Aún así, en el presente artículo se establecen una serie de recomendaciones para los distintos usos establecidos con el objeto de minimizar en todo lo posible los impactos sobre el medio.
Zonas de uso residencial Este tipo de desarrollo implica la construcción de viviendas unifamiliares y/o multifamiliares, representando por tanto proyectos de categorías B2, B1 y A.
Los mayores impactos ambientales que produce este tipo de desarrollo:
1. Amplia superficie de suelo utilizado.
2. Deforestación de áreas verdes.
3. Mayor producción de aguas de escorrentía debido a la impermeabilización del suelo.
4. Pérdida de la capacidad de infiltración de agua al subsuelo y efecto en la calidad de los acuíferos, cuando estos están presentes.
5. Potencial contaminación de aguas subterráneas por el uso de tanques sépticos.
6. Impactos por vertido de aguas residuales en caso de que no se contemple el uso de plantas de tratamiento.
7. Producción de residuos domésticos.
8. Potenciación de amenazas naturales (deslizamientos, inundaciones, erosión-sedimentación o riesgo sísmico/volcánico) por no consideración de factores de riesgo en el diseño y construcción de las edificaciones.
9. Mayor requerimiento de red vial y de servicios.
10. Impacto paisajístico.
A partir de lo anterior, es posible resumir una serie de lineamientos ambientales para las zonas de uso residencial.
Lineamientos ambientales generales para las zonas de uso residencial 1. Cumplir todos los lineamientos establecidos por la normativa vigente, incluyendo el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
2. Considerar todos los lineamientos señalados en el capítulo 3.4 referentes a las acciones a tomar para corregir o mitigar los efectos acumulativos identificados para el uso del suelo actual del cantón.
3. Implementar mejoras en los servicios de abastecimiento y distribución de agua en todo el Cantón, con el fin de evitar los racionamientos anuales.
4. Procurar disminuir en todo lo posible la expansión urbana de tipo horizontal, particularmente en las áreas de recarga acuífera.
5. Debe contenerse la expansión urbana horizontal mediante la zonificación establecida en el Plan Regulador Urbano. Las áreas periurbanas contiguas que presenten potencial para desarrollo urbano y que actualmente estén ocupadas por actividades agrícolas de bajo rendimiento podrían ser sujeto de compra por parte del estado, o de un pago por servicios urbanos (exención de pago parcial o total del impuesto de bienes inmuebles), con miras a un posible desarrollo urbano futuro, siempre y cuando esta zonas no presenten una fragilidad ambiental alta o efectos acumulativos bajos.
6. Se deben recuperar aquellos espacios de bajo valor, para el desarrollo urbanístico vertical de alta densidad.
7. Aumentar el valor de los centros urbanos, convirtiéndoles en sitios más agradables y seguros.
8. Los centros urbanos deben mejorar y ampliar los servicios básicos de educación, salud, vialidad, transporte, recolección de desechos, acueductos y alcantarillados, entre otros.
9. Promover lineamientos de diseño de las edificaciones para que se disminuya al máximo la producción de aguas de escorrentía superficial y se favorezca la infiltración en el terreno.
10. Se definirán los corredores urbanos de alta amenaza por peligro de flujos laháricos, flujos de detritos en general e inundaciones, y se congelará el desarrollo urbano en dichas áreas, con miras a desestimular la inversión y lograr una reducción del precio del suelo, de modo que en el largo plazo se pueda dar un cambio total del uso del suelo de estos ejes y hacer las obras de protección comunal requeridas.
11. Se mejorarán los sistemas de drenaje naturales y artificiales con el propósito de evitar problemas de inundaciones.
12. Evitar en todo lo posible el uso de tanques sépticos como solución al tratamiento de aguas residuales. En la medida de lo posible debe darse prioridad al desarrollo de plantas de tratamiento de aguas residuales. Cuando esto no sea posible, debe procurase que las residencias dejen prevista la conexión a futuro con un sistema de alcantarillado sanitario institucional y que construyan un sistema de tratamiento individual de aguas residuales más moderno, que no tenga los inconvenientes de los tanques sépticos tradicionales.
13. Desarrollar sistemas separativos para las aguas pluviales y las aguas residuales.
14. Los nuevos desarrollos localizados en áreas con algún tipo de riesgo natural deberán tomar en cuenta esas limitantes técnicas en su planificación, diseño y ejecución y demostrar que se encuentran en condiciones de seguridad antes de conseguir los permisos de construcción correspondientes.
15. Para los nuevos desarrollos deberá aplicarse, en todo lo posible, un criterio ordenado y bien planificado respecto a la red vial y de servicios, de forma tal que se induzca su máximo aprovechamiento y no su expansión horizontal desordenada.
16. Deberá procurarse, en todo lo posible, que los nuevos desarrollos cumplan lineamientos planificados y técnicamente definidos sobre el impacto en el paisaje de forma tal que el resultado final de los desarrollos individuales siga un plan coherente que logre un balance efectivo entre áreas construidas, zonas verdes, altura de edificaciones, forma y color. Para ello, la Municipalidad deberá contar a corto plazo con un reglamento sobre lineamientos paisajísticos que defina los parámetros y criterios básicos que deberán tener en cuenta los desarrolladores y diseñadores de los nuevos proyectos de construcción. Mientras tanto, el municipio podrá emitir criterios por zonas según estudios técnicos básicos.
17. En todos los proyectos residenciales debe procurarse maximizar la cantidad total de áreas verdes del proyecto. A fin de incrementar el valor ecológico del emplazamiento y entorno, incorporar especies vegetales (árboles y arbustos) autóctonas y variadas en los desarrollos a realizar.
18. Fomentar, en la medida de lo posible, que los nuevos desarrollos residenciales tengan en cuenta en su diseño y planificación criterios de arquitectura bioclimática y ahorro energético.
19. Planificación de una mejora de la red vial coherente con el desarrollo de nuevas zonas residenciales.
20. Planificar y establecer un programa efectivo que facilite la recogida, transporte y disposición final de los residuos sólidos.
21. Estudiar la trama urbana prevista en la planificación urbanística, es decir, el diseño resultante de los edificios y calles que forman el entorno, a fin de prever las implicaciones medioambientales de la misma (ocupación del suelo, congestión de tráfico, traslados de los residentes, potenciación del desplazamiento a pie, etc.).
22. Los nuevos desarrollos residenciales procurarán evitar en la medida de lo posible la fragmentación de los hábitats naturales.
23. Re-uso de los edificios existentes cuando se realizan demoliciones o grandes reformas, mantener en donde resulte razonable algunos o la mayoría de los elementos que se indican a continuación: cimentación y estructura, cubierta y fachada, particiones, suelos elevados y falsos techos,....
24. En la medida de lo posible, priorizar el uso de suelo "recuperado" frente a la ocupación de suelo "natural".
El término suelo recuperado hace referencia a la ocupación de zonas degradadas recuperadas, como pueden ser ruinas industriales.
25. Asegurar que los edificios y su entorno no generen un gradiente de temperatura que pueda dar lugar a un microclima (efecto "isla Térmica").
Zonas de uso mixto, zonas de uso comercial/servicios Corresponden con áreas específicas destinadas al desarrollo comercial y de servicios e incluso viviendas unifamiliares y multifamiliares (zonas mixtas). Pueden corresponder con cualquiera de las categorías de impacto ambiental potencial (C, B1, B2 y A) en función de los proyectos que se planteen.
En términos generales presentan problemas ambientales similares o los del apartado anterior, aunque es posible hacer un mayor énfasis en los siguientes:
1. Mayor producción de aguas de escorrentía debido a la impermeabilización del suelo.
2. Pérdida de la capacidad de infiltración de agua al subsuelo y efecto en la calidad de los acuíferos, cuando estos están presentes.
3. Potencial contaminación del suelo y las aguas subterráneas por el uso de tanques sépticos.
4. Sobrecarga de la red vial y problemas de congestionamiento debido a la aglomeración de comercios.
5. Impacto paisajístico generado por la rotulación de los diferentes comercios.
6. Emisiones y ruido generados por el tráfico asociado a las zonas comerciales.
7. Producción de residuos asociados al comercio (embalajes, envases, papel/cartón, restos de comida.).
Lineamientos ambientales generales para las zonas de uso mixto y comercial 1. Cumplir todos los lineamientos establecidos por la normativa vigente, incluyendo el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
2. Considerar todos los lineamientos señalados en el capítulo 3.4 referentes a las acciones a tomar para corregir o mitigar los efectos acumulativos identificados para el uso del suelo actual del cantón.
3. Procurar disminuir en todo lo posible la expansión de tipo horizontal, particularmente en las áreas de recarga acuífera.
4. Promover lineamientos de diseño de las edificaciones para que se disminuya al máximo la producción de aguas de escorrentía superficial y se favorezca la infiltración en el terreno.
5. Evitar en todo lo posible el uso de tanques sépticos como solución al tratamiento de aguas residuales.
En la medida de lo posible debe darse prioridad al desarrollo de plantas de tratamiento de aguas residuales. Cuando esto no sea posible, debe procurase que los edificios dejen prevista la conexión a futuro con un sistema de alcantarillado sanitario institucional y que construyan un sistema de tratamiento individual de aguas residuales más moderno, que no tenga los inconvenientes de los tanques sépticos tradicionales.
6. Desarrollar sistemas separativos para las aguas pluviales y las aguas residuales.
7. Los nuevos desarrollos localizados en áreas con algún tipo de riesgo natural deberán tomar en cuenta esas limitantes técnicas en su planificación, diseño y ejecución y demostrar que se encuentran en condiciones de seguridad antes de conseguir los permisos de construcción correspondientes.
8. Planificar y desarrollar obras que mejoren la capacidad vial de las calles vinculadas a las zonas de comercio, de manera que se evite superar su capacidad de carga y se generen problemas derivados del exceso de tránsito. Además, debe promoverse el desarrollo de aceras y rampas en las orillas de las calles para potenciar el desplazamiento a pie.
9. Desarrollar y poner en aplicación un reglamento de impacto paisajístico que regule el uso de rótulos y vallas publicitarias a lo largo de las calles comerciales.
10. En todos los proyectos debe procurarse maximizar la cantidad total de áreas verdes del proyecto. A fin de incrementar el valor ecológico del emplazamiento y entorno, incorporar especies vegetales (árboles y arbustos) autóctonas y variadas en los desarrollos a realizar.
11. Fomentar, en la medida de lo posible, que los nuevos edificios tengan en cuenta en su diseño y planificación criterios de arquitectura bioclimática y ahorro energético.
12. Planificar y establecer un programa efectivo que facilite la recogida, transporte y disposición final de los residuos sólidos.
13. Estudiar la trama urbana prevista en la planificación urbanística, es decir, el diseño resultante de los edificios y calles que forman el entorno, a fin de prever las implicaciones medioambientales de la misma (ocupación del suelo, congestión de tráfico, traslados de los residentes, potenciación del desplazamiento a pie, etc.).
14. Los nuevos desarrollos procurarán evitar en la medida de lo posible la fragmentación de los hábitats naturales.
15. Re-uso de los edificios existentes cuando se realizan demoliciones o grandes reformas, mantener en donde resulte razonable algunos o la mayoría de los elementos que se indican a continuación: cimentación y estructura, cubierta y fachada, particiones, suelos elevados y falsos techos,....
16. En la medida de lo posible, priorizar el uso de suelo "recuperado" frente a la ocupación de suelo "natural". El término suelo recuperado hace referencia a la ocupación de zonas degradadas recuperadas, como pueden ser ruinas industriales.
17. Asegurar que los edificios y su entorno no generen un gradiente de temperatura que pueda dar lugar a un microclima (efecto "isla Térmica").
Zonas de uso público institucional Corresponden con áreas específicas destinadas a servicios institucionales y comunales. Pueden corresponder con cualquiera de las categorías de impacto ambiental potencial (C, B1, B2 y A) en función de los proyectos que se planteen.
En términos generales presentan problemas ambientales similares o los del apartado anterior:
1. Mayor producción de aguas de escorrentía debido a la impermeabilización del suelo.
2. Pérdida de la capacidad de infiltración de agua al subsuelo y efecto en la calidad de los acuíferos, cuando estos están presentes.
3. Potencial contaminación del suelo y las aguas subterráneas por el uso de tanques sépticos.
4. Sobrecarga de la red vial y problemas de congestionamiento debido a la aglomeración de edificaciones propias de los servicios institucionales.
5. Emisiones y ruido generados por el tráfico asociado a las zonas institucionales.
6. Producción de residuos asociados a los servicios institucionales (embalajes, envases, papel/cartón, restos de comida, residuos médicos.).
Lineamientos ambientales generales para las zonas de uso público institucional 1. Cumplir todos los lineamientos establecidos por la normativa vigente, incluyendo el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
2. Considerar todos los lineamientos señalados en el capítulo 3.4 referentes a las acciones a tomar para corregir o mitigar los efectos acumulativos identificados para el uso del suelo actual del cantón.
3. Procurar disminuir en todo lo posible la expansión de tipo horizontal, particularmente en las áreas de recarga acuífera.
4. Promover lineamientos de diseño de las edificaciones para que se disminuya al máximo la producción de aguas de escorrentía superficial y se favorezca la infiltración en el terreno.
5. Evitar en todo lo posible el uso de tanques sépticos como solución al tratamiento de aguas residuales. En la medida de lo posible debe darse prioridad al desarrollo de plantas de tratamiento de aguas residuales. Cuando esto no sea posible, debe procurase que los edificios dejen prevista la conexión a futuro con un sistema de alcantarillado sanitario institucional y que construyan un sistema de tratamiento individual de aguas residuales más moderno, que no tenga los inconvenientes de los tanques sépticos tradicionales.
6. Desarrollar sistemas separativos para las aguas pluviales y las aguas residuales.
7. Los nuevos desarrollos localizados en áreas con algún tipo de riesgo natural deberán tomar en cuenta esas limitantes técnicas en su planificación, diseño y ejecución y demostrar que se encuentran en condiciones de seguridad antes de conseguir los permisos de construcción correspondientes.
8. Planificar y desarrollar obras que mejoren la capacidad vial de las calles vinculadas a las zonas institucionales, de manera que se evite superar su capacidad de carga y se generen problemas derivados del exceso de tránsito. Además, debe promoverse el desarrollo de aceras y rampas en las orillas de las calles par a potenciar el desplazamiento a pie.
9. En todos los proyectos debe procurarse maximizar la cantidad total de áreas verdes del proyecto. A fin de incrementar el valor ecológico del emplazamiento y entorno, incorporar especies vegetales (árboles y arbustos) autóctonas y variadas en los desarrollos a realizar.
10. Fomentar, en la medida de lo posible, que los nuevos edificios tengan en cuenta en su diseño y planificación criterios de arquitectura bioclimática y ahorro energético.
11. Planificar y establecer un programa efectivo que facilite la recogida, transporte y disposición final de los residuos sólidos.
12. Estudiar la trama urbana prevista en la planificación urbanística, es decir, el diseño resultante de los edificios y calles que forman el entorno, a fin de prever las implicaciones medioambientales de la misma (ocupación del suelo, congestión de tráfico, traslados de los residentes, potenciación del desplazamiento a pie, etc.).
13. Los nuevos desarrollos procurarán evitar en la medida de lo posible la fragmentación de los hábitats naturales.
14. Re-uso de los edificios existentes cuando se realizan demoliciones o grandes reformas, mantener en donde resulte razonable algunos o la mayoría de los elementos que se indican a continuación: cimentación y estructura, cubierta y fachada, particiones, suelos elevados y falsos techos,....
15. En la medida de lo posible, priorizar el uso de suelo "recuperado" frente a la ocupación de suelo "natural".
El término suelo recuperado hace referencia a la ocupación de zonas degradadas recuperadas, como pueden ser ruinas industriales.
16. Asegurar que los edificios y su entorno no generen un gradiente de temperatura que pueda dar lugar a un microclima (efecto "isla Térmica").
17. Las actividades institucionales que generen residuos especiales/peligrosos deberán establecer un procedimiento de identificación, separación y gestión individual de ese tipo de residuos, según lo establecido por la legislación vigente. No se mezclarán estos residuos con los ordinarios.
Zonas de uso recreativo-deportivo Corresponden con áreas específicas destinadas a zonas e instalaciones de ocio y esparcimiento. Pueden corresponder con cualquiera de las categorías de impacto ambiental potencial (C, B1, B2 y A) en función de los proyectos que se planteen.
En términos generales presentan problemas ambientales similares o los del apartado anterior, aunque es posible hacer un mayor énfasis en los siguientes:
1. Mayor producción de aguas de escorrentía debido a la impermeabilización del suelo.
2. Pérdida de la capacidad de infiltración de agua al subsuelo y efecto en la calidad de los acuíferos, cuando estos están presentes.
3. Potencial contaminación del suelo y las aguas subterráneas por el uso de tanques sépticos.
4. Sobrecarga de la red vial y problemas de congestionamiento debido a la aglomeración en las zonas de esparcimiento y ocio.
5. Emisiones y ruido generados por el tráfico asociado a las zonas de esparcimiento y ocio.
6. Producción de residuos asociados al ocio y esparcimiento (embalajes, envases, papel/cartón, restos de comida, residuos médicos.).
Lineamientos ambientales generales para las zonas de uso público institucional 1. Cumplir todos los lineamientos establecidos por la normativa vigente, incluyendo el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
2. Considerar todos los lineamientos señalados en el capítulo 3.4 referentes a las acciones a tomar para corregir o mitigar los efectos acumulativos identificados para el uso del suelo actual del cantón.
3. Procurar disminuir en todo lo posible la expansión de tipo horizontal, particularmente en las áreas de recarga acuífera.
4. Promover lineamientos de diseño de las edificaciones para que se disminuya al máximo la producción de aguas de escorrentía superficial y se favorezca la infiltración en el terreno.
5. Se deberá intentar crear zonas verdes que se mantengan de manera autónoma, mediante la introducción de especies xerófilas, y su plantación orientada al aumento de humedad, que hará prescindible el riego.
6. Se separarán por parterres las plantas que necesiten más agua de las que requieran menos cantidad. Por ejemplo, el césped y los macizos de flores irán juntos y ocuparán poco espacio al ser los que necesitan mayor irrigación. Las especies autóctonas, por su parte, serán las más numerosas, por ser las más austeras en gasto de agua.
7. Evitar en todo lo posible el uso de tanques sépticos como solución al tratamiento de aguas residuales. En la medida de lo posible debe darse prioridad al desarrollo de plantas de tratamiento de aguas residuales. Cuando esto no sea posible, debe procurase que los edificios dejen prevista la conexión a futuro con un sistema de alcantarillado sanitario institucional y que construyan un sistema de tratamiento individual de aguas residuales más moderno, que no tenga los inconvenientes de los tanques sépticos tradicionales.
8. Desarrollar sistemas separativos para las aguas pluviales y las aguas residuales.
9. Los nuevos desarrollos localizados en áreas con algún tipo de riesgo natural deberán tomar en cuenta esas limitantes técnicas en su planificación, diseño y ejecución y demostrar que se encuentran en condiciones de seguridad antes de conseguir los permisos de construcción correspondientes.
10. Planificar y desarrollar obras que mejoren la capacidad vial de las calles vinculadas a las zonas de deportivo-recreativas, de manera que se evite superar su capacidad de carga y se generen problemas derivados del exceso de tránsito. Además, debe promoverse el desarrollo de aceras y rampas en las orillas de las calles par a potenciar el desplazamiento a pie.
11. En todos los proyectos debe procurarse maximizar la cantidad total de áreas verdes del proyecto. A fin de incrementar el valor ecológico del emplazamiento y entorno, incorporar especies vegetales (árboles y arbustos) autóctonas y variadas en los desarrollos a realizar.
12. Fomentar, en la medida de lo posible, que los nuevos edificios tengan en cuenta en su diseño y planificación criterios de arquitectura bioclimática, ahorro energético y ahorro de agua.
13. La utilización de instalaciones deportivas por muchos/as ciudadanos/as de forma más o menos regular provoca que las instalaciones deportivas se conviertan en perfectos puntos de recogida de residuos no habituales para su reciclaje, pudiendo instalar en los centros deportivos contenedores centralizados para la recogida de pilas, tóners y cartuchos de impresoras, CDs usados, móviles usados, etc. y establecer un acuerdo con alguna asociación cercana para que, de forma gratuita, se encargue de la recogida y tratamiento (o derive éste en otras empresas) de forma acorde con la legislación vigente 14. Planificar y establecer un programa efectivo que facilite la recogida, transporte y disposición final de los residuos sólidos.
15. Estudiar la trama urbana prevista en la planificación urbanística, es decir, el diseño resultante de los edificios y calles que forman el entorno, a fin de prever las implicaciones medioambientales de la misma (ocupación del suelo, congestión de tráfico, traslados de los residentes, potenciación del desplazamiento a pie, etc.).
16. Los nuevos desarrollos procurarán evitar en la medida de lo posible la fragmentación de los hábitats naturales.
17. Re-uso de los edificios existentes cuando se realizan demoliciones o grandes reformas, mantener en donde resulte razonable algunos o la mayoría de los elementos que se indican a continuación: cimentación y estructura, cubierta y fachada, particiones, suelos elevados y falsos techos,....
18. En la medida de lo posible, priorizar el uso de suelo "recuperado" frente a la ocupación de suelo "natural". El término suelo recuperado hace referencia a la ocupación de zonas degradadas recuperadas, como pueden ser ruinas industriales.
19. Asegurar que los edificios y su entorno no generen un gradiente de temperatura que pueda dar lugar a un microclima (efecto "isla Térmica").
20. Las actividades recreativo-deportivas que generen residuos especiales/peligrosos deberán establecer un procedimiento de identificación, separación y gestión individual de ese tipo de residuos, según lo establecido por la legislación vigente. No se mezclarán estos residuos con los ordinarios.
Zonas de uso industrial Corresponden con áreas específicas destinadas al desarrollo de instalaciones industriales. Pueden corresponder con cualquiera de las categorías de impacto ambiental potencial (C, B1, B2 y A) en función de los proyectos que se planteen.
Los mayores impactos ambientales que produce este tipo de desarrollo:
1. Producción de aguas residuales de tipo industrial que sin el debido tratamiento puede llegar a contaminar el suelo y las aguas superficiales/subterráneas.
2. Generación de residuos especiales e incluso peligrosos que sin un sistema de gestión efectivo pueden llegar a mezclarse con los residuos ordinarios aumentado el potencial contaminante de los mismos.
3. Potencial afectación de la calidad del aire por la generación de emisiones, inmisiones, ruidos y vibraciones.
4. Impacto paisajístico por el efecto acumulativo de desarrollos industriales que no cumplen un diseño armonizado entre sí.
5. Potencial contaminación del suelo derivada de vertidos accidentales de productos contaminantes, fugas de depósitos de combustibles, almacenamiento inadecuado de materiales..
6. Sobrecarga de la red vial y problemas de congestionamiento debido al tránsito de vehículos pesados.
7. Potencial afección a las personas y el medio ambiente por el uso de productos químicos.
8. Las grandes dimensiones de algunos emplazamientos industriales pueden tener consecuencias de alcance global. La contribución a la emisión de gases de efecto invernadero, la utilización de sustancias que destruyen la capa de ozono o la emisión de contaminantes persistentes puede llegar a adquirir trascendencia también a nivel estatal.
Lineamientos ambientales generales para las zonas industriales 1. Los proyectos industriales cuyo proceso productivo implique la generación de aguas residuales especiales, deberá cumplir de forma estricta con la legislación vigente y disponer de un sistema de tratamiento adecuado para dichas aguas. En ningún caso esta agua podrán ser vertidas sin tratamiento previo.
2. Las aguas residuales ordinarias podrán ser tratadas por medio de plantas de tratamiento o en su defecto por sistemas de tanques sépticos, siempre y cuando para estos últimos haya mediado un estudio de hidrogeología ambiental que demuestre que no hay riesgo de contaminación de las aguas subterráneas ni de las fuentes de aguas cercanas.
3. Las actividades industriales y comerciales que generen residuos especiales/peligrosos deberán establecer un procedimiento de identificación, separación y gestión individual de ese tipo de residuos, según lo establecido por la legislación vigente. No se mezclarán estos residuos con los ordinarios.
4. Los proyectos industriales y comerciales deberán velar porque todos los impactos ambientales asociados a emisiones, inmisiones, ruido y vibraciones, queden restringidos a su área de proyecto. Para ello deberán disponer de sistemas de minimización apropiados y conforme a lo señalado en la normativa vigente y además asegurar áreas de amortiguamiento dentro del área del proyecto total.
5. Se deberán cumplir con las normas y lineamientos que sobre impacto paisajístico establezca la municipalidad a fin de evitar efectos de desequilibrio y alteraciones en el paisaje.
6. Fomentar, en la medida de lo posible, que los nuevos desarrollos industriales tengan en cuenta en su diseño y planificación criterios de arquitectura bioclimática y ahorro energético.
7. Se intentará en la medida de lo posible crear sistemas de intercambio de materiales entre diferentes empresas; los subproductos o residuos en una empresa pueden ser aprovechables en otra como materia prima.
8. Se fomentará la reducción de la generación de residuos, vertidos líquidos y emisiones atmosféricas de contaminantes mediante la generación de cadenas de intercambio de subproductos entre empresas y aplicación de técnicas de prevención de la contaminación en origen (ecodiseño, planes de minimización, etc.).
9. Cuando exista una elevada densidad de actividad podría aumentar la viabilidad del transporte colectivo o incluso llegar a desaparecer totalmente la necesidad de transporte si se habilitan áreas residenciales integradas en el emplazamiento industrial.
10. No permitir el crecimiento urbano colindante con las industrias, con el fin de disminuir el riesgo y afectación de la población.
11. La existencia de amplias extensiones de terreno disponible en las áreas industriales brinda a menudo la posibilidad de conservar, o incluso crear, hábitats adyacentes a los servicios, instalaciones para el vertido de residuos o zonas que actúen reduciendo el impacto alrededor de las instalaciones.
12. En la medida de lo posible se reutilizarán ruinas industriales para el asentamiento de nuevos proyectos.
13. Se priorizará la construcción de instalaciones gestionadas en conjunto tales como pueden ser un comedor central y una planta de tratamiento de aguas para toda la zona industrial.
14. Los nuevos desarrollos industriales procurarán evitar en la medida de lo posible la fragmentación de los hábitats naturales.
15. La Municipalidad podría crear un ―ente gestor‖ de cada zona industrial que asesoría a las empresas ubicadas en ella sobre qué medidas tomar ante diferentes situaciones que afecten al medio ambiente o las personas, gestionaría la solicitud de ayudas y subvenciones por parte de las empresas y realizaría actividades de formación ambiental.
Zonas agropecuarias Corresponden con áreas específicas destinadas a la actividad agrícola, pecuaria y forestal. Pueden corresponder con cualquiera de las categorías de impacto ambiental potencial (C, B1, B2 y A) en función de los proyectos que se planteen.
Los mayores impactos ambientales que produce este tipo de desarrollo:
1. Amplia superficie de suelo utilizado.
2. Deforestación de áreas boscosas.
3. Potencial contaminación de aguas subterráneas por el uso inadecuado de agroquímicos.
4. Impacto paisajístico.
5. Destrucción de la cubierta vegetal debido al sobrepastoreo.
6. Generación de desechos orgánicos, agrícolas y envases de agroquímicos.
7. Erosión del suelo.
8. Mala gestión de las cortas forestales.
9. Generación de olores.
10. Quemas incontroladas de rastrojos.
11. Abuso de cultivos no adaptados a las características climáticas de la zona.
12. Sobreexplotación de recursos acuíferos.
13. Empobrecimiento de suelos por el fomento de especies de rápido crecimiento.
Lineamientos ambientales generales para las zonas agropecuarias 1. Respetar en cualquier caso las distancias de protección establecidas en la Ley Forestal y los lineamientos de la legislación vigente.
2. Zonas de fuerte pendiente dedicadas a agricultura, deberán sustituirse por zonas forestales.
3. Todas las zonas protectoras invadidas o alteradas, deberán ser liberadas y restablecidas.
4. Cada surco producido por el laboreo es una pequeña barrera que frena la acción erosiva de la lluvia y el viento, manteniendo en su lugar la tierra fértil. Por ello, siempre que no se ponga en peligro la seguridad del agricultor y las tierras no sean muy arcillosas, se cultivará siguiendo las curvas de nivel de terreno. Si las tierras cultivadas son muy arcillosas los surcos no deben seguir exactamente las curvas de nivel, sino que se les debe dar una pequeña inclinación para que el agua tenga una lenta salida pendiente abajo.
5. Se fomentará el uso de técnicas de la denominada agricultura de conservación, tales como el mínimo laboreo y la siembra directa. Estás técnicas, aplicadas de forma adecuada a los cultivos y en los terrenos apropiados, permiten conseguir producciones similares a las obtenidas con prácticas tradicionales, pero evitando en diversos grados los problemas de erosión y mejorando la estructura y fertilidad de los suelos.
6. Desarrollar un ordenamiento adecuado en las fincas de grandes extensiones, de tal manera que se respete y proteja las zonas de mayor fragilidad ambiental, tales como, cauces de agua superficial, zonas de recarga de acuíferos y laderas de fuerte pendiente, entre otros.
7. Aquellas áreas dedicadas actualmente al pastoreo que se localicen en las zonas altas de fuerte pendiente, y cercanas a las zonas de bosque primario y secundario, deben someterse a regeneración y conservación, con el fin de extender las zonas protegidas y conformar zonas de amortiguamiento.
8. El monocultivo debe sustituirse por los policultivos o rotación de cultivos, particularmente en terrenos con pendiente superior a 15°.
9. Las precipitaciones intensas sobre un suelo en pendiente, desprovisto de cubierta vegetal, arrastran la capa de tierra más superficial y más rica en materia orgánica, empobreciendo y erosionando el terreno. Intercalar las zonas destinadas a cultivo con "fajas" o cubiertas de vegetación autóctona, permanente y resistente a la erosión, hace de freno al efecto de arrastre.
10. El empleo de fertilizantes debe hacerse con la mayor prudencia. Para determinar las cantidades reales en materia de fertilizantes, es preciso informarse correctamente del tipo de producto más adecuado para el terreno y el tipo de cultivo, así como de las cantidades recomendadas por expertos.
11. Estimular el control biológico de plagas con el fin de disminuir o eliminar el consumo de agroquímicos. Además, para evitar la propagación de las plagas introducir zonas buffer entre cultivos.
12. Siempre que sea posible, se recomienda utilizar abonos naturales procedentes del ganado. Sin embargo, con el abono natural (estiércoles o purines) hay que tener las mismas precauciones que con el químico.
13. Cuando sea técnicamente viable en las grandes explotaciones ganaderas se intentará utilizar el biogás de los residuos para la producción de energía de autoabastecimiento.
14. Regar en horas de baja insolación para evitar una evaporación excesiva.
15. Realizar prácticas de agricultura y ganadería ecológica, que ayudan a establecer un mejor equilibrio con el medio y proporcionan productos de mejor calidad. Fomentar la agricultura de conservación.
16. Aprovechar los restos vegetales verdes y secos para alimentación animal y para su incorporación al suelo como materia orgánica.
17. En la medida de lo posible, aplicar sistemas de control de plagas alternativos mediante especies vegetales adecuadas, productos biológicos y sistemas biotécnicos.
18. No abusar de los pesticidas, fungicidas y plaguicidas para evitar la contaminación de suelos y acuíferos.
Utilizar estos productos en las cantidades indicadas por el fabricante.
19. Promover la instalación de sistemas de depuración de los purines ganaderos mediante balsas de decantación y sistemas de lagunaje.
20. No incinerar los plásticos agrícolas. Planificar y establecer un programa efectivo que facilite la recogida, transporte y disposición final de estos residuos.
21. Enterrar los rastrojos de anteriores cultivos en lugar de incinerarlos.
22. Evaluar la vocación del suelo antes de comenzar un nuevo cultivo. Evitar la roturación de zonas con pendientes elevadas y adecuar de forma correcta el tipo de cultivo a las condiciones del suelo.
23. Promover un cambio de uso de la tierra, de pasto a plantaciones forestales de policultivo, en aquellas zonas donde el terreno presenta pendientes moderadas y alta fragilidad ambiental, cuyo uso primordial debe ser la regeneración forestal, pero que por condiciones socioeconómicas tanto de la población como del estado presenten una limitante para realizar tal cambio de uso de manera estricta.
24. Utilizar especies autóctonas en las repoblaciones forestales, ya que consiguen un mejor equilibrio con el medio. Las plantaciones y reforestaciones deben incorporar la mayor naturalidad posible, particularmente en términos de diversidad estructural, de variedad de especies, de fomento y respeto al sotobosque y de alargamiento de los turnos de corta, permitiendo la existencia de árboles grandes y viejos. Elegir es sistema de corta menos impactante en función de las características de la plantación.
25. Fomentar el Pago por Servicios Ambientales y la certificación forestal FSC (Forest Stewardship Council o Consejo de Administración Forestal).
26. Se procurará la estabilización de taludes asociados al zapamiento fluvial y a la construcción de caminos de montaña, con el propósito de evitar la pérdida del suelo y la acumulación de sedimento en los canales de drenaje.
27. La siembra y corta de plantaciones forestales deben ser planificadas, de modo que su explotación no tenga un impacto ambiental inaceptable en términos de desprotección del suelo y erosión.
28. Las especies forestales no deben provocar cambios sustantivos en las propiedades químicas del suelo que les soporta, ni tampoco favorecer procesos de erosión acelerada.
Diagnóstico del cantón de Oreamuno Son zonas destinadas a la conservación, regeneración y protección de los recursos existentes, incluido el paisaje, así como a la recuperación, regeneración y protección de todos los bordes y riberas de ríos y quebradas. Pueden ser en parte utilizadas para la recreación y para actividades turísticas de baja densidad. Los impactos ambientales de este tipo de usos son bajos ya que son los que se encuentran más en equilibrio con el medio natural.
De todos modos conviene tener en cuenta unos lineamientos ambientales generales para estas zonas, que serían:
1. Cumplir todo lo establecido en la normativa vigente.
2. Respetar las limitantes técnicas y ambientales establecidas por los IFA para cada zona concreta.
3. Respetar los lineamientos establecidos en el Plan Regulador.
4. Se procurará que los bosques tengan continuidad espacial formando corredores regionales bien integrados.
5. Se facilitarán los procesos de regeneración con especies nativas cuando sea pertinente.
Zonas de interés turístico y ecoturístico Corresponden con áreas que por su potencial y atractivo turístico o ecoturístico, deben ser preservadas como tal y aquellas áreas aledañas o de acceso a las mismas donde se concentran todo tipo de actividades y servicios destinados al turismo. Pueden corresponder con cualquiera de las categorías de impacto ambiental potencial (C, B1, B2 y A) en función de los proyectos que se planteen.
En términos generales el desarrollo turístico y ecoturístico puede presentar los siguientes impactos ambientales:
1. Especulación del suelo y desarrollo urbanístico masivo en áreas rurales, sin planificación y sin infraestructuras higiénico-sanitarias suficientes.
2. Invasión masiva de zonas naturales, provocando la destrucción de hábitats y pérdida de biodiversidad.
3. Grave deterioro del paisaje por la proliferación de todo tipo de infraestructuras y construcciones y la acumulación de desperdicios.
4. Potencial contaminación del suelo y las aguas subterráneas por el aumento de la cantidad de vertidos y residuos sin las infraestructuras necesarias para su tratamiento.
5. Cambios en el estilo de vida tradicional de los pueblos.
6. Sobrecarga de la red vial y problemas de congestionamiento debido a la aglomeración en los destinos turísticos tradicionales.
7. Emisiones y ruido generados por el tráfico asociado a las zonas de turísticas.
8. Producción de residuos asociados al turismo (embalajes, envases, papel/cartón, restos de comida,.).
9. La construcción de infraestructuras turísticas o de comunicaciones en el entorno de las zonas naturales suele acabar produciendo impactos negativos directos o indirectos.
10. La presencia humana provoca estrés medioambiental y cambios en el comportamiento de los animales. La concentración de grandes cantidades de visitantes en periodos específicos del año puede poner en peligro, si no se gestiona correctamente, la función conservadora de estos espacios.
11. El abandono de basuras y desperdicios deteriora las condiciones del lugar y supone un peligro para la salud de las especies protegidas.
12. El paso de vehículos a gran velocidad suele desembocar en el atropello de animales.
Lineamientos ambientales generales para las zonas de turísticas o ecoturísticas 1. Cumplir todos los lineamientos establecidos por la normativa vigente, incluyendo el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
2. Considerar todos los lineamientos señalados en el capítulo 3.4 referentes a las acciones a tomar para corregir o mitigar los efectos acumulativos identificados para el uso del suelo actual del cantón.
3. Promover la producción local y ofrecer alimentos de la zona, a ser posible ecológicos y sin productos químicos (plaguicidas, abonos químicos, aditivos), así como elaborar menús regionales.
4. Procurar disminuir en todo lo posible la expansión de tipo horizontal, particularmente en las áreas de recarga acuífera.
5. Promover lineamientos de diseño de las edificaciones para que se disminuya al máximo la producción de aguas de escorrentía superficial y se favorezca la infiltración en el terreno.
6. Evitar en todo lo posible el uso de tanques sépticos como solución al tratamiento de aguas residuales.
En la medida de lo posible debe darse prioridad al desarrollo de plantas de tratamiento de aguas residuales. Cuando esto no sea posible, debe procurase que los edificios dejen prevista la conexión a futuro con un sistema de alcantarillado sanitario institucional y que construyan un sistema de tratamiento individual de aguas residuales más moderno, que no tenga los inconvenientes de los tanques sépticos tradicionales.
7. Desarrollar sistemas separativos para las aguas pluviales y las aguas residuales.
8. Los nuevos desarrollos localizados en áreas con algún tipo de riesgo natural deberán tomar en cuenta esas limitantes técnicas en su planificación, diseño y ejecución y demostrar que se encuentran en condiciones de seguridad antes de conseguir los permisos de construcción correspondientes.
9. Planificar y desarrollar obras que mejoren la capacidad vial de las carreteras vinculadas a las zonas turísticas, de manera que se evite superar su capacidad de carga y se generen problemas derivados del exceso de tránsito. Además, debe promoverse el desarrollo de aceras y rampas en las orillas de las calles par a potenciar el desplazamiento a pie.
10. Construir de manera ecológica y respetuosa con el paisaje y el medio ambiente. Hacer uso de materiales locales de producción propia, no tóxicos y aptos para el reciclaje. Adaptarse a la arquitectura tradicional. Promocionar la arquitectura bioclimática, y la alta densidad con mezcla de actividades frente a la urbanización dispersa. Urbanismo, viviendas y materiales deben igualmente adaptarse al clima local.
11. Utilizar tecnologías eficientes en grifos y retretes, construir instalaciones para recoger el agua de lluvia, cambiar las toallas y sábanas sólo cuando sea necesario, usar plantas autóctonas en los jardines e informar a los clientes sobre la necesidad de ahorrar agua. Promover pocas y grandes piscinas públicas frente a muchas pequeñas piscinas individuales, con una política de precios del agua que grave los consumos excesivos.
12. Planificar y establecer un programa efectivo que facilite la recogida, transporte y disposición final de los residuos sólidos.
13. Estudiar la trama urbana prevista en la planificación urbanística, es decir, el diseño resultante de los edificios y calles que forman el entorno, a fin de prever las implicaciones medioambientales de la misma (ocupación del suelo, congestión de tráfico, traslados de los residentes, potenciación del desplazamiento a pie, etc.).
14. Respetar a la población autóctona. Facilitar el contacto entre los viajeros y la población receptora.
Rechazar los guetos turísticos. Planificar para que el turismo beneficie a toda la población local.
15. Los nuevos desarrollos procurarán evitar en la medida de lo posible la fragmentación de los hábitats naturales.
16. Re-uso de los edificios existentes cuando se realizan demoliciones o grandes reformas, mantener en donde resulte razonable algunos o la mayoría de los elementos que se indican a continuación: cimentación y estructura, cubierta y fachada, particiones, suelos elevados y falsos techos,....
17. En la medida de lo posible, priorizar el uso de suelo ―recuperado‖ frente a la ocupación de suelo "natural". El término suelo recuperado hace referencia a la ocupación de zonas degradadas recuperadas, como pueden ser ruinas industriales.
18. Asegurar que los edificios y su entorno no generen un gradiente de temperatura que pueda dar lugar a un microclima (efecto "isla Térmica").
19. Las actividades turísticas que generen residuos especiales/peligrosos deberán establecer un procedimiento de identificación, separación y gestión individual de ese tipo de residuos, según lo establecido por la legislación vigente. No se mezclarán estos residuos con los ordinarios.
Zonas de producción eléctrica En este caso se trata de superficies ya ocupadas por instalaciones relacionadas con la producción y transporte de electricidad por lo que la aplicación de lineamientos ambientales en el planeamiento no es posible al ser instalaciones ya existentes.
Sin embargo si es posible recomendar una serie de lineamientos para su potencial aplicación a las infraestructuras ya existentes:
1. Cumplir todos los lineamientos establecidos por la normativa vigente, incluyendo el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
2. Instalación de señalización "salvapajaros" (espirales de colores, aspas con placas reflectantes, varillas metálicas..) en las líneas de alta tensión en las que se detecte una colisión masiva de ejemplares.
3. Restauración paisajística de los taludes existentes en las subestaciones.
4. Elaborar un plan de eliminación/descontaminación de los transformadores con PCBs.
5. Procedimiento de identificación, separación y gestión individual de residuos los residuos peligrosos, según lo establecido por la legislación vigente. No se mezclarán estos residuos con los ordinarios.