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Res. 19867-2021 Sala Constitucional · Sala Constitucional · 03/09/2021
OutcomeResultado
The Chamber granted the amparo for violation of the right of petition by obstructing the request, but did not award costs and damages since the information was provided during the proceedings.La Sala declara con lugar el amparo por vulneración al derecho de petición al obstaculizar la solicitud, pero no condena en costas, daños y perjuicios al haberse proporcionado la información durante el proceso.
SummaryResumen
The Constitutional Chamber granted an amparo petition filed by a citizen who requested information from the Municipality of Siquirres about the herbicides they were using. The respondent authority failed to answer the request, and only after being notified of the amparo, provided the data, detailing the switch from glyphosate to Gramurón-X 30 SC. The Chamber held that the mayor's requirement to state the purpose of the request was an unjustified obstacle to the right of petition and access to public information. Since the information was provided during the proceedings, the amparo is granted without an award of costs and damages, by majority. Partially dissenting opinions of several justices order such award.La Sala Constitucional declara con lugar un recurso de amparo interpuesto por una ciudadana que solicitó a la Municipalidad de Siquirres información sobre los herbicidas que utilizaban. La autoridad recurrida omitió responder la gestión, y al ser notificada del amparo, finalmente entregó los datos requeridos, detallando el cambio de glifosato a Gramurón-X 30 SC. La Sala considera que la prevención hecha por el alcalde para que se indicara la finalidad de la solicitud constituyó un obstáculo injustificado al ejercicio del derecho de petición y acceso a la información pública. Dado que la información fue proporcionada durante la tramitación del amparo, se declara con lugar sin condenatoria en costas, daños y perjuicios, por mayoría. Se emiten votos salvados parciales de varios magistrados que disponen la condenatoria en esos extremos.
Key excerptExtracto clave
On this issue, it should be noted that Article 4 of the Law Regulating the Right of Petition was challenged in the unconstitutionality action filed in this Chamber under case number 13-008056-0007-CO, which in turn had suspended this amparo. That action was resolved in judgment No. 2018-014645 of 12:00 on September 5, 2018, and specifically regarding Article 4(a), the Chamber held that what is required there is not unconstitutional, stating that a careful reading of that provision shows that when it requires that the object be stated, it does not mean that the petitioner must justify the reason for the request, but rather specify what is requested; the object of the petition is what is asked for, not the purpose, reasons, or why it is asked. Applying this criterion, the Chamber finds that the requirement made by the respondent authority, aimed at inquiring about the purpose of the petitioner's request, constituted an unnecessary obstacle to the exercise of the rights within the legal sphere of the petitioner, causing a violation of constitutional norms.Sobre este tema, debe partirse de que el artículo 4 de la Ley de Regularización del Derecho de Petición, fue cuestionado en la acción de inconstitucionalidad que se tramitó en esta Sala bajo el número de expediente 13-008056-0007-CO el que, a su vez, tenía suspendido este recurso. Dicha acción fue resuelta en la sentencia N° 2018-014645 de las 12 horas de 5 de septiembre de 2018 y, específicamente en cuanto al artículo 4 inciso a), la Sala dispuso que no es inconstitucional lo que ahí se requiere, señalando que, de la lectura atenta de esa norma, se infiere que cuando dicho ordinal requiere que se debe precisar el objeto, no implica que la persona gestionante deba justificar el motivo de su petitoria, sino especificar lo que solicita; el objeto de la petición es lo que se pide y no la finalidad, razones o el porqué (sic) se pide. En aplicación del criterio expuesto, la Sala estima que la prevención efectuada por la autoridad accionada, tendentes a inquirir sobre la finalidad de la gestión planteada por la recurrente, constituyó un obstáculo innecesario para el ejercicio de los derechos que se encuentran en la esfera jurídica de la parte tutelada, lo que ocasionó la vulneración de la normativa constitucional.
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"En aplicación del criterio expuesto, la Sala estima que la prevención efectuada por la autoridad accionada, tendentes a inquirir sobre la finalidad de la gestión planteada por la recurrente, constituyó un obstáculo innecesario para el ejercicio de los derechos que se encuentran en la esfera jurídica de la parte tutelada, lo que ocasionó la vulneración de la normativa constitucional."
"Applying this criterion, the Chamber finds that the requirement made by the respondent authority, aimed at inquiring about the purpose of the petitioner's request, constituted an unnecessary obstacle to the exercise of the rights within the legal sphere of the petitioner, causing a violation of constitutional norms."
Considerando IV
"En aplicación del criterio expuesto, la Sala estima que la prevención efectuada por la autoridad accionada, tendentes a inquirir sobre la finalidad de la gestión planteada por la recurrente, constituyó un obstáculo innecesario para el ejercicio de los derechos que se encuentran en la esfera jurídica de la parte tutelada, lo que ocasionó la vulneración de la normativa constitucional."
Considerando IV
"Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes."
"If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts or suspends the challenged act, the petition shall be granted solely for the purposes of damages and costs, if applicable."
Considerando VII (Art. 52 LJC)
"Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes."
Considerando VII (Art. 52 LJC)
"Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas."
"To dispel any doubt, it is important to highlight Article 51 of the same Constitutional Jurisdiction Law, which provides that: "every decision granting the petition shall order in abstracto the indemnity for damages caused and the payment of costs, and shall reserve their quantification for the execution of the judgment", where no possibility of assessing whether indemnity and costs are applicable is foreseen."
Considerando V (Voto de mayoría)
"Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas."
Considerando V (Voto de mayoría)
Full documentDocumento completo
Sala Constitucional **Resolution No. 19867 - 2021** **Date of Resolution:** September 3, 2021 at 10:06 a.m.
**Expediente:** 21-016107-0007-CO **Drafted by:** Paul Rueda Leal **Type of matter:** Amparo appeal **Analyzed by:** SALA CONSTITUCIONAL **Text of the resolution** \*2120161070007CO\* Res. No. 2021019867 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, at ten hours and six minutes on September third, two thousand twenty-one.
Amparo appeal processed under expediente number 21-016107-0007-CO, filed by MARIANA LUCÍA PORRAS ROZAS, identity card number 0111460917, against the MUNICIPALIDAD DE SIQUIRRES.
**Resultando:** 1.- By a document incorporated into the digital expediente at 4:33 p.m. on August 17, 2021, the petitioner files an amparo appeal. She states that on July 23, 2021, she sent an email to the mayor of Siquirres, through which she requested information regarding the herbicides used by the municipal corporation. She adds that on that same day, the aforementioned mayor requested by email "some institutional number where I can contact you in order to address your query. Likewise, to know if it is an institution or for what purposes the information is required." She alludes that, in response to such request, she replied to the respondent mayor: "I would appreciate your response by this means. I am doing a study to learn which are the most used herbicides in our country to control weeds." She complains that she has not obtained the requested information. She requests that the appeal be granted.
2.- By means of a resolution from the Chamber at 4:46 p.m. on August 18, 2021, the amparo was processed and a report was requested from the mayor of Siquirres regarding the facts alleged by the petitioner.
3.- By certification issued by the judicial technician 3 and the secretary, both of the Sala Constitucional, they indicate that at 1:04 p.m. on August 25, 2021, it did not appear that, between March 21 and 24, 2021, the mayor of Siquirres rendered the report requested by means of the resolution at 4:46 p.m. on August 18, 2021.
4.- By a document incorporated into the digital expediente at 2:40 p.m. on August 25, 2021, Mangell Mc Lean Villalobos, in his capacity as mayor of Siquirres, renders an untimely report. He acknowledges that the email was received by the municipality. He states that the municipal corporation requested the petitioner to expand the content of her petition (gestión), so it requested an institutional telephone number, for the purpose of determining whether the petitioner belongs to an institution or appears in a personal capacity, as well as to determine for what purposes she required the information. He maintains that the petitioner's petition (gestión) is excessively informal and laconic, to the point of being far from meeting the requirements established in the Law Regulating the Right of Petition. He considers that the petitioner complied with the requested expansion, but even so she met "the entirety of the minimum information required by this Municipality." He acknowledges that the email address to which the petitioner sent her petition (gestión) is an official channel. He explains that the secretary of his office is in charge of opening the emails and filtering them. He states that his secretary was on emergency sick leave, so the follow-up being given to the petitioner's requirement was involuntarily lost. He indicates that, through official communication DA-592-2021 of August 23, 2021, a response was given to the petitioner and official communication MS-UTGSA-0161-2021, signed by the coordinator of Environmental Management and Sanitation of the Municipalidad de Siquirres, was also attached. He notes that such information was sent by email and the protected party acknowledged receipt. He requests that the appeal be dismissed.
5.- In the proceedings followed, the legal prescriptions have been observed.
Drafted by Magistrate Rueda Leal; and, **Considerando:** **I.- PRELIMINARY ISSUE.** Given that the mayor of Siquirres omitted to render the report within the deadline set by this Court in the resolution processing this matter, in accordance with Article 45 of the Law of Constitutional Jurisdiction, the constitutionality of the matter is proceeded to be analyzed based on the other elements provided to the case file.
**II.- OBJECT OF THE APPEAL.** The petitioner considers her fundamental rights violated, as she indicates that since July 23, 2021, she raised a petition (gestión) before the mayor of Siquirres; however, she complains that the requested information has not been provided to her.
**III.- PROVEN FACTS.** Of importance for the decision in this matter, the following facts are deemed duly demonstrated, either because they have been accredited or because the respondent authority omitted to refer to them, as provided in the initial order:
“(…) In response to your request for information regarding which herbicide products this Municipality has been applying lately on the edges of roads, plazas, sidewalks, and gutters (caños) of Siquirres for weed control; I am pleased to inform you that according to the information provided by the Technical Unit of Environmental Management of the Municipalidad de Siquirres through its official communication MS-UTGSA-0161-2021, in which we are informed of the following:
Until 2020, the glyphosate product was used for weed control on the edges of sidewalks, plazas, and gutters (caños), however, at the end of the same year, the herbicide was changed; currently, the herbicide with the commercial name (GRAMURON-X 30 SC) is used. Glyphosate is removed to avoid future consequences for the fumigation equipment and the canton's ecosystems due to the residual effect of agrochemicals, through the chain or food web of nature.
The Gramurón-X 30 SC herbicide is a non-selective post-emergent contact herbicide, featuring Paraquat Dichloride + Diuron + Paraquat Emetic as active ingredients. This herbicide does not have oxidizing or explosive properties, it is also miscible in water, and does not bioaccumulate. Paraquat is immobile in the soil and does not leach, and Diuron has medium mobility in the soil; in water, it presents a half-life degradation > 30 days. Gramurón is rapidly absorbed by plant tissues and this prevents wash-off by rain. Its application is carried out in the mornings and assessing the weather, which must be a sunny day for its absorption to be effective (…)”. (See documentary evidence).
**IV.- ON THE SPECIFIC CASE.** In the sub examine, the petitioner considers her fundamental rights violated, as she indicates that since July 23, 2021, she raised a petition (gestión) before the mayor of Siquirres; however, she complains that the requested information has not been provided to her.
From the study of the case file, it appears that at 11:28 a.m. on July 23, 2021, the petitioner sent an email to the account [email protected], in which she stated: “(…) Mr. Mangell Mc Lean Villalobos Mayor Municipalidad de Siquirres Dear Mr. Mayor: I would appreciate it if you could tell me the name of the herbicide product(s) that the Municipality has been applying lately on the edges of roads, plazas, sidewalks, and gutters (caños) of Siquirres for weed control (…)”. Subsequently, at 12:33 p.m. on July 23, 2021, the mayor of Siquirres, from the email address [email protected], sent an email to the protected party, in which he stated: “(…) Good afternoon, I appreciate some institutional number where I can contact you in order to address your query. Likewise, to know if it is an institution or for what purposes the information is required. In response to such preliminary warning (prevención), at 12:51 p.m. on July 23, 2021, the petitioner addressed an email to the account [email protected], in which she noted: “(…) I would appreciate your response by this means. I am doing a study to learn which are the most used herbicides in our country to control weeds. (...)”.
Now, in the sub lite, it is observed that the mayor of the respondent local government made a preliminary warning (prevención) to the protected party, for the purpose of having her indicate the purpose of the petition (gestión) raised. On this point, in judgment No. 2019-002106 at 9:15 a.m. on February 8, 2019, the Court indicated:
“VII.- For his part, the respondent justifies the omission of failing to provide what was requested by the petitioner, under the argument that her request does not comply with the provisions of Article 4 of Law 9097 Regulating the Right of Petition, given that, in his opinion, it was not made in writing—in a document delivered to the offices of the Municipal Auditor's Office—, and did not include the name, identity card number or identification document of the petitioner, nor the object and the recipient of the petition. On this topic, it must be assumed that Article 4 of the Law Regulating the Right of Petition was challenged in the unconstitutionality action processed in this Chamber under expediente number 13-008056-0007-CO, which, in turn, had suspended this appeal. Said action was resolved in Judgment No. 2018-014645 at 12:00 p.m. on September 5, 2018, and, specifically regarding Article 4 subsection a), the Chamber ruled that what is required therein is not unconstitutional, noting that, from a careful reading of that norm, it is inferred that when said article requires that the object must be specified, it does not imply that the petitioning person must justify the reason for their request, but rather specify what they are requesting; the object of the petition is what is requested and not the purpose, reasons, or why (sic) it is requested. For its part, the recipient of the petition is to whom the request is made, so that the request is addressed by the truly competent official and with greater speed, such that it would suffice to indicate the destination department or office. Take into account that those required formalities, interpreted in the terms indicated above—referring to the object and the recipient—, are consistent with what the Chamber indicated regarding the form of the exercise and the minimum requirements to make use of that right. Based on the above, on this specific point, it must be concluded that what was ordered by the respondent authority was improper, given that the petitioner's petition (gestión) is clear in the information it requests, therefore, it is more than evident that her identity card number was not required since it was publicly known who the inquirer was, who even in the official communication of her inquiry, places her name and below it the position of Council Member (Regidora) of the Concejo Municipal de San José, so in her case it was not essential to further individualize her through the identity card number. Similarly, there was no reason (sic) to indicate the object of the inquiry because in the same official communication she stated that she requires the information to carry out her oversight and monitoring work of municipal affairs that, as a municipal council member (regidora municipal), she must carry out. Finally, regarding the recipient, in accordance with what the Chamber provided in the aforementioned judgment that resolved the unconstitutionality action, it is from whom the information is requested, and, in this case, it is more than evident that it concerns the respondent authority since it possesses the information of her interest. Thus, it was not appropriate to request the petitioner to rectify what was considered necessary in light of the provisions of Article 4 cited, such that, even (sic) when the petitioner did not comply with what was ordered, the respondent authority should have addressed what was requested. Given this scenario and taking into account that, to date, the information required by the petitioner has not been made available to her (sic), the amparo is admissible, such that the requested information must be delivered to her with the sole exclusion of those (sic) data that are the subject of the criminal investigation mentioned by the respondent authority and that have been declared confidential by the competent judicial authority.” Applying the stated criterion, the Chamber considers that the preliminary warning (prevención) made by the respondent authority, aimed at inquiring about the purpose of the petition (gestión) raised by the petitioner, constituted an unnecessary obstacle to the exercise of the rights within the legal sphere of the protected party, which caused the violation of constitutional norms.
Notwithstanding the foregoing, the Chamber observes that, after the respondent authority was notified of the resolution processing this appeal (a fact that occurred on August 20, 2021), the mayor of Siquirres, through official communication DA-592-2021 of August 23, 2021, addressed to the petitioner, set forth: “(…) In response to your request for information regarding which herbicide products this Municipality has been applying lately on the edges of roads, plazas, sidewalks, and gutters (caños) of Siquirres for weed control; I am pleased to inform you that according to the information provided by the Technical Unit of Environmental Management of the Municipalidad de Siquirres through its official communication MS-UTGSA-0161-2021, in which we are informed of the following: Until 2020, the glyphosate product was used for weed control on the edges of sidewalks, plazas, and gutters (caños), however, at the end of the same year, the herbicide was changed; currently, the herbicide with the commercial name (GRAMURON-X 30 SC) is used. Glyphosate is removed to avoid future consequences for the fumigation equipment and the canton's ecosystems due to the residual effect of agrochemicals, through the chain or food web of nature. The Gramurón-X 30 SC herbicide is a non-selective post-emergent contact herbicide, featuring Paraquat Dichloride + Diuron + Paraquat Emetic as active ingredients. This herbicide does not have oxidizing or explosive properties, it is also miscible in water, and does not bioaccumulate. Paraquat is immobile in the soil and does not leach, and Diuron has medium mobility in the soil; in water, it presents a half-life degradation > 30 days. Gramurón is rapidly absorbed by plant tissues and this prevents wash-off by rain. Its application is carried out in the mornings and assessing the weather, which must be a sunny day for its absorption to be effective (…)”. This official communication was notified to the petitioner at 1:22 p.m. on August 23, 2021, who at 1:43 p.m. on August 23, 2021, sent an email to the mayor of Siquirres in which she indicated: “(…) Thank you very much for sending the requested information (…)”.
From this perspective, the Chamber observes that the situation violating the fundamental rights of the petitioner, i.e., the lack of response to the petition (gestión) raised on July 23, 2021, was corrected on the occasion of the processing of this appeal. Consequently, it is appropriate to grant the appeal under the terms of Article 52 of the Law of Constitutional Jurisdiction, according to what will be indicated in the following Considerando.
**V.- ON THE AWARD OF COSTS AND DAMAGES IN ACCORDANCE WITH ARTICLE 52 OF THE LAW OF CONSTITUTIONAL JURISDICTION.** Upon better consideration, the majority of the Chamber considers that, in the sub examine, in accordance with the provisions of paragraph 1 of Article 52 of the Law of Constitutional Jurisdiction (“If, while the amparo is in progress, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the challenged action, the appeal shall be granted solely for the purposes of compensation and costs, if they are applicable”), the granting must be without a special award for costs and damages, based on the following considerations. Although there is an express text in the law that requires the operative part of the ruling to state that the appeal is granted, when the grievance is resolved during the amparo proceedings, it is no less true that the same paragraph in fine states that the granting is ordered “solely for the purposes of compensation and costs, if they are applicable.” It is emphasized that the Law indicates “if they are applicable,” which means that the applicability or non-applicability of the compensation and costs depends on an assessment, appreciation, or weighing by the Court. In cases like this one, the content of the claim of the protected person and the conduct of the respondent authority in acknowledging it, suggest that the alleged impairments, injuries, or alterations are not directly related to a repercussion on a constitutional right of an evidently patrimonial nature (as would occur, for example, with an effect on the right to a salary). To dispel any doubt in this regard, it is important to highlight the provisions of Article 51 of the same Law of Constitutional Jurisdiction, when it provides that: “every resolution that grants the appeal shall abstractly award compensation for the damages caused and the payment of the appeal costs, and its liquidation shall be reserved for the execution of the judgment,” where the possibility of assessing whether or not compensation and costs are applicable is not foreseen. The principles of Constitutional Law, Public and General Procedural Law or, as applicable, International or Community Law and, additionally, in their order, the Ley General de la Administración Pública and the Código Procesal Contencioso Administrativo and the other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the norms of the Law of Constitutional Jurisdiction—cf. Article 14—. For the contentious-administrative jurisdiction, the legislator established a precept fully applicable to the case by analogy, in Article 197 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, which responds to the procedural logic in any matter. In any case, the affected party in the sub lite preserves the possibility of resorting, if she deems it appropriate, to a plenary proceeding in order to demonstrate that she has suffered some type of impairment. Based on the foregoing, it is the majority criterion to resolve this appeal without an award for costs and damages.
**VI.- DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE HERNÁNDEZ LÓPEZ, ON THE ECONOMIC CONSEQUENCES DERIVED FROM GRANTING THIS APPEAL.** I agree with the majority of the Chamber in the decision taken regarding the existence of a violation of fundamental rights in this case, which has been corrected on the occasion of the Chamber's intervention; however, I depart from its decision regarding the issue of the economic consequences of said declaration.
The constitutional jurisdiction under the responsibility of this Court in matters of amparo and habeas corpus—the jurisdiction of freedom as it is called—is special because its purpose is not that of a traditional judge who resolves a conflict between two parties, opposed by a legal dispute. Its subject matter is of public order, and its objective is to provide judicial protection to persons in the exercise of their fundamental rights in such a way that their enjoyment is not disturbed by acts of those who, de facto or de jure, carry out concrete exercises of authority, capable of violating them.
This protective vocation of the constitutional jurisdiction is materialized in a procedural design that is also peculiar, swift, and free, where the respondent public authority is simply required to render "a report" on what was done in the denounced case (Articles 43, 44, 45, and 46 of the LJC). Thus, it is not technically a litigation, and accordingly, the Sala Constitucional is granted broad powers to guide the course of the amparo or habeas corpus process, both regarding the possibility of requesting information from other authorities about what happened, and regarding the broad management of evidence that may help clarify what happened. Such a procedural framework of the jurisdiction of freedom, where there are no two antagonistic parties opposed in such a way that what one gains, the other loses, imposes moving away from the solutions that have been foreseen for these latter issues in procedural systems such as civil, contentious, or labor.
For what is of interest now, the Law of Constitutional Jurisdiction regulates in its Articles 46 and following, three concrete aspects of the exercise of the jurisdictional function of protecting fundamental rights, under the responsibility of the Chamber: a) the first aspect relates to the declaration that must be made of the existence or non-existence of the violation (Articles 46 and 47 LJC); b) the second carefully regulates the powers enjoyed by the Court to reverse the legal effects of the infringement of fundamental rights and restore, in the most effective way, their exercise (Articles 49 and 50 LJC); c) the third aspect (Article 51 LJC) provides rules on the economic consequences of such amparo and habeas corpus processes, such that—upon confirmation of a violation by the Chamber—there exists a restoration of the enjoyment of such rights and, additionally, an effective compensation for the damages and expenses caused, as part of the right to effective justice regarding the reparation of harmful consequences generated by the infringing authorities, which is not only for the purposes of effective judicial protection of the petitioner, but also with a dissuasive aim so that the State does not incur in the future in the actions that gave rise to the granting of the appeal, a topic regulated in Article 50 of the Law of Constitutional Jurisdiction.
In this latter aspect, the Law in its Article 51 orders the Chamber that "every resolution that grants the appeal shall abstractly award compensation for the damages caused and the payment of the appeal costs…". This is the general system that regulates the topics of the compensatory sphere, for the cases that the majority identifies as the "natural or normal form of termination of the process, where there is a ruling on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights…"; in such cases, among which the one now decided is included, the Chamber has found the grievance proven and hence the need for an award for costs and damages, which is supported by the aforementioned concept of effective protection of the rights of individuals and by the notion that the Administration must be held responsible for the damages and expenses caused by its unconstitutional action. This conclusion is in no way changed by the fact that upon hearing and resolving the amparo, "the effects of the challenged act had ceased" (Article 50), since such a case forms an integral part of the general system of automatic award of costs and damages, as it is understood that the process has terminated normally and the violation has been verified.
Within this simple and clear general framework—and lacking in deficiencies or gaps—the provision of Article 52 of the Law fits perfectly as an exceptional case, applicable only in cases where the Chamber has not heard, nor has it ruled on, the merits of the claim, that is—as the majority says—in those situations of "abnormal termination of the process." But the conditions and scope for decreeing that form of conclusion are delimited with precise accuracy by the legislator; firstly, the factual prerequisites for the application of this norm are clearly described, so the Chamber must verify: 1) that the amparo is in progress; 2) that there exists an administrative or judicial resolution (which must be understood in its strictly formal sense); and 3) that in said resolution, the revocation, stopping, or suspension of the challenged action is unquestionably ordered. These are highly delimited concepts, whose scope of application must also be interpreted restrictively, not only in light of the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but because the consequences of applying such an exception undeniably generate a diminution in the fundamental right of individuals to achieve effective judicial protection against the damages received from the violation of their constitutional rights. In conclusion, only in such limited cases and after the Tribunal has confirmed all of the foregoing, in light of a restrictive reading of its scope, would we be faced with the need to set aside the general system of automatic award of costs and damages, and to exercise—as judges—our legal discretion to decide whether payment of such elements is ordered or not.
In this case, the foregoing analysis compels the conclusion of the inapplicability of Article 52 of the LJC, because, on the one hand, the Tribunal has ruled on the merits of the matter, has recognized with its declaration a violation of fundamental rights, and determined who its author was; the foregoing in no way resembles an "abnormal termination of the process." On the other hand, the requirements of the aforementioned Article 52 are not verified either, since there is no formally issued "administrative or judicial resolution" in which the act originating the violation of constitutional rights is expressly revoked, stopped, or suspended. For all of these reasons, it is appropriate to apply what is provided in Articles 50 and 51 of the LJC and order—as a consequence of having verified the violation—the award of damages and costs caused, as the economic consequences of the process.
But even if we were to set aside the automatic award of damages and costs, disregarding the foregoing reasoning, the truth is that the proven facts of this case have led the Chamber to declare the existence of an effect on the exercise of the fundamental rights of the protected party, which, as a harmful action, carries with it a presumption of the arising of economic damages—whose concrete determination is not for the Chamber to make—, and no merit whatsoever is appreciated in the expediente that convincingly exonerates the respondent authority from covering the effective reparation of the harmful consequences of its acts, according to the general principle expressly provided in the law.
**VII.- PARTIAL DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE SALAZAR ALVARADO, SOLELY IN RELATION TO THE NON-AWARD OF COSTS AND DAMAGES AGAINST THE RESPONDENT PARTY.** While I agree with the rest of the Chamber in granting the appeal, I depart from the majority opinion insofar as it exempts the respondent from paying the costs, damages and losses arising from the injury caused to the fundamental rights of the petitioner.
The Constitutional Jurisdiction Law (Ley de la Jurisdicción Constitucional), in Article 52, provides that:
“If, while the amparo is underway, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the challenged action, the appeal shall be granted solely for purposes of indemnification and costs, if they are appropriate.” On the other hand, Article 51 of the same law establishes that:
“...any resolution that grants the appeal shall order, in the abstract, the indemnification of the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, and shall reserve their liquidation for the execution of the judgment.” This latter provision establishes the general system that regulates matters relating to indemnification and the payment of costs, and which the majority calls the “natural or normal form of termination of the proceeding, where there is a ruling on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights…”.
In the majority’s opinion, Article 51, cited above, regulates the cases in which the Chamber has deemed the grievance proven; and, as a consequence, the need for an award of costs, damages, and losses arises. However, in the opinion of the undersigned, from a systematic interpretation of both provisions, it is concluded that, both in cases in which this Constitutional Court verifies an injury to some fundamental right—and, therefore, grants the appeal—and in those in which the Administration, by its own decision, restores the aggrieved person to the enjoyment of their fundamental rights, once it becomes aware of the amparo—a case contemplated in Article 52, referenced above—by mandate of Articles 50 and 51 of the cited law, the necessary and unavoidable consequence is the condemnation of the violator to indemnify the damages and losses caused and to pay the costs of the appeal. This rule is nothing more than the recognition, to the party that has suffered a violation of their fundamental rights, of the right to effective judicial protection regarding the reparation of the harmful consequences derived from the actions or omissions of the violating authorities; and, as a deterrent, so that the State does not incur again in the actions that gave rise to the granting of the appeal, a matter regulated in Article 50 of the law governing this jurisdiction. Thus, whether the Chamber has deemed the grievance proven and has proceeded to hear the merits of the matter, or whether the violation has ceased by decision of the respondent authority itself, once it became aware of the processing of the amparo, with restoration to the enjoyment of the fundamental rights in favor of the aggrieved party (Article 52), in any of these cases, there is always an imperative need for an award of costs, damages, and losses against the violator, whose foundation lies in the principles of protection of individuals’ rights and in that the Administration must be held responsible for the damages and losses it causes through its unconstitutional conduct.
Thus, the fact that, at the time the amparo is heard and granted, the effects of the challenged act have already ceased, under the terms of Articles 50 and 52 of the cited law, does not negate the appropriateness of the award of costs, damages, and losses, for such a case forms an integral part of the general system of necessary condemnation in these aspects contained in the Constitutional Jurisdiction Law.
Furthermore, it is clear that Article 52, mentioned above, applies only in cases where the Chamber, even though it has not heard or ruled on the merits of the claim, has verified the violation of the petitioner's fundamental rights, by virtue of the restoration to the enjoyment of those rights that the Administration has granted in their favor; a situation that, as the majority of the Chamber affirms, implies an “abnormal termination of the proceeding.” The legislator established and precisely defined the conditions under which this Chamber may decree this form of abnormal conclusion of the amparo proceeding, as well as its scope, namely: 1) that the amparo is underway, that is, that the Administration has been duly notified of the resolution that gave course to the amparo; and, 2) that there exists an administrative or judicial resolution that orders, indubitably, the revocation, stopping, or suspension of the challenged action violating fundamental rights. Certainly, the provision in question contemplates an exception to the general system of condemnation in costs, damages, and losses, notwithstanding the granting of the appeal, by providing that, in the cases regulated therein, the appeal shall be granted “solely for purposes of indemnification and costs, if they are appropriate.” As it is an exception, it must be interpreted restrictively; that is, it only applies in the cases strictly contemplated in the provision, not only because of the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but also because the consequences of applying such an exception imply, without a doubt, a diminution of the fundamental right of individuals to obtain effective judicial protection against the damages and losses suffered from the injury to their constitutional rights.
In my view, this exception must be interpreted in the sense that, in accordance with the general system of automatic condemnation in costs, damages, and losses in the event of a violation of fundamental rights, such condemnation is always appropriate, even in the case where the respondent issues an administrative or judicial resolution that revokes, stops, or suspends the challenged action, unless it is indubitably and clearly evident that in the specific case no compensable harm whatsoever was caused. Only and solely in such cases could the respondent Administration be exempted from paying said items. Since, in this case, there is no element whatsoever to counteract the presumption that damages and economic losses derived from the challenged actions arose for the petitioner—whose specific determination does not fall within this jurisdiction—the granting of this appeal must necessarily entail the award of costs, damages, and losses, and I so declare.
VIII.- PARTIALLY DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE GARRO VARGAS. Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law (LJC) states: “If, while the amparo is underway, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the challenged action, the appeal shall be granted solely for purposes of indemnification and costs, if they are appropriate.” My interpretation of this provision is as follows: That “resolution” is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the violated right. The phrase “if they are appropriate” refers to the costs. Moreover, Article 197 of the Contentious-Administrative Procedure Code (Código Procesal Contencioso-Administrativo), cited by the majority, based on Article 14 of the LJC, refers precisely only to these: the costs.
Certainly, pursuant to Article 48 of the Political Constitution (CP), the essential content of the right to the amparo appeal is not compensatory but restitutive; however, Article 51 of the LJC states: “Any resolution that grants the appeal shall order, in the abstract, the indemnification of the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, and shall reserve their liquidation for the execution of the judgment.” If the right has been violated and the Chamber so finds, even in the event that it has been restored, damages and losses could have arisen. For this reason, an award in the abstract for these is appropriate. If this were not done, if such an award were not made, in the event that such damages and losses did occur, there would be no title—derived from this proceeding—to claim them, which could violate Article 41 of the CP. If, despite the award in the abstract, no damages and losses have occurred, the judge in the ordinary jurisdiction will so declare, for only to that judge does it correspond to deem the real existence and magnitude thereof proven.
With the thesis defended by the majority, I believe that, contrary to what is intended, this would incentivize the Administration to respect rights only in the face of an amparo appeal. It remains to be said that Article 52 of the LJC foresees the possibility that, if it is deemed just, the Chamber may award costs, even when the right has been restored.
By reason of the foregoing, I partially dissent from the operative part and order the award of damages and losses, but not the award of costs.
IX.- DOCUMENTATION PROVIDED TO THE CASE FILE. The parties are warned that if they have provided any document on paper, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be withdrawn from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, all material not withdrawn within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the “Regulation on the Electronic Case File before the Judiciary” (Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial), approved by the Corte Plena in session No. 27-11 of August 22, 2011, Article XXVI, and published in the Judicial Bulletin (Boletín Judicial) number 19 of January 26, 2012, as well as in the agreement approved by the Superior Council of the Judiciary (Consejo Superior del Poder Judicial), in session No. 43-12 held on May 3, 2012, Article LXXXI.
Therefore:
The appeal is granted without special award of costs, damages, and losses. Magistrate Hernández López partially dissents and orders the award of damages, losses, and costs in accordance with Articles 50 and 51 of the Constitutional Jurisdiction Law. Magistrate Salazar Alvarado partially dissents and orders the award of damages, losses, and costs. Magistrate Garro Vargas partially dissents and orders the award of damages and losses, but not costs. Notify.
Fernando Castillo V.
Paul Rueda L.
Nancy Hernández L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Marta Eugenia Esquivel R.
Digitally Signed Document -- Verification Code -- Telephones: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Electronic address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts.Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro). Reception of matters from vulnerable groups: Edificio Corte Suprema de Justicia, San José, Distrito Catedral, Barrio González Lahmann, calles 19 y 21, avenidas 8 y 6 It is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 09-05-2026 09:55:15.
Sala Constitucional Clase de asunto: Recurso de amparo Analizado por: SALA CONSTITUCIONAL Res. Nº 2021019867 SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las diez horas seis minutos del tres de setiembre de dos mil veintiuno .
Recurso de amparo que se tramita en expediente número 21-016107-0007-CO, interpuesto por MARIANA LUCÍA PORRAS ROZAS, cédula de identidad número 0111460917 contra la MUNICIPALIDAD DE SIQUIRRES.
Resultando:
1.- Por escrito incorporado al expediente digital a las 16:33 horas del 17 de agosto de 2021, la recurrente interpone recurso de amparo. Refiere que el 23 de julio de 2021 remitió un correo electrónico al alcalde de Siquirres, mediante el que requirió información relativa a los herbicidas que utiliza la corporación municipal. Agrega que ese mismo día, el alcalde aludido le solicitó por correo electrónico “algún número institucional al que pueda contactarle con el fin de atender su consulta. Así mismo conocer si es alguna institución o con qué fines se requiere la información”. Alude que, en respuesta a tal solicitud, le respondió al alcalde accionado lo siguiente: “Agradeceré su respuesta por este medio. Estoy haciendo un trabajo para conocer cuáles son los herbicidas más utilizados en nuestro país para controlar malezas”. Reclama que no ha obtenido la información solicitada. Pide que se declare con lugar el recurso.
2.- Mediante resolución de la Sala de las 16:46 horas del 18 de agosto de 2021, se dio curso al amparo y se solicitó informe al alcalde de Siquirres, sobre los hechos alegados por la recurrente.
3.- Por constancia emitida por el técnico judicial 3 y el secretario, ambos de la Sala Constitucional, señalan que a las 13:04 horas del 25 de agosto de 2021 no aparece que, entre el 21 al 24 de marzo de 2021, el alcalde de Siquirres rindiera el informe solicitado mediante resolución de las 16:46 horas del 18 de agosto de 2021.
4.- Por escrito incorporado al expediente digital a las 14:40 horas del 25 de agosto de 2021, rinde informe extemporáneo Mangell Mc Lean Villalobos, en su condición de alcalde de Siquirres. Reconoce que el correo electrónico fue recibido por la municipalidad. Manifiesta que la corporación municipal le solicitó a la recurrente ampliar el contenido de su gestión, por lo que le solicitó un número de teléfono institucional, a efectos de determinar si la accionante pertenece a una institución o acude a título personal, así como para determinar con qué fines requería la información. Sostiene que la gestión de la accionante es excesivamente informal y lacónica, al punto de estar lejos de cumplir con los requisitos establecidos en la Ley de Regulación del Derecho de Petición. Considera que la recurrente cumplió con la ampliación solicitada, pero aun así cumplía con “la totalidad de la información mínima requerida por esta Municipalidad”. Reconoce que el correo electrónico al que la accionante remitió su gestión es un medio oficial. Explica que la secretaria de su despacho es la encargada de abrir los correos electrónicos y filtrarlos. Refiere que su secretaria fue incapacitada de emergencia, por lo que se perdió involuntariamente el seguimiento que se le daba al requerimiento de la accionante. Indica que, por oficio DA-592-2021 del 23 de agosto de 2021, se dio respuesta a la accionante y también se adjuntó el oficio MS-UTGSA-0161-2021 suscrito por la coordinadora de Gestión y Saneamiento Ambiental de la Municipalidad de Siquirres. Acota que tal información fue enviada por correo electrónico y la parte tutelada dio acuse de recibo. Solicita que se declare sin lugar el recurso.
5.- En los procedimientos seguidos se han observado las prescripciones legales.
Redacta el Magistrado Rueda Leal; y,
Considerando:
I.- CUESTIÓN PREVIA. En vista de que el alcalde de Siquirres omitió rendir el informe dentro del plazo fijado por este Tribunal en la resolución de curso de este asunto, de conformidad con el artículo 45 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional se procede a analizar la constitucionalidad del asunto con base en los demás elementos aportados a los autos.
II.- OBJETO DEL RECURSO. La parte recurrente estima lesionados sus derechos fundamentales, pues indica que desde el 23 de julio de 2021 planteó una gestión ante alcalde de Siquirres; empero, reclama que la información solicitada no le ha sido brindada.
III.- HECHOS PROBADOS. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, sea porque así han sido acreditados o bien porque la autoridad recurrida haya omitido referirse a ellos, según lo prevenido en el auto inicial:
“(…) En atención a su solicitud de información respecto a cuáles son los productos herbicidas que esta Municipalidad ha venido aplicando últimamente en las orillas de las calles, plazas, aceras y caños de Siquirres para el control de las malezas; me complace indicarle que de acuerdo con la información suministrada por la Unidad Técnica de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Siquirres mediante su oficio MS-UTGSA-0161-2021, en la cual se nos informa lo siguiente:
Hasta el año 2020 se utilizaba el producto de glifosato para el control de malezas en las orillas de las aceras, plazas y caños, no obstante a finales del mismo año se procedió a cambiar el herbicida, actualmente se utiliza el herbicida con nombre comercial (GRAMURON-X 30 SC). Se quita el glifosato para evitar futuras consecuencias al equipo de fumigación y a los ecosistemas del cantón por el efecto residual de los agroquímicos, a través de la cadena o red trófica de la naturaleza.
El herbicida Gramurón-X 30 SC es un herbicida de contacto post-emergente no selectivo, presenta el Paraquat Dicloruro+ Diuron+ Paraquat Emético como ingredientes activos. Este herbicida no presenta propiedad oxidantes u explosivas, así mismo es miscible en agua, no se bioacumula. El Paraquat es inmóvil en el suelo y no se lixivia y el Diuron tiene mediana movilidad en el suelo, en el agua presenta degradación vida media > 30 días. El Gramurón es absorbido rápidamente por los tejidos vegetales y esto evita el lavado por la lluvia. Su aplicación se realiza en las mañanas y valorando el clima que debe ser un día soleado para que su absorción sea efectiva (…)”. (Ver prueba documental).
IV.- SOBRE EL CASO CONCRETO. En el sub examine, la parte recurrente estima lesionados sus derechos fundamentales, pues indica que desde el 23 de julio de 2021 planteó una gestión ante alcalde de Siquirres; empero, reclama que la información solicitada no le ha sido brindada.
Del estudio de los autos se desprende, a las 11:28 horas del 23 de julio de 2021, la parte recurrente envió un correo electrónico a la cuenta [email protected], en el que indicó: “(…) Sr. Mangell Mc Lean Villalobos Alcalde Municipalidad de Siquirres Estimado señor alcalde: Le agradecería indicarme el nombre del/os producto/s herbicida/s que la Municipalidad ha venido aplicando últimamente en las orillas de las calles, plazas, aceras y caños de Siquirres para el control de las malezas (…)”. Posteriormente, a las 12:33 horas del 23 de julio de 2021, el alcalde de Siquirres, desde la dirección electrónica [email protected], remitió un correo a la parte tutelada, en el que manifestó: “(…) Buenas tardes, agradezco algún número institucional al que pueda contactarle con el fin de atender su consulta. Así mismo conocer si es alguna institución o con qué fines se requiere la información. En respuesta a tal prevención, a las 12:51 horas del 23 de julio de 2021, la parte accionante dirigió un correo electrónico a la cuenta [email protected], en el que señaló: “(…) Agradeceré su respuesta por este medio. Estoy haciendo un trabajo para conocer cuáles son los herbicidas más utilizados en nuestro país para controlar malezas. (...)”.
Ahora bien, en el sub lite se observa que el alcalde del gobierno local recurrido le efectuó una prevención a la tutelada, a efectos de que indicara cuál era la finalidad de la gestión planteada . Sobre tal extremo, en la sentencia n.° 2019- 002106 de las 9:15 horas del 8 de febrero de 2019, el Tribunal indicó:
“VII.- Por su parte, el accionado justifica la omisión de no cumplir con la entrega de lo pedido por la recurrente, bajo el argumento de que su solicitud no cumple con lo dispuesto en el artículo 4 de la Ley 9097 de Regularización del Derecho de Petición, toda vez que, en su criterio, no ha sido formulada por escrito -en un documento entregado en las oficinas de la Auditoría Municipal-, y no incluyó el nombre, la cédula o el documento de identidad de la recurrente, así como tampoco el objeto y el destinatario de la petición. Sobre este tema, debe partirse de que el artículo 4 de la Ley de Regularización del Derecho de Petición, fue cuestionado en la acción de inconstitucionalidad que se tramitó en esta Sala bajo el número de expediente 13-008056-0007-CO el que, a su vez, tenía suspendido este recurso. Dicha acción fue resuelta en la sentencia N° 2018-014645 de las 12 horas de 5 de septiembre de 2018 y, específicamente en cuanto al artículo 4 inciso a), la Sala dispuso que no es inconstitucional lo que ahí se requiere, señalando que, de la lectura atenta de esa norma, se infiere que cuando dicho ordinal requiere que se debe precisar el objeto, no implica que la persona gestionante deba justificar el motivo de su petitoria, sino especificar lo que solicita; el objeto de la petición es lo que se pide y no la finalidad, razones o el porqué (sic) se pide. Por su parte, el destinatario de la petición es a quién se le pide, de manera tal que la solicitud sea atendida por el funcionario verdaderamente competente y con mayor celeridad, de manera tal que bastaría con señalar el departamento u oficina de destino. Tómese en cuenta que esas formalidades exigidas e interpretadas en los términos supra señalados -referidas al objeto y al destinatario-, son acordes a lo indicado por la Sala en cuanto a la forma del ejercicio y los requisitos mínimos para hacer uso de ese derecho. A partir de lo anterior, en este punto en concreto, debe concluirse que lo prevenido por la autoridad recurrida, resultaba improcedente, toda vez que la gestión de la recurrente es clara en la información que solicita, entonces, es más que evidente que no se requiere de su número de cédula pues era público y notorio quien era la persona consultante, la cual inclusive en el oficio de su consulta, coloca su nombre y debajo de éste el cargo de Regidora del Concejo Municipal de San José, por lo que en su caso no era indispensable que se individualizara más a través del número de cédula. De igual manera, no tenía porqué (sic) señalarse el objeto de la consulta pues en el mismo oficio consignó que la información la requiere para realizar su trabajo de fiscalización y seguimiento de los asuntos municipales que, como regidora municipal, tiene que efectuar. Finalmente en cuanto al destinatario, de conformidad con lo dispuesto por la Sala en la referida sentencia que resolvió la acción de inconstitucionalidad, es a quien se le pide la información y, en este caso es más que evidente que se trata de la autoridad accionada pues es la que posee la información de su interés. Así las cosas, no era procedente que se le solicitara a la recurrente, subsanar lo que se consideró necesario en atención a lo dispuesto en el artículo 4 de cita, de manera que, aún (sic) cuando la accionante no cumplió lo prevenido, la autoridad accionada debió de atender lo solicitado. Ante ese panorama y tomando en cuenta que, a la fecha, la información requerida por la recurrente no ha sido puesta a su disposicioìn (sic), el amparo es procedente, de manera tal que se le deberá entregar la información solicitada con la única exclusión de aquéllos (sic) datos que estén siendo objeto de la investigación penal a la que hizo mención la autoridad accionada y que hayan sido declarados confidenciales por la autoridad judicial competente”.
En aplicación del criterio expuesto, la Sala estima que la prevención efectuada por la autoridad accionada, tendentes a inquirir sobre la finalidad de la gestión planteada por la recurrente, constituyó un obstáculo innecesario para el ejercicio de los derechos que se encuentran en la esfera jurídica de la parte tutelada, lo que ocasionó la vulneración de la normativa constitucional.
No obstante lo anterior, la Sala observa que, con posterioridad a que la autoridad recurrida fuera notificada de la resolución de curso de este recurso (hecho que acaeció el 20 de agosto de 2021), el alcalde de Siquirres, mediante oficio DA-592-2021 del 23 de agosto de 2021 dirigido a la recurrente, consignó: “(…) En atención a su solicitud de información respecto a cuáles son los productos herbicidas que esta Municipalidad ha venido aplicando últimamente en las orillas de las calles, plazas, aceras y caños de Siquirres para el control de las malezas; me complace indicarle que de acuerdo con la información suministrada por la Unidad Técnica de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Siquirres mediante su oficio MS-UTGSA-0161-2021, en la cual se nos informa lo siguiente: Hasta el año 2020 se utilizaba el producto de glifosato para el control de malezas en las orillas de las aceras, plazas y caños, no obstante a finales del mismo año se procedió a cambiar el herbicida, actualmente se utiliza el herbicida con nombre comercial (GRAMURON-X 30 SC). Se quita el glifosato para evitar futuras consecuencias al equipo de fumigación y a los ecosistemas del cantón por el efecto residual de los agroquímicos, a través de la cadena o red trófica de la naturaleza. El herbicida Gramurón-X 30 SC es un herbicida de contacto post-emergente no selectivo, presenta el Paraquat Dicloruro+ Diuron+ Paraquat Emético como ingredientes activos. Este herbicida no presenta propiedad oxidantes u explosivas, así mismo es miscible en agua, no se bioacumula. El Paraquat es inmóvil en el suelo y no se lixivia y el Diuron tiene mediana movilidad en el suelo, en el agua presenta degradación vida media > 30 días. El Gramurón es absorbido rápidamente por los tejidos vegetales y esto evita el lavado por la lluvia. Su aplicación se realiza en las mañanas y valorando el clima que debe ser un día soleado para que su absorción sea efectiva (…)”. Tal oficio fue notificado a la parte accionante a las 13:22 horas del 23 de agosto de 2021, quien a las 13:43 horas del 23 de agosto de 2021 remitió un correo electrónico al alcalde de Siquirres en el que indicó: “(…) Muchas gracias por el envío de la información solicitada (…)”.
Desde este panorama, la Sala observa que la situación que lesionaba los derechos fundamentales de la parte accionante, sea, la falta de respuesta a la gestión planteada el 23 de julio de 2021, fue corregida con ocasión de la tramitación de este recurso. En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar el recurso en los términos del numeral 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, de acuerdo con lo que se indicará en el considerando siguiente.
V.- SOBRE LA CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 52 DE LA LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas. Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional -cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.
VI.- VOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA HERNÁNDEZ LÓPEZ, SOBRE LAS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DERIVADAS DE DECLARAR CON LUGAR ESTE RECURSO. Coincido con la mayoría de la Sala en la decisión tomada respecto de la existencia de una lesión a los derechos fundamentales en este caso, la cual ha sido corregida con ocasión de la intervención de la Sala; no obstante, me separo de su decisión en relación con el tema de las consecuencias económicas de dicha declaratoria.
La jurisdicción constitucional a cargo de este Tribunal en materia de amparo y habeas corpus -la jurisdicción de la libertad como se le denomina- es especial porque su finalidad no es la del juez tradicional que dirime un conflicto entre dos partes, enfrentadas por una disputa legal. Su materia es de orden público, y su objetivo es brindar protección judicial a las personas en el ejercicio de sus derechos fundamentales de manera tal que no se perturbe su disfrute por actos de quien, de hecho o de derecho, realiza ejercicios concretos de autoridad, capaces de vulnerarlos.
Esa vocación protectora de la jurisdicción constitucional se concreta en un diseño procesal también peculiar, célere y gratuito en donde se impone a la autoridad pública recurrida la simple rendición de “un informe” sobre lo actuado en el caso denunciado (artículos 43, 44, 45 y 46 de la LJC). Así que no se trata técnicamente de un litigio y acorde con ello, se entregan a la Sala Constitucional amplios poderes para orientar el curso del proceso de amparo o de habeas corpus, tanto respecto de la posibilidad de requerir información a otras autoridades sobre lo sucedido, como respecto del manejo amplio de la prueba que pueda servir para aclarar lo sucedido. Tal marco procesal de la jurisdicción de la libertad, donde no existen dos partes antagónicas enfrentadas de modo que lo que gane una lo pierda la otra, impone alejarnos de las soluciones que para estas últimas cuestiones han sido previstos en sistemas procesales como el civil, el contencioso o el laboral.
En lo que ahora interesa, la Ley de la Jurisdicción Constitucional regula en sus artículos 46 y siguientes, tres aspectos concretos del ejercicio de la función jurisdiccional de protección de derechos fundamentales, a cargo de la Sala: a) el primer aspecto es el atinente a la declaración que debe hacerse de la existencia o inexistencia de la violación (artículos 46 y 47 LJC); b) el segundo, regula de forma cuidadosa las potestades de las que goza el Tribunal para revertir los efectos jurídicos de la infracción a los derechos fundamentales y restaurar, de la forma más efectiva, su ejercicio (artículos 49 y 50 LJC); c) el tercer aspecto, (artículo 51 LJC) dispone reglas sobre las consecuencias económicas de tales procesos de amparo y habeas corpus, de manera tal que –ante la constatación de una lesión parte de la Sala-exista una restauración del disfrute de tales derechos y, además, una efectiva indemnización de los daños y gastos ocasionados, como parte del derecho a una justicia efectiva en cuanto a la reparación de las consecuencias dañosas generadas por las autoridades que resulten infractoras, las cuales no son sólo para efectos de la tutela judicial efectiva de la parte accionante, sino también con un fin disuasorio para que el Estado, no incurra en el futuro en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50 de la ley de la Jurisdicción Constitucional.
En este último aspecto, la Ley en su artículo 51 ordena a la Sala que “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso…”. Este es el sistema general que regula los temas del ámbito indemnizatorio, para los casos que la mayoría identifica como “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerados los derechos fundamentales…”; en tales casos, dentro de los que se cuenta el que ahora se decide, la Sala ha tenido por comprobado el agravio y de allí la necesidad de una condenatoria en costas daños y perjuicios, que se apoya en el concepto antes citado de una tutela efectiva de los derechos de las personas y en la noción de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y gastos que ocasione con su actuar inconstitucional. No cambia en nada esta conclusión por el hecho de que al conocer y resolver el amparo, “hubieren cesado los efectos del acto reclamado” (artículo 50) pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria automática en costas daños y perjuicios, por entenderse que el proceso ha terminado de forma normal y se ha constatado la violación.
Dentro de este marco general sencillo y claro -y carente de minusvalías o vacíos- la disposición del artículo 52 de la Ley encaja perfectamente como un caso de excepción, aplicable únicamente en los casos en que la Sala no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, es decir -como lo dice la mayoría- en aquellas situaciones de “terminación anormal del proceso”. Pero las condiciones y alcances para decretar esa forma de conclusión están delimitados como suma precisión por parte del legislador; en primer lugar, los presupuestos de hecho para la aplicación de esta norma, están claramente descritos, de modo que la Sala debe comprobar: 1) que el amparo está en curso; 2) que exista una resolución administrativa o judicial (que debe entenderse en su sentido estrictamente formal); y 3) que en tal resolución se disponga incuestionablemente la revocación, la detención o la suspensión de la actuación impugnada. Se trata de conceptos sumamente acotados, cuyo ámbito de aplicación debe además ser interpretado restringidamente, no solo en atención a la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino porque las consecuencias de aplicar tal excepción generan indiscutiblemente una disminución en el derecho fundamental de las personas a lograr una efectiva tutela judicial frente a los daños recibidos con la lesión a sus derechos constitucionales. En conclusión, únicamente en tales limitados casos y luego de confirmado por el Tribunal todo lo anterior, a la luz de una lectura restrictiva de sus alcances, estaríamos ante la necesidad de dejar de lado el sistema general de condenatoria automática en costas daños y perjuicios, y ejercitar -como jueces- nuestra discreción jurídica para decidir si se ordena el pago de tales extremos o no.
En este caso, el ejercicio anterior obliga a concluir la inaplicabilidad del artículo 52 de LJC, pues, por una parte, el Tribunal se ha pronunciado sobre el fondo del asunto, ha reconocido con su declaración una lesión a derechos fundamentales y determinado quién ha sido su autor; en nada se asemeja lo anterior una “terminación anormal del proceso”. Por otra parte, tampoco se verifican los requisitos del artículo 52 recién citado, ya que no existe una “resolución administrativa o judicial” formalmente emitida y en la cual, de manera expresa se revoque, detenga o suspenda el acto que origina la violación de derechos constitucionales; Por todo ello, es procedente aplicar lo dispuesto en los artículos 50 y 51 de la LJC y disponer -como consecuencia de haberse comprobado la violación- la condenatoria en daños, perjuicios y costas causados, en calidad de consecuencias económicas del proceso.
Pero incluso, aún si dejásemos de lado la condena automática en daños, perjuicios y costas, despreciando los razonamientos anteriores, lo cierto es que los hechos probados de este caso han llevado a la Sala a declarar la existencia de una afectación en el ejercicio de los derechos fundamentales de la parte amparada, que, como acción dañosa que es, lleva aparejada una presunción de surgimiento de daños y perjuicios económicos -cuya determinación concreta no le toca a la Sala-, y no se aprecia en el expediente mérito alguno que convenza para exonerar a la autoridad recurrida de cubrir la efectiva reparación de las consecuencias dañinas de sus actos, según el principio general dispuesto expresamente en la ley.
VII.- VOTO SALVADO PARCIAL DEL MAGISTRADO SALAZAR ALVARADO, ÚNICAMENTE EN RELACIÓN CON LA NO CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS A LA PARTE RECURRIDA. Si bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada.
La Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que:
“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Por otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que:
“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Esta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”.
En criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio del suscrito, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso. Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional.
Así, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional.
Por otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una“terminación anormal del proceso”.
El legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales.
En mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaro.
VIII.- VOTO SALVADO PARCIAL DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS. Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): “Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.
Mi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase “si fueren procedentes” se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.
Ciertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.
Si el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de éstos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título –derivado de este proceso– para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya condenatoria en abstracto, no se han dado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.
Con la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aún cuando el derecho haya sido restituido.
En razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no la condenatoria en costas.
IX.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE. Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el "Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.
Por tanto:
Se declara con lugar el recurso sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. La magistrada Hernández López salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas de conformidad con los artículos 50 y 51 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. El magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. Notifíquese.
Fernando Castillo V.
Paul Rueda L.
Nancy Hernández L.
Luis Fdo. Salazar A.
Jorge Araya G.
Anamari Garro V.
Marta Eugenia Esquivel R.
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