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Res. 37688-2026 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 02/10/2026
OutcomeResultado
The Chamber ordered the Municipalidad de Jiménez to definitively resolve the environmental problem within the previously established twelve-month period and the Área Rectora de Salud to issue and monitor appropriate sanitary orders, awarded costs and damages against the municipality and the State, and denied the application in all other respects.La Sala ordenó a la Municipalidad de Jiménez resolver definitivamente el problema ambiental dentro del plazo de doce meses ya fijado y al Área Rectora de Salud emitir y supervisar las órdenes sanitarias pertinentes, condenó a la Municipalidad y al Estado al pago de costas, daños y perjuicios, y declaró sin lugar el recurso en lo demás.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber (Sala Constitucional) granted the amparo proceeding because the authorities had not definitively resolved the overflow and accumulation of stormwater, sewage, and wastewater in the El INVU neighborhood of Juan Viñas. Although the Municipalidad de Jiménez had authorized action on the problem in 2002 and later included drainage works in the Second Extraordinary Budget for 2026, it did not establish that the environmental and public-health conditions had actually been remedied. The Chamber also found that the Área Rectora de Salud de Turrialba, the local Ministry of Health authority, received a residents’ complaint in April 2024 and requested information from the municipality but failed to provide appropriate follow-up. It ordered the mayor to coordinate the measures required for a definitive solution within the twelve-month period previously established in judgment 2026028869, and ordered the health-area director to issue appropriate sanitary orders and monitor compliance continuously and permanently. It awarded costs and damages against the municipality and the State and denied the application in all other respects.La Sala Constitucional declaró con lugar el recurso de amparo por la falta de una solución definitiva al desbordamiento y acumulación de aguas pluviales, servidas y negras en el barrio El INVU de Juan Viñas. Aunque la Municipalidad de Jiménez había autorizado desde 2002 la atención del problema y posteriormente incorporó obras de drenaje en el II Presupuesto Extraordinario 2026, no demostró que la afectación ambiental y sanitaria hubiese sido solucionada. La Sala también tuvo por acreditado que el Área Rectora de Salud de Turrialba recibió una denuncia vecinal en abril de 2024 y pidió información a la Municipalidad, pero no dio seguimiento apropiado. Ordenó a la alcaldesa coordinar las actuaciones necesarias para resolver definitivamente el problema dentro del plazo de doce meses ya fijado en la sentencia 2026028869, y al director del Área Rectora emitir y supervisar permanentemente las órdenes sanitarias pertinentes. Condenó a la Municipalidad y al Estado al pago de costas, daños y perjuicios, y declaró sin lugar el recurso en lo demás.
Key excerptExtracto clave
Furthermore, it was established that, at the beginning of April 2024, several residents of the El INVU residential development in Juan Viñas filed a complaint with the Área Rectora de Salud de Turrialba concerning the alleged safety and hygiene problems. Although it was established that, through that Health Area’s official letter No. MS-DRRSCE-DARST-1067-2024 of 20 August 2024, a report was requested from the Municipalidad de Jiménez regarding the measures adopted to correct the reported problem, there is no indication that the office provided appropriate follow-up concerning the reported environmental problem. The Chamber therefore finds that the alleged neglect occurred and that the application must be granted on this point. The application is granted. Ana Isabel Azofeifa Pereira, in her capacity as mayor of Jiménez, or whoever holds that office, is ordered to undertake the necessary coordination and carry out all actions within the scope of the relevant powers so that, within the TWELVE-MONTH period established in judgment No. 2026028869 of 9:25 a.m. on 30 July 2026, the environmental problem reported by the amparo applicant is definitively resolved. In addition, Luis Fernando Mata Castro, in his capacity as director of the Área Rectora de Salud de Turrialba, or whoever holds that office, is ordered to issue such sanitary orders as may be appropriate so that the reported environmental problem is addressed within the same period and continuous and permanent monitoring of compliance with those sanitary orders is provided.De otra parte, se demostró que a inicios del mes de abril de 2024, algunos vecinos de la Urbanización El INVU, Juan Viñas, formularon una denuncia ante el Área Rectora de Salud de Turrialba, por los problemas de seguridad e higiene que se reclaman. Aunque, se demostró que, por oficio de esa Área Rectora de Salud No. MS-DRRSCE-DARST-1067-2024 de 20 de agosto de 2024 se requirió un informe a la Municipalidad de Jiménez, respecto de las medidas dispuestas para corregir el problema denunciado, no consta que esa dependencia haya brindado el seguimiento apropiado al problema ambiental denunciado. De ahí que, estima la Sala que existe la desatención acusada e impone estimar el recurso, en lo que respecta a este punto. Se declara con lugar el recurso. Se les ordena a Ana Isabel Azofeifa Pereira, en su condición de alcaldesa de Jiménez, o a quien ejerza ese cargo, que coordine lo necesario y lleve a cabo todas las actuaciones dentro del ámbito de sus competencias respectivas, a los efectos de que, en el plazo de DOCE MESES que se otorgó en la sentencia No. 2026028869 de las 9:25 horas de 30 de julio de 2026, se resuelva de forma definitiva el problema ambiental denunciado por la parte recurrente. Adicionalmente, se le ordena a Luis Fernando Mata Castro, en su condición de director del Área Rectora de Salud de Turrialba, o a quien ejerza ese cargo, que emita las ordenes sanitarias que se estimen apropiadas para que dentro de ese mismo plazo se atienda el problema ambiental acusado y se brinde seguimiento continuo y permanente al cumplimiento de dichas órdenes sanitarias.
Pull quotesCitas destacadas
"Precisamente, en el sub lite, se plantea un supuesto de excepción, pues se está ante la falta de resolución de una denuncia ambiental."
"This case presents precisely such an exception because it concerns the failure to resolve an environmental complaint."
Considerando II
"Precisamente, en el sub lite, se plantea un supuesto de excepción, pues se está ante la falta de resolución de una denuncia ambiental."
Considerando II
"Así las cosas, estima la Sala que se produjo la infracción acusada, pues, conforme se sostuvo en la sentencia No. 2026028869 de las 9:25 horas de 30 de julio de 2026:"
"Accordingly, the Chamber finds that the alleged violation occurred, as stated in judgment No. 2026028869 of 9:25 a.m. on 30 July 2026:"
Considerando IV
"Así las cosas, estima la Sala que se produjo la infracción acusada, pues, conforme se sostuvo en la sentencia No. 2026028869 de las 9:25 horas de 30 de julio de 2026:"
Considerando IV
"El Área Rectora de Salud no ha brindado el seguimiento apropiado al problema ambiental denunciado (hecho no controvertido)."
"The Área Rectora de Salud has not provided appropriate follow-up concerning the reported environmental problem (an undisputed fact)."
Considerando III
"El Área Rectora de Salud no ha brindado el seguimiento apropiado al problema ambiental denunciado (hecho no controvertido)."
Considerando III
"En asuntos ambientales, es criterio del suscrito, que si ya ha habido intervención de la Administración Pública, su conocimiento y resolución corresponde a la jurisdicción contenciosa administrativa."
"In environmental matters, it is my view that, if the Public Administration has already intervened, consideration and resolution of the matter belongs to the administrative-litigation jurisdiction."
Nota del magistrado Salazar Alvarado
"En asuntos ambientales, es criterio del suscrito, que si ya ha habido intervención de la Administración Pública, su conocimiento y resolución corresponde a la jurisdicción contenciosa administrativa."
Nota del magistrado Salazar Alvarado
Full documentDocumento completo
Document Review Case file: 26-028258-0007-CO Decision No. 2026037688 CONSTITUTIONAL CHAMBER (SALA CONSTITUCIONAL) OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at 9:25 a.m. on 2 October 2026.
Amparo proceeding brought by [Name 001], identity card [Value 001], against the MINISTERIO DE SALUD AND THE MUNICIPALIDAD DE JIMÉNEZ.
BACKGROUND:
Justice Hess Herrera is the author of this decision; and, REASONS:
The applicant states that the El INVU neighborhood in Juan Viñas is frequently affected by the overflow and accumulation of rainwater, wastewater, and sewage because one of her neighbors blocked the passage or outlet of that water within his property. She adds that this situation persists even though the respondent local government entity was ordered to carry out any works deemed necessary to solve the problem, which she considers contrary to her fundamental rights.
Before analyzing the merits of the matter, it must be clarified that, since Judgment No. 2008-02545 of 8:55 a.m. on 22 February 2008, this Chamber has referred to the administrative-litigation jurisdiction (jurisdicción contencioso-administrativa), with certain exceptions, matters involving disputes as to whether the public administration has complied with the time limits established by the Ley General de la Administración Pública (Articles 261 and 325) or by sector-specific laws governing special administrative proceedings, for issuing a final administrative act resolving an administrative proceeding—initiated ex officio or at the request of a party—or for hearing the applicable administrative challenges. Specifically, the sub lite matter presents an exception because it concerns the failure to resolve an environmental complaint. Having clarified that point, the Chamber proceeds to decide the specific situation raised in this amparo proceeding.
Furthermore, because the director of the Área Rectora de Salud de Turrialba failed to submit the report required of him in the order serving notice of the application, pursuant to Article 45 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, the alleged facts are deemed true as to that respondent, and their constitutionality will be analyzed on the basis of the applicant’s statements.
The following facts relevant to the decision in this amparo proceeding are deemed established:
It was established that, since the construction of the Urbanización El INVU de Juan Viñas, the rainwater, wastewater, and sewage from that housing development have been improperly discharged through land owned by a third party. It was also established that, although at ordinary session 484 of the Concejo de Jiménez, held on 24 April 2002, it was agreed to authorize the mayor of that canton to resolve the reported environmental problem so that the water would be properly disposed of, it was not until a few months ago that the respondent municipality took the necessary measures for that purpose by including the project “Improvements to El INVU Drainage Systems, Phase I, 3-04-110” in the II Extraordinary Budget 2026; however, the problem has not been effectively addressed. In this regard, it is relevant to note that, although the applicant submitted printouts of photographs taken at the end of April of this year, the respondent authorities do not refute that the accumulation of rainwater, sewage, and wastewater has not been properly remedied. Accordingly, the Chamber finds that the alleged violation occurred because, as held in judgment No. 2026028869 of 9:25 a.m. on 30 July 2026:
“… the Chamber finds that the fundamental rights of the protected party were violated because the Municipalidad de Jiménez failed to act diligently and promptly to address the reported problem concerning the sanitary sewerage system in the El INVU neighborhood. In this regard, it should be noted that, even though the respondent authorities maintain that the project ‘El INVU JV Urban Streets (Phase I, Coffee Plantation and Community Hall) 110 (Ley 8114 Funds) is included in Extraordinary Budget 2-2026,’ which is awaiting approval by the Contraloría General de la República, it is nonetheless true that there is no showing that the project will resolve the reported problem, nor is there any certainty as to whether it will be approved …” Furthermore, it was established that, in early April 2024, some residents of the Urbanización El INVU, Juan Viñas, filed a complaint with the Área Rectora de Salud de Turrialba concerning the reported safety and hygiene problems.
Although it was established that, through official letter No. MS-DRRSCE-DARST-1067-2024 of 20 August 2024, that Área Rectora de Salud requested a report from the Municipalidad de Jiménez concerning the measures ordered to correct the reported problem, there is no indication that the office appropriately followed up on the reported environmental problem. The Chamber therefore finds that the alleged neglect occurred and that the application must be granted with respect to this issue.
I have supported this Court’s position that, when a litigant alleges a violation of the right to prompt and effective justice in administrative proceedings, the legal dispute must be heard by the Administrative-Litigation Courts rather than by this Chamber. However, with the recent enactment of Ley n.° 9097, Ley de Regulación del Derecho de Petición, it has been established that this right is eligible for judicial protection through the amparo proceeding provided for in Article 32 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, in conjunction with Article 27 of the Constitución Política de la República de Costa Rica, when petitioners consider that the Administration’s material conduct, administrative acts, or response are affecting their fundamental rights. In my view, the recently enacted legislation does not mean that this Court must alter its line of precedent, because, under section 7 of its Law, it has exclusive authority to define its own jurisdiction.
Therefore, except for those legal-constitutional disputes that this Chamber itself has recognized as exceptions and that may indeed be heard in this jurisdiction through the constitutional protective proceeding of amparo, in all other cases, and for the reasons stated by this Court (Judgment No. 2008-02545 of 8:55 a.m. on 22 February 2008), jurisdiction lies with the judges of the administrative-litigation jurisdiction. All of this is consistent with Article 25 of the American Convention on Human Rights, the Law of the Constitution (values, principles, and rules), and the corresponding statutory provisions, based on a logical, systemic, and purposive interpretation of the legal system.
In environmental matters, it is my view that, if the Public Administration has already intervened, the matter must be heard and decided by the administrative-litigation jurisdiction. Nevertheless, I do examine the merits when other rights of the persons affected by the source of contamination are at stake, including health, quality of life, and the right to enjoy a healthy environment free of pollution (Article 50 of the Constitución Política), as occurs in this case, in which the applicant states that the El INVU neighborhood in Juan Viñas is frequently affected by the overflow and accumulation of rainwater, wastewater, and sewage because one of her neighbors blocked the passage or outlet of that water within his property. She adds that this situation persists even though the respondent local government entity was ordered to carry out any works deemed necessary to solve the problem, which she considers contrary to her fundamental rights.
I dissent with respect to enforcement of the judgment and would order that, pursuant to Art. 56 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC), enforcement be assigned to the Enforcement Division of the Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda.
Enforcement of the orders issued by the Constitutional Chamber must, in principle, be supervised by this same jurisdiction. However, that provision establishes exceptions in which this Court may order that enforcement of the judgment be assigned to the administrative-litigation jurisdiction:
“Art. 56. Enforcement of judgments corresponds to the Constitutional Chamber, except as regards the calculation and payment of compensation and monetary liabilities, or other matters that the Chamber itself deems appropriate, in which case enforcement shall take place through administrative-litigation proceedings under the judgment-enforcement procedure provided for by the law governing that jurisdiction.” (Emphasis not in the original).
It should be recalled that the bill concerning the LJC originally provided as follows:
“Art. 56. Judgments favorable to the applicant shall be enforced through administrative-litigation proceedings under the judgment-enforcement procedure provided for by the law governing that Jurisdiction.” (Emphasis not in the original).
However, the text was amended by motion so that the provision would be consistent with Art. 153 of the Constitución Política, and the following explanation was given:
“THE SECRETARY:
Motion No. 68 (32-19) by Deputy Chacón Jiménez:
‘Article 57 (formerly 56): that the text read as follows: “Enforcement of judgments corresponds to the Constitutional Chamber, except as regards the calculation and payment of compensation or monetary liabilities, or other matters that the Chamber itself deems appropriate, in which case enforcement shall take place through administrative-litigation proceedings under the judgment-enforcement procedure provided for by the law governing that jurisdiction.”’ THE PRESIDENT:
Is the motion as read open for discussion?
Doctor Piza Escalante:
There was a contradiction here with the general proposition that Courts enforce their own judgments, and it referred all enforcement to the Administrative-Litigation Jurisdiction; the other articles that allowed the Chamber to enforce them were therefore left unresolved.
Deputy Corrales Bolaños:
This part says: ‘or other matters that the Chamber itself deems appropriate…’; what does that refer to?
Doctor Piza Escalante:
The idea is that the Chamber, in judgment-enforcement proceedings, decides whatever it considers to be within its purview. It sends everything else to administrative-litigation proceedings.
THE SECRETARY:
Is the motion considered to have been sufficiently discussed?
THE PRESIDENT:
Discussion concluded. Approved (unanimously, with five deputies present).” (sic). See the records approving the LJC. Emphasis not in the original).
Based on the foregoing, it is clear that the LJC itself authorizes this Chamber to assess and decide whether all or some aspects related to enforcement of the judgment should be referred to the administrative-litigation jurisdiction.
In this specific case, given the nature of the orders being issued by this Court, I consider it appropriate to assign the enforcement stage of this matter to the administrative-litigation jurisdiction. This is because the legislation governing this constitutional jurisdiction does not provide suitable mechanisms for monitoring compliance with the orders set forth in this judgment, which involve highly complex technical matters.
By contrast, the provisions of the Código Procesal Contencioso-Administrativo concerning enforcement (Art. 155 et seq.) offer clear advantages, such as the ability to require schedules, impose fines, establish liability, supervise stages of compliance, and so forth. Therefore, pursuant to Art. 56 of the LJC, I consider that the enforcement stage should take place before the Enforcement Division of the Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, under the judgment-enforcement rules of that Code.
The parties are advised that, if they have submitted any paper document, as well as objects or evidence contained on any additional electronic, computer, magnetic, optical, or telematic device or produced using new technologies, they must retrieve them from the Court within a maximum period of 30 business days from notice of this judgment. Otherwise, any material not retrieved within that period will be destroyed, as provided in the “Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial,” approved by the Corte Plena at session number 27-11 of 22 August 2011, Article XXVI, and published in Boletín Judicial number 19 of 26 January 2012, as well as in the resolution approved by the Consejo Superior del Poder Judicial at session number 43-12, held on 3 May 2012, Article LXXXI.
THEREFORE:
The application is granted. Ana Isabel Azofeifa Pereira, in her capacity as mayor of Jiménez, or whoever may hold that office, is ordered to undertake the necessary coordination and perform all acts within the scope of her respective authority so that, within the TWELVE-MONTH period granted in judgment No. 2026028869 of 9:25 a.m. on 30 July 2026, the environmental problem reported by the applicant is definitively resolved. In addition, Luis Fernando Mata Castro, in his capacity as director of the Área Rectora de Salud de Turrialba, or whoever may hold that office, is ordered to issue any public-health orders deemed appropriate so that the reported environmental problem is addressed within that same period and continuous, ongoing monitoring of compliance with those public-health orders is provided. The foregoing is ordered with the warning that, pursuant to Article 71 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, anyone who receives an order issued in an amparo proceeding that the person must comply with or cause to be complied with, and who fails to comply with it or cause compliance with it, shall be punished by imprisonment for three months to two years or a fine of twenty to sixty days, provided that the offense is not subject to a more severe penalty.
The Municipalidad de Jiménez and the State are ordered to pay the costs, damages, and losses caused by the facts underlying this ruling, the amount of which shall be determined in administrative-litigation judgment-enforcement proceedings. In all other respects, the application is denied. Justice Castillo Víquez files a note. Justice Salazar Alvarado files a note. Justice Garro Vargas dissents with respect to the forum for enforcement of the judgment and, pursuant to Article 56 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, would order that this stage be assigned to the Enforcement Division of the Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda. Notice shall be given.
Fernando Castillo V.
President Fernando Cruz C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
CASE FILE NO. 26-028258-0007-CO Telephone numbers: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2220-4607 / 2220-4844. Website: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 meters south of the Perpetuo Socorro church).
Revisión del Documento SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinticinco minutos del dos de octubre de dos mil veintiseis .
Recurso de amparo promovido por [Nombre 001], cédula de identidad [Valor 001], contra el MINISTERIO DE SALUD Y LA MUNICIPALIDAD DE JIMÉNEZ.
RESULTANDO:
Redacta la Magistrada Hess Herrera; y,
CONSIDERANDO:
La recurrente acota que el barrio El INVU de Juan Viñas, se ve frecuentemente afectada por el desbordamiento y acumulación de aguas pluviales, servidas y negras, pues, uno de sus vecinos cerró dentro de su propiedad el paso o salida de dichas aguas. Agrega que, esa situación persiste pese a que al ente local recurrido se le ordenó realizar las obras que se estimaran necesarias para solucionar esa problemática, lo que estima contrario a sus derechos fundamentales.
Antes de analizar el fondo del asunto debe aclararse que, a partir de la Sentencia N° 2008-02545 de las 08:55 horas del 22 de febrero de 2008, esta Sala ha remitido a la jurisdicción contencioso administrativa -con algunas excepciones- aquellos asuntos en los que se discute si la administración pública ha cumplido o no los plazos pautados por la Ley General de la Administración Pública (artículos 261 y 325) o las leyes sectoriales para los procedimientos administrativos especiales, para resolver por acto final un procedimiento administrativo –instruido de oficio o a instancia de parte– o conocer de los recursos administrativos procedentes. Precisamente, en el sub lite, se plantea un supuesto de excepción, pues se está ante la falta de resolución de una denuncia ambiental. Aclarado el punto, se entra a resolver la situación concreta planteada en este amparo.
De otra parte, en vista de que el director del Área Rectora de Salud de Turrialba omitió rendir el informe que se le requirió en el auto de traslado, de conformidad con el artículo 45 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se tiene por ciertos los hechos acusados en cuanto a ese recurrido y se procede a analizar la constitucionalidad con base en lo expuesto por la recurrente.
De relevancia para la decisión del presente amparo se tienen por demostrados los siguientes:
Se comprobó que desde la construcción de la Urbanización El INVU de Juan Viñas, las aguas pluviales, servidas y negras de ese proyecto habitacional, se desfogaron indebidamente a través de un fundo propiedad de un tercero. Además, se verificó que, a pesar de que en la sesión ordinaria del Concejo de Jiménez 484 celebrada el 24 de abril de 2002 se acordó autorizar al alcalde de ese cantón para resolver el problema ambiental acusado, a fin de que las mismas se dispusieran adecuadamente, no fue sino hasta hace pocos meses atrás que la municipalidad recurrida, dispuso lo necesario a esos efectos, incluyendo el proyecto “Mejoras sistemas de drenaje El INVU I Etapa 3-04-110” en el II Presupuesto Extraordinario 2026; sin embargo, el problema no ha sido efectivamente atendido. En este sentido resulta relevante señalar que, a pesar de que, la parte recurrente aporta unas impresiones de unas fotografías tomadas a finales del mes de abril de los corrientes, las autoridades recurridas no desvirtúan que la acumulación de aguas pluviales, aguas negras y servidas haya sido debidamente solucionada. Así las cosas, estima la Sala que se produjo la infracción acusada, pues, conforme se sostuvo en la sentencia No. 2026028869 de las 9:25 horas de 30 de julio de 2026:
“… la Sala verifica la lesión a los derechos fundamentales de la parte tutelada, debido a la falta de actuación diligente y célere de la Municipalidad de Jiménez para atender la problemática denunciada en relación con el alcantarillado sanitario del barrio El INVU. Al respecto, no se omite indicar que, aun cuando las autoridades recurridas sostienen que el proyecto “Calles Urbanas El INVU JV (Etapa I Cafetal y Salón Comunal) 110 (Recursos de la Ley 8114), está incluido en el Presupuesto Extraordinario 2-2026”, el cual se encuentra en espera de aprobación por parte de la Contraloría General de la República, no menos cierto es que no se acredita que con tal proyecto se resuelva la problemática acusada ni se tiene certeza de si será o no aprobado …” De otra parte, se demostró que a inicios del mes de abril de 2024, algunos vecinos de la Urbanización El INVU, Juan Viñas, formularon una denuncia ante el Área Rectora de Salud de Turrialba, por los problemas de seguridad e higiene que se reclaman.
Aunque, se demostró que, por oficio de esa Área Rectora de Salud No. MS-DRRSCE-DARST-1067-2024 de 20 de agosto de 2024 se requirió un informe a la Municipalidad de Jiménez, respecto de las medidas dispuestas para corregir el problema denunciado, no consta que esa dependencia haya brindado el seguimiento apropiado al problema ambiental denunciado. De ahí que, estima la Sala que existe la desatención acusada e impone estimar el recurso, en lo que respecta a este punto.
He apoyado la tesis de este Tribunal, de que cuando el justiciable alega una vulneración al derecho a una justicia pronta y cumplida en sede administrativa, quienes deben conocer la controversia jurídica son los Tribunales de lo Contencioso-Administrativo y no esta Sala. Ahora bien, con la reciente promulgación de la Ley n.° 9097, Ley de Regulación del Derecho de Petición, se ha establecido que ese derecho es susceptible de tutela judicial por medio del recurso de amparo establecido por el artículo 32 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, en relación con el artículo 27 de la Constitución Política de la República de Costa Rica, en aquellos casos en que el peticionario considere que las actuaciones materiales de la Administración, sus actos administrativos o su respuesta le estén afectando sus derechos fundamentales. A mi modo de ver, la normativa recién promulgada no implica que este Tribunal deba modificar su línea jurisprudencial, quien, con base en el numeral 7 de su Ley, le corresponde definir exclusivamente su propia competencia.
Por ende, salvo aquellas controversias jurídico-constitucionales que han sido reconocidas por esta misma Sala como supuestos de excepción, que sí proceden ser conocidas en esta jurisdicción a través del proceso constitucional de garantía del amparo, en los demás casos, y por las razones que ha dado este Tribunal (sentencia N° 2008-02545 de las 8:55 horas de 22 de febrero de 2008), los competentes son los Jueces de la jurisdicción de lo contencioso-administrativo, todo lo cual es conforme al numeral 25, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el Derecho de la Constitución (valores, principios y normas) y las normas legales correspondientes con base en una interpretación lógica, sistémica y teleológica del ordenamiento jurídico.
En asuntos ambientales, es criterio del suscrito, que si ya ha habido intervención de la Administración Pública, su conocimiento y resolución corresponde a la jurisdicción contenciosa administrativa. No obstante, sí entro a conocer el fondo del asunto cuando están de por medio otros derechos de las personas afectadas por el foco de contaminación, entre ellos, la salud, la calidad de vida y el derecho a gozar de un ambiente sano y libre de contaminación (artículo 50, de la Constitución Política), tal y como sucede en este caso, en el que la parte recurrente indica que el barrio El INVU de Juan Viñas, se ve frecuentemente afectada por el desbordamiento y acumulación de aguas pluviales, servidas y negras, pues, uno de sus vecinos cerró dentro de su propiedad el paso o salida de dichas aguas. Agrega que, esa situación persiste pese a que al ente local recurrido se le ordenó realizar las obras que se estimaran necesarias para solucionar esa problemática, lo que estima contrario a sus derechos fundamentales.
Salvo el voto respecto de la ejecución de la sentencia, para que, de conformidad con el art. 56 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC), sea residenciada en el Área de Ejecución del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda.
La ejecución de las órdenes dictadas por la Sala Constitucional corresponde, en principio, ser fiscalizada por esta misma jurisdicción. Sin embargo, esa norma contempla supuestos de excepción en los que, por determinación de este Tribunal, se ordene residenciar la ejecución de la sentencia en la jurisdicción contencioso-administrativa:
“Art. 56. La ejecución de las sentencias corresponde a la Sala Constitucional, salvo en lo relativo a la liquidación y cumplimiento de indemnizaciones y responsabilidades pecuniarias, o en otros aspectos que la propia Sala considere del caso, en que se hará en la vía contencioso administrativa por el procedimiento de ejecución de sentencia previsto en la ley reguladora de esa jurisdicción.” (Lo destacado no corresponde al original).
Recuérdese que en el proyecto de ley de discusión de la LJC se preveía originalmente lo siguiente:
“Art. 56. Las sentencias favorables al recurrente se ejecutarán en la vía contencioso-administrativa por el procedimiento de ejecución de sentencia previsto en la ley Reguladora de esa Jurisdicción.” (Lo destacado no corresponde al original).
Sin embargo, el texto fue modificado vía moción para que la norma fuera coincidente con lo regulado en el art. 153 de la Constitución Política, pero se realizó la siguiente explicación:
“EL SECRETARIO:
Moción No. 68 (32-19) del diputado Chacón Jiménez:
“artículo 57 (antes 56): para que el texto se lea así: “la ejecución de las sentencias corresponde a la Sala Constitucional, salvo en lo relativo a la liquidación y cumplimiento de indemnizaciones o responsabilidades pecuniarias en otros aspectos que la propia Sala considere del caso, en que se hará en la vía contencioso administrativa por el procedimiento de ejecución de sentencia previsto en la ley reguladora de esa jurisdicción”.
EL PRESIDENTE:
En discusión la moción leída?
Doctor Piza Escalante:
Aquí había una contradicción con la tesis genérica de que son los Tribunales los que ejecutan sus sentencias y enviaba la Jurisdicción Contencioso Administrativo toda la ejecución; entonces quedaban al aire los otros artículos que le permitían a la Sala ejecutarlos.
Diputado Corrales Bolaños:
En esa parte dice: “o en otros aspectos que la propia Sala considere del aso…”, a qué se está refiriendo?
Doctor Piza Escalante:
La idea es que la Sala, en la vía de ejecución de sentencia, resuelva lo que ella considere que le corresponde. Lo que demás, lo envía a la vía Contencioso Administrativa.
EL SECRETARIO:
Se considera suficientemente discutida la moción?
EL PRESIDENTE:
Discutida. Aprobada (unanimidad, cinco señores diputados presentes).” (sic). Ver actas de aprobación de la LJC. Lo destacado no corresponde al original).
A partir de lo anterior, está claro que la propia LJC autoriza a esta Sala para que valore y decida si es preciso derivar a la jurisdicción contencioso-administrativa todos o algunos los aspectos relativos a la ejecución de la sentencia.
En este caso concreto, en virtud de la entidad de las órdenes que está girando este Tribunal, estimo que lo procedente es residenciar la fase de ejecución del asunto en la jurisdicción contencioso-administrativa. Lo anterior, debido a la inexistencia de mecanismos idóneos previstos por la normativa que rige a esta jurisdicción constitucional para dar seguimiento a las órdenes consignadas en esta sentencia que revisten aspectos técnicos de gran complejidad.
En cambio, lo dispuesto por el Código Procesal Contencioso-Administrativo en materia de ejecución (art. 155 y siguientes) tiene evidentes ventajas, como la posibilidad de pedir cronogramas, imponer multas, sentar responsabilidades, fiscalizar etapas de cumplimiento, etc. Por ello, de conformidad con lo dispuesto por el art. 56 de LJC, considero que la fase de ejecución debe realizarse ante el Área de Ejecución del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, bajo las reglas de ejecución de sentencia de dicho Código.
Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en sesión número 27-11 del 22 de agosto de 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero de2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión número 43-12 celebrada el 3 de mayo de 2012, artículo LXXXI.
POR TANTO:
Se declara con lugar el recurso. Se les ordena a Ana Isabel Azofeifa Pereira, en su condición de alcaldesa de Jiménez, o a quien ejerza ese cargo, que coordine lo necesario y lleve a cabo todas las actuaciones dentro del ámbito de sus competencias respectivas, a los efectos de que, en el plazo de DOCE MESES que se otorgó en la sentencia No. 2026028869 de las 9:25 horas de 30 de julio de 2026, se resuelva de forma definitiva el problema ambiental denunciado por la parte recurrente. Adicionalmente, se le ordena a Luis Fernando Mata Castro, en su condición de director del Área Rectora de Salud de Turrialba, o a quien ejerza ese cargo, que emita las ordenes sanitarias que se estimen apropiadas para que dentro de ese mismo plazo se atienda el problema ambiental acusado y se brinde seguimiento continuo y permanente al cumplimiento de dichas órdenes sanitarias. Lo anterior, bajo la advertencia de que con base en lo establecido en el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se impondrá prisión de tres meses a dos años, o de veinte a sesenta días multa, a quienes recibieren una orden que deban cumplir o hacer cumplir, dictada en un recurso de amparo y que no la cumplieren o no la hicieren cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado.
Se condena a la Municipalidad de Jiménez y al Estado al pago de las costas, daños y perjuicios causados con los hechos que sirven de base a esta declaratoria, los que se liquidarán en ejecución de sentencia de lo contencioso administrativo. En lo demás, se declara sin lugar el recurso. El magistrado Castillo Víquez consigna nota. El magistrado Salazar Alvarado pone nota. La magistrada Garro Vargas salva el voto respecto de la sede de la ejecución de la sentencia y, de conformidad con el artículo 56 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, dispone que esa fase sea residenciada en el Área de Ejecución del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda. Notifíquese.
Fernando Castillo V.
Fernando Cruz C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
EXPEDIENTE N° 26-028258-0007-CO
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