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Res. 08563-2021 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 30/04/2021
OutcomeResultado
The amparo is denied against the Ministry of Health as their request for specificity was deemed reasonable; it is granted against the Advisory Commission for delay in responding to the petitioner's request.Se declara sin lugar el amparo contra el Ministerio de Salud por considerarse razonable que solicitaran precisión sobre las fincas y afectados; se declara con lugar contra la Comisión Asesora por dilación en la respuesta a la gestión del recurrente.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber hears an amparo against the Ministry of Health and the Advisory Commission for the Control and Regulation of Agricultural Aviation Activities. The petitioner requested certification of compliance with Article 70 of Executive Decree 31520 on all banana farms in the Caribbean zone, documenting reforested areas as natural barriers. The authorities asked him to specify the farms and affected persons, which he considered a refusal to investigate. The Chamber denies the amparo against the Ministry of Health, finding the request for specificity reasonable. Against the Commission, the amparo is granted for delay in responding to the petition filed in June 2020, which was only answered during the amparo proceedings. Several justices issued dissenting votes regarding the award of costs and damages.La Sala Constitucional conoce un amparo contra el Ministerio de Salud y la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola (CAAA). El recurrente solicitó certificar el cumplimiento del artículo 70 del Decreto Ejecutivo 31520 en todas las fincas bananeras del Caribe, documentando las áreas reforestadas como barreras naturales. Las autoridades le pidieron precisar las fincas y afectados, lo que el recurrente consideró una negativa a investigar. La Sala declara sin lugar respecto al Ministerio de Salud, por estimar razonable el requerimiento de precisión. Respecto a la CAAA, declara con lugar por dilación en la respuesta a la gestión presentada desde junio de 2020, que solo fue atendida durante el trámite del amparo. La condenatoria en costas, daños y perjuicios fue objeto de voto salvado por parte de varios magistrados.
Key excerptExtracto clave
Regarding the Ministry of Health, as the amparo petition was filed, this Court does not appreciate situations that, a priori, merit its intervention. (...) even though the petitioner questions such requirement by the respondent authority, this Chamber does not consider it unreasonable or arbitrary in order to address the petition regarding compliance with the aforementioned regulation. (...) from the evidence in the record, it is not proven that the petitioner complied with what was required by the respondent authority, since it does not appear that he sent specific complaints regarding any particular farm, for alleged non-compliance with the Regulation for Agricultural Aviation Activities. (...) On the other hand, regarding the Advisory Commission for the Control and Regulation of Agricultural Aviation Activities, this Court considers that it has violated the fundamental rights of the petitioner, since on June 10, 2020, the petitioner also addressed his petition to this agency; however, it was not until the processing of this amparo that a response was given. Consequently, on this point, the appropriate decision is to grant the amparo in accordance with Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law, due to the delay incurred by the respondent authority in addressing the petitioner's request.En cuanto al Ministerio de Salud, en los términos en que fue planteado el escrito de interposición, este Tribunal no aprecia situaciones que, a priori, ameriten su intervención. (...) aun cuando el recurrente cuestiona tal requerimiento de la autoridad accionada, esta Sala no considera que este sea irrazonable o arbitrario a los efectos de poder atender la gestión respecto al cumplimiento de la normativa antes citada. (...) de los elementos aportados a los autos, no se comprueba que el recurrente haya cumplido con lo requerido por la autoridad accionada, pues no se desprende que haya remitido denuncias concretas respecto a alguna finca determinada, por presuntos incumplimientos al Reglamento para las Actividades de Aviación Agrícola. (...) Por otro lado, respecto a la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, este Tribunal considera que ha lesionado los derechos fundamentales de la parte accionante, pues véase que, el 10 de junio de 2020, el recurrente también dirigió su gestión a esta dependencia; sin embargo, no fue sino durante el trámite de este proceso que se le dio una respuesta. En consecuencia, en cuanto a este extremo, lo correspondiente es declarar con lugar el recurso de acuerdo con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, debido a la dilación en la que incurrió la autoridad recurrida para atender la gestión del accionante.
Pull quotesCitas destacadas
"aun cuando el recurrente cuestiona tal requerimiento de la autoridad accionada, esta Sala no considera que este sea irrazonable o arbitrario a los efectos de poder atender la gestión respecto al cumplimiento de la normativa antes citada."
"even though the petitioner questions such requirement by the respondent authority, this Chamber does not consider it unreasonable or arbitrary in order to address the petition regarding compliance with the aforementioned regulation."
Considerando V
"aun cuando el recurrente cuestiona tal requerimiento de la autoridad accionada, esta Sala no considera que este sea irrazonable o arbitrario a los efectos de poder atender la gestión respecto al cumplimiento de la normativa antes citada."
Considerando V
"respecto a la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, este Tribunal considera que ha lesionado los derechos fundamentales de la parte accionante, pues véase que, el 10 de junio de 2020, el recurrente también dirigió su gestión a esta dependencia; sin embargo, no fue sino durante el trámite de este proceso que se le dio una respuesta."
"regarding the Advisory Commission for the Control and Regulation of Agricultural Aviation Activities, this Court considers that it has violated the fundamental rights of the petitioner, since on June 10, 2020, the petitioner also addressed his petition to this agency; however, it was not until the processing of this amparo that a response was given."
Considerando V
"respecto a la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, este Tribunal considera que ha lesionado los derechos fundamentales de la parte accionante, pues véase que, el 10 de junio de 2020, el recurrente también dirigió su gestión a esta dependencia; sin embargo, no fue sino durante el trámite de este proceso que se le dio una respuesta."
Considerando V
"En consecuencia, en cuanto a este extremo, lo correspondiente es declarar con lugar el recurso de acuerdo con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, debido a la dilación en la que incurrió la autoridad recurrida para atender la gestión del accionante."
"Consequently, on this point, the appropriate decision is to grant the amparo in accordance with Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law, due to the delay incurred by the respondent authority in addressing the petitioner's request."
Considerando V
"En consecuencia, en cuanto a este extremo, lo correspondiente es declarar con lugar el recurso de acuerdo con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, debido a la dilación en la que incurrió la autoridad recurrida para atender la gestión del accionante."
Considerando V
Full documentDocumento completo
CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours fifteen minutes of the thirtieth of April of two thousand twenty-one.
*Amparo* appeal processed in case file No. 21-003927-0007-CO, filed by MARCO LEVY VIRGO, identity card number 0700690314, against the MINISTRY OF HEALTH AND THE ADVISORY COMMISSION FOR THE CONTROL AND REGULATION OF AGRICULTURAL AVIATION ACTIVITIES.
Whereas:
Therefore, the reform has been carried out in violation of the recommendations in the Guidelines on Good Practice for the Aerial Application of Pesticides of the Food and Agriculture Organization of the United Nations, Rome, 2002 http://www.fao.org/3/Y2766S/Y2766S00.htm.”.
Drafted by Magistrate Esquivel Rodríguez; and,
Considering:
Before analyzing the merits of the matter, it must be clarified that, starting from judgment number 2008-02545 of 8:55 a.m. on February 22, 2008, this Chamber has referred – with some exceptions – to the administrative litigation jurisdiction those matters in which it is disputed whether the Public Administration has or has not complied with the deadlines established by the General Public Administration Law (articles 261 and 325) or sectoral laws for special administrative procedures, to resolve an administrative procedure by final act – initiated ex officio or at the request of a party – or to hear the corresponding administrative appeals. Precisely, in the case at hand, an exception is raised, since this involves a complaint in environmental matters, which is alleged not to have been resolved within a reasonable time. Having clarified this point, we proceed to resolve the specific situation claimed in this amparo.
The appellant states that on June 10, 2020, through official communication no. AEL-050-2020, addressed to the Minister of Health and the Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, he requested verification of compliance with Article 70 of Decreto Ejecutivo n.° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP on all banana farms in the Caribbean zone; however, he complains that the respondent authorities asked him for the location of the farms and the names of the affected persons, ignoring that the affected parties are the workers and their families, as well as the teachers of schools and high schools. He accuses the respondents of refusing to investigate the reported situation and to provide him with the technical investigation and the protocols used to conclude that in Costa Rica only 100 meters are necessary for the vegetative strip, when in Ecuador it is 200 meters and in Argentina 500 meters. He requests that the respondent authorities be ordered to resolve the request filed.
The following facts are deemed duly proven as important for the decision of this matter, either because they have been so credited or because the respondent authority omitted to refer to them, as provided in the initial order:
Likewise, we respectfully request that you proceed peremptorily with the necessary administrative and judicial actions for the consequent termination and cancellation of all the adverse effects that our population suffers daily from agricultural aviation activities, mainly in the cantons of Limón, Matina, Siquirres, Pococí and along Ruta 36, the highway to Sixaola, among others. Therefore, we request that you resolve accordingly and kindly inform us in a timely manner of the actions taken for the benefit of the health and life of our residents." (Documentary evidence provided by the appellant).
If the application is carried out by plane and perpendicular to the crop line, an additional strip of 40 meters must be left within the crop, in which no spraying shall be done to reduce the drift effect. ● Based on the above point, banana farms are not obligated to comply with a reforested buffer zone if they leave a 100-meter no-application zone from aerial risk. ● In the canton of Matina, there are 46 agricultural farms dedicated to the cultivation of bananas for export. ● Within the framework of addressing the national health emergency due to the SARS-COV-2 pandemic, addressing it in the canton of Matina is being prioritized. ● Additionally, it is suggested that the complainant be asked to specify the farms or sites, as the complaint does not state them but speaks generally of the Caribbean zone. ● It is important to highlight that complaints previously filed at the Área Rectora de Salud de Matina regarding aerial spraying have been addressed accordingly, and in some cases, companies have chosen to leave a 100-meter no-application zone from aerial risk." (Documentary evidence provided by the appellant).
An example of confusing information is what is read in your request: 'the strong winds that prevail in our Caribbean,' for which it is required that you indicate what you understand by 'strong winds.' For all the above, the Commission does not have the authority to address your request." Likewise, through official communication no. CAAA-02-2021 of that same date, it responded as follows: "Regarding your official communication AEL-0033-2021 of March 4, 2021, received by email on March 4, where you request that the Commission 'assess the possibility of making a reform to Article 70 of Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP, where the maintenance of reforested areas that serve as barriers on all boundaries or the withdrawal of unsprayed areas is made mandatory.' I would like to inform you that the Commission prepared a reform to the current regulation, which was released for public consultation, in compliance with the regulatory improvement requirements of MEIC; the regulation has been signed by MAG-MOPT-MTSS, with signature pending from MINAE and MS." (Report from the respondent authority and documentary evidence).
The following facts are deemed not proven as important for the resolution of this matter:
In the case at hand, the appellant states that on June 10, 2020, through official communication no. AEL-050-2020, addressed to the Minister of Health and the Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, he requested verification of compliance with Article 70 of Decreto Ejecutivo n.° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP on all banana farms in the Caribbean zone; however, he complains that the respondent authorities asked him for the location of the farms and the names of the affected persons, ignoring that the affected parties are the workers and their families, as well as the teachers of schools and high schools. He accuses the respondents of refusing to investigate the reported situation and to provide him with the technical investigation and the protocols used to conclude that in Costa Rica only 100 meters are necessary for the vegetative strip, when in Ecuador it is 200 meters and in Argentina 500 meters. He requests that the respondent authorities be ordered to resolve the request filed.
From the study of the case record, it has been proven that on June 10, 2020, through official communication no. AEL-050-2020, the appellant filed a request addressed to the Minister of Health and the Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, in which he stated: "Ref: Certify full compliance with Article 70 of Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP on all banana farms in our Caribbean zone, documenting the number and name of the farms that fully comply with the maintenance of reforested areas that serve as natural barriers on all boundaries (…) I hereby request that a survey be carried out of all information that allows verification of full compliance with Article 70 of Decreto Ejecutivo N°31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP on all banana farms in our Caribbean zone. To do so, it would be necessary to document for each case the name and number of the banana farms that fully comply with the maintenance of reforested areas that serve as natural mitigation barriers on all boundaries, to mitigate the effect that pesticides cause due to spray drift (deriva de las fumigaciones) and the strong winds that prevail in our Caribbean.
Likewise, we respectfully request that you proceed peremptorily with the necessary administrative and judicial actions for the consequent termination and cancellation of all the adverse effects that our population suffers daily from agricultural aviation activities, mainly in the cantons of Limón, Matina, Siquirres, Pococí and along Ruta 36, the highway to Sixaola, among others. Therefore, we request that you resolve accordingly and kindly inform us in a timely manner of the actions taken for the benefit of the health and life of our residents." On July 2, 2020, the director of the Área Rectora de Salud signed official communication no. MS-DRRSHC-ARSM-1981-2020, addressed to the director of the Huetar Norte Region of the Ministry of Health. In that document, she recorded: "(…) In response to official communication MS-DM-4641-2020, signed by Dr. Daniel Salas Peraza, Minister of Health, concerning 'Certify full compliance with Article 70 of Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP on all banana farms in our Caribbean zone, documenting the number and name of the farms that fully comply with the maintenance of reforested areas that serve as natural barriers on all boundaries,' the following is reported: ● Regarding the aforementioned Article 70, it indicates the following: If a no-spray buffer strip (franja de no aplicación aérea) of 100 meters is left, a reforested buffer zone (zona de amortiguamiento) with a width of 30 meters and a height greater than the crop to serve as barriers to reduce drift from aerial applications is not required, if the application is carried out parallel to the buffer zone.
If the application is carried out by plane and perpendicular to the crop line, an additional strip of 40 meters must be left within the crop, in which no spraying shall be done to reduce the drift effect. ● Based on the above point, banana farms are not obligated to comply with a reforested buffer zone if they leave a 100-meter no-application zone from aerial risk. ● In the canton of Matina, there are 46 agricultural farms dedicated to the cultivation of bananas for export. ● Within the framework of addressing the national health emergency due to the SARS-COV-2 pandemic, addressing it in the canton of Matina is being prioritized. ● Additionally, it is suggested that the complainant be asked to specify the farms or sites, as the complaint does not state them but speaks generally of the Caribbean zone. ● It is important to highlight that complaints previously filed at the Área Rectora de Salud de Matina regarding aerial spraying have been addressed accordingly, and in some cases, companies have chosen to leave a 100-meter no-application zone from aerial risk." In response to the appellant's request, the authorities of the Ministry of Health asked him to indicate the location and address of the farms that had allegedly incurred the alleged non-compliance, as well as the names of the affected persons.
On July 6, 2020, the Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola sent an email to the claimant, stating: "I confirm receipt of official communication AEL-050-2020. At the moment, the Commission cannot respond to you because there is no structural quorum; once a working session is held, the requested information will be provided to you." On February 24, 2021, the claimant again sent a request to the respondent authorities, soliciting: "Certify full compliance with Article 70 of Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP on all banana farms in our Caribbean zone, documenting the number and name of the farms that fully comply with the maintenance of reforested areas that serve as natural barriers on all boundaries." On March 2, 2021, the Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola sent an email to the claimant, stating: "We have received your email; it is scheduled on the Agenda for the ordinary session of March, to be held on Friday the 12th." The Minister of Health was notified of the resolution ordering the course of this proceeding on March 1, 2021; the director of the Área Rectora de Salud de Matina on March 4 of the same year; and the Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola was notified on the 11th of the same month and year.
The Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, through official communication no. CAAA-01-2021 of March 12, 2021, communicated the following to the petitioner: "According to the decree creating the Commission, the powers are defined in Article 85, and these do not include keeping records or conducting censuses by name and number of banana farms in the Caribbean Zone that fully comply with the provisions of Article 70 (…) The Commission lacks the authority to file administrative or judicial proceedings; it is a coordinating body for the actors involved (public and private institutions and the private sector) in agricultural aviation activities. We understand that citizens have the right to request information, and we are fully willing to provide it within our powers. In turn, it is required that the requested information not be ambiguous and confusing; all complaints must be stated clearly, for which the name of the farm, the aircraft registration number, place, and exact time and day of the event are required.
An example of confusing information is what is read in your request: 'the strong winds that prevail in our Caribbean,' for which it is required that you indicate what you understand by 'strong winds.' For all the above, the Commission does not have the authority to address your request." Likewise, through official communication no. CAAA-02-2021 of that same date, it responded as follows: "Regarding your official communication AEL-0033-2021 of March 4, 2021, received by email on March 4, where you request that the Commission 'assess the possibility of making a reform to Article 70 of Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP, where the maintenance of reforested areas that serve as barriers on all boundaries or the withdrawal of unsprayed areas is made mandatory.' I would like to inform you that the Commission prepared a reform to the current regulation, which was released for public consultation, in compliance with the regulatory improvement requirements of MEIC; the regulation has been signed by MAG-MOPT-MTSS, with signature pending from MINAE and MS." With respect to the Ministry of Health, in the terms in which the filing brief was drafted, this Court does not perceive situations that, a priori, warrant its intervention.
First, it is appropriate to bring up the provisions of Article 70 of Decreto Ejecutivo n.° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP (Reglamento para las actividades de Aviación Agrícola), which the claimant points out:
"Article 70.-Compliance requirements for aerial applications of pesticides near population centers or farms. Aerial applications of pesticides may be carried out if, between the field to be treated and any highway, population centers, dwelling houses, buildings where personnel are working, water sources (fuentes de agua), and adjacent crops or neighboring farms susceptible to negative effects derived from the applied pesticide, a no-spray buffer strip (franja de no aplicación aérea) of not less than 100 meters is left, so that persons, animals, houses, towns, highways, pastures, water sources, watering places, and the aforementioned crops or farms are not contaminated by the effects of spray drift (deriva) or pesticide drift (arrastre de plaguicidas).
The distance may be reduced from 100 to 30 meters if a buffer zone (zona de amortiguamiento) is available and the following conditions are met:
In this regard, even though the appellant questions this requirement from the respondent authority, this Chamber does not consider it unreasonable or arbitrary for the purposes of being able to address the request regarding compliance with the aforementioned regulations.
See that, according to what was reported under oath and with the elements provided to the case file, in the canton of Matina alone there are more than 40 banana farms, hence the precision requested by the appealed authority and questioned by the protected party is not openly inappropriate.
Now, from the elements provided to the case file, it is not proven that the appellant complied with what was required by the respondent authority, since it does not appear that he sent specific complaints regarding any particular farm, for alleged non-compliance with the Reglamento para las Actividades de Aviación Agrícola.
Consequently, in the terms in which the filing brief was presented, any injury to the fundamental rights of the protected party by the Ministry of Health is prima facie dismissed, and therefore the appeal must be declared without merit regarding this point.
On the other hand, regarding the Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, this Tribunal considers that it has injured the fundamental rights of the claimant, since it can be seen that, on June 10, 2020, the appellant also directed his request to this office; however, it was not until the processing of this proceeding that a response was given.
Consequently, regarding this point, the appropriate course is to declare the appeal with merit in accordance with Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, due to the delay incurred by the appealed authority in addressing the claimant's request.
VI.On the other hand, concerning the protected party's claim that the appealed authorities refuse to provide him with any technical investigation or the protocols used to conclude that "in Costa Rica only 100 meters are necessary for the vegetated buffer strip, when in Ecuador it is 200 meters and in Argentina 500 meters," it does not appear from the elements provided by the claimant in his filing brief that he made any formal request to the appealed instances petitioning such information.
Thus, on this aspect, in the terms in which the appeal was filed, no situations are observed that, prima facie, merit the intervention of this constitutional jurisdiction, and therefore the appeal must be declared without merit regarding this point.
Upon better consideration, the majority of the Chamber considers that, in the sub examine case, in accordance with the provisions of paragraph 1 of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional ("If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable"), the granting of the appeal must be without a special award of costs, damages, and losses, based on the following considerations. While there is an express text in the law obliging that the operative part of the judgment indicate that the appeal is declared with merit, when the grievance is resolved while the amparo is pending, it is no less true that the same paragraph in fine states that the granting is ordered "solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable." It is underlined that the Law states "if they are applicable," which means that the applicability or non-applicability of compensation and costs depends on an assessment, appreciation, or weighing by the Tribunal.
In cases like this, the content of the protected person's claim and the conduct of the appealed authority in acknowledging it suggest that the alleged impairments, injuries, or alterations are not directly referred to a repercussion on a constitutional right of a clearly patrimonial nature (as would occur, for example, with an effect on the right to salary). To dispel any doubt in this regard, it is important to highlight the provision in Article 51 of the same Ley de la Jurisdicción Constitucional, when it states: "any resolution that grants the appeal shall abstractly order compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, and its liquidation shall be reserved for the execution of judgment," where the possibility of assessing whether compensation and costs are applicable or not is not foreseen. The principles of Constitutional Law, those of Public and General Procedural Law or, as applicable, those of International or Community Law and, additionally, in order, the Ley General de la Administración Pública and the Código Procesal Contencioso Administrativo and other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the norms of the Ley de la Jurisdicción Constitucional -cf.
Article 14-. For the contentious-administrative jurisdiction, the legislator established a precept fully applicable to the case by analogy, in Article 197 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, which responds to procedural logic in any matter. In any case, the affected party in the sub lite case preserves the possibility of resorting, if they deem it appropriate, to a plenary proceeding to demonstrate that they have suffered some type of impairment. Based on the foregoing, it is the majority criterion to resolve this appeal without an award of costs, damages, and losses.
I agree with the majority of the Chamber on the decision taken regarding the existence of an injury to fundamental rights in this case, which has been corrected upon the intervention of the Chamber; however, I separate myself from its decision regarding the issue of the economic consequences of said declaration.
The constitutional jurisdiction under the charge of this Tribunal in matters of amparo and hábeas corpus -the jurisdiction of liberty as it is called- is special because its purpose is not that of the traditional judge who settles a dispute between two parties, opposed by a legal dispute. Its subject matter is of public order, and its objective is to provide judicial protection to persons in the exercise of their fundamental rights in such a way that their enjoyment is not disturbed by acts of those who, de facto or de jure, carry out concrete exercises of authority capable of violating them.
That protective vocation of the constitutional jurisdiction is realized in a procedural design that is also peculiar, swift, and free, where the appealed public authority is imposed upon merely to render "a report" on what has been done in the denounced case (Articles 43, 44, 45, and 46 of the LJC). So, it is not technically a litigation, and accordingly, the Sala Constitucional is granted broad powers to guide the course of the amparo or hábeas corpus proceeding, both regarding the possibility of requesting information from other authorities about what happened, and regarding the broad handling of evidence that may serve to clarify what occurred. Such a procedural framework for the jurisdiction of liberty, where there are no two antagonistic parties facing each other such that what one gains the other loses, requires us to move away from the solutions that have been foreseen for these latter issues in procedural systems such as civil, contentious, or labor law.
In what is now of interest, the Ley de la Jurisdicción Constitucional regulates, in its Articles 46 and following, three concrete aspects of the exercise of the jurisdictional function of protecting fundamental rights, under the charge of the Chamber: a) the first aspect concerns the declaration that must be made of the existence or non-existence of the violation (Articles 46 and 47 LJC); b) the second carefully regulates the powers enjoyed by the Tribunal to reverse the legal effects of the infringement of fundamental rights and restore, in the most effective way, their exercise (Articles 49 and 50 LJC); c) the third aspect (Article 51 LJC) provides rules on the economic consequences of such amparo and habeas corpus proceedings, such that –upon the verification of an injury by the Chamber– there exists a restoration of the enjoyment of such rights and, additionally, effective compensation for the damages and expenses caused, as part of the right to effective justice regarding the reparation of the harmful consequences generated by the offending authorities, which are not only for the purposes of effective judicial protection for the claimant but also with a dissuasive purpose so that the State does not incur in the future in the actions that gave basis for the granting of the appeal, a matter regulated in Article 50 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional.
In this last aspect, the Law in its Article 51 orders the Chamber that "any resolution that grants the appeal shall abstractly order compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal…". This is the general system that regulates the matters of the indemnification sphere, for cases that the majority identifies as the "natural or normal form of termination of the proceeding, where there is a ruling on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights…"; in such cases, among which is the one now decided, the Chamber has found the grievance proven and hence the need for an award of costs, damages, and losses, supported by the aforementioned concept of effective protection of persons' rights and the notion that the Administration must be held responsible for the damages and expenses caused by its unconstitutional acting. This conclusion is not changed at all by the fact that, upon hearing and resolving the amparo, "the effects of the claimed act might have ceased" (Article 50), as such a case forms an integral part of the general system of automatic award of costs, damages, and losses, it being understood that the proceeding has ended normally and the violation has been verified.
Within this simple and clear general framework -and lacking any deficiencies or gaps- the provision of Article 52 of the Law fits perfectly as an exceptional case, applicable only in cases where the Chamber has not heard, nor ruled on, the merits of the claim, that is -as the majority states- in those situations of "abnormal termination of the proceeding." However, the conditions and scope for decreeing that form of conclusion are delimited with the utmost precision by the legislator; first, the factual prerequisites for the application of this norm are clearly described, such that the Chamber must verify:
In this case, the foregoing exercise compels the conclusion of the inapplicability of Article 52 of the LJC, since, on the one hand, the Tribunal has ruled on the merits of the matter, has recognized with its declaration an injury to fundamental rights, and determined who was its author; the foregoing in no way resembles an "abnormal termination of the proceeding." On the other hand, the requirements of the recently cited Article 52 are also not verified, since there is no formally issued "administrative or judicial resolution" in which the act originating the violation of constitutional rights is expressly revoked, halted, or suspended; For all these reasons, it is appropriate to apply the provisions of Articles 50 and 51 of the LJC and order -as a consequence of having verified the violation- the award for the damages, losses, and costs caused, as the economic consequences of the proceeding.
But even if we were to set aside the automatic award for damages, losses, and costs, disregarding the preceding reasoning, the truth is that the proven facts of this case have led the Chamber to declare the existence of an effect on the exercise of the fundamental rights of the protected party, which, as a harmful action that it is, carries with it a presumption of the emergence of economic damages and losses -the concrete determination of which is not for the Chamber to make-, and no merit whatsoever is appreciated in the case file that convinces to exonerate the appealed authority from covering the effective reparation of the harmful consequences of its acts, according to the general principle expressly provided in the law.
IX.PARTIAL DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE SALAZAR ALVARADO, ONLY IN RELATION TO THE NON-AWARD OF COSTS, DAMAGES, AND LOSSES AGAINST THE APPEALED PARTY. Although I agree with the rest of the Chamber in declaring the appeal with merit, I separate myself from the majority criterion insofar as it exempts the appealed party from being ordered to pay the costs, damages, and losses derived from the injury caused to the fundamental rights of the protected party.
The Ley de la Jurisdicción Constitucional, in Article 52, provides that:
"If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable." On the other hand, Article 51 ibidem establishes that:
"...any resolution that grants the appeal shall abstractly order compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, and its liquidation shall be reserved for the execution of judgment." This latter norm establishes the general system that regulates matters related to compensation and the payment of costs, which the majority calls the "natural or normal form of termination of the proceeding, where there is a ruling on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights…." In the majority's criterion, the cited Article 51 regulates the scenarios in which the Chamber has found the grievance proven; and, as a consequence, the need for an award of costs, damages, and losses arises. However, in the undersigned's judgment, from the systematic interpretation of both norms, it is concluded that, both in cases where this Constitutional Tribunal verifies an injury to some fundamental right and, therefore, declares the appeal with merit, and in those where the Administration, by its own decision, restores the aggrieved person to the enjoyment of their fundamental rights, once it becomes aware of the amparo -a scenario contemplated in the referenced Article 52-, by mandate of Articles 50 and 51 of the cited law, the necessary and inescapable consequence is the award against the offender for the compensation of the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal.
This rule is nothing more than the recognition, to the party that has suffered a violation of their fundamental rights, of the right to effective judicial protection regarding the reparation of the harmful consequences derived from the actions or omissions of the offending authorities; and, as a dissuasive means, so that the State does not incur again in the actions that gave basis for the granting of the appeal, a matter regulated in Article 50 of the law governing this jurisdiction. So, whether the Chamber has found the grievance proven and has entered to hear the merits of the matter, or whether the violation has ceased by decision of the appealed authority itself, once it became aware of the processing of the amparo, with restoration to the enjoyment of fundamental rights in favor of the aggrieved (Article 52), always, in any of these scenarios, the imperative need arises for an award of costs, damages, and losses against the offender, the basis of which lies in the principles of protection of persons' rights and in that the Administration must be held responsible for the damages and losses caused by its unconstitutional acting.
Thus, the fact that, at the time of hearing and granting the amparo with merit, the effects of the challenged act might have already ceased, in the terms of the provisions of Articles 50 and 52 of the cited law, does not vitiate the applicability of the award of costs, damages, and losses, since such a case forms an integral part of the general system of mandatory award for these items contained in the Ley de la Jurisdicción Constitucional.
On the other hand, it is clear that the mentioned Article 52 applies only in cases where the Chamber, even though it has not heard, nor ruled on, the merits of the claim, has verified the violation that the protected party has suffered in their fundamental rights, by virtue of the restoration, in the enjoyment of those rights, that the Administration has agreed to in their favor; a situation that, as the majority of the Chamber affirms, implies an "abnormal termination of the proceeding." The legislator established and delimited, precisely, the conditions under which this Chamber may decree that form of abnormal conclusion of the amparo proceeding, as well as its scope, namely: 1) that the amparo is pending, that is, that the Administration has been duly notified of the resolution that admitted the amparo; and, 2) that there exists an administrative or judicial resolution that orders, indubitably, the revocation, halting, or suspension of the challenged action that violates fundamental rights.
Certainly, the norm in question contemplates an exception to the general system of awarding costs, damages, and losses, notwithstanding the granting of the appeal, by providing that, in the cases regulated therein, the appeal shall be declared with merit "solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable." As an exception that it is, it must be interpreted restrictively; that is, it only applies in the scenarios strictly contemplated in the norm, not only due to the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but also because the consequences of applying such an exception imply, without a doubt, an impairment of the fundamental right of persons to obtain effective judicial protection against the damages and losses suffered from the injury to their constitutional rights.
In my opinion, such an exception must be interpreted to mean that, in accordance with the general system of automatic award for costs, damages, and losses upon a violation of fundamental rights, that award is always applicable, even in the event that the appealed party issues an administrative or judicial resolution that revokes, halts, or suspends the challenged action, unless it is indubitably and clearly evidenced that in the specific case no compensable harm was caused. Only and solely in such scenarios could the appealed Administration be exempted from the payment of said items. As in this case, there is no element whatsoever that refutes the presumption of the emergence, for the protected party, of economic damages and losses derived from the challenged actions -the concrete determination of which does not correspond to this jurisdiction-, the granting of this appeal must necessarily imply the award of costs, damages, and losses, and I so declare.
Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC) states: "If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable." My interpretation of that norm is the following: That "resolution" is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the infringed right. The phrase "if they are applicable" refers to costs. Moreover, Article 197 of the Código Procesal Contencioso-Administrativo, cited by the majority, on the basis of Article 14 of the LJC, precisely refers only to these: costs.
Certainly, according to Article 48 of the Constitución Política (CP), the essential content of the right to the amparo remedy is not of an indemnification nature but rather restitutive; however, Article 51 of the LJC states: "Any resolution that grants the appeal shall abstractly order compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, and its liquidation shall be reserved for the execution of judgment." If the right has been violated and the Chamber so verifies, even in the event that it has been restored, damages and losses could have arisen. For this reason, the abstract award for these is appropriate. If this were not done, if such an award were not given, in the event that they had indeed occurred, there would be no title –derived from this proceeding– to claim them, which could violate Article 41 of the CP. If, despite the abstract award having been ordered, no damages and losses have been caused, the judge in the ordinary jurisdiction will so declare, since only he is responsible for finding the real existence and magnitude of the same proven.
With the thesis defended by the majority, I believe that, contrary to what is sought, it would encourage the Administration to respect rights only upon the existence of an amparo remedy. It remains to be said that Article 52 of the LJC foresees the possibility that, if it is deemed fair, the Chamber may order costs, even when the right has been restored.
By reason of the foregoing, I partially dissent regarding the operative part and order the award for damages and losses, but not the award of costs.
The parties are warned that, if they have provided any paper document, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device, or one produced by new technologies, these must be withdrawn from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, all material not withdrawn within this period will be destroyed, as provided in the "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", approved by the Corte Plena in session N° 27-11 of August 22, 2011, Article XXVI and published in Boletín Judicial number 19 of January 26, 2012, as well as in the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial, in session N° 43-12 held on May 3, 2012, Article LXXXI.
Por tanto:
The appeal is partially declared with merit without a special award of costs, damages, and losses, solely in relation to the Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, for the delay in responding to the request made by the claimant on June 10, 2020. Magistrate Hernández López partially dissents and orders the award for damages, losses, and costs in accordance with Articles 50 and 51 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional. Magistrate Salazar Alvarado partially dissents and orders the award for damages, losses, and costs. Magistrate Garro Vargas partially dissents and orders the award for damages and losses, but not the award of costs. In all other respects, the appeal is declared without merit. Notify.
Fernando Castillo V.
Nancy Hernández L.
Luis Fdo. Salazar A.
Anamari Garro V.
Marta Eugenia Esquivel R.
Ronald Salazar Murillo Ileana Sánchez N.
SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas quince minutos del treinta de abril de dos mil veintiuno .
Recurso de amparo que se tramita en expediente n.o 21-003927-0007-CO, interpuesto por MARCO LEVY VIRGO, cédula de identidad 0700690314, contra el MINISTERIO DE SALUD Y LA COMISIÓN ASESORA PARA EL CONTROL Y REGULACIÓN DE LAS ACTIVIDADES DE AVIACIÓN AGRÍCOLA.
Resultando:
Redacta la Magistrada Esquivel Rodríguez; y,
Considerando:
Antes de analizar el fondo del asunto debe aclararse que, a partir de la sentencia número 2008-02545 de las 8:55 horas de 22 de febrero de 2008, esta Sala ha remitido a la jurisdicción contencioso administrativa –con algunas excepciones aquellos asuntos en los que se discute si la Administración Pública ha cumplido o no los plazos pautados por la Ley General de la Administración Pública (artículos 261 y 325) o las leyes sectoriales para los procedimientos administrativos especiales, para resolver por acto final un procedimiento administrativo –instruido de oficio o a instancia de parte– o conocer de los recursos administrativos procedentes. Precisamente, en el sub lite, se plantea un supuesto de excepción, pues se está ante una denuncia en materia ambiental, la cual se acusa que no ha sido resuelta dentro de un plazo razonable. Aclarado el punto, se entra a resolver la situación concreta reclamada en este amparo.
El recurrente manifiesta que el 10 de junio de 2020, mediante el oficio n.° AEL-050-2020, dirigido al Ministro de Salud y a la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, gestionó que se verificara el cumplimiento del artículo 70 del Decreto Ejecutivo n.° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP en todas las fincas bananeras de la zona del Caribe; no obstante, reclama que las autoridades recurridas le solicitaron la ubicación de las fincas y los nombres de las personas afectadas, obviando que los afectaros son los trabajadores y sus familias, así como los maestros de escuelas y colegios. Acusa que los recurridos se niegan a indagar sobre la situación señalada y a facilitarle la investigación técnica y los protocolos usados para concluir que en Costa Rica solo son 100 metros los necesarios para la franja vegetal, cuando en Ecuador son 200 metros y en Argentina 500 metros. Solicita que se le ordene a las autoridades recurridas resolver la gestión planteada.
De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, sea porque así han sido acreditados o bien porque la autoridad recurrida haya omitido referirse a ellos, según lo prevenido en el auto inicial:
Igualmente, solicitamos respetuosamente se sirvan proceder de manera perentoria, con las acciones administrativas y judiciales necesarias para la consecuente finalización y cancelación de todas las afectaciones, que día a día sufre nuestra población por las actividades de aviación agrícola, principalmente en los cantones de Limón, Matina, Siquirres, Pococí y sobre la Ruta 36 carretera a Sixaola, entre otros. Así las cosas, rogamos resolver de conformidad y tener la bondad de informarnos oportunamente lo actuado en beneficio de la salud y la vida de nuestros pobladores". (Prueba documental aportada por el recurrente).
Si la aplicación se realizara con avión y en forma perpendicular a la línea de cultivo, adicionalmente se deberá dejar una franja de 40 metros dentro del cultivo, en la que no se deberá asperjar para reducir el efecto de arrastre. ● Por lo expuesto en el punto anterior las fincas bananeras no están obligadas a cumplir con una zona de amortiguamiento reforestada si dejan una zona de 100 metros de no aplicación del riesgo aéreo. ● Que el cantón de Matina hay 46 fincas agrícolas dedicadas al cultivo de banano para la exportación. ● En el marzo de la atención de la emergencia nacional sanitaria por la pandemia de SARS-COV-2 se está priorizando su abordaje en el cantón de Matina. ● Además, se sugiere que se solicite al denunciante especificar las fincas o sitios, ya que en la denuncia no se consigna, sino que se habla en general de la zona Caribe. ● Importante destacar que las denuncias que se han presentado anteriormente en el Área Rectora de Salud de Matina en torno a la fumigación aérea, han sido atendidas según corresponde y en algunos casos las empresas han optado por dejar una zona de 100 metros de no aplicación del riesgo aéreo.”. (Prueba documental aportada por el recurrente).
Un ejemplo de información confusa es la que se lee en su solicitud: “los fuertes vientos que imperan en nuestro Caribe”, por lo que se requiere que indique que entiende por “fuertes vientos”. Por todo lo anterior la Comisión no tiene competencia para atender su solicitud.”. Asimismo, mediante el oficio n.° CAAA-02-2021 de esa misma fecha, le contestó lo siguiente: “En relación con su oficio AEL-0033-2021 de 4 de marzo de 2021, recibido mediante correo electrónico el 04 de marzo, donde solicita de que la Comisión, “valore la posibilidad de hacer una reforma al artículo 70 del Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP, donde se haga obligatorio el mantenimiento de áreas reforestadas que sirvan como barreras en todas las colindancias o bien el retiro de áreas sin fumigar”. Me permito indicarle que la Comisión elaboró una reforma al reglamento vigente, la cual salió a consulta pública, en cumplimiento de los requerimientos de mejora regulatoria del MEIC, el reglamento ha sido firmado por el MAG-MOPT-MTSS, quedan pendiente de la firma el MINAE y MS.”. (Informe de la autoridad recurrida y prueba documental).
De importancia para la resolución de este asunto, se estima como no demostrados los siguientes hechos:
En el sub lite, el recurrente manifiesta que el 10 de junio de 2020, mediante el oficio n.° AEL-050-2020, dirigido al Ministro de Salud y a la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, gestionó que se verificara el cumplimiento del artículo 70 del Decreto Ejecutivo n.° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP en todas las fincas bananeras de la zona del Caribe; no obstante, reclama que las autoridades recurridas le solicitaron la ubicación de las fincas y los nombres de las personas afectadas, obviando que los afectaros son los trabajadores y sus familias, así como los maestros de escuelas y colegios. Acusa que los recurridos se niegan a indagar sobre la situación señalada y a facilitarle la investigación técnica y los protocolos usados para concluir que en Costa Rica solo son 100 metros los necesarios para la franja vegetal, cuando en Ecuador son 200 metros y en Argentina 500 metros. Solicita que se le ordene a las autoridades recurridas resolver la gestión planteada.
Del estudio de los autos se tiene por demostrado, que, el 10 de junio de 2020, mediante el oficio n.° AEL-050-2020, el recurrente planteó una gestión que dirigió al ministro de Salud y a la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, en la que indicó: “Ref: Certificar el cabal cumplimiento del artículo 70 del Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP en todas las fincas bananeras de nuestra zona Caribe, documentando el número y nombre de las fincas que cumplen a cabalidad con el mantenimiento de áreas reforestadas que sirven como barreras naturales en todas las colindancias (…) me presento a solicitar que se proceda a realizar un levantamiento de toda la información que permita verificar el cabal cumplimiento del artículo 70 del Decreto Ejecutivo N°31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP en todas las fincas bananeras de nuestra zona Caribe. Para ello se haría necesario documentar para cada caso el nombre y número de las fincas bananeras, que cumplen a cabalidad con el mantenimiento de áreas reforestadas que sirven como barreras de mitigación naturales en todas las colindancias, para mitigar el efecto que los plaguicidas ocasionan por la deriva de las fumigaciones y los fuertes vientos que imperan en nuestro Caribe.
Igualmente, solicitamos respetuosamente se sirvan proceder de manera perentoria, con las acciones administrativas y judiciales necesarias para la consecuente finalización y cancelación de todas las afectaciones, que día a día sufre nuestra población por las actividades de aviación agrícola, principalmente en los cantones de Limón, Matina, Siquirres, Pococí y sobre la Ruta 36 carretera a Sixaola, entre otros. Así las cosas, rogamos resolver de conformidad y tener la bondad de informarnos oportunamente lo actuado en beneficio de la salud y la vida de nuestros pobladores". El 2 de julio de 2020, la directora del Área Rectora de Salud suscribió el oficio n.° MS-DRRSHC-ARSM-1981-2020, que dirigió al director de la Región Huetar Norte del Ministerio de Salud. En tal documento consignó: “(…) En atención a oficio MS-DM-4641-2020, suscrito por el Dr. Daniel Salas Peraza, Ministro de Salud, referente a “Certificar el cabal cumplimiento del artículo 70 del Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP en todas las fincas bananeras de nuestra zona Caribe, documentando el número y nombre de las fincas que cumplen a cabalidad con el mantenimiento de áreas reforestadas que sirven como barreras naturales en todas las colindancias”, ante lo cual se le informa lo siguiente: ● Referente al artículo 70 en mención indica lo siguiente: Si se deja una franja de no aplicación aérea de 100 metros, no se requiere una zona de amortiguamiento reforestada con un ancho de 30 metros con una altura mayor al cultivo que sirva como barreras para reducir la deriva de las aplicaciones aéreas, si la aplicación se lleva a cabo en dirección paralela a la zona de amortiguamiento.
Si la aplicación se realizara con avión y en forma perpendicular a la línea de cultivo, adicionalmente se deberá dejar una franja de 40 metros dentro del cultivo, en la que no se deberá asperjar para reducir el efecto de arrastre. ● Por lo expuesto en el punto anterior las fincas bananeras no están obligadas a cumplir con una zona de amortiguamiento reforestada si dejan una zona de 100 metros de no aplicación del riesgo aéreo. ● Que el cantón de Matina hay 46 fincas agrícolas dedicadas al cultivo de banano para la exportación. ● En el marzo de la atención de la emergencia nacional sanitaria por la pandemia de SARS-COV-2 se está priorizando su abordaje en el cantón de Matina. ● Además, se sugiere que se solicite al denunciante especificar las fincas o sitios, ya que en la denuncia no se consigna, sino que se habla en general de la zona Caribe. ● Importante destacar que las denuncias que se han presentado anteriormente en el Área Rectora de Salud de Matina en torno a la fumigación aérea, han sido atendidas según corresponde y en algunos casos las empresas han optado por dejar una zona de 100 metros de no aplicación del riesgo aéreo.”.
Ante la gestión del recurrente, las autoridades del Ministerio de Salud le solicitaron indicar la ubicación y dirección de las fincas que presuntamente habían incurrido en los incumplimientos acusados, así como los nombres de las personas afectadas. El 6 de julio de 2020, la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, remitió un correo electrónico al accionante, en el que señaló: “Confirmo el recibido del oficio AEL-050-2020. Por el momento la Comisión no le puede responder porque no hay quorum estructural, en el momento que se realice una sesión de trabajo se le estará brindando la información solicitada.”. El 24 de febrero de 2021, el accionante remite nuevamente a las autoridades recurridas una gestión en la que solicita: “Certificar el cabal cumplimiento del artículo 70 del Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP en todas las fincas bananeras de nuestra zona Caribe, documentando el número y nombre de las fincas que cumplen a cabalidad con el mantenimiento de áreas reforestadas que sirven como barreras naturales en todas las colindancias”.
El 2 de marzo de 2021, la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola remitió un correo electrónico al accionante, en el que señaló: “Hemos recibido su correo electrónico, queda agendado en el Orden del Día de la sesión ordinaria del mes de marzo, a realizarse el día viernes 12.”. El ministro de Salud fue notificado de la resolución de curso de este proceso el 1° de marzo de 2021, el director del Área Rectora de Salud de Matina el 4 de marzo del mismo año, y la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola fue notificada el 11 del mismo mes y año. La Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, mediante el oficio n.° CAAA-01-2021 de 12 de marzo de 2021, le comunicó los siguiente al tutelado: “Conforme al decreto de creación de la Comisión, las competencias se definen en el artículo 85, y no está la de llevar registros o realizar censos por nombre y número de fincas bananeras de la Zona Caribe que cumplen a cabalidad con lo que establece el artículo 70 (…) La Comisión carece de facultades para interponer procesos administrativos o judiciales, es una instancia coordinadora de los actores involucrados (instituciones públicas, privadas y el sector privado) en las actividades de aviación agrícola.
Entendemos que los ciudadanos tienen derecho a solicitar información y estamos en la mejor disposición de brindarla dentro de las competencias. A su vez se requiere que la información solicitada no sea ambigua y confusa, toda denuncia debe ser planteada con claridad, para lo cual se requiere, nombre de la finca, número de matrícula de la aeronave, lugar, hora y día exacta del evento. Un ejemplo de información confusa es la que se lee en su solicitud: “los fuertes vientos que imperan en nuestro Caribe”, por lo que se requiere que indique que entiende por “fuertes vientos”. Por todo lo anterior la Comisión no tiene competencia para atender su solicitud.”. Asimismo, mediante el oficio n.° CAAA-02-2021 de esa misma fecha, le contestó lo siguiente: “En relación con su oficio AEL-0033-2021 de 4 de marzo de 2021, recibido mediante correo electrónico el 04 de marzo, donde solicita de que la Comisión, “valore la posibilidad de hacer una reforma al artículo 70 del Decreto Ejecutivo N° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP, donde se haga obligatorio el mantenimiento de áreas reforestadas que sirvan como barreras en todas las colindancias o bien el retiro de áreas sin fumigar”.
Me permito indicarle que la Comisión elaboró una reforma al reglamento vigente, la cual salió a consulta pública, en cumplimiento de los requerimientos de mejora regulatoria del MEIC, el reglamento ha sido firmado por el MAG-MOPT-MTSS, quedan pendiente de la firma el MINAE y MS.”.
En cuanto al Ministerio de Salud, en los términos en que fue planteado el escrito de interposición, este Tribunal no aprecia situaciones que, a priori, ameriten su intervención.
En primer lugar, conviene traer a colación lo dispuesto por el artículo 70 del Decreto Ejecutivo n.° 31520-MS-MAG-MOPT-G-MSP (Reglamento para las actividades de Aviación Agrícola), que señala el accionante:
“Artículo 70.-Requisitos de cumplimiento en las aplicaciones aéreas de plaguicidas respecto a centros de población o granjas. Las aplicaciones aéreas de plaguicidas pueden llevarse a cabo si entre el campo a tratar y cualquier carretera, centros de población, casas de habitación, edificios donde permanezca personal laborando, fuentes de agua y cultivos aledaños o fincas vecinas susceptibles a efectos negativos derivados del plaguicida aplicado, se deja una franja de no aplicación aérea no menor de 100 metros, de tal manera que no se contaminen personas, animales, casas, poblados, carreteras, pastizales, fuentes de agua, abrevaderos y los cultivos o fincas antes citados por efectos de la deriva o el arrastre de plaguicidas.
La distancia podrá reducirse de 100 hasta 30 metros si se dispone de una zona de amortiguamiento y se cumplen las siguientes condiciones:
Ahora, si bien el recurrente acusa que en junio de 2020 dirigió un oficio a la autoridad recurrida en el que solicitaba la verificación del cumplimiento del artículo 70 supra transcrito en todas las fincas bananeras de la zona del Caribe, no menos cierto es que el mismo accionante señala que, al tramitar su gestión, las autoridades de salud le solicitaron especificar las fincas en concreto que acusaba de incumplimiento, así como señalar a las personas afectadas.
Al respecto, aun cuando el recurrente cuestiona tal requerimiento de la autoridad accionada, esta Sala no considera que este sea irrazonable o arbitrario a los efectos de poder atender la gestión respecto al cumplimiento de la normativa antes citada. Véase que, de acuerdo con lo informado bajo juramento y con los elementos aportados a los autos, solo en el cantón de Matina hay más de 40 fincas bananeras, de ahí que la precisión solicitada por la autoridad recurrida y que cuestiona el tutelado no resulta abiertamente improcedente.
Ahora bien, de los elementos aportados a los autos, no se comprueba que el recurrente haya cumplido con lo requerido por la autoridad accionada, pues no se desprende que haya remitido denuncias concretas respecto a alguna finca determinada, por presuntos incumplimientos al Reglamento para las Actividades de Aviación Agrícola.
En consecuencia, en los términos en que fue planteado el escrito de interposición, prima facie se descarta alguna lesión a los derechos fundamentales del tutelado por parte del Ministerio de Salud, por lo que corresponde declarar sin lugar el recurso en cuanto a este extremo.
Por otro lado, respecto a la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, este Tribunal considera que ha lesionado los derechos fundamentales de la parte accionante, pues véase que, el 10 de junio de 2020, el recurrente también dirigió su gestión a esta dependencia; sin embargo, no fue sino durante el trámite de este proceso que se le dio una respuesta.
En consecuencia, en cuanto a este extremo, lo correspondiente es declarar con lugar el recurso de acuerdo con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, debido a la dilación en la que incurrió la autoridad recurrida para atender la gestión del accionante.
VI.Por otra parte, atinente al reclamo del amparado respecto a que las autoridades recurridas se niegan a facilitarle alguna investigación técnica o los protocolos usados para concluir que “en Costa Rica solo son 100 metros los necesarios para la franja vegetal, cuando en Ecuador son 200 metros y en Argentina 500 metros”, de los elementos aportados por el accionante en su escrito de interposición no se desprende que haya planteado alguna gestión formal ante las instancias recurridas en la que peticionara tal información.
De tal forma, sobre este aspecto, en los términos en que fue planteado el recurso, no se observan situaciones que, prima facie, ameriten la intervención de esta jurisdicción constitucional, por lo que corresponde declarar sin lugar el recurso en cuanto a este extremo.
VII.SOBRE LA CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 52 DE LA LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas.
Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional -cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.
VIII.VOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA HERNÁNDEZ LÓPEZ, SOBRE LAS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DERIVADAS DE DECLARAR CON LUGAR ESTE RECURSO. Coincido con la mayoría de la Sala en la decisión tomada respecto de la existencia de una lesión a los derechos fundamentales en este caso, la cual ha sido corregida con ocasión de la intervención de la Sala; no obstante, me separo de su decisión en relación con el tema de las consecuencias económicas de dicha declaratoria.
La jurisdicción constitucional a cargo de este Tribunal en materia de amparo y hábeas corpus -la jurisdicción de la libertad como se le denomina- es especial porque su finalidad no es la del juez tradicional que dirime un conflicto entre dos partes, enfrentadas por una disputa legal. Su materia es de orden público, y su objetivo es brindar protección judicial a las personas en el ejercicio de sus derechos fundamentales de manera tal que no se perturbe su disfrute por actos de quien, de hecho o de derecho, realiza ejercicios concretos de autoridad, capaces de vulnerarlos.
Esa vocación protectora de la jurisdicción constitucional se concreta en un diseño procesal también peculiar, célere y gratuito en donde se impone a la autoridad pública recurrida la simple rendición de “un informe” sobre lo actuado en el caso denunciado (artículos 43, 44, 45 y 46 de la LJC). Así que no se trata técnicamente de un litigio y acorde con ello, se entregan a la Sala Constitucional amplios poderes para orientar el curso del proceso de amparo o de hábeas corpus, tanto respecto de la posibilidad de requerir información a otras autoridades sobre lo sucedido, como respecto del manejo amplio de la prueba que pueda servir para aclarar lo sucedido. Tal marco procesal de la jurisdicción de la libertad, donde no existen dos partes antagónicas enfrentadas de modo que lo que gane una lo pierda la otra, impone alejarnos de las soluciones que para estas últimas cuestiones han sido previstos en sistemas procesales como el civil, el contencioso o el laboral.
En lo que ahora interesa, la Ley de la Jurisdicción Constitucional regula en sus artículos 46 y siguientes, tres aspectos concretos del ejercicio de la función jurisdiccional de protección de derechos fundamentales, a cargo de la Sala: a) el primer aspecto es el atinente a la declaración que debe hacerse de la existencia o inexistencia de la violación (artículos 46 y 47 LJC); b) el segundo, regula de forma cuidadosa las potestades de las que goza el Tribunal para revertir los efectos jurídicos de la infracción a los derechos fundamentales y restaurar, de la forma más efectiva, su ejercicio (artículos 49 y 50 LJC); c) el tercer aspecto, (artículo 51 LJC) dispone reglas sobre las consecuencias económicas de tales procesos de amparo y habeas corpus, de manera tal que –ante la constatación de una lesión parte de la Sala-exista una restauración del disfrute de tales derechos y, además, una efectiva indemnización de los daños y gastos ocasionados, como parte del derecho a una justicia efectiva en cuanto a la reparación de las consecuencias dañosas generadas por las autoridades que resulten infractoras, las cuales no son sólo para efectos de la tutela judicial efectiva de la parte accionante, sino también con un fin disuasorio para que el Estado, no incurra en el futuro en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50 de la ley de la Jurisdicción Constitucional.
En este último aspecto, la Ley en su artículo 51 ordena a la Sala que “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso…”. Este es el sistema general que regula los temas del ámbito indemnizatorio, para los casos que la mayoría identifica como “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerados los derechos fundamentales…”; en tales casos, dentro de los que se cuenta el que ahora se decide, la Sala ha tenido por comprobado el agravio y de allí la necesidad de una condenatoria en costas daños y perjuicios, que se apoya en el concepto antes citado de una tutela efectiva de los derechos de las personas y en la noción de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y gastos que ocasione con su actuar inconstitucional. No cambia en nada esta conclusión por el hecho de que al conocer y resolver el amparo, “hubieren cesado los efectos del acto reclamado” (artículo 50) pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria automática en costas daños y perjuicios, por entenderse que el proceso ha terminado de forma normal y se ha constatado la violación.
Dentro de este marco general sencillo y claro -y carente de minusvalías o vacíos- la disposición del artículo 52 de la Ley encaja perfectamente como un caso de excepción, aplicable únicamente en los casos en que la Sala no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, es decir -como lo dice la mayoría- en aquellas situaciones de “terminación anormal del proceso”. Pero las condiciones y alcances para decretar esa forma de conclusión están delimitados como suma precisión por parte del legislador; en primer lugar, los presupuestos de hecho para la aplicación de esta norma, están claramente descritos, de modo que la Sala debe comprobar:
En este caso, el ejercicio anterior obliga a concluir la inaplicabilidad del artículo 52 de LJC, pues, por una parte, el Tribunal se ha pronunciado sobre el fondo del asunto, ha reconocido con su declaración una lesión a derechos fundamentales y determinado quién ha sido su autor; en nada se asemeja lo anterior una “terminación anormal del proceso”. Por otra parte, tampoco se verifican los requisitos del artículo 52 recién citado, ya que no existe una “resolución administrativa o judicial” formalmente emitida y en la cual, de manera expresa se revoque, detenga o suspenda el acto que origina la violación de derechos constitucionales; Por todo ello, es procedente aplicar lo dispuesto en los artículos 50 y 51 de la LJC y disponer -como consecuencia de haberse comprobado la violación- la condenatoria en daños, perjuicios y costas causados, en calidad de consecuencias económicas del proceso.
Pero incluso, aún si dejásemos de lado la condena automática en daños, perjuicios y costas, despreciando los razonamientos anteriores, lo cierto es que los hechos probados de este caso han llevado a la Sala a declarar la existencia de una afectación en el ejercicio de los derechos fundamentales de la parte amparada, que, como acción dañosa que es, lleva aparejada una presunción de surgimiento de daños y perjuicios económicos -cuya determinación concreta no le toca a la Sala-, y no se aprecia en el expediente mérito alguno que convenza para exonerar a la autoridad recurrida de cubrir la efectiva reparación de las consecuencias dañinas de sus actos, según el principio general dispuesto expresamente en la ley.
IX.VOTO SALVADO PARCIAL DEL MAGISTRADO SALAZAR ALVARADO, ÚNICAMENTE EN RELACIÓN CON LA NO CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS A LA PARTE RECURRIDA. Si bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada.
La Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que:
“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Por otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que:
“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Esta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”.
En criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio del suscrito, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso.
Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional.
Así, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional.
Por otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una“terminación anormal del proceso”.
El legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales.
En mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaro.
Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): “Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Mi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase “si fueren procedentes” se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.
Ciertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es de carácter indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Si el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de estos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título –derivado de este proceso– para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya dictado la condenatoria en abstracto, no se han ocasionado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.
Con la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aun cuando el derecho haya sido restituido.
En razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no la condenatoria en costas.
Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.
Por tanto:
Se declara parcialmente con lugar el recurso sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, únicamente en relación con la Comisión Asesora para el Control y Regulación de las Actividades de Aviación Agrícola, por la dilación en la respuesta a la gestión planteada por el accionante el 10 de junio de 2020. La magistrada Hernández López salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas de conformidad con los artículos 50 y 51 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. El magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no la condenatoria en costas. En lo demás, se declara sin lugar el recurso. Notifíquese.
Fernando Castillo V.
Nancy Hernández L.
Luis Fdo. Salazar A.
Anamari Garro V.
Marta Eugenia Esquivel R.
Ronald Salazar Murillo Ileana Sánchez N.
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