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Res. 00099-2015 Tribunal Contencioso Administrativo Sección I · Tribunal Contencioso Administrativo Sección I · 30/09/2015

Revocation of sanitary permit for bungee activity on public bridgeRevocación de permiso sanitario a actividad de bungee en puente público

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OutcomeResultado

DeniedSin lugar

The claim was dismissed and the lack-of-right defense upheld; the revocation of the sanitary operating permit was confirmed as it constituted a precarious use on public domain property.Se declaró sin lugar la demanda y se acogió la falta de derecho; se confirmó la validez de la revocación del permiso sanitario de funcionamiento por constituir un uso precario sobre bien de dominio público.

SummaryResumen

The Administrative Court dismissed Tropical Bungee S.A.'s claim against the State for revoking its sanitary operating permit for bungee jumping at Puente Negro in Naranjo. The company alleged due process violations and encroachment on municipal jurisdiction. The Court found the sanitary permit was a precarious use permit on public domain property (the bridge), thus revocable without a lesividad proceeding. Revocation was based on the private activity being hazardous, altering the bridge's structural loads—already in obsolescence—and conflicting with public roads' status as inalienable, imprescriptible public domain goods. The Ministry of Health did not improperly assume the Municipality of Naranjo's powers. The lack-of-right defense was upheld and costs imposed on plaintiff.El Tribunal Contencioso Administrativo rechaza la demanda de Tropical Bungee S.A. contra el Estado por la revocación del permiso sanitario de funcionamiento otorgado para realizar saltos de bungee en el Puente Negro de Naranjo. La empresa alegó violación al debido proceso e invasión de competencias municipales. El Tribunal determinó que el permiso sanitario era un permiso de uso en precario sobre un bien de dominio público (el puente), por lo que podía revocarse sin necesidad de acudir al proceso de lesividad. La revocación se basó en que la actividad privada era riesgosa, alteraba las cargas del puente —en estado de obsolescencia— y contravenía la naturaleza de las vías públicas como bienes inalienables e imprescriptibles. El Ministerio de Salud no incurrió en avocación de competencias de la Municipalidad de Naranjo. Se acogió la falta de derecho y se condenó a la actora al pago de costas.

Key excerptExtracto clave

"Section 6 of the Construction Law clearly establishes that permits and concessions granted by competent authorities to use public roads for specific purposes do not create any real right or possessory action in favor of the concessionaire or permit holder over such roads. Such permits or concessions shall always be temporary and revocable..." "Upon review and analysis of the cited legal and jurisprudential elements, it is clear, evident, and conclusive that this is a precarious use permit; the provisions of the Construction Law cannot be disregarded..." "This Court concludes that, as assessed in the administrative proceedings, the activity carried out on said bridge other than vehicular and pedestrian passage is hazardous and jeopardizes the very utility of the bridge.""El numeral 6 de la Ley de Construcciones, establece claramente que los permisos y concesiones que la autoridad competente otorgue para aprovechar las vías públicas con determinados fines, no crean a favor del concesionario o permisionario ningún derecho real ni acción posesoria sobre tales vías. Tales permisos o concesiones serán siempre temporales y revocables..." "En revisión y análisis de los elementos normativos expuestos, así como el jurisprudencial, de forma clara, evidente y contundente se refleja que estamos ante un permiso de uso en precario, no es dable omitir lo dispuesto por la Ley de construcciones..." "Lo que concluye este Tribunal, que efectivamente como se ha valorado en sede administrativa, la actividad que se desarrolle en ese puente distinta a la del paso vehicular y peatonal, resulta riesgosa y coloca en riesgo la misma utilidad del puente."

Pull quotesCitas destacadas

  • "Los permisos y concesiones que la autoridad competente otorgue para aprovechar las vías públicas con determinados fines, no crean a favor del concesionario o permisionario ningún derecho real ni acción posesoria sobre tales vías. Tales permisos o concesiones serán siempre temporales y revocables..."

    "Permits and concessions granted by competent authorities to use public roads for specific purposes do not create any real right or possessory action in favor of the concessionaire or permit holder over such roads. Such permits or concessions shall always be temporary and revocable..."

    Ley de Construcciones, Art. 6 citado en Considerando V

  • "Los permisos y concesiones que la autoridad competente otorgue para aprovechar las vías públicas con determinados fines, no crean a favor del concesionario o permisionario ningún derecho real ni acción posesoria sobre tales vías. Tales permisos o concesiones serán siempre temporales y revocables..."

    Ley de Construcciones, Art. 6 citado en Considerando V

  • "En revisión y análisis de los elementos normativos expuestos, así como el jurisprudencial, de forma clara, evidente y contundente se refleja que estamos ante un permiso de uso en precario."

    "Upon review and analysis of the cited legal and jurisprudential elements, it is clear, evident, and conclusive that this is a precarious use permit."

    Considerando V

  • "En revisión y análisis de los elementos normativos expuestos, así como el jurisprudencial, de forma clara, evidente y contundente se refleja que estamos ante un permiso de uso en precario."

    Considerando V

  • "La actividad que se desarrolle en ese puente distinta a la del paso vehicular y peatonal, resulta riesgosa y coloca en riesgo la misma utilidad del puente."

    "The activity carried out on said bridge other than vehicular and pedestrian passage is hazardous and jeopardizes the very utility of the bridge."

    Considerando V

  • "La actividad que se desarrolle en ese puente distinta a la del paso vehicular y peatonal, resulta riesgosa y coloca en riesgo la misma utilidad del puente."

    Considerando V

  • "Los permisos de uso del dominio público, y los demás actos que reconozcan a un administrado un derecho expresa y válidamente a título precario, podrán ser revocados por razones de oportunidad o conveniencia sin responsabilidad de la Administración."

    "Permits for use of public domain, and other acts that recognize an express and valid precarious right to an individual, may be revoked on grounds of opportunity or convenience without liability to the Administration."

    Ley General de la Administración Pública, Art. 154 citado en Considerando V

  • "Los permisos de uso del dominio público, y los demás actos que reconozcan a un administrado un derecho expresa y válidamente a título precario, podrán ser revocados por razones de oportunidad o conveniencia sin responsabilidad de la Administración."

    Ley General de la Administración Pública, Art. 154 citado en Considerando V

Full documentDocumento completo

Procedural marks

**IV- REGARDING PUBLIC ROADS** On this subject, there are different normative bodies that define public roads. The General Roads Law provides in this regard: Article 1.- For the purposes of this law, public roads, according to their function -with their corresponding competent administrative body- shall be classified as follows: NATIONAL ROAD NETWORK: Its administration corresponds to the Ministry of Public Works and Transport (Ministerio de Obras Públicas y Transportes, MOPT), which shall define it according to the requirements determined for this purpose by the Executive Branch, by way of agreement. This network shall be constituted by the following classes of public roads: a) Primary highways: Network of trunk routes, to serve as corridors, characterized by relatively high traffic volumes and a high proportion of international, interprovincial, or long-distance trips. b) Secondary highways: Routes that connect important cantonal capitals -not served by primary highways- as well as other centers of population, production, or tourism, which generate a considerable number of interregional or intercantonal trips. c) Tertiary highways: Routes that serve as traffic collectors for the primary and secondary highways, and that constitute the main roads for trips within a region, or between important districts. The Ministry of Public Works and Transport shall designate, within the National Road Network, restricted-access highways, on which vehicle access or exit shall only be permitted at certain intersections with other public roads. It shall also designate freeways (autopistas), which shall be restricted-access highways, with four or more lanes, with or without a central dividing island. CANTONAL ROAD NETWORK: Its administration corresponds to the municipalities. It shall be constituted by the following roads, not included by the Ministry of Public Works and Transport within the National Road Network: a) Local roads (caminos vecinales): Public roads that provide direct access to farms and other economically rural activities; they connect hamlets and towns with the National Road Network, and are characterized by having low traffic volumes and high proportions of short-distance local trips. b) Local streets (calles locales): Public roads included within the quadrant of an urban area, not classified as urban crossings of the National Road Network. c) Unclassified roads (caminos no clasificados): Public roads not classified within the categories described above, such as bridle paths, footpaths, trails, which provide access to very few users, who shall bear the maintenance and improvement costs. (Article 1). All lands occupied by existing public highways and roads or those built in the future are property of the State. Municipalities own the streets within their jurisdiction. Public highways and roads may only be built and improved by the Minister of Public Works and Transport. However, with prior authorization from said Ministry, municipalities and decentralized State institutions, which have functions related to the construction of public roads, may execute them directly or through third parties. In the case of new roads or expansions, interested parties shall request from the Ministry the rigorous technical studies and recommendations, and must, in this case, indicate the economic resources available to carry them out. Once this requirement is met, the Ministry must issue a decision within six months following the date of receipt of the request. If no decision is issued within this term, the interested parties may carry out the works, without the Ministry being able to exclude them from its maintenance and improvement programs. (Article 2). No constructions or buildings of any type may be built facing existing or projected highways without prior authorization from the Ministry of Public Works and Transport, nor facing local roads and streets without the written approval of the corresponding Municipality. The Municipalities shall coordinate alignments facing local roads with the Ministry, which shall be the one to establish the policy most convenient to the public interest. On restricted-access or unidirectional highways, adjacent landowners may only have access to the highway in sectors previously designated for that purpose or through marginal roads approved by the Ministry of Public Works and Transport. Persons who violate this article shall be subject to the fines indicated in this law and shall have a non-extendable period of 15 days to remove, at their own expense, the work carried out, after which time the Ministry of Public Works and Transport may eliminate the constructions made, without having to recognize any sum for damages for this reason. The Ministry of Public Works and Transport may remove, and even confiscate, placing it at the disposal of the competent authorities, any property found within the right-of-way for the purpose of making improper use thereof. What is ordered by the Ministry shall be notified by means of a notice published in the Official Gazette (Diario Oficial). If those who narrow or make improper use of the right-of-way are owners of commercial or industrial establishments, the Ministry may also request the corresponding administrative authorities to cancel the license (patente) and close the establishment, and these shall duly comply with that request. The sanction shall be without effect once the responsible party pays the fine and adequately compensates the State for the damages caused to public property (....) (Article 19). It is strictly prohibited for the Ministry of Public Works and Transport and for the Municipalities to grant permits or rights of occupation, enjoyment, use, or simple possession of the right-of-way of public roads, or to exercise acts that imply in any form tenure of the same by individuals. Those who exercise such acts on public lands under the care of the Ministry of Public Works and Transport or of the Municipalities shall be administratively evicted by the latter within the following fifteen days counted from the written warning given to the responsible party; all without prejudice to the applicable fine and the compensation for the damages caused. (Article 28). The Traffic Law, in its numeral 235, subsection 33, defines the right-of-way as the "area or surface of land, property of the State, destined for the use of a public road, with adjacent zones used for all installations and complementary works. This area is limited on both sides by the boundaries of the adjacent properties." The Constructions Law (Ley de Construcciones) imposes in its section 4: "A public road is any land of public domain and of common use, which by provision of the administrative authority is destined for free transit in accordance with the planning laws and regulations and which is in fact already destined for that public use. According to their class, public roads shall also be destined to ensure the conditions of aeration and illumination of the buildings that border them; to facilitate access to adjacent properties; to the installation of any pipeline, artifact, device, or accessory belonging to a public work or destined for a public service." In section 5, it states: "Public roads are inalienable and imprescriptible and, therefore, no mortgage, seizure, use, usufruct, or easement may be constituted over them for the benefit of a specific person, under the terms of common law. The rights of transit, illumination, and aeration, view, access, overflows, and other similar rights inherent to the purpose of public roads shall be governed exclusively by the Administrative laws and regulations." And in numeral 6: "Permits and Concessions. The permits and concessions that the competent authority grants to utilize public roads for specific purposes do not create in favor of the concessionaire or permittee any real right or possessory action over such roads. Such permits or concessions shall always be temporary and revocable, and in no case may they be granted to the detriment of free, safe, and expeditious transit, or of free, safe, and expeditious access to adjacent properties, the tranquility and comfort of the neighbors, or the public services installed on them, or in general to the detriment of any of the purposes for which such roads, according to their class, had been destined." For its part, the First Chamber (Sala Primera) has ruled: " II.- (...). In that sense, it is deemed pertinent to make some brief considerations regarding the special legal nature of public roads. In national legal jargon, the concepts 'public road' ("vía pública"), 'road' ("camino"), and 'street' ("calle") are used interchangeably, understanding them as any land of public domain and common use, which by provision of the administrative and judicial authorities is destined for free transit in accordance with the provisions of the laws and their regulations on the subject in reference. Thus, it is with the enactment of the General Law of Public Roads No. 5060, of August 8, 1962, that two national networks are established; the national one, formed by the primary, secondary, and tertiary highways, which shall be defined and administered by the Ministry of Public Works and Transport, and the cantonal, local, or municipal one, formed by local streets, whose administration is delegated to the local governments; and which, in turn, is classified into local roads, which are those that provide direct access to farms and other economically rural activities, connecting hamlets and towns with the national road network; local streets, which are those included within the quadrant of an urban area, not classified as urban crossings of the National Road Network; and finally the unclassified roads, which include those roads not included in the categories described above, such as bridle paths, footpaths, trails, which provide access to very few users, who shall bear the maintenance and improvement costs, as provided in the first article of Law No. 6678, of September 18, 1981. It is precisely because of the purpose or vocation that these accesses have, in the terms of numeral 261 of the Civil Code, namely the free access of passersby and motor vehicles, and the subject responsible for their administration, whether the Ministry of Public Works and Transport -Executive Branch- or the Municipalities -entity decentralized by territory, that they are public domain assets, and therefore, the characteristics typical of this type of assets are applicable to them, for which reason they are imprescriptible, inalienable, unattachable, and are subject to police power regarding their administration. Thus, as a possible invasion of a public road's right-of-way is under discussion within the facts of this lawsuit, it is clear that the matter must be heard by the Contentious-Administrative Jurisdiction. That venue is not designed, exclusively, to challenge acts of the Administration (in the terms of Article 1 of the Contentious-Administrative Procedural Code), but also for the safeguarding of public interests—and consequently public property. On this matter, see from this Chamber resolution No. 647-C-S 1 -2009 of 12:35 hours on June 25, 2009, and judgment No. 530-F-S1-2008 of 14:25 hours on August 1, 2008. For these reasons, the hearing of this matter corresponds to the Contentious-Administrative and Civil Treasury Jurisdiction and specifically to the Contentious-Administrative Procedural Court." vote 395-2011 of 9:35 hours on October 14, 2011. From the foregoing, several considerations can be concluded: Public roads are public domain assets, of common use, typical of their nature and objective, they are imprescriptible, inalienable, unattachable, they are classified as national and, for the purposes that interest us, as cantonal, and regardless of who is responsible for their administration, maintenance, and which Public Administration entity must build or repair them, their nature as a public domain asset prevails, their use must be directed for their utility, the satisfaction of the public interest, and their disposition is limited exceptionally. This ratifies what is imposed by the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana) in its numerals 44 and 45, which respectively indicate: "Public domain over the areas of streets, squares, gardens, parks, or other open spaces for general public use is constituted by that same use and its registration in the Property Registry may be dispensed with, if it is recorded on the Official Map..." "The immovable property referred to in the previous article may be transferred to another public use, in accordance with the determinations of the Regulatory Plan (Plan Regulador), but if they have a purpose designated by law, the change must be approved by the Legislative Assembly." **V- ON THE MERITS** The plaintiff has essentially outlined two substantive arguments to seek the nullity of the administrative acts by which the health operating permit (permiso de funcionamiento) granted is revoked. Violation of due process for considering that the procedure established in Article 173 of the General Law of Public Administration should have been used, if the Health Administration sought the nullity of the operating permit, not the abrupt revocation, and the transgression of the competence of the Municipality of Naranjo by the Ministry of Health, a topic in which, during the oral and public trial stage, the questioning of the act's reasoning and its nullity for failure to comply with the elements of the administrative act was included, without specifically indicating which elements are found lacking. Regarding the first argument, from the review of the questioned administrative act (folio 501 of the administrative file), it is evident that it revokes the health operating permit No. CO-ARS-N-N° 35-2012 for having been granted irregularly, which is based on the legal report 1250-2012 of the Legal Advisory Unit of the Directorate of Legal Affairs of the Ministry of Health. From said document, a detailed analysis of the reasons why it is considered that the operating permit must be revoked is evident. Consequently, the nature of the health operating permit must be analyzed. The Executive Decree 34728-S, General Regulation for Granting Operating Permits of the Ministry of Health, in its first numeral establishes that the purpose of this regulation is to control the granting of health operating permits for any agricultural, industrial, commercial, or service activity or establishment; and for those activities that, by provision of law, require these health permits to operate in the national territory, as well as to establish the requirements for processing them. Regarding health establishments and related ones, this permit is equivalent to a certification of authorization and is granted to all establishments where services are provided that may positively or negatively affect people's health, whether or not they include the prescription or use of pharmaceuticals, chemical products, or biomedical devices with medicinal properties, or the performance of invasive procedures, whether public, private, or mixed. From the above, it follows that the basis of such regulatory norm is to order the granting of permits, to safeguard that the activity carried out does not negatively affect people's health. Numeral 6 of the Constructions Law clearly establishes that the permits and concessions that the competent authority grants to utilize public roads for specific purposes do not create in favor of the concessionaire or permittee any real right or possessory action over such roads. Such permits or concessions shall always be temporary and revocable, and in no case may they be granted to the detriment of free, safe, and expeditious transit, or of free, safe, and expeditious access to adjacent properties, the tranquility and comfort of the neighbors, or the public services installed on them, or in general to the detriment of any of the purposes for which such roads, according to their class, had been destined. On this point, the Constitutional Court in its judgment 2306-91 ruled: "Consequently, the national regime of public domain assets, such as the roads of the Capital City, whether municipal or national streets, sidewalks, parks, and other public sites, places them outside the commerce of men and therefore the permits granted shall always be on a precarious (precario) and revocable basis by the Administration, unilaterally, when reasons of necessity or general interest so indicate." This corresponds entirely to the provisions of subsection 36 of numeral 1 of the cited General Regulation for Granting Operating Permits of the Ministry of Health, which defines the permittee as the individual or legal entity that has met the requirements established by the Ministry of Health whose establishment or activity has been granted the Health Operating Permit; in this specific case, upon granting the permit, a risk classification of group B-moderate was given, classified as those establishments with a moderate level of complexity and health and environmental risk, and which have a score between 10 and 16 points. Upon review and analysis of the exposed normative elements, as well as the jurisprudential ones, it is clearly, evidently, and forcefully reflected that we are dealing with a precarious use permit; it is not possible to omit what is provided by the Constructions Law, which coincides with the nature of the protected asset. It is not possible to recognize in favor of an individual a subjective right over a public domain asset, or over its use; on the contrary, by its very nature, the use of public domain assets by individuals is limited to a special and legal regime, as in the case of concessionaires, which enables the discussion of a real right, unlike the situation we are in of a health operating permit. Note that all the regulations that provide for the nature of public roads impose an essential characteristic: a public domain asset, of common use; consequently, it is not legally appropriate to grant a use permit when it interferes with its utility, use, safety, maintenance, and disposition, as in this specific case. The General Law of Public Administration, in its sections 152 to 156, establishes the revocation procedure, by which the Public Administration is empowered to revoke for reasons of opportunity, convenience, or merit, and that such power takes place when there is a serious divergence between the effects of the act and the public interest, despite the time elapsed, the rights created, or the nature and other circumstances of the legal relationship sought to be terminated (article 152 ibid). The revocation may be based on the appearance of new factual circumstances, not existing or not known at the time of issuing the original act; it may also be based on a different assessment of the same factual circumstances that gave rise to the act, or of the affected public interest (article 153 ibid). To carry out the revocation of an administrative act that declares subjective rights, a minimum due process must be followed, in which at least the fundamental guarantees of the administered party are ensured, and its numeral 154 establishes that permits for the use of public domain, and other acts that recognize in favor of an administered party a right expressly and validly on a precarious basis, may be revoked for reasons of opportunity or convenience without liability on the part of the Administration; but the revocation must not be abrupt or arbitrary, and a prudent period for compliance with the revocation act must be given in all cases. This Court considers that the plaintiff's thesis, regarding the Ministry of Health's obligation to resort to the lesivity process, lacks merit and legal basis. The authorization given in the operating permit is contemplated for activities that do not cause negative effects on Health, a legal right that is protected by Law and the Constitution, and for such purposes, competence was granted to the Ministry of Health. The lesivity procedure is designed so that the Administration can retrace its steps when it has declared a subjective right and its suppression causes a harmful effect. This premise is not found in the specific case. Note that both the Law and the internal regulations of the Ministry of Health that regulate the granting of operating permits clearly establish the condition of the administered party in the enjoyment of a precarious permit for the development of the activity it intends. The plaintiff has questioned the reason for such revocation, alleging an invasion of competencies by the Ministry of Health with respect to the Municipality of Naranjo. From the evidence adduced in the case file, it is evident from the administrative file that the Municipal entity granted the license for the development of the Bungee activity; indeed, a Use contract was provided to the process, because the activity was carried out from a bridge located on a cantonal road within the territorial jurisdiction of that community. During the oral and public trial, doubts were raised by the State representative about the person who ultimately signed said contract and who apparently was not Mr. Nombre40419, as during his testimony he did not recognize the content of said contract, nor the signature contained in the copies presented. However, this Collegiate Body is not required to rule on its authenticity or its signatures, as it is not the object of the process, nor was evidence provided that the document is challenged through the corresponding channels, which diminishes the Tribunal's consideration of it as just another element adduced to the case file. Besides, the interested party may challenge it through the corresponding channels, but that does not affect what is decided herein. In the oral and public trial, the existence of said contract by the Municipality was commented on. In the legal report that provides reasoning for the revocation act, the existence of such contract is discussed. Still analyzing the reasoning of the act, it must be noted that during the hearing, testimony was given regarding technical elements related to the bridge by two professionals, one private and one from the Administration. The first, Gilbert Alvarado Romero, a structural civil engineer, indicates that he conducted a study at the request of the plaintiff and determined that the bridge is in condition to support the activity, and that it does not constitute a risk to the safety of those who perform it or to the bridge. The second, Mr. Mario Loría Galagarza, at the time of the events Director of the Bridges Unit of the Ministry of Public Works and Transport, reports that he responded to a consultation for the General Directorate of Traffic about the development of the bungee jumping activity at Puente Negro, for which he appeared and conducted an inspection; in his statement, he describes it as an old bridge, with some signs of corrosion, for which maintenance must be provided by the Municipality since it is on a cantonal road, and that, having been built approximately fifty years ago, it is not designed like current ones, but to support a limited load; furthermore, the installation of the jumping structure is not on the bridge's railing, which it lacks, but on the main structure of the bridge, as it is an arch-shaped bridge, and what protrudes is part of the structure. This, he forcefully affirms, alters the loads that the bridge must support, and those that were considered for its construction, which evidently puts the structure of the bridge and the entire activity for which it was built at risk. From this evidence, it can be concluded that even though the bridge is still in operation, as stated in the report issued by this same professional, visible at folios 211 to 215 of the administrative file, it is in a state of obsolescence, which was also explained by the expert official, indicating that the bridge was built a long time ago, for different traffic with a different, limited load rating for the era, and that current bridge constructions consider different factors than those valued for the construction of that bridge, which translates to the fact that, due to such condition, the passage of very heavy loads should be limited. From this, this Court concludes that, indeed, as has been assessed in the administrative venue, the activity carried out on that bridge other than vehicular and pedestrian passage is risky and endangers the very utility of the bridge. Regarding the topic of the Municipality's permit, contrary to what is affirmed by the plaintiff's representation, at no time do the authorities of the Ministry of Health arrogate or invade competencies of the Municipality of Naranjo; there is no evidence proving that the Ministry of Health annulled, modified, or revoked the Municipal license. What is presented in this case is that in the analysis conducted by the officials of the Legal Unit of the Ministry of Health, the Municipality's action and the object over which the activity is authorized are indeed pointed out, which coincides with the object analyzed for the revocation of the operating permit, and it is precisely that the private activity is carried out on a bridge, a public domain asset, to obtain a private profit. It should be noted that even though it is recorded in the administrative file that the Municipality of Naranjo takes an agreement to promote rural tourism for the benefit of the community, the bungee jumping activity carried out by the company Tropical Bungee S.A. is of a private nature, as is its profit, and in accordance with what was stated by the plaintiff's representative at trial, it is not the Ministry of Health's role to promote economic development, but rather the protection of a fundamental right as precious as Health, and exactly all its actions in the administrative file are, in the opinion of this Panel of Judges, directed to that end. From the facts deemed as proven, it can be extracted that the development of the activity occurred without prior authorization from the Ministry of Health, and it was not until the year 2011 that it granted an operating permit, which was finally canceled for non-compliance with health requirements in the development of the activity. However, it must also be stated in this ruling that even from the moment the previous permit was granted, officials of the Ministry of Health from the Regional Directorate had already mentioned their doubts regarding the legality of the activity on a public domain asset, which had also been evidenced by officials of MINAE, when they were consulted whether the installation of a portable sanitary cabin on the side of the public road contaminated the waters of the nearby Colorado River. No arrogation of competence by the Ministry of Health occurred; on the contrary, the Legal Division responsibly and committedly carried out a comprehensive approach to the matter, and analyzed the Municipal authorization, but there is no administrative act that pronounces on its legality.

The plaintiff insists that the bungee jumping activity does not put people's safety or health at risk, because it took the necessary measures to safeguard safety in carrying out the activity, for which it mentions it submitted a large number of requirements and a technical study on the conditions of the equipment and the bridge, which were positive for the continuation of the activity. It must be noted that the issue cannot be analyzed in isolation as the plaintiff's representation sets forth, a point on which the Procurador spoke extensively in the oral and public trial, a position this Panel of Women Judges shares. A sanitary operating permit was granted for carrying out a risky activity on a bridge, a public-domain asset that is being used for a purpose different from its nature. It must be clarified that this Court does not make a categorical statement that permits cannot be granted for an activity involving a public asset or service, but rather that the nature of the public asset or service must be considered, and the permit can only be granted when the activity is consistent, safe, and necessary to serve a public interest, even when carried out by a private party, but public interest in carrying out the activity or service must always be present in such a permit. In this specific case, this Court shares the Public Administration's decision to revoke a sanitary operating permit granted for a private, risky activity on a public-domain asset, for exclusively private benefit. Regarding the argument that the act was untimely, it is not acceptable; from the evidence brought to the proceedings, the entirety of the administrative file, it is clear that the activity had already been suspended on several previous occasions for various reasons, all related to safety, public health, and health in carrying out the activity, and the plaintiff had the opportunity to exercise the procedural remedies established by force of law in the exercise of its right, which is inferred from the fact that it filed a revocation appeal against the final act, which was rejected, and the appeal before the Minister was heard.

This Panel of Women Judges must mention the testimony given in the oral and public trial by Mr. Marvin Quesada Elizondo, Regional Health Director of Central Occidente, who stated that in his opinion, the activity was possible, since the Municipality had granted the use permit, which he consulted with that Municipal entity; however, it is evident in the administrative file that on several occasions, officials from the Ministry of Health who intervened in the processing of operating permits and handling complaints about the activity asked that this official consult the Legal Department about the legality of the activity being carried out on a public-domain asset, but no diligence in that regard is evident that coincides with the final position he showed in the oral and public trial. We must note that at that moment he recounts that he had to comply with a legal opinion which he did not share and that it was after a meeting with officials from the legal department that the revocation of the permit was considered, which he was not responsible for carrying out because he was no longer in his position. However, upon hearing the revocation appeal filed by the plaintiff in resolution 1604-2012, he conducts an exhaustive analysis of the issue, even though in the oral and public trial he says he followed instructions from his superiors; furthermore, in the report issued by the Legal Affairs Unit, the initiation of a proceeding against him is recommended for the conduct he showed in the permit granting procedure. The Court finds an unclear position from the witness in his testimony, which does not contribute essential elements to the proceeding. Finally, the plaintiff's representation questions whether the revocatory administrative act meets the necessary legal elements, without further detail, analysis, or argument. Consequently, upon review of such elements, this Court finds no defect whatsoever. It was issued by a competent authority, it is duly reasoned, its content and purpose were established, it was communicated to the administered party, and finally executed. In accordance with the foregoing, this Collegiate Body finds that the plaintiff is not correct in any of its nullity arguments; on the contrary, formal, firm, reasoned actions consistent with the legal system and the administrative factual framework are evident, and therefore the compensatory claims of the plaintiff company must likewise be rejected, as well as the declaratory claims, all consequent to the rejection of the sought nullity of the formal actions." ...

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Ordinary proceeding processed under file number 13-8858-1027-CA brought by TROPICAL BUNGEE S.A., legal ID Number 3-101-122994, represented by its General Attorney-in-Fact without Limit of Sum, Mr. Víctor Gallo Polomo, US citizen, of legal age, resident of Santa Ana, residence ID No. 184000329816, against the STATE. In the proceeding, the former represented by Licenciado Alfonso Calvo Cruz, bar ID 14354, the latter by the Procurador Licenciado Jorge Andrés Oviedo Álvarez, bar ID 12059, both of legal age and attorneys.

WHEREAS

1- Based on the complaint filed, the plaintiff requests that the judgment order: "1- That this complaint be granted. 2- That the absolute nullity of the following administrative acts be declared and consequently the activity be allowed to be carried out as it was before the revocation of the permit: Official Letter No. CO-DDR-1466-2012 of July 26, 2013, Official Letter No. CO-DDR-1604-2012 at 14:20 hours on August 13, 2013, Official Letter No. dm-sm-6358-2013 at 14:03 on August 29, 2013 which resolves the Appeal. 3- That the State's liability be declared (...), 4- That the State be ordered to pay Subjective Moral Damages to the plaintiff company (...). 5- That the Ministry of Health be ordered to pay and indemnify Tropical Bungee for the pecuniary damage caused with its respective interest and indexation, for the amounts not received due to the untimely closure of the activity, as well as for lost profits consisting of all those profits not received and projected income due to the revocation of the operating permit granted by the Ministry of Health where the tourist activity is carried out and for as long as its effects lasted, and that its quantification will be reserved for the corresponding stage. 6- That the defendant be ordered to pay costs according to the rules of the losing party." In the Preliminary Hearing visible on pages 47 to 51, the claims were adjusted in the following terms: "Likewise, the plaintiff maintains the claims of the complaint with the clarification in claim number 2: it was requested to be allowed to restart the activity again at that moment, to be allowed to continue with the development, now it is requested that it be adjusted to a restart and once the complaint is granted and the resolution is final, that it be allowed to continue with that (sic) in accordance with the subjective rights at that moment. That the operating permit be granted and an order for a restart of activities be issued." At the opening of the oral and public trial, the plaintiff's representation quantified the amount claimed for subjective moral damages at fifty million colones, and when the complaint is granted, the activity be restarted with the term granted by the operating permit.

2- The defendant's representation answered the complaint negatively and raised the defense of Lack of Right and requested that the plaintiff be ordered to pay both sets of costs of the proceeding; in the oral and public trial, that it be ordered to pay interest on the costs.

3- The oral and public trial was held on September 3 and 10 of the current year, attended by both parties.

4- The legal requirements have been followed in the proceedings, there are no defects capable of producing nullity, and this resolution is issued within the term established in numeral 111 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, for complex proceedings, after deliberation and unanimously:

Drafted by Judge Grace Emilia Loaiza Sánchez;

WHEREAS:

I- PROVEN FACTS. THE FOLLOWING ARE DEEMED PROVEN:

1- The plaintiff company carried out the Bungee activity before 2012 (testimony of the plaintiff's representative, pages 15, 18, 21, 22, 67 to 72 of the administrative file volume); 2- The aforementioned activity before August 17, 2011, was carried out without an operating permit from the Ministry of Health (see pages 26, 27 and 78 of the administrative file Volume 1); 3- As of June 29, 2011, the company Tropical Bungee S.A. had a permit from the Municipality of Naranjo to carry out the bungee jumping tourist activity on the Old or Negro Bridge (see certificate on page 55 of Volume I of the administrative file); 4- By sanitary order ARS-N- AA- 095-2011 of August 12, 2011, the closure and affixing of seals was imposed on the company Tropical Bungee S.A., specifically the activity carried out on the bridge located on the Río Colorado (see pages 75 and 76 of the administrative file Volume I); 5- On August 17, 2001, operating permit number 168-2011 was granted by the Ministry of Health, Regional Directorate of Occidente, to the company Tropical Bungee S.A. for the bungee jumping activity, valid for 5 years (page 78, Volume I of the administrative file); 6- By sanitary order ARS-N-AA 111-2011 of September 23, 2011, a warning of closure was issued for the activity carried out by Tropical Bungee S.A., due to complaints received by that public body and because upon verification of the activity, it does not meet the requirements established in the Ley General de Salud and the Reglamento para el otorgamiento de permisos de funcionarios [Regulation for Granting Operating Permits], and proceeds to cancel sanitary order 168-2011 (see pages 96 and 97 of the administrative file Volume I); 7- On September 29, 2011, the Director of the Rector Health Area of Naranjo requested Mr. Marvin Quesada, in his capacity as Regional Health Director of Central Occidente, to follow up on operating permit 168-2011 due to closure warning sanitary order 111-2011, as the administered party presented a document endorsed by the Municipality for the installation of a sanitary facility on the public road, considering it a complex case, an uncommon activity carried out in a site that contradicts the Ley General de caminos [General Roads Law] (see page 109 of Volume I of the Administrative file); 8- In official letter RCO-ARS-N-AH- 6011 -2011 of September 30, an inspector from the Naranjo Ministry of Health informed the Director of the Rector Area that they omitted the closure of the activity of the company Tropical Bungee S.A. due to concerns raised by the installation of a sanitary cabin on the edge of the public road near the Río Colorado bridge, and requested a consultation with the legal advisory office regarding the location of the sanitary unit (see pages 115 and 116 of the administrative file Volume I); 9- The sanitary cabin was installed by the company Tropical Bungee S.A. within the right-of-way (see page 126 of the administrative file Volume I); 10- On May 9, 2012, operating permit 168-2011 granted to the company Tropical Bungee S.A. was canceled (see pages 269 to 272 of the administrative file Volume I); 11- The physical-sanitary and safety installation conditions in carrying out the activity of the company Tropical Bungee.S.A. put the health and safety of users at risk (see pages 245 to 254 of the administrative file Volume 1, technical opinion of the engineer in charge of health regulation of the Ministry of Health); 12- On May 30, 2012, operating permit number 135-2012 was granted by the Ministry of Health to Tropical Bungee S.A. for the bungee jumping activity, for 5 years, until May 2017 (see page 346 of Volume 1 of the administrative file); 13- On July 5, 2013, in official letter DAJ-UAL-FP-1250-2013, the Legal Affairs Division issued an opinion, concluding that the administrative acts through which the operating permits for the companies Tropical Bungee S.A. and Aventuras Extremas S.A. were granted are absolutely null, and recommends their immediate revocation for violating the legal system, as well as initiating disciplinary administrative proceedings against the officials who participated in the processing (see pages 490 to 499 of the administrative file Volume II); 14- By official letter DM-5226-2013 of July 12, 2013, the Minister of Health communicated to Doctor Marvin Quesada Elizondo, Regional Health Director of Central Occidente, the provisions of legal opinions 1250- and 323- 2013, regarding the immediate revocation of the operating permit for Tropical Bungee S.A. (see page 500 of the administrative file Volume II); 15- On July 26, 2013, by resolution CO-DDR-1466-2013, sanitary operating permit ARS- 135-2012 was revoked for the company Tropical Bungee S.A. (see pages 501 and 502 of Volume II of the administrative file); 16- A revocation appeal was filed against the previous resolution, which was rejected in administrative act CO-DDR-1604-2013 of August 13, 2013 (see pages 512 to 520 of the administrative file Volume II); 17- In resolution 6358-2013 of August 29, 2013, the Minister of Health rejected the appeal filed by the plaintiff company against resolution CO-DDR-1604-2013 of August 13, 2013 (see pages 529 to 533 of the administrative file Volume II); 18- The Negro Bridge of Naranjo located between the communities of La Argentina de Grecia and El Rosario de Naranjo has an arch structure with an upper chord that surpasses the bridge deck, lacks a railing, is approximately 50 years old, making it an old bridge, which shows signs of corrosion, and its obsolescence conditions limit vehicle passage to a maximum load of 9 tons (testimony at trial of Mario Loría Galagarza, civil engineer, at the time of the events Director of Bridges of the Ministry of Public Works and Transport, and pages 211 to 215 of Volume I of the administrative file); 19- The structure and its anchors for carrying out the bungee jumping activity of the company Tropical Bungee S.A. are attached to the main structure of the bridge (testimony at trial of Mario Loría Galagarza, civil engineer, at the time of the events Director of Bridges of the Ministry of Public Works and Transport, photographs on pages 37 and 38 of the judicial file); II- UNPROVEN FACTS 1- That the operating permit granted to the party by the Ministry of Health did not constitute a precarious use (the court records); 2- That the activity carried out by the company Tropical Bungee S.A. is of public interest (the court records); 3- That there are economic damages or economic detriment to the plaintiff company generated by the revocation of the operating permits (the court records).

III- ON THE PARTIES' ARGUMENTS The plaintiff brings this ordinary complaint, basing it on the following: Violation of due process. It argues that an operating permit was granted to it by the Ministry of Health, for which it had to comply with the requirements established by the legal system, an administrative act that generated rights to exploit the tourist activity. However, the Administration abruptly proceeded to revoke the operating permit without resorting to due process, closing its facilities. In violation of the provisions of numerals 155 or 173 of the Ley General de la Administración Pública, because it should have previously resorted to the lesivity procedure if it needed to revoke the act for reasons of interest or if an evident and manifest nullity is present. In the specific case, the plaintiff's representation argues that the revocatory act violates its rights, as there is no evident and manifest nullity under the already cited Article 173, even though the revocation act was based on an evident and manifest nullity, and if that were the case, the administrative body should have resorted to the procedure warned by numeral 173. It reports that within the Administration there were conflicting opinions between the General Directorate and Central Headquarters; however, the lesivity procedure was not resorted to but rather de facto means. Transgression of the competence of the Municipality of Naranjo by the Ministry of Health. The plaintiff's representation argues that the Ministry of Health, specifically the Directorate of Legal Affairs, used as grounds to revoke the permit irregularities in the Regional Directorate in granting the permit and that the Municipality of Naranjo illegally granted a business license and signed a commodatum contract, which does not correspond to reality, since the licenses were legally granted. This reflects an improper arrogation of competence by the Ministry of Health in relation to the actions of the Municipality of Naranjo. It states that according to the regionalization of the Ministry of Health, the granting of the operating permit to carry out its represented party's activity corresponds to the Regional Rector Directorate of Health of Central Occidente. In the oral and public trial, it alleges an untimely revocation of the administrative act that granted it the operating permit and that the revocation resolution lacks reasoning, the elements of an administrative act, and sanitary grounds, and that the revocation took effect immediately, with no deadline granted. In its closing arguments stage, it reports that the Ministry of Public Works and Transport was consulted and it told the Municipality that the activity is feasible. It mentions that carrying out the activity contains a public interest for the development of the canton's activities by creating rural tourism development. It alleges that the Municipality has not revoked the license. It accuses that neither the lesivity procedure established by law was followed nor the procedure established in numerals 47 and 48 of the Reglamento General de Permisos of the Ministry of Health, and also that the Administration did not gather technical studies of the bridge because safety in the activity's execution was always kept in mind. With the Administration's action, the company suffered damages from which it could not recover, which caused damages to its collaborators, to the community; it concludes that it was proven that the administrative act revoking the operating permit is illegitimate and untimely, the activity brings benefits to cantonal development, which endows it with public interest. An illicit activity by the State was shown, consequently a real quantifiable damage to the company. The State's representation, for its part, answers the complaint negatively, arguing that the plaintiff company was granted a precarious permit under numeral 154 of the Ley General de la Administración, specifying that the operating permit is a certificate issued by the Ministry of Health authorizing the operation of an establishment with an activity in a specific location. This is subject to compliance with the essential sanitary conditions for the operation of the activity, derived from the risk. The Procurador summarizes the State's defense in 5 specific points: 1- It is a precarious permit granted over a public-domain asset, on the public road; 2- It is a sanitary operating permit that, if a risk or danger to public health is established or sanitary regulations are breached, can be revoked; 3- The revocation can occur due to the existence of a public health danger; 4- The Ministry of Health is authorized to revoke the operating permit as the factual framework allows; and 5- Since the Ministry of Health's operating permit constitutes a legal requirement for the granting of the license by the Municipality of Naranjo, the Municipal entity must proceed to revoke it. It alleges that according to the provisions of the Ley General de Caminos and the Ley de Construcciones [Construction Law], private parties cannot dispose of public roads. Regarding the conditions of the Negro Bridge, they provide grounds for the Ministry of Health, given the concern for the health and safety of those using the bridge, when the structure's safety is put at risk. In the oral and public trial, it alleges that a permit was granted for carrying out a private activity on a public-domain asset, which was not disaffected due to disuse. It is not possible to grant authorization for an activity on a public bridge. Furthermore, the permit was granted under numeral 154 of the Ley General de la Administración Pública, a precarious use; at no time was a real right granted to the administered party, as this is only granted through a concession, not a precarious use. It adds that the bridge's obsolescence was determined and it contravenes the provisions of the Ley General de Caminos. Additionally, the activity is illicit, being carried out on a public-domain asset, coupled with the fact that the right-of-way is unavailable; the sanitary permit was revoked for reasons of convenience, opportunity, and public interest. It argues that numeral 173 of the Ley General de la Administración Pública is not applicable, but rather numeral 154; the precarious permit granted threatens public health, since the activity puts the bridge's structure at risk, so the revocation is based on preventing a health risk, because the bridge cannot be used for what it was not designed for, and that said asset is indeed in use; it is located between La Argentina de Grecia and El Rosario de Naranjo, was built in 1920, and connects with the Bernardo Soto Highway. Coupled with the fact that the plaintiff company's structure is installed on the main structure of the bridge, which does not consider the bridge's load. Regarding the claimed damages, they were not proven in the proceeding. It accuses the plaintiff's representative of not recognizing the signature on the contract with the Municipality; there are inconsistencies in his own testimony. The expert evidence presented by the Administration is clear in indicating that the bridge is not designed to withstand that activity; moreover, due to its constructive age, the bridge shows corrosion. It requests that the complaint be denied and that the plaintiff be ordered to pay both sets of costs and their interest.

IV- ON PUBLIC ROADS On the matter, various normative bodies define public roads; the Ley General de Caminos provides in this regard: Article 1.- For the purposes of this law, public roads, according to their function - with their corresponding competent administrative body - shall be classified as follows: NATIONAL ROAD NETWORK: Its administration corresponds to the Ministry of Public Works and Transport, which shall define it according to the requirements determined for this purpose by the Executive Branch, by means of an agreement. This network shall be composed of the following classes of public roads: a) Primary highways: Network of trunk routes, to serve as corridors, characterized by relatively high traffic volumes and a high proportion of international, interprovincial, or long-distance trips. b) Secondary highways: Routes that connect important canton capitals - not served by primary highways - as well as other population, production, or tourism centers that generate a considerable number of interregional or intercantonal trips. c) Tertiary highways: Routes that serve as traffic collectors for primary and secondary highways, and which constitute the main roads for travel within a region, or between important districts. The Ministry of Public Works and Transport shall designate, within the national road network, restricted-access highways, on which vehicle access or exit shall only be permitted at certain intersections with other public roads. It shall also designate freeways, which shall be restricted-access highways with four or more lanes, with or without a central dividing island. CANTONAL ROAD NETWORK: Its administration corresponds to the municipalities. It shall be composed of the following roads, not included by the Ministry of Public Works and Transport within the national road network: a) Local roads: Public roads that provide direct access to farms and other economically rural activities; they connect hamlets and towns with the national road network, and are characterized by having low traffic volumes and high proportions of short-distance local trips. b) Local streets: Public roads included within the quadrant of an urban area, not classified as urban crossings of the national road network. c) Unclassified roads: Public roads not classified within the categories described above, such as bridle paths, paths, trails, that provide access to very few users, who shall defray the costs of maintenance and improvement. (Article 1). All land occupied by existing public highways and roads or those built in the future are State property. The municipalities own the streets within their jurisdiction. Public highways and roads may only be built and improved by the Minister of Public Works and Transport. However, with prior authorization from said Ministry, municipalities and decentralized State institutions that have functions related to the construction of public roads may execute them directly or through third parties. In the case of new or expanded roads, the interested parties shall request from the Ministry the required technical studies and recommendations, and must, in this case, indicate the economic resources they have available to carry them out. Once this requirement is fulfilled, the Ministry must rule within six months of the date of receipt of the request. If it does not rule within this term, the interested parties may carry out the works, without the Ministry being able to exclude them from its maintenance and improvement programs. (Article 2). No construction or building of any type may be erected facing existing or planned highways without prior authorization from the Ministry of Public Works and Transport, nor facing local roads and streets without the written approval of the corresponding Municipality. The Municipalities shall coordinate alignments facing local roads with the Ministry, which shall be the one to establish the policy most convenient to the public interest. On restricted-access or one-way highways, adjacent property owners may only have access to the highway in sectors previously designated for that purpose or via marginal roads approved by the Ministry of Public Works and Transport. Persons who fail to comply with this article shall be subject to the fines indicated by this law and shall have a non-extendable period of 15 days to remove the work carried out at their own expense, after which the Ministry of Public Works and Transport may eliminate the constructions made, without thereby having to recognize any sum for damages. The Ministry of Public Works and Transport may remove, and even confiscate, placing it at the disposal of the competent authorities, any property found within the right-of-way for the purpose of making improper use thereof. What is ordered by the Ministry shall be notified by notice published in the Diario Oficial. If those who narrow or make improper use of the right-of-way are owners of commercial or industrial establishments, the Ministry may also request the corresponding administrative authorities to cancel the license and close the establishment, and they shall duly comply with that request. The sanction shall be without effect once the responsible party pays the fine and suitably compensates the State for the damages caused to public property (....) (Article 19). It is strictly forbidden for the Ministry of Public Works and Transport and the Municipalities to grant permits or rights of occupation, enjoyment, use, or simple possession of the right-of-way of public roads or to carry out acts that imply in any form the holding of the same by individuals. Those who carry out such acts on public lands under the care of the Ministry of Public Works and Transport or the Municipalities shall be administratively evicted by them within the following fifteen days counted from the written warning given to the responsible party; All without prejudice to the applicable fine and the compensation for damages caused. (Article 28).

The Transit Law, in its numeral 235 subsection 33, defines right-of-way (derecho vía) as "the area or surface of land, property of the State, destined for the use of a public road, with adjacent zones used for all complementary installations and works. This area is limited on both sides by the boundaries of the adjoining properties." The Construction Law (Ley de Construcciones), imposes in its article 4: "A public road (vía pública) is all land of public domain and common use, which by disposition of the administrative authority is destined for free transit in accordance with planning laws and regulations and which is in fact already destined for that public use. According to their class, public roads shall be destined, in addition, to ensuring the conditions of aeration and illumination of the buildings that border them; to facilitating access to adjoining properties; to the installation of any channeling, artifact, apparatus, or accessory belonging to a public work or destined for a public service." Article 5 states: "Public roads are inalienable and imprescriptible, and therefore, no mortgage, seizure (embargo), use, usufruct, or easement (servidumbre) may be constituted over them for the benefit of a specific person, in the terms of common law. The rights of transit, illumination and aeration, view, access, spillage, and other similar rights inherent to the purpose of public roads shall be governed exclusively by the laws and Administrative Regulations." And in numeral 6: "Permits and Concessions. The permits and concessions that the competent authority grants to take advantage of public roads for specific purposes do not create in favor of the concessionaire or permittee any right in rem (derecho real) or possessory action over such roads. Such permits or concessions shall always be temporary and revocable, and in no case may they be granted to the detriment of free, safe, and expeditious transit, or of free, safe, and expeditious access to adjoining properties, of the tranquility and comfort of the neighbors, or of the public services installed on them, or in general to the detriment of any of the purposes for which such roads, according to their class, were destined." For its part, the First Chamber (Sala Primera) has ruled: "II.—(...). In that sense, it is deemed pertinent to make a few brief considerations regarding the special legal nature of public roads. In national legal jargon, the concepts 'public road' (vía pública), 'highway' (camino), and 'street' (calle) are used interchangeably, understanding by these, all land of public domain and common use, which by disposition of the administrative and judicial authorities is destined for free transit in accordance with the provisions established in the laws and their regulations on the subject matter at hand. Thus, it is with the enactment of the General Law of Public Highways (Ley General de Caminos Públicos) No. 5060, of August 8, 1962, that two national networks are established; the national network, made up of primary, secondary, and tertiary highways, which shall be defined and administered by the Ministry of Public Works and Transport (Ministerio de Obras Públicas y Transportes, MOPT), and the cantonal, local, or municipal network, made up of local streets, whose administration is delegated to local governments; and which, in turn, is classified into local highways (caminos vecinales), which are those that provide direct access to farms and other economically rural activities, linking hamlets and towns to the national road network; local streets (calles locales), which are those included within the quadrant of an urban area, not classified as urban crossings of the National Road Network; and finally unclassified highways, which include those roads not included in the categories described above, such as bridle paths, paths, trails, which provide access to very few users, who will defray the maintenance and improvement costs, according to the provisions of Article 1 of Law No. 6678, of September 18, 1981. It is precisely because of the destiny or purpose that these accesses have, in the terms of numeral 261 of the Civil Code, namely the free access of passersby and motor vehicles, and the subject whose responsibility is its administration, whether the Ministry of Public Works and Transport (MOPT)—Executive Branch—or the Municipalities—territorially decentralized entity, that they are public domain assets (bienes de dominio público), and therefore, the characteristics inherent to this type of assets apply to them, for which reason they are imprescriptible, inalienable, unseizable (inembargables), and subject to police power regarding their administration. That being the case, when a possible invasion of a public right-of-way (derecho de vía) is under discussion within the facts of this lawsuit, it is clear that the matter must be heard by the Administrative Litigation Jurisdiction. That venue is not designed, exclusively, to challenge acts of the Administration (in the terms of Article 1 of the Code of Administrative Litigation Procedure), but also for the safeguarding of public interests—and consequently public assets. On this point, see from this Chamber resolution No. 647-C-S1-2009 of 12:35 hours on June 25, 2009, and judgment No. 530-F-S1-2008 of 14:25 hours on August 1, 2008. For these reasons, jurisdiction over this matter corresponds to the Administrative Litigation and Civil Treasury Jurisdiction and specifically to the Administrative Litigation Court." Voto 395-2011 of 9:35 hours on October 14, 2011. From the foregoing, several considerations can be concluded: Public roads are public domain assets, of common use, inherent to their nature and objective; they are imprescriptible, inalienable, unseizable; they are classified into national and, for the effects that interest us, cantonal; and regardless of who is responsible for their administration, maintenance, and which of those in charge of the Public Administration must build or repair them, their nature as a public domain asset prevails, their use must be directed towards their utility, the satisfaction of the public interest, and their disposition is exceptionally limited. This ratifies what is imposed by the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana) in its articles 44 and 45, which respectively state: "The public domain over the areas of streets, plazas, gardens, parks, or other open spaces of general public use, is constituted by that same use and its registration in the Property Registry may be dispensed with, if it is recorded on the Official Map..." "The immovable properties referred to in the previous article, may be transferred to another public use, according to the determinations of the Regulatory Plan (Plan Regulador), but if their purpose is specified by law, the change must be approved by the Legislative Assembly." V- ON THE MERITS (SOBRE EL FONDO) The plaintiff has outlined essentially two substantive arguments to claim the nullity of the administrative acts through which the granted sanitary operating permit (permiso de funcionamiento sanitario) is revoked. Violation of due process for considering that the procedure established in Article 173 of the General Law of Public Administration (Ley General de la Administración Pública) should have been used, if the Sanitary Administration was seeking the nullity of the operating permit, not the untimely revocation, and the transgression of the competence of the Municipality of Naranjo (Municipalidad de Naranjo) by the Ministry of Health (Ministerio de Salud), a topic in which, during the oral and public trial phase, they included the questioning of the motivation of the act and its nullity due to non-compliance with the elements of the administrative act, without specifically pointing out which elements they found lacking. Regarding the first argument, from the review of the questioned administrative act (folio 501 of the administrative file) it is clear that it revokes the sanitary operating permit No. CO-ARS-N-N° 35-2012 for having been granted irregularly, which is based on legal report 1250-2012 from the Legal Advisory Unit of the Directorate of Legal Affairs of the Ministry of Health. From said document, a detailed analysis of the reasons why the operating permit is considered to be revoked is evident. Consequently, the nature of the sanitary operating permit must be analyzed. Executive Decree 34728-S (Decreto Ejecutivo 34728-S), General Regulation for the granting of operating permits by the Ministry of Health, in its first numeral establishes that the purpose of this regulation is to control the granting of sanitary operating permits for any agricultural, industrial, commercial, or service activity or establishment; and for those activities that, by provision of law, require these sanitary permits to operate in the national territory, as well as to establish the requirements for processing them. Regarding health establishments and related ones, this permit is equivalent to a certification of habilitation and is granted to all establishments where services are provided that may positively or negatively affect people's health, whether or not they include the prescription or use of drugs, chemical products, or biomedical devices with medicinal properties or the performance of invasive procedures, be they public, private, or mixed." From the foregoing, it is clear that the foundation of such regulatory norm is to order the granting of permits, safeguarding that the activity carried out does not negatively affect people's health. Numeral 6 of the Construction Law (Ley de Construcciones) clearly establishes that the permits and concessions that the competent authority grants to take advantage of public roads for specific purposes do not create in favor of the concessionaire or permittee any right in rem (derecho real) or possessory action over such roads. Such permits or concessions shall always be temporary and revocable, and in no case may they be granted to the detriment of free, safe, and expeditious transit, or of free, safe, and expeditious access to adjoining properties, of the tranquility and comfort of the neighbors, or of the public services installed on them, or in general to the detriment of any of the purposes for which such roads, according to their class, were destined. On this point, the Constitutional Court (Tribunal Constitucional) in its judgment 2306-91 ruled: "Consequently, the national regime of public domain assets, such as the roads of the Capital City, be they municipal or national streets, sidewalks, parks, and other public places, places them outside the commerce of men, and therefore the permits granted shall always be on a precarious basis (a título precario) and revocable by the Administration, unilaterally, when reasons of necessity or general interest so dictate." This fully corresponds to what is provided in subsection 36 of numeral 1 of the aforementioned General Regulation for the granting of operating permits by the Ministry of Health, where the permittee is defined as the natural or legal person who has complied with the requirements established by the Ministry of Health and whose establishment or activity has been granted the Sanitary Operating Permit (Permiso Sanitario de Funcionamiento). In the specific case, upon granting the permit, a risk classification of group B – moderate was given, classified as those establishments of moderate level of complexity and sanitary and environmental risk and which have a score between 10 and 16 points. Upon review and analysis of the normative elements set forth, as well as the jurisprudential ones, it is clearly, evidently, and forcefully reflected that we are dealing with a permit for precarious use (permiso de uso en precario). It is not possible to omit what is provided by the Construction Law, which coincides with the nature of the asset being protected. It is not possible to recognize a subjective right to an individual over a domain asset, or over its use; on the contrary, by its very nature, the use of public domain assets by private individuals is limited to a special and legal regime, as in the case of concessionaires, which enables the discussion of a right in rem (derecho real), not as in the situation we are in of a sanitary operating permit. See that all the regulations that provide for the nature of public roads impose an essential characteristic: a public domain asset, of common use; consequently, it is not legally appropriate to grant a use permit when it interferes with its utility, use, safety, maintenance, and disposition, as in the specific case. The General Law of Public Administration (Ley General de la Administración) in its articles 152 to 156 establishes the revocation procedure, through which the Public Administration is empowered to revoke for reasons of opportunity, convenience, or merit, and that such power takes place when there is a serious divergence between the effects of the act and the public interest, despite the time elapsed, the rights created, or the nature and other circumstances of the legal relationship that is intended to be terminated (article 152 ibid). The revocation may be based on the emergence of new factual circumstances, not existing or not known at the time the original act was issued, or it may be based on a different evaluation of the same factual circumstances that gave rise to the act, or of the affected public interest (article 153 ibid). To carry out the revocation of an administrative act declaring subjective rights, a minimum of due process must be followed in which at least the fundamental guarantees of the administered party are ensured, and in its article 154 it establishes that permits for the use of the public domain, and other acts that recognize an expressly and validly precarious right (derecho a título precario) to an administered party, may be revoked for reasons of opportunity or convenience without liability of the Administration; but the revocation shall not be untimely or arbitrary and a prudential period for compliance with the revocation act must be given in all cases. This Court considers that the plaintiff's thesis, that the Ministry of Health is obligated to resort to the lesividad process (proceso de lesividad), lacks merit and legal basis. The authorization given in the operating permit is contemplated for activities that do not cause negative effects on Health, a legal right that, by Law and Constitution, is protected and for which purposes competence was granted to the Ministry of Health. The lesividad process is designed so that the Administration can reverse its own steps when it has declared a subjective right and its suppression causes a damaging effect. The specific case does not fall under that premise. Note that both the Law and the internal regulations of the Ministry of Health that regulate the granting of operating permits clearly establish the condition of the administered party in the enjoyment of a precarious permit for the development of the activity it intends. The plaintiff has questioned the reason for such revocation, alleging an invasion of competences by the Ministry of Health with respect to the Municipality of Naranjo. From the evidence adduced in the records, it is indeed evident from the administrative file that the Municipal entity granted the business license (patente) for the development of the Bungee activity; even a Usage Agreement (Contrato de Uso) was provided to the process, given that the activity was carried out from a bridge located on a cantonal road within the territorial jurisdiction of that community. During the oral and public trial, doubts were raised by the representative of the State regarding the person who ultimately signed said contract and that apparently it was not Mr. José Víctor Gallo Palomo, as he did not recognize in his deposition the content of said contract, nor the signature that appears in the copies presented. However, it is not for this Collegiate Body to rule on its authenticity, or on the signatures, as it is not the object of the process, nor was evidence provided that the document is being challenged through the appropriate channel, which detracts from the Court assuming it as just another element adduced in the records. Besides, the interested party can challenge it through the appropriate channel, but this does not affect what is decided here. In the oral and public trial, the existence of said contract by the Municipality was mentioned. In the legal report that provides motivation for the act of revocation, the existence of such contract is discussed. Still, in analyzing the motivation of the act, it must be noted that in the hearing, technical elements were presented regarding the bridge through the testimony of two professionals, one private and one from the Administration. The first, Gilbert Alvarado Romero, a structural civil engineer, states that he conducted a study at the plaintiff's request and determined that the bridge is in condition to support the activity, and that it does not constitute a risk to the safety of those who perform it or to the bridge itself. The second, Mr. Mario Loría Galagarza, at the time of the events Director of the Bridges Unit of the Ministry of Works and Transport (Ministerio de Obras y Transportes), reports that he responded to a query for the General Directorate of Transit (Dirección General de Tránsito) regarding the development of the bungee jumping activity at Puente Negro, for which he appeared and conducted an inspection; in his statement, he describes that it is an old bridge in construction, with some signs of corrosion, for which reason it must be maintained by the Municipality because it is on a cantonal road; that the same, having been built approximately fifty years ago, is not designed like current ones, but rather to support a limited load; additionally, that the installation of the structure from which the jump is made is not installed on the bridge railing, which it lacks, but on the main structure of the same, as it is an arch-shaped bridge, and what protrudes is part of the structure. He forcefully affirms that this alters the loads that the bridge must support, and those that were considered for its construction, which evidently puts the bridge structure and the entire activity for which it was built at risk. Evidence from which it can be concluded that even though the bridge is still in operation, as affirmed in the report rendered by this same professional visible at folios 211 to 215 of the administrative file, it is in a state of obsolescence, which was also explained by the expert official, indicating that the bridge was built a long time ago, for different traffic, with a different limited load assessment for the era, and that current bridge constructions consider different factors from those valued for the construction of that bridge, which means that due to such condition, the passage of very heavy loads must be limited. From which this Court concludes that indeed, as has been assessed in the administrative venue, the activity carried out on that bridge, distinct from vehicular and pedestrian passage, is risky and places the very utility of the bridge at risk. Regarding the issue of the Municipality's permit, contrary to what was affirmed by the plaintiff's representation, at no time do the authorities of the Ministry of Health assume or invade the competences of the Municipality of Naranjo. There is no evidence proving that the Ministry of Health annulled, modified, or revoked the Municipal license (patente). What is presented in this case is that in the analysis carried out by the officials of the Legal Unit of the Ministry of Health, the actions of the Municipality and the object on which the activity is authorized are indicated, which is coincident with the one analyzed for the revocation of the operating permit, and it is precisely that the private activity is developed on a bridge, a public domain asset, for obtaining private utility. It must be noted that even though the administrative file shows that the Municipality of Naranjo passed an agreement to promote rural tourism for the benefit of the community, the bungee jumping activity carried out by the company Tropical Bungee S.A. is of a private nature, as is its utility. And in response to what was stated by the plaintiff's representative in court, it is not the Ministry of Health's responsibility to promote economic development, but rather the protection of a fundamental right as precious as Health, and precisely all its actions in the administrative file are, in the judgment of this Panel of Judges, directed towards that end. From the facts deemed proven, it is extracted that the development of the activity occurred without prior authorization from the Ministry of Health, and it was not until the year 2011 that it granted the operating permit, which was finally canceled due to the non-compliance with sanitary requirements in the development of the activity. However, it must be said in this ruling that even from the moment the previous permit was granted, officials of the Ministry of Health of the Regional Directorate had already mentioned their doubts regarding the legality of the activity on a public domain asset, a fact that officials of MINAE had also evidenced when they were consulted about whether the installation of a mobile sanitary cabin on the edge of the public road contaminated the waters of the nearby Colorado River. There was no assumption of competence by the Ministry of Health; on the contrary, the Legal Division, responsibly and committedly, carried out a comprehensive approach to the issue and analyzed the Municipal authorization, but there is no administrative act that rules on its legality. The plaintiff insists that the bungee jumping activity does not put the safety or health of people at risk, because they took the necessary measures to safeguard safety in the development of the activity, for which they mention having presented a large number of requirements and a technical study on the conditions of the equipment and the bridge, which were positive for the continuation of the activity's development. It must be warned that the issue cannot be analyzed in isolation as the plaintiff's representation presents it, a subject on which the State Attorney (*Procurador*) extensively expressed in the oral and public trial, a position shared by this Panel of Judges. A sanitary operating permit was granted for the development of a risky activity on a bridge, a public domain asset that is being used for a purpose different from its nature. It must be clarified that this Court is not stating forcefully that permits cannot be granted for activities where a public asset or service is involved, but rather that the nature of the public asset or service must be considered, and the permit can only be granted when the activity is consistent, safe, and necessary for serving a public interest, even when carried out by a private individual, but the public interest in the development of the activity or service must always be present in such permit. In the specific case, this Court shares the decision of the Public Administration to revoke a sanitary operating permit granted for a private, risky activity on a public domain asset, for exclusively private utility. Regarding the argument that the act was untimely, it is not acceptable. From the evidence adduced to the process, the entirety of the administrative file, it is clear that the activity had already been suspended on several previous occasions for various reasons, all pertaining to safety, salubrity, and health in the development of the activity, and the plaintiff had the opportunity to exercise the procedural remedies established by force of law in the exercise of their right, which is extracted from the fact that they filed a revocation appeal (recurso de revocatoria) against the final act, which was rejected, and the appeal (apelación) to the Minister was heard.

This Panel of Judges must make mention of the statement given in the oral and public trial by Mr. Marvin Quesada Elizondo, Regional Director of Health for Central Occidente, who stated that, in his opinion, the activity was possible because the Municipality had granted the use permit, which he consulted with that Municipal entity. However, it is shown in the administrative file that on several occasions, he was requested by officials of the Ministry of Health who intervened in the processing of the operating permits and attention to complaints about the development of the activity, that said public servant consult the Legal Department on the legality of the activity being carried out on a public domain asset, but no diligence in this regard is evident that coincides with the final position he showed in the oral and public trial. We must note that at that time he relates that he had to abide by a legal opinion which he did not share, and it was after a meeting with officials of the legal department that he considered the revocation of the permit, which it was not up to him to execute because he was not in his position. However, upon hearing the revocation appeal filed by the plaintiff in resolution 1604-2012, he conducts an exhaustive analysis of the topic. Even though in the oral and public trial he says he followed instructions from his superiors, in the report rendered by the Legal Affairs Unit, the initiation of a procedure against him is recommended for the conduct shown in the permit granting process. The Court reveals an unclear position by the witness in his deposition, which does not contribute essential elements to the process. Finally, the plaintiff's representation questions that the revocatory administrative act does not comply with the necessary legal elements, without providing greater detail, analysis, or argument. Consequently, upon a review of such elements, this Court finds no defect whatsoever. It was issued by a competent authority, it is duly motivated, its content and purpose were established, it was communicated to the administered party, and finally executed. According to the foregoing, this Collegiate Body considers that the plaintiff is not correct in any of its nullity arguments. On the contrary, formal, firm, motivated actions, consistent with the legal order and the administrative factual framework, are evidenced, for which reason the indemnification claims of the plaintiff company must likewise be rejected, as well as the declaratory ones, all consequent to the rejection of the sought nullity of the formal actions.

VII- ON THE LACK OF RIGHT (FALTA DE DERECHO) The representative of the State opposes the defense of lack of right, which must be granted. The annulment claims of the plaintiff have no factual or legal basis whatsoever, and consequently neither do the indemnification and declaratory ones.

VIII- ON COSTS (COSTAS).

Pursuant to numeral 193 of the Code of Administrative Litigation Procedure (Código Procesal Contencioso Administrativo), both costs of the process are borne by the losing party, in this case the plaintiff. On which interest shall accrue until their effective payment.

THEREFORE (POR TANTO):

The defense of Lack of Right (Falta de Derecho) is granted. The present lawsuit filed by Tropical Bungee S.A. against the State is declared without merit in all its aspects. Both costs of the process are borne by the plaintiff, on which interest accrues until their effective payment. Let it be notified.

GRACE LOAIZA SÁNCHEZ CLAUDIA BOLAÑOS SALAZAR ALINNE SOLANO RAMÍREZ Trial Judges (Juezas de juicio) Trial Judges-First Section (Juezas de juicio-Sección Primera) COGNITION PROCEEDING (PROCESO DE CONOCIMIENTO) PLAINTIFF: TROPICAL BONGEE S.A.

DEFENDANT: EL ESTADO Classification prepared by the JURISPRUDENTIAL INFORMATION CENTER (CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL) of the Judicial Branch. Its reproduction and/or distribution for profit is prohibited.

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Tribunal Contencioso Administrativo Sección I Clase de asunto: Proceso de conocimiento Analizado por: CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL Contenido de Interés:

Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Derecho Administrativo Tema: Permiso sanitario Subtemas:

Caso de empresa de bungee que cuenta con patente pero el ministerio de salud revoca permiso de funcionamiento.

Tema: Permiso de uso de la vía pública Subtemas:

Caso de empresa de bungee que cuenta con patente pero el ministerio de salud revoca permiso de funcionamiento.

Tema: Vía pública Subtemas:

Caso de empresa de bungee que cuenta con patente pero el ministerio de salud revoca permiso de funcionamiento. Análisis sobre la naturaleza, clasificación y características.

Tema: Actividad turística Subtemas:

Caso de empresa de bungee que cuenta con patente pero el ministerio de salud revoca permiso de funcionamiento.

Tema: Municipalidad Subtemas:

Caso de empresa de bungee que cuenta con patente pero el ministerio de salud revoca permiso de funcionamiento.

Tema: Ministerio de Salud Subtemas:

Caso de revocatoria de permiso de funcionamiento a empresa turística de bungee que cuenta con patente municipal.

“IV- SOBRE LAS VIAS PUBLICAS Sobre el tema, existen diferentes cuerpos normativos que definen las vías públicas, la Ley General de Caminos dispone al respecto: Artículo 1º.- Para los efectos de la presente ley, los caminos públicos, según su función -con su correspondiente órgano competente de administración- se clasificarán de la siguiente manera: RED VIAL NACIONAL: Corresponde su administración al Ministerio de Obras Públicas y Transportes, el cual la definirá según los requisitos que al efecto determine el Poder Ejecutivo, por vía de acuerdo. Esta red estará constituida por las siguientes clases de caminos públicos: a) Carreteras primarias: Red de rutas troncales, para servir de corredores, caracterizados por volúmenes de tránsito relativamente altos y con una alta proporción de viajes internacionales, interprovinciales o de larga distancia. b) Carreteras secundarias: Rutas que conecten cabeceras cantonales importantes -no servidas por carreteras primarias- así como otros centros de población, producción o turismo, que generen una cantidad considerable de viajes interregionales o intercantonales. c) Carreteras terciarias: Rutas que sirven de colectoras del tránsito para las carreteras primarias y secundarias, y que constituyen las vías principales para los viajes dentro de una región, o entre distritos importantes El Ministerio de Obras Públicas y Transportes designará, dentro de la Red vial nacional, las carreteras de acceso restringido, en las cuales sólo se permitirá el acceso o la salida de vehículos en determinadas intersecciones con otros caminos públicos. También designará las autopistas, que serán carreteras de acceso restringido, de cuatro o más carriles, con o sin isla central divisoria. RED VIAL CANTONAL: Corresponde su administración a las municipalidades. Estará constituida por los siguientes caminos, no incluidos por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes dentro de la Red vial nacional: a) Caminos vecinales: Caminos públicos que suministren acceso directo a fincas y a otras actividades económicamente rurales; unen caseríos y poblados con la Red vial nacional, y se caracterizan por tener bajos volúmenes de tránsito y altas proporciones de viajes locales de corta distancia. b) Calles locales: Vías públicas incluidas dentro del cuadrante de un área urbana, no clasificadas como travesías urbanas de la Red vial nacional. c) Caminos no clasificados: Caminos públicos no clasificados dentro de las categorías descritas anteriormente, tales como caminos de herradura, sendas, veredas, que proporcionen acceso a muy pocos usuarios, quienes sufragarán los costos de mantenimiento y mejoramiento. (artículo 1). Son propiedad del Estado todos los terrenos ocupados por carreteras y caminos públicos existentes o que se construyan en el futuro. Las municipalidades tienen la propiedad de las calles de su jurisdicción. Las carreteras y caminos públicos únicamente podrán ser construidos y mejorados por el Ministro de Obras Públicas y Transportes. Sin embargo, con previa autorización de dicho Ministerio, las municipalidades y las instituciones descentralizadas del Estado, que tengan funciones relacionadas con la construcción de vías públicas, podrán ejecutarlas directamente o a través de terceros. Tratándose de caminos nuevos o ampliaciones, las partes interesadas solicitarán al Ministerio los estudios y recomendaciones técnicas de rigor, debiendo, en este caso, indicar los recursos económicos de que disponen para realizar. Cumplido este requisito, el Ministerio deberá pronunciarse, dentro de los seis meses siguientes a la fecha de recibo de la solicitud. De no pronunciarse dentro de este término los interesados podrán realizar las obras, sin que el Ministerio pueda excluirse de sus programas de mantenimiento y mejoramiento. (Artículo 2º). No podrán hacerse construcciones o edificaciones de ningún tipo frente a las carreteras existentes o en proyecto sin la previa autorización del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, ni al frente de los caminos vecinales y calles sin la aprobación escrita de la Municipalidad correspondiente. Las Municipalidades coordinarán los alineamientos frente a los caminos vecinales con el Ministerio quien será el que establezca la política, más conveniente al interés público. En las carreteras de acceso restringido o unidireccional, los colindantes sólo podrán tener acceso a la carretera en los sectores previamente señalados para ese fin o mediante caminos marginales aprobados por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Las personas que incumplan el presente artículo estarán sujetas a las multas que indique la presente ley y tendrán un plazo improrrogable de 15 días para quitar por su cuenta la obra realizada, transcurridos los cuales el Ministerio de Obras Públicas y Transportes podrá eliminar las construcciones hechas, sin que por tal motivo tenga que reconocer suma alguna por daños y perjuicios. El Ministerio de Obras Públicas y Transportes podrá quitar, e inclusive decomisar, poniéndolo a la orden de las autoridades competentes, cualquier bien que se encuentre dentro del derecho de vía con el propósito de hacer uso indebido de éste. Lo ordenado por el Ministerio se notificará mediante aviso publicado en el Diario Oficial. Si los que estrechan o hacen uso impropio del derecho de vía son propietarios de establecimientos comerciales o industriales, el Ministerio podrá además, pedir a las autoridades administrativas correspondientes la cancelación de la patente y el cierre del establecimiento y éstas cumplirán debidamente esa gestión. La sanción quedará sin efecto una vez que el responsable pague la multa e indemnice convenientemente al Estado los daños y perjuicios que hubiere causado a los bienes públicos (....) (Artículo 19). Queda terminantemente prohibido al Ministerio de Obras Públicas y Transportes y a las Municipalidades otorgar permisos o derechos de ocupación, disfrute, uso o simple posesión del derecho de vía de los caminos públicos o ejercer actos que impliquen en cualquier forma tenencia de los mismos por parte de las personas. Los que ejercieren tales actos sobre terrenos públicos al cuidado del Ministerio de Obras Públicas y Transportes o de las Municipalidades serán desalojados administrativamente por éstos dentro de los siguientes quince días contados a partir de la prevención escrita que se efectúe al responsable; Todo sin perjuicio de la multa aplicable y del resarcimiento de los daños y perjuicios que se hubieren causado. (Artículo 28). La ley de Tránsito, en su numeral 235 inciso 33 define el derecho vía " área o superficie de terreno, propiedad del Estado, destinada al uso de una vía pública, con zonas adyacentes utilizadas para todas las instalaciones y obras complementarias. Esta área está limitada a ambos lados por los linderos de las propiedades colindantes". La Ley de Construcciones, impone en su ordinal 4" Vía pública es todo terreno de dominio público y de uso común, que por disposición de la autoridad administrativa se destinare al libre tránsito de conformidad con las leyes y Reglamentos de planificación y que de hecho esté destinado ya, a ese uso público. Según su clase, las vías públicas se destinarán, además, a asegurar las condiciones de aereación e iluminación de los edificios que las limitan; a facilitar el acceso a los predios colindantes; a la instalación de cualquier canalización, artefacto,aparato o accesorio perteneciente a una obra pública o destinados a un servicio público" en el 5 reza que " Las vías públicas son inalienables e imprescriptibles y por lo tanto, no podrá constituirse sobre ellas hipoteca, embargo, uso, usufructo ni servidumbre en beneficio de una persona determinada, en los términos del derecho común. Los derechos de tránsito, iluminación y aereación, vista, acceso, derrames y otros semejantes inherentes al destino de las vías públicas se regirán exclusivamente por las leyes y Reglamentos Administrativos." y en el numeral 6. " Permisos y Concesiones. Los permisos y concesiones que la autoridad competente otorgue para aprovechar las vías públicas con determinados fines, no crean a favor del concesionario o permisionario ningún derecho real ni acción posesoria sobre tales vías. Tales permisos o concesiones serán siempre temporales y revocables, y en ningún caso podrán otorgarse con perjuicio del libre, seguro y expedito tránsito, o del libre, seguro y expedito acceso a los predios colindantes, de la tranquilidad y comodidad de los vecinos, o de los servicios públicos instalados en ellas, o en general con perjuicio de cualquiera de los fines a que tales vías, según su clase hubieren sido destinadas." Por su parte la Sala Primera ha dispuesto: “ II.- (...). En ese sentido, se estima pertinente hacer unas breves consideraciones respecto de la especial naturaleza jurídica de las vías públicas. En la jerga jurídica nacional, se usan indistintamente los conceptos "vía pública", "camino" y "calle", entendiendo por tales, todo terreno de dominio público y uso común, que por disposición de las autoridades administrativas y judiciales se destinare al libre tránsito de conformidad con lo establecido en las leyes y sus reglamentos del tema en referencia. Así, es con la promulgación de la Ley General de Caminos Públicos no. 5060, del 8 de agosto de 1962, se establecen dos redes nacionales; la nacional, conformada por las carreteras primarias, secundarias y terciarias, las cuales serán definidas y administradas por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, y la cantonal, local o municipal, conformada por las calles vecinales, cuya administración está delegada en los gobiernos locales; y que a su vez, se clasifica en caminos vecinales, que son aquellos que suministran acceso directo a fincas y a otras actividades económicamente rurales, unen caseríos y poblados con la red vial nacional; calles locales, que son las incluidas dentro del cuadrante de un área urbana, no clasificadas como travesías urbanas de la Red Vial Nacional; y finalmente los caminos no clasificados, que comprende aquellas vías no incluidas en las categorías descritas anteriormente, tales como caminos de herradura, sendas, veredas, que proporcionen acceso a muy pocos usuarios, quienes sufragarán los costos de mantenimiento y mejoramiento, según lo dispone el artículo primero de la Ley no. 6678, del 18 de setiembre de 1981. Es precisamente por el destino o vocación que tienen estos accesos, en los términos del numeral 261 del Código Civil, a saber el libre acceso de los transeúntes y vehículos automotores, y el sujeto a quien corresponde su administración, ya sea el Ministerio de Obras Públicas y Transportes -Poder Ejecutivo- o las Municipalidades -entidad descentralizada por el territorio), que se trata de bienes de dominio público, y por ello, le son aplicables las características propias de este tipo de bienes, por lo que son imprescriptibles, inalienables, inembargables y están sujetos al poder de policía en lo que respecta a su administración . Así las cosas, al estar en discusión dentro de los hechos de esta demanda una posible invasión a un derecho de vía pública, es claro que, el asunto debe ser de conocimiento de la Jurisdicción Contenciosa Administrativa. Esa sede no está ideada, en exclusiva, para atacar actos de la Administración (en los términos del artículo 1 del Código Procesal Contencioso Administrativo), sino también para el resguardo de los intereses –y en consecuencia de los bienes- públicos. Sobre el particular véanse de esta Sala la resolución no. 647-C-S 1 -2009 de las 12 horas 35 minutos del 25 de junio de 2009 y la sentencia no. 530-F-S1-2008 de 14 horas 25 minutos del 1 de agosto de 2008. Por esas razones, el conocimiento de este asunto corresponde a la Jurisdicción Contencioso Administrativa y Civil de Hacienda y específicamente del Tribunal Procesal Contencioso Administrativo.” voto 395-2011 de las 9:35 horas del 14 de octubre de 2011. De lo expuesto pueden concluirse varias consideraciones: Las vía publicas son bienes de dominio público, de uso común, propio de su naturaleza y objetivo, son imprescriptibles, inalienables, inembargables, se clasifican en nacionales y para los efectos que nos interesa en cantonales, y sin importar a quien a corresponde su administración, mantenimiento y cual de los encargados de la Administración Pública deba construir o repararlos, prevalece su naturaleza de bien de dominio público, que su uso debe estar dirigido para su utilidad, la satisfacción del interés público y su disposición está limitada de forma excepcional. Lo cual ratifica lo impuesto por la Ley de Planificación Urbana en sus numerales 44 y 45, que indican respectivamente: "El dominio público sobre las áreas de calles, plazas, jardines, parques u otros espacios abiertos de uso públicos general, se constituye por ese mismo uso y puede prescindirse de su inscripción en el Registro de la Propiedad, si consta en el Mapa Oficial..." "Los inmuebles a que se refiere el artículo anterior, podrán ser transferidos a otro uso público, conforme a las determinaciones del Plan Regulador, más si tuvieren destino señalado en la ley, el cambio deberá ser aprobado por la Asamblea Legislativa.".

V- SOBRE EL FONDO La parte actora ha esbozado en lo medular dos argumentos de fondo para pretende la nulidad de los actos administrativos mediante los cuales se revoca el permiso de funcionamiento sanitario concedido. Violación del debido proceso por considerar que debió utilizarse el procedimiento establecido en el 173 de la Ley General de la Administración Pública, si la Administración sanitaria pretendía la nulidad del permiso de funcionamiento, no la revocación intempestiva, y la transgresión a la competencia de la Municipalidad de Naranjo por parte del Ministerio de Salud, tema en el que incluyó en la etapa de juicio oral y público, el cuestionamiento de la motivación del acto y su nulidad por el incumplimiento de los elementos del acto administrativo, sin que señalara en concreto cuales elementos echa de menos. Sobre el primer argumento, de la revisión del acto administrativo cuestionado (folio 501 del admvo) se desprende que revoca el permiso sanitario de funcionamiento N° CO-ARS-N-N° 35-2012 por haber sido otorgado de manera irregular, el cual se fundamenta en el informe jurídico 1250-2012 de la Unidad de Asesoría Legal de la Dirección de Asuntos jurídicos del Ministerio de Salud. De dicho documento se desprende un análisis detallado de las razones por las cuales se considera que el permiso de funcionamiento debe ser revocado. En consecuencia debe analizarse la naturaleza del permiso de funcionamiento sanitario. El decreto ejecutivo 34728-S, Reglamento general para el otorgamiento de permisos de funcionamiento del Ministerio de Salud, en su numeral primero establece que el objeto de este reglamento es controlar el otorgamiento de permisos sanitarios de funcionamiento de toda actividad o establecimiento agrícola, industrial, comercial o de servicios; y de aquellas actividades que por disposición de la ley, requieren de estos permisos sanitarios para operar en el territorio nacional, así como establecer los requisitos para el trámite de los mismos. En lo que respecta a establecimientos de salud y afines, este permiso es equivalente a una certificación de la habilitación y se concede a todos los establecimientos donde se brinden servicios que puedan afectar positiva o negativamente la salud de las personas, que incluyan o no la prescripción o utilización de fármacos, productos químicos o dispositivos biomédicos, con propiedades medicamentosas o la realización de procedimientos invasivos, sean públicos, privados o mixtos". De lo anterior se desprende que el fundamento que tal normativa reglamentaria, es ordenar el otorgamiento de los permisos, en resguardo que la actividad que se desarrolla no afecte negativamente la salud de las personas. El numeral 6 de la Ley de Construcciones, establece claramente que los permisos y concesiones que la autoridad competente otorgue para aprovechar las vías públicas con determinados fines, no crean a favor del concesionario o permisionario ningún derecho real ni acción posesoria sobre tales vías. Tales permisos o concesiones serán siempre temporales y revocables, y en ningún caso podrán otorgarse con perjuicio del libre, seguro y expedito tránsito, o del libre, seguro y expedito acceso a los predios colindantes, de la tranquilidad y comodidad de los vecinos, o de los servicios públicos instalados en ellas, o en general con perjuicio de cualquiera de los fines a que tales vías, según su clase hubieren sido destinadas. Sobre el punto el Tribunal Constitucional en su sentencia 2306-91 dispuso "En consecuencia, el régimen patrio de los bienes de dominio público, como las vías de la Ciudad Capital, sean calles municipales o nacionales, aceras, parques y demás sitios públicos, los coloca fuera del comercio de los hombres y por ello los permisos que se otorguen serán siempre a título precario y revocables por la Administración, unilateralmente, cuando razones de necesidad o de interés general así lo señale.-". Lo que corresponde en un todo en lo dispuesto inciso 36 del numeral 1 del citado Reglamento general para el otorgamiento de permisos de funcionamiento del Ministerio de Salud, donde define al permisionario como la persona física o jurídica que ha cumplido con los requisitos establecidos por el Ministerio de Salud a cuyo establecimiento o actividad se le ha otorgado el Permiso Sanitario de Funcionamiento, en el caso concreto al otorgarse el permiso se dio una clasificación de riesgo del grupo B- moderado, clasificado como aquellos establecimientos de moderado nivel de complejidad y de riesgo sanitario y ambiental y que tienen un puntaje entre 10 y 16 puntos. En revisión y análisis de los elementos normativos expuestos, así como el jurisprudencial, de forma clara, evidente y contundente se refleja que estamos ante un permiso de uso en precario, no es dable omitir lo dispuesto por la Ley de construcciones, lo cual lo coincide con la naturaleza del bien que se protege. No es posible reconocer a un particular un derecho subjetivo sobre un bien de dominio, o de su uso, por el contrario por su propia naturaleza el uso de los bienes de dominio público por particulares, está limitado a un régimen especial y legal, como en el caso de los concesionarios, que posibilita la discusión de un derecho real, no como en el supuesto en que nos encontramos de un permiso de funcionamiento sanitario. Véase que toda la normativa que dispone la naturaleza de las vías públicas, impone una característica esencial, un bien de dominio público, de uso común, en consecuencia no resulta procedente legalmente otorgar un permiso de uso, cuando éste, interfiere con su utilidad, uso, seguridad, mantenimiento y disposición como en el caso concreto. La Ley General de la Administración en sus ordinales 152 al 156 establece el procedimiento de revocación, por medio del cual se faculta a la Administración Pública a revocar por razones de oportunidad, conveniencia o mérito, y que tal potestad tiene lugar cuando haya divergencia grave entre los efectos del acto y el interés público, pese al tiempo transcurrido, a los derechos creados o la naturaleza y demás circunstancias de la relación jurídica a que se intenta poner fin (artículo 152 ibid). La revocación podrá fundarse en la aparición de nuevas circunstancias de hecho, no existentes o no conocidas al momento de dictarse el acto originario, también podrá fundarse en una distinta valoración de la mismas circunstancias de hecho que dieron origen al acto, o del interés público afectado (artículo 153 ibid). Para realizar la revocación del acto administrativo declaratorio de derechos subjetivos, debe seguirse un mínimo debido proceso en el que se garanticen al menos las garantías fundamentales del administrado y en su ordinal 154 establece que los permisos de uso del dominio público, y los demás actos que reconozcan a un administrado un derecho expresa y válidamente a título precario, podrán ser revocados por razones de oportunidad o conveniencia sin responsabilidad de la Administración; pero la revocación no deberá ser intempestiva ni arbitraria y deberá darse en todos los casos un plazo prudencial para el cumplimiento del acto de revocación. Este Tribunal, considera que la tesis del actor, de la obligación del Ministerio de Salud de recurrir al proceso de lesividad, carece de mérito y de fundamento legal, la autorización dada en el permiso de funcionamiento está contemplada para las actividades que no provoquen efectos negativos en la Salud, bien jurídico, que por Ley y Constitución se encuentra protegido y para tales efectos se le otorgó competencia al Ministerio de Salud. El procedimiento de lesividad está ideado para que la Administración pueda devolverse sobre sus propios pasos cuando ha declarado un derecho subjetivo y su supresión cause un efecto dañoso. Presupuesto en el no se encuentra el caso concreto. Nótese que tanto la Ley, como la normativa interna del Ministerio de Salud de Salud que regula el otorgamiento de los permisos de funcionamiento, establecen claramente la condición del administrado en el goce de un permiso en precario para el desarrollo de la actividad que pretende. El actor ha cuestionado el motivo de tal revocación, alegando una invasión de competencias por parte del Ministerio de Salud respecto a la Municipalidad de Naranjo. De la prueba allegada a los autos se desprende efectivamente del expediente administrativo que por parte del ente Municipal se le otorgó la patente para el desarrollo de la actividad de Bungeee, inclusive se aportó al proceso un contrato de Uso, en razón de que la actividad se realizó desde un puente localizado en una vía cantonal de la jurisdicción territorial de esa comunidad. En el juicio oral y público, se desataron dudas por parte del representante de Estado sobre la persona que finalmente suscribió dicho contrato y que en apariencia no fue el señor Nombre40419 , al no reconocer en su deposición el contenido de dicho contrato, ni la firma que consta en las copias presentadas, no obstante lo anterior, a éste órgano Colegiado no le corresponde pronunciarse sobre la autenticidad del mismo, o de sus firmas, al no ser el objeto del proceso, ni se aportó prueba que el documento éste cuestionado por la vía correspondiente, lo que demerita que el Tribunal lo asuma con un elemento más allegado a los autos. Amén, de que la parte interesada puede cuestionarlo en la vía correspondiente, más ello no incide lo que aquí se decida. En el juicio oral y público se comentó de la existencia de dicho contrato por parte de la Municipalidad. En el informe legal que otorga motivación al acto de revocación se habla de la existencia del tal contrato. Siempre en análisis de la motivación de la acto, debe indicarse que en la audiencia se evacuaron sobre elementos técnicos, en relación al puente, el testimonio de dos profesionales, uno privado y otro de la Administración. El primero de ellos Gilbert Alvarado Romero, ingeniero civil estructural, indica que realizó estudio a pedido de la parte actora y determinó que el puente se encuentra en condiciones de soportar la actividad, y que la misma no constituye un riesgo para la seguridad de quienes la realicen ni para el puente. El segundo señor Mario Loría Galagarza para el momento de los hechos Director de la Unidad de Puentes del Ministerio de Obras y Transportes, informa que evacuó una consulta para la Dirección General de Tránsito sobre el desarrollo de la actividad de salto al vacío en Puente Negro, por lo que se apersonó, y realizó una inspección; en su declaración nos describe que es un puente de vieja data de construcción, con algunos signos de corrosión, por lo cual debe dársele mantenimiento por parte de la Municipalidad por estar en vía cantonal, que el mismo al ser construido hace aproximadamente cincuenta años, no está diseñado como los actuales, sino para soportar una carga limitada, además que la instalación de la estructura de la cual se realiza el salto, se encuentra instalada no en la baranda del puente de la cual carece, sino en la estructura principal del mismo por ser un puente en forma de arco, y lo que sobresale es parte de la estructura, lo cual de forma contundente afirma, altera las cargas que debe soportar el puente, y las que fueron consideradas para su construcción, lo que evidentemente pone en riesgo la estructura del puente y toda la actividad para la que fue construido, prueba de la cual puede concluir que aún cuando el puente todavía se encuentra en funcionamiento, pero tal como se afirma en el informe rendido por este mismo profesional visible a folios 211 a 215 del expediente administrativo, el mismo se encuentra en una estado de obsolescencia, lo cual además fue explicado por el funcionario perito, al indicarnos que el puente fue construido hace mucho tiempo, para un tráfico distinto con una valoración de cargas distinta limitada l para la época, y que la construcciones de los puentes en actualidad considerar factores diferentes a los valorados para la construcción de ese puente, lo que traduce en al mismo por tal condición, debe limitarse el pago de caras muy pesadas. De lo que concluye este Tribunal, que efectivamente como se ha valorado en sede administrativa, la actividad que de desarrolle en ese puente distinta a la del paso vehicular y peatonal, resulta riesgosa y coloca en riesgo la misma utilidad del puente. Respecto al tema del permiso de la Municipalidad, contrario a lo afirmado por la representación del actor, en momento alguno las autoridades del Ministerio de Salud, se avocan o invaden competencias de la Municipalidad de Naranjo, no existe prueba que acredite que el Ministerio de Salud anuló, modificó o revocó la patente Municipal, lo que se presenta en este caso es que en el análisis que se realiza por parte de los funcionarios de la Unidad legal del Ministerio de Salud, si se señala la actuación de la Municipalidad y el objeto sobre el cual se autoriza la actividad, que es coincidente con el analizado para la revocación del permiso de funcionamiento, y es precisamente que la actividad privada se desarrolla sobre un puente, bien de dominio publico, para la obtención de una utilidad privada. Debe indicarse que aún cuando consta en el expediente administrativo que la Municipalidad de Naranjo toma un acuerdo para impulsar el turismo rural en beneficio de la comunidad, la actividad de salto al vacío realizada por la empresa Tropical Bungee S.A. es de orden privado como su utilidad, y en atención a lo manifestado por el señor representante de la actora en juicio, al Ministerio de Salud no le corresponde impulsar el desarrollo económico, sino la protección de un bien fundamental tan preciado como la Salud, y precisamente todas sus actuaciones en el expediente administrativo están en criterio de este Colegio de Jueces, dirigidas a tal fin. De los hechos tenidos por acreditados se extrae que el desarrollo de la actividad se dio sin autorización previa del Ministerio de Salud, y fue hasta el año 2011, que le otorgó permiso de funcionamiento, el cual finalmente le fue cancelado por el incumplimiento de requisitos sanitarios en el desarrollo de la actividad, empero no puede dejar de decirse en este fallo, que inclusive desde el momento cuando se le concedió el permiso anterior, funcionarios del Ministerio de Salud de la Dirección Regional, ya habían mencionado sus dudas respecto a la licitud de la actividad en un bien de dominio público, lo cual además habían evidenciado funcionarios del Minae, cuando se les consultó si la instalación de una cabina sanitaria ambulante en la orilla de la vía pública contaminaba las aguas del rió Colorado ahí cercano. No se dio avocación de competencia por parte del Ministerio de Salud, por el contrario la División Jurídica de forma responsable y comprometida realiza un abordaje integral del tema, y analizar la autorización de la Municipal, más no existe acto administrativo que se pronuncie sobre su legalidad. El actor insiste en que la actividad de salto al vació no pone en riesgo la la seguridad ni la salud de las personas, porque tomó las medidas necesarios para resguardar la seguridad en el desarrollo de la actividad, para lo cual menciona presentó gran cantidad de requisitos y estudio técnico sobre las condiciones del equipo y del puente, los cuales fueron positivos para la continuación del desarrollo de la actividad. Debe advertirse que el tema no puede analizarse de forma aislada como lo expone la representación del actor, en el cual se expresa de forma amplia el señor Procurador en el juicio oral y público, posición que comparte este Colegio de Juezas. Se otorgó un permiso de funcionamiento sanitario para el desarrollo de una actividad riesgosa en un puente, bien de dominio público que está siendo utilizado para un fin distinto a su naturaleza. Ha de aclararse que este Tribunal no se manifiesta de forma contundente respecto a que no se pueden otorgar permisos para actividad donde se vea involucrado un bien o servicio público, sino que debe atenderse a la naturaleza del bien o servicio público, y el permiso solo puede ser concedido cuando la actividad, sea consecuente, segura y necesaria para la atención de un interés público, aún cuando sea desarrollada por un particular, pero siempre debe estar presente en tal permiso, el interés público en el desarrollo de la actividad o del servicio. En el caso concreto comparte este Tribunal la decisión de la Administración Pública de revocar un permiso de funcionamiento sanitario concedido para una actividad privada, riesgosa en un bien de dominio público, para utilidad exclusivamente privada. Sobre el argumento que el acto fue intempestivo, no es de recibo, de la prueba allegada al proceso, la totalidad del expediente administrativa, se desprende que la actividad ya que le había suspendida en varias ocasiones anteriores por diversos motivos, y todos atinentes a la seguridad, salubridad y salud en el desarrollo de la actividad, y la actora tuvo la oportunidad de ejercer los recursos procedimentales por imperio de ley establecido en el ejercicio de su derecho, lo cual se extrae de que formuló recurso de revocatoria contra el acto final, el cual le fue rechazado y se le conoció el de apelación por parte de la señora Ministra.

Este Colegio de juezas, debe hacer mención a la declaración rendida en el juicio oral y público del señor Marvin Quesada Elizondo Director Regional de Salud de la Central Occidente, manifestó que en su criterio, la actividad era posible, pues la Municipalidad había otorgado el permiso de uso, lo cual consultó a ese ente Municipal, no obstante se evidencia en el expediente administrativo que en varias ocasiones se le solicitó por parte de funcionarios del Ministerio de Salud que intervinieron en la tramitología de los permisos de funcionamientos y atención de quejas sobre el desarrollo de la actividad, que ese servidor hiciera consulta al Departamento Legal sobre la legalidad de que la actividad que se realizaba en un bien de dominio público, más no se evidencia una diligencia al respecto que coincida con la posición final que mostró en el juicio oral y público. Debemos advertir que para ese momento narra que debió acatar un criterio legal el cual no compartía y que fue posteriormente a una reunión con funcionarios del departamento legal que consideró la revocación del permiso, lo cual no le correspondió hacer por no encontrarse en su puesto. Sin embargo al conocer el recurso de revocatoria interpuesto por la parte actora en resolución 1604-2012, realiza un análisis exhaustivo del tema, aún cuando en el juicio oral y público, dice que siguió instrucciones de sus superiores, además en el informe rendido por la Unidad de Asuntos Jurídicos se recomienda el inicio de un procedimiento en su contra por la conducta que muestra en el procedimiento de otorgamiento del permiso. El Tribunal evidencia una posición poco clara del testigo en su deposición, lo cual no aporta al proceso elementos esenciales. Finalmente la representación del actor, cuestiona que el acto administrativo revocatorio no cumple con los elementos legales necesarios, sin hacer mayor detalle, análisis o argumento. En consecuencia de una revisión de tales elementos este Tribunal no encuentra vicio alguno. Fue dictado por autoridad competente, se encuentra debidamente motivado, se estableció el contenido y fin del mismo, fue comunicado al administrado y finalmente ejecutado. Conforme lo expuesto, considera este órgano Colegiado que no lleva razón la parte actora en ninguno de sus argumentos de nulidad, por el contrario se evidencian actuaciones formales, firmes, motivadas y consecuentes al ordenamiento jurídico y al cuadro fáctico administrativo, por lo que las pretensiones indemnizatorias de la empresa actora, debe igualmente se rechazadas, así como las declarativas, todas consecuentes del rechazo de la nulidad pretendida de las actuaciones formales.” ... Ver más Citas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas SENTENCIA N° 99-2015 TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO Y CIVIL DE HACIENDA, SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ, ANEXO A, SECCIÓN PRIMERA, a las trece horas con treinta minutos del treinta de setiembre de dos mil quince.

Proceso de conocimiento tramitado bajo el número de expediente 13-8858-1027-CA incoado por TROPICAL BUNGEE S.A. cédula jurídica Número 3-101-122994, representada por su apoderado Generalísimo sin Límite de suma, señor Víctor Gallo Polomo, estadounidense, mayor, vecino de Santa Ana, cédula de residencia N° 184000329816 en contra del ESTADO. En el proceso el primero representado por el Licenciado Alfonso Calvo Cruz carné 14354, el segundo por el señor Procurador Licenciado Jorge Andrés Oviedo Álvarez, carné 12059, ambos mayores y abogados.

RESULTANDO

1- Con base en la demanda interpuesta, la parte actora solicita que se ordene en sentencia: " 1- Que se declare con lugar la presente demanda. 2- Se declare la nulidad absoluta de los siguientes actos administrativos y en consecuencia se permita desarrollar la actividad como lo fue antes de la revocación del permiso: Oficio N° CO-DDR-1466-2012 del 26 de julio del 2013, Oficio N° CO-DDR-1604-2012 de las 14:20 horas del 13 de agosto de 2013, Oficio N° dm-sm-6358-2013 de las 14:03 del 29 de agosto de 2013 el que resuelve la Apelación. 3- Se declare la responsabilidad del Estado (...), 4- Se condene al Estado al pago de un Daño Moral Subjetivo, para la sociedad actora (...). 5- Se condene al Ministerio de Salud a pagar e indemnizar a Tropical Bungee, el daño patrimonial causado con sus respectivos intereses e indexación, a los montos dejados de percibir por el cierre intempestivo de la actividad, así como al lucro cesante el cual consiste en todas aquellas utilidades dejadas de percibir y los ingresos proyectados por la revocación del permiso de funcionamiento otorgado por el Ministerio de Salud donde se realiza la actividad turística y mientras duraron sus efectos y que se reservará su cuantificación para la etapa correspondiente. 6- Se condene al demandado a las costas conforme a las reglas del vencido." En la Audiencia preliminar visible a folios 47 a 51, se ajustaron las pretensiones en los siguientes términos: "Asimismo, la parte actora mantiene las pretensiones de la demanda con la aclaración en la pretensión número 2: se permita reiniciar de nuevo la actividad en ese momento que se permitiera continuar con el desarrollo, ahora se solicita que se ajuste a un reinicio y una vez que se declare con lugar la demanda y firme la resolución que se permita continuar con lo de (sic) conforme con los derechos subjetivos en ese momento. Se otorgue el permiso de funcionamiento y la orden de un reinicio de las actividades." En la apertura del juicio oral y pública la representación de la parte actora cuantificó en cincuenta millones de colones lo pretendido por daño moral subjetivo, y cuando se declare con lugar la demanda, se reinicie la actividad con el plazo otorgada por el permiso de funcionamiento 2- La representación de la demandada contestó negativamente la demanda y opuso la excepción de Falta de Derecho y se condene a la parte actora al pago de ambas costas del proceso, en el juicio oral y público se condene al pago de intereses sobre la costas.

3- El juicio oral y público se llevó a cabo los días 3 y 10 de setiembre del año en curso, al cual asistieron ambas partes.

4- En los procedimientos se han seguido las prescripciones legales, no existen defectos capaces de producir nulidad y se dicta esta resolución dentro del término establecido en el numeral 111 del Código Procesal Contencioso Administrativo, para los procesos de trámite complejo, previa deliberación y por unanimidad:

Redacta la Jueza Grace Emilia Loaiza Sánchez;

CONSIDERANDO:

I- HECHOS PROBADOS. SE TIENEN POR DEMOSTRADOS LOS SIGUIENTES:

1- La empresa actora realiza la actividad de Bungee antes del año 2012, (declaración del representante de la parte actora, folios 15, 18, 21, 22, 67 a 72 del expediente administrativo tomo); 2- La citada actividad antes del 17 de agosto de 2011, se desarrollaba sin contar con permiso de funcionamiento del Ministerio de Salud (ver folio 26, 27 y 78 del expediente administrativo Tomo 1); 3- Para el 29 de junio de 2011, la empresa Tropical Bungee S.A. cuenta con permiso de la Municipalidad de Naranjo para llevar a cabo la actividad turística de salto al vacío en el Puente Viejo o Negro (ver constancia de folio 55 del tomo I del expediente administrativo); 4- Mediante orden sanitaria ARS-N- AA- 095-2011 del 12 de agosto de 2011, se impuso la clausura e imposición de sellos a la empresa Tropical Bungee S.A. en concreto a la actividad que se desarrolla en el puente ubicado en el Río Colorado (ver folios 75 y 76 del expediente administrativo Tomo I); 5- El 17 de agosto de 2001 se otorgó por parte del Ministerio de Salud, Dirección Regional de Occidente permiso de funcionamiento número 168-2011, a la empresa Tropical Bungee S.A para la actividad de Salto al vacío Bungee Junmping, con una validez de 5 años (folio 78 tomo I del expediente admvo); 6- Mediante orden sanitaria ARS-N-AA 111-2011 del 23 de setiembre de 2011 se apercibe cierre para la actividad desarrollada por Tropical Bungee S.A., por denuncias recibidas en ese órgano público y que de la comprobación de la actividad, ésta no cumple con los requisitos establecidos en la Ley General de Salud y Reglamento para el otorgamiento de permisos de funcionarios, y procede a cancelar la orden sanitaria 168-2011 (ver folios 96 y 97 del expediente admvo tomo I); 7- En fecha 29 de setiembre de 2011 la Directora del Área Rectora de Salud de Naranjo, solicita al señor Marvin Quesada en su condición de Director Regional de Salud Central Occidente, de seguimiento al permiso de funcionamiento 168-2011 en razón de la orden sanitaria de apercibimiento de cierre 111-2011, al presentar el administrado documento avalado por la Municipalidad para la instalación de un servicio sanitario en la vía pública, por considerarlo un caso complejo, actividad poco común y desarrollada en un sitio que riñe contra la Ley General de caminos (ver folio 109 del tomo I del Admvo); 8- En oficio RCO-ARS-N-AH- 6011 -2011 del 30 de setiembre un inspecctor del Ministerio de Salud de Naranjo, informa a la Directora del Área rectora, que omite el cierre de la actividad de la empresa Tropical Bungee S.A. por las inquietudes que le genera la instalación de un cabina sanitaria a la orilla de la vía pública cercana al puente Río Colorado, y solicita se realice consulta a la asesoría legal en relación a la ubicación de la batería sanitaria (ver folios 115 y 116 del expediente admvo tomo I); 9- La cabina sanitaria fue instalada por la empresa Tropical Bungee S.A, dentro del derecho de vía (ver folio 126 del expediente admvo tomo i); 10- El 9 de mayo de 2012 se canceló el permiso de funcionamiento 168-2011 otorgado a la empresa Tropical Bungee S.A. (ver folios 269 a 272 del expediente administrativo tomo I); 11- Las condiciones de instalación físico sanitarias y de seguridad, en el desarrollo de la actividad de la empresa Tropical Bungee.S.A. pone en riesgo la salud y seguridad de los usuarios (ver folios 245 a 254 del expediente admvo tomo 1, criterio técnico del ingeniero encargado de regulación de salud del Ministerio de Salud); 12- El 30 de mayo de 2012, se otorgó permiso de funcionamiento número 135-2012 por parte del Ministerio de Salud a Tropical Bungee S.A. para la actividad de salto al vació (Bungee jumping), por 5 años, hasta mayo de 2017 (ver folio 346 del tomo 1 del expediente admvo); 13- En fecha 05 de julio de 2013 y oficio DAJ-UAL-FP-1250-2013 la División de Asuntos Jurídicos emite criterio, y concluye que los actos administrativos mediante lo cuales se otorgaron los permisos de funcionamiento de las empresas Tropical Bungee S,A, y Aventuras Extremas S.A. son absolutamente nulos, y recomienda su revocación inmediata por violentar el ordenamiento jurídico, así como iniciar procedimientos administrativos disciplinarios contra los funcionarios que participaron en la tramitología (ver folios 490 a 499 del expediente admvo tomo II); 14- Mediante oficio DM-5226-2013 del 12 de julio de 2013 la Ministra de Salud le comunica al doctor Marvin Quesada Elizondo Director Regional de Salud Central occidente, lo establecido en los criterios jurídicos 1250- y 323- 2013, sobre la revocación inmediata del permiso de funcionamiento a Tropical Bungee S.A. (ver folio 500 del expediente admvo tomo II); 15- El 26 de julio de 2013 mediante resolución CO-DDR-1466-2013 se procedió a revocar el permiso sanitario de funcionamiento ARS- 135-2012 a la empresa Tropical Bungee S.A. (ver folios 501 y 502 del tomo II del expediente administrativo); 16- Contra la anterior resolución se interpuso recurso de revocatoria, el cual fue rechazado en acto administrativo CO-DDR-1604-2013 del 13 de agosto de 2013 (ver folios 512 a 520 del expediente administrativo tomo II); 17- En resolución 6358-2013 del 29 de agosto de 2013, la Ministra de Salud rechazó el recurso de apelación interpuesto por la empresa actora contra la resolución CO-DDR-1604-2013 del 13 de agosto de 2013 (ver folios 529 a 533 del expediente administrativo tomo II); 18- El puente Negro de Naranjo ubicado entre las comunidades de la Argentina de Grecia y el Rosario de Naranjo, tiene una estructura de arco con cuerda superior la cual sobrepasa la calzada del puente, carece de baranda, tiene una edad aproximada de 50 años, por lo que es un puente antiguo, el cual presenta signos de corrosión, y las condiciones de obsolescencia se limita para su paso de vehículos a una carga máxima de 9 toneladas (declaración en el juicio de Mario Loría Galagarza, ingeniero civil, para el momento de los hechos Director de Puentes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes y folios 211 a 215 del tomo I del admvo); 19- La estructura y sus anclajes para desarrollar la actividad de salto al vacío de la empresa Tropical Bungee S.A. se encuentra adherida a la estructura principal del puente (declaración en el juicio de Mario Loría Galagarza, ingeniero civil, para el momento de los hechos Director de Puentes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, fotografías de folios 37 y 38 del expediente judicial); II- HECHOS NO PROBADOS 1- Que el permiso de funcionamiento otorgado a la parte por el Ministerio de Salud, no constituyo un uso en precario (los autos); 2- Que la actividad realizada por la empresa Tropical Bungee S.A. sea de interés público (los autos); 3- Que existen perjuicios económicos o detrimento económico de lo sociedad actora generados por la revocación de los permisos de funcionamiento(los autos III- SOBRE LOS ARGUMENTOS DE LAS PARTES La parte actora incoa la presente demanda ordinaria, y la fundamenta en los siguiente. Violación al debido proceso. Argumenta que le concedió permiso de funcionamiento por parte del Ministerio de Salud, para lo cual debió cumplir con los requisitos o requerimientos determinados por el ordenamiento, acto administrativo que le generó derechos a explotar la actividad turística. No obstante, de manera abrupta la Administración procede a revocar el permiso de funcionamiento sin acudir al debido proceso, cerró sus instalaciones. En violación a lo establecido a los numerales 155 o 173 de la Ley General de la Administración Pública,pues previamente debió acudir al proceso de lesividad si requería revocar el acto por razones de interés o se presente una nulidad evidente y manifiesta. En el caso concreto refiere la representación del actor que el acto revocatorio es violatorio de sus derechos, al no estar en presencia de una nulidad evidente y manifiesta del articulo 173 ya citado, aún cuando el acto de revocación se dictó con base a una nulidad evidente y manifiesta, y si así fuere debió acudir el órgano administrativo al procedimiento que advierte el numeral 173. Informa que dentro de la Administración se dieron criterios encontrados entre la Dirección General y la Sede Central, no obstante no se recurrió al proceso de lesividad sino a las vías de hecho. Transgresión a la competencia de la Municipalidad de Naranjo por parte del Ministerio de Salud.Refiere la representación de la actora, que el Ministerio de Salud, en concreto la Dirección de Asuntos jurídicos utiliza como fundamento para revocar el permiso, irregularidades en la Dirección Regional en el otorgamiento del permiso y que por parte de la Municipalidad de Naranjo se otorgó patente y se firmó contrató de comodato de forma ilegal, lo cual no corresponde a la realidad, ya que las patentes fueron otorgadas legalmente. Lo cual refleja una avocación indebida de la competencia de parte del Ministerio de Salud, en relación con las actuaciones de la Municipalidad de Naranjo. Manifiesta que conforme a la regionalización del Ministerio de Salud, el otorgamiento del permiso de funcionario para realizar la actividad de su representada le corresponde a la Dirección Regional Rectoria de la Salud Central Occidente. En el juicio oral y público, alega una revocatoria intempestiva del acto administrativo que le otorga el permiso de funcionamiento y que la resolución de revocatoria carece de motivación, de los elementos del acto administrativo y fundamento sanitario, y que la revocatoria se dio con efecto inmediato, no se le dio plazo alguno. En su etapa de conclusiones informa que se consultó al Ministerio de Obras Públicas y Transportes y éste le dice a la Municipalidad que sí es dable la actividad. Menciona que el desarrollo de la actividad contiene un interés público, para el desarrollo de las actividades del cantón al crear un desarrollo del turismo rural. Alega que la Municipalidad no ha revocado la patente. Acusa que no se siguió el procedimiento de lesividad establecido en la ley, ni el procedimiento establecido en los numerales 47 y 48 del Reglamento General de Permisos del Ministerio de Salud, además de que no se recabaron por parte de la Administración estudios técnicos del puente pues la seguridad en el desarrollo de la actividad siempre se tuvo presente. Con la actuación de la Administración, la empresa sufrió daños de los cuales no se pudo recuperar y que le provocaron daños a sus colaboradores, a la comunidad, concluye que se acreditó que el acto administrativo que revoca el permiso de funcionamiento es ilegítimo e intempestivo, la actividad aporta beneficios al desarrollo cantonal lo cual la reviste de un interés público. Se manifestó una actividad ilícita del Estado en consecuencia un daño real cuantificable a la empresa. La representación estatal por su parte, contesta negativamente la demanda, argumenta que a la empresa actora se le otorgó un permiso en precario conforme el numeral 154 de la Ley General de la Administración, concreta que el permiso de funcionamiento es un certificado que emite el Ministerio de Salud, autorizando el funcionamiento de un establecimiento con actividad en una ubicación determinada. Esto bajo el cumplimiento de las condiciones sanitarias indispensables para la operación de la actividad, derivada del riesgo. Resume el señor procurador la defensa del Estado, en 5 puntos concretos: 1- es un permiso en precario otorgado sobre un bien de dominio público, en la vía publica; 2- Es un permiso sanitario de funcionamiento que de establecerse un riesgo o peligro para la salud pública o incumplir regulaciones sanitarias puede ser revocado; 3- La revocatoria puede darse por existir un peligro en la salud pública; 4- El Ministerio de Salud se encuentra habilitado para revocar el permiso de funcionamiento conforme el marco fáctico lo permita y 5- Que al constituir el permiso de funcionamiento del Ministerio de Salud un requisito legal para el otorgamiento de la patente por parte de la Municipalidad de Naranjo, el ente Municipal debe proceder a revocar. Alega que conforme lo dispuesto por la Ley General de Caminos y la Ley de Construcciones, no se pueden disponer de las vías publicas por los particulares. Sobre las condiciones del puente negro, resultan de fundamento para que el Ministerio de Salud ante la preocupación de la salud y seguridad de quienes utilizan el puente, al colocarse en riesgo la estructura del mismo. En el juicio oral y público alega que se otorgó permiso para el desarrollo de una actividad privada sobre un bien de dominio público, el cual no se desafectó por desuso. No es posible otorgar autorización de actividad sobre un puente público. Además el permiso fue otorgado conforme el numeral 154 de la Ley General de la Administración Pública, un uso en precario, en momento alguno se otorgó un derecho real al administrativo, pues éste solo se otorga mediante concesión, no un uso en precario. Agrega que se determinó la obsolescencia del puente y contraría lo dispuesto por la Ley General de Caminos. Además la actividad es ilícita, al desarrollarse en un bien de dominio público, aunado a que el derecho de vía es indisponible, el permiso sanitario fue revocado por razones de conveniencia, oportunidad e interés público. Argumenta que no resulta de aplicación el numeral 173 de la Ley General de la Administración Pública, sino el numeral 154, el permiso en precario otorgado atenta contra la salud pública, ya que la actividad pone en riesgo la estructura el puente, por lo que la revocatoria se fundamenta en una prevención de riesgo a la salud, pues el puente no puede ser usado para lo que no está diseñado, y que mencionado bien si está en uso, se encuentra ubicado entre la Argentina de Grecia y el Rosario de Naranjo, fue construido en el año de 1920 y comunica con la Autopista Bernardo Soto. Aunado a que la estructura de la empresa actora se encuentra instalada sobre la estructura principal del puente, lo cual no considera la carga del puente. Respecto a los daños y perjuicios reclamados no se acreditaron en el proceso. Acusa que el representante de la actora no reconoce la firma en el contrato con la Municipalidad, en su misma declaración hay inconsistencias. La prueba pericial presentada por la Administración es clara al indicar que el puente no está diseñado para soportar esa actividad, además el puente por su edad constructiva presenta corrosión. Solicita se declare sin lugar la demanda y se condene a la parte actora al pago de ambas costas y sus intereses.

IV- SOBRE LAS VIAS PUBLICAS Sobre el tema, existen diferentes cuerpos normativos que definen las vías públicas, la Ley General de Caminos dispone al respecto: Artículo 1º.- Para los efectos de la presente ley, los caminos públicos, según su función -con su correspondiente órgano competente de administración- se clasificarán de la siguiente manera: RED VIAL NACIONAL: Corresponde su administración al Ministerio de Obras Públicas y Transportes, el cual la definirá según los requisitos que al efecto determine el Poder Ejecutivo, por vía de acuerdo. Esta red estará constituida por las siguientes clases de caminos públicos: a) Carreteras primarias: Red de rutas troncales, para servir de corredores, caracterizados por volúmenes de tránsito relativamente altos y con una alta proporción de viajes internacionales, interprovinciales o de larga distancia. b) Carreteras secundarias: Rutas que conecten cabeceras cantonales importantes -no servidas por carreteras primarias- así como otros centros de población, producción o turismo, que generen una cantidad considerable de viajes interregionales o intercantonales. c) Carreteras terciarias: Rutas que sirven de colectoras del tránsito para las carreteras primarias y secundarias, y que constituyen las vías principales para los viajes dentro de una región, o entre distritos importantes El Ministerio de Obras Públicas y Transportes designará, dentro de la Red vial nacional, las carreteras de acceso restringido, en las cuales sólo se permitirá el acceso o la salida de vehículos en determinadas intersecciones con otros caminos públicos. También designará las autopistas, que serán carreteras de acceso restringido, de cuatro o más carriles, con o sin isla central divisoria. RED VIAL CANTONAL: Corresponde su administración a las municipalidades. Estará constituida por los siguientes caminos, no incluidos por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes dentro de la Red vial nacional: a) Caminos vecinales: Caminos públicos que suministren acceso directo a fincas y a otras actividades económicamente rurales; unen caseríos y poblados con la Red vial nacional, y se caracterizan por tener bajos volúmenes de tránsito y altas proporciones de viajes locales de corta distancia. b) Calles locales: Vías públicas incluidas dentro del cuadrante de un área urbana, no clasificadas como travesías urbanas de la Red vial nacional. c) Caminos no clasificados: Caminos públicos no clasificados dentro de las categorías descritas anteriormente, tales como caminos de herradura, sendas, veredas, que proporcionen acceso a muy pocos usuarios, quienes sufragarán los costos de mantenimiento y mejoramiento. (artículo 1). Son propiedad del Estado todos los terrenos ocupados por carreteras y caminos públicos existentes o que se construyan en el futuro. Las municipalidades tienen la propiedad de las calles de su jurisdicción. Las carreteras y caminos públicos únicamente podrán ser construidos y mejorados por el Ministro de Obras Públicas y Transportes. Sin embargo, con previa autorización de dicho Ministerio, las municipalidades y las instituciones descentralizadas del Estado, que tengan funciones relacionadas con la construcción de vías públicas, podrán ejecutarlas directamente o a través de terceros. Tratándose de caminos nuevos o ampliaciones, las partes interesadas solicitarán al Ministerio los estudios y recomendaciones técnicas de rigor, debiendo, en este caso, indicar los recursos económicos de que disponen para realizar. Cumplido este requisito, el Ministerio deberá pronunciarse, dentro de los seis meses siguientes a la fecha de recibo de la solicitud. De no pronunciarse dentro de este término los interesados podrán realizar las obras, sin que el Ministerio pueda excluirse de sus programas de mantenimiento y mejoramiento. (Artículo 2º). No podrán hacerse construcciones o edificaciones de ningún tipo frente a las carreteras existentes o en proyecto sin la previa autorización del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, ni al frente de los caminos vecinales y calles sin la aprobación escrita de la Municipalidad correspondiente. Las Municipalidades coordinarán los alineamientos frente a los caminos vecinales con el Ministerio quien será el que establezca la política, más conveniente al interés público. En las carreteras de acceso restringido o unidireccional, los colindantes sólo podrán tener acceso a la carretera en los sectores previamente señalados para ese fin o mediante caminos marginales aprobados por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Las personas que incumplan el presente artículo estarán sujetas a las multas que indique la presente ley y tendrán un plazo improrrogable de 15 días para quitar por su cuenta la obra realizada, transcurridos los cuales el Ministerio de Obras Públicas y Transportes podrá eliminar las construcciones hechas, sin que por tal motivo tenga que reconocer suma alguna por daños y perjuicios. El Ministerio de Obras Públicas y Transportes podrá quitar, e inclusive decomisar, poniéndolo a la orden de las autoridades competentes, cualquier bien que se encuentre dentro del derecho de vía con el propósito de hacer uso indebido de éste. Lo ordenado por el Ministerio se notificará mediante aviso publicado en el Diario Oficial. Si los que estrechan o hacen uso impropio del derecho de vía son propietarios de establecimientos comerciales o industriales, el Ministerio podrá además, pedir a las autoridades administrativas correspondientes la cancelación de la patente y el cierre del establecimiento y éstas cumplirán debidamente esa gestión. La sanción quedará sin efecto una vez que el responsable pague la multa e indemnice convenientemente al Estado los daños y perjuicios que hubiere causado a los bienes públicos (....) (Artículo 19). Queda terminantemente prohibido al Ministerio de Obras Públicas y Transportes y a las Municipalidades otorgar permisos o derechos de ocupación, disfrute, uso o simple posesión del derecho de vía de los caminos públicos o ejercer actos que impliquen en cualquier forma tenencia de los mismos por parte de las personas. Los que ejercieren tales actos sobre terrenos públicos al cuidado del Ministerio de Obras Públicas y Transportes o de las Municipalidades serán desalojados administrativamente por éstos dentro de los siguientes quince días contados a partir de la prevención escrita que se efectúe al responsable; Todo sin perjuicio de la multa aplicable y del resarcimiento de los daños y perjuicios que se hubieren causado. (Artículo 28). La ley de Tránsito, en su numeral 235 inciso 33 define el derecho vía " área o superficie de terreno, propiedad del Estado, destinada al uso de una vía pública, con zonas adyacentes utilizadas para todas las instalaciones y obras complementarias. Esta área está limitada a ambos lados por los linderos de las propiedades colindantes". La Ley de Construcciones, impone en su ordinal 4" Vía pública es todo terreno de dominio público y de uso común, que por disposición de la autoridad administrativa se destinare al libre tránsito de conformidad con las leyes y Reglamentos de planificación y que de hecho esté destinado ya, a ese uso público. Según su clase, las vías públicas se destinarán, además, a asegurar las condiciones de aereación e iluminación de los edificios que las limitan; a facilitar el acceso a los predios colindantes; a la instalación de cualquier canalización, artefacto,aparato o accesorio perteneciente a una obra pública o destinados a un servicio público" en el 5 reza que " Las vías públicas son inalienables e imprescriptibles y por lo tanto, no podrá constituirse sobre ellas hipoteca, embargo, uso, usufructo ni servidumbre en beneficio de una persona determinada, en los términos del derecho común. Los derechos de tránsito, iluminación y aereación, vista, acceso, derrames y otros semejantes inherentes al destino de las vías públicas se regirán exclusivamente por las leyes y Reglamentos Administrativos." y en el numeral 6. " Permisos y Concesiones. Los permisos y concesiones que la autoridad competente otorgue para aprovechar las vías públicas con determinados fines, no crean a favor del concesionario o permisionario ningún derecho real ni acción posesoria sobre tales vías. Tales permisos o concesiones serán siempre temporales y revocables, y en ningún caso podrán otorgarse con perjuicio del libre, seguro y expedito tránsito, o del libre, seguro y expedito acceso a los predios colindantes, de la tranquilidad y comodidad de los vecinos, o de los servicios públicos instalados en ellas, o en general con perjuicio de cualquiera de los fines a que tales vías, según su clase hubieren sido destinadas." Por su parte la Sala Primera ha dispuesto: “ II.- (...). En ese sentido, se estima pertinente hacer unas breves consideraciones respecto de la especial naturaleza jurídica de las vías públicas. En la jerga jurídica nacional, se usan indistintamente los conceptos "vía pública", "camino" y "calle", entendiendo por tales, todo terreno de dominio público y uso común, que por disposición de las autoridades administrativas y judiciales se destinare al libre tránsito de conformidad con lo establecido en las leyes y sus reglamentos del tema en referencia. Así, es con la promulgación de la Ley General de Caminos Públicos no. 5060, del 8 de agosto de 1962, se establecen dos redes nacionales; la nacional, conformada por las carreteras primarias, secundarias y terciarias, las cuales serán definidas y administradas por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, y la cantonal, local o municipal, conformada por las calles vecinales, cuya administración está delegada en los gobiernos locales; y que a su vez, se clasifica en caminos vecinales, que son aquellos que suministran acceso directo a fincas y a otras actividades económicamente rurales, unen caseríos y poblados con la red vial nacional; calles locales, que son las incluidas dentro del cuadrante de un área urbana, no clasificadas como travesías urbanas de la Red Vial Nacional; y finalmente los caminos no clasificados, que comprende aquellas vías no incluidas en las categorías descritas anteriormente, tales como caminos de herradura, sendas, veredas, que proporcionen acceso a muy pocos usuarios, quienes sufragarán los costos de mantenimiento y mejoramiento, según lo dispone el artículo primero de la Ley no. 6678, del 18 de setiembre de 1981. Es precisamente por el destino o vocación que tienen estos accesos, en los términos del numeral 261 del Código Civil, a saber el libre acceso de los transeúntes y vehículos automotores, y el sujeto a quien corresponde su administración, ya sea el Ministerio de Obras Públicas y Transportes -Poder Ejecutivo- o las Municipalidades -entidad descentralizada por el territorio), que se trata de bienes de dominio público, y por ello, le son aplicables las características propias de este tipo de bienes, por lo que son imprescriptibles, inalienables, inembargables y están sujetos al poder de policía en lo que respecta a su administración . Así las cosas, al estar en discusión dentro de los hechos de esta demanda una posible invasión a un derecho de vía pública, es claro que, el asunto debe ser de conocimiento de la Jurisdicción Contenciosa Administrativa. Esa sede no está ideada, en exclusiva, para atacar actos de la Administración (en los términos del artículo 1 del Código Procesal Contencioso Administrativo), sino también para el resguardo de los intereses –y en consecuencia de los bienes- públicos. Sobre el particular véanse de esta Sala la resolución no. 647-C-S 1 -2009 de las 12 horas 35 minutos del 25 de junio de 2009 y la sentencia no. 530-F-S1-2008 de 14 horas 25 minutos del 1 de agosto de 2008. Por esas razones, el conocimiento de este asunto corresponde a la Jurisdicción Contencioso Administrativa y Civil de Hacienda y específicamente del Tribunal Procesal Contencioso Administrativo.” voto 395-2011 de las 9:35 horas del 14 de octubre de 2011. De lo expuesto pueden concluirse varias consideraciones: Las vía publicas son bienes de dominio público, de uso común, propio de su naturaleza y objetivo, son imprescriptibles, inalienables, inembargables, se clasifican en nacionales y para los efectos que nos interesa en cantonales, y sin importar a quien a corresponde su administración, mantenimiento y cual de los encargados de la Administración Pública deba construir o repararlos, prevalece su naturaleza de bien de dominio público, que su uso debe estar dirigido para su utilidad, la satisfacción del interés público y su disposición está limitada de forma excepcional. Lo cual ratifica lo impuesto por la Ley de Planificación Urbana en sus numerales 44 y 45, que indican respectivamente: "El dominio público sobre las áreas de calles, plazas, jardines, parques u otros espacios abiertos de uso públicos general, se constituye por ese mismo uso y puede prescindirse de su inscripción en el Registro de la Propiedad, si consta en el Mapa Oficial..." "Los inmuebles a que se refiere el artículo anterior, podrán ser transferidos a otro uso público, conforme a las determinaciones del Plan Regulador, más si tuvieren destino señalado en la ley, el cambio deberá ser aprobado por la Asamblea Legislativa.".

V- SOBRE EL FONDO La parte actora ha esbozado en lo medular dos argumentos de fondo para pretende la nulidad de los actos administrativos mediante los cuales se revoca el permiso de funcionamiento sanitario concedido. Violación del debido proceso por considerar que debió utilizarse el procedimiento establecido en el 173 de la Ley General de la Administración Pública, si la Administración sanitaria pretendía la nulidad del permiso de funcionamiento, no la revocación intempestiva, y la transgresión a la competencia de la Municipalidad de Naranjo por parte del Ministerio de Salud, tema en el que incluyó en la etapa de juicio oral y público, el cuestionamiento de la motivación del acto y su nulidad por el incumplimiento de los elementos del acto administrativo, sin que señalara en concreto cuales elementos echa de menos. Sobre el primer argumento, de la revisión del acto administrativo cuestionado (folio 501 del admvo) se desprende que revoca el permiso sanitario de funcionamiento N° CO-ARS-N-N° 35-2012 por haber sido otorgado de manera irregular, el cual se fundamenta en el informe jurídico 1250-2012 de la Unidad de Asesoría Legal de la Dirección de Asuntos jurídicos del Ministerio de Salud. De dicho documento se desprende un análisis detallado de las razones por las cuales se considera que el permiso de funcionamiento debe ser revocado. En consecuencia debe analizarse la naturaleza del permiso de funcionamiento sanitario. El decreto ejecutivo 34728-S, Reglamento general para el otorgamiento de permisos de funcionamiento del Ministerio de Salud, en su numeral primero establece que el objeto de este reglamento es controlar el otorgamiento de permisos sanitarios de funcionamiento de toda actividad o establecimiento agrícola, industrial, comercial o de servicios; y de aquellas actividades que por disposición de la ley, requieren de estos permisos sanitarios para operar en el territorio nacional, así como establecer los requisitos para el trámite de los mismos. En lo que respecta a establecimientos de salud y afines, este permiso es equivalente a una certificación de la habilitación y se concede a todos los establecimientos donde se brinden servicios que puedan afectar positiva o negativamente la salud de las personas, que incluyan o no la prescripción o utilización de fármacos, productos químicos o dispositivos biomédicos, con propiedades medicamentosas o la realización de procedimientos invasivos, sean públicos, privados o mixtos". De lo anterior se desprende que el fundamento que tal normativa reglamentaria, es ordenar el otorgamiento de los permisos, en resguardo que la actividad que se desarrolla no afecte negativamente la salud de las personas. El numeral 6 de la Ley de Construcciones, establece claramente que los permisos y concesiones que la autoridad competente otorgue para aprovechar las vías públicas con determinados fines, no crean a favor del concesionario o permisionario ningún derecho real ni acción posesoria sobre tales vías. Tales permisos o concesiones serán siempre temporales y revocables, y en ningún caso podrán otorgarse con perjuicio del libre, seguro y expedito tránsito, o del libre, seguro y expedito acceso a los predios colindantes, de la tranquilidad y comodidad de los vecinos, o de los servicios públicos instalados en ellas, o en general con perjuicio de cualquiera de los fines a que tales vías, según su clase hubieren sido destinadas. Sobre el punto el Tribunal Constitucional en su sentencia 2306-91 dispuso "En consecuencia, el régimen patrio de los bienes de dominio público, como las vías de la Ciudad Capital, sean calles municipales o nacionales, aceras, parques y demás sitios públicos, los coloca fuera del comercio de los hombres y por ello los permisos que se otorguen serán siempre a título precario y revocables por la Administración, unilateralmente, cuando razones de necesidad o de interés general así lo señale.-". Lo que corresponde en un todo en lo dispuesto inciso 36 del numeral 1 del citado Reglamento general para el otorgamiento de permisos de funcionamiento del Ministerio de Salud, donde define al permisionario como la persona física o jurídica que ha cumplido con los requisitos establecidos por el Ministerio de Salud a cuyo establecimiento o actividad se le ha otorgado el Permiso Sanitario de Funcionamiento, en el caso concreto al otorgarse el permiso se dio una clasificación de riesgo del grupo B- moderado, clasificado como aquellos establecimientos de moderado nivel de complejidad y de riesgo sanitario y ambiental y que tienen un puntaje entre 10 y 16 puntos. En revisión y análisis de los elementos normativos expuestos, así como el jurisprudencial, de forma clara, evidente y contundente se refleja que estamos ante un permiso de uso en precario, no es dable omitir lo dispuesto por la Ley de construcciones, lo cual lo coincide con la naturaleza del bien que se protege. No es posible reconocer a un particular un derecho subjetivo sobre un bien de dominio, o de su uso, por el contrario por su propia naturaleza el uso de los bienes de dominio público por particulares, está limitado a un régimen especial y legal, como en el caso de los concesionarios, que posibilita la discusión de un derecho real, no como en el supuesto en que nos encontramos de un permiso de funcionamiento sanitario. Véase que toda la normativa que dispone la naturaleza de las vías públicas, impone una característica esencial, un bien de dominio público, de uso común, en consecuencia no resulta procedente legalmente otorgar un permiso de uso, cuando éste, interfiere con su utilidad, uso, seguridad, mantenimiento y disposición como en el caso concreto. La Ley General de la Administración en sus ordinales 152 al 156 establece el procedimiento de revocación, por medio del cual se faculta a la Administración Pública a revocar por razones de oportunidad, conveniencia o mérito, y que tal potestad tiene lugar cuando haya divergencia grave entre los efectos del acto y el interés público, pese al tiempo transcurrido, a los derechos creados o la naturaleza y demás circunstancias de la relación jurídica a que se intenta poner fin (artículo 152 ibid). La revocación podrá fundarse en la aparición de nuevas circunstancias de hecho, no existentes o no conocidas al momento de dictarse el acto originario, también podrá fundarse en una distinta valoración de la mismas circunstancias de hecho que dieron origen al acto, o del interés público afectado (artículo 153 ibid). Para realizar la revocación del acto administrativo declaratorio de derechos subjetivos, debe seguirse un mínimo debido proceso en el que se garanticen al menos las garantías fundamentales del administrado y en su ordinal 154 establece que los permisos de uso del dominio público, y los demás actos que reconozcan a un administrado un derecho expresa y válidamente a título precario, podrán ser revocados por razones de oportunidad o conveniencia sin responsabilidad de la Administración; pero la revocación no deberá ser intempestiva ni arbitraria y deberá darse en todos los casos un plazo prudencial para el cumplimiento del acto de revocación. Este Tribunal, considera que la tesis del actor, de la obligación del Ministerio de Salud de recurrir al proceso de lesividad, carece de mérito y de fundamento legal, la autorización dada en el permiso de funcionamiento está contemplada para las actividades que no provoquen efectos negativos en la Salud, bien jurídico, que por Ley y Constitución se encuentra protegido y para tales efectos se le otorgó competencia al Ministerio de Salud. El procedimiento de lesividad está ideado para que la Administración pueda devolverse sobre sus propios pasos cuando ha declarado un derecho subjetivo y su supresión cause un efecto dañoso. Presupuesto en el no se encuentra el caso concreto. Nótese que tanto la Ley, como la normativa interna del Ministerio de Salud de Salud que regula el otorgamiento de los permisos de funcionamiento, establecen claramente la condición del administrado en el goce de un permiso en precario para el desarrollo de la actividad que pretende. El actor ha cuestionado el motivo de tal revocación, alegando una invasión de competencias por parte del Ministerio de Salud respecto a la Municipalidad de Naranjo. De la prueba allegada a los autos se desprende efectivamente del expediente administrativo que por parte del ente Municipal se le otorgó la patente para el desarrollo de la actividad de Bungeee, inclusive se aportó al proceso un contrato de Uso, en razón de que la actividad se realizó desde un puente localizado en una vía cantonal de la jurisdicción territorial de esa comunidad. En el juicio oral y público, se desataron dudas por parte del representante de Estado sobre la persona que finalmente suscribió dicho contrato y que en apariencia no fue el señor José Víctor Gallo Palomo, al no reconocer en su deposición el contenido de dicho contrato, ni la firma que consta en las copias presentadas, no obstante lo anterior, a éste órgano Colegiado no le corresponde pronunciarse sobre la autenticidad del mismo, o de sus firmas, al no ser el objeto del proceso, ni se aportó prueba que el documento éste cuestionado por la vía correspondiente, lo que demerita que el Tribunal lo asuma con un elemento más allegado a los autos. Amén, de que la parte interesada puede cuestionarlo en la vía correspondiente, más ello no incide lo que aquí se decida. En el juicio oral y público se comentó de la existencia de dicho contrato por parte de la Municipalidad. En el informe legal que otorga motivación al acto de revocación se habla de la existencia del tal contrato. Siempre en análisis de la motivación de la acto, debe indicarse que en la audiencia se evacuaron sobre elementos técnicos, en relación al puente, el testimonio de dos profesionales, uno privado y otro de la Administración. El primero de ellos Gilbert Alvarado Romero, ingeniero civil estructural, indica que realizó estudio a pedido de la parte actora y determinó que el puente se encuentra en condiciones de soportar la actividad, y que la misma no constituye un riesgo para la seguridad de quienes la realicen ni para el puente. El segundo señor Mario Loría Galagarza para el momento de los hechos Director de la Unidad de Puentes del Ministerio de Obras y Transportes, informa que evacuó una consulta para la Dirección General de Tránsito sobre el desarrollo de la actividad de salto al vacío en Puente Negro, por lo que se apersonó, y realizó una inspección; en su declaración nos describe que es un puente de vieja data de construcción, con algunos signos de corrosión, por lo cual debe dársele mantenimiento por parte de la Municipalidad por estar en vía cantonal, que el mismo al ser construido hace aproximadamente cincuenta años, no está diseñado como los actuales, sino para soportar una carga limitada, además que la instalación de la estructura de la cual se realiza el salto, se encuentra instalada no en la baranda del puente de la cual carece, sino en la estructura principal del mismo por ser un puente en forma de arco, y lo que sobresale es parte de la estructura, lo cual de forma contundente afirma, altera las cargas que debe soportar el puente, y las que fueron consideradas para su construcción, lo que evidentemente pone en riesgo la estructura del puente y toda la actividad para la que fue construido, prueba de la cual puede concluir que aún cuando el puente todavía se encuentra en funcionamiento, pero tal como se afirma en el informe rendido por este mismo profesional visible a folios 211 a 215 del expediente administrativo, el mismo se encuentra en una estado de obsolescencia, lo cual además fue explicado por el funcionario perito, al indicarnos que el puente fue construido hace mucho tiempo, para un tráfico distinto con una valoración de cargas distinta limitada l para la época, y que la construcciones de los puentes en actualidad considerar factores diferentes a los valorados para la construcción de ese puente, lo que traduce en al mismo por tal condición, debe limitarse el pago de caras muy pesadas. De lo que concluye este Tribunal, que efectivamente como se ha valorado en sede administrativa, la actividad que de desarrolle en ese puente distinta a la del paso vehicular y peatonal, resulta riesgosa y coloca en riesgo la misma utilidad del puente. Respecto al tema del permiso de la Municipalidad, contrario a lo afirmado por la representación del actor, en momento alguno las autoridades del Ministerio de Salud, se avocan o invaden competencias de la Municipalidad de Naranjo, no existe prueba que acredite que el Ministerio de Salud anuló, modificó o revocó la patente Municipal, lo que se presenta en este caso es que en el análisis que se realiza por parte de los funcionarios de la Unidad legal del Ministerio de Salud, si se señala la actuación de la Municipalidad y el objeto sobre el cual se autoriza la actividad, que es coincidente con el analizado para la revocación del permiso de funcionamiento, y es precisamente que la actividad privada se desarrolla sobre un puente, bien de dominio publico, para la obtención de una utilidad privada. Debe indicarse que aún cuando consta en el expediente administrativo que la Municipalidad de Naranjo toma un acuerdo para impulsar el turismo rural en beneficio de la comunidad, la actividad de salto al vacío realizada por la empresa Tropical Bungee S.A. es de orden privado como su utilidad, y en atención a lo manifestado por el señor representante de la actora en juicio, al Ministerio de Salud no le corresponde impulsar el desarrollo económico, sino la protección de un bien fundamental tan preciado como la Salud, y precisamente todas sus actuaciones en el expediente administrativo están en criterio de este Colegio de Jueces, dirigidas a tal fin. De los hechos tenidos por acreditados se extrae que el desarrollo de la actividad se dio sin autorización previa del Ministerio de Salud, y fue hasta el año 2011, que le otorgó permiso de funcionamiento, el cual finalmente le fue cancelado por el incumplimiento de requisitos sanitarios en el desarrollo de la actividad, empero no puede dejar de decirse en este fallo, que inclusive desde el momento cuando se le concedió el permiso anterior, funcionarios del Ministerio de Salud de la Dirección Regional, ya habían mencionado sus dudas respecto a la licitud de la actividad en un bien de dominio público, lo cual además habían evidenciado funcionarios del Minae, cuando se les consultó si la instalación de una cabina sanitaria ambulante en la orilla de la vía pública contaminaba las aguas del rió Colorado ahí cercano. No se dio avocación de competencia por parte del Ministerio de Salud, por el contrario la División Jurídica de forma responsable y comprometida realiza un abordaje integral del tema, y analizar la autorización de la Municipal, más no existe acto administrativo que se pronuncie sobre su legalidad. El actor insiste en que la actividad de salto al vació no pone en riesgo la la seguridad ni la salud de las personas, porque tomó las medidas necesarios para resguardar la seguridad en el desarrollo de la actividad, para lo cual menciona presentó gran cantidad de requisitos y estudio técnico sobre las condiciones del equipo y del puente, los cuales fueron positivos para la continuación del desarrollo de la actividad. Debe advertirse que el tema no puede analizarse de forma aislada como lo expone la representación del actor, en el cual se expresa de forma amplia el señor Procurador en el juicio oral y público, posición que comparte este Colegio de Juezas. Se otorgó un permiso de funcionamiento sanitario para el desarrollo de una actividad riesgosa en un puente, bien de dominio público que está siendo utilizado para un fin distinto a su naturaleza. Ha de aclararse que este Tribunal no se manifiesta de forma contundente respecto a que no se pueden otorgar permisos para actividad donde se vea involucrado un bien o servicio público, sino que debe atenderse a la naturaleza del bien o servicio público, y el permiso solo puede ser concedido cuando la actividad, sea consecuente, segura y necesaria para la atención de un interés público, aún cuando sea desarrollada por un particular, pero siempre debe estar presente en tal permiso, el interés público en el desarrollo de la actividad o del servicio. En el caso concreto comparte este Tribunal la decisión de la Administración Pública de revocar un permiso de funcionamiento sanitario concedido para una actividad privada, riesgosa en un bien de dominio público, para utilidad exclusivamente privada. Sobre el argumento que el acto fue intempestivo, no es de recibo, de la prueba allegada al proceso, la totalidad del expediente administrativa, se desprende que la actividad ya que le había suspendida en varias ocasiones anteriores por diversos motivos, y todos atinentes a la seguridad, salubridad y salud en el desarrollo de la actividad, y la actora tuvo la oportunidad de ejercer los recursos procedimentales por imperio de ley establecido en el ejercicio de su derecho, lo cual se extrae de que formuló recurso de revocatoria contra el acto final, el cual le fue rechazado y se le conoció el de apelación por parte de la señora Ministra.

Este Colegio de juezas, debe hacer mención a la declaración rendida en el juicio oral y público del señor Marvin Quesada Elizondo Director Regional de Salud de la Central Occidente, manifestó que en su criterio, la actividad era posible, pues la Municipalidad había otorgado el permiso de uso, lo cual consultó a ese ente Municipal, no obstante se evidencia en el expediente administrativo que en varias ocasiones se le solicitó por parte de funcionarios del Ministerio de Salud que intervinieron en la tramitología de los permisos de funcionamientos y atención de quejas sobre el desarrollo de la actividad, que ese servidor hiciera consulta al Departamento Legal sobre la legalidad de que la actividad que se realizaba en un bien de dominio público, más no se evidencia una diligencia al respecto que coincida con la posición final que mostró en el juicio oral y público. Debemos advertir que para ese momento narra que debió acatar un criterio legal el cual no compartía y que fue posteriormente a una reunión con funcionarios del departamento legal que consideró la revocación del permiso, lo cual no le correspondió hacer por no encontrarse en su puesto. Sin embargo al conocer el recurso de revocatoria interpuesto por la parte actora en resolución 1604-2012, realiza un análisis exhaustivo del tema, aún cuando en el juicio oral y público, dice que siguió instrucciones de sus superiores, además en el informe rendido por la Unidad de Asuntos Jurídicos se recomienda el inicio de un procedimiento en su contra por la conducta que muestra en el procedimiento de otorgamiento del permiso. El Tribunal evidencia una posición poco clara del testigo en su deposición, lo cual no aporta al proceso elementos esenciales. Finalmente la representación del actor, cuestiona que el acto administrativo revocatorio no cumple con los elementos legales necesarios, sin hacer mayor detalle, análisis o argumento. En consecuencia de una revisión de tales elementos este Tribunal no encuentra vicio alguno. Fue dictado por autoridad competente, se encuentra debidamente motivado, se estableció el contenido y fin del mismo, fue comunicado al administrado y finalmente ejecutado. Conforme lo expuesto, considera este órgano Colegiado que no lleva razón la parte actora en ninguno de sus argumentos de nulidad, por el contrario se evidencian actuaciones formales, firmes, motivadas y consecuentes al ordenamiento jurídico y al cuadro fáctico administrativo, por lo que las pretensiones indemnizatorias de la empresa actora, debe igualmente se rechazadas, así como las declarativas, todas consecuentes del rechazo de la nulidad pretendida de las actuaciones formales.

VII-SOBRE LA FALTA DE DERECHO El representante del Estado opone la falta de derecho, la cual debe ser acogida. Las pretensiones anulatorias de la parte actora, no tienen asidero fáctico ni legal alguno, y en consecuencia tampoco las indemnizatorios y declarativas.

VIII- SOBRE LAS COSTAS.

Conforme el numeral 193 del Código Procesal Contencioso Administrativo, son ambas costas del proceso a cargo del vencido, en este caso la parte actora. Sobre las cuales correrán intereses hasta su efectivo pago.

POR TANTO:

Se acoge la defensa de Falta de Derecho. Se declara sin lugar en todos sus extremos la presente demanda incoada por Tropical Bungee S.,A en contra del Estado. Son ambas costas del proceso a cargo de la parte actora, sobre las cuales corren intereses hasta su efectivo pago. Notifíquese.

GRACE LOAIZA SÁNCHEZ CLAUDIA BOLAÑOS SALAZAR ALINNE SOLANO RAMÍREZ Juezas de juicio Juezas de juicio-Sección Primera PROCESO DE CONOCIMIENTO ACTOR: TROPICAL BONGEE S.A.

DEMANDADO: EL ESTADO Clasificación elaborada por CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.

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Implementing decreesDecretos que afectan

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    • Environmental Procedure — Amparo, TAA, Administrative RemediesProcedimiento Ambiental — Amparo, TAA, Remedios Administrativos
    • Off-topic (non-environmental)Fuera de tema (no ambiental)

    Concept anchorsAnclajes conceptuales

    • Ley General de la Administración Pública Art. 154
    • Ley General de Caminos Públicos Art. 28
    • Ley de Construcciones Art. 6
    • Reglamento General para el Otorgamiento de Permisos de Funcionamiento del Ministerio de Salud Decreto Ejecutivo 34728-S

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