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Res. 17058-2012 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 05/12/2012
OutcomeResultado
The Chamber annulled Executive Decree No. 34958 MINAET-COMEX in its entirety and with retroactive effect because it was issued without the mandatory prior consultation of Indigenous peoples, while preserving rights acquired in good faith.La Sala anuló íntegramente y con efectos retroactivos el Decreto Ejecutivo No. 34958 MINAET-COMEX porque fue emitido sin la consulta previa obligatoria a los pueblos indígenas, sin perjuicio de derechos adquiridos de buena fe.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber granted the constitutional challenge and annulled Executive Decree No. 34958 MINAET-COMEX in its entirety. The decree regulated Article 80 of the Biodiversity Law and governed patent applications involving biodiversity components or associated traditional knowledge, a subject directly affecting Indigenous peoples’ collective interests and rights. The Chamber found that the Executive Branch had adopted the regulation without first consulting Indigenous communities, thereby preventing their participation in protecting their knowledge, practices, and traditions. This omission violated the participation rights recognized by ILO Convention No. 169 and the protection of traditional knowledge established by the Convention on Biological Diversity. Because this procedural defect invalidated the process used to enact the entire decree, the Chamber annulled it wholly and found it unnecessary to examine the challengers’ remaining constitutional claims. The judgment was given declaratory and retroactive effect from the date the decree entered into force, without prejudice to rights acquired in good faith.La Sala Constitucional declaró con lugar la acción y anuló íntegramente el Decreto Ejecutivo No. 34958 MINAET-COMEX, Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad. El decreto regulaba el trámite de solicitudes de patentes relacionadas con elementos de la biodiversidad o con conocimientos tradicionales asociados, materia que afectaba directamente los intereses y derechos colectivos de los pueblos indígenas. La Sala constató que el Poder Ejecutivo emitió la normativa sin consultar previamente a las comunidades indígenas, impidiéndoles participar en la protección de sus conocimientos, prácticas y tradiciones. Esa omisión infringió el derecho de participación reconocido por el Convenio No. 169 de la OIT y la protección del conocimiento tradicional prevista por el Convenio sobre Diversidad Biológica. Como el defecto afectó el procedimiento de creación de todo el decreto, la Sala anuló la norma completa y omitió examinar los restantes alegatos. La sentencia produjo efectos declarativos y retroactivos desde la vigencia del decreto, salvaguardando los derechos adquiridos de buena fe.
Key excerptExtracto clave
For these reasons, the Chamber considers that the challenged Decree must be declared unconstitutional because Indigenous communities were not consulted on an issue of such great significance to their interests as the potential impact on their traditional knowledge associated with components of national biodiversity, under the terms established by Article 3 of the cited Executive Decree. That omission contravenes the international provisions contained in Article 6(a) of ILO Convention No. 169 and Article 8(j) of the Convention on Biological Diversity; accordingly, the action must be granted. The Executive Decree directly affects the interests of these persons without first guaranteeing their participation in the rulemaking process. That omission renders the entirety of Executive Decree No. 34958 MINAET-COMEX, published in Supplement No. 53 to La Gaceta No. 242 of December 15, 2008, unconstitutional. The constitutional challenge must therefore be granted and the decree annulled in its entirety.Por estas razones, estima la Sala que se debe declarar inconstitucional el Decreto impugnado, debido a la falta de consulta a las comunidades indígenas respecto de un tema tan trascendental para sus intereses como lo es la eventual afectación a sus conocimientos tradicionales asociados a los elementos de la biodiversidad nacional, en los términos en que lo dispone el artículo 3 del citado Decreto Ejecutivo. Tal omisión atenta contra las normas internacionales contenidas en los artículos 6, inciso a), del Convenio Nº 169 de la OIT, así como artículo 8, inciso j), de la Convención sobre Diversidad Biológica y, por ello, se debe estimar la acción. El Decreto Ejecutivo afecta directamente los intereses de estas personas sin garantizarles, de previo, la participación en ese proceso de creación normativa. Dicha omisión, como tal, vicia de inconstitucionalidad todo el Decreto Ejecutivo Nº 34958 MINAET-COMEX, publicado en el Alcance No. 53 de La Gaceta No. 242 del 15 de diciembre de 2008. Así las cosas, procede declarar con lugar la acción de inconstitucionalidad y anular en su totalidad el mismo.
Pull quotesCitas destacadas
"De la lectura del expediente correspondiente a esta acción de inconstitucionalidad, resulta que efectivamente se ha omitido con la formalidad de la consulta a los pueblos indígenas."
"A review of the record in this constitutional challenge shows that the required formality of consultation with Indigenous peoples was indeed omitted."
Considerando VIII
"De la lectura del expediente correspondiente a esta acción de inconstitucionalidad, resulta que efectivamente se ha omitido con la formalidad de la consulta a los pueblos indígenas."
Considerando VIII
"Los pueblos indígenas han considerado a los conocimientos tradicionales como su patrimonio intelectual colectivo, un patrimonio que forma parte de su identidad cultural y su cosmovisión."
"Indigenous peoples have regarded traditional knowledge as their collective intellectual heritage, forming part of their cultural identity and worldview."
Considerando VII
"Los pueblos indígenas han considerado a los conocimientos tradicionales como su patrimonio intelectual colectivo, un patrimonio que forma parte de su identidad cultural y su cosmovisión."
Considerando VII
"Tal vicio acarrea la anulación de la totalidad del Decreto Ejecutivo señalado."
"That defect entails the annulment of the cited Executive Decree in its entirety."
Conclusión
"Tal vicio acarrea la anulación de la totalidad del Decreto Ejecutivo señalado."
Conclusión
"Esta sentencia tiene efectos declarativos y retroactivos a la fecha de vigencia de la norma anulada, sin perjuicio de derechos adquiridos de buena fe."
"This judgment has declaratory and retroactive effects from the date the annulled provision entered into force, without prejudice to rights acquired in good faith."
Por tanto
"Esta sentencia tiene efectos declarativos y retroactivos a la fecha de vigencia de la norma anulada, sin perjuicio de derechos adquiridos de buena fe."
Por tanto
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Action of unconstitutionality (acción de inconstitucionalidad) brought by Gabriel Rivas Ducca, of legal age, married, biologist, resident of San José, in his capacity as President, vested with unlimited generalissimo power of attorney (apoderado generalísimo sin límite de suma), of the Asociación de Comunidad de Ecologistas La Ceiba-Amigos de la Tierra Costa Rica (Coeco Ceiba-Amigos de la Tierra), legal entity identification number 3-002-248583; Juan Luis Salas Villalobos, of legal age, Costa Rican, married, farmer, resident of Alajuela, identity card number 2-407-895, in his capacity as President, vested with general power of attorney subject to a monetary limit (apoderado general con límite de suma), of the Asociación para el Movimiento de Agricultura Orgánica Costarricense (MAOCO), legal entity identification number 3-002-447045; María Lidiette Hernández Navarro, of legal age, Costa Rican, single, identity card number 9-095-417, resident of Cartago, in her capacity as Secretary General, vested with unlimited generalissimo power of attorney, of the Unión Nacional de Productores Agropecuarios Costarricenses (UNAG), legal entity identification number 3-011-409238; Heidi Murillo Quesada, of legal age, Costa Rican, single, identity card number 2-522-758, accountant, resident of Alajuela, in her capacity as representative vested with sufficient authority for this act of the Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON), legal entity identification number 3-002-116993; Orfa Dalila Condega Pérez, of legal age, Costa Rican, farmer, identity card number 2-527-519, resident of Alajuela, in her capacity as President of the Asociación Regional de Mujeres Campesinas del Cantón de Los Chiles, legal entity identification number 3-002-547714; Eva Carazo Vargas, of legal age, Costa Rican, in a domestic partnership, social psychologist, identity card number 1-893-621, resident of San José; Silvia Rodríguez Cervantes, of legal age, married, sociologist, professor emerita at the Universidad Nacional, identity card number 8-760-931; Eduardo Aguilar Espinoza, of legal age, single, agroecologist, identity card number 4-164-494, resident of San José; José María Villalta Flórez-Estrada, of legal age, Costa Rican, in a domestic partnership, attorney, identity card number 1-977-645, resident of San José; Nancy Hidalgo Dittel, of legal age, Costa Rican, agricultural engineer, identity card number 1-461-501, resident of Cartago; José Oviedo Chaves, of legal age, Costa Rican, farmer, identity card number 1-506-146, resident of San Antonio de Escazú; Fabián Pacheco Rodríguez, of legal age, Costa Rican, agricultural engineer, member of the Asociación de Ecología Social (AESO), identity card number 1-1017-021, resident of San José; Jaime Enrique García González, of legal age, Costa Rican, married, Doctor of Agricultural Sciences, identity card number 1-533-503, resident of San José; Grace García Muñoz, of legal age, Costa Rican, single, sociologist, identity card number 1-896-508, resident of San José; and Alejandra Bonilla Leiva, of legal age, Costa Rican, married, identity card number 3-208-425; challenging Decreto Ejecutivo No. 34958 MINAET-COMEX, published in Supplement No. 53 of La Gaceta No. 242 dated December 15, 2008, namely the “Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad.” The Procuraduría General de la República, the Ministerio de Comercio Exterior, and the Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones participated in the proceedings.
Whereas (Resultando):
When any of these dangers is suspected, the mandatory prior consultation with CONAGEBIO constitutes an appropriate instrument for safeguarding human life and health, as well as the environment, because its binding opposition would prevent such potential harm before rights are granted over those products. Moreover, leaving aside the grounds on which CONAGEBIO may object, the challenged Regulations affect the application of rules essential to fulfilling the commitments undertaken by Costa Rica under the Convention on Biological Diversity, approved through Law number 7416 of 28 de julio de 1994. Prominent among these commitments is the obligation undertaken in Article 8(j) of that Convention, pursuant to which, “subject to its national legislation,” Costa Rica must respect, preserve, and maintain “knowledge, innovations and practices of indigenous and local communities embodying traditional lifestyles relevant for the conservation and sustainable use of biological diversity, promote their wider application with the approval and involvement of the holders of such knowledge, innovations and practices, and encourage the equitable sharing of the benefits arising from their utilization.” They argue that the provision implemented by the challenged Decreto is also an appropriate instrument for ensuring that access to and use of components of biodiversity comply with the requirement included in Costa Rica’s commitment to respect “the approval and involvement of the holders of such knowledge, innovations and practices.” The petitioners allege that the challenged Regulations considerably restrict the scope and effects of the legal provision contained in Article 80 of the Ley de Biodiversidad, with direct consequences for its effectiveness in fulfilling the purposes sought by the legislature: First, because they restrict the grounds on which CONAGEBIO may submit a reasoned opposition (oposición fundada), even though the law establishes no such restriction.
The challenged Regulations provide that CONAGEBIO may exercise its statutory authority to oppose a patent application only when that opposition is based on failure to satisfy the patentability requirements established in Article 2 of the Ley de Patentes de Invención. They allege, for example, that section 3 of the challenged Regulations states that CONAGEBIO’s reasoned opposition “must relate exclusively” to this matter, even though the Ley de Biodiversidad neither imposes such limitations nor restricts the grounds on which such an opposition may be submitted. They clarify that the direct consequence of this restriction imposed by regulation is that CONAGEBIO would be unable to oppose patent applications associated with components of biodiversity on other substantiated grounds, even when those grounds are directly related to the powers assigned to that office by the Ley de Biodiversidad.
Clearly, the challenged provision establishes a restriction that is not contained in the Ley de Biodiversidad and that in no way follows from the provisions of section 80 of that law. They maintain that the restriction imposed on CONAGEBIO, under which it may object only because of a failure to satisfy the requirements of the Ley de Patentes, is not only inconsistent with the text and spirit of Article 80 of the Ley de Biodiversidad itself, but is also incompatible with other provisions of that statute establishing the rules for interpreting that legislation, such as section 79 thereof. Second, the Regulations restrict the binding effect (efecto vinculante) of CONAGEBIO’s reasoned opposition, established in Article 80 of the Ley de Biodiversidad, because with respect to such significant matters as noncompliance with access rules (normas de acceso), failure to provide the certificate of origin (certificado de origen) for the material used, or prior informed consent (consentimiento previamente informado), they provide that these matters will form part of a report rather than a reasoned opposition having binding effect, as the law states.
This distinction—which does not exist in the law—between matters that will be addressed in a simple “report” and those that will be addressed in a reasoned opposition clearly seeks to prevent CONAGEBIO’s binding determination from applying to matters such as noncompliance with “access regulations” and failure to observe the rules concerning the “protection of components of Costa Rican biodiversity”; it thus restricts that office’s ability to prevent those who have engaged in such conduct from obtaining benefits and the recognition of exclusive rights. Third, the challenged Regulations allow vested intellectual-property rights (derechos adquiridos de propiedad intelectual) (patents) to be granted to persons who have violated access rules and improperly used components of national biodiversity. Thus, even if CONAGEBIO determines that such inventions were developed through unlawful practices, involving the improper use of national heritage or the disregard of local-community rights recognized in the law itself and in international human-rights instruments approved by the country, the immediate effect of the challenged provision is that establishing the existence of such unlawful practices cannot legally prevent those who engaged in them from acquiring vested rights (patents) over the inventions obtained by those means.
This is reflected not only in the restriction imposed on CONAGEBIO’s authority to submit a reasoned opposition and on its binding effect, but also in Articles 5, 6, and 7 of the Regulations. The first two establish a system of fines for anyone who violates access regulations and the other provisions protecting components of biodiversity, thereby replacing the binding effect on patent proceedings of CONAGEBIO’s reasoned opposition, as established in Article 80 of the Ley de Biodiversidad. Furthermore, section 7 recognizes that compliance with the rules and requirements governing access to, use, and exploitation of components of biodiversity may occur “subsequently”; that is, after intellectual-property rights over inventions derived from the use and exploitation of components of biodiversity have been granted and consolidated. The challenged Regulations allow rights arising from the unlawful use of public-domain property (bienes de dominio público) to be consolidated, even when CONAGEBIO has substantiated evidence of such violations.
They explain that, at most, the violator will have to pay a fine, but will already have obtained an intellectual-property right enforceable against third parties (oponible a terceros). For those who obtained patents for inventions developed through unlawful access to and use of components of biodiversity, it may be more profitable to pay the fines established in the challenged Regulations than to comply with the rules of the Ley de Biodiversidad. They contend that the imposition of fines would be wholly ineffective in preventing such harm, which could have been prevented if that office had been able to exercise the authority established in section 80 of the Ley de Biodiversidad in a timely manner. They consider that the failure to conduct the consultation established in Article 361(2) of the Ley General de Administración Pública before the final promulgation of the challenged Regulations denied the inhabitants of the Republic an opportunity to express their views on a provision of such importance, as well as denying that opportunity to organizations representing the interests of sectors of the population that may be particularly affected by the challenged provision, such as rural and indigenous communities.
Those communities will be especially harmed insofar as the challenged provision affects or weakens their right to consultation (derecho a la consulta), prior informed consent, and cultural objection (objeción cultural) regarding access to components of biodiversity. They request that the Chamber uphold the action and, consequently, declare Decreto Ejecutivo Nº 34958-MINAET-COMEX, entitled “Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad,” unconstitutional because, during the procedure followed by the Executive Branch for its promulgation, it violated every person’s right to participate in matters capable of affecting the environment, which derives from the right to a healthy and ecologically balanced environment, as well as the right to citizen participation established in section 9 of the Constitution.
The second paragraph of Article 3 of the Regulation under review provides that the opposition (oposición) of the Technical Office shall be considered in the decision on the merits (resolución de fondo) issued by the Industrial Property Registry Office: “In the event of opposition by the Technical Office, the Industrial Property Registry shall notify the applicant thereof, directing the applicant to submit a response within thirty business days calculated from the date on which the applicant receives the notice. Upon expiration of this period, the examination provided for in Article 13 of the Ley de Patentes shall be conducted. Both the opposition of the Technical Office and the applicant’s response shall be considered in the decision on the merits pursuant to Article 13, paragraph 5, of the Ley de Patentes.” The Office of the Attorney General clarifies that, in accordance with the discussion in the preceding section, the principle of interpretation consistent with the Constitution (principio de interpretación conforme a la Constitución) requires the reasoned opposition of the Technical Office to be understood as retaining the binding nature conferred upon it by Article 80 of the Ley de Biodiversidad. 5.- Imposition of fines for failure to comply with the regulations governing access to biodiversity resources.
In Articles 5, 6, and 7, the Regulation establishes a penalty consisting of a “fine for each day of noncompliance,” to be imposed “without prejudice” to the fine for unauthorized access provided for in Article 112 of the Ley de Biodiversidad, a statutory provision that becomes supplementary law (aplicación supletoria) for cases not covered by the Regulation. In addition to the fact that it is unclear which circumstances provided for in the Ley de Biodiversidad are not covered by the Regulation, these provisions are contrary to the Law and exceed the scope of regulatory authority (potestad reglamentaria), thereby violating the principles of hierarchy of laws (jerarquía de las normas), primacy of statute (primacía de la ley), separation of functions (separación de funciones), and independence among branches of government (independencia entre poderes). The maximum penalty provided for in Article 112 of the Ley de Biodiversidad is 12 salaries, whereas the Regulation provides, for example, for the imposition of one base salary (salario base) for each day of noncompliance (Article 6, subsection d), without specifying which “base salary” is meant, and imposes the same penalty for different violations, since the gradation of penalties depends on the delay in subsequently satisfying the access requirements rather than on the nature or extent of the noncompliance. 6.- Conclusion.
Based on the foregoing, this Advisory Body recommends that this Chamber: a) grant the action with respect to the first paragraph of Article 3 insofar as it states that “when the Technical Office files an opposition to a patent application, such opposition must relate exclusively to noncompliance with the patentability requirements set forth in Article 2 of Ley N° 6867 del 25 de abril de 1983, Ley de Patentes de Invención, Dibujos y Modelos Industriales y Modelos de Utilidad y sus reformas,” insofar as it excludes the circumstances contemplated in Articles 78.6), 82, and 84 of the Ley de Biodiversidad, as well as other circumstances arising from the powers granted to the Technical Office under that Law concerning access to biodiversity resources; b) find that the final sentence of Article 3 is not unconstitutional if, consistent with the Constitution, it is interpreted to mean that the reasoned opposition of the Technical Office retains the binding nature conferred upon it by Article 80 of the Ley de Biodiversidad; c) annul Article 6 and the provisions concerning fines in Articles 5 and 7.
Justice Rueda Leal drafts the opinion; and,
Whereas:
I.Standing and admissibility of the action. Pursuant to Article 75, paragraph 2°, of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, a prior pending case (caso previo pendiente de resolución) shall not be required when, due to the nature of the matter, there is no individual and direct injury, or when the action concerns the defense of diffuse interests (intereses difusos) affecting the community as a whole (see judgment number 8239-01 at 16:07 hours on 14 August 2001). In the present matter, the petitioners contend that their standing (legitimación) arises from the protection of diffuse interests, particularly the protection of the environment and citizen participation in this matter. Those circumstances do, in fact, confer direct standing upon the petitioners to file this action. No prior matter serving as the basis for this action is required because they appear in defense of the interests of all inhabitants of the country.
In their view, that community has been deprived of the right to citizen participation and environmental protection. Accordingly, pursuant to Article 75, paragraph 2º, of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, the plaintiffs must be recognized as having standing to institute these proceedings, as the Chamber has done on prior occasions in relation to these rights (see, among others, judgments number 2009-017155 at 14:00 hours on 05 November 2009, 2010-013099 at 14:56 hours on 04 August 2010 and 2003-06322 at 14:14 hours on 03 July 2003).
II.Other aspects of admissibility. The challenged action also falls within those contemplated in Article 73 subsection a) of the Ley de la Jurisdicción Constitucional. It is a public act of general application, namely, an Executive Decree regulating the use of biodiversity elements within Costa Rican territory. For that reason, this action is admissible, and the subject matter and merits of the case must therefore be addressed immediately.
III.Subject matter of the challenge. The action challenges the constitutionality of Executive Decree number 34958-MINAET-COMEX of 11 December 2008, entitled “Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad, Ley 7788 del 30 de abril de 1998,” published in La Gaceta No. 242 of 15 December 2008, which regulates the use of biodiversity elements and resources or associated traditional knowledge existing within Costa Rican territory before intellectual-property protection is granted to them. The Executive Decree, insofar as relevant, provides as follows:
“Reglamento al Artículo 80 de la Ley de Biodiversidad, Ley Nº 7788 del 30 de abril de 1998 Article 1º—Purpose. The purpose of this Regulation is to establish the procedures applicable to the mandatory prior consultation (consulta previa obligada) provided for in Article 80 of the Ley de Biodiversidad, Ley Nº 7788 del 30 de abril de 1998.
Article 2º—Mandatory prior consultation. Both the Oficina Nacional de Semillas and the Registros de Propiedad Intelectual y de Propiedad Industrial shall consult the Oficina Técnica de la Comisión before granting intellectual- or industrial-property protection to innovations involving biodiversity elements within Costa Rican territory. They shall always submit the certificate of origin issued by the Oficina Técnica de la Comisión and the prior consent.
Article 3º—Reasoned opposition (oposición fundada) by the Technical Office. In proceedings concerning a patent application involving genetic and biochemical biodiversity elements and resources or associated traditional knowledge, when the Technical Office files an opposition to the patent application, that opposition shall relate exclusively to noncompliance with the patentability requirements (requisitos de patentabilidad) referred to in Article 2º of Ley Nº 6867 del 25 de abril de 1983, Ley de Patentes de Invención, Dibujos y Modelos Industriales y Modelos de Utilidad, as amended (hereinafter abbreviated as Ley de Patentes). The Registro de Propiedad Industrial shall consult the Technical Office during the substantive examination stage (examen de fondo) established in Article 13 of the Ley de Patentes. The Technical Office shall submit its response within nine months from receipt of the consultation.
If the Technical Office files an opposition, the Registro de la Propiedad Industrial shall notify the applicant thereof and order the applicant to submit a response within thirty business days calculated from the date on which the applicant receives the notice. Once that period has elapsed, the examination provided for in Article 13 of the Ley de Patentes shall proceed. Both the Technical Office’s opposition and the applicant’s response shall be considered in the decision on the merits (resolución de fondo) pursuant to Article 13, paragraph 5 of the Ley de Patentes.
Article 4º—Report on access to Costa Rican biodiversity elements and the applicable procedure. In addition to the opportunity to file an opposition pursuant to the preceding article of this Regulation, the Technical Office shall submit a report on whether the patent applicant has complied with the rules governing access to and protection of Costa Rican biodiversity elements. The Technical Office shall issue its report within thirty days from receipt of the consultation made by the Registro de la Propiedad Industrial. The report issued by the Technical Office shall be served upon the applicant through the Registro de la Propiedad Industrial. The applicant shall have ten business days, calculated from the date on which the applicant receives the notice, to submit comments to the Technical Office concerning its report. The applicant shall also have an additional five business days to submit the relevant evidence.
Once those periods have expired, the Technical Office shall have thirty days to issue a final decision on the merits.
Article 5º—Noncompliance with the rules governing access to Costa Rican biodiversity resources. When the Technical Office determines that the patent applicant has used biodiversity elements within Costa Rican territory without complying with the rules in force for that purpose, the applicant shall be granted a reasonable period, depending on the complexity of the case, to comply with the applicable requirements. If the applicant fails to comply with those requirements within the specified period, a fine shall be imposed for each day of noncompliance and shall remain in effect until all requirements have been fully satisfied. The applicant may appeal the Technical Office’s decision pursuant to Article 107 of the Ley de Biodiversidad. An appeal of the decision shall not stay collection of the fine.
Article 6º—Calculation of fines. The amounts of the fines for noncompliance with the rules in force governing access to biodiversity resources, as referred to in the preceding article of this Regulation, are as follows:
The amounts collected as fines for noncompliance with the rules governing access to biodiversity elements shall be allocated to the Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad and its Oficina Técnica.
Article 7º—Subsequent compliance (cumplimiento sobreviniente) with access requirements. The applicant shall notify the Technical Office of, and demonstrate to it, compliance with the access requirements prescribed in the Technical Office’s decision, for which purpose the applicant shall provide the documents necessary to establish compliance.
The Technical Office shall receive the information and verify the applicant’s compliance. Once compliance has been verified, collection of the applicable fines shall be suspended.
If any amounts were collected after the date on which the applicant achieved compliance, the Technical Office shall issue a decision ordering reimbursement of those amounts.
All of the foregoing is without prejudice to the provisions of Article 112 of the Ley de Biodiversidad, which shall apply to cases not covered by this Regulation.
Article 8—Applicable supplementary rules (normativa supletoria aplicable). Except as specifically regulated otherwise in these Regulations, the provisions governing ordinary or summary proceedings (procedimiento ordinario o sumario) under the Ley General de la Administración Pública shall apply, as appropriate.
With respect to remedies (recursos), the provisions of Article 107 of the Ley de Biodiversidad shall apply.
Article 9—Effective date. Effective as of 01 de enero del 2009.
Issued at the Presidencia de la República, on the eleventh day of December of the year two thousand eight.”
IV.The claims of unconstitutionality. The petitioners present 4 grounds of unconstitutionality, which they summarize as follows: 1) The challenged Regulations are directly connected to a provision essential to the protection of the environment and biodiversity, namely Article 80 of the Ley de Biodiversidad; 2) The challenged Regulations affect the application of rules essential to fulfilling the commitments undertaken by Costa Rica under the Convenio de Diversidad Biológica; 3) The challenged Decree limits the scope of application of the statutory provision contained in Article 80 of the Ley de Biodiversidad, with direct consequences for its effectiveness; 4) The promulgation of that Decree infringed the right to citizen participation because the Poder Ejecutivo failed to hold the prior hearing required by Article 361.2 of the Ley General de la Administración Pública. Furthermore, the indigenous communities were not consulted regarding the approval of the decree, an omission that violates Convenio Nº 169 de la OIT. For reasons of orderly analysis, the examination on the merits will begin with the failure to consult the indigenous communities.
V.On the participation of indigenous communities prior to the issuance of Decreto Ejecutivo número 34958-MINAET-COMEX. Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo, entitled “Convenio sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes,” incorporated into the Costa Rican legal system through Ley Nº 7316 del 3 de noviembre de 1992, established special protection for indigenous peoples, their culture, ancestral knowledge, and traditions, among the many other elements comprising their roots and origins. That Convention was adopted by the Organización Internacional del Trabajo (OIT) at its LXXVI Conference, held in Ginebra, Suiza, on 27 de junio de 1989, and is also known as Convenio 169, according to that Organization’s nomenclature. This international instrument seeks to provide indigenous peoples with protective measures, both individually and collectively, to foster the substantive equality they deserve while respecting the beliefs and traditions of these peoples. For example, Article 6(a) of Convenio Nº 169 establishes the obligation of governments to:
“Consult the peoples concerned, through appropriate procedures and particularly through their representative institutions, whenever legislative or administrative measures that may directly affect them are under consideration” Moreover, Article 15.2 of the cited Convención Nº 169 grants indigenous peoples the right to be heard when established programs exist for the use of natural resources located within their territories. That international provision states as follows:
“In cases in which the State retains ownership of mineral or subsurface resources or holds rights to other resources pertaining to lands, governments shall establish or maintain procedures through which they shall consult the peoples concerned, with a view to determining whether and to what extent the interests of those peoples would be prejudiced, before undertaking or authorizing any program for the exploration or exploitation of the resources pertaining to their lands (…)” (emphasis not in the original) This Chamber, in judgment number 3003-92 at 11:30 hours on 07 de octubre de 1992, in a mandatory constitutional consultation (consulta preceptiva de constitucionalidad) conducted by the Directorio de la Asamblea Legislativa regarding the “Proyecto de ley de aprobación del Convenio Sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes,” held, insofar as relevant:
«I.- Within the general scope of the matters entrusted to the Organización Internacional del Trabajo (OIT), the Convention under review embodies, in a legally enforceable international instrument, a series of rights, freedoms, and economic, social, and cultural conditions intended not only to strengthen the dignity and essential attributes of indigenous persons as human beings, but also, and chiefly, to provide specific means for fully realizing their status as human beings in light of the disadvantaged, and sometimes even exploited and mistreated, conditions in which the aboriginal peoples of many nations live; a situation not entirely foreign to the American Continent, where indigenous minorities, and sometimes majorities, are practically marginalized from the prevailing civilization while, at the same time, suffering the decline and abandonment of their own traditions and cultures. Today, in the field of human rights, the following is recognized, in summary:
“VIII.- Nothing in the provisions of the Convention appears capable, when properly interpreted and applied, of contravening Constitutional Law (Derecho de la Constitución)... With respect to Article 6.1(a), the obligation to ‘consult the peoples concerned, through appropriate procedures and particularly through their representative institutions whenever legislative or administrative measures that may directly affect them are under consideration,’ as well as the subsequent obligations to establish channels for the participation, development, and initiative of those peoples, must be understood as merely setting forth objectives that, indeed, coincide with properly understood democratic principles and values, which entail the continual exercise of power by the people or, in other words, their continual participation in decisions that concern them (...)” That is, according to this Chamber’s precedents, the State must guarantee indigenous peoples’ right to organize and participate in decisions that concern them. Likewise, within the framework of Convenio Nº 169, it should be recalled that our State also undertook to safeguard respect for and preservation of the historical and cultural values of indigenous populations, duties that this Constitutional Court, as an integral component of the State’s general structure, is likewise bound to observe.
It is important to recall this Chamber’s explanation in judgment number 2003-03485 at 14:07 hours on 02 de mayo del 2003, which stated as follows:
“IV.- As the Chamber has already noted, Constitutional Law establishes the State’s responsibility to provide indigenous peoples with appropriate instruments guaranteeing their right to participate in decisions that concern them and to organize themselves through elective institutions, administrative bodies, and other entities responsible for policies and programs concerning them (Articles 6 and 33 of Convenio Nº 169 de OIT). It follows that the legislature must design legal mechanisms enabling them to exercise that right fully. The rules governing this matter must be directed toward allowing broad and organized participation by indigenous peoples (…)” One manifestation of the indigenous communities’ right to participate in decision-making is their right to express their views when particular research into and use of natural resources directly affects their interests or associated traditional knowledge (conocimiento tradicional asociado).
In such cases, there is an obligation to consult them regarding administrative or legislative provisions that directly affect the structure, organization, and life of the indigenous community, but not provisions whose effects are merely potential, random, or incidental. It is therefore inaccurate to assert that the State has discretion over whether to consult indigenous communities when legislative or administrative measures that may directly affect them are under consideration, because Convenio Nº 169 imposes this duty with unmistakable clarity, under Article 6(a), as an obligation rather than a power subject to State discretion. In judgment number 2000-8019 at 10:18 hours on 08 de setiembre de 2000, this Court held: “In the Chamber’s view, therefore, before the State directly undertakes or authorizes activities for the benefit of a private party in connection with any program for the exploration or exploitation of resources located in regions encompassing indigenous territories, the central Government is required to establish a consultation process.” The Chamber’s case law has been clear in holding that consultation with indigenous peoples, as required under Convenio Nº 169 de la OIT, is warranted only when the subject matter to be regulated bears a direct relationship to the interests of indigenous populations (see judgment number 2008-013832 at 08:38 hours on 11 de setiembre de 2008).
In other words, indigenous or tribal groups must be directly or immediately affected. The central issue, then, is to determine whether the regulations contained in the challenged Decreto Ejecutivo directly affect indigenous peoples and, consequently, whether those peoples were required to be consulted pursuant to Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
In the case at bar (sub lite), the State—through the Poder Ejecutivo—issued Decreto Ejecutivo Nº 34958 MINAET-COMEX, published in Alcance No. 53 of La Gaceta No. 242 del 15 de diciembre de 2008, entitled “Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad,” which governs certain aspects of the procedure for applying for a patent involving elements and resources of biodiversity, as well as associated traditional knowledge. This concept of “associated traditional knowledge,” introduced by Article 3 of the cited Decree, is precisely what implicates the interests of indigenous communities, as will be explained.
VI.On the Ley de Biodiversidad and associated traditional knowledge. The current Ley de Biodiversidad, Nº 7788, defines this concept of “associated traditional knowledge” in Article 82. For ease of reference, Article 82 of the current Ley de Biodiversidad is reproduced below:
“ARTICLE 82.- Sui generis community intellectual rights (derechos intelectuales comunitarios sui géneris). The State expressly recognizes and protects, under the common designation of sui generis community intellectual rights, the knowledge, practices, and innovations of Indigenous peoples and local communities relating to the use of elements of biodiversity and associated traditional knowledge (conocimiento tradicional asociado). This right exists and is legally recognized solely by virtue of the existence of the cultural practice or knowledge relating to genetic and biochemical resources; it requires no prior declaration, express recognition, or official registration; therefore, it may encompass practices that acquire such status in the future. This recognition means that none of the forms of protection for intellectual or industrial property rights governed by this chapter, special laws, and International Law shall affect such historical practices” (emphasis not in the original) In this Court’s view, the challenged Executive Decree directly affects the interests of our country’s Indigenous communities, since those regulations govern the patent application procedure when the patent involves elements and resources of biodiversity or the associated traditional knowledge held by these peoples concerning such elements.
In the Ley de Biodiversidad, associated traditional knowledge refers to the knowledge, practices, and innovations of Indigenous peoples and local communities relating to the use of elements of biodiversity. Specialized international scholarship has maintained that traditional knowledge represents an inheritance from ancestors, consisting of experiences with the natural environment accumulated over millennia. It refers to the knowledge, innovations, and practices of Indigenous and local communities throughout the world. This knowledge is conceived from experience acquired over centuries and adapted to the local culture and environment; traditional knowledge is transmitted orally from generation to generation and tends to be collectively owned. Other scholars explain that peoples who have not lost their tradition of contact with nature and its components have a “natural” capacity to encounter the bioactivity of organisms in their surroundings, and that this knowledge is grounded in accumulated experience regarding the manifestation of the active principles of those elements (see Zamudio Teodora, “Regulación jurídica de las biotecnologías.” Taken from www.biotech.bioetica.org/clase3-11.htm).
VII.International regulation of associated traditional knowledge. Moreover, our country has ratified certain international instruments that help define this notion of “associated traditional knowledge” and that also require the Costa Rican State to protect it for the benefit of the country’s Indigenous peoples and local communities. For example, there is the Convention on Biological Diversity (Convención sobre Diversidad Biológica), which Costa Rica signed in 1992 and ratified through Ley Nº 7416 of June 30, 1994. This international convention is one of the products of the Earth Summit, held in Río de Janeiro in June 1992. Article 8, subsection j), is one of the most relevant provisions for explaining the protection afforded to Indigenous and local communities with respect to their associated traditional knowledge:
“ARTICLE 8. In-situ conservation (conservación in situ).
Each Contracting Party shall, as far as possible and as appropriate:
(…)
Indigenous peoples have regarded traditional knowledge as their collective intellectual heritage, a heritage forming part of their cultural identity and worldview (cosmovisión). They have therefore stated that traditional knowledge must be protected for its value per se, that is, because of its importance to their survival as peoples. Hence, various international instruments have been adopted, such as the Convention on Biological Diversity, which specifically seeks to protect this knowledge.
Without question, Article 8, subsection j), of the Convention on Biological Diversity is one of the provisions of greatest importance to Indigenous peoples and one that our country has undertaken to respect. This is because, under that article, Governments and the International Community have recognized the fundamental value of traditional knowledge for the conservation and sustainable use of biological diversity. Thus, the Preamble to the Convention itself recognizes the close relationship that Indigenous peoples and local communities have with their traditional means of access to biological resources; it also recognizes that their knowledge relating to biological resources and their techniques for using them may be valuable. Through the International Indigenous Forum on Biodiversity (Foro Indígena Internacional sobre Biodiversidad), Indigenous peoples maintain that Indigenous peoples themselves must have custody, control, and administration of traditional knowledge and that, although international protection standards must exist, they must operate through a different—sui generis—system, because existing intellectual property systems protect private rights to inventions and pursue exclusively commercial purposes, whereas traditional knowledge is the collective property of an entire people and frequently has no commercial purpose.
VIII.Failure to consult Indigenous communities. A review of the record in this constitutional challenge (acción de inconstitucionalidad) shows that the formal requirement of consultation with Indigenous peoples was indeed omitted. In the Executive Branch’s view, “this [meaning the Decree] did not require any special consultation procedure” (see folio 98 of the record in this action), a situation that violates the fundamental rights of the Indigenous peoples concerned by preventing them from defending their associated traditional knowledge in patent application procedures involving that knowledge and their traditions.
The Procuraduría likewise considers that the content of the Decree involves an issue requiring mandatory consultation with Indigenous communities, thereby guaranteeing the participation established in Convention N° 169 of the International Labour Organization concerning Indigenous and Tribal Peoples in Independent Countries. The advisory body considers that, given the clear direct connection between the matter and the interests of Indigenous peoples, “the conclusion is that the Executive Branch is required to comply with the prior-consultation requirement involving representative organizations prescribed by the aforementioned Convention N° 169; failure to do so, if established after the respondent Ministries submit their reports, would constitute an additional ground for granting the action on that point” (emphasis not in the original).
For these reasons, the Chamber finds that the challenged Decree must be declared unconstitutional due to the failure to consult Indigenous communities regarding a matter as crucial to their interests as the potential impairment of their traditional knowledge associated with elements of national biodiversity, under the terms set forth in Article 3 of the aforementioned Executive Decree. This omission contravenes the international provisions contained in Article 6, subsection a), of ILO Convention Nº 169, as well as Article 8, subsection j), of the Convention on Biological Diversity; the action must therefore be granted.
IX.Other constitutional issues. As explained in the preceding recital (considerando), the Executive Branch failed to comply with one of the international human-rights requirements concerning Indigenous communities and peoples. The Executive Decree directly affects the interests of these persons without first guaranteeing their participation in the rulemaking process. That omission renders the entirety of Executive Decree Nº 34958 MINAET-COMEX, published in Supplement No. 53 of La Gaceta No. 242 of December 15, 2008, unconstitutional. Accordingly, the constitutional challenge must be granted and the Decree annulled in its entirety. Because the aforementioned constitutional defect, which entails annulment of the entire Executive Decree, has been established, any substantive analysis of the other allegations of unconstitutionality is omitted as unnecessary. X.- Conclusion. Executive Decree Nº 34958-MINAET-COMEX, entitled “Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad,” violated the right of Indigenous peoples to participate, to the detriment of the Law of the Constitution (Derecho de la Constitución) and, more specifically, ILO Convention Nº 169 and the Convention on Biological Diversity.
This defect entails annulment of the entire Executive Decree. As to the remaining grounds of unconstitutionality asserted by the petitioner, any substantive examination thereof is omitted as unnecessary.
Por tanto:
The action is granted. Consequently, Executive Decree No. 34958 MINAET-COMEX, published in Supplement No. 53 of La Gaceta No. 242 of December 15, 2008, which is the “Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad,” is annulled. This judgment has declaratory and retroactive effect as of the date on which the annulled provision took effect, without prejudice to rights acquired in good faith. A summary of this decision shall be published in the Official Gazette La Gaceta, and the decision shall be published in full in the Boletín Judicial. Notice shall be given.- Ernesto Jinesta L.
Acting President Luis Paulino Mora M. Fernando Cruz C.
Fernando Castillo V. Paul Rueda L.
José Paulino Hernández G. Ricardo Guerrero P.
*100007820007CO* mmora ggarrof 3 1 2013-07-17T16:57:00Z 2015-08-24T14:41:00Z 1 13321 73270 . 610 172 86419 11.6505 Print Clean Clean 21 false false false false MicrosoftInternetExplorer4 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las dieciséis horas y cero minutos del cinco de diciembre del dos mil doce.
Acción de inconstitucionalidad promovida por Gabriel Rivas Ducca, mayor, casado, biólogo, vecino de San José, en su condición de Presidente con facultades de apoderado generalísimo sin límite de suma de la Asociación de Comunidad de Ecologistas La Ceiba-Amigos de la Tierra Costa Rica (Coeco Ceiba-Amigos de la Tierra), cédula jurídica 3-002-248583; Juan Luis Salas Villalobos, mayor, costarricense, casado, agricultor, vecino de Alajuela, cédula de identidad 2-407-895, en su condición de Presidente con facultades de apoderado general con límite de suma de la Asociación para el Movimiento de Agricultura Orgánica Costarricense (MAOCO), cédula jurídica 3-002-447045; María Lidiette Hernández Navarro, mayor, costarricense, soltera, cédula de identidad 9-095-417, vecina de Cartago, en su condición de Secretaria General con facultades de apoderada generalísima sin límite de suma de la Unión Nacional de Productores Agropecuarios Costarricenses (UNAG), cédula jurídica número 3-011-409238; Heidi Murillo Quesada, mayor, costarricense, soltera, cédula de identidad 2-522-758, contadora, vecina de Alajuela, en su condición de representante con facultades suficientes para este acto de la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON), cédula jurídica 3-002-116993; Orfa Dalila Condega Pérez, mayor, costarricense, agricultora, cédula de identidad 2-527-519, vecina de Alajuela, en su condición de Presidenta de la Asociación Regional de Mujeres Campesinas del Cantón de Los Chiles, cédula jurídica 3-002-547714; Eva Carazo Vargas, mayor, costarricense, en unión libre, psicóloga social, cédula 1-893-621, vecina de San José; Silvia Rodríguez Cervantes, mayor, casada, socióloga, profesora emérita de la Universidad Nacional, cédula de identidad 8-760-931; Eduardo Aguilar Espinoza, mayor, soltero, agroecólogo, cédula 4-164-494, vecino de San José; José María Villalta Flórez-Estrada, mayor, costarricense, en unión libre, abogado, cédula de identidad 1-977-645, vecino de San José; Nancy Hidalgo Dittel, mayor, costarricense, ingeniera agrónoma, cédula de identidad 1-461-501, vecina de Cartago; José Oviedo Chaves, mayor, costarricense, agricultor, cédula de identidad 1-506-146, vecino de San Antonio de Escazú; Fabián Pacheco Rodríguez, mayor, costarricense, ingeniero agrónomo, integrante de la Asociación de Ecología Social (AESO), cédula de identidad 1-1017-021, vecino de San José; Jaime Enrique García González, mayor, costarricense, casado, doctor en Ciencias Agrícolas, cédula de identidad 1-533-503, vecino de San José; Grace García Muñoz, mayor, costarricense, soltera, socióloga, cédula de identidad 1-896-508, vecina de San José; y Alejandra Bonilla Leiva, mayor, costarricense, casada, cédula de identidad 3-208-425; contra el Decreto Ejecutivo No. 34958 MINAET-COMEX, publicado en el Alcance No. 53 de La Gaceta No. 242 del 15 de diciembre de 2008, que es el "Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad". Intervienen en el proceso la Procuraduría General de la República, el Ministerio de Comercio Exterior y el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones.
Resultando:
Redacta el Magistrado Rueda Leal; y,
Considerando:
I.Legitimación y procedencia de la acción. A tenor del artículo 75, párrafo 2°, de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, no será necesario el caso previo pendiente de resolución cuando por la naturaleza del asunto no exista lesión individual y directa, o se trate de la defensa de intereses difusos que atañen a la colectividad en su conjunto (véase sentencia número 8239-01 de las 16:07 horas del 14 de agosto del 2001). En el presente asunto los accionantes aducen que su legitimación proviene de la tutela de intereses difusos, en particular de la defensa del ambiente y la participación ciudadana en este tema. Tales circunstancias configuran, efectivamente, a favor de los gestionantes una legitimación directa para la interposición de la presente acción. No se requiere un asunto previo que les sirva de base a esta acción, porque acuden en defensa de los intereses de todos los habitantes del país.
A su juicio, se ha privado a dicha colectividad del derecho de participación ciudadana y de la protección al ambiente. Por lo anterior, con base en lo que dispone el artículo 75, párrafo 2º, de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, lo que procede es reconocer la legitimación de los demandantes para iniciar este proceso, como lo ha efectuado la Sala en anteriores oportunidades en relación con estos derechos (véase, entre otros, votos número 2009-017155 de las 14:00 horas del 05 de noviembre de 2009, 2010-013099 de las 14:56 horas del 04 de agosto de 2010 y 2003-06322 de las 14:14 horas del 03 de julio de 2003).
II.Otros aspectos de admisibilidad. Asimismo, la actuación impugnada está entre las previstas en el artículo 73 inciso a) de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Se trata de un acto público de carácter general, a saber, un Decreto Ejecutivo que regula el uso de los elementos de la biodiversidad en el territorio costarricense. Por esa razón la presente acción es admisible, por lo que debe entrarse de inmediato a discutir el objeto y fondo del asunto.
III.Objeto de la impugnación. La acción impugna la constitucionalidad del Decreto Ejecutivo número 34958-MINAET-COMEX del 11 de diciembre de 2008, denominado "Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad, Ley 7788 del 30 de abril de 1998", publicado en La Gaceta No. 242 del 15 de diciembre de 2008, que regula el uso de los elementos y recursos de la biodiversidad o del conocimiento tradicional asociado, que existen en el territorio costarricense, antes de otorgarles protección mediante propiedad intelectual. El Decreto Ejecutivo, en lo que interesa, establece lo siguiente:
“Reglamento al Artículo 80 de la Ley de Biodiversidad, Ley Nº 7788 del 30 de abril de 1998 Artículo 1º—Objeto. El presente Reglamento tiene por objeto desarrollar los procedimientos aplicables a la consulta previa obligada prevista en el artículo 80 de la Ley de Biodiversidad, Ley Nº 7788 del 30 de abril de 1998.
Artículo 2º—Consulta previa obligada. Tanto la Oficina Nacional de Semillas como los Registros de Propiedad Intelectual y de Propiedad Industrial, deberán consultar a la Oficina Técnica de la Comisión antes de otorgar protección de propiedad intelectual o industrial a las innovaciones que involucren elementos de la biodiversidad en el territorio costarricense. Siempre aportarán el certificado de origen emitido por la Oficina Técnica de la Comisión y el consentimiento previo.
Artículo 3º—Sobre la oposición fundada de la Oficina Técnica. En el procedimiento de solicitud de una patente que involucre elementos y recursos genéticos y bioquímicos de la biodiversidad o del conocimiento tradicional asociado, cuando la Oficina Técnica presente una oposición a la solicitud de la patente, ésta deberá versar exclusivamente sobre el incumplimiento de los requisitos de patentabilidad referidos en el artículo 2º de la Ley Nº 6867 del 25 de abril de 1983, Ley de Patentes de Invención, Dibujos y Modelos Industriales y Modelos de Utilidad y sus reformas (en adelante abreviada Ley de Patentes). La consulta del Registro de Propiedad Industrial a la Oficina Técnica se realizará dentro de la etapa del examen de fondo establecido en el artículo 13 de la Ley de Patentes. La Oficina Técnica deberá remitir su respuesta dentro de un plazo de nueve meses contados a partir de la recepción de la consulta.
En caso de oposición de la Oficina Técnica, el Registro de la Propiedad Industrial la comunicará al solicitante, previniéndole que presente su respuesta dentro de un plazo de treinta días hábiles calculados desde la fecha de recepción de la notificación por parte del solicitante. Transcurrido este plazo se procederá al examen previsto en el artículo 13 de la Ley de Patentes. Tanto la oposición de la Oficina Técnica como la respuesta del solicitante se considerarán en la resolución de fondo según el artículo 13, párrafo 5 de la Ley de Patentes.
Artículo 4º—Informe sobre el acceso a elementos de la biodiversidad costarricense y su procedimiento. Además de la oportunidad de presentar una oposición de conformidad con el artículo anterior de este Reglamento, la Oficina Técnica deberá remitir un informe sobre el cumplimiento o no, por parte del solicitante de la patente, con la normativa de acceso y protección a los elementos de la biodiversidad costarricense. La Oficina Técnica deberá rendir su informe dentro de un plazo de treinta días contados a partir de la recepción de la consulta realizada por el Registro de la Propiedad Industrial. El informe emitido por la Oficina Técnica deberá ser notificado al solicitante, por medio del Registro de la Propiedad Industrial. El solicitante tendrá un plazo de diez días hábiles, calculados desde la fecha de recepción de la notificación por parte del solicitante, para referirse ante la Oficina Técnica sobre su informe. Asimismo, el solicitante tendrá un plazo de cinco días hábiles adicionales para presentar las pruebas pertinentes.
Una vez vencidos estos plazos, la Oficina Técnica tendrá un plazo de treinta días para emitir una resolución final sobre el fondo del asunto.
Artículo 5º—Incumplimiento de la normativa de acceso a los recursos de la biodiversidad costarricense. Cuando la Oficina Técnica resuelva que el solicitante de la patente ha utilizado elementos de la biodiversidad en el territorio costarricense sin cumplir con la normativa vigente al efecto, se le dará un plazo prudencial, dependiendo de la complejidad del caso, para que cumpla con los requisitos correspondientes. En caso que el solicitante no cumpla con dichos requisitos en el tiempo indicado, se aplicará una multa por cada día de incumplimiento, efectiva hasta el momento en que se de total cumplimiento de los requisitos. El solicitante podrá apelar la resolución de la Oficina Técnica, de conformidad con el artículo 107 de la Ley de Biodiversidad. La apelación de la resolución no suspenderá el cobro de la multa.
Artículo 6º—Cálculo de las multas. Los montos de la multa por incumplimiento de la normativa vigente en materia de acceso a los recursos de la biodiversidad, a que se refiere el artículo anterior de este Reglamento, son los siguientes:
Los montos de las multas percibidas por el incumplimiento de la normativa de acceso a los elementos de la biodiversidad serán destinados a la Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad y su Oficina Técnica.
Artículo 7º—Cumplimiento sobreviniente de los requisitos de acceso. El solicitante deberá comunicar y comprobar a la Oficina Técnica el cumplimiento de los requisitos de acceso prescritos en la resolución de la Oficina Técnica, para lo cual deberá aportar los documentos necesarios que acrediten el cumplimiento.
La Oficina Técnica recibirá la información y verificará el cumplimiento por parte del solicitante. Una vez verificado el cumplimiento, se suspenderá el cobro de las multas correspondientes.
En caso que se hayan realizado cobros posteriores a la fecha de cumplimiento por parte del solicitante, la Oficina Técnica deberá emitir una resolución ordenando el reembolso de dichos cobros.
Todo lo anterior se entiende sin prejuicio de lo dispuesto en el artículo 112 de la Ley de Biodiversidad, el cual será aplicable en los casos no cubiertos por el presente Reglamento.
Artículo 8º—Normativa supletoria aplicable. Salvo lo regulado específicamente de modo distinto en este Reglamento, serán aplicables las disposiciones sobre el procedimiento ordinario o sumario regulado por la Ley General de la Administración Pública, según corresponda.
En materia de recursos, será aplicable lo dispuesto en el artículo 107 de la Ley de Biodiversidad.
Artículo 9º—Vigencia. Rige a partir del 01 de enero del 2009.
Dado en la Presidencia de la República, a los once días del mes de diciembre del año dos mil ocho”.
IV.Los alegatos de inconstitucionalidad. Los accionantes plantean 4 motivos de inconstitucionalidad que sintetizan de la siguiente manera: 1) El reglamento cuestionado se encuentra directamente vinculado con una norma esencial para la protección del ambiente y la biodiversidad, como lo es el artículo 80 de la Ley de Biodiversidad; 2) El reglamento impugnado afecta la aplicación de normativa esencial para el cumplimiento de los compromisos asumidos por Costa Rica en el Convenio de Diversidad Biológica; 3) El Decreto cuestionado limita el ámbito de aplicación de la norma legal contenida en el artículo 80 de la Ley de Biodiversidad, con consecuencias directas sobre su efectividad; 4) Con la promulgación de dicho Decreto se lesionó el derecho de participación ciudadana, ya que el Poder Ejecutivo omitió realizar la audiencia previa dispuesta en el artículo 361.2 de la Ley General de la Administración Pública. Además, no se consultó a las comunidades indígenas acerca de la aprobación del decreto, omisión que atenta contra el Convenio Nº 169 de la OIT. Por cuestiones de orden, se iniciará el análisis de fondo con el tema de la falta de consulta a las comunidades indígenas.
V.Sobre la participación de las comunidades indígenas previo al dictado del Decreto Ejecutivo número 34958-MINAET-COMEX. El Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo, denominado “Convenio sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes”, incorporado al ordenamiento jurídico costarricense mediante Ley Nº 7316 del 3 de noviembre de 1992, estableció la especial protección de los indígenas, su cultura, sus conocimientos ancestrales y tradiciones, entre otros tantos elementos que componen sus raíces y orígenes. Dicho Convenio fue adoptado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en su LXXVI Conferencia celebrada en Ginebra, Suiza, el 27 de junio de 1989, y también es conocido como Convenio 169, según la nomenclatura de dicha Organización. Este instrumento internacional busca dotar a los indígenas de medidas de protección, tanto a nivel individual como colectivo, para fomentar esa igualdad real que merecen y, a su vez, respetar las creencias y tradiciones de estos pueblos. Verbigracia, el artículo 6, inciso a), del Convenio Nº 169, establece la obligación de los gobiernos de:
“Consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente” Por otra parte, el numeral 15.2 de la Convención Nº 169 de cita, otorga el derecho a los pueblos indígenas de ser escuchados cuando existan programas ya establecidos de utilización de los recursos naturales ubicados en sus territorios. Dicha norma internacional dispone lo siguiente:
“En caso de que pertenezca al Estado la propiedad de los minerales o de los recursos del subsuelo, o tenga derechos sobre otros recursos existentes en las tierras, los gobiernos deberán establecer o mantener procedimientos con miras a consultar a los pueblos interesados, a fin de determinar si los intereses de esos pueblos serían perjudicados y en qué medida, antes de emprender o autorizar cualquier programa de prospección o explotación de los recursos existentes en su tierras (…)” (lo destacado no es del original) Esta Sala, mediante sentencia número 3003-92 de las 11:30 horas del 07 de octubre de 1992, en consulta preceptiva de constitucionalidad efectuada por el Directorio de la Asamblea Legislativa respecto del "Proyecto de ley de aprobación del Convenio Sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes", dispuso en lo que interesa:
«I.- El Convenio consultado, dentro del ámbito general de las materias encomendadas a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) plasma en un instrumento internacional jurídicamente exigible una serie de derechos, libertades y condiciones económicas, sociales y culturales tendentes, no sólo a fortalecer la dignidad y atributos esenciales a los indígenas como seres humanos, sino también, principalmente, a proveer medios específicos para que su condición de seres humanos se realice plenamente a la vista de la situación deprimida, a veces incluso explotada y maltratada, en que viven los aborígenes de muchas naciones; situación que no es del todo ajena al Continente Americano, donde las minorías, y a veces mayorías indígenas se encuentran prácticamente marginadas de la civilización predominante, mientras, por otra parte, sufren la depresión y el abandono de sus propias tradiciones y culturas. Hoy, en el campo de los derechos humanos, se reconoce, en resumen:
"VIII.- En el articulado del Convenio no parece haber nada que, correctamente interpretado y aplicado, puede contravenir el Derecho de la Constitución... En cuanto al artículo 6.1.a) debe entenderse que la obligación de ‘consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente’, lo mismo que las siguientes de establecer canales de participación, desarrollo e iniciativa de esos pueblos, aquí únicamente se señalan objetivos que coinciden, por cierto, con los principios y valores democráticos correctamente entendidos, los cuales implican el ejercicio permanente del poder por el pueblo o, dicho de otra manera, su permanente participación en la toma de decisiones que les atañen (...)” Es decir, de acuerdo con los precedentes de esta Sala, el Estado debe garantizar el derecho de los pueblos indígenas a organizarse y participar en la toma de decisiones que les atañe. Asimismo, en el marco del Convenio Nº 169, conviene retomar que nuestro Estado también se obligó a velar por el respeto y la conservación de los valores históricos y culturales de las poblaciones indígenas, deberes que este Tribunal Constitucional, como pieza integrante de la estructura general del Estado, también se ve obligado a observar.
Resulta importante rescatar lo explicado por esta Sala en sentencia número 2003-03485 de las 14:07 horas del 02 de mayo del 2003, en la que se indicó lo siguiente:
“IV.- Como ya la Sala señaló, el Derecho de la Constitución, instaura la responsabilidad del Estado de dotar a los pueblos indígenas de instrumentos adecuados que les garanticen su derecho a participar en la toma de decisiones que les atañen, y a organizarse en instituciones electivas, organismos administrativos y de otra índole responsables de políticas y programas que les conciernan (artículos 6 y 33 del Convenio Nº 169 de OIT). Resulta entonces que el legislador debe diseñar mecanismos jurídicos que les permitan ejercer plenamente ese derecho. Las normas en esta materia han de orientarse en el sentido de permitir una amplia y organizada participación de los indígenas (…)” Una de las manifestaciones en que se puede ejemplificar ese derecho de participación de las comunidades indígenas en la toma de decisiones consiste en su derecho a pronunciarse cuando determinada investigación y utilización de los recursos naturales involucre directamente alguna afectación a sus intereses o conocimiento tradicional asociado.
En estos casos, existe la obligación de consultarles las disposiciones administrativas o legislativas que de forma directa incidan sobre la estructura, organización y vida de la comunidad indígena, no así aquellas cuyos resultados afecten de forma eventual, aleatoria o meramente circunstancial. No es exacto, entonces, que la discrecionalidad de la consulta para el Estado sea aplicable a las comunidades indígenas cuando se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente, porque con claridad meridiana el Convenio Nº 169 impone este deber, en los términos del artículo 6 inciso a), como una obligación, no una potestad a discreción estatal. En sentencia número 2000-8019 de las 10:18 horas del 08 de setiembre de 2000, este Tribunal dispuso que: “En criterio de la Sala, pues, antes de que el Estado emprenda directamente o autorice actividades a favor de un particular, respecto de cualquier programa de prospección o explotación de recursos existentes en las regiones que alcanzan los territorios indígenas, resulta vinculante para el Gobierno central instaurar un proceso de consulta”.
La jurisprudencia de la Sala ha sido clara en sostener que para que proceda la consulta a los pueblos indígenas (en los términos en que lo exige el Convenio Nº 169 de la OIT), debe existir una relación directa del tema que se pretende regular con los intereses de las poblaciones indígenas (véase sentencia número 2008-013832 de las 08:38 horas del 11 de setiembre de 2008). Es decir, se requiere de una afectación directa o inmediata a los grupos indígenas o tribales. El punto medular, entonces, consiste en establecer si las regulaciones contenidas en el Decreto Ejecutivo impugnado afectan directamente a los pueblos indígenas y, en consecuencia, si requerían ser consultados según la normativa del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
En el sub lite, el Estado -por medio del Poder Ejecutivo- emitió el Decreto Ejecutivo Nº 34958 MINAET-COMEX, publicado en el Alcance No. 53 de La Gaceta No. 242 del 15 de diciembre de 2008, que es el "Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad", por medio del cual se regulan algunos aspectos del procedimiento de solicitud de una patente que involucre elementos y recursos de la biodiversidad, pero también del conocimiento tradicional asociado. Esta noción de “conocimiento tradicional asociado”, que introduce el artículo 3 del citado Decreto es, precisamente, la que involucra los intereses de las comunidades indígenas, según se verá.
VI.De la Ley de Biodiversidad y el conocimiento tradicional asociado. La Ley de Biodiversidad vigente, Nº 7788, en su numeral 82 se encarga de darle contenido a este concepto de “conocimiento tradicional asociado”. Para mayor facilidad, se transcribe el ordinal 82 de la Ley de Biodiversidad vigente:
“ARTÍCULO 82.- Los derechos intelectuales comunitarios sui géneris. El Estado reconoce y protege expresamente, bajo el nombre común de derechos intelectuales comunitarios sui géneris, los conocimientos, las prácticas e innovaciones de los pueblos indígenas y las comunidades locales, relacionadas con el empleo de los elementos de la biodiversidad y el conocimiento asociado. Este derecho existe y se reconoce jurídicamente por la sola existencia de la práctica cultural o el conocimiento relacionado con los recursos genéticos y bioquímicos; no requiere declaración previa, reconocimiento expreso ni registro oficial; por tanto, puede comprender prácticas que en el futuro adquieran tal categoría. Este reconocimiento implica que ninguna de las formas de protección de los derechos de propiedad intelectual o industrial regulados en este capítulo, las leyes especiales y el Derecho Internacional afectarán tales prácticas históricas” (lo resaltado no es del original) A criterio de este Tribunal, el Decreto Ejecutivo impugnado sí afecta de manera directa intereses de las comunidades indígenas de nuestro país, toda vez que por medio de esa normativa se regula el procedimiento de solicitud de una patente que involucre elementos y recursos de la biodiversidad o del conocimiento tradicional asociado que ostenten estos pueblos sobre tales elementos.
En la Ley de Biodiversidad, el conocimiento tradicional asociado hace referencia a los conocimientos, las prácticas e innovaciones de los pueblos indígenas y las comunidades locales, relacionadas con el empleo de los elementos de la biodiversidad. La doctrina internacional especializada ha sostenido que el conocimiento tradicional representa una herencia de los antepasados en experiencias con el ambiente natural, a lo largo de milenios. Se refiere al conocimiento, las innovaciones y las prácticas de las comunidades indígenas y locales de todo el mundo. Ese conocimiento es concebido a partir de la experiencia adquirida a través de los siglos, y adaptado a la cultura y entorno locales, el conocimiento tradicional se transmite de manera verbal, de generación en generación, y tiende a ser de propiedad colectiva. Otros estudiosos explican que los pueblos que no han perdido su tradición de contacto con la naturaleza y sus ingredientes, por lo que tienen una “natural” capacidad de entrar en contacto con la bioactividad de los organismos del entorno, ese conocimiento se funda en la experiencia acumulada sobre la manifestación de los principios activos de esos elementos (véase, Zamudio Teodora. “Regulación jurídica de las biotecnologías”. Tomado de www.biotech.bioetica.org/clase3-11.htm).
VII.Regulación internacional del conocimiento tradicional asociado. Por otra parte, nuestro país ha ratificado algunos instrumentos internacionales que colaboran con la definición de esta noción de “conocimiento tradicional asociado” y que, además, obligan al Estado costarricense a su protección en beneficio de los pueblos indígenas nacionales, así como de las comunidades locales. Verbigracia, tenemos la Convención sobre Diversidad Biológica que Costa Rica firmó en el año 1992 y ratificó mediante Ley Nº 7416 del 30 de junio de 1994. Esta convención internacional es uno de los productos de la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro, en junio de 1992. Su artículo 8, inciso j), constituye una de las normas más relevantes a efectos de explicar la protección que les asiste a las comunidades indígenas y locales respecto de sus conocimientos tradicionales asociados:
“ARTÍCULO 8. Conservación in situ.
Cada Parte Contratante, en la medida de lo posible y según proceda:
(…)
Se ha sostenido que este artículo 8 inciso j) obliga a los Estados a tomar medidas activas para respetar, preservar y mantener los conocimientos, innovaciones y prácticas de las comunidades indígenas y locales. Asimismo, corresponde a los Estados promover un uso más amplio del conocimiento tradicional relevante para la conservación y el uso sustentable de la diversidad biológica, con la aprobación y participación de los poseedores del conocimiento relevante. Los pueblos indígenas han considerado a los conocimientos tradicionales como su patrimonio intelectual colectivo, un patrimonio que forma parte de su identidad cultural y su cosmovisión. Por lo tanto, han manifestado que los conocimientos tradicionales deben ser protegidos por su valor per se, es decir, por la importancia que ello representa para su supervivencia como pueblos. De ahí que se hayan emitido diversos instrumentos internacionales como la Convención sobre Diversidad Biológica que justamente se preocupa por dar protección a estos conocimientos.
Sin lugar a dudas, el artículo 8, inciso j), del Convenio sobre Diversidad Biológica, es uno de los de mayor relevancia para los pueblos indígenas y que nuestro país se ha comprometido a respetar. Esto debido a que, según ese artículo, los Gobiernos y la Comunidad Internacional han reconocido el valor trascendental de los conocimientos tradicionales para la conservación de la diversidad biológica y su uso sostenible. Así, en el Preámbulo mismo del Convenio, se reconoce que existe una estrecha relación entre los pueblos indígenas y las comunidades locales respecto de sus formas tradicionales de acceso a los recursos biológicos; además, que sus conocimientos relativos a recursos biológicos y sus técnicas de utilización pueden resultar valiosos. Los pueblos indígenas, a través del Foro Indígena Internacional sobre Biodiversidad, plantean que a quien corresponde la custodia, control y administración de los conocimientos tradicionales, es a los propios pueblos indígenas, y que si bien es cierto deben existir normas de protección internacional, estas deben ser mediante un sistema diferente –sui generis- debido a que los sistemas de propiedad intelectual vigentes protegen derechos privados a la invención y persiguen fines exclusivamente comerciales, en tanto que los conocimientos tradicionales son propiedad colectiva de todo un pueblo y, con frecuencia, no tienen fines comerciales.
VIII.Carencia de consulta a las comunidades indígenas. De la lectura del expediente correspondiente a esta acción de inconstitucionalidad, resulta que efectivamente se ha omitido con la formalidad de la consulta a los pueblos indígenas. A criterio del Poder Ejecutivo “este (entiéndase, el Decreto) no requería de ningún trámite especial de consulta” (véase folio 98 del expediente de esta acción), situación que quebranta los derechos fundamentales de los pueblos indígenas interesados, dejándolos en la imposibilidad de poder defender el conocimiento tradicional asociado que les asiste, ello dentro de los procedimientos de solicitud de patentes que involucre dicho conocimiento y sus tradiciones.
La Procuraduría también es del criterio que el contenido del Decreto involucra un tema en el que se requiere realizar la consulta obligatoria a las comunidades indígenas, garantizando con ello la participación establecida en el Convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes. El órgano asesor opina que estando clara la vinculación directa del tema con los intereses de los pueblos indígenas, "la conclusión es que el Poder Ejecutivo está obligado a cumplir con el requisito de la consulta previa a las organizaciones representativas que prescribe el citado Convenio N° 169, cuyo defecto, en caso de que se constate, una vez que sean rendidos los informes por parte de los Ministerios recurridos, sería un motivo adicional para la estimación de la acción sobre ese punto" (lo destacado no corresponde al original).
Por estas razones, estima la Sala que se debe declarar inconstitucional el Decreto impugnado, debido a la falta de consulta a las comunidades indígenas respecto de un tema tan trascendental para sus intereses como lo es la eventual afectación a sus conocimientos tradicionales asociados a los elementos de la biodiversidad nacional, en los términos en que lo dispone el artículo 3 del citado Decreto Ejecutivo. Tal omisión atenta contra las normas internacionales contenidas en los artículos 6, inciso a), del Convenio Nº 169 de la OIT, así como artículo 8, inciso j), de la Convención sobre Diversidad Biológica y, por ello, se debe estimar la acción.
IX.Otros aspectos de constitucionalidad. Tal como se explicó en el considerando anterior, el Poder Ejecutivo no observó una de las exigencias internacionales en materia de derechos humanos en relación con las comunidades y pueblos indígenas. El Decreto Ejecutivo afecta directamente los intereses de estas personas sin garantizarles, de previo, la participación en ese proceso de creación normativa. Dicha omisión, como tal, vicia de inconstitucionalidad todo el Decreto Ejecutivo Nº 34958 MINAET-COMEX, publicado en el Alcance No. 53 de La Gaceta No. 242 del 15 de diciembre de 2008. Así las cosas, procede declarar con lugar la acción de inconstitucionalidad y anular en su totalidad el mismo. En vista que se ha comprobado el vicio de inconstitucionalidad apuntado, que acarrea la anulación de la totalidad del Decreto Ejecutivo señalado, por innecesario, se omite cualquier análisis de fondo sobre los otros alegatos de inconstitucionalidad.
X.- Conclusión. El Decreto Ejecutivo Nº 34958-MINAET-COMEX, denominado “Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad” vulneró el derecho de participación de los pueblos indígenas, en detrimento del Derecho de la Constitución y más específicamente del Convenio Nº 169 de la OIT y el Convenio sobre Diversidad Biológica. Tal vicio acarrea la anulación de la totalidad del Decreto Ejecutivo señalado. En cuanto a los demás motivos de inconstitucionalidad aducidos por la parte accionante, por innecesario, se omite cualquiera examen de fondo sobre estos.
Por tanto:
Se declara con lugar la acción. En consecuencia, se anula el Decreto Ejecutivo No. 34958 MINAET-COMEX, publicado en el Alcance No. 53 de La Gaceta No. 242 del 15 de diciembre de 2008, que es el "Reglamento al artículo 80 de la Ley de Biodiversidad". Esta sentencia tiene efectos declarativos y retroactivos a la fecha de vigencia de la norma anulada, sin perjuicio de derechos adquiridos de buena fe. Reséñese este pronunciamiento en el Diario Oficial La Gaceta y publíquese íntegramente en el Boletín Judicial. Notifíquese.- Ernesto Jinesta L.
Presidente a.i.
Luis Paulino Mora M. Fernando Cruz C.
Fernando Castillo V. Paul Rueda L.
José Paulino Hernández G. Ricardo Guerrero P.
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