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Res. 01056-2021 Tribunal de Apelación de Sentencia Penal II Circuito Judicial de San José · Tribunal de Apelación de Sentencia Penal II Circuito Judicial de San José · 15/07/2021

Reforestation Requires Technical Support and ProportionalityReforestación exige condiciones técnicas y proporcionalidad

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OutcomeResultado

DeniedSin lugar

The prosecution’s appeal was denied because the requested reforestation lacked the technical specifications and evidence needed to assess its feasibility, reasonableness, and proportionality as a condition of the suspended sentence.Se rechazó la apelación del Ministerio Público porque la reforestación solicitada carecía de especificaciones técnicas y de prueba suficiente para valorar su factibilidad, razonabilidad y proporcionalidad como condición de la ejecución condicional de la pena.

SummaryResumen

The Appellate Court upheld the decision not to require the convicted woman to reforest the protection zone along La Cangreja stream as a condition of her suspended sentence. Although the court recognized the right to a healthy environment, the principle requiring restoration of environmental damage, and the responsibility of those who cause such harm, it concluded that conditions imposed under Article 61 of the Criminal Code must be reasonable, proportionate, and supported by technical and scientific criteria. The prosecution requested, in general terms, that a reforestation plan be completed, but it did not establish the specific damage, appropriate species, procedures, safeguards, cost, or feasibility of the obligation. Without those elements, and considering the defendant’s vulnerability, limited education, and low income, the court could not exclude the possibility that compliance would be materially impossible and expose her to revocation of the benefit. Restoration could still be pursued through the appropriate procedural or administrative channels.El Tribunal de Apelación confirmó la decisión de no imponer a la condenada la reforestación de la zona de protección de la quebrada La Cangreja como condición para mantener la ejecución condicional de la pena. Aunque reconoció el derecho a un ambiente sano, el principio de reparación del daño ambiental y la responsabilidad de quien causa ese daño, concluyó que las condiciones previstas por el artículo 61 del Código Penal deben ser razonables, proporcionales y respaldadas por criterios técnicos y científicos. La Fiscalía solicitó genéricamente desarrollar un plan de reforestación, pero no determinó el daño concreto, las especies, los procedimientos, los controles, el costo ni la factibilidad de la obligación. Sin esos elementos, y considerando la vulnerabilidad, baja escolaridad y escasos ingresos de la sentenciada, no podía descartarse que la condición fuera materialmente imposible de cumplir y provocara la revocatoria del beneficio. La reparación todavía podía gestionarse por las vías procesales o administrativas correspondientes.

Key excerptExtracto clave

It follows that imposing conditions without sufficient support would be counterproductive. Each particular case therefore requires consideration of the specific circumstances of the sentenced person who must comply with the conditions, as well as the reasonableness and justification of those requirements. Because noncompliance entails revocation of the suspended sentence, it must result from a voluntary act of the offender rather than from a material impossibility of compliance. It would also have been desirable to specify how the obligation was to be fulfilled, for which technical and scientific guidelines were important. Because the prosecution sought an order to reforest the bank of a stream, several matters had to be considered, including which species should be planted, which procedures should be followed, and what safeguards should be applied to prevent loss of the planting through human actions or natural causes, among other similar issues. Consequently, the appeal is denied.De esto se sigue que resultaría contraproducente la imposición de condiciones sin una sustentación suficiente, lo que obliga a ponderar en cada caso particular, la situación especifica de la persona sentenciada obligada a atender los condicionamientos y la razonabilidad y justificación de aquellas imposiciones, cuya desatención, por implicar la revocatoria de la ejecución condicional de la pena, debe derivar de un acto volitivo del infractor y no de la imposibilidad material de cumplimiento. Era deseable también que se hubiese precisado la forma en que debía satisfacerse la obligación que se imponía, y para ello resultaba importante que se establecieran lineamientos de carácter técnico-científico, en el entendido de que, al pretender la fiscalía que se ordenase la reforestación de la ribera de una quebrada, habría una serie de aspectos a considerar, como por ejemplo qué tipo de especies debían sembrarse, qué procedimientos debían seguirse, que tipo de controles debían darse a la plantación para evitar la pérdida por acción humana o de la naturaleza, y otros similares. En consecuencia, se declara sin lugar el recurso interpuesto.

Pull quotesCitas destacadas

  • "Estima esta cámara que el razonamiento expresado por el tribunal de juicio es acertado en sus dos postulados, de modo que la denegatoria de imponer la condición pretendida por los representantes del Estado, tiene fundamento suficiente."

    "This chamber finds that the trial court’s reasoning is correct on both grounds, and therefore the refusal to impose the condition sought by the representatives of the State is sufficiently supported."

    Considerando III, resolución por el fondo

  • "Estima esta cámara que el razonamiento expresado por el tribunal de juicio es acertado en sus dos postulados, de modo que la denegatoria de imponer la condición pretendida por los representantes del Estado, tiene fundamento suficiente."

    Considerando III, resolución por el fondo

  • "Estas condiciones personales que, efectivamente, como lo señala la fiscal en su impugnación, por sí mismas no implican que no deba responsabilizarse por el daño ambiental que provocó, sí debía ponderarlas el juzgador, en conjunto con otros elementos para determinar si resultaba razonable y proporcional imponerle la obligación reparatoria de la forma en que había sido requerida, y especialmente los términos en que aquella podía ser impuesta."

    "Although these personal circumstances do not, as the prosecutor correctly notes, relieve her of responsibility for the environmental damage she caused, the judge was required to weigh them together with other factors to determine whether imposing the requested restoration obligation was reasonable and proportionate, particularly as to the terms under which it could be imposed."

    Considerando III, proporcionalidad de la condición

  • "Estas condiciones personales que, efectivamente, como lo señala la fiscal en su impugnación, por sí mismas no implican que no deba responsabilizarse por el daño ambiental que provocó, sí debía ponderarlas el juzgador, en conjunto con otros elementos para determinar si resultaba razonable y proporcional imponerle la obligación reparatoria de la forma en que había sido requerida, y especialmente los términos en que aquella podía ser impuesta."

    Considerando III, proporcionalidad de la condición

  • "Se declara sin lugar el recurso de apelación interpuesto por la representante del Ministerio Público."

    "The appeal filed by the representative of the Public Prosecution Service is denied."

    Por tanto

  • "Se declara sin lugar el recurso de apelación interpuesto por la representante del Ministerio Público."

    Por tanto

Full documentDocumento completo

Sections

Procedural marks

Decision: [Telf1] Case file: 07-000750-0647-PE (13) CRIMINAL JUDGMENT APPEALS COURT. Segundo Circuito Judicial de San José. Goicoechea, at thirteen hours fifteen minutes on quince de julio de dos mil veintiuno.- APPEAL OF JUDGMENT filed in these proceedings against [[Nombre1] ], [...], for the offense of ENCROACHMENT UPON PUBLIC-DOMAIN PROPERTY (USURPACIÓN DE BIENES DE DOMINIO PÚBLICO), to the detriment of NATURAL RESOURCES. Judges Manuel Gómez Delgado and Jorge Luis Arce Víquez and Judge Ana Isabel Solís Zamora participated in the decision. Attorney [Nombre2], representative of the Ministerio Público, Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental, appeared before this Court.

BACKGROUND:

I.By judgment number 70-2020, issued at diez horas cincuenta minutos del siete de febrero de dos mil veinte, the Tribunal Penal del Segundo Circuito

Judicial de San José ruled: “POR TANTO: In accordance with the foregoing, Articles 39 and 41 of the Political Constitution, 8 of the American Convention on Human Rights, Articles 1, 4, 11, 16, 18, 20, 22, 30, 45, 50, 71, 96, and 227 of the Criminal Code, Articles 1, 3, 6, 11 through 13, 140, 142, 180 through 184, 265 through 270, 324, 341, 349 through 359, 360 through 365, and 367 of the Code of Criminal Procedure, this court rules: 1) As defendant [[Nombre1] ] has been found criminally responsible as the perpetrator of the offense of encroachment upon public-domain property, she is sentenced to 6 months’ imprisonment, to be served at the place and in the manner determined by prison regulations. Because she meets the statutory requirements, the convicted person is granted the benefit of a suspended sentence (ejecución condicional de la pena) for a period of 3 years, on the condition that during that period she shall not commit any intentional offense punishable by a sentence exceeding 6 months; otherwise, she must serve the sentence imposed herein. 2) Once this judgment becomes final, the Municipalidad de Tibás is ordered to undertake the demolition of all buildings and structures located in the La Cangreja protection zone (zona de protección) at issue in these proceedings, as established in the forensic expert reports, as well as the cleanup and removal of all debris from the construction and demolition work performed, under the supervision of SINAC; should police assistance be required, the Fuerza Pública de Tibás shall be commissioned, all within a period of 6 months.

Once this judgment becomes final, it shall be entered in the judicial registry, and the customary writs shall be forwarded to the Instituto Nacional de Criminología and the Juzgado de ejecución de la pena. The ruling herein shall be communicated to the Municipalidad de Tibás and SINAC for action within their respective areas of responsibility. No special award of costs is made. The expenses of the proceedings shall be borne by the State. [Nombre3] TRIAL JUDGE.” (Judgment document file from the virtual desktop of the Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, Goicoechea).

II.Attorney [Nombre2], representative of the Ministerio Público, Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental, filed an appeal against the foregoing ruling.

III.Following the corresponding deliberation pursuant to Article 465 of the Code of Criminal Procedure, the Court considered the issues raised in the appeal.

IV. The applicable legal requirements have been observed throughout the proceedings

Criminal Judgment Appeals Judge [Nombre4] drafts the decision; and,

CONSIDERING:

I.Admissibility of the appeal. In a filing added to the electronic case file in these proceedings (folder “Escritos” 18/03/2020, 08:03:20), attorney [Nombre2], assistant prosecutor with the Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental del Ministerio Público, filed an appeal against judgment number 70-2020, issued by the Tribunal de Juicio del Segundo Circuito Judicial de San José at 10:50 on 7 de febrero de 2020. A preliminary review established that the challenge was filed before the court that issued the challenged decision (section 458 of the Code of Criminal Procedure), within the statutory period, by means of a written document signed by a party having a procedural interest (interés procesal) (Articles 460 and 462 of the Code of Criminal Procedure). The application is therefore formally admissible, and a ruling on its merits is appropriate.

II.Preliminary matter. Upon reviewing the handling of this case file, this Court notes a highly significant delay in the proceedings for which the record provides no justification whatsoever and which this panel cannot leave unaddressed. The judgment challenged in the appeal before this Court was delivered orally on 7 de febrero de 2020, and the Ministerio Público filed an appeal against that decision on 28 de febrero de 2020. Nevertheless, as shown by the case file, the trial court’s order directing the parties to respond to this appeal was not issued until 11 de mayo de 2020, and the trial court did not transmit the case to this Criminal Judgment Appeals Court until 3 de junio de 2021. Thus, although the administrative personnel of this Court acted diligently by assigning, registering, and forwarding the case file to the panel of judges responsible for hearing the matter, it was not delivered to the judge responsible for reviewing the case and drafting the decision until 12 de julio de 2021.

According to this chronology, one year and nearly four months elapsed between the issuance of the challenged judgment and the date on which the case was transmitted to this Court. This constitutes an excessive delay in processing the matter that, apart from other potentially serious consequences, has already substantially impaired the parties’ right to obtain a resolution of the dispute within a reasonable time and constitutes an unjustifiable failure to observe the constitutional guarantee of prompt justice, which this Court is professionally obligated to note.

III.The appeal. Attorney [Nombre5] filed an appeal against the judgment issued by the trial court, raising a single ground of objection and offering documentary evidence (prueba documental) in support of her application. III.i.- Arguments raised in the appeal. In the sole ground of appeal, the appellant asserts her disagreement with the legal application of sections 61, 140, 142, 363(b), and 459 of the Code of Criminal Procedure; 33, 34, and 58(a) of the Ley Forestal; and 148 of the Ley de Aguas. She argues that the challenged judgment is affected by defective legal reasoning (vicio de fundamentación jurídica) because it disregards the environmental regulations governing restoration to the previous condition (restitución de las cosas al estado anterior), particularly where public-domain property (bienes demaniales) and watershed protection areas (áreas de protección de las cuencas hidrográficas) are involved.

She maintains that Article 33 of the Ley Forestal creates protection areas for bodies of water, including the area encroached upon by the defendant, which was located within the 10-meter strip measured horizontally from the riverbank, a fact found to have been proven. Nevertheless, although the Ministerio Público requested that, as one of the conditions imposed for granting the benefit of a suspended sentence, the defendant be ordered to reforest the site, the judgment found this inappropriate. It reasoned that conditions of this nature imposed upon a convicted person must be feasible, because conditions that are impossible to fulfill cannot be imposed; moreover, the prosecutors’ request was broadly framed, without presenting a reforestation plan or technical criteria and without taking the defendant’s personal circumstances into account, such that allowing this condition would violate the pro-liberty principle (principio pro libertad).

The appellant states that the judgment’s analysis failed to specify which of the defendant’s circumstances prevented her from carrying out the reforestation. Although the judgment indicated that she was a vulnerable person because she was a homemaker, a Nicaraguan national, and of limited financial means, those circumstances do not in themselves excuse her or allow her to evade her responsibility to repair the damage or restore matters to their previous condition, particularly considering that it was under those same circumstances that she erected the buildings, encroached upon the stream’s protection area, and usurped public-domain property. The position set forth in the judgment is therefore unacceptable because it disregards the protection that the legislature intended to provide to this type of protected area (Article 33 of the Ley Forestal), the use of which is not authorized by Article 34 of the Ley Forestal.

These are areas whose biological conditions and fragility impose limitations on private-property rights in accordance with the public interest and require that, under criminal law, once their encroachment has been established, not only must the removal or demolition of any structures built there be ordered, but also the site’s natural regeneration (regeneración natural) and reforestation. The appellant adds that the position expressed in the judgment disregards the application of Article 61 of the Code of Criminal Procedure (the context indicates that the reference is actually to the Criminal Code) regarding the conditions that may be imposed when granting a person the benefit of a suspended sentence. She states that she disagrees with the position expressed in the judgment that the reforestation order had to be precise and required the submission of a plan containing specific conditions.

It states that imposing the condition of reforestation does not necessarily entail an “exhaustive” or disproportionate expense for the accused, since institutions such as MINAE can provide free assistance and advice, bearing in mind that reforestation of the particular site does not involve a large number of trees. It challenges the failure to apply the “polluter pays” principle (principio “el que contamina paga”) contained in Article 2(d) of the Organic Environmental Law (Ley Orgánica del Ambiente), which establishes that anyone who causes environmental damage (daño ambiental) must be responsible for repairing it; therefore, because the defendant [[Nombre1] ] had been convicted of the offense of encroachment upon a protection zone (invasión de área protegida) (Article 58 of the Ley Forestal) and of the offense of unlawful appropriation of public-domain property (usurpación de bienes de dominio público), and the corresponding harm to natural resources in the protection zone of quebrada la Cangreja had been established, she should have been required to repair the environmental damage as one of the conditions of the suspended sentence (ejecución condicional de la pena), or, alternatively, MINAE should have been ordered to carry out the reforestation.

It requests that the appeal filed be granted solely with respect to the denial of site regeneration and reforestation, matters which it believes must be reconsidered in a new trial on remand (juicio de reenvío). II.ii.- Regarding the hearing granted to the other parties to the proceedings. With respect to the appeal filed by the Public Prosecutor’s Office (Ministerio Público), by decision issued at 8:45 a.m. on May 11, 2020, the Court of the Second Judicial Circuit of San José granted the opposing party an opportunity to be heard; however, the case file contains no submission concerning the matter. II.iii. Regarding the proffer of evidence (ofrecimiento de prueba). In support of the arguments presented in the appeal, the appellant requests admission of the electronic recording of the trial containing the challenged judgment. With respect to this request, it should be noted that those materials, as well as the judgment itself, are reviewed by this court on its own motion because they are the subject of the review function that the law requires it to perform when considering challenges filed before it (Articles 459 and 464 of the Code of Criminal Procedure (Código Procesal Penal)); consequently, offering them as evidence is unnecessary, and no specific ruling on their admissibility is required at this appellate stage. II.iv.- Decision on the merits. The appeal is denied. In this case, the Public Prosecutor’s Office charged the defendant [Nombre [Nombre6]] with the following acts:

“1- Although the exact date could not be established, approximately in the middle of the year nineteen ninety-nine, the defendant herein, [[Nombre7] ], entered a parcel of land located in [...]. 2- The defendant immediately built a concrete-and-wood dwelling within ten meters of the riverbank, thereby occupying its protection zone. The defendant and her family continue to reside in that building to this day. 3- After completing construction of her dwelling, the defendant [Nombre [Nombre6]] proceeded to install, within the protection zone along both banks of Quebrada La Cangreja, the footings of a bridge that crosses that body of water and connects her dwelling to the sidewalk of [...], where she placed a padlock to restrict people’s access. 4- In addition, the defendant [Nombre [Nombre6]] constructed six more buildings, which she used to rent out rooms, as well as an enclosure for ducks and geese; through these structures, she continues to occupy the protection zone of the aforementioned body of water to this day” (sic).

That indictment was brought before the Trial Court of the Second Judicial Circuit of San José, which, in judgment 428-2018 issued at 8:30 a.m. on August 28, 2018, acquitted Ms. [Nombre [Nombre6]] of one count of destruction of vegetation, finding that it was time-barred; and found the accused criminally responsible as the perpetrator of one count of encroachment upon a protection zone and one count of unlawful appropriation of public-domain property, sentencing her to one year’s imprisonment for each offense, for a total of two years’ imprisonment, and granting a suspended sentence for a period of three years, subject to the following conditions: 1.- she was required to demolish all structures she had erected within the protection zone of quebrada la Cangreja; 2.- she was required to reforest that protected zone; and 3.- she was not to commit any new intentional offense punishable by more than six months’ imprisonment during the three-year period. An appeal against that judgment was filed before this court, which, sitting with a different panel of judges, considered the challenge and partially granted it in ruling 2019-36 issued at 10:55 a.m. on January 17, in which it ordered as follows:

“The third ground of the appeal filed by the defense of [[Nombre1] ] is partially granted. The sentence imposed for the offense of unlawful appropriation of public-domain property is vacated. Likewise, the conditions imposed on the defendant for the granting of the benefit of a suspended sentence are vacated. The case is remanded for new proceedings on both issues. In all other respects, the appeal is denied.” In accordance with the foregoing, the Trial Court of the Second Judicial Circuit of San José conducted the ordered remand trial (juicio de reenvío) in order to determine the sentence corresponding to the offense of usurpation of public-domain property (usurpación de bienes de dominio público), as well as to determine the conditions with which Ms. [[Nombre1] ] was required to comply in order to retain the benefit of the suspended prison sentence (suspensión de la pena de prisión) imposed.

By judgment 70-2020 at 10:50 on February 7, 2020 (which supplements judgment 478-2018), it was decided to impose on the defendant a sentence of six months’ imprisonment for the aforementioned offense (for a total of one year and six months’ imprisonment, taking into account the sentence imposed for the offense of encroachment into a protected area (invasión de área protegida), in a real concurrence of offenses (concurso material)), while maintaining the conditional suspension of the sentence (ejecución condicional de la pena) for a period of three years, as had been decided in the previous judgment, but modifying the conditions previously established and setting as the convicted person’s sole obligation that she not commit an intentional offense punishable by more than six months’ imprisonment during the three-year period. The appeal filed by the representative of the Ministerio Público is directed specifically against that latter decision; she did not object to the sentence ordered for the offense of usurpation of public-domain property or to the period established for the conditional suspension of the sentence, but only to the determination in the judgment not to include, among the conditions imposed on the convicted person [[Nombre1] ], the obligation to reforest the encroached protection zone (zona de protección) or to remedy the damage through regeneration of the site.

Now then, after this court reviewed the proceedings and, in particular, the challenged judgment, which was delivered orally (recorded in the electronic case file for these proceedings, folder “Doc. Asociados,” under the name “Por Tanto” 07/02/2020, 11:25:20; audiovisual file 070007500647PE-07022020105058-2_Multi--0), this chamber finds that it maintains an adequate formal structure and satisfies the basic structural requirements established for a judgment issued by a judicial body, in accordance with the regulations in force (Articles 142, 143, 361, and 363 of the Código Procesal Penal). Regarding the issue raised in the prosecution’s appeal, the court below (a quo) expressly stated in its decision (see audiovisual recording between the counter marks [Placa1]:: ::) that imposing on the defendant [Nombre [Nombre6]] the obligation to reforest the encroached area, as requested at trial by the Ministerio Público and supported by the representative of the Procuraduría General de la República, was improper, fundamentally for two reasons.

First, that request did not take into account the defendant’s material means or her personal circumstances. Second, it had not been supported by technical criteria, and it was therefore impossible to properly determine the terms of the requested condition. This chamber considers the trial court’s reasoning correct on both points, and therefore the refusal to impose the condition sought by the representatives of the State has sufficient grounds. The appealing prosecutor is indeed correct in asserting the existence of a substantial body of law containing provisions that recognize the public’s right to a healthy environment and seek to protect natural resources. Among the most significant provisions is Article 50 of the Costa Rican Constitución Política, which provides: “Every person has the right to a healthy and ecologically balanced environment,” as well as other rules at various levels of the legal system, among which the appellant identifies a series of provisions that, in support of her line of argument, establish definitions and principles and define criminal conduct, such as Articles 33, 34, and 58 of the Ley Forestal (Ley 7575 of February 13, 1976), or establish obligations to remedy harm caused to nature, such as those contained in Article 148 of the Ley de Aguas (Ley 276 of August 27, 1942) or Article 2(d) of the Ley Orgánica del Ambiente (Ley 7554 of October 4, 1995), which proclaims as a principle that anyone who causes environmental damage must be responsible for restoring matters to their prior condition.

In light of the rules developed under international law, this principle is enforceable, for example, under Article 10 of the Declaración final de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Río de Janeiro, Brasil, June 14, 1992, in Torres Ugena (to which Costa Rica is one of the signatory States), and as the Costa Rican constitutional court has observed in holding that: “Returning matters to their prior condition in those circumstances in which doing so is wholly or partially feasible—that is, restoring the ‘habitat’ or the balance of ecological values (e.g., repopulating a river following depredation)—is the prevailing solution in legal scholarship” (Sala Constitucional, decision number 275-F-2007 at 10:00 on September 21, 2007). This undeniable principle, which forms the foundation of the argument presented by the prosecutorial representative, does not, however, exhaust the discussion, as the reasoning of the appeal appears to suggest.

Once the premise was clear, the request to impose a remediation obligation by making it a condition of the suspension of the prison sentence necessarily raised other related issues, which is precisely the line of reasoning developed in support of the judgment issued by the trial court. In that regard, it is noteworthy that the remediation obligation, which is generally the corollary of bringing a formal action (Article 58 of the Ley Forestal grants the Procuraduría General de la República representative standing to bring a civil action for damages (acción civil resarcitoria) arising from ecological damage caused to the State’s natural heritage), with all the guarantees this entails for the defendant (a statement of the alleged facts, the right to review the incriminating evidence, including technical evidence, to challenge it and offer exculpatory evidence, to review the itemization of the amounts that may be imposed as an obligation, etc.), was not pursued through that avenue in the proceeding under examination (sub examine).

Instead, that claim for restitution (planteada as a civil consequence of the criminal act, in accordance with the guidelines of Article 103 of the Código Penal) was transformed into a condition for suspending the custodial sentence. This approach presents considerable difficulties, because the mechanism in question is not a means of covertly imposing civil sanctions or obligations, but rather a means of establishing conditions which, on the understanding that the convicted person will conduct herself properly without having to serve her sentence in prison, help ensure that the purposes of the sanction are effectively fulfilled and promote her rehabilitation. On this point, the Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia correctly ruled quite some time ago, in decision 2006-991 at 9:10 on September 29, stating:

“It should be noted that Article 61 of the Código Penal does indeed provide: ‘When granting a conditionally suspended sentence (condena de ejecución condicional), the Judge may impose on the convicted person such conditions as the Judge determines, in accordance with the report issued for that purpose by the Instituto de Criminología; those conditions may be modified if that institute so requests.’ However, although the law grants the Judge that authority without this entailing a violation of the aforementioned principle of legality (principio de legalidad), when imposing conditions judges must analyze each specific case and determine which conditions should be imposed when granting the benefit of conditional suspension, with the Court being constrained by the principles of proportionality and reasonableness. In the present case, as the appellant stated, conditions 2 and 3 constitute sanctions imposed in lieu of serving the prison sentence.

In practice, judicial authorities have distorted the nature of this institution, since it operates automatically and without being duly enforced, even though there is a constitutional mandate in that regard. In the Chamber’s view, in this specific case, having found that B should be granted the benefit of conditional suspension of the sentence, the Court should have imposed conditions aimed at keeping the convicted person out of prison, ensuring that the sentence imposed would be effectively fulfilled, and preventing her from continuing her criminal activity. Conversely, if the judges considered it inappropriate to grant her the benefit, they should have ruled differently, rather than acting as they did by imposing additional penalties.” In the case before us, since the defendant [[Nombre1] ] was convicted of the offenses of invasion of a protected area (invasión de área protegida) and unlawful occupation of public-domain property (usurpación de bienes de dominio público), and was sentenced to one year and six months’ imprisonment (the only sanction formally imposed in connection with that unlawful conduct), suspension of the execution of the prison sentence (suspensión de la ejecución de pena en prisión) had to be made subject to provisions ensuring that the purposes of the sanction would be fulfilled while she remained at liberty and preventing further criminal conduct.

However, it is frankly debatable whether those purposes could be achieved by imposing obligations as a punitive consequence of the offense committed, insofar as they would affect the defendant’s assets and resources. Now, even assuming that such a procedure were permissible, it is necessary to recall that, as the Constitutional Chamber stated in decision 2016-14423 at 10:15 a.m. on October 5, 2016, although the legislature established in Article 61 of the Criminal Code an open-ended list of conditions, leaving their imposition to the judge’s discretion through an assessment of each individual case, “…The Judge’s decision would clearly not be exempt from the principles of reasonableness and proportionality or from the technical and scientific criteria that must support the conditions imposed upon the convicted person.” It follows that imposing conditions without sufficient support would be counterproductive, making it necessary to assess, in each individual case, the specific circumstances of the convicted person required to comply with the conditions, as well as the reasonableness and justification of those requirements.

Failure to comply with them, because it entails revocation of the conditional suspension of the sentence (revocatoria de la ejecución condicional de la pena), must result from a voluntary act by the offender and not from the material impossibility of compliance. In this regard, the judgment issued by the trial court provides a concise and sufficient analysis establishing that, on the one hand, the defendant [[Nombre1] ] exhibits several indicators characteristic of a condition of vulnerability because, as established at trial (and not disputed by the appellant), she is an immigrant with little education and limited income. Although these personal circumstances, as the prosecutor correctly notes in her appeal, do not in themselves mean that she should not be held responsible for the environmental damage she caused, the court was required to weigh them together with other factors to determine whether it was reasonable and proportionate to impose upon her the obligation to make reparation (obligación reparatoria) in the manner requested, particularly with respect to the terms under which that obligation could be imposed.

That process would have benefited from pursuing the claim through the appropriate procedural channels (so that the adversarial process could foster reasoned exchange and debate concerning the issues to be resolved), but in any event it required a determination of the specific damage for which reparation was sought and of the precise scope of the obligation that was to be imposed, so that it could be established with certainty what actions the convicted person was required to take. This would in turn permit an assessment of whether those actions were within her means and, if so, when the established obligation should be deemed fulfilled or, alternatively, what type of omission would constitute noncompliance. It would also have been desirable to specify how the imposed obligation was to be fulfilled, which required the establishment of technical and scientific guidelines, given that the prosecution sought an order requiring reforestation (reforestación) of the bank of a stream.

A number of matters would therefore have had to be considered, such as the species to be planted, the procedures to be followed, the controls to be applied to the planting to prevent losses caused by human activity or natural forces, and other similar matters. However, as is apparent from a review of the audiovisual records of the trial (see electronic case file, digital file “AUDIENCIA DE DEBATE N°1 DEL 06/02/2020 PRIMERA AUDIENCIA”), the prosecution’s submission, framed as the imposition of a condition for granting the benefit of conditional suspension of the sentence (beneficio de ejecución condicional de la pena), was limited to requesting, in general terms, that the defendant be required to implement a reforestation plan within two years, based on the provisions of Article 103 of the Criminal Code (see audiovisual recording 00:21:26 – 00:24:47), on the understanding that this constituted a civil consequence of the offense (consecuencia civil del delito) that had to be recognized in the judgment, without any assessment of the feasibility of complying with that obligation.

It is also apparent from the submissions made at the hearing by counsel for Ms. [Nombre [Nombre6]] that this issue was debated without any technical information and based solely on speculation regarding the scope of the proposed requirement. Thus, defense counsel acknowledged the ambiguity resulting from the absence of expert evidence (prueba pericial), but estimated that the investment required for reforestation could amount to millions. Similarly, in her appellate brief, the appellant vaguely asserts that the proposed reforestation did not “necessarily entail an exhaustive or disproportionate expense,” because certain institutions provided free assistance and advice and because no “large number of trees” was required. These arguments demonstrate the absence of expert criteria or of specific and indispensable evidentiary elements needed to define the obligation that was to be imposed upon the defendant in this case.

Given that this burden of proof rests with the prosecutor (or with whoever might have sought reparation through civil proceedings as a consequence of the criminal act), the lower court’s decision was correct in concluding that the request could not be granted. In the absence of the elements necessary for a decision, and in view of the defendant’s personal circumstances, the proportionality of the requirement sought by the prosecution could not be assessed. This created the risk of making continued suspension of the sentence subject to a condition that the convicted person could not possibly fulfill, thereby distorting the nature of the conditions that may be imposed under a conditionally suspended sentence (condena de ejecución condicional). Those reasons, given in support of the decision not to grant the request made by the prosecution and the Office of the Attorney General of the Republic, provide adequate grounds for the challenged judgment.

Although the court could also have ordered the Ministerio de Ambiente y Energía to reforest the affected area (a proposal made by the prosecution on appeal, but which it does not claim to have submitted in the alternative at trial and which, in any event, is disconnected from the arguments raised on appeal), the omission of such an order does not constitute a defect requiring the decision in favor of the defendant [[Nombre1] ] to be rendered ineffective, nor does it prevent the interested bodies from undertaking the administrative management of the case. This Chamber therefore concludes that the judgment issued by the trial court does not exhibit the alleged defect of erroneous application of the law or the errors in reasoning asserted by attorney [Nombre5] . Accordingly, the appeal is denied.

POR TANTO:

The appeal filed by the representative of the Public Prosecutor’s Office is denied. NOTICE SHALL BE GIVEN.- Manuel Gómez Delgado Jorge Luis Arce Víquez Ana Isabel Solís Zamora Judges of the Criminal Judgment Appeals Court Case file: 07-000750-0647-PE (13) Defendant: [[Nombre1] ] Injured party: Natural resources Offense: Unlawful occupation of public-domain property.

JPSALAS Case file: 07-000750-0647-PE (14) - DECISION [Telf1] - p.: 2

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Resolución: [Telf1] TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA PENAL. Segundo Circuito Judicial de San José. Goicoechea, al ser las trece horas quince minutos, del quince de julio de dos mil veintiuno.- RECURSO DE APELACIÓN DE SENTENCIA interpuesto en la presente causa seguida contra [[Nombre1] ], [...]; por el delito de USURPACIÓN DE BIENES DE DOMINIO PÚBLICO, en perjuicio de LOS RECURSOS NATURALES. Intervienen en la decisión los jueces Manuel Gómez Delgado, Jorge Luis Arce Víquez y la jueza Ana Isabel Solís Zamora. Se apersonó en esta sede la licenciada [Nombre2] , representante del Ministerio Público, Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental.

RESULTANDO:

I.Que mediante sentencia número 70-2020, de las diez horas cincuenta minutos del siete de febrero de dos mil veinte, el Tribunal Penal del Segundo Circuito

Judicial de San José, resolvió: "POR TANTO: De conformidad con lo expuesto, artículos 39 y 41 de la Constitución Política, 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos, artículo 1, 4, 11, 16, 18, 20, 22, 30, 45, 50, 71, 96, y 227 del Código Penal, artículos 1, 3, 6, 11 al 13, 140, 142, 180 a 184, 265 a 270, 324, 341, 349 a 359, 360 a 365, 367, del Código Procesal Penal, este tribunal resuelve:1) En virtud de haber sido declarada la encartada [[Nombre1] ] autora responsable del delito de usurpación de bien de dominio público, se le impone la pena de 6 meses de prisión , pena que deberá descontar en el lugar y forma que determinen los reglamentos penitenciarios, por cumplir con los requisitos legales, se le otorga a la sentenciada el beneficio de ejecución condicional de la pena por el plazo de 3 años, bajo la condición de que en dicho periodo no deberá cometer ningún delito doloso sancionado con pena superior a 6 meses, porque de lo contrario deberá descontar la pena acá impuesta. 2) se ordena firme esta sentencia a la Municipalidad de Tibás encargarse de la demolición, de todas las edificaciones, y construcciones que se ubican en la zona de protección la cangreja objeto de este proceso, según se establece en las pericias forenses, así como la limpieza y retiro de todo residuo de las construcciones y demoliciones que se realicen, bajo la vigilancia del SINAC, y de requerirse el auxilio policial comisiónese a la fuerza pública de Tibás, lo anterior dentro del plazo de 6 meses.

Firme esta sentencia inscríbase en el registro judicial y remítanse los mandamientos de estilo para ante el Instituto Nacional de Criminología, y el Juzgado de ejecución de la pena. Comuníquese lo acá resuelto a la Municipalidad de Tibás y al SINAC para lo de su cargo. Se resuelve sin especial condenatoria en costas. Son los gastos del proceso a cargo del Estado. [Nombre3] JUEZA DE JUICIO". (Archivo documento de la sentencia del escritorio virtual del Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, Goicoechea).

II.Que contra el anterior pronunciamiento, la licenciada [Nombre2] , representante del Ministerio Público, Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental, interpusieron recurso de apelación.

III.Que verificada la deliberación respectiva de conformidad con lo dispuesto por el artículo 465 del Código Procesal Penal, el Tribunal se planteó las cuestiones formuladas en el recurso de apelación.

IV. Que en los procedimientos se han observado las prescripciones legales pertinentes

Redacta el juez de Apelación de Sentencia Penal [Nombre4] ; y,

CONSIDERANDO:

I.Sobre la admisibilidad del recurso. En escrito agregado al expediente electrónico de esta causa (carpeta “Escritos” 18/03/2020, 08:03:20) la licenciada [Nombre2] , fiscal auxiliar de la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental del Ministerio Público, interpuso recurso de apelación contra la sentencia número 70-2020, dictada por el Tribunal de Juicio del Segundo Circuito Judicial de San José, a las 10:50 horas del 7 de febrero de 2020. Del examen previo, se ha podido determinar que la impugnación fue interpuesta ante el tribunal que dictó la resolución recurrida (numeral 458 del Código Procesal Penal), dentro del plazo fijado por ley, mediante documento escrito y rubricado por una parte con interés procesal (artículos 460 y 462 del Código Procesal Penal), por lo que la gestión es formalmente admisible y procede su resolución por el fondo.

II.Cuestión previa. Al efectuar la revisión de la tramitación que se ha dado a este expediente, advierte este tribunal un retraso muy importante en los procedimientos, que no encuentra justificación de ninguna especie en los autos y al que esta cámara no puede dejar de referirse. Así, se observa que la sentencia contra la que se dirige el recurso sometido a conocimiento de este tribunal fue dictada de forma oral desde el 7 de febrero de 2020, y que contra aquella resolución el Ministerio Público presentó recurso de apelación el 28 de febrero de 2020. Sin embargo, según consta en el expediente, la resolución del tribunal de juicio que emplazó este recurso fue dispuesta hasta el 11 de mayo de 2020 y la correspondiente itineración a este tribunal de apelación de sentencia, la realizó el tribunal de juicio hasta el 3 de junio de 2021, de modo que si bien el personal administrativo de este despacho ha actuado diligentemente, efectuando la asignación, registro y traslado del expediente al colegio de juzgadores al que corresponde el conocimiento de la causa, el mismo apenas fue entregado el día 12 de julio de 2021 al juez encargado del estudio y redacción de la resolución.

Según este recuento, desde el dictado de la sentencia impugnada hasta la fecha de itineración a este despacho, transcurrieron un año y cerca de cuatro meses, lo que supone una tardanza excesiva en la tramitación que, al margen de otras graves consecuencias posibles, ya ha implicado un considerable compromiso al derecho de las partes a contar con una solución al conflicto en un plazo razonable y una injustificable inobservancia a la garantía constitucional de justicia pronta, lo que por razones de responsabilidad profesional, este tribunal tiene la obligación de señalar.

III.Sobre el recurso de apelación. La licenciada [Nombre5] interpuso contra la sentencia dictada por el tribunal de juicio, recurso de apelación, que comprende un solo motivo de inconformidad y en respaldo de su gestión ofrece prueba documental. III.i.- Sobre los planteamientos del recurso interpuesto. En el único motivo del recurso de apelación, la impugnante aduce su inconformidad con la aplicación jurídica de los numerales 61, 140, 142, 363 inciso b), 459 del Código Procesal Penal; 33, 34, 58 inciso a) de la Ley Forestal y 148 de la Ley de Aguas. Alega que la sentencia recurrida presenta un vicio de fundamentación jurídica, al desconocer la normativa que en materia ambiental regula la restitución de las cosas al estado anterior, sobre todo tratándose de bienes demaniales y áreas de protección de las cuencas hidrográficas. Sostiene que el artículo 33 de la Ley Forestal crea áreas de protección de los cuerpos de agua y entre ellas se contempla el área que fue invadida por la imputada que se encontraba dentro de la franja de 10 metros medidos de forma horizontal en la ribera del río, lo que se tuvo como un hecho demostrado, sin embargo, aunque el Ministerio Público solicitó que como parte de las condiciones que se impusieran para el otorgamiento del beneficio de ejecución condicional de la pena, se ordenara a la imputada la reforestación del sitio, la sentencia consideró que ello no era procedente, argumentando que las condiciones de este tipo que se lleguen a imponer a la persona sentenciada, deben ser factibles, pues no es posible imponer condiciones de imposible cumplimiento, además de que la solicitud planteada por los acusadores se hizo en forma amplia, sin presentar un plan de reforestación ni criterios técnicos, y sin tener en cuenta las condiciones personales de la imputada, por lo que admitir tal imposición atentaría contra el principio pro libertad.

Señala la recurrente que este análisis hecho en sentencia, omitió especificar qué circunstancias de la imputada le impedían realizar dicha reforestación, pues si bien se indicó que se trata de una persona en condición de vulnerabilidad por ser ama de casa, de nacionalidad nicaragüense y de escasos recursos económicos, esas circunstancias por sí mismas no le excusan, ni le permiten evadir la responsabilidad que le atañe de reparar o restituir las cosas a su estado anterior, especialmente teniendo en cuenta que bajo esas mismas condiciones fue que hizo las edificaciones e invadió el área de protección de la quebrada y usurpó bienes de dominio público, de modo que el criterio plasmado en la sentencia resulta inaceptable porque desconoce la tutela que el legislador quiso dar a este tipo de áreas protegidas (artículo 33 de la Ley Forestal) cuyo aprovechamiento no está autorizado por el artículo 34 de la Ley Forestal, en tanto se trata de áreas cuyas condiciones bilógicas y fragilidad implican limitaciones al derecho de propiedad privada de acuerdo con el interés público y exigen que, conforme con la normativa jurídico penal, al determinarse su invasión, no solo se ordene la eliminación o el derribo de las obras que se hubieren construido, sino también la regeneración natural y reforestación del sitio.

Agrega la recurrente que el criterio expresado en la sentencia desconoce la aplicación del artículo 61 del Código Procesal Penal (de contexto se comprende que se refiere en realidad al Código Penal), respecto de las condiciones que pueden disponerse al conceder a una persona el beneficio de ejecución condicional de la pena y dice no compartir el criterio externado en sentencia de que la orden de reforestar debía ser precisa y requería que se aportara un plan con condiciones específicas.

Señala que disponer la condición de reforestar no necesariamente implica un gasto “exhaustivo” o desproporcional para la acusada, pues existen instituciones como el MINAE que pueden brindar colaboración y asesoría gratuita, teniendo en cuenta que la reforestación del sitio en particular no implica gran cantidad de árboles. Reprocha la inobservancia del principio “el que contamina paga” contenido en el artículo 2 inciso d) de la Ley Orgánica del Ambiente, que determina que la persona que cause daños al ambiente debe hacerse responsable por su reparación, de modo que al haberse condenado a la imputada [[Nombre1] ] por el delito de invasión de área protegida (artículo 58 de la Ley Forestal) y por el delito de usurpación de bienes de dominio público, habiéndose acreditado la respectiva vulneración de los recursos naturales en el área de protección de la quebrada la Cangreja, debía imponérsele la obligación de reparar el daño ambiental como parte de las condiciones de la ejecución de condicional de la pena, o en su defecto, debía ordenarse al MINAE llevar a cabo la reforestación.

Solicita declarar con lugar el recurso de apelación interpuesto, únicamente en cuanto al rechazo de la regeneración del sitio y reforestación, aspectos que estima deben discutirse nuevamente en un juicio de reenvío. II.ii.- Sobre la audiencia concedida a las demás partes procesales. En relación con el recurso presentado por el Ministerio Público, mediante resolución de las 8:45 horas del 11 de mayo de 2020, el Tribunal del Segundo Circuito Judicial de San José, concedió audiencia a la contraparte, sin embargo, no consta en el expediente ningún pronunciamiento sobre el particular. II.iii.Sobre el ofrecimiento de prueba. Solicita la recurrente que sea admitida, en respaldo de los argumentos presentados en el recurso de apelación, el registro electrónico del debate en el que se contiene la sentencia impugnada. En relación con este requerimiento debe hacerse ver que los referidos documentos, así como la sentencia misma, son estudiados oficiosamente por este tribunal, por ser el objeto de la función revisora que la ley le impone llevar a cabo al conocer de las impugnaciones presentadas (artículos 459 y 464 del Código Procesal Penal), razón por la que su ofrecimiento como prueba es innecesario y no se requiere un especial pronunciamiento respecto de su admisibilidad para esta etapa recursiva. II.iv.- Resolución por el fondo. El recurso se declara sin lugar. En la presente causa el Ministerio Público atribuyó a la imputada [Nombre [Nombre6]], los siguientes hechos:

“1- Sin poderse establecer fecha exacta, pero aproximadamente a mediados del año mil novecientos noventa y nueve, se presentó la aquí imputada [[Nombre7] ] a un terreno ubicado en [...]. 2- De inmediato la imputada construyó una casa de habitación de concreto y madera dentro de los diez metros de la ribera del río, ocupando su área de protección. Dicha edificación la habita la imputada con su familia hasta el día de hoy. 3- Una vez que finaliza la construcción de su vivienda, la imputada [Nombre [Nombre6]] procede a plantar sobre el área de protección de ambas márgenes de la Quebrada La Cangreja, las bases de un puente que cruza dicho cuerpo de agua y que comunica su casa de habitación con la acera de la [...], donde colocó un candado para limitar el ingreso de las personas. 4- Además, la imputada [Nombre [Nombre6]] construyó seis edificaciones más que dedicó al alquiler de cuartos y un encierro para patos y gansos, construcciones con las cuales ocupa el área de protección del citado cuerpo de agua hasta el día de hoy” (sic).

Esa acusación fue presentada ante el Tribunal de Juicio del Segundo Circuito Judicial de San José, órgano que mediante sentencia 428-2018 de las 8:30 horas del 28 de agosto de 2018, absolvió a la señora [Nombre [Nombre6]] por un delito de destrucción de vegetación, por estimarlo prescrito; y encontró a la acusada autora responsable de un delito de invasión de área protegida y un delito de usurpación de bienes de dominio público, imponiéndole una pena de un año de prisión por cada ilícito, para un total de dos años de prisión y disponiendo la condena de ejecución condicional por el plazo de tres años, a condición de que: 1.- debía demoler todas las construcciones que había levantado dentro del área de protección de la quebrada la Cangreja, 2.- debía reforestar dicha zona protegida y, 3.- no debía cometer nuevo delito doloso con pena superior a seis meses de prisión dentro del plazo de tres años. Contra esa sentencia se interpuso recurso de apelación para ante este tribunal, órgano que con distinta integración de jueces entró a conocer de la impugnación, declarándola parcialmente con lugar en el voto 2019-36 de las 10:55 horas del 17 de enero, en el que dispuso lo siguiente:

“Se declara parcialmente con lugar el tercer motivo del recurso de apelación interpuesto por la defensa de [[Nombre1] ]. Se anula la pena con que se castigó el delito de usurpación de dominio público. Asimismo, se anulan las condiciones impuestas a la imputada para el otorgamiento del beneficio de ejecución condicional de la pena. Se ordena el reenvío para nueva sustanciación sobre ambos puntos. En lo demás, sin lugar el recurso”.

Conforme lo anterior, el Tribunal de Juicio del Segundo Circuito Judicial de San José, llevó a cabo el juicio de reenvío ordenado, a efecto de llevar a cabo la fijación de la pena correspondiente al delito de usurpación de bienes de dominio público, así como de determinar las condiciones que debía cumplir la señora [[Nombre1] ] a cuenta de mantener el beneficio de la suspensión de la pena de prisión impuesta. Mediante sentencia 70-2020 de las 10:50 horas del 7 de febrero de 2020 (que integra la sentencia 478-2018) se decidió imponerle a la imputada la pena de seis meses de prisión por el ilícito referido (sumando en total un año y seis meses de prisión, si se toma en cuenta la que se impuso por el delito de invasión de área protegida, en concurso material) manteniendo la ejecución condicional de la pena por el plazo de tres años, según se había resuelto en la sentencia previa, pero modificando las condiciones que se habían establecido anteriormente y fijando por toda obligación para la sentenciada, la de no cometer delito doloso con pena superior a seis meses de prisión por el plazo de tres años.

Es específicamente contra esa última decisión que se dirige la impugnación presentada por la representante del Ministerio Público, que no objetó la pena dispuesta para el delito de usurpación de bienes de dominio público, ni el plazo fijado para la duración de la suspensión condicional de la pena, sino únicamente la determinación adoptada en el fallo de no incluir entre las condiciones impuestas a la sentenciada [[Nombre1] ], la obligación de reforestar la zona de protección invadida o de reparar el daño mediante la regeneración del sitio. Ahora bien, efectuada, por parte de este tribunal, la revisión de las actuaciones y particularmente de la sentencia impugnada, que fue expuesta de forma oral (registrado en el expediente electrónico de esta causa, carpeta “Doc. Asociados”, con el nombre “Por Tanto” 07/02/2020, 11:25:20; archivo audiovisual 070007500647PE-07022020105058-2_Multi--0) encuentra esta cámara que aquella mantiene una estructura formal adecuada cumpliendo con los requerimientos estructurales básicos dispuestos para la sentencia dictada por un órgano jurisdiccional, de acuerdo con la normativa vigente (artículos 142, 143, 361 y 363 del Código Procesal Penal).

En relación con la cuestión objeto del recurso de apelación de la fiscalía, el a quo hizo referencia expresa en su resolución (ver registro audiovisual entre las marcas del contador [Placa1]:: ::) estimado que la imposición a la imputada [Nombre [Nombre6]] de la obligación de reforestar la zona invadida, según la pretensión que formuló en juicio el Ministerio Público y secundó el representante de la Procuraduría General de la República; no era procedente, fundamentalmente por dos razones. En primer lugar, dicha solicitud no contemplaba las posibilidades materiales de la imputada, ni sus condiciones personales. En segundo lugar, no se había sustentado en criterios técnicos, por lo que no resultaba posible llevar a cabo una correcta determinación de las condiciones de la pretendida fijación. Estima esta cámara que el razonamiento expresado por el tribunal de juicio es acertado en sus dos postulados, de modo que la denegatoria de imponer la condición pretendida por los representantes del Estado, tiene fundamento suficiente.

Efectivamente, tiene razón la fiscal recurrente al afirmar la existencia de un nutrido cuerpo normativo que contiene disposiciones que reconocen el derecho ciudadano a un medio ambiente saludable y procuran dotar de protección los recursos naturales. Entre las normas de mayor trascendencia se encuentra el artículo 50 de la Constitución Política costarricense, conforme al que: “Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado”, así como otras normas en diversos rangos del ordenamiento jurídico, de entre las cuales la impugnante rescata una serie de regulaciones que, en favor de su línea argumentativa, establecen definiciones, principios y tipifican conductas, como los artículos 33, 34 y 58 de la Ley Forestal (ley 7575 del 13 de febrero de 1976) o bien establecen obligaciones de reparación de las afectaciones causadas a la naturaleza, como las contenidas en el artículo 148 de la Ley de Aguas (ley 276 del 27 de agosto de 1942) o en el artículo 2 inciso d) de la Ley Orgánica del Ambiente (ley 7554 del 4 de octubre de 1995) que proclama como principio que la persona que cause daños al ambiente debe hacerse responsable por la restitución de las cosas al estado anterior, postulación que resulta exigible, a la luz de las regulaciones desarrolladas en el ámbito del derecho internacional, por ejemplo, en el artículo 10 de la Declaración final de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Río de Janeiro, Brasil, 14 de junio de 1992, en Torres Ugena (de la que Costa Rica es uno de los Estados signatarios) y según lo ha hecho ver el tribunal constitucional costarricense, al sostener que: “Volver las cosas al estado anterior en aquellos supuestos en que sea total o parcialmente factible, esto es, recomponer el “hábitat” o el equilibrio de los valores ecológicos (p. ej., poblar de nuevo un río en caso de depredación), es la solución prevalente de la ciencia jurídica” (Sala Constitucional, resolución número 275-F-2007 de las 10:00 horas del 21 de septiembre de 2007).

Este postulado innegable que se constituye en la plataforma de argumentación presentada por la representante fiscal no agota, sin embargo, la discusión como parece proponerse en la orientación discursiva de la impugnación presentada, pues teniendo clara la premisa, la pretensión de imponer la obligación de reparación por la vía del condicionamiento a la suspensión del cumplimiento de la pena de prisión, obligaba el planteamiento de otros problemas de necesaria implicación, que es justamente la vertiente que se ha desarrollado en la sustentación del fallo dictado por el tribunal de instancia. En ese sentido, llama la atención que la obligación de reparación que, por lo general, es correlato del ejercicio de una acción formal (el artículo 58 de la Ley Forestal concede acción de representación a la Procuraduría General de la República, para que establezca la acción civil resarcitoria sobre el daño ecológico ocasionado al patrimonio natural del Estado) con todas las garantías que ello implica en favor del demandado (imputación de hechos, derecho a conocer la prueba de cargo, incluyendo la de carácter técnico, a rebatirla y a ofrecer prueba de descargo, a conocer la liquidación de los extremos imponibles a título de obligación, etc.) en el procedimiento sub examine no fue la vía de encauzamiento, sino que dicha demanda de restitución (planteada como una consecuencia civil del hecho punible, conforme los lineamientos del artículo 103 del Código Penal) se transfiguró como una condición para la suspensión de la pena privativa de libertad, orientación que no ofrece pocas dificultades, dado que la figura referida no es un medio para imponer veladamente sanciones u obligaciones civiles, sino uno para establecer condiciones que, en el entendido de que la persona sentenciada se comportará correctamente sin tener que ejecutar su pena en prisión, permitan garantizar la efectividad en el cumplimiento de los fines de la sanción y procurar su rehabilitación. Sobre esto, con acierto se pronunció desde hace bastante tiempo, la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, en el voto 2006-991 de las 9:10 horas del 29 de septiembre, señalando:

“Ha de indicarse, que efectivamente el numeral 61 del Código Penal, establece: ‘Al acordarse la condena de ejecución condicional, el Juez podrá imponer al condenado las condiciones que determine, de acuerdo con el informe que al respecto vierta el Instituto de Criminología, ellas podrían ser variadas si dicho instituto lo solicita’. Sin embargo, a pesar de que la ley le otorga al Juez dicha potestad sin que esto implique un quebranto al principio de legalidad citado, los Juzgadores al momento de imponer condiciones deben analizar cada caso concreto y determinar cuáles deben ser las que se deben imponer al momento de otorgar el beneficio de ejecución, siendo los limites del Tribunal los principios de proporcionalidad y razonabilidad. En el caso presente, tal y como lo expuso el recurrente, las condiciones 2 y 3, constituyen, sanciones impuestas en sustitución del cumplimiento de la prisión.

En la práctica, las Autoridades Juzgadoras, han desnaturalizado este Instituto, pues funciona en forma automática, y sin dársele el debido cumplimiento a pesar de que existe un mandato Constitucional al respecto. Para la Sala, en el caso concreto, al haber considerado el Tribunal, que procedía a otorgar el beneficio de ejecución condicional de la pena a B, debió imponer condiciones relacionadas con evitar que la sentenciada fuera a prisión, garantizar la efectividad en el cumplimiento de la pena impuesta y que continúe con su actividad delictiva. Por el contrario, si los Juzgadores estimaban que concederle el beneficio no era lo adecuado, entonces debieron resolver en forma diversa, pero no como lo hicieron, imponiéndole penas accesorias”.

En el caso que nos ocupa, al haberse condenado a la imputada [[Nombre1] ] por los delitos de invasión de área protegida y usurpación de bienes de dominio público, habiéndosele impuesto la pena de un año y seis meses de prisión (única sanción dispuesta formalmente en correspondencia con esas conductas ilícitas) la suspensión de la ejecución de pena en prisión debía condicionarse mediante disposiciones que garantizaren el cumplimiento en libertad de los fines de la sanción y previnieran nuevas manifestaciones delictivas, pero resulta francamente discutible que tales finalidades pretendieran alcanzarse mediante la imposición de obligaciones a modo de consecuencia punitiva del delito cometido, en tanto constituyentes de afectación sobre el patrimonio y recursos de la imputada. Ahora bien, aun admitiendo tal procedimiento, es necesario recordar que, como lo ha indicado la Sala Constitucional en la resolución 2016-14423 de las 10:15 horas del 5 de octubre de 2016, si bien el legislador en el artículo 61 del Código Penal estableció un catálogo abierto de condiciones, libradas a la discrecionalidad del juez para su imposición, mediante la ponderación de cada caso particular, “…La decisión del Juez evidentemente no estaría exenta de los principios de razonabilidad, proporcionalidad, ni de los criterios técnicos y científicos que deben dar soporte a las condiciones que se le imponen al sentenciado”.

De esto se sigue que resultaría contraproducente la imposición de condiciones sin una sustentación suficiente, lo que obliga a ponderar en cada caso particular, la situación especifica de la persona sentenciada obligada a atender los condicionamientos y la razonabilidad y justificación de aquellas imposiciones, cuya desatención, por implicar la revocatoria de la ejecución condicional de la pena, debe derivar de un acto volitivo del infractor y no de la imposibilidad material de cumplimiento. En este sentido la sentencia dictada por el tribunal de instancia hace un análisis conciso y suficiente para establecer que, por una parte, la imputada [[Nombre1] ] es una persona que presenta varios indicadores propios de una condición de vulnerabilidad pues, según se tuvo por establecido en el juicio (y esto no es rebatido por la recurrente) se trata de una persona inmigrante, de baja escolaridad y escasos ingresos económicos.

Estas condiciones personales que, efectivamente, como lo señala la fiscal en su impugnación, por sí mismas no implican que no deba responsabilizarse por el daño ambiental que provocó, sí debía ponderarlas el juzgador, en conjunto con otros elementos para determinar si resultaba razonable y proporcional imponerle la obligación reparatoria de la forma en que había sido requerida, y especialmente los términos en que aquella podía ser impuesta; procedimiento que se hubiese favorecido por la canalización de la demanda en las vías procesales correspondientes (para favorecer mediante el proceso adversarial la dialéctica y el debate sobre los aspectos a dilucidar) pero que en todo caso, implicaba la fijación del daño particular cuya reparación se pretendía y los alcances concretos de la obligación que procuraba imponerse, de modo que pudiera establecerse con certeza qué tipo de acciones debía llevar a cabo la persona sentenciada, para que así pudiese ponderarse si estas estaban a su alcance, y de ser así, cuándo debía tenerse por cumplida la obligación establecida o en su defecto, qué tipo de omisión sería la que daría lugar a la determinación de incumplimiento.

Era deseable también que se hubiese precisado la forma en que debía satisfacerse la obligación que se imponía, y para ello resultaba importante que se establecieran lineamientos de carácter técnico-científico, en el entendido de que, al pretender la fiscalía que se ordenase la reforestación de la ribera de una quebrada, habría una serie de aspectos a considerar, como por ejemplo qué tipo de especies debían sembrarse, qué procedimientos debían seguirse, que tipo de controles debían darse a la plantación para evitar la pérdida por acción humana o de la naturaleza, y otros similares. Sin embargo, según se advierte de la revisión de los registros audiovisuales del juicio (ver expediente electrónico, archivo digital “AUDIENCIA DE DEBATE N°1 DEL 06/02/2020 PRIMERA AUDIENCIA”) el planteamiento realizado por la fiscalía, orientado como la imposición de una condición para la concesión del beneficio de ejecución condicional de la pena, se limitó a requerir en términos genéricos la imposición a la imputada de la obligación de desarrollar un plan de reforestación en el plazo de dos años, partiendo de las disposiciones del artículo 103 del Código Penal (ver registro audiovisual 00:21:26 – 00:24:47), bajo el entendido de que esto era una consecuencia civil del delito, cuyo reconocimiento debía hacerse en sentencia, sin hacer ningún dimensionamiento de la factibilidad del cumplimiento de esa obligación.

Según se aprecia también de los planteamientos realizados en la audiencia por la abogada defensora de la señora [Nombre [Nombre6]], la discusión sobre este punto, se llevó a cabo sin información alguna de carácter técnico y sobre la base de meras especulaciones respecto del alcance de la pretendida imposición. Así, se observa que la defensa técnica reconoce la ambigüedad por carencia de prueba pericial, pero estima que la inversión requerida para la reforestación podría ser millonaria. En la misma clave, la recurrente en su memorial de impugnación refiere en términos vagos estimar que la pretendida reforestación no implicaba “necesariamente un gasto exhaustivo o desproporcional ” por existir instituciones que daban colaboración y asesoría gratuita y porque no se requería de “gran cantidad de árboles”, argumentos que ponen en evidencia la carencia de criterios periciales o de elementos de juicio concretos e indispensables para la especificación de la obligación que pretendía imponerse a la persona imputada en este caso, y en el entendido de que esa carga probatoria atañe al acusador (o a quien por la vía civil hubiese demandado la reparación como consecuencia del hecho punible) resulta acertada la resolución del a quo, que concluye la imposibilidad de acceder a dicha pretensión, pues a falta de elementos de resolución, y en vista de las condiciones personales de la imputada, no podía efectuarse la ponderación de la proporcionalidad de la imposición requerida por la fiscalía, lo que implicaba el riesgo de generar, como condición para mantener la suspensión de la pena, una situación de imposible cumplimiento para la sentenciada, desnaturalizando el tipo de condiciones asignables en la figura de la condena de ejecución condicional.

Esas razones dadas en sustento de la decisión de no atender la solicitud de la fiscalía y de la Procuraduría General de la República, sobre el punto referido, constituyen un sustento adecuado para el fallo impugnado que, si bien también pudo haber ordenado la reforestación del área afectada al Ministerio de Ambiente y Energía (planteamiento que formula la fiscalía en el recurso, pero que no aduce haber efectuado subsidiariamente en el juicio y en todo caso es desarticulado de los argumentos de la impugnación) la omisión de hacerlo no constituye un vicio que deba determinar la ineficacia de lo resuelto en favor de la imputada [[Nombre1] ] y no impide a los órganos interesados llevar a cabo la gestión administrativa del caso, de modo que concluye esta cámara que la sentencia dictada por el tribunal de instancia, no presenta el vicio alegado de errónea aplicación jurídica, ni los yerros de fundamentación reclamados por la licenciada [Nombre5] . En consecuencia, se declara sin lugar el recurso interpuesto.

POR TANTO:

Se declara sin lugar el recurso de apelación interpuesto por la representante del Ministerio Público. NOTIFÍQUESE.- Manuel Gómez Delgado Jorge Luis Arce Víquez Ana Isabel Solís Zamora Jueces y jueza de Apelación de Sentencia Penal Imputado: [[Nombre1] ] Ofendido: Los recursos naturales Delito: Usurpación de bienes del dominio público.

JPSALAS

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    • Environmental Criminal LiabilityResponsabilidad Penal Ambiental

    Concept anchorsAnclajes conceptuales

      Spanish key termsTérminos clave en español

      This document cites

      • Ley 276 Water Law
      • Ley 7554 Organic Environmental Law
      • Ley 7575 Forestry Law

      Este documento cita

      • Ley 276 Ley de Aguas
      • Ley 7554 Ley Orgánica del Ambiente
      • Ley 7575 Ley Forestal

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