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Res. 00791-2013 Tribunal Agrario · Tribunal Agrario · 20/08/2013
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VOTO N° 791-C-13 TRIBUNAL AGRARIO. SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ.- A las trece horas y veintiuno minutos del veinte de agosto de dos mil trece.- PROCESO ORDINARIO establecido por [Nombre1] , mayor, casado una vez, agricultor, vecino de Cartago, cédula de identidad número CED1 - – ; contra BANCO POPULAR Y DE DESARROLLO COMUNAL, en su calidad de fiduciario del fideicomiso CERO DOS NOVENTA Y NUEVE MTSS/PRONAMYPE-BANCO POPULAR Y DE DESARROLLO COMUNAL, cédula jurídica número CED2 - - , representado por Giovanni Moreira Arias, mayor, casado, vecino de Heredia, cédula de identidad número CED3 - - , en su condición de apoderado general judicial. Actúan como apoderados especiales judiciales: del actor, el licenciado Edwin Daniel Leiva Jara, mayor, casado, abogado, vecino de San José, cédula de identidad número CED4 - - , y de la parte demandada, el letrado Gustavo Soto Salazar, mayor, abogado, vecino de San José, cédula de identidad número CED5 - - . Tramitado ante el Juzgado Agrario de Cartago.- Redacta la jueza Alvarado Paniagua, y;
CONSIDERANDO:
I.El Juez Agrario de Cartago, en resolución de las 14:25 horas del 22 de julio del 2013 se inhibió de conocer este proceso ordinario (folio 1152). Considera que el asunto es de naturaleza contencioso administrativa.
II.En casos similares al que ahora nos ocupa, este Tribunal, resolvió por mantener este tipo de procesos en la Jurisdicción agraria, por ser parte de la competencia especializada. El Tribunal ha invocado como marco jurisprudencial vinculante, lo indicado por la Sala Constitucional, para que otras jurisdicciones puedan conocer demandas contra el Estado: "III.- Evidentemente, el problema radica en si otras "Jurisdicciones," distintas de la contencioso-administrativa, estarían facultadas para conocer de la nulidad de actos y contratos emanados de la Administración Pública. En un fallo reciente, la Sala Constitucional resolvió dicho problema, al indicar lo siguiente: "VII.-Si la norma otorgó el carácter de derecho subjetivo a la posibilidad de impugnar los actos ilegales "de la función administrativa del Estado, de sus instituciones y de toda otra entidad de derecho público" (art. 49 prf.1), surge la segunda característica de este derecho, cual es que puede ser ejercido ante cualquier tribunal de la República al que la ley le haya delegado esas atribuciones.
Por ello, estima esta Sala que no quebranta el orden constitucional, la decisión del legislador de crear jurisdicciones especializadas en las que pueda ventilarse la legalidad de los actos de la Administración Pública, como lo es la jurisdicción agraria."(Lo subrayado no es del original). Sala Constitucional, N° 2023 de las 15 horas 57 minutos del 3 de agosto de 1993. IV.- El Tribunal Agrario, en fallos más recientes, ha mantenido el criterio de que, aún cuando se demanda un Ente estatal, si hay aspectos agrarios de por medio, debe mantenerse en la Jurisdicción Agraria: "En este caso, regresa la discusión en torno al conflicto de competencia entre lo agrario y lo contencioso-administrativo. Ciertamente, la posición de la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia, ha sido reiterada en los últimos fallos, en el sentido de que si se ataca un acto administrativo alegando su nulidad, compete a la Jurisdicción Contencioso Administrativa (entre otros, Voto N° 758-C-2002 de las 9:30 horas del 4 de octubre del 2002).
Sin embargo, este caso debe analizarse muy cuidadosamente, por las implicaciones que traería si se enviara el asunto al conocimiento de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, pues se perdería el fin que persigue la legislación especial agraria. En efecto, este ordinario agrario lo plantea [Nombre2] , argumentando aspectos de fondo eminentemente agrarios. Como se observa, el proceso ordinario tiene como punto fundamental de discusión no sólo la nulidad de un acto administrativo agrario, sino también solicita la actora se le mantenga como propietaria de un fundo agrario, y supletoriamente que se le indemnice el valor de la finca, los intereses y las mejoras que ha introducido desde 1991, pretensiones que son de naturaleza real-agraria. Por otra parte, debe considerarse, el contrato de Asignación de Tierras es un contrato constitutivo de empresa agraria, mediante el cual el Ente Agrario (Instituto de Desarrollo Agrario) le adjudica a un productor o campesino que carece de ellas, un fundo agrario, con las condiciones, restricciones y limitaciones que establece la misma Ley.
El propósito del contrato agrario es el cumplimiento de la función social de la propiedad, y busca lograr una distribución equitativa de la tierra, para que las personas de escazos recursos económicos tengan acceso a ella. Lógicamente el acuerdo enmanado de la Junta Directiva del Instituto, genera un acto administrativo, cuyo fin, motivo y contenido están sustancialmente ligados a los fines propios de la Ley de Tierras y Colonización, y por tanto, la revisión del acto administrativo, su revocatoria o nulidad, no pueden verse desde una órbita puramente administrativa. En este caso, se tendría que analizar no solo el procedimiento en sí mismo, utilizado por el Instituto, para otorgar la adjudicación, sino fundamentalmente, si las causas de fondo, pueden afectar derechos reales de la actora. Por tratarse de un acto agrario administrativo, con consecuencias patrimoniales, pues de él se generan institutos importantísimos del Derecho Agrario Costarricense, tales como la empresa agraria, la posesión agraria, la función social de la propiedad, la Sucesión especial agraria, es claro que el asunto debe ser dilucidado por un Juez especializado en materia agraria, y no por uno contencioso-administrativo.
V. El acto agrario administrativo se integra de intereses jurídicamente relevantes nacidos del ejercicio de la función administrativa y la regulación de la agricultura por un ente público agrario. Si se distingue a las normas reguladoras de los actos agrario administrativos, habrá unas específicamente agrarias y otras administrativas de carácter general. Las específicamente agrarias son aquellas que contienen regulaciones en torno al motivo, contenido, causa y fin del acto agrario administrativo. Su núcleo gira en torno al concepto de agrariedad, pues presentan como rasgo el desarrollo de un ciclo biológico en la actividad agraria para el cumplimiento de la función económica, social y ambiental de los institutos del Derecho Agrario. Por ello se ha afirmado que “El acto agrario administrativo se diferencia del resto de los actos administrativos por su fin específico, el cual es el cumplimiento de la función social de la empresa agraria.
El análisis del fin del acto agrario administrativo es una de las etapas m{as ricas en posibilidades: el acto estará viciado si su fin no se adecua a los fines del derecho agrario, entre otros el bienestar de la familia campesina, la subsistencia alimentaria del país y la plena realización de la justicia de las relaciones inmediatamente conexas a la agricultura.” ([Nombre3] , y otra. El proceso agrario-administrativo. Análisis del Conflicto de Competencia entre las Jurisdicciones Agraria y Administrativa. Tesis de Grado. Licenciatura en Derecho, Universidad de Costa Rica, 1993, pág. 64). VI. Pero hay otro aspecto de más peso para afirmar que este asunto debe ser tramitado en la Jurisdicción Agraria. Por un lado, la competencia genérica del artículo 2 inciso h), establece que todos los conflictos derivados de los actos y contratos en que sea parte un empresario agrario, deben ser tramitados en la Jurisdicción Agraria.
En este caso, se discute sobre un acto agrario administrativo que originó una revocatoria de parcela. VII. Finalmente, debe indicarse que la propia Ley General de Administración Pública, excluye de su ámbito de aplicación la Ley de Tierras y Colonización, en lo relativo al procedimiento administrativo (Ver Voto del Tribunal Superior Agrario N° 561 de las 15:00 horas del 28 de julio de 1993.). Por ende, el análisis de este asunto deberá corresponder a los Tribunales Agrarios y no a la Jurisdicción contencioso-administrativa, pues de conformidad con lo dispuesto en el artículo 22 de la Ley de Jurisdicción Agraria, el Instituto de Desarrollo Agrario es parte en todos los procesos agrarios en los cuales puedan verse afectados sus intereses. (Véanse los votos de este Tribunal, N° 801-C-05 de las 11:14 horas del 7 de octubre del 2005 y N° 379-C-07 de las 11:05 horas del 10 de mayo del 2007). Cita tomada del Voto número 16-C-09, de las 11:03 del 22 de enero del 2009, del Tribunal Agrario.-
III.Según el Código Procesal Contencioso Administrativo, regula dentro de la competencia de esa jurisdicción lo siguiente: "ARTÍCULO 1.-
IV.Por otra parte, la competencia agraria, por razón de la materia, está determinada en forma genérica por los artículos 1 y 2 inciso h) de la Ley de Jurisdicción Agraria. El criterio fundamental es el de la actividad agraria de producción, sea de cría de animales o cultivo de vegetales (actividades empresariales o de subsistencia), o cuando se trate de actividades conexas, así como actividades agroambientales sostenibles. Como criterios complementarios, se han establecido, la naturaleza o aptitud del bien productivo, así como su extensión, y los sujetos que participan dentro del proceso agrario como actores o demandados. La naturaleza o aptitud del bien está estrechamente vinculada a los fundos agrarios (denominados incorrectamente por la legislación como predios rústicos), dedicados o que sean susceptibles de destinarse al ejercicio de actividades agrarias productivas, o a la conservación de bosques y manejo sostenible de actividades agroambientales. Los sujetos, igualmente, adquieren su calificativo de “sujetos agrarios”, por su dedicación al ejercicio de actividades agrarias productivas. El criterio fundamental es siempre el funcional, es decir, la actividad, a la cual son reconducidos los criterios tanto objetivos como subjetivos.
V.En el presente asunto se tiene como pretensión principal recuperar en el dominio pleno el inmueble objeto de litigio, que se segregue y traspase a favor del actor un lote destinado a habitación, cultivo y secado de cebolla, sobre el cual se indica ha ejercitado una posesión agraria por más de veinte años, que es el propietario de todas las mejoras que existen en el fundo dado ha cultivado cebolla. Si se observa la relación de hechos de la demanda se pretende la declaratoria del dominio sobre un bien que por su naturaleza y aptitud es un fundo agrario. De lo anterior se desprende que está de por medio una actividad principal de producción agraria, por lo que conforme a los artículos 1 y 2 de la Ley de Jurisdicción Agraria forma parte de la competencia de los tribunales agrarios. Ciertamente, se esta demandando al Estado y existe norma expresa en la Ley Orgánica del Poder Judicial que otorga la competencia material sobre esos asuntos a la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, lo mismo que el ordinal 1 del Código Procesal Contencioso Administrativo; no obstante, ello no es obstáculo para que, por la especialidad de la materia agraria el asunto se tramite en esta sede.
Al respecto, la Sala Constitucional -como ya se explicó en considerando anterior-, en forma vinculante, mediante voto 3905 de las 15 horas 57 minutos del 3 de agosto de 2004, dispuso: "POR TANTO: Se evacua la Consulta Facultativa de Constitucionalidad en el sentido de que la creación legislativa una jurisdicción agraria a la que se le atribuye la competencia material de revisar la legalidad de algunos actos de la Administración Pública, no quebranta la Constitución en su artículo 49." De esta manera, la Sala dispuso que la Jurisdicción Agraria tenía competencia para revisar la legalidad de algunos actos de la Administración Pública. Partiendo de ello, si es posible revisar la legalidad de actos administrativos, independientemente que uno de los demandados sea el Estado, pues constituye una excepción a la regla de competencia de la Jurisdicción Contencioso Administrativa ante la especialidad de la Jurisdicción Agraria.
Por otra parte, el hecho de que este presente en este proceso una entidad bancaria estatal, no solo por tal hecho deba suponerse la vía correspondiente es la contencioso administrativa, ello por cuanto existen una serie de normas especiales que regulan la participación de dichos entes en la especialidad de la materia agraria. Al respecto se hace necesario mencionar el ordinal 22 de la Ley de Jurisdicción Agraria que establece: "En los negocios de conocimiento de la jurisdicción agraria, son partes: ...c) El Instituto de Desarrollo Agrario, en todos los negocios que interesen para el cumplimiento de la ley de Ordenamiento Agrario y Desarrollo Rural. ch) La Procuraduría General de la República, en todos los asuntos relativos a la tutela del dominio público y al ejercicio de las atribuciones que la ley le confiere en esta materia.". De lo expuesto es claro que por el solo hecho de ser dichos entes estatales, ello no es un indicador preciso para que el asunto tenga que ser conocido por la jurisdicción contenciosa administrativo tal y como lo afirma el a-quo, pues existen normas especiales que regulan al respecto en la especialidad de la materia agraria.
Se está en presencia de un fundo destinado a una actividad agraria de producción y secado de cebolla, por ende, es un asunto estrictamente competencia de los tribunales agrarios, concretamente, del Juzgado de origen ante la ubicación del inmueble.-
POR TANTO:
Se imprueba la inhibitoria decretada por el Juez Agrario de Cartago, quien deberá continuar con la tramitación de este asunto.- [Nombre4] - JUEZ/A DECISOR/A PMPL5TBR1PW61 MQJRDOWEWCO61 [Nombre5] - [Nombre6] . – JUEZ/A DECISOR/A JUEZ/A DECISOR/A
VOTO N° 791-C-13 TRIBUNAL AGRARIO. SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ.- A las trece horas y veintiuno minutos del veinte de agosto de dos mil trece.- PROCESO ORDINARIO establecido por [Nombre1] , mayor, casado una vez, agricultor, vecino de Cartago, cédula de identidad número CED1 - – ; contra BANCO POPULAR Y DE DESARROLLO COMUNAL, en su calidad de fiduciario del fideicomiso CERO DOS NOVENTA Y NUEVE MTSS/PRONAMYPE-BANCO POPULAR Y DE DESARROLLO COMUNAL, cédula jurídica número CED2 - - , representado por Giovanni Moreira Arias, mayor, casado, vecino de Heredia, cédula de identidad número CED3 - - , en su condición de apoderado general judicial. Actúan como apoderados especiales judiciales: del actor, el licenciado Edwin Daniel Leiva Jara, mayor, casado, abogado, vecino de San José, cédula de identidad número CED4 - - , y de la parte demandada, el letrado Gustavo Soto Salazar, mayor, abogado, vecino de San José, cédula de identidad número CED5 - - . Tramitado ante el Juzgado Agrario de Cartago.- Redacta la jueza Alvarado Paniagua, y;
CONSIDERANDO:
I.El Juez Agrario de Cartago, en resolución de las 14:25 horas del 22 de julio del 2013 se inhibió de conocer este proceso ordinario (folio 1152). Considera que el asunto es de naturaleza contencioso administrativa.
II.En casos similares al que ahora nos ocupa, este Tribunal, resolvió por mantener este tipo de procesos en la Jurisdicción agraria, por ser parte de la competencia especializada. El Tribunal ha invocado como marco jurisprudencial vinculante, lo indicado por la Sala Constitucional, para que otras jurisdicciones puedan conocer demandas contra el Estado: "III.- Evidentemente, el problema radica en si otras "Jurisdicciones," distintas de la contencioso-administrativa, estarían facultadas para conocer de la nulidad de actos y contratos emanados de la Administración Pública. En un fallo reciente, la Sala Constitucional resolvió dicho problema, al indicar lo siguiente: "VII.-Si la norma otorgó el carácter de derecho subjetivo a la posibilidad de impugnar los actos ilegales "de la función administrativa del Estado, de sus instituciones y de toda otra entidad de derecho público" (art. 49 prf.1), surge la segunda característica de este derecho, cual es que puede ser ejercido ante cualquier tribunal de la República al que la ley le haya delegado esas atribuciones.
Por ello, estima esta Sala que no quebranta el orden constitucional, la decisión del legislador de crear jurisdicciones especializadas en las que pueda ventilarse la legalidad de los actos de la Administración Pública, como lo es la jurisdicción agraria."(Lo subrayado no es del original). Sala Constitucional, N° 2023 de las 15 horas 57 minutos del 3 de agosto de 1993. IV.- El Tribunal Agrario, en fallos más recientes, ha mantenido el criterio de que, aún cuando se demanda un Ente estatal, si hay aspectos agrarios de por medio, debe mantenerse en la Jurisdicción Agraria: "En este caso, regresa la discusión en torno al conflicto de competencia entre lo agrario y lo contencioso-administrativo. Ciertamente, la posición de la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia, ha sido reiterada en los últimos fallos, en el sentido de que si se ataca un acto administrativo alegando su nulidad, compete a la Jurisdicción Contencioso Administrativa (entre otros, Voto N° 758-C-2002 de las 9:30 horas del 4 de octubre del 2002).
Sin embargo, este caso debe analizarse muy cuidadosamente, por las implicaciones que traería si se enviara el asunto al conocimiento de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, pues se perdería el fin que persigue la legislación especial agraria. En efecto, este ordinario agrario lo plantea [Nombre2] , argumentando aspectos de fondo eminentemente agrarios. Como se observa, el proceso ordinario tiene como punto fundamental de discusión no sólo la nulidad de un acto administrativo agrario, sino también solicita la actora se le mantenga como propietaria de un fundo agrario, y supletoriamente que se le indemnice el valor de la finca, los intereses y las mejoras que ha introducido desde 1991, pretensiones que son de naturaleza real-agraria. Por otra parte, debe considerarse, el contrato de Asignación de Tierras es un contrato constitutivo de empresa agraria, mediante el cual el Ente Agrario (Instituto de Desarrollo Agrario) le adjudica a un productor o campesino que carece de ellas, un fundo agrario, con las condiciones, restricciones y limitaciones que establece la misma Ley.
El propósito del contrato agrario es el cumplimiento de la función social de la propiedad, y busca lograr una distribución equitativa de la tierra, para que las personas de escazos recursos económicos tengan acceso a ella. Lógicamente el acuerdo enmanado de la Junta Directiva del Instituto, genera un acto administrativo, cuyo fin, motivo y contenido están sustancialmente ligados a los fines propios de la Ley de Tierras y Colonización, y por tanto, la revisión del acto administrativo, su revocatoria o nulidad, no pueden verse desde una órbita puramente administrativa. En este caso, se tendría que analizar no solo el procedimiento en sí mismo, utilizado por el Instituto, para otorgar la adjudicación, sino fundamentalmente, si las causas de fondo, pueden afectar derechos reales de la actora. Por tratarse de un acto agrario administrativo, con consecuencias patrimoniales, pues de él se generan institutos importantísimos del Derecho Agrario Costarricense, tales como la empresa agraria, la posesión agraria, la función social de la propiedad, la Sucesión especial agraria, es claro que el asunto debe ser dilucidado por un Juez especializado en materia agraria, y no por uno contencioso-administrativo.
V. El acto agrario administrativo se integra de intereses jurídicamente relevantes nacidos del ejercicio de la función administrativa y la regulación de la agricultura por un ente público agrario. Si se distingue a las normas reguladoras de los actos agrario administrativos, habrá unas específicamente agrarias y otras administrativas de carácter general. Las específicamente agrarias son aquellas que contienen regulaciones en torno al motivo, contenido, causa y fin del acto agrario administrativo. Su núcleo gira en torno al concepto de agrariedad, pues presentan como rasgo el desarrollo de un ciclo biológico en la actividad agraria para el cumplimiento de la función económica, social y ambiental de los institutos del Derecho Agrario. Por ello se ha afirmado que “El acto agrario administrativo se diferencia del resto de los actos administrativos por su fin específico, el cual es el cumplimiento de la función social de la empresa agraria.
El análisis del fin del acto agrario administrativo es una de las etapas m{as ricas en posibilidades: el acto estará viciado si su fin no se adecua a los fines del derecho agrario, entre otros el bienestar de la familia campesina, la subsistencia alimentaria del país y la plena realización de la justicia de las relaciones inmediatamente conexas a la agricultura.” ([Nombre3] , y otra. El proceso agrario-administrativo. Análisis del Conflicto de Competencia entre las Jurisdicciones Agraria y Administrativa. Tesis de Grado. Licenciatura en Derecho, Universidad de Costa Rica, 1993, pág. 64). VI. Pero hay otro aspecto de más peso para afirmar que este asunto debe ser tramitado en la Jurisdicción Agraria. Por un lado, la competencia genérica del artículo 2 inciso h), establece que todos los conflictos derivados de los actos y contratos en que sea parte un empresario agrario, deben ser tramitados en la Jurisdicción Agraria.
En este caso, se discute sobre un acto agrario administrativo que originó una revocatoria de parcela. VII. Finalmente, debe indicarse que la propia Ley General de Administración Pública, excluye de su ámbito de aplicación la Ley de Tierras y Colonización, en lo relativo al procedimiento administrativo (Ver Voto del Tribunal Superior Agrario N° 561 de las 15:00 horas del 28 de julio de 1993.). Por ende, el análisis de este asunto deberá corresponder a los Tribunales Agrarios y no a la Jurisdicción contencioso-administrativa, pues de conformidad con lo dispuesto en el artículo 22 de la Ley de Jurisdicción Agraria, el Instituto de Desarrollo Agrario es parte en todos los procesos agrarios en los cuales puedan verse afectados sus intereses. (Véanse los votos de este Tribunal, N° 801-C-05 de las 11:14 horas del 7 de octubre del 2005 y N° 379-C-07 de las 11:05 horas del 10 de mayo del 2007). Cita tomada del Voto número 16-C-09, de las 11:03 del 22 de enero del 2009, del Tribunal Agrario.-
III.Según el Código Procesal Contencioso Administrativo, regula dentro de la competencia de esa jurisdicción lo siguiente: "ARTÍCULO 1.-
IV.Por otra parte, la competencia agraria, por razón de la materia, está determinada en forma genérica por los artículos 1 y 2 inciso h) de la Ley de Jurisdicción Agraria. El criterio fundamental es el de la actividad agraria de producción, sea de cría de animales o cultivo de vegetales (actividades empresariales o de subsistencia), o cuando se trate de actividades conexas, así como actividades agroambientales sostenibles. Como criterios complementarios, se han establecido, la naturaleza o aptitud del bien productivo, así como su extensión, y los sujetos que participan dentro del proceso agrario como actores o demandados. La naturaleza o aptitud del bien está estrechamente vinculada a los fundos agrarios (denominados incorrectamente por la legislación como predios rústicos), dedicados o que sean susceptibles de destinarse al ejercicio de actividades agrarias productivas, o a la conservación de bosques y manejo sostenible de actividades agroambientales. Los sujetos, igualmente, adquieren su calificativo de “sujetos agrarios”, por su dedicación al ejercicio de actividades agrarias productivas. El criterio fundamental es siempre el funcional, es decir, la actividad, a la cual son reconducidos los criterios tanto objetivos como subjetivos.
V.En el presente asunto se tiene como pretensión principal recuperar en el dominio pleno el inmueble objeto de litigio, que se segregue y traspase a favor del actor un lote destinado a habitación, cultivo y secado de cebolla, sobre el cual se indica ha ejercitado una posesión agraria por más de veinte años, que es el propietario de todas las mejoras que existen en el fundo dado ha cultivado cebolla. Si se observa la relación de hechos de la demanda se pretende la declaratoria del dominio sobre un bien que por su naturaleza y aptitud es un fundo agrario. De lo anterior se desprende que está de por medio una actividad principal de producción agraria, por lo que conforme a los artículos 1 y 2 de la Ley de Jurisdicción Agraria forma parte de la competencia de los tribunales agrarios. Ciertamente, se esta demandando al Estado y existe norma expresa en la Ley Orgánica del Poder Judicial que otorga la competencia material sobre esos asuntos a la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, lo mismo que el ordinal 1 del Código Procesal Contencioso Administrativo; no obstante, ello no es obstáculo para que, por la especialidad de la materia agraria el asunto se tramite en esta sede.
Al respecto, la Sala Constitucional -como ya se explicó en considerando anterior-, en forma vinculante, mediante voto 3905 de las 15 horas 57 minutos del 3 de agosto de 2004, dispuso: "POR TANTO: Se evacua la Consulta Facultativa de Constitucionalidad en el sentido de que la creación legislativa una jurisdicción agraria a la que se le atribuye la competencia material de revisar la legalidad de algunos actos de la Administración Pública, no quebranta la Constitución en su artículo 49." De esta manera, la Sala dispuso que la Jurisdicción Agraria tenía competencia para revisar la legalidad de algunos actos de la Administración Pública. Partiendo de ello, si es posible revisar la legalidad de actos administrativos, independientemente que uno de los demandados sea el Estado, pues constituye una excepción a la regla de competencia de la Jurisdicción Contencioso Administrativa ante la especialidad de la Jurisdicción Agraria.
Por otra parte, el hecho de que este presente en este proceso una entidad bancaria estatal, no solo por tal hecho deba suponerse la vía correspondiente es la contencioso administrativa, ello por cuanto existen una serie de normas especiales que regulan la participación de dichos entes en la especialidad de la materia agraria. Al respecto se hace necesario mencionar el ordinal 22 de la Ley de Jurisdicción Agraria que establece: "En los negocios de conocimiento de la jurisdicción agraria, son partes: ...c) El Instituto de Desarrollo Agrario, en todos los negocios que interesen para el cumplimiento de la ley de Ordenamiento Agrario y Desarrollo Rural. ch) La Procuraduría General de la República, en todos los asuntos relativos a la tutela del dominio público y al ejercicio de las atribuciones que la ley le confiere en esta materia.". De lo expuesto es claro que por el solo hecho de ser dichos entes estatales, ello no es un indicador preciso para que el asunto tenga que ser conocido por la jurisdicción contenciosa administrativo tal y como lo afirma el a-quo, pues existen normas especiales que regulan al respecto en la especialidad de la materia agraria.
Se está en presencia de un fundo destinado a una actividad agraria de producción y secado de cebolla, por ende, es un asunto estrictamente competencia de los tribunales agrarios, concretamente, del Juzgado de origen ante la ubicación del inmueble.-
POR TANTO:
Se imprueba la inhibitoria decretada por el Juez Agrario de Cartago, quien deberá continuar con la tramitación de este asunto.- [Nombre4] - JUEZ/A DECISOR/A PMPL5TBR1PW61 MQJRDOWEWCO61 [Nombre5] - [Nombre6] . – JUEZ/A DECISOR/A JUEZ/A DECISOR/A
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