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Res. 25374-2022 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 28/10/2022
OutcomeResultado
The appeal is dismissed because the hearing was informational, not for approval; the lack of an EIA is premature, and citizen participation is a matter of ordinary legality.Se declara sin lugar el recurso porque la audiencia fue informativa, no de aprobación; la falta de EIA es prematura y la participación ciudadana es cuestión de legalidad ordinaria.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber dismissed an amparo action against the Municipality of Nicoya regarding amendments to the 1981 Sámara Coastal Zoning Plan. The petitioner argued that the public hearing on May 28, 2022 did not allow oral participation or provide materials, and that the municipality failed to obtain SETENA's environmental viability. The Chamber found that the hearing was held to present the proposal, not for final approval, so the claim regarding the lack of an environmental impact study was premature. Regarding citizen participation, following binding precedent from judgment 2014-6773, the Court held that ordinary courts, not constitutional jurisdiction, are the proper forum to oversee compliance with that principle, thus dismissing that claim. However, it warned the municipality that, before holding an approval hearing, it must comply with SETENA's instruction in official letter SETENA-DT-EAE-0094-2021 on incorporating the environmental variable. The ruling includes a dissenting vote arguing that citizen participation is a fundamental right enforceable in constitutional court and that the hearing must ensure effective participation.La Sala Constitucional declaró sin lugar un recurso de amparo contra la Municipalidad de Nicoya por la tramitación de cambios al Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981. El recurrente alegó que la audiencia pública del 28 de mayo de 2022 no permitió la participación oral ni entregó material, y que el municipio omitió obtener la viabilidad ambiental de SETENA. La Sala determinó que la audiencia fue convocada para conocer la propuesta, no para su aprobación final, por lo que el reclamo sobre la falta de estudio de impacto ambiental era prematuro. En cuanto a la participación ciudadana, siguiendo el precedente vinculante de la sentencia 2014-6773, el Tribunal consideró que la sede natural para vigilar el cumplimiento de ese principio es la justicia ordinaria, no la jurisdicción constitucional, por lo que declaró sin lugar ese extremo. No obstante, advirtió a la municipalidad que, antes de la audiencia de aprobación, debe cumplir lo indicado por SETENA en el oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 sobre incorporación de la variable ambiental. El fallo incluye un voto salvado que sostiene que la participación ciudadana es un derecho fundamental exigible en sede constitucional y que la audiencia debe garantizar una participación efectiva.
Key excerptExtracto clave
Thus, in the case at hand, the Court verifies that the hearing held by the local government of Nicoya on May 28, 2022, was to present the proposal regarding the Sámara Zoning Plan, not to carry out the corresponding process for its final approval. Consequently, in accordance with the above-cited ruling, the petitioner's claim regarding the lack of an environmental impact study in relation to said zoning plan is premature and therefore the appeal cannot be upheld (…). However, let the respondent authorities take note that, prior to holding a public hearing to determine whether to approve the proposal regarding the Sámara Zoning Plan, they must comply with what the National Environmental Technical Secretariat indicated in official letter SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021. The Chamber (…) held that the natural forum to oversee compliance with the principle of citizen participation is the ordinary courts, not the constitutional jurisdiction (…). The cited precedents are applicable to this case, as there are no grounds to vary the criteria set forth or reasons to assess the situation differently. Consequently, the petitioner's claims regarding citizen participation should be raised, if they so wish, in the ordinary courts. Therefore, the appeal regarding this grievance is dismissed.Así las cosas, en el sub examine el Tribunal verifica que la audiencia efectuada por el gobierno local de Nicoya el 28 de mayo de 2022 fue para conocer lo propuesto respecto al Plan Regulador de Playa Sámara, no para efectuar el trámite correspondiente para su aprobación final. En consecuencia, de acuerdo con lo indicado en el pronunciamiento supratranscrito, el reclamo de la parte accionante referente a la falta de realización de un estudio de impacto ambiental en relación con tal plan regulador resulta prematuro y, por ende, no procede acoger el recurso (…). No obstante, tomen nota las autoridades recurridas que, de previo a efectuar una audiencia pública para determinar si se aprueba o no lo propuesto en relación con el Plan Regulador de Playa Sámara, deberán cumplir lo indicado por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental en el oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021. La Sala (…) declaró que la sede natural para vigilar el cumplimiento del principio de participación ciudadana es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional (…). Los precedentes transcritos resultan aplicables al sub examine, dado que no se encuentran motivos para variar los criterios vertidos ni razones para valorar de manera distinta la situación planteada. En consecuencia, los reclamos de la parte accionante atinentes a la participación ciudadana deberán plantearse, si a bien lo tiene, en la vía jurisdiccional ordinaria. Ergo, se declara sin lugar el recurso atinente a este agravio.
Pull quotesCitas destacadas
"Así las cosas, en el sub examine el Tribunal verifica que la audiencia efectuada por el gobierno local de Nicoya el 28 de mayo de 2022 fue para conocer lo propuesto respecto al Plan Regulador de Playa Sámara, no para efectuar el trámite correspondiente para su aprobación final."
"Thus, in the case at hand, the Court verifies that the hearing held by the local government of Nicoya on May 28, 2022, was to present the proposal regarding the Sámara Zoning Plan, not to carry out the corresponding process for its final approval."
Considerando III
"Así las cosas, en el sub examine el Tribunal verifica que la audiencia efectuada por el gobierno local de Nicoya el 28 de mayo de 2022 fue para conocer lo propuesto respecto al Plan Regulador de Playa Sámara, no para efectuar el trámite correspondiente para su aprobación final."
Considerando III
"La Sala… declaró que la sede natural para vigilar el cumplimiento del principio de participación ciudadana es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional."
"The Chamber… held that the natural forum to oversee compliance with the principle of citizen participation is the ordinary courts, not the constitutional jurisdiction."
Considerando IV
"La Sala… declaró que la sede natural para vigilar el cumplimiento del principio de participación ciudadana es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional."
Considerando IV
"No obstante, tomen nota las autoridades recurridas que, de previo a efectuar una audiencia pública para determinar si se aprueba o no lo propuesto en relación con el Plan Regulador de Playa Sámara, deberán cumplir lo indicado por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental en el oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021."
"However, let the respondent authorities take note that, prior to holding a public hearing to determine whether to approve the proposal regarding the Sámara Zoning Plan, they must comply with what the National Environmental Technical Secretariat indicated in official letter SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021."
Considerando III
"No obstante, tomen nota las autoridades recurridas que, de previo a efectuar una audiencia pública para determinar si se aprueba o no lo propuesto en relación con el Plan Regulador de Playa Sámara, deberán cumplir lo indicado por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental en el oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021."
Considerando III
"Estimamos que del ordinal 9 de la Constitución Política se extrae que la participación ciudadana, allende de un principio general, se ha instituido como un verdadero derecho fundamental…"
"We consider that Article 9 of the Political Constitution makes clear that citizen participation, beyond a general principle, has been established as a true fundamental right…"
Voto salvado
"Estimamos que del ordinal 9 de la Constitución Política se extrae que la participación ciudadana, allende de un principio general, se ha instituido como un verdadero derecho fundamental…"
Voto salvado
Full documentDocumento completo
“(…) I.- PURPOSE OF THE APPEAL. The petitioner states that the Municipality of Nicoya is in the process of modifying the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara from 1981. They state that, on July 22, 2021, SETENA pointed out the need to incorporate the environmental variable in regulatory plans (planes reguladores), for which its approval must be obtained. They add that SETENA indicated to the Municipality of Nicoya the duty to comply with the provisions of Executive Decree No. 32967-MINAE in the procedure for applying the environmental fragility index (índice de fragilidad ambiental, IFA) and regulatory plans. They report that, by official communication ZMT-002-2022 of January 5, 2022, the acting coordinator of the Maritime-Terrestrial Zone Department of the Municipality of Nicoya indicated that “(…) 2. Regarding the environmental feasibility (viabilidad ambiental) of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of readjustments of plans that were carried out prior to the request for Environmental Feasibilities from SETENA, it should not be requested according to the ruling issued by the Constitutional Chamber in its VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 of October 23, 2013 (…)”. It explains that on May 28, 2022, a public hearing was held related to the aforementioned modification of the regulatory plan; however, the floor was not granted to the people who attended, nor were they given materials on that proposal.
II.- PROVEN FACTS. Of importance for the decision in this matter, the following facts are deemed duly demonstrated, either because they have been accredited as such or because the respondent omitted to refer to them, according to what was ordered in the initial order:
“1. In the zone of the Sámara Regulatory Plan (Maritime-Terrestrial Zone), which overlaps with the map of extreme and high vulnerability of the Mala Noche Aquifer, it is defined to develop urban zoning (zonificación) based on the density and coverage (zonas residenciales, zonas turísticas, zonas comerciales, and zonas institucionales) established by the same coastal regulatory plan.
2. THE (sic) rest of the vulnerability zone of the Mala Noche Aquifer, classified as extreme, must apply the 'Matrix of land-use criteria according to the vulnerability to contamination of aquifers for the protection of water resources', which determines that in said aquifer, no type of activity can be permitted.
3. Areas outside the Mala Noche Aquifer, where the Coastal Regulatory Plan coincides with the HIGH hydrogeological vulnerability map, the regulations established in the Coastal Regulatory Plan are maintained.
4. In the case of future growth zones (outside those considered in the ZMT Regulatory Plan as urban development), it is recommended that more exhaustive hydrogeological studies be carried out and that environmental measures for that development be proposed. Also, activities classified as high risk for the contamination of aquifers may not be developed within the Maritime-Terrestrial Zone; this must be determined by including the contaminant load, retardation/degradation, dispersion, mode of disposal of the contaminant, time of application, mobility, persistence, intensity, and hydrogeochemical studies of the transit of contaminants towards the aquifer.” (See documentary evidence).
“In accordance with the foregoing, it is appropriate for the municipality of Nicoya to apply Executive Decree No. 32967-MINAE 'Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA) -PART III-' (04/05/2-006), in item 5.1 3 of Annex I, which describes the 'Procedure to apply the IFA to already prepared regulatory plans and other types of land-use planning', likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to carry out the insertion of the environmental variable in current regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, since it is in a process of adjustment of the same.” (See documentary evidence).
“1. Regarding Technical studies issued by other institutions, SETENA, SENARA, IGN, MINAE-SINAC-MAG, ICAA, MOPT: within the adjustment of the Sámara regulatory plan, there are the MOPT observations, as well as the certification map of the natural heritage of the state from MINAE-SINAC, as well as the SENARA guidelines for the protection of the Mala Noche Aquifer, likewise the basis for defining the public zone and the restricted zone is the IGN demarcation carried out in 1998 and published in La Gaceta No. 247 of December 21, 1998.
2. Regarding the environmental feasibility of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of readjustments of plans that were carried out prior to the request for Environmental Feasibilities from SETENA, it should not be requested according to the ruling issued by the Constitutional Chamber in its VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 of October 23, 2013, Regulatory Plan Nombre 3. de Jesús and Zapotillal, Santa Cruz, this taking into account the non-retroactivity of the Law; however, it is a point that is still under discussion and for which reason the public hearing has not been finalized and held (…)” (See documentary evidence).
“(…) 2). Regarding the requirement for environmental feasibility in current regulatory plans of the maritime-terrestrial zone.
The question has been raised regarding the requirement for environmental feasibility as indicated in point 14. CHANGES TO CURRENT REGULATORY PLANS of the Manual for the Preparation of Coastal Regulatory Plans in the Maritime-Terrestrial Zone, of the Costa Rican Tourism Institute (ICT), Alcance No. 139 to La Gaceta No. 135 of July 14, 2021; it must be noted that Executive Decree No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC 'General Regulation on Environmental Impact Assessment Procedures' (28/06/2004), stipulates:
“Article 67.- Integration of the environmental variable in Regulatory Plans and other land-use planning.
… The introduction of the environmental variable in regulatory plans or any other territorial planning instrument must be subject to the technical procedure for the introduction of the environmental variable in regulatory plans established in the Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA- Part III). This procedure may be applied, both to those territorial planning instruments that are to be prepared or are in preparation, as well as those already approved, but which do not yet have the environmental variable integrated into them. …” (The highlighting is not part of the original text).
The foregoing responds to what was established by the Constitutional Chamber in rulings No. 2002-01220 of February 6, 2002, No. 2005-02529 of March 9, 2005, and No. 2005-097765 of July 27, 2005 (among others); where it is mentioned that the Incorporation of the Environmental Variable in Regulatory Plans will be subject to an environmental feasibility process by SETENA, prior to their approval by the corresponding authorities. That especially in ruling No. 2002 – 01220 on expediente 01-002886-0007-CO of February 6, 2002, the Chamber established that obtaining environmental feasibility in a Regulatory Plan is a fundamental requirement.
In accordance with the foregoing, it is appropriate for the country's municipalities to apply Executive Decree No. 32967-MINAE 'Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA) -PART lll-' (04/05/2006); in item 5.13 of Annex I, it describes the 'Procedure to apply the IFA to already prepared regulatory plans and other types of land-use planning', likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to carry out the insertion of the environmental variable in current regulatory plans, including the processes of modifications to the same; what this Technical Secretariat cannot do is force municipalities to submit their environmental technical studies to our assessment, since it is clear that this is a municipal decision that must be taken under the protection of compliance with current regulations.
It is clear that under the concept of modifications set forth by D.E. No. 32967-MINAE, the categories of rectifications, adjustments, and modifications strictly speaking described by the ICT Manual are included because, with greater or lesser magnitude, they are modifications, they are changes; but it is even clearer that, by virtue of the logic, science, and technique set forth by our regulations, all those modifications that substantively or by their substance require an environmental assessment in view of their magnitude must be submitted to SETENA for assessment (in accordance with the technical procedure described by D.E. No. 32967-MINAE), and this determination of the scope and content of the proposed adjustments must be made by each regulatory plan proponent under the protection of its competencies (…)” (See documentary evidence).
“In accordance with the matter in reference, we inform you that our database does not register an administrative file under the name of the Playa Sámara Regulatory Plan. Therefore, we are unable to comply with the issuance of any technical opinion on the Playa Sámara Regulatory Plan. Likewise, we inform you that in the month of July 2021, by official communication SETENA-DT-EAE-094-2021, a consultation made by Mr. Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga, Acting Coordinator, ZMT Dept. of the Municipality of Nicoya, was addressed, indicating the following: the municipality of Nicoya has the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, which was approved in 1981 and is in the process of adjustment and rectification…
“… which (sic) is the procedure to follow before SETENA as indicated in point 13 of the Manual of Coastal Plans, and in item 13.2 which indicates that 'In cases of adjustment or rectification, it is not required to have environmental feasibility (viabilidad ambiental) granted by SETENA for the public hearing. However, said changes must be documented before this Institution previously,' for which reason it is of great importance to us to know how the above is processed or how (sic) it should be handled.” In the aforementioned official communication, the following conclusive response was given to Mr. Carvajal Zúñiga:
“…it is appropriate for the municipality of Nicoya to apply Executive Decree No. 32967-MINAE 'Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA) -PART lll-' (04/05/2006); in item 5.13 of Annex I, it describes the 'Procedure to apply the IFA to already prepared regulatory plans and other types of land-use planning', likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to carry out the insertion of the environmental variable in current regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, since it is in a process of adjustment of the same. (the official communication SETENADT-EAE-094-2021 is attached).” (See documentary evidence).
III.- ON THE SPECIFIC CASE. In the sub examine, the petitioner states that the Municipality of Nicoya is in the process of modifying the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara from 1981. They state that, on July 22, 2021, SETENA pointed out the need to incorporate the environmental variable in regulatory plans, for which its approval must be obtained. They add that SETENA indicated to the Municipality of Nicoya the duty to comply with the provisions of Executive Decree No. 32967-MINAE in the procedure for applying the environmental fragility index and regulatory plans. They report that, by official communication ZMT-002-2022 of January 5, 2022, the acting coordinator of the Maritime-Terrestrial Zone Department of the Municipality of Nicoya indicated that “(…) 2. Regarding the environmental feasibility of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of readjustments of plans that were carried out prior to the request for Environmental Feasibilities from SETENA, it should not be requested according to the ruling issued by the Constitutional Chamber in its VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 of October 23, 2013 (…)”.
From the study of the case record, it follows that the Municipality of Nicoya has a Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara dating from 1981. In addition, it is noted that, since 2012, the aforementioned regulatory plan has been in a process of change.
This Chamber observes that, on April 28, 2021, the Directorate of Hydric Research and Management of SENARA issued official communication SENARA-DIGH-0044-21 in which it concluded: “1. In the zone of the Sámara Regulatory Plan (Maritime-Terrestrial Zone), which overlaps with the map of extreme and high vulnerability of the Mala Noche Aquifer, it is defined to develop urban zoning based on the density and coverage (zonas residenciales, zonas turísticas, zonas comerciales, and zonas institucionales) established by the same coastal regulatory plan. 2. THE (sic) rest of the vulnerability zone of the Mala Noche Aquifer, classified as extreme, must apply the 'Matrix of land-use criteria according to the vulnerability to contamination of aquifers for the protection of water resources', which determines that in said aquifer, no type of activity can be permitted. 3. Areas outside the Mala Noche Aquifer, where the Coastal Regulatory Plan coincides with the HIGH hydrogeological vulnerability map, the regulations established in the Coastal Regulatory Plan are maintained. 4. In the case of future growth zones (outside those considered in the ZMT Regulatory Plan as urban development), it is recommended that more exhaustive hydrogeological studies be carried out and that environmental measures for that development be proposed. Also, activities classified as high risk for the contamination of aquifers may not be developed within the Maritime-Terrestrial Zone; this must be determined by including the contaminant load, retardation/degradation, dispersion, mode of disposal of the contaminant, time of application, mobility, persistence, intensity, and hydrogeochemical studies of the transit of contaminants towards the aquifer.” By official communication SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021, SETENA communicated to the respondent local government that: “In accordance with the foregoing, it is appropriate for the municipality of Nicoya to apply Executive Decree No. 32967-MINAE 'Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA) -PART III-' (04/05/2-006), in item 5.1 3 of Annex I, which describes the 'Procedure to apply the IFA to already prepared regulatory plans and other types of land-use planning', likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to carry out the insertion of the environmental variable in current regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, since it is in a process of adjustment of the same.” (the bold print was incorporated).
On October 12, 2021, the amparo petitioner filed a request before the Municipality of Nicoya regarding the Regulatory Plan in Playa Sámara and, in response, on January 5, 2022, the respondent local government sent official communication ZMT-0002-2022 to the protected party, by which it stated: “1. Regarding Technical studies issued by other institutions, SETENA, SENARA, IGN, MINAE-SINAC-MAG, ICAA, MOPT: within the adjustment of the Sámara regulatory plan, there are the MOPT observations, as well as the certification map of the natural heritage of the state from MINAE-SINAC, as well as the SENARA guidelines for the protection of the Mala Noche Aquifer, likewise the basis for defining the public zone and the restricted zone is the IGN demarcation carried out in 1998 and published in La Gaceta No. 247 of December 21, 1998. 2. Regarding the environmental feasibility of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of readjustments of plans that were carried out prior to the request for Environmental Feasibilities from SETENA, it should not be requested according to the ruling issued by the Constitutional Chamber in its VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 of October 23, 2013, Regulatory Plan Nombre 3. de Jesús and Zapotillal, Santa Cruz, this taking into account the non-retroactivity of the Law; however, it is a point that is still under discussion and for which reason the public hearing has not been finalized and held (…)”.
The petitioner stated in the report rendered under oath—with the solemnities and consequences that it entails—that in the proposal to change the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, “there is no change of zoning that exceeds what is established in the Manual for the preparation of coastal regulatory plans, according to which it is 20% of the totality of the polygon to be rectified; regarding the inclusion of the Regulation for the Collection of Fees, it is carried out in order to comply with the provisions of Executive Decree 37882-MP-H-TUR published in La Gaceta 176 of Friday, September 13, 2013, adjusting the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara to the current and applicable regulations that govern the matter.” Likewise, “the corresponding State Natural Heritage Certificates issued by the current and updated SINAC were included, as well as the Map with the Hydric Vulnerability of the Mala Noche Aquifer generated by SENARA, also including a transitional regulation to protect said aquifer, in compliance with and respect for the precautionary principle, pro-nature principle and article 50 of the Political Constitution.” This Court ordered, as evidence for a better resolution, that the general secretary of the National Environmental Technical Secretariat prepare a technical report in order to clarify for this Court whether what the Municipality of Nicoya intends to carry out in relation to the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara from 1981 constitutes a modification or, on the contrary, merely a procedure of adjustment and rectification. In response, on October 12, 2022, the head of Strategic Environmental Assessment of the National Environmental Technical Secretariat issued official communication SETENA-DT-EAE-110-2022 in which it stated: “In accordance with the matter in reference, we inform you that our database does not register an administrative file under the name of the Playa Sámara Regulatory Plan. Therefore, we are unable to comply with the issuance of any technical opinion on the Playa Sámara Regulatory Plan. Likewise, we inform you that in the month of July 2021, by official communication SETENA-DT-EAE-094-2021, a consultation made by Mr. Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga, Acting Coordinator, ZMT Dept. of the Municipality of Nicoya, was addressed, indicating the following: the municipality of Nicoya has the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, which was approved in 1981 and is in the process of adjustment and rectification… “… which (sic) is the procedure to follow before SETENA as indicated in point 13 of the Manual of Coastal Plans, and in item 13.2 which indicates that 'In cases of adjustment or rectification, it is not required to have environmental feasibility (viabilidad ambiental) granted by SETENA for the public hearing. However, said changes must be documented before this Institution previously,' for which reason it is of great importance to us to know how the above is processed or how (sic) it should be handled.” In the aforementioned official communication, the following conclusive response was given to Mr. Carvajal Zúñiga: “…it is appropriate for the municipality of Nicoya to apply Executive Decree No. 32967-MINAE 'Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA) -PART lll-' (04/05/2006); in item 5.13 of Annex I, it describes the 'Procedure to apply the IFA to already prepared regulatory plans and other types of land-use planning', likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to carry out the insertion of the environmental variable in current regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, since it is in a process of adjustment of the same. (the highlighting is not from the original).” Additionally, the general secretary of the National Environmental Technical Secretariat provided as evidence official communication SETENA-SG-0767-2022 of September 9, 2022, in which he detailed: “(…) 2). Regarding the requirement for environmental feasibility in current regulatory plans of the maritime-terrestrial zone. The question has been raised regarding the requirement for environmental feasibility as indicated in point 14. CHANGES TO CURRENT REGULATORY PLANS of the Manual for the Preparation of Coastal Regulatory Plans in the Maritime-Terrestrial Zone, of the Costa Rican Tourism Institute (ICT), Alcance No. 139 to La Gaceta No. 135 of July 14, 2021; it must be noted that Executive Decree No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC 'General Regulation on Environmental Impact Assessment Procedures' (28/06/2004), stipulates: “Article 67.- Integration of the environmental variable in Regulatory Plans and other land-use planning. … The introduction of the environmental variable in regulatory plans or any other territorial planning instrument must be subject to the technical procedure for the introduction of the environmental variable in regulatory plans established in the Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA- Part III). This procedure may be applied, both to those territorial planning instruments that are to be prepared or are in preparation, as well as those already approved, but which do not yet have the environmental variable integrated into them. …” (The highlighting is not part of the original text). The foregoing responds to what was established by the Constitutional Chamber in rulings No. 2002-01220 of February 6, 2002, No. 2005-02529 of March 9, 2005, and No. 2005-097765 of July 27, 2005 (among others); where it is mentioned that the Incorporation of the Environmental Variable in Regulatory Plans will be subject to an environmental feasibility process by SETENA, prior to their approval by the corresponding authorities. That especially in ruling No. 2002 – 01220 on expediente 01-002886-0007-CO of February 6, 2002, the Chamber established that obtaining environmental feasibility in a Regulatory Plan is a fundamental requirement. In accordance with the foregoing, it is appropriate for the country's municipalities to apply Executive Decree No. 32967-MINAE 'Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA) -PART lll-' (04/05/2006); in item 5.13 of Annex I, it describes the 'Procedure to apply the IFA to already prepared regulatory plans and other types of land-use planning', likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to carry out the insertion of the environmental variable in current regulatory plans, including the processes of modifications to the same; what this Technical Secretariat cannot do is force municipalities to submit their environmental technical studies to our assessment, since it is clear that this is a municipal decision that must be taken under the protection of compliance with current regulations. It is clear that under the concept of modifications set forth by D.E.
N° 32967-MINAE, the categories of rectifications, adjustments, and modifications proper that the ICT Manual describes have a place because, to a greater or lesser extent, they are modifications, they are changes; but it is even clearer that by virtue of the logic, science, and technique set forth in our regulations, all those modifications that substantively or in substance require an environmental assessment given their magnitude must be submitted to SETENA for evaluation (pursuant to the technical procedure described in D.E. N° 32967-MINAE), and this determination of the scope and content of the proposed adjustments must be made by each regulatory plan proponent under its own authority (…)” (emphasis added).
Now, in the instant case, the petitioner maintains that the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan is being subjected to a modification process, which would imply the need to obtain the environmental feasibility (viabilidad ambiental) granted by SETENA. For its part, the respondent local government maintains that what is proposed in relation to the aforementioned regulatory plan consists of an adjustment and rectification process and that in the referred proposal “the corresponding current and updated Certificates of State Natural Heritage issued by SINAC were included, in addition the Map of Hydric Vulnerability of the Mala Noche Aquifer generated by SENARA was included, also including a transitional regulation for the protection of said aquifer, in compliance with and respect for the precautionary principle, pro-nature principle, and Article 50 of the Political Constitution,” and therefore there would be no need to obtain environmental feasibility.
It should be noted that the Manual for the preparation of coastal regulatory plans in the maritime-terrestrial zone provides that:
“14.5 With the purpose of identifying and specifying the different ways by which a change to a current regulatory plan can be requested, the following modalities are established:
1. Adjustments: the possibility of conforming, fitting, or accommodating a cartographic element to its geographical location confronted with reality. Includes: fitting the trace of the polyline that forms a street, trail, easement (servidumbre), watercourse, among others, with respect to another reference cartographic element, cartographic adjustments to conform to the official CRTM05 geographic projection, and incorporation of a Declaration of State Natural Heritage.
2. Rectifications: the possibility of correcting imperfections, defects, or omissions, for reasons of necessity and convenience in the content of the regulatory plan or its regulations. Includes: Expansion of rights-of-way, increase or decrease in the limits or areas of the polygons that demarcate the land uses of the current zoning, changes in the distribution of land uses in the zoning and its regulations, re-surveying with respect to a digital or physical boundary-marker line. As a whole, these rectifications shall not exceed 20% of the total usable area of the ZMT and may be carried out totally or partially until completing said percentage for a single time. In case of exceeding 20%, it must be processed as a modification (Point 3 below).
Also considered rectifications are changes to the regulations regarding building setbacks, heights, coverages, minimum or maximum lot areas established by regulation of law. Additionally, changes in public investment policy, changes in the fee-collection regulation, and other updates to laws and regulations.
3. Modifications: The possibility of transforming, changing, including, adding, eliminating, partially or totally, the regulatory plan or its regulations. Modifications include variations in the initial objectives and purposes of the current regulatory plan, which entail the execution of a new planning exercise.
14.6 The three modalities described in article 14.5 must comply with the procedure described in Art. 14.7, 14.8, and 14.9 of this manual and comply with Art. 17 of Law 4240.
14.7 Procedure before SETENA according to the type of modality:
1. Adjustments and Rectifications:
a. For cases in which the current regulatory plan possesses environmental feasibility, its updating shall not be required, as long as the result of the environmental component is not altered.
b. For cases in which the current regulatory plan does not possess environmental feasibility, it shall not be necessary to document the corresponding matter before SETENA7. 7RULING NUMBER 2013-012973, Judicial Bulletin No. 204 of October 23, 2013, Nombre de Jesús and Zapotillal Regulatory Plan, Santa Cruz.
2. Modifications:
a. For cases in which the current regulatory plan possesses environmental feasibility, it shall be necessary to update the environmental studies so that the environmental feasibility corresponds to the modified Regulatory Plan proposal.
b. For cases in which the current regulatory plan does not possess environmental feasibility, it shall be necessary to initiate a procedure to obtain the environmental feasibility granted by SETENA.” Having clarified the foregoing, it is noted that it exceeds the jurisdiction of this Court to determine, in accordance with the infra-constitutional regulations governing the matter and the particularities of the case under study, whether what is proposed in relation to the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan constitutes an adjustment and rectification process, or rather, one of modification. This is because it is not compatible with the summary nature of the amparo remedy to analyze whether the procedure in question would encompass 20% or more of the total usable area of the maritime-terrestrial zone, according to what is indicated in the aforementioned Manual for the preparation of coastal regulatory plans in the maritime-terrestrial zone.
However, this Chamber observes that, through official communication SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021, the National Environmental Technical Secretariat communicated to the respondent local government that: “(…) it is incumbent upon the Municipality of Nicoya to apply Executive Decree N° 32967-MINAE 'Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (EIA Manual) -PART III-' (04/05/2006), in item 5.1 3 of Annex I, describing the 'Procedure for applying the IFA to already-prepared regulatory plans and other types of land-use planning,' likewise providing guidelines on the basic steps to follow for inserting the environmental variable into current regulatory plans. Therefore, the Municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan, since it is in an adjustment process for the same ” (highlighting added).
In other words, in the sub examine, it is evident that the National Environmental Technical Secretariat, namely, the organ of maximum deconcentration of MINAE, whose fundamental purpose is to harmonize the environmental impact in productive processes (see Article 83 of the Organic Environmental Law), determined and communicated to the Municipality of Nicoya, through communication SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021, the need to incorporate the environmental variable into the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan. The foregoing is consistent with what was expressed by the Secretary General of SETENA in official communication SETENA-SG-0767-2022 of September 9, 2022, regarding the requirement for environmental feasibility in current regulatory plans of maritime-terrestrial zones.
In view of the foregoing, and given that a change procedure is being processed in the sub lite in relation to the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan, it is appropriate to cite what was indicated in judgment n.° 2012004250 of 8:30 a.m. on March 30, 2012:
“IV.- On the merits. According to what is verified from the set of proven facts and the report rendered under oath by the respondent authority, this Court has established that, through publication in the official Gazette No. 25 of February 3, 2012, the respondent Municipality convened the public hearings held on March 10 and 11, 2012, for the purpose of presenting the Coastal Regulatory Plan proposal, in which information was provided and free citizen participation was permitted, so that no violation of the fundamental rights of the petitioner is verified, given that, as these were public hearings to inform citizens about said project, she had the option to participate in them to obtain the required information. The foregoing, because the Urban Planning Law does not require the reform proposal to be published prior to the public hearing, since one of its objectives is, precisely, to present the proposal (see Ruling Nº 2011-006163 of nine hours and fifty-five minutes on May 13, 2011). On the other hand, regarding the petitioner's complaint that the respondent authority does not have the environmental impact assessment (dictamen de impacto ambiental) issued by SETENA, it is the criterion of this Chamber that her argument is premature, since the convened hearing was to present the plan in question and not to proceed with its final approval, so the Municipality still has time to request said study. However, it is reiterated, for the respondent authority to take note, that every urban development regulatory plan must have an environmental impact review, in observance of the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment enshrined in Article 50 of the Magna Carta, and likewise, as an indispensable requirement for its adoption, it must submit the final Regulatory Plan project with the respective studies to a public hearing (see Ruling Nº 2005-02589 of fourteen hours and fifty-three minutes on March 9, 2005). Based on the foregoing, this Court could not verify the alleged violations of the petitioner's fundamental rights, and therefore it is appropriate to declare the present amparo remedy without merit, as is hereby ordered” (highlighting added).
Thus, in the sub examine, the Court verifies that the hearing held by the local government of Nicoya on May 28, 2022, was to learn about what was proposed regarding the Playa Sámara Regulatory Plan, not to carry out the corresponding procedure for its final approval. Consequently, according to what is indicated in the above-transcribed pronouncement, the petitioner's claim regarding the failure to carry out an environmental impact study in relation to said regulatory plan is premature and, therefore, it is not appropriate to grant the remedy (in a similar sense, see judgment n.° 2021016551 of 9:15 a.m. on July 30, 2021).
Nonetheless, let the respondent authorities take note that, prior to holding a public hearing to determine whether or not to approve what is proposed in relation to the Playa Sámara Regulatory Plan, they must comply with what was indicated by the National Environmental Technical Secretariat in official communication SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021.
IV.- The petitioner maintains that on May 28, 2022, a public hearing related to the aforementioned modification of the regulatory plan was held; however, the floor was not given to the people who attended, nor were they given material regarding this proposal. Therefore, she requests that the respondent authority be ordered to respect citizen participation.
Regarding this grievance, it is appropriate to cite what was indicated in judgment n.° 2019015250 of 9:20 a.m. on August 16, 2019:
“I.- Object of the remedy. The petitioners do not agree with the regulatory plan drawn up more than 20 years ago for Isla Caballo, for the following reasons: a) it was carried out by a private company for the purpose of achieving tourism development, without considering the community's opinion (…)
IV.- Regarding community participation in the approval of the regulatory plan and the execution of the project for supplying public services on Isla Caballo. This Constitutional Chamber, in Judgment No. 2014 – 006773 of 11:41 a.m. on May 16, 2014, explained the following:
“(…) By modifying Article 9 of the Political Constitution, the reforming constituent body sought to give effect to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what doctrine calls 'correction mechanisms' of representative democracy. Thus, the reforming Constituent body left the means, scope, and timing of citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to oversee its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction (…)” (criterion reiterated, among others, in Judgment No. 2019 – 000688 of 09:15 a.m. on January 18, 2019) (the emphasis does not belong to the original).
Thus, based on the foregoing, this aspect of the remedy becomes manifestly inadmissible. Any disagreement that the petitioners may maintain in this regard must be raised before the Administration itself, or in the jurisdictional venue of ordinary legality” (the highlighting was not supplied).
Meanwhile, in judgment n.° 2019015927 of 9:30 a.m. on August 23, 2019, it was indicated:
“II.- Regarding the specific case. Having considered the claims of the protected party, it is brought to her attention that the purpose of the amparo remedy is to provide timely protection against infringements or threats to fundamental rights and freedoms, not to serve as a generic instrument to guarantee the principle of constitutional supremacy or the principle of legality, by means of which it is possible to bring action against any other kind of constitutional or legal breaches. For that reason, the amparo process cannot be used to control the legality of the acts of the different Public Administrations, since it is eminently summary in nature —that is, brief and simple— and its processing is not compatible with the practice of slow and complex probative proceedings, or with the need to previously examine —with a declaratory nature— whether the infra-constitutional rights that the parties cite as part of the factual framework of the amparo remedy or the legal report, as the case may be, actually exist.
In the sub lite, however, even though the petitioner invokes an alleged violation due to the lack of holding a public consultation, she ultimately intends for this Chamber to analyze the legality of the reforms to the Paraíso Regulatory Plan. Given the foregoing, it is brought to her attention that determining whether the procedures for the alleged reforms met the requirements required by the infra-constitutional legal system to be valid and effective —or, on the contrary, contain defects that warrant their annulment— would, frankly, mean redirecting a discussion typical of ordinary legality to the amparo pathway, which is not directly related to a potential violation of any fundamental right, since it is not for this Court to act as an appellate body in the matter and review whether what is requested is appropriate according to the applicable infra-constitutional regulations. So much so, that regarding public hearings —a topic to which the protected party gives great importance—, this Chamber declared the following:
"OBJECT OF THE REMEDY. The petitioner states that the Municipal Council of Montes de Oca, in ordinary session No. 266-2015, agreed to an increase in the fee for road and public site cleaning services, published in Gazette No. 113 of June 12, 2015. However, it failed to fulfill its duty to notify and grant a public hearing to its taxpayers.
II.- REGARDING THE PRINCIPLE OF CITIZEN PARTICIPATION. In relation to (sic) the alleged infringement of the principle of citizen partition (sic), this Chamber, through Judgment No. 2014-002735 of 9:15 hrs. on February 28, 2014, pertinent, ordered the following:
“(…) V.- Finally, with respect to the lack of a prior public hearing before setting fees for the provision of municipal services, the majority of this Court considers that by modifying Article 9 of the Political Constitution, the reforming constituent body sought to give effect to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what doctrine calls 'correction mechanisms' of representative democracy. Thus, the reforming Constituent body left the means, scope, and timing of citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to oversee its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction, so that in this vein, the discussion about whether or not the respondent municipal corporation had to hold the hearing contemplated in Article 43 of the Municipal Code before agreeing to increase the municipal service fees for garbage collection and solid waste management is a matter of ordinary legality, and therefore the protected parties, if they deem it appropriate, must raise such disagreement before the ordinary channels of legality (…) (Highlighted in bold. Criterion reiterated, by the majority of this Court, in Judgments Nos. 05627-2014 of 9:15 hrs. on February 28, 2014, 06773-2014 of 11:41 hrs. on May 16, 2014, and 09947-2015 of 09:20 hrs. on July 3, 2015) (…)” Therefore, it must be noted that the complaint raised by the petitioner is a question of mere legality which, from that perspective, this Court is incompetent to define whether or not the respondent municipal corporation had to hold the claimed public hearing. Likewise, in Judgment No. 2015011105 of 09:05 on July 24, 2015, this Chamber ordered that the issue raised, concerning the principle of citizen participation, since the respondent authority did not consult the users, through a public hearing, regarding the approved fee model, is far from the specific competencies that the Constitutional Chamber is called to protect, without this meaning that it does not merit analysis in the ordinary jurisdiction or that of mere contentious-administrative legality, in accordance with Article 49 of the Constitution. Consequently, the present remedy is inadmissible and is rejected outright in accordance with Article 9 of the Constitutional Jurisdiction Law". (Judgment N° 2016002377 of 09:50 hours on February 17, 2016).
Therefore, the appropriate course is for this matter to be resolved in the ordinary, administrative, or jurisdictional channel, so the respondent party must, if it deems it appropriate, raise its disagreements or claims before the competent legality channel, since it is in that venue where it will be able, broadly, to discuss the merits of the matter and assert its claims. Consequently, the remedy is inadmissible” (the highlighting is from the original).
For its part, in pronouncement 2019019902 of 9:20 a.m. on October 11, 2019, it was recorded:
“III.- REGARDING THE INFRINGEMENTS TO THE PRINCIPLE OF CITIZEN PARTICIPATION IN PERMIT-GRANTING PROCEDURES. The petitioners question that their right to citizen participation was disrespected by granting permits without a prior hearing for the community. However, it is necessary to indicate that this Court, based on a better weighing, determined in Judgment No. 6773-2014 of 11:41 hrs. on May 16, 2014, that the natural venue to oversee compliance with the principle of citizen participation is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction. In the referred decision, the following was considered:
“IV.- UNDER A BETTER WEIGHING. DISCUSSION OF LEGALITY. By modifying Article 9 of the Political Constitution, the reforming constituent body sought to give effect to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what doctrine calls 'correction mechanisms' of representative democracy. Thus, the reforming Constituent body left the means, scope, and timing of citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to oversee its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction. For that reason, the questions raised in the specific case are alien and remote to the jurisdiction of this Court, namely, the alternative mechanism ordered by the National Environmental Technical Secretariat —in response to the violence and the situation of intimidation generated in the hearings of November 9, 2013, and January 25, 2014— in order to guarantee the comment phase for interested parties and replies from the developer in the environmental assessment (evaluación ambiental) procedure for the project of a new Container Terminal in Moín, in the name of APM Terminals Moín S.A. In the specific case, precisely Article 22 of the Organic Environmental Law does not define whether that participation is aloud, in writing, or in what way the participation requirement is satisfied, which needs to be analyzed in a process that allows the breadth of evidence and adversarial proceedings that, from our point of view, does not fit within the amparo as a rapid, simple, summary, and special process for the protection of fundamental human rights. It is therefore the responsibility of the control of legality, and not this Constitutional Court, to determine whether the administrative actions and conduct deployed (active or omissive) by the National Environmental Technical Secretariat conform or not to the infra-constitutional legal system. For the reasons indicated, we deem that the issue raised is far from the specific competencies that the Constitutional Chamber is called to protect, without this meaning that it does not merit analysis in the ordinary jurisdiction or that of mere contentious-administrative legality, in accordance with Article 49 of the Constitution. (…)” Based on the foregoing, it is not for this Court to define —as the petitioners intend— what the mechanism should have been so that, in the specific case, citizen participation was optimally guaranteed, especially when seeking to review the legality of administrative actions. Thus, and in accordance with the cited precedent, it is not for this Constitutional Court to determine whether the administrative conduct deployed (active or omissive) by the respondent authorities in the specific case conforms or not to the infra-constitutional legal system, all of which must be questioned by the petitioners in the ordinary channels of legality. Consequently, the remedy is inadmissible and is hereby declared so.” The transcribed precedents are applicable to the sub examine, since no grounds are found to vary the criteria expressed nor reasons to assess the situation raised differently. Consequently, the petitioner's claims regarding citizen participation must be raised, if she deems it appropriate, in the ordinary jurisdictional channel. Ergo, the remedy regarding this grievance is declared without merit. (…)” ... See more Related Judgments Content of Interest:
Type of content: Majority Ruling Branch of Law: 2. PRINCIPLES WITH JURISPRUDENCE Topic: Participation Subtopics:
NOT APPLICABLE.
PRINCIPLE OF PARTICIPATION “(…) IV.- The petitioner maintains that on May 28, 2022, a public hearing related to the aforementioned modification of the regulatory plan was held; however, the floor was not given to the people who attended, nor were they given material regarding this proposal. Therefore, she requests that the respondent authority be ordered to respect citizen participation.
Regarding this grievance, it is appropriate to cite what was indicated in judgment n.° 2019015250 of 9:20 a.m. on August 16, 2019:
“I.- Object of the remedy. The petitioners do not agree with the regulatory plan drawn up more than 20 years ago for Isla Caballo, for the following reasons: a) it was carried out by a private company for the purpose of achieving tourism development, without considering the community's opinion (…)
IV.- Regarding community participation in the approval of the regulatory plan and the execution of the project for supplying public services on Isla Caballo. This Constitutional Chamber, in Judgment No. 2014 – 006773 of 11:41 a.m. on May 16, 2014, explained the following:
“(…) By modifying Article 9 of the Political Constitution, the reforming constituent body sought to give effect to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what doctrine calls 'correction mechanisms' of representative democracy. Thus, the reforming Constituent body left the means, scope, and timing of citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to oversee its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction (…)” (criterion reiterated, among others, in Judgment No. 2019 – 000688 of 09:15 a.m. on January 18, 2019) (the emphasis does not belong to the original).
Thus, based on the foregoing, this aspect of the remedy becomes manifestly inadmissible. Any disagreement that the petitioners may maintain in this regard must be raised before the Administration itself, or in the jurisdictional venue of ordinary legality” (the highlighting was not supplied).
Meanwhile, in judgment n.° 2019015927 of 9:30 a.m. on August 23, 2019, it was indicated:
“II.- Regarding the specific case. Having considered the claims of the protected party, it is brought to her attention that the purpose of the amparo remedy is to provide timely protection against infringements or threats to fundamental rights and freedoms, not to serve as a generic instrument to guarantee the principle of constitutional supremacy or the principle of legality, by means of which it is possible to bring action against any other kind of constitutional or legal breaches. For that reason, the amparo process cannot be used to control the legality of the acts of the different Public Administrations, since it is eminently summary in nature —that is, brief and simple— and its processing is not compatible with the practice of slow and complex probative proceedings, or with the need to previously examine —with a declaratory nature— whether the infra-constitutional rights that the parties cite as part of the factual framework of the amparo remedy or the legal report, as the case may be, actually exist.
In the sub lite, however, even though the petitioner invokes an alleged violation due to the lack of holding a public consultation, she ultimately intends for this Chamber to analyze the legality of the reforms to the Paraíso Regulatory Plan. Given the foregoing, it is brought to her attention that determining whether the procedures for the alleged reforms met the requirements required by the infra-constitutional legal system to be valid and effective —or, on the contrary, contain defects that warrant their annulment— would, frankly, mean redirecting a discussion typical of ordinary legality to the amparo pathway, which is not directly related to a potential violation of any fundamental right, since it is not for this Court to act as an appellate body in the matter and review whether what is requested is appropriate according to the applicable infra-constitutional regulations. So much so, that regarding public hearings —a topic to which the protected party gives great importance—, this Chamber declared the following:
"OBJECT OF THE REMEDY. The petitioner states that the Municipal Council of Montes de Oca, in ordinary session No. 266-2015, agreed to an increase in the fee for road and public site cleaning services, published in Gazette No. 113 of June 12, 2015. However, it failed to fulfill its duty to notify and grant a public hearing to its taxpayers.
II.- REGARDING THE PRINCIPLE OF CITIZEN PARTICIPATION. In relation to (sic) the alleged infringement of the principle of citizen partition (sic), this Chamber, through Judgment No. 2014-002735 of 9:15 hrs. on February 28, 2014, pertinent, ordered the following:
“(…) V.- Finally, with respect to the lack of a prior public hearing before setting fees for the provision of municipal services, the majority of this Court considers that by modifying Article 9 of the Political Constitution, the reforming constituent body sought to give effect to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what doctrine calls 'correction mechanisms' of representative democracy. Thus, the reforming Constituent body left the means, scope, and timing of citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to oversee its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction, so that in this vein, the discussion about whether or not the respondent municipal corporation had to hold the hearing contemplated in Article 43 of the Municipal Code before agreeing to increase the municipal service fees for garbage collection and solid waste management is a matter of ordinary legality, and therefore the protected parties, if they deem it appropriate, must raise such disagreement before the ordinary channels of legality (…) (Highlighted in bold. Criterion reiterated, by the majority of this Court, in Judgments Nos. 05627-2014 of 9:15 hrs. on February 28, 2014, 06773-2014 of 11:41 hrs. on May 16, 2014, and 09947-2015 of 09:20 hrs. on July 3, 2015) (…)” In that sense, the natural venue to monitor its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction, so in that line of thought, the discussion about whether the respondent municipal corporation had to carry out or not the hearing contemplated in Article 43 of the "Código Municipal" prior to agreeing to the increase in the rates for municipal services of garbage collection and solid waste management is a matter of ordinary legality, so the protected parties, if they see fit, must formulate said disagreement before the ordinary channels of legality (…) (Emphasis not in original. Criterion reiterated by the majority of this Court in judgments Nos. 05627-2014 of 9:15 a.m. on February 28, 2014, 06773-2014 of 11:41 a.m. on May 16, 2014, and 09947-2015 of 09:20 a.m. on July 3, 2015) (…)” Based on the foregoing, it should be noted that the claim raised by the appellant is a matter of mere legality which, from that perspective, this Court is incompetent to define whether the respondent municipal corporation had to carry out or not the requested public hearing. Likewise, in judgment No. 2015011105 of 09:05 on July 24, 2015, this Chamber ruled that the issue raised, regarding the principle of citizen participation, since the respondent authority did not consult the users, through a public hearing, on the approved rate model, is far from the specific competencies that the Constitutional Chamber is called upon to protect, without this meaning that it does not deserve analysis in the ordinary jurisdiction or of mere contentious-administrative legality, in accordance with constitutional Article 49. Consequently, the present appeal is inadmissible and is flatly rejected in accordance with Article 9 of the "Ley de la Jurisdicción Constitucional". (Judgment N° 2016002377 of 09:50 hours on February 17, 2016).
Therefore, the proper course is for this matter to be resolved in the common, administrative, or jurisdictional channel, so the respondent party must, if it sees fit, raise its disagreements or claims before the competent channel of legality, since it is in that venue that it will be able, in a broad manner, to discuss the substance of the matter and assert its claims. Consequently, the appeal is inadmissible" (emphasis from the original).
For its part, in pronouncement 2019019902 of 9:20 a.m. on October 11, 2019, the following was stated:
"III.- REGARDING VIOLATIONS OF THE PRINCIPLE OF CITIZEN PARTICIPATION IN PERMIT GRANTING PROCEDURES. The appellants question that their right to citizen participation was disrespected by granting the permits without prior hearing to the community. However, it is necessary to indicate that this Court, based on a better assessment, considered in judgment No. 6773-2014 of 11:41 a.m. on May 16, 2014, that the natural venue to monitor compliance with the principle of citizen participation is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction. In the referred ruling, the following was considered:
"IV.- UNDER A BETTER ASSESSMENT. LEGALITY DISCUSSION. By modifying Article 9 of the "Constitución Política", the reforming constituent body wished to give positivity to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what the doctrine calls "correction mechanisms" of representative democracy. Thus, the reforming Constituent body left the means, scope, and opportunity for citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to monitor its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction. For that reason, the issues raised in the specific case are alien and distant to the competence of this Court, namely, the alternative mechanism ordered by the Secretaría Técnica Nacional Ambiental –as a result of the violence and intimidation situation generated in the hearings of November 9, 2013, and January 25, 2014– to guarantee the comment phase for interested parties and replies from the developer in the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental, EIA) procedure for the project of a new Container Terminal in Moín, on behalf of APM Terminals Moín S.A. In the specific case, precisely Article 22 of the "Ley Orgánica del Ambiente", does not define whether that participation is aloud, in writing, or in what way the participation requirement is satisfied, which requires analysis in a process that allows for the breadth of evidence and adversarial proceedings that, from our point of view, does not fit within the amparo as a rapid, simple, summary, and special process for the protection of fundamental human rights. It is then up to the legality control and not to this Constitutional Court, to determine whether the deployed administrative actions and conduct (active or omitted) by the Secretaría Técnica Nacional Ambiental conform or not to the infra-constitutional legal order. For the reasons indicated, we consider that the issue raised is far from the specific competencies that the Constitutional Chamber is called upon to protect, without this meaning that it does not deserve analysis in the ordinary jurisdiction or of mere contentious-administrative legality, in accordance with constitutional Article 49. (…)" Based on the foregoing, it is not for this Tribunal to define –as the appellants intend– what the mechanism should have been so that, in the specific case, citizen participation was optimally guaranteed, especially since it is intended to review the legality of administrative actions. In this way and in accordance with the cited precedent, it is not for this Constitutional Court to determine whether the administrative conduct deployed (active or omitted) by the respondent authorities in the specific case conforms or not to the infra-constitutional legal order, all of which must be questioned by the appellants in the ordinary channels of legality. Consequently, the appeal is inadmissible and is so declared".
The transcribed precedents are applicable to the sub examine, since there are no grounds to vary the expressed criteria nor reasons to assess the situation raised differently. Consequently, the claims of the plaintiff party concerning citizen participation must be raised, if they see fit, in the ordinary jurisdictional channel. Ergo, the appeal related to this grievance is declared without merit. (…)” VCG11/2022 ... See more Content of Interest:
Content Type: Dissenting vote Branch of Law: 2. PRINCIPLES WITH JURISPRUDENCE Topic: Participation Subtopics:
NOT APPLICABLE.
V.- DISSENTING VOTE OF MAGISTRATES CRUZ CASTRO, RUEDA LEAL, AND GARITA NAVARRO, ONLY REGARDING CITIZEN PARTICIPATION, WITH THE DRAFTING BY THE SECOND.
1. As stated in the dissenting vote to judgment n.° 2017001163 of 9:40 a.m. on January 27, 2017, we consider that from Article 9 of the "Constitución Política" it is extracted that citizen participation, beyond a general principle, has been instituted as a true fundamental right in light of the conventional framework that accompanies and integrates our regime of fundamental rights.
Precisely, in judgment number 2013017305 of 11:32 a.m. on December 20, 2013, the Constitutional Chamber considers that the right to citizen participation in decision-making has become one of the fundamental pillars upon which the democratic system rests. In our country, the constitutional legislator enshrined this right in Article 9 of the "Constitución Política" by providing that the Government of the Republic be popular, representative, participatory, alternative, and responsible (highlighting does not correspond to the original), according to the reform promoted by Law n.° 8364 of July 1, 2003, published in La Gaceta n.º 146 of July 31, 2003. This mandate of the Fundamental Law, particularly the quality of "participatory", has guided a subsequent constitutional and infra-constitutional normative development. Thus, a series of mechanisms have been established that seek to ensure that the right to participatory government can be applied in an effective and efficient manner, so that it does not remain solely as a paper right; examples of this are the referendum for the approval or repeal of laws and partial reforms to the Constitution, or the popular initiative in the formation of laws (see, among others, judgment number 2005-05649 of 2:39 p.m. on May 11, 2005).
The right to participatory government not only embodies recognition of the highest juridical-positive rank to the function of political control by the inhabitants of the Republic, but also means a revaluation of their role in the processes of formulation, application, and control of public policy. By the will of the constituent legislator, which this Chamber must not and cannot ignore, the right to participatory government stands as a fundamental pillar of our democratic regime (a matter erroneously disregarded by the minority vote, which lowers the category of citizen participation from a right to a general principle in clear contraposition to the jurisprudential line of this Chamber, as demonstrated below), which is consistent with a political system based on tolerance, pluralism, and respect for freedom.
As we indicated supra, this categorization of participatory government or citizen participation as a right is explained through the conventional support contained in various international human rights instruments.
Verbigracia, Article 21 of the 1948 Universal Declaration of Human Rights provides that "everyone has the right to take part in the government of his country, directly or through freely chosen representatives" (highlighting does not correspond to the original).
Consistent with the above, Article 25 of the International Covenant on Civil and Political Rights expressly recognizes the right of citizens: "(…) To take part in the conduct of public affairs, directly or through freely chosen representatives".
In the same sense, the Inter-American Democratic Charter states in its Article 5 that: "Representative democracy is strengthened and deepened by the permanent, ethical, and responsible participation of the citizenry within a legal framework conforming to the respective constitutional order".
More vehemently, Article 6 of this Charter establishes that: "The participation of the citizenry in decisions relating to their own development is a right and a responsibility. It is also a necessary condition for the full and effective exercise of democracy. Promoting and fostering diverse forms of participation strengthens democracy". (Highlighting does not correspond to the original).
The United Nations Human Rights Council also recognized citizen participation as fundamental for environmental protection:
"Recognizing also that the exercise of human rights, including the freedom to seek, receive and impart information and to participate effectively in the direction of governmental and public affairs and the right to an effective remedy, is fundamental for the protection of a clean, healthy, safe and sustainable environment," (Human Rights Council, 46th session, A/HRC/RES/46/7 of March 23, 2021).
Also, it is important to highlight that, recently, in resolution A/HRC/RES/48/13, adopted on October 8, 2021, the United Nations Human Rights Council grants the status of a human right to effective participation in environmental matters. In that sense, it stated:
"Recognizing that the exercise of human rights, including the rights to seek, receive and impart information and to participate effectively in the direction of governmental and public affairs and in decision-making relating to the environment, as well as the right to an effective remedy, is fundamental for the protection of a clean, healthy and sustainable environment". (Highlighting does not correspond to the original).
For its part, in Advisory Opinion OC-23/17 of November 15, 2017, the Inter-American Court of Human Rights emphasized that:
"226. Public participation represents one of the fundamental pillars of instrumental or procedural rights, since it is through participation that persons exercise democratic control over state management and can thus question, investigate, and consider the fulfillment of public functions. In that sense, participation allows persons to be part of the decision-making process and for their opinions to be heard. In particular, public participation facilitates communities holding public authorities accountable for decision-making and, at the same time, improves the efficiency and credibility of governmental processes. As has been mentioned on previous occasions, public participation requires the application of the principles of publicity and transparency and, above all, must be supported by access to information that enables social control through effective and responsible participation" (the highlighting was added).
A stance that had also been adopted in the judgment of September 19, 2006, regarding the case "Claude Reyes et al. vs. Chile", in which it was ruled:
"86. In this sense, the State's actions must be governed by the principles of publicity and transparency in public management, which makes it possible for persons under its jurisdiction to exercise democratic control over state management, so that they can question, investigate, and consider whether adequate fulfillment of public functions is being carried out. Access to information under State control that is of public interest can permit participation in public management, through the social control that can be exercised with such access. 87. Democratic control, by society through public opinion, fosters the transparency of state activities and promotes the responsibility of officials over their public management. Hence, for persons to exercise democratic control, it is essential that the State guarantees access to information of public interest under its control. By allowing the exercise of this democratic control, greater participation of persons in the interests of society is fostered.". (The highlighting was additional).
Thus, this conventional recognition of citizen participation hermeneutically impacts its legal nature, since it transforms it from a constitutional principle into a true collective fundamental right.
In this way, citizen participation represents an essential aspect of the democratic and republican model of this century, in which citizen control, transparency, and accountability stand out as expressive elements of this type of political regime, which in turn confers much greater legitimacy to political decision-making, a key issue when it comes to governance. Thus, within the framework of this type of regime -that is, with active and full citizen participation-, participatory government impacts with greater intensity, favoring decision-making through more open and transparent means.
Precisely, one of the mechanisms devised to comply with the provisions of constitutional Article 9 is the public hearing, through which interested persons can assert their rights or express their criteria, participating actively in matters of national or local relevance, and bringing to the attention of the Administration all those anomalies or disagreements regarding a project to be developed.
Thus, the public hearing is a typical instrument of a republican democracy, through which citizen participation in the public decision-making process is promoted. Due to its significance, the hearing must be conducted in such a way as to guarantee the greatest possible participation of persons who may be affected, hence any action or omission that hinders the foregoing constitutes an open violation of the constitutional right to citizen participation (see, among others, judgment number 2009018223 of 12:34 p.m. on November 27, 2009).
Regarding the participatory nature of the public hearing, as indicated, Article 9 of the "Constitución Política" itself mandates this, since the qualification "participatory" provided therein implies, among other aspects, that the Government must be an articulator of what is defined by popular deliberation, when this is mandatory, while in the formulation of public policy, within the possibilities that the current juridical-positive framework raises, it is obliged to listen to the criteria of affected individuals or groups, whether this is binding or not.
In other words, in the current republican democracy, citizens enjoy, by constitutional mandate, no longer only the right to vote to exercise their right to participatory government, but also a number of instruments of diverse nature to contribute to governmental decision-making and political control, which allows them to exert direct influence on major public decisions.
In this context, it is important to highlight that this Court, in judgment n.° 2018004117 of 9:15 a.m. on March 13, 2018, carried out a development regarding public consultation in environmental matters, emphasizing that this mechanism is a pillar in decision-making related to the environment. Likewise, by way of soft law, it resorted to a particularly relevant instrument regarding access to environmental information and citizen participation: the "Convention on Access to Information, Public Participation in Decision-making and Access to Justice in Environmental Matters", better known as the "Aarhus Convention". In that sense, the referred pronouncement indicated:
"The Aarhus Convention, for its part, in article 6.2.3.4 provides:
"2. The public concerned shall be informed, either by public notice or individually as appropriate, early in an environmental decision-making procedure, and in an adequate, timely and effective manner, inter alia, of:
(a) The proposed activity and the application on which a decision will be taken; (b) The nature of possible decisions or the draft decision; (c) The public authority responsible for making the decision; (d) The envisaged procedure, including, as and when this information can be provided:
(i) The commencement of the procedure; (ii) The opportunities for the public to participate; (iii) The time and venue of any envisaged public hearing; (iv) An indication of the public authority from which relevant information can be obtained and where the relevant information has been deposited for examination by the public; (v) An indication of the relevant public authority or any other official body to which comments or questions may be submitted and of the time schedule for transmittal of comments or questions; and (vi) An indication of what environmental information relevant to the proposed activity is available; and (e) The fact that the activity is subject to a national or transboundary environmental impact assessment procedure.
3. The public participation procedures shall include reasonable time-frames for the different phases, allowing sufficient time for informing the public in accordance with paragraph 2 above and for the public to prepare and participate effectively during the environmental decision-making.
4. Each Party shall provide for early public participation, when all options are open and effective public participation can take place." In accordance with the foregoing, consultation must be promoted transparently and with the greatest possible information. This generates better management of natural resources, contributes to transparency and the proper management of public funds. Let us remember that environmental matters are an issue for all members of society, not only for the government, so it also falls to each citizen to ensure the conservation of the environment and pursue sustainable development. That is why it must comprehensively encompass the different sectors of the population (…)”. (The highlighting was additional).
In addition, in the aforementioned pronouncement, the Chamber stressed that the citizen hearing, as a manifestation of the democratic principle, should not become a simple formality that simply and plainly must be scheduled, although it also should not be instrumentalized as a mere obstacle to the issuance of an administrative decision.
Related to the above, this Chamber has repeatedly indicated that the Constitution is characterized by its supremacy and its direct and immediate efficacy, by virtue of which the rights and guarantees it confers are directly enforceable and binding on all Public Powers. Thus, in judgment n.° 1992003194 of 4:00 p.m. on October 27, 1992, it was specified:
"(…) The "Constitución Política" in its unanimous contemporary conception, is not only "supreme" as a criterion of validity for itself and the rest of the legal system, but also a set of legally binding fundamental norms and principles, therefore, enforceable by themselves, against all public authorities, and even private individuals, without the need for other norms or acts that develop or make them applicable - except in qualified exceptional cases, in which their application is impossible without them -; with the consequence that the authorities, both administrative and jurisdictional, have the power-duty to directly apply the Law of the Constitution in its full sense, even in the absence of a lower-ranking norm or by disapplying those that oppose it." For its part, in judgment n.° 1995001185 of 2:33 p.m. on March 2, 1995, this Court confirmed:
"If the "Constitución Política" has a supreme normative character, it must effectively shape and condition the validity and effectiveness of any inferior or subordinate norm, and serves as a parameter to legitimize or not the actions of any public authority and even of private subjects.... The principle of supremacy of the Constitution, in the Costa Rican case, is not only expressly enshrined in Article 10, but also, in a very clear manner, complemented with respect to the body responsible for maintaining or preserving it, as we will analyze below. What we have expressed so far revolves around the fact that the Constitution has direct efficacy and binds without the need for intermediation of any other norm. And it is for this reason that every authority, in general, has the capacity and power to apply, develop, and expand the fundamental rights contained in the "Constitución Política". If this were not so, the entire argumentation about the hierarchy of constitutional norms, principles, and values would collapse into an unsubstantiated fantasy. It would be mere science fiction, an entelechy, in which two juridical worlds exist simultaneously, located on different planes and without communication between them." In conclusion, citizen participation constitutes a constitutional and conventional right, which stands as a quality of the republican democratic system. In this regard, the rights enshrined in the Fundamental Law, to varying degrees depending on how programmatic their content is, have direct efficacy and bind without the need for any norm. Furthermore, their effectiveness through infra-constitutional normative development and its application is not alien to jurisdictional control of constitutionality, when regulations, actions, or omissions are observed that represent an injury to the hard core (Kernbereich) of that constitutional good.
2. In the present case, injury to citizen participation is claimed, because on May 28, 2022, a public hearing related to the aforementioned modification of the regulatory plan (plan regulador) was held; however, the people who attended were not given the floor, nor were they provided material about that proposal.
From the study of the proceedings, it appears that, on May 28, 2022, the Municipalidad de Nicoya held a public hearing regarding the change process of the "Plan Regulador Costero de Playa Sámara". In such hearing, "a period of 30 minutes was provided for attendees to submit questions, objections, or observations in writing on the day of the Public Hearing, but that due to the large number of questions, queries, and objections, it was materially impossible to address them on the day of the hearing, however, with the aim of recording the objections received, they were read, and a period of 40 calendar days was opened to submit objections, questions, or observations via email, or on the Municipality's service platform, subsequent to said hearing; in addition, since the beginning of May, it was incorporated on the Web page of the Municipalidad de Nicoya, as can be consulted at the following Link: https://www.nicoya.go.cr/std/275/actualizacion-plan-regulador-costero-playa-samara, where a section exclusively with all documentation related to the adjustment to the regulatory plan (plan regulador) is displayed, as well as communications on the social media of the Municipalidad de Nicoya, where it is indicated that said information was physically located in the "Departamento de Zona Marítimo Terrestre", for review that any interested party could have access to it" (the bolding was added).
Regarding the material concerning the proposed rectification and modification of the "Plan Regulador Costero de Sámara", "the new sheet was printed on a large scale so that each person had access to it and could review it carefully, as well as files containing the written information, justification, incorporation of the canon charge regulation, and other related information, to date said information is available, all with respect for democratic citizen participation".
Before resolving this point, I consider it important to bring up what was argued in judgment n.° 2002010693 of 6:20 p.m. on November 7, 2002:
"III.- On the merits. For reasons of convenience, the analysis of the merits of this matter will begin by taking as a starting point the two arguments that were stated above.
A.– On the right to participate in decision-making. This part of the appeal turns on a point, on which this Court considers it more appropriate to examine each of the lines involved in this matter and how they contribute to the solution of the dilemma discussed here.
i.– The Democratic Principle. Article one of the "Constitución Política" establishes: "Costa Rica is a democratic, free and independent Republic." (The bolding is not from the original). This article enshrines a constitutional framework of broad and profound legal, social, economic, political consequences, among other aspects, and is characterized by establishing essential concepts within our democratic and constitutional system, precisely because of the vast extension of its effects, since said affirmation established, by the constituent legislator, an entire ideological charge regarding the conception of what the model should be through which power relations were to be organized within society, of individuals among themselves, and towards the State. So much so that the first article of the Constitution constitutes what the jurisprudence of this Court has termed the "democratic principle". This principle precisely forms part of the series of general precepts that, conceived as the foundation and goal of the Rule of Law, are contained expressly or tacitly by the Constitution, as they represent the framework, limit, and objective to be achieved by the legal system, to which all other norms must conform, and therefore, to which all legal operators must adjust their actions.
One of the most important elements of this principle is that of public participation, which is nothing more than the recognition of the existence of the right of each citizen to participate in the construction and maintenance of the society in which they live, a recognition that starts from the fundamental assumption that in every democracy, each and every one of the individuals who compose it are free and in conditions of equality; in such a way that the idea of sectors or social groups that, to the exclusion of the rest of society, arrogate to themselves the management of public affairs is incongruent with that model; on the contrary, it implies that, to the extent possible, each person has the possibility to contribute to the management of the "res publica." This idea has been repeatedly cited and developed by this Tribunal, which on previous occasions has indicated that it is in the idea of participatory democracy—of active and full popular participation—where precisely the democratic principle acquires its true dimension. Thus, and as a necessary consequence of the previous statement, it follows that public authorities, always and to the extent possible, must promote and encourage citizen participation in decision-making, for this is nothing more than the recognition of the democratic character of Costa Rican society.
ii.– The right to a healthy and ecologically balanced environment. Article 50 of the Political Constitution establishes: "The State shall procure well-being for all inhabitants of the country, organizing and stimulating production and the most adequate distribution of wealth. Every person has the right to a healthy and ecologically balanced environment. Therefore, they are entitled to denounce acts that infringe that right and to claim reparation for the damage caused. The State shall guarantee, defend, and preserve that right. The Law shall determine the corresponding responsibilities." (Bold text is not part of the original) In other words, this article establishes the right of present and future generations to live in an environment adequate for their health and well-being. As has been widely recognized by this Chamber and by doctrine, this right belongs to the category of third-generation fundamental rights or solidarity rights, which are distinguished from the rights belonging to the first two generations precisely by virtue of being rights held, neither against the State nor against private individuals, but enforceable against society as a whole, since each of its members can and must dedicate a part of their sphere of freedom to the protection of interests common to all people, and in this respect, there is no interest more common to all human beings than the natural environment that surrounds them, from which they need and extract all the essential resources for their existence and development. It is thus how this programmatic rule has created a diverse plethora of instruments aimed at making such protection effective, one of the most important being that of citizen participation, which becomes the tool through which citizens are endowed with the ability to make effective the right to a healthy and ecologically balanced environment.
"The best way to treat environmental questions is with the participation of all interested citizens, at the relevant level. At the national level, every person shall have adequate access to information concerning the environment held by public authorities, including information on materials and activities that pose a danger in their communities, as well as the opportunity to participate in decision-making processes. States shall facilitate and encourage public awareness and participation by making information available to all. Effective access to judicial and administrative proceedings, including redress and relevant remedies, shall be provided." (Bold text is not part of the original) In this manner, said principle has set a course, as it implies that within the guidelines issued by a State to achieve sustainable development, the participation of citizens and of all those parties with derived interests in the protection and conservation of the environment must consequently be promoted—as one of its essential elements—a task for which broad and unobstructed access to information concerning the environment is fundamental, because only in this way can their contributions have effective value and eventually be taken into consideration to reject or adopt a position regarding a conflict in which the environment is at stake. On the other hand, there are also other international instruments that point in the same direction as the aforementioned Declaration. Thus, in the "World Charter for Nature," adopted by resolution of the United Nations General Assembly number 37/7 of the twenty-eighth of October, nineteen hundred and eighty-two, its point 16 stated:
"16. All planning shall include, among its essential elements, the formulation of strategies for the conservation of nature, the establishment of inventories of ecosystems, and the assessment of the effects on nature of projected policies and activities; all of these elements shall be made known to the public by appropriate means and with sufficient lead time for the public to participate effectively in the consultation and decision-making process in this regard." Also framed in this direction is Article 8.2 of the "Declaration on the Right to Development," adopted by resolution of the United Nations General Assembly number 41/128, of the fourth of December, nineteen hundred and eighty-six, which states:
"2. States should encourage popular participation in all spheres as an important factor for development and for the full realization of all human rights." 3) Prior Case Law. Now, this Chamber has, for its part, established criteria within its case law regarding public participation in decision-making that affects the community, as well as the need for citizens to be properly informed in order to achieve this effectively.
i.– Judgment number 2002–03074 of fifteen hours twenty-four minutes on the second of April, two thousand two: this Tribunal provided as follows:
III.- On the right to information: The right to information is one of the human rights and refers to an individual public freedom, the respect of which must be fostered by the State itself. This right is, at the same time, a social right whose protection, exercise, and respect is essential for the citizen to take an active part in public tasks and thus participate in the making of decisions that affect the community. In that sense, it is an inalienable and indispensable human right insofar as it is assumed that information means participation. In this way, if information is a requirement for the individually considered citizen to adopt decisions, informing, in turn, is promoting citizen participation. The right to information distinguishes three essential faculties of those who exercise it: the faculty to receive, the faculty to investigate, and the faculty to disseminate information. The faculty to receive information refers mainly to obtaining, receiving, and disseminating news or information, which must refer to facts of public significance and be consistent with reality, equally accessible to all, and must refer to relevant facts whose knowledge is aimed at forming opinion and encouraging citizen participation, the essential requirement being that the information be complete and truthful. The second faculty refers to the possibility of investigation, that is, to free and direct access to information sources. Finally, there is the faculty to disseminate, which concerns the right of the citizen to the free dissemination of opinions and information; a faculty that can only be exercised in a positive sense, as the possibility of "not disseminating" information or news is not contemplated. Now, the right to information as such is composed of two aspects or dimensions: an active one that allows the communication of information, and a passive one that refers to the right of every individual or person, without any type of discrimination, to receive information; information that, in any case, must be truthful and that can be transmitted by any means of dissemination. From the foregoing, it follows that while the right to information protects, in its passive aspect, the possibility of accessing information sources with the intention of being able to participate in community decision-making, it is also true that it is not an unrestricted right, but, on the contrary, is subject to limits, and among them, the right to privacy constitutes a limit to the right to information because, to the extent that the information deals with matters that are not of public relevance, respect for privacy is imposed and operates as a limit or barrier to the right to information. Conversely, when the information is of public relevance, access to it and its dissemination are imposed as the rule, and therefore, when it concerns the public transcendence of the communicable object, intrusion is justified on the basis of the public's right to receive news and the informant's right to transmit it, except, of course, when dealing with information that has been previously declared a State secret or is false, in which case its treatment shall be different.
IV.- In relation to the above, the right to information is considered an indispensable legal guarantee so that citizens can exercise, to a greater or lesser extent, their participation in public tasks, and from this point of view, it is a public and subjective right. It is a public right since it requires the intervention of the State to procure information on the activities carried out by governmental bodies; furthermore, it is a subjective right, since it entails a legal power subject to regulation by the legal system. This right to information also has a preferential character, being considered to guarantee a constitutional interest: the formation and existence of free public opinion; a guarantee of special importance since, from being a prior and necessary condition for the exercise of other rights inherent in the functioning of a democratic system, it becomes, in turn, one of the pillars of a free and democratic society. For the citizen to freely form their opinions and participate responsibly in public affairs, they must be widely informed so that they can form opinions, even opposing ones, and participate responsibly in public affairs. From this perspective, the right to information not only protects an individual interest but also entails the recognition and guarantee of a fundamental political institution, which is public opinion, inextricably linked with political pluralism and, therefore, of a collective nature. In that sense, free public opinion is contrary to the manipulation of information, whereby the citizen has the right to receive and select the information and opinions they desire, because the moment any of the existing or possible information disappears, whatever the agent or the cause of the disappearance, a limitation is being suffered on the right to choose as a way of exercising the right to receive. The right to be informed is public since it requires the intervention of the State, and it is a subjective right since it entails a legal power capable of being institutionalized and regulated by the legal system for the satisfaction of ends or interests of a social nature, based on the very nature of the human person and the organization of society. In turn, there is a duty on the part of public entities to facilitate information, and to this end, they must provide facilities and eliminate existing obstacles.[...]". (Bold text is not part of the original) In the above precedent, this Tribunal determined, among other things, that citizen participation within public tasks is fundamental, and that to achieve it, not only the possibility of accessing information is necessary, but also that of being informed in a timely manner by the authorities.
ii– Judgment number 2238-96 of fourteen hours fifty-four minutes on the fourteenth of May, nineteen hundred and ninety-six:
"IX.- As a final aspect, the appellants consider that their right to information has been violated. On this point, and due to the momentous importance that the allegations hold in environmental matters, it is necessary to point out for the purposes of resolving this matter that, in the current Social State of Law, we find as one of its fundamental or structural principles the right of information and to information for the effective participation of citizens in political decision-making. Traditionally, the object of this constitutional guarantee of the right of information has been conceptualized as the exchange of ideas that originate a public discussion where personal opinion is formed, which together with the others will shape public opinion. In environmental matters, we must transfer this concept of the right of information to a new perspective that every individual or community has to request information and to be informed by any state entity, which cannot obstruct the state institutions regarding any project that may affect the enjoyment of their right to a healthy and ecologically balanced environment. This is then the guarantee that will allow any individual or community to participate, making use of the diffuse interests of access to participation, within the decision-making processes that affect that right, because otherwise it would be illusory and the constitutional norm would be superfluous. It is consequently the obligation of the democratic State to preserve that free communication forming the political will of the people, and it is through that interrelation between the passive recipients of information or those who demand it, that not only political pluralism is realized, but also the intervention of a people in the formation of projects that may affect their fundamental rights. However, and without overlooking what was previously pointed out, this Chamber finds, according to the study of the case file and what was expressed by the respondent under oath, no objective elements that lead it to deduce that this right has been denied to the appellants." [Bold text is not part of the original] iii.– Judgment number 2000-06640 of nine hours sixteen minutes on July 28, 2000: This Chamber considers that this precedent is important for the purposes of the present case, as it contains a similar factual scenario, given that under the same arguments of constitutional violation—violation of the right to citizen participation and to a healthy environment—the appellants challenge the decision of SETENA to hold the hearing provided for within an environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental, EIA) procedure, not in the locality where the project in question was located, but in San José, which in their words prevented exercising effective participation since it was a place foreign and far from the project site. In that case, this Chamber ruled as follows:
"... IV.- On the merits. The appellants consider that the Ministry of Environment and Energy and the National Environmental Technical Secretariat are limiting their right to citizen participation because they have called for a public hearing in a place that many of the people living in the communities affected by the 'Bellavista Mine Project' that will be developed in the community of Miramar de Puntarenas will not be able to attend, considering that such a hearing must be held in the affected community and not in a place entirely foreign to the affected area.
V.- The Chamber finds that, given the particular circumstances of the specific case and precisely because it concerns environmental matters, the appellants are right in their argument, and therefore, the appeal must be granted. In accordance with the provisions of Decree No. 25705-MINAE, the necessity or not of holding a public hearing shall be a discretionary power of the National Environmental Technical Secretariat of the Ministry of Environment and Energy, which may be called for the purpose of allowing members of society to participate, a matter that is in any case a matter of legality. In this specific matter, the Administration, in use of that discretionary power and given the magnitude of the issue under discussion, decided to call a public hearing to address the issues related to the execution of the project under discussion, and furthermore, for the sake of protecting the right to citizen participation and the right to the environment. However, in this Chamber's opinion, such rights were not truly guaranteed for their effective exercise by the citizens, since the hearing would be held in San José and not in the specific place where the project is to be developed, despite the fact that the cited Decree clearly establishes that the purpose of such a hearing is the participation of members of society. From this perspective, the Chamber considers that in view of the specific characteristics of the 'Bellavista Mine Mineral Rivers Project' and the environmental impact it could produce in the area, it is essential for such a hearing to take place in the locality where the project will be developed, in order to truly fulfill the objective of granting citizen participation to the locality that will be directly affected by the cited project, thus allowing the intervention of the different sectors of the locality. In fact, the Administration itself has deemed necessary the holding of the hearing in this specific case, because it will contribute to ascertaining the real truth, and if the Administration itself has so considered, it is also essential that said hearing be held in the place where the residents can attend, since otherwise, holding the hearing under the terms ordered by the Administration would not achieve its purpose, and the lack of resources cannot constitute an obstacle to bringing into the case file all the evidentiary elements that the Administration requires to make a decision on as important a matter as the present one, which will necessarily have implications for the environment. Thus, there is no alternative but to grant the present amparo appeal, as is hereby ordered.-" (...)
i.– The right of access to environmental information. This right has two aspects: on one hand—in its active aspect—it entails the right of all persons to receive information concerning the environment, by virtue of having submitted a request in that regard, without having to previously demonstrate any specific interest—it being sufficient to allege the presence of a diffuse interest, which in itself has been widely accepted by this Chamber—and such information must be made available to the petitioner as soon as possible. In this regard, access could be excepted only under well-founded arguments that the information to be publicized adversely affects the confidentiality inherent in judicial proceedings, State secrets, and intellectual property rights. As for the passive aspect, this right of the citizen implies that correlatively, the Administration is under the duty to facilitate to whoever requests it the information relating to the environment, both within proceedings and outside of them; this would include the obligation to inform about the proposed activity, the structure of the proceeding, the indication of which would be the bodies to receive opinions or challenges, among others.
ii.– The right to public participation. This aspect implies the possibility for those persons who may be affected or who have an interest in a decision concerning the environment to express their criteria, opinions, points of view, or challenges regarding it from an early stage, without these having to be subject to specific formalities to be taken into account. Consequently, the information provided to the administered party must contain non-technical summaries that allow people to understand the magnitude of the discussion. Likewise, it entails the existence of adequate time periods so that, prior to participation, a stage is carried out for citizens to become informed.
iii.– The right of access to justice in environmental matters. This dimension refers to the right of citizens to have broad standing to request the review of measures taken in relation to the environment, especially when they consider that any of the two aforementioned aspects have been violated within the proceeding.
"Article 17.- Human activities that alter or destroy elements of the environment or generate waste, toxic or hazardous materials, shall require an environmental impact assessment by the National Environmental Technical Secretariat created in this law. Its prior approval, by this body, shall be an essential requirement to initiate the activities, works, or projects. Laws and regulations shall indicate which activities, works, or projects shall require the environmental impact assessment." The environmental impact assessment (EIA) procedure is characterized by being an administrative procedure with a differentiating note, for what it seeks is to avoid or minimize the eventual configuration of environmental damage within the execution of activities about which there is certainty regarding the harmful effect they would produce on the environment if carried out without any containment. In other words, this instrument corresponds to the materialization of the prevention principle, since, faced with an activity that is known in advance to be harmful to the environment, the interested party proposes a series of measures aimed at avoiding or mitigating the ecological harm to the public body or entity—in this case SETENA—which is responsible for determining whether they are the most adequate for that purpose. Consequently, given that this procedure consistently pursues foreseeing any negative consequence through a broad flow of information, it is natural to understand that one of its characteristics is that persons who may be affected by the development of the project can contribute fundamental data or points of view that the competent authorities, as a result of an omissive or arbitrary conduct, could ignore or set aside, consequently leaving the environment unprotected. It is thus how the principle or right of participation implies, within the EIA procedure, a high degree of publicity, to the point that any act or request that has a significant effect on its final result must be of general scope for all interested parties, so that they can exercise their opinions at any time and not be pigeonholed into a specific procedural moment. The role of the population as defender of a healthy environment goes "from cradle to grave," that is, from the beginning of the productive activity as a project, to the end of its useful life, so it would not be admissible that in an operation intended to last for an indefinite period of time, even decades—as is the case of hydroelectric projects—and with irreversible consequences, the participation of those social sectors that may be affected be limited to a procedural stage, which, like a hearing, may last only a few hours. Thus, by reason of its preventive nature, it is demandable that, from the very moment of its initiation, a project subjected to an EIA must be made known to the population in order to initiate an open phenomenon of participation.
Thus, this Chamber considers that SETENA, at the same time it permitted the alteration of the EsIA, had the consequent duty to summon, first, both the appellants and all those who were considered parties at that stage of the proceeding, and second, all those affected by the project in general, so that, in the case of the former, they could argue what was appropriate regarding the new added volumes, and in the case of the latter, regarding the EsIA in general, precisely in order to ensure effective citizen participation, to respect the passive dimension of the right to environmental information, the right to a healthy and ecologically balanced environment, and even to avoid future procedural defenselessness, principally in the case of the appellants, since they have presented a claim that presents a special degree of complexity, given that its preparation has required scientific studies which entail a significant time burden. Thus, there is no alternative but to proceed to grant this matter, indicating to SETENA that it cannot disregard the right of the appellants, and of citizens in general, to participate in decision-making that affects a public interest, or to access information of public relevance concerning the environment, in this case in its passive aspect, which requires it to communicate and disseminate the information corresponding to any act or request that has a significant effect on the final outcome thereof, such as the submission of the Formulario de Evaluación Ambiental Preliminar, the Declaración de Cumplimiento de Compromisos Ambientales and the Estudio de Impacto Ambiental itself, as well as changes made to the latter, the holding of the public hearing, the decision act, and the respective inspections of the project whether before, during or after its execution. Now, regarding the dimensioning of this ruling, it is indicated to SETENA that given that in this particular case, a public hearing has already been held with a large attendance of interested parties from the affected communities, as verified by reading folios 1262 to 1336 of the administrative file, in which the attendance record for the aforementioned hearing is recorded; the problem arises only with respect to those persons who are in the same situation as the appellants, so that the appealed body must proceed to grant a hearing within a reasonable period to them and those persons who may be covered by the same factual framework, so that they may make the technical arguments they deem appropriate." (emphasis from the original).
Meanwhile, in judgment No. 20050002589 of 2:53 p.m. on March 9, 2005, it was determined:
"III.- On the merits. On the guarantee of timely response in protection of a healthy and ecologically balanced environment.- In judgment 2002-01220 of 2:48 p.m. on February 6, 2002, the Chamber declared the unconstitutionality of the modification of articles 19 and 20 of the Reglamento de Procedimientos de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, SETENA) introduced by Decreto Ejecutivo 26.228-MINAE and developed the issue of the power of local governments to establish their own territorial planning through regulatory plans. In that judgment it was established that every urban development regulatory plan must have, prior to its approval and development, an environmental impact assessment from the perspective provided by constitutional article 50, so that land-use planning and its various regimes are compatible with the scope of the higher norm, especially if one considers that this provision establishes the right of all inhabitants to obtain an environmental response from all public authorities and this undoubtedly includes the Municipalities, which are not exempt from the application of the constitutional norm and its implementing legislation. In relation to the participation of the Municipality in the preparation of regulatory plans, specifically in that judgment 2002-01220 of 2:48 p.m. on February 6, 2002, the Chamber indicated:
"It is evident that in this case, the national and local interest is completely coincident, and therefore local governments can and must demand compliance with environmental requirements in their territory, and in the event of conflict with the governing authorities on environmental matters, they may submit the controversies to the jurisdictional controller, according to the nature of the infraction. It is for the foregoing that the norms protecting the environment are not incompatible, from the constitutional point of view, with the powers and competencies of the municipalities, which are obliged, by imperative of article 50 of the Constitución Política, to be generous in the protection of the environment." From that perspective, from the facts that are taken as proven and from the report rendered by the representative of the Municipalidad de Palmares, the Chamber observes that the appealed authority effectively omitted submitting the final project of the Regulatory Plan with the respective studies to a public hearing, and especially the environmental impact opinion corresponding to SETENA is notably absent, prior to holding the public hearing; which is contrary to the defense of a healthy and ecologically balanced environment. In the opinion of this Court, prior to the adoption, approval and development of the Palmares regulatory plan, it is necessary for the Municipality to have the environmental impact assessment and to make it known to the neighbors of the locality, also guaranteeing the principle of democratic participation in the procedure for preparing the regulatory plan, before its approval. Now, with regard to the appropriate time to resolve nullities and other procedural articulations, this is a matter that, from the analysis of the file (folio 78 to 82), appears to have been brought to the attention of the Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Tercera; which is the competent body to elucidate the matter since it is an aspect of legality that exceeds the summary nature of the amparo proceeding." (The bold text was added).
Likewise, in the dissenting vote in judgment No. 2011015763 of 9:46 a.m. on November 16, 2011, it was stated:
"DISSENTING VOTE OF JUDGES ARMIJO, CRUZ AND RUEDA WITH DRAFTING BY THE LATTER. (…)
I.- ON URBAN PLANNING AND THE RIGHT TO A HEARING. In relation to this topic, in judgment number 05575-2007 of 3:24 p.m. on April 25, 2007, this Chamber resolved the following:
"V.- URBAN PLANNING. This Court has repeatedly indicated that, in accordance with the provisions of articles 169 and 170 of the Constitución Política, the Ley de Planificación Urbana number 4240 of November 15, 1968 establishes that primary ownership in matters of urban planning corresponds to the municipalities, which has been expressed in articles 15 and 19 of said law. In that sense, in judgment number 1993-6706, of 3:21 p.m. on December 21, 1993, the Chamber indicated:
"II).- The Chamber considers that the power attributed to local governments to plan urban development within the limits of their territory does integrate the constitutional concept of "local interests and services" referred to in article 169 of the Constitution, a competence that was recognized by the Ley de Planificación Urbana (# 4240 of November 15, 1968, amended by Laws # 6575 of April 27, 1981 and # 6595 of August 6 of that same year), specifically in articles 15 and 19 (…)".
Thus, it is the municipal entities that are responsible for assuming local urban planning through the promulgation of the respective regulatory plans, giving effect to the regulations dictated for that purpose by the Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, as the institution in charge of urban planning at the national level. The latter with the clarification that the Dirección de Urbanismo functions as an advisory body to the municipalities for the purposes of preparing, applying and modifying the municipal or local Regulatory Plan and its Regulations before their definitive adoption; however, the Chamber has said that the foregoing must be understood as the formal limit of the broad guidelines, technical standards or general directives according to which local governments must elaborate their respective regulatory plans and the corresponding urban development regulations, since it is not possible to pretend that the National Urban Development Plan be elaborated and implemented entirely by the Central Government, without the direct intervention of the municipalities in that matter. The Chamber has considered that such a situation violates not only the most elementary principles of logic and convenience, given that it concerns the particular interests of each canton of the Republic, but also the constitutional principles of the municipal regime, established by our Carta Fundamental in articles 168 to 175. In that context, urban planning, that is, the elaboration and implementation of regulatory plans, is a function inherent to the municipalities to the exclusion of any other public entity, except as stated regarding the general directive powers attributed to the Ministerio de Planificación and the Dirección de Urbanismo. Regarding the legal nature of regulatory plans, the criterion sustained by this Chamber is that, by reason of their content and their general effectiveness or obligatory nature, it must be considered that they are true legal norms or laws in a material sense, given that they recognize rights and establish obligations for the owners and possessors of immovable properties located in the territorial circumscription of the respective canton. Likewise, considering the process of formation of these regulations, it has been considered that they constitute a manifestation of direct democracy, by reason of the fact that they are elaborated and approved by the respective municipalities, which find their very reason for being precisely in their composition, that is, by the munícipes or neighbors, in a determined territorial circumscription –canton–, for the "administration of local interests and services" (articles 169 of the Constitución Política and 1° of the Código Municipal).
VI.- PROCEDURE FOR APPROVING OR MODIFYING A REGULATORY PLAN. For the approval or modification of regulatory plans, it is required –as an essential and unavoidable requirement– the holding of an oral and public hearing of the munícipes and general population who have interests in that regulation, under the terms provided in article 19 (sic) of the Ley de Planificación Urbana, an element that legitimizes the adopted regulation. Likewise, the Plan is adopted by agreement of the municipal Council, the deliberative body of the municipal entities. Therefore, it is clear that it is not contrary to article 45 of the Constitución Política for the regulatory plans and regulatory regulations –with which they are accompanied and which conform them– to establish regulations regarding land use. Hence, the Chamber has found no objections to the legitimacy of regulatory plans to impose limitations on the right to property, under the consideration that, like the rest of the rights (including freedom of commerce), their exercise is not unlimited, so that, in their condition as territorial ordinances, they can impose limitations of social interest on property, in this case supported by a regulation of an urbanistic nature, without in such condition being compensable, with the only limits being those established in article 28 of the Constitution. Returning to the topic of the public hearing alluded to before, its purpose is to allow the exercise of the right to community participation in a matter that directly affects it and that, consequently, must be carried out prior to the taking of the administrative decision, thus constituting a manifestation of the democratic principle. As a consequence, this type of hearings are not simply part of a procedure that must be scheduled as a formality, such that it can be set in a way that renders nugatory the exercise of the right it seeks to protect, by granting it under conditions that turn it into a mere formality, incapable of achieving the objectives it is called upon to obtain in protection of the right to information and citizen participation, although certainly it should also not become an obstacle to issuing a timely resolution of the matter." In relation to the aforementioned precedent, it must be clarified that the hearing is regulated in article 17 of the Ley de Planificación Urbana, not in 19, which does not affect the substance of the matter, as it is merely a material error. Likewise, in judgment number 2009-018358 of 2:31 p.m. on December 2, 2009, this Court expressed itself as follows:
"IV.- On the public hearing. Article 17 of the Ley de Planificación Urbana establishes as the first requirement for the implementation of a Regulatory Plan, the calling of a public hearing, specifically establishing that it must be called through the Diario Oficial La Gaceta, indicating the place, date and time at which the hearing will be held, which must be done at least fifteen days in advance, the foregoing, of course, without prejudice to any other additional dissemination deemed necessary. The hearing seeks to ensure transparency and citizen participation in the decision-making process, which also enables any citizen to oppose the initiative under discussion. This Court has already had the opportunity to analyze the relevance of the hearing in question; in that sense, in what is of interest, it pointed out in judgment number 2004-12242 of 2:28 p.m. on October 29, 2004:
"The public hearing held in cases such as the present one by municipal entities, has the purpose of allowing the exercise of the right to community participation in a matter that directly affects it and that, consequently, must be carried out prior to the taking of the administrative decision, thus constituting a manifestation of the democratic principle. As a consequence, this type of hearings are not simply part of a procedure that must be scheduled as a formality, such that it can be set in a way that renders nugatory the exercise of the right it seeks to protect, by granting it under conditions that turn it into a mere formality, incapable of achieving the objectives it is called upon to obtain in protection of the right to information and citizen participation, although certainly it should also not become an obstacle to issuing a timely resolution of the matter." From the foregoing, it is inferred that the hearing in processes such as the one at hand must permit a right of access to information, that there be genuine participation of the interested parties, and lastly, respect for the right of access to justice, which results in a real opportunity for neighbors and interested parties to know the Regulatory Plan in advance and to present their opinions regarding it.
Now then, it is appropriate to proceed to analyze whether or not the aforementioned requirements were respected in the processing procedure of the Regulatory Plan for la Fortuna de San Carlos, approved by the Council of the Corporación de San Carlos, by Agreement Number 5, Minutes Number 56, of September 26, 2005, published in the Diario Oficial La Gaceta No. 107 of June 5, 2007. In that sense, the Mayor of the Municipalidad de San Carlos indicates in the report rendered to this Chamber: "For the Public Call (sic), pamphlets were placed more than eight days in advance in strategic places throughout the District of Fortuna, it was reported through the collective media of the Canton as well as by loudspeaker (sic)". Based on this, this Court considers that there was indeed an injury to the right to a hearing in the specific case, because the law is clear in outlining the requirements by which a hearing must be called; in that sense, as previously mentioned, article 17 of the Ley de Planificación Urbana states that the hearing must be called through the Diario Oficial, without prejudice to any other additional dissemination, which implies that the use of other methods such as pamphlets or cantonal collective media can in no way substitute publication in the Diario Oficial, which constitutes an indispensable requirement because it is legally established and what it seeks is that all persons interested in the approval of the Regulatory Plan, regardless of where they are located, may learn of the holding of the hearing. In this instance, by handling said information only at the cantonal level, it limits the access of interested persons who for any reason were not in the Canton. Added to this, the cited numeral establishes that the call must be made at least fifteen days in advance, and in this case the Municipal authorities acknowledge (sic) that it was done only eight days in advance, which evidently falls outside the legally indicated time limits. Thus, it is also important to highlight that the responding authorities themselves accept that the expected number of people did not attend the call, which this Court considers can be attributed, among other possible reasons, to a poorly conducted call.
Added to this, regarding the hearing, it is noted that it was suspended and was not called again prior to the approval of the Regulatory Plan. This evidently injures the right to a hearing and participation, since the interested parties could not be present at all on the day of the Plan's approval. This Court considers that while the responding authorities are correct in indicating that what was said by the hearing participants is not binding for the approval of the Regulatory Plan, that in no way implies that the hearing can be dispensed with. That would undoubtedly constitute an injury to the principle of democratic participation, understood as the possibility for those persons who may be affected by the implementation of the Regulatory Plan or who have an interest in such a decision, to express their criteria, opinions, viewpoints or questions about it from an early stage, without these having to be subject to specific formalities in order to be taken into account. Thus, this Court considers that the complainant is correct in considering that the suspension of the hearing without it being held again subsequently does entail an injury to the right of citizen participation. Added to this, the complainant argues that the speaker at the hearing could not be heard well due to sound problems, to which the responding party indicates that this was predominantly because the topic at hand was very technical, to which this Chamber highlights that part of the right to participation also involves that the information given to the administered party must contain non-technical summaries, allowing people to understand the magnitude of the discussion. It is thus that the responding authorities cannot claim that the people participating in the hearing did not understand its content due to its high technical degree, since it is the Administration's responsibility to ensure that the information is imparted in such a way that any person can understand it.
Thus, having concluded this Court that the hearing established in ordinal 17 of the Ley de Planificación Urbana was not carried out respecting the canons established in said numeral, it is considered that given that this is a legally established procedure, the acts that may have been issued after the hearing in the approval of the Regulatory Plan of la Fortuna de San Carlos also become illegitimate, since as explained in the previous recital, for an act to be valid, the act that precedes it must have been issued in accordance with the corresponding regulations. By reason of this, this Chamber will not rule on the requirement of environmental feasibility that must be granted by the Secretaría Nacional Ambiental, since if the prior requirement, that is, the hearing, was not legitimately carried out, therefore neither was the environmental requirement, nor any other." Now then, regarding the hearing, in judgment number 2011-001054 of 9:30 a.m. on January 28, 2011, this Chamber also determined that "its purpose is to guarantee the exercise of the right to community participation in a matter that directly affects it and that, consequently, must be carried out prior to the taking of the administrative decision, thus constituting a manifestation of the democratic principle. As a consequence, this type of hearings are not simply part of a procedure that must be scheduled as a formality, such that it can be set in a way that renders nugatory the exercise of the right it seeks to protect, by granting it under conditions that turn it into a mere formality, incapable of achieving the objectives it is called upon to obtain in protection of the right to information and citizen participation, although certainly it should also not become an obstacle to issuing a timely resolution of the matter." (The underline does not correspond to the original). (…)
IV.- ON CITIZEN PARTICIPATION. Citizen participation in the production of local norms was recognized as a principle in the Rio Declaration of 1992. In that same year, the United Nations, in Local Agenda No. 21, declared it essential that local governments and their citizens have a prominent role in achieving environmental sustainability. Community participation, as a mechanism for achieving sustainable development, was also enshrined in the Istanbul Declaration, which advocates for the strengthening of the municipal regime as an expression of democratic participation. For its part, article 9 of the Constitución Política establishes, among other characteristics, that the Government of the Republic must be participatory, which evidently extends to municipal governments. In our case, article 17 of the Ley de Planificación Urbana obligates the call for a public hearing through the Diario Oficial both before implementing a Regulatory Plan and when it is intended to modify, suspend or totally or partially repeal said plan or any of its regulations. This hearing, characteristic of community life within a canton, reflects that primary ownership in matters of urban planning corresponds to the municipalities, since it is their duty to schedule and carry it out. It is therefore not a mere power, but a true legal obligation incumbent upon local governments, which acquires constitutional relevance since it integrates the constitutional concept of "local interests and services" referred to in article 169 of the Constitución Política. Now then, regarding its participatory nature, the Constitución Política itself requires this, because with the reform effective since July 31, 2003, to numeral 9 of the Ley Fundamental, it was established that the Government of the Republic must be, among other aspects, participatory, which implies that the current government is an articulator of what is established by popular deliberation, a quality that extends to municipal government. In other words, it is the citizens who have greater participation in political decision-making, who can and must exert direct influence on public decisions. This principle, seen as a fundamental right of citizen participation, establishes that the people must be enabled to express themselves equally in both majority and minority viewpoints. Thus, both national participation mechanisms, such as a referendum or plebiscite, and local ones, for example the hearing contemplated in article 17 of the Ley de Planificación Urbana, will be important. In that sense, citizen participation is a duty that irremediably radiates over local governments and also finds legal support in article 5 of the Código Municipal, which obligates municipalities to promote the active, conscious and democratic participation of the people in local government decisions. Consequently, the hearing referred to in article 17 of the Ley de Planificación Urbana must respect all the parameters determined therein: a) it must be public, b) it must be called through the Diario Oficial, c) the call must contain necessary additional information indicating the place, date and time to learn about the project, d) in addition to the text of the Regulatory Plan or its amendment, the verbal or written observations that the neighbors or interested parties may wish to formulate must be added. To the foregoing must be added the obligation of the municipalities to seek adequate communication of the Regulatory Plan or its amendment, for which reasonable means must be used according to the municipal budget, which implies, by way of example, dissemination measures ranging from placing the information on a municipality's Website to publication in a cantonal or national press outlet. Furthermore, as this Chamber indicated in vote number 2009-018358 of 2:31 p.m. on December 2, 2009, when the technical topic is very complex, as occurs in this instance, in order to guarantee the effective participation of the munícipe, the Municipal Corporation has the obligation to provide the administered parties with non-technical summaries that enable them to understand the magnitude of the discussion. In the specific case, the Municipalidad de Goicoechea does not contemplate the construction of cellular telephony antennas in its Reglamento de Zonificación, that is, it is a new land use. Consequently, the indicated hearing becomes an indispensable element in the formation of the municipal agreement tending to the approval or modification of a Regulatory Plan, or as occurs in this specific case –granting of land use certificates for telecommunications– so as to ensure the effective participation of the munícipes, facilitating the required information with summaries of the technical aspects formulated in a language understandable to the ordinary citizen, all within what is reasonable, because neither can the hearing become an obstacle or a resource to prevent the timely resolution of a matter referring to the approval or modification of a Regulatory Plan or any of the regulations that comprise it, such as the zoning regulation (…)". (The emphasis was added).
Having clarified the foregoing, we consider that in this instance there are not sufficient convincing elements to issue an opinion on this grievance. This is because from the record only details relating to the holding of the hearing on May 28, 2022, emerge; for example: i) that a period of 30 minutes was granted to the attendees to ask questions, ii) that a period of 40 calendar days was granted to submit new objections, observations or questions, iii) that a link was enabled where a section is displayed exclusively with all the documentation related to the change of the regulatory plan; and iv) that the new map sheet was printed on a large scale, as well as banners containing the information concerning the above-mentioned proposal. However, in the sub examine there is no certainty regarding the manner in which the call for such a hearing was made, the content of the information provided, and the exact dynamics that took place.
The foregoing is important, because the mere calling of a hearing is not enough; what is crucial is that it occurs under terms in which the consulted population truly knows what to expect, that is, has the required conditions to have a real possibility of evaluating the magnitude of the impact of a measure and identifying the elements that support it. This implies the right to have a reasonable period to analyze the consulted issue and pronounce on it, for which purposes the manner, time, and space circumstances of the hearing are determinative (e.g., it must be held in an accessible place, announced with sufficient advance notice, and conducted in such a way that the matter for discussion is as intelligible as possible, even taking into consideration the particular needs of the consulted population -for example, in the case of indigenous persons).
Otherwise, the hearing becomes a mere formality, alien to the true meaning that emanates from the constitutional right to citizen participation.
Consequently, in the sub lite, we dissent regarding citizen participation and order the respondent authorities to clarify the manner in which the call for the hearing of May 28, 2022, was made, the content of the information provided to the participants, and the exact dynamic that unfolded during that proceeding. This is in order to resolve what is legally appropriate.
VCG11/2022 ... See more *220182560007CO* Res. No. 2022025374 CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours and twenty minutes on the twenty-eighth of October, two thousand twenty-two.
Amparo action processed under case file number 22-018256-0007-CO, filed by [Name 001], identity card [Value 001], against the MUNICIPALITY OF NICOYA.
Whereas:
1.- By brief incorporated into the digital case file on August 18, 2022, the petitioner files an amparo action. They state that, on an imprecise date, the respondent municipal entity initiated the procedure for the modification of the 1981 Playa Sámara Coastal Regulatory Plan (Plan Regulador Costero). They note that, for that purpose, a new zoning and land-use map was created; proposals for changes to the Zoning Regulations (Reglamento de Zonificación) and a proposal for the modification of the Regulations for the Collection of Fees (Reglamento de Cobro de Cánones) and Technical Justifications for the proposal. They add that approval was obtained from the National Institute of Housing and Urbanism and a public hearing was held regarding the cited modifications. They indicate that, on July 22, 2021, the Department of Strategic Environmental Assessment (Jefatura de Evaluación Ambiental Estratégico) of the National Environmental Technical Secretariat (Secretaría Técnica Nacional Ambiental, SETENA) issued official letter SETENA-DT-EAE-0094-2021, in which reference was made to the need to incorporate the environmental variable into regulatory plans, including the Coastal one, for which the corresponding approval from SETENA was required. They comment that SETENA indicated to the Municipality of Nicoya the duty to comply with the provisions of Executive Decree No. 32967-MINAE in the procedure for applying the environmental fragility index (índice de fragilidad ambiental) and regulatory plans, topics to be considered within the proposals for the modification of the plans by that municipality. They add that on October 12, 2021, they requested information of their interest from the mayor of Nicoya related to the environmental studies proposed in the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan. They detail that, among other things, they asked "(…) that the Environmental Viability Resolution (Resolución de Viabilidad Ambiental) granted by SETENA be provided. I will cover the costs of the copies (…)". They state that, by official letter ZMT-002-2022 of January 5, 2022, signed by the acting coordinator of the Maritime Zone Department (Departamento de Zona Marítimo Terrestre) of the Municipality of Nicoya, they were informed that "(…) 2. Regarding the environmental viability of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of adjustments to plans that were carried out prior to the request for Environmental Viability from SETENA, it should not be required according to the Constitutional Chamber in its VOTE NUMBER 2013-012973, Judicial Bulletin No. 204 of October 23, 2013, (…)". They explain that, in municipal agreement No. 0004-0101-2002 held by the Municipal Council (Concejo Municipal) of Nicoya on April 20, 2022, it was approved to hold a public hearing related to the modification of the Playa Sámara Regulatory Plan, which was held on May 28, 2022. They allege that in the hearing, the floor was not given to the people who attended the proceeding, nor was material about that proposal delivered to them, for the purpose of allowing the exercise of citizenship, to express their opinions and criticisms about the proposals, in clear violation of the principle of citizen participation. They state that the current Playa Sámara Coastal Regulatory Plan has not incorporated the environmental variable, since it is a plan promulgated 41 years ago, making it necessary for the respondent municipal entity to introduce the environmental impact variable into the regulatory body and to conduct consultations and procedures before the National Environmental Technical Secretariat to guarantee the protection of the environment, in accordance with what has been indicated in the jurisprudence of the Constitutional Chamber and SETENA in its official letter SETENADT-EAE-0094-2021, which relates specifically to the modification of the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan. They maintain that the omissions by the respondent municipal entity put the right to the environment at risk and constitute a clear breach of its duties, by limiting the free exercise of citizen participation regarding the issue of Coastal Regulatory Plans. They consider that the facts set forth violate their fundamental rights. 2.- By resolution of the Presidency of the Chamber at 7:34 a.m. on August 25, 2022, this amparo action was admitted, and a report was requested from the mayor, the head of the Maritime Zone Department, and the president of the Council, all from the Municipality of Nicoya, regarding the facts alleged by the petitioner. 3.- By brief incorporated into the digital case file on September 1, 2022, Carlos Martínez Arias, Martín Reyes Salinas, and Vivian Leal Castro, in their order, mayor, president of the Council, and acting coordinator of the Maritime Zone Department, all from the Municipality of Nicoya, report under oath. They indicate that: “First: True with rectifications. The Municipality of Nicoya has had a Coastal Regulatory Plan in the Playa Sámara sector since 1981, which remains in force to this day; however, in 1998, the National Geographic Institute (IGN) carried out a new demarcation causing a misalignment of the current sheet included in the original demarcation, which is why, for several years now, it has not been possible to process and grant concessions or extensions of expired concessions, according to the provisions of Law 6043, causing problems of legal uncertainty and lack of environmental protection because the Natural Heritage of the State Certificates issued by SINAC are outdated and the map with the hydrological vulnerability of the Mala Noche Aquifer generated by SENARA is not available, which violates the precautionary principle, the pro-nature principle, and Article 50 of the Political Constitution, obliging the Municipality of Nicoya to take the necessary actions to correct this situation. Based on the foregoing, since 2012, the Municipality of Nicoya initiated an adjustment and rectification process, as established in the manual for the preparation of coastal regulatory plans. Arduous work was carried out by Municipal officials with the support of the Costa Rican Tourism Institute (ICT), from which, in 2014, the adjustment and rectification proposal analyzed herein was born. On the matter, it is noted that in the adjustment and rectification proposal, there is no zoning change (cambio de zonificación) that exceeds what is established in the Manual for the preparation of coastal regulatory plans, according to which it is 20% of the total polygon to be rectified. Regarding the inclusion of the Fee Collection Regulations (Reglamento de Cobro de Cánones), it is carried out in order to comply with the provisions of Executive Decree 37882-MP-H-TUR published in Gazette 176 of Friday, September 13, 2013, adjusting the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan to the current and valid regulations governing the matter. In this line of analysis, it should be mentioned that, by Official Letter DU-UCTOT-0881-2022 of March 22, 2022, the Institute of Housing and Urbanism (INVU) gave its approval, indicating: 'It is noted that, on behalf of the Technical and Operational Criteria Unit for Territorial Planning, the response was previously sent and the Municipality was informed that what is appropriate is to hold the public hearing established in Article 17 subsection 1) of the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana) and section 13 information meetings and public hearing of the manual for the elaboration of coastal regulatory plans of the maritime zone. For its part, by Official Letter DM-079-2022 of March 10, 2022, the Costa Rican Tourism Institute, as relevant, indicated: “According to the information provided by the Directorate of Planning and Development, the Board of Directors of this Institute, by means of Agreement No. 6019, Article 5, Subsection III, in a session held on March 5, 2018, issued the initial approval of the Update (Rectification and Adjustment) of the Playa Sámara Regulatory Plan, official letter SJD-084-2018. In said Agreement, it is indicated that the Municipality may continue with the procedure before the INVU, to subsequently make the call for the Public Hearing established in Article 17 of the Urban Planning Law, and once this process has been completed, the modification of the regulatory plan must be published in the Official Gazette La Gaceta.' According to what was stated in this section, it is clear that the procedure for carrying out the Adjustment and Rectification project of the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan complied with the requirements that were required for its development. Second: True with rectifications. Although it is true, said Official Letter indicated by the petitioner was sent by SETENA, indicating that the Municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan, it is the opinion of the undersigned that this aspect has been taken into account in the development of the Adjustment and Rectification process, since, as indicated supra, in the developed process, the corresponding Natural Heritage of the State Certificates issued by the current and updated SINAC were included, in addition, the Map with the Hydrological Vulnerability of the Mala Noche Aquifer generated by SENARA was included, also incorporating a transitional regulation to safeguard said aquifer, in compliance with and respect for the precautionary principle, the pro-nature principle, and Article 50 of the Political Constitution. On a similar matter, this same Constitutional Chamber, by means of Resolution No. 12973 – 2013 of September 25, 2013, indicated: (…) It must be made clear that the present case involves an adjustment and rectification process within the parameters established by the corresponding manual, which differs from what is established for a modification process, and therefore the parameters under which the aforementioned official letter from SETENA was issued do not strictly apply to what was actually being generated. It should be emphasized that the adjustment and rectification that is the subject of this appeal, as indicated, under no circumstances intends to leave the environment unprotected; quite the contrary, this adjustment and rectification proposal contemplates the areas established as Natural Heritage of the State, according to the certification provided by the Tempisque Conservation Area National System, a currently updated and valid version, as has also been mentioned. Likewise, the Generic Aquifer Protection Matrix, applicable to the Mala Noche Aquifer, was incorporated, with the aim of protecting and conserving the water resource essential for human life. In addition, at the request of SENARA, an exclusive transitional provision was included for its protection, which stipulated: “1. In the area of the Sámara Regulatory Plan (Maritime Zone), which overlaps with the map of extreme and high vulnerability of the Mala Noche Aquifer, it is defined to develop urban zoning based on density and coverage (residential zones, tourist zones, commercial zones, and institutional zones) established by the same coastal regulatory plan. 2. The rest of the Mala Noche Aquifer vulnerability zone, categorized as extreme, must apply the 'Matrix of land-use criteria according to vulnerability to aquifer contamination for the protection of water resources,' which determines that, in said aquifer, no type of activity can be permitted. 3. Areas outside the Mala Noche Aquifer, where the Coastal Regulatory Plan coincides with the HIGH hydrogeological vulnerability map, the regulations established in the Coastal Regulatory Plan are maintained. 4. In the case of future growth zones (outside those considered in the ZMT Regulatory Plan as urban developments), more exhaustive hydrogeological studies are recommended, and environmental measures for that development should be proposed. Also, activities classified as high risk for aquifer contamination may not be developed within the Maritime Zone; this must be determined by including contaminant load, retardation/degradation, dispersion, method of contaminant disposal, application time, mobility, persistence, intensity, and hydrogeochemical studies of contaminant transit towards the aquifer.” It is reiterated once again and placed on record that in the Adjustment and Rectification process in question, the environmental variable was included at all times with the objective of protecting the environment. Therefore, it is considered that nullifying the developed process would not only generate greater legal uncertainty for all persons who, in one way or another, occupy the maritime zone, but would also generate much greater environmental vulnerability, a worrying aspect considering the estimated time to implement a regulatory plan from scratch. Third: True. Fourth: True. To continue with the process, various votes of the Constitutional Chamber were taken into consideration, referring to adjustments and rectifications. For our specific case, Resolution 2013-012973 specifically outlines the factual framework that the Nicoya regulatory plan faces today, that is, even though the Adjustment and Rectification process of the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan does not include the Environmental Fragility Indices required by current legislation for the preparation of regulatory plans, it must not be overlooked that at the time the Playa Sámara regulatory plan was approved (1981), said indices were not a requirement. However, this does not mean that the environmental variable was not taken into account, as, as indicated, this same Constitutional Chamber supports such a proposed stance, as was indicated in the previous section. By means of the same Resolution 2013-012973 of the Constitutional Chamber, it indicated as relevant: (…) The Adjustment and Rectification project arises from the new demarcation carried out in 1998 by the National Geographic Institute, which made it impossible to renew existing concessions or process new applications, in an area whose zoning does not vary by more than 20% of the total polygon to be rectified and where environmental protection has been a clear bastion, to the extent of respecting existing trees when drawing and tracing roads in the sheet presented and discussed. Fifth: True with rectifications. Although on May 28, 2022, the hearing was held and a 30-minute period was provided for attendees to submit questions, objections, or observations in writing on the day of the Public Hearing, but due to the large number of questions, queries, and objections, it was materially impossible to address them on the day of the hearing; however, with the objective of recording the objections received, they were read aloud, and a period of 40 calendar days was opened to submit objections, questions, or observations via email, or on the municipality's service platform, after said hearing; in addition, from the beginning of May, it was posted on the Municipality of Nicoya's website, as can be consulted at the following Link: https://www.nicoya.go.cr/std/275/actualizacion-plan-regulador-costero-playa-samara, where a section is displayed exclusively with all the documentation related to the adjustment to the regulatory plan, as well as communications on the social networks of the Municipality of Nicoya, indicating that said information was physically available at the Maritime Zone Department, for review by any interested party who might want access to it. On the other hand, it is completely false that no material from the municipal proposal was provided, since the new sheet was printed on a large scale so that each person had access to it and could review it carefully, as well as folders containing the written information, justification, incorporation of the fee collection regulations, and other related information. This information is still available today, all with respect for democratic citizen participation. Sixth: True with rectifications. As the petitioner indicates, the date of creation of the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan is public knowledge. It is also true that at the time of its approval, in 1981, such requirements were not required. However, and as indicated supra, the Municipality of Nicoya, in the development of the Adjustment and Rectification Project, DID incorporate the environmental variable into the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan, since, as indicated, in the project's developed process, the corresponding Natural Heritage of the State Certificates issued by the current and updated SINAC were included, in addition, the Map with the Hydrological Vulnerability of the Mala Noche Aquifer generated by SENARA was included, also incorporating a transitional regulation to safeguard said aquifer, in compliance with and respect for the precautionary principle, the pro-nature principle, and Article 50 of the Political Constitution. It is important to emphasize that the Municipality is already preparing the preliminary work to carry out a new coastal regulatory plan jointly with the Municipality of Hojancha, to plan areas not currently planned in the existing regulatory plan; this plan does include the development of the IFAS required for a modification or a new regulatory plan. It is emphasized that this Municipality does not intend to disrespect nature or its riches; quite the contrary, the studies incorporated, by MINAE, with the Natural Heritage of the State sheet, and by SENARA, with the matrix for the Protection of the Mala Noche River aquifer, seek the implementation of the indubio pro natura principle, respecting Article 50 of the Constitution and other environmental legislation (…) Article 50 of the Political Constitution establishes the indubio pro natura and precautionary principle, obliging the State to protect and guarantee citizens a healthy and ecologically balanced environment. Due to the misalignment caused by the re-demarcation carried out in 1998 by the National Geographic Institute, which affected the processes for requesting and processing concessions and their respective extensions, the environment has been left unprotected. Continuing with a Regulatory Plan that does not have an updated Natural Heritage of the State certification contradicts all norms for the protection of nature, both nationally and internationally. Of equal importance and protection is the water resource. Sámara has an aquifer mantle, which is safeguarded at a technical and legal level by the generic vulnerability matrix of the Mala Noche Aquifer and its map, which are incorporated into the adjustment and rectification project being developed, for which the transitional provision is generated within the zoning regulations of the Sámara regulatory plan adjustment sheet. On the other hand, regarding freedom of citizen participation and transparency, it must be indicated that this right was never biased or curtailed. As indicated within the fifth fact, the documentation, posters, adjustment sheet, and all related documentation were made available to the country's citizens several days before the public hearing, in addition to being widely disseminated in the districts of the canton of Nicoya, at the disposal of the administered. Furthermore, a prior awareness-raising session was held before the public hearing in Sámara, with extraordinary session No. 059 by the Municipal Council on Saturday, May 14, taking into account all the observations made by the participants, and in which the petitioner, Mr. [Name 001], participated. It is strange and surprising that Mr. Anderson states that he did not have access to the information related to the adjustment and rectification process developed. We are currently carrying out the analysis of each of the observations and objections within the tripartite commission composed of representatives of the Municipality of Nicoya, the Costa Rican Tourism Institute, and the National Institute of Housing and Urbanism, as established by the manual, with the objective of guaranteeing a response to each of the observations or objections that were presented as a result of the Public Hearing held and after it, within the 42 days that were enabled for such purposes. Lastly, but no less importantly, it must be emphasized that the adjustment process brings to each of the residents of Sámara, concessionaires, or neighbors of the district, the legal certainty that they have stopped enjoying for approximately 15 years, in addition to orderly development and adequate supervision of such a valuable public domain asset ceded in administration to Local Governments”. They ask that the appeal be dismissed. 4.- By brief incorporated into the digital case file on September 2, 2022, evidence was provided. 5.- By brief incorporated into the digital case file on September 8, 2022, the petitioner stated: “SECOND: In the second clause of the referenced reply, the respondents stated, regarding what was instructed by the National Environmental Technical Secretariat in its official letter number SETENA-DTEAE-0094-2021, concerning the need to incorporate the Environmental Variable in Coastal Regulatory Plans and consequently to the processes and approvals of environmental viability by SETENA, stating that: '...it is the opinion of the undersigned that this aspect has been taken into account in the development of the Adjustment and Rectification process, since, as indicated supra, in the developed process, the corresponding Natural Heritage of the State Certificates issued by the current and updated SINAC were included, in addition, the Map with the Hydrological Vulnerability of the Mala Noche Aquifer generated by SENARA was included…' THIRD: There is no analogy between the Natural Heritage of the State Certificates or the Hydrological Vulnerability Map of the Aquifer with what refers to a study within the science and technique required by the incorporation of the Environmental Variable considering the environmental fragility of the territory in a Coastal Regulatory Plan, even as demanded by the studies corresponding to the application of the Environmental Fragility Indices thereof. Adding to the above, it is known to the respondents that the introduction of the Environmental Variable, ordered by SETENA, is the environmental impact assessment process in planning whose primary purpose is to provide the main and basic technical guidelines that the municipality must comply with to incorporate the environmental impact variable into the land-use planning of its territory. FOURTH: It is evident that the respondents have flagrantly breached their environmental obligations, eliminating the possibility of establishing the Environmental Fragility Indices in the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan. It is even evident that they have not complied with what was ordered by SETENA, namely: '...it is appropriate for the municipality of Nicoya to apply Executive Decree No. 32967-MINAE "Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment Process (Manual de EIA) -Part III-".. and implement the "Procedure to apply the Environmental Fragility Index to already elaborated regulatory plans and other types of land-use planning", and incorporate the Environmental Variable into the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan, since it is in a process of adjustment of the same.'" 6.- By resolution of the investigating magistrate at 7:20 a.m. on October 4, 2022, it was ordered as evidence for a better resolution that whoever holds the position of general secretary of the National Environmental Technical Secretariat (SETENA) prepare a technical report in order to clarify to this Court whether what the Municipality of Nicoya intends to carry out in relation to the 1981 Playa Sámara Coastal Regulatory Plan constitutes a modification or, on the contrary, only an adjustment and rectification procedure, in order to determine the relevance of environmental studies in the sub lite. 7.- By brief incorporated into the digital case file on October 18, 2022, the petitioner states that: “FIRST: In the resolution of this honorable Chamber at seven hours and twenty minutes on October fourth, two thousand twenty-two, it was ordered as evidence for a better resolution that the general secretary of the National Environmental Technical Secretariat prepare a technical report to determine the relevance of environmental studies in relation to the changes to the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan. SECOND: The obligation of the Municipality of Nicoya to incorporate the Environmental Fragility Indices into the Playa Sámara Regulatory Plan, which does not have an environmental license and therefore has never been subject to SETENA's scrutiny despite the fact that 41 years have passed since its promulgation, subsists despite the fact that the respondents allege that the proposed changes are simply one of adjustment and rectification. The respondents have highlighted in their official letter AM-1604-09-2022, the different environmental aspects that could be affected by the proposed modifications and in this sense have indicated that they are not making the modifications from an integral point of view, which is what the Environmental Fragility Indices and the inclusion of the environmental variable seek to safeguard the right to a healthy and ecologically balanced environment. Thus, in official letter AM-1604-09-2022 of September 1, 2022, the respondents stated in their first clause the following: (…) THIRD: It should be noted that the changes to the Playa Sámara Regulatory Plan are not cosmetic; rather, the respondents intend to make changes in areas that are considered to have high environmental fragility, and in the second clause of the cited official letter, the respondents state that: (…) In this same clause, the respondents state that at the request of SENARA, a transitional provision was included for aquifer protection applicable to the Mala Noche Aquifer, which is affected by the proposed modification of the Regulatory Plan: This provided that the area of the Sámara Regulatory Plan overlaps with the extreme and high vulnerability map of the Mala Noche Aquifer and provided the following regarding it: (…) FOURTH: The Playa Sámara Regulatory Plan has never passed through SETENA's scrutiny and thus does not have an environmental license, despite the fact that 41 years have passed since its promulgation and that there is an inexorable obligation on the part of the Municipality of Nicoya, in exercising its urban planning competence, to safeguard the environmental interests of local territories. It is evident that the changes to the Playa Sámara Regulatory Plan are not cosmetic, but rather the respondents intend to make changes in areas that are considered to have high environmental fragility. Above all, it is necessary that the respondents respect that SETENA must be consulted for a strategic assessment and the technical studies emanating from the Environmental Fragility Indices and carry out the inclusion of the environmental variable to safeguard the right to a healthy and ecologically balanced environment." 8.- By brief incorporated into the digital case file on October 20, 2022, Ulises Álvarez Acosta, in his capacity as general secretary of the National Environmental Technical Secretariat, reports. He explains that: “For purposes of issuing the requested technical report, the Department of Strategic Environmental Assessment (Departamento de Evaluación Ambiental Estratégica) of this Secretariat, issued an opinion in official letter SETENA-DT-EAE-110-2022 (Evidence No.1) and noted: “In accordance with the matter in reference, we inform you that in our database there is no administrative file registered under the name of the Playa Sámara Regulatory Plan. Therefore, we are unable to fulfill the issuance of any technical opinion on the Playa Sámara Regulatory Plan. Likewise, we inform you that in the month of July 2021, by official letter SETENA-DT-EAE-094-2021, a query made by Mr. Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga, Acting Coordinator of the ZMT Dept. of the Municipality of Nicoya, was addressed, indicating the following: the municipality of Nicoya has the Playa Sámara Coastal Regulatory Plan, which was approved in 1981 and is in an adjustment and rectification process… '…what is the procedure to follow before SETENA as indicated in point 13 of the Coastal Plans Manual, and in item 13.2 which indicates that "In cases of adjustment or rectification, it is not required to have environmental viability granted by SETENA for the public hearing.'" However, such changes must be documented before this Institution previously," which is why it is of great importance to us to know how the foregoing is processed or how (sic) it should be handled." In the official letter in question, the following conclusive response was given to Mr. Carvajal Zúñiga: "…the municipality of Nicoya must apply Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE 'Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-' (04/05/2006); item 5.13 of Anexo I describes the 'Procedure for applying the environmental fragility index (índice de fragilidad ambiental, IFA) to already drafted regulatory plans and other types of land-use planning', and it also provides guidelines on the basic steps to follow for integrating the environmental variable into existing regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Plan Regulador Costero de Playa Sámara, as it is in a process of adjustment. (official letter SETENA-DT-EAE-094-2021 is attached). Consequently, according to the Strategic Environmental Assessment Department (Departamento de Evaluación Ambiental Estratégica), it is impossible to render the required technical report because no administrative file (expediente) exists. It is important to note that the Constitutional Chamber (Sala Constitucional) determined in 2002-01220 that regulatory plans must incorporate the environmental variable, specifically stating: "the Chamber deems that a fundamental requirement, which obviously does not violate the constitutional principle of municipal autonomy, must be that every urban development regulatory plan must have, prior to being approved and developed, an environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental, EIA) from the perspective provided by Article 50 of the Constitution, so that land-use planning and its diverse regimes are compatible with the scope of the superior norm, especially considering that this provision establishes the right of all inhabitants to obtain an environmental response from all public authorities, and this undoubtedly includes Municipalities, which are not exempt from the application of the constitutional norm and its implementing legislation." (the bold emphasis is ours) Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, "Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental" (28/06/2004), established in an article the integration of the environmental variable into regulatory plans, which provided in relevant part: "Article 67.- Integration of the environmental variable into Regulatory Plans (Planes Reguladores) and other land-use planning. … The introduction of the environmental variable into regulatory plans or any other territorial planning instrument must be subject to the technical procedure for the introduction of the environmental variable in regulatory plans established in the Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Part III). This procedure may be applied both to those territorial planning instruments that are to be developed or are under development, and to those already approved but that do not yet have the environmental variable integrated into them. …" Subsequently, SETENA issued regulations in 2006 through Decreto Ejecutivo No.32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) Part III" on the Technical Procedure for the Introduction of the Environmental Variable in Regulatory Plans or other Land-Use Planning, which includes the incorporation of the environmental variable for all land-use planning, and in Article 1 states: "Article 1—Introduction of the environmental variable in Regulatory Plans or other land-use planning. In all land-use planning developed in the country, including cantonal or local, public or private regulatory plans, in which the development of activities, works, or projects that could generate effects on the environment is planned, the environmental variable must be integrated in accordance with the Procedure for the Introduction of the environmental variable in Regulatory Plans or other land-use planning established in Anexo 1 of this decree. This is also made available to the public at the headquarters of the Secretaría Técnica Nacional Ambiental – SETENA and on the website of the Ministry of Economy, Industry and Commerce (Ministerio de Economía, Industria y Comercio) and the Federated College of Engineers and Architects (Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos). This procedure must be applied mandatorily for land-use planning developed after the publication of this decree. Land-use planning already in execution may use the indicated procedure as a way to integrate the environmental variable into it, as well as to update its environmental situation in accordance with the terms established in the current Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA)." Later, the Transition Regulation for the review and approval of Regulatory Plans of Decreto Ejecutivo Nº 3150-MINAE-MAG-MIVAH-PLANI-TUR was issued. Consequently, the Strategic Environmental Assessment Department of SETENA issues a technical report for each of the regulatory plans submitted under the technical procedure for incorporating the environmental variable, according to the methodology of said regulation. By virtue of this, the impossibility of rendering the report solely with the appellant's considerations, as specified by the referral resolution of the Amparo Appeal, and on a planning instrument to which the current methodology cannot be applied retroactively, since it was not in force at the time, is noted, which therefore implies a technical impossibility.
In general terms, it is added that on September 9, 2022, official letter SETENASG-0767-2022 was issued to the Vice-Minister of the Ministry of Housing and Human Settlements (Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos) to address a series of inquiries (Exhibit No.2). Regarding what is relevant to this appeal, the following pronouncement regarding the incorporation of the environmental variable into existing regulatory plans is reported below. " 2). Regarding the requirement for environmental viability (viabilidad ambiental) in existing regulatory plans for the maritime-terrestrial zone. The question has been raised regarding the requirement for environmental viability as indicated in point 14. CHANGES TO EXISTING REGULATORY PLANS of the Manual Elaboración Planes Reguladores Costeros en la Zona Marítimo Terrestre, of the Costa Rican Tourism Institute (Instituto Costarricense de Turismo, ICT), Alcance N° 139 to La Gaceta N° 135 of July 14, 2021; it should be noted that Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-SMOPT-MAG-MEIC "Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental" (28/06/2004), indicates: "Article 67.- Integration of the environmental variable into Regulatory Plans and other land-use planning. … The introduction of the environmental variable into regulatory plans or any other territorial planning instrument must be subject to the technical procedure for the introduction of the environmental variable in regulatory plans established in the Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Part III). This procedure may be applied both to those territorial planning instruments that are to be developed or are under development, and to those already approved but that do not yet have the environmental variable integrated into them. …" (The emphasis is not part of the original text).
The foregoing responds to what was established by the Constitutional Chamber in votes N° 2002-01220 of February 6, 2002, N° 2005-02529 of March 9, 2005, and N° 2005-097765 of July 27, 2005 (among others); where it is mentioned that the Incorporation of the Environmental Variable into Regulatory Plans will be subject to an environmental viability process by SETENA, prior to their approval by the corresponding authorities. That especially in vote No. 2002 – 01220 regarding expediente 01-002886-0007-CO of February 6, 2002, the Chamber established that obtaining environmental viability for a Regulatory Plan is a fundamental requirement.
In accordance with the foregoing, it is incumbent upon the country's municipalities to apply Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-" (04/05/2006); item 5.13 of Anexo I describes the "Procedure for applying the IFA to already drafted regulatory plans and other types of land-use planning", and it also provides guidelines on the basic steps to follow for integrating the environmental variable into existing regulatory plans, including their modification processes. What this Technical Secretariat cannot do is force municipalities to submit their environmental technical studies for our assessment, since it is clear that this is a municipal decision that must be made under the protection of compliance with current regulations.
It is clear that under the concept of modifications proposed by D.E. N° 32967-MINAE, the categories of rectifications, adjustments, and modifications proper described by the ICT Manual are accommodated, as they are modifications to a greater or lesser degree, they are changes; but it is even clearer that by virtue of the logic, science, and technique posed by our regulations, all those modifications that substantively or on the merits require an environmental assessment given their magnitude must be submitted to SETENA for assessment (according to the technical procedure described by D.E. N° 32967-MINAE), and this determination of the scope and content of the proposed adjustments must be made by each regulatory plan proponent under the protection of its competencies." As is evident from the official letter, it is established that modifications are changes, which according to SETENA must be submitted for assessment when they are substantive or on the merits require an environmental assessment given their magnitude, and it is up to the proponent (municipality) to determine the scope and content of the adjustments it proposes." 9.- In the proceedings followed, the legal requirements have been observed.
Drafted by Magistrate Castillo Víquez ; and,
Whereas:
I.- OBJECT OF THE APPEAL. The appellant states that the Municipality of Nicoya is in the process of modifying the Plan Regulador Costero de Playa Sámara from 1981. They state that, on July 22, 2021, SETENA indicated the need to incorporate the environmental variable into regulatory plans, for which its approval is required. They add that SETENA informed the Municipality of Nicoya of the duty to comply with the provisions of Decreto Ejecutivo n.° 32967-MINAE in the procedure for applying the environmental fragility index and regulatory plans. They refer that, by official letter ZMT-002-2022 of January 5, 2022, the acting coordinator of the Maritime-Terrestrial Zone Department (Departamento de Zona Marítimo Terrestre) of the Municipality of Nicoya informed them that "(…) 2. Regarding the environmental viability of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of adjustments to plans that were made prior to the request for Environmental Viabilities from SETENA, it should not be requested as stated by the Constitutional Chamber in its VOTE NUMBER 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 of October 23, 2013 (…)".
II.- PROVEN FACTS. Of importance for the decision of this matter, the following facts are deemed duly proven, either because they have been accredited or because the respondent has failed to refer to them, as provided in the initial order:
"1. In the area of the Plan Regulador de Sámara (Maritime-Terrestrial Zone), which overlaps with the extreme and high vulnerability map of the Acuífero Mala Noche, it is decided to develop urban zoning based on the density and coverage (residential zones, tourist zones, commercial zones, and institutional zones) established by the same coastal regulatory plan.
2. The rest of the vulnerability zone of the Acuífero Mala Noche, classified as extreme, must apply the 'Matriz de criterios de uso del suelo según la vulnerabilidad a la contaminación de acuíferos para la protección del recurso hídrico', which determines that in said aquifer, no type of activity can be permitted.
3. Areas outside the Acuífero Mala Noche, where the Coastal Regulatory Plan coincides with the HIGH hydrogeological vulnerability map, maintain the regulations established in the Coastal Regulatory Plan.
4. In the case of future growth zones (outside those considered in the ZMT Regulatory Plan as urban developments), more exhaustive hydrogeological studies are recommended and environmental measures for that development should be proposed. Also, activities classified as high risk for aquifer contamination cannot be developed within the Maritime-Terrestrial Zone; this must be determined including contaminant load, retardation/degradation, dispersion, contaminant disposal method, application time, mobility, persistence, intensity, and hydrogeochemical studies of the transit of contaminants towards the aquifer." (See documentary evidence).
"In accordance with the foregoing, it is incumbent upon the municipality of Nicoya to apply Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE 'Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluacion de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE III-' (04/05/2006); item 5.1 3 of Anexo I describes the 'Procedure for applying the IFA to already drafted regulatory plans and other types of land-use planning', and it also provides guidelines on the basic steps to follow for integrating the environmental variable into existing regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Plan Regulador Costero de Playa Sámara, as it is in a process of adjustment." (See documentary evidence).
"1. Regarding Technical studies issued by other institutions, SETENA, SENARA, IGN, MINAE-SINAC-MAG, ICAA, MOPT: within the adjustment of the Sámara regulatory plan, observations from MOPT are included, as well as the state natural heritage certification sheet from MINAE-SINAC, and SENARA's guidelines for the protection of the Acuifero Mala Noche. Likewise, the basis for defining the public zone and restricted zone is the boundary demarcation (amojonamiento) by IGN carried out in 1998 and published in La Gaceta N° 247 of December 21, 1998.
2. Regarding the environmental viability of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of adjustments to plans that were made prior to the request for Environmental Viabilities from SETENA, it should not be requested as stated by the Constitutional Chamber in its VOTE NUMBER 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 of October 23, 2013, Plan Regulador Nombre 3. de Jesús and Zapotillal, Santa Cruz, this taking into account the non-retroactivity of the Law; however, it is a point that is still under discussion and for which the public hearing has not been concluded or held (…)". (See documentary evidence).
"(…) 2). Regarding the requirement for environmental viability in existing regulatory plans for the maritime-terrestrial zone.
The question has been raised regarding the requirement for environmental viability as indicated in point 14. CHANGES TO EXISTING REGULATORY PLANS of the Manual Elaboración Planes Reguladores Costeros en la Zona Marítimo Terrestre, of the Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Alcance N° 139 to La Gaceta N° 135 of July 14, 2021; it should be noted that Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC 'Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental' (28/06/2004), indicates:
'Article 67.- Integration of the environmental variable into Regulatory Plans and other land-use planning.
… The introduction of the environmental variable into regulatory plans or any other territorial planning instrument must be subject to the technical procedure for the introduction of the environmental variable in regulatory plans established in the Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Part III). This procedure may be applied both to those territorial planning instruments that are to be developed or are under development, and to those already approved but that do not yet have the environmental variable integrated into them. …' (The emphasis is not part of the original text).
The foregoing responds to what was established by the Constitutional Chamber in votes N° 2002-01220 of February 6, 2002, N° 2005-02529 of March 9, 2005, and N° 2005-097765 of July 27, 2005 (among others); where it is mentioned that the Incorporation of the Environmental Variable into Regulatory Plans will be subject to an environmental viability process by SETENA, prior to their approval by the corresponding authorities. That especially in vote No. 2002 – 01220 regarding expediente 01-002886-0007-CO of February 6, 2002, the Chamber established that obtaining environmental viability for a Regulatory Plan is a fundamental requirement.
In accordance with the foregoing, it is incumbent upon the country's municipalities to apply Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE 'Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-' (04/05/2006); item 5.13 of Anexo I describes the 'Procedure for applying the IFA to already drafted regulatory plans and other types of land-use planning', and it also provides guidelines on the basic steps to follow for integrating the environmental variable into existing regulatory plans, including their modification processes. What this Technical Secretariat cannot do is force municipalities to submit their environmental technical studies for our assessment, since it is clear that this is a municipal decision that must be made under the protection of compliance with current regulations.
It is clear that under the concept of modifications proposed by D.E. N° 32967-MINAE, the categories of rectifications, adjustments, and modifications proper described by the ICT Manual are accommodated, as they are modifications to a greater or lesser degree, they are changes; but it is even clearer that by virtue of the logic, science, and technique posed by our regulations, all those modifications that substantively or on the merits require an environmental assessment given their magnitude must be submitted to SETENA for assessment (according to the technical procedure described by D.E. N° 32967-MINAE), and this determination of the scope and content of the proposed adjustments must be made by each regulatory plan proponent under the protection of its competencies (…)". (See documentary evidence).
"In reference to the subject matter, we inform you that our database does not register an administrative file in the name of the Plan Regulador de Playa Samara. Therefore, we are unable to comply with the issuance of any technical criterion regarding the Plan Regulador de Playa Samara. Likewise, we inform you that in the month of July 2021, through official letter SETENA-DT-EAE-094-2021, an inquiry made by Mr. Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga, Acting Coordinator, ZMT Department of the Municipality of Nicoya, was addressed, indicating the following: the municipality of Nicoya has the Plan Regulador Costero de Playa Sámara, approved in 1981, and it is in a process of adjustment and rectification…
'… what (sic) is the procedure to follow before SETENA according to what is indicated in point 13 of the Manual for Coastal Plans, and in item 13.2 which states that "In cases of adjustment or rectification, it is not necessary to have environmental viability granted by SETENA for the public hearing. However, such changes must be documented before this Institution previously," which is why it is of great importance to us to know how the foregoing is processed or how (sic) it should be managed.' In the official letter in question, the following conclusive response was given to Mr. Carvajal Zúñiga:
'…it is incumbent upon the municipality of Nicoya to apply Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-" (04/05/2006); item 5.13 of Anexo I describes the "Procedure for applying the IFA to already drafted regulatory plans and other types of land-use planning", and it also provides guidelines on the basic steps to follow for integrating the environmental variable into existing regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Plan Regulador Costero de Playa Sámara, as it is in a process of adjustment. (official letter SETENADT-EAE-094-2021 is attached)'". (See documentary evidence).
III.- ABOUT THE SPECIFIC CASE. In the case at hand, the appellant states that the Municipality of Nicoya is in the process of modifying the Plan Regulador Costero de Playa Sámara from 1981. They state that, on July 22, 2021, SETENA indicated the need to incorporate the environmental variable into regulatory plans, for which its approval is required. They add that SETENA informed the Municipality of Nicoya of the duty to comply with the provisions of Decreto Ejecutivo n.° 32967-MINAE in the procedure for applying the environmental fragility index and regulatory plans. They refer that, by official letter ZMT-002-2022 of January 5, 2022, the acting coordinator of the Maritime-Terrestrial Zone Department of the Municipality of Nicoya informed them that "(…) 2. Regarding the environmental viability of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of adjustments to plans that were made prior to the request for Environmental Viabilities from SETENA, it should not be requested as stated by the Constitutional Chamber in its VOTE NUMBER 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 of October 23, 2013 (…)".
From the study of the case records, it is concluded that the Municipality of Nicoya has the Plan Regulador Costero de Playa Sámara dating from 1981. Furthermore, it is observed that, since 2012, the mentioned regulatory plan has been in a change process.
The Chamber notes that, on April 28, 2021, the Water Research and Management Directorate of SENARA issued official letter SENARA-DIGH-0044-21, which concluded: "1. In the area of the Plan Regulador de Sámara (Maritime-Terrestrial Zone), which overlaps with the extreme and high vulnerability map of the Acuífero Mala Noche, it is decided to develop urban zoning based on the density and coverage (residential zones, tourist zones, commercial zones, and institutional zones) established by the same coastal regulatory plan. 2. The rest of the vulnerability zone of the Acuífero Mala Noche, classified as extreme, must apply the 'Matriz de criterios de uso del suelo según la vulnerabilidad a la contaminación de acuíferos para la protección del recurso hídrico', which determines that in said aquifer, no type of activity can be permitted. 3. Areas outside the Acuífero Mala Noche, where the Coastal Regulatory Plan coincides with the HIGH hydrogeological vulnerability map, maintain the regulations established in the Coastal Regulatory Plan. 4. In the case of future growth zones (outside those considered in the ZMT Regulatory Plan as urban developments), more exhaustive hydrogeological studies are recommended and environmental measures for that development should be proposed. Also, activities classified as high risk for aquifer contamination cannot be developed within the Maritime-Terrestrial Zone; this must be determined including contaminant load, retardation/degradation, dispersion, contaminant disposal method, application time, mobility, persistence, intensity, and hydrogeochemical studies of the transit of contaminants towards the aquifer." Through official letter SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021, SETENA informed the respondent local government that: "In accordance with the foregoing, it is incumbent upon the municipality of Nicoya to apply Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE 'Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluacion de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE III-' (04/05/2006); item 5.1 3 of Anexo I describes the 'Procedure for applying the IFA to already drafted regulatory plans and other types of land-use planning', and it also provides guidelines on the basic steps to follow for integrating the environmental variable into existing regulatory plans.
Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable into the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, since it is in a process of adjustment of the same” (the bold text was added).
On October 12, 2021, the protected party filed a request before the Municipality of Nicoya regarding the Regulatory Plan in Playa Sámara and, in response, on January 5, 2022, the appealed local government sent official letter ZMT-0002-2022 to the petitioner, through which it indicated: “ 1. Regarding Technical studies issued by other institutions, SETENA, SENARA, IGN, MINAE-SINAC-MAG, ICAA, MOPT: within the Sámara regulatory plan adjustment, the MOPT observations are found, as well as the state natural heritage certification sheet of the MINAE-SINAC, as well as the SENARA guidelines for the protection of the Mala Noche Aquifer, likewise the basis for defining the public zone and restricted zone is the IGN demarcation carried out in 1998 and published in La Gaceta No. 247 of December 21, 1998. 2. Regarding the environmental feasibility (viabilidad ambiental) of SETNA (sic), this Department informs you that, in the case of readjustments of plans that were made prior to the request for Environmental Feasibilities (Viabilidades Ambientales) from SETENA, it should not be requested according to the ruling of the Constitutional Chamber in its VOTE NUMBER 2013-012973, Judicial Bulletin No. 204 of October 23, 2013, Regulatory Plan Nombre 3. de Jesús and Zapotillal, Santa Cruz, this taking into account the non-retroactivity of the Law; however, it is a point that is still under discussion and therefore has not been finalized and the public hearing held (…)”.
The petitioner stated in the report rendered under oath—with the solemnities and consequences that it entails—that in the proposed change of the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara “there is no zoning change (cambio de zonificación) that exceeds what is established in the Manual for the preparation of coastal regulatory plans, according to which it is 20% of the totality of the polygon to be rectified, regarding the inclusion of the Regulation on the Collection of Fees, the same is carried out in order to comply with the provisions of Executive Decree 37882-MP-H-TUR published in La Gaceta 176 of Friday, September 13, 2013, adjusting the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara to the current and valid regulations that regulate the matter”. Likewise, “the corresponding State Natural Heritage Certificates issued by SINAC in force and updated were included, furthermore the Map with the Water Vulnerability of the Mala Noche Aquifer generated by SENARA was included, also including a transitory regulation to safeguard said aquifer, in compliance with and respect for the precautionary principle (principio precautorio), pro-nature principle, and Article 50 of the Political Constitution”.
This Court ordered as evidence for a better resolution that the Secretary General of the National Environmental Technical Secretariat (Secretaría Técnica Nacional Ambiental) prepare a technical report in order to clarify for this Court whether what the Municipality of Nicoya intends to carry out in relation to the 1981 Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara constitutes a modification or, on the contrary, only an adjustment and rectification procedure. In response, on October 12, 2022, the head of Strategic Environmental Assessment of the National Environmental Technical Secretariat issued official letter SETENA-DT-EAE-110-2022 in which it indicated: “In accordance with the matter in reference, we inform you that in our database there is no administrative file (expediente) registered under the name of the Playa Samara Regulatory Plan. Therefore, we find it impossible to comply with issuing any technical criterion regarding the Playa Samara Regulatory Plan. Likewise, we inform you that in the month of July 2021, through official letter SETENA-DT-EAE-094-2021, a consultation made by Mr. Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga, a.i. Coordinator, ZMT Dept. of the Municipality of Nicoya, was addressed, indicating the following: the municipality of Nicoya has the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, the same approved in 1981 and is in a process of adjustment and rectification… “…what (sic) is the procedure to follow before SETENA according to what is indicated in point 13 of the Coastal Plans Manual, and in item 13.2 which indicates that \"In cases of adjustment or rectification, it is not required to have environmental feasibility (viabilidad ambiental) granted by SETENA for the public hearing. However, said changes must be documented before this Institution beforehand\" therefore it is of great importance for us to know how the above is processed or how (sic) it should be handled.” In the official letter in question, the following conclusive response was given to Mr. Carvajal Zúñiga: “…it is incumbent upon the municipality of Nicoya to apply Executive Decree No. 32967-MINAE “Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment (Evaluación de Impacto Ambiental) Process (EIA Manual) -PART III-” (04/05/2006); in item 5.13 of Annex I, it describes the “Procedure to apply the IFA to already elaborated regulatory plans and other types of land-use planning (planificación de uso del suelo)”, likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to insert the environmental variable (variable ambiental) into current regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable (variable ambiental) into the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, since it is in a process of adjustment of the same (the highlighting is not from the original)”.
Additionally, the Secretary General of the National Environmental Technical Secretariat provided as evidence the official letter SETENA-SG-0767-2022 of September 9, 2022, in which it detailed: “(…) 2). Regarding the requirement for environmental feasibility (viabilidad ambiental) in current regulatory plans for the maritime terrestrial zone (zona marítimo terrestre). The question has been raised regarding the requirement for environmental feasibility (viabilidad ambiental) as indicated in point 14. CHANGES TO CURRENT REGULATORY PLANS of the Manual for the Elaboration of Coastal Regulatory Plans in the Maritime Terrestrial Zone, of the Costa Rican Tourism Institute (ICT), Scope No. 139 to La Gaceta No. 135 of July 14, 2021; it must be noted that Executive Decree No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC “General Regulation on Environmental Impact Assessment (Evaluación de Impacto Ambiental) Procedures” (06/28/2004), indicates: “Article 67.- Integration of the environmental variable (variable ambiental) in Regulatory Plans and other land-use planning. … The introduction of the environmental variable (variable ambiental) into regulatory plans or any other territorial planning instrument must be subject to the technical procedure for the introduction of the environmental variable (variable ambiental) into regulatory plans established in the Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment (Evaluación de Impacto Ambiental) Process (EIA Manual- Part III). This procedure may be applied, both to those territorial planning instruments that are to be elaborated or are under elaboration, as well as those others already approved, but which still do not have the environmental variable (variable ambiental) integrated into them. …” (The highlighting is not part of the original text). The foregoing responds to what was established by the Constitutional Chamber in votes No. 2002-01220 of February sixth, two thousand and two, No. 2005-02529 of March ninth, two thousand and five, and No. 2005-097765 of July 27, two thousand and five (among others); where it is mentioned that the Incorporation of the Environmental Variable (Variable Ambiental) in Regulatory Plans will be subject to a process of environmental feasibility (viabilidad ambiental) by SETENA, prior to their approval by the corresponding authorities. That especially in vote No. 2002 – 01220 on file 01-002886-0007-CO of February sixth, two thousand and two, the Chamber established that it is a fundamental requirement to obtain environmental feasibility (viabilidad ambiental) for a Regulatory Plan. In accordance with the foregoing, it is incumbent upon the municipalities of the country to apply Executive Decree No. 32967-MINAE “Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment (Evaluación de Impacto Ambiental) Process (EIA Manual) -PART III-” (04/05/2006); in item 5.13 of Annex I, it describes the “Procedure to apply the IFA to already elaborated regulatory plans and other types of land-use planning (planificación de uso del suelo)”, likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to insert the environmental variable (variable ambiental) into current regulatory plans, including processes for modifications to the same, what this Technical Secretariat cannot do is oblige municipalities to submit their environmental technical studies for our assessment, since it is clear that this is a municipal decision that must be taken under the protection of compliance with current regulations. It is clear that under the concept of modifications raised by Executive Decree No. 32967-MINAE, the categories of rectifications, adjustments, and modifications proper described by the ICT Manual have a place because, to a greater or lesser extent, they are modifications, they are changes; but it is even clearer that by virtue of the logic, science, and technique proposed by our regulation, all those modifications that, in a substantive manner or on their merits, require an environmental assessment given their magnitude must be submitted to SETENA for evaluation (according to the technical procedure described by Executive Decree No. 32967-MINAE), and this determination of the scope and content of the proposed adjustments must be made by each regulatory plan proponent under the protection of their competencies (…)” (the emphasis was added).
Now then, in the present case, the petitioner maintains that the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara is being subjected to a modification process, which would imply the need to have the environmental feasibility (viabilidad ambiental) granted by SETENA. For its part, the appealed local government maintains that what is proposed in relation to the aforementioned regulatory plan consists of an adjustment and rectification process and that in the referred proposal “the corresponding State Natural Heritage Certificates issued by SINAC in force and updated were included, furthermore the Map with the Water Vulnerability of the Mala Noche Aquifer generated by SENARA was included, also including a transitory regulation to safeguard said aquifer, in compliance with and respect for the precautionary principle (principio precautorio), pro-nature principle, and Article 50 of the Political Constitution”, for which reason there would be no need to obtain environmental feasibility (viabilidad ambiental).
It should be noted that the Manual for the elaboration of coastal regulatory plans in the maritime terrestrial zone provides that:
“14.5 In order to identify and specify the different ways through which a change to a current regulatory plan can be requested, the following modalities are established:
1. Adjustments: possibility of conforming, fitting, or accommodating a cartographic element to its geographic location confronted with reality. Includes: fitting the trace of the polyline that makes up a street, trail, easement (servidumbre), watercourse, among others, with respect to another reference cartographic element, cartographic adjustments to adapt to the official CRTM05 geographic projection, and incorporation of a Declaration of State Natural Heritage.
2. Rectifications: possibility of correcting imperfections, defects, or omissions, for reasons of necessity and convenience in the content of the regulatory plan or its regulations. Includes: Expansion of Rights of Way, increase or decrease in the limits or areas of the polygons that demarcate the land uses (usos de suelo) of the current zoning (zonificación), changes in the distribution of land uses (usos de suelo) in the zoning (zonificación) and its regulation, re-demarcation with respect to a digital or physical line of milestones. As a whole, these rectifications will not exceed 20% of the total usable area of the ZMT and may be carried out totally or partially until completing said percentage for a single time. In the event of exceeding 20%, it must be processed as a modification (Point 3 below).
Changes to the regulation regarding building setbacks, heights, coverages (coberturas), minimum or maximum lot areas established by law regulation are also considered rectifications. In addition, changes in public investment policy, changes in the fee collection regulation, and other updates to laws and regulations.
3. Modifications: It is the possibility of transforming, changing, including, adding, eliminating, partially or totally the regulatory plan or its regulations. Modifications include variations in the initial objectives and purposes of the current regulatory plan, which entail carrying out a new planning exercise.
14.6 The three modalities described in article 14.5 must comply with the procedure described in Art. 14.7, 14.8, and 14.9 of this manual and comply with Art. 17 of Law 4240.
14.7 Procedure before SETENA according to type of modality:
1. Adjustments and Rectifications:
a. For cases in which the current regulatory plan has environmental feasibility (viabilidad ambiental), its update will not be required, as long as the result of the environmental component is not altered.
b. For cases in which the current regulatory plan does not have environmental feasibility (viabilidad ambiental), it will not be necessary to document the matter before SETENA7. 7VOTE NUMBER 2013-012973, Judicial Bulletin No. 204 of October 23, 2013, Regulatory Plan Nombre de Jesús and Zapotillal, Santa Cruz.
2. Modifications:
a. For cases in which the current regulatory plan has environmental feasibility (viabilidad ambiental), it will be necessary to update the environmental studies in order for the environmental feasibility (viabilidad ambiental) to correspond with the proposed modified Regulatory Plan.
b. For cases in which the current regulatory plan does not have environmental feasibility (viabilidad ambiental), it will be necessary to initiate a procedure in order to obtain the environmental feasibility (viabilidad ambiental) granted by SETENA”.
Having clarified the foregoing, it is noted that it exceeds the competence of this Court to determine, according to the infra-constitutional regulations governing the matter and the particularities of the case under study, whether what is proposed in relation to the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara constitutes an adjustment and rectification process, or else, one of modification. This is because it is not compatible with the summary nature of the amparo remedy to analyze whether the procedure in question would cover 20% or more of the total usable area of the maritime terrestrial zone (zona marítimo terrestre), in accordance with what is indicated in the aforementioned Manual for the elaboration of coastal regulatory plans in the maritime terrestrial zone.
However, this Chamber observes that, through official letter SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021, the National Environmental Technical Secretariat informed the appealed local government that: “(…) it is incumbent upon the municipality of Nicoya to apply Executive Decree No. 32967-MINAE \"Manual of Technical Instruments for the Environmental Impact Assessment (Evaluación de Impacto Ambiental) Process (EIA Manual) -PART III-\" (04/05/2-006), in item 5.1 3 of Annex I, it describes the \"Procedure to apply the IFA to already elaborated regulatory plans and other types of land-use planning (planificación de uso del suelo)\", likewise it provides guidelines on the basic steps to follow to insert the environmental variable (variable ambiental) into current regulatory plans. Therefore, the municipality of Nicoya must incorporate the environmental variable (variable ambiental) into the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, since it is in a process of adjustment of the same ” (the highlighting was added).
In other words, in the sub examine it is evidenced that the National Environmental Technical Secretariat, namely, the maximum deconcentrated body of MINAE, whose fundamental purpose is to harmonize environmental impact in productive processes (see article 83 of the Organic Law of the Environment), determined and communicated to the Municipality of Nicoya, through the filing SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021, the need to incorporate the environmental variable (variable ambiental) into the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara. The foregoing is consistent with what was expressed by the Secretary General of SETENA in official letter SETENA-SG-0767-2022 of September 9, 2022, regarding the requirement for environmental feasibility (viabilidad ambiental) in current regulatory plans of maritime terrestrial zones.
In view of the foregoing, and given that in the sub lite a change procedure is pending regarding the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara, it is appropriate to bring up what was indicated in judgment No. 2012004250 at 8:30 on March 30, 2012:
“IV.- On the merits. As verified from the set of proven facts and the report rendered under oath by the appealed authority, this Court has demonstrated that, through publication in the official newspaper La Gaceta No. 25 of February third, two thousand and twelve, the appealed Municipality convened the public hearings held on the tenth and eleventh of March, two thousand and twelve, in order to present the proposed Coastal Regulatory Plan, in which information was provided and free citizen participation was allowed, so no violation of the protected party's fundamental rights is noted, since, being public hearings to inform citizens about said project, she had the option to participate in these to obtain the required information. The foregoing, because the Urban Planning Law does not require that the reform proposal be published prior to the public hearing, since one of the objectives of the same is, precisely, to present the proposal (see vote No. 2011-006163 at nine hours fifty-five minutes on May thirteenth, two thousand and eleven). On the other hand, regarding what the appellant claims that the appealed authority does not have the environmental impact assessment (dictamen de impacto ambiental) issued by SETENA, it is the criterion of this Chamber that his allegation is premature, since the hearing convened was to present the plan in question and not to proceed with its final approval, so the Municipality is still in time to request said study. However, it is reiterated, so that the appealed authority takes note, that every urban development regulatory plan must have an environmental impact examination (examen del impacto ambiental), in observance of the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment enshrined in Article 50 of the Magna Carta, and likewise, as an indispensable requirement for its adoption, it must submit the final Regulatory Plan project with the respective studies to a public hearing (see vote No. 2005-02589 at fourteen hours fifty-three minutes on March ninth, two thousand and five). Based on the foregoing, this Court was unable to verify the alleged violations of the protected party's fundamental rights, therefore it proceeds to dismiss the present amparo remedy without leave, as in effect provided” (the highlighting was added).
Thus, in the sub examine the Court verifies that the hearing held by the local government of Nicoya on May 28, 2022, was to learn about what was proposed regarding the Regulatory Plan of Playa Sámara, not to carry out the corresponding procedure for its final approval. Consequently, in accordance with what was indicated in the above-transcribed pronouncement, the claim of the petitioner regarding the failure to carry out an environmental impact assessment (estudio de impacto ambiental) in relation to such regulatory plan is premature and, therefore, the remedy cannot be granted (in a similar sense, see judgment No. 2021016551 at 9:15 on July 30, 2021).
Nevertheless, let the appealed authorities take note that, prior to holding a public hearing to determine whether or not to approve what is proposed in relation to the Regulatory Plan of Playa Sámara, they must comply with what was indicated by the National Environmental Technical Secretariat in official letter SETENA-DT-EAE-0094-2021 of July 22, 2021.
IV.- The petitioner maintains that on May 28, 2022, a public hearing was held regarding the mentioned modification of the regulatory plan; however, the floor was not given to the people who attended, nor was material on that proposal handed out to them. For the foregoing, he requests that the appealed authority be ordered to respect citizen participation.
Regarding such grievance, it is appropriate to bring up what was indicated in judgment No. 2019015250 at 9:20 on August 16, 2019:
“I.- Object of the remedy. The appellants do not agree with the regulatory plan elaborated more than 20 years ago for Isla Caballo, for the following reasons: a) it was made by a private company in order to achieve tourism development, without taking into account the opinion of the community (…)
IV.- On the participation of the community in the approval of the regulatory plan and the execution of the project for the supply of public services on Isla Caballo. This Constitutional Chamber in judgment No. 2014 – 006773 at 11:41 on May 16, 2014, explained the following:
“(…) By modifying Article 9 of the Political Constitution, the reforming constituent body wanted to give positivity to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what the doctrine calls “correction mechanisms” of representative democracy. Thus, the reforming Constituent left the means, scope, and timing of citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to monitor its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction (…)” (criterion reiterated, among others, in judgment No. 2019 – 000688 at 09:15 on January 18, 2019) (the emphasis does not belong to the original).
Thus, based on the foregoing, this aspect of the remedy becomes manifestly improper. Any disagreement the promoters may maintain in this regard must be raised before the Administration itself, or in the jurisdictional venue of ordinary legality” (the highlighting was not supplied).
Meanwhile, in pronouncement 2019015927 at 9:30 on August 23, 2019, it was indicated:
“II.- On the specific case. In view of the claims of the protected party, it is pointed out to them that the purpose of the amparo remedy is to provide timely protection against infringements or threats to fundamental rights and freedoms, not to serve as a generic instrument to guarantee the principle of constitutional supremacy or the principle of legality, through which it would be possible to take action against any other class of constitutional or legal breaches. For that reason, the amparo process cannot be used to control the legality of the acts of the different Public Administrations, since it is of an eminently summary nature—that is, brief and simple—and its processing is not compatible with the practice of slow and complex evidentiary proceedings, or with the need to previously examine—with a declaratory nature—whether the infra-constitutional rights that the parties cite as part of the factual list of the amparo remedy or of the legal report, as the case may be, actually exist.
In the sub lite, on the contrary, even though the appellant invokes an alleged violation due to the failure to hold a public consultation, in essence they intend for this Chamber to analyze the legality of the reforms to the Regulatory Plan of Paraíso. Given the foregoing, it is pointed out to them that determining whether the procedures for the alleged reforms complied with the requirements demanded by the infra-constitutional legal system to be valid and effective—or, on the contrary, contain defects that warrant their annulment—, frankly, would mean redirecting to the amparo venue a discussion proper to ordinary legality, which is not directly related to a potential violation of any fundamental right, since it is not for this Court to act as an appeals court in the matter and review whether what is requested is appropriate according to the infra-constitutional regulations applicable to the case. So much so, that regarding public hearings—a topic to which the petitioner gives great importance—this Chamber declared the following:
\"OBJECT OF THE REMEDY. The appellant states that the Municipal Council of Montes de Oca, in ordinary session No. 266-2015, agreed to an increase in the fee for road and public site cleaning services, published in La Gaceta No. 113 of June 12, 2015. However, it failed to comply with its duty to communicate and grant a public hearing to its taxpayers.
II.- ON THE PRINCIPLE OF CITIZEN PARTICIPATION. In relation to (sic) the alleged infringement of the principle of citizen participation (sic), this Chamber, through judgment No. 2014-002735 at 9:15 hrs. of February 28, 2014, in the relevant part, provided the following:
“(…) V.- Finally, with respect to the lack of a public hearing prior to setting fees for the provision of municipal services, the majority of this Court considers that by modifying Article 9 of the Political Constitution, the reforming constituent body wanted to give positivity to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what the doctrine calls “correction mechanisms” of representative democracy. Thus, the reforming Constituent left the means, scope, and timing of citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to monitor its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction, so in that order of ideas the discussion about whether the appealed municipal corporation should or should not carry out the hearing contemplated in Article 43 of the Municipal Code prior to agreeing to the increase in rates for municipal services of garbage collection and solid waste management is a matter of ordinary legality, so the petitioners, if they see fit, must formulate said disagreement before the ordinary avenues of legality (…) (What is highlighted in bold. Criterion reiterated, by the majority of this Court, in judgments Nos. 05627-2014 at 9:15 hrs. of February 28, 2014, 06773-2014 at 11:41 hrs. of May 16, 2014, and 09947-2015 at 09:20 hrs. of July 3, 2015) (…)\" By what has been stated, it must be warned that the claim raised by the appellant is a matter of mere legality that, from that perspective, this Court is incompetent to define whether the appealed municipal corporation should or should not have carried out the claimed public hearing. Likewise, in judgment No. 2015011105 at 09:05 on July 24, 2015, this Chamber provided that the issue raised, concerning the principle of citizen participation, since the appealed authority did not consult users through a public hearing on the approved fee model, is far from the specific competencies that the Constitutional Chamber is called upon to protect, without this meaning that it does not deserve analysis in the ordinary jurisdiction or of mere contentious-administrative legality, in accordance with Article 49 of the Constitution. Consequently, the present remedy is inadmissible and is flatly rejected in accordance with Article 9 of the Law of Constitutional Jurisdiction\". (Judgment No. 2016002377 at 09:50 on February 17, 2016).
Therefore, it is proper for this matter to be resolved in the common venue, administrative or jurisdictional, so the respondent party must, if they see fit, raise their disagreements or claims before the competent legality venue, since it is in that venue where they may, broadly, discuss the merits of the matter and assert their claims. Consequently, the remedy is inadmissible” (the highlighting is from the original).
For its part, pronouncement 2019019902 at 9:20 on October 11, 2019, recorded:
“III.- ON INFRINGEMENTS TO THE PRINCIPLE OF CITIZEN PARTICIPATION IN PERMIT GRANTING PROCEDURES. The appellants question that their right to citizen participation was disrespected by granting the permits without prior hearing to the community. However, it is necessary to indicate that this Court, based on a better assessment, considered in judgment No. 6773-2014 at 11:41 hrs. of May 16, 2014, that the natural venue to monitor compliance with the principle of citizen participation is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction. In the referred resolution, the following was considered:
“IV.- UNDER A BETTER ASSESSMENT. DISCUSSION OF LEGALITY. By modifying Article 9 of the Political Constitution, the reforming constituent body wanted to give positivity to the Principle of Participation and thus bring the administered closer to the state decision-making process, as part of what the doctrine calls “correction mechanisms” of representative democracy. Thus, the reforming Constituent left the means, scope, and timing of citizen participation to infra-constitutional regulations, except in exceptional cases. In that sense, the natural venue to monitor its compliance is the ordinary justice system and not the constitutional jurisdiction. For that reason, the questions raised in the specific case are alien and remote from the competence of this Court, namely, the alternative mechanism ordered by the National Environmental Technical Secretariat –as a result of the violence and the intimidating situation generated in the hearings of November 9, 2013, and January 25, 2014– in order to guarantee the phase of comments from interested parties and replies from the developer in the environmental assessment (evaluación ambiental) procedure for the project of a new Container Terminal in Moín, in the name of APM Terminals Moín S.A.
In the specific case, precisely Article 22 of the Organic Law of the Environment does not define whether that participation is verbal, in writing, or in what manner the requirement of participation is satisfied, which requires analysis in a proceeding that allows for a broad scope of evidence and adversarial debate—a proceeding that, from our point of view, does not fit within the amparo (amparo) as a fast, simple, summary, and special procedure for the protection of fundamental human rights. It therefore falls to the legality review, and not to this Constitutional Court, to determine whether the administrative actions and conduct deployed (acts or omissions) by the National Environmental Technical Secretariat (Secretaría Técnica Nacional Ambiental) conform or not to the infra-constitutional legal system. For the reasons indicated, we consider that the issue raised is far removed from the specific competencies that the Constitutional Chamber is called upon to protect, without this meaning that it does not merit analysis in the ordinary jurisdiction or the purely administrative-litigation legality review, pursuant to Article 49 of the Constitution. (...)” Based on the foregoing, it is not for this Court to define—as the petitioners intend—what the mechanism should have been so that, in the specific case, citizen participation was optimally guaranteed, especially since what is sought is a review of the legality of the administrative actions. Thus, and in accordance with the cited precedent, it is not for this Constitutional Court to determine whether the administrative conduct deployed (acts or omissions) by the respondent authorities in the specific case conforms or not to the infra-constitutional legal system, all of which must be challenged by the petitioners through the ordinary legality channels. Consequently, the appeal is inadmissible, and it is so declared.” The transcribed precedents are applicable to the sub examine, given that no grounds are found to vary the expressed criteria nor reasons to assess the situation raised differently. Consequently, the claims of the petitioner regarding citizen participation must be raised, if they so choose, through the ordinary jurisdictional channel. Ergo, the appeal concerning this grievance is declared without merit.
V.- DISSENTING VOTE OF JUDGES CRUZ CASTRO, RUEDA LEAL, AND GARITA NAVARRO, ONLY REGARDING CITIZEN PARTICIPATION, WITH THE SECOND DRAFTING.
1. As stated in the dissenting vote to judgment No. 2017001163 of 9:40 a.m. on January 27, 2017, we consider that it is drawn from article 9 of the Political Constitution that citizen participation, beyond a general principle, has been instituted as a true fundamental right in light of the conventional framework that accompanies and integrates our regime of fundamental rights.
Precisely, in judgment number 2013017305 of 11:32 a.m. on December 20, 2013, the Constitutional Chamber considers that the right to citizen participation in decision-making has become one of the fundamental pillars upon which the democratic system rests. In our country, the constitutional legislator enshrined this right in Article 9 of the Political Constitution by providing that the Government of the Republic be popular, representative, participatory, alternative, and responsible (highlighting does not correspond to the original), according to the reform fostered by Law No. 8364 of July 1, 2003, published in La Gaceta No. 146 of July 31, 2003. This mandate of the Fundamental Law, particularly the quality of “participatory,” has guided subsequent constitutional and infra-constitutional normative development. Thus, a series of mechanisms have been established that seek to ensure that the right to participatory government can be applied effectively and efficiently, so that it does not remain merely a paper right; examples of the foregoing are the referendum for the approval or repeal of laws and partial reforms to the Constitution, or the popular initiative in lawmaking (see, among others, judgment number 2005-05649 of 2:39 p.m. on May 11, 2005).
The right to participatory government not only embodies a recognition of the highest positive-legal rank for the function of political control by the inhabitants of the Republic, but also signifies a revaluation of their role in the processes of formulation, application, and control of public policy. By the will of the constituent legislator, which this Chamber neither should nor can disregard, the right to participatory government stands as a fundamental pillar of our democratic regime (a matter erroneously disregarded by the minority vote, which downgrades citizen participation from a right to a general principle in clear opposition to the jurisprudential line of this Chamber, as demonstrated below), which is consistent with a political system based on tolerance, pluralism, and respect for liberty.
As we indicated supra, this categorization of participatory government or citizen participation as a right is explained through the conventional support contained in various international human rights instruments.
For example, Article 21 of the Universal Declaration of Human Rights of 1948 provides that “everyone has the right to take part in the government of his country, directly or through freely chosen representatives” (highlighting does not correspond to the original).
Consistent with the above, article 25 of the International Covenant on Civil and Political Rights expressly recognizes the right of citizens: “(...) to take part in the conduct of public affairs, directly or through freely chosen representatives.” In the same vein, the Inter-American Democratic Charter states in its article 5 that: “Representative democracy is strengthened and deepened by the permanent, ethical, and responsible participation of citizens within a framework of legality consistent with the respective constitutional order.” More emphatically, Article 6 of this Charter establishes that: “The participation of citizens in decisions relating to their own development is a right and a responsibility. It is also a necessary condition for the full and effective exercise of democracy. Promoting and fostering various forms of participation strengthens democracy.” (Highlighting does not correspond to the original).
The United Nations Human Rights Council also recognized citizen participation as fundamental for the protection of the environment:
“Recognizing also that the exercise of human rights, including the freedom to seek, receive, and impart information and to participate effectively in the conduct of government and public affairs and the right to an effective remedy, is fundamental for the protection of a clean, healthy, risk-free, and sustainable environment,” (Human Rights Council, 46th session, A/HRC/RES/46/7 of March 23, 2021).
Also, it is important to highlight that, recently, in resolution A/HRC/RES/48/13, adopted on October 8, 2021, the United Nations Human Rights Council grants the status of a human right to effective participation in environmental matters. In this regard, it stated:
“Recognizing that the exercise of human rights, including the rights to seek, receive, and impart information and to participate effectively in the conduct of government and public affairs and in decision-making relating to the environment, as well as the right to an effective remedy, is fundamental for the protection of a clean, healthy, and sustainable environment.” (The highlighting does not correspond to the original).
For its part, in Advisory Opinion OC-23/17 of November 15, 2017, the Inter-American Court of Human Rights highlighted that:
“226. Public participation represents one of the fundamental pillars of instrumental or procedural rights, given that it is through participation that individuals exercise democratic control over state management and can thus question, investigate, and consider the fulfillment of public functions. In this sense, participation allows individuals to be part of the decision-making process and to have their opinions heard. In particular, public participation makes it easier for communities to demand accountability from public authorities for the adoption of decisions and, at the same time, improves the efficiency and credibility of governmental processes. As has been mentioned on prior occasions, public participation requires the application of the principles of publicity and transparency and, above all, must be supported by access to information that allows social control through effective and responsible participation” (the highlighting was added).
A position that had also been adopted in the judgment of September 19, 2006, concerning the case of “Claude Reyes et al. vs. Chile,” in which it was ordered:
“86. In this sense, the State’s conduct must be governed by the principles of publicity and transparency in public management, which makes it possible for persons under its jurisdiction to exercise democratic control over state management, so that they can question, investigate, and consider whether public functions are being adequately performed. Access to information under State control that is of public interest can permit participation in public management, through the social control that can be exercised with such access. 87. Democratic control, by society through public opinion, fosters transparency in state activities and promotes the responsibility of officials regarding their public management. Therefore, for individuals to exercise democratic control, it is essential that the State guarantee access to information of public interest under its control. By allowing the exercise of this democratic control, greater participation by individuals in the interests of society is fostered.” (The highlighting was added).
Thus, this conventional recognition of citizen participation hermeneutically affects its legal nature, since it transforms it from a constitutional principle into a true collective fundamental right.
In this way, citizen participation represents an essential aspect of the democratic and republican model of this century, in which citizen control, transparency, and accountability stand out as expressive elements of this type of political regime, which in turn confers much greater legitimacy on political decision-making, a key issue when it comes to governability. Thus, within the framework of this type of regime—that is, with active and full citizen participation—participatory government impacts with greater intensity, favoring decision-making through more open and transparent means.
Precisely, one of the mechanisms devised to fulfill the provisions of article 9 of the Constitution is the public hearing (audiencia pública), through which interested persons can assert their rights or express their opinion, actively participating in matters of national or local relevance, and bringing to the Administration's attention any anomalies or disagreements regarding a project to be developed.
Thus, the public hearing is a typical instrument of a republican democracy, through which citizen participation in the public decision-making process is promoted. By its significance, the hearing must be conducted in such a way as to guarantee the greatest possible participation of the persons who may be affected, hence, any action or omission that hinders the foregoing constitutes an open violation of the constitutional right to citizen participation (see, among others, judgment number 2009018223 of 12:34 p.m. on November 27, 2009).
Regarding the participatory nature of the public hearing, as indicated, article 9 of the Political Constitution itself mandates it, because the classification “participatory” provided there implies, among other aspects, that the Government must be an articulator of what is defined by popular deliberation, when this is mandatory, while at the same time, in the formulation of public policy, within the possibilities posed by the current positive-legal framework, it is obliged to listen to the opinion of affected individuals or groups, whether this is binding or not.
In other words, in today's republican democracy, citizens enjoy, by constitutional mandate, not only the right to vote to exercise their right to participatory government, but also a number of instruments of diverse nature to contribute to governmental decision-making and political control, which fosters their ability to exert direct influence on major public decisions.
In this context, it is relevant to highlight that this Court, in judgment No. 2018004117 of 9:15 a.m. on March 13, 2018, carried out a development regarding public consultation in environmental matters, emphasizing that this mechanism is a pillar in decision-making related to the environment. Likewise, as a form of soft law, it resorted to a particularly relevant instrument regarding access to environmental information and citizen participation: the “Convention on Access to Information, Public Participation in Decision-Making and Access to Justice in Environmental Matters,” better known as the “Aarhus Convention.” In this regard, the aforementioned ruling stated:
“The Aarhus Convention, for its part, in article 6.2.3.4 provides:
‘2. When a decision-making process regarding the environment is initiated, the public concerned shall be informed, as appropriate, effectively and in a timely manner, by public communication or individually, as the case may be, at the outset of the process. The information shall concern in particular:
(a) The proposed activity, including the corresponding application on which a decision will be taken; (b) The nature of possible decisions or the draft decision; (c) The public authority responsible for making the decision; (d) The procedure provided for, in particular, where this information can be provided:
(i) The commencement date of the procedure; (ii) The possibilities offered to the public to participate therein; (iii) The date and place of any public hearing planned; (iv) The public authority to which inquiries may be made to obtain relevant information and to which such information has been deposited for the public to examine it; (v) The public authority or any other competent public body to which comments or questions may be submitted and the time schedule for the communication of comments or questions; (vi) An indication of what environmental information relevant to the proposed activity is available; and (e) The fact that the activity is subject to a national or transboundary environmental impact assessment procedure.
3. Reasonable time frames for the different phases shall be provided for the public participation procedure, allowing sufficient time to inform the public in accordance with paragraph 2 above and for the public to prepare and participate effectively during the entire environmental decision-making process.
4. Each Party shall take measures so that public participation begins at the outset of the procedure, that is, when all options and solutions are still possible and when the public can exert a real influence.’ In accordance with the foregoing, consultation must be fostered in a transparent manner and with the greatest possible information. This generates better management of natural resources, contributes to transparency and the adequate handling of public funds. Let us remember that the environmental issue is a matter for all members of society, not only for the government, and therefore it also falls to each citizen to ensure the conservation of the environment and strive for sustainable development. That is why it must comprehensively encompass the different sectors of the population (…)”. (The highlighting was added).
In addition, in the aforementioned ruling, the Chamber underscored that the citizen hearing, as it is a manifestation of the democratic principle, should not become a mere formality that simply and plainly must be scheduled, although neither should it be instrumentalized as a mere obstacle to the issuance of an administrative decision.
Related to the foregoing, this Chamber has repeatedly pointed out that the Constitution is characterized by its supremacy and its direct and immediate efficacy, by virtue of which the rights and guarantees it confers are directly enforceable and binding on all Public Powers. Thus, in judgment No. 1992003194 of 4:00 p.m. on October 27, 1992, it was specified:
“(…) The Political Constitution, in its unanimous contemporary conception, is not only ‘supreme’ as a criterion of validity for itself and for the rest of the legal system, but also a set of fundamental norms and principles that are legally binding, therefore, enforceable by themselves, against all public authorities, and against private individuals themselves, without the need for other norms or acts to develop them or make them applicable—except in qualified exceptional cases, where without them its application is impossible—; with the consequence that both administrative and jurisdictional authorities have the attribution-duty to directly apply the Law of the Constitution in its full sense, even in the absence of a lower-ranking norm or by disapplying those that oppose it.” For its part, in judgment No. 1995001185 of 2:33 p.m. on March 2, 1995, this Court confirmed:
“If the Political Constitution has a supreme normative character, it must effectively conform and condition the validity and efficacy of all inferior or subordinate norms, and serves as a parameter to legitimize or not the action of any public authority and even of private individuals.... The principle of supremacy of the Constitution, in the Costa Rican case, is not only expressly enshrined in Article 10, but also, in a very clear manner, complemented with respect to the body in charge of maintaining or preserving it, according to what we will analyze below. What we have expressed so far revolves around the fact that the Constitution has direct efficacy and binds without the need for intermediation by any other norm. And, it is for this reason, that every authority, in general, has the capacity and power to apply, develop, and expand the fundamental rights contained in the Political Constitution. If this were not so, all the argumentation about the hierarchy of constitutional norms, principles, and values would collapse into an unsustainable fantasy. It would be mere science fiction, an entelechy, in which two legal worlds exist simultaneously located on different planes and without communication between them.” In conclusion, citizen participation constitutes a constitutional and conventional right, which stands as a quality of the republican democratic system. In this regard, the rights enshrined in the Fundamental Law, to varying degrees depending on whether their content is more or less programmatic, have direct efficacy and bind without the need for any norm. Furthermore, their effectiveness through infra-constitutional normative development and the application thereof is not immune to jurisdictional constitutionality review, when regulations, actions, or omissions are observed that represent an injury to the hard core (Kernbereich) of that constitutional good.
2. In the present case, injury to citizen participation is claimed, because on May 28, 2022, a public hearing (audiencia pública) was held related to the aforementioned modification of the regulatory plan (plan regulador); however, the floor was not given to the persons who attended, nor were they provided material on that proposal. From the study of the case file, it appears that, on May 28, 2022, the Municipality of Nicoya (Municipalidad de Nicoya) held a public hearing concerning the process of changing the Coastal Regulatory Plan of Playa Sámara (Plan Regulador Costero de Playa Sámara). At said hearing, “a 30-minute period was provided for attendees to submit written questions, objections, or observations on the day of the Public Hearing; however, due to the large number of questions, inquiries, and objections, it became materially impossible to address them on the day of the hearing; however, with the objective of recording the objections received, they were read aloud, and a 40-calendar-day period was opened to submit objections, questions, or observations via email, or on the Municipality's service platform, subsequent to said hearing; furthermore, as of the beginning of May, it was incorporated on the website of the Municipality of Nicoya, as can be consulted at the following Link: https://www.nicoya.go.cr/std/275/actualizacion-plan-regulador-costero-playa-samara, where a section exclusively displays all the documentation related to the adjustment of the regulatory plan, as well as communications on the social networks of the Municipality of Nicoya, indicating that said information was physically available at the Maritime Terrestrial Zone Department (Departamento de Zona Marítimo Terrestre) for review by any interested party who might wish to access it” (bold text was added).
Regarding the material concerning the proposed rectification and modification of the Coastal Regulatory Plan of Sámara, “the new sheet was printed at a large scale so that each person could have access to it and review it carefully, as well as folders containing the written information, justification, incorporation of the fee collection regulation, and other related information; as of today, said information remains available, all with respect for democratic citizen participation.” Before deciding this point, I consider it important to bring up what was argued in judgment No. 2002010693 of 6:20 p.m. on November 7, 2002:
“III.- On the merits. For reasons of convenience, the analysis of the merits of this matter will begin by taking the two arguments stated above as a starting point.
A.– On the right to participate in decision-making. This aspect of the appeal turns on a point, regarding which this Court considers it more appropriate to examine each of the items involved in this matter and how they contribute to the solution of the dilemma discussed here.
i.– The Democratic Principle. Article One of the Political Constitution establishes: "Costa Rica is a democratic Republic, free and independent." (The bold text is not original). This article enshrines a constitutional framework of broad and profound legal, social, economic, and political consequences, among other aspects, and is characterized by establishing essential concepts within our democratic and constitutional system, precisely because of the vast extent of its effects, since this affirmation established, on the part of the constituent legislator, an entire ideological charge regarding the conception of what the model should be through which power relations within society, among individuals themselves, and with the State were to be organized. In such a way that the first article of the Constitution constitutes what this Court's jurisprudence has termed the "democratic principle." This principle precisely forms part of the series of general precepts that, conceived as the foundation and goal of the Rule of Law, are contained expressly or tacitly in the Constitution, for they suppose the framework, limit, and objective to be achieved by the legal system, to which all other norms must conform, and therefore, to which all legal operators must adjust their conduct. One of the most important elements of this principle is that of public participation, which is nothing more than the recognition of the existence of the right of each citizen to participate in the construction and maintenance of the society in which they live, a recognition that stems from the fundamental assumption that in any democracy, each and every one of the individuals that compose it are free and in conditions of equality; in such a way that it is incongruent with this model the idea of sectors or social groups that, to the exclusion of all the rest of society, arrogate to themselves the management of public affairs; on the contrary, it implies that, to the extent possible, each person has the possibility of contributing to the management of the "res publica." This idea has been repeatedly cited and developed by this Court, which on previous occasions has indicated that it is in the idea of participatory democracy—of active and full popular participation—where the democratic principle precisely acquires its true dimension. In this way, and as a necessary consequence of the previous statement, it follows that public authorities, always and to the extent possible, must promote and foster citizen participation in decision-making, for this is nothing more than the recognition of the democratic character of Costa Rican society.
ii.– The right to a healthy and ecologically balanced environment. Article 50 of the Political Constitution establishes: "The State shall procure the greatest well-being for all inhabitants of the country, organizing and stimulating production and the most adequate distribution of wealth. Every person has the right to a healthy and ecologically balanced environment. Therefore, they are entitled to denounce acts that infringe upon that right and to claim reparation for the damage caused. The State shall guarantee, defend, and preserve that right. The law shall determine the corresponding responsibilities." (The bold text is not from the original). In other words, this article establishes the right of present and future generations to live in an environment suitable for their health and well-being. As has been widely recognized by this Chamber and by doctrine, this right belongs to the category of third-generation fundamental rights or solidarity rights, which are distinguished from the rights belonging to the first two generations precisely by virtue of being rights held, neither against the State nor against private individuals, but rather enforceable against society as a whole, because each of its components can and must dedicate a part of their sphere of freedom toward the protection of interests common to all persons, and in this respect, there is no interest more common to all human beings than the natural environment that surrounds them, from which they need and extract all the essential resources for their existence and development. It is thus how this programmatic rule has created a diverse plethora of instruments tending to make said protection effective, one of the most important being that of citizen participation, which becomes the tool through which citizens are endowed with the possibility of making effective the right to a healthy and ecologically balanced environment.
"The best way to handle environmental matters is with the participation of all interested citizens, at the corresponding level. At the national level, everyone shall have appropriate access to information concerning the environment held by public authorities, including information on hazardous materials and activities in their communities, and the opportunity to participate in decision-making processes. States shall facilitate and encourage public awareness and participation by making information widely available." Effective access to judicial and administrative proceedings shall be provided, including redress of damages and the relevant remedies." (Bold text not in the original).
In this manner, said principle has set a course, as it implies that within the guidelines a State issues to achieve sustainable development, the participation of citizens and all those parties with derived interests in the protection and conservation of the environment must consequently be promoted—as one of its essential elements—a task for which broad and unobstructed access to information concerning the environment is fundamental, since only in this way can their contributions have effective value and eventually be taken into consideration to reject or adopt a position regarding a conflict in which the environment is at stake. Moreover, there are also other international instruments that point in the same direction as the aforementioned Declaration. Thus, in the "World Charter for Nature," adopted by United Nations General Assembly resolution 37/7 of October twenty-eighth, nineteen eighty-two, point 16 provided:
"16. All planning shall include, among its essential elements, the formulation of strategies for the conservation of nature, the establishment of inventories of ecosystems and assessments of the effects on nature of proposed policies and activities; all of these elements shall be brought to the knowledge of the public by appropriate means and with sufficient advance notice for the public to participate effectively in the consultation and decision-making process concerning them." Also, Article 8.2 of the "Declaration on the Right to Development," adopted by United Nations General Assembly resolution 41/128 of December fourth, nineteen eighty-six, falls within this direction, stating:
"2. States shall encourage popular participation in all spheres as an important factor for development and for the full realization of all human rights." 3) Prior case law. Now, this Chamber has for its part established criteria within its case law on public participation in decision-making that affects the community, as well as on the need for citizens to be duly informed in order to achieve this effectively.
i.– Judgment number 2002–03074 of fifteen hours twenty-four minutes of April second, two thousand two: this Court ordered the following:
III.- On the right to information: The right to information is one of the fundamental rights of the human being and refers to an individual public freedom whose respect must be fostered by the State itself. This right is, at the same time, a social right whose protection, exercise, and respect are indispensable for the citizen to take an active part in public duties and thus be able to participate in decision-making that affects the community. In that sense, it is an inalienable and indispensable human right to the extent that information means participation. In this way, if information is a requirement for the individually considered citizen to adopt decisions, informing, at the same time, is promoting citizen participation. The right to information distinguishes three essential faculties of those who exercise it: the faculty to receive, the faculty to investigate, and the faculty to disseminate information. The faculty to receive information refers mainly to the obtaining, reception, and dissemination of news or information, which must refer to facts of public significance and be consistent with reality, equally accessible to all, and must refer to relevant facts whose knowledge is directed at forming an opinion and fostering citizen participation, with the essential requirement that the information be complete and truthful. The second faculty refers to the possibility of investigation, that is, free and direct access to sources of information. Finally, there is the faculty to disseminate, which is the citizen's right to the free dissemination of opinions and information; a faculty that can only be exercised in a positive sense, as the possibility of "not disseminating" information or news is not contemplated. Now, the right to information as such is composed of two aspects or dimensions: an active one that allows the communication of information and a passive one that refers to the right of every individual or person, without any form of discrimination, to receive information; information that, in any case, must be truthful and may be transmitted by any means of dissemination. From the foregoing, it follows that while the right to information protects, in its passive aspect, the possibility of accessing sources of information with the intent of being able to participate in the community's decision-making, it is also true that it is not an unrestricted right, but rather, on the contrary, is subject to limits, and among them, the right to privacy constitutes a limit to the right to information because, insofar as the information concerns matters that are not of public relevance, respect for privacy is imposed and operates as a limit or barrier to the right to information. On the contrary, when the information is of public relevance, access to and dissemination of it are imposed as a rule, and therefore, when the communicable object is of public significance, the intrusion is justified under the public's right to receive news and the informant's right to transmit it, except, of course, when it concerns information that has been previously declared a state secret or is false, in which case its treatment will be different.
IV.- In relation to the foregoing, the right to information is considered an indispensable legal guarantee so that citizens can exercise, to a greater or lesser extent, their participation in public duties, and from this point of view, it is a public and subjective right. It is a public right because it requires State intervention to procure information on the activities carried out by governmental bodies; furthermore, it is a subjective right, because it entails a legal power, susceptible to regulation by the legal system. This right to information, moreover, has a preferential character as it is considered to guarantee a constitutional interest: the formation and existence of a free public opinion; a guarantee of special importance since, as a prior and necessary condition for the exercise of other rights inherent in the functioning of a democratic system, it becomes, in turn, one of the pillars of a free and democratic society. For the citizen to freely form his opinions and participate responsibly in public affairs, he must be broadly informed so that he can form opinions, even opposing ones, and participate responsibly in public affairs. From this perspective, the right to information not only protects an individual interest but also entails the recognition and guarantee of a fundamental political institution, which is public opinion, inextricably linked to political pluralism and therefore, of a collective nature. In this sense, free public opinion is contrary to the manipulation of information, whereby the citizen has the right to receive and select the information and opinions he desires, for the moment any existing or potential information disappears, whatever the agent or cause of the disappearance, he is suffering a limitation on the right to choose as a form of exercising the right to receive. The right to be informed is public in that it requires State intervention and is a subjective right in that it entails a legal power, susceptible to being institutionalized and regulated by the legal system for the satisfaction of purposes or interests of a social nature, based on the very nature of the human person and the organization of society. In turn, there is a duty of public entities to facilitate information, and to this end, they must provide facilities and eliminate existing obstacles.[...]". (Bold text not in the original) In the preceding precedent, this Court determined, among other things, that citizen participation within public duties is fundamental and that to achieve it, not only the possibility of accessing information becomes necessary, but also of being informed in a timely manner by the authorities.
ii– Judgment number 2238-96 of fourteen hours fifty-four minutes of May fourteenth, nineteen ninety-six:
"IX.- As a final aspect, the petitioners consider that their right to information has been violated. Regarding this aspect and due to the transcendental importance of what is alleged in environmental matters, it is appropriate for the purposes of resolving it to point out that in the current Social State of Law, we find as one of its fundamental or structural principles the right of information and to information for the effective participation of citizens in political decision-making. Traditionally, the object of this constitutional guarantee of the right to information has been conceptualized as the exchange of ideas that gives rise to a public discussion where personal opinion is formed, which together with others will shape public opinion. In environmental matters, we must transfer this concept of the right to information to a new perspective that every individual or community has to request information and to be informed by any state entity, which cannot be obstructed by state institutions regarding any project that may affect the enjoyment of their right to a healthy and ecologically balanced environment. This is, then, the guarantee that will allow any individual or community, making use of diffuse interests of access to participation, to participate within the decision-making processes that affect that right, for otherwise it would be illusory and the constitutional provision would be superfluous. It is therefore the obligation of the democratic State to preserve that free communication that shapes the political will of the people, and it is through that interrelation between the passive receivers of information or those who demand it, that not only political pluralism is achieved, but also the intervention of a people in the formation of projects that may affect their fundamental rights. However, and without overlooking what was previously stated, this Chamber does not find, according to the study of the case file and what was stated by the respondent under oath, objective elements that lead it to deduce that this right has been denied to the petitioners." [Bold text not in the original] iii.– Judgment number 2000-06640 of nine hours sixteen minutes of July 28, 2000: This Chamber considers that this precedent is important for the purposes of the present case, as it contains a similar factual scenario, given that under the same arguments of constitutional violation – violation of the right to citizen participation and to a healthy environment – the petitioners challenge SETENA's decision to hold the hearing provided for within an environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental, EIA) procedure, not in the locality where the project in question was located, but in San José, which in their statement impeded exercising effective participation given that it was a foreign and distant place from the project site. In said case, this Chamber ruled as follows:
"... IV.- On the merits. The petitioners consider that the Ministry of Environment and Energy and the National Environmental Technical Secretariat are limiting their right to citizen participation because they have called for a public hearing in a place that many of the people who inhabit the communities affected by the 'Proyecto Mina Bellavista' that will be developed in the community of Miramar de Puntarenas will be unable to attend, considering that such a hearing must be held in the affected community and not in a place totally unrelated to the harmed zone.
V.- The Chamber considers that, given the particular circumstances of the specific case and precisely because it concerns environmental matters, the petitioners are correct in their argument and therefore, the appeal must be granted. In accordance with the provisions of Decree No. 25705-MINAE, the need or not to hold a public hearing shall be a discretionary power of the National Environmental Technical Secretariat of the Ministry of Environment and Energy, which may be convened for the purpose of the participation of members of society, a matter that in any case is one of legality. In this specific matter, the Administration, in use of that discretionary power and given the magnitude of the matter under discussion, decided to convene a public hearing to address issues relating to the execution of the project under discussion, and also, in order to protect the right to citizen participation and the right to the environment. However, in this Chamber's opinion, such rights were not truly guaranteed for their effective exercise by the citizens since the hearing was to be held in San José and not in the specific place where the project will be developed, despite the fact that the cited Decree clearly establishes that the purpose of such a hearing is the participation of members of society. From this perspective, the Chamber considers that in view of the specific characteristics of the 'Proyecto Ríos Minerales Mina Bellavista' and the environmental impact it could produce in the area, it is indispensable that the holding of such a hearing take place in the locality where the project will be developed so that, thereby, the objective of providing citizen participation to the locality that will be directly affected by the cited project is truly fulfilled, thus allowing the intervention of the different sectors of the locality. In fact, it has been the Administration itself that has considered it necessary to hold the hearing in this specific case, because it will contribute to ascertaining the real truth, and if the Administration itself has so considered, it is also indispensable that said hearing be held in the place where the residents can attend, since otherwise, holding the hearing under the terms ordered by the Administration would not achieve its purpose, and the lack of resources cannot constitute an obstacle to bringing to the case file all the evidentiary elements that the Administration requires to make a decision in a matter as important as this one, which will necessarily have implications for the environment. This being the case, nothing remains but to grant the present recurso de amparo, as is indeed ordered.-" (…)
i.– The right of access to environmental information. This right has in turn two aspects; on the one hand – in its active aspect – it entails the right of all persons to receive information concerning the environment, by virtue of having made a request in that sense, without it being necessary to previously demonstrate any specific interest – it being sufficient to allege the existence of a diffuse interest, which in itself has been widely accepted by this Chamber – and said information must be made available to the petitioner as soon as possible. In this regard, access could be excepted, only under well-founded arguments that the information to be publicized adversely affects the confidentiality proper to judicial proceedings, state secrets, and intellectual property rights. As for the passive aspect, this citizen's right implies that correlatively, the Administration is under the duty to provide, to whoever requests it, information relating to the environment, both within proceedings and outside of them; this would include the obligation to inform about the proposed activity, the structure of the proceeding, an indication of which bodies would receive the opinions or objections, among others.
ii.– The right to public participation. This aspect implies the possibility for those persons who may be affected by or have an interest in a decision concerning the environment, to express their criteria, opinions, points of view, or objections about it early on, without these having to be subject to specific formalities in order to be taken into account. Consequently, the information given to the administered party must contain non-technical summaries, allowing persons to understand the magnitude of the discussion. Likewise, it entails the existence of adequate timeframes so that, prior to participation, a stage is carried out for citizens to become informed.
iii.– The right of access to justice in environmental matters. This dimension refers to the right of citizens to have broad legal standing to proceed to request the review of measures taken in relation to the environment, especially when they consider that one of the two previously cited aspects has been violated within the proceeding.
"Article 17.- Human activities that alter or destroy elements of the environment or generate waste, toxic or hazardous materials, shall require an environmental impact assessment by the National Environmental Technical Secretariat created in this law. Its prior approval, by this body, shall be an indispensable requirement to initiate the activities, works, or projects. The laws and regulations shall indicate which activities, works, or projects shall require the environmental impact assessment." The environmental impact assessment procedure is characterized by being an administrative procedure with a differentiating feature, for what it seeks is to avoid or minimize the potential configuration of environmental damage, within the execution of activities about which there is certainty regarding the harmful effect they would produce on the environment if carried out without any containment. In other words, this instrument corresponds to the materialization of the principle of prevention, insofar as before an activity known beforehand to be harmful to the environment, the interested party proposes a series of measures aimed at avoiding or mitigating the ecological detriment, to the public body or entity – in this case SETENA – which is responsible for determining whether these are the most suitable for that end. Consequently, given that this procedure constantly pursues the prevention of any negative consequence, through a broad flow of information, it is natural to understand that one of its characteristics is that the persons who may be affected by the development of the project can contribute fundamental data or points of view, which the competent authorities, due to an omission or arbitrary conduct, could ignore or set aside, consequently failing to protect the environment. It is thus how the principle or right of participation implies, within the environmental impact assessment procedure, a high degree of publicity, to the point that any act or request that has a significant effect on its final outcome must be of general scope for all interested parties, so that they can exercise their opinions at any time and not be pigeonholed into a specific procedural moment. The role of the population as a defender of a healthy environment goes "from the cradle to the grave," that is, from the beginning of the productive activity as a project, until the end of its useful life, so it would not be admissible that in an exploitation intended to last for an indefinite period of time, even decades – as is the case with hydroelectric projects –, and with irreversible consequences, the participation of those social sectors that may be affected be limited to a procedural stage, which, like a hearing, can last only a few hours. Thus, by reason of its preventive nature, it is required that from the very moment of its initiation, a project subject to environmental impact assessment must be brought to the knowledge of the population for the purposes of initiating an open phenomenon of participation.
In turn, judgment No. 20050002589 of 14:53 hours of March 9, 2005, determined:
"III.- On the merits. On the guarantee of timely response in protection of a healthy and ecologically balanced environment.- In judgment 2002-01220 of 14:48 hours of February 6, 2002, the Chamber declared the unconstitutionality of the modification of Articles 19 and 20 of the Procedural Regulations of the National Environmental Technical Secretariat, SETENA) introduced by Executive Decree 26.228-MINAE and developed the topic of the power of local governments to establish their own territorial planning through regulatory plans. In that judgment, it was established that every urban development regulatory plan must have, prior to its approval and development, an environmental impact examination from the perspective provided by constitutional Article 50, so that land-use planning and its diverse regimes are compatible with the scope of the superior norm, especially if one notes that this provision establishes the right of all inhabitants to obtain an environmental response from all public authorities, and this undoubtedly includes the Municipalities, which are not exempt from the application of the constitutional norm and its implementing legislation. In relation to the participation of the Municipality in the elaboration of regulatory plans, specifically in that judgment 2002-01220 of 14:48 hours of February 6, 2002, the Chamber stated:
"It is evident that in this case, the national and local interest are totally coincident, and therefore local governments can and must demand compliance with environmental requirements in their territory, and in the event of conflict with the governing authorities on environmental matters, they may submit the disputes to the jurisdictional controller, according to the nature of the infraction. It is for the foregoing that environmental protection norms are not incompatible, from a constitutional point of view, with the faculties and competencies of the municipalities, which are obliged, by mandate of Article 50 of the Political Constitution, to exert themselves in the protection of the environment." From that perspective, from the facts taken as proven and the report rendered by the representative of the Municipality of Palmares, the Chamber observes that the respondent authority indeed omitted to submit the final project of the Regulatory Plan with the respective studies to a public hearing, and the environmental impact opinion corresponding to SETENA, prior to holding the public hearing, is particularly missed; which is contrary to the defense of a healthy and ecologically balanced environment." In the opinion of this Court, prior to the adoption, approval, and development of the Palmares regulatory plan (plan regulador), it is necessary for the Municipality to have the environmental impact assessment (examen de impacto ambiental) and to make it known to the residents of the locality, also guaranteeing the principle of democratic participation in the procedure for drafting the regulatory plan (plan regulador), before its approval. Now, regarding the appropriate time to resolve nullities and other procedural objections, this is a matter that, from the analysis of the case file (folios 78 to 82), it is clear was brought to the attention of the Contentious Administrative Court, Third Section; which is the competent body to elucidate the matter because it concerns an aspect of legality that exceeds the summary nature of the amparo proceeding.” (Emphasis added).
Likewise, in the dissenting vote in judgment No. 2011015763 of 9:46 a.m. on November 16, 2011, it was stated:
“DISSENTING VOTE OF JUDGES ARMIJO, CRUZ, AND RUEDA, WITH THE LAST DRAFTING. (…)
I.- ON URBAN PLANNING AND THE RIGHT TO A HEARING. In relation to this issue, in judgment number 05575-2007 of 3:24 p.m. on April 25, 2007, this Chamber resolved the following:
“V.- URBAN PLANNING. This Court has repeatedly indicated that, in accordance with the provisions of articles 169 and 170 of the Constitution, the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana) number 4240 of November 15, 1968, establishes that primary authority in urban planning matters corresponds to the municipalities, which has been embodied in articles 15 and 19 of said law. In that sense, in judgment number 1993-6706, of 3:21 p.m. on December 21, 1993, the Chamber indicated:
“II).- The Chamber considers that the power attributed to local governments to plan urban development within the limits of their territory does integrate the constitutional concept of 'local interests and services' referred to in Article 169 of the Constitution, a competence recognized by the Urban Planning Law (# 4240 of November 15, 1968, amended by Laws # 6575 of April 27, 1981, and # 6595 of August 6 of that same year), specifically in Articles 15 and 19 (…).” Thus, it is up to the municipal entities to undertake local urban planning through the enactment of the respective regulatory plans (planes reguladores), implementing the regulations issued for that purpose by the National Housing and Urbanism Institute (Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo), as the institution in charge of urban planning at the national level. The latter with the clarification that the Urbanism Directorate functions as an advisory body to the municipalities for the purpose of preparing, applying, and modifying the municipal or local Regulatory Plan (Plan Regulador) and its Regulations before their final adoption; however, the Chamber has said that the foregoing must be understood as the formal limit of the broad guidelines, technical standards, or general directives according to which local governments must draft their respective regulatory plans (planes reguladores) and the corresponding urban development regulations, since it is not possible to pretend that the National Urban Development Plan be drafted and implemented entirely by the Central Government, without the direct intervention of the municipalities in that matter. The Chamber has considered that such a situation undermines not only the most elementary principles of logic and convenience, given that these are the particular interests of each canton of the Republic, but also the constitutional principles of the municipal regime, established by our Fundamental Charter in Articles 168 to 175. In this context, urban planning, that is, the drafting and implementation of regulatory plans (planes reguladores), is a function inherent to the municipalities to the exclusion of any other public entity, except as stated regarding the powers of general direction attributed to the Ministry of Planning and the Urbanism Directorate. Regarding the legal nature of regulatory plans (planes reguladores), the criterion sustained by this Chamber is that by reason of their content and their general efficacy or binding nature, they must be considered true legal norms or laws in a material sense, given that they recognize rights and establish obligations for the owners and possessors of real estate located in the territorial circumscription of the respective canton. Likewise, attending to the formation procedure of these regulations, it has been considered that it constitutes a manifestation of direct democracy, because they are drafted and approved by the respective municipal councils, whose very reason for being lies precisely in their composition, that is, by the residents or neighbors, within a specific territorial circumscription –canton–, for the 'administration of local interests and services' (Articles 169 of the Constitution and 1 of the Municipal Code).
VI.- PROCEDURE FOR THE APPROVAL OR MODIFICATION OF A REGULATORY PLAN. For the approval or modification of regulatory plans (planes reguladores), it is required – as an essential and unavoidable requirement – the holding of an oral and public hearing for the residents and the general public having interests in that regulation, under the terms provided in Article 19 (sic) of the Urban Planning Law, an element that legitimizes the adopted regulation. Likewise, the Plan is adopted by agreement of the Municipal Council, the deliberative body of the municipal entities. With this, it is clear that it is not contrary to Article 45 of the Constitution for regulatory plans (planes reguladores) and the regulatory regulations – with which they are accompanied and which comprise them – to establish regulations regarding land use (uso del suelo). Hence, the Chamber has found no objections to the legitimacy of regulatory plans (planes reguladores) to impose limitations on property rights, under the consideration that, like the rest of the rights (including freedom of commerce), their exercise is not unlimited, and therefore, in their capacity as territorial planning instruments, they can impose social interest limitations on property, in this case based on a regulation of an urban nature, without, in that condition, being compensable, with the only limits being those established in Article 28 of the Constitution. Returning to the topic of the public hearing alluded to earlier, its purpose is to allow the exercise of the community's right to participation in a matter that directly affects it and which, consequently, must be held prior to the administrative decision being made, thus constituting a manifestation of the democratic principle. As a consequence, this type of hearing is not simply part of a procedure that must be scheduled as a formality, in such a way that it can be set in a manner that nullifies the exercise of the right it seeks to protect, by being granted under conditions that turn it into a mere formality, incapable of achieving the objectives it is called upon to attain in protecting the right to information and citizen participation, although certainly it must also not become an obstacle to the issuance of a timely resolution of the proceeding.” In relation to the aforementioned precedent, it must be clarified that the hearing is regulated in Article 17 of the Urban Planning Law, not in Article 19, which does not affect the substance of the matter, being a mere material error. Likewise, in judgment number 2009-018358 of 2:31 p.m. on December 2, 2009, this Court expressed itself as follows:
“IV.- On the public hearing. Article 17 of the Urban Planning Law establishes as the first requirement for the implementation of a Regulatory Plan (Plan Regulador), the calling of a public hearing, specifically establishing that it must be convened through the Official Gazette La Gaceta, and the place, date, and time at which the hearing will be held must be indicated, which must be done at least fifteen days in advance, the foregoing, of course, without detriment to any additional dissemination deemed necessary. The hearing seeks to ensure transparency and citizen participation in the decision-making process, which also enables any citizen to oppose the initiative under discussion. This Court has already had the opportunity to analyze the relevance held by the hearing in question; in that sense, as relevant, it stated in judgment number 2004-12242 of 2:28 p.m. on October 29, 2004:
'The public hearing carried out by municipal entities in cases such as the present one has the purpose of allowing the exercise of the community's right to participation in a matter that directly affects it, and which, consequently, must be held prior to the administrative decision being made, thus constituting a manifestation of the democratic principle. As a consequence, this type of hearing is not simply part of a procedure that must be scheduled as a formality, in such a way that it can be set in a manner that nullifies the exercise of the right it seeks to protect, by being granted under conditions that turn it into a mere formality, incapable of achieving the objectives it is called upon to attain in protecting the right to information and citizen participation, although certainly it must also not become an obstacle to the issuance of a timely resolution of the proceeding.' From the foregoing, it is inferred that the hearing in proceedings such as the one at hand must allow a right of access to information, genuine participation by interested parties, and finally, respect for the right of access to justice, which becomes a real opportunity for residents and interested parties to know the Regulatory Plan (Plan Regulador) in advance and to be able to present their opinions on it.
Now, it is appropriate to analyze next whether, in the procedure for processing the Regulatory Plan (Plan Regulador) for La Fortuna de San Carlos, approved by the Council of the Corporation of San Carlos, by Agreement Number 5, Minutes Number 56, of September 26, 2005, published in the Official Gazette La Gaceta No. 107 of June 5, 2007, the aforementioned requirements were respected or not. In that sense, the Mayor of the Municipality of San Carlos states in the report rendered to this Chamber: 'For the Public Summons (sic), pamphlets were placed more than eight days in advance in strategic locations throughout the District of Fortuna, it was reported through the collective media of the Canton as well as by loudspeaker (sic).' Based on this, this Court considers that in the specific case, there was indeed an injury to the right to a hearing, because the law is clear in outlining the requirements by which a hearing must be convened. In that sense, as previously mentioned, Article 17 of the Urban Planning Law notes that the hearing must be convened through the Official Gazette, without prejudice to any other additional dissemination, which implies that the use of other methods such as pamphlets or cantonal collective media can in no way substitute the publication in the Official Gazette, which constitutes an indispensable requirement as it is legally established and seeks to ensure that all persons interested in the approval of the Regulatory Plan (Plan Regulador), regardless of where they are, may learn of the holding of the hearing. In the instant case, handling said information only at the cantonal level limits access for interested persons who, for any reason, were not in the Canton. In addition to this, the cited article establishes that the summons must be made at least fifteen days in advance, and in this case, the Municipal authorities acknowledge (sic) that it was done with only eight days' notice, which is evidently outside the legally established time limits. Thus, it is also important to highlight that the respondent authorities themselves accept that the expected number of people did not attend the summons, which this Court considers can be attributed, among other possible reasons, to a poorly executed summons.
In addition to this, with respect to the hearing, it was suspended and was not convened again prior to the approval of the Regulatory Plan (Plan Regulador). This evidently harms the right to a hearing and participation, since the interested parties could not be present at all on the day the Plan was approved. This Court considers that while it is true that the respondent authorities are correct in stating that what was said by the hearing participants is not binding for the approval of the Regulatory Plan (Plan Regulador), this in no way implies that the hearing may be dispensed with. This would undoubtedly constitute an infringement of the principle of democratic participation, understood as the possibility for those persons who may be affected by the implementation of the Regulatory Plan (Plan Regulador) or who have an interest in such a decision, to express their criteria, opinions, points of view, or questions about it from an early stage, without these having to be subject to specific formalities in order to be taken into account. Thus, this Court considers the claimant is correct in asserting that the suspension of the hearing without it being subsequently held again does indeed entail an infringement of the right to citizen participation. In addition, the claimant argues that the speaker at the hearing could not be well understood because of sound problems, to which the respondent party indicates that this was predominantly due to the highly technical nature of the topic being discussed, to which this Chamber emphasizes that part of the right to participation also involves that the information given to the citizen must contain non-technical summaries, enabling people to understand the magnitude of the discussion. Thus, the respondent authorities cannot claim that the people participating in the hearing did not understand its content due to its high technical degree, since it is the responsibility of the Administration to ensure that the information is imparted in a way that any person can understand it.
Thus, this Court having concluded that the hearing established in Article 17 of the Urban Planning Law was not held respecting the canons established in said article, it is considered that, given that we are dealing with a legally established procedure, the acts that may have been issued subsequent to the hearing in the approval of the Regulatory Plan (Plan Regulador) for La Fortuna de San Carlos also become illegitimate, because as explained in the preceding recital (considerando), for an act to be valid, the act preceding it must have been issued in accordance with the corresponding regulations. For this reason, this Chamber will not rule on the requirement of environmental feasibility (viabilidad ambiental) that must be granted by the National Environmental Technical Secretariat (Secretaría Nacional Ambiental), since if the prior requirement, i.e., the hearing, was not legitimately carried out, therefore neither was the environmental requirement, nor any other.” Now, regarding the hearing, in judgment number 2011-001054 of 9:30 a.m. on January 28, 2011, this Chamber also determined that “its purpose is to guarantee the exercise of the right to participation of the community in a matter that directly affects it, and which, consequently, must be held prior to the administrative decision being made, thus constituting a manifestation of the democratic principle. As a consequence, this type of hearing is not simply part of a procedure that must be scheduled as a formality, in such a way that it can be set in a manner that nullifies the exercise of the right it seeks to protect, by being granted under conditions that turn it into a mere formality, incapable of achieving the objectives it is called upon to attain in protecting the right to information and citizen participation, although, certainly, it must also not become an obstacle to the issuance of a timely resolution of the proceeding.” (The underlining is not from the original). (…)
IV.- ON CITIZEN PARTICIPATION. Citizen participation in the production of local norms was recognized as a principle in the 1992 Rio Declaration. In that same year, the United Nations, in Local Agenda 21, declared it indispensable that local governments and their residents play a leading role in achieving environmental sustainability. Community participation, as a mechanism to achieve sustainable development, was also embraced by the Istanbul Declaration, which is committed to strengthening the municipal regime as an expression of democratic participation. For its part, Article 9 of the Constitution establishes, among other characteristics, that the Government of the Republic must be participatory, which evidently extends to municipal governments. In our case, Article 17 of the Urban Planning Law requires convening a public hearing through the Official Gazette both before implementing a Regulatory Plan (Plan Regulador) and when intending to modify, suspend, or totally or partially repeal said plan or any of its regulations. This hearing, inherent to community life within a canton, reflects that primary authority in urban planning matters corresponds to the municipalities, since it is their duty to schedule and carry it out. It is not, then, a mere power, but a true legal obligation on the part of local governments, which acquires constitutional relevance as it integrates the constitutional concept of 'local interests and services' referred to in Article 169 of the Constitution. Now, regarding its participatory nature, the Constitution itself so requires, because with the reform in effect since July 31, 2003, to Article 9 of the Fundamental Law, it was established that the Government of the Republic must be, among other aspects, participatory, which implies that the government in power is an articulator of what is established by popular deliberation, a quality that extends to the municipal government. In other words, it is the citizens who have greater participation in political decision-making; they can and must exert direct influence on public decisions. This principle, viewed as a fundamental right of citizen participation, establishes that the people must be enabled to express themselves equally in both majority and minority viewpoints. Thus, national participation mechanisms such as the referendum or plebiscite will be as important as local ones, for example, the hearing contemplated in Article 17 of the Urban Planning Law. In that sense, citizen participation is a duty that irremediably permeates local governments and also finds legal support in Article 5 of the Municipal Code, which obliges municipalities to foster the active, conscious, and democratic participation of the people in local government decisions. Consequently, the hearing alluded to in Article 17 of the Urban Planning Law must respect all the parameters determined therein: a) it must be public, b) it must be convened through the Official Gazette, c) the summons must contain additional necessary information with the indication of the location, date, and time to learn about the project, d) in addition to the text of the Regulatory Plan (Plan Regulador) or its amendment, the verbal or written observations that the residents or interested parties may wish to make must be attached. To the foregoing must be added the obligation of the municipalities to ensure adequate communication of the Regulatory Plan (Plan Regulador) or its amendment, for which reasonable means must be used in accordance with the municipal budget, which implies, by way of example, dissemination measures ranging from posting the information on a municipality's website to publication in a cantonal or national press outlet. Moreover, as this Chamber indicated in vote number 2009-018358 of 2:31 p.m. on December 2, 2009, when the technical subject matter is very complex, as happens in this case, in order to guarantee the effective participation of the resident, the Municipal Corporation has the obligation to provide citizens with non-technical summaries that enable them to understand the magnitude of the discussion. In the specific case, the Municipality of Goicoechea does not contemplate the construction of cellular telephone antennas in its Zoning Regulation (Reglamento de Zonificación); that is, it involves a new land use (uso de suelo). Therefore, the indicated hearing becomes an indispensable element in the formation of the municipal agreement aimed at the approval or modification of a Regulatory Plan (Plan Regulador), or as occurs in this specific case – granting of land-use certificates (certificados de uso de suelo) for telecommunications – so as to ensure the effective participation of residents, providing them with the required information with summaries of the technical aspects formulated in a language understandable to the common citizen, all within reasonableness, because the hearing cannot become an obstacle or a recourse to prevent a timely resolution from being issued for a proceeding related to the approval or modification of a Regulatory Plan (Plan Regulador) or any of the regulations that comprise it, such as the zoning one (…).” (The highlighting was added).
Having clarified the foregoing, we consider that in this case, there are not sufficient elements of conviction to issue an opinion regarding this grievance. This is because the record only reveals details related to the holding of the hearing of May 28, 2022; for example; i) that a 30-minute period was granted to attendees to ask questions, ii) that a period of 40 calendar days was provided to submit new objections, observations, or questions, iii) that a link was enabled where a section exclusively with all the documentation related to the change of the regulatory plan (plan regulador) could be viewed; and iv) that the new map was printed on a large scale, as well as banners containing the information concerning the aforementioned proposal. However, in the sub examine, there is no certainty regarding the manner in which the summons for that hearing was made, the content of the information provided, and the exact dynamics that unfolded.
The foregoing is important, because the mere summons to a hearing is not sufficient; what is significant is that it takes place under terms such that the consulted population actually knows what to expect, that is, it has the required conditions to have a real possibility of evaluating the magnitude of the impact of a measure and identifying the elements that support it. This implies the right to have a reasonable period to analyze the consulted matter and to pronounce on it, for which purpose the circumstances of manner, time, and place of the hearing are determining factors (e.g., it must be held in an accessible place, announced with sufficient advance notice, and processed in such a way that the matter to be discussed is as intelligible as possible, even taking into account the particular needs of the consulted population - for example, in the case of indigenous people). Otherwise, the hearing becomes a mere formality, alien to the true meaning that emanates from the constitutional right to citizen participation.
Consequently, in the sub lite, we dissent regarding citizen participation and order the respondent authorities to clarify the manner in which the summons for the hearing of May 28, 2022, was made, the content of the information provided to the participants, and the exact dynamics that unfolded in that proceeding. This is in order to resolve as legally appropriate.
VI.- DOCUMENTATION PROVIDED TO THE CASE FILE. The parties are warned that if any paper document, as well as objects or evidence contained in any electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies has been provided, they must be withdrawn from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. It is warned that any material not withdrawn within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the 'Regulation on Electronic Case Files before the Judicial Branch' (Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial), approved by the Full Court in Article XXVI of session No. 27-11 of August 22, 2011, published in Judicial Bulletin (Boletín Judicial) No. 19 of January 26, 2012, as well as the agreement of the Superior Council of the Judicial Branch, approved in Article LXXXI of session No. 43-12 held on May 3, 2012.
Therefore:
The appeal is declared without merit. The respondent authorities shall take note of what is indicated at the end of recital (considerando) III of this pronouncement. Judges Cruz Castro, Rueda Leal, and Garita Navarro dissent regarding citizen participation and order that the processing of the appeal continue. Notify.
Fernando Castillo V. President Fernando Cruz C. Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A. Jorge Araya G.
Anamari Garro V. Jose Roberto Garita N.
Digitally Signed Document -- Verification Code -- *QJPAXIQHQJM61* CASE FILE N° 22-018256-0007-CO Telephones: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Email address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts. South of the Perpetuo Socorro Church). Reception of matters for vulnerable groups: Supreme Court of Justice Building, San José, Catedral District, González Lahmann Neighborhood, streets 19 and 21, avenues 8 and 6 Classification prepared by the CONSTITUTIONAL CHAMBER of the Judicial Branch. Its reproduction and/or distribution for profit is prohibited.
It is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 05-08-2026 16:45:34.
Sala Constitucional Clase de asunto: Recurso de amparo Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL Sentencia con Voto Salvado Indicadores de Relevancia Sentencia relevante Sentencias Relacionadas Sentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente Contenido de Interés:
Temas Estrategicos: Ambiental,Der Económicos sociales culturales y ambientales,Desarrollo de Principios Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: 4. ASUNTOS DE GARANTÍA Tema: AMBIENTE Subtemas:
AUDIENCIA.
Tema: MUNICIPALIDAD Subtemas:
PLAN REGULADOR.
025374-22. AMBIENTE. ACUSA QUE NOS LES CONCEDIERON LA PALABRA EN LA AUDIENCIA PÚBLICA PARA INTERVENIR SOBRE LA MODIFICACIÓN DEL PLAN REGULADOR COSTERO DE PLAYA SÁMARA. SE REITERA QUE, LA SEDE NATURAL PARA VIGILAR EL CUMPLIMIENTO DEL PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA, ES LA JUSTICIA ORDINARIA Y NO LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. SE REITERA LA SENTENCIA 6773-14. VCG11/2022 “(…) I.- OBJETO DEL RECURSO. La parte recurente indica que la Municipalidad de Nicoya se encuentra en el proceso de modificación del Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981. Indica que, el 22 de julio de 2021, la SETENA señaló la necesidad de incorporar la variable ambiental en los planes reguladores, para lo cual se debe contar con su aprobación. Adiciona que la SETENA indicó a la Municipalidad de Nicoya el deber de cumplir lo establecido en el Decreto Ejecutivo n.° 32967-MINAE en el procedimiento de aplicación de índice de fragilidad ambiental y planes reguladores. Refiere que, por oficio ZMT-002-2022 del 5 de enero de 2022, la coordinadora a.i. del Departamento de Zona Marítimo Terrestre de la Municipalidad de Nicoya le indicó que "(…) 2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013 (…)". Explica que el 28 de mayo de 2022 se realizó una audiencia pública relacionada con la mencionada modificación del plan regulador; empero, no se concedió la palabra a las personas que asistieron, ni se les entregó material sobre esa propuesta.
II.- HECHOS PROBADOS. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, sea porque así han sido acreditados o bien porque el recurrido haya omitido referirse a ellos, según lo prevenido en el auto inicial:
“1. En la zona del Plan Regulador de Sámara (Zona Marítima Terrestre), que se traslapa con el mapa con la vulnerabilidad extrema y alta del Acuífero Mala Noche, se define desarrollar la zonificación urbana en función de la densidad y cobertura (zonas residenciales, zonas turísticas, zonas comerciales y zonas institucionales) que establece el mismo plan regulador costero.
2. EL (sic) resto de la zona de vulnerabilidad del Acuífero Mala Noche, catalogada como extrema debe aplicar la "Matriz de criterios de uso del suelo según la vulnerabilidad a la contaminación de acuíferos para la protección del recurso hídrico", que determina que en dicho acuífero, no se puede permitir realizar ningún tipo de actividad.
3. Las áreas fuera del Acuífero Mala Noche, que coincidan Plan Regulador Costero con el mapa de vulnerabilidad hidrogeológica ALTA se mantiene las regulaciones establecidas en el Plan Regulador Costero.
4. En el caso de zonas futuras de crecimiento (fuera de las consideradas en el Plan Regulador ZMT como de desarrollos urbano) se recomienda la realización de estudios hidrogeológicos más exhaustivos y se propongan las medidas ambientales para ese desarrollo. También no podrán desarrollarse dentro de la Zona Marítima Terrestre actividades calificadas de alta riesgo a la contaminación de acuíferos, este debe ser determinado incluyendo la carga contaminante, retardación/degradación, dispersión, modo de disposición del contaminante, tiempo de aplicación, movilidad, persistencia, intensidad y estudios hidrogeoquímicos del tránsito de contaminantes hacia el acuífero”. (Ver prueba documental).
“De conformidad con lo anterior corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluacion de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE III-" (04/05/2-006), en el ítem 5.1 3 del Anexo I, describe el "Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo", así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo”. (Ver prueba documental).
“1. En cuanto a estudios Técnicos emitidas por otras instituciones, SETENA, SENARA, IGN, MINAE-SINAC-MAG, ICAA, MOPT: dentro del ajuste plan regulador de Sámara, se encuentran las observaciones MOPT, así como la lámina de certificación de patrimonio natural del estado del MINAE-SINAC, así como los lineamientos de SENARA para la protección del Acuifero Mala Noche, igualmente la base para definición de la zona pública y zona restringida es el amojonamiento del IGN realizado en 1998 y publicado en la Gaceta N° 247 del 21 de diciembre de 1998.
2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013, Plan Regulador Nombre 3. de Jesús y Zapotillal, Santa Cruz esto tomando en cuenta la irretroactividad de la Ley; sin embargo, es un punto que aún se encuentra en discusión y por lo cual no se ha finiquitado y realizado la audiencia pública (…)”. (Ver prueba documental).
“(…) 2). Respecto al requerimiento de viabilidad ambiental en planes reguladores vigentes de zona marítimo terrestre.
Se ha planteado el cuestionamiento respecto al requerimiento de viabilidad ambiental conforme lo que señala el punto 14. CAMBIOS A PLANES REGULADORES VIGENTES del Manual Elaboración Planes Reguladores Costeros en la Zona Marítimo Terrestre, del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Alcance N° 139 a la Gaceta N° 135 del 14 julio 2021; ha de acotarse que el Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC “Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental” (28/06/2004), indica:
“Artículo 67.- Integración de la variable ambiental en los Planes Reguladores y otra planificación de uso del suelo.
… La introducción de la variable ambiental en los planes reguladores o cualquier otro instrumento de planificación del territorio deberá sujetarse al procedimiento técnico para la introducción de la variable ambiental en los planes reguladores establecido en el Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Parte III). Este procedimiento podrá ser aplicado, tanto a aquellos instrumentos de planificación del territorio que se vayan elaborar o se encuentren en elaboración, como aquellos otros ya aprobados, pero que todavía no cuenten con la variable ambiental integrada en los mismos. …” (El destacado no forma parte del texto original).
Lo anterior responde a lo establecido por la Sala Constitucional en los votos N° 2002-01220 del seis de febrero de 2002, N° 2005-02529 del nueve de marzo de 2005 y el N° 2005-097765 del 27 de julio de 2005 (entre otros); donde se menciona que la Incorporación a la Variable Ambiental en los Planes Reguladores, estarán sujetas a un proceso de viabilidad ambiental por parte de la SETENA, previo a su aprobación por las autoridades correspondientes. Que especialmente en el voto No. 2002 – 01220 sobre el expediente 01-002886-0007-CO del seis de febrero del 2002 la Sala estableció que es un requisito fundamental obtener la viabilidad ambiental en un Plan Regulador.
De conformidad con lo anterior corresponde que los municipios del país, apliquen el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes, incluyendo los procesos de modificaciones al mismo, lo que no puede esta Secretaría Técnica, es obligar a los municipios a someter sus estudios técnicos ambientales a valoración nuestra, puesto que es claro que esto es una decisión municipal que debe tomarse al amparo del acatamiento de la normativa vigente.
Es claro que bajo el concepto de modificaciones que plantea el D.E. N° 32967-MINAE, las categorías de rectificaciones, ajustes y modificaciones propiamente dichas que describe el Manual del ICT tienen cabida pues con mayor o menor magnitud son modificaciones, son cambios; pero es aún más claro que en virtud de la lógica, la ciencia y la técnica que plantea nuestra normativa, a SETENA deben someterse a valoración (conforme el procedimiento técnico que describe el D.E. N° 32967-MINAE) todas aquellas modificaciones que de manera sustantiva o que por el fondo, requieran una valoración ambiental vista su magnitud, y esta determinación del alcance y contenido de los ajustes propuestos debe hacerla cada proponente de plan regulador al amparo de sus competencias (…)”. (Ver prueba documental).
“De conformidad con el asunto en referencia le informamos que en nuestra base de datos no se registra expediente administrativo a nombre del Plan Regulador de Playa Samara. Por lo tanto, nos vemos imposibilitados de poder cumplir con la emisión de criterio técnico alguno sobre el Plan Regulador de Playa Samara. Asimismo, le informamos que en el mes de julio del 2021 mediante oficio SETENA-DT-EAE-094-2021 se atendió una consulta realizada por el señor Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga Coordinador a.i., Dpto. ZMT de la Municipalidad de Nicoya, indicando lo siguiente: la municipalidad de Nicoya cuenta con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, el mismo aprobado en 1981 y se encuentra en proceso de ajuste y rectificación…
“… cual (sic) es el procedimiento a seguir ante SETENA según lo indicado en el punto 13 del Manual de Planes Costeros, y en el ítem 13.2 que indica que "En los casos de ajuste o rectificación, no se requiere contar con viabilidad ambiental otorgada por SETENA para la audiencia pública. No obstante, dichos cambios deben ser documentados ante esta Institución previamente" por lo que nos resulta de gran importancia tener conocimiento de cómo se tramita lo anterior o como (sic) debe manejarse.” En el oficio de marras se le dio la siguiente respuesta conclusiva al señor Carvajal Zúñiga:
“…corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo. (se adjunta oficio SETENADT-EAE-094-2021)”. (Ver prueba documental).
III.- SOBRE EL CASO CONCRETO. En el sub examine, la parte recurente indica que la Municipalidad de Nicoya se encuentra en el proceso de modificación del Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981. Indica que, el 22 de julio de 2021, la SETENA señaló la necesidad de incorporar la variable ambiental en los planes reguladores, para lo cual se debe contar con su aprobación. Adiciona que la SETENA indicó a la Municipalidad de Nicoya el deber de cumplir lo establecido en el Decreto Ejecutivo n.° 32967-MINAE en el procedimiento de aplicación de índice de fragilidad ambiental y planes reguladores. Refiere que, por oficio ZMT-002-2022 del 5 de enero de 2022, la coordinadora a.i. del Departamento de Zona Marítimo Terrestre de la Municipalidad de Nicoya le indicó que "(…) 2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013 (…)".
Del estudio de los autos se colige que la Municipalidad de Nicoya cuenta con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara que data de 1981. Además, se aprecia que, desde el año 2012, el plan regulador mencionado se encuentra en proceso de cambio.
La Sala observa que, el 28 de abril de 2021, la Dirección de Investigación y Gestión Hidríca de SENARA emitió el oficio SENARA-DIGH-0044-21 en el que se concluyó: “1. En la zona del Plan Regulador de Sámara (Zona Marítima Terrestre), que se traslapa con el mapa con la vulnerabilidad extrema y alta del Acuífero Mala Noche, se define desarrollar la zonificación urbana en función de la densidad y cobertura (zonas residenciales, zonas turísticas, zonas comerciales y zonas institucionales) que establece el mismo plan regulador costero. 2. EL (sic) resto de la zona de vulnerabilidad del Acuífero Mala Noche, catalogada como extrema debe aplicar la "Matriz de criterios de uso del suelo según la vulnerabilidad a la contaminación de acuíferos para la protección del recurso hídrico", que determina que en dicho acuífero, no se puede permitir realizar ningún tipo de actividad. 3. Las áreas fuera del Acuífero Mala Noche, que coincidan Plan Regulador Costero con el mapa de vulnerabilidad hidrogeológica ALTA se mantiene las regulaciones establecidas en el Plan Regulador Costero. 4. En el caso de zonas futuras de crecimiento (fuera de las consideradas en el Plan Regulador ZMT como de desarrollos urbano) se recomienda la realización de estudios hidrogeológicos más exhaustivos y se propongan las medidas ambientales para ese desarrollo. También no podrán desarrollarse dentro de la Zona Marítima Terrestre actividades calificadas de alta riesgo a la contaminación de acuíferos, este debe ser determinado incluyendo la carga contaminante, retardación/degradación, dispersión, modo de disposición del contaminante, tiempo de aplicación, movilidad, persistencia, intensidad y estudios hidrogeoquímicos del tránsito de contaminantes hacia el acuífero”.
Mediante oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021, la SETENA comunicó al gobierno local recurrido que: “De conformidad con lo anterior corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluacion de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE III-" (04/05/2-006), en el ítem 5.1 3 del Anexo I, describe el "Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo", así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo” (la negrita fue incorporada).
El 12 de octubre de 2021, el amparado formuló una gestión ante la Municipalidad de Nicoya referente al Plan Regulador en Playa Sámara y, en respuesta, el 5 de enero de 2022, el gobierno local recurrido remitió el oficio ZMT-0002-2022 al tutelado, mediante el cual señaló: “ 1. En cuanto a estudios Técnicos emitidas por otras instituciones, SETENA, SENARA, IGN, MINAE-SINAC-MAG, ICAA, MOPT: dentro del ajuste plan regulador de Sámara, se encuentran las observaciones MOPT, así como la lámina de certificación de patrimonio natural del estado del MINAE-SINAC, así como los lineamientos de SENARA para la protección del Acuifero Mala Noche, igualmente la base para definición de la zona pública y zona restringida es el amojonamiento del IGN realizado en 1998 y publicado en la Gaceta N° 247 del 21 de diciembre de 1998. 2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013, Plan Regulador Nombre 3. de Jesús y Zapotillal, Santa Cruz esto tomando en cuenta la irretroactividad de la Ley; sin embargo, es un punto que aún se encuentra en discusión y por lo cual no se ha finiquitado y realizado la audiencia pública (…)”.
La parte accionante manifestó en el informe rendido bajo juramento -con las solemnidades y consecuencias que ello conlleva- que en la propuesta de cambio del Plan Regulador Costero de Playa Sámara “no existe un cambio de zonificación que sobrepase lo establecido en el Manual para la confección de planes reguladores costeros, según el cual es de un 20 % de la totalidad del polígono a rectificar, sobre la inclusión del Reglamento de Cobro de Cánones, el mismo se realiza en aras de cumplir con lo dispuesto en el Decreto Ejecutivo 37882-MP-H-TUR publicado en la Gaceta 176 del viernes 13 de setiembre del 2013, ajustando el Plan Regulador Costero de Playa Sámara a la normativa actual y vigente que regula la materia”. Asimismo, “ se incluyeron los correspondientes Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC vigentes y actualizados, además se incluyó el Mapa con la Vulnerabilidad Hídrica del Acuífero Mala Noche generado por SENARA, incluyéndose además una regulación transitoria en resguardo de dicho acuífero, en cumplimiento y respeto del principio precautorio, pronatura y el artículo 50 de la Constitución Política” .
Este Tribunal ordenó como prueba para mejor resolver que el secretario general de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental elaborara un informe técnico a fin de aclarar a este Tribunal, si lo que pretende realizar la Municipalidad de Nicoya en relación con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981 constituye una modificación o, por el contrario, tan solo un procedimiento de ajuste y rectificación. En respuesta, el 12 de octubre de 2022, la jefa de Evaluación Ambiental Estratégica de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental emitió el oficio SETENA-DT-EAE-110-2022 en el que señaló: “De conformidad con el asunto en referencia le informamos que en nuestra base de datos no se registra expediente administrativo a nombre del Plan Regulador de Playa Samara. Por lo tanto, nos vemos imposibilitados de poder cumplir con la emisión de criterio técnico alguno sobre el Plan Regulador de Playa Samara . Asimismo, le informamos que en el mes de julio del 2021 mediante oficio SETENA-DT-EAE-094-2021 se atendió una consulta realizada por el señor Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga Coordinador a.i., Dpto. ZMT de la Municipalidad de Nicoya, indicando lo siguiente: la municipalidad de Nicoya cuenta con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, el mismo aprobado en 1981 y se encuentra en proceso de ajuste y rectificación… “… cual (sic) es el procedimiento a seguir ante SETENA según lo indicado en el punto 13 del Manual de Planes Costeros, y en el ítem 13.2 que indica que "En los casos de ajuste o rectificación, no se requiere contar con viabilidad ambiental otorgada por SETENA para la audiencia pública. No obstante, dichos cambios deben ser documentados ante esta Institución previamente" por lo que nos resulta de gran importancia tener conocimiento de cómo se tramita lo anterior o como (sic) debe manejarse.” En el oficio de marras se le dio la siguiente respuesta conclusiva al señor Carvajal Zúñiga: “…corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo (el destacado no es del original)”.
Adicionalmente, el secretario general de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental aportó como prueba el oficio SETENA-SG-0767-2022 del 9 de setiembre de 2022, en el que detalló: “(…) 2). Respecto al requerimiento de viabilidad ambiental en planes reguladores vigentes de zona marítimo terrestre. Se ha planteado el cuestionamiento respecto al requerimiento de viabilidad ambiental conforme lo que señala el punto 14. CAMBIOS A PLANES REGULADORES VIGENTES del Manual Elaboración Planes Reguladores Costeros en la Zona Marítimo Terrestre, del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Alcance N° 139 a la Gaceta N° 135 del 14 julio 2021; ha de acotarse que el Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC “Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental” (28/06/2004), indica: “Artículo 67.- Integración de la variable ambiental en los Planes Reguladores y otra planificación de uso del suelo. … La introducción de la variable ambiental en los planes reguladores o cualquier otro instrumento de planificación del territorio deberá sujetarse al procedimiento técnico para la introducción de la variable ambiental en los planes reguladores establecido en el Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Parte III). Este procedimiento podrá ser aplicado, tanto a aquellos instrumentos de planificación del territorio que se vayan elaborar o se encuentren en elaboración, como aquellos otros ya aprobados, pero que todavía no cuenten con la variable ambiental integrada en los mismos. …” (El destacado no forma parte del texto original). Lo anterior responde a lo establecido por la Sala Constitucional en los votos N° 2002-01220 del seis de febrero de 2002, N° 2005-02529 del nueve de marzo de 2005 y el N° 2005-097765 del 27 de julio de 2005 (entre otros); donde se menciona que la Incorporación a la Variable Ambiental en los Planes Reguladores, estarán sujetas a un proceso de viabilidad ambiental por parte de la SETENA, previo a su aprobación por las autoridades correspondientes. Que especialmente en el voto No. 2002 – 01220 sobre el expediente 01-002886-0007-CO del seis de febrero del 2002 la Sala estableció que es un requisito fundamental obtener la viabilidad ambiental en un Plan Regulador. De conformidad con lo anterior corresponde que los municipios del país, apliquen el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes, incluyendo los procesos de modificaciones al mismo, lo que no puede esta Secretaría Técnica, es obligar a los municipios a someter sus estudios técnicos ambientales a valoración nuestra, puesto que es claro que esto es una decisión municipal que debe tomarse al amparo del acatamiento de la normativa vigente. Es claro que bajo el concepto de modificaciones que plantea el D.E. N° 32967-MINAE, las categorías de rectificaciones, ajustes y modificaciones propiamente dichas que describe el Manual del ICT tienen cabida pues con mayor o menor magnitud son modificaciones, son cambios; pero es aún más claro que en virtud de la lógica, la ciencia y la técnica que plantea nuestra normativa, a SETENA deben someterse a valoración (conforme el procedimiento técnico que describe el D.E. N° 32967-MINAE) todas aquellas modificaciones que de manera sustantiva o que por el fondo, requieran una valoración ambiental vista su magnitud, y esta determinación del alcance y contenido de los ajustes propuestos debe hacerla cada proponente de plan regulador al amparo de sus competencias (…)” (el énfasis fue incorporado).
Ahora bien, en la especie el accionante sostiene que el Plan Regulador Costero de Playa Sámara está siendo sometido a un proceso de modificación, lo cual implicaría la necesidad de contar con la viabilidad ambiental otorgada por SETENA. Por su parte, el gobierno local recurrido sostiene que lo propuesto en relación con el plan regulador aludido consiste en un proceso de ajuste y rectificación y que en la referida propuesta “se incluyeron los correspondientes Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC vigentes y actualizados, además se incluyó el Mapa con la Vulnerabilidad Hídrica del Acuífero Mala Noche generado por SENARA, incluyéndose además una regulación transitoria en resguardo de dicho acuífero, en cumplimiento y respeto del principio precautorio, pronatura y el artículo 50 de la Constitución Política”, por lo cual no habría necesidad de obtener la viabilidad ambiental.
Cabe indicar que en el Manual de elaboración de planes reguladores costeros en la zona marítimo terrestre se prevé que:
“14.5 Con la finalidad de identificar y precisar las diferentes formas por medio de las cuales se puede solicitar un cambio a un plan regulador vigente, se establecen las siguientes modalidades:
1. Ajustes: posibilidad de conformar, calzar o acomodar un elemento cartográfico a su ubicación geográfica confrontada con la realidad. Incluye: calzar el trazo de la poli línea que conforma una calle, sendero, servidumbre, curso de agua, entre otros, con respecto a otro elemento cartográfico de referencia, ajustes cartográficos para adecuarse a la proyección geográfica oficial CRTM05 e incorporación de Declaratoria de Patrimonio Natural del Estado.
2. Rectificaciones: posibilidad de corregir imperfecciones, defectos u omisiones, por razones de necesidad y conveniencia en el contenido del plan regulador o sus reglamentos. Incluye: Ampliación de Derechos de vía, aumento o disminución en los límites o las áreas de los polígonos que demarcan los usos de suelo de la zonificación vigente, cambios en la distribución de los usos de suelo en la zonificación y su reglamento, re amojonamiento con respecto a línea de mojones digital o física. En su conjunto, estas rectificaciones no superarán el 20% del área total utilizable de la ZMT y podrán realizarse total o parcialmente hasta completar dicho porcentaje por una única vez. En caso de sobrepasar el 20 % se deberá tramitar como modificación (Punto 3 siguiente).
Se consideran además rectificaciones los cambios al reglamento en cuanto a retiros de edificaciones, alturas, coberturas, áreas mínimas o máximas de lotes establecidos por reglamento de ley. Además, los cambios en la política de inversión pública, cambios en reglamento de cobro de canon y otras actualizaciones de leyes y reglamentos.
3. Modificaciones: Es la posibilidad de transformar, cambiar, incluir, adicionar, eliminar, de forma parcial o total el plan regulador o sus reglamentos. Las modificaciones incluyen variaciones en los objetivos y propósitos iníciales del plan regulador vigente, que conllevan a la realización de un nuevo ejercicio de planificación.
14.6 Las tres modalidades descritas en el artículo 14.5 deben cumplir con el procedimiento descrito en los Art. 14.7, 14.8 y 14.9 del presente manual y cumplir con el Art 17 de la Ley 4240.
14.7 Trámite ante SETENA según tipo de modalidad:
1. Ajustes y Rectificaciones:
a. Para los casos en que el plan regulador vigente posea viabilidad ambiental, no se requerirá de su actualización, en tanto no se altere el resultado del componente ambiental.
b. Para los casos en que el plan regulador vigente no posea viabilidad ambiental, no será necesario documentar lo correspondiente ante SETENA7. 7VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013, Plan Regulador Nombre de Jesús y Zapotillal, Santa Cruz.
2. Modificaciones:
a. Para los casos en que el plan regulador vigente posea viabilidad ambiental, será necesario actualizar los estudios ambientales en aras de que la viabilidad ambiental corresponda con la propuesta de Plan Regulador modificado.
b. Para los casos en que el plan regulador vigente no posea viabilidad ambiental, será necesario iniciar una gestión en aras de obtener la viabilidad ambiental otorgada por SETENA”.
Aclarado lo anterior, se advierte que excede la competencia de este Tribunal determinar, de acuerdo con la normativa infraconstitucional que rige la materia y las particularidades del caso bajo estudio, si lo propuesto en relación con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara constituye un proceso de ajuste y rectificación, o bien, uno de modificación. Ello, por cuanto no es compatible con la vía sumaria del recurso de amparo analizar si el procedimiento de marras abarcaría un 20% o más del total utilizable de la zona marítimo terrestre, de acuerdo con lo indicado en el supramencionado Manual de elaboración de planes reguladores costeros en la zona marítimo terrestre.
Sin embargo, esta Sala aprecia que, mediante oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021, la Secretaría Técnica Nacional Ambiental comunicó al gobierno local recurrido que: “(…) corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluacion de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE III-" (04/05/2-006), en el ítem 5.1 3 del Anexo I, describe el "Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo", así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo ” (el destacado fue agregado).
En otras palabras, en el sub examine se evidencia que la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, a saber, el órgano de desconcentración máxima del MINAE, cuyo propósito fundamental es armonizar el impacto ambiental en los procesos productivos (véase ordinal 83 de la Ley Orgánica del Ambiente), determinó y comunicó a la Municipalidad de Nicoya, a través del memorial SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021, la necesidad de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara. Lo anterior, es conteste con lo externado por el secretario general de SETENA en el oficio SETENA-SG-0767-2022 del 9 de setiembre de 2022 en cuanto al requerimiento de viabilidad ambiental en planes reguladores vigentes de zonas marítimo terrestres.
Visto lo anterior, y dado que en el sub lite se encuentra en trámite un procedimiento de cambio en relación con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, resulta oportuno traer a colación lo indicado en la sentencia n.° 2012004250 de las 8:30 horas del 30 de marzo de 2012:
“IV.- Sobre el fondo . Según se constata del conjunto de hechos probados y del informe rendido bajo juramento por la autoridad recurrida, este Tribunal tiene por demostrado que, mediante publicación en el diario oficial La Gaceta No. 25 del tres de febrero de dos mil doce, la Municipalidad recurrida convocó a las audiencias públicas realizadas el diez y once de marzo de dos mil doce, con el fin de dar a conocer la propuesta de Plan Regulador Costero, en las que se brindó información y se permitió la libre participación ciudadana, de manera que no se constata violación alguna a los derechos fundamentales de la amparada, toda vez que, al tratarse de audiencias públicas para informar a los ciudadanos sobre dicho proyecto, ésta tuvo la opción de participar en éstas para obtener la información requerida. Lo anterior, por cuanto la Ley de Planificación urbana no exige que la propuesta de reforma sea publicada con anterioridad a la audiencia pública, pues uno de los objetivos de la misma es, precisamente, dar a conocer la propuesta (véase el voto Nº 2011-006163 de las nueve horas y cincuenta y cinco minutos del trece de mayo del dos mil once). Por otra parte, respecto a lo acusado por el recurrente en cuanto a que la autoridad recurrida no cuenta con el dictamen de impacto ambiental emitido por SETENA, es del criterio de esta Sala que resulta prematuro su alegato, toda vez que la audiencia convocada fue para dar a conocer el plan en cuestión y no para proceder a su aprobación final, de manera que la Municipalidad aún está en tiempo para solicitar dicho estudio. Sin embargo, se reitera, con el fin de que tome nota la autoridad recurrida, que todo plan regulador de desarrollo urbano debe contar con un examen del impacto ambiental, en observancia del derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado consagrado en el artículo 50 de la Carta Magna, y asimismo, como requisito indispensable para su adopción, debe someter a audiencia pública el proyecto final del Plan Regulador con los estudios respectivos (véase el voto Nº 2005-02589 de las catorce horas con cincuenta y tres minutos del nueve de marzo del dos mil cinco). Con fundamento en lo anterior, este Tribunal no logró constatar las alegadas violaciones a los derechos fundamentales de la amparada, por lo que procede declarar sin lugar el presente recurso de amparo, como en efecto se dispone” (el destacado fue agregado).
Así las cosas, en el sub examine el Tribunal verifica que la audiencia efectuada por el gobierno local de Nicoya el 28 de mayo de 2022 fue para conocer lo propuesto respecto al Plan Regulador de Playa Sámara, no para efectuar el trámite correspondiente para su aprobación final. En consecuencia, de acuerdo con lo indicado en el pronunciamiento supratranscrito, el reclamo de la parte accionante referente a la falta de realización de un estudio de impacto ambiental en relación con tal plan regulador resulta prematuro y, por ende, no procede acoger el recurso (en similar sentido véase la sentencia n.° 2021016551 de las 9:15 horas del 30 de julio de 2021).
No obstante, tomen nota las autoridades recurridas que, de previo a efectuar una audiencia pública para determinar si se aprueba o no lo propuesto en relación con el Plan Regulador de Playa Sámara, deberán cumplir lo indicado por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental en el oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021.
IV.- La parte accionante sostiene que el 28 de mayo de 2022 se realizó una audiencia pública relacionada con la mencionada modificación del plan regulador; empero, no se concedió la palabra a las personas que asistieron, ni se les entregó material sobre esa propuesta. Por lo anterior, solicita que se ordene a la autoridad recurrida respetar la participación ciudadana.
Sobre tal agravio, resulta oportuno traer a colación lo indicado la sentencia n.° 2019015250 de las 9:20 horas del 16 de agosto de 2019:
“I.- Objeto del recurso. Los recurrentes no están de acuerdo con el plan regulador elaborado hace más de 20 años para la Isla Caballo, por las siguientes razones: a) fue realizado por una empresa privada con el fin de lograr desarrollo turístico, sin tomar en cuenta la opinión de la comunidad (…)
IV.- Sobre la participación de la comunidad en la aprobación del plan regulador y la ejecución del proyecto para el suministro de servicios públicos en la Isla Caballo. Esta Sala Constitucional en la sentencia No. 2014 – 006773 de las 11:41 horas de 16 de mayo de 2014, explicó lo siguiente:
“(…) Al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional (…)” (criterio reiterado, entre otras, en la sentencia No. 2019 – 000688 de las 09:15 horas de 18 de enero de 2019) (el énfasis no pertenece al original).
Así las cosas, a partir de lo expuesto, este extremo del recurso deviene manifiestamente improcedente. Cualquier inconformidad que mantengan los promoventes al respecto, deben plantearla ante la propia Administración, o en la sede jurisdiccional de legalidad ordinaria” (el destacado no fue suplido).
Mientras que en la sentencia n.° 2019015927 de las 9:30 horas del 23 de agosto de 2019 se indicó:
“II.- Sobre el caso concreto. Vistas las pretensiones de la parte amparada, se le hace ver que la finalidad del recurso de amparo es brindar tutela oportuna contra infracciones o amenazas a los derechos y libertades fundamentales, no servir como instrumento genérico para garantizar el principio de supremacía constitucional o el principio de legalidad, por medio del cual sea posible accionar contra cualquier otra clase de quebrantos constitucionales o legales. Por esa razón, el proceso de amparo no puede ser empleado para controlar la legalidad de los actos de las distintas Administraciones Públicas, ya que es de carácter eminentemente sumario —es decir, breve y sencillo— y su tramitación no es compatible con la práctica de diligencias probatorias lentas y complejas, o con la necesidad de entrar previamente a examinar —con carácter declarativo— si los derechos de rango infra constitucional que las partes citan como parte del elenco fáctico del recurso de amparo o del informe de ley, según sea el caso, existen en realidad.
En el sub lite, en cambio, aun cuando la parte recurrente invoque una supuesta violación por falta de celebración de una consulta pública, en el fondo pretende que esta Sala analice la legalidad de las reformas del Plan Regulador de Paraíso. Dado lo anterior, se le hace ver que determinar si las gestiones para las reformas alegadas cumplieron los requisitos requeridos por el ordenamiento jurídico infraconstitucional para ser válidos y eficaces —o, por el contrario, contienen vicios que ameritan su anulación—, francamente, significaría reconducir a la vía del amparo una discusión propia de la legalidad ordinaria, que no está relacionada directamente con una eventual vulneración de algún derecho fundamental, puesto que no le corresponde a este Tribunal hacer las veces de alzada en la materia y revisar si lo pedido es procedente de acuerdo con la normativa infraconstitucional que resulte aplicable al caso. Tan así, que en lo tocante a audiencias públicas —tema al que el tutelado le da gran importancia—, esta Sala declaró lo siguiente:
"OBJETO DEL RECURSO. El recurrente expone que el Concejo Municipal de Montes de Oca, en la sesión ordinaria No. 266-2015, acordó un alza en la tarifa por servicios de limpieza de vías y sitios públicos, publicado en la Gaceta No. 113 del 12 de junio de 2015. Sin embargo, incumplió con su deber de comunicar y otorgar audiencia pública a sus contribuyentes.
II.- SOBRE EL PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA . En relación a (sic) la alegada infracción al principio de partición (sic) ciudadana, esta Sala mediante la sentencia No. 2014-002735 de las 9:15 hrs. de 28 de febrero de 2014, en lo conducente, dispuso lo siguiente:
“(…) V.- Finalmente, con respecto a la falta de audiencia pública previa a fijación de tarifas por la prestación de servicios municipales, considera la mayoría de este Tribunal que al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional, por lo que en ese orden de ideas la discusión acerca de si la corporación municipal recurrida debía de llevar a cabo o no la audiencia contemplada en el artículo 43 del Código Municipal previo a acordar el aumento de las tarifas de servicios municipales de recolección de basura y manejo de desechos sólidos es un tema de legalidad ordinaria, por lo que los tutelados, si a bien lo tiene, deberán de formular dicha disconformidad ante las vías ordinarias de legalidad (…) (Lo resaltado en negrita. Criterio reiterado, por la mayoría de este Tribunal, en las sentencias Nos. 05627-2014 de las 9:15 hrs. de 28 de febrero de 2014, 06773-2014 de las 11:41 hrs. de 16 de mayo de 2014 y 09947-2015 de las 09:20 hrs. de 3 de julio de 2015) (…)” Por lo expuesto, debe advertirse que el reclamo planteado por el recurrente es una cuestión de mera legalidad que, desde esa perspectiva, este Tribunal resulta incompetente para definir si la corporación municipal recurrida debía llevar a cabo o no, la audiencia pública reclamada. Asimismo, en la sentencia No. 2015011105 de las 09:05 del 24 de julio de 2015, esta Sala dispuso que el tema planteado, referente al principio de participación ciudadana, ya que la autoridad recurrida no consultó a los usuarios, mediante audiencia pública, el modelo tarifario aprobado, está lejos de las competencias específicas, que la Sala Constitucional está llamada a proteger, sin que ello signifique que no merezca análisis en la jurisdicción ordinaria o de mera legalidad contenciosa administrativa, conforme al artículo 49 constitucional. En consecuencia, el presente recurso es inadmisible y se rechaza de plano de conformidad con el artículo 9 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional". (Sentencia N° 2016002377 de las 09:50 horas del 17 de febrero de 2016).
Por lo tanto, lo propio es que este asunto sea dirimido en la vía común, administrativa o jurisdiccional, por lo que deberá la parte accionada, si a bien lo tiene, plantear sus inconformidades o reclamos ante la vía de legalidad competente, ya que es en tal sede en la cual podrá, en forma amplia, discutir el fondo del asunto y hacer valer sus pretensiones. En consecuencia, el recurso es inadmisible” (el resaltado es del original).
Por su parte, en el pronunciamiento 2019019902 de las 9:20 horas del 11 de octubre de 2019 se consignó:
“III.- SOBRE LAS INFRACCIONES AL PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LOS PROCEDIMIENTOS DE OTORGAMIENTOS DE PERMISOS. Los recurrentes cuestionan que se les irrespetó el derecho de participación ciudadana al otorgar los permisos sin previa audiencia a la comunidad. No obstante, es preciso indicar que este Tribunal, a partir de una mejor ponderación, estimó en la sentencia No. 6773-2014 de las 11:41 hrs. de 16 de mayo de 2014, que la sede natural para vigilar el cumplimiento del principio de participación ciudadana es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional. En la referida resolución, se consideró lo siguiente:
“IV.- BAJO UNA MEJOR PONDERACIÓN. DISCUSIÓN DE LEGALIDAD. Al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional. Por esa razón, son ajenas y lejanas a la competencia de este Tribunal, las cuestiones que se plantean en el caso concreto, a saber, el mecanismo alternativo ordenado por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental –a raíz de la violencia y la situación de intimidación generada en las audiencias de 9 de noviembre de 2013 y 25 de enero de 2014– a fin de garantizar la fase de comentarios de los interesados y réplicas del desarrollador en el procedimiento de evaluación ambiental del proyecto de una nueva Terminal de Contenedores en Moín, a nombre de APM Terminals Moín S.A. En el caso específico, precisamente el artículo 22 de la Ley Orgánica del Ambiente, no define si esa participación es a viva voz, por escrito o de qué manera se satisface la exigencia de la participación, lo cual requiere ser analizado en un proceso que permita la amplitud de prueba y contradictorio que, desde nuestro punto de vista, no encuadra en el amparo como proceso rápido, sencillo, sumario y especial de protección de derechos humanos fundamentales. Le corresponde entonces, al control de legalidad y no a este Tribunal Constitucional, determinar si las actuaciones y conductas administrativas desplegadas (activas u omisas), por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, se ajustan o no, al ordenamiento jurídico infra constitucional. Por las razones indicadas, estimamos que el tema planteado está lejos de las competencias específicas, que la Sala Constitucional está llamada a proteger, sin que ello signifique que no merezca análisis en la jurisdicción ordinaria o de mera legalidad contenciosa administrativa, conforme al artículo 49 constitucional. (…)” A partir de lo expuesto, no le corresponde a este Tribunal definir –como lo pretenden los recurrentes– cuál debió ser el mecanismo para que, en el caso concreto, se garantizara de forma óptima la participación ciudadana, máxime que se pretende revisar la legalidad de las actuaciones administrativas. De este modo y conforme el precedente de cita, no le corresponde a este Tribunal Constitucional determinar si las conductas administrativas desplegadas (activas u omisas) por las autoridades recurridas en el caso concreto se ajustan o no al ordenamiento jurídico infra constitucional, todo lo cual deberá ser cuestionado por los recurrentes en las vías ordinarias de legalidad. En consecuencia, el recurso es inadmisible y así se declara”.
Los precedentes transcritos resultan aplicables al sub examine, dado que no se encuentran motivos para variar los criterios vertidos ni razones para valorar de manera distinta la situación planteada. En consecuencia, los reclamos de la parte accionante atinentes a la participación ciudadana deberán plantearse, si a bien lo tiene, en la vía jurisdiccional ordinaria. Ergo, se declara sin lugar el recurso atinente a este agravio. (…)” ... Ver más Sentencias Relacionadas Contenido de Interés:
Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: 2. PRINCIPIOS CON JURISPRUDENCIA Tema: Participación Subtemas:
NO APLICA.
PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN “(…) IV.- La parte accionante sostiene que el 28 de mayo de 2022 se realizó una audiencia pública relacionada con la mencionada modificación del plan regulador; empero, no se concedió la palabra a las personas que asistieron, ni se les entregó material sobre esa propuesta. Por lo anterior, solicita que se ordene a la autoridad recurrida respetar la participación ciudadana.
Sobre tal agravio, resulta oportuno traer a colación lo indicado la sentencia n.° 2019015250 de las 9:20 horas del 16 de agosto de 2019:
“I.- Objeto del recurso. Los recurrentes no están de acuerdo con el plan regulador elaborado hace más de 20 años para la Isla Caballo, por las siguientes razones: a) fue realizado por una empresa privada con el fin de lograr desarrollo turístico, sin tomar en cuenta la opinión de la comunidad (…)
IV.- Sobre la participación de la comunidad en la aprobación del plan regulador y la ejecución del proyecto para el suministro de servicios públicos en la Isla Caballo. Esta Sala Constitucional en la sentencia No. 2014 – 006773 de las 11:41 horas de 16 de mayo de 2014, explicó lo siguiente:
“(…) Al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional (…)” (criterio reiterado, entre otras, en la sentencia No. 2019 – 000688 de las 09:15 horas de 18 de enero de 2019) (el énfasis no pertenece al original).
Así las cosas, a partir de lo expuesto, este extremo del recurso deviene manifiestamente improcedente. Cualquier inconformidad que mantengan los promoventes al respecto, deben plantearla ante la propia Administración, o en la sede jurisdiccional de legalidad ordinaria” (el destacado no fue suplido).
Mientras que en la sentencia n.° 2019015927 de las 9:30 horas del 23 de agosto de 2019 se indicó:
“II.- Sobre el caso concreto. Vistas las pretensiones de la parte amparada, se le hace ver que la finalidad del recurso de amparo es brindar tutela oportuna contra infracciones o amenazas a los derechos y libertades fundamentales, no servir como instrumento genérico para garantizar el principio de supremacía constitucional o el principio de legalidad, por medio del cual sea posible accionar contra cualquier otra clase de quebrantos constitucionales o legales. Por esa razón, el proceso de amparo no puede ser empleado para controlar la legalidad de los actos de las distintas Administraciones Públicas, ya que es de carácter eminentemente sumario —es decir, breve y sencillo— y su tramitación no es compatible con la práctica de diligencias probatorias lentas y complejas, o con la necesidad de entrar previamente a examinar —con carácter declarativo— si los derechos de rango infra constitucional que las partes citan como parte del elenco fáctico del recurso de amparo o del informe de ley, según sea el caso, existen en realidad.
En el sub lite, en cambio, aun cuando la parte recurrente invoque una supuesta violación por falta de celebración de una consulta pública, en el fondo pretende que esta Sala analice la legalidad de las reformas del Plan Regulador de Paraíso. Dado lo anterior, se le hace ver que determinar si las gestiones para las reformas alegadas cumplieron los requisitos requeridos por el ordenamiento jurídico infraconstitucional para ser válidos y eficaces —o, por el contrario, contienen vicios que ameritan su anulación—, francamente, significaría reconducir a la vía del amparo una discusión propia de la legalidad ordinaria, que no está relacionada directamente con una eventual vulneración de algún derecho fundamental, puesto que no le corresponde a este Tribunal hacer las veces de alzada en la materia y revisar si lo pedido es procedente de acuerdo con la normativa infraconstitucional que resulte aplicable al caso. Tan así, que en lo tocante a audiencias públicas —tema al que el tutelado le da gran importancia—, esta Sala declaró lo siguiente:
"OBJETO DEL RECURSO. El recurrente expone que el Concejo Municipal de Montes de Oca, en la sesión ordinaria No. 266-2015, acordó un alza en la tarifa por servicios de limpieza de vías y sitios públicos, publicado en la Gaceta No. 113 del 12 de junio de 2015. Sin embargo, incumplió con su deber de comunicar y otorgar audiencia pública a sus contribuyentes.
II.- SOBRE EL PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA . En relación a (sic) la alegada infracción al principio de partición (sic) ciudadana, esta Sala mediante la sentencia No. 2014-002735 de las 9:15 hrs. de 28 de febrero de 2014, en lo conducente, dispuso lo siguiente:
“(…) V.- Finalmente, con respecto a la falta de audiencia pública previa a fijación de tarifas por la prestación de servicios municipales, considera la mayoría de este Tribunal que al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional, por lo que en ese orden de ideas la discusión acerca de si la corporación municipal recurrida debía de llevar a cabo o no la audiencia contemplada en el artículo 43 del Código Municipal previo a acordar el aumento de las tarifas de servicios municipales de recolección de basura y manejo de desechos sólidos es un tema de legalidad ordinaria, por lo que los tutelados, si a bien lo tiene, deberán de formular dicha disconformidad ante las vías ordinarias de legalidad (…) (Lo resaltado en negrita. Criterio reiterado, por la mayoría de este Tribunal, en las sentencias Nos. 05627-2014 de las 9:15 hrs. de 28 de febrero de 2014, 06773-2014 de las 11:41 hrs. de 16 de mayo de 2014 y 09947-2015 de las 09:20 hrs. de 3 de julio de 2015) (…)” Por lo expuesto, debe advertirse que el reclamo planteado por el recurrente es una cuestión de mera legalidad que, desde esa perspectiva, este Tribunal resulta incompetente para definir si la corporación municipal recurrida debía llevar a cabo o no, la audiencia pública reclamada. Asimismo, en la sentencia No. 2015011105 de las 09:05 del 24 de julio de 2015, esta Sala dispuso que el tema planteado, referente al principio de participación ciudadana, ya que la autoridad recurrida no consultó a los usuarios, mediante audiencia pública, el modelo tarifario aprobado, está lejos de las competencias específicas, que la Sala Constitucional está llamada a proteger, sin que ello signifique que no merezca análisis en la jurisdicción ordinaria o de mera legalidad contenciosa administrativa, conforme al artículo 49 constitucional. En consecuencia, el presente recurso es inadmisible y se rechaza de plano de conformidad con el artículo 9 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional". (Sentencia N° 2016002377 de las 09:50 horas del 17 de febrero de 2016).
Por lo tanto, lo propio es que este asunto sea dirimido en la vía común, administrativa o jurisdiccional, por lo que deberá la parte accionada, si a bien lo tiene, plantear sus inconformidades o reclamos ante la vía de legalidad competente, ya que es en tal sede en la cual podrá, en forma amplia, discutir el fondo del asunto y hacer valer sus pretensiones. En consecuencia, el recurso es inadmisible” (el resaltado es del original).
Por su parte, en el pronunciamiento 2019019902 de las 9:20 horas del 11 de octubre de 2019 se consignó:
“III.- SOBRE LAS INFRACCIONES AL PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LOS PROCEDIMIENTOS DE OTORGAMIENTOS DE PERMISOS. Los recurrentes cuestionan que se les irrespetó el derecho de participación ciudadana al otorgar los permisos sin previa audiencia a la comunidad. No obstante, es preciso indicar que este Tribunal, a partir de una mejor ponderación, estimó en la sentencia No. 6773-2014 de las 11:41 hrs. de 16 de mayo de 2014, que la sede natural para vigilar el cumplimiento del principio de participación ciudadana es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional. En la referida resolución, se consideró lo siguiente:
“IV.- BAJO UNA MEJOR PONDERACIÓN. DISCUSIÓN DE LEGALIDAD. Al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional. Por esa razón, son ajenas y lejanas a la competencia de este Tribunal, las cuestiones que se plantean en el caso concreto, a saber, el mecanismo alternativo ordenado por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental –a raíz de la violencia y la situación de intimidación generada en las audiencias de 9 de noviembre de 2013 y 25 de enero de 2014– a fin de garantizar la fase de comentarios de los interesados y réplicas del desarrollador en el procedimiento de evaluación ambiental del proyecto de una nueva Terminal de Contenedores en Moín, a nombre de APM Terminals Moín S.A. En el caso específico, precisamente el artículo 22 de la Ley Orgánica del Ambiente, no define si esa participación es a viva voz, por escrito o de qué manera se satisface la exigencia de la participación, lo cual requiere ser analizado en un proceso que permita la amplitud de prueba y contradictorio que, desde nuestro punto de vista, no encuadra en el amparo como proceso rápido, sencillo, sumario y especial de protección de derechos humanos fundamentales. Le corresponde entonces, al control de legalidad y no a este Tribunal Constitucional, determinar si las actuaciones y conductas administrativas desplegadas (activas u omisas), por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, se ajustan o no, al ordenamiento jurídico infra constitucional. Por las razones indicadas, estimamos que el tema planteado está lejos de las competencias específicas, que la Sala Constitucional está llamada a proteger, sin que ello signifique que no merezca análisis en la jurisdicción ordinaria o de mera legalidad contenciosa administrativa, conforme al artículo 49 constitucional. (…)” A partir de lo expuesto, no le corresponde a este Tribunal definir –como lo pretenden los recurrentes– cuál debió ser el mecanismo para que, en el caso concreto, se garantizara de forma óptima la participación ciudadana, máxime que se pretende revisar la legalidad de las actuaciones administrativas. De este modo y conforme el precedente de cita, no le corresponde a este Tribunal Constitucional determinar si las conductas administrativas desplegadas (activas u omisas) por las autoridades recurridas en el caso concreto se ajustan o no al ordenamiento jurídico infra constitucional, todo lo cual deberá ser cuestionado por los recurrentes en las vías ordinarias de legalidad. En consecuencia, el recurso es inadmisible y así se declara”.
Los precedentes transcritos resultan aplicables al sub examine, dado que no se encuentran motivos para variar los criterios vertidos ni razones para valorar de manera distinta la situación planteada. En consecuencia, los reclamos de la parte accionante atinentes a la participación ciudadana deberán plantearse, si a bien lo tiene, en la vía jurisdiccional ordinaria. Ergo, se declara sin lugar el recurso atinente a este agravio. (…)” VCG11/2022 ... Ver más Contenido de Interés:
Tipo de contenido: Voto salvado Rama del Derecho: 2. PRINCIPIOS CON JURISPRUDENCIA Tema: Participación Subtemas:
NO APLICA.
V.- VOTO SALVADO DE LOS MAGISTRADOS CRUZ CASTRO, RUEDA LEAL Y GARITA NAVARRO, SOLO EN CUANTO A LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA, CON REDACCIÓN DEL SEGUNDO.
1. Tal como se consignó en el voto salvado a la sentencia n.° 2017001163 de las 9:40 horas del 27 de enero de 2017, estimamos que del ordinal 9 de la Constitución Política se extrae que la participación ciudadana, allende de un principio general, se ha instituido como un verdadero derecho fundamental a la luz del marco convencional que acompaña e integra nuestro régimen de derechos fundamentales.
Justamente, en la sentencia número 2013017305 de las 11:32 horas del 20 de diciembre de 2013, la Sala Constitucional considera que el derecho a la participación ciudadana en la toma de decisiones se ha convertido en uno de los pilares fundamentales sobre los que descansa el sistema democrático. En nuestro país, el legislador constitucional recogió este derecho en el artículo 9 de la Constitución Política al disponer que el Gobierno de la República sea popular, representativo, participativo , alternativo y responsable (destacado no corresponde al original), según la reforma propiciada por Ley n.° 8364 de 1º de julio de 2003, publicada en La Gaceta n.º 146 de 31 de julio de 2003. Este mandato de la Ley Fundamental, en particular la cualidad de “participativo”, ha orientado un posterior desarrollo normativo constitucional e infra constitucional. Así, se ha establecido una serie de mecanismos que buscan que el derecho al gobierno participativo pueda ser aplicado en forma eficaz y efectiva, de manera que no quede únicamente como un derecho de papel; ejemplos de lo anterior son el referéndum para la aprobación o derogación de leyes y reformas parciales a la Constitución, o la iniciativa popular en la formación de leyes (véase, entre otras, la sentencia número 2005-05649 de las 14:39 horas del 11 de mayo del 2005).
El derecho al gobierno participativo no solo encarna un reconocimiento del más alto rango jurídico-positivo a la función del control político por parte de los habitantes de la República, sino que, además, significa una revalorización del papel de estos en los procesos de formulación, aplicación y control de la política pública. Por voluntad del legislador constituyente, que esta Sala no debe ni puede desconocer, el derecho al gobierno participativo se erige como pilar fundamental de nuestro régimen democrático (cuestión erróneamente desconocida por el voto de minoría, que a la participación ciudadana le baja la categoría de derecho a principio general en clara contraposición a la línea jurisprudencial de esta Sala, como más adelante se demuestra), lo que resulta conteste con un sistema político basado en la tolerancia, el pluralismo y el respeto a la libertad.
Como indicamos supra, esta categorización del gobierno participativo o de la participación ciudadana como derecho, se explica a través del respaldo convencional contenido en varios instrumentos internacionales de derechos humanos.
Verbigracia, el artículo 21 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 dispone que “toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos” (destacado no corresponde al original).
Concordante con lo anterior, el numeral 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos reconoce de modo expreso el derecho de los ciudadanos: “(…) de participar en la dirección de los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos” .
En igual sentido, la Carta Democrática Interamericana señala en su ordinal 5 que: “ La democracia representativa se refuerza y profundiza con la participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía en un marco de legalidad conforme al respectivo orden constitucional ”.
De manera más vehemente, el artículo 6 de esta Carta estatuye que: “ La participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad . Es también una condición necesaria para el pleno y efectivo ejercicio de la democracia. Promover y fomentar diversas formas de participación fortalece la democracia”. (Destacado no corresponde al original).
El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas también reconoció la participación ciudadana como fundamental para la protección del ambiente:
“ Reconociendo también que el ejercicio de los derechos humanos, entre ellos la libertad de buscar, recibir y difundir información y de participar efectivamente en la dirección de los asuntos gubernamentales y públicos y el derecho a un recurso efectivo, es fundamental para la protección de un medio ambiente limpio, saludable, sin riesgos y sostenible,” (Consejo de Derechos Humanos, 46° periodo de sesiones, A/HRC/RES/46/7 de 23 de marzo de 2021).
También, resulta importante resaltar que, recientemente, en la resolución A/HRC/RES/48/13, adoptada el 8 de octubre de 2021, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidades le otorga el estatus de derecho humano a la participación efectiva en materia ambiental. En tal sentido, señaló:
“Reconociendo que el ejercicio de los derechos humanos, entre ellos los derechos a buscar, recibir y difundir información y a participar efectivamente en la dirección de los asuntos gubernamentales y públicos y en la adopción de decisiones relativas al medio ambiente , así como el derecho a un recurso efectivo, es fundamental para la protección de un medio ambiente limpio, saludable y sostenible”. (El resaltado no corresponde al original).
Por su parte, en la Opinión Consultiva OC-23/17 del 15 de noviembre de 2017, la Corte Interamericana de Derechos Humanos destacó que:
“226 . La participación pública representa uno de los pilares fundamentales de los derechos instrumentales o de procedimiento, dado que es por medio de la participación que las personas ejercen el control democrático de las gestiones estatales y así pueden cuestionar, indagar y considerar el cumplimiento de las funciones públicas. En ese sentido, la participación permite a las personas formar parte del proceso de toma de decisiones y que sus opiniones sean escuchadas. En particular, la participación pública facilita que las comunidades exijan responsabilidades de las autoridades públicas para la adopción de decisiones y, a la vez, mejora la eficiencia y credibilidad de los procesos gubernamentales. Como ya se ha mencionado en ocasiones anteriores, la participación pública requiere la aplicación de los principios de publicidad y transparencia y, sobre todo, debe ser respaldado por el acceso a la información que permite el control social mediante una participación efectiva y responsable ” (el destacado fue adicionado).
Tesitura que también había sido adoptada en la sentencia de 19 de septiembre de 2006, relativa al caso “Claude Reyes y otros vs. Chile”, en la que se dispuso:
“86. En este sentido, el actuar del Estado debe encontrarse regido por los principios de publicidad y transparencia en la gestión pública, lo que hace posible que las personas que se encuentran bajo su jurisdicción ejerzan el control democrático de las gestiones estatales, de forma tal que puedan cuestionar, indagar y considerar si se está dando un adecuado cumplimiento de las funciones públicas. El acceso a la información bajo el control del Estado, que sea de interés público, puede permitir la participación en la gestión pública, a través del control social que se puede ejercer con dicho acceso. 87. El control democrático, por parte de la sociedad a través de la opinión pública, fomenta la transparencia de las actividades estatales y promueve la responsabilidad de los funcionarios sobre su gestión pública . Por ello, para que las personas puedan ejercer el control democrático es esencial que el Estado garantice el acceso a la información de interés público bajo su control. Al permitir el ejercicio de ese control democrático se fomenta una mayor participación de las personas en los intereses de la sociedad.”. (El destacado fue adicional).
Así las cosas, este reconocimiento convencional a la participación ciudadana incide hermenéuticamente en su naturaleza jurídica, puesto que de principio constitucional lo transforma en verdadero derecho fundamental colectivo.
De este modo, la participación ciudadana representa un aspecto esencial del modelo democrático y republicano de este siglo, en el que el control ciudadano, la transparencia y la rendición de cuentas destacan como elementos expresivos de este tipo de régimen político, lo que a su vez confiere mucha mayor legitimidad a la toma de decisiones políticas, cuestión clave cuando de gobernabilidad se trata. Así, en el marco de este tipo de régimen -esto es, con activa y plena participación ciudadana-, el gobierno participativo impacta con mayor intensidad, favoreciendo la toma de decisiones a través de medios más abiertos y transparentes.
Precisamente, uno de los mecanismos ideados para cumplir lo dispuesto en el numeral 9 constitucional es la audiencia pública, a través de la cual las personas interesadas pueden hacer valer sus derechos o manifestar su criterio, participando de manera activa en temas de relevancia nacional o local, y poniendo en conocimiento de la Administración todas aquellas anomalías o disconformidades en relación con algún proyecto por desarrollar.
Así las cosas, la audiencia pública es un instrumento típico de una democracia republicana, mediante la cual se fomenta la participación del ciudadano en el proceso de toma de decisiones públicas. Por su significado, la audiencia debe efectuarse de tal forma que garantice la mayor participación posible de las personas que puedan verse afectadas, de ahí que cualquier acción u omisión que obstaculice lo anterior configura una abierta vulneración al derecho constitucional a la participación ciudadana (véase, entre otras, la sentencia número 2009018223 de las 12:34 horas del 27 de noviembre de 2009).
En cuanto al carácter participativo de la audiencia pública, como se indicó, el ordinal 9 de la propia Constitución Política obliga a ello, pues la calificación “participativo” ahí dispuesta implica, entre otros aspectos, que el Gobierno debe ser un articulador de lo definido por deliberación popular, cuando ello es obligatorio, al tiempo que en la formulación de la política pública, dentro de las posibilidades que el marco jurídico-positivo vigente plantee, está obligado a escuchar el criterio de individuos o grupos afectados, sea este vinculante o no.
En otras palabras, en la democracia republicana actual, los ciudadanos gozan, por mandato constitucional, ya no solo del derecho al voto para ejercer su derecho al gobierno participativo, sino de cantidad de instrumentos de diversa naturaleza para coadyuvar en la toma de decisiones gubernativas y el control político, lo que propicia que puedan ejercer influencia directa en las grandes decisiones públicas.
En este contexto, interesa resaltar que este Tribunal, en la sentencia n.° 2018004117 de las 9:15 horas del 13 de marzo de 2018, realizó un desarrollo respecto a la consulta pública en materia ambiental, destacando que este mecanismo es un pilar en la toma de decisiones relaciones con el medio ambiente. Asimismo, a manera de soft law, acudió a un instrumento particularmente relevante en materia de acceso a la información ambiental y participación ciudadana: el “Convenio sobre el acceso a la información, la participación ciudadana y el acceso a la justicia en la toma de decisiones en temas ambientales”, mejor conocido como “Convenio de Aarhus”. En tal sentido, en el referido pronunciamiento se indicó:
“La Convención de Aarhus, por su parte, en el artículo 6.2.3.4 dispone:
“2. Cuando se inicie un proceso de toma de decisiones respecto del medio ambiente, se informará al público interesado como convenga, de manera eficaz y en el momento oportuno, por medio de comunicación pública o individualmente, según los casos, al comienzo del proceso. Las informaciones se referirán en particular a:
3. Para las diferentes fases del procedimiento de participación del público se preverán plazos razonables que dejen tiempo suficiente para informar al público de conformidad con el párrafo 2 supra y para que el público se prepare y participe efectivamente en los trabajos a lo largo de todo el proceso de toma de decisiones en materia ambiental.
4. Cada Parte adoptará medidas para que la participación del público comience al inicio del procedimiento, es decir, cuando todas las opciones y soluciones son aún posibles y cuando el público pueda ejercer una influencia real.” De conformidad con lo expuesto, debe propiciarse la consulta de manera transparente y con la mayor información posible. Esto genera una mejor administración de los recursos naturales, contribuye a la transparencia y al adecuado manejo de fondos públicos. Recordemos que el asunto ambiental es un tema de todos los miembros de la sociedad, no solamente del gobierno, por lo que también corresponde a cada ciudadano velar por la conservación del ambiente y procurar un desarrollo sostenible. Es por ello que debe abarcar en forma integral los diferentes sectores de la población (…)”. (El destacado fue adicional).
En adición, en el pronunciamiento aludido, la Sala subrayó que la audiencia ciudadana, por tratarse de una manifestación del principio democrático, no debe convertirse en una simple formalidad que simple y llanamente debe ser agendada, aunque tampoco debe instrumentalizarse como un mero obstáculo para el dictado de una decisión administrativa.
Relacionado con lo anterior, esta Sala ha señalado de modo reiterado, que la Constitución se caracteriza por su supremacía y su eficacia directa e inmediata, merced a las cuales los derechos y garantías que confiere resultan directamente exigibles y vinculantes para todos los Poderes Públicos. Así, en la sentencia n.° 1992003194 de las 16:00 horas del 27 de octubre de 1992 se puntualizó:
“(…) La Constitución Política en su unánime concepción contemporánea, no sólo es “suprema” en cuanto criterio de validez de sí misma y del resto del ordenamiento jurídico, sino también conjunto de normas y principios fundamentales jurídicamente vinculantes, por ende, exigibles por sí mismos, frente a todas las autoridades públicas, y a los mismos particulares, sin necesidad de otras normas o actos que los desarrollen o hagan aplicables salvo casos calificados de excepción, en que sin ellos resulta imposible su aplicación-; con la consecuencia de que las autoridades tanto administrativas como jurisdiccionales- tienen la atribución-deber de aplicar directamente el Derecho de la Constitución en su pleno sentido, incluso en ausencia de norma de rango inferior o desaplicando las que se le opongan.” Por su parte, en la sentencia n.° 1995001185 de las 14:33 horas del 2 de marzo de 1995, este Tribunal confirmó:
“Si la Constitución Política tiene un carácter normativo supremo, debe efectivamente conformar y condicionar la validez y eficacia de toda norma inferior o subordinada, y sirve de parámetro para legitimar o no la actuación de cualquier autoridad pública y hasta de los sujetos privados.... El principio de supremacía de la Constitución, en el caso costarricense, no solamente lo tenemos expresamente consagrado en el artículo 10, sino que de modo clarísimo, complementado respecto del órgano encargado de mantenerla o preservarla, según lo que adelante analizaremos. Esto que hemos expresado hasta ahora gira alrededor de que la Constitución tiene una eficacia directa y vincula sin necesidad de intermediación de ninguna otra norma. Y, es por ello, que toda autoridad, en general, tiene capacidad y poder para aplicar, desarrollar y expandir los derechos fundamentales contenidos en la Constitución Política. Si esto no fuera así, toda la argumentación acerca de la jerarquía de las normas, principios y valores constitucionales, caería convertida en una fantasía insubsistente. Sería mera ciencia ficción, una entelequia, en la que simultáneamente existen dos mundos jurídicos ubicados en planos diferentes y sin comunicación entre sí.” En conclusión, la participación ciudadana constituye un derecho constitucional y convencional, que se erige como una cualidad del sistema democrático republicano. Al respecto, los derechos consagrados en la Ley Fundamental, en diverso grado según su contenido sea más o menos programático, tienen una eficacia directa y vinculan sin necesidad de norma alguna. Incluso, su efectividad a través del desarrollo normativo infra constitucional y la aplicación de este no es ajena al control jurisdiccional de constitucionalidad, cuando se advierten regulaciones, actuaciones u omisiones que representan una lesión al núcleo duro (Kernbereich) de ese bien constitucional.
2. En la especie se reclama la lesión a la participación ciudadana, debido a que el 28 de mayo de 2022 se realizó una audiencia pública relacionada con la aludida modificación del plan regulador; empero, no se concedió la palabra a las personas que asistieron, ni se les entregó material sobre esa propuesta.
Del estudio de los autos se desprende que, el 28 de mayo de 2022, la Municipalidad de Nicoya llevó a cabo una audiencia pública referente al proceso de cambio del Plan Regulador Costero de Playa Sámara. En tal audiencia, “se brindó un período 30 minutos a los asistentes para presentar preguntas, objeciones u observaciones por escrito el día de la realización de la Audiencia Pública, pero que debido a la gran cantidad de preguntas consultas y objeciones, resultó materialmente imposible poder atender las mismas el día de la audiencia, sin embargo con el objetivo de dejar constancia de las objeciones recibidas, las mismas fueron leídas, y se abrió un periodo de 40 días naturales para presentar vía correo electrónico, o en la plataforma de servicio de la Municipalidad, objeciones, preguntas u observaciones posterior a la audiencia dicha; además desde principios del mes de mayo se incorporó en la página Web de la Municipalidad de Nicoya, según se puede consultar en el siguiente Link: https://www.nicoya.go.cr/std/275/actualizacion-plan-regulador-costero-playa-samara, donde se visualiza un apartado exclusivamente con toda la documentación relacionada con el ajuste al plan regulador, así como comunicados en las redes sociales de la Municipalidad de Nicoya, donde se indica que dicha información se encontraba físicamente en el Departamento de Zona Marítimo Terrestre, para la revisión que cualquier interesado pueda tener acceso a ella” (la negrita fue añadida).
En cuanto al material referente a la propuesta de rectificación y modificación del Plan Regulador Costero de Sámara “se imprimió a gran escala la nueva lámina para que cada persona tuviera acceso a ella y la revisara con detenimiento, así como ampos que contenían la información escrita, justificación, incorporación de reglamento de cobro de canon y demás información relacionada, al día de hoy se encuentra disponible dicha información, todo con respeto a la participación ciudadana democrática”.
Antes de resolver tal punto, estimo de importancia traer a colación lo argumentado en la sentencia n.° 2002010693 de las 18:20 horas del 7 de noviembre de 2002:
“III.- Sobre el fondo. Por razones de conveniencia, se iniciará el análisis de fondo de este asunto tomando como punto de partida los dos argumentos que fueron enunciados arriba.
A.– Sobre el derecho a participar en la toma de decisiones. Este extremo del recurso se vuelca sobre un punto, sobre el que estima este Tribunal que resulta más adecuado el examinar cada uno de los reglones implicados en éste asunto y cómo estos aportan en la solución del dilema aquí discutido.
i.– El Principio Democrático . El artículo primero de la Constitución Política establece: "Costa Rica es una República democrática , libre e independiente." (La negrita no es del original). Este numeral, consagra un marco constitucional de amplias y profundas consecuencias jurídicas, sociales, económicas, políticas, entre otros aspectos, y se caracteriza por establecer conceptos esenciales dentro de nuestro sistema democrático y constitucional, precisamente por la vasta extensión de sus efectos, pues dicha afirmación estableció por parte del Legislador constituyente, toda una carga ideológica sobre la concepción de lo que debía ser el modelo a través del cual, se organizaran las relaciones de poder a lo interno de la sociedad, de los individuos entre sí y para con el Estado. De tal suerte, que el primer numeral de la Constitución constituye lo que la jurisprudencia de este Tribunal ha denominado como el "principio democrático". Este principio precisamente, forma parte de la serie de preceptos generales que, concebidos como fundamento y meta del Estado de Derecho, se encuentran contenidos en forma expresa o tácita por la Constitución, pues suponen el marco, límite y objetivo a alcanzar por el ordenamiento, al que tienen que acoplarse todas las demás normas y por ende, al que tienen que ajustar su actuación todos los operadores jurídicos. Uno de los elementos más importantes de dicho principio, es el de la participación pública, el cual no es más que el reconocimiento de la existencia del derecho de cada uno de los ciudadanos a participar en la construcción y mantenimiento de la sociedad en la que viven, reconocimiento que parte del supuesto fundamental de que en toda democracia, todos y cada uno de los individuos que la componen se encuentran libres y en condiciones de igualdad; de tal modo, que resulta incongruente con ese modelo la idea de sectores o grupos sociales que, con exclusión de todo el resto de la sociedad, se arroguen para sí mismos el manejo de los asuntos públicos, por el contrario, implica que en la medida de lo posible, cada una de las personas tenga la posibilidad de contribuir en el manejo de la "res publica". Esta idea ha sido de reiterada cita y desarrollo por este Tribunal, quien en ocasiones anteriores, ha indicado que es en la idea de democracia participativa -de activa y plena participación popular-, donde precisamente el principio democrático adquiere su verdadera dimensión. De esta forma, y como consecuencia necesaria de la anterior afirmación, se colige que las autoridades públicas, siempre y dentro de la medida de lo posible, deben promover y fomentar la participación ciudadana en la toma de decisiones, pues ello no es más que el reconocimiento del carácter democrático de la sociedad costarricense.
ii.– El derecho a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado. El artículo 50 de la Constitución Política establece: "El Estado procurará bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza. Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, esta legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado. El Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho. La Ley determinará las responsabilidades correspondientes." (La negrita no es del original) En otras palabras, este artículo establece el derecho de las presentes y futuras generaciones a vivir en un ambiente adecuado para su salud y bienestar. Como ha sido de amplio reconocimiento por parte de esta Sala y de la doctrina, este derecho pertenece a la categoría de los derechos fundamentales de tercera generación o derechos de la solidaridad, los cuales se distinguen de los derechos pertenecientes a las dos primeras generaciones en virtud justamente de ser derechos ostentados, ni frente al Estado ni frente a los particulares, sino exigibles a la sociedad en su conjunto, por cuanto cada uno de sus componentes puede y debe dedicar una parte de su esfera de libertad hacia la protección de intereses comunes a todas las personas, y a este respecto, no hay un interés más común a todos los seres humanos que el entorno natural que los rodea, del cual necesitan y extraen todos los recursos esenciales para su existencia y desarrollo. Es así como, esta regla programática ha creado una diversa plétora de instrumentos tendientes a hacer efectiva dicha protección, siendo uno de los más importantes el de la participación ciudadana, el cual se convierte en la herramienta mediante la cual se dota a los ciudadanos de la posibilidad de hacer efectivo el derecho a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado.
"El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes." (En negrita no es del original).
De esta manera, dicho principio ha sentado un norte, pues implica que dentro de las pautas que dicte un Estado para alcanzar el desarrollo sostenible, debe por consiguiente ser promovida –como uno de sus elementos esenciales– la participación de los ciudadanos y de todas aquellas partes que deriven intereses en la protección y conservación del ambiente, tarea para la cual es fundamental un acceso amplio y sin obstáculos a la información concerniente al ambiente, pues solo así sus aportes podrán tener un valor efectivo y eventualmente ser tomados en consideración para rechazar o adoptar una posición, respecto de un conflicto en el cual se encuentre en juego el ambiente. Por otra parte, existen también otros instrumentos internacionales que se dirigen en el mismo sentido que la Declaración antes citada. Así, en la "Carta Mundial de la Naturaleza", adoptada por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas número 37/7 del veintiocho de octubre de mil novecientos ochenta y dos, se dispuso en su punto 16:
"16. Toda planificación incluirá, entre sus elementos esenciales, la elaboración de estrategias de conservación de la naturaleza, el establecimiento de inventarios de los ecosistemas y la evaluación de los efectos que hayan de surtir sobre la naturaleza las políticas y actividades proyectadas; todos estos elementos se pondrán en conocimiento de la población recurriendo a medios adecuados y con la antelación suficiente para que la población pueda participar efectivamente en el proceso de consultas y de adopción de decisiones al respecto." También, en esta dirección se enmarca el artículo 8.2 de la "Declaración sobre el derecho al desarrollo", adoptada por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas número 41/128, del cuatro de diciembre de mil novecientos ochenta y seis, que dice:
"2. Los Estados deben alentar la participación popular en todas las esferas como factor importante para el desarrollo y para la plena realización de todos los derechos humanos." 3) Jurisprudencia previa. Ahora bien, esta Sala ha establecido por su parte, criterios dentro de su jurisprudencia sobre la participación pública dentro de la toma de decisiones que afectan a la colectividad, así como sobre la necesidad de que para lograrlo en forma efectiva, se informe debidamente a los ciudadanos.
i.– Sentencia número 2002–03074 de las quince horas veinticuatro minutos del dos de abril de dos mil dos: este Tribunal dispuso lo siguiente:
III.- Sobre el derecho a la información: El derecho a la información es uno de los derechos del ser humano y está referido a una libertad pública individual cuyo respeto debe ser propiciado por el propio Estado. Este derecho, es a la vez, un derecho social cuya tutela, ejercicio y respeto se hace indispensable para que el ciudadano tome parte activa en las tareas públicas y pueda así participar en la toma de decisiones que afectan a la colectividad. En ese sentido, es un derecho humano inalienable e indispensable en la medida en que se parte de que información significa participación. De esta manera, si la información es requisito para que el ciudadano individualmente considerado adopte decisiones, informar, a la vez, es promover la participación ciudadana . El derecho de la información distingue tres facultades esenciales de quienes lo ejercen: la facultad de recibir, la facultad de investigar y la facultad de difundir informaciones. La facultad de recibir información se refiere principalmente a la obtención, recepción y difusión de noticias o informaciones, las cuales deben referirse a hechos con trascendencia pública y ser conformes con la realidad, asequible por igual a todos, debiendo referirse a hechos relevantes cuyo conocimiento esté dirigido a formar opinión y a fomentar la participación del ciudadano, siendo requisito esencial que la información sea completa y veraz. La segunda facultad se refiere a la posibilidad de investigación, es decir, al libre y directo acceso a las fuentes de información. Por último está la facultad de difundir, que se trata del derecho del ciudadano a la libre difusión de opiniones e informaciones; facultad que sólo puede ejecutarse en sentido positivo pues no se contempla la posibilidad de "no difundir" informaciones o noticias. Ahora bien, el derecho a la información como tal, está compuesto por dos vertientes o dimensiones: una activa que permite la comunicación de informaciones y otra pasiva que se refiere al derecho de todo individuo o persona, sin ningún tipo de discriminación, a recibir información; información que, en todo caso, deberá ser veraz y que puede ser transmitida por cualquier medio de difusión. A partir de lo anterior se tiene que si bien el derecho a la información tutela en su aspecto pasivo la posibilidad de acceder a fuentes de información con el ánimo de poder participar en la toma de decisiones de la colectividad, también es lo cierto que no se trata de un derecho irrestricto, sino que, por el contrario, está sujeto a límites y entre ellos, el derecho a la intimidad se constituye en un límite para el derecho a la información por cuanto, en la medida en que la información verse sobre asuntos que no sean de relevancia pública, se impone el respeto a la intimidad y opera como límite o barrera frente al derecho a la información. Por el contrario, cuando la información es de relevancia pública, el acceso a la misma y su difusión, se imponen como regla y por ello, cuando se trate de la trascendencia pública del objeto comunicable, se justificaría la intromisión amparándose en el derecho del público a la recepción de noticias y en el derecho del informador a transmitirla, salvo, claro está, cuando se trata de una información que haya sido declarada previamente como secreto de Estado o sea falsa en cuyo caso el tratamiento de la misma, será diferente.
IV.- En relación con lo anterior, el derecho a la información es considerado como una garantía jurídica indispensable para que los ciudadanos puedan ejercer, en mayor o menor medida, su participación en las tareas públicas y desde este punto de vista, se trata de un derecho público y subjetivo. Es un derecho público por cuanto exige la intervención del Estado para procurar información sobre las actividades que desempeñan los órganos gubernamentales, además, es un derecho subjetivo, por cuanto supone un poder jurídico, susceptible de regulación por el ordenamiento jurídico. Ese derecho a la información, además, tiene un carácter preferente al considerarse que garantiza un interés constitucional: la formación y existencia de una opinión pública libre; garantía que reviste una especial trascendencia ya que, de ser una condición previa y necesaria para el ejercicio de otros derechos inherentes al funcionamiento de un sistema democrático, se convierte, a su vez, en uno de los pilares de una sociedad libre y democrática. Para que el ciudadano pueda formar libremente sus opiniones y participar de manera responsable en los asuntos públicos, ha de ser informado ampliamente de modo que pueda formar opiniones, incluso contrapuestas, y participar responsablemente en los asuntos públicos. Desde esta perspectiva, el derecho a la información no sólo protege un interés individual sino que entraña el reconocimiento y la garantía de una institución política fundamental, cual es la opinión pública, indisolublemente ligada con el pluralismo político y por ende, de naturaleza colectiva. En ese sentido, la opinión pública libre es contraria a la manipulación de la información, con lo cual, el ciudadano tiene el derecho a recibir y seleccionar las informaciones y opiniones que desee pues en el momento en que cualquiera de las informaciones existentes o posibles desaparece, cualquiera que sea el agente o la causa de la desaparición, está sufriendo una limitación al derecho a optar como forma de ejercitar el derecho de recibir. El derecho a ser informado es público por cuanto exige la intervención del Estado y es un derecho subjetivo por cuanto supone un poder jurídico, susceptible de ser institucionalizado y regulado por el ordenamiento jurídico para la satisfacción de fines o intereses de carácter social, basados en la naturaleza misma de la persona humana y en la organización de la sociedad. A su vez, existe un deber de los entes públicos a facilitar la información y para ello, deberán dar facilidades y eliminar los obstáculos existentes.[...]". (En negrita no es del original) En el anterior precedente, éste Tribunal determinó entre otras cosas, que la participación ciudadana dentro de las tareas públicas es fundamental y que para alcanzarla surge como necesaria no sólo la posibilidad de acceder a la información, sino de ser informado oportunamente por parte de las autoridades.
ii– Sentencia número 2238-96 de las catorce horas cincuenta y cuatro minutos del catorce de mayo de mil novecientos noventa y seis:
"IX.- Como último aspecto, consideran los recurrentes que ha sido lesionado su derecho a la información. Sobre este aspecto y por la trascendental importancia que tiene lo alegado en materia de medio ambiente cabe para los efectos de la resolución del mismo señalar, que en el actual Estado Social de Derecho, encontramos como uno de sus principios fundamentales o estructurales el derecho de información y a la información para la efectiva participación de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas. Tradicionalmente se ha conceptualizado el objeto de esta garantía constitucional del derecho de información como el intercambio de ideas que originan una discusión pública donde se forma la opinión personal que junto con las demás conformarán la opinión pública. En materia del medio ambiente debemos trasladar este concepto sobre el derecho de información a una nueva perspectiva que tiene todo individuo o colectividad de solicitar información y de ser informado por cualquier ente estatal que no puede ser obstruida por las instituciones estatales referentes a cualquier proyecto que pueda afectar el goce de su derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Es entonces esta, la garantía que le permitirá participar a cualquier individuo o colectividad, haciendo uso de los intereses difusos del acceso a la participación, dentro de los procesos de toma de decisiones que afecten ese derecho, pues de lo contrario sería ilusorio y la norma constitucional resultaría superflua. Es en consecuencia obligación del Estado democrático, preservar esa libre comunicación formadora de la voluntad política del pueblo, y es a través de esa interrelación entre los receptores pasivos de la información o de quienes la demandan, que se realiza no sólo el pluralismo político, sino la intervención de un pueblo en la formación de proyectos que puedan afectar sus derechos fundamentales. Sin embargo y sin pasar de alto lo señalado anteriormente no encuentra esta Sala, de acuerdo al estudio del expediente y lo expresado por el recurrido bajo fe de juramento, elementos objetivos que le hagan deducir que este derecho le ha sido negado a los recurrentes." [En negrita no es del original] iii.– Sentencia número 2000-06640 de las nueve horas dieciséis minutos del 28 de julio del 2000: Considera esta Sala, que este precedente es importante para los efectos del presente caso, pues el mismo contiene un cuadro fáctico similar, siendo que bajo los mismos argumentos de infracción constitucional –violación al derecho a la participación ciudadana y a un ambiente sano–, los recurrentes impugnan la decisión de la SETENA de llevar a cabo la audiencia prevista dentro de un procedimiento de evaluación de impacto ambiental, no en la localidad donde se ubicaba el proyecto en cuestión, sino en San José, lo cual en su dicho impedía ejercer una efectiva participación dado que era un lugar ajeno y lejano al sitio del proyecto. En dicho caso, esta Sala dictaminó lo siguiente:
"... IV.- Sobre el fondo. Consideran los recurrentes que el Ministerio de Ambiente y Energía y la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, están limitando su derecho de participación ciudadana por cuanto han convocado para una audiencia pública en un lugar al que no podrán acudir muchas de las personas que habitan las comunidades afectadas por el "Proyecto Mina Bellavista" que se desarrollará en la comunidad de Miramar de Puntarenas, considerando que tal audiencia debe realizarse en la comunidad afectada y no en un lugar totalmente ajeno a la zona perjudicada.
V.- Estima la Sala que, dadas las circunstancias particulares del caso concreto y precisamente por tratarse de materia ambiental, los recurrentes llevan razón en su alegato y por ende, el recurso debe ser declarado con lugar. De conformidad con lo dispuesto por el Decreto No.25705-MINAE, la necesidad o no de realizar una audiencia pública, será una potestad discrecional de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental del Ministerio de Ambiente y Energía, la cual podrá ser convocada con la finalidad de que participen en ella los miembros de la sociedad, asunto que en todo caso es propio de legalidad. En este asunto en concreto, la Administración, en uso de esa potestad discrecional y dada la magnitud del asunto en discusión, decidió convocar a una audiencia pública para tratar los temas relativos a la ejecución del proyecto que estaba en discusión y además, en aras de tutelar el derecho a la participación ciudadana y el derecho al ambiente. Sin embargo, en criterio de esta Sala, tales derechos no fueron verdaderamente garantizados para su efectivo ejercicio por parte de los ciudadanos puesto que la audiencia se realizaría en San José y no en el lugar específico en el que se va a desarrollar el proyecto, a pesar de que el Decreto citado establece claramente que la finalidad de tal audiencia es la participación de los miembros de la sociedad . Desde esta perspectiva, considera la Sala que en vista de las características específicas que reviste el "Proyecto Ríos Minerales Mina Bellavista" y el impacto ambiental que éste podría producir en la zona, resulta indispensable que la realización de tal audiencia, tenga lugar en la localidad donde se desarrollará el proyecto con el fin de que, con ello, se cumpla verdaderamente el objetivo de darle participación ciudadana a la localidad que será la directamente afectada por el proyecto de cita, permitiéndose así la intervención de los diferentes sectores de la localidad. De hecho ha sido la misma Administración la que ha considerado necesaria la celebración de la audiencia en este caso concreto, porque ella contribuirá a la averiguación de la verdad real, y si así lo ha considerado la misma Administración, resulta también indispensable que dicha audiencia se lleve a cabo en el lugar donde los vecinos puedan asistir, ya que de lo contrario, la celebración de la audiencia en los términos ordenados por la Administración, no lograría cumplir su finalidad y la falta de recursos no puede constituirse en un obstáculo para hacer llegar al expediente todos los elementos probatorios que la Administración requiere para tomar una decisión en asunto tan importante como el presente, que tendrá necesariamente implicaciones sobre el medio ambiente. Así las cosas, no procede más que la estimación del presente recurso de amparo, como en efecto se ordena.-" (…)
i.– El derecho de acceso a la información ambiental. Este derecho tiene a su vez dos vertientes, por un lado –en su aspecto activo– conlleva el derecho de todas las personas a recibir información concerniente al ambiente, en virtud de haberse realizado una petición en ese sentido, sin que por ello tenga que ser demostrado previamente algún interés específico –bastando para ello alegar la presencia de un interés difuso, lo cual de por sí ha sido de amplia aceptación por esta Sala–, y debiendo dicha información ser puesta a disposición del petente tan pronto como sea posible. A este respecto, podría exceptuarse el acceso, únicamente bajo fundados argumentos de que la información a publicitar adverse la confidencialidad propia de procesos judiciales, los secretos de Estado y los derechos de propiedad intelectual. En cuanto a la vertiente pasiva, este derecho del ciudadano implica que correlativamente, la Administración se encuentra en el deber de facilitar a quien lo solicite la información relativa al ambiente, tanto dentro de los procedimientos como fuera de éstos; ello incluiría la obligación de informar sobre la actividad propuesta, la estructura del procedimiento, la indicación de cuáles serían los órganos para recibir las opiniones o cuestionamientos, entre otros.
ii.– El derecho a la participación pública. Implica esta vertiente, la posibilidad para aquellas personas que puedan verse afectadas o que tengan interés sobre una decisión referente al ambiente, a manifestar desde temprano sus criterios, opiniones, puntos de vista o cuestionamientos sobre la misma, sin tener estas que encontrarse sometidas a formalidades específicas para llegar a ser tomadas en cuenta. Consecuentemente, la información que se dé al administrado debe contener resúmenes no técnicos, que permita a las personas comprender la magnitud de la discusión. Asimismo, conlleva a la existencia de adecuados plazos para, de previo a la participación, se lleve a cabo una etapa para que los ciudadanos se informen.
iii.– El derecho de acceso a la justicia en materia ambiental. Esta dimensión refiere al derecho de los ciudadanos a tener una amplia legitimación activa para proceder a solicitar la revisión de las medidas tomadas en relación con el ambiente, en especial cuando consideren que se ha violentado dentro del procedimiento alguno de los dos aspectos antes citados.
"Artículo 17.- Las actividades humanas que alteren o destruyan elementos del ambiente o generen residuos, materiales tóxicos o peligrosos, requerirán una evaluación de impacto ambiental por parte de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental creada en esta ley. Su aprobación previa, de parte de este organismo, será requisito indispensable para iniciar las actividades, obras o proyectos. Las leyes y los reglamentos indicarán cuáles actividades, obras o proyectos requerirán la evaluación de impacto ambiental".
El procedimiento de evaluación de impacto ambiental, se caracteriza por ser un procedimiento administrativo con una nota diferenciadora, pues lo que busca es eludir o minimizar la eventual configuración de un daño ambiental, dentro de la ejecución de actividades sobre las que existe certeza acerca del efecto perjudicial que éstas producirían sobre el ambiente, de llevarse a cabo sin mediar contención alguna. En otras palabras, este instrumento corresponde a la materialización del principio de prevención, por cuanto ante una actividad que se sabe de antemano que es dañosa para el ambiente, el interesado propone una serie de medidas tendientes a evitar o mitigar el detrimento ecológico, al órgano o ente público –en este caso la SETENA– que se encarga de determinar si las mismas son las más adecuadas para tal fin. Por consiguiente, dado que este procedimiento lo que persigue en todo momento es el prever cualquier consecuencia negativa, a través de un amplio flujo de información, resulta natural entender que una de sus características es que las personas que puedan verse afectadas por el desarrollo del proyecto puedan aportar datos o puntos de vista fundamentales, que las autoridades competentes a raíz de una conducta omisiva o arbitraria podrían ignorar o dejar de lado, desprotegiendo consecuentemente al ambiente. Es así como el principio o derecho de participación implica dentro del procedimiento de evaluación de impacto ambiental, un alto grado de publicidad, al punto de que cualquier acto o solicitud que tenga un efecto significativo sobre el resultado final del mismo, debe ser de alcance general para todos los interesados, de modo que estos puedan ejercer sus opiniones en cualquier momento y no ser encasillados a un momento procesal determinado. El papel de la población como defensor de un ambiente sano, va desde "la cuna hasta la tumba", es decir, desde el inicio de la actividad productiva como proyecto, hasta el fin de su vida útil, por lo que no sería admisible que en una explotación encaminada a durar por un período de tiempo indefinido, inclusive décadas –como es el caso de los proyectos hidroeléctricos–, y de consecuencias irreversibles, se limite la participación de aquellos sectores sociales que puedan verse afectados, a una etapa procesal, que como una audiencia, puede durar sólo unas cuantas horas. Así, en razón de su naturaleza preventiva, es exigible que desde el mismo momento de su inicio, un proyecto sometido a evaluación de impacto ambiental deba ser puesto en conocimiento de la población a efectos de iniciar un fenómeno abierto de participación.
Por su parte, en la sentencia n.° 20050002589 de las 14:53 horas del 9 de marzo de 2005 se determinó:
“III.- Sobre el fondo. De la garantía de respuesta oportuna en protección del medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado.- En la sentencia 2002-01220 de las 14:48 horas del 6 de febrero del 2002 la Sala declaró la inconstitucionalidad de la modificación de los artículos 19 y 20 del Reglamento de Procedimientos de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, SETENA) introducida por Decreto Ejecutivo 26.228-MINAE y desarrolló el tema de la facultad de los gobiernos locales para darse su propia ordenación territorial a través de los planes reguladores. En esa sentencia se estableció que todo plan regulador de desarrollo urbano debe contar, previo a su aprobación y desarrollo, con un examen del impacto ambiental desde la perspectiva que da el artículo 50 constitucional, para que el ordenamiento del suelo y sus diversos regímenes, sean compatibles con los alcances de la norma superior, sobre todo, si se repara en que esta disposición establece el derecho de todos los habitantes a obtener una respuesta ambiental de todas las autoridades públicas y ello incluye, sin duda, a las Municipalidades que no están exentas de la aplicación de la norma constitucional y de su legislación de desarrollo. En relación con la participación de la Municipalidad en la elaboración de los planes reguladores, específicamente en esa sentencia 2002-01220 de las 14:48 horas del 6 de febrero del 2002 la Sala indicó:
“Es evidente que en este caso, es totalmente coincidente el interés nacional y el local, y por ello los gobiernos locales pueden y deben exigir el cumplimiento de requisitos ambientales en su territorio, y en caso de conflicto con las autoridades rectoras de la materia ambiental, pueden someter las controversias al contralor jurisdiccional, según la naturaleza de la infracción. Es por lo anterior que las normas tutelares del medio ambiente no son incompatibles, desde el punto de vista constitucional, con las facultades y competencias de las municipalidades, las que están obligadas, por imperativo del artículo 50 de la Constitución Política, a prodigarse en la protección del medio ambiente.” Desde esa perspectiva, de los hechos que se tienen por demostrados y del informe rendido por el representante de la Municipalidad de Palmares la Sala observa que efectivamente la autoridad recurrida omitió someter a audiencia pública el proyecto final del Plan Regulador con los estudios respectivos, y se echa de menos especialmente el dictamen de impacto ambiental que corresponde al SETENA, previo a la realización de audiencia pública; lo que es contrario a la defensa de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado . A criterio de este Tribunal previo a la adopción, aprobación y desarrollo del plan regulador de Palmares, es necesario que la Municipalidad cuente con el examen de impacto ambiental y lo ponga en conocimiento de los vecinos de la localidad, en garantía además del principio de participación democrática en el procedimiento de elaboración del plan regulador, antes de su aprobación. Ahora bien, en lo que respecta el momento oportuno para resolver las nulidades y otras articulaciones procedimentales, ello es un asunto que del análisis del expediente (folio 78 a 82) se desprende fue elevado a conocimiento del Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Tercera; que es el órgano competente para dilucidar el asunto por tratarse de un aspecto de legalidad que excede la naturaleza sumaria del proceso de amparo”. (La negrita fue añadida).
Asimismo, en el voto salvado en la sentencia n.° 2011015763 de las 9:46 horas del 16 de noviembre de 2011 se indicó:
“VOTO SALVADO DE LOS MAGISTRADOS ARMIJO, CRUZ Y RUEDA CON REDACCIÓN DEL ÚLTIMO. (…)
I.- SOBRE LA PLANIFICACIÓN URBANA Y EL DERECHO A AUDIENCIA . En relación con este tema, en la sentencia número 05575-2007 de las 15:24 horas del 25 de abril de 2007, esta Sala resolvió lo siguiente:
“V.- PLANIFICACIÓN URBANA. Este Tribunal en reiteradas ocasiones ha indicado que, en consonancia con lo dispuesto en los artículos 169 y 170 de la Constitución Política, la Ley de Planificación Urbana número 4240 de quince de noviembre de mil novecientos sesenta y ocho establece que la titularidad primaria en materia de planificación urbana corresponde a las municipalidades, lo cual ha sido plasmado en los artículos 15 y 19 de dicha ley. En ese sentido, en la sentencia número 1993-6706, de las quince horas veintiún minutos del veintiuno de diciembre de mil novecientos noventa y tres, la Sala indicó:
“II).- La Sala estima que la potestad atribuida a los gobiernos locales para planificar el desarrollo urbano dentro de los límites de su territorio sí integra el concepto constitucional de "intereses y servicios locales" a que hace referencia el artículo 169 de la Constitución, competencia que fue reconocida por la Ley de Planificación Urbana (# 4240 del 15 de noviembre de 1968, reformada por Leyes # 6575 de 27 de abril de 1981 y # 6595 de 6 de agosto de ese mismo año), específicamente en los artículos 15 y 19 (…)”.
De manera que es a los entes municipales a los que corresponde asumir la planificación urbana local por medio de la promulgación de los respectivos planes reguladores, haciendo efectiva la normativa que al efecto dicte el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, como institución encargada de la planificación urbana a nivel nacional. Esto último con la aclaración de que la Dirección de Urbanismo funciona como órgano asesor de las municipalidades a los efectos de preparar, aplicar y modificar el Plan Regulador municipal o local y sus Reglamentos antes de su adopción definitiva; sin embargo, ha dicho la Sala que lo expuesto debe entenderse como el límite formal de los grandes lineamientos, normas técnicas o directrices generales conforme a las cuales deben los gobiernos locales elaborar sus respectivos planes reguladores y los reglamentos de desarrollo urbano correspondientes, pues no es posible pretender que el Plan Nacional de Desarrollo Urbano se elabore y ponga en práctica íntegramente por el Gobierno Central, sin la intervención directa de las municipalidades en esa materia. Ha estimado la Sala que tal situación atenta no sólo contra los más elementales principios de la lógica y la conveniencia, habida cuenta que se trata de los intereses particulares de cada cantón de la República, sino también contra los principios constitucionales del régimen municipal, establecido por nuestra Carta Fundamental en los artículos 168 a 175. En ese contexto, la planificación urbana, sea la elaboración y puesta en marcha de los planes reguladores, es una función inherente a las municipalidades con exclusión de todo otro ente público, salvo lo dicho en cuanto a las potestades de dirección general atribuidas al Ministerio de Planificación y a la Dirección de Urbanismo. Sobre la naturaleza jurídica de los planes reguladores, el criterio sostenido por esta Sala es que en razón de su contenido y de su eficacia u obligatoriedad general, debe estimarse que se trata de verdaderas normas jurídicas o leyes en sentido material, en vista de que reconoce derechos y establece obligaciones para los titulares y poseedores de los inmuebles ubicados en la circunscripción territorial del respectivo cantón. Asimismo, atendiendo al procedimiento de formación de estas regulaciones, se ha considerado que se constituye en manifestación de la democracia directa, en razón de que son elaborados y aprobados por las respectivas municipalidades, las que encuentran su razón de ser, precisamente en su conformación, esto es, por los munícipes o vecinos, en una circunscripción territorial determinada –cantón-, para la " administración de los intereses y servicios locales " (artículos 169 de la Constitución Política y 1° del Código Municipal).
VI.- PROCEDIMIENTO DE APROBACIÓN O MODIFICACIÓN DE UN PLAN REGULADOR. Para la aprobación o la modificación de los planes reguladores, se requiere –como requisito esencial e ineludible la celebración de una audiencia oral y pública de los munícipes y población en general que tenga intereses en esa regulación, en los términos previstos en el artículo 19 (sic) de la Ley de Planificación Urbana, elemento que legitima la normativa adoptada. Asimismo, el Plan se adopta mediante acuerdo del Concejo municipal, órgano deliberativo de los entes municipales. Con lo cual, es claro que no es contrario al artículo 45 de la Constitución Política el que los planes reguladores y regulaciones reglamentarias –con que se acompañan y lo conforman– establezcan regulaciones en torno al uso del suelo. De ahí que la Sala no ha encontrado objeciones a la legitimidad de los planes reguladores para imponer limitaciones al derecho de propiedad, bajo la consideración de que, como el resto de los derechos (incluyendo la libertad de comercio), su ejercicio no es ilimitado, por lo que, en su condición de ordenamientos territoriales, pueden imponer limitaciones de interés social a la propiedad, en este caso sustentadas en una regulación de naturaleza urbanística, sin que en tal condición, sean indemnizables, con los únicos límites que los establecidos en el artículo 28 constitucional. Volviendo al tema de la audiencia pública a la que se hizo alusión antes, tiene por objeto permitir el ejercicio del derecho a la participación de la comunidad en un asunto que le afecta directamente y que, en consecuencia, debe efectuarse con anterioridad a la toma de la decisión administrativa, constituyéndose así en una manifestación del principio democrático. Como consecuencia, este tipo de audiencias no se constituyen simplemente en parte de un procedimiento que por formalidad deba programarse, de manera que se pueda fijar de forma que haga nugatorio el ejercicio del derecho que pretende tutelar, al otorgarse en condiciones que se convierta en una mera formalidad, incapaz de alcanzar los objetivos que está llamada a obtener en protección del derecho a la información y participación ciudadana, aunque ciertamente tampoco debe llegar a constituirse en un obstáculo para que se emita una oportuna resolución de la gestión.” En relación con el antecedente mencionado, se debe aclarar que la audiencia está regulada en el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana, no en el 19, lo que no afecta, por tratarse de un mero error material, el fondo de la cuestión. Asimismo, en sentencia número 2009-018358 de las 14:31 horas del 2 de diciembre de 2009, este Tribunal se manifestó de la siguiente forma:
“IV.- Sobre la audiencia pública . El artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana establece como primer requisito para la implementación de un Plan Regulador, el convocar a una audiencia pública, específicamente establece que la misma deberá ser convocada por medio del Diario Oficial La Gaceta, debe indicarse lugar fecha y hora en la que la audiencia será realizada, lo que deberá hacerse con mínimo quince días de anticipación, lo anterior claro está, sin desmérito de cualquier otra divulgación adicional que se estime necesaria. La audiencia, lo que busca es que exista transparencia y participación ciudadana en el proceso de la toma de decisión, lo que además posibilita a cualquier ciudadano a oponerse a la iniciativa en discusión. Este Tribunal ya ha tenido la oportunidad de analizar la relevancia que posee la audiencia en cuestión, en ese sentido, en lo que interesa señaló en la sentencia número 2004-12242 de las catorce horas veintiocho minutos del veintinueve de octubre de dos mil cuatro:
“La audiencia pública que en casos como el presente se realiza por parte de los entes municipales, tiene por objeto permitir el ejercicio del derecho a la participación de la comunidad en un asunto que le afecta directamente y que, en consecuencia, debe efectuarse con anterioridad a la toma de la decisión administrativa, constituyéndose así en una manifestación del principio democrático. Como consecuencia, este tipo de audiencias no se constituyen simplemente en parte de un procedimiento que por formalidad deba programarse, de manera que se pueda fijar de forma que haga nugatorio el ejercicio del derecho que pretende tutelar, al otorgarse en condiciones que se convierta en una mera formalidad, incapaz de alcanzar los objetivos que está llamada a obtener en protección del derecho a la información y participación ciudadana, aunque ciertamente tampoco debe llegar a constituirse en un obstáculo para que se emita una oportuna resolución de la gestión”.
De lo anterior, se colige que la audiencia en procesos como el que nos ocupa, debe permitir un derecho de acceso a la información, que haya una verdadera participación de los interesados y por último un respecto al derecho de acceso a la justicia, lo que deviene en una oportunidad real para que los vecinos e interesados, conozcan el Plan Regulador con antelación y puedan presentar sus opiniones al respecto.
Ahora bien, procede a continuación analizar si en el procedimiento de tramitación del Plan Regulador para la Fortuna de San Carlos, aprobado por el Concejo de la Corporación de San Carlos, por acuerdo Número 5, Acta Número 56, del veintiséis de setiembre de dos mil cinco, publicado en el Diario Oficial La Gaceta No. 107 del cinco de junio de dos mil siete, se respetaron o no los requisitos antes mencionados. En ese sentido, el Alcalde la Municipalidad de San Carlos, indica en el informe rendido a esta Sala: “Para la Convocatoria Públilca (sic), se colocaron con más de ocho días de anticipación panfletos en lugares estratégicos de todo el Distrito de Fortuna, se informó por los medios de comunicación colectiva del Cantón así como por medio de perifono (sic)”. Con base a ello, es que este Tribunal estima que sí existió en el caso concreto un lesión al derecho de audiencia, lo anterior por cuanto la ley es clara al esbozar los requisitos por los cuales una audiencia debe ser convocada, en tal sentido tal y como anteriormente se mencionó, el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana, acota que la audiencia deberá ser convocada por medio del Diario Oficial, ello sin perjuicio de cualquier otra divulgación adicionar, lo que implica que la utilización de otros métodos como los panfletos o los medios de comunicación colectiva cantonales no puede de ninguna manera sustituir la publicación en el Diario Oficial, la cual constituye un requisito indispensable pues se encuentra legalmente establecido y lo que busca es que todas las personas interesadas en la aprobación del Plan Regulador, sin importar donde se encuentren, puedan enterarse de la realización de la audiencia. En la especie, al manejarse dicha información solamente a nivel cantonal, ello limita el acceso de personas interesadas que por cualquier razón no se encontraran en el Cantón. Aunado a ello, el numeral de cita establece que la convocatoria deberá realizarse con al menos quince días de anticipación, y en este caso las autoridades Municipales reconoce (sic) que se hizo con solamente ocho días de anticipación, lo que evidentemente se encuentra fuera de los límites temporales legalmente señalados. De esta manera, es importante además resaltar que las propias autoridades accionadas aceptan que a la convocatoria no acudió la cantidad de personas esperada, lo que estima este Tribunal se puede achacar entre otras posibles razones, a una convocatoria mal realizada.
Aunado a ello, en lo referente a audiencia, se tiene que la misma fue suspendida, y no fue convocada nuevamente con anterioridad a la aprobación del Plan Regulador. Lo que evidentemente lesiona el derecho de audiencia y participación, ya que los interesados del todo no pudieron estar presentes el día de la aprobación del Plan. Estima este Tribunal que si bien es cierto llevan razón las autoridades accionadas al indicar que lo dicho por los participantes de la audiencia no resulta vinculante para la aprobación del Plan Regulador, ello no implica de forma alguna que pueda dispensarse de la audiencia. Ello constituiría sin lugar a dudas una lesión al principio de participación democrática, entendida como la posibilidad para aquellas personas que puedan verse afectadas con la implementación del Plan Regulador o que tengan interés sobre tal decisión, a manifestar desde temprano sus criterios, opiniones, puntos de vista o cuestionamientos sobre la misma, sin tener estas que encontrarse sometidas a formalidades específicas para llegar a ser tomadas en cuenta. Así las cosas, este Tribunal estima que lleva razón el accionante al estimar que la suspensión de la audiencia sin que posteriormente se realizara nuevamente, ìi (sic) conlleva una lesión al derecho de participación ciudadana. Aunado a ello, el accionante argumenta que al expositor de la audiencia no se le entendía bien lo que exponía por problemas de sonido, a lo que la parte accionada indica que ello se debió preponderantemente a que el tema a tratar era muy técnico, a lo que esta Sala resalta que parte del derecho de participación también involucra que la información que se dé al administrado debe contener resúmenes no técnicos, que permita a las personas comprender la magnitud de la discusión. Es así, como no pueden alegar las autoridades accionadas que las personas participantes de la audiencia no entendieron su contenido por el alto grado técnico del mismo, toda vez que le corresponde a la Administración asegurarse que la información sea impartida de manera tal que cualquier persona pueda entenderla.
Así las cosas, habiendo concluido este Tribunal que la audiencia establecida en el ordinal 17 de la Ley de Planificación Urbana, no se realizó respetando los cánones establecidos en dicho numeral, se estima que dado a que se está ante un procedimiento legalmente establecido, los actos que se hayan dictado con posterioridad a la audiencia en la aprobación del Plan Regulador de la Fortuna de San Carlos también devienen en ilegítimos, por cuanto tal y como se explicó en el considerando anterior, para que un acto sea válido, el acto que lo antecede debió haberse dictado conforme a la normativa correspondiente. En razón de ello, esta Sala no entrará a pronunciarse sobre el requisito de la viabilidad ambiental que debe otorgar la Secretaría Nacional Ambiental, toda vez que si el requisito previo, sea la audiencia, no fue realizado legítimamente, por ende tampoco lo fue la exigencia ambiental, ni ninguna otra.” Ahora bien, en cuanto a la audiencia, en sentencia número 2011-001054 de las 9:30 horas del 28 de enero de 2011, esta Sala también determinó que “tiene por objeto garantizar el ejercicio del derecho a la participación de la comunidad en un asunto que le afecta, directamente, y que, en consecuencia, debe efectuarse con anterioridad a la toma de la decisión administrativa, constituyéndose así en una manifestación del principio democrático. Como consecuencia, este tipo de audiencias no se constituyen, simplemente, en parte de un procedimiento que por formalidad deba programarse, de manera que se pueda fijar de forma que haga nugatorio el ejercicio del derecho que pretende tutelar, al otorgarse en condiciones que se convierta en una mera formalidad, incapaz de alcanzar los objetivos que está llamada a obtener en protección del derecho a la información y participación ciudadana, aunque, ciertamente, tampoco debe llegar a constituirse en un obstáculo para que se emita una oportuna resolución de la gestión.” (El subrayado no corresponde al original). (…)
IV.- SOBRE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA . La participación ciudadana en la producción de normas locales, fue reconocida como principio en la Declaración de Río de 1992. En ese mismo año, la Organización de la Nacional Unidas en la Agenda No. 21 local, declaró indispensable que los gobiernos locales y sus munícipes tuvieran un protagonismo importante para alcanzar la sostenibilidad del ambiente. La participación comunitaria, como mecanismo para alcanzar un desarrollo sostenible, también fue recogida por la Declaración de Estambul que apuesta al fortalecimiento del régimen municipal como expresión de participación democrática. Por su parte, el artículo 9 de la Constitución Política establece, entre otras características, que el Gobierno de la República debe ser participativo, lo que evidentemente se extienden a los gobiernos municipales. En nuestro caso, el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana obliga a convocar a una audiencia pública por medio del Diario Oficial tanto antes de implantar un Plan Regulador, como cuando se pretende modificar, suspender o derogar total o parcialmente el referido plan o cualquiera de sus reglamentos. Esta audiencia, propia de la vida en comunidad dentro de un cantón, refleja que la titularidad primaria en materia de planificación urbana corresponde a las municipalidades, toda vez que a ellas les incumbe el deber de programarla y efectuarla. No se trata entonces de una mera potestad, sino de una verdadera obligación jurídica a cargo de los gobiernos locales, la cual adquiere relevancia constitucional ya que integra el concepto constitucional de "intereses y servicios locales" a que hace referencia el artículo 169 de la Constitución Política. Ahora bien, en cuanto a su carácter participativo, la propia Constitución Política obliga a ello, pues con la reforma vigente desde el 31 de julio de 2003 al numeral 9 de la Ley Fundamental quedó estatuido que el Gobierno de la República tiene que ser, entre otros aspectos, participativo, lo que implica que el gobierno de turno es un articulador de lo establecido por deliberación popular, cualidad que se extiende al gobierno municipal. En otras palabras, son los ciudadanos quienes tienen una mayor participación en la toma de decisiones políticas, pueden y deben ejercer influencia directa en las decisiones públicas. Este principio, visto como derecho fundamental de participación ciudadana, establece que el pueblo debe estar habilitado para manifestarse por igual en puntos de vista tanto mayoritarios como minoritarios. Así, serán importantes tanto los mecanismos de participación nacionales como el referéndum o plebiscito, como los locales, por ejemplo la audiencia contemplada en el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana. En ese sentido, la participación ciudadana es un deber que irremediablemente irradia sobre los gobiernos locales y también haya sustento legal en el artículo 5 del Código Municipal, que obliga a las municipalidades a fomentar la participación activa, consciente y democrática del pueblo en las decisiones del gobierno local. En consecuencia, la audiencia aludida en el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana debe respetar todos los parámetros ahí determinados: a) debe ser pública, b) tiene que ser convocada por medio del Diario Oficial, c) la convocatoria debe contener información adicional necesaria con la indicación de local, fecha y hora para conocer del proyecto, d) además del texto del Plan Regulador o su reforma, se deben agregar las observaciones verbales o escritas que tengan a bien formular los vecinos o interesados. A lo anterior se tiene que añadir la obligación de las municipalidades de procurar la adecuada comunicación del Plan Regulador o su reforma, para lo cual se deben utilizar medios razonables acordes al presupuesto municipal, lo que implica, a manera de ejemplo, medidas de divulgación que van desde la colocación de la información en el sitio Web de una municipalidad hasta la publicación en un medio de prensa cantonal o nacional. Por lo demás, como indicó esta Sala en el voto número 2009-018358 de las 14:31 horas del 2 de diciembre de 2009, cuando el tema técnico es muy complejo, como sucede en la especie, a fin de garantizar la participación efectiva del munícipe, la Corporación Municipal tiene la obligación de suministrar a los administrados resúmenes no técnicos que les posibiliten comprender la magnitud de la discusión. En el caso concreto, la Municipalidad de Goicoechea no contempla en su Reglamento de Zonificación la construcción de antenas para la telefonía celular, es decir, se trata un uso de suelo nuevo. Por consiguiente, la audiencia indicada se convierte en un elemento indispensable en la formación del acuerdo municipal tendente a la aprobación o modificación de un Plan Regulador, o tal y como se da en este caso específico –otorgamiento de certificados de uso de suelo para telecomunicaciones- de manera que se asegure la efectiva participación de los munícipes, facilitándoles la información requerida con resúmenes de los aspectos técnicos formulados en un lenguaje entendible para el ciudadano común, todo ello dentro de lo razonable, pues tampoco puede convertirse la audiencia en un obstáculo o un recurso para impedir que se dé oportuna resolución a una gestión referida a la aprobación o modificación de un Plan Regulador o uno alguno de los reglamentos que lo componen, como el de zonificación (…)”. (El destacado fue agregado).
Aclarado lo anterior, estimamos que en la especie no se cuenta con elementos de convicción suficientes para emitir un criterio en lo que a este agravio refiere. Ello por cuanto de los autos únicamente se desprenden detalles relativos a la realización de la audiencia del 28 de mayo de 2022; verbigracia; i) que se otorgó un período de 30 minutos a los asistentes para hacer preguntas, ii) que brindó un plazo de 40 días naturales para remitir nuevas objeciones, observaciones o cuestionamientos, iii) que se habilitó un enlace donde se visualiza un apartado exclusivamente con toda la documentación relacionada con el cambio del plan regulador; y iv) que se imprimió a gran escala la nueva lámina, así como ampos que contenían la información concerniente a la propusta supramencionada. Empero, en el sub examine no se tiene certeza de la manera en la que se efectuó la convocatoria de tal audiencia, el contenido de la información proporcionada y la dinámica exacta que se desarrolló.
Lo anterior resulta de importancia, por cuanto no basta la mera convocatoria a una audiencia; lo trascendente es que esta se dé en términos en que la población consultada sepa en realidad a qué atenerse, esto es, disponga de las condiciones requeridas para tener la posibilidad real de evaluar la magnitud del impacto de una medida e identificar los elementos que la sustentan. Esto implica el derecho a disponer de un plazo razonable para analizar la cuestión consultada y pronunciarse al respecto, para cuyos efectos las circunstancias de modo, tiempo y espacio de la audiencia resultan determinantes (v.gr., esta debe efectuarse en un lugar accesible, anunciada con suficiente antelación, y tramitada de tal forma que la materia por discutir sea lo más inteligible posible, incluso tomando en consideración las necesidades particulares de la población consultada -por ejemplo, en el caso de las personas indígenas). De lo contrario, la audiencia deviene en una mera formalidad, ajena al verdadero sentido que dimana del derecho constitucional a la participación ciudadana.
En consecuencia, en el sub lite salvamos el voto en cuanto a la participación ciudadana y ordenamos a las autoridades recurridas aclarar el modo en el que se efectuó la convocatoria de la audiencia del 28 de mayo de 2022, el contenido de la información proporcionada a los participantes y la dinámica exacta que se desarrolló en tal diligencia. Ello, a fin de resolver lo que en derecho corresponde.
VCG11/2022 ... Ver más *220182560007CO* Res. Nº 2022025374 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del veintiocho de octubre de dos mil veintidos .
Recurso de amparo que se tramita en expediente número 22-018256-0007-CO, interpuesto por [Nombre 001], cédula de identidad [Valor 001] , contra la MUNICIPALIDAD DE NICOYA .
Resultando:
1.- Por escrito incorporado al expediente digital el 18 de agosto de 2022, la parte recurrente interpone un recurso de amparo. Expone que, en fecha imprecisa, el ente municipal recurrido inició el procedimiento de modificación del Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981. Señala que, para tal fin, se efectuó un nuevo mapa de zonificación y usos de suelo; propuestas de cambio de Reglamento de Zonificación y una propuesta de modificación del Reglamento de Cobro de Cánones y Justificaciones Técnicas de la propuesta. Adiciona que se contó con la aprobación por parte del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo y se llevó a cabo una audiencia pública sobre las citas modificaciones. Indica que, el 22 de julio de 2021, la Jefatura de Evaluación Ambiental Estratégico de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental emitió el oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 en el que se hizo alusión a la necesidad de incorporar la variable ambiental en los planes reguladores, inclusive en el Costero, para lo cual se debía contar con la aprobación correspondiente del SETENA. Comenta que la SETENA le indicó a la Municipalidad de Nicoya el deber de cumplir lo establecido en el Decreto Ejecutivo n.° 32967-MINAE en el procedimiento de aplicación de índice de fragilidad ambiental y planes reguladores, temas a considerar dentro de las propuestas de modificación de los planes por parte de esa municipalidad. Añade que el 12 de octubre de 2021 solicitó al alcalde de Nicoya información de su interés relacionada con los estudios ambientales propuestos en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara. Detalla que, entre otras cosas, pidió "(…) que se aporte la Resolución de Viabilidad Ambiental otorgada por SETENA. Yo cubro los costos de las copias (…)". Refiere que, por oficio ZMT-002-2022 del 5 de enero de 2022, suscrito por la coordinadora a.i. del Departamento de Zona Marítimo Terrestre de la Municipalidad de Nicoya, se le indicó que "(…) 2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013, (…)". Explica que, en acuerdo municipal n.° 0004-0101-2002 celebrado por el Concejo Municipal de Nicoya el 20 de abril de 2022, se aprobó realizar una audiencia pública relacionada con la modificación del Plan Regulador de Playa Sámara, la cual se efectuó el 28 de mayo de 2022. Alega que en la audiencia no se concedió la palabra a las personas que asistieron a la diligencia, ni se les entregó material sobre esa propuesta, con la finalidad de permitir el ejercicio de la ciudadanía, expresar sus opiniones y críticas sobre las propuestas, en clara lesión al principio de participación ciudadana. Expone que el actual Plan Regulador Costero de Playa Sámara no tiene incorporado la variable ambiental, ya que es un plan promulgado desde hace 41 años, por lo que es necesario que la entidad municipal recurrida introduzca en el cuerpo normativo la variable del impacto ambiental y se realice las consultas y procedimientos ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental para garantizar el resguardo del medio ambiente, de conformidad con lo señalado en la jurisprudencia de la Sala Constitucional y el SETENA en su oficio SETENADT-EAE-0094-2021 y que se relaciona propiamente con la modificación del Plan Regulador Costero de Playa Sámara. Sostiene que las omisiones por parte del ente municipal accionado ponen en riesgo el derecho al ambiente y es un claro incumplimiento de sus deberes, al limitar el libre ejercicio de la participación ciudadana en cuanto al tema de los Planes Reguladores Costeros. Considera que los hechos expuestos lesionan sus derechos fundamentales. 2.- Mediante resolución de la Presidencia de la Sala de las 7:34 horas del 25 de agosto de 2022, se le dio curso a este recurso de amparo y se le solicitó informe el alcalde, el jefe del Departamento de Zona Marítimo Terrestre y el presidente del Concejo, todos de la Municipalidad de Nicoya, sobre los hechos alegados por la parte recurrente. 3.- Por escrito incorporado al expediente digital el 1° de setiembre de 2022, informa bajo juramento Carlos Martínez Arias, Martín Reyes Salinas y Vivian Leal Castro, por su orden, alcalde, presidente del Concejo y coordinadora a. i. del Departamento de Zona Marítimo Terrestre, todos de la Municipalidad de Nicoya. Indican que: “Primero: Cierto con rectificaciones. El Municipio de Nicoya cuenta con Plan Regulador Costero en el sector de Playa Samara desde 1981, el cual se encuentra vigente hasta el día de hoy, sin embargo, en el año de 1998, el Instituto Geográfico Nacional, realizó un nuevo amojonamiento ocasionando un desajuste de la lámina vigente incluida en el amojonamiento original, razón por la cual, desde hace ya varios años no se han podido tramitar y otorgar concesiones o prorrogas de concesiones vencidas, según lo dispuesto en la ley 6043, ocasionando problemas de inseguridad jurídica y desprotección al medio ambiente por encontrase desactualizados los Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC y no contar con el Mapa con la vulnerabilidad hídrica del Acuífero Mala Noche generado por SENARA, lo que violenta el principio precautorio, pronatura y el artículo 50 de la Constitución Política obligando a la Municipalidad de Nicoya a tomar las acciones necesarias para corregir dicha situación. Con fundamento en lo dicho, desde el 2012, la Municipalidad de Nicoya inició un proceso de ajuste y rectificación, según lo establecido en el manual para la confección de planes reguladores costeros. Se realizó un arduo trabajo por parte de los funcionarios Municipales y con acompañamiento del Instituto Costarricense de Turismo, del cual en el año 2014 nace la propuesta de ajuste y rectificación que acá se analiza. Sobre el tema se deja constancia que en la propuesta de ajuste y rectificación no existe un cambio de zonificación que sobrepase lo establecido en el Manual para la confección de planes reguladores costeros, según el cual es de un 20 % de la totalidad del polígono a rectificar, sobre la inclusión del Reglamento de Cobro de Cánones, el mismo se realiza en aras de cumplir con lo dispuesto en el Decreto Ejecutivo 37882-MP-H-TUR publicado en la Gaceta 176 del viernes 13 de setiembre del 2013, ajustando el Plan Regulador Costero de Playa Sámara a la normativa actual y vigente que regula la materia. En esta línea de análisis se debe mencionar que, mediante Oficio DU-UCTOT-0881-2022 del 22 de marzo del 2022 el Instituto de Vivienda y Urbanismo dio visto bueno indicando: “Se indica que, por parte de Unión de Criterios Técnico y Operativos Ordenamiento Territorial, ya se remitió la respuesta de forma preliminar y se le inició a la Municipalidad que lo que procede es presentar la audiencia publica establecida en el artículo 17 inc. 1) de la Ley de Planificación Urbana y el apartado 13 reuniones de información y audiencia publica de manual de elaboración de planes reguladores costeros de la zona marítimo terrestre. Por su parte mediante Oficio DM-079-2022 10 de marzo de 2022, el Instituto Costarricense de Turismo en lo conducente indicó: “De acuerdo a la información suministrada por la Dirección de Planeamiento y Desarrollo, la Junta Directiva de este Instituto por medio del Acuerdo N° 6019, Artículo 5, Inciso III, en sesión realizada el 5 de marzo de 2018, emitió la aprobación inicial a la Actualización (Rectificación y Ajuste) del Plan Regulador de Playa Sámara, oficio SJD- 084-2018. En dicho Acuerdo se indica que la Municipalidad podrá continuar con el trámite ante el INVU, para posteriormente hacer la convocatoria a la Audiencia Pública establecida en el Artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana, que ha cumplido este proceso, se debe hacer la publicación en el Diario Oficial La Gaceta de la modificación del plan regulador” Según lo dicho en el presente aparte resulta claro que el procedimiento para la realización del proyecto de Ajuste y Rectificación del Plan Regulador Costero de Playa Samara cumplió con lo requisitos eran requeridos para su desarrollo. Segundo: Cierto con rectificaciones. Si bien es cierto, dicho Oficio indicado por el recurrente fue remitido por parte de la SETENA, indica que la Municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, es criterio de los suscritos que tal aspecto ha sido tomado en cuenta en el desarrollo del proceso de Ajuste y Rectificación, pues, como se indicó supra, en el proceso desarrollado se incluyeron los correspondientes Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC vigentes y actualizados, además se incluyó el Mapa con la Vulnerabilidad Hídrica del Acuífero Mala Noche generado por SENARA, incluyéndose además una regulación transitoria en resguardo de dicho acuífero, en cumplimiento y respeto del principio precautorio, pronatura y el artículo 50 de la Constitución Política, sobre un asunto similar, esta misma Sala Constitucional mediante Resolución N.º 12973 – 2013 del 25 de Setiembre del 2013, indicó: (…) Se debe dejar claro, que el presente caso se está, ante un proceso de ajuste y rectificación dentro de los parámetros establecidos por el manual correspondiente, que se diferencia de lo que se establece para un proceso de modificación, por lo que los parámetros en los cuales fue dictado dicho oficio supra indicado por parte de la SETENA, no se aplican estrictamente a lo que se estaba gestando en realidad. Cabe recalcar, que el ajuste y rectificación del cual es objeto este recurso, como se indicó, bajo ninguna circunstancia pretende desproteger al medio ambiente, todo lo contrario, esta propuesta de ajuste y rectificación, contempla las áreas establecidas como Patrimonio Natural del Estado, esto según la certificación brindada por Sistema Nacional de Área de Conservación Tempisque, versión actualizada y vigente actualmente, como también ha sido mencionado. De igual manera se incorporó la Matriz Genérica de Protección de Acuíferos, aplicable al Acuífero Mala Noche, esto con el afán de proteger y conservar el recurso hídrico esencial para la vida humana, además, a solicitud de SENARA se incluyó un transitorio exclusivo para la protección del mismo, en el que se dispuso: “1. En la zona del Plan Regulador de Sámara (Zona Marítima Terrestre), que se traslapa con el mapa con la vulnerabilidad extrema y alta del Acuífero Mala Noche, se define desarrollar la zonificación urbana en función de la densidad y cobertura (zonas residenciales, zonas turísticas, zonas comerciales y zonas institucionales) que establece el mismo plan regulador costero. 2. EL resto de la zona de vulnerabilidad del Acuífero Mala Noche, catalogada como extrema debe aplicar la “Matriz de criterios de uso del suelo según la vulnerabilidad a la contaminación de acuíferos para la protección del recurso hídrico”, que determina que, en dicho acuífero, no se puede permitir realizar ningún tipo de actividad. 3. Las áreas fuera del Acuífero Mala Noche, que coincidan Plan Regulador Costero con el mapa de vulnerabilidad hidrogeológica ALTA se mantiene las regulaciones establecidas en el Plan Regulador Costero. 4. En el caso de zonas futuras de crecimiento (fuera de las consideradas en el Plan Regulador ZMT como de desarrollos urbano) se recomienda la realización de estudios hidrogeológicos más exhaustivos y se propongan las medidas ambientales para ese desarrollo. También no podrán desarrollarse dentro de la Zona Marítima Terrestre actividades calificadas de alta riesgo a la contaminación de acuíferos, este debe ser determinado incluyendo la carga contaminante, retardación/degradación, dispersión, modo de disposición del contaminante, tiempo de aplicación, movilidad, persistencia, intensidad y estudios hidrogeoquímicos del tránsito de contaminantes hacia el acuífero”. Nuevamente se reitera y se deja constancia en el proceso de Ajuste y Rectificación de marras en todo momento se incluyó la variable ambiental con el objetivo de proteger el medio ambiente, por lo que se considera que dejar sin efecto el proceso que desarrollado, no solo generaría mayor inseguridad Jurica a todas las personas que de uno u otro manera se encuentran ocupan la zona marítimo terrestre, sino que además, generaría una desprotección al medio ambiente mucho mayor, un aspecto preocupante si se toma en cuenta el tiempo estimado para implementar un plan regulador desde cero. Tercero: cierto. Cuarto: cierto. Para continuar con el proceso, se tomó en consideración diferentes votos de la Sala Constitucional, referentes a los ajustes y rectificaciones, para nuestro caso en concreto, el Resolución 2013-012973, esboza concretamente el marco factico que enfrenta hoy el plan regulador de Nicoya, es decir, que aunque para el proceso de ajuste y rectificación del Plan Regulador Costero de Playa Samara, no incluya los Índices de Fragilidad Ambiental requeridos por la legislación actualmente para confección de planes reguladores, no debe dejarse de lado que al momento que se aprobó el plan regulador de playa Samara (1981) dichos índices no eran un requisitos, sin embargo esto no quiere decir que no se haya tomado en cuenta la variable ambiental, pues, como se indicó, esta misma Sala Constitucional, respalda tal postura planteada, según fue indica en el aparte anterior. Mediante la misma Resolución 2013-012973 de la Sala Constitucional en lo conducente indicó: (…) El proyecto de Ajuste y Rectificación nace a raíz del nuevo amojonamiento realizado en el 1998 por parte del Instituto Geográfico Nacional, el cual imposibilita renovar las concesiones existentes o nuevas solicitudes, en un área cuya zonificación no varía en más de un 20 % de la totalidad del polígono a rectificar y donde la protección del ambiente ha sido claro bastión, al grado de respetar los árboles existentes al momento de dibujar y trazar la vialidad en lámina presentada y discutida. Quinto: Cierto con rectificaciones. Si bien el 28 de mayo de 2022 se llevó a cabo la audiencia y se brindó un período 30 minutos a los asistentes para presentar preguntas, objeciones u observaciones por escrito el día de la realización de la Audiencia Pública, pero que debido a la gran cantidad de preguntas consultas y objeciones, resultó materialmente imposible poder atender las mismas el día de la audiencia, sin embargo con el objetivo de dejar constancia de las objeciones recibidas, las mismas fueron leídas, y se abrió un periodo de 40 días naturales para presentar vía correo electrónico, o en la plataforma de servicio de la Municipalidad, objeciones, preguntas u observaciones posterior a la audiencia dicha; además desde principios del mes de mayo se incorporó en la página Web de la Municipalidad de Nicoya, según se puede consultar en el siguiente Link: https://www.nicoya.go.cr/std/275/actualizacion-plan-regulador-costero-playa-samara, donde se visualiza un apartado exclusivamente con toda la documentación relacionada con el ajuste al plan regulador, así como comunicados en las redes sociales de la Municipalidad de Nicoya, donde se indica que dicha información se encontraba físicamente en el Departamento de Zona Marítimo Terrestre, para la revisión que cualquier interesado pueda tener acceso a ella. Por otro lado, es totalmente falso que no se brindara material de la propuesta municipal, ya que se imprimió a gran escala la nueva lámina para que cada persona tuviera acceso a ella y la revisara con detenimiento, así como ampos que contenían la información escrita, justificación, incorporación de reglamento de cobro de canon y demás información relacionada, al día de hoy se encuentra disponible dicha información, todo con respeto a la participación ciudadana democrática. Sexto: Cierto con rectificaciones. Como lo indica el accionante, es de conocimiento público la data de la creación del Plan Regulador Costero de Playa Samara, también es cierto que al momento de aprobarse el mismo, en el año de 1981, tales requerimientos no eran solicitados, sin embargo y como fue indicado supra, la Municipalidad de Nicoya, en el desarrollo del Proyecto de Ajuste y Rectificación SI se incorporó la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, pues, como se indicó, en el proceso desarrollado del proyecto se incluyeron los correspondientes Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC vigentes y actualizados, además se incluyó el Mapa con la Vulnerabilidad Hídrica del Acuífero Mala Noche generado por SENARA, incluyéndose además una regulación transitoria en resguardo de dicho acuífero, en cumplimiento y respeto del principio precautorio, pronatura y el artículo 50 de la Constitución Política. Es importante recalcar, que el Municipio ya se encuentra elaborando los preliminares para llevar acabo un nuevo plan regulador costero en conjunto con la Municipalidad de Hojancha, para planificar áreas que no se encuentran planificadas en el plan regulador actual, dicho plan, si incluye el desarrollo de los IFAS requeridos para una modificación o plan regulador nuevo. Se recalca, que este Municipio no pretende irrespetar la naturaleza, ni sus riquezas, todo lo contrario, los estudios incorporados, por parte de MINAE, con la lámina de Patrimonio Natural del Estado, y del SENARA, con la matriz del Protección del acuífero de río Mala Noche, se busca la implementación del indubio pro natural, espetando el artículo 50 de la constitución y demás legislación en materia ambiental (…) El artículo 50 de la Constitución Política establece el principio indubio pro natura y precautorio, obligando al Estado a proteger y garantizar a los ciudadanos un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que debido al desajuste sufrido por el reamojonamiento realizado en el año de 1998 por parte del Instituto Geográfico Nacional afectó los procesos de solicitud y tramite de concesiones y sus respectivas prorrogas, se vio a afectado y se ha dejado desprotegido, todo lo contrario, el continuar con un Plan Regulador que no cuente con una certificación de Patrimonio Natural del estado desactualizado, si contraviene todas las normas de protección a la naturaleza tanto a nivel nacional como internacional. En igual nivel de importancia y protección es el recurso hídrico, Sámara cuenta con un manto acuífero, el cual se encuentra resguardado a nivel técnico y jurídico por la matriz de vulnerabilidad genérica del acuífero Mala Noche y su mapa mismo que se encuentra incorporados en el proyecto de ajuste y rectificación que se desarrolla, por la cual se genera el transitorio dentro del reglamento de zonificación de la lámina del ajuste del plan regulador de Sámara. Por otro lado, en cuanto a la libertad de participación ciudadana y transparencia, se debe indicar, que en ningún momento se sesgó o cercenó este derecho, como se indicó dentro del hecho quinto, la documentación, afiches, lámina de ajuste, y toda la documentación relacionada se puso a disposición de los ciudadanos del país desde varios días antes de la audiencia pública, además de dar una amplia difusión en los distritos del cantón de Nicoya, a disposición de los administrados y hasta se realizó una sensibilización anterior a la audiencia pública en Sámara, con la sesión extraordinaria N°059 por parte del Concejo Municipal el día sábado 14 de mayo, tomando en cuenta todas la observaciones realizadas por los participantes, y de la cual fue participe el accionante, el señor [Nombre 001] resulta extraño y sorprenden que el señor Anderson manifieste no haber tenido acceso a la información relacionada con el proceso de ajuste y rectificación desarrollado. Actualmente nos encontramos realizando el análisis de cada una de las observaciones y objeciones, en la comisión tripartita compuesta por representantes de la Municipalidad de Nicoya, el Instituto Costarricense de Turismo y el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, como lo establece el manual, con el objetivo de garantizar la respuesta a cada una de las observaciones u objeciones que fueron presentadas a raíz de la Audiencia Pública llevada a cabo y posterior a ella, dentro de los 42 días que se habilitaron para tales efectos. Por último, pero no menos importante, se debe recalcar, que el proceso de ajuste, trae a cada uno de los pobladores de Sámara, concesionarios o vecinos del distrito, la certeza jurídica que han dejado de gozar por aproximadamente 15 años, además de un desarrollo ordenado y una adecuada fiscalización de tan valioso bien demanial cedido en administración a los Gobiernos Locales”. Piden que se declare sin lugar el recurso. 4.- Por escrito incorporado al expediente digital el 2 de setiembre de 2022, se aportó pruebas. 5.- Por escrito incorporado al expediente digital el 8 de setiembre de 2022, el recurrente expuso: “SEGUNDO: En la cláusula segunda de referida contestación, los recurridos manifestaron sobre lo instruido por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental en su oficio número SETENA-DTEAE-0094-2021, en cuanto la necesidad de incorporar la Variable Ambiental en los Planes Reguladores Costeros y por consiguiente a los procesos y aprobaciones de viabilidad ambiental por partes de SETENA, manifestando que: "...es criterio de los suscritos que tal aspecto ha sido tomado en cuenta en el desarrollo del proceso de Ajustey Rectificacion, pues, como se indicó supra, en el proceso desarrollado se incluyeron los correspondientes Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC vigentes y actualizados, además se incluyó el Mapa con Vulnerabilidad Hidrica del Acultero mda Noche generado por SENARA…” TERCERO: No existe una analogía entre los Certificados de Patrimonio Natural del Estado o el Mapa de Vulnerabilidad Hídrica del Acuífero con lo que se refiere a un estudio dentro de la ciencia y la técnica que requiere la incorporación de la Variable Ambiental considerando la fragilidad ambiental del territorio en un Plan Regulador Costero, incluso como lo que demandan los estudios correspondientes a la aplicación de los Indices de Fragilidad Ambiental del mismo. Aunando a lo anterior, para los recurridos es sabido que la introducción de la Variable Ambiental, ordenado por la SETENA, es el proceso de evaluación de impacto ambiental en la planificación cuya finalidad primordial es el de aportar los lineamientos técnicos principales y básicos que deberá cumplir la municipalidad para incorporar la variable de impacto ambiental en la planificación del uso de suelo de su territorio. CUARTO: Es evidente que los necurridos han incumplido flagrantemente con sus obligaciones en materia ambimtal, eliminando la posibilidad de establecer los Indices de Fragilidad Ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Samara, incluso se evidencia que no han cumplido con lo ordenado por la SETENA, a saber: "...corresponde que la municipdidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 3296 7-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -Parte III- ".. e implementar el "Procedimiento para aplicar el Indice de Fragilidad Ambiental a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de phnificación de uso de suelo ", e incorporar la Vaniable Ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo”. 6.- Mediante resolución del magistrado instructor de las 7:20 horas del 4 de octubre de 2022, se ordenó como prueba para mejor resolver a quien ocupe el cargo de secretario general de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) elaborar un informe técnico a fin de aclarar a este Tribunal, si lo que pretende realizar la Municipalidad de Nicoya en relación con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981 constituye una modificación o, por el contrario, tan solo un procedimiento de ajuste y rectificación, ello en aras de determinar la pertinencia de estudios ambientales en el sub lite. 7.- Por escrito incorporado al expediente digital el 18 de octubre de 2022, el recurrente expone que: “PRIMERO: En la resolución de esta honorable Sala a las siete horas veinte minutos del cuatro de octubre de dos mil veintidós, se ordenó como pmeba para mejor resolver al secretario general de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental elaborar un informe técnico para determinar la pertinencia de estudios ambientales en relación oon los cambios al Plan Regulador Costero de Playa Sárnara. SEGUNDO: La obligación de la Municipalidad de Nicoya de incorporar los Indices de Fragilidad Ambiental en el Plan Regulador de Playa Sámara, lo cual no cuenta con una licencia ambiental y por ende nunca ha pasado por el tamiz de SEFENA a pesar que han pasado 41 años desde su promulgación, subsiste a pesar de que los rocurridos alegan que los cambios propuestos son simplemente de ajuste y rectificación. Los recurridos han destacado en su oficio AM-1604-09-2022, los diferente (sic) aspectos ambientales que podrían ser afectados con las modificaciones propuestas y en este sentido han señalado que no están realizando las modificaciones desde un punto de vista integral, que es lo que persigue los Índices de Fragilidad Ambiental y la inclusión de la variable ambiental para resguardar el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Así, en el oficio AM-1604-09-2022 del 1 de septiembre de 2022, los recurridos manifestaron en su prima cláusula lo siguiente: (…) TERCERO: Cabe señalar que los cambios al Pian Regulador de Playa Sámara no son cosméticos, mas (sic) bien los recunridos pretenden realizar cambios en áreas que son consideradas de alta fragilidad ambiental y en la segunda cláusula del oficio citado los recunridos disponen que: (…) En esta misma cláusula los recunridos disponen que a solicitud de SENARA se incluyó un transitorio para la protección de acuíferos aplicable al Acuífero de Mala Noche, el cual se encuentra afectado por la propuesta modificación del Plan Regulador: Este dispuso que la zona del Plan Regulador de Samara se traslapa con el mapa de vulnerabilidad extrema y alto del Acuífero Mala Noche y dispuso lo siguiente refaente al mismo: (…) CUARTO: El Plan Regulador de PIaya Sámara nunca ha pasado por el tamiz de SETENA y así no cuenta con una licencia ambiental a pesar de que han pasado 41 años desde su promulgación y que existe la obligación inexorable de la Municipalidad de Nicoya en ejercicio de su competencia urbanística, de resguardar los intereses ambientales de los territorios locales. Es evidente que los cambios al Plan Regulador de Playa Sámara no son oosméticos y mas (sic) bien los recurridos pretenden realizar cambios ax áreas que son consideradas de aita fragilidad ambiental. Sobre todo lo anteriores menester que los recurridos respetan que se debe acudir a la SETENA para que se haga una evaluación estratégica y los estudios técnicos que emana de los Índices de Fragilidad Ambiental y realizar la inclusión de la variable ambiental para resguardar el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado”. 8.- Por escrito incorporado al expediente digital el 20 de octubre de 2022, informa Ulises Álvarez Acosta, en su condición de secretario general de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental. Explica que: “Para efectos de emitir el informe técnico solicitado, el Departamento de Evaluación Ambiental Estratégica de esta Secretaría, emitió criterio en el oficio SETENA-DT-EAE-110-2022 (Prueba No.1) y señaló: “De conformidad con el asunto en referencia le informamos que en nuestra base de datos no se registra expediente administrativo a nombre del Plan Regulador de Playa Samara. Por lo tanto, nos vemos imposibilitados de poder cumplir con la emisión de criterio técnico alguno sobre el Plan Regulador de Playa Samara. Asimismo, le informamos que en el mes de julio del 2021 mediante oficio SETENA-DT-EAE-094-2021 se atendió una consulta realizada por el señor Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga Coordinador a.i., Dpto. ZMT de la Municipalidad de Nicoya, indicando lo siguiente: la municipalidad de Nicoya cuenta con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, el mismo aprobado en 1981 y se encuentra en proceso de ajuste y rectificación… “… cual (sic) es el procedimiento a seguir ante SETENA según lo indicado en el punto 13 del Manual de Planes Costeros, y en el ítem 13.2 que indica que "En los casos de ajuste o rectificación, no se requiere contar con viabilidad ambiental otorgada por SETENA para la audiencia pública. No obstante, dichos cambios deben ser documentados ante esta Institución previamente" por lo que nos resulta de gran importancia tener conocimiento de cómo se tramita lo anterior o como (sic) debe manejarse.” En el oficio de marras se le dio la siguiente respuesta conclusiva al señor Carvajal Zúñiga: “…corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967- MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo. (se adjunta oficio SETENA-DT-EAE-094-2021). Por consiguiente, de acuerdo con el Departamento de Evaluación Ambiental Estratégica, hay imposibilidad para rendir el Informe técnico se requiere por no existir un expediente. Es importante, señalar que la Sala Constitucional 2002-01220 determinó que los planes reguladores deben incorporar variable ambiental, específicamente señaló: “estima la Sala que debe ser requisito fundamental que obviamente, no atenta contra el principio constitucional de la autonomía municipal, el que todo plan regulador del desarrollo urbano deba contar, de previo a ser aprobado y desarrollado, con un examen del impacto ambiental desde la perspectiva que da el artículo 50 constitucional, para que el ordenamiento del suelo y sus diversos regímenes, sean compatibles con los alcances de la norma superior, sobre todo, si se repara en que esta disposición establece el derecho de todos los habitantes a obtener una respuesta ambiental de todas las autoridades públicas y ello incluye, sin duda a las Municipalidades que no están exentas de la aplicación de la norma constitucional y de su legislación de desarrollo”. (el resaltado en negrita es nuestro) El Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC, “Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental” (28/06/2004), estableció en un artículo la integración de la variable ambiental en los planes reguladores, que dispuso en lo conducente: “Artículo 67.- Integración de la variable ambiental en los Planes Reguladores y otra planificación de uso del suelo. … La introducción de la variable ambiental en los planes reguladores o cualquier otro instrumento de planificación del territorio deberá sujetarse al procedimiento técnico para la introducción de la variable ambiental en los planes reguladores establecido en el Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Parte III). Este procedimiento podrá ser aplicado, tanto a aquellos instrumentos de planificación del territorio que se vayan elaborar o se encuentren en elaboración, como aquellos otros ya aprobados, pero que todavía no cuenten con la variable ambiental integrada en los mismos. …” Posteriormente, la SETENA emite la reglamentación en el año 2006 por medio del Decreto Ejecutivo No.32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) Parte III” del Procedimiento Técnico para la Introducción de la Variable Ambiental en los Planes Reguladores u otra Planificación de Uso del Suelo donde incluye la incorporación de la variable ambiental para toda planificación de uso del suelo y en el artículo 1 que dispone: “Artículo 1º—Introducción de la variable ambiental en los Planes Reguladores u otra Planificación de uso del suelo. En toda planificación de uso de suelo que se desarrolle en el país, incluyendo los planes reguladores cantonales o locales, públicos o privados, en los que se planifique el desarrollo de actividades, obras o proyectos que pudiesen generar efectos en el ambiente, deberá integrarse la variable ambiental de acuerdo con el Procedimiento para la Introducción de la variable ambiental en los Planes Reguladores u otra Planificación de uso del suelo que se establece en el Anexo 1 del presente decreto. El cuál también se pone a disposición del público en la sede de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental – SETENA y en el sitio web del Ministerio de Economía, Industria y Comercio y del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos. Este procedimiento deberá ser aplicado de forma obligatoria para aquella planificación de uso del suelo que se elabore a partir del momento de la publicación del presente decreto. La planificación de uso del suelo que se encuentre en ejecución podrá utilizar el procedimiento indicado como forma de integrar la variable ambiental en la misma; así como para actualizar su situación ambiental al tenor de lo establecido en el Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) vigente.” Después, se emitió el Reglamento de la transición para la revisión y aprobación de Planes Reguladores del Decreto Ejecutivo Nº 3150-MINAE-MAG-MIVAH-PLANI-TUR. Por consiguiente, el Departamento de Evaluación Ambiental Estratégica de la SETENA realiza Informe técnico de cada uno de los planes reguladores que se presentan en el procedimiento técnico de incorporación de la variable ambiental de acuerdo con la metodología de la citada reglamentación, en virtud de lo cual, se señala la imposibilidad de rendir el informe solo con las consideraciones del recurrente y que especifica la resolución de traslado del Recurso de Amparo, y sobre un instrumento de planificación al que no se le pueden aplicar retroactivamente la metodología actual, ya que no estaba vigente en su momento, y por tanto implica una imposibilidad técnica En términos generales, se agrega que el 9 de setiembre del 2022, se emitió el oficio SETENASG-0767-2022 a la Viceministra del Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos para atender una serie de consultas (Prueba No.2), en lo que interesa en el presente recurso se informa a continuación de un pronunciamiento en torno a la incorporación de la variable ambiental en planes reguladores vigente. “ 2). Respecto al requerimiento de viabilidad ambiental en planes reguladores vigentes de zona marítimo terrestre. Se ha planteado el cuestionamiento respecto al requerimiento de viabilidad ambiental conforme lo que señala el punto 14. CAMBIOS A PLANES REGULADORES VIGENTES del Manual Elaboración Planes Reguladores Costeros en la Zona Marítimo Terrestre, del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Alcance N° 139 a la Gaceta N° 135 del 14 julio 2021; ha de acotarse que el Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-SMOPT-MAG-MEIC “Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental” (28/06/2004), indica: “Artículo 67.- Integración de la variable ambiental en los Planes Reguladores y otra planificación de uso del suelo. … La introducción de la variable ambiental en los planes reguladores o cualquier otro instrumento de planificación del territorio deberá sujetarse al procedimiento técnico para la introducción de la variable ambiental en los planes reguladores establecido en el Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Parte III). Este procedimiento podrá ser aplicado, tanto a aquellos instrumentos de planificación del territorio que se vayan elaborar o se encuentren en elaboración, como aquellos otros ya aprobados, pero que todavía no cuenten con la variable ambiental integrada en los mismos. …” (El destacado no forma parte del texto original). Lo anterior responde a lo establecido por la Sala Constitucional en los votos N° 2002-01220 del seis de febrero de 2002, N° 2005-02529 del nueve de marzo de 2005 y el N° 2005-097765 del 27 de julio de 2005 (entre otros); donde se menciona que la Incorporación a la Variable Ambiental en los Planes Reguladores, estarán sujetas a un proceso de viabilidad ambiental por parte de la SETENA, previo a su aprobación por las autoridades correspondientes. Que especialmente en el voto No. 2002 – 01220 sobre el expediente 01-002886-0007-CO del seis de febrero del 2002 la Sala estableció que es un requisito fundamental obtener la viabilidad ambiental en un Plan Regulador. De conformidad con lo anterior corresponde que los municipios del país, apliquen el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes, incluyendo los procesos de modificaciones al mismo, lo que no puede esta Secretaría Técnica, es obligar a los municipios a someter sus estudios técnicos ambientales a valoración nuestra, puesto que es claro que esto es una decisión municipal que debe tomarse al amparo del acatamiento de la normativa vigente. Es claro que bajo el concepto de modificaciones que plantea el D.E. N° 32967-MINAE, las categorías de rectificaciones, ajustes y modificaciones propiamente dichas que describe el Manual del ICT tienen cabida pues con mayor o menor magnitud son modificaciones, son cambios; pero es aún más claro que en virtud de la lógica, la ciencia y la técnica que plantea nuestra normativa, a SETENA deben someterse a valoración (conforme el procedimiento técnico que describe el D.E. N° 32967-MINAE) todas aquellas modificaciones que de manera sustantiva o que por el fondo, requieran una valoración ambiental vista su magnitud, y esta determinación del alcance y contenido de los ajustes propuestos debe hacerla cada proponente de plan regulador al amparo de sus competencias.” Tal y como se desprende del oficio, se establece que las modificaciones son cambios, que de acuerdo con la SETENA se deben someter a valoración cuando son sustantivas o que por el fondo, requieran una valoración ambiental vista su magnitud y corresponde al proponente (municipalidad) determinar el alcance y contenido de los ajustes que proponga”. 9.- En los procedimientos seguidos se ha observado las prescripciones legales.
Redacta el Magistrado Castillo Víquez ; y,
Considerando:
I.- OBJETO DEL RECURSO. La parte recurente indica que la Municipalidad de Nicoya se encuentra en el proceso de modificación del Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981. Indica que, el 22 de julio de 2021, la SETENA señaló la necesidad de incorporar la variable ambiental en los planes reguladores, para lo cual se debe contar con su aprobación. Adiciona que la SETENA indicó a la Municipalidad de Nicoya el deber de cumplir lo establecido en el Decreto Ejecutivo n.° 32967-MINAE en el procedimiento de aplicación de índice de fragilidad ambiental y planes reguladores. Refiere que, por oficio ZMT-002-2022 del 5 de enero de 2022, la coordinadora a.i. del Departamento de Zona Marítimo Terrestre de la Municipalidad de Nicoya le indicó que "(…) 2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013 (…)". Explica que el 28 de mayo de 2022 se realizó una audiencia pública relacionada con la mencionada modificación del plan regulador; empero, no se concedió la palabra a las personas que asistieron, ni se les entregó material sobre esa propuesta. II.- HECHOS PROBADOS. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, sea porque así han sido acreditados o bien porque el recurrido haya omitido referirse a ellos, según lo prevenido en el auto inicial: a) La Municipalidad de Nicoya cuenta con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara que data de 1981. (Ver prueba documental). b) Desde el año 2012, el Plan Regulador Costero de Playa Sámara se encuentra en proceso de cambio. (Ver informe rendido bajo juramento por las autoridades recurridas). c) El 28 de abril de 2021, la Dirección de Investigación y Gestión Hidríca de SENARA emitió el oficio SENARA-DIGH-0044-21 en el que se concluyó: “1. En la zona del Plan Regulador de Sámara (Zona Marítima Terrestre), que se traslapa con el mapa con la vulnerabilidad extrema y alta del Acuífero Mala Noche, se define desarrollar la zonificación urbana en función de la densidad y cobertura (zonas residenciales, zonas turísticas, zonas comerciales y zonas institucionales) que establece el mismo plan regulador costero. 2. EL (sic) resto de la zona de vulnerabilidad del Acuífero Mala Noche, catalogada como extrema debe aplicar la "Matriz de criterios de uso del suelo según la vulnerabilidad a la contaminación de acuíferos para la protección del recurso hídrico", que determina que en dicho acuífero, no se puede permitir realizar ningún tipo de actividad. 3. Las áreas fuera del Acuífero Mala Noche, que coincidan Plan Regulador Costero con el mapa de vulnerabilidad hidrogeológica ALTA se mantiene las regulaciones establecidas en el Plan Regulador Costero. 4. En el caso de zonas futuras de crecimiento (fuera de las consideradas en el Plan Regulador ZMT como de desarrollos urbano) se recomienda la realización de estudios hidrogeológicos más exhaustivos y se propongan las medidas ambientales para ese desarrollo. También no podrán desarrollarse dentro de la Zona Marítima Terrestre actividades calificadas de alta riesgo a la contaminación de acuíferos, este debe ser determinado incluyendo la carga contaminante, retardación/degradación, dispersión, modo de disposición del contaminante, tiempo de aplicación, movilidad, persistencia, intensidad y estudios hidrogeoquímicos del tránsito de contaminantes hacia el acuífero”. (Ver prueba documental). d) Mediante oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021, la SETENA comunicó al gobierno local recurrido que: “De conformidad con lo anterior corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluacion de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE III-" (04/05/2-006), en el ítem 5.1 3 del Anexo I, describe el "Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo", así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo”. (Ver prueba documental). e) El 12 de octubre de 2021, el amparado formuló una gestión ante la Municipalidad de Nicoya referente al Plan Regulador en Playa Sámara. (Ver prueba documental). f) El 5 de enero de 2022, el gobierno local recurrido remitió el oficio ZMT-0002-2022 al tutelado, mediante el cual señaló: “1. En cuanto a estudios Técnicos emitidas por otras instituciones, SETENA, SENARA, IGN, MINAE-SINAC-MAG, ICAA, MOPT: dentro del ajuste plan regulador de Sámara, se encuentran las observaciones MOPT, así como la lámina de certificación de patrimonio natural del estado del MINAE-SINAC, así como los lineamientos de SENARA para la protección del Acuifero Mala Noche, igualmente la base para definición de la zona pública y zona restringida es el amojonamiento del IGN realizado en 1998 y publicado en la Gaceta N° 247 del 21 de diciembre de 1998. 2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013, Plan Regulador Nombre 3. de Jesús y Zapotillal, Santa Cruz esto tomando en cuenta la irretroactividad de la Ley; sin embargo, es un punto que aún se encuentra en discusión y por lo cual no se ha finiquitado y realizado la audiencia pública (…)”. (Ver prueba documental). g) En la propuesta de cambio del Plan Regulador Costero de Playa Sámara “ no existe un cambio de zonificación que sobrepase lo establecido en el Manual para la confección de planes reguladores costeros, según el cual es de un 20 % de la totalidad del polígono a rectificar, sobre la inclusión del Reglamento de Cobro de Cánones, el mismo se realiza en aras de cumplir con lo dispuesto en el Decreto Ejecutivo 37882-MP-H-TUR publicado en la Gaceta 176 del viernes 13 de setiembre del 2013, ajustando el Plan Regulador Costero de Playa Sámara a la normativa actual y vigente que regula la materia”. Asimismo, “ se incluyeron los correspondientes Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC vigentes y actualizados, además se incluyó el Mapa con la Vulnerabilidad Hídrica del Acuífero Mala Noche generado por SENARA, incluyéndose además una regulación transitoria en resguardo de dicho acuífero, en cumplimiento y respeto del principio precautorio, pronatura y el artículo 50 de la Constitución Política” . (Ver informe rendido bajo juramento por las autoridades recurridas). h) El 28 de mayo de 2022, la Municipalidad de Nicoya llevó a cabo una audiencia pública referente al proceso de cambio del Plan Regulador Costero de Playa Sámara. (Hecho incontrovertido). i) En la audiencia efectuada el 28 de mayo de 2022 “se brindó un período 30 minutos a los asistentes para presentar preguntas, objeciones u observaciones por escrito el día de la realización de la Audiencia Pública, pero que debido a la gran cantidad de preguntas consultas y objeciones, resultó materialmente imposible poder atender las mismas el día de la audiencia, sin embargo con el objetivo de dejar constancia de las objeciones recibidas, las mismas fueron leídas, y se abrió un periodo de 40 días naturales para presentar vía correo electrónico, o en la plataforma de servicio de la Municipalidad, objeciones, preguntas u observaciones posterior a la audiencia dicha; además desde principios del mes de mayo se incorporó en la página Web de la Municipalidad de Nicoya, según se puede consultar en el siguiente Link: https://www.nicoya.go.cr/std/275/actualizacion-plan-regulador-costero-playa-samara, donde se visualiza un apartado exclusivamente con toda la documentación relacionada con el ajuste al plan regulador, así como comunicados en las redes sociales de la Municipalidad de Nicoya, donde se indica que dicha información se encontraba físicamente en el Departamento de Zona Marítimo Terrestre, para la revisión que cualquier interesado pueda tener acceso a ella”. (Ver informe rendido bajo juramento por las autoridades recurridas). j) En cuanto al material referente a la propuesta de rectificación y modificación del Plan Regulador Costero de Sámara “se imprimió a gran escala la nueva lámina para que cada persona tuviera acceso a ella y la revisara con detenimiento, así como ampos que contenían la información escrita, justificación, incorporación de reglamento de cobro de canon y demás información relacionada, al día de hoy se encuentra disponible dicha información, todo con respeto a la participación ciudadana democrática”. (Ver informe rendido bajo juramento por las autoridades recurridas). k) El 29 de agosto de 2022, la parte recurrida fue notificada de la resolución de curso de este recurso. (Ver actas de notificación). l) El 9 de setiembre de 2022, el secretario general de SETENA emitió el oficio SETENA-SG-0767-2022, en el que detalló: “(…) 2). Respecto al requerimiento de viabilidad ambiental en planes reguladores vigentes de zona marítimo terrestre. Se ha planteado el cuestionamiento respecto al requerimiento de viabilidad ambiental conforme lo que señala el punto 14. CAMBIOS A PLANES REGULADORES VIGENTES del Manual Elaboración Planes Reguladores Costeros en la Zona Marítimo Terrestre, del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Alcance N° 139 a la Gaceta N° 135 del 14 julio 2021; ha de acotarse que el Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC “Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental” (28/06/2004), indica: “Artículo 67.- Integración de la variable ambiental en los Planes Reguladores y otra planificación de uso del suelo. … La introducción de la variable ambiental en los planes reguladores o cualquier otro instrumento de planificación del territorio deberá sujetarse al procedimiento técnico para la introducción de la variable ambiental en los planes reguladores establecido en el Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Parte III). Este procedimiento podrá ser aplicado, tanto a aquellos instrumentos de planificación del territorio que se vayan elaborar o se encuentren en elaboración, como aquellos otros ya aprobados, pero que todavía no cuenten con la variable ambiental integrada en los mismos. …” (El destacado no forma parte del texto original). Lo anterior responde a lo establecido por la Sala Constitucional en los votos N° 2002-01220 del seis de febrero de 2002, N° 2005-02529 del nueve de marzo de 2005 y el N° 2005-097765 del 27 de julio de 2005 (entre otros); donde se menciona que la Incorporación a la Variable Ambiental en los Planes Reguladores, estarán sujetas a un proceso de viabilidad ambiental por parte de la SETENA, previo a su aprobación por las autoridades correspondientes. Que especialmente en el voto No. 2002 – 01220 sobre el expediente 01-002886-0007-CO del seis de febrero del 2002 la Sala estableció que es un requisito fundamental obtener la viabilidad ambiental en un Plan Regulador. De conformidad con lo anterior corresponde que los municipios del país, apliquen el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes, incluyendo los procesos de modificaciones al mismo, lo que no puede esta Secretaría Técnica, es obligar a los municipios a someter sus estudios técnicos ambientales a valoración nuestra, puesto que es claro que esto es una decisión municipal que debe tomarse al amparo del acatamiento de la normativa vigente. Es claro que bajo el concepto de modificaciones que plantea el D.E. N° 32967-MINAE, las categorías de rectificaciones, ajustes y modificaciones propiamente dichas que describe el Manual del ICT tienen cabida pues con mayor o menor magnitud son modificaciones, son cambios; pero es aún más claro que en virtud de la lógica, la ciencia y la técnica que plantea nuestra normativa, a SETENA deben someterse a valoración (conforme el procedimiento técnico que describe el D.E. N° 32967-MINAE) todas aquellas modificaciones que de manera sustantiva o que por el fondo, requieran una valoración ambiental vista su magnitud, y esta determinación del alcance y contenido de los ajustes propuestos debe hacerla cada proponente de plan regulador al amparo de sus competencias (…)”. (Ver prueba documental). m) El 12 de octubre de 2022, la jefa de Evaluación Ambiental Estratégica de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental emitió el oficio SETENA-DT-EAE-110-2022 en el que señaló: “De conformidad con el asunto en referencia le informamos que en nuestra base de datos no se registra expediente administrativo a nombre del Plan Regulador de Playa Samara. Por lo tanto, nos vemos imposibilitados de poder cumplir con la emisión de criterio técnico alguno sobre el Plan Regulador de Playa Samara. Asimismo, le informamos que en el mes de julio del 2021 mediante oficio SETENA-DT-EAE-094-2021 se atendió una consulta realizada por el señor Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga Coordinador a.i., Dpto. ZMT de la Municipalidad de Nicoya, indicando lo siguiente: la municipalidad de Nicoya cuenta con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, el mismo aprobado en 1981 y se encuentra en proceso de ajuste y rectificación… “… cual (sic) es el procedimiento a seguir ante SETENA según lo indicado en el punto 13 del Manual de Planes Costeros, y en el ítem 13.2 que indica que "En los casos de ajuste o rectificación, no se requiere contar con viabilidad ambiental otorgada por SETENA para la audiencia pública. No obstante, dichos cambios deben ser documentados ante esta Institución previamente" por lo que nos resulta de gran importancia tener conocimiento de cómo se tramita lo anterior o como (sic) debe manejarse.” En el oficio de marras se le dio la siguiente respuesta conclusiva al señor Carvajal Zúñiga: “…corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo. (se adjunta oficio SETENADT-EAE-094-2021)”. (Ver prueba documental). III.- SOBRE EL CASO CONCRETO. En el sub examine, la parte recurente indica que la Municipalidad de Nicoya se encuentra en el proceso de modificación del Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981. Indica que, el 22 de julio de 2021, la SETENA señaló la necesidad de incorporar la variable ambiental en los planes reguladores, para lo cual se debe contar con su aprobación. Adiciona que la SETENA indicó a la Municipalidad de Nicoya el deber de cumplir lo establecido en el Decreto Ejecutivo n.° 32967-MINAE en el procedimiento de aplicación de índice de fragilidad ambiental y planes reguladores. Refiere que, por oficio ZMT-002-2022 del 5 de enero de 2022, la coordinadora a.i. del Departamento de Zona Marítimo Terrestre de la Municipalidad de Nicoya le indicó que "(…) 2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013 (…)". Del estudio de los autos se colige que la Municipalidad de Nicoya cuenta con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara que data de 1981. Además, se aprecia que, desde el año 2012, el plan regulador mencionado se encuentra en proceso de cambio. La Sala observa que, el 28 de abril de 2021, la Dirección de Investigación y Gestión Hidríca de SENARA emitió el oficio SENARA-DIGH-0044-21 en el que se concluyó: “1. En la zona del Plan Regulador de Sámara (Zona Marítima Terrestre), que se traslapa con el mapa con la vulnerabilidad extrema y alta del Acuífero Mala Noche, se define desarrollar la zonificación urbana en función de la densidad y cobertura (zonas residenciales, zonas turísticas, zonas comerciales y zonas institucionales) que establece el mismo plan regulador costero. 2. EL (sic) resto de la zona de vulnerabilidad del Acuífero Mala Noche, catalogada como extrema debe aplicar la "Matriz de criterios de uso del suelo según la vulnerabilidad a la contaminación de acuíferos para la protección del recurso hídrico", que determina que en dicho acuífero, no se puede permitir realizar ningún tipo de actividad. 3. Las áreas fuera del Acuífero Mala Noche, que coincidan Plan Regulador Costero con el mapa de vulnerabilidad hidrogeológica ALTA se mantiene las regulaciones establecidas en el Plan Regulador Costero. 4. En el caso de zonas futuras de crecimiento (fuera de las consideradas en el Plan Regulador ZMT como de desarrollos urbano) se recomienda la realización de estudios hidrogeológicos más exhaustivos y se propongan las medidas ambientales para ese desarrollo. También no podrán desarrollarse dentro de la Zona Marítima Terrestre actividades calificadas de alta riesgo a la contaminación de acuíferos, este debe ser determinado incluyendo la carga contaminante, retardación/degradación, dispersión, modo de disposición del contaminante, tiempo de aplicación, movilidad, persistencia, intensidad y estudios hidrogeoquímicos del tránsito de contaminantes hacia el acuífero”. Mediante oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021, la SETENA comunicó al gobierno local recurrido que: “De conformidad con lo anterior corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluacion de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE III-" (04/05/2-006), en el ítem 5.1 3 del Anexo I, describe el "Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo", así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo” (la negrita fue incorporada). El 12 de octubre de 2021, el amparado formuló una gestión ante la Municipalidad de Nicoya referente al Plan Regulador en Playa Sámara y, en respuesta, el 5 de enero de 2022, el gobierno local recurrido remitió el oficio ZMT-0002-2022 al tutelado, mediante el cual señaló: “ 1. En cuanto a estudios Técnicos emitidas por otras instituciones, SETENA, SENARA, IGN, MINAE-SINAC-MAG, ICAA, MOPT: dentro del ajuste plan regulador de Sámara, se encuentran las observaciones MOPT, así como la lámina de certificación de patrimonio natural del estado del MINAE-SINAC, así como los lineamientos de SENARA para la protección del Acuifero Mala Noche, igualmente la base para definición de la zona pública y zona restringida es el amojonamiento del IGN realizado en 1998 y publicado en la Gaceta N° 247 del 21 de diciembre de 1998. 2. En cuanto a la viabilidad ambiental de SETNA (sic), este Departamento le hace saber que, en caso de reajustes de planes que fueron realizados anterior a la solicitud de Viabilidades Ambientales de SETENA, no deberá solicitarse según emanado por la Sala Constitucional en su VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013, Plan Regulador Nombre 3. de Jesús y Zapotillal, Santa Cruz esto tomando en cuenta la irretroactividad de la Ley; sin embargo, es un punto que aún se encuentra en discusión y por lo cual no se ha finiquitado y realizado la audiencia pública (…)”. La parte accionante manifestó en el informe rendido bajo juramento -con las solemnidades y consecuencias que ello conlleva- que en la propuesta de cambio del Plan Regulador Costero de Playa Sámara “no existe un cambio de zonificación que sobrepase lo establecido en el Manual para la confección de planes reguladores costeros, según el cual es de un 20 % de la totalidad del polígono a rectificar, sobre la inclusión del Reglamento de Cobro de Cánones, el mismo se realiza en aras de cumplir con lo dispuesto en el Decreto Ejecutivo 37882-MP-H-TUR publicado en la Gaceta 176 del viernes 13 de setiembre del 2013, ajustando el Plan Regulador Costero de Playa Sámara a la normativa actual y vigente que regula la materia”. Asimismo, “ se incluyeron los correspondientes Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC vigentes y actualizados, además se incluyó el Mapa con la Vulnerabilidad Hídrica del Acuífero Mala Noche generado por SENARA, incluyéndose además una regulación transitoria en resguardo de dicho acuífero, en cumplimiento y respeto del principio precautorio, pronatura y el artículo 50 de la Constitución Política” . Este Tribunal ordenó como prueba para mejor resolver que el secretario general de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental elaborara un informe técnico a fin de aclarar a este Tribunal, si lo que pretende realizar la Municipalidad de Nicoya en relación con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara de 1981 constituye una modificación o, por el contrario, tan solo un procedimiento de ajuste y rectificación. En respuesta, el 12 de octubre de 2022, la jefa de Evaluación Ambiental Estratégica de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental emitió el oficio SETENA-DT-EAE-110-2022 en el que señaló: “De conformidad con el asunto en referencia le informamos que en nuestra base de datos no se registra expediente administrativo a nombre del Plan Regulador de Playa Samara. Por lo tanto, nos vemos imposibilitados de poder cumplir con la emisión de criterio técnico alguno sobre el Plan Regulador de Playa Samara . Asimismo, le informamos que en el mes de julio del 2021 mediante oficio SETENA-DT-EAE-094-2021 se atendió una consulta realizada por el señor Lic. Gerardo Carvajal Zúñiga Coordinador a.i., Dpto. ZMT de la Municipalidad de Nicoya, indicando lo siguiente: la municipalidad de Nicoya cuenta con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, el mismo aprobado en 1981 y se encuentra en proceso de ajuste y rectificación… “… cual (sic) es el procedimiento a seguir ante SETENA según lo indicado en el punto 13 del Manual de Planes Costeros, y en el ítem 13.2 que indica que "En los casos de ajuste o rectificación, no se requiere contar con viabilidad ambiental otorgada por SETENA para la audiencia pública. No obstante, dichos cambios deben ser documentados ante esta Institución previamente" por lo que nos resulta de gran importancia tener conocimiento de cómo se tramita lo anterior o como (sic) debe manejarse.” En el oficio de marras se le dio la siguiente respuesta conclusiva al señor Carvajal Zúñiga: “…corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo (el destacado no es del original)”. Adicionalmente, el secretario general de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental aportó como prueba el oficio SETENA-SG-0767-2022 del 9 de setiembre de 2022, en el que detalló: “(…) 2). Respecto al requerimiento de viabilidad ambiental en planes reguladores vigentes de zona marítimo terrestre. Se ha planteado el cuestionamiento respecto al requerimiento de viabilidad ambiental conforme lo que señala el punto 14. CAMBIOS A PLANES REGULADORES VIGENTES del Manual Elaboración Planes Reguladores Costeros en la Zona Marítimo Terrestre, del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Alcance N° 139 a la Gaceta N° 135 del 14 julio 2021; ha de acotarse que el Decreto Ejecutivo N° 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC “Reglamento General sobre Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental” (28/06/2004), indica: “Artículo 67.- Integración de la variable ambiental en los Planes Reguladores y otra planificación de uso del suelo. … La introducción de la variable ambiental en los planes reguladores o cualquier otro instrumento de planificación del territorio deberá sujetarse al procedimiento técnico para la introducción de la variable ambiental en los planes reguladores establecido en el Manual de Instrumentos Técnicos para el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA- Parte III). Este procedimiento podrá ser aplicado, tanto a aquellos instrumentos de planificación del territorio que se vayan elaborar o se encuentren en elaboración, como aquellos otros ya aprobados, pero que todavía no cuenten con la variable ambiental integrada en los mismos. …” (El destacado no forma parte del texto original). Lo anterior responde a lo establecido por la Sala Constitucional en los votos N° 2002-01220 del seis de febrero de 2002, N° 2005-02529 del nueve de marzo de 2005 y el N° 2005-097765 del 27 de julio de 2005 (entre otros); donde se menciona que la Incorporación a la Variable Ambiental en los Planes Reguladores, estarán sujetas a un proceso de viabilidad ambiental por parte de la SETENA, previo a su aprobación por las autoridades correspondientes. Que especialmente en el voto No. 2002 – 01220 sobre el expediente 01-002886-0007-CO del seis de febrero del 2002 la Sala estableció que es un requisito fundamental obtener la viabilidad ambiental en un Plan Regulador. De conformidad con lo anterior corresponde que los municipios del país, apliquen el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE “Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE lll-” (04/05/2006); en el ítem 5.13 del Anexo I, describe el “Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo”, así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes, incluyendo los procesos de modificaciones al mismo, lo que no puede esta Secretaría Técnica, es obligar a los municipios a someter sus estudios técnicos ambientales a valoración nuestra, puesto que es claro que esto es una decisión municipal que debe tomarse al amparo del acatamiento de la normativa vigente. Es claro que bajo el concepto de modificaciones que plantea el D.E. N° 32967-MINAE, las categorías de rectificaciones, ajustes y modificaciones propiamente dichas que describe el Manual del ICT tienen cabida pues con mayor o menor magnitud son modificaciones, son cambios; pero es aún más claro que en virtud de la lógica, la ciencia y la técnica que plantea nuestra normativa, a SETENA deben someterse a valoración (conforme el procedimiento técnico que describe el D.E. N° 32967-MINAE) todas aquellas modificaciones que de manera sustantiva o que por el fondo, requieran una valoración ambiental vista su magnitud, y esta determinación del alcance y contenido de los ajustes propuestos debe hacerla cada proponente de plan regulador al amparo de sus competencias (…)” (el énfasis fue incorporado). Ahora bien, en la especie el accionante sostiene que el Plan Regulador Costero de Playa Sámara está siendo sometido a un proceso de modificación, lo cual implicaría la necesidad de contar con la viabilidad ambiental otorgada por SETENA. Por su parte, el gobierno local recurrido sostiene que lo propuesto en relación con el plan regulador aludido consiste en un proceso de ajuste y rectificación y que en la referida propuesta “se incluyeron los correspondientes Certificados de Patrimonio Natural del Estado emitidos por el SINAC vigentes y actualizados, además se incluyó el Mapa con la Vulnerabilidad Hídrica del Acuífero Mala Noche generado por SENARA, incluyéndose además una regulación transitoria en resguardo de dicho acuífero, en cumplimiento y respeto del principio precautorio, pronatura y el artículo 50 de la Constitución Política”, por lo cual no habría necesidad de obtener la viabilidad ambiental. Cabe indicar que en el Manual de elaboración de planes reguladores costeros en la zona marítimo terrestre se prevé que: “14.5 Con la finalidad de identificar y precisar las diferentes formas por medio de las cuales se puede solicitar un cambio a un plan regulador vigente, se establecen las siguientes modalidades: 1. Ajustes: posibilidad de conformar, calzar o acomodar un elemento cartográfico a su ubicación geográfica confrontada con la realidad. Incluye: calzar el trazo de la poli línea que conforma una calle, sendero, servidumbre, curso de agua, entre otros, con respecto a otro elemento cartográfico de referencia, ajustes cartográficos para adecuarse a la proyección geográfica oficial CRTM05 e incorporación de Declaratoria de Patrimonio Natural del Estado. 2. Rectificaciones: posibilidad de corregir imperfecciones, defectos u omisiones, por razones de necesidad y conveniencia en el contenido del plan regulador o sus reglamentos. Incluye: Ampliación de Derechos de vía, aumento o disminución en los límites o las áreas de los polígonos que demarcan los usos de suelo de la zonificación vigente, cambios en la distribución de los usos de suelo en la zonificación y su reglamento, re amojonamiento con respecto a línea de mojones digital o física. En su conjunto, estas rectificaciones no superarán el 20% del área total utilizable de la ZMT y podrán realizarse total o parcialmente hasta completar dicho porcentaje por una única vez. En caso de sobrepasar el 20 % se deberá tramitar como modificación (Punto 3 siguiente). Se consideran además rectificaciones los cambios al reglamento en cuanto a retiros de edificaciones, alturas, coberturas, áreas mínimas o máximas de lotes establecidos por reglamento de ley. Además, los cambios en la política de inversión pública, cambios en reglamento de cobro de canon y otras actualizaciones de leyes y reglamentos. 3. Modificaciones: Es la posibilidad de transformar, cambiar, incluir, adicionar, eliminar, de forma parcial o total el plan regulador o sus reglamentos. Las modificaciones incluyen variaciones en los objetivos y propósitos iníciales del plan regulador vigente, que conllevan a la realización de un nuevo ejercicio de planificación. 14.6 Las tres modalidades descritas en el artículo 14.5 deben cumplir con el procedimiento descrito en los Art. 14.7, 14.8 y 14.9 del presente manual y cumplir con el Art 17 de la Ley 4240. 14.7 Trámite ante SETENA según tipo de modalidad: 1. Ajustes y Rectificaciones: a. Para los casos en que el plan regulador vigente posea viabilidad ambiental, no se requerirá de su actualización, en tanto no se altere el resultado del componente ambiental. b. Para los casos en que el plan regulador vigente no posea viabilidad ambiental, no será necesario documentar lo correspondiente ante SETENA7. 7VOTO NÚMERO 2013-012973, Boletín Judicial No. 204 del 23 de octubre del 2013, Plan Regulador Nombre de Jesús y Zapotillal, Santa Cruz. 2. Modificaciones: a. Para los casos en que el plan regulador vigente posea viabilidad ambiental, será necesario actualizar los estudios ambientales en aras de que la viabilidad ambiental corresponda con la propuesta de Plan Regulador modificado. b. Para los casos en que el plan regulador vigente no posea viabilidad ambiental, será necesario iniciar una gestión en aras de obtener la viabilidad ambiental otorgada por SETENA”. Aclarado lo anterior, se advierte que excede la competencia de este Tribunal determinar, de acuerdo con la normativa infraconstitucional que rige la materia y las particularidades del caso bajo estudio, si lo propuesto en relación con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara constituye un proceso de ajuste y rectificación, o bien, uno de modificación. Ello, por cuanto no es compatible con la vía sumaria del recurso de amparo analizar si el procedimiento de marras abarcaría un 20% o más del total utilizable de la zona marítimo terrestre, de acuerdo con lo indicado en el supramencionado Manual de elaboración de planes reguladores costeros en la zona marítimo terrestre. Sin embargo, esta Sala aprecia que, mediante oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021, la Secretaría Técnica Nacional Ambiental comunicó al gobierno local recurrido que: “(…) corresponde que la municipalidad de Nicoya aplique el Decreto Ejecutivo N° 32967-MINAE "Manual de Instrumentos Técnicos para el proceso de Evaluacion de Impacto Ambiental (Manual de EIA) -PARTE III-" (04/05/2-006), en el ítem 5.1 3 del Anexo I, describe el "Procedimiento para aplicar el IFA a planes reguladores ya elaborados y otros tipos de planificación de uso del suelo", así mismo da lineamientos sobre los pasos básicos a seguir para realizar la inserción de la variable ambiental en los planes reguladores vigentes. Por tanto, la municipalidad de Nicoya debe de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, ya que se encuentra en un proceso de ajuste del mismo ” (el destacado fue agregado). En otras palabras, en el sub examine se evidencia que la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, a saber, el órgano de desconcentración máxima del MINAE, cuyo propósito fundamental es armonizar el impacto ambiental en los procesos productivos (véase ordinal 83 de la Ley Orgánica del Ambiente), determinó y comunicó a la Municipalidad de Nicoya, a través del memorial SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021, la necesidad de incorporar la variable ambiental en el Plan Regulador Costero de Playa Sámara. Lo anterior, es conteste con lo externado por el secretario general de SETENA en el oficio SETENA-SG-0767-2022 del 9 de setiembre de 2022 en cuanto al requerimiento de viabilidad ambiental en planes reguladores vigentes de zonas marítimo terrestres.
Visto lo anterior, y dado que en el sub lite se encuentra en trámite un procedimiento de cambio en relación con el Plan Regulador Costero de Playa Sámara, resulta oportuno traer a colación lo indicado en la sentencia n.° 2012004250 de las 8:30 horas del 30 de marzo de 2012:
“IV.- Sobre el fondo . Según se constata del conjunto de hechos probados y del informe rendido bajo juramento por la autoridad recurrida, este Tribunal tiene por demostrado que, mediante publicación en el diario oficial La Gaceta No. 25 del tres de febrero de dos mil doce, la Municipalidad recurrida convocó a las audiencias públicas realizadas el diez y once de marzo de dos mil doce, con el fin de dar a conocer la propuesta de Plan Regulador Costero, en las que se brindó información y se permitió la libre participación ciudadana, de manera que no se constata violación alguna a los derechos fundamentales de la amparada, toda vez que, al tratarse de audiencias públicas para informar a los ciudadanos sobre dicho proyecto, ésta tuvo la opción de participar en éstas para obtener la información requerida. Lo anterior, por cuanto la Ley de Planificación urbana no exige que la propuesta de reforma sea publicada con anterioridad a la audiencia pública, pues uno de los objetivos de la misma es, precisamente, dar a conocer la propuesta (véase el voto Nº 2011-006163 de las nueve horas y cincuenta y cinco minutos del trece de mayo del dos mil once). Por otra parte, respecto a lo acusado por el recurrente en cuanto a que la autoridad recurrida no cuenta con el dictamen de impacto ambiental emitido por SETENA, es del criterio de esta Sala que resulta prematuro su alegato, toda vez que la audiencia convocada fue para dar a conocer el plan en cuestión y no para proceder a su aprobación final, de manera que la Municipalidad aún está en tiempo para solicitar dicho estudio. Sin embargo, se reitera, con el fin de que tome nota la autoridad recurrida, que todo plan regulador de desarrollo urbano debe contar con un examen del impacto ambiental, en observancia del derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado consagrado en el artículo 50 de la Carta Magna, y asimismo, como requisito indispensable para su adopción, debe someter a audiencia pública el proyecto final del Plan Regulador con los estudios respectivos (véase el voto Nº 2005-02589 de las catorce horas con cincuenta y tres minutos del nueve de marzo del dos mil cinco). Con fundamento en lo anterior, este Tribunal no logró constatar las alegadas violaciones a los derechos fundamentales de la amparada, por lo que procede declarar sin lugar el presente recurso de amparo, como en efecto se dispone” (el destacado fue agregado).
Así las cosas, en el sub examine el Tribunal verifica que la audiencia efectuada por el gobierno local de Nicoya el 28 de mayo de 2022 fue para conocer lo propuesto respecto al Plan Regulador de Playa Sámara, no para efectuar el trámite correspondiente para su aprobación final. En consecuencia, de acuerdo con lo indicado en el pronunciamiento supratranscrito, el reclamo de la parte accionante referente a la falta de realización de un estudio de impacto ambiental en relación con tal plan regulador resulta prematuro y, por ende, no procede acoger el recurso (en similar sentido véase la sentencia n.° 2021016551 de las 9:15 horas del 30 de julio de 2021).
No obstante, tomen nota las autoridades recurridas que, de previo a efectuar una audiencia pública para determinar si se aprueba o no lo propuesto en relación con el Plan Regulador de Playa Sámara, deberán cumplir lo indicado por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental en el oficio SETENA-DT-EAE-0094-2021 del 22 de julio de 2021.
IV.- La parte accionante sostiene que el 28 de mayo de 2022 se realizó una audiencia pública relacionada con la mencionada modificación del plan regulador; empero, no se concedió la palabra a las personas que asistieron, ni se les entregó material sobre esa propuesta. Por lo anterior, solicita que se ordene a la autoridad recurrida respetar la participación ciudadana.
Sobre tal agravio, resulta oportuno traer a colación lo indicado la sentencia n.° 2019015250 de las 9:20 horas del 16 de agosto de 2019:
“I.- Objeto del recurso. Los recurrentes no están de acuerdo con el plan regulador elaborado hace más de 20 años para la Isla Caballo, por las siguientes razones: a) fue realizado por una empresa privada con el fin de lograr desarrollo turístico, sin tomar en cuenta la opinión de la comunidad (…)
IV.- Sobre la participación de la comunidad en la aprobación del plan regulador y la ejecución del proyecto para el suministro de servicios públicos en la Isla Caballo. Esta Sala Constitucional en la sentencia No. 2014 – 006773 de las 11:41 horas de 16 de mayo de 2014, explicó lo siguiente:
“(…) Al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional (…)” (criterio reiterado, entre otras, en la sentencia No. 2019 – 000688 de las 09:15 horas de 18 de enero de 2019) (el énfasis no pertenece al original).
Así las cosas, a partir de lo expuesto, este extremo del recurso deviene manifiestamente improcedente. Cualquier inconformidad que mantengan los promoventes al respecto, deben plantearla ante la propia Administración, o en la sede jurisdiccional de legalidad ordinaria” (el destacado no fue suplido).
Mientras que en la sentencia n.° 2019015927 de las 9:30 horas del 23 de agosto de 2019 se indicó:
“II.- Sobre el caso concreto. Vistas las pretensiones de la parte amparada, se le hace ver que la finalidad del recurso de amparo es brindar tutela oportuna contra infracciones o amenazas a los derechos y libertades fundamentales, no servir como instrumento genérico para garantizar el principio de supremacía constitucional o el principio de legalidad, por medio del cual sea posible accionar contra cualquier otra clase de quebrantos constitucionales o legales. Por esa razón, el proceso de amparo no puede ser empleado para controlar la legalidad de los actos de las distintas Administraciones Públicas, ya que es de carácter eminentemente sumario —es decir, breve y sencillo— y su tramitación no es compatible con la práctica de diligencias probatorias lentas y complejas, o con la necesidad de entrar previamente a examinar —con carácter declarativo— si los derechos de rango infra constitucional que las partes citan como parte del elenco fáctico del recurso de amparo o del informe de ley, según sea el caso, existen en realidad.
En el sub lite, en cambio, aun cuando la parte recurrente invoque una supuesta violación por falta de celebración de una consulta pública, en el fondo pretende que esta Sala analice la legalidad de las reformas del Plan Regulador de Paraíso. Dado lo anterior, se le hace ver que determinar si las gestiones para las reformas alegadas cumplieron los requisitos requeridos por el ordenamiento jurídico infraconstitucional para ser válidos y eficaces —o, por el contrario, contienen vicios que ameritan su anulación—, francamente, significaría reconducir a la vía del amparo una discusión propia de la legalidad ordinaria, que no está relacionada directamente con una eventual vulneración de algún derecho fundamental, puesto que no le corresponde a este Tribunal hacer las veces de alzada en la materia y revisar si lo pedido es procedente de acuerdo con la normativa infraconstitucional que resulte aplicable al caso. Tan así, que en lo tocante a audiencias públicas —tema al que el tutelado le da gran importancia—, esta Sala declaró lo siguiente:
"OBJETO DEL RECURSO. El recurrente expone que el Concejo Municipal de Montes de Oca, en la sesión ordinaria No. 266-2015, acordó un alza en la tarifa por servicios de limpieza de vías y sitios públicos, publicado en la Gaceta No. 113 del 12 de junio de 2015. Sin embargo, incumplió con su deber de comunicar y otorgar audiencia pública a sus contribuyentes.
II.- SOBRE EL PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA . En relación a (sic) la alegada infracción al principio de partición (sic) ciudadana, esta Sala mediante la sentencia No. 2014-002735 de las 9:15 hrs. de 28 de febrero de 2014, en lo conducente, dispuso lo siguiente:
“(…) V.- Finalmente, con respecto a la falta de audiencia pública previa a fijación de tarifas por la prestación de servicios municipales, considera la mayoría de este Tribunal que al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional, por lo que en ese orden de ideas la discusión acerca de si la corporación municipal recurrida debía de llevar a cabo o no la audiencia contemplada en el artículo 43 del Código Municipal previo a acordar el aumento de las tarifas de servicios municipales de recolección de basura y manejo de desechos sólidos es un tema de legalidad ordinaria, por lo que los tutelados, si a bien lo tiene, deberán de formular dicha disconformidad ante las vías ordinarias de legalidad (…) (Lo resaltado en negrita. Criterio reiterado, por la mayoría de este Tribunal, en las sentencias Nos. 05627-2014 de las 9:15 hrs. de 28 de febrero de 2014, 06773-2014 de las 11:41 hrs. de 16 de mayo de 2014 y 09947-2015 de las 09:20 hrs. de 3 de julio de 2015) (…)” Por lo expuesto, debe advertirse que el reclamo planteado por el recurrente es una cuestión de mera legalidad que, desde esa perspectiva, este Tribunal resulta incompetente para definir si la corporación municipal recurrida debía llevar a cabo o no, la audiencia pública reclamada. Asimismo, en la sentencia No. 2015011105 de las 09:05 del 24 de julio de 2015, esta Sala dispuso que el tema planteado, referente al principio de participación ciudadana, ya que la autoridad recurrida no consultó a los usuarios, mediante audiencia pública, el modelo tarifario aprobado, está lejos de las competencias específicas, que la Sala Constitucional está llamada a proteger, sin que ello signifique que no merezca análisis en la jurisdicción ordinaria o de mera legalidad contenciosa administrativa, conforme al artículo 49 constitucional. En consecuencia, el presente recurso es inadmisible y se rechaza de plano de conformidad con el artículo 9 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional". (Sentencia N° 2016002377 de las 09:50 horas del 17 de febrero de 2016).
Por lo tanto, lo propio es que este asunto sea dirimido en la vía común, administrativa o jurisdiccional, por lo que deberá la parte accionada, si a bien lo tiene, plantear sus inconformidades o reclamos ante la vía de legalidad competente, ya que es en tal sede en la cual podrá, en forma amplia, discutir el fondo del asunto y hacer valer sus pretensiones. En consecuencia, el recurso es inadmisible” (el resaltado es del original).
Por su parte, en el pronunciamiento 2019019902 de las 9:20 horas del 11 de octubre de 2019 se consignó:
“III.- SOBRE LAS INFRACCIONES AL PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LOS PROCEDIMIENTOS DE OTORGAMIENTOS DE PERMISOS. Los recurrentes cuestionan que se les irrespetó el derecho de participación ciudadana al otorgar los permisos sin previa audiencia a la comunidad. No obstante, es preciso indicar que este Tribunal, a partir de una mejor ponderación, estimó en la sentencia No. 6773-2014 de las 11:41 hrs. de 16 de mayo de 2014, que la sede natural para vigilar el cumplimiento del principio de participación ciudadana es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional. En la referida resolución, se consideró lo siguiente:
“IV.- BAJO UNA MEJOR PONDERACIÓN. DISCUSIÓN DE LEGALIDAD. Al modificar el artículo 9 de la Constitución Política, el órgano constituyente reformador quiso dar positividad al Principio de Participación y así acercar a los administrados al proceso de toma de decisiones estatales, como parte de lo que la doctrina llama “mecanismos de corrección” de la democracia representativa. Así, el Constituyente reformador dejó los medios, alcance y oportunidad de la participación ciudadana a la normativa infra-constitucional, salvo en casos excepcionales. En ese sentido, la sede natural para vigilar su cumplimiento, es la justicia ordinaria y no la jurisdicción constitucional. Por esa razón, son ajenas y lejanas a la competencia de este Tribunal, las cuestiones que se plantean en el caso concreto, a saber, el mecanismo alternativo ordenado por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental –a raíz de la violencia y la situación de intimidación generada en las audiencias de 9 de noviembre de 2013 y 25 de enero de 2014– a fin de garantizar la fase de comentarios de los interesados y réplicas del desarrollador en el procedimiento de evaluación ambiental del proyecto de una nueva Terminal de Contenedores en Moín, a nombre de APM Terminals Moín S.A. En el caso específico, precisamente el artículo 22 de la Ley Orgánica del Ambiente, no define si esa participación es a viva voz, por escrito o de qué manera se satisface la exigencia de la participación, lo cual requiere ser analizado en un proceso que permita la amplitud de prueba y contradictorio que, desde nuestro punto de vista, no encuadra en el amparo como proceso rápido, sencillo, sumario y especial de protección de derechos humanos fundamentales. Le corresponde entonces, al control de legalidad y no a este Tribunal Constitucional, determinar si las actuaciones y conductas administrativas desplegadas (activas u omisas), por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, se ajustan o no, al ordenamiento jurídico infra constitucional. Por las razones indicadas, estimamos que el tema planteado está lejos de las competencias específicas, que la Sala Constitucional está llamada a proteger, sin que ello signifique que no merezca análisis en la jurisdicción ordinaria o de mera legalidad contenciosa administrativa, conforme al artículo 49 constitucional. (…)” A partir de lo expuesto, no le corresponde a este Tribunal definir –como lo pretenden los recurrentes– cuál debió ser el mecanismo para que, en el caso concreto, se garantizara de forma óptima la participación ciudadana, máxime que se pretende revisar la legalidad de las actuaciones administrativas. De este modo y conforme el precedente de cita, no le corresponde a este Tribunal Constitucional determinar si las conductas administrativas desplegadas (activas u omisas) por las autoridades recurridas en el caso concreto se ajustan o no al ordenamiento jurídico infra constitucional, todo lo cual deberá ser cuestionado por los recurrentes en las vías ordinarias de legalidad. En consecuencia, el recurso es inadmisible y así se declara”.
Los precedentes transcritos resultan aplicables al sub examine, dado que no se encuentran motivos para variar los criterios vertidos ni razones para valorar de manera distinta la situación planteada. En consecuencia, los reclamos de la parte accionante atinentes a la participación ciudadana deberán plantearse, si a bien lo tiene, en la vía jurisdiccional ordinaria. Ergo, se declara sin lugar el recurso atinente a este agravio.
V.- VOTO SALVADO DE LOS MAGISTRADOS CRUZ CASTRO, RUEDA LEAL Y GARITA NAVARRO, SOLO EN CUANTO A LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA, CON REDACCIÓN DEL SEGUNDO.
1. Tal como se consignó en el voto salvado a la sentencia n.° 2017001163 de las 9:40 horas del 27 de enero de 2017, estimamos que del ordinal 9 de la Constitución Política se extrae que la participación ciudadana, allende de un principio general, se ha instituido como un verdadero derecho fundamental a la luz del marco convencional que acompaña e integra nuestro régimen de derechos fundamentales.
Justamente, en la sentencia número 2013017305 de las 11:32 horas del 20 de diciembre de 2013, la Sala Constitucional considera que el derecho a la participación ciudadana en la toma de decisiones se ha convertido en uno de los pilares fundamentales sobre los que descansa el sistema democrático. En nuestro país, el legislador constitucional recogió este derecho en el artículo 9 de la Constitución Política al disponer que el Gobierno de la República sea popular, representativo, participativo , alternativo y responsable (destacado no corresponde al original), según la reforma propiciada por Ley n.° 8364 de 1º de julio de 2003, publicada en La Gaceta n.º 146 de 31 de julio de 2003. Este mandato de la Ley Fundamental, en particular la cualidad de “participativo”, ha orientado un posterior desarrollo normativo constitucional e infra constitucional. Así, se ha establecido una serie de mecanismos que buscan que el derecho al gobierno participativo pueda ser aplicado en forma eficaz y efectiva, de manera que no quede únicamente como un derecho de papel; ejemplos de lo anterior son el referéndum para la aprobación o derogación de leyes y reformas parciales a la Constitución, o la iniciativa popular en la formación de leyes (véase, entre otras, la sentencia número 2005-05649 de las 14:39 horas del 11 de mayo del 2005).
El derecho al gobierno participativo no solo encarna un reconocimiento del más alto rango jurídico-positivo a la función del control político por parte de los habitantes de la República, sino que, además, significa una revalorización del papel de estos en los procesos de formulación, aplicación y control de la política pública. Por voluntad del legislador constituyente, que esta Sala no debe ni puede desconocer, el derecho al gobierno participativo se erige como pilar fundamental de nuestro régimen democrático (cuestión erróneamente desconocida por el voto de minoría, que a la participación ciudadana le baja la categoría de derecho a principio general en clara contraposición a la línea jurisprudencial de esta Sala, como más adelante se demuestra), lo que resulta conteste con un sistema político basado en la tolerancia, el pluralismo y el respeto a la libertad.
Como indicamos supra, esta categorización del gobierno participativo o de la participación ciudadana como derecho, se explica a través del respaldo convencional contenido en varios instrumentos internacionales de derechos humanos.
Verbigracia, el artículo 21 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 dispone que “toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos” (destacado no corresponde al original).
Concordante con lo anterior, el numeral 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos reconoce de modo expreso el derecho de los ciudadanos: “(…) de participar en la dirección de los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos” .
En igual sentido, la Carta Democrática Interamericana señala en su ordinal 5 que: “ La democracia representativa se refuerza y profundiza con la participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía en un marco de legalidad conforme al respectivo orden constitucional ”.
De manera más vehemente, el artículo 6 de esta Carta estatuye que: “ La participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad . Es también una condición necesaria para el pleno y efectivo ejercicio de la democracia. Promover y fomentar diversas formas de participación fortalece la democracia”. (Destacado no corresponde al original).
El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas también reconoció la participación ciudadana como fundamental para la protección del ambiente:
“ Reconociendo también que el ejercicio de los derechos humanos, entre ellos la libertad de buscar, recibir y difundir información y de participar efectivamente en la dirección de los asuntos gubernamentales y públicos y el derecho a un recurso efectivo, es fundamental para la protección de un medio ambiente limpio, saludable, sin riesgos y sostenible,” (Consejo de Derechos Humanos, 46° periodo de sesiones, A/HRC/RES/46/7 de 23 de marzo de 2021).
También, resulta importante resaltar que, recientemente, en la resolución A/HRC/RES/48/13, adoptada el 8 de octubre de 2021, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidades le otorga el estatus de derecho humano a la participación efectiva en materia ambiental. En tal sentido, señaló:
“Reconociendo que el ejercicio de los derechos humanos, entre ellos los derechos a buscar, recibir y difundir información y a participar efectivamente en la dirección de los asuntos gubernamentales y públicos y en la adopción de decisiones relativas al medio ambiente , así como el derecho a un recurso efectivo, es fundamental para la protección de un medio ambiente limpio, saludable y sostenible”. (El resaltado no corresponde al original).
Por su parte, en la Opinión Consultiva OC-23/17 del 15 de noviembre de 2017, la Corte Interamericana de Derechos Humanos destacó que:
“226 . La participación pública representa uno de los pilares fundamentales de los derechos instrumentales o de procedimiento, dado que es por medio de la participación que las personas ejercen el control democrático de las gestiones estatales y así pueden cuestionar, indagar y considerar el cumplimiento de las funciones públicas. En ese sentido, la participación permite a las personas formar parte del proceso de toma de decisiones y que sus opiniones sean escuchadas. En particular, la participación pública facilita que las comunidades exijan responsabilidades de las autoridades públicas para la adopción de decisiones y, a la vez, mejora la eficiencia y credibilidad de los procesos gubernamentales. Como ya se ha mencionado en ocasiones anteriores, la participación pública requiere la aplicación de los principios de publicidad y transparencia y, sobre todo, debe ser respaldado por el acceso a la información que permite el control social mediante una participación efectiva y responsable ” (el destacado fue adicionado).
Tesitura que también había sido adoptada en la sentencia de 19 de septiembre de 2006, relativa al caso “Claude Reyes y otros vs. Chile”, en la que se dispuso:
“86. En este sentido, el actuar del Estado debe encontrarse regido por los principios de publicidad y transparencia en la gestión pública, lo que hace posible que las personas que se encuentran bajo su jurisdicción ejerzan el control democrático de las gestiones estatales, de forma tal que puedan cuestionar, indagar y considerar si se está dando un adecuado cumplimiento de las funciones públicas. El acceso a la información bajo el control del Estado, que sea de interés público, puede permitir la participación en la gestión pública, a través del control social que se puede ejercer con dicho acceso. 87. El control democrático, por parte de la sociedad a través de la opinión pública, fomenta la transparencia de las actividades estatales y promueve la responsabilidad de los funcionarios sobre su gestión pública . Por ello, para que las personas puedan ejercer el control democrático es esencial que el Estado garantice el acceso a la información de interés público bajo su control. Al permitir el ejercicio de ese control democrático se fomenta una mayor participación de las personas en los intereses de la sociedad.”. (El destacado fue adicional).
Así las cosas, este reconocimiento convencional a la participación ciudadana incide hermenéuticamente en su naturaleza jurídica, puesto que de principio constitucional lo transforma en verdadero derecho fundamental colectivo.
De este modo, la participación ciudadana representa un aspecto esencial del modelo democrático y republicano de este siglo, en el que el control ciudadano, la transparencia y la rendición de cuentas destacan como elementos expresivos de este tipo de régimen político, lo que a su vez confiere mucha mayor legitimidad a la toma de decisiones políticas, cuestión clave cuando de gobernabilidad se trata. Así, en el marco de este tipo de régimen ‑esto es, con activa y plena participación ciudadana‑, el gobierno participativo impacta con mayor intensidad, favoreciendo la toma de decisiones a través de medios más abiertos y transparentes.
Precisamente, uno de los mecanismos ideados para cumplir lo dispuesto en el numeral 9 constitucional es la audiencia pública, a través de la cual las personas interesadas pueden hacer valer sus derechos o manifestar su criterio, participando de manera activa en temas de relevancia nacional o local, y poniendo en conocimiento de la Administración todas aquellas anomalías o disconformidades en relación con algún proyecto por desarrollar.
Así las cosas, la audiencia pública es un instrumento típico de una democracia republicana, mediante la cual se fomenta la participación del ciudadano en el proceso de toma de decisiones públicas. Por su significado, la audiencia debe efectuarse de tal forma que garantice la mayor participación posible de las personas que puedan verse afectadas, de ahí que cualquier acción u omisión que obstaculice lo anterior configura una abierta vulneración al derecho constitucional a la participación ciudadana (véase, entre otras, la sentencia número 2009018223 de las 12:34 horas del 27 de noviembre de 2009).
En cuanto al carácter participativo de la audiencia pública, como se indicó, el ordinal 9 de la propia Constitución Política obliga a ello, pues la calificación “participativo” ahí dispuesta implica, entre otros aspectos, que el Gobierno debe ser un articulador de lo definido por deliberación popular, cuando ello es obligatorio, al tiempo que en la formulación de la política pública, dentro de las posibilidades que el marco jurídico-positivo vigente plantee, está obligado a escuchar el criterio de individuos o grupos afectados, sea este vinculante o no.
En otras palabras, en la democracia republicana actual, los ciudadanos gozan, por mandato constitucional, ya no solo del derecho al voto para ejercer su derecho al gobierno participativo, sino de cantidad de instrumentos de diversa naturaleza para coadyuvar en la toma de decisiones gubernativas y el control político, lo que propicia que puedan ejercer influencia directa en las grandes decisiones públicas.
En este contexto, interesa resaltar que este Tribunal, en la sentencia n.° 2018004117 de las 9:15 horas del 13 de marzo de 2018, realizó un desarrollo respecto a la consulta pública en materia ambiental, destacando que este mecanismo es un pilar en la toma de decisiones relaciones con el medio ambiente. Asimismo, a manera de soft law, acudió a un instrumento particularmente relevante en materia de acceso a la información ambiental y participación ciudadana: el “Convenio sobre el acceso a la información, la participación ciudadana y el acceso a la justicia en la toma de decisiones en temas ambientales”, mejor conocido como “Convenio de Aarhus”. En tal sentido, en el referido pronunciamiento se indicó:
“La Convención de Aarhus, por su parte, en el artículo 6.2.3.4 dispone:
“2. Cuando se inicie un proceso de toma de decisiones respecto del medio ambiente, se informará al público interesado como convenga, de manera eficaz y en el momento oportuno, por medio de comunicación pública o individualmente, según los casos, al comienzo del proceso. Las informaciones se referirán en particular a:
3. Para las diferentes fases del procedimiento de participación del público se preverán plazos razonables que dejen tiempo suficiente para informar al público de conformidad con el párrafo 2 supra y para que el público se prepare y participe efectivamente en los trabajos a lo largo de todo el proceso de toma de decisiones en materia ambiental.
4. Cada Parte adoptará medidas para que la participación del público comience al inicio del procedimiento, es decir, cuando todas las opciones y soluciones son aún posibles y cuando el público pueda ejercer una influencia real.” De conformidad con lo expuesto, debe propiciarse la consulta de manera transparente y con la mayor información posible. Esto genera una mejor administración de los recursos naturales, contribuye a la transparencia y al adecuado manejo de fondos públicos. Recordemos que el asunto ambiental es un tema de todos los miembros de la sociedad, no solamente del gobierno, por lo que también corresponde a cada ciudadano velar por la conservación del ambiente y procurar un desarrollo sostenible. Es por ello que debe abarcar en forma integral los diferentes sectores de la población (…)”. (El destacado fue adicional).
En adición, en el pronunciamiento aludido, la Sala subrayó que la audiencia ciudadana, por tratarse de una manifestación del principio democrático, no debe convertirse en una simple formalidad que simple y llanamente debe ser agendada, aunque tampoco debe instrumentalizarse como un mero obstáculo para el dictado de una decisión administrativa.
Relacionado con lo anterior, esta Sala ha señalado de modo reiterado, que la Constitución se caracteriza por su supremacía y su eficacia directa e inmediata, merced a las cuales los derechos y garantías que confiere resultan directamente exigibles y vinculantes para todos los Poderes Públicos. Así, en la sentencia n.° 1992003194 de las 16:00 horas del 27 de octubre de 1992 se puntualizó:
“(…) La Constitución Política en su unánime concepción contemporánea, no sólo es “suprema” en cuanto criterio de validez de sí misma y del resto del ordenamiento jurídico, sino también conjunto de normas y principios fundamentales jurídicamente vinculantes, por ende, exigibles por sí mismos, frente a todas las autoridades públicas, y a los mismos particulares, sin necesidad de otras normas o actos que los desarrollen o hagan aplicables salvo casos calificados de excepción, en que sin ellos resulta imposible su aplicación-; con la consecuencia de que las autoridades tanto administrativas como jurisdiccionales- tienen la atribución-deber de aplicar directamente el Derecho de la Constitución en su pleno sentido, incluso en ausencia de norma de rango inferior o desaplicando las que se le opongan.” Por su parte, en la sentencia n.° 1995001185 de las 14:33 horas del 2 de marzo de 1995, este Tribunal confirmó:
“Si la Constitución Política tiene un carácter normativo supremo, debe efectivamente conformar y condicionar la validez y eficacia de toda norma inferior o subordinada, y sirve de parámetro para legitimar o no la actuación de cualquier autoridad pública y hasta de los sujetos privados.... El principio de supremacía de la Constitución, en el caso costarricense, no solamente lo tenemos expresamente consagrado en el artículo 10, sino que de modo clarísimo, complementado respecto del órgano encargado de mantenerla o preservarla, según lo que adelante analizaremos. Esto que hemos expresado hasta ahora gira alrededor de que la Constitución tiene una eficacia directa y vincula sin necesidad de intermediación de ninguna otra norma. Y, es por ello, que toda autoridad, en general, tiene capacidad y poder para aplicar, desarrollar y expandir los derechos fundamentales contenidos en la Constitución Política. Si esto no fuera así, toda la argumentación acerca de la jerarquía de las normas, principios y valores constitucionales, caería convertida en una fantasía insubsistente. Sería mera ciencia ficción, una entelequia, en la que simultáneamente existen dos mundos jurídicos ubicados en planos diferentes y sin comunicación entre sí.” En conclusión, la participación ciudadana constituye un derecho constitucional y convencional, que se erige como una cualidad del sistema democrático republicano. Al respecto, los derechos consagrados en la Ley Fundamental, en diverso grado según su contenido sea más o menos programático, tienen una eficacia directa y vinculan sin necesidad de norma alguna. Incluso, su efectividad a través del desarrollo normativo infra constitucional y la aplicación de este no es ajena al control jurisdiccional de constitucionalidad, cuando se advierten regulaciones, actuaciones u omisiones que representan una lesión al núcleo duro (Kernbereich) de ese bien constitucional.
2. En la especie se reclama la lesión a la participación ciudadana, debido a que el 28 de mayo de 2022 se realizó una audiencia pública relacionada con la aludida modificación del plan regulador; empero, no se concedió la palabra a las personas que asistieron, ni se les entregó material sobre esa propuesta. Del estudio de los autos se desprende que, el 28 de mayo de 2022, la Municipalidad de Nicoya llevó a cabo una audiencia pública referente al proceso de cambio del Plan Regulador Costero de Playa Sámara. En tal audiencia, “se brindó un período 30 minutos a los asistentes para presentar preguntas, objeciones u observaciones por escrito el día de la realización de la Audiencia Pública, pero que debido a la gran cantidad de preguntas consultas y objeciones, resultó materialmente imposible poder atender las mismas el día de la audiencia, sin embargo con el objetivo de dejar constancia de las objeciones recibidas, las mismas fueron leídas, y se abrió un periodo de 40 días naturales para presentar vía correo electrónico, o en la plataforma de servicio de la Municipalidad, objeciones, preguntas u observaciones posterior a la audiencia dicha; además desde principios del mes de mayo se incorporó en la página Web de la Municipalidad de Nicoya, según se puede consultar en el siguiente Link: https://www.nicoya.go.cr/std/275/actualizacion-plan-regulador-costero-playa-samara, donde se visualiza un apartado exclusivamente con toda la documentación relacionada con el ajuste al plan regulador, así como comunicados en las redes sociales de la Municipalidad de Nicoya, donde se indica que dicha información se encontraba físicamente en el Departamento de Zona Marítimo Terrestre, para la revisión que cualquier interesado pueda tener acceso a ella” (la negrita fue añadida).
En cuanto al material referente a la propuesta de rectificación y modificación del Plan Regulador Costero de Sámara “se imprimió a gran escala la nueva lámina para que cada persona tuviera acceso a ella y la revisara con detenimiento, así como ampos que contenían la información escrita, justificación, incorporación de reglamento de cobro de canon y demás información relacionada, al día de hoy se encuentra disponible dicha información, todo con respeto a la participación ciudadana democrática”.
Antes de resolver tal punto, estimo de importancia traer a colación lo argumentado en la sentencia n.° 2002010693 de las 18:20 horas del 7 de noviembre de 2002:
“III.- Sobre el fondo. Por razones de conveniencia, se iniciará el análisis de fondo de este asunto tomando como punto de partida los dos argumentos que fueron enunciados arriba.
A.– Sobre el derecho a participar en la toma de decisiones. Este extremo del recurso se vuelca sobre un punto, sobre el que estima este Tribunal que resulta más adecuado el examinar cada uno de los reglones implicados en éste asunto y cómo estos aportan en la solución del dilema aquí discutido.
i.– El Principio Democrático . El artículo primero de la Constitución Política establece: "Costa Rica es una República democrática , libre e independiente." (La negrita no es del original). Este numeral, consagra un marco constitucional de amplias y profundas consecuencias jurídicas, sociales, económicas, políticas, entre otros aspectos, y se caracteriza por establecer conceptos esenciales dentro de nuestro sistema democrático y constitucional, precisamente por la vasta extensión de sus efectos, pues dicha afirmación estableció por parte del Legislador constituyente, toda una carga ideológica sobre la concepción de lo que debía ser el modelo a través del cual, se organizaran las relaciones de poder a lo interno de la sociedad, de los individuos entre sí y para con el Estado. De tal suerte, que el primer numeral de la Constitución constituye lo que la jurisprudencia de este Tribunal ha denominado como el "principio democrático". Este principio precisamente, forma parte de la serie de preceptos generales que, concebidos como fundamento y meta del Estado de Derecho, se encuentran contenidos en forma expresa o tácita por la Constitución, pues suponen el marco, límite y objetivo a alcanzar por el ordenamiento, al que tienen que acoplarse todas las demás normas y por ende, al que tienen que ajustar su actuación todos los operadores jurídicos. Uno de los elementos más importantes de dicho principio, es el de la participación pública, el cual no es más que el reconocimiento de la existencia del derecho de cada uno de los ciudadanos a participar en la construcción y mantenimiento de la sociedad en la que viven, reconocimiento que parte del supuesto fundamental de que en toda democracia, todos y cada uno de los individuos que la componen se encuentran libres y en condiciones de igualdad; de tal modo, que resulta incongruente con ese modelo la idea de sectores o grupos sociales que, con exclusión de todo el resto de la sociedad, se arroguen para sí mismos el manejo de los asuntos públicos, por el contrario, implica que en la medida de lo posible, cada una de las personas tenga la posibilidad de contribuir en el manejo de la "res publica". Esta idea ha sido de reiterada cita y desarrollo por este Tribunal, quien en ocasiones anteriores, ha indicado que es en la idea de democracia participativa -de activa y plena participación popular-, donde precisamente el principio democrático adquiere su verdadera dimensión. De esta forma, y como consecuencia necesaria de la anterior afirmación, se colige que las autoridades públicas, siempre y dentro de la medida de lo posible, deben promover y fomentar la participación ciudadana en la toma de decisiones, pues ello no es más que el reconocimiento del carácter democrático de la sociedad costarricense.
ii.– El derecho a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado. El artículo 50 de la Constitución Política establece: "El Estado procurará bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza. Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, esta legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado. El Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho. La Ley determinará las responsabilidades correspondientes." (La negrita no es del original) En otras palabras, este artículo establece el derecho de las presentes y futuras generaciones a vivir en un ambiente adecuado para su salud y bienestar. Como ha sido de amplio reconocimiento por parte de esta Sala y de la doctrina, este derecho pertenece a la categoría de los derechos fundamentales de tercera generación o derechos de la solidaridad, los cuales se distinguen de los derechos pertenecientes a las dos primeras generaciones en virtud justamente de ser derechos ostentados, ni frente al Estado ni frente a los particulares, sino exigibles a la sociedad en su conjunto, por cuanto cada uno de sus componentes puede y debe dedicar una parte de su esfera de libertad hacia la protección de intereses comunes a todas las personas, y a este respecto, no hay un interés más común a todos los seres humanos que el entorno natural que los rodea, del cual necesitan y extraen todos los recursos esenciales para su existencia y desarrollo. Es así como, esta regla programática ha creado una diversa plétora de instrumentos tendientes a hacer efectiva dicha protección, siendo uno de los más importantes el de la participación ciudadana, el cual se convierte en la herramienta mediante la cual se dota a los ciudadanos de la posibilidad de hacer efectivo el derecho a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado.
"El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes." (En negrita no es del original).
De esta manera, dicho principio ha sentado un norte, pues implica que dentro de las pautas que dicte un Estado para alcanzar el desarrollo sostenible, debe por consiguiente ser promovida –como uno de sus elementos esenciales– la participación de los ciudadanos y de todas aquellas partes que deriven intereses en la protección y conservación del ambiente, tarea para la cual es fundamental un acceso amplio y sin obstáculos a la información concerniente al ambiente, pues solo así sus aportes podrán tener un valor efectivo y eventualmente ser tomados en consideración para rechazar o adoptar una posición, respecto de un conflicto en el cual se encuentre en juego el ambiente. Por otra parte, existen también otros instrumentos internacionales que se dirigen en el mismo sentido que la Declaración antes citada. Así, en la "Carta Mundial de la Naturaleza", adoptada por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas número 37/7 del veintiocho de octubre de mil novecientos ochenta y dos, se dispuso en su punto 16:
"16. Toda planificación incluirá, entre sus elementos esenciales, la elaboración de estrategias de conservación de la naturaleza, el establecimiento de inventarios de los ecosistemas y la evaluación de los efectos que hayan de surtir sobre la naturaleza las políticas y actividades proyectadas; todos estos elementos se pondrán en conocimiento de la población recurriendo a medios adecuados y con la antelación suficiente para que la población pueda participar efectivamente en el proceso de consultas y de adopción de decisiones al respecto." También, en esta dirección se enmarca el artículo 8.2 de la "Declaración sobre el derecho al desarrollo", adoptada por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas número 41/128, del cuatro de diciembre de mil novecientos ochenta y seis, que dice:
"2. Los Estados deben alentar la participación popular en todas las esferas como factor importante para el desarrollo y para la plena realización de todos los derechos humanos." 3) Jurisprudencia previa. Ahora bien, esta Sala ha establecido por su parte, criterios dentro de su jurisprudencia sobre la participación pública dentro de la toma de decisiones que afectan a la colectividad, así como sobre la necesidad de que para lograrlo en forma efectiva, se informe debidamente a los ciudadanos.
i.– Sentencia número 2002–03074 de las quince horas veinticuatro minutos del dos de abril de dos mil dos: este Tribunal dispuso lo siguiente:
III.- Sobre el derecho a la información: El derecho a la información es uno de los derechos del ser humano y está referido a una libertad pública individual cuyo respeto debe ser propiciado por el propio Estado. Este derecho, es a la vez, un derecho social cuya tutela, ejercicio y respeto se hace indispensable para que el ciudadano tome parte activa en las tareas públicas y pueda así participar en la toma de decisiones que afectan a la colectividad. En ese sentido, es un derecho humano inalienable e indispensable en la medida en que se parte de que información significa participación. De esta manera, si la información es requisito para que el ciudadano individualmente considerado adopte decisiones, informar, a la vez, es promover la participación ciudadana . El derecho de la información distingue tres facultades esenciales de quienes lo ejercen: la facultad de recibir, la facultad de investigar y la facultad de difundir informaciones. La facultad de recibir información se refiere principalmente a la obtención, recepción y difusión de noticias o informaciones, las cuales deben referirse a hechos con trascendencia pública y ser conformes con la realidad, asequible por igual a todos, debiendo referirse a hechos relevantes cuyo conocimiento esté dirigido a formar opinión y a fomentar la participación del ciudadano, siendo requisito esencial que la información sea completa y veraz. La segunda facultad se refiere a la posibilidad de investigación, es decir, al libre y directo acceso a las fuentes de información. Por último está la facultad de difundir, que se trata del derecho del ciudadano a la libre difusión de opiniones e informaciones; facultad que sólo puede ejecutarse en sentido positivo pues no se contempla la posibilidad de "no difundir" informaciones o noticias. Ahora bien, el derecho a la información como tal, está compuesto por dos vertientes o dimensiones: una activa que permite la comunicación de informaciones y otra pasiva que se refiere al derecho de todo individuo o persona, sin ningún tipo de discriminación, a recibir información; información que, en todo caso, deberá ser veraz y que puede ser transmitida por cualquier medio de difusión. A partir de lo anterior se tiene que si bien el derecho a la información tutela en su aspecto pasivo la posibilidad de acceder a fuentes de información con el ánimo de poder participar en la toma de decisiones de la colectividad, también es lo cierto que no se trata de un derecho irrestricto, sino que, por el contrario, está sujeto a límites y entre ellos, el derecho a la intimidad se constituye en un límite para el derecho a la información por cuanto, en la medida en que la información verse sobre asuntos que no sean de relevancia pública, se impone el respeto a la intimidad y opera como límite o barrera frente al derecho a la información. Por el contrario, cuando la información es de relevancia pública, el acceso a la misma y su difusión, se imponen como regla y por ello, cuando se trate de la trascendencia pública del objeto comunicable, se justificaría la intromisión amparándose en el derecho del público a la recepción de noticias y en el derecho del informador a transmitirla, salvo, claro está, cuando se trata de una información que haya sido declarada previamente como secreto de Estado o sea falsa en cuyo caso el tratamiento de la misma, será diferente.
IV.- En relación con lo anterior, el derecho a la información es considerado como una garantía jurídica indispensable para que los ciudadanos puedan ejercer, en mayor o menor medida, su participación en las tareas públicas y desde este punto de vista, se trata de un derecho público y subjetivo. Es un derecho público por cuanto exige la intervención del Estado para procurar información sobre las actividades que desempeñan los órganos gubernamentales, además, es un derecho subjetivo, por cuanto supone un poder jurídico, susceptible de regulación por el ordenamiento jurídico. Ese derecho a la información, además, tiene un carácter preferente al considerarse que garantiza un interés constitucional: la formación y existencia de una opinión pública libre; garantía que reviste una especial trascendencia ya que, de ser una condición previa y necesaria para el ejercicio de otros derechos inherentes al funcionamiento de un sistema democrático, se convierte, a su vez, en uno de los pilares de una sociedad libre y democrática. Para que el ciudadano pueda formar libremente sus opiniones y participar de manera responsable en los asuntos públicos, ha de ser informado ampliamente de modo que pueda formar opiniones, incluso contrapuestas, y participar responsablemente en los asuntos públicos. Desde esta perspectiva, el derecho a la información no sólo protege un interés individual sino que entraña el reconocimiento y la garantía de una institución política fundamental, cual es la opinión pública, indisolublemente ligada con el pluralismo político y por ende, de naturaleza colectiva. En ese sentido, la opinión pública libre es contraria a la manipulación de la información, con lo cual, el ciudadano tiene el derecho a recibir y seleccionar las informaciones y opiniones que desee pues en el momento en que cualquiera de las informaciones existentes o posibles desaparece, cualquiera que sea el agente o la causa de la desaparición, está sufriendo una limitación al derecho a optar como forma de ejercitar el derecho de recibir. El derecho a ser informado es público por cuanto exige la intervención del Estado y es un derecho subjetivo por cuanto supone un poder jurídico, susceptible de ser institucionalizado y regulado por el ordenamiento jurídico para la satisfacción de fines o intereses de carácter social, basados en la naturaleza misma de la persona humana y en la organización de la sociedad. A su vez, existe un deber de los entes públicos a facilitar la información y para ello, deberán dar facilidades y eliminar los obstáculos existentes.[...]". (En negrita no es del original) En el anterior precedente, éste Tribunal determinó entre otras cosas, que la participación ciudadana dentro de las tareas públicas es fundamental y que para alcanzarla surge como necesaria no sólo la posibilidad de acceder a la información, sino de ser informado oportunamente por parte de las autoridades.
ii– Sentencia número 2238-96 de las catorce horas cincuenta y cuatro minutos del catorce de mayo de mil novecientos noventa y seis:
"IX.- Como último aspecto, consideran los recurrentes que ha sido lesionado su derecho a la información. Sobre este aspecto y por la trascendental importancia que tiene lo alegado en materia de medio ambiente cabe para los efectos de la resolución del mismo señalar, que en el actual Estado Social de Derecho, encontramos como uno de sus principios fundamentales o estructurales el derecho de información y a la información para la efectiva participación de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas. Tradicionalmente se ha conceptualizado el objeto de esta garantía constitucional del derecho de información como el intercambio de ideas que originan una discusión pública donde se forma la opinión personal que junto con las demás conformarán la opinión pública. En materia del medio ambiente debemos trasladar este concepto sobre el derecho de información a una nueva perspectiva que tiene todo individuo o colectividad de solicitar información y de ser informado por cualquier ente estatal que no puede ser obstruida por las instituciones estatales referentes a cualquier proyecto que pueda afectar el goce de su derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Es entonces esta, la garantía que le permitirá participar a cualquier individuo o colectividad, haciendo uso de los intereses difusos del acceso a la participación, dentro de los procesos de toma de decisiones que afecten ese derecho, pues de lo contrario sería ilusorio y la norma constitucional resultaría superflua. Es en consecuencia obligación del Estado democrático, preservar esa libre comunicación formadora de la voluntad política del pueblo, y es a través de esa interrelación entre los receptores pasivos de la información o de quienes la demandan, que se realiza no sólo el pluralismo político, sino la intervención de un pueblo en la formación de proyectos que puedan afectar sus derechos fundamentales. Sin embargo y sin pasar de alto lo señalado anteriormente no encuentra esta Sala, de acuerdo al estudio del expediente y lo expresado por el recurrido bajo fe de juramento, elementos objetivos que le hagan deducir que este derecho le ha sido negado a los recurrentes." [En negrita no es del original] iii.– Sentencia número 2000-06640 de las nueve horas dieciséis minutos del 28 de julio del 2000: Considera esta Sala, que este precedente es importante para los efectos del presente caso, pues el mismo contiene un cuadro fáctico similar, siendo que bajo los mismos argumentos de infracción constitucional –violación al derecho a la participación ciudadana y a un ambiente sano–, los recurrentes impugnan la decisión de la SETENA de llevar a cabo la audiencia prevista dentro de un procedimiento de evaluación de impacto ambiental, no en la localidad donde se ubicaba el proyecto en cuestión, sino en San José, lo cual en su dicho impedía ejercer una efectiva participación dado que era un lugar ajeno y lejano al sitio del proyecto. En dicho caso, esta Sala dictaminó lo siguiente:
"... IV.- Sobre el fondo. Consideran los recurrentes que el Ministerio de Ambiente y Energía y la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, están limitando su derecho de participación ciudadana por cuanto han convocado para una audiencia pública en un lugar al que no podrán acudir muchas de las personas que habitan las comunidades afectadas por el "Proyecto Mina Bellavista" que se desarrollará en la comunidad de Miramar de Puntarenas, considerando que tal audiencia debe realizarse en la comunidad afectada y no en un lugar totalmente ajeno a la zona perjudicada.
V.- Estima la Sala que, dadas las circunstancias particulares del caso concreto y precisamente por tratarse de materia ambiental, los recurrentes llevan razón en su alegato y por ende, el recurso debe ser declarado con lugar. De conformidad con lo dispuesto por el Decreto No.25705-MINAE, la necesidad o no de realizar una audiencia pública, será una potestad discrecional de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental del Ministerio de Ambiente y Energía, la cual podrá ser convocada con la finalidad de que participen en ella los miembros de la sociedad, asunto que en todo caso es propio de legalidad. En este asunto en concreto, la Administración, en uso de esa potestad discrecional y dada la magnitud del asunto en discusión, decidió convocar a una audiencia pública para tratar los temas relativos a la ejecución del proyecto que estaba en discusión y además, en aras de tutelar el derecho a la participación ciudadana y el derecho al ambiente. Sin embargo, en criterio de esta Sala, tales derechos no fueron verdaderamente garantizados para su efectivo ejercicio por parte de los ciudadanos puesto que la audiencia se realizaría en San José y no en el lugar específico en el que se va a desarrollar el proyecto, a pesar de que el Decreto citado establece claramente que la finalidad de tal audiencia es la participación de los miembros de la sociedad . Desde esta perspectiva, considera la Sala que en vista de las características específicas que reviste el "Proyecto Ríos Minerales Mina Bellavista" y el impacto ambiental que éste podría producir en la zona, resulta indispensable que la realización de tal audiencia, tenga lugar en la localidad donde se desarrollará el proyecto con el fin de que, con ello, se cumpla verdaderamente el objetivo de darle participación ciudadana a la localidad que será la directamente afectada por el proyecto de cita, permitiéndose así la intervención de los diferentes sectores de la localidad. De hecho ha sido la misma Administración la que ha considerado necesaria la celebración de la audiencia en este caso concreto, porque ella contribuirá a la averiguación de la verdad real, y si así lo ha considerado la misma Administración, resulta también indispensable que dicha audiencia se lleve a cabo en el lugar donde los vecinos puedan asistir, ya que de lo contrario, la celebración de la audiencia en los términos ordenados por la Administración, no lograría cumplir su finalidad y la falta de recursos no puede constituirse en un obstáculo para hacer llegar al expediente todos los elementos probatorios que la Administración requiere para tomar una decisión en asunto tan importante como el presente, que tendrá necesariamente implicaciones sobre el medio ambiente. Así las cosas, no procede más que la estimación del presente recurso de amparo, como en efecto se ordena.-" (…)
i.– El derecho de acceso a la información ambiental. Este derecho tiene a su vez dos vertientes, por un lado –en su aspecto activo– conlleva el derecho de todas las personas a recibir información concerniente al ambiente, en virtud de haberse realizado una petición en ese sentido, sin que por ello tenga que ser demostrado previamente algún interés específico –bastando para ello alegar la presencia de un interés difuso, lo cual de por sí ha sido de amplia aceptación por esta Sala–, y debiendo dicha información ser puesta a disposición del petente tan pronto como sea posible. A este respecto, podría exceptuarse el acceso, únicamente bajo fundados argumentos de que la información a publicitar adverse la confidencialidad propia de procesos judiciales, los secretos de Estado y los derechos de propiedad intelectual. En cuanto a la vertiente pasiva, este derecho del ciudadano implica que correlativamente, la Administración se encuentra en el deber de facilitar a quien lo solicite la información relativa al ambiente, tanto dentro de los procedimientos como fuera de éstos; ello incluiría la obligación de informar sobre la actividad propuesta, la estructura del procedimiento, la indicación de cuáles serían los órganos para recibir las opiniones o cuestionamientos, entre otros.
ii.– El derecho a la participación pública. Implica esta vertiente, la posibilidad para aquellas personas que puedan verse afectadas o que tengan interés sobre una decisión referente al ambiente, a manifestar desde temprano sus criterios, opiniones, puntos de vista o cuestionamientos sobre la misma, sin tener estas que encontrarse sometidas a formalidades específicas para llegar a ser tomadas en cuenta. Consecuentemente, la información que se dé al administrado debe contener resúmenes no técnicos, que permita a las personas comprender la magnitud de la discusión. Asimismo, conlleva a la existencia de adecuados plazos para, de previo a la participación, se lleve a cabo una etapa para que los ciudadanos se informen.
iii.– El derecho de acceso a la justicia en materia ambiental. Esta dimensión refiere al derecho de los ciudadanos a tener una amplia legitimación activa para proceder a solicitar la revisión de las medidas tomadas en relación con el ambiente, en especial cuando consideren que se ha violentado dentro del procedimiento alguno de los dos aspectos antes citados.
"Artículo 17.- Las actividades humanas que alteren o destruyan elementos del ambiente o generen residuos, materiales tóxicos o peligrosos, requerirán una evaluación de impacto ambiental por parte de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental creada en esta ley. Su aprobación previa, de parte de este organismo, será requisito indispensable para iniciar las actividades, obras o proyectos. Las leyes y los reglamentos indicarán cuáles actividades, obras o proyectos requerirán la evaluación de impacto ambiental".
El procedimiento de evaluación de impacto ambiental, se caracteriza por ser un procedimiento administrativo con una nota diferenciadora, pues lo que busca es eludir o minimizar la eventual configuración de un daño ambiental, dentro de la ejecución de actividades sobre las que existe certeza acerca del efecto perjudicial que éstas producirían sobre el ambiente, de llevarse a cabo sin mediar contención alguna. En otras palabras, este instrumento corresponde a la materialización del principio de prevención, por cuanto ante una actividad que se sabe de antemano que es dañosa para el ambiente, el interesado propone una serie de medidas tendientes a evitar o mitigar el detrimento ecológico, al órgano o ente público –en este caso la SETENA– que se encarga de determinar si las mismas son las más adecuadas para tal fin. Por consiguiente, dado que este procedimiento lo que persigue en todo momento es el prever cualquier consecuencia negativa, a través de un amplio flujo de información, resulta natural entender que una de sus características es que las personas que puedan verse afectadas por el desarrollo del proyecto puedan aportar datos o puntos de vista fundamentales, que las autoridades competentes a raíz de una conducta omisiva o arbitraria podrían ignorar o dejar de lado, desprotegiendo consecuentemente al ambiente. Es así como el principio o derecho de participación implica dentro del procedimiento de evaluación de impacto ambiental, un alto grado de publicidad, al punto de que cualquier acto o solicitud que tenga un efecto significativo sobre el resultado final del mismo, debe ser de alcance general para todos los interesados, de modo que estos puedan ejercer sus opiniones en cualquier momento y no ser encasillados a un momento procesal determinado. El papel de la población como defensor de un ambiente sano, va desde "la cuna hasta la tumba", es decir, desde el inicio de la actividad productiva como proyecto, hasta el fin de su vida útil, por lo que no sería admisible que en una explotación encaminada a durar por un período de tiempo indefinido, inclusive décadas –como es el caso de los proyectos hidroeléctricos–, y de consecuencias irreversibles, se limite la participación de aquellos sectores sociales que puedan verse afectados, a una etapa procesal, que como una audiencia, puede durar sólo unas cuantas horas. Así, en razón de su naturaleza preventiva, es exigible que desde el mismo momento de su inicio, un proyecto sometido a evaluación de impacto ambiental deba ser puesto en conocimiento de la población a efectos de iniciar un fenómeno abierto de participación.
Por su parte, en la sentencia n.° 20050002589 de las 14:53 horas del 9 de marzo de 2005 se determinó:
“III.- Sobre el fondo. De la garantía de respuesta oportuna en protección del medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado.- En la sentencia 2002-01220 de las 14:48 horas del 6 de febrero del 2002 la Sala declaró la inconstitucionalidad de la modificación de los artículos 19 y 20 del Reglamento de Procedimientos de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, SETENA) introducida por Decreto Ejecutivo 26.228-MINAE y desarrolló el tema de la facultad de los gobiernos locales para darse su propia ordenación territorial a través de los planes reguladores. En esa sentencia se estableció que todo plan regulador de desarrollo urbano debe contar, previo a su aprobación y desarrollo, con un examen del impacto ambiental desde la perspectiva que da el artículo 50 constitucional, para que el ordenamiento del suelo y sus diversos regímenes, sean compatibles con los alcances de la norma superior, sobre todo, si se repara en que esta disposición establece el derecho de todos los habitantes a obtener una respuesta ambiental de todas las autoridades públicas y ello incluye, sin duda, a las Municipalidades que no están exentas de la aplicación de la norma constitucional y de su legislación de desarrollo. En relación con la participación de la Municipalidad en la elaboración de los planes reguladores, específicamente en esa sentencia 2002-01220 de las 14:48 horas del 6 de febrero del 2002 la Sala indicó:
“Es evidente que en este caso, es totalmente coincidente el interés nacional y el local, y por ello los gobiernos locales pueden y deben exigir el cumplimiento de requisitos ambientales en su territorio, y en caso de conflicto con las autoridades rectoras de la materia ambiental, pueden someter las controversias al contralor jurisdiccional, según la naturaleza de la infracción. Es por lo anterior que las normas tutelares del medio ambiente no son incompatibles, desde el punto de vista constitucional, con las facultades y competencias de las municipalidades, las que están obligadas, por imperativo del artículo 50 de la Constitución Política, a prodigarse en la protección del medio ambiente.” Desde esa perspectiva, de los hechos que se tienen por demostrados y del informe rendido por el representante de la Municipalidad de Palmares la Sala observa que efectivamente la autoridad recurrida omitió someter a audiencia pública el proyecto final del Plan Regulador con los estudios respectivos, y se echa de menos especialmente el dictamen de impacto ambiental que corresponde al SETENA, previo a la realización de audiencia pública; lo que es contrario a la defensa de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado . A criterio de este Tribunal previo a la adopción, aprobación y desarrollo del plan regulador de Palmares, es necesario que la Municipalidad cuente con el examen de impacto ambiental y lo ponga en conocimiento de los vecinos de la localidad, en garantía además del principio de participación democrática en el procedimiento de elaboración del plan regulador, antes de su aprobación. Ahora bien, en lo que respecta el momento oportuno para resolver las nulidades y otras articulaciones procedimentales, ello es un asunto que del análisis del expediente (folio 78 a 82) se desprende fue elevado a conocimiento del Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Tercera; que es el órgano competente para dilucidar el asunto por tratarse de un aspecto de legalidad que excede la naturaleza sumaria del proceso de amparo”. (La negrita fue añadida).
Asimismo, en el voto salvado en la sentencia n.° 2011015763 de las 9:46 horas del 16 de noviembre de 2011 se indicó:
“VOTO SALVADO DE LOS MAGISTRADOS ARMIJO, CRUZ Y RUEDA CON REDACCIÓN DEL ÚLTIMO. (…)
I.- SOBRE LA PLANIFICACIÓN URBANA Y EL DERECHO A AUDIENCIA . En relación con este tema, en la sentencia número 05575-2007 de las 15:24 horas del 25 de abril de 2007, esta Sala resolvió lo siguiente:
“V.- PLANIFICACIÓN URBANA. Este Tribunal en reiteradas ocasiones ha indicado que, en consonancia con lo dispuesto en los artículos 169 y 170 de la Constitución Política, la Ley de Planificación Urbana número 4240 de quince de noviembre de mil novecientos sesenta y ocho establece que la titularidad primaria en materia de planificación urbana corresponde a las municipalidades, lo cual ha sido plasmado en los artículos 15 y 19 de dicha ley. En ese sentido, en la sentencia número 1993-6706, de las quince horas veintiún minutos del veintiuno de diciembre de mil novecientos noventa y tres, la Sala indicó:
“II).- La Sala estima que la potestad atribuida a los gobiernos locales para planificar el desarrollo urbano dentro de los límites de su territorio sí integra el concepto constitucional de "intereses y servicios locales" a que hace referencia el artículo 169 de la Constitución, competencia que fue reconocida por la Ley de Planificación Urbana (# 4240 del 15 de noviembre de 1968, reformada por Leyes # 6575 de 27 de abril de 1981 y # 6595 de 6 de agosto de ese mismo año), específicamente en los artículos 15 y 19 (…)”.
De manera que es a los entes municipales a los que corresponde asumir la planificación urbana local por medio de la promulgación de los respectivos planes reguladores, haciendo efectiva la normativa que al efecto dicte el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, como institución encargada de la planificación urbana a nivel nacional. Esto último con la aclaración de que la Dirección de Urbanismo funciona como órgano asesor de las municipalidades a los efectos de preparar, aplicar y modificar el Plan Regulador municipal o local y sus Reglamentos antes de su adopción definitiva; sin embargo, ha dicho la Sala que lo expuesto debe entenderse como el límite formal de los grandes lineamientos, normas técnicas o directrices generales conforme a las cuales deben los gobiernos locales elaborar sus respectivos planes reguladores y los reglamentos de desarrollo urbano correspondientes, pues no es posible pretender que el Plan Nacional de Desarrollo Urbano se elabore y ponga en práctica íntegramente por el Gobierno Central, sin la intervención directa de las municipalidades en esa materia. Ha estimado la Sala que tal situación atenta no sólo contra los más elementales principios de la lógica y la conveniencia, habida cuenta que se trata de los intereses particulares de cada cantón de la República, sino también contra los principios constitucionales del régimen municipal, establecido por nuestra Carta Fundamental en los artículos 168 a 175. En ese contexto, la planificación urbana, sea la elaboración y puesta en marcha de los planes reguladores, es una función inherente a las municipalidades con exclusión de todo otro ente público, salvo lo dicho en cuanto a las potestades de dirección general atribuidas al Ministerio de Planificación y a la Dirección de Urbanismo. Sobre la naturaleza jurídica de los planes reguladores, el criterio sostenido por esta Sala es que en razón de su contenido y de su eficacia u obligatoriedad general, debe estimarse que se trata de verdaderas normas jurídicas o leyes en sentido material, en vista de que reconoce derechos y establece obligaciones para los titulares y poseedores de los inmuebles ubicados en la circunscripción territorial del respectivo cantón. Asimismo, atendiendo al procedimiento de formación de estas regulaciones, se ha considerado que se constituye en manifestación de la democracia directa, en razón de que son elaborados y aprobados por las respectivas municipalidades, las que encuentran su razón de ser, precisamente en su conformación, esto es, por los munícipes o vecinos, en una circunscripción territorial determinada –cantón-, para la " administración de los intereses y servicios locales " (artículos 169 de la Constitución Política y 1° del Código Municipal).
VI.- PROCEDIMIENTO DE APROBACIÓN O MODIFICACIÓN DE UN PLAN REGULADOR. Para la aprobación o la modificación de los planes reguladores, se requiere –como requisito esencial e ineludible la celebración de una audiencia oral y pública de los munícipes y población en general que tenga intereses en esa regulación, en los términos previstos en el artículo 19 (sic) de la Ley de Planificación Urbana, elemento que legitima la normativa adoptada. Asimismo, el Plan se adopta mediante acuerdo del Concejo municipal, órgano deliberativo de los entes municipales. Con lo cual, es claro que no es contrario al artículo 45 de la Constitución Política el que los planes reguladores y regulaciones reglamentarias –con que se acompañan y lo conforman– establezcan regulaciones en torno al uso del suelo. De ahí que la Sala no ha encontrado objeciones a la legitimidad de los planes reguladores para imponer limitaciones al derecho de propiedad, bajo la consideración de que, como el resto de los derechos (incluyendo la libertad de comercio), su ejercicio no es ilimitado, por lo que, en su condición de ordenamientos territoriales, pueden imponer limitaciones de interés social a la propiedad, en este caso sustentadas en una regulación de naturaleza urbanística, sin que en tal condición, sean indemnizables, con los únicos límites que los establecidos en el artículo 28 constitucional. Volviendo al tema de la audiencia pública a la que se hizo alusión antes, tiene por objeto permitir el ejercicio del derecho a la participación de la comunidad en un asunto que le afecta directamente y que, en consecuencia, debe efectuarse con anterioridad a la toma de la decisión administrativa, constituyéndose así en una manifestación del principio democrático. Como consecuencia, este tipo de audiencias no se constituyen simplemente en parte de un procedimiento que por formalidad deba programarse, de manera que se pueda fijar de forma que haga nugatorio el ejercicio del derecho que pretende tutelar, al otorgarse en condiciones que se convierta en una mera formalidad, incapaz de alcanzar los objetivos que está llamada a obtener en protección del derecho a la información y participación ciudadana, aunque ciertamente tampoco debe llegar a constituirse en un obstáculo para que se emita una oportuna resolución de la gestión.” En relación con el antecedente mencionado, se debe aclarar que la audiencia está regulada en el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana, no en el 19, lo que no afecta, por tratarse de un mero error material, el fondo de la cuestión. Asimismo, en sentencia número 2009-018358 de las 14:31 horas del 2 de diciembre de 2009, este Tribunal se manifestó de la siguiente forma:
“IV.- Sobre la audiencia pública . El artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana establece como primer requisito para la implementación de un Plan Regulador, el convocar a una audiencia pública, específicamente establece que la misma deberá ser convocada por medio del Diario Oficial La Gaceta, debe indicarse lugar fecha y hora en la que la audiencia será realizada, lo que deberá hacerse con mínimo quince días de anticipación, lo anterior claro está, sin desmérito de cualquier otra divulgación adicional que se estime necesaria. La audiencia, lo que busca es que exista transparencia y participación ciudadana en el proceso de la toma de decisión, lo que además posibilita a cualquier ciudadano a oponerse a la iniciativa en discusión. Este Tribunal ya ha tenido la oportunidad de analizar la relevancia que posee la audiencia en cuestión, en ese sentido, en lo que interesa señaló en la sentencia número 2004-12242 de las catorce horas veintiocho minutos del veintinueve de octubre de dos mil cuatro:
“La audiencia pública que en casos como el presente se realiza por parte de los entes municipales, tiene por objeto permitir el ejercicio del derecho a la participación de la comunidad en un asunto que le afecta directamente y que, en consecuencia, debe efectuarse con anterioridad a la toma de la decisión administrativa, constituyéndose así en una manifestación del principio democrático. Como consecuencia, este tipo de audiencias no se constituyen simplemente en parte de un procedimiento que por formalidad deba programarse, de manera que se pueda fijar de forma que haga nugatorio el ejercicio del derecho que pretende tutelar, al otorgarse en condiciones que se convierta en una mera formalidad, incapaz de alcanzar los objetivos que está llamada a obtener en protección del derecho a la información y participación ciudadana, aunque ciertamente tampoco debe llegar a constituirse en un obstáculo para que se emita una oportuna resolución de la gestión”.
De lo anterior, se colige que la audiencia en procesos como el que nos ocupa, debe permitir un derecho de acceso a la información, que haya una verdadera participación de los interesados y por último un respecto al derecho de acceso a la justicia, lo que deviene en una oportunidad real para que los vecinos e interesados, conozcan el Plan Regulador con antelación y puedan presentar sus opiniones al respecto.
Ahora bien, procede a continuación analizar si en el procedimiento de tramitación del Plan Regulador para la Fortuna de San Carlos, aprobado por el Concejo de la Corporación de San Carlos, por acuerdo Número 5, Acta Número 56, del veintiséis de setiembre de dos mil cinco, publicado en el Diario Oficial La Gaceta No. 107 del cinco de junio de dos mil siete, se respetaron o no los requisitos antes mencionados. En ese sentido, el Alcalde la Municipalidad de San Carlos, indica en el informe rendido a esta Sala: “Para la Convocatoria Públilca (sic), se colocaron con más de ocho días de anticipación panfletos en lugares estratégicos de todo el Distrito de Fortuna, se informó por los medios de comunicación colectiva del Cantón así como por medio de perifono (sic)”. Con base a ello, es que este Tribunal estima que sí existió en el caso concreto un lesión al derecho de audiencia, lo anterior por cuanto la ley es clara al esbozar los requisitos por los cuales una audiencia debe ser convocada, en tal sentido tal y como anteriormente se mencionó, el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana, acota que la audiencia deberá ser convocada por medio del Diario Oficial, ello sin perjuicio de cualquier otra divulgación adicionar, lo que implica que la utilización de otros métodos como los panfletos o los medios de comunicación colectiva cantonales no puede de ninguna manera sustituir la publicación en el Diario Oficial, la cual constituye un requisito indispensable pues se encuentra legalmente establecido y lo que busca es que todas las personas interesadas en la aprobación del Plan Regulador, sin importar donde se encuentren, puedan enterarse de la realización de la audiencia. En la especie, al manejarse dicha información solamente a nivel cantonal, ello limita el acceso de personas interesadas que por cualquier razón no se encontraran en el Cantón. Aunado a ello, el numeral de cita establece que la convocatoria deberá realizarse con al menos quince días de anticipación, y en este caso las autoridades Municipales reconoce (sic) que se hizo con solamente ocho días de anticipación, lo que evidentemente se encuentra fuera de los límites temporales legalmente señalados. De esta manera, es importante además resaltar que las propias autoridades accionadas aceptan que a la convocatoria no acudió la cantidad de personas esperada, lo que estima este Tribunal se puede achacar entre otras posibles razones, a una convocatoria mal realizada.
Aunado a ello, en lo referente a audiencia, se tiene que la misma fue suspendida, y no fue convocada nuevamente con anterioridad a la aprobación del Plan Regulador. Lo que evidentemente lesiona el derecho de audiencia y participación, ya que los interesados del todo no pudieron estar presentes el día de la aprobación del Plan. Estima este Tribunal que si bien es cierto llevan razón las autoridades accionadas al indicar que lo dicho por los participantes de la audiencia no resulta vinculante para la aprobación del Plan Regulador, ello no implica de forma alguna que pueda dispensarse de la audiencia. Ello constituiría sin lugar a dudas una lesión al principio de participación democrática, entendida como la posibilidad para aquellas personas que puedan verse afectadas con la implementación del Plan Regulador o que tengan interés sobre tal decisión, a manifestar desde temprano sus criterios, opiniones, puntos de vista o cuestionamientos sobre la misma, sin tener estas que encontrarse sometidas a formalidades específicas para llegar a ser tomadas en cuenta. Así las cosas, este Tribunal estima que lleva razón el accionante al estimar que la suspensión de la audiencia sin que posteriormente se realizara nuevamente, ìi (sic) conlleva una lesión al derecho de participación ciudadana. Aunado a ello, el accionante argumenta que al expositor de la audiencia no se le entendía bien lo que exponía por problemas de sonido, a lo que la parte accionada indica que ello se debió preponderantemente a que el tema a tratar era muy técnico, a lo que esta Sala resalta que parte del derecho de participación también involucra que la información que se dé al administrado debe contener resúmenes no técnicos, que permita a las personas comprender la magnitud de la discusión. Es así, como no pueden alegar las autoridades accionadas que las personas participantes de la audiencia no entendieron su contenido por el alto grado técnico del mismo, toda vez que le corresponde a la Administración asegurarse que la información sea impartida de manera tal que cualquier persona pueda entenderla.
Así las cosas, habiendo concluido este Tribunal que la audiencia establecida en el ordinal 17 de la Ley de Planificación Urbana, no se realizó respetando los cánones establecidos en dicho numeral, se estima que dado a que se está ante un procedimiento legalmente establecido, los actos que se hayan dictado con posterioridad a la audiencia en la aprobación del Plan Regulador de la Fortuna de San Carlos también devienen en ilegítimos, por cuanto tal y como se explicó en el considerando anterior, para que un acto sea válido, el acto que lo antecede debió haberse dictado conforme a la normativa correspondiente. En razón de ello, esta Sala no entrará a pronunciarse sobre el requisito de la viabilidad ambiental que debe otorgar la Secretaría Nacional Ambiental, toda vez que si el requisito previo, sea la audiencia, no fue realizado legítimamente, por ende tampoco lo fue la exigencia ambiental, ni ninguna otra.” Ahora bien, en cuanto a la audiencia, en sentencia número 2011-001054 de las 9:30 horas del 28 de enero de 2011, esta Sala también determinó que “tiene por objeto garantizar el ejercicio del derecho a la participación de la comunidad en un asunto que le afecta, directamente, y que, en consecuencia, debe efectuarse con anterioridad a la toma de la decisión administrativa, constituyéndose así en una manifestación del principio democrático. Como consecuencia, este tipo de audiencias no se constituyen, simplemente, en parte de un procedimiento que por formalidad deba programarse, de manera que se pueda fijar de forma que haga nugatorio el ejercicio del derecho que pretende tutelar, al otorgarse en condiciones que se convierta en una mera formalidad, incapaz de alcanzar los objetivos que está llamada a obtener en protección del derecho a la información y participación ciudadana, aunque, ciertamente, tampoco debe llegar a constituirse en un obstáculo para que se emita una oportuna resolución de la gestión.” (El subrayado no corresponde al original). (…)
IV.- SOBRE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA . La participación ciudadana en la producción de normas locales, fue reconocida como principio en la Declaración de Río de 1992. En ese mismo año, la Organización de la Nacional Unidas en la Agenda No. 21 local, declaró indispensable que los gobiernos locales y sus munícipes tuvieran un protagonismo importante para alcanzar la sostenibilidad del ambiente. La participación comunitaria, como mecanismo para alcanzar un desarrollo sostenible, también fue recogida por la Declaración de Estambul que apuesta al fortalecimiento del régimen municipal como expresión de participación democrática. Por su parte, el artículo 9 de la Constitución Política establece, entre otras características, que el Gobierno de la República debe ser participativo, lo que evidentemente se extienden a los gobiernos municipales. En nuestro caso, el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana obliga a convocar a una audiencia pública por medio del Diario Oficial tanto antes de implantar un Plan Regulador, como cuando se pretende modificar, suspender o derogar total o parcialmente el referido plan o cualquiera de sus reglamentos. Esta audiencia, propia de la vida en comunidad dentro de un cantón, refleja que la titularidad primaria en materia de planificación urbana corresponde a las municipalidades, toda vez que a ellas les incumbe el deber de programarla y efectuarla. No se trata entonces de una mera potestad, sino de una verdadera obligación jurídica a cargo de los gobiernos locales, la cual adquiere relevancia constitucional ya que integra el concepto constitucional de "intereses y servicios locales" a que hace referencia el artículo 169 de la Constitución Política. Ahora bien, en cuanto a su carácter participativo, la propia Constitución Política obliga a ello, pues con la reforma vigente desde el 31 de julio de 2003 al numeral 9 de la Ley Fundamental quedó estatuido que el Gobierno de la República tiene que ser, entre otros aspectos, participativo, lo que implica que el gobierno de turno es un articulador de lo establecido por deliberación popular, cualidad que se extiende al gobierno municipal. En otras palabras, son los ciudadanos quienes tienen una mayor participación en la toma de decisiones políticas, pueden y deben ejercer influencia directa en las decisiones públicas. Este principio, visto como derecho fundamental de participación ciudadana, establece que el pueblo debe estar habilitado para manifestarse por igual en puntos de vista tanto mayoritarios como minoritarios. Así, serán importantes tanto los mecanismos de participación nacionales como el referéndum o plebiscito, como los locales, por ejemplo la audiencia contemplada en el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana. En ese sentido, la participación ciudadana es un deber que irremediablemente irradia sobre los gobiernos locales y también haya sustento legal en el artículo 5 del Código Municipal, que obliga a las municipalidades a fomentar la participación activa, consciente y democrática del pueblo en las decisiones del gobierno local. En consecuencia, la audiencia aludida en el artículo 17 de la Ley de Planificación Urbana debe respetar todos los parámetros ahí determinados: a) debe ser pública, b) tiene que ser convocada por medio del Diario Oficial, c) la convocatoria debe contener información adicional necesaria con la indicación de local, fecha y hora para conocer del proyecto, d) además del texto del Plan Regulador o su reforma, se deben agregar las observaciones verbales o escritas que tengan a bien formular los vecinos o interesados. A lo anterior se tiene que añadir la obligación de las municipalidades de procurar la adecuada comunicación del Plan Regulador o su reforma, para lo cual se deben utilizar medios razonables acordes al presupuesto municipal, lo que implica, a manera de ejemplo, medidas de divulgación que van desde la colocación de la información en el sitio Web de una municipalidad hasta la publicación en un medio de prensa cantonal o nacional. Por lo demás, como indicó esta Sala en el voto número 2009-018358 de las 14:31 horas del 2 de diciembre de 2009, cuando el tema técnico es muy complejo, como sucede en la especie, a fin de garantizar la participación efectiva del munícipe, la Corporación Municipal tiene la obligación de suministrar a los administrados resúmenes no técnicos que les posibiliten comprender la magnitud de la discusión. En el caso concreto, la Municipalidad de Goicoechea no contempla en su Reglamento de Zonificación la construcción de antenas para la telefonía celular, es decir, se trata un uso de suelo nuevo. Por consiguiente, la audiencia indicada se convierte en un elemento indispensable en la formación del acuerdo municipal tendente a la aprobación o modificación de un Plan Regulador, o tal y como se da en este caso específico –otorgamiento de certificados de uso de suelo para telecomunicaciones- de manera que se asegure la efectiva participación de los munícipes, facilitándoles la información requerida con resúmenes de los aspectos técnicos formulados en un lenguaje entendible para el ciudadano común, todo ello dentro de lo razonable, pues tampoco puede convertirse la audiencia en un obstáculo o un recurso para impedir que se dé oportuna resolución a una gestión referida a la aprobación o modificación de un Plan Regulador o uno alguno de los reglamentos que lo componen, como el de zonificación (…)”. (El destacado fue agregado).
Aclarado lo anterior, estimamos que en la especie no se cuenta con elementos de convicción suficientes para emitir un criterio en lo que a este agravio refiere. Ello por cuanto de los autos únicamente se desprenden detalles relativos a la realización de la audiencia del 28 de mayo de 2022; verbigracia; i) que se otorgó un período de 30 minutos a los asistentes para hacer preguntas, ii) que brindó un plazo de 40 días naturales para remitir nuevas objeciones, observaciones o cuestionamientos, iii) que se habilitó un enlace donde se visualiza un apartado exclusivamente con toda la documentación relacionada con el cambio del plan regulador; y iv) que se imprimió a gran escala la nueva lámina, así como ampos que contenían la información concerniente a la propusta supramencionada. Empero, en el sub examine no se tiene certeza de la manera en la que se efectuó la convocatoria de tal audiencia, el contenido de la información proporcionada y la dinámica exacta que se desarrolló. Lo anterior resulta de importancia, por cuanto no basta la mera convocatoria a una audiencia; lo trascendente es que esta se dé en términos en que la población consultada sepa en realidad a qué atenerse, esto es, disponga de las condiciones requeridas para tener la posibilidad real de evaluar la magnitud del impacto de una medida e identificar los elementos que la sustentan. Esto implica el derecho a disponer de un plazo razonable para analizar la cuestión consultada y pronunciarse al respecto, para cuyos efectos las circunstancias de modo, tiempo y espacio de la audiencia resultan determinantes (v.gr., esta debe efectuarse en un lugar accesible, anunciada con suficiente antelación, y tramitada de tal forma que la materia por discutir sea lo más inteligible posible, incluso tomando en consideración las necesidades particulares de la población consultada -por ejemplo, en el caso de las personas indígenas). De lo contrario, la audiencia deviene en una mera formalidad, ajena al verdadero sentido que dimana del derecho constitucional a la participación ciudadana. En consecuencia, en el sub lite salvamos el voto en cuanto a la participación ciudadana y ordenamos a las autoridades recurridas aclarar el modo en el que se efectuó la convocatoria de la audiencia del 28 de mayo de 2022, el contenido de la información proporcionada a los participantes y la dinámica exacta que se desarrolló en tal diligencia. Ello, a fin de resolver lo que en derecho corresponde. VI.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE . Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidos en algún dispositivo de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en el plazo máximo de 30 días hábiles contado a partir de la notificación de esta sentencia. Se advierte que será destruido todo aquel material no retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en el artículo XXVI de la sesión nro. 27-11 del 22 de agosto de 2011, publicado en el Boletín Judicial nro. 19 del 26 de enero de 2012, así como en el acuerdo de Consejo Superior del Poder Judicial, aprobado en el artículo LXXXI de la sesión nro. 43-12 celebrada el 3 de mayo de 2012.
Por tanto:
Se declara sin lugar el recurso. Tomen nota las autoridades recurridas de lo indicado in fine del considerando III de este pronunciamiento. Los magistrados Cruz Castro, Rueda Leal y Garita Navarro salvan el voto en cuanto a la participación ciudadana y disponen continuar con la tramitación del recurso. Notifíquese.
Fernando Castillo V.
Fernando Cruz C.
Paul Rueda L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Jose Roberto Garita N.
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