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Res. 02091-2011 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 23/02/2011
OutcomeResultado
The amparo action is granted due to the unjustified omission of the Municipality of Alajuela to resolve the complaint filed by the plaintiffs; ordered to resolve within one month and pay costs.Se declara con lugar el recurso de amparo por omisión injustificada de la Municipalidad de Alajuela en resolver la denuncia presentada por los recurrentes, ordenándose resolver en el plazo de un mes y condenándose al pago de costas.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber hears an amparo action filed by representatives of the 'La Cañada' Condominium against the Mayor of Alajuela. The plaintiffs complain that stormwater from an adjacent property, whose land use changed from coffee to grass, is channeled directly onto the dividing wall of the condominium, causing undermining, collapse, and debris in a nearby river, endangering residents. They allege that the municipality has failed to respond to their complaint since November 4, 2010, despite inspections. The Court finds an excessive and unjustified delay in addressing the complaint, violating the right to a prompt and due administrative procedure under Article 41 of the Constitution. The amparo is granted, and the municipality is ordered to resolve the complaint within one month, with an award of costs.La Sala Constitucional conoce un recurso de amparo interpuesto por los representantes del Condominio 'La Cañada' contra el Alcalde Municipal de Alajuela. Los recurrentes denuncian que las aguas pluviales provenientes de un predio colindante, cuyo uso de suelo cambió de café a zacate, se canalizan directamente hacia la tapia divisoria del condominio, provocando su falseamiento, desprendimientos y depósito de residuos en un río aledaño, con riesgo para los condóminos. Acusan que la municipalidad omitió dar respuesta a sus gestiones desde el 4 de noviembre de 2010, pese a las inspecciones realizadas. El Tribunal determina que transcurrió un tiempo excesivo e injustificado sin resolver la denuncia, vulnerando el derecho a un procedimiento administrativo pronto y cumplido del artículo 41 constitucional. Se declara con lugar el amparo y se ordena a la municipalidad resolver la denuncia en el plazo de un mes, con condena en costas.
Key excerptExtracto clave
IV. ON THE OMISSION OF THE MUNICIPALITY OF ALAJUELA IN RESOLVING THE COMPLAINT FILED. [...] For this Court, it has been fully demonstrated that an excessive and unjustified period of time elapsed between the date the plaintiffs went to the Municipality to report their situation – November 4, 2010 – and the date on which the Municipal Mayor was informed of an inspection carried out at the site of the claimed events – February 2, 2011. This omission is further confirmed by the fact that the resolution admitting the case was notified to the Municipal Mayor on January 31, 2011, and the aforementioned official communications addressing the plaintiffs' request were sent to him two days later – February 2. It was also observed that, as of the date his report was sent – February 3, 2011 – the Municipality had not informed the plaintiffs about the results of the inspection carried out on the property adjacent to the Condominium and had definitively not resolved the situation reported by the amparo claimants. [...] V. COROLLARY. In light of the foregoing, it is necessary to grant this amparo action, as an excessive and unjustified delay on the part of the Municipality of Alajuela has been demonstrated, to the detriment of the plaintiffs' fundamental right enshrined in Article 41 of the Political Constitution.IV. SOBRE LA OMISIÓN DE LA MUNICIPALIDAD DE ALAJUELA EN RESOLVER LA DENUNCIA INTERPUESTA. [...] Para este Tribunal ha quedado, plenamente, demostrado el transcurso de un período de tiempo excesivo e injustificado, entre la fecha en la que los recurrentes acudieron al Municipio a denunciar su situación –4 de noviembre de 2010– y aquella, en la cual, el Alcalde Municipal fue informado acerca de una inspección efectuada en el lugar de los hechos reclamados –2 de febrero de 2011–. Dicha omisión, además, es reafirmada por la circunstancia que la resolución que dio curso al proceso, le fue notificada al Alcalde Municipal el 31 de enero de 2011 y los mencionados oficios en los que se atendió la gestión de los recurrentes, le fueron remitidos dos días después –2 de febrero–. Asimismo, se constató que a la fecha de enviado su informe –3 de febrero de 2011–, la Municipalidad no había comunicado a los recurrentes, acerca de los resultados de la inspección efectuada en la finca colindante al Condominio y, en definitiva, no había resuelto la situación denunciada por los amparados. [...] V. COROLARIO. Bajo esta inteligencia, se impone declarar con lugar el presente recurso, en cuanto se acreditó una dilación excesiva e injustificada por parte de la Municipalidad de Alajuela, en perjuicio del derecho fundamental de los recurrentes, consagrado en el artículo 41 de la Constitución Política.
Pull quotesCitas destacadas
"es un imperativo constitucional que los procedimientos administrativos sean, igualmente, prontos, oportunos y cumplidos en aras de valores constitucionales trascendentales como la seguridad y la certeza jurídicas de los que son merecidos acreedores todos los administrados."
"It is a constitutional imperative that administrative procedures be equally prompt, timely, and due for the sake of transcendental constitutional values such as legal certainty and security, of which all citizens are deserving."
Considerando III
"es un imperativo constitucional que los procedimientos administrativos sean, igualmente, prontos, oportunos y cumplidos en aras de valores constitucionales trascendentales como la seguridad y la certeza jurídicas de los que son merecidos acreedores todos los administrados."
Considerando III
"estima esta Sala que la Municipalidad de Alajuela, a pesar de haber llevado a cabo dicha intervención –las inspecciones en el sitio– incurrió en una violación al derecho de los administrados de obtener una resolución administrativa pronta y cumplida, acerca de la denuncia interpuesta."
"This Chamber finds that the Municipality of Alajuela, despite having carried out such intervention – the on-site inspections – violated the right of the affected parties to obtain a prompt and due administrative resolution regarding the filed complaint."
Considerando IV
"estima esta Sala que la Municipalidad de Alajuela, a pesar de haber llevado a cabo dicha intervención –las inspecciones en el sitio– incurrió en una violación al derecho de los administrados de obtener una resolución administrativa pronta y cumplida, acerca de la denuncia interpuesta."
Considerando IV
"No debe perderse de perspectiva que el procedimiento administrativo se define como un conjunto de actos –del órgano administrativo director, decisor y del propio gestionante- concatenados y teleológicamente vinculados o unidos que precisan de tiempo para verificarse."
"It should not be overlooked that the administrative procedure is defined as a set of acts – of the directing administrative body, the decision-maker, and the petitioner – concatenated and teleologically linked, which require time to be carried out."
Considerando III
"No debe perderse de perspectiva que el procedimiento administrativo se define como un conjunto de actos –del órgano administrativo director, decisor y del propio gestionante- concatenados y teleológicamente vinculados o unidos que precisan de tiempo para verificarse."
Considerando III
Full documentDocumento completo
Type of matter: Recurso de amparo *110007220007CO* SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, at fourteen hours and forty-six minutes on the twenty-third of February of two thousand eleven.
Recurso de amparo filed by MARIO HIDALGO MURILLO, bearer of identity card No. 1-575-246 and ALFREDO DARQUEA SEVILLA, bearer of passport No. 1-80099-2230, against the ALCALDE MUNICIPAL DE ALAJUELA.
RESULTANDO:
Drafted by Magistrate Jinesta Lobo; and,
CONSIDERANDO:
In accordance with the petition of filing, the appellants consider the fundamental rights enshrined in Articles 21, 41, 45, and 50 of the Political Constitution to be violated. The foregoing, given that, representing the “La Cañada” Condominium, they requested the intervention of the Municipalidad de Alajuela to regulate the management of stormwater (aguas pluviales) from the adjoining property, which they indicated is directed toward the dividing wall of the Condominium, causing its undermining (falseamiento) and the detachment of parts of it. This situation, they further allege, has caused the undermining (falseamiento) of the lands adjacent to the Condominium and the deposit of all kinds of material waste in the river flowing next to the lowest part of both properties. Despite the foregoing, they accuse the Municipality of not having addressed their petitions.
Of importance for the decision of this matter, the following facts are deemed duly proven:
Public administrations, in the exercise of their powers, competences, or attributions, must hear and resolve, in the prior administrative or governmental venue, through a procedure, multiple requests from administered persons or users of public services to obtain a final administrative act, whose psychological content may be volitional, judgmental, or cognitive. This conclusive administrative act of an administrative procedure may grant or recognize subjective rights or legitimate interests –substantial legal situations- (favorable acts) or suppress them, deny them, or impose obligations (burdensome or ablative acts). It is logical and sensible that there cannot be immediate administrative justice, since the public administration and its bodies require a prudential period to adequately process the respective petition and issue the most accurate administrative resolution, adhering to the real truth of the facts constituting the grounds for the final act.
The foregoing means that between the initial petition formulated by the administered person and its final resolution, a physiologically necessary time (vacatio or distantia temporis) must elapse, imposed by the observance of the fundamental rights of the former (due process, defense, bilateral hearing or adversarial principle) and the best possible satisfaction of public interests. It should not be lost from perspective that the administrative procedure is defined as a set of acts –of the directing, deciding administrative body and of the applicant themselves- concatenated and teleologically linked or united that require time to take place. Consequently, the substantiation of requests formulated by administered persons requires a necessary time that guarantees respect for their fundamental rights, an adequate weighting of factual and legal elements, of private interest, of third parties, and of the public interests involved.
However, the foregoing does not legally legitimize public administrations to indefinitely prolong the hearing and resolution of matters that administered persons have entrusted to them, since, in such a case, the procedures are pathologically prolonged for causes exclusively attributable to them, and administered persons do not have the duty or obligation to tolerate such delays and undue dilations. The Right to prompt and complied justice under number 41 of the Political Constitution is not limited, in Administrative Law, to the jurisdictional sphere, that is, to the proceedings heard by the Jurisdicción Contencioso Administrativa created in Article 49 of the same supreme normative body, but is also projected and expands with force to the administrative or governmental venue prior to the judicial one, that is, to administrative procedures. Thus, it is a constitutional imperative that administrative procedures be equally prompt, timely, and complied with in the interest of transcendental constitutional values such as the legal security and certainty to which all administered persons are rightly entitled.
Precisely because of the above, administrative procedures are informed by a series of principles of deep constitutional roots, such as those of promptness and timeliness (Article 41 of the Political Constitution), better known as celerity or speed (Articles 225, paragraph 1, and 269, paragraph 1, of the Ley General de la Administración Pública), effectiveness and efficiency (Articles 140, subsection 8, of the Political Constitution, 4, 225, paragraph 1, and 269, paragraph 1, of the Ley General de la Administración Pública), and procedural simplicity and economy (Article 269, paragraph 1, ibidem). These guiding principles of administrative procedures impose on public entities the imperative obligation to substantiate them within a reasonable period and without undue delays, that is, without serious and unjustified setbacks to avoid frustration, the eventual extinction, or the serious injury of the substantial legal situations invoked by administered persons due to the passage of an excessive and unreasonable time.
The substantial and positional privilege of public administrations, called declaratory autotutela, which ultimately constitutes a heavy burden for administered persons, must not be inverted and exploited by them to cause an unlawful injury to the administered person with the unnecessary prolongation of administrative procedures.
In relation to the omission of the Municipalidad de Alajuela to provide a timely response regarding the management of stormwater (aguas pluviales) from the property that borders the “La Cañada” Condominium; it must be indicated that for this Tribunal, the passage of an excessive and unjustified period of time has been fully demonstrated between the date on which the appellants went to the Municipality to report their situation –November 4, 2010– and that on which the Alcalde Municipal was informed about an inspection carried out at the location of the claimed events –February 2, 2011–. Said omission is, moreover, reaffirmed by the circumstance that the resolution admitting the proceeding was notified to the Alcalde Municipal on January 31, 2011, and the mentioned official letters addressing the appellants' petition were sent to him two days later –February 2–. Likewise, it was verified that on the date his report was sent –February 3, 2011–, the Municipality had not communicated to the appellants about the results of the inspection carried out on the property adjoining the Condominium and, ultimately, had not resolved the situation reported by the protected parties.
Within this line of reasoning, this Sala considers that the Municipalidad de Alajuela, despite having carried out said intervention –the on-site inspections– incurred a violation of the right of administered persons to obtain a prompt and complied administrative resolution concerning the filed complaint. With even greater reason, this Sala considers that the respondent Municipality unduly delayed its action, taking into account that it did not investigate whether, effectively, the state of undermining (falseamiento) of the land adjoining the “La Cañada” Condominium has produced the environmental damages pointed out by the appellants. In this respect, this Jurisdiction considers that the representatives of the affected condominium are correct in their allegation and regarding the omission attributed to the respondent authorities.
Under this understanding, it is appropriate to declare this recourse with merit, insofar as an excessive and unjustified delay on the part of the Municipalidad de Alajuela was proven, to the detriment of the fundamental right of the appellants, enshrined in Article 41 of the Political Constitution.
POR TANTO:
The recurso is declared with merit. Humberto Soto Herrera, in his capacity as Alcalde of the Municipalidad de Alajuela, is ordered to take the measures within the scope of his competences so that the complaint filed by Mario Hidalgo Murillo, identity card No. 1-0575-0246 and Alfredo Darquea Sevilla, passport No. 1-80099-2230, on November 4, 2010, is resolved as legally appropriate, and the resolution notified within the period of ONE MONTH counted from the notification of this judgment. The foregoing, under warning that, in accordance with the provisions of Article 71 of the Law of this jurisdiction, imprisonment of three months to two years, or a fine of twenty to sixty days, will be imposed on whoever receives an order that must be complied with or enforced, issued in a recurso de amparo, and fails to comply with it or fails to enforce it, provided the offense is not more severely punishable. The Municipalidad de Alajuela is condemned to pay the costs, damages, and losses caused by the facts serving as the basis for this declaration, which shall be liquidated in the execution of the judgment of the contentious-administrative process. Notify this resolution to Humberto Soto Herrera, in his capacity as Alcalde of the Municipalidad de Alajuela, or to whomever holds the position in his stead, personally.
Ana Virginia Calzada M. Presidenta Luis Paulino Mora M.
Ernesto Jinesta L.
Fernando Castillo V.
Roxana Salazar C.
Rosa María Abdelnour G.
Jorge Araya G.
Telephones: 2295-3696/2295-3697/2295-3698/2295-3700. Fax: 2295-3712. Electronic address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional It is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 09-05-2026 10:32:02.
*110007220007CO* SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las catorce horas y cuarenta y seis minutos del veintitrés de febrero del dos mil once.
Recurso de amparo interpuesto por MARIO HIDALGO MURILLO, portador de la cédula de identidad No. 1-575-246 y ALFREDO DARQUEA SEVILLA, portador del pasaporte No. 1-80099-2230, contra el ALCALDE MUNICIPAL DE ALAJUELA.
RESULTANDO:
Redacta el Magistrado Jinesta Lobo; y,
CONSIDERANDO:
De conformidad con el libelo de interposición, los recurrentes estiman vulnerados los derechos fundamentales consagrados en los artículos 21, 41, 45 y 50 de la Constitución Política. Lo anterior, ya que, en representación del Condominio “La Cañada”, solicitaron la intervención de la Municipalidad de Alajuela, a fin de regular el manejo de las aguas pluviales del predio colindante, que señalaron, son dirigidas hacia la tapia divisoria del Condominio, produciendo su “falseamiento” y el desprendimiento de partes de ésta. Dicha situación, además, alegan que ha ocasionado el “falseamiento” de los terrenos adyacentes al Condominio y el depósito de toda clase de residuos materiales en el río que fluye contiguo a la parte más baja de ambas propiedades. Pese a lo expuesto, acusan que la Municipalidad no ha atendido sus gestiones.
De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos:
Las administraciones públicas en el ejercicio de sus potestades, competencias o atribuciones deben conocer y resolver en la sede administrativa o gubernativa previa, a través de un procedimiento, múltiples solicitudes de los administrados o usuarios de los servicios públicos a efecto de obtener un acto administrativo final, cuyo contenido psíquico puede ser volitivo, de juicio o de conocimiento. Ese acto administrativo conclusivo de un procedimiento administrativo puede otorgar o reconocer derechos subjetivos o intereses legítimos –situaciones jurídicas sustanciales- (actos favorables) o bien suprimirlos, denegarlos o imponer obligaciones (actos de gravamen o ablatorios). Es lógico y sensato que no puede haber una justicia administrativa inmediata, puesto que, la administración pública y sus órganos requieren de un plazo prudencial para tramitar de forma adecuada la respectiva petición y dictar la resolución administrativa más acertada y apegada a la verdad real de los hechos que constituyen el motivo del acto final.
Lo anterior significa que entre el pedimento inicial formulado por el administrado y su resolución final debe mediar un tiempo fisiológicamente necesario (vacatio o distantia temporis), impuesto por la observancia de los derechos fundamentales de aquel (debido proceso, defensa, bilateralidad de la audiencia o contradictorio) y la mejor satisfacción posible de los intereses públicos. No debe perderse de perspectiva que el procedimiento administrativo se define como un conjunto de actos –del órgano administrativo director, decisor y del propio gestionante- concatenados y teleológicamente vinculados o unidos que precisan de tiempo para verificarse. Consecuentemente, la substanciación de las solicitudes formuladas por los administrados requiere de un tiempo necesario que garantice el respeto de los derechos fundamentales de éstos, una ponderación adecuada de los elementos fácticos, jurídicos, del interés particular, de terceros y de los intereses públicos involucrados.
Sin embargo, lo anterior no legitima jurídicamente a las administraciones públicas para que prolonguen indefinidamente el conocimiento y resolución de los asuntos que los administrados les han empeñado, puesto que, en tal supuesto los procedimientos se alargan patológicamente por causas exclusivamente imputables a éstas, siendo que los administrados no tienen el deber o la obligación de tolerar tales atrasos y dilaciones indebidas. El Derecho a una justicia pronta y cumplida del ordinal 41 de la Constitución Política no se limita, en el Derecho Administrativo, al ámbito jurisdiccional, esto es, a los procesos que conoce la Jurisdicción Contencioso Administrativa creada en el artículo 49 del mismo cuerpo normativo supremo, sino que se proyecta y expande con fuerza, también, a la vía administrativa o gubernativa previa a la judicial, esto es, a los procedimientos administrativos. De modo y manera que es un imperativo constitucional que los procedimientos administrativos sean, igualmente, prontos, oportunos y cumplidos en aras de valores constitucionales trascendentales como la seguridad y la certeza jurídicas de los que son merecidos acreedores todos los administrados.
Precisamente por lo anterior, los procedimientos administrativos se encuentran informados por una serie de principios de profunda raigambre constitucional, tales como los de prontitud y oportunidad (artículo 41 de la Constitución Política), más conocido como de celeridad o rapidez (artículos 225, párrafo 1°, y 269, párrafo 1°, de la Ley General de la Administración Pública), eficacia y eficiencia (artículos 140, inciso 8, de la Constitución Política, 4°, 225, párrafo 1°, y 269, párrafo 1°, de la Ley General de la Administración Pública), simplicidad y economía procedimentales (artículo 269, párrafo 1°, ibidem). Estos principios rectores de los procedimientos administrativos, le imponen a los entes públicos la obligación imperativa de substanciarlos dentro de un plazo razonable y sin dilaciones indebidas, es decir, sin retardos graves e injustificados para evitar la frustración, la eventual extinción o la lesión grave de las situaciones jurídicas sustanciales invocadas por los administrados por el transcurso de un tiempo excesivo e irrazonable.
El privilegio sustancial y posicional de las administraciones públicas, denominado autotutela declarativa y que, a la postre, constituye una pesada carga para los administrados, no debe invertirse y ser aprovechado por éstas para causarle una lesión antijurídica al administrado con la prolongación innecesaria de los procedimientos administrativos.
En relación con la omisión de la Municipalidad de Alajuela de dar respuesta oportuna en torno al manejo de las aguas pluviales de la finca que colinda con el Condominio “La Cañada”; debe indicarse que para este Tribunal ha quedado, plenamente, demostrado el transcurso de un período de tiempo excesivo e injustificado, entre la fecha en la que los recurrentes acudieron al Municipio a denunciar su situación –4 de noviembre de 2010– y aquella, en la cual, el Alcalde Municipal fue informado acerca de una inspección efectuada en el lugar de los hechos reclamados –2 de febrero de 2011–. Dicha omisión, además, es reafirmada por la circunstancia que la resolución que dio curso al proceso, le fue notificada al Alcalde Municipal el 31 de enero de 2011 y los mencionados oficios en los que se atendió la gestión de los recurrentes, le fueron remitidos dos días después –2 de febrero–. Asimismo, se constató que a la fecha de enviado su informe –3 de febrero de 2011–, la Municipalidad no había comunicado a los recurrentes, acerca de los resultados de la inspección efectuada en la finca colindante al Condominio y, en definitiva, no había resuelto la situación denunciada por los amparados.
Dentro de este orden de ideas, estima esta Sala que la Municipalidad de Alajuela, a pesar de haber llevado a cabo dicha intervención –las inspecciones en el sitio– incurrió en una violación al derecho de los administrados de obtener una resolución administrativa pronta y cumplida, acerca de la denuncia interpuesta. Con mucha más razón, considera esta Sala que la Municipalidad recurrida retardó, indebidamente, su actuación, tomando en cuenta que ésta no indagó si, efectivamente, el estado de “falseamiento” del terreno colindante al Condominio “La Cañada”, ha producido los daños ambientales que señalaron los recurrentes. En esta tesitura, esta Jurisdicción estima que los representantes del condominio afectado llevan razón con su alegato y en la omisión atribuida a las autoridades recurridas.
Bajo esta inteligencia, se impone declarar con lugar el presente recurso, en cuanto se acreditó una dilación excesiva e injustificada por parte de la Municipalidad de Alajuela, en perjuicio del derecho fundamental de los recurrentes, consagrado en el artículo 41 de la Constitución Política.
POR TANTO:
Se declara con lugar el recurso. Se le ordena a Humberto Soto Herrera, en su condición de Alcalde de la Municipalidad de Alajuela, que tome las medidas que están dentro del ámbito de sus competencias para que se resuelva como en derecho corresponda, la denuncia presentada por Mario Hidalgo Murillo, cédula de identidad No. 1-0575-0246 y Alfredo Darquea Sevilla, pasaporte No. 1-80099-2230, en fecha 4 de noviembre de 2010 y se notifique lo resuelto dentro del plazo de UN MES contado a partir de la notificación de esta sentencia. Lo anterior, bajo apercibimiento que, de conformidad con lo establecido en el artículo 71 de la Ley de esta jurisdicción, se impondrá prisión de tres meses a dos años, o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada en un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado. Se condena a la Municipalidad de Alajuela al pago de las costas, daños y perjuicios causados con los hechos que sirven de base a esta declaratoria, los que se liquidarán en ejecución de sentencia de lo contencioso administrativo. Notifíquese esta resolución Humberto Soto Herrera, en su condición de Alcalde de la Municipalidad de Alajuela, o a quien en su lugar ejerza el cargo, en forma personal.
Ana Virginia Calzada M.
Presidenta Luis Paulino Mora M.
Ernesto Jinesta L.
Fernando Castillo V.
Roxana Salazar C.
Rosa María Abdelnour G.
Jorge Araya G.
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