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Res. 00140-2012 Tribunal Contencioso Administrativo Sección VI · Tribunal Contencioso Administrativo Sección VI · 16/07/2012

Salary homologation of TAA staff and payment for judge dutiesHomologación salarial del personal del TAA y pago por funciones de juez

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OutcomeResultado

Partially grantedParcialmente con lugar

The Court denies the salary homologation sought under Decree 34136 as invalid, but orders the State to pay salary differences for periods the plaintiff served as TAA judge and awards subjective moral damages (₡250,000).El Tribunal rechaza la homologación salarial solicitada con base en el Decreto 34136 por ser inválido, pero ordena al Estado pagar las diferencias salariales por los períodos en que el actor fungió como juez del TAA e indemnizar el daño moral subjetivo (₡250.000).

SummaryResumen

The Administrative Appeals Court, Section VI, resolves a claim by a staff member of the Environmental Administrative Tribunal (TAA) seeking homologation of his position and salary with those of the Judicial Branch, under Article 4, paragraph 2 of Executive Decree 34136-MINAE, and payment of salary differences for having served as proprietary judge of the TAA during several periods. The Court denies the homologation, holding that the decree is invalid because it violates the principle of reservation of law in salary matters: the determination of public employee salaries is exclusively for the legislature, not the Executive. It finds that the regulation exceeded its authority by trying to equalize salaries without a legal basis. However, it partially grants the claim regarding payment of salary differences for the actual performance of judge duties, based on the de facto officer doctrine and the principle that work performed must be paid. It awards subjective moral damages for the non-payment.El Tribunal Contencioso Administrativo, Sección VI, resuelve una demanda de un funcionario del Tribunal Ambiental Administrativo (TAA) que solicitaba la homologación de su puesto y salario con las escalas del Poder Judicial, conforme al artículo 4 párrafo 2° del Decreto Ejecutivo 34136-MINAE, y el pago de diferencias salariales por haber actuado como juez propietario del TAA en varios períodos. El Tribunal rechaza la homologación, declarando que dicho decreto es inválido por contravenir el principio de reserva de ley en materia salarial: la determinación de salarios de servidores públicos corresponde exclusivamente al legislador, no al Ejecutivo. Establece que la norma reglamentaria se extralimitó al pretender equiparar salarios sin base legal. En cambio, acoge parcialmente la demanda en cuanto al pago de diferencias salariales por el ejercicio efectivo de funciones de juez, basándose en la teoría del funcionario de hecho y el principio de que el trabajo realizado debe ser remunerado. Reconoce daño moral subjetivo por la falta de pago y fija indemnización.

Key excerptExtracto clave

In light of the foregoing, the claim must be dismissed as to the request that the plaintiff be recognized the homologation of position and salary, based on paragraph 2 of Article 4 of Executive Decree No. 34136-MINAE. This is because said norm does not have the power to fill legal gaps, creating obligations for the State, nor to create the right to salary equalization sought in this specific case; thus, such right does not arise, even recognizing the omission attributed to the sued Administration. Consequently, payment of damages, sought for not having homologated the position and salary under the terms of paragraph 2 of Article 4 of Executive Decree No. 34136, is also inadmissible. This rejection includes the subjective moral damages claimed on those grounds. This Chamber does not consider the treatment given to the request as proper, since definitely, if the issue was merely a formal designation, in light of canon 132 of the General Public Administration Act, in relation to rules 221, 22 and 224 ibidem, the proper course was to redirect the analysis of the request to resolve accordingly with the facts underlying it. Even with the alleged irregularity in the appointment, nothing in the record casts doubt that the plaintiff served as a judge of the TAA during that time... in accordance with rules 116.2 and 117 of Act No. 6227/78, the State has a duty to pay the plaintiff for those services, from which it benefited.Atendiendo a lo anteriormente expuesto, debe desestimarse la demanda en cuanto al extremo petitorio, tendente a que se reconozca a favor de la actora la homologación de puesto y de salario, fundamentada en el párrafo 2º del artículo 4 del Decreto Ejecutivo número 34136 -MINAE . Ello por cuanto, dicha norma no tiene la virtud de suplir vacíos normativos, generando obligaciones a cargo del Estado, ni de crear el derecho a la equiparación salarial pretendido en el caso concreto; de modo que tal derecho no emerge, aún de reconocer la existencia de la omisión que se atribuye a la Administración accionada . En razón de lo anterior, también resulta improcedente el pago de daños y perjuicios, que pretende la amparada por no haberse homologado su puesto y su salario en los términos del párrafo 2º del artículo 4 del Decreto Ejecutivo número 34136. Este rechazo incluye el daño moral subjetivo peticionado por esos aspectos. No considera esta Cámara debido el tratamiento dado a la gestión pues en definitiva, si el tema era de mera denominación formal, a la luz del canon 132 de la citada Ley General de la Administración Pública, en relación a los preceptos 221, 22 y 224 ibídem, lo debido era reconducir el análisis de la solicitud para resolver lo correspondiente a tono con los hechos base de la gestión. Ante la supuesta irregularidad en la investidura, lo cierto del caso es que nada en lo aportado a esta causa pone en duda que el accionante se desempeñó en ese tiempo como juez del TAA... a tono con lo expuesto por el ordinal 116.2 y el 117 de la Ley No. 6227/78, es deber del Estado cancelar al petente por esas labores, de las cuales se benefició.

Pull quotesCitas destacadas

  • "La determinación del salario de un servidor público, es materia reservada a la ley formal."

    "The determination of a public servant's salary is a matter reserved to formal law."

    Considerando VII

  • "La determinación del salario de un servidor público, es materia reservada a la ley formal."

    Considerando VII

  • "El citado Decreto se extralimitó e invadió el ámbito reservado al legislador ordinario... desatendiendo de esa forma la interdicción de la arbitrariedad de la potestad reglamentaria."

    "Said Decree exceeded its authority and invaded the domain reserved to the ordinary legislator... thereby ignoring the prohibition of arbitrariness of regulatory power."

    Considerando VII

  • "El citado Decreto se extralimitó e invadió el ámbito reservado al legislador ordinario... desatendiendo de esa forma la interdicción de la arbitrariedad de la potestad reglamentaria."

    Considerando VII

  • "Aún existiendo... una irregularidad en la investidura... tal ejercicio funcional se encontraría amparado a la teoría del funcionario de hecho."

    "Even with... an irregularity in the appointment... such functional exercise would be protected by the de facto officer theory."

    Considerando VIII

  • "Aún existiendo... una irregularidad en la investidura... tal ejercicio funcional se encontraría amparado a la teoría del funcionario de hecho."

    Considerando VIII

  • "No reconociemiento de esas sumas... implica una contravención... a los principios de dignidad humana, protector en materia laboral, e intangibilidad del patrimonio."

    "Non-recognition of these sums... implies a violation of... the principles of human dignity, protective in labor matters, and inviolability of property."

    Considerando VIII

  • "No reconociemiento de esas sumas... implica una contravención... a los principios de dignidad humana, protector en materia laboral, e intangibilidad del patrimonio."

    Considerando VIII

Full documentDocumento completo

**IV.- Purpose of the proceeding.** For the analysis of the various arguments presented by the parties, it is necessary to be clear about the purpose of this proceeding. As the claims were formulated, the present case rests on the declaration of administrative inertia and the establishment of the right that the claimant alleges to have to be granted the respective job classification and equivalent salary, pursuant to the second paragraph of Article 4 of Decree No. 34136-MINAE. Likewise, it is petitioned that this recognition be retroactive to the moment of publication of Executive Decree No. 34361-MINAE, published in La Gaceta No. 25 of February 5, 2008. On this point, it is necessary to specify, the petitioner holds the position of Head of the Technical Department of the Environmental Administrative Tribunal (Tribunal Ambiental Administrativo), in Civil Service position No. 072637 as a permanent employee, as Professional Chief 3 of the Civil Service, with a specialty in Forestry Engineering, a position that forms part of the personnel of the Environmental Administrative Tribunal (Tribunal Ambiental Administrativo). It is precisely this position that he seeks to have classified under the Judicial Branch's position scale. The foregoing is relevant to keep in mind given that, as will be analyzed below, the claimant seeks payment of items for his performance as a judge of the Environmental Administrative Tribunal (Tribunal Ambiental Administrativo), however, this does not imply that the intended classification is for the judge position of that body, but rather for his ordinary permanent position. As compensation, the following items were claimed: for damages: ¢22,043,079.48 (twenty-two million forty-three thousand seventy-nine colones and forty-eight céntimos). The damages consist of the sums that, within his framework of allegations, he would have received with the application of the classification, as well as the unpaid salaries for the periods in which he served as a judge of the Tribunal. For losses, he seeks ¢13,000,000.00 (thirteen million colones), however, he directs such losses toward the moral suffering due to the delay in attending to his requests and the non-payment of the classification, therefore, in reality, it is expressed as subjective moral damage. In definitive terms, he petitions a total of ¢35,043,079.48 (thirty-five million forty-three thousand seventy-nine colones and forty-eight céntimos). On these items, he petitions legal interest. Thus, the following analysis will proceed, for reasons of order, to weigh the appropriateness or not of the classification that the claimant seeks, and as a derivative thereof, the pertinence of the damages claimed for that cause. Subsequently, the issue of salaries for the functional exercise as a judge of the Environmental Administrative Tribunal (Tribunal Ambiental Administrativo) will be addressed.

**V.- Regarding the right to position classification (homologación de puestos) pursuant to the provisions of Article 4, second paragraph of Decree No. 34136-MINAE. Analysis of the validity of the cited provision.** The core claim that has been formulated in this case refers to the request for a declaration of administrative inertia on the part of MINAET regarding the petition filed by the plaintiff for his position to be classified according to the salary categories managed by the Judicial Branch, as established by the second paragraph of Article 4 of Decree No. 34136-MINAE, an application that is requested retroactively from the issuance of that provision until its repeal. On this particular matter, the following should be noted. At its core, as has been stated, the claim seeks the application of a regulatory provision (Article 4, subsection 2 of Decree No. 34136-MINAE), which would generate a salary advantage for the claimant, given the equalization that this provision orders regarding the salaries of TAA personnel with those of the Judicial Branch for similar functions. In the specific case, the extensive list of facts presented by the claimant serve to reflect what occurred during the processing of his request to obtain the intended position classification (homologación de puestos) and payment of salary differences. From this factual account, it has been deemed not proven that MINAET provided an effective response through a final act to those requests. On the contrary, through memorandum DRH-005-11 of January 4, 2011, the Human Resources Directorate of that ministerial portfolio states, in response to the claims presented for the recognition of salary differences and other salary components, that the corresponding technical, legal, and budgetary consultations are being carried out to determine the legality and appropriateness of those petitions. (Folio 137 of the judicial file) Now then, in the hearing granted by the procedural judge through a ruling at 14 hours 34 minutes on June 8, 2011, the head of MINAET, in a brief visible at folios 186-190 of the judicial file, reports that, regarding the cited classification (homologación), report DRH-AO-037-2009 of July 27, 2009, was prepared, which proposed carrying out that procedure, and which was presented before the Civil Service Office-SINAC. Such administrative unit, through official letter OSC-S-636-2009 of August 17, 2009, returned the report indicating that similar requests had been previously resolved, among them, one resolved by official letter GESTIÓN-SAO-133-2008, a document to which official letter AJ-386-2008 from the Legal Advisory Office of the Civil Service was attached, in which it was indicated that the rest of the TAA personnel is covered by the civil service regime regarding their recruitment, selection, classification, and valuation, given that it is not expressly excluded from any content of Law No. 7554 and for the reason that the second paragraph of subsection 2 of Decree No. 34136-MINAE has no legal power to modify a legal-rank provision regarding valuation. The head of the entity further clarifies that the classification (homologación) was subsequently presented before the Technical Secretariat of the Budgetary Authority, through official letter DRH-AO-449-2009 of July 30, 2009, however, the procedure was rejected by official letter STAP-1467-2009 of August 17, 2009. Nonetheless, despite the omission alleged, this Tribunal considers it inappropriate to grant the claim relating to the recognition in favor of the plaintiff of the position and salary classification (homologación de puesto y de salario), based on the 2nd paragraph of Article 4 of Executive Decree number 34136, for the reasons set forth below. a) Validity of the provision in question: As a core aspect, it is necessary to specify the scope of validity of the provision by virtue of which the petitioner supports his claim. Article 4, 2nd paragraph of Executive Decree No. 34136 of June 20, 2007, published in La Gaceta No. 25 of February 5, 2008, whose application is demanded, was repealed by Decree No. 36035 of May 20, 2010, published in La Gaceta No. 126 of June 30, 2010. The present claim was filed on February 1, 2011, at which time the provision whose application is petitioned had already disappeared from the current legal system, for which reason, in principle, it is not applicable. Nevertheless, given the allegations raised by the petitioner, it is necessary to enter into the analysis of the effects that such precept may have produced during its validity period, that is, between February 5, 2008, and June 30, 2010.

**VI.- Regarding the possibility of applying Article 4, 2nd paragraph of Executive Decree No. 34136-MINAE.** Section 6 of Law No. 6227 as well as Precept 7 of the Magna Carta establish the hierarchy of normative sources that must prevail in the resolution of this type of conflict. As a derivation of those maxims, Canon 8 of the Organic Law of the Judicial Branch, No. 7333, (amended by law No. 7728 of December 15, 1997), states that judges "may not": 1) apply laws or other provisions or acts of any nature, contrary to the Political Constitution or to the international or community law in force in the country; nor may they interpret or apply them in a manner contrary to the precedents or jurisprudence of the Constitutional Chamber; 2) apply decrees, regulations, agreements, and other provisions contrary to any other higher-ranking provision. Hence, in the exercise of their functions to resolve the cases that are submitted to their knowledge, to resolve them definitively (Article 153 of the Magna Carta), the court must weigh the law applicable to the case, for which, unfailingly, it must consider the hierarchy of legal sources that surround and delimit the decision of the case, as they are applicable to it. This is fundamental because in the hypothetical scenario of confrontation or antinomy between various useful or pertinent provisions regarding the particular matter under examination, it must discriminate which is applicable by criteria of hierarchy, specialty, among other factors. The cited criterion implies, in line with what is stated in Canon 8 of Law No. 7333, the necessary non-application of regulatory provisions when they are contrary to higher-ranking sources. In ruling No. 6-2012-VI of sixteen hours on January seventeen, two thousand twelve, this Section VI, on this point stated: "Before resolving the question raised, judges must ask themselves whether the provision applicable to the case conforms or not to the block of constitutionality and ordinary legality. That is, judges are not administrators of justice or passive subjects at the service of the legislator limited to applying the provision issued by parliament or the Executive Branch. They have an active role, subject to the Constitution and valid law, being required to consult the Constitutional Chamber when they have well-founded doubts about its constitutionality, all in accordance with the principles of constitutional supremacy, consistent interpretation, and immediate and direct effectiveness of both constitutional precepts and constitutional precedents and jurisprudence (Articles 10 and 154 of the Political Constitution –CP, and 13 and 102 of the Law of Constitutional Jurisdiction, the latter amended by Law #9003 of October 31, published in La Gaceta #228 of November 28, 2011, and rulings #1185 of 1995, #3035, #3036, and #3039 of 1996). The Constitutional Chamber in the well-known ruling #1739-92 at 11:45 hours on July 1, expressed: '… Hence, laws and, in general, provisions and acts of authority require for their validity, not only having been promulgated by competent bodies and due procedures, but also passing substantive review for their concordance with the supreme norms, principles, and values of the Constitution (formal and material), such as order, peace, security, justice, freedom, etc., which are configured as standards of reasonableness. That is, a provision or public or private act is only valid when, in addition to its formal conformity with the Constitution, it is reasonably founded and justified according to constitutional ideology. In this way, it is sought not only that the law is not irrational, arbitrary, or capricious, but also that the means selected have a real and substantial relationship with their purpose. A distinction is then made between technical reasonableness, which is, as stated, the proportionality between means and ends; legal reasonableness, or the adequacy to the Constitution in general, and especially, to the rights and freedoms recognized or assumed by it; and finally, reasonableness of the effects on personal rights, in the sense of not imposing on those rights other limitations or burdens than those reasonably derived from the nature and regime of the rights themselves, nor greater than those indispensable for them to function reasonably in the life of society. In summary, the concept of due process, starting from the Magna Carta, but very especially in the constitutional jurisprudence of the United States, has developed in the three broad senses described: a) that of legal, adjective or formal due process, understood as a reservation of law and conformity with it in procedural matters; b) that of constitutional due process or due process per se, as a fair judicial procedure, still adjective or formal -procedural-; and c) that of substantive due process or principle of reasonableness, understood as the concordance of all laws and provisions of any category or content and of the acts of public authorities with the norms, principles, and values of the Law of the Constitution.' (Considerando I, subsection c). The foregoing confirms that active, critical, guardian role that judges and courts must have in a Democratic State of Law regarding provisions vis-à-vis the Political Constitution, as a prior operation to their practical application, in the unceasing search for just decisions and in the guarantee of strict legality or substantial legality of the legal order." Such criterion was reiterated in ruling No. 10-2012-VI of ten hours on January nineteen, two thousand twelve, of this same Section VI.

**VII.-** Now, regarding the specifics of the employment regime applicable to the TAA, it should be noted that the Organic Law of the Environment (Ley Orgánica del Ambiente), No. 7554 of October 4, 1995, in its Chapter XXI, Articles 103 to 112, created the Environmental Administrative Tribunal (Tribunal Ambiental Administrativo). This provision regulated its competencies, composition, obligations, procedure, and guiding principles. However, it does not incorporate any regulation regarding the salary remuneration regime for its members, or for its personnel. The foregoing differs from what is established for other Administrative Tribunals, in which the legislator themselves set the salary remuneration issue under a scheme of classification (homologación) with Judicial Branch salaries. Thus, for example, this is the case of the Fiscal Administrative Tribunal (Art. 161 of the Code of Tax Rules and Procedures), National Customs Tribunal (Art. 207 of the General Customs Law, No. 7557), Administrative Transport Tribunal (Art. 17 of Law No. 7969, Regulatory Law for Remunerated Transport of Persons in Vehicles in the taxi modality), or the Administrative Registry Tribunal (Art. 20 of the Law of Procedures for Observance of Intellectual Property Rights, No. 8039). However, it is insisted, that equalization was not legally provided for in the case of the TAA, in its source of creation, Law No. 7554. It is only the cited Article 4, 2nd paragraph of Executive Decree No. 34136, before its repeal, the provision that provided that salary benefit in the following terms: "The remuneration of the members of this Tribunal must be equal to the salary of the members of the Superior Courts of the Judicial Branch; that of the rest of the personnel must be equated, as the case may be, to that of the equivalent positions of the personnel of those Courts or of other bodies of the Judicial Branch where equal or similar positions are held." A remuneration mechanism is provided for the Tribunal members and for the rest of the personnel. However, this Tribunal shares the State's allegations that said precept seeks to fill a legal vacuum by equating the salaries of one category of public servants to those of other equivalent positions where equal or similar positions are held. In that treatment, the cited Decree overreached and invaded the domain reserved to the ordinary legislator, who is the only one competent to regulate salary matters and impose obligations on the State, thereby disregarding the prohibition of arbitrariness of the regulatory power which imposes subjection to legal sources. The present case does not involve periodic adjustments or an arithmetic update of a pre-established salary, based on cost of living, inflation, devaluation, monetary depreciation, seniority, etc., but rather, as stated, it involves the transposition and establishment of a different salary framework or structure, capable of producing greater economic advantages for a group of public workers and imposing on the State greater financial obligations than those that legally and ordinarily correspond. And although it may be understood that what was intended by the Executive Decree was the application of the principle of equal pay for equal work under identical efficiency conditions, the means chosen is not the ideal path for the equalization undertaken, as it lies outside the applicable legal rules and the official remuneration system for all classes of positions assigned to the Civil Service, among which the claimant's situation is located. Regarding the TAA personnel, the General Directorate of Civil Service, in various official letters that are included in the file of this proceeding (already mentioned in the section of proven facts), has established that the employment regime of the other officials who are not judges of that Tribunal is that of the Civil Service, therefore, unless a legal rule states otherwise, the content of that relationship, including the salary component, is regulated by the Civil Service Statute (Estatuto de Servicio Civil) and related norms. Along those lines, this collegiate body has stated in the aforementioned rulings No. 6-2012 and 10-2012, in accordance with Article 191 of the Political Constitution, that relations between the State and public servants are regulated by a provision called the Civil Service Statute (Estatuto de Servicio Civil), Law No. 1581 of May 30, 1953. That legal body in its Chapter X, relating to the salary regime, Article 48, subsection b), states that the salaries of Executive Branch servants shall be determined by a Salary Law that will set the minimum, intermediate, and maximum sums corresponding to each employment category. In the development of this provision, the Public Administration Salary Law (Ley de Salarios de la Administración Pública), No. 2166 of October 9, 1957, was enacted, which constitutes the official remuneration system for all classes of positions classified in the Descriptive Manual of Positions (Manual Descriptivo de Puestos) (Article 1). From these normative antecedents, related to Articles 57 and 180 of the Magna Carta and 19 of the General Law of Public Administration (Ley General de Administración Pública), it is clear that the determination of a public servant's salary is a matter reserved to formal law. The creation of the bases and other parameters under which public sector salaries are to be established or determined corresponds to the ordinary legislator, and not to the Executive Branch through the technique of executive decree. This supposes, by criterion of specialty, that salary variations cannot even be set by a Budget Law. This involves, on the one hand, the generation or creation of periodic obligations on the part of the State, and not simply paying or executing a disbursement authorized in a budget line item. The Constitutional Chamber, in ruling No. 552-91 of 18:50 hours on March 15, expressed: "VI.- In the same sense, that reservation of law implies that of ordinary law, not budget law, given that the latter does not have the purpose of creating State obligations but only of authorizing the expenditure of public funds, establishing a (maximum) limit, so that the Public Administration (that of the Executive Branch and that of the other branches or decentralized bodies, as applicable) is not obligated but only authorized to pay according to budget line items. Furthermore, creating State obligations is a function of ordinary legislation, and recognizing them is a function of the Administration, within its budget limits; the budget is neither one nor the other." On the other hand, such determination is integrated within the legal regime of fundamental rights, such as the right to receive a minimum salary of periodic adjustment capable of generating well-being and a dignified existence, a matter equally reserved to law, for the reason of constituting a guarantee for the working person, which therefore cannot be subject to the fluctuations of politics or other movements or interests of transitory groups holding power. In this sense and in the same ruling, the Chamber expressed: "VII.- … But remunerating the provision of a service to the State, of whatever rank or nature it may be, as well as granting aid or facilities for its performance, within the limits of proportionality and reasonableness implicit in any constitutional democratic order, does not constitute a privilege, but on the contrary, a fundamental principle of sound administration, also intimately linked to the democratic state, because it is obvious that promoting or even favoring the provision of those services gratuitously or through symbolic or meager remuneration would amount to nothing less than limiting access to public positions only to persons in a position to hold them due to enjoying a privileged fortune situation, if not due to lacking the necessary scruples not to use them incorrectly." In light of the foregoing, the claim must be dismissed regarding the petitionary aspect tending to grant in favor of the plaintiff the position and salary classification (homologación de puesto y de salario), based on the 2nd paragraph of Article 4 of Executive Decree number 34136-MINAE. This is because said provision does not have the virtue of filling normative gaps, generating obligations for the State, nor of creating the right to salary equalization sought in the specific case; such that said right does not emerge, even acknowledging the existence of the omission attributed to the respondent Administration. By reason of the foregoing, the payment of damages and losses sought by the claimant for not having had her position and salary classified under the terms of the 2nd paragraph of Article 4 of Executive Decree number 34136 is also inappropriate. This rejection includes the subjective moral damage petitioned for those aspects.

**VIII.- Regarding the request for payment for exercising functions as a judge in the TAA.** Through official letter 994-10 of August 2010, the claimant requested the Human Resources Department of MINAET to carry out the corresponding steps for payment equivalent to the salary of Judge Four of the TAA, for the designation as a permanent judge (juez propietario) in the period from September 3 to October 5, 2010, an appointment made by official letter O-746-10-TAA of September 2, 2010. (Folios 122, 130 of the judicial file) In response to that request, through official letter DRH-902-2010 of December 6, 2010, the Human Resources Directorate of MINAET responds to official letter 994-10 TAA presented by the actor and states, at its core: "... 1.- According to what is established in Articles 103 and 104 of the Organic Law of the Environment (Ley Orgánica del Ambiente) No. 7554; the appointment of the Permanent and Alternate Judges for the Environmental Administrative Tribunal (Tribunal Ambiental Administrativo) (TAA) is made by the National Environmental Council (Consejo Nacional Ambiental). 2.- In note O-746-10TAA... Said document does not have the same quality as an agreement of the National Environmental Council. According to the foregoing, this Directorate is technically and legally unable to proceed with processing the request. However, the possibility of a possible payment for overload of functions exists, provided the budgetary content exists in the corresponding line item of program 883. A study for which you must reformulate your approach..." (Folio 135 of the principal file) On this point, it must be clear that in fact five of the amendment to the claim, the actor limits his petition regarding the items not paid for performance as a judge for a period of 49 days as a judge of the TAA. (Folios 158-162 of the judicial file). Unlike other proceedings resolved by this Tribunal, the designation of the claimant as judge for the period from September 3 to October 5, 2010 (both dates), was not agreed upon by the National Environmental Council, but rather was communicated by official letter O-746-10-TAA of September 2, 2010, signed by the President of the TAA. The State states regarding this point, the claimant must present the request for overload of functions to proceed to resolve that aspect. Although it is deemed proven that the request for payment of salary differences for occupying the TAA judge position in the cited period was rejected for the stated reasons, it should be noted that the claimant's allegations regarding that particular matter do not rest on the lack of response to that request, but on the lack of payment of the sums due for having held that position. From that angle of review, despite the deficiencies pointed out in that act, the truth of the matter is that on the one hand, even if there was in that measure an irregularity in the investiture that allowed him, at the time, the exercise of his functions as a TAA judge, such functional exercise would be protected by the theory of the de facto officer regulated by section 115 of Law No. 6227/78. This Chamber does not consider the treatment given to the request due, because in definitive terms, if the issue was one of mere formal denomination, in light of Canon 132 of the cited General Law of Public Administration (Ley General de la Administración Pública), in relation to Precepts 221, 22, and 224 ibidem, the proper course was to redirect the analysis of the request to resolve what corresponds in accord with the factual basis of the request. Despite the alleged irregularity in the investiture, the truth of the matter is that nothing in what was contributed to this case casts doubt on the fact that the claimant served during that time as a TAA judge; this is not an issue that the State calls into question. The truth of the matter is that it has been deemed proven (fact number 18 of the list of proven facts -considerando I-) that the actor served as a TAA judge on the following dates: November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, from January 10 to 14, 2011. Therefore, during that period, the plaintiff performed in a position that carries a remuneration different from the one received, so that in accord with what is stated in section 116.2 and 117 of Law No. 6227/78, it is the duty of the State to pay the petitioner for those labors, from which it benefited. The opposite, this collegiate body estimates, would suppose an unjustified benefit for the respondent Administration and an economic loss for the public official, who, despite performing different tasks with another remuneration regime, has not obtained payment for those tasks actually performed. The non-recognition of those sums, or, as is sought here, their delay due to the need to present another procedure when the conditions existed to resolve the matter substantially, implies a contravention of what is established by Articles 11, 33, 41, 56, and 57 of the Political Constitution; and the principles of human dignity, protection in labor matters, and intangibility of patrimony. By reason of the foregoing and given the designation that the claimant received for the exercise of the TAA judge position in the following periods: November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, and from January 10 to 14, 2011, this petitionary aspect must be granted, in order to recognize the salary differences for those days. Consequently, the respondent must be ordered to pay in favor of the actor the salary differences and other labor items not received, during the period comprised between the following dates: November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, and from January 10 to 14, 2011, a period in which he was appointed to occupy full-time the position of Permanent Judge (Juez Propietario) of the Environmental Administrative Tribunal (Tribunal Ambiental Administrativo). For these purposes, said items must be calculated in the enforcement phase, based on the difference produced between the salary paid to the actor in those periods (without considering the intended classification (homologación)) and that which would have corresponded to him as a TAA judge, in those same periods, according to the salary provisions in force on those dates. By express request of the party, on said sum, the payment of legal interest on the indicated principal obligation must be recognized, which shall be calculated based on the passive interest rate for six-month certificates of deposit of the National Bank of Costa Rica (Banco Nacional de Costa Rica), according to the currency involved, as provided by Article 1163 of the Civil Code.

Such interest shall be granted from the date on which each payment was due and until its effective payment. Such recognition of interest entails, indirectly, the adjustment of the economic value of the amounts awarded for the purposes of article 123 of the Code of Administrative Contentious Procedure (Código Procesal Contencioso Administrativo). Both the principal owed and its interest must be calculated and liquidated in the judgment enforcement phase before this same Court. Now then, given the Administration's refusal to recognize the aforementioned salary differences, it is clear to this Court that such negligence entails an impact on the petitioner's private sphere, given that despite performing work proper to a position whose remuneration is higher than his usual salary for the permanent position he holds, he did not obtain said income. Performing those tasks under a lower remuneration regime, in the opinion of this Chamber, undoubtedly constitutes psychological injury constituting subjective moral damages (daño moral subjetivo) that must be repaired, especially when it involves salary income, which normally constitutes the main source of income for a public official. From this perspective, for this concept, taking into account the rules of proportionality and reasonableness, this Court deems it proper to award compensation of ¢250,000.0 (two hundred fifty thousand colones) IX.- Corollary. Analysis of defenses raised. The State raised the defense of lack of right (falta de derecho). Said exception must be rejected only as to the extreme of payment of salary differences for the appointment as Judge of the TAA in the period covering November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, and from January 10 to 14, 2011. In all other respects, said defense is accepted. Consequently, the proper course is to partially grant the claim, with it being understood as denied in matters not expressly stated, in the following terms: 1) The State is ordered to pay to the claimant the salary differences and other employment items not received, during the period comprised of the following dates: November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, and from January 10 to 14, 2011, periods in which he was appointed to occupy full-time the position of Proprietary Judge (Juez Propietario) of the Administrative Environmental Tribunal (Tribunal Ambiental Administrativo). For these purposes, said items must be calculated in the enforcement phase of this ruling, based on the difference between the salary paid to the plaintiff in those periods (without considering the intended salary equivalence (homologación)) and the salary he would have been entitled to as judge of the TAA, in those same periods, according to the salary regulations in force at those dates and considering the particular situation of the petitioner. 2) On said amount, at the express request of the party, interest (intereses legales) must be recognized on the indicated principal obligation, which shall be calculated based on the passive interest rate for six-month certificates of deposit of the Banco Nacional de Costa Rica, according to the relevant currency, as provided by article 1163 of the Civil Code (Código Civil). Such interest shall be granted from the date on which each payment was due and until its effective payment. Such recognition of interest entails, indirectly, the adjustment of the economic value of the amounts awarded for the purposes of article 123 of the Code of Administrative Contentious Procedure (Código Procesal Contencioso Administrativo). 3) Both the principal owed and its interest must be calculated and liquidated in the judgment enforcement phase before this same Court. 4) For the concept of subjective moral damages suffered due to the non-recognition of salary differences occurring in the period between September 3, 2010 and October 5, 2010, a period in which he was appointed to occupy full-time the position of Proprietary Judge of the Administrative Environmental Tribunal, the State is ordered to pay a sum of ¢250,000.00 (two hundred fifty thousand colones). 5) In all other respects, the claim is dismissed." ... See more Citations of Legislation and Doctrine Related Judgments FILE: 11-000623-1027-CA MATTER: PURE LEGAL PROCEEDING (PROCESO DE PURO DERECHO) PLAINTIFF: Nombre2401.

DEFENDANT: The State.

No. 0140-2012-VI.

ADMINISTRATIVE CONTENTIOUS TRIBUNAL (TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO), SIXTH SECTION, SECOND JUDICIAL CIRCUIT OF SAN JOSÉ. Goicoechea, at nine o'clock on July sixteenth, two thousand twelve.

Pure legal proceeding established by Mr. Nombre2401., identity card number […] against the State, represented in this proceeding by the Procuradora Luz Marina Gutiérrez Porras, identity card number […].

WHEREAS (RESULTANDO):

1.- On February 1, 2011, Mr. Nombre2401. files the present claim against the State so that in judgment it be declared: "... 2. It be established in judgment that the defendant has had an omissive conduct and therefore it be established that I have the right to be granted the respective salary and position equivalence, that the salary bonus (plus salarial) be paid to me, and that my position as ad interim judge (juez a.i.) and its corresponding salary be recognized. 3. That the declaration requested in the previous point be retroactive to the moment of publication of Executive Decree No. 34361-MINAE, published in La Gaceta No. 25 of February 5, 2008, and therefore the corresponding interest be paid up to the moment of its payment. 4. The defendant be ordered to pay damages and losses (daños y perjuicios), which amount to: damages ¢8,014,728.93 and losses ¢6,000,000.00, for a total of ¢14,014,728.93. 5. The defendant be ordered to pay both personal and procedural costs." (Folios 1-23 of the judicial file) These items were corrected by the claimant in a document visible at folios 158-162 of the judicial file in the following sense: for damages: ¢22,043,079.48 (twenty-two million forty-three thousand seventy-nine colones forty-eight céntimos) and for subjective moral damages ¢13,000,000.00 (thirteen million colones), for a total of ¢35,043,079.48 (thirty-five million forty-three thousand seventy-nine colones forty-eight céntimos). As a precautionary measure, he requested the funds assigned by the Ministry of Finance in budget program 883, item number 003 salary incentives, be frozen to ensure payment of his claim.

2.- Once the transfer of the precautionary measure was granted, the State opposed it in the terms recorded at folios 142-155 of the principal file. In that response, it argued the incompetence of this Court to hear the claims raised. By resolution No. 534-2011 at 14:50 on April 4, 2011, the procedural judge rejected the defense of incompetence. (Folios 176-178 of the principal file) The record does not show that the State filed any objection against that decision. Likewise, by ruling No. 535-2011 at 14:55 on April 4, 2011, the rejection of the precautionary measure was ordered (folios 179-180 of the principal file) 3.- By order at 14:34 on June 8, 2011, the procedural judge granted the period provided in article 35 of the Code of Administrative Contentious Procedure (Código Procesal Contencioso Administrativo) (folio 183 of the judicial file) to overcome the omission challenged. By document filed on July 8, 2011, the head of the Ministry of Environment, Energy and Telecommunications (MINAET) states that the procedures submitted by the claimant have been diligently addressed. (Folios 186-190 of the judicial file) 4.- Once the legal transfer was conferred, the State answered in a negative manner. It raised the defense of lack of right. (Folios 195-217 of the principal file) 5.- The preliminary hearing established in article 90 of the Code of Administrative Contentious Procedure (CPCA), which is recorded in the digital system of this Office, was held on March 6, 2012, with the attendance of both parties. As there was no evidence to examine, in accordance with article 98.2 of the Code of Administrative Contentious Procedure, the matter was declared a pure legal proceeding and those involved rendered their conclusions. (Folios 257-259 of the principal file) 6.- The respective file was referred to this Sixth Section of the Administrative Contentious Tribunal for issuance of the pertinent ruling on June 11, 2012, as recorded in the transfer stamp visible on the reverse side of folio 259 of the judicial file.

7.- In the proceedings before this Court, no procedural defects (nulidades) that must be corrected have been observed.

Judge Garita Navarro writes with the affirmative vote of Judge Fernández Brenes and Judge Hess Araya.

WHEREAS (CONSIDERANDO) I.- Proven facts. Of relevance for the resolution of the present proceeding are the following: 1) The claimant has worked for the State since December 1, 1985. As of June 1, 2004, following official communication DM-958-04 from the then Minister of Environment and Energy, he was transferred to the Administrative Environmental Tribunal as a technical advisor. By resolution No. R-DRH-052-05 MINAE at 15:00 on April 8, 2005, he was budgetarily relocated to position No. 072637 as a permanent employee, as coordinator of the MINAE G/B in said Environmental Tribunal. (Uncontroverted fact, folios 27 and 29 of the judicial file). 2) By agreement No. 003-2006 of the National Environmental Council (Consejo Nacional Ambiental), at 12:00 on October 31, 2006, the claimant was appointed as full judge (juez titular) of the Administrative Environmental Tribunal from November 1, 2006, until December 31, 2008. (Uncontroverted fact, folios 31-33 of the judicial file) 3) Since January 1, 2009, the claimant works as Head of the Technical Department of the Administrative Environmental Tribunal, in Civil Service position No. Placa28015 as a permanent employee, as Professional Chief 3 of the Civil Service, with a specialty in Forestry Engineering, a position that is part of the staff of the Administrative Environmental Tribunal. (Uncontroverted fact, folio 35 of the principal file) 4) Through official communication IT-021-97-O of August 20, 1997, from the Presidency of the Republic and the General Directorate of the Civil Service, addressed to the Technical Secretariat of the Budget Authority (Autoridad Presupuestaria) of the Ministry of Finance, regarding the remuneration of the members of the Administrative Environmental Tribunal, it was stated, in relevant part: "This General Directorate, at the request of a party, has conducted the classification and valuation study of the positions corresponding to the officials of the Administrative Environmental Tribunal. Given that these positions are excluded from the Civil Service Regime, we take the liberty of making known to that Secretariat, for appropriate purposes, the technical recommendations resulting from the study conducted: ... 3. To uphold the principle of equality established in article 57 of our political constitution (sic), and given that there already exist Administrative Tribunals, whose personnel are paid through specific items from ministries of the Executive Branch, but with the salaries established by the Judicial Branch, due to specific laws that have so established, it is considered that the appropriate course is to assign to the created classes, of Member of the Administrative Environmental Tribunal and of President of the Administrative Environmental Tribunal, the salaries corresponding to Judge 2 and Judge 4 of the judicial branch (sic), respectively." (Folios 58-59 of the judicial file) 5) Through opinion C-295-2003 of September 30, 2003, the Procuraduría General de la República, in response to a consultation raised by the Technical Secretariat of the Budget Authority, states that "... the members of the cited Administrative Tribunals must be granted all the salary items recognized to the members of the Superior Tribunals of the Judicial Branch, including the so-called 'Responsibility for the Exercise of the Judicial Function'." The consultation referred to the remunerations of the members of the Administrative Fiscal Tribunal, National Customs Tribunal, Administrative Transport Tribunal, and Administrative Registry Tribunal. (Folios 66-69 of the judicial file) 6) By official communication DAJ-1020-07 of September 12, 2007, the Legal Advisory Office of MINAET, indicates to the Oficial Mayor, that it is proper to recognize the salary incentive of Responsibility for the Exercise of the Judicial Function to the members of the Administrative Environmental Tribunal. (Folios 71-74 of the judicial file) 7) In La Gaceta No. 25 of February 5, 2008, Executive Decree No. 34136-MINAE, "Procedures Regulation of the Administrative Environmental Tribunal" (Reglamento de Procedimientos del Tribunal Ambiental Administrativo), was published, in whose article 4, second paragraph stated: "The remuneration of the members of this Tribunal must be equal to the salary of the members of the Superior Tribunals of the Judicial Branch; the rest of the personnel must be equated, as the case may be, to that of equivalent positions of the personnel of these Tribunals or of other organs of the Judicial Branch where equal or similar positions are held." Said paragraph was repealed by article 1 of Executive Decree No. 36035-MINAET, published in La Gaceta No. 126 of June 30, 2010. (Uncontroverted fact) 8) The coordinator of the Occupational Analysis Area of MINAET, through official communication DRH-AO-046-2008 of April 16, 2008, requested from the Presidency of the Administrative Environmental Tribunal the occupational analysis questionnaire for several officials — including the plaintiff — for the purpose of initiating procedures related to the salary equivalence of positions based on article 4 of Executive Decree No. 34136-MINAE. (Folio 84 of the judicial file) 9) By official communication TAA-489-08 of May 21, 2008, the President of the Administrative Environmental Tribunal requests the Human Resources Coordination to include in the budget the salary equivalence of positions in accordance with article 4 of Decree No. 34136-MINAE, and within these items, the payment for the exercise of the judicial function. (Folio 86 of the principal file) 10) By official communication STAP-1609-08 of August 5, 2008, from the Technical Secretariat of the Budget Authority, it is indicated to the Internal Audit Office of MINAET that, prior to its publication, Decree No. 34136-MINAE should have had the approval of that Authority; however, despite being invalid, it meets the effectiveness requirements, producing its effects since its publication. (Folios 89-93 of the judicial file) 11) In official communication DRH-515-08 of November 24, 2008, the Coordination of the Human Resources Department of MINAET requests the Presidency of the Administrative Environmental Tribunal, pursuant to what was ordered by the Constitutional Chamber in ruling 2008-12828, to certify whether the budget program assigned to the Tribunal for the second semester of 2008 has economic content to address the salary equivalence of positions and recognition of the risk payment for the exercise of the judicial function, for the specific case of the professionals Nombre7575. and Nombre2882. (Folio 95 of the judicial file) 12) Through official communication No. 566-09-TAA of July 6, 2009, the president of the Administrative Environmental Tribunal requests the Oficial Mayor of MINAET to issue the necessary instructions to initiate the corresponding procedures to make effective both the salary equivalence of positions in accordance with Decree No. 34136-MINAE and the other salary bonuses. Such request was made in reference to all officials of said Tribunal. (Folio 97 of the judicial file) 13) By note No. 584-09-TAA of July 10, 2009, and 594-09-TAA of July 14, 2009, the claimant petitioned the Coordination of the Human Resources Department of MINAET to indicate the steps taken for the salary equivalence of the positions of legal and technical advisors of the Tribunal in question. (Folios 99, 101 of the principal file) 14) By official communication No. 597-09-TAA of July 15, 2009, several officials of the Administrative Environmental Tribunal petition the Human Resources Department to carry out the pertinent procedures to implement the salary equivalence of their positions and to pay the claimed items retroactively. (Folios 103-105 of the judicial file) 15) By agreement number 004 of August 19, 2009, the National Environmental Council appointed the claimant as substitute judge (juez suplente) of the Administrative Environmental Tribunal for a period of 6 years, between January 1, 2009, and December 31, 2015. (Folios 113, 114 of the principal file) 16) By official communication DRH-AJ-192-2009 of September 22, 2009, the Coordinator of the Human Resources Department of MINAET requests the Oficial Mayor for information on the status of the consultation that the Legal Department would make to the Procuraduría General de la República regarding the legality of applying the salary bonuses and incentives. (Folio 117 of the judicial file) 17) By official communication DAJ-2109-2009 of October 19, 2009, from the Legal Department, the Head of the Human Resources Department is informed, regarding the consultation as to whether the payment of a function overload (recargo de funciones) can be recognized in a position under the Civil Service Regime, where the overload is in an excluded position, that article 22 of the Regulations to the Civil Service Statute (Reglamento al Estatuto del Servicio Civil) cannot be applied, since the overload position must be under the Civil Service Regime. It was further noted, for the exclusive case of substitute judges of the Administrative Environmental Tribunal, they are excluded from the Civil Service regime, and the function overload is not applicable because the appointment as full or substitute judge is full-time. (Folio 119 of the principal file) 18) The claimant has served on several occasions as substitute judge of the Administrative Environmental Tribunal, on the following dates: November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, from January 10 to 14, 2011. (Folios 121-124 of the judicial file) 19) Through official communication 994-10 of August 2010, the claimant requested the Human Resources Department of MINAET to take the corresponding steps for the payment equivalent to the salary of judge four of the TAA, for the appointment as proprietary judge in the period from September 3 to October 5, 2010, an appointment made by official communication O-746-10-TAA of September 2, 2010. (Folios 122, 130 of the judicial file) 20) By official communication DRH-902-2010 of December 6, 2010, the Human Resources Directorate of MINAET responds to official communication 994-10 TAA submitted by the plaintiff and states, in essence: "... 1.- In accordance with the provisions of articles 103 and 104 of the Organic Environmental Law (Ley Orgánica del Ambiente) No. 7554; the appointment of Proprietary and Substitute Judges for the Administrative Environmental Tribunal (TAA) is made by the National Environmental Council. 2.- In note O-746-10TAA... Said document does not have the same quality as an agreement of the National Environmental Council. Based on the foregoing, this Directorate is technically and legally unable to proceed with processing the request. However, there is the possibility of a possible payment for function overload (recargo de funciones), provided there is budget availability (contenido presupuestario) in the corresponding item of program 883. A study for which you must reformulate your proposal..." (Folio 135 of the principal file) 21) Through circular DRH-005-11 of January 4, 2011, the Human Resources Directorate states that, in response to the claims filed for the recognition of salary differences and other salary components, the corresponding technical, legal, and budgetary consultations are being carried out to determine the legality and appropriateness of those petitions. (Folio 137 of the judicial file) II.- Undemonstrated facts. Of relevance for this case are the following: 1) That the claimant filed a request for payment for function overload due to his appointment as proprietary judge in the period from September 3 to October 5, 2010, an appointment made by official communication O-746-10-TAA of September 2, 2010. (Such situation is not recorded) 2) That to date, MINAET has issued a final act regarding the request for salary equivalence presented by the claimant. (There is no proof of this aspect) 3) That as of the date of issuance of this ruling, the claimant has been paid for his performance as judge of the TAA on the following dates: November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, from January 10 to 14, 2011. (There is NO proof of this aspect) III.- Allegations of the parties. In essence, the claimant argues that the second paragraph of Decree No. 34136-MINAE "Procedures Regulation of the Administrative Environmental Tribunal," grants a series of salary benefits to the members of that Tribunal. He points out that although this rule was repealed by article 1 of Executive Decree No. 36036 published on June 30, 2010, it was in force from February 5, 2008, to June 30, 2011. He affirms that he took the necessary steps in a timely manner before the authorities of MINAET so that his position would be subject to salary equivalence and his salaries equated, the salary bonus paid, as well as recognition as ad interim judge; however, he alleges that these steps were returned without due process and without consulting the Procuraduría General de la República, so the right granted by Decree No. 34136-MINAE was never recognized to him. He alleges that the Human Resources Department of MINAET has had an omissive conduct and has disregarded the rules of said decree, which, he insists, was in force without being annulled or declared illegal. He estimates there is no basis for MINAET to disregard effective rules. He notes that, during its validity, the rule in question generated rights since it was never declared void, as indicated by the Budget Authority in official communication STAP-1609-2008, and therefore MINAET is obliged to apply it. He reiterates that to date he has not received a response to his steps. He requests the adoption of the corrective measures established by the Code of Administrative Contentious Procedure against the alleged omission. For its part, the State argues that the circumstance of occupying a position in the Administrative Environmental Tribunal does not confer upon the claimant the right to have that position equated to a judicial position and a higher salary recognized. It acknowledges that the plaintiff has been an official of MINAET from December 1, 1985, to date, holding permanent position 072637 as Professional Civil Service Chief 3, specialty in forestry engineering, and assigned to said Tribunal (hereinafter TAA) since June 1, 2004. It points out that the TAA was created by Law No. 7554; however, there is no legal rule that establishes that the remuneration of the personnel of that body must be equal to the salary of the personnel of the Superior Tribunals. It expresses that Decree No. 34136 of June 20, 2007, in the second paragraph of article 4, departs from the law, which is why that rule was repealed through Decree No. 36035 of May 20, 2010. It highlights that MINAET processed this matter and determined that the General Directorate of the Civil Service determined that the position was covered by the Civil Service regime, so the request would not be processed. It indicates that, under the protection of article 13 of the Civil Service Statute (Estatuto del Servicio Civil), it is for the General Directorate of the Civil Service to evaluate the possibility of making such positions equivalent and to predetermine the corresponding salary. It considers article 4 of Decree No. 34136 illegal. It refers to the principle of hierarchy of norms. Since there is no law authorizing the possibility of equating the position he occupies, the claimant has no right to file the claim. In that line, it refers to the analyses of the Civil Service Directorate and the Technical Secretariat of the Budget Authority. It states that MINAET's actions have not generated any right in favor of the claimant. It refers to judgments of Chamber II of the Supreme Court of Justice on the exclusive competence of the General Directorate of the Civil Service to decree salary equivalences. Regarding the function overload, it says that by official communication DRH-902-2010 of December 6, 2010, from the Human Resources Directorate of MINAET, the claimant was informed that he had to submit the respective request for payment of function overload in accordance with the provisions of article 22 subsection b) of the Civil Service Regulations. The analysis of the diverse arguments formulated now begins.

IV.- Object of the proceeding. For the analysis of the various arguments presented by the parties, it is necessary to be clear on the object of this proceeding. As the claims were formulated, the present case is based on the declaration of an administrative inertia and establishing the right the claimant claims to have that the respective salary and position equivalence be recognized, pursuant to the second paragraph of article 4 of Decree No. 34136-MINAE. Likewise, it is requested that this recognition be retroactive to the moment of publication of Executive Decree No. Placa28016, published in La Gaceta No. 25 of February 5, 2008. On that point, it is necessary to clarify that the claimant holds the position of Head of the Technical Department of the Administrative Environmental Tribunal, in permanent Civil Service position No. 072637, as Professional Chief 3 of the Civil Service, with a specialty in Forestry Engineering, a position that is part of the staff of the Administrative Environmental Tribunal. It is precisely this position that he seeks to have equated with the Judicial Branch's salary scale. The foregoing is relevant to keep in mind given that, as will be analyzed below, the claimant seeks payment for items related to his performance as judge of the Administrative Environmental Tribunal; however, this does not imply that the intended salary equivalence is for the judicial position of that body, but rather for his permanent ordinary position. For the concept of indemnification, the following items are claimed: for damages: ¢22,043,079.48 (twenty-two million forty-three thousand seventy-nine colones forty-eight céntimos). The damages consist of the sums that, in the context of his allegations, he would have received with the application of the salary equivalence, as well as the unpaid salaries for the periods in which he served as judge of the Tribunal. For losses, he requests ¢13,000,000.00 (thirteen million colones); however, he directs such losses towards the moral suffering due to the delay in addressing his steps and the non-payment of the salary equivalence, ergo, in reality, it is expressed as subjective moral damages. In short, he requests a total of ¢35,043,079.48 (thirty-five million forty-three thousand seventy-nine colones forty-eight céntimos). On these items, he requests legal interest. Thus, the following analysis will proceed, for the sake of order, to weigh the appropriateness or not of the salary equivalence the claimant intends, and as a derivation thereof, the pertinence of the damages claimed for that cause. Then, the issue of salaries for the functional exercise as judge of the Administrative Environmental Tribunal will be addressed.

V.- On the right to salary equivalence of positions according to the provisions of article 4, second paragraph, of Decree No. 34136-MINAE. Analysis of the validity of the mentioned rule. The core claim formulated in this case refers to the request for a declaration of administrative inertia on the part of MINAET regarding the petition raised by the plaintiff for his position to be equated according to the salary categories managed by the Judicial Branch, as established by the second paragraph of article 4 of Decree No. 34136-MINAE, an application requested retroactively from the issuance of that rule until its repeal. In this regard, the following should be noted. In essence, as has been stated, the claim seeks the application of a regulatory rule (article 4, paragraph 2 of Decree No. 34136-MINAE), which would generate a salary advantage for the claimant, given the equalization that said rule provides regarding the salaries of TAA personnel with those of the Judicial Branch for similar functions. In the specific case, the extensive list of facts presented by the claimant serves to reflect what occurred during the processing of his request to obtain the intended salary equivalence and payment of salary differences. From that factual account, it has been held as unproven that MINAET provided an effective response through a final act to those requests. On the contrary, through circular DRH-005-11 of January 4, 2011, the Human Resources Directorate of that ministry indicates that, in response to the claims filed for the recognition of salary differences and other salary components, the corresponding technical, legal, and budgetary consultations are being carried out to determine the legality and appropriateness of those petitions. (Folio 137 of the judicial file) Now then, in the hearing granted by the procedural judge by order at 14:34 on June 8, 2011, the head of MINAET, in a document visible at folios 186-190 of the judicial file, reports that, regarding said salary equivalence, report DRH-AO-037-2009 of July 27, 2009, was prepared, proposing to carry out that procedure, which was presented before the Civil Service Office-SINAC.

That administrative unit, by office OSC-S-636-2009 of August 17, 2009, returned the report noting that similar requests had previously been resolved, among them one resolved by office GESTIÓN-SAO-133-2008, a document that provided office AJ-386-2008 of the Legal Advisory Office of the Civil Service indicating that the rest of the TAA staff is covered by the civil service regime with respect to their recruitment, selection, classification, and valuation, given that it is not expressly excluded from any content of Law No. Placa1008 and because the second paragraph of numeral 2 of Decree No. 34136-MINAE lacks legal force to modify a statutory norm on valuation. The hierarch further clarifies that the homologation was subsequently submitted to the Technical Secretariat of the Budgetary Authority, by office DRH-AO-449-2009 of July 30, 2009; however, the procedure was rejected by office STAP-1467-2009 of August 17, 2009. Nevertheless, despite the alleged omission, this Court deems it inappropriate to grant the claim seeking recognition in favor of the plaintiff of job and salary homologation, grounded on paragraph 2 of Article 4 of Executive Decree No. 34136, for the reasons set forth below. a) Validity of the norm in question: As a core aspect, it is necessary to specify the period of validity of the norm by virtue of which the moving party supports their claim. Article 4, paragraph 2 of Executive Decree No. 34136 of June 20, 2007, published in La Gaceta No. 25 of February 5, 2008, whose application is sought, was repealed by Decree No. 36035 of May 20, 2010, published in La Gaceta No. 126 of June 30, 2010. The present lawsuit was filed on February 1, 2011, at which time the norm whose application is petitioned had already disappeared from the valid legal order; for that reason, as a matter of principle, it is not applicable. Nonetheless, given the allegations raised by the moving party, it is necessary to proceed to an analysis of the effects that such a precept could have produced during its period of validity, that is, between February 5, 2008, and June 30, 2010.

VI.- On the possibility of applying Article 4, paragraph 2 of Executive Decree No. 34136-MINAE. Numeral 6 of Law No. 6227 as well as precept 7 of the Magna Carta establish the hierarchy of normative sources that must prevail in resolving this type of conflict. As a derivation of those maxims, canon 8 of the Organic Law of the Judicial Branch, No. 7333 (amended by Law No. 7728 of December 15, 1997), states that judges “shall not”: 1) apply laws or other norms or acts of any nature that are contrary to the Political Constitution or to international or community law in force in the country; nor shall they interpret or apply them in a manner contrary to precedents or the jurisprudence of the Constitutional Chamber; 2) apply decrees, regulations, agreements, and other provisions contrary to any higher-ranking norm. Hence, in the exercise of their functions to decide cases submitted to their cognizance, in order to resolve them definitively (Article 153 of the Magna Carta), the court must weigh the law applicable to the case, for which purpose it must inexorably consider the hierarchy of the juridical sources that surround and delimit the decision of the case, as they are applicable to it. This is fundamental because, in the hypothetical scenario of a confrontation or antinomy between several norms useful or pertinent to the particular matter under examination, it must discriminate which is applicable by criteria of hierarchy, specialty, among other factors. The cited criterion entails, in accordance with what is indicated in canon 8 of Law No. 7333, the necessary non-application of regulatory norms when they are contrary to higher-ranking sources. In ruling No. 6-2012-VI of sixteen hundred hours on January seventeen, two thousand twelve, this Section VI stated on the point: "Before deciding the question posed, judges must ask themselves whether the norm applicable to the case conforms or not to the block of constitutionality and ordinary legality. That is, judges are not administrators of justice or passive subjects in the service of the legislator limited to applying the norm issued by Parliament or the Executive Branch. They have an active role, subject to the Constitution and valid law, and must consult the Constitutional Chamber when they have well-founded doubts about its constitutionality, all in accordance with the principles of constitutional supremacy, consistent interpretation, and immediate and direct effectiveness of both constitutional precepts and constitutional precedents and jurisprudence (Articles 10 and 154 of the Political Constitution –PC, and 13 and 102 of the Law of Constitutional Jurisdiction, the latter amended by Law #9003 of October 31, published in La Gaceta #228 of November 28, 2011, and judgments #1185 of 1995, #3035, #3036, and #3039 of 1996). The Constitutional Chamber, in the well-known judgment #1739-92 of 11:45 a.m. on July 1, expressed: ‘… Hence, laws and, in general, norms and acts of authority require for their validity not only to have been enacted by competent bodies and through due procedures, but also to pass substantive review for their concordance with the supreme norms, principles, and values of the Constitution (formal and material), such as those of order, peace, security, justice, liberty, etc., which are configured as standards of reasonableness. That is, a norm or public or private act is only valid when, in addition to its formal conformity with the Constitution, it is reasonably grounded and justified in accordance with the constitutional ideology. In this way, it is sought not only that the law not be irrational, arbitrary, or capricious, but also that the selected means have a real and substantial relationship with their object. A distinction is therefore made between technical reasonableness, which is, as stated, the proportionality between means and ends; juridical reasonableness, or conformity to the Constitution in general, and especially to the rights and freedoms recognized or implied by it; and finally, reasonableness of the effects on personal rights, in the sense of not imposing on those rights limitations or burdens other than those reasonably derived from the nature and regime of the rights themselves, nor greater than those indispensable for them to function reasonably in the life of society. In summary, the concept of due process, from the Magna Carta, but very especially in the constitutional jurisprudence of the United States, has developed in the three major senses described: a) that of legal, adjective, or formal due process, understood as reservation of law and conformity with it in procedural matters; b) that of constitutional due process or due process plain and simple, as fair judicial procedure, still adjective or formal –procedural–; and c) that of substantive due process or the principle of reasonableness, understood as the concordance of all laws and norms of any category or content and of acts of public authorities with the norms, principles, and values of the Law of the Constitution.’ (Considerando I, subsection c). The foregoing confirms that active, critical role, that of a guardian, that judges and courts must have in a Democratic State of Law regarding norms vis-à-vis the Political Constitution, as an operation prior to their practical application, in the incessant search for just decisions and in the guarantee of strict legality or substantial legality of the legal order." Such criterion was reiterated in judgment No. 10-2012-VI of ten hundred hours on January nineteen, two thousand twelve, from this same Section VI.

VII.- Now, specifically regarding the employment regime applicable to the TAA, it is worth noting that the Organic Environmental Law, No. 7554 of October 4, 1995, in its chapter XXI, Articles 103 to 112, created the Administrative Environmental Court (Tribunal Ambiental Administrativo, TAA). This norm regulated its competencies, composition, obligations, procedure, and guiding principles. However, it does not incorporate any regulation regarding the salary compensation regime for its members or its staff. The foregoing is unlike what is established for other Administrative Tribunals, in which the legislator itself set the matter of salary compensation under a scheme of homologation with the salaries of the Judicial Branch. Thus, for example, this is the case of the Tax Administrative Court (Art. 161 of the Code of Tax Norms and Procedures), the National Customs Court (Art. 207 of the General Customs Law, No. Placa25954), the Administrative Transport Court (Art. 17 of Law No. 7969, Regulatory Law for Remunerated Transport of Persons in Vehicles in the Taxi Modality), or else the Administrative Registry Court (Art. 20 of the Law of Procedures for the Observance of Intellectual Property Rights, No. 8039). However, it is insisted, that equalization was not legally provided for in the case of the TAA, in its source of creation, Law No. 7554. It was none other than the cited Article 4, paragraph 2 of Executive Decree No. 34136, before its repeal, the norm that provided that salary benefit in the following terms: “The compensation of the members of this Court must be equal to the salary of the members of the Superior Courts of the Judicial Branch; that of the rest of the staff must be equalized, as the case may be, to that of equivalent positions of the staff of those Courts or other organs of the Judicial Branch where equal or similar positions are performed.” A compensation mechanism is provided for the members of the Court and for the rest of the staff. However, this Court shares the allegations of the State in that said precept seeks to fill a legal vacuum by equalizing the salaries of a category of public servants to that of other equivalent positions where equal or similar positions are performed. In that treatment, the cited Decree exceeded its limits and invaded the sphere reserved to the ordinary legislator, which is the only competent authority to regulate salary matters and impose obligations on the State, thereby disregarding the prohibition of arbitrariness of the regulatory power that imposes subjection to legal sources. The present case does not concern periodic fixings or arithmetic updating of a pre-established salary, grounded in reasons of cost of living, inflation, devaluation, monetary depreciation, seniority, etc., but rather, as stated, the transposition and establishment of a different salary framework or structure, capable of producing greater economic advantages for a group of public workers and imposing on the State financial obligations greater than those that legally and ordinarily correspond. And although it may be understood that what was intended by the Executive Decree was the application of the principle of equal salary for equal work under identical conditions of efficiency, the means chosen is not the suitable route for the equalization undertaken, because it is outside the applicable legal rules and the official compensation system for all classes of positions assigned to the Civil Service, among which the situation of the claimant is housed. Regarding the staff of the TAA, the General Directorate of the Civil Service, in various offices on file in the case record (already mentioned in the section of proven facts), has established that the employment regime of the other officials who are not judges of that Court is that of the Civil Service; therefore, barring a legal rule to the contrary, the content of that relationship, including the salary component, is regulated by the Civil Service Statute and related norms. Along these lines, this collegiate body has indicated in the aforementioned rulings No. 6-2012 and 10-2012, pursuant to Article 191 of the Political Constitution, that the relations between the State and public servants are regulated by a norm called the Civil Service Statute, Law No. 1581 of May 30, 1953. That body of law, in its chapter X, relating to the salary regime, Article 48, subsection b), states that the salaries of the servants of the Executive Branch shall be determined by a Salary Law that shall fix the minimum, intermediate, and maximum amounts corresponding to each employment category. In development of this provision, the Public Administration Salary Law, No. 2166 of October 9, 1957, was enacted, which constitutes the official compensation system for all classes of positions classified in the Descriptive Manual of Positions (Article 1). From these normative antecedents, related to Articles 57 and 180 of the Magna Carta and 19 of the General Law of Public Administration, it follows that the determination of a public servant’s salary is a matter reserved to formal law. The creation of the bases and other parameters according to which the salaries of the public sector must be established or determined corresponds to the ordinary legislator, and not to the Executive Branch through the technique of the executive decree. This implies, by criteria of specialty, that salary variations cannot even be fixed by Budget Law. It concerns, on the one hand, the generation or creation of periodic obligations chargeable to the State, and not merely paying or executing a disbursement authorized in a budget line item. The Constitutional Chamber, in judgment No. 552-91 of 6:50 p.m. on March 15, expressed: “VI.- In the same sense, that reservation of law implies that of ordinary law, not that of the budget, because the latter does not have as its object the creation of State obligations but only the authorization of the expenditure of public funds, establishing a limit (maximum), so that the Public Administration (that of the Executive Branch and that of the other branches or deconcentrated organs, as the case may be) is not obliged but only authorized to pay according to the budget line items. Moreover, creating State obligations is a function of ordinary legislation, and recognizing them is a function of the Administration, within its budget limits; the budget is neither the one nor the other.” On the other hand, said determination is embedded within the legal regime of fundamental rights, such as the right to receive a minimum salary of periodic fixing capable of generating well-being and a dignified existence, a matter equally reserved to law, by reason of constituting a guarantee for the working person, which therefore cannot be subject to the fluctuations of politics or other movements or interests of groups transitorily holding power. In this sense and in the same judgment, the Chamber expressed: “VII.- … But compensating the provision of a service to the State, whatever its rank or nature, as well as granting aid or facilities for its performance, within the limits of proportionality and reasonableness implicit in any democratic constitutional order, does not constitute a privilege, but on the contrary, a fundamental principle of sound administration, also intimately linked to the democratic state, because it is obvious that promoting or even favoring the provision of those services gratuitously or through symbolic or meager compensation would amount to nothing less than limiting access to public office solely to persons in a position to hold them by enjoying a privileged situation of fortune, if not by lacking the necessary scruples not to misuse them.” In view of the foregoing, the lawsuit must be dismissed with respect to the petitionary claim seeking recognition in favor of the plaintiff of job and salary homologation, grounded on paragraph 2 of Article 4 of Executive Decree No. 34136-MINAE. This is because said norm does not have the virtue of filling normative gaps, generating obligations chargeable to the State, nor of creating the right to the salary equalization sought in the specific case; such that said right does not emerge, even acknowledging the existence of the omission attributed to the respondent Administration. By reason of the foregoing, the payment of damages, claimed by the protected party for not having had her position and salary homologated in the terms of paragraph 2 of Article 4 of Executive Decree No. 34136, is also inappropriate. This rejection includes the subjective moral harm (daño moral subjetivo) petitioned on those aspects.

VIII.- Regarding the request for payment for exercising the functions of judge in the TAA. By office 994-10 of August 2010, the claimant requested the Human Resources Department of MINAET to carry out the corresponding procedures for the payment equivalent to the salary of judge four of the TAA, for the appointment as proprietary judge in the period from September 3 to October 5, 2010, an appointment made by office O-746-10-TAA of September 2, 2010. (Folios 122, 130 of the judicial file) Addressing that request, by office DRH-902-2010 of December 6, 2010, the Human Resources Directorate of MINAET responds to office 994-10 TAA presented by the plaintiff and states, in its core: “... 1.- According to what is established in Articles 103 and 104 of the Organic Environmental Law No. 7554, the appointment of Proprietary and Alternate Judges for the Administrative Environmental Court (TAA) is made by the National Environmental Council. 2.- In note O-746-10TAA... Said document does not have the same quality as an agreement of the National Environmental Council. In accordance with the foregoing, this Directorate finds itself technically and legally unable to proceed to process the request. Now, there is the possibility of a possible payment for additional duties (recargo de funciones), provided that the budget content exists in the corresponding line item of program 883. A study for which you must reformulate your approach...” (Folio 135 of the principal file) At this point, it is necessary to be clear that in proven fact five of the amended pleading, the plaintiff circumscribes his petition regarding the items not paid for his performance as judge for a period of 49 days as judge of the TAA. (Folios 158-162 of the judicial file) Unlike other proceedings resolved by this Court, the appointment of the claimant as judge for the period running from September 3 to October 5, 2010 (both dates inclusive), was not agreed by the National Environmental Council, but was communicated by office O-746-10-TAA of September 2, 2010, signed by the President of the TAA. The State points out regarding this point that the claimant must present the request for additional duties in order to proceed to resolve that claim. Although it is accredited that the request for payment of salary differences for occupying the position of judge of the TAA during the aforementioned period was declined for the reasons indicated, it should be noted that the claimant’s allegations on that particular are not based on the lack of response to that request, but on the lack of payment of the sums owed for having occupied that position. From that perspective of examination, despite the deficiencies indicated in that act, the truth of the matter is that, on the one hand, even if there existed to that extent an irregularity in the investiture that allowed him at the time to exercise his functions as a judge of the TAA, such functional exercise would be covered by the de facto officer theory regulated by ordinal 115 of Law No. 6227/78. This Chamber does not consider the treatment given to the application to be proper, because definitively, if the issue was one of mere formal denomination, in light of canon 132 of the cited General Law of Public Administration, in relation to precepts 221, 222, and 224 ibidem, what was proper was to redirect the analysis of the request to resolve what corresponded in accordance with the factual basis of the application. Faced with the alleged irregularity in the investiture, the truth of the matter is that nothing in what was provided to this case casts doubt that the claimant performed as a judge of the TAA during that time; this is not an issue that the State calls into question. The truth of the matter is that it has been held as proven (fact number 18 of the list of proven facts - Considerando I -) that the plaintiff performed as a judge of the TAA on the following dates: November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, from January 10 to 14, 2011. Ergo, in that period, the petitioner performed in a position that carries a different remuneration than that which he received, and therefore, in accordance with what is set forth in ordinal 116.2 and 117 of Law No. 6227/78, it is the duty of the State to pay the petitioner for those labors, from which it benefited. The opposite, this collegiate body considers, would entail an unjustified benefit for the respondent Administration and economic harm for the public official, who, despite performing different labors under another remuneration regime, has not obtained payment for those tasks actually carried out. The non-recognition of those sums, or, as here is intended, their delay due to the need to present another procedure when the conditions existed to resolve the matter substantially, implies a contravention of what is established in Articles 11, 33, 41, 56, and 57 of the Political Constitution; and of the principles of human dignity, protection in labor matters, and intangibility of patrimony. By reason of the foregoing, and given the appointment that the claimant received for the exercise of the position of judge of the TAA in the following periods: November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, and from January 10 to 14, 2011, this petitionary claim must be upheld, in order to recognize the salary differences for those days. Consequently, the respondent must be ordered to pay the plaintiff the salary differences and other labor items not received during the period between the following dates: November 9 and 10, 2009; from September 3 to October 5, 2010; from November 2 to 9, 2010; and from January 10 to 14, 2011, a period in which he was appointed to occupy full-time the position of Proprietary Judge of the Administrative Environmental Court. For those purposes, said items must be calculated in the enforcement phase, based on the difference arising between the salary paid to the plaintiff in those periods (without considering the intended homologation) and what he would have been entitled to as a judge of the TAA, in those same periods, according to the salary norms in force on those dates. By express request of the party, on said sum, the payment of legal interest on the indicated principal obligation must be recognized, which shall be calculated based on the passive interest rate for six-month certificates of the Banco Nacional de Costa Rica, according to the currency in question, as provided by Article 1163 of the Civil Code. Said interest must be granted from the date on which each payment was pertinent and until its effective payment. Such recognition of interest indirectly entails the adjustment of the economic value of the amounts awarded for the purposes of Article 123 of the Code of Contentious Administrative Procedure. Both the principal owed and its interest must be calculated and liquidated in the judgment enforcement phase before this same Court. Now, given the Administration’s refusal to recognize the aforementioned salary differences, it is clear to this Court that such neglect implies an affectation in the internal sphere of the petitioner, given that despite performing work proper to a position whose remuneration is higher than his usual salary for the position he holds in tenure, he did not obtain said income. The performance of those tasks under a lower salary regime implies, in the judgment of this Chamber, unquestionably, an emotional injury constituting a subjective moral harm (daño moral subjetivo) that must be remedied, especially when it concerns salary income, which in the normal course of events constitutes the primary source of income of the public official. From that perspective, for this concept, attending to the rules of proportionality and reasonableness, this Court considers what is proper is to award compensation of ¢250,000.00 (two hundred fifty thousand colones).

IX.- Corollary. Analysis of defenses raised. The State raised the defense of lack of right. Said exception must be rejected only with respect to the claim for payment of salary differences for the appointment as Judge of the TAA in the period spanning November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, and from January 10 to 14, 2011. As for the rest, said defense is upheld. Consequently, what is proper is to partially grant the lawsuit, being understood as dismissed with respect to what is not expressly indicated, in the following terms: 1) The State is ordered to pay the claimant the salary differences and other labor items not received during the period between the following dates: November 9 and 10, 2009; from September 3 to October 5, 2010; from November 2 to 9, 2010; and from January 10 to 14, 2011, periods in which he was appointed to occupy full-time the position of Proprietary Judge of the Administrative Environmental Court. For those purposes, said items must be calculated in the enforcement phase of the present judgment, based on the difference arising between the salary paid to the plaintiff in those periods (without considering the intended homologation) and what he would have been entitled to as a judge of the TAA, in those same periods, according to the salary norms in force on those dates and considering the particular situation of the petitioner. 2) On said amount, by express request of the party, must be recognized the payment of legal interest on the indicated principal obligation, which shall be calculated based on the passive interest rate for six-month certificates of the Banco Nacional de Costa Rica, according to the currency in question, as provided by Article 1163 of the Civil Code. Said interest must be granted from the date on which each payment was pertinent and until its effective payment. Such recognition of interest indirectly entails the adjustment of the economic value of the amounts awarded for the purposes of Article 123 of the Code of Contentious Administrative Procedure. 3) Both the principal owed and its interest must be calculated and liquidated in the judgment enforcement phase before this same Court. 4) As compensation for the subjective moral harm (daño moral subjetivo) suffered due to the non-recognition of the salary differences that occurred in the period between September 3, 2010, and October 5, 2010, a period in which he was appointed to occupy full-time the position of Proprietary Judge of the Administrative Environmental Court, the State is ordered to pay a sum of ¢250,000.00 (two hundred fifty thousand colones). 5) As for the rest, the lawsuit is dismissed.

X.- Costs. In accordance with numeral 193 of the Code of Contentious Administrative Procedure, procedural and personal costs constitute a burden imposed on the losing party by the very fact of being so. Dispensation from this judgment is only viable when, in the opinion of the Court, there was sufficient reason to litigate or else when the judgment is handed down by virtue of evidence whose existence was unknown to the opposing party. In the specific case, it is the criterion of this Court that sufficient reason to litigate existed for both parties, given that what was petitioned concerns a salary benefit grounded in a norm that the claimant considered the basis for his claims. In any event, given the manner in which it is resolved, there exists mutual defeat in this cause. Consequently, what is proper is to decide without a special award of costs.

POR TANTO.

The defense of lack of right is rejected solely with respect to the claim for payment of salary differences for the appointment as Judge of the Administrative Environmental Court in the period spanning November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, and from January 10 to 14, 2011. As for the rest, said defense is upheld. Consequently, the lawsuit filed by Nombre2401 against the State is partially granted, in the following terms, being understood as dismissed with respect to what is not expressly indicated: 1) The State is ordered to pay the claimant the salary differences and other labor items not received during the period between the following dates: November 9 and 10, 2009; from September 3 to October 5, 2010; from November 2 to 9, 2010; and from January 10 to 14, 2011, periods in which he was appointed to occupy full-time the position of Proprietary Judge of the Administrative Environmental Court. For those purposes, said items must be calculated in the enforcement phase of the present judgment, based on the difference arising between the salary paid to the plaintiff in those periods (without considering the intended homologation) and what he would have been entitled to as a judge of the TAA, in those same periods, according to the salary norms in force on those dates and considering the particular situation of the petitioner.

  • 2)Upon said amount, at the express request of a party, the payment of legal interest on the indicated principal obligation must be recognized, which shall be calculated based on the passive interest rate for six-month certificates of deposit of the Banco Nacional de Costa Rica, according to the currency involved, as provided in Article 1163 of the Civil Code. Such interest must be granted from the date on which each payment was due until its effective payment. Such recognition of interest indirectly implies the adjustment of the economic value of the amounts awarded for the purposes of Article 123 of the Code of Contentious Administrative Procedure. 3) Both the principal owed and its interest must be calculated and liquidated in the judgment enforcement phase before this same Court. 4) For the subjective moral damage suffered due to the non-recognition of salary differences occurring in the period between November 9 and 10, 2009, from September 3 to October 5, 2010, from November 2 to 9, 2010, and from January 10 to 14, 2011, a period during which he was appointed to occupy the full-time position of Proprietary Judge of the Administrative Environmental Tribunal, the State is ordered to pay the sum of ¢250,000.00 (two hundred fifty thousand colones). 5) In all other respects, the claim is dismissed. 6) The matter is resolved without special award of costs.

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Tribunal Contencioso Administrativo Sección VI Clase de asunto: Proceso de puro derecho Analizado por: CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL Sentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente Contenido de Interés:

Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Derecho Administrativo Tema: Principio de reserva de ley en materia administrativa Subtemas:

Aplicación en materia salarial para el empleo público. Alcances de la jerarquía normativa para la variación de salarios en el Tribunal Ambiental Administrativo.

Tema: Jerarquía normativa Subtemas:

Necesaria desaplicación de normas reglamentarias cuando sean contrarias a fuentes de rango superior.

Tema: Empleo público Subtemas:

Análisis del régimen de retribución salarial para miembros del Tribunal Ambiental Administrativo. Aplicación del principio de reserva de ley para la variación de salarios.

Tema: Tribunal Ambiental Administrativo Subtemas:

Análisis del régimen de retribución salarial y aplicación del principio de reserva de ley para sus variaciones.

“IV.- Objeto del proceso. Para el análisis de los diversos argumentos presentados por las partes, es menester tener claridad sobre el objeto de este proceso. Tal y como quedaron formuladas las pretensiones, la presente causa estriba en la declaración de una inercia administrativa y se establezca el derecho que alega tener el accionante a que se le reconozca la respectiva homologación de puesto y salario equivalente, conforme al párrafo segundo del artículo 4 del Decreto No. 34136-MINAE. De igual modo, se peticiona que ese reconocimiento sea retroactivo al momento de la publicación del Decreto Ejecutivo No. 34361-MINAE, publicado en La Gaceta No. 25 del 5 de febrero del 2008. En ese punto, es necesario precisar, el promovente ostenta la plaza de Jefe del Departamento Técnico del Tribunal Ambiental Administrativo, en el puesto del Servicio Civil No. 072637 en propiedad, como profesional jefe 3 del Servicio Civil, con especialidad en Ingeniería Forestal, puesto que forma parte del personal del Tribunal Ambiental Administrativo. Es precisamente ese puesto el que pretende sea homologado con la escala de puestos del Poder Judicial. Lo anterior es relevante tenerlo en cuenta dado que como infra se analizará, el accionante pretende se le cancelen partidas por su desempeño como juez del Tribunal Ambiental Administrativo, empero, ello no implica que la pretendida homologación lo sea sobre la plaza de juez de ese órgano, sino en su plaza ordinaria en propiedad. Por concepto de indemnización liquidada las siguientes partidas: por concepto de daños: ¢22.043.079.48 (veintidós millones cuarenta y tres mil setenta y nueve colones cuarenta y ocho céntimos). Los daños consisten en las sumas que en su marco de alegaciones hubiera percibido con la aplicación de la homologación, así como los salarios no cancelados por los períodos en que se desempeñó como juez del Tribunal. Por perjuicios pide ¢13.000.000.00 (trece millones de colones), empero, tales perjuicios los direcciona hacia el padecimiento moral por la dilación en la atención de sus gestiones y el no pago de la homologación, ergo, en realidad, se expresa como un daño moral subjetivo. En definitiva, peticiona un total de ¢35.043.079.48 (treinta y cinco millones cuarenta y tres mil setenta y nueve colones cuarenta y ocho céntimos). Sobre tales rubros peticiona los réditos legales. De ese modo, el siguiente análisis procederá, por aspectos de orden, a ponderar la procedencia o no de la homologación que el accionante pretende, y como derivación de ello, la pertinencia de los daños reclamados por esa causa. Luego, se ingresará al tema de los salarios por el ejercicio funcional como juez del Tribunal Ambiental Administrativo.

V.- Sobre el derecho de homologación de puestos conforme a lo previsto en el artículo 4 párrafo segundo del Decreto No. 34136-MINAE. Análisis de vigencia de la norma aludida. La pretensión medular que se ha formulado en esta causa se refiere a la solicitud de declaración de inercia administrativa por parte del MINAET respecto de la petición planteada por el demandante para que se homologue su puesto conforme a las categorías salariales que maneja el Poder Judicial, por así establecerlo el párrafo segundo del artículo 4 del Decreto No. 34136-MINAE, aplicación que se solicita de manera retroactiva desde la emisión de esa norma hasta su derogatoria. Sobre este particular cabe señalar lo que de seguido se expone. En lo medular, según se ha expuesto, la demanda pretende la aplicación de una norma reglamentaria (artículo 4 inciso 2 del Decreto No. 34136-MINAE), lo que generaría una ventaja salarial para el accionante, dada la equiparación que esa norma dispone respecto de los salarios del personal del TAA con los propios del Poder Judicial para funciones similares. En el caso concreto, la extensa lista de hechos presentados por el accionante, lo que hacen es reflejar lo acaecido en el curso de la tramitación de su solicitud para obtener la homologación de puestos pretendida y pago de diferencias salariales. De ese recuento fáctico se ha tenido por no acreditado que el MINAET diera respuesta efectiva mediante acto final a esas solicitudes. Por el contrario, mediante circular DRH-005-11 del 04 de enero del 2011, la Dirección de Recursos Humanos de esa cartera ministerial señala, ante los reclamos presentados por el reconocimiento de las diferencias salariales y demás componentes salariales, se están realizando las consultas técnicas, legales y presupuestarias correspondientes para determinar la legalidad y procedencia de esas peticiones. (Folio 137 del judicial) Ahora bien, en la audiencia conferida por el juzgador de trámite mediante auto de las 14 horas 34 minutos del 08 de junio del 2011, el titular del MINAET, es escrito visible a folios 186-190 del judicial, informa, sobre la citada homologación, se procedió a elaborar el informe DRH-AO-037-2009 del 27 de julio del 2009, que proponía realizar ese trámite, el que fue presentado ante la Oficina de Servicio Civil-SINAC. Tal unidad administrativa, mediante el oficio OSC-S-636-2009 del 17 de agosto del 2009, devolvió el informe señalando que con antelación se habían resuelto solicitudes similares, entre ellas, una resuelta por el oficio GESTIÓN-SAO-133-2008, documento en el que se aportaba el oficio AJ-386-2008 de la Asesoría Legal del Servicio Civil en el que se indicaba que el resto del personal del TAA se encuentra cubierto por el régimen del servicio civil en lo que atañe a su reclutamiento, selección, clasificación y valoración, siendo que no está excluido expresamente de ningún contenido de la Ley No. 7554 y en razón que el párrafo segundo del numeral 2 del Decreto No. 34136-MINAE no tiene potencia jurídica para modificar una norma de rango legal en materia de valoración. El jerarca además aclara, la homologación fue luego presentada ente la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria, por oficio DRH-AO-449-2009 del 30 de julio del 2009, empero, el trámite fue rechazado por oficio STAP-1467-2009 del 17 de agosto del 2009. Con todo, pese a la omisión acusada, este Tribunal considera improcedente otorgar la pretensión relativa a que se reconozca a favor de la actora la homologación de puesto y de salario, fundamentada en el párrafo 2º del artículo 4 del Decreto Ejecutivo número 34136, por las razones que de seguido se exponen . a) Vigencia de la norma en cuestión: Como aspecto medular merece precisar el ámbito de vigencia de la norma en virtud de la cual, el promovente sustenta su reclamo. El artículo 4, párrafo 2° del Decreto Ejecutivo No. 34136 de 20 de junio de 2007, publicado en La Gaceta No. 25 de 05 de febrero de 2008, cuya aplicación se demanda, fue derogado por el Decreto No. 36035 de 20 de mayo de 2010, publicado en La Gaceta No. 126 de 30 de junio de 2010. La presente demanda se formula en fecha 01 de febrero del 2011, momento en el cual, ya la norma cuya aplicación se peticiona, había desaparecido del ordenamiento jurídico vigente, razón por la cual, en tesis de principio, no resulta aplicable. Con todo, dadas las alegaciones planteadas por el promovente, es menester ingresar al análisis de los efectos que tal precepto puedo llegar a producir en el curso de su vigencia, sea, entre el 05 de febrero de 2008 y el 30 de junio de 2010.

VI.- Sobre la posibilidad de aplicación del artículo 4, párrafo 2° del Decreto Ejecutivo No. 34136 -MINAE. El numeral 6 de la Ley No. 6227 así como el precepto 7 de la Carta Magna establecen la jerarquía de las fuentes normativas que ha de imperar en la resolución de este tipo de conflictos. Como derivación de esas máximas, el canon 8 de la Ley Orgánica del Poder Judicial , No. 7333, (reformado por ley No. 7 728 de 15 de diciembre de 1997 ), señala , los jueces “no podrán”: 1) aplicar leyes ni otras normas o actos de cualquier naturaleza, contrarios a la Constitución Política o al derecho internacional o comunitario vigentes en el país; tampoco podrán interpretarlos ni aplicarlos de manera contraria a los precedentes o la jurisprudencia de la Sala Constitucional; 2) aplicar decretos, reglamentos, acuerdos y otras disposiciones contrarias a cualquier otra norma de rango superior. De ahí que en el ejercicio de sus funciones de resolver los casos que sean sometidos a su conocimiento, para resolverlos definitivamente (artículo 153 de la Carta Magna), el juzgado debe ponderar el derecho aplicable al caso, para lo cual, indefectiblemente, ha de considerar, la jerarquía de las fuentes jurídicas que bordean y delimitan la decisión del caso, por serle aplicables. Esto resulta fundamental pues en el escenario hipotético de confrontación o antinomia entre varias normas útiles o atinentes al asunto particular que examina, ha de discriminar la que resulta aplicable por criterio de jerarquía, especialidad, entre otros factores. El criterio aludido implica, a tono con lo señalado en el canon 8 de la Ley No. 7333, la necesaria desaplicación de normas reglamentarias cuando sean contrarias a fuentes de rango superior. En el fallo No. 6-2012-VI de las dieciséis horas del diecisiete de enero del dos mil doc e, esta Sección VI, sobre el punto señaló: " Antes de resolver la cuestión planteada, los jueces deban preguntarse si la norma aplicable al caso, se ajusta o no al bloque de constitucionalidad y legalidad ordinaria. Es decir, los jueces no son administradores de justicia o sujetos pasivos al servicio del legislador limitados a aplicar la norma emitida por el parlamento o el Poder Ejecutivo. Tienen un rol activo, sujeto a la Constitución y a la ley válida, debiendo consultarle a la Sala Constitucional cuando tuvieren dudas fundadas de su constitucionalidad, todo conforme a los principios de supremacía constitucional, interpretación conforme y eficacia inmediata y directa tanto de los preceptos constitucionales como de los precedentes y jurisprudencia constitucional (artículos 10 y 154 de la Constitución Política –CP, y 13 y 102 de la Ley de Jurisdicción Constitucional, reformado este último por Ley #9003 de 31 de octubre, publicado en La Gaceta #228 de 28 de noviembre de 2011, y sentencias #1185 de 1995, #3035, #3036 y #3039 de 1996). La Sala Constitucional en la conocida sentencia #1739-92 de 11.45 horas de 1 de julio, expresó: “… De allí que las leyes y, en general, las normas y los actos de autoridad requieran para su validez, no sólo haber sido promulgados por órganos competentes y procedimientos debidos, sino también pasar la revisión de fondo por su concordancia con las normas, principios y valores supremos de la Constitución (formal y material), como son los de orden, paz, seguridad, justicia, libertad, etc., que se configuran como patrones de razonabilidad. Es decir, que una norma o acto público o privado sólo es válido cuando, además de su conformidad formal con la Constitución, esté razonablemente fundado y justificado conforme a la ideología constitucional. De esta manera se procura, no sólo que la ley no sea irracional, arbitraria o caprichosa, sino además que los medios seleccionados tengan una relación real y sustancial con su objeto. Se distingue entonces entre razonabilidad técnica, que es, como se dijo, la proporcionalidad entre medios y fines; razonabilidad jurídica, o la adecuación a la Constitución en general, y en especial, a los derechos y libertades reconocidos o supuestos por ella; y finalmente, razonabilidad de los efectos sobre los derechos personales, en el sentido de no imponer a esos derechos otras limitaciones o cargas que las razonablemente derivadas de la naturaleza y régimen de los derechos mismos, ni mayores que las indispensables para que funcionen razonablemente en la vida de la sociedad. En resumen, el concepto del debido proceso, a partir de la Carta Magna, pero muy especialmente en la jurisprudencia constitucional de los Estados Unidos, se ha desarrollado en los tres grandes sentidos descritos: a) el del debido proceso legal, adjetivo o formal, entendido como reserva de ley y conformidad con ella en la materia procesal; b) el del debido proceso constitucional o debido proceso a secas, como procedimiento judicial justo, todavía adjetivo o formal -procesal-; y c) el del debido proceso sustantivo o principio de razonabilidad, entendido como la concordancia de todas las leyes y normas de cualquier categoría o contenido y de los actos de autoridades públicas con las normas, principios y valores del Derecho de la Constitución.” (Considerando I, inciso c). Lo anterior confirma ese rol activo, crítico, de guardián que deben tener los jueces y tribunales en un Estado Democrático de Derecho respecto de las normas frente a la Constitución Política, como operación previa a su aplicación práctica, en la búsqueda incesante de decisiones justas y en la garantía de estricta legalidad o legalidad substancial del orden jurídico. " Tal criterio fue reiterado en la sentencia No. 10-2012-VI de las diez horas de diecinueve de enero de dos mil doce, de esta misma Sección VI.

VII.- Ahora, en lo específico del régimen de empleo aplicable al TAA, cabe señalar, l a Ley Orgánica del Ambiente, No. 7554 de 4 de octubre de 1995, en su capítulo XXI, artículos 103 a 112, creó el Tribunal Ambiental Administrativo . Esta norma reguló sus competencias, integración, obligaciones, procedimiento y principios rectores . Sin embargo, no incorpora regulación alguna en cuanto al régimen de retribución salarial de sus miembros, así como de su personal. Lo anterior a diferencia de lo establecido para otros Tribunales Administrativos, en los que, el mismo legislador fijó el tema de retribución salarial bajo un esquema de homologación con los salarios del Poder Judicial. Así, v.gr., es el caso del Tribunal Fiscal Administrativo (art. 161 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios), Tribunal Aduanero Nacional (art. 207 de la Ley General de Aduanas, No. 7557), Tribunal Administrativo de Transportes (art. 17 de la Ley No. 7969, Ley Reguladora del Transporte Remunerado de Personas en Vehículos en la modalidad de taxi), o bien del Tribunal Registral Administrativo (art. 20 de la Ley de procedimientos de observancia de derechos de propiedad intelectual, No. 8039). No obstante, se insiste, esa equiparación no fue legalmente prevista en el caso del TAA, en su fuente de creación, Ley No. 7554. No es sino el citado artículo 4, párrafo 2° del Decreto Ejecutivo No. 34136, antes de su derogación, la norma que disponía ese beneficio salarial en los siguientes términos : “La retribución de los integrantes de este Tribunal debe ser igual al sueldo de los miembros de los Tribunales Superiores del Poder Judicial, la del resto del personal deberá equipararse, según el caso, a la de los cargos equivalentes del personal de esos Tribunales o de otros órganos del Poder Judicial donde se desempeñen cargos iguales o similares”. Se prevé un mecanismo de retribución para los integrantes del Tribunal y para el resto del personal. Sin embargo, este Tribunal comparte las alegaciones del Estado en cuanto a que dicho precepto pretende llenar un vacío legal mediante la equiparación de los salarios de una categoría de servidores públicos, a la de otros cargos equivalentes donde se desempeñen cargos iguales o similares . En ese tratamiento, el citado Decreto se extralimitó e invadió el ámbito reservado al legislador ordinario que es el único competente para regular la materia salarial e imponer obligaciones al Estado , desatendiendo de esa forma la interdicción de la arbitrariedad de la potestad reglamentaria que impone una sujeción a las fuentes legales . No se trata el presente caso de fijaciones periódica s o de actualización aritmética del salario preestablecido, fundado en razones de costo de vida, inflación, devaluación, depreciación monetaria, antigüedad, etc., sino, como se dijo, frente a la transposición y establecimiento de una armazón o estructura salarial distinta, capaz de producir ventajas económicas mayores a un grupo de trabajadores públicos e imponerle al Estado obligaciones financieras mayores a las que legal y ordinariamente corresponden. Y aunque pueda entenderse que lo querido por el Decreto Ejecutivo era la aplicación del principio de salario igual a igual trabajo en idénticas condiciones de eficiencia, el medio elegido no es la vía idónea para la equiparación emprendida, por estar al margen de las reglas jurídicas aplicables y del sistema oficial de retribución para todas las clases de puestos adscritas al Servicio Civil, entre las que se residencia la situación del accionante. En lo que se refiere al personal del TAA, la Dirección General del Servicio Civil, en diversos oficios que rolan en el expediente de este proceso (ya mencionados en el aparte de hechos probados), ha establecido que el régimen de empleo de los demás funcionarios que no son jueces de ese Tribunal, es el del Servicio Civil, por ende, salvo regla legal en contrario, el contenido de esa relación, incluido el componente salarial, se regula por el Estatuto de Servicio Civil y normas afines. En esa línea, este cuerpo colegiado ha señalado en los precitados fallos No. 6-2012 y 10-2012, acorde al artículo 191 Constitución Política, las relaciones entre el Estado y los servidores públicos, se regulan por medio de una norma llamada Estatuto de Servicio Civil , Ley No. 1581 del 30 de mayo de 1953 . Ese conjunto legal en su capítulo X, relativo al régimen de sueldos, artículo 48, inciso b), señala que los salarios de los servidores del Poder Ejecutivo serán determinados por una Ley de Salarios que fijará las sumas mínimas, intermedias y máximas correspondientes a cada categoría de empleo. En desarrollo de esta previsión, se promulgó la Ley de Salarios de la Administración Pública, No. 2166 de 09 de octubre de 1957, la cual constituye el sistema oficial de retribución para todas las clases de puestos clasificados en el Manual Descriptivo de Puestos (artículo 1°). De estos antecedentes normativos, relacionados con los artículos 57 y 180 de la Carta Magna y 19 de la Ley General de Administración Pública, se desprende que la determinación del salario de un servidor público, es materia reservada a la ley formal. La creación de las bases y demás parámetros con arreglo a los cuales han de establecerse o determinarse los salarios del sector público, corresponde al legislador ordinario, y no al Poder Ejecutivo mediante le técnica del decreto ejecutivo . Ello supone, por criterio de especialidad, la variación de salarios no puede fijarse tan siquiera por Ley de Presupuesto. Se trata por un lado de la generación o creación de obligaciones periódicas a cargo del Estado, y no simplemente de pagar o ejecutar un desembolso autorizado en una partida presupuestaria. La Sala Constitucional, en sentencia No. 552-91 de 18.50 horas de 15 de marzo, expresó: “VI.- En el mismo sentido, esa reserva de ley implica la de ley ordinaria, no la de presupuesto, pues ésta no tiene por objeto crear obligaciones del Estado sino sólo autorizar el gasto de los fondos públicos, estableciendo un límite (máximo), de modo que la Administración Pública (la del Poder Ejecutivo y la de los demás poderes u órganos desconcentrados, en su caso) no está obligada sino sólo autorizada a pagar conforme a las partidas presupuestarias. Por lo demás, crear obligaciones del Estado en función de la legislación ordinaria, y reconocerlas lo es de la Administración, dentro de sus límites presupuestarios; el presupuesto no es, ni lo uno, ni lo otro.”. Por otro lado, dicha determinación se incardina dentro del régimen jurídico de los derechos fundamentales, como lo es el derecho a recibir un salario mínimo de fijación periódica capaz de generar bienestar y existencia digna, materia igualmente reservada a la ley, en razón de constituir una garantía para la persona trabajadora, que por ende no puede estar sujeta a los vaivenes de la política u otros movimientos o intereses de grupos detentadores transitorios del poder. En este sentido y en la misma sentencia la Sala expresó: “VII.- … Pero es que remunerar la prestación de un servicio al Estado, del rango o naturaleza que éste sea, así como otorgar ayudas o facilidades para su desempeño, dentro de los límites de proporcionalidad y razonabilidad implícitas en todo ordenamiento democrático constitucional, no constituye privilegio, sino por el contrario, un principio fundamental de sana administración, ligado también íntimamente al estado democrático, porque es obvio que propiciar o siquiera favorecer la prestación de esos servicios gratuitamente o mediante una remuneración simbólica o exigua equivaldría nada menos que a limitar el acceso a los cargos públicos únicamente a las personas en disposición de desempeñarlos por gozar de una situación privilegiada de fortuna, cuando no por carecer de los escrúpulos necesarios para no servirse de ellos incorrectamente.” Atendiendo a lo anteriormente expuesto, debe desestimarse la demanda en cuanto al extremo petitorio, tendente a que se reconozca a favor de la actora la homologación de puesto y de salario, fundamentada en el párrafo 2º del artículo 4 del Decreto Ejecutivo número 34136 -MINAE . Ello por cuanto, dicha norma no tiene la virtud de suplir vacíos normativos, generando obligaciones a cargo del Estado, ni de crear el derecho a la equiparación salarial pretendido en el caso concreto; de modo que tal derecho no emerge, aún de reconocer la existencia de la omisión que se atribuye a la Administración accionada . En razón de lo anterior, también resulta improcedente el pago de daños y perjuicios, que pretende la amparada por no haberse homologado su puesto y su salario en los términos del párrafo 2º del artículo 4 del Decreto Ejecutivo número 34136. Este rechazo incluye el daño moral subjetivo peticionado por esos aspectos.

VIII.- Sobre la solicitud de pago por ejercer funciones de juez en el TAA. Mediante el oficio 994-10 de agosto del 2010, el accionante solicitó al Departamento de Recursos Humanos del MINAET realizar las gestiones correspondientes para el pago equivalente al salario de juez cuatro del TAA, por la designación como juez propietario en el período del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, nombramiento realizado por oficio O-746-10-TAA del 02 de septiembre del 2010. (Folios 122, 130 del judicial) Atendiendo a esa solicitud, por oficio DRH-902-2010 del 06 de diciembre del 2010 la Dirección de Recursos Humanos del MINAET da respuesta al oficio 994-10 TAA presentado por el actor y señala, en lo medular: "... 1.- De acuerdo a lo establecido en los artículos 103 y 104 de la Ley Orgánica del Ambiente No. 7554; el nombramiento de los Jueces Propietarios y Suplentes para el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA) es realizado por el Consejo Nacional Ambiental. 2.- En nota O-746-10TAA... Dicho documento no tiene la misma calidad que un acuerdo del Consejo Nacional Ambiental. De acuerdo a lo anteriormente señalado, esta Dirección se ve imposibilitada técnica y legal para proceder a dar trámite a la solicitud. Ahora bien, cabe la posibilidad de un posible pago por recargo de funciones, siempre y cuando se tenga el contenido presupuestario en la partida correspondiente del programa 883. Estudio para el cual deberá usted reformular su planteamiento..." (Folio 135 del principal) En este punto, cabe tener claro que en el hecho quinto del escrito de ampliación de demanda, el actor circunscribe su pedimento sobre las partidas no canceladas por el desempeño como juez por un plazo de 49 días. como juez del TAA. (Folios 158-162 del judicial). A diferencia de otros procesos resueltos por este Tribunal, la designación del accionante como juez para el período que va desde el 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010 (ambas fechas), no fue acordada por el Consejo Nacional Ambiental, sino que fue comunicada por oficio O-746-10-TAA del 02 de septiembre del 2010, suscrito por el Presidente del TAA. El Estado señala en cuanto a este punto, el accionante debe presentar la solicitud de recargo de funciones para proceder a resolver sobre ese extremo. Si bien se tiene por acreditado que la petición de pago de diferencias salariales por ocupar el puesto de juez del TAA en el lapso aludido fue declinado por los motivos señalados, cabe indicar, los alegatos del accionante en cuanto a ese particular no estriban en la falta de respuesta a esa petición, sino a la falta de pago de las sumas debidas por haber ocupado ese puesto. Desde esa arista de examen, pese a las deficiencias señaladas en aquel acto, lo cierto del caso es que por un lado, aún existiendo en esa medida una irregularidad en la investidura que le permitió en su momento, el ejercicio de sus funciones como juez del TAA, tal ejercicio funcional se encontraría amparado a la teoría del funcionario de hecho regulada por el ordinal 115 de la Ley No. 6227/78. No considera esta Cámara debido el tratamiento dado a la gestión pues en definitiva, si el tema era de mera denominación formal, a la luz del canon 132 de la citada Ley General de la Administración Pública, en relación a los preceptos 221, 22 y 224 ibídem, lo debido era reconducir el análisis de la solicitud para resolver lo correspondiente a tono con los hechos base de la gestión. Ante la supuesta irregularidad en la investidura, lo cierto del caso es que nada en lo aportado a esta causa pone en duda que el accionante se desempeñó en ese tiempo como juez del TAA, no es este un tema que el Estado ponga en tela de cuestionamiento. Lo cierto del caso es que se ha tenido por acreditado (hecho número 18 del elenco de hecho probados -considerando I-) que el actor se desempeñó como juez del TAA en las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010, del 10 al 14 de enero del 2011. Ergo, en ese período, el demandante se desenvolvió en un puesto que ostenta una remuneración diversa a la percibida, por lo que a tono con lo expuesto por el ordinal 116.2 y el 117 de la Ley No. 6227/78, es deber del Estado cancelar al petente por esas labores, de las cuales se benefició. Lo opuesto, estima este cuerpo colegiado, supondría un beneficio injustificado para la Administración accionada y en un perjuicio económico para el funcionario público, quien pese a realizar labores diversas con otro régimen de remuneración, no ha obtenido el pago de esas tareas efectivamente realizadas. El no reconocimiento de esas sumas, o bien, como aquí se pretende, su dilación por la necesidad de presentar otro trámite cuando se daban las condiciones para resolver el tema sustancialmente, implica una contravención a lo estatuido por los artículos 11, 33, 41, 56 y 57 de la Constitución Política; y a los principios de dignidad humana, protector en materia laboral, e intangibilidad del patrimonio. En razón de lo anterior y dad a la designación que para el ejercicio del cargo de juez del TAA recibió el accionante en los períodos siguientes: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011, debe acogerse ese extremo petitorio, a fin de reconocer las diferencias salariales por esos días. En consecuencia, debe ordenarse al accionado a cancelar a favor del actor las diferencias salariales y demás extremos laborales dejados de percibir, durante el período comprendido entre las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011, lapso en que fue nombrad o para ocupar a tiempo completo el puesto de Juez Propietario del Tribunal Ambiental Administrativo. Para tales efectos, dichas partidas deberán calcularse en fase de ejecución, sobre la base de la diferencia que se produzca entre el salario pagado al actor en esos períodos (sin considerar la homologación pretendida) y el que le hubiere correspondido como juez del TAA, en esos mismos períodos, según las normas salariales vigentes en esas fechas. Por petición expresa de parte, sobre dicha suma debe reconocerse el pago de los intereses legales sobre la obligación principal indicada, que se calcularán con base en la tasa pasiva de intereses de los certificados a seis meses plazo del Banco Nacional de Costa Rica, según la moneda que se trate, conforme lo dispone el artículo 1163 del Código Civil . Dichos réditos deberán ser concedidos desde la fecha en que cada pago era pertinente y hasta su efectivo pago. Tal reconocimiento de intereses supone, de manera indirecta el ajuste del valor económico de los montos otorgados para los efectos del artículo 123 del Código Procesal Contencioso Administrativo. Tanto el principal, adeudado como sus réditos deberá n ser calculado s y liquidados en la fase de ejecución de sentencia ante este mismo T ribunal. Ahora bien, dada la negativa de la Administración en el reconocimiento de las diferencias salariales aludidas, es claro para este Tribunal, tal desidia supone una afectación en la esfera interna del petente, siendo que pese a realizar un trabajo propio de un cargo cuya remuneración es superior a su salario usual por la plaza que ocupa en propiedad, no obtuvo dichos ingresos. La realización de esas tareas por un régimen retributivo inferior, supone, a juicio de esta Cámara, a no dudarlo, una lesión anímica constitutiva de un daño moral subjetivo que es menester reparar, máxime cuando se trata de ingresos salariales, que en la normalidad de los casos, constituyen la fuente principal de ingresos del funcionario público. Desde ese plano, por este concepto, atendiendo a las reglas de la proporcionalidad y razonabilidad, estima este Tribunal, lo debido es conceder una indemnización de ¢250.000.0 (doscientos cincuenta mil colones) IX.- Corolario. Análisis de defensas opuestas. El Estado opuso la defensa de falta de derecho. Dicha excepción debe ser rechazada solo en cuanto al extremo de pago de diferencias salariales por la designación como Juez del TAA en el período que va desde el 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011. En lo demás, se acoge dicha defensa. En consecuencia, lo debido es acoger parcialmente la demanda, entendiéndose por rechazada en lo que no se indique de manera expresa, en los siguientes términos: 1) Se ordena al Estado a cancelar a favor del accionante las diferencias salariales y demás extremos laborales dejados de percibir, durante el período comprendido entre las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011, períodos en los que fue nombrad o para ocupar a tiempo completo el puesto de Juez Propietario del Tribunal Ambiental Administrativo. Para tales efectos, dichas partidas deberán calcularse en fase de ejecución del presente fallo, sobre la base de la diferencia que se produzca entre el salario pagado al actor en esos períodos (sin considerar la homologación pretendida) y el que le hubiere correspondido como juez del TAA, en esos mismos períodos, según las normas salariales vigentes en esas fechas y considerando la situación particular del petente. 2) Sobre dicho monto, por petición expresa de parte, debe reconocerse el pago de los intereses legales sobre la obligación principal indicada, que se calcularán con base en la tasa pasiva de intereses de los certificados a seis meses plazo del Banco Nacional de Costa Rica, según la moneda que se trate, conforme lo dispone el artículo 1163 del Código Civil . Dichos réditos deberán ser concedidos desde la fecha en que cada pago era pertinente y hasta su efectivo pago. Tal reconocimiento de intereses supone, de manera indirecta el ajuste del valor económico de los montos otorgados para los efectos del artículo 123 del Código Procesal Contencioso Administrativo. 3) Tanto el principal, adeudado como sus réditos deberá n ser calculado s y liquidados en la fase de ejecución de sentencia ante este mismo T ribunal. 4) Por concepto del daño moral subjetivo padecido por el no reconocimiento de las diferencias salariales ocurridas en el período comprendido entre el 03 de septiembre del 2010 y 05 de octubre del 2010, lapso en que fue nombrad o para ocupar a tiempo completo el puesto de Juez Propietario del Tribunal Ambiental Administrativo , se condena al estado al pago de una suma de ¢250.000.00 (doscientos cincuenta mil colones). 5) En lo demás se declara sin lugar la demanda.” ... Ver más Citas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas ASUNTO: PROCESO DE PURO DERECHO ACTOR: Nombre2401.

DEMANDADO: El Estado.

No. 0140-2012-VI.

TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO, SECCIÓN SEXTA, SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ.Goicoechea, a las nueve horas del dieciséis de julio del dos mil doce.

Proceso de puro derecho establecido por el señor Nombre2401., cédula de identidad número […] contra el Estado, representado en este proceso por la Procuradora Luz Marina Gutiérrez Porras, cédula de identidad número […].

RESULTANDO:

1.- En fecha 01 de febrero del 2011 el señor Nombre2401. formula la presente demanda contra el Estado para que en sentencia se declare: "... 2. Se establezca en sentencia que la demandada ha tenido una conducta omisiva y por ende se establezca que tengo derecho a que se me reconozca la respectiva homologación de puesto y salario equivalente, se me pague el plus salarial y se me reconozca mi cargo de juez a.i. y su correspondiente salario. 3. Que la declaración que se solicita en el punto anterior, sea retroactiva al momento de la publicación del Decreto Ejecutivo No. 34361-MINAE, publicado en La Gaceta No. 25 del 5 de febrero del 2008, y por ende se paguen los intereses correspondientes hasta el momento de su pago. 4. Se condene a la demandada al pago de daños y perjuicios, los cuales ascienden a: daños ¢8.014.728.93 y perjuicios a ¢6.000.000.00, para un total de ¢14.014.728.93. 5. Se condene a la demandada al pago de ambas costas personales y procesales." (Folios 1-23 del judicial) Estas partidas fueron corregidas por el accionante en escrito visible a folios 158-162 del judicial en el siguiente sentido: por concepto de daños: ¢22.043.079.48 (veintidós millones cuarenta y tres mil setenta y nueve colones cuarenta y ocho céntimos) y por daño moral subjetivo ¢13.000.000.00 (trece millones de colones), para un total de ¢35.043.079.48 (treinta y cinco millones cuarenta y tres mil setenta y nueve colones cuarenta y ocho céntimos). A modo de medida cautelar peticionó se congelaran los fondos asignados por el Ministerio de Hacienda en el programa presupuestario 883, partida número 003 incentivos salariales para asegurar el pago de su reclamo.

2.- Otorgado el traslado de la medida cautelar, el Estado se opuso en los términos que consta a folios 142-155 del principal. En esa contestación, adujo la incompetencia de este Tribunal para conocer de las pretensiones planteadas. Por resolución No. 534-2011 de las 14 horas 50 minutos del 04 de abril del 2011, el juzgador de trámite rechazó la defensa de incompetencia. (Folios 176-178 del principal) No consta en autos que el Estado haya formulado inconformidad contra esa decisión. De igual modo, por fallo No. 535-2011 de las 14 horas 55 minutos del 04 de abril del 2011, se dispuso el rechazo de la medida cautelar (folios 179-180 del principal) 3.- Por auto de las 14 horas 34 minutos del 08 de junio del 2011 el juzgador de trámite otorgó el plazo previsto en el artículo 35 del Código Procesal Contencioso Administrativo (folio 183 del judicial) para superar la omisión reprochada. Por escrito presentado el 08 de julio del 2011, el titular de la cartera de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones señala que los trámites presentados por el reclamante han sido diligentemente atendidos.(Folios 186-190 del judicial) 4.- Conferido el traslado de ley, el Estado contestó de manera negativa. Opuso la defensa de falta de derecho. (Folios 195-217 del principal) 5.- La audiencia preliminar establecida en el numeral 90 del Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA), que se encuentra grabada en el sistema digital de este Despacho, fue celebrada el 06 de marzo del 2012 con la asistencia de ambas partes. Al no existir prueba que evacuar, de conformidad con el numeral 98.2 del Código Procesal Contencioso Administrativo, el asunto fue declarado de puro derecho y los involucrados rindieron sus conclusiones. (Folios 257-259 del principal) 6.- El expediente respectivo fue remitido a esta Sección Sexta del Tribunal Contencioso Administrativo para la emisión del fallo pertinente en fecha 11 de junio del 2012 , según consta en sello de pase visible a folio 259 vuelto del expediente judicial.

7 .- En los procedimientos ante este Tribunal no se han observado nulidades que deban ser subsanadas.

Redacta el juzgador Garita Navarro con el voto afirmativo de la juzgadora Fernández Brenes y el juez Hess Araya.

CONSIDERANDO

I.- Hechos probados. De relevancia para la resolución del presente proceso se tienen los siguientes: 1) El accionante labora para el Estado desde el 01 de diciembre de 1985. A partir del 01 de junio del 2004, atendiendo al oficio DM-958-04 del entonces Ministro de Ambiente y Energía, se le trasladó al Tribunal Ambiental Administrativo como asesor técnico. Por resolución No. R-DRH-052-05 MINAE de las 15 horas del 08 de abril del 2005, fue reubicado presupuestariamente en el puesto No. 072637 en propiedad, como coordinador del MINAE G/B en el citado Tribunal Ambiental. (Hecho no controvertido, folios 27 y 29 del judicial). 2) Por acuerdo No. 003-2006 del Consejo Nacional Ambiental, de las 12 horas del 31 de octubre del 2006, el accionante fue designado como juez titular del Tribunal Ambiental Administrativo a partir del 01 de noviembre del 2006 hasta el 31 de diciembre del 2008. (Hecho no controvertido, folios 31-33 del judicial) 3) Desde el primero de enero del 2009 el actor se desempeña como Jefe del Departamento Técnico del Tribunal Ambiental Administrativo, en el puesto del Servicio Civil No. Placa28015 en propiedad, como profesional jefe 3 del Servicio Civil, con especialidad en Ingeniería Forestal, puesto que forma parte del personal del Tribunal Ambiental Administrativo. (Hecho no controvertido, folio 35 del principal) 4) Mediante el oficio IT-021-97-O del 20 de agosto de 1997 de la Presidencia de la República y la DIrección General del Servicio Civil, dirigido a la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria del MInisterio de Hacienda, sobre la remuneración de los miembros integrantes del Tribunal Ambiental Administrativo se indicó en lo relevante: "Esta Dirección General a petición de parte, ha realizado el estudio de clasificación y valoración de los puestos correspondientes a los funcionarios del Tribunal Ambiental Administrativo. Dado que estos cargos están excluidos del Régimen del Servicio Civil, nos permitimos hacer del conocimiento de esa Secretaría para lo que corresponda, las recomendaciones técnicas producto del estudio realizado: ... 3. Para guardar el principio de igualdad que establece el artículo 57 de nuestra constitución política (sic), y dado que existen ya Tribunales administrativos, cuyo personal se encuentra pagado por partidas específicas de los ministerios del Poder Ejecutivo, pero con los salarios que establece el Poder Judicial, debido a las leyes específicas que así lo han establecido, se considera que lo que procede es asignar a las clases creadas, de Miembro de Tribunal Ambiental Administrativo y de Presidente de Tribunal Ambiental Administrativo, los salarios correspondientes al Juez 2 y Juez 4 del poder judicial (sic), respectivamente." (Folios 58-59 del judicial) 5) Mediante el pronunciamiento C-295-2003 del 30 de septiembre del 2003, la Procuraduría General de la República, ante consulta planteada por la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria, indica que "... a los miembros de los Tribunales Administrativos citados se les debe reconocer todos los rubros salariales que se reconocen a los integrantes de los Tribunales Superiores del Poder Judicial, incluyendo el denominado "Responsabilidad por el Ejercicio de la Función Judicial". La consulta se refería a las remuneraciones de los integrantes del Tribunal Fiscal Administrativo, Tribunal Aduanero Nacional, Tribunal Administrativo de Transportes y Tribunal Registral Administrativo. (Folios 66-69 del judicial) 6) Por oficio DAJ-1020-07 del 12 de septiembre del 2007, la Asesoría Legal del MINAET, indica al Oficial Mayor, corresponde reconocer a los integrantes del Tribunal Ambiental Administrativo el incentivo salarial de Responsabilidad por el Ejercicio de la Función Judicial. (Folios 71-74 del judicial) 7) En La Gaceta No. 25 del 05 de febrero del 2008 se publicó el Decreto Ejecutivo No. 34136-MINAE, "Reglamento de Procedimientos del Tribunal Ambiental Administrativo", en cuyo artículo 4, párrafo segundo señalaba: "La retribución de los integrantes de este Tribunal debe ser igual al sueldo de los miembros de los Tribunales Superiores del Poder Judicial, la del resto del personal deberá equipararse, según el caso, a la de los cargos equivalentes del personal de estos Tribunales o de otros órganos del Poder Judicial donde se desempeñen cargos iguales o similares." Dicho párrafo fue derogado por el artículo 1 del Decreto Ejecutivo No. 36035-MINAET, publicado en la Gaceta No. 126 del 30 de junio del 2010. (Hecho no controvertido) 8) El coordinador del Área de Análisis Ocupacional del MINAET, mediante el oficio DRH-AO-046-2008 del 16 de abril del 2008, solicitó a la Presidencia del Tribunal Ambiental Administrativo el cuestionario de análisis ocupacional de varios funcionarios -incluido el demandante-, a efectos de iniciar gestiones relacionadas con la homologación de puestos con base en el artículo 4 del Decreto Ejecutivo No. 34136-MINAE. (Folio 84 del judicial) 9) Por oficio TAA-489-08 del 21 de mayo del 2008, el Presidente del Tribunal Ambiental Administrativo solicita a la Coordinación de Recursos Humanos la inclusión dentro del presupuesto, de la homologación de los puestos conforme al artículo 4 del Decreto No. 34136-MINAE, y dentro de estos rubros, el pago del ejercicio de la función judicial. (Folio 86 del principal) 10) Por oficio STAP-1609-08 del 05 de agosto del 2008 de la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria, se indica a la Auditoria Interna del MINAET, se señala que previo a su publicación, el Decreto No. 34136-MINAE debió contar con el visto bueno de esa Autoridad, empero, pese a ser inválido, cumple con los requisitos de eficacia, surtiendo sus efectos desde su publicación. (Folios 89-93 del judicial) 11) En oficio DRH-515-08 del 24 de noviembre del 2008, la Coordinación del Departamento de Recursos Humanos del MINAET solicita a la Presidencia del Tribunal Ambiental Administrativo, conforme a lo ordenado por la Sala Constitucional en el voto 2008-12828, certificar si el programa presupuestario asignado al Tribunal para el segundo semestre del 2008, cuenta con contenido económico para hacer frente a la homologación de puestos y reconocimiento de pago de riesgo del ejercicio de la función judicial, para el caso concreto de las profesionales Nombre7575. y Nombre2882.. (Folio 95 del judicial) 12) Mediante el oficio No. 566-09-TAA del 06 de julio del 2009, el presidente del Tribunal Ambiental Administrativo solicita al Oficial Mayor del MINAET girar las instrucciones necesarias para iniciar los trámites correspondientes para hacer efectivo tanto la homologación de puestos conforme al Decreto No. 34136-MINAE, como los demás pluses salariales. Tal solicitud se hizo en referencia a todos los funcionarios del citado Tribunal. (Folio 97 del judicial) 13) Por nota No. 584-09-TAA del 10 de julio del 2009 y 594-09-TAA del 14 de julio del 2009, el accionante peticionó a la Coordinación del Departamento de Recursos Humanos del MINAET indicar las gestiones realizadas para la homologación de las plazas de asesores legales y técnicos del Tribunal de marras. (Folios 99, 101 del principal) 14) Por oficio No. 597-09-TAA del 15 de julio del 2009, varios funcionarios del Tribunal Ambiental Administrativo peticionan al Departamento de Recursos Humanos realizar los trámites pertinentes para llevar a cabo la homologación de sus puestos y se cancelen las partidas reclamadas de manera retroactiva. (Folios 103-105 del judicial) 15) Mediante el acuerdo número 004 del 19 de agosto del 2009, el Consejo Nacional Ambiental designó como juez suplente del Tribunal Ambiental Administrativo al accionante, por un período de 6 años, entre el 01 de enero del 2009 al 31 de diciembre del 2015. (Folios 113, 114 del principal) 16) Por oficio DRH-AJ-192-2009 del 22 de septiembre del 2009, la Coordinadora del Departamento de Recursos Humanos del MINAET solicita al Oficial Mayor información sobre el estado de la consulta que el Departamento Legal realizaría a la Procuraduría General de la República sobre la legalidad de la aplicación de los pluses e incentivos salariales. (Folio 117 del judicial) 17) Por oficio DAJ-2109-2009 del 19 de octubre del 2009 del Departamento Legal, se informa a la Jefatura del Departamento de Recursos Humanos, respecto de la consulta si puede reconocerse el pago de recargo de funciones en un puesto del régimen de Servicio Civil, cuyo recargo se da en un puesto excluido, que no se puede aplicar el artículo 22 del Reglamento al Estatuto del Servicio Civil, ya que el puesto en recargo debe estar bajo el Régimen de Servicio Civil. Se señaló además, para el caso exclusivo de los jueces suplentes del Tribunal Ambiental Administrativo, están excluidos del régimen del Servicio Civil, y no es procedente el recargo de funciones por cuanto el nombramiento como juez titular o suplente lo es a tiempo completo. (Folio 119 del principal) 18) El promovente se ha desempeñado en varias oportunidades como juez suplente del Tribunal Ambiental Administrativo, en las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010, del 10 al 14 de enero del 2011. (Folios 121-124 del judicial) 19) Mediante el oficio 994-10 de agosto del 2010, el accionante solicitó al Departamento de Recursos Humanos del MINAET realizar las gestiones correspondientes para el pago equivalente al salario de juez cuatro del TAA, por la designación como juez propietario en el período del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, nombramiento realizado por oficio O-746-10-TAA del 02 de septiembre del 2010. (Folios 122, 130 del judicial) 20) Por oficio DRH-902-2010 del 06 de diciembre del 2010 la Dirección de Recursos Humanos del MINAET da respuesta al oficio 994-10 TAA presentado por el actor y señala, en lo medular: "... 1.- De acuerdo a lo establecido en los artículos 103 y 104 de la Ley Orgánica del Ambiente No. 7554; el nombramiento de los Jueces Propietarios y Suplentes para el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA) es realizado por el Consejo Nacional Ambiental. 2.- En nota O-746-10TAA... Dicho documento no tiene la misma calidad que un acuerdo del Consejo Nacional Ambiental. De acuerdo a lo anteriormente señalado, esta Dirección se ve imposibilitada técnica y legal para proceder a dar trámite a la solicitud. Ahora bien, cabe la posibilidad de un posible pago por recargo de funciones, siempre y cuando se tenga el contenido presupuestario en la partida correspondiente del programa 883. Estudio para el cual deberá usted reformular su planteamiento..." (Folio 135 del principal) 21) Mediante circular DRH-005-11 del 04 de enero del 2011, la Dirección de Recursos Humanos señala, ante los reclamos presentados por el reconocimiento de las diferencias salariales y demás componentes salariales, se están realizando las consultas técnicas, legales y presupuestarias correspondientes para determinar la legalidad y procedencia de esas peticiones. (Folio 137 del judicial) II.- Hechos no demostrados. De relevancia para este caso se tienen los siguientes: 1) Que el accionante haya presentado solicitud para el pago por concepto de recargo de funciones por su designación como juez propietario en el período del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, nombramiento realizado por oficio O-746-10-TAA del 02 de septiembre del 2010. (No consta tal situación) 2) Que a la fecha, el MINAET haya dictado acto final en cuanto a la solicitud de homologación de puestos presentada por el accionante. (No hay prueba de ese aspecto) 3) Que a la fecha de emisión de la presente, se haya cancelado al accionante, por su desempeño como juez del TAA en las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010, del 10 al 14 de enero del 2011. (NO existe prueba de ese aspecto) III.- Alegatos de las partes. En lo medular, el actor señala, el párrafo segundo del Decreto No. 34136-MINAE "Reglamento de Procedimientos del Tribunal Ambiental Administrativo", otorga una serie de beneficios salariales a los miembros de ese Tribunal. Señala, si bien esa norma fue derogada por el artículo 1 del Decreto Ejecutivo No. 36036 publicado el 30 de junio del 2010, tuvo una vigencia del 05 de febrero del 2008 hasta el 30 de junio del 2011. Afirma, hizo las gestiones en tiempo y forma ante las autoridades del MINAET para que se homologara su puesto y se equipararan sus salarios, se cancelara el plus salarial, así como el reconocimiento como juez a.i, sin embargo, acusa, esas gestiones fueron devueltas sin el trámite debido y sin la consulta a la Procuraduría General de la República, por lo que nunca le fue reconocido el derecho otorgado por el Decreto No. 34136-MINAE. Acusa, el Departamento de Recursos Humanos del MINAET ha tenido una conducta omisiva y ha desaplicado las reglas del citado decreto, el que, insiste, estuvo vigente sin que fuese anulado o declarado ilegal. Estima, no existe fundamento para que el MINAET desconozca normas eficaces. Apunta, en su vigencia, la norma en cuestión generó derechos ya que nunca fue declarada nula, según lo indicó la Autoridad Presupuestaria en el oficio STAP-1609-2008, por lo que el MINAET está obligada a su aplicación. Reitera, a la fecha no ha recibido respuesta a sus gestiones. Solicita se adopten las medidas correctivas dispuestas por el Código Procesal Contencioso Administrativo contra la omisión acusada. Por su parte, el Estado aduce, la circunstancia de ocupar un puesto en el Tribunal Ambiental Administrativo, no confiere al accionante derecho a que se homologue ese cargo a un puesto judicial y se reconozca un mayor salario. Reconoce, el demandante es funcionario del MINAET desde el 01 de diciembre de 1985 a la fecha, plaza en propiedad 072637 como profesional jefe servicio civil 3, especialidad en ingeniería forestal y destacado en el citado Tribunal (en adelante TAA) desde el 01 de junio del 2004. Señala, el TAA fue creado por Ley No. 7554, empero, no existe norma legal que fije, la retribución del personal de ese órgano debe ser igual al sueldo del personal de los Tribunales Superiores. Expresa, el Decreto No. 34136 del 20 de junio del 2007 en el párrafo segundo del artículo 4 se separa de la ley, por lo que fue derogada esa norma mediante el Decreto No. 36035 del 20 de mayo del 2010. Destaca, el MINAET diligenció el presente asunto y determinó, que la Dirección General de Servicio Civil determinó que el puesto estaba cubierto por el régimen del Servicio Civil, por lo que no se daría trámite a la solicitud. Indica, al amparo del artículo 13 del Estatuto del Servicio Civil, es a la Dirección General del Servicio Civil a quien corresponde evaluar la posibilidad de homologar esos puestos y predeterminar el salario correspondiente. Considera ilegal el artículo 4 del Decreto No. 34136. Remite al principio de jerarquía de las normas. Al no existir ley que autorice la posibilidad de homologar el puesto que ocupa, no le acude al actor derecho para plantear la demanda. En esa línea remite a los análisis de la Dirección del Servicio Civil y de la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria. Manifiesta, las actuaciones del MINAET no han generado ningún derecho a favor del accionante. Remite a sentencias de la Sala II de la Corte Suprema de Justicia sobre la exclusividad competencial de la Dirección General del Servicio Civil para disponer homologaciones. En cuanto al recargo de funciones, dice, por oficio DRH-902-2010 del 06 de diciembre del 2010 de la Dirección de Recursos Humanos del MINAET, se le indicó al accionante que debía presentar la solicitud respectiva de pago por recargo de funciones conforme a lo establecido por el artículo 22 inciso b) del Reglamento de Servicio Civil. Se ingresa ahora al análisis de lo diversos planteamientos formulados.

IV.- Objeto del proceso. Para el análisis de los diversos argumentos presentados por las partes, es menester tener claridad sobre el objeto de este proceso. Tal y como quedaron formuladas las pretensiones, la presente causa estriba en la declaración de una inercia administrativa y se establezca el derecho que alega tener el accionante a que se le reconozca la respectiva homologación de puesto y salario equivalente, conforme al párrafo segundo del artículo 4 del Decreto No. 34136-MINAE. De igual modo, se peticiona que ese reconocimiento sea retroactivo al momento de la publicación del Decreto Ejecutivo No. Placa28016, publicado en La Gaceta No. 25 del 5 de febrero del 2008. En ese punto, es necesario precisar, el promovente ostenta la plaza de Jefe del Departamento Técnico del Tribunal Ambiental Administrativo, en el puesto del Servicio Civil No. 072637 en propiedad, como profesional jefe 3 del Servicio Civil, con especialidad en Ingeniería Forestal, puesto que forma parte del personal del Tribunal Ambiental Administrativo. Es precisamente ese puesto el que pretende sea homologado con la escala de puestos del Poder Judicial. Lo anterior es relevante tenerlo en cuenta dado que como infra se analizará, el accionante pretende se le cancelen partidas por su desempeño como juez del Tribunal Ambiental Administrativo, empero, ello no implica que la pretendida homologación lo sea sobre la plaza de juez de ese órgano, sino en su plaza ordinaria en propiedad. Por concepto de indemnización liquidada las siguientes partidas: por concepto de daños: ¢22.043.079.48 (veintidós millones cuarenta y tres mil setenta y nueve colones cuarenta y ocho céntimos). Los daños consisten en las sumas que en su marco de alegaciones hubiera percibido con la aplicación de la homologación, así como los salarios no cancelados por los períodos en que se desempeñó como juez del Tribunal. Por perjuicios pide ¢13.000.000.00 (trece millones de colones), empero, tales perjuicios los direcciona hacia el padecimiento moral por la dilación en la atención de sus gestiones y el no pago de la homologación, ergo, en realidad, se expresa como un daño moral subjetivo. En definitiva, peticiona un total de ¢35.043.079.48 (treinta y cinco millones cuarenta y tres mil setenta y nueve colones cuarenta y ocho céntimos). Sobre tales rubros peticiona los réditos legales. De ese modo, el siguiente análisis procederá, por aspectos de orden, a ponderar la procedencia o no de la homologación que el accionante pretende, y como derivación de ello, la pertinencia de los daños reclamados por esa causa. Luego, se ingresará al tema de los salarios por el ejercicio funcional como juez del Tribunal Ambiental Administrativo.

V.- Sobre el derecho de homologación de puestos conforme a lo previsto en el artículo 4 párrafo segundo del Decreto No. 34136-MINAE. Análisis de vigencia de la norma aludida. La pretensión medular que se ha formulado en esta causa se refiere a la solicitud de declaración de inercia administrativa por parte del MINAET respecto de la petición planteada por el demandante para que se homologue su puesto conforme a las categorías salariales que maneja el Poder Judicial, por así establecerlo el párrafo segundo del artículo 4 del Decreto No. 34136-MINAE, aplicación que se solicita de manera retroactiva desde la emisión de esa norma hasta su derogatoria. Sobre este particular cabe señalar lo que de seguido se expone. En lo medular, según se ha expuesto, la demanda pretende la aplicación de una norma reglamentaria (artículo 4 inciso 2 del Decreto No. 34136-MINAE), lo que generaría una ventaja salarial para el accionante, dada la equiparación que esa norma dispone respecto de los salarios del personal del TAA con los propios del Poder Judicial para funciones similares. En el caso concreto, la extensa lista de hechos presentados por el accionante, lo que hacen es reflejar lo acaecido en el curso de la tramitación de su solicitud para obtener la homologación de puestos pretendida y pago de diferencias salariales. De ese recuento fáctico se ha tenido por no acreditado que el MINAET diera respuesta efectiva mediante acto final a esas solicitudes. Por el contrario, mediante circular DRH-005-11 del 04 de enero del 2011, la Dirección de Recursos Humanos de esa cartera ministerial señala, ante los reclamos presentados por el reconocimiento de las diferencias salariales y demás componentes salariales, se están realizando las consultas técnicas, legales y presupuestarias correspondientes para determinar la legalidad y procedencia de esas peticiones. (Folio 137 del judicial) Ahora bien, en la audiencia conferida por el juzgador de trámite mediante auto de las 14 horas 34 minutos del 08 de junio del 2011, el titular del MINAET, es escrito visible a folios 186-190 del judicial, informa, sobre la citada homologación, se procedió a elaborar el informe DRH-AO-037-2009 del 27 de julio del 2009, que proponía realizar ese trámite, el que fue presentado ante la Oficina de Servicio Civil-SINAC. Tal unidad administrativa, mediante el oficio OSC-S-636-2009 del 17 de agosto del 2009, devolvió el informe señalando que con antelación se habían resuelto solicitudes similares, entre ellas, una resuelta por el oficio GESTIÓN-SAO-133-2008, documento en el que se aportaba el oficio AJ-386-2008 de la Asesoría Legal del Servicio Civil en el que se indicaba que el resto del personal del TAA se encuentra cubierto por el régimen del servicio civil en lo que atañe a su reclutamiento, selección, clasificación y valoración, siendo que no está excluido expresamente de ningún contenido de la Ley No. Placa1008 y en razón que el párrafo segundo del numeral 2 del Decreto No. 34136-MINAE no tiene potencia jurídica para modificar una norma de rango legal en materia de valoración. El jerarca además aclara, la homologación fue luego presentada ente la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria, por oficio DRH-AO-449-2009 del 30 de julio del 2009, empero, el trámite fue rechazado por oficio STAP-1467-2009 del 17 de agosto del 2009. Con todo, pese a la omisión acusada, este Tribunal considera improcedente otorgar la pretensión relativa a que se reconozca a favor de la actora la homologación de puesto y de salario, fundamentada en el párrafo 2º del artículo 4 del Decreto Ejecutivo número 34136, por las razones que de seguido se exponen . a) Vigencia de la norma en cuestión: Como aspecto medular merece precisar el ámbito de vigencia de la norma en virtud de la cual, el promovente sustenta su reclamo. El artículo 4, párrafo 2° del Decreto Ejecutivo No. 34136 de 20 de junio de 2007, publicado en La Gaceta No. 25 de 05 de febrero de 2008, cuya aplicación se demanda, fue derogado por el Decreto No. 36035 de 20 de mayo de 2010, publicado en La Gaceta No. 126 de 30 de junio de 2010. La presente demanda se formula en fecha 01 de febrero del 2011, momento en el cual, ya la norma cuya aplicación se peticiona, había desaparecido del ordenamiento jurídico vigente, razón por la cual, en tesis de principio, no resulta aplicable. Con todo, dadas las alegaciones planteadas por el promovente, es menester ingresar al análisis de los efectos que tal precepto puedo llegar a producir en el curso de su vigencia, sea, entre el 05 de febrero de 2008 y el 30 de junio de 2010.

VI.- Sobre la posibilidad de aplicación del artículo 4, párrafo 2° del Decreto Ejecutivo No. 34136 -MINAE. El numeral 6 de la Ley No. 6227 así como el precepto 7 de la Carta Magna establecen la jerarquía de las fuentes normativas que ha de imperar en la resolución de este tipo de conflictos. Como derivación de esas máximas, el canon 8 de la Ley Orgánica del Poder Judicial , No. 7333, (reformado por ley No. 7 728 de 15 de diciembre de 1997 ), señala , los jueces “no podrán”: 1) aplicar leyes ni otras normas o actos de cualquier naturaleza, contrarios a la Constitución Política o al derecho internacional o comunitario vigentes en el país; tampoco podrán interpretarlos ni aplicarlos de manera contraria a los precedentes o la jurisprudencia de la Sala Constitucional; 2) aplicar decretos, reglamentos, acuerdos y otras disposiciones contrarias a cualquier otra norma de rango superior. De ahí que en el ejercicio de sus funciones de resolver los casos que sean sometidos a su conocimiento, para resolverlos definitivamente (artículo 153 de la Carta Magna), el juzgado debe ponderar el derecho aplicable al caso, para lo cual, indefectiblemente, ha de considerar, la jerarquía de las fuentes jurídicas que bordean y delimitan la decisión del caso, por serle aplicables. Esto resulta fundamental pues en el escenario hipotético de confrontación o antinomia entre varias normas útiles o atinentes al asunto particular que examina, ha de discriminar la que resulta aplicable por criterio de jerarquía, especialidad, entre otros factores. El criterio aludido implica, a tono con lo señalado en el canon 8 de la Ley No. 7333, la necesaria desaplicación de normas reglamentarias cuando sean contrarias a fuentes de rango superior. En el fallo No. 6-2012-VI de las dieciséis horas del diecisiete de enero del dos mil doc e, esta Sección VI, sobre el punto señaló: " Antes de resolver la cuestión planteada, los jueces deban preguntarse si la norma aplicable al caso, se ajusta o no al bloque de constitucionalidad y legalidad ordinaria. Es decir, los jueces no son administradores de justicia o sujetos pasivos al servicio del legislador limitados a aplicar la norma emitida por el parlamento o el Poder Ejecutivo. Tienen un rol activo, sujeto a la Constitución y a la ley válida, debiendo consultarle a la Sala Constitucional cuando tuvieren dudas fundadas de su constitucionalidad, todo conforme a los principios de supremacía constitucional, interpretación conforme y eficacia inmediata y directa tanto de los preceptos constitucionales como de los precedentes y jurisprudencia constitucional (artículos 10 y 154 de la Constitución Política –CP, y 13 y 102 de la Ley de Jurisdicción Constitucional, reformado este último por Ley #9003 de 31 de octubre, publicado en La Gaceta #228 de 28 de noviembre de 2011, y sentencias #1185 de 1995, #3035, #3036 y #3039 de 1996). La Sala Constitucional en la conocida sentencia #1739-92 de 11.45 horas de 1 de julio, expresó: “… De allí que las leyes y, en general, las normas y los actos de autoridad requieran para su validez, no sólo haber sido promulgados por órganos competentes y procedimientos debidos, sino también pasar la revisión de fondo por su concordancia con las normas, principios y valores supremos de la Constitución (formal y material), como son los de orden, paz, seguridad, justicia, libertad, etc., que se configuran como patrones de razonabilidad. Es decir, que una norma o acto público o privado sólo es válido cuando, además de su conformidad formal con la Constitución, esté razonablemente fundado y justificado conforme a la ideología constitucional. De esta manera se procura, no sólo que la ley no sea irracional, arbitraria o caprichosa, sino además que los medios seleccionados tengan una relación real y sustancial con su objeto. Se distingue entonces entre razonabilidad técnica, que es, como se dijo, la proporcionalidad entre medios y fines; razonabilidad jurídica, o la adecuación a la Constitución en general, y en especial, a los derechos y libertades reconocidos o supuestos por ella; y finalmente, razonabilidad de los efectos sobre los derechos personales, en el sentido de no imponer a esos derechos otras limitaciones o cargas que las razonablemente derivadas de la naturaleza y régimen de los derechos mismos, ni mayores que las indispensables para que funcionen razonablemente en la vida de la sociedad. En resumen, el concepto del debido proceso, a partir de la Carta Magna, pero muy especialmente en la jurisprudencia constitucional de los Estados Unidos, se ha desarrollado en los tres grandes sentidos descritos: a) el del debido proceso legal, adjetivo o formal, entendido como reserva de ley y conformidad con ella en la materia procesal; b) el del debido proceso constitucional o debido proceso a secas, como procedimiento judicial justo, todavía adjetivo o formal -procesal-; y c) el del debido proceso sustantivo o principio de razonabilidad, entendido como la concordancia de todas las leyes y normas de cualquier categoría o contenido y de los actos de autoridades públicas con las normas, principios y valores del Derecho de la Constitución.” (Considerando I, inciso c). Lo anterior confirma ese rol activo, crítico, de guardián que deben tener los jueces y tribunales en un Estado Democrático de Derecho respecto de las normas frente a la Constitución Política, como operación previa a su aplicación práctica, en la búsqueda incesante de decisiones justas y en la garantía de estricta legalidad o legalidad substancial del orden jurídico. " Tal criterio fue reiterado en la sentencia No. 10-2012-VI de las diez horas de diecinueve de enero de dos mil doce, de esta misma Sección VI.

VII.- Ahora, en lo específico del régimen de empleo aplicable al TAA, cabe señalar, l a Ley Orgánica del Ambiente, No. 7554 de 4 de octubre de 1995, en su capítulo XXI, artículos 103 a 112, creó el Tribunal Ambiental Administrativo . Esta norma reguló sus competencias, integración, obligaciones, procedimiento y principios rectores . Sin embargo, no incorpora regulación alguna en cuanto al régimen de retribución salarial de sus miembros, así como de su personal. Lo anterior a diferencia de lo establecido para otros Tribunales Administrativos, en los que, el mismo legislador fijó el tema de retribución salarial bajo un esquema de homologación con los salarios del Poder Judicial. Así, v.gr., es el caso del Tribunal Fiscal Administrativo (art. 161 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios), Tribunal Aduanero Nacional (art. 207 de la Ley General de Aduanas, No. Placa25954), Tribunal Administrativo de Transportes (art. 17 de la Ley No. 7969, Ley Reguladora del Transporte Remunerado de Personas en Vehículos en la modalidad de taxi), o bien del Tribunal Registral Administrativo (art. 20 de la Ley de procedimientos de observancia de derechos de propiedad intelectual, No. 8039). No obstante, se insiste, esa equiparación no fue legalmente prevista en el caso del TAA, en su fuente de creación, Ley No. 7554. No es sino el citado artículo 4, párrafo 2° del Decreto Ejecutivo No. 34136, antes de su derogación, la norma que disponía ese beneficio salarial en los siguientes términos : “La retribución de los integrantes de este Tribunal debe ser igual al sueldo de los miembros de los Tribunales Superiores del Poder Judicial, la del resto del personal deberá equipararse, según el caso, a la de los cargos equivalentes del personal de esos Tribunales o de otros órganos del Poder Judicial donde se desempeñen cargos iguales o similares”. Se prevé un mecanismo de retribución para los integrantes del Tribunal y para el resto del personal. Sin embargo, este Tribunal comparte las alegaciones del Estado en cuanto a que dicho precepto pretende llenar un vacío legal mediante la equiparación de los salarios de una categoría de servidores públicos, a la de otros cargos equivalentes donde se desempeñen cargos iguales o similares . En ese tratamiento, el citado Decreto se extralimitó e invadió el ámbito reservado al legislador ordinario que es el único competente para regular la materia salarial e imponer obligaciones al Estado , desatendiendo de esa forma la interdicción de la arbitrariedad de la potestad reglamentaria que impone una sujeción a las fuentes legales . No se trata el presente caso de fijaciones periódica s o de actualización aritmética del salario preestablecido, fundado en razones de costo de vida, inflación, devaluación, depreciación monetaria, antigüedad, etc., sino, como se dijo, frente a la transposición y establecimiento de una armazón o estructura salarial distinta, capaz de producir ventajas económicas mayores a un grupo de trabajadores públicos e imponerle al Estado obligaciones financieras mayores a las que legal y ordinariamente corresponden. Y aunque pueda entenderse que lo querido por el Decreto Ejecutivo era la aplicación del principio de salario igual a igual trabajo en idénticas condiciones de eficiencia, el medio elegido no es la vía idónea para la equiparación emprendida, por estar al margen de las reglas jurídicas aplicables y del sistema oficial de retribución para todas las clases de puestos adscritas al Servicio Civil, entre las que se residencia la situación del accionante. En lo que se refiere al personal del TAA, la Dirección General del Servicio Civil, en diversos oficios que rolan en el expediente de este proceso (ya mencionados en el aparte de hechos probados), ha establecido que el régimen de empleo de los demás funcionarios que no son jueces de ese Tribunal, es el del Servicio Civil, por ende, salvo regla legal en contrario, el contenido de esa relación, incluido el componente salarial, se regula por el Estatuto de Servicio Civil y normas afines. En esa línea, este cuerpo colegiado ha señalado en los precitados fallos No. 6-2012 y 10-2012, acorde al artículo 191 Constitución Política, las relaciones entre el Estado y los servidores públicos, se regulan por medio de una norma llamada Estatuto de Servicio Civil , Ley No. 1581 del 30 de mayo de 1953 . Ese conjunto legal en su capítulo X, relativo al régimen de sueldos, artículo 48, inciso b), señala que los salarios de los servidores del Poder Ejecutivo serán determinados por una Ley de Salarios que fijará las sumas mínimas, intermedias y máximas correspondientes a cada categoría de empleo. En desarrollo de esta previsión, se promulgó la Ley de Salarios de la Administración Pública, No. 2166 de 09 de octubre de 1957, la cual constituye el sistema oficial de retribución para todas las clases de puestos clasificados en el Manual Descriptivo de Puestos (artículo 1°). De estos antecedentes normativos, relacionados con los artículos 57 y 180 de la Carta Magna y 19 de la Ley General de Administración Pública, se desprende que la determinación del salario de un servidor público, es materia reservada a la ley formal. La creación de las bases y demás parámetros con arreglo a los cuales han de establecerse o determinarse los salarios del sector público, corresponde al legislador ordinario, y no al Poder Ejecutivo mediante le técnica del decreto ejecutivo . Ello supone, por criterio de especialidad, la variación de salarios no puede fijarse tan siquiera por Ley de Presupuesto. Se trata por un lado de la generación o creación de obligaciones periódicas a cargo del Estado, y no simplemente de pagar o ejecutar un desembolso autorizado en una partida presupuestaria. La Sala Constitucional, en sentencia No. 552-91 de 18.50 horas de 15 de marzo, expresó: “VI.- En el mismo sentido, esa reserva de ley implica la de ley ordinaria, no la de presupuesto, pues ésta no tiene por objeto crear obligaciones del Estado sino sólo autorizar el gasto de los fondos públicos, estableciendo un límite (máximo), de modo que la Administración Pública (la del Poder Ejecutivo y la de los demás poderes u órganos desconcentrados, en su caso) no está obligada sino sólo autorizada a pagar conforme a las partidas presupuestarias. Por lo demás, crear obligaciones del Estado en función de la legislación ordinaria, y reconocerlas lo es de la Administración, dentro de sus límites presupuestarios; el presupuesto no es, ni lo uno, ni lo otro.”. Por otro lado, dicha determinación se incardina dentro del régimen jurídico de los derechos fundamentales, como lo es el derecho a recibir un salario mínimo de fijación periódica capaz de generar bienestar y existencia digna, materia igualmente reservada a la ley, en razón de constituir una garantía para la persona trabajadora, que por ende no puede estar sujeta a los vaivenes de la política u otros movimientos o intereses de grupos detentadores transitorios del poder. En este sentido y en la misma sentencia la Sala expresó: “VII.- … Pero es que remunerar la prestación de un servicio al Estado, del rango o naturaleza que éste sea, así como otorgar ayudas o facilidades para su desempeño, dentro de los límites de proporcionalidad y razonabilidad implícitas en todo ordenamiento democrático constitucional, no constituye privilegio, sino por el contrario, un principio fundamental de sana administración, ligado también íntimamente al estado democrático, porque es obvio que propiciar o siquiera favorecer la prestación de esos servicios gratuitamente o mediante una remuneración simbólica o exigua equivaldría nada menos que a limitar el acceso a los cargos públicos únicamente a las personas en disposición de desempeñarlos por gozar de una situación privilegiada de fortuna, cuando no por carecer de los escrúpulos necesarios para no servirse de ellos incorrectamente.” Atendiendo a lo anteriormente expuesto, debe desestimarse la demanda en cuanto al extremo petitorio, tendente a que se reconozca a favor de la actora la homologación de puesto y de salario, fundamentada en el párrafo 2º del artículo 4 del Decreto Ejecutivo número 34136 -MINAE . Ello por cuanto, dicha norma no tiene la virtud de suplir vacíos normativos, generando obligaciones a cargo del Estado, ni de crear el derecho a la equiparación salarial pretendido en el caso concreto; de modo que tal derecho no emerge, aún de reconocer la existencia de la omisión que se atribuye a la Administración accionada . En razón de lo anterior, también resulta improcedente el pago de daños y perjuicios, que pretende la amparada por no haberse homologado su puesto y su salario en los términos del párrafo 2º del artículo 4 del Decreto Ejecutivo número 34136. Este rechazo incluye el daño moral subjetivo peticionado por esos aspectos.

VIII.- Sobre la solicitud de pago por ejercer funciones de juez en el TAA. Mediante el oficio 994-10 de agosto del 2010, el accionante solicitó al Departamento de Recursos Humanos del MINAET realizar las gestiones correspondientes para el pago equivalente al salario de juez cuatro del TAA, por la designación como juez propietario en el período del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, nombramiento realizado por oficio O-746-10-TAA del 02 de septiembre del 2010. (Folios 122, 130 del judicial) Atendiendo a esa solicitud, por oficio DRH-902-2010 del 06 de diciembre del 2010 la Dirección de Recursos Humanos del MINAET da respuesta al oficio 994-10 TAA presentado por el actor y señala, en lo medular: "... 1.- De acuerdo a lo establecido en los artículos 103 y 104 de la Ley Orgánica del Ambiente No. 7554; el nombramiento de los Jueces Propietarios y Suplentes para el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA) es realizado por el Consejo Nacional Ambiental. 2.- En nota O-746-10TAA... Dicho documento no tiene la misma calidad que un acuerdo del Consejo Nacional Ambiental. De acuerdo a lo anteriormente señalado, esta Dirección se ve imposibilitada técnica y legal para proceder a dar trámite a la solicitud. Ahora bien, cabe la posibilidad de un posible pago por recargo de funciones, siempre y cuando se tenga el contenido presupuestario en la partida correspondiente del programa 883. Estudio para el cual deberá usted reformular su planteamiento..." (Folio 135 del principal) En este punto, cabe tener claro que en el hecho quinto del escrito de ampliación de demanda, el actor circunscribe su pedimento sobre las partidas no canceladas por el desempeño como juez por un plazo de 49 días. como juez del TAA. (Folios 158-162 del judicial). A diferencia de otros procesos resueltos por este Tribunal, la designación del accionante como juez para el período que va desde el 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010 (ambas fechas), no fue acordada por el Consejo Nacional Ambiental, sino que fue comunicada por oficio O-746-10-TAA del 02 de septiembre del 2010, suscrito por el Presidente del TAA. El Estado señala en cuanto a este punto, el accionante debe presentar la solicitud de recargo de funciones para proceder a resolver sobre ese extremo. Si bien se tiene por acreditado que la petición de pago de diferencias salariales por ocupar el puesto de juez del TAA en el lapso aludido fue declinado por los motivos señalados, cabe indicar, los alegatos del accionante en cuanto a ese particular no estriban en la falta de respuesta a esa petición, sino a la falta de pago de las sumas debidas por haber ocupado ese puesto. Desde esa arista de examen, pese a las deficiencias señaladas en aquel acto, lo cierto del caso es que por un lado, aún existiendo en esa medida una irregularidad en la investidura que le permitió en su momento, el ejercicio de sus funciones como juez del TAA, tal ejercicio funcional se encontraría amparado a la teoría del funcionario de hecho regulada por el ordinal 115 de la Ley No. 6227/78. No considera esta Cámara debido el tratamiento dado a la gestión pues en definitiva, si el tema era de mera denominación formal, a la luz del canon 132 de la citada Ley General de la Administración Pública, en relación a los preceptos 221, 22 y 224 ibídem, lo debido era reconducir el análisis de la solicitud para resolver lo correspondiente a tono con los hechos base de la gestión. Ante la supuesta irregularidad en la investidura, lo cierto del caso es que nada en lo aportado a esta causa pone en duda que el accionante se desempeñó en ese tiempo como juez del TAA, no es este un tema que el Estado ponga en tela de cuestionamiento. Lo cierto del caso es que se ha tenido por acreditado (hecho número 18 del elenco de hecho probados -considerando I-) que el actor se desempeñó como juez del TAA en las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010, del 10 al 14 de enero del 2011. Ergo, en ese período, el demandante se desenvolvió en un puesto que ostenta una remuneración diversa a la percibida, por lo que a tono con lo expuesto por el ordinal 116.2 y el 117 de la Ley No. 6227/78, es deber del Estado cancelar al petente por esas labores, de las cuales se benefició. Lo opuesto, estima este cuerpo colegiado, supondría un beneficio injustificado para la Administración accionada y en un perjuicio económico para el funcionario público, quien pese a realizar labores diversas con otro régimen de remuneración, no ha obtenido el pago de esas tareas efectivamente realizadas. El no reconocimiento de esas sumas, o bien, como aquí se pretende, su dilación por la necesidad de presentar otro trámite cuando se daban las condiciones para resolver el tema sustancialmente, implica una contravención a lo estatuido por los artículos 11, 33, 41, 56 y 57 de la Constitución Política; y a los principios de dignidad humana, protector en materia laboral, e intangibilidad del patrimonio. En razón de lo anterior y dad a la designación que para el ejercicio del cargo de juez del TAA recibió el accionante en los períodos siguientes: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011, debe acogerse ese extremo petitorio, a fin de reconocer las diferencias salariales por esos días. En consecuencia, debe ordenarse al accionado a cancelar a favor del actor las diferencias salariales y demás extremos laborales dejados de percibir, durante el período comprendido entre las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011, lapso en que fue nombrad o para ocupar a tiempo completo el puesto de Juez Propietario del Tribunal Ambiental Administrativo. Para tales efectos, dichas partidas deberán calcularse en fase de ejecución, sobre la base de la diferencia que se produzca entre el salario pagado al actor en esos períodos (sin considerar la homologación pretendida) y el que le hubiere correspondido como juez del TAA, en esos mismos períodos, según las normas salariales vigentes en esas fechas. Por petición expresa de parte, sobre dicha suma debe reconocerse el pago de los intereses legales sobre la obligación principal indicada, que se calcularán con base en la tasa pasiva de intereses de los certificados a seis meses plazo del Banco Nacional de Costa Rica, según la moneda que se trate, conforme lo dispone el artículo 1163 del Código Civil . Dichos réditos deberán ser concedidos desde la fecha en que cada pago era pertinente y hasta su efectivo pago. Tal reconocimiento de intereses supone, de manera indirecta el ajuste del valor económico de los montos otorgados para los efectos del artículo 123 del Código Procesal Contencioso Administrativo. Tanto el principal, adeudado como sus réditos deberá n ser calculado s y liquidados en la fase de ejecución de sentencia ante este mismo T ribunal. Ahora bien, dada la negativa de la Administración en el reconocimiento de las diferencias salariales aludidas, es claro para este Tribunal, tal desidia supone una afectación en la esfera interna del petente, siendo que pese a realizar un trabajo propio de un cargo cuya remuneración es superior a su salario usual por la plaza que ocupa en propiedad, no obtuvo dichos ingresos. La realización de esas tareas por un régimen retributivo inferior, supone, a juicio de esta Cámara, a no dudarlo, una lesión anímica constitutiva de un daño moral subjetivo que es menester reparar, máxime cuando se trata de ingresos salariales, que en la normalidad de los casos, constituyen la fuente principal de ingresos del funcionario público. Desde ese plano, por este concepto, atendiendo a las reglas de la proporcionalidad y razonabilidad, estima este Tribunal, lo debido es conceder una indemnización de ¢250.000.0 (doscientos cincuenta mil colones) IX.- Corolario. Análisis de defensas opuestas. El Estado opuso la defensa de falta de derecho. Dicha excepción debe ser rechazada solo en cuanto al extremo de pago de diferencias salariales por la designación como Juez del TAA en el período que va desde el 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011. En lo demás, se acoge dicha defensa. En consecuencia, lo debido es acoger parcialmente la demanda, entendiéndose por rechazada en lo que no se indique de manera expresa, en los siguientes términos: 1) Se ordena al Estado a cancelar a favor del accionante las diferencias salariales y demás extremos laborales dejados de percibir, durante el período comprendido entre las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011, períodos en los que fue nombrad o para ocupar a tiempo completo el puesto de Juez Propietario del Tribunal Ambiental Administrativo. Para tales efectos, dichas partidas deberán calcularse en fase de ejecución del presente fallo, sobre la base de la diferencia que se produzca entre el salario pagado al actor en esos períodos (sin considerar la homologación pretendida) y el que le hubiere correspondido como juez del TAA, en esos mismos períodos, según las normas salariales vigentes en esas fechas y considerando la situación particular del petente. 2) Sobre dicho monto, por petición expresa de parte, debe reconocerse el pago de los intereses legales sobre la obligación principal indicada, que se calcularán con base en la tasa pasiva de intereses de los certificados a seis meses plazo del Banco Nacional de Costa Rica, según la moneda que se trate, conforme lo dispone el artículo 1163 del Código Civil . Dichos réditos deberán ser concedidos desde la fecha en que cada pago era pertinente y hasta su efectivo pago. Tal reconocimiento de intereses supone, de manera indirecta el ajuste del valor económico de los montos otorgados para los efectos del artículo 123 del Código Procesal Contencioso Administrativo. 3) Tanto el principal, adeudado como sus réditos deberá n ser calculado s y liquidados en la fase de ejecución de sentencia ante este mismo T ribunal. 4) Por concepto del daño moral subjetivo padecido por el no reconocimiento de las diferencias salariales ocurridas en el período comprendido entre el 03 de septiembre del 2010 y 05 de octubre del 2010, lapso en que fue nombrad o para ocupar a tiempo completo el puesto de Juez Propietario del Tribunal Ambiental Administrativo , se condena al estado al pago de una suma de ¢250.000.00 (doscientos cincuenta mil colones). 5) En lo demás se declara sin lugar la demanda.

X .- Costas. De conformidad con el numeral 193 del Código Procesal Contencioso Administrativo, las costas procesales y personales constituyen una carga que se impone a la parte vencida por el hecho de serlo. La dispensa de esta condena solo es viable cuando hubiere, a juicio del Tribunal, motivo suficiente para litigar o bien, cuando la sentencia se dicte en virtud de pruebas cuya existencia desconociera la parte contraria. En la especie, es criterio de este Tribunal, ha existido motivo suficiente para litigar en ambas partes, siendo que lo peticionado se trata de un beneficio salarial sustentado en una norma que el accionante consideraba base de sus reclamaciones. En todo caso, dada la forma en que se resuelve, existe un vencimiento recíproco en esta causa. En consecuencia, lo debido es resolver sin especial condena en costas.

POR TANTO.

Se rechaza la defensa de falta de derecho únicamente en lo referente al extremo de pago de diferencias salariales por la designación como Juez del Tribunal Ambiental Administrativo en el período que va desde el 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011. En lo demás, se acoge dicha defensa. En consecuencia, se declara parcialmente con lugar la demanda incoada por Nombre2401. contra el Estado, en los siguientes términos, entendiéndose por rechazada en lo que no se indique de manera expresa: 1) Se ordena al Estado a cancelar a favor del accionante las diferencias salariales y demás extremos laborales dejados de percibir, durante el período comprendido entre las siguientes fechas: 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011, períodos en los que fue nombrad o para ocupar a tiempo completo el puesto de Juez Propietario del Tribunal Ambiental Administrativo. Para tales efectos, dichas partidas deberán calcularse en fase de ejecución del presente fallo, sobre la base de la diferencia que se produzca entre el salario pagado al actor en esos períodos (sin considerar la homologación pretendida) y el que le hubiere correspondido como juez del TAA, en esos mismos períodos, según las normas salariales vigentes en esas fechas y considerando la situación particular del petente. 2) Sobre dicho monto, por petición expresa de parte, debe reconocerse el pago de los intereses legales sobre la obligación principal indicada, que se calcularán con base en la tasa pasiva de intereses de los certificados a seis meses plazo del Banco Nacional de Costa Rica, según la moneda que se trate, conforme lo dispone el artículo 1163 del Código Civil . Dichos réditos deberán ser concedidos desde la fecha en que cada pago era pertinente y hasta su efectivo pago. Tal reconocimiento de intereses supone, de manera indirecta el ajuste del valor económico de los montos otorgados para los efectos del artículo 123 del Código Procesal Contencioso Administrativo. 3) Tanto el principal, adeudado como sus réditos deberá n ser calculado s y liquidados en la fase de ejecución de sentencia ante este mismo T ribunal. 4) Por concepto del daño moral subjetivo padecido por el no reconocimiento de las diferencias salariales ocurridas en el período comprendido entre el 9 y 10 de noviembre del 2009, del 03 de septiembre al 05 de octubre del 2010, del 02 al 09 de noviembre del 2010 y del 10 al 14 de enero del 2011, lapso en que fue nombrad o para ocupar a tiempo completo el puesto de Juez Propietario del Tribunal Ambiental Administrativo , se condena al Estado al pago de una suma de ¢250.000.00 (doscientos cincuenta mil colones). 5) En lo demás se declara sin lugar la demanda. 6) Se resuelve sin especial condena en costas.

José Roberto Garita Navarro Silvia Consuelo Fernández Brenes Christian Hess Araya ASUNTO: PROCESO DE PURO DERECHO ACTOR: Nombre2401.

DEMANDADO: El Estado.

IGWTHUP. JRGN 2012 Clasificación elaborada por CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.

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Implementing decreesDecretos que afectan

    TopicsTemas

    • Environmental Law 7554 — EIA, SETENA, and Public ParticipationLey Orgánica del Ambiente 7554 — EIA, SETENA y Participación Pública
    • Off-topic (non-environmental)Fuera de tema (no ambiental)

    Concept anchorsAnclajes conceptuales

    • Ley 7554 Arts. 103-112
    • Decreto Ejecutivo 34136-MINAE Art. 4 párrafo 2°
    • Constitución Política Arts. 57, 180, 191
    • Ley General de la Administración Pública Art. 19
    • Ley 6227 (Ley General de la Administración Pública) Arts. 115, 116.2, 117, 132

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