← Environmental Law Center← Centro de Derecho Ambiental
Res. 03830-2011 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 23/03/2011
OutcomeResultado
The amparo was granted only against the Municipality of La Unión, which was ordered to remedy the improper drainage and stagnant water within six months and require work on the missing sidewalks to begin within one month; the claim against the Ministry of Health was denied.Se acogió el amparo únicamente contra la Municipalidad de La Unión y se le ordenó solucionar en seis meses la indebida canalización y el estancamiento de aguas, además de exigir en un mes el inicio de las aceras faltantes; el recurso contra el Ministerio de Salud se declaró sin lugar.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber partially granted the amparo against the Municipality of La Unión because, despite complaints dating from April 2010, it had failed to resolve the improper drainage and stagnation of stormwater and sewage beside the Franco-Costa Rican High School or ensure construction of the missing sidewalks. Pollution, foul odors, overflows, and risks to pedestrians had been verified by the Ombudsman's Office and the Ministry of Health. The Chamber found that periodically cleaning the open channel was insufficient because it did not provide a comprehensive and permanent solution. It held that the municipality’s lack of due diligence violated the inhabitants’ rights to life, health, physical integrity, and a healthy and ecologically balanced environment. The municipality was ordered to solve the water-channeling problem within six months and, within one month, require commencement of sidewalks compliant with Law No. 7600. The claim against the Ministry of Health was denied because it promptly inspected the site, issued relevant recommendations, and notified the complainant of its actions.La Sala Constitucional acogió parcialmente el amparo contra la Municipalidad de La Unión por no resolver, pese a denuncias formuladas desde abril de 2010, la indebida canalización y el estancamiento de aguas pluviales y servidas junto al Liceo Franco Costarricense, ni asegurar la construcción de las aceras faltantes. La contaminación, los malos olores, los desbordamientos y el riesgo para peatones habían sido constatados por la Defensoría de los Habitantes y el Ministerio de Salud. La Sala consideró insuficiente la limpieza periódica de la acequia, pues no constituía una solución integral y definitiva, y concluyó que la inacción municipal lesionó los derechos a la vida, la salud, la integridad física y un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Ordenó solucionar el problema de las aguas en seis meses y requerir en un mes el inicio de las aceras conforme a la Ley 7600. Rechazó el amparo contra el Ministerio de Salud porque este inspeccionó oportunamente, emitió recomendaciones y comunicó sus actuaciones.
Key excerptExtracto clave
Indeed, it is established that the respondent Municipality failed to act with due diligence to resolve the reported absence of sidewalks and the inadequate channeling of stormwater and sewage, thereby infringing the fundamental rights of the canton’s inhabitants—including the complainant—to life, health, physical integrity, and a healthy and ecologically balanced environment. The amparo must therefore be granted as against the respondent Municipality. The appeal is declared partially granted, solely with respect to the Municipality of La Unión. Julio Rojas Astorga, or whoever holds the office of Mayor of the Municipality of La Unión, is ordered to adopt the appropriate measures immediately so that, within six months from notice of this decision, the improper channeling and stagnation of stormwater and sewage adjacent to the Franco-Costa Rican High School is resolved; and so that, within one month from notice of this decision, the owners or representatives of that educational institution are formally required to begin construction of the missing sidewalks in front of its property, with the works conforming to the specifications contained in Law No. 7600 and its regulations.De hecho, se constata que la Municipalidad recurrida no ha actuado con la debida diligencia para solucionar el acusado problema de falta de aceras y de falta canalización de aguas pluviales y servidas, en infracción de los derechos fundamentales de los habitantes del cantón –incluida la amparada- a la vida, a la salud, a la integridad física y a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por lo que procede acoger el amparo en estudio respecto de la Municipalidad recurrida. Se declara parcialmente con lugar el recurso, únicamente respecto de la Municipalidad de La Unión. Se ordena a Julio Rojas Astorga, o a quien ocupe su cargo como Alcalde de la Municipalidad de La Unión, que adopte de forma inmediata las medidas pertinentes, para que en el plazo de seis meses, contado a partir de la notificación de la presente resolución, se solucione el problema de indebida canalización y estancamiento de aguas pluviales y servidas en las colindancias del Liceo Franco Costarricense, así como que en el plazo de un mes, contado a partir de la notificación de la presente resolución, se aperciba a los propietarios o representantes de ese centro educativo que den inicio a la construcción de las aceras faltantes frente a su propiedad, ajustando las obras a las especificaciones contenidas en la Ley No. 7600 y su reglamento.
Pull quotesCitas destacadas
"La Municipalidad argumenta que se han realizado trabajos de limpieza en la citada acequia, sin embargo, no puede estimarse que ello suponga una solución integral y definitiva a la problemática apuntada."
"The Municipality argues that cleaning work has been performed in the channel; however, this cannot be regarded as a comprehensive and permanent solution to the reported problem."
Considerando VI
"La Municipalidad argumenta que se han realizado trabajos de limpieza en la citada acequia, sin embargo, no puede estimarse que ello suponga una solución integral y definitiva a la problemática apuntada."
Considerando VI
"Así las cosas, se verifica que desde abril del 2010 la recurrente acusó la existencia del referido problema sanitario y a la fecha, prácticamente 12 meses después, no se ha solucionado dicha problemática, cuya existencia ha sido debidamente constatada por la Defensoría de los Habitantes y el Ministerio de Salud."
"Accordingly, the complainant is shown to have reported this public-health problem in April 2010, yet almost 12 months later it remains unresolved, despite its existence having been duly verified by the Ombudsman's Office and the Ministry of Health."
Considerando VI
"Así las cosas, se verifica que desde abril del 2010 la recurrente acusó la existencia del referido problema sanitario y a la fecha, prácticamente 12 meses después, no se ha solucionado dicha problemática, cuya existencia ha sido debidamente constatada por la Defensoría de los Habitantes y el Ministerio de Salud."
Considerando VI
"Con lo que se acredita que, ante la denuncia planteada por la recurrente, el Ministerio de Salud procedió de forma pronta y oportuna a investigar los hechos denunciados y a emitir las recomendaciones pertinentes."
"This establishes that, upon receiving the complainant’s report, the Ministry of Health acted promptly and timely to investigate the reported facts and issue the pertinent recommendations."
Considerando VII
"Con lo que se acredita que, ante la denuncia planteada por la recurrente, el Ministerio de Salud procedió de forma pronta y oportuna a investigar los hechos denunciados y a emitir las recomendaciones pertinentes."
Considerando VII
"Como corolario de lo anterior, procede acoger parcialmente el amparo en estudio, únicamente respecto de la Municipalidad de La Unión, como así se dispone."
"As a consequence of the foregoing, the amparo must be partially granted solely with respect to the Municipality of La Unión, as hereby ordered."
Considerando VIII
"Como corolario de lo anterior, procede acoger parcialmente el amparo en estudio, únicamente respecto de la Municipalidad de La Unión, como así se dispone."
Considerando VIII
Full documentDocumento completo
CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at sixteen hours and six minutes on veintitrés de marzo del dos mil once.
Amparo proceeding (recurso de amparo) processed under expediente número 11-002060-0007-CO, filed by MARIA FERNANDA CAMACHO MONGE, of legal age, married, homemaker, identity card 1-1149-0436, resident of San Juan de La Unión, against LA MUNICIPALIDAD DE LA UNION and EL MINISTERIO DE SALUD.
Background:
Justice Salazar Cambronero drafted the opinion; and,
Considering:
The following facts are deemed duly established and relevant to the decision in this matter, either because they have been proven or because the respondent failed to address them as ordered in the initial ruling:
1. On April 26, 2010, the protected party, María Fernanda Camacho Monge, filed an initial complaint with the Municipality of La Unión, in which she requested that the irrigation ditch “located between the public street and the Franco-Costa Rican High School” be cleaned, alleging that it “poses a threat to the health of all residents of this locality, as well as to the parents and students of that institution, because the stagnant sewage gives off an unbearable and unhealthy stench, not to mention that it is a breeding ground for mosquitoes and flies” (see copy submitted by the appellant, bearing the received stamp of the Municipality of La Unión); 2. As a result of a complaint filed by the protected party with the Office of the Ombudsperson, and after the corresponding investigation was conducted, that body issued a final report by means of official letter number FV08794-2010-DHR-[GA] dated August 3, 2010, in which it was established that at the aforementioned location there was “a large amount of stagnant water, foul odors, as well as a lack of sidewalks” (see copy submitted by the appellant); 3.
By means of official letter number D.A.#440-2010, dated August 24, 2010, the Mayor of the Municipality of La Unión forwarded to the Ombudsperson a copy of official letter TOP-355-2010, issued by the Surveying and Public Works Department of that Municipality, concerning “the construction of a sidewalk and culverts and the channeling of waters adjacent to the Franco-Costa Rican High School,” which reported: a) that the Franco-Costa Rican High School had been granted a reasonable period of 15 calendar days to construct the sidewalk in front of its property; and b) that it had been decided to design and construct a channel on the west side of the aforementioned educational institution in order to channel the waters properly (see copy submitted by the Mayor of the Municipality of La Unión); 4. On February 4, 2011, the protected party filed a complaint with the La Unión Health Governing Area of the Ministry of Health, in which she alleged the existence of “a municipal drainage ditch with stagnant water and foul odors” alongside the Franco-Costa Rican High School (see report submitted by the respondent authority and copy of the complaint); 5.
On February 15, 2011, officials from the La Unión Health Governing Area of the Ministry of Health conducted an inspection at the location, as a result of which official letter CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 was issued, stating that they had observed “an open channel that had been cleaned by officials from the Municipality of La Unión, but even so the water did not flow freely and remained stagnant in certain sections because of the channel’s uneven grade; the absence of sidewalks on the west side of the channel was also observed, and responsibility for their construction lies with those responsible for the Franco-Costa Rican School,” and it was therefore recommended that the complaint be forwarded to the Municipality of La Unión so that it could: a) order the Franco-Costa Rican School to construct the corresponding sidewalks; and b) conduct the corresponding topographical and design studies to determine whether piping the waters of the reported channel is appropriate (see report submitted by the respondent authority and copy of the official letter); 6.
By means of official letter CE-ARS-LU-DA-086-2011, dated February 21, 2011, the Director of the La Unión Health Governing Area forwarded a copy of official letter CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 to the Municipal Mayor of La Unión so that the recommendations contained in that official letter would be complied with (see report submitted by the respondent authority and copy of the official letter); 7. On February 22, 2011, the La Unión Health Governing Area notified the protected party, at the email address she had designated for receiving notices, of the actions taken in her case, and attached copies of official letters No. CE-ARS-LU-DA-086-2011 and No.CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 (see report submitted by the respondent authority); 8. By means of official letter D.A.-132-2011, dated March 3, 2011, the Municipal Mayor of La Unión informed the Director of the La Unión Health Governing Area that the matter had been referred to the Municipality’s Director of Infrastructure and Services for attention (see report submitted by the respondent authority and copy of the official letter).
The following facts relevant to the resolution of this amparo petition are not deemed established:
Sole Item.- That, as of this date, the problem of improper water channeling adjacent to the Franco-Costa Rican School has been resolved or that the missing sidewalks in front of said educational institution have already been constructed (the case record).
Articles 21 and 40 of the Political Constitution establish the objective obligation of the Costa Rican State to guarantee the lives of its inhabitants. In this regard, this Constitutional Court has held as follows:
“(...) It has been customary for the right to life, frequently analyzed together with the right to physical integrity, to be understood as a right with negative content; that is, its object was limited to the claim against the State that it refrain from taking actions aimed at ending the physical existence of persons, such as torture or the death penalty, or that it punish public and private persons who attack the life and integrity of others through the criminal justice system. The current trend, however, is to impose various affirmative duties upon the State, in the sense that, beyond refraining from disturbing the physical existence of persons, it must act to protect them from the many dangers that threaten them, whether those dangers arise from actions of the State itself, from other persons, or even from nature itself. Thus, for example, environmental matters have become, at least in our country, issues of a constitutional nature, since the right to a healthy and ecologically balanced environment was elevated to the status of a fundamental right. It must be clarified, however, that the objective existence of a State obligation concerning protection of the right to life does not necessarily entail a subjective right of persons to demand, through the courts, that a particular measure be taken, but it does entail the right to have suitable measures taken to protect that right in the face of openly negligent conduct by public authorities. The State thus assumes the obligation to regulate those areas of social life from which dangers to the physical existence of the inhabitants of its territory may arise, whether through statutes, regulations, agreements, or other measures related to administrative organization and procedures, and persons have a subjective right to have this done diligently” (judgment 2003-011519 at 10:30 hrs. on October 10, 2003)
As a corollary to the foregoing, the State is not only prohibited from improperly interfering with the life and physical integrity of persons, but also has an unavoidable duty to safeguard and guarantee the prompt and effective protection of such fundamental rights. In the specific case of pedestrian safety, this means that the State must construct and maintain roadway and pedestrian solutions with pedestrian safety in mind, so that any omission by the competent authorities does not result in unlawful inaction that endangers the life or physical integrity of pedestrians. Specifically, regarding the State’s obligations in relation to road and pedestrian safety, this Court has held, insofar as relevant:
“(...) In cases such as the one under review, this Court has recognized that the State is obligated to adopt, in a timely manner, all preventive measures necessary to address dangers inherent in life in society, reducing them to the lowest possible level (See judgment number 2003-011519 at 10:30 hrs. on October 10, 2003). Because traffic is a necessary, high-risk activity, the State has a duty to regulate the movement of pedestrians, animals, and vehicles on public roads and on private roads open to common use and enjoyment, so as to ensure land, vehicular, and pedestrian traffic with the least possible danger to life.” (judgment 2004-7987 at 15:57 hrs. on July 21, 2004)
Moreover, the duty to safeguard pedestrian safety—in protection of the right to life and physical integrity—is also binding upon the various municipalities; therefore, every municipality must act within its respective sphere of authority and in fulfillment of its obligation to administer local interests and services in each canton (Article 169 of the Political Constitution), in order to guarantee safe passage for residents, particularly minors and older adults (see, to that effect, judgments number 2006-11263 at 9:29 a.m. on 1 de agosto del 2006 and 2010-013329 at 4:47 p.m. on 10 de agosto del 2010). This includes the duty of municipalities to use the mechanisms granted to them by the legal system itself to compel owners or possessors of real property to fulfill their obligation to build sidewalks in front of their properties and maintain them, as well as to ensure that no objects are placed on sidewalks that obstruct free passage, so as to ensure that pedestrians are not exposed to imminent danger by having to travel through spaces where their lives or physical integrity are placed at risk (see, in this regard, judgment number 2007-05051 at 3:27 p.m. on 13 de abril del 2007).
Regarding this point, subsection d) of Article 75 of the Municipal Code establishes the aforementioned obligation of owners or possessors of real property to build sidewalks in front of their properties and maintain them. That same provision also stipulates that, if the owner or possessor fails to fulfill those obligations, the municipality itself shall perform the work. In addition, subsection d) of Article 76 of the Municipal Code establishes a fine of quinientos colones (¢500,00) per square meter of the property’s total frontage for failing to build sidewalks in front of properties or maintain them.
The fundamental rights to health and to a healthy and ecologically balanced environment are constitutionally recognized (Articles 21, 50, 73 and 89 of the Political Constitution), as well as through the international legal provisions applicable in Costa Rica. In this regard, in judgment number 2006-005928 at 3 p.m. on 2 de mayo del 2006, this Court ruled:
“(…) The right to life recognized in Article 21 of the Constitution is the cornerstone upon which the remaining fundamental rights of the inhabitants of the Republic rest. Likewise, the right to health is grounded in that provision of the Political Constitution, because life is inconceivable unless the human person is guaranteed minimum conditions for adequate and harmonious psychological, physical, and environmental well-being. Public health and the right to a healthy and ecologically balanced environment are constitutionally recognized in Articles 21, 50, 73 and 89 of the Political Constitution. Specifically, Article 50 of the Constitution expressly recognizes the right of all inhabitants of the country to enjoy a healthy and perfectly balanced environment. That right is a fundamental guarantee for the protection of life and public health. In support of the foregoing, this Court has used the notion of ‘environmental quality’ precisely as a parameter of people’s quality of life, in conjunction with other elements such as health, food, work, and housing, noting that every person has the right to use the environment for their own development, but not without limitation, because there is also a duty to protect and preserve the environment for present and future generations—the principle of sustainable development—.” Likewise, Article 50 of the Political Constitution establishes the State’s obligation to protect the environment. To that effect, the provision states:
“The State shall seek the greatest welfare for all inhabitants of the country by organizing and promoting production and the most appropriate distribution of wealth.
Every person has the right to a healthy and ecologically balanced environment. Accordingly, every person has standing to report acts that infringe that right and to seek reparation for the harm caused.
The State shall guarantee, defend, and preserve that right. The law shall determine the corresponding liabilities and penalties.” This confirms that the various public authorities have an unavoidable duty to preserve, defend, and guarantee every person’s fundamental right to health and to a healthy and ecologically balanced environment. That duty is also binding upon the various municipalities, which, in fulfillment of their obligation to administer local interests and services in each canton (Article 169 of the Political Constitution), must safeguard the health of their populations and, accordingly, take the actions necessary to ensure the enjoyment of a healthy environment (see, among others, judgments 2004-14455 at 11:34 a.m. on 17 de diciembre del 2004, 2006-014405 at 4:18 p.m. on 27 de septiembre del 2006, and 2008-017642 at 12:15 p.m. on 5 de diciembre del 2008).
As previously noted, municipalities are responsible for administering local interests and services in each canton, pursuant to the aforementioned Article 169 of the Political Constitution. From this derives the municipalities’ authority to plan and oversee the urban development of their localities. This includes the duty to establish a comprehensive urban-planning policy that ensures urban development consistent with the efficient operation of systems for supplying drinking water and for collecting, treating, and finally disposing of wastewater. It also includes the obligation to adopt the measures required to provide the canton with an adequate sanitary and storm-sewer system in order to guarantee its inhabitants the right to health and to an environment free of pollution (see, to that effect, judgments number 2009000908 at 1:34 p.m. on 23 de enero del 2009 and 2009003368 at 12:40 p.m. on 27 de febrero del 2009).
The petitioner complains that an open ditch or channel runs alongside the Liceo Franco Costarricense, through which stormwater drains toward a nearby stream, but that the characteristics of the ditch cause the water to pool. This is aggravated by the fact that some residents use the ditch to discharge wastewater, resulting in intolerable and nauseating odors. Furthermore, during the rainy season, the water overflows. She complains that she reported this situation to the Municipality of La Unión on 26 de abril del 2010, but no definitive solution to the problem has been obtained. For his part, the Municipal Mayor of La Unión reports that, according to the Head of that Municipality’s Directorate of Infrastructure and Services, the records and files of that office contain no complaint whatsoever from the petitioner. This is fully refuted by the evidence submitted by the petitioner, since she provides a copy of the complaint she filed with the respondent Municipality on 26 de abril del 2010—with the corresponding receipt stamp.
Furthermore, the evidence submitted by the petitioner and by the Municipality itself (specifically, copies of official letters FV08794-2010-DHR-[GA] and D.A.#440-2010) establishes that the petitioner was required to resort to the Office of the Ombudsperson because of the respondent Municipality’s failure to provide a timely response and that, after conducting the corresponding investigation, the Office of the Ombudsperson confirmed that the reported problem of standing water and foul odors did in fact exist. It also confirmed the absence of sidewalks in front of the Liceo Franco Costarricense. Accordingly, through official letter FV08794-2010-DHR-[GA] of 3 de agosto del 2010, it issued the corresponding recommendations to the Municipality of La Unión so that the problem would be resolved. In light of the foregoing, the Mayor of the Municipality of La Unión sent the Ombudsperson a copy of official letter TOP-355-2010 of 21 de agosto del 2010, issued by that Municipality’s Surveying and Public Works Department, which specified the actions to be taken regarding “the construction of the sidewalk and sewers and the channeling of waters adjoining the Liceo Franco Costarricense.” It stated, to that effect, that: a) the Liceo Franco Costarricense had been granted a reasonable period of 15 calendar days to build the sidewalk in front of its property; and b) it had been decided to design and build a channel on the western side of that educational institution to properly channel the waters.
However, there is no evidence that the problem has been resolved to date—that is, more than 6 months later. On the contrary, following a complaint filed by the petitioner on 4 de febrero del 2011 with the La Unión Health Governing Area of the Ministry of Health, an on-site inspection was conducted, establishing that there was still “an open channel that had been cleaned by officials of the Municipality of La Unión, but even so, the water did not flow freely and remained stagnant in certain sections because of the channel’s uneven gradient; the absence of sidewalks on the western side of the channel was also observed, the construction of which is the responsibility of those in charge of the Colegio Franco Costarricense.” It was therefore recommended that the complaint be forwarded to the Municipality of La Unión so that it would: a) order the Colegio Franco Costarricense to proceed with the construction of the corresponding sidewalks; and b) conduct the corresponding topographical and design studies to determine whether the waters in the reported channel should be conveyed through pipes.
Accordingly, it is established that the petitioner reported the existence of the aforementioned health problem in April 2010 and that, to date, nearly 12 months later, the problem has not been resolved, although its existence has been duly confirmed by the Office of the Ombudsperson and the Ministry of Health. The Municipality argues that cleaning work has been performed on the aforementioned ditch; however, this cannot be deemed to constitute a comprehensive and definitive solution to the reported problem. The Municipality also contends that the Colegio Franco Costarricense has already been ordered to proceed with construction of the corresponding sidewalks, but there is no indication of forceful action by the Municipality to enforce that obligation. Indeed, it is established that the respondent Municipality has not acted with due diligence to resolve the reported lack of sidewalks and the failure to channel stormwater and wastewater, in violation of the fundamental rights of the canton’s inhabitants—including the petitioner—to life, health, physical integrity, and a healthy and ecologically balanced environment. The petition for protection under review must therefore be granted with respect to the respondent Municipality.
It follows from the foregoing statement of proven facts that on February 4, 2011, the protected party (amparada) filed a complaint with the La Unión Governing Health Area of the Ministry of Health, alleging the existence of “a municipal drainage ditch containing stagnant water and foul odors” alongside the Liceo Franco Costarricense. This prompted officials from the La Unión Governing Health Area of the Ministry of Health to conduct an inspection at the site on February 15, 2011, as a result of which official letter CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 was issued, stating that they had observed “an open channel that had been cleaned by officials of the Municipalidad de La Unión, but even so, the water did not flow freely and remained stagnant in certain sections because of the channel’s uneven grade; the absence of sidewalks on the west side of the channel was also observed, the construction of which is the responsibility of those in charge of the Liceo Franco Costarricense.” It was therefore recommended that the complaint be forwarded to the Municipalidad de La Unión so that it could: a) order the Liceo Franco Costarricense to proceed with the construction of the respective sidewalks; and b) conduct the corresponding topographical and design studies to determine whether the water in the reported channel should be placed in pipes.
Accordingly, by official letter CE-ARS-LU-DA-086-2011 dated February 21, 2011, the Director of the La Unión Governing Health Area sent a copy of official letter CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 to the Mayor of the Municipalidad de La Unión so that the recommendations contained therein would be implemented. This establishes that, in response to the complaint filed by the petitioner, the Ministry of Health promptly and timely investigated the reported facts and issued the pertinent recommendations. The Ministry is therefore found to have acted diligently. In addition, on February 22, 2011, the protected party was notified, at the email address she had provided for receipt of notices, of the actions taken in her case, and copies of the aforementioned official letters No. CE-ARS-LU-DA-086-2011 and No. CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 were attached. Accordingly, there is no basis for granting the constitutional remedy (amparo) under review against the Ministry of Health.
As a corollary to the foregoing, the amparo under review must be partially granted solely with respect to the Municipalidad de La Unión, as hereby ordered.
Por tanto:
The petition is partially granted solely with respect to the Municipalidad de La Unión. Julio Rojas Astorga, or whoever holds the office of Mayor of the Municipalidad de La Unión, is ordered to immediately adopt the pertinent measures so that, within six months from notification of this decision, the problem of improper channeling and stagnation of stormwater and wastewater on the boundaries of the Liceo Franco Costarricense is resolved, and so that, within one month from notification of this decision, the owners or representatives of that educational institution are formally ordered to begin constructing the missing sidewalks in front of their property, ensuring that the work complies with the specifications contained in Ley No. 7600 and its regulations. The foregoing is without prejudice to the Municipalidad de La Unión performing the work and imposing the corresponding fines, in accordance with Articles 75 and 76 of the Municipal Code, should the Liceo Franco Costarricense fail to fulfill the specified obligations.
Julio Rojas Astorga, or whoever holds the office of Mayor of the Municipalidad de La Unión, is hereby warned that, pursuant to Article 71 of the Constitutional Jurisdiction Law, any person who receives an order issued in amparo proceedings that must be complied with or enforced and who fails to comply with or enforce it shall be sentenced to imprisonment for three months to two years or a fine of twenty to sixty days, provided that the offense is not subject to a more severe penalty. As to the Ministry of Health, the amparo is denied. The Municipalidad de La Unión is ordered to pay the costs, damages, and losses underlying this ruling, which shall be assessed during enforcement of the judgment in the administrative litigation proceeding. This decision shall be served personally upon Julio Rojas Astorga, or whoever holds the office of Mayor of the Municipalidad de La Unión.
Gilbert Armijo S.
Acting President Luis Paulino Mora M.
Fernando Cruz C.
Fernando Castillo V.
Aracelly Pacheco S.
Roxana Salazar C.
Jorge Araya G.
SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las dieciséis horas y seis minutos del veintitrés de marzo del dos mil once.
Recurso de amparo que se tramita en expediente número 11-002060-0007-CO, interpuesto por MARIA FERNANDA CAMACHO MONGE, mayor de edad, casada, de oficios del hogar, cédula de identidad 1-1149-0436, vecina de San Juan de La Unión, contra LA MUNICIPALIDAD DE LA UNION y EL MINISTERIO DE SALUD.
Resultando:
Redacta la Magistrada Salazar Cambronero; y,
Considerando:
De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, sea porque así han sido acreditados o bien porque el recurrido haya omitido referirse a ello según lo prevenido en el auto inicial:
1. el 26 de abril del 2010 la amparada, María Fernanda Camacho Monge, planteó una primera denuncia ante la Municipalidad de La Unión, en la que solicitó se procediera a la limpieza de la acequia “ubicada entre la calle pública y el Liceo Franco Costarricense”, pues alegó que ésta “representa una amenaza para la salud de todos los vecinos de esta localidad como de los padres y alumnos de dicha institución, ya que las aguas negras estancadas, despiden una pestilencia inaguantable e insalubre, sin dejar por fuera el criadero de zancudos y las moscas” (ver copia aportada por la recurrente, con sello de recibido de la Municipalidad de La Unión); 2. en razón de una denuncia planteada por la amparada ante la Defensoría de los Habitantes, y luego de realizarse la correspondiente investigación, dicho órgano emitió informe final mediante oficio número FV08794-2010-DHR-[GA] del 3 de agosto del 2010, en el que se tuvo por acreditado que en el lugar antes indicado había “gran cantidad de agua estancada, malos olores, así como falta de aceras” (ver copia aportada por la recurrente); 3. por medio de oficio número D.A.#440-2010, del 24 de agosto del 2010, el Alcalde de la Municipalidad de La Unión le remitió a la Defensora de los Habitantes copia del oficio TOP-355-2010, emitido por Topografía y Obras de dicha Municipalidad, referente “a la construcción de acera y alcantarillas y canalización de aguas colindantes al Liceo Franco Costarricense”, en el que se informó: a) que se había otorgado un tiempo prudencial de 15 días naturales al Liceo Franco Costarricense para la construcción de la acera frente a su propiedad; y b) que se había dispuesto diseñar y construir un canal, en el costado oeste del referido centro educativo, para encausar debidamente las aguas (ver copia aportada por el Alcalde de la Municipalidad de La Unión); 4. el 4 de febrero del 2011 la amparada plantea una denuncia ante el Area Rectora de Salud de La Unión del Ministerio de Salud, en la que acusó la existencia de “un caño municipal con aguas estancadas y malos olores”, al costado del Liceo Franco Costarricense (ver informe rendido por la autoridad recurrida y copia de la denuncia); 5. el 15 de febrero del 2011 funcionarios del Area Rectora de Salud de La Unión del Ministerio de Salud realizaron una inspección en el lugar y como producto de ello se emitió el oficio CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012, en el que se indicó que se pudo observar “un canal a cielo abierto que había sido limpiado por funcionarios de la municipalidad de la Unión, pero aun así el agua no fluía libremente se quedaba estancada en ciertos sectores por el desnivel que tiene el canal, también se observa ausencia de aceras al costado oeste del canal, las cuales le corresponde a los responsables del Colegio Franco Costarricense su construcción”, por lo que se recomendó remitir la denuncia a la Municipalidad de La Unión para que procediera a: a) ordenarle al Colegio Franco Costarricense que procediera a la construcción de las respectivas aceras; y b) realizara los estudios topográficos y de diseño correspondientes para determinar si procede el entubamiento de las aguas del canal denunciado (ver informe rendido por la autoridad recurrida y copia del oficio); 6. por medio de oficio CE-ARS-LU-DA-086-2011, del 21 de febrero del 2011, la Directora del Area Rectora de Salud de La Unión remitió copia del oficio CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 al Alcalde Municipal de La Unión, para que se cumplirán las recomendaciones incluidas en tal oficio (ver informe rendido por la autoridad recurrida y copia del oficio); 7. el 22 de febrero del 2011, el Area Rectora de Salud de La Unión notificó a la amparada, al correo electrónico señalado por ésta para oír notificaciones, sobre lo actuado en su caso y se le adjuntó copia de los oficios No. CE-ARS-LU-DA-086-2011 y No.CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 (ver informe rendido por la autoridad recurrida); 8. por medio de oficio D.A.-132-2011, del 3 de marzo del 2011, el Alcalde Municipal de La Unión le informó a la Directora del Area Rectora de Salud de La Unión que el asunto había sido traslado al Director de Infraestructura y Servicios de la Municipalidad para su atención (ver informe rendido por la autoridad recurrida y copia del oficio).
No se estiman demostrados los siguientes hechos de relevancia para la resolución de este amparo:
Unico.- Que, a la fecha, se haya solucionado el problema de indebida canalización de aguas en las colindancias del Colegio Franco Costarricense o que ya se hayan construido las aceras faltantes frente a dicho centro educativo (los autos).
De lo dispuesto en los artículos 21 y 40 de la Constitución Política se desprende la obligación objetiva que tiene el Estado costarricense de garantizar la vida de sus habitantes. Al respecto, este Tribunal Constitucional ha dispuesto lo siguiente:
“(…) Ha sido usual que el derecho a la vida, frecuentemente analizado conjuntamente con el derecho a la integridad física, haya sido entendido como un derecho de contenido negativo, es decir, su objeto se limitaba a la pretensión contra el Estado de que se abstuviera de realizar acciones dirigidas a eliminar la existencia física de las personas, por ejemplo la tortura o la pena de muerte, o bien que castigara a las personas, públicas y privadas, que atentaran contra la vida e integridad de los otros, a través del sistema penal; sin embargo, la tendencia actual es imponer al Estado diversas conductas positivas, en el sentido de que más allá de que no debe perturbar la existencia física de las personas debe actuar en tutela de su protección, ante los múltiples peligros que la acechan, bien sea que ellos provengan de acciones del Estado mismo o de otras personas, e inclusive, de la misma naturaleza.
De ahí que, por ejemplo, los temas ambientales han pasado a ser, al menos en nuestro país, un asunto de índole constitucional, puesto que el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado fue elevado a rango de derecho fundamental. Ahora bien, es menester aclarar que la existencia objetiva de una obligación del Estado en lo referente a la protección del derecho a la vida no apareja, ineludiblemente, un derecho subjetivo de las personas a exigir, a través de los organismos judiciales, que se tome una medida determinada, pero sí a que se tomen las medidas idóneas en tutela de ese derecho, ante actitudes abiertamente negligentes de las autoridades públicas. Se trata así de que el Estado adquiere la obligación de regular las áreas de la vida social de las cuales puedan surgir peligros para la existencia física de los habitantes de su territorio, ya sea través de la ley, de reglamentos, de acuerdos o de otras medidas relacionadas con la organización y los procedimientos administrativos, y del derecho subjetivo de las personas a que así se proceda, en forma diligente” (sentencia 2003-011519 de las 10:30 hrs. del 10 de octubre de 2003) Como corolario de lo anterior, el Estado no sólo tiene la prohibición de injerir indebidamente en la vida e integridad física de las personas, sino que, además, tiene un deber ineludible de velar y garantizar en forma pronta y cumplida por la tutela de tales derechos fundamentales.
Ello supone, en el caso específico de la seguridad peatonal, que el Estado debe construir y conservar soluciones viales y peatonales tomando en consideración la seguridad de los peatones, de manera que por la omisión de las autoridades competentes no se incurra en una inercia ilegítima que atente contra la vida o integridad física de los transeúntes. Específicamente, respecto a las obligaciones que tiene el Estado en relación con la seguridad vial y peatonal, este Tribunal ha resuelto en lo conducente:
“(…) Este Tribunal en casos como el de estudio ha reconocido que el Estado se encuentra obligado a adoptar de manera oportuna todas aquellas medidas preventivas necesarias para enfrentar peligros inherentes a la vida en sociedad, reduciéndolos al mínimo posible (Véase la sentencia número 2003-011519 de las 10:30 hrs. del 10 de octubre de 2003). Al ser el tránsito una actividad necesaria de alto riesgo, el Estado tiene el deber de regular la circulación de peatones, animales y vehículos por las vías públicas y por las privadas que estén abiertas al uso y aprovechamiento común, de manera tal que se pueda garantizar un tránsito terrestre, vehicular y peatonal con el mínimo de peligro para la vida.” (sentencia 2004-7987 de las 15:57 hrs. del 21 de julio de 2004) Por lo demás, el deber de velar por la seguridad peatonal –en resguardo del derecho a la vida e integridad física- también vincula a las diversas municipalidades, por lo que toda municipalidad debe actuar dentro de su respectivo ámbito de competencia, y en cumplimiento de su obligación de administrar los intereses y servicios locales en cada cantón (artículo 169 de la Constitución Política), para garantizar a los munícipes un tránsito seguro; en particular, a los menores y a los adultos mayores (ver, al efecto, sentencias número 2006-11263 de las 9:29 hrs. del 1 de agosto del 2006 y 2010-013329 de las 16:47 hrs. del 10 de agosto del 2010).
Lo que incluye el deber de las municipalidades de utilizar los mecanismos que el propio ordenamiento jurídico les otorga, para hacer cumplir a los propietarios o poseedores de bienes inmuebles su obligación de construir las aceras frente a sus propiedades y darles mantenimiento, así como para garantizar que no se coloquen sobre las aceras objetos que obstaculicen el libre paso, en aras de asegurar a los peatones que no se vean se ponga en riesgo su vida o su integridad (ver, en este sentido, la sentencia número 2007-05051 de las 15:27 hrs. del 13 de abril del 2007). En cuanto a este punto, el inciso d) del artículo 75 del Código Municipal establece la mencionada obligación de los propietarios o poseedores de bienes inmuebles de construir las aceras frente a sus propiedades y darles mantenimiento. Asimismo, el mismo numeral prevé que en caso de omisión del propietario o poseedor de cumplir con las obligaciones señaladas, sea la propia municipalidad la que supla los trabajos.
A lo que se añade que el inciso d) del numeral 76 del Código Municipal establece una multa de quinientos colones (¢500,00) por metro cuadrado del frente total de la propiedad, por no construir las aceras frente a las propiedades ni darles mantenimiento.
Los derechos fundamentales a la salud y a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado se encuentran reconocidos constitucionalmente (artículos 21, 50, 73 y 89 de la Constitución Política), así como a través de la normativa internacional aplicable en Costa Rica. En este sentido, en sentencia número 2006-005928 de las 15 hrs. del 2 de mayo del 2006, este Tribunal resolvió:
“(…) El derecho a la vida reconocido en el numeral 21 de la Constitución es la piedra angular sobre la cual descansan el resto de los derechos fundamentales de los habitantes de la república. De igual forma, en ese ordinal de la carta política encuentra asidero el derecho a la salud, puesto que, la vida resulta inconcebible si no se le garantizan a la persona humana condiciones mínimas para un adecuado y armónico equilibrio psíquico, físico y ambiental. Ahora bien, la salud pública y el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado se encuentran reconocidos constitucionalmente en los artículos 21, 50, 73 y 89 de la Constitución Política. Específicamente, el artículo 50 constitucional reconoce de forma expresa el derecho de todos los habitantes del país a disfrutar de un medio ambiente saludable y en perfecto equilibrio. Ese derecho es garantía fundamental para la protección de la vida y la salud pública.
En apoyo de lo anterior este Tribunal ha recurrido a la utilización de la noción de “calidad ambiental” como un parámetro, precisamente, de la calidad de vida de las personas, que se conjuga con otros elementos tales como la salud, la alimentación, el trabajo y la vivienda, haciendo referencia a que toda persona tiene derecho a hacer uso del ambiente para su propio desarrollo pero no de manera ilimitada, ya que, también, existe un deber de protección y preservación del medio ambiente para las generaciones presentes y futuras –principio de desarrollo sostenible–.” Asimismo, del artículo 50 de la Constitución Política se deriva la obligación del Estado de proteger el ambiente. Norma que establece al efecto:
"El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza.
Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado.
El Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho. La ley determinará las responsabilidades y las sanciones correspondientes" Con lo que se corrobora que las distintas autoridades públicas tienen el deber ineludible de preservar, defender y garantizar el derecho fundamental de toda persona a la salud y a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Deber que también vincula a las diversas municipalidades, quienes, en cumplimiento de su obligación de administrar los intereses y servicios locales en cada cantón (artículo 169 de la Constitución Política), deben velar por la salud de su población y, en virtud de ello, realizar las acciones necesarias para asegurar el disfrute de un medio ambiente sano (ver, entre otras, las sentencias 2004-14455 de las 11:34 hrs. del 17 de diciembre del 2004, 2006-014405 de las 16:18 hrs. del 27 de septiembre del 2006, y 2008-017642 de las 12:15 hrs. del 5 de diciembre del 2008).
Como ya se adelantó, corresponde a las municipalidades la administración de los intereses y servicios locales en cada cantón, de conformidad a lo dispuesto por el citado artículo 169 de la Constitución Política. De lo que se deriva la competencia de las municipalidades para planificar y vigilar el desarrollo urbano de su localidad. Lo que incluye el deber de establecer una política integral de planeamiento urbano, que garantice un desarrollo urbano en congruencia con el funcionamiento eficiente de un sistema de provisión de agua potable y de recolección, tratamiento y disposición final de las aguas residuales. Así como la obligación de adoptar las medidas requeridas para proveer al cantón de un adecuado sistema de alcantarillado sanitario y pluvial, a fin garantizar a sus habitantes el derecho a la salud y a un ambiente libre de contaminación (ver, al efecto, sentencias número 2009000908 de las 13:34 horas del 23 de enero del 2009 y 2009003368 de las 12:40 horas del 27 de febrero del 2009).
La recurrente reclama que junto al Liceo Franco Costarricense transcurre una acequia o canal a cielo abierto, por donde desfogan aguas pluviales hacia una quebrada cercana, pero por las características de la acequia el agua se empoza. Con el agravante que tal acequia es utilizada por algunos vecinos para el vertido de aguas servidas. Lo que provoca que se generen olores intolerables y nauseabundos. Además, en época lluviosa el agua se desborda. Reclama que desde el 26 de abril del 2010 denunció tal situación ante la Municipalidad de La Unión pero no se ha obtenido una solución definitiva al problema. Por su parte, el Alcalde Municipal de La Unión informa que, según indica el Jefe de la Dirección de Infraestructura y Servicios de dicha Municipalidad, en los registros y archivos de esa oficina no existe denuncia alguna de la recurrente. Lo que se desvirtúa plenamente con la prueba que aporta la recurrente, pues ésta aporta copia de la denuncia que planteó ante la Municipalidad recurrida el 26 de abril del 2010 –con el respectivo sello de recibido-.
Además, de la prueba aportada por la recurrente y por la propia Municipalidad (en específico: copia de los oficios FV08794-2010-DHR-[GA] y D.A.#440-2010) se acredita que la recurrente debió acudir a la Defensoría de los Habitantes, ante la falta de respuesta oportuna por parte de la Municipalidad recurrida, y luego de realizarse la respectiva investigación, la Defensoría de los Habitantes constató que efectivamente existía el acusado problema de estancamiento de aguas y de malos olores. También constató la falta de aceras frente al Liceo Franco Costarricense. Por ello, mediante oficio FV08794-2010-DHR-[GA] del 3 de agosto del 2010, emitió las respectivas recomendaciones a la Municipalidad de La Unión para que se procediera a la solución de tal problemática. En virtud de lo anterior, el Alcalde de la Municipalidad de La Unión remitió a la Defensora de los Habitantes copia del oficio TOP-355-2010 del 21 de agosto del 2010, emitido por Topografía y Obras de dicha Municipalidad, en el que se señalaban las acciones a realizar en cuanto “a la construcción de acera y alcantarillas y canalización de aguas colindantes al Liceo Franco Costarricense”.
Se indicó, al efecto, que: a) se había otorgado un tiempo prudencial de 15 días naturales al Liceo Franco Costarricense para la construcción de la acera frente a su propiedad; y b) se había dispuesto diseñar y construir un canal, en el costado oeste del referido centro educativo, para encausar debidamente las aguas. Sin embargo, no consta que a la fecha –sea, más de 6 meses después- se haya solucionado tal problemática. Por el contrario, ante denuncia que planteó la recurrente el 4 de febrero del 2011 ante el Area Rectora de Salud de La Unión del Ministerio de Salud, se realizó una inspección en lugar y se pudo acreditar que aún existía “un canal a cielo abierto que había sido limpiado por funcionarios de la municipalidad de la Unión, pero aun así el agua no fluía libremente se quedaba estancada en ciertos sectores por el desnivel que tiene el canal, también se observa ausencia de aceras al costado oeste del canal, las cuales le corresponde a los responsables del Colegio Franco Costarricense su construcción”, por lo que se recomendó remitir la denuncia a la Municipalidad de La Unión para que procediera a: a) ordenarle al Colegio Franco Costarricense que procediera a la construcción de las respectivas aceras; y b) realizara los estudios topográficos y de diseño correspondientes para determinar si procede el entubamiento de las aguas del canal denunciado.
Así las cosas, se verifica que desde abril del 2010 la recurrente acusó la existencia del referido problema sanitario y a la fecha, prácticamente 12 meses después, no se ha solucionado dicha problemática, cuya existencia ha sido debidamente constatada por la Defensoría de los Habitantes y el Ministerio de Salud. La Municipalidad argumenta que se han realizado trabajos de limpieza en la citada acequia, sin embargo, no puede estimarse que ello suponga una solución integral y definitiva a la problemática apuntada. La Municipalidad también alega que ya se ha prevenido al Colegio Franco Costarricense que procede a la construcción de las respectivas aceras, pero no se observa una acción enérgica de la Municipalidad para hacer cumplir tal obligación. De hecho, se constata que la Municipalidad recurrida no ha actuado con la debida diligencia para solucionar el acusado problema de falta de aceras y de falta canalización de aguas pluviales y servidas, en infracción de los derechos fundamentales de los habitantes del cantón –incluida la amparada- a la vida, a la salud, a la integridad física y a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por lo que procede acoger el amparo en estudio respecto de la Municipalidad recurrida.
De la anterior relación de hechos probados se desprende que el 4 de febrero del 2011 la amparada planteó una denuncia ante el Area Rectora de Salud de La Unión del Ministerio de Salud, en la que acusó la existencia de “un caño municipal con aguas estancadas y malos olores”, al costado del Liceo Franco Costarricense. Lo que motivó que 15 de febrero del 2011 funcionarios del Area Rectora de la Salud de La Unión del Ministerio de Salud realizaran una inspección en el lugar y como producto de ello se emitió el oficio CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012, en el que se indica que se pudo observar “un canal a cielo abierto que había sido limpiado por funcionarios de la municipalidad de la Unión, pero aun así el agua no fluía libremente se quedaba estancada en ciertos sectores por el desnivel que tiene el canal, también se observa ausencia de aceras al costado oeste del canal, las cuales le corresponde a los responsables del Colegio Franco Costarricense su construcción”.
Por lo que se recomendó remitir la denuncia a la Municipalidad de La Unión para que procediera a: a) ordenarle al Colegio Franco Costarricense que procediera a la construcción de las respectivas aceras; y b) realizara los estudios topográficos y de diseño correspondientes para determinar si procede el entubamiento de las aguas del canal denunciado. Ante ello, por medio de oficio CE-ARS-LU-DA-086-2011 del 21 de febrero del 2011, la Directora del Area Rectora de Salud de La Unión remitió copia del oficio CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012 al Alcalde Municipalidad de La Unión, para que se cumplieran las recomendaciones incluidas en tal oficio. Con lo que se acredita que, ante la denuncia planteada por la recurrente, el Ministerio de Salud procedió de forma pronta y oportuna a investigar los hechos denunciados y a emitir las recomendaciones pertinentes. Por lo que se verifica una actuación diligente de parte de dicho Ministerio.
Además, el 22 de febrero del 2011 se notificó a la amparada, al correo electrónico señalado por ésta para oír notificaciones, sobre lo actuado en su caso y se le adjuntó copia de los citados oficios No. CE-ARS-LU-DA-086-2011 y No. CE-ARS-LU-RS-CT-2011-012. Por lo que no se observa motivo para estimar el amparo en estudio en contra del Ministerio de Salud.
Como corolario de lo anterior, procede acoger parcialmente el amparo en estudio, únicamente respecto de la Municipalidad de La Unión, como así se dispone.
Por tanto:
Se declara parcialmente con lugar el recurso, únicamente respecto de la Municipalidad de La Unión. Se ordena a Julio Rojas Astorga, o a quien ocupe su cargo como Alcalde de la Municipalidad de La Unión, que adopte de forma inmediata las medidas pertinentes, para que en el plazo de seis meses, contado a partir de la notificación de la presente resolución, se solucione el problema de indebida canalización y estancamiento de aguas pluviales y servidas en las colindancias del Liceo Franco Costarricense, así como que en el plazo de un mes, contado a partir de la notificación de la presente resolución, se aperciba a los propietarios o representantes de ese centro educativo que den inicio a la construcción de las aceras faltantes frente a su propiedad, ajustando las obras a las especificaciones contenidas en la Ley No. 7600 y su reglamento. Lo anterior, sin perjuicio de que en caso de omisión del Liceo Franco Costarricense de cumplir las obligaciones señaladas, la Municipalidad de La Unión supla los trabajos y aplique las multas correspondientes, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 75 y 76 del Código Municipal.
Se advierte a Julio Rojas Astorga, o a quien ocupe su cargo como Alcalde de la Municipalidad de La Unión, que, de conformidad con lo establecido por el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional se impondrá prisión de tres meses a dos años o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada dentro de un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado. En cuanto al Ministerio de Salud, se declara sin lugar el recurso de amparo. Se condena a la Municipalidad de La Unión al pago de las costas, daños y perjuicios que sirven de base a esta declaratoria, los que se liquidarán en ejecución de sentencia de lo contencioso administrativo. Notifíquese la presente resolución a Julio Rojas Astorga, o a quien ocupe su cargo como Alcalde de la Municipalidad de La Unión, en forma personal.
Gilbert Armijo S.
Presidente a.i.
Luis Paulino Mora M.
Fernando Cruz C.
Fernando Castillo V.
Aracelly Pacheco S.
Roxana Salazar C.
Jorge Araya G.
Document not found. Documento no encontrado.