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Res. 05712-2004 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 26/05/2004
OutcomeResultado
The amparo is granted for violations of free access, freedom of expression, and equality rights, and FUNDAZOO is ordered to pay costs and damages.Se declara con lugar el recurso de amparo por violación a los derechos de libre acceso, libertad de expresión e igualdad, condenando a FUNDAZOO al pago de costas, daños y perjuicios.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber examines whether denying access to the Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden, managed by FUNDAZOO, violated fundamental rights. It was proven that on April 30 and May 7, 2003, the petitioner and five companions were barred entry, ostensibly for security reasons during a disease risk workshop and a veterinary check of lions, but also because they led a protest movement against the foundation. The Chamber holds that, as a state zoo, Article 30 of the Constitution guarantees free access to public facilities, and the justifications were mere conjecture with no real danger to public order, morality, or health. The amparo is granted due to violations of free access, freedom of expression, and equality, and FUNDAZOO is ordered to pay costs and damages.La Sala Constitucional analiza si la denegatoria de acceso al Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, administrado por la Fundación Pro Zoológico (FUNDAZOO), vulneró los derechos fundamentales del recurrente. Se demostró que los días 30 de abril y 7 de mayo de 2003 se le impidió el ingreso, junto a cinco acompañantes, bajo el argumento de seguridad y conveniencia por la realización de un taller de riesgo de enfermedad y revisión veterinaria de leones, pero también porque encabezaban un movimiento de protesta contra la fundación. La Sala concluye que, al ser un zoológico estatal, rige el artículo 30 constitucional sobre libre acceso a instalaciones públicas, y que las razones aducidas constituyeron meras suposiciones sin peligro real para el orden público, la moral o la salud públicas. Se declara con lugar el amparo, por violación a los derechos de libre acceso, libertad de expresión e igualdad, y se condena a la fundación al pago de costas, daños y perjuicios.
Key excerptExtracto clave
In the sub-examine, it was fully and suitably demonstrated that the petitioner was denied access to the zoo on April 30 and May 7, 2003, for reasons of "security and convenience," since the "Disease Risk Workshop" and the annual veterinary check of the lions were being held on those days. Similarly, the zoo's own administrator acknowledged to the petitioner that he and five fellow protesters were denied access on those days because "(...) you lead a movement against the Pro-Zoo Foundation (...) and (...) you were outside the Zoo on those days expressing your opposition to our activity to the visiting public and the media (...)." The arguments put forward by the representative of the respondent foundation are plainly inconclusive to override the petitioner's right to free access or entry to the Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden, given that, as such and as explicitly acknowledged by the administrator and the general attorney-in-fact of the Pro-Zoo Foundation, it is a State Zoo (official letter FPZ-077 of June 16, 2003, visible on folio 16 and report visible on folios 19-22) and, therefore, covered by the fundamental right established in Article 30 of the Political Constitution, which guarantees every person free access to any public facility, understood, in this specific case, to be upon payment of the admission fee.En el sub-examine quedó plena e idóneamente demostrado, que al recurrente se le denegó el acceso al zoológico los días 30 de abril y 7 de mayo del 2003 por razones de "seguridad y conveniencia", dado que, en esos días se realizó el "Taller de Riesgo de Enfermedad" y la revisión veterinaria anual de los leones. De la misma forma, la propia administradora del Parque Zoológico, le reconoció al recurrente que en esos días se le denegó a éste y a cinco compañeros manifestantes más el acceso, dado que, "(…) usted encabeza un movimiento en contra de la Fundación Pro Zoológicos (…) y (…) estuvieron frente al Zoológico esos días expresando su oposición a nuestra actividad ante el público visitante y los medios de prensa (…)". Los argumentos aducidos por la representante de la fundación recurrida resultan palmariamente inconducentes para enervar el derecho al libre acceso o ingreso que tiene el recurrente al recinto del Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, puesto que, como tal y lo reconocen explícitamente la propia administradora y la apoderada general de la Fundación Pro Zoológicos, se trata de un Zoológico Estatal (oficio No. FPZ-077 del 16 de junio del 2003, visible a folio 16 e informe visible a folios 19-22) y, por consiguiente, cubierto por el derecho fundamental establecido en el ordinal 30 de la Constitución Política, el cual le garantiza a toda persona el libre acceso a cualquier instalación pública, entendiéndose, para el caso concreto, previo abono de la cuota o tarifa de ingreso.
Pull quotesCitas destacadas
"Los argumentos aducidos por la representante de la fundación recurrida resultan palmariamente inconducentes para enervar el derecho al libre acceso o ingreso que tiene el recurrente al recinto del Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, puesto que, como tal y lo reconocen explícitamente la propia administradora y la apoderada general de la Fundación Pro Zoológicos, se trata de un Zoológico Estatal."
"The arguments put forward by the representative of the respondent foundation are plainly inconclusive to override the petitioner's right to free access or entry to the Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden, given that, as such and as explicitly acknowledged by the administrator and the general attorney-in-fact of the Pro-Zoo Foundation, it is a State Zoo."
Considerando V
"Los argumentos aducidos por la representante de la fundación recurrida resultan palmariamente inconducentes para enervar el derecho al libre acceso o ingreso que tiene el recurrente al recinto del Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, puesto que, como tal y lo reconocen explícitamente la propia administradora y la apoderada general de la Fundación Pro Zoológicos, se trata de un Zoológico Estatal."
Considerando V
"Las justificaciones brindadas por la representante de la entidad recurrida constituyen una forma indirecta y, por consiguiente, abiertamente antijurídica, de coartar la libertad de expresión del recurrente y de los eventuales miembros de la asociación amparada."
"The justifications provided by the representative of the respondent entity constitute an indirect, and therefore openly unlawful, way of curtailing the freedom of expression of the petitioner and of potential members of the protected association."
Considerando V
"Las justificaciones brindadas por la representante de la entidad recurrida constituyen una forma indirecta y, por consiguiente, abiertamente antijurídica, de coartar la libertad de expresión del recurrente y de los eventuales miembros de la asociación amparada."
Considerando V
"los administradores de los zoológicos deben garantizar un cierto orden interno, sin embargo, tales potestades o facultades no pueden hacer nugatorio el derecho a la libre expresión de las ideas, creencias y pensamientos que posean determinadas personas –aun sobre la gestión del establecimiento y el estado de las especies ahí recluidas-, aun cuando los incomoden o mortifiquen."
"zoo administrators must guarantee a certain internal order; however, such powers or faculties cannot render nugatory the right to free expression of ideas, beliefs, and thoughts held by certain persons—even regarding the management of the establishment and the state of the species confined there—even when they discomfort or mortify them."
Considerando IV
"los administradores de los zoológicos deben garantizar un cierto orden interno, sin embargo, tales potestades o facultades no pueden hacer nugatorio el derecho a la libre expresión de las ideas, creencias y pensamientos que posean determinadas personas –aun sobre la gestión del establecimiento y el estado de las especies ahí recluidas-, aun cuando los incomoden o mortifiquen."
Considerando IV
Full documentDocumento completo
Sala Constitucional Date of Resolution: May 26, 2004 at 15:55 Type of matter: Amparo action Analyzed by: SALA CONSTITUCIONAL International Regulations: American Convention on Human Rights, Pact of San José, International Covenant on Civil and Political Rights, International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights International Regulations Content of Interest:
Content Type: Majority Vote Branch of Law: TEMAS ANTERIORES Topic: Foundation Subtopics:
The Fundación Pro Zoológico FUNDAZOO.
Topic: National Parks Subtopics:
Denial of access to the petitioner to the facilities of the Simón Bolívar Zoo Park by its administration, affecting the rights to free access to public facilities, of expression, and of equality.
Topic: Constitutional Principle of Equality Before the Law Subtopics:
Violation of the principle due to discriminatory treatment that does not stem from circumstances of real and effective danger to public order, morals, or public health, but rather from suppositions by those in charge of the administration.
Topic: Condemnation in Costs Subtopics:
The Fundación Pro Zoológico is condemned to the payment of costs, damages, and losses caused.
In the sub-examine case, it was fully and suitably demonstrated that the petitioner was denied access to the zoo on April 30 and May 7, 2003, for reasons of “security and convenience,” given that on those days the “Disease Risk Workshop” and the annual veterinary check-up of the lions were being carried out. In the same way, the administrator of the Zoo Park herself acknowledged to the petitioner that on those days, he and five fellow protesters were denied access, given that, “(…) you lead a movement against the Fundación Pro Zoológicos (…) and (…) you were in front of the Zoo those days expressing your opposition to our activity before the visiting public and the press (…)”. The arguments put forward by the representative of the respondent foundation are patently inconsequential to negate the right to free access or entry that the petitioner has to the premises of the Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden Park, since, as such and as explicitly acknowledged by the administrator herself and the general attorney-in-fact of the Fundación Pro Zoológicos, it is a State Zoo (official letter No. FPZ-077 of June 16, 2003, visible on folio 16 and report visible on folios 19-22) and, consequently, covered by the fundamental right established in Article 30 of the Political Constitution, which guarantees every person free access to any public installation, it being understood, for the specific case, prior payment of the entry fee or tariff. The administration of the respondent foundation starts from a series of mere suppositions or speculations without any objective basis. In effect, the zoo administrators estimated that since the petitioner and other persons, allegedly members of the petitioner association, had carried out several protest demonstrations in previous days, allowing them entry could have compromised the “security” or order of the establishment, for which reason it was “convenient” to deny it. Evidently, such conjecture violated the right of the petitioner and the members of the protected association to enter the public establishment and, of course, their freedom to freely express or manifest, within the zoo, their opinions, thoughts, and beliefs about the administrative management of the park and the state of the fauna in captivity (fauna en cautiverio). The justifications provided by the representative of the respondent entity constitute an indirect and, consequently, openly unlawful way of curtailing the freedom of expression of the petitioner and of the potential members of the protected association or of others who could also have entered on those days. The referred actions of the administration of the Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden Park allow this Constitutional Court to reach the conclusion that both the petitioner and the persons accompanying him, having been denied free access to that public installation, were subjected to discriminatory treatment (trato discriminatorio) that does not stem from objective and reasonable circumstances of real and effective danger to public order, morals, or public health, but rather from mere suppositions of those in charge of the administration, which also resulted in a violation of the principle of equality (Article 33 of the Political Constitution), especially considering that the petitioner and other persons had staged peaceful acts of protest and that on the days they were denied entry to the park, it was not closed to the public.
By virtue of the foregoing, having verified the violations of the indicated fundamental rights, it is imperative to declare the amparo action (recurso) with merit.
... See more Citations of Legislation and Doctrine Res: 2004-05712 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, at fifteen hours and fifty-five minutes of May twenty-six, two thousand four.- Amparo action filed by LUIS DIEGO MARÍN SCHUMACHER, of legal age, single, video producer, bearer of identity card No. 1-753-303, in favor of the ASOCIACIÓN PRESERVACIONISTA DE FLORA Y FAUNA SILVESTRE (APREFLORAS), against the FUNDACIÓN PRO ZOOLÓGICO (FUNDAZOO)
Whereas:
1.- By brief received at the Secretariat of the Sala at 10:45 a.m. on July 15, 2003 (folio 1), the petitioner filed an amparo action against the Fundación Pro Zoológico (FUNDAZOO) and stated that the respondent injured his fundamental rights by limiting his entry to the Simón Bolívar zoo. In this regard, he points out that on April 30 and May 7, 2003, he was not allowed to enter the zoo. For these reasons, on May 9, 2003, he asked the respondent to explain the reasons for which access to the park had been denied. He affirms that, on that occasion, he was also not allowed to enter the zoo to leave the document in the administrative offices. He points out that the Zoo Administrator, by official letter No. FPZ-077 of June 16, 2003, responded that for reasons of security and convenience, he had not been allowed entry. He considers Articles 22 and 33 of the Political Constitution to have been violated. The petitioner requests that the amparo action be declared with merit.
2.- By resolution of this Sala at 3:52 p.m. on July 22, 2003, the proceeding was given course and the respondent party was requested to answer.
3.- Yolanda Matamoros Hidalgo answered, in her capacity as President of the Fundación Pro Zoológico (folio 19), that on April 30, 2003, a scientific “Disease Risk” workshop was held in the park. Given that the petitioner together with other persons had conducted protest demonstrations in previous days, they were prevented from entering the park, for reasons of security and convenience. She indicates that on May 7, 2003, the Administration again denied the petitioner entry to the zoo, since an annual check-up of the lions was scheduled, which required security measures and veterinary deployment. For these reasons, it was considered prudent to restrict passage that day to those persons who could eventually hinder that process. Likewise, on May 9, 2003, the claimant presented himself at the park after its closing time, so he was not allowed entry. However, the guard received the correspondence and delivered it in the administrative offices. Finally, she points out that the petitioner was explained that he can enter the park as a user for recreation and education purposes; however, he must carry out his demonstrations outside the zoo facilities. She requests that the action filed be dismissed.
4.- By brief presented on November 21, 2003, the petitioner (folio 49) replicated the respondent's report.
5.- In the substantiation of the proceeding, the prescriptions of law have been observed.
Drafted by Magistrate Jinesta Lobo; and,
CONSIDERING:
I.- OBJECT OF THE ACTION. The core point of the present proceeding is to determine whether the denial of access to the petitioner to the facilities of the Simón Bolívar Zoo Park, by its administration, during the days of April 30, and May 7 and 9, 2003, violated the rights to free access to public facilities, of expression, and of equality.
II.- PROVEN FACTS. Of relevance to resolve this proceeding, the following have been deemed demonstrated: 1) The petitioner and five other persons were denied access to the Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden Park on April 30 and May 7, 2003, for reasons of security and convenience as the Disease Risk Workshop and the annual check-up services for the lions were being carried out, as well as for having participated, in previous days, in acts of protest against the Fundación Pro Zoológicos (official letter FPZ-077 of June 16, 2003, and report visible on folios 16 and 19-22). 2) The referred Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden Park is property of the State and administered by the Fundación Pro Zoológicos (official letter FPZ-077 of June 16, 2003, and report visible on folios 16 and 19-22).
III.- UNPROVEN FACTS. Of importance to settle the present proceeding, the following facts have been deemed undemonstrated: 1) That the petitioner on May 9 appeared at the zoo park facilities during public visiting hours. 2) That in the days prior to April 30, the petitioner and the rest of the persons who accompanied him in the protests in front of the zoo park did so violently. 3) That on April 30 and May 7, 2003, the zoo park facilities remained closed to the public.
IV.- ZOOLOGICAL PARKS, FREE ACCESS, AND FREEDOM OF EXPRESSION. According to Article 2 of the Wildlife Conservation Law, a zoo is understood as an “Institution organized, essentially for educational or aesthetic purposes, with professional personnel, that utilizes wild species, cares for them, and exhibits them to the public on a permanent basis.” Since zoological establishments foster education, culture, and knowledge for the persons who attend such premises, there is no doubt that they possess a marked public interest, being directly linked to the enjoyment and exercise of a series of human rights such as biological education or education for biodiversity (Articles 77 of the Political Constitution and 86 of the Biodiversity Law), that of participating in cultural life (Articles 15, paragraph 1, subsection a, of the International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights – approved by Law No. 4229 of December 11, 1968 – and 14, paragraph 1, subsection a, of the Additional Protocol to the American Convention on Human Rights in the area of Economic, Social and Cultural Rights “Protocol of San Salvador” – approved by Law No. 7907 of September 3, 1999) and to dignified leisure. Consequently, the entities in charge of administering and managing them cannot prevent persons from entering – provided they pay the entry fee – and exiting, under the pretext of avoiding a disturbance within their facilities by presuming that these persons will carry out acts of protest or denunciation against the administrators and managers. Certainly, zoo administrators must guarantee a certain internal order; however, such powers or faculties cannot nullify the right to free expression of ideas, beliefs, and thoughts held by certain persons – even regarding the management of the establishment and the state of the species confined there – even if they cause discomfort or annoyance. It is necessary to emphasize that freedom of expression includes that of disseminating, verbally, in writing, or through any other form or procedure – e.g., banners, posters, etc. –, publicly or privately, ideas of all kinds, with respect for the rights and reputation of others and without violating national security, public order, health, or public morals, all without prior censorship (Articles 19 of the International Covenant on Civil and Political Rights – approved by Law 4229 of December 11, 1968 – and 13 of the American Convention on Human Rights – approved by Law No. 4534 of February 23, 1970). It is worth recalling that paragraph 3 of Article 19 of the cited American Convention prevents the restriction of the right or freedom of expression by any means aimed at impeding the communication and circulation of ideas and opinions.
V.- SPECIFIC CASE. In the sub-examine case, it was fully and suitably demonstrated that the petitioner was denied access to the zoo on April 30 and May 7, 2003, for reasons of “security and convenience,” given that on those days the “Disease Risk Workshop” and the annual veterinary check-up of the lions were being carried out. In the same way, the administrator of the Zoo Park herself acknowledged to the petitioner that on those days, he and five fellow protesters were denied access, given that, “(…) you lead a movement against the Fundación Pro Zoológicos (…) and (…) you were in front of the Zoo those days expressing your opposition to our activity before the visiting public and the press (…)”. The arguments put forward by the representative of the respondent foundation are patently inconsequential to negate the right to free access or entry that the petitioner has to the premises of the Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden Park, since, as such and as explicitly acknowledged by the administrator herself and the general attorney-in-fact of the Fundación Pro Zoológicos, it is a State Zoo (official letter No. FPZ-077 of June 16, 2003, visible on folio 16 and report visible on folios 19-22) and, consequently, covered by the fundamental right established in Article 30 of the Political Constitution, which guarantees every person free access to any public installation, it being understood, for the specific case, prior payment of the entry fee or tariff. The administration of the respondent foundation starts from a series of mere suppositions or speculations without any objective basis. In effect, the zoo administrators estimated that since the petitioner and other persons, allegedly members of the petitioner association, had carried out several protest demonstrations in previous days, allowing them entry could have compromised the “security” or order of the establishment, for which reason it was “convenient” to deny it. Evidently, such conjecture violated the right of the petitioner and the members of the protected association to enter the public establishment and, of course, their freedom to freely express or manifest, within the zoo, their opinions, thoughts, and beliefs about the administrative management of the park and the state of the fauna in captivity. The justifications provided by the representative of the respondent entity constitute an indirect and, consequently, openly unlawful way of curtailing the freedom of expression of the petitioner and of the potential members of the protected association or of others who could also have entered on those days. The referred actions of the administration of the Simón Bolívar National Zoo and Botanical Garden Park allow this Constitutional Court to reach the conclusion that both the petitioner and the persons accompanying him, having been denied free access to that public installation, were subjected to discriminatory treatment that does not stem from objective and reasonable circumstances of real and effective danger to public order, morals, or public health, but rather from mere suppositions of those in charge of the administration, which also resulted in a violation of the principle of equality (Article 33 of the Political Constitution), especially considering that the petitioner and other persons had staged peaceful acts of protest and that on the days they were denied entry to the park, it was not closed to the public.
VI.- COROLLARY. By virtue of the foregoing, having verified the violations of the indicated fundamental rights, it is imperative to declare the amparo action with merit.
THEREFORE:
The amparo action is declared with merit. The Fundación Pro Zoológico is condemned to the payment of the costs, damages, and losses caused by the facts that serve as a basis for this declaration, which shall be liquidated in the execution of judgment in the civil jurisdiction.- Luis Fernando Solano C.
Carlos M. Arguedas R. Ana Virginia Calzada M.
Adrián Vargas B. Gilbert Armijo S.
Ernesto Jinesta L. Teresita Rodríguez A.
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Is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 22-03-2026 08:04:12.
Sala Constitucional Clase de asunto: Recurso de amparo Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL Normativa Internacional: Convención americana sobre derechos humanos, Pacto de San José, Pacto internacional de derechos civiles y políticos, Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales Normativa internacional Contenido de Interés:
Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: TEMAS ANTERIORES Tema: Fundación Subtemas:
La Fundación Pro Zoológico FUNDAZOO.
Tema: Parques nacionales Subtemas:
Denegatoria de acceso al recurrente a las instalaciones del parque zoológico Simón Bolívar por la administración de éste los derechos al libre acceso a las instalaciones públicas de expresión y de igualdad.
Tema: Principio constitucional de igualdad ante la ley Subtemas:
Violación del principio por trato discriminatorio que no obedece a circunstancias de peligro real y efectivo para el orden público la moral o salud públicas sino por suposiciones de los encargados de la administración.
Tema: Condena en costas Subtemas:
Se condena a la Fundación Pro Zoológico al pago de las costas daños y perjuicios causados.
En el sub-examine quedó plena e idóneamente demostrado, que al recurrente se le denegó el acceso al zoológico los días 30 de abril y 7 de mayo del 2003 por razones de “seguridad y conveniencia”, dado que, en esos días se realizó el “Taller de Riesgo de Enfermedad” y la revisión veterinaria anual de los leones. De la misma forma, la propia administradora del Parque Zoológico, le reconoció al recurrente que en esos días se le denegó a éste y a cinco compañeros manifestantes más el acceso, dado que, “(…) usted encabeza un movimiento en contra de la Fundación Pro Zoológicos (…) y (…) estuvieron frente al Zoológico esos días expresando su oposición a nuestra actividad ante el público visitante y los medios de prensa (…)”. Los argumentos aducidos por la representante de la fundación recurrida resultan palmariamente inconducentes para enervar el derecho al libre acceso o ingreso que tiene el recurrente al recinto del Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, puesto que, como tal y lo reconocen explícitamente la propia administradora y la apoderada general de la Fundación Pro Zoológicos, se trata de un Zoológico Estatal (oficio No. FPZ-077 del 16 de junio del 2003, visible a folio 16 e informe visible a folios 19-22) y, por consiguiente, cubierto por el derecho fundamental establecido en el ordinal 30 de la Constitución Política, el cual le garantiza a toda persona el libre acceso a cualquier instalación pública, entendiéndose, para el caso concreto, previo abono de la cuota o tarifa de ingreso. La administración de la fundación recurrida parte de una serie de meras suposiciones o especulaciones sin asidero objetivo ninguno. En efecto, los administradores del zoológico estimaron que como el recurrente y otras personas, presuntamente miembros de la asociación recurrente, habían efectuado varias manifestaciones de protesta en días anteriores, de permitirles el ingreso podrían haber comprometido la “seguridad” o el orden del establecimiento por lo que resultaba “conveniente” denegárselo, evidentemente tal conjetura vulneró el derecho del recurrente y de los miembros de la asociación tutelada a ingresar al establecimiento público y, desde luego, su libertad de expresar o manifestar libremente, dentro del zoológico, sus opiniones, pensamientos y creencias acerca de la gestión administrativa del parque y el estado de la fauna en cautiverio. Las justificaciones brindadas por la representante de la entidad recurrida constituyen una forma indirecta y, por consiguiente, abiertamente antijurídica, de coartar la libertad de expresión del recurrente y de los eventuales miembros de la asociación amparada o de otras que también pudieron haber ingresado en esos días. Las actuaciones referidas de la administración del Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, le permiten arribar a este Tribunal Constitucional a la conclusión de que tanto el recurrente como las personas que lo acompañaban al denegárseles el libre acceso a esa instalación pública fueron objeto de un trato discriminatorio que no obedece a circunstancias objetivas y razonables de peligro real y efectivo para el orden público, la moral o salud públicas, sino a meras suposiciones de los encargados de la administración, con lo que también, resultó vulnerado el principio de igualdad (artículo 33 de la Constitución Política), máxime si se considera que el recurrente y otras personas habían protagonizado actos de protesta pacíficos y que en los días que se les denegó el ingreso al parque este no estuvo clausurado al público.
En mérito de lo expuesto, al haberse verificado las vulneraciones de los derechos fundamentales indicados, se impone declarar con lugar el recurso.
... Ver más Citas de Legislación y Doctrina Res: 2004-05712 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las quince horas con cincuenta y cinco minutos del veintiséis de mayo del dos mil cuatro.- Recurso de amparo interpuesto por LUIS DIEGO MARÍN SCHUMACHER, mayor, soltero, productor de videos, portador de la cédula de identidad No. 1-753-303, a favor de la ASOCIACIÓN PRESERVACIONISTA DE FLORA Y FAUNA SILVESTRE (APREFLORAS), contra la FUNDACIÓN PRO ZOOLÓGICO (FUNDAZOO)
Resultando:
1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala a las 10:45 hrs. del 15 de julio de 2003 (folio 1), el recurrente interpuso recurso de amparo contra la Fundación Pro Zoológico (FUNDAZOO) y manifestó que la recurrida lesionó sus derechos fundamentales al limitar su ingreso al zoológico Simón Bolívar. Al respecto, señala que los días 30 de abril y 7 de mayo de 2003, no se le permitió ingresar al zoológico. Por tales motivos, el 9 de mayo de 2003, le solicitó a la recurrida que le explicara las razones por las cuales se había denegado el acceso al parque. Afirma que, en esa ocasión tampoco se le permitió ingresar al zoológico para dejar el documento en las oficinas administrativas. Señala que, la Administradora del Zoológico, mediante oficio No. FPZ-077 del 16 de junio de 2003, respondió que por razones de seguridad y conveniencia no se la había permitido ingresar. Estima como violentados los artículos 22 y 33 de la Constitución Política. Solicita el recurrente que se declare con lugar el recurso de amparo.
2.- Por resolución de esta Sala de las 15:52 hrs. del 22 de julio de 2003, se le dio curso al proceso y se solicitó la contestación la parte recurrida.
3.- Contestó Yolanda Matamoros Hidalgo, en su condición de Presidenta de la Fundación Pro Zoológico (folio 19) que el 30 de abril de 2003, se realizó en el parque un taller científico de “Riesgo de Enfermedad”. Dado que el recurrente junto con otras personas habían realizado manifestaciones de protesta en días anteriores, se les impidió el ingreso al parque, por razones de seguridad y conveniencia. Indica que el 7 de mayo de 2003, la Administración volvió a denegar el ingreso del recurrente al zoológico, ya que estaba programada una revisión anual de los leones, los que requerían de medidas de seguridad y despliegue veterinario. Por tales motivos, se consideró prudente restringir ese día, el paso a aquellas personas que, eventualmente, pudiesen entorpecer ese proceso. Asimismo, el 9 de mayo de 2003, el accionante se presentó al parque después del cierre del mismo, por lo que no se le permitió el ingreso. Sin embargo, el guarda recibió la correspondencia y la entregó en las oficinas administrativas. Finalmente, señala que al recurrente se le explicó que puede ingresar al parque como usuario con el fin de recrearse y educarse, sin embargo, sus manifestaciones deberá realizarlas fuera de las instalaciones del zoológico. Solicita que se desestime el recurso planteado.
4.- Mediante memorial presentado el 21 de noviembre de 2003, el recurrente (folio 49) replicó el informe de la recurrida.
5.- En la substanciación del proceso se han observado las prescripciones de ley.
Redacta el Magistrado Jinesta Lobo; y,
CONSIDERANDO:
I.- OBJETO DEL RECURSO. El punto medular del presente proceso consiste en determinar si la denegatoria de acceso al recurrente a las instalaciones del parque zoológico Simón Bolívar, por la administración de éste, durante los días 30 de abril, 7 y 9 de mayo del 2003, vulneró los derechos al libre acceso a las instalaciones públicas, de expresión y de igualdad.
II.- HECHOS PROBADOS. De relevancia para resolver este proceso se tienen por demostrados los siguientes: 1) Al recurrente y cinco personas más se les denegó el acceso al Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar los días 30 de abril y 7 de mayo del 2003, por razones de seguridad y conveniencia al estarse realizando el Taller de Riesgo de Enfermedad y los servicios de revisión anual de los leones, así como al haber participado, en días anteriores, en actos de protesta en contra de la Fundación Pro Zoológicos (oficio FPZ-077 del 16 de junio del 2003 e informe visibles a folios 16 y 19-22). 2) El referido Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar es propiedad del Estado y administrado por la Fundación Pro Zoológicos (oficio FPZ-077 del 16 de junio del 2003 e informe visibles a folios 16 y 19-22).
III.- HECHOS NO PROBADOS. De importancia para dirimir el presente proceso se tienen por indemostrados los siguientes hechos: 1) Que el recurrente el día 9 de mayo se haya presentado a las instalaciones del parque zoológico en horas de atención al público. 2) Que en los días anteriores al 30 de abril el recurrente y el resto de las personas que le acompañaron en las protestas al frente del parque zoológico lo hubieren hecho de forma violenta. 3) Que los días 30 de abril y 7 de mayo del 2003 las instalaciones del parque zoológico hayan permanecido clausuradas al público.
IV.- PARQUES ZOOLÓGICOS, LIBRE ACCESO Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN. A tenor del artículo 2° de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre se entiende por zoológico la “Institución organizada, esencialmente con propósitos educacionales o estéticos, con personal profesional, que utiliza las especies silvestres, cuida de ellas y las exhibe al público de manera permanente”. Al fomentar lo establecimientos zoológicos la educación, cultura y conocimientos de las personas que asisten a tales recintos, no cabe la menor duda que poseen un marcado interés público, al estar directamente vinculados con el goce y ejercicio de una serie de derechos humanos tales como el de la educación biológica o para la biodiversidad (artículos 77 de la Constitución Política y 86 de la Ley de Biodiversidad), el de participar en la vida cultural (artículos 15, párrafo 1, inciso a, del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales –aprobado por Ley No. 4229 del 11 de diciembre de 1968- y 14, párrafo 1°, inciso a, del Protocolo adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales “Protocolo de San Salvador –aprobado mediante Ley No. 7907 del 3 de septiembre de 1999) y al ocio digno, consecuentemente las entidades encargadas de administrarlos y gestionarles no pueden impedirle a las personas su ingreso –siempre que paguen la cuota de ingreso- y egreso, so pretexto de evitar un desorden al interno de sus instalaciones al presumir que éstas realizarán actos de protesta o denuncia en contra de los administradores y encargados. Ciertamente, los administradores de los zoológicos deben garantizar un cierto orden interno, sin embargo, tales potestades o facultades no pueden hacer nugatorio el derecho a la libre expresión de las ideas, creencias y pensamientos que posean determinadas personas –aun sobre la gestión del establecimiento y el estado de las especies ahí recluidas-, aun cuando los incomoden o mortifiquen. Es menester, subrayar que la libertad de expresión incluye la de difundir, verbalmente, por escrito o través de cualquier otra forma o procedimiento –v.gr. pancartas, carteles, etc.-, en público o en privado las ideas de toda índole, con respeto de los derechos y reputación de los demás y sin transgredir la seguridad nacional, el orden público, la salud o la moral públicas, todo sin censura previa (artículos 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos –aprobado por Ley 4229 del 11 de diciembre de 1968 y 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos –aprobada pro Ley No. 4534 del 23 de febrero de 1970). Cabe recordar que el párrafo 3° del artículo 19 de la citada Convención Americana impide la restricción del derecho o libertad de expresión por cualquier medio orientado a impedir la comunicación y circulación de ideas y opiniones.
V.- CASO CONCRETO. En el sub-examine quedó plena e idóneamente demostrado, que al recurrente se le denegó el acceso al zoológico los días 30 de abril y 7 de mayo del 2003 por razones de “seguridad y conveniencia”, dado que, en esos días se realizó el “Taller de Riesgo de Enfermedad” y la revisión veterinaria anual de los leones. De la misma forma, la propia administradora del Parque Zoológico, le reconoció al recurrente que en esos días se le denegó a éste y a cinco compañeros manifestantes más el acceso, dado que, “(…) usted encabeza un movimiento en contra de la Fundación Pro Zoológicos (…) y (…) estuvieron frente al Zoológico esos días expresando su oposición a nuestra actividad ante el público visitante y los medios de prensa (…)”. Los argumentos aducidos por la representante de la fundación recurrida resultan palmariamente inconducentes para enervar el derecho al libre acceso o ingreso que tiene el recurrente al recinto del Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, puesto que, como tal y lo reconocen explícitamente la propia administradora y la apoderada general de la Fundación Pro Zoológicos, se trata de un Zoológico Estatal (oficio No. FPZ-077 del 16 de junio del 2003, visible a folio 16 e informe visible a folios 19-22) y, por consiguiente, cubierto por el derecho fundamental establecido en el ordinal 30 de la Constitución Política, el cual le garantiza a toda persona el libre acceso a cualquier instalación pública, entendiéndose, para el caso concreto, previo abono de la cuota o tarifa de ingreso. La administración de la fundación recurrida parte de una serie de meras suposiciones o especulaciones sin asidero objetivo ninguno. En efecto, los administradores del zoológico estimaron que como el recurrente y otras personas, presuntamente miembros de la asociación recurrente, habían efectuado varias manifestaciones de protesta en días anteriores, de permitirles el ingreso podrían haber comprometido la “seguridad” o el orden del establecimiento por lo que resultaba “conveniente” denegárselo, evidentemente tal conjetura vulneró el derecho del recurrente y de los miembros de la asociación tutelada a ingresar al establecimiento público y, desde luego, su libertad de expresar o manifestar libremente, dentro del zoológico, sus opiniones, pensamientos y creencias acerca de la gestión administrativa del parque y el estado de la fauna en cautiverio. Las justificaciones brindadas por la representante de la entidad recurrida constituyen una forma indirecta y, por consiguiente, abiertamente antijurídica, de coartar la libertad de expresión del recurrente y de los eventuales miembros de la asociación amparada o de otras que también pudieron haber ingresado en esos días. Las actuaciones referidas de la administración del Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar, le permiten arribar a este Tribunal Constitucional a la conclusión de que tanto el recurrente como las personas que lo acompañaban al denegárseles el libre acceso a esa instalación pública fueron objeto de un trato discriminatorio que no obedece a circunstancias objetivas y razonables de peligro real y efectivo para el orden público, la moral o salud públicas, sino a meras suposiciones de los encargados de la administración, con lo que también, resultó vulnerado el principio de igualdad (artículo 33 de la Constitución Política), máxime si se considera que el recurrente y otras personas habían protagonizado actos de protesta pacíficos y que en los días que se les denegó el ingreso al parque este no estuvo clausurado al público.
VI.- COROLARIO. En mérito de lo expuesto, al haberse verificado las vulneraciones de los derechos fundamentales indicados, se impone declarar con lugar el recurso.
POR TANTO:
Se declara con lugar el recurso. Se condena a la Fundación Pro Zoológico al pago de las costas, daños y perjuicios causados con los hechos que sirven de fundamento a esta declaratoria, los que se liquidarán en ejecución de sentencia de lo civil.- Luis Fernando Solano C.
Carlos M. Arguedas R. Ana Virginia Calzada M.
Adrián Vargas B. Gilbert Armijo S.
Ernesto Jinesta L. Teresita Rodríguez A.
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