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Res. 25244-2022 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 25/10/2022
OutcomeResultado
The amparo is declared inadmissible as it concerns a mere infra-constitutional legality issue regarding the annulment of an environmental viability permit, with no direct fundamental rights violation. One magistrate adds grounds for outright rejection due to lack of standing by the legal entity.Se declara inadmisible el amparo por tratarse de una cuestión de mera legalidad infraconstitucional respecto a la anulación de una viabilidad ambiental, sin lesión directa a derechos fundamentales. Un magistrado añade razones para el rechazo de plano por falta de legitimación de la persona jurídica.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber declares inadmissible —and one magistrate would reject outright— the amparo filed by a corporation’s representative against MINAE and SETENA. The petitioner argued that the 2013 administrative annulment of the 2008 environmental viability for the Isla Moín and Resort project violated the one-year limit under Article 173 LGAP and harmed acquired rights. The Chamber’s majority found the dispute over the annulment’s validity to be a matter of ordinary legality, not a direct fundamental rights breach, and thus outside its jurisdiction. Magistrate Rueda Leal added that legal entities lack standing for fundamental rights under Inter-American case law, and no essential link to a natural person was proven. The ruling does not address the merits of the environmental viability or its annulment, confining itself to procedural inadmissibility.La Sala Constitucional declara inadmisible —y rechaza de plano según un magistrado— el recurso de amparo interpuesto por la representante de una sociedad anónima contra el MINAE y SETENA. La recurrente alegó que la anulación administrativa en 2013 de la viabilidad ambiental otorgada en 2008 al proyecto Isla Moín and Resort violó el plazo de un año del artículo 173 LGAP y lesionó derechos adquiridos de buena fe. La mayoría de la Sala consideró que la controversia sobre la validez del acto anulatorio es de mera legalidad infraconstitucional y no compromete directamente derechos fundamentales, por lo que debe ventilarse en la vía ordinaria. El magistrado Rueda Leal añadió que las personas jurídicas no son titulares de derechos fundamentales conforme la jurisprudencia interamericana, y que no se demostró un vínculo esencial y directo entre la sociedad y una persona natural afectada, lo que torna improcedente el amparo. El fallo no examina el fondo de la viabilidad ambiental ni la corrección de la anulación, limitándose a rechazar por incompetencia material y falta de legitimación.
Key excerptExtracto clave
In the case at hand, the matter does not relate, at least directly, to an eventual violation of any fundamental right. For this reason, it exceeds this Chamber’s competence to analyze, under the applicable infra-constitutional rules, whether the nullification of the environmental viability granted by Resolution No. 2902-2008-SETENA is proper, since this is a matter to be resolved through ordinary channels. Moreover, disagreement with the criterion issued by the Ministry of Environment and Energy and the technical opinions expressed does not, by itself, constitute a violation of fundamental rights. Furthermore, this Chamber is not a controller of legality nor an additional instance of the Administration; therefore, it is not within its purview to determine the appropriateness of the challenged actions or to order the requested environmental viability. Consequently, the petitioner must, if so wishes, bring its claims before the respondent authority itself or before the competent ordinary courts, where it will be able to fully discuss the merits of the case and assert its claims. Therefore, the appeal is declared inadmissible.En el sub lite, lo expuesto no se relaciona, al menos en forma directa, con una eventual lesión de algún derecho fundamental. Por tal motivo excede la competencia de esta Sala analizar, de conformidad con la normativa infraconstitucional aplicable, si procede o no la nulidad de la viabilidad ambiental otorgada por N° 2902-2008-SETENA, pues se trata de una cuestión propia de dirimirse en la vía común. Ahora bien, la disconformidad con el criterio vertido por el Ministerio de Ambiente y Energía respecto al asunto en mención y los criterios técnicos emitidos, no implica, por sí sola, una vulneración a sus derechos fundamentales. Por otra parte, esta Sala no es un contralor de legalidad ni una instancia más de la Administración, por lo cual no le compete determinar la procedencia de las actuaciones impugnadas, ni ordenar la viabilidad ambiental solicitada. En consecuencia, deberá la parte recurrente, si a bien lo tiene, plantear sus reclamos ante la propia autoridad recurrida, o bien, en la vía ordinaria competente, sedes en las cuales podrá, en forma amplia, discutir el fondo del asunto y hacer valer sus pretensiones. Ergo el recurso se declara inadmisible.
Pull quotesCitas destacadas
"lo expuesto no se relaciona, al menos en forma directa, con una eventual lesión de algún derecho fundamental. Por tal motivo excede la competencia de esta Sala analizar, de conformidad con la normativa infraconstitucional aplicable, si procede o no la nulidad de la viabilidad ambiental"
"the matter does not relate, at least directly, to an eventual violation of any fundamental right. For this reason, it exceeds this Chamber’s competence to analyze [...] whether the nullification of the environmental viability is proper"
Considerando II
"lo expuesto no se relaciona, al menos en forma directa, con una eventual lesión de algún derecho fundamental. Por tal motivo excede la competencia de esta Sala analizar, de conformidad con la normativa infraconstitucional aplicable, si procede o no la nulidad de la viabilidad ambiental"
Considerando II
"esta Sala no es un contralor de legalidad ni una instancia más de la Administración, por lo cual no le compete determinar la procedencia de las actuaciones impugnadas, ni ordenar la viabilidad ambiental solicitada"
"this Chamber is not a controller of legality nor an additional instance of the Administration; therefore, it is not within its purview to determine the appropriateness of the challenged actions or to order the requested environmental viability"
Considerando II
"esta Sala no es un contralor de legalidad ni una instancia más de la Administración, por lo cual no le compete determinar la procedencia de las actuaciones impugnadas, ni ordenar la viabilidad ambiental solicitada"
Considerando II
"las personas jurídicas no son titulares de los derechos consagrados en dicho tratado [...] su admisión para estudio exige una relación esencial y directa entre la persona jurídica que aduce verse afectada [...] y la persona natural que por tal lesión viene a ver menoscabado, de forma refleja pero directa, algún derecho fundamental"
"legal entities are not holders of the rights enshrined in said treaty [...] its admission for study requires an essential and direct relationship between the legal entity claiming to be affected and the natural person whose fundamental right is directly but reflectively impaired"
Considerando III (Magistrado Rueda Leal)
"las personas jurídicas no son titulares de los derechos consagrados en dicho tratado [...] su admisión para estudio exige una relación esencial y directa entre la persona jurídica que aduce verse afectada [...] y la persona natural que por tal lesión viene a ver menoscabado, de forma refleja pero directa, algún derecho fundamental"
Considerando III (Magistrado Rueda Leal)
Full documentDocumento completo
PROCEEDING: AMPARO ACTION RESOLUTION Nº 2022025244 CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours thirty minutes on the twenty-fifth of October, two thousand twenty-two.
Amparo action filed by [Name 001], identity card No. [Value 001], in his capacity as representative of [Name 002], legal identification No. [Value 002], against the MINISTRY OF ENVIRONMENT AND ENERGY (MINAE) and the NATIONAL ENVIRONMENTAL TECHNICAL SECRETARIAT (SETENA).
Whereas:
1.- By written submission received through the Chamber’s Online Filing system on October 14, 2022, the petitioner filed an amparo action against the Ministry of Environment and Energy and the National Environmental Technical Secretariat. He specifies that he is the legal representative of the company named [Name 002]. He comments that, in 2007, his represented company purchased the property registered in the National Registry under real folio registration number 1951-000 of the province of Limón, with cadastral map No. L-21400-76 (now cadastral map No. L-1250660-2008). He states that the property has the necessary conditions for the development of a marina and a real estate project. He indicates that by resolution No. 2902-2008-SETENA of October 9, 2008, the National Environmental Technical Secretariat approved the requested environmental viability (Viabilidad Ambiental), granting his represented company a vested right to develop the project called Isla Moín and Resort; however, he claims that by resolution No. R-387-2013-MINAE of September 4, 2013, the Ministry of Environment and Energy declared the nullity of resolution No. 2902-2008-SETENA, without any grounds. He maintains that any administrative act declaring vested rights may only be annulled through the administrative or judicial procedures and time limits set forth in Article 173 of the General Public Administration Law, that is, through an administrative procedure that declares the act is vitiated by an absolute, evident, and manifest nullity, following a favorable declaration by the Attorney General’s Office, or by means of a contentious-administrative proceeding for injury (proceso contencioso de lesividad), through which they would have a maximum period of one year to file the proceeding. He details that the act authorizing or granting the environmental viability was issued on October 9, 2008, so the deadline to manage the annulment expired on October 9, 2009; however, it was not until September 4, 2013, that the annulment took effect (5 years later). He clarifies that the exception to time limits for the protection of public domain assets (bienes demaniales), enshrined in canon 34, subsection 2, of the Contentious-Administrative Procedural Code, does not apply in this case, since they are not facing a public domain asset in danger, nor one subject to protection. He explains that the environmental viability is a building permit (licencia edil), that is, it is a regulated act granted once the administered party has fulfilled all the corresponding legal and regulatory requirements, so the Administration lacks discretion to determine whether or not to grant the environmental viability if the administered party demonstrates that it has satisfactorily fulfilled all the corresponding legal and regulatory requirements. He states that the Isla Moín and Resort project fulfilled all the legal and regulatory requirements, as established in resolution No. 2902-2008-SETENA; however, if the Administration considered that some requirement was missing in the application, no matter how novel that was –as an additional requirement–, the appropriate action was to issue them a notice of deficiency (prevención), granting them the deadline for its fulfillment, but to date they have not been asked for any additional requirement nor have they received any notice of deficiency, so the Administration is obligated to grant the respective permit or license. He considers that annulling the environmental viability based on an alleged lack of a requirement (not detailed), does not allow his represented company to proceed with rectification, since the Administration has never indicated which requirement they find lacking and, if they are not told what is missing, it is impossible for them to provide it. He argues that the challenged act revoked a legally granted environmental viability that had become final, so such action has affected them economically in a great way, since from October 2008 they incurred large expenses and investments, contracted a mortgage on the property, costly loans and leverage, significant legal expenses, fieldwork, and efforts to attract investors and buyers, among others. He adds that the appealed act prevents them from obtaining the respective construction permit to carry out the Isla Moín Resort and Marina development. He notes that the untimely elimination of the vested right to continue the construction of the Isla Moín and Resort Project, as a direct consequence of having annulled the act that granted them the environmental viability, implies a clear violation of the constitutional principle of the inviolability of one’s own acts (intangibilidad de los actos propios). He alleges that the elimination of favorable and final acts (for any cause, even for absolute nullity) generates patrimonial liability for the acting Administration, regardless of the basis or reason, since it is sufficient that injury to rights acquired in good faith, and which are final, occurs for liability for the damages caused to apply. He requests the Chamber’s intervention.
2.- Article 9 of the Constitutional Jurisdiction Law empowers the Chamber to dismiss outright or on the merits, at any time, even from its filing, any petition brought to its attention that proves to be manifestly improper, or when it considers that there are sufficient elements of judgment to reject it, or that it is the mere reiteration or reproduction of a previous, identical or similar, rejected petition.
Drafted by Magistrate Araya García; and,
Considering:
I.- Object of the action. The petitioner alleges he is the representative of the protected company, which acquired a property in the province of Limón. He states that the property has the necessary conditions for the development of a marina and a real estate project. He affirms that by resolution No. 2902-2008-SETENA of October 9, 2008, the National Environmental Technical Secretariat approved the requested environmental viability (Viabilidad Ambiental), granting his represented company a vested right to develop the project called Isla Moín and Resort; however, by resolution No. R-387-2013-MINAE of September 4, 2013, the Ministry of Environment and Energy declared the nullity of resolution No. 2902-2008-SETENA, without any grounds. He maintains that any administrative act may only be annulled through the administrative or judicial procedures and time limits set forth in Article 173 of the General Public Administration Law, which were not carried out and which had a maximum period of one year to file the proceeding.
II.- On the specific case. In the case at hand, what is presented is not related, at least directly, to a potential infringement of any fundamental right. For this reason, it exceeds the competence of this Chamber to analyze, in accordance with the applicable infra-constitutional regulations, whether or not the nullity of the environmental viability granted by No. 2902-2008-SETENA is appropriate, as this is a matter properly to be resolved in the ordinary courts. Now, disagreement with the opinion expressed by the Ministry of Environment and Energy regarding the matter in question and the technical criteria issued does not, in itself, imply a violation of its fundamental rights. Moreover, this Chamber is neither a comptroller of legality nor another instance of the Administration, and therefore it is not within its purview to determine the appropriateness of the challenged actions, nor to order the requested environmental viability. Consequently, the petitioner must, if it deems it appropriate, raise its claims before the respondent authority itself, or alternatively, in the competent ordinary forum, venues where it will be able to broadly discuss the merits of the matter and assert its claims. Ergo, the action is declared inadmissible.
III.- DIFFERING REASONS OF MAGISTRATE RUEDA LEAL. I maintain that this matter should be dismissed outright, since the petitioner files the amparo action on behalf of a legal entity. Of importance for the case at hand, in the dissenting vote I recorded in judgment No. 2019-2355 at 9:30 a.m. on February 12, 2019, I held:
“in Advisory Opinion 22-16 of February 26, 2016, the Inter-American Court of Human Rights indicated that although some States recognize the right of petition for legal entities under special conditions, such as unions, political parties, or representatives of indigenous peoples, Afro-descendant communities, or specific groups, the truth is that ‘Article 1.2 of the American Convention only enshrines rights in favor of natural persons, so legal entities are not holders of the rights enshrined in said treaty.’ Furthermore, in the same advisory opinion, the Inter-American Court ordered that, in certain specific contexts, natural persons may exercise their rights through legal entities (for example, through a media outlet, as occurred in the Granier et al. v. Venezuela case); however, for this to be protectable before the inter-American system, ‘the exercise of the right through a legal entity must involve an essential and direct relationship between the natural person requiring protection from the inter-American system and the legal entity through which the violation occurred, since a simple link between both persons is not sufficient to conclude that the rights of natural persons, and not those of the legal entities, are indeed being protected. Indeed, it must be proven beyond the simple participation of the natural person in the activities inherent to the legal entity, such that said participation relates substantially to the rights alleged to have been violated.’ (emphasis added) (AO. 22/16)”.
In my view, a reading of the Constitutional Jurisdiction Law compels the same ratio of the aforementioned conventional hermeneutics with respect to every fundamental right. Thus, in a constitutionality proceeding filed on behalf of a legal entity, its admission for study requires an essential and direct relationship between the legal entity that claims to be affected by some violation of the constitutional order and the natural person who, as a result of such injury, suffers, in a reflexive but direct manner, a diminution of some fundamental right. Now, for these purposes, the mere reference to a connection or link between the legal entity and the natural person is insufficient to be able to infer that, precisely, through the constitutionality proceeding, the safeguarding of the fundamental rights of the latter is being sought, not merely those of the former. The aforementioned requirement thus becomes a sine qua non prerequisite for the appropriateness of the constitutional review by this jurisdiction. Based on the foregoing, I conclude that this must be the standard by which the Constitutional Jurisdiction Law must be interpreted, so that in the case at hand, the application of jurisdictional constitutional review is inappropriate, since, based on the evidence on record, the essential link between the protected legal entity and any natural person has not been demonstrated, in a specific manner, in relation to the allegedly aggrieved right.
IV.- Documentation provided to the case file. The parties are warned that, if they have provided any paper document, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, informatic, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be withdrawn from the office within a maximum period of thirty business days, counted from the notification of this judgment. Otherwise, any material not withdrawn within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the “Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial” (Regulations on Electronic Case Files before the Judiciary), approved by the Full Court in Session No. 27-11, of August 22, 2011, Article XXVI and published in the Judicial Bulletin No. 19, of January 26, 2012, as well as in the agreement approved by the Superior Council of the Judiciary, in Session No. 43-12, held on May 3, 2012, Article LXXXI.
Therefore:
The action is dismissed outright. Magistrate Rueda Leal gives differing reasons.- Fernando Castillo V. President Fernando Cruz C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Jose Roberto Garita N.
Digitally Signed Document -- Verification code -- *BQ7NV2EC4RW61* It is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 05-08-2026 17:17:39.
Sala Constitucional Clase de asunto: Recurso de amparo Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL Sentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente *220234120007CO* PROCESO: RECURSO DE AMPARO RESOLUCIÓN Nº 2022025244 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas treinta minutos del veinticinco de octubre de dos mil veintidos .
Recurso de amparo interpuesto por [Nombre 001] , cédula de identidad No. [Valor 001] , en su condición de representante de [Nombre 002], cédula jurídica No. [Valor 002], contra el MINISTERIO DE AMBIENTE Y ENERGÍA (MINAE) y la SECRETARÍA TÉCNICA NACIONAL AMBIENTAL (SETENA).
Resultando:
1.- Por escrito recibido mediante Gestión en Línea de la Sala el 14 de octubre de 2022, el recurrente interpuso recurso de amparo contra el Ministerio de Ambiente y Energía y la Secretaría Técnica Nacional Ambiental. Precisa que es representante legal de la sociedad denominada [Nombre 002]. Comenta que, en el 2007, su representada compró la finca inscrita en el Registro Nacional con matrícula de folio real N° 1951-000 de la provincia de Limón, con plano catastrado N° L-21400-76 (ahora plano catastrado N° L-1250660-2008). Refiere que la propiedad cuenta con las condiciones necesarias para el desarrollo de una marina y un proyecto inmobiliario. Manifiesta que por resolución N° 2902-2008-SETENA de 9 de octubre de 2008, la Secretaría Técnica Nacional Ambiental aprobó la Viabilidad Ambiental solicitada, otorgándole a su representada un derecho subjetivo para desarrollar el proyecto denominado Isla Moín and Resort; sin embargo, reclama que por resolución N° R-387-2013-MINAE de 4 de setiembre de 2013, el Ministerio de Ambiente y Energía declaró la nulidad de la resolución N° 2902-2008-SETENA, sin ningún fundamento. Sostiene que todo acto administrativo declaratorio de derechos subjetivos únicamente puede ser anulado por medio de los procedimientos y plazos administrativos o judiciales contemplados en el artículo 173 de la Ley General de la Administración Pública, es decir, a través de un procedimiento administrativo que declare que el acto está viciado de una nulidad absoluta, evidente y manifiesta, previa declaratoria favorable de la Procuraduría General de la República, o bien, mediante un proceso contencioso de lesividad, por medio del cual, tendrían el plazo máximo de un año para interponer el proceso. Detalla que el acto de autorización u otorgamiento de la viabilidad ambiental se emitió el 9 de octubre de 2008, por lo que el plazo para gestionar la anulación venció el 9 de octubre de 2009; sin embargo, no fue sino hasta el 4 de setiembre de 2013 que operó la anulación (5 años después). Aclara que la ruptura de plazos para la tutela de los bienes demaniales, consagrada en el canon 34 inciso 2 del Código Procesal Contencioso Administrativo, no aplica en este caso, ya que no están ante un bien demanial público en peligro, ni pasivo de tutela. Explica que la viabilidad ambiental es una licencia edil, es decir, es un acto reglado que se otorga una vez que el administrado haya cumplido con todos los requisitos legales y reglamentarios correspondientes, por lo que la Administración carece de discrecionalidad para determinar si otorga o no la viabilidad ambiental, si el administrado demuestra que ha cumplido satisfactoriamente con todos los requisitos legales y reglamentarios correspondientes. Expresa que el proyecto Isla Moín and Resort cumplió con todos los requisitos legales y reglamentarios, tal y como se establece en la resolución N° 2902-2008-SETENA; no obstante, si la Administración consideraba que les faltaba algún requisito en la solicitud, por novedoso que eso fuera -como requisito adicional-, lo procedente era que les realizara una prevención, otorgándoles el plazo para su cumplimiento, pero a la fecha no les han solicitado ningún requisito adicional ni les han realizado ninguna prevención, por lo que la Administración está en la obligación de otorgar el respectivo permiso o licencia. Considera que anular la viabilidad ambiental en función de una supuesta falta de requisito (no detallado), no le permite a su representada proceder con la subsanación, pues la Administración nunca les ha indicado cuál es el requisito que extrañan y, si no les indican qué les hace falta, es imposible que puedan aportarlo. Arguye que el acto impugnado revocó una viabilidad ambiental legalmente otorgada y que se encontraba firme, por lo que tal actuación les ha afectado económicamente en gran manera, pues desde octubre de 2008 realizaron grandes gastos e inversiones, contrajeron una hipoteca sobre el inmueble, créditos y apalancamientos costosos, gastos legales importantes, trabajos de campo y de captura de inversionistas y compradores, entre otros. Añade que el acto recurrido les impide obtener el respectivo permiso de construcción para que puedan realizar del desarrollo Isla Moín Resort and Marina. Acota que la eliminación intempestiva del derecho subjetivo para continuar con la construcción del Proyecto Isla Moín and Resort, como consecuencia directa de haberse anulado el acto que les otorgó la viabilidad ambiental, implica una clara violación del principio constitucional de la intangibilidad de los actos propios. Aduce que la eliminación de actos favorables y firmes (por cualquier causa, incluso por nulidad absoluta) genera la responsabilidad patrimonial de la Administración actuante, poco importa el fundamento o la razón, pues basta con que se produzca la lesión de derechos adquiridos de buena fe, y que estén firmes, para que opere la responsabilidad por los daños y perjuicios ocasionados. Solicita la intervención de la Sala.
2.- El artículo 9 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional faculta a la Sala a rechazar de plano o por el fondo, en cualquier momento, incluso desde su presentación, cualquier gestión que se presente a su conocimiento que resulte ser manifiestamente improcedente, o cuando considere que existen elementos de juicio suficientes para rechazarla, o que se trata de la simple reiteración o reproducción de una gestión anterior igual o similar rechazada.
Redacta el Magistrado Araya García ; y,
Considerando:
I.- Objeto del recurso. El recurrente alega que es representante de la sociedad tutelada, la cual, adquirió un inmueble en la provincia de Limón. Refiere que la propiedad cuenta con las condiciones necesarias para el desarrollo de una marina y un proyecto inmobiliario. Afirma que por resolución N° 2902-2008-SETENA del 9 de octubre de 2008, la Secretaría Técnica Nacional Ambiental aprobó la Viabilidad Ambiental solicitada, otorgándole a su representada un derecho subjetivo para desarrollar el proyecto denominado Isla Moín and Resort; sin embargo, por resolución N° R-387-2013-MINAE de 4 de setiembre de 2013, el Ministerio de Ambiente y Energía declaró la nulidad de la resolución N° 2902-2008-SETENA, sin ningún fundamento. Sostiene que todo acto administrativo solo puede ser anulado por medio de los procedimientos y plazos administrativos o judiciales contemplados en el artículo 173 de la Ley General de la Administración Pública, los cuales, no se efectuaron y tenían un plazo máximo de un año para interponer el proceso.
II.- Sobre el caso concreto. En el sub lite, lo expuesto no se relaciona, al menos en forma directa, con una eventual lesión de algún derecho fundamental. Por tal motivo excede la competencia de esta Sala analizar, de conformidad con la normativa infraconstitucional aplicable, si procede o no la nulidad de la viabilidad ambiental otorgada por N° 2902-2008-SETENA, pues se trata de una cuestión propia de dirimirse en la vía común. Ahora bien, la disconformidad con el criterio vertido por el Ministerio de Ambiente y Energía respecto al asunto en mención y los criterios técnicos emitidos, no implica, por sí sola, una vulneración a sus derechos fundamentales. Por otra parte, esta Sala no es un contralor de legalidad ni una instancia más de la Administración, por lo cual no le compete determinar la procedencia de las actuaciones impugnadas, ni ordenar la viabilidad ambiental solicitada. En consecuencia, deberá la parte recurrente, si a bien lo tiene, plantear sus reclamos ante la propia autoridad recurrida, o bien, en la vía ordinaria competente, sedes en las cuales podrá, en forma amplia, discutir el fondo del asunto y hacer valer sus pretensiones. Ergo el recurso se declara inadmisible.
III.- RAZONES DIFERENTES DEL MAGISTRADO RUEDA LEAL. Sostengo que este asunto se debe rechazar de plano, por cuanto la parte accionante plantea el recurso de amparo a favor de una persona jurídica. De importancia para el sub examine , en el voto salvado que consigné en la sentencia n. º 2019-2355 de las 9:30 horas de 12 de febrero de 2019 sostuve:
“en la Opinión Consultiva 22-16 del 26 de febrero de 2016, la Corte Interamericana de Derechos Humanos indicó que si bien algunos Estados reconocen el derecho de petición a personas jurídicas con condiciones especiales, como lo son los sindicatos, partidos políticos o representantes de pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes o grupos específicos, lo cierto es que “El artículo 1.2 de la Convención Americana sólo consagra derechos a favor de personas físicas, por lo que las personas jurídicas no son titulares de los derechos consagrados en dicho tratado”. Por otro lado, en la misma opinión consultiva, la Corte Interamericana dispuso que, en ciertos contextos particulares, las personas físicas pueden llegar a ejercer sus derechos a través de personas jurídicas (verbigracia, a través de un medio de comunicación, como acaeció en el caso Granier y otros contra Venezuela); empero, a efectos de que ello sea tutelable ante el sistema interamericano, “el ejercicio del derecho a través de una persona jurídica debe involucrar una relación esencial y directa entre la persona natural que requiere protección por parte del sistema interamericano y la persona jurídica a través de la cual se produjo la violación, por cuanto no es suficiente con un simple vínculo entre ambas personas para concluir que efectivamente se están protegiendo los derechos de personas físicas y no de las personas jurídicas. En efecto, se debe probar más allá de la simple participación de la persona natural en las actividades propias de la persona jurídica, de forma que dicha participación se relacione de manera sustancial con los derechos alegados como vulnerados.” (énfasis agregado) (OC. 22/16)”.
En mi criterio, la lectura de la Ley de la Jurisdicción Constitucional obliga a la misma ratio de la hermenéutica convencional supracitada respecto a todo derecho fundamental. Así, en un proceso de constitucionalidad formulado a favor de una persona jurídica, su admisión para estudio exige una relación esencial y directa entre la persona jurídica que aduce verse afectada por alguna vulneración al orden constitucional y la persona natural que por tal lesión viene a ver menoscabado, de forma refleja pero directa, algún derecho fundamental. Ahora, para tales efectos es insuficiente la mera referencia a una conexión o vínculo entre la persona jurídica y la natural para poder colegir que, precisamente, por medio del proceso de constitucionalidad se esté procurando el resguardo de los derechos fundamentales de la última, no meramente los de la primera. El requerimiento antedicho deviene entonces un presupuesto sine qua non para la procedencia del control de constitucionalidad por parte de esta jurisdicción. A partir de lo expuesto, coligo que esta debe ser la pauta con que se debe interpretar la Ley de la Jurisdicción Constitucional, de manera que en el sub iudice deviene improcedente la aplicación del control jurisdiccional de constitucionalidad, puesto que, con base en la prueba que consta en autos, no se ha demostrado el vínculo esencial entre la persona jurídica amparada y alguna natural, de modo específico, en relación con el presunto derecho agraviado.
IV.- Documentación aportada al expediente. Se previene a las partes que, de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de treinta días hábiles, contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en Sesión N° 27-11, del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial N° 19, del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la Sesión N° 43-12, celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI. Por tanto: Se rechaza de plano el recurso. El magistrado Rueda Leal da razones diferentes.- Fernando Castillo V.
Fernando Cruz C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Jose Roberto Garita N. Documento Firmado Digitalmente -- Código verificador -- *BQ7NV2EC4RW61*
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