Oficialícese el Plan de Acción 2022-2026 de la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático, también denominado como "Plan Nacional de Adaptación", o "NAP" por sus siglas en inglés en los términos de la CMNUCC y el Acuerdo de París. La versión integral del Plan de Acción mencionado estará disponible en la página electrónica del Ministerio de Ambiente y Energía www.minae.go.cr y la versión impresa se custodiará en el archivo institucional de la Secretaría de Planificación del Sector Ambiente y Energía.
(Nota de Sinalevi: El presente "Plan Nacional de Adaptación", o "NAP" se extrajo del sitio web del Ministerio de Ambiente y Energía y se transcribe a continuation:)
Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático de Costa Rica 2022 - 2026 El presente documento fue elaborado por la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Energía con apoyo del proyecto Plan A: Territorios Resilientes ante el Cambio Climático (Plan A) ejecutado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, así como de diferentes entidades públicas, privadas, de sociedad civil y organizaciones de cooperación internacional que participaron en distintas fases del proceso.
Agradecemos la colaboración de todas las instituciones quienes participaron en distintos espacios de consulta a lo largo del periodo 2020-2022 para hacer este Plan de Acción posible. La lista completa de instituciones se presenta en la sección de Anexos.
También agradecemos las contribuciones técnicas del Comité Consultivo, quien brindó retroalimentación durante las distintas partes de este proceso.
Coordinación General: Andrea Meza Murillo Ministra de Ambiente y Energía Patricia Campos Directora DCC MINAE Ximena Apéstegui Coordinadora Plan A Elaboración del documento: Ximena Apéstegui Coordinadora Plan A Enrique Paniagua Especialista en planificación de la adaptación Plan A Natalia Gómez Asistente técnica Plan A Erick Vargas Consultor PNUD Comité Consultivo: Iván Alonso Delgado Dirección de Cambio Climático, MINAE Carlos Cordero Secretaría de Planificación Sectorial de Ambiente, Energía, Mares y Ordenamiento Territorial, MINAE Carlos Picado Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias Claudia Bouroncle Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza Elizabeth Venegas Alianza Empresarial para el Desarrollo Marianella Feoli Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible Pascal Girot Universidad de Costa Rica Raquel Gómez Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Pia Paaby Asociación Costa Rica por Siempre Equipo de apoyo: Daniela Villalta Consultora PNUD Carla Murillo Despacho MINAE Mariana Soto Asistente DCC MINAE Ana Lucía Moya Asesora DCC MINAE Mónica Velarde Asistente operativa Plan A Mónica Castillo Especialista en estrategia financiera Plan A María del Pilar Restrepo Especialista en financiamiento climático Plan A Supervisión editorial: Diego Arguedas Sebastián Rodriguez Stephanie Altamirano Diseño, diagramación e ilustraciones: Orlando Pérez Fotografías:
Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Portada: Giancarlo Pucci Citación:
Dirección de Cambio Climático; Ministerio de Ambiente y Energía. (2022). Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático de Costa Rica, 2022 - 2026. San José, Costa Rica. 204pp.
Con el apoyo de:
1. Presentación El cambio climático representa una de las mayores amenazas para el bienestar y la economía de Costa Rica. El último informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, publicado en agosto de 2021, es contundente en afirmar que hay cambios que son ya irreversibles. Por ejemplo, las temperaturas medias han aumentado en todas las subregiones del mundo y seguirán aumentando a un ritmo superior al promedio mundial. En Centroamérica se espera que los ciclones tropicales y tormentas severas se vuelvan más extremas, que las sequías aumenten, y también se prevé el aumento relativo del nivel del mar en los océanos alrededor de la región, lo que contribuirá al aumento de inundaciones costeras en áreas bajas y al retroceso de las costas (AR6, 2021).
Aún con la esperanza de que los esfuerzos internacionales logren mantener el aumento de la temperatura promedio de la Tierra por debajo de grados Centígrados, como lo señala el Acuerdo de París, habrán transformaciones a las cuales Costa Rica y el mundo tendrán que adaptarse. Esta combinación de factores, aunado a las vulnerabilidades de los sistemas sociales, económicos y ambientales del país, representan un reto de prioridad mayor que el país debe acometer.
Tras casi dos años de crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia del Covid-19, estas vulnerabilidades no solo han quedado en evidencia, sino que existe la posibilidad de que se acentúen. Teniendo presente las inequidades previas y las incrementadas por la pandemia, los impactos climáticos vendrían a llover sobre mojado, ya que con toda probabilidad multiplicarán las inequidades en el país. Nunca ha sido tan evidente la necesidad de una planificación que contribuya a disminuir estas inequidades y vulnerabilidades como en esta fase de recuperación de la pandemia.
Los efectos del cambio climático pondrán presión sobre nuestros sistemas económicos, educativos, ambientales, sociales y de salud, por mencionar algunos. Van a sobrecargar nuestras delicadas finanzas públicas, los servicios a la ciudadanía, y pondrán en riesgo a comunidades e infraestructura. Quienes tengan mejores redes de apoyo (sociales y económicas) tendrán mejores oportunidades de enfrentar estos retos, y viceversa.
Esto lo podemos ver también en los registros históricos. Cuando ocurren fenómenos climáticos extremos, como los huracanes Iota y Eta en noviembre de 2019, o la sequía provocada por e efecto El Niño en 2015, quienes viven en una condición más vulnerable son quienes sufren los peores daños. La infraestructura y los servicios públicos, que sostienen las actividades económicas del país, también han presentado pérdidas y daños millonarios. Según la Contraloría General de la República, esos costos por reparación y reconstrucción podrían llegar a representar un 2.5% del PIB, cuando para 2010 era solamente un 1% del mismo. Las pérdidas del sector privado también prometen ser colosales, con cadenas de valor y sistemas productivos colapsados.
Por lo tanto, planificar para adaptarse al cambio climático resulta trascendental y prioritario para salvaguardar los sistemas socio-económicos y ambientales del país. Aún estamos a tiempo de atender los factores multiplicadores de los desastres por razones climáticas. Sin embargo, tenemos que actuar con urgencia.
El periodo 2022-2026 nos ofrece una ventana de tiempo para aprovechar nuestras fortalezas país y accionar sobre las debilidades. Tenemos la oportunidad de fortalecer el bienestar y la calidad de vida en el país por medio de instrumentos de adaptación climática robustos y trabajando coordinadamente entre las autoridades, comunidades, empresas, academia y demás actores relevantes.
La crisis del Covid-19 ya nos ha demostrado lo que ocurre cuando los sistemas humanos colapsan. Lo que tenemos enfrente pueden ser olas decenas de veces más grandes a lo que hemos experimentado hasta el momento. Este Plan Nacional de Adaptación es la propuesta de Costa Rica para empezar a reducir el impacto de esas olas, y avanzar hacia un modelo de desarrollo que garantice la resiliencia climática de la sociedad costarricense.
2. Introducción Este documento contiene el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático de Costa Rica 2022 - 2026 (NAP1), que funge como el primer Plan de Acción de la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático de Costa Rica 2018 - 2030 (PNACC).
1 Las siglas NAP se utilizan para este Plan con dos propósitos. El primero es diferenciar el Plan Nacional de Adaptación de la Política Nacional de Adaptación, cuyas siglas oficiales son PNACC pero que con frecuencia es abreviado como PNA. El segundo es alinear las siglas de este plan con las siglas globales, en inglés, de los Planes Nacionales de Adaptación (NAP, por National Adaptation Plan).
La creación de este Plan es un paso clave para alcanzar la visión y objetivos de adaptación del país para el 2030, así como los seis ejes principales de acción, expuestos en la PNACC. El Decreto N° 41091-MINAE (MINAE, 2018) que oficializa la PNACC, responsabiliza a todas las dependencias del Sector Público a implementar la PNACC dentro de su ámbito legal respectivo, y en particular las instituciones de los sectores: Turismo, Recurso Hídrico, Biodiversidad y Bosque, Agropecuario y Pesca, Salud, Infraestructura y Energía. Este documento presenta la ruta a seguir para que dichas instituciones fortalezcan sus políticas, planes, estrategias y presupuestos de desarrollo nacionales y subnacionales con acciones concretas en materia de adaptación.
A su vez, el NAP también es un instrumento fundamental para avanzar hacia el cumplimiento de las metas y prioridades del país al 2030 en materia de adaptación que fueron presentadas en la Contribución Nacionalmente Determinada actualizada de Costa Rica en el 2020 (NDC, 2020), junto con la Comunicación sobre adaptación ante la CMNUCC. Si bien estos instrumentos ya han marcado un norte claro, dicho Plan ofrece una ruta clara que permitirá avanzar hacia la implementación de acciones concretas que encaminen al país hacia el cumplimiento de estas metas. Cabe destacar que, si bien el objetivo final de este Plan Nacional de Adaptación es orientar la ejecución de la PNACC 2018-2030 y alcanzar los resultados correspondientes al marco temporal 2022-2026, se espera alcanzar los resultados finales esperados por la PNACC en conjunto con el siguiente NAP, cuyo espacio temporal sería 2027-2030.
¿Por qué este documento?
Este documento fue creado para mejorar la vida de las personas mediante la adaptación al cambio climático.
El bienestar de las personas que viven en Costa Rica y de los ecosistemas del territorio nacional es uno de los objetivos centrales de las instituciones de gobierno. Por décadas, Costa Rica ha priorizado inversiones que persiguen este objetivo, incluyendo el establecimiento de la seguridad social, el sistema de salud y de educación pública, la creación de programas de bienestar social, la promoción de esquemas de empleo y emprendedurismo, la protección de la biodiversidad, y la generación de electricidad renovable.
Sin embargo, el cambio climático pone en riesgo esos avances. El aumento de la temperatura promedio de la atmósfera y los océanos está trastornando el sistema climático sobre el cuál está construida nuestra sociedad. Puntualmente, el cambio climático está incidiendo en los patrones de precipitaciones, la temperatura media, la frecuencia de eventos climáticos extremos y en el aumento del nivel del mar, entre otros efectos ya notables.
En el caso de la región centroamericana, la mayoría de los modelos sugieren que la temperatura aumentará al menos 2°C a mediados de siglo y más de 4°C al final en comparación con el período de referencia (1970-1999), mientras que la precipitación no cambiará mucho durante la primera mitad del siglo y luego disminuirá alrededor de un 10% al final; especialmente en la parte norte de América Central (Hidalgo, 2021). A nivel global, la comunidad internacional definió metas claras para mitigar el cambio climático, incluyendo las contenidas en el Acuerdo de París. Allí, los países firmantes del Acuerdo se comprometieron a mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2ºC con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5ºC (PNUCC, 2015). Costa Rica tiene políticas ambiciosas para reducir de manera significativa sus emisiones y está comprometida con una trayectoria de emisiones alineada con la meta de 1,5°C, como lo demuestra su NDC 2020 y su Plan de Descarbonización (NDC, 2020).
Sin embargo, la mitigación no será suficiente para responder a la crisis climática. Aun si el mundo logra reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de manera significativa en los próximos años, nuestras sociedades seguirán sintiendo los impactos irreversibles del cambio climático, con efectos sobre vidas humanas, sistemas agrícolas, servicios de educación, salud, vivienda, infraestructura pública, y propiedad privada, entre otros. Los impactos ya se están viviendo a nivel global. Según estimados de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres y la Organización Meteorológica Mundial, el cambio climático y los fenómenos meteorológicos cada vez más extremos han provocado un aumento de las catástrofes mundiales en los últimos 50 años, particularmente en países pobres. La región de América del Norte, América Central y el Caribe sufrió más de 74 000 muertes y pérdidas económicas por $1,7 billones por desastres relacionados con el clima entre 1970 y 2019. Esto personas de la región en 1998 (UNICEF, 2020).
Durante la temporada de lluvias del 2020, más de 300 000 personas de todo el istmo se vieron obligadas a huir de sus hogares, debido a que las inundaciones y deslizamientos de tierra se tragaron pueblos enteros en Honduras y Guatemala, mientras México, Nicaragua, Panamá, Costa Rica, Belice y El Salvador experimentaron devastadoras inundaciones (ACNUR, 2020).
El costo de inacción es muy alto. Los impactos del cambio climático ante un aumento de 2.5ºC en América Latina y el Caribe podrían costar entre 1.5% y 4.3% del PIB, mientras que los costos de adaptación no superarían el 0.5% del PIB regional (RIOCC, 2020).
El caso de Costa Rica Como el resto de Centroamérica, Costa Rica es un país altamente vulnerable y ya ha experimentado pérdidas graves debido a eventos hidrometeor- ológicos extremos. Por ejemplo:
. La duración de la sequía 2014-2016 fue 2.4 veces más larga que la sequía de 2009, y 1.8 veces más que la de 1997, que fue considerada de gran impacto para el país en términos productivos (CGR 2018).
representó el 45% de las pérdidas económicas asociadas en todo el mundo (WMO, 2021).
La frecuencia e intensidad de los extremos ya ha aumentado y, se espera que eventos como los ciclones tropicales y las tormentas severas sean aún más extremos (IPCC, 2021). Las lluvias de . El huracán Otto generó daños y pérdidas en el 2016 por ¢106 258 millones y una afectación directa a 10 831 personas en 461 poblados, así como 10 personas fallecidas en los cantones de Upala y Bagaces.
verano han comenzado más tarde y se han vuelto más irregulares en el espacio y el tiempo, mientras que la intensidad de las lluvias ha incrementado durante la temporada de inicio (IPCC, 2021). Claro reflejo de estos cambios fue la temporada de tormentas del 2020. En noviembre de ese año, dos huracanes devastadores -Eta e Iota- impactaron el istmo en cuestión de dos semanas, causando impactos en todos los países de la región.
Eta ha sido considerado uno de los peores desastres relacionados con el clima en la región en las últimas dos décadas. Naciones Unidas estima que más de 4,5 millones de personas se vieron afectadas por la devastación que dejó únicamente Eta en Centroamérica, sin contar el impacto adicional de Iota. Fue tan devastador como el huracán Mitch, que mató a 11 000 . La tormenta tropical Nate, que impactó el país por únicamente tres días en el 2017, ocasionó pérdidas y daños que sumaron más de ¢327 160 millones de colones (el equivalente al 1% del PIB para ese año), además de grandes impactos sociales como 14 personas fallecidas y el desplazamiento de 11 517 personas que debieron buscar refugio (MINAE 2018).
. Entre 1980 y 2017, se han contabilizado 1,3 millones de personas afectadas (contando damnificados, evacuados y personas que sufrieron efectos indirectos de un desastre) por eventos hidrometeorológicos extremos en Costa Rica. (Jiménez, 2020). En ese mismo espacio temporal, se registraron 546 muertes relacionadas a este tipo de eventos (Carvajal, 2020).
En el Caso de Costa Rica, según la Contraloría General de la República (CGR), el costo anual de la reparación y reconstrucción de infraestructura afectada por inundaciones, temporales y sequías pasó de ¢8903 millones en 1988 a ¢202 681 millones en 2010, lo cual en ese último año representó el 1,01% del PIB. La CGR también prevé un crecimiento exponencial en el costo de reparación y reconstrucción en carreteras, puentes, acueductos y otra infraestructura relevante, debido a los impactos más frecuentes e intensos de eventos hidrometeorológicos extremos. Para el año 2025, la CGR estima que el costo de la atención a los impactos de eventos extremos podría abarcar entre 0.68% y 1.05% del Producto Interno Bruto (PIB) en un escenario conservador, y entre 1.64 % y 2.50% del PIB enunescenario de mayor riesgo (CGR, 2018).
Ante estos retos, Costa Rica se comprometió en su NDC 2020 a fortalecer las condiciones de resiliencia social, económica y ambiental del país ante los efectos del cambio climático, mediante el desarrollo de capacidades e información para la toma de decisiones, la inclusión de criterios de adaptación en instrumentos de financiamiento y planificación, la adaptación de los servicios públicos, sistemas productivos e infraestructura, y la implementación de soluciones basadas en naturaleza. Este Plan es el vehículo para operativizar esa ambición.
¿Cómo está estructurado este documento?
Primera Sección Segunda Sección Tercera Sección Cuarta Sección Quinta Sección Contiene el prólogo, que ofrece una visión política de la necesidad de este documento.
Corresponde a esta introducción, que presenta el argumento de por qué es necesario el Plan Nacional de Adaptación y que detalla la estructura del documento.
Contiene los antecedentes relacionados a la adaptación al cambio climático en Costa Rica. La sección incluye un apartado sobre el clima actual y futuro de Costa Rica; un apartado sobre riesgos e impactos climáticos en el país; y sobre avances hasta la fecha en el establecimiento de un marco institucional, de gobernanza y de planificación para la adaptación en Costa Rica. Esta sección se construyó sobre los avances presentados en la Cuarta Comunicación Nacional a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático presentada por el país en diciembre de 2021. Se invita a los lectores a revisar dicho documento si desean profundizar más sobre estos temas.
Contiene el Alcance del Plan Nacional de Adaptación 2022-2026, incluyendo un apartado con los objetivos y resultados esperados del NAP para cada uno de los seis ejes y lineamientos de la PNACC, así como los enfoques temáticos y regionales utilizados, y algunos supuestos y condiciones previstas para el éxito.
Presenta, para cada eje y lineamiento, una serie de metas generales para la adaptación al cambio climático de Costa Rica. Cabe destacar que cada meta se construye a partir de la implementación de acciones y/o el desarrollo de productos específicos, que se encuentran desglosados en el Anexo 1. Para cada producto en el Anexo 1 se detalla el listado de instituciones que contribuirán a su consecución, así como los tiempos generales para su implementación.
Sexta Sección Séptima Sección
Detalla el marco y el modelo de gestión que será utilizado para el monitoreo, seguimiento y evaluación del NAP.
Brinda una breve mirada sobre el financiamiento necesario para financiar este Plan de Acción.
Presenta de manera detallada, la lista de todos los productos asociados con cada meta presentada en la quinta sección del Plan de Acción, así como la información de los periodos de ejecución y las entidades responsables y asociadas a su ejecución.
El NAP 2022 - 2026 es el resultado de un largo proceso participativo de consultas y de construcción conjunta con un grupo amplio de actores de distintas regiones y sectores. El Anexo 2 hace un recuento de la metodología y las distintas etapas del proceso ejecutado para el desarrollo de este NAP.
Presenta la lista de las distintas entidades que participaron en alguna fase de consulta.
Por último, el documento cierra con la bibliografía.
3. Antecedentes La presente sección contiene antecedentes relacionados a la adaptación al cambio climático en Costa Rica. La sección incluye un apartado sobre el clima actual y futuro de Costa Rica, un apartado sobre riesgos e impactos climáticos en el país, y otro apartado sobre avances hasta la fecha en el establecimiento de un marco institucional, de gobernanza y de planificación para la adaptación en Costa Rica. La sección es una síntesis de la información presentada en la Cuarta Comunicación Nacional a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático presentada por el país en diciembre de 2021. Se invita a los lectores a revisar dicho docu- mento si desean acceder a mayor información sobre estos temas.
Temperatura, lluvia y aridez Las temperaturas más altas en Costa Rica se presentan entre marzo y abril: 27°C en el Pacífico Norte y 24°C en el Caribe Norte. Las temperaturas más bajas en el Pacífico Norte (24°C) suceden en octubre y en el Caribe Norte (22,5°C) en enero.
Respecto a la lluvia media anual, en la climatología observada por el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) se destaca el mínimo en el Pacífico Norte, con menos de 2000 mm anuales, y valores relativamente bajos en el Valle Central y las cordilleras del país (2000-3000 mm). Se evidencia también una acentuada variación en ambas vertientes: en el Pacífico las lluvias disminuyen de sur a norte y en el Caribe más bien aumentan de sur a norte. Los máximos (más de 6000 mm) se presentan a media montaña a barlovento de la Cordillera de Talamanca y la Cordillera Volcánica Central. Esto igualmente sucede con los de la llanura de Tortuguero (Caribe Norte) y el Valle de Coto Colorado (Pacífico Sur).
Los mapas de aridez promedio y aridez extrema en Costa Rica (figura 1), muestran la proporción entre la precipitación anual y la evapotranspir- ación potencial propias del territorio.
Temperaturas elevadas, baja precipitación y alta evapotranspiración generan indicadores elevados de aridez. Se observa que Guanacaste es la zona más seca, con valores más cercanos a cero del índice de aridez, mientras que el Caribe Norte y las estribaciones de las Cordillera Volcánica Central hacia el Caribe y de Talamanca presentan los valores más alejados de cero; es decir, son las zonas más húmedas. En el mapa de aridez extrema, la región árida se expande: Guanacaste norte se torna más rojo, mientras que las penínsulas de Osa y Punta Burica (Pacífico Sur) y el sector del Caribe Sur se tornan menos azules o celestes y más amarillos (valores intermedios).
Figura 1. Aridez promedio y aridez extrema en Costa Rica, 1982-2019.
Fuente: (MINAE, 2021).
Fenómenos y eventos meteorológicos entre 1980-2017 Entre 1980-2017 se registraron 1264 eventos meteorológicos y el 72,1% correspondió a lluvias intensas, temporales, tormentas convectivas y granizos, por lo que se consideran los cuatro eventos más frecuentes. Sus impactos son múltiples y según su intensidad pueden ocasionar: damnificados, así como pérdida de vidas humanas, de cosechas, afectación de vías de tránsito y más.
El comportamiento de los fenómenos y eventos meteorológicos en Costa Rica ya presenta una tendencia creciente. Si bien esto podría estar ligado a un aumento en la disponibilidad, calidad y detalle de los registros (figura 2), además de que los eventos meteorológicos son parte de la variabilidad climática natural, se prevé que su frecuencia e intensidad aumente en el futuro a la luz del cambio climático (IPCC, 2021).
Figura 2. Registro de fenómenos y eventos meteorológicos en Costa Rica. 1980-2017.
Fuente: (IMN, 2021).
Al desagregar la información de eventos por región climática, se observa que la mayoría de los reportes para los meses de noviembre a febrero pertenecen a la región Caribe, pues son los meses más lluviosos en estas zonas, mientras que la mayoría de registros en junio y septiembre se concentran en la región Central, también en los meses más lluviosos (Alvarado, 2021).
Clima futuro A continuación se presentan las proyecciones climáticas futuras de acuerdo con el escenario de emisiones: RCP 8.5 (escenario de más altas emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI)), para tres periodos climáticos (2010-2039, 2040-2069 y 2070-2099) y las siete regiones climáticas del país.
En el escenario de corto plazo (2010-2039, figura 3 A) el aumento de temperatura varía entre 1.1°C y 1.6°C, con los mayores aumentos en el Caribe y la Zona Norte y los menores en la Vertiente del Pacífico. A mediano plazo (2040-2069, figura 3 B) el aumento es mayor al del periodo anterior y oscila entre 2.4°C y 2.8°C, con un corredor de máximo incremento a lo largo de la Cordillera de Talamanca, Cordillera Volcánica Central y la Zona Norte. Por otra parte, durante este periodo, el menor aumento se presenta en el Pacífico Norte y el Pacífico Central. Para finales de siglo (figura 3.19) el aumento es el mayor de los tres periodos, con una variación espacial de 3.8°C a 4.8°C. El corredor de máximo incremento va desde la Cordillera de Talamanca, pasando por el Valle Central y finalizando en el Pacífico Norte. Las figuras 3 (A, B y C) mapean los cambios de la temperatura entre los tres períodos futuros y el clima de control.
Las siguientes figuras muestran más claramente la tendencia de aumento de la temperatura media anual para dos regiones con climas muy diferentes. En el Pacífico Norte (figura 4 A) el aumento estimado para finales de siglo es a 30.4°C y a 27.6°C en el Caribe Norte (figura 4 B).
Respecto a la lluvia, también hay una disminución del primer horizonte al segundo. En el sur del país (Osa, Golfito Corredores) los montos de 6000-7000 mm en 2020-2039 disminuyen a 4000-5000 mm en 2040-2069. La zona muy lluviosa sobre la Cordillera de Guanacaste y laderas orientales más bien presentan un aumento. En el horizonte 2070-2099, las lluvias se incrementan en varias regiones con respecto al periodo anterior. Tal es el caso en la Cordillera Volcánica Central, la de Talamanca, el Caribe, Península de Nicoya, Pacífico Central y Sur. Otras regiones muestran condiciones menos lluviosas, como la ladera oriental de la Cordillera de Guanacaste, el centro y norte del Pacífico Norte (Alvarado, 2021).
Con respecto al clima actual, a corto plazo (figura 5 A) hay aumentos de lluvia (en color azul) del 10% al 50% en las regiones del Pacífico Norte, Zona Norte, Península de Osa, Cahuita/Sixaola; mientras que habría una disminución (10% al 30%) en el Valle Central, la Cordillera Volcánica Central, Fila de Matama y Cordillera de Talamanca. Para el mediano plazo (figura 5B), la distribución espacial y las magnitudes de los cambios son muy similares a las de corto plazo, pero con mayor aumento en la Península de Nicoya (de hasta 40%), manteniéndose el déficit en la Cordillera Volcánica Central, la de Talamanca y Fila de Matama. A largo plazo (figura 5C), hay aumentos porcentuales en la Península de Nicoya (de hasta 40%), así como en la Zona Norte (de hasta un 20%), en las zonas de baja altitud de la región Caribe (de hasta 15%), en el Pacífico Central (hasta de 20%) y en el Pacífico Sur (de hasta un 30%). Al mismo tiempo, habrá condiciones deficitarias de lluvia en el centro/norte de Guanacaste (hasta de un 20% menos), así como en el Valle y Cordillera Central y la Cordillera de Talamanca (Alvarado, 2021).
Las series de tiempo de la lluvia media anual (en mm/día) manifiestan comportamientos distintos entre las regiones y entre los horizontes de tiempo. En el Pacífico Norte (figura 6 A) no hay una tendencia definida y significativa, excepto en el último periodo donde apunta a menos lluvias. En el Caribe Norte (figura 6 B) se observa una tendencia de aumento de las lluvias. En el Pacífico Sur (6 C) hay una leve tendencia al incremento de lluvias, con gran variabilidad en todo el siglo.
02 A las puertas del calentamiento global, Costa Rica es vulnerable tanto a eventos meteorológicos extremos (EME) de evolución rápida -que aumentan en frecuencia e intensidad con eventos de corto plazo- como a eventos de manifestación lenta (cuadro 1).
| Eventos de corto plazo | Eventos de manifestación lenta | | --- | --- | | . Aumento en intensidad y frecuencia de sequías . Temperaturas extremas (frías o calientes) . Aumento en intensidad y frecuencia de huracanes y tormentas tropicales . Lluvias intensas | . Aumento gradual de la temperatura . Pérdida de biodiversidad . Degradación de suelos y bosques . Acidificación oceánica . Aumento en el nivel del mar . Intrusión salina | Fotografía: Giancarlo Pucci, PNUD Costa Rica Los eventos pueden convertirse en eventos meteorológicos extremos (EME) según su magnitud, su potencia y los impactos que ocasionen en sectores sociales, productivos y naturales. Aunque pueden darse muchos eventos meteorológicos, sólo se da un desastre cuando su impacto es particularmente fuerte en un sistema vulnerable y genera daños cuantiosos.
Los EME ejercen presión sobre la hacienda pública, al afectar carreteras, puentes, acueductos y otra infraestructura relevante (PEN, 2020), entre otros. Según la Contraloría General de la República (CGR), en 2010, los costos de reparación y reconstrucción de infraestructura afectada por EME fueron del 1,01% del PIB y, de continuar la tendencia actual, los costos seguirán aumentando. En un escenario conservador, oscilarán entre 0,68% y 1,05% del PIB anual. En un escenario alternativo, estarían entre 1,64% y 2,5% del PIB (figura 7).
Figura 7. Escenarios de costos por eventos hidrometeorológicos y climáticos extremos para el período 2011-2025.
Fuente: (Contraloría General de la República, 2017).
En la actualidad, el 65% de los EME causados por fenómenos atmosféricos cada mes se debe a lluvias intensas y se distribuyen en el país de acuerdo con la temporada lluviosa de cada zona. Limón es la provincia que registra más eventos, seguida de Puntarenas y San José, Alajuela, Carta- go, Heredia y Guanacaste.
Inundaciones, deslizamientos y cabezas de agua afectaron a 1 311 024 personas entre 1980 y 2017. Algunas de estas personas fueron damnificadas, otras perdieron o sufrieron daños en sus bienes, fueron evacuadas o sufrieron daños indirectos o secundarios asociados a un desastre. Además, en este mismo periodo, 546 personas perdieron la vida a causa de algún EME (IMN, 2021).
En Costa Rica, durante 1980-2017, los fenómenos que más muertes ocasionaron fueron los hura- canes (Joan, César, Tomas, Otto) y las tormentas tropicales (Nate, Mitch, Bret y Erin). Otros fenómenos de importancia fueron los sistemas de baja presión y las ondas tropicales. En julio del 2016, sobre el país pasaron 12 ondas tropicales, un promedio de una cada tres días, ocasionando lluvias intensas. En noviembre de 2016 el huracán Otto atravesó el país, convirtiéndose en el primero con impacto directo en el territorio. Hubo daños de diversa índole, incluyendo la muerte de 17 personas. En 2017, la tormenta tropical Nate azotó al país con abundantes precipitaciones y se con- virtió en uno de los fenómenos más dañinos de la última década, dejando 16 personas fallecidas (IMN, 2021).
Las figura 8 A, B, C, D, E, F muestran el valor económico de los daños por eventos hidromete- orológicos extremos (secos y lluviosos) declarados emergencia nacional en las distintas regiones del país entre 1988-2018, según el registro de CNE, MIDEPLAN, MAG.
A. Región Central B. Región Chorotega C. Región Pacífico Central D. Región Brunca E. Región Huetar Norte F. Región Huetar Caribe Figura 8. Valor económico de los daños por eventos hidrometeorológicos declarados emergencia nacional (1988-2018) según registro de CNE-MIDEPLAN-MAG en cada región socioeconómica del país.
Fuente: (MINAE-MIDEPLAN-PNUMA, 2020).
3.3.
Potenciales impactos Esta sección ofrece un resumen de las principales afectaciones para algunas de las áreas temáticas mayormente afectadas por los efectos adversos de la variabilidad climática y el cambio climático.
Agropecuario y pesca El sector agropecuario y pesquero es de los más vulnerables al cambio climático, por su dependencia de los recursos naturales. La intensidad y frecuencia de las lluvias pueden causar inundaciones que desencadenan en grandes pérdidas. Entre 1988 y 2019 el sector registró 5994 afectaciones por fenómenos naturales, y de ellos, el 98,8% fue por eventos hidrometeorológicos (PEN, 2020). Entre 1988 y 2015, las pérdidas en este sector se estimaron en US $460 millones por daños asociados a eventos extremos.
Históricamente, al disminuir las precipitaciones, el sector se ha visto afectado por sequías, tal y como se visibiliza mediante la Figura 8 (A-F) la cual presenta altos valores económicos de daños por sequías en cada una de las regiones socioeconómicas del país. A esto se debe sumar el impacto que tuvo el COVID-19 en 2020, con 28.000 millones de colones en pérdidas (PEN, 2020).
Algunos factores que determinan la vulnerabilidad del sector agropecuario y pesca ante el cambio climático son los siguientes (MINAE-MIDEPLAN-PNUMA, 2020), (OECD / OCDE, 2017):
Bajos niveles de escolaridad de la fuerza laboral en el campo.
Alta informalidad del trabajo en zonas rurales y costeras, especialmente entre mujeres. Personas trabajadoras del sector en condición de pobreza y habitando zonas de riesgo.
Sector agropecuario tradicional de pequeños productores con baja productividad y dificultades para reducir la pobreza rural.
Limitada integración del pequeño agroproductor y pescador a las cadenas de valor. Infraestructura insuficiente.
Alta dependencia de los monocultivos. Sobrepesca y prácticas de pesca no sostenibles.
Cultivos con requerimientos hídricos elevados y dependencia de sistemas de riego. Fincas ganaderas muy dependientes del recurso hídrico.
Acceso limitado a financiamiento.
Falta de enfoque preventivo y de gestión de riesgo del sector. Falta de ordenamiento territorial con visión de largo plazo.
Poco acceso a servicios climáticos apropiados para los productores a pequeña y mediana escala. Competencia entre modelos productivos basados en el empleo de mano de obra local, seguridad en la tenencia de la tierra, rotación y barbecho de tierra, versus sistemas intensivos de monocultivo, que afectan la disponibilidad y calidad de agua y empobrecen los suelos.
Paulatina disminución de asistencia técnica.
Según datos de la FAO, las mujeres realizan hasta 80% del trabajo agrícola en Latinoamérica, pero poseen solo entre 8 y 30% de las tierras en la región. Por tanto, los esfuerzos por la igualdad de género constituyen una prioridad fundamental para promover sociedades justas, inclusivas y resilientes.
Por lo anteriormente mencionado, es posible identificar los siguientes potenciales impactos asociados al clima (RARE-GreenLAC, 2021), (MINAE-MIDEPLAN-PNUMA, 2020), (MINAE, 2018), (SEPSA/FAO/SELAC, 2016), (SEPSA/MAG, 2010):
· Cambios en la composición y distribución de plagas agropecuarias, afectando los rendimientos. Cambios en la distribución de cultivos agrícolas.
· Disminución de la disponibilidad del agua para la agricultura y la ganadería.
· Alteración de ecosistemas costeros y marinos relevantes para la reproducción de especies comerciales. Disminución de la productividad agropecuaria y pesquera.
· Afectación de procesos de transformación y comercialización de la producción agropecuaria y pesquera.
· Daños severos y pérdidas recurrentes de los activos agropecuarios y pesqueros. Afectación en las exportaciones de productos agropecuarios y pesqueros.
· Pérdida de competitividad del sector.
· Pérdida de los medios de vida de agricultores, ganaderos y pescadores. Aumento de pobreza y desempleo en el ámbito rural.
· Afectación en la producción, distribución y disponibilidad de alimentos. Inseguridad alimentaria y nutricional en la población local y nacional.
Recurso hídrico El sistema hídrico es un pilar fundamental del desarrollo de Costa Rica. Sin embargo, en los últimos años aumentaron los racionamientos de agua por la disminución en la capacidad hídrica resultante de la variabilidad climática. Con inversiones importantes en infraestructura hídrica, los períodos de afectación se podrían reducir hasta un 50% (PEN, 2020). Algunos factores que influyen en la generación de vulnerabilidad frente al cambio climático del recurso hídrico son los siguientes (MINAE-MIDEPLAN-PNUMA, 2020) (PEN, 2020) (MINAE, 2018):
Según AyA, en 2019 los manantiales del país experimentaron una reducción del 20%, afectando en la GAM a unas 500.000 personas.
Cerca de 335 250 personas no tuvieron acceso al agua potable en 2019, 6,6% del total. Hay pérdida de cobertura vegetal en áreas de protección y de recarga acuífera.
Extracción no sostenible o no reportada; por ejemplo, de pozos ilegales. Contaminación de fuentes hídricas.
Actividades productivas dependientes del recurso hídrico: agricultura, ganadería, pesca, agroindustria, turismo, servicios, producción hidroeléctrica, entre otras.
Sistemas de riego poco eficientes y obsoletos.
Sistemas deficientes de potabilización y distribución del agua y del tratamiento de aguas. Servicio deficiente de alcantarillado pluvial.
Pocas opciones financieras para nuevas tecnologías de gestión del agua y energía.
Falta de ordenamiento territorial con visión de largo plazo, incorporando la variable hídrica. Aumento en la demanda del agua en 2020 por la emergencia por el COVID-19.
Fotografía:
Priscilla Mora Flores, PNUD Costa Rica A raíz de tales vulnerabilidades y su interacción con amenazas asociadas al calentamiento global, es posible identificar los siguientes potenciales impactos sobre el sector recurso hídrico (MINAE- MIDEPLAN-PNUMA, 2020), (PEN, 2020), (MINAE, 2018), (SINAC, 2013):
De los 34 corredores evaluados, en siete se espera que to toda su oferta de agua para consumo humano se reduzca entre 50 y 85%, es decir que casi todo su territorio tiene un impacto alto o muy alto en la provisión de este servicio ecosistémico.
Para el periodo 2070-2099, los cambios proyectados en la oferta de agua proveniente de ASP y CB muestran valores de reducción entre 10 a 85%, dependiendo la región del país.
Reducción de los servicios ecosistémicos de bosques y humedales, principalmente aquellos asociados al ciclo del agua.
Desplazamiento del agua dulce por agua salada en los acuíferos costeros. Escasez de recurso hídrico en época seca.
Reducción de la oferta hídrica para consumo humano y para producción y distribución de energía hidroeléctrica.
Encarecimiento del costo de producción hidroeléctrica. Incremento de sequías, por ejemplo, en la Región Chorotega. Incendios forestales en algunas regiones en época seca.
Destrucción parcial o total de obras de captación y conducción del agua por EME. Disminución de la capacidad operativa y de servicios de distribución de agua potable. Disminución de la capacidad operativa del tratamiento de aguas servidas.
Demanda insatisfecha por la reducción en la disponibilidad del recurso. Conflictos entre usuarios por el recurso hídrico.
Pérdida de competitividad de sectores productivos. Reducción del bienestar y la calidad de vida de las familias.
Seguridad hídrica futura limitada por el riesgo de contaminación de fuentes de agua.
Biodiversidad Costa Rica posee y conserva una rica biodiversidad, que es fuente y provisión de servicios ecosistémicos, como la regulación del ciclo hidrológico, la fertilidad y salud de los suelos y la regulación microclimática. Sectores económicos claves, como el turismo, la pesca, la acuicultura, la agricultura y la silvicultura dependen de la biodiversidad (SINAC-CONAGEBIO-MINAE, 2016). En las últimas décadas, el país ha recuperado su cobertura boscosa hasta llegar a un 59% del territorio en 2020 (BM), gracias al establecimiento de ASP, la participación de la sociedad civil y del sector productivo en los corredores biológicos y el Programa de Pagos por Servicios Ambientales (PPA). El país actualmente destina a la conservación 1 303 055 ha en ASP y 1 550 190 ha en áreas marinas protegidas (PEN, 2020).
En relación con pérdidas y daños del sector biodiversidad por la variabilidad y al cambio climático, es importante destacar el impacto de EME y de los incendios forestales. Un caso importante fue la tormenta tropical Nate, que en 2017 impactó el Área de Conservación Guanacaste, el Parque Nacional Santa Rosa, plantaciones forestales y el Refugio Nacional de Vida Silvestre Bahía Junquillal y ocasionó pérdidas por daños o cierres temporales. Adicionalmente, los incendios forestales entre 2019 y 2020 (marzo y abril) afectaron 2519 y 1371 hectáreas respectivamente dentro de ASP. En 2020 el SINAC atendió 67 incendios forestales dentro de las ASP y 149 en otras propiedades, para lo cual debió disponer de funcionarios, voluntarios y brigadas contratadas -1898 personas- así como dar capacitación, equipamiento y soporte logístico (SINAC-MINAE, 2020). Para 2020, cinco tipos de vegetación fueron las más afectadas por los incendios forestales: sabana natural (47%), pasto arbolado (13%), bosque secundario (12%), charral (12%) y pastos (8%) (SINAC-MINAE, 2020b).
2016), Otros factores que contribuyen a la generación de vulnerabilidad frente al cambio climático son los siguientes (MINAE-MIDE- PLAN-PNUMA, 2020), (SINAC-CONAGEBIO-MINAE, (BID-MINAE-SINAC-DDC, 2015):
Fotografía: Priscilla Mora Flores, PNUD Costa Rica Redacción: Rodolfo González Ulloa La Universidad Nacional de Costa Rica estima que el 65% de las plantas del planeta requieren de polinizadores y, de estos, los más importantes son las abejas. Sin embargo, año tras año, se reduce el número de árboles y plantas que proporcionan el néctar que buscan las abejas para producir su miel. El cambio en el uso del suelo, el aumento en el uso de agroquímicos y el cambio en las condiciones del clima afectan la población de abejas, y su productividad. Juan Bautista Alvarado, presidente de la Cámara Nacional de Apicultura, lo resume con estas cifras: "Costa Rica exportó miel hacia EEUU y Europa desde 1918 hasta 1984. Eran mieles de altísima calidad y muy cotizadas en aquellos mercados. Hoy nuestra producción no alcanza a satisfacer el mercado nacional", dice Alvarado.
Comunidades indígenas con pocos recursos, oportunidades y servicios. Ecosistemas geográficamente restringidos o fragmentados.
Insuficiente cobertura vegetal o trama verde en centros de población. Riesgo de incendios forestales en varias regiones en época seca.
Comunidades rurales y urbanas altamente dependientes de los servicios ecosistémicos. Personas en condición de pobreza con acceso limitado a los servicios ecosistémicos.
Dependencia del sector productivo al capital natural y los servicios ecosistémicos. Pocos encadenamientos productivos que aprovechan sosteniblemente la biodiversidad. Extracción no sostenible de recursos, contaminación por agroquímicos y residuos.
Conflictos entre usuarios por recursos de biodiversidad y servicios ecosistémicos. Limitado acceso al conocimiento técnico y científico y su uso en conservación.
Falta de recursos financieros para el uso sostenible e innovador de la biodiversidad. Bajo presupuesto para la protección de la biodiversidad y el paisaje: 0,1% del PIB. Falta de ordenamiento territorial y espacial marino con visión de largo plazo.
De la vulnerabilidad presentada y su interacción con amenazas asociadas al calentamiento global, es posible identificar los siguientes potenciales impactos sobre el sector biodiversidad (MINAE-MIDE- PLAN-PNUMA, 2020), (MINAE-SINAC-DDC, 2015), (BIOMARCC-SINAC-GIZ, 2013a), (BIO- MARCC-SINAC-GIZ, 2013b):
· Cambios en la composición y estructura de los ecosistemas como resultado del cambio físico (temperatura) y químico en las aguas y suelos (asociados a cambios en la dinámica temporal de la temperatura y la precipitación).
· Disminución en la distribución geográfica y capacidades reproductivas de especies. Disminución en la tasa de aumento de madera de algunas especies de árboles.
· Reducción de la salud de bosques, humedales, manglares y arrecifes de coral. Reducción o deterioro de las poblaciones de especies amenazadas.
· Deterioro de los servicios ecosistémicos y reducción de su disponibilidad. Mayor presencia de especies invasoras, plagas y enfermedades.
· Mayor incidencia de incendios forestales.
· Afectación de humedales, lagunas costeras, estuarios y playas por ingreso del mar. Afectación a la anidación de tortugas marinas por alteración de la línea de la costa. Reducción de la competitividad de diversas actividades que dependen de la biodiversidad.
Salud Con la llegada del COVID-19 a Costa Rica, en marzo de 2020, se inició el shock productivo, fiscal, social y de salud pública potencialmente más grave en la historia moderna del país y sus consecuencias en el largo plazo aún están por verse (PEN, 2020). Ante esta vulnerabilidad, la crisis climática podría añadir amenazas y, con ellas, más presión sobre el sistema de salud.
En relación con las pérdidas y daños del sector salud por la variabilidad y al cambio climático, se debe destacar lo relativo a enfermedades como malaria, dengue, chikungunya y Zika, todas transmitidas por mosquitos. En 2018 se registraron 108 casos de malaria, un incremento del 483% respecto a 2017. Entre 2014 y 2018, se notificaron 60.194 casos de dengue y 2016 fue el año de mayor incidencia (MINSA, 2019). La fiebre chikungunya reportó 9.214 casos entre 2014 y 2018 y 2015 fue el año de mayor incidencia (MINSA, 2019). El virus Zika se detectó en 2016 y del 2016 al 2018, se notificaron 10 665 casos (MINSA, 2019).
Entre distintos factores que inciden en la vulnerabilidad frente al cambio climático, se destacan los siguientes (MINAE-MIDEPLAN-PNUMA, 2020), (Municipalidad de Curridabat, 2019), (MINAE, 2018), (MINSA, 2015), (MINSA, 2011):
· Sedentarismo de la población y falta de opciones para la actividad física. Altas prevalencias de sobrepeso y obesidad.
· Abundantes enfermedades diarreicas (asociadas a la disponibilidad o no de agua potable y a higiene); enfermedades de transmisión vectorial y enfermedades crónicas (diabetes, por ejemplo).
· Personas adultas mayores, niñas y niños vulnerables a altas temperaturas e islas de calor. Altos índices de pobreza y familias con jefatura femenina.
· Mayor dificultad de mujeres, jóvenes y personas indígenas para acceder a oportunidades.
· Violencia intrafamiliar, especialmente hacia menores de edad y adultos mayores, principalmente hacia mujeres.
· Comunidades indígenas con pocos recursos, oportunidades y servicios. Contaminación de fuentes hídricas.
· Sistemas deficientes de potabilización del agua y del tratamiento de aguas residuales. Recurso hídrico escaso en época seca.
· Falta de ordenamiento espacial territorial y costero-marino con visión de largo plazo, incorporando la variable de salud.
· Sobrecarga de los servicios de salud por la emergencia del COVID-19.
Fotografía:
Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible, Costa Rica De la vulnerabilidad presentada y su interacción con amenazas asociadas al calentamiento global, es posible identificar los siguientes potenciales impactos sobre el sector salud (MINAE-MIDE- PLAN-PNUMA, 2020), (MINAE, 2018), (MINSA, 2015), (MINSA, 2011):
Condiciones más cálidas y húmedas facilitan la multiplicación de vectores como mosquitos. Incremento de la morbilidad y mortalidad por enfermedades respiratorias.
Mayor incidencia de enfermedades diarreicas y otras patologías de transmisión hídrica, sobre todo en zonas afectadas por EME.
Mayor incidencia del cáncer de piel.
Adultos mayores con más incidencia de enfermedades cardiovasculares por el calor. Disminución en la disponibilidad del agua para comunidades humanas.
Disminución de disponibilidad de agua en comunidades costeras por intrusión salina. Destrucción de cultivos y hatos ganaderos por sequías e inundaciones.
Afectación de la producción, distribución y disponibilidad de alimentos.
Pérdida de capacidad adquisitiva y de acceso a alimentos por eventos climáticos. Inseguridad alimentaria y nutricional en la población local y nacional.
Destrucción o deterioro por EHE de las infraestructuras que facilitan los servicios de salud.
Infraestructura En el 2019, la infraestructura costarricense subió 15 puestos en el índice de competitividad global sobre infraestructura, gracias a mejoras en carreteras y puertos. El país pasó del lugar 78 al 63, de 141 naciones evaluadas, lo que lo colocó en el quinto puesto en América Latina. Pese al avance, Costa Rica sigue seriamente rezagada en carreteras. El comportamiento de la inversión pública y privada en los últimos años muestra la urgente necesidad de explorar nuevos mecanismos para realizar obras de infraestructura, sin necesidad de recurrir al endeudamiento, especialmente luego de la pandemia.
El sector infraestructura ha tenido pérdidas y daños por la variabilidad y el cambio climático. La infraestructura pública -vial, energética, de agua potable y de riego- ha tenido las mayores pérdidas anuales por EHE y sequías, un 46% de las pérdidas registradas entre 2005 y 2016 (MINAE, 2018). Del 2016 al 2020, las pérdidas por desastres ascendieron a US $820 millones, un aumento del 266% (CNE, 2021), principalmente por los efectos del huracán Otto y la tormenta tropical Nate que fue la que más pérdidas registró de los últimos 25 años (1% del PIB 2017) (CNE, 2021). En ambos eventos, las pérdidas se concentraron en puentes y carreteras. Estudios del BID y del BM han alertado sobre los alarmantes datos de pérdidas de Costa Rica y la limitada o nula capacidad fiscal del país para enfrentar desastres (CNE, 2021).
Los siguientes factores que contribuyen a determinar la vulnerabilidad de la infraestructura presente en el país frente al cambio climático (RARE-GreenLAC, 2021), (MINAE-MIDEPLAN-PNUMA, 2020), (PEN, 2020), (MIDEPLAN, 2019), (MINAE, 2018):
· Infraestructura no adaptada al clima o con tecnologías y diseños obsoletos. Zonas rurales y territorios indígenas con infraestructura insuficiente y deficiente. ASP con insuficiente infraestructura para su operación y aprovechamiento.
· Construcciones en zonas no aptas o no permitidas.
· Red de vías de baja calidad y que afectan la competitividad del país.
· Insuficiente conexión de muchas zonas agropecuarias y turísticas con centros económicos. Falta de cobertura de telecomunicaciones en muchas zonas productivas.
· Centros de población con infraestructura deficiente. Desarrollo urbano sin opciones de esparcimiento.
· Falta de ordenamiento espacial territorial y costero-marino con visión de largo plazo.
· Pocas opciones financieras para que comunidades, empresas, hoteles, fincas, otros adquieran nuevas tecnologías de adaptación.
· Falta de enfoque preventivo y de gestión del riesgo en el desarrollo de infraestructura.
· Poco aprovechamiento de las oportunidades para el uso de infraestructura verde-azul como soluciones basadas en la naturaleza.
Fotografía: Priscilla Mora Flores, PNUD Costa Rica Redacción: Gabriela Rodríguez Hernández El huracán Otto en noviembre del 2016 dejó cerca de 11 mil personas afectadas de forma directa en el territorio nacional, gran parte de ellos en Upala. "Muchos años antes de Otto, las montañas empezaron a talarse en más de un 50%. Cuando llegó el huracán, la "esponja" de los bosques que antes absorbía las aguas ya no estaba y la devastación fue peor. Toda la montaña se devastó, el río se salió y desbordó por lugares donde nunca antes se había vivido una inundación" -Mayra y Aníbal, vecinos de Upala.
De la vulnerabilidad presentada y su interacción con amenazas asociadas al calentamiento global, es posible identificar los siguientes potenciales impactos sobre el sector (MINAE-MIDE- PLAN-PNUMA, 2020), (CNE, 2021), (MINAE, 2018):
Incremento en el uso de agua y de energía por temperaturas extremas e islas de calor. Afectación a la infraestructura por destrucción, desgaste, reposición y mantenimiento. Afectaciones a infraestructura costera por inundación y cambios en la línea de costa.
Interrupción de servicios públicos vitales como salud, educación, energía, agua, telecomunicaciones. Aumento en pérdidas y daños a infraestructura.
Encarecimiento de costos de operación para las actividades productivas. Mayores dificultades logísticas y operativas en el traslado de bienes y personas. Desestimulo al desarrollo empresarial y productivo.
Menor atracción de inversiones. Pérdida de competitividad.
Pérdida de empleos.
Turismo Antes de la emergencia mundial por en COVID-19, el sector turístico costarricense se calculaba en US$5000 millones, un 8,5% del PIB. Sin embargo, la incertidumbre y las restricciones derivadas de la pandemia causaron que el turismo en el país decreciera fuertemente, hasta un 70% en 2020 (ICT 2020). Aún así, esta actividad es y seguirá siendo muy importante en el país, especialmente mientras se planea su recuperación.
En 2015 Costa Rica pasó del puesto 47 al puesto 42 en competitividad de viajes y turismo, según reporte del Foro Económico Mundial. De los 14 temas analizados, Costa Rica obtuvo las mejores calificaciones en seguridad, fuerza laboral calificada, priorización del turismo en la política pública, planta turística, recursos naturales y salud e higiene. Los temas donde obtuvo calificaciones más bajas fueron infraestructura aérea, infraestructura terrestre y recursos culturales (ICT, 2017). Un tema relevante para la competitividad del turismo en Costa Rica es la sostenibilidad, y una herramienta importante es la Certificación para la Sostenibilidad Turística (CST), que ha sido otorgada a 248 hoteles y 110 tour-operadoras (ICT 2021).
Este sector ha tenido afectaciones importantes por inundaciones causadas por la fase fría del fenómeno ENOS y sequías provocadas por la fase cálida del fenómeno ENOS, ambos con afectaciones en la Región Chorotega. Por otro lado, el huracán Otto (2016) y la tormenta tropical Nate (2017) ocasionaron grandes pérdidas (Brenes Maykall & Girot, 2018) (CCT-Re, 2020). Algunos factores adicionales que determinan su vulnerabilidad frente al cambio climático son los siguientes (MINAE- MIDEPLAN-PNUMA, 2020), (CCT-Re, 2020), (ICT, 2017), (Vargas, 2017):
· Dificultad de las mujeres para acceder a vivienda, agua potable y salud, oportunidades de capacitación y empleo vinculados al sector turismo.
· Comunidades indígenas con servicios deficitarios (agua potable, electricidad, internet) y al margen de las principales rutas turísticas.
· Infraestructura vial de calidad regular y diseños obsoletos.
· Ocupación, invasiones y construcciones ilegales en la costa, amenazando los ecosistemas locales. Edificaciones turísticas no adaptadas a altas temperaturas ni al uso racional del agua.
· Destinos turísticos urbanos sin opciones de esparcimiento (trama verde, parques, aceras). Insuficientes encadenamientos entre el turismo y otras cadenas productivas.
· Limitado acceso al conocimiento para adaptar la oferta turística al cambio climático. Falta de recursos económicos para generar valor agregado al turismo.
· La CST, aunque es una importante herramienta de sostenibilidad, aún no es de uso general.
· Falta de ordenamiento territorial y espacial marino con visión de largo plazo, con enfoque de prevención y gestión del riesgo, así como de adaptación al cambio climático.
· Turismo y empleo asociado colapsados por la pandemia del COVID-19.
Fotografía: Giancarlo Pucci, PNUD Costa Rica De la vulnerabilidad señalada y su interacción con amenazas asociadas al calentamiento global, es posible identificar los siguientes potenciales impactos sobre el sector turismo (MINAE-MIDEPLAN- PNUMA, 2020), (CCT-Re, 2020), (Vargas, 2017):
Cambios en la composición y distribución de especies de interés turístico. Cambios en la estructura y funciones de ecosistemas de interés turístico.
Destrucción o deterioro de infraestructura turística por ampliación de áreas sujetas a inundación mareal o cambios en la línea de costa, por aumento en el nivel del mar.
Incremento en el uso de agua y de energía por temperaturas extremas. Períodos extendidos de temperaturas extremas.
Disminución en la disponibilidad del agua y demanda insatisfecha.
Conflictos y enfrentamientos por el agua, la belleza escénica y la biodiversidad. Colapso de instalaciones costeras.
Costos adicionales por obras de protección o reposición de instalaciones. Incremento de los costos de operación.
Mayor dificultad de traslado de bienes y personas.
Dificultades para realizar algunas actividades turísticas por lluvia o calor. Disminución de la demanda turística, cancelación de servicios.
Deterioro de la calidad de los atractivos y destinos turísticos. Pérdida del valor de las propiedades turísticas.
Pérdida de competitividad del turismo.
Pérdida de los medios de vida de los pobladores Costa Rica concibe la descarbonización y la resiliencia como medios para transformar su modelo de desarrollo y alcanzar un futuro más justo y próspero. Para cumplir este objetivo, el país lleva años fortaleciendo sus capacidades de planificación de la acción climática. En el año 2010, Costa Rica publicó la Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC) 2010-20202, que si bien prioriza la mitigación al cambio climático, empezó también a sentar bases para adaptarse. Un año después, se crea la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Energía (DCC-MINAE) bajo el Decreto Ejecutivo No. 364337-MINAET, que coordina la ENCC y la política climática del país.
2 https://cambioclimatico.go.cr/wp-content/uploads/2018/08/ENCC.pdf Tras la firma del Acuerdo de París en 2015 y su ratificación por la Asamblea Legislativa en 2016, Costa Rica desarrolló un nuevo marco legal e institucional para la acción climática.
En los meses previos a la firma del Acuerdo, Costa Rica presentó su primera Contribución Nacionalmente Determinada (NDC 2015)3. En este documento, el país planteó continuar fortaleciendo su institucionalidad para adaptarse al cambio climático con acciones como la creación de un Plan Nacional de Adaptación y el fortalecimiento de la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
3https://cambioclimatico.go.cr/wp-content/uploads/2021/01/NDC-2015-Costa-Rica.pdf?x54314 Tras los compromisos adquiridos en la NDC 2015, el país empezó a reformular su política pública de adaptación. Como parte de estos importantes esfuerzos, en el año 2018 se oficializó la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) 2018-2030, a través del Decreto Ejecutivo No. 41091-MINAE4.
4 https://cambioclimatico.go.cr/politica-nacional-de-adaptacion/como-se-hizo La Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático es el marco rector que orienta las acciones de Costa Rica en materia de adaptación. El Decreto N° 41091-MINAE (MINAE, 2018a) oficializa la PNACC (MINAE, 2018b) y responsabiliza a todas las dependencias del Sector Público a implementar la PNACC dentro de su ámbito legal respectivo, y en particular las instituciones de los sectores: Turismo, Recurso Hídrico, Biodiversidad y Bosque, Agropecuario y Pesca, Salud, Infraestructura y Energía.
Durante la última década se han desarrollado distintas políticas y planes sectoriales que incorporan elementos importantes para transversalizar la adaptación en la planificación del desarrollo y fortalecer así la resiliencia de Costa Rica frente al cambio climático. Las siguientes son algunas de las políticas que incluyen componentes de adaptación: Plan Nacional de Desarrollo e Inversión Pública, Política Nacional de Humedales, Política Nacional del Mar, Plan Nacional de Inversiones en Saneamiento, Política Nacional de Saneamiento de Aguas Residuales, Política y Plan Nacional de Ordenamiento Territorial, Política Nacional de Vivienda y Asentamientos Humanos, Estrategia y Plan de Acción para la adaptación del sector biodiversidad de Costa Rica al cambio climático, Estrategia Nacional de Biodiversidad, Plan Nacional de Descarbonización, Política y Plan Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres, Política de Desarrollo Rural Territorial, Estrategia para la Ganadería Baja en Carbono, Estrategia y Plan de Acción REDD+, Plan Sectorial Agropecuario, Pesquero y Rural; y Política Nacional de Áreas de Protección de Ríos Quebradas, Arroyos y Nacientes; entre otras ( NDC 2020). A pesar de ello, aún es necesario continuar fortaleciendo la integración de la adaptación en instrumentos de planificación del desarrollo.
La adaptación al cambio climático también tuvo un mayor protagonismo en la actualización de la NDC de Costa Rica en 2020. El país aprovechó la NDC 2020 para además presentar su Comunicación sobre la Adaptación, de acuerdo con los compromisos adquiridos por el país en el artículo 7, párrafo 10, del Acuerdo de París. La Comunicación sobre la Adaptación cuenta con 16 lineamientos que detallan acciones que tomará Costa Rica entre 2021 y 2030, así como las necesidades de apoyo que tiene el país. El presente Plan de Acción se encuentra estrechamente vinculado con la NDC y se presenta como el vehículo que permitirá avanzar en gran medida en el cumplimiento de metas plasmadas en el mismo durante el periodo 2022-2026.
La adaptación al cambio climático también ha tenido un vínculo directo con la gestión del riesgo y la articulación entre ambos instrumentos de planificación ha ido fortaleciéndose. En 2021 se publicó el Plan Nacional de Gestión del Riesgos 2021-2025 que operativiza la Política Nacional de Gestión del Riesgo. La PNACC y este NAP guardan una relación cercana con esta Política y Plan.
Gobernanza climática:
Costa Rica cuenta con una serie de instancias que contribuyen a la gobernanza de la adaptación al cambio climático a nivel nacional. Algunas de las instancias más relevantes para orientar el accionar en cambio climático son las siguientes:
El Ministerio de Ambiente y Energía, que es el ministerio encargado del tema climático y que diseña instrumentos de política pública y los articula a través de sus dependencias. Entre ellas están la Dirección de Cambio Climático, el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), la Secretaría de Planificación del Sector Ambiente (SEPLASA-MINAE) y el Centro Nacional de Información Geoambiental (CENIGA-MINAE).
El Comité Técnico Interministerial de Cambio Climático sirve como un espacio de coordinación y encuentro entre diferentes carteras. Fue creado en 2011 por el Decreto Ejecutivo 36823-MINAET como un órgano asesor y de apoyo al MINAE para el seguimiento de la Estrategia Nacional de Cambio Climático. El CTICC tiene un carácter permanente y tiene por sede la Dirección de Cambio Climático.
El Consejo Científico de Cambio Climático (4C) fue creado por el Decreto Ejecutivo 40615-MINAE en el 2017 como órgano para asesorar al Gobierno en investigación científica y desarrollo tecnológico en cambio climático.
El Consejo Consultivo Ciudadano de Cambio Climático fue creado por Decreto Ejecutivo 40616-MINAE en el 2017 como una plataforma de participación ciudadana para colaborar con la implementación de la Contribución Determinada a Nivel Nacional.
El Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo, bajo la rectoría de la Comisión Nacional de Emergencia (CNE), opera como instancia interinstitucional entre todos los niveles del Estado. Los Comités Municipales y Comités Locales para la Gestión del Riesgo, así como el Comité de Asesores Técnicos de la CNE son las instancias que conforman el sistema.
El Sistema Nacional de Métrica en Cambio Climático (SINAMECC) es la plataforma oficial de coordinación y vinculación institucional y sectorial del Estado costarricense para facilitar la gestión y distribución de información en materia de cambio climático. El SINAMECC fue establecido oficialmente en 2018 mediante el Decreto Ejecutivo N° 41127-MINAE.
Si bien algunas de estas instancias tienen escalas de operación regionales y locales, como el Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo, la mayoría de estas instancias de coordinación y gobernanza operan a una escala nacional. La planificación y la puesta en práctica de la adaptación pueden mejorarse mediante medidas complementarias en todos los niveles (IPCC, 2014). Por lo tanto, resulta vital contar también con espacios subnacionales para avanzar en la adaptación al cambio climático.
Ante esta necesidad, a partir de 2020 se han realizado numerosos esfuerzos para fortalecer capacidades subnacionales para integrar acciones de adaptación al cambio climático en la planificación regional y municipal del desarrollo del país. Como resultado de este proceso, durante el periodo 2020-2021 se fortalecieron capacidades de actores regionales y elaboraron seis planes de acción en adaptación al cambio climático en cada región del país, que fueron publicados en enero de 2022. Los resultados de estos procesos se han integrado en la elaboración de este Plan de Acción de carácter nacional.
Adicionalmente, más de 20 cantones del país se encuentran elaborando planes de acción climática o integrando acciones climáticas en procesos de planificación del desarrollo local con el apoyo del MINAE y otros actores colaboradores. Las estructuras de gobierno subnacionales, especialmente aquellas a nivel local, están en mejores condiciones para identificar y responder a los problemas del cambio climático que se enfrentan a nivel local, ya que poseen el mandato de identificar y responder a las necesidades de desarrollo a nivel local (PNUD, 2016). Por ello resulta indispensable que se impulse la acción 02 imática en adaptación desde lo local. No obstante, como parte de estos procesos de acompañamiento, también se busca que las prioridades plasmadas a nivel local se alineen a su vez con las prioridades priorizadas en los marcos de planificación regional y nacional, alcanzando así vínculos estratégicos entre los distintos niveles de acción.
Fotografía: Priscila Mora Flores, PNUD Costa Rica 4. Alcance del Plan Nacional de Adaptación 2022 - 2026 El proceso de creación del Plan Nacional de Adaptación 2022 - 2026 tomó lugar entre 2020 y 2022, con la participación de docenas de personas de diferentes sectores, la coordinación de un Comité liderado por DCC-MINAE y consultores, a cargo de preparar el documento, así como un Comité Consultivo conformado por represent- antes de distintas organizaciones y sectores, quienes brindaron retroalimentación durante las distintas etapas elaboración.
La base metodológica para el desarrollo del Pla de Acción fue el documento de "Directrices técnicas para el proceso del PNA para países menos adelantados (LDC por sus siglas en inglés)", de la CMNUCC. Esta guía de la Convención fue complementada con otras metodologías para manejar la incertidumbre, integrar verticalmente prioridades de adaptación de carácter subnacional con medidas de carácter nacional, y para identificar oportunidades para la adaptación basada en ecosistemas. A continuación se presenta un resumen de las distintas etapas empleadas.
Cuadro 2. Resumen de fases para la elaboración del PNA.
Como parte de estas cuatro fases, se ejecutaron aproximadamente 40 espacios participativos y 30 reuniones bilaterales en las distintas regiones y con distintos sectores del país. En total, a lo largo de junio 2020 a febrero 2022, se contó con la participación de representantes de más de 150 instituciones del sector público, privado y sociedad civil quienes proporcionaron su retroalimentación durante distintas fases del proceso. De las personas participantes en todos los talleres, se contó con un 46% de participación de hombres y 54% de mujeres. El Anexo 2 proporciona una descripción más detallada del proceso metodológico utilizado para elaborar el PN A. El Anexo 3 proporciona una lista de todas las entidades involucradas en los procesos de consulta.
El proceso también incluyó la articulación con distintas agendas (agenda urbana, de gestión del riesgo, de transporte e infraestructura) así como con una profundización en la determinación de medidas de adaptación para áreas de soporte esencial para la vida que fueron identificadas mediante un análisis que se desarrolló con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Dichos procesos también se describen a mayor detalle en el Anexo 2.
De acuerdo con la Guía de Elaboración de Políticas Públicas del MIDEPLAN, los planes nacionales, o planes de acción, son el instrumento mediante el cual las instituciones definen objetivos, acciones, indicadores y metas que deben ejecutar en el corto, mediano y largo plazo y donde se estiman los recursos requeridos para alcanzarlas (MIDEPLAN, 2012). Además, estos "complementan la política pública y orientan el accionar hacia los resultados esperados, en el cual se consideran los temas prioritarios, no como sumatoria, sino como prioridad y énfasis" (MIDEPLAN, 2016).
Con ello en mente, el Plan Nacional de Adaptación (NAP), o Plan de Acción de la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2018-2030 (PNACC), busca orientar el accionar de la PNACC hacia la consecución de los objetivos y metas allí establecidas, durante el periodo de tiempo definido para el NAP.
Siendo el objetivo general de la PNACC "transitar hacia un modelo de desarrollo resiliente de la sociedad costarricense, que evite las pérdidas humanas y moderar los daños materiales generados por los efectos adversos del cambio climático, contribuye a la calidad de vida de las poblaciones más vulnerables y aproveche las oportunidades para innovar y transformar los sectores productivos y asegurar la continuidad de los servicios" (MINAE, 2018), el objetivo general del NAP se ha establecido de la siguiente manera:
"Orientar las acciones de la PNACC, durante el periodo de tiempo 2022-2026, hacia la consecución de un modelo de desarrollo que garantice la resiliencia climática de la sociedad costarricense, que evite las pérdidas humanas y modere los daños materiales generados por los efectos adversos del cambio climático, que contribuya a aumentar la calidad de vida de las poblaciones más vulnerables, y que aproveche oportunidades para innovar y transformar los sectores productivos y asegurar la continuidad de los servicios." La PNACC define ejes, metas y lineamientos para la adaptación al cambio climático en el país. Estos elementos, por tanto, constituyen las bases del NAP, cuya razón central es la identificación de acciones e indicadores específicos a estos ejes, metas y lineamientos para la adaptación al cambio climático en Costa Rica. Solamente la definición de acciones específicas bajo cada lineamiento nos asegura que el PNA verdaderamente contribuye a la ejecución de la PNACC. Estas acciones deben de ser respetuosas de los principios orientadores definidos en la PNACC.
Fotografía:
Priscila Mora Flores, PNUD Costa Rica De acuerdo con la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2018-2030 se han definido una serie de principios, los cuales se mencionan a continuación.
| Resiliencia | Transformación | Innovación y competitividad | Participación e inclusión de enfoque de género y de los diferentes grupos en condición de vulnerabilidad | Transparencia y rendición | | --- | --- | --- | --- | --- | | Equidad social | Universalidad | Prevención | Flexibilidad | Continuidad de negocios y servicios | | Sostenibilidad económica y fiscal | Sostenibilidad e interdepen- dencia | Territorialidad, interterritoria- lidad y descen- tralización | Intersectorialidad | Responsabilidad es compartidas público-privadas | Los Ejes de Acción del NAP corresponden a los ejes de la PNACC, y son los siguientes:
Cuadro 3. Ejes de Acción de la PNACC y su NAP.
5 Los servicios climáticos son productos específicos que brindan información para la toma de decisiones climática- mente inteligente por parte de los individuos y organizaciones, que permitan a la sociedad adaptarse a la variabilidad climática y cambio climático.
Estos ejes están divididos en tres ejes "instrumen- tales" y tres ejes sustantivos".
Ejes instrumentales:
los Ejes 1, 2 y 6 se consideran "ejes instrumentales" ya que crean las condiciones necesarias para impulsar la adaptación al cambio climático. Por eso, y como se detalla más abajo, estos buscan gestionar y/o crear el conocimiento necesario alrededor del cambio climático para tomar decisiones (Eje 1); generar y utilizar información para planificar la adaptación en sus distintos niveles (Eje 2), y finalmente dirigir la inversión hacia lo planificado (Eje 6).
Ejes sustantivos:
Por otro lado, los ejes 3, 4 y 5 se consideran como "ejes sustantivos" debido a que introducen enfoques clave a través de los cuales se debería de impulsar la adaptación, los cuales son gestión de la biodiversidad y los recursos hídricos (Eje 3), protección de servicios e infraestructura (Eje 4), y sistemas productivos adaptados (Eje 5). El supuesto detrás de estos ejes es que, de alcanzarlos de manera exitosa, el país logrará el objetivo general explicado anteriormente. A continuación se presentan descripciones más detalladas de los resultados esperado para cada uno de estos ejes elaboradas en el marco del estudio MINAE-MIDEPLAN-FIIAPP 2019.
47 Fotografía: PNUD, Costa Rica Instituciones y actores clave del desarrollo local y regional disponen de información rob certera para tomar decisiones en materi adaptación al cambio climático y cuentan las capacidades para interpretarla y aplicar sus respectivos ámbitos.
Carlos Sequeira Orozco y Yendry Sandoval Arias utilizando "Somos verdes", una aplicación enfocada en la reforestación. "A través de la tecnología hacemos un levantami- ento de cada una de las especies sembradas que nos permita darle seguimiento a la sobrevivencia de los árboles, así como mapear el impacto y cobertura de los planes de reforestación. Por ejemplo, pode- mos decir que acá se plantaron tantos árboles de sota caballo, una especie que se usa para evitar la erosión en los suelos. Es información importante para mejorar las condi- ciones de los suelos y de los recursos hídricos", explica Yendry Sandoval Arias Colegio del Colegio Técnico Profesional (CTP) de Guatuso. Para Carlos Sequeira Orozco, administra- dor de la ASADA y jefe de Yendri, esta aplicación resulta muy útil porque les ayuda a ubicar los parch- es de bosque de las campañas de reforestación que han hecho y así monitorear su cobertura.
Este primer eje es una forma de contribuir a la política de Gobierno Abierto centrada en la gestión del conocimiento y el acceso a datos abiertos, mediante la entrega de información que facilite la toma de decisiones en materia de adaptación en todos los niveles de la sociedad. Se busca generar información robusta a partir de la operación de sistemas de registro, monitoreo, previsión de factores climáticos e hidrológicos y sus impactos (servicios climáticos); gestionar el conocimiento sobre efectos del cambio climático para la toma de decisiones en materia de adaptación, potenciando las capacidades de las instituciones y los actores para interpretar y aplicar ese conocimiento en los ámbitos locales y nacionales e introduciendo en los sistemas educativos formales y no formales información pertinente para la comprensión del fenómeno y sus efectos. El desarrollo de capacidades locales e institucionales para la adaptación se focalizará en las instituciones, comunidades, grupos y personas más vulnerables, de acuerdo con los enfoques de derechos humanos e igualdad de género.
Los cuatro lineamientos del Eje 1 tienen como objetivo el logro de los siguientes resultados, que deberían contribuir en su conjunto al logro de la meta del eje.
Figura 9. Cadena de resultados simplificada del Eje 1. Hacia abajo se muestran los resultados puntuales de cada lineamiento. En la parte inferior se muestra el resultado aspiracional.
Fuente: MINAE-MIDEPLAN-FIIAPP (2019).
Resultado Eje 2 Los instrumentos de planificación institucional, regional, cantonal, sectorial, territorial y incorporan criterios de adaptación al climático.
En la lógica de la cadena causal, el Eje 2 está vinculado con los resulta- dos del Eje 1, ya que se supone que la planificación para la adaptación al cambio climático en todos los niveles se tiene que alimentar de información robusta sobre la temática.
Este eje buscará integrar la adaptac- ión al cambio climático en la planifi- cación y gestión del territorio basán- dose en mecanismos existentes y nuevos más ágiles, con especial incidencia en los procesos region- ales y locales participativos. Por ejemplo, los planes regionales de desarrollo (PRD) vigentes en Costa Rica tienen objetivos fijados a 2030, sin embargo, dichos planes podrían revisarse previamente para trans- versalizar la adaptación al cambio climático en los mismos.
A nivel regional, cantonal y comunal se cuenta con varias herramientas de planificación, incluyendo:
Planes Regionales Planes Reguladores Municipales Planes Reguladores Costeros Planes Estratégicos Municipales y Planes de Desarrollo Humano Cantonal Planes Territoriales de Desarrollo Rural INDER y Plan Nacional de Desarrollo Comunal DINADECO A nivel sectorial, la herramienta de planificación principal serán los Planes Operativos Institucion- ales (POI).
En ese esfuerzo, se considerarán los enfoques de derechos humanos, igualdad de género y adaptación integrada, y se habilitarán procesos de adaptación en zonas urbanas, rurales y marino-costeras. Esta planificación territorial se hará mediante la participación de los grupos diversos y en mayores condiciones de vulnerabilidad al cambio climático, en la selección, priorización e implementación de medidas de adaptación generadas de manera horizontal.
El eje incluye 3 lineamientos con sus respectivos resultados esperados.
Figura 10. Cadena de resultados simplificada del Eje 2. Hacia abajo se muestran los resultados puntuales de cada lineamiento. En la parte inferior se muestra el resultado aspiracional.
Fuente: MINAE-MIDEPLAN-FIIAPP (2019).
Resultado Eje 3 Los ecosistemas de Costa Rica son usados de manera sostenible por comunidades locales y pueblos indígenas; ofrecen bienes y servicios mediante áreas protegidas, corredores biológicos, humedales y cuencas hidrológicas que cuentan con infraestructura natural y servicios ecosistémicos resilientes para generar los cobeneficios entre mitigación y adaptación. Hay una gestión sostenible del recurso hídrico en las cuencas hidrográficas, donde se produce la mayor oferta hídrica para consumo humano.
Hace 28 años en un sector del colegio habían potreros y zonas de donde se sacaban árboles de camíbar y canfín para cocinar. Hoy estos terrenos son áreas protegidas que se han convertido en corredores biológicos. "Nuestro objetivo ha sido rescatar la especie nativa como alternativa para reforestar, mejorar el paisaje de Upala, generar ingresos y proteger el recurso hídrico ante el cambio climático." - Mayra Monge, la encargada del vivero del CTP de Upala, un centro educativo que se ha hecho famoso por la producción, venta, donación y reforestación con especies nativas de Costa Rica.
Fotografía: Priscilla Mora Flores Redacción: Gabriela Rodríguez, PNUD Costa Rica En este eje, la prioridad es potenciar la adaptación para reducir la vulnerabilidad de la biodiversidad y los recursos hídricos mediante la protección de la biodiversidad, la regulación del uso sostenible de los bienes y servicios ecosistémicos en el patrimonio natural del Estado, corredores biológicos, paisajes productivos y reservas privadas, tanto terrestres como costeras y marinas. Este busca alinear incentivos y medidas que procuren el desarrollo/empleo de tecnología de punta para un uso eficiente del agua y una gestión adecuada de las cuencas hidrográficas en aras de su uso sostenible.
Resultado Eje 4 Se asegura la continuidad de los servicios públicos y una adecuada protección de los activos, mejorando la capacidad adaptativa de la inversión pública ante el cambio climático.
Fotografía: Priscilla Mora Flores Redacción: Gabriela Rodríguez, PNUD Costa Rica En Costa Rica la gestión comunitaria del agua abastece a cerca del 30% de la población, más de 1.300.000 personas que día tras día pueden recibir agua con la calidad, cantidad y continuidad que exigen las normas. Como parte de acciones frente al cambio climático, la ASADA de Artola, ubicada muy cerca de Playas del Coco en Guanacaste, llevó a cabo la instalación de tubería con mayor diámetro y resistencia con el aporte del Proyecto en combinación con la Cruz Roja Costarricense, la Municipalidad de Carrillo y empresa privada, lo que a su vez permitió la instalación de 9 hidrantes en difer- entes puntos de la comunidad para atender posibles incendios. Esto se hizo con el apoyo del proyecto Fortalecimiento de las capacidades de Asociaciones de Acueductos Rurales (ASADAS) para enfrentar riesgos del Cambio Climático en comunidades con estrés hídrico en el Norte de Costa Rica, implementa- do por AyA y PNUD, con el financi- amiento del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés).
En este eje se quiere garantizar a la sociedad costarricense la continuidad de servicios públicos de alta calidad y una adecuada protección de activos (energía, telecomunicaciones, agua, salud, educación, infraestructura vial, entre otros), sean públicos o privados, para mejorar su capacidad de adaptación al cambio climático, gracias a normas y lineamientos para la inversión pública.
El eje tiene cuatro lineamientos, tres de ellos relacionados con infraestructura y servicios públicos, y uno específicamente con la salud humana y animal. Los lineamientos 4.2 y 4.3, según la lógica de la teoría de cambio, están muy vinculados, ya que se supone que la continuidad de servicios públicos en gran medida depende directamente de la robustez de la infraestructura. Por lo tanto, ambos lineamientos requieren de las mismas intervenciones para lograr los respectivos resultados, por lo cual en la siguiente tabla se muestran en la misma fila.
Los actores sociales y económicos en todos los ámbitos del territorio y los sectores de actividad, especialmente las pequeñas y medianas empresas, son eco competitivos y resilientes a los riesgos climáticos, gracias a la consolidación de las mejores prácticas y el manejo sostenible de los recursos naturales en los diferentes ecosistemas, y el fomento de acciones preventivas y compromisos de sensibilización en materia de adaptativa.
Fotografía: Giancarlo Pucci, PNUD Costa Rica Este eje se centra en fomentar la transformación de los sectores productivos, asegurando las condiciones para la continuidad de sus negocios y la protección de sus activos, aumentando la capacidad adaptativa mediante el intercambio de las mejores prácticas y la innovación para la eco competitividad, sensibilizando al consumidor y aprovechando oportunidades que favorezcan sinergias entre mitigación y adaptación en la acción climática.
Resultado Eje 6 Se robustecen los procesos de inversión pública y privada y financiamiento de gestión institucional, dirigidos a la reducción de pérdi- das y daños mediante la adaptación.
Fotografía: Priscilla Mora Flores Redacción: María Montero, PNUD Costa Rica Adilia Villalobos junto con Pedro García, dirigen la Finca Integral El Jícaro, la cual participa en el progra- ma de Pago de Servicios Ambien- tales (PSA). La transformación de la Finca en un proyecto agroforestal empezó en 2015, cuando refunda- ron' la propiedad y le dieron un giro a su manera de trabajar la tierra, creando su propio experimento de agricultura sostenible en una región de piñeras. Se apegaron a tres principios: conservar el bosque que ya tenían, cultivar sin agroquímicos y reforestar. Con el apoyo del progra- ma Pago de Servicios Ambientales (PSA), del Fondo de Financiamiento Forestal (FONAFIFO), desarrollaron un primer plan piloto para cultivar 550 plantas de pimienta orgánica en árboles de poró como soporte, y 550 árboles de especies nativas. En un plazo de cinco años, Finca El Jícaro fue recompensada con ¢1 millón, y sus árboles ayudaron a nutrir las estadísticas ambientales del país: el PSA ha beneficiado a más de 18.000 familias desde su creación, en 1997, movilizando desde entonces más de $524 millones en contratos orienta- dos a la conservación de más de 1,3 millones de hectáreas.
Mediante este eje se busca facilitar recursos financieros, públicos y privados, tanto de fuentes existentes como nuevas, que de modo eficaz permitan implementar medidas de adaptación y reducir pérdidas y daños para poblaciones vulnerables por los impactos adversos del cambio climático. Esto debe hacerse de una manera transparente y verificable, en condiciones financieras para la inclusión activa en la economía local de poblaciones vulnerables, en particular las mujeres, por medio de inversiones productivas resilientes al clima.
La visión de éxito de los ejes está determinada por la consecución de los diferentes lineamientos de la PNACC. El presente Plan busca dotar de acciones específicas para cada lineamiento, con el fin de progresar en su consecución. En la sección 6 se presentan estas acciones en forma de productos concretos a ser desarrollados por diferentes instituciones.
4.5. Enfoques transversales Dentro del Plan Nacional de Adaptación se con- sideran cuatro enfoques transversales, los cuales velan por asegurar la inclusión de las necesidades y perspectivas en las medidas de adaptación que se identifican en el Plan de las diferentes pobla- ciones, haciendo énfasis en los grupos en mayor condición de vulnerabilidad ante el cambio climático en donde se incluye la niñez, adoles- centes, personas jóvenes, personas adultas mayores, población indígena, población afrodescendiente, población migrante, población con alguna discapacidad, entre otros. Estos enfoques son:
· Enfoque de Derechos Humanos.
· Enfoque de equidad de género.
· Enfoque de respeto a las particularidades culturales de los pueblos indígenas.
· Enfoque de adaptación integrada de ecosistemas, comunidad y gestión del riesgo.
02 La PNACC hace una breve mención a "sectores" económicos a ser tomados en cuenta para la adaptación al cambio climático. Sin embargo, para el desarrollo de este Plan, y tomando en cuenta que este concepto no está concretamente establecido y que también puede cambiar en el tiempo, se ha decidido trabajar con "ejes temáticos". La razón fundamental para trabajar con ejes temáticos y no con sectores es que el peso de la adaptación recae sobre ciertos temas más que sobre sectores económicos. Estos temas, por lo general, son transversales a varios sectores económicos, convirtiéndose en ejes temáticos.
Un ejemplo de esto es la gestión y aseguramiento del recurso hídrico, la cual es tan importante para el sector industrial como para el sector agropecuario, así como para la supervivencia humana en general. Lo mismo ocurre con el tema de biodiversidad, que no es solamente importante para este sector, sino también para el sector turismo, que desarrolla su actividad económica aprovechando los recursos naturales. Otra interrelación compleja sería el tema de infraestructura. El Decreto Nº 42465- MOPT-MINAE-MIVAH sobre lineamientos generales para una infraestructura resiliente se establece el concepto de infraestructura verde como la "red interconectada de cobertura verde o espacios azules que conservan las funciones y valores de los ecosistemas naturales y provee beneficios asociados a la población humana". En ese sentido, el tema de biodiversidad se entrecruza con infraestructura, que es en sí un eje temático fundamental para la adaptación al cambio climático, como bien se representa en el Eje 4 de la PNACC.
Por ello, con la intención de abrazar la complejidad de la adaptación al cambio climático, así como los resultados de procesos de diagnóstico y de identificación de riesgos climáticos utilizados como punto de partida para la elaboración de este plan, este priorizará acciones en seis ejes temáticos, a saber:
. Recurso Hídrico . Agropecuario y Pesca . Infraestructura . Biodiversidad y Bosques . Salud . Ordenamiento Territorial Resulta importante aclarar que el sector turismo no se ve representado como eje temático ya que el mismo requiere de la adecuada adaptación de la biodiversidad, del aseguramiento del recurso hídrico, de una infraestructura resiliente y de un adecuado ordenamiento territorial. Es claro que, como todos los sectores económicos, requiere de medidas específicas para el sector, y estas se ven representadas en las acciones. Algo parecido ocurre con el sector energía, el cual fue contemplado dentro de infraestructura, ya que lo que requiere son medidas de infraestructura adaptada al clima, así como valoraciones del recurso hídrico y otras fuentes de energía para la producción eléctrica.
La introducción de ordenamiento territorial es quizás lo más llamativo en contraste con la PNACC. Considerando el potencial del ordenamiento territorial para disminuir riesgos asociados al clima, se le ha brindado mayor visibilidad al tema en este Plan de Acción. La regulación de los asentamientos humanos y actividades económicas es fundamental para disminuir la exposición de estos ante eventos y amenazas asociadas al clima. Una adecuada regulación puede salvar vidas y reducir las pérdidas y daños producidos por eventos hidrometeorológicos. Por eso el ordenamiento territorial se convirtió en un eje temático que, como los otros, es transversal a muchos sectores. Estos ejes temáticos sirvieron para desarrollar consultas previamente descritas, y se identifican en las acciones del Plan en caso de que pertenezca a algunos de los ejes.
Hay algunas acciones que, por su envergadura, no pertenecen a un solo eje sino que son transver- sales a todos los ejes (por ejemplo, las acciones relacionadas a generación de información/conocimiento climático).
Una de las mayores fortalezas de este NAP es el trabajo regional que se ha desarrollado para la definición de acciones con visión territorial. Cada territorio, por sus características geográficas, biofísicas, climáticas y socioeconómicas, requiere de acciones específicas y presenta oportunidades particulares para adaptarse al cambio climático. En un esfuerzo conjunto entre MIDEPLAN y MINAE, entre 2020 y 2021 se desarrollaron seis planes de acción regionales para la adaptación al cambio climático, uno en cada región socioeconómica del país.
Este NAP incorpora muchas de las acciones priorizadas a nivel regional bajo una lógica de definición de prioridades "de abajo hacia arriba", a partir del conocimiento territorial de los actores regionales que incluyen instituciones, gobiernos locales, organizaciones de sociedad civil, líderes y lideresas comunitarias, empresa privada y, academia, entre otros. El ejercicio participativo realizado a nivel regional permitió que las propuestas de soluciones de adaptación fueran propuestos y priorizados por los mismos actores.
Para conocer más sobre la inclusión de la perspectiva regional durante la elaboración del NAP, puede visitar el Anexo 2, que presenta una descripción más detallada del proceso metodológico para la creación de dicho documento.
5. Metas generales 2022-2026 para la adaptación de la sociedad costarricense frente al cambio climático A continuación se presenta, para cada eje y lineamiento, una serie de metas generales para la adaptación al cambio climático de Costa Rica. Cabe destacar que el cumplimiento de cada meta se obtendrá a partir del desarrollo de actividades y productos específicos, que han sido definidos por parte de una gran serie de instituciones del sector público, privado y de sociedad civil, y que se desglosan en el Anexo 1 de este documento.
En este Anexo se detalla información sobre la institución que se ha comprometido a desarrollar cada producto (y a ser también responsable de su seguimiento), así como de otros actores que se espera colaboren en su implementación. También se señala el periodo de implementación de cada acción y/o producto, y se especifica si la misma será ejecutada con financiamiento institucional ya existente, o si su implementación se encuentra condicionada a la consecución de financiamiento externo (ver Sección 7 sobre financiamiento para mayor explicación).
02 | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | Lineamiento 1.1. Habilitación de plataformas de infor- mación y servicios climáticos, en el marco del Siste- ma Nacional de Métrica en Cambio Climático del MINAE (SINAMECC), con el fin de recolectar datos y generar y difundir escenarios climáticos en las esca- las necesarias para facilitar la toma de decisiones y orientar acciones de adaptación con base en siste- mas de información de acceso público y universal. | 10 plataformas de información y servicios climáticos activas para facilitar la toma de decisiones y la orien- tación de acciones de adaptación | | Lineamiento 1.2. Promoción de la investigación científica, la recolección sistemática de datos y el análisis actual y prospectivo de información sobre impactos, pérdidas y daños por amenazas hidrome- teorológicas, así como cuantificación y análisis de costes, oportunidades y beneficios sociales asociados a las medidas de adaptación al cambio climático en distintos sectores. | 3 estrategias y acuerdos establecidos para la promo- ción de la investigación científica y la recolección sistemática de datos relacionados con la temática del cambio climático | | 3 redes disponibles para la recolección sistemática de datos asociadas a amenazas climáticas (red de mareógrafos, red meteorológica, red hidrométrica) | | | 1 cuantificación elaborada de costes, oportunidades y beneficios asociados a la implementación de medidas de adaptación al cambio climático en los distintos sectores | | | 1 repositorio digital con al menos 473 estudios, análi- sis o proyecciones elaborados para facilitar la comp- rensión de distintos actores sobre amenazas, vulner- abilidad, impactos, pérdidas y daños, y/o riesgos asociados al clima para Costa Rica | | | Lineamiento 1.3.
Incorporación de la adaptación al cambio climático de manera integrada en todos los niveles de educación formal, informal y no formal. | 73 materiales didácticos elaborados, que faciliten la incorporación de la temática de adaptación al cambio climático en distintos niveles de educación (formal, informal y no formal) | | 61 actividades implementadas, orientadas en fortalecer las capacidades de actores involucrados en diferentes niveles de educación (formal, informal o no formal) en materia de adaptación al cambio climático | | | 1 programa de formación climática enfocado en fortalecer las capacidades y habilidades de personas adolescentes a nivel cantonal establecido | | | 1 sistema de acreditación de gestores del riesgo (que integra el cambio climátic)o se encuentra operando | | | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | Lineamiento 1.4. Gestión y participación comunitaria en la adaptación para reducir la vulnerabilidad de las comunidades y hogares al cambio climático, medi- ante el fortalecimiento de capacidades de organi- zaciones locales y comité locales de emergencias del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) para llevar adelante iniciativas de adaptación y acciones afirmativas atinentes a los derechos humanos y a la igualdad de género.
EJE 2. Fomento de las condiciones pa y naturales mediante la planifi Lineamientos | Al menos 2,097 personas funcionarias municipales, de oficinas institucionales u organizaciones de base comunal capacitadas en materia de adaptación al cambio climático | | Al menos 12 eventos ejecutados que incentiven y/o fortalezcan las capacidades de organizaciones de sociedad civil para implementar acciones de adpatación | | | 100 comunidades participan en procesos de capa- citación sobre gestión de riesgo y de adaptación | | | 40 comisiones locales multisectoriales e interinsti- tucionales son fortalecidas para la integración de la adaptación en la planificacion y gestión del territo- rio, garantizando la inclusión de grupos en condi- ciones de vulnerabilidad, durante procesos de toma de decisión asociados al cambio climático ra la resiliencia de los sistemas humanos ación territorial, marina y costera.
Metas generales para el periodo 2022-2026 | | | Lineamiento 2.1. Desarrollo de criterios y lineamien- tos de adaptación al cambio climático en los instru- mentos de planificación sectorial, regional y de orde- namiento territorial, marino y costero, a distintas escalas. | 100% de las instituciones públicas con metas concretas dentro del Plan Nacional de Adaptación 2022-2026 integran en su planificación anual opera- tiva acciones de adaptación y gestión del riesgo asociado al clima | | 100% de planes regionales y de desarrollo rural territorial incorporan criterios y lineamientos de adaptación al cambio climático | | | Al menos 97 planes de carácter nacional, sectorial o intersectorial vigentes entre 2022-2026, incorporan criterios y lineamientos de adaptación al cambio climático | | | Lineamiento 2.2. Incorporación de criterios de adaptación en la gestión municipal, aprovechando los planes reguladores municipales, los corredores urbanos y todo otro instrumento de planificación del ámbito cantonal que opere en el país, con apego a las normas establecidas y las competencias instituciona- les. | 1 normativa que establezca las reglas con respecto a la incorporación de la variable ambiental en planes reguladores y otros instrumentos de ordenamiento territorial, incorporando la variable climática | | 100% de instrumentos de planificación costera y territorial presentados entre 2022-2026 incorporan criterios y acciones para la adaptación | | | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | | 100% de los cantones han integrado criterios de adaptación en al menos uno de sus instrumentos de planificación estratégica | | Lineamiento 2.3.
Fomento de las condiciones para la resiliencia a nivel comunal, aplicando las capaci- dades locales desarrolladas en el Lineamiento 1.4 en la implementación de instrumentos de planificación comunal, y articulando la inversión local para la adaptación con los planes de gestión local del riesgo. EJE 3. Gestión de la biodiversidad, eco y espacios marinos y costeros Lineamientos | Al menos 146 nuevas iniciativas relacionadas con la gestión de riesgo y la adaptación a la variabilidad y cambio climático son implementadas a nivel comu- nal | | 2 programas de reconocimiento voluntario por acciones en adaptación se encuentran disponibles a nivel comunitario | | | Al menos 75% (62 cantones) de los cantones del país cuentan con alguna certificación de reconocimien- to voluntario vigente en materia de adaptación | | | 100% de las estrategias de desarrollo rural (26 estrategias - 1 en cada territorio del país) incoporan consideraciones que promueven prácticas de adaptación al cambio climático en las actividades económicas sistemas, cuencas hidrográficas para la adaptación.
Metas generales para el periodo 2022-2026 | | | Lineamiento 3.1. Fomento de la adaptación basada en ecosistemas fuera del patrimonio natural del Estado, por medio de la conservación de biodiversi- dad en corredores biológicos, reservas privadas y fincas bajo régimen forestal, para el aprovechamien- to de oportunidades que permitan la producción sostenible y el fomento de la conectividad entre ecosistemas naturales, así como el control de espe- cies invasoras. | Al menos 419,950 de hectáreas fuera del patrimonio natural del Estado, fomentan la adaptación basada en ecosistemas | | Se mantienen al menos 3.997 contratos bajo el Programa de Pago por Servicios Ambientales, de los cuales 791 son formalizados con mujeres dueñas o co-propietarias de fincas y 53 son formalizados en Territorios Indígenas | | | 40 iniciativas de adaptación basada en ecosistemas se desarrollan fuera del patrimonio natural del Estado | | | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | | Al menos 4 convenios de cooperación con Munici- palidades del Gran Área Metropolitana para la incor- poración de iniciativas de adaptación basada en ecosistemas en la gestión de Corredores Biológicos Interurbanos | | Lineamiento 3.2.
Garantizar el resguardo de refugios climáticos para la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos para la adaptación al cambio climático, mediante la gestión estratégica de áreas bajo dominio público del Sistema Nacional de Áreas de Conservación y de áreas bajo regímenes especiales. | 2 instrumentos elaborados para garantizar el resguardo de refugios climáticos | | 6 corredores biológicos gestionan refugios climáti- cos para la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos para la adaptación al cambio climáti- co | | | 100% de las áreas de conservación con ecosistemas marinos - costeros implementan medidas de adaptación | | | Lineamiento 3.3. Fomento de la seguridad y sostenibilidad hídrica ante el cambio climático, por medio de la protección y el monitoreo de fuentes y un adecuado manejo de cuencas hidrológicas, considerando tanto aguas superficiales como subterráneas. | 4 instrumentos desarrollados para el fomento de la seguridad y sostenibilidad hídrica | | 20.580 previstas operativas de aguas residuales construidas para el fomento de la seguridad hídrica ante el cambio climático | | | 4 Foros de Goberanza del Agua (1 por año) ejecuta- dos, que mantienen la adaptación al cambio climático como uno de los ejes temáticos | | | Se logra una disminución del 17% en las pérdidas de agua potable en los sistemas de abastecimiento | | | 50% de áreas de recarga acuífera oficialmente delimitadas | | | 1 red de monitoreo automatizada, mediante la cual se registren las variaciones de los niveles de aguas subterráneas, la temperatura del agua y la conduc- tividad eléctrica, ubicadas en la región Central y Huetar Norte | | | 2 procesos de generación de capacidades son lleva- dos a cabo con el fin de que las metas correspondi- entes a AyA dentro de instrumentos de planifi- cación para la gestión del riesgo se ajusten, de manera que integren riesgos asociados al clima e incorporen acciones de adaptación al cambio climático | | | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | Lineamiento 4.1.
Fortalecimiento de normas y linea- mientos para la inversión pública con criterios de adaptación al cambio climático, que garanticen un diseño de infraestructuras y servicios resilientes y aseguren su vida útil y la continuidad de los servicios. | 1 metodología elaborada para proyectos de inversión pública con criterios de adaptación al cambio climático, que garanticen un diseño de infraestructuras y servicios resilientes | | 5 instrumentos normativos asociados a la inversión pública son creados o ajustados para garantizar la incorporación de criterios de adaptación al cambio climático en el diseño y contrucción de infraestruc- tura y la continuidad de los servicios públicos. | | | Lineamiento 4.2. Protección de la infraestructura pública, mediante la adecuada valoración del riesgo y la adopción de mecanismos de protección que aseguren la robustez de obras de infraestructura y otras líneas vitales (acueductos, líneas de transmisión y torres de comunicaciones). | 55,000 hectáreas evaluadas para el manejo y control de las inundaciones y con propuesta de obras y presupuestos para garantizar su resiliencia ante el cambio climático | | 75% proyectos de infraestructura comunal y en territorios indígenas diseñados y construidos a partir de la evaluación del riesgo, incluidas amenazas asociadas al clima | | | 3 análisis para la valoración del riesgo en infrae- structura de alcantarillado sanitario, acueductos y riego, elaborados | | | 1 instancia creada que asuma el seguimiento al diseño e implementación de medidas de adapta- ción para el Sector de Obras Públicas y Transportes | | | Se han desarrollado diagnósticos de vulnerabilidad y riesgo ante amenazas asociadas al clima en el 100% de la infraestructura pública vital y crítica asociada a la red vialnacional estratégica y comple- mentaria, aeropuertos, aeródromos, puertos, el sistema ferroviario y obras fluviales | | | Al menos 75% de avance en el diseño y ejecución de dos programas de monitoreo para la protección y mantenimiento de la infraestructura pública | | | 20 aplicaciones de la Metodología para la Evalu- ación de Riesgos Climáticos en Infraestructuras del CFIA | | | 1 proyecto de control de inundaciones en la cuenca baja del río Limoncito, Limón, implementado | | | Lineamiento 4.3.
Continuidad de las instituciones a cargo de brindar servicios públicos vitales (salud, educación, agua y saneamiento, energía, transporte) ante los efectos adversos del cambio climático, medi- ante la aplicación de normas y lineamientos con criterios de adaptación. | 1 estudio de pre-factibilidad o identificación amplia- da para el almacenamiento de energía | | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | | 100% de las instituciones o empresas prestatarias de servicios públicos vitales cuentan con políticas de continuidad de negocios | | 10 proyectos de estrategias en el quinquenio para la protección de los aprovechamientos del AyA a través de la tarifa para la protección del recurso hídrico | | | Se cumple el 100% de las obras y pruebas de operación requeridas para la entrada comercial en el 2027 del aporte de 55MW de energía geotérmica y su adición a la matriz eléctrica en la Región Choro- tega para aumentar la resiliencia de la región a través de la diversificación de la matriz energética | | | 25 MW de energía solar incorporados a la matriz eléctrica en la Región Chorotega para aumentar resiliencia a través de la diversificación de la matriz energética | | | Lineamiento 4.4.
Incorporación de criterios de adaptación al cambio climático en los servicios de vigilancia sanitaria, tanto en salud pública como en sanidad agropecuaria, incorporando en las prácticas respectivas la detección temprana, la prevención y la atención de plagas y riesgos sanitarios. EJE 5. Sistemas productivos adaptad Lineamientos | 100% de los estudios de preinversión en proyectos de infraestructura de la CCSS incorporan el análisis de riesgos asociados al cambio climático | | 1 sistema predictivo de vigilancia de plagas y enfer- medades agropecuarias atribuibles a los efectos del cambio climático s y eco-competitivos. Metas generales para el periodo 2022-2026 | | | Lineamiento 5.1. Fortalecimiento de normas y linea- miento técnicos para la resiliencia de los sectores productivos que habiliten una producción sostenible y climáticamente inteligente, y que garanticen la seguridad alimentaria y nutricional y la sostenibilidad de los recursos en un contexto de cambio climático, con base en los principios de responsabilidad exten- dida del productor y consumo responsable. | 5 instrumentos creados para el fortalecimiento de normas y lineamiento técnicos para la resiliencia de los sectores productivos | | Lineamiento 5.2.
Generación de las condiciones necesarias para promover la innovación, inversión, eco-competitividad y resiliencia de la economía ante el cambio climático, aprovechando esquemas existentes de certificación ambiental e incentivos a la producción adaptada al cambio climático. | 12 programas de acompañamiento para promover la innovación, inversión, eco-competitividad y resiliencia de la economía ante el cambio climático | | 1.430 hectáreas en total en producción agropecuar- ia, bajo riego y con un uso eficienciente del agua en el territorio nacional | | | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | | 1 banco regional de semillas con las variedades de cultivo identificadas | | 3 inventarios para promover la innovación, inversión, eco-competitividad y resiliencia de la economía ante el cambio climático | | | Al menos 1.045 personas capacitadas en adaptación al cambio climático (empresarias, empresarios, mujeres, jóvenes, personas adultas mayores, perso- nas indígenas) | | | Al menos 1.735 negocios (empresas, comercios y fincas) cuentan con reconocimientos por la prevención de riesgo y la implementación de medi- das de adaptación a la luz de amenazas asociadas al clima | | | Al menos 1 taller sobre incentivos climáticos como herramienta para la creación de acciones de adaptación al cambio climático para el sector empresarial | | | 6 clones de cacao y 5 híbridos de café liberados, con mayor resistencia a nuevas condiciones del clima y plagas y enfermedades asociadas | | | 100% instituciones del Sector Agropecuario con personal capacitado en gestión del riesgo y adapta- ción a la variabilidad y el cambio climático | | | 2 equipos de trabajo regionales organizados para trabajar capacidades en la actividad de pesca y acuícola | | | Al menos 285 de fincas productoras agropecuarias que reciben recursos financieros para la imple- mentación de prácticas resilientes al clima y/o uso de tecnología adaptada al cambio climático | | | 75% pequeños y medianos productores referidos a instancias de aseguramiento para cosechas ante pérdidas por desastres | | | 6 proyectos productivos de asociaciones de mujeres para la adaptación al cambio climático negociados y gestionados | | | Al menos 25 reservorios construidos y operando en fincas hortícolas de la zona norte de los cantones de Cartago, Alvarado y Oreamuno | | | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | | 17.000 hectáreas habilitadas con riego en la región Chorotega, en el marco del Proyecto PAACUME | | 1.500 hectáreas habilitadas con drenaje agrícola en el territorio nacional | | | Lineamiento 5.3.
Promoción de alianzas públi- co-privadas para intercambios de conocimiento que permitan mejorar y escalar prácticas productivas resilientes a fin de reducir pérdidas y daños, así como asegurar la continuidad de los negocios y servicios. EJE 6. Inversión y seguridad financier Lineamientos | 1 proyecto piloto desarrollado para la generación de planes de gestión de riesgo en una cadena de valor | | 5 eventos de articulación empresarial implementa- dos para el intercambio de experiencias referentes a la adaptación al cambio climático | | | 3 sistematizaciones de experiencias del sector priva- do y público desarrolladas referentes a la adapta- ción al cambio climático | | | 1 instancia de coordinación de alianzas públi- co-privadas para la continuidad del negocio ante situaciones de desastre establecida a para la acción climática. Metas generales para el periodo 2022-2026 | | | Lineamiento 6.1.
Identificación de acciones climáti- cas en los ejercicios presupuestarios anuales, en especial mediante la matriz plan-presupuesto de las instituciones públicas, y asegurar los recursos finan- cieros necesarios para la implementación de las estrategias y medidas de adaptación al cambio climático. | 4 de instrumentos desarrollados que orienten los recursos nacionales e internacionales en la imple- mentación de la Política y Plan Nacional de Adapta- ción, programas y proyectos de adaptación ejecuta- dos en el país | | 100% de las instituciones encargadas de acciones dentro de este Plan presupuestan recursos para la gestión del riesgo y la adaptación a la variabilidad y el cambio climático | | | Lineamiento 6.2. Fortalecimiento de los instrumen- tos financieros para la conservación, manejo sostenible y recuperación de los recursos naturales y para el pago por resultados por provisión de servicios ambientales estratégicos para la adaptación. | 6 instrumentos financieros creados o fortalecidos para la conservación, manejo sostenible y recu- peración de los recursos naturales | | Al menos 10 operaciones de crédito con mujeres y/o actores vulnerables en actividades productivas se mantienen | | | Lineamientos | Metas generales para el periodo 2022-2026 | | --- | --- | | Lineamiento 6.3.
Incorporación de criterios de adaptación en los instrumentos financieros de trans- ferencia del riesgo, tales como garantías, seguros y reaseguros. | 40% de las entidades de industria de seguros (aseguradoras) incorporan en su infraestructura de gobierno y gestión de riesgos los temas relaciona- dos con el riesgo de cambio climático | | 2 instrumentos (metodologías, guías, análisis, estrategia) para la incorporación de criterios de adaptación en los instrumentos financieros de transferencia del riesgo, tales como garantías, seguros y reaseguros | | | 100% de las instituciones de servicio público cuen- tan con seguros, como parte de su programa de continuidad del negocio | | | Lineamiento 6.4. Incorporación de criterios de adaptación y reducción de la vulnerabilidad actual en los procesos de reconstrucción y recuperación post-desastre. | 2 mecanismos para la incorporación de criterios de adaptación y reducción de la vulnerabilidad actual en los procesos de reconstrucción y recuperación post-desastre | | 75% productores con pérdidas que asciendan a un 50% o más obtienen una disminución en las tasas de interés | | | 100% de instituciones reguladas por la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos cuenta con un programa de continuidad de negocios | | 6.
Monitoreo, seguimiento y evaluación del NAP El modelo de gestión para el marco de monitoreo y reporte del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (NAP) consiste en el mecanismo para la solicitud, reporte, almacenamiento, procesamiento, visualización y análisis de la información asociada a las metas establecidas por las entidades para el cumplimiento de los objetivos de adaptación del país, de acuerdo con los seis ejes de la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2018-2030. Esto con el fin de facilitar la gestión adaptativa, proveer datos para reportes e informes, contribuir al aprendizaje, informar la toma de decisiones y evaluar las acciones planificadas para el cumplimiento de los objetivos establecidos en la Política.
El Decreto N°41091-MINAE, mediante el cual se oficializa la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático, indica que las instituciones públicas implementarán acciones que deben ser incorporadas en sus planes operativos e incluidas en las futuras revisiones de sus planes estratégicos. A la vez, se establece que las instituciones deberán informar a la Secretaría de Planificación Sectorial de Ambiente, Energía, Mares y Ordenamiento Territorial (SEPLASA) sobre los indicadores de ejecución de la acciones, quien informará al Ministro Rector y coordinará su monitoreo y reporte con la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Energía (DCC MINAE).
Por otro lado, el Decreto N°41127-MINAE establece que el Sistema Nacional de Métrica en Cambio Climático (SINAMECC) es la plataforma oficial de compilación y gestión de los datos e información producidos por las instituciones públicas en cambio climático y del sector privado, la academia y la sociedad civil cuando corresponda. Se indica que el SINAMECC es la plataforma para evaluar y dar seguimiento a las acciones de adaptación, así como los medios de implementación y los co-beneficios asociados.
Por lo tanto, se indica que la competencia del seguimiento del NAP 2022-2026 será de la SEPLASA y la DCC MINAE, en el marco del SINAMECC, tal como se muestra en la Figura 15. En el Cuadro 11 se establece el modelo de gestión del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2018-2030 integrando a la vez, las actividades asociadas al monitoreo, reporte y evaluación del NAP 2022-2026. Se define que el monitoreo y reporte de los indicadores del NAP sea anual. En el Cuadro 12, se indica específicamente el modelo de gestión y periodos para la solicitud, reporte, procesamiento y visualización en SINAMECC de la información relacionada con los indicadores del NAP 2022-2026.
Fotografía:
Priscila Mora Flores, PNUD Costa Rica Figura 15. Actores involucrados en el seguimiento del NAP 2022-2026.
En el Cuadro 6 se describen las actividades anuales para el monitoreo, seguimiento y evaluación del Plan. Estas actividades serán implementadas por SEPLASA y DCC-MINAE.
| Solicitud de la información | SEPLASA y DCC-MINAE | Solicitud de la información a las instituciones y nodos mediante un instrumento en específico. Se considera que eventualmente este instrumento sea un formulario dentro del SINAMECC. | | --- | --- | --- | | Reporte de la información tanto de instituciones como nodos | Instituciones responsables de los compromisos Nodos de información | Registro de la información asociada a los indicadores de los productos por parte de las instituciones y nodos institucionales temáticos en el instrumento de recolección. | | Almacenamiento de la información | SEPLASA y DCC-MINAE | Sistematización de toda la información recibida por parte de las instituciones y nodos. | | Procesamiento de la información | SEPLASA y DCC-MINAE | Análisis y organización de la información recibida por parte de las instituciones y nodos. | | Visualización de la información en SINAMECC | DCC-MINAE | Diseño de la plataforma en SINAMECC para la visualización de los datos asociados a los indicadores de monitoreo y seguimiento del NAP. | | Desarrollo del informe anual de seguimiento NAP | DCC-MINAE | Desarrollo del informe con respecto a los indicadores de monitoreo y seguimiento del NAP. | | Monitoreo y seguimiento del NAP en SINAMECC | SEPLASA y DCC-MINAE | Recopilación de información anual sistemáticamente sobre las acciones realizadas y sus resultados, manteniendo un reporte regular de la información dentro de SINAMECC. | | Ajuste o establecimiento de acciones | DCC-MINAE | Esta etapa consiste en tomar decisiones colectivas a partir de las reflexiones y las lecciones aprendidas del monitoreo, seguimiento y evaluación del Plan.
Esto implica ya sea ajustar las acciones priorizadas en el plan [NG4] o adaptarlas a la luz del nuevo conocimiento, de acuerdo al protocolo establecido. | | Evaluación de impacto del NAP | Entidad externa | Evaluación de los resultados a largo plazo bajo la implementación del NAP, para esto se identificarán indicadores de impacto. En el ámbito del NAP, se evalúa la incidencia de los productos asociados a los lineamientos y ejes en los resultados esperados de la Política y las metas que guían el compromiso de las instituciones en el nivel operativo, en razón del impacto esperado. | Cuadro 6. Actividades para el monitoreo, seguimiento y evaluación del Plan Nacional de Adaptación.
Reporte de la información Metas asociadas al Plan Nacional de Gestión del Riesgo por parte de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergen- cias (CNE) La recopilación y reporte de la información de los indicadores asociados a los productos que se encuentran vinculados al Plan Nacional de Gestión del Riesgo 2021-2025, se realiza mediante la CNE y posteriormente son compartidos con las entidades a cargo del seguimiento del NAP. La CNE es el nodo para la recopilación de la infor- mación de las acciones relacionadas con la gestión del riesgo.
Prioridades de adaptación identificadas a nivel regional El desarrollo del NAP se encuentra alineado a los Planes Regionales de Adaptación publicados en enero de 2022. El NAP integra las metas region- ales, por lo que la recopilación y reporte de las acciones regionales realizadas, su avance y sus resultados se realizará a través del mecanismo e instrumento que se elabora en el marco del NAP y que está alineado con las necesidades de reporte de las metas país ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CM- NUCC). El MINAE elaborará cada dos años un informe de avance de la implementación de los planes de acción regionales con la información que bajo el marco del SINAMECC, se recopile mediante el periodo de reporte de los avances en la ejecución y el logro de los compromisos por parte de las instituciones responsables.
Los indicadores Es relevante mencionar que el monitoreo y seguimiento del NAP se realiza mediante indicadores de gestión pertinentes, definidos como las expresiones que permiten medir la cantidad de bienes y servicios generados, así como el grado de avance de acciones climáticas a nivel de insumos, actividades y productos, centrándose en aspectos relevantes y evitar medir aspectos rutinarios y operativos. Con respecto al NAP, se miden indicadores específicamente de producto o actividad, los cuales se encuentran distribuidos por eje y lineamiento de la Política. Estos indicadores se establecen de acuerdo con los productos para la adaptación a los que las instituciones se han comprometido implementar. Cada indicador tiene información relacionada con:
Meta: producto al cual se han comprometido las instituciones.
Línea base: dato del indicador en el año 0 del Plan.
Institución responsable fuente de la información: Nombre de las entidades encargadas de la producción o suministro de la información necesaria para la construcción del indicador.
Institución responsable del reporte de la información: Nombre de las entidades encargadas del reporte de la información.
Punto focal: Nombre de la persona encargada del reporte de la información, cargo en la entidad, correo y número de contacto.
Los indicadores de producto o actividad a su vez alimentan indicadores que responden a las metas generales definidas para cada lineamiento. La información completa sobre: indicadores, líneas base, instituciones responsables del reporte de la información, y sobre los puntos focales designados por cada institución, se encuentra accesible por medio de la plataforma del Sistema Nacional de Métrica de Cambio Climático del MINAE.
87 Fotografía: Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible, Costa Rica 7.
Financiamiento del NAP El Plan Nacional de Adaptación 2022-2026 (NAP) será complementado con una Estrategia de movilización de recursos y financiamiento para la adaptación, instrumento que respalda las decisiones sobre el financiamiento y la identificación de fuentes de recursos apropiadas para la implementación de todas las medidas de adaptación contempladas en dicho plan.
En su sentido más amplio, esta Estrategia responderá a los planteamientos de la Política Nacional de Adaptación (PNACC) y tiene como objetivo: "identificar propuestas de acceso a fuentes e instrumentos de financiamiento y de asistencia técnica, para apoyar la puesta en práctica de medidas de adaptación prioritarias para el país, que requieren de un impulso de la cooperación y de mecanismos financieros específicos e innovadores".
La Estrategia de Movilización de Recursos y Financiamiento para la Adaptación supone la revisión de las fuentes de financiamiento para las medidas de adaptación y opciones para la canalización de los apoyos. De esta manera, los distintos actores responsables de las medidas podrían acceder a los recursos que hagan posible cumplir con los productos que se identifican en el NAP. Es por eso que su formulación contempla la estimación de costos de todas las medidas de adaptación incluidas en el Plan y el desarrollo de un exhaustivo y minucioso proceso de consulta con los actores institucionales responsables y colaboradores en la implementación de las medidas.
La estimación de los costos de las medidas, así como las necesidades y fuentes de financiamiento requeridas para la debida implementación del NAP, serán consultados con actores clave del sector público institucional, sector privado empresarial y financiero y representantes de otras organizaciones y agrupaciones clave. Esto permitirá identificar mecanismos financieros complementarios e innovadores y consolidar la Estrategia que será publicada durante el 2022 como un instrumento de planificación robusto para orientar la implementación de las medidas del NAP.
8. Anexos Metodología utilizada para el desarrollo del Plan de Acción El proceso de creación del Plan Nacional de Adaptación 2022 - 2026 tomó lugar entre 2020 y 2022, con la participación de docenas de personas de diferentes sectores, la coordinación de un Comité liderado por DCC-MINAE y consultores, a cargo de preparar el documento, así como un Comité Consultivo conformado por representantes de distintas organizaciones y sectores, quienes brindaron retroalimentación durante las distintas etapas elaboración.
Equipo a cargo El Comité Técnico estuvo encargado de la coordinación del proceso, bajo la supervisión de la DCC del MINAE. Este equipo estaba encargado de recopilar la información necesaria, seleccionar enfoques metodológicos, generar los análisis requeridos, desarrollar las consultas correspondientes, consolidar las medidas de adaptación, asegurar los acuerdos con las entidades encargadas del cumplimiento de las medidas, y redactar el documento final del PNA. Las personas que lo conformaron están en la sección de créditos.
Bajo solicitud de la Ministra de Ambiente y Energía, también se conformó un Comité Consultivo, que ofreció retroalimentación técnica en cuatro momentos del proceso: 1) diseño de propuesta metodológica para el desarrollo del NAP, 2) presentación del listado preliminar de medidas de adaptación y definición de criterios para realizar la priorización de medidas de adaptación, 3) presentación de los resultados del proceso participativo de priorización de medidas, y 4) borrador del NAP, incluyendo su respectiva estrategia de monitoreo y evaluación. El Comité estuvo compuesto por instituciones que fungen un rol estratégico en procesos de planificación asociados con temas ambientales, de cambio climático y de gestión del riesgo, así como algunas personas representantes de Academia y Sociedad Civil. Las personas miembro del Comité han tenido cercanía con procesos anteriores de planificación de la adaptación. Su conformación está disponible en la sección de créditos.
Proceso para el desarrollo del Plan de Acción La base metodológica para el desarrollo del Plan de Acción fue el documento de "Directrices técnicas para el proceso del PNA para países menos adelantados (LDC por sus siglas en inglés)", de la CMNUCC. Esta guía de la Convención fue complementada con otras metodologías para manejar la incertidumbre, integrar verticalmente prioridades de adaptación de carácter subnacional con medidas de carácter nacional, y para identificar oportunidades para la adaptación basada en ecosistemas.
A continuación se presenta un resumen de las distintas etapas empleadas:
Fase 1: Identificación de riesgos climáticos, necesidades y oportunidades de adaptación El proceso inició con la identificación de la adaptación en las instituciones del país, y por ende crear las bases necesarias para luego avanzar en el logro de los resultados sustantivos esperados por los ejes 3, 4 y 5. necesidades y oportunidades de adaptación según las prioridades de desarrollo económico y social del país. Para ello, se partió de un diagnóstico exhaustivo, compuesto por tres partes: a) análisis cualitativo de riesgos asociados al clima para Costa Rica; b) identificación de avances y desafíos del país para la adaptación al Cambio Climático; y c) necesidades de apoyo e implementación. Este diagnóstico se elaboró en el año 2021 como parte de la 4ta Comunicación Nacional de Costa Rica ante la Convención de Cambio Climático. La sección de antecedentes de este NAP presenta una síntesis de los resultados de este análisis. No obstante, también se puede acceder a la versión completa a través de este enlace.
Adicionalmente, se utilizó como punto de partida el proceso de delimitación de la Teoría de Cambio y de desarrollo de cadenas de resultados para cada eje de la Política Nacional de Adaptación (Figuras 9-14 de la sección 4), que fueron elaboradas en el periodo 2019-2020 por DCC MINAE y MIDEPLAN con el apoyo de la Fundación Internacional cas Públicas (FIIAPP)6, con el fin de fortalecer el marco conceptual y el monitoreo y seguimiento de la PNACC. Estos insumos proporcionaron mayor detalle sobre el proceso, los hitos, las actividades, supuestos y resultados que se espera que se den como consecuencia de la implementación de la PNACC, así como sobre el espacio disponible para que cada actor involucrado internalice estos ejes y lineamientos en acciones propias.
Cabe destacar que dicha Teoría de Cambio de la PNACC señala la necesidad de avanzar con la materialización de resultados del eje 1 como precondición para avanzar en todo el resto de los otros ejes. Además, plantea la necesidad de avanzar en los ejes 2 y 6 (ejes instrumentales) como precondición para el avance en los ejes sustantivos 3, 4 y 5. El avance previo en los ejes instrumentales es una precondición porque estos son los que crean las capacidades e insumos necesarios para fortalecer la transversalización de Fase 2: Identificación, robustecimiento y prior- ización de acciones de adaptación mediante procesos participativos temáticos y regionales Posterior a la fase de diagnóstico, el Comité Técnico NAP procedió a elaborar una lista preliminar de opciones para la adaptación a nivel sectorial, subnacional y nacional para cada uno de los lineamientos de la Política Nacional de Adaptación, así como un proceso de priorización de acciones de adaptación, que se llevó a cabo con el apoyo de diversos grupos de actores que participaron en distintos procesos de consulta llevados a cabo a nivel regional y sectorial bajo el liderazgo de DCC MINAE durante los años 2020 y 2021. Estos procesos de consulta llevaron a cabo mediante distintas etapas:
Primer ciclo de talleres temáticos para analizar y robustecer propuestas de acciones en adaptación (2020):
Como parte del proceso de elaboración de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) y Comunicación sobre la adaptación de Costa Rica, se realizaron 9 talleres asociados a adaptación, así como una consulta pública de 15 días.
Estos talleres se organizaron mediante dos fases. La primera fase consistió en tres talleres virtuales con participación de 150 actores líderes de múltiples sectores en donde se crearon escenarios exploratorios sobre el futuro de Costa Rica al 2050, basados en una serie de factores contextuales que podrían cambiar el futuro del país y afectar el logro de las metas de adaptación y mitigación. En la fase dos, se ejecutaron tres talleres, en los que distintos actores exploraron y describieron las posibles implicaciones de cambios contextuales a futuro para sus sectores, con base en los múltiples escenarios futuros del país creados en la Fase 1.
Posteriormente, las personas participantes analizaron qué tan factible resultaba el logro de las metas climáticas propuestas a través de las políticas climáticas existentes (incluidos los lineamientos de la Política Nacional de Adaptación) dentro del contexto de los escenarios a futuro, y dieron recomendaciones para aumentar su robustez. Estos talleres fueron organizados por clústeres. Para discutir metas climáticas en adaptación, se generaron dos clústers: i) agropecuario, la forestería, la naturaleza, el agua y los océanos, y ii) gestión de riesgos y desastres, ordenamiento territorial, la infraestructura, y el turismo.
Cabe destacar que como parte de este proceso también se elaboraron consultas bilaterales con aproximadamente 20 personas expertas en distintos de estos sectores, quienes priorizaron acciones de adaptación asociadas a los lineamientos de la PNACC. Dichos resultados fungieron como insumos que también fueron consultados y validados durante estos talleres.
Talleres regionales para identificar y priorización acciones de adaptación para cada región (2020 - 2021):
En el marco del proyecto Plan A: Territorios Resilientes ante el Cambio Climático, durante el periodo 2020 - 2021 se llevaron a cabo 25 talleres participativos regionales, con participación de representantes de más de 45 instituciones públicas, sector privado y sociedad civil. Mediante estos talleres, se identificaron medidas de adaptación prioritarias para aumentar la resiliencia climática en cada una de las seis regiones socioeconómicas del país. Estas metas han sido integradas en planes de acción para cada región disponibles en este enlace, creados con el fin de orientar las acciones climáticas impulsadas en el marco de los Comités Regionales de Desarrollo en cada región, así como para la elaboración de Política y Planes Regionales de Desarrollo de MIDEPLAN 2015-203, y para la integración vertical entre procesos subnacionales y nacionales de planificación de la adaptación mediante la inclusión de estas medidas en este Plan de Acción Nacional.
Segundo ciclo de talleres temáticos (2021):
Entre septiembre y diciembre del 2021 se realizó un último ciclo de talleres y mesas de trabajo virtuales, con el fin de identificar acciones adicion- ales de adaptación que permitieran robustecer el plan ante los principales impactos del cambio climático. 42 instituciones públicas, privadas y de sociedad civil participaron en estos talleres. Durante estos talleres se brindó la oportunidad de plantear medidas complementarias, y se realizó un proceso de priorización de las medidas.
Se buscó que las opciones propuestas contribuy- eran a la reducción de los principales riesgos climáticos identificados, así como a solventar algunas de las necesidades, capacidades y opor- tunidades del país en el adaptación. Además, se buscó que aportaran a los diferentes resultados esperados para cada eje de la Política Nacional de Adaptación, verificando que estas opciones atendieran los riesgos climáticos identificados.
El cuadro 8 presenta un resumen de las fechas y el número de participantes en cada ciclo de talleres (participantes efectivos, ya que se invitaron a más actores):
| Primer ciclo de talleres temáticos | | | | --- | --- | --- | | Consulta con personas expertas Recurso Hídrico; Turismo; Infraestructura; Ordenamiento Territorial; Biodiversidad y Bosques; Agro y Pesca | Junio 2020 | Agro y Pesca (3), Biodiversidad y Bosques (4) , Recurso Hídrico (4), OT (3), Turismo (3), Infraestructura (3) | | 4 talleres para la creación de escenarios exploratorios sobre el futuro de Costa Rica | 7 y 31 de agosto, 7 y 14 de setiembre | 150 | | 3 talleres sobre Gestión de riesgos y desastres, Ordenamiento territorial, Infraestructura, y Turismo en Costa Rica al 2050 | 26 al 30 de Octubre 2020 | 30 | | 3 talleres sobre Agro y Pesca, Forestería, Naturaleza, Agua y Océanos en Costa Rica al 2050 | 26, 28 y 29 de Octubre 2020 | 60 | | Primer ciclo de talleres regionales | | | | Región Central (Central Alajuela Occidente, Cartago Central, San José Central, Heredia Central) | 11, 24, 25 de noviembre y 8 de diciembre | 78 | | Chorotega | 3 de diciembre de 2020 | 20 | | Huetar Caribe | 4 de diciembre de 2020 | 26 | | Pacifico Central | 22 de setiembre de 2020 | 25 | | Huetar Norte | 8 de octubre de 2020 | 27 | | Brunca | 15 de octubre de 2020 | 25 | | Segundo ciclo de talleres regionales | | | | Consulta con expertos en género | 28 de abril 2021 | 16 | | Consulta con personas expertas en adaptación | 20 de mayo | 15 | | Central | 4 de Mayo de 2021 | 19 |
| Chorotega | 12 de mayo de 2021 | 18 |
|---|
| Huetar Caribe | 7 de mayo de 2021 | 28 |
| Pacifico Central | 13 de mayo de 2021 | 23 |
| Huetar Norte | 13 de mayo de 2021 | 16 |
| Brunca | 6 de mayo de 2021 | 20 |
| Tercer ciclo de talleres regionales | | |
| Central | 30 de setiembre 2021 | 25 |
| Chorotega | 17 de setiembre | 18 |
| Huetar Caribe | 15 de setiembre 2021 | 15 |
| Huetar Norte | 22 de setiembre | 25 |
| Brunca | 16 de setiembre | 19 |
| Pacifico Central7 | 6 de octubre 2021 | NA |
| Segundo ciclo de talleres temáticos8 | | |
| Biodiversidad | 28 de setiembre 2021 | 12 |
| Infraestructura | 29 de setiembre 2021 | 9 |
| Agropecuario y Pesca | 29 de setiembre 2021 | 10 |
| Recurso Hídrico | 30 de setiembre 2021 | 10 |
| Ordenamiento Territorial | 1 de octubre 2021 | 9 |
| Mesas de trabajo temáticas | | |
| Educación en Gestión del Riesgo | 18 Noviembre 2021 | 11 |
| Servicios Climáticos | 30 Noviembre 2021 | 9 |
7 En el caso de la región Pacífico Central el taller tuvo que ser cancelado en dos ocasiones por situaciones ocurriendo en la región, fuera de control de MINAE , por lo que en este caso la oficina de planificación regional de MIDEPLAN canalizó las consultas a los actores del Consejo de Desarrollo Regional mediante una herramienta virtual.
8 El taller temático de Salud no pudo ser desarrollado debido a la falta de disponibilidad de las autoridades en esta rama, posiblemente por la atención de la crisis del Covid. La coordinación en este tema se dio por medio escritos.
| Adaptación basada en ecosistemas | 1 Diciembre 2021 | 9 |
|---|
| Instituciones Financieras | 2 Diciembre 2021 | 4 |
Cuadro 7. Participantes en ciclo de talleres de consulta.
Utilización de mapas ELSA para mapeo de acciones de adaptación basada en ecosistemas.
En conjunto con PNUD, se desarrolló una análisis para identificar cuáles ecosistemas contribuirían a aumentar la resiliencia de los sistemas humanos, económicos y ambientales ante el cambio climático. Estas áreas, llamadas ELSA por sus siglas en inglés ("essential life support areas", que significa "áreas de soporte esencial de vida"), fueron identificadas en el país por primera vez para la adaptación al cambio climático. Para esto desarrolló un análisis geoespacial con las mejores capas de datos disponibles a nivel nacional y algunas internacionales. El análisis fue co-creado con autoridades nacionales y centros de investigación, principalmente, a lo largo de tres talleres. Se establecieron tres objetivos que el análisis ELSA debía de reflejar en el mapa:
Reducir vulnerabilidad humana ante eventos climáticos Asegurar servicios ecosistémicos para población humana Promover la adaptación de los ecosistemas al cambio climático Posteriormente, los resultados de ELSA se pusieron a disposición de las instituciones responsables en materia de adaptación basada en ecosistemas, y se motivó a utilizarlos para la definición de acciones específicas del NAP. Este mapa se encuentra en el SNIT y es de acceso público. Además, puede encontrar las capas de datos aquí.
Fuente: PNUD, 2021.
Articulación con Agenda Urbana y Agenda de Gestión del Riesgo Como parte del proceso, también se aseguró la alineación del NAP con las agendas de gestión de riesgo y la urbana. Para esta última, se desarrolló una sesión de trabajo con el Ministerio de Vivienda y Asentamiento Humanos (MIVAH) para identificar enfoques y acciones en común entre la Política Nacional del Hábitat 2020-2040, la nueva política que rige la agenda urbana en el país, y el NAP. De esta manera, se logró integrar criterios de la nueva política en el PNA, como acciones conjuntas de ambos instrumentos. Algo parecido se desarrolló con el Plan Nacional de Gestión del Riesgo - PNGRD 2021 - 2025. Este plan fue ampliamente consultado y consensuado y contiene medidas importantes que aportan o se traslapan con la adaptación al cambio climático. El proceso de alineación de las agendas de gestión de riesgo de desastres y adaptación al cambio climático, emprendido por MINAE y la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), tuvo como fin plasmar en el NAP aquellas acciones que ya fueron oficializadas en el Plan Nacional de Gestión de Riesgos 2021-2025 y que son de alta relevancia para la adaptación al cambio climático.
Este ejercicio de integración de agendas no sólo evita duplicidad de labores, sino que promueve acciones coordinadas entre actores que, de lo contrario, actuarían por su cuenta. Además, y muy importante, eficientiza el uso de recursos (financieros y humanos) para alcanzar objetivos comunes entre los diferentes instrumentos de política pública.
Utilización de mapas ELSA para mapeo de acciones de adaptación basada en ecosistemas.
En alineación con la PNACC, el proceso de planificación de la adaptación al cambio climático buscó asegurar la transversalización del enfoque de derechos humanos y de género. Por una parte, el proceso de construcción de los planes logró la participación de representantes de diferentes grupos poblacionales, entre ellas poblaciones particularmente afectadas por los impactos del cambio climático por su condición de vulnerabilidad y/o que han sido históricamente excluidas. Así, se contó con participación de representantes de asociaciones de mujeres, comunidades indígenas, población afrodescendiente y juventudes, quienes realizaron aportes importantes tanto a los diagnósticos regionales como a las propuestas de soluciones de adaptación desde las miradas diversas. Por otra parte, los planes de acción integran acciones de adaptación inclusivas, algunas de ellas con atención específica a mujeres, poblaciones indígenas y afrodescendientes, como medidas que contribuyen a abordar las desigualdades en cuanto al acceso a las oportunidades y los recursos que les permitan construir resiliencia.
Cuadro 8. Otros procesos llevados a cabo para la identificación y priorización de acciones de adaptación.
Fase 3: Determinación de arreglos institu- cionales para la implementación de las acciones de adaptación Con las medidas definidas, la siguiente etapa fue el desarrollo de un proceso de consulta con cada actor responsable de implementar las medidas con el fin de definir la ruta de implementación del NAP, la cual deberá incluir arreglos institucionales necesarios para lograr la implementación de las medidas. Se realizaron reuniones, llamadas y correos con todas las instituciones responsables de las acciones propuestas hasta llegar a formalizar acuerdos de compromiso con el despacho ministerial.
El proceso también incluyó un ciclo de reuniones bilaterales con actores claves y con autoridades, con el fin de alinear visiones, prioridades, establecer acciones y definir los arreglos institucionales necesarios para garantizar su implementación.
Fase 4: Validación final Con base en estos insumos, se realizó trabajo de escritorio para finalizar un documento que pueda ser sometido a consulta pública. El documento fue preparado por el equipo de la Dirección de Cambio Climático y consultores, validado con el Despacho Ministerial y el Comité Consultivo para tener retroalimentación, y finalmente puesto a consulta pública el 28 de febrero del 2022. Tras los comentarios recibidos se preparó una versión final que se sometió a una última ronda de comentarios en el MINAE antes de su publicación final.
Cuadro 16.
Lista de entidades participantes en procesos de consulta 2020-2021 Aeropuerto Internacional de Limón Agencia de Cooperación Alemana para el Desar- rollo (GIZ) Alianza Empresarial para el Desarrollo (AED) Alliance for Global Water Adaptation Asociación Agroforestal Chorotega Asociación Ambiental del Norte de San Rafael de Heredia (CONCEVERDE) Asociación Centroamericana para la Economía, la Salud y el Ambiente (ACEPESA) Asociación Costa Rica por Siempre (ACRXS) Asociación Costarricense de Movilidad Eléctrica (Asomove) Asociación de Familias Orgánicas Ramonenses (ASOFOR) Asociación de Mujeres Indígenas de Talamanca (ACOMUITA) Asociación Montaña Verde Asociación Nacional de Alcaldías e Intendencias (ANAI) Asociación Nacional de Mujeres Productoras Agroindustriales Rurales (ANAMAR) Asociación de Mujeres de África de Guácimo Asociación Preservacionista de Flora y Fauna silvestre (Apreflofas) Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) Banco Central de Costa Rica (BCCR) Build Smarter Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) Cámara de Industrias de Costa Rica Cámara de Turismo de Costa Rica Cámara de Turismo y Comercio Cámara Empresarial de Grecia Cámara Nacional de Azucareros Cámara Nacional de Productores de Leche Cámara de Productores Agropecuarios de la Zona Norte y Zarcero (ACAPAZON) Cemex Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) Centro Científico Tropical (CCT) Centro de Derechos Sociales del Inmigrante (CENDEROS) Centro Eco-Cultural Toina Fueja Centro Nacional de Información Geoambiental (CENIGA) Centro para la Sostenibilidad Urbana (CPSU) Centro Socioambiental Osa Colegio de Ingenieros Agrónomos Colegio de Periodistas de Costa Rica (COLPER) Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica (CFIA) Comisión Asesora sobre Degradación de Tierras (CADETI) Comisión Nacional de Asuntos Indígenas (CONAI) Comisión Nacional de Emergencias (CNE) Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiver- sidad (CONAGEBIO) Comisionado Gubernamental para la población afrodescendiente Comité de comunidades costeras de Santa Cruz (UNACOSTA - CONIMBOCO) Comité Sectorial de Educación en Gestión del Riesgo Comité de Desarrollo Rural Territorial Peninsular Compañía Nacional de Fuerza y Luz S.A. (CNFL) Conelectricas R.L Consejo Nacional de la persona adulta mayor (CONAPAM) Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (CONAPDIS) Consejo Nacional de Producción (CNP) Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI) Consejo Persona Joven Conservation International Cooperativa Varablanca Ecoturismo Rural R.L.
Coopesa Coopetarrazu Coopronaranjo Coorporación Ganadera (CORFOGA) COPROARENAS Corporación Arrocera Nacional (Conarroz) Corporación Bananera Nacional (CORBANA) Costa Rica Wildlife Foundation (CRWF) Coyol Free Zone Dirección de Agua Dirección de Aviación Civil Dirección de Migración y Extranjería (DGME) Dirección Nacional de Desarrollo de la Comuni- dad (DINADECO) Dirección Superior de Operaciones Regionales y Extensión (DNEA) DIWO Ambiental Dole S.A Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) Escuela Técnica Agrícola e Industrial EUROCLIMA+ Federación Metropolitana de Municipalidades de San José Federación Occidental de Municipalidades Florexcr Fondo de Financiamiento Forestal (FONAFIFO) Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) Fuerza pública Fundación Elvira Fundación Madre Verde Fundación MarViva Fundación Para El Desarrollo De La Cordillera Volcánica Central (FUNDECOR) Fundación para el Fomento y Promoción de la Investigación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria (FITTACORI) Fundación para la Sostenibilidad y la Equidad (ALIARSE) Fundación Suwo Di Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible INCAE Business School Instituto Costarricense de Acueductos y Alcanta- rillados (AYA) Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP) Instituto Costarricense de Turismo (ICT) Instituto Costarricense del Deporte y la Rec- reación (ICODER) Instituto de Desarrollo Rural (INDER) Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE) Instituto Geográfico Nacional (IGN) Instituto Meteorológico Nacional de Costa Rica (IMN) Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) Instituto Nacional de Fomento Cooperativo Instituto Nacional de Innovación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria (INTA) Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU) JASEC Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (LANAMME) LatAm Parque Logístico Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (LAICA) Maleku Matadero Nacional de Montecillos RL Mesa Indígena de Costa Rica (MNICR) Mesa Nacional Afrocostarricense MINAE Dirección de Cambio Climático de Costa Rica (DCC MINAE) MINAE Secretaría de Planificación Sectorial de Ambiente, Energía, Mares y Ordenamiento Terri- torial (SEPLASA) Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) Ministerio de Cultura y Juventud Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) Ministerio de Educación Pública (MEP) Ministerio de Hacienda Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN) Ministerio de Salud Ministerio de Trabajo (MTSS) Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (MIVAH) Mujeres emprendedoras de Zapatón Municipalidad de Curridabat Neutrópica Oficina Nacional de Semillas ONG Mujeres cosechadoras de Ostras Organización Climate4Change Organización Internacional del Trabajo (OIT) Patronato Nacional de la Infancia (PANI) PRIAS LAB Productores de Café de la Zona Alta del Valle Central Occidental RL Productores de Leche Dos Pinos, RL Programa de las Naciones Unidas para el Desar- rollo (PNUD) Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) Programa Integral de Mercadeo Agropecuario (PIMA) Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica Red de Jóvenes por el Agua (RJXA) Red de Juventudes Rurales Red de Juventudes y Cambio Climático (RJCCCR) Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE) Secretaría de Planificación Sectorial de Infrae- structura y Transporte Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (SEPSA) Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) Servicio Nacional de Aguas Subterráneas Riego y Avenamiento (SENARA) Servicios Múltiples de Transportistas Turísticos Aeroportuarios RL Sistema de Banca para el Desarrollo Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) Superintendencia General de Seguros de Costa Rica (SUGESE) Tecnológico de Costa Rica (TEC) Unión Cantonal Pococí Unión Cantonal Siquirres Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL) Universidad de Costa Rica (UCR) Universidad EARTH Universidad Estatal a Distancia (UNED) Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) Universidad para la Paz (UPEACE) Universidad Técnica Nacional (UTN) 02 Alvarado, L. (2021). Proyecciones de Cambio Climático Regionalizadas para Costa Rica (escenarios RCP-2.6 y RCP-8.5). Instituto Meteorológico Nacional de Costa Rica (IMN), Departamento de Desarrollo.
Banco Interamericano de Desarrollo, Ministerio de Ambiente y Energía, Sistema Nacional de Áreas de Conservación, Dirección de Cambio Climático. (2015). Estrategia y plan de acción para la adaptación del sector biodiversidad de Costa Rica al cambio climático.
Biesbroek, G.R., Klostermann, J.E.M., Termeer, C.J.A.M. et al. (2013) On the nature of barriers to climate change adaptation. Reg Environ Change 13, 1119-1129 https://doi.org/10.1007/s10113-013-0421-y BIOMARCC. (2013a). Análisis de vulnerabilidad de las zonas oceánicas y marino costeras DHL Costa Rica frente al cambio climático. BIOMARCC-SINAC-GIZ.
BIOMARCC. (2013b). Impactos del cambio climático sobre la biodiversidad y los servicios ecosistémicos con énfasis en Áreas silvestres protegidas: síntesis del estado del arte 2009-2011. BIOMARCC-SINAC-GIZ.
Centro Científico Tropical. (2020). Evaluación de Vulnerabilidad y Adaptación del Sector Turismo ante el Cambio Climático.
Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. (2021). Plan Nacional de Gestión de Riesgo Costa Rica 2021-2025. CNE.
Contraloría General de la Republica (2018) Presión sobre la Hacienda Pública en un contexto de variabilidad y cambio climático: desafíos para mejorar las condi ciones presentes y reducir los impactos futuros .https://cgrfiles.cgr.go.cr/publi co/docs_cgr/2017/SIGYD_D_2017015617.pdf Convención Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático. (2015). Acuerdo de París. CMNUCC. https://unfccc.int/sites/default/files/spanish_paris_agreement.pdf Decreto Ejecutivo Nº 41091-MINAE (2018) Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático. Ministerio de Ambiente y Energía.
Dirección de Cambio Climático, Ministerio de Ambiente y Energía. (2019). Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050. MINAE.
GlobalCAD. (2019b). Propuesta de diseño de evaluación de resultados de la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático de Costa Rica. Informe elaborado para el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN) y FIAPP en el marco del programa EUROCLIMA+.
Instituto Costarricense de Turismo. (2017). Plan Nacional de Desarrollo Turístico de Costa Rica 2017-2021. ICT.
Instituto Costarricense de Turismo. (2021). Certificado de Sostenibilidad Turística. https://www.turismo-sostenible.co.cr Instituto Meteorológico Nacional. (2021). Análisis de la mortalidad por eventos meteorológicos extremos en Costa Rica. Período 1980-2017. IMN.
Instituto Meteorológico Nacional. (2021). Análisis de la mortalidad por eventos meteorológicos extremos en Costa Rica. Período 1980-2017. IMN.
Instituto Meteorológico Nacional. (2021). Proyecciones de cambio climático regionalizadas para Costa Rica. Apoyo al programa nacional de cambio climático en Costa Rica para el mejoramiento de la capacidad de mitigación y adaptación. IMN.
Instituto Meteorológico Nacional. (2021). Proyecciones de cambio climático regionalizadas para Costa Rica. Apoyo al programa nacional de cambio climático en Costa Rica para el mejoramiento de la capacidad de mitigación y adaptación. IMN.
Intergovernmental Panel on Climate Change. (2014). Revised Supplementary Methods and Good Practice Guidance Arising from the Kyoto Protocol. EDs. Hiraishi, T., Krug, T., Tanabe, K., Srivastava, N., Baasansuren, J., Fukuda, M. and Troxler, T.G. CH. Institute for Global Environmental Strategies. 268.
Ministerio de Ambiente y Energía (2015) Contribución prevista y determinada a nivel nacional de Costa Rica. Gobierno de Costa Rica. San Jose. https://cambioclima tico.go.cr/wp- content/uploads/2021/01/NDC-2015-Costa-Rica.pdf?x54314 Ministerio de Ambiente y Energía (2020) Contribución Nacionalmente Determinada. Dirección de Cambio Climático. DCC_NDC_Costa Rica 2020_Unificada_28Dic (unfccc.int) Ministerio de Ambiente y Energía (2021) Cuarta Comunicación Nacional a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Primera Edición.
Ministerio de Ambiente y Energía. (2018). Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2018-2030. MINAE, DCC, IMN, MIDEPLAN, CNE, PNUD.
Ministerio de Ambiente y Energía. (2018). Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2018-2030. MINAE, DCC, IMN, MIDEPLAN, CNE, PNUD .
Ministerio de Ambiente y Energía; Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica; Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente. (2020). Diagnóstico regionales y medidas de adaptación preliminares. Proyecto Plan A -Territorios Resilientes ante el Cambio Climático, con financiamiento del Fondo Verde del Clima. MINAE, MIDEPLAN, PNUMA.
Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica. (2019). Plan Nacional de Desarrollo y de Inversión Pública del Bicentenario 2019-2022. MIDEPLAN.
Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica. (2019b). Guía para la Elaboración de Políticas Públicas. MIDEPLAN. Guía para la Elaboración de Políticas Públicas | Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (mideplan.go.cr) Ministerio de Salud. (2011). Política Nacional para la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2011-2021. MINSA.
Ministerio de Salud. (2015). Política Nacional de Salud Dr. Juan Guillermo Ortiz Guier.
MINSA.
Ministerio de Salud. (2019). Análisis de la situación de salud 2018. MINSA.
Municipalidad de Curridabat. (2019). Islas de calor, impactos y respuestas: El caso del cantón de Curridabat. Curridabat-Costa Rica. Municipalidad de Curridabat.
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. (2017). Políticas Agrícolas en Costa Rica. Evaluación y Recomendaciones de Política. Revisión de la OCDE de Políticas Agroalimentarias. OCDE.
Programa Estado de la Nación. (2020). Estado de la Nación 2020. CONARE. RARE-GreenLAC (2021). Estrategia de Recuperación Azul post COVID-19. BID, MINAE. Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria. (2019). Plan Sectorial 2019-2022 |Sector Agropecuario, Pesquero y Rural. SEPSA.
Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria; Ministerio de Agricultura y Ganadería. (2010). Política de Estado para el Sector Agroalimentario y el Desarrollo Rural Costarricense 2010-2021. SEPSA, MAG.
Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria; Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación; Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe. (2016). Plan Nacional para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre, 2025: Plan SAN-CELAC Costa Rica. SEPSA.
Sistema Nacional de Áreas de Conservación; Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad; Ministerio de Ambiente y Energía. (2016). Estrategia Nacional de Biodiversidad 2016-2025. SINAC, CONAGEBIO, MINAE.
Sistema Nacional de Áreas de Conservación; Ministerio de Ambiente y Energía. (2020a).
Política Nacional de Áreas de Protección de Ríos Quebradas, Arroyos y Nacientes 2020-2040. SINAC, MINAE, PNUD.
Sistema Nacional de Áreas de Conservación; Ministerio de Ambiente y Energía. (2020b). Resumen de la afectación por incendios forestales y otra información relevante durante la última temporada 2020. SINAC, MINAE.
Vargas, E. (2017). Perspectives Climate Change. Análisis de vulnerabilidad del sector turismo de Costa Rica al cambio climático. FIIAPP Hidalgo, HG. (2021). Climate Variability and Change in Central America: What Does It Mean for Water Managers? Front. https://doi.org/hh4s Sistema Nacional de Áreas de Conservación. (2013). Análisis de vulnerabilidad al cambio climático de las áreas silvestres protegidas terrestres. Costa Rica. https://canjeporbosques.org/wp-content/uploads/2017/07/Informe-final-1.pdf.