Principio Nº 1: Sobre seguridad jurídica y seguimiento en tiempo y espacio del manejo forestal.
El manejo forestal asegura la permanencia del bosque en el paisaje.
Criterio 1.1: De seguimiento espacial.
Se lleva un registro de la cobertura forestal bajo manejo para controlar el cambio de uso del suelo y garantizar su permanencia en tiempo y espacio.
Indicadores:
1.1.1. La AFE lleva un registro geográfico de las unidades de manejo forestal.
1.1.2. Las áreas boscosas mantienen sus características de extensión, forma perimetral y localización de acuerdo con lo establecido en el registro geográfico de las unidades de manejo forestal que para ese fin se utiliza, salvo lo indicado en el artículo 19 de la Ley Forestal Nº 7575 del 16 de abril de 1996.
1.1.3. La ubicación y las colindancias del área de bosque están claramente definidas en el terreno y concuerdan con la documentación catastral del o los inmuebles.
Criterio 1.2: De tenencia clara.
La tenencia y derechos de uso de los bosques bajo manejo forestal están claramente definidos.
Indicadores:
1.2.1. La unidad de manejo forestal es parte de un inmueble que cuenta con un título de propiedad, o contrato de arrendamiento legalmente inscrito, o derecho de posesión legalmente reconocido.
1.2.2. La unidad de manejo forestal es parte de un inmueble que cuenta con un plano debidamente catastrado.
1.2.3. La unidad de manejo forestal no presenta conflictos de tenencia.
Criterio 1.3: De seguimiento en el tiempo.
Se mantiene un registro de actividades históricas y por ejecutar que permite el seguimiento y garantiza el manejo forestal del bosque a largo plazo.
Indicadores:
1.3.1 La AFE lleva un registro documental del historial de la unidad de manejo de bosque, asociado al registro geográfico, que permite verificar en cualquier momento la cronología y el tipo de actividades realizadas y por ejecutar.
1.3.2. La información contenida en el registro documental de la unidad, sobre planes de manejo y otra información relevante, cuenta con la aprobación de la AFE.
1.3.3. Los planes de manejo y sus respectivos cronogramas de actividades aprobados son respetados en el tiempo, tanto por el interesado como por la AFE, para garantizar la seguridad jurídica del manejo del bosque.
Principio Nº 2: Sobre el mantenimiento de las funciones ecosistémicas del bosque natural disetáneo.
El bosque bajo manejo forestal mantiene su estructura y composición.
Criterio 2.1: De manejo por tipo de bosque.
El bosque es ubicado y tipificado en el contexto del paisaje forestal circundante, lo cual permite prescribir y evaluar la condición del bosque bajo manejo forestal considerando sus características particulares.
Indicadores:
2.1.1. La unidad de manejo es ubicada en el contexto del paisaje forestal circundante, lo cual permite vincularla con los tipos de bosque presentes en la zona y, relacionarla con el estado de otras masas de bosques del mismo tipo.
2.1.2. La prescripción de manejo es consistente con las limitaciones y capacidades productivas del tipo de bosque presente en la unidad de manejo forestal.
Criterio 2.2: De mantenimiento de la condición disetánea del bosque natural.
El manejo forestal mantiene la estructura disetánea y composición del bosque.
Indicadores:
2.2.1 El bosque mantiene un área basal por hectárea superior o igual al valor de referencia por tipo de bosque para las especies comerciales y no comerciales en el área efectiva de manejo.
2.2.2 La abundancia de los individuos del gremio ecológico conformado por las especies heliófitas efímeras se mantiene en una proporción inferior o igual al valor de referencia.
Criterio 2.3: De simulación de la dinámica natural.
En el bosque manejado se replica la dinámica natural en cuanto al área de claros, con el fin de mantener los procesos dinámicos de forma similar a lo que ocurre en condiciones sin intervención.
Indicadores:
2.3.1. El área de bosque impactada por el aprovechamiento forestal esta distribuida uniformemente y no es mayor al 15% del área total productiva.
2.3.2. El área basal cosechada y dañada por el aprovechamiento forestal no supera el 20% del área basal de todos los individuos con d.a.p. mayor o igual a 30 cm, cuando no se cuenta con registros del historial de la unidad de manejo que justifiquen una intervención superior; y de hasta un 30% cuando se pueda justificar con base en los registros de la unidad de manejo.
2.3.3. En presencia de tratamientos silviculturales, el área basal reducida solo podrá exceder un 10% adicional del área basal de todos los individuos con d.a.p. mayor o igual a 30 cm.
Principio Nº 3: Sobre la función del bosque en la protección de suelos, agua, y el control de otras actividades humanas que puedan afectar la integridad del bosque.
El bosque bajo manejo forestal conserva su función de protección de suelos y aguas, está libre de contaminación por desechos sólidos y líquidos derivados de las actividades de manejo, y no tiene alteraciones producto de actividades humanas.
Criterio 3.1: De protección de la calidad del agua.
El manejo forestal protege la calidad del agua presente en la unidad de manejo.
Indicadores:
3.1.1 La infraestructura establecida para el manejo forestal no presenta signos de que altere la calidad del agua en el sitio.
3.1.2. Las nacientes permanentes, ríos, quebradas y arroyos (Artículo 33 Ley Forestal 7575) ubicados dentro del área de bosque no presentan signos de estancamiento, u obstrucción causados por las acciones directas del manejo forestal.
3.1.3. No hay evidencias de contaminación por desechos sólidos y líquidos derivados de las actividades de manejo Criterio 3.2: De protección del suelo.
El manejo forestal protege el suelo de la unidad de manejo.
Indicadores:
3.2.1. Los caminos primarios y patios de acopio tienen las obras de conservación necesarias para minimizar la erosión y la sedimentación excesiva en las nacientes permanentes, ríos, quebradas y arroyos.
3.2.2. Los caminos primarios y los patios de acopio están ubicados técnicamente y no abarcan un área mayor a un 2% del área efectiva de manejo.
Criterio 3.3: Criterio de protección del bosque contra alteraciones humanas.
El manejo forestal sostenible mantiene el bosque natural protegido de la influencia de actividades que pongan en peligro la permanencia en el tiempo de los bosques manejados.
Indicadores:
3.3.1. No hay eliminación del sotobosque (socola) o quemas intencionales dirigidas al cambio de uso. Asimismo dentro del bosque no se realiza ningún tipo de cultivo agrícola, actividades de pastoreo, u otras actividades que pongan en peligro la permanencia en el tiempo de los bosques manejados.
3.3.2. En zonas de alta y mediana incidencia de riesgo de incendios forestales, según la clasificación del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), se establecen medidas preventivas (rondas cortafuegos) para el control de incendios forestales que promuevan la permanencia en el tiempo de los bosques manejados.