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Res. 25711-2025 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 14/08/2025
OutcomeResultado
The Constitutional Chamber partially granted the appeal: dismissed the food claim, but ordered the prison authorities to implement the mechanism for minor visits and to assess the feasibility of in-person visits by the inmate's daughter, holding that the abrupt application of the directive violated the best interests of the child.La Sala Constitucional declaró parcialmente con lugar el recurso: desestimó el reclamo sobre alimentos, pero ordenó implementar el mecanismo de visitas de menores y valorar la visita presencial de la hija del tutelado, por considerar que la aplicación abrupta de la directriz vulneró el interés superior del niño.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber heard an amparo action filed on behalf of an inmate held in the high-security module of CAI Terrazas, who alleged that he was prohibited from receiving visits from his minor daughter and that he occasionally received spoiled food. The Chamber dismissed the food claim after an inspection by the Health Authority confirmed adequate hygiene and food-handling conditions. Regarding the minor's visits, the Chamber partially granted the appeal. It held that Directive DVJ-009-04-2025, which established a general rule prohibiting in-person visits by minors in high-security circuits, was not per se unconstitutional, but its abrupt application to the inmate—who had previously been authorized to receive such visits—without implementing an individualized assessment mechanism violated the best interests of the child and the right to family communication. Prison authorities were ordered to implement the directive’s provisions on contact with minors and to assess the feasibility of in-person visits by the inmate's daughter. One judge dissented, arguing that the directive inverted the legal presumption under the Convention on the Rights of the Child, which favors direct contact.La Sala Constitucional conoció un recurso de amparo interpuesto a favor de un privado de libertad recluido en el módulo de alta contención del CAI Terrazas, quien alegaba que se le prohibía la visita de su hija menor de edad y que en ocasiones recibía alimentos en mal estado. La Sala desestimó el reclamo sobre los alimentos, al constatar mediante inspección del Área Rectora de Salud que las condiciones higiénico-sanitarias y de manipulación de alimentos eran adecuadas. En cuanto a la visita de la menor, la Sala declaró parcialmente con lugar el recurso. Consideró que la directriz DVJ-009-04-2025, que estableció como regla general la no presencialidad de menores en circuitos de alta contención, no era per se inconstitucional, pero su aplicación abrupta al amparado —quien previamente contaba con autorización de visitas— sin que se hubiera implementado el mecanismo de evaluación individualizada, vulneró el interés superior de la niña y el derecho a la comunicación familiar. Se ordenó a las autoridades penitenciarias implementar lo dispuesto en la directriz sobre contacto de menores y valorar la procedencia de la visita presencial de la hija del tutelado. Un magistrado salvó el voto, sosteniendo que la directriz invierte la presunción legal de la Convención sobre los Derechos del Niño, que privilegia el contacto directo.
Key excerptExtracto clave
Thus, the precedent applies given a similar situation, since prior to the issuance of the directive, the petitioner did have authorization for his daughter’s admission, so that the issuance of the circular abruptly and without grounds interrupted the petitioner's ability to be visited by the minor, which, in principle, undermines the best interests of the child. Consequently, this part of the appeal is granted, under the terms set forth in the operative part of this ruling.Así las cosas, el precedente resulta aplicable al darse una situación similar, toda vez que antes de la emisión de la directriz, el amparado sí contaba con una autorización de ingreso de su hija, de modo que, con la emisión de la circular, de forma abrupta y carente de sustento, se le interrumpió al amparado la posibilidad de ser visitado por la persona menor de edad, lo que en tesis de principio va en detrimento del interés superior del niño. En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar este extremo del recurso, en los términos que se indicarán en la parte dispositiva de este pronunciamiento.
Pull quotesCitas destacadas
"la comunicación de una persona recluida con sus familiares, a través de medios idóneos y eficientes es, justamente, un aspecto que se encuentra en el núcleo central del derecho a la comunicación."
"the communication of an incarcerated person with their relatives, through suitable and efficient means, is precisely an aspect at the very core of the right to communication."
Considerando VII
"la comunicación de una persona recluida con sus familiares, a través de medios idóneos y eficientes es, justamente, un aspecto que se encuentra en el núcleo central del derecho a la comunicación."
Considerando VII
"con la medida impugnada de forma abrupta y carente de sustento se le interrumpe al amparado la posibilidad de ser visitado por sus hijos, lo que en tesis de principio va en detrimento del interés superior del niño."
"the contested measure abruptly and without grounds interrupted the petitioner's ability to be visited by his children, which, in principle, undermines the best interests of the child."
Considerando VII
"con la medida impugnada de forma abrupta y carente de sustento se le interrumpe al amparado la posibilidad de ser visitado por sus hijos, lo que en tesis de principio va en detrimento del interés superior del niño."
Considerando VII
"La presunción que se deriva de la Convención y de la recomendación del Comité de los Derechos del Niño es a favor de mantener el contacto directo, lo cual no puede ser revertido por una directriz emanada de una autoridad penitenciaria."
"The presumption derived from the Convention and the recommendation of the Committee on the Rights of the Child is in favor of maintaining direct contact, which cannot be reversed by a directive issued by a prison authority."
Voto salvado
"La presunción que se deriva de la Convención y de la recomendación del Comité de los Derechos del Niño es a favor de mantener el contacto directo, lo cual no puede ser revertido por una directriz emanada de una autoridad penitenciaria."
Voto salvado
"el interés superior del niño no es paternocéntrico ni estatocéntrico sino infantocéntrico. Esto implica que las consideraciones a la confianza que debe existir entre los Estados en cuanto a las medidas para proteger a los menores, o las pretensiones de los progenitores respecto de sus derechos para con sus hijos, son cuestiones de segundo orden porque lo que prima son los derechos de las personas menores de edad y el ambiente que mejor ampare sus propios proyectos de vida."
"the best interests of the child are not parent-centered or state-centered but child-centered. This means that considerations regarding the trust that must exist between States regarding measures to protect minors, or the claims of parents regarding their rights toward their children, are secondary matters because what prevails are the rights of minors and the environment that best supports their own life projects."
Considerando VII
"el interés superior del niño no es paternocéntrico ni estatocéntrico sino infantocéntrico. Esto implica que las consideraciones a la confianza que debe existir entre los Estados en cuanto a las medidas para proteger a los menores, o las pretensiones de los progenitores respecto de sus derechos para con sus hijos, son cuestiones de segundo orden porque lo que prima son los derechos de las personas menores de edad y el ambiente que mejor ampare sus propios proyectos de vida."
Considerando VII
Full documentDocumento completo
**Translation from Spanish:** **Constitutional Chamber** **Resolution No. 25711 - 2025** **Date of Resolution:** August 14, 2025 at 09:20 **Case File:** 25-017099-0007-CO **Drafted by:** Anamari Garro Vargas **Type of Matter:** *Recurso de amparo* **Analyzed by:** CONSTITUTIONAL CHAMBER **Text of the resolution** Res. No. 2025025711 CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours and twenty minutes on August fourteenth, two thousand twenty-five.
*Recurso de amparo* filed by Nombre45631, identification number CED35781, on behalf of Nombre45632, identification number CED35782, against the MINISTRY OF JUSTICE AND PEACE.
**Whereas:** 1.- By brief received at the Secretariat of the Chamber on June 13, 2025, the petitioner files a *recurso de amparo* on behalf of Nombre45632 against the Ministry of Justice and Peace. She states that the protected party is confined in the C4 section of the Terrazas Institutional Care Center. She indicates that the protected party was relocated to that higher-containment location where he is prohibited from receiving visits from his minor daughter. On the other hand, she claims that at times he is given food that is spoiled, which puts his health at risk. She deems the fundamental rights of her represented party to be violated. She requests the intervention of this Chamber.
2- In accordance with the decision in judgment no. 2025-019419 of 09:30 hours on June 24, 2025, the Chamber ordered that the present *recurso* be processed solely with respect to the following facts alleged by the petitioner: that the entry of minors to the section where the protected party is located has been prohibited, preventing him from seeing his daughter; and that the *amparado* is served food in poor condition, which puts his health at risk, since the remaining claims were rejected outright.
3.- By resolution of 16:02 hours on July 1, 2025, this proceeding was given course, and a report was requested from the Vice Minister, the Director General of Social Adaptation, and the Director of CAI Terrazas, all of the Ministry of Justice and Peace, regarding the facts alleged by the petitioner.
4.- By brief incorporated into the digital case file on July 7, 2025, Yamilth Valverde Granados, in her capacity as Director of CAI Terrazas, reports under oath that: “SECOND: The following is the legal situation of the *amparado*: He is at the order of the National Institute of Criminology, serving a sentence of thirty years, zero months, and zero days of imprisonment, imposed by the Criminal Trial Court of Heredia, for the crime of qualified homicide; to the detriment of Nombre45633, which is fulfilled in prison on January twenty-fourth, two thousand forty-nine, with an approximately discounted date of December twenty-sixth, two thousand forty-two, half-sentence with discount and the right to request parole starting February sixteenth, two thousand thirty-three, one-third of the sentence on May ninth, two thousand twenty-nine, he has a record of a period in pretrial detention running from July second, two thousand nineteen, to October twenty-first, two thousand twenty-one; the final sentence date was October twenty-second, two thousand twenty-one. The foregoing in relation to cause: 19-004702-0059-PE. THIRD: That the *amparado* entered this penitentiary establishment on December 19, 2019, coming from the Gerardo Rodríguez Echeverría Institutional Care Center, where according to the IGNIS system, he was placed in Dirección1956 from December 12, 2022, where he has remained to date. FOURTH: It must be taken into account that decisions regarding the placement or transfer of persons deprived of liberty are the exclusive authority of the penitentiary administration. These are adopted without prejudice to the corresponding jurisdictional control or the external supervision exercised by institutions such as the Office of the Ombudsman of the Republic or the National Mechanism for the Prevention of Torture, as established in Article 10 of the National Penitentiary System Regulations. Such transfers may be carried out for institutional reasons, always respecting human dignity, or due to personal or coexistence circumstances of the sentenced person. In any case, their purpose is to safeguard order, security, and the proper functioning of the penitentiary system. FIFTH. It is important to mention that the *amparada* person is indeed within the High Containment circuit, and the Interdisciplinary Council of this penal center, through ordinary session number 22-2025 held on June 19, 2025, agreed to notify the sentenced person of his permanence in Terrace C in the High Containment circuit, given that a review of the file reveals that: in the last four years he has presented conduct against institutional security by forming a gang according to a police report, which caused a collective incident at the CAI Gerardo Rodríguez Echeverría with other persons deprived of liberty, as well as drug seizures, among them crack paste and marijuana. This high-containment profile criterion is contemplated in circular three dash two thousand twenty-five, article ninety-one bis, subsection b).” 5.- By brief incorporated into the digital case file on July 7, 2025, Gerald Campos Valverde, in his capacity as Minister of Justice and Peace, reports under oath that: “the *amparado* has been located in the penitentiary establishment he directs since December nineteenth, two thousand nineteen, coming from the Gerardo Rodríguez Echeverría Institutional Care Center, currently located in Dirección5838. I highlight that the placement of persons deprived of liberty in different centers or spaces is the authority of the penitentiary administration, taking into consideration different parameters and criteria, and furthermore, they may occur for institutional, personal, coexistence, or security reasons. He also indicated that the *amparado* was placed in the sector called high containment, due to the agreement reached by the Interdisciplinary Council of that prison facility, through ordinary session 22-2025 of June nineteenth of this year, based on Circular No. 03-2025, article 91 bis, subsection b) of the National Institute of Criminology, by virtue of the fact that, from the analysis of his file, it is evident that in the last four years, the *amparado* has presented behaviors that threaten institutional security; also, seizures of different types of drugs have been carried out, so there is a valid reason for his transfer to said containment module. Regarding the prohibition of the minor child visiting the *amparado* in the penal center, Ms. Valverde Granados indicated in the first instance that there is no application for those purposes, and in addition to that, due to the characteristics of the high containment circuits, it is considered that these areas are not suitable spaces for minors to frequent, since it could eventually cause damage to their mental and emotional health. Due to the foregoing, it was through the addendum to Directive DVJ-009-04-2025 that the issue of regulating contact between minors and persons deprived of liberty is addressed, establishing in-person visits as an exception and only for those who have a first-degree bond of consanguinity or affinity; in such a way that, for these purposes, physical visits were replaced by another more accessible modality, such as video calls, allowing them to share without putting the institution’s security or the minor’s well-being at risk. The petitioner also alleged that the food offered to the *amparado* is not in perfect condition, which puts his health at risk. In this regard, Ms. Valverde Granados mentioned that, according to what she was informed, all food prepared in the kitchen of that penal facility complies with food handling standards and adequate temperature controls. Likewise, the cited director states that all food is disinfected and washed, as is the kitchen, after its preparation; in addition to that, in the high containment module, individual trays with three compartments and a lid are used, which guarantees hygienic conditions and that the heat of the food is maintained for a longer time; this is why it is untrue to indicate that when they are delivered for consumption, they present a state of decomposition or the presence of worms. Due to the foregoing, this administration has acted in compliance with current regulations, due process, and in respect of all the rights of the *amparada* person, so there is no violation whatsoever of their fundamental rights to warrant granting this *Recurso de Amparo*.” 6.- By brief incorporated into the digital case file on July 8, 2025, Alexander Bolaños Córdoba, in his capacity as Director General of Social Adaptation of the Ministry of Justice and Peace, reports under oath that: “the *amparado* has been located in the penitentiary establishment he directs since December nineteenth, two thousand nineteen, coming from the Gerardo Rodríguez Echeverría Institutional Care Center, currently located in Dirección5838. He highlighted that the placement of persons deprived of liberty in different centers or spaces is the authority of the penitentiary administration, taking into consideration different parameters and criteria, and furthermore, they may occur for institutional, personal, coexistence, or security reasons. On the other hand, Article 10 of the National Penitentiary System Regulations provides: ‘Article 10.- Principle of exclusive authority of the penitentiary administration. Without prejudice to the corresponding jurisdictional guardianship, nor to the external supervision carried out by institutions such as the Office of the Ombudsman of the Republic or the National Mechanism for the Prevention of Torture, it is the exclusive authority of the penitentiary administration to order the placement and transfer of persons deprived of liberty within the national penitentiary system.’ He also indicated that the *amparado* was placed in the sector called high containment, due to the agreement reached by the Interdisciplinary Council of that prison facility, through ordinary session 22-2025 of June nineteenth of this year, based on Circular No. 03-2025, article 91 bis, subsection b) of the National Institute of Criminology, by virtue of the fact that, from the analysis of his file, it is evident that in the last four years, the *amparado* has presented behaviors that threaten institutional security; also, seizures of different types of drugs have been carried out, so there is a valid reason for his transfer to said containment module. Regarding the prohibition of the minor child visiting the *amparado* in the penal center, Ms. Valverde Granados indicated in the first instance that there is no application for those purposes, and in addition to that, due to the characteristics of the High Containment Circuit, it is considered that these areas are not suitable spaces for minors to frequent, since it could eventually cause damage to the minor's mental and emotional health. Due to the foregoing, it was through the addendum to Directive DVJ-009-04-2025 that the issue of regulating contact between minors and persons deprived of liberty is addressed, establishing in-person visits as an exception and only for those who have a first-degree bond of consanguinity or affinity; in such a way that, for these purposes, physical visits were replaced by another more timely and convenient modality, such as video calls, allowing them to share without putting the institution’s security, nor the minor's well-being at risk. The petitioner also alleged that the food offered to the *amparado* is not in perfect condition, which puts his health at risk. In this regard, Ms. Valverde Granados mentioned that, according to what she was informed, all food prepared in the kitchen of that penal facility complies with food handling standards and adequate temperature controls. Likewise, the cited director states that all food is disinfected and washed, as is the kitchen, after its preparation; in addition to that, in the High Containment Circuit, individual trays with three compartments and a lid are used, which guarantees hygienic conditions and that the heat of the food is maintained for a longer time; this is why it is untrue to indicate that when they are delivered for consumption, they present a state of decomposition or the presence of worms. By virtue of the foregoing and the evidence provided, the General Directorate of Social Adaptation, and specifically the Terrazas Institutional Care Center, have not violated in any way the fundamental rights of the protected party, since they have always acted in compliance with current regulations and due process, which is why it is considered that what was stated by the petitioner does not constitute a violation of their fundamental rights that warrants considering granting the present *recurso de amparo*.” 7.- By resolution of 15:42 hours on July 10, 2025, evidence for a better resolution was requested from the Director of CAI Terrazas: “so that she rules clearly on the following points: a) whether the *amparado* Nombre45632, identification number CED35782, has submitted a request to process a visit with his children. If the answer is affirmative, they must indicate the date it was submitted and the resolution thereof; b) they must clarify whether, prior to the transfer of the protected party to the high containment module and the issuance of the new directives, he had or did not have an approval in his favor for the visit of his children.” 8.- By brief incorporated into the digital case file on July 15, 2025, Yamileth Valverde Granados, in her capacity as Director of CAI Terrazas, reports under oath that: “I adhere in all respects to the report rendered by the Social Work professional, in which it was recorded: a) whether the *amparado* Nombre45632, identification number CED35782, has submitted a request to process a visit with his children. Regarding the above, the person deprived of liberty processed a renewal of the entry card for the minor Nombre45634, who is his daughter and has entry authorization. He provides a photocopy of the previous card and two passport-sized photos for the purpose of it being renewed, so that he can have the company of his daughter as normal. Based on the above, the administrative file was reviewed, in which it is seen that the same card was renewed in 2021 when he was located at the CAI Gerardo Rodríguez Echeverría. The respective social report for the assessment for the minor's entry is evidenced on folio 21. On folios 50-51, a photocopy of the identification card of Ms. Nombre45635 (responsible person) and Birth Certification of the minor can be seen. From the documentary review, it is concluded that no risk situations are evident that could increase the minor's vulnerability entering the penitentiary center, a procedure carried out on July 4, 2024, by Lic. Juan Pablo Cubero. b) they must clarify whether, prior to the transfer of the protected party to the high containment module and the issuance of the new directives, he had or did not have an approval in his favor for the visit of his children. The person deprived of liberty has a minor's entry card; however, to date, he has not requested special visits from the Social Work professional of the pavilion where he is located.” 9.- By resolution of 15:33 hours on July 16, 2025, evidence for a better resolution was requested from the Director of the Alajuela 2 Health Governing Area: “within a maximum period of THREE DAYS counted from the notification of this resolution, conduct an inspection at the TERRAZAS INSTITUTIONAL CARE CENTER to review matters concerning the facts alleged by the petitioner, which are summarized as follows: that the protected party is confined in the C4 section of the Terrazas Institutional Care Center. She indicates that the protected party was relocated to that higher-containment location where he is prohibited from receiving visits from his minor child. On the other hand, she claims that at times he is given food that is spoiled, which puts his health at risk. She deems the fundamental rights of her represented party to be violated. She requests the intervention of this Chamber. Furthermore, within TWO DAYS following the aforementioned diligence, they must send this Chamber a report describing the findings of the inspection, as well as those aspects they deem appropriate in relation to the facts alleged in the *sub lite* by the plaintiff.” 10.- By brief incorporated into the digital case file on July 24, 2025, Jorge Luis Trigueros Chaves, in his capacity as acting Director of the Alajuela 2 Health Governing Area, reports under oath that: “In response to the request for information required by resolution dated July 18, 2025, and in follow-up to the case indicated in the matter, official Danilo Arrieta Alfaro, Environmental Manager of the Alajuela 2 Health Governing Area, conducted an inspection visit on July 22, 2025, to the La Reforma Penitentiary Center establishment, specifically to CAI Las Terrazas, a report contained in official communication CARTA-MS-DRRSCN-DARSA2-IT-2019-2025. The inspection was carried out in the company of officials Yamileth Valverde Granados and Shirley Cubero González from the administration of the aforementioned establishment, and with respect to the reported aspects, the following was assessed: 1. Regarding the condition of the person deprived of liberty Nombre45632, he is a sentenced person and is currently in the C4 section of the indicated center, which corresponds to higher containment. Being a high containment section, there is no dining hall as such for the persons deprived of liberty. The existing dining hall for these purposes is used exclusively for persons deprived of liberty on family visitation day. 2. Regarding the physical-sanitary conditions reported by Mr. Nombre45632, it was indicated: a. Regarding the claim that food is provided that is spoiled and puts his health at risk: The health authority stated that a visit was made to the penitentiary center’s kitchen, which has a staff of 36 people, who have knowledge in food handling and receive periodic training from the Nutrition Department of the referred center. In addition, coordination is underway to provide the food handling course to all those who provide support in the kitchen for the months of September and October of the current year. b. The authority toured the kitchen and observed at the time of the visit that personnel used the equipment required for food preparation and handwashing, for which they had the necessary supplies. In addition, the tray-filling process was observed, which was carried out under the supervision of the kitchen manager, following controls and avoiding the risk of cross-contamination. c. According to the officials of the penitentiary center, they are carrying out a transition from transporting food in stainless steel trays to transporting them in individualized trays, starting in the highest containment sections, to allow greater control over handling and to further prevent the risk of cross-contamination of food. d. Furthermore, it was indicated that the center has a daily menu established by the Nutrition Department, in which the food is served only at the time of preparation, so it is not reused or reheated at any time. In addition, according to a consultation made to the administration, there have been no reports of complaints from inmates regarding the delivery of food in a state of decomposition at the penitentiary center to date. In the conclusion, the health authority stated that, at the time of the inspection, no non-compliance with the physical-sanitary conditions that represented a health problem was evidenced in the establishment.” 11.- In the proceedings followed, the legal requirements have been observed.
Drafted by Magistrate Garro Vargas; and, **Considering:** I.- Preliminary matter. Before analyzing the merits of the matter, it must be clarified that, under a better assessment, this Chamber decided to reject outright the *recursos de amparo* filed on behalf of sentenced persons deprived of liberty, since precept 482 of the Criminal Procedure Code grants broad powers to the sentence enforcement judges, who are only subject to the law (in a broad sense), international treaties, and the Political Constitution. Consequently, in matters pertaining to the execution of the sentence, the penitentiary authorities are subject to what is decided by the sentence enforcement judges, and it is these judges, in their capacity as justice operators, who are the first called upon to resolve the petitions of sentenced persons deprived of liberty that they raise in defense of their rights (including fundamental ones) during the serving of the sentence. Thus, with regard to the exercise of jurisdictional protection of fundamental rights, the Chamber would only hear the cases admitted via *habeas corpus*, since the *amparo* is inadmissible against the resolutions and jurisdictional actions of the Judicial Branch (section 30, subsection b) of the Constitutional Jurisdiction Law), the latter with the exception of matters referring to judicial delay in the terms provided by the jurisprudence of this tribunal, access to constitutional justice, and those relating to issues of human dignity, health, and life of the *amparados*, whose resolution should not be delayed by referring the petitioner to the sentence enforcement jurisdiction, given the relevance of those rights for the very existence of the human being.
Precisely, in the *sub lite*, an exceptional case arises. Although the *recurso* is filed by a person deprived of liberty who is a sentenced person, the truth is that what is alleged is directly related to persons who are not deprived of liberty, since one of the claims concerns the prohibition of seeing his daughter, who is a minor. Having clarified the point, for the sake of procedural efficiency, we proceed to resolve the specific situation claimed in this matter.
II.- Object of the *recurso*. The petitioner raises the following claims on behalf of the *amparado*, who is a person deprived of liberty at CAI Terrazas: a) that at times he is given food that is spoiled, which puts his health at risk; and b) that he was relocated to a higher-containment location where he is prohibited from receiving visits from his minor daughter. She requests the intervention of the Chamber.
III.- Proven facts. Of importance for the decision in this matter, the following facts are deemed duly proven:
a. The petitioner is deprived of liberty at CAI Terrazas, as a sentenced person at the order of the National Institute of Criminology (see report rendered under oath); b. The *amparado* is located in Terrace C of CAI Terrazas, which forms part of the high containment circuits of the National Penitentiary System (see report rendered under oath); c. Through directive no. DVJ-009-04-2025 of May 7, 2025, it was recorded that the regulation of contact between minors and persons deprived of liberty establishes in-person visits as an exception and only for those who have a first-degree bond of consanguinity or affinity; in such a way that, for these purposes, physical visits were replaced by another more timely and convenient modality, such as video calls, allowing them to share without putting the institution’s security or the minor's well-being at risk (see reports rendered under oath); d. The penitentiary authorities of CAI Terrazas reported that the *amparado* processed the renewal of the entry card for the minor Nombre45634, which is why he had authorization to receive visits from his daughter; and that from the documentary review, no risk situations against the vulnerability of the minor are evident (see report rendered under oath and evidence provided); e. On July 22, 2025, the authorities of the Alajuela 2 Health Governing Area conducted an inspection at CAI Terrazas, from which the following was recorded: “A visit is made to the kitchen of the penitentiary center; there is a staff of 36 people, of which 6 belong to the payroll of the Ministry of Justice and Peace, and they have current food handling cards; the remaining 30 are inmates who provide auxiliary support; these receive refresher talks from the Nutrition department periodically, the most recent being in the month of May 2025 (see attachment). The Guidance department is coordinating with the INA to provide the food handling course to those who provide support in the kitchen for the months of September and October of the current year (see attachment). A tour of the kitchen is carried out; at the time of the visit, it is observed that the staff uses equipment, such as boots, aprons, hairnets, smocks, among others, during the food preparation process; they also perform handwashing for which they have the supplies of water and soap. The tray-filling process is observed, which is carried out under the supervision of the kitchen manager, following hygiene controls to avoid the risk of cross-contamination. In addition, the center has a daily menu established by the Nutrition department, whereby the food is served only at the time of preparation, so it is not reused or reheated at any time (see attachment). Finally, the administration was asked if there were reports of cases of complaints from inmates regarding the delivery of food in a state of decomposition, and it was indicated that there are no reports of this nature at the penitentiary center at the moment. Conclusions: Once the inspection visit to the place in question was completed, it was possible to evidence that there is no non-compliance with the physical-sanitary conditions that represent a health problem” (see report rendered under oath and evidence provided).
IV.- Unproven fact. The following fact is not deemed duly proven: Sole. That, prior to the filing of this *recurso*, authorization for the *amparado* to receive visits from his daughter was denied (the case records).
V.- Regarding the specific case. In the *sub lite*, the petitioner raises the following claims on behalf of the *amparado*, who is a person deprived of liberty at CAI Terrazas: a) that at times he is given food that is spoiled, which puts his health at risk; and b) that he was relocated to a higher-containment location where he is prohibited from receiving visits from his minor daughter. She requests the intervention of the Chamber.
VI.- Regarding the first claim of this proceeding, this Chamber does not verify a violation of the fundamental rights of the *amparado*, since the Alajuela 2 Health Governing Area was ordered to conduct an inspection at CAI Terrazas, through which it was determined that the conditions were adequate and that they complied with the corresponding physical-sanitary conditions. In particular, regarding the food, the following was detailed: “A tour of the kitchen is carried out; at the time of the visit, it is observed that the staff uses equipment, such as boots, aprons, hairnets, smocks, among others, during the food preparation process; they also perform handwashing for which they have the supplies of water and soap. The tray-filling process is observed, which is carried out under the supervision of the kitchen manager, following hygiene controls to avoid the risk of cross-contamination. In addition, the center has a daily menu established by the Nutrition department, whereby the food is served only at the time of preparation, so it is not reused or reheated at any time (see attachment). Finally, the administration was asked if there were reports of cases of complaints from inmates regarding the delivery of food in a state of decomposition, and it was indicated that there are no reports of this nature at the penitentiary center at the moment.” Conclusions: Once the inspection visit to the place in question was carried out, it could be evidenced that they do not present non-compliance with the physical-sanitary conditions that represent a health problem." Thus, this Chamber concludes that the conditions reported by the appellant are not receivable, since it has been duly accredited that the penitentiary center has adequate physical-sanitary conditions safeguarding the fundamental rights of the protected party. Consequently, the appropriate course of action is to dismiss this part of the appeal.
VII.- Finally, regarding the second part of the appeal, it is verified that the protected party is currently located in Terrace C of the CAI Terrazas, which forms part of the high-containment circuits of the National Penitentiary System.
Now then, from the list of proven facts, it is verified that the penitentiary authorities of the CAI Terrazas reported that the protected party processed the renewal of the entry pass for the minor Nombre45634, which is why he had authorization to receive visits from his daughter; as well as that from the documentary review, no risk situations against the vulnerability of the minor are evidenced. That is, it is not considered proven that there is any report or circumstance evidencing that, prior to the filing of this appeal, the authorization for the protected party to receive visits from his daughter had been denied.
From this perspective, for the resolution of this case, it is appropriate to bring up what was resolved by this Chamber in ruling no. 2025-020165 at 09:20 hours on July 2, 2025, regarding visits by minors to penitentiary centers, which provided:
"VI.- The appellant also alleges that the relocation of the supervised person to a maximum containment environment limits visits with their children.
Regarding this point, it is inferred from the case file that, through the addition and specification to directive no. DVJ-009-04-2025 of May 7, 2025, the Vice Minister of Justice and the General Director of Social Adaptation stated:
"Chapter I. Regulation of contact for children and adolescents who have a first-degree consanguinity or affinity bond (children, foster children, or adopted children) with persons deprived of liberty located in High-Containment Circuits of the National Penitentiary System.
Article 1. Purpose and guiding principles. This Directive regulates the conditions and modalities of contact between minors, children of persons deprived of liberty located in the High-Containment Circuit, in such a way as to simultaneously guarantee: (i) The best interest of the child; (ii) The proportional and minimally invasive application of any restrictive measure; (iii) The penitentiary security necessary for the population deprived of liberty, personnel, and third parties; and (iv) Non-discrimination, preserving the right of families to maintain adequate affective ties.
Article 2. General rule of non-presentiality. 1. A “iuris tantum” presumption is established—that is, a legal presumption that has legal effects as long as it is not rebutted by contrary evidence—according to which physical visits by children and adolescents to persons deprived of liberty located in the High-Containment Circuit shall not, in principle, be authorized. 2. Instead of in-person visits, the Penitentiary Administration guarantees safe and free alternative communication modalities (video calls, or other equivalents) that allow family ties to be maintained without compromising institutional security or the psycho-socio-emotional well-being of children. 3. The presumption may only be reversed through a reasoned administrative resolution that observes the procedure and requirements set forth in the following article, applying at all times the principles of the best interest of the child, proportionality, minimal intervention, and penitentiary security. The national heads of the Professional Sections of Social Work and Psychology must issue the respective guideline to guarantee contact of minors with the population deprived of liberty located in these spaces, taking into consideration the first-degree consanguinity or affinity bond (foster children).
Article 3. Special exception for in-person visits. 1. Admissibility. Exceptionally, the Direction of the penitentiary establishment may authorize in-person visits by minors when, upon individual technical assessment, it is evidenced that said visit entails a psycho-socio-emotional benefit for the minor and the inherent risk of these environments has been managed. 2. Cumulative requirements. The authorization may only be granted when at least the following elements are met: i) The Professional Sections of Psychology and Social Work shall issue a joint Report, when appropriate at the request of the Direction of the penitentiary establishment, accrediting the emotional benefit for the minor and describing the context's risk factors and the corresponding mitigation measures, in order to guarantee the best interest of the minor. ii) Availability of an adequate space for the visit, as well as respective custody. iii) Scheduling in an exclusive time slot, avoiding high-risk operational transfers. iv) When other institutional bodies: Patronato Nacional de la Infancia, Hospital Nacional de Niños or others, issue a recommendation on the appropriateness of contact between the minor and the person deprived of liberty. 3. Form and content of the resolution. The resolution issued by the Direction of the penitentiary establishment granting or denying the in-person visit must: i) Be duly reasoned with reference to the technical reports; ii) Individualize the security measures and emotional accompaniment to be implemented; and iii) Set the validity period of the authorization, which shall be determined based on the recommendations issued through the technical reports prepared for this purpose, and the periodic review mechanism. 4. Revocation. The exceptional authorization shall be revocable ex officio when non-compliance with the imposed conditions is verified or new risks arise that make the visit inadvisable, all through a duly reasoned act notified to the interested parties (...)" TRANSITORY PROVISION • A three-month period is determined from the moment this addition to the Directive enters into force, for the penitentiary administration to operationalize accessibility in the High-Containment Circuits, so that it has the necessary conditions and the provisions of article 2 of chapter I can be implemented, regarding the regulation of contact between children and adolescents and persons deprived of liberty located in High-Containment Circuits of the National Penitentiary System. • The national heads of the Professional Sections of Social Work and Psychology must issue the respective guideline to guarantee the contact of minors with the population deprived of liberty located in these spaces, as established in the preceding articles" (the highlighting was added).
In view of the foregoing, note that in ruling no. 2020000326 at 9:20 hours on January 10, 2020, the Chamber explained regarding the institute of the best interest of the child:
"Regarding the best interest of the child as a guiding principle for resolving disputes where their interests are discussed.
Based on this principle, the Convention on the Rights of Nombre8584 provides the following:
"ARTICLE 3 1. In all actions concerning children, whether undertaken by public or private social welfare institutions, courts of law, administrative authorities or legislative bodies, the best interest of the child shall be a primary consideration.
2. States Parties undertake to ensure Nombre8584 such protection and care as is necessary for his or her well-being, taking into account the rights and duties of his or her parents, legal guardians, or other individuals legally responsible for him or her, and, to this end, shall take all appropriate legislative and administrative measures. (...)" (Underlining is added).
"Article 4°- State policies.
It shall be the general obligation of the State to adopt administrative, legislative, budgetary, and any other kind of measures to guarantee the full effectiveness of the fundamental rights of minors. (...)" (Underlining is not from the original).
Regarding the best interest of the minor, the Chamber has extensively developed it in its jurisprudence, stating the following:
"IV.- Regarding the Best Interest of the Minor. The first legal instrument that recognized this principle was the Universal Declaration on the Rights of Nombre8584 of 1959, which in its second principle provided: Nombre8584 shall enjoy special protection, and shall be given opportunities and facilities, by law and by other means, to enable him to develop physically, mentally, morally, spiritually and socially in a healthy and normal manner and in conditions of freedom and dignity. In the enactment of laws for this purpose, the Best Interest of the Minor shall be the "paramount" consideration. It is noted then that, initially, the Principle was restricted to the enactment of laws. Subsequently, the Principle was incorporated into different international instruments related to the minor. Thus, article 5.b of the Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women requires States Parties to ensure that family education includes a proper understanding of maternity as a social function and the recognition of the common responsibility of men and women in the upbringing and development of their children, it being understood that the interest of the children is the primordial consideration in all cases. Likewise, article 16.1.d of the Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women states that in all matters relating to marriage and family relations, the interests of Nombre8584 shall be paramount. For its part, article 4.1 of the African Charter on the Rights and Welfare of Nombre8584 (1990) stipulates that in all actions concerning Nombre8584 undertaken by any person or authority, the Best Interest of the Minor shall be the "primary" consideration. However, it was only with the Convention on the Rights of Nombre8584 that the Principle of the Best Interest of the Minor was fully established as a general principle of law, so that by reason of its legal nature, its guiding function radiates over the entire legal system. Specifically, article 3.1 of the Convention on the Rights of Nombre8584 provides: In all actions concerning children, whether undertaken by public or private social welfare institutions, Courts, administrative authorities or legislative bodies, the "Best Interest of the Minor" shall be a primary consideration. For the purposes of resolving this matter, it is worth highlighting, among other characteristics, the qualification of "superior" given to the principle. The Royal Spanish Academy defines superior as that which is higher and in a preeminent place with respect to another thing. This implies that the right of the minor, depending on the specific case, prevails over other rights, even if these are legitimate. It is, then, an integral legal quality that makes the minor's legal interest have supremacy, predominance, or preponderance over the interests of others; that is, the "superiority" of the Principle supposes the existence of an objective interest that is above the subjective interests of the other parties involved, whether they are state institutions, parents, and even the affected minors themselves. This is because, based on the premise that the minor is a legal subject in development (or, as the case may be, in formation), for whose construction someone must be responsible for their benefit and that of the entire society, it is understandable that regarding minors, there is always a relationship between their legal interest and the legal interests of others (who may be parents or strangers, society in general, or the State), in which case the former shall be superior. The fact that an objective interest exists above the minor's subjective interest does not constitute a return to the doctrine of the irregular situation. On the contrary, the superiority of such an interest does not mean indifference to the will of the minor, because in shaping that interest, it is essential to consider that will, when this is possible in accordance with the psychological and physiological development of the minor. Now, since such development is not complete and varies according to age, the best interest must be nourished by other elements beyond the subjective criteria of those involved (minor, parent, State), so that the ordered measure is characterized by being based on reasonable and precise, intersubjectively demonstrable arguments. Thus, the best interest of Nombre8584 is not parent-centric or state-centric but child-centric. This implies that considerations of trust that should exist between States regarding measures to protect minors, or the claims of parents regarding their rights with respect to their children, are secondary matters because what prevails are the rights of minors and the environment that best protects their own life projects, according to the circumstances that surround them. Having established the superiority of the minor's interest, it is appropriate to establish the manner in which the Principle is applied. Firstly, it allows for the application of equity criteria for the benefit of the minor, when their interests are at stake. If, in very broad terms, justice is giving each according to their merits, equity is juris legitimi enmendatio (legitimate correction of the law), according to Nombre261. 'A century of legalism and purely formalistic justice has shown the serious drawbacks that are inherent to it; for this reason, various movements have arisen in this era directed against the rigidity of the rule of the generic and abstract norm and in favor of considering the highly individualistic elements that define each case as an entity irreducible to others' (See Nombre262 y Lacambra, Luis, Filosofía del Derecho. Editorial Bosch, Barcelona, 1953, p. 464). On the other hand, the Principle of the Best Interest of the Minor must be used by the legal operator as a hermeneutic guideline, which includes the interpretation of both infra-constitutional law, constitutional law, and all those treaties or agreements signed by the country; evidently, such interpretive criteria also includes the authorities of the other Public Powers regarding their respective competencies. This recognition of the best interest of Nombre8584 as a general principle that forms part of and informs the entirety of the legal system, has led the Chamber to provide and order special protection for minors in matters as diverse as the protection of their image and identity, safeguarding the image and identity of minors in conflict with the law, and disputes arising in migratory, health, and family matters -see, among others, rulings numbers 2003-5117, at fourteen hours forty-eight minutes of June 17, two thousand three; 2004-1020, at eight hours thirty-two minutes of February 6, two thousand four; 2004-8759, at eight hours fifty-six minutes of August 13, two thousand four; 2005-4274, at eighteen hours six minutes of April 20, two thousand five; 2007-10306, at fourteen hours ten minutes of July 20, two thousand seven; and number 2008-7782, at ten hours one minute of May 9, two thousand eight-. In this sense, as a recognized and fully applicable general principle, no administrative or judicial norm or decision that contradicts the best interest of Nombre8584 is opposable to it, except when, in specific circumstances, the applicability of some other general principle of the highest level is at stake, in which case the legal operator must adhere to the balancing test and the role of each principle in the particular case. Thus, ignoring the principal nature of the best interest of Nombre8584 by disregarding its strict application in cases involving minors is contrary to the recognitions made on the matter by Constitutional Law, while also giving room to place oneself in a position of vulnerability against the mandate of Article 2 of the American Convention on Human Rights. In other words, administrative and judicial authorities have the obligation to recognize and apply the general principle of the best interest of the child, in perfect compliance with its nature as a principle, with the mandates established by Constitutional Law, even devising appropriate mechanisms and consequent solutions in accordance with what is ordered by the aforementioned Article 2 of the American Convention (see ruling number 2008-015461 at 15:07 hours of October 15, 2008). Finally, the Inter-American Court of Human Rights has established that one way to ensure the primacy and real validity of the best interest of Nombre8584 is to provide Nombre8584 with special protection measures. (I/A COURT H.R.: Juridical Condition and Human Rights of the Child. Advisory Opinion OC-17/02 of August 28, 2002. Series A No. 17, par. 60, p. 62) (see ruling No. 2011-012458 at 15:37 hours of September 13, 2011) In that sense, administrative and judicial authorities have the obligation to recognize and apply the principle of the best interest of the minor, as a hermeneutic guideline in the resolution of the various disputes involving minors, even devising appropriate mechanisms and solutions consistent with the interests of this population. It is about applying the regulations with a child-centric focus, always seeking that solution that is of the greatest benefit to the minor (see ruling No. 2013-6703 at 10:20 hours of May 17, 2013)." (Ruling No. 2014-12897 at 14:45 hours of August 8, 2014)" (the bold text does not correspond to the original).
For its part, in observation no. 14 of the Committee on the Rights of Nombre8584, the position was developed that the institute of the best interest of Nombre8584 has a "tripartite" character, that is, it operates as a principle, a right, and a rule of procedure:
"6. The Committee underlines that the best interest of Nombre8584 is a threefold concept: “a) A substantive right: the right of Nombre8584 to have his or her best interests assessed and taken as a primary consideration when different interests are being weighed in order to reach a decision on the issue at stake, and the guarantee that this right will be put into practice whenever a decision is to be made affecting a child, a specific or generic group of children or children in general. Article 3, paragraph 1, creates an intrinsic obligation for States, is directly applicable (self-executing) and can be invoked before a court. b) A fundamental, interpretative legal principle: if a legal provision is open to more than one interpretation, the interpretation which most effectively serves the child’s best interests should be chosen. The rights enshrined in the Convention and its Optional Protocols provide the framework for interpretation. c) A rule of procedure: whenever a decision is to be made that will affect a specific Nombre8584, an identified group of children or children in general, the decision-making process must include an evaluation of the possible impact (positive or negative) of the decision on Nombre8584 or children concerned. Assessing and determining the best interests of Nombre8584 require procedural guarantees. Furthermore, the justification of decisions must show that the right has been explicitly taken into account. In this regard, States parties shall explain how the right has been respected in the decision, that is, what has been considered to be in the child’s best interests, what criteria it is based on, and how the child’s interests have been weighed against other considerations, be they broad issues of policy or individual cases." In addition, the cited Committee pronounced on certain elements that must be taken into consideration when weighing the best interest of the child:
"1. Elements to be taken into account when assessing the best interests of Nombre8584 52. Based on these preliminary considerations, the Committee considers that the elements to be taken into account when assessing and determining the child’s best interests, as relevant to the situation in question, are as follows.
54. The fact that Nombre8584 is very young or in a vulnerable situation (e.g. children with disabilities, belonging to minority groups, and migrants) does not deprive him or her of the right to express his or her views, nor reduces the weight given to the child’s views in determining his or her best interests. The adoption of specific measures to guarantee the exercise of equal rights for children in such situations must be subject to an individual assessment that ensures a role for the children themselves in the decision-making process, and allows for reasonable accommodation and support, where necessary, to ensure their full participation in the assessment of their best interests.
72. Emotional care is a basic need for children; if parents or guardians do not fulfill the child’s emotional needs, action must be taken so that Nombre8584 develops secure attachments. Children need to form an attachment to a caregiver at a very early age, and such an attachment, if adequate, must be sustained over the years to provide Nombre8584 with a stable environment.
73. The assessment of Nombre8584's best interests must also take into account his or her safety, that is, the right of Nombre8584 to protection against all forms of physical or mental harm or abuse (art. 19), sexual harassment, peer pressure, bullying, and degrading treatment, as well as against sexual and economic and other exploitation, drugs, labor exploitation, armed conflicts, etc. (arts. 32 to 39).
74. Applying a best-interests approach to decision-making entails assessing the safety and integrity of Nombre8584 at the current time; however, the precautionary principle also requires assessing the possibility of future risk and harm and other consequences of the decision for the child’s safety.
76. The best interests of Nombre8584 in a specific situation of vulnerability will not be the same as those of all children in the same situation of vulnerability. Authorities and decision-makers need to take into account the different kinds and degrees of vulnerability of each child, as each Nombre8584 is unique and each situation must be assessed according to its unique condition. An individualized assessment of each Nombre8584's history from birth should be carried out, with regular reviews by a multidisciplinary team and recommended reasonable accommodation throughout the child’s development process.
Satisfying that need and fostering the responsibilities of the Nombre8584 to overcome the limitations that any situation of vulnerability may entail, shall serve his or her best interest” (the underline was added).
In this way, it is observed that such criteria (issued by the Committee on the Rights of the Nombre8584 regarding the threefold nature of the institution of the best interest of the Nombre8584 and concerning the elements to be considered in the evaluation of that interest) have been fully accepted by this Constitutional Chamber in numerous rulings, such as judgments no. 2022007852 of 2:08 p.m. on April 1, 2022, no. 2023001083 of 9:20 a.m. on January 20, 2023, and no. 2024005370 of 1:20 p.m. on February 27, 2024.
Likewise, it should be recalled that this Court has already ruled on the right to communication of persons deprived of liberty; for instance, in judgment no. 2019004943 of 9:40 a.m. on March 19, 2019, it was defined:
“(…) numeral 37 of the Standard Minimum Rules for the Treatment of Prisoners (Geneva, 1955), adopted by the United Nations, provides: 'Prisoners shall be allowed, under necessary supervision, to communicate with their family and reputable friends at regular intervals, both by correspondence and by receiving visits.' Similarly, numeral 19 of the Body of Principles for the Protection of All Persons under Any Form of Detention or Imprisonment (1988), adopted by the General Assembly in its resolution 43/173, of December 9, 1988, provides: 'A detained or imprisoned person shall have the right to be visited by and to correspond with, in particular, members of his family and shall be given adequate opportunity to communicate with the outside world, subject to reasonable conditions and restrictions as specified by law or lawful regulations.' This principle accepts that communication with the outside world is subject to reasonable conditions and restrictions, and numeral 37, that communication be periodic and supervised. Similarly, this Chamber has recognized the possibility and necessity of rules regulating prison life. In Judgment No. 1996-2175, of May 10, 1996, the following was expressed: '…while it is true this Chamber has recognized that those deprived of liberty lose only their freedom of movement and that their other rights not directly related to the indicated restriction must be respected, it is also true that the regulation of prison life requires that certain limits be imposed on those rights, such as schedules, disciplinary rules, and other rules necessary for the security of the penitentiary; all this, of course, respecting criteria of reasonableness such as proportionality between the measures and the purpose pursued by them.' (…)
It should be noted that the communication of an incarcerated person with their family members, through suitable and efficient means, is precisely an aspect that lies at the core of the right to communication. For this reason, the right of inmates to communicate with the outside world, and particularly with their family members, is linked to the constitutional protection of family integrity, family intimacy, and the inviolability of communications. Although it may be subject to duly justified regulations in a proportional and reasonable manner, according to the objectives and needs of penitentiary centers, such as, for example, to maintain discipline, order, security, and coexistence and to establish schedules and modalities, the inmate's communication with the outside world cannot be completely restricted, nor can it be limited by economic factors. Given the denounced situation, that is, that the international collect-call system is no longer feasible, the State has the duty to implement another type of methodology, which is not limited solely to the use of prepaid telephone cards, since not every person deprived of liberty may have sufficient economic means to acquire one. It is necessary to bear in mind that communication technologies have changed enormously in recent years and the State must adapt and respond to the needs and opportunities this represents. Thus, the advancement and introduction of new technology, particularly internet calls, for example, as a means of communicating with the outside world, both nationally and internationally, constitutes an additional option for institutional care centers and one that guarantees the fundamental right to communication of persons deprived of liberty (…)” (the bold was added).
Based on the foregoing, the Chamber considers that the content of the addition and specification to directive no. DVJ-009-04-2025 of May 7, 2025, is not openly and manifestly arbitrary or disproportionate from a constitutional analysis, given that, in the terms in which this specific habeas corpus was formulated, it does not signify an absolute restriction on the entry of minors to visit those who are incarcerated in high-security spaces, but rather provides that the prison administration analyze each specific case and issue a positive administrative resolution when it concludes that the visit will bring a psycho-socio-emotional benefit to the minor. This is consistent with the aforementioned precedent, given that the communication of persons deprived of liberty located in high-security environments with the outside world is not completely restricted, but rather, in pursuit of guaranteeing the best interest of the Nombre8584 and in view of the criminological profile of the prison population located in those modules, the authorization of in-person visits is subject to the completion of an evaluation of each specific case by the professional Social Work and Psychology sections. Moreover, when in-person visits by minors to those spaces are not permitted, the addition and specification to directive no. DVJ-009-04-2025 of May 7, 2025, provides that: “2. As a substitute for in-person visits, the Prison Administration guarantees safe and free alternative communication modalities (video calls, or other equivalents) that allow maintaining the family bond without compromising institutional security or the psycho-socio-emotional well-being of children.” In this way, several alternatives are contemplated with a view to guaranteeing communication and interrelation between persons deprived of liberty and their minor family members, all of which may be evaluated once it becomes operational, but not from now.
Thus, the Ministry of Justice and Peace has proceeded to create high-security spaces, where a part of the prison population must be placed by virtue of seeking greater levels of security and confinement, according to their criminological profile, institutional risk, disruptive behaviors, or membership in criminal structures. In that regard, that ministry has proceeded with the transfer of persons deprived of liberty to those modules, as occurred with the protected person. However, that relocation of the amparo petitioner was executed without the provisions of the addition and specification to directive no. DVJ-009-04-2025 concerning requests for contact between persons deprived of liberty in high-security spaces of the national penitentiary system and their minor children being in force, which is harmful to fundamental rights by limiting family interrelation without basis.
It should be noted that, prior to carrying out the transfers to the aforementioned high-security spaces, the Ministry of Justice and Peace should have foreseen what was pertinent regarding the mentioned contact to address the situation, and not proceed to do so after the measure was taken, that is, setting for itself a period of three months for “the prison administration to operationalize accessibility in the High-Security Circuits, so that it has the necessary conditions and the provisions of article 2 of chapter I, on the regulation of contact of girls, boys, and adolescents with persons deprived of liberty located in High-Security Circuits of the National Penitentiary System, can be implemented.” With such action, in the case of the protected person, despite the fact that prior to his transfer to the high-security module he did have authorization for the entry of his minor children, the challenged measure abruptly and without basis interrupted the amparo petitioner's possibility of being visited by his children, which in principle goes to the detriment of the best interest of the child.
Therefore, this point of the appeal is granted.” Thus, the precedent is applicable given a similar situation, since prior to the issuance of the directive, the amparo petitioner did have an authorization for the entry of his daughter, so that, with the issuance of the circular, abruptly and without basis, the amparo petitioner’s possibility of being visited by the minor was interrupted, which in principle goes to the detriment of the best interest of the child. Consequently, what is appropriate is to grant this part of the appeal, in the terms that will be indicated in the operative part of this pronouncement.
VIII.- Note by Judge Rueda Leal. I note that regarding the constitutional control related to the jurisdictional protection of fundamental rights, the Chamber would only hear matters through the remedy of habeas corpus, and with the exceptions already mentioned, through the remedy of amparo. Additionally, the avenue of an unconstitutionality action—abstract constitutional control—remains open provided the complainant meets the requirements established in articles 73 to 79 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional.
IX.- Dissenting vote of Judge Cruz Castro.
Pursuant to the considerations I set forth below, I consider that this appeal should be granted. I respectfully dissent, therefore, from the majority opinion that denies it.
The complainant alleges that, through an administrative measure, visits by minors are restricted, and therefore he is not allowed to have contact with his children.
According to the reports rendered, it is recorded that, indeed, the prison authorities established, through a directive, the following general rule:
“Article 2. General rule of no in-person contact 1. An ‘iuris tantum’ presumption is established—that is, a legal presumption that has legal effects as long as it is not rebutted by evidence to the contrary—according to which physical visits by girls, boys, and adolescents to persons deprived of liberty located in the High-Security Circuit will not, in principle, be authorized.” Certainly, complaints or denouncements in the abstract should not be heard through the summary amparo procedure. However, in this case, I consider that we are not dealing with abstract complaints or denouncements, but rather with a certain threat of violation of the fundamental rights of persons deprived of liberty and, furthermore, of their children. The restriction is twofold, not only for the person deprived of liberty, but also for the minor.
Now, the directive establishes a “legal presumption” without indicating any legal backing that supports it. If it is already questionable that a law would generally provide that, unless a contrary resolution is issued, minors cannot have direct contact with their parents, with greater reason such a limitation cannot be provided in a directive emanating from a prison authority.
Article 8(1) of the Convention on the Rights of the Nombre8584 (approved by Law No. 7184 of 18/07/1990), provides the following:
“1. States Parties undertake to respect the right of the Nombre8584 to preserve his or her identity, including nationality, name and family relations as recognized by law without unlawful interference.” And Article 9(3) of that Convention provides the following:
“3. States Parties shall respect the right of the Nombre8584 who is separated from one or both parents to maintain personal relations and direct contact with both parents on a regular basis, except if it is contrary to the Nombre8584's best interests.” On this issue, the Committee on the Rights of the Nombre8584 of the United Nations, in the Report and Recommendations of the Day of General Discussion on "Children of Incarcerated Parents” (2011 General Discussion of the Committee on the Rights of the Child), recommended the following:
“For children separated from their incarcerated parent:
35. The Committee reiterates the obligation of States parties under the Convention, to respect the right of the Nombre8584 who is separated from one or both parents to maintain personal relations and direct contact with both parents on a regular basis, except if it is contrary to the Nombre8584's best interests.” The presumption derived from the Convention and the recommendation of the Committee on the Rights of the Nombre8584 is in favor of maintaining direct contact, which cannot be reversed by a directive emanating from a prison authority. Certainly, it is possible to establish particular restrictions, but each specific case must be substantiated and not the contrary. The general rule is the Fundamental Right “to maintain personal relations and direct contact with both parents on a regular basis,” as the Convention states, and not the presumption of an administrative directive. The right of minors to maintain contact with their parents is a Fundamental Right that cannot be disregarded by prison authorities.
Consequently, for the reasons stated, I dissent from the majority vote and grant the appeal.
X.- Documentation provided to the case file. This Chamber must warn the complainant that if any paper documents have been provided, as well as objects or evidence supported by any additional device, or by electronic, computer, magnetic, optical, telematic means or produced by new technologies, these must be withdrawn from the office within a period of 30 business days after receiving notification of this judgment; otherwise, all thereof shall be destroyed in accordance with the provisions of the “Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial,” approved by the Corte Plena in session No. 27-11 of August 22, 2011, article XXVI and published in Boletín Judicial number 19 of January 26, 2012, as well as the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial, in session No. 43-12 held on May 3, 2012, article LXXXI.
Therefore:
The appeal is partially granted. It is ordered that Gerald Campos Valverde, in his capacity as minister, Alexander Bolaños Córdoba, in his capacity as director of Adaptación Social, and Yamilth Valverde Granados, in her capacity as director of the Centro de Atención Institucional Terrazas, all of the Ministry of Justice and Peace, or whoever holds those positions, coordinate what is pertinent and execute what is necessary within the scope of their respective competencies, so that, within the period stipulated in transitory provision I of the addition and specification to directive no. DVJ-009-04-2025 of May 7, 2025, the following orders are complied with: 1) effectively and adequately implement the provisions established in article 2 of chapter I of that regulation, regarding the regulation of contact of girls, boys, and adolescents with persons deprived of liberty located in High-Security Circuits of the National Penitentiary System; and 2) assess the appropriateness or not of the in-person visit of the protected person's minor daughter and notify the corresponding decision to the accused. The respondent party is warned that, in accordance with the provisions of article 71 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, imprisonment of three months to two years, or a fine of twenty to sixty days, shall be imposed on anyone who receives an order that must be complied with or enforced, issued in an amparo appeal, and does not comply with it or does not have it complied with, provided the offense is not more severely punished. The State is condemned to pay the costs, damages, and losses caused by the acts that serve as the basis for this declaration, which shall be liquidated in the enforcement of the judgment of the contentious-administrative jurisdiction. Judge Rueda Leal records a note. Judge Cruz Castro dissents and grants the appeal, solely, in relation to the impossibility of visits by minors. In all other respects, the appeal is dismissed. Notify.- Nombre137 V.
Nombre152 C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
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Sala Constitucional Clase de asunto: Recurso de amparo Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL Res. Nº 2025025711 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del catorce de agosto de dos mil veinticinco .
Recurso de amparo interpuesto por Nombre45631 , cédula de identidad CED35781, a favor de Nombre45632 , cédula de identidad CED35782, contra el MINISTERIO DE JUSTICIA Y PAZ.
Resultando:
1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala el 13 de junio de 2025, la parte recurrente interpone recurso de amparo a favor de Nombre45632 contra el Ministerio de Justicia y Paz. Manifiesta que el tutelado se encuentra recluido en el ámbito C4 del Centro de Atención Institucional Terrazas. Señala que el tutelado fue reubicado en ese lugar de mayor contención en el que se le prohíbe la visita de su hija menor de edad. Por otro lado, reclama que en ocasiones se le otorga alimento que se encuentra descompuesto, lo que pone en riesgo su salud. Estima lesionados los derechos fundamentales de su representado. Solicita la intervención de esta Sala.
2- De conformidad con lo resuelto en la sentencia nro. 2025-019419 de las 09:30 horas del 24 de junio de 2025, la Sala dispuso cursar el presente recurso únicamente respecto a los siguientes hechos alegados por la parte recurrente: que se ha prohibido el ingreso de personas menores de edad al ámbito donde se encuentra el tutelado, lo que le impide poder ver a su hija; así como que al amparado se le sirve comida en mal estado, lo que pone en riesgo su salud, toda vez que los demás extremos fueron rechazados de plano.
3.- Mediante resolución de las 16:02 horas del 1 de julio de 2025, se dio curso a este proceso y se le solicitó informe al viceministro, al director general de Adaptación Social y al director del CAI Terrazas, todos del Ministerio de Justicia y Paz, sobre los hechos alegados por la parte recurrente.
4.- Por escrito incorporado al expediente digital el 7 de julio de 2025, Yamilth Valverde Granados, en su condición de directora del CAI Terrazas, informa bajo juramento que “SEGUNDO: La presente es la situación jurídica del amparado: Se encuentra a la orden del Instituto Nacional de Criminología descontando sentencia de treinta años, cero meses y cero días de prisión, impuesta por el Tribunal Penal de Heredia, por el delito de homicidio calificado; en perjuicio de Nombre45633 , la cual cumple con prisión el veinticuatro de enero de dos mil cuarenta y nueve, con descuento aproximadamente el veintiséis de diciembre de dos mil cuarenta y dos, media pena con descuento y derecho a solicitar libertad condicional a partir del dieciséis de febrero del dos mil treinta y tres, el tercio de la pena el nueve de mayo de dos mil veintinueve, cuenta con un registro de periodo en prisión preventiva que va del dos de julio del dos mil diecinueve al veintiuno de octubre de dos mil veintiuno; la pena líquida fue el veintidós de octubre del dos mil veintiuno. Lo anterior en relación con la causa: 19-004702-0059-PE. TERCERO: Que el amparado ingresó a este establecimiento penitenciario el 19 de diciembre de 2019 procedente del Centro de Atención Institucional Gerardo Rodríguez Echeverría, donde según el sistema IGNIS y fue ubicado en el Dirección1956 desde el 12 de diciembre del 2022 donde se ha mantenido a la fecha. CUARTO: Debe tomarse en cuenta que las decisiones sobre la ubicación o el traslado de personas privadas de libertad son facultad exclusiva de la administración penitenciaria. Estas se adoptan sin perjuicio del control jurisdiccional correspondiente ni de la supervisión externa ejercida por instituciones como la Defensoría de los Habitante de la República o el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, conforme lo establece el artículo 10 del Reglamento del Sistema Penitenciario Nacional. Dichos traslados pueden realizarse por razones institucionales, siempre bajo el respeto a la dignidad humana, o bien por circunstancias personales o de convivencia de la persona sentenciada. En todo caso, su finalidad es resguardar el orden, la seguridad y el adecuado funcionamiento del sistema penitenciario. QUINTO. Es importante mencionar que la persona amparada en efecto se encuentra dentro del circuito de Alta contención, y el Consejo Interdisciplinario de este centro penal mediante la sesión ordinaria número 22-2025 celebrada el 19 de junio de 2025 acordó comunicarle al sentenciado su permanencia en la Terraza C en el circuito de Alta Contención, dado que en revisión del expediente se desprende que: en los últimos cuatro años ha presentado conductas en contra de la seguridad institucional conformando una cuadrilla según informe policial, que causo incidente colectivo en el CAI Gerardo Rodríguez Echeverría con otros privados de libertad, así como decomisos de drogas entre ellos pasta de crack y marihuana. Este criterio de perfil de alta contención está contemplado en la circular tres guion dos mil veinticinco artículo noventa y uno bis inciso b”.
5.- Por escrito incorporado al expediente digital el 7 de julio de 2025, Gerald Campos Valverde, en su condición de ministro de Justicia y Paz, informa bajo juramento que “el amparado se ubica en el establecimiento penitenciario que dirige desde el diecinueve de diciembre del dos mil diecinueve, procedente del Centro de Atención Institucional Gerardo Rodríguez Echeverría, ubicado actualmente en la Dirección5838 . Resaltó que, la ubicación de las personas privadas de libertad en los diferentes centros o espacios, es facultad de la administración penitenciaria, tomando en consideración diferentes parámetros y criterios, además que los mismos pueden darse por razones institucionales, personales, convivenciales o de seguridad. Indicó además, que el amparado fue ubicado en el sector denominado alta contención, debido al acuerdo tomado por el Consejo Interdisciplinario de ese recinto carcelario, mediante la sesión ordinaria 22-2025 del diecinueve de junio del presente año, basados en la Circular N° 03-2025, artículo 91 bis, inciso b) del Instituto Nacional de Criminología, en virtud que, del análisis de su expediente, se desprende que en los últimos cuatro años, el amparado ha presentado conductas que atentan la seguridad institucional; también, se le han efectuado decomisos de diferentes tipos de droga, por lo que existe un motivo válido para su traslado a dicho módulo de contención. Sobre la prohibición de que el hijo menor de edad visite al amparado en el centro penal, indicó en primera instancia la señora Valverde Granados, que no se cuenta con ninguna solicitud para esos efectos, y aunado a ello, debido a las características de los circuitos de alta contención, se considera que estas áreas no son espacios aptos para que menores de edad frecuenten, ya que podría eventualmente, causar un daño en su salud mental y emocional. Debido a lo anterior, fue que a través del adendum a la Directriz DVJ-009-04-2025, se conoce el tema de la regulación del contacto de menores de edad con personas privadas de libertad, estableciéndose la presencialidad como excepción y únicamente para quienes tengan un vínculo de primer grado de consanguineidad o afinidad; de forma tal que, para esos efectos, se sustituyó la visita física por otra modalidad más accesible, como lo son las videollamadas, permitiendo compartir sin poner en riesgo la seguridad de la institución, ni el bienestar del menor de edad. Alegó también la recurrente, que los alimentos que se le ofrecen al amparado no se encuentran en perfecto estado, lo que pone en riesgo su salud, al respecto, mencionó la señora Valverde Granados que según le fue informado, todos los alimentos preparados en la cocina de ese espacio penal, cumplen con las normas de manipulación de alimentos y controles de temperatura adecuados. Asimismo, refiere la citada dirección que todos los alimentos se desinfectan y se lavan, al igual que la cocina, posterior a la preparación de los mismos; aunado a ello, en el módulo de alta contención se utilizan bandejas personales con tres compartimentos y tapa, lo que garantiza las condiciones higiénicas y que el calor de la comida se mantenga por más tiempo; es por ello que carece de verdad al indicar que cuando son entregados para su consumo, presentan un estado de descomposición o presencia de gusanos. Debido a lo anterior, esta administración ha actuado en apego a la normativa vigente, el debido proceso y en respeto de todos los derechos de la persona amparada, por lo que no existe vulneración alguna a sus derechos fundamentales que motive acoger el presente Recurso de Amparo”.
6.- Por escrito incorporado al expediente digital el 8 de julio de 2025, Alexander Bolaños Córdoba, en su condición de director general de Adaptación Social del Ministerio de Justicia y Paz, informa bajo juramento que “el amparado se ubica en el establecimiento penitenciario que dirige desde el diecinueve de diciembre del dos mil diecinueve, procedente del Centro de Atención Institucional Gerardo Rodríguez Echeverría, ubicado actualmente en la Dirección5838 . Resaltó que, la ubicación de las personas privadas de libertad en los diferentes centros o espacios, es facultad de la administración penitenciaria, tomando en consideración diferentes parámetros y criterios, además que los mismos pueden darse por razones institucionales, personales, convivenciales o de seguridad. Por otra parte, el artículo 10 del del Reglamento del Sistema Penitenciario Nacional, que dispone: “Artículo 10.- Principio de potestad exclusiva de la administración penitenciaria. Sin perjuicio de la tutela jurisdiccional correspondiente, ni de la supervisión externa que realizan instituciones como la Defensoría de los Habitantes de la República o el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, es potestad exclusiva de la administración penitenciaria ordenar la ubicación y traslado de las personas privadas de libertad dentro del sistema penitenciario nacional.” Indicó además, que el amparado fue ubicado en el sector denominado alta contención, debido al acuerdo tomado por el Consejo Interdisciplinario de ese recinto carcelario, mediante la sesión ordinaria 22-2025 del diecinueve de junio del presente año, basados en la Circular N° 03-2025, artículo 91 bis, inciso b) del Instituto Nacional de Criminología, en virtud que, del análisis de su expediente, se desprende que en los últimos cuatro años, el amparado ha presentado conductas que atentan la seguridad institucional; también, se le han efectuado decomisos de diferentes tipos de droga, por lo que existe un motivo válido para su traslado a dicho módulo de contención. Sobre la prohibición de que el hijo menor de edad visite al amparado en el centro penal, indicó en primera instancia la señora Valverde Granados, que no se cuenta con ninguna solicitud para esos efectos, y aunado a ello, debido a las características del Circuito de Alta Contención, se considera que estas áreas no son espacios aptos para que menores de edad frecuenten, ya que podría eventualmente, causar un daño en su salud mental y emocional de la persona menor de edad. Debido a lo anterior, fue que a través del adendum a la Directriz DVJ-009-04-2025, se conoce el tema de la regulación del contacto de menores de edad con personas privadas de libertad, estableciéndose la presencialidad como excepción y únicamente para quienes tengan un vínculo de primer grado de consanguineidad o afinidad; de forma tal que, para esos efectos, se sustituyó la visita física por otra modalidad más oportuna y conveniente, como lo son las videollamadas, permitiendo compartir sin poner en riesgo la seguridad de la institución, ni el bienestar del menor de edad. Alegó también la recurrente, que los alimentos que se le ofrecen al amparado no se encuentran en perfecto estado, lo que pone en riesgo su salud, al respecto, mencionó la señora Valverde Granados que según le fue informado, todos los alimentos preparados en la cocina de ese espacio penal, cumplen con las normas de manipulación de alimentos y controles de temperatura adecuados. Asimismo, refiere la citada dirección que todos los alimentos se desinfectan y se lavan, al igual que la cocina, posterior a la preparación de los mismos; aunado a ello, en el Circuito de Alta Contención se utilizan bandejas personales con tres compartimentos y tapa, lo que garantiza las condiciones higiénicas y que el calor de la comida se mantenga por más tiempo; es por ello que carece de verdad al indicar que cuando son entregados para su consumo, presentan un estado de descomposición o presencia de gusanos. En virtud de lo expuesto y la prueba aportada, la Dirección General de Adaptación Social y en concreto el Centro de Atención Institucional Terrazas, no se han violentado de ninguna manera, los derechos fundamentales del tutelado, pues siempre se ha actuado en apego a la normativa vigente y al debido proceso, es por ello, por lo que se considera que lo manifestado por la persona recurrente no constituye una vulneración a sus derechos fundamentales que motive considerar dar con lugar el presente recurso de amparo”.
7.- Mediante resolución de las 15:42 horas del 10 de julio de 2025, se solicitó prueba para mejor resolver a la directora del CAI Terrazas: “a fin de que se pronuncie sobre los siguientes puntos de manera clara: a) si el amparado Nombre45632 , cédula de identidad CED35782 ha presentado una gestión para tramitar la visita con sus hijos. De ser afirmativa la respuesta, deberán indicar la fecha en que fue presentada y la resolución de esta; b) deberán aclarar si, de previo, al traslado del tutelado al módulo de alta contención y al dictado de las nuevas directrices contaba o no con una aprobación a su favor para la visita de sus hijos”.
8.- Por escrito incorporado al expediente digital el 15 de julio de 2025, Yamileth Valverde Granados, en su condición de directora del CAI Terrazas, informa bajo juramento que “me adhiero en todos los extremos al informe rendido por la profesional de Trabajo Social, en el cual se consignó: a) si el amparado Nombre45632 , cédula de identidad CED35782 ha presentado una gestión para tramitar la visita con sus hijos. Respecto a lo anterior, la persona privada de libertad tramitó renovación del carnet de ingreso para la persona menor de edad Nombre45634 , quien es su hija y cuenta con autorización de ingreso. Aporta una fotocopia del carnet anterior y dos fotos tamaño pasaporte para efecto de que sea renovado, y poder contar con el acompañamiento de su hija con normalidad. Basado en lo anterior, se hizo la revisión del expediente administrativo, en el cual se visualiza que, se renovó el mismo carnet en el año 2021 cuando se encontró ubicado en el CAI Gerardo Rodríguez Echeverría. Se evidencia el informe social respectivo a la valoración para ingreso de la persona menor de edad en el folio 21. En los folios 50-51 se logra visualizar fotocopia de la cédula de la señora Nombre45635 (responsable) y Certificación de nacimiento de la persona menor de edad. De la revisión documental se desprende que, no se evidencian situaciones de riesgo que puedan aumentar la vulnerabilidad de la persona menor de edad al centro penitenciario, tramite realizado en fecha 4 de julio 2024 por el Lic. Juan Pablo Cubero. b)b) deberán aclarar si, de previo, al traslado del tutelado al módulo de alta contención y al dictado de las nuevas directrices contaba o no con una aprobación a su favor para la visita de sus hijos. El privado de libertad cuenta con carnet de ingreso de persona menor de edad, sin embargo, a la fecha no ha solicita visitas especiales a la profesional de Trabajo Social del pabellón donde se encuentra ubicado”.
9.- Mediante resolución de las 15:33 horas del 16 de julio de 2025, se solicitó prueba para mejor resolver al director del Área Rectora de Salud de Alajuela 2: “en el plazo máximo de TRES DÍAS contados a partir de la notificación de esta resolución, efectúe una inspección en el CENTRO DE ATENCIÓN INSTITUCIONAL TERRAZAS para que revise lo concerniente a los hechos alegados por la parte recurrente, que en resumen son los siguientes: que el tutelado se encuentra recluido en el ámbito C4 del Centro de Atención Institucional Terrazas. Señala que el tutelado fue reubicado en ese lugar de mayor contención en el que se le prohíbe la visita de su hijo menor de edad. Por otro lado, reclama que en ocasiones se le otorga alimento que se encuentra descompuesto, lo que pone en riesgo su salud. Estima lesionados los derechos fundamentales de su representado. Solicita la intervención de esta Sala. Además, deberá remitir a esta Sala en los DOS DÍAS siguientes a la diligencia supremencionada, un informe en el que se describan los hallazgos de la inspección, así como aquellos aspectos que estimen convenientes en relación con los hechos acusados en el sub lite por la parte accionante”.
10.- Por escrito incorporado al expediente digital el 24 de julio de 2025, Jorge Luis Trigueros Chaves, en su condición de director a. i. del Área Rectora de Salud Alajuela 2, informa bajo juramento que “En atención a la solicitud de información requerida mediante resolución de fecha 18 de julio de 2025 y en seguimiento al caso señalado en el asunto, el funcionario Danilo Arrieta Alfaro, Gestor Ambiental del Área Rectora de Salud Alajuela 2, realizó visita de inspección el día 22 de julio de 2025 al establecimiento Centro Penitenciario La Reforma, específicamente al CAI Las Terrazas, informe contenido en el oficio CARTA-MS-DRRSCN-DARSA2-IT-2019-2025. La inspección, se realizó en compañía de los funcionarios Yamileth Valverde Granados y Shirley Cubero González de la administración del establecimiento referido y con respecto a los aspectos denunciados, se valoró lo siguiente: 1. Con respecto a la condición del privado de libertad Nombre45632 , es de sentenciado y actualmente se encuentra en el ámbito C4 del centro señalado el cual corresponde a mayor contención. Al ser un ámbito de alta contención, no se cuenta con un comedor como tal para los privados de libertad. El comedor existente para estos fines se utiliza únicamente para privados de libertad, el día de visita de familiares. 2. En cuanto a las condiciones físico-sanitarias denunciadas por el señor Nombre45632 , se indicó: a. En cuanto a que se otorga alimento que se encuentra descompuesto y pone en riesgo su salud: La autoridad sanitaria, refirió que se visitó la cocina del centro penitenciario, que cuenta con una planilla de 36 personas, que tienen conocimientos en manipulación de alimentos y que reciben capacitación periódicamente por parte del Departamento de Nutrición del centro referido. Además, se está coordinando impartir el curso de manipulación de alimentos a todos los que brindan apoyo en la cocina para los meses de setiembre y octubre del año en curso. b. La autoridad realizó recorrido por la cocina y observó al momento de la visita que personal utilizaba el equipo requerido para la preparación de los alimentos y el lavado de manos para lo cual contaban con los insumos. Además, se observó el proceso de bandejado, el cual se realizaba de manera supervisada por el encargado de la cocina, siguiendo los controles y evitando el riesgo de contaminación cruzada. c. Según indicaron las funcionarias del centro penitenciario, se encuentran realizando una transición de trasladar comida en bandejas de acero inoxidable a trasladarlas en bandejas individualizadas iniciando en los ámbitos de mayor contención, para permitir un mayor control de la manipulación, para evitar aún más, el riesgo de contaminación cruzada en los alimentos. d. Además, se indicó que el centro cuenta con un menú diario establecido por el Departamento de Nutrición, en el cual el alimento se sirve en el momento de la preparación únicamente, por lo que no se reutiliza o se recalienta en ningún momento. Además, según consulta realizada a la administración, no han existido reporte de quejas de los reclusos por entrega de alimentos en estado de descomposición en el centro penitenciario hasta el momento. En la conclusión, señaló la autoridad sanitaria que, al momento de la inspección no se evidenció en el establecimiento, incumplimiento en las condiciones físico-sanitarias que representasen problemática a la salud”.
11.- En los procedimientos seguidos se ha observado las prescripciones legales.
Redacta la Magistrada Garro Vargas; y,
Considerando:
I.- Cuestión previa. Antes de analizar el fondo del asunto debe aclararse que, bajo una mejor ponderación, esta Sala dispuso rechazar de plano los recursos de amparo interpuestos a favor de personas privadas de libertad sentenciadas, toda vez que el precepto 482 del Código Procesal Penal le otorga amplias atribuciones a los jueces de ejecución, quienes solo se encuentran sometidos a la ley (en sentido amplio), los tratados internacionales y la Constitución Política. Por consiguiente, en lo atinente a la materia propia de la ejecución de la pena, las autoridades penitenciarias se encuentran supeditadas a lo que decidan los jueces de ejecución de la pena y son estos, en su condición de operadores de justicia, los primeros llamados a resolver las gestiones de los privados de libertad sentenciados que planteen en defensa de sus derechos (incluso los fundamentales) durante el cumplimiento de la pena. De este modo, en lo concerniente al ejercicio de la protección jurisdiccional de los derechos fundamentales, la Sala únicamente entraría a conocer los casos admitidos por la vía del habeas corpus, toda vez que el amparo es improcedente contra las resoluciones y actuaciones jurisdiccionales del Poder Judicial (ordinal 30 inciso b de la Ley de la Jurisdicción Constitucional), esto último con excepción de los asuntos referidos a mora judicial en los términos dispuestos por la jurisprudencia de este tribunal, acceso a la justicia constitucional, y los relativos a cuestiones de dignidad humana, salud y vida de los amparados, cuya resolución no debe retardarse remitiendo al recurrente a la jurisdicción de la ejecución de la pena, dada la relevancia de esos derechos para la propia existencia del ser humano.
Precisamente, en el sub lite, se plantea un supuesto de excepción, si bien el recurso es interpuesto por una persona privada de libertad en condición de sentenciado, lo cierto es que lo alegado tiene relación directa con personas que no se encuentran privadas de libertad, pues uno de los reclamo versa por la prohibición de poder ver a su hija, quienes es una menor de edad. Aclarado el punto, con miras a la celeridad procesal, se entra a resolver la situación concreta reclamada en este asunto.
II.- Objeto del recurso. La recurrente interpone los siguientes reclamos a favor del amparado, quien es una persona privada de libertad en el CAI Terrazas: a) que en ocasiones se le otorgan los alimentos que se encuentran descompuestos, lo que pone en riesgo su salud; y b) que fue reubicado en un lugar de mayor contención en el que se le prohíbe la visita de su hija menor de edad. Solicita la intervención de la Sala.
III.- Hechos probados. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos:
a. El recurrente se encuentra privado de libertad en el CAI Terrazas, en condición de sentenciado a la orden del Instituto Nacional de Criminología (ver informe rendido bajo juramento); b. El amparado se encuentra ubicado en la Terraza C del CAI Terrazas, la cual forma parte de los circuitos de alta contención del Sistema Penitenciario Nacional (ver informe rendido bajo juramento); c. Mediante la directriz nro. DVJ-009-04-2025 del 7 de mayo de 2025 se consignó que la regulación del contacto de menores de edad con personas privadas de libertad, estableciéndose la presencialidad como excepción y únicamente para quienes tengan un vínculo de primer grado de consanguineidad o afinidad; de forma tal que, para esos efectos, se sustituyó la visita física por otra modalidad más oportuna y conveniente, como lo son las videollamadas, permitiendo compartir sin poner en riesgo la seguridad de la institución, ni el bienestar del menor de edad (ver informes rendidos bajo juramento); d. Las autoridades penitenciarias del CAI Terrazas informaron que el amparado tramitó la renovación del carnet de ingreso para la persona menor de edad Nombre45634 , motivo por el cual contaba con la autorización para recibir la visita de su hija; así como que de la revisión documental no se evidencian situaciones de riesgo contra la vulnerabilidad de la persona menor de edad (ver informe rendido bajo juramento y prueba aportada); e. El 22 de julio de 2025, las autoridades del Área Rectora de Salud Alajuela 2 realizaron una inspección en el CAI Terrazas, de la cual se consignó lo siguiente: “Se realiza la visita a la cocina del centro penitenciario, se cuenta con un personal de 36 personas los cuales 6 pertenecen a la planilla del Ministerio de Justicia y Paz los mismos poseen el carné de manipulación de alimentos vigentes, los 30 restantes son reclusos que brindan apoyo auxiliar estos reciben charlas de refrescamiento por parte del departamento de Nutrición periódicamente siendo el ultimo en el mes de mayo 2025 (ver adjunto). El departamento de Orientación se encuentra coordinando con el INA para impartir el curso de manipulación de alimentos a los brindan apoyo en la cocina para los meses de setiembre y octubre del año en curso (ver adjunto). Se realiza el recorrido a la cocina se observa en el momento de la visita que el personal utiliza equipo, como botas, delantales, cofias, gabachas, entre otros, durante el proceso de la preparación de los alimentos, además realizan el lavamanos de manos en el cual cuentan con los insumos de agua y jabón. Se observa el proceso de en bandejado el cual se lleva de manera supervisada por el encargado de cocina siguiendo los controles de higiene evitando el riesgo de contaminación cruzada. Además, el centro cuenta con un menú diario establecido por el departamento de Nutrición en lo cual el alimento se sirve en el momento de la preparación únicamente por lo que no se reutiliza o se recalienta en ningún momento (ver adjunto). Por ultimo se consulto a la administración si se encontraba reportes de casos de quejas de reclusos por entrega de alimentos en estado de descomposición el cual se nos indica que no existes reportes pertenecientes a esta índole en el centro penitenciario al momento. Conclusiones: Una vez realizada la visita de inspección al lugar en cuestión, se pudo evidenciar que no presentan incumplimiento en las condiciones físico-sanitarias en los cuales representen problemática a la salud” (ver informe rendido bajo juramento y prueba aportada).
IV.- Hecho no probado. No se estima como debidamente demostrado el siguiente hecho: Único. Que, de previo a la interposición de este recurso, se haya denegado la autorización para que el amparado pudiera recibir la visita de su hija (los autos).
V.- Sobre el caso concreto. En el sub lite, la recurrente interpone los siguientes reclamos a favor del amparado, quien es una persona privada de libertad en el CAI Terrazas: a) que en ocasiones se le otorgan los alimentos que se encuentran descompuestos, lo que pone en riesgo su salud; y b) que fue reubicado en un lugar de mayor contención en el que se le prohíbe la visita de su hija menor de edad. Solicita la intervención de la Sala.
VI.- En cuanto al primer extremo de este proceso esta Sala no verifica la lesión de los derechos fundamentales del amparado, toda vez que se le ordenó al Área Rectora de Salud Alajuela 2 realizar una inspección en el CAI Terrazas, por medio de la cual se determinó que las condiciones eran adecuadas y que cumplían con las condiciones físico-sanitarias correspondientes. En particular, respecto a los alimentos se detalló lo siguiente: “Se realiza el recorrido a la cocina se observa en el momento de la visita que el personal utiliza equipo, como botas, delantales, cofias, gabachas, entre otros, durante el proceso de la preparación de los alimentos, además realizan el lavamanos de manos en el cual cuentan con los insumos de agua y jabón. Se observa el proceso de en bandejado el cual se lleva de manera supervisada por el encargado de cocina siguiendo los controles de higiene evitando el riesgo de contaminación cruzada. Además, el centro cuenta con un menú diario establecido por el departamento de Nutrición en lo cual el alimento se sirve en el momento de la preparación únicamente por lo que no se reutiliza o se recalienta en ningún momento (ver adjunto). Por ultimo se consulto a la administración si se encontraba reportes de casos de quejas de reclusos por entrega de alimentos en estado de descomposición el cual se nos indica que no existes reportes pertenecientes a esta índole en el centro penitenciario al momento. Conclusiones: Una vez realizada la visita de inspección al lugar en cuestión, se pudo evidenciar que no presentan incumplimiento en las condiciones físico-sanitarias en los cuales representen problemática a la salud”.
Así las cosas, esta Sala concluye que las condiciones denunciadas por la parte recurrente no resultan de recibo, debido a que ha sido debidamente acreditado que el centro penitenciario cuenta con las condiciones físico-sanitarias adecuadas en resguardo de los derechos fundamentales del amparado. En consecuencia, lo procedente es desestimar este extremo del recurso.
VII.- Finalmente, en cuanto al segundo extremo del recurso, se verifica que el amparado actualmente se encuentra ubicado en la Terraza C del CAI Terrazas, la cual forma parte de los circuitos de alta contención del Sistema Penitenciario Nacional.
Ahora bien, del elenco de hechos probados se verifica que las autoridades penitenciarias del CAI Terrazas informaron que el amparado tramitó la renovación del carnet de ingreso para la persona menor de edad Nombre45634 , motivo por el cual contaba con la autorización para recibir la visita de su hija; así como que de la revisión documental no se evidencian situaciones de riesgo contra la vulnerabilidad de la persona menor de edad. Es decir, no se tiene por demostrado la existencia de algún reporte o circunstancia que evidencie que, de previo a la interposición de este recurso, se haya denegado la autorización para que el amparado pudiera recibir la visita de su hija.
Desde esta óptica, para la resolución de este caso resulta oportuno traer a colación lo resuelto por esta Sala en la sentencia nro. 2025-020165 de las 09:20 horas del 2 de julio de 2025, respecto a la visita de las personas menores de edad en los centros penitenciarios se dispuso:
“VI.- La parte recurrente también acusa que la reubicación del tutelado a un ámbito de máxima contención limita la visita con sus hijos.
Atinente a este punto, de los autos se colige que, mediante la adición y especificación a la directriz nro. DVJ-009-04-2025 del 7 de mayo de 2025, el viceministro de Justicia y el director general de Adaptación Social señalaron:
“Capítulo I. Regulación del contacto de niñas, niños y adolescentes que tengan un vínculo de consanguinidad en primer grado o por afinidad (hijos, hijas de crianza o adopción), con personas privadas de libertad ubicadas en Circuitos de Alta Contención del Sistema Penitenciario Nacional.
Artículo 1. Objeto y principios rectores La presente Directriz regula las condiciones y modalidades de contacto entre personas menores de edad hijos o hijas de las personas privadas de libertad ubicadas en el Circuito de Alta Contención, de manera que se garantice simultáneamente: (i) El interés superior de la niñez; (ii) La aplicación proporcional y de mínima intervención de cualquier medida restrictiva; (iii) La seguridad penitenciaria necesaria para la población privada de libertad, el personal y terceros; y (iv) La no discriminación, preservando el derecho de las familias a mantener vínculos afectivos adecuados.
Artículo 2. Regla general de no presencialidad 1. Se establece una presunción “iuris tantum” —es decir, una presunción legal que goza de efectos jurídicos mientras no sea desvirtuada con prueba en contrario— según la cual las visitas físicas de niñas, niños y adolescentes a las personas privadas de libertad ubicadas en el Circuito de Alta Contención no serán, en principio, autorizadas. 2. En sustitución de la visita presencial, la Administración Penitenciaria garantiza modalidades alternativas de comunicación seguras y gratuitas (videollamadas, u otras equivalentes) que permitan mantener el vínculo familiar sin comprometer la seguridad institucional ni el bienestar psico-socioemocional de la niñez. 3. La presunción podrá ser revertida únicamente mediante resolución administrativa motivada que observe el procedimiento y los requisitos previstos en el artículo siguiente, aplicando en todo momento los principios de interés superior de la niñez, proporcionalidad, mínima intervención y seguridad penitenciaria. Las jefaturas nacionales de las Secciones Profesionales de Trabajo Social y Psicología deberá (sic) emitir el lineamiento respectivo para garantizar el contacto de las personas menores de edad con la población privada de libertad que se ubica en esos espacios, tomando en consideración el vínculo de primer grado de consanguinidad o afinidad (hijos, hijas de crianza).
Artículo 3. Excepción especial para la visita presencial 1. Procedencia. De forma excepcional, la Dirección del establecimiento penitenciario podrá autorizar la visita presencial de personas menores de edad cuando, previa valoración técnica individual, evidencie que dicha visita conlleva un beneficio psico- socioemocional para la persona menor de edad y se ha gestionado el riesgo inherente a estos entornos. 2. Requisitos acumulativos. La autorización sólo podrá concederse cuando concurran, al menos, los siguientes extremos: i) Las Secciones Profesionales de Psicología y Trabajo Social, emitirán un Informe conjunto cuando así corresponda a solicitud de la Dirección del establecimiento penitenciario que acredite el beneficio emocional para la persona menor de edad y describa los factores de riesgo del contexto y las medidas de mitigación correspondiente, en aras de garantizar el interés superior de la persona menor de edad. ii) Disponibilidad de un espacio adecuado para la visita, así como la respectiva custodia. iii) Programación en horario exclusivo, evitando traslados operativos de alto riesgo. iv) Cuando otras instancias institucionales: Patronato Nacional de la Infancia, Hospital Nacional de Niños u otros, emitan una recomendación sobre la pertinencia del contacto entre la persona menor de edad y la persona privada de libertad. 3. Forma y contenido de la resolución. La resolución emitida por la Dirección del establecimiento penitenciario que otorgue o deniegue la visita presencial deberá: i) Estar debidamente motivada con referencia a los informes técnicos; ii) Individualizar las medidas de seguridad y acompañamiento emocional a implementar; y iii) Fijar el plazo de vigencia de la autorización, el cual será determinado a partir de las recomendaciones emitidas mediante los informes técnicos que al efecto sean elaborados y el mecanismo de revisión periódica. 4. Revocatoria. La autorización excepcional será revocable de oficio cuando se verifique el incumplimiento de las condiciones impuestas o sobrevengan nuevos riesgos que hagan desaconsejable la visita, todo ello mediante acto debidamente motivado y notificado a las personas interesadas (…)” TRANSITORIO • Se determina el plazo de tres meses a partir del momento en que entra a regir la presente adición a la Directriz, para que la administración penitenciaria operativice la accesibilidad en los Circuitos de Alta Contención, para que cuente con las condiciones necesarias y se pueda poner en práctica lo establecido en el artículo 2 del capítulo I., sobre la regulación del contacto de niñas, niños y adolescentes con personas privadas de libertad ubicadas en Circuitos de Alta Contención del Sistema Penitenciario Nacional. • Se deberá, por parte de las jefaturas nacionales de las Secciones Profesionales de Trabajo Social y Psicología, emitir el lineamiento respectivo para garantizar el contacto de las personas menores de edad con la población privada de libertad que se ubica en esos espacios, conforme lo establecido en los artículos precedentes” (el resaltado fue incorporado).
Visto lo anterior, adviértase que, en la sentencia nro. 2020000326 de las 9:20 horas del 10 de enero de 2020, la Sala explicó con relación al instituto del interés superior del niño:
“Sobre el interés superior del menor como principio rector para resolver las controversias donde se discuten sus intereses.
Con base en tal principio, la Convención sobre los derechos del Nombre8584 dispone lo siguiente:
“ARTÍCULO 3 1. En todas las medidas concernientes a los niños, que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño.
2. Los Estados Partes se comprometen a asegurar al Nombre8584 la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas. (…)” (El subrayado es agregado).
“Artículo 4°- Políticas estatales.
Será obligación general del Estado adoptar las medidas administrativas, legislativas, presupuestarias y de cualquier índole, para garantizar la plena efectividad de los derechos fundamentales de las personas menores de edad. (…)” (El subrayado no es del original).
En lo que respecta al interés superior del sujeto menor de edad, la Sala lo ha desarrollado ampliamente en su jurisprudencia, precisando lo siguiente:
“IV.- Sobre el Interés Superior del Menor. El primer instrumento jurídico que reconoció ese principio fue la Declaración Universal sobre los Derechos del Nombre8584 de 1959, que en su segundo principio dispuso: El Nombre8584 gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollar física, mental, moral, espiritual y socialmente de forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, el Interés Superior del Menor será la consideración “primordial”. Se advierte entonces que, en un comienzo, el Principio quedó restringido a la promulgación de leyes. Posteriormente, el Principio fue incorporado en diferentes instrumentos internacionales relacionados con la persona menor de edad. Así, el artículo número 5.b de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer exige a los Estados Parte garantizar que la educación familiar incluya una comprensión adecuada de la maternidad como función social y el reconocimiento de la responsabilidad común de hombres y mujeres en cuanto a la educación y desarrollo de sus hijos, teniendo en cuenta que el interés de los hijos es la consideración primordial en todos los casos. Igualmente, en el artículo 16.1.d de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer se señala que en todos los asuntos que se vinculen con las relaciones matrimoniales y familiares, los intereses del Nombre8584 serán primordiales. Por su parte, en el artículo 4.1 de la Carta sobre los Derechos y el Bienestar del Nombre8584 Africano (1990) estipula que en todas las medidas relativas al Nombre8584 emprendidas por cualquier persona o autoridad, el Interés Superior del Menor será la consideración “principal”. Sin embargo, no fue sino con motivo de la Convención de los Derechos del Nombre8584 que el Principio del Interés Superior del Menor quedó instaurado plenamente como principio general de derecho, de manera que en razón de su naturaleza jurídica, irradia su función rectora sobre todo el ordenamiento jurídico. En concreto, el artículo 3.1 del Convención de los Derechos del Nombre8584 dispone: En todas las medidas concernientes a los niños, que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los Tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el “Interés Superior del Menor”. A los efectos de la resolución de este asunto, conviene destacar, entre otras características, la calificación de “superior” que se le hace al principio. La Real Academia Española define superior como lo que está más alto y en lugar preeminente respecto de otra cosa. Esto implica que el derecho del menor, dependiendo del caso concreto, prevalece frente a otros derechos, aunque estos sean legítimos. Se trata entonces de una cualidad jurídica integral que hace que el interés jurídico del menor tenga supremacía, predominio o preponderancia sobre los intereses de los demás; es decir, la “superioridad” del Principio supone la existencia de un interés objetivo que se encuentra por encima de los intereses subjetivos de los demás involucrados, ya sea que se trate de instituciones estatales, progenitores e, incluso, los propios menores afectados. Ello obedece a que como parte de la base de que el menor de edad es un sujeto jurídico en desarrollo (o, en su caso, en formación), de cuya construcción alguien debe responder para beneficio de él y de la sociedad entera, resulta explicable que respecto de los menores de edad siempre exista una relación entre el interés jurídico de estos y los intereses jurídicos de otros (que pueden ser los padres o extraños, la sociedad en general o el Estado), evento en el cual aquél será superior. El hecho de que exista un interés objetivo por encima del interés subjetivo del menor, no constituye un retorno a la doctrina de la situación irregular. Por el contrario, la superioridad de tal interés no significa indiferencia ante la voluntad del menor, porque en la conformación de tal interés resulta indispensable considerar esa voluntad, cuando ello es posible de acuerdo con el desarrollo sicológico y fisiológico del menor. Ahora bien, como dicho desarrollo no es pleno y varía según la edad, el interés superior debe nutrirse de otros elementos ajenos a los criterios subjetivos de los involucrados (menor, progenitor, Estado), a fin de que la medida que se disponga se caracterice por fundamentarse en argumentos razonables y precisos, intersubjetivamente demostrables. Así las cosas, el interés superior del Nombre8584 no es paternocéntrico ni estatocéntrico sino infantocéntrico. Esto implica que las consideraciones a la confianza que debe existir entre los Estados en cuanto a las medidas para proteger a los menores, o las pretensiones de los progenitores respecto de sus derechos para con sus hijos, son cuestiones de segundo orden porque lo que prima son los derechos de las personas menores de edad y el ambiente que mejor ampare sus propios proyectos de vida, acorde a las circunstancias que los rodean. Establecida la superioridad del interés del menor, conviene establecer la manera en que el Principio se aplica. Primeramente, este último permite la aplicación de criterios de equidad en beneficio de la persona menor de edad, cuando de por medio se encuentran en juego sus intereses. Si en términos muy amplios la justicia es dar a cada uno según sus méritos, la equidad es juris legitimi enmendatio (legítima corrección del derecho), según Nombre261. Un siglo de legalismo y de justicia puramente formalista ha mostrado los serios inconvenientes que le son consustanciales; por eso han surgido en esta época diversos movimientos enderezados contra la rigidez del imperio de la norma genérica y abstracta y en favor de la consideración de los elementos individualísimos que definen cada caso como una entidad irreducible a las demás´ (Ver Nombre262 y Lacambra, Luis, Filosofía del Derecho. Editorial Bosch, Barcelona, 1953, pág. 464). De otro lado, el Principio del Interés Superior del Menor debe ser utilizado por el operador jurídico como pauta hermenéutica, lo que comprende la interpretación tanto del derecho infraconstitucional, como del derecho constitucional y todos aquellos tratados o convenios suscritos por el país; evidentemente, tal criterio interpretativo comprende igualmente a las autoridades de los otros Poderes Públicos en lo atinente a sus respetivas competencias. Este reconocimiento del interés superior del Nombre8584 como principio general que forma parte e informa a la globalidad del ordenamiento, ha llevado a la Sala a brindar y ordenar protección especial a los menores en materias tan diversas como la protección de su imagen e identidad, el resguardo de la imagen e identidad de los menores en conflicto con la ley, y a controversias suscitadas en asuntos migratorios, de salud y de familia -ver, entre otras, sentencias números 2003-5117, de las catorce horas cuarenta y ocho minutos del diecisiete de junio de dos mil tres; 2004-1020, de las ocho horas treinta y dos minutos del seis de febrero de dos mil cuatro; 2004- 8759, de las ocho horas cincuenta y seis minutos del trece de agosto de dos mil cuatro; 2005- 4274, de las dieciocho horas seis minutos del veinte de abril de dos mil cinco; 2007-10306, de las catorce horas diez minutos del veinte de julio de dos mil siete; y número 2008-7782, de la diez horas un minuto del nueve de mayo de dos mil ocho-. En este sentido, como principio general reconocido y plenamente aplicable, al interés superior del Nombre8584 no le es oponible norma o decisión alguna administrativa o judicial- que le contradiga, salvo que en circunstancias determinadas se encuentre en liza la aplicabilidad de algún otro principio general del mayor nivel, en cuyo caso el operador jurídico deberá atenerse a la prueba de ponderación y al rol de cada principio en el caso particular. De tal forma, ignorar el carácter principal del interés superior del Nombre8584 desatendiendo su aplicación estricta en aquellos casos que involucren a personas menores de edad, resulta contrario a los reconocimientos que sobre el particular efectúa el Derecho de la Constitución, a la vez que da margen para situarse en una posición de vulnerabilidad frente al mandato del artículo 2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. En otras palabras, las autoridades administrativas y judiciales tienen la obligación de reconocer y aplicar el principio general del interés superior del niño, en perfecto acatamiento de su carácter de principio, de los mandatos establecidos por el Derecho de la Constitución, incluso ideando mecanismos apropiados y soluciones consecuentes de conformidad con lo ordenado por el referido artículo 2 de la Convención Americana (ver sentencia número 2008-015461 de las 15:07 horas del 15 de octubre de 2008). Finalmente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que una manera de asegurar la primacía y real vigencia del interés superior del Nombre8584 consiste en proporcionar al Nombre8584 medidas especiales de protección. (CORTE I.D.H.: Condición Jurídica y Derechos Humanos del Niño. Opinión Consultiva 0C-17/02 de 28 de agosto de 2002. Serie A N° 17, par. 60, p. 62) (ver sentencia No. 2011-012458 de las 15:37 horas del 13 de setiembre de 2011) En ese sentido, las autoridades administrativas y judiciales tienen la obligación de reconocer y aplicar el principio del interés superior del menor, como pauta hermenéutica en la resolución de las diversas controversias que involucren a menores de edad, incluso ideando mecanismos apropiados y soluciones consecuentes a los intereses de esta población. Se trata de aplicar la normativa con un enfoque infantocéntrico, procurando siempre aquella solución que resulte de mayor beneficio para la persona menor de edad (ver sentencia No. 2013-6703 de las 10:20 horas del 17 de mayo de 2013).” (Sentencia Nº 2014-12897 de las 14:45 horas del 8 de agosto de 2014)” (la negrita no corresponde al original).
Por su parte, en la observación nro. 14 del Comité de los Derechos del Nombre8584 se desarrolló la tesitura de que el instituto del interés superior del Nombre8584 tiene un carácter “trifronte”, es decir, opera como principio, derecho y norma de procedimiento:
“6. El Comité subraya que el interés superior del Nombre8584 es un concepto triple: “a) Un derecho sustantivo: el derecho del Nombre8584 a que su interés superior sea una consideración primordial que se evalúe y tenga en cuenta al sopesar distintos intereses para tomar una decisión sobre una cuestión debatida, y la garantía de que ese derecho se pondrá en práctica siempre que se tenga que adoptar una decisión que afecte a un niño, a un grupo de niños concreto o genérico o a los niños en general. El artículo 3, párrafo 1, establece una obligación intrínseca para los Estados, es de aplicación directa (aplicabilidad inmediata) y puede invocarse ante los tribunales. b) Un principio jurídico interpretativo fundamental: si una disposición jurídica admite más de una interpretación, se elegirá la interpretación que satisfaga de manera más efectiva el interés superior del niño. Los derechos consagrados en la Convención y sus Protocolos facultativos establecen el marco interpretativo. c) Una norma de procedimiento: siempre que se tenga que tomar una decisión que afecte a un Nombre8584 en concreto, a un grupo de niños concreto o a los niños en general, el proceso de adopción de decisiones deberá incluir una estimación de las posibles repercusiones (positivas o negativas) de la decisión en el Nombre8584 o los niños interesados. La evaluación y determinación del interés superior del Nombre8584 requieren garantías procesales. Además, la justificación de las decisiones debe dejar patente que se ha tenido en cuenta explícitamente ese derecho. En este sentido, los Estados partes deberán explicar cómo se ha respetado este derecho en la decisión, es decir, qué se ha considerado que atendía al interés superior del niño, en qué criterios se ha basado la decisión y cómo se han ponderado los intereses del Nombre8584 frente a otras consideraciones, ya se trate de cuestiones normativas generales o de casos concretos”.
En adición, el citado Comité se pronunció sobre ciertos elementos que deben tomarse en consideración al ponderar el interés superior del niño:
“1. Elementos que deben tenerse en cuenta al evaluar el interés superior del Nombre8584 52. Sobre la base de esas consideraciones preliminares, el Comité estima que los elementos que deben tenerse en cuenta al evaluar y determinar el interés superior del niño, en la medida en que sean pertinentes para la situación de que se trate, son los siguientes.
54. El hecho de que el Nombre8584 sea muy pequeño o se encuentre en una situación vulnerable (por ejemplo, los niños con discapacidad, los pertenecientes a grupos minoritarios y los migrantes) no le priva del derecho a expresar su opinión, ni reduce la importancia que debe concederse a sus opiniones al determinar el interés superior. La adopción de medidas concretas para garantizar el ejercicio en pie de igualdad de los derechos de los niños en ese tipo de situaciones debe someterse a una evaluación individual que dé una función a los propios niños en el proceso de toma de decisiones y permitan introducir ajustes razonables y prestar de apoyo, en caso necesario, para garantizar su plena participación en la evaluación de su interés superior.
72. El cuidado emocional es una necesidad básica de los niños; si los padres o tutores no satisfacen las necesidades emocionales del niño, se deben tomar medidas para que el Nombre8584 cree lazos afectivos seguros. Los niños necesitan establecer un vínculo con los cuidadores a una edad muy temprana, y ese vínculo, si es adecuado, debe mantenerse a lo largo de los años para ofrecer al Nombre8584 un entorno estable.
73. La evaluación del interés superior del Nombre8584 también debe tener en cuenta su seguridad, es decir, el derecho del Nombre8584 a la protección contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental (art. 19), el acoso sexual, la presión ejercida por compañeros, la intimidación y los tratos degradantes, así como contra la explotación sexual y económica y otras formas de explotación, los estupefacientes, la explotación laboral, los conflictos armados, etc. (arts. 32 a 39).
74. Aplicar el enfoque del interés superior del Nombre8584 en el proceso de toma de decisiones entraña evaluar la seguridad y la integridad del Nombre8584 en ese preciso momento; sin embargo, el principio de precaución exige valorar también la posibilidad de riesgos y daños futuros y otras consecuencias de la decisión en la seguridad del niño.
76. El interés superior de un Nombre8584 en una situación concreta de vulnerabilidad no será el mismo que el de todos los niños en la misma situación de vulnerabilidad. Las autoridades y los responsables de la toma de decisiones deben tener en cuenta los diferentes tipos y grados de vulnerabilidad de cada niño, ya que cada Nombre8584 es único y cada situación debe evaluarse de acuerdo con su condición única. Debe realizarse una evaluación individualizada del historial de cada Nombre8584 desde su nacimiento, con revisiones periódicas a cargo de un equipo multidisciplinario y los ajustes razonables que se recomienden durante todo el proceso de desarrollo del niño.
De esta manera, se observa que tales criterios (emitidos por el Comité de los Derechos del Nombre8584 sobre el carácter trifronte del instituto del interés superior del Nombre8584 y relativos a los elementos que se deben considerar en la evaluación de ese interés) han sido plenamente aceptados por esta Cámara Constitucional en cantidad de pronunciamientos, como las sentencias nros. 2022007852 de las 14:08 horas del 1º de abril de 2022, 2023001083 de las 9:20 horas del 20 de enero de 2023 y 2024005370 de las 13:20 horas del 27 de febrero de 2024.
Asimismo, recuérdese que este Tribunal ya se ha pronunciado sobre el derecho a la comunicación de las personas privadas de libertad; verbigracia, en la sentencia nro. 2019004943 de las 9:40 horas del 19 de marzo de 2019 se definió:
“(…) el numeral 37, de las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos (Ginebra, 1955), adoptado por las Naciones Unidas, dispone: "Los reclusos estarán autorizados para comunicarse periódicamente, bajo la debida vigilancia, con su familiar y con amigos de buena reputación, tanto por correspondencia como mediante visitas". De igual manera, el numeral 19, del Conjunto de Principios para la Protección de Todas las Personas Sometidas a Cualquier Forma de Detención o Prisión (1988), Adoptado por la Asamblea General en su resolución 43/173, de 9 de diciembre de 1988, dispone: "Toda persona detenida o presa tendrá el derecho de ser visitada, en particular por sus familiares, y de tener correspondencia con ellos y tendrá oportunidad adecuada de comunicarse con el mundo exterior, con sujeción a las condiciones y restricciones razonables determinadas por ley o reglamentos dictados conforme a derecho".
Este principio acepta que la comunicación con el mundo exterior esté sujeta a condiciones y restricciones razonables y el numeral 37, que la comunicación sea periódica y vigilada. De igual manera, la Sala ha reconocido la posibilidad y necesidad de normas que regulen la vida en prisión. En Sentencia N° 1996-2175, del 10 de mayo de 1996, se expresó lo siguiente: "…si bien es cierto la Sala ha reconocido que los privados de libertad no pierden más que su libertad de tránsito y que deben respetársele sus demás derechos no relacionados directamente con la señalada restricción, también es cierto que la regulación de la vida en prisión requiere que se impongan ciertos límites a esos derechos, como lo son los horarios, normas de disciplina y demás normas necesarias para la seguridad del penal; todo esto por supuesto respetando criterios de razonabilidad como es la proporcionalidad entre las medidas y el fin que se persigue con ellas" (…)
Cabe indicar, que la comunicación de una persona recluida con sus familiares, a través de medios idóneos y eficientes es, justamente, un aspecto que se encuentra en el núcleo central del derecho a la comunicación. Por tal razón, el derecho a la comunicación de los reclusos con el mundo exterior, y en particular con sus familiares, está ligado a la protección constitucional de la integridad de la familia, de la intimidad familiar y de la inviolabilidad de las comunicaciones. Si bien puede ser materia de regulaciones debidamente justificadas de forma proporcional y razonable, según los objetivos y necesidades de los centros penales, como por ejemplo, para conservar la disciplina, el orden, la seguridad y la convivencia y establecer horarios y modalidades, la comunicación del recluso con el mundo exterior no puede restringirse completamente, ni verse limitada por factores económicos. Ante la situación denunciada, es decir, que ya no es factible el sistema de llamada internacional de cobro revertido, el Estado tiene el deber de implementar otra (sic) tipo de metodología, que no sea vea limitada solamente al uso de las tarjetas telefónicas pre pagas, pues no todo privado de libertad puede tener los medios económicos suficientes para adquirirla. Es menester tener presente, que las tecnologías de comunicación han variado enormemente en los últimos años y el Estado debe adaptarse y responder a las necesidades y oportunidades que ello representa. Así las cosas, el avance e ingreso de nueva tecnología, en particular las llamadas mediante internet, por ejemplo, como medio para comunicarse con el exterior, tanto a nivel nacional como internacional, resulta una opción más para los centros de atención institucional y que garantiza el derecho fundamental a la comunicación de los privados de libertad (…)” (la negrita fue incorporada).
Con base en lo expuesto, la Sala estima que el contenido de la adición y especificación a la directriz nro. DVJ-009-04-2025 del 7 de mayo de 2025 no resulta abierta y manifiestamente arbitrario o desproporcionado desde un análisis de constitucionalidad, toda vez que, en los términos en que fue formulado este habeas en concreto, no significa una restricción absoluta al ingreso de las personas menores de edad a visitar a quienes se encuentran recluidos en espacios de alta contención, sino que se prevé que la administración penitenciaria analice cada caso en concreto y emita una resolución administrativa positiva, cuando concluya que la visita acarreará un beneficio psico-socioemocional a la persona menor de edad. Esto se encuentra en consonancia con el precedente supracitado, toda vez que no se restringe completamente la comunicación de las personas privadas de libertad ubicadas en ámbitos de alta contención con el mundo exterior, sino que, en procura de garantizar el interés superior del Nombre8584 y en atención al perfil criminológico de la población penal ubicada en esos módulos, la autorización de las visitas presenciales se supedita al cumplimiento de una evaluación de cada caso en concreto por parte de las secciones profesionales de Trabajo Social y Psicología. Además, cuando no se permitan las visitas presenciales de las personas menores de edad a esos espacios, se prevé en la adición y especificación a la directriz nro. DVJ-009-04-2025 del 7 de mayo de 2025 que: “2. En sustitución de la visita presencial, la Administración Penitenciaria garantiza modalidades alternativas de comunicación seguras y gratuitas (videollamadas, u otras equivalentes) que permitan mantener el vínculo familiar sin comprometer la seguridad institucional ni el bienestar psico-socioemocional de la niñez”. De esta forma, se contemplan varias alternativas con miras a garantizar la comunicación y la interrelación de las personas privadas de libertad con sus familiares menores de edad, todo lo cual podrá ser evaluado una vez que entré en funcionamiento, mas no desde ahora.
Así las cosas, el Ministerio de Justicia y Paz ha procedido a crear los espacios de alta contención, en donde se debe ubicar a una parte de la población penitenciaria en virtud de procurar mayores niveles de seguridad y contención, según su perfil criminológico, riesgo institucional, conductas disruptivas o pertenencia a estructuras criminales. En tal sentido, ese ministerio ha procedido con el traslado de personas privadas de libertad a esos módulos, tal como ocurrió con el tutelado. Sin embargo, esa reubicación del amparado se ejecutó sin que estuviera vigente lo dispuesto en la adición y especificación a la directriz nro. DVJ-009-04-2025 relativa a las solicitudes de contacto entre personas privadas de libertad en espacios de alta contención del sistema penitenciario nacional y sus hijos menores de edad, lo cual resulta lesivo de los derechos fundamentales al limitar sin fundamento la interrelación familiar.
Adviértase que, de previo a efectuar los traslados a los espacios de alta contención aludidos, el Ministerio de Justicia y Paz debió haber previsto lo correspondiente al mencionado contacto para atender la situación, y no proceder a hacerlo luego de tomada la medida, es decir, autofijándose un plazo de tres meses para que “la administración penitenciaria operativice la accesibilidad en los Circuitos de Alta Contención, para que cuente con las condiciones necesarias y se pueda poner en práctica lo establecido en el artículo 2 del capítulo I., sobre la regulación del contacto de niñas, niños y adolescentes con personas privadas de libertad ubicadas en Circuitos de Alta Contención del Sistema Penitenciario Nacional”. Con semejante actuación, en el caso del tutelado, pese a que desde antes de su traslado al módulo de alta contención sí contaba con autorización de ingreso de sus hijos menores de edad, con la medida impugnada de forma abrupta y carente de sustento se le interrumpe al amparado la posibilidad de ser visitado por sus hijos, lo que en tesis de principio va en detrimento del interés superior del niño.
Por ende, este punto del recurso se declara con lugar”.
Así las cosas, el precedente resulta aplicable al darse una situación similar, toda vez que antes de la emisión de la directriz, el amparado sí contaba con una autorización de ingreso de su hija, de modo que, con la emisión de la circular, de forma abrupta y carente de sustento, se le interrumpió al amparado la posibilidad de ser visitado por la persona menor de edad, lo que en tesis de principio va en detrimento del interés superior del niño. En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar este extremo del recurso, en los términos que se indicarán en la parte dispositiva de este pronunciamiento.
VIII.- Nota del magistrado Rueda Leal. Advierto que en lo que refiere al control de constitucionalidad relativo a la protección jurisdiccional de los derechos fundamentales, la Sala únicamente entraría a conocer los asuntos por la vía del recurso de habeas corpus, con las excepciones ya mencionadas por la vía del amparo. Adicionalmente, queda abierta la vía de la acción de inconstitucionalidad -control de constitucionalidad en abstracto- siempre y cuando el recurrente cumpla con los requisitos establecidos en los artículos 73 al 79 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional.
IX.- Voto salvado magistrado Cruz Castro.
Conforme a las consideraciones que indico a continuación considero que el presente recurso debe declararse con lugar. Me aparto así, con el respeto debido, del criterio de mayoría que lo declara sin lugar.
El recurrente alega por medio de una medida administrativa se restringen las visitas de menores de edad, por lo que no se le permite tener contacto con sus hijos.
De conformidad con los informes rendidos, consta que, efectivamente, las autoridades penitenciarias establecieron, mediante directriz, la siguiente regla general:
“Artículo 2. Regla general de no presencialidad 1. Se establece una presunción “iuris tantum” —es decir, una presunción legal que goza de efectos jurídicos mientras no sea desvirtuada con prueba en contrario— según la cual las visitas físicas de niñas, niños y adolescentes a las personas privadas de libertad ubicadas en el Circuito de Alta Contención no serán, en principio, autorizadas”.
Ciertamente las quejas o denuncias en abstracto no corresponden conocerse por la vía sumaria del amparo. Sin embargo, en este caso considero que no estamos frente a quejas o denuncias abstractas, sino frente a una amenaza cierta de violación a los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad y, además, de sus hijos. La restricción es doble, no solo para la persona privada de libertad, sino también para la persona menor de edad.
Ahora bien, la directriz establece una “presunción legal” sin que indique ningún respaldo legal que la sustente. Si ya es cuestionable que una ley disponga de manera general que, salvo resolución en contrario, las personas menores de edad no pueden tener contacto directo con sus progenitores, con mayor razón no puede disponerse tal limitación en una directriz emanada de una autoridad penitenciaria.
El artículo inciso 1) del artículo 8 de la Convención sobre los Derechos del Nombre8584 (aprobada por ley número 7184 del 18/07/1990), dispone lo siguiente:
“1. Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho del Nombre8584 a preservar su identidad, incluidos la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares de conformidad con la ley sin injerencias ilícitas”.
Y el artículo 9 inciso 3) de dicha Convención dispone lo siguiente:
“3. Los Estados Partes respetarán el derecho del Nombre8584 que esté separado de uno o de ambos padres a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al interés superior del Nombre8584”.
Sobre este tema, el Comité de los Derechos del Nombre8584 de la Organización de las Naciones Unidas, en el Informe y recomendaciones del día de debate general sobre "los hijos de padres encarcelados” (Debate General de 2011 del Comité de los Derechos del Niño), recomendó lo siguiente:
“Para los niños separados de su padre/madre encarcelado:
35 . El Comité reitera la obligación de los Estados partes bajo la Convención, de respetar el derecho del Nombre8584 que esté separado de uno o de ambos padres, a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al interés superior del Nombre8584”.
La presunción que se deriva de la Convención y de la recomendación del Comité de los Derechos del Nombre8584 es a favor de mantener el contacto directo, lo cual no puede ser revertido por una directriz emanada de una autoridad penitenciaria. Ciertamente, es posible establecer restricciones particulares, pero cada caso concreto debe fundamentarse y no lo contrario. La regla general es el Derecho Fundamental “a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular”, como indica la Convención y no la presunción de una directriz administrativa. El Derecho de las personas menores de edad a mantener contacto con sus progenitores es un Derecho Fundamental que no puede ser desconocido por las autoridades penitenciarias.
En consecuencia, de conformidad con las razones expuestas me aparto del voto de mayoría y declaro con lugar el recurso.
X.- Documentación aportada al expediente. Debe prevenir esta Sala a la parte recurrente que de haber aportado algún documentos en papel, así como objetos o pruebas respaldadas por medio de cualquier dispositivo adicional, o por medio de soporte electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, éstos deberán ser retirados del despacho, en un plazo de 30 días hábiles, después de recibida la notificación de esta sentencia, de lo contrario todo ello será destruido de conformidad con lo establecido en el “Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial”, aprobado por la Corte Plena en sesión No. 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión No. 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.
Por tanto:
Se declara parcialmente con lugar el recurso. Se ordena a Gerald Campos Valverde, en su condición de ministro, a Alexander Bolaños Córdoba, en su condición de director de Adaptación Social, y a Yamilth Valverde Granados, en su condición de directora del Centro de Atención Institucional Terrazas, todos del Ministerio de Justicia y Paz, o a quienes ocupen esos cargos, que coordinen lo pertinente y ejecuten lo necesario dentro del ámbito de sus competencias respectivas, a fin de que, dentro del plazo estipulado en el transitorio I de la adición y especificación a la directriz nro. DVJ-009-04-2025 del 7 de mayo de 2025, se cumpla con las siguientes órdenes: 1) de manera efectiva y adecuada se ponga en práctica lo establecido en el artículo 2 del capítulo I de tal normativa, en lo referido a la regulación del contacto de niñas, niños y adolescentes con personas privadas de libertad ubicadas en Circuitos de Alta Contención del Sistema Penitenciario Nacional; y 2) se valore la procedencia o no de la visita presencial de la hija menor de edad del tutelado y se le notifique lo correspondiente al justiciable. Se advierte a la parte recurrida que, de conformidad con lo establecido en el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se impondrá prisión de tres meses a dos años, o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiera una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada en un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado. Se condena al Estado al pago de las costas, daños y perjuicios causados con los hechos que sirven de base a esta declaratoria, los que se liquidarán en ejecución de sentencia de lo contencioso‑ administrativo. El magistrado Rueda Leal consigna nota. El magistrado Cruz Castro salva el voto y declara con lugar el recurso, únicamente, en relación con la imposibilidad de las visitas de personas menores de edad. En lo demás, se desestima el recurso. Notifíquese.- Nombre137 V.
Nombre152 C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
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