391-F-18, revoked the first-instance decision that approved a possessory information proceeding over a plot of pasture and forest located within Tenorio Volcano National Park. The tribunal found that the petitioners failed to prove ten-year adverse possession prior to March 16, 1976, the date the Cordillera Volcánica de Guanacaste Forest Reserve was created by Executive Decree 5836-A, as required by Article 7 of the Possessory Information Law. Documentary evidence only showed transfers from 1984, and witness testimony was contradictory and insufficient to establish a continuous chain of possession. Moreover, cadastral evidence revealed progressive expansion of pasture areas at the expense of forest, contradicting the concept of ecological possession required for forested lands within protected areas. The tribunal emphasized that the property forms part of the State's Natural Patrimony, is unseizable and inalienable, and its possession does not confer rights to private parties under Articles 13 and 14 of the Forestry Law.El Tribunal Agrario, mediante voto 391-F-18, revocó la sentencia de primera instancia que aprobó una información posesoria sobre un terreno de potrero y montaña ubicado dentro del Parque Nacional Volcán Tenorio. El tribunal determinó que los promoventes no lograron demostrar la posesión decenal anterior al 16 de marzo de 1976, fecha de creación de la Reserva Forestal Cordillera Volcánica de Guanacaste mediante Decreto Ejecutivo 5836-A, tal como lo exige el artículo 7 de la Ley de Informaciones Posesorias. La prueba documental solo acreditaba transmisiones desde 1984, y los testimonios resultaron contradictorios e insuficientes para establecer una cadena posesoria continua. Además, la evidencia catastral reveló una ampliación progresiva de áreas de potrero en detrimento del bosque, lo cual contradice el concepto de posesión ecológica requerido para terrenos con cobertura boscosa ubicados en áreas silvestres protegidas. El tribunal subrayó que el inmueble forma parte del Patrimonio Natural del Estado, con carácter inembargable e inalienable, y que su posesión no genera derechos a favor de particulares según los artículos 13 y 14 de la Ley Forestal.
Key excerptExtracto clave
Thus, the possessor seeking to acquire by adverse possession a forested land that was part of the national reserves must demonstrate ten-year possession (original or transferred) and to have conserved the forest resource at least ten years before the creation of the Protected Area; in this case it is the Tenorio Volcano National Park, which has been in the public domain since the creation of the Cordillera Volcánica de Guanacaste Forest Reserve by Decree No. 5836-A of March 16, 1976, meaning that a ten-year possession prior to that date must be demonstrated and that the possessory acts truly consist of the protection of the forest resource. In the present case, the title claimants present as proof of their possession, from a documentary perspective, deed No. 136 of August 11, 1993, by which [Name4] sells them the possession of a plot of mountain and pasture of a little over fifty-eight hectares. In said deed, reference is made to a ten-year possession exercised by him and his previous transferor, [Name5] (folio 65); in addition, they presented the notarial certification of certain date, of 10:00 a.m. on June 15, 1987, of the private sale letter signed by [Name5], selling to [Name4] a plot of land measuring approximately sixty manzanas (folios 50 and 51). It should be noted that according to the originally submitted plan, the pasture portion was smaller (see Plan A-878231-90), approximately 70% (39.40 hectares) of the land is covered by 'mountain,' which undoubtedly is due to the affectation carried out since 1976 of the Cordillera Volcánica de Guanacaste. However, the Tribunal is very concerned that the plan indicated, as a fact different from reality, that there was a public road, when in fact it was access through private farms; but even more worrying is to observe the aerial photograph (orthophoto, folio 239), where it can be seen how the grazing area has been progressively expanded on the farm sought to be titled, which is not a good sign of ecological possession; quite the contrary, there has been an invasion of the National Park territory.De manera que el poseedor que pretenda adquirir por usucapión un terreno cubierto de bosque, que formaba parte de las reservas nacionales, deberá demostrar la posesión decenal (originaria o trasmitida), y haber conservado el recurso forestal, al menos diez años antes de la creación del área Protegida, siendo que en este caso se trata del Parque Nacional Volcán Tenorio, que está afectado al dominio público desde la creación de la Reserva Forestal Cordillera Volcánica de Guanacaste mediante Decreto No. 5836-A del 16 de marzo de 1976, siendo que debería de demostrarse una posesión decenal anterior a esa fecha y que los actos posesorios consistan, verdaderamente, en la protección del recurso forestal. En el presente caso, los titulantes presentan como prueba de su posesión, desde el punto de vista documental, la escritura No. 136 del 11 de agosto de 1993, por la cual [Nombre4] les vende la posesión, de un terreno de montaña y pasto de poco más de cincuenta y ocho hectáreas. En dicha escritura se hace referencia a una posesión decenal ejercida por él y su anterior trasmitente, [Nombre5] (folio 65); además, presentó la razón notarial de fecha cierta, de las 10 horas del 15 de junio de 1987, de la carta venta privada suscrita por [Nombre5], vendiéndole a [Nombre4], un lote de terreno que mide más o menos sesenta manzanas (folios 50 y 51). Debe hacerse notar, que según el plano originalmente aportado, la porción de potrero era menor (ver Plano A-878231-90), aproximadamente el 70 % (39.40 hectáreas) del terreno está cubierto de "montaña", lo que sin duda alguna obedece a la afectación que se realizó desde el año 1976 de la Cordillera Volcánica de Guanacaste. Sin embargo, al Tribunal le preocupa mucho que se haya indicado en el plano, como un dato distinto de la realidad, que existiera calle pública, cuando en realidad era un acceso por fincas privadas, pero más aún, es preocupante observar la fotografía aérea (ortofoto, de folio 239), donde se observa cómo, paulatinamente, se ha ido ampliando el área de repastos, en la finca que se pretende titular, lo que no es buen signo de una posesión ecológica, todo lo contrario, ha existido una invasión al territorio del Parque Nacional.
Pull quotesCitas destacadas
"en la posesión forestal el poder de hecho se ejerce sobre un bien de vocación forestal o en su mayor parte destinado a proteger los recursos forestales, sin miras a su explotación o bien, dedicándolo a la simple extracción de especies maderables, a través de planes de manejo para lograr la regeneración natural del bosque."
"in forest possession, the de facto power is exercised over an asset of forest vocation or mostly destined to protect forest resources, without intending its exploitation or dedicating it to the simple extraction of timber species through management plans to achieve natural regeneration of the forest."
Considerando III
"en la posesión forestal el poder de hecho se ejerce sobre un bien de vocación forestal o en su mayor parte destinado a proteger los recursos forestales, sin miras a su explotación o bien, dedicándolo a la simple extracción de especies maderables, a través de planes de manejo para lograr la regeneración natural del bosque."
Considerando III
"No es posible adquirir la titularidad sobre terrenos con cobertura boscosa si no se demuestra haber protegido el recurso forestal."
"It is not possible to acquire title over forest-covered lands unless protection of the forest resource is proven."
Considerando III
"No es posible adquirir la titularidad sobre terrenos con cobertura boscosa si no se demuestra haber protegido el recurso forestal."
Considerando III
"el titulante deberá demostrar ser titular de los derechos legales sobre la posesión decenal, ejercida por lo menos con diez años de antelación a la fecha de vigencia de la ley o decreto en que se creó esa área silvestre."
"the title claimant must demonstrate being the holder of legal rights over the ten-year possession, exercised at least ten years before the effective date of the law or decree that created that wild area."
Considerando III (citando Artículo 7 Ley de Informaciones Posesorias)
"el titulante deberá demostrar ser titular de los derechos legales sobre la posesión decenal, ejercida por lo menos con diez años de antelación a la fecha de vigencia de la ley o decreto en que se creó esa área silvestre."
Considerando III (citando Artículo 7 Ley de Informaciones Posesorias)
"es preocupante observar la fotografía aérea (ortofoto, de folio 239), donde se observa cómo, paulatinamente, se ha ido ampliando el área de repastos, en la finca que se pretende titular, lo que no es buen signo de una posesión ecológica, todo lo contrario, ha existido una invasión al territorio del Parque Nacional."
"it is worrying to observe the aerial photograph (orthophoto, folio 239), where it can be seen how the grazing area has been progressively expanded on the farm sought to be titled, which is not a good sign of ecological possession; quite the contrary, there has been an invasion of the National Park territory."
Considerando V
"es preocupante observar la fotografía aérea (ortofoto, de folio 239), donde se observa cómo, paulatinamente, se ha ido ampliando el área de repastos, en la finca que se pretende titular, lo que no es buen signo de una posesión ecológica, todo lo contrario, ha existido una invasión al territorio del Parque Nacional."
Considerando V
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Sign Document *110002250387AG* CASE FILE:
PROCEEDING:
POSSESSORY TITLE PROCEEDING PETITIONER:
CARLOS ALVAREZ ZUÑIGA RESPONDENT:
CARLOS ALVAREZ ZUÑIGA DECISION N° 391-F-18 TRIBUNAL AGRARIO. SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ.- At eight twenty-nine a.m. on May tenth, two thousand eighteen.- POSSESSORY TITLE PROCEEDING (INFORMACIÓN POSESORIA), brought by [Nombre1] , of legal age, married once and separated in fact, cattle rancher, identity card CED1 - - ; and [Nombre2] , of legal age, married once, cattle rancher, identity card CED2 - - , both residents of Tronadora, Tilarán, Guanacaste. Participating in the proceeding are the PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA, represented by Susana Fallas Cubero, of legal age, attorney, identity card CED3 - - - , in her capacity as deputy government attorney; and the INSTITUTO DE DESARROLLO RURAL, legal entity identification number CED4 - - - , represented by Carmelina Vargas Hidalgo, of legal age, divorced, attorney, resident of Guachipelín, Escazú, identity card CED5 - - , in her capacity as general attorney-in-fact for judicial proceedings. Attorney Enid Álvarez Zúñiga, bar registration number twenty-one thousand four hundred fifty-five, acts as special attorney-in-fact for judicial proceedings for the petitioners. Proceeding heard before the Juzgado Agrario del Primer Circuito Judicial de Guanacaste, Liberia.- BACKGROUND:
5. The statutory requirements have been observed in the conduct of the proceeding, and there are no apparent errors or omissions in the ruling capable of rendering it void.
Drafted by Judge ULATE CHACÓN, and,
CONSIDERING:
I.The Tribunal agrees with the statement of facts found to have been established, as it is well supported by the record. It shall be added to the third fact that the person who transferred possession to the titleholders in 1993, [Nombre4] , had in turn acquired it from [Nombre5] on May 14, 1984, by means of a private bill of sale notarized on June 15, 1987 (see instrument at folios 50-51).
II.Unproven facts. The following matters relevant to the decision in this proceeding are deemed unproven: a) the length of time during which [Nombre5] exercised possession, and whether he had acquired it from any prior transferor (there is no evidence); b) the length of [Nombre6] ’s possession, what the acts of possession consisted of, and to whom possession was transferred (there is no evidence).
III.The representative of El Estado, [Nombre7] , appealed the ruling, arguing as follows: 1.) The land sought to be titled lies within Parque Nacional Volcán Tenorio, in an area subject to protection since the creation of Reserva Forestal Cordillera Volcánica de Guanacaste through Decreto No. 5836-A dated March 16, 1976. 2.-) The witnesses did not establish the chain of transferors (cadena de trasmitentes); their testimony is contradictory, and they mention only [Nombre6] as preceding the titleholders, such that none of their statements is consistent with the allegations in the initial petition regarding [Nombre4] and [Nombre5] . The witnesses’ testimony was deemed sufficient even though they merely stated that they had known the land for years, without identifying the transferors, providing details concerning the measurement of the land, or explaining the basis for possession. 3.- Furthermore, she argues that the matters raised in the filing dated August 23, 2013, concerning the overlap of plans (sobreposición de planos), were not addressed.-
III.On the merits of the matter (fondo del asunto). First, it should be noted that the argument of the trial judge is not based on the application of Article 7 of the Ley de Informaciones Posesorias, since the judge refers to general possession (posesión) for ten years in the statement of proven facts. The following has been stated regarding this provision: IV.- Concerning the interpretation of Article 7 of the Ley de Informaciones Posesorias and the State Natural Heritage (Patrimonio Natural del Estado), the Court has stated in repeated rulings: “The Ley de Informaciones Posesorias, in its Article 7, as well as the Leyes Forestales, have sought to protect forest resources from human activity by subjecting them to various forms of forest management (manejo forestal). Although title to such areas has been permitted, once declared conservation areas they become part of the State Forest Heritage (Patrimonio Forestal del Estado), and compliance with other, more stringent requirements is demanded.
This leads us directly to the concept of ecological possession (posesión ecológica) and the principle of the ecological function of forest property (función ecológica de la propiedad forestal). In repeated judgments, both the First Chamber of Cassation (Sala Primera de Casación) and the Higher Agrarian Court (Tribunal Superior Agrario) itself have established the principles that must govern the resolution of these types of agro-environmental situations. Our country has pioneered the development of the legal doctrines (institutos) of agrarian possession (posesión agraria) and ecological possession. The case law itself has recognized and developed these doctrines, as well as the life cycle of agrarian possession and, more recently, that of ecological possession (within the broader principle of the ecological function of forest property). The case law has also sought to distinguish business property and possession (propiedad y posesión empresarial), where an activity directed toward forest cultivation is carried out, from property or possession where the activity is merely extractive or solely conservation-oriented.
In the latter cases, this would constitute forest property or possession (propiedad o posesión forestal) without an enterprise. It is precisely in these cases that the Ley Forestal establishes an entire legal framework for protecting forest resources, sometimes mandatorily subjecting the owner to the forest regime (régimen forestal) and, in other cases, doing so voluntarily. Thus, in forest possession, de facto control (poder de hecho) is exercised over land suited for forestry (bien de vocación forestal), or land used primarily to protect forest resources, without a view to exploiting them, or devoted simply to the extraction of timber species through management plans intended to achieve the forest’s natural regeneration. In neither case would there be the development of a plant or animal biological cycle, nor would any person assume risk. For that reason, the law does not protect—and, on the contrary, penalizes—possession through which the forest resources of protected areas are destroyed.
It also denies the possibility of acquiring possessory rights (derechos de posesión) over lands in national reserves when harmful action against forest resources has been carried out. Today, some agrarian-law scholars affirm the existence of Forest Law (Derecho forestal), with the characteristics of an organic and comprehensive system in which the doctrines of forest property and possession occupy an important place. In Costa Rica, forest property, as well as forest possession as a property right (derecho real) derived from it or conceived independently, began to take shape with the Código Fiscal de 1885, which establishes an entire chapter concerning forests whose regulations are aimed at their conservation. Subsequently, Ley de Terrenos Baldíos No. 13 del 6 de enero de 1939 incorporated those principles. Thereafter, Article 7 of the Ley de Tierras y Colonización expanded the national reserves to protect such resources.- VII.
Special legislation concerning the protection of forest property and possession has undergone three stages in our country. The first stage of forest property is marked by Ley No. 4465 del 35 de noviembre de 1969. The second began with better-conceived regulations under Ley No. 7032 del 7 de abril de 1986, which was subsequently declared unconstitutional. The final stage began with the enactment of Ley Forestal No. 7174 del 28 de junio de 1990, recently amended by Ley No. 7575 del 13 de febrero de 1996 (published in Supplement 21 of La Gaceta No. 72 del martes 16 de abril de 1996). These laws contain various forest-property regimes and restrict the use and exploitation of resources by private parties. Ownership of land with forest cover (cobertura boscosa) cannot be acquired unless it is shown that the forest resource has been protected. Its constitutional basis is found in the second paragraph of Article 45 of the Constitution.
The legal doctrines of forest property and possession are protected through restrictions based on the public interest (limitaciones de interés social). Such property is neither the same as civil property nor agrarian property; it is property intended for conservation, and therefore the acts of possession (actos posesorios) performed on it must serve that purpose.- VIII. Forest possession has been governed by the legal framework established in the Leyes Forestales mentioned above. It applies to a specific type of property: forested land or land suitable for forestry (terrenos cubiertos de bosques o de aptitud forestal). The owner or possessor of such property is obligated to conserve its forest resources and may exploit them economically only subject to the restrictions or limitations imposed by law. To resolve legal disputes arising from the exercise of forest possession, that special legal framework and the principles of Forest Law must be applied.
The Ley Forestal establishes, as an essential function and priority of the State, the protection, conservation, utilization, industrialization, administration, and promotion of the country’s forest resources, in accordance with the principle of rational use of renewable natural resources (Artículo 1). All land suitable for forestry and all forests in the country, whether owned by the State or privately owned, are subject to the purposes of the law. The forest regime is the body of legal, economic, technical, and other provisions established by the law, its regulations, and other rules governing the conservation, renewal, utilization, and development of the country’s forests and land suitable for forestry. Consequently, acquiring forest property through acquisitive prescription (usucapión) requires the exercise of forest possession. Before its amendment, Article 7 of the Ley de Informaciones Posesorias, as amended by the Ley Forestal, provided: “Article 7.- When the property addressed in the non-contentious title proceeding (información) is located within an area declared to be a national park, biological reserve, forest reserve, or protective zone, the claimant seeking title (titulante) must demonstrate that ten-year possession (posesión decenal) was exercised at least ten years before the effective date of the respective law or decree creating the corresponding wildlife area (área silvestre).
Properties located outside those areas that contain forests may be titled only if the petitioner demonstrates possession of them for ten years or more and protection of that natural resource, provided that the property must be duly bounded by fences or cleared boundary lines.” In other words, de facto control under forest possession applies to the natural resource of “forests” or “land suitable for forestry,” and acts of possession must be directed toward its protection and conservation. Only if this is demonstrated may the land be acquired or registered in favor of those possessors. Otherwise, it would become part of the State Natural Heritage (Article 13 of the new Ley Forestal), be exempt from attachment and inalienable (inembargable e inalienable), and its possession would create no rights in favor of private parties (Article 14 of the new Ley Forestal).- IX. Before Article 7 of the Ley de Informaciones Posesorias was amended by the new Ley Forestal, the Agrarian Court (Tribunal Agrario) had interpreted it as requiring personal possession exercised at least ten years before the creation of the forest reserve or protected area (see, to that effect, Votos No. 169 de las 9 horas 40 minutos del 22 de marzo de 1991 y No. 251 de las 14 horas del 17 de abril de 1991)...”.
However, the claimant seeking title in this proceeding challenged that interpretation of Article 7 of the Ley Forestal as “unconstitutional,” and the Constitutional Chamber (Sala Constitucional), in Voto No. 4587-97 (published in Boletín Judicial No. 188 de fecha 1 de octubre de 1997), ruled, insofar as relevant, as follows: “The action is partially granted and, consequently, the interpretation of Article 7 of Ley de informaciones Posesorias No. 139 del 14 de julio de 1941, whose text corresponds to the amendment made by Ley Forestal No. 7174 del 28 de junio de 1990, is declared unconstitutional insofar as that interpretation requires, in order to obtain title to land located within national parks, biological reserves, forest reserves, or protective zones, personal possession beginning ten years before the effective date of the law or decree creating the protected wildlife area, and does not allow, in such cases, reliance on possession transferred by prior possessors.
This judgment is declaratory and has retroactive effect, without prejudice to rights acquired in good faith...”. Thus, current possessors may rely upon transferred possession...X. Ley Forestal No. 7575 also retained the restrictions in the Ley de Informaciones Posesorias governing the titling of land located within protected areas. In that regard, the current provision states: “Article 7.-When the property addressed in the non-contentious title proceeding is located within a protected wildlife area (área silvestre protegida), regardless of its management category, the claimant seeking title must demonstrate that he or she holds legal rights to ten-year possession exercised at least ten years before the effective date of the law or decree creating that wildlife area.” (Emphasis added). In other words, the legislature’s intent is that these areas must have remained protected and conserved throughout that entire period, including before the creation of the reserves and protected areas...”.
(Resolución de las 14:50 horas del 20 de febrero de 1998 que responde al Voto No. 113). V.- In more recent cases, the Court has rejected the arguments now reiterated by the appellant concerning the alleged retroactive interpretation or application of Article 7 of the Ley Forestal. In a case similar to the one before us, the Court stated: V.- Regarding the appellant’s allegation that the trial judge erred by applying Article 7 of the Ley de Informaciones Posesorias, which the appellant believes was declared unconstitutional and that the proceeding should therefore be assessed under Article 1 of that law, this Court finds the appellant’s argument unfounded because the cited Article 7 was not declared unconstitutional; rather, what was declared unconstitutional was the interpretation previously adopted by the Court, under which possession exercised by prior transferors was not counted. Accordingly, because Section 7 of the Ley de Informaciones Posesorias remains in effect, the petitioner must demonstrate ten-year possession before the designation of the protected wildlife area, as held by the Sala Constitucional in Voto No. 4587-97 (published in Boletín Judicial No. 188 de fecha 1 de octubre de 1997).
It is important to note that the law would not be applied retroactively either, as the appellant contends, because the ten-year period of possession required for acquisitive prescription is established in the Código Civil, and the challenged provision merely highlights certain elements inherent to acquisitive prescription that are also defined in the general legislation, namely the object of possession and the conditions under which it must be exercised in order to qualify for acquisitive prescription.
In this regard, it is important to note what the Constitutional Chamber (Sala Constitucional) stated on the matter in the cited decision: “…The first paragraph of Article 7 of the challenged Ley de Informaciones Posesorias, the text of which predates the latest amendment by Ley Forestal No.7575 of 13 de febrero de 1996, governs the titling of real property located within an area declared to be a national park, biological reserve, forest reserve, or protected zone (zona protectora). That article provides that the applicant for title must prove that ten-year possession (posesión decenal) was exercised beginning at least ten years before the effective date of the law or decree that created the protected wildlife area (área silvestre). The challenged provision governs the titling of real property that has been incorporated into the public domain (dominio público) through its designation as a protected wildlife area (área silvestre protegida), regardless of its specific classification.
It must now be determined whether, under the circumstances contemplated by the challenged provision and in light of the doctrinal and judicial criteria governing acquisitive prescription (usucapión) and the possession required for acquisitive prescription, as discussed above, the challenged provision regulates a special type of possession required to acquire ownership of real property, imposing specific requirements that may infringe the right to property or the principle against retroactive application of the law to the detriment of vested rights (derechos adquiridos) or settled legal situations (situaciones jurídicas consolidadas), as protected by the Constitution. First, it should be noted that the challenged article does not modify—increase or decrease—the ten-year period of possession required for acquisitive prescription, established in Article 860 of the Código Civil for the generality of cases in which ownership of real property is sought through positive prescription (prescripción positiva).
The extension of the period alleged by the petitioner to infringe the right to property does not occur because, given the nature of the property for which title is sought (public property), the period of possession qualifying for acquisitive prescription must elapse before the property is incorporated into the public domain. In other words, designation as a protected wildlife area prevents possession occurring after such incorporation from being counted and precludes fulfillment of the requirements for acquisitive prescription if the right has not been acquired by that time—that is, if the ten years of possession qualifying for acquisitive prescription under the conditions established by law have not elapsed. The foregoing is merely the natural result of applying the concepts concerning the object of possession and the requirement that possession be exercised in the capacity of titleholder, which are necessary for adverse possession (posesión ad usucapionem).
It should be recalled that property incorporated into the public domain, regardless of its particular characteristics, cannot be acquired through acquisitive prescription unless the conditions necessary to acquire the right were satisfied before such incorporation occurred. In this regard, although the challenged provision appears to regulate a specific case of acquisitive prescription, it does not create a system with requirements different from those established in the Código Civil for the generality of cases. Likewise, the alleged retroactive effect of the provision does not arise because the ten-year period of possession required for acquisitive prescription is established in the Código Civil, and the challenged provision merely highlights certain elements inherent in acquisitive prescription that are also defined in the general legislation, namely: the object of possession and the conditions under which possession must be exercised to qualify for acquisitive prescription.
In other words, the provision does not establish any different principle—or any more stringent requirement—with respect to the application of the general rules of acquisitive prescription. It merely specifies how those rules must be applied, which is consistent with the logical result dictated by the status of the property to be titled as public-domain property (bien demanial). Accordingly, the amendment to Article 7 of the Ley de Informaciones Posesorias, whose text is challenged, is not deemed to have introduced a different system governing the requirements for acquisitive prescription that could have worsened the situation of persons exercising adverse possession on lands that were declared to be of public interest. (Tribunal Agrario, No. 173 de las 16:29 horas del 31 de marzo del 2003).
V.Accordingly, a possessor who seeks to acquire by adverse possession (usucapión) land covered by forest that formed part of the national reserves must prove ten-year possession (posesión decenal), whether original or transferred, and must have conserved the forest resource for at least ten years before the protected area was created. In this case, the area is Parque Nacional Volcán Tenorio, which has been subject to the public domain (dominio público) since the creation of Reserva Forestal Cordillera Volcánica de Guanacaste by Decreto No. 5836-A del 16 de marzo de 1976. Therefore, ten-year possession predating that date would have to be proven, and the possessory acts (actos posesorios) must genuinely have consisted of protecting the forest resource. In the present case, as documentary evidence of their possession, the title applicants (titulantes) submitted deed No. 136 del 11 de agosto de 1993, by which [Nombre4] sold them possession of slightly more than fifty-eight hectares of mountain land and pasture.
That deed refers to ten-year possession exercised by him and his prior transferor, [Nombre5] (folio 65); they also submitted the notarized certification of a date certain (razón notarial de fecha cierta), issued at 10:00 hours on 15 de junio de 1987, of the private bill of sale executed by [Nombre5], selling [Nombre4] a parcel of land measuring approximately sixty manzanas (folios 50 and 51). It should be noted that, according to the survey plan (plano) originally submitted, the pasture portion was smaller (see Plano A-878231-90), and approximately 70 % (39.40 hectares) of the land is covered by “mountain forest,” which undoubtedly reflects the designation imposed on Cordillera Volcánica de Guanacaste beginning in 1976. Nevertheless, one of the plans submitted at the time shows pasture on category IV and VII soils (4,67 and 6,50 hectares, respectively). The witness statements show that witness [Nombre8] indicated that the approximate area measures thirty hectares and is mixed-use, which might in some way coincide with part of the property.
However, the Court is deeply concerned that the plan stated, contrary to the actual circumstances, that a public road existed, when in fact access crossed private properties. Even more troubling is the aerial photograph (orthophoto (ortofoto), folio 239), which shows how the grazing area on the property sought to be titled has gradually expanded. This is not a positive indication of ecological possession (posesión ecológica); on the contrary, there has been an encroachment upon the territory of Parque Nacional. The 2013 plan (folio 240) shows how the pasture and corral area was expanded and the mountain-forest area reduced. Moreover, a third plan was submitted, namely Número A-1954148-2017, in which the classification of the entire property was changed, indicating along all its boundaries that it was “pasture.” This cannot in any way support the “animus” required for the exercise of possession, which must be ecological.
The representative of the State therefore brought this circumstance to the Court’s attention in a communication dated 17 de julio del 2017. Consequently, the title applicant had to correct the matter and submit a fourth plan. In addition, none of the witnesses actually provided a coherent account of the chain of possession (cadena posesoria). Although they all claimed to have known the property since 1960, that is insufficient to prove—or, worse still, simply presume—the existence of agro-environmental possession (posesión agroambiental) ten years before the Reserve was created, because effective possession had to be proven from at least 1967, together with the chain of transfers. The first documented transfer is the one dating from 1984, which would take us back ten years, that is, to 1976. The public documents submitted refer to at least two transfers: the person who transferred possession to the title applicants in 1993, [Nombre4], had in turn acquired it from [Nombre5] on 14 de mayo de 1984 through a private bill of sale, which was notarized on 15 de junio de 1987 (see deed at folios 50-51).
Note that [Nombre9] first stated that the owner was [Nombre6] and then said it was [Nombre10]; that there were fruit trees, orange trees, and lemon trees; that the property was used to keep livestock; and that Mr. [Nombre10] subsequently sold it to the title applicants. In other words, the witness did not refer to [Nombre4] or [Nombre5], much less to any other possessory acts. Witness [Nombre11] also spoke of [Nombre6], stating that the applicants acquired the property approximately twenty years ago, but did not remember who sold it to them. Here too, there is no chain of possession or evidence of possessory acts. Finally, [Nombre12] also spoke of [Nombre6], stating that he transferred the property to another person whose name the witness did not remember and that the applicants acquired it twenty years ago. Thus, it is impossible to determine from whom [Nombre5] actually acquired it, and the 1984 sale by [Nombre5] to [Nombre4] says nothing (folio 51) about the duration of the possession or the person from whom it was acquired.
The judicial inspection record (acta de reconocimiento judicial) says nothing about the fruit trees mentioned by one of the witnesses or about the existence of a dwelling. It refers to paddocks, livestock, and the remainder as protected forest, but likewise does not identify stable and continuous possessory acts in that regard. All the foregoing reveals evident contradictions among the witnesses. It leads the Court to conclude that none of the three witnesses actually knows the property sought to be titled or, if they once knew it, that they stopped visiting it long ago, because their description of the property does not correspond to its present condition. Furthermore, this Court must note that, according to the report of Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, these lands are important for preserving the existing water resource, particularly because they are highly vulnerable in hydrological terms. The report therefore recommends strictly safeguarding and protecting the waters and their recharge and protection zones (see folios 139 and 140).
VI.Furthermore, this Court cites the precedent of Sala Primera de Casación, No. 51-95, in which several possessors claimed possessory rights (derechos posesorios) over Reserva Forestal Cordillera Volcánica de Guancaste and the judgment stated: “XVI. The creation of Reserva Forestal de la Cordillera Volcánica de Guanacaste is part of our country’s ecological history. It represents the Costa Rican legislature’s response to the conservation of natural resources. From the outset, it sought to guarantee a healthy and ecologically balanced environment and to bequeath it to future generations. It came into existence while the Ley Forestal de 1969 was in force and was created by Decreto Nº 5836-A del 16 de marzo de 1976. Upon its creation, private possessors in those areas were required to be compensated for their property and improvements, because they could no longer conduct agricultural activities to the detriment of forest resources.
To address that situation and avoid leaving many possessors without protection, Decreto Nº 8473-A del 24 de abril de 1978 established the possibility of relocating them to properties belonging to Instituto de Tierras y Colonización. Many were relocated, but others continued to possess land within the Reserva Forestal. In other words, they possessed land within an area declared inalienable. Some plaintiffs proved that they had exercised agricultural possession (posesión agraria) without being relocated. These included [Nombre13], [Nombre14], [Nombre15], [Nombre16], and [Nombre17]. Their claims must therefore be granted. This conclusion follows from a free assessment of the evidence, both testimonial and documentary, which the Court properly evaluated pursuant to section 54 of the Ley de Jurisdicción Agraria. The remaining possessors either were relocated or failed to prove the exercise of effective and intentional possessory acts aimed at conserving the forest. Their lands were entirely or virtually covered by natural forests whose conservation is inherent to the ecosystem.” (Sala Primera de Casación, No. 51 de las 15:15 horas del 26 de mayo de 1995).
VI.In view of all the foregoing, because the requirements of article 7 of the Ley de Informaciones posesorias have not been met, the proper course is to REVERSE the judgment and dismiss these possessory-title proceedings (diligencias de Información Posesoria). In view of the State’s opposition, based on the determination that the land forms part of Patrimonio Forestal del Estado, the interested parties must pursue the appropriate declaratory proceedings (vía declarativa), should they wish to assert their rights.
THEREFORE (POR TANTO):
The judgment is REVERSED, and these possessory-title proceedings are dismissed. In view of the State’s opposition, based on the determination that the land forms part of Patrimonio Forestal del Estado, the interested parties must pursue the appropriate declaratory proceedings, should they wish to assert their rights.
*S2Y1TC8QSY061* [Nombre18] - DECIDING JUDGE *QGXRGI6VJAA61* [Nombre19] - DECIDING JUDGE *RYRQ3TKKF3Q61* [Nombre20] - DECIDING JUDGE
VOTO N° 391-F-18 TRIBUNAL AGRARIO. SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ.- A las ocho horas y veintinueve minutos del diez de mayo de dos mil dieciocho.- PROCESO DE INFORMACIÓN POSESORIA, promovida por [Nombre1] , mayor, casado una vez separado de hecho, ganadero, cédula de identidad CED1 - - ; y [Nombre2] , mayor, casado una vez, ganadero, cédula de identidad CED2 - - , ambos vecinos de Tronadora, Tilarán, Guanacaste. Intervienen en el proceso, la PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA, representada por Susana Fallas Cubero, mayor, abogada, cédula de identidad CED3 - - - , en su condición de procuradora adjunta; y el INSTITUTO DE DESARROLLO RURAL, cédula jurídica número CED4 - - - , representado Carmelina Vargas Hidalgo, mayor, divorciada, abogada, vecina de Guachipelín, Escazú, cédula de identidad CED5 - - , en su condición de apoderada general judicial. Actúa como apoderada especial judicial de los promoventes la licenciada Enid Álvarez Zúñiga, colegiada veintiún mil cuatrocientos cincuenta y cinco. Tramitado ante el Juzgado Agrario del Primer Circuito Judicial de Guanacaste, Liberia.-
RESULTANDO:
5. En la substanciación del proceso se ha observado las prescripciones legales, y no se notan la existencia de errores u omisiones en el fallo capaces de producir su nulidad.
Redacta el juez ULATE CHACÓN, y,
CONSIDERANDO:
I.El Tribunal comparte la relación de hechos tenidos por acreditados, por tener buen sustento en los autos. Al hecho tercero deberá agregarse que, quien le trasmitió la posesión a los titulantes, en 1993, [Nombre4] , adquirió a su vez de [Nombre5] , el 14 de mayo de 1984, mediante carta de venta privada y protocolizada el 15 de junio de 1987 (ver escritura de folio 50-51).
II.Hechos indemostrados. De relevancia para la decisión de este proceso se tiene como no demostrado, a) el tiempo de posesión que ejerciera [Nombre5] , y si éste la hubo de algún transmitente anterior (no hay prueba); b) El tiempo de posesión de [Nombre6] , en qué consistieron los actos posesorios y a quién se la trasmitió (no hay prueba).
III.La representante del Estado, [Nombre7] , apeló el fallo aduciendo lo siguiente: 1.) El terreno que se pretende titular está dentro del Parque Nacional Volcán Tenorio, en un área afectada desde la creación de la Reserva Forestal Cordillera Volcánica de Guanacaste, mediante Decreto No. 5836-A del 16 de marzo de 1976. 2.-) Los testigos no acreditaron la cadena de trasmitentes, son contradictorios y solo citan a [Nombre6] antes de los titulantes, por lo que ninguna de las manifestaciones coinciden con lo indicado en el escrito inicial, en relación con [Nombre4] y [Nombre5] . Se tiene como suficiente la declaración de los testigos, que dicen tener años de conocer el terreno pero no precisan nombres de los transmitentes o detalles de la medida del terreno o la justificación de la posesión. 3.- Por otra parte, aduce, que no se respondió lo expuesto en memorial del 23 de agosto del 2013, en cuanto a la sobreposición de planos.-
III.En cuanto al fondo del asunto. En primer lugar, debe indicarse que el argumento del Juez de primera instancia no se basa en la aplicación de lo dispuesto en el artículo 7 de la Ley de Informaciones Posesorias, pues se refiere a una posesión general de diez años en su relación de hechos probados. Sobre esta norma se ha indicado lo siguiente: IV.- Sobre al tema de la interpretación del artículo 7 de la Ley de Informaciones Posesorias, y el Patrimonio Natural del Estado el Tribunal en reiteradas resoluciones ha expresado: “La Ley de Informaciones Posesorias, en su artículo 7, así como las Leyes Forestales han procurado proteger los recursos forestales de la acción humana, sometiéndolos a diversas formas de manejo forestal. Aunque se ha permitido la titulación de dichas áreas, que ya declaradas como áreas de conservación pasan a formar parte del Patrimonio Forestal del Estado, se exige el cumplimiento de otros requisitos más calificados.
Eso nos conduce, directamente al concepto de posesión ecológica, y al criterio de la función ecológica de la propiedad forestal. En reiteradas sentencias, tanto de la Sala Primera de Casación, como del mismo Tribunal Superior Agrario, se han establecido los principios que deben regir para resolver éste tipo de situaciones agro-ambientales. Nuestro país ha sido pionero en la construcción de los institutos de la posesión agraria y la posesión ecológica. La misma jurisprudencia ha reconocido y desarrollado estos institutos, así como el ciclo de vida de la posesión agraria y, recientemente de la posesión ecológica (dentro del más amplio criterio de la función ecológica de la propiedad forestal). La misma Jurisprudencia ha querido distinguir la propiedad y posesión empresarial donde se ejercita una actividad dirigida al cultivo del bosque, de aquella donde simplemente se realiza una actividad extractiva o bien, meramente conservativa.
En estos últimos casos se estaría en presencia de una propiedad o posesión forestal (sin empresa). Precisamente es en estos casos donde la Ley Forestal viene a establecer todo un régimen jurídico para la protección de los recursos forestales, sometiendo algunas veces al propietario en forma obligatoria al régimen forestal y en otros casos en forma voluntaria. De esa forma, en la posesión forestal el poder de hecho se ejerce sobre un bien de vocación forestal o en su mayor parte destinado a proteger los recursos forestales, sin miras a su explotación o bien, dedicándolo a la simple extracción de especies maderables, a través de planes de manejo para lograr la regeneración natural del bosque. En uno y otro caso no existiría el desarrollo de un ciclo biológico vegetal o animal, ni asumiría el hombre ningún riesgo. Es por eso que la ley no tutela, al contrario reprime, la posesión a través de la cual se destruyan los recursos forestales de áreas protegidas.
Además niega la posibilidad de adquirir derechos de posesión sobre tierras de las reservas nacionales cuando se ha ejercido una acción dañina en contra de los recursos forestales. Hoy, parte de la doctrina agrarista afirma la existencia de un Derecho forestal, con particularidades de sistema orgánico y completo, donde ocupan un lugar importante los institutos de la propiedad y posesión forestal. En Costa Rica la propiedad forestal, y también la posesión forestal como derecho real derivado de aquella, o bien concebido en forma independiente, se comienza a perfilar desde el Código Fiscal de 1885, que establece todo un capítulo en cuanto a bosques cuyas regulaciones tienden a su conservación. Posteriormente la Ley de Terrenos Baldíos No. 13 del 6 de enero de 1939 incorpora dichos principios. Luego la Ley de Tierras y Colonización en su artículo 7 amplía las reservas nacionales para la protección de tales recursos.- VII.
La legislación especial en cuanto a la tutela de la propiedad y posesión forestales tiene tres etapas en nuestro país. La primera etapa de la propiedad forestal se enmarca con la Ley No. 4465 del 35 de noviembre de 1969. La segunda se abre a través de una normativa mejor concebida a través de la Ley No. 7032 del 7 de abril de 1986, la cual fue posteriormente declarada inconstitucional. La última opera con la promulgación de la Ley Forestal No. 7174 del 28 de junio de 1990, reformada recientemente, por Ley No. 7575 del 13 de febrero de 1996 (publicada en el alcance 21 de La Gaceta No. 72 del martes 16 de abril de 1996). En ellas, se contienen diversos regímenes de propiedad forestal, y limita el uso y aprovechamiento de los recursos por los particulares. No es posible adquirir la titularidad sobre terrenos con cobertura boscosa si no se demuestra haber protegido el recurso forestal. Su fundamento constitucional se encuentra en el párrafo segundo del artículo 45 de la Constitución.
A través de limitaciones de interés social se protege el instituto de la propiedad y la posesión forestal. Esta no es igual a la civil, ni a la agraria, se trata de una propiedad para conservar, y por tanto los actos posesorios que en ella se realicen deben tener esa finalidad.- VIII. La posesión forestal ha tenido su régimen jurídico en las Leyes Forestales mencionadas. Recae sobre un bien específico: los terrenos cubiertos de bosques o de aptitud forestal. El propietario o poseedor de tales bienes tiene la obligación de conservar los recursos forestales y no los puede aprovechar económicamente sino bajo las restricciones o limitaciones impuestas por la ley. Para la solución jurídica de conflictos que nazcan del ejercicio de la posesión forestal, se debe aplicar ese régimen jurídico especial y los principios del Derecho forestal. La Ley Forestal establece como función esencial y prioridad del Estado, velar por la protección, la conservación, el aprovechamiento, la industrialización, la administración y el fomento de los recursos forestales del país, de acuerdo con el principio de uso racional de los recursos naturales renovables.(Artículo 1).
Todos los terrenos de aptitud forestal y los bosques del país, ya sea estatales o que estén reducidos a dominio particular, quedan sometidos a los fines de la ley. El régimen forestal es el conjunto de disposiciones, entre otras, de carácter jurídico, económico y técnico, establecidas por la ley, su reglamento y demás normas, que regulen la conservación, la renovación, el aprovechamiento y el desarrollo de los bosques y terrenos de aptitud forestal del país. Por ello, para adquirir la propiedad forestal por usucapión, se requiere el ejercicio de la posesión forestal. El artículo 7 de la Ley de Informaciones posesorias, reformado por la Ley Forestal, establecía, antes de su reforma: "Artículo 7.- Cuando el inmueble a que se refiere la información esté comprendido dentro de una zona declarada parque nacional, reserva biológico, reserva forestal o zona protectora, el titulante tendrá que demostrar haber ejercido la posesión decenal con por lo menos diez años de antelación a la fecha de vigencia de la respectiva ley o decreto en que se creó la respectiva área silvestre.
Las fincas que estén fuera de esas áreas y que tengan bosques, solo podrán ser tituladas si el promovente demuestra haberlas poseído por diez años o más y haber protegido dicho recurso natural, en el entendido de que el inmueble tendrá que estar debidamente deslindado con cercas o carriles." En otros términos, el poder de hecho en la posesión forestal recae sobre el recurso natural "bosques" o "terrenos de aptitud forestal", y los actos posesorios deben ir encaminados a su protección y conservación. Sólo si se demuestra eso podría adquirirse o inscribirse terrenos a favor de dichos poseedores. De lo contrario, quedarían formando parte del patrimonio natural del estado (artículo 13 de la nueva Ley Forestal), con carácter inembargable e inalienable, y su posesión no causará ningún derecho a favor de los particulares (artículo 14 de la nueva Ley Forestal).- IX. El Tribunal Agrario, había interpretado el artículo 7 de la Ley de Informaciones Posesorias, antes de ser reformado por la nueva Ley Forestal, en el sentido de exigir una posesión personal, ejercida con diez años de antelación a la creación de la reserva forestal o área protegida (Véase en tal sentido los Votos No. 169 de las 9 horas 40 minutos del 22 de marzo de 1991 y No. 251 de las 14 horas del 17 de abril de 1991)...".
Sin embargo, esa interpretación del artículo 7 de la Ley Forestal, fue cuestionada de "inconstitucional", por la aquí titulante, y la Sala Constitucional, en Voto No. 4587-97 (publicado en el Boletín Judicial No. 188 de fecha 1 de octubre de 1997) declaró, en lo que interesa, lo siguiente: "Se declara parcialmente con lugar la acción y, en consecuencia, que es inconstitucional la interpretación del artículo 7 de la Ley de informaciones Posesorias No. 139 del 14 de julio de 1941, cuyo texto corresponde a la reforma producida por la Ley Forestal No. 7174 del 28 de junio de 1990, de acuerdo con la cual para titular terrenos comprendidos en parques nacionales, reservas biológicas, reservas forestales o zonas protectoras, se requiere posesión personal con diez años de antelación a la fecha de vigencia de la ley o decreto que crea el área silvestre protegida, y que no favorece en estos casos la posesión transmitida por anteriores poseedores.
Esta sentencia es declarativa y sus efectos retroactivos, sin perjuicio de derechos adquiridos de buena fe...". De manera tal que los poseedores actuales pueden aprovechar la posesión trasmitida...X. La Ley Forestal No. 7575, también mantuvo las restricciones en la Ley de Informaciones Posesorias, para poder titular terrenos comprendidos en áreas protegidas. Al respecto dispone el actual numeral: "Artículo 7.-Cuando el inmueble al que se refiera la información esté comprendido dentro de un área silvestre protegida, cualquiera que sea su categoría de manejo, el titulante deberá demostrar ser titular de los derechos legales sobre la posesión decenal, ejercida por lo menos con diez años de antelación a la fecha de vigencia de la ley o decreto en que se creó esa área silvestre."(La negrita es nuestra). Es decir, la intención del legislador es que esas áreas se hayan mantenido protegidas, conservadas durante todo este tipo, incluso antes de la creación de las Reservas y áreas protegidas...".
(Resolución de las 14:50 horas del 20 de febrero de 1998 que responde al Voto No. 113). V.- En casos más recientes, el Tribunal ha rechazado los alegatos que ahora reitera el apelante, sobre la supuesta interpretación o aplicación retroactiva del artículo 7 de la Ley Forestal. En un caso similar al que nos ocupa se dijo: V.- En cuanto a lo alegado por el recurrente respecto a que el juzgador de instancia comete un error al aplicar el artículo 7 de la Ley de Informaciones Posesorias, el cual considera fue declarado inconstitucional por lo que debe analizarse las diligencias a la luz de lo dispuesto por el artículo 1 de dicha Ley, considera este Tribunal no lleva razón pues el artículo 7 citado no fue declarado inconstitucional, sino lo fue la interpretación que venía haciendo el Tribunal en cuanto no se contabilizaba la posesión ejercida por los anteriores transmitentes. De ahí, al estar vigente el ordinal 7 de la Ley de Informaciones Posesorias, debe el promovente demostrar una posesión decenal antes de la declaratoria del área silvestre protegida según lo indicó la Sala Constitucional en el voto No. 4587-97 (publicado en el Boletín Judicial No. 188 de fecha 1 de octubre de 1997).
Es importante mencionar que tampoco se estaría aplicando retroactivamente la ley como lo indica el recurrente, porque el plazo de diez años de posesión para usucapir se encuentra establecido en el Código Civil y la disposición cuestionada simplemente destaca ciertos elementos propios de la usucapión que también están definidos en la normativa general, como son: el objeto de la posesión y las condiciones en que ésta se debe ejercer para ser apta para la usucapión. En ese sentido es importante señalar lo dicho por la Sala Constitucional al respecto en el voto citado “…El artículo 7 párrafo primero de la Ley de Informaciones Posesorias impugnado, cuyo texto es anterior a la última reforma por Ley Forestal No.7575 de 13 de febrero de 1996, regula el caso de la titulación de bienes inmuebles comprendidos dentro de un área declarada parque nacional, reserva biológica, reserva forestal o zona protectora.
Señala ese artículo que el titulante tendrá que demostrar haber ejercido la posesión decenal con por lo menos diez años de antelación a la fecha de vigencia de la ley o el decreto que creó el área silvestre. La disposición cuestionada regula el caso de titulación de un bien inmueble que ha sido afectado al dominio público con la declaratoria de área silvestre protegida, cualquiera que sea su especificidad. Corresponde ahora determinar si de acuerdo con la hipótesis que contempla la norma impugnada, a la luz de los criterios doctrinarios y jurisprudenciales que informan los institutos de la usucapión y de la posesión necesaria para usucapir, expuestos anteriormente, la norma cuestionada regula un tipo especial de posesión necesaria para adquirir la propiedad sobre los bienes inmuebles, que impone requisitos específicos que pueden infringir el derecho de propiedad o el principio de irretroactividad de la ley en perjuicio de derechos adquiridos o situaciones jurídicas consolidadas, regulados en la Constitución.
En primer término, debe señalarse que el artículo cuestionado no modifica -aumenta o disminuye- el plazo de diez años de posesión necesario para usucapir, fijado en el artículo 860 del Código Civil para la generalidad de los casos en que se pretende adquirir la propiedad de los bienes inmuebles por prescripción positiva. La ampliación del plazo que alega el accionante como infractor del derecho a la propiedad no se produce, porque dada la naturaleza del bien que se pretende titular (cosa pública), el plazo de posesión apta para la usucapión debe transcurrir antes de que se produzca la afectación del bien al dominio público. Es decir, la declaratoria de área silvestre protegida evita que cuente la posesión posterior a la afectación, e impide concretar los requisitos de la usucapión si a ese momento no se ha adquirido el derecho, o sea, no han transcurrido los diez años de posesión apta para usucapir con las condiciones que establece la ley.
Lo anterior es únicamente el resultado natural de aplicar los conceptos sobre el objeto de la posesión y su condición de ejercicio en calidad de titular, necesarios para la posesión ad usucapionem. Recuérdese que los bienes afectados al dominio público, tengan las especificaciones que tengan, no son susceptibles de adquisición por usucapión, si antes de producirse la afectación no se dieron las condiciones necesarias para la adquisición del derecho. En ese sentido, la disposición cuestionada, a pesar de que en apariencia regula un caso específico de usucapión, no crea un régimen con requisitos diferentes a los establecidos en el Código Civil para la generalidad de los casos. En ese sentido, tampoco se produce el alegado efecto retroactivo de la norma, porque el plazo de diez años de posesión para usucapir se encuentra establecido en el Código Civil y la disposición cuestionada simplemente destaca ciertos elementos propios de la usucapión que también están definidos en la normativa general, como son: el objeto de la posesión y las condiciones en que ésta se debe ejercer para ser apta para la usucapión.
Es decir, la norma no viene a establecer ningún principio diferente -o requisito más riguroso- en relación con la aplicación de las reglas generales de la usucapión. Simplemente especifica la forma en que deben aplicarse esas reglas, lo que coincide con un resultado lógico dada la condición de bien demanial del objeto a titular. De ahí que no se considere que la reforma al artículo 7 de la Ley de Informaciones Posesorias, cuyo texto se impugna, haya introducido un régimen diferente en relación con los requisitos de la usucapión, que haya podido agravar la situación de personas que se encontraban ejerciendo posesión ad usucapionem en terrenos que fueron declarados de interés público. (Tribunal Agrario, No. 173 de las 16:29 horas del 31 de marzo del 2003).
V.De manera que el poseedor que pretenda adquirir por usucapión un terreno cubierto de bosque, que formaba parte de las reservas nacionales, deberá demostrar la posesión decenal (originaria o trasmitida), y haber conservado el recurso forestal, al menos diez años antes de la creación del área Protegida, siendo que en este caso se trata del Parque Nacional Volcán Tenorio, que está afectado al dominio público desde la creación de la Reserva Forestal Cordillera Volcánica de Guanacaste mediante Decreto No. 5836-A del 16 de marzo de 1976, siendo que debería de demostrarse una posesión decenal anterior a esa fecha y que los actos posesorios consistan, verdaderamente, en la protección del recurso forestal. En el presente caso, los titulantes presentan como prueba de su posesión, desde el punto de vista documental, la escritura No. 136 del 11 de agosto de 1993, por la cual [Nombre4] les vende la posesión, de un terreno de montaña y pasto de poco más de cincuenta y ocho hectáreas.
En dicha escritura se hace referencia a una posesión decenal ejercida por él y su anterior trasmitente, [Nombre5] (folio 65); además, presentó la razón notarial de fecha cierta, de las 10 horas del 15 de junio de 1987, de la carta venta privada suscrita por [Nombre5] , vendiéndole a [Nombre4] , un lote de terreno que mide más o menos sesenta manzanas (folios 50 y 51). Debe hacerse notar, que según el plano originalmente aportado, la porción de potrero era menor (ver Plano A-878231-90), aproximadamente el 70 % (39.40 hectáreas) del terreno está cubierto de "montaña", lo que sin duda alguna obedece a la afectación que se realizó desde el año 1976 de la Cordillera Volcánica de Guanacaste. Pese a ello, en uno de los planos que presentaron en su momento, siendo que en los suelos categorías IV y VII existe potrero (4,67 y 6,50 hectáreas respectivamente). Si se observan las declaraciones testimoniales, el testigo [Nombre8] , indica que el área aproximada mide treinta hectáreas y es mixta, lo que de alguna manera podía coincidir con una parte del inmueble.
Sin embargo, al Tribunal le preocupa mucho que se haya indicado en el plano, como un dato distinto de la realidad, que existiera calle pública, cuando en realidad era un acceso por fincas privadas, pero más aún, es preocupante observar la fotografía aérea (ortofoto, de folio 239), donde se observa cómo, paulatinamente, se ha ido ampliando el área de repastos, en la finca que se pretende titular, lo que no es buen signo de una posesión ecológica, todo lo contrario, ha existido una invasión al territorio del Parque Nacional. Véase cómo en el plano del 2013 (folio 240), se ensancha el área de potrero y corral, y se restringe el área de montaña. Pero además, se presentó un el tercer plano, a saber el Número A-1954148-2017, en donde se le cambió a la totalidad del inmueble su naturaleza, indicando en todos sus perímetros que se trata de "potrero", lo cual no puede favorecer, en modo alguno, el "animus" de ejercicio de una posesión que debe ser ecológica.
De ahí que el representante del Estado, en oficio del 17 de julio del 2017, hizo ver esa circunstancia al Juzgado. De ahí que el titulante debió corregir y presentar un cuarto plano. A todo eso, se suma el hecho de que ninguno de los testigos, realmente hacen una relación coherente respecto la cadena posesoria. Pese a que todos afirman conocer la finca desde 1960, eso no es suficiente para demostrar, o peor, dar por sentada, la existencia de una posesión agroambiental diez años antes de la creación de la Reserva, pues debía demostrarse una posesión efectiva, al menos desde 1967, así como la cadena de traspasos, y la primera transmisión que se encuentra documentada es la que existiera a partir del año 1984, que nos reenviaría a diez años anteriores, sea a 1976. Los documentos públicos presentados hablan de al menos dos transmisiones; quien le trasmitió la posesión a los titulantes, en 1993, [Nombre4] , adquirió a su vez de [Nombre5] , el 14 de mayo de 1984, mediante carta de venta privada y protocolizada el 15 de junio de 1987 (ver escritura de folio 50-51).
Véase que [Nombre9] , primero mencionó que el dueño era [Nombre6] , y después dice que [Nombre10] , que habían árboles frutales, naranjas y limones, y que la propiedad la dedicaban al mantenimiento de ganado, y que posteriormente el señor [Nombre10] vendió a los titulantes. Es decir, no se refiere a [Nombre4] ni a [Nombre5] . Mucho menos a otros actos posesorios. El testigo [Nombre11] , también habla de [Nombre6] , diciendo que hace como veinte años los promoventes adquirieron la propiedad, pero no recuerda quién les vendió. Hay también una ausencia de cadena posesoria y de actos posesorios. Finalmente, [Nombre12] habla también de [Nombre6] , dice que él le traspasó a otra persona que no recuerda el nombre y que hace veinte años los promoventes adquirieron. De modo tal que no es posible determinar, realmente, de quién adquirió [Nombre5] , y en la venta que éste hace en 1984 a [Nombre4] , no se habla (folio 51) de tiempo de posesión, ni de quién adquirió.
En el acta de reconocimiento judicial no se dice nada sobre árboles frutales, a los que se refirió uno de los testigos, y tampoco a la existencia de una casa de habitación. Se habla de la existencia de apartos, ganado, y el resto de bosque protegido, pero tampoco se indican los actos posesorios estables y continuos en ese sentido. De todo lo anterior se desprende que existen contracciones evidentes de los testigos. Todo lo anterior hace pensar al Tribunal que ninguno de los tres testigos realmente conoce la propiedad que se pretende titular, o si la conocieron dejaron de visitarla hace mucho tiempo, pues la descripción que dan del inmueble no corresponde a lo que se observa en la actualidad. Por otra parte, debe indicarse por parte de este Tribunal, que según el informe del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, estos territorios son de importancia para la reserva del recurso hídrico existente, sobre todo porque presenta una alta fragilidad hídrica, por lo que recomiendan respetar y proteger rigurosamente las aguas, y sus zonas de recarga y protección (ver folios 139 y 140).
VI.A mayor abundamiento, este Tribunal cita el antecedente de la Sala Primera de Casación, No. 51-95, mediante el cual varios poseedores reclamaron derechos posesorios sobre al Reserva Forestal Cordillera Volcánica de Guancaste, y en cuya sentencia señaló: "XVI. La creación de la Reserva Forestal de la Cordillera Volcánica de Guanacaste es parte de la historia ecológica de nuestro país. Es una respuesta del legislador costarricense a la conservación de los recursos naturales. Pretendió desde antaño garantizar el ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Y heredárselo a las futuras generaciones. Nació bajo la vigencia de la Ley Forestal de 1969 y fue creada por Decreto Nº 5836-A del 16 de marzo de 1976. Con su creación los particulares poseedores en dichas áreas debían ser indemnizados en su propiedad y mejoras, pues no podían realizar actividades agrarias en detrimento de los recursos forestales.
Para compensar esa situación, y no dejar desprotegidos a muchos poseedores, el Decreto Nº 8473-A del 24 de abril de 1978 estableció la posibilidad de reubicarlos en fincas del Instituto de Tierras y Colonización. Muchos de ellos fueron reubicados pero otros continuaron poseyendo dentro de la Reserva Forestal. Es decir poseían dentro de una zona declarada inalienable. Algunos actores demostraron el ejercicio de la posesión agraria sin ser reubicados. Dentro de ellos están [Nombre13] , [Nombre14] , [Nombre15] , [Nombre16] y [Nombre17] . Sus pretensiones, en consecuencia, son de recibo. Ello resulta de una libre valoración de la prueba, tanto testimonial como documental. Y ésta apreciada correctamente por el Tribunal conforme al numeral 54 de la Ley de Jurisdicción Agraria. Los restantes poseedores, o fueron reubicados, o no demostraron el ejercicio de actos posesorios efectivos e intencionales tendientes a conservar el bosque. Sus terrenos estaban total y prácticamente cubiertos por bosques naturales cuya conservación es propia del ecosistema." (Sala Primera de Casación, No. 51 de las 15:15 horas del 26 de mayo de 1995).
VI.En virtud de todo lo anterior, al no cumplirse lo dispuesto en el artículo 7 de la Ley de Informaciones posesorias, lo procedente es REVOCAR la sentencia y rechazar las presentes diligencias de Información Posesoria. En virtud de la oposición del Estado, al considerarse que es parte del Patrimonio Forestal del Estado, deberán los interesados acudir a la vía declarativa correspondiente, si a bien lo tienen a hacer valer sus derechos.
POR TANTO:
Se REVOCA la sentencia y se rechazan las presentes diligencias de Información Posesoria. En virtud de la oposición del Estado, al considerarse que es parte del Patrimonio Forestal del Estado, deberán los interesados acudir a la vía declarativa correspondiente, si a bien lo tienen, a hacer valer sus derechos.
*S2Y1TC8QSY061* [Nombre18] - JUEZ/A DECISOR/A *QGXRGI6VJAA61* [Nombre19] - JUEZ/A DECISOR/A *RYRQ3TKKF3Q61* [Nombre20] - JUEZ/A DECISOR/A
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