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Res. 14758-2020 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 07/08/2020
OutcomeResultado
The amparo is granted for violation of the right to petition, the request having been answered after the amparo was notified. By majority, without award of costs, damages, and losses.Se declara con lugar el amparo por violación al derecho de petición, al haberse respondido la solicitud después de notificado el recurso. Por mayoría, sin condena en costas, daños y perjuicios.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber heard an amparo filed by a mining cooperative against MINAE for violation of the right to petition, as no response had been received to a request submitted on June 11, 2020, regarding the status and reasons for delay in processing a concession application for underground gold mining in Abangares. The respondent authority responded only on July 30, 2020, after being notified of the amparo. The Chamber granted the amparo for violation of the right to petition, since the response was issued after notification of the amparo. By majority vote, MINAE was exempted from paying costs, damages, and losses, considering no patrimonial harm was proven and the administration's conduct did not warrant economic condemnation. Judges Hernández, Salazar, and Garro partially dissented, arguing that abstract condemnation for damages, losses, and costs should be imposed as a necessary consequence of the established violation, in accordance with the general system of Articles 50 and 51 of the Constitutional Jurisdiction Law.La Sala Constitucional conoció un recurso de amparo interpuesto por una cooperativa minera contra el MINAE por violación del derecho de petición, al no haber recibido respuesta a una solicitud presentada el 11 de junio de 2020 sobre el estado y fundamentos de retraso en el trámite de una concesión de explotación minera subterránea de oro en Abangares. La autoridad recurrida respondió hasta el 30 de julio de 2020, después de notificada la acción de amparo. La Sala declaró con lugar el recurso por violación al derecho de petición, ya que la respuesta se emitió con posterioridad a la notificación del amparo. Por mayoría, se eximió al MINAE del pago de costas, daños y perjuicios, al considerar que no se acreditó menoscabo patrimonial y que la conducta de la administración no ameritaba condena económica. Los Magistrados Hernández, Salazar y Garro salvaron el voto parcialmente, sosteniendo que debía condenarse en abstracto al pago de daños, perjuicios y costas como consecuencia necesaria de la lesión constatada, conforme al sistema general de los artículos 50 y 51 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional.
Key excerptExtracto clave
From the described factual scenario, the Chamber determines that the request filed by Eilyn Villalobos Ramírez – representing the Cooperativa de Servicios Múltiples Minera de Abangares – on June 11, 2020, to Ileana María Boschini López, Director of Geology and Mines, was resolved and communicated on July 30, 2020, i.e., after notification of the order granting leave in this amparo, which occurred on July 24, 2020. Consequently, the appropriate course is to grant the amparo, without special award of costs, damages, and losses.Del cuadro factico descrito, la Sala determina que la gestión planteada por Eilyn Villalobos Ramírez - en representación de la Cooperativa de Servicios Múltiples Minera de Abangares- el 11 de junio de 2020, a Ileana María Boschini López, Directora de Geología y Minas, fue resuelta y comunicada el 30 de julio de 2020, sea con posterioridad a la notificación de la resolución de curso de este amparo, efectuada el 24 de julio de 2020. En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en cuanto a costas, daños y perjuicios.
Pull quotesCitas destacadas
"En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en cuanto a costas, daños y perjuicios."
"Consequently, the appropriate course is to grant the amparo, without special award of costs, damages, and losses."
Considerando IV
"En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en cuanto a costas, daños y perjuicios."
Considerando IV
"Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (...), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones."
"Upon better consideration, the majority of the Chamber believes that, in the case at bar, pursuant to the first paragraph of Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law (...), the granting must be without special award of costs, damages, and losses, based on the following considerations."
Considerando V
"Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (...), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones."
Considerando V
"Coincido con la mayoría de la Sala en la decisión tomada respecto de la existencia de una lesión a los derechos fundamentales en este caso, la cual ha sido corregida con ocasión de la intervención de la Sala; no obstante, me separo de su decisión en relación con el tema de las consecuencias económicas de dicha declaratoria."
"I agree with the majority of the Chamber regarding the decision on the existence of a violation of fundamental rights in this case, which has been remedied as a result of the Chamber's intervention; however, I dissent on the issue of the economic consequences of such declaration."
Considerando VI - Voto salvado Magistrada Hernández
"Coincido con la mayoría de la Sala en la decisión tomada respecto de la existencia de una lesión a los derechos fundamentales en este caso, la cual ha sido corregida con ocasión de la intervención de la Sala; no obstante, me separo de su decisión en relación con el tema de las consecuencias económicas de dicha declaratoria."
Considerando VI - Voto salvado Magistrada Hernández
"En mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado."
"In my view, such exception must be interpreted to mean that, in accordance with the general system of automatic award of costs, damages, and losses upon a violation of fundamental rights, such award is always appropriate, even if the respondent issues an administrative or judicial decision that revokes, stops, or suspends the challenged action, unless it is undeniably and clearly shown that no compensable harm was caused in the specific case."
Considerando VII - Voto salvado parcial Magistrado Salazar Alvarado
"En mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado."
Considerando VII - Voto salvado parcial Magistrado Salazar Alvarado
Full documentDocumento completo
**File 20-012618-0007-CO** **Res. No. 2020014758** **CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE.** San José, at nine hours and fifteen minutes on August seventh, two thousand twenty.
**AMPARO ACTION PROCESSED IN FILE NO. 20-012618-0007-CO, FILED BY EILYN MARÍA VILLALOBOS RAMÍREZ, IDENTITY CARD 0603300054, ON BEHALF OF COOPERATIVA DE SERVICIOS MÚLTIPLES MINERA DE ABANGARES (COOPEBONANZA, R.L.), LEGAL ID 3-004-647227, AGAINST THE MINISTRY OF ENVIRONMENT AND ENERGY (MINISTERIO DE AMBIENTE Y ENERGÍA, MINAE).** **WHEREAS:** 1.- By a brief received at the Secretariat of the Chamber on July 15, 2020, the petitioner filed an amparo action against the Ministry of Environment and Energy (MINAE). The petitioner explains that via a note dated June 9, 2020, in her capacity as legal representative of the protected cooperative, she requested the following information from the Ministry of Environment and Energy (MINAE), at the address: [email protected], on June 11, 2020: "(...) we be clarified on the motives or reasons why (sic) after almost three years since the concession application was filed, the file through which it is being processed has not advanced in the slightest and is almost paralyzed since a single procedure takes more than a year to complete in the best of cases. (...) please indicate whether there exist, within the Directorate of Geology and Mines, any directives or regulations concerning the duration time for the resolution and handling of file processing. (...) you are requested to provide a response in accordance with the situation raised and to offer a definitive solution to the processing timelines of the file through which the concession is being requested. (...) Furthermore, we must request the opinion of your esteemed person and, in general, that of the Directorate of Geology and Mines, regarding Article 29 of the Mining Code. (...) In this regard, your esteemed person is requested to address the issue of the perfect square kilometers and the notification of the file regarding when it has been deemed abandoned. (…)”. The foregoing is in relation to the concession application for file No. 2017-SUB-PRI-003, which is being processed in the respondent office, the delay in its processing, and regarding the validity or lack thereof of the authorization to divide the area equitably, in response to the criteria that existed in the zone. She claims that, as of the date of filing this action, the note of interest had not been answered, nor has she been granted access to the requested information. She requests that the action be granted.
2.- By a resolution at 2:37 p.m. on July 15, 2020, the Constitutional Chamber admitted this amparo for processing.
3.- By a resolution at 2:10 p.m. on July 22, 2020, the Instructing Justice extended the processing to the Minister of Environment and Energy.
4.- Through a brief filed on July 30, 2020, Ileana María Boschini López, Director of the Directorate of Geology and Mines of the Ministry of Environment and Energy (MINAE), submits a report and clarifies that, in accordance with Directriz N°092-S-MTSS-MIDEPLAN and the Ministry of Health resolution MS-DM-6112-2020 published in La Gaceta N°173, Alcance Digital Nº 170 of July 13, 2020, because the Directorate of Geology and Mines is located in an Orange zone, the closure of the facilities was ordered from July 13 to July 22, maintaining public service virtually on those days. I.- Background: FIRST: On August 22, 2017, Mrs. Eilyn Villalobos Ramírez, identity card No. 6-330-054, in her capacity as General Manager of COOPEBONANZA R. L., filed an application for a concession for subsurface gold mining exploitation (explotación minera subterránea de oro) located in the Canton of Abangares. Said application was assigned file No. 2017-SUB-PRI-003. SECOND: By means of official letter DGM-TOP-O-197-2017 dated September 4, 2017, the application from Coopebonanza R.L. was temporarily located. Subsequently, in official letter DGM-RNM-380-2017 dated September 5, 2017, the environmental assessment document D1 in the name of Coopebonanza R.L. was referred to SETENA for the respective process. THIRD: In official letter DGM-DCM-30-2019 dated July 29, 2019, the geologist Mario Gómez Venegas, in his capacity as Head of Mining Control, requested Ing. Etelberto Chavarría Camacho of the Topography Department of this Directorate, that in view of the inconsistencies found in the area reservation applications for subsurface metallic mining in accordance with the provisions of the Mining Code and its Regulations, he review the reservation area of file 2017-SUB-PRI-003 and issue his recommendations. FOURTH: By official letter DGM-TOP-O-214-2019 dated August 7, 2019, Ing. Etelberto Chavarría Camacho, addressed the request from the Head of Mining Control and, among other things, recommended rendering official letter DGM-TOP-O-197-2017 without effect and not locating the application, given that it does not comply with the regulations. FIFTH: On Thursday, June 11 of the current year, an unnumbered brief dated June 9, 2020, signed by Mrs. Eilyn Villalobos Ramírez, identity card No. 6-330-054, in her capacity as General Manager of COOPEBONANZA R. L., was received via email, through which, among other things, she refers to the delay in processing the file in the name of her represented entity, No. 2017-SUB-PRI-003. SIXTH: By means of official letter DGM-OD-176-2020 dated July 28, 2020, a response was provided to the brief filed via email by the representative of Coopebonanza R.L. on June 11 of the current year. Said official letter was notified on July 30, 2020.
5.- By a brief filed on August 3, 2020, Carlos Manuel Rodríguez Echandi, Minister of Environment and Energy, states that he adheres to the report rendered by the Directorate of Geology and Mines.
6.- The legal prescriptions have been observed in the proceedings followed.
Justice Salazar Murillo drafts; and, **WHEREUPON:** I.- PRELIMINARY ISSUE. Given that Ileana María Boschini López, Director of the Directorate of Geology and Mines of the Ministry of Environment and Energy (MINAE), omitted to indicate in the report rendered under oath whether the email address [email protected] is provided as an official communication mechanism with the Institution, this fact is taken as true, and we proceed to analyze the constitutionality of this matter in accordance with Article 45 of the Constitutional Jurisdiction Law.
II.- SUBJECT OF THE ACTION. The petitioner alleges an injury to the right of petition. The appellant explains that on June 11, 2020, she requested information from the Director of Geology and Mines, resulting that, as of that date, the initiated procedure had not been resolved.
III.- PROVEN FACTS. Deemed relevant for the decision in this matter, the following facts are considered duly proven:
On June 11, 2020, Eilyn Villalobos Ramírez – representing the Cooperativa de Servicios Múltiples Minera de Abangares – requested the following information via the email address [email protected] from Ileana María Boschini López, Director of Geology and Mines, at the email address [email protected]: "(...) we be clarified on the motives or reasons why (sic) after almost three years since the concession application was filed, the file through which it is being processed has not advanced in the slightest and is almost paralyzed since a single procedure takes more than a year to complete in the best of cases. (...) please indicate whether there exist, within the Directorate of Geology and Mines, any directives or regulations concerning the duration time for the resolution and handling of file processing. (...) you are requested to provide a response in accordance with the situation raised and to offer a definitive solution to the processing timelines of the file through which the concession is being requested. (...) Furthermore, we must request the opinion of your esteemed person and, in general, that of the Directorate of Geology and Mines, regarding Article 29 of the Mining Code. (...) In this regard, your esteemed person is requested to address the issue of the perfect square kilometers and the notification of the file regarding when it has been deemed abandoned. (…)” (See documentation); On July 24, 2020, the resolution admitting this amparo was notified to the Ministry of Environment and Energy (MINAE). (See documentation); By means of official letter DGM-OD-176-2020 dated July 28, 2020, Ileana Boschini López proceeded to provide a response to Eylin Villalobos Ramírez, Legal Representative of Coopebonanza R.L., a document notified on July 30, 2020, by email. (See documentation).
IV.- ON THE MERITS: From the evidence provided to the file and the report rendered under oath to the Court, it is considered proven that on June 11, 2020, Eilyn Villalobos Ramírez – representing the Cooperativa de Servicios Múltiples Minera de Abangares – requested the following information via the email address [email protected] from Ileana María Boschini López, Director of Geology and Mines, at the email address [email protected]: "(...) we be clarified on the motives or reasons why (sic) after almost three years since the concession application was filed, the file through which it is being processed has not advanced in the slightest and is almost paralyzed since a single procedure takes more than a year to complete in the best of cases. (...) please indicate whether there exist, within the Directorate of Geology and Mines, any directives or regulations concerning the duration time for the resolution and handling of file processing. (...) you are requested to provide a response in accordance with the situation raised and to offer a definitive solution to the processing timelines of the file through which the concession is being requested. (...) Furthermore, we must request the opinion of your esteemed person and, in general, that of the Directorate of Geology and Mines, regarding Article 29 of the Mining Code. (...) In this regard, your esteemed person is requested to address the issue of the perfect square kilometers and the notification of the file regarding when it has been deemed abandoned. (…)”. On July 24, 2020, the resolution admitting this amparo was notified to the Ministry of Environment and Energy (MINAE). By means of official letter DGM-OD-176-2020 dated July 28, 2020, Ileana Boschini López proceeded to provide a response to Eylin Villalobos Ramírez, Legal Representative of Coopebonanza R.L., a document notified on July 30, 2020, by email.
From the described factual framework, the Chamber determines that the procedure raised by Eilyn Villalobos Ramírez – representing the Cooperativa de Servicios Múltiples Minera de Abangares – on June 11, 2020, to Ileana María Boschini López, Director of Geology and Mines, was resolved and communicated on July 30, 2020, that is, subsequent to the notification of the resolution admitting this amparo, carried out on July 24, 2020. Consequently, it is appropriate to grant the action, without special condemnation for costs, damages, and losses.
V.- ON THE CONDEMNATION FOR COSTS, DAMAGES, AND LOSSES PURSUANT TO ARTICLE 52 OF THE CONSTITUTIONAL JURISDICTION LAW. On the condemnation for costs, damages, and losses pursuant to Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law. After better consideration, the majority of the Chamber considers that, in the sub examine, in accordance with the provisions of paragraph 1 of Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law (“If, while the amparo is underway, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the action shall be granted solely for the purposes of indemnification and costs, if such are appropriate”), the granting must be without special condemnation for costs, damages, and losses, based on the following considerations. While there is an express text in the law that requires the operative part of the judgment to indicate that the action is granted when the grievance is resolved while the amparo is underway, it is no less true that the same paragraph in fine states that the granting is decreed “solely for the purposes of indemnification and costs, if such are appropriate”. It is emphasized that the Law states “if such are appropriate,” which means that the appropriateness or inappropriateness of the indemnification and costs depends on an assessment, appreciation, or weighing by the Court. In cases such as this one, the content of the petitioner's claim and the conduct of the respondent authority in acknowledging it suggest that the alleged impairments, injuries, or alterations are not directly related to a repercussion on a constitutional right of an evidently patrimonial nature (as would indeed occur, for example, with an impact on the right to wages). To dispel any doubt in this regard, it is important to highlight the provisions of Article 51 of the same Constitutional Jurisdiction Law, which states that: “any resolution that grants the action shall abstractly condemn the indemnification of the damages and losses caused and the payment of the costs of the action, and its liquidation shall be reserved for the execution of judgment”, where no possibility is foreseen to assess whether indemnification and costs are appropriate or not. The principles of Constitutional Law, Public and General Procedural Law, or, as applicable, International or Community Law, and also, in order, the General Public Administration Law and the Contentious Administrative Procedure Code and other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the norms of the Constitutional Jurisdiction Law -cf. Article 14-. For the contentious-administrative jurisdiction, the legislator established a precept fully applicable to the case by analogy, in Article 197 of the Contentious Administrative Procedure Code, which responds to procedural logic in any matter. In any case, the affected party in the sub lite retains the possibility of resorting, if they deem it appropriate, to a plenary proceeding in order to demonstrate that they have suffered some type of impairment. Based on the foregoing, it is the majority opinion to resolve this action without condemnation for costs, damages, and losses.
VI.- DISSENTING VOTE OF JUSTICE HERNÁNDEZ LÓPEZ, ON THE ECONOMIC CONSEQUENCES DERIVED FROM GRANTING THIS ACTION. I concur with the majority of the Chamber in the decision taken regarding the existence of an injury to fundamental rights in this case, which has been corrected on the occasion of the Chamber's intervention; however, I disagree with their decision in relation to the issue of the economic consequences of said declaration.
The constitutional jurisdiction under the purview of this Court in amparo and habeas corpus matters – the jurisdiction of liberty, as it is called – is special because its purpose is not that of a traditional judge who resolves a conflict between two parties, opposed in a legal dispute. Its subject matter is of public order, and its objective is to provide judicial protection to individuals in the exercise of their fundamental rights, in such a way that their enjoyment is not disturbed by acts of those who, de facto or de jure, exercise specific acts of authority capable of violating them.
This protective vocation of the constitutional jurisdiction is materialized through a procedural design that is also peculiar, expeditious, and free of charge, where the respondent public authority is subject to the simple submission of "a report" on the actions taken in the case reported (Articles 43, 44, 45, and 46 of the LJC). Thus, it is not technically a litigation, and accordingly, the Constitutional Chamber is granted broad powers to guide the course of the amparo or habeas corpus process, both regarding the possibility of requesting information from other authorities about what happened, and regarding the broad handling of evidence that may serve to clarify what occurred. Such a procedural framework for the jurisdiction of liberty, where there are no two antagonistic parties confronting each other such that what one wins the other loses, requires us to move away from the solutions that, for these latter issues, have been foreseen in procedural systems such as civil, contentious, or labor law.
For what is now at issue, the Constitutional Jurisdiction Law regulates, in its articles 46 and following, three specific aspects of the exercise of the jurisdictional function of protecting fundamental rights, under the Chamber's responsibility: a) the first aspect concerns the declaration that must be made regarding the existence or non-existence of the violation (Articles 46 and 47 LJC); b) the second carefully regulates the powers enjoyed by the Court to reverse the legal effects of the infringement of fundamental rights and to restore, in the most effective manner, their exercise (Articles 49 and 50 LJC); c) the third aspect (Article 51 LJC) provides rules regarding the economic consequences of such amparo and habeas corpus processes, so that – upon the Chamber's verification of an injury – there is a restoration of the enjoyment of such rights and, additionally, effective indemnification for the damages and costs caused, as part of the right to effective justice regarding the reparation of the harmful consequences generated by the offending authorities, which are not only for the purposes of effective judicial protection for the petitioner but also serve as a deterrent so that the State does not incur, in the future, in the actions that gave rise to the granting of the action, a subject regulated in Article 50 of the Constitutional Jurisdiction Law.
In this latter aspect, the Law, in its Article 51, orders the Chamber that “any resolution that grants the action shall abstractly condemn the indemnification of the damages and losses caused and the payment of the costs of the action…”. This is the general system that regulates the aspects of the indemnification sphere, for cases that the majority identifies as “the natural or normal form of termination of the process, where there is a pronouncement on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights…”; in such cases, among which the one now being decided is included, the Chamber has verified the grievance, and hence the need for a condemnation for costs, damages, and losses, which is supported by the aforementioned concept of effective protection of the rights of individuals and the notion that the Administration must be responsible for the damages and costs caused by its unconstitutional actions. This conclusion is not altered in any way by the fact that upon hearing and resolving the amparo, “the effects of the challenged act may have ceased” (Article 50), since such a case forms an integral part of the general system of automatic condemnation for costs, damages, and losses, it being understood that the process has ended normally and the violation has been verified.
Within this simple and clear general framework – lacking deficiencies or gaps – the provision of Article 52 of the Law fits perfectly as an exception, applicable only in cases where the Chamber has not heard, nor has it pronounced on, the merits of the claim, that is – as the majority states – in those situations of “abnormal termination of the process.” But the conditions and scope for decreeing this form of conclusion are delimited with utmost precision by the legislator; first, the de facto prerequisites for the application of this norm are clearly described, such that the Chamber must verify: 1) that the amparo is underway; 2) that there exists an administrative or judicial resolution (which must be understood in its strictly formal sense); and 3) that said resolution indisputably orders the revocation, the halting, or the suspension of the challenged action. These are highly circumscribed concepts, whose scope of application must furthermore be interpreted restrictively, not only in consideration of the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but also because the consequences of applying such an exception undoubtedly generate a decrease in the fundamental right of individuals to achieve effective judicial protection against the damages suffered due to the injury to their constitutional rights. In conclusion, only in such limited cases, and after the Court has confirmed all of the foregoing, in light of a restrictive reading of its scope, would we be faced with the need to set aside the general system of automatic condemnation for costs, damages, and losses, and exercise – as judges – our legal discretion to decide whether or not to order the payment of such amounts.
In this case, the foregoing exercise obliges us to conclude that Article 52 of the LJC is inapplicable, because, on the one hand, the Court has pronounced on the merits of the matter, has recognized with its declaration an injury to fundamental rights, and has determined who its author was; this in no way resembles an “abnormal termination of the process.” On the other hand, the requirements of the aforementioned Article 52 are also not met, since there exists no formal “administrative or judicial resolution” expressly revoking, halting, or suspending the act that originated the violation of constitutional rights. For all these reasons, it is appropriate to apply the provisions of Articles 50 and 51 of the LJC and to order – as a consequence of having verified the violation – the condemnation for damages, losses, and costs caused, as the economic consequences of the process.
But even if we were to set aside the automatic condemnation for damages, losses, and costs, dismissing the preceding reasoning, the fact remains that the proven facts of this case have led the Chamber to declare the existence of an impact on the exercise of the fundamental rights of the protected party, which, as a harmful action that it is, carries with it a presumption of the emergence of economic damages and losses – the specific determination of which is not for the Chamber to make – and no merit whatsoever is appreciated in the file that would convince us to exonerate the respondent authority from covering the effective reparation of the harmful consequences of its acts, according to the general principle expressly provided in the law.
VII.- PARTIAL DISSENTING VOTE OF JUSTICE SALAZAR ALVARADO, EXCLUSIVELY IN RELATION TO THE NON-CONDEMNATION FOR COSTS, DAMAGES, AND LOSSES AGAINST THE RESPONDENT PARTY.
Although I concur with the rest of the Chamber in granting the action, I dissent from the majority opinion insofar as it exempts the respondent party from being condemned to pay the costs, damages, and losses derived from the injury caused to the fundamental rights of the protected party.
The Constitutional Jurisdiction Law, in Article 52, provides that:
“If, while the amparo is underway, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the action shall be granted solely for the purposes of indemnification and costs, if such are appropriate.” Furthermore, in Article 51 ibid, it is established that:
“...any resolution that grants the action shall abstractly condemn the indemnification of the damages and losses caused and the payment of the costs of the action, and its liquidation shall be reserved for the execution of judgment.” This latter norm establishes the general system that regulates matters related to indemnification and payment of costs, what the majority calls “the natural or normal form of termination of the process, where there is a pronouncement on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights….” In the opinion of the majority, the cited Article 51 regulates the scenarios in which the Chamber has verified the grievance; and, as a consequence, the need arises for a condemnation for costs, damages, and losses. However, in the undersigned's judgment, from a systematic interpretation of both norms, it is concluded that, both in cases where this Constitutional Court verifies an injury to a fundamental right and, therefore, grants the action, and in those where the Administration, by its own decision, restores the aggrieved person to the enjoyment of their fundamental rights once it becomes aware of the amparo – a scenario contemplated in the aforementioned Article 52 – by mandate of Articles 50 and 51 of the cited law, the necessary and unavoidable consequence is the condemnation of the offender to indemnify the damages and losses caused and to pay the costs of the action. This rule is nothing more than the recognition, to the party who has suffered a violation of their fundamental rights, of the right to effective judicial protection concerning the reparation of the harmful consequences derived from the actions or omissions of the offending authorities; and, as a deterrent, so that the State does not incur again in the actions that gave rise to the granting of the action, a subject regulated in Article 50 of the law governing this jurisdiction. So, whether the Chamber has verified the grievance and has proceeded to hear the merits of the matter, or whether the violation has ceased by decision of the respondent authority itself, once it became aware of the processing of the amparo, with restoration of the fundamental rights in favor of the aggrieved party (Article 52), always, in any of these scenarios, the imperative need arises for a condemnation for costs, damages, and losses against the offender, whose basis is found in the principles of protection of individuals' rights and in the principle that the Administration must be held responsible for the damages and losses caused by its unconstitutional actions.
Thus, the fact that, at the time the amparo is heard and granted, the effects of the challenged act may have already ceased, under the terms of the provisions of Articles 50 and 52 of the cited law, does not negate the appropriateness of the condemnation for costs, damages, and losses, since such a case forms an integral part of the general system of necessary condemnation for these amounts contained in the Constitutional Jurisdiction Law.
Furthermore, it is clear that the aforementioned Article 52 applies solely in cases where the Chamber, even though it has not heard, nor has it pronounced on, the merits of the claim, has verified the violation of fundamental rights suffered by the protected party, by virtue of the restoration of the enjoyment of those rights that the Administration has granted in their favor; a situation that, as affirmed by the majority of the Chamber, implies an “abnormal termination of the process.” The legislator established and delimited, precisely, the conditions under which this Chamber may decree this form of abnormal conclusion of the amparo process, as well as its scope, namely: 1) that the amparo is underway, meaning that the Administration has been duly notified of the resolution admitting the amparo; and, 2) that there exists an administrative or judicial resolution that provides, indubitably, for the revocation, halting, or suspension of the challenged action that violated fundamental rights. Certainly, the norm in question contemplates an exception to the general system of condemnation for costs, damages, and losses, notwithstanding the granting of the action, by providing that, in the cases regulated therein, the action shall be granted “solely for the purposes of indemnification and costs, if such are appropriate.” As an exception that it is, it must be interpreted restrictively; that is, it only applies in the scenarios strictly contemplated in the norm, not only because of the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but also because the consequences of applying such an exception imply, without a doubt, an impairment of the fundamental right of individuals to obtain effective judicial protection against the damages and losses suffered due to the injury to their constitutional rights.
In my opinion, such an exception must be interpreted in the sense that, in accordance with the general system of automatic condemnation for costs, damages, and losses in the event of a violation of fundamental rights, such condemnation is always appropriate, even in the case where the respondent party issues an administrative or judicial resolution that revokes, halts, or suspends the challenged action, unless it is indubitably and clearly evident that in the specific case no compensable loss whatsoever was caused. Only and solely in such scenarios could the respondent Administration be exempted from the payment of such amounts.
As in this case, there is no element whatsoever to rebut the presumption that, for the protected party, economic damages and losses (daños y perjuicios) arose from the challenged actions—the specific determination of which does not fall within this jurisdiction’s purview—the granting of this remedy must necessarily entail an award of costs and of damages and losses, and I so declare.
VIII.— DIFFERENT REASONS OF MAGISTRATE GARRO VARGAS. In general terms, when the Chamber, by majority, grants a recurso de amparo without a specific award of costs and of damages and losses, pursuant to Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC), I have partially dissented from the vote. The foregoing, because Article 52 of the LJC states:
“If, while the amparo is pending, an administrative or judicial decision is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the recurso shall be granted solely for purposes of indemnification and costs, if they are applicable (si fueren procedentes).” My interpretation of that provision is the following: That “decision” (resolución) is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the violated right. The phrase “if they are applicable” (si fueren procedentes) refers to costs. Moreover, Article 197 of the Código Procesal Contencioso-Administrativo, cited by the majority, based on Article 14 of the LJC, precisely refers only to these: costs.
Certainly, pursuant to Article 48 of the Constitución Política (CP), the essential content of the right to the recurso de amparo is not indemnificatory in nature but rather restitutive; however, Article 51 of the LJC states: “Any decision granting the recurso shall award, in the abstract, indemnification for the damages and losses caused and payment of the costs of the recurso, and shall reserve their liquidation for the enforcement of the judgment.” If the right has been violated and the Chamber so confirms, even if it has been restored, damages and losses (daños y perjuicios) may have arisen. For this reason, an award in the abstract for these is appropriate. If this were not done, if such an award were not made, in the event that they had indeed occurred, there would be no basis—derived from this proceeding—to claim them, which could violate Article 41 of the CP. If, despite an award in the abstract having been issued, no damages and losses (daños y perjuicios) were caused, the judge in the ordinary court (vía ordinaria) shall so declare, since only to that judge does it correspond to deem proven the actual existence and magnitude thereof.
With the thesis defended by the majority, I believe that, contrary to what is sought, the Administration would be incentivized to respect rights only in the face of a recurso de amparo. It remains to be said that Article 52 of the LJC provides the possibility that, if it is deemed just, the Chamber may award costs, even when the right has been restored.
In summary, my position is that in recursos de amparo granted in accordance with Article 52 of the LJC, an award in the abstract for damages and losses (daños y perjuicios) is always appropriate. Regarding costs, the same provision empowers the Chamber to determine—when it deems it just—whether they are applicable.
Consequently, I concur with the operative part of this judgment, in granting the recurso de amparo for the award of damages and losses (daños y perjuicios), and in light of the characteristics of the present matter, I consider that an award of costs is also appropriate.
IX.— DOCUMENTATION PROVIDED TO THE CASE FILE. The parties are cautioned that, should they have provided any paper document, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic, or new-technology-produced device, these must be withdrawn from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, any material not withdrawn within this period shall be destroyed, in accordance with the provisions of the "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", approved by the Corte Plena in session No. 27-11 of August 22, 2011, Article XXVI and published in Boletín Judicial number 19 of January 26, 2012, as well as the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial, in session No. 43-12 held on May 3, 2012, Article LXXXI.
POR TANTO:
In accordance with the provisions of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, the recurso is granted without a specific award of costs, damages, and losses (daños y perjuicios). Magistrate Hernández López partially dissents from the vote and orders the award of damages, losses and costs in accordance with Articles 50 and 51 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional. Magistrate Salazar Alvarado partially dissents from the vote and orders the award of damages, losses, and costs. Magistrate Garro Vargas gives different reasons regarding the award of costs, damages, and losses (daños y perjuicios).
\t Fernando Castillo V.
President \t Paul Rueda L.
\t \t Nancy Hernández L.
Luis Fdo. Salazar A.
\t \t Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
\t \t Ronald Salazar Murillo Documento Firmado Digitalmente -- Código verificador -- *DLEKVLGOGI861* Is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 08-05-2026 23:38:47.
Sala Constitucional Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL *200126180007CO* Res. Nº 2020014758 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas quince minutos del siete de agosto de dos mil veinte .
RECURSO DE AMPARO QUE SE TRAMITA EN EL EXPEDIENTE NO. 20-012618-0007-CO, INTERPUESTO POR EILYN MARÍA VILLALOBOS RAMÍREZ, CÉDULA DE IDENTIDAD 0603300054, A FAVOR DE COOPERATIVA DE SERVICIOS MÚLTIPLES MINERA DE ABANGARES (COOPEBONANZA, R.L.), CÉDULA JURÍDICA 3-004-647227, CONTRA EL MINISTERIO DE AMBIENTE Y ENERGÍA (MINAE).
RESULTANDO:
1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala el 15 de julio de 2020, la accionante presenta recurso de amparo contra el Ministerio de Ambiente y Energía. Explica la accionante que mediante nota de fecha 9 de junio de 2020, en calidad de representante legal de la cooperativa amparada, solicitó al Ministerio de Ambiente y Energía, a la dirección: [email protected], el 11 de junio de 2020, la siguiente información: "(...) se nos aclare los motivos o razones por los cuales (sic) luego de casi tres años de presentada la solicitud de concesión, el expediente mediante el cual se tramita no ha avanzado en lo más mínimo y se encuentra casi paralizado puesto que una gestión dura más de un año en realizarse en el mejor de los casos. (...) nos indique si existe dentro de la Dirección de Geología y Minas, directrices o reglamentos sobre el tiempo de duración para la resolución y atención de la tramitación de expedientes. (...) se le solicita se nos pueda brindar una respuesta acorde a la situación planteada y se pueda ofrecer una solución definitiva a los plazos de tramitación del expediente mediante el cual se solicita la concesión. (...) Por otra parte, debemos solicitarle el criterio a su estimable persona y en general el de la Dirección de Geología y Minas, sobre el artículo 29 del Código de Minería. (...) En tal sentido, se le solicita a su estimable persona se refiera al tema de los kilómetros cuadrados perfectos y a la notificación del expediente en cuanto se ha tenido en abandono. (…)”. Lo anterior, en relación con la solicitud de concesión del expediente No. 2017-SUB-PRI-003 que se encuentra en trámite en la dependencia recurrida, el atraso en su tramitación y sobre la vigencia o no de autorización para dividir el área equitativamente, en respuesta a los criterios que se tenían en la zona. Reclama que, a la fecha de interposición de este recurso, la nota de interés no había sido contestada, ni se le ha dado acceso a la información solicitada. Solicita se declare con lugar el recurso.
2.- Por resolución de las 14:37 horas de 15 de julio de 2020, la Sala Constitucional dio curso al presente amparo.
3.- Por resolución de las 14:10 horas de 22 de julio de 2020, la Magistrada Instructora amplió el curso al Ministro de Ambiente y Energía, 4.- Mediante escrito presentado el 30 de julio de 2020, Ileana María Boschini López, Directora de la Dirección de Geología y Minas del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), rinde informe y aclara que conforme a lo indicado por la Directriz N°092-S-MTSS-MIDEPLAN y resolución del Ministerio de Salud N° MS-DM-6112-2020 publicada en La Gaceta N°173, Alcance Digital Nº 170 del 13 de julio de 2020, por encontrarse la Dirección de Geología y Minas ubicada en zona Naranja, se dispuso el cierre de las instalaciones del 13 al 22 de julio, manteniéndose en esos días la atención al público de manera virtual. I.- Antecedentes: PRIMERO: El día 22 de agosto del 2017, la señora Eilyn Villalobos Ramírez, cédula de identidad N° 6-330-054, en su condición de Gerente General de COOPEBONANZA R. L., presentó solicitud de concesión de explotación minera subterránea de oro ubicado en el Cantón de Abangares. A dicha solicitud se le asignó el expediente N° 2017-SUB-PRI-003. SEGUNDO: Mediante oficio DGM-TOP-O-197-2017 de fecha 04 de setiembre del 2017, se procedió a ubicar temporalmente la solicitud de Coopebonanza R.L. Posteriormente, en oficio DGM-RNM- 380-2017 de fecha 05 de setiembre del 2017, se remitió a la SETENA el documento de evaluación ambiental D1 a nombre de Coopebonanza R.L para el trámite respectivo. TERCERO: En oficio DGM-DCM-30-2019 de fecha 29 de julio de 2019, el geólogo Mario Gómez Venegas, en su condición de Jefe de Control Minero, le solicitó al Ing. Etelberto Chavarría Camacho del Departamento de Topografía de esta Dirección, que en vista de las incongruencias encontradas en las solicitudes de reservas de área para minería metálica subterránea de conformidad con lo establecido en el Código de Minería y su Reglamento, le solicitó la revisión del área de la reserva del expediente 2017-SUB-PRI-003 y emitiera sus recomendaciones. CUARTO: Por oficio DGM-TOP-O-214-2019 de fecha 07 de agosto del 2019, el Ing. Etelberto Chavarría Camacho, atiende lo solicitado por el jefe de control Minero y entre otras cosas, recomendó dejar sin efecto el oficio DGM-TOP-O-197-2017 y no ubicar la solicitud, dado que no cumple con la normativa. QUINTO: El día jueves 11 de junio del presente año, se recibió vía correo electrónico, escrito sin número con fecha 09 de junio del 2020, suscrito por la señora la señora Eilyn Villalobos Ramírez, cédula de identidad N° 6-330-054, en su condición de Gerente General de COOPEBONANZA R. L, y mediante el cual, entre otras cosas hace referencia al atraso en el trámite del expediente a nombre de su representada N° 2017-SUB-PRI-003. SEXTO: Mediante el oficio DGM-OD-176-2020 de fecha 28 de julio del 2020, se procedió a dar respuesta al escrito presentado vía correo electrónico por la representante de Coopebonanza R.L el día 11 de junio del presente año. Dicho oficio, fue notificado el día 30 de julio del 2020.
5.- Medainte escrito presentado el 3 de agosto de 2020, Carlos Manuel Rodríguez Echandi, Ministro de Ambiente y Energía, manifiesta que se adhiere al informe rendido por la Dirección de Geología y Minas.
6.- En los procedimientos seguidos se ha observado las prescripciones legales.
Redacta el Magistrado Salazar Murillo; y, OCONSIDERANDO:
I.- CUESTIÓN PREVIA. En vista de que Ileana María Boschini López, Directora de la Dirección de Geología y Minas del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) omitió indicar en el informe rendido bajo juramento, si el correo electrónico [email protected] se encuentra previsto como mecanismo oficial de comunicación con la Institución, se tiene por cierto este hecho y se procede a analizar la constitucionalidad de este asunto de conformidad con lo regulado en el artículo 45, de la Ley de la Jurisdicción Constitucional.
II.- OBJETO DEL RECURSO. Acusa la accionante lesión al derecho de petición. Explica la recurrente que el 11 de junio de 2020, solicitó información a la Directora de Geología y Minas, resultando que a la fecha la gestión incoada no ha sido resuelta.
III.- HECHOS PROBADOS. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos:
El 11 de junio de 2020, Eilyn Villalobos Ramírez - en representación de la Cooperativa de Servicios Múltiples Minera de Abangares- solicitó por correo electrónico [email protected], a Ileana María Boschini López, Directora de Geología y Minas, al correo electrónico [email protected], la siguiente información: "(...) se nos aclare los motivos o razones por los cuales (sic) luego de casi tres años de presentada la solicitud de concesión, el expediente mediante el cual se tramita no ha avanzado en lo más mínimo y se encuentra casi paralizado puesto que una gestión dura más de un año en realizarse en el mejor de los casos. (...) nos indique si existe dentro de la Dirección de Geología y Minas, directrices o reglamentos sobre el tiempo de duración para la resolución y atención de la tramitación de expedientes. (...) se le solicita se nos pueda brindar una respuesta acorde a la situación planteada y se pueda ofrecer una solución definitiva a los plazos de tramitación del expediente mediante el cual se solicita la concesión. (...) Por otra parte, debemos solicitarle el criterio a su estimable persona y en general el de la Dirección de Geología y Minas, sobre el artículo 29 del Código de Minería. (...) En tal sentido, se le solicita a su estimable persona se refiera al tema de los kilómetros cuadrados perfectos y a la notificación del expediente en cuanto se ha tenido en abandono. (…)” (Ver documentación); El 24 de julio de 2020, la resolución de curso de este amparo fue notificada al Ministerio de Ambiente y Energía. (Ver documentación); Mediante oficio DGM-OD-176-2020 de fecha 28 de julio del 2020, Ileana Boschini López, procedió a dar respuesta a Eylin Villalobos Ramírez, Representante Legal de Coopebonanza R.L., documento notificado el 30 de julio del 2020 por correo electrónico. (Ver documentación).
IV.- SOBRE EL FONDO: De las pruebas aportadas al expediente y el informe rendido bajo juramento al Tribunal, se tiene por demostrado que el 11 de junio de 2020, Eilyn Villalobos Ramírez - en representación de la Cooperativa de Servicios Múltiples Minera de Abangares- solicitó por correo electrónico [email protected], a Ileana María Boschini López, Directora de Geología y Minas, al correo electrónico [email protected], la siguiente información: "(...) se nos aclare los motivos o razones por los cuales (sic) luego de casi tres años de presentada la solicitud de concesión, el expediente mediante el cual se tramita no ha avanzado en lo más mínimo y se encuentra casi paralizado puesto que una gestión dura más de un año en realizarse en el mejor de los casos. (...) nos indique si existe dentro de la Dirección de Geología y Minas, directrices o reglamentos sobre el tiempo de duración para la resolución y atención de la tramitación de expedientes. (...) se le solicita se nos pueda brindar una respuesta acorde a la situación planteada y se pueda ofrecer una solución definitiva a los plazos de tramitación del expediente mediante el cual se solicita la concesión. (...) Por otra parte, debemos solicitarle el criterio a su estimable persona y en general el de la Dirección de Geología y Minas, sobre el artículo 29 del Código de Minería. (...) En tal sentido, se le solicita a su estimable persona se refiera al tema de los kilómetros cuadrados perfectos y a la notificación del expediente en cuanto se ha tenido en abandono. (…)”. El 24 de julio de 2020, la resolución de curso de este amparo fue notificada al Ministerio de Ambiente y Energía. Mediante oficio DGM-OD-176-2020 de fecha 28 de julio del 2020, Ileana Boschini López, procedió a dar respuesta a Eylin Villalobos Ramírez, Representante Legal de Coopebonanza R.L., documento notificado el 30 de julio del 2020 por correo electrónico.
Del cuadro factico descrito, la Sala determina que la gestión planteada por Eilyn Villalobos Ramírez - en representación de la Cooperativa de Servicios Múltiples Minera de Abangares- el 11 de junio de 2020, a Ileana María Boschini López, Directora de Geología y Minas, fue resuelta y comunicada el 30 de julio de 2020, sea con posterioridad a la notificación de la resolución de curso de este amparo, efectuada el 24 de julio de 2020. En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en cuanto a costas, daños y perjuicios.
V.- SOBRE LA CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 52 DE LA LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. Sobre la condenatoria en costas, daños y perjuicios de conformidad con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas. Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional -cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.
VI.- VOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA HERNÁNDEZ LÓPEZ, SOBRE LAS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DERIVADAS DE DECLARAR CON LUGAR ESTE RECURSO. Coincido con la mayoría de la Sala en la decisión tomada respecto de la existencia de una lesión a los derechos fundamentales en este caso, la cual ha sido corregida con ocasión de la intervención de la Sala; no obstante, me separo de su decisión en relación con el tema de las consecuencias económicas de dicha declaratoria.
La jurisdicción constitucional a cargo de este Tribunal en materia de amparo y hábeas corpus -la jurisdicción de la libertad como se le denomina- es especial porque su finalidad no es la del juez tradicional que dirime un conflicto entre dos partes, enfrentadas por una disputa legal. Su materia es de orden público, y su objetivo es brindar protección judicial a las personas en el ejercicio de sus derechos fundamentales de manera tal que no se perturbe su disfrute por actos de quien, de hecho o de derecho, realiza ejercicios concretos de autoridad, capaces de vulnerarlos.
Esa vocación protectora de la jurisdicción constitucional se concreta en un diseño procesal también peculiar, célere y gratuito en donde se impone a la autoridad pública recurrida la simple rendición de “un informe” sobre lo actuado en el caso denunciado (artículos 43, 44, 45 y 46 de la LJC). Así que no se trata técnicamente de un litigio y acorde con ello, se entregan a la Sala Constitucional amplios poderes para orientar el curso del proceso de amparo o de hábeas corpus, tanto respecto de la posibilidad de requerir información a otras autoridades sobre lo sucedido, como respecto del manejo amplio de la prueba que pueda servir para aclarar lo sucedido. Tal marco procesal de la jurisdicción de la libertad, donde no existen dos partes antagónicas enfrentadas de modo que lo que gane una lo pierda la otra, impone alejarnos de las soluciones que para estas últimas cuestiones han sido previstos en sistemas procesales como el civil, el contencioso o el laboral.
En lo que ahora interesa, la Ley de la Jurisdicción Constitucional regula en sus artículos 46 y siguientes, tres aspectos concretos del ejercicio de la función jurisdiccional de protección de derechos fundamentales, a cargo de la Sala: a) el primer aspecto es el atinente a la declaración que debe hacerse de la existencia o inexistencia de la violación (artículos 46 y 47 LJC); b) el segundo, regula de forma cuidadosa las potestades de las que goza el Tribunal para revertir los efectos jurídicos de la infracción a los derechos fundamentales y restaurar, de la forma más efectiva, su ejercicio (artículos 49 y 50 LJC); c) el tercer aspecto, (artículo 51 LJC) dispone reglas sobre las consecuencias económicas de tales procesos de amparo y habeas corpus, de manera tal que –ante la constatación de una lesión parte de la Sala-exista una restauración del disfrute de tales derechos y, además, una efectiva indemnización de los daños y gastos ocasionados, como parte del derecho a una justicia efectiva en cuanto a la reparación de las consecuencias dañosas generadas por las autoridades que resulten infractoras, las cuales no son sólo para efectos de la tutela judicial efectiva de la parte accionante, sino también con un fin disuasorio para que el Estado, no incurra en el futuro en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50 de la ley de la Jurisdicción Constitucional.
En este último aspecto, la Ley en su artículo 51 ordena a la Sala que “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso…”. Este es el sistema general que regula los temas del ámbito indemnizatorio, para los casos que la mayoría identifica como “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerados los derechos fundamentales…”; en tales casos, dentro de los que se cuenta el que ahora se decide, la Sala ha tenido por comprobado el agravio y de allí la necesidad de una condenatoria en costas daños y perjuicios, que se apoya en el concepto antes citado de una tutela efectiva de los derechos de las personas y en la noción de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y gastos que ocasione con su actuar inconstitucional. No cambia en nada esta conclusión por el hecho de que al conocer y resolver el amparo, “hubieren cesado los efectos del acto reclamado” (artículo 50) pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria automática en costas daños y perjuicios, por entenderse que el proceso ha terminado de forma normal y se ha constatado la violación.
Dentro de este marco general sencillo y claro -y carente de minusvalías o vacíos- la disposición del artículo 52 de la Ley encaja perfectamente como un caso de excepción, aplicable únicamente en los casos en que la Sala no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, es decir -como lo dice la mayoría- en aquellas situaciones de “terminación anormal del proceso”. Pero las condiciones y alcances para decretar esa forma de conclusión están delimitados como suma precisión por parte del legislador; en primer lugar, los presupuestos de hecho para la aplicación de esta norma, están claramente descritos, de modo que la Sala debe comprobar: 1) que el amparo está en curso; 2) que exista una resolución administrativa o judicial (que debe entenderse en su sentido estrictamente formal); y 3) que en tal resolución se disponga incuestionablemente la revocación, la detención o la suspensión de la actuación impugnada. Se trata de conceptos sumamente acotados, cuyo ámbito de aplicación debe además ser interpretado restringidamente, no solo en atención a la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino porque las consecuencias de aplicar tal excepción generan indiscutiblemente una disminución en el derecho fundamental de las personas a lograr una efectiva tutela judicial frente a los daños recibidos con la lesión a sus derechos constitucionales. En conclusión, únicamente en tales limitados casos y luego de confirmado por el Tribunal todo lo anterior, a la luz de una lectura restrictiva de sus alcances, estaríamos ante la necesidad de dejar de lado el sistema general de condenatoria automática en costas daños y perjuicios, y ejercitar -como jueces- nuestra discreción jurídica para decidir si se ordena el pago de tales extremos o no.
En este caso, el ejercicio anterior obliga a concluir la inaplicabilidad del artículo 52 de LJC, pues, por una parte, el Tribunal se ha pronunciado sobre el fondo del asunto, ha reconocido con su declaración una lesión a derechos fundamentales y determinado quién ha sido su autor; en nada se asemeja lo anterior una “terminación anormal del proceso”. Por otra parte, tampoco se verifican los requisitos del artículo 52 recién citado, ya que no existe una “resolución administrativa o judicial” formalmente emitida y en la cual, de manera expresa se revoque, detenga o suspenda el acto que origina la violación de derechos constitucionales; Por todo ello, es procedente aplicar lo dispuesto en los artículos 50 y 51 de la LJC y disponer -como consecuencia de haberse comprobado la violación- la condenatoria en daños, perjuicios y costas causados, en calidad de consecuencias económicas del proceso.
Pero incluso, aún si dejásemos de lado la condena automática en daños, perjuicios y costas, despreciando los razonamientos anteriores, lo cierto es que los hechos probados de este caso han llevado a la Sala a declarar la existencia de una afectación en el ejercicio de los derechos fundamentales del amparado, que, como acción dañosa que es, lleva aparejada una presunción de surgimiento de daños y perjuicios económicos -cuya determinación concreta no le toca a la Sala-, y no se aprecia en el expediente mérito alguno que convenza para exonerar a la autoridad recurrida de cubrir la efectiva reparación de las consecuencias dañinas de sus actos, según el principio general dispuesto expresamente en la ley.
VII.- VOTO SALVADO PARCIAL DEL MAGISTRADO SALAZAR ALVARADO, ÚNICAMENTE EN RELACIÓN CON LA NO CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS A LA PARTE RECURRIDA.
Si bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada.
La Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que:
“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Por otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que:
“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Esta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”.
En criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio del suscrito, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso. Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional.
Así, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional.
Por otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una “terminación anormal del proceso”.
El legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales.
En mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaro.
VIII.- RAZONES DIFERENTES DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS. En términos generales, cuando la Sala por mayoría declara con lugar un recurso de amparo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, al tenor del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC), he salvado parcialmente mi voto. Lo anterior, porque el artículo 52 de la LJC dice:
“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Mi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase “si fueren procedentes” se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.
Ciertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es de carácter indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Si el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de estos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título –derivado de este proceso– para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya dictado la condenatoria en abstracto, no se han ocasionado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.
Con la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aun cuando el derecho haya sido restituido.
En síntesis, mi posición es que en los recursos de amparo declarados con lugar de conformidad con el artículo 52 de la LJC procede siempre la condenatoria en abstracto de los daños y perjuicios. En lo que respecta a las costas, la misma norma faculta a la Sala a determinar –cuando lo considere justo- la procedencia de las mismas.
En consecuencia, concurro con la parte dispositiva de esta sentencia, al declarar con lugar el recurso de amparo por la condenatoria en daños y perjuicios, y en atención a las características del presente asunto estimo que también corresponde la condenatoria en costas.
IX.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE. Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.
POR TANTO:
De conformidad con lo establecido en el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se declara con lugar el recurso sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. La Magistrada Hernández López salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas de conformidad con los artículos 50 y 51 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. El Magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La Magistrada Garro Vargas da razones diferentes en cuanto a la condenatoria en costas, daños y perjuicios.
Fernando Castillo V.
Paul Rueda L.
Nancy Hernández L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ronald Salazar Murillo Documento Firmado Digitalmente -- Código verificador -- *DLEKVLGOGI861*
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