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Res. 00063-2011 Tribunal Contencioso Administrativo Sección III · Tribunal Contencioso Administrativo Sección III · 11/03/2011

Inapplicability of positive silence in urban and environmental mattersInaplicabilidad del silencio positivo en materia urbanística y ambiental

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OutcomeResultado

DeniedSin lugar

The Mayor's decision rejecting positive silence and denying the construction permit is upheld. The administrative avenue is exhausted.Se confirma la resolución del Alcalde que rechazó el silencio positivo y denegó el permiso de construcción. Se agota la vía administrativa.

SummaryResumen

The Administrative Litigation Tribunal, Section III, hears an appeal against the denial of a construction permit by the Municipality of Siquirres. The appellant invokes the figure of positive administrative silence, arguing that her application was not resolved within the legal timeframe and should therefore be deemed granted. The Tribunal flatly rejects the application of positive silence. It establishes a clear doctrine: in urban and environmental matters, positive silence does not apply. It bases its reasoning on binding jurisprudence of the Constitutional Chamber and the nature of urban planning law, which is intimately linked to the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment (Article 50 of the Constitution). The lack of an administrative response cannot consolidate an irregular legal situation. Furthermore, in this specific case, the applicant failed to meet legal and regulatory requirements, such as lacking a responsible engineer, approved blueprints, and minimum specifications. The Tribunal upholds the Mayor's decision and exhausts the administrative avenue, emphasizing that the omission generates a presumed negative act and not a tacit permit, while preserving the individual's right to demand an express response through an 'amparo de legalidad'.El Tribunal Contencioso Administrativo, Sección III, conoce de un recurso de apelación contra la denegatoria de un permiso de construcción por parte de la Municipalidad de Siquirres. La recurrente invoca la figura del silencio administrativo positivo, argumentando que su solicitud no fue resuelta en el plazo legal y que, por tanto, debía entenderse concedida. El Tribunal rechaza de plano la aplicación del silencio positivo. Sienta una doctrina clara: en materia urbanística y ambiental, el silencio positivo no opera. Funda su criterio en la jurisprudencia vinculante de la Sala Constitucional y en la naturaleza del derecho urbanístico, íntimamente ligado al derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado (artículo 50 constitucional). La falta de respuesta administrativa no puede consolidar una situación jurídica irregular. Además, en el caso concreto, la solicitante incumplió requisitos legales y reglamentarios, como la falta de un ingeniero responsable, planos visados y especificaciones mínimas. El Tribunal confirma la resolución del Alcalde y agota la vía administrativa, destacando que la omisión genera un acto presunto negativo y no un permiso tácito, dejando a salvo el derecho del administrado a exigir una respuesta expresa por la vía del amparo de legalidad.

Key excerptExtracto clave

In urban matters, the jurisprudence of the Constitutional Chamber, which is binding 'erga omnes' and a source of law (Article 7 of the LGAP), has established the inapplicability of positive silence in urban-environmental matters — for example, in rulings number 6836-93, 1730-94, 1731-94, 2954-94, 5506-94, 6332-94, 0820-95, 5745-99, 2000-1895, 2003-6322, and also in ruling number 0397-F-2001 of the First Chamber of the Supreme Court of Justice. It starts from the premise that Urban Planning Law regulates matters pertaining to land use planning, which encompasses the delimitation of the substance of urban property and the exercise of the urban planning function as a public power, by virtue of which the constitutional principles of Environmental Law are applicable to it, as it integrates the legal concept of the environment, and therefore, it engages the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment. The lack of an express administrative resolution is an administrative dysfunction that cannot be turned into a presumed authorization, as this would imply the prevalence of the particular interest over the general interest in controlling urban development and protecting the environment. Instead, this omission of a response does generate what is called negative silence, or also called a 'presumed negative act,' under the terms of Article 261.3 of the General Public Administration Law, from which the interested party has the avenue to challenge it, first at the administrative venue, and upon the adoption of the definitive act (emanating from the improper hierarch), in the plenary contentious-administrative venue.En materia urbanística, la jurisprudencia de la Sala Constitucional, que es vinculante 'erga omnes' y fuente de derecho (artículo 7 de la LGAP), ha establecido la inaplicabilidad del silencio positivo en materia urbano-ambiental -por ejemplo, en sentencias número 6836-93, 1730-94, 1731-94, 2954-94, 5506-94, 6332-94, 0820-95, 5745-99, 2000-1895, 2003-6322-, y también en la sentencia número 0397-F-2001 de la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Se parte de la base que el Derecho Urbanístico regula lo atinente a la ordenación del territorio, que comprende la delimitación del contenido de la propiedad urbana y el ejercicio de la función urbanística como potestad pública, en virtud de lo cual, le son aplicables los principios constitucionales del Derecho Ambiental, por integrar el concepto jurídico de ambiente, y por ello, compromete el derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. La falta de resolución administrativa expresa, es una disfunción administrativa que no puede convertirse en una autorización presunta, pues ello implicaría la prevalencia del interés particular sobre el interés general en el control del desarrollo urbano y la protección del ambiente. En lugar de ello, esa omisión de respuesta sí genera el llamado silencio negativo, o también denominado 'acto presunto negativo', al tenor de lo dispuesto en el artículo 261.3 de la Ley General de la Administración Pública, a partir del cual el interesado tiene la vía para su impugnación, primero en sede administrativa, y al adoptarse el acto definitivo (emanado del jerarca impropio), en la vía plenaria contenciosa.

Pull quotesCitas destacadas

  • "En materia urbanística, la jurisprudencia de la Sala Constitucional, que es vinculante 'erga omnes' y fuente de derecho (artículo 7 de la LGAP), ha establecido la inaplicabilidad del silencio positivo en materia urbano-ambiental"

    "In urban matters, the jurisprudence of the Constitutional Chamber, which is binding 'erga omnes' and a source of law (Article 7 of the LGAP), has established the inapplicability of positive silence in urban-environmental matters"

    Considerando V

  • "En materia urbanística, la jurisprudencia de la Sala Constitucional, que es vinculante 'erga omnes' y fuente de derecho (artículo 7 de la LGAP), ha establecido la inaplicabilidad del silencio positivo en materia urbano-ambiental"

    Considerando V

  • "La falta de resolución administrativa expresa, es una disfunción administrativa que no puede convertirse en una autorización presunta, pues ello implicaría la prevalencia del interés particular sobre el interés general en el control del desarrollo urbano y la protección del ambiente."

    "The lack of an express administrative resolution is an administrative dysfunction that cannot be turned into a presumed authorization, as this would imply the prevalence of the particular interest over the general interest in controlling urban development and protecting the environment."

    Considerando V

  • "La falta de resolución administrativa expresa, es una disfunción administrativa que no puede convertirse en una autorización presunta, pues ello implicaría la prevalencia del interés particular sobre el interés general en el control del desarrollo urbano y la protección del ambiente."

    Considerando V

  • "Con la invocación del silencio positivo por parte de la apelante se evidencia un error en la aplicación de la figura pues pretende consolidar una situación jurídica absolutamente irregular, aspirando a generar un acto presunto a efectos de obtener el permiso constructivo."

    "The appellant's invocation of positive silence reveals an error in the application of this figure, as she seeks to consolidate an absolutely irregular legal situation, aspiring to generate a presumed act in order to obtain the construction permit."

    Considerando VII

  • "Con la invocación del silencio positivo por parte de la apelante se evidencia un error en la aplicación de la figura pues pretende consolidar una situación jurídica absolutamente irregular, aspirando a generar un acto presunto a efectos de obtener el permiso constructivo."

    Considerando VII

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Sections

Procedural marks

Contentious-Administrative Tribunal, Section III Case File: 10-003419-1027-CA Type of Matter: Municipal Appeal Analyzed by: CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL Rulings with similar holdings Content of Interest:

Type of content: Majority vote Branch of Law: Administrative Law Topic: Positive silence (Silencio positivo) Subtopics:

Inapplicability in urban-environmental matters and public domain assets.

"V.- On administrative silence in urban planning matters and in the specific case. In our legal system, silence is understood as positive silence (silencio positivo) when it is expressly so established, or when it concerns authorizations or approvals that must be granted in the exercise of inspection and protection functions, and when it concerns permits, licenses, and authorizations (Article 331 of the Ley General de la Administración Pública). The first assumption refers to inter-administrative relations—where there is no participation of the administered parties—while permits, licenses, and authorizations refer to relations with the administered parties. In this latter assumption, 'the institute of positive silence (silencio positivo) is inserted into the regime of regulated acts that impose assessed compliances by the interested party who aspires to the declaration of a right born not by virtue of such declaration, but by reason of the Legal System as a constitutive act prior to the declaration itself' (JIMENEZ MEZA, Manrique. Justicia Constitucional y Administrativa, First Edition, San José, Imprenta y Litografía Mundo Gráfico S.A, 1997. p. 155. Emphasis is ours). In simpler words, positive silence (silencio positivo) in the scope of application in favor of the administered parties, comprises the pre-existence of a subjective right whose exercise is subject to a requirement of effectiveness, prior compliance with the requirements demanded by the legal system. From this point of view, the authorization is considered an act of 'habilitación o permisión', understood as the 'administrative act by which the public administration grants the administered party the power to exercise pre-existing rights after a discretionary assessment of its opportunity and utility regarding the general interest. The authorization, in such assumption, obeys an express request from the administered party but which is, generally, discretionary as to motive and content. The difference between this type of authorization and a license, in the strict sense, lies in that the latter has an effect similar to the authorization but is regulated, that is, its content is governed by rules.' (JINESTA LOBO, Ernesto. Tratado de Derecho Administrativo, Volume I. Biblioteca Jurídica Diké. p. 449) For its part, the permit is understood as that 'act that authorizes a person—administered party—to exercise a right, in principle, prohibited by the legal system itself. It is a special exemption regarding a general prohibition for the benefit of whoever requests it. With the permit, something very specific and determined is tolerated or allowed. Its nature consists of removing a legal obstacle for the exercise of a pre-existing power; it is said to be a concession of restricted scope, since it grants rights of lesser intensity and greater precariousness' and that furthermore 'it always grants a new, weakened right that supposes an exception to a prohibition of public order' (JINESTA LOBO, Op Cit, pp. 456 and 457). In general terms, both terms are often confused, but both coincide in that a pre-existing right must mediate. Due to the exceptional nature of this figure, the general rule is that the Administration's silence is understood as negative, except in cases expressly indicated by ordinary law. However, the presumed administrative act that arises in light of positive silence (silencio positivo) must be in accordance with the legal framework, because in the absence of its essential prerequisites, its non-existence is presumed. Administrative inactivity cannot constitute a reason to violate the prevailing legal and constitutional framework. Therefore, positive silence (silencio positivo) cannot operate when some of the requirements established by the legal system are omitted, even if the responsible body or official does not rule within the established timeframes, leaving the interested party, in any case, the possibility of filing a writ for the protection of legality (amparo de legalidad) before this same Tribunal, but in a jurisdictional venue, demanding an express administrative response. In urban planning matters, the jurisprudence of the Sala Constitucional, which is binding 'erga omnes' and a source of law (Article 7 of the LGAP), has established the inapplicability of positive silence (silencio positivo) in urban-environmental matters—for example, in rulings number 6836-93, 1730-94, 1731-94, 2954-94, 5506-94, 6332-94, 0820-95, 5745-99, 2000-1895, 2003-6322—and also in ruling number 0397-F-2001 of the Sala Primera of the Corte Suprema de Justicia. The basis is that Urban Planning Law regulates matters pertaining to land-use planning, which includes the delimitation of the content of urban property and the exercise of the urban planning function as a public power, by virtue of which the constitutional principles of Environmental Law are applicable to it, as it integrates the legal concept of the environment, and therefore, it compromises the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment. This institute is also not applied with respect to public domain assets, which by their nature are imprescriptible, unattachable, and inalienable, inasmuch as, by vocation, they are intended for the use and enjoyment of the community in general and by express prohibition of Article 4 of the Ley Forestal, number 7575, of February thirteen, nineteen hundred ninety-six, regarding natural resources. (Regarding the inapplicability of positive silence (silencio positivo) to environmental matters, see the resolution of this same Section, No. 00203-06). Consequently, in relation to permits and authorizations relating to urban planning matters, the institute of positive silence (silencio positivo) is not applicable, that is, they cannot be considered granted by the lapse of the period for their response. In full accordance with the foregoing, Decreto Ejecutivo N. 32565-MEIC states that positive silence (silencio positivo) is not applicable to licenses or permits in which '...by legal or jurisprudential provision...', its inapplicability has been established (Article 27 of the Decree). It must be taken into account that the protection of the environment is an obligation of the Public Powers and of individuals (Article 50 of the Constitution) and that the application of the figure of silence in urban planning matters would entail the non-exercise of environmental control and protection functions, when the constitutional order has established an express activity in this matter under the responsibility of public entities—the State, according to Article 50—recognizing that activity as a fundamental right that falls within the classification of fundamental rights as a third-generation right. The lack of an express administrative resolution is an administrative dysfunction that cannot become a presumed authorization, as this would imply the prevalence of private interest over the general interest in urban development control and environmental protection. Instead, that omission of response does generate the so-called negative silence (silencio negativo), also called 'presumed negative act' (acto presunto negativo), according to the provisions of Article 261.3 of the Ley General de la Administración Pública, from which the interested party has the avenue for its challenge, first in an administrative venue, and upon the adoption of the final act (emanating from the improper superior), in the full contentious venue. It must be clarified that in any case, the right of the administered party to receive an express administrative resolution to their request prevails, since the relationship of Articles 27 and 41 of the Constitution guarantees them that response in a timely manner, which can be demanded through the writ for the protection of legality (amparo de legalidad) process, which can be filed directly, free of charge, and without legal representation, before this same Contentious-Administrative Tribunal, but in a jurisdictional venue, which may, if the recourse is deemed admissible, grant a specific timeframe to the local government to expressly resolve the petition of the administered party." ... See more Citations of Legislation and Doctrine Related Rulings N° 63-2011 CONTENTIOUS-ADMINISTRATIVE TRIBUNAL. THIRD SECTION. SECOND JUDICIAL CIRCUIT OF SAN JOSÉ. Goicoechea, at fourteen hours thirty minutes on March eleven, two thousand eleven.

This Tribunal, acting as improper superior, hears the appeal recourse filed by Mrs. Nombre102521, of legal age, identity card number CED78396, against the resolution adopted by the Mayor of Siquirres, No. 01-10 of nine hours on June twenty-eight, two thousand ten.

Judge Solano Ulloa drafts, and:

WHEREAS:

I.Proven facts. The following relevant background facts are deemed proven: 1) That on April fourteen, two thousand ten, Mrs. Nombre102522, in her capacity as unlimited general attorney-in-fact of the corporation AHIS del Caribe Sociedad Anónima, filed with the Municipalidad de Siquirres a formal application for a Construction Permit to erect a commercial premises in Siquirres Centro, adjacent to the Banco de Costa Rica, with which she provided a sketch with the measurements of the surface to be built, only, and indicating in writing that it involves a four-wall construction, with finished ceramic floor, walls with zinc sheeting, roofs with purlin and zinc, a sliding gate lined with zinc sheeting and purlin, a bedroom, sanitary fixture, total area of 10.5 meters, with the signature of Mr. Álvaro Antonio Stewart Satchuell, on letterhead of Constructora Caribbean (folios 11 to 18); 2) That the above application was submitted at the Plataforma de Servicios of the Municipalidad de Siquirres based on the form called "Receipt of Documents for Construction Permit", which lists the requirements for such works (folio 17); 3) On the following April sixteen, Mrs. Scott Hash Keyla authorizes Nombre102521 to continue with the respective procedures (folio 18); 4) On April thirty, two thousand ten, the Department of Urban Development and Control carried out an on-site inspection, according to which "the work is already finished" and indicated "Furthermore, you are reminded that if there is a poor location of the construction without having the respective permit or disobeying the municipality's instructions, the municipality is obligated to indicate which of the works are in this situation and then issue a demolition order, which, if not complied with by the owner, will be carried out by the municipality and the cost thereof will then be passed on to the interested party" (folio 20); 5) By official letter No. VM-12-05-2010-3 of May twelve, two thousand ten, the Valuations Office issued a prevention to the applicant, to comply with corrections in her declaration regarding "all constructions and installations on her land" (folio 22); 6) On May thirty-one, Mrs. Nombre102521 filed a petition for the purpose of having her application answered, invoking what she called "positive right" (folios 24 and 25); 7) In resolution adopted by the Engineering Department, No. DI-048-2010 of June nine, two thousand ten, the application was denied because the construction drawings lack the approvals of the Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos, and furthermore that the proposed warehouse "does not accord with the surroundings and urban development of a city, the current use is inadequate, it does not have Sanitary Service Fixtures, it lacks ventilation and safety of a typical store installation, the signed sketch is not signed by an Engineer or Architect, the same lacks the minimum sections and elevations, does not indicate finishes or electromechanical installation, that is, it is limited to dimensioning axes and measurements" (folio 26); 8) On June fifteen, two thousand ten, Mrs. Nombre102521 filed a formal appeal against the previous resolution (folios 27 and 28); 7) The Mayor of Siquirres, in resolution No. 01-10 of nine hours on June twenty-eight, two thousand ten, rejected the appeal filed, regarding the application of "Positive Silence (Silencio Positivo)" (folios 30 to 33); 9) On June seventeen, two thousand ten, within the statutory period, Mrs. Nombre102521 filed an appeal against the previous resolution before the Concejo Municipal (folios 59 to 61); 10) The Concejo Municipal, in an agreement taken in Ordinary Session No. 020 held on September thirteen, two thousand ten, article V, agreement No. 150, admitted the appeal for the cognizance of this Tribunal and conferred the legal notice (folios 71 to 74).

II.Unproven facts: The following relevant facts are deemed unproven: 1) That Mrs. Nombre102521 had complied with the prevention contained in official letter No. VM-12-05-2010-3 of May twelve, two thousand ten; the Valuations Office issued a prevention to the applicant; 2) The profession of Mr. Álvaro Stewart Satchell, signatory of the sketch. No evidence was provided in this regard.

III.-Grievances of the appellant. This Tribunal understands that the appellant invokes the application of positive silence (silencio positivo), what she called "Positive right", as she accuses that her petition was not addressed in time. Furthermore, she deems the resolution disproportionate since the requirements requested of her can only be demanded for a work of larger dimensions than the one she carried out, especially since such requirements were not publicized to the user, with clear indication of the form in which they should be submitted. She adds that although she had erected the construction, the appellant has always wanted to regularize her situation. She indicates that even though she did not indicate a means for notification, the municipality could well have resolved in time and procured said communication, as it knows where the premises is located. She accuses that preventions were never made to her regarding the lack of requirements, therefore what she calls "Positive right" has operated, and she requests that the corresponding permits be granted to her.

VI.On what was decided by the Mayor. In summary, the administrative act brought on appeal rejected administrative silence (silencio administrativo), as it indicates that the appellant woman did not comply with the requirements of the construction permit as required by Law 8220, of which—the Mayor considers—she was aware, therefore the rejection of the permit is due to her non-compliance with the Reglamento a la Ley de Construcciones, articles II.1, VIII subsections 4, 8, and 10.

V.- On administrative silence in urban planning matters and in the specific case. In our legal system, silence is understood as positive silence (silencio positivo) when it is expressly so established, or when it concerns authorizations or approvals that must be granted in the exercise of inspection and protection functions, and when it concerns permits, licenses, and authorizations (Article 331 of the Ley General de la Administración Pública). The first assumption refers to inter-administrative relations—where there is no participation of the administered parties—while permits, licenses, and authorizations refer to relations with the administered parties. In this latter assumption, 'the institute of positive silence (silencio positivo) is inserted into the regime of regulated acts that impose assessed compliances by the interested party who aspires to the declaration of a right born not by virtue of such declaration, but by reason of the Legal System as a constitutive act prior to the declaration itself' (JIMENEZ MEZA, Manrique. Justicia Constitucional y Administrativa, First Edition, San José, Imprenta y Litografía Mundo Gráfico S.A, 1997. p. 155. Emphasis is ours). In simpler words, positive silence (silencio positivo) in the scope of application in favor of the administered parties, comprises the pre-existence of a subjective right whose exercise is subject to a requirement of effectiveness, prior compliance with the requirements demanded by the legal system. From this point of view, the authorization is considered an act of 'habilitación o permisión', understood as the 'administrative act by which the public administration grants the administered party the power to exercise pre-existing rights after a discretionary assessment of its opportunity and utility regarding the general interest. The authorization, in such assumption, obeys an express request from the administered party but which is, generally, discretionary as to motive and content. The difference between this type of authorization and a license, in the strict sense, lies in that the latter has an effect similar to the authorization but is regulated, that is, its content is governed by rules.' (JINESTA LOBO, Ernesto. Tratado de Derecho Administrativo, Volume I. Biblioteca Jurídica Diké. p. 449) For its part, the permit is understood as that 'act that authorizes a person—administered party—to exercise a right, in principle, prohibited by the legal system itself. It is a special exemption regarding a general prohibition for the benefit of whoever requests it. With the permit, something very specific and determined is tolerated or allowed. Its nature consists of removing a legal obstacle for the exercise of a pre-existing power; it is said to be a concession of restricted scope, since it grants rights of lesser intensity and greater precariousness' and that furthermore 'it always grants a new, weakened right that supposes an exception to a prohibition of public order' (JINESTA LOBO, Op Cit, pp. 456 and 457). In general terms, both terms are often confused, but both coincide in that a pre-existing right must mediate. Due to the exceptional nature of this figure, the general rule is that the Administration's silence is understood as negative, except in cases expressly indicated by ordinary law. However, the presumed administrative act that arises in light of positive silence (silencio positivo) must be in accordance with the legal framework, because in the absence of its essential prerequisites, its non-existence is presumed. Administrative inactivity cannot constitute a reason to violate the prevailing legal and constitutional framework. Therefore, positive silence (silencio positivo) cannot operate when some of the requirements established by the legal system are omitted, even if the responsible body or official does not rule within the established timeframes, leaving the interested party, in any case, the possibility of filing a writ for the protection of legality (amparo de legalidad) before this same Tribunal, but in a jurisdictional venue, demanding an express administrative response. In urban planning matters, the jurisprudence of the Sala Constitucional, which is binding 'erga omnes' and a source of law (Article 7 of the LGAP), has established the inapplicability of positive silence (silencio positivo) in urban-environmental matters—for example, in rulings number 6836-93, 1730-94, 1731-94, 2954-94, 5506-94, 6332-94, 0820-95, 5745-99, 2000-1895, 2003-6322—and also in ruling number 0397-F-2001 of the Sala Primera of the Corte Suprema de Justicia. The basis is that Urban Planning Law regulates matters pertaining to land-use planning, which includes the delimitation of the content of urban property and the exercise of the urban planning function as a public power, by virtue of which the constitutional principles of Environmental Law are applicable to it, as it integrates the legal concept of the environment, and therefore, it compromises the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment. This institute is also not applied with respect to public domain assets, which by their nature are imprescriptible, unattachable, and inalienable, inasmuch as, by vocation, they are intended for the use and enjoyment of the community in general and by express prohibition of Article 4 of the Ley Forestal, number 7575, of February thirteen, nineteen hundred ninety-six, regarding natural resources. (Regarding the inapplicability of positive silence (silencio positivo) to environmental matters, see the resolution of this same Section, No. 00203-06). Consequently, in relation to permits and authorizations relating to urban planning matters, the institute of positive silence (silencio positivo) is not applicable, that is, they cannot be considered granted by the lapse of the period for their response. In full accordance with the foregoing, Decreto Ejecutivo N. 32565-MEIC states that positive silence (silencio positivo) is not applicable to licenses or permits in which '...by legal or jurisprudential provision...', its inapplicability has been established (Article 27 of the Decree). It must be taken into account that the protection of the environment is an obligation of the Public Powers and of individuals (Article 50 of the Constitution) and that the application of the figure of silence in urban planning matters would entail the non-exercise of environmental control and protection functions, when the constitutional order has established an express activity in this matter under the responsibility of public entities—the State, according to Article 50—recognizing that activity as a fundamental right that falls within the classification of fundamental rights as a third-generation right. The lack of an express administrative resolution is an administrative dysfunction that cannot become a presumed authorization, as this would imply the prevalence of private interest over the general interest in urban development control and environmental protection. Instead, that omission of response does generate the so-called negative silence (silencio negativo), also called 'presumed negative act' (acto presunto negativo), according to the provisions of Article 261.3 of the Ley General de la Administración Pública, from which the interested party has the avenue for its challenge, first in an administrative venue, and upon the adoption of the final act (emanating from the improper superior), in the full contentious venue. It must be clarified that in any case, the right of the administered party to receive an express administrative resolution to their request prevails, since the relationship of Articles 27 and 41 of the Constitution guarantees them that response in a timely manner, which can be demanded through the writ for the protection of legality (amparo de legalidad) process, which can be filed directly, free of charge, and without legal representation, before this same Contentious-Administrative Tribunal, but in a jurisdictional venue, which may, if the recourse is deemed admissible, grant a specific timeframe to the local government to expressly resolve the petition of the administered party.

VI.- NON-COMPLIANCE WITH LEGAL REQUIREMENTS IN THE SPECIFIC CASE: In any case and despite the fact that in this matter, by legal mandate and jurisprudential development, the figure of positive silence (silencio positivo) is not applicable, the Tribunal must point out that neither are the assumptions for its application present in the case under study, since the appellant did not comply with the established legal and regulatory requirements, as we will examine below. It is clear that from the very day of filing the application, on April fourteen, two thousand ten, Mrs. Nombre102521 provided a sketch, with the signature of a construction company, lacking the approval of the Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos. Likewise, the application was merely limited to providing a design of the measurements of the project's surface, without drawings, plus the written indication of the materials to be used. In this regard, as provided in Article 81 of the Ley de Construcciones, it places the responsibility for requesting construction licenses on the owner and on the engineer who professionally endorses the work, as it provides:

"Article 81.- Responsibility. The owner and the responsible Engineer shall be responsible for the data contained in the project..." In the same vein, Article 83 states:

"CHAPTER XIX RESPONSIBLE ENGINEERS Article 83.- Definition. For the purposes of this law, Responsible Engineers are those engineers or architects incorporated into the Colegio de Ingenieros to practice their professions in their different specialties. The Responsible Engineers are their professions in their different specialties. ...The Responsible Engineers are the only ones who shall have the authority to authorize license applications for construction works and the obligation to supervise the works for which they have applied for or authorized a license. Notwithstanding the foregoing, any person may make repairs not exceeding five thousand colones (¢5,000.00), on their own account or for third parties..." (Thus amended by Article 7 of Law No. 7029 of April 23, 1986) As can be seen from the sketch visible on folio 11, the work, which it bears reiterating, lacks drawings, does not even contain the name of the responsible Engineer, as the profession of the signatory, Mr. Álvaro Antonio Stewart Satchuell, is unknown. In fact, the applicable regulations require that every construction work have an engineer in charge—"responsible engineer" in the terms of the Ley de Construcciones previously transcribed—who is also the person in charge of designing and signing the drawings, is professionally accountable before the Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos regarding their content, and is responsible for supervising and inspecting the work. This also clearly demonstrates non-compliance with the provisions of Decreto Ejecutivo No. 27967-MP-MIVAH-S-MEIC, published in the Official Newspaper La Gaceta No. 130 of July 06, 1999, in force as of July 16 of that same year, called "Reglamento para el trámite de visado de planos para la construcción", which provides the following:

Article 3.- Processing before the Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos. Every drawing must be backed by the signature and professional ID number of the professional or responsible professionals participating in the design. They must also be sealed and stamped by the Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), prior to their processing before the competent institutions. The foregoing in accordance with Article 54 of the Ley Orgánica del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos, No. 3663 of January 10, 1966 and its amendments....... (Thus amended by Decreto Ejecutivo No. 33799-MP-MIVAH-S-MEIC of April 19, 2007. Published in the Official Newspaper La Gaceta No.112 of June 12, 2007.)

Likewise, it is manifest that with the application, the norms contained in the Reglamento de Construcciones, published in "La Gaceta" No. 56 of March 22, 1983 and updated by the Junta Directiva of the Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, in session No. 3822, held on May 4, 1987, cited in the resolution brought on appeal, applicable to the canton of Siquirres in the absence of a Regulatory Plan (Plan Regulador), were clearly violated, by indicating the minimum specifications for drawings, namely:

Article II.1.—Responsible professionals. To apply for construction permits and for the other purposes of this Reglamento, those considered as Responsible Professionals are active engineers or architects incorporated into the Colegio Federado, as indicated by the Ley de Construcciones, with the powers and responsibilities indicated therein, in the Reglamento Interior General, and in the Reglamento de Ética Profesional of the Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica.

Article II.6.— Minimum specifications in drawings. The drawings must state the minimum specifications necessary for the execution of the work, such as the quality and resistance of the main materials, such as concrete and steel, the covering of the reinforcement, and others.

The thicknesses and qualities of the roof covering, the walls, and all those details that need to be at hand during construction must be stated.

Article VIII. 4.—Materials. In interior walls and ceilings, materials that have a fire-retardant coefficient of not less than one hour shall be used.

VIII. 8.1.- Buildings for commerce and offices must have, at a minimum, two rooms for sanitary services per floor, one for men and one for women, located in such a way that it is not necessary to go up or down more than one floor to access both. In the event that they are adjacent, they shall be designed in such a way as to allow adequate independence...

Article VIII. 10.—Ventilation and lighting. The ventilation and lighting of buildings for commerce and offices may be natural or artificial; when it is natural, the rules of the chapter referring to residential buildings shall be observed; when it is artificial, the minimum necessary conditions of the Ministerio de Salud must be satisfied.

If natural lighting is not available, emergency lighting installations must be provided.

Clearly, the building permit lacks all of these requirements, given that what was erected was a metal warehouse-type structure (galerón metálico) with four walls, a roof, and ceramic floors, without ventilation, to install a store, and therefore it is not apparent that what was resolved is disproportionate, but rather, on the contrary, accurate and legally sound. On this particular point, the foregoing standards must be interpreted in an integrated manner, since obviously, the existence of an engineer responsible for the entire construction project implies, obviously, that he or she is the one who must prepare the plans with all legal and regulatory requirements, since, obviously, due to the technical nature and expertise that this task merits, it is his or her responsibility, so that the respective approvals are obtained and he or she is accountable for the building. Therefore, upon reviewing the documents provided by Mrs. Nombre102521, the lack of the respective professional technical advisory services in her application is evident, which logically led to the non-compliance with the technical construction requirements.

VI.- REGARDING THE LACK OF PUBLICATION OF REQUIREMENTS AND OF A PREVENTION ORDER (PREVENCIÓN). In this regard, it must be noted that if she had had a responsible professional, the appellant probably would not have had to go through this entire cumbersome situation, since surely her documents would have been correctly prepared and would have been submitted to all necessary administrative bodies, in compliance with the law and applicable regulations, of which she cannot claim ignorance. It is noted, in any case, that she did have at her disposal the document called "Receipt of documents for building permit" (folio 17), in which the Municipality lists the requirements she had to submit, so no violation of Ley 8220 is observed, and thus this argument is also without merit. Likewise, because the construction work had already been erected, she was indeed issued a prevention order (prevención) to correct her declaration via official communication No. VM 12-05-2010-3 of May twelve, two thousand ten, so that she would declare all existing constructions and installations on the land, at which time she should have taken the opportunity to make the corresponding amendment with the help of the professional in charge of the work, which there is no record that the interested party did. It is further observed that this document was received by the appellant, as verified by the signature and identity card number she recorded on the document, without indicating the notification date, so she cannot claim ignorance in this respect.

VII.- COROLLARY. Based on the grounds set forth, the building permit could not be granted due to non-compliance with legal and regulatory requirements. The invocation of positive silence (silencio positivo) by the appellant demonstrates an error in the application of this concept, as she seeks to consolidate an absolutely irregular legal situation, aspiring to generate a presumed act in order to obtain the building permit. The appealed decision of the Mayor, therefore, must be upheld, and the administrative process must also be deemed exhausted.

POR TANTO:

The appealed decision is upheld, and the administrative process is deemed exhausted.

Nombre66641 Evelyn Solano Ulloa Nombre32618 Municipal Nombre102521 c/ Municipalidad de Siquirres Classification prepared by the CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL of the Poder Judicial. Reproduction and/or distribution for profit is prohibited.

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Tribunal Contencioso Administrativo Sección III Clase de asunto: Apelación Municipal Analizado por: CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL Sentencias en igual sentido Contenido de Interés:

Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Derecho Administrativo Tema: Silencio positivo Subtemas:

Inaplicabilidad en materia urbano - ambiental y bienes de dominio público.

“V.- Sobre el silencio administrativo en materia urbanística y en el caso concreto. En nuestro ordenamiento jurídico, el silencio se entiende positivo cuando así se establezca expresamente, o cuando se trate de autorizaciones, o aprobaciones que deban acordarse en el ejercicio de funciones de fiscalización y tutela y cuando se trate de permisos, licencias y autorizaciones (artículo 331 de la Ley General de la Administración Pública). El primer supuesto se refiere a relaciones inter-administrativas -en donde no hay participación de los administrados-, mientras que los permisos, licencias y autorizaciones se refieren a relaciones con los administrados. En este último supuesto, “se inserta el instituto del silencio positivo en el régimen de los actos reglados que imponen tasados cumplimientos por parte del interesado que aspire a la declaración de un derecho nacido no en virtud de tal declaración, sino en razón del Ordenamiento como acto constitutivo y previo a la declaración misma” (JIMENEZ MEZA, Manrique. Justicia Constitucional y Administrativa, Primera Edición, San José, Imprenta y Litografía Mundo Gráfico S.A, 1997. pág. 155. El subrayado es nuestro). En palabras más sencillas, el silencio positivo en el ámbito de aplicación a favor de los administrados, comprende la preexistencia de un derecho subjetivo cuyo ejercicio queda sujeto a un requisito de eficacia, previo cumplimiento de los requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico. Desde este punto se vista, la autorización se tiene como un acto de "habilitación o permisión", entendiéndosele como el "acto administrativo por el cual la administración pública le concede al administrado la potestad de ejercer derechos preexistentes después, de una apreciación discrecional de su oportunidad y utilidad respecto del interés general. La autorización, en tal supuesto, obedece a una petición expresa del administrado pero que, generalmente, es discrecional en cuanto a motivo y contenido. La diferencia entre este tipo de autorización y licencia, en sentido estricto, radica en que la última tiene un efecto similar a la autorización pero normado, esto es, su contenido es reglado." (JINESTA LOBO, Ernesto. Tratado de Derecho Administrativo, Tomo I. Biblioteca Jurídica Diké. pag. 449) Por su parte, el permiso se entiende como aquel "acto que autoriza a una persona -administrado- para el ejercicio de un derecho, en principio, prohibido por el propio ordenamiento jurídico. Es una exención especial respecto de una prohibición general en beneficio de quien lo solicita. Con el permiso se tolera o permite realizar algo muy específico y determinado. Su naturaleza consiste en remover un obstáculo legal para el ejercicio de un poder preexistente, se dice que es una concesión de alcance restringido, puesto que, otorga derechos de menor intensidad y de mayor precariedad" y que además "siempre se otorga un derecho debilitado nuevo que supone una excepción a una prohibición de orden público" (JINESTA LOBO, Op Cit, págs. 456 y 457). En términos generales ambos vocablos suelen confundirse, mas lo dos coinciden en que debe mediar un derecho preexistente. Debido a la excepcionalidad de esta figura, la regla general es que el silencio de la Administración se entiende negativo, salvo los casos expresamente indicados por la ley ordinaria. Sin embargo, el acto administrativo presunto que surge a la luz del silencio positivo debe ser conforme con el bloque de legalidad, pues ante la ausencia de sus presupuestos esenciales supone la inexistencia del mismo. La inactividad administrativa no puede constituirse en un motivo para lesionar el bloque de legalidad y constitucionalidad vigentes. Por ello, no puede operar el silencio positivo cuando se omitan algunos de los requisitos establecidos por el ordenamiento jurídico, aunque el órgano o funcionario encargado no se pronuncie dentro de los plazos establecidos, quedando en todo caso al interesado la posibilidad de acudir en amparo de legalidad ante este mismo Tribunal, pero en sede jurisdiccional, exigiendo respuesta administrativa expresa. En materia urbanística, la jurisprudencia de la Sala Constitucional, que es vinculante "erga omnes" y fuente de derecho (artículo 7 de la LGAP), ha establecido la inaplicabilidad del silencio positivo en materia urbano-ambiental -por ejemplo, en sentencias número 6836-93, 1730-94, 1731-94, 2954-94, 5506-94, 6332-94, 0820-95, 5745-99, 2000-1895, 2003-6322-, y también en la sentencia número 0397-F-2001 de la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Se parte de la base que el Derecho Urbanístico regula lo atinente a la ordenación del territorio, que comprende la delimitación del contenido de la propiedad urbana y el ejercicio de la función urbanística como potestad pública, en virtud de lo cual, le son aplicables los principios constitucionales del Derecho Ambiental, por integrar el concepto jurídico de ambiente, y por ello, compromete el derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Tampoco se aplica este instituto respecto de los bienes de dominio púbilco, que por su naturaleza son imprescriptibles, inembargables e inalienables, en tanto, por vocación está dispuesto al uso y disfrute de la colectividad en general y por prohibición expresa del artículo 4 de la Ley Forestal, número 7575, de trece de febrero de mil novecientos noventa y seis, respecto de los recursos naturales. (Respecto de la inaplicabilidad del silencio positivo a la materia ambiental puede consultarse la resolución de esta misma Sección, N° 00203-06). Consecuentemente, en relación con los permisos y autorizaciones relativas a la materia urbanística no resulta aplicable el instituto del silencio positivo, es decir, no pueden estimarse otorgadas por el transcurso del plazo para su contestación. En plena concordancia con lo anterior, el Decreto Ejecutivo N. 32565-MEIC señala que el silencio positivo no resulta aplicable a las licencias o permisos en que "...por disposición legal o jurisprudencial...", se haya establecido su inaplicabilidad (artículo 27 del Decreto). Debe tenerse en cuenta que, la protección del ambiente es una obligación de los Poderes Públicos y de los particulares (artículo 50 Constitucional) y que la aplicación de la figura del silencio en asuntos urbanísticos, conllevaría el no ejercicio de las funciones de control y protección ambiental, cuando el orden constitucional ha establecido a cargo de los entes públicos -Estado, según el artículo 50-, una actividad expresa en esta materia, reconociendo esa actividad como un derecho fundamental que se inscribe dentro de la clasificación de los derechos fundamentales, como derecho de tercera generación. La falta de resolución administrativa expresa, es una disfunción administrativa que no puede convertirse en una autorización presunta, pues ello implicaría la prevalencia del interés particular sobre el interés general en el control del desarrollo urbano y la protección del ambiente. En lugar de ello, esa omisión de respuesta sí genera el llamado silencio negativo, o también denominado "acto presunto negativo", al tenor de lo dispuesto en el artículo 261.3 de la Ley General de la Administración Pública, a partir del cual el interesado tiene la vía para su impugnación, primero en sede administrativa, y al adoptarse el acto definitivo (emanado del jerarca impropio), en la vía plenaria contenciosa. Debe aclararse que en todo caso, prevalece el derecho del administrado a recibir resolución administrativa expresa a su gestión, puesto que la relación de los artículos 27 y 41 constitucionales, le garantizan esa respuesta de manera oportuna, la cual puede ser exigida a través del proceso de amparo de legalidad, que puede ser presentado de manera directa, gratuita y sin patrocinio letrado, ante este mismo Tribunal Contencioso Administrativo, pero en sede jurisdiccional, que podrá en caso de estimar el recurso otorgar un plazo concreto al gobierno local para resolver de manera expresa la gestión del administrado.” ... Ver más Citas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas N° 63-2011 TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO. SECCIÓN TERCERA. II CIRCUITO JUDICIAL DE SAN JOSÉ. Goicoechea, a las catorce horas treinta minutos del once de marzo del dos mil once.

Conoce este Tribunal, como jerarca impropio, del recurso de apelación interpuesto por la señora Nombre102521 , quien es mayor, cédula de identidad CED78396 , contra la resolución adoptada por el Alcalde de Siquirres, No. 01-10 de las nueve horas del veintiocho de junio del dos mil diez.

Redacta la Juez Solano Ulloa, y:

CONSIDERANDO:

I.Hechos probados. Se tienen como probados los siguientes antecedentes de interés: 1) Que el catorce de abril del dos mil diez, la señora Nombre102522 , en su condición de apoderada generalísima sin límite de suma de la sociedad AHIS del Caribe Sociedad Anónima, presentó ante la Municipalidad de Siquirres formal solicitud de Permiso de Construcción para levantar un local comercial en Siquirres Centro, contiguo al Banco de Costa Rica, con la cual aportó un croquis con las medidas de la superficie a construir, únicamente, e indicando en letras que se trata de una construcción de cuatro paredes, con piso terminado en cerámica, paredes con lámina de zinc, techos con perling y zinc, portón corredizo forrado en lámina de zinc y perling, un dormitorio, batería sanitaria, área total de 10.5 metros, con la firma del señor Álvaro Antonio Stewart Satchuell, en papel membretado de la Constructora Caribbean (folios 11 a 18); 2) Que la anterior solicitud la presentó en la Plataforma de Servicios de la Municipalidad de Siquirres con base en el formulario denominado "Recibo de Documentos para Permiso de Construcción", en donde se enlistan los requisitos para tales obras (folio 17); 3) El dieciséis de abril siguiente, la señora Scott Hash Keyla autoriza a Nombre102521 , para continuar con los trámites respectivos, (folios18); 4) El treinta de abril del dos mil diez, el Departamento de Desarrollo y Control Urbano realizó inspección sobre el terreno, según la cual "la obra ya está terminada" e indicó "Además, se le recuerda que si se da una mala ubicación de la construcción sin tener permiso respectivo o desobedeciendo las indicaciones del municipio, la municipalidad está en la obligaciòn de indicarle cuales de las obras están en esta situaciòn para luego darle orden de demolición, la cual de no ser acatada por el propietario, será realizada por la municipalidad y luego trasladado el costo de ello al interesado" (folio 20); 5) Mediante oficio No. VM-12-05-2010-3 del doce de mayo del dos mil diez, la Oficina de Valoraciones realizó prevención a la solicitante, de cumplir con correcciones en su declaración respecto de "todas las construcciones e instalaciones que hay sobre su terreno " (folio 22); 6) El treinta y uno de mayo la señora Nombre102521 presentó gestión a efecto de que se le contestara su solicitud, invocando lo que ella denominó "derecho positivo" (folios 24 y 25); 7) En resolución adoptada por el Departamento de Ingeniería, No. DI-048-2010 del nueve de junio del dos mil diez, se denegó la solicitud pues los planos constructivos carecen de los visados del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos, y además que el galerón propuesto "no concuerda con el entorno y desarrollo urbano de una ciudad, el uso actual es inadecuado, no tiene Batería de Servicios Sanitarios, carece de ventilación y seguridad de una instalación típica de tienda, el croquis firmado no está firmado por un Ingeniero o Arquitecto el mismo carece de las secciones y elevaciones mínimas, no indica acabados ni instalaciòn electromecánica, es decir se limita a acotar ejes y dimensiones" (folio 26); 8) El quince de junio del dos mil diez, la señora Nombre102521 presentó formal apelación en contra de la anterior resolución (folios 27 y 28); 7) El Alcalde de Siquirres, en resolución No. 01-10 de las nueve horas del veintiocho de junio del dos mil diez, rechazó la apelación interpuesta, respecto de la aplicación del "Silencio Positivo" (folios 30 a 33) ; 9) El día diecisiete de junio del dos mil diez, dentro del plazo de ley, la señora Nombre102521 interpuso apelación en contra de la anterior resolución, ante el Concejo Municipal (folios 59 a 61); 10) El Concejo Municipal, en acuerdo tomado en la Sesión Ordinaria No. 020 celebrada el trece de setiembre del dos mil diez, artículo V, acuerdo No. 150, admitió la apelación a conocimiento de este Tribunal y confirió el emplazamiento de ley (folios 71 a 74).

II.Hechos no probados: Se tienen por indemostrados, los siguientes hechos de relevancia: 1) Que la señora Nombre102521 hubiere atendido la prevención contenida en oficio No. VM-12-05-2010-3 del doce de mayo del dos mil diez, la Oficina de Valoraciones realizó prevención a la solicitante; 2) La profesión del señora Álvaro Stewart Satchell, firmante del croquis. No se procuró prueba al respecto.

III.- Agravios del apelante. Entiende este Tribunal que la recurrente invoca la aplicación del silencio positivo, lo que denominó "derecho Positivo", pues acusa que su gestión no fue atendida en tiempo. Además estima desproporcionada la resolución puesto que los requisitos que se le pidieron sólo pueden ser exigidos para una obra de dimensiones mayores a la que ella realizó, máxime que no se publicó al usuario tales exigencias, con señalamiento claro de la forma en que debían presentarlos. Agrega que si bien había levantado la construcción, la apelante siempre ha querido normalizar su situación. Indica que aún cuando no señaló medio para notificarles, bien pudo la municipalidad haber resuelto en tiempo y procurado dicha comunicación, pues sabe adónde se encuentra el local. Acusa que nunca se le hicieron prevenciones ante la falta de requisitos, por lo que ha operado lo que ella llama "derecho Positivo" y pide se le otorguen los permisos correspondientes.

VI.Sobre lo resuelto por el Alcalde. En resumen, el acto administrativo venido en alzada rechazó el silencio administrativo, pues indica que la señora apelante no atendió los requisitos del permiso de construcción conforme lo exige la Ley 8220, de los cuales -estima el Alcalde- sí tuvo conocimiento, por lo que el rechazo del permiso obedece a que incumplió con el Reglamento a la Ley de Construcciones, artículos II.1, VIII incisos 4, 8, y 10.

V.- Sobre el silencio administrativo en materia urbanística y en el caso concreto. En nuestro ordenamiento jurídico, el silencio se entiende positivo cuando así se establezca expresamente, o cuando se trate de autorizaciones, o aprobaciones que deban acordarse en el ejercicio de funciones de fiscalización y tutela y cuando se trate de permisos, licencias y autorizaciones (artículo 331 de la Ley General de la Administración Pública). El primer supuesto se refiere a relaciones inter-administrativas -en donde no hay participación de los administrados-, mientras que los permisos, licencias y autorizaciones se refieren a relaciones con los administrados. En este último supuesto, “se inserta el instituto del silencio positivo en el régimen de los actos reglados que imponen tasados cumplimientos por parte del interesado que aspire a la declaración de un derecho nacido no en virtud de tal declaración, sino en razón del Ordenamiento como acto constitutivo y previo a la declaración misma” (JIMENEZ MEZA, Manrique. Justicia Constitucional y Administrativa, Primera Edición, San José, Imprenta y Litografía Mundo Gráfico S.A, 1997. pág. 155. El subrayado es nuestro). En palabras más sencillas, el silencio positivo en el ámbito de aplicación a favor de los administrados, comprende la preexistencia de un derecho subjetivo cuyo ejercicio queda sujeto a un requisito de eficacia, previo cumplimiento de los requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico. Desde este punto se vista, la autorización se tiene como un acto de "habilitación o permisión", entendiéndosele como el "acto administrativo por el cual la administración pública le concede al administrado la potestad de ejercer derechos preexistentes después, de una apreciación discrecional de su oportunidad y utilidad respecto del interés general. La autorización, en tal supuesto, obedece a una petición expresa del administrado pero que, generalmente, es discrecional en cuanto a motivo y contenido. La diferencia entre este tipo de autorización y licencia, en sentido estricto, radica en que la última tiene un efecto similar a la autorización pero normado, esto es, su contenido es reglado." (JINESTA LOBO, Ernesto. Tratado de Derecho Administrativo, Tomo I. Biblioteca Jurídica Diké. pag. 449) Por su parte, el permiso se entiende como aquel "acto que autoriza a una persona -administrado- para el ejercicio de un derecho, en principio, prohibido por el propio ordenamiento jurídico. Es una exención especial respecto de una prohibición general en beneficio de quien lo solicita. Con el permiso se tolera o permite realizar algo muy específico y determinado. Su naturaleza consiste en remover un obstáculo legal para el ejercicio de un poder preexistente, se dice que es una concesión de alcance restringido, puesto que, otorga derechos de menor intensidad y de mayor precariedad" y que además "siempre se otorga un derecho debilitado nuevo que supone una excepción a una prohibición de orden público" (JINESTA LOBO, Op Cit, págs. 456 y 457). En términos generales ambos vocablos suelen confundirse, mas lo dos coinciden en que debe mediar un derecho preexistente. Debido a la excepcionalidad de esta figura, la regla general es que el silencio de la Administración se entiende negativo, salvo los casos expresamente indicados por la ley ordinaria. Sin embargo, el acto administrativo presunto que surge a la luz del silencio positivo debe ser conforme con el bloque de legalidad, pues ante la ausencia de sus presupuestos esenciales supone la inexistencia del mismo. La inactividad administrativa no puede constituirse en un motivo para lesionar el bloque de legalidad y constitucionalidad vigentes. Por ello, no puede operar el silencio positivo cuando se omitan algunos de los requisitos establecidos por el ordenamiento jurídico, aunque el órgano o funcionario encargado no se pronuncie dentro de los plazos establecidos, quedando en todo caso al interesado la posibilidad de acudir en amparo de legalidad ante este mismo Tribunal, pero en sede jurisdiccional, exigiendo respuesta administrativa expresa. En materia urbanística, la jurisprudencia de la Sala Constitucional, que es vinculante "erga omnes" y fuente de derecho (artículo 7 de la LGAP), ha establecido la inaplicabilidad del silencio positivo en materia urbano-ambiental -por ejemplo, en sentencias número 6836-93, 1730-94, 1731-94, 2954-94, 5506-94, 6332-94, 0820-95, 5745-99, 2000-1895, 2003-6322-, y también en la sentencia número 0397-F-2001 de la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Se parte de la base que el Derecho Urbanístico regula lo atinente a la ordenación del territorio, que comprende la delimitación del contenido de la propiedad urbana y el ejercicio de la función urbanística como potestad pública, en virtud de lo cual, le son aplicables los principios constitucionales del Derecho Ambiental, por integrar el concepto jurídico de ambiente, y por ello, compromete el derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Tampoco se aplica este instituto respecto de los bienes de dominio púbilco, que por su naturaleza son imprescriptibles, inembargables e inalienables, en tanto, por vocación está dispuesto al uso y disfrute de la colectividad en general y por prohibición expresa del artículo 4 de la Ley Forestal, número 7575, de trece de febrero de mil novecientos noventa y seis, respecto de los recursos naturales. (Respecto de la inaplicabilidad del silencio positivo a la materia ambiental puede consultarse la resolución de esta misma Sección, N° 00203-06). Consecuentemente, en relación con los permisos y autorizaciones relativas a la materia urbanística no resulta aplicable el instituto del silencio positivo, es decir, no pueden estimarse otorgadas por el transcurso del plazo para su contestación. En plena concordancia con lo anterior, el Decreto Ejecutivo N. 32565-MEIC señala que el silencio positivo no resulta aplicable a las licencias o permisos en que "...por disposición legal o jurisprudencial...", se haya establecido su inaplicabilidad (artículo 27 del Decreto). Debe tenerse en cuenta que, la protección del ambiente es una obligación de los Poderes Públicos y de los particulares (artículo 50 Constitucional) y que la aplicación de la figura del silencio en asuntos urbanísticos, conllevaría el no ejercicio de las funciones de control y protección ambiental, cuando el orden constitucional ha establecido a cargo de los entes públicos -Estado, según el artículo 50-, una actividad expresa en esta materia, reconociendo esa actividad como un derecho fundamental que se inscribe dentro de la clasificación de los derechos fundamentales, como derecho de tercera generación. La falta de resolución administrativa expresa, es una disfunción administrativa que no puede convertirse en una autorización presunta, pues ello implicaría la prevalencia del interés particular sobre el interés general en el control del desarrollo urbano y la protección del ambiente. En lugar de ello, esa omisión de respuesta sí genera el llamado silencio negativo, o también denominado "acto presunto negativo", al tenor de lo dispuesto en el artículo 261.3 de la Ley General de la Administración Pública, a partir del cual el interesado tiene la vía para su impugnación, primero en sede administrativa, y al adoptarse el acto definitivo (emanado del jerarca impropio), en la vía plenaria contenciosa. Debe aclararse que en todo caso, prevalece el derecho del administrado a recibir resolución administrativa expresa a su gestión, puesto que la relación de los artículos 27 y 41 constitucionales, le garantizan esa respuesta de manera oportuna, la cual puede ser exigida a través del proceso de amparo de legalidad, que puede ser presentado de manera directa, gratuita y sin patrocinio letrado, ante este mismo Tribunal Contencioso Administrativo, pero en sede jurisdiccional, que podrá en caso de estimar el recurso otorgar un plazo concreto al gobierno local para resolver de manera expresa la gestión del administrado.

VI.- INCUMPLIMIENTO DE REQUISITOS LEGALES EN EL CASO CONCRETO: En todo caso y a pesar de que en esta materia, por mandato legal y desarrollo jurisprudencial, no es aplicable la figura del silencio positivo, el Tribunal debe señalar que tampoco se presentan los supuestos de su aplicación en el caso en estudio, ya que la apelante no cumplió con los requisitos legales y reglamentarios establecidos, tal y como lo examinaremos a continuación. Resulta claro que desde el mismo día de presentación de la solicitud, el día catorce de abril del dos mil diez, la señora Nombre102521 aportó un croquis, con la firma de una constructora, carente de la aprobación del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos. Asimismo, la solicitud solamente se limitó a aportar un diseño de las medidas de la superficie del proyecto, sin planos, más la indicación escrita de los materiales que se utilizarían. Sobre este particular, conforme lo dispone artículo 81 de la Ley de Construcciones, hace recaer la responsabilidad de solicitar las licencias de construcción en el propietario y en el ingeniero que respalde profesionalmente la obra, pues dispone:

"Artículo 81.- Responsabilidad. El propietario y el Ingeniero responsable serán responsables de los datos que consten en el proyecto..." En ese mismo sentido, el artículo 83 señala que:

"CAPITULO XIX INGENIEROS RESPONSABLES Artículo 83.- Definición. Para los efectos de esta ley, son Ingenieros Responsables, los ingenieros o arquitectos incorporados al Colegio de Ingenieros para ejercer sus profesiones en sus distintas especialidades. Los Ingenieros Responsables son sus profesiones en sus distintas especialidades. ...Los Ingenieros Responsables son los únicos que tendrán facultad de autorizar solicitudes de licencia para obras de construcción y la obligación de vigilar las obras para las cuales hayan solicitado o autorizado licencia. No obstante lo anterior, toda persona puede hacer reparaciones que no excedan de cinco mil colones (¢5,000.00), por cuenta propia o de terceros..." ( Así reformado por el artículo 7 de la ley N° 7029 de 23 de abril de 1986) Tal y como se aprecia del croquis visible a folio 11, la obra, que valga reiterar, carece de planos, ni siquiera contiene el nombre del Ingeniero responsable, pues se desconoce el oficio del señor firmante, Álvaro Antonio Stewart Satchuell. De hecho, la normativa aplicable obliga a que toda obra constructiva tenga un ingeniero a cargo -"ingeniero responsable" en los términos de la Ley de Construcciones previamente transcrita-, quien es además el encargado de diseñar y firmar los planos, responde profesionalmente ante el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos respecto de su contenido y es encargado de supervisar y fiscalizar la obra. Ello evidencia, claramente también, el incumplimiento de lo establecido en el Decreto Ejecutivo No. 27967-MP-MIVAH-S-MEIC, publicado en el Diario Oficial La Gaceta No. 130 del 06 de julio de 1999, vigente a partir del 16 de julio de ese mismo año, denominado "Reglamento para el trámite de visado de planos para la construcción", que dispone lo siguiente:

Artículo 3.- Trámite ante el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos. Todo plano debe estar respaldado por la firma y número de carné del profesional o profesionales responsables participantes en el diseño. Deberán además, estar sellados y timbrados por el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), previo a su tramitación ante las instituciones competentes. Lo anterior de conformidad con el artículo 54 de la Ley Orgánica del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos, No. 3663 del 10 de enero de 1966 y sus reformas....... (Así reformado mediante Decreto Ejecutivo No. 33799-MP-MIVAH-S-MEIC de 19 de abril del 2007. Publicado en el Diario Oficial La Gaceta No.112 de 12 de junio del 2007.)

Asimismo, es palmario que con la solicitud, claramente se incumplieron las normas contenidas en el Reglamento de Construcciones, publicado en "La Gaceta" No 56 del 22 de marzo de 1983 y actualizado por La Junta Directiva del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, en sesión No 3822, celebrada el 4 de mayo de 1987, citadas en la resolución venida en alzada, aplicables al cantón de Siquirres ante la ausencia de Plan Regulador, al indicar las especificaciones mínimas de los planos, a saber:

Artículo II.1.—Profesionales responsables Para solicitar permisos de construcción y para los demás efectos de este Reglamento, se considera como Profesionales Responsables a los ingenieros o arquitectos activos incorporados al Colegio Federado, tal como lo indica la Ley de Construcciones, con las facultades y las responsabilidades señaladas en ella, en el Reglamento Interior General, y en el Reglamento de Ética Profesional del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica.

Artículo II.6.— Especificaciones mínimas en los planos. En los planos deberán estar consignadas las especificaciones mínimas necesarias para la ejecución de la obra, tales como la calidad y resistencia de los materiales principales, como el concreto y el acero, el recubrimiento de la armadura y otras.

Deberán consignarse los espesores y calidades de la cubierta de techo, de las paredes y todos aquellos datos que sea necesario tener a mano durante la construcción.

Artículo VIII. 4.—Materiales. En paredes interiores y en cielo raso, se usarán materiales que tengan un coeficiente retardatorio al fuego no menor de tuna hora.

VIII. 8.1.- Los edificios para comercios y oficinas deberán tener, como mínimo, dos locales para servicios sanitarios por piso, uno para hombres y otro para mujeres, ubicados en tal forma que no sea necesario subir o bajar más de un piso para tener acceso a ambos. En caso de que estén contiguos, estarán diseñados de tal forma que permitan una adecuada independencia...

Artículo VIII. 10.—Ventilación e iluminación. La ventilación e iluminación de los edificios para comercios y oficinas podrá ser natural o artificial; cuando sea natural, se observarán las reglas del capítulo referente a edificios de ha­bitación; cuando sea artificial, se deberán satisfacer las condiciones mínimas necesarias del Ministerio de Salud. Si no existe iluminación natural deberá contarse con instalaciones de alumbrado de emergencia.

Evidentemente, el permiso constructivo carece de todas esas exigencias, pues lo levantado fue un galerón metálico de cuatro paredes, techo y pisos de cerámica, sin ventilación, para instalar una tienda, por lo que no se aprecia que lo resuelto sea desproporcionado, sino, por el contrario, certero y ajustado a derecho. Sobre este particular, las normas anteriores deben ser interpretadas de una manera integral, pues obviamente, la existencia de un ingeniero responsable de toda obra constructiva implica, obviamente, que él es quien ha de confeccionar los planos con todas las exigencias legales y reglamentarias pues, obviamente, por la tecnicidad y experticia que esa tarea amerita, es a él a quien le corresponde, a efectos de que se obtengan los visados respectivos y responda por la edificación. Por ende, al revisarse los documentos aportados por la señora Nombre102521 , se evidencia la carencia de la respectiva asesoría técnica profesional en su gestión, lo cual conllevó como consecuencia lógica, el incumplimiento de los requisitos técnicos constructivos.

VI.- SOBRE LA FALTA DE PUBLICACIÓN DE REQUISITOS Y DE PREVENCIÓN. Al respecto, debe indicarse que de haber contado con un profesional responsable, la recurrente probablemente no hubiera tenido que atravesar por toda esta situación tan engorrosa, pues seguramente sus documentos hubieran sido confeccionados correctamente y se hubieran presentado ante todas las instancias administrativas necesarias, en acatamiento de la ley y los reglamentos aplicables, de los cuales no puede acusar desconocimiento. Se denota, en todo caso, que sí tuvo a disposición el documento denominado "Recibo de documentos para permiso de construcción" (folio 17), en donde la Municipalidad enlista los requisitos que debía presentar, por lo que no se aprecia transgresión alguna de la Ley 8220, resultando entonces que este argumento tampoco es de recibo. Asimismo, debido a que la obra ya se había levantado, sí se le previno corregir su declaración mediante oficio No. VM 12-05-2010-3 del doce de mayo del dos mil diez, a efecto de que declarara todas las construcciones e instalaciones existentes sobre el terreno, momento en que debió aprovechar para realizar la correspondiente enmienda con la ayuda del profesional encargado de la obra, lo que no consta que hiciera la interesada. Se aprecia, además, que este documento fue recibido por la apelante, según se verifica en la firma y número de cédula que consignó en el documento, sin indicación de la fecha de notificación, por lo que no puede acusar desconocimiento al respecto.

VII.- COROLARIO. Con base en los fundamentos expuestos, el permiso de construcción no podía ser otorgado por incumplimiento de las exigencias de Ley y reglamentarias. Con la invocación del silencio positivo por parte de la apelante se evidencia un error en la aplicación de la figura pues pretende consolidar una situación jurídica absolutamente irregular, aspirando a generar un acto presunto a efectos de obtener el permiso constructivo. La resolución del Alcalde impugnada, entonces, debe ser confirmada, debiendo asimismo darse por agotada la vía administrativa.

POR TANTO:

Se confirma la resolución impugnada y se da por agotada la vía administrativa.

Nombre66641 Evelyn Solano Ulloa Nombre32618 Municipal Nombre102521 c/ Municipalidad de Siquirres Clasificación elaborada por CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.

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Implementing decreesDecretos que afectan

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    • Subdivision and Fraccionamiento — Decreto 6411 and Forest LotsSubdivisión y Fraccionamiento — Decreto 6411 y Lotes Boscosos

    Concept anchorsAnclajes conceptuales

    • Ley General de la Administración Pública Art. 331
    • Ley General de la Administración Pública Art. 261.3
    • Constitución Política Art. 50
    • Ley Forestal 7575 Art. 4
    • Ley de Construcciones 833 Art. 81 y 83
    • Decreto Ejecutivo 27967 Art. 3

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