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Res. 36836-2026 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 24/09/2026
OutcomeResultado
The Chamber ordered the Municipality of Nicoya to prevent immediately the demolition of the structures in which the protected person resides until his case is referred to Conapam for a socioeconomic assessment, ordered the municipality to pay costs and damages, and denied the application in all other respects, including as against Conapam.La Sala ordenó a la Municipalidad de Nicoya impedir inmediatamente la demolición de las edificaciones donde reside el amparado hasta remitir su caso al Conapam para valoración socioeconómica, condenó al municipio al pago de costas, daños y perjuicios, y declaró sin lugar el recurso en todo lo demás, incluido respecto del Conapam.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber (Sala Constitucional) partially granted the amparo application against the Municipality of Nicoya because, before ordering the demolition of structures allegedly built without permits in the Zona Marítimo Terrestre, it failed to coordinate a socioeconomic assessment with Conapam for the protected person, a 66-year-old older adult who might reside at the site. Although the municipal proceedings allowed him to submit evidence, access the files, and challenge the decisions, uncertainty about his residence had to be clarified before enforcement. The Chamber ordered the municipality to ensure immediately that no action aimed at demolishing the structures in which he resides occurs unless his case has first been referred to Conapam for assessment. It did not decide whether he holds rights over the land or whether an earlier judgment was disobeyed, because those matters belong before the body responsible for enforcing that judgment and the ordinary jurisdiction. The application was denied in all other respects, including as against Conapam, and the municipality was ordered to pay costs and resulting damages.La Sala Constitucional declaró parcialmente con lugar el recurso de amparo contra la Municipalidad de Nicoya porque, antes de ordenar la demolición de edificaciones presuntamente construidas sin permiso en la Zona Marítimo Terrestre, omitió coordinar con el Conapam una valoración socioeconómica del amparado, persona adulta mayor de 66 años que podía residir en el sitio. Aunque el procedimiento municipal le permitió presentar prueba, consultar los expedientes e impugnar las decisiones, la incertidumbre sobre su residencia debía aclararse antes de ejecutar las medidas. La Sala ordenó garantizar inmediatamente que no se realizara ningún acto dirigido a demoler las edificaciones donde reside el amparado sin remitir previamente el caso al Conapam para su valoración. No resolvió si el interesado posee derechos sobre el terreno ni si se incumplió una sentencia anterior, pues esas cuestiones corresponden al órgano encargado de ejecutar aquella sentencia y a la jurisdicción ordinaria. El recurso fue rechazado en lo demás, incluido respecto del Conapam, y la Municipalidad fue condenada al pago de costas, daños y perjuicios.
Key excerptExtracto clave
Nevertheless, the Chamber notes that, before issuing the aforementioned demolition orders, the Municipality of Nicoya failed to coordinate the matter with Conapam so that it could conduct a socioeconomic assessment of the protected person, who is a 66-year-old older adult, a situation that infringes his fundamental rights. In this regard, although the report submitted by the mayor of Nicoya states that “Mr. [Name 001], in the motion for revocation with a subsidiary appeal contained in File No. 005-2025, states that he is a resident of Barco Quebrado de Sámara, Nicoya, Guanacaste, on the south side of the plaza, Panamá neighborhood; therefore, his contention before this honorable Constitutional Chamber that the administrative proceedings undertaken by this Municipality are violating his right to housing as an older adult is untrue,” it is no less true that, on 22 November 2024, the Municipality of Nicoya inspected the Playa Barco Quebrado area and recorded that it interviewed the protected person, who had been “domiciled at the site for a long time.” Thus, if the local government considered it uncertain whether the protected person resided in the structures covered by the demolition orders, the proper course was to take the necessary steps to clarify the situation, not simply to assume that the applicant did not reside there. Accordingly, although no eviction that violated due-process guarantees is shown to have occurred, a threat to the fundamental rights of the protected older person is established because of the lack of prior, effective, and sufficient coordination with Conapam before any enforcement of the measures to recover the aforementioned public-domain property—see, to similar effect, judgment No. 2026010043 at 9:20 a.m. on 20 March 2026. The application must therefore be granted as to this grievance, as stated in the operative part of this matter. Finally, no action or omission by Conapam is found to have infringed the fundamental rights of the protected party in the terms in which the application was filed; it is therefore denied as to Conapam. The application is declared partially granted solely as against the Municipality of Nicoya for its omission to coordinate the pertinent measures with the Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor so that the protected person’s socioeconomic circumstances could be assessed. Carlos Martínez Arias, in his capacity as mayor of Nicoya, or whoever holds that office in his stead, is ordered to coordinate and undertake the appropriate measures within the scope of his authority, so as to ensure IMMEDIATELY that no action aimed at carrying out the demolition of the structures in which the protected person in this matter resides takes place unless his case has first been referred to the Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor for a socioeconomic assessment. The respondent authority is warned that, under Article 71 of the Constitutional Jurisdiction Law, anyone who receives an order issued in an amparo proceeding that must be complied with or enforced and who fails to comply with or enforce it shall be subject to imprisonment for three months to two years or a fine of twenty to sixty days, provided that the offense is not punishable by a more severe penalty. The Municipality of Nicoya is ordered to pay the costs and the damages caused by the facts underlying this declaration, which shall be quantified during enforcement of the judgment before the administrative-litigation jurisdiction. In all other respects, the application is denied. Justice Rueda Leal files a note. Let notice be given.Pese a ello, la Sala echa de menos que, de previo a la emisión de las órdenes de demolición antedichas, la Municipalidad de Nicoya haya coordinado lo correspondiente ante el Conapam, a fin de que efectúe una valoración socioeconómica del tutelado, quien es una persona adulta mayor de 66, situación que resulta lesiva de sus derechos fundamentales. Acerca de esto, si bien en el informe rendido por el alcalde de Nicoya se indica que “el señor [Nombre 001] en el Recurso de Revocatoria con Apelación en Subsidio contenido en el Expediente N°005-2025 indica que es vecino de Barco Quebrado de Sámara, Nicoya; Guanacaste, costado sur de la plaza, barrio Panamá, por lo que su tesis ante esa honorable Sala Constitucional de que, con los procedimientos administrativos emprendidos por esta Municipalidad, se le está violentando su derecho a una vivienda como adulto mayor, no resulta cierto”, no menos cierto es que, el 22 de noviembre de 2024, la Municipalidad de Nicoya inspeccionó el sector de Playa Barco Quebrado y consignó que se entrevistó al tutelado “domiciliado en el sitio desde hace mucho tiempo”. De este modo, si el gobierno local considera que existe incerteza sobre si el amparado reside o no en las edificaciones respecto de las cuales se emitieron las órdenes de demolición, lo pertinente es que hubiera gestionado lo correspondiente para aclarar la situación, no simplemente considerar que el accionante no reside en el lugar. Así las cosas, aun cuando no se verifica que se haya materializado un desalojo que vulnere las garantías del debido proceso, sí se acredita una amenaza a los derechos fundamentales de la persona adulta mayor tutelada, debido a la falta de coordinación previa, efectiva y suficiente con el Conapam ante una eventual ejecución de las medidas de recuperación del bien demanial antedicho -véase en similar sentido la sentencia nro. 2026010043 de las 9:20 horas del 20 de marzo de 2026-. Por ende, procede acoger el recurso en cuanto a este agravio, según lo indicado en la parte dispositiva de este asunto. Finalmente, no se observa alguna acción u omisión del Conapam que haya vulnerado los derechos fundamentales de la parte tutelada en los términos en que se planteó el recurso, motivo por el cual se declara sin lugar. Se declara parcialmente con lugar el recurso solo en cuanto a la Municipalidad de Nicoya por la omisión de coordinar lo pertinente con el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor, a fin de que se valorara la condición socioeconómica del tutelado. Se le ordena a Carlos Martínez Arias, en su condición de alcalde de Nicoya, o a quien en su lugar ocupe ese cargo, coordinar lo pertinente y llevar a cabo lo correspondiente dentro del ámbito de sus competencia, a fin de que INMEDIATAMENTE se garantice que no se lleve a cabo algún acto orientado a la ejecución de la demolición de las edificaciones en las que reside el amparado objeto de este asunto, sin que de previo se haya remitido el caso del tutelado al Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor, a fin de que se lleve a cabo su valoración socioeconómica. Se advierte a la autoridad recurrida, que de acuerdo con lo establecido por el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional se impondrá prisión de tres meses a dos años o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada dentro de un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado. Se condena a la Municipalidad de Nicoya al pago de las costas, daños y perjuicios causados con los hechos que sirven de base a esta declaratoria, los que se liquidarán en ejecución de sentencia de lo contencioso administrativo. En lo demás, se declara sin lugar el recurso. El magistrado Rueda Leal consigna nota. Notifíquese.
Pull quotesCitas destacadas
"Primeramente, advierta la parte recurrente que, si estima que ha habido un incumplimiento a alguna orden judicial, ello no corresponde ser conocido por este Tribunal, máxime si se considera que a cualquier órgano jurisdiccional le asiste la facultad de ejecutar sus pronunciamientos y hacer cumplir sus órdenes."
"First, the applicant is advised that, if he considers that a judicial order has been disobeyed, that matter is not for this Court to hear, particularly because every judicial body has the authority to enforce its decisions and secure compliance with its orders."
Considerando III
"Primeramente, advierta la parte recurrente que, si estima que ha habido un incumplimiento a alguna orden judicial, ello no corresponde ser conocido por este Tribunal, máxime si se considera que a cualquier órgano jurisdiccional le asiste la facultad de ejecutar sus pronunciamientos y hacer cumplir sus órdenes."
Considerando III
"De segundo, no se omite señalar que es incompatible con la naturaleza sumaria del recurso de amparo que este Tribunal determine si el amparado tiene o no algún tipo de derecho sobre los terrenos respecto de los que la Municipalidad de Nicoya emitió órdenes de demolición."
"Second, it must be noted that determining whether the protected person holds any type of right over the land covered by the Municipality of Nicoya’s demolition orders is incompatible with the summary nature of the amparo proceeding."
Considerando III
"De segundo, no se omite señalar que es incompatible con la naturaleza sumaria del recurso de amparo que este Tribunal determine si el amparado tiene o no algún tipo de derecho sobre los terrenos respecto de los que la Municipalidad de Nicoya emitió órdenes de demolición."
Considerando III
"De este modo, si bien el Tribunal ha reconocido que la zona marítimo terrestre es un bien demanial que está excluido del régimen de propiedad ordinaria y, por ende, que el Estado está obligado a recuperar el pleno dominio sobre ese tipo de terrenos que hayan sido ocupados ilegalmente, no menos cierto es que al tratarse de asuntos en que ese tipo de ocupación se efectúa con uso habitacional, es necesario que, antes de ejecutar actos de desalojo exista una comunicación previa de la orden de desalojo y se otorgue un plazo para ejercer el derecho de defensa."
"Thus, although the Court has recognized that the Zona Marítimo Terrestre is public-domain property excluded from the ordinary property regime and that the State must therefore recover full control of such land when illegally occupied, when that occupation is residential, prior notice of the eviction order and a period in which to exercise the right of defense are required before eviction measures may be carried out."
Considerando III
"De este modo, si bien el Tribunal ha reconocido que la zona marítimo terrestre es un bien demanial que está excluido del régimen de propiedad ordinaria y, por ende, que el Estado está obligado a recuperar el pleno dominio sobre ese tipo de terrenos que hayan sido ocupados ilegalmente, no menos cierto es que al tratarse de asuntos en que ese tipo de ocupación se efectúa con uso habitacional, es necesario que, antes de ejecutar actos de desalojo exista una comunicación previa de la orden de desalojo y se otorgue un plazo para ejercer el derecho de defensa."
Considerando III
"En el caso bajo estudio se corrobora que la Municipalidad de Nicoya tramita dos expedientes administrativos contra el tutelado por presuntamente haber edificado obras sin permisos de construcción en la ZMT, ante lo cual se le confirió un plazo para aportar manifestaciones y prueba, se brindó acceso a los expedientes y se ha permitido impugnar, incluso, actualmente se encuentran en trámite recursos de apelación planteados ante la jurisdicción contenciosa-administrativa."
"In the case under review, it is established that the Municipality of Nicoya is processing two administrative files against the protected person for allegedly erecting structures without construction permits in the ZMT; he was given time to submit arguments and evidence, provided access to the files, and allowed to challenge the decisions, with appeals currently pending before the administrative-litigation jurisdiction."
Considerando III
"En el caso bajo estudio se corrobora que la Municipalidad de Nicoya tramita dos expedientes administrativos contra el tutelado por presuntamente haber edificado obras sin permisos de construcción en la ZMT, ante lo cual se le confirió un plazo para aportar manifestaciones y prueba, se brindó acceso a los expedientes y se ha permitido impugnar, incluso, actualmente se encuentran en trámite recursos de apelación planteados ante la jurisdicción contenciosa-administrativa."
Considerando III
Full documentDocumento completo
Document Review Case file: 26-031276-0007-CO Decision No. 2026036836 CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE (SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA). San José, at 9:20 a.m. on 24 September 2026.
Amparo proceeding being heard under case file number 26-031276-0007-CO, filed by [Nombre 001], identity card [Valor 001], against the MUNICIPALIDAD DE NICOYA AND THE CONSEJO NACIONAL DE LA PERSONA ADULTA MAYOR (CONAPAM).
Background:
Justice Hess Herrera authors the opinion; and, Reasons:
The amparo applicant, who is an older adult, alleges that the Municipality of Nicoya intends to evict him and interfere with his continued residence in the property he inhabits, which is connected with a Maritime-Terrestrial Zone proceeding. He contends that those actions disregard a final judgment of the First Chamber that recognized his right to remain on and possess the property in dispute and prohibited eviction or interference without a new judicial decision. He states that the attempt to evict him disregards the special protective guarantees afforded to older adults, his right to adequate housing, his right to remain in his home, and his right to legal certainty. He alleges that the respondent authorities have failed to consider his age and the impact that the loss of his home and possession of the property would have.
The following facts are deemed duly established and relevant to the determination of this matter:
In the case at hand, the amparo applicant, who is an older adult, alleges that the Municipalidad de Nicoya intends to evict him and interfere with his continued occupancy of the property where he lives, which is involved in a Maritime-Terrestrial Zone (Zona Marítimo Terrestre) proceeding. He maintains that those actions disregard a final judgment of the Sala Primera that recognized his right to remain in and possess the property at issue and prohibited eviction or interference without a new judicial ruling. He states that the attempt to evict him disregards the special protections afforded to older adults, his right to adequate housing, his right to remain in his home, and his right to legal certainty. He alleges that the respondent authorities have failed to consider his age and the impact that the loss of his home and possession of the property would have.
The evidence shows that the person protected by the amparo is an older adult, 66 years of age. On 22 November 2024, the Municipalidad de Nicoya inspected the Playa Barco Quebrado area and recorded that it interviewed the protected person, who had been “residing at the site for a long time.” The Municipalidad de Nicoya is processing file no. 001-2025 against the protected person for an apparent unauthorized construction in the public area of the ZMT. That file contains decision no. ZMT-001-2025 of 22 January 2025, which granted the applicant three days to submit written comments regarding the allegations concerning the existence of structures erected without construction permits. By decision no. ZMT-PA-006-2025 at 16:00 on 18 July 2025, the Municipalidad de Nicoya ordered the person protected by the amparo to demolish the structures located in the public area within five days. An appeal was filed against that decision and was rejected by the Mayor’s Office, pursuant to decision no. 0064-06-2026 at 12:28 on 2 June 2026.
The Municipalidad de Nicoya is processing file no. 005-2025 against the applicant for an apparent unauthorized construction in the public area of the ZMT. That file includes a report on the inspection conducted on 13 March 2025, which stated that an illegal structure was found at Playa Barco Quebrado. In addition, closure record no. 001-2025 of 8 May 2025 informed the amparo applicant that, once the period granted for his defense had elapsed without the submission of exculpatory evidence, he would be required to demolish the structure. The person protected by the amparo challenged that action, and the appeal was rejected by the Alcaldía de Nicoya through decision 0065-06-2026 at 9:34 on 17 June 2026. The applicant filed appeals against decisions nos. 0064-06-2026 and 0065-06-2026 issued by the Alcaldía de Nicoya, which are under consideration by the Tribunal Contencioso Administrativo. The mayor of Nicoya explains that: “Mr. [Nombre 001], in the motion for reconsideration with a subsidiary appeal (Recurso de Revocatoria con Apelación en Subsidio) contained in File N°005-2025, states that he is a resident of Barco Quebrado de Sámara, Nicoya; Guanacaste, on the south side of the plaza, barrio Panamá.
Therefore, his assertion before that honorable Constitutional Chamber (Sala Constitucional) that the administrative proceedings undertaken by this Municipality are violating his right to housing as an older adult is untrue.” At the time this matter was filed, the amparo applicant had not applied for any concession or temporary-use permit before the Municipalidad de Nicoya. As of 5 September 2026, Conapam had not received any request to intervene in connection with the protected person.
First, the applicant should be advised that, if he believes that a judicial order has not been complied with, that matter is not for this Court to hear, particularly because every judicial body has the authority to enforce its rulings and compel compliance with its orders. Consequently, if the party protected by the amparo so wishes, he may apply to the appropriate judicial body so that it may exercise its powers and order whatever is legally appropriate to enforce the ruling.
Second, it must be noted that it is incompatible with the summary nature of an amparo proceeding for this Court to determine whether the person protected by the amparo has any type of right over the land concerning which the Municipalidad de Nicoya issued demolition orders. That dispute must be resolved through ordinary judicial proceedings, which is in fact occurring here because the matter is being heard by the Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda.
Having clarified the foregoing, it is appropriate to cite judgment no. 2023022320 at 9:40 on 6 August 2024, which concerned an order to evict the occupant and demolish a dwelling because it was located within the maritime-terrestrial zone. On that occasion, the Court held:
“I.- SUBJECT MATTER OF THE APPLICATION. The amparo applicant states that the protected woman is an applicant for a concession in the maritime-terrestrial zone of isla Palo Seco in Parrita and has occupied that parcel for residential purposes for 17 years. Nevertheless, by decision DAM-391-2024 of 15 July 2024, the mayor ordered the eviction and demolition of all structures in the area, to be carried out on 23 July 2024. According to the decision, the parcel is outside the coastal land-use plan and therefore cannot qualify for a concession. He asserts that the municipality has not issued a land-use plan for the area. He considers that fundamental rights have been infringed. He requests that decision DAM-391-2024 be annulled.
In view of the relief expressly sought in this amparo, namely the annulment of decision DAM-391-2024 ordering the demolition of the structures on and eviction from the parcel where the protected woman lives, the following must be noted: The allegations and evidence submitted show that the land is located within the maritime-terrestrial zone. In this regard, it bears reiterating that the maritime-terrestrial zone is public-domain property (bien demanial) designated for public use and subject to a special regime. It is consequently excluded from the ordinary property regime, making it adjoining State property over which the State exercises sovereignty. It should likewise be emphasized that municipalities are responsible for administering the public property assigned to them. In addition, there is no indication that the respondent authority acted in a clearly arbitrary manner, as the applicant submitted the decision served on him by the respondent municipality, which granted a period within which to vacate the property because the buildings and structures were deemed illegal.
The applicant must also be advised that mere occupancy or the filing of a concession application does not, in itself, confer any right over such property, because the maritime-terrestrial zone is regarded as public-domain property over which the respondent municipality is responsible for exercising its public authority. Finally, it must be noted that determining whether the protected woman’s occupancy of the property at issue complies with the law falls entirely outside the Chamber’s purview. Consequently, by its nature, that claim must be heard before the ordinary legality jurisdiction. The application must therefore be summarily dismissed, without prejudice to the applicant’s right to present his arguments before the appropriate legal bodies (…)” (boldface added).
In addition, judgment no. 2025026353 at 9:40 on 19 August 2025 held:
“II.- THE SPECIFIC CASE. It must be noted that amparo cannot be used as a means of reviewing the legality of acts by the various Public Administrations. In the case at hand, the applicant’s own statements establish that the eviction and demolition at issue were ordered because the property is located in the maritime-terrestrial zone. In this regard, this Chamber has repeatedly had occasion to define the characteristics of the maritime-terrestrial zone, in which rights of possession cannot be claimed—only rights of use—because it is public-domain property. Accordingly, since such public-domain property is entrusted to public use, public institutions are required to recover full control of land that has been illegally occupied.
It should now be noted that it is not for this Chamber to analyze the respondents’ actions and decide whether the eviction began before the expiration of the period specified in the notice, or whether ordinary rather than summary proceedings should have been followed, based on the factual circumstances and the subconstitutional legislation governing the matter. As the case law of this jurisdiction has repeatedly established, this Court is not a forum for reviewing legality that may examine every aspect of the eviction proceeding. Any claim or disagreement concerning the actions taken must therefore be raised within that proceeding itself or before the ordinary judicial legality jurisdiction, because the issue exceeds the summary nature of an amparo proceeding and this Chamber’s jurisdiction. Moreover, in such cases, the only fundamental right that this jurisdiction may examine is the right to due process—which, in this case, entails prior notice of the eviction order and the granting of a period in which to exercise the right of defense, both of which were provided here—because the subconstitutional rights that the protected party believes entitle her to remain as an inhabitant of the area present a question of legality.
In light of the foregoing, the applicant remains free to raise her objections or claims directly through the competent administrative or judicial channels (according to the evidence submitted, the matter was reviewed through nonhierarchical administrative review). Therefore, the application is summarily dismissed” (emphasis added).
Thus, although the Court has recognized that the maritime-terrestrial zone is public-domain property excluded from the ordinary property regime and that the State is therefore required to recover full control of such land when it has been illegally occupied, it is equally true that, in matters involving occupancy of this kind for residential purposes, prior notice of the eviction order must be given and a period must be granted for the exercise of the right of defense before any eviction measures are carried out.
In the case under review, it has been established that the Municipalidad de Nicoya is processing two administrative files against the protected person for allegedly erecting structures without construction permits in the ZMT. He was granted a period in which to submit statements and evidence, was given access to the files, and has been allowed to challenge the decisions. Indeed, appeals filed before the administrative-litigation jurisdiction (jurisdicción contencioso-administrativa) are currently pending. It has also been established that both files granted a period in which to demolish the structures, failing which the local government would intervene.
Despite this, the Chamber finds no indication that, before issuing the aforementioned demolition orders, the Municipalidad de Nicoya coordinated the appropriate measures with Conapam so that it could conduct a socioeconomic assessment of the protected person, who is a 66-year-old older adult. This omission infringes his fundamental rights. In this regard, although the report submitted by the mayor of Nicoya states that “Mr. [Nombre 001], in the motion for reconsideration with a subsidiary appeal contained in File N°005-2025, states that he is a resident of Barco Quebrado de Sámara, Nicoya; Guanacaste, on the south side of the plaza, barrio Panamá. Therefore, his assertion before that honorable Constitutional Chamber that the administrative proceedings undertaken by this Municipality are violating his right to housing as an older adult is untrue,” it is equally true that, on 22 November 2024, the Municipalidad de Nicoya inspected the Playa Barco Quebrado area and recorded that it interviewed the protected person, who had been “residing at the site for a long time.” Accordingly, if the local government believed there was uncertainty as to whether the person protected by the amparo resided in the structures covered by the demolition orders, it should have taken the appropriate steps to clarify the situation instead of simply concluding that the applicant did not reside there.
Thus, even though no eviction in violation of due-process guarantees is shown to have occurred, a threat to the fundamental rights of the protected older adult has been established because of the lack of prior, effective, and sufficient coordination with Conapam regarding the possible enforcement of measures to recover the aforementioned public-domain property—see, to similar effect, judgment no. 2026010043 at 9:20 on 20 March 2026. The application must therefore be granted as to this claim, as stated in the operative portion of this matter.
Finally, no act or omission by Conapam is shown to have violated the fundamental rights of the protected party under the terms in which the application was filed. The application is therefore denied as to Conapam.
In the case under consideration, I consider it important to clarify that, although I dissented in the cited judgment no. 2025026353 at 9:40 on 19 August 2025, I did so in favor of continuing to process the matter because I considered that the conduct alleged could entail an infringement of the protected party’s rights to due process and a defense.
The parties are advised that, if they submitted any paper document, object, or evidence contained on any additional electronic, computer, magnetic, optical, or telematic device, or produced through new technologies, those materials must be collected within no more than 30 business days from service of this judgment. Any material not collected within that period will be destroyed pursuant to the “Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial” (approved by the Corte Plena in Article XXVI of session no. 27-11 of 22 August 2011 and published in Boletín Judicial no. 19 of 26 January 2012) and Article LXXXI of session no. 43-12 of the Consejo Superior del Poder Judicial of 3 May 2012.
Therefore:
The application is partially granted solely as against the Municipalidad de Nicoya for its failure to coordinate the appropriate measures with the Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor so that the protected person’s socioeconomic circumstances could be assessed. Carlos Martínez Arias, in his capacity as mayor of Nicoya, or whoever holds that office in his stead, is ordered to coordinate the appropriate measures and take the corresponding action within the scope of his authority so as to IMMEDIATELY ensure that no act aimed at carrying out the demolition of the structures at issue in this matter in which the person protected by the amparo resides takes place unless his case has first been referred to the Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor for a socioeconomic assessment. The respondent authority is advised that, pursuant to Article 71 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, any person who receives an order issued in an amparo proceeding that the person must comply with or enforce, and who fails to comply with or enforce it, shall be punished by imprisonment for three months to two years or by a fine of twenty to sixty day-fines, provided that the offense is not subject to a more severe penalty.
The Municipalidad de Nicoya is ordered to pay the costs and damages caused by the facts underlying this ruling, with the amounts to be determined during enforcement of the judgment before the administrative-litigation jurisdiction. In all other respects, the application is denied. Justice Rueda Leal enters a note. Let notice be served.
Fernando Castillo V.
President Fernando Cruz C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
CASE FILE N° 26-031276-0007-CO Telephone numbers: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2220-4607 / 2220-4844. Website: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 meters south of the Perpetuo Socorro church).
Revisión del Documento SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del veinticuatro de setiembre de dos mil veintiseis .
Recurso de amparo que se tramita en expediente número 26-031276-0007-CO, interpuesto por [Nombre 001], cédula de identidad [Valor 001], contra la MUNICIPALIDAD DE NICOYA Y EL CONSEJO NACIONAL DE LA PERSONA ADULTA MAYOR (CONAPAM).
Resultando:
Redacta la Magistrada Hess Herrera; y,
Considerando:
El recurrente, quien es una persona adulta mayor, acusa que la Municipalidad de Nicoya pretende desalojarlo y afectar su permanencia en el inmueble que habita, el cual se encuentra relacionado con un procedimiento de Zona Marítimo Terrestre. Sostiene que esas actuaciones desconocen una sentencia firme de la Sala Primera que reconoció su derecho de permanencia y posesión sobre el inmueble objeto de litigio y prohibió actuaciones de desalojo o perturbación sin una nueva resolución judicial. Manifiesta que la pretensión de desalojarlo ignora las garantías de protección especial reconocidas a las personas adultas mayores, su derecho a una vivienda digna, a la permanencia en su domicilio y a la seguridad jurídica. Alega que las autoridades recurridas han omitido considerar su condición etaria y el impacto que tendría la pérdida de su vivienda y posesión del inmueble.
De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos:
En el sub lite, el recurrente, quien es una persona adulta mayor, acusa que la Municipalidad de Nicoya pretende desalojarlo y afectar su permanencia en el inmueble que habita, el cual se encuentra relacionado con un procedimiento de Zona Marítimo Terrestre. Sostiene que esas actuaciones desconocen una sentencia firme de la Sala Primera que reconoció su derecho de permanencia y posesión sobre el inmueble objeto de litigio y prohibió actuaciones de desalojo o perturbación sin una nueva resolución judicial. Manifiesta que la pretensión de desalojarlo ignora las garantías de protección especial reconocidas a las personas adultas mayores, su derecho a una vivienda digna, a la permanencia en su domicilio y a la seguridad jurídica. Alega que las autoridades recurridas han omitido considerar su condición etaria y el impacto que tendría la pérdida de su vivienda y posesión del inmueble.
De la prueba se desprende que el amparado es una persona adulta mayor de 66 años. El 22 de noviembre de 2024, la Municipalidad de Nicoya inspeccionó el sector de Playa Barco Quebrado y consignó que se entrevistó al tutelado “domiciliado en el sitio desde hace mucho tiempo”. La Municipalidad de Nicoya tramita el expediente nro. 001-2025 contra el tutelado por aparente construcción en zona pública de la ZMT sin autorización. En tal expediente consta la resolución nro. ZMT-001-2025 del 22 de enero de 2025, mediante el cual se le confirió un plazo de tres días al accionante para referirse por el escrito sobre los hechos que se le atribuyen relacionados con la existencia de edificaciones levantadas sin permisos de construcción. Mediante resolución nro. ZMT-PA-006-2025 de las 16:00 horas del 18 de julio de 2025, la Municipalidad de Nicoya ordenó al amparado derribar las estructuras ubicadas en la zona pública en un plazo de cinco días.
Contra tal resolución se planteó un recurso de apelación, el cual fue rechazado por la Alcaldía , según resolución nro. 0064-06-2026 de las 12:28 horas del 2 de junio de 2026. La Municipalidad de Nicoya tramita el expediente nro. 005-2025 contra el accionante por aparente construcción en zona pública de la ZMT sin autorización, en el que se emitió un informe de la inspección realizada el 13 de marzo de 2025 y se indicó que se encontró una construcción de carácter ilegal en playa Barco Quebrado. Además, en el acta de clausura nro. 001-2025 del 8 de mayo de 2025 se indicó al recurrente que, transcurrido el plazo de defensa otorgado sin que se hubiere aportado prueba de descargo, deberá proceder con la demolición de la estructura. Lo anterior fue impugnado por el amparado y el recurso de apelación fue rechazado por la Alcaldía de Nicoya mediante 0065-06-2026 de las 9:34 horas del 17de junio de 2026.
La parte recurrente formuló un recurso de apelación contra las resoluciones nros. 0064-06-2026 y 0065-06-2026 dictadas por la Alcaldía de Nicoya los cuales se conocen por el Tribunal Contencioso Administrativo. El alcalde de Nicoya explica que: “el señor [Nombre 001] en el Recurso de Revocatoria con Apelación en Subsidio contenido en el Expediente N°005-2025 indica que es vecino de Barco Quebrado de Sámara, Nicoya; Guanacaste, costado sur de la plaza, barrio Panamá, por lo que su tesis ante esa honorable Sala Constitucional de que, con los procedimientos administrativos emprendidos por esta Municipalidad, se le está violentando su derecho a una vivienda como adulto mayor, no resulta cierto”. Al momento de formulación de este asunto, el recurrente no había tramitado alguna concesión o permiso de uso precario ante la Municipalidad de Nicoya. Al 5 de setiembre de 2026, el Conapam no había recibido alguna solicitud de intervención en relación con el tutelado.
Primeramente, advierta la parte recurrente que, si estima que ha habido un incumplimiento a alguna orden judicial, ello no corresponde ser conocido por este Tribunal, máxime si se considera que a cualquier órgano jurisdiccional le asiste la facultad de ejecutar sus pronunciamientos y hacer cumplir sus órdenes. En consecuencia, si a bien lo tiene la parte amparada, puede acudir ante el órgano jurisdiccional correspondiente para que este, en ejercicio de las potestades que le asisten, disponga lo que en derecho corresponda para hacer cumplir lo resuelto.
De segundo, no se omite señalar que es incompatible con la naturaleza sumaria del recurso de amparo que este Tribunal determine si el amparado tiene o no algún tipo de derecho sobre los terrenos respecto de los que la Municipalidad de Nicoya emitió órdenes de demolición. Ello por cuanto tal diferendo corresponde ser dilucidado en la vía jurisdiccional ordinaria, lo cual se verifica que sucede en la especie, toda vez que esa discusión es objeto de conocimiento del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda.
Aclarado lo anterior, se estima oportuno traer a colación lo indicado en la sentencia nro. 2023022320 de las 9:40 horas del 6 de agosto de 2024, en la que se cuestionó la orden de desalojo y demolición de una vivienda por estar dentro de la zona marítimo terrestre. En esa ocasión se dispuso:
“I.- OBJETO DEL RECURSO. El recurrente afirma que la tutelada es solicitante de una concesión en la zona marítimo terrestre de isla Palo Seco en Parrita, y tiene 17 años de ocupar tal parcela con uso habitacional. No obstante, por resolución DAM-391-2024 del 15 de julio de 2024, el alcalde ordenó el desalojo y la demolición de todas las construcciones en el área, a efectuarse el 23 de julio de 2024. Según se informó en la resolución, la parcela se encuentra fuera del plan regulador costero y por ello no puede obtener la concesión. Asegura que la municipalidad no ha emitido el plan regulador en la zona. Estima lesionados los derechos fundamentales. Solicita que se anule la resolución DAM-391-2024.
Vista la pretensión expresamente planteada en este amparo, en el sentido de que se anule la resolución DAM-391-2024 que dispone la demolición y desalojo de la parcela en la que habita la tutelada, se advierte lo siguiente: De los alegatos expuestos y la prueba aportada se desprende que tal territorio se encuentra en la zona marítimo terrestre. Al respecto, es conveniente reiterar que la zona marítimo terrestre es un bien demanial que está destinado a un uso público y sometido a un régimen especial. En consecuencia, está excluido del régimen de la propiedad ordinaria; lo que lo convierte en propiedad adyacente del Estado, en la que este ejerce su soberanía. Asimismo, cabe destacar que es competencia de las municipalidades administrar los bienes públicos que se le asignan. Aunado a lo anterior, se descarta la existencia de actuaciones claramente arbitrarias de la autoridad recurrida, pues el petente aporta la resolución que le fue notificada por la municipalidad recurrida, en la cual se otorgó un plazo para desalojar el inmueble, pues las edificaciones y construcciones se estimaron ilegales.
De otra parte, resulta menester indicarle a la parte accionante que la mera ocupación o solicitud de concesión no otorga per se derecho sobre estos bienes, pues la zona marítimo terrestre es considerada un bien demanial que compete a la municipalidad recurrida ejercer su poder de imperio sobre este. Finalmente, debe advertirse que determinar si la ocupación de la amparada en el inmueble de interés se encuentra ajustada a derecho o no, escapa totalmente del resorte de la Sala.. Consecuentemente, esa pretensión, por su naturaleza debe ser ventilada en la sede de legalidad ordinaria. Por consiguiente, lo correspondiente es rechazar de plano el recurso, sin perjuicio de que la parte recurrente acuda a las instancias legales pertinentes a plantear sus alegatos (…)” (la negrita fue añadida).
Además, en la sentencia nro. 2025026353 de las 9:40 horas del 19 de agosto de 2025, se dispuso:
“II.- SOBRE EL CASO CONCRETO. Es preciso señalar que el amparo no puede ser empleado como instrumento de control de la legalidad de los actos de las distintas Administraciones Públicas. En el sub lite, del propio dicho de la parte recurrente se constata que el desalojo y demolición en disputa se estableció debido a que se trata de zona marítimo terrestre. Al respecto, esta Sala ha tenido oportunidad de definir en reiteras oportunidades las características de la zona marítimo terrestre, en la cual no se pueden alegar derechos de posesión -solo de aprovechamiento-, por tratarse de un bien de dominio público, de modo que, al tratarse de bienes demaniales confiados al uso público, las instituciones públicas están obligadas a recuperar el pleno dominio de los terrenos que hayan sido ilegalmente ocupados.
Ahora bien, adviértase que no le corresponde a esta Sala analizar las actuaciones de los recurridos y decidir si el desalojo se inició de previo al vencimiento del plazo señalado en la notificación o si debía realizarse un procedimiento ordinario y no sumario, según los supuestos fácticos y la normativa infraconstitucional que rige la materia. Se destaca que, según se ha establecido reiteradamente en la jurisprudencia de esta jurisdicción, este Tribunal no es una instancia de legalidad que pueda revisar todos los extremos del procedimiento de desalojo, por lo que cualquier reclamo o disconformidad con lo actuado deberá plantearla dentro propio procedimiento o bien, en la sede jurisdiccional de legalidad ordinaria, por ser una cuestión que excede la naturaleza sumaria del recurso de amparo y la competencia de esta Sala. Por lo demás, en estos casos, el único derecho fundamental que esta jurisdicción puede analizar es el derecho al debido proceso (el cual se traduce en este caso, en una comunicación previa de la orden del desalojo y en el otorgamiento de un plazo para ejercer su derecho de defensa, lo que sí se concedió en este caso), por cuanto, los derechos infra constitucionales que la parte amparada considera que tiene para permanecer como habitante de la zona es una cuestión de legalidad.
Dado lo anterior, la parte recurrente tiene abierta la posibilidad de plantear sus inconformidades o reclamos directamente ante la vía administrativa o judicial competente (según prueba aportada, se conoció en jerarquía impropia). Ergo, se rechaza de plano el recurso” (el énfasis fue añadido).
De este modo, si bien el Tribunal ha reconocido que la zona marítimo terrestre es un bien demanial que está excluido del régimen de propiedad ordinaria y, por ende, que el Estado está obligado a recuperar el pleno dominio sobre ese tipo de terrenos que hayan sido ocupados ilegalmente, no menos cierto es que al tratarse de asuntos en que ese tipo de ocupación se efectúa con uso habitacional, es necesario que, antes de ejecutar actos de desalojo exista una comunicación previa de la orden de desalojo y se otorgue un plazo para ejercer el derecho de defensa.
En el caso bajo estudio se corrobora que la Municipalidad de Nicoya tramita dos expedientes administrativos contra el tutelado por presuntamente haber edificado obras sin permisos de construcción en la ZMT, ante lo cual se le confirió un plazo para aportar manifestaciones y prueba, se brindó acceso a los expedientes y se ha permitido impugnar, incluso, actualmente se encuentran en trámite recursos de apelación planteados ante la jurisdicción contenciosa-administrativa. Además, se verifica que en ambos expedientes se otorgó un plazo para llevar a cabo la demolición de las edificaciones, pues, en caso contrario, serían intervenidas por el gobierno local.
Pese a ello, la Sala echa de menos que, de previo a la emisión de las órdenes de demolición antedichas, la Municipalidad de Nicoya haya coordinado lo correspondiente ante el Conapam, a fin de que efectúe una valoración socioeconómica del tutelado, quien es una persona adulta mayor de 66, situación que resulta lesiva de sus derechos fundamentales. Acerca de esto, si bien en el informe rendido por el alcalde de Nicoya se indica que “el señor [Nombre 001] en el Recurso de Revocatoria con Apelación en Subsidio contenido en el Expediente N°005-2025 indica que es vecino de Barco Quebrado de Sámara, Nicoya; Guanacaste, costado sur de la plaza, barrio Panamá, por lo que su tesis ante esa honorable Sala Constitucional de que, con los procedimientos administrativos emprendidos por esta Municipalidad, se le está violentando su derecho a una vivienda como adulto mayor, no resulta cierto”, no menos cierto es que, el 22 de noviembre de 2024, la Municipalidad de Nicoya inspeccionó el sector de Playa Barco Quebrado y consignó que se entrevistó al tutelado “domiciliado en el sitio desde hace mucho tiempo”.
De este modo, si el gobierno local considera que existe incerteza sobre si el amparado reside o no en las edificaciones respecto de las cuales se emitieron las órdenes de demolición, lo pertinente es que hubiera gestionado lo correspondiente para aclarar la situación, no simplemente considerar que el accionante no reside en el lugar. Así las cosas, aun cuando no se verifica que se haya materializado un desalojo que vulnere las garantías del debido proceso, sí se acredita una amenaza a los derechos fundamentales de la persona adulta mayor tutelada, debido a la falta de coordinación previa, efectiva y suficiente con el Conapam ante una eventual ejecución de las medidas de recuperación del bien demanial antedicho -véase en similar sentido la sentencia nro. 2026010043 de las 9:20 horas del 20 de marzo de 2026-. Por ende, procede acoger el recurso en cuanto a este agravio, según lo indicado en la parte dispositiva de este asunto.
Finalmente, no se observa alguna acción u omisión del Conapam que haya vulnerado los derechos fundamentales de la parte tutelada en los términos en que se planteó el recurso, motivo por el cual se declara sin lugar.
En el sub iudice, estimo importante aclarar que, si bien en la citada sentencia nro. 2025026353 de las 9:40 horas del 19 de agosto de 2025, salvé el voto, no menos cierto es que lo hice a fin de continuar la tramitación del asunto, dado que estimé que lo acusado podría implicar una lesión al debido proceso y derecho de defensa de la parte amparada.
Se previene a las partes que, de haber aportado algún documento en papel u objetos o pruebas contenidos en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados en un plazo máximo de 30 días hábiles, contado a partir de la notificación de esta sentencia. Se advierte que será destruido todo material que no sea recogido dentro de ese lapso, con base en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial" (aprobado por la Corte Plena en el artículo XXVI de la sesión nro. 27-11 de 22 de agosto de 2011 y publicado en el Boletín Judicial nro. 19 del 26 de enero de 2012) y en el artículo LXXXI de la sesión del Consejo Superior del Poder Judicial nro. 43-12 de 3 de mayo de 2012.
Por tanto:
Se declara parcialmente con lugar el recurso solo en cuanto a la Municipalidad de Nicoya por la omisión de coordinar lo pertinente con el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor, a fin de que se valorara la condición socioeconómica del tutelado. Se le ordena a Carlos Martínez Arias, en su condición de alcalde de Nicoya, o a quien en su lugar ocupe ese cargo, coordinar lo pertinente y llevar a cabo lo correspondiente dentro del ámbito de sus competencia, a fin de que INMEDIATAMENTE se garantice que no se lleve a cabo algún acto orientado a la ejecución de la demolición de las edificaciones en las que reside el amparado objeto de este asunto, sin que de previo se haya remitido el caso del tutelado al Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor, a fin de que se lleve a cabo su valoración socioeconómica. Se advierte a la autoridad recurrida, que de acuerdo con lo establecido por el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional se impondrá prisión de tres meses a dos años o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada dentro de un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado.
Se condena a la Municipalidad de Nicoya al pago de las costas, daños y perjuicios causados con los hechos que sirven de base a esta declaratoria, los que se liquidarán en ejecución de sentencia de lo contencioso administrativo. En lo demás, se declara sin lugar el recurso. El magistrado Rueda Leal consigna nota. Notifíquese.
Fernando Castillo V.
Fernando Cruz C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
EXPEDIENTE N° 26-031276-0007-CO
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