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Res. 00233-2015 Tribunal de Apelación de Sentencia Penal II Circuito Judicial de San José · Tribunal de Apelación de Sentencia Penal II Circuito Judicial de San José · 13/01/2015

Encroachment on a Protection Area as a Continuing OffenseInvasión de área de protección como delito permanente

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OutcomeResultado

DeniedSin lugar

The appeal was denied and the conviction upheld because building within the protection area constitutes a forestry offense whose continuing character prevented the limitation period from beginning.Se rechazó la apelación y se mantuvo la condena porque construir dentro del área de protección configura la infracción forestal y su carácter permanente impedía que hubiera comenzado la prescripción.

SummaryResumen

The Court of Criminal Sentence Appeals upheld the conviction for encroaching on the protection area of the Chirraca stream by placing structures within the legally restricted setback. It held that Articles 33(b) and 58(a) of the Forestry Law operate together: the former defines the protective strips along rivers, streams, and creeks, while the latter criminalizes their encroachment, regardless of whether the affected land is publicly or privately owned. The restriction applies to both flat and steep land, with different setback distances depending on slope and whether the property is rural or urban. The defendant continued construction despite warnings from government officials and lacked authorization from MINAE. The Court further characterized the encroachment as an offense with continuing effects for as long as the structures remain inside the protected area. Accordingly, the criminal limitation period does not begin until the unlawful occupation ends. The Court therefore denied the defense appeal in full and left the conviction and its consequences undisturbed.El Tribunal de Apelación confirmó la condena por invadir el área de protección de la quebrada Chirraca mediante construcciones realizadas dentro de las distancias legalmente restringidas. Determinó que los artículos 33 inciso b) y 58 inciso a) de la Ley Forestal se integran válidamente: el primero delimita las franjas protectoras de ríos, quebradas y arroyos, mientras el segundo sanciona su invasión, sin importar si el terreno es público o privado. La restricción alcanza terrenos planos y quebrados, con distancias diferenciadas según la pendiente y la ubicación rural o urbana. El acusado continuó las obras pese a las advertencias de funcionarios públicos y carecía de autorización del MINAE. El Tribunal también calificó la invasión como un delito de efectos permanentes mientras subsistan las construcciones en el área protegida. Por ello, el plazo de prescripción de la acción penal no comienza hasta que cese la ocupación ilícita. En consecuencia, rechazó íntegramente la apelación defensiva y mantuvo la sentencia condenatoria.

Key excerptExtracto clave

This limitation on the use of these areas has been established by law regardless of whether the land is publicly or privately owned, and protected land may be used only with authorization from the competent authority, which was not obtained in this case. This Chamber considers that, regarding the offense of encroachment on the protection area of a spring and a river at issue in that particular case, the offense would not be exhausted while the structures erected in those areas remained; therefore, the limitation period for the criminal action would not have begun, for which reason the challenged judgment had to be vacated and the case remanded to the court of origin for new proceedings. For the foregoing reasons, this second and final ground of appeal is denied because the limitation period has not elapsed in this matter.Esta limitación del uso de estas áreas ha sido establecida por la Ley, en forma independiente de que se trate de terreno públicos o privados y el uso del terreno protegido sólo puede ser mediante autorización de la Autoridad competente, lo que no se dio en el presente asunto. Esta cámara considera que en el delito de invasión de zona protectora de una naciente y un río, a que se refiere este caso concreto, la consumación del delito no se agotaría mientras las construcciones edificadas en esas zonas se mantengan, por ende la prescripción de la acción penal no habría dado inicio, en razón de lo cual la sentencia impugnada debe ser anulada, ordenándose el reenvío a la oficina de origen para una nueva sustanciación. En razón de lo expuesto, se declara sin lugar este segundo y último motivo de apelación, dado que a la fecha no ha operado la prescripción de este asunto.

Pull quotesCitas destacadas

  • "El delito permanente no prescribe mientras siga realizándose, es decir, la prescripción comienza a correr cuando acabe el estado de permanencia."

    "A continuing offense is not subject to limitation while it continues to be committed; that is, the limitation period begins when the continuing state ends."

    Considerando sobre prescripción

  • "El delito permanente no prescribe mientras siga realizándose, es decir, la prescripción comienza a correr cuando acabe el estado de permanencia."

    Considerando sobre prescripción

  • "Es abrumadora la prueba documental que nos señala que estamos ante un area de protección, que obligaba al imputado a respetar la distancia en que debia de llevar a cabo la construcción de sus areas de esparcimiento, y que pese a las advertencias hechas por los funcionarios estatales, la omisión a ellas fue la respuesta dada por el acusado y por ende deviene comisión del delito que fuera acreditado."

    "The documentary evidence overwhelmingly shows that this was a protection area, requiring the defendant to observe the prescribed distance when constructing his recreational facilities; despite warnings from government officials, the defendant disregarded them and thereby committed the proven offense."

    Calificación legal impugnada

  • "Es abrumadora la prueba documental que nos señala que estamos ante un area de protección, que obligaba al imputado a respetar la distancia en que debia de llevar a cabo la construcción de sus areas de esparcimiento, y que pese a las advertencias hechas por los funcionarios estatales, la omisión a ellas fue la respuesta dada por el acusado y por ende deviene comisión del delito que fuera acreditado."

    Calificación legal impugnada

  • "Se declara sin lugar el recurso interpuesto por el licenciado Jorge Jiménez Cordero, defensor particular del imputado Nombre101637 NOTIFÍQUESE."

    "The appeal filed by attorney Jorge Jiménez Cordero, private defense counsel for defendant Nombre101637, is denied. NOTICE SHALL BE GIVEN."

    Por tanto

  • "Se declara sin lugar el recurso interpuesto por el licenciado Jorge Jiménez Cordero, defensor particular del imputado Nombre101637 NOTIFÍQUESE."

    Por tanto

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Sections

Procedural marks

Resolution: 2015-0233 Case file: 05-200129-0278-pe (5) CRIMINAL JUDGMENT APPEALS COURT (TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA PENAL). Segundo Circuito Judicial de San José. Goicoechea, at fifteen hours forty-five minutes on trece de enero de dos mil quince.

APPEAL OF THE CRIMINAL JUDGMENT (RECURSO DE APELACIÓN) filed in the present case brought against Nombre101637, of legal age, married, Mechanical Engineer, Costa Rican, born on 13 de mayo de 1970, identity card number CED56482, resident of Escazú, Dirección7035, 150 meters south, Cerros de Escazú condominium, yellow house, for the offense of VIOLATION OF THE LEY FORESTAL, to the detriment of the FOREST HERITAGE. Judges Susana Wittmann Stengel, Edwin Salinas Durán, and Jorge Luis Arce Víquez participated in deciding the appeal. Attorneys Jorge Jiménez Cordero, private defense counsel for the accused, and Ana Carolina Campos Camacho, prosecutor with the Fiscalía Adjunta de Impugnaciones del Ministerio Público, appeared before this Court.

FINDINGS:

1. By judgment Nº 77-2014, issued at fifteen hours and thirty minutes on treinta y uno de enero de dos mil catorce, the Trial Court of the Primer Circuito Judicial de San Nombre101638 ruled: “POR TANTO: In accordance with the foregoing; Articles 39 and 41 of the Constitución Política; 11 of the Declaración Universal de Derechos Humanos; 8 subsection 2 of the Convención Americana de Derechos Humanos; 1, 30, 31, 45, 50, 53, 71, Articles 33 and 58 of the Ley 7575 Forestal; 2 and 17 of the Ley 7554 Orgánica del Ambiente; 109 of the Ley 7788 de Biodiversidad; and 1 through 15, 37 through 41, 70, 72 through 74, 111, 119, 124, 127, 141, 142, 143, 180, 184, 239, 240, 243, 258, 265 through 267, 360, 361, 363, 365, 367, and 368 of the Código Procesal Penal, it is hereby ruled: I) AS TO THE CRIMINAL ACTION (ACCIÓN PENAL): Nombre101637 is found criminally responsible as the perpetrator of the offense of Encroachment upon a Protected Zone (Invasión de Zona Protegida), committed to the detriment of Natural Resources. In that capacity, he is sentenced to SIX MONTHS’ IMPRISONMENT, which sentence shall be served at the place and in the manner prescribed by the applicable prison regulations, with credit for any pretrial detention served. The costs of the criminal proceeding shall be borne by the State. Once the judgment becomes final, it shall be entered in the Registro Judicial, and the customary certified copies shall be sent to the Juzgado de Ejecución de la Pena and the Instituto Nacional de Criminología. For a period of THREE YEARS, the convicted person is granted the BENEFIT OF CONDITIONAL SUSPENSION OF THE SENTENCE (BENEFICIO DE EJECUCIÓN CONDICIONAL DE LA PENA), subject to the warnings prescribed by law. II) COSTS IN THE CRIMINAL PROCEEDING: Because the proceeding was initiated at the request of the Ministerio Público, but a private criminal complaint (Querella Privada) was filed by the Procuraduría General de la República, he is ordered to pay the State’s legal costs in this action in the amount of one hundred thousand colones. III) CONSEQUENCES OF THIS DECISION: The convicted person is ORDERED to IMMEDIATELY DEMOLISH THE STRUCTURES to the extent that they encroach upon the protection area (área de protección). The convicted person shall do so in coordination with officials of the Area de Conservación Pacifico Central of MINAE and the Dirección del Area Rectora de Salud de Acosta of the Ministerio de Salud, taking all necessary precautions to prevent an adverse environmental impact (impacto ambiental). Given that the accused’s attitude reflected complete disregard for the orders, and in order to safeguard the paramount interests recognized in this judgment, the accused is advised that he has a non-extendable period of SIX MONTHS from the date the judgment becomes final to complete the restoration hereby ordered. If he fails to comply with this order, criminal proceedings may be brought against him for the offense of Disobedience to Authority (Desobediencia a la Autoridad), which he shall face with this conviction entered on his record. The parties are hereby notified through this reading. Nombre101639. Trial Judge” (sic).

2. Attorney Jorge Jiménez Cordero, private defense counsel for the accused Nombre101637, filed an appeal of the criminal judgment against the foregoing ruling.

3. After conducting the corresponding deliberation in accordance with Article 465 of the Código Procesal Penal, the Court considered all issues raised in the appeal.

4. The applicable legal requirements have been observed throughout the proceedings.

Appeals Judge Wittmann Stengel authors the opinion; and

CONSIDERING:

I.Not all of the judges signing this resolution appeared at the oral hearing held on diecinueve de mayo de dos mil catorce, at nine hours, because Judge Sandra Zúñiga Morales is currently serving on temporary promotion as an Alternate Justice of the Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia and has been replaced by Judge Susana Wittmann Stengel. Accordingly, for the purpose of issuing a final decision on the challenges raised in this proceeding without further delay, and having verified that doing so does not affect due process (debido proceso), as the Sala Constitucional has stated in repeated binding rulings, including judgments Nº 6681-1996, Nº 11508-2000, Nº 2007-17553 of 30 de noviembre de 2007, Nº 2011-12593, at 15:44 hours, on 20 de setiembre de 2011, and Nº 2013-6880, at 15:05 hours, on 22 de mayo de 2013, and because no evidence was received at that hearing—as confirmed by viewing and listening to its digital recording, which the substitute judge has also reviewed—and because the grounds were neither expanded nor supplemented with issues different from those asserted in the written appeal or in the Ministerio Público’s response at the hearing, the Court, as newly constituted, proceeds to rule.

II.Attorney Jorge Jiménez Cordero, private defense counsel (defensor particular) for the accused (imputado), Nombre101637 Nombre101637, alleges as the first ground of the appeal against the criminal judgment (recurso de apelación de sentencia penal) the erroneous application of substantive law (ley sustantiva), specifically Article 58(a) of Ley Forestal N° 7575, because, in his view, that provision has been erroneously interpreted by the Criminal Courts, since they have deemed it also to criminalize encroachment upon a protected area (área de protección), thereby violating the principle “nullum crimen, nulla paena, sine praevia lege,” because the legislature did not intend to include encroachment upon the protected areas referred to in Article 33 of the cited Law; accordingly, an acquittal (absolutoria) should be entered in favor of his client. Furthermore, although the appellant requested that an oral hearing (vista oral) be held, he did not attend it, as recorded in the Minutes of the Oral Hearing at nine o’clock on May nineteenth, two thousand fourteen, appearing at folio 774.

Position of the Public Prosecutor’s Office and the Office of the Attorney General of the Republic: Regarding the appeal filed, Public Prosecutor Ana Carolina Campos Camacho requested that this ground be denied because the challenged judgment applies a legal classification (calificación legal) consistent with the established facts, which were determined through testimonial and technical evidence, including the forensic analysis (análisis criminalístico) appearing at folio 154, which proves the existence of the construction undertaken by the accused herein on property owned by him, encroaching upon the protected area of the Chirraca stream, at a distance of six meters from it, despite having been warned by government officials that this was not permissible. The representative of the Public Prosecutor’s Office likewise stated that Article 33 may be read in conjunction with Article 58(a) of Ley Forestal, because the established facts fall within that provision, which does not refer to a protected wildlife area (área silvestre protegida), but rather to a protected area; in that regard, the law is very clear in its regulation.

Since 1969, the offense had already been regulated so as to punish anyone who encroached upon a protected area, as in the case of the stream at issue. Thus, the Ley Forestal preceding the current one, N° 4465, dated November 25, 1969, also designated streams, among other features, as protection zones (zonas de protección) in Article 68, and Article 118 of that same law imposed a prison sentence upon anyone who encroached upon such zones. It is therefore evident that the intent to protect those areas and punish anyone who encroached upon them dates back many years, given the State’s essential and paramount function of conserving and protecting those zones. Furthermore, attorney Adriana Chaves, the prosecutor who attended the Oral Hearing scheduled for May nineteenth, two thousand fourteen, stated that all arguments were contained in the main case file (expediente principal). For her part, attorney Ileana Bolaños, representative of the Office of the Attorney General of the Republic, who appeared at the Oral Hearing scheduled for May nineteenth, two thousand fourteen, also stated that this ground should be rejected, considering that the facts found established by the court were properly classified through a combined reading of Articles 58(a) and 33 of Ley Forestal, and she further supported her position with case law issued by this Criminal Judgment Appeals Court.

The claim is without merit: The appellant bases his argument on the erroneous application of substantive law, specifically Article 58(a) of Ley Forestal N° 7575, because, in his view, the Courts erroneously interpret that provision as also criminalizing encroachment upon a protected area, when it regulates only the prohibition against cutting trees in such zones; therefore, his client must be acquitted. To rule on this argument, the following matters must be considered: a) Facts established in challenged Judgment N° 77-2014 of the Criminal Court of the First Judicial Circuit of San José. To determine whether the classification assigned by the court below (Tribunal a quo) to the established facts was appropriate, those facts must be reviewed; they are therefore transcribed below: “1. The accused Nombre101637 owns a lot located in Chirraca, specifically at Dirección7036, in the Province of San José, Canton of Acosta, San Ignacio District, according to cadastral plan (plano de catastro) SJ 8422033-03. 2.- On January 20, two thousand five, the accused Nombre101637 applied for and obtained construction permit number 535 from the Municipality of Acosta, and, on an undetermined date in January, the accused Nombre101637 ordered the construction on his lot of a shelter, a soccer field, and a swimming pool. 3.- On March first, 2005, officials from MINAE and the Ministry of Health warned the accused that the construction encroached upon the protection zone and informed him that he could not continue the work.

He disregarded the warning and thereby completed the construction, encroaching upon the channel of the Chirraca River by seven meters at the eastern section of the northern corner of the construction and by 3.6 meters at the western section of the northern corner of the Chirraca River. 3 (Sic).- The construction ordered by the accused lacked the respective permits issued by MINAE.” b) Challenged legal classification: The foregoing facts were classified in the challenged conviction (sentencia condenatoria) as constituting the forestry offense (infracción forestal) provided for in Article 58(a), read together with Article 33(b), of Ley Forestal number 7575, and that decision provided a legal justification for applying those provisions, as shown by the following excerpt: “The facts found established by this Court correspond, as a matter of statutory definition, to the violation of Article 33(b), in relation to Article 58, of Ley Forestal number 7575, as all objective elements of the criminal offense (tipo penal) have been fully satisfied.

It is clear that the accused Nombre101637 proceeded to construct a shelter and restrooms within the portion of his land bordering the Chirraca stream, which is therefore an area designated as protected. The evidence available to this Court—including not only the statements of officials Mr. Nombre101640 and Mr. Nombre101641 of MINAE and the Ministry of Health, respectively, but also the technical evidence, namely the forensic analysis at folio 154—establishes the protected area and the setback that must be observed when constructing buildings along the bank of a stream within publicly owned land (terreno de dominio público), such as that belonging to the accused. The measurements contained in the expert report (pericia) at folio 154, as illustrated on the accompanying map, corroborate the inspection conducted by the prosecutor’s office, appearing at folios 47 and 48. Both items of evidence support the statements of the complainant, Mr.

Nombre101642 of the community ecological association, as well as those of the aforementioned officials. It was established that the property belongs to the accused, since he applied for a construction permit from the Municipality of Acosta, and witness Nombre101638 stated that, in his capacity as construction foreman, he built it at the accused’s request. This witness testified that construction lasted approximately three months, during which he stated that officials visited the site; although he does not recall the documents, his signature does in fact appear on the official letter at folio 21. Likewise, witness Nombre101641 went to the property, where he was able to verify the reported violation, and was initially received by the accused himself, whom he warned that he was required to produce the plans authorizing that construction; the accused disregarded the warning. Thus, the objective elements are satisfied by the accused’s conduct, as are the subjective elements, since, with full knowledge and intent, he carried out the construction in violation of the measurements he was required to observe along the banks of the Chirraca stream.

In the Court’s view, defense counsel’s conclusions are respected but are not shared, because the defense sought to exempt his client from liability on the ground that the accused’s property does not form part of what Article 13 of the law calls the State’s natural heritage (patrimonio natural del Estado), which in turn consists of forests and forest lands within national reserves. The analysis of the evidence and of the accused’s prohibited conduct (acción típica) specifically demonstrated that this is publicly owned land whose protection is provided for in Articles 33 and 58 of the cited law; accordingly, defense counsel’s conclusions do not apply to the specific case before us. The documentary evidence showing that this is a protected area is overwhelming. The accused was required to observe the prescribed distance when constructing his recreational areas, yet, despite the warnings issued by government officials, he disregarded them, thereby committing the offense that was established.

Similarly, the certification issued by Instituto Nacional de Innovación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria, appearing at folio 118, states that the accused’s lot, which was acquired from IDA through possession proceedings (diligencias de Posesion) and is identified by cadastral plan number SJ 842033-2003, measures fourteen thousand four hundred sixty square meters; it describes old coffee plants with abundant trees in Sector A of the property and grass-covered green areas, gardens, and fruit and forest trees in Sector B. That certification likewise describes the slopes in both sectors of the property, namely 41.84 % for Sector A and 58. 16% for Sector B; thus, the description set forth in the certification appearing at folio 119 characterizes the property as a country-estate-type property suitably developed for recreation. This means that the defense’s theory is dispelled by this document, and therefore the accused’s conduct falls within the statutory definitions contained in Articles 33 and 58 of the special law, under which the construction at issue encroached upon the zone protected by law.

Having determined that the conduct performed falls within the statutory definition (adecuación típica), it must then be established whether that conduct is contrary to the legal system—formal unlawfulness (Antijuridicidad Formal)—and whether it also caused any harm to the legally protected interest—substantive unlawfulness (Antijuridicidad Material). In this regard, it is clear to the Court that the legally protected interest in this case—Natural Resources—was harmed, as established through the testimonial, documentary, and expert evidence available, and that harm is properly quantified in the report prepared by Engineer Wilber SequeiraVindas of the MINAE Subregional Office, specifically the Area de COnservación Pacifico Central, appearing at folio 657 et seq. The Court notes in this document that, after considering various variables, such as the altered life zone, it was assigned an actual distribution under indicator number two, equivalent to 25% of the initial value.

Another relevant indicator is the type of management category, which, for the protected area under Article 33, is equivalent to 100%, as shown at folio 659. We next observe that the ecosystem has been affected by fifty percent in the constructed area and with respect to that area’s degree of susceptibility; the report also states that the protected area has been affected by twenty-five percent in the areas along the bank of the channel.

No less significant is the in situ damage, to which 25% of the affected amount was attributed, while the soil suffered 25% compaction; for these reasons, this Court found the criminal offense (injusto penal) proven. “c) Position of this Court: The foregoing analysis conducted in the judgment under appeal shows the proper and reasoned application of the provisions of Ley Forestal N° 7575 in force at the time the proven acts were committed, and several relevant aspects must be considered. The defendant herein, Nombre101637, is accused of constructing a hut and restrooms within the portion of his property located along the quebrada Chirraca de Acosta, which is a protection area (área de protección), as determined by reference to Chapter III of Ley Forestal, Article 33, which provides a list of protection areas. Specifically, in this particular case, subsection b) of that provision establishes that the banks of rivers, streams, or creeks are protection areas comprising, on flat land, a strip measuring 15 meters in rural areas or 10 meters in urban areas along the river, stream, or creek, measured horizontally on each side of the bank; and where the terrain is rugged, meaning that the average slope exceeds 40%, according to the definition in Article 2 of Reglamento de la Ley Forestal, the protection area consists of a strip measuring 50 meters, measured horizontally from the bank of the stream, river, or creek, regardless of whether it is rural or urban.

This restriction on the use of such areas was established by law regardless of whether the land is public or private, and protected land may be used only with authorization from the competent authority, which was not obtained in this case. Furthermore, the application of Article 58(a) of Ley Forestal is correct, given that this subsection imposes criminal penalties on anyone who encroaches upon (invada) ‘a conservation or protection area, irrespective of its management category, or other forest areas or lands subject to the forestry regime (régimen forestal), regardless of the area occupied and regardless of whether they are privately held lands belonging to the State or other Public Administration bodies, or privately owned lands. The perpetrators of or participants in the act shall not be entitled to any compensation for any construction or work they may have carried out on the encroached-upon lands.’ In addition, Article 58(a), read together with Article 33 of Ley Forestal as the trial court did, may lawfully be applied, as established in Resolution N° 2010-74 of Sala Constitucional, issued at quince horas, cero minutos del seis de enero de dos mil diez, in connection with this criminal proceeding, in which the constitutionality of the case law issued by the Criminal Cassation Courts of the Second Judicial Circuit of San Nombre101638 concerning the integration of the aforementioned provisions had already been assessed.

The judgments reviewed by Sala Constitucional were Votos 2002-00193 of nueve horas del ocho de marzo del dos mil dos, 2003-00713 of diez horas cincuenta y seis minutos del veinticuatro de julio del dos mil tres, and 2004-00904 of diez horas cincuenta minutos del dos de setiembre del dos mil cuatro. In that constitutional challenge (acción de inconstitucionalidad), the petitioner challenged the foregoing rulings because they interpreted Article 58(a) of Ley Forestal as penalizing encroachment upon a protection area surrounding any watercourse, which he considered contrary to the principle of legality (principio de legalidad), since, in his view, when the provision refers to a ‘conservation or protection area,’ it must instead be construed as referring to the protected wilderness areas provided for in Article 32 of Ley Orgánica del Ambiente, and any contrary interpretation violates Articles 11, 28, and 39 of Constitución Política.

Regarding the constitutionality of the challenged case law, however, it was determined to be legally sound, and the following was specifically held: ‘A reading of the judgments submitted shows that the judges interpreted the relevant provisions in accordance with Article 58(a) of Ley Forestal, which provides for a criminal penalty for anyone who “Encroaches upon a conservation or protection area….” The fact that the provision is read together with the description of protection areas set forth in Article 33 of Ley Forestal does not entail any violation of the principle of legality, since this is a systematic interpretation (interpretación sistemática) consistent with the provision’s literal wording. In their task of applying general rules to specific cases, judges may resort to various methods of interpretation, subject in this instance to the limitations inherent in criminal law, under which analogical or expansive interpretations adverse to the defendant’s liberty or to the parties’ rights in the proceeding may not be made.

Consequently, the challenged case law is deemed not to violate Articles 11, 28, and 39 of Constitución Política. For the reasons stated, this claim is denied.’ In light of the arguments presented and the ruling of Sala Constitucional itself, this ground must be denied, because the lower court (Tribunal a quo) correctly applied the law to the facts it found proven.

III.In the second claim, the appellant alleges that the statute of limitations (prescripción) on the criminal prosecution (acción penal) had expired, since he considers that, between the first scheduling of the Preliminary Hearing (Audiencia Preliminar), on 30 de mayo de 2006, when Ley N° 9095 del 26 de octubre de 2012 was in force, and the date on which the trial was scheduled, the limitation period expired on 30 de noviembre de 2007, based on the rules established in article 33 of the Code of Criminal Procedure (Código Procesal Penal). Position of the Ministerio Público and the Procuradoría General de la República: the prosecutor from the Ministerio Público stated that this claim should also be denied, because the statute of limitations had not expired, taking into account the charged facts, which refer to structures built in a protected zone (zona protegida) that are still standing, the legal classification assigned to those facts, and the provisions of Voto N° 2008-1158 de las 9:25 horas del 14 de noviembre de 2008, issued by the Tribunal de Casación de San José, which explained that, for continuing or permanent offenses (delitos continuos o permanentes), the limitation period begins to run on the day their continuing nature ends.

Likewise, at the oral hearing held on 19 de mayo de 2014, the representative of the Procuradoría General de la República requested that this argument be denied because the statute of limitations had not expired, and cited case law (jurisprudencia) from the Sala Constitucional addressing this issue. The claim is without merit: Resolving this challenge necessarily requires reviewing the facts found proven (hechos acreditados) in the challenged judgment, and it may be observed that, as stated in the preceding section, they fall within an offense under the Ley Forestal that requires an integrated assessment of articles 33 and 58 subsection a) of that body of law, which establishes a sentence of three months to three years’ imprisonment. Accordingly, to determine whether the statute of limitations has expired in this criminal proceeding, reference must necessarily be made to articles 31 through 34 of the Code of Criminal Procedure; under article 33, several events interrupting the limitation period (actos interruptores de la prescripción) have occurred, as the petitioner indeed cites in his appeal.

However, in this matter, it must be noted that the facts found proven establish that the defendant constructed a building that encroached upon the channel of the Río Chirraca by seven meters at the northern vertex of the eastern section of the structure and by 3.6 meters at the northern vertex of its western section, without the respective permits issued by MINAE. That structure remains standing even today, given that the defendant was in fact ordered to carry out “the immediate demolition of the portion of the structure encroaching upon the protection area (área de protección)” (Cfr. F. 720). For purposes of determining whether the statute of limitations has expired, although articles 31 and 33 establish the limitation rules cited by the appellant, the fact remains that, in view of the facts found proven, the proper course is to apply the rules established in article 32 of the Code of Criminal Procedure, which provides: “The limitation periods shall be governed by the principal penalty prescribed by law and shall begin to run, for completed offenses (infracciones consumadas), on the day of completion; for attempted offenses (tentativas), on the day on which the final act of execution was performed; and, for continuing or permanent offenses, on the day their continuing nature ended...” That provision applies because, based on the factual findings (cuadro fáctico) established in the challenged judgment, this is clearly an offense with permanent effects (delito de efectos permanentes), since, for as long as the building remains within the protected area, none of the grounds for interruption of the limitation period set forth in article 33 of the Code of Criminal Procedure applies (and, in any event, that provision refers to article 31, not article 32, of the same body of law).

In any event, there is already extensive case law on this issue reiterating that, for offenses with permanent effects, the limitation period begins to run when the encroaching activity or structure ceases, which has not occurred in this matter, as may be seen from the ruling at folios 718 to 719. Significant decisions on point include, among others, Voto of the former Tribunal de Casación Penal de San Nombre101638 Nº 193-2002, de las 09:00 horas del 8 de marzo de 2002, which states that the offense of encroachment upon a protection area (invasión de área de protección), being similar to unlawful occupation (usurpación) and both being offenses with permanent effects, begins to run for limitation purposes when the encroachment ceases; it cites other decisions, including the following: 117-2002, 991-00, 327-00, 436-00, 552-01, 734-01, 64-02, all from the former Tribunal de Casación Penal de San Nombre101638.

Regarding this issue and in this same matter, the Tribunal de Apelación del Segundo Circuito Judicial de San Nombre101638 had already issued Voto N° 2008-1158, de las nueve horas veinticinco minutos del catorce de noviembre de dos mil ocho, which stated, insofar as relevant, as follows: “The dismissal judgment (sentencia de sobreseimiento) No. 95-2008 de las 15:00 horas del 13 de febrero de 2008, issued by the Tribunal de Juicio del Primer Circuito Judicial de San José, declaring the criminal prosecution time-barred, is based on the fact that the offense charged carries a maximum sentence of three years’ imprisonment; therefore, by applying article 31 in conjunction with article 33 of the Code of Criminal Procedure, that would be the maximum period that would have to elapse for the statute of limitations to expire. In this case, that period was reduced by half as of 30 de mayo de 2007, when the first preliminary hearing was scheduled, such that this case became time-barred on 30 de noviembre de 2007...

According to the indictment (acusación) at folios 49 to 57, the Ministerio Público classified those acts as constituting offenses under the Ley Forestal, as provided in articles 33 and 34 thereof in relation to articles 58 and 61, namely, encroachment upon the protection area of a river and a spring (naciente). Because the buildings were constructed on land designated as protected areas (áreas protectoras) and remain at the site, the offense does not cease until the structures in those areas are removed. Consequently, the applicable provision is article 32 of the Code of Criminal Procedure, which provides that the limitation period begins to run ‘...for continuing offenses or offenses with permanent effects, on the day their continuation or permanence ceased.’ For such offenses, as long as the building remains within the protected area, none of the grounds for interrupting the limitation period set forth in article 33 of the procedural code (código de rito) applies, since it is inconsistent to speak of interrupting or suspending something that has not yet begun, as the appellant correctly argues.

In this regard, it is pertinent to cite decision 1151-2000 of the Sala Constitucional, issued in response to a constitutional consultation (consulta de constitucionalidad) concerning the limitation rule contained in article 32 of the Code of Criminal Procedure with respect to offenses with permanent effects. That decision explains that, because of the particular manner in which this type of offense unfolds, its limitation period is treated differently from that of offenses whose completion is exhausted immediately: ‘The consulting judge argues that, in the case of the offense of unlawful occupation, the limitation period cannot begin to run until the possessor–unlawful occupier leaves the property (that is, until the effects cease), which makes the offense practically imprescriptible, because even after more than ten years have elapsed since a property was invaded, it is sufficient to establish that the invader has continuously remained on the land to determine that not even a single day has elapsed toward either extinctive prescription—criminal—or acquisitive prescription (prescripción positiva–usucapión), because the latter cannot be calculated where the former has not occurred.

It should be clarified for the consulting judge that the offense of unlawful occupation would not be imprescriptible because, as established by the article challenged here, the period for calculating the statute of limitations on the criminal prosecution would begin when the permanence of its effects ceases, that is, when the unlawful occupation ceases. In instantaneous offenses with permanent effects (delitos instantáneos de efectos permanentes), their effects recur every day until the “unlawful occupier” leaves the property, hence their characterization as permanent. However, for adverse possession or acquisitive prescription (usucapión o prescripción positiva adquisitiva) to apply, there must be valid title (justo título), possession must be peaceful and public, and the possessor must act in good faith; in other words, ownership is not acquired merely through the passage of ten years.

Therefore, it is neither constitutionally nor legally valid or possible to claim adverse possession by virtue of an unlawful occupation, which is criminal in nature and lacks valid and legitimate title, because the essential requirements for doing so are absent.’ This Chamber considers that, with respect to the offense of encroachment upon the protected zone of a spring and a river at issue in this particular case, completion of the offense would not be exhausted while the structures built in those zones remain standing; consequently, the limitation period for the criminal prosecution would not have begun to run. The challenged judgment must therefore be vacated, and the matter remanded to the originating office for new proceedings. As to the second aspect of this first ground and the second ground of the appeal, it is unnecessary to address them, since vacating the dismissal judgment entails ordering the oral trial that was never commenced in this case, at which the claims asserted in the civil action (acción civil) and any civil consequences arising from the charged act will be considered.

In view of all the foregoing, the appeal on points of law (recurso de casación) filed by attorney Juan Carlos Rojas Peñaranda is granted, the dismissal judgment is declared invalid in all respects, and the trial in this case is consequently ordered.” Furthermore, regarding the concept of offenses with permanent effects, the Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, in Voto N° 1769-2013 de las 11:34:00 a.m., clarified the concept of a permanent offense (delito permanente) by referring to foreign legal scholarship (doctrina extranjera), and also reaffirmed that the limitation periods for permanent offenses begin to run on the day their continuing nature ceases. Thus, that decision states as follows: “(A permanent offense is not subject to prescription while it continues to be committed; that is, the limitation period begins to run when the state of permanence ends.

This is a natural consequence of treating the permanent offense as a legal unity of action (unidad jurídica de acción)...,” Nombre101643: Derecho Penal Parte General, Tomo I, Editorial Jurídica Continental, San José, 2008, pág. 373). Under the theory of criminal liability (teoría del delito), a distinction is drawn between the different cases involving a single punishable course of conduct (unidad de conducta punible), whether by act or omission, and multiple punishable courses of conduct (pluralidad de conductas punibles). Within that framework, it is said that the situation involving a single course of conduct and a single offense may take various forms distinguished in legal scholarship (for example, an instantaneous offense, a permanent offense, an offense that creates a state of affairs, a complex offense, or a collective offense), and this category includes the permanent or continuing offense because all acts intended to maintain the completed state constitute a single course of conduct (thus, Nombre19556, Eugenio Raúl y otros: Manual de Derecho Penal Parte General, Buenos Aires, Ediar, 2005, pág. 670) or a typical unity of action (unidad típica de acción) (or a permanent omission (omisión permanente); thus, Nombre101643: Op. cit., págs. 369 a 370).

Jiménez de Asúa explains that a permanent or continuing offense (delito permanente o continuo) entails persistence of the offense’s result, during which the criminal intent (voluntad criminal) remains operative, as occurs in the offenses of “Abduction” and “Kidnapping” (JIMÉNEZ DE ASÚA, Luis: La ley y el delito, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 11th edition, 1980, p. 528), and Nombre100571 states that it involves the “maintenance of a permanent unlawful situation (situación antijurídica permanente)” (Nombre100571: Derecho Penal Alemán, Editorial Jurídica de Chile, 11th edition, 1997, p. 267), although Nombre101643 clarifies that: “...the distinctive feature of a permanent offense is not that it creates or maintains an unlawful situation, but rather that this unlawful situation is included in the description of a statutory offense (tipo penal), which, by its nature, ordinarily cannot be committed through a single individual act, but rather through several acts or omissions.

The perpetrator acts or omits to act continuously and continuously brings about the result. It is the continuous commission of the statutory offense, through acts or omissions, that makes the occurrence a single unified act. For there to be a permanent offense, in addition to the initial act or omission that creates the unlawful situation, there must be new acts or omissions, because without them there is no permanent offense” (Nombre101643: Op. cit., pp. 370–371). Nombre101644 observes that, in a permanent offense, “...the maintenance of the unlawful situation depends on the perpetrator’s will, such that the statutory offense is committed not only by having caused the situation, but also by allowing it to continue [...] The punishable act (hecho punible), which here is in a sense continuously repeated, is already ‘consummated’ when the unlawful situation arises and ‘ends’ when that situation is brought to an end (and this is important with respect to the commencement of the limitation period (prescripción)...)” (Nombre101644: Derecho Penal Parte General, Ediciones Depalma Buenos Aires, 1980, p. 10).

Nombre101645 likewise teaches that, in a permanent offense, the offense is not completed upon fulfillment of the elements of the offense (realización del tipo), but is maintained by the perpetrator’s criminal intent for as long as the unlawful state created by the perpetrator persists: “For example, trespass into a dwelling is a permanent offense [...] the perpetrator’s intrusion already constitutes a consummated act, but it continues for as long as the person remains within the protected premises. The same is true of unlawful detention [...], which remains ongoing until the perpetrator releases the victim or the victim is freed, and of driving while intoxicated [...] which is already punishable as a consummated offense when the journey begins, but nevertheless does not end while the driving under the influence of alcohol continues” (Nombre101645: Derecho Penal Parte General, Volume I, Editorial Civitas S.A., España, 1997, p. 329).

Nombre27913 addresses the subject of permanent offenses when examining the descriptive elements of the offense (elementos descriptivos del tipo), the core conduct (núcleo de la acción), and the circumstances of place, manner, means, or time of the conduct, and makes the following observation: “...on occasion—without time appearing as a circumstance—the very nature of the conduct described entails the possibility of its uninterrupted continuation over time; we therefore encounter the distinction between instantaneous offenses (delitos instantáneos), in which the conduct is consummated at a particular moment and ends at that moment (e.g., homicide), and permanent offenses, in which the consummated conduct may continue over time, that is, may continue to be consummated for a more or less extended period (e.g., unlawful deprivation of liberty)” (Nombre27913: Derecho Penal Parte General: Editorial Astrea, Buenos Aires, 1988, p. 155).” Additionally, it is important to recall that the Sala Constitucional, in similar offenses such as Usurpation (Usurpación), held in Votos 11515-2000 of December 21, 2000, and 9917-2001 of 26-09-2001 that the rule that the limitation period does not run with respect to offenses having continuing effects (delitos de efectos permanentes) until the continuing condition ceases, and the provision set forth at the end of the first paragraph of Article 32 of the Código Procesal Penal, establishing that the limitation period for criminal prosecution (plazo de prescripción de la acción penal) for offenses having continuing effects begins to run when the continuing condition ceases, do not violate the constitutional rights and principles invoked. For the reasons stated above, this second and final ground of appeal (motivo de apelación) is denied, because, as of this date, the limitation period in this matter has not expired.

POR TANTO:

The appeal (recurso) filed by attorney Jorge Jiménez Cordero, privately retained defense counsel (defensor particular) for the defendant (imputado), Nombre101637, is denied. NOTICE SHALL BE GIVEN.

Susana Wittmann Stengel Edwin Salinas Durán Jorge Luis Arce Víquez Judges of the Criminal Judgment Appeals Court Against: Nombre101637 Offense: FORESTRY VIOLATION Victim: FOREST HERITAGE

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Resolución: 2015-0233 TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA PENAL. Segundo Circuito Judicial de San José. Goicoechea, a las quince horas cuarenta y cinco minutos del trece de enero de dos mil quince.

RECURSO DE APELACIÓN interpuesto en la presente causa seguida contra Nombre101637, mayor, casado, Ingeniero Mecánico,Costarricense, nació el 13 de mayo de 1970, cédula de identidad número CED56482, vecino de Escazú, Dirección7035, 150 metros al sur, condominio Cerros de Escazú, casa color amarilla, por el delito de INFRACCIÓN LEY FORESTAL en perjuicio del PATRIMONIO FORESTAL. Intervienen en la decisión del recurso, los jueces Susana Wittmann Stengel, Edwin Salinas Durán y Jorge Luis Arce Víquez. Se apersonaron en esta sede, los licenciados Jorge Jiménez Cordero, defensor particular del imputado y Ana Carolina Campos Camacho, fiscal de la Fiscalía Adjunta de Impugnaciones del Ministerio Público.

RESULTANDO:

1. Que mediante sentencia Nº 77-2014, de las quince horas con treinta minutos del treinta y uno de enero de dos mil catorce, el Tribunal de Juicio del Primer Circuito Judicial de San Nombre101638 resolvió: " POR TANTO:De conformidad con lo expuesto, artículos 39 y 41 de la Constitución Política; 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos; 8 inciso 2 de la Convención Americana de Derechos Humanos; 1, 30, 31, 45, 50, 53, 71, artículos 33 y 58 de la Ley 7575 Forestal; 2 y 17 de la Ley 7554 Orgánica del Ambiente; 109 de la Ley 7788 de Biodiversidad; 1 a 15, 37 a 41, 70, 72 a 74, 111, 119, 124, 127, 141, 142, 143, 180, 184, 239, 240, 243, 258, 265 a 267, 360, 361, 363, 365, 367 y 368 del Código Procesal Penal; se resuelve: I) EN CUANTO A LA ACCIÓN PENAL: se declara a Nombre101637 autor responsable del delito de Invasión de Zona Protegida cometido en perjuicio de Los Recursos Naturales. y en tal carácter se le impone el tanto de SEIS MESES DE PRISIÓN, pena que deberá descontar en el lugar y forma que lo indiquen los respectivos reglamentos penitenciarios, previo abono de la preventiva que hubiere sufrido. Son las costas del proceso penal a cargo del Estado. Una vez firme la sentencia inscríbase en el Registro Judicial y envíense los testimonios de estilo para ante el Juzgado de Ejecución de la Pena y el Instituto Nacional de Criminología. Por un plazo de TRES AÑOS se concede a favor del condenado el BENEFICIO DE EJECUCIÓN CONDICIONAL DE LA PENA bajo las advertencias de ley. II) SOBRE LAS COSTAS EN LO PENAL Por haberse procedido a instancia del Ministerio Público pero existiendo Querella Privada interpuesta por la Procuraduría General de la República se condena al pago de las costas personales de esta accion a favor del Estado en la suma de cien mil colones. III) SOBRE LAS CONSECUENCIAS DE ESTA DECISIÓN: se ORDENA al condenado a LA INMEDIATA DEMOLICIÓN DE LAS CONSTRUCCIONES en la proporción en que invadan el area de protección. Ello deberá hacerlo el condenado, en coordinación con los funcionarios del Area de Conservación Pacifico Central del MINAE asi como con la Dirección del Area Rectora de Salud de Acosta del Ministerio de Salud, tomando las todas las previsiones necesarias para evitar un impacto ambiental negativo. Siendo que la actitud del imputado fue de total desprecio por las órdenes y a efecto de garantizar los bienes supremos en esta sentencia reconocidos, se advierte al imputado que para cumplir con la restitución ahora acordada cuenta con el plazo improrrogable de SEIS MESES contados a partir de la firmeza del fallo y en caso de no acatar esta orden se le podrá seguir causa por el delito de Desobediencia a la Autoridad que enfrentará con la inscripción de esta condena. Mediante lectura quedan notificadas las partes. Nombre101639. Jueza de Juicio" (sic).

2. Que contra el anterior pronunciamiento, el licenciado Jorge Jiménez Cordero, defensor particular del imputado Nombre101637, interpuso recurso de apelación de sentencia penal.

3. Que verificada la deliberación respectiva de conformidad con lo dispuesto por el artículo 465 del Código Procesal Penal, el Tribunal se planteó todas las cuestiones formuladas en el recurso de apelación.

4. Que en los procedimientos se han observado las prescripciones legales pertinentes.

Redacta la jueza de apelación Wittmann Stengel; y

CONSIDERANDO:

I.No todos los que suscribimos esta resolución comparecimos a la audiencia oral celebrada el diecinueve de mayo de dos mil catorce, a las nueve horas, en tanto, a la fecha, la jueza Sandra Zúñiga Morales se encuentra laborando en ascenso como Magistrada Suplente de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, siendo sustituida por la jueza Susana Wittmann Stengel. De allí que, con el propósito de resolver sin mayores dilaciones y en definitiva las impugnaciones planteadas en este proceso, verificando que ello no afecta el debido proceso, según lo ha indicado la Sala Constitucional mediante reiterados pronunciamientos vinculantes, entre otros los votos Nº 6681-1996, Nº 11508-2000, Nº 2007-17553 de 30 de noviembre de 2007, Nº 2011-12593, de las 15:44 horas, del 20 de setiembre de 2011, y Nº 2013-6880, de las 15:05 horas, del 22 de mayo de 2013, y en virtud de que en dicha audiencia, según se corrobora al observar y escuchar el respaldo digital de la misma (el que también ha sido de conocimiento de la jueza suplente), no se recibió prueba, ni se ampliaron los motivos o se introdujeron puntos diversos a los esgrimidos en el escrito impugnaticio o en la contestación de la audiencia realizada por el Ministerio Público, se procede a resolver con esta nueva integración.

II.El licenciado Jorge Jiménez Cordero, defensor particular del imputado Nombre101637 Nombre101637, como primer motivo del recurso de apelación de sentencia penal alega la errónea aplicación de la ley sustantiva, concretamente del artículo 58 inciso a) de la Ley Forestal N° 7575, ya que, en su criterio, dicha norma ha sido interpretada erróneamente por los Tribunales Penales, ello debido a que han considerado que ésta también penaliza la invasión a un área de protección, lo que transgrede el principio "nullum crimen, nulla paena, sine praevia lege", ya que dentro de la voluntad del legislador no estuvo la de incluir la invasión a las áreas de protección a que hace referencia el artículo 33 de la Ley citada, por lo que lo procedente es dictar una absolutoria a favor de su defendido. Por otro lado, pese a que dicho accionante solicitó la realización de una vista oral, a la misma no asistió, tal y como consta en el Acta de Vista Oral de las nueve horas del diecinueve de mayo de dos mil catorce, visible a folio 774.

Posición del Ministerio Público y de la Procuradoría General de la República: Con relación al recurso de apelación interpuesto, la fiscal del Ministerio Público Ana Carolina Campos Camacho solicitó que se declarara sin lugar este motivo por considerar que en la sentencia impugnada se da una calificación legal acorde con los hechos acreditados, los cuales fueron determinados con prueba testimonial y técnica, como lo es el análisis criminalístico, visible a folio 154, con el que se prueba la existencia de la construcción realizada por el aquí acusado en un inmueble de su propiedad, invadiendo el área de protección de la quebrada Chirraca, a seis metros de la misma, pese a ser advertido por funcionarios estatales de que ello no era factible. Así mismo indicó la representante del Ministerio Público que es posible la relación del artículo 33 con el artículo 58 inciso a) de la Ley Forestal, dado que los hechos acreditados encuadran en dicha norma que no hace referencia a una área silvestre protegida, sino a un área de protección y en ese sentido la ley es muy clara en su regulación, siendo que desde el año 1969 ya se regulaba el delito para sancionar a quien invadiera un área de protección, como es el caso de la quebrada en cuestión, así la Ley Forestal anterior a la actual N° 4465, del 25 de noviembre de 1969, en su artículo 68 también establecía como zona de protección las quebradas, entre otros y en el artículo 118 de esa misma ley se sancionaba con pena de prisión a quien invadiera dichas zonas, resultando evidente que la intención de proteger y sancionar a quien invadiera esas áreas es de vieja data, dada la función esencial y de carácter primordial del Estado por conservar y proteger esas zonas.

Por otro lado, la licenciada Adriana Chaves, fiscal que asistió a la Vista Oral programada para el día diecinueve de mayo de dos mil catorce expresó que todos los alegatos se encontraban en el expediente principal. Por su parte, la licenciada Ileana Bolaños, representante de la Procuradoría General de la República, quien se apersonó a la Vista Oral programada para el día diecinueve de mayo de dos mil catorce también manifestó que este motivo, debía ser rechazado, tomando en cuenta que los hechos que tuvo por acreditados el tribunal fueron calificados debidamente en una integración de los artículos 58 inciso a) y 33 de la Ley Forestal, sustentando su posición inclusive en jurisprudencia emitida por este Tribunal de Apelación de Sentencia Penal. El reclamo no es atendible: Fundamenta el recurrente la errónea aplicación de la Ley sustantiva, concretamente del artículo 58 inciso a) de la Ley Forestal N° 7575, ya que, en su criterio, los Tribunales interpretan erróneamente que dicha norma también penaliza la invasión a un área de protección, cuando sólo se regula la prohibición de cortar árboles en esas zonas, por lo que su representado debe ser absuelto.

Para resolver sobre dicho planteamiento es necesario considerar los siguientes aspectos: a) Hechos acreditados en la Sentencia impugnada N° 77-2014 del Tribunal Penal del Primer Circuito Judicial de San José. Para establecer si la calificación dada por el Tribunal a quo, a los hechos acreditados, fue la adecuada, se debe realizar una lectura de los mismos, por lo que se transcriben seguidamente: " 1. El imputado Nombre101637 es dueño de un lote ubicado en Chirraca, exactamente de la Dirección7036, sito en la Provincia de San José, Cantón de Acosta, Distrito San Ignacio , según el plano de catastro SJ 8422033-03. 2.- El 20 de enero del dos mil cinco el imputado Nombre101637 solicitó y obtuvo el permiso de construcción numero 535 de la Municipalidad de Acosta y sin poder determinar la fecha exacta en el mes de enero el imputado Nombre101637 ordenó construir en el lote de su propiedad un rancho, una plaza de fútbol y una piscina dentro.3.- El primero d e marzo del 2005, funcionarios del MINAE y el MInisterio de Saludo, advierten al imputado que la construcción invade la zona de protección, indicándole que no podía continuar con la obra, haciendo caso omiso y logró de esta forma, concluir la construcción invadiendo el cause del Río Chirraca en la sección este vértice norte de la construcción en siete metros y la sección oeste vértice norte en 3.6 metros del río Chirraca. 3 (Sip).- La construcción ordenada por el encartado carecía de los permiso respectivos emitidos por el MINAE.". b) Calificación legal impugnada: Los anteriores hechos fueron calificados en la sentencia condenatoria impugnada como configurativos de la infracción forestal contemplada en el artículo 58 inciso a) integrado con el artículo 33 inciso b) de la Ley Forestal número 7575 y en dicha resolución se realizó una justificación legal de la aplicación de dichas normas, como se desprende del siguiente extracto de la misma: "Los hechos que ha tenido por acreditados este Tribunal, responden de manera típica a la infracción del articulo 33 inciso b) en relación con el numeral 58 de la Ley Forestal numero 7575 cumpliéndose a cabalidad los presupuestos objetivos del tipo penal, resultando claro que el imputado Nombre101637 procedió a construir un rancho y unos baños dentro del area de su terreno que se encuentra al margen de la quebrada Chirraca y por ende es una zona decretada como de protección.

Con la prueba que ha contado este Tribunal no solo las declaraciones de los funcionarios don Nombre101640 y don Nombre101641 del MInae y el Ministerio de Salud respectivamente, así como con la prueba técnica a saber el análisis criminalístico de folio 154 se acredita el area de protección así como la distancia que debe de guardarse para construir edificaciones al margen de una quebrada dentro de un terreno de dominio publico como lo es el del acusado. Las mediciones contenidas en la pericia de folio 154 que se ilustran en el mapa que lo acompañan da crédito a la inspección que se llevara a cabo por parte de la fiscalía que corre a folio 47 y 48. Ambos elementos probatorios vienen a darle sustento a las declaraciones de quien denunciara, a saber don Nombre101642 de la asociación ecologica de la comunidad como a los funcionarios ya citados. Quedo acreditado que la propiedad es del acusado puesto que solicitó permiso de construcción ante la Municipalidad de Acosta y el testigo Nombre101638, aseguró que como maestro de obras construyó a pedido del imputado.

Expuso este testigo que la construcción duro alrededor de tres meses, en los cuales aseguro que había recibido visitas de funcionarios, que si bien no recuerda los documentos es lo cierto que su firma consta en el oficio de folio 21- De igual modo el testigo Nombre101641 acudio al terreno en donde pudo constatar la infracción que se había denunciado y fue atendido en un primer momento por el propio acusado, a quien advirtio que debía presentar los planos que le permitian esa construccio, haciendo caso omiso de la misma. Es así como los elementos objetivos se cumple en el actuar del imputado como también los subjetivos toda vez que con pleno conocimiento y voluntad llevo a cabo la construir infringiendo las mediciones a que estaba obligado enfrentado a los margenes de la quebrada Chirraca. En criterio del Tribunal las conclusiones del señor defensor se respetan pero no se comportar ya que pretendiò la defensa eximir de responsabilidad a su cliente considerando que la propiedad del imputado no es parte de lo que la ley ha denominado en su articulo 13 El patrimonio natural del Estado el que a su vez esta constituido por bosques y terrenos forestales de las reservas nacionales.

Precisamente en el desarrollo del análisis de la prueba y la accion típica del imputado, se demostró que se trata de un terreno de dominio publico, cuya protección se encuentra prevista en los numerales 33 y 58 de la citada ley, de manera que las conclusiones a que llega el señor defensor no aplican en el caso especifico que nos ocupa. Es abrumadora la prueba documental que nos señala que estamos ante un area de protección, que obligaba al imputado a respetar la distancia en que debia de llevar a cabo la construcción de sus areas de esparcimiento, y que pese a las advertencias hechas por los funcionarios estatales, la omisión a ellas fue la respuesta dada por el acusado y por ende deviene comisión del delito que fuera acreditado. En igual sentido tenemos la certificación emitida por el Instituto Nacional de Innovación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria visible a folio 118 en la que el lote del imputado que fuera adquira del IDA a traves de diligencias de Posesion y con el plano de catastro numero SJ 842033-2003 el lote tiene una medida de catorce mil cuatrocientos sesenta metros cuadrados en el que se describe que en el sector A del terreno existe café antiguo con abundantes arboles y en el sector B areas verdes de gramilla, jardines y arboles frutales y forestales.

En igual sentido esta certificación describe las pendientes que existen en ambos sectores del terreno a saber un 41.84 % para el sector A y de un 58. 16% para el sector B, de manera que en la descripción consignada en la certificación, visible a folio 119 se describe que el terreno es tipo quinta adecuadamente acondicionado para esparcimiento. Quiere decir que la tesis de la defensa con este documento se desvanece y por ello la conducta desplegada por el imputado encuentra adecuación típica en los numerales 33 y 58 ambos de la ley especial y conforme a ello se invadió con la construcción que nos ocupa la zona protegida por ley. Una vez realizada la adecuación típica de la conducta ejecutada corresponde entonces, establecer si la misma resulta contraria al ordenamiento jurídico -Antijuridicidad Formal- y si además ha generado alguna lesión para el bien jurídico tutelado -Antijuridicidad Material-.

En este sentido resulta claro para el Tribunal que en el presente asunto se lesionó el bien jurídico tutelado, cuales son los Recursos Naturales que ha sido acreditada con el elenco probatorio tanto testimonial, documental y pericial con que se ha contado y que se cuantifica de manera idónea mediante el informe realizado por el Ing, Wilber SequeiraVindas de la oficina Sub Regional del MINAE, propiamente del Area de COnservación Pacifico Central, que corre a folio 657 y siguientes. Precia el Tribunal en este documento que tomando en cuenta diferentes variables tales como la zona de vida alterada lo ha sido en una distribución real bajo el indicador numero dos que equivale a un 25% del valor inicial asi como también otro indicador relevante lo es el tipo de categoría de manejo que de acuerdo al area de protección conforme al numeral 33 equivale a un 100% según se desprende del folio 659. Seguidamente vemos que el ecosistema se ha visto afectado en un cincuenta por ciento en el àrea construida, y en relación al grado de susceptibilidad de esa àrea; describiendo también que el área de protección se ha visto afectada en un veinticinco por ciento en las areas de la rivera del cauce.

No menos importante resulta ser el daño in situ al que se le asignò un 25% en la cantidad afectada, en tanto que en el suelo la compactación ha sufrido en un 25%, razones por las cuales este Tribunal ha tenido por acreditado el injusto penal. " c) Posición de esta sede: Del anterior análisis efectuado en la sentencia recurrida, se desprende la aplicación adecuada y fundada de la normativa vigente de la Ley Forestal N° 7575 para el momento de comisión de los hechos acreditados y es que deben valorarse varios aspectos relevantes. Se le atribuye al aquí imputado Nombre101637 la construcción de un rancho y unos baños dentro del área de su terreno que se encuentra al margen de la quebrada Chirraca de Acosta, que es una zona de protección, lo que se determina acudiendo al capítulo III de la Ley Forestal, artículo 33, en el que se proporciona un listado de las áreas de protección. Propiamente en el caso particular, en el inciso b) de dicha norma se establece como áreas de protección las riberas de los ríos, quebradas o arroyos que cuentan con un área de protección que en terreno plano comprende una franja de 15 metros en zona rural o 10 metros en zona urbana, a lo largo del río, arroyo o quebrada, medidos horizontalmente a cada lado de la ribera y si el terreno es quebrado, es decir que la pendiente promedio sea mayor de 40%, según la definición del artículo 2 del Reglamento de la Ley Forestal, el área de protección es de una franja de 50 metros, medidos horizontalmente, desde la ribera de la quebrada, río o arroyo, independientemente si es rural o urbana.

Esta limitación del uso de estas áreas ha sido establecida por la Ley, en forma independiente de que se trate de terreno públicos o privados y el uso del terreno protegido sólo puede ser mediante autorización de la Autoridad competente, lo que no se dio en el presente asunto. Por otro lado, es correcta la aplicación del artículo 58 inciso a) de la Ley Forestal, tomando en cuenta que en dicho inciso se sanciona penalmente a quien invada "un área de conservación o protección, cualquiera que sea su categoría de manejo, u otras áreas de bosques o terrenos sometidos al régimen forestal, cualquiera que sea el área ocupada; independientemente de que se trate de terrenos privados del Estado u otros organismos de la Administración Pública o de terrenos de dominio particular. Los autores o partícipes del acto no tendrán derecho a indemnización alguna por cualquier construcción u obra que hayan realizado en los terrenos invadidos".

Adicionalmente la aplicación de este artículo 58 inciso a) integrado al artículo 33 de la Ley Forestal como lo hizo el Tribunal juzgador es posible legalmente, tal y como fue establecido en la Resolución N° 2010-74 de la Sala Constitucional, de las quince horas, cero minutos del seis de enero de dos mil diez, relacionado con este proceso penal, en el cual ya se valoró la constitucionalidad de la jurisprudencia emitida por Tribunales de Casación Penal del Segundo Circuito Judicial de San Nombre101638 acerca de esta integración de las normas ya indicadas. Las sentencias revisadas por la Sala Constitucional fueron los Votos 2002-00193 de las nueve horas del ocho de marzo del dos mil dos, 2003-00713 de las diez horas cincuenta y seis minutos del veinticuatro de julio del dos mil tres y 2004-00904 de las diez horas cincuenta minutos del dos de setiembre del dos mil cuatro. En dicha acción de inconstitucionalidad, el recurrente cuestionó los anteriores votos porque los mismos interpretaban que el artículo 58 inciso a) de la Ley Forestal, sanciona la invasión a un área de protección de cualquier cauce, lo cual estimó contrario al principio de legalidad, dado que a su juicio, cuando la norma señala “área de conservación o protección” se debe interpretar que se trata más bien de las áreas silvestres protegidas previstas en el artículo 32 de la Ley Orgánica del Ambiente y que interpretar lo contrario atenta contra lo dispuesto en los artículos 11, 28 y 39 de la Constitución Política.

Ahora bien, sobre la constitucionalidad de la jurisprudencia cuestionada, se estableció que la misma es ajustada a derecho y específicamente se resolvió lo siguiente: " De una lectura de las sentencias aportadas, se infiere que los juzgadores realizaron una interpretación normativa conforme al contenido del artículo 58 inciso a) de la Ley Forestal, que prevé una sanción penal, para quien “Invada un área de conservación o protección…”. El hecho de que la norma se integre con la descripción de áreas de protección que señala el artículo 33 de la Ley Forestal, no implica violación alguna al principio de legalidad, pues se trata de una interpretación sistemática, acorde con la literalidad de la norma. Los jueces, en su tarea de aplicar las normas generales a los casos concretos, pueden acudir a diversos métodos interpretativos, en este supuesto, con las limitaciones propias del derecho penal, donde no se pueden realizar interpretaciones analógicas o extensivas, contrarias a la libertad del imputado o a las facultades de las partes en el proceso.

En consecuencia, se estima que la jurisprudencia cuestionada no infringe lo dispuesto en los artículos 11, 28 y 39 de la Constitución Política. En razón de lo señalado, se declara sin lugar este reclamo". En virtud de los argumentos expuestos y de lo resuelto por la misma Sala Constitucional, corresponde declarar sin lugar este motivo, ya que el Tribunal a quo aplicó correctamente la normativa a los hechos que tuvo por acreditados.

III.En el segundo reclamo alega el recurrente la prescripción de la acción penal, ya que considera que entre la primera convocatoria a Audiencia Preliminar, realizado en fecha 30 de mayo de 2006, fecha en la que estaba vigente la Ley N° 9095 del 26 de octubre de 2012 y al día en que fue realizado el señalamiento a debate, operó la misma el día 30 de noviembre de 2007, ello con base en las reglas establecidas en el artículo 33 del Código Procesal Penal. Posición del Ministerio Público y de la Procuradoría General de la República: la fiscal del Ministerio Público manifestó que dicho reclamo también debía rechazarse, por considerar que no ha operado la prescripción, para lo cual toma en cuenta los hechos acusados que hacen referencia a construcciones realizadas en zona protegida que todavía se mantienen, a la calificación otorgada y a lo establecido en el Voto N° 2008-1158 de las 9:25 horas del 14 de noviembre de 2008, emitido por el Tribunal de Casación de San José, que explicó que en los delitos continuos o permanentes el plazo de prescripción comienza a correr desde el día que cesó su permanencia.

En igual sentido, la representante de la Procuradoría General de la República, en la vista oral realizada en fecha 19 de mayo de 2014, solicitó que se declara sin lugar este alegato, por no haber operado la prescripción y citó jurisprudencia de la Sala Constitucional que analizaba este tema. El reclamo no es atendible: Para resolver este cuestionamiento necesariamente debe revisarse cuáles fueron los hechos acreditados en la sentencia impugnada y puede observarse que, tal y como se indicó en el acápite anterior, los mismos encuadran en una infracción a la Ley Forestal que implica una valoración integral de los artículos 33 y 58 inciso a) de dicho cuerpo legal, que establece una sanción de tres meses a tres años de prisión, por lo que para determinar si ha operado la prescripción o no en este proceso penal, debe acudirse necesariamente a lo contemplado en los artículos 31 a 34 del Código Procesal Penal y de acuerdo al artículo 33 se han dado varios actos interruptores de la prescripción, como efectivamente los cita el accionante en su recurso.

Sin embargo, en este asunto, debe observarse que en los hechos acreditados se establece que el aquí acusado realizó una construcción invadiendo el cauce del Río Chirraca, en la sección este vértice norte de la construcción en siete metros y la sección oeste vértice norte en 3.6 metros del río Chirraca, sin tener los permisos respectivos emitidos por el MINAE, construcción que se mantiene aún en la actualidad, dado que incluso se ordena al aquí imputado "la inmediata demolición de la construcción en la proporción que invadan el área de protección" (Cfr. F. 720). Para efectos de considerar si ha operado o no la prescripción, si bien es cierto en los artículo 31 y 33 se establecen las reglas de prescripción que ha hecho mención el recurrente, lo cierto del caso es que dados los hechos que se han tenido por demostrados, lo correcto es aplicar las reglas establecidas en el artículo 32 del Código Procesal Penal que estipula: " Los plazos de prescripción se regirán por la penal principal prevista en la ley y comenzará a correr, para las infracciones consumadas, desde el día de la consumación; para las tentativas, desde el día en que se efectuó el último acto de ejecución y, para los delitos continuos o permanentes, desde el día en que cesó su permanencia..." Dicha norma es la aplicable porque del cuadro fáctico que se ha tenido por demostrado, en la sentencia impugnada, es evidente que se está en presencia de un delito de efectos permanentes, ya que mientras se mantenga la edificación en el área protegida, no resulta aplicable ninguna de las causales de interrupción del plazo de prescripción, que señala el artículo 33 del Código Procesal Penal (que en todo caso a la norma que remite es al 31 y no al 32 del mismo cuerpo legal).

En todo caso, sobre este planteamiento, ya existe vasta jurisprudencia que reitera que en los delitos de efectos permanentes la prescripción empieza a contabilizarse a partir del momento en que cesa la actividad o la obra invasora, lo que no ha ocurrido en el presente asunto como se desprende de lo resuelto a folios 718 a 719. Como votos importantes de referencia, entre otros, está el Voto del anterior Tribunal de Casación Penal de San Nombre101638 Nº 193-2002, de las 09:00 horas del 8 de marzo de 2002, en el que se indica que en el delito de invasión de área de protección, al ser similar al de usurpación y por ser ambos de efectos permanentes, la prescripción comienza a correr a partir del momento en que cese la invasión y se citan otros votos, entre los que se detallan los siguientes: 117-2002, 991-00, 327-00, 436-00, 552-01, 734-01, 64-02, todos del antiguo Tribunal de Casación Penal de San Nombre101638.

Sobre este cuestionamiento y en este mismo asunto, ya incluso el Tribunal de Apelación del Segundo Circuito Judicial de San Nombre101638 había dictado el Voto N° 2008-1158, de las nueve horas veinticinco minutos del catorce de noviembre de dos mil ocho , que en lo que interesa señaló lo siguiente: " La sentencia de sobreseimiento No. 95-2008 de las 15:00 horas del 13 de febrero de 2008, dictada por el Tribunal de Juicio del Primer Circuito Judicial de San José, en la que se declara la prescripción de la acción penal, se fundamenta en que el delito atribuido tiene como límite superior tres años de prisión, por lo que aplicando el articulo 31 en relación con el 33 del Código Procesal Penal, ese sería el tiempo máximo que tendría que transcurrir para que opere la prescripción, plazo que se redujo a la mitad, en este caso, a partir del 30 de mayo de 2007, en que se convocó a la primera audiencia preliminar, de manera que para el 30 de noviembre de 2007, este caso prescribió...

De acuerdo con la acusación de folios 49 a 57, se tiene que esos hechos fueron calificados por el Ministerio Público como constitutivos de los delitos de Infracción a la ley forestal, previstos en sus artículos 33 y 34 en relación con los artículos 58 y 61, es decir invasión del área de protección de un río y de una naciente. Al tratarse de edificaciones hechas en terrenos declarados áreas protectoras, que se mantienen en el sitio, el delito no cesa hasta que se elimine la construcción en dichas áreas, por lo que la disposición que corresponde aplicar es el articulo 32 del Código Procesal penal, que dispone que el plazo de prescripción comienza a correr "...para los delitos continuados o de efectos permanentes, desde el día que cesó su continuación o permanencia". Para ese tipo de delitos, mientras la edificación se mantenga en el área protegida, no resulta aplicable ninguna de las causales de interrupción del plazo de prescripción que señala el artículo 33 del código de rito, en el tanto no es congruente hablar de interrupción ni suspensión de algo que aún no ha iniciado, como bien lo argumenta el recurrente.

A este respecto es pertinente citar el voto 1151-2000 de la Sala Constitucional, emitido ante una consulta de constitucionalidad de la prescripción contemplada en el artículo 32 del Código Procesal Penal, respecto de los delitos de efectos permanentes, el cual explica que por la forma particular de desarrollarse este tipo de delitos, su prescripción tiene otro tipo de tratamiento distinto al de los delitos cuya consumación se agota en forma inmediata: "Aduce la jueza que ahora consulta que en el caso del delito de usurpación, el plazo de prescripción no puede iniciar su curso sino hasta que el poseedor –usurpador- salga del inmueble (cesen los efectos) lo que hace prácticamente imprescriptible el delito, pues aun transcurridos más de diez años de la invasión de un inmueble, basta acreditar que siempre el invasor ha estado dentro del terreno para que llegue a determinarse que no ha corrido ni siquiera un día para que opere la prescripción tanto negativa –penal- como la positiva –usucapión-, pues ésta no puede computarse allí donde no se haya dado la extintiva.

Vale aclarar a la consultante que el delito de usurpación no sería imprescriptible, porque como lo establece el artículo aquí cuestionado, el término para contar la prescripción de la acción penal empezaría a partir del cese de la permanencia de sus efectos, sea cuando cese la usurpación. En los delitos instantáneos de efectos permanentes, se repiten sus efectos todos los días hasta que el "usurpador" abandone la propiedad, de ahí el calificativo de la permanencia. Ahora bien, para que proceda la usucapión o prescripción positiva adquisitiva, es necesario contar con un justo título, que la posesión sea pacífica y pública y que exista buena fe del poseedor, es decir, no solamente se adquiere por el transcurso de diez años, por lo que no es ni constitucional ni legalmente válido o posible, en virtud de una usurpación, que como tal es delictuosa y carece de justo y legítimo título, pretender usucapir, debido a que los requisitos esenciales para ello están ausentes".

Esta cámara considera que en el delito de invasión de zona protectora de una naciente y un río, a que se refiere este caso concreto, la consumación del delito no se agotaría mientras las construcciones edificadas en esas zonas se mantengan, por ende la prescripción de la acción penal no habría dado inicio, en razón de lo cual la sentencia impugnada debe ser anulada, ordenándose el reenvío a la oficina de origen para una nueva sustanciación. Con respecto al segundo aspecto de este primer motivo, y al segundo motivo del recurso, resulta innecesario entrar a conocerlos, toda vez que al anularse la sentencia de sobreseimiento se está ordenando realizar el juicio oral que no se inició en esta causa, donde se conocerán los extremos de la acción civil y las eventuales consecuencias civiles del hecho acusado. En razón de todo lo expuesto, se declara con lugar el recurso de casación interpuesto por el licenciado Juan Carlos Rojas Peñaranda, se declara ineficaz la sentencia de sobreseimiento en todos sus extremos, y consecuentemente se ordena realizar el juicio en dicha causa." Por otro lado, sobre el concepto de los delitos de efectos permanentes, el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, en el Voto N° 1769-2013 de las 11:34:00 a.m., aclaró el concepto de delito permanente, haciendo referencia a la doctrina extranjera y además reafirmó que los plazos de prescripción comienzan a correr para los delitos permanentes desde el día en que cesa su permanencia.

Así en dicha resolución, se especifica lo siguiente: "(El delito permanente no prescribe mientras siga realizándose, es decir, la prescripción comienza a correr cuando acabe el estado de permanencia. Esto es una consecuencia natural de considerar el delito permanente como una unidad jurídica de acción...", Nombre101643: Derecho Penal Parte General, Tomo I, Editorial Jurídica Continental, San José, 2008, pág. 373). Conforme a la teoría del delito se distinguen los diferentes supuestos de unidad de conducta (ya sea por acción u omisión) punible o de pluralidad de conductas punibles. Dentro de ese marco se dice que la hipótesis de unidad de conducta y unidad de delito puede adoptar diversas formas, que distingue la doctrina (por ejemplo, delito instantáneo, delito permanente, delito que crea un estado, delito complejo, delito colectivo) y dentro de esta categoría se incluye al delito permanente o continuo, porque todos los actos que tienen por objeto mantener el estado consumativo presentan una unidad de conducta (así, Nombre19556, Eugenio Raúl y otros: Manual de Derecho Penal Parte General, Buenos Aires, Ediar, 2005, pág. 670) o una forma de unidad típica de acción (o de omisión permanente, así Nombre101643: Op. cit., págs. 369 a 370).

Jiménez de Asúa explica que el delito permanente o continuo implica una persistencia en el resultado del delito, durante el cual mantiene su actuación la voluntad criminal, como sucede en los delitos de «Rapto» y «Secuestro» (JIMÉNEZ DE ASÚA, Luis: La ley y el delito , Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 11ª edición, 1980, pág.528) y Nombre100571 indica que se produce el "mantenimiento de una situación antijurídica permanente" (Nombre100571: Derecho Penal Alemán, Editorial Jurídica de Chile, 11ª edición, 1997, pág. 267), aunque Nombre101643 precisa que: "...lo particular del delito permanente no es que crea una situación antijurídica o que la mantiene, sino que esta situación antijurídica está contenida en la descripción de un tipo penal, el cual, de manera típica, no puede realizarse normalmente con un solo comportamiento individual, sino por medio de varias acciones u omisiones. El autor actúa u omite de manera continua y de manera continua realiza el resultado.

Es la continua realización del tipo penal, por medio de acciones u omisiones, lo que hace que el acontecimiento sea un hecho unitario. Para que haya delito permanente es necesario, además de la acción u omisión inicial que crea la situación antijurídica, que haya nuevas acciones u omisiones, pues sin estas no hay delito permanente" (Nombre101643: Op. cit., págs. 370 a 371). Nombre101644 apunta que el delito permanente "...el mantenimiento de la situación ilícita depende de la voluntad del autor, de modo que se realiza el tipo no sólo al haber provocado la situación, sino también dejar que ésta continúe [...] El hecho punible que aquí, en cierto modo, se reitera continuamente, ya está 'consumado' al producirse la situación ilícita y 'termina' al dejársela sin efecto (y esto es importante respecto del comienzo de la prescripción...)" (Nombre101644: Derecho Penal Parte General , Ediciones Depalma Buenos Aires, 1980, pág. 10).

Nombre101645 también enseña que en el delito permanente el delito no está concluido con la realización del tipo, sino que se mantiene por la voluntad delictiva del autor tanto tiempo como subsiste el estado antijurídico creado por el mismo: "P. ej., un delito permanente es el allanamiento de morada [...] con la intromisión del autor ya se da un hecho consumado, pero dura tanto tiempo como el sujeto se mantiene dentro del ámbito protegido. Lo mismo ocurre con en la detención ilegal [...], que sigue siendo actual hasta que el autor pone en libertad a la víctima o esta es liberada, o en la conducción en estado de embriaguez [...] que ya es punible como delito consumado con el comienzo del viaje, pero pese a ello no concluye mientras dura la conducción bajo influencia de bebidas» (Nombre101645: Derecho Penal Parte General, Tomo I, Editorial Civitas S.A., España, 1997, pág. 329). Nombre27913 aborda el tema del delito permanente al estudiar los elementos descriptivos del tipo, el núcleo de la acción y circunstancias de lugar, modo, medios o tiempo de la acción, y hace la siguiente observación "...en ocasiones –sin que aparezca el tiempo como circunstancia–, el mismo carácter de la acción descripta implica la posibilidad de su prolongación en el tiempo, sin solución de continuidad; encontramos entonces, la distinción entre los delitos instantáneos, en los que la acción se consuma en un momento y en él termina (p. ej., el homicidio) y los delitos permanentes, en los que la acción consumada puede prolongarse en el tiempo, es decir continuar consumándose por un lapso más o menos prolongado (p. ej., privación ilegítima de libertad)" (Nombre27913: Derecho Penal Parte General: Editorial Astrea, Buenos Aires, 1988, pág. 155)." Adicionalmente es importante recordar que la Sala Constitucional, en delitos similares como el de Usurpación, ha establecido en los Votos 11515-2000 del 21 de diciembre de 2000, 9917-2001 del 26-09-2001 que el criterio de que no corre la prescripción con respecto a los delitos de efectos permanentes mientras no cese la permanencia y lo establecido en el párrafo primero in fine del artículo 32 del Código Procesal Penal, en cuanto establece que el plazo de prescripción de la acción penal para los delitos de efectos permanentes empieza a correr desde que cesó la permanencia, no causa violación de los derechos y principios constitucionales invocados. En razón de lo expuesto, se declara sin lugar este segundo y último motivo de apelación, dado que a la fecha no ha operado la prescripción de este asunto.

POR TANTO:

Se declara sin lugar el recurso interpuesto por el licenciado Jorge Jiménez Cordero, defensor particular del imputado Nombre101637 NOTIFÍQUESE.

Susana Wittmann Stengel Edwin Salinas Durán Jorge Luis Arce Víquez Jueza y Jueces de Apelación de Sentencia Penal Contra: Nombre101637 Delito: INFRACCION FORESTAL Ofendido: PATRIMONIO FORESTAL

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      • Ley 7554 Organic Environmental Law
      • Ley 7575 Forestry Law

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      • Ley 7554 Ley Orgánica del Ambiente
      • Ley 7575 Ley Forestal

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