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Res. 00903-2020 Tribunal Agrario · Tribunal Agrario · 29/09/2020
OutcomeResultado
The rejection was reversed and possessory title was approved, subject to conserving the forest and wetlands, complying with the refuge management plan, and excluding public-domain areas and waters.Se revocó la improbación y se aprobó la información posesoria, sujeta a la conservación del bosque y los humedales, al plan de manejo del refugio y a la exclusión de las áreas y aguas de dominio público.
SummaryResumen
By majority, the Agrarian Court reversed the judgment that had rejected a possessory-title proceeding and authorized registration of a 212-hectare property possessed as owner since 1976. The land includes forest, wetlands, and pasture, and 34% of it lies within the Barra del Colorado National Wildlife Refuge. The Court found sufficient proof of ten-year possession and of the conservation of the soil, forest, wetlands, and the Caño San Luis riverbank. Registration was made subject to environmental restrictions: the owner may not harm the natural cycles of the flooded-forest wetland, change land use in forest or wetland areas, or violate the refuge management plan, the Forestry Law, or the Wildlife Conservation Law. The Court also excluded the public road right-of-way, watercourse, and public waters from the title and preserved the riparian protection area. A dissent maintained that the wetland was public domain and that possession dating from before 1951 had not been shown.El Tribunal Agrario, por mayoría, revocó la sentencia que había improbado una información posesoria y autorizó inscribir una finca de 212 hectáreas poseída como dueño desde 1976. El inmueble comprende bosque, humedales y potreros; además, un 34 % de su cabida está dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado. El Tribunal estimó acreditadas tanto la posesión decenal como la conservación del suelo, el bosque, los humedales y la ribera del río Caño San Luis. La inscripción se ordenó con restricciones ambientales: el titular no puede dañar los ciclos naturales del humedal de bosque inundado, cambiar el uso del suelo en bosque o humedal ni incumplir el plan de manejo del refugio, la Ley Forestal o la Ley de Conservación de Vida Silvestre. También excluyó del título el derecho de vía, el cauce y las aguas públicas, y mantuvo el área de protección ribereña. Un voto salvado sostuvo que el humedal era dominio público y que faltaba posesión anterior a 1951.
Key excerptExtracto clave
Judgment number 202000011, issued at sixteen hours and twenty minutes on January fourteenth, two thousand twenty, is reversed. In its place, the possessory-title proceeding brought by [Name1] is approved. The Public Registry is ordered to register, free of real encumbrances and liens except those imposed by law, in the name of [Name1], of legal age, unmarried but in a domestic partnership, farmer, identity card CED6, resident of Cariari, Pococí, Limón, the unregistered property described as follows: Nature: house, grass pastures, crops, forest covering ninety-two percent of its area, wetland, with thirty-four percent lying within the Barra del Colorado National Wildlife Refuge. It is decreed that the titleholder must comply with the restrictions of the Wildlife Conservation Law concerning the wetlands on the property and, for that reason, is prohibited from carrying out activities that harm or disrupt the natural cycles of the flooded-forest wetland ecosystems contained in the property authorized for titling, and may not change land use in the forest and wetland areas. The statutory prohibitions applicable to properties containing wetlands, the management plan of the Barra del Colorado National Wildlife Refuge, and the Forestry Law must be observed. Because the property borders [Address10] to the north, the adjoining land is a protection area under Article 33 of the Forestry Law, where cutting or removing trees is prohibited. The channel of that body of water, as well as surface water and groundwater, are in the public domain and do not form part of the land to be registered.Se revoca la sentencia número 202000011 de las dieciséis horas veinte minutos catorce de enero del año dos mil veinte. En su lugar, se aprueba la información posesoria promovida por [Nombre1] . Se ordena al Registro Público inscribir, libre de cargas reales y gravámenes salvo los de ley, a nombre de [Nombre1] , mayor, soltero en unión de hecho, agricultor, cédula de identidad CED6 , vecino de Cariari, Pococí, Limón, el inmueble sin inscribir que se describe: Naturaleza: de casa, potreros de pastos, cultivos, bosque en un noventa y dos por ciento de la cabida, humedal, inmerso en un treinta y cuatro por ciento dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado. Se decreta, debe sujetarse el titulante a las restricciones de la Ley de Conservación de Vida Silvestre respecto a los humedales existentes en la finca, y por tal razón, se le prohíbe el ejercicio de actividades que lesionen o irrumpan en los ciclos naturales de ecosistemas de humedal de bosque inundado contenido en el fundo que se autoriza titular, ni puede hacer cambio de uso de suelo en las zonas de bosques y humedal. Deben acatarse las prohibiciones de ley para fincas que contengan humedales y el plan de manejo del Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado y la Ley Forestal. Por colindar la finca al rumbo norte con [Dirección10] , el área contigua es área de protección, según el artículo 33 de la Ley Forestal, quedando prohibida la corta o eliminación de árboles. El cauce de ese cuerpo de agua, así como las aguas superficiales y subterráneas son de dominio público y no forman parte del terreno a inscribir.
Pull quotesCitas destacadas
"El recurso suelo, bosque, humedal se encuentra debidamente protegido, al igual que el área de protección del Río Caño San Luis"
"The soil, forest, and wetland resources are duly protected, as is the protection area of the Caño San Luis River."
Considerando II, hecho probado 7
"El recurso suelo, bosque, humedal se encuentra debidamente protegido, al igual que el área de protección del Río Caño San Luis"
Considerando II, hecho probado 7
"No se comparten las conclusiones vertidas en la sentencia recurrida, cuando se concluye que las fincas que contienen ecosistemas de humedal son de dominio público y la ausencia de acreditación de ejercicio de posesión ecológica y resguardo del área de protección del río colindante."
"The conclusions stated in the appealed judgment are not shared insofar as it concluded that properties containing wetland ecosystems are public domain and that ecological possession and protection of the adjoining river’s protection area had not been proven."
Considerando V
"No se comparten las conclusiones vertidas en la sentencia recurrida, cuando se concluye que las fincas que contienen ecosistemas de humedal son de dominio público y la ausencia de acreditación de ejercicio de posesión ecológica y resguardo del área de protección del río colindante."
Considerando V
"Cuando se discute la posesión sobre un bien demanial, sólo cabrá esa discusión cuando se haya adquirido el derecho antes de que se haya declarado el bien como de dominio público."
"When possession of public-domain property is disputed, such a claim may be considered only if the right was acquired before the property was declared public domain."
Voto salvado
"Cuando se discute la posesión sobre un bien demanial, sólo cabrá esa discusión cuando se haya adquirido el derecho antes de que se haya declarado el bien como de dominio público."
Voto salvado
"Queda la presente finca afecta a las reservas de Ley de Aguas, Ley Forestal y Ley de Caminos Públicos, según el artículo diecinueve de la Ley de Informaciones Posesorias."
"This property remains subject to the reservations established by the Water Law, the Forestry Law, and the Public Roads Law, pursuant to Article 19 of the Possessory Information Law."
Por tanto
"Queda la presente finca afecta a las reservas de Ley de Aguas, Ley Forestal y Ley de Caminos Públicos, según el artículo diecinueve de la Ley de Informaciones Posesorias."
Por tanto
Full documentDocumento completo
Sign Document CASE FILE:
PROCEEDING:
POSSESSORY TITLE PROCEEDING (INFORMACIÓN POSESORIA) PETITIONER:
[Nombre1] DECISION NO. 903-F-2020 TRIBUNAL AGRARIO. SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ.- At six fifty a.m. on September twenty-nine, two thousand twenty.- POSSESSORY TITLE PROCEEDING, brought by [Nombre1] , of legal age, in a domestic partnership, farmer, resident of Palermo de Cariari, Pococí, Limón, identity card CED1 - - . The PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA, represented by Daniela Vargas Delgado, of legal age, married once, attorney, resident of Grecia de Alajuela, identity card number CED2 - - , in her capacity as Deputy Attorney General; and the INSTITUTO DE DESARROLLO RURAL, legal entity identification number CED3 - - - , represented by Marjorie Mayela Madrigal Muñoz, of legal age, married, attorney, resident of San Ramón, Alajuela, identity card CED4 - - , in her capacity as general attorney-in-fact for judicial matters, are participating in the proceeding. Attorney Luis Ángel Montero Rodríguez, identity card CED5 - - ; bar association member number eight thousand eight hundred eleven, acts as special attorney-in-fact for judicial matters for the petitioner. Processed before the Juzgado Agrario del Segundo Circuito Judicial de la Zona Atlántica, Guápiles.- BACKGROUND:
5. In the conduct of the proceeding, the statutory requirements have been observed, and the judgment contains no errors or omissions capable of rendering it void.
Drafted by Judge Castro García; and,
CONSIDERATIONS:
I.Evidence for further adjudication (prueba para mejor resolver). In accordance with the authority granted under section 55 of the Ley de Jurisdicción Agraria, the judicial inspection evidence offered at this appellate level by the appellant to verify the exercise of ecological possession (posesión ecológica) is rejected as unnecessary, given the sufficient evidence in the record.
II- Proven facts. The first and second proven facts are affirmed because they are supported by the evidence in the record, except for the third, which is not adopted because it is not supported by the evidence in the case file. The following fact of this nature is added:
III.The applicant [Nombre1] filed an appeal (images 9 to 14 of the case file in descending PDF order) against Judgment number 2020-000011 issued at 16:12 hours on 14 de enero del 2020. As grounds for his disagreement, he states that his petition for issuance of a registrable title was denied for two reasons: a) the finding that, because the property encompasses wetlands (humedales), they are public in nature; and b) the failure to demonstrate protection of the water resource (recurso hídrico) within its protection area (área de protección) existing in one sector of the property for which title is sought. Regarding the exercise of possession (posesión) in wetland areas located within the property, he explains that proven fact two deemed it established that 34% percent of the entire property contains inland wetlands. According to Report ACTOP-RNVSBC-PNE-21 appearing at folio 78 of the physical case file.
He invokes the application of Article 7 of the Ley de Informaciones Posesorias, which, although it does not expressly mention wetlands, must be interpreted as including them because recognition of this ecosystem occurred after the Ley de Informaciones Posesorias. He states that the Convention on Wetlands of International Importance Especially as Waterfowl Habitat, or RAMSAR Convention, was ratified by Ley No. 7224 of 09 de abril de 1991, effective upon its publication in La Gaceta number 86 of 08 de mayo de 1991. Therefore, under Article 7 thereof, the applicant was required to demonstrate his possession of the property for ten years prior to that date, namely, as of 08 de mayo de 1991. In this regard, he indicates that witness [Nombre6] testified: “I entered this area in the year nineteen sixty-eight and owned a property at that time very close to this one. In those years, the owner of this land was a man named [Nombre10], who sold it to the applicant’s father, whose name is [Nombre11]. ‘Chivín’ had it for approximately four years thereafter, that is, around nineteen seventy-two.” It is therefore understood that, considering the possession exercised and transferred by [Nombre10] since the year nineteen sixty-eight, possessory control (dominio posesorio) is established twenty-three years before the creation of the wetlands.
He likewise refers to the testimony of [Nombre7], who stated: “I do know the property for which [Nombre1] is seeking title; I have known it for more than forty years because I have lived in the area since then.” Because the statement was taken on once de setiembre del dos mil trece, it is established that forty years corresponds to 1973. This is consistent with the previous witness, with a difference of only one year, which is reasonable given the time elapsed. He adds that witness [Nombre8] stated: “I do know the property for which title is sought, since the end of the year nineteen sixty-seven, because I own a property near don [Nombre1]’s property, approximately [Dirección4] away. I entered the area in that year … When I first knew that property, it belonged to don [Nombre10], then to [Nombre9], and he gave it to [Nombre1].” He maintains that the witnesses’ statements are entirely consistent, establishing possession of the land for forty years and twenty years before it became legally protected.
He therefore has the right to obtain title to the property under Article 7 of the Ley de Informaciones Posesorias. Furthermore, because the wetland does not encompass the entire property but only 34% of the total land area, the proceeding should not have been denied as to the entire property, but only as to the stated proportion. As a separate ground of appeal concerning the alleged failure to exercise ecological possession (posesión ecológica) with respect to Caño San Luis, he maintains that the ruling contains an error. He states that witness [Nombre8] asserted in this regard: “That property has an area of pasture and an area of woodland; it is more forest than pasture.” That statement therefore demonstrates the exercise of ecological possession, because most of the property was devoted to forest. He adds that the same witness stated: “There is a stream there along whose bank [Nombre1] planted trees, primarily of the variety known as zota-caballo.” This establishes that most of the property was devoted to forest conservation and that measures were undertaken to protect the water resource by planting trees native to that type of soil, known as sota-caballo.
The foregoing was corroborated by the Judicial Authority that conducted the judicial inspection (reconocimiento judicial), according to the respective record, which he partially quotes verbatim: “Approximately one-fourth or slightly more of the property’s area consists of pasturelands, which appear cleared and properly maintained; some fruit trees, such as guava, coconut, and citrus, are observed within them, as well as some timber trees, constituting what is known as wooded pasture (potrero arbolado).” It can therefore be inferred that nearly the entire property, except for one-fourth, is devoted to forest, and that the portion devoted to pasture, equivalent to one-fourth, consists of wooded pasture. That is, even this area is protected through the planting of timber trees. He indicates that the record stated: “The boundary on the northern side with Caño San Luis has protected riverbank along most of said river, with forest and lowland vegetation native to the area, such as yolillo; and in the area of the internal road mentioned above, together with the lot where the dwelling is located, what is observed during the inspection are some large trees and, in other sectors, reforestation with trees less than one meter tall of varieties such as caobilla, jobo, sota caballo, among others; and according to what we were told, additional areas are in the process of being included in the reforestation effort.
It is placed on record that the pasture areas are located toward the north of the property and that the remainder of the property consists of forest sectors where vegetation native to lowland areas, such as yolillo, and other vegetation characteristic of such places can be observed … During the inspection, no tree stumps, evidence of logging, or any other indication that the natural resource was being disrespected were observed. Nor was the existence of springs (nacientes) observed, although, as stated, these are lowland areas that have flooded areas during the rainy season, such as the one we are currently experiencing.” There is therefore a contradiction between what was observed and the reasoning in the appealed decision denying the proceeding, because protection of the bank of said river does exist, in addition to protection through forest and lowland vegetation native to the area, such as yolillo.
All of this contributes to safeguarding the water resource, and ecological possession was proven both along the bank of the stream or river and in the described internal-road sector and the lot where the dwelling is located (where there are large trees and areas undergoing reforestation and growth of species such as caobilla, jobo, sota caballo, among others). He adds that the pasture areas are located toward the north of the property and that the remainder of the property consists of forest sectors with native lowland vegetation: yolillo and other native vegetation. Those pasture areas also contain flora native to lowland or wetland areas. The property has therefore been conserved without any adverse effects or damage to the resources. In his appeal, he requests that the decision be reversed and the proceeding approved. In the alternative, he requests that the ruling be reversed and his property registered, except for the thirty-four percent corresponding to the wetland ecosystem.
IV- These proceedings are brought for the purpose of registering in the Public Property Registry a property consisting of wetland land and forest over ninety-two percent of its area, as well as pasture and a house. Located in Caño San Luis, [Dirección5], Tenth Canton of Sarapiquí, Province of Heredia. It is bounded to the north by Río Caño San Luis and a public road, with frontage measuring two hundred seventy-one meters and ninety-four linear centimeters; to the south by [Nombre2]; to the east by [Nombre3] and [Nombre4]; and to the west by [Nombre5]. Its area is two hundred twelve hectares and four hundred twenty-seven square meters. With registered survey plan (plano catastrado) H- 1776538-2014. The foregoing is consistent with the initial filing and clarification, as well as the submitted plan. (Physical portion of the case file: plan at folio 102, initial filing at folios 21 to 24, pleading at folio 37, filing at folio 57, and filing at folio 103).
Thirty-four percent of the property’s area forms part of the protected wilderness area (área silvestre protegida) Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado, created by executive decrees Número 16358-MAG of 23 de julio de 1985 and número 31804-MINAE of 4 de mayo del 2004, as indicated in the certification issued by the Sistema Nacional de Áreas de Conservación submitted at folio 36 and in the plan bearing MINAE approval ACTO- 015 at folio 102. The property is located outside lands or properties administered by the Instituto de Desarrollo Rural, as stated in the pleading at folio 50 of the physical portion of the case file. It is verified that the legally required notice (edicto de ley) was published in the Official Gazette, as evidenced by the certificate at folio 60 of the physical portion of the case file, and that the applicant has not registered property pursuant to the Ley de Informaciones Posesorias (certification at folios 6 to 12 of the physical portion of the case file).
V- From a review of the record and the issues raised in the appeal, this Court concludes that it does not share the conclusions set forth in the judgment under appeal, insofar as that judgment concludes that properties containing wetland ecosystems are in the public domain and that there is no proof of the exercise of ecological possession or protection of the protection area of the adjoining river. Regarding the issue of the public or private ownership regime and the existence of wetlands on such properties. As stated, thirty-four percent of the property sought to be titled consists of wetlands. This is indicated in study number Acto-GASP-RNVSBC-PNE-21 of the Área de Conservación Tortuguero of the Sistema Nacional de Áreas de Conservación, dated 15 de julio del 2013. It states that the land has slopes greater than 25 degrees in pastures with scattered trees, as well as low-lying areas containing wetland ecosystems that represent approximately 34% of the entire property.
Characterized by hydric soils. During the site visit, flooded soils were observed with plant species characteristic of aquatic environments, or hydrophilic plants. And that, according to the Sistema de Clasificación de Humedales, there are two types of systems: a riverine system (aquatic environments with continuously moving, lotic waters) and a palustrine system, characterized by depths not exceeding 2 meters. With the presence of yolillo palm (characteristic of the system), water lilies, and gamalote grass (pages 75 to 80 of the physical record). Furthermore, 34 percent of the property’s area lies within the protected wildlife area known as Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado, created by executive decrees Número 16358-MAG del 23 de julio de 1985 and número 31804-MINAE del 4 de mayo del 2004. (certification issued by the Sistema Nacional de Áreas de Conservación on page 36 and survey plan endorsed by MINAE ACTO- 015 on page 102).
The existence of this ecosystem was entered into the record during the judicial inspection (pages 90 to 92 of the physical portion of the case file), as was the submitted soil study (pages 33 to 35). Accordingly, with regard to the ownership and possession regime governing land containing wetland ecosystems, this Court, citing a binding decision of the Sala Constitucional on the matter, has ruled as follows: “Judgment number 03855, issued in case number EXPN1 at 15 del marzo del 2016 de las dieciséis horas diez minutos by the Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, and constituting binding case law, is relevant. It concerns a constitutional challenge to articles 1 and 5 of the law entitled ‘Modificación de varios artículos de la Ley No. 7744, Concesión y Operación de Marinas Turísticas,’ on the grounds that they are contrary to articles 7 and 50 of the Constitución Política, the principle of non-regression in environmental matters, articles 1, 3, and 4 of the Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional Especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas (Convención Ramsar), articles 204, 205, and 206 of the Convención de la Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, as well as article 12 of the Convenio para la Protección y Desarrollo del Medio Marino y su Protocolo de Cooperación para Combatir los Derrames de Hidrocarburos en la Región del Gran Caribe.
The matter at issue concerns a type of wetland located in coastal areas consisting of mangroves and estuaries that, by law, are in the public domain. This distinction is made because the portion of that constitutional case law quoted below refers primarily to this type of wetland. Nevertheless, it also develops essential concepts that help clarify the ownership regime governing wetland areas, depending on their type and location. As relevant here, it held: ‘As this Chamber stated in decision 2009-014288 of 15:19 hours on 09 de setiembre del 2009, it has addressed the importance and protection of these ecosystems in judgments 2001-12817 of 10:28 hours on 14 de diciembre del 2001 and [Telf1] of 19:30 hours on 8 de mayo del 2007, among others, noting that wetlands are considered among the world’s most productive ecosystems. In the Convención de Ramsar, signed on 2 de febrero de 1971, a wetland is defined as: “Areas of marsh, fen, peatland, or water, whether natural or artificial, permanent or temporary, with water that is static or flowing, fresh, brackish, or salt, including areas of marine water whose depth at low tide does not exceed six meters.” In Costa Rica, article 40 of the Ley Orgánica del Ambiente defines them as: “Ecosystems dependent on natural or artificial, permanent or temporary, lentic or lotic, fresh, brackish, or saltwater regimes, including marine areas extending to the outer boundary of seagrasses or reefs or, in their absence, to a depth of six meters at low tide.” The importance of wetlands lies not only in their biodiversity and in the functions performed on an ecological scale, but also in their provision of supporting functions and essential products for human communities in both the developing and industrialized world.
According to scholarly writings and scientific studies, the term wetlands encompasses a wide variety of ecosystems with highly diverse characteristics; they may be classified into seven landscape units: estuaries, open coasts, floodplains, freshwater marshes, lakes, peatlands, and flood forests; or as saltwater wetlands, freshwater wetlands, or artificial wetlands. Each consists of a series of physical, chemical, and biological components, such as soils, water, animal and plant species, and nutrients. Processes among these components and within each of them allow wetlands to perform functions such as flood control and storm protection and to generate products such as wildlife, fishery resources, and forest resources; they purify water and stabilize shorelines. Not all characteristics are present in every wetland, and few perform all functions in the same manner. They also possess highly valuable attributes such as biological diversity and the uniqueness of cultural heritage.
It is the combination of these ecosystem functions, products, and attributes that makes wetlands important to society. By storing precipitation and releasing runoff evenly, wetlands can lessen the destructive force of floods and rivers, and thus conserving natural reservoirs may eliminate the need to build dams and reservoirs. Their vegetation can stabilize shorelines by reducing the energy of waves, currents, or other erosive forces, while plant roots hold bottom sediments in place, which may prevent both the erosion of valuable agricultural or inhabited land and damage to property. Wetlands that remove nutrients improve water quality and help prevent eutrophication, which may eliminate the need to build water-treatment systems. Moreover, many sustain dense populations of fish, livestock, or wildlife that feed in their nutrient-rich waters or substrate or graze in their lush grasslands.
The hydrological, nutrient, and matter cycles and the energy flows of wetlands can stabilize local climatic conditions, particularly precipitation and temperatures, thereby influencing agricultural activities and activities based on natural resources, as well as the stability of natural ecosystems and the wetland itself. They also contribute to recreation, fisheries, agricultural resources, and tourism, as well as to the direct use of the forest resources they produce in the form of a significant number of goods, ranging from firewood, construction timber, and bark among timber products, to resins and medicines, which are “secondary,” non-timber forest products. They are even important as genetic reserves for certain plant species—such as rice. For this reason, several international instruments address their protection, most notably the Convención sobre los Humedales or Convención de Ramsar, adopted by our country pursuant to Ley No. 7224 el 9 de abril de 1991 and published in the official gazette La Gaceta el 8 de mayo del mismo año.
The Convention is an intergovernmental treaty that provides a framework for international cooperation in the conservation and wise use of wetlands. The Convention proclaims the duty of States to protect these ecosystems—not only in their own interests but also in the international interest—and countries therefore have an obligation to develop national policies aimed at conserving these environments within their land-use policies; under the Convention, each member country must include at least one site in the List of Wetlands of International Importance. Our national legislation, for its part, implements this commitment in certain laws, such as the Ley Orgánica del Ambiente, ley Nº 7554 de 28 de setiembre de 1995, article 32 of which empowered the Executive Branch to include wetlands within the various management categories of protected wildlife areas under the administration of the Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET)—with the cooperation of municipalities—and declares them to be of public interest, as is their conservation.....
Furthermore, notwithstanding any concession, activities that may be conducted in them are subject to certain limitations, as discussed below. In this regard, an important clarification is appropriate: Although not all wetlands form part of the State’s Natural Heritage (PNE), but only those located on public-domain property—because wetlands may exist on private property—all wetlands are of public interest and are subject to a special legal protection regime. Thus, regardless of their location (on public- or private-domain property), wetlands are of public interest. It is therefore clear that the only wetlands considered part of the State’s Natural Heritage are those located on public-domain property, regardless of whether they have been designated as protected wildlife areas. In other words, even if they have not been designated as protected wildlife areas, wetlands located on public-domain property form part of the State’s Natural Heritage, subject to the exception discussed below.
Consider what this Chamber established in vote number 2011-016938 of 14:37 hours on 07 de diciembre del 2011 (Sala Constitucional composed of Justices Armijo, Mora, Cruz, Rueda, Pacheco, Araya, and Ulate), when it clearly stated that wetlands located on State-owned properties are part of the State’s Natural Heritage even if they have not been designated as protected wildlife areas: “… the first point that must be made is that the petitioner is incorrect in asserting that there are mangroves or wetlands that do not form part of the State’s Natural Heritage. More specifically, it is clear, based on the legal considerations cited by the parties, including the petitioner, that all wetlands located on State-owned property (belonging to any State entity, body, or agency) form part of that heritage (…)—first— it is not true that the only wetland ecosystems forming part of that public heritage are those that have been designated as protected wildlife areas (…) VI.-CONCLUSION.’” The State Natural Heritage (Patrimonio Natural del Estado) is a legal interest, defined and individualized in our legal system, and, under environmental legislation, the lands comprising it do not require a declaration as a Protected Wildlife Area (Área Silvestre Protegida) in order to be protected by the Administration …” (Emphasis not in the original).
This position was recently reaffirmed in judgment number 2014-001170 at 14:30 hours on 29 de enero de 2014 (Constitutional Chamber composed of Magistrates Armijo, Jinesta, Cruz, Castillo, Rueda, Hernández and Salazar), which stated: “VIII.- A wetland (humedal) is a wetland regardless of whether it has been declared as such by the State. (…) In other words, a State declaration is not an essential element for land to constitute a wetland, objectively speaking. In its case law, this Constitutional Chamber has insisted upon the State’s duty to protect wetlands even when they have not been declared as such. Thus, judgment No. 2009 – 014288 at 15:19 hrs. on 9 de setiembre de 2009 stated: “(…) If the State has an interest in declaring a wetland ecosystem and its area of influence or buffer zone (zona de influencia o amortiguamiento) a Protected Wildlife Area, it must comply with the requirements established in the Organic Environmental Law (Ley Orgánica del Ambiente), which authorizes the State to expropriate or pay for privately owned land.
However, this does not mean that the existence and protection of wetland ecosystems may be disregarded merely because they have not been declared a Protected Wildlife Area or because they are on private property. Accordingly, by providing that wetlands must be created by executive decree, the challenged provision is contrary to the provisions of the Ramsar Convention, which require the protection of these valuable ecosystems that provide countless environmental services (servicios ambientales) to society, whether they have been placed under a special management category by the authority responsible for natural resources—which in some cases entails their expropriation—or are located on private property. The obligation to make reasonable and rational use of these ecosystems applies both to the State and to private parties; consequently, provisions such as the one challenged constitute an obstacle incompatible with the Costa Rican State’s fulfillment of the purposes of the Convention (…) In accordance with the constitutional rules and principles cited, this Court considers that, insofar as the challenged provision requires wetlands to be created by executive decree, it is inconsistent with the obligation to safeguard these ecosystems effectively and appropriately, as required by the Political Constitution.
The provision constitutes an obstacle to applying the protective regime established in other statutory provisions, such as those contained in the Ley Orgánica del Ambiente, and is therefore inconsistent with the cited constitutional precepts that afford them protection (…)” (emphasis not in the original). That said, the remaining wetlands that were not excepted by the provision in question may be granted under concession (concesión), but even so, they must be understood to be subject to special legal protection. This is because the issue goes beyond which wetlands may or may not be granted under concession and concerns the protection that the State is obligated to afford all of them generally. Neither private ownership nor a concession excludes the preventive-protection rules and protocols (tutela preventiva) to which every private property containing a wetland, or every wetland concessionaire, must be subject.
As this Chamber has stated on previous occasions (see judgment number 2014-01170), all wetlands, whether or not declared by the State, whether or not forming part of Protected Wildlife Areas, and even those on private property, must be protected. That protection consists not only of the requirement that, before the concession is granted, an environmental impact study (estudio de impacto ambiental, EsIA) be conducted in the case of marinas and an Environmental Management Plan (Plan de Gestión Ambiental) be prepared in the case of docking facilities. It also includes, merely by way of example and without excluding other forms of protection established in other provisions, compliance with the provisions defining the prohibited conduct established by the Ley de Conservación de Vida Silvestre, namely: draining, drying, filling in, or eliminating lakes, non-artificial lagoons, and other wetlands, whether or not declared as such, without prior authorization from SINAC (Article 98); discharging wastewater, sewage, sludge, waste, or any polluting substance into springs, rivers, streams, permanent or non-permanent watercourses, lakes, lagoons, marshes, natural or artificial reservoirs, estuaries, peatlands, swamps, wetlands, or fresh, brackish, or salt water, within their channels or their respective protection areas (áreas de protección) (Article 128); fishing in inland waters—rivers, creeks, and streams up to their mouths, lakes, lagoons, reservoirs, estuaries, and other wetlands—owned by the State, using explosives, crossbows, cast nets, seine nets, multiple lines, gill nets, or any other method that endangers the continuity of species; fishing in inland waters using poison, lime, or pesticides; harming populations of target fishery species, incidentally caught species, and the ecosystems on which they depend to perform their biological functions, such as marine, marine-coastal, coral, and rocky ecosystems, mangroves, rivers, estuaries, river mouths, and seagrass beds; removing or destroying, without authorization, plants or their products in official protection areas or duly authorized private areas (Article 90); and encroaching upon wetlands and their protection areas, conduct that is even subject to criminal penalties (article 58 of Ley Forestal). ....
Accordingly, as to whether the challenged legislation does in fact include—and therefore does not exclude—wetlands among the areas that may be granted under concession for the construction of docking facilities and marinas, the proceedings and inquiries conducted in this case reveal three positions: the petitioners contend that because wetlands are not expressly excluded, it automatically follows that they may be granted under concession; the Procuraduría General de la República considers that there are 3 types of wetlands that the provision excludes from concession (mangroves, wetlands that are Protected Wildlife Areas, and wetlands with coral ecosystems); and the President of the Comisión Interinstitucional de Marinas y Atracaderos Turísticos CIMAT considers that wetlands, although not expressly mentioned, are included within the exception for the State Natural Heritage referred to in the second paragraph of the article in question.
For this Chamber, the positions of the PGR and CIMAT are correct, subject to certain corrections described below. Contrary to the petitioners’ interpretation, the challenged provision excludes three types of wetlands from being granted under concession. The legislature did establish certain exceptions to concessions for some types of wetlands, namely: mangrove wetlands, wetlands with coral ecosystems, and wetlands within the State Natural Heritage because they are public-domain property (bienes de dominio público), whether or not they have been declared Protected Wildlife Areas—this is the correction to the positions stated by the PGR and CIMAT. In that regard, no unconstitutionality is apparent. It is understood that the remaining wetlands, whether on private property or eligible to be granted under concession because they are not excepted (wetlands that may be granted under concession by the various Municipalidades or the Instituto Costarricense de Turismo, as in the case of the marine-system wetland whose depth extends to six meters from the [Dirección6]), are equally protected by law, since an environmental impact study is required before granting a concession in the case of marinas and an Environmental Management Plan in the case of docking facilities.
Moreover, the types of activities that may be conducted in them are limited. Consequently, and in accordance with the foregoing, this Constitutional Chamber considers that article 1 of Law number 7744 of 19 de diciembre de 1997 is not unconstitutional on the stated grounds. ... Conclusions.-
To that extent, the General Regulations on Environmental Impact Assessment Procedures (Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental), the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de Vida Silvestre), and the other provisions concerning the protection of wetlands (humedales) are fully applicable—as relevant here. From that ruling, this Chamber draws conclusions of importance for resolving the objection raised by the Office of the Attorney General, which argues that because the property for which title is sought contains a wetland, it automatically constitutes public-domain property (bien demanial). First, no national or international legal provision classifies wetland ecosystems as public-domain property; wetlands are themselves of many kinds and have diverse characteristics, except for mangroves and estuaries, which are part of the public domain pursuant to the Maritime-Terrestrial Zone Law (Ley de Zona Marítimo Terrestre).
As that High Court stated in the cited judgment, the State is obligated to provide the special protection required by that ecosystem in order to perpetuate its existence and ensure that it fulfills its environmental function and provides its environmental service (servicio ambiental) for the benefit of the natural environment. It was further reasoned that wetlands, whether or not declared as such by law or decree, that are located within properties belonging to the State or its institutions shall form part of the Natural Heritage of the State (Patrimonio Natural del Estado). The constitutional ruling refers to the existence of wetlands on private property and to the obligation of private parties and public officials to protect that ecosystem, which is dependent on aquatic regimes, classifying all such wetlands as being of public interest. Accordingly, the objection asserting that, because the property for which title is sought contains a wetland, it becomes part of the Patrimonio Natural del Estado and the public domain merely because its existence was identified through the cited MINAE official communications cannot be accepted.
" (boldface and underlining do not appear in the original). (voto 1080-F-17 de las las nueve horas y veintiuno minutos del veintiuno de diciembre de dos mil diecisiete). See also voto 936-F-17 of the Court concerning palustrine wetlands (humedales palustrinos).
VI- In the case under consideration, as cited supra, 34 percent of the area of the property to be titled is located within the protected wildlife area known as the Barra del Colorado National Wildlife Refuge, created by Executive Decree Number 16358-MAG of 23 de julio de 1985 and Number 31804-MINAE of 4 de mayo del 2004 (certification issued by the Sistema Nacional de Áreas de Conservación at folio 36 and survey plan endorsed by MINAE ACTO-015 at folio 102). Furthermore, according to report number Acto-GASP-RNVSBC-PNE-21 of 15 de julio del 2013 from the Sistema Nacional de Áreas de Conservación, Área de Conservación Tortuguero, within the property, in the aforementioned area, there are low-lying zones with wetland ecosystems consisting of hydric soils: a riverine system (aquatic environments with continuously moving, lotic waters) and a palustrine system. In addition, official letter ACTo-Dir-88-2013 of 15 de mayo del 2013 stated that the property in question is not located on land registered in the name of the Ministry of Environment (physical folio 74), nor can it be inferred that it is registered in the name of any state institution or entity.
Therefore, because the exercise of long-standing possession by private parties has been demonstrated, section 7 of the Ley de Informaciones Posesorias is applicable. This Court does not share the conclusion of the judgment under appeal insofar as it states that, because it contains a wetland, the property to be titled automatically belongs to the public domain, as does occur with coastal wetlands by express provision of law. In this case, the wetland is located somewhere other than a coastal zone. The foregoing is based on the reasoning set forth in the previously cited decision of the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice. Moreover, that property is located within the Barra del Colorado National Wildlife Refuge. It should be noted that this management category has its own technical and scientific purposes, without it being understood that the existence of any such category absolutely excludes human production or recreational activities.
This is defined in each respective land-use plan. Wildlife Refuges are management categories that may be under state, mixed, or private ownership pursuant to Article 82 of the Ley de Conservación de Vida SIlvestre, and regarding their use and exploitation, in judgment N. 144-96 at 16:51 hours on 9 de enero de 1996, the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice ruled: “Where forest reserves, protective zones, and national wildlife refuges are established, the owner is given the option of retaining the land because, by following the management plan, the owner may continue to exploit it economically; that is, the restrictions imposed are not so extensive as to prevent the owner from exploiting the property and therefore do not render the owner’s right ineffective.” Regarding this refuge in particular, SINAC states: “It is a Mixed Wildlife Refuge, which means that the site’s conservation objectives are pursued jointly with the communities located within the Protected Wildlife Area, a characteristic that makes the Barra del Colorado Wildlife Refuge an ideal location for community-based rural tourism” (source: http://www.sinac.go.cr/ES/ac/acto/rvsbc/Paginas/default.aspx).
Regarding its creation, Executive Decree Number 16358-MAG, effective as of 26 de julio de 1985 and published in La Gaceta Number 141, established the following within that regulation: “6º.- That most of these lands are flooded for most of the year and their vegetation consists primarily of yolillo palm stands. 7º.- That the philosophy of national wildlife refuges, in addition to protecting wildlife habitats and populations, is also directed toward the rational management of resources for the benefit of neighboring communities and encourages increased tourism, with the resulting inflow of foreign currency into the country. 8º.- That the Barra del Colorado region is one of the areas visited by tourists who contribute to the inflow of foreign currency when they visit our country to fish or admire natural scenery. 9º.- That the National Wildlife Refuge Regime does not require the State to expropriate the lawful owners of land included within such refuges; on the contrary, it provides incentives to persons who have preserved undisturbed areas by exempting them from land tax, in addition to benefiting them through technical assistance in forestry, agriculture, and livestock farming....
ARTICLE 3º.- On the lands included within this Refuge, the following are prohibited: a) Felling trees and extracting forest products, as well as hunting or capturing wild animals, without prior authorization from the Wildlife Department in accordance with the policies of that Unit. b) Colonization of state-owned lands. c) Collection of wildlife products such as sea turtle eggs and others.” Likewise, Executive Decree Nº 31804-MINAE, which expanded the boundaries of this Refuge, states: “Article 2º—All human activities aimed at exploiting natural resources shall be prohibited in this area, except those intended for research and ecotourism, as established in the regulations in force.” (decree effective as of its publication on 20 de 05 del 2004 in La Gaceta Number 98). Accordingly, the arguments presented in this regard by the Office of the Attorney General during the proceedings must be rejected.
Under the cited provisions, private parties may lawfully possess real property containing palustrine and riverine wetlands, such as those present on 34% of the property to be titled, because, according to the record, this area is not subject to public-domain status. This follows from the aforementioned body of law. It should also be noted that our legal system defines palustrine wetlands as: “permanent marshes and swamps on inorganic soils.” (AreasyParquesNacionalesdeCostaRicaen:https://areasyparques.com/areasprotegidas/humedales-de-costa-rica), or, alternatively, in accordance with the definition in Decree Nº 35803–MINAE, CRITERIOS TÉCNICOS PARA LA IDENTIFICACIÓN, CLASIFICACIÓN y CONSERVACIÓN DE HUMEDALES, which reads: “e. Palustrine system: includes all non-tidal wetlands having the following characteristics:
VII- Thus, based on this Court’s analysis of the documentary and testimonial evidence entered into the record, this Court finds that the applicant for title (titulante) has demonstrated compliance with all statutory requirements for the requested titling. This includes the exercise of environmentally responsible and legally sufficient possession (posesión ecológica e idónea) for ten years prior to the creation of the management category (categoría de manejo) within which the property is partially located. This is established by the judicial inspection (reconocimiento judicial), the land-use study (estudio de uso de suelos), and the witnesses’ testimony. The land-use study dated 11 de junio del 2012 (folios 33 to 35) certified land-use compliance (uso conforme de suelos). The observations noted the existence of natural pastures in sectors identified as A and E. Sector B contained scrubland (charral) resulting from the abandonment of previously existing natural pastures, where hydromorphism occurs.
Sectors C and D contained forests. It was noted that the protection zones (zonas de protección) of a stream and Río Caño San Luis lacked tree cover in some sectors. No contamination of the water resource was observed. Among the various recommendations, it stated: “continue reforesting both banks of the stream.” This technical report shows that land-use compliance was certified for one hundred percent of the property. Regarding its use and purpose, actions were being taken to promote forest regeneration and protect the protection areas (áreas de protección) of bodies of water, and the applicant’s activities were consistent with the environmental character of the land. This is supplemented by the contents of the judicial inspection record dated 11 de setiembre del 2013, which noted that one-fourth of the property was devoted to managed, tree-covered pastureland. It contained fruit and timber species.
There was a dwelling occupied by the applicant’s family. There were various subsistence crops and grazing areas with several head of cattle belonging to him. It was noted that, along the northern boundary with Caño San Luis (a body of water), most of the riverbank was protected by forests and vegetation native to the area: Yoliyal; large trees were also present along a nearby road providing access to part of the property. Areas undergoing reforestation were observed, with caobilla, jobo, and sota caballo trees less than one meter tall. According to the applicant’s statement during the inspection, those areas would be expanded. The record stated that there were pasture areas to the north and that the remainder of the land consisted of forests with vegetation native to lowland areas: yolillo and other species. The boundaries were found to be marked by cleared boundary lines, and no stumps, evidence of logging, or traces of activities harmful to natural resources were observed.
No springs (nacientes) were observed, although flooded areas were present (record at physical folios 90 to 92). Based on this record, this Chamber finds no grounds for concluding that possession was exercised in a manner harmful to the wetland ecosystem, the water resources of the adjoining river, the wetland, or the soil. Nor is there evidence that the technical recommendations of the land-use study were disregarded, or that a land-use change (cambio de uso de suelo) occurred on the property to be titled at any time from before the creation of the relevant Refugio Nacional de Vida Silvestre management category through the present; at least, the record contains no evidence to that effect. The SINAC report ACTo-GASP-RNVSBC-PNE-21 dated 15 de julio del 2013 (physical folios 78 to 80) documented the wetland vegetation found, as noted above, on 34% of the land, where flooded or waterlogged soils were observed with plant species that grow and develop in aquatic environments.
It did not record any harmful activity or damage to that ecosystem. This is another reason why this Court does not agree with the conclusion stated in the judgment concerning the grounds for denying the possessory title proceeding (información posesoria).
VIII- Furthermore, the witnesses heard in these proceedings establish the exercise of environmentally responsible possession for ten years before the property was affected by the creation of the Refugio de Vida Silvestre, within which 34% of the property is located. It should be noted that this Refugio was originally created by decreto 31804 del 26 de julio de 1985. However, the property at issue was incorporated into this management category when its territorial boundaries were expanded by decreto ejecutivo 16358-MAG del 4 de mayo del 2004 to include, among others, lands located on the Hoja Cartográfica: Trinidad, as is the land involved in these proceedings. This is shown by the base survey plan for these proceedings at folio 102. Testimonial evidence was submitted concerning the duration of the chain of possession and the activities of the successive owners. The witnesses [Nombre6] (physical folio 93), [Nombre7] (folios 94 and 95), and [Nombre8] (folio 98) consistently and concordantly stated that they had known the property since 1968, 1973 (40 years before the declaration), and 1967, respectively.
All stated that the owner had been [Nombre10], who sold it to the applicant’s father, identified as [Nombre9], known as [Nombre12], and that it currently belongs to his son, the applicant [Nombre1]. They stated that in the past the property had been devoted to various crops and livestock; that they were unaware of any logging or exploitation of forest resources; that it had not been abandoned; and that the applicant and his family had been required to defend it against the entry of “squatters” whom they had to repel. The community recognized the applicant as the owner. Forested areas existed. There were no springs, and reforestation activities were carried out together with the use and conservation of forests. Accordingly, the arguments raised by the Office of the Attorney General (ente procurador) against approval of the proceeding—based on its view that the natural resources and the protection areas of the adjoining river had not been protected, as well as its arguments that all wetland ecosystems form part of the public domain (demanialidad)—must be rejected for the reasons set forth above.
The combined elements in the record and the testimonial evidence support the conclusion that longstanding possession (posesión de vieja data) of the property has been exercised at least since 1976 through the present, and that the applicant uses the property pursuant to the deed of sale executed as public instrument number 169 at 10:00 hours on 24 de febrero del 2001, whereby [Nombre10] sold [Nombre9] the land at issue in these proceedings (physical folio 2), and public instrument number 206 dated 28 de febrero del 2006, whereby [Nombre9] donated it to [Nombre1]. This is pursuant to article 1 of the Ley de Informaciones Posesorias. The exercise of ten-year possession (posesión decenal) as owner and with due regard for natural resources has therefore been established for the period preceding 1985, when Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado was created, and for many more years preceding the 2004 expansion of the territory encompassed by that management category.
In this case, the applicant has demonstrated use of the property in a manner that respects the designated land use, the wetland forest, and the water resources. The witnesses did not establish any timber extraction activities or any activities harmful to any natural element. There is no evidence that any environmental damage was caused.
IX- In view of the foregoing, pursuant to articles 1 and 2 of the Ley de Jurisdicción Agraria and the Ley de Informaciones Posesorias, the request for a judicial inspection as evidence to assist the Court in reaching a decision (prueba para mejor resolver) must be denied. The appealed decision is reversed. In its place, the possessory title proceeding filed herein is approved. The Registro Público is ordered to register, free and clear of real encumbrances and liens, in the name of [Nombre1], of legal age, unmarried but in a de facto union, farmer, identity card CED6, resident of Cariari, Pococí, Limón, the unregistered property described as follows: Nature: dwelling, grass pastures, crops, forest covering ninety-two percent of its area, wetland, with thirty-four percent located within Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado. Located in Caño San Luis, [Dirección5], Tenth Canton of Sarapiquí, Province of Heredia.
Bounded on the north by Río Caño San Luis and a public road, with frontage measuring two hundred seventy-one meters and ninety-four linear centimeters; on the south by [Nombre2]; on the east by [Nombre3] and [Nombre4]; and on the west by [Nombre5]. Area of two hundred twelve hectares and four hundred twenty-seven square meters. With cadastral plan H- 1776538-2014. Appraised at twenty million colones. It is hereby ordered that land-use change is prohibited in the forest and wetland areas; that the statutory prohibitions applicable to properties containing wetlands must be observed; and that the management plan (plan de manejo) of Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado and the Ley Forestal must be complied with. It is hereby declared that, because the property is bounded to the north by a public road, the right-of-way (derecho de vía) is fourteen meters pursuant to article four of the Ley de Caminos Públicas and article nineteen, subsection a), of the Ley de Informaciones Posesorias, and must be respected.
As public-domain land, that area is not part of the property to be registered. Because the property is bounded to the north by [Dirección7], the adjoining area is a protection area under article 33 of the Ley Forestal, and the cutting or removal of trees is prohibited. The channel of that body of water, as well as the surface water and groundwater, belong to the public domain and do not form part of the land to be registered. This property shall remain subject to the statutory reservations (reservas de ley) established by the Ley de Aguas, Ley Forestal, and Ley de Caminos Públicos, pursuant to article nineteen of the Ley de Informaciones Posesorias. The lower court shall issue the corresponding certified enforceable judgment (ejecutoria), and it is authorized to make any corrections necessary to obtain registration.
X- DISSENTING OPINION OF JUDGE [Nombre13] . The majority opinion is not shared insofar as it approves title to two hundred twelve hectares 0427,12 m2 of a property located within the Barra del Colorado National Wildlife Refuge, which, although according to the soil study it contains 9.98 ha of natural pasture and 6.16 ha of scrubland, in fact contains 194,99 ha of primary forest; that is, 92 % of its total area has not been altered, consistent with its nature as public-domain property, for which purpose it was so declared. This refuge was created precisely because the land consists of wetlands of great importance to aquatic biodiversity, including migratory birds and birds native to wet plains.- This is apparent from the aforementioned soil study dated 14 de mayo del 2012, which describes the existence of land with wetland characteristics. It was declared a Ramsar site pursuant to the Convention on Wetlands of International Importance Especially as Waterfowl Habitat, being of great importance to biodiversity, as already stated.
The land at issue forms part of the WETLANDS OF INTERNATIONAL IMPORTANCE (RAMSAR SITES): These Ramsar sites acquire a new status at the national and international levels. They are recognized as being of great value, not only to the country or countries where they are located, but to humanity as a whole. The inclusion of a wetland on the List represents the Government’s commitment to adopt the measures necessary to ensure that its ecological characteristics are maintained. The technical perspective of the person who conducted the referenced study is exceedingly surprising, in that the recommendation states that the soil should be drained because it is too wet, to remedy the excess moisture, without considering the purpose for which that area was created as a wildlife refuge.- The statement of reasons for the creation of Decree number [Placa1] declaring the Barra del Colorado National Wildlife Refuge should not have been overlooked.
Insofar as relevant, it stated the following based on technical criteria: “WHEREAS: 1º.- Pursuant to the Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora, of which Costa Rica is a member, the signatory countries must adopt domestic measures to ensure the survival of the species. 2º.- Costa Rica is a member of the Convention on Wetlands of International Importance Especially as Waterfowl Habitat, whose purpose is the preservation of marshland areas valuable to wild fauna and flora. 3º.- Costa Rica currently has 100 species of wildlife officially declared endangered, of which the following, among others, are found in the country’s Northern Atlantic Region, especially in [Dirección8]: manatee or sea cow (trichechus manatus), Baird’s tapir (Tapirus bairdii), cougar (Felisconcolor), jaguar or tiger (Panthera Onca), margay or ocelot (Felis Wiedii), jaguarundi (Felis yaguaroundi), white-faced monkey (cebus capucinus); howler monkey (Alowatta palliata), spider monkey (Atele Goeffrayi), reptiles such as the boa constrictor (Boa Constrictor), iguana (Iguana Iguana), caiman (Caiman Crocodilus), and birds such as the keel-billed toucan (Ramphastos sulfuratos), scarlet macaw (Aramacao), great green macaw (Araambigua), 9 species of the Accipitridae family, 4 species of the Falconidae family, and the osprey (Pandion Aliaetus), representing slightly more than one-third of Costa Rica’s endangered animals. 4º.- The Barra del Colorado region is a marshland area almost devoid of woody vegetation of commercial importance, with marginal soils unsuitable for agriculture and livestock farming but having high tourism potential. 5º.- The region has such an abundance of wildlife that in the future it may be of paramount importance as a dispersal area for species of hunting and food value. 6º.- Most of this land is flooded during the greater part of the year, and its vegetation consists specifically of yolillo palm stands. 7º.- The philosophy of national wildlife refuges, in addition to protecting wildlife habitats and populations, also seeks the rational management of resources for the benefit of neighboring communities and promotes increased tourism, with the resulting inflow of foreign currency into the country. 8º.- The Barra del Colorado region is one of the areas visited by tourists who contribute to foreign-currency inflows by visiting our country to fish or admire natural scenery. 9º.- The National Wildlife Refuge System does not require the State to expropriate the lawful owners of lands included therein; rather, it encourages those who have preserved unaltered areas by exempting them from property tax, in addition to benefiting them through technical assistance in forestry, agriculture, and livestock farming. 10.- The International Union for Conservation of Nature (IUCN), of which Costa Rica is a member, as is the Tropical Agricultural Research and Higher Education Center (CATIE), the World Wildlife Fund (WWF), and other international organizations, have offered technical and financial support to develop the area.”- In light of this statement of reasons, it is not feasible to grant title to property that is in the public domain because of its importance to the conservation of the biodiversity it contains.
This is because its protection does not date from the creation of Executive Decree number 16358 of 16 de abril de 1996, but rather from its designation upon the enactment of the Ley de Tierras y Colonización of 1961, Article 7(h) of which declared as public-domain property lands that flooded during the winter and retained water during the summer. The meaning of the provision clearly refers to the protection of wetlands as of that earlier date. Therefore, the possession that the applicant was required to prove had to exist ten years before the enactment of Ley de Tierras y Colonización Number 2825 of 14 de octubre de 1961, which remains in force. Accordingly, Article 8 of that Ley de Tierras y Colonización provides: “Except in the cases provided for in this Law, private persons are prohibited from enclosing by fences, lanes, or any other means lands declared National Reserves, clearing forests, establishing buildings and crops, or extracting firewood, timber, vines, palm, and other products therefrom for exploitation purposes.
Any act of that kind, if the legal procedures have not first been completed and the corresponding authorization obtained, shall be deemed, as applicable, usurpation of public-domain property or trespass, and the authorities shall order the destruction and removal of the fences and prevent the use of such lands, without entitlement to compensation or claims for the value of improvements and without prejudice to any other liabilities that may apply to those committing such violations.”- It should be noted that this Article penalizes anyone who enters a National Reserve to carry out any activity on such lands; therefore, such activity cannot be deemed an act of possession because it would be unlawful.- When possession of public-domain property is disputed, such a dispute is permissible only when the right was acquired before the property was declared to be in the public domain. Likewise, the ownership right in such cases may be obtained only when the holder has demonstrated ten years of possession exercised at least ten years before the effective date of the law declaring the property part of the State’s Natural Heritage.
As already explained, Ley de Tierras y Colonización number 2825 of 14 de octubre de 1961, currently in force, must be considered when calculating private parties’ ten-year period of possession, and the evidence received in the record does not show that such possession was exercised as far back as 1951, since the witnesses who testified made no reference to that date. Therefore, consideration should also have been given to the technical opinion of the Director of the Tortuguero Conservation Area appearing at folio 78, which indicates the ecosystem importance of this wetland and the need to preserve it as part of the State’s natural heritage. This possessory-title proceeding should have been denied and the judgment on appeal affirmed; therefore, the majority opinion is not shared, and the undersigned Judge Alexandra Alvarado issues this dissenting opinion.-
POR TANTO:
The judicial-inspection evidence offered for better adjudication is rejected. Judgment number 202000011, issued at dieciséis horas veinte minutos catorce de enero del año dos mil veinte, is reversed. In its place, the possessory-title proceeding brought by [Nombre1] is approved. The Public Registry is ordered to register, free of real-property charges and encumbrances except those imposed by law, in the name of [Nombre1] , of legal age, unmarried but in a domestic partnership, farmer, identity card CED6 , resident of Cariari, Pococí, Limón, the unregistered property described as follows: Nature: house, grass pastures, crops, forest covering ninety-two percent of the area, wetland, with thirty-four percent located within the Barra del Colorado National Wildlife Refuge. Located in Caño San Luis, [Dirección5] , Tenth Canton of Sarapiquí, Province of Heredia. Bounded on the north by Río Caño San Luis and [Dirección3] , with a frontage of two hundred seventy-one linear meters and ninety-four centimeters.
On the south by [Nombre2] , on the east by [Nombre3] and [Nombre4] , and on the west by [Nombre5] . Area of two hundred twelve hectares and four hundred twenty-seven square meters. With cadastral plan H- 1776538-2014. Valued at twenty million colones. It is ordered that the titleholder must comply with the restrictions of the Ley de Conservación de Vida Silvestre regarding the wetlands existing on the property and, for that reason, is prohibited from carrying out activities that harm or disrupt the natural cycles of the flooded-forest wetland ecosystems contained on the parcel for which title is authorized, and may not change the land use in the forest and wetland areas. The statutory prohibitions applicable to properties containing wetlands, the management plan of the Barra del Colorado National Wildlife Refuge, and the Ley Forestal must be observed. It is ordered that, because the property adjoins [Dirección9] along its northern boundary, the right-of-way is fourteen meters, pursuant to Article four of the Ley de Caminos Públicas and Article nineteen(a) of the Ley de Informaciones Posesorias, and must be respected.
Because that area is in the public domain, it does not form part of the parcel to be registered. Because the property adjoins [Dirección10] along its northern boundary, the adjoining area is a protected area pursuant to Article 33 of the Ley Forestal, and the cutting or removal of trees is prohibited. The bed of that body of water, as well as the surface water and groundwater, are in the public domain and do not form part of the land to be registered. This property remains subject to the reservations established by the Ley de Aguas, Ley Forestal, and Ley de Caminos Públicos, pursuant to Article nineteen of the Ley de Informaciones Posesorias. The trial court shall issue the corresponding certified judgment and is authorized to make any corrections necessary to obtain registration. Dissenting opinion of Judge Alvarado Paniagua.
*K4IW4YOMHDM61* [Nombre14] - DECIDING JUDGE *N4JPKWW9ROO61* [Nombre15] - DECIDING JUDGE *OVWY1VALCMI61* [Nombre13] - DECIDING JUDGE
VOTO N° 903-F-2020 TRIBUNAL AGRARIO. SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ.- A las seis horas cincuenta minutos del veintinueve de setiembre de dos mil veinte.- PROCESO DE INFORMACIÓN POSESORIA, promovida por [Nombre1] , mayor, unión de hecho, agricultor, vecino de Palermo de Cariari, Pococí, Limón, cédula de identidad CED1 - - . Intervienen en el proceso, la PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA, representada por Daniela Vargas Delgado, mayor, casada una vez, abogada, vecina de Grecia de Alajuela, cédula de identidad número CED2 - - , en su condición de procuradora adjunta; y el INSTITUTO DE DESARROLLO RURAL, cédula jurídica número CED3 - - - , representado por Marjorie Mayela Madrigal Muñoz, mayor, casada, abogada, vecina de San Ramón, Alajuela, cédula de identidad CED4 - - , en su condición de apoderada general judicial. Actúa como apoderado especial judicial del promovente, el licenciado Luis Ángel Montero Rodríguez, cédula de identidad CED5 - - ; colegiado ocho mil ochocientos once. Tramitado ante el Juzgado Agrario del Segundo Circuito Judicial de la Zona Atlántica, Guápiles.-
RESULTANDO:
5. En la substanciación del proceso se han observado las prescripciones legales, y no se nota la existencia de errores u omisiones en el fallo capaces de producir su nulidad.
Redacta la jueza Castro García; y,
CONSIDERANDOS:
I.Prueba para mejor resolver. Acorde con las facultades del ordinal 55 de la Ley de Jurisdicción Agraria, se rechaza por innecesaria la prueba ofrecida en esta Instancia por el recurrente apelante de reconocimiento judicial a fin de constatar el ejercicio de la posesión ecológica, por estimarse innecesario, dada la suficiente prueba que consta en autos.
II- Hechos probados Se avalan los hechos probados primero y segundo por encontrarse sustentada en los elementos que constan en autos, salvo el tercero que no se prohija por no estar sustentada en la prueba existente en el expediente. De esta naturaleza se agrega:
III.El titulante [Nombre1] interpuso recurso de apelación (imagen 9 a 14 expediente modo pdf descendente), contra la Sentencia número 2020-000011 de las 16:12 horas del 14 de enero del 2020. Señalando como inconformidad, se rechaza su petición de expedirse título inscribible por dos motivos: a) estimar que al abarcar la finca terrenos de humedal son de naturaleza pública y, b) la falta de demostración de protección del recurso hídrico en su área de protección existente en la finca a titular en un sector. Detalla respecto al tema del ejercicio de la posesión en zonas de humedal contenido en la propiedad, que en el hecho probado segundo se tuvo por demostrado que el fundo contiene humedales de tipo continental en un 34% por ciento de su totalidad. Según Informe ACTOP-RNVSBC-PNE-21 visible a folio 78 del expediente físico. Invoca la aplicación del artículo 7 de la Ley de Informaciones Posesorias, que si bien no hace mención expresamente de los humedales, en virtud de que ese reconocimiento de este ecosistema es posterior a la Ley de Informaciones Posesorias, debe interpretarse los mismos se encuentran incluidos.
Señala, la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional Especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas o Convención RAMSAR, se ratificó por Ley No. 7224 del 09 de abril de 1991, vigente a partir de su publicación en La Gaceta número 86 del 08 de mayo de 1991. Por lo que era deber del titulante, según el artículo 7 Ibídem, demostrar su posesión sobre el fundo, diez años antes a esa fecha, sea al 08 de mayo de 1991. Al respecto indica que el testigo [Nombre6] declaró que: “Yo entré a esta zona en el año mil novecientos sesenta y ocho y tuve una finca en ese tiempo muy cerca de ésta. En aquellos años el dueño de este terreno era un señor de nombre [Nombre10] , él le vendió al papá del titulante, que se llama [Nombre11] . “Chivín” más o menos cuatro años después de tenerla, sea como en mil novecientos setenta y dos”. Por lo que se entiende que considerando la posesión ejercida y transmitida por [Nombre10] , desde el año mil novecientos sesenta y ocho, se constata el dominio posesorio veintitrés años antes de la creación de los humedales.
Refiere igualmente al testimonio de [Nombre7] que indicó: “sí conozco la propiedad que está tratando de titular [Nombre1], de eso hace más de cuarenta años, ello porque tengo desde esos años de vivir en la zona”. Al tomarse la declaración el once de setiembre del dos mil trece, se constata que cuarenta años corresponde a 1973. Que coincide con el testigo anterior y solo con un año de diferencia, que resulta razonable dado el tiempo transcurrido.Agrega que el testigo [Nombre8] manifestó: “Sí conozco la propiedad que se pretende titular, desde finales del año mil novecientos sesenta y siete, eso porque yo tengo una propiedad cerca de donde está la de don [Nombre1], como a unos [Dirección4] . Desde ese año yo entré a la zona … Esa finca cuando yo la conocí era de don [Nombre10] , luego de [Nombre9] y él se la dio a [Nombre1]”. Estima, media la total coincidencia de las declaraciones de los testigos, se posee el terreno desde hace cuarenta años y veinte años antes de la afectación por ley.
Por lo que tiene derecho de titular la propiedad según el artículo 7 de la Ley de Informaciones Posesorias. Aunado a que no se todo el área de la finca la que contiene humedal, sino solo un 34% del total del terreno, no debió improbarse el proceso respecto a toda la finca, sino únicamente en la proporción indicada. Como agravio diverso referido al no ejercicio de la posesión ecológica respecto al caño San Luis, estima media un yerro en el fallo. Señala, el testigo [Nombre8] al respecto afirmó que: “Esa finca tiene un área de pasto y una de montaña, eso es más bosque que pastos”. Por lo que con esa afirmación se denota el ejercicio de la posesión ecológica, al haberse destinado la mayor parte de la finca al bosque. Y agrega, ese mismo testigo afirmó: “Ahí existe un yurro al que [Nombre1] le sembró árboles principalmente de la variedad conocida como zota-caballo en la orilla”. Por lo que se constata el destino del fundo a la conservación del bosque en su mayoría y el desarrollo de acciones con el objeto de proteger el recurso hídrico; con la siembra de árboles propios de ese tipo de suelos, conocidos como sota-caballo.
Lo anterior fue corroborado por la Autoridad Judicial que realizó el reconocimiento judicial según el contenido del acta respectiva que reseña parcialmente en su literalidad: “El inmueble presenta aproximadamente una cuarta parte o un poco más de su cabida de áreas de potrero, los cuales se observan limpios con una debida asistencia, observándose dentro de éstos algunos frutales como guayaba, coco y cítricos, así como algunos árboles maderables, lo que se conoce como potrero arbolado”. Por lo que se deduce que casi la totalidad de la finca, a excepción de una cuarta parte, se dedicada a bosque, y que la parte dedicada a potrero, en una proporción equivalente a una cuarta parte, es de potrero arbolado. Sea, aún esta área se protege mediante siembra de árboles maderables. Indica que en esa acta se citó que “La colindancia por el costado norte con el Caño San Luis presenta en su mayor parte protección en la ribera de dicho Río, protección con bosque y vegetación propia de bajura como yolillo y en el sector del camino interno que se indicó supra, junto con el lote donde está la vivienda lo que se observa al momento del recorrido son algunos árboles de gran tamaño y en otros sectores reforestación con árboles de menos de un metro de altura de variedades como caobilla, jobo, sota caballo, entre otros y según se nos indicó, están en proceso de incluir más áreas de reforestación.
Se hace constar que las áreas de potrero se ubican hacia el norte de la propiedad y el resto del inmueble son sectores de bosque donde se observa vegetación propia de zonas de bajura como yolillo y algunas vegetaciones características de esos lugares … Durante el recorrido no se observaron tocones de árboles o evidencia de tala o que de alguna forma se irrespete el recurso natural. Tampoco se observó la existencia de nacientes de agua aunque como se indicó son zonas de bajura y que presentan en época lluviosa como en la que nos encontramos, áreas de inundación”. Por lo que existe contradicción entre lo visualizado y lo razonado en la decisión recurrida que deniega el proceso que la protección de la ribera de dicho Río existe, además de la protección con bosque y vegetación propia de bajura como yolillo. Todo lo cual redunda en la tutela del recurso hídrico y se probó la posesión ecológica, tanto en la ribera del caño o río, como en el sector del camino interno descrito y del lote donde está la vivienda (donde existen árboles de gran tamaño y con áreas en reforestación y crecimiento de las especies de caobilla, jobo, sota caballo, entre otros.
Agrega, las áreas de potrero se ubican hacia el norte de la propiedad y el resto del inmueble corresponde a sectores de bosque de vegetación autóctona de zonas de bajura: yolillo y vegetación propia. Siendo que sobre esas áreas de potrero, también existe flora propia de zonas de bajura o humedales. Con lo cual se ha conservado sin que existan afectaciones ni daños a los recursos. Solicita en su recurso, se revoque la decisión y se apruebe el proceso. En forma subsidiaria, se revoque lo resuelto, se inscriba su fundo, salvo el treinta y cuatro por ciento correspondiente al sistema ecológico de humedal.
IV- Estas diligencias se formulan con la finalidad de inscribir en el Registro Público de la Propiedad un inmueble con naturaleza de naturaleza de terreno de humedales, y bosque en un noventa y dos por ciento del área, potrero y casa. Sito en Caño San Luis, [Dirección5] , cantón Décimo Sarapiquí de la provincia de Heredia. Linda al norte con Río Caño San Luis y calle pública con un frente de doscientos setenta y un metros con noventa y cuatro centímetros lineales. Al sur con [Nombre2] , al este con [Nombre3] y [Nombre4] y al oeste con [Nombre5] . Cabida de doscientos doce hectáreas cuatrocientos veintisiete metros cuadrados. Con plano catastrado H- 1776538-2014. Lo anterior acorde con lo mencionado en el escrito inicial y aclaración, así como el plano aportado. (Expediente parte física plano en folio 102, escrito inicial de folio 21 a 24, memorial de folio 37, escrito de folio 57 y de folio 103).
Dicho bien es parte en un treinta y cuatro por ciento de su cabida del área silvestre protegida Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado creado mediante decreto ejecutivo Número 16358-MAG del 23 de julio de 1985 y número 31804-MINAE del 4 de mayo del 2004, conforme se indica en la certificación emitida por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación aportada en folio 36 y plano con visado de MINAE ACTO- 015 en folio 102. El fundo se encuentra fuera de terrenos o propiedades administradas por el Instituto de Desarrollo Rural, acorde con el memorial de folio 50 parte física de expediente. Se verifica, el edicto de ley fue publicado en el Diario Oficial acorde con la constancia de folio 60 parte física de expediente y el titulante no ha inscrito bienes al amparo de la Ley de Informaciones Posesorias (certificación en folio 6 a 12 parte física del expediente).
V- De la lectura de los autos y los temas del recurso, concluye esta Instancia, no se comparten las conclusiones vertidas en la sentencia recurrida, cuando se concluye que las fincas que contienen ecosistemas de humedal son de dominio público y la ausencia de acreditación de ejercicio de posesión ecológica y resguardo del área de protección del río colindante. Sobre el tema del régimen de propiedad pública o privada y la existencia de humedales en tales. Como se ha mencionado, la naturaleza de la finca a titular es de humedal en un treinta y cuatro por ciento del total del terreno. Así se indica en el estudio del Sistema Nacional de Áreas de Conservación. Área de Conservación Tortuguero número Acto-GASP-RNVSBC-PNE-21 del 15 de julio del 2013. En tal se consigna que el terreno presenta pendientes mayores de 25 grados en repastos con árboles aislados, así como zonas bajas con ecosistemas de humedal que representan aproximadamente un 34% del total del terreno.
Caracterizados por suelos hídricos. Observándose en la visita, suelos inundados con especies de plantas propios de ambientes acuáticos o plantas hidrófilas . Y que según el Sistema de Clasificación de Humedales, existen dos tipos de sistema:sistema fluvial (ambientes acuáticos que se mantienen en movimiento lóticos) y sistema palustrino, que se caracteriza porque sus niveles de profundidad no exceden los 2 metros. Con presencia de palma de yolillo (propio del sistema), lirios de agua y gamalote (folios 75 a 80 parte física). Por otra parte, la finca se ubica en un 34 por ciento de su área dentro del área silvestre protegida: Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado creado mediante decreto ejecutivo Número 16358-MAG del 23 de julio de 1985 y número 31804-MINAE del 4 de mayo del 2004. (certificación emitida por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación en folio 36 y plano con visado de MINAE ACTO- 015 en folio 102).
En el reconocimiento judicial se hizo constar la existencia de este ecosistema (folio 90 a 92 parte física del expediente) y el estudio de suelos aportado ( folios 33 a 35). Así las cosas, respecto al régimen de propiedad y posesión de terrenos con ecosistemas de humedal, este Tribunal citando una resolución vinculante de la Sala Constitucional al respecto ha resuelto sobre el tema: "Resulta relevante la sentencia número 03855 dentro del expediente número EXPN1 del 15 del marzo del 2016 de las dieciséis horas diez minutos de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, jurisprudencia vinculante. Corresponde a una acción de inconstitucionalidad contra los artículos 1 y 5 de la ley denominada “Modificación de varios artículos de la Ley No. 7744, Concesión y Operación de Marinas Turísticas”, por estimarlos contrarios a los artículos 7 y 50 de la Constitución Política, del principio de no regresión en materia ambiental, de los artículos 1, 3 y 4 de la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional Especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas (Convención Ramsar), de los artículos 204, 205 y 206 de la Convención de la Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, así como del artículo 12 del Convenio para la Protección y Desarrollo del Medio Marino y su Protocolo de Cooperación para Combatir los Derrames de Hidrocarburos en la Región del Gran Caribe.
El objeto debatido se refiere a un tipo de humedal ubicado en las zonas costeras correspondientes a manglares y esteros que por ley tiene la condición de dominio público. Se hace la distinción, ya que la cita que se procede a incorporar parcialmente de esa jurisprudencia constitucional hace alusión eminentemente a este tipo de humedales. No obstante, se desarrollan también conceptos esenciales que sirven a fin de clarificar el tema del régimen de propiedad de las zonas de humedal, según la clase que sean y su ubicación. En lo de interés resolvió: "Tal como esta Sala lo indicó mediante 2009-014288 de las 15:19 horas del 09 de setiembre del 2009, se ha referido a la relevancia de estos ecosistemas y su protección, en las sentencias 2001-12817 de las 10:28 horas del 14 de diciembre del 2001 y [Telf1] de las 19:30 horas del 8 de mayo del 2007, entre otras, señalando que los humedales son considerados de los ecosistemas más productivos del mundo.
En la Convención de Ramsar, suscrita el 2 de febrero de 1971, el humedal es definido como: “Extensiones de marismas, pantanos, turberas o aguas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluyendo las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”. En Costa Rica, la Ley Orgánica del Ambiente en el artículo 40, los ha definido como: “Ecosistemas con dependencia de regímenes acuáticos, naturales o artificiales, permanentes o temporales, lénticos o lóticos, dulces, salobres o salados, incluyendo extensiones marinas hasta el límite posterior de fanerógamas o arrecifes, o en su ausencia, hasta seis metros de profundidad en marea baja”. La importancia de los humedales no lo es sólo en función de la biodiversidad y de las que se desarrollan a escala ecológica, sino porque proveen de funciones de apoyo y productos esenciales para las comunidades humanas en el mundo en desarrollo e industrializado.
Según la doctrina y estudios científicos, el término humedales comprende una gran variedad de ecosistemas, con características muy distintas, se pueden clasificar en siete unidades paisajísticas: estuarios, costas abiertas, llanuras de inundación, pantanos de agua dulce, lagos, turberas y bosques de inundación; o en humedales de agua salada, de agua dulce o humedales artificiales. Cada uno está formado por una serie de componentes físicos, químicos y biológicos, tales como suelos, agua, especies de animales, vegetales y nutrimentos. Los procesos entre estos componentes y dentro de cada uno de ellos, permiten que el humedal desempeñe funciones, como el control de inundaciones y la protección contra tormentas, y que se generen productos, como la vida silvestre, pesquería y recursos forestales, purifican el agua y estabilizan la línea de la costa. No todas las características están presentes en cada humedal, pocos desempeñan todas las funciones de la misma manera.
Además, presentan atributos muy valiosos como la diversidad biológica y la singularidad del patrimonio cultural. Es la combinación de estas funciones, productos y atributos de los ecosistemas la que hace que los humedales sean importantes para la sociedad. Mediante el almacenamiento de las precipitaciones y la liberación uniforme de la escorrentía, los humedales pueden disminuir la embestida destructiva de las crecidas y los ríos, por lo que la conservación de los depósitos naturales puede evitar la construcción de presas y embalses. Su vegetación puede estabilizar la línea costera mediante la reducción de la energía de las olas, corrientes u otras fuerzas de erosión, al mismo tiempo que con las raíces de las plantas, sostiene los sedimentos del fondo en su lugar, lo que puede prevenir tanto la erosión de valiosas tierras agrícolas o habitadas, como el daño a la propiedad. Los humedales que remueven nutrientes, mejoran la calidad del agua y ayudan a prevenir la eutrofización, lo que puede evitar la necesidad de construir sistemas de tratamiento del agua.
Por otro lado, muchos sostienen la vida de densas poblaciones de peces, ganado o vida silvestre, que se alimentan de sus aguas ricas en nutrientes o de su sustrato, o bien comen en sus exuberantes pastizales. Los ciclos hidrológicos, de nutrientes y de materia, y los flujos de energía de los humedales, pueden estabilizar las condiciones climáticas locales, en particular, las precipitaciones y las temperaturas, lo que influye tanto en las actividades agrícolas como en aquellas basadas en los recursos naturales, como en la estabilidad de los ecosistemas naturales y en el mismo humedal. Coadyuvan además en la recreación, pesquerías, recurso agrícola y el turismo, así como en el aprovechamiento directo de los recursos forestales que generan en un importante número de bienes, que van desde leña, madera para la construcción y corteza, entre los productos maderables, hasta resinas y medicinas, que son productos forestales “secundarios” no maderables.
Son incluso importantes como reserva genética de ciertas especies vegetales –como el arroz-. Es por ello que varios instrumentos internacionales, entre los que destaca la Convención sobre los Humedales o Convención de Ramsar, suscrita por nuestro país según Ley No. 7224 el 9 de abril de 1991 y publicada en el Diario oficial la Gaceta el 8 de mayo del mismo año, se ocupan de su protección. La Convención es un tratado intergubernamental que ofrece un marco de referencia para la cooperación internacional en pro de la conservación y uso racional de los humedales. La Convención proclama el deber de los Estados de proteger –en aras no solamente de sus propios intereses, sino de intereses internacionales- estos ecosistemas, por lo que los países tienen la obligación de desarrollar políticas nacionales que tiendan a la conservación de estos ambientes en sus políticas del uso de la tierra y cada país miembro de acuerdo a la Convención, debe incluir por lo menos un sitio en la Lista de Humedales de Importancia Internacional.
Por su parte, nuestra legislación nacional desarrolla tal compromiso en algunas leyes como la Ley Orgánica del Ambiente, ley Nº 7554 de 28 de setiembre de 1995, la cual en el artículo 32, facultó al Poder Ejecutivo a incluir a los Humedales en las distintas categorías de manejo de las áreas silvestres protegidas, que están bajo la administración del Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET) -con la colaboración de las municipalidades- y los declara de interés público, así como a su conservación..... Además, las actividades que se pueden desarrollar en ellos, pese a la concesión, están sujetas a ciertas limitaciones, según se dirá. En este sentido conviene realizar una precisión relevante: Aunque no todos los humedales forman parte del patrimonio natural del Estado (PNE), sino sólo aquellos que están en bienes de dominio público -pues pueden existir humedales en propiedad privada- todos los humedales son de interés público y están sometidos a un régimen jurídico especial de protección.
Así que, independientemente de su ubicación (en bienes de dominio público o privado), los humedales son de interés público. Queda claro entonces que, los únicos humedales que se consideran parte del patrimonio natural del Estado son aquellos que se encuentran en bienes de dominio público, independiente de que hayan sido reconocidos como áreas silvestres protegidas. En otras palabras, pese a no ser declarados como áreas silvestres protegidas, los humedales que están dentro de bienes de dominio público, son parte del patrimonio natural del Estado, con la excepción que se dirá. Véase lo que esta Sala estableció mediante el voto número 2011-016938 de las 14:37 horas del 07 de diciembre del 2011 (Sala Constitucional integrada por los Magistrados Armijo, Mora, Cruz, Rueda, Pacheco, Araya y Ulate), cuando claramente indica que los humedales que se encuentren en propiedades del Estado son parte del Patrimonio Natural del Estado, aunque no hayan sido declarados áreas silvestres protegidas: “… lo primero que debe decirse es que no lleva razón el accionante cuando afirma que hay manglares o humedales que no forman parte del Patrimonio Natural del Estado.
Más concretamente, está claro, de acuerdo con los elementos normativos de juicio que citan las partes, incluyendo a la accionante, que todos los humedales que se encuentren en propiedades del Estado (que pertenezcan a cualquier ente, órgano u organismo estatal), forman parte de ese patrimonio (…) -en primer lugar- no es cierto que los ecosistemas de humedales que forman parte de ese patrimonio público, son solo, los que cuentan con una declaratoria de área silvestre protegida (…) VI.-CONCLUSIÓN. El Patrimonio Natural del Estado es un bien jurídico, definido e individualizado en nuestro ordenamiento jurídico, cuyos terrenos que lo conforman según la legislación ambiental, no necesitan de una declaratoria de área silvestre protegida para ser objeto de protección por parte de la Administración …” (Resaltado no corresponde al original). Posición que es ratificada recientemente mediante el voto número 2014-001170 de las 14:30 horas del 29 de enero de 2014 (Sala Constitucional integrada por los Magistrados Armijo, Jinesta, Cruz, Castillo, Rueda, Hernández y Salazar) cuando se dijo: “VIII.- Un humedal lo es, independientemente que haya sido declarado por el Estado o no. (…) En otras palabras, la declaratoria del Estado no es un elemento esencial para que un terreno sea un humedal, objetivamente hablando.
Esta Sala Constitucional ha insistido en su jurisprudencia, en el deber del Estado de proteger los humedales aún cuando no hayan sido declarados. Así, en la sentencia No. 2009 – 014288 de las 15:19 hrs. de 9 de setiembre de 2009, se indicó: “(…) Si el Estado tiene interés en declarar un ecosistema de humedal y su zona de influencia o amortiguamiento como Área Silvestre Protegida, debe cumplir los requisitos establecidos en la Ley Orgánica del Ambiente, facultando al Estado a expropiar o pagar los terrenos privados. Sin embargo, ello no implica descartar la existencia y protección de los ecosistemas del humedal, solo porque no están declarados como Área Silvestre Protegida, o por estar en propiedad privada. Es por ello que la norma impugnada, al establecer que los humedales deben ser creados por decreto ejecutivo, resulta contraria a las disposiciones de la Convención de Ramsar, que obligan a la protección de estos valiosos ecosistemas, que brindan sinnúmero de servicios ambientales a la sociedad, ya sea que hayan sido sometidas a una categoría especial de manejo por el ente rector de los recursos naturales, lo que en algunos casos implica su expropiación o bien se trate de propiedad privada.
La obligatoriedad de uso razonable y racional de estos ecosistemas atañe tanto al Estado como a los particulares, por lo que disposiciones como la impugnada constituyen un obstáculo incompatible con el cumplimiento de los fines de la Convención por parte del Estado Costarricense (…) De conformidad con las normas y principios constitucionales señalados, estima este Tribunal que la norma impugnada, en tanto exige la creación de los humedales por decreto ejecutivo, no es acorde con la obligación de tutelar eficaz y apropiadamente estos ecosistemas, según lo exige la Constitución Política. La disposición constituye un obstáculo para la aplicación del régimen de protección vigente en otras disposiciones de rango legal, como las que establece la Ley Orgánica del Ambiente, lo que no es acorde con los preceptos constitucionales señalados que les brindan protección (…)” (el énfasis no pertenece al original).
Ahora bien, el resto de humedales que no fueron excepcionados de la norma en cuestión, pueden ser dados en concesión, pero aún así, debe entenderse que están sujetos a una protección jurídica especial. Ello por cuanto la cuestión va más allá de cuáles humedales pueden y cuáles no pueden ser dados en concesión, sino la protección que el Estado está obligado a darles a todos en general. Ni la propiedad privada ni la concesión excluyen normas y protocolos de tutela preventiva a la que debe someterse toda propiedad privada en donde haya un humedal o el concesionario de un humedal. Como ha dicho esta Sala en anteriores oportunidades (véase el voto número 2014-01170), todos los humedales, sean o no declarados por el Estado, formen parte o no de áreas silvestres protegidas, o aún los que están en propiedad privada, deben ser protegidos. Esa protección consiste, no sólo en la necesidad que, de previo a la concesión se requiere, para el caso de la marinas, la realización previa de un estudio de impacto ambiental (EsIA), y para el caso de los atracaderos un Plan de Gestión Ambiental.
Sino además, sólo a modo de ejemplo y sin excluir otro tipo de protección establecido en otras normas, acatar las disposiciones que definen las conductas prohibidas que establece la Ley de Conservación de Vida Silvestre, a saber: -drenar, secar, rellenar o eliminar lagos, lagunas no artificiales y los demás humedales, declarados o no como tales sin previa autorización del SINAC (Artículo 98), -arrojar aguas servidas, aguas negras, lodos, desechos o cualquier sustancia contaminante en manantiales, ríos, quebradas, arroyos permanentes o no permanentes, lagos, lagunas, marismas y embalses naturales o artificiales, esteros, turberas, pantanos, humedales, aguas dulces, salobres o saladas, en sus cauces o en sus respectivas áreas de protección (Artículo 128), -pescar en aguas continentales -ríos, riachuelos y quebradas hasta su desembocadura, lagos, lagunas, embalses, esteros y demás humedales-, de propiedad nacional, empleando explosivos, arbaletas, atarrayas, chinchorros, líneas múltiples, trasmallo o cualquier otro método que ponga en peligro la continuidad de las especies; pescar en aguas continentales, empleando venenos, cal o plaguicidas; - dañar a las poblaciones de especies objetivo de la pesca, a las especies capturadas incidentalmente y a los ecosistemas de los cuales estas dependen para llevar a cabo sus funciones biológicas, como ecosistemas marinos,marino costeros, coralinos, rocosos, manglares, ríos, esteros, estuarios y bancos de pastos; -extraer o destruir, sin autorización, las plantas o sus productos en áreas oficiales de protección o en áreas privadas debidamente autorizadas (Artículo 90) -la invasión de humedales y sus áreas de protección, sancionando incluso penalmente (artículo 58 de Ley Forestal). ....
Así entonces, respecto de si la normativa cuestionada efectivamente incluye, y por lo tanto, no excluye, a los humedales de las áreas que se pueden dar en concesión para la construcción de atracaderos y marinas, de las diligencias e indagaciones realizadas en este expediente se observan tres posiciones: los accionantes consideran que al no estar excluidos expresamente los humedales, automáticamente se entiende que sí se pueden dar en concesión; la Procuraduría General de la República considera que existen 3 tipos de humedales que la norma excluye de dar en concesión (manglares, humedales que sean áreas silvestres protegidas y humedales con ecosistemas coralinos); y la Presidenta de la Comisión Interinstitucional de Marinas y Atracaderos Turísticos CIMAT considera que los Humedales, aunque no se indican expresamente, sí están incluidos dentro de la excepción del Patrimonio Natural del Estado a que hace referencia el segundo párrafo del artículo en cuestión.
Para esta Sala, la posición de la PGR y del CIMAT, es la correcta, aunque con ciertas correcciones que se dirán. La norma impugnada está excluyendo a tres tipos de humedales de poder ser dados en concesión, a diferencia de cómo lo interpretan los accionantes. El legislador sí procedió a realizar ciertas excepciones de concesión a unos tipos de humedales, a saber: humedales manglares, humedales con ecosistemas coralinos y humedales que estén dentro del Patrimonio Natural del Estado, por ser bienes de dominio público, hayan sido o no declarados áreas silvestres protegidas–esta es la corrección respecto de lo que indica la PGR y el CIMAT-. En ese sentido no se observa inconstitucionalidad alguna. Entendiéndose que, el resto de humedales, sean los que estén en propiedad privada, o aquellos que sí pueden ser dados en concesión por no estar excepcionados (humedales que sí pueden ser concesionados por las distintas Municipalidades o el Instituto Costarricense de Turismo, como es el caso del humedal del sistema marino cuya profundidad es hasta seis metros a partir de la [Dirección6]) están igualmente protegidos por la legislación, pues no sólo de previo a la concesión se requiere de un estudio de impacto ambiental (EsIA), para el caso de las marinas, y para el caso de los atracaderos, un Plan de Gestión Ambiental.
Sino además, el tipo de actividades que se pueden desarrollar en ellos, son limitadas. En consecuencia, y de conformidad con lo dicho, esta Sala Constitucional considera que el artículo 1 de la Ley número 7744 de 19 de diciembre de 1997 no es inconstitucional en los términos dichos. ... Conclusiones.-
VI- En el caso en estudio, tal y como se citó supra, el fundo a titular se ubica en un 34 por ciento de su área dentro del área silvestre protegida: Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado creado mediante decreto ejecutivo Número 16358-MAG del 23 de julio de 1985 y número 31804-MINAE del 4 de mayo del 2004 (certificación emitida por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación en folio 36 y plano con visado de MINAE ACTO- 015 en folio 102). Además, según el informe del Sistema Nacional de Áreas de Conservación Área de Conservación Tortuguero número Acto-GASP-RNVSBC-PNE-21 del 15 de julio del 2013, en la propiedad en esa área mencionada existen zonas bajas con ecosistemas de humedal de suelos hídricos: un sistema fluvial (ambientes acuáticos que se mantienen en movimiento lóticos) y sistema palustrino. Aunado a que en oficio ACTo-Dir-88-2013 del 15 de mayo del 2013, se mencionó que la finca en cuestión, no se encuentra en terrenos inscritos a nombre del Ministerio de Ambiente (folio 74 físico), ni se logra deducir que lo estén a nombre de cualquier institución o ente estatal.
Por lo que demostrado el ejercicio de una posesión de vieja data por partes de particulares, resulta aplicable el ordinal 7 de la Ley de Informaciones Posesorias. Esta Sede, no comparte la conclusión de la sentencia recurrida en cuanto indica que por contener humedal el fundo a titularse es de dominio público de forma automática; como si ocurre con los humedales costeros por norma expresa. En este caso se trata de un humedal ubicado en sitio diverso a zona costera. Lo anterior, con fundamento en los razonamientos expuestos en la decisión de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia ya citada. Por otra parte, esa finca se sitúa dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado. Ha de mencionarse que esta categoría de manejo tiene sus propios fines técnico científicos, sin que pueda entenderse que la existencia de alguna de ella excluye en forma absoluta actividades humanas de producción o recreo.
Lo que se define en los respectivos planes de ordenamiento territorial de cada una. En el caso de los Refugios de Vida Silvestre son categorías de manejo que pueden ser de propiedad estatal, mixta o privada según el artículo 82 de la Ley de Conservación de Vida SIlvestre y sobre su uso y aprovechamiento en voto N. 144-96 de las 16:51 horas del 9 de enero de 1996, resolvió la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia: " En el caso de establecerse reservas forestales, zonas protectoras y refugios nacionales de vida silvestre, se da la opción de que el propietario conserve su tierra, ya que, siguiendo el plan de manejo puede continuar aprovechándola en términos económicos, es decir, las limitaciones impuestas no son de tal magnitud que le impidan explotar su propiedad, por lo que no hacen nugatorio su derecho ". Sobre ésta en particular, el SINAC indica: "es un Refugio de Vida Silvestre Mixto, lo que quiere decir que los objetivos de conservación del sitio se llevan a cabo de la mano con las comunidades, que se encuentran inmersas dentro del Área Silvestre Protegida, característica que hace del Refugio de Vida Silvestre Barra del Colorado un sitio ideal para el turismo rural comunitario" (fuente: http://www.sinac.go.cr/ES/ac/acto/rvsbc/Paginas/default.aspx).
En referencia a su creación, en el decreto ejecutivo número 16358-MAG vigente a partir del 26 de julio de 1985 publicado en La Gaceta número 141 se estableció dentro de esa norma: "6º.- Que la mayoría de estos terrenos son inundados la mayor parte del año y su vegetación corresponde propiamente a yolilales. 7º.- Que la filosofía de los refugios nacionales de fauna silvestre, además de proteger habitats y poblaciones de vida silvestre, proyecta además al manejo racional de los recursos con beneficios de las comunidades aledañas y y fomenta el incremento de turismo con el consiguiente ingreso de divisas al país. 8º.- Que la región de Barra del Colorado es una de las zonas visitadas por turistas que favorecen el ingreso de divisas al visitar nuestro país para pescar o admirar escenas naturales. 9º.- Que el Régimen de Refugios Nacionales de Fauna Silvestre no obliga al Estado a expropiar a los propietarios legales de tierras incluidas en ellos sino por el contrario estimula a las personas que han conservado áreas inalteradas con la exoneración del impuesto territorial además de beneficiarlos con asistencia técnica en el campo forestal, agrícola y ganadero....
ARTÍCULO 3º.- En los terrenos comprendidos en este Refugio queda prohibido: a) Talar árboles y extraer productos forestales así como cazar o capturar animales silvestres sin la previa autorización del Departamento de Vida Silvestre de acuerdo con las políticas de esta Unidad. b) La colonización de los terrenos estatales. c) La recolección de productos animales silvestres como huevos de tortuga marina y otros." En igual sentido, según decreto ejecutivo Nº 31804-MINAE que amplió los límites de este Refugio se indica: " Artículo 2º—En esta zona serán prohibidas todas las actividades humanas dirigidas a la explotación de los recursos naturales, con la excepción de aquellas cuyos fines sean la investigación y el ecoturismo según lo establecido en la normativa vigente." ( decreto vigente a partir de su publicación el 20 de 05 del 2004 en Gaceta número 98). Por lo anterior, los argumentos expresados por el ente Procurador al respecto, durante la tramitación del proceso, han de ser rechazados.
Pues de conformidad con las normas citadas, existe la posibilidad legal de poseer bienes inmuebles por particulares que contengan humedales de tipo palustrino y fluvial como el que presenta la finca a titular en un 34% al ser una zona que conforme los autos, no tiene afectación de dominio público. Dado el bloque normativo referido. A lo cual ha de indicarse que nuestro ordenamiento jurídico define a los humedales palustrinos como: "pantanos y ciénagas permanentes sobre suelos inorgánicos."(AreasyParquesNacionalesdeCostaRicaen:https://areasyparques.com/areasprotegidas/humedales-de-costa-rica), o bien, acorde con la definición del decreto Nº 35803–MINAE, CRITERIOS TÉCNICOS PARA LA IDENTIFICACIÓN, CLASIFICACIÓN y CONSERVACIÓN DE HUMEDALES, cuyo concepto reza: "e.Sistema palustrino: se incluyen todos los humedales de tipo no mareal, con las siguientes características:
VII- Así las cosas del análisis por esta Instancia de la prueba documental y testimonial traída a los autos, estima esta Sede que se ha cumplido con la demostración por parte del titulante de todos los requisitos de ley para la titulación solicitada. En cuenta el ejercicio de una posesión ecológica e idónea, diez años antes de la creación de la categoría de manejo en la que parcialmente se encuentra inmersa esa propiedad. Lo anterior por así consignarse en el reconocimiento judicial, estudio de uso de suelos y lo declarado por los testigos. En el estudio de uso de suelos fechado el 11 de junio del 2012 (folio 33 a 35) se certificó el uso conforme de suelos. Se anotó en las observaciones la existencia de pasturas naturales en sector identificado como A y E. El sector B con charral a raíz del abandono de las pasturas naturales existentes en el pasado, donde se presenta hidromorfismo. Los sectores C y D con bosques.
Se señaló que las zonas de protección de una quebrada y el Río Caño San Luis no tenía cobertura arbórea en algunos sectores. No observar contaminación del recurso hídrico. Entre las diversas recomendaciones, se indicó: "seguir con la reforestación de ambas márgenes de la quebrada.." De este informe técnico se denota que se certificó el uso conforme de suelos en un cien por ciento. Respecto al uso y destino, el desarrollo de actos tendientes a la regeneración de bosques y protección de las áreas de protección de los cuerpos de agua y la adecuación de los actos del titulante a la naturaleza ambiental del terreno. Lo que se complementa con lo consignado en el acta de reconocimiento judicial del 11 de setiembre del 2013, donde se anotó haber encontrado un terreno destinado en una cuarta parte de su cabida a potreros asistidos arbolados. Con especies frutales y maderables. Una casa de habitación en uso por la familia del titulante.
Cultivos varios de subsistencia, zonas de repastos con algunas reses que le pertenecen. Se apuntó que en la colindancia por el norte con el Caño San Luis (cuerpo de agua) presenta en su mayor parte protección en la rivera del río descrita como bosques y vegetación propia de la zona: Yoliyal y en camino cercano de acceso parte de la finca, árboles de gran tamaño. Se visualizaron sectores en reforestación, con árboles de menos de un metro de altura de caobilla, jobo, sota caballo. Áreas que serán ampliadas según refirió el titulante en el acto. Se dejó constancia que en áreas de potrero al norte y el resto del terreno son bosques con la vegetación propia de bajura: yolillo y otra. Se encontraron las colindancias delimitadas con carriles y no observarse tocones o evidencia de tala, o vestigios de actos que lesionen el recurso natural. No se observaron nacientes, pero si áreas inundadas (acta en folios 90 a 92 fisicos).
De esta acta no encuentra esta Cámara exista motivo para entender que se ha ejercido una posesión lesiva al ecosistema de humedal, ni al recurso hídrico del río colindante, el humedal o el suelo. O se hubieran desacatado las recomendaciones técnicas del estudio de suelos, mediara un cambio de uso de suelo en la finca a titular, desde antes de la creación de la categoría de manejo de Refugio Nacional de Vida Silvestre en cuestión hasta la actualidad, o al menos no consta ninguna prueba al respecto. En el informe del SINAC ACTo-GASP-RNVSBC-PNE-21 del 15 de julio del 2013 (folios físicos 78 a 80) se consignó la vegetación de humedal encontrado, como se señaló supra, en un 34% del terreno donde se observaron suelos inundados o empozados con especies de plantas que crecen y se desarrollan en ambientes acuáticos. No se anotó haber encontrado acto lesivo o daños en el ecosistema citado. Otro motivo por el cual no se comparte la conclusión vertida en la sentencia respecto a los motivos del rechazo de la información posesoria.
VIII- Por otra parte, los testigos recibidos en este proceso acreditan el ejercicio de la posesión ecológica, diez años antes de la afectación por la creación del Refugio de Vida Silvestre en el cual se encuentra inmersa en un 34%. Cabe citar que originalmente este Refugio se crea por decreto 31804 del 26 de julio de 1985. Sin embargo la finca en cuestión fue incorporada a esta categoría de manejo cuando se amplían sus límites territoriales mediante el decreto ejecutivo 16358-MAG del 4 de mayo del 2004, entre otros, a los terrenos ubicados en la Hoja Cartográfica: Trinidad, como lo es el terreno de este proceso. Según el plano base de estas diligencias a folio 102. Respecto a fecha de antiguedad de la cadena posesoria y los actos de los que han sido sus dueños se aportó la prueba testimonial. Los testigos [Nombre6] (folio 93 físico), [Nombre7] (folio 94 y 95) y [Nombre8] (folio 98) indicaron de forma coherente y coincidente, conocer el terreno desde el año 1968, 1973 ( 40 años antes de la declaración ) y 1967 respectivamente.
Citando todos que el propietario lo era [Nombre10] , que le vende al padre del titulante identificado como [Nombre9] , conocido como [Nombre12] y actualmente su hijo, el titulante [Nombre1] . Haberse dedicado en el pasado a cultivos diversos, ganado, no constarles actos de tala o aprovechamiento del recurso forestal, no haberse abandonado y relatar sobre la defensa que de debió ejercer por el titulante y su familia ante el ingreso de personas "precaristas" que debieron repeler. El conocimiento de la comunidad de ser el titular el dueño. Existir las zonas boscosas. Sin nacientes y los actos de reforestación en conjunto con los de aprovechamiento y conservación de bosques. De tal manera, que procederá denegarse los alegatos del ente procurador contra la aprobación del proceso, por estimarse por ese ente no se ha protegido el recurso natural, ni las áreas de protección del río colindante, así como sus argumentaciones de la demanialidad de todos los ecosistemas de humedal; dados los razonamientos expuestos anteriormente.
De la integración de los elementos del proceso y la prueba testimonial, se logra concluir el desarrollo del ejercicio de una posesión de vieja data sobre el fundo, al menos desde 1976 a la fecha, que es aprovechada por el titulante en virtud de la escritura de venta de suscrita en escritura pública número 169 de las 10:00 horas del 24 de febrero del 2001 donde [Nombre10] vende a [Nombre9] el terreno objeto de este proceso (folio 2 físico). Y escritura pública número 206 del 28 de febrero del 2006 de donación de [Nombre9] a [Nombre1] . Lo anterior al tenor del artículo 1 de la Ley de Informaciones Posesorias. Por lo que se ha acreditado el ejercicio de una posesión decenal en condición de dueño y en respecto de los recursos naturales anterior al año 1985 cuando se creo el Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado. Y muchos más años antes, de la ampliación del territorio de esa categoría de manejo del año 2004.
En este caso la parte promovente ha demostrado un uso del fundo en respeto del uso del suelo, bosque de humedal y recuso hídrico. Y los testigos no acreditaron actividades de extracción de madera o que lesionen elemento alguno. No consta se hubiere causado daño al ambiente alguno.
IX- Por lo expuesto, con fundamento en el artículo 1 y 2 de la Ley de Jurisdicción Agraria, y Ley de Informaciones Posesorias, ha de rechazarse la prueba para mejor resolver de reconocimiento judicial. Se revocará la resolución apelada. En su lugar se aprueba la información posesoria promovida. Se ordena al Registro Público inscribir libre de cargas reales y gravámenes, a nombre de [Nombre1] , mayor, soltero en unión de hecho, agricultor, cédula de identidad CED6 , vecino de Cariari, Pococí, Limón, el inmueble sin inscribir que se describe : Naturaleza: casa, potreros de pastos, cultivos, bosque en un noventa y dos por ciento de la cabida, humedal, inmerso en un treinta y cuatro por ciento dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado. Sito en Caño San Luis, [Dirección5] , cantón Décimo Sarapiquí de la provincia de Heredia. Linda al norte con Río Caño San Luis y calle pública con un frente de doscientos setenta y un metros con noventa y cuatro centímetros lineales.
Al sur con [Nombre2] , al este con [Nombre3] y [Nombre4] y al oeste con [Nombre5] . Cabida de doscientos doce hectáreas cuatrocientos veintisiete metros cuadrados. Con plano catastrado H- 1776538-2014. Estimado en veinte millones de colones. Se decreta, se prohíbe el cambio de uso de suelos en las zonas de bosques y humedal, que deben acatarse las prohibiciones de ley para fincas que contengan humedales y el plan de manejo del Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado y la Ley Forestal. Se decreta que por colindar la finca al rumbo norte con calle pública, el derecho de vía es de catorce metros, de conformidad con el artículo cuatro de la Ley de Caminos Públicas y diecinueve inciso a) de la Ley de Informaciones Posesorias y que debe ser respetado. Area que por ser dominio público, no es parte del fundo a inscribir. Por colindar la finca al rumbo norte con [Dirección7] , el área contigua es área de protección, según el artículo 33 de la Ley Forestal, quedando prohibida la corta o eliminación de árboles.
El cauce de ese cuerpos de agua, así como las aguas superficiales y subterráneas son de dominio público y no forman parte del terreno a inscribir. Queda la presente finca afecta a las reservas de Ley de Aguas, Ley Forestal y Ley de Caminos Públicos, según el artículo diecinueve de la Ley de Informaciones Posesorias. Proceda el Juzgado de instancia a emitir la ejecutoria correspondiente y se le autoriza a hacer las correcciones que sean necesarias a fin de lograr la inscripción registral.
X- VOTO SALVADO DE LA JUEZA [Nombre13] . No se comparte el Voto de mayoría en el sentido de darle aprobación a la titulación de doscientas doce hectáreas 0427,12 m2 de un inmueble que se ubica dentro del Refugio Nacional de Fauna Silvestre Barra del Colorado, el cuál aunque según estudio de suelos contenga 9.98 ha de pasturas naturales, 6.16 ha de charral, lo ciertos es que contiene 194,99 ha de bosque primario, es decir, un 92 % de su totalidad no ha sido intervenido de conformidad a su naturaleza de demanio público para lo cual fue dada su declaratoria. Ese refugio fue creado precisamente por ser terreno cuya naturaleza es de humedales, de gran importancia para la biodiversidad de ese tipo acuático, tales como aves migratorias y propias de llanuras húmedas.- Así se desprende del estudio de suelos indicado de fecha 14 de mayo del 2012, en el que se describe la existencia de terreno cuyas características son propias de humedal.
El mismo es declarado sitio Ramsar conforme a la Convención relativa de los Humedales de importancia Internacional especialmente como habitát de aves acuáticas de gran importancia para la biodiversidad como ya se dijo. El terreno en cuestión, forma parte de los HUMEDALES DE IMPORTANCIA INTERNACIONAL (LOS SITIOS RAMSAR): Estos sitios Ramsar adquieren un nuevo estado a nivel nacional e internacional. Son reconocidos por ser de gran valor, no solo para el país o los países en los que se ubican sino para la humanidad en su conjunto. La inclusión de un humedal en la Lista representa el compromiso del Gobierno de adoptar las medidas necesarias para garantizar que se mantengan sus características ecológicas. Extraña sobremanera la visión técnica de quien hace el referido estudio, en el sentido de que como recomendación indica ha de drenarse el suelo por ser muy húmedo para mejorar el aspecto de exceso de humedad, sin considerar el objetivo por el cual fue creada esa zona como refugio de fauna silvestre.- No debió dejarse pasar por alto la exposición de motivos por el cuál fue creado dicho Decreto número [Placa1] mediante el cual se declaraba el Refugio Nacional de Fauna Silvestre Barra del Colorado, el cuál en lo conducente, con criterios técnicos se expuso lo siguiente: " CONSIDERANDO: 1º.- Que de acuerdo con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres, de la cual Costa Rica es miembro, los países firmantes deben tomar medidas internas que aseguren la supervivencia de las especies. 2º.- Que Costa Rica es miembro de la Convención sobre tierras húmedas de importancia internacional especialmente como habitat para aves acuáticas cuyo objetivo es la preservación de áreas cenagosas de valor para la fauna y flora silvestres. 3º.- Que Costa Rica posee actualmente 100 especies de fauna silvestre oficialmente declaradas como en peligro de extinción de los cuales en la Región Norte Atlántica del país, especialmente en [Dirección8] se encuentran entre otras: manatíe o vaca marina (trichechus manatus), Danta o Tapir (Tapirus bairdii), Puma (Felisconcolor) jaguar o tigre (Panthera Onca) Manigordo u Ocelote (Felis Wiedii) León Breñero (Felis yaguaroundi), Mono carablanca (cebus capucinus); Mono Congo (Alowatta palliata) mono colorado Atele Goeffrayi), reptiles como (Boa Constrictor), Iguana (Iguana Iguana), Caimán (Caiman Crocodilus), aves como: Curré o Tucán (Ramphastos sulfuratos), lapa roja (Aramacao) , lapa verde (Araambigua) 9 especies de la familia Accipitridae, 4 especies de la Falconidae y y águila pescadora (Pandion Aliaetus) que representan un poco más de la tercera parte de los animales costarricenses en peligro. 4º.- Que la región de Barra del Colorado es una zona cenagosa desprovista casi de vegetación leñosa de importancia comercial, con suelos marginales no aptas para la agricultura y la ganadería y sí un potencial turístico alto. 5º.- Que en la región existe una abundancia de fauna silvestre de tal magnitud que en el futuro puede ser de suma importancia como área de dispersión de especies de valor cinegético y alimenticio. 6º.- Que la mayoría de estos terrenos son inundados la mayor parte del año y su vegetación corresponde propiamente a yolilales. 7º.- Que la filosofía de los refugios nacionales de fauna silvestre, además de proteger habitats y poblaciones de vida silvestre, proyecta además al manejo racional de los recursos con beneficios de las comunidades aledañas y y fomenta el incremento de turismo con el consiguiente ingreso de divisas al país. 8º.- Que la región de Barra del Colorado es una de las zonas visitadas por turistas que favorecen el ingreso de divisas al visitar nuestro país para pescar o admirar escenas naturales. 9º.- Que el Régimen de Refugios Nacionales de Fauna Silvestre no obliga al Estado a expropiar a los propietarios legales de tierras incluidas en ellos sino por el contrario estimula a las personas que han conservado áreas inalteradas con la exoneración del impuesto territorial además de beneficiarlos con asistencia técnica en el campo forestal, agrícola y ganadero. 10.- Que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) de la cual Costa Rica es miembro, al igual que el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE).
El Fondo Mundial para al Vida Silvestre (WWF) y otros organismos internacionales han ofrecido apoyo técnico y Financiero para desarrollar el área".- No es factible, con vista en esta exposición de motivos, se proceda a dar titulación a un bien que es de dominio público por la importancia en la conservación de la biodiversidad que el mismo contiene. Ello porque su protección no data desde la creación de éste Decreto Ejecutivo número 16358 del 16 de abril de 1996, sino desde que su afectación lo es desde la promulgación de la Ley de Tierras y Colonización de 1961, cuando en su artículo 7 inciso h) se dispuso declarar como de dominio público los terrenos que se anegaban durante el invierno y conservan agua durante el verano. El sentido de la norma hace referencia clara a la protección de los humedales desde esa vieja data. Por tal motivo, la posesión que debió demostrar la parte promovente lo era diez años antes de la promulgación de la Ley de Tierras y Colonización Número 2825 del 14 de octubre de 1961 la cual se encuentra vigente.
Así el artículo 8 de esa Ley de Tierras y Colonización establece: "Exceptuado los casos previstos en esta ley es prohibido a los particulares encerrar con cercas, carriles, o cualquier otra forma los terrenos declarados Reservas Nacionales, derribar montes, establecer construcciones y cultivos o extraer de ellos leña, madera, bejuco, palma, y otros productos con fines de explotación. Todo acto de ese genero, si de previo no se han llenado los trámites legales y obtenido la autorización correspondiente será considerado, según el caso como usurpación de dominio público o merodeo, debiendo las autoridades ordenar la destrucción y remoción de las cercas e impedir el uso de esas tierras, sin lugar a indemnización ni a reclamos por el valor de las mejoras y sin perjuicio de otras responsabilidades que pudieran caber a quienes incurrieren en tales faltas".- Nótese que este artículo sanciona a aquel que se introdujere a una reserva Nacional para realizar cualquier actividad en esas tierras, por lo que no se le pueda considerar a ésta acto de posesión pues su actividad sería ilegítima.- Cuando se discute la posesión sobre un bien demanial, sólo cabrá esa discusión cuando se haya adquirido el derecho antes de que se haya declarado el bien como de dominio público.
Así mismo, el derecho de propiedad en tales casos sólo podrá obtenerse cuando el titular haya demostrado una posesión decenal, ejercida por lo menos con diez años de antelación a la fecha de vigencia de la ley que declara el objeto como Patrimonio Natural del Estado. Como ya se ha expuesto debe tomarse en consideración para realizar el cómputo de la posesión decenal de los particulares, es la Ley de Tierras y Colonización número 2825 del 14 de octubre de 1961, normativa actualmente vigente, y de la prueba reciba en autos, no se desprende se haya ejercido esa posesión que date desde 1951, pues los testigos que declararon no hacen referencia a esa fecha. Por tal motivo, debió considerarse también el criterio técnico del Director del Área de Conservación Tortuguero visible a folio 78, al indicar la importancia ecosistémica de este humedal y la necesaria conservación como patrimonio natural del Estado.
Esta información posesoria debió declararse sin lugar, confirmándose el fallo venido en apelación, por lo que no se comparte el voto de mayoría, y se dicta voto salvado de la suscrita jueza Alexandra Alvarado.-
POR TANTO:
Se rechaza la prueba para mejor resolver de reconocimiento judicial. Se revoca la sentencia número 202000011 de las dieciséis horas veinte minutos catorce de enero del año dos mil veinte. En su lugar, se aprueba la información posesoria promovida por [Nombre1] . Se ordena al Registro Público inscribir, libre de cargas reales y gravámenes salvo los de ley, a nombre de [Nombre1] , mayor, soltero en unión de hecho, agricultor, cédula de identidad CED6 , vecino de Cariari, Pococí, Limón, el inmueble sin inscribir que se describe: Naturaleza: de casa, potreros de pastos, cultivos, bosque en un noventa y dos por ciento de la cabida, humedal, inmerso en un treinta y cuatro por ciento dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado. Sito en Caño San Luis, [Dirección5] , cantón Décimo Sarapiquí de la provincia de Heredia. Linda al norte con Río Caño San Luis y [Dirección3] con un frente de doscientos setenta y un metros con noventa y cuatro centímetros lineales.
Al sur con [Nombre2] , al este con [Nombre3] y [Nombre4] y al oeste con [Nombre5] . Cabida de doscientos doce hectáreas cuatrocientos veintisiete metros cuadrados. Con plano catastrado H- 1776538-2014. Estimado en veinte millones de colones. Se decreta, debe sujetarse el titulante a las restricciones de la Ley de Conservación de Vida Silvestre respecto a los humedales existentes en la finca, y por tal razón, se le prohíbe el ejercicio de actividades que lesionen o irrumpan en los ciclos naturales de ecosistemas de humedal de bosque inundado contenido en el fundo que se autoriza titular, ni puede hacer cambio de uso de suelo en las zonas de bosques y humedal. Deben acatarse las prohibiciones de ley para fincas que contengan humedales y el plan de manejo del Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado y la Ley Forestal. Se decreta que por colindar la finca al rumbo norte con [Dirección9] , el derecho de vía es de catorce metros, de conformidad con el artículo cuatro de la Ley de Caminos Públicas y diecinueve inciso a) de la Ley de Informaciones Posesorias y que debe ser respetado.
Área que por ser dominio público, no es parte del fundo a inscribir. Por colindar la finca al rumbo norte con [Dirección10] , el área contigua es área de protección, según el artículo 33 de la Ley Forestal, quedando prohibida la corta o eliminación de árboles. El cauce de ese cuerpo de agua, así como las aguas superficiales y subterráneas son de dominio público y no forman parte del terreno a inscribir. Queda la presente finca afecta a las reservas de Ley de Aguas, Ley Forestal y Ley de Caminos Públicos, según el artículo diecinueve de la Ley de Informaciones Posesorias. Proceda el Juzgado de instancia a emitir la ejecutoria correspondiente y se le autoriza a hacer las correcciones que sean necesarias a fin de lograr la inscripción registral. Voto salvado de la jueza Alvarado Paniagua.
*K4IW4YOMHDM61* [Nombre14] - JUEZ/A DECISOR/A *N4JPKWW9ROO61* [Nombre15] - JUEZ/A DECISOR/A *OVWY1VALCMI61* [Nombre13] - JUEZ/A DECISOR/A
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