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Res. 01245-2015 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 30/01/2015

Amparo on La Carpio landfill and the precautionary principleAmparo sobre relleno sanitario La Carpio y principio precautorio

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OutcomeResultado

DeniedSin lugar

The amparo action is denied because the La Carpio landfill has valid environmental viability and the complaints concern ordinary legality, not a violation of the right to a healthy environment.Se declara sin lugar el recurso de amparo porque el relleno sanitario de La Carpio cuenta con viabilidad ambiental vigente y los reclamos versan sobre legalidad ordinaria, no sobre violación del derecho a un ambiente sano.

SummaryResumen

The Constitutional Chamber denied an amparo action that challenged the operation of the La Carpio landfill (Uruka Environmental Technology Park) and cell 7, alleging lack of an environmental impact study and exceeded service life. The Chamber verified that the project has had environmental viability since 2001 (resolution 149-2001-SETENA), that the property containing cell 7 is included in the original approved EIA, and that the Environmental Management Plan was updated in 2012. Topographic surveys and tonnage data showed no exceeding of capacity. The majority held that the objections relate to ordinary legality, not constitutionality, and that no threat to the right to a healthy environment was proven. Three judges added concurring or dissenting opinions on the limits between constitutional and legality review in environmental matters, advocating greater deference to ordinary and administrative jurisdiction when the administration has already acted.La Sala Constitucional declara sin lugar un recurso de amparo que cuestionaba el funcionamiento del relleno sanitario de La Carpio (Parque de Tecnología Ambiental Uruka) y de la celda 7, alegando falta de estudio de impacto ambiental y superación de la vida útil. La Sala verificó que el proyecto cuenta con viabilidad ambiental desde 2001 (resolución 149-2001-SETENA), que la finca de la celda 7 está incluida en el EIA original aprobado y que el Plan de Gestión Ambiental fue actualizado en 2012. Constató que las mediciones topográficas y de tonelaje no evidencian sobrepasamiento de la capacidad. La mayoría considera que los reproches versan sobre legalidad ordinaria, no constitucionalidad, y que no se acreditó amenaza al derecho a un ambiente sano. Tres magistrados añaden razones diferentes o votos salvados sobre los límites entre el control de constitucionalidad y el de legalidad en materia ambiental, abogando por una mayor deferencia hacia la jurisdicción ordinaria y administrativa cuando la Administración ya ha intervenido.

Key excerptExtracto clave

V.- In view of these circumstances, this Tribunal observes that the operation of the Uruka Environmental Technology Park has the approval of the National Environmental Technical Office, including the environmental impact study for the so-called cell 7, where by resolution No. 2628-2012-SETENA of October 10, 2012, the update of the Environmental Management Plan was approved and the property of cadastral plan No. SJ-91958-93 was again endorsed as part of the landfill project. It is noted that an appeal for review was filed against that resolution, and through resolution No. 155-2014-MINAE of April 28, 2014, the appeal was rejected. The National Environmental Technical Office reports that cadastral plan No. SJ-91958-1993 is part of the Environmental Impact Study of the Uruka Environmental Technology Park (administrative file No. 718-1998-SETENA) and, therefore, has been part of the environmental impact assessment before that Office. VI.- From this perspective, it follows that the operation of the Uruka Environmental Technology Park has the permits and environmental evaluations that the corresponding entities have authorized for its operation. Furthermore, it should be noted that it is improper for this Constitutional Tribunal to review the qualification and whether the environmental evaluations endorsed by the National Environmental Technical Office for the Uruka Environmental Technology Park are correct or not, as the petitioner intends, since this Chamber cannot replace competences, nor is it another stage of the administrative procedure. Therefore, it is concluded that in this case, the complaints raised are matters of ordinary legality and not of constitutionality, since any illegitimate situation threatening or harming the right to enjoy a healthy environment is dismissed.V.- Ante tales circunstancias, este Tribunal observa que el funcionamiento del Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, cuenta con la aprobación de la Secretaría Técnica Ambiental, como lo es lo referente al estudio de impacto ambiental de la denominada celda 7, donde por resolución No. 2628-2012-SETENA del 10 de octubre de 2012, se aprobó la actualización del Plan de Gestión Ambiental, y se avaló nuevamente la finca de plano catastrado No. SJ-91958-93 como parte del proyecto del relleno sanitario. Se observa que contra dicha resolución se presentó recurso de revisión, y mediante resolución No. 155-2014-MINAE del 28 de abril de 2014, se rechazó el recurso de revisión interpuesto contra la resolución No. 2628-2012-SETENA. La Secretaría Técnica Nacional Ambiental, informa que el plano catastrado No. SJ-91958-1993 es parte del Estudio de Impacto Ambiental del Parque de Tecnología Ambiental Uruka (expediente administrativo No. 718-1998-SETENA) y por tanto, ha sido parte de la evaluación de impacto ambiental ante esa Secretaría. VI.- Bajo esta óptica, se desprende que el funcionamiento del Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, cuenta con los permisos y evaluaciones ambientales que han autorizado las entidades correspondientes para aprobar su funcionamiento. Además, conviene indicar que resulta improcedente que este Tribunal Constitucional entre a revisar la calificación y si corresponden o no, las evaluaciones ambientales avaladas por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental al Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, como pretende el recurrente, pues, esta Sala no puede sustituir competencias, ni se trata de una instancia más del procedimiento administrativo. Por ello, se colige que en este particular, los reproches que se plantean son extremos de legalidad ordinaria y no de constitucionalidad, pues de descarta alguna situación ilegítima que amenace o lesione el derecho a gozar de un ambiente sano.

Pull quotesCitas destacadas

  • "resulta improcedente que este Tribunal Constitucional entre a revisar la calificación y si corresponden o no, las evaluaciones ambientales avaladas por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental"

    "it is improper for this Constitutional Tribunal to review the qualification and whether the environmental evaluations endorsed by the National Environmental Technical Office are correct or not"

    Considerando VI

  • "resulta improcedente que este Tribunal Constitucional entre a revisar la calificación y si corresponden o no, las evaluaciones ambientales avaladas por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental"

    Considerando VI

  • "los reproches que se plantean son extremos de legalidad ordinaria y no de constitucionalidad, pues se descarta alguna situación ilegítima que amenace o lesione el derecho a gozar de un ambiente sano"

    "the complaints raised are matters of ordinary legality and not of constitutionality, since any illegitimate situation threatening or harming the right to enjoy a healthy environment is dismissed"

    Considerando VI

  • "los reproches que se plantean son extremos de legalidad ordinaria y no de constitucionalidad, pues se descarta alguna situación ilegítima que amenace o lesione el derecho a gozar de un ambiente sano"

    Considerando VI

  • "debe recordarse a los recurridos su deber de vigilar y supervisar el funcionamiento de las actividades que se desarrollan en el Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, con el fin de garantizar el derecho a un ambiente sano"

    "the respondents must be reminded of their duty to monitor and supervise the activities carried out at the Uruka Environmental Technology Park in order to guarantee the right to a healthy environment"

    Considerando VII

  • "debe recordarse a los recurridos su deber de vigilar y supervisar el funcionamiento de las actividades que se desarrollan en el Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, con el fin de garantizar el derecho a un ambiente sano"

    Considerando VII

Full documentDocumento completo

Procedural marks

**Sala Constitucional** **Resolution No. 01245 - 2015** **Date of Resolution:** January 30, 2015 at 09:05 **Case File (Expediente):** 14-006394-0007-CO **Drafted by:** No drafter indicated **Type of Matter:** Amparo appeal **Analyzed by:** SALA CONSTITUCIONAL **Related Judgments** **Text of the resolution** Case File (Exp): 14-006394-0007-CO Res. No. 2015001245 CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours five minutes on January thirtieth, two thousand fifteen.

Amparo appeal filed by JUAN JOSÉ ECHEVERRÍA ALFARO, bearer of identity card No. 4 601 436; against the MINISTRY OF HEALTH, NATIONAL ENVIRONMENTAL TECHNICAL SECRETARIAT, and the MUNICIPALITY OF SAN JOSÉ.

Having reviewed the case file; Drafted by Magistrate Castillo Víquez; and,

WHEREAS:

I.- PURPOSE OF THE APPEAL. The appellant alleges that, in the La Carpio sanitary landfill, it has been demonstrated that the respondent entities have not faithfully and fully complied with their legal responsibilities and competencies, given that the operation of the property with cadastral map No. SJ-91958-93, designated as cell 7, has been permitted as an expansion of said landfill, without the respective Environmental Impact Assessment, and also questions the useful life and capacity of the landfill. Therefore, he requests this Chamber to order the immediate closure of the La Carpio sanitary landfill, for disposing of waste in an unauthorized site and due to the indispensable application of the precautionary principle, of *in dubio pro natura*, given that with the existing information it is impossible to determine with certainty the reality of the operation of the La Carpio sanitary landfill, nor whether it has already exceeded its useful life, violating all environmental provisions and commitments undertaken.

II.- ON COADJUVANCY. By brief filed on June 19, 2014, Rafael Ángel Rojas Jiménez requested to be considered an active coadjuvant (electronic brief). This Court has repeatedly indicated that coadjuvancy is a form of adhesive intervention that occurs when a person acts in a proceeding adhering to the claims of one of the main parties; consequently, anyone who has a direct interest in the outcome of the appeal is entitled to act as a coadjuvant, but not being a principal party, the coadjuvant will not be directly affected by the judgment, i.e., the efficacy of the judgment may not affect him directly and immediately, nor does the res judicata effect of the ruling affect him, although in amparo matters the efficacy of the decision may favor him, due to the "erga omnes" nature of the jurisprudence and precedents of the constitutional jurisdiction (article 13 of the Law of Constitutional Jurisdiction). In this matter, it is appropriate to admit the coadjuvancy, given that the right to the environment is at issue, according to which, all citizens have a legitimate interest in the resolution of environmental matters.

III.- PROVEN FACTS. Of importance for the decision in this matter, the following facts are deemed duly proven:

1. According to the information contained in administrative case file (expediente administrativo) No. 718-1998-SETENA, the Environmental Impact Assessment, evaluated and endorsed through resolution No. 652-2000-SETENA, included 3 properties on which the La Carpio sanitary landfill project would be developed, according to site designs, corresponding to the cadastral maps: SJ-743635-88, SJ-90675-93, and SJ-91958-93. The treatment plant that receives the leachates (lixiviados) from the project is built on the property SJ-91958-93, as well as cell 7 (see report provided to the case file by SETENA).

2. The technical studies that were approved through resolution No. 652-2000-SETENA, on the Environmental Impact Assessment, conducted on the cited properties, were: 1. geophysical, 2. geological, 3. biological, 4. geotechnical, 5. surface water, 6. roadway, 7. hydrogeological, 8. hydrological, 9. meteorological, 10. socioeconomic, 11. topographic, 12. cartographic (see report provided to the case file by SETENA).

3. By resolution No. 149-2001-SETENA, Environmental Feasibility was granted to the cited project (see report provided to the case file by SETENA).

4. By resolution No. 318-2005-SETENA, the National Environmental Technical Secretariat approved the report of June 1, 2005, “Uruka Environmental Technology Park, Comparative Table and Information Update”. The resolution indicates that the property SJ-91958-93 is part of the project and updates the volumetric capacity of the project (see report provided to the case file by SETENA).

5. In administrative case file (expediente administrativo) D1-860-2006-SETENA, opened for the Tajo El Encierro project, by resolution No. 2909-2007-SETENA of December 20, 2007, environmental feasibility was granted to the project, indicating that the property is 4 hectares; however, the quarry (tajo) will cover only 1.5 hectares. The resolution indicated that the closure will occur when the extraction sources reach the elevation (cota) of 9+40 and subsequently, the land will be used for the expansion of the Uruka Environmental Technology Park project (see report provided to the case file by SETENA).

6. By resolution No. 1917-2011-SETENA of August 9, 2011, the National Environmental Technical Secretariat ordered the update of the Environmental Management Plan (see report provided to the case file by SETENA).

7. By resolution No. 2628-2012-SETENA of October 10, 2012, the update of the Environmental Management Plan was approved, where it again endorses the property of cadastral map No. SJ-91958-93 as part of the sanitary landfill project (see report provided to the case file by SETENA).

8. By resolution No. 155-2014-MINAE of April 28, 2014, the review appeal filed against resolution No. 2628-2012-SETENA was rejected (see report provided to the case file by SETENA).

9. Currently, it is noted that the tonnage received at the project has decreased from 1300 tons to an average of 1000 tons per day, due to the start of operations of the Aczarri Environmental Technology Park (Aserrí Sanitary Landfill) (see report provided to the case file by SETENA).

10. In follow-up to the operations occurring at the cited project, the last visit conducted by the National Environmental Technical Secretariat was on May 28, 2014, by the Department of Environmental Audit and Follow-up of SETENA, where the following was verified: 1. Project in operation, the entry and exit of trucks, the unloading of waste material, garbage compaction work, vehicle weighing, and truck washing were observed; 2. Six cells already formed and one in the process of formation, which has been designated “cell 7”, and shows an advance of approximately 40% and is located west of the property. 3. Gas channeling system produced by the project's activity in operation, which directs the gas to a single point to be burned in an encapsulated manner and subsequently released into the environment. 4. Treatment plant in operation. 5. No plagues of flies, cockroaches, or vultures were evident in the project area (see report provided to the case file by SETENA).

11. Maps SJ-743635-1988 and S-J-90675-1993 have a land-use permit (permiso de suelo) and a commercial license to carry out the activity developed by the Company Berthier EBI de Costa Rica S.A., regarding the sanitary landfill (see report from the Municipality of San José).

12. On an unspecified date, during an inspection conducted at the site, it was verified that cell 7 is in the process of material extraction, as it is still being exploited as a quarry (tajo), extracting the last material to continue with the filling or deposit of solid waste (see report from the Municipality of San José).

13. The channeling system for the gas produced by the project's activity is in operation, and that system directs the gas to a single point to be burned in an encapsulated manner and subsequently released into the environment (see report provided to the case file).

14. According to official communication DA-970-2012, the dates for topographic studies in the sanitary landfill were scheduled for February 8 and August 8 of each year, with the last assessment on February 10, 2014, by official communication UGI-RP-105-2014, which states that upon performing the respective calculations, it was verified that the current maximum level is 981.71 meters above sea level (m.s.n.m), that is, it is below the indicated maximum of 983 meters above sea level (m.sn.m.) for the correct operation of the landfill (see report provided to the case file).

15. The operating permit granted by the Ministry of Health, where cell 7 is located, is for Tajo el Encierro, with the authorized activity understood to be quarry exploitation (explotación de canteras), which expires on June 6, 2018, and according to resolution No. 2909-2007-SETENA of December 20, 2007, the technical closure will occur when the extraction sources reach the elevation (cota) of 940 meters above sea level (msnm), and once the closure is completed, the lands may be used for the expansion of the Uruka Environmental Technology Park (see report provided to the case file).

IV.- SPECIFIC CASE. In this matter, this Constitutional Court, in accordance with the reports rendered under oath and the evidence contained in the case file, observes that the appeal must be dismissed, as will be explained below. From the reports provided to the case file—which are considered given under oath with the consequences, even criminal, provided for in article 44 of the Law governing this Jurisdiction—it follows that, according to the information contained in administrative case file (expediente administrativo) No. 718-1998-SETENA, the Environmental Impact Assessment, evaluated and endorsed through resolution No. 652-2000-SETENA, included 3 properties on which the La Carpio sanitary landfill project would be developed, according to site designs, corresponding to the cadastral maps: SJ-743635-88, SJ-90675-93, and SJ-91958-93. Furthermore, it is indicated that the treatment plant that receives the leachates (lixiviados) from the project is built on the property SJ-91958-93, as well as cell 7; however, due to the geological constitution of the site, it was necessary to lease said property so that it could be exploited and consequently enabled for the proposed and endorsed use as a sanitary landfill (see report from SETENA). The National Environmental Technical Secretariat states that the technical studies that were approved through resolution No. 652-2000-SETENA, on the Environmental Impact Assessment, conducted on the cited properties, were: 1. geophysical, 2. geological, 3. biological, 4. geotechnical, 5. surface water, 6. roadway, 7. hydrogeological, 8. hydrological, 9. meteorological, 10. socioeconomic, 11. topographic, 12. cartographic, and that by resolution No. 149-2001-SETENA, Environmental Feasibility was granted to the cited project. Subsequently, it is observed that by resolution No. 318-2005-SETENA, the National Environmental Technical Secretariat approved the report of June 1, 2005, “Uruka Environmental Technology Park, Comparative Table and Information Update”, a resolution in which it was indicated that the property SJ-91958-93 is part of the project and updates its volumetric capacity. Additionally, by resolution No. 1917-2011-SETENA of August 9, 2011, the National Environmental Technical Secretariat ordered the update of the Environmental Management Plan, and by resolution No. 2628-2012-SETENA of October 10, 2012, the update of the Environmental Management Plan was approved, where the property of cadastral map No. SJ-91958-93 was again endorsed as part of the sanitary landfill project. The National Environmental Technical Secretariat reports that a review appeal was filed against said resolution, and by resolution No. 155-2014-MINAE of April 28, 2014, the review appeal filed against resolution No. 2628-2012-SETENA was rejected. The National Environmental Technical Secretariat emphasizes that cadastral map No. SJ-91958-1993 is part of the Environmental Impact Assessment of the Uruka Environmental Technology Park (administrative case file (expediente administrativo) No. 718-1998-SETENA) and, therefore, has been part of the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental) before that Secretariat. Furthermore, it indicates that the activities concerning processes or units of the sanitary landfill (treatment plant and cell 7) that are developed within the indicated property have environmental feasibility, because it forms part of the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental) instrument. In addition to this, the respondent indicates that such a situation exists, given that in administrative case file (expediente administrativo) D1-860-2006-SETENA, opened for the Tajo El Encierro project, by resolution No. 2909-2007-SETENA of December 20, 2007, environmental feasibility was granted to the project, indicating that the property is 4 hectares; however, the quarry (tajo) will cover only 1.5 hectares. The resolution indicated that the closure will occur when the extraction sources reach the elevation (cota) of 9+40 and subsequently, the land will be used for the expansion of the Uruka Environmental Technology Park project (see report from SETENA). However, the property of cadastral map No. SJ-91958-1993 was leased so that it could be exploited and, consequently, enabled for its original use (sanitary landfill according to administrative case file (expediente administrativo) No. 718-1998-SETENA). The respondent reports that, according to administrative case file (expediente administrativo) No. 718-1998-SETENA, the Environmental Impact Assessment endorsed by resolution No. 652-2000-SETENA estimated that the sanitary landfill would receive around 500 tons per day from the capital and that if this figure were maintained, its useful life would be 10 to 15 years, and in the year 2005, the report “Uruka Environmental Technology Park, Comparative Table and Information Update” was presented, which updates the data on: capacity, useful life, project area, cell area, construction and operation of the cells, road improvements, work equipment, and incoming tonnage, going from 500 to 1000 tons per day, and by resolution No. 2628-2012-SETENA of October 10, 2012, the National Environmental Technical Secretariat endorses the Environmental Management Plan, since the intake of waste to the landfill had already increased, reaching 1200 to 1300 tons per day, conducting new studies that deduced that for an intake of that magnitude, the remaining useful life would reach 6 years (report from SETENA). Said resolution endorsed the Environmental Management Plan because it includes improvements regarding the environmental measures applicable by the developing company for the management of the activity carried out at the site (see report). This respondent authority reports that currently, it is noted that the tonnage received at the project has decreased from 1300 tons to an average of 1000 tons per day, due to the start of operations of the Aczarri Environmental Technology Park (Aserrí Sanitary Landfill), which shows a gradual decrease in the volume treated at the project, therefore, it can be deduced that there is no over-exploitation of the cells, nor has the maximum elevation in the height of the cells been exceeded. As is evident from the case file, the National Environmental Technical Secretariat has followed up on the operations occurring at the cited project, with the last visit conducted on May 28, 2014, by the Department of Environmental Audit and Follow-up of SETENA, where the following was verified: 1. Project in operation, the entry and exit of trucks, the unloading of waste material, garbage compaction work, vehicle weighing, and truck washing were observed; 2. Six cells already formed and one in the process of formation, which has been designated “cell 7”, and shows an advance of approximately 40% and is located west of the property. 3. Gas channeling system produced by the project's activity in operation, which directs the gas to a single point to be burned in an encapsulated manner and subsequently released into the environment. 4. Treatment plant in operation. 5. It indicates that no plagues of flies, cockroaches, or vultures were evident in the project area, and in accordance with the environmental follow-up carried out by SETENA, compliance with the commitment made by the developing company has been verified, regarding the presentation of the regency reports, which demonstrate the progress of the project, the last report having been submitted to SETENA on March 14, 2014, and summarizing the actions executed on site during the months of January and February of 2014. Likewise, it was indicated that in February 2014, the last measurement of the project's load capacity was carried out, which is performed every six months by the Ministry of Health, which yielded a reading of 9+81 at its highest point, with the maximum elevation being 9+85, so there is no record that the landfill's capacity has been exceeded; it was reported that the effective area of the cells is registered as 161,000.00 m2, a figure endorsed by SETENA, through resolution No. 2628-2012-SETENA, update of the Environmental Management Plan. The Municipality of San José reports that on an unspecified date, during an inspection conducted at the site, it was verified that cell 7 is in the process of material extraction, as it is still being exploited as a quarry (tajo), extracting the last material to continue with the filling or deposit of solid waste. It also indicated that the channeling system for the gas produced by the project's activity is in operation, and that system directs the gas to a single point to be burned in an encapsulated manner and subsequently released into the environment (see report provided to the case file). According to this respondent authority, by official communication DA-970-2012, the dates for topographic studies in the sanitary landfill were scheduled for February 8 and August 8 of each year, with the last assessment on February 10, 2014, by official communication UGI-RP-105-2014, which states that upon performing the respective calculations, it was verified that the current maximum level is 981.71 meters above sea level (m.s.n.m). The operating permit granted by the Ministry of Health, where cell 7 is located, is for Tajo el Encierro, with the authorized activity understood to be quarry exploitation (explotación de canteras), which expires on June 6, 2018, and according to resolution No. 2909-2007-SETENA of December 20, 2007, the technical closure will occur when the extraction sources reach the elevation (cota) of 940 meters above sea level (msnm), and once the closure is completed, the lands may be used for the expansion of the Uruka Environmental Technology Park (see report). The respondent authority of the Municipality of San José explains that the activity carried out at the sanitary landfill involves the concentration of organic and other types of matter in large proportions, which, upon being subjected to the processes inherent to the activity, decompose into different materials. This means that over time and with the accumulation of new layers of materials, they not only compact but also decompose, leading to the production of leachates (lixiviados) that are directed to the treatment plant, thereby reducing the volume of the elevation (cota) day by day, as well as the biogas process itself and the corresponding permanent burning thereof, which causes decreases in the topographic elevation of the landfill despite its use.

V.- Given such circumstances, this Court observes that the operation of the La Uruka Environmental Technology Park has the approval of the Environmental Technical Secretariat, such as regarding the environmental impact assessment (estudio de impacto ambiental) of the so-called cell 7, where by resolution No. 2628-2012-SETENA of October 10, 2012, the update of the Environmental Management Plan was approved, and the property of cadastral map No. SJ-91958-93 was again endorsed as part of the sanitary landfill project. It is observed that a review appeal was filed against said resolution, and by resolution No. 155-2014-MINAE of April 28, 2014, the review appeal filed against resolution No. 2628-2012-SETENA was rejected. The National Environmental Technical Secretariat reports that cadastral map No. SJ-91958-1993 is part of the Environmental Impact Assessment of the Uruka Environmental Technology Park (administrative case file (expediente administrativo) No. 718-1998-SETENA) and, therefore, has been part of the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental) before that Secretariat. Furthermore, it indicates that the activities concerning processes or units of the sanitary landfill (treatment plant and cell 7) that are developed within the indicated property have environmental feasibility, because it forms part of the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental) instrument. On the other hand, the Municipality of San José explained matters related to the compaction process, which means that the level does not rise, but rather decreases, since the activity carried out at the sanitary landfill involves the concentration of organic and other types of matter in large proportions, which, upon being subjected to the processes inherent to the activity, decompose into different materials. This means that over time and with the accumulation of new layers of materials, they not only compact but also decompose, leading to the production of leachates (lixiviados) that are directed to the treatment plant, thereby reducing the volume of the elevation (cota) day by day, as well as the biogas process itself and the corresponding permanent burning thereof, which causes decreases in the topographic elevation of the landfill despite its use. Furthermore, it was indicated under oath that currently, it is noted that the tonnage received at the project has decreased from 1300 tons to an average of 1000 tons per day, due to the start of operations of the Aczarri Environmental Technology Park (Aserrí Sanitary Landfill), which shows a gradual decrease in the volume treated at the project, therefore, it can be deduced that there is no over-exploitation of the cells, nor has the maximum elevation in the height of the cells been exceeded. On the other hand, the National Environmental Technical Secretariat reports that in February 2014, the last measurement of the project's load capacity was carried out, which is performed every six months by the Ministry of Health, which yielded a reading of 9+81 at its highest point, with the maximum elevation being 9+85, so there is no record that the landfill's capacity has been exceeded. Similarly, it can be inferred that according to official communication DA-970-2012, the dates for topographic studies in the sanitary landfill were scheduled for February 8 and August 8 of each year, with the last assessment on February 10, 2014, by official communication UGI-RP-105-2014, which states that upon performing the respective calculations, it was verified that the current maximum level is 981.71 meters above sea level (m.s.n.m).

VI.- From this perspective, it is evident that the operation of the La Uruka Environmental Technology Park has the permits and environmental assessments that the corresponding entities have authorized to approve its operation. Furthermore, it should be noted that it is inappropriate for this Constitutional Court to review the qualification and whether the environmental assessments endorsed by the National Environmental Technical Secretariat for the La Uruka Environmental Technology Park are correct or not, as the appellant intends, because this Chamber cannot substitute powers, nor is it another instance of the administrative procedure. Therefore, it is concluded that in this particular, the objections raised are matters of ordinary legality and not of constitutionality, since any illegitimate situation that threatens or harms the right to enjoy a healthy environment is ruled out. Thus, if the petitioner considers that the actions of the respondent authorities are not correct, he must assert this before the same respondent authorities or through the appropriate legality or jurisdictional channels, since in those venues he may, through the adversarial process, broadly discuss his disagreements and present the evidence and technical criteria he deems pertinent, as such aspects are not to be heard through the summary amparo procedure.

VII.- However, the respondents must be reminded of their duty to monitor and supervise the operation of the activities developed at the La Uruka Environmental Technology Park, in order to guarantee the right to a healthy environment.

VIII.- DIFFERENT REASONS OF MAGISTRATES JINESTA LOBO AND SALAZAR ALVARADO. Magistrates Jinesta Lobo and Salazar Alvarado dismiss the appeal for different reasons, with the drafting by Magistrate Jinesta Lobo, which are as follows:

1.- RIGHT TO A HEALTHY AND ECOLOGICALLY BALANCED ENVIRONMENT AND ITS SUB-CONSTITUTIONAL DEVELOPMENT THROUGH A VAST NORMATIVE FRAMEWORK. Article 50 of the 1949 Constitution, in the year 1994 (Law No. 7412 of June 3, 1994), underwent a partial reform to introduce in its 2nd paragraph, as an express and clearly defined fundamental right, the right of "Every person" to enjoy "a healthy and ecologically balanced environment". This fundamental right, before the constitutional reform of 1994, was extensively developed by a progressive and protective jurisprudence of this Constitutional Court, all based on existing norms in International Human Rights Law, which fostered and established the conditions for the partial reform of article 50 of the Constitution. After the partial reform of numeral 50 of the Constitution in 1994, a dense, broad, and prolific sub-constitutional normative framework has been developed for the effective protection of the enjoyment and exercise of the right to a healthy and ecologically balanced environment, given that the 3rd paragraph provided that "The State shall guarantee, defend, and preserve that right"; constitutional imperatives and obligations that have led the Costa Rican State to establish a vast and extensive sub-constitutional normative framework that translates into various laws, regulations, and executive decrees, which address substantive and formal matters for the guarantee, protection, and preservation of the right to a healthy and ecologically balanced environment. Additionally, this sub-constitutional legal system has established an extensive and complex administrative organization to act upon the constitutional imperatives and obligations contained in the 3rd paragraph of constitutional article 50. Within this block or parameter of legality, created to develop article 50 of the Constitution, the Organic Law of the Environment No. 7554 of October 4, 1995, stands out, which, among other aspects, develops and regulates matters of first importance such as citizen participation in environmental matters (Chapter II), environmental impact assessment (Chapter IV), the protection and improvement of the environment in human settlements (Chapter V), territorial planning and environmental protection (Chapter VI), protected wilderness areas (Chapter VII), marine, coastal, and wetland resources (Chapter VIII), biological diversity (Chapter IX), natural resources such as air, water, and soil (Chapters XI, XII, XIII), as well as forestry and energy resources (Chapters X and XIV), pollution (Chapter XV), environmental administrative organization (XVII), and the creation of an Administrative Environmental Tribunal for the protection, defense, and preservation of the right to a healthy and ecologically balanced environment (Chapter XXI). Also notable within this dense and vast legislative framework are the Forestry Law (Ley Forestal), No. 7575 of February 5, 1996, and its reforms, the Phytosanitary Protection Law, No. 7664 of April 8, 1997, the Law for the Concession and Operation of Tourist Marinas, No. 7744 of December 19, 1997, the Biodiversity Law, No. 7788 of April 30, 1998, the Law on the Use, Management, and Conservation of Soils, No. 7779 of April 30, 1998, and, more recently, the Law for Integrated Waste Management, No. 8839 of June 24, 2010. On the other hand, even before the partial reform of article 50 of the Constitution, there were already sectoral laws for the protection and defense of certain aspects of the environment, such as the Water Law, No. 276 of August 27, 1942, and its reforms, the General Health Law, No. 5395 of October 30, 1973, and its reforms, the Animal Health Law, No. 6243 of May 2, 1978, the Wildlife Conservation Law, No. 7317 of October 21, 1992, and its reforms, the Hydrocarbons Law, No. 7399 of May 3, 1994, and the Law on the Rational Use of Energy, No. 7447 of November 3, 1994. The normative framework, at the sub-legal level, is even more extensive with various executive regulations of those laws and decrees that regulate the protection, conservation, and defense of the environment. At this hierarchical level of protection, by way of example, the Executive Decree No.

31849 of May 24, 2004, which is the General Regulation on Environmental Impact Assessment (EIA) Procedures that meticulously regulates all facets of the Environmental Impact Assessment procedures for activities, works, and projects, according to predefined categories, to prevent any damage or harm to the environment, its review and environmental viability (viabilidad ambiental), its subsequent control and monitoring, complaints, participation mechanisms, the environmental responsible party, the performance and operation guarantees, and a sanctioning regime. Also notable is Executive Decree No. 34136 of June 20, 2007, which is the Procedural Regulation of the Administrative Environmental Tribunal, tasked with hearing and resolving complaints regarding threatened or actual violation of legislation protecting the environment and natural resources, and for establishing compensation for damages or harm to these.

2.- NEED TO DELINEATE CONSTITUTIONALITY CONTROL AND LEGALITY CONTROL IN MATTERS OF PROTECTING THE RIGHT TO A HEALTHY AND ECOLOGICALLY BALANCED ENVIRONMENT. The dense infra-constitutional normative framework or legal order that develops and strengthens the right to a healthy and ecologically balanced environment enshrined in Article 50 of the Constitution and that seeks its guarantee, protection, and preservation, obliges this Constitutional Court to delineate, in this matter, the sphere of constitutionality control from the sphere of legality control. In the case of the mechanisms or questions of constitutionality, as Title IV of the Law of Constitutional Jurisdiction is called, a concept that includes the action of unconstitutionality and the consultation of constitutionality – both legislative and judicial –, the delimitation between constitutionality control and legality control is clear and unequivocal, since, without a doubt, this Constitutional Court is exclusively and excludently competent to hear and resolve such matters (Articles 10 of the Constitution, 1, 2, subsection b), 73 to 108 of the Law of Constitutional Jurisdiction); thus, for example, when it is alleged that a legal or regulatory norm is unconstitutional for violating Article 50, that is, the right to a healthy and ecologically balanced environment, and the underlying values and principles therein. The real problem in delimiting both spheres of control arises regarding the amparo remedy or proceeding, for several evident reasons, which are the following: a) The transversal nature of the right to a healthy and ecologically balanced environment, which penetrates all layers or strata of the legal order; b) the open texture of constitutional norms, whereby any grievance can appear to have a constitutional nature; and c) the tendency to use the amparo proceeding as a substitute channel for the ordinary jurisdiction. However, some criteria can be established, based on Article 7 of the Law of Constitutional Jurisdiction, that allow the amparo proceeding to be delimited from other ordinary jurisdictional proceedings. Thus, when a public authority – an administrative entity or body – has intervened regarding an activity, work, or project, conducting studies, evaluations, reports, or assessments of any nature, in application of the dense and vast infra-constitutional legal order, it is clear that the matter must be brought before the ordinary jurisdiction and not the constitutional one. The same applies when a public authority has omitted to fulfill the obligations imposed upon it, regarding environmental and natural resource protection, by the infra-constitutional legal order, whether of a legal or regulatory nature. Under this understanding, this Constitutional Court must hear and resolve a matter in the amparo proceeding only when no public authority has intervened exercising its oversight or authorization powers and a conduct is being developed that is, potentially or actually, harmful to the right to a healthy and ecologically balanced environment; additionally, the violation of this right must be evident and manifest or easily verifiable – without extensive evidentiary production or submission – and, furthermore, it must be of great relevance or significance and be serious. If a public authority has breached the obligations and duties developed by the infra-constitutional legal order, the issue should also not be heard by the constitutional jurisdiction, since, besides the complaint mechanisms provided for in the administrative venue, the ordinary jurisdiction, especially the contentious-administrative jurisdiction, has sufficient competence to oversee the material or formal omissions of public entities. From the moment a public authority has intervened exercising its legal and regulatory powers, substantiating a procedure – a concatenated series of administrative actions – and issuing administrative acts, the matter will be outside the sphere of constitutionality control, likewise if it breaches or omits its legal and regulatory obligations. The amparo remedy is, essentially, a summary proceeding governed by simplicity or, in the terms of Article 25 of the American Convention on Human Rights, a remedy that must be simple and rapid. Consequently, when it is necessary to review various administrative actions – procedures and formal acts that are translated and materialized in an administrative file – the matter ceases to be subject to amparo, because one must resort to a plenary cognition process, that is, a full evidentiary proceeding which can only be substantiated before the ordinary jurisdiction. Amparo is not designed to contrast or review technical or legal criteria expressed in light of the infra-constitutional legal order, or to admit new evidence to contrast that contained in an administrative file that has been processed over lengthy periods and deliberately. The amparo proceeding, in short, cannot be converted into an ordinary plenary cognition process ("made ordinary"), as this denatures and perverts its aims and purposes; hence, when a public authority has intervened conducting studies, endorsing or homologating expert reports submitted by interested parties, rendering reports, issuing administrative resolutions, permits, licenses, or any other formal administrative act, or, in general, substantiating one or more administrative procedures, the amparo proceeding is not the channel to oversee such actions but rather the contentious-administrative proceeding. The administrative intervention that can be verified or confirmed is decisive for considering that the matter lies at the plane or level – inherently abstract and open – of constitutionality or at the denser one of legality. Nor should this Constitutional Court hear and resolve the breach of obligations imposed by the legal or regulatory normative framework, since, for that purpose, powerful and efficient instruments exist in the administrative venue (sanctioning regime, complaints, the Administrative Environmental Tribunal) and, ultimately, a contentious-administrative jurisdiction whose function is to control the legality of the administrative function (Article 49 of the Constitution), within which legal or regulatory, material or formal omissions are included, an ordinary jurisdiction that now, with the new procedural legislation, is more flexible, expeditious, swift, plenary, and universal.

3.- COROLLARY. For the foregoing reasons, we consider that this amparo remedy should have been rejected outright ad limine litis for entailing an issue proper to legality control; however, this not being the case, we consider that it should be declared without merit, without ruling on the merits of the matter, since it falls to the ordinary jurisdiction, particularly the contentious-administrative jurisdiction, to determine whether the administrative actions and conducts deployed (active or omissive) in the sub-lite conform or not, substantially, to the infra-constitutional legal order for the protection, guarantee, and preservation of the right to a healthy and ecologically balanced environment.

IX.- DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE HERNÁNDEZ LÓPEZ REGARDING THE CLAIM FOR VIOLATION OF ARTICLE 50 OF THE POLITICAL CONSTITUTION.

I make my own the reasonings of Magistrate Jinesta Lobo that support his thesis for dismissing this remedy for violation of Article 50 of the Political Constitution, but I add the following:

1. The historical context that at the time motivated the broad intervention of this Chamber in environmental matters has undergone considerable change, which compels this body to reconsider the conditions for its participation in ensuring the right of persons to a healthy and balanced environment, as protected in Article 50 of the Political Constitution. Indeed, the current situation – characterized by a vast legal and regulatory production that includes substantive rules, procedures, and the creation of bodies for compliance with what is mandated by the Fundamental Charter – is radically different from the previous one, in which the absence of regulations and state entities with appropriate competence imposed upon this Chamber a protagonist role, almost unique, in the defense of the aforementioned constitutional right.

2. Today, we find ourselves faced with a "dense framework" of environmental regulations – as accurately described by Magistrate Jinesta Lobo in his dissenting vote on this issue – which has produced two relevant phenomena: the first and most obvious is the emergence of comprehensive legal regulation regarding activities whose impact on the environment was poorly or not at all regulated, as well as the creation of state bodies with oversight and control powers over the effects of human activity on the environment. The second phenomenon is that this increasing juridification – predominantly legislative and regulatory – entails an unavoidable entry onto the scene of both administrative justice and the ordinary jurisdiction – primarily the contentious-administrative, but also the criminal. In them, in accordance with the importance of environmental law, inclusive procedural channels and standing mechanisms have been broadly regulated, so that individuals can enforce what is established in that broad legal order related to the environmental matter.

3. In this context, it is neither legally appropriate, nor from a functional standpoint, for this Constitutional Chamber to displace, or – worse still – substitute for, the ordinary justice bodies in performing their task, also of constitutional rank, of ensuring the effective compliance with laws and regulations. It is legally inappropriate because in the vast majority of these cases, what is requested is that it interpret and enforce legal and regulatory norms, thereby risking overlapping its powers with those of other jurisdictional bodies that – they indeed – have been created to execute such tasks; and it is also functionally incorrect, because the design of its proceedings is ill-suited to the complexity present in numerous environmental conflicts composed of sets of technically and legally complex facts and acts. On both issues, there are known examples in which this Chamber has produced a half-hearted or technically incomplete resolution, or unnecessary frictions and impacts on legal certainty have been generated.

4. As part of the technical aspects I have assessed, I add the fact that this jurisdiction does not have judgment enforcement judges to allow adequate follow-up of same – generally complex –, which sometimes involve the follow-up of remedial plans, among others, with inter-institutional coordination and monitoring spanning months and even years.

5. From that perspective, the decision by this Court to step aside in environmental matters should not be seen as an abandonment of the environmental matter, but rather, on the contrary, as its adequate protection in the venue that best suits the nature of its complexity and diversity. Likewise, it should not be seen as a declination by this venue in its task of protecting the constitutional rights imposed upon it by the Political Constitution and its Organic Law, which, from my point of view, remains reserved in this matter for specific cases. It is, rather, an exercise of readjusting the burdens and tasks that correspond to the different state bodies, so that each of them can fully deploy its work within the scope that has been assigned to it, as well as an exercise of defining its own competence, as established by Article 7 of its Organic Law.

6. It is clear that this Chamber does not intend to abandon to other jurisdictions the task of protecting people's rights in environmental matters. It is known that, although every claim for violation of legal and regulatory norms can be redirected to the constitutional sphere, there are cases whose resolution requires nothing more than the application of constitutional law. The aim, therefore, is to ensure that this Chamber becomes a protagonist along with others, so that – together, and each within its own space – the entire variety of situations presented by the protection of the right to a healthy and balanced environment can be covered, within a society where other equally pressing needs also exist. With this position, I firmly believe that the citizen loses not an iota of protection, but substantial gains are made in breadth, in perspective, and in respect for the balance and distribution of powers, this last principle being of obligatory consideration, since it governs the constitutional dynamics of any liberal and democratic system like ours.

7. Consistent with the above, I maintain that this Chamber should abstain from hearing claims presented to it for alleged violation of Article 50 of the Political Constitution, to leave their handling in the hands of administrative justice and the contentious-administrative jurisdiction. The foregoing is stated in general terms, without prejudice to recognizing the existence of particular cases or groups of cases that, in my opinion, would still be better protected by this Chamber and therefore must be heard and resolved by it. Within such groups of cases, and without this statement being considered a closed and definitive list, I can point out that this Chamber should reserve the hearing of situations such as, for example, claims for environmental violations that also place people's health, or the access to or quality of water, directly at risk; cases of gross and direct violations of the environment where a clear absence of protection by state authorities is verified, provided also that the nature of the claim allows it to be addressed through the instrument of amparo as a summary and special procedural institute, since I consider that amparo should also not be "made ordinary" to address, even in these cited cases, issues that exceed the capacity to be adequately handled within it.

8. In the specific case, it is observed that the situation presented falls within those situations in which the intervention of the protection mechanisms of ordinary justice prove to be a broader and more complete channel; therefore, in application of the foregoing reasonings and Article 9 of the Law of Constitutional Jurisdiction, I vote to reject the remedy outright.

THEREFORE:

The remedy is declared without merit. The respondent authorities shall take note of the provisions in recital VII of this judgment. Magistrates Jinesta Lobo and Salazar Alvarado provide different reasons. Magistrate Hernández López issues a dissenting vote and rejects the remedy outright.

Ernesto Jinesta L.

Acting Presiding Judge Fernando Cruz C.

Fernando Castillo V.

Paul Rueda L.

Nancy Hernández L.

Luis Fdo. Salazar A.

Aracelly Pacheco S.

It is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 05-09-2026 15:53:09.

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Sala Constitucional Clase de asunto: Recurso de amparo Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL Sentencias Relacionadas Res. Nº 2015001245 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas cinco minutos del treinta de enero de dos mil quince.

Recurso de amparo interpuesto por JUAN JOSÉ ECHEVERRÍA ALFARO, portador de la cédula de identidad No. 4 601 436; contra el MINISTERIO DE SALUD, SECRETARÍA TÉCNICA NACIONAL AMBIENTAL y la MUNICIPALIDAD DE SAN JOSÉ.

Revisados los autos; Redacta el Magistrado Castillo Víquez; y,

CONSIDERANDO:

I.- OBJETO DEL RECURSO. El recurrente alega que en el relleno sanitario de La Carpio, se tiene por demostrado que las entidades recurridas no han cumplido fiel y cabalmente con sus responsabilidades y competencias legales, dado que se ha permitido el funcionamiento de la finca plano catastrado No. SJ-91958-93, denominada como celda 7, como ampliación del citado relleno, sin que se cuente con el respectivo Estudio de Impacto Ambiental, así como también cuestiona la vida útil y la capacidad del relleno. Por ello, solicita a esta Sala que se ordene el cierre inmediato del relleno sanitario de La Carpio, por estar disponiendo residuos en un sitio no autorizado y por aplicación indispensable del principio precautorio, de in dubio pro natura, dado que con la información existente es imposible determinar con certeza cual es la realidad de la operación del relleno sanitario de La Carpio, ni si ya superó su vida útil, violentando todas las disposiciones y compromisos ambientales adquiridos.

II.- SOBRE LA COADYUVANCIA. Mediante memorial presentado el 19 de junio de 2014, Rafael Ángel Rojas Jiménez, solicito que se le tuviera como coadyuvante activo (memorial electrónico). Reiteradamente, este Tribunal ha indicado que la coadyuvancia es una forma de intervención adhesiva que se da cuando una persona actúa en un proceso adhiriéndose a las pretensiones de alguna de las partes principales, como consecuencia está legitimado para actuar como coadyuvante quien ostente un interés directo en el resultado del recurso, pero al no ser actor principal, el coadyuvante no resultará directamente afectado por la sentencia, es decir, la eficacia de ésta no podrá alcanzarle de manera directa e inmediata, ni le afecta la condición de cosa juzgada del pronunciamiento, aunque en materia de amparo pueda favorecerle la eficacia de lo resuelto, debido al carácter de "erga omnes" que tiene la jurisprudencia y precedentes de la jurisdicción constitucional (artículo 13 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional). En el presente asunto, procede admitir la coadyuvancia, en vista que se está en presencia del derecho al ambiente, conforme al cual, todos los ciudadanos tienen un interés legítimo en la resolución de asuntos ambientales.

III.- HECHOS PROBADOS. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos:

1. Según la información que consta en el expediente administrativo No. 718-1998-SETENA, el Estudio de Impacto Ambiental, evaluado y avalado a través de la resolución No. 652-2000-SETENA, incluyó 3 fincas en las cuales se desarrollaría el proyecto de relleno sanitario La Carpio, según diseños de sitio, correspondiendo a los planos catastrados: SJ-743635-88, SJ-90675-93 y SJ-91958-93. En la finca SJ-91958-93 está construida la planta de tratamiento que recibe los lixiviados provenientes del proyecto, así como la celda 7 (ver informe aportado a los autos por SETENA).

2. Los estudios técnicos que se aprobaron mediante resolución No. 652-2000-SETENA, sobre el Estudio de Impacto Ambiental, realizados a las citadas propiedades, fueron: 1.geofísicos, 2.geológicos, 3.biológicos, 4.geotécnicos, 5.aguas superficiales, 6.vialidad, 7.hidrogeológicos, 8.hidrológicos, 9.meteorológicos, 10.socioeconómicos, 11.topográficos, 12.cartográficos (ver informe aportado a los autos por SETENA).

3. Mediante resolución No. 149-2001-SETENA se otorgó la Viabilidad Ambiental al citado proyecto (ver informe aportado a los autos por SETENA).

4. Por resolución No. 318-2005-SETENA la Secretaria Técnica Nacional Ambiental, aprobó el informe, del 1 de junio de 2005 “Parque de Tecnología Ambiental Uruka, Cuadro Comparativo y Actualización de Información”. La resolución indica que la finca SJ-91958-93 forma parte del proyecto y actualiza la capacidad volumétrica del proyecto (ver informe aportado a los autos por SETENA).

5. En el expediente administrativo D1-860-2006-SETENA habilitado para el proyecto Tajo El Encierro, por resolución No. 2909-2007-SETENA del 20 de diciembre de 2007, se otorgó la viabilidad ambiental al proyecto, indicando que la finca es de 4 hectáreas; sin embargo, el tajo abarcará solo 1.5 hectáreas. La resolución indicó que el cierre se dará cuando las fuentes de extracción alcancen la cota de 9+40 y posteriormente, el terreno será utilizado para la ampliación del proyecto Parque de Tecnología Ambiental Uruka (ver informe aportado a los autos por SETENA).

6. Por resolución No. 1917-2011-SETENA del 9 de agosto de 2011, la Secretaria Técnica Nacional Ambiental, ordenó la actualización del Plan de Gestión Ambiental (ver informe aportado a los autos por SETENA).

7. Por resolución No. 2628-2012-SETENA del 10 de octubre de 2012, se aprobó la actualización del Plan de Gestión Ambiental, donde avala nuevamente la finca de plano catastrado No. SJ-91958-93 como parte del proyecto del relleno sanitario (ver informe aportado a los autos por SETENA).

8. Mediante resolución No. 155-2014-MINAE del 28 de abril de 2014, se rechazó el recurso de revisión interpuesto contra la resolución No. 2628-2012-SETENA (ver informe aportado a los autos por SETENA).

9. Actualmente, consta que el tonelaje recibido en el proyecto, ha mermado de 1300 toneladas a 1000 toneladas en promedio por día, por la entrada en operación del Parque de Tecnología Ambiental Aczarri (Relleno Sanitario de Aserrí) (ver informe aportado a los autos por SETENA).

10. En seguimiento a las operaciones que se dan el citado proyecto, la última visita que realizó la Secretaria Técnica Nacional Ambiental, fue el 28 de mayo de 2014, por parte del Departamento de Auditoria y Seguimiento Ambiental de la SETENA, donde se constató: 1. Proyecto en operación, se observó el ingreso y salida de camiones, la descarga de material de desecho, trabajos de compactación de la basura, pesaje de vehículos y lavado de camiones; 2. Seis celdas ya conformadas y una en proceso de conformación, la cual ha sido denominada “celda 7”, y presenta un avance del 40% aproximadamente y se ubica al oeste de la propiedad. 3. Sistema de canalización del gas producido por la actividad del proyecto en funcionamiento, que dirige el gas a un solo punto para ser quemado de forma encapsulada y posteriormente ser liberado al ambiente. 4. Planta de tratamiento en funcionamiento. 5. No se evidenciaron plagas de moscas, cucarachas o zopilotes en el área del proyecto (ver informe aportado a los autos por SETENA).

11. Los planos SJ-743635-1988 y S-J-90675-1993, tienen permiso de suelo y licencia comercial para realizar la actividad que desarrolla la Empresa Berthier EBI de Costa Rica S.A., referente al relleno sanitario (ver informe de la Municipalidad de San José).

12. En fecha no precisa, en inspección realizada en el sitio, se constató que la celda 7, se encuentra en proceso de extracción de material, pues aún se está explotando como tajo, extrayéndose el último material para continuar con el relleno o depósito de residuos sólidos (ver informe de la Municipalidad de San José).

13. El sistema de canalización del gas producido por la actividad del proyecto, está en funcionamiento, y ese sistema dirige el gas a un solo punto para ser quemado de forma encapsulada y posteriormente ser liberado al ambiente (ver informe aportado a los autos).

14. Según oficio DA-970-2012, las fechas para estudios topográficos en el relleno sanitario, se programaron para el 8 de febrero y 8 de agosto de cada año, siendo la última valoración el 10 de febrero de 2014 mediante oficio UGI-RP-105-2014, que refiere que realizados los cálculos respectivos se constató que el nivel máximo actual es de 981.71 m.s.n.m, es decir, está por debajo, del máximo señalado de 983 m.sn.m., para la operación correcta del relleno (ver informe aportado a los autos).

15. El permiso de funcionamiento otorgado por el Ministerio de Salud, donde se ubica la celda 7, es del Tajo el Encierro, entendiéndose como actividad autorizada la de explotación de canteras, el cual vence el 6 de junio de 2018, y según resolución No. 2909-2007-SETENA del 20 de diciembre de 2007, el cierre técnico se dará cuando las fuentes de extracción alcancen la cota de 940 msnm, y una vez realizado el cierre, los terrenos podrán ser utilizados para la ampliación del Parque de Tecnología Ambiental Uruka (ver informe aportado a los autos).

IV.- CASO CONCRETO. En el presente asunto, este Tribunal Constitucional, de conformidad con los informes rendidos bajo juramento y las pruebas que constan en autos, observa que el recurso debe declararse sin lugar, como se explicará de seguido. De los informes aportados a los autos -los cuales se tienen dados bajo fe de juramento con las consecuencias, incluso penales, previstas en el artículo 44 de la Ley que rige esta Jurisdicción- se desprende que según la información que consta en el expediente administrativo No. 718-1998-SETENA, el Estudio de Impacto Ambiental, evaluado y avalado a través de la resolución No. 652-2000-SETENA, incluyó 3 fincas en las cuales se desarrollaría el proyecto de relleno sanitario La Carpio, según diseños de sitio, correspondiendo a los planos catastrados: SJ-743635-88, SJ-90675-93 y SJ-91958-93. Además, se indica que en la finca SJ-91958-93 está construida la planta de tratamiento que recibe los lixiviados provenientes del proyecto, así como la celda 7; sin embargo, por la constitución geológica del sitio, fue necesario arrendar dicha propiedad para que fuera explotada y por consiguiente habilitada, para el uso propuesto y avalado de relleno sanitario (ver informe de SETENA). Refiere la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, que los estudios técnicos que se aprobaron mediante resolución No. 652-2000-SETENA, sobre el Estudio de Impacto Ambiental, realizados a las citadas propiedades, fueron: 1.geofísicos, 2.geológicos, 3.biológicos, 4.geotécnicos, 5.aguas superficiales, 6.vialidad, 7.hidrogeológicos, 8.hidrológicos, 9.meteorológicos, 10.socioeconómicos, 11.topográficos, 12.cartográficos, y que mediante resolución No. 149-2001-SETENA se otorgó la Viabilidad Ambiental al citado proyecto. De manera posterior, se observa que por resolución No. 318-2005-SETENA la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, aprobó el informe, del 1 de junio de 2005 “Parque de Tecnología Ambiental Uruka, Cuadro Comparativo y Actualización de Información”, resolución en la que se indicó que la finca SJ-91958-93 forma parte del proyecto y actualiza su capacidad volumétrica. Adicionalmente, por resolución No. 1917-2011-SETENA del 9 de agosto de 2011, la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, ordenó la actualización del Plan de Gestión Ambiental, y por resolución No. 2628-2012-SETENA del 10 de octubre de 2012, fue aprobada la actualización del Plan de Gestión Ambiental, donde se avaló nuevamente la finca de plano catastrado No. SJ-91958-93 como parte del proyecto del relleno sanitario. Informa la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, que contra dicha resolución se presentó recurso de revisión, y mediante resolución No. 155-2014-MINAE del 28 de abril de 2014, se rechazó el recurso de revisión interpuesto contra la resolución No. 2628-2012-SETENA. Recalca la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, que el plano catastrado No. SJ-91958-1993 es parte del Estudio de Impacto Ambiental del Parque de Tecnología Ambiental Uruka (expediente administrativo No. 718-1998-SETENA) y por tanto, ha sido parte de la evaluación de impacto ambiental ante esa Secretaría. Además, indica que las actividades que atañen a procesos o unidades del relleno sanitario (planta de tratamiento y celda 7) que se desarrollen dentro de la finca que se indica, cuenta con viabilidad ambiental, debido a que la misma forma parte del instrumento de evaluación de impacto ambiental. Aunado a ello, indica el recurrido que tal situación es así, dado que en el expediente administrativo D1-860-2006-SETENA habilitado para el proyecto Tajo El Encierro, por resolución No. 2909-2007-SETENA del 20 de diciembre de 2007, se otorga la viabilidad ambiental al proyecto, indicando que la finca es de 4 hectáreas; sin embargo, el tajo abarcará solo 1.5 hectáreas. La resolución indicó que el cierre se dará cuando las fuentes de extracción alcancen la cota de 9+40 y posteriormente, el terreno será utilizado para la ampliación del proyecto Parque de Tecnología Ambiental Uruka (ver informe de SETENA). Sin embargo, la propiedad de plano catastrado No. SJ-91958-1993 fue arrendada con el fin de que fuera explotada y por consiguiente, habilitada para su uso original (relleno sanitario según expediente administrativo No. 718-1998-SETENA). Informa el recurrido, que según el expediente administrativo No. 718-1998-SETENA, el Estudio de Impacto Ambiental avalado por resolución No. 652-2000-SETENA, estimó que el relleno sanitario recibiría alrededor de 500 toneladas diarias provenientes de la capital y que de mantenerse dicha cifra, su vida útil seria de 10 a 15 años, y en el año 2005, se presentó el informe “Parque de Tecnología Ambiental Uruka, Cuadro Comparativo y Actualización de Información”, el que actualiza los datos de: capacidad, vida útil, área del proyecto, área de las celdas, construcción y operación de las celdas, mejoras viales, equipo de trabajo y tonelaje de entrada, pasando de 500 a 1000 toneladas por día, y por resolución No. 2628-2012-SETENA del 10 octubre de 2012, la Secretaria Técnica Nacional Ambiental, avala el Plan de Gestión Ambiental, pues ya se había incrementado el ingreso de desechos al relleno, alcanzando las 1200 a 1300 toneladas por día, realizando nuevos estudios que dedujeron que para un ingreso de esa magnitud, la vida útil remanente alcanzaría los 6 años (informe de SETENA). Dicha resolución avaló el Plan de Gestión Ambiental, porque reúne las mejoras en cuanto a las medidas ambientales que son aplicables por la empresa desarrolladora para el manejo de la actividad que se aplica en el sitio (ver informe). Informa dicha autoridad recurrida, que actualmente, consta que el tonelaje recibido en el proyecto, ha mermado de 1300 toneladas a 1000 toneladas en promedio por día, por la entrada en operación del Parque de Tecnología Ambiental Aczarri (Relleno Sanitario de Aserrí), lo cual, evidencia una disminución paulatina del volumen que se trata en el proyecto, por ende, se deduce que no existe sobre explotación de las celdas, ni se ha sobrepasado la cota máxima en la altura de las celdas. Según se desprende de los autos, la Secretaria Técnica Nacional Ambiental, ha dado seguimiento a las operaciones que se dan el citado proyecto, siendo que la última visita que se realizó fue el 28 de mayo de 2014, por parte del Departamento de Auditoria y Seguimiento Ambiental de la SETENA, donde se constató: 1. Proyecto en operación, se observó el ingreso y salida de camiones, la descarga de material de desecho, trabajos de compactación de la basura, pesaje de vehículos y lavado de camiones; 2. Seis celdas ya conformadas y una en proceso de conformación, la cual ha sido denominada “celda 7”, y presenta un avance del 40% aproximadamente y se ubica al oeste de la propiedad. 3. Sistema de canalización del gas producido por la actividad del proyecto en funcionamiento, que dirige el gas a un solo punto para ser quemado de forma encapsulada y posteriormente ser liberado al ambiente. 4. Planta de tratamiento en funcionamiento. 5. Indica que no se evidenciaron plagas de moscas, cucarachas o zopilotes en el área del proyecto, y de conformidad con el seguimiento ambiental realizado por la SETENA, se ha verificado el cumplimiento del compromiso adquirido por la empresa desarrolladora, en cuanto a la presentación de los informes regenciales, que demuestran el avance del proyecto, siendo que el último informe fue ingresado a la SETENA el 14 de marzo de 2014, y resume las acciones ejecutadas en sitio durante los meses de enero y febrero del año 2014. Asimismo, se indicó que en el mes de febrero de 2014, se realizó la última medición de la capacidad de carga del proyecto, la cual se realiza cada seis meses, por parte del Ministerio de Salud, la que arrojó un dato de 9+81 en su punto más alto, siendo la cota máxima de 9+85, por lo que no consta que se haya sobrepasado la capacidad del relleno, se informó que el área efectiva de las celdas, se tiene registrado de 161.000.00 m2, dato avalado por la SETENA, mediante resolución No. 2628-2012-SETENA, actualización del Plan de Gestión Ambiental. La Municipalidad de San José, informa que en fecha no precisa, en inspección realizada en el sitio, se constató que la celda 7, se encuentra en proceso de extracción de material, pues aún se está explotando como tajo, extrayéndose el último material para continuar con el relleno o depósito de residuos sólidos. Así como también, indicó que el sistema de canalización del gas producido por la actividad del proyecto, está en funcionamiento, y ese sistema dirige el gas a un solo punto para ser quemado de forma encapsulada y posteriormente ser liberado al ambiente (ver informe aportado a los autos). Según informa esta autoridad accionada, por oficio DA-970-2012, las fechas para estudios topográficos en el relleno sanitario, se programaron para el 8 de febrero y 8 de agosto de cada año, siendo la última valoración el 10 de febrero de 2014 mediante oficio UGI-RP-105-2014, que refiere que realizados los cálculos respectivos se constató que el nivel máximo actual es de 981.71 m.s.n.m. El permiso de funcionamiento otorgado por el Ministerio de Salud, donde se ubica la celda 7, es del Tajo el Encierro, entendiéndose como actividad autorizada la de explotación de canteras, el cual vence el 6 de junio de 2018, y según resolución No. 2909-2007-SETENA del 20 de diciembre de 2007, el cierre técnico se dará cuando las fuentes de extracción alcancen la cota de 940 msnm, y una vez realizado el cierre, los terrenos podrán ser utilizados para la ampliación del Parque de Tecnología Ambiental Uruka (ver informe). Explica la autoridad recurrida de la Municipalidad de San José, que la actividad desarrollada en el relleno sanitario, implica la concentración de materia orgánica y de otro tipo en grandes proporciones, las cuales, al ser sujetas a los procesos propios de la actividad, van descomponiéndose en diferentes materiales, lo que ocasiona que con el transcurso del tiempo y con el acopio de nuevas capas de materiales, las mismas no solo se compacten, sino que se descomponen dando lugar a la producción de lixiviados que se dirigen hacia la planta de tratamiento, disminuyendo con ello el volumen de cota día con día, así como el proceso propio de biogás y la correspondiente quema del mismo en forma permanente, lo que genera las bajas en la cota topográfica del relleno a pesar de su utilización.

V.- Ante tales circunstancias, este Tribunal observa que el funcionamiento del Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, cuenta con la aprobación de la Secretaría Técnica Ambiental, como lo es lo referente al estudio de impacto ambiental de la denominada celda 7, donde por resolución No. 2628-2012-SETENA del 10 de octubre de 2012, se aprobó la actualización del Plan de Gestión Ambiental, y se avaló nuevamente la finca de plano catastrado No. SJ-91958-93 como parte del proyecto del relleno sanitario. Se observa que contra dicha resolución se presentó recurso de revisión, y mediante resolución No. 155-2014-MINAE del 28 de abril de 2014, se rechazó el recurso de revisión interpuesto contra la resolución No. 2628-2012-SETENA. La Secretaría Técnica Nacional Ambiental, informa que el plano catastrado No. SJ-91958-1993 es parte del Estudio de Impacto Ambiental del Parque de Tecnología Ambiental Uruka (expediente administrativo No. 718-1998-SETENA) y por tanto, ha sido parte de la evaluación de impacto ambiental ante esa Secretaría. Además, indica que las actividades que atañen a procesos o unidades del relleno sanitario (planta de tratamiento y celda 7) que se desarrollen dentro de la finca que se indica, cuenta con viabilidad ambiental, debido a que la misma forma parte del instrumento de evaluación de impacto ambiental. Por otro lado, la Municipalidad de San José, explicó lo relacionado al proceso de compactación, que lo que hace es que el nivel no suba, sino por el contrario disminuya, pues la actividad desarrollada en el relleno sanitario, implica la concentración de materia orgánica y de otro tipo en grandes proporciones, las cuales, al ser sujetas a los procesos propios de la actividad, van descomponiéndose en diferentes materiales, lo que ocasiona que con el transcurso del tiempo y con el acopio de nuevas capas de materiales, las mismas no solo se compacten, sino que se descomponen dando lugar a la producción de lixiviados que se dirigen hacia la planta de tratamiento, disminuyendo con ello el volumen de cota día con día, así como el proceso propio de biogás y la correspondiente quema del mismo en forma permanente, lo que genera las bajas en la cota topográfica del relleno a pesar de su utilización. Además, se indicó bajo juramento que actualmente, consta que el tonelaje recibido en el proyecto, ha mermado de 1300 toneladas a 1000 toneladas en promedio por día, por la entrada en operación del Parque de Tecnología Ambiental Aczarri (Relleno Sanitario de Aserrí), lo cual, evidencia una disminución paulatina del volumen que se trata en el proyecto, por ende, se deduce que no existe sobre explotación de las celdas, ni se ha sobrepasado la cota máxima en la altura de las celdas. Por otro lado, informa la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, que en el mes de febrero de 2014, se realizó la última medición de la capacidad de carga del proyecto, la cual se realiza cada seis meses, por parte del Ministerio de Salud, la que arrojó un dato de 9+81 en su punto más alto, siendo la cota máxima de 9+85, por lo que no consta que se haya sobrepasado la capacidad del relleno. De igual forma, se colige que según oficio DA-970-2012, las fechas para estudios topográficos en el relleno sanitario, se programaron para el 8 de febrero y 8 de agosto de cada año, siendo la última valoración el 10 de febrero de 2014 mediante oficio UGI-RP-105-2014, que refiere que realizados los cálculos respectivos se constató que el nivel máximo actual es de 981.71 m.s.n.m.

VI.- Bajo esta óptica, se desprende que el funcionamiento del Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, cuenta con los permisos y evaluaciones ambientales que han autorizado las entidades correspondientes para aprobar su funcionamiento. Además, conviene indicar que resulta improcedente que este Tribunal Constitucional entre a revisar la calificación y si corresponden o no, las evaluaciones ambientales avaladas por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental al Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, como pretende el recurrente, pues, esta Sala no puede sustituir competencias, ni se trata de una instancia más del procedimiento administrativo. Por ello, se colige que en este particular, los reproches que se plantean son extremos de legalidad ordinaria y no de constitucionalidad, pues de descarta alguna situación ilegítima que amenace o lesione el derecho a gozar de un ambiente sano. Así las cosas, si el gestionante considera que las actuaciones de las autoridades recurridas no son correctas, deberá alegarlo ante las mismas autoridades accionadas o, en la vía de legalidad o jurisdiccional competente, ya que en estas podrá, mediante el contradictorio, discutir ampliamente sus inconformidades y evacuar las probanzas y criterios técnicos que estime pertinentes, pues tales aspectos no corresponden ser conocidos por la vía sumaria del amparo.

VII.- Sin embargo, debe recordarse a los recurridos su deber se vigilar y supervisar el funcionamiento de las actividades que de desarrollan en el Parque de Tecnología Ambiental La Uruka, con el fin de garantizar el derecho a un ambiente sano.

VIII.- RAZONES DIFERENTES DE LOS MAGISTRADOS JINESTA LOBO Y SALAZAR ALVARADO. Los Magistrados Jinesta Lobo y Salazar Alvarado declaran sin lugar el recurso por razones diferentes con la redacción del Magistrado Jinesta Lobo, que son las siguientes:

1.- DERECHO A UN AMBIENTE SANO Y ECOLÓGICAMENTE EQUILIBRADO Y SU DESARROLLO INFRA CONSTITUCIONAL A TRAVÉS DE UN VASTO ENTRAMADO NORMATIVO. El artículo 50 de la Constitución de 1949, en el año de 1994 (Ley No. 7412 de 3 de junio de 1994) sufrió una reforma parcial para introducir en el, párrafo 2°, como un derecho fundamental expreso y claramente tipificado el que tiene “Toda persona” de gozar “a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado”. Este derecho fundamental, antes de la reforma constitucional de 1994, fue ampliamente desarrollado por una jurisprudencia progresista y tuitiva de este Tribunal Constitucional, todo con fundamento en la normativa existente en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, lo que propició y estableció las condiciones para la reforma parcial del artículo 50 de la Constitución. Después de la reforma parcial al numeral 50 de la Constitución en 1994, se ha venido desarrollando un denso, amplio y prolijo marco normativo infra constitucional para la protección efectiva del goce y ejercicio del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, habida cuenta que el párrafo 3° dispuso que “El Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho”; imperativos y obligaciones constitucionales que han llevado al Estado costarricense a establecer un vasto y extenso entramado normativo infra constitucional que se traduce en diversas leyes, reglamentos y decretos ejecutivos, los que se encargan de cuestiones sustantivas y formales para la garantía, tutela y preservación del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Adicionalmente, ese ordenamiento jurídico sub constitucional, ha establecido una organización administrativa extensa y compleja para actuar los imperativos y obligaciones constitucionales contenidas en el párrafo 3° del artículo 50 constitucional. Dentro de este bloque o parámetro de legalidad, creado para desarrollar el artículo 50 de la Constitución, destaca la Ley Orgánica del Ambiente No. 7554 de 4 de octubre de 1995, la que, entre otros extremos, desarrolla y regula temas de primer orden como la participación ciudadana en materia ambiental (Capítulo II), la evaluación del impacto ambiental (Capítulo IV), la protección y mejoramiento del ambiente en asentamientos humanos (Capítulo V), el ordenamiento territorial y la protección del ambiente (Capítulo VI), las áreas silvestres protegidas (Capítulo VII), los recursos marinos, costeros y humedales (Capítulo VIII), la diversidad biológica (Capítulo IX), los recursos naturales como el aire, agua y suelo (Capítulos XI, XII, XIII), así como los forestales y energéticos (Capítulos X y XIV), la contaminación (artículo XV), la organización administrativa ambiental (XVII) y la creación de un Tribunal Ambiental Administrativo para la tutela, defensa y preservación del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado (Capítulo XXI). También destacan, en ese denso y vasto entramado legislativo, la Ley Forestal, No. 7575 de 5 de febrero de 1996 y sus reformas, la Ley de Protección Fitosanitaria, No. 7664 de 8 de abril de 1997, la Ley de concesión y operación de marinas turísticas, No. 7744 de 19 de diciembre de 1997, la Ley de Biodiversidad, No. 7788 de 30 de abril de 1998, la Ley de Uso, manejo y conservación de suelos, No. 7779 de 30 de abril de 1998 y, más recientemente, la Ley para la Gestión Integral de Residuos, No. 8839 de 24 de junio de 2010. De otra parte, incluso, antes de reformarse parcialmente el artículo 50 de la Constitución, ya existían leyes sectoriales de protección y defensa de ciertos aspectos del medio ambiente, tales como la Ley de Aguas, No. 276 de 27 de agosto de 1942 y sus reformas, la Ley General de Salud, No. 5395 de 30 de octubre de 1973 y sus reformas, la Ley de Salud Animal, No. 6243 de 2 de mayo de 1978, la Ley de Conservación de la Vida Silvestre, No. 7317 de 21 de octubre de 1992 y sus reformas, la Ley de Hidrocarburos, No. 7399 de 3 de mayo de 1994 y la Ley del uso racional de la energía, No. 7447 de 3 de noviembre de 1994. El marco normativo, en el plano infra legal, es aún más nutrido con diversos reglamentos ejecutivos de esas leyes y decretos que regulan la protección, conservación y defensa del medio ambiente. En este nivel jerárquico de protección, a modo de ejemplo, destaca el Decreto Ejecutivo No. 31849 de 24 de mayo de 2004 que es el Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) que regula, prolijamente, todas las aristas de los procedimientos de Evaluación del Impacto ambiental de actividades, obras y proyectos, según categorías predefinidas, para prevenir cualquier daño o lesión al ambiente, su revisión y la viabilidad ambiental, su control y seguimiento posterior, denuncias, mecanismos de participación, el responsable ambiental, las garantías de cumplimiento y de funcionamiento y un régimen sancionador. También descuella el Decreto Ejecutivo No. 34136 de 20 de junio de 2007 que es el Reglamento de procedimiento del Tribunal Ambiental Administrativo encargado de conocer y resolver las denuncias por amenaza de infracción o violación efectiva a la legislación tutelar del ambiente y de los recursos naturales y para establecer las indemnizaciones por daños o lesiones a éstos.

2.- NECESIDAD DE DESLINDAR EL CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD Y DE LEGALIDAD EN MATERIA DE PROTECCIÓN DEL DERECHO A UN AMBIENTE SANO Y ECOLÓGICAMENTE EQUILIBRADO. El denso marco normativo o ordenamiento jurídico infra constitucional que desarrolla y fortalece el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado contemplado en el artículo 50 de la Constitución y que procura su garantía, tutela y preservación, obliga a este Tribunal Constitucional a tener que deslindar, en la materia, la órbita del control de constitucionalidad de la esfera del control de legalidad. Tratándose de los mecanismos o de las cuestiones de constitucionalidad, tal y como se denomina el Título IV de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, concepto que comprende a la acción de inconstitucionalidad y la consulta de constitucionalidad –legislativas y judiciales-, la delimitación entre el control de constitucionalidad y de legalidad es clara e inequívoca, por cuanto, sin duda alguna, le compete a este Tribunal Constitucional conocer y resolver tales materias de manera exclusiva y excluyente (artículos 10 de la Constitución, 1°, 2°, inciso b), 73 a 108 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional) así, por ejemplo, cuando se aduce que una norma legal o reglamentaria es inconstitucional por quebrantar el artículo 50, sea el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, los valores y principios subyacentes en éste. El problema real en la delimitación de sendas esferas de control, surge respecto del recurso o proceso de amparo, por varias razones evidentes que son las siguientes: a) El carácter transversal del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado que penetra todas las capas o estratos del ordenamiento jurídico; b) la textura abierta de la normas constitucionales con lo que cualquier agravio puede parecer que tiene naturaleza constitucional y c) la tendencia de utilizar el proceso de amparo como una vía sustitutiva de la jurisdicción ordinaria. Empero, pueden establecerse algunos criterios, con fundamento en el artículo 7° de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, que permiten delimitar el proceso de amparo de otros procesos jurisdiccionales ordinarios. Así, cuando respecto de una actividad, obra o proyecto haya intervenido un poder público –ente u órgano administrativo- efectuando estudios, evaluaciones, informes o valoraciones de cualquier naturaleza, por aplicación del denso y vasto ordenamiento jurídico infra constitucional, es claro que la cuestión debe ser residenciada ante la jurisdicción ordinaria y no la constitucional. Lo mismo sucede cuando un poder público ha omitido cumplir con las obligaciones que le impone, en materia de protección del ambiente y de los recursos naturales, el ordenamiento jurídico infra constitucional sea de naturaleza legal o reglamentario. Bajo esta inteligencia, este Tribunal Constitucional debe conocer y resolver un asunto en el proceso de amparo, únicamente, cuando ningún poder público haya intervenido ejerciendo sus competencias de fiscalización o de autorización y se esté desarrollando una conducta, potencial o actualmente, lesiva del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, adicionalmente, debe tratarse de una violación de ese derecho evidente y manifiesta o fácilmente constatable –sin mayor producción o evacuación de prueba- y, además, debe revestir gran relevancia o trascendencia y ser grave. Si un poder público ha incumplido las obligaciones y deberes que desarrolla el ordenamiento jurídico infra constitucional, el tema tampoco debe ser conocido por la jurisdicción constitucional, por cuanto, además de los mecanismos de denuncia previstos en sede administrativa, la jurisdicción ordinaria, en especial la contencioso-administrativa, tiene competencia suficiente para fiscalizar las omisiones materiales o formales de los entes públicos. Desde el momento en que un poder público ha intervenido ejerciendo sus competencias legales y reglamentarias, sustanciando un procedimiento –serie concatenada de actuaciones administrativas- y dictando actos administrativos, el asunto estará fuera de la órbita del control de constitucionalidad, lo mismo si incumple u omite sus obligaciones legales y reglamentarias. El recurso de amparo es, esencialmente, un proceso sumario y regido por la simplicidad o, en los términos del artículo 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, un recurso que debe ser sencillo y rápido. Consecuentemente, cuando es menester revisar diversas actuaciones administrativas –procedimientos y actos formales que se traducen y materializan en un expediente administrativo- el asunto deja de ser materia del amparo, por cuanto, debe acudirse a un proceso de cognición plenaria, sea un proceso de conocimiento pleno que solo es posible sustanciarlo ante la jurisdicción ordinaria. El amparo no está diseñado para contrastar o revisar criterios técnicos o jurídicos vertidos a la luz del ordenamiento jurídico infra constitucional o para evacuar nuevos elementos de convicción para contrastar los que obran en un expediente administrativo que ha sido tramitado durante lapsos prolongados y reposadamente. El proceso de amparo, en definitiva, no puede ser convertido en un proceso ordinario de cognición plena (“ordinariarlo”), por cuanto, se desnaturaliza y pervierte en sus fines y propósitos, de ahí que, cuando un poder público ha intervenido efectuando estudios, avalando u homologando experticias presentadas por las partes interesadas, rendido informes, emitiendo resoluciones administrativas, permisos, licencias o cualquier otro acto administrativo formal o, en general, sustanciando uno o varios procedimientos administrativos, el proceso de amparo no es la vía para fiscalizar tales actuaciones sino el proceso contencioso-administrativo. La intervención administrativa que se logre verificar o comprobar, es determinante para estimar que el asunto se ubica en el plano o nivel, de por sí abstracto y abierto, de la constitucionalidad o en el más denso de la legalidad. Tampoco, este Tribunal Constitucional debe entrar a conocer y resolver el incumplimiento de las obligaciones que impone el marco normativo legal o reglamentario, puesto que, para tal efecto, existen poderosos y eficientes instrumentos en sede administrativa (régimen sancionador, quejas, el Tribunal Ambiental Administrativo) y, en último término, una jurisdicción contencioso-administrativa cuya función es controlar la legalidad de la función administrativa (artículo 49 constitucional), dentro de la que figuran las omisiones legales o reglamentarias, materiales o formales, jurisdicción ordinaria que ahora, con la nueva legislación adjetiva, es más flexible, expedita, célere, plenaria y universal.

3.- COROLARIO. Por lo expuesto, estimamos que el presente recurso de amparo debió haber sido rechazado de plano ad limine litis por entrañar una cuestión propia del control de legalidad, sin embargo, no habiendo sido así, consideramos que se debe declarar sin lugar, sin pronunciarme en cuanto al mérito del asunto, por cuanto, le corresponde a la jurisdicción ordinaria, en particular, a la contencioso-administrativa, determinar si las actuaciones y conductas administrativas desplegadas (activas u omisivas) en el sub-lite se ajustan o no, sustancialmente, al ordenamiento jurídico infra constitucional de protección, garantía y preservación del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado.

IX.- VOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA HERNÁNDEZ LÓPEZ RESPECTO DEL RECLAMO POR INFRACCIÓN DEL ARTÍCULO 50 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA.

Hago míos los razonamientos del Magistrado Jinesta Lobo que sustentan su tesis sobre para desestimar este recurso por infracción del artículo 50 de la Constitución Política, pero agrego lo siguiente:

1. El contexto histórico que motivó en su momento la amplia intervención de la Sala en materia ambiental, ha tenido una considerable variación que impone a este órgano reconsiderar las condiciones para su participación en el aseguramiento del derecho de las personas a un ambiente sano y equilibrado, tal y como ha sido tutelado en el artículo 50 de la Constitución Política. En efecto, la situación actual –caracterizada por una amplísima producción legal y reglamentaria que incluye reglas de fondo, procedimientos y creación de órganos para el cumplimiento de lo ordenado en la Carta Fundamental- es radicalmente diferente de la anterior, en la cual la ausencia de normativa y de instancias estatales con competencia apropiada, le impuso a la Sala un papel de protagonista, casi único, en la defensa del precitado derecho constitucional.

2. Hoy en día, nos encontramos frente a un “denso entramado” de normativa ambiental –tal y como acertadamente lo ha descrito el Magistrado Jinesta Lobo en su voto salvado sobre este tema- lo cual ha producido dos fenómenos relevantes: el primero y más obvio, es el surgimiento de una abarcadora regulación jurídica respecto de actividades cuya incidencia en el ambiente estaba poco o nada ordenada, así la creación de órganos estatales con potestades de vigilancia y control sobre los efectos de la actividad humana en el entorno. El segundo fenómeno consiste en que esa creciente juridificación –predominantemente legislativa y reglamentaria– trae aparejada una ineludible entrada en escena tanto de la justicia administrativa como de la jurisdicción ordinaria -prioritariamente la contencioso administrativa, pero también la penal. En ellas, acorde con la importancia del derecho ambiental, se han regulado de forma amplia vías procesales y medios de legitimación incluyentes, de manera que los administrados puedan hacer valer lo establecido en ese amplio orden jurídico que se relaciona con el tema ambiental.

3. En ese contexto, no resulta apropiado jurídicamente, ni desde el punto de vista funcional, que la Sala Constitucional desplace, o -peor aún- sustituya, a los órganos de justicia ordinarios en la realización de su tarea, también de rango constitucional, de velar por el efectivo cumplimiento de leyes y reglamentos. Es impropio jurídicamente porque en la inmensa mayoría de estos casos lo que se solicita es que interprete y haga valer normas legales y reglamentarias con lo que arriesga traslapar sus competencias con las de otros órganos jurisdiccionales que –ellos sí- han sido creados para ejecutar tales tareas; y resulta también funcionalmente incorrecto, porque el diseño de sus procesos se aviene mal con la complejidad que está presente en numerosos conflictos ambientales que se componen de series de hechos y actos técnica y jurídicamente complejos. Sobre ambas cuestiones existen conocidos ejemplos en los que la Sala ha arrojado una resolución a medias o técnicamente incompleta, o bien se han generado fricciones innecesarias y afectación de la seguridad jurídica.

4. Como parte de los aspectos técnicos que he valorado, añado que está el hecho de que esta jurisdicción no cuenta con jueces ejecutores de sentencia que permitan darle seguimiento adecuado a las mismas -generalmente complejas-, que implican en ocasiones el seguimiento de planes remediales, entre otros, con coordinación interinstitucional y seguimiento de meses y hasta años.

5. Desde esa perspectiva, la decisión de dar un paso al lado en la materia ambiental por parte de este Tribunal no debe ser vista como un abandono de la materia ambiental, sino al contrario, de su adecuada tutela en la instancia que mejor se aviene a la naturaleza de su complejidad y diversidad. Asimismo tampoco debe ser visto como la declinación de esta instancia en su tarea de protección de los derechos constitucionales que le imponen la Constitución Política y su Ley Orgánica, que desde mi punto de vista, queda reservada en esta materia para casos específicos. Se trata más bien, de un ejercicio de reacomodo de las cargas y tareas que corresponden a los distintos órganos estatales, de manera que cada uno de ellos, pueda desplegar plenamente su labor dentro del ámbito que se le ha asignado, así como del ejercicio de fijar su propia competencia, según lo establece el artículo 7 de su Ley Orgánica.

6. Queda claro que la Sala no se plantea abandonar a otras jurisdicciones la labor de protección de los derechos de las personas en materia ambiental. Es conocido que si bien todo reclamo por infracción de normas legales y reglamentarias puede ser reconducido hasta el ámbito constitucional, existen casos cuya resolución no exige más que la aplicación del derecho de la Constitución. Se trata entonces de lograr que la Sala se convierta en protagonista junto con otros, de manera que –entre todos y cada uno en su espacio- se pueda cubrir toda la variedad de situaciones que presenta una protección del derecho a un medio ambiente sano y equilibrado dentro de una sociedad en la que también existen otras necesidades igual de acuciantes. Con esta posición creo firmemente que el ciudadano no pierde un ápice de protección pero se gana sustancialmente en amplitud, en perspectiva y en respeto al equilibrio y distribución de poderes, principio este último de obligada consideración, puesto que rige la dinámica constitucional de cualquier sistema liberal y democrático como el nuestro.- 7. En línea con lo anterior, sostengo que esta Sala debe abstenerse de conocer los reclamos que se le presenten por supuesta infracción al artículo 50 de la Constitución Política para dejar en manos de la justicia administrativa y la jurisdicción contenciosa administrativa su conocimiento. Lo anterior se deja afirmado con carácter general, sin perjuicio de reconocer la existencia de casos particulares o grupos de casos que, según mi criterio, si resultarían aún mejor tutelados por esta Sala y por tanto deben ser conocidos y resueltos por ella.- Dentro de tales grupos de casos, y sin que esta enunciación pueda considerarse como una lista cerrada y definitiva, puedo señalar que la Sala debe reservarse el conocimiento de situaciones como por ejemplo los reclamos por infracciones ambientales que además pongan en riesgo directo la salud de las personas, o el acceso o calidad del agua; los casos de violaciones groseras y directas al ambiente y en los cuales se constate una palmaria ausencia de la protección por parte de las autoridades estatales, siempre y cuando además la naturaleza del reclamo permita ser abordado mediante el instrumento del amparo como instituto procesal sumario y especial, ya que estimo que tampoco se debe “ordinariar” el amparo para abordar, aún en estos casos citados, temas que rebasen la capacidad de ser atendidos adecuadamente en el mismo.

8. En el caso concreto, se observa que la situación planteada se ubica dentro de aquellas situaciones en las que la intervención de los medios de protección de la justicia ordinaria, resultan ser una vía más amplia y completa por lo cual, en aplicación de los anteriores razonamientos y el artículo 9 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional voto por rechazar de plano el recurso.

POR TANTO:

Se declara sin lugar el recurso. Tomen nota las autoridades recurridas de lo dispuesto en el considerando VII de esta sentencia. Los Magistrados Jinesta Lobo y Salazar Alvarado dan razones diferentes. La Magistrada Hernández López salva el voto y rechaza de plano el recurso.

Ernesto Jinesta L.

Presidente a.i Fernando Cruz C.

Fernando Castillo V.

Paul Rueda L.

Nancy Hernández L.

Luis Fdo. Salazar A.

Aracelly Pacheco S.

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