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Res. 14108-2024 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 24/05/2024
OutcomeResultado
The Chamber grants the amparo for violation of the right to petition due to the municipality's untimely response, without awarding costs, damages, or losses (with partial dissenting votes).La Sala declara con lugar el amparo por violación al derecho de petición al responder la municipalidad fuera del plazo legal, sin condenatoria en costas, daños y perjuicios (con votos salvados parciales).
SummaryResumen
The Constitutional Chamber reviews an amparo action filed by a citizen against the Municipality of Montes de Oca for failing to respond to a request for information regarding an inspection of constructions near the Ocloro River and its protection zone. The request, submitted on November 27, 2023, sought specific details about the inspection, the official in charge, the equipment used, and the owners of adjacent properties. The Chamber finds that although the municipality replied via official letter SC-INSP-131-2024 dated May 3, 2024, this response was issued after the amparo was admitted and beyond the statutory ten-day deadline established by Article 32 of the Constitutional Jurisdiction Law and the Law Regulating the Right to Petition. Consequently, the amparo is granted due to violation of Article 27 of the Constitution, but without an award of costs, damages, or losses, per the majority's interpretation of Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law. Justices Salazar Alvarado and Garro Vargas issue partial dissenting votes regarding the award of costs and damages.La Sala Constitucional conoce un recurso de amparo presentado por un ciudadano contra la Municipalidad de Montes de Oca por la falta de respuesta a una solicitud de información sobre una inspección relacionada con construcciones cercanas al río Ocloro y la zona de protección. La petición, formulada el 27 de noviembre de 2023, buscaba detalles específicos sobre la inspección, el funcionario responsable, los equipos utilizados y los propietarios de las fincas colindantes. La Sala determina que, aunque la municipalidad respondió mediante oficio SC-INSP-131-2024 del 3 de mayo de 2024, dicha respuesta fue emitida después de notificada la resolución que dio curso al amparo y fuera del plazo legal de diez días establecido en el artículo 32 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional y la Ley de Regulación del Derecho de Petición. En consecuencia, se declara con lugar el recurso por violación del artículo 27 constitucional, pero sin condenatoria en costas, daños y perjuicios según el criterio de mayoría basado en el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Los magistrados Salazar Alvarado y Garro Vargas salvan parcialmente el voto en cuanto a la condenatoria en costas y daños y perjuicios.
Key excerptExtracto clave
The reporting Authority's argument is not acceptable, because from the proven facts it is evident that, although the information request was answered, it was not answered in a timely manner. Indeed, the note in question was answered by official letter SC-INSP-131-2024 dated May 3, 2024, i.e., by a letter signed after the admission order of this amparo was notified to the mayor of Montes de Oca. Added to this is that it is not recorded when said letter was notified, since the mayor merely states, under oath, that the note filed by the petitioner has already been answered. Under these conditions, it is obvious that the statutory deadline was exceeded, and therefore the amparo must be granted, without special award of costs, damages, or losses, as will be set forth below.El argumento de la Autoridad informante no es de recibo, porque del elenco de hechos probados se constata que, aunque dicha petición de información fue respondida, no lo fue en tiempo. En efecto, la nota en cuestión fue respondida por oficio SC-INSP-131-2024 de fecha 3 de mayo de 2024, sea, por medio de un oficio suscrito luego de que la resolución de curso de este amparo le fuera notificada al alcalde de Montes de Oca. A ello se le suma que no consta cuándo fue notificado dicho oficio, puesto que el alcalde se limita a indicar, bajo gravedad de juramento, que ya se contestó la nota planteada por la parte accionante. En estas condiciones, es obvio que el plazo de ley fue excedido, por lo que procede declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, al tenor de lo que se indicará a continuación.
Pull quotesCitas destacadas
"En efecto, la nota en cuestión fue respondida por oficio SC-INSP-131-2024 de fecha 3 de mayo de 2024, sea, por medio de un oficio suscrito luego de que la resolución de curso de este amparo le fuera notificada al alcalde de Montes de Oca."
"Indeed, the note in question was answered by official letter SC-INSP-131-2024 dated May 3, 2024, i.e., by a letter signed after the admission order of this amparo was notified to the mayor of Montes de Oca."
Considerando IV
"En efecto, la nota en cuestión fue respondida por oficio SC-INSP-131-2024 de fecha 3 de mayo de 2024, sea, por medio de un oficio suscrito luego de que la resolución de curso de este amparo le fuera notificada al alcalde de Montes de Oca."
Considerando IV
"En estas condiciones, es obvio que el plazo de ley fue excedido, por lo que procede declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios."
"Under these conditions, it is obvious that the statutory deadline was exceeded, and therefore the amparo must be granted, without special award of costs, damages, or losses."
Considerando IV
"En estas condiciones, es obvio que el plazo de ley fue excedido, por lo que procede declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios."
Considerando IV
"El legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales."
"The legislator precisely established and delimited the conditions under which this Chamber may decree that form of abnormal conclusion of the amparo proceeding, as well as its scope, namely: 1) that the amparo is pending, i.e., that the Administration has been duly notified of the resolution admitting the amparo; and 2) that there is an administrative or judicial decision that unequivocally orders the revocation, cessation, or suspension of the challenged action violating fundamental rights."
Voto salvado parcial del Magistrado Salazar Alvarado (VI)
"El legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales."
Voto salvado parcial del Magistrado Salazar Alvarado (VI)
Full documentDocumento completo
**IN THE CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE.** San José, at nine hours and fifteen minutes on the twenty-fourth of May, two thousand twenty-four.
A recurso de amparo (amparo appeal) processed in expediente number 24-010561-0007-CO, filed by RAMIRO DE LOS ÁNGELES TORRES BEITA, identity card number 0601530079, against the MUNICIPALIDAD DE MONTES DE OCA.
**Whereas:** 1.- By a writ received in the Secretariat of the Chamber at 09:56 hours on April 22, 2024, the appellant files a recurso de amparo against the MUNICIPALIDAD DE MONTES DE OCA, and states the following: that he requested the respondent authority the following: "Seeing official letter D.ALC-623-2023, dated 6/9/2023. To determine possible responsibility for the information given, I respectfully request that I be expressly told: Day (sic) the alleged inspection (sic) was carried out; Official who carried out (sic) the inspection; Equipment used to determine that the constructions are outside the 10 meters of the river (sic); Finca number (sic), cadastral map and owner of the properties that border the river (sic), including the Colegio Monterrey; Profession of the official who determined that no construction exists within the 10-meter radius of the river (sic)". He states that the request was filed on November 27, 2023, before the respondent municipality. He claims that since he filed his petition, he has not received a response from the respondent, which is why he considers Article 27 of the Constitution violated. He requests that the appeal be declared with merit, with the legal consequences, ordering the respondent Local Corporation to provide the requested information.
2.- Domingo Argüello García, in his capacity as mayor of Montes de Oca, reports under oath, in summary: that the Department of Inspections responded to the appellant by official letter SC-INSP-131-2024. Furthermore, in response to complaint note No. 215-2023, according to which some constructions apparently encroach upon a protection zone in the sector of the Colegio de Monterrey, the municipal inspector Manuel Umaña Orozco carried out the inspection and submitted the report of August 30, 2023, indicating that the area was visited and a construction process was located on the finca registered under folio real 01-193344-000. Likewise, by means of a measurement made with a tape measure, it was verified that said construction process was at a distance of 48 meters from the bank of the Ocloro River. The existence of other construction processes was not verified at the site. Regarding the clarification request to official letter D.ALC.623-2023, he reports: a-Day the inspection was carried out: August 30, 2023; b-official who carried out the inspection: Manuel Umaña Orozco; c-Instrument used for the measurement: tape measure; c-Profession of the official: Bachelor's degree in Topography; e-Finca where the inspection was carried out: 01-193344-000. Finally, regarding the concern for protection zones, he indicates that the Local Government is developing a recovery project for the protection zones of the canton's rivers, which is in the first stage, of information gathering. He requests that the filed appeal be dismissed.
3.- In the proceedings followed, the legal prescriptions have been observed.
Drafted by Judge Castillo Víquez; and, **Considering:** I.- PURPOSE OF THE APPEAL. The appellant alleges having submitted an information request to the respondent authority as follows: He states that the request was filed on November 27, 2023, before the respondent municipality. He claims that since he filed his petition, he has not received a response from the respondent, which is why he considers Article 27 of the Constitution violated.
II.- PROVEN FACTS. Of importance for the decision in this matter, the following facts are deemed duly demonstrated, either because they have been so accredited or because the respondent has omitted to refer to them as provided for in the initial order:
“Subject: Response to complaint constructions Monterrey Dear Sir:
In response to the request for a response regarding construction processes in protection zones in the surroundings of Colegio Monterrey, I inform you:
1-That, in response to note 215-2023 of a complaint about constructions that apparently encroach upon a protection zone in the Colegio Monterrey sector, inspector Manuel Umaña Orozco inspected it, submitting a report on August 30, 2023, indicating that the area was visited and a construction process was located on the finca registered under folio real 01-193344-000.
2-That, by means of a measurement made with a tape measure, it was verified that said construction process was at a distance of 48 meters from the bank of the Ocloro River. The existence of other construction processes was not verified at the site.
3-Regarding the clarification request to official letter D.ALC.623-2023, I inform you:
a-Day the inspection was carried out: August 30, 2023.
b-official who carried out the inspection: Manuel Umaña Orozco.
c-Instrument used for the measurement: Tape measure.
d-Profession of the official: Bachelor's degree in Topography.
c-Finca where the inspection was carried out: 01-193344-000.
Regarding the concern about protection zones, it is important to detail that the municipality is developing a project for the recovery of protection zones of the canton's rivers. Said project is in a first stage of information gathering and steps have already been initiated for the recovery of these lands. This project is being developed by the Department of Environmental Management in collaboration with other departments. The specific case of the encroachment by the Colegio Monterrey; finca 1-503814-000, you are informed that this was judicialized and has an open file number 21-000050-0611-PE” (see evidence).
III.- The right to petition, established in Article 27 of the Constitution, when understood in a broad sense, refers to the power every citizen possesses to address any public official or official entity in writing to present a matter of personal interest. This guarantee is complemented by the right to obtain a prompt response, although the latter does not mean that the petitioner must receive a favorable response to their interests. In other words, it is the right to ask and not the right to obtain what is asked—although the public official must resolve with strict adherence to the law—, since the freedom of petition is based on another principle; that is, that the Administration cannot curtail the right of citizens to address public bodies. In this manner, the petition route allows raising with the Administration what cannot be obtained via an appeal before it, provided the Administration is not prohibited from doing so because it involves regulated subject matter. Consequently, the right protected in numeral 27 cited is composed of a formal part and a substantive part: the former refers to the means by which information is requested and simultaneously provided (to a written request, the Administration must also respond in writing); the latter, to the concordance between what is requested and the response provided. Regarding this issue, the Chamber has stated the following:
“On the point of the right to petition and prompt resolution, as well as to prompt and complete access to justice, the jurisprudence of this Chamber is extensive, according to which it has been determined that Article 27 of the Political Constitution enshrines the right to petition and prompt resolution, which consists of a power that the administered have to make requests before public authorities. It has been indicated that the request must be made in writing, and, therefore, a formal request corresponds to a formal response, where it is not appropriate to consider that negative silence constitutes a response; furthermore, it must be timely and must be communicated to the petitioner, since the latter requires, and has the right to demand, not that a response be given, but that a response be given to them. The response offered by the requested public official or entity cannot be limited to stating proof that the request was received, but must examine the content of the application and resolve it in accordance with the legal powers incumbent upon them, which does not imply that the response must be favorable to the pretensions of the administered, but rather that they must respond as soon as possible.” (Ruling No. 4229-98 at 16:30 hours on June 17, 1998).
However, on this point, pure and simple requests for information, administrative claims, complaints, and other applications must be differentiated. In the first case, the response must normally be provided within ten days following receipt of the request, as ordered by Article 32 of the Ley de Jurisdicción Constitucional (Constitutional Jurisdiction Law), and numeral 6 of the Law Regulating the Right to Petition No. 9097. Exceptionally, if the response cannot be provided within that term for justified reasons, the Administration is obligated to explain, within the term required by Law, the reasons why it cannot address the request at that moment—obviously, on the understanding that later, when it can, it must respond fully to the request. The corresponding explanation must be clear, detailed, and thorough, so that the petitioner is duly informed and can exercise the legal actions they deem appropriate.
In the other scenarios, it is not Article 27 of the Constitution that applies, but Article 41: “Resorting to the laws, everyone must find reparation for the injuries or damages they have received in their person, property, or moral interests. They must be given prompt, complete justice, without denial and in strict conformity with the laws.” IV.- ANALYSIS OF THE SPECIFIC CASE. In the case at hand, it is established that, on November 27, 2023, the appellant requested the municipal mayor to provide a series of specific pieces of information of interest to him (i.e., pure and simple requests for information) and, at the time of filing this recurso de amparo, he claimed not to have obtained a response. In response to this allegation, the mayor counters that the note in question was indeed answered.
The argument of the reporting Authority is not acceptable, because from the list of proven facts it is verified that, although said information request was answered, it was not done so in time. Indeed, the note in question was responded to by official letter SC-INSP-131-2024 dated May 3, 2024; that is, by means of an official letter signed after the ruling giving course to this amparo was notified to the mayor of Montes de Oca. Added to this is that it is not evident when said official letter was notified, given that the mayor merely indicates, under oath, that the note raised by the accusing party has already been answered. Under these conditions, it is obvious that the legal deadline was exceeded; therefore, it is appropriate to declare the appeal with merit, without special condemnation of costs, damages, and losses, in accordance with the terms indicated below.
V.- ON THE CONDEMNATION OF COSTS, DAMAGES, AND LOSSES IN ACCORDANCE WITH ARTICLE 52 OF THE LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. Under a better consideration, the majority of the Chamber finds that, in the case under examination, in accordance with the provisions of paragraph 1 of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (“If, while the amparo is pending, an administrative or judicial ruling is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for the purposes of compensation and costs, if these are applicable”), the decision in favor must be made without special condemnation of costs, damages, and losses, based on the following considerations. Although there is an express text in the law that requires the operative part of the judgment to indicate that the appeal is declared with merit, when the grievance is resolved while the amparo is pending, it is no less true that the same closing paragraph refers that the favorable decision is dictated "solely for the purposes of compensation and costs, if these are applicable.” It is emphasized that the Law indicates “if these are applicable,” which means that the applicability or inapplicability of compensation and costs depends on an assessment, appreciation, or weighing by the Court.
In cases like this, the content of the protected person's claim and the respondent authority's conduct in acknowledging it suggest that the alleged impairments, injuries, or alterations are not directly related to a repercussion on a constitutional right of evident patrimonial nature (as would occur, for example, with an affectation of the right to wages). To dispel any doubt in this regard, it is important to highlight the provision in Article 51 of the same Ley de la Jurisdicción Constitucional, when it provides that: “any ruling that upholds the appeal shall abstractly condemn to the compensation of the damages and losses caused and to the payment of the costs of the appeal, reserving their liquidation for the execution of the sentence,” where the possibility of assessing whether or not compensation and costs are applicable is not foreseen. The principles of Constitutional Law, Public and General Procedural Law, or, where appropriate, International or Community Law and, additionally, in order, the Ley General de la Administración Pública (General Public Administration Law) and the Código Procesal Contencioso Administrativo (Contentious-Administrative Procedural Code) and other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the norms of the Ley de la Jurisdicción Constitucional —cf. Article 14—. For the contentious-administrative jurisdiction, the legislator established a precept fully applicable to the case by analogy, in Article 197 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, which responds to procedural logic in any subject matter. In any event, the affected party in the case at hand preserves the possibility of resorting, if they deem it appropriate, to a plenary trial to demonstrate that they have suffered some type of impairment. Based on the foregoing, it is the majority's criterion to resolve this appeal without condemnation of costs, damages, and losses.
VI.- PARTIAL DISSENTING VOTE OF JUDGE SALAZAR ALVARADO, SOLELY IN RELATION TO THE NON-CONDEMNATION OF COSTS, DAMAGES, AND LOSSES AGAINST THE RESPONDENT PARTY. While I agree with the rest of the Chamber in declaring the appeal with merit, I separate from the majority's criterion insofar as it exempts the respondent party from being condemned to pay the costs, damages, and losses arising from the injury caused to the fundamental rights of the protected party.
The Ley de la Jurisdicción Constitucional, in Article 52, provides that:
“If, while the amparo is pending, an administrative or judicial ruling is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for the purposes of compensation and costs, if these are applicable.” On the other hand, Article 51 ibidem establishes that:
“...any ruling that upholds the appeal shall abstractly condemn to the compensation of the damages and losses caused and to the payment of the costs of the appeal, reserving their liquidation for the execution of the sentence.” This last norm establishes the general system regulating the issue of compensation and payment of costs, and what the majority calls the “natural or normal form of terminating the process, where there is a pronouncement on the merits of the matter and recognition of the facts that have violated fundamental rights…”.
In the majority's opinion, the cited Article 51 regulates the scenarios in which the Chamber has deemed the grievance proven; and, as a consequence, the need for condemnation in costs, damages, and losses arises. However, in the opinion of the undersigned, from a systematic interpretation of both norms, it is concluded that, both in cases where this Constitutional Court verifies an injury to a fundamental right and, therefore, declares the appeal with merit, and in those where the Administration, by its own decision, restores the aggrieved person to the enjoyment of their fundamental rights, once it becomes aware of the amparo—a scenario contemplated in Article 52, referred to—by the mandate of Articles 50 and 51 of the cited law, the necessary and inescapable consequence is the condemnation of the offender to the compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal. This rule is nothing more than the recognition, to the party who has suffered a violation of their fundamental rights, of the right to effective judicial protection concerning the reparation of the harmful consequences derived from the actions or omissions of the offending authorities; and, as a dissuasive means, so that the State does not again incur the actions that gave basis to the favorable decision on the appeal, a matter regulated in Article 50 of the law governing this jurisdiction. So, whether the Chamber has deemed the grievance proven and has proceeded to hear the merits of the matter, or whether the violation has ceased by decision of the respondent authority itself, once it became aware of the processing of the amparo, with restoration of the enjoyment of fundamental rights in favor of the aggrieved person (Article 52), always, in any of these scenarios, arises the imperative need for condemnation of the offender in costs, damages, and losses, the basis of which is found in the principles of protection of the rights of persons and in the principle that the Administration must take responsibility for the damages and losses it causes through its unconstitutional actions.
Thus, the fact that at the time of hearing and declaring the amparo with merit, the effects of the challenged act had already ceased, in terms of the provisions of Articles 50 and 52 of the cited law, does not negate the appropriateness of the condemnation in costs, damages, and losses, since such a case forms an integral part of the general system of necessary condemnation in these aspects contained in the Ley de la Jurisdicción Constitucional.
On the other hand, it is clear that the mentioned Article 52 applies solely in cases where the Chamber, even though it has not heard or pronounced on the merits of the claim, has verified the violation of the protected party's fundamental rights by virtue of the restoration that the Administration has agreed to in their favor regarding the enjoyment of those rights; a situation that, as affirmed by the majority of the Chamber, implies an “abnormal termination of the process.” The legislator established and delimited, precisely, the conditions under which this Chamber can decree this form of abnormal conclusion of the amparo process, as well as its scope, namely: 1) that the amparo is pending, that is, that the Administration has been duly notified of the ruling that gave course to the amparo; and, 2) that there exists an administrative or judicial ruling that unequivocally orders the revocation, halting, or suspension of the challenged action violating fundamental rights. Certainly, the norm in question contemplates an exception to the general system of condemnation in costs, damages, and losses, notwithstanding the favorable decision on the appeal, by providing that, in the cases regulated therein, the appeal shall be declared with merit "solely for the purposes of compensation and costs, if these are applicable." As an exception, it must be restrictively interpreted; that is, it only applies in the scenarios strictly contemplated in the norm, not only because of the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but also because the consequences of applying such an exception imply, without a doubt, an impairment of the fundamental right of persons to obtain effective judicial protection against the damages and losses suffered from the injury to their constitutional rights.
In my opinion, such an exception must be interpreted in the sense that, in accordance with the general system of automatic condemnation in costs, damages, and losses in the event of a violation of fundamental rights, that condemnation is always applicable, even in the case that the respondent party issues an administrative or judicial ruling that revokes, halts, or suspends the challenged action, unless it is unequivocally and clearly evident that no compensable harm was caused in the specific case. Only and exclusively in such scenarios could the respondent Administration be exempted from paying those amounts. Since in this case, there is no element whatsoever that disproves the presumption of the arising, for the protected party, of economic damages and losses derived from the challenged actions—the specific determination of which does not correspond to this jurisdiction—, the favorable decision on this appeal must necessarily imply the condemnation in costs, damages, and losses, and I so declare.
As an additional reason, it is worth noting that the primary object of the dynamics and very essence of the amparo processes is not the analysis of the existence or not of damages and losses, but of the existence or not of actions or omissions that may generate or produce a breach of the regime of the fundamental rights of persons. From this perspective, the analysis carried out by this court focuses on said verification; however, it does not enter into the weighing of whether those issues have generated or not injuries in the eminently patrimonial sphere of the protected persons. Although the aforementioned precept 52 of the LJC, in its grammatical scope, establishes that said condemnation (in damages, losses, and costs) operates, if applicable, the undersigned does not consider that said appropriateness examination can, a priori, be automatically excluded in this type of process, to the extent that it is within another ordinary process that it must be defined whether, within the legal relationship analyzed in the recurso de amparo, the conducts or omissions attributable to the Administration (or private legal subject, when applicable), have constituted the adequate cause of patrimonial injuries that are legally compensable. For reference, numerals 179 through 184 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, Law No. 8508, define a special process the object of which is the definition of the economic effects derived from condemnations dictated in these processes. In light of canon 179 ejusdem, that process has the following object:
“ARTICLE 179.- The Juzgado de lo Contencioso-Administrativo (Contentious-Administrative Court) is responsible for the execution of the judgments issued by the Constitutional Jurisdiction in habeas corpus and amparo proceedings against subjects of Public law, solely in relation to the demonstration, liquidation, and fulfillment of pecuniary compensations.” It is clear that this process is directed to the analysis of the necessary antecedent issued by this Chamber regarding an abstract condemnation in those items, since that type of claims would not proceed within that type of causes when the judgment issued within the amparo process expressly established the inapplicability of damages, losses, and/or costs, as well as when there is no express pronouncement on this particular point. That is, the special process in the contentious-administrative court requires, as a sine qua non requirement, a condemnation or express pronouncement by this Constitutional Chamber. In that order, in my judgment, according to the tenor of the mentioned ordinal 52 of the LJC, the exemption from that patrimonial condemnation requires the accreditation, in each case, of situations from which the non-existence of patrimonial injuries—even potential ones—derived from or associated with the analyzed facts can be reasonably estimated. Therefore, it is an exception, which, as such, requires qualified and duly substantiated application on a case-by-case basis. The mere circumstance that, during the procedure, the Administration issues a ruling or a judicial judgment is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action does not rule out, per se, that, prior to that cessation by the defendant entity's own cause or an external one, the accused indifference or reproached disturbance may have caused damages and losses. However, this substantive issue, regarding the effectiveness of the injuries, their amount, timely claim, etc., are considerations that escape the nature of these processes and concerning which, in order of what is regulated by mandate 52 alluded to, are proper to an abstract condemnation that later constitutes the basis for analysis in the Contentious-Administrative Jurisdiction. The protection sought in these constitutional processes does not require the demonstration of damages and losses, since, it is insisted, that is not their object or primary ratio. Thus, the protected person is not responsible for claiming or demonstrating damages, as what they seek is the safeguarding of their fundamental rights. Subsequently, whether those administrative conducts have caused them injuries is an aspect that, as a principle thesis and save for exceptional cases, does not form part of the analytical basis of this type of causes. It should be noted that, in the scenario regulated by that mandate, the Constitutional Chamber does not conduct a substantive analysis of the situation to be protected, given the termination of the amparo or habeas corpus due to the supervening circumstance already cited. Ergo, in these cases, by legal imperative, one does not enter into evaluating whether or not there is an infraction, with which, much less can it be defined whether, from what is denounced by the petitioner, there may or may not be situations of possible civil reparation. In this way, the exemption from condemnation to which that norm refers is of an exceptional, not a principle-based, nature. Therefore, in those scenarios, the norm imposes abstract condemnation, so that its applicability is analyzed within another plenary process. Otherwise, if that liberation from damages, losses, and costs were applied as a rule, the protection of the legal situation of the person who, despite that supervening response from the respondent party, may have suffered injuries in their patrimonial sphere would be put at risk, to the detriment of what is established by precept 45 of the Political Constitution, and disregarding the potential liability of the Administration, as imposed by Article 9 ejusdem. Furthermore, it must not be forgotten that it was by virtue of an action of this nature that a conduct was adopted that puts an end to the conducts that, in theory, threaten or violate the fundamental rights of the person. That is, in order to obtain the safeguard of those rights, the person opted for judicial protection, and it was by that virtue that the cessation of the reproached disturbance occurred. It is insisted, whether the duration of the threat or deterioration of their situation, while it was made to cease due to the causes alluded to in the norm under examination, generated damages and losses, is a topic that, save for proof to the contrary, must be analyzed within an ordinary process, but that, it is reiterated, should in no way be denied, as a presupposition, solely because of the realization of the factual scenario regulated in the mentioned ordinal 52 of the LJC. Therefore, with the usual respect for the majority's position, I express my vote and reiterate that the favorable decision on this appeal must necessarily imply the abstract condemnation in costs, damages, and losses.
VII.- PARTIAL DISSENTING VOTE OF JUDGE GARRO VARGAS REGARDING THE OPERATIVE PART OF THIS JUDGMENT.
Article 52 of the Law of Constitutional Jurisdiction (Ley de la Jurisdicción Constitucional, LJC) states: "If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be granted solely for purposes of indemnification and costs, if they are appropriate." My interpretation of that provision is as follows: That "resolution" is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the violated right. The phrase "if they are appropriate" refers to costs. Moreover, Article 197 of the Contentious-Administrative Procedure Code (Código Procesal Contencioso-Administrativo), cited by the majority, based on Article 14 of the LJC, precisely refers only to these: to costs.
Certainly, under Article 48 of the Political Constitution (Constitución Política, CP), the essential content of the right to the amparo appeal is not compensatory but restitutory; however, Article 51 of the LJC states: "Any resolution that grants the appeal shall order, in the abstract, compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, and shall reserve their liquidation for the execution of the judgment." If the right has been violated and the Chamber so finds, even if it has been restored, damages and losses may have arisen. For this reason, an abstract condemnation of these is appropriate. If this were not done, if such condemnation were not issued, in the event that damages had indeed occurred, there would be no title—derived from this proceeding—to claim them, which could violate Article 41 of the CP. If, despite an abstract condemnation, no damages and losses have occurred, the judge in the ordinary proceeding will so declare, since only to him or her corresponds the determination of the actual existence and magnitude of such damages.
With the thesis defended by the majority, I believe that, contrary to what is sought, it would encourage the Administration to respect rights only in the face of an amparo appeal. It remains to be said that Article 52 of the LJC provides for the possibility that, if it is deemed just, the Chamber may order costs, even when the right has been restored.
In view of the foregoing, I partially dissent with respect to the operative part and order condemnation for damages and losses, but not condemnation for costs.
VIII.- DOCUMENTATION PROVIDED TO THE FILE. The parties are warned that, if they have provided any paper document, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be withdrawn from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, all material not withdrawn within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the "Regulation on the Electronic File before the Judiciary (Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial)", approved by the Full Court in session No. 27-11 of August 22, 2011, article XXVI and published in Judicial Bulletin number 19 of January 26, 2012, as well as the agreement approved by the Superior Council of the Judiciary, in session No. 43-12 held on May 3, 2012, article LXXXI.
Therefore:
In accordance with the provisions of Article 52 of the Law of Constitutional Jurisdiction, the appeal is DECLARED WITH MERIT, without special condemnation for costs, damages, and losses. Judge Salazar Alvarado partially dissents and orders condemnation for damages, losses, and costs. Judge Garro Vargas partially dissents and orders condemnation for damages and losses, but not for costs. Let it be notified.
Fernando Castillo V.
Luis Fdo. Salazar A.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
Aracelly Pacheco S.
Ana Cristina Fernandez A.
Alexandra Alvarado P.
Digitally Signed Document -- Verification code -- Telephones: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Electronic address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts. South of the Perpetuo Socorro church). Reception of matters from vulnerable groups: Edificio Corte Suprema de Justicia, San José, Distrito Catedral, Barrio González Lahmann, calles 19 y 21, avenidas 8 y 6
Sala Constitucional Clase de asunto: Recurso de amparo Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL Res. Nº 2024014108 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas quince minutos del veinticuatro de mayo de dos mil veinticuatro .
Recurso de amparo que se tramita en expediente número 24-010561-0007-CO, interpuesto por RAMIRO DE LOS ÁNGELES TORRES BEITA, cédula de identidad 0601530079, contra la MUNICIPALIDAD DE MONTES DE OCA.-
Resultando:
1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala a las 09:56 horas del 22 de abril de 2024, el recurrente interpone recurso de amparo contra la MUNICIPALIDAD DE MONTES DE OCA, y manifiesta lo siguiente: que le solicitó a la autoridad recurrida lo siguiente: “Viendo el oficio D.ALC-623-2023, con fecha 6/9/2023. Para determinar una posible responsabilidad por la información dada, solicito con todo respeto se me señale expresamente: Dia (sic) que se realizó la supuesta inspección (sic) Funcionario que realizo (sic) la inspección. Equipos utilizados para determinar que las construcciones están fuera de los 10 metros del rio (sic) Numero (sic) de finca, plano catastrado y dueño de las propiedades que colindan con el rio (sic), incluyendo el Colegio Monterrey. Profesión del funcionario que determinó que no existe construcción dentro del radio de 10 metros del rio (sic)”. Manifiesta que la petición fue planteada el 27 de noviembre de 2023, ante la municipalidad accionada. Reclama que desde que formuló su gestión no ha recibido respuesta por parte del recurrido, razón por la cual estima vulnerado el artículo 27 constitucional. Solicita que se declare con lugar el recurso, con las consecuencias de ley, ordenándosele a la Corporación Local accionada a brindar la información pedida.
2.- Informa bajo juramento Domingo Argüello García, en su calidad de alcalde de Montes de Oca, en resumen: que el Departamento de Inspecciones le respondió al recurrente por oficio SC-INSP-131-2024. Además, en atención a la nota de denuncia N° 215-2023, según la cual unas construcciones aparentemente invaden una zona de protección en el sector del Colegio de Monterrey, el inspector municipal Manuel Umaña Orozco realizó la inspección y remitió el informe del 30 de agosto de 2023, indicando que se visitó la zona y se ubicó un proceso constructivo en la finca inscrita mediante folio real 01-193344-000. Asimismo, mediante medición hecha con cinta métrica se constató que dicho proceso constructivo estaba a una distancia de 48 metros de la margen del río Ocloro. En el lugar no se constató la existencia de otros procesos constructivos. Sobre la solicitud de aclaración al oficio D.ALC.623-2023, informa: Día que se realizó la inspección: 30 de agosto de 2023; b-funcionario que realizó la inspección: Manuel Umaña Orozco; c-Instrumento utilizado para la medición: cinta métrica; c-Profesión del funcionario: bachiller en Topografía; e-Finca donde se realizó inspección: 01-193344-000. Por último, en cuanto a la preocupación por las zonas de protección, indica que el Gobierno Local está desarrollando de recuperación de zonas de protección de los ríos del cantón, el cual se encuentra en la primera etapa, de levantado de la información. Solicita que se desestime el recurso planteado.
3.- En los procedimientos seguidos se ha observado las prescripciones legales.
Redacta el Magistrado Castillo Víquez; y,
Considerando:
I.- OBJETO DEL RECURSO. El recurrente alega haber presentado una solicitud de información ante la autoridad recurrida lo siguiente: Manifiesta que la petición fue planteada el 27 de noviembre de 2023, ante la municipalidad accionada. Reclama que desde que formuló su gestión no ha recibido respuesta por parte del recurrido, razón por la cual estima vulnerado el artículo 27 constitucional.
II.- HECHOS PROBADOS. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, sea porque así han sido acreditados o bien porque el recurrido haya omitido referirse a ellos según lo prevenido en el auto inicial:
“Asunto: Respuesta denuncia construcciones Monterrey Estimado señor:
En atención a solicitud de respuesta sobre procesos constructivos en zonas de protección en los alrededores del Colegio Monterrey, le informo:
1-Que, en atención a la nota 215-2023 de denuncia de construcciones que aparentemente invaden zona de protección en el sector de Colegio Monterrey, el inspector Manuel Umaña Orozco lo inspeccionó, que remitió informe del 30 de agosto de 2023 donde indica que se visitó la zona y se ubicó un proceso constructivo en la finca inscrita mediante folio real 01-193344-000.
2-Que, mediante medición hecha con cinta métrica, se constató que dicho proceso constructivo estaba a una distancia de 48 metros de la margen del río Ocloro. En el lugar no se constató la existencia de otros procesos constructivos.
3-Sobre solicitud de aclaración a oficio D.ALC.623-2023, le informo:
a-Día que se realizó la inspección: 30 de agosto de 2023.
b-funcionario que realizó la inspección: Manuel Umaña Orozco.
c-Instrumento utilizado para la medición: Cinta métrica.
d-Profesión del funcionario: Bachiller en Topografía.
c-Finca donde se realizó inspección: 01-193344-000.
En cuanto a la preocupación sobre las zonas de protección, es importante detallar que la municipalidad está desarrollando un proyecto de recuperación de zonas de protección de los ríos del cantón, dicho proyecto se encuentra en una primera etapa de levantado de información y ya se han iniciado gestiones para recuperación de estos terrenos, dicho proyecto está siendo desarrollado por el Departamento de Gestión Ambiental en colaboración con otros departamentos. El caso específico de la invasión por parte del Colegio Monterrey; finca 1-503814-000, se le informa que este fue judicializado y cuenta con expediente abierto número 21-000050-0611-PE” (ver prueba).
III.- El derecho de petición, establecido en el artículo 27 Constitucional, cuando es entendido en sentido en sentido amplio, hace referencia a la facultad que posee todo ciudadano para dirigirse por escrito a cualquier funcionario público o entidad oficial con el fin de exponer un asunto de su interés. Esta garantía se complementa con el derecho a obtener pronta respuesta, aunque esto último no significa que el administrado deba recibir una contestación favorable a sus intereses. En otras palabras, es el derecho a pedir y no el derecho a obtener lo que se pide —aun cuando el funcionario público deba resolver con estricta sujeción a la ley—, pues la libertad de petición se funda en otro principio; esto es, que la Administración no puede coartar el derecho de los gobernados para dirigirse a los órganos públicos. De esta manera, la vía de petición permite plantear a la Administración lo que no se puede obtener por vía de recurso ante ella, siempre y cuando a ésta no le esté vedado hacerlo por tratarse de materia reglada. Consecuentemente, el derecho tutelado en el numeral 27 citado está conformado por una parte formal y otra sustancial: la primera se refiere al medio por el cual se solicita y a su vez se proporciona la información (ante una petición por escrito, la Administración debe responder también por escrito); la segunda, a la concordancia entre lo que se pide y la respuesta que se brinda. Sobre este tema, la Sala ha dicho lo siguiente:
“En punto al derecho de petición y pronta resolución, así como al de acceso a la justicia pronta y cumplida es copiosa la jurisprudencia de esta Sala, de conformidad con la cual se ha determinado que el artículo 27 de la Constitución Política consagra el derecho de petición y pronta resolución, el cual consiste en una facultad que tienen los administrados para realizar peticiones ante las autoridades públicas. Se ha indicado que la petición debe hacerse por escrito, y, por lo tanto, ante una petición formal corresponde una respuesta formal, de donde no es dable estimar que el silencio negativo sea respuesta; además, la misma debe ser en tiempo y debe ser comunicada al peticionario, pues éste lo que requiere, y tiene derecho a exigir, no es que se dé una respuesta sino que se le dé, a él, una respuesta. La contestación que ofrezca el funcionario o entidad pública requerido de información, no puede limitarse a dar constancia de que se recibió la petición, sino que debe examinar el contenido de la solicitud y resolverla conforme a las atribuciones jurídicas que le competen, lo que no implica que la respuesta deba ser favorable a las pretensiones del administrado, sino que le debe responder lo antes posible”. (Sentencia N° 4229-98 de las 16:30 horas del 17 de junio de 1998).
Sin embargo, en este punto deben diferenciarse las peticiones puras y simples de información, los reclamos administrativos, las denuncias y otras solicitudes. En el primer caso, normalmente la respuesta deberá darse dentro de los diez días siguientes a la recepción de la petición, como lo ordena el artículo 32 de la Ley de Jurisdicción Constitucional, y el numeral 6 de la Ley de Regulación del Derecho de Petición N° 9097. Excepcionalmente, si la contestación no puede brindarse dentro de ese término por razones justificadas, la Administración está obligada a explicar, dentro del plazo exigido por la Ley, cuáles son los motivos por los que no puede atender la petición en ese momento —obviamente, en el entendido de que más adelante, cuando pueda hacerlo, deberá responder cabalmente la petición—. La explicación correspondiente deberá ser clara, profusa y detallada, con el objeto de que el petente quede debidamente informado y pueda ejercer las acciones legales que juzgue apropiadas.
En los demás supuestos, no es el artículo 27 Constitucional el aplicable, sino el 41: “Ocurriendo a las leyes, todos han de encontrar reparación para las injurias o daños que hayan recibido en su persona, propiedad o intereses morales. Debe hacérseles justicia pronta, cumplida, sin denegación y en estricta conformidad con las leyes”.
IV.- ANÁLISIS DEL CASO CONCRETO. En el sub lite, consta que, el 27 de noviembre de 2023, el recurrente le solicitó al alcalde municipal que se le brindaran una serie de informaciones puntuales de su interés (sea, peticiones de información pura y simple) y, al momento de interponer este recurso de amparo, afirmaba no haber obtenido una respuesta. Ante este alegato, el alcalde replica que la nota en cuestión sí fue contestada.
El argumento de la Autoridad informante no es de recibo, porque del elenco de hechos probados se constata que, aunque dicha petición de información fue respondida, no lo fue en tiempo. En efecto, la nota en cuestión fue respondida por oficio SC-INSP-131-2024 de fecha 3 de mayo de 2024, sea, por medio de un oficio suscrito luego de que la resolución de curso de este amparo le fuera notificada al alcalde de Montes de Oca. A ello se le suma que no consta cuándo fue notificado dicho oficio, puesto que el alcalde se limita a indicar, bajo gravedad de juramento, que ya se contestó la nota planteada por la parte accionante. En estas condiciones, es obvio que el plazo de ley fue excedido, por lo que procede declarar con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, al tenor de lo que se indicará a continuación.
V.- SOBRE LA CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 52 DE LA LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal.
En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas. Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional —cfr. artículo 14—. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.
VI.- VOTO SALVADO PARCIAL DEL MAGISTRADO SALAZAR ALVARADO, ÚNICAMENTE EN RELACIÓN CON LA NO CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS A LA PARTE RECURRIDA. Si bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada.
La Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que:
“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Por otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que:
“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Esta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”.
En criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio del suscrito, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso. Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional.
Así, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional.
Por otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una “terminación anormal del proceso”.
El legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales.
En mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaro.
Como razón adicional, cabe destacar que la dinámica y esencia misma de los procesos de amparo, no tiene por objeto primario el análisis de la existencia o no de daños y perjuicios, sino, de la existencia o no de acciones u omisiones que puedan generar o producir un quebranto al régimen de los derechos fundamentales de las personas. Desde esa arista, el análisis que realiza esta sede, se concentra en dicha verificación, empero, no ingresa a la ponderación de si esas cuestiones han generado o no lesiones en el ámbito eminentemente patrimonial de las personas amparadas. Si bien el precitado precepto 52, de la LJC, en su ámbito gramatical, estatuye que dicha condena (en daños, perjuicios y costas) opera, de ser procedente, no estima el suscrito que dicho examen de pertinencia pueda, a priori, excluirse de manera automática en este tipo de procesos, en la medida en que, es dentro de otro proceso ordinario, que se ha de definir si dentro de la relación jurídica analizada en el recurso de amparo, las conductas u omisiones imputables a la Administración (o sujeto de derecho privado, cuando corresponda), se han constituido como causa adecuada de lesiones de orden patrimonial, que sean jurídicamente indemnizables. A modo de referencia, los numerales 179 al 184, del Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley N° 8508, define un proceso especial que tiene por objeto la definición de los efectos económicos derivados de condenas dictadas en estos procesos. A la luz del canon 179 ejusdem, ese proceso tiene por objeto lo siguiente:
“ARTÍCULO 179.- Corresponde al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, la ejecución de las sentencias dictadas por la Jurisdicción Constitucional, en procesos de hábeas corpus y de amparo contra sujetos de Derecho público, únicamente en lo relativo a la demostración, la liquidación y el cumplimiento de indemnizaciones pecuniarias”.
Es claro que ese proceso se direcciona al análisis del antecedente necesario emitido por esta Sala en cuanto a una condena en abstracto en esos rubros, pues no procedería ese tipo de pretensiones dentro de ese tipo de causas, cuando la sentencia dictada dentro del proceso de amparo, estableciere, de manera expresa, la improcedencia de daños, perjuicios y/o costas, así como cuando no exista pronunciamiento expreso en cuanto a este particular. Es decir, el proceso especial en sede contencioso administrativa, requiere, a modo de requisito sine qua non, de condena o pronunciamiento expreso por parte de esta Sala Constitucional. En ese orden, a mi juicio, al tenor del mencionado ordinal 52, de la LJC, la dispensa en esa condena patrimonial precisa de la acreditación, en cada caso, de situaciones a partir de las cuales, es estime, motivadamente, la inexistencia de lesiones patrimoniales, aún potenciales, derivadas o asociadas a los hechos analizados. Por ende, se trata de una excepción, que, como tal, requiere de aplicación calificada y debidamente fundamentada de manera casuística. La sola circunstancia que, en el curso del trámite, la Administración dicte resolución o se emita sentencia judicial que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, no descarta, per se, que, de previo a esa cesación por causa propia o ajena al ente accionado, la indolencia acusada o perturbación reprochada, haya llegado a ocasionar daños y perjuicios. Sin embargo, tal cuestión de fondo, en lo relativo a la efectividad de las lesiones, su cuantía, reclamo oportuno, etc., son ponderaciones que escapan a la naturaleza de estos procesos y respecto de la cual, en orden a lo regulado por el mandato 52 aludido, son propias de una condena en abstracto que luego constituye base de análisis en la Jurisdicción Contencioso Administrativa. La tutela que se pretende en estos procesos de orden constitucional no precisa de la demostración de daños y perjuicios, pues, se insiste, no es su objeto o ratio primaria. Así, no corresponde a la persona amparada el reclamo o demostración de daños, siendo que lo que busca es el resguardo de sus derechos fundamentales. Luego, si esas conductas administrativas le han producido lesiones, es un extremo que, por tesis de principio y salvo casos excepcionales, no forman parte de la base de análisis de este tipo de causas. Nótese que, en el supuesto regulado en ese mandato, la Sala Constitucional no hace un análisis de fondo de la situación a tutelar, dada la terminación del amparo o habeas corpus por la circunstancia sobrevenida ya citada. Ergo, en estos casos, por imperativo legal, no se ingresa a valorar si hay o no infracción, con lo cual, mucho menos puede definirse si a partir de lo denunciado por el requirente, puede haber o no situaciones de posible reparación civil. De esa manera, la dispensa de condena a que alude esa norma, es de orden excepcional, no de principio. Por tanto, en esos supuestos, la norma impone la condena en abstracto, para que sea dentro de otro proceso plenario, que se analice su procedencia. De otro modo, de aplicarse como regla esa liberación de daños, perjuicios y costas, se estaría poniendo en riesgo la tutela de la situación jurídica de la persona que, pese a esa respuesta sobrevenida de la parte reclamada, pudo haber sufrido lesiones en su esfera patrimonial, en detrimento de lo estatuido por el precepto 45, de la Constitución Política, y desconociendo la potencial responsabilidad de la Administración, tal y como lo impone el artículo 9 ejusdem. Además, no debe dejarse de lado que fue en virtud de una acción de esa índole, que se adoptó una conducta que hace cesar las conductas que, en teoría, amenazan o conculcan los derechos fundamentales de la persona. Es decir, a efectos de obtener el resguardo de esos derechos, la persona optó por la tutela judicial, y fue por esa virtud, que se produce el cese de la perturbación reprochada. Se insiste, si la permanencia de la amenaza o deterioro de su situación en tanto se hizo cesar por las causas aludidas en la norma bajo examen, generó daños y perjuicios, es un tema que, salvo prueba en contrario, debe ser analizado dentro de un proceso ordinario, pero que, se reitera, en modo alguno, debe negarse, como presupuesto, por la sola concreción del supuesto de hecho regulado en el mencionado ordinal 52, de la LJC. Por ende, con el respeto de siempre en cuanto a la postura de mayoría, externo mi voto y reitero que la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en abstracto en costas, daños y perjuicios.
VII.- VOTO SALVADO PARCIAL DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS RESPECTO A LA PARTE DISPOSITIVA DE ESTA SENTENCIA. Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): “Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Mi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase "si fueren procedentes" se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.
Ciertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Si el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de éstos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título -derivado de este proceso- para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya condenatoria en abstracto, no se han dado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.
Con la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aún cuando el derecho haya sido restituido.
En razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no la condenatoria en costas.
VIII.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE. Se previene a las partes que, de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, éstos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.
Por tanto:
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se declara CON LUGAR el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. El magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. Notifíquese.
Fernando Castillo V.
Luis Fdo. Salazar A.
Anamari Garro V.
Ingrid Hess H.
Aracelly Pacheco S.
Ana Cristina Fernandez A.
Alexandra Alvarado P.
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