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Res. 13386-2020 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 17/07/2020
OutcomeResultado
The amparo is granted because the complaint was addressed only after the amparo was notified, but without awarding costs, damages, or losses as the effects ceased during the proceedings.Se declara con lugar el recurso por haberse atendido la denuncia solo después de notificado el amparo, pero sin condenatoria en costas, daños y perjuicios al cesar los efectos durante el proceso.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber reviewed an amparo action against the Ministry of Health for failing to respond to an environmental complaint filed on January 14, 2020, with the Escazú Health Area. The complainant alleged pollution of the Agres River from untreated wastewater discharges and garbage, and claimed that by the time the amparo was filed, no response or action had been taken. During the amparo proceedings, the respondent authority conducted inspections and communicated the actions to the complainant on June 23, 2020. The Chamber found that the complaint was addressed only after the amparo was admitted, violating the right to a prompt and complete procedure. However, since the omission was corrected during the proceedings, Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law applies, and the amparo is granted without awarding costs, damages, or losses. The decision includes dissenting votes on the economic consequences.La Sala Constitucional conoce un amparo contra el Ministerio de Salud por la falta de respuesta a una denuncia ambiental presentada el 14 de enero de 2020 ante el Área Rectora de Salud de Escazú. El recurrente alegó contaminación del Río Agres por descargas de aguas residuales no tratadas y basura, y denunció que al momento de interponer el amparo no había recibido respuesta ni se habían realizado acciones. Durante la tramitación del amparo, la autoridad recurrida realizó inspecciones y comunicó las acciones al recurrente el 23 de junio de 2020. La Sala determina que la denuncia fue atendida solo después de notificada la resolución que dio curso al amparo, lo que configura una lesión al derecho a un procedimiento pronto y cumplido. Sin embargo, al haberse corregido la omisión durante el proceso, aplica el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional y declara con lugar el recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios. La decisión cuenta con votos salvados sobre las consecuencias económicas.
Key excerptExtracto clave
From the factual background described, the Chamber determines that complaint No. 14994-20 filed by the petitioner on January 14, 2020, before the Escazú Health Area, was addressed and communicated to the petitioner on June 23, 2020, that is, after the notification of the order admitting this amparo (made at 09:00 hours on June 19, 2020). Consequently, it is appropriate to grant the amparo, without special award of costs, damages, or losses. V.- ON THE AWARD OF COSTS, DAMAGES, AND LOSSES PURSUANT TO ARTICLE 52 OF THE CONSTITUTIONAL JURISDICTION LAW. Upon better consideration, the majority of the Chamber finds that, in the case at hand, pursuant to the first paragraph of Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law (“If, while the amparo is pending, an administrative or judicial decision is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be granted solely for purposes of compensation and costs, if applicable”), the grant must be without a special award of costs, damages, or losses, based on the following considerations.Del cuadro factico descrito, la Sala determina que la denuncia No. 14994-20 presentada por el recurrente el 14 de enero de 2020, ante el Área Rectora de Salud de Escazú, fue atendida y comunicada al accionante el 23 de junio de 2020, sea con posterioridad a la notificación de la resolución de curso de este amparo (realizada a las 09:00 horas del 19 de junio de 2020). En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en cuanto a costas, daños y perjuicios. V.- SOBRE LA CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 52 DE LA LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones.
Pull quotesCitas destacadas
"Del cuadro factico descrito, la Sala determina que la denuncia No. 14994-20 presentada por el recurrente el 14 de enero de 2020, ante el Área Rectora de Salud de Escazú, fue atendida y comunicada al accionante el 23 de junio de 2020, sea con posterioridad a la notificación de la resolución de curso de este amparo."
"From the factual background described, the Chamber determines that complaint No. 14994-20 filed by the petitioner on January 14, 2020, before the Escazú Health Area, was addressed and communicated to the petitioner on June 23, 2020, that is, after the notification of the order admitting this amparo."
Considerando IV
"Del cuadro factico descrito, la Sala determina que la denuncia No. 14994-20 presentada por el recurrente el 14 de enero de 2020, ante el Área Rectora de Salud de Escazú, fue atendida y comunicada al accionante el 23 de junio de 2020, sea con posterioridad a la notificación de la resolución de curso de este amparo."
Considerando IV
"Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios."
"Upon better consideration, the majority of the Chamber finds that, in the case at hand, pursuant to the first paragraph of Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law, the grant must be without a special award of costs, damages, or losses."
Considerando V
"Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios."
Considerando V
"Ciertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política, el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: "Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados."
"Certainly, under Article 48 of the Political Constitution, the essential content of the right to amparo is not compensatory but restitutive; however, Article 51 of the LJC states: "Every decision granting the appeal shall award in the abstract compensation for the damages and losses caused."
Voto salvado parcial de la Magistrada Garro Vargas
"Ciertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política, el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: "Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados."
Voto salvado parcial de la Magistrada Garro Vargas
Full documentDocumento completo
**Constitutional Chamber** **Resolution No. 13386 - 2020** **Resolution Date:** July 17, 2020 at 09:15 **Expediente:** 20-010794-0007-CO **Drafted by:** José Paulino Hernández Gutiérrez **Analyzed by:** SALA CONSTITUCIONAL **Text of the resolution** *200107940007CO* Res. No. 2020013386 CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours fifteen minutes on July seventeenth, two thousand twenty.
An amparo appeal processed in expediente No. 20-010794-0007-CO, filed by WALTER BRENES SOTO, identity card 0206450800, against the MINISTRY OF HEALTH.
**Whereas:** 1.- By document received at the Secretariat of the Chamber on June 17, 2020, the appellant files an amparo appeal on his behalf, against the MINISTRY OF HEALTH, and states the following: that on January 14, 2020, he filed an environmental complaint before the Health Governing Area of Escazú (Área Rectora de Salud de Escazú), due to the contamination present in the Agres River, in which he detailed: "Discharge of untreated wastewater (aguas residuales y no tratadas) along the Agres River, coupled with garbage and bad odors, in the vicinity of the Agres River Bridge"; however, he claims that as of the date of filing this appeal, the respondents have not responded to his complaint nor have they taken any action in this regard. For the foregoing reasons, he considers his rights to a healthy and ecologically balanced environment to be violated. He requests that the appeal be granted.
2.- By resolution at 08:49 hours on June 18, 2020, this appeal was admitted.
3.- By document incorporated into the Legal System on June 24, 2020, Adolfo Ortiz Barboza, Director of the Health Governing Area of Escazú, reports under oath that, on January 14, 2020, this Health Governing Area received the complaint from Walter Brenes Soto (administrative expediente No. 14994-20) regarding an alleged problem located southwest of the Ernesto Rhormoser Stadium, where he reports alleged contamination from wastewater and garbage in the vicinity of the Agres River, without indicating an exact location or the name of who might be generating the reported problem. Regarding the alleged problem of wastewater discharge claimed by the amparo petitioner, he indicates that there are 27 duly identified wastewater generating entities (entes generadores de aguas residuales) at the site, which have authorization for discharge into the Agres River, and that this health authority, in compliance with Decree No. 33601, the Wastewater Discharge and Reuse Regulation (Reglamento de Vertido y Reuso de Aguas Residuales), verifies the operation of these generating entities through the operational wastewater reports they submit quarterly or semi-annually depending on their flow rate. He points out that this Health Governing Authority carries out state control and surveillance activities of wastewater generating entities, which are selected by the Ministry of Health for the purpose of conducting sampling. He adds that, in February 2020, inspection visits to various businesses near the Agres River began, to verify that the wastewater discharge is as indicated in the operational reports, such as the inspection carried out at the Metroplaza wastewater treatment plant, which has an absorption well and has no discharges into the Agres River or surrounding areas. He adds that these inspections were suspended in March due to the immediate and urgent attention to complaints and follow-up on cases related to the yellow alert and the subsequent declaration of a state of emergency throughout the territory of the Republic of Costa Rica due to the health emergency caused by the COVID-19 disease, by decree 42227-MP-S, of March 16, 2020. He indicates that, in order to gain greater clarity on the location of the complaint filed by Mr. Brenes Soto, he proceeded to request the exact location of the reported area via email; however, as of 12:00 noon on June 23, 2020, the requested information had not been obtained; and upon inspection of the nearest area matching the description in the complaint, i.e., the Agres River bridge located in the vicinity of Multiplaza, the presence of waste was not observed, nor were unpleasant odors perceived, which was notified to Mr. Brenes Soto by official letter MS-DRRSCS-DARSE-815-2020, detailing the actions taken by this Health Authority. He requests that the appeal be denied.
4.- According to the certificate issued by the Secretariat of this Chamber on June 30, 2020 – which is in the electronic expediente – from June 22 to 29, 2020, the Central South Regional Director of the Ministry of Health did not present any document whatsoever to render the report requested in the resolution issued at 08:49 hours on June 18, 2020.
5.- The legal requirements have been observed in the proceedings followed.
Drafted by Magistrate Hernández Gutiérrez; and, **Considering:** I.- PRELIMINARY MATTER. Prior to analyzing the merits of the case – regarding the alleged violation of the right to a prompt and fulfilled procedure – it must be clarified that, as of judgment No. 2008-02545 at 8:55 hours on February 22, 2008, this Chamber has referred to the administrative contentious jurisdiction – with some exceptions – those matters in which it is disputed whether the public administration has complied with the timeframes established by the General Law of Public Administration (Articles 261 and 325) or sectoral laws for special administrative procedures, to resolve a final act of an administrative procedure – initiated ex officio or at the request of a party – or to hear applicable administrative appeals. Precisely, in this case, an exception is raised because it concerns an environmental complaint regarding wastewater filed with the Health Area of Escazú. With this point clarified, we proceed to resolve the specific situation raised in this amparo.
II.- SUBJECT OF THE APPEAL.- The appellant states that, on January 14, 2020, he filed an environmental complaint before the Health Governing Area of Escazú, due to the contamination present in the Agres River, in which he detailed: "Discharge of untreated wastewater along the Agres River, coupled with garbage and bad odors, in the vicinity of the Agres River Bridge"; however, he claims that as of the date of filing this appeal, the respondents have not responded to his complaint nor have they taken any action in this regard. He considers that this situation violates his fundamental rights.
III.- PROVEN FACTS. Of importance for the decision in this matter, the following facts are deemed duly demonstrated:
On January 14, 2020, the amparo petitioner Brenes Soto filed a health complaint No. 14994-20 with the Health Governing Area of Escazú, in which he detailed: "Discharge of untreated wastewater along the Agres River, coupled with garbage and bad odors, in the vicinity of the Agres River Bridge". (uncontroverted fact); The Director of the Health Governing Area of Escazú indicated that they have 27 duly identified wastewater generating entities, which have authorization for discharge into the Agres River. Furthermore, in compliance with Decree No. 33601, the Wastewater Discharge and Reuse Regulation, they verify the operation of these generating entities through the operational wastewater reports they submit quarterly or semi-annually. (see report rendered under oath); By inspection record MS-DRRSCS-DARSE-AIO-ABJ-39-2020, dated February 25, 2020, the respondent authorities conducted an inspection at Metroplaza for complaint No. 15004-20, in which the following was stated: "(…) At the time of inspection, the coloration test returned a negative result". (see report rendered under oath and evidence provided); The conduct of inspections was suspended in March due to the declaration of a state of emergency throughout the territory of the Republic of Costa Rica caused by the COVID-19 health emergency. (see report rendered under oath); On June 19, 2020, at 09:00 hours, the Director of the Health Governing Area of Escazú was notified of the resolution admitting the amparo. (see notification record); On June 23, 2020, at 09:08 hours, the respondent authorities sent an email to the amparo petitioner to request the following information: "in response to your complaint regarding the Agres River, you are requested to indicate which bridge you are referring to, as there are several in the canton". (see report rendered under oath and evidence provided); By inspection record MS-DRRSCS-DARSE-AIO-ASF-108-2020, dated June 23, 2020, at 12:15 hours, the respondent authorities conducted an inspection at the Agres River bridge, in the vicinity of Multiplaza, for complaint No. 14994-20, in which the following was stated: "(…) At this time, no waste is visible, nor are unpleasant odors perceived". (see report rendered under oath and evidence provided); On June 23, 2020, by official letter MS-DRRSCS-DARSE-815-2020, the authorities informed the amparo petitioner of the actions taken in response to complaint No. 14994-20 that he filed. (see report rendered under oath and evidence provided).
IV.- ON THE SPECIFIC CASE.- After analyzing the evidentiary elements provided, this Court verifies the injury to the fundamental rights of the amparo petitioner. From the report rendered – which is accepted as given under oath with the consequences, including criminal ones, provided for in Article 44 of the Law governing this Jurisdiction – and the evidence provided for the resolution of the matter, it has been duly accredited that on January 14, 2020, the amparo petitioner Brenes Soto effectively filed a health complaint No. 14994-20 with the Health Governing Area of Escazú, in which he detailed: "Discharge of untreated wastewater along the Agres River, coupled with garbage and bad odors, in the vicinity of the Agres River Bridge". In this regard, it is verified that, on June 19, 2020, at 09:00 hours, the Director of the Health Governing Area of Escazú was notified of the resolution admitting the amparo, and consequently, on June 23, 2020, at 09:08 hours, the respondent authorities sent an email to the amparo petitioner requesting the following information: "in response to your complaint regarding the Agres River, you are requested to indicate which bridge you are referring to, as there are several in the canton"; furthermore, at 12:15 hours on the same day, by inspection record MS-DRRSCS-DARSE-AIO-ASF-108-2020, the respondent authorities conducted an inspection at the Agres River bridge, in the vicinity of Multiplaza, for complaint No. 14994-20, in which the following was stated: "(…) At this time, no waste is visible, nor are unpleasant odors perceived", and subsequently, following that action, by official letter MS-DRRSCS-DARSE-815-2020, the authorities informed the amparo petitioner of the actions taken in response to complaint No. 14994-20 that he filed. On the other hand, this Chamber observes that the respondent authorities took actions prior to the notification of this amparo appeal; however, these correspond to a different complaint than the main claim alleged by the amparo petitioner.
From the factual picture described, the Chamber determines that complaint No. 14994-20 filed by the appellant on January 14, 2020, with the Health Governing Area of Escazú, was addressed and communicated to the petitioner on June 23, 2020, i.e., after the notification of the resolution admitting this amparo (made at 09:00 hours on June 19, 2020). Consequently, it is appropriate to grant the appeal, without special award of costs, damages, and losses.
V.- ON THE AWARD OF COSTS, DAMAGES, AND LOSSES PURSUANT TO ARTICLE 52 OF THE LAW OF CONSTITUTIONAL JURISDICTION. Upon better consideration, the majority of the Chamber considers that, in the sub examine, in accordance with the provisions of paragraph 1 of Article 52 of the Law of Constitutional Jurisdiction ("If, while the amparo is in progress, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the challenged action, the appeal shall be granted solely for purposes of compensation and costs, if they are appropriate"), the grant must be without a special award of costs, damages, and losses, based on the following considerations. While there is express text in the law that obliges the operative part of the judgment to state that the appeal is granted, when the grievance is resolved while the amparo is in progress, it is no less true that the same paragraph in fine states that the grant is made "solely for purposes of compensation and costs, if they are appropriate". It is emphasized that the Law states "if they are appropriate", which means that the appropriateness or inappropriateness of compensation and costs depends on an assessment, appreciation, or weighing by the Court. In cases such as this, the content of the claim of the amparo-protected person and the conduct of the respondent authority in acknowledging it suggest that the alleged detriments, injuries, or alterations are not directly related to an impact on a constitutional right of a clearly patrimonial nature (as would occur, for example, with an effect on the right to a salary). To dispel any doubt in this regard, it is important to highlight the provision of Article 51 of the same Law of Constitutional Jurisdiction, which states: "any resolution granting the appeal shall award in abstracto the compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, and shall reserve their liquidation for the execution of the judgment", where the possibility of assessing whether compensation and costs are appropriate or not is not foreseen. The principles of Constitutional Law, Public and General Procedural Law or, where appropriate, International or Community Law, and, furthermore, in order, the General Law of Public Administration and the Administrative Contentious Procedural Code and other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the rules of the Law of Constitutional Jurisdiction -cfr. Article 14-. For the administrative-contentious jurisdiction, the legislator established a precept fully applicable to the case by analogy, in Article 197 of the Administrative Contentious Procedural Code, which responds to procedural logic in any matter. In any event, the affected party in the sub lite preserves the possibility of resorting, if he deems it appropriate, to a plenary proceeding to demonstrate that he has suffered some type of detriment. Based on the foregoing, it is the majority criterion to resolve this appeal without an award of costs, damages, and losses.
VI.- DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE HERNÁNDEZ LÓPEZ, ON THE ECONOMIC CONSEQUENCES DERIVED FROM GRANTING THIS APPEAL. I concur with the majority of the Chamber in the decision taken regarding the existence of an injury to fundamental rights in this case, which has been corrected on the occasion of the Chamber's intervention; however, I dissent from its decision regarding the issue of the economic consequences of such a declaration. The constitutional jurisdiction under the charge of this Court in matters of amparo and habeas corpus – the jurisdiction of freedom as it is called – is special because its purpose is not that of the traditional judge who settles a conflict between two parties, opposed by a legal dispute. Its subject matter is of public order, and its objective is to provide judicial protection to individuals in the exercise of their fundamental rights in such a way that their enjoyment is not disturbed by acts of those who, de facto or de jure, perform concrete exercises of authority capable of violating them. This protective vocation of the constitutional jurisdiction is realized in a procedural design that is also peculiar, swift, and free, where the respondent public authority is simply required to render "a report" on the actions taken in the reported case (Articles 43, 44, 45, and 46 of the LJC). Thus, it is not technically a litigation, and accordingly, the Constitutional Chamber is granted broad powers to guide the course of the amparo or habeas corpus process, both regarding the possibility of requesting information from other authorities about what occurred, and regarding the broad handling of evidence that may serve to clarify what happened. Such a procedural framework of the jurisdiction of freedom, where there are no two antagonistic parties facing each other such that what one gains the other loses, obliges us to distance ourselves from the solutions that have been foreseen for these latter matters in procedural systems such as civil, contentious, or labor law. In what is relevant now, the Law of Constitutional Jurisdiction regulates in its Articles 46 et seq., three concrete aspects of the exercise of the jurisdictional function of protecting fundamental rights, under the charge of the Chamber: a) the first aspect concerns the declaration that must be made regarding the existence or non-existence of the violation (Articles 46 and 47 LJC); b) the second carefully regulates the powers the Court has to reverse the legal effects of the infringement of fundamental rights and restore, in the most effective way possible, their exercise (Articles 49 and 50 LJC); c) the third aspect (Article 51 LJC) provides rules on the economic consequences of such amparo and habeas corpus proceedings, so that – upon the Chamber's verification of an injury – there is a restoration of the enjoyment of such rights and, furthermore, effective compensation for the damages and expenses caused, as part of the right to effective justice regarding the reparation of the harmful consequences generated by the infringing authorities, which are not only for the purposes of effective judicial protection of the petitioner, but also for a deterrent purpose so that the State does not incur in the future in the actions that gave rise to the granting of the appeal, a matter regulated in Article 50 of the Law of Constitutional Jurisdiction. In this last aspect, the Law in its Article 51 orders the Chamber that "any resolution granting the appeal shall award in abstracto the compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal…". This is the general system regulating the matters within the compensatory scope, for cases that the majority identifies as the "natural or normal form of termination of the process, where there is a ruling on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights…"; in such cases, among which is the one now decided, the Chamber has found the grievance proven, and hence the need for an award of costs, damages, and losses, which is supported by the aforementioned concept of effective protection of individuals' rights and the notion that the Administration must take responsibility for the damages and expenses caused by its unconstitutional actions. This conclusion is not changed in any way by the fact that, upon hearing and resolving the amparo, "the effects of the challenged act have ceased" (Article 50), as such a case forms an integral part of the general system of automatic award of costs, damages, and losses, as it is understood that the process has ended normally and the violation has been verified. Within this simple and clear general framework – and devoid of deficiencies or gaps – the provision of Article 52 of the Law fits perfectly as an exception, applicable only in cases where the Chamber has neither heard nor ruled on the merits of the claim, that is – as the majority states – in those situations of "abnormal termination of the process". But the conditions and scope for decreeing that form of conclusion are delimited with strict precision by the legislator; firstly, the factual requirements for the application of this rule are clearly described, such that the Chamber must verify: 1) that the amparo is in progress; 2) that there exists an administrative or judicial resolution (which must be understood in its strictly formal sense); and 3) that such resolution unquestionably orders the revocation, stopping, or suspension of the challenged action. These are extremely limited concepts, whose scope of application must also be interpreted restrictively, not only in view of the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but because the consequences of applying such an exception unquestionably generate a diminution in the individuals' fundamental right to achieve effective judicial protection against the damages suffered due to the injury to their constitutional rights. In conclusion, only in such limited cases and after the Court has confirmed all the foregoing, in light of a restrictive reading of its scope, would we be facing the need to set aside the general system of automatic award of costs, damages, and losses, and exercise – as judges – our legal discretion to decide whether the payment of such items should be ordered or not. In this case, the foregoing exercise obliges us to conclude that Article 52 of the LJC is inapplicable, since, on the one hand, the Court has ruled on the merits of the matter, has recognized with its declaration an injury to fundamental rights, and has determined who its author was; this in no way resembles an "abnormal termination of the process". On the other hand, the requirements of the aforementioned Article 52 are also not met, as there is no formally issued "administrative or judicial resolution" in which the act giving rise to the violation of constitutional rights is expressly revoked, stopped, or suspended; For all these reasons, it is appropriate to apply the provisions of Articles 50 and 51 of the LJC and order – as a consequence of having verified the violation – the award of damages, losses, and costs caused, as the economic consequences of the process. But even if we were to set aside the automatic award of damages, losses, and costs, disregarding the foregoing reasoning, the fact is that the proven facts of this case have led the Chamber to declare the existence of an effect on the exercise of the fundamental rights of the amparo petitioner, which, as a harmful action, carries with it a presumption of the arising of economic damages and losses – whose concrete determination is not for the Chamber to make – and no merit whatsoever is observed in the expediente that convinces us to exonerate the respondent authority from covering the effective reparation of the harmful consequences of its acts, according to the general principle expressly provided in the law.
VII.- PARTIAL DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE GARRO VARGAS. Article 52 of the Law of Constitutional Jurisdiction (LJC) states: "If, while the amparo is in progress, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the challenged action, the appeal shall be granted solely for purposes of compensation and costs, if they are appropriate".
My interpretation of that rule is as follows: That "resolution" is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the violated right. The phrase "if they are appropriate" refers to the costs. Moreover, Article 197 of the Administrative Contentious Procedural Code, cited by the majority, based on Article 14 of the LJC, precisely refers only to these: to the costs.
Certainly, according to Article 48 of the Political Constitution (CP), the essential content of the right to amparo is not compensatory but restitutive; however, Article 51 of the LJC states: "Any resolution granting the appeal shall award in abstracto the compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, and shall reserve their liquidation for the execution of the judgment".
If the right has been violated and the Chamber so verifies, even if it has been restored, damages and losses may have arisen. For this reason, the award in abstracto of these is appropriate. If this were not done, if such an award were not given, in the event that they had indeed occurred, there would be no title – derived from this process – to claim them, which could violate Article 41 of the CP. If, despite there being an award in abstracto, no damages and losses have occurred, the judge in the ordinary jurisdiction will so declare, as only he has the authority to deem the real existence and magnitude of the same as proven.
With the thesis defended by the majority, I believe that, contrary to what is sought, it would incentivize the Administration to respect rights only in the face of an existing amparo appeal. It remains to be said that Article 52 of the LJC provides the possibility that, if it is deemed just, the Chamber may award costs, even when the right has been restored.
By reason of the foregoing, I partially dissent from the operative part and order the award of damages and losses, but not the award of costs.
VIII.- DOCUMENTATION PROVIDED TO THE EXPEDIENTE. The appellant is warned that if any paper document was provided, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be removed from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, all material not removed within this period will be destroyed, as provided in the "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial" (Regulation on the Electronic Expediente before the Judicial Branch), approved by the Plenary Court in session No. 27-11 of August 22, 2011, article XXVI, and published in the Judicial Bulletin number 19 of January 26, 2012, as well as in the agreement approved by the Superior Council of the Judicial Branch, in session No. 43-12 held on May 3, 2012, article LXXXI.
**Therefore:** In accordance with the provisions of Article 52 of the Law of Constitutional Jurisdiction, the appeal is granted, without a special award of costs, damages, and losses. Magistrate Hernández López partially dissents and orders the award of damages, losses, and costs in accordance with Articles 50 and 51 of the Law of Constitutional Jurisdiction. Magistrate Garro Vargas partially dissents and orders the award of damages and losses, but not costs. Notify.
Fernando Castillo V.
President Nancy Hernández L.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Jose Paulino Hernández G.
Marta Eugenia Esquivel R.
Mauricio Chacón J.
Digitally Signed Document -- Verification Code -- *RAQ0RC430G6W61* Telephones: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Electronic address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts. South of the Perpetuo Socorro Church).
Reception of matters from vulnerable groups: Supreme Court of Justice Building, San José, Cathedral District, González Lahmann neighborhood, 19th and 21st Streets, 8th and 6th Avenues It is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 08-05-2026 23:34:22.
Sala Constitucional Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL *200107940007CO* Res. Nº 2020013386 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas quince minutos del diecisiete de julio de dos mil veinte .
Recurso de amparo que se tramita en expediente No. 20-010794-0007-CO, interpuesto por WALTER BRENES SOTO, cédula de identidad 0206450800, contra el MINISTERIO DE SALUD.
Resultando:
1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala el 17 de junio de 2020, la parte recurrente interpone recurso de amparo a favor, contra el MINISTERIO DE SALUD, y manifiesta lo siguiente: que el 14 de enero de 2020 incoó una denuncia ambiental ante el Área Rectora de Salud de Escazú, debido a la contaminación que presenta el Río Agres, en la cual detallo: "Descarga de aguas residuales y no tratadas a lo largo del Río Agres, sumado a basura y malos olores, en las inmediaciones sobre el Puente Río Agres"; sin embargo, acusa que al día de interponer este recurso, los recurridos no han dado respuesta a su denuncia ni han realizado ninguna acción al respecto. Por lo expuesto, considera lesionados el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Solicita se declare con lugar el recurso.
2.- Mediante resolución a las 08:49 horas del 18 de junio de 2020, se dio curso al presente recurso.
3.- Mediante escrito incorporado al Sistema Jurídico el 24 de junio de 2020, Adolfo Ortiz Barboza, Director del Área Rectora de Salud de Escazú, informa bajo juramento que, el 14 de enero de 2020, se recibió en esta Área Rectora de Salud la denuncia de Walter Brenes Solo (expediente administrativo No. 14994-20) por un presunto problema que se localiza al suroeste del Estadio Ernesto Rhormoser, donde denuncia supuesta contaminación por aguas residuales y basura en las inmediaciones del Río Agres, sin indicar lugar exacto o el nombre de quién o quienes pudieran estar generando la problemática denunciada. Con respecto al presunto problema de descarga de aguas residuales que alega el amparado, indica que, en el sitio existen 27 entes generadores de aguas residuales debidamente identificados, los cuales cuentan con autorización de desfogue al Río Agres, de lo cual, esta autoridad sanitaria en cumplimiento del Decreto No. 33601 Reglamento de Vertido y Reuso de Aguas Residuales verifica la operación de estos entes generadores a través de los reportes operacionales de agua residual que presentan de forma trimestral o semestral dependiendo del caudal que posean. Señala que, esta Autoridad Rectora de Salud, realiza actividades de control y vigilancia estatal de entes generadores de aguas residuales, los cuales se seleccionan por el Ministerio de Salud, con el fin de realizar un muestreo. Añade que, en el mes de febrero de 2020, se inició con visitas de inspección a diferentes comercios cercanos al río Agres, con el fin de verificar que el desfogue de aguas residuales sea el indicado en los reportes operacionales, tal es el caso de la inspección realizada en la planta de tratamiento de aguas residuales de Metroplaza, la cual posee un pozo de absorción y no presenta desfogues hacía el río Agres ni alrededores. Agrega que, estas inspecciones fueron suspendidas en el mes de marzo debido a la atención inmediata y urgente de denuncias y seguimiento a los casos referentes a la alerta amarilla y la posterior declaratoria del estado de emergencia en todo el territorio de la República de Costa Rica debido a la emergencia sanitaria provocada por la enfermedad COVID-19, esto mediante decreto 42227-MP-S, del 16 de marzo de 2020. Indica que, para tener mayor claridad sobre el lugar de la denuncia planteada por el señor Brenes Soto, se procedió a solicitarle vía correo electrónico la ubicación exacta de la zona denunciada, sin embargo, al ser las 12:00 mediodía del 23 de junio de 2020 no se ha obtenido lo solicitado; y en vista de inspección a la zona más cercana y acorde a la descripción indicada en la denuncia, sea el puente del río Agres ubicado en los alrededores de Multiplaza, no se observa la presencia de desechos ni se perciben olores desagradables, lo cual mediante el oficio MS-DRRSCS-DARSE-815-2020, se le notificó al señor Brenes Soto, las acciones realizadas por esta Autoridad Sanitaria.Solicita que se declare sin lugar el recurso.
4.- Que de acuerdo con la constancia extendida por la Secretaría de esta Sala el 30 de junio de 2020 -que consta en el expediente electrónico- del 22 al 29 de junio de 2020, el Director Regional Central Sur del Ministerio de Salud, haya presentado escrito o documento alguno, a fin de rendir el informe que se le solicitó en la resolución dictada a las 08:49 horas del 18 de junio de 2020.
5.- En los procedimientos seguidos se ha observado las prescripciones legales.
Redacta el Magistrado Hernandez Gutierrez; y,
Considerando:
I.- CUESTIÓN PRELIMINAR. De previo a analizar el fondo del asunto -por la presunta violación del derecho a un procedimiento pronto y cumplido- debe aclararse que, a partir de la sentencia No. 2008-02545 de las 8:55 horas del 22 de febrero de 2008, esta Sala ha remitido a la jurisdicción contencioso administrativa -con algunas excepciones-, aquellos asuntos en los que se discute si la administración pública ha cumplido o no los plazos pautados por la Ley General de la Administración Pública (artículos 261 y 325) o las leyes sectoriales para los procedimientos administrativos especiales, para resolver por acto final un procedimiento administrativo -instruido de oficio o a instancia de parte- o conocer de los recursos administrativos procedentes. Precisamente, en este caso, se plantea un supuesto de excepción pues, se está ante una denuncia ambiental por aguas residuales presentada ante el Área de Salud de Escazú. Aclarado el punto, se entra a resolver la situación concreta planteada en este amparo.
II.- OBJETO DEL RECURSO.- El recurrente manifiesta que, el 14 de enero de 2020, realizó una denuncia ambiental ante el Área Rectora de Salud de Escazú, debido a la contaminación que presenta el Río Agres, en la cual detallo: "Descarga de aguas residuales y no tratadas a lo largo del Río Agres, sumado a basura y malos olores, en las inmediaciones sobre el Puente Río Agres"; sin embargo, acusa que al día de interponer este recurso, los recurridos no han dado respuesta a su denuncia ni han realizado ninguna acción al respecto. Considera que dicha situación lesiona sus derechos fundamentales.
III.- HECHOS PROBADOS. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos:
El 14 de enero de 2020, el amparado Brenes Soto, presento una denuncia sanitaria No. 14994-20 ante el Área Rectora de Salud de Escazú, en la cual detallo: “Descarga de aguas residuales y no tratadas a lo largo del Río Agres, sumado a basura y malos olores, en las inmediaciones sobre el Puente Río Agres”. (hecho no controvertido); El Director del Área Rectora de Salud de Escazú, indicó que cuentan con 27 entes generadores de aguas residuales debidamente identificados, los cuales cuentan con autorización de desfogue al Río Agres. Además, en cumplimiento del Decreto No. 33601 Reglamento de Vertido y Reuso de Aguas Residuales, verifican la operación de estos entes generadores a través de los reportes operacionales de agua residual que presentan de forma trimestral o semestral. (ver informe rendido bajo juramento); Mediante el acta de inspección MS-DRRSCS-DARSE-AIO-ABJ-39-2020, del 25 de febrero de 2020, las autoridades recurridas realizaron inspección en Metroplaza por la denuncia No. 15004-20, en la cual se indicó lo siguiente: “(…) Al momento de la inspección la coloración dio como resultado negativo”. (ver informe rendido bajo juramento y prueba aportada); Las realizaciones de inspecciones fueron suspendidas en el mes de marzo por la declaratoria del estado de emergencia en todo el territorio de la República de Costa Rica debido a la emergencia sanitaria provocada por la enfermedad COVID-19. (ver informe rendido bajo juramento); El 19 de junio de 2020, a las 09:00 horas el Director del del Área Rectora de Salud de Escazú, fue notificado de la resolución que dio curso al amparo. (ver acta de notificación); El 23 de junio de 2020 a las 09:08 horas, las autoridades recurridas enviaron correo electrónico al amparado para solicitarle la siguiente información: “en atención a su denuncia contra el río Agres, se le solicita indicar a cuál puente hace referencia, ya que hay varios en el cantón”. (ver informe rendido bajo juramento y prueba aportada); Mediante el acta de inspección MS-DRRSCS-DARSE-AIO-ASF-108-2020, del 23 de junio de 2020 a las 12:15 horas, las autoridades recurridas realizaron inspección en el puente del río Agres, inmediaciones de Multiplaza por la denuncia No. 14994-20, en la cual se indicó lo siguiente: “(…) Al momento no se visualizan desechos, ni se perciben olores desagradables”. (ver informe rendido bajo juramento y prueba aportada); Mediante el 23 de junio de 2020, mediante el oficio MS-DRRSCS-DARSE-815-2020, las autoridades le comunicaron al amparado las acciones realizadas en atención a la denuncia No. 14994-20 que realizó. (ver informe rendido bajo juramento y prueba aportada).
IV.- SOBRE EL CASO EN CONCRETO.- Después de analizar los elementos probatorios aportados éste Tribunal verifica la lesión a los derechos fundamentales de la parte amparada. Del informe rendido -que se tiene por dado bajo fe de juramento con las consecuencias, incluso penales, previstas en el artículo 44 de la Ley que rige esta Jurisdicción- y la prueba aportada para la resolución del asunto ha sido debidamente acreditado que efectivamente el 14 de enero de 2020, el amparado Brenes Soto, presento una denuncia sanitaria No. 14994-20 ante el Área Rectora de Salud de Escazú, en la cual detallo: “Descarga de aguas residuales y no tratadas a lo largo del Río Agres, sumado a basura y malos olores, en las inmediaciones sobre el Puente Río Agres”. En ese sentido, se verifica que, el 19 de junio de 2020, a las 09:00 horas el Director del Área Rectora de Salud de Escazú, fue notificado de la resolución que dio curso al amparo y en consecuencia, el 23 de junio de 2020, a las 09:08 horas, las autoridades recurridas enviaron correo electrónico al amparado para solicitarle la siguiente información: “en atención a su denuncia contra el río Agres, se le solicita indicar a cuál puente hace referencia, ya que hay varios en el cantón”; además, a las 12:15 horas del mismo día, mediante el acta de inspección MS-DRRSCS-DARSE-AIO-ASF-108-2020 las autoridades recurridas realizaron inspección en el puente del Río Agres, inmediaciones de Multiplaza por la denuncia No. 14994-20, en la cual se indicó lo siguiente: “(…) Al momento no se visualizan desechos, ni se perciben olores desagradables”, y posteriormente de dicha actuación, mediante el oficio MS-DRRSCS-DARSE-815-2020, las autoridades le comunicaron al amparado las acciones realizadas en atención a la denuncia No. 14994-20 que realizó. Por otra parte, esta Sala observa que, las autoridades recurridas realizaron acciones previas a la notificación del presente recurso de amparo, sin embargo las mismas responden a otra denuncia distinta a la denuncia objeto de reclamo principal alegada por la parte amparada.
Del cuadro factico descrito, la Sala determina que la denuncia No. 14994-20 presentada por el recurrente el 14 de enero de 2020, ante el Área Rectora de Salud de Escazú, fue atendida y comunicada al accionante el 23 de junio de 2020, sea con posterioridad a la notificación de la resolución de curso de este amparo (realizada a las 09:00 horas del 19 de junio de 2020). En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en cuanto a costas, daños y perjuicios.
V.- SOBRE LA CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 52 DE LA LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas. Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional -cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.
VI.- VOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA HERNÁNDEZ LÓPEZ, SOBRE LAS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DERIVADAS DE DECLARAR CON LUGAR ESTE RECURSO. Coincido con la mayoría de la Sala en la decisión tomada respecto de la existencia de una lesión a los derechos fundamentales en este caso, la cual ha sido corregida con ocasión de la intervención de la Sala; no obstante, me separo de su decisión en relación con el tema de las consecuencias económicas de dicha declaratoria. La jurisdicción constitucional a cargo de este Tribunal en materia de amparo y hábeas corpus -la jurisdicción de la libertad como se le denomina- es especial porque su finalidad no es la del juez tradicional que dirime un conflicto entre dos partes, enfrentadas por una disputa legal. Su materia es de orden público, y su objetivo es brindar protección judicial a las personas en el ejercicio de sus derechos fundamentales de manera tal que no se perturbe su disfrute por actos de quien, de hecho o de derecho, realiza ejercicios concretos de autoridad, capaces de vulnerarlos. Esa vocación protectora de la jurisdicción constitucional se concreta en un diseño procesal también peculiar, célere y gratuito en donde se impone a la autoridad pública recurrida la simple rendición de “un informe” sobre lo actuado en el caso denunciado (artículos 43, 44, 45 y 46 de la LJC). Así que no se trata técnicamente de un litigio y acorde con ello, se entregan a la Sala Constitucional amplios poderes para orientar el curso del proceso de amparo o de hábeas corpus, tanto respecto de la posibilidad de requerir información a otras autoridades sobre lo sucedido, como respecto del manejo amplio de la prueba que pueda servir para aclarar lo sucedido. Tal marco procesal de la jurisdicción de la libertad, donde no existen dos partes antagónicas enfrentadas de modo que lo que gane una lo pierda la otra, impone alejarnos de las soluciones que para estas últimas cuestiones han sido previstos en sistemas procesales como el civil, el contencioso o el laboral. En lo que ahora interesa, la Ley de la Jurisdicción Constitucional regula en sus artículos 46 y siguientes, tres aspectos concretos del ejercicio de la función jurisdiccional de protección de derechos fundamentales, a cargo de la Sala: a) el primer aspecto es el atinente a la declaración que debe hacerse de la existencia o inexistencia de la violación (artículos 46 y 47 LJC); b) el segundo, regula de forma cuidadosa las potestades de las que goza el Tribunal para revertir los efectos jurídicos de la infracción a los derechos fundamentales y restaurar, de la forma más efectiva, su ejercicio (artículos 49 y 50 LJC); c) el tercer aspecto, (artículo 51 LJC) dispone reglas sobre las consecuencias económicas de tales procesos de amparo y habeas corpus, de manera tal que –ante la constatación de una lesión parte de la Sala-exista una restauración del disfrute de tales derechos y, además, una efectiva indemnización de los daños y gastos ocasionados, como parte del derecho a una justicia efectiva en cuanto a la reparación de las consecuencias dañosas generadas por las autoridades que resulten infractoras, las cuales no son sólo para efectos de la tutela judicial efectiva de la parte accionante, sino también con un fin disuasorio para que el Estado, no incurra en el futuro en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50 de la ley de la Jurisdicción Constitucional. En este último aspecto, la Ley en su artículo 51 ordena a la Sala que “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso…”. Este es el sistema general que regula los temas del ámbito indemnizatorio, para los casos que la mayoría identifica como “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerados los derechos fundamentales…”; en tales casos, dentro de los que se cuenta el que ahora se decide, la Sala ha tenido por comprobado el agravio y de allí la necesidad de una condenatoria en costas daños y perjuicios, que se apoya en el concepto antes citado de una tutela efectiva de los derechos de las personas y en la noción de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y gastos que ocasione con su actuar inconstitucional. No cambia en nada esta conclusión por el hecho de que al conocer y resolver el amparo, “hubieren cesado los efectos del acto reclamado” (artículo 50) pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria automática en costas daños y perjuicios, por entenderse que el proceso ha terminado de forma normal y se ha constatado la violación. Dentro de este marco general sencillo y claro -y carente de minusvalías o vacíos- la disposición del artículo 52 de la Ley encaja perfectamente como un caso de excepción, aplicable únicamente en los casos en que la Sala no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, es decir -como lo dice la mayoría- en aquellas situaciones de “terminación anormal del proceso”. Pero las condiciones y alcances para decretar esa forma de conclusión están delimitados como suma precisión por parte del legislador; en primer lugar, los presupuestos de hecho para la aplicación de esta norma, están claramente descritos, de modo que la Sala debe comprobar: 1) que el amparo está en curso; 2) que exista una resolución administrativa o judicial (que debe entenderse en su sentido estrictamente formal); y 3) que en tal resolución se disponga incuestionablemente la revocación, la detención o la suspensión de la actuación impugnada. Se trata de conceptos sumamente acotados, cuyo ámbito de aplicación debe además ser interpretado restringidamente, no solo en atención a la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino porque las consecuencias de aplicar tal excepción generan indiscutiblemente una disminución en el derecho fundamental de las personas a lograr una efectiva tutela judicial frente a los daños recibidos con la lesión a sus derechos constitucionales. En conclusión, únicamente en tales limitados casos y luego de confirmado por el Tribunal todo lo anterior, a la luz de una lectura restrictiva de sus alcances, estaríamos ante la necesidad de dejar de lado el sistema general de condenatoria automática en costas daños y perjuicios, y ejercitar -como jueces- nuestra discreción jurídica para decidir si se ordena el pago de tales extremos o no. En este caso, el ejercicio anterior obliga a concluir la inaplicabilidad del artículo 52 de LJC, pues, por una parte, el Tribunal se ha pronunciado sobre el fondo del asunto, ha reconocido con su declaración una lesión a derechos fundamentales y determinado quién ha sido su autor; en nada se asemeja lo anterior una “terminación anormal del proceso”. Por otra parte, tampoco se verifican los requisitos del artículo 52 recién citado, ya que no existe una “resolución administrativa o judicial” formalmente emitida y en la cual, de manera expresa se revoque, detenga o suspenda el acto que origina la violación de derechos constitucionales; Por todo ello, es procedente aplicar lo dispuesto en los artículos 50 y 51 de la LJC y disponer -como consecuencia de haberse comprobado la violación- la condenatoria en daños, perjuicios y costas causados, en calidad de consecuencias económicas del proceso. Pero incluso, aún si dejásemos de lado la condena automática en daños, perjuicios y costas, despreciando los razonamientos anteriores, lo cierto es que los hechos probados de este caso han llevado a la Sala a declarar la existencia de una afectación en el ejercicio de los derechos fundamentales del amparado, que, como acción dañosa que es, lleva aparejada una presunción de surgimiento de daños y perjuicios económicos -cuya determinación concreta no le toca a la Sala-, y no se aprecia en el expediente mérito alguno que convenza para exonerar a la autoridad recurrida de cubrir la efectiva reparación de las consecuencias dañinas de sus actos, según el principio general dispuesto expresamente en la ley.
VII.- VOTO SALVADO PARCIAL DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS. Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): "Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes".
Mi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa "resolución" es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase "si fueren procedentes" se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.
Ciertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: "Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia".
Si el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de éstos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título -derivado de este proceso- para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya condenatoria en abstracto, no se han dado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.
Con la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aun cuando el derecho haya sido restituido.
En razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no la condenatoria en costas.
VIII.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE. Se previene a la parte recurrente que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, éstos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.
Por tanto:
De conformidad con lo establecido en el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se declara con lugar el recurso sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. La Magistrada Hernández López salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas de conformidad con los artículos 50 y 51 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. La Magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. Notifíquese.
Fernando Castillo V.
Nancy Hernández L.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Jose Paulino Hernández G.
Marta Eugenia Esquivel R.
Mauricio Chacón J.
Documento Firmado Digitalmente -- Código verificador -- *RAQ0RC430G6W61*
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