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Res. 34944-2024 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 22/11/2024
OutcomeResultado
The Chamber granted the amparo because MOPT answered the MANCOZEB spill information request after the deadline, but awarded no costs or damages because the request was answered during the proceeding.La Sala declaró con lugar el amparo porque el MOPT respondió tardíamente la solicitud de información sobre el derrame de MANCOZEB, pero no impuso costas, daños ni perjuicios porque la gestión fue contestada durante el proceso.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber granted an amparo against the Ministry of Public Works and Transportation for failing to respond promptly to an information request concerning a MANCOZEB fungicide spill in Barranca, Puntarenas. Filed on October 14, 2024 through email addresses recognized as official MOPT communication channels, the request contained thirteen questions about the companies involved, the volume and location of the spill, the vehicle’s route, corrective measures, costs, affected communities, and institutional follow-up. Although MOPT forwarded the request to the Traffic Police, a response was not delivered until November 15, after the authorities had been notified that the amparo proceeding was underway and after the applicable response period had expired. The Chamber found that this delay violated the applicant’s fundamental rights. Because the request was answered during the proceedings, the majority granted relief without awarding costs or damages. Two judges issued partial dissents concerning that financial disposition: one favored costs and damages, while the other favored damages but not costs.La Sala Constitucional declaró con lugar un recurso de amparo contra el Ministerio de Obras Públicas y Transportes por no responder oportunamente una solicitud de información sobre el derrame del fungicida MANCOZEB ocurrido en Barranca de Puntarenas. La petición, presentada el 14 de octubre de 2024 mediante direcciones electrónicas reconocidas como medios oficiales del MOPT, formuló trece preguntas sobre las empresas involucradas, el volumen y lugar del derrame, la ruta del vehículo, las medidas correctivas, los costos, las comunidades afectadas y el seguimiento institucional. Aunque el MOPT trasladó la gestión a la Policía de Tránsito, la respuesta solo fue comunicada el 15 de noviembre, después de notificarse el curso del amparo y cuando el plazo para contestar ya había vencido. La Sala consideró lesionados los derechos fundamentales del recurrente. Como la pretensión fue satisfecha durante el proceso, la mayoría acogió el recurso sin condenatoria en costas, daños ni perjuicios, decisión sobre la cual hubo dos votos salvados parciales.
Key excerptExtracto clave
Therefore, the table set out above establishes a violation of the applicant’s fundamental rights in connection with the failure to answer him and provide the information requested in his application of October 14, 2024, because, as of the date this proceeding was filed, he had received no response to the questions raised therein, and the time limit for providing a response had already expired. Under these circumstances, the appropriate course is to grant the amparo without a special award of costs or damages, because the applicant’s claim was duly satisfied by the response provided on November 15, 2024, following notification to the respondent authorities of the order commencing this amparo proceeding. The amparo is granted without a special award of costs or damages. Justice Salazar Alvarado partially dissents and orders an award of damages and costs. Justice Garro Vargas partially dissents and orders an award of damages, but not costs. Let notice be given.Por ende, del cuadro plasmado previamente se constata una lesión a los derechos fundamentales del amparado, con relación a la omisión en contestarle y entregarle la información solicitada en su solicitud de 14 de octubre 2024, por cuanto, a la fecha de presentación de este recurso, no había recibido respuesta de las interrogantes allí incoadas, cuyo plazo para brindar respuesta ya había vencido para ese momento. Bajo este panorama, lo procedente es declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, por cuanto la pretensión del recurrente fue debidamente satisfecha con la respuesta brindada el 15 de noviembre de 2024, con ocasión de la notificación de la resolución de curso de este proceso de amparo a las autoridades recurridas. Se declara con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. El Magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La Magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. Notifíquese. -
Pull quotesCitas destacadas
"Los correos electrónicos [email protected], [email protected] y [email protected] se consideran un medio oficial para recibir comunicaciones por parte de la autoridad recurrida (hecho incontrovertido)."
"The email addresses [email protected], [email protected], and [email protected] are considered official channels through which the respondent authority receives communications (an undisputed fact)."
Considerando II, hecho probado 2
"Los correos electrónicos [email protected], [email protected] y [email protected] se consideran un medio oficial para recibir comunicaciones por parte de la autoridad recurrida (hecho incontrovertido)."
Considerando II, hecho probado 2
"Además, se pudo comprobar que, no fue sino hasta después de la notificación de la resolución de curso de este proceso de amparo, que las autoridades recurridas procedieron a brindar respuesta al amparado, lo cual le fue notificado el 15 de noviembre de 2024, en el que se brinda la información solicitada, según se desprende de la relación de hechos probados."
"It was also established that the respondent authorities did not answer the applicant until after they had been notified of the order commencing this amparo proceeding; that response, providing the requested information, was communicated to him on November 15, 2024, as shown by the established facts."
Considerando III
"Además, se pudo comprobar que, no fue sino hasta después de la notificación de la resolución de curso de este proceso de amparo, que las autoridades recurridas procedieron a brindar respuesta al amparado, lo cual le fue notificado el 15 de noviembre de 2024, en el que se brinda la información solicitada, según se desprende de la relación de hechos probados."
Considerando III
"Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal."
"It is emphasized that the law states “if appropriate,” which means that whether compensation and costs are appropriate depends on the Court’s evaluation, assessment, or balancing."
Considerando IV
"Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal."
Considerando IV
"Con la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo."
"Under the position adopted by the majority, I believe that, contrary to the intended result, the Administration would be encouraged to respect rights only when an amparo proceeding has been filed."
Voto salvado parcial de la Magistrada Garro Vargas
"Con la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo."
Voto salvado parcial de la Magistrada Garro Vargas
Full documentDocumento completo
EV Template Generation: D:\Gestion-Judicial\Servidor de Archivos\MODELOS\S4SENAMH001.dpj Decision No. 2024034944 CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine twenty a.m. on veintidos de noviembre de dos mil veinticuatro.
Amparo proceeding (recurso de amparo) filed by [Name 001], identity card [Value 001], against the MINISTRY OF PUBLIC WORKS AND TRANSPORTATION.
Having considered:
Justice Araya García is the author of this decision; and,
Whereas:
I.Subject matter of the proceeding. The petitioner alleges that, on 1° de noviembre de 2024, he requested information of interest to him from the Minister of Public Works and Transportation by means of the email addresses [email protected], [email protected], and [email protected], seeking information regarding the spill of the fungicide MANCOZEB. However, he complains that, as of the date this proceeding was filed, no response had been provided to his request, which he considers a violation of his fundamental rights.
II.Proven facts. The following facts are deemed duly established and relevant to the decision in this matter because they have been substantiated:
III.The specific case. In the case at hand (sub lite), the petitioner complains that, on 1° de noviembre de 2024, he requested information of interest to him from the Minister of Public Works and Transportation by means of the email addresses [email protected], [email protected], and [email protected], seeking information regarding the spill of the fungicide MANCOZEB. However, he complains that, as of the date this proceeding was filed, no response had been provided to his request, which he considers a violation of his fundamental rights.
In this regard, it must be noted that, as shown by the record, the request for information referenced by the petitioner was duly received by the respondent authority at the email addresses [email protected], [email protected], and [email protected], which are considered official means for receiving communications by that authority, since the authority did not dispute this despite the direction issued in the resolution admitting the proceeding and, before the proceeding was filed, forwarded the request to the authority competent to respond. It was also established that it was only after the resolution admitting this amparo proceeding had been served that the respondent authorities answered the protected party. That response, which provided the requested information as shown by the established facts, was served on him on 15 de noviembre de 2024.
It is now particularly important to enumerate and analyze each of the questions raised in the proceeding in order to determine which of them are protected by this Chamber, as set forth below:
Request Classification Status 1) Names of the companies involved in this emergency (carrier and contractor).
Request concerning access to information As a result of the proceeding, they were informed of the matters pertaining to the MOPT and that some information does not fall within its responsibilities and is not in its possession 2) Volume of fungicide spilled Request concerning access to information As a result of the proceeding, they were informed of the matters pertaining to the MOPT and that some information does not fall within its responsibilities and is not in its possession 3) Exact point (georeferenced) where the spill occurred Request concerning access to information As a result of the proceeding, they were informed of the matters pertaining to the MOPT and that some information does not fall within its responsibilities and is not in its possession 4) Names of the intended departure and arrival points of the tanker truck from which the spill originated, indicating the detailed route traveled (up to the time of the spill) and the route yet to be traveled to the place where the truck’s contents were to be deposited.
Request concerning access to information In connection with the constitutional protection proceeding (recurso de amparo), they were provided with the pertinent information concerning MOPT and advised that some information does not fall within its purview and is not in its possession.
Request concerning access to information In connection with the constitutional protection proceeding, they were provided with the pertinent information concerning MOPT and advised that some information does not fall within its purview and is not in its possession.
Request concerning access to information In connection with the constitutional protection proceeding, they were provided with the pertinent information concerning MOPT and advised that some information does not fall within its purview and is not in its possession.
Accordingly, the table set forth above establishes a violation of the protected party’s (amparado) fundamental rights with respect to the failure to answer him and provide the information requested in his request of 14 de octubre 2024, because, as of the filing date of this proceeding, he had received no response to the questions raised therein, and the deadline for responding had already expired by that time. Under these circumstances, the appropriate course is to grant the proceeding, without a specific award of costs, damages, and losses (costas, daños y perjuicios), because the petitioner’s (recurrente) claim was duly satisfied by the response provided on 15 de noviembre de 2024, following notice to the respondent authorities (autoridades recurridas) of the order commencing this constitutional protection proceeding.
IV.Regarding the award of costs, damages, and losses pursuant to Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional. Upon further consideration, the majority of the Chamber finds that, in the matter under review (sub examine), pursuant to paragraph 1 of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (“If, while the constitutional protection proceeding is pending, an administrative or judicial decision is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the proceeding shall be granted solely for purposes of compensation and costs, where appropriate”), the proceeding should be granted without a specific award of costs, damages, and losses, based on the following considerations. Although the law expressly requires the operative part of the judgment to state that the proceeding is granted when the grievance is remedied while the constitutional protection proceeding is pending, it is no less true that the final clause of that same paragraph states that relief is granted “solely for purposes of compensation and costs, where appropriate.” It bears emphasizing that the Law states “where appropriate,” which means that whether compensation and costs are appropriate depends on the Court’s evaluation, assessment, or balancing.
In cases such as this one, the substance of the protected person’s claim and the respondent authority’s conduct in recognizing it suggest that the alleged impairments, injuries, or disruptions do not directly concern an impact on a constitutional right of an evidently economic nature (as would occur, for example, with an infringement of the right to salary). To dispel any doubt in this regard, it is important to emphasize Article 51 of the same Ley de la Jurisdicción Constitucional, which provides that: “every decision granting the proceeding shall impose a general award of compensation for the damages and losses caused and payment of the costs of the proceeding, and their quantification shall be reserved for enforcement of the judgment,” without providing any possibility of assessing whether compensation and costs are appropriate. The principles of Constitutional Law, those of Public Law and General Procedural Law or, as applicable, those of International or Community Law and, additionally, in the following order, the Ley General de la Administración Pública, the Código Procesal Contencioso Administrativo, and the other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the provisions of the Ley de la Jurisdicción Constitucional—cf.
Article 14. For the contentious-administrative jurisdiction (jurisdicción contencioso-administrativa), the legislature established in Article 197 of the Código Procesal Contencioso Administrativo a provision fully applicable to this case by analogy and consistent with procedural logic in any field. In any event, the affected party in the case at hand (sub lite) retains the option, should it so choose, of bringing a plenary proceeding (proceso de conocimiento) to demonstrate that it has suffered some type of harm. Based on the foregoing, the majority’s view is that this proceeding should be resolved without an award of costs, damages, and losses.
V.Partial dissenting opinion (voto salvado parcial) of Justice Salazar Alvarado, solely regarding the decision not to award costs, damages, and losses against the respondent party.
Although I agree with the rest of the Chamber that the proceeding should be granted, I depart from the majority’s view insofar as it declines to order the respondent party to pay the costs, damages, and losses arising from the violation of the protected party’s fundamental rights.
The Ley de la Jurisdicción Constitucional, in Article 52, provides that:
“If, while the constitutional protection proceeding is pending, an administrative or judicial decision is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the proceeding shall be granted solely for purposes of compensation and costs, where appropriate.” Furthermore, Article 51 thereof provides that:
“...every decision granting the proceeding shall impose a general award of compensation for the damages and losses caused and payment of the costs of the proceeding, and their quantification shall be reserved for enforcement of the judgment.” This latter provision establishes the general system governing compensation and the payment of costs, which the majority calls the “natural or normal means of concluding the proceeding, in which a ruling is made on the merits and the facts that violated fundamental rights are acknowledged....” In the majority’s view, the cited Article 51 governs situations in which the Chamber has found the grievance to be established and, consequently, an award of costs, damages, and losses becomes necessary. In the undersigned’s opinion, however, a systematic interpretation (interpretación sistemática) of both provisions leads to the conclusion that, both in cases in which this Constitutional Court finds a violation of a fundamental right and therefore grants the proceeding, and in those in which the Administration, on its own initiative, restores the aggrieved person’s enjoyment of fundamental rights after learning of the constitutional protection proceeding—the situation contemplated in the aforementioned Article 52—the mandatory and unavoidable consequence, by operation of Articles 50 and 51 of the cited law, is an order requiring the violator to compensate the damages and losses caused and pay the costs of the proceeding.
This rule is simply recognition that a party whose fundamental rights have been violated is entitled to effective judicial protection (tutela judicial efectiva) regarding reparation for the harmful consequences arising from the acts or omissions of the offending authorities; it also serves as a deterrent so that the State does not repeat the actions underlying the decision granting the proceeding, a matter governed by Article 50 of the law governing this jurisdiction. Thus, whether the Chamber has found the grievance established and addressed the merits of the matter, or the violation ceased by decision of the respondent authority itself after it learned that the constitutional protection proceeding was being processed, thereby restoring the aggrieved party’s enjoyment of fundamental rights (Article 52), there invariably arises, in either situation, an imperative need to award costs, damages, and losses against the violator. This requirement is grounded in the principles of protecting individual rights and of holding the Administration responsible for the damages and losses caused by its unconstitutional conduct.
Thus, the fact that, by the time the constitutional protection proceeding is heard and granted, the effects of the challenged act have already ceased, under the terms of Articles 50 and 52 of the cited law, does not preclude an award of costs, damages, and losses, because such a case forms an integral part of the general system of mandatory awards under those heads established by the Ley de la Jurisdicción Constitucional.
Furthermore, it is clear that the aforementioned Article 52 applies only in cases in which the Chamber, although it has neither considered nor ruled on the merits of the claim, has established the violation of the protected party’s fundamental rights by virtue of the Administration’s restoration of that party’s enjoyment of those rights; a situation that, as the majority of the Chamber states, constitutes an “abnormal termination of the proceeding.” The legislature precisely established and delimited the conditions under which this Chamber may order that form of extraordinary termination of the amparo proceeding (proceso de amparo), as well as its scope, namely: 1) that the amparo be pending, meaning that the Administration has been duly notified of the ruling admitting the amparo for consideration; and 2) that there be an administrative or judicial ruling unequivocally ordering the revocation, cessation, or suspension of the challenged action that violates fundamental rights.
Certainly, the provision in question establishes an exception to the general system governing awards of costs and damages (costas, daños y perjuicios), notwithstanding that the petition is granted, by providing that, in the cases governed therein, the petition shall be granted “solely for purposes of compensation and costs, where appropriate.” As an exception, it must be interpreted narrowly; that is, it applies only in the circumstances strictly contemplated by the provision, not only because of the rule that exceptions in law must be interpreted narrowly, but also because the consequences of applying such an exception would unquestionably impair the fundamental right of persons to obtain effective judicial protection against the damages suffered as a result of the violation of their constitutional rights.
In my view, that exception must be interpreted to mean that, in accordance with the general system of automatic awards of costs and damages upon a violation of fundamental rights, such an award is always appropriate, even where the respondent party issues an administrative or judicial ruling that revokes, ceases, or suspends the challenged action, unless it is unequivocally and clearly established that, in the specific case, no compensable harm was caused. Only and exclusively in such circumstances could the respondent Administration be exempted from paying those amounts. Since, in this case, there is no evidence rebutting the presumption that the protected party sustained economic damages as a result of the challenged actions—the specific determination of which does not fall within the jurisdiction of this court—the granting of this petition must necessarily entail an award of costs and damages, and we so declare.
As an additional reason, it should be emphasized that the dynamics and very essence of amparo proceedings are not primarily directed toward analyzing whether damages exist, but rather toward determining whether actions or omissions exist that may breach the system of persons’ fundamental rights. From that perspective, the analysis conducted by this court focuses on that determination; it does not, however, undertake to assess whether those matters have caused harm within the strictly patrimonial sphere of the protected persons. Although the aforementioned provision 52 of the LJC, according to its grammatical meaning, establishes that such an award (of damages and costs) applies where appropriate, we, the undersigned, do not consider that this assessment of appropriateness may automatically be excluded a priori in proceedings of this kind, insofar as it is in a separate ordinary proceeding (proceso ordinario) that it must be determined whether, within the legal relationship examined in the amparo petition, the conduct or omissions attributable to the Administration—or to a private-law person, where applicable—constituted the proximate cause (causa adecuada) of legally compensable patrimonial harm.
By way of reference, sections 179 through 184 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley N° 8508, establish a special proceeding (proceso especial) whose purpose is to determine the economic effects arising from judgments entered in these proceedings. Under provision 179 ejusdem, that proceeding has the following purpose:
“ARTICLE 179.- The Juzgado de lo Contencioso-Administrativo shall be responsible for enforcing judgments issued by the Jurisdicción Constitucional in habeas corpus and amparo proceedings against public-law persons, solely with respect to the proof, assessment, and payment of monetary compensation.” It is clear that this proceeding is directed toward examining the necessary prior determination made by this Chamber concerning an unliquidated award (condena en abstracto) under those heads, since such claims would not be admissible in proceedings of that kind where the judgment issued in the amparo proceeding expressly established that damages and/or costs were unavailable, or where there was no express ruling on that particular matter. In other words, the special proceeding before the administrative contentious jurisdiction (sede contencioso administrativa) requires, as a sine qua non, an award or express ruling by this Sala Constitucional.
Accordingly, in our judgment, pursuant to the aforementioned section 52 of the LJC, exemption from that patrimonial award requires proof, in each case, of circumstances on the basis of which it may reasonably be concluded that no patrimonial harm, even potential harm, arose from or was associated with the facts examined. It is therefore an exception which, as such, requires qualified application, duly supported on a case-by-case basis. The mere circumstance that, during the proceeding, the Administration issues a ruling or a judicial judgment is entered revoking, ceasing, or suspending the challenged action does not per se rule out the possibility that, before such cessation for reasons attributable or unrelated to the respondent entity, the alleged inaction or challenged interference may have caused damages. Nevertheless, that substantive issue—concerning whether harm actually occurred, its amount, whether it was timely claimed, and so forth—involves assessments beyond the nature of these proceedings and which, under the aforementioned mandate 52, are properly encompassed by an unliquidated award that subsequently serves as the basis for analysis in the Jurisdicción Contencioso Administrativa.
The relief sought in these constitutional proceedings does not require proof of damages because, as emphasized, that is not their primary object or rationale. Thus, the protected person is not required to claim or prove damages, since what that person seeks is the protection of his or her fundamental rights. Whether such administrative conduct caused harm is an issue that, as a matter of principle and except in exceptional cases, does not form part of the analytical basis of proceedings of this kind. It should be noted that, in the circumstance governed by that mandate, the Sala Constitucional does not conduct a substantive examination of the situation requiring protection, given the termination of the amparo or habeas corpus proceeding as a result of the aforementioned supervening circumstance. Therefore, in such cases, by operation of law, no assessment is made as to whether an infringement occurred; consequently, it is even less possible to determine whether the matters reported by the petitioner may give rise to circumstances warranting possible civil compensation.
Accordingly, the exemption from an award contemplated by that provision is exceptional rather than the general rule. Therefore, in those circumstances, the provision requires an unliquidated award so that its appropriateness may be examined in another full proceeding (proceso plenario). Otherwise, if exemption from damages and costs were applied as the rule, the protection of the legal position of a person who, despite that supervening response from the respondent party, may have suffered harm within his or her patrimonial sphere would be placed at risk, contrary to provision 45 of the Constitución Política and in disregard of the Administration’s potential liability, as required by article 9 ejusdem. Moreover, it should not be overlooked that it was by virtue of an action of this kind that conduct was adopted bringing to an end conduct that, in theory, threatened or infringed the person’s fundamental rights.
In other words, to obtain protection of those rights, the person sought judicial protection, and it was by virtue thereof that the challenged interference ceased. We reiterate that whether the continuation of the threat or deterioration of that person’s situation until it ceased for the reasons referred to in the provision under examination caused damages is a matter that, absent proof to the contrary, must be examined in an ordinary proceeding; under no circumstances, however, should it be denied as a threshold matter merely because the factual circumstance governed by the aforementioned section 52 of the LJC has arisen. Therefore, with the customary respect for the majority’s position, I issue my separate vote and reiterate that granting this petition must necessarily entail an unliquidated award of costs and damages.
VI.Dissenting vote (voto salvado) of Justice Garro Vargas concerning the operative portion (parte dispositiva) of this judgment. Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC) provides: “If, while the amparo is pending, an administrative or judicial ruling is issued that revokes, ceases, or suspends the challenged action, the petition shall be granted solely for purposes of compensation and costs, where appropriate.”
My interpretation of that provision is as follows: Such a “ruling” is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the infringed right. The phrase “where appropriate” refers to costs. Indeed, article 197 of the Código Procesal Contencioso-Administrativo, cited by the majority on the basis of article 14 of the LJC, refers specifically and exclusively to these: costs.
Certainly, under article 48 of the Constitución Política (CP), the essential content of the right to an amparo remedy is restorative rather than compensatory; nevertheless, article 51 of the LJC states: “Every ruling granting the petition shall make an unliquidated award of compensation for the damages caused and payment of the costs of the petition, and their assessment shall be reserved for enforcement of the judgment.” If the right has been violated and the Chamber so determines, damages may have arisen even if the right has been restored. For that reason, an unliquidated award thereof is appropriate. If this were not done—if no such award were made—then, where damages had in fact occurred, there would be no enforceable basis arising from this proceeding on which to claim them, which could violate article 41 of the CP. If, despite the entry of an unliquidated award, no damages occurred, the judge in the ordinary proceeding will so declare, since that judge alone is responsible for deeming the actual existence and extent thereof to have been proven.
I consider that the position defended by the majority would, contrary to its intended purpose, encourage the Administration to respect rights only when faced with an amparo petition. It remains to be said that article 52 of the LJC provides that, if the Chamber considers it just, it may award costs even when the right has been restored.
For the foregoing reasons, I dissent in part from the operative portion and order an award of damages, but not costs.
VII.Documentation submitted to the case file (expediente). The parties are hereby advised that, if they have submitted any paper document, as well as objects or evidence contained on any additional electronic, computer, magnetic, optical, or telematic device, or produced using new technologies, these must be collected from the court office within a maximum period of 30 business days from notification of this judgment. Otherwise, any material not collected within that period shall be destroyed, pursuant to the "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", approved by the Corte Plena at session N° 27-11 of 22 de agosto del 2011, Article XXVI, and published in Boletín Judicial number 19 of 26 de enero del 2012, as well as the resolution approved by the Consejo Superior del Poder Judicial at session N° 43-12 held on 3 de mayo del 2012, Article LXXXI.
Por tanto:
The appeal (recurso) is granted, without any specific award of costs, damages, or losses. Justice Salazar Alvarado partially dissents and orders the payment of damages, losses, and costs. Justice Garro Vargas partially dissents and orders the payment of damages and losses, but not costs. Let notice be given. - Fernando Castillo V.
Chief Justice Fernando Cruz C.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
Aracelly Pacheco S.
Telephone numbers: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Website: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 meters south of the Perpetuo Socorro church). Filing of matters involving vulnerable groups: Edificio Corte Suprema de Justicia, San José, Distrito Catedral, Barrio González Lahmann, streets 19 and 21, avenues 8 and 6
EV Generación de Machote: D:\Gestion-Judicial\Servidor de Archivos\MODELOS\S4SENAMH001.dpj SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del veintidos de noviembre de dos mil veinticuatro .
Recurso de amparo interpuesto por [Nombre 001], cédula de identidad [Valor 001], contra el MINISTERIO DE OBRAS PÚBLICAS Y TRANSPORTES.
Resultando:
Redacta el Magistrado Araya García; y,
Considerando:
I.Objeto del recurso. Alega el recurrente que, el 1° de noviembre de 2024, solicitó información de su interés ante el Ministro de Obras Públicas y Transportes, por medio de los correos electrónicos [email protected], [email protected] y [email protected], en la que requirió información sobre el derrame del fungicida MANCOZEB. Sin embargo, acusa que, a la fecha de presentación de este recurso, no se ha brindado respuesta a su solicitud, lo que estima lesivo de sus derechos fundamentales.
II.Hechos probados. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, porque así han sido acreditados:
III.Sobre el caso concreto. En el sub lite, reclama el recurrente que el 1° de noviembre de 2024, solicitó información de su interés ante el Ministro de Obras Públicas y Transportes, por medio de los correos electrónicos [email protected], [email protected] y [email protected], en la que requirió información sobre el derrame del fungicida MANCOZEB. Sin embargo, acusa que, a la fecha de presentación de este recurso, no se ha brindado respuesta a su solicitud, lo que estima lesivo de sus derechos fundamentales.
Sobre el particular, debe indicarse que, según consta en los autos la solicitud de información referida por el recurrente fue debidamente recibida por la autoridad recurrida a los correos electrónicos [email protected], [email protected] y [email protected], los cuales se consideran un medio oficial para recibir comunicaciones por parte de esa autoridad, dado que, dicha autoridad no lo desmintió pese a la prevención realizada en la resolución de curso y procedió a darle traslado a la autoridad competente de dar respuesta, de previo a la presentación del recurso. Además, se pudo comprobar que, no fue sino hasta después de la notificación de la resolución de curso de este proceso de amparo, que las autoridades recurridas procedieron a brindar respuesta al amparado, lo cual le fue notificado el 15 de noviembre de 2024, en el que se brinda la información solicitada, según se desprende de la relación de hechos probados.
Ahora bien, es de especial importancia enumerar y analizar cada una de las interrogantes planteadas en el recurso, con el fin de determinar cuáles de ellas se encuentran amparadas por esta Sala, según se expondrá a continuación:
Solicitud Clasificación Estado 1) Nombres de las empresas involucradas con esta emergencia (transportista y contratista).
Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder 2) Volumen del fungicida derramado Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder 3) Punto exacto (georeferenciado) del lugar donde ocurrió el derrame Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder 4) Nombres de los puntos de salida y llegada previstos del camión cisterna de donde se originó el derrame, con la indicación de la ruta detallada seguida (hasta el momento del derrame) y por seguir, hasta el lugar donde se iba a depositar el contenido del camión.
Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder
Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder 10) Tiempo estimado para regresar a las condiciones normales, una vez atendida la emergencia en cuestión Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder 11) Nombres de las otras instituciones gubernamentales involucradas con la gestión del derrame de este fungicida, así como de las gestiones específicas realizadas por cada una de éstas.
Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder 12) Nombres de las comunidades afectadas por el derrame de este fungicida, así como del número de personas afectadas mientras persista la contaminación Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder 13) Acciones de seguimiento concretas realizada por el MOPT para darle seguimiento a la emergencia en cuestión Petición en relación con acceso a la información Con ocasión del recurso se les indicó lo correspondiente al MOPT y que existe información que no les corresponde y no se encuentra en su poder Por ende, del cuadro plasmado previamente se constata una lesión a los derechos fundamentales del amparado, con relación a la omisión en contestarle y entregarle la información solicitada en su solicitud de 14 de octubre 2024, por cuanto, a la fecha de presentación de este recurso, no había recibido respuesta de las interrogantes allí incoadas, cuyo plazo para brindar respuesta ya había vencido para ese momento.
Bajo este panorama, lo procedente es declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, por cuanto la pretensión del recurrente fue debidamente satisfecha con la respuesta brindada el 15 de noviembre de 2024, con ocasión de la notificación de la resolución de curso de este proceso de amparo a las autoridades recurridas.
IV.Sobre la condenatoria en costas, daños y perjuicios de conformidad con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“ Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes” ), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia” , donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas.
Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional - cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.
V.Voto salvado parcial del Magistrado Salazar Alvarado, únicamente en relación con la no condenatoria en costas, daños y perjuicios a la parte recurrida.
Si bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada.
La Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que:
“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Por otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que:
“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Esta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”.
En criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio del suscrito, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso.
Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional.
Así, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional.
Por otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una “terminación anormal del proceso”.
El legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales.
En mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaramos.
Como razón adicional, cabe destacar que la dinámica y esencia misma de los procesos de amparo, no tiene por objeto primario el análisis de la existencia o no de daños y perjuicios, sino, de la existencia o no de acciones u omisiones que puedan generar o producir un quebranto al régimen de los derechos fundamentales de las personas. Desde esa arista, el análisis que realiza esta sede, se concentra en dicha verificación, empero, no ingresa a la ponderación de si esas cuestiones han generado o no lesiones en el ámbito eminentemente patrimonial de las personas amparadas. Si bien el precitado precepto 52, de la LJC, en su ámbito gramatical, estatuye que dicha condena (en daños, perjuicios y costas) opera, de ser procedente, no estimamos los suscritos que dicho examen de pertinencia pueda, a priori, excluirse de manera automática en este tipo de procesos, en la medida en que, es dentro de otro proceso ordinario, que se ha de definir si dentro de la relación jurídica analizada en el recurso de amparo, las conductas u omisiones imputables a la Administración (o sujeto de derecho privado, cuando corresponda), se han constituido como causa adecuada de lesiones de orden patrimonial, que sean jurídicamente indemnizables.
A modo de referencia, los numerales 179 al 184, del Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley N° 8508, define un proceso especial que tiene por objeto la definición de los efectos económicos derivados de condenas dictadas en estos procesos. A la luz del canon 179 ejusdem, ese proceso tiene por objeto lo siguiente:
“ARTÍCULO 179.- Corresponde al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, la ejecución de las sentencias dictadas por la Jurisdicción Constitucional, en procesos de hábeas corpus y de amparo contra sujetos de Derecho público, únicamente en lo relativo a la demostración, la liquidación y el cumplimiento de indemnizaciones pecuniarias”.
Es claro que ese proceso se direcciona al análisis del antecedente necesario emitido por esta Sala en cuanto a una condena en abstracto en esos rubros, pues no procedería ese tipo de pretensiones dentro de ese tipo de causas, cuando la sentencia dictada dentro del proceso de amparo, estableciere, de manera expresa, la improcedencia de daños, perjuicios y/o costas, así como cuando no exista pronunciamiento expreso en cuanto a este particular. Es decir, el proceso especial en sede contencioso administrativa, requiere, a modo de requisito sine qua non, de condena o pronunciamiento expreso por parte de esta Sala Constitucional. En ese orden, a nuestro juicio, al tenor del mencionado ordinal 52, de la LJC, la dispensa en esa condena patrimonial precisa de la acreditación, en cada caso, de situaciones a partir de las cuales, es estime, motivadamente, la inexistencia de lesiones patrimoniales, aún potenciales, derivadas o asociadas a los hechos analizados.
Por ende, se trata de una excepción, que, como tal, requiere de aplicación calificada y debidamente fundamentada de manera casuística. La sola circunstancia que, en el curso del trámite, la Administración dicte resolución o se emita sentencia judicial que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, no descarta, per se, que, de previo a esa cesación por causa propia o ajena al ente accionado, la indolencia acusada o perturbación reprochada, haya llegado a ocasionar daños y perjuicios. Sin embargo, tal cuestión de fondo, en lo relativo a la efectividad de las lesiones, su cuantía, reclamo oportuno, etc., son ponderaciones que escapan a la naturaleza de estos procesos y respecto de la cual, en orden a lo regulado por el mandato 52 aludido, son propias de una condena en abstracto que luego constituye base de análisis en la Jurisdicción Contencioso Administrativa. La tutela que se pretende en estos procesos de orden constitucional no precisa de la demostración de daños y perjuicios, pues, se insiste, no es su objeto o ratio primaria.
Así, no corresponde a la persona amparada el reclamo o demostración de daños, siendo que lo que busca es el resguardo de sus derechos fundamentales. Luego, si esas conductas administrativas le han producido lesiones, es un extremo que, por tesis de principio y salvo casos excepcionales, no forman parte de la base de análisis de este tipo de causas. Nótese que, en el supuesto regulado en ese mandato, la Sala Constitucional no hace un análisis de fondo de la situación a tutelar, dada la terminación del amparo o habeas corpus por la circunstancia sobrevenida ya citada. Ergo, en estos casos, por imperativo legal, no se ingresa a valorar si hay o no infracción, con lo cual, mucho menos puede definirse si a partir de lo denunciado por el requirente, puede haber o no situaciones de posible reparación civil. De esa manera, la dispensa de condena a que alude esa norma, es de orden excepcional, no de principio.
Por tanto, en esos supuestos, la norma impone la condena en abstracto, para que sea dentro de otro proceso plenario, que se analice su procedencia. De otro modo, de aplicarse como regla esa liberación de daños, perjuicios y costas, se estaría poniendo en riesgo la tutela de la situación jurídica de la persona que, pese a esa respuesta sobrevenida de la parte reclamada, pudo haber sufrido lesiones en su esfera patrimonial, en detrimento de lo estatuido por el precepto 45, de la Constitución Política, y desconociendo la potencial responsabilidad de la Administración, tal y como lo impone el artículo 9 ejusdem. Además, no debe dejarse de lado que fue en virtud de una acción de esa índole, que se adoptó una conducta que hace cesar las conductas que, en teoría, amenazan o conculcan los derechos fundamentales de la persona. Es decir, a efectos de obtener el resguardo de esos derechos, la persona optó por la tutela judicial, y fue por esa virtud, que se produce el cese de la perturbación reprochada.
Se insiste, si la permanencia de la amenaza o deterioro de su situación en tanto se hizo cesar por las causas aludidas en la norma bajo examen, generó daños y perjuicios, es un tema que, salvo prueba en contrario, debe ser analizado dentro de un proceso ordinario, pero que, se reitera, en modo alguno, debe negarse, como presupuesto, por la sola concreción del supuesto de hecho regulado en el mencionado ordinal 52, de la LJC. Por ende, con el respeto de siempre en cuanto a la postura de mayoría, externo mi voto y reitero que la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en abstracto en costas, daños y perjuicios.
VI.Voto salvado de la Magistrada Garro Vargas respecto a la parte dispositiva de esta sentencia. Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): “Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Mi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase “si fueren procedentes” se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.
Ciertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Si el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de éstos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título –derivado de este proceso– para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya condenatoria en abstracto, no se han dado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.
Con la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aún cuando el derecho haya sido restituido.
En razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas.
VII.Documentación aportada al expediente. Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, éstos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.
Por tanto:
Se declara con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. El Magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La Magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. Notifíquese. - Fernando Castillo V.
Fernando Cruz C.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
Aracelly Pacheco S.
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