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Res. 00037-1993 Sala Primera de la Corte · Sala Primera de la Corte · 28/05/1993

Breach of contract claim over thermal cups manufactured for World CupIncumplimiento contractual en fabricación de vasos térmicos para el Mundial

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OutcomeResultado

Cassation grantedCon lugar (casación)

The Sala Primera granted defendant Conoplast S.A.'s cassation appeal, annulled the appellate ruling, and confirmed the first-instance judgment in full, dismissing the plaintiffs' claim for breach of contract and upholding Conoplast's counterclaim for payment of invoices for delivered thermal cups.La Sala Primera acogió el recurso de casación de la demandada Conoplast S.A., anuló la sentencia del Tribunal Superior y confirmó en todos sus extremos la del Juzgado, declarando sin lugar la demanda ordinaria de las actoras y con lugar la contrademanda de Conoplast por el cobro de facturas de vasos térmicos entregados.

SummaryResumen

The Sala Primera (Supreme Court, Civil Division) resolved a cassation appeal in an ordinary civil action concerning the manufacture of 50,000 decorative thermal cups for the 1990 Italy FIFA World Cup. The plaintiff companies alleged the cups were defective due to liquid filtration between their inner and outer walls and sought contractual rescission plus material and moral damages. The Court found: the waterproofing stipulation was not sufficiently proven (supported only by the testimony of a single employee of the plaintiff); expert evidence showed both the 1986 and 1990 cup series were produced under similar conditions with identical filtration characteristics; and that filtration did not render the cups unusable as thermal containers. Applying Article 450 of the Commercial Code on defects in commercial sales, the Court granted the defendant's cassation, annulled the appellate ruling, and confirmed the first-instance judgment in its entirety.La Sala Primera de la Corte Suprema resolvió un recurso de casación en un proceso ordinario civil sobre la fabricación de cincuenta mil vasos térmicos decorativos para el Mundial de Fútbol de Italia 1990. Las sociedades compradoras alegaron que los vasos eran defectuosos por presentar filtraciones de líquido entre sus cubiertas y reclamaron resolución contractual, daños materiales y morales. La Sala determinó que la estipulación de impermeabilidad total no fue probada con suficiencia —únicamente se aportó el testimonio de un empleado de la actora—, que el dictamen pericial acreditó que ambas series de vasos (1986 y 1990) eran similares en condiciones de producción y presentaban las mismas filtraciones, y que tal característica no constituía un vicio que tornara los vasos inservibles como recipientes térmicos. Aplicando el artículo 450 del Código de Comercio en materia de vicios en la compraventa mercantil, la Sala acogió el recurso de la demandada, anuló la sentencia del Tribunal Superior y confirmó en todos sus extremos el fallo de primera instancia.

Key excerptExtracto clave

VII.- [...] the existence of an agreement as added by the Superior Tribunal rests exclusively on testimonial evidence, and pursuant to Article 351 of the Code of Civil Procedure, that is insufficient to establish a fact pertaining to a contractual stipulation, notwithstanding its penultimate paragraph, since the discretion granted therein must be understood in conjunction with Article 330 of the same Code. It must be noted that there is but a single witness, an employee of the plaintiff and offered by that party. It is not appropriate to treat as proven a contractual stipulation whose existence benefits only the plaintiff on the basis of that single testimony, as that goes beyond even the rules of rational evaluation of evidence to which the discretion granted by Article 351 in its penultimate paragraph is subject, and the violation of which constitutes a legal error in the assessment of evidence. VIII.- [...] The expert report clearly states that the cups manufactured in 1986 and in 1990 are similar in production conditions (raw materials, injection machines, and production mold), and that both series exhibited liquid filtration between the outer and inner walls when submerged in a pool of water, but this does not mean they were defective. Characterizing such filtration as a defect in the goods, punishable by contractual rescission under Articles 692 of the Civil Code and 463 of the Commercial Code, constitutes a factual error in the assessment of the expert opinion that entails a violation of substantive law. The applicable rule is Article 450 of the Commercial Code, which specifically addresses defects in goods in commercial sales transactions, and under which the claim must be dismissed, since the evidence — especially the expert report, as noted — reveals the absence of any hidden or redhibitory defect.VII.- [...] la existencia de un acuerdo como el agregado por el Tribunal Superior, se fundamenta exclusivamente en prueba testimonial, y de conformidad con lo establecido en el artículo 351 del Código Procesal Civil, ello es insuficiente para tener por demostrado un aspecto atinente a una estipulación contractual, a pesar de lo establecido en su penúltimo párrafo, pues la discrecionalidad allí otorgada debe entenderse en conjunción con lo estipulado por el artículo 330 ibídem. Tómese en cuenta que se trata de un único testigo, empleado de la actora y por ella ofrecido. No resulta adecuado dar por demostrada una estipulación contractual cuya existencia beneficia solamente a la actora sobre la base de ese único testimonio, pues ello va más allá incluso de las reglas de la sana crítica a las que está sometido el ejercicio de la facultad otorgada por el precitado artículo 351 en su penúltimo párrafo, y cuyo quebranto constituye un error de derecho en la apreciación de la prueba. VIII.- [...] El dictamen es claro en señalar que los vasos fabricados en 1986 y en 1990 son similares en cuanto a condiciones de producción (materia prima, máquinas inyectoras y molde de producción), dándose en ambos filtraciones de líquido entre la cubierta exterior y la cubierta interior, al ser sumergidos en una pileta de agua, pero esto no quiere decir que fueran defectuosos. Calificar tal filtración como un defecto en la cosa, sancionable con la resolución contractual en virtud de lo estatuído en los artículos 692 del Código Civil y 463 del Código de Comercio, constituye un error de hecho en la apreciación del dictamen pericial que implica violación de la normativa de fondo. La normativa aplicable resulta ser la del 450 del Código de Comercio, artículo específicamente referido a vicios o defectos de la cosa en la compraventa mercantil, caso en el cual habría que declarar sin lugar la demanda, pues de las pruebas -especialmente el dictamen pericial, como se ha señalado- se desprende la inexistencia de un vicio oculto o redhibitorio.

Pull quotesCitas destacadas

  • "No resulta adecuado dar por demostrada una estipulación contractual cuya existencia beneficia solamente a la actora sobre la base de ese único testimonio, pues ello va más allá incluso de las reglas de la sana crítica a las que está sometido el ejercicio de la facultad otorgada por el precitado artículo 351 en su penúltimo párrafo, y cuyo quebranto constituye un error de derecho en la apreciación de la prueba."

    "It is not appropriate to treat as proven a contractual stipulation whose existence benefits only the plaintiff on the basis of that single testimony, as that goes beyond even the rules of rational evaluation of evidence to which the discretion granted by Article 351 in its penultimate paragraph is subject, and the violation of which constitutes a legal error in the assessment of evidence."

    Considerando VII

  • "No resulta adecuado dar por demostrada una estipulación contractual cuya existencia beneficia solamente a la actora sobre la base de ese único testimonio, pues ello va más allá incluso de las reglas de la sana crítica a las que está sometido el ejercicio de la facultad otorgada por el precitado artículo 351 en su penúltimo párrafo, y cuyo quebranto constituye un error de derecho en la apreciación de la prueba."

    Considerando VII

  • "El dictamen es claro en señalar que los vasos fabricados en 1986 y en 1990 son similares en cuanto a condiciones de producción (materia prima, máquinas inyectoras y molde de producción), dándose en ambos filtraciones de líquido entre la cubierta exterior y la cubierta interior, al ser sumergidos en una pileta de agua, pero esto no quiere decir que fueran defectuosos."

    "The expert report clearly states that the cups manufactured in 1986 and in 1990 are similar in production conditions (raw materials, injection machines, and production mold), and that both series exhibited liquid filtration between the outer and inner walls when submerged in a pool of water, but this does not mean they were defective."

    Considerando VIII

  • "El dictamen es claro en señalar que los vasos fabricados en 1986 y en 1990 son similares en cuanto a condiciones de producción (materia prima, máquinas inyectoras y molde de producción), dándose en ambos filtraciones de líquido entre la cubierta exterior y la cubierta interior, al ser sumergidos en una pileta de agua, pero esto no quiere decir que fueran defectuosos."

    Considerando VIII

  • "No puede haber, en tales condiciones, incumplimiento contractual consistente en la falta de entrega de la cosa con las característica necesarias para su utilización, porque la cosa entregada lo fue según las características pactadas que deberían, presumiblemente, ser las requeridas para su uso."

    "Under such conditions, there can be no contractual breach consisting in the failure to deliver goods with the characteristics necessary for their use, because the goods delivered conformed to the agreed characteristics which, presumably, were those required for their intended use."

    Considerando VIII

  • "No puede haber, en tales condiciones, incumplimiento contractual consistente en la falta de entrega de la cosa con las característica necesarias para su utilización, porque la cosa entregada lo fue según las características pactadas que deberían, presumiblemente, ser las requeridas para su uso."

    Considerando VIII

  • "La normativa aplicable resulta ser la del 450 del Código de Comercio, artículo específicamente referido a vicios o defectos de la cosa en la compraventa mercantil, caso en el cual habría que declarar sin lugar la demanda, pues de las pruebas -especialmente el dictamen pericial, como se ha señalado- se desprende la inexistencia de un vicio oculto o redhibitorio."

    "The applicable rule is Article 450 of the Commercial Code, which specifically addresses defects in goods in commercial sales transactions, and under which the claim must be dismissed, since the evidence — especially the expert report, as noted — reveals the absence of any hidden or redhibitory defect."

    Considerando VIII

  • "La normativa aplicable resulta ser la del 450 del Código de Comercio, artículo específicamente referido a vicios o defectos de la cosa en la compraventa mercantil, caso en el cual habría que declarar sin lugar la demanda, pues de las pruebas -especialmente el dictamen pericial, como se ha señalado- se desprende la inexistencia de un vicio oculto o redhibitorio."

    Considerando VIII

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Sections

Procedural marks

037 ord civ zel con l.fon Nº 37 FIRST CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. — San José, at eleven hours ten minutes on the twenty-eighth of May of nineteen ninety-three.

Ordinary civil proceedings (proceso ordinario) established in the First Civil Court (Juzgado Primero Civil) of San José, brought by "Compañía Nombre184363 Hermanos S.A." and "Alimentos Centroamericanos S.A.," both represented by their President Nombre184363, industrialist; against "Conoplast S.A.," represented by its Vice President Nombre184364, mathematician, of Bolivian nationality. Also appearing are licenciados Horacio Montealegre Montealegre, Alfredo Fournier Beeche, the latter divorced, Abraham Waisleder Budzinska, Octavio Torrealba Toruño, and Gilda María Jiménez Córdoba, the latter single, acting as attorneys-in-fact (apoderados), general and special judicial, for the plaintiffs (accionantes), the first two in that order; and as special judicial attorneys-in-fact for the defendant (accionada), the remaining ones. All are of legal age and, with the exceptions noted, are married attorneys residing in San José.

RECITALS:

1st. — Based on the facts set forth and the legal provisions cited, the representative of the plaintiffs filed an ordinary complaint, the amount in controversy (cuantía) of which was set at six million six hundred thirty-four thousand six hundred fourteen colones and fifty-one céntimos, seeking a judgment declaring: "1. That Conoplast S.A. breached the purchase-and-sale contract (contrato de compraventa) entered into between the parties for the manufacture and sale of fifty thousand 12-ounce thermal cups (vasos térmicos), each completely waterproof, made of crystal polystyrene (poliestireno cristal). 2. That the purchase-and-sale contract entered into between the parties was rescinded due to breach attributable exclusively to Conoplast S.A. 3. That Nombre184365, as the breaching party, is obligated to indemnify Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. and Alimentos Centroamericanos S.A. for: a) all direct and indirect damages and losses (daños y perjuicios) caused to them by the defective manufacture of the cups; b) the moral damages (daño moral) caused to the companies by any loss of reputation they may have suffered; c) default interest (intereses moratorios) on the amounts claimed, until full and effective payment thereof. 4.

That Conoplast S.A. is obligated to accept the return of the cups in the buyers' possession, at the unit price that was agreed upon. 5. That Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. and Alimentos Centroamericanos S.A. are authorized to withhold the value of the cups sold so as to secure the indemnification to which they are entitled. 6. Both court costs (costas) of this proceeding." 2nd. — The representative of the defendant answered the complaint in the negative and raised the defenses of non adimpleti contractus, lack of standing (falta de personería ad causam activa), statute of limitations (prescripción), lack of legal right (falta de derecho), and the general defense of sine actione agit. The defendant also filed a counterclaim (contrademanda) against the plaintiff company "Compañía Nombre184363 Hermanos S.A.," seeking a judgment ordering: "1. That Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. must pay the amount of the invoices appearing in the record, totaling ¢1.462.032,oo, which constitutes the loss suffered. 2.

That it must indemnify my client in the amount of ¢2.000.000,oo for consequential losses. 3. That it must pay, on the outstanding balance, interest at 2% per month, to be calculated from the time the invoices should have been paid through their effective cancellation. 4. That the plaintiff must be ordered to pay both court costs of this proceeding." 4th. — Lic. Montealegre Montealegre, in his capacity as general judicial attorney-in-fact for the counterdefendant (reconvenida), answered the counterclaim in the negative and raised the defenses of non adimpleti contractus, lack of legal right, and the general defense of sine actione agit.

  1. 5Judge Atty. Ana Eugenia Rodríguez Alvarado, in a judgment rendered at 14:00 hours on March 27, 1992, ruled: "The Incidental Proceedings for Untimely Documents (Incidentes de Documentos Extemporáneos) filed by the plaintiff and the defendant are dismissed. The defenses of non addimpleti contractus, lack of active standing (falta de personería ad causam activa), lack of legal right (falta de derecho), and sine actione agit raised by the defendant company are sustained; the defense of statute of limitations (prescripción) raised by the defendant company is dismissed. The defenses of non addimpleti contractus, lack of legal right, and sine actione agit raised by the plaintiff in the counterclaim (contrademanda) are dismissed. The present ordinary proceeding brought by COMPAÑIA Nombre184363 HERMANOS S.A. and ALIMENTOS CENTROAMERICANOS, both represented by Nombre184363, against CONOPLAST S.A., represented by Nombre184364, is dismissed. The counterclaim filed by CONOPLAST S.A., represented by Nombre184364, against COMPAÑIA Nombre184363 HERMANOS S.A., represented by Nombre184363, is granted. Accordingly, with all relief not expressly granted being deemed denied, it is declared:1) That Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. must pay to defendant Conoplast S.A. the amount of the invoices on record in the case file, totaling one million four hundred sixty-two thousand thirty-two colones, which constitutes the amount of the actual damages.2) That Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. must indemnify Conoplast S.A. for consequential damages (perjuicios), the amount of which shall be determined in enforcement-of-judgment proceedings (ejecución de sentencia).3) That interest at the legal rate in effect at the time of contracting — eight percent per annum — must be paid on the outstanding amount, running from the date this judgment becomes final. The plaintiff is ordered to pay all procedural costs and attorney's fees (costas procesales y personales) in this proceeding."

In support of this ruling, the Judge considered: "I. — Regarding documents: Both the plaintiff and the defendant have filed incidental proceedings for untimely documents, on the basis of article 293 of the Código Procesal Civil. The plaintiff submitted a group of photocopies of invoices corresponding to the commercial dealings between the parties regarding cups manufactured in 1986; since the conditions set forth in article 293 and its four subsections of the Código Procesal Civil are not met, this incidental proceeding for untimely documents is dismissed. The defendant submitted a group of photocopies of invoices for partial deliveries of decorative cups (vasos decorativos) made to the plaintiff (visible in the case file at folios 227 front through 248 front); for the same reasons stated above, that untimely documentary evidence is likewise dismissed. II. — The following facts are deemed established:

  • 1)That in connection with the 1990 Italy World Cup (Mundial de Fútbol de Italia 90), the plaintiff Nombre184363 Hermanos S.A. (Copoz) contracted with the defendant Conoplast S.A. for the manufacture of fifty thousand decorative cups bearing labels commemorating the World Cup, intended for collection purposes (complaint at folio 81 front and back through folio 87 front; counterclaim at folio 108 front and back, folios 109 front and back, and 110 front; and testimonial evidence (prueba testimonial) at folios 159 front and back, 151 front and back, 152 front and back, 153 front and back, and 154 front; and testimony at folios 156 front and back through 168 front and back).
  • 2)That Mr. Nombre184363, acting as attorney-in-fact (apoderado) for Alimentos Centroamericanos S.A. (ALCASA), contracted in 1986 with the defendant Conoplast S.A. for the manufacture of 150,000 twelve-ounce thermal cups (vasos térmicos) made of crystal polystyrene (poliestireno cristal), in accordance with two plans signed by both parties at that time. Given the success of the promotional campaign of that period, Nombre184366 proceeded to ask the defendant to manufacture 50,000 cups "with the same specifications" as the cups manufactured in 1986. (See contract at folios 35 front and back and 36 front, as well as the cited evidence and notarial certification at folios 12 front through 31 front and back).
  • 3)That pursuant to the manufacturing contract entered into by the plaintiff and Conoplast S.A., it was agreed that the cups would be identical to those manufactured for Nombre184367 in 1986, with the variation of the decoration, and they were accordingly made as twelve-ounce decorative thermal cups (cited evidence and expert evidence (prueba pericial) visible at folios 213 front and 221 front; and evidence from party admissions (prueba confesional) visible at folios 178 front through 181 front and back).
  • 4)That Nombre184366 agreed to contract for the manufacture of the cups as offered by the defendant — and already known to him from the production made for Nombre184367 — and undertook to deliver to the defendant the labels for decorating the cups (cited evidence).
  • 5)That the defendant proceeded to make deliveries as requested by Mr. Nombre184368 and Nombre184369, employees of COPOZ, who instructed the defendant as to which countries the decorative cups should represent and in what quantities (cited evidence and testimony at folios 156 front and back, 157 front and back, 158 front, 159 front and back, 160 front and back, and 161 front and back).
  • 6)That Conoplast, in fulfillment of its contractual obligations, delivered between May 24, 1990, and June 12, 1990, a total of 44,304 collector decorative cups to COPOZ, at a unit price of ¢30.00, which Nombre184366 accepted without any objection (cited evidence).
  • 7)That the corresponding invoice was prepared the day after each delivery, since multiple partial deliveries were made per day and the parties waited until the following day to tally the total number of cups manufactured and delivered to Nombre184366 (cited evidence and admissions evidence at folios 198 front and back through 200 front and back).
  • 8)That the final delivery, intended to complete the 50,000 cups and scheduled for June 13, 1990, was not accepted by COPOZ, on the grounds that their promotional campaign had not been successful (cited evidence).
  • 9)That the defendant proceeded to send the original billing invoices for the manufacture of the 44,304 cups, corresponding to invoice numbers 90055 of May 28, 89978 of May 25, 90117 of May 29, 90189 of May 30, 90272 of May 31, 90364 of May 31, 90502 of June 5, 90701 of June 7, 90872 of June 11, and 90921 of June 12, for a total amount owed by Nombre184366 of ¢1,462,032.00.
  • 10)That Nombre184366, in an attempt to evade his obligation to defendant Conoplast, improperly retained the original invoices and initiated the present ordinary proceeding in order to prevent the defendant from pursuing enforcement through an executory action (vía ejecutiva), to which it was entitled by virtue of an enforceable instrument (título ejecutivo) such as an invoice; and therefore must compensate the defendant for the damages caused by his bad faith. (Admissions evidence at folios 198 front and back through 200 front and back).
  • 11)That defendant Conoplast S.A. was served notice of this proceeding on August 31, 1990, through its legal representative Nombre184364 (see notice of service at folio 94 front and notarial certification at folio 77).
  • 12)That the counterdefendant Compañía Nombre184363 Hermanos S.A., represented by Nombre184363, was served notice of this counterclaim on November 13, nineteen ninety (see notice of service at folio 120 front and notarial certification at folio 78 front).
  • 13)That the cups were manufactured by the defendant and were made according to the specifications of the contract entered into by Alimentos Centroamericanos S.A. and Conoplast S.A. for the World Cup (Mundial de Fútbol) held in the United Mexican States (Estados Unidos Mexicanos) in 1986 (cited evidence and expert appraisal at folios 220 front and 221 front). III. — Unproven facts:
  • 1)The plaintiff failed to prove that the agreement had called for cups that were waterproof on the outside with respect to the decoration inserted between the cup wall and the polystyrene transparent layer.
  • 2)The plaintiff failed to prove that the defendant company breached its obligations in the manufacture of the cups ordered.
  • 3)The plaintiff failed to prove that the defendant company damaged the commercial reputation enjoyed by Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. IV. — Regarding defenses: Defendant Conoplast S.A. raised the following defenses against the ordinary claim: non adimpleti contractus, lack of active standing, statute of limitations, lack of legal right, and sine actione agit. The defense of sine actione agit encompasses three substantive defenses: lack of legal right, lack of current interest, and lack of active and passive legitimatio ad causam activa y pasiva, all of which are sustained. In the present case, it has been established that the defendant company fulfilled its contractual obligations; it was hired to manufacture fifty thousand twelve-ounce decorative cups. It should be noted that the invoices describe the quantity and the item as "Vaso Decorativo." The case file contains expert evidence establishing that these are in fact the same cups that had been manufactured for the World Cup held in Estados Unidos Mexicanos in 1986; accordingly, the plaintiff lacks the legal right to bring this proceeding, as well as active standing, its interest is not current, and since Conoplast S.A. is the party that performed, it may raise the defense of non adimpleti contractus, which must also be sustained. Only the defense of statute of limitations is dismissed, since the four-year period established by article 984 of the Código de Comercio had not elapsed; the contract was entered into in April 1990. Compañía Nombre184363 Hermanos S.A., represented by Nombre184363, was made a counterdefendant, and in answering the counterclaim raised the defenses of non adimpleti contractus — "If in the present proceeding the plaintiff is not seeking performance of the contract but rather damages arising precisely from its breach, there is no basis for analyzing the defense of non adimpleti contractus or unperformed contract raised by the attorney for the reconvened plaintiff. (1978 Sala Primera Civil Nº 458 ':05 hrs. del 1º de diciembre. Ordinario de C.C.C. c/ C.A.M. Revista Nº 16)" — lack of legal right, and sine actione agit, all of which must be dismissed, since the counterdefendant failed to prove its claim in the case file. Article 317, subsection 1 of the Código Procesal Civil provides: "Burden of proof. The burden of proof lies: 1) On the party asserting a claim, with respect to the factual allegations constituting its right." On the contrary, it has been established that there was a breach of contract on the part of the representative of Compañía Nombre184363 Hermanos S.A., Mr. Nombre184363, who failed to pay the invoices for the sale and purchase of the cups; he even admitted in the admissions evidence that he retained the originals of those invoices (see admissions evidence at folio 199 front, question 17). It is relevant to note that this was not the first time that the plaintiff's representative, Mr. Nombre184363, had engaged in commercial dealings of the same nature with the defendant — they had previously contracted for the manufacture of twelve-ounce thermal cups for another World Cup, the 1986 one held in Estados Unidos Mexicanos, and for the second time they ordered similar or identical cups. The defenses raised by the representative of the plaintiff company are dismissed in their entirety, since the counterclaimant Conoplast S.A. has standing to file its claim, its interest is current given that it has not collected payment on the wholesale sales invoices for the decorative cups. The breach by Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. entitles the defendant Conoplast S.A. to file a counterclaim; therefore, there is no lack of active or passive legitimatio ad causam activa y pasiva. V. — On the merits: From the foregoing, it follows that the present ordinary proceeding brought by Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. and Alimentos Centroamericanos S.A., both represented by Nombre184363, against Conoplast S.A., represented by Nombre184364, must be dismissed in its entirety. The plaintiff sought through this proceeding to have the contract rescinded (resolución contractual) on the grounds of breach of a commercial contract entered into between the parties. The plaintiff contends that Conoplast S.A.

breached the purchase and sale agreement (contrato de compraventa) entered into by the parties for the manufacture and sale of fifty thousand twelve-ounce thermal cups (vasos térmicos), each fully waterproof, made of crystal polystyrene. That the purchase and sale agreement entered into by the parties was rescinded due to a breach attributable exclusively to Conoplast S.A. That Nombre184365, as the defaulting party, is obligated to indemnify Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. and Alimentos Centroamericanos S.A. for: a) all direct and indirect damages (daños y perjuicios) caused to them by the defective manufacture of the cups; b) the moral damages (daño moral) caused to the companies by the loss of reputation they suffered; c) default interest (intereses moratorios) on the amounts claimed, until full and effective payment. That Conoplast is obligated to accept the return of the cups held by the purchasers, at the per-unit price that was agreed upon.

That Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. and Alimentos Centroamericanos S.A. are entitled to withhold the value of the cups sold in order to secure payment of the indemnification to which they are entitled. Both costs (costas) of this proceeding, for which surety is requested. Damages. For the purposes of Article 290, paragraph 5) of the Code of Civil Procedure, the party states that the damages were caused by the poor quality of the cups whose manufacture was entrusted to the defendant, which resulted in the vast majority of the few cups that had been sold being returned by buyers to their agents and by those agents to their representatives. Material Damages. Said damages consist of: one million six hundred nine thousand nine hundred forty colones (¢1,609,940.00) paid to Símbolos y Derechos Sidesa S.A., representative of "The Telemundi Group," owner of the graphic symbols identifying the championship; fifty-seven thousand two hundred sixty-six colones and fifty-five céntimos (¢57,266.55) paid for the production of fifteen thousand posters (promotion in neighborhood stores); three hundred ninety-seven thousand two hundred fifty-seven colones and ten céntimos (¢397,257.10) paid for the production of one hundred twenty thousand labels for the cups; thirty-two thousand seven hundred forty-one colones and thirty-five céntimos (¢32,741.35) paid for the production of one thousand cardboard boxes for the collections; two million seventy-five thousand five hundred eight colones and fifty-five céntimos (¢2,075,508.55) for advertising; for a total of four million one hundred seventy-two thousand seven hundred thirteen colones and fifty-five céntimos (¢4,172,713.55).

Of that sum, three million thirty-two thousand seven hundred sixty-five colones and sixty-five céntimos (¢3,032,765.65) correspond to Alimentos Centroamericanos S.A. and one million one hundred thirty-nine thousand nine hundred forty-seven colones and ninety céntimos (¢1,139,947.90) correspond to Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. Moral Damages. The moral damages caused to the represented companies by virtue of the commercial discredit they suffered are estimated at two million eighty-six thousand three hundred fifty-six colones and seventy-five céntimos (¢2,086,356.75), of which one million five hundred sixteen thousand three hundred eighty-two colones and eighty-five céntimos (¢1,516,382.85) correspond to Alimentos Centroamericanos S.A. and five hundred sixty-nine thousand nine hundred seventy-three colones and ninety-five céntimos (¢569,973.95) correspond to Compañía Nombre184363 Hermanos S.A., which is rejected as inadmissible; it was not in fact proven that the defendant company had been commissioned to manufacture waterproof twelve-ounce thermal cups, but rather there is no doubt that the contract was for the manufacture of fifty thousand decorative twelve-ounce thermal cups, which Conoplast S.A. did in fact produce, and furthermore, as early as 1986 Alimentos Centroamericanos S.A. had contracted with the defendant for the production of one hundred fifty thousand twelve-ounce thermal cups made of crystal polystyrene, decorated with sports motifs related to the Football World Championship held in the United Mexican States; as the plaintiff party itself confesses, on that occasion the cups presented leakage problems in their walls — Article 341 of the Code of Civil Procedure — this constitutes a spontaneous extrajudicial confession by the representative of the plaintiff party that it was aware of this manufacturing defect in the cups; the parties are bound in the terms in which they appear to have intended to be bound; Article 411, paragraph

  • 1)of the Commercial Code provides: "Commercial contracts are not subject to special formalities for their validity. Whatever the form and language in which they are entered into, the parties shall be bound in the manner and on the terms in which they appear to have intended to be bound." (underscoring by the undersigned). In the present case it is conclusively established that the cups at issue are of the same quality as those from the 1986 contract; the expert witness reports: "With respect to case 700-90, I hereby inform you of the final results of the expert examination requested of this server. a) The manufacturing process for the 'México 86,' 'Italia 90,' and 'Alf' cups corresponds to conditions and variables that are homogeneous among themselves, that is, principally: the raw material used, the injection molding machines, and the mold employed in their production. I can therefore affirm that they correspond to similar production batches. b) Based on laboratory verification of the type of materials from which the three types of cups mentioned above were made, and on empirical measurements of heat transmission between the temperature of liquids poured into the interior of the cups and their outer walls, it is affirmed that the cups provided fall within the category of thermal cups. c) Using the 'ALDRICH LIBRARY OF INFRARED SPECTRA,' third edition, and employing infrared spectroscopy to measure the density of the white material of the cup as well as that of the transparent material, and finally measuring the softening temperature of the internal and external parts, it is concluded for the 'México 86,' 'Italia 90,' and 'Alf' cups that their white parts are high-impact polystyrene and their transparent parts are general-purpose or crystal polystyrene. d) The size or capacity of the cups provided is 380 milliliters, or 12 ounces. e) When submerged in a pool of water 50 centimeters deep, infiltration of water was observed between the white part and the transparent part of the 'México 86,' 'Italia 90,' and 'Alf' cups." (Underscoring by the undersigned; expert opinion at folios 220 and 221). Article 421 of the Commercial Code provides: "If the contract does not specify with full precision the type and quality of goods to be delivered, the creditor may not demand the best, nor may the debtor fulfill the obligation by delivering the worst. In such case, the creditor shall be satisfied with goods of average type and quality. If there is no agreement, the matter shall be resolved by the competent judicial authority, following the procedures established for acts of voluntary jurisdiction." The quality of the cups delivered may correspond to goods of average type and quality within the meaning set forth in this provision. Article 425 of the Code of Civil Procedure provides: "In bilateral contracts, only the party that has fulfilled its own obligations may demand performance from the other, except in cases where the party benefits from a legal or contractual term, or where the nature of the contract so requires." (Underscoring by the undersigned.) It is evident that the plaintiff failed to fulfill its own obligation inasmuch as it did not pay the price. The defendant Conoplast S.A. fulfilled what was agreed upon in terms of type and quality. It is appropriate to grant the counterclaim filed by Conoplast S.A., represented by Nombre184364, against Compañía Nombre184363 Hermanos S.A., represented by Nombre184363. Accordingly, it being understood that the action is denied in all respects not expressly stated, it is declared:
  • 1)That Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. must pay the defendant Conoplast S.A. the amount of the invoices on record in these proceedings, totaling one million four hundred sixty-two thousand thirty-two colones, which constitutes the damage amount.
  • 2)That Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. must indemnify Conoplast S.A. for consequential losses (perjuicios), the amount of which shall be determined in the enforcement of judgment proceedings.
  • 3)That legal interest at the rate in effect at the time the contract was entered into — eight percent per annum — must be paid on the outstanding amount, and from the date this judgment becomes final. All of the foregoing based on Articles 1, 153, 155, 287 and following and concordant provisions, 221, 290, 293, 317, 318, 330, 338, 351 and following and concordant provisions, 401 and following and concordant provisions of the Code of Civil Procedure, and Articles 1, 2, 411, 421, and 425 of the Commercial Code. V.- Costs: In accordance with Article 221 of the Code of Civil Procedure, the plaintiff is ordered to pay both procedural and personal costs of this proceeding."
  1. 6Attorney (Lic.) Montealegre Montealegre, in the capacity described above, appealed said judgment; Attorney (Lic.) Waisleder Budzinska, acting as special judicial attorney-in-fact (apoderado especial judicial) for the defendant, joined in that appeal. The Second Superior Civil Court, First Section, composed of Superior Court Judges Liana Rojas Barquero, Henry Madrigal Cordero, and Stella Bresciani Quirós, at 9:55 a.m. on October 23, 1992, ruled as follows: "The ruling of the appealed judgment with respect to documents is accepted. The appealed judgment is reversed insofar as it upholds the affirmative defenses (excepciones) raised against the complaint, and those defenses are instead declared without merit; and insofar as it rejects the defenses raised against the counterclaim (contrademanda), principally those of lack of right (falta de derecho) and non adimpleti contractus, which are hereby upheld, declaring the counterclaim without merit in all its claims; pronouncement on the generic defense of sine actione agit is omitted as unnecessary.The complaint filed by Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. and Alimentos Centroamericanos S.A. against Conoplast S.A. is declared well-founded, as follows, with all matters not expressly addressed being deemed denied: That the defendant breached the purchase-and-sale agreement (contrato de compraventa) entered into with the plaintiffs for the manufacture and sale of fifty thousand twelve-ounce thermal cups, which agreement is hereby rescinded, and the defendant is ordered to pay the resulting damages (daños y perjuicios), excluding moral damages (daño moral); likewise, the defendant is ordered to pay default interest (intereses moratorios) from the time the amount owed under each claimed item is established until actual payment; furthermore, the defendant company must receive back the cups in the plaintiffs' possession at the unit price agreed upon, and the plaintiffs are authorized to retain the value of those cups to satisfy the compensation to which they are entitled.The defendant company is ordered to pay the attorney's fees and court costs (costas personales y procesales) for both the complaint and the counterclaim." The Court grounded its ruling in the following findings, drafted by Judge Madrigal Cordero: "I. — The ruling on documents is accepted, as it is supported by the provisions of the Code of Civil Procedure. II. — The list of findings of fact (hechos probados) is accepted, with the following modifications: finding of fact 3) is supplemented with the following: 'without the leaks that appeared in those manufactured in the year 1986,' adding as evidence the testimony of Nombre184370 at folios 150 to 154. 'Finding of fact 8' is to read as follows: That the final delivery intended to complete the 50,000 cups, which was to take place on June 13, 1990, was not accepted by COPOZ, on the grounds that the cups were defective; the supporting evidence is the testimony of Nombre184370 at folios 150 to 154, Nombre184368 at folios 156 to 161 reverse, Horacio Montealegre Montealegre, Nombre184371, and Nombre184372 at folios 162 to 165.In 'finding of fact 9,' the sworn deposition (confesión) at folios 198 to 200 is to be cited as evidence. 'Finding of fact 10' is eliminated because its contents are conclusions rather than facts; in its place the following shall be read: That Nombre184366 retains the invoices submitted by the defendant on the grounds that the purchased cups turned out to be defective (citing the aforementioned sworn deposition as evidence). 'Finding of fact 13' is eliminated as it is repetitive of finding 2. III. — For the FIFA World Cup 'Italia 90,' the plaintiff company decided to sell thermal cups bearing legends alluding to that event, along with the photograph of each of the twenty-four representative teams of the finalist countries and their respective national flags; the cups were to be manufactured using the same designs as others previously purchased by the plaintiff from the defendant and sold to the public for the 1986 World Cup held in Mexico.When those cups were sold to the public, they were returned because water leaked through them, damaging the decoration. The defendant company argues in its defense that the cups were not manufactured to be used but solely for collecting, and that the plaintiff company was aware of this situation — which is why, it asserts, it did not breach the contract. On that basis, the defendant filed a counterclaim seeking payment for the cups, whose price had not been paid by the plaintiff; the plaintiff defends itself by asserting that it withheld payment on account of the cups' defects. The trial court upheld the counterclaim, reaching the conclusion that the plaintiff was aware of the cups' defects and therefore has no grounds to refuse payment of the price. Upon carefully analyzing the matter to be resolved here, the Court reaches different conclusions from those of the a quo. IV. — It is true that the cups purchased by the plaintiff were manufactured using the design and plans of others produced in the year nineteen eighty-six, but it is equally true that the record properly establishes that the representative of the defendant company undertook to correct the problem and to deliver usable cups in 1990; this is apparent from the testimonial evidence, most notably the deposition of Nombre184370 (folios 150 to 154).Nevertheless, the Court considers that the position advanced by the defendant has neither legal nor logical-practical support. The defendant's representative claims the cups are 'thermal.' That term is intended to indicate that they serve to maintain cold or heat — which itself means they were designed to be used. Moreover, in our setting it is common practice for collectible cups to be used as well; the public purchases them not only for decoration but also for their functional purpose. We constantly see decorative cups bearing references to companies, products, events, and so forth, used exactly like any other cup. It is not acceptable for a company to purchase a large quantity of cups while knowing that they cannot serve the purpose their nature requires. In replying to the counterclaim, the plaintiff's attorney-in-fact very clearly offers a response that undermines the defendant company's defense.He states: 'The waterproofness of the cups, although not specifically stipulated, is an inherent quality of the category of "thermal cups," since it is impossible to preserve the temperature of liquids if the container presents leaks inside its walls. Once acquired by the consuming public, the product in question was naturally expected to meet the needs it was designed to fulfill: to hold liquids and preserve their temperature. Yet, according to the mindset of the counterclaimant as expressed in its answer to the complaint, if cups are ordered and labeled "collectible," this means they must be dedicated exclusively to decoration or collecting and never put to actual use. This notion is completely ridiculous in our setting. In everyday life it is common to sell "collections" of cups and other household items decorated with themes referencing various commercial, sporting, political, and other subjects, all of which are then put to normal use.Claiming that they were to be dedicated exclusively to collecting is inconsistent with our reality and with the contractual purpose, since it is common to see glass cups bearing advertisements for various brands of carbonated beverages, beer, and so on, meeting the everyday needs of the Costa Rican family. If the sole purpose of the cups had been collecting and display, there would have been no reason to specify in the contract that they were to be thermal' (see folio 123) (underlining not in the original). The foregoing paragraph correctly summarizes what the custom is in our setting regarding the use of objects created for promotional purposes, which is ultimately the purpose for which the plaintiff intended the cups purchased from the defendant. V. — For the reasons set forth in the preceding finding, and in accordance with the expert evidence at folios 213 to 221, the defect in the cups at issue in these proceedings has been fully established and is attributable to the defendant, which did not employ better manufacturing techniques.The plaintiff seeks rescission of the contract on grounds of the defendant's breach — a breach consisting of failing to deliver the object of the purchase-and-sale agreement with the characteristics necessary for its use — and likewise claims damages. It is worth noting that the action before us is not grounded in article 1082 of the Civil Code, the only provision that, in a distant way, appears to refer to the redhibitory action (acción redhibitoria), nor in articles 450 to 467 of the Commercial Code, which also appear to allude to that action. As stated above, the plaintiff clearly seeks rescission of the contract on grounds of the defendant's failure to deliver conforming goods, along with damages caused by that breach. Examining what the plaintiff has requested, the Court finds it to be legally sound, and therefore the appealed judgment must be reversed, declaring the defenses raised by the defendant without merit.Every seller is obligated to deliver the thing that is the object of the contract in the agreed-upon manner, fit for normal use according to its intended purpose; if delivery does not meet those conditions, the contract is breached and the buyer acquires standing to seek rescission, pursuant to article 463 of the Commercial Code or article 692 of the Civil Code. VI. — On this subject, Professor Nombre184373 states: 'Finally, once defective performance (prestación defectuosa) is established, what rights does the buyer have to obtain redress for the harm caused by receiving goods that suffer from defects? The buyer may choose between seeking rescission of the contract or faithful performance in accordance with what was agreed upon, and in both cases with compensation for the resulting losses ...' (See Manual de Derecho Mercantil, Editorial Tecnos, S.A., 3rd edition 1977, p. 381). In our legal setting, it has been written that '... whether with respect to movable property (bienes muebles) or real property (bienes inmuebles), in cases where not all the requirements for a civil nullity action based on mistake (article 1082) are met, the buyer always has the option of pursuing contractual civil liability when the seller has breached the contract by delivering a thing that differs in some respect from the agreed-upon characteristics, or that contains a latent defect (vicio oculto) that diminishes its value.If a person sells an asset while affirming that it possesses certain characteristics proper to fulfill a given function, that person would breach the obligation to deliver the thing if the asset fails to meet any of those characteristics (articles 693 et seq., 763 et seq., 1022, 1023, 1049 et seq. of the Civil Code). This is the view held, among others, by the Spanish authors Nombre81134 and Nombre151051, who state: "The specific regulation of latent defects raises the question of whether it displaces other rules that could apply to the same set of facts." For example, in Costa Rica, those relating to contractual rescission (article 692 of the Civil Code) and to compensation for damages arising from contractual breach (articles 701 et seq. ibid). "... if a defective thing is purchased, the seller performs an obligation that does not satisfy the interest that led the buyer to contract, which would support standing to bring a rescission action for breach.Indeed, it seems equally evident that if the delivery of a defective thing has caused losses to the buyer, the buyer, in addition to the aedilitian actions (acciones edilicias), must also be able to bring an action for compensation for those losses.

The jurisprudence of the Supreme Court shows a line — which could be characterized as consistent given its few deviations — favorable to the compatibility of actions arising from the same set of facts (hidden defects (vicios ocultos)). It accepts the claims of appellants who have always grounded their suits on statutory provisions relating to mistake, fraud, breach of obligations, or recovery of damages and losses, thereby avoiding the specific regime of aedilitian actions (acciones edilicias). This line of jurisprudence appears primarily in cases involving purchased apartments with defects (dampness, peeling, etc.). That same line of jurisprudence followed in Spain is the one adopted by the Sala Primera de Casación of our country, in the judgment cited above from the end of the previous year, in which a civil liability action — not one of voidability (anulabilidad) — was admitted, grounded on breach of a purchase-and-sale contract (contrato de compraventa), on the grounds that the thing sold had hidden defects." (Underlining not in original; see "Los Contratos Privados en la Jurisprudencia de Casación", 1st ed.

San José, C.R., Colegio de Abogados, Comisión Nacional para el Mejoramiento de la Administración de Justicia, 1991, pp. 51–51). The cited doctrine applies to the case at hand, not only by virtue of Article 2 of the Código de Comercio, but also in accordance with the doctrine set forth in Articles 429, 452, and 463 of that same commercial code.

VII.For the foregoing reasons, the Court finds that the appealed judgment must be reversed in order to deny the defenses raised, affirming that the statute of limitations (prescripción) period had not elapsed (Article 984 of the Código de Comercio) and that, as to the non addimpleti contractus, it has been stated that this defense may be invoked and upheld when the creditor party opts for enforcement of the contract, not when rescission is sought, as is the case here. The items of the prayer for relief (petitoria) shall be upheld accordingly, leaving the specific calculation of each amount for the enforcement phase (fase de ejecución de sentencia) of the judgment: That the defendant breached the purchase-and-sale contract entered into with the plaintiff for the manufacture and sale of fifty thousand twelve-ounce thermal cups (vasos térmicos); that given the defendant's breach, the contract entered into between the parties was terminated; that the defendant is obligated to compensate the plaintiffs for the damages and losses (daños y perjuicios) caused by its breach, with the exception of moral damages (daño moral), since in the Court's view legal entities (personas jurídicas), being legal abstractions, have no feelings and therefore cannot suffer moral damages, which are characterized as a matter affecting the feelings and inner conscience (fuero interno) of natural persons (personas físicas); likewise, the defendant company must pay default interest (intereses moratorios) from the moment the amounts payable are established until actual payment is made; the defendant company must receive back the cups held by the plaintiffs, at the agreed unit price; and the plaintiffs are entitled to retain the value of those cups as security for the indemnification to which they are entitled. In addition, the defendant company is ordered to pay all court costs (costas) of both the main action and the counterclaim (contrademanda), which is dismissed for the following reasons.

VIII.If, as set forth above, the defendant company breached the purchase-and-sale contract by failing to deliver the subject matter thereof fit for the purposes for which it was to be used, there is no alternative but to find that it has no right to claim payment of the price of the thing, as it seeks in the counterclaim. Consequently, the defense of lack of right (falta de derecho) is well-founded; likewise, the defense of non addimpleti contractus is well-founded given the breach by the counterclaiming party, and no ruling is issued on the generic sine actione agit defense as it is unnecessary. For the foregoing reasons, insofar as the appealed judgment grants the counterclaim, it is reversed and the counterclaim is instead dismissed."

7°.- The Superior Tribunal, at 9:10 a.m. on November 19, 1992, rejected as inadmissible the request for clarification, addition, revocation, and nullity filed by Lic. Waisleder Budzinska in the aforementioned capacity. In so ruling, it held: "Clarification and addition apply to the operative part (parte dispositiva) of the judgment (Article 158 of the Código Procesal Civil), which is why the request under examination is inadmissible, as it concerns matters pertaining to the deliberative reasoning (cuestiones considerativas) of the judgment. Furthermore, pursuant to Article 582 idem, the judgment rendered is not subject to revocation, and for that reason nullity likewise cannot be invoked (Article 199 idem)." 8°.— Lic. Montealegre Montealegre, in his capacity as attorney-in-fact (apoderado) for the plaintiffs (actoras), filed a petition for cassation (recurso de casación), in which he stated, in relevant part: "…

First Ground of Article 595 of the Code of Civil Procedure. The lower court (Tribunal a quo) states the following in Considerando VII of the challenged judgment: 'That the defendant is obligated to indemnify the plaintiffs for the damages and losses caused by its breach, with the exception of moral damages, since in the Tribunal's view legal entities (personas jurídicas), being a legal abstraction, have no feelings, and for that reason cannot suffer moral damage (daño moral), which is characterized as a matter that affects the feelings and the inner life of natural persons (personas físicas).' With respect to this, I submit that in awarding moral damages one must distinguish between objectified moral damages (daño moral objetivado)—that is, damages that have material or pecuniary repercussions—and subjective moral damages (daño moral subjetivo), which affect the affective patrimony (patrimonio de afección).

In the first case, where moral damage translates into economic harm, the corresponding proof must be produced, just as it is in the case of strictly material damage; in the second case of subjective moral damage, its amount cannot be structured in the same way as material damage, and it is there that the judge's discretionary assessment (fijación prudencial), taking into account the circumstances of the specific case, the general principles of law, and especially equity, comes into play. This is the approach followed by the Sala Segunda Penal in resolution Nº 3-F of 8:30 a.m. on January 26, 1977. In agreement with the foregoing, Nombre184374 and Nombre184374, in their authoritative work on Civil Liability, Volume 1-1, page 424, state the following: "If in some cases there is doubt about allowing the compensation of a loss, it is because that loss does not carry with it, for the victim, any reduction in their patrimony.

Therein lies the criterion for the distinction. Therefore, it must be said: Material loss is patrimonial loss; moral loss is extra-patrimonial loss, the non-economic one." And further on they add: "It should be observed, above all, that material and moral harm often go hand in hand. It frequently happens that the same fact entails both a monetary loss and a moral injury; such is the case of a wound that diminishes the victim's capacity for work and at the same time causes them suffering. It is also frequently the case that the harm affecting extra-patrimonial rights is counterbalanced by a monetary loss; thus, attacks on the honor of a merchant that result from casting doubt on his integrity are capable of ruining his business. In such situations, the problem is not posed with its full sharpness; because in compensating the material harm, it is possible at the same time, by means of a generous assessment of damages, to compensate the moral harm." It should be observed in this regard that the complaint sets out material damages and losses and moral damages separately; therefore, in the present case, compensating the material harm does not implicitly mean that the moral damages are also being compensated, and that these were specifically fixed at the sum of ¢2.086.356,75 on account of the commercial disrepute suffered by my clients.

Nombre184374, in the cited work: "From that standpoint, two categories of damages stand in very clear opposition to each other. On one hand, those that attack what has come to be called the social portion of the moral patrimony, affecting an individual in his honor, in his reputation, in his standing; on the other hand, those that concern the affective portion of the moral patrimony, reaching an individual in his affections. Such is, for example, the grief experienced as a result of the death of a person dear to us. The former are always, or almost always, more or less connected to monetary harm: the disregard cast upon a person usually runs the risk of affecting that person financially, whether by forcing them to abandon the position they hold, or by compromising their future or that of their children, or by causing their trade or industry to decline." And further on it states: "Courts of appeal, which initially hesitated to follow the Supreme Court, today unanimously refuse to draw any distinction between moral harm and pecuniary harm.

They do so in every sphere and thus have in their hands a marvelous instrument for ensuring the protection of the entirety of the elevated interests that constitute the moral patrimony; they are able to defend against all manner of attacks not only family rights—for example, the rights of parental authority or of marital authority—but also honor and standing, affective feelings, religious convictions, moral ideas, the legitimate joys to be expected from existence, modesty, commercial reputation, etc." In relation to compensation for commercial reputation, the same authors cite numerous rulings to this effect involving both natural persons and companies. The eminent Argentine scholar Nombre184375, in his Treatise on Civil Law — Obligations, Volume 1, page 190, fourth edition, states the following: "It is important to carefully distinguish between pure moral damage and the economic consequences or repercussions of moral injury.

Suppose that as a result of an accident a woman has suffered disfigurement of her face; the resulting nervous depression causes her timidity, an inferiority complex, a withdrawal from her relationships with others, from which flows a greater difficulty in earning a living. There are two types of harm here: the moral (suffering, depression) and the patrimonial (diminution of her capacity to work). The father dies as a result of an accident: one thing is the grief of his children and another the patrimonial harm suffered by his wife from the loss of her breadwinner. Or else, a construction company counts on an important project to pay its creditors and suppliers and to maintain its credit; the project owner fails to perform, which leaves the construction company in a situation of non-performance and it falls into cessation of payments. Here too there is material damage (loss of credit, of the confidence it previously enjoyed in the market) and moral damage (the moral distress in which an honorable person who cannot meet their obligations finds themselves)." Worth highlighting in this regard is, among others, cassation resolution 7 of January 15, 1970, first half, Nombre184376 and another, in which the following view was expressed: "Honor, dignity, or honesty have no price; since these are moral goods, the obligation to indemnify is directed at repairing the moral damage suffered." Even more relevant is the opinion of the cited jurist Nombre184375, in his aforementioned work, with regard to compensation for moral damage as a consequence of breach of contract (incumplimiento contractual), as follows: but there are cases of breach of contract that call for compensation for moral damage.

Suppose that a music enthusiast purchases a season ticket to attend the concerts of a famous artist; excitement builds as the date of the first concert approaches and the promoter sells the same seats to third parties at a higher price, or does so by mistake, believing that those seats had not been committed; in any event, the money is returned to the original buyer. In that case, there is no material damage whatsoever; if compensation for moral damage is not accepted, the action of the party in breach would go unpunished, which is a genuine outrage. Another interesting case, and certainly more important and more frequent than the previous one, is that of injury caused to persons under a contract of carriage. It is difficult to explain why, if a person loses a leg as a result of an accident suffered while traveling on a bus, moral damage must be compensated if suit was brought on the basis of Article 1.113, yet not compensated if the claim was based on Article 184 of the Commercial Code for breach of the duty of safety borne by the carrier.

The harm is the same, the fact that caused it identical, and in both there is a presumption of fault against the carrier. It is therefore justified for the law to open the door to compensation for moral damage in cases of breach of contract, but not to equate this duty with the one arising from unlawful acts. In cases of breach of contract, the judge must assess the circumstances of the case and grant compensation when they make it equitable.

From the foregoing, it is clearly deduced that the lower court, in the challenged judgment, in denying my clients and the plaintiffs compensation for moral damage arising from the commercial disrepute suffered at the commercial level as a consequence of the contractual breach consisting in the delivery of deteriorated glasses that were then distributed as such, has violated the legal provisions that I literally copy below: Article 41 of the Political Constitution: In resorting to the laws, all persons shall find redress for the injuries or damages they have received in their person, property, or moral interests. Justice must be rendered promptly, fully, without denial, and in strict conformity with the laws. In turn, Article 701 of the Civil Code provides: Fraud is not presumed; whoever commits it is always obligated to indemnify the damages and losses thereby caused, even if the contrary had been agreed. Furthermore, Article 702 of the same body of laws states: The debtor who fails to perform the obligation, whether as to its substance or its manner, shall be liable by that very fact for the damages and losses caused to the creditor, unless the failure arises from the creditor's own act, force majeure, or an act of God.

From the foregoing provisions, it follows that the law makes no distinction between material damages and moral damages, and where the law makes no distinction it is not lawful for the court to distinguish either; we therefore reach the conclusion that every injury, whether material or moral, is capable of indemnification, regardless of whether it arises from an unlawful act or not. Moreover, Article 41 of the Political Constitution is even more emphatic on this point by ordering that those who resort to the laws shall find redress for injuries or damages received in their person, property, or moral interests, of whatever nature those moral interests may be, without distinguishing whether the harm to moral interests is suffered by natural persons or legal entities. For that reason, the lower court, in stating in the challenged judgment that legal entities, being a legal abstraction, have no feelings and therefore cannot suffer moral damage, which is characterized as a matter that affects the feelings and the inner life of natural persons, is not resolving the matter either justly or lawfully, since it forgets—as I stated earlier—that there are two kinds of moral damage: objectified moral damage, that is, damage that has material or pecuniary repercussions, and subjective moral damage, which affects the affective patrimony and is purely sentimental and spiritual.

The first kind of moral damage, namely the objectified kind, is proper to both natural persons and legal entities; the second kind, the subjective, pertains exclusively to natural persons. The moral damage that my clients seek to have compensated is the objectified kind, consisting in the discredit and commercial disrepute suffered at the commercial level among all their distributors and consumers, and for the determination of which this Court, upon reversing the judgment in the aspect challenged and acting as a court of instance (tribunal de instancia), can perfectly well fix the amount of the indemnification, for which purpose it enjoys broad discretion." For similar reasons, and likewise due to erroneous interpretation with respect to moral damages (daño moral), the lower court (Tribunal a quo) has violated the provisions of Article 692 of the Código Civil in relation to Article 463 of the Código de Comercio.

In order to render this cassation appeal (recurso de casación) clear and precise, both legally and factually, I must acknowledge that the former Court of Cassation (sala de casación) erroneously held that "it is not possible to extend to moral damages the indemnification awarded on the basis of the civil liability (responsabilidad) rules cited by the trial court, inasmuch as those rules in our legislation are directed at obtaining compensation arising from the injury to a patrimonial right, and not to one of a non-patrimonial character"; 1966. Nombre184377 v. Northern Railway Company, Casación 29 primer semestre tomo segundo página 514. Notwithstanding the foregoing, today both foreign and domestic case law (jurisprudencia), interpreting legal norms in keeping with the realities of the times, show an ever-growing tendency to award compensation for moral damages in their various forms for the benefit of the victim — whether those moral damages are of an emotional nature or otherwise, and whether the aggrieved party is a natural person or a legal entity.

It would constitute a true injustice and an unlawful outcome if, as a result of a breach of contract (incumplimiento contractual) such as that which has occurred in the present case, a producer and merchant were to suffer harm to their reputation and creditworthiness, and that harm were to go unredressed — especially considering that my clients manufacture and distribute their products under the Nombre184366 brand, which has been known nationally and internationally for more than a quarter of a century. In accordance with the rules of sound legal hermeneutics (hermenéutica jurídica), statutes must be interpreted in light of prevailing economic, social, and political conditions. The judge must assess the economic and social circumstances existing at the time the judgment is rendered. Our century-old Código Civil cannot be interpreted and applied in the individualistic spirit of 1869, but rather in harmony with the new legal ideas that have emerged from profound social transformations and have crystallized into numerous statutes.

For, as Nombre184378, cited by Nombre184375, has said, laws also grow old and legislative reform tends to be delayed; and since an inadequate and untimely law necessarily becomes unjust, and since it is inconceivable that the legislature would have intended an injustice, it is necessary to adapt the law to present-day principles. Judges have a duty to keep the law in step with reality. And in practice they do so, even against all theory. In no less than rationalist France, Nombre34554 was able to say: The text of the Código Civil has remained identical, but the content it covers has been entirely transformed. It is for this reason that the criterion of the former Court of Cassation cited above is neither proper nor legally admissible. It is also for this reason that the judgment of the trial court (Tribunal de instancia) has violated, through non-application (inaplicación), Article 10 of the Código Civil Ley (Nº 7020), by failing to take into account, when interpreting the legal provisions I invoke as violated, the social reality of the time at which those provisions are to be applied.

Prayer for Relief (Petitoria). In light of the foregoing, I formally request that the challenged judgment be quashed insofar as moral damages are concerned, and that the defendant Nombre184365 be ordered to pay the moral damages caused to my clients, estimated in the amount of ¢2.806.356,75, without prejudice to their being fixed at a higher value upon enforcement of judgment (ejecución de sentencia), given that this constitutes a value debt (deuda de valor) and not a monetary debt, as I stated in the complaint (libelo de demanda). I likewise request that Nombre184365 be ordered to pay all attorney's fees and court costs (costas personales y procesales) occasioned by this appeal.".

9°.— The aforementioned appellant timely supplemented the foregoing appeal in the following terms: "The argument put forward by the trial court to deny payment of the moral damages (daño moral) suffered by my clients is 'that legal entities (personas jurídicas), being a legal abstraction, have no feelings, and for that reason cannot suffer moral damages, which are characterized as a matter affecting the feelings and inner conscience of natural persons (personas físicas).' Without prejudice to all the arguments raised in the initial appeal brief, I must state that anyone who spreads false facts concerning a legal entity that may seriously damage the public's trust or the creditworthiness (crédito) it enjoys becomes subject to the penalty established in Article 153 of the Criminal Code (Código Penal). In other words, what our penal code protects is the public's trust and the creditworthiness enjoyed by legal entities, which is of vital importance to the proper functioning of their activities, without regard to their lack of feelings.

It is fair to say, without error, that in general terms and under equal circumstances, an act that damages the dignity (decoro), reputation, and creditworthiness of a sufficiently well-known company such as my clients is more harmful than any harm that could be caused to the feelings of a natural person. The impact of an act that undermines a company's reputation and creditworthiness is far greater. For that reason, compensation for moral damages is warranted in the case of a legal entity."

  1. 10Attorneys Waisleder Budzinska and Torrealba Toruño, counsel for the defendant, also filed a cassation appeal (recurso de casación), in which, in the relevant part, they stated: "... II. APPEAL ON PROCEDURAL GROUNDS. Incongruences. 10. — The first incongruence apparent in the challenged judgment is the alteration, in the operative part (parte resolutiva) of the judgment, of the cause of action (causa de pedir): in the first head of claim in the complaint, the court is asked to declare that the defendant breached a contract for the manufacture and sale of thermal and fully waterproof cups (vasos térmicos y totalmente impermeables). The second-instance judgment declares that the purchase and sale contract entered into with the plaintiffs 'for the manufacture and sale of fifty thousand thermal cups' was breached — and that alone. 11. — At no point have the plaintiffs claimed that the cups were not thermos-type containers, that is, 'double-walled vessels for preserving the temperature of substances placed inside them by insulating those substances from the outside' (Diccionario ideológico de la lengua española, Julio CASARES, of the Real Academia Española, 2nd ed.); what they maintain is that, pursuant to the contract, the cups were required to be 'fully waterproof,' this being an inherent characteristic of thermal cups.Although the Tribunal appeared to acknowledge this point in the deliberative section (parte considerativa) of the judgment, it did not accept it in the operative part, and in fact denied it, given that, as the judgment is worded, 'The complaint is granted... it being understood that anything not expressly granted is denied'; and it is clear that by omitting the phrase 'fully waterproof' contained in the plaintiffs' claim, the Tribunal was thereby denying that the allegedly breached contract required this characteristic in the cups ordered. 12. — Consequently, there is a manifest incongruence between what was sought and what was decided. The plaintiffs sought rescission of the contract because, fundamentally — according to them — they had been offered fully waterproof cups and the cups delivered did not possess this quality. The Tribunal orders rescission because thermal cups were promised and, in its view, this obligation was not fulfilled. 13. — Read carefully, the judgment says the following: 'the defendant breached the purchase and sale contract entered into with the plaintiffs for the manufacture and sale of fifty thousand thermal cups, but not waterproof cups (because this head of the complaint must be understood as denied, as the judgment expressly states), which contract is rescinded, condemning the defendant to pay the damages occasioned....' The complaint did not seek rescission of the contract on the ground that the cups turned out not to be thermal, but specifically because the defendant had undertaken to deliver 'fully waterproof' cups and failed to do so.Since the challenged judgment did not accept this latter ground, it should have dismissed the complaint in order to be consistent with what had been sought. 14. — Since court rulings must be 'clear, precise, and consistent,' and judgments 'may not encompass matters other than those pleaded,' as required by Articles 143 and 155 of the Código Procesal Civil in their opening paragraphs, the challenged judgment violated those provisions and committed an incongruence by deciding something that had not been requested — namely, that the contract be rescinded — with a complete lack of consistency, even though the plaintiffs have never maintained that the cups failed to preserve the temperature of the liquids poured into them. 15. — It is clear that the Tribunal did not dare to declare in the operative section of its judgment that the cups, pursuant to the contract, were required to be 'fully waterproof,' as the plaintiffs maintain, because this requirement was neither agreed upon nor is there any sufficient evidence whatsoever to prove it, as will be seen below.But to avoid falling squarely into an obvious error of law in the assessment of evidence, it only ventured to say that the contracted cups were required to be 'thermal' (which is true), and not that they were required to be 'fully waterproof' (which is not true). In so doing, it could not avoid the procedural vice of incongruence pointed out above. Contradictory Provisions. 16. — As we have seen, the judgment that is the subject of this appeal denied the principal cause of action put forward by the plaintiffs, contained in head 1 of their claims — namely, that the cups ordered by them from the defendant were required, pursuant to the contract, to be 'fully waterproof' and were not. Since that was the causal justification of the complaint, the Tribunal should also have denied the subsequent claims, which were a consequence thereof, namely: that the purchase and sale contract entered into between the parties was rescinded due to a breach exclusively attributable to CONOPLAST, S.A. (head 2); that CONOPLAST, S.A., as the breaching party, is obligated to indemnify the plaintiffs for damages and to pay them default interest (head 3); that the defendant must accept the return of the cups at the unit price agreed upon and that the plaintiffs hold a right of retention (derecho de retención) over the price of the goods as security for the indemnification sought (heads 4 and 5). 17. — The Tribunal upheld all of these heads in its second-instance judgment and further imposed on the defendant the obligation to pay all costs, both of the complaint and of the counterclaim (contrademanda), which it also denied. 18. — In our view, the contradiction exists because, if in head one of their claims the plaintiffs alleged, as their cause of action, the breach of the obligation supposedly assumed by the defendant to deliver 'fully waterproof' cups, and that cause of action and the head containing it were expressly dismissed by the Tribunal, the Tribunal could not then uphold the subsequent heads — which constituted a consequence derived from that dismissed cause — without incurring an insurmountable contradiction (that is, the effect existing without its cause).For this reason, we also consider that the second-instance court violated the aforementioned Articles 153 and 155 of the Código Procesal Civil, particularly insofar as it failed to comply with the requirements of clarity and precision that judicial rulings must meet. Failure to Rule on the Exception of Lack of Active Standing (legitimación ad causam activa). 19. — The legal representative (personero legal) of CONOPLAST, S.A. raised against the complaint, among others, the exception of 'lack of active standing (personería ad causam activa),' based on the assertion that 'It is in no way true that my client contracted with Alimentos Centroamericanos S.A. for the manufacture of cups in 1990; on that occasion, the party that sent us the purchase order and contracted for the manufacture was solely COMPAÑIA Nombre184363 S.A. (COPOZ, see purchase order No. 27180 of 11 de mayo de 1990); Alimentos Centroamericanos S.A. does not appear anywhere.With that company we had contracted during the prior 1986 campaign, and therefore it lacks standing to bring this action against my client, despite having the same attorney-in-fact, since the legal entity is different from that of its representative, and in the present case it was Nombre184366, represented by the same Mr. Nombre184363, who contracted — but he never acted on behalf of "ALCASA"' (see response to the third allegation). 20. — This exception was upheld at first instance, as was proper, but the Court of Appeals, upon reversing the trial court's ruling and granting the complaint, omitted to rule on it, despite the fact that the representative of both plaintiff companies himself acknowledged in his sworn examination (confesión) that the 1990 contract was exclusively with Nombre184366 (response to question 10, folio 198 vuelto), thereby once again violating the aforementioned Article 155 insofar as it directs that 'Judgments must resolve each and every one of the points that have been the subject of the debate.' Petition with Respect to Procedural Claims. 21. — On the basis of the foregoing, I request that the challenged judgment be declared null and void on procedural grounds and that the file be returned to the ad quem court so that, following the appropriate replacement, the proceeding may be heard and decided anew in accordance with the law.This in accordance with Article 610, paragraph 1) of the Código Procesal Civil. III. — APPEAL ON SUBSTANTIVE GROUNDS. Errors in the Assessment of Evidence. 22. — As was highlighted in the foregoing exposition, the sole ground on which the plaintiffs sought rescission of the contract in their complaint is that the defendant did not deliver 'fully waterproof' cups, which, according to them, caused returns of the merchandise and the failure of their advertising campaign. The plaintiffs have not claimed, at any point, that the cups were not 'thermal,' since they undoubtedly were, as was demonstrated by expert evidence (pericial). It is therefore necessary to pause and analyze, first and foremost, whether the contract that gave rise to this lawsuit (litis) expressly or implicitly contemplated the defendant's obligation to supply 'fully waterproof' cups, because only in that case could the breach alleged by the plaintiffs have occurred. 23. — That contract was formalized solely by the issuance, by Nombre184363 HERMANOS S.A., of purchase order number 27180 of 11 de mayo de 1990 for 50.000 cups at ¢30,00 (thirty colones) each, for a total value of ¢1.500.000,00 (one million five hundred thousand colones); on the understanding that the cups were to be manufactured 'with the same specifications' as those contracted on 11 de febrero de 1986 between ALIMENTOS CENTROAMERICANOS S.A. and CONOPLAST S.A., that is, 'twelve-ounce thermal cups, made of crystal polystyrene, in accordance with two plans signed by both contracting parties, which form an integral part of this contract' (see clause one of the document attached at folios 174 to 175).No mention whatsoever was made of any requirement that the cups be 'fully waterproof.' 24. — However, the Court of Appeals, upon modifying the established facts (hechos probados) of the first-instance judgment, added to the one marked with number 3 a final sentence that completely changed the meaning of what had been agreed upon by the parties. The fact, as supplemented by the Court, reads as follows: '3) That given the manufacturing contract entered into by the plaintiff party and CONOPLAST S.A., it was agreed that the cups would be identical to those manufactured for ALCASA in 1986, with variations in the decoration, and they were so manufactured — that is, twelve-ounce decorative thermal cups, without the leakages (filtraciones) that were present in those manufactured in 1986.' 25. — With the addition made by the Court, which we have just underscored, that body took it as proven that, pursuant to the contract, it had been agreed not only that the 1990 cups were to be 'twelve-ounce decorative thermal cups,' but also that they would be manufactured 'without the leakages that were present in those manufactured in 1986,' thereby establishing at a single stroke two things: that the 1986 cups had had leakages and that the 1990 contract included a clause pursuant to which those leakages would be eliminated. None of which is true.
  2. 26To support the existence of that imaginary contractual clause, the Court points to "as an item of evidence the testimony of Nombre184370 from folios 150 to 154" (see Considerando II of the appealed judgment), thereby committing a double error in the assessment of that evidence (apreciación de esa prueba): an error of fact, because the witness Nombre184370 limits his testimony to recounting what was allegedly discussed at a meeting held in April 1990 between Messrs. Nombre184363 and Nombre184364, prior to the contract, and not about what the parties actually agreed upon when closing the transaction; and an error of law, because pursuant to article 351 of the Code of Civil Procedure, "Testimonial evidence (prueba testimonial) shall not be admissible to prove a convention or legal act whose subject matter has a value greater than ten percent of the minimum amount established for the admissibility of cassation appeal," and because pursuant to article 353 of the same Code, "When an act is recorded in a public or private document, no testimonial evidence shall be admitted against or outside the contents of the document, nor regarding what may be alleged to have been said before, at the time of, or after its drafting, even if the amount involved is less than ten thousand colones (¢10,000)."
  3. 27It is evident that: what the testimony of the witness is intended to prove is a convention, since it concerns a contractual clause by which the seller would have been obligated to eliminate the alleged leaks in the cups manufactured in 1986, that is, to deliver "completely waterproof" cups, as the plaintiffs claim; that this convention, whose subject matter declared in "purchase order" number 27180 had a value of one and a half million colones, comfortably exceeded the twenty-five thousand colones that, at the time (May 11, 1990), represented ten percent of the minimum amount established for the admissibility of cassation appeal, which was two hundred fifty thousand colones, immediately before the last increase made by the Corte Plena in its session of June 7, 1990, article 13 (which raised the minimum to five hundred thousand colones); and, finally, that the contract was recorded in a private document (purchase order number 27180). For all of these reasons, the Court violated the aforementioned provisions of articles 351 and 353 of that Code by admitting the testimony of a witness to prove the existence and scope of the contractual clause in question.
  4. 28In its list of proven facts (hechos probados), the appellate court (Considerando II) strikes proven fact 10 from the trial court's judgment "because what it states are conclusions," and replaces it with the following: "That Nombre184366 retains the invoices submitted by the defendant, on the grounds that the contracted cups turned out to be defective." As evidence, it cites the confession (confesión) from folios 198 to 200, namely the confession of the representative of the plaintiffs. Apart from the fact that the paragraph we have underlined itself equally contains "conclusions" of the Court—just like those it attributes to the trial judge as grounds for modifying the original wording of fact 10—the truth is that it cannot be considered proven that "the contracted cups turned out to be defective"—a fact that favors the confessing party—through that party's own confession, since "For a confession to exist, the declaration must concern personal facts contrary to the interests of the confessing party and favorable to the opposing party," as provided in article 338 quoted above.
  5. 29Finally, among the modifications the Court introduces to the facts the trial judge had found proven (Considerando II), there is the elimination of "proven fact 13," "as being repetitive of fact 2." The Court of appeals is also mistaken in this regard. Fact 2 refers to the contract executed in 1986 and to the important circumstance that Nombre184366 requested, given the promotional success of that period, that the defendant manufacture 50,000 cups "with the same qualities"; proven fact 13 held as established that the cups were (in fact) manufactured in accordance with the specifications of the 1986 contract, which is evidently not the same thing. By striking proven fact 13, the Court committed another error of law consisting in disregarding the private contract dated February 11, 1986 (folios 174 to 175), where, in its first clause, the characteristics of the cups contracted on that occasion are described as "12-ounce thermal cups made of crystal polystyrene," and the expert opinion (dictamen pericial) at folios 220 and 221, which establishes that the "México 86" cups, like the "Italia 90" and "Alf" cups, were precisely 12-ounce thermal cups made of crystal polystyrene, thereby violating articles 330 and 379 of the Code of Civil Procedure.
  6. 30In Considerando IV of its judgment, the Court quotes and highlights a paragraph from the response to the counterclaim (contrademanda) that reads as follows: "In everyday life, it is common to sell 'collections' of cups and other household items decorated with motifs referring to various commercial, sporting, political, and other themes, intended for ordinary use. To claim that they should be dedicated exclusively to their collection is inconsistent with our reality and with the contractual purpose, since it is common to see glass cups bearing advertising for different brands of soft drinks, beer, etc., fulfilling the everyday needs of the Costa Rican family. If the sole purpose of the cups had been their collection and display, there would have been no reason to contract for them to be thermal." According to the Court, "The preceding paragraph correctly summarizes the custom in our country regarding the use of items created for promotional purposes, which is ultimately the purpose for which the cups acquired by the plaintiff from the defendant were intended."
  7. 31Here we find another error of law in the assessment of the evidence, consisting in treating as proven a fact that has not been established. The alleged custom (costumbre) referred to in the paragraph taken from the defendants' response to the counterclaim (reconvención)—and which, according to the Court, "correctly summarizes the custom in our country regarding the use of items created for promotional purposes"—would thereby be demonstrated solely by the statement of the plaintiff party, which is naturally the party with an interest in establishing in these proceedings the existence of that imaginary custom. This constitutes a clear violation of the legal rules governing the burden of proof (carga de la prueba), specifically subsection 1) of article 317 of the Code of Civil Procedure, which requires the party asserting a claim to prove the facts constituting its right, and article 3 of the Commercial Code, insofar as it provides that "Whoever invokes a custom must prove its existence, for which purpose all types of evidence are admissible."
  8. 32The errors of fact and of law in the assessment of the evidence identified above, which led the Superior Civil Court to accept as proven facts that have not been established—the existence of an alleged contractual clause that obligated the plaintiff to manufacture the cups "without the leaks present in those manufactured in 1986," that is, to deliver "completely waterproof" cups (addition to fact 3); that "the contracted cups turned out to be defective" (modification to fact 10); that the cups delivered in 1990 were not in fact manufactured in accordance with the specifications of the 1986 contract, as had been agreed (elimination of fact 13); and that a custom exists according to which collectible cups are used in our country to fulfill everyday needs (Considerando IV)—resulted in the violation of the substantive laws to be cited further below. Already at the outset of Considerando V, turning to the merits of the case, the Court states that "For the reasons set forth in the preceding considerando and pursuant to the expert opinion from folios 213 to 221, the defect in the cups at issue in these proceedings has been fully proven, which is attributable to the defendant party, which did not employ better manufacturing techniques" (emphasis not in original).The Court does not explain what it considers "the defect in the cups" to consist of; but since on the basis of this alleged defect it grants the claim, it must be interpreted as the defect alleged by the plaintiffs in their complaint (fact 12), where they state: "customers began complaining and returning the product, claiming that the liquids placed in the cups seeped into their walls, causing the team labels and flags adorning them, and a large part of the coating on which those insignia were placed, to be completely wet and wrinkled." But especially the defect alleged in the first item of the claims (pretensiones), where they state: "That Conoplast S.A. breached the sales contract entered into between the parties for the manufacture and sale of fifty thousand twelve-ounce-capacity completely waterproof thermal cups made of crystal polystyrene" (emphasis ours).
  9. 33We have already seen that the Court, in drafting the "Por Tanto" of its judgment, was careful not to affirm, as the plaintiffs had requested, that the breach of contract consisted in the defendant's failure to deliver "completely waterproof" cups—which it in fact denied in the operative part of its ruling—and only acknowledged that "the defendant breached the sales contract entered into with the plaintiffs for the manufacture and sale of fifty thousand twelve-ounce-capacity thermal cups." However, in Considerando IV, it unreservedly accepts a paragraph from the plaintiff party's response to the counterclaim, in which the plaintiff states: "The waterproofness of the cups, although not specifically stated, is a quality inherent to the nature of 'thermal cups,' since it is impossible to preserve the temperature of liquids if the container holding them has leaks in the interior of its walls."
  10. 34From the foregoing it follows that, for the Court, the thermal quality agreed upon by the contracting parties is equivalent to being completely waterproof, as the plaintiffs maintain. On this point, several clarifications are necessary: 1) that while it is true that the waterproofness of the cups is a quality inherent to the condition of "thermal cups," since it is impossible to preserve the temperature of liquids if the container holding them has leaks in the interior of its walls, it has not been proven in these proceedings that the cups manufactured by the plaintiff have leaks in the interior of their walls that could impair their quality as "thermal cups"; 2) that, on the contrary, these cups are capable of indefinitely retaining the liquids poured into their interior (and thereby fulfilling their intended function of preserving the temperature of those liquids for a reasonable period of time), since their interior walls are absolutely impermeable to water and other potable fluids (which the Justices may verify simply by filling one of those cups with water and leaving it on their desk for as long as they wish); 3) that the only thing proven in these proceedings, in this regard, is that "When submerged in a tank of water 50 cms.

depth, it was observed that there is water infiltration between the white part and the transparent part of the "México 86," "Italia 90," and "Alf" cups." (see expert report (informe pericial) at folios 213 to 221); 4) that the latter occurs, as anyone can easily observe without needing to consult any expert, because the rim of the cup, on the upper outer edge, does in certain cases allow some water seepage if, as the expert did, the item is submerged in a container full of water—more or less large—for a long period of time (as Notary Horacio Montealegre also did, submerging them in "two five-gallon plastic containers each filled with water" for more than fifteen minutes: see notarial records at folios 75 and 76); 5) that it is not true, consequently, that the cups delivered by the defendant—both in 1990 and in 1986—being undeniably collector's thermal cups (vasos térmicos), could not be used normally, like any cup, for drinking from them, in addition to preserving the temperature of the beverage, although not for submerging them in large quantities of water for extended periods, which is not something one normally does with any decorative cup either.

  1. 35In sum, it was not proven here that the collector's thermal cups delivered by the defendant had leaks through their interior walls such that the thermal effect could not manifest. It was proven, on the other hand, by means of an unchallenged expert opinion (dictamen pericial), that: "a) The manufacturing process of the 'México 86,' 'Italia 90,' and 'Alf' cups conforms to conditions and variables that are homogeneous among themselves, that is, principally: the raw materials used, the injection molding machines, and the mold used in their production. I can therefore affirm that they correspond to similar production batches." "b) According to laboratory verification of the type of materials used to construct the three types of cups mentioned above, and based on empirical measurements of heat transmission between the temperature of liquids poured into their interiors and their outer walls, it is affirmed that the cups provided fall within the category of thermal cups." "c) Using the ALDRICH LIBRARY OF INFRARED SPECTRA, third edition, as a reference, and by means of the infrared technique, measuring the density of the soft-colored cup material as well as that of the transparent material, and finally measuring the softening temperature of the internal parts, it is concluded for the 'México 86,' 'Italia 90,' and 'Alf' cups that their white parts are made of high-impact polystyrene and their transparent parts are made of general-use polystyrene or crystal." "d) The size or capacity of the cups provided is 380 milliliters, or 12 ounces. e) When submerged in a water tank 50 cms. deep, it was observed that there is water infiltration between the white part and the transparent part of the 'México 86,' 'Italia 90,' and 'Alf' cups." (see expert opinion at folio 213, the original of which contains no underlining).In other words, it was proven by expert testimony that the cups delivered to the plaintiff had each and every one of the characteristics offered in the 1986 contract, which were the same ones agreed upon in 1990.
  2. 36But it was not proven—because no evidence to that effect exists in the case file—that the liquid poured into those cups seeped through their interior walls in such a way that the thermal effect was frustrated, which is what the Court understood when upholding the plaintiffs' allegations (Considerando IV), but with an evident error of fact in the interpretation of the previously quoted expert opinion. An error that evidently led it to find that the contract had been breached by the defendant and, on that basis, to violate the substantive legal provisions we shall cite.
  3. 37Apart from the articles of the Code of Civil Procedure that we indicate in each instance to support the errors of law in the assessment of the evidence, we finally also cite as infringed Article 330 of the same Code, because it is evident from all of the foregoing that the Court did not assess the means of proof as a whole, in accordance with the rules of sound judicial discretion (sana crítica). Violations of law.
  4. 38The plaintiffs have brought a lawsuit for "breach" of contract. The breach consists, according to them, in that the cups contracted for were to be "completely watertight" and those delivered were not. The rescission of the contract for failure to deliver is not what is being sought, since the cups were delivered up to nearly 90%, without any objection whatsoever on the part of the plaintiffs (see established fact (hecho probado) 6 of the first-instance judgment, approved by the Superior Court), until they refused to accept the remainder. It is true that the plaintiffs cite as the legal basis for their claim Articles 692 of the Civil Code and 463 of the Commercial Code, which address failure to perform in general—that is, encompassing both failure to deliver and defective delivery. However, the cause of action of the plaintiffs is clear: specifically, the delivery of allegedly defective cups, which is confirmed by their citation in the complaint of Article 450 of the Commercial Code, which deals precisely with latent defects (vicios ocultos) or redhibitory defects (vicios redhibitorios).
  5. 39The Court of Appeals, in order to favor the interests of the plaintiffs, expressly excludes (Considerando V) that "we are faced with an action based on the provisions of Article 1082 of the Civil Code, the only provision that in a remote way appears to refer to the redhibitory action (acción redhibitoria), or to what is set forth in Articles 450 to 467 of the Commercial Code, which also appear to allude to the aforementioned action." It holds, on the contrary, that "the plaintiff party seeks rescission of the contract for the defendant's breach in delivering the goods," since "Every seller is obligated to deliver the object of the contract in the agreed-upon form, fit for its normal use according to its intended purpose" and "if they are not delivered in those conditions, the contract is breached and the buyer's standing to seek rescission arises, pursuant to Article 463 of the Commercial Code or Article 692 of the Civil Code."
  6. 40This is the age-old debate between defective performance (prestación defectuosa) and delivery of a different thing (prestación distinta), into which one frequently falls because the rules relating to the former—which encompasses the delivery of goods with latent or redhibitory defects—are less favorable to the buyer because they require the buyer to give written notice of the defects within very short time frames, and they contemplate very short lapse (caducidad) and prescription (prescripción) periods; whereas the rules relating to the latter—which refers to the total failure to deliver the goods—are more favorable to the buyer because they do not require notice of defects, nor subject the buyer to short lapse and prescription periods, but are instead governed by the general rules of contractual non-performance.
  7. 41The difficulty generally arises because it is not easy to determine with precision when the agreed-upon goods have been delivered, albeit with defects or latent defects (defective performance), and when goods of qualities so different from those agreed upon have been delivered that it may be considered that there has been no delivery at all, on account of one thing having been given in place of another (delivery of a different thing). These are problems that must necessarily be resolved, since each hypothesis is governed by different rules. On this point, Professor Nombre184379 states: "The greatest theoretical and practical difficulties in this area have always consisted in determining the scope of the category of 'defects' (called by Roman law terms redhibitory defects) so as to distinguish them from the hypothesis of lack of quality of the goods; while thereafter this latter category, which constitutes an intermediate hypothesis, must in turn be distinguished from a third hypothesis, which is at the opposite extreme from defects, and encompasses the cases in which a different thing from that agreed upon is delivered (aliud pro alio, as it is usually said)" (Nombre184379, La compravendita, 2nd ed., Milano, 1962, p. 759).
  8. 42There is agreement that when the goods delivered, even if of the same species as those offered, lack the essential qualities inherent to their nature, one is faced with a case of aliud pro alio, that is, the delivery of one thing in place of another; and to this hypothesis is also usually assimilated the case in which what has been delivered lacks the qualities that the contracting parties have considered essential by express clauses. "It can be said that the prevailing doctrine in the Court of Cassation—writes DEGNI—is that which holds that the contractual action and not the redhibitory one applies when the goods delivered, even though belonging to a species or category not objectively distinct from that sold, lack essential qualities either by their nature, or because they were considered such by the contracting parties through express clauses or, at the very least, in an indubitable manner, such determination being subject to unreviewable assessment by the trial judge, and aliud pro alio being found in these cases as well" (DEGNI, Francisco, La compraventa, trans. by Nombre10962, Madrid, 1957, p. 388).
  9. 43For this reason, the Court's thesis cannot be shared—namely, that this matter should not be resolved pursuant to the provisions of Article 1082 of the Civil Code and Article 450 of the Commercial Code, which deal with the redhibitory action, but rather pursuant to Articles 692 of the former Code and 463 of the latter, which refer to the rescission action (acción resolutoria) for contractual non-performance. It has been clearly established that "Mr. Nombre184363, acting as attorney-in-fact (apoderado) of ALIMENTOS CENTROAMERICANOS S.A. (ALCASA), in 1986 contracted with the defendant company CONOPLAST S.A. for the manufacture of 150.000 twelve-ounce thermal cups made of crystal polystyrene material in accordance with two plans signed by both parties at that time" and that "Given the success of the promotional campaign of that period, Nombre184366 proceeded to request from the defendant the manufacture of 50.00 cups 'with the same qualities' as the cups manufactured in 1986" (established fact 2 of the trial court's judgment, accepted by the Superior Court); that "given the manufacturing contract entered into by the plaintiff party and CONOPLAST S.A., it was agreed that the cups would be identical to those manufactured for Nombre184367 in 1986, with a variation in the decoration, and they were manufactured accordingly, that is, twelve-ounce decorative thermal cups" (established fact 3 of the first-instance judgment, without the addition made thereto by the Court as a result of the errors in the assessment of evidence that we allege in numbers 24, 25, 26, and 27 of this brief); that "CONOPLAST, fulfilling its contractual obligations, delivered between May 24, 1990 and June 12, 1990, 44.304 decorative collector's cups to Nombre184366 ... which Nombre184366 accepted without any objection" (established fact 6 of the trial court's judgment, admitted without objection by the Superior Court); that "the last delivery to complete the 50.000 cups, which was to be made on June 13, 1990, was not accepted by Nombre184366, who alleged that the promotional campaign they had prepared had not been successful" (established fact 8 of the first-instance judgment, without the modification introduced by the Superior Court as a result of an error in the assessment of evidence challenged by us in number 27 above); that "the cups were manufactured by the defendant party and were made in accordance with the specifications of the contract entered into by Alimentos Centroamericanos S.A. and CONOPLAST S.A. for the World Cup held in the United Mexican States in 1986" (established fact 13 of the trial court's judgment, eliminated by the Superior Court as a consequence of errors in the assessment of evidence identified in number 29 of this appeal).
  10. 44From all of the foregoing, it follows that this is not a case of failure to deliver the sold goods, nor a case of aliud por alio, because it has been proven that the agreed item was delivered precisely, with its stipulated characteristics; consequently, the Tribunal was wrong to resolve the case on the basis of Articles 463 of the Commercial Code and 692 of the Civil Code, which relate to breach of contract (incumplimiento contractual), rather than on the basis of Articles 1082 of the Civil Code and 450 of the Commercial Code, which specifically address hidden defects (vicios ocultos) or redhibitory defects (vicios redhibitorios) — which is precisely what the plaintiffs claim to have suffered when they received cups that, according to them, were not completely waterproof as they had been promised. We therefore allege a violation of the aforementioned Articles 463 and 692, by improper application, and of Articles 1082 and 450, by failure to apply them.
  11. 45Let us examine in what the violations of these last two articles consist. Article 1082 of the Civil Code provides that: "The sale may not be annulled on account of hidden or latent defects in the thing, known as redhibitory defects, unless such defects involve an error that voids consent, or unless there is a stipulation to the contrary." Under that provision, therefore, the contract in question could not be annulled — or more precisely, rescinded — on grounds of redhibitory defects, such as, had they actually existed (which is not true), the defects of lack of absolute permeability alleged by the plaintiffs, assuming that this characteristic had been promised in the contract (which is also not true). Accordingly, if the alleged hidden defects claimed by the plaintiffs did not in fact exist, and if the plaintiffs likewise failed to prove that they suffered an error vitiating consent, the contract cannot be declared rescinded without violating that provision and without incurring a legal error in the assessment of the evidence, in violation of Article 317, subsection 1) of the Code of Civil Procedure.
  12. 46As regards Article 450 of the Commercial Code, the analysis is somewhat different. This article authorizes the buyer to bring a claim against the seller alleging "a defect or flaw of quantity or quality" (first paragraph). However, "If the defects are hidden, the buyer must give written notice thereof to the seller or the seller's representative within ten days of delivery, unless otherwise agreed" (third paragraph), and furthermore, "The legal action shall be time-barred three months from the date of delivery" (fourth paragraph). This means that, with the correct application of this article — since, as we have seen, this is not a case of total failure to deliver, nor a case of aliud pro alio, but rather a claim for alleged hidden defects (lack of total permeability of the cups) — the claim should have been dismissed: first, because the alleged hidden defects were not proven, as set forth in the chapter on errors in the assessment of the evidence; second, because the plaintiffs failed to prove that they had given written notice of the alleged defects to the seller or the seller's representative within ten days of delivery, which also constitutes a legal error in the assessment of the evidence in violation of Article 317, subsection 1) of the Code of Civil Procedure; and third, because the defense of the statute of limitations (prescripción) raised by the defendant should have been upheld, given that between the commencement of the delivery process (May 24, 1990, as per proven fact 6) and the date on which this claim was served on the defendant (August 31, 1990, as per proven fact 11), the three-month period established as the limitations period by the fourth paragraph of Article 450 had elapsed with time to spare. Prayer regarding the appeal on the merits.
  13. 47For the foregoing reasons, given that a reversal on the merits is appropriate, we respectfully request that the challenged judgment be quashed and that, in the same ruling, the case be decided on the record before the court, affirming the judgment of first instance."

11°.— The hearing (vista) took place at 14:00 hours on March 24, 1993, at which time Attorneys Horacio Montealegre Montealegre, Alfredo Fournier Beeche, Abraham Waisleder Budzinska, and Octavio Torrealba Toruño appeared, the first two as attorneys-in-fact (apoderados) for the plaintiffs and the remaining two as attorneys-in-fact for the defendant. Attorneys Montealegre and Torrealba addressed the court.

12°.— The legal requirements have been observed throughout the proceedings. This judgment is rendered within the statutory deadline.

Written by Justice ZELEDON ZELEDON; and

CONSIDERING:

I.In 1986, Nombre184363, acting as attorney-in-fact for the company Alimentos Centroamericanos S.A., contracted with Conoplast S.A. for the manufacture of 150,000 thermal cups bearing images commemorating the FIFA World Cup held in Mexico that same year. Subsequently, in 1990, Nombre184363, now acting as attorney-in-fact for Nombre184366 S.A., contracted with Conoplast S.A. for the manufacture of 50,000 thermal cups similar to those purchased by Alimentos Centroamericanos S.A. in 1986, but this time bearing images commemorating the Italy 1990 FIFA World Cup. Between May 24 and June 12, 1990, Conoplast S.A. delivered to Nombre184366 S.A. forty-four thousand three hundred and four cups at a unit price of 30.00 colones each, which were accepted by Nombre184366 S.A., with the corresponding invoice drawn up the day after each delivery. Said cups were manufactured according to the design and quality of those sold to Alimentos Centroamericanos S.A. in 1986 for that year's FIFA World Cup.

On June 13, 1990, the final delivery of cups was scheduled in order to complete the fifty thousand agreed upon; however, the plaintiff refused to accept it, alleging defective manufacture, as water was leaking between the outer (transparent) layer and the inner layer. For its part, the defendant sent invoices for the deliveries made, totaling 1,462,032.00 colones; however, the plaintiff did not pay that sum, retained the original invoices, and filed an ordinary civil action against Conoplast S.A., which in turn filed a counterclaim (contrademanda). The Juzgado Primero Civil de San José dismissed the complaint and upheld the counterclaim. The Sección Primera del Tribunal Superior Segundo Civil reversed the first-instance judgment, upheld the complaint, dismissed the counterclaim, and ordered the defendant to pay damages for its breach of contract, but denied the claim for moral damages on the grounds that the plaintiff is a legal entity.

Defendant's cassation appeal (recurso de casación):

II.The defendant company filed a cassation appeal on procedural grounds, alleging violation of Articles 153 and 155 of the Código Procesal Civil. It alleges incongruence (incongruencia) in the ruling for resolving matters not requested by the plaintiff, since the second-instance court rescinded the contract on the basis that the defendant had failed to deliver thermal cups, whereas the plaintiff had sought contractual rescission alleging breach for failure to deliver fully waterproof cups. It also alleges contradictory provisions in the ruling: since the principal cause of action—contractual breach for failure to deliver fully waterproof cups—was denied in the ruling, the remainder of the prayer for relief (petitoria) should consequently have been denied as well, which was not done. Finally, it alleges the second-instance ruling's failure to rule on the exception of active standing (legitimación ad causam activa) with respect to co-plaintiff Alimentos de Centroamérica S.A., which had been upheld by the first-instance judgment.

III.It is true that the operative part (parte dispositiva) of the second-instance ruling declared the complaint upheld, stating that the contract was simply for the manufacture of 50,000 thermal cups, whereas the prayer for relief of the complaint had requested a declaration of breach of a contract for the manufacture of thermal and waterproof cups; however, in the view of this Court, this does not constitute incongruence between what was requested and what was decided. The plaintiff requested a declaration of contractual breach, with rescission of the corresponding contract, and the judgment declared such breach and rescinded the contract. Nothing more than what was requested was granted, nor was anything different from what was requested granted, and therefore there is no incongruence. A separate matter are the grounds on which the contract was deemed unfulfilled with respect to what was actually agreed—whether the cups were required to be thermal and waterproof or merely thermal—an aspect that, in any case, would affect the substantive reasoning (parte considerativa) of the ruling, where these issues were examined.

If in their reasoning the judges include grounds different from those raised by the plaintiff in order to declare contractual breach, this does not constitute incongruence in the ruling pursuant to the provisions of Art. 595, subparagraph 3) of the Código Procesal Civil. Incongruence consists in the lack of correspondence between what was requested and what was decided, and this must be confined to the parties, the subject matter, or the cause of action—the latter being constituted by the facts. From this perspective, there is no incongruence when contradictions may exist between the facts found proven or not proven and the pronouncements, or between those pronouncements and the substantive assessments, since in such a case there would be a defect in the reasoning of the ruling, which does not fall within the concept of incongruence; the grounds for cassation are exhaustive and the cassation ground based on procedural incongruence cannot be extended this far.

This is so because there is no incongruence between the deliberative portion of the judgment and what is decided in the operative part, as this Court has repeatedly held. Furthermore, since there is no incongruence, there are also no alleged contradictory provisions in the ruling, since with the declaration of contractual breach, rescission is appropriate, as are the other provisions contained in the ruling, none of which are contradictory. Finally, it is not true that the ruling fails to address the exception of lack of active standing, since its operative part clearly states that the exceptions filed—which had been upheld by the a quo—are dismissed, including the exception of lack of active standing. Once again, it should be noted that any lack of grounds for rejecting that exception, if it existed, would affect the reasoning of the ruling, but would not constitute an omission in the ruling with respect to the provisions of the aforementioned subparagraph 3) of Art. 595. Consequently, with respect to procedural grounds, the defendant's appeal is dismissed.

IV.On the merits, the defendant alleges indirect violation of Articles 692 of the Código Civil and 463 of the Código de Comercio, by improper application, and of Articles 1082 of the Código Civil and 450 of the Código de Comercio, for failure to apply, alleging errors of fact and of law in the assessment of the evidence by virtue of which the following facts were deemed proven: the defendant's contractual obligation to manufacture fully waterproof cups, by an error of law in the assessment of the testimony of Nombre184370 (found at folios 150 and 154 of the main case file), in violation of Articles 351 and 353 of the Código Procesal Civil, as it attempted to prove an agreement by means of testimony and contrary to what is recorded in a private document. With respect to this same evidence, by an error of fact in its assessment, since the aforementioned witness did not in fact testify about what was ultimately agreed, but rather about what was discussed at a meeting held in April 1990 between the representative of the plaintiffs and the representative of the defendant.

The fact relating to the defective manufacture of the cups made and delivered by the defendant, by an error of law in the assessment of the confessional evidence (prueba confesional) in violation of Art. 338 of the same code, since such evidence benefits the confessing party. And, finally, the fact relating to the failure to manufacture the cups in accordance with the specifications agreed upon in 1986, by an error of fact in the assessment of the expert report (dictamen pericial) produced (found at folios 213 to 221 of the main case file), since from that report it can be concluded that the cups were indeed manufactured in accordance with those specifications and that there are no leaks that would affect or render their thermal effect useless. On this point, the appellant also alleges an error of law in the assessment of the evidence in violation of Articles 330 and 379 of the Código Procesal Civil, pursuant to which the expert report and the contract executed in 1986 should have been assessed jointly and in accordance with the rules of reasoned judgment (sana crítica).

All of which, according to the appellant, led to the improper application of Art. 692 of the Código Civil and Art. 463 of the Código de Comercio, given that what is at issue is not a breach based on failure to deliver or defective delivery of the goods, but rather potential hidden or redhibitory defects (vicios ocultos o redhibitorios), requiring the application of Art. 1082 of the Código Civil and Art. 450 of the Código de Comercio; in that case, if the evidence had been assessed without the aforementioned errors of law and fact, the contract should not have been declared rescinded.

V.To properly resolve this matter, it is necessary to clarify the legal implications of defects in the object of a sales contract (contrato de compraventa). In this regard, this Court has stated: "the warranty against hidden defects (garantía de saneamiento o por vicios ocultos) is a natural effect of the sales contract. It refers to the seller's obligation to deliver the thing sold in a condition fit to fulfill the purpose for which it is normally intended — that is, the seller must deliver the thing in good condition, free from defects that would render it unsuitable or substantially impair its normal use. With respect to such defects, Article 1082 of the Civil Code provides: 'A sale may not be annulled on account of hidden or redhibitory defects in the thing, unless those defects involve an error that invalidates consent, or unless there is a contrary stipulation.' The article actually establishes an action for relative nullity or voidability, grounded in a defect of will: error.

Such action is founded on both the hidden defects and the error, jointly. Although a sale cannot be annulled by the mere existence of hidden defects — unless they also constitute an error that invalidates consent — there always remains the possibility of ordinary contractual liability on the part of the seller, who is obligated to deliver the thing in a condition fully suited to its normal function; such liability could give rise to an award of damages, depending on the nature of the breach. If the seller delivers the thing with a defect that renders it unfit for its normal use or diminishes its value, the seller incurs a contractual breach, in accordance with Articles 692, 693, 701, 702, 704, and 764 of the Civil Code, the last of which provides that 'payment shall be made in all respects in accordance with the terms of the obligation.' It is an obligation implicit in the sales contract to deliver the thing as the buyer expects to receive it, in accordance with what was agreed (Articles 764 and 1022 ibídem)." (First Chamber, Judgment No. 320 of 14 hours 20 minutes of November 9, 1990).

In addition to the foregoing, Article 450 — read in conjunction with Article 467 — both of the Commercial Code, establishes a recourse action (acción de repetición) for hidden or redhibitory defects in the object of a commercial sale (compraventa mercantil). There are therefore three possible actions arising from the same set of facts: defects in the object of the sales contract. The recourse action for hidden or redhibitory defects (vicios ocultos o redhibitorios), as established in the penultimate paragraph of Article 450 of the Commercial Code; the action for annulment based on error of will resulting from hidden or redhibitory defects, pursuant to Article 1082 of the Civil Code; and ordinary contractual liability arising from Article 692 of the Civil Code. In accordance with the aforementioned judgment, the last two actions would be compatible — not mutually exclusive — given their common premise: a defect in the thing that diminishes its value or renders it unusable.

However, they would not be compatible with the recourse action regulated by Article 450 of the Commercial Code, since, given the specialized nature of the subject matter, the rules contained therein apply to the exclusion of others when hidden or redhibitory defects are at issue in a commercial sale, as is the case in the present matter.

VI.With respect to the cassation appeal (recurso de casación) under analysis, it is necessary to determine whether, based on the evidentiary record, the cups were required to be free from leakage between the two layers because the parties expressly agreed to this, or whether such a condition must or must not be regarded as inherent to their quality as thermal cups — and then to determine whether the leakage of liquid between the outer and inner layers constitutes a contractual breach on the part of the defendant, to be resolved in accordance with the rules of Articles 692 of the Civil Code and 463 of the Commercial Code, or possible hidden defects to be resolved under the provisions of Articles 1082 of the Civil Code and 450 of the Commercial Code. The connection between these two aspects must be taken into account: if the evidentiary record establishes that freedom from leakage between the inner and outer layers was expressly agreed upon as a characteristic of the cups, then there is no doubt as to the correct application of the rules contained in Articles 692 of the Civil Code and 463 of the Commercial Code; but if that is not the case, it must then be determined whether the mentioned leakage gives rise to contract rescission (resolución contractual) for breach or to annulment for hidden or redhibitory defects affecting consent.

VII.The Court of First Instance (Juzgado de primera instancia) found proven the stipulation whereby the cups were to be identical to those manufactured and sold by Conoplast S.A. to Alimentos Centroamericanos S.A. (Alcasa), a fact affirmed by the appellate court (Tribunal de instancia), which added that the cups manufactured and sold to Nombre184366 S.A. would not exhibit the leakage found in those manufactured in 1986 for Nombre184367. In fact, the contract by which the manufacture and sale of 50,000 thermal cups was agreed between Conoplast S.A. and Nombre184366 S.A. was not formalized in writing; therefore, proof of what was agreed must be derived from the totality of the existing evidence (confessional, testimonial, documentary, and expert) according to the evidentiary weight assigned by law. In this regard, the thesis that the contract was for the manufacture of 50,000 thermal cups following the model of those manufactured by the defendant company in 1986 for Nombre184367 finds full support in the evidentiary record; however, the existence of an agreement such as the one added by the Superior Court (Tribunal Superior) is based exclusively on testimonial evidence (prueba testimonial), and in accordance with Article 351 of the Code of Civil Procedure, this is insufficient to consider proven an aspect relating to a contractual stipulation, notwithstanding what is provided in its penultimate paragraph, since the discretion granted therein must be understood in conjunction with the provisions of Article 330 ibídem.

It should be noted that this involves a single witness, an employee of the plaintiff and offered by the plaintiff. It is not appropriate to find proven a contractual stipulation whose existence benefits only the plaintiff on the basis of that single testimony, as this goes beyond even the rules of sound judicial evaluation (sana crítica) to which the exercise of the power granted by the aforementioned Article 351 in its penultimate paragraph is subject, and a breach of which constitutes a legal error in the evaluation of evidence. It cannot be considered proven that the parties agreed that the cups would not exhibit the leakage found in the 1986 cups; it can only be established that the parties agreed to the manufacture of fifty thousand thermal cups according to the conditions and design of those manufactured by the defendant for Nombre184367 in the indicated year.

VIII.Now, in the present case, it must be determined whether total impermeability was an implicit characteristic of the cups — inherent to them as necessary for their normal use — such that leakage between the inner and outer layers would constitute a contractual breach for failure to deliver the agreed item, an annulling defect (vicio anulatorio) of the contract by affecting consent, or the basis for a recourse action. The conclusions drawn from the expert report (dictamen pericial) and its evaluation in conjunction with the rest of the evidentiary record in accordance with the rules of sound judicial evaluation are of paramount importance. The expert report clearly states that the cups manufactured in 1986 and in 1990 are similar in terms of production conditions (raw materials, injection machines, and production mold), and that both exhibited leakage of liquid between the outer and inner layers when submerged in a water tank, but that this does not mean they were defective.

To characterize such leakage as a defect in the item, sanctionable with contract rescission by virtue of the provisions of Articles 692 of the Civil Code and 463 of the Commercial Code, constitutes a factual error in the evaluation of the expert report that entails a violation of substantive law. It is a factual error because the expert report does not state that the cups are defective, as the Superior Court maintains in the fifth considerando. The expert evidence does not indicate that the described leakage renders it impossible to use the cups for the purpose for which they were made — that is, that they had lost their quality as thermal containers for liquids; but there is also a legal error, because when this evidence is analyzed together with the rest of the evidentiary record, it would appear that total impermeability — specifically the absence of liquid leakage in the manner described — was not an inherent condition of the goods manufactured and acquired.

The evidence indicates that the parties agreed to manufacture a product under conditions similar to those of 1986. The expert report established that both products were manufactured under similar conditions and consequently exhibited the referenced leakage. Under such circumstances, there cannot be a contractual breach consisting in the failure to deliver the item with the characteristics necessary for its use, because the item delivered was in accordance with the agreed characteristics that were presumably those required for its use. There is an incorrect application of Articles 692 of the Civil Code and 463 of the Commercial Code; likewise, the application of Article 1082 of the Civil Code to the matter under examination would be incorrect, since the existence of a defect or flaw giving rise to error in consent has not been established. The applicable rule is that of Article 450 of the Commercial Code, the article specifically addressing hidden or redhibitory defects in a commercial sale, in which case the claim should be dismissed, since the evidence — especially the expert report, as noted — reveals the absence of any hidden or redhibitory defect.

All of which entails the violation, through incorrect application, of Articles 692 of the Civil Code and 463 of the Commercial Code, as well as of Article 450 ibídem through failure to apply it, since this matter should have been resolved by applying the rules contained therein; accordingly, the present appeal must be granted, the judgment of the Superior Court must be annulled in its entirety, and the judgment of the Court of First Instance must be affirmed in all its aspects.

Cassation appeal of the plaintiff:

IX.The plaintiff, in her appeal, alleges violation of Article 41 of the Constitución Política, and Articles 701 and 702 of the Civil Code, arguing that the failure to recognize non-pecuniary damages (daño moral) contravenes the cited rules. In this regard, she argues that Article 41 of the Constitution guarantees everyone reparation for harm suffered to their moral interests, without distinguishing between natural persons (personas físicas) or legal entities (personas jurídicas), and that Articles 701 and 702 of the Civil Code draw no distinction between pecuniary damages (daño material) and non-pecuniary damages, making it unlawful to draw a distinction where the law draws none. On this basis, the correct application of the aforementioned articles requires recognition of the non-pecuniary damages, which in the present case consist of the discredit and loss of reputation suffered by the legal entity in the sphere of its commercial activities.

Furthermore, she alleges violation of Article 692 of the Civil Code and Article 463 of the Commercial Code, arguing that those provisions have been incorrectly interpreted, since the damages owed by the defaulting party (incumpliente) under those rules include non-pecuniary damages and not merely pecuniary damages, as case law has progressively accepted. The appellant notes that modern legal thinking recognizes not only non-pecuniary damages of an emotional nature, but also those that are not — as would apply to legal entities — a position reinforced by the protection afforded by the Penal Code to public confidence when it criminalizes, in Article 153, the dissemination (propalación) of false facts concerning a legal entity that severely harm it or undermine the credit it enjoys.

X.A consideration of the issue of non-pecuniary damages would be relevant only if the judgment of the Tribunal Superior had been left undisturbed; however, in light of what was determined in the preceding recitals when resolving the defendant's appeal, and as this matter is resolved in the operative section — annulling the ad quem's judgment and affirming that of the a quo — it is unnecessary to address the plaintiff's appeal. This is so because the non-pecuniary damages claimed would constitute an ancillary claim to the main action, and since the main claim will be dismissed, analyzing these ancillary matters that depend upon it serves no purpose.

XI.Accordingly, the cassation appeal (recurso de casación) filed by the defendant is hereby granted, the judgment of the Tribunal Superior is annulled, and the judgment of the trial court (Juzgado) is confirmed in all its aspects.

POR TANTO:

The defendant's appeal is granted, the ruling of the Tribunal Superior is annulled, and the judgment of the trial court is affirmed in all its aspects.

Edgar Cervantes Villalta Ricardo Zamora C. Hugo Picado Odio Nombre182871 . Ricardo Zeledón Z.

Nombre166856 Secretary Nombre8299

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037 ord civ zel con l.fon Nº 37 SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- San José, a las once horas diez minutos del veintiocho de mayo de mil novecientos noventa y tres.

Proceso ordinario establecido en el Juzgado Primero Civil de San José, por "Compañía Nombre184363 Hermanos S.A." y "Alimentos Centroamericanos S.A.", ambas representadas por su Presidente Nombre184363 , industrial; contra "Conoplast S.A.", representada por su Vicepresidente Nombre184364 , matemático, de nacionalidad boliviano. Intervienen, además, los licenciados Horacio Montealegre Montealegre, Alfredo Fournier Beeche, éste divorciado, Abraham Waisleder Budzinska, Octavio Torrealba Toruño y Gilda María Jiménez Córdoba, ésta soltera, en calidad de apoderados, general y especial judicial de las demandantes, los dos primeros, en su orden; y de apoderados especiales judiciales de la accionada, los restantes. Todos son mayores de edad y, con las excepciones dichas, casados abogados y vecinos de San José.

RESULTANDO:

1º.- Con base en los hechos que expuso y disposiciones legales que citó, el representante de las accionantes estableció demanda ordinaria, cuya cuantía se fijó en seis millones seiscientos treinta y cuatro mil seiscientos catorce colones cincuenta y un céntimos, a fin de que en sentencia se declare: "1- Que Conoplast S.A. incumplió el contrato de compraventa celebrado entre las partes para la fabricación y venta de cincuenta mil vasos térmicos de doce onzas de capacidad cada uno, totalmente impermeable, de material poliestireno cristal. 2- Que el contrato de compraventa celebrado entre las partes quedó resuelto por incumplimiento imputable exclusivamente a Conoplast S.A.. 3- Que Nombre184365 . como parte incumpliente está obligada a indemnizar a Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. y a Alimentos Centroamericanos S.A.: a) todos los daños y perjuicios, directos e indirectos, que les ocasionó con la defectuosa fabricación de los vasos; b) el daño moral causado a las sociedades por el descrédito que hayan sufrido; c) los intereses moratorios sobre las sumas reclamadas, hasta su total y efectivo pago. 4- Que Conoplast S.A. está obligada a recibir los vasos que se encuentren en poder de las compradoras, por el valor unitario que se pactó. 5- Que compañía Nombre184363 Hermanos S.A. y Alimentos Centroamericanos S.A. están facultadas para retener el valor de los vasos vendidos para que responda por las indemnización a que tienen derecho. 6- Ambas costas de este juicio.".

2º.- El representante de la accionada contestó negativamente la demanda y opuso las excepciones de nom adimpleti contractus, falta de personería ad causam activa, prescripción, falta de derecho y la genérica de sine actione agit. Asimismo, contrademandó a la sociedad actora "Compañía Nombre184363 Hermanos S.A.", para que en el fallo se disponga: "1.- Que Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. debe cancelar el monto de las facturas que constan en autos, por un monto total de ¢1.462.032,oo a que asciende el daño. 2.- Que debe indemnizar en concepto de perjuicios a mi representada la suma de ¢2.000.000,oo. 3.- Que debe pagar sobre el monto adeudado, los intereses al 2% mensual que deberán calcularse desde el momento en que debió pagarse el monto de la facturas hasta la efectiva cancelación de las mismas. 4.- Que debe condenarse a la actora al pago de ambas costas de este juicio.".

4º.- El Lic. Montealegre Montealegre, en su calidad de apoderado general judicial de la entidad reconvenida contestó negativamente la contrademanda y opuso las excepciones de non adimpleti contractus, falta de derecho y la genérica de sine actione agit.

5º.- La Juez, Licda. Ana Eugenia Rodríguez Alvarado, en sentencia de las 14 horas del 27 de marzo de 1992, resolvió: "Se rechazan los Incidentes de Documentos Extemporáneos presentados por la parte actora y la parte demandada. Se acogen las excepciones de non addimpleti contractus, falta de personería ad causam activa, falta de derecho y sine actione agit, se rechaza la de prescripción opuestas por la sociedad accionada. Se rechazan las excepciones de non addimpleti contractus, falta de derecho y la sine actione agit opuestas por la parte actora en la contrademanda. Se rechaza el presente proceso ordinario establecido por COMPAÑIA Nombre184363 HERMANOS S.A. y ALIMENTOS CENTROAMERICANOS ambas representadas por Nombre184363 contra CONOPLAST S.A. representada por Nombre184364 . Se declara con lugar la contrademanda interpuesta por CONOPLAST S.A. representada por Nombre184364 contra COMPAÑIA Nombre184363 HERMANOS S.A., representada por Nombre184363 . En consecuencia, entendiéndose denegada la acción en todo cuanto expresamente no se diga, se declara:

  • 1)Que Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. debe cancelar a la parte accionada Conoplast S.A. el monto de las facturas que constan en autos, por un monto total de un millón cuatrocientos sesenta y dos mil treinta y dos colones a que asciende el daño.
  • 2)Que Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. debe indemnizar en concepto de perjuicios a la sociedad Conoplast S.A., los cuales se determinarán en ejecución de sentencia.
  • 3)Que debe pagar sobre el monto adeudado, los intereses legales al tipo vigente en el momento de la contratación ocho por ciento anual y a partir de la firmeza de esta sentencia. Se condena en ambas costas procesales y personales de este proceso a la parte actora.". Al efecto consideró la señora Juez: "I.- Sobre documentos: Tanto la parte actora como la parte demandada plantean incidentes de documentos presentados extemporáneamente con fundamento en el artículo 293 del Código Procesal Civil. La parte actora un grupo de fotocopias de facturas correspondientes a la negociación entre las partes correspondiente a los vasos fabricados en 1986, no encontrándose ante los supuestos que regula el numeral 293 y los cuatro incisos del Código Procesal Civil se rechaza este incidente de documentos presentados extemporáneamente. La parte demandada aporta un grupo de fotocopias de facturas de entrega parcial de vasos decorativos que hizo a la parte actora (se encuentran visibles a folios 227 frente a 248 frente), por los mismos argumentos expuestos se rechaza también dicha prueba documental extemporánea. II.- Se tienen por acreditados los siguientes hechos:
  • 1)Que con motivo del mundial de fútbol de Italia 90 la parte actora Nombre184363 Hermanos S.A. (Copoz), contrató con la parte demandada Conoplast S.A. la fabricación de cincuenta mil vasos decorados con etiquetas alusivas al mundial para colección (escrito de demanda a folio 81 fte., y vto. a 87 fte., reconvención a folio 108 fte. y vto. 109 fte. y vto. y 110 fte. y prueba testimonial a folios 159 fte. y vto., 151 fte. y vto., 152 fte. y vto., 153 fte. y vto. y 154 fte. y testimonios a folios 156, fte. y vto. a 168 fte. y vto.).
  • 2)Que el señor Nombre184363 actuando como apoderado de Alimentos Centroamericanos S.A. (ALCASA), en 1986 contrató con la sociedad demandada Conoplast S.A. la fabricación de 150.000 vasos térmicos de 12 onzas, de material poliestireno cristal, de acuerdo con dos planos firmados por ambas partes en aquella oportunidad. Dado el éxito de la campaña promocional de esa época, Nombre184366 procedió a solicitarle a la demandada la fabricación de 50.000 vasos "con las mismas calidades" de los vasos fabricados en 1986. (Ver contrato a folios 35 fte. y vto. y 36 fte., así como prueba citada y certificación notarial a folios 12 fte. al 31 fte. y vto.).
  • 3)Que dado el contrato de fabricación hecho por la parte actora y Conoplast S.A. se pactó que los vasos fueran idénticos a los fabricados a Nombre184367 en 1986 con la variación de la decoración y así se confeccionaron los mismos sea vasos decorativos térmicos de doce onzas (prueba citada y prueba pericial visible a folios 213 fte. 221 fte y prueba confesional visible a folios 178 fte. a 181 fte. y vto.).
  • 4)Que Nombre184366 aceptó contratar la fabricación de los vasos tal y como la demandada los ofreció y que ya conocía por la fabricación hecha a Nombre184367 y se comprometió a entregar a la accionada las etiquetas para decorar los vasos (prueba citada).
  • 5)Que la demandada procedió a hacer las entregas conforme se lo solicitaban el señor Nombre184368 y Nombre184369 , empleados de COPOZ, quienes indicaban a la demandada de cuáles países y en qué cantidad debían fabricarse los vasos decorativos (prueba citada y testimonial a folios 156 fte. y vto., 157 fte. y vto., 158 fte., 159 fte. vto., 160 fte. y vto. y 161 fte. y vto.).
  • 6)Que Conoplast cumpliendo con lo contratado, entregó entre el 24 de mayo de 1990 y el 12 de junio de 1990, 44.304 vasos decorativos de colección a COPOZ, con un valor por unidad de ¢30,oo y que Nombre184366 aceptó sin objeción alguna (prueba citada).
  • 7)Que al día siguiente de cada entrega, se confeccionaba la factura correspondiente, ya que como por día se hacían varias entregas parciales, se esperaba al día siguiente para contabilizar la totalidad de vasos fabricados y entregados a Nombre184366 (prueba citada y confesional a folio 198 fte. y vto. a 200 fte. y vto.).
  • 8)Que la última entrega para completar los 50.000 vasos que se iba a hacer el 13 de junio de 1990, no fue aceptada por COPOZ, aduciendo que no habían tenido éxito con la promoción por ellos preparada (prueba citada).
  • 9)Que la parte demandada procedió a enviar las facturas originales de cobro de la fabricación de los 44.304 vasos, correspondientes a las números 90055 de 28 de mayo, 89978 de 25 de mayo, 90117 de 29 de mayo, 90189 de 30 de mayo, 90272 de 31 de mayo, 90364 de 31 de mayo, 90502 de 5 de junio, 90701 de 7 de junio, 90872 de 11 de junio, 90921 de 12 de junio, para un total adeudado por Nombre184366 de ¢1.462.032,oo.
  • 10)Que Nombre184366 en un afán de evadir su obligación para con la demandada Conoplast, procedió a retener indebidamente las facturas incoando el presente proceso ordinario, para impedir que la accionada actuara en la vía ejecutiva como está legitimada en virtud de un título ejecutivo como lo es la factura; por lo que debe resarcir a la demandada los daños y perjuicios causados con su mala fe. (Prueba confesional de folios 198 frente y vto. a 200 fte. y vto.).
  • 11)Que la parte demandada Conoplast S.A. fue notificada de este proceso el 31 de agosto de 1990, por medio de su representante legal Nombre184364 (ver acta de notificación a folio 94 fte. y certificación notarial a folio 77).
  • 12)Que la parte contrademandada Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. representada por Nombre184363 fue notificado de esta reconvención el 13 de noviembre de mil novecientos noventa (ver acta de notificación folio 120 fte. y certificación notarial a folio 78 fte.).
  • 13)Que los vasos fueron fabricados por la parte demandada y se hicieron según las especificaciones del contrato celebrado por Alimentos Centroamericanos S.A. y Conoplast S.A. para el Mundial de Fútbol que se celebró en Estados Unidos Mexicanos de 1986 (prueba citada y peritaje a folio 220 fte. y 221 fte.). III.- Hechos no probados:
  • 1)La parte actora no probó que se hubieren pactado vasos impermeables de afuera hacia la decoración introducida entre la pared del mismo y el transparente de poliestireno.
  • 2)No probó la parte actora el incumplimiento de la sociedad accionada en la fabricación de los vasos encargados.
  • 3)No probó la parte actora que la sociedad accionada haya afectado la imagen comercial de que ha gozado la Compañía Nombre184363 Hermanos S.A.. IV.- Sobre excepciones: La parte demandada Conoplast S.A. opuso a la demanda ordinaria las excepciones de nom adimpleti contractus, falta de personería ad causam activa, prescripción, falta de derecho y la sine actione agit. La excepción de sine actione agit contempla las tres defensas de fondo: falta de derecho, falta de interés actual y la falta de legitimatio ad causam activa y pasiva las cuales se acogen, en el presente caso ha quedado demostrado que la sociedad accionada cumplió con lo pactado, fue contratada para fabricar cincuenta mil vasos decorativos, términos de doce onzas, nótese que las facturas consignan la cantidad y descripción como "Vaso Decorativo". En autos se evacuó prueba técnica que dispuso que efectivamente se trata de los mismos vasos que se habían confeccionado para el Mundial de Fútbol de los Estados Unidos Mexicanos de 1986, por ello la parte actora carece de derecho para plantear este proceso, así como de legitimación activa, el interés no es actual y al ser parte que ha cumplido Conoplast S.A. puede oponer la excepción de contrato no cumplido, debiendo acogerse también esta defensa. Se rechaza únicamente la excepción de prescripción, pues el plazo de cuatro años que establece el artículo 984 del Código de Comercio no ha transcurrido, la contratación se realizó en abril de 1990. La Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. representada por Nombre184363 , fue contrademandada, y al contestar la misma opone las excepciones de non adimpleti contractus "Si en el presente juicio la parte actora no está exigiendo el cumplimiento del contrato, sino los daños y perjuicios provenientes precisamente del incumplimiento del mismo, no cabe entrar a analizar la excepción interpuesta por el apoderado de la actora reconvenida de non adimpletis contractus o contrato no cumplido. (1978 Sala Primera Civil Nº 458 ':05 hrs. del 1º de diciembre. Ordinario de C.C.C. c/ C.A.M. Revista Nº 16), falta de derecho y la sine actione agit, debiendo rechazarse todas por cuanto no probó en autos su pretensión, el artículo 317 inciso 1º del Código Procesal Civil dispone: "Carga de la prueba. La carga de la prueba incumbe: 1) A quien formule una pretensión, respecto a las afirmaciones de los hechos constitutivos de su derecho". Ha quedado demostrado por el contrario que ha existido un incumplimiento contractual de parte del representante de la Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. señor Nombre184363 quien no pagó las facturas de compra venta de los vasos incluso admite en la prueba confesional que retuvo los originales de dichas facturas (ver confesional a folio 199 fte. pregunta 17). Es relevante observar que no era la primera vez que el representante de la parte actora, señor Nombre184363 tenía relaciones comerciales de idéntica naturaleza que la presente, con la parte demandada, es decir ya habían contratado anteriormente la fabricación de vasos térmicos de doce onzas para otro Mundial de Fútbol de 1986 en Estados Unidos de México, y por segunda vez encargan vasos similares o iguales. Las defensas opuestas por el representante de la sociedad actora se rechazan en su totalidad pues la parte reconventora Conoplast S.A. está en su derecho de demandar, su interés es actual pues no cobró las facturas de ventas hechas al por mayor de vasos decorativos. El incumplimiento de la sociedad Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. faculta a la sociedad demandada Conoplast S.A. a contrademandar por ello no existe una falta de legitimatio ad causam activa ni pasiva. V.- Sobre el fondo: De lo expuesto se infiere el presente proceso ordinario establecido por Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. y Alimentos Centroamericanos S.A. ambas representadas por Nombre184363 contra Conoplast S.A., representada por Nombre184364 debe declararse sin lugar en su totalidad, la parte actora ha pretendido por este proceso declarar la resolución contractual por el incumplimiento de un contrato comercial realizado entre las partes. La parte actora pretende que Conoplast S.A. incumplió el contrato de compraventa celebrado entre las partes para la fabricación y venta de cincuenta mil vasos térmicos de doce onzas de capacidad cada uno, totalmente impermeables, de material poliestireno cristal. Que el contrato de compraventa celebrado entre las partes quedó resuelto por incumplimiento imputable exclusivamente a Conoplast S.A.. Que Nombre184365 . como parte incumpliente está obligada a indemnizar a Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. y a Alimentos Centroamericanos S.A.: a) todos los daños y perjuicios, directos e indirectos, que les ocasionó con la defectuosa fabricación de los vasos; b) el daño moral causado a las sociedades por el descrédito que hayan sufrido; c) los intereses moratorios sobre las sumas reclamadas, hasta su total y efectivo pago. Que Conoplast está obligada a recibir los vasos que se encuentran en poder de las compradoras, por el valor unitario que se pactó. Que Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. y Alimentos Centroamericanos S.A. están facultadas para retener el valor de los vasos vendidos para que responda por las indemnizaciones a que tienen derecho. Ambas costas de este juicio, cuyo afianzamiento solicita. Daños y Perjuicios. Para los efectos del artículo 290 inciso 5) del Código Procesal Civil, manifiesta que los daños y perjuicios fueron motivados por la mala calidad de los vasos cuya fabricación se confió a la demandada, lo que produjo que la mayor parte de los pocos vasos que habían sido vendidos fueran devueltos por los compradores a sus agentes y éstos a sus representantes. Daño Material. Dichos daños y perjuicios consisten en: un millón seiscientos nueve mil novecientos cuarenta colones (¢1.609.940,oo) pagados a Símbolos y Derechos Sidesa S.A. representante de "The Telemundi Group" propietaria de los símbolos gráficos que identificaban al campeonato; cincuenta y siete mil doscientos sesenta y seis colones con cincuenta y cinco céntimos (¢57.266,55) pagados por la confesión de quince mil afiches (promoción en pulperías); trescientos noventa y siete mil doscientos cincuenta y siete colones con diez céntimos (¢397.257,10) pagados por la confesión de ciento veinte mil etiquetas para los vasos; treinta y dos mil setecientos cuarenta y un colones con treinta y cinco céntimos (¢32.741,35) pagados por la confección de mil cajas de cartón para las colecciones; dos millones setenta y cinco mil quinientos ocho colones con cincuenta y cinco céntimos (¢2.075.508,55) por concepto de publicidad; para un total de cuatro millones ciento setenta y dos mil setecientos trece colones con cincuenta y cinco céntimos (¢4.172.713,55). De dicha suma tres millones treinta y dos mil setecientos sesenta y cinco colones con sesenta y cinco céntimos (¢3.032.765,65) corresponden a Alimentos Centroamericanos S.A. y un millón ciento treinta y nueve mil novecientos cuarenta y siete colones con noventa céntimos (¢1.139.947,90) corresponde a Compañía Nombre184363 Hermanos S.A.. Daño Moral. El daño moral causado a sus representadas, en virtud del desprestigio sufrido a nivel comercial, se estima en la suma de dos millones ochenta y seis mil trescientos cincuenta y seis colones con setenta y cinco céntimos (¢2.086.356,75) correspondiendo un millón quinientos dieciséis mil trescientos ochenta y dos colones con ochenta y cinco céntimos (¢1.516.382,85) a Alimentos Centroamericanos S.A. y quinientos sesenta y nueve mil novecientos setenta y tres colones con noventa y cinco céntimos (¢569.973,95) corresponden a Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. lo cual se rechaza por improcedente, efectivamente no quedó probado que se hubiere encargado a la sociedad accionada la fabricación de vasos impermeables térmicos de doce onzas sino que no hay duda respecto de que se contrató la fabricación de cincuenta mil vasos decorativos térmicos de doce onzas, mismos que confeccionó Conoplast S.A. e incluso ya en el año 1986 Alimentos Centroamericanos S.A. había contratado con la demandada la confección de ciento cincuenta mil vasos térmicos de doce onzas de capacidad, de material de poliestireno cristal, adornados con motivos deportivos relacionados con el Campeonato Mundial de Fútbol que se celebró en Estados Unidos Mexicanos, según confiesa la parte actora en esa ocasión los vasos presentaban problemas de filtración en las paredes, artículo 341 del Código Procesal Civil se trata de una confesión espontánea y extrajudicial del representante de la parte actora de que conocía de ese problema en la fabricación de los vasos, las partes se obligan en los términos que aparezca que quisieron obligarse, el artículo 411 párrafo
  • 1)del Código de Comercio dispone: "Los contratos de comercio no están sujetos, para su validez, a formalidades especiales. Cualquiera que sean la forma y el idioma en que se celebren, las partes quedarán obligadas de la manera y en los términos que aparezca que quisieron obligarse". (el subrayado es de la suscrita). En el presente caso está demostrado en forma fehaciente que los vasos objeto del litigio son de la misma calidad de la contratación del año 1986, el perito informa: "En relación al caso 700-90, me permito seguidamente hacer de su conocimiento los resultados finales del peritaje solicitado a este servidor. a) El proceso de fabricación de los vasos "México 86", "Italia 90" y "Alf" responde a condiciones y variables que son homogéneas entre sí, esto es, principalmente: la materia prima utilizada, las máquinas inyectoras, el molde empleado en su producción. De ahí que puedo afirmar que corresponden a similares lotes de producción. b) De acuerdo a la verificación, en laboratorio, del tipo de materiales con que se construyeron los tres tipos de vasos mencionados arriba, y a medidas empíricas de transmisión de calor entre la temperatura de líquidos vertidos en el interior de éstos y sus paredes exteriores, se afirma que los vasos aportados corresponden a la categoría de térmicos. c) Utilizando como referencia el "ALDRICH LIBRARY OF INFRARED SPECTRA", tercera edición, y mediante la técnica infrarrojo, midiendo la densidad del material del vaso de color blanco, así como la del que es transparente; y finalmente tomando la temperatura de ablandamiento en las partes internas y externas se concluye para los vasos "México 86", "Italia 90" y "Alf", que sus partes blancas son poliestireno de alto impacto y sus partes transparentes son poliestireno de uso general o cristal. d) El tamaño o capacidad de los vasos aportados es de 380 mililitros, o 12 onzas. e) Al ser sumergidos en una pileta de agua de 50 cems. de profundidad, se observó que existe infiltración de agua entre la parte blanca y la parte transparente de los vasos "México 86", "Italia 90" y "Alf". (Lo subrayado es de la suscrita, dictamen pericial de folios 220 y 221). El Código de Comercio artículo 421 dispone: "Si en el contrato no se determina con toda precisión la especie y calidad de mercaderías que han de entregarse, el acreedor no podrá exigir la mejor, ni el deudor podrá cumplir entregando la peor. En este caso deberá conformarse el acreedor con la de especie y calidad media. Si no hubiere entendimiento, la cuestión será resuelta por la autoridad judicial competente, siguiendo los trámites establecidos para los actos de jurisdicción voluntaria". La calidad de los vasos entregados puede corresponder a una especie y calidad media en los términos expuestos por este numeral. El artículo 425 del Código Procesal Civil dispone: "En los contratos bilaterales sólo podrá exigir el cumplimiento aquél que hubiere satisfecho lo que le concierne, salvo en los casos en que gozare de plazo legal o convencional, o que la naturaleza del contrato así lo exija". (El subrayado es de la suscrita), es evidente que la parte actora no cumplió con lo que le concierne por cuanto no pago el precio. La demandada Conoplast S.A. cumplió con lo pactado en los términos y especie y calidad. Es procedente declarar con lugar la contrademanda interpuesta por Conoplast S.A., representada por Nombre184364 contra Compañía Nombre184363 Hermanos S.A., representada por Nombre184363 . En consecuencia, entendiéndose denegada la acción en todo cuanto expresamente no se diga. Se declara:
  • 1)Que Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. debe cancelar a la parte accionada Conoplast S.A. el monto de las facturas que constan en autos, por un monto de un millón cuatrocientos sesenta y dos mil treinta y dos colones a que asciende el daño.
  • 2)Que Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. debe indemnizar en concepto de perjuicios a la sociedad Conoplast S.A., los que se determinarán en ejecución de sentencia.
  • 3)Que debe pagar sobre el monto adeudado, los intereses legales al tipo vigente en el momento de la contratación ocho por ciento anual y a partir de la firmeza de esta sentencia. Todo con fundamento en los artículos 1, 153, 155, 287 siguientes y concordantes, 221, 290, 293, 317, 318, 330, 338, 351 siguientes y concordantes, 401 siguientes y concordantes del Código Procesal Civil y 1, 2, 411, 421 y 425 del Código de Comercio. V.- Costas: De conformidad con el artículo 221 del Código Procesal Civil se condena en ambas costas procesal y personales de este proceso a la parte actora.".

6º.- El Lic. Montealegre Montealegre en su expresada calidad apeló de dicho fallo, recurso al cual se adhirió el Lic. Waisleder Budzinska en su condición de apoderado especial judicial de la accionada, y el Tribunal Superior Segundo Civil, Sección Primera, integrado por los Jueces Superiores licenciados Liana Rojas Barquero, Henry Madrigal Cordero y Stella Bresciani Quirós, a las 9:55 horas del 23 de octubre de 1992, resolvió: "Se acepta lo dispuesto en cuanto a documentos en el fallo apelado. Se revoca la sentencia apelada en cuanto acoge las excepciones opuestas a la demanda, para en su lugar declararlas sin lugar, y en cuanto rechaza las excepciones opuestas a la contrademanda, principalmente en lo que se refiere a las de falta de derecho y non adimpleti contractus, las cuales se acogen, para declarar sin lugar la contrademanda en todos sus extremos, omitiéndose pronunciamiento en cuanto a la genérica de sine actione agit por innecesario.

Se declara con lugar la demanda establecida por Compañía Nombre184363 Hermanos S.A. y Alimentos Centroamericanos S.A. contra Conoplast S.A., de la siguiente manera, entendiéndose denegada en lo que no se diga: Que la demandada incumplió el contrato de compraventa celebrado con las actoras para la fabricación y venta de cincuenta mil vasos térmicos de doce onzas de capacidad cada uno, el cual se resuelve, condenando a la accionada al pago de los daños y perjuicios ocasionados, con excepción del daño moral; de igual modo se condena a la demandada al pago de los intereses moratorios a partir del momento en que se establezca el monto a pagar por cada extremo reclamado y hasta su efectivo pago; asimismo, debe la sociedad demandada recibir los vasos que se encuentran en poder de las actoras, por el valor unitario pactado, facultándose a las actoras a retener el valor de los vasos para que respondan por las indemnizaciones a que tiene derecho.

Se impone a la sociedad demandada el pago de las costas personales y procesales tanto de la demanda como de la contrademandada.". El Tribunal fundamentó su fallo en las siguientes consideraciones, que redactó el Juez Madrigal Cordero: "I.- Lo dispuesto sobre documentos se acepta, por tener respaldo en lo dispuesto por el Código Procesal Civil. II. Se acoge la lista de hechos probados, con las siguientes modificaciones: en el hecho probado 3) se agrega lo siguiente: "sin las filtraciones que presentaban los fabricados en el año 1986", adicionando como elementos de prueba el testimonio de Nombre184370 de folios 150 a 154. En el "hecho probado 8" debe leerse como sigue: Que la última entrega para completar los 50.000 vasos que se iba a hacer el 13 de junio de 1990, no fue aceptada por COPOZ, aduciendo que estaban defectuosos, y como medios de prueba, la declaración testimonial de Nombre184370 a folios 150 a 154, Nombre184368 a folios 156 a 161 vuelto, Horacio Montealegre Montealegre, Nombre184371 y Nombre184372 a folios 162 a 165.

En el "hecho probado 9" como elemento de prueba se debe citar la confesión de folios 198 a 200. El "hecho probado 10" se elimina porque lo dicho en él son conclusiones, en su lugar se leerá así: Que Nombre184366 retiene las facturas remitidas por la demandada, en razón de que los vasos comprados salieron defectuosos (como medio de prueba se indica la confesión citada). Se elimina el "hecho probado 13" por ser reiterativo del "2". III.- Para el Campeonato Mundial de Fútbol "Italia 90", la sociedad actora decidió vender vasos térmicos con leyendas alusivas a dicho evento, conteniendo además la fotografía de cada uno de los veinticuatro equipos representativos de los países finalistas y sus respectivas banderas nacionales; los mismos serían fabricados con los mismos diseños de otros adquiridos por la actora a la demandada y vendidos al público para el campeonato mundial de 1986 celebrado en México.

Al venderse al público los referidos vasos fueron devueltos porque se les filtraba el agua la cual dañaba la decoración. La sociedad demandada aduce en su defensa, que los vasos no fueron fabricados para ser utilizados, lo fueron únicamente para colección, diciendo que de esa situación estaba enterada la sociedad actora, razón por la cual -afirma- no incumplió el contrato. Con base en ello contrademanda para que se le pague el precio de los vasos, el cual no había sido cancelado por la accionante; ésta se defiende afirmando que no pagó por el defecto de los vasos. El Juzgado acogió la pretensión de la contrademandante arribando a la conclusión de que la parte actora conocía el defecto de los vasos, por lo cual no tiene razón en negarse a pagar el precio. Analizando detenidamente la cuestión a resolver aquí el Tribunal arriba a conclusiones diferentes del a-quo. IV.- Es cierto que los vasos adquiridos por la parte actora, fueron fabricados con el diseño y planos de otros elaborados en el año mil novecientos ochenta y seis, pero también lo es que en los autos quedó debidamente probado que el representante de la sociedad demandada se comprometió a corregir el daño y entregar en el año 1990 vasos utilizables, lo anterior se desprende de la prueba testimonial entre la que se destaca la deposición del señor Nombre184370 (folios 150 a 154).

No obstante, el Tribunal considera que la tesis sustentada por la demandada no tiene soporte legal, ni lógico-práctico. Alega el representante de la accionada que los vasos son térmicos. Con este término se quiere señalar que sirven para mantener el frío o el calor, lo cual quiere decir que sí eran para ser utilizados. Además, en nuestro medio lo corriente es que los vasos de colección también se utilicen, el público los adquiere no sólo para adornar sino también para que desempeñen su función. Constantemente vemos vasos decorativos con alusiones a empresas, productos, eventos, etc., que se utilizan como cualquier vaso. No es aceptable que una empresa adquiera una gran cantidad de vasos, teniendo conocimiento de que los mismos no se pueden aprovechar según su naturaleza. Al contestar la contrademanda, el apoderado de la parte actora nos señala con suma claridad una respuesta con la cual se viene a desvirtuar la defensa de la sociedad accionada.

Dice: "La impermeabilidad de los vasos, aunque no se indicó específicamente, es una cualidad inherente a la calidad de "vasos térmicos", ya que es imposible conservar la temperatura de los líquidos si el recipiente que los contiene presenta filtraciones en el interior de sus paredes. Era de esperarse que el producto dicho, una vez adquirido por el público consumidor, se dedicara, naturalmente, a la satisfacción de las necesidades que están llamados a cubrir: contener líquidos y preservar su temperatura. No obstante, según la mentalidad de la reconventora expuesta en la contestación de la demanda, si se encarga de confección de vasos y se les denomina "de colección", ello significa que los mismos deberán destinarse exclusivamente a la decoración o colección y nunca a su uso. Esa concepción resulta completamente ridícula en nuestro medio. En la vida diaria es corriente la venta de "colecciones" de vasos y demás artículos domésticos con decoraciones alusivas a diferentes temas comerciales, deportivos, políticos y de cualquier otra índole, que se destinan a su uso normal.

Pretender que se les debía dedicar exclusivamente a su colección no se compagina con nuestra realidad, ni con la finalidad contractual, ya que es corriente ver vasos de vidrio con propaganda de las diferentes marcas de bebidas gaseosas, de cerveza, etc. llenando las necesidades cotidianas de la familia costarricense. Si el fin único de los vasos hubiera sido su colección y exhibición no había razón para contratar que fueran térmicos" (ver folio 123;) (El subrayado no es del original). En el párrafo anterior se sintetiza correctamente cuál es la costumbre en nuestro medio sobre la utilización de muebles creados con fines propagandistas, que en última instancia es la finalidad que se le iba a dar a los vasos adquiridos por la actora a la demandada. V.- Por lo expuesto en el anterior considerando y conforme a la prueba pericial de folios 213 a 221, ha quedado plenamente probado el defecto de los vasos a que se refiere este proceso, el cual es imputable a la parte demandada, que no utilizó mejores técnicas para fabricarlos.

La parte actora, pretende la resolución del contrato por incumplimiento de la demandada. Incumplimiento consistente en no entregar el objeto de la compra-venta con las características necesarias para su utilización, de igual manera reclama los daños y perjuicios. Como se puede notar no estamos en presencia de una acción con base en lo dispuesto por el artículo 1082 del Código Civil, única norma que en forma lejana parece referirse a la acción redhibitoria, o a lo señalado con los artículos 450 a 467 del Código de Comercio, que también parecen aludir la citada acción. Como se expresó atrás, en forma clara la parte actora pretende la resolución del contrato por incumplimiento de la demandada en entregar la cosa y los daños y perjuicios ocasionados con ese quebranto al contrato. Y, examinando lo solicitado por la actora, considera el Tribunal que tiene sustento jurídico y por ende la sentencia apelada debe revocarse, declarando sin lugar las excepciones opuestas por la parte demandada.

Todo vendedor está obligado a entregar la cosa objeto del contrato en la forma convenida, aptas para su uso normal según su destino; si no se entregan con esas condiciones, se incumple el contrato y surge la legitimación del comprador de pedir la resolución del mismo, de acuerdo con el artículo 463 del Código de Comercio o el 692 del Código Civil. VI.- Tratando sobre el tema el profesor Nombre184373 , nos dice: "Finalmente, constatada la presencia de la prestación defectuosa, ¿qué derechos posee el comprador para ver reparado el daño que le produce la recepción de cosas que adolezcan de vicios o de defectos?. Este podrá elegir entre solicitar la rescisión del contrato, o su cumplimiento fiel con arreglo a lo convenido, y en ambos casos con indemnización de los perjuicios que por ello se le hubieren causado ...". (Ver Manual de Derecho Mercantil, Editorial Tecnos, S.A., 3ª edición 1977, p. 381).

En nuestro medio se ha escrito, que "... tanto tratándose de bienes muebles, como de bienes inmuebles, para el caso de que no se cumplan todas los anteriores requisitos para la acción civil de nulidad, con base en el error (artículo 1082), el comprador siempre tiene la posibilidad de exigir la responsabilidad civil contractual, cuando el vendedor haya incumplido el contrato al entregar una cosa que difiere en algún aspecto de las características pactadas, o bien, que contenga algún vicio oculto que la desmejore. Si un sujeto vende un bien afirmando que tiene ciertas características propias para que cumpla determinada función, incumpliría su obligación de entregar la cosa si el bien no cumple con alguna de ellas (artículos 693 y siguientes, 763 y siguientes, 1022, 1023, 1049 y siguientes del Código Civil). Así lo consideran, entre otros. los autores españoles Nombre81134 y Nombre151051 , para quienes: "La específica regulación de los vicios ocultos plantea la cuestión de si desplaza a otras normas que pudieran aplicarse al mismo supuesto de hecho".

Por ejemplo en Costa Rica, las relativas a la resolución contractual (artículo 692 del Código Civil) y a la indemnización de los daños y perjuicios provenientes del incumplimiento contractual (artículos 701 y siguientes ibídem). "... si se compra cosa viciosa el vendedor cumple una prestación que no satisface el interés que llevó al comprador a contratar, lo que llevaría a legitimar para el ejercicio de la acción de resolución por incumplimiento. En fin, parece igualmente evidente que si la entrega de una cosa viciosa ha producido daños y perjuicios al comprador, éste, además de las acciones edilicias ha de poder ejercitar la acción de resarcimiento de los perjuicios. La jurisprudencia del Tribunal Supremo muestra una línea, que se pudiera calificar de continua por sus pocas desviaciones, favorable a la compatibilidad de las acciones que nacen de un mismo supuesto (los vicios ocultos). Acepta las peticiones de los recurrentes que siempre han apoyado su demanda en preceptos legales relativos al error, dolo, incumplimiento de sus obligaciones o resarcimiento de daños y perjuicios, huyendo de la disciplina propia de las acciones edilicias.

Esta postura jurisprudencial se detecta fundamentalmente en los casos en que los pisos comprados tienen defectos (humedades, desprendimiento, etc.). Esa misma línea jurisprudencial seguida en España, es la asumida por la Sala Primera de Casación de nuestro país, en la sentencia arriba citada, de finales del año anterior, en la cual se da cabida a una acción de responsabilidad civil -no de anulabilidad- fundada en el incumplimiento de un contrato de compraventa, por considerar que la cosa vendida tenía vicios ocultos". (El subrayado no es del original; ver "Los Contratos Privados en la Jurisprudencia de Casación", 1ª ed. San José, C.R., Colegio de Abogados, Comisión Nacional para el Mejoramiento de la Administración de Justicia, 1991, p. 51-51). La doctrina citada, resulta aplicable al caso, no solo por lo dispuesto por el artículo 2º del Código de Comercio, sino también conforme a la doctrina de los artículos 429, 452 y 463 del citado ordenamiento mercantil.

VII.- Por las razones dadas, el Tribunal considera que la sentencia apelada debe revocarse, para denegar las excepciones opuestas, afirmando que, el plazo de prescripción no había transcurrido (artículo 984 del Código de Comercio) y en cuanto a la nom addimpleti contractus, se ha dicho que la misma puede alegarse y acoger cuando la parte acreedora se inclina por el cumplimiento del contrato, no cuando se exige la resolución, como es en el presente caso. Los extremos de la petitoria procede acogerlos así, dejando para la fase de ejecución de sentencia la liquidación concreta del monto de cada uno: Que la demandada incumplió el contrato de compraventa celebrado con la actora para la fabricación y venta de cincuenta mil vasos térmicos de doce onzas de capacidad cada uno; que dado el incumplimiento de la demandada el contrato celebrado entre las partes quedó resuelto; que la demandada está obligada a indemnizar a las actoras los daños y perjuicios ocasionados con su incumplimiento, con excepción del daño moral, ya que en criterio del Tribunal las personas jurídicas por tratarse de una abstracción jurídica no tienen sentimientos razón por la cual no pueden sufrir un daño moral, el cual se caracteriza por tratarse de una cuestión que afecta los sentimientos, el fuero interno de las personas físicas; de igual modo la sociedad demandada debe pagar los intereses moratorios a partir del momento en que se establezcan los montos a pagar hasta su efectivo pago; debe la sociedad demandada recibir los vasos que se encuentran en poder de las actoras, por el valor unitario pactado; y, las actoras tienen derecho a retener el valor de vasos para que respondan por las indemnizaciones a que tiene derecho.

Además, a la sociedad demandada se le impone el pago de ambas costas de la demanda y de la contrademanda, la cual se declara sin lugar por las siguientes razones. VIII.- Si conforme quedó expuesto atrás, la sociedad demandada incumplió el contrato de compra-venta, por no haber entregado el objeto de la misma para los fines en que sería utilizado, no cabe otra cosa que afirmar que no tiene derecho a cobrar el precio de la cosa, como lo pretende en la contrademanda. De consiguiente, la excepción de falta de derecho es procedente; de igual modo, es procedente la excepción de non addimpleti contractus dado el incumplimiento de la parte contrademandante omitiéndose pronunciamiento en cuanto a la genérica de sine actione agit por innecesario. En razón de lo anterior, en el extremo en que la sentencia apelada, declara con lugar la contrademanda, se revoca para en su lugar declarar sin lugar la misma.".

7º.- El Tribunal Superior a las 9:10 horas del 19 de noviembre de 1992, rechazó por improcedente la solicitud de aclaración, adición, revocatoria y nulidad que interpuso el Lic. Waisleder Budzinska en su indicada condición. Al efecto estimó: "La aclaración y adición, proceden respecto de la parte dispositiva de la sentencia (artículo 158 del Código Procesal Civil), razón por la cual la solicitud examinada resulta improcedente, ya que se refiere a cuestiones considerativas de la sentencia. Por otro lado, conforme al artículo 582 idem, la sentencia dictada carece de revocatoria, razón por la cual no puede alegar tampoco nulidad (artículo 199 idem).".

8º.- El Lic. Montealegre Montealegre en su calidad de apoderado de las actoras formuló recurso de casación, en el que en lo conducente expuso: "... Causal Primera del artículo 595 del Código Procesal Civil. Manifiesta el Tribunal a quo en el Considerando VII de la sentencia recurrida lo siguiente: "Que la demandada está obligada a indemnizar a las actoras los daños y perjuicios ocasionados con su incumplimiento, con excepción del daño moral, ya que en criterio del Tribunal las personas jurídicas por tratarse de una abstracción jurídica no tienen sentimientos razón por la cual no pueden sufrir un daño moral, el cual se caracteriza por tratarse de una cuestión que afecta los sentimientos, el fuero interno de las personas físicas.". Al respecto me permito manifestar que en la indemnización del daño moral hay que distinguir si se trata de daño moral objetivado, es decir, el que tiene repercusiones de carácter material o pecuniario y el daño moral subjetivo que afecta el patrimonio de afección, en el primer caso de daño moral que trasciende menoscabo económico, necesariamente habrá que hacer la demostración correspondiente, tal y como se hace en el daño material propiamente; en el segundo caso de daño moral subjetivo, no puede estructurarse su cuantía al igual que el daño material, y es donde entonces la fijación prudencial del juez, teniendo en cuenta las circunstancias del caso concreto, los principios generales del derecho y especialmente la equidad.

Este es el criterio seguido por la Sala Segunda Penal en resolución Nº 3-F de las 8:30 horas del 26 de enero de 1977. Concordando con lo expuesto Nombre184374 y Nombre184374 en su magistral obra sobre Responsabilidad Civil, Tomo 1-1 página 424 nos dicen lo siguiente: "Si en algunos casos se duda en permitir la reparación de un perjuicio, es porque ese perjuicio no lleva consigo, para la víctima, ninguna disminución de su patrimonio. Ahí se encuentra el criterio de la distinción. Por lo tanto, es preciso decir: El perjuicio material es el perjuicio patrimonial; el perjuicio moral es el perjuicio extrapatrimonial, el no económico.". Y más adelante agrega: "Cabe observar, ante todo, que con frecuencia corren parejas el perjuicio material y el moral. Suele ocurrir que un mismo hecho lleve consigo, a la vez una pérdida pecuniaria y un daño moral; tal es, el caso de la herida que disminuye la capacidad para el trabajo en la víctima y le hace padecer al mismo tiempo algunos sufrimientos.

Con frecuencia también, el perjuicio que afecta a los derechos extrapatrimoniales tiene contrapartida una pérdida pecuniaria; así los atentados contra el honor de un comerciante cuando resultan del hecho de poner en duda su probidad: son susceptibles de arruinar su negocio. En tales situaciones, el problema no se plantea con toda su agudeza; porque, el reparar el perjuicio material resulta posible, al mismo tiempo, mediante una amplia fijación de lo debido por daños y perjuicios, reparar el daño moral". Cabe observar sobre el particular que en la demanda están planteados por aparte los daños y perjuicios materiales y el daño moral, por lo tanto en el presente caso el reparar el perjuicio material no resulta implícito que se esté reparando el daño moral, y que concretamente se fijó en la suma de ¢2.086.356,75 en virtud del desprestigio sufrido a nivel comercial por parte de mis representadas.

Nombre184374 en la obra citada: "Desde ese punto de vista, se oponen de manera muy clara dos categorías de daños. Por una parte aquéllos que atentan contra lo que se ha dado en llamar la parte social del patrimonio moral, afectan a un individuo en su honor, en su reputación, en su consideración; por otra parte, los que atañen a la parte afectiva del patrimonio moral; alcanzan a un individuo en sus efectos. Se trata, por ejemplo del pesar experimentado por el hecho de la muerte de una persona que nos es querida. Los primeros están siempre, o casi siempre, más o menos unidos a un daño pecuniario: La desconsideración arrojada sobre una persona le suele hacer correr el riesgo de afectarla pecuniariamente, ya sea por obligarla a abandonar la situación en que se desempeña, ya sea comprometiendo su porvenir o el de sus hijos, ya haciéndola que disminuya su comercio o su industria.". Y más adelante consigna: "Las cortes de apelaciones, que vacilaron en un principio en seguir a la Corte Suprema, se muestran unánimes hoy en negar toda distinción entre el perjuicio moral y el perjuicio pecuniario.

Lo hacen en todas las esferas y tienen así en su mano un instrumento maravilloso para asegurar la protección del conjunto de los elevados intereses que constituyen el patrimonio moral; puedan aquéllos defender contra toda clase de atentados tanto los derechos de familia por ejemplo, los derechos de la patria potestad o de la autoridad marital como el honor y la consideración, los sentimientos afectivos, las convicciones religiosas, las ideas morales, los gozos legítimos que cabe esperar de la existencia, el pudor, la reputación comercial, etc". En relación con la reparación sobre la reputación comercial los mismos autores señalan numerosas sentencias en este sentido tanto de personas físicas como de empresas. El insigne tratadista argentino Nombre184375 . en su Tratado de Derecho Civil Obligaciones, Tomo 1, página 190, cuarta edición manifiesta lo siguiente: "Interesa distinguir cuidadosamente el puro daño moral de las consecuencias o incidencias económicas del agravio moral.

Supongamos que con motivo de un accidente una mujer ha sufrido la desfiguración del rostro; la depresión nerviosa consiguiente le provoca una timidez, un complejo de inferioridad, una retracción en sus relaciones con sus semejantes de donde deriva una mayor dificultad para ganarse la vida. Hay aquí dos daños: el moral (sufrimientos, depresión) y el patrimonial (disminución de su actitud de trabajo). Muere el padre como consecuencia de un accidente: Una cosa es el dolor de sus hijos y otra el perjuicio patrimonial que sufre su esposa por faltarle su sostén. O bien, una empresa de construcción cuenta con una importante obra para pagar a sus acreedores y proveedores y mantener su crédito; el dueño de la obra no cumple, con lo cual queda ella también en situación de incumplimiento y cae en cesación de pagos. Aquí también hay daños materiales (pérdida de crédito, de confianza que antes gozaba en plaza) y daños morales (violencia moral en que se ve colocada una persona honorable que no puede cumplir con sus compromisos).

Cabe destacar al respecto entre otras la resolución en casación 7 de 15 de enero de 1970 primer semestre, Nombre184376 . y otro en la que se expresó el siguiente criterio: "El honor, la dignidad o la honestidad no tienen precio; como se trata de bienes morales, la obligación indemnizatoria se dirige a reparar el daño moral sufrido.". Más interesante aun resulta indicar la opinión del citado jurista Nombre184375 . en su indicada obra en lo que atañe a la reparación del daño moral como consecuencia del incumplimiento contractual, así: pero hay casos de incumplimiento contractual que están pidiendo la indemnización del daño moral. Supongamos que un aficionado de la música adquiere un abono para asistir a los conciertos de un artista célebre; el interés crece a medida que se acerca el día del primer concierto y el empresario vende las mismas localidades a terceros a mejor precio, o bien lo hace por error, creyendo que no estaban comprometidas esas localidades; de cualquier modo devuelve el dinero al primer interesado.

En ese caso, no hay daño material alguno; si no se acepta la indemnización del daño moral, la acción del incumplidor quedaría impune, lo que resulta un verdadero escándalo. Otro caso interesante y desde luego más importante y frecuente que el anterior es el del daño ocasionado a las personas en el contrato de transporte. Resulta difícil explicar que si una persona pierde una pierna como consecuencia del accidente sufrido mientras viajaba en un omnibús, debe indemnizarse el daño moral si se demandó con fundamento en el artículo 1.113 y no indemnizarlo si la demanda se fundó en el artículo 184 del Código de Comercio por incumplimiento del deber de seguridad que pesa sobre el transportista. El daño es el mismo, el hecho que lo ocasionó idéntico, y en ambos hay una presunción de culpa en contra del transportador. Se justifica, pues, que la Ley abra las puertas a la indemnización del daño moral en el incumplimiento contractual, pero no equiparar este deber con el que surge de los hechos ilícitos.

En el incumplimiento contractual, el Juez debe valorar las circunstancias del caso y conceder la indemnización cuando ellas lo hagan equitativo.". De lo expuesto anteriormente se deduce claramente que el Tribunal a quo en la sentencia recurrida en cuanto negarle a mis mandantes y actoras la indemnización del daño moral, producto del desprestigio sufrido a nivel comercial a consecuencia del incumplimiento contractual de vasos entregados deteriorados y así distribuidos, ha violado las disposiciones legales que literalmente copio a continuación: Artículo 41 de la Constitución Política: Ocurriendo a las leyes, todos han de encontrar reparación para las injurias o daños que hayan recibido de su persona, propiedad o intereses morales. Debe hacérseles justicia pronta, cumplida, sin denegación y en estricta conformidad con las leyes. A su vez el artículo 701 del Código Civil consigna: El dolo no se presume, quien lo comete queda siempre obligado a indemnizar los daños y perjuicios que con él ocasione aunque se hubiere pactado lo contrario.

Por otra parte el artículo 702 del mismo Cuerpo de Leyes expresa: El deudor que falte al cumplimiento de la obligación sea en la sustancia, en el modo, será responsable por el mismo hecho de los daños y perjuicios que ocasione a su acreedor, a no ser que la falta provenga de hecho de éste, fuerza mayor o caso fortuito. Fluye de las anteriores disposiciones transcritas, que la ley no distingue entre daños materiales y daños morales, y donde la Ley no distingue no es lícito al Juzgado distinguir, por lo que llegamos a la conclusión de que todo daño sea éste material o moral es suceptible de indemnización, provenga éste de un hecho ilícito o no. Es más, el artículo 41 de la Constitución Política es más enfático sobre el particular al ordenar que quienes ocurran a las leyes, han de encontrar reparación para las injurias o daños que hayan recibo en su persona, propiedad o intereses morales, de cualquier naturaleza que estos intereses morales sean, sin hacer distingo si el perjuicio en sus intereses morales lo sufren personas físicas o jurídicas.

Por ello el Tribunal a quo al manifestar en la sentencia recurrida que las personas jurídicas por tratarse de una abstracción jurídica no tienen sentimientos razón por la cual no pueden sufrir un daño moral, el cual se caracteriza por tratarse de una cuestión que afecta los sentimientos, y el fuero interno de las personas físicas, no está resolviendo ni justa ni legalmente, por cuanto olvida como expresé anteriormente que hay dos clases de daño moral: El daño moral objetivado es decir el que tiene repercusiones de carácter material o pecuniario, y el daño moral subjetivo que afecta el patrimonio de afección que es puramente sentimental y espiritual; el primer daño moral es decir el objetivado es propio de las personas físicas y jurídicas el segundo daño moral, el subjetivo atañe únicamente a las personas físicas. El daño moral que pretenden mis representantes sea reparado es el objetivado consistente en el descrédito y el desprestigio sufrido a nivel comercial entre todos sus expendedores y consumidores y para cuya determinación esa Corte al revocar la sentencia en el aspecto recurrido y obrar como tribunal de instancia puede perfectamente fijar el monto de su indemnización para lo cual goza de amplio criterio.

Por similares razones y también por interpretación errónea, en cuanto al daño moral se refiere, el Tribunal a quo ha violado lo dispuesto en los artículos 692 del Código Civil en relación con el artículo 463 del Código de Comercio. Con el objeto de hacer diáfano, y puro, tanto jurídica como fácticamente este recurso de casación, debo admitir que la antigua sala de casación, erróneamente, resolvió que "no cabe hacer extensivo al daño moral las indemnizaciones que se acuerden con base en las normas civiles sobre responsabilidad indicadas por la sala de instancia ya que tales normas en nuestra legislación están referidas a obtener la indemnización proveniente de la lesión de un derecho patrimonial y no de carácter extrapatrimonial"; 1966. Nombre184377 c. Northern Railway Company, Casación 29 primer semestre tomo segundo página 514. No obstante lo expuesto hoy en día la jurisprudencia extranjera como la patria interpretando las normas jurídicas a tono con el acontecer de los tiempos se muestran cada día más proclives a otorgar la indemnización de los daños morales en sus diversas clase en beneficio de la víctima sean, estos daños morales de orden afectivo o no y tanto a las personas físicas como a las jurídicas.

Resultaría una verdadera injusticia e ilegalidad que por un incumplimiento contractual como sucede en el presente caso, un productor y comerciante se vea afectado en su reputación y en su crédito, y ese perjuicio resulte impune sobre todo si se considera que mis representadas elaboran y distribuyen sus productos bajo el amparo de la marca Nombre184366 conocida a nivel nacional e internacional por más de un cuarto de siglo de existencia. De acuerdo con las reglas de una sana hermenéutica jurídica las leyes deben interpretarse de acuerdo con las condiciones económicas, sociales y políticas. El Juez debe apreciar las circunstancias económicas y sociales del momento en que dicta su sentencia. Nuestro Centenario Código Civil no puede ser interpretado y aplicado con el espíritu individualista de 1869, sino en concordancia con las nuevas ideas jurídicas, que han sido el resultado de profundas transformaciones sociales y que han cristalizado en numerosas leyes.

Porque como dice Nombre184378 citado por Nombre184375 . , las leyes también envejecen y su reforma legislativa suele ser tardía; y como la ley inadecuada e inoportuna se hace necesariamente injusta y como no es imaginable que el legislador haya querido una injusticia, es necesario acomodarla a los principios actuales. Los jueces tienen el deber de mantener el derecho en consonancia con la realidad. Y sí lo hacen en los hechos, aún contra toda teoría. Nada menos que en la Francia racionalista, Nombre34554 pudo decir: El texto del Código Civil ha permanecido idéntico, pero el contenido que él cubre se ha modificado totalmente. Es por ello que no es procedente ni legalmente admisible el criterio de la Antigua Sala de Casación indicado anteriormente. Es por ello que también la sentencia del Tribunal de instancia ha violado por inaplicación el artículo 10 del Código Civil Ley (Nº 7020) al no tomar en consideración al interpretar las disposiciones legales que invoco como violados, la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas.

Petitoria. En vista de lo expuesto solicito formalmente sea casada la sentencia recurrida en cuanto al daño moral se refiere, debiéndose condenar a la demandada Nombre184365 . al pago de los daños morales ocasionados a mis representadas estimados en la suma de ¢2.806.356,75, sin perjuicio de fijarlos en un mayor valor en ejecución de sentencia ya que se trata de una deuda de valor y no de dinero, como lo consigné en el libelo de demanda. Así mismo solicito se condene a Nombre184365 . al pago de ambas costas personales y procesales, que causa este recurso.".

9º.- El expresado recurrente en tiempo amplió el anterior recurso en los siguientes términos: "El argumento que esgrimió el Tribunal de instancia para denegar el pago del daño moral causado a mis representadas es "que las personas jurídicas por tratarse de una abstracción jurídica no tienen sentimientos razón por la cual no pueden sufrir un daño moral, el cual se caracteriza por tratarse de una cuestión que afecta los sentimientos, el fuero interno de las personales físicas.". Sin perjuicio de todos los argumentos invocados en el escrito de interposición del recurso, debo manifestar que todo aquel que propalare hechos falsos concernientes a una persona jurídica que puedan dañar gravemente la confianza del público o el crédito de que gozan, se hace acreedor a la pena establecida en el artículo 153 del Código Penal. En otras palabras lo que está tutelando nuestro Código represivo es la confianza del público o el crédito de que gozan las personas jurídicas el cual es de vital importancia para el buen funcionamiento de las actividades de las mismas, sin entrar a considerar su carencia de sentimientos.

Es dable decir, sin equivocarme que en términos generales y en igualdad de circunstancias es más pernicioso una acción que dañe el decoro, la reputación y el crédito de una sociedad de suficiente reconocimiento como mis representadas, que el que se pueda causar a los sentimientos de una persona física. La trascendencia que vulnera la reputación y el crédito de una sociedad es de mayor impacto. Por eso es procedente la indemnización del daño moral en una persona jurídica.".

10º.- Los licenciados Waisleder Budzinska y Torrealba Toruño, apoderados de la demandada, también formularon recurso de casación, en el que en lo conducente manifestaron: "... II. RECURSO POR RAZONES PROCESALES. Incongruencias. 10.- La primera incongruencia que se nota en el fallo recurrido es la de variar, en la parte resolutiva de la sentencia, la causa de pedir: en el extremo primero de la demanda se solicita declarar que la accionada incumplió un contrato para la fabricación y venta de vasos térmicos y totalmente impermeables. El fallo de segunda instancia declara que se incumplió el contrato de compraventa celebrado con los actoras "para la fabricación y venta de cincuenta mil vasos térmicos" solamente. 11.- Las actoras en ningún momento han reclamado que los vasos no fueran termos, es decir, "vasija de dobles paredes para conservar la temperatura de las substancias que en ella se pone aislándolas del exterior" (Diccionario ideológico de la lengua española, Julio CASARES, de la Real Academia Española, 2ª Ed.); lo que sostienen es que los vasos, según el contrato, debían ser "totalmente impermeables" por ser esta una condición inherente a los vasos térmicos.

Esto, aunque en la parte considerativa pareciera admitirlo el Tribunal, no lo acepta en la parte resolutiva, y más bien lo deniega ya que, según la redacción de la sentencia, "Se declara con lugar la demanda ... entendiéndose denegada en lo que no se diga"; y es evidente que al suprimir el Tribunal la frase "totalmente impermeables" contenida en la pretensión de las actoras, estaba denegando con ello que el contrato supuestamente incumplido exigiera esta característica en los vasos encargados. 12.- Por consiguiente, hay una incongruencia manifiesta entre lo pedido y lo resuelto. Las actoras solicitaron la resolución del contrato porque fundamentalmente, según ellas, se habían ofrecido vasos totalmente impermeables y los entregados no tenían esta calidad. El Tribunal decreta la resolución porque se ofrecieron vasos térmicos y esto, según él, no fue cumplido. 13.- Bien leída la sentencia, dice así: "la demandada incumplió el contrato de compraventa celebrado con las actoras para la fabricación y venta de cincuenta mil vasos térmicos, pero no impermeables (porque este extremo de la demanda debe entenderse denegado por así expresarlo el fallo), el cual se resuelve condenando a la accionada al pago de los daños y perjuicios ocasionados ...".

La demanda no pedía que se resolviera el contrato porque los vasos no resultaron térmicos, sino especialmente porque la demandada se había comprometido a entregar vasos "totalmente impermeables" y no lo hizo. Como esto último no lo admitió la sentencia recurrida, debió declarar sin lugar la demanda para ser congruente con lo pedido. 14.- Como las resoluciones de los tribunales deben ser "claras, precisas y congruentes" y las sentencias "No podrán comprender otras cuestiones que las demandadas", según lo preceptúan los artículos 143 y 155 del Código Procesal Civil, en sus párrafos iniciales, el fallo recurrido violó esas normas y cometió incongruencia al resolver algo que no se le había pedido: que se resolviera el contrato, con absoluta falta de congruidad, a pesar de que las actoras jamás han sostenido que los vasos no conservaran la temperatura de los líquidos que se vertían en ellos. 15.- Claro está que el Tribunal no se atrevió a declarar en la parte dispositiva de su fallo que los vasos, según el contrato, debían ser "totalmente impermeables", como lo sostienen las actoras, porque este requisito no fue convenido ni existe prueba suficiente alguna que lo compruebe, según se verá más adelante.

Pero para no caer de lleno en un evidente error probatorio de derecho, sólo se animó a decir que los vasos contratados debían ser "térmicos (lo que es cierto) y no que debían ser "totalmente impermeables" (lo que no es cierto). Con lo cual no pudo evitar el vicio de incongruencia apuntado. Disposiciones contradictorias. 16.- Como hemos visto, la sentencia objeto de este recurso denegó la principal causa de pedir aducida por las actoras, contenida en el extremo 1 de sus pretensiones, sea la de que los vasos encargados por ellas a la demandada tuvieran que ser, según el contrato, "totalmente impermeables" y no lo fueron. Como esa era la justificación causal de la demanda, el Tribunal debió denegar también las pretensiones subsiguientes, que eran consecuencia de ella, a saber: que el contrato de compraventa celebrado entre las partes quedó resuelto por incumplimiento imputable exclusivamente a CONOPLAST, S.A (extremo 2); que CONOPLAST, S.A. como parte incumpliente está obligada a indemnizar a las actoras los daños y perjuicios y a pagarle intereses moratorios (extremo 3); que la demandada debe recibirles los vasos por el valor unitario que se pactó y que las demandantes tienen derecho de retención sobre el precio de la mercancía para que responda por la indemnización solicitada (extremos 4 y 5). 17.- Todos estos extremos los acogió el Tribunal en su sentencia de segunda instancia e impuso a la demandada, además, la obligación de pagar ambas costas, tanto de la demanda como de la contrademanda que también denegó. 18.- En nuestro concepto, la contradicción existe porque, si en el extremo primero de sus pretensiones, las actoras adujeron, como causa de pedir, el incumplimiento de la obligación supuestamente asumida por la demandada de entregar vasos "totalmente impermeables", y esa causa de pedir y el extremo que la contenía fueron desestimados, expresamente, por el Tribunal, no podía este acoger los extremos siguientes, que constituían una consecuencia derivada de esta causa denegada, sin incurrir en una contradicción insalvable (que exista el efecto sin que exista la causa).

Por ello también consideramos que el tribunal de segunda instancia violó los citados artículos 153 y 155 del Código Procesal Civil, especialmente en cuanto incumplió los requisitos de claridad y precisión que deben tener las resoluciones judiciales. Omisión de pronunciamiento en cuanto a la excepción de legitimación ad causam activa. 19.- El personero legal de CONOPLAST, S.A. opuso a la demanda, entre otras, la excepción de "falta de personería ad causam activa" basándose en que "No es cierto en modo alguno que mi representada contratara con Alimentos Centroamericanos S.A. para la fabricación de vasos de 1990, en esa oportunidad quien nos remitió la orden de compra y contrató la fabricación lo fue únicamente COMPAÑIA Nombre184363 S.A. (COPOZ, ver orden Nº 27180 de 11 de mayo de 1990), por ninguna parte figura Alimentos Centroamericanos S.A., con esta sociedad habíamos contratado en la anterior campaña de 1986, por lo que no tiene legitimación para incoar contra mi representada esta acción, a pesar de tener el mismo apoderado, pues la entidad jurídica es diversa a la de su personero y en el presente caso quien contrató fue Nombre184366 representada por el mismo señor Nombre184363, pero nunca actuó en representación de "ALCASA" (véase contestación al hecho tercero). 20.- Esta excepción fue acogida en primera instancia, como procedía, pero el Tribunal de apelaciones, al revocar el fallo del juez y acoger la demanda, omitió pronunciarse sobre ella, a pesar de que el propio representante de ambas compañías actoras reconoció en su confesión que el contrato del 90 fue exclusivamente con Nombre184366 (contestación a la pregunta 10, folio 198 vuelto), con lo cual ese Tribunal violó otra vez el mencionado artículo 155 en cuanto ordena que "Las sentencias deban resolver todos y cada uno de los puntos que hayan sido objeto del debate".

Petición en cuanto a las reclamaciones relativas al procedimiento. 21.- Con fundamento en lo expuesto, solicito declarar la nulidad del fallo recurrido, por razones procesales, y ordenar se devuelva el expediente al Tribunal ad quem para que, hecha la reposición correspondiente, se trate y falle de nuevo el proceso con arreglo a derecho. Ello de conformidad con el artículo 610, inciso

  • 1)del Código Procesal Civil. III.- RECURSO POR RAZONES DE FONDO. Errores de apreciación de la prueba. 22.- Como quedó resaltado en la exposición que precede, el único motivo por el cual las actoras solicitaron en su demanda la resolución del contrato, es el de que la demandada no entregó vasos "totalmente impermeables", lo que, según ellas, ocasionó devoluciones de la mercancía y el fracaso de su campaña publicitaria. Las actoras no han reclamado, en ningún momento, que los vasos no fuesen "térmicos", puesto que indudablemente lo eran y así quedó demostrado pericialmente. Por ello es necesario detenerse a analizar, antes que nada, si el contrato que originó esta litis contemplaba, expresa o implícitamente, la obligación de la demandada de suministrar vasos "totalmente impermeables", porque sólo así podría haberse dado el incumplimiento aducido por las demandantes. 23.- Ese contrato se formalizó únicamente con la emisión, por parte de Nombre184363 HERMANOS S.A., de la orden de compra número 27180 de 11 de mayo de 1990 por 50.000 vasos a razón de ¢30,00 (treinta colones) cada uno, con un valor total de ¢1.500.000,00 (un millón quinientos mil colones); en el entendido de que los vasos se fabricaron "con las mismas calidades" de los contratados el 11 de febrero de 1986 entre ALIMENTOS CENTROAMERICANOS S.A. y CONOPLAST S.A., sea "vasos térmicos de 12 onzas, de material poliestireno cristal, de acuerdo con dos planos firmados por ambas partes contratantes, y el cual forma parte íntegra de este contrato" (véase cláusula primera del documento agregado a folios 174 a 175). No se hizo, pues, mención alguna a que los vasos debían ser "totalmente impermeables". 24.- Sin embargo, el Tribunal de apelaciones, al modificar los hechos probados de la sentencia de primera instancia, agregó al marcado con el número 3 una última frase, que cambió totalmente el sentido de lo acordado por las partes. El hecho, adicionado por el Tribunal, quedo así: "3) Que dado el contrato de fabricación hecho por la parte actora y CONOPLAST S.A. se pactó que los vasos fueran idénticos a los fabricados a ALCASA, en 1986 con la variación de la decoración y así se confeccionaron los mismos sea vasos decorativos térmicos de doce onzas, sin las filtraciones que presentaban los fabricados en el año 1986. 25.- Con el agregado del Tribunal, que acabamos de subrayar, este órgano tuvo por probado que, conforme al contrato, se pactó no sólo que los vasos de 1990 debían ser; "decorativos, térmicos de doce onzas", sino que, además, serían confeccionados "sin las filtraciones que presentaban los fabricados en el año 1986", con lo cual, de un plumazo, tuvo por demostradas dos cosas: que los vasos de 1986 habían tenido filtraciones y que en el contrato de 1990 se incluyó una cláusula según la cual esas filtraciones serían eliminadas. Nada de lo cual es cierto. 26.- Para fundamentar la existencia de esa cláusula contractual imaginaria, el Tribunal señala "como elemento de prueba el testimonio de Nombre184370 de folios 150 a 154" (véase Considerando II del fallo recurrido), con lo cual comete el Tribunal un doble error en la apreciación de esa prueba: de hecho, porque el testigo Nombre184370 se limita en su declaración a relatar lo que supuestamente se habló en una reunión celebrada en abril de 1990 entre los señores Nombre184363 y Nombre184364 , previa al contrato, y no sobre lo que las partes efectivamente convinieron al cerrar el negocio; y de derecho, porque de acuerdo con el artículo 351 del Código Procesal Civil, "No será admisible la prueba testimonial para demostrar la convención o acto jurídico cuyo objeto tenga un valor mayor al diez por ciento de la suma mínima que se haya fijado para la procedencia del recurso de casación" y porque según el artículo 353 del mismo Código, "Cuando un acto se haga constar en un documento público o privado, no se recibirá prueba alguna de testigos contra o fuera de lo contenido en el documento, ni sobre lo que se pueda alegar que se dijo antes, al tiempo o después de su redacción, aun cuando se trate de una suma menor de diez mil colones (¢10.000)". 27.- Es evidente que: lo que se quiere tener por probado con la declaración del testigo es una convención, pues se trata de una cláusula contractual mediante la cual el vendedor se habría obligado a eliminar las supuestas filtraciones que presentaban los vasos fabricados en 1986, es decir, a entregar vasos "totalmente impermeables", como lo quieren las actoras; que esa convención, cuyo objeto declarado en la "orden de compra" número 27180 tenía como valor un millón y medio de colones, sobrepasaba holgadamente los veinticinco mil colones a que alcanzaba en la época (11 de mayo de 1990) el diez por ciento de la suma mínima fijada para la procedencia del recurso de casación, que era de doscientos cincuenta mil colones, inmediatamente antes de la última fijación hecha por la Corte Plena en sesión de 7 de junio de 1990, artículo 13 (que elevó el mínimo a quinientos mil colones), y, finalmente, que el contrato se hizo contar en un documento privado (la orden de compra número 27180). Por todo lo cual, el Tribunal violó las citadas normas de los artículos 351 y 353 del Código aludido, al admitir el dicho de un testigo para tener por probada la existencia y alcances de la cláusula contractual en referencia. 28.- En su elenco de hechos probados, el Tribunal de segunda instancia (Considerando II) elimina el hecho probado 10 de la sentencia del Juzgado "porque lo dicho en él son conclusiones" y lo sustituye por este: "Que Nombre184366 retiene las facturas remitidas por la demandada, en razón de que los vasos contratados salieron defectuosos". Y como medio de prueba indica la confesión de folios 198 a 200, es decir la confesión del representante de las actoras. Aparte de que el párrafo que hemos subrayado recoge también "conclusiones" del Tribunal, tanto como las que este atribuye al juez, para modificar la redacción original del hecho 10, lo cierto es que no se puede tener por demostrado que "los vasos contratados salieron defectuosos", es decir, un hecho que favorece al confesante, con su propia confesión, ya que "Para que haya confesión es necesario que la declaración verse sobre hechos personales contrarios a los intereses del confesante y favorables al adversario", según el artículo 338 que acabamos de copiar. 29.- Finalmente, dentro de las modificaciones que introduce el Tribunal a los hechos que el juez tuvo por demostrados (Considerando II), está la eliminación del "hecho probado 13", "por ser reiterativo del 2". En esto también se equivoca el Tribunal de apelaciones. El hecho 2 hace referencia al contrato suscrito en 1986 y a la circunstancia importante de que Nombre184366 solicitó, dado el éxito promocional de esa época, que la demandada le fabricara 50.000 vasos "con las mismas calidades"; el hecho 13 tenía por cierto que los vasos fueron (efectivamente) fabricados según las especificaciones del contrato de 1986, lo cual evidentemente, no es lo mismo. Al Suprimir el hecho probado 13, el Tribunal cometió otro error de derecho consistente en preterir el contrato privado de fecha 11 de febrero de 1986 (folios 174 a 175) donde, en su cláusula primera, se describen las características de los vasos contratados en esa oportunidad como "vasos térmicos de 12 onzas, de material poliestireno cristal" y el dictamen pericial de folio 220 y 221 que demuestra que los vasos "México 86", como los "Italia 90" y "Alf", eran precisamente vasos térmicos de 12 onzas, de material poliestireno cristal, violando así el Tribunal los artículos 330 y 379 del Código Procesal Civil. 30.- En el Considerando IV de su sentencia, el Tribunal copia y destaca un párrafo de la contestación a la contrademanda que dice así: "En la vida diaria es corriente la venta de "colecciones" de vasos y demás artículos domésticos con decoraciones alusivas a diferentes temas comerciales, deportivos, políticos y de cualquier otra índole, que se destinan a su uso normal. Pretender que se les debía dedicar exclusivamente a su colección no se compagina con nuestra realidad, ni con la finalidad contractual, ya que es corriente ver vasos de vidrio con propaganda de las diferentes marcas de bebidas gaseosas, de cerveza, etc. llenando las necesidades cotidianas de la familia costarricense. Si el fin único de los vasos hubiera sido su colección y exhibición no había razón para contratar que fueran térmicos". Según agrega el Tribunal, "En el párrafo anterior se sintetiza correctamente cual es la costumbre en nuestro medio sobre la utilización de muebles creados con fines propagandistas, que en última instancia es la finalidad que se le iba a dar a los vasos adquiridos por la actora a la demandada". 31.- Encontramos aquí otro error de derecho en la apreciación de la prueba que consiste en tener por demostrado un hecho que no lo está. La supuesta costumbre a que alude el párrafo tomado de la contestación de las demandadas a la reconvención y que según el Tribunal "sintetiza correctamente cual es la costumbre en nuestro medio sobre la utilización de muebles creados con fines propagandistas", no estaría así demostrada más que por el dicho de la parte actora, lógicamente la interesada en hacer valer en este proceso la existencia de esa imaginaria costumbre. Con ello se están violando, sin duda, las normas legales que disciplinan la carga de la prueba, concretamente el inciso
  • 1)del artículo 317 del Código Procesal Civil que obliga a probar, a quien formula una pretensión, la afirmación de los hechos constitutivos de su derecho, y el artículo 3 del Código de Comercio en cuando dispone que "El que invoque una costumbre debe probar su existencia, para lo cual toda clase de prueba es admisible". 32.- Los errores de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba denunciados hasta aquí, que llevaron al Tribunal Superior Civil a admitir como probados hechos que no lo están -la existencia de una supuesta cláusula contractual que obligaba a la actora a confeccionar los vasos "sin las filtraciones que presentaban los fabricados en 1986", o sea a entregar vasos "totalmente impermeables" (adición del hecho 3); que "los vasos contratados salieron defectuosos" (modificación al hecho 10); que los vasos entregados en 1990 no fueron efectivamente fabricados según las especificaciones del contrato de 1986, como había sido convenido (eliminación del hecho 13), y que existe una costumbre según la cual los vasos de colección se usan en nuestro medio para llenar necesidades cotidianas (Considerando IV)- dieron por resultado el quebrantamiento de las leyes sustantivas que se citarán un poco más abajo. Ya al iniciar el Considerando V, entrando al aspecto de fondo, expresa el Tribunal que "Por lo expuesto en el anterior considerando y conforme a la prueba pericial de folios 213 a 221, ha quedado plenamente probado el defecto de los vasos a que se refiere este proceso, el cual es imputable a la parte demandada, que no utilizó mejores técnicas para fabricarlos" (el original no está subrayado). No explica el Tribunal en qué consiste, según él, "el defecto de los vasos"; pero como basándose en ese supuesto defecto declara con lugar la demanda, habrá que interpretar que se trata del defecto aducido por las actoras en su escrito de demanda (hecho 12), donde dicen: "los clientes empezaron a quejarse y a devolver el producto alegando que los líquidos que se colocaban en los vasos se introducían dentro de sus paredes, lo cual causaba que las etiquetas de los equipos y las banderas que los adornan y gran parte del revestimiento donde tales distintivos estaban colocados, se encontraban totalmente mojados y arrugados". Pero especialmente, el defecto alegado en el extremo primero de las pretensiones, donde expresan: "Que Conoplast S.A. incumplió el contrato de compraventa celebrado entre las partes para la fabricación y venta de cincuenta mil vasos térmicos de doce onzas de capacidad totalmente impermeables, de material poliestireno cristal" (el énfasis es nuestro). 33.- Ya vimos que el Tribunal, al redactar el "Por Tanto" de su sentencia, se cuidó mucho de afirmar, como las actoras lo pedían, que el incumplimiento del contrato consistió en que la demandada no había entregado vasos "totalmente impermeables", lo cual más bien denegó en lo dispositivo de su fallo, y sólo admitió que "la demandada incumplió el contrato de compraventa celebrado con las actoras para la fabricación y venta de cincuenta mil vasos térmicos de doce onzas de capacidad cada uno". Sin embargo, en el Considerando IV, acoge sin reservas un párrafo de la contestación de la parte actora a la reconvención, donde ésta dice: "La impermeabilidad de los vasos, aunque no se indicó específicamente, es una calidad inherente a la calidad de "vasos térmicos", ya que es imposible conservar la temperatura de los líquidos si el recipiente que los contiene presenta filtraciones en el interior de sus paredes". 34.- De lo anterior se desprende que, para el Tribunal, la calidad de térmicos pactada por los contratantes equivale a la calidad de totalmente impermeables, como las actoras lo sostienen. En este punto, es necesario hacer varias aclaraciones:
  • 1)que si bien es cierto que la impermeabilidad de los vasos es una calidad inherente a la condición de "vasos térmicos", ya que es imposible conservar la temperatura de los líquidos si el recipiente que los contiene presenta filtraciones en el interior de sus paredes, no está probado en estos autos que los vasos fabricados por la actora presenten filtraciones en el interior de sus paredes que pudieran malograr su calidad de "vasos térmicos";
  • 2)que, por el contrario, estos vasos son capases de retener indefinidamente los líquidos que se viertan en su interior (y por ello cumplir su función prevista de conservar la temperatura de esos líquidos por un término razonable), ya que sus paredes interiores son absolutamente impenetrables al agua y otro fluido potable (lo que pueden comprobar los señores Magistrados simplemente llenando de agua uno de esos vasos y dejándolo sobre su escritorio por el tiempo que deseen);
  • 3)que lo único que se probó en el proceso, en este particular, es que "Al ser sumergidos en una pileta de agua de 50 cms. de profundidad, se observó que existe infiltración de agua entre la parte blanca y la parte transparente de los vasos "México 86", "Italia 90" y "Alf"." (véase informe pericial de folios 213 a 221);
  • 4)que esto último ocurre, como lo puede apreciar fácilmente cualquiera, sin necesidad de acudir a perito alguno, porque el reborde del vaso, en la parte superior externa, admite en ciertos casos alguna filtración de agua si, como lo hizo el perito, la pieza se sumerge en un recipiente lleno de agua más o menos grande por un tiempo largo (como también lo hizo el Notario Horacio Montealegre, quien los sumergió en "dos recipientes de plástico de cinco galones cada uno llenos de agua" durante más de quince minutos: véanse actas notariales de folios 75 y 76);
  • 5)que no es cierto, en consecuencia, que los vasos entregados por la demandada, tanto en 1990, como en 1986, siendo indudablemente vasos térmicos para colección, no pudieran ser utilizados normalmente, como cualquier vaso, para beber de ellos, además de conservar la temperatura de la bebida, aunque no para sumergirlos en grandes cantidades de agua por tiempo prolongado, lo que no se hace normalmente, tampoco, con ningún vaso decorativo. 35.- En suma, que aquí no se probó que los vasos térmicos y de colección entregados por la demandada tuvieran filtraciones a través de sus paredes interiores de modo que el efecto térmico no pudiera manifestarse. Se probó, en cambio, con dictamen pericial inobjetado, que: "a) El proceso de fabricación de los vasos "México 86", "Italia 90" y "Alf" responden a condiciones y variables que son homogéneos entre sí, esto es, principalmente: la materia prima utilizada, las máquinas inyectoras, el molde empleado en su producción. De ahí que puedo afirmar que corresponden a similares lotes de producción.". "b) De acuerdo con la verificación, en laboratorio, del tipo de materiales con que se construyen los tres tipos de vasos mencionados arriba, y a medidas empíricas de transmisión de calor entre la temperatura de líquidos vertidos en el interior de éstos y sus paredes exteriores, se afirma que los vasos aportados corresponden a la categoría de térmicos.". "c) Utilizando como referencia el "ALDRICH LIBRARY OF INFRARED SPECTRA", tercera edición, y mediante la técnica infrarrojo, midiendo la densidad del material del vaso de color blando así como la del que es transparente; y finalmente tomando la temperatura de ablandamiento en las partes internas se concluye para los vasos "México 86", "Italia 90" y "Alf", que sus partes blancas son poliestireno de alto impacto y sus partes transparentes son poliestireno de uso general o cristal.". "d) El tamaño o capacidad de los vasos aportados es de 380 mililitros, o 12 onzas. e) Al ser sumergidos en una pileta de agua de 50 cms. de profundidad, se observó que existe infiltración de agua entre la parte blanca y la parte transparente de los vasos "México 86", "Italia 90" y "Alf"." (véase dictamen pericial a folio 213, cuyo original no está subrayado). Es decir se probó pericialmente que los vasos entregados a la parte actora tenían todas y cada una de las características ofrecidas en el contrato de 1986, que fueron las mismas que se pactaron en 1990. 36.- Pero no se probó, porque ninguna prueba en ese sentido existe en el expediente, que el líquido vertido en dichos vasos se filtrara por sus paredes interiores, de modo que el efecto térmico se frustrara, que es lo que el Tribunal entiende acogiendo lo alegado por las actoras (Considerando IV), pero con evidente error de hecho en la interpretación del dictamen anteriormente copiado. Error que evidentemente lo llevó a estimar que el contrato había sido incumplido por la demandada y por ahí a violar las normas de fondo que citaremos. 37.- Aparte de los artículos del Código Procesal Civil que en cada caso indicamos para respaldar los errores de derecho en la apreciación de las pruebas, citamos finalmente como infringido también el artículo 330 del mismo Código porque resulta evidente, de todo lo expuesto arriba, que el Tribunal no apreció los medios de prueba en conjunto, de acuerdo con las reglas de la sana crítica. Violaciones de ley. 38.- Las actoras han propuesto una demanda por "incumplimiento" de contrato. El incumplimiento consiste, según ellas, en que los vasos contratados debían ser "totalmente impermeables" y los entregados no lo eran. No se demanda la resolución del contrato por falta de entrega, pues los vasos se entregaron en casi un 90%, sin objeción alguna por parte de las actoras (véase hecho probado 6 de la sentencia de primera instancia, aprobado por el Tribunal Superior), hasta que ellas se negaron a recibir el resto. Es cierto que las demandantes citan como fundamento de su demanda los artículos 692 del Código Civil y 463 del de Comercio, que se refieren a la falta de cumplimiento en general, o sea que incluyen tanto la falta de entrega como la entrega defectuosa. Pero la causa de pedir de las accionantes es clara: concretamente, la entrega de vasos supuestamente defectuosos, lo que se confirma con la cita que hacen en su demanda del artículo 450 del Código de Comercio, que trata precisamente de los vicios ocultos o redhibitorios. 39.- El Tribunal de Apelaciones, para favorecer los intereses de las actoras, excluye expresamente (Considerando V) que "estemos en presencia de una acción con base en lo dispuesto por el artículo 1082 del Código Civil, única norma que en forma lejana parece referirse a la acción redhibitoria, o a lo señalado con los artículos 450 a 467 del Código de Comercio, que también parecen aludir la citada acción". Estima, por el contrario, que "la parte actora pretende la resolución del contrato por incumplimiento de la demandada en entregar la cosa", ya que "Todo vendedor está obligado a entregar la cosa objeto del contrato en la forma convenida, aptas para su uso normal según su destino" y "si no se entregan en esas condiciones, se incumple el contrato y surge la legitimación del comprador de pedir la resolución del mismo, de acuerdo con el artículo 463 del Código de Comercio o el 692 del Código Civil". 40.- Es la vieja discusión entre la prestación defectuosa y la prestación distinta, en que se cae frecuentemente porque las normas relativas a la primera, que comprende la entrega de cosas con vicios ocultos o redhibitorios, son menos favorables al comprador porque exigen de él la denuncia por escrito de los vicios, en plazos muy breves, y contemplan términos de caducidad y de prescripción muy cortos; en tanto que la disciplina relativa a la segunda, que se refiere a la falta total de entrega de la cosa, resulta más favorable al comprador porque no le exige la denuncia de vicios, ni lo somete a plazos cortos de caducidad y prescripción, sino que se rige por las normas generales del incumplimiento contractual. 41.- La dificultad generalmente viene porque no resulta fácil determinar con precisión cuándo se ha entregado la cosa convenida, aunque con defectos o vicios ocultos (prestación defectuosa) y cuándo se ha entregado una cosa de calidades tan diversas a las convenidas que pueda considerarse que del todo no ha habido entrega, por haberse dado una cosa por otra (prestación distinta). Problemas de obligada resolución, ya que una y otra hipótesis se rigen por normas diversas. Dice al respecto el profesor Nombre184379: "Las mayores dificultades teóricas y prácticas en esta materia han siempre consistido en determinar el ámbito de la categoría de los "vicios" (llamados con términos romanísticos vicios redhibitorios) para distinguirlos de la hipótesis de falta de calidad de la cosa; mientras después esta última, que constituye una hipótesis intermedia, va a su vez distinguida por una tercera hipótesis, que está en el extremo opuesto a los vicios, y comprende los casos en los cuales se entrega una cosa diversa de aquella convenida (aliud pro alio como suele decirse)" (Nombre184379, , La compravendita, 2ª Ed., Milano, 1962, pág. 759). 42.- Existe acuerdo en cuanto a que, cuando la cosa entregada, aun siendo de la misma especie de la ofrecida, no tenga las cualidades esenciales propias de su naturaleza, se está ante un caso de aliud pro alio, es decir, de entrega de una cosa por otra; y a esta hipótesis se suele asimilar también el supuesto de que lo entregado no posea las cualidades que los contrayentes hayan considerado esenciales por cláusulas expresas. "Puede decirse que la teoría dominante en el Tribunal de Casación -escribe DEGNI- es aquella según la cual corresponde la acción contractual y no redhibitoria, cuando la cosa entregada, aun perteneciendo a una especie o categoría no distinta objetivamente de aquella vendida, carezca de calidades esenciales o, por su naturaleza, o porque tales han sido consideradas por los contrayentes con cláusulas expresas o, por lo menos, de modo indudable, debiendo valorarse con criterio incensurable por el juez de instancia, y encontrándose también en estos casos el aluid pro alio" (DEGNI, Francisco, La compraventa, trad. de Nombre10962 , Madrid, 1957, pág. 388). 43.- Por ello no puede compartirse la tesis del Tribunal de que este asunto no debe resolverse por lo dispuesto en los artículos 1082 del Código Civil y 450 del Código de Comercio, que tratan de la acción redhibitoria, sino por lo establecido en los numerales 692 del primer Código y 463 del segundo, que se refieren a la acción resolutoria por incumplimiento contractual. Ha quedado claro que "el señor Nombre184363 , actuando como apoderado de ALIMENTOS CENTROAMERICANOS S.A. (ALCASA), en 1986 contrató con la sociedad demandada CONOPLAST S.A. la fabricación de 150.000 vasos térmicos de 12 onzas, de material poliestireno cristal de acuerdo con dos planos firmados por ambas partes en aquella oportunidad" y que "Dado el éxito de la campaña promocional de esa época Nombre184366 procedió a solicitarle a la demandada la fabricación de 50.00 vasos "con las mismas calidades" de los vasos fabricados en 1986" (hecho probado 2 de la sentencia del juez, aceptado por el Tribunal); que "dado el contrato de fabricación hecho por la parte actora y CONOPLAST S.A. se pactó que los vasos fueran idénticos a los fabricados a Nombre184367 en 1986 con la variación de la decoración y así se fabricaron los mismos sea vasos decorativos térmicos de doce onzas" (hecho probado 3 de la sentencia de primera instancia, sin el agregado que le hizo el Tribunal merced a los errores en la apreciación de la prueba que acusamos en los números 24, 25, 26 y 27 de este escrito); que "Conoplast cumpliendo con lo contratado, entregó entre el 24 de mayo de 1990 y el 12 de junio de 1990, 44.304 vasos decorativos de colección a Nombre184366 ... que Nombre184366 aceptó sin objeción alguna" (hecho probado 6 de la sentencia del Juzgado, admitido sin reparos por el Tribunal); que "la última entrega para completar los 50.000 vasos que se iba a hacer el 13 de junio de 1990 no fue aceptada por Nombre184366, aduciendo que no había tenido éxito con la promoción por ellos preparada" (hecho probado 8 de la sentencia de primera instancia, sin la modificación introducida por el Tribunal como resultado de un error en la apreciación de la prueba, combatido por nosotros en el número 27 anterior); que "los vasos fueron fabricados por la parte demandada y se hicieron según las especificaciones del contrato celebrado por Alimentos Centroamericanos S.A. y Conoplast S.A. para el Mundial de Fútbol que se celebró en Estados Unidos Mexicanos de 1986" (hecho probado 13 de la sentencia del juez, eliminado por el Tribunal como consecuencia de errores en la apreciación de la prueba señalados en el número 29 de este recurso). 44.- De todo lo cual resulta que no se trata aquí de una falta de entrega de la mercadería vendida, ni tampoco de un caso de aliud por alio, porque está probado que se entregó precisamente la cosa convenida, con sus características estipuladas, y por consiguiente, no lleva razón el Tribunal cuando resuelve el juicio con base en los artículos 463 del Código de Comercio y 692 del Código Civil, que se refieren al incumplimiento contractual, y no con fundamento en los artículos 1082 del Código Civil y 450 del Código de Comercio, que tratan precisamente de los vicios ocultos o redhibitorios que es lo que las actoras alegan haber sufrido cuando recibieron vasos que, según ellas, no eran totalmente impermeables como se les había ofrecido. Por ello alegamos violación de los artículos 463 y 692 citados, por aplicación indebida, y de los artículos 1082 y 450, por falta de aplicación. 45.- Veamos en qué consisten las violaciones de estos dos últimos artículos. El 1082 del Código Civil dispone que: "La venta no podrá ser anulada por vicios o defectos ocultos de la cosa de los llamados redhibitorios, salvo que esos vicios o defectos envuelvan error que anule el consentimiento, o si hay estipulación en contrario". Conforme a esa norma, por consiguiente, no podría anularse o, mejor dicho, resolverse el contrato en cuestión por vicios redhibitorios, como serían, de haber existido en realidad (cosa que no es cierta), los defectos de falta de permeabilidad absoluta que alegan las actoras, en el supuesto de que esta característica hubiera sido ofrecida en el contrato (cosa que tampoco es cierta). Por tanto, si los supuestos vicios ocultos alegados por las actoras no existieron realmente y si tampoco ellas probaron haber padecido error que anule el consentimiento, el contrato no puede ser declarado resuelto sin violar esa norma y sin incurrir en error de derecho en la apreciación de la prueba con violación del artículo 317, inciso 1) del Código Procesal Civil. 46.- En cuanto al artículo 450 del Código de Comercio, el discurso es un poco diferente. Este artículo autoriza al comprador a reclamar contra el vendedor alegando "vicio o defecto de cantidad o calidad" (párrafo primero). Pero, "Si los vicios fueren ocultos, el comprador deberá denunciarlos por escrito al vendedor o su representante, dentro de los diez díaz a partir de la entrega, salvo pacto en contrario" (párrafo tercero) y, además, "La acción judicial prescribirá en tres meses contados desde la entrega" (párrafo cuarto). Ello significa que, con aplicación correcta de este artículos, por no tratarse en la especie de una falta total de entrega ni de un caso de aliud pro alio, como hemos visto, sino de un reclamo por supuestos vicios ocultos (falta de permeabilidad total de los vasos), la demanda debió ser rechazada: primero, porque los supuestos vicios ocultos no fueron demostrados, según lo expuesto en el capítulo sobre los errores en la apreciación de la prueba; segundo, porque las actoras no probaron haber denunciado los supuestos vicios por escrito al vendedor o su representante, dentro de los diez días a partir de la entrega, lo que además envuelve un error de derecho en la apreciación de la prueba con violación del artículo 317, inciso 1), del Código Procesal Civil, y tercero, porque debió acogerse la excepción de prescripción opuesta por la demandada, ya que entre el inicio de la operación de entrega (24 de mayo de 1990, según hecho probado 6) y la fecha de notificación de esta demanda a la accionada (31 de agosto de 1990, según hecho probado 11), transcurrieron ventajosamente los tres meses que establece como plazo de prescripción el párrafo cuarto del artículo 450. Petición en cuanto al recurso por el fondo. 47.- Por lo expuesto, siendo procedente la nulidad por razones de fondo, rogamos casar la sentencia recurrida y, en la misma resolución, fallar el proceso de acuerdo con el mérito de los autos, confirmando la sentencia de primera instancia.".

11º.- La vista se efectuó a las 14 horas del 24 de marzo de 1993, oportunidad en que hicieron acto de presencia los licenciados Horacio Montealegre Montealegre, Alfredo Fournier Beeche, Abraham Waisleder Budzinska y Octavio Torrealba Toruño, apoderados de las actoras los dos primeros y de la demandada los restantes. Los licenciados Montealegre y Torrealba hicieron uso de la palabra.

12º.- En los procedimientos se han observado las prescripciones legales. Se dicta esta sentencia dentro del plazo de ley.

Redacta el Magistrado ZELEDON ZELEDON; y

CONSIDERANDO:

I.En 1986 Nombre184363 , en su condición de apoderado de la sociedad Alimentos Centroamericanos S.A., contrató con la empresa Conoplast S.A. la fabricación de 150.000 vasos térmicos alusivos al campeonato mundial de fútbol realizado en México en ese mismo año. Posteriormente, en 1990, Nombre184363 , ahora en su condición de apoderado de Nombre184366 S.A., contrató con Conoplast S.A. la fabricación de 50.000 vasos térmicos similares a los comprados por Alimentos Centroamericanos S.A. en 1986, pero esta vez alusivos al campeonato mundial de fútbol de Italia 1990. Entre el 24 de mayo y el 12 de junio de 1990, Conoplast S.A. entregó a Nombre184366 S.A. cuarenta y cuatro mil trescientos cuatro vasos con un valor por unidad de 30.oo colones cada uno, siendo aceptados por Nombre184366 S.A. y confeccionándose al día siguiente de cada entrega la factura del caso. Dichos vasos fueron fabricados según el diseño y calidad de los vendidos a Alimentos Centroamericanos S.A. en 1986 con ocasión del campeonato mundial de fútbol de ese año.

El 13 de junio de 1990 debió realizarse la última entrega de vasos para completar los cincuenta mil pactados; sin embargo, la actora no la aceptó alegando su fabricación defectuosa, pues se producía una filtración de agua entre la cubierta exterior (transparente) y la interior de éstos. Por su parte, la demandada envió las facturas correspondientes a las entregas efectuadas por un total de 1.462.032,00 colones; pero la actora no canceló dicha suma, retuvo las facturas originales, y presentó demanda civil ordinaria contra Conoplast S.A., quién a su vez contrademandó. El Juzgado Primero Civil de San José declaró sin lugar la demanda y con lugar la contrademanda. Por su parte, la Sección Primera del Tribunal Superior Segundo Civil revocó la sentencia de primera instancia declarando con lugar la demanda, sin lugar la contrademanda, y condenando a la demandada al pago de daños y perjuicios por su incumplimiento contractual, pero denegando el extremo relativo al daño moral, por ser la actora una persona jurídica.

Recurso de casación de la demandada:

II.La sociedad demandada planteó recurso de casación por la forma y acusa violación de los artículos 153 y 155 del Código Procesal Civil. Alega incongruencia del fallo al resolver sobre aspectos no pedidos por la parte actora, pues el Tribunal de segunda instancia resolvió el contrato por no haber entregado la demandada vasos térmicos, cuando la actora solicitó la resolución contractual alegando incumplimiento por no haber entregado la demandada vasos totalmente impermeables. Además, alega disposiciones contradictorias en el fallo, pues en éste se denegó la principal causa de pedir -el incumplimiento contractual por la no entrega de vasos totalmente impermeables- debiendo denegarse, consecuentemente, el resto de la petitoria, lo cual no se hizo. Finalmente, alega omisión del pronunciamiento de segunda instancia sobre la excepción de legitimación ad causam activa respecto a la codemandante Alimentos de Centroamérica S.A. que sí había sido acogida por la sentencia de segunda instancia.

III.Ciertamente, en la parte dispositiva del fallo de segunda instancia, se declaró con lugar la demanda indicando que el contrato era para la fabricación 50.000 vasos térmicos, simplemente, cuando en la petitoria de la demanda se pidió fuera declarado el incumplimiento de un contrato para la fabricación de vasos térmicos e impermeables; sin embargo, para esta Sala, ello no constituye incongruencia entre lo pedido y lo fallado. El actor pidió se declarara un incumplimiento contractual, resolviéndose el respectivo contrato y la sentencia declaró tal incumplimiento y resolvió el contrato. No se otorgó más de lo pedido ni cosa distinta de lo pedido, de allí que no haya incongruencia. Otra cosa son las razones por las cuales se consideró no cumplido el contrato respecto a lo efectivamente pactado -si los vasos debían ser térmicos e impermeables o simplemente térmicos- aspecto que, en todo caso, comprometería la parte considerativa del fallo, donde se entró a determinar estos aspectos.

Si en las consideraciones los juzgadores incluyen aspectos distintos a los planteados por el actor para declarar el incumplimiento contractual, ello no implica incongruencia del fallo a tenor de los dispuesto en el artículo 595, inciso 3) del Código Procesal Civil. La incongruencia consiste en la falta de relación entre lo pedido y lo resuelto, y ello debe circunscribirse a las partes, al objeto o a la causa, y ésta la constituyen los hechos. Desde esta perspectiva no se está en presencia del vicio de la incongruencia si median contradicciones que pudieren resultar entre los hechos probados o los no probados con los pronunciamientos, o entre éstos pronunciamientos y las apreciaciones de fondo, pues en este caso se estaría en presencia de una defectuosa motivación del fallo, lo cual no entra dentro de la incongruencia, pues las causales de casación son taxativas y no podría llevarse hasta este extremo el motivo de casación por la forma en virtud de la incongruencia.

Esto es así porque no hay incongruencia entre las consideraciones de la sentencia y lo resuelto por ésta en la parte dispositiva, según lo ha resuelto en forma reiterada esta Sala. Por otra parte, no habiendo incongruencia, no hay tampoco las alegadas disposiciones contradictorias del fallo, pues declarándose el incumplimiento contractual resulta procedente resolver, así como las demás disposiciones contenidas en el fallo, ninguna de las cuales resulta contradictoria. Finalmente, no es cierto que el fallo sea omiso respecto a la excepción de falta de legitimación ad causam activa, pues en su parte dispositiva claramente se indica declaran sin lugar las excepciones opuestas que habían sido acogidas por el a quo, en cuenta, la de falta de legitimación ad causam activa. Nuevamente, es de señalar que la falta de fundamentación respecto al rechazo de esa excepción, si hubiera, sería algo que afectaría la motivación del mismo, pero no implicaría omisión del fallo en relación a lo dispuesto en el precitado inciso 3) del artículo 595. Consecuentemente, y respecto a la forma, procede declarar sin lugar el recurso de la demandada.

IV.En cuanto al fondo, la demandada acusa violación indirecta de los artículos 692 del Código Civil y 463 del Código de Comercio, por aplicación indebida, y 1082 del Código Civil y 450 del Código de Comercio, por falta de aplicación, alegando errores de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba en virtud de los cuales se tuvo por demostrado los siguientes hechos: la obligación contractual de la demandada de fabricar vasos totalmente impermeables, por error de derecho en la apreciación del testimonio de Nombre184370 (visible a folios 150 y 154 del expediente principal) con quebranto de lo dispuesto en los artículo 351 y 353 del Código Procesal Civil, pretendiéndose demostrar un convenio mediante un testimonio y contra lo consignado en un documento privado. Respecto a esta misma prueba, por error de hecho en su apreciación, pues el mencionado testigo en realidad no declaró sobre lo finalmente convenido, sino sobre lo discutido en una reunión celebrada en abril de 1990 entre el representante de las actoras y el representante de la demandada.

El hecho relativo a la fabricación defectuosa de los vasos hechos y entregados por la demandada, por error de derecho en la apreciación de la prueba confesional con quebranto de lo dispuesto en el artículo 338 ibídem, pues favorece al confesante. Y, finalmente, el hecho atinente a la no fabricación de los vasos de conformidad con las especificaciones de lo pactado en 1986, por error de hecho en la apreciación del dictamen pericial efectuado (visible a folios 213 a 221 del expediente principal), pues de dicho dictamen se extrae que sí fueron fabricados de conformidad con tales especificaciones y que no hay filtraciones que afectara o inutilizara su efecto térmico. Sobre este punto también alega error de derecho en la apreciación de la prueba con quebranto de lo dispuesto en los artículos 330 y 379 del Código Procesal Civil, en virtud de los cuales debieron apreciarse en conjunto y de acuerdo con las reglas de la sana crítica el dictamen pericial y el contrato suscrito en 1986.

Todo lo cual, según el recurrente, conllevó la indebida aplicación del 692 del Código Civil y el 463 del Código de Comercio, toda vez que lo discutido no versa sobre un incumplimiento por falta de entrega o entrega defectuosa de la cosa, sino sobre posibles vicios ocultos o redhibitorios, debiéndose aplicar el artículo 1082 del Código Civil y el 450 del Código de Comercio, en cuyo caso y apreciándose la prueba sin los errores de derecho y hecho apuntados, no debió declararse resuelto el contrato.

V.Para la correcta solución de este asunto conviene aclarar las implicaciones jurídicas de los vicios o defectos en la cosa objeto del contrato de compraventa. Al respecto, esta Sala ha dicho: "la garantía de saneamiento o por vicios ocultos es un efecto natural del contrato de compraventa. Se refiere a la obligación del vendedor de entregar la cosa vendida y que ésta sea apta para cumplir con la función para la que normalmente está destinada, es decir, que debe entregar la cosa en buen estado, sin vicios o defectos que hagan impropio, o afecten notablemente su uso normal. En cuanto a estos vicios, el artículo 1082 del Código Civil dispone: "La venta no podrá ser anulada por vicios o defectos ocultos de la cosa de los llamados redhibitorios, salvo si esos vicios o defectos envuelven error que anule el consentimiento, o si hay estipulación en contrario". El artículo establece en realidad una acción de nulidad relativa o anulabilidad, basada en un vicio de la voluntad: el error.

Dicha acción se funda en los vicios ocultos y en el error, conjuntamente. Aunque la venta no puede ser anulada por la sola existencia de los vicios ocultos, -salvo que constituya, además, error que anule el consentimiento-, siempre queda la posibilidad de la responsabilidad contractual común del vendedor, quien tiene la obligación de entregar la cosa en forma tal que cumpla su función normal a cabalidad; responsabilidad que podría derivar en una indemnización por daños y perjuicios, según la naturaleza del incumplimiento. Si el vendedor entrega la cosa con algún vicio o defecto que la haga impropia para su función normal o la desmejore, incurre en un incumplimiento contractual, de conformidad con los artículos 692, 693, 701, 702, 704 y 764 del Código Civil, este último en cuanto dispone que "el pago se hará bajo todos los aspectos conforme al tenor de la obligación". Es una obligación implícita en la compraventa el entregar la cosa tal y como el comprador espera recibirla, de conformidad con lo acordado (764 y 1022 ibídem)." (Sala Primera, Sentencia Nº 320 de las 14 horas 20 minutos del 9 de noviembre de 1990).

Además de lo dicho, el artículo 450 -en relación con el 467- ambos del Código de Comercio, establece una acción de repetición por vicios o defectos en la cosa objeto de la compraventa mercantil. Se trata, por lo tanto, de tres posibles acciones nacidas de un mismo hecho: defectos de la cosa objeto del contrato de compraventa. La acción de repetición por vicios ocultos o redhibitorios, tal y como lo establece el penúltimo párrafo del 450 del Código de Comercio, la acción de anulación por error en la voluntad como resultado de los vicios ocultos o redhibitorios, según el artículo 1082 del Código Civil y la responsabilidad contractual común derivada del artículo 692 del Código Civil. De conformidad con sentencia precitada, las dos últimas acciones serían compatibles -no excluyentes- entre sí dado el supuesto común: el defecto en la cosa desmejorándola o haciéndola inutilizable. Sin embargo, no lo serían respecto a la acción de repetición regulada por el artículo 450 del Código de Comercio, pues dada la especialidad de la materia se aplican las reglas allí contenidas con exclusión de otras cuando de vicios ocultos o redhibitorios se trata en el caso de la compraventa mercantil, como sería en el presente asunto.

VI.Respecto al recurso de casación objeto de análisis, es necesario establecer si, de conformidad con el elemento probatorio, los vasos no debían tener filtraciones entre ambas cubiertas porque así lo convinieron expresamente las partes, o si tal condición debe tenerse o no como inherente a su cualidad de térmicos, para luego determinar si las filtraciones de líquido entre la cubierta exterior e interior constituye un incumplimiento contractual por parte de la demandada, dirimible de conformidad con las reglas del 692 del Código Civil y 463 del Código de Comercio, o posibles vicios ocultos a resolver a las luz de lo regulado en los artículos 1082 del Código Civil y 450 del Código de Comercio. Ha de tomarse en cuenta la vinculación existente entre estos dos aspectos, pues si del elemento probatorio se determina que la no filtración de líquidos entre la cubierta interior y la exterior fue expresamente pactada como una característica de los vasos, entonces no cabe duda acerca de la correcta aplicación de las reglas contenidas en el 692 del Código Civil y el 463 del Código de Comercio; pero, de no ser así, entonces habría que determinar si las filtraciones mencionadas dan lugar a la resolución contractual por incumplimiento o a su anulación por vicios ocultos o redhibitorios que afectan el consentimiento.

VII.El Juzgado de primera instancia dio por probada la estipulación según la cual los vasos debían ser idénticos a los fabricados y vendidos por Conoplast S.A. a Alimentos Centroamericanos S.A. (Alcasa), hecho ratificado por el Tribunal de instancia, pero agregando que los vasos fabricados y vendidos a Nombre184366 S.A. no tendrían las filtraciones presentadas por los fabricados en 1986 a Nombre184367. En realidad, el contrato mediante el cual se convino la fabricación y venta de 50.000 vasos térmicos entre Conoplast S.A. y Nombre184366 S.A. no se formalizó por escrito, por ello la demostración de lo pactado debe derivarse del conjunto de la prueba existente (confesional, testimonial, documental y pericial) según el valor asignado a los efectos por la ley. En este sentido, encuentra pleno apoyo en el elemento probatorio la tesis según la cual el contrato lo fue para la fabricación de 50.000 vasos térmicos siguiendo el modelo de los fabricados por la empresa demandada en 1986 para Nombre184367; sin embargo, la existencia de un acuerdo como el agregado por el Tribunal Superior, se fundamenta exclusivamente en prueba testimonial, y de conformidad con lo establecido en el artículo 351 del Código Procesal Civil, ello es insuficiente para tener por demostrado un aspecto atinente a una estipulación contractual, a pesar de lo establecido en su penúltimo párrafo, pues la discrecionalidad allí otorgada debe entenderse en conjunción con lo estipulado por el artículo 330 ibídem.

Tómese en cuenta que se trata de un único testigo, empleado de la actora y por ella ofrecido. No resulta adecuado dar por demostrada una estipulación contractual cuya existencia beneficia solamente a la actora sobre la base de ese único testimonio, pues ello va más allá incluso de las reglas de la sana crítica a las que está sometido el ejercicio de la facultad otorgada por el precitado artículo 351 en su penúltimo párrafo, y cuyo quebranto constituye un error de derecho en la apreciación de la prueba. No se puede dar por demostrado el acuerdo según el cual los vasos no debían presentar las filtraciones de los fabricados en 1986, sino únicamente que las partes acordaron la fabricación de cincuenta mil vasos térmicos según las condiciones y diseño de los fabricados por la demandada a Nombre184367 en el año indicado.

VIII.Ahora bien, en el subjúdice debe determinarse si la total impermeabilidad era una característica implícita de los vasos, propia de éstos por ser necesaria para su normal utilización, constituyendo la filtración entre la cubierta interior y exterior un defecto cuya presencia implicaría un incumplimiento contractual por no entregar la cosa convenida, un vicio anulatorio del contrato por afectar el consentimiento o la base para una acción de repetición, siendo de suma importancia las conclusiones extraídas a partir de dictamen pericial y su apreciación en conjunto con el resto del elemento probatorio de acuerdo a las reglas de la sana crítica. El dictamen es claro en señalar que los vasos fabricados en 1986 y en 1990 son similares en cuanto a condiciones de producción (materia prima, máquinas inyectoras y molde de producción), dándose en ambos filtraciones de líquido entre la cubierta exterior y la cubierta interior, al ser sumergidos en una pileta de agua, pero esto no quiere decir que fueran defectuosos.

Calificar tal filtración como un defecto en la cosa, sancionable con la resolución contractual en virtud de lo estatuído en los artículos 692 del Código Civil y 463 del Código de Comercio, constituye un error de hecho en la apreciación del dictamen pericial que implica violación de la normativa de fondo. Es un error de hecho porque el dictamen no dice que los vasos sean defectuosos como lo sostiene el Tribunal Superior en el considerando quinto. La prueba pericial no señala que la filtración descrita implique la imposibilidad de usar los vasos para lo que fueron hechos, es decir, que hubiesen perdido su cualidad de ser recipientes térmicos para líquidos; pero también hay error de derecho, porque analizada esta prueba en conjunto con el resto del elemento probatorio, pareciera más bien que la total impermeabilidad -específicamente la no filtración de líquidos en la forma descrita- no era una condición propia de la mercancía fabricada y adquirida.

La prueba indica que las partes pactaron fabricar un producto en condiciones similares a las de 1986. El dictamen pericial demostró que ambos productos fueron fabricados en condiciones similares presentando, consiguientemente, la filtración aludida. No puede haber, en tales condiciones, incumplimiento contractual consistente en la falta de entrega de la cosa con las característica necesarias para su utilización, porque la cosa entregada lo fue según las características pactadas que deberían, presumiblemente, ser las requeridas para su uso. Hay una incorrecta aplicación del artículo 692 del Código Civil y 463 del Código de Comercio; pero, asimismo, sería incorrecta la aplicación del artículo 1082 del Código Civil al asunto bajo examen, pues no está demostrada la existencia de un defecto o vicio motivo de un error en el consentimiento. La normativa aplicable resulta ser la del 450 del Código de Comercio, artículo específicamente referido a vicios o defectos de la cosa en la compraventa mercantil, caso en el cual habría que declarar sin lugar la demanda, pues de las pruebas -especialmente el dictamen pericial, como se ha señalado- se desprende la inexistencia de un vicio oculto o redhibitorio.

Todo lo cual conlleva la violación, por su incorrecta aplicación, del artículo 692 del Código Civil y 463 del Código de Comercio, así como del artículo 450 ibídem por falta de aplicación, pues este asunto debió resolverse aplicando las reglas allí contenidas, debiendo declararse con lugar el presente recurso, anularse la sentencia del Tribunal Superior en su totalidad y confirmarse la del Juzgado en todos sus extremos.

Recurso de casación de la actora:

IX.La actora, en su recurso, acusa violación del artículo 41 de la Constitución Política, y 701 y 702 del Código Civil, alegando que el no reconocimiento del daño moral contraviene lo dispuesto en la normativa citada. Al respecto señala que el artículo 41 constitucional garantiza a todos la reparación por daños sufridos en los intereses morales de las personas, sin distinguir entre personas físicas o jurídicas, y que los artículos 701 y 702 del Código Civil no distinguen entre daño material y daño moral, siendo ilícito distinguir donde la ley no lo hace. Por lo anterior, la correcta aplicación de los artículos precitados conlleva el reconocimiento del daño moral, consistente, en el presente caso, en el descrédito y desprestigio sufrido como persona jurídica en el ámbito de su actividad comercial. Además, acusa violación del artículo 692 del Código Civil y 463 del Código de Comercio, alegando su incorrecta interpretación, pues los daños a que está obligado el incumpliente según dicha normativa, incluye el daño moral y no sólo el material, tal y como lo ha ido aceptando la jurisprudencia.

Señala el recurrente que modernamente se reconoce no sólo el daño moral de carácter afectivo sino, además, el que no lo es, como correspondería a la personas jurídicas, lo cual se ve reforzado por la tutela brindada por el Código Penal a la confianza del público cuando tipifica como delito, en su artículo 153, la propalación de hechos falsos concernientes a una persona jurídica que la dañen gravemente o afecten el crédito de que gozan.

X.La consideración sobre el tema del daño moral tendría sentido si se hubiere mantenido incólume la sentencia del Tribunal Superior, sin embargo, por lo estimado en los considerandos anteriores al resolver el recurso de la demandada, y como es resuelto este asunto en la parte dispositiva -anulando la sentencia del ad quen y confirmando la del a quo- resulta innecesario referirse al recurso de la actora. Esto es así porque el daño moral reclamado constituiría una petitoria accesoria de la acción, y como la principal se declarará sin lugar a nada conduce analizar estos extremos que penden de aquella.

XI.En consecuencia, cabe declarar con lugar el recurso de casación interpuesto por la demandada, anular la sentencia del Tribunal Superior y consecuentemente se confirma en todos sus extremos la del Juzgado.

POR TANTO:

Se declara con lugar el recurso de la demandada, se anula la resolución del Tribunal Superior y se confirma, en todos sus extremos, la del Juzgado.

Edgar Cervantes Villalta Ricardo Zamora C. Hugo Picado Odio Nombre182871 . Ricardo Zeledón Z.

Nombre166856 Nombre8299

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