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Res. 16792-2019 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 04/09/2019
OutcomeResultado
The Chamber upheld the challenged provision only under a conforming interpretation limiting the exemption to very-low-impact activities, excluding timber harvesting in protective zones, forest reserves, and wildlife refuges, and preserving every EIA required by higher-ranking rules.La Sala mantuvo la disposición impugnada únicamente bajo una interpretación conforme que limita la exención a actividades de muy bajo impacto, excluye el aprovechamiento maderable en zonas protectoras, reservas forestales y refugios de vida silvestre, y preserva todo EIA exigido por normativa superior.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber denied the challenge to Article 5(3) of SETENA Resolutions 2373-2016 and 1909-2017, but conditioned the provision’s validity on an interpretation consistent with the right to a healthy environment. The environmental-approval exemption may apply only to activities, works, or projects with very low potential environmental impact. It cannot excuse environmental review for timber-harvesting permits in protective zones, forest reserves, or wildlife refuges, including privately owned land that has not yet been expropriated. Environmental impact studies required by higher-ranking rules must also be completed. The Chamber held that this systemic reading preserves the monitoring and permitting authority of the State Forestry Administration, conservation areas, and other public bodies. SETENA likewise retains authority to require environmental approval when a nominally exempt activity could cause significant adverse environmental impacts. Standing was recognized because the action defended the diffuse right to a healthy and ecologically balanced environment protected by Article 50 of the Constitution.La Sala Constitucional declaró sin lugar la acción contra el artículo 5 inciso 3) de las resoluciones 2373-2016-SETENA y 1909-2017-SETENA, pero condicionó su validez a una interpretación conforme con el derecho a un ambiente sano. La exención de viabilidad ambiental solamente puede aplicarse a actividades, obras o proyectos de muy bajo impacto ambiental. No puede utilizarse para dispensar la evaluación ambiental de permisos de aprovechamiento maderable en zonas protectoras, reservas forestales o refugios de vida silvestre, incluidos los terrenos privados todavía no expropiados. Además, deben cumplirse los estudios de impacto ambiental exigidos por normas de rango superior. La Sala consideró que esta lectura sistemática preserva las competencias de vigilancia y autorización de la Administración Forestal del Estado, las áreas de conservación y otras autoridades. SETENA también conserva la potestad de exigir viabilidad ambiental cuando una actividad inicialmente exenta pueda producir impactos ambientales negativos significativos. La legitimación para accionar fue reconocida por tratarse de la defensa de un interés difuso ambiental protegido por el artículo 50 constitucional.
Key excerptExtracto clave
The action is denied, provided that the challenged provision is interpreted as applying solely to activities, works, or projects considered to have a very low environmental impact, particularly regarding forest protection—so that it may not apply to permits for timber harvesting in protective zones, forest reserves, and wildlife refuges; furthermore, the requirement for environmental impact studies must be observed whenever prescribed by higher-ranking rules—as stated in the third-to-last recital of this judgment. Justice Cruz Castro adds a separate note. Note of Justice Cruz Castro. The conforming interpretation grants the claimant’s request. I add this note to emphasize the importance of recognizing that the interpretation set forth in the operative part of this judgment strengthens the proper protection of the right to the environment. Before this decision, application of the rule could have caused environmental harm because its normative content lacked precision.Se declara sin lugar la acción planteada siempre y cuando se interprete que la disposición impugnada puede ser aplicada únicamente para actividades, obras o proyectos considerados de muy bajo impacto ambiental, en particular para la protección forestal -de tal forma que no puede aplicarse a casos de permisos para explotación maderable en zonas protectoras, reservas forestales y refugios de vida silvestre; y, además, que se debe respetar la exigencia de los estudios de impacto ambiental cuando así esté dispuesto en normativa de carácter superior-, conforme se indica en el antepenúltimo considerando de esta sentencia. El Magistrado Cruz Castro pone nota. Nota del Magistrado Cruz Castro. La interpretación conforme acoge la pretensión del recurrente. Consigno esta nota para destacar que es importante tener presente que la interpretación que se hace en la parte dispositiva de esta sentencia, fortalece la debida protección del derecho al ambiente. Antes de esta decisión, la aplicación de la norma podría propiciar la lesión al ambiente, por una omisión en la precisión de su contenido normativo.
Pull quotesCitas destacadas
"El voto opta por un sin lugar con una interpretación conforme. Esta interpretación conforme es una manera de acoger la acción, porque la interpretación objetada, debe ajustarse a los términos que señala y define esta instancia constitucional."
"The judgment opts to deny the action subject to a conforming interpretation. This conforming interpretation is a way of granting the action because the challenged interpretation must be adjusted to the terms established and defined by this constitutional court."
Nota del Magistrado Cruz Castro
"El voto opta por un sin lugar con una interpretación conforme. Esta interpretación conforme es una manera de acoger la acción, porque la interpretación objetada, debe ajustarse a los términos que señala y define esta instancia constitucional."
Nota del Magistrado Cruz Castro
"La anomia o la omisión de la norma, podría prohijar graves daños ambientales."
"The legal gap or omission in the rule could foster serious environmental harm."
Nota del Magistrado Cruz Castro
"La anomia o la omisión de la norma, podría prohijar graves daños ambientales."
Nota del Magistrado Cruz Castro
"Los daños ambientales, pueden ser irreparables, por esta razón la precisión en materia tan delicada y vulnerable, es una exigencia para la buena administración de los recursos naturales."
"Environmental damage may be irreparable; for that reason, precision in such a delicate and vulnerable field is a requirement for the sound administration of natural resources."
Nota del Magistrado Cruz Castro
"Los daños ambientales, pueden ser irreparables, por esta razón la precisión en materia tan delicada y vulnerable, es una exigencia para la buena administración de los recursos naturales."
Nota del Magistrado Cruz Castro
"Hay una convergencia de diversos intereses en materia ambiental, que no siempre son consonantes con lo que se pretende con una buena política de protección del ambiente."
"Various interests converge in environmental matters, and they are not always consistent with the objectives of sound environmental protection policy."
Nota del Magistrado Cruz Castro
"Hay una convergencia de diversos intereses en materia ambiental, que no siempre son consonantes con lo que se pretende con una buena política de protección del ambiente."
Nota del Magistrado Cruz Castro
Full documentDocumento completo
*180064800007CO* Res. Nº 2019-016792 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, at eleven fifty-one on cuatro de setiembre de dos mil diecinueve.
Action of unconstitutionality (acción de inconstitucionalidad) filed by Manuel Montoya Carranza, of legal age, married once, holder of identity card number 6-128-463, in his capacity as general attorney-in-fact with full powers (Apoderado Generalísimo) of the Federación de Acueductos de la Zona protectora el Chayote, legal entity identification number 3-002-356567, and resident of Dulce Nombre de Naranjo, challenging the text of Article 5, subsection 3), of the Directrices de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental Setena numbers 2373-2016-SETENA and 1909-2017-SETENA. Participating in this matter are Julio Jurado Fernández, in his capacity as Procurador General de la República; Carlos Manuel Rodríguez Echandi, of legal age, married, Licenciado en Derecho, resident of Escazú, identity card number 1-529-682, in his capacity as Ministro de Ambiente y Energía; and Sergio Bermúdez Muñoz, of legal age, identity card number 1-841-513, in his capacity as Secretario General de la Secretaría Técnica Ambiental.
Also appearing were Juan Luis Chaves Vargas, of legal age, married, identity card number 2-294-731, as Alcalde del Cantón de Naranjo; Eduardo Cubero Rodríguez, identity card number 2-471-377, representing the Asociación de Desarrollo Integral de Dulce Nombre de Naranjo, legal entity identification number 3-002-71827; Luis Mariano Lobo Montero, of legal age, identity card number 2-454-723, President of the Asociación Administradora del Acueducto y Alcantarillado Sanitario de Concepción de San Ramón, legal entity identification number 3-002-319720; and Juan Pablo Ramírez Alfaro, of legal age, identity card number 1-1217-535, all as supporting intervenors (coadyuvantes) seeking a declaration that the provision is unconstitutional; and Luis Felipe Vega Monge, of legal age, forestry engineer, identity card number 1-560-879, and Johnny Alberto Méndez Gamboa, of legal age, forestry engineer, resident of Ciudad Quesada, identity card number 3-219-771, as representatives of the Oficina Nacional Forestal in defense of the constitutionality of the challenged provisions.
Findings of Fact (Resultando):
Justice Chacón Jiménez drafts the opinion; and,
Whereas:
I.Admissibility of this constitutional challenge (acción de inconstitucionalidad). The claimants bring this constitutional challenge, asserting that they have proper standing (legitimación), insofar as they appear to defend the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment enshrined in Article 50 of the Constitution. The Presidency of the Chamber so concluded when it admitted the action for processing, and none of the other parties disagrees on this point; accordingly, the interested party must be deemed to be acting pursuant to the direct standing constitutionally established in the final portion of the aforementioned article of the Constitution, and the Court shall proceed to decide the merits of the case.
II.Subject matter of the challenge. The claimant directs his challenge specifically against two decisions issued by the body known as the Comisión Plenaria de la Secretaria Técnica Ambiental (hereinafter referred to as the Comisión Plenaria de SETENA). Consistent with the observation made by the Procuraduría General de la República, it must be noted that the claimant considers these decisions to be “guidelines” (directrices), but they are not guidelines; rather, they are administrative acts of general application (actos administrativos de carácter general), because their issuing body, content, and effects differ from those of guidelines. The first is decision number 2313-2016, issued at fifteen hours on 21 de diciembre de 2016, and the second is decision 1909-2017 of 21 de setiembre de 2017, which made adjustments to the text of the first. Thus, for purposes of the relief sought in this action, the provisions currently in force and disputed herein are set forth in the latter of the decisions just cited (hereinafter, decision 1909), the relevant portions of which read as follows:
“AGREEMENT OF THE COMISION PLENARIA AMENDMENT TO DECISION 2373-2016-SETENA VERY-LOW-IMPACT PROJECTS The Comisión Plenaria of this Secretariat considers the amendment to Decision 2373-2016, “Very-Low-Impact Projects.”
WHEREAS
FIRST: The Comisión Plenaria de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental issued decision number 7373-2016 – SETENA at 15 hours 00 minutes on 21 de diciembre del 2016, concerning environmental assessment (evaluación ambiental) for activities, works, or projects determined to have a very low potential environmental impact (impacto ambiental potencial) and requiring municipal permits, an operating permit from the Ministerio de Salud (MINSA), or authorization from the Administración Forestal del Estado (AFE), so that henceforth its provisions shall be read in accordance with the amendments made to the Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) Decreto Ejecutivo No. Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, as amended and supplemented by Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, of 17 de julio del 2013.
SECOND: Pursuant to the Constitución Política, Article 28 of the Ley Orgánica del Ambiente, and all other environmental legislation currently in force, the Municipalidades are obligated to require compliance with environmental regulations within their territories.
THIRD: By judgment of the Sala Constitucional number 5994-2017, issued at 11 hours and 00 minutes on 26 de abril del 2017, the constitutional challenge against the amendment to Articles 3 subsection 4), 4 bis, 13, 46 subsection 1), and Anexo 2, all of the Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación Ambiental (EIA), Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, as supplemented and amended by Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, was decided, and the constitutional challenge against those articles was denied.
FOURTH: In view of the foregoing, Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, supplementing and amending the Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), Decreto Ejecutivo Nº 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC of 24 de mayo de 2004 and its Amendments, remains in force as of judgment No. 5994-2017 of the Sala Constitucional, cited in SECOND Whereas above.
POR TANTO
THE COMISIÓN PLENARIA RESOLVES At Ordinary Session Nº 118-2017 of this Secretariat, held on 21 de SETIEMBRE del 2017, Article No. 15 resolved:
FIRST: By virtue of the authority granted to this Secretariat by Ley No. 7554, resolution No. 2373-2016-SETENA, issued at 15 horas 00 minutos del 21 de diciembre del 2016, is amended and supplemented with respect to the environmental assessment (evaluación ambiental) of activities, works, or projects determined to have very low potential environmental impact (impacto ambiental potencial) and requiring municipal permits, operating permits from the Ministerio de Salud (MINSA), or permits from the Administración Forestal del Estado (AFE), so that henceforth its provisions shall be read in accordance with the amendments made to the Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), Decreto Ejecutivo No. Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, as amended and supplemented by Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, del 17 de julio del 2013.
(…)
SIXTH: In light of the foregoing, resolution No. 2373-2016-SETENA, issued at 15 horas del 21 de diciembre del 2016, shall be deemed amended, so that henceforth the amended articles shall read as follows:
PLENARY COMMISSION RESOLUTION PROJECTS WITH VERY LOW IMPACT This Secretariat considers the updating and consolidation of resolutions N° 583-2008-SETENA and N°2653-2008 SETENA, concerning activities, works, and projects (AOP) that are not required to undergo an environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental, EIA) process before SETENA because of their very low potential impact.
RECITALS FIRST: In accordance with the Constitución Política, Article 28 of the Ley Orgánica del Ambiente, and all other environmental legislation currently in force, the Municipalidades are obligated to require compliance with environmental regulations within their territory.
SECOND: There are a number of activities, works, or projects that have been determined to have very low potential environmental impact under the technical conditions set forth in this resolution. Where applicable, they shall be required to complete only the administrative procedure before the Municipalidades, the Ministerio de Salud (MINSA), or, failing that, the Administración Forestal del Estado (AFE). At the same time, those authorities shall ensure compliance with the specific regulations governing the activity submitted for approval and apply the Código de Buenas Prácticas Ambientales.
THIRD: The Código de Buenas Prácticas Ambientales, published through Decreto Ejecutivo N° 32079-MINAE, is currently in force. It provides guidance for the basic conduct of any activity, work, or project from an environmental standpoint and presents a series of guidelines promoting the integration of environmental considerations into the planning, design, and implementation of activities, works, or projects. It therefore supplements the legislation currently in force on the subject and helps ensure that projects are designed and operated in a manner that is harmonious and balanced with the environment, in accordance with the principles of sustainable development and the constitutional mandate to guarantee a healthy and ecologically balanced environment for present and future generations.
FOURTH: Under the regulations currently in force, SETENA’s authority is limited to the assessment of activities determined to have Low, Moderate, or High potential environmental impact.
FIFTH: In accordance with Article 11 of Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, compliance with the Environmental Assessment procedure, or adherence to the terms of this resolution, does not exempt the developer (desarrollador) of an activity, work, or project from completing before other Public Administration authorities the procedures arising from its undertaking.
SIXTH: SETENA previously issued and has been applying Resolutions N° 583-2008-SETENA and 2653-2008-SETENA on this subject, and it is necessary to consolidate and update their contents in accordance with law.
THEREFORE
THE PLENARY COMMISSION RESOLVES At Ordinary Session Nº 175-2016 of this Secretariat, held on 21 de DICIEMBRE del 2016, Article No. 10 resolved:
FIRST: By virtue of the authority granted to this Secretariat by Ley No. 7554, the following resolution is issued regarding the environmental assessment of activities, works, or projects determined to have very low potential environmental impact and requiring municipal permits, operating permits from the Ministerio de Salud (MINSA), or permits from the Administración Forestal del Estado (AFE).
Article 1.- Purpose of the Resolution To establish the Environmental Impact Assessment procedure for activities, works, or projects defined as having very low potential environmental impact, as an integral part of the procedures conducted by the municipalities, MINSA, and AFE, in order to clarify that only projects listed in Anexo 1 and Anexo 2 of Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC and its amendments shall be subject to the Environmental Viability (License) (Viabilidad (Licencia) Ambiental, VLA) procedure. To clarify that, for a project with significant environmental impact that is not listed in Anexo 1 or Anexo 2 of Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, SETENA shall conduct a technical assessment of the activity, work, or project based on the geographical area in which it is located, the scale of the work or activity, and its potential environmental impacts (impactos ambientales potenciales, IAP), in order to determine whether it should be added by regulation to either annex.
To establish that, in strict compliance with Article 122 of Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC and its amendments, SETENA is not authorized to assess projects on which work has begun or that are already being implemented or operated, because EIA is a process that uses predictive instruments, meaning that predictive parameters cannot be established for an activity, work, or project that has already been completed or is in operation. Therefore, EIA applies solely and exclusively to new projects, and the definition established in Articles 1 and 3, subsection 3), of Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC shall be used for all legal purposes.
To clarify for all regulated parties and Government Institutions that the statement in Anexo 2 of Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC providing that: “1. In the case of an Environmentally Fragile Area, the D-1 Environmental Assessment Document must be used,” shall be subject to the following legal interpretation: if a project is included in Anexo 1 or Anexo 2 of Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC and is also located in an Environmentally Fragile Area (Área Ambientalmente Frágil, AAF), it must begin the EIA process with the D1 Environmental Assessment Document, regardless of the thresholds specified in Anexo 2. In the case of an activity, work, or project that has a significant environmental impact and is not covered by current environmental regulations, SETENA shall assess whether it should be subjected to the environmental assessment process by incorporating it into the applicable regulations.
Article 2.- Non-retroactivity (Irretroactividad) All activities, works, or projects that have been operating in compliance with current legislation since before 04 de octubre del 1995, when Ley Orgánica del Ambiente Nº 7554 entered into force, or that began operating after that date but no later than 28 de junio del 2004, when the Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC) entered into force, and for which MINSA or the municipalities require Environmental Viability (License) in order to renew an operating permit or business license (patente de funcionamiento), shall be reported to MINSA, the Municipalidades, MAG/SENASA, and other institutions as eligible for renewal of the business license or operating permit without first obtaining VLA. In the case of the Ministerio de Salud, this is addressed by Directriz Ministerial DM-EC-1564-2013, del 20 de mayo de 2013, concerning the “Inapplicability of the Environmental Viability Requirement for Renewal of Health Operating Permits,” as well as Article 9, subsection 3), of Decreto Ejecutivo No. 39472-S, “Reglamento General para Autorizaciones y Permisos Sanitarios de Funcionamiento Otorgados por el Ministerio de Salud.” Article 3.- Definitions 1.
Activities with very low potential environmental impact (Actividades de Muy bajo impacto ambiental potencial) means human activities that, by their nature, do not cause adverse alteration of the environment and do not impair the environmental quality of the surrounding area in general or any of its components, or affect public health, because their atmospheric emissions, wastewater discharges, management of ordinary and special waste, and noise comply with the provisions established in current regulations. In addition, hazardous products are not used and hazardous waste is not generated.
2. Activity, work, or project (Actividad, obra o proyecto): The set of actions necessary for planning, constructing infrastructure works, and developing production or service activities, including those necessary for abandonment of the activity or technical closure (cierre técnico). This group also includes activities related to the preparation of land-use planning or spatial-use programs, policies, and plans for economic, social, infrastructure, energy, tourism, mining, and urban development, insofar as they provide for human actions or activities that alter or destroy elements of the environment or generate waste or toxic or hazardous materials.
3. Environmentally Fragile Area (AAF): A geographical area that, based on its geotechnical suitability, land-use capability, constituent ecosystems, and particular sociocultural characteristics, has a restricted carrying capacity and certain technical limitations that must be considered when it is used for human activities. It also includes areas for which the State, by virtue of their environmental characteristics, has established a special legal framework for protection, safeguarding, or administration.
4. Environmental Best Practices Code (Código de Buenas Prácticas Ambientales, CBPA): A document containing the set of general and specific environmental practices with which every Developer must comply, regardless of the environmental category assigned to the activity, work, or project, as a supplement to the environmental regulations currently in force in the country. It establishes prevention, correction, mitigation, and compensation measures that must be implemented to promote environmental protection and prevent environmental harm. This document must be taken into consideration by the environmental consultant and the analyst responsible for reviewing an environmental impact assessment.
5. Potential Environmental Impact: A latent positive or negative environmental effect that implementation of an activity, work, or project would have on the environment. It may be predetermined by using as a reference the environmental impact caused by similar activities, works, or projects generally that are already in operation.
6. Improvement (mejora): Beautification, repair, rehabilitation, or replacement work performed on infrastructure works to restore them from a state of deterioration, as well as work to expand those same works. Likewise, improvement means the expansion of existing works, provided that it does not exceed 500 m2 in area. The demolition and complete construction of new works is not considered an improvement.
7. Earthworks (movimiento de tierras): Soil removal or excavation work performed for works, activities, or projects that are an integral part of an infrastructure project. When the earthworks constitute a project in themselves, the procedure established in the Decreto Ejecutivo governing this matter shall be followed.
Article 4.- Requirements For purposes of this resolution, the activities, works, or projects considered to have very low potential environmental impact (impacto ambiental potencial) are those that meet the following conditions:
1. Even if they produce an adverse effect, the degree of alteration or intensity of the activity, work, or project upon the environment is considered minimal because the extent of the effect is localized; the impact on the environment is short-lived, since the affected factor would return naturally to its prior initial conditions within less than one year.
2. Any solid waste generated is managed and ultimately disposed of, within the regulatory framework of the Ley para la Gestión Integral de Residuos, at sites authorized by the competent authority.
3. They do not produce noise exceeding the technical standard establishing the maximum limits permitted by the Ministerio de Salud.
4. They do not constitute a new activity, work, or project that causes land-use change (cambio de uso del suelo) on land covered by forest, or that encroaches upon the protection zone of surface water bodies.
5. They undertake to apply environmental management practices (prácticas de gestión ambiental) in accordance with the environmental regulations in force in the country and the Código de Buenas Prácticas Ambientales.
6. They have a certificate of compliant land use (certificado de uso del suelo conforme), where applicable.
Article 5.- Activities The activities, works, or projects that do not require an environmental impact assessment (Evaluación de Impacto Ambiental) are as follows:
1. Conversion of containers for use as offices.
2. Expansion, remodeling, operation, and maintenance of water-intake structures and pumping stations and their equipment in existing water-distribution and sanitary-sewer systems.
3. Timber harvesting in forest plantations, Agroforestry Systems, individually planted trees, trees on non-forested agricultural land, and trees in urban areas.
4. Pouring and replacement of floors.
5. Construction of security and guard booths.
6. Construction of carports, garages, or corridors.
7. Construction of access ramps.
8. Construction or improvement of downspouts and gutters.
9. Construction or improvement of sidewalks.
10. Construction of buildings, offices, commercial premises, single-family dwellings, and infrastructure for agricultural activities, with up to 500 square meters of construction on two stories or fewer.
11. Construction or roofing of vehicle parking areas not exceeding 500 square meters of constructed area.
12. Studies or activities necessary to obtain information for preparing environmental impact assessment tools or instruments.
13. Operation of industries or commercial or service premises in existing buildings, where their operations are not included in anexos 1 and 2 of Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC.
14. Mobile heliports.
15. Installation and remodeling of fences and gates.
16. Installation, operation, and maintenance of hydraulic break-pressure tanks and elevated water-storage tanks for human consumption and agricultural uses.
17. Installation and improvement of wiring systems (electrical, telephone, cable, or internet) within any existing building.
18. Installation and improvement of a building’s fire-protection system.
19. Installation and construction of pumping stations and their equipment, smaller than 500 m2, in existing water-distribution and sanitary-sewer systems.
20. Installation of fire hydrants.
21. Maintenance of gardens and green and recreational areas for any type of building.
22. Operation of recovery centers for recoverable waste (collection centers), excluding the recycling process.
23. Painting of existing buildings.
24. Projects located within free-trade zones that have Environmental Feasibility (License) (Viabilidad (Licencia) Ambiental), with infrastructure already constructed, provided that the operations of such projects are not included in anexos 1 and 2 of Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT- MAG-MEIC.
25. Canopy-tourism projects that do not involve cutting trees in forested areas.
26. Replacement of or changes to the load capacity of electrical distribution networks.
27. Remodeling and improvements to an existing building. This includes expansions of existing buildings, provided that they do not exceed 500 square meters of constructed area.
28. Remodeling, repair, and replacement of roofs, ceilings, and interior partitions.
29. Remodeling or replacement of windows.
30. Remodeling of infrastructure for agricultural activities.
31. Repair and maintenance of public works such as bridges, walls, roads, runways, railway lines, and other buildings. The institutions themselves shall be responsible for verifying compliance with the Código de Buenas Prácticas Ambientales and the corresponding laws.
32. Repair and maintenance of existing streets, access roads, and trails, without expanding the original area.
33. Repair, rehabilitation, and maintenance of existing sanitary-sewer, water-supply, and stormwater networks, provided that this does not increase the coverage area of the project.
34. Repair or improvement of drainage channels and other hydraulic improvements for single-family dwellings, buildings, or offices.
35. Distributed generation systems for self-consumption, whose energy source uses photovoltaic technology with capacities equal to or less than 500 kVA.
36. Food services for the public that do not entail construction exceeding 500 m2 in area.
37. Non-essential services in Protected Wildlife Areas (Áreas Silvestres Protegidas).
38. Automatic or manual car-wash services (“Lavacar”).
39. Ex situ wildlife management sites not exceeding 500 square meters of constructed area.
40. Perimeter walls or retaining structures.
41. Temporary perimeter walls.
42. Roofing of patios.
43. Retail LPG gas distribution outlets and LPG tanks for self-consumption at existing premises.
44. Mobile service units (medical, food, telephone, etc.).
45. Activities conducted in residential homes, provided that no hazardous raw materials or substances are incorporated into the production process and no hazardous waste is generated, under the microenterprise category.
46. Any activity, work, or project covered by an Emergency Decree pursuant to Article 7.
47. Harvesting and extraction of naturally fallen logs or sawn timber from private forests within or outside a Protected Wildlife Area.
48. Earthworks involving less than 200 m3.
49. The construction and operation of buildings smaller than 500 m2.
50. Construction projects for industrial and storage buildings that are not directly related to their operation and are smaller than 1000 m2, provided that such works are located in an area whose land use complies with local planning requirements and are not located in an environmentally fragile area (área ambientalmente frágil).
Article 6.- Procedure The environmental management of the activities, works, or projects described in Article 5 shall be carried out before the corresponding Municipality or Conservation Area. The procedure for granting permits for the activities listed in this resolution shall be defined by each Municipality, AFE, Ministerio de Salud, and other competent entities.
The entities shall maintain a permit registry, which may be provided to SETENA upon request.
Article 7- Cases involving works covered by a National Emergency Decree The activities, works, or projects that the Costa Rican State must carry out pursuant to the state of exception established in Ley 8488, namely the “Ley Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias,” Article 180 of the Constitution, and constitutional case law on this matter, are not required, under such rules, to apply for Environmental Feasibility (License). For these purposes, they shall comply with the technical, legal, and formal requirements established in the Ley Nacional de Emergencias, which shall include at least the following:
1. A current declaration of emergency issued by decree exists.
2. The damage is reported in the General Emergency Plan.
3. The Investment Plan has been approved by the Comisión Nacional de Emergencia.
4. The interested State Institution has been designated as the project’s Implementing Unit.
Compliance with these requirements does not require any prior determination by SETENA. CNE, when approving the Investment Plans, and the Implementing Institution shall be responsible for ensuring compliance with the factual conditions necessary for this exception to apply.
Article 8- Scope Any work, activity, or project included in the list in anexo 1 and 2 shall be submitted to SETENA in accordance with the procedure established in Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S- MOPT-MAG-MEIC del 28 de junio del 2004, as amended.
SETENA shall have the authority, with prior justification, to expand or modify the list in Article 5 through a resolution of the Comisión Plenaria, which shall be notified to the Municipalities, MINSA, and Conservation Areas throughout the country.
Article 9.- Repeals This Resolution renders ineffective Resolución No. 583-2008-SETENA de las doce horas con treinta minutos del trece de marzo del dos mil ocho, and its corresponding extension, Resolución No. 2653- 2008-SETENA, de las 08 horas cero minutos del 23 de setiembre del 2008.
Article 10.- Effective Date It shall take effect as of the date of publication on the website. Notice shall be given to all Municipalities, Conservation Areas, and Health Governing Areas in the country.
Article 11.- Publication on the SETENA website The original digitally signed documents (Digital Signature) shall be available at http://www.setena.go.cr/docs/, where they must be verified by the interested party. A printed and signed original shall be filed as part of the administrative case file (expediente administrativo) held in the custody of SETENA. Physically signed documents are included in the administrative case file for verification. If the interested party requires a certified printed copy of any notified document, the party shall submit a written request for certification to SETENA.
Sincerely,
LIC. MARCO ARROYO FLORES SECRETARY GENERAL ON BEHALF OF THE PLENARY COMMISSION” SEVENTH: Effective Date Effective as of the date of publication on the website. Notify all Municipalities, Conservation Areas, and Health Governing Areas in the country.
EIGHTH: Publication on the SETENA website.
The provision challenged in these constitutional proceedings falls within the measures adopted by SETENA as part of the redesign of the administrative processes related to the exercise of its authority to issue environmental feasibility (viabilidad ambiental) for works, projects, and human activities that may generate significant adverse impacts on the environment. In essence, the aforementioned administrative body has reduced the scope of its formal involvement in this specific matter, and that policy has been supported by the stated need to redefine the balance between procedures associated with environmental protection and the facilitation of economic activities that strengthen the proper functioning of the economic system. Naturally, the foregoing has prompted an adverse reaction from individuals and groups who have viewed it as a constitutionally unacceptable limitation—in this case, a self-imposed limitation—on the exercise of the powers and duties of public authorities with respect to defending and protecting the right to a healthy and ecologically balanced environment.
In this regard, the action of the SETENA Plenary Commission now being challenged is based on the amendment to the Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental EIA (Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC de 24 de mayo de 2004), made through Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, de 17 de julio de 2013, which was upheld by this Chamber in judgment number 2017-5994 at 11:00 hours on 26 de abril de 2017 (the reasoning and conclusions of which are detailed below and serve as precedent for this new case). Specifically, what is alleged before this Court is the purported unconstitutionality of the text of Article 5, subsection 3), of the so-called SETENA Plenary Commission Guidelines numbers 2373-2016-SETENA and 1909-2017-SETENA, which enumerate certain activities having very low environmental impact that—for that very reason—do not require environmental feasibility: an extensive list is thus provided (included in Article 5), of which the petitioners challenge only subsection 3.
This latter provision generally exempts regulated parties from obtaining environmental feasibility for the following activities: “3. Timber harvesting (aprovechamiento maderable) in forest plantations, Agroforestry Systems, individually planted trees, trees on agricultural land without forest, and trees in urban areas.” The matter at issue is therefore limited to the recently cited subsection 3, but—in addition to the foregoing—the filing makes it entirely clear that the complaint is directed solely against the alleged lack of oversight of those activities, and only when they are carried out on private land located within protected wilderness areas (áreas silvestres protegidas), because, in the petitioners’ view, this has allowed forests on land within protected areas to be logged without proper government oversight.
All of this makes it necessary for the Court to take into account that the matter under discussion is highly specific and is also extensively regulated by Ley Forestal, which, together with its regulations, details the requirements that must be met. It may therefore be concluded that the claim is directed against a very specific set of activities related to the use of forest products in certain areas and that this subject matter is extensively regulated by statutory and regulatory provisions that all legal practitioners are required to observe.
IV.Relevant precedent for the decision. As indicated above, the challenged action by SETENA is based on Decreto Ejecutivo 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC de 24 de mayo de 2004, as amended by Decreto Ejecutivo 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, de 17 de julio de 2013. This latter body of regulatory provisions—to the extent relevant to this new case—exempted certain activities, works, and projects from the environmental-feasibility requirement, provided that they met certain conditions, on the understanding that, in those circumstances, there was no material adverse effect on the environment warranting SETENA’s involvement and that, accordingly, the involvement and requirements of other public entities were sufficient to ensure compliance with the constitutional and legal framework protecting the environment. In response to the petitioners’ disagreement, as they viewed that amendment as diminishing environmental protection, this Court, in judgment number 2017-5994, at 11:00 hours on 26 de abril de 2017, upheld the constitutionality of those provisions and clearly set forth its position, as reflected in the following excerpts:
“IV. […] The challenged article binds the Administration to a definition of what is to be understood as activities having a potentially very low environmental impact, such that any legal consequence associated by another article with that definition is subject to its content. The fact that the petitioners believe that, instead of a definition, a list of activities considered to have a potentially very low environmental impact should have been established is an assessment that does not render unconstitutional the definition contained in the challenged decree, nor does it constitute an unconstitutional omission, because constitutional law does not require that such a predetermined list exist. Accordingly, the challenge alleging the unconstitutionality of subsection 4 of Article 3 of the challenged Regulation must be dismissed.” “VI. […] In this Chamber’s view, the following distinction must be made regarding the excluded activities: on the one hand, those indicated in subsection 1), and on the other, those excluded under the remaining subsections.
This is because the petitioners’ arguments are directed specifically at challenging subsection 1). The following clarification is necessary in light of the statements made by the Procuraduría General de la República in its report. That subsection must be understood in accordance with the first paragraph of that article; that is, it concerns operating activities having very low environmental impact, which indeed do not require—under the provision—the processing of an environmental impact assessment (Evaluación de Impacto Ambiental, EIA) before SETENA, but which will nevertheless be subject to other environmental controls—as the provision itself states—such as those established by the Municipalities, the Ministerio de Salud, the Ministerio de Agricultura y Ganadería, the Ministerio de Obras Públicas y Transportes, the Ministerio de Ambiente y Energía, and other entities vested with legal authority, as well as those established in the Código de Buenas Prácticas Ambientales, Decreto Ejecutivo N° 32079 del 14 de setiembre del 2004, published in La Gaceta 217 del 5 de noviembre del 2004, or in any voluntary mechanism for improving environmental performance.
Thus, the provision itself establishes that, although such activities do not require an EIA, this does not mean that they are exempt from environmental oversight. Note that the petitioners misconstrue the definition: it is not the fact that they are operating activities that makes them activities having very low environmental impact; rather, the subsection does not refer to every type of operating activity, but only to those operating activities defined as having very low environmental impact. Accordingly, the challenge alleging the unconstitutionality of Article 4 bis of the challenged Regulation must be dismissed with respect to subsection 1 of that provision.” “IX. […] This Chamber observes that Decreto 31849 required an environmental assessment for land alteration and earthworks (movimientos de tierra) involving less than 200 cubic meters. In the case of the construction and operation of buildings in urban areas, it exempted single-family dwellings and buildings measuring less than 300 square meters from environmental assessment; and it required environmental assessment for all construction of industrial and storage buildings not directly related to the operation.
In other words, in all these cases, the challenged decree reduces the level of environmental protection compared with that established by the amended regulation. Nevertheless, that fact is not in itself unconstitutional. Determining the cases in which an environmental assessment is or is not required is a matter governed by statutes and regulations, under the general principle that the human activities requiring environmental assessment are those that alter the environment to a degree significant enough to make such an assessment necessary. It is for the ordinary courts to examine the technical and scientific basis relied upon by the challenged decree in making those amendments. Accordingly, the challenge alleging the unconstitutionality of Anexo 2 of the challenged Regulation must be dismissed.” (the emphasis in italics does not appear in the original) It later concludes:
“X […] 6.- The challenge alleging the unconstitutionality of Anexo 2 of the challenged Regulation must be dismissed, because determining the cases in which an environmental assessment is or is not required is a matter governed by statutes and regulations, and it is for the ordinary courts—and not this Jurisdiction—to examine the technical and scientific basis relied upon by the challenged decree in making those amendments.” The Chamber thus established the constitutional validity of SETENA distinguishing, on the basis of appropriate technical support, between activities that require environmental feasibility because they significantly affect the environment and activities that do not “alter the environment to a degree significant enough to make such an assessment necessary,” which therefore need not satisfy that specific requirement.
In addition to the foregoing perspective, it must be emphasized that the disputed text (Article 5, subsection 3 of resolution number 1909-2017 of the SETENA Plenary Commission) cannot be read in isolation because, as just explained, the exemption from environmental feasibility in the cases contemplated therein follows the rationale of Decreto Ejecutivo 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC (Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA)), whose current Article 3, subsection 4), provides:
“Article 3 Definitions and abbreviations. For purposes of this Regulation, the following definitions and abbreviations are used:
[…]
4. Activities with Very Low Potential Environmental Impact refers to human activities that, by their nature, do not cause adverse alteration of the environment and do not represent a deterioration in the environmental quality of the surroundings in general or of any of their components, nor harm to public health, because atmospheric emissions, wastewater discharges, the management of ordinary and special waste, and noise comply with the provisions established in the regulations in force. Furthermore, hazardous products are not used, and waste of this kind is not generated.” Thus, the SETENA resolution challenged herein relies on that definition—which it reiterates in Article 3—but, in addition, it defines therein—in Article 4—the precise conditions under which the exemption from the environmental approval (viabilidad ambiental) requirement applies to the activities described in Article 5, subsection 3. The aforementioned Article 4 of the disputed resolution states:
“Article 4.—Requirements For purposes of this resolution, activities, works, or projects considered to have very low potential environmental impact are those that meet the following conditions:
1. Even if they produce an adverse effect, the degree of alteration or intensity of the activity, work, or project’s effect on the environment is considered minimal because the extent of the effect is localized; the environmental impact is short-lived, since the affected factor would return to its prior initial conditions through natural means in less than one year.
2. Any solid waste generated must be managed and ultimately disposed of, within the regulatory framework of the Law for Comprehensive Waste Management (Ley para la Gestión Integral de Residuos), at sites authorized by the competent authority.
3. No noise may be produced that exceeds the technical standard establishing the maximum limits permitted by the Ministry of Health.
4. It must not be a new activity, work, or project that causes land-use change (cambio de uso del suelo) on land covered by forest, or that encroaches upon the protection zone (zona de protección) of surface water bodies.
5. They must undertake to apply environmental management practices in accordance with the environmental regulations in force in the country and with the Code of Good Environmental Practices (Código de Buenas Prácticas Ambientales).
6. It must have a certificate of compliant land use (certificado de uso del suelo conforme), where applicable.” (emphasis added) This is therefore an explicit set of general conditions that must be met for the exemption from environmental approval established for the forestry activities described in Article 5, subsection 3, to apply. Indeed—as the Office of the Attorney General (Procuraduría) notes in its report—subsection 4 of the cited Article 4 specifically warns that the exemption does not apply to works that cause “…land-use change on land covered by forest, or that encroach upon the protection zone of surface water bodies.” This reinforces the restrictions on applying the exemption established in the case now under consideration.
Moreover, in the Chamber’s view, the wording of Article 1 of the disputed resolution addresses the exceptional situation raised by the petitioner; that is, it contemplates the possibility of timber harvesting activities (actividades de aprovechamiento maderable) carried out on privately owned agricultural land located within Protected Areas (Áreas protegidas) that could—for various reasons—significantly harm the environment in areas beyond forestry alone but environmentally interconnected with it within the protected area (for example, matters such as aquifer recharge areas, habitats, biological corridors, or biodiversity in general). For these and other cases, Article 1 provides: “…for a project with significant environmental impact, outside annexes 1 and 2 of Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, SETENA shall conduct a technical assessment of the activity, work, or project according to the geographic area in which it is situated, the scale of the work or activity, and its potential environmental impacts (or IAP), in order to determine whether it should be included by regulation in either of the two annexes.” (underlining not in the original) In summary, a comprehensive reading of Article 5, subsection 3, must include the aforementioned texts from the same directive and must, in turn, be framed within the rationale underlying the redefinition of the treatment of certain activities whose environmental impact is generally very low and which therefore allows, in principle, an exemption from the environmental approval requirement.
VI.Regarding the Alleged Infringements of the Constitutional Right in Environmental Matters by the Disputed Provision. As explained, the petitioner considers that Article 5, subsection 3, of the disputed resolution creates a loophole that could result in violations of Costa Ricans’ constitutional right to enjoy a healthy and ecologically balanced environment. According to the claim, such a violation would occur if—because of the exemption from the environmental approval requirement—the owners of agricultural land located within protected areas were permitted to conduct timber harvesting that seriously affects forests and protective ecosystems that the State has specifically protected. The Procuraduría states that the petitioner’s argument may be correct, given that eliminating environmental approval in those specific cases contravenes other regulatory provisions—which do require environmental approval to be submitted—and that, because the constitutional right to the environment is at issue, the action is admissible solely with respect to privately owned agricultural, non-forested land in forest reserves, protection zones, and wildlife refuges.
For their part, the authorities that issued the provision state that the basis for the exemption in these cases is precisely that they involve situations with very low environmental impact, and that the elimination of the requirement must be understood in that context; for that very reason, it does not jeopardize any constitutional right.
For this Court, the placement of the disputed provision within its regulatory context, as set forth in the preceding recital (considerando), is crucial. This must be emphasized because the exemption for timber harvesting in the cases described by the provision applies solely and exclusively where the environmental impact is very low; moreover, it is imperative that the activity, work, or project to be exempted comply with all the conditions imposed by Article 4 of the same body of regulations. No other interpretation can be given to the opening language of the aforementioned article, which states: “For purposes of this resolution, activities, works, or projects considered to have very low potential environmental impact are those that meet the following conditions:…”. Accordingly, in the Chamber’s view, the environmental requirements of our Constitution are adequately addressed, since the general rule in Article 17 of the Organic Environmental Law (Ley Orgánica del Ambiente), number 7554, is respected. This Court described that rule as “(…) the general criterion that the human activities that must undergo environmental assessment are those that alter the environment to a sufficiently significant degree to make such assessment necessary,” as stated in judgment 2017-2994.
In addition, the Court likewise finds it appropriate to consider that the framework established by the body of regulations under review expressly provides that environmental oversight of these activities is entrusted to different public entities depending on the type of activity. Thus, in this particular case, oversight of environmental compliance (conformidad ambiental) is assigned to the Conservation Areas (Áreas de Conservación) or to the State Forestry Administration (Administración Forestal del Estado, AFE), as stated in Article 6 of the challenged regulations: “The environmental management of the activities, works, or projects described in Article 5 shall be conducted before the corresponding Municipality or Conservation Area. The procedure for granting permits for the activities listed in this resolution shall be defined by each Municipality, AFE, Ministry of Health, and other competent entities.
The entities shall maintain a permit registry, which may be provided to SETENA upon request.” (Underlining not in the original) To carry out this work, the State Forestry Administration or the respective Conservation Area, as the bodies responsible for administering forestry activities and activities within protected areas, respectively, have an extensive body of environmental protection law at their disposal. Notable among these are Ley Forestal number 7575 and the Organic Environmental Law, number 7554, among others, as well as the regulations issued to implement them. The relevant authorities must apply these laws and regulations whenever an activity, work, or project for which a permit is requested has the potential to affect, in any relevant or significant manner, the right to enjoy a healthy and ecologically balanced environment, or even the health of residents if the quality of water intended for human consumption were endangered, regardless of whether the environmental approval issued by SETENA is formally required in the particular case.
All the foregoing supports the conclusion that none of the rules and principles invoked by the petitioner have been infringed, since the environmental protection enshrined in the Constitución Política has suffered no actual or potential diminishment that this Chamber must remedy. Nevertheless, because this matter involves environmental issues, and bearing in mind that there are provisions superior in rank to the challenged provision that do require an environmental viability decision (resolución de viabilidad ambiental) from SETENA for applications involving timber harvesting (aprovechamiento maderable) on agricultural land without forest located within Protected Wildlife Areas (Áreas Silvestres Protegidas), specifically forest reserves, protected zones, and wildlife refuges, it is appropriate to construe the provision in conformity with Constitutional Law. In the Court’s view, a systematic reading of the disputed resolution indicates that it merely exempts—in principle—certain activities, works, and projects from the requirement to obtain the environmental viability issued by SETENA, on the understanding that the exemption does not apply where they significantly affect the environment, as stated in judgment 2017-2994: “[…] the general criterion that the human activities subject to environmental assessment are those that alter the environment to such a significant degree that such an assessment is necessary.” It cannot be inferred from the foregoing, however, that such activities are exempt from complying with all other applicable requirements and permits—including, of course, those directed toward environmental protection—and, in the case of activities within protected areas, the requirement remains to obtain proper authorization from the authorities responsible for administering those areas.
That authorization must necessarily involve prior verification that the project, work, or activity complies with the rules and principles comprising the environmental legal framework as a whole. Accordingly, the action must be dismissed in its entirety, provided that the challenged provision is construed as applying solely to activities, works, or projects considered to have a very low environmental impact, particularly with respect to forest protection—such that it cannot apply to permits for timber exploitation in protected zones, forest reserves, and wildlife refuges—and, furthermore, that the requirement for environmental impact studies (estudios de impacto ambiental) must be observed whenever prescribed by provisions of superior rank.
VII.Conclusion. The petitioner’s challenge to section 5, subsection 3), of resolutions numbers 2373-2016-SETENA and 1909-2017-SETENA of the Secretaría Técnica Nacional Ambiental Setena is admissible because it constitutes an exercise of the standing objectively granted to persons to defend the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment, enshrined in Article 50 of the Constitución Política. As to the merits, a systematic analysis of the disputed provision, together with the other provisions of the body of law of which it forms part, supports the conclusion that the provision does not adversely affect any rule or principle identified by the petitioner, because it establishes a classification exempting certain activities, works, and projects from the environmental viability requirement, specifically on the assumption that they do not cause adverse environmental impacts.
It is likewise established that this framework does not leave these activities outside the scope of the State’s environmental protection, since it reaffirms the oversight and authorization powers of other entities and, in this particular case, the authority of the Administración Forestal del Estado and the Áreas de conservación over the matters falling within their jurisdiction. In the disputed body of law, SETENA itself also contemplates the possibility of particular situations in which activities initially exempted under the text may have the potential to cause significant adverse environmental impacts; in such cases, SETENA retains the authority to require environmental viability under the generally applicable rules. For all the foregoing reasons, the Court finds no impairment of the environmental right to a healthy and ecologically balanced environment that it must remedy, and the constitutional challenge (acción de inconstitucionalidad) must therefore be dismissed.
The parties are advised that, if they have submitted any paper document, as well as objects or evidence contained on any additional electronic, computer, magnetic, optical, or telematic device or produced using new technologies, such items must be collected from the Court’s offices within no more than 30 business days from service of this judgment. Otherwise, all materials not collected within that period shall be destroyed, pursuant to the “Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial,” approved by the Corte Plena at session N° 27-11 of 22 de agosto del 2011, Article XXVI, and published in Boletín Judicial number 19 of 26 de enero del 2012, as well as the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial at session N° 43-12 held on 3 de mayo del 2012, Article LXXXI.
Por tanto:
The action filed is dismissed, provided that the challenged provision is construed as applying solely to activities, works, or projects considered to have a very low environmental impact, particularly with respect to forest protection—such that it cannot apply to permits for timber exploitation in protected zones, forest reserves, and wildlife refuges—and, furthermore, that the requirement for environmental impact studies must be observed whenever prescribed by provisions of superior rank, as stated in the third-to-last recital of this judgment. Magistrate Cruz Castro files a separate note.
Fernando Castillo V.
Acting President Fernando Cruz C.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Marta Esquivel R.
Lucila Monge P.
Mauricio Chacón J.
Note by Magistrate Cruz Castro. The conforming interpretation grants the appellant’s claim.
I submit this note to emphasize the importance of bearing in mind that the interpretation adopted in the operative portion of this judgment strengthens the proper protection of the right to the environment. Before this decision, application of the provision could have caused harm to the environment because its normative content lacked sufficient precision.
The petitioner challenges Article 5, subsection 3), of the resolution issued by the Comisión Plenaria de la Secretaria Técnica Ambiental insofar as it states that “Timber harvesting in forest plantations, Agroforestry Systems, individually planted trees, trees on agricultural land without forest, and trees in urban areas” comprises activities that do not require an Environmental Impact Assessment (Evaluación de Impacto Ambiental). This would allow such a requirement to be waived for timber harvesting on privately owned land—not yet expropriated—located within forest reserves, protected zones, and wildlife refuges. This regulatory gap or omission could foster serious environmental harm.
In the opinion of the Procuraduría General de la República, the petitioner’s argument is correct because eliminating environmental viability in those specific cases conflicts with other regulatory provisions—which do require submission of environmental viability—and, because the constitutional right to the environment is at stake, the action should be granted solely with respect to privately owned agricultural land without forest located in forest reserves, protected zones, and wildlife refuges. Environmental harm may be irreparable; for that reason, precision in such a sensitive and vulnerable area is essential to the sound administration of natural resources. This relaxation of preventive oversight requirements may pose a serious threat to the environment, as it does in this case.
The decision dismisses the action subject to a conforming interpretation (interpretación conforme). Such a conforming interpretation is a means of granting the action because the challenged interpretation must be brought into line with the terms specified and defined by this constitutional court. This means that the challenged provision does not apply to permits for timber exploitation in protected zones, forest reserves, and wildlife refuges. This is because, as literally drafted, the provision did not sufficiently protect the right to the environment, since it failed to clarify its application and left uncertainty concerning certain situations not addressed by the provision. In this respect, it is noteworthy that institutions such as the Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA), which authored the challenged resolution, are not more rigorous when drafting resolutions of this kind so that their ultimate purpose—the protection of the right to the environment—is always sufficiently safeguarded by the provisions they issue.
There are many pressures in this area, which I understand well, but precisely because of the delicate balances that environmental protection seeks to preserve, any relaxation of requirements protecting the environment must be highly precise and narrowly defined. Various interests converge in environmental matters, and they are not always consistent with the objectives of a sound environmental protection policy.
The recitals of this decision made clear that there are provisions superior in rank to the challenged provision that require an environmental viability decision from SETENA for applications involving timber harvesting on agricultural land without forest located within Protected Wildlife Areas, specifically forest reserves, protected zones, and wildlife refuges. Under these circumstances, the challenged provision cannot be understood as modifying what has already been established by provisions of superior rank. I have therefore joined the majority decision, considering that this action must be dismissed provided that the provision is construed in the manner established in the operative portion of the judgment. Application of the provision is subject to very precise and narrowly defined conditions; otherwise, the interests protected by environmental law would be endangered.
Telephone numbers: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Website: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts.Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro). Filing of matters involving vulnerable groups: Edificio Corte Suprema de Justicia, San José, Distrito Catedral, Barrio González Lahmann, calles 19 y 21, avenidas 8 y 6
*180064800007CO* Res. Nº 2019-016792 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las once horas y cincuenta y uno minutos de cuatro de setiembre de dos mil diecinueve.
Acción de inconstitucionalidad promovida por Manuel Montoya Carranza, mayor, casado una vez, portador de la cédula de identidad número 6-128-463 en calidad de Apoderado Generalísimo de la Federación de Acueductos de la Zona protectora el Chayote, cédula jurídica 3-002-356567 y vecino de Dulce Nombre de Naranjo, en contra del texto del artículo 5 inciso 3) de las Directrices de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental Setena números 2373-2016-SETENA y 1909-2017-SETENA. Intervienen en este asunto Julio Jurado Fernández, en su condición de Procurador General de la República ; Carlos Manuel Rodríguez Echandi, mayor casado, Licenciado en Derecho, vecino de Escazú, cédula 1-529-682, en su calidad de Ministro de Ambiente y Energía y Sergio Bermúdez Muñoz, mayor, cédula 1-841-513, en su calidad de Secretario General de la Secretaría Técnica Ambiental. Se apersonaron también Juan Luis Chaves Vargas, mayor, casado, cédula 2-294-731 como Alcalde del Cantón de Naranjo; Eduardo Cubero Rodríguez, cédula de identidad 2-471-377, en representación de la Asociación de Desarrollo Integral de Dulce Nombre de Naranjo, cédula jurídica número 3-002-71827; Luis Mariano Lobo Montero, mayor cédula 2-454-723, Presidente de la Asociación Administradora del Acueducto y Alcantarillado Sanitario de Concepción de San Ramón, cédula jurídica número 3-002-319720 y Juan Pablo Ramírez Alfaro, mayor, cédula 1-1217-535, todos en calidad de coadyuvantes para la declaración de inconstitucionalidad de la norma; y Luis Felipe Vega Monge, mayor, ingeniero forestal, cédula 1-560-879 y Johnny Alberto Méndez Gamboa, mayor, ingeniero forestal, vecino de Ciudad Quesada cédula número 3-219-771, como representantes de la Oficina Nacional Forestal en defensa de la constitucionalidad de las normas discutidas.
Resultando:
Redacta el Magistrado Chacón Jiménez; y,
Considerando:
I.Sobre la admisibilidad de esta acción de inconstitucionalidad. Esta acción de inconstitucionalidad se presenta por parte de los accionantes, aduciendo que ostentan la legitimación apropiada, en tanto se apersonan a defender el derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado recogido en el artículo 50 Constitucional. Así lo entendió la Presidencia de la Sala cuando cursó la acción y ninguna de las demás partes disiente sobre este punto, de manera que procede entender que el interesado actúa al amparo de la legitimación directa que ha sido constitucionalmente establecida en la parte final del recién citado artículo de la Carta Fundamental, y entrar a resolver el caso por el fondo.
II.El objeto de la impugnación. El accionante dirige su reclamo específicamente contra dos resoluciones emitidas por la denominada Comisión Plenaria de la Secretaria Técnica Ambiental (en adelante denominada Comisión Plenaria de SETENA. En consonancia con la observación que hizo la Procuraduría General de la República, es necesario señalar que el accionante estima que estas resoluciones son “directrices”, pero estas resoluciones no son directrices sino actos administrativos de carácter general, porque tienen un órgano emisor, contenido y efectos distintos a las directrices. La primera resolución es la número 2313-2016 de las quince horas del 21 de diciembre de 2016 y la segunda es la resolución 1909-2017 del 21 de setiembre de 2017 que realizó ajustes al texto de la primera. De tal modo, a los efectos de lo pretendido en esta acción, las disposiciones en vigor y que se disputan en la acción, se encuentran recogidas en la última de las resoluciones recién citadas, (en adelante resolución 1909), la cual se cita en lo que resulta pertinente:
“ACUERDO DE LA COMISION PLENARIA MODIFICACIÓN A LA RESOLUCIÓN 2373-2016-SETENA PROYECTOS DE MUY BAJO IMPACTO Conoce la Comisión Plenaria de esta Secretaría sobre la modificación a la Resolución 2373-2016, “Proyectos de Muy Bajo Impacto”.
CONSIDERANDO
PRIMERO: Que, la Comisión Plenaria de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, emitió la resolución número 7373-2016 – SETENA de las 15 horas 00 minutos del 21 de diciembre del 2016, respecto a la evaluación ambiental para actividades, obras o proyectos para los cuales se ha determinado un muy bajo impacto ambiental potencial, y requieran del otorgamiento de los permisos municipales, de funcionamiento por parte del Ministerio de Salud (MINSA), o ante la Administración Forestal del Estado (AFE), para que en adelante sus disposiciones se lean acorde con las modificaciones realizadas al Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA)Decreto Ejecutivo No. Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, modificado y adicionado por Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, del 17 de julio del 2013.
SEGUNDO: Que, de conformidad con la Constitución Política, el artículo 28 de la Ley Orgánica del Ambiente y demás legislación ambiental vigente, las Municipalidades tienen la obligación de exigir el cumplimiento de las regulaciones ambientales en su territorio.
TERCERO: Que mediante voto de la Sala Constitucional número 5994-2017, de las 11 horas y 00 minutos del 26 de abril del 2017, se resolvió la acción de inconstitucionalidad contra la modificación a los artículos 3 inciso 4), 4 bis, 13, 46 inciso 1) y el anexo 2; todos del Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación Ambiental (EIA), Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, según adición y modificación efectuada por medio del Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, declarándose sin lugar la acción de inconstitucionalidad de dichos artículos.
CUARTO: Que, en vista de lo anterior, el Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC de Adición y modificación al Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), Decreto Ejecutivo Nº 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC del 24 de mayo de 2004 y sus Reformas, queda vigente a partir del voto No. 5994-2017 de la Sala Constitucional, indicado en el considerando SEGUNDO supra indicado.
POR TANTO
LA COMISIÓN PLENARIA RESUELVE En sesión Ordinaria Nº 118-2017 de esta Secretaría, realizada el 21 de SETIEMBRE del 2017, en el Artículo No. 15 acuerda:
PRIMERO: En virtud de la competencia otorgada por Ley No. 7554 a esta Secretaría, se modifica y adiciona a la resolución No. 2373-2016-SETENA , de las 15 horas 00 minutos del 21 de diciembre del 2016, respecto a la evaluación ambiental para actividades, obras o proyectos para los cuales se ha determinado un muy bajo impacto ambiental potencial, y requieran del otorgamiento de los permisos municipales, de funcionamiento por parte del Ministerio de Salud (MINSA), o ante la Administración Forestal del Estado (AFE), para que en adelante sus disposiciones se lean acorde con las modificaciones realizadas al Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA)Decreto Ejecutivo No. Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, modificado y adicionado por Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, del 17 de julio del 2013.
(…)
SEXTO: Por lo anterior, téngase por modificada la resolución No. 2373-2016-SETENA, de las 15 horas del 21 de diciembre del 2016, para que en adelante los artículos modificados se lean:
RESOLUCIÓN COMISION PLENARIA PROYECTOS DE MUY BAJO IMPACTO Conoce esta Secretaría de la actualización y unificación de las resoluciones N° 583-2008- SETENA y N°2653-2008 SETENA; relacionadas con las actividades, obras y proyectos (o AOP) que no requieren ser sometidas a un proceso de evaluación de impacto ambiental ante la SETENA, debido a su muy bajo impacto potencial.
CONSIDERANDO
PRIMERO: De conformidad con la Constitución Política, el artículo 28 de la Ley Orgánica del Ambiente y demás legislación ambiental vigente, las Municipalidades tienen la obligación de exigir el cumplimiento de las regulaciones ambientales en su territorio.
SEGUNDO: Existe una serie de actividades, obras o proyectos para las cuales se ha determinado un impacto ambiental potencial muy bajo, según las condiciones técnicas expuestas en la presente resolución, que deberán cumplir, cuando corresponda, únicamente con el trámite administrativo ante las Municipalidades, el Ministerio de Salud (MINSA), o en su defecto, ante la Administración Forestal del Estado (o AFE), para lo cual paralelamente, deberán velar por el cumplimiento de los reglamentos específicos que regulan la actividad sometida a aprobación, y aplicar el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
TERCERO: Que está vigente el Código de Buenas Prácticas Ambientales, publicado mediante el Decreto Ejecutivo N° 32079-MINAE, el cual orienta el accionar básico de cualquier actividad, obra o proyecto desde el punto de vista ambiental; y presenta una serie de lineamientos que promueven la integración de la variable ambiental como parte de la planificación, diseño y ejecución de las actividades, obras o proyectos, de forma tal, que constituye un complemento de la legislación vigente sobre la materia y coadyuva a que los proyectos se diseñen y operen de una forma armonizada y equilibrada con el ambiente, conforme los principios del desarrollo sostenible y el mandato constitucional de garantizar un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, para las actuales y futuras generaciones.
CUARTO: En virtud de la normativa vigente, la competencia de SETENA se circunscribe a la evaluación de aquellas actividades para las cuales se ha determinado un impacto ambiental potencial Bajo, Moderado y Alto.
QUINTO: De conformidad a lo dispuesto por el artículo 11 del Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S- MOPT-MAG-MEIC, el cumplimiento del procedimiento de Evaluación Ambiental o el ajustarse a los términos de la presente resolución, no eximen al desarrollador de una actividad, obra o proyecto, de cumplir ante otras autoridades de la Administración Pública, con los trámites que se deriven de su gestión.
SEXTO: Que sobre este tema la SETENA en su momento, promulgó y ha venido aplicando las Resoluciones N° 583-2008-SETENA y 2653-2008-SETENA, siendo necesario unificar y actualizar su contenido conforme a derecho.
POR TANTO
LA COMISIÓN PLENARIA RESUELVE En Sesión Ordinaria Nº 175-2016 de esta Secretaría, realizada el 21 de DICIEMBRE del 2016, en el Artículo No. 10 acuerda:
PRIMERO: En virtud de la competencia otorgada por Ley No. 7554 a esta Secretaría, se emite la siguiente resolución respecto a la evaluación ambiental para actividades, obras o proyectos para los cuales se ha determinado un muy bajo impacto ambiental potencial, y requieran del otorgamiento de los permisos municipales, de funcionamiento por parte del Ministerio de Salud (MINSA), o ante la Administración Forestal del Estado (AFE).
Artículo 1.- Objeto de la Resolución Establecer el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental (o EIA) para actividades, obras o proyectos, para los cuales se ha definido un muy bajo impacto ambiental potencial, como parte integral de las gestiones municipales, del MINSA y de la AFE, con el fin de aclarar que sólo los proyectos que se encuentran en los anexos 1 y 2 del Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT- MAG-MEIC y sus reformas, estarán sujetos al trámite de Viabilidad (Licencia) Ambiental (o VLA). Aclarar que para un proyecto con impacto ambiental significativo, fuera de anexos 1 y 2 del Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, la SETENA valorará técnicamente la actividad, obra o proyecto, de acuerdo al espacio geográfico donde se circunscribe el mismo, a la magnitud de la obra o actividad e impactos ambientales potenciales (o IAP), para definir, si se incluye vía reglamento en alguno de los dos anexos.
Establecer que, en estricto acatamiento a lo regulado en el artículo 122 del Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC y sus reformas, la SETENA no está facultada para evaluar proyectos que hayan iniciado obras, o bien, que se encuentren en ejecución y funcionamiento, lo anterior debido a que la EIA es un proceso que utiliza instrumentos predictivos, lo cual significa, que no podrían establecerse parámetros de predictividad respecto a una actividad, obra o proyecto que se encuentre ejecutada o en operación. Por lo tanto, la EIA se aplica única y exclusivamente a proyectos nuevos, utilizándose para todos los efectos legales, la definición establecida en el artículo 1 y 3 inciso 3) del Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC.
Esclarecer a todos los administrados e Instituciones de Gobierno, que la cita del Anexo 2 del Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, que señala: “1. En el caso de un Área Ambientalmente Frágil, se debe proceder con el Documento de Evaluación Ambiental D-1”. Este enunciado debe utilizarse, bajo la siguiente interpretación jurídica: si es un proyecto incluido en el Anexo 1 o 2 del Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, y adicionalmente se encuentra en un Área Ambientalmente Frágil, en adelante AAF, debe iniciar el proceso de EIA con el Documento de Evaluación Ambiental D1, sin importar los umbrales indicados en el Anexo 2. En caso de una actividad, obra o proyecto, que tenga un impacto ambiental significativo, no contemplada dentro de la normativa ambiental vigente, la SETENA valorará la procedencia de someterlo al proceso de evaluación ambiental, incorporándolo en la normativa correspondiente.
Artículo 2.- Irretroactividad Todas aquellas actividades, obras o proyectos que se encuentran en operación y cumpliendo con la legislación vigente, desde antes del 04 de octubre del 1995, cuando entró en vigencia la Ley Orgánica del Ambiente Nº 7554, o bien después de esa fecha pero hasta el 28 de junio del 2004, con la entrada en vigencia del Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC), y para las cuales el MINSA o las municipalidades les exijan contar con la Viabilidad (Licencia) Ambiental para renovar su permiso o patente de funcionamiento, se debe informar al MINSA, a las Municipalidades, MAG/SENASA y otras instituciones que, se les pueden renovar la patente o el permiso de funcionamiento, sin que requiera de previo contar con la VLA. En el caso del Ministerio de Salud, se cuenta con la Directriz Ministerial DM-EC-1564-2013, del 20 de mayo de 2013, sobre la “Improcedencia de Requisito de Viabilidad Ambiental para Renovación de Permisos Sanitarios de Funcionamiento”, así como lo establecido en el artículo 9 inciso 3) del Decreto Ejecutivo No. 39472-S, “Reglamento General para Autorizaciones y Permisos Sanitarios de Funcionamiento Otorgados por el Ministerio de Salud”.
Artículo 3. -Definiciones 1. Actividades de Muy bajo impacto ambiental potencial, se refiere a las actividades humanas que, por su naturaleza no provocan alteración negativa del ambiente y que no representan una desmejora de la calidad ambiental del entorno en general o de alguno de sus componentes, ni afectación a la salud de la población, debido a que las emisiones atmosféricas, vertidos de aguas residuales, manejo de residuos ordinarios y especiales y ruido se ajustan a las disposiciones establecidas en la regulación vigente. Además, no se utilizan productos peligrosos y no generan residuos de este tipo.
2. Actividad, obra o proyecto: Conjunto de acciones necesarias para la planificación, construcción de obras de infraestructura, desarrollo de actividades productivas o de servicios, incluyendo aquellas necesarias para el abandono de la actividad o cierre técnico. Forman parte de este grupo también, las actividades relacionadas con la elaboración de los programas, políticas y planes de ordenamiento territorial o uso de espacios geográficos para desarrollo económico, social, de infraestructura, energético, turístico, minero y urbano, en la medida que los mismos determinan acciones o actividades humanas que alteran o destruyen elementos del ambiente o generan residuos, materiales tóxicos o peligrosos.
3. Área Ambientalmente Frágil (AAF): Espacio geográfico que en función de sus condiciones de geoaptitud, de capacidad de uso del suelo, de ecosistemas que lo conforman y su particularidad socio-cultural; presenta una capacidad de carga restringida y con algunas limitantes técnicas que deberán ser consideradas para su uso en actividades humanas. También comprende áreas para las cuales el Estado, en virtud de sus características ambientales, haya emitido un marco jurídico especial de protección, resguardo o administración.
4. Código de Buenas Prácticas Ambientales (CBPA): Documento que contiene el conjunto de prácticas ambientales, generales y específicas, que debe cumplir todo Desarrollador, no importa la categoría ambiental en que se encuentre su actividad, obra o proyecto, como complemento de las regulaciones ambientales vigentes en el país. En el mismo se establecen acciones de prevención, corrección, mitigación y compensación que deben ejecutarse a fin de promover la protección y prevenir daños al ambiente. Este documento debe ser tomado en consideración por el consultor ambiental y el analista responsable de revisar una evaluación de impacto ambiental.
5. Impacto Ambiental Potencial: Efecto ambiental positivo o negativo latente que ocasionaría la ejecución de una actividad, obra o proyecto sobre el ambiente. Puede ser preestablecido, tomando como base de referencia el impacto ambiental causado por la generalidad de actividades, obras o proyectos similares, que ya se encuentran en operación.
6. Mejora: Labores de embellecimiento, reparación, rehabilitación o sustitución que se realizan sobre una obra de infraestructura, para recuperarla de un estado de deterioro, así como labores de ampliación de esas mismas obras.De igual forma, se entiende como mejora la ampliación de las obras existentes, que no supere los 500 m2 de área. No se considera una mejora la demolición y construcción total de nuevas obras.
7. Movimiento de tierras: Labores de remoción o excavación de suelos que se realizan para aquellas obras, actividades o proyectos, que son parte integral de un proyecto de infraestructura. Cuando el movimiento de tierra consiste, en sí mismo, un proyecto, deberá realizar el trámite establecido en el Decreto Ejecutivo que regule este tema.
Artículo 4.- Requisitos Para los efectos del presente acuerdo, las actividades, obras o proyectos considerados como de muy bajo impacto ambiental potencial son aquellas que reúnen las siguientes condiciones:
1. Que a pesar de que produzca un efecto negativo, el grado de alteración o intensidad de la actividad, obra o proyecto sobre el ambiente se considera mínima debido a que la extensión del efecto es puntual; la permanencia del impacto en el ambiente es fugaz, puesto que el factor afectado retornaría a las condiciones iniciales previas, por medios naturales, en un lapso menor a un año.
2. Que los desechos sólidos generados sean manejados y dispuestos finalmente bajo el marco normativo de la Ley para la Gestión Integral de Residuos, en sitios autorizados por el ente competente.
3. Que no se produzcan ruidos que superen la norma técnica que establece los límites máximos permitidos por el Ministerio de Salud.
4. Que no se trate de una actividad, obra o proyecto nuevo que produzca el cambio de uso del suelo en terrenos cubiertos por bosque, o bien, invada la zona protección de cuerpos de agua superficial.
5. Que se comprometan a aplicar prácticas de gestión ambiental, conforme a lo establecido en las regulaciones ambientales vigentes en el país y con el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
6. Que cuente con certificado de uso del suelo conforme, cuando corresponda.
Artículo 5.- Actividades Las actividades, obras o proyectos que no requieren de una Evaluación de Impacto Ambiental son las siguientes:
1. Acondicionamiento de contenedores para uso de oficinas.
2. Ampliación, remodelación, operación y mantenimiento de captaciones de agua y casetas de bombeo y su equipo en sistemas de distribución de agua y alcantarillado sanitario existentes.
3. Aprovechamiento maderable en plantaciones forestales, Sistemas Agroforestales, árboles plantados individualmente, árboles en terrenos de uso agropecuarios sin bosque y árboles en zonas urbanas.
4. Chorrea y cambio de pisos.
5. Construcción de casetas de seguridad y vigilancia.
6. Construcción de cochera, garajes o corredores.
7. Construcción de rampas de acceso.
8. Construcción o mejoras de bajantes y canoas.
9. Construcción o mejoras de aceras.
10. Construcción de edificaciones, oficinas, locales comerciales, viviendas unifamiliares e infraestructura para actividades agropecuarias de hasta 500 metros cuadradosdeconstrucción en dos pisos o menos.
11. Construcción o techado de parqueo de vehículos, que no superen los 500 metros cuadradosde área constructiva.
12. Estudios o actividades necesarios, para obtener información en la elaboración de herramientas o instrumentos de evaluación de impacto ambiental.
13. Funcionamiento de industrias, locales comerciales o de servicio en edificaciones existentes, cuya operación no estén incluidas dentro de los anexos 1 y 2 del Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC.
14. Helipuertos móviles.
15. Instalación y remodelación de verjas y portones.
16. Instalación, operación y mantenimiento de tanques quiebra gradientes y tanques elevados de almacenamiento de agua para consumo humano y usos agropecuarios.
17. Instalación y mejoras de sistemas de cableado (eléctrico, telefónico, cable o internet) dentro de cualquier edificación existente.
18. Instalación y mejoras de sistema contra incendio de una edificación.
19. Instalación y construcción de casetas de bombeo y su equipo, menores de 500 m2, en sistemas de distribución de agua y alcantarillado sanitario existentes.
20. Instalación de hidrantes.
21. Mantenimiento de jardines, áreas verdes y recreativas para cualquier tipo de edificación.
22. Operación de centros de recuperación de residuos valorizables (centros de acopio), sin que incluya el proceso de reciclaje.
23. Pintura de edificaciones existentes.
24. Proyectos que se ubiquen dentro de zonas francas que cuenten con Viabilidad (Licencia) Ambiental, con infraestructura ya construida, y que las operaciones de estos proyectos, no estén incluidas dentro de los anexos 1 y 2 del Decreto Ejecutivo N° 31849 MINAE-S-MOPT- MAG-MEIC.
25. Proyectos turísticos de canopy que no impliquen la corta de árboles en áreas boscosas.
26. Reemplazo o cambio en capacidad de carga de redes de distribución eléctrica.
27. Remodelación y mejoras sobre una edificación existente. Se incluyen las ampliaciones de edificaciones existentes, siempre y cuando no superen los 500 metros cuadrados de área constructiva.
28. Remodelación, reparación, cambio de techo, cielo raso y divisiones internas.
29. Remodelación o cambio de ventanería.
30. Remodelación de infraestructura para actividades agropecuarias.
31. Reparación y mantenimiento de obras públicas como: puentes, muros, caminos, pistas de aterrizaje, líneas para ferrocarril y otras edificaciones. Para lo cual deben ser las mismas instituciones las encargadas de verificar el cumplimiento del Código de Buenas Prácticas Ambientales y las leyes correspondientes.
32. Reparación y mantenimiento de calles, caminos de acceso y senderos, ya existentes, sin que se amplíe el área original.
33. Reparación, rehabilitación, mantenimiento en la red sanitaria, red de acueducto y red de aguas pluviales, ya existentes, que no implique aumento en la cobertura del área del proyecto.
34. Reparación o mejora de caños de desagüe y otras obras de mejoras hidráulicas para viviendas unifamiliares, edificios u oficinas.
35. Sistemas de generación distribuida para autoconsumo, cuya fuente de energía utilice tecnología fotovoltaica con potencias iguales o menores a 500 kVA.
36. Servicios de alimentación al público, que no conlleve una construcción mayor a 500 m2 de área.
37. Servicios no esenciales en Áreas Silvestres Protegidas.
38. Servicio de Autolavado o “Lavacar”.
39. Sitios de manejo de vida silvestre ex situ, que no superan los 500 metros cuadrados de área constructiva.
40. Tapias u obras de contención.
41. Tapia provisional.
42. Techado de patio.
43. Expendios de distribución de gas LPG al detalle y tanques de autoconsumo LPG para locales existentes.
44. Unidades móviles de servicios (médicos, alimentos, telefonía, etc.).
45. Actividades desarrolladas en casas de habitación, siempre y cuando en el proceso productivo no se incorporen materias primas o sustancias peligrosos, ni se generen residuos peligrosos, con categoría de microempresa.
46. Cualquier actividad, obra o proyecto que este amparada por un Decreto de Emergencias según el artículo 7.
47. Aprovechamiento y extracción de madera en troza o aserrada de árboles caídos naturalmente en bosques privados dentro o fuera de un Área Silvestre Protegida.
48. Movimientos de tierra menores a 200 m3.
49. La construcción y operación de edificaciones de menos de 500 m2.
50. Proyectos de construcción de edificios industriales y de almacenamiento cuando no tengan relación directa con su operación de menos de 1000 m2, siempre y cuando estas obras se ubiquen en un área con uso de suelo conforme a lo dispuesto en la planificación local y no se encuentren en un área ambientalmente frágil.
Artículo 6-. Procedimiento La gestión ambiental de actividades, obras o proyectos descritos en el artículo 5, deberán realizarse ante la Municipalidad o Área de Conservación, correspondiente. El procedimiento de otorgamiento de permiso, para las actividades enumeradas en esta resolución, será definido por cada una de las Municipalidades, AFE, Ministerio de Salud y otros entes competentes.
Los entes mantendrán un registro de permisos, el cual podrá ser facilitado a SETENA, previa solicitud.
Artículo 7- Casos de obras amparadas a un Decreto de Emergencia Nacional Las actividades, obras o proyectos que el Estado Costarricense debe realizar, fundamentadas en el estado de excepción establecido en la Ley 8488, que es la “Ley Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias y el artículo 180 Constitucional, y la jurisprudencia constitucional sobre esta materia, en aplicación de dicha normativa no están obligadas a solicitar la Viabilidad (Licencia) Ambiental. Para tales efectos deberán cumplir con los requisitos técnicos, legales y formales establecidos en la Ley Nacional de Emergencias, los cuales son al menos:
1. Exista una declaratoria de Emergencia vía decreto vigente.
2. El daño esté reportado en el Plan General de la Emergencia.
3. El plan de Inversión haya sido aprobado por la Comisión Nacional de Emergencia.
4. La Institución del Estado interesada haya sido nombrada Unidad Ejecutora del proyecto.
El cumplimiento de estos requisitos no requiere de ningún pronunciamiento previo de la SETENA, siendo responsabilidad de la CNE al momento de aprobación de los Planes de Inversión, como de la Institución Ejecutora, el cumplimiento de los presupuestos fácticos necesarios para configurar esta excepción.
Artículo 8- Alcance Cualquier obra, actividad o proyecto incluida en el listado del anexo 1 y 2, deberá ser presentada ante la SETENA, de acuerdo con el trámite establecido en el Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S- MOPT-MAG-MEIC del 28 de junio del 2004, y sus reformas.
La SETENA tendrá la facultad, previa justificación, de ampliar o modificar la lista del artículo 5, mediante resolución de la Comisión Plenaria, lo que deberá ser notificado a las Municipalidades, MINSA y Áreas de Conservación de todo el país.
Artículo 9-. Derogatorias La presente Resolución deja sin efecto la Resolución No. 583-2008-SETENA de las doce horas con treinta minutos del trece de marzo del dos mil ocho, y su respetiva ampliación Resolución No. 2653- 2008-SETENA, de las 08 horas cero minutos del 23 de setiembre del 2008.
Artículo 10-. Vigencia Rige a partir de la fecha de publicación en la página WEB. Comuníquese a las todas Municipalidades, Áreas de Conservación y Áreas Rectoras de Salud del país.
Artículo 11-. Publicidad en la página web de la SETENA Los documentos originales firmados digitalmente (Firma Digital) estarán en la dirección web http://www.setena.go.cr/docs/, donde debe ser verificado por el interesado. Un original impreso y firmado se archiva como una pieza del cuanto a los documentos firmados físicamente, constan en el expediente administrativo para cualquier verificación. En caso de que el interesado requiera una copia impresa certificada de alguno de los documentos notificados, deberá solicitar por escrito una certificación ante la SETENA.
Atentamente,
LIC. MARCO ARROYO FLORES SECRETARIO GENERAL EN REPRESENTACION DE LA COMISION PLENARIA” SÉTIMO: Vigencia Rige a partir de la fecha de publicación en la página WEB. Comuníquese a las todas Municipalidades, Áreas de Conservación y Áreas Rectoras de Salud del país.
OCTAVO: Publicidad en la página web de la SETENA.
III.Contexto del reclamo y deslinde de lo reclamado ante la Sala. La disposición objeto de reclamo dentro de este proceso constitucional, se enmarca dentro las medidas adoptadas por la SETENA como parte del rediseño de los procesos administrativos relacionados con el ejercicio de su competencia relativa a la emisión de la viabilidad ambiental de obras, proyectos y actividades humanas que puedan generar significativos impactos negativos en el medio ambiente. En esencia, el órgano administrativo citado ha reducido el alcance de su intervención formal en esta materia específica y dicha política se ha apoyado en la expresada necesidad de redefinir el equilibrio entre los trámites asociados con la protección ambiental y la facilitación de actividades económicas que vengan a reforzar el apropiado funcionamiento del sistema económico. Como es natural, lo anterior ha generado la reacción adversa de personas y grupos que han visto en ello una limitación (en este caso una autolimitación) constitucionalmente inaceptable en ejercicio de los poderes-deberes de las autoridades públicas respecto de la defensa y protección del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado.
En tal sentido, la actuación de la Comisión Plenaria de SETENA que ahora se impugna se apoya en la modificación al Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental EIA (Decreto Ejecutivo No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC de 24 de mayo de 2004), realizada a través del Decreto Ejecutivo No. 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, de 17 de julio de 2013, la cual fue validada por esta Sala por sentencia número 2017-5994 de las 11:00 horas del 26 de abril de 2017 (y cuyos razonamientos y conclusiones se detallan más adelante y sirven de antecedente a este nuevo caso). En concreto, se alega ante este Tribunal la supuesta inconstitucionalidad del texto del artículo 5 inciso 3) de las denominadas Directrices de la Comisión Plenaria de SETENA números 2373-2016-SETENA y 1909-2017-SETENA, en las que se desarrolla de modo enumerativo algunas actividades de muy bajo impacto ambiental que -por esa misma razón- no requieren obtener viabilidad ambiental: se provee entonces un amplio listado (incluido en el artículo 5) del cual los accionantes reclaman exclusivamente el inciso 3.
Este último texto libera a los administrados en general de obtener la viabilidad ambiental para las actividades de: “3. Aprovechamiento maderable en plantaciones forestales, Sistemas Agroforestales, árboles plantados individualmente, árboles en terrenos de uso agropecuarios sin bosque y árboles en zonas urbanas.”. El tema discutido se circunscribe entonces al recién citado inciso 3, pero -además de lo anterior- del escrito de interposición queda absolutamente claro que la queja se dirige solamente contra la supuesta falta de control de las citadas actividades, pero solo cuando se realicen dentro de terrenos privados incluidos dentro de áreas silvestres protegidas , por cuanto, en criterio de los accionantes, esto ha permitido que se talen bosques en terrenos incluidos en áreas protegidas, sin la debida vigilancia estatal.
Todo ello hace necesario que el Tribunal deba tener en cuenta el hecho de que la materia en discusión es muy específica y además está altamente regulada en la Ley Forestal que, junto con sus reglamentos, detallan las exigencias a cumplir, por lo cual puede concluirse que el reclamo se dirige contra un conjunto muy específico de actividades relacionadas con el aprovechamiento de productos forestales en determinadas áreas y que dicha temática está ampliamente regulada por normas de rango legal y reglamentario de acatamiento obligatorio para todos los operadores jurídicos.
IV.Antecedente relevante para la decisión Tal y como se indicó supra, la actuación discutida de la SETENA encuentra su fundamento en el Decreto Ejecutivo 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC de 24 de mayo de 2004 modificado por el Decreto Ejecutivo 37803-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, de 17 de julio de 2013. Este último conjunto normativo de alcance reglamentario -en lo que interesa a este nuevo caso- relevó del requisito de viabilidad ambiental a determinadas actividades, obras y proyectos, siempre que cumplieran con ciertas condiciones, bajo el entendido de que en esos supuestos no existía afectación negativa relevante al medio ambiente que ameritase la intervención de la SETENA y por ello mismo, bastaba con la intervención y exigencias de otras entidades públicas para asegurar la conformidad con el ordenamiento constitucional y legal protector del medio ambiente. Ante la disconformidad de los accionantes que vieron en tal modificación una disminución de la protección ambiental, este Tribunal en la sentencia número 2017-5994, de las 11:00 horas del 26 de abril de 2017, se inclinó por avalar la constitucionalidad de dicha normativa y dejó claramente plasmada su posición, según se aprecia de los siguientes extractos:
“IV. […] El artículo impugnado sujeta a la Administración a una definición de lo que deba entenderse por actividades de muy bajo impacto ambiental potencial, de modo tal que cualquier consecuencia jurídica que otro artículo asocie a dicha definición queda sujeta a dicho contenido. El hecho de que los accionantes consideren que más que una definición debió establecerse una lista de actividades que se consideren como de muy bajo impacto ambiental potencial, es una apreciación que no provoca la inconstitucionalidad de la definición contenida en el decreto impugnado ni tampoco una inconstitucionalidad por omisión, pues no se desprende del Derecho de la Constitución que deba existir tal lista, de forma predeterminada. Así entonces, en cuanto al alegato de inconstitucionalidad del inciso 4 del artículo 3 del Reglamento impugnado, se debe declarar sin lugar la acción.” “VI. […] En criterio de esta Sala se debe hacer la siguiente distinción, respecto de las actividades excluidas, por un lado las indicadas en el inciso 1) y por otro lado, las excluidas en el resto de incisos.
Ello por cuanto los argumentos de los accionantes se dirigen particularmente a la impugnación del inciso 1). Encontrándose necesario realizar la siguiente aclaración, debido a lo indicado por la Procuraduría General de la República en su informe. Dicho inciso debe entenderse en concordancia con lo establecido en el párrafo primero de dicho artículo, es decir, se trata de actividades en operación de muy bajo impacto ambiental, que ciertamente no requieren –según la norma- tramitar ante la SETENA una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), pero que, sin embargo, estarán sujetas a otros controles ambientales –como la misma norma indica- tales como los establecidos por las Municipalidades, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el Ministerio de Obras públicas y Transportes y el Ministerio de Ambiente y Energía y otras con competencias legales; así como con lo establecido en el Código de Buenas Prácticas Ambientales, Decreto Ejecutivo N° 32079 del 14 de setiembre del 2004, publicado en La Gaceta 217 del 5 de noviembre del 2004, o con cualquier mecanismo voluntario para mejorar el desempeño ambiental.
Así que la misma norma es la que establece que, aunque no requieran de un EIA ello no significa que queden excluidas de control ambiental. Nótese que los accionantes confunden la definición, no es que por el hecho de ser actividades en operación ello las haga de muy bajo impacto ambiental, sino que, el inciso no se refiere a cualquier tipo de actividad en operación, sino únicamente a aquellas actividades en operación definidas como de muy bajo impacto ambiental. Así entonces, en cuanto al alegato de inconstitucionalidad del artículo 4 bis del Reglamento impugnado, se debe declarar sin lugar la acción en cuanto al inciso 1 de tal norma.” “IX. […] Esta Sala observa que, el decreto 31849 exigía una evaluación ambiental para la modificación del terreno y movimientos de tierra menores a 200 metros cúbicos. En el caso de las construcciones y operación de edificaciones en zonas urbanas, exceptuaba de la evaluación ambiental a las viviendas unifamiliares y las edificaciones menores a 300 metros cuadrados; y, exigía evaluación ambiental para las todas construcciones de edificios industriales y de almacenamiento que no tienen relación directa con la operación.
Es decir, que en todos estos casos el decreto impugnado reduce el nivel de tutela ambiental en comparación con lo que establecía la regulación modificada. Sin embargo, ello en sí mismo no es inconstitucional. La determinación de en qué casos procede o no una evaluación ambiental es una cuestión determinada por las leyes y los reglamentos, bajo el criterio general de que las actividades humanas que deben ser evaluadas ambientalmente son aquellas que alteran el ambiente en un grado significativo como para que dicha evaluación sea necesaria. Correspondiéndole a la vía ordinaria, examinar el sustento técnico y científico que el decreto impugnado utilizó para proceder con dichas modificaciones. Así entonces, en cuanto al alegato de inconstitucionalidad del anexo 2 del Reglamento impugnado, se debe declarar sin lugar la acción.” (el destaque en letra cursiva no pertenece al original) Y más adelante concluye:
“X […] 6.- En cuanto al alegato de inconstitucionalidad del anexo 2 del Reglamento impugnado, se debe declarar sin lugar la acción, pues la determinación de en qué casos procede o no una evaluación ambiental es una cuestión determinada por las leyes y los reglamentos, correspondiéndole a la vía ordinaria –y no a esta Jurisdicción-, examinar el sustento técnico y científico que el decreto impugnado utilizó para proceder con dichas modificaciones.” De esta forma, la Sala dejó señalada la validez constitucional de que SETENA distinga, de conformidad con el debido sustento técnico, las actividades que requieran para su realización, la obtención de la viabilidad ambiental en razón de afectar ambiente de manera significativa, de manera que aquellas que no “alteren el ambiente en grado significativo como para que dicha evaluación sea necesaria” no tienen necesidad de llenar ese requisito concreto.
V.Necesidad de una interpretación sistemática del texto discutido. En adición a la anterior perspectiva, resulta necesario acentuar que el texto discutido (artículo 5, inciso 3de la resolución número 1909-2017 de la Comisión Plenaria de SETENA) no puede leerse de manera aislada pues, como recién se explicó, el relevo de la viabilidad ambiental en los casos allí contemplados, atiende a la lógica del Decreto Ejecutivo 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC (Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) cuyo vigente artículo 3 inciso 4) señala:
“Artículo 3º Definiciones y abreviaciones. Para los efectos del presente reglamento se utilizan las siguientes definiciones y abreviaciones:
[…]
4. Actividades de Muy bajo impacto ambiental potencial, se refiere a las actividades humanas que, por su naturaleza no provocan alteración negativa del ambiente y que no representan una desmejora de la calidad ambiental del entorno en general o de alguno de sus componentes, ni afectación a la salud de la población, debido a que las emisiones atmosféricas, vertidos de aguas residuales, manejo de residuos ordinarios y especiales y ruido se ajustan a las disposiciones establecidas en la regulación vigente. Además, no se utilizan productos peligrosos y no generan residuos de este tipo.” De tal modo, la resolución de SETENA aquí impugnada, se apoya en esa definición -la cual reitera en su artículo 3- pero -además- allí mismo define -en su artículo 4- cuáles son las condiciones precisas para que opere el relevo de la exigencia de viabilidad ambiental para las actividades descritas en el inciso 3 del artículo 5. El mencionado numeral 4 de la resolución discutida expresa:
“Artículo 4.- Requisitos Para los efectos del presente acuerdo, las actividades, obras o proyectos considerados como de muy bajo impacto ambiental potencial son aquellas que reúnen las siguientes condiciones:
1. Que a pesar de que produzca un efecto negativo, el grado de alteración o intensidad de la actividad, obra o proyecto sobre el ambiente se considera mínima debido a que la extensión del efecto es puntual; la permanencia del impacto en el ambiente es fugaz, puesto que el factor afectado retornaría a las condiciones iniciales previas, por medios naturales, en un lapso menor a un año.
2. Que los desechos sólidos generados sean manejados y dispuestos finalmente bajo el marco normativo de la Ley para la Gestión Integral de Residuos, en sitios autorizados por el ente competente.
3. Que no se produzcan ruidos que superen la norma técnica que establece los límites máximos permitidos por el Ministerio de Salud.
4. Que no se trate de una actividad, obra o proyecto nuevo que produzca el cambio de uso del suelo en terrenos cubiertos por bosque, o bien, invada la zona protección de cuerpos de agua superficial.
5. Que se comprometan a aplicar prácticas de gestión ambiental, conforme a lo establecido en las regulaciones ambientales vigentes en el país y con el Código de Buenas Prácticas Ambientales.
6. Que cuente con certificado de uso del suelo conforme, cuando corresponda.” (énfasis agregado) Se trata entonces de un conjunto explícito de condiciones generales que deben cumplirse para que pueda operar el relevo de la viabilidad ambiental dispuesto para las actividades de naturaleza forestal descritas en el artículo 5 inciso 3, e incluso -tal y como lo observa la Procuraduría en su informe- el aparte 4 del citado artículo 4 se ocupa de advertir que la exención no opera en el caso de obras que produzcan “…el cambio de uso de suelo en terrenos cubiertos por bosque, o bien que invada zona de protección de cuerpos de agua superficial.”, con lo cual se produce un refuerzo de las limitaciones para la aplicación de la exención que se dispone en el caso que ahora se considera.
Más aún, en criterio de la Sala la redacción del artículo 1 de la resolución discutida, se hace cargo de la situación excepcional que plantea el accionante, es decir, se contempla la posibilidad de actividades de aprovechamiento maderable realizadas en terrenos agropecuarios de propiedad privada incluidos en Áreas protegidas, que podrían -por diferentes razones- afectar negativamente el ambiente de manera significativa en ámbitos distintos del meramente forestal, pero interrelacionados ambientalmente con éste último dentro del área protegida (por ejemplo, temas como recargas acuíferas, hábitats, corredores biológicos o biodiversidad en general). Para éstos y otros casos, señala el artículo 1: “… para un proyecto con impacto ambiental significativo, fuera de anexos 1 y 2 del Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, la SETENA valorará técnicamente la actividad, obra o proyecto, de acuerdo al espacio geográfico donde se circunscribe el mismo, a la magnitud de la obra o actividad e impactos ambientales potenciales (o IAP), para definir, si se incluye vía reglamento en alguno de los dos anexos.” (el subrayado no es del original) En resumen, una lectura comprensiva del artículo 5 inciso 3, debe incluir los precitados textos de la misma directriz y enmarcarse a su vez dentro de la lógica que mueve la redefinición del tratamiento de ciertas actividades cuyo impacto ambiental es en general muy bajo y permite que, respecto de ellas, se disponga, en principio una eximente del requisito de viabilidad ambiental.
VI.Sobre las alegadas afectaciones al derecho de la constitución en materia ambiental en la disposición discutida. Tal como se explicó, el accionante considera que el artículo 5 inciso 3) de la resolución discutida abre un portillo para que puedan generarse lesiones al derecho constitucional de los costarricenses a disfrutar de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Esa lesión se daría, según se afirma, en el caso concreto de que -por la exención del requisito de viabilidad ambiental- los dueños de terrenos agropecuarios incluidos dentro de áreas protegidas, puedan realizar aprovechamientos maderables con afectación grave de bosques, y ecosistemas protectores que precisamente han sido protegidos por parte del Estado. La Procuraduría señala que el accionante puede llevar razón en su planteamiento dado que la eliminación de la viabilidad ambiental en tales casos específicos, contraviene lo dispuesto en otras normas reglamentarias -que sí exigen presentar la viabilidad ambiental-, y que por estar de por medio el derecho constitucional al ambiente, la acción es procedente, únicamente, en lo relativo a los terrenos privados de uso agropecuario y sin bosque en las reservas forestales, zonas protectoras y refugios de vida silvestre.
Por su parte las autoridades autoras de la norma, señalan que el fundamento de la exención en estos casos es precisamente que se trata de situaciones de muy bajo impacto ambiental y que en esa línea es que debe entenderse la eliminación del requisito, que por ello mismo no arriesga ningún derecho constitucional.
Para este Tribunal, resulta clave el encuadre que se hizo de la norma discutida dentro de su contexto normativo, y que se expuso en el considerando anterior. Ello debe enfatizarse, pues precisamente la exención para los casos de aprovechamientos maderables en los casos descritos por la norma, opera única y exclusivamente para aquellos casos donde exista muy bajo impacto ambiental, y además es imperativo que la actividad obra o proyecto a dispensar cumpla con todas las condiciones impuestas por el artículo 4 del mismo conjunto normativo; no puede entenderse otra cosa del encabezado del recién citado artículo que señala: “Para los efectos del presente acuerdo, las actividades, obras o proyectos considerados como de muy bajo impacto ambiental potencial son aquellas que reúnen las siguientes condiciones:…”. De ese modo, en criterio de la Sala, se atienden adecuadamente las exigencias de nuestra Constitución en materia ambiental, pues se respeta la regla general del artículo 17 de la Ley Orgánica del Ambiente, número 7554, y descrito por este Tribunal como “(…) el criterio general de que las actividades humanas que deben ser evaluadas ambientalmente son aquellas que alteran el ambiente en un grado significativo como para que dicha evaluación sea necesaria”, tal como se expuso en la sentencia 2017-2994.
Sumado a lo anterior, el Tribunal encuentra igualmente apropiado tener en cuenta que el diseño propuesto en el conjunto normativo estudiado, deja actividades, queda a cargo de diferentes entes públicos según el tipo de actividad, de modo que, en el caso particular, la vigilancia de la conformidad ambiental se atribuye a las Áreas de Conservación, o bien a la Administración Forestal del Estado (AFE), tal y como lo expresa el artículo 6 de la propia normativa impugnada cuando señala que: “La gestión ambiental de actividades, obras o proyectos descritos en el artículo 5, deberán realizarse ante la Municipalidad o Área de Conservación, correspondiente. El procedimiento de otorgamiento de permiso, para las actividades enumeradas en esta resolución, será definido por cada una de las Municipalidades, AFE, Ministerio de Salud y otros entes competentes. Los entes mantendrán un registro de permisos, el cual podrá ser facilitado a SETENA, previa solicitud.” (El subrayado no es del original) Para realizar esa labor, la Administración Forestal del Estado o el Área de Conservación específicas, como encargadas de la administración de la actividad forestal y de las actividades dentro de las áreas protegidas respectivamente, cuentan con un amplio conjunto normativo protector del ambiente, dentro del cual pueden destacarse la Ley Forestal número 7575; la Ley Orgánica del Ambiente, número 7554, entre otras, así como la reglamentación emitida para desarrollarlas, las cuales deben aplicarse por parte de las autoridades concernidas en caso de que alguna actividad, obra o proyecto para el que se pide permiso, tenga el potencial de afectar de alguna forma relevante o significativa el derecho a disfrutar de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, o incluso, la salud de los habitantes, si se pusiera en peligro la calidad del agua para consumo humano, todo ello con independencia de que para el caso no resulte exigible formalmente la viabilidad ambiental emitida por SETENA.
Todo lo dicho permite afirmar que no existe ninguna de las afectaciones a las reglas y principios invocados por el accionante, por cuanto la protección ambiental recogida en la Constitución Política, no ha sufrido alguna merma actual o potencial que esta Sala deba enmendar. Sin embargo, al tratarse de un asunto donde está involucrada la materia ambiental, y al tener presente que existe normativa de carácter superior a la disposición impugnada donde sí está dispuesta la exigencia de contar con la resolución de viabilidad ambiental por parte de SETENA cuando se trata de solicitudes de aprovechamiento maderable en terrenos de uso agropecuario y sin bosque dentro de las Áreas Silvestres Protegidas, tratándose de reservas forestales, zonas protectoras y refugios de vida silvestre, sí es procedente realizar una interpretación de la disposición conforme al Derecho de la Constitución.Para el Tribunal, una lectura sistemática de la resolución discutida permite entender que con ella solamente se releva -en principio- a determinadas actividades, obras y proyectos del requisito de obtener la viabilidad ambiental que emite SETENA, por entenderse que no se aplican para casos en que afectan de forma significativamente el ambiente tal como se expuso en la sentencia 2017-2994: “[…] el criterio general de que las actividades humanas que deben ser evaluadas ambientalmente son aquellas que alteran el ambiente en un grado significativo como para que dicha evaluación sea necesaria”.
Pero de lo anterior no puede derivarse que tales actividades quedan relevadas de cumplir con las demás exigencias y permisos necesarios -incluidos por supuesto los enfocados en protección ambiental, y -en el caso de actividades dentro de áreas protegidas- subsiste la necesidad de la debida autorización dada por las autoridades encargadas de la administración de tales zonas, lo cual deberá realizar necesariamente, la previa verificación de la conformidad del proyecto, obra o actividad con las normas y principios que componen el ordenamiento ambiental en su conjunto. De conformidad con lo siempre y cuando se interprete que la disposición impugnada puede ser aplicada únicamente para actividades, obras o proyectos considerados de muy bajo impacto ambiental, en particular para la protección forestal -de tal forma que no puede aplicarse a casos de permisos para explotación maderable en zonas protectoras, reservas forestales y refugios de vida silvestre; y, además, que se debe respetar la exigencia de los estudios de impacto ambiental cuando así esté dispuesto en normativa de carácter superior-.
VII.Conclusión. El reclamo planteado por el accionante contra el numeral 5 inciso 3) de las resoluciones de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental Setena números 2373-2016-SETENA y 1909-2017-SETENA resulta admisible, pues se trata del ejercicio de la legitimación reconocida objetivamente a las personas para la defensa del derecho fundamental a un ambiento sano y ecológicamente equilibrado, recogido en el artículo 50 de la Constitución Política. Por su parte, en cuanto al fondo del asunto, el análisis sistemático de la norma discutida, en conjunto con las demás normas del conjunto normativo del que forma parte, permiten concluir que la norma no afecta negativamente ninguna regla o principio de los señalados por el accionante, pues se trata de una categorización que exime el requisito de la viabilidad ambiental para ciertas actividades, obras y proyectos, precisamente tomando en cuenta el hecho de que se asume que no generan impactos negativos al ambiente.
Igualmente se constata que el diseño, no deja al descubierto la tutela ambiental del Estado sobre estas actividades pues se reafirman las competencias de vigilancia y autorización de otras entidades y -en el caso particular- la competencia de la Administración Forestal del Estado y de las Áreas de conservación sobre las situaciones que les toca atender. También la propia SETENA en el conjunto normativo disputado contempla la eventualidad de que puedan presentarse situaciones particulares donde las actividades originalmente eximidas de acuerdo al propio texto, tengan el potencial de general significativos impactos ambientales negativos de manera que en tales casos la SETENA conserva su competencia para exigir la viabilidad ambiental según las reglas generales aplicables. Por todo lo anterior, no se aprecia menoscabo del derecho ambiental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado que este Tribunal deba corregir y por ello la acción de inconstitucionalidad planteada debe declararse sin lugar.
Se previene a las partes que, de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácterelectrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.
Por tanto:
Se declara sin lugar la acción planteada siempre y cuando se interprete que la disposición impugnada puede ser aplicada únicamente para actividades, obras o proyectos considerados de muy bajo impacto ambiental, en particular para la protección forestal -de tal forma que no puede aplicarse a casos de permisos para silvestre; y, además, que se debe respetar la exigencia de los estudios de impacto ambiental cuando así esté dispuesto en normativa de carácter superior-, conforme se indica en el antepenúltimo considerando de esta sentencia. El Magistrado Cruz Castro pone nota.
Fernando Castillo V.
Presidente a.i.
Fernando Cruz C.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Marta Esquivel R.
Lucila Monge P.
Mauricio Chacón J .
Nota del Magistrado Cruz Castro. La interpretación conforme acoge la pretensión del recurrente.
Consigno esta nota para destacar que es importante tener presente que la interpretación que se hace en la parte dispositiva de esta sentencia, fortalece la debida protección del derecho al ambiente. Antes de esta decisión, la aplicación de la norma podría propiciar la lesión al ambiente, por una omisión en la precisión de su contenido normativo.
El accionante impugna el artículo 5 inciso 3) de la resolución emitida por la Comisión Plenaria de la Secretaria Técnica Ambiental, en cuanto indica que el "Aprovechamiento maderable en plantaciones forestales, Sistemas Agroforestales, árboles plantados individualmente, árboles en terrenos de uso agropecuarios sin bosque y árboles en zonas urbanas." son actividades que no requieren de una Evaluación de Impacto Ambiental. Lo cual permitiría que no se pida tal requisito para aprovechamiento maderable en terrenos privados (todavía no expropiados) que estén dentro de reservas forestales, zonas protectoras y refugios de vida silvestre. La anomia o la omisión de la norma, podría prohijar graves daños ambientales.
En criterio de la Procuraduría General de la República, el accionante lleva razón en su planteamiento, ya que la eliminación de la viabilidad ambiental en tales casos específicos, contraviene lo dispuesto en otras normas reglamentarias -que sí exigen presentar la viabilidad ambiental-, y que por estar de por medio el derecho constitucional al ambiente, la acción es procedente, únicamente, en lo relativo a los terrenos privados de uso agropecuario y sin bosque en las reservas forestales, zonas protectoras y refugios de vida silvestre. Los daños ambientales, pueden ser irreparables, por esta razón la precisión en materia tan delicada y vulnerable, es una exigencia para la buena administración de los recursos naturales. Esta liberalización en los requisitos de control preventivo, puede representar una grave amenaza para el ambiente, como ocurre en este caso.
El voto opta por un sin lugar con una interpretación conforme. Esta interpretación conforme es una manera de acoger la acción, porque la interpretación objetada, debe ajustarse a los términos que señala y define esta instancia constitucional. Lo que supone que la disposición impugnada no se aplica a casos de permisos para explotación maderable en zonas protectoras, reservas forestales y refugios de vida silvestre. Lo anterior, por cuanto la literalidad de la norma, tal y como está redactada, no protegía suficientemente el derecho al ambiente, al no hacer esta aclaración en cuanto a su aplicación y las dudas sobre algunos supuestos que no contempla la norma. En este sentido, no deja de llamar la atención que instituciones como la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA), autora de la resolución impugnada, no sea más rigurosa en la redacción de este tipo de resoluciones, para que el fin último, que es la protección del derecho al ambiente, quede siempre lo suficientemente resguardado en las normas que emita.
Hay muchas presiones en esta materia, lo comprendo bien, pero casualmente por los delicados equilibrios que pretende tutelar el ambiente, es indispensable que la liberalización en los requisitos que tutelan el ambiente, sean muy precisos y puntuales. Hay una convergencia de diversos intereses en materia ambiental, que no siempre son consonantes con lo que se pretende con una buena política de protección del ambiente.
En los considerandos de este voto quedó claro que existe normativa de carácter superior a la disposición impugnada donde sí está dispuesta la exigencia de contar con la resolución de viabilidad ambiental por parte de SETENA cuando se trata de solicitudes de aprovechamiento maderable en terrenos de uso agropecuario y sin bosque dentro de las Áreas Silvestres Protegidas, tratándose de reservas forestales, zonas protectoras y refugios de vida silvestre. Bajo estos supuestos, no podría entenderse que la norma impugnada estuviera modificando lo ya establecido en normas de rango superior, por eso he concurrido el voto de mayoría, considerando que esta acción se debe declarar sin lugar, siempre y cuando se interprete de la forma en que se hizo en la parte dispositiva de la sentencia. La aplicación de la norma tiene unos condicionantes muy precisos, muy puntuales, sino fuera así, se pondría en peligro los bienes tutelados^n la normativa ambiental.
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