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Res. 00075-2015 Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Guanacaste · Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Guanacaste · 29/04/2015
OutcomeResultado
The Public Prosecutor’s appeal was granted, the acquittal was vacated, and a new proceeding was ordered because failing to specify the timber’s exact origin did not make its undocumented transport noncriminal.Se acogió la apelación del Ministerio Público, se anuló la absolución y se ordenó una nueva sustanciación porque la falta de indicación del origen exacto de la madera no volvía atípico el transporte sin documentación.
SummaryResumen
The Court granted the Public Prosecutor’s appeal and vacated an acquittal entered in an abbreviated proceeding for illegal timber transport. It held that the charging instrument was neither ineffective nor based on conduct outside the criminal statute merely because it omitted the timber’s exact place of origin. Articles 56 and 63(a) of the Forestry Law punish transporting timber without the required documentation, whether it comes from a forest, a forest plantation, individually planted trees, or other plantings of timber species. Even where plantation timber requires no government cutting or transport permit, documents establishing its origin must accompany it. The Court also clarified that an abbreviated proceeding may end in acquittal when the alleged conduct is not criminal, unlawful, or culpable, but not because the evidence is insufficient. If the trial judge finds the evidence inadequate, the judge must reject the abbreviated procedure and send the matter to trial. The Court consequently ordered the case reheard.El Tribunal acogió la apelación del Ministerio Público y anuló la absolución dictada en un procedimiento abreviado por transporte ilegal de madera. Determinó que la acusación no era ineficaz ni describía una conducta atípica por omitir el lugar exacto de procedencia de la madera. Los artículos 56 y 63 inciso a) de la Ley Forestal sancionan su movilización sin la documentación correspondiente, sea que proceda de un bosque, una plantación forestal, árboles plantados individualmente u otras plantaciones de especies maderables. Incluso cuando la madera de plantación no requiera permiso estatal de corta o transporte, deben portarse los documentos que acrediten su origen. El Tribunal también precisó que, dentro de un procedimiento abreviado, puede absolverse si los hechos son atípicos, antijurídicos o no culpables, pero no por insuficiencia probatoria. Si el juzgador estima insuficiente la prueba, debe rechazar el procedimiento abreviado y remitir el asunto a juicio. Por ello ordenó una nueva sustanciación.
Key excerptExtracto clave
Transporting timber without the cutting permits required by the various provisions, or the certificates of origin where applicable, constitutes an offense under Article 63(a), in relation to Article 56, which prohibits moving timber—whether in logs, squared, or sawn—“without the corresponding documentation.” Such timber may come from a forest or plantation in the broad sense, whether a “forest plantation” as defined by Article 3(f), trees individually planted on private property, or plantings smaller than the dimensions established in the aforementioned Article 3. Although the provisions invoked by the Public Prosecutor and underlying the negotiated abbreviated procedure allow different interpretations, the alleged act cannot be deemed noncriminal, nor the charge ineffective, merely because it did not specify the place of origin of the seized timber. Nor was it proper to enter an acquittal because of potentially insufficient evidence regarding the timber’s origin. In that situation, the judge should have rejected the abbreviated procedure and sent the parties to trial so the issue could be litigated.El transporte de madera sin los permisos de corta exigidos en las distintas normas, o los certificados de origen en su caso, se tipifica como delito conforme a lo establecido en el numeral 63 inciso a) en relación con el artículo 56, que prohíbe la movilización de la madera, ya sea en trozas, escuadrada o aserrada, “si no se cuenta con la documentación respectiva”. Madera que puede provenir de un bosque o plantación en sentido amplio, ya se trate de una “plantación forestal” como la define el artículo 3 inciso f), o de árboles plantados en propiedad privada individualmente, o en dimensiones menores que las establecidas en el numeral 3 de repetida cita. Y si bien la normativa invocada por el Ministerio Público y con base en la cual se pactó el procedimiento abreviado permite diversas interpretaciones, no se puede concluir que el hecho acusado sea atípico, o que la acusación sea ineficaz, por la sola circunstancia de que no se indicara el lugar de origen de la madera decomisada. Tampoco era procedente, ante la eventual insuficiencia probatoria sobre el lugar de procedencia de la madera, que se dictara una sentencia absolutoria, pues en ese supuesto el juzgador debió rechazar el procedimiento abreviado y remitir a las partes a juicio para que se discutiera el punto.
Pull quotesCitas destacadas
"Exigir que en los requerimientos fiscales formulados en procesos por transporte ilegal de madera se indique el lugar exacto de procedencia del producto, vedaría al Ministerio Público el ejercicio de la acción penal en un sinnúmero de casos, con la consiguiente impunidad y afectación al ambiente."
"Requiring prosecutorial charging instruments in illegal timber transport cases to specify the product’s exact place of origin would prevent prosecution in countless cases, resulting in impunity and environmental harm."
Considerando II
"Exigir que en los requerimientos fiscales formulados en procesos por transporte ilegal de madera se indique el lugar exacto de procedencia del producto, vedaría al Ministerio Público el ejercicio de la acción penal en un sinnúmero de casos, con la consiguiente impunidad y afectación al ambiente."
Considerando II
"Una interpretación amplia del concepto “plantación” es la que se impone, de conformidad con los fines de la Ley Forestal y el principio de uso adecuado y sostenible de los recursos naturales renovables que consagra su artículo primero."
"A broad interpretation of the term “plantation” is required, consistent with the purposes of the Forestry Law and the principle of proper and sustainable use of renewable natural resources enshrined in its first article."
Considerando II
"Una interpretación amplia del concepto “plantación” es la que se impone, de conformidad con los fines de la Ley Forestal y el principio de uso adecuado y sostenible de los recursos naturales renovables que consagra su artículo primero."
Considerando II
"En efecto, a tenor de lo establecido en el artículo 375 del Código Procesal Penal, aun tratándose de un proceso abreviado el tribunal puede dictar sentencia absolutoria, por ejemplo en el evento de que los hechos acusados sean atípicos, o cuando la acusación adolezca de defectos absolutos que impidan sustentar una condena."
"Under Article 375 of the Code of Criminal Procedure, even in an abbreviated proceeding the court may enter an acquittal, for example when the alleged acts are not criminal or when the charge contains absolute defects that preclude a conviction."
Considerando II
"En efecto, a tenor de lo establecido en el artículo 375 del Código Procesal Penal, aun tratándose de un proceso abreviado el tribunal puede dictar sentencia absolutoria, por ejemplo en el evento de que los hechos acusados sean atípicos, o cuando la acusación adolezca de defectos absolutos que impidan sustentar una condena."
Considerando II
"Se declara con lugar el recurso de apelación del Ministerio Público. Se anula la sentencia y se ordena el reenvío para una nueva sustanciación."
"The Public Prosecutor’s appeal is granted. The judgment is vacated, and the case is remanded for a new proceeding."
Por tanto
"Se declara con lugar el recurso de apelación del Ministerio Público. Se anula la sentencia y se ordena el reenvío para una nueva sustanciación."
Por tanto
Full documentDocumento completo
*140002621260PE* *140002621260PE* CASE FILE:
CED4 AGAINST:
[Nombre1] VICTIM:
NATURAL RESOURCES OFFENSE:
Violation (infracción). Ley Forestal VOTO 75 -15 TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA PENAL. Segundo Circuito Judicial de Guanacaste, Santa Cruz, at sixteen hours and twenty minutes on April twenty-ninth, two thousand fifteen.
Appeal filed in the present case against [Nombre1], identity card number CED1, born on June 13, 1990, son of [Nombre2] and [Nombre3], for the offense of VIOLATION OF THE LEY FORESTAL, to the detriment of NATURAL RESOURCES. Judge Rodrigo Obando Santamaría and Judges [Nombre4] and Cynthia Dumani Stradtmann participated in deciding the appeal. Attorney [Nombre5], as well as attorney [Nombre6], representatives of the Ministerio Público, entered appearances before this Court.
BACKGROUND
2-. Attorney [Nombre5] filed an appeal against the foregoing decision.
Judge [Nombre10] writes the opinion, and,
WHEREAS
I.Attorney [Nombre5], representative of the Ministerio Público, files an appeal against Judgment Número 0064-2014 of the Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de Guanacaste, Flagrancia section, issued at fifteen hours on September seventeenth, two thousand fourteen. The appeal complies with the requirements of Articles 459, 460, and 461 of the Code of Criminal Procedure and is therefore admissible.
II.In the first ground of appeal, the appellant alleges disagreement with the legal reasoning on the basis of an erroneous interpretation of substantive law. The appellant maintains that the judgment failed to observe the provisions of Articles 56 and 63(a) of the Ley Forestal, because the court of first instance (a quo) found that the charging document (acusación) did not permit the imposition of a conviction, since it did not indicate the place of origin of the timber being transported; the court likewise found that this deficiency could not be remedied at the trial stage because the investigation had concluded without determining the place of origin of the seized timber. The complainant states that, according to the charge, the accused was transporting timber of the “guanacaste” species as well as timber of the “teca” species, the latter commonly known from ordinary experience to be plantation-grown timber.
In the appellant’s view, this is an offense requiring only the prohibited act (delito de mera actividad), which was completed when the forest product was transported without the corresponding documentation, since the interest protected by this offense is the administration and security of forest-product commerce. The statutory offense (tipo penal) requires that, when transporting timber, the person carry documents proving its origin and authorizing the act; this requirement was not met, and therefore the offense cited by the Ministerio Público was applicable. The second ground of appeal alleges an erroneous interpretation of procedural law and a failure to evaluate the evidence offered and admitted. The appellant states that, at the initial hearing, the Ministerio Público offered report MINAE ACT-OSRN-297-2014 as evidence to be obtained, yet the judgment made no reference to it, although it was essential to determining whether the charged offense had been committed.
The appellant contends that an acquittal could not be entered without first examining the cited expert evidence (prueba pericial), which might have led the court to enter a conviction or, failing that, to deny the application of the special abbreviated procedure (procedimiento especial abreviado) proposed by the parties, but not to conclude that the conduct did not constitute a criminal offense (atípica). For the reasons set forth below, the first ground of appeal is granted. In this case, during the initial hearing, the parties requested application of the abbreviated procedure and negotiated a sentence of twenty days’ imprisonment pursuant to Article 63(a) of the Ley Forestal and on the basis of the charge brought by the Ministerio Público (record at folios 6 and 7). Once the Tribunal de Flagrancia approved application of the special procedure, it proceeded to issue its ruling on the merits, acquitting the accused.
As may be seen in the video recording of the judgment, the court first presented an argument in support of its position that an acquittal may be entered in an abbreviated proceeding despite the accused’s acceptance of the facts. Indeed, under Article 375 of the Código Procesal Penal, even in an abbreviated proceeding the court may enter an acquittal, for example when the alleged facts do not constitute a criminal offense or when the charging document contains fundamental defects that preclude a conviction. An acquittal is not appropriate, however, in cases of insufficient evidence or when the court of first instance believes that the Ministerio Público will be unable to prove its factual theory at trial; in such a case, the proper course is to reject the abbreviated procedure and remand the matter for trial. In this case, the court found that the charging document did not satisfy the requirements established by procedural law, stating that it was not precise, detailed, and specific because it failed to identify the place of origin of the seized timber, which, in its view, was necessary to determine whether Article 63(a), in relation to Article 56 of the Ley Forestal, was applicable.
It further found that there was no evidence concerning the timber’s origin and that this evidentiary gap could not be remedied by sending the case to trial because the investigation had concluded. This Chamber does not share the court of first instance’s assessment that the charging document was ineffective; the document was transcribed in the record of the initial hearing (see front of folio 7) and was presented orally when judgment was rendered. It clearly and in detail describes the acts attributed to the accused, [Nombre7], which he voluntarily accepted when requesting application of the special abbreviated procedure. Requiring prosecutorial charging documents in proceedings for the illegal transportation of timber to state the exact place from which the product originated would prevent the Ministerio Público from bringing criminal proceedings in countless cases, resulting in impunity and harm to the environment, since it is well known that this offense—the transportation or movement of timber—is essential to the chain of destruction of forest resources because it is what ultimately enables the use of unlawfully obtained products.
Under the court of first instance’s reasoning, the act could be prosecuted only if the precise place of origin of the timber were known. Article 56 of the Ley Forestal, however, penalizes the transportation or movement of timber without the corresponding authorizations, whether it comes from a forest or was planted, a circumstance that may, of course, be proven by any admissible means of evidence (Article 182 of the Código Procesal Penal), including circumstantial evidence (prueba indiciaria). The provision states: “Movement of timber (Movilización de madera). Timber in log, squared, or sawn form originating from a forest or plantation may not be moved without the corresponding documentation.” To understand the objective elements of the offense (tipo objetivo), it is important to bear in mind that legal protection is not afforded only to trees originating from a “forest” or a “forest plantation” (plantación forestal).
Article 27 provides that, on non-forested land, up to three trees per hectare may be harvested “...after obtaining authorization from the Consejo Regional Ambiental,” and if the felling exceeds ten trees per property, “...authorization from the Administración Forestal del Estado shall be required.” This demonstrates that permits and authorizations for harvesting timber trees are not required only when the trees originate from a forest or forest plantation. Regarding the requirement of a transportation permit, Article 31 of the law under discussion states: “Transit permit (Permiso para trasegar). To remove from a property and transport to any part of the national territory timber in log, squared, or sawn form originating from forest plantations, a certificate of origin issued by the forest manager (regente forestal) or the Consejo Regional Ambiental for the area shall be required. If this document is issued by the forest manager, the copy must bear the acknowledgment-of-receipt stamp of the Administración Forestal del Estado....” Based on the foregoing, although Article 28 of the Ley Forestal exempts persons from the requirement to obtain a permit for the felling or transportation of timber when the trees originate from forest plantations or were individually planted, the certificate of origin required by the previously cited Article 31 must nevertheless be obtained.
The Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia has interpreted it in this manner, stating: “This Chamber considers that, based on an integrated reading of these provisions, they must be interpreted to mean that timber felled from plantations, as in the present case, does not require a permit for felling, transportation, processing, or export under Article 28 of the Ley Forestal. However, this does not exempt the timber owner and carrier from carrying the documents proving the origin of that timber, as required by Article 31 of the same body of law, and it is that documentation to which Article 56 refers. It must be clear that, although no government permit is required to fell or transport the timber, the issuance of a CED2 is required for it to be moved from one place to another, logically in order to guarantee the lawful origin of the timber....” (Sala Tercera, resolución 2014-01043 de las 10:13 horas del 27 de junio de 2014).
Furthermore, just as the Ley’s use of the term “forest-related” (forestal) cannot be understood necessarily to refer to forests, as the national courts have explained (cf. voto 2013-00385 del Tribunal de Apelación de Sentencia del Tercer Circuito Judicial de Alajuela, sección primera, de 14:45 horas del 26 de junio de 2013; y voto [Telf1] del Tribunal de Casación Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, de 11:15 horas del 23 de diciembre de 2010), neither does the word “plantation” necessarily refer to the concept of a forest plantation within the meaning of Article 3(f) of the cited Ley, which defines it as: “Land measuring one or more hectares, cultivated with one or more forest species, whose principal, but not sole, purpose is timber production.” According to the Diccionario de la Lengua Española, the word “plantation” refers both to the act and effect of planting (first meaning), to a property or collection of planted vegetation (second meaning), and to land on which plants of the same kind are grown (third meaning).
A broad interpretation of the concept of “plantation” is required in accordance with the purposes of the Ley Forestal and the principle of the proper and sustainable use of renewable natural resources enshrined in Article 1 thereof. This is because, as stated, the law in question does not protect only the felling and exploitation of trees and resources originating from forests and forest plantations. Article 61(a) penalizes the felling and harvesting of forest products on private property without a permit from the Administración Forestal del Estado, without requiring for purposes of the offense that they originate from a forest or forest plantation; Article 61(d), in turn, makes it an offense to transport forest products removed from private property, likewise without referring to the concepts of forest or plantation. It is therefore erroneous to conclude that the transportation of timber is punishable only if it is shown to have originated from a forest or forest plantation within the meaning of Article 3 of the aforementioned Ley.
The transportation of timber without the felling permits required under the various provisions, or the applicable certificates of origin, constitutes an offense under Article 63(a), in relation to Article 56, which prohibits the movement of timber, whether in log, squared, or sawn form, “without the corresponding documentation.” Such timber may originate from a forest or plantation in the broad sense, whether from a “forest plantation” as defined in Article 3(f), from trees individually planted on private property, or from plantings covering areas smaller than those established in the aforementioned Article 3. It follows from the foregoing that, in addition to the forest plantations expressly defined by law, there are other forms of planting timber species whose conservation and protection also fall within the scope of the statutory provisions. Although the provisions invoked by the Ministerio Público and on the basis of which the abbreviated procedure was agreed upon permit different interpretations, it cannot be concluded that the charged act does not constitute a criminal offense or that the charging document is ineffective solely because the place of origin of the seized timber was not identified.
Nor was it appropriate, in view of the possible insufficiency of evidence (insuficiencia probatoria) concerning the place of origin of the timber, to enter a judgment of acquittal (sentencia absolutoria), since in that event the judge should have rejected the abbreviated procedure (procedimiento abreviado) and referred the parties to trial (juicio) so that the issue could be litigated. In this regard, the then-named Tribunal de Casación Penal de Goicoechea stated in Voto 2004-93, an opinion with which this Chamber agrees: “…in an abbreviated procedure, it is not appropriate to order an acquittal on grounds of doubt, because this would improperly limit the participation of the Ministerio Público, constituting an absolute defect (vicio de carácter absoluto), as provided in Article 178(c) of the Código Procesal Penal. A prosecutor who negotiates an abbreviated procedure proceeds on the premise that sufficient evidence exists to justify a conviction (condenatoria).
For that purpose, the prosecutor also considers the accused’s acceptance of the facts. If the Court deems such evidence insufficient, the Ministerio Público has the right to argue, at the plenary trial (plenario), the probative value of the evidence in establishing the defendant’s liability. Therefore, if the Court considers that the evidence does not make it possible to determine with certainty the occurrence of the act and the defendant’s participation, it must reject the abbreviated procedure and must not enter an acquittal, because doing so restricts the participation of the Ministerio Público in the manner described. The situation is different if the Court concludes that the facts do not constitute a criminal offense, because in that case there would be no impediment to acquittal. On this matter, this Chamber has stated: ‘…when the trial judge, upon considering a request for an abbreviated procedure, has doubts as to whether a criminal act was committed, the judge must reject the request and return the case to the Juzgado Penal for consideration of the admissibility of the indictment (acusación) or correction of the defects identified.
In this regard, it has been stated: “…It should also be noted that the legal classification (calificación jurídica) assigned to the facts in the indictment, or the classification assigned to the degree of the defendant’s participation, is likewise not binding upon the Court deciding the case under the abbreviated procedure. The Court could therefore even enter an acquittal if it concludes that the facts charged by the Ministerio Público and accepted by the defendant do not constitute a legally defined offense (atípicos), are not unlawful (antijurídicos), or that the defendant’s conduct was not culpable. Although the legal considerations concerning the charged facts may be varied, the facts charged by the Ministerio Público may not be modified when the matter is decided under the abbreviated procedure. Thus, if the judge has doubts regarding the defendant’s criminal liability (responsabilidad penal), notwithstanding the defendant’s acceptance of the charges, the appropriate course is to reject the abbreviated procedure.
Nor is it permissible to add new facts to those stated in the indictment in a manner that alters the degree of the defendant’s liability or exempts the defendant from it. Thus, if new facts are deemed proven—new facts (sic) that modify the charged act with respect to the degree of the defendant’s liability—the appropriate course is to reject the abbreviated procedure…” (votos 8-F-99 de las 10:00 horas de 15 de enero de 1999, 217-02, de las 11:00 horas de 8 de marzo del 2002 y CED3, de las 11:15 horas de 22 de setiembre del 2003).’” (The Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago, Sección Primera, ruled to the same effect in resolución 2014-421 de las 15:21 horas del 12 de setiembre de 2014.) Accordingly, it was not appropriate to modify the facts charged by the Ministerio Público and accepted by the defendant in order to enter a judgment of acquittal, or to base that judgment on the lack of evidence concerning the origin of the timber. Consequently, the appeal is granted, the judgment is vacated, and the case is remanded (reenvío) for new proceedings. No ruling is made on the second ground because it is unnecessary.
POR TANTO
The appeal filed by the Ministerio Público is granted. The judgment is vacated, and the case is remanded for new proceedings. Notice shall be given.
[Nombre4] RODRIGO OBANDO SANTAMARÍA CYNTHIA DUMANI STRADTMANN APPELLATE JUDGES IVALVERDEU CED4 CED5 Circuito Judicial de Santa Cruz, [Dirección1] , Telephone: [Telf2]. Fax: [Telf3]. Email: [...]
*140002621260PE* *140002621260PE* CED4 CONTRA:
[Nombre1] OFENDIDO/A:
LOS RECURSOS NATURALES DELITO:
Infracción. Ley Forestal VOTO 75 -15 TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA PENAL. Segundo Circuito Judicial de Guanacaste, Santa Cruz, a las dieciséis horas veinte minutos del veintinueve de abril de dos mil quince.
Recurso de apelación interpuesto en la presente causa seguida contra [Nombre1] , cédula de identidad número CED1, nació el 13 de junio de 1990, hijo de [Nombre2] y [Nombre3] , por el delito de INFRACCIÓN A LA LEY FORESTAL en perjuicio de LOS RECURSOS NATURALES. Intervienen en la decisión del recurso el juez Rodrigo Obando Santamaría y las juezas [Nombre4] y Cynthia Dumani Stradtmann. Se apersonó en esta sede el licenciado [Nombre5] , así como el licenciado [Nombre6] representantes del Ministerio Público.
RESULTANDO
2-. Contra el anterior pronunciamiento el licenciado [Nombre5] , interpuso recurso de apelación.
Redacta la jueza [Nombre10] , y,
CONSIDERANDO
I.El Licenciado [Nombre5] , representante del Ministerio Público, interpone recurso de apelación contra la sentencia Número 0064-2014 del Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de Guanacaste, sección Flagrancia, dictada a las quince horas del diecisiete de setiembre de dos mil catorce. La impugnación se ajusta a los requisitos de los artículos 459, 460 y 461 del Código Procesal Penal, por lo que resulta admisible.
II.En el primer motivo del recurso se alega inconformidad con la fundamentación jurídica por errónea interpretación de la ley de fondo. Sostiene el recurrente que el fallo ha inobservado lo dispuesto en los artículos 56 y 63 inciso a) de la Ley Forestal, al estimar el a quo que la acusación no permitía la imposición de una condenatoria, pues no indicaba el lugar de procedencia de la madera movilizada; e igualmente consideró que tal deficiencia no podría ser suplida en la etapa de juicio, por haber concluido la investigación sin determinarse el lugar de origen de la madera decomisada. Señala el quejoso que, según se acusó, el imputado transportaba madera de la especie “guanacaste” así como madera de la especie “teca”, esta última conocida de acuerdo con la experiencia común como madera de plantación. A criterio de quien impugna, se trata de un delito de mera actividad que se consumó al movilizar el producto forestal sin contar con la documentación respectiva, pues lo que se tutela con esta figura es la administración y seguridad en el tráfico del producto forestal.
El tipo penal exige que al transportar la madera, el sujeto porte los documentos que acrediten su origen y autoricen el acto, lo cual se omitió, por lo que era aplicable el tipo penal invocado por el Ministerio Público. En el segundo motivo del recurso se reclama interpretación errónea de la ley de forma y ausencia de valoración de los elementos de prueba ofrecidos y admitidos. Señala el recurrente que el Ministerio Público ofreció en la audiencia inicial, como prueba por recabar, el informe del MINAE ACT-OSRN-297-2014, sin que se hiciera ninguna referencia al mismo en sentencia, siendo esencial para determinar si se cometió el delito acusado. Considera que no se podía emitir una sentencia absolutoria sin antes analizar la prueba pericial citada, que pudo llevar al juzgador al dictado de una sentencia condenatoria o, en su defecto, a rechazar la aplicación del procedimiento especial abreviado propuesto por las partes, pero no a la conclusión de que la conducta era atípica.
Por las razones que se indicarán, se acoge el primer motivo del recurso. En la presente causa, durante la audiencia inicial las partes solicitaron aplicar el procedimiento abreviado, negociando una pena de veinte días de prisión con fundamento en lo dispuesto en el artículo 63 inciso a) de la Ley Forestal y con base en la acusación planteada por el Ministerio Público (acta de folios 6 y 7). Una vez aprobada la aplicación del procedimiento especial por el Tribunal de Flagrancia, este procedió a dictar la resolución de fondo, disponiendo la absolutoria del imputado. Como se aprecia en el video que contiene la grabación de la sentencia, el juzgador realizó un primer alegato para sustentar su posición en el sentido de que es posible absolver en el abreviado, a pesar de la aceptación de los hechos por parte del acusado. En efecto, a tenor de lo establecido en el artículo 375 del Código Procesal Penal, aun tratándose de un proceso abreviado el tribunal puede dictar sentencia absolutoria, por ejemplo en el evento de que los hechos acusados sean atípicos, o cuando la acusación adolezca de defectos absolutos que impidan sustentar una condena.
Sin embargo no procede absolver en los supuestos de insuficiencia probatoria, o cuando el a quo tenga la impresión de que el Ministerio Público no logrará demostrar en juicio su tesis fáctica, en cuyo caso lo procedente es rechazar el procedimiento abreviado y reenviar el asunto a debate. En la especie, el juzgador consideró que la acusación no cumplía con los requisitos establecidos en la normativa procesal, afirmando que esta no era precisa, circunstanciada y específica, pues omitió indicar el lugar de procedencia de la madera decomisada, lo que resulta necesario, según su criterio, para determinar si es aplicable el artículo 63 inciso a) en relación con el 56 de la Ley Forestal. Consideró asimismo que no existía prueba sobre la procedencia de la madera y que tal vacío probatorio no podría superarse remitiendo la causa a juicio, pues la investigación había concluido. No comparte esta Cámara la apreciación del a quo sobre la ineficacia de la acusación, que fue transcrita en el acta de la audiencia inicial (ver folio 7 frente) y oralmente se expuso al dictar sentencia.
Esta describe en forma clara y circunstanciada los hechos atribuidos al imputado [Nombre7] , los que este voluntariamente aceptó al solicitar la aplicación del procedimiento especial abreviado. Exigir que en los requerimientos fiscales formulados en procesos por transporte ilegal de madera se indique el lugar exacto de procedencia del producto, vedaría al Ministerio Público el ejercicio de la acción penal en un sinnúmero de casos, con la consiguiente impunidad y afectación al ambiente, pues es sabido que este delito –el transporte o movilización de la madera- resulta esencial en la cadena de destrucción de los recursos forestales, al ser el que permite en última instancia el aprovechamiento de los productos ilícitamente obtenidos. Siguiendo el razonamiento del a quo, solo podría perseguirse el hecho si se conoce el lugar preciso de origen de la madera, sin embargo el artículo 56 de la Ley Forestal sanciona la acción del transporte o movilización realizada sin contar con las autorizaciones correspondientes, sea que provenga de un bosque o que haya sido plantada, circunstancia que podrá acreditarse, por supuesto, por cualquier medio probatorio permitido (artículo 182 del Código Procesal Penal) incluyendo la prueba indiciaria.
Dispone la norma: "Movilización de madera . No se podrá movilizar madera en trozas, escuadrada ni aserrada proveniente de bosque ni de plantación, si no se cuenta con la documentación respectiva”. Para entender el tipo objetivo es importante tener presente que no solo los árboles provenientes de un “bosque” o una “plantación forestal” reciben la tutela del ordenamiento jurídico. El artículo 27 dispone que podrán aprovecharse, en terrenos sin bosque, hasta tres árboles por hectárea “ …después de obtener la autorización del Consejo Regional Ambiental”, y si la tala sobrepasa los diez árboles por inmueble “…se requerirá la autorización de la Administración Forestal del Estado”. Lo anterior revela que los permisos y autorizaciones para el aprovechamiento de árboles maderables no se exigen únicamente cuando los mismos procedan de un bosque o de una plantación forestal. Siempre en torno a la necesidad de contar con permiso para el transporte, el artículo 31 de la ley en comentario indica: “ Permiso para trasegar.
Para sacar de la finca hacia cualquier parte del territorio nacional, madera en trozas, escuadrada o aserrada, proveniente de plantaciones forestales, se requerirá un certificado de origen expedido por el regente forestal o el Consejo Regional Ambiental de la zona. En caso de que este documento sea expedido por el regente forestal, la copia deberá contar con el sello de recibido de la Administración Forestal del Estado…”. Según lo expuesto, si bien el artículo 28 de la Ley Forestal exime de la necesidad de obtener permiso para la corta o el transporte de madera cuando se trate de árboles procedentes de plantaciones forestales o que hayan sido plantados individualmente, sí deberá contarse con el certificado de origen exigido en el numeral 31 de previa cita. Así lo ha entendido la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia al señalar: “Considera esta Sala, que, con base en la lectura integrada de estas normas, debe interpretarse que, la madera cortada de plantaciones, como la del presente caso, no requerirán permiso de corta, transporte, industrialización ni exportaci ón, de acuerdo con el artículo 28 de la Ley Forestal.
Sin embargo, ello no exime al propietario de la madera y al transportista, de portar consigo los documentos que acrediten el origen de dicha madera, tal como lo ordena el artículo 31 del mismo cuerpo legal, siendo a esa documentación a la que se refiere el artículo 56. Debe tenerse claro que, si bien no se requiere permiso estatal para cortar o trasportar la madera, sí se exige la expedición de un CED2 para que circule de un sitio a otro, ello con el fin, como es lógico suponer, de garantizar la procedencia legítima de la madera …” (Sala Tercera, resolución 2014-01043 de las 10:13 horas del 27 de junio de 2014). Por otra parte, del mismo modo que no cabe entender cuando la Ley utiliza el término “forestal” que se refiere necesariamente a bosques, como lo han analizado los tribunales nacionales (cfr. voto 2013-00385 del Tribunal de Apelación de Sentencia del Tercer Circuito Judicial de Alajuela, sección primera, de 14:45 horas del 26 de junio de 2013; y voto [Telf1] del Tribunal de Casación Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, de 11:15 horas del 23 de diciembre de 2010); tampoco la palabra “plantación” alude, necesariamente, al concepto de “plantación forestal” en los términos del artículo 3 inciso f) de la citada Ley, que la define como: “Terreno de una o más hectáreas, cultivado de una o más especies forestales cuyo objetivo principal, pero no único, será la producción de madera”.
El vocablo “plantación” según el Diccionario de la Lengua Española se refiere tanto a la acción y efecto de plantar (primera acepción), como a la finca o conjunto de lo plantado (segunda acepción), así como al terreno en el que se cultivan plantas de una misma clase (tercera acepción). Una interpretación amplia del concepto “plantación” es la que se impone, de conformidad con los fines de la Ley Forestal y el principio de uso adecuado y sostenible de los recursos naturales renovables que consagra su artículo primero. Y es que como se indicó, la ley de referencia no solo tutela la corta y explotación de árboles y recursos procedentes de bosques y plantaciones forestales. En su artículo 61 inciso a) sanciona la corta y aprovechamiento de productos forestales en propiedad privada que se realice sin el permiso de la Administración Forestal del Estado, sin requerir el tipo penal que procedan de un bosque o plantación forestal; a su vez el artículo 61 inciso d) tipifica como delito el transporte de productos forestales sustraídos de una propiedad privada, igualmente sin hacer referencia a los conceptos de bosque o plantación.
Concluir entonces que solo es sancionable el transporte de madera si se demuestra que procede de un bosque o una plantación forestal en los términos definidos en el artículo 3 de la Ley antedicha, es erróneo. El transporte de madera sin los permisos de corta exigidos en las distintas normas, o los certificados de origen en su caso, se tipifica como delito conforme a lo establecido en el numeral 63 inciso a) en relación con el artículo 56, que prohíbe la movilización de la madera, ya sea en trozas, escuadrada o aserrada, “si no se cuenta con la documentación respectiva”. Madera que puede provenir de un bosque o plantación en sentido amplio, ya se trate de una “plantación forestal” como la define el artículo 3 inciso f), o de árboles plantados en propiedad privada individualmente, o en dimensiones menores que las establecidas en el numeral 3 de repetida cita. De lo anterior se colige que, además de las plantaciones forestales definidas expresamente por la ley, existen otras formas de plantación de especies maderables cuya conservación y protección también cae dentro de las previsiones legales.
Y si bien la normativa invocada por el Ministerio Público y con base en la cual se pactó el procedimiento abreviado permite diversas interpretaciones, no se puede concluir que el hecho acusado sea atípico, o que la acusación sea ineficaz, por la sola circunstancia de que no se indicara el lugar de origen de la madera decomisada. Tampoco era procedente, ante la eventual insuficiencia probatoria sobre el lugar de procedencia de la madera, que se dictara una sentencia absolutoria, pues en ese supuesto el juzgador debió rechazar el procedimiento abreviado y remitir a las partes a juicio para que se discutiera el punto. Al respecto, el entonces denominado Tribunal de Casación Penal de Goicoechea señaló en el Voto 2004-93, cuyo criterio comparte esta Cámara: "…no procede, en un procedimiento abreviado, decretar una absolutoria por duda, pues se estaría limitando en forma indebida la participación del Ministerio Público, vicio de carácter absoluto, según lo estipulado por el artículo 178 inciso c) del Código Procesal Penal.
El Fiscal que negocia un procedimiento abreviado parte de la base de existencia de prueba suficiente para justificar una condenatoria. Para ello valora además la aceptación de los hechos del acusado. En caso de que el Tribunal estime insuficientes dichos elementos probatorios, el Ministerio Público tiene el derecho de debatir, en el plenario, la virtud de la prueba para demostrar la responsabilidad del imputado. Por tal razón si el Tribunal considera que la prueba no permite determinar, con certeza, la existencia del hecho y la participación del imputado, debe rechazar el procedimiento abreviado y no dictar una absolutoria, pues restringe, en la forma apuntada, la intervención del Ministerio Público. Distinta es la situación si el Tribunal es del criterio que los hechos no son constitutivos de delito, pues aquí no habría impedimento para absolver. Sobre el particular esta Cámara ha señalado “…cuando el juzgador de juicio tiene duda sobre la comisión de un hecho delictivo, al conocer una solicitud de procedimiento abreviado, debe rechazarlo y devolver la causa al Juzgado Penal con el fin de conocer sobre la admisión de la acusación o bien la corrección de los defectos detectados.
En tal sentido se ha indicado: “…Debe anotarse también que la calificación jurídica que se le haya dado a los hechos en la acusación, o la calificación que se le haya dado al grado de participación del imputado tampoco vinculan al Tribunal que resuelve conforme al procedimiento abreviado. Por ello podría incluso dictarse una sentencia absolutoria, por estimarse que los hechos acusados por el Ministerio Público y aceptados por el imputado son atípicos, no son antijurídicos o el comportamiento del mismo no fue culpable. Si bien pueden variarse las consideraciones jurídicas en relación con los hechos acusados, lo que no se puede modificar si se resuelve el asunto conforme al procedimiento abreviado son los hechos acusados por el Ministerio Público. Así si el juzgador duda con respecto a la responsabilidad penal del imputado, no obstante la aceptación de los cargos del mismo, lo procedente es rechazar el procedimiento abreviado.
Tampoco es posible agregarle nuevos hechos a los que se mencionan en la acusación, de modo que ello altere el grado de responsabilidad del imputado o lo exima de la misma. Así si se consideran como probados hechos nuevos hechos (sic) que hacen que se modifique el hecho acusado en cuanto al grado de responsabilidad del imputado, lo que corresponde es rechazar el procedimiento abreviado…” (votos 8-F-99 de las 10:00 horas de 15 de enero de 1999, 217-02, de las 11:00 horas de 8 de marzo del 2002 y CED3, de las 11:15 horas de 22 de setiembre del 2003)". (En el mismo sentido se pronunció el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago, Sección Primera, en la resolución 2014-421 de las 15:21 horas del 12 de setiembre de 2014). Así las cosas, modificar los hechos acusados por el Ministerio Público que fueron objeto de aceptación por parte del imputado, para dictar una sentencia absolutoria, o fundar la misma en la falta de prueba sobre la procedencia de la madera, no era procedente.
En consecuencia, se declara con lugar el recurso de apelación, se anula la sentencia y se ordena el reenvío para una nueva sustanciación. Se omite pronunciamiento sobre el segundo motivo por innecesario.
POR TANTO
Se declara con lugar el recurso de apelación del Ministerio Público. Se anula la sentencia y se ordena el reenvío para una nueva sustanciación. Notifíquese.
[Nombre4] RODRIGO OBANDO SANTAMARÍA CYNTHIA DUMANI STRADTMANN JUEZAS Y JUEZ DE APELACIÓN DE SENTENCIA IVALVERDEU CED4 CED5 Circuito Judicial de Santa Cruz, [Dirección1] , Teléfonos: [Telf2]. Fax: [Telf3]. Correo electrónico: [...]
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