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Res. 00031-2023 Sala Segunda de la Corte · Sala Segunda de la Corte · 13/01/2023

Denial of police-risk pay to park rangersDenegatoria del plus de riesgo policial a guardaparques

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OutcomeResultado

Appeals dismissedSin lugar los recursos

The majority of the Second Chamber dismisses the appeals and confirms the denial of police risk pay to the park ranger, while one judge dissents and would grant it.La mayoría de la Sala Segunda rechaza los recursos de casación y confirma la denegatoria del plus de riesgo policial al guardaparques, mientras que una magistrada salva el voto y considera procedente otorgarlo.

SummaryResumen

The Second Chamber of the Supreme Court, by majority, rejects the plaintiff's appeal—a SINAC park ranger claiming police-risk pay. It analyzes whether park ranger duties fit the 'police risk' concept under the General Police Law and environmental statutes. The majority holds that their functions cannot be equated with police forces, as the degree of danger is not the same. The laws grant them police authority but limit their duties to reporting and denouncing violations, which is mere collaboration, distinct from the full police function of maintaining public order and citizen security. Thus, the pay is denied. A dissenting vote argues the opposite: that they do have the right, because the laws expose them to real risks to their physical integrity when detaining, seizing, and confronting crime, and the pay should be based on actual risk exposure, not job classification.La Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en mayoría, rechaza el recurso del actor, un guardaparques del SINAC, que reclamaba el plus salarial de riesgo policial. La sentencia analiza si las funciones de los guardaparques encuadran en el concepto de 'riesgo policial' según la Ley General de Policía y leyes ambientales (Forestal, Parques Nacionales, Vida Silvestre). La mayoría concluye que no es posible equiparar sus labores con las de cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad no es el mismo. Los textos legales les otorgan carácter de autoridad de policía, pero sus obligaciones se limitan a denunciar y reportar infracciones, lo que es mera colaboración, distinta a la función policial plena que implica mantener el orden público y la seguridad ciudadana. Por tanto, se deniega el plus. Un voto salvado sostiene lo contrario: que sí tienen derecho, porque las leyes los exponen a riesgos ciertos a su integridad al detener, decomisar y enfrentar delincuencia, y que el plus debe basarse en la real exposición al riesgo, no en la categoría del puesto.

Key excerptExtracto clave

Therefore, it is considered that it is not possible to equate the functions of persons serving as park rangers with those of members of police forces, since the degree of danger between the exercise of both positions is not the same... Instead, as accredited, the purpose of the position held by the plaintiff is: '1. Attention and combat of forest fires. 2. Inspections at different sites of the ASP to identify possible sources of forest fires (seasonal from December to May). 3. Tours and early warning activities in the ASP. 4. Talks in educational centers in areas adjacent to the ASP. 5. Any other required by the nature of the work'... Hence, the majority of this Chamber considers that the functions performed by the plaintiff, as a park ranger, do not fit within the legal and jurisprudential parameters necessary to be entitled to the police risk incentive.Por ello, se estima que no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo... En cambio, según se tuvo por acreditado, el propósito del puesto que desempeña el promovente es: 'Atención y combate de incendios forestales. 2. Inspecciones a diferentes sitios del ASP para identificar posibles focos de incendios forestales (temporal de diciembre a mayo). 3. Recorridos y actividades de alerta temprana en el ASP. 4. Charlas en centros educativos en las zonas adyacentes al ASP. 5. Cualquier otra que por la naturaleza del trabajo se requiera'... De ahí que la mayoría de esta Sala considera que las funciones desempeñadas por el accionante, como guardaparques, no encajan dentro de los parámetros legales y jurisprudenciales necesarios para ser acreedor del reconocimiento del incentivo por riesgo policial.

Pull quotesCitas destacadas

  • "no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo"

    "it is not possible to equate the functions of persons serving as park rangers with those of members of police forces, since the degree of danger between the exercise of both positions is not the same"

    Considerando V — Voto de mayoría

  • "no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo"

    Considerando V — Voto de mayoría

  • "dichas normas establecen con claridad que esa autoridad se limita a denunciar y reportar ante las autoridades competentes las respectivas infracciones, o sea que sus obligaciones son de mera colaboración y, por ende, distintas a los servidores y las servidoras de la Fuerza Pública"

    "these norms clearly establish that such authority is limited to denouncing and reporting the respective infractions to the competent authorities, meaning their obligations are merely collaborative and, therefore, different from those of the Public Force officers"

    Considerando V — Voto de mayoría

  • "dichas normas establecen con claridad que esa autoridad se limita a denunciar y reportar ante las autoridades competentes las respectivas infracciones, o sea que sus obligaciones son de mera colaboración y, por ende, distintas a los servidores y las servidoras de la Fuerza Pública"

    Considerando V — Voto de mayoría

  • "Considera la suscrita juzgadora que... sí reúne el requisito de exposición a riesgo a su integridad física en el desempeño del cargo... pues no es la categoría del puesto lo que justifica y trata de remunerar ese plus, sino la real exposición a sufrir daños a su integridad física por el cumplimiento de sus obligaciones"

    "The undersigned judge considers that... he does meet the requirement of exposure to risk to his physical integrity in the performance of his duties... for it is not the job category that justifies and seeks to remunerate that pay, but the real exposure to suffering harm to his physical integrity in fulfilling his obligations"

    Voto salvado de la Magistrada Pereira Retana

  • "Considera la suscrita juzgadora que... sí reúne el requisito de exposición a riesgo a su integridad física en el desempeño del cargo... pues no es la categoría del puesto lo que justifica y trata de remunerar ese plus, sino la real exposición a sufrir daños a su integridad física por el cumplimiento de sus obligaciones"

    Voto salvado de la Magistrada Pereira Retana

  • "La buena fe procesal hace referencia al convencimiento que tiene la parte de que el derecho reclamado le asiste y, en el presente caso, es evidente que la parte perdidosa... pudo considerar que le asistía derecho al reclamo del plus denominado riesgo policial"

    "Procedural good faith refers to the party's conviction that the claimed right is on their side, and in the present case, it is evident that the losing party... could have considered that they were entitled to claim the police risk pay"

    Considerando VI — Voto de mayoría

  • "La buena fe procesal hace referencia al convencimiento que tiene la parte de que el derecho reclamado le asiste y, en el presente caso, es evidente que la parte perdidosa... pudo considerar que le asistía derecho al reclamo del plus denominado riesgo policial"

    Considerando VI — Voto de mayoría

Full documentDocumento completo

**SALA SEGUNDA OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE.** San José, at ten hours fifty-five minutes on the thirteenth of January, two thousand twenty-three.

Ordinary proceeding established before the Labor Court of the First Judicial Circuit of San José, Section One, by [Name 001], single, park ranger (guardaparques) and resident of Cartago; against the STATE, represented by its deputy procurator, attorney Amanda Grosser Jiménez; SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS DE CONSERVACIÓN, represented by its executive director, [Name 003], single, geographer and administrator of Protected Areas and resident of Heredia. Acting as special judicial representatives; for the plaintiff, attorney Jorge Emilio Regidor Umaña; and for SINAC, attorney Andrés Alvarado Ramírez. All of legal age, married, attorneys, and residents of San José, with the exceptions indicated.

Drafted by Magistrate Chacón Artavia, and; **WHEREAS:** **I.- BACKGROUND:** Through his special judicial representative, the plaintiff stated that he works for the Sistema Nacional de Áreas de Conservación, hereinafter SINAC, providing his services as a Civil Service 1 security officer, since June 27, 2005. As he explained, he performs functions of prevention, control, and protection of natural resources, which entails detaining and reporting offenders, in addition to having to travel in official vehicles and on foot in prevention actions, cooperating in police work. He indicated that the foregoing results in their having to confront armed persons and dangerous animals that put their lives at risk. Therefore, he requested that the State be ordered to pay the salary plus for police risk (riesgo policial), along with the differences generated in vacation pay, Christmas bonus (aguinaldo), and school salary, as well as interest, indexation, and both costs. The State's representation responded negatively and, regarding the plaintiff, raised the defenses of material res judicata, unenforceability of the claim, payment, and lack of right. It requested that the claim be dismissed and that the plaintiff be ordered to pay costs and interest. If resolved otherwise, it requested to be exonerated from costs. The lower court dismissed the claim and resolved the matter without a special award for costs.

**II.- APPEALS IN CASSATION:** Both parties appeal the ruling and express the following grievances. The special judicial representative for **the plaintiff** alleges, first of all, a violation of due process in relation to the declaration of a pure point of law. In his view, the analysis of the facts should have been done assuming that what was involved was not about proving, since it is a matter of pure law and the matter of pure law bases itself on the fact that what is stated in the complaint and the answer must be assessed based on these and their effects, without waiting for demonstrations of any kind, because if something had to be proven, then the judgment was made illegally, as it required the evidence that was offered. That is, what the lower court judge should have done is assess whether the tasks the plaintiff performs are the ones suitable to obtain the benefit of the professional risk plus according to the descriptive manual of positions. By reason of the foregoing, precisely because the judge feels that some things were not proven (which did not have to be proven, since it is a pure-law proceeding), they provide a set of documentary evidence to demonstrate the true work. He explains that, unlike the police officers of the public force, the “park rangers (guardaparques)” go further, because they not only detain an offender, but also prepare the complaint that is presented to the prosecutor's office, and these activities are not done by a police officer. In another order, he accuses the omission in applying the norms of professional risk and environmental laws to the work of park rangers (guardaparques). He makes it seen that according to environmental laws, their real work is police work, and their acts generate or can generate risks from which the right they request derives. **The defendant party** appeals what was resolved regarding the costs of the proceeding. It accuses a lack of factual basis that justifies the exoneration of costs for the plaintiff. It invokes articles 562 and 563 of the Labor Code. It points out that the appealed judgment not only lacks any justification that sustains, in a clear and punctual manner, the reasons that led the trial judge to determine the appropriateness of the exoneration, but is also incongruent, since, on one hand, it determines the plaintiff's lack of right regarding his claim—as established by the legal system itself—, but contrary to what is established, it decides to exonerate without a clear justification existing. It states that this decision is not appropriate for a reason of normative "interpretation", since such a premise is not found among those established in the legal norm, as well as that he was duly represented by legal counsel.

**III.- REGARDING THE EVIDENCE FOR BETTER RESOLUTION:** Article 594 of the Labor Code, amended by Law 9343 (Labor Procedural Reform), provides that before the cassation body, only documentary or technical evidence that could be of decisive influence, according to the body's discretionary assessment, may be submitted or ordered for better provision. The plaintiff provides a set of documentary evidence to demonstrate, according to his statement, his true work. In the opinion of the Chamber, said document is not of decisive influence to resolve the present matter with accuracy, since it is considered that the case file has sufficient and clear elements for its resolution. Likewise, it is important to note that this procedural mechanism cannot be used to **supplement** the evidentiary deficiency of the party that did not attempt to bring to the case file, at the appropriate procedural time, the evidence that supports its position in the trial; given that, in accordance with the adversarial principle governing evidentiary matters, the parties bear the responsibility not only to offer evidence but also to ensure that it is brought to the process at the appropriate procedural time. Accordingly, the documentary evidence offered for better resolution in the appeal is not receivable.

**IV.- REGARDING THE APPEAL ON PROCEDURAL GROUNDS:** The plaintiff requests the annulment of the judgment, as he considers that the lower court judge incurred a violation of due process, given that the matter was declared a **pure point of law**. It is important to indicate that Article 587 of the Labor Code establishes: “On procedural grounds, it shall be admissible when the following is invoked: 1.- Any of the defects for which nullity of proceedings is appropriate, provided these have been alleged in one of the preceding phases of the process and the claim has been dismissed”. In the matter under study, by means of the resolution of twenty hours twelve minutes on March twenty-eighth, two thousand twenty-two, a hearing was granted for the submission of conclusions, which were duly rendered by both parties. Subsequently, the Court ordered the de-accumulation of the matter, clarifying that it was a matter of pure law. That resolution was notified to both parties on March 19, 2022, through the duly indicated means; and, no appeal was filed against it. As things stand, opposition to the declaration of the process as a **pure point of law** was not argued at the appropriate procedural time, but rather it is not until the presentation of the appeal that the plaintiff expresses disagreement. As indicated, for this argument to be admissible in cassation, it must have been alleged in the preceding phases of the process, as required by Article 587, subsection 1 of the Labor Code. As this disagreement was not manifested before the Court, the objection is un-addressable.

**V.- REGARDING THE SALARY PLUS CALLED "POLICE RISK (RIESGO POLICIAL)":** Article 91 of the General Police Law, No. 7410 of May 26, 1994 (added by Article 3 of the Law for the Strengthening of the Civilian Police, No. 8096 of March 15, 2001; and its numbering shifted by means of Article 1 of the Law for the Creation of the School and Children's Police, No. 8449 of June 14, 2005, which moved it from the former 85 to the current 91), stipulates: “An incentive called police risk (riesgo policial) is created, which consists of a salary plus equivalent to eighteen percent of the base salary; it shall correspond to all officials who perform police functions that imply a risk to their physical integrity, regardless of their location in the administrative structure (thus amended the preceding paragraph in accordance with the partial annulment made by resolution of the Constitutional Chamber number 12017 of August 16, 2006. The highlighting is added). In the aforementioned vote, it is indicated: “The granting of this salary incentive must be based, in each specific case, defining the reasons why the corresponding employee's functions fit within the defined danger scenario”. By means of Executive Decree No. 29597 of June 5, 2001, the “Regulation for the Payment of Police Risk (riesgo policial)” was promulgated, whose article 1 reads: “The salary plus called "Police Risk (Riesgo Policial)", is payable solely and exclusively to "police servants", by virtue of the fulfillment of the "police functions" that correspond to them by reason of the investiture, appointment, position, and post they hold, as members of the Public Force, and that in the performance of their functions some imminent risk to their physical integrity is incurred, due to the danger that the police function may entail. By means of a reasoned resolution, it shall be reasoned in each specific case, what are the circumstances of danger that imply some risk to the physical integrity of the servant, regardless of their location within the Ministry's administrative structure, and it must also be verified the fulfillment of the assumptions detailed in this regulation” (The highlighting is added). For its part, Article 2 cites: “"Police servant" is understood as: The person appointed to a police-line position in one of the police forces whose competence is provided by Law, to serve the State in the exercise of the police function, for which they are invested with public authority, in accordance with the Political Constitution and the Law. Consequently, for a person to be a police servant, the concurrence of the following conditions must occur: a) Investiture granted by the President of the Republic and the Minister of the respective branch by means of an Executive Decree. b) Constitutional oath for the performance and exercise of the position of public authority. c) Appointment in a police-line position, in one of the Police Forces that make up the Public Force, whose competence is constituted by Law. The appointment must be in conformity with the Law, according to the recruitment, selection, and appointment requirements and procedures established in the legislation regulating the service relationship and the police function. d) Performing police functions properly speaking”. Then, Article 3 of the same regulatory body establishes that: “"Police functions" is understood as, without prejudice to what is established in other higher-ranking regulatory provisions, those that are comprised within the generic statements of: defense of national sovereignty, maintenance of public order, vigilance, and citizen security. Therefore, the functions performed by an official invested with authority are implied to guarantee: national security, the security of persons and property, the physical integrity and respect for the rights and freedoms of citizens, the maintenance of order and public tranquility, the prevention and repression of crime, the execution of decisions of judicial and administrative bodies; for which they have the investiture of public authority with powers to legitimately carry out: raids, seizures, and detentions, in accordance with the Political Constitution and the Law”. In the same sense, the Constitutional Court in pronouncement number 4368-2003 of 15 hours and 28 minutes of May 21, 2003, as relevant, defined: “Article 12 of the Constitution provides, regarding the general function of the different police forces, that for the surveillance and conservation of public order there shall be the necessary police forces; this alludes to **the main task of the Public Force, which is to maintain public order in general, and to ensure the security of the inhabitants**. This has also been affirmed by this Chamber, among many others, in judgments numbers 1588-91, 5882-93, and 884-98. Specifically, and on this point, it was said: "We can define the concept of public force as the set of security bodies -and their agents- that under the dependence of the Executive Power have the purpose of maintaining public order and ensuring the security of the inhabitants with fundamentally preventive and occasionally repressive functions. By Constitutional provision -and surely for historical reasons since the power implied by the possession and use of arms rested in them as the sole armed body- the Constitution not only confers its supreme command to the Executive Power, but, for obvious reasons of being officials of absolute loyalty, it also establishes -as an attribution of the President and the respective Minister- to appoint and remove the members that make up said public force (…). On the other hand, regarding the governing body of the police forces, Article 140 of the Constitution, in its subsections 1), 6), and 16) **establishes that it corresponds to the President of the Republic and the respective Minister of Government to freely appoint and remove the members of the public force, to maintain the order and tranquility of the Nation, take the necessary measures for the safeguarding of public freedoms and dispose of the public force to preserve order, defense, and security of the country; and subsection 3) of Article 139 idem states that it corresponds, exclusively, to whoever exercises the Presidency of the Republic, to exercise the supreme command of the public force (resolutions of the Constitutional Chamber, numbers 10134-1999 and 1049-2001). It is also of interest to refer to the concept of police function, which is extracted from the General Police Law, Article 6, which includes, within the Police forces, the following, who have public security in their charge: the Civil Guard, the Rural Assistance Guard, the police in charge of the control of unauthorized drugs and related activities; the Border Police, the Immigration and Foreign Affairs Police, the Fiscal Control Police, the State Security Directorate, the Traffic Police, the Penitentiary Police, and the other police forces, whose competence is provided by law. According to Article 2 idem, the members of the Police forces are public officials, obliged to observe and comply with the Political Constitution, international treaties, and current laws; among their functions, according to article 4, are: **to watch over, conserve public order, prevent manifestations of crime and cooperate to repress them in the manner determined in the legal system**. In accordance with the foregoing, and also based on articles 10, 44, 45, 47, 52, 59, 69, and 70 of the General Police Law, all the **members of all the police forces of the Executive Power are constituted as addressees of all the imperatives that the Administrative Police must fulfill in a Republic,** as well as of all the rights that correspond to them as public servants in the different administrative departments…” (The highlighting is added). In the case under analysis, the trial judge concluded that the servant did not demonstrate that his functions are similar to those established in Article 8 of the General Police Law (unproven fact). The appellant argues that this decision is unjustified because various norms in our legal system ratify the police competences of those who work as **park rangers (guardaparques)**. It is true that articles 54 of the Forest Law (Ley Forestal), 1996, 9 of the National Parks Service Law, and 16 of the Wildlife Conservation Law, provide that the officials who serve as **park rangers (guardaparques)** have the character of police authority; however, these norms clearly establish that this authority is limited to denouncing and reporting the respective infractions to the competent authorities, that is, their obligations are of mere collaboration and, therefore, different from the servants of the Public Force. Thus, Article 54 of the Forest Law (Ley Forestal), No. 7575 of February 13, 1996, stipulates: “The officials of the State Forest Administration shall have the character of police authority, as such and in accordance with this law, **they must report the infractions committed to the competent authorities**. The police authorities shall be obligated to collaborate with the officials of the State Forest Administration, whenever they require it to fully comply with the functions and duties that this law imposes on them. For the fulfillment of their powers, these officials, identified with their respective identification card, shall have the right to transit and conduct inspections on any rustic or industrial forest estate, except in the dwelling houses located on it; as well as to seize the timber and other forest products illicitly harvested or industrialized and sequester, as a guarantee of an eventual sanction, the equipment and machinery used in the illicit act. They shall also seize the means of transport that serves as an instrument or facilitator for the commission of the crime, after the corresponding record is drawn up. All of the foregoing must be placed at the order of the competent judicial authority, **within a period not exceeding three days**”. For its part, Article 9 of the National Parks Service Law, No. 6084 of August 24, 1977, reads: “Whoever contravenes the provisions of Article eight, **shall be immediately expelled from the National Park and placed at the order of the corresponding judicial authorities**, by the employees of the National Parks Service, who **for that purpose** shall have the character of police authorities”. Finally, Article 16 of the Wildlife Conservation Law, No. 7317 of October 30, 1992, provides that: “For the faithful compliance with the obligations established in this law, the wildlife inspectors, the forest inspectors, the **park rangers (guardaparques)** and SINAC officials duly accredited for these purposes and in the performance of their functions **are authorized to detain, transit, enter, and conduct inspections, within any property and vessel, as well as in the involved industrial and commercial installations, as well as to seize organisms, parts, products, and derivatives of wildlife, together with the equipment used in the commission of a crime or activity prohibited by this law. In the case of private domiciles, permission must be obtained from the competent judicial authority or the owner**” (The highlighting is added). Therefore, it is considered that it is not possible to equate the functions of persons who serve as **park rangers (guardaparques)** with those of the persons who make up the police forces, since the degree of danger between the exercise of both positions is not the same (in the same sense, see votes of this body numbers 1469, of 10:40 hours on August 7, and number 948, of 12:00 hours on May 29, both of 2020). As explained previously, the police forces must, as part of their functions, guarantee national security, not only of persons but also of property, ensure respect for the rights and freedoms of all male and female citizens, maintaining public order and tranquility, preventing and repressing crime, and executing the decisions of judicial and administrative bodies. In contrast, as was held as accredited, the purpose of the position held by the petitioner is: “1. Attention to and combat of forest fires. 2. Inspections of different sites in the ASP to identify possible sources of forest fires (season from December to May). 3. Patrols and early warning activities in the ASP. 4. Talks in educational centers in areas adjacent to the ASP. 5. Any other that is required by the nature of the work” (see second proven fact and images 127-128 of the virtual case file of the Court). Hence, the majority of this Chamber considers that the functions performed by the plaintiff, as a **park ranger (guardaparques)**, do not fit within the legal and jurisprudential parameters necessary to be eligible for the recognition of the incentive for police risk (riesgo policial). Finally, although there is no doubt that the petitioner faces danger like male and female police officers, this circumstance is not sufficient to conclude that he holds that investiture. Thus, it is not possible to grant the claim made by the plaintiff, nor is this a case of any situation that makes it possible to apply the rule of the most favorable standard to the worker.

**VI.- REGARDING COSTS:** The State's representation objects that the unsuccessful plaintiff was exempted from the payment of both costs. In labor matters, the issue of costs is regulated in Articles 562 and 563 of the Labor Code. Based on these regulations, the rule is to order the losing party in the litigation to pay both costs of the trial, as argued by the State's representative. However, in accordance with Article 563 of the cited Code, those who find themselves in one of the scenarios indicated in that article can be exempted from the payment of those expenses, that is: when the losing party has litigated with evident good faith; when the propositions have partially succeeded; or when there is mutual defeat. The present matter was resolved without a special sanction for these expenses, considering that: “(…) the plaintiff is within the parameters for exoneration from the payment of costs. His claim cannot be considered reckless, as it deals with a matter of interpretation of the rules applicable to the case, giving rise to the belief that he was entitled to the granting of the claimed police risk (riesgo policial)”. The State's representation asserts, however, that said acquittal is unfounded, as the issue of "regulatory interpretation" **is not** a premise contemplated in Article 563 ibidem. It is true that this scenario is not contemplated in the cited rule, but the Court's decision to exonerate the defeated official from the payment of this item, as seen in the operative part of the appealed judgment, was because it classified him as a good faith litigant (subsection 1 of Article 563 of the Labor Code); which this Chamber shares. Procedural good faith refers to the party's conviction that the right claimed is on their side, and, in the present case, it is evident that the losing party, in light of the special legislation that grants **park rangers (guardaparques)** the character of police authority in the performance of their functions, could consider that they were entitled to the claim of the plus called police risk (riesgo policial), even though their interpretation, as analyzed, was not correct. Hence, the exoneration ordered by the Court is deemed in accordance with the law.

**VII.- FINAL CONSIDERATION:** As a corollary of the foregoing, the appropriate course is to dismiss the appeals in cassation filed.

**VIII.- DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE PEREIRA RETANA:** The undersigned magistrate dissents from the majority vote for the reasons that will be set forth below. There are laws that regulate several of the police duties performed by **park rangers (guardaparques)** and even recognize them as having the character of police authorities: **A)** Forest Law (Ley Forestal), No. 7575 of February 13, 1996, precept 54: “The officials of the State Forest Administration **shall have the character of police authority,** as such **and in accordance with this law, they must report the infractions committed to the competent authorities**. The police authorities shall be obligated to collaborate with the officials of the State Forest Administration, whenever they require it to fully comply with the functions and duties that this law imposes on them. For the fulfillment of their **powers, these officials, identified with their respective identification card, shall have the right to transit and conduct inspections on any rustic or industrial forest estate, except in the dwelling houses located on it; as well as to seize the timber and other forest products illicitly harvested or industrialized and sequester, as a guarantee of an eventual sanction, the equipment and machinery used in the illicit act. They shall also seize the means of transport that serves as an instrument or facilitator for the commission of the crime, after the corresponding record is drawn up. All of the foregoing must be placed at the order of the competent judicial authority, within a period not exceeding three days**”. **B)** National Parks Service Law, No. 6084 of August 24, 1977, in its articles 8 and 9, as relevant for resolving this case, in order, indicate: "...2) Hunt or capture wild animals, collect or extract any of their products or remains... 8) **Carry firearms, harpoons or any other instrument that can be used for hunting... 11) Cause any type of environmental contamination. 12) Extract stones, sands, gravel or similar products...**" “**ARTICLE 9. - Whoever contravenes the provisions of Article eight, shall be immediately expelled from the National Park and placed at the order of the corresponding judicial authorities, by the** employees of the National Parks Service, **who for that purpose shall have the character of police authorities**”. (The highlighting is added by the drafter). **C)** Wildlife Conservation Law, No. 7317 of October 30, 1992, mandate 16: “For the faithful compliance with the obligations established in this law, the wildlife inspectors, the forest inspectors, the **park rangers (guardaparques)** and SINAC officials duly accredited for these purposes and in the performance of their functions **are authorized to detain, transit, enter, and conduct inspections, within any property and vessel, as well as in the involved industrial and commercial installations, as well as to** **seize organisms, parts, products, and derivatives of wildlife, together with the equipment used in the commission of a crime or activity prohibited by this law. In the case of private domiciles, permission must be obtained from the competent judicial authority or the owner**” (The highlighting is my own). From the foregoing, it is inferred with absolute clarity that **park rangers (guardaparques)** carry out police duties, such as detaining, inspecting, seizing, evicting, patrolling, and attending complaints, for which they have the character of police authority, exposing themselves, by that very fact, to risks to their physical integrity, so that, even if their position is not classified as a police one, this does not exclude them from the risks mentioned above, since they must confront individuals who are caught committing crimes within national parks, by incurring some of the behaviors typified by law as criminal.

That fact alone, plus the competence and obligation to arrest them when caught in the commission of the crime, and to seize the products taken from the national park, are by their nature dangerous, placing them in a real situation of even risking their lives, since they even confront those who carry weapons to commit crimes; therefore, no other conclusion can be reached. Thus, this is a case of analyzing the legal reality that obligates the park rangers (guardaparques) and not a matter of whether they bring testimonial evidence to prove the risks they face, because the laws under which their work is governed, by themselves, place them in a condition of risk (riesgo), such that they should not be treated unequally in relation to those who hold positions that are properly police positions. The undersigned judge considers that, although Article 91 of the General Police Law had as its intended recipients of the police risk (riesgo policial) supplement those officials who perform police functions and where such functions entail a risk to their physical integrity, we must take into account that it sets as a requirement that there be a constant or permanent exposure to the risk. The work of the park rangers (guardaparques) is so risky that there exists a legislative initiative, expediente No. 16626, which seeks to enact a law called the "Law of Wage Justice for Park Rangers (Guardaparques) of the Ministry of Environment and Energy (MINAE) and Operationalization of the Protected Wild Areas Trust (Ley de Justicia Salarial para los Guardaparques del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y Operativización del Fideicomiso de Áreas Silvestres Protegidas)", because it considers police risk (riesgo policial) to be the danger to which the official who works in prevention, control, and protection of natural resources, in the category of police authority, of the Ministry of Environment and Energy is exposed. Although it is only a bill and by that very condition is not binding upon whoever judges in these cases, the truth is that this initiative captures and seeks to protect a reality of risk (riesgo), such as that to which park rangers (guardaparques) are exposed, since day by day, due to the nature of their obligations, it is not determinative for the denial of the supplement claimed in this process that their position is not within the police category, because that does not exempt them from the risks that the rules governing them impose and qualify as police due to the functions they must perform. For these reasons, the undersigned considers that the salary treatment regarding the issue of the police risk (riesgo policial) supplement should be granted, because in the fundamental aspects of both categories of positions, they run a risk (riesgo) to their physical integrity and, perhaps that of the park rangers (guardaparques) is greater, since they must confront individual or organized criminality (poachers, among other criminal phenomena) and even carry out house raids, with prior authorization from criminal judges, sufficient regulatory requirements to declare that their situation is perhaps one with a greater degree of danger than that of ordinary police officers from other police forces that exist in our system. Only that in the case of park rangers (guardaparques), the assets they must protect are not people, but that does not make them any less relevant for the country, to the extent that it has undertaken to issue laws and create infrastructure for their execution, all with the purpose of protecting those assets of interest to the entire community, such as marine, wildlife, and forest resources, which are threatened by individual or collective actions of persons willing to commit crimes, who generate an imminent risk (riesgo), due to the expected reaction upon being discovered and detained by the park rangers (guardaparques), who have the obligation to carry out the arrests and subsequent handover to other authorities for the corresponding criminal sanction proceedings. Based on the reasons indicated above and, considering this judge that due to the position of park ranger (guardaparques) held by the plaintiff, since it is cataloged that his functions are within the police category, as can be deduced from the norms cited above, he does meet the requirement of exposure to risk (riesgo) to his physical integrity in the performance of his duties (certain risk (riesgo cierto)) and therefore, he does have the right to receive the supplement called "police risk (riesgo policial)", because it is not the category of the position that justifies and seeks to remunerate that supplement, but rather the real exposure to suffering damage to his physical integrity due to the fulfillment of his obligations, by reason of the assigned position; so that, in my opinion, the plaintiff fits the assumptions in the norm created to compensate, under said supplement, all those officials of police forces who, as stated, are exposed to suffering injuries while combating criminality (without the asset they protect being determinative for its application), because he performs police functions consisting of watching over the nation's assets (specifically natural resources, in their multiple varieties that are exposed in national parks), for which they put their physical integrity at risk (riesgo), because the park ranger (guardaparques) is the only one with such police authority within the protected national areas, where as a result of their labors, as indicated before, they confront varied delinquency (illegal hunting, fishing, and logging), violations of the wildlife law, among others carried out with risk (riesgo). Consequently, he must be recognized the police risk (riesgo policial) supplement, based on the principle of salary equality, of constitutional rank. It is appropriate to add that, in resolution No. 4368-2003, of the Constitutional Chamber (Sala Constitucional), reference was made to the principle of equality, in the following terms: "... regarding the principle of equality, it is important to recover what the Full Court stated, when it served as the constitutional court: 'The Principle of Equality before the law is only violated if a law grants different treatment, without justified reason, to persons who are in the same situation, that is, that for the same category of persons the regulations must be equal.' (Extraordinary session of August eleventh, nineteen eighty-three). Likewise, in an extraordinary session of June twenty-eighth, nineteen eighty-four, it considered: 'Equality before the law means not only equal treatment in equal conditions, because it would be contrary to this principle to apply the same measure in different conditions. But it must be emphasized that not every difference constitutes a legitimate cause for establishing different treatment, even less so without any restriction, because the difference may refer to irrelevant aspects, which do not affect the core of the matter, and also that the constitutional breach could also occur by excess, that is, when exorbitant measures are adopted in relation to the differences that might justify some different treatment.' These concepts served as support for the subsequent jurisprudential development that this Constitutional Court has made around the principle in question, enshrined both in domestic law (specifically in Article 33 of the Political Constitution), and in International Law (in the various international human rights instruments in force in our country). In relation to this principle, two key ideas have been given; first, in that it implies equal treatment among equals and unequal treatment for the unequal (to this effect, judgments numbers 7182-94, 1474-93, 5972-94, and 6097-94); and second, regarding the constitutional possibility of establishing differentiated situations between unequals, under the condition that these be reasonable and proportionate. Thus, in later judgments it has been expressed: 'The principle of equality, contained in Article 33 of the Political Constitution, implies that in all cases, equal treatment must be given, disregarding possible differentiating elements of legal relevance that may exist; or what is the same, not every inequality necessarily constitutes discrimination. Equality, as this Chamber has stated, is only violated when the inequality is devoid of an objective and reasonable justification. But furthermore, the cause of justification for the act considered unequal must be evaluated in relation to its purpose and its effects, such that there must necessarily exist a reasonable relationship of proportionality between the means employed and the purpose itself. That is, that equality must be understood in terms of the circumstances that occur in each specific case in which it is invoked, such that universal application does not prohibit contemplating different solutions for different situations, with diverse treatment. All that has been expressed means that equality before the law cannot imply material equality or real and effective economic equality.' (Judgments numbers 1770-94, at nine hours eighteen minutes on April fifteenth, nineteen ninety-four, and 1045-94 at eleven hours fifty-one minutes on February eighteenth, nineteen ninety-four)" (The emphasis is not from the original). And regarding the principle of salary equality, in vote No. 12017-2006, the body overseeing constitutionality pointed out: "On the principle of salary equality and following the thesis contained in the partially transcribed judgment, the Court has indicated that it is not discriminatory to establish salary differences as long as that different treatment has a reasonable basis, that is, it addresses particular and objective circumstances that justify it. Thus, in judgment 1997-1320 at 14:54 hours on March fourth, nineteen ninety-seven, the Chamber stated: 'It is evident that from the constitutional articles that are considered infringed (33, 57, 68, and 74) a clear purpose can be derived that, in salary matters, there be balanced and fair treatment for the different labor activities, whether they are professional in nature or not. This Chamber has reiterated this in its various pronouncements. But, as has also been explained, that balanced treatment supposes – as in any other case involving a dispute of equality – that the differences that exist between the various activities are recognized, so that those that are different are not equated, nor are those that are equal differentiated, in such a way that undue privileges result from overvaluing some, or injustices because others are undervalued.' (The emphasis is not from the original). From this jurisprudential line, it follows, without a doubt, that different salary treatment on the issue of the supplement being claimed would only be justified if the plaintiff, due to the position and the legal responsibilities he has, were not exposed to risks (riesgos) to his physical integrity, because that is the fundamental basis the legislator had when creating that supplement and, which, in order to avoid the interpretations that have been against park rangers (guardaparques), merely because they do not have positions formally cataloged as police, is sought to be regulated in the aforementioned legal initiative. That being the case, the undersigned considers it appropriate to grant the appeal filed by the plaintiff, to annul the contested judgment, and, in its place, to partially grant the claim. Consequently, the State must be ordered to pay the plaintiff the police risk (riesgo policial) supplement and the differences generated regarding the year-end bonus (aguinaldo) and the school salary (salario escolar), but not regarding vacation pay, since the granting of differences in those only occurs when the plaintiff has been paid any sum for that concept, by way of compensation, and this was not proven in the record. Regarding the sums granted, the payment of interest and indexation must be recognized, as provided in Article 565 of the Labor Code (Código de Trabajo), so that interest on rights arising before the effective date of the Labor Procedural Reform Law (Ley de Reforma Procesal Laboral) -July 25, 2017- will be paid as provided in numeral 1163 of the Civil Code (Código Civil) and on rights that arose as of July 25, 2017, as indicated in canon 497 of the Commerce Code (Código de Comercio). These are recognized from the date each right became due until effective payment. Regarding indexation, a distinction must also be made between rights arising before and after the effective date of the current Labor Code (Código de Trabajo). Rights that arose before July 25, 2017, will be indexed from the moment they became due and until the date of effective payment. Regarding those that arose subsequently, the indexation must be calculated from the month prior to the date of filing the claim, that is, from September 4, 2019, and up to one month before the date of effective payment, as provided in canon 565 ibidem. Furthermore, the defendant must make the respective legal deductions, including employer-worker quotas and all obligations corresponding to Social Security in the terms referred to in numeral 567 of the Labor Code (Código de Trabajo). In another vein, considering that it is a matter open to opinion as to the right that park rangers (guardaparques) have to receive the supplement for the risk (riesgo) they run, in the exercise of the legal obligations inherent to the position, the State's appeal is declared without merit.

THEREFORE:

The appeals in cassation filed are declared without merit. Magistrate Pereira Retana issues a dissenting vote. Grants the appeal filed by the plaintiff and denies that of the State. Annuls the contested judgment and, in its place, partially grants the claim. Orders the State to pay the plaintiff the police risk (riesgo policial) bonus, as well as the differences generated in year-end bonuses (aguinaldos) and school salaries (salarios escolares). On the resulting amounts, grants the payment of legal interest, from the date each right became due until effective payment, which it orders to be calculated for rights arising before July twenty-fifth, two thousand seventeen as provided in numeral one thousand one hundred sixty-three of the Civil Code (Código Civil) and for those arising as of July twenty-fifth, two thousand seventeen, as provided in canon four hundred ninety-seven of the Commerce Code (Código de Comercio). In the same way, grants the payment of indexation of the amount owed, for rights that arose before July twenty-fifth, two thousand seventeen, from the moment they became due until the date of effective payment, and regarding those that arose subsequently, from September fourth, two thousand nineteen and up to one month before the date of effective payment, as provided in canon five hundred sixty-five of the Labor Code (Código de Trabajo). In relation to the differences granted, authorizes the defendant to make the respective legal deductions, including employer-worker quotas and all obligations corresponding to Social Security. Resolves this matter with no special award of costs.

Luis Porfirio Sánchez Rodríguez Roxana Chacón Artavia Sandra María Pereira Retana Deyanira Adelaida Martínez Bolívar Shirley Vanessa Víquez Vargas Res: 2023000031 MRAMIREZS/RDGU CERTIFICATION:

In accordance with Article 28.2 of the Civil Procedural Code (Código Procesal Civil), it is hereby noted that Magistrate Shirley Vanessa Víquez Vargas concurred with her vote in the issuance of this judgment, but does not sign because she is on medical leave. San José, January 25, 2023.

Kenneth Muñoz Rojas Secretary a.i.

1 Telephones: 2295-3671, 2295-3676, 2295-3675 and 2295-4406. Facsimile: 2295-3009. Electronic Mail: [email protected]. and [email protected] Classification prepared by SALA SEGUNDA of the Judiciary. Its reproduction and/or distribution in an onerous form is prohibited.

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Sala Segunda de la Corte Clase de asunto: ordinario Analizado por: SALA SEGUNDA Sentencia con Voto Salvado Sentencias en igual sentido Sentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente Contenido de Interés:

Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Laboral Tema: Riesgo policial Tema: Exoneración en costas (exención en costas) Tema: Principio de buena fe SE DENIEGA EL PAGO DEL PLUS DE RIESGO POLICIAL A GUARDAPARQUES. No es posible equiparar sus funciones con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo. EXONERACIÓN EN COSTAS AL DEMANDANTE. BUENA FE. [31-23] Citas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas Contenido de Interés:

Tipo de contenido: Voto salvado Rama del Derecho: Laboral Tema: Riesgo policial VOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA PEREIRA RETANA. Considera que el accionante si tiene derecho a recibir el plus de riesgo policial, pues reúne el requisito de exposición a riesgo a su integridad física en el desempeño del cargo y no es la categoría del puesto lo que justifica y trata de remunerar ese plus, sino la real exposición a sufrir daños a su integridad física por el cumplimiento de sus obligaciones, en razón del cargo asignado. [31-23] Citas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas  Corte Suprema de Justicia SALA SEGUNDA Res: 2023-000031 SALA SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las diez horas cincuenta y cinco minutos del trece de enero de dos mil veintitrés.

Proceso ordinario establecido ante el Juzgado de Trabajo del Primer Circuito Judicial de San José, Sección Primera, por [Nombre 001], soltero, guardaparques y vecino de Cartago; contra el ESTADO, representado por su procuradora adjunta la licenciada, Amanda Grosser Jiménez; SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS DE CONSERVACIÓN, representada por director ejecutivo, [Nombre 003], soltero, geógrafo y administrador de Áreas Protegidas y vecino de Heredia. Actúan como apoderados especiales judiciales; de la parte actora, el licenciado Jorge Emilio Regidor Umaña; y del SINAC el licenciado Andrés Alvarado Ramírez. Todos mayores, casados, abogados y vecinos de San José, con las excepciones indicadas.

Redacta la Magistrada Chacón Artavia, y;

CONSIDERANDO:

I.- ANTECEDENTES: Por medio de su apoderado especial judicial, el actor manifestó que labora para el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, en adelante SINAC, prestando sus servicios como oficial de seguridad de Servicio Civil 1, desde el 27 de junio de 2005. Según expuso, cumple funciones de prevención, control y protección de los recursos naturales, lo que implica detener y denunciar a los infractores, además de tener que desplazarse en vehículos oficiales y a pie en acción de prevención, cooperando en labores policiales. Indicó que lo anterior produce que tengan que enfrentarse con personas armadas y a animales peligrosos que ponen en riesgo su vida. Por ello, solicitó se condene al Estado al pago del plus salarial por riesgo policial, junto con las diferencias generadas en vacaciones, aguinaldo y salario escolar, así como intereses, indexación y ambas costas. La representación estatal contestó de forma negativa y respecto al accionante planteó las excepciones de cosa juzgada material, de inoponibilidad de la demanda, de pago y de falta de derecho. Pidió se declare sin lugar la demanda y se condene a la parte accionante al pago de costas e intereses. De resolverse lo contrario, requirió se le exonere en costas. La a-quo declaró sin lugar la demanda y resolvió el asunto sin especial condena en costas.

II.- RECURSOS DE CASACIÓN: Ambas partes recurren lo fallado y expresan los siguientes agravios. El apoderado especial judicial de la parte actora alega, en primer orden, violación al debido proceso en relación a la declaratoria de puro derecho. A su juicio, el análisis de los hechos se debía hacer asumiendo que de lo que se trataba no era de demostrar, pues es un asunto de puro derecho y el asunto de puro derecho lo que hace es partir de que lo expuesto en la demanda y la contestación hay que valorarlos partiendo de estos y de sus efectos, sin esperar demostraciones de ningún tipo, pues si hubiera que probar algo, entonces la sentencia se hizo ilegalmente, pues requería de la prueba que se ofreció. Es decir, la a quo lo que debía hacer es valorar si las labores que despliega el actor son las propias para obtener el beneficio del plus del riesgo profesional según el manual descriptivo de puestos. En razón de lo anterior, precisamente por el hecho de que la jueza siente que no se probaron algunas cosas (las cuales no había que probar, pues es un proceso de puro derecho), aportan un conjunto de pruebas documentales para demostrar la verdadera labor. Explica que, a diferencia de los policías de la fuerza pública, los “guardaparques” van más allá, pues no solo detienen a un infractor, sino que él prepara la denuncia que se le presenta a la fiscalía, y estas actividades no las hace un policía. En otro orden, acusa aplicación omisa de las normas del riesgo profesional y las leyes ambientales a la labor de los guardaparques. Hace ver que conforme las leyes ambientales, su labor real es de policía, y sus actos generan o pueden generar riesgos de los cuales deriva el derecho que requiere. La parte demandada recurre lo resuelto respecto a las costas del proceso. Acusa falta de fundamentación fáctica que justifique la exoneración de costas de la parte actora. Invoca los numerales 562 y 563 del Código de Trabajo. Señala que la sentencia recurrida no solo carece de toda justificación que sustente, de manera clara y puntual, los motivos que llevaron al juez de instancia a determinar la procedencia de la exoneración, sino que resulta incongruente, toda vez que, por una parte determina la falta de derecho del actor sobre su reclamo -tal y como lo establece el mismo ordenamiento jurídico-, pero de forma contraria a lo establecido decide exonerar sin que exista una justificación clara. Establece que no es procedente esa decisión por un tema de “interpretación” normativa, pues tal presupuesto no se encuentra dentro los establecidos en la norma legal, así como que el mismo se encontraba debidamente representado por un asesor legal.

III.- SOBRE LA PRUEBA PARA MEJOR RESOLVER: El artículo 594 del Código de Trabajo reformado por la Ley 9343 (Reforma Procesal Laboral), dispone que ante el órgano de casación solo podrán presentarse u ordenarse para mejor proveer pruebas documentales o técnicas que puedan ser de influencia decisiva, según calificación discrecional del órgano. La parte accionante aporta un conjunto de pruebas documentales para demostrar, según su dicho, su verdadera labor. A juicio de la Sala, dicho documento no es de influencia decisiva para resolver con acierto el presente asunto, ya que se estima que en autos se cuenta con elementos suficientes y claros para su resolución. Asimismo, es importante acotar que este instituto procesal no puede ser utilizado para suplir la insuficiencia probatoria de la parte que no procuró traer a los autos, en el momento procesal oportuno, la prueba que da sustento a su posición en juicio; puesto que, de conformidad con el principio dispositivo que rige la materia probatoria, las partes ostentan la responsabilidad no solo de ofrecer la prueba sino también de procurar que esta sea traída al proceso en el momento procesal oportuno. Conforme lo expuesto, la prueba documental ofrecida para mejor resolver en el recurso no es de recibo.

IV.- SOBRE EL RECURSO POR RAZONES PROCESALES: La parte actora solicita la nulidad de la sentencia, pues considera que la a-quo incurrió en violación al debido proceso, dado que el asunto se declaró de puro derecho. Es importante indicar que el artículo 587 del Código de Trabajo establece: “Por razones procesales será admisible cuando se invoque: 1.- Cualquiera de los vicios por los cuales procede la nulidad de actuaciones, siempre y cuando estos hayan sido alegados en alguna de las fases precedentes del proceso y la reclamación se haya desestimado”. En el asunto bajo estudio, por medio de la resolución de las veinte horas doce minutos del veintiocho de marzo del dos mil veintidós, se concedió audiencia para la emisión de conclusiones, las cuales fueron rendidas oportunamente por ambas partes. Luego, el Juzgado ordenó la desacumulación del asunto, aclarando que se trataba de un asunto de puro derecho. Esa resolución fue notificada a ambas partes el 19 de marzo del 2022, en los medios debidamente señalados; y, contra esta no se interpuso recurso alguno. Así las cosas, no se alegó la oposición a la declaratoria del proceso de puro derecho en el momento procesal oportuno, sino que es hasta la presentación del recurso que la parte actora se muestra disconforme. Tal como se indicó, para que ese argumento sea admisible en casación, debe haber sido alegado en las fases precedentes del proceso, según lo requiere el artículo 587, inciso 1° del Código de Trabajo. Al no haberse manifestado esa inconformidad ante el Juzgado, el reproche es inatendible.

V.- SOBRE EL PLUS SALARIAL DENOMINADO "RIESGO POLICIAL": El numeral 91 de la Ley General de Policía, n.º 7410 del 26 de mayo de 1994 (adicionado por el artículo 3 de la Ley de Fortalecimiento de la Policía Civilista, n.° 8096 del 15 de marzo de 2001; y corrida su numeración mediante el ordinal 1 de la Ley de Creación de la Policía Escolar y de la Niñez, n.° 8449 del 14 de junio de 2005, que lo trasladó del antiguo 85 al 91 actual), estatuye: “Créase un incentivo denominado riesgo policial, el cual consiste en un plus salarial equivalente a un dieciocho por ciento del salario base; corresponderá a todos los funcionarios que desarrollen funciones policiales que impliquen riesgo a su integridad física, independientemente de la ubicación en la estructura administrativa (así reformado el párrafo anterior de acuerdo con la anulación parcial hecha por resolución de la Sala Constitucional número 12017 del 16 de agosto de 2006. El resalto es agregado). En el voto supracitado, se indica: “El otorgamiento de este incentivo salarial deberá fundamentarse, en cada caso concreto, definiendo las razones por las cuales las funciones del empleado correspondiente encuadran dentro del supuesto de peligrosidad definido”. Por medio del Decreto Ejecutivo N.° 29597 del 5 de junio de 2001 se promulgó el “Reglamento para el pago del riesgo policial” , cuyo numeral 1 reza: “El plus salarial denominado "Riesgo Policial", es pagadero única y exclusivamente a los "servidores policiales", en virtud del cumplimiento de las "funciones policiales" que les corresponde en razón de la investidura, nombramiento, puesto y cargo que ostentan, como miembros de la Fuerza Pública, y que en el desempeño de funciones se corra algún riesgo inminente para la integridad física , en razón de la peligrosidad que la función policial pueda significar. Mediante resolución fundada, se razonará en cada caso concreto, en qué consisten las circunstancias de peligrosidad que impliquen algún riesgo para la integridad física del servidor, independientemente de su ubicación dentro de la estructura administrativa del Ministerio, debiéndose constatar además, el cumplimiento de los supuestos que se detallan en el presente reglamento” (El resaltado es agregado). Por su parte, el artículo 2 cita: “Se entiende por "servidor policial": La persona nombrada en un puesto de plaza policial de alguno de los cuerpos policiales cuya competencia esté prevista por Ley, para servir al Estado en el ejercicio de la función policial, para lo cual es investido de autoridad pública, de conformidad con la Constitución Política y la Ley. Por consiguiente, para que una persona sea servidor policial, debe darse el concurso de las siguientes condiciones: a) Investidura otorgada por el Presidente de la República y el Ministro del ramo mediante Acuerdo Ejecutivo. b) Juramentación constitucional para el desempeño y ejercicio del cargo de autoridad pública. c) Nombramiento en puesto de plaza policial, en alguno de los Cuerpos Policiales que conforman la Fuerza Pública, cuya competencia esté constituida por Ley. El nombramiento debe estar conformado a Derecho, según los requisitos y procedimientos de reclutamiento, selección y nombramiento establecidos en la legislación que regula la relación de servicio y la función policial. d) Desempeñar funciones policiales propiamente dichas”. Luego, el artículo 3 del mismo cuerpo normativo establece que: “Se entiende por "funciones policiales", sin perjuicio de lo que se establezca en otras disposiciones normativas de rango superior, aquellas que se comprenden dentro de los enunciados genéricos de: defensa de la soberanía nacional, mantenimiento del orden público, vigilancia y seguridad ciudadana. Se implican entonces, las funciones que realiza un funcionario investido de autoridad para garantizar: la seguridad nacional, la seguridad de las personas y de los bienes, la integridad física y el respeto de los derechos y libertades de los ciudadanos, el mantenimiento del orden y la tranquilidad pública, la prevención y represión de la delincuencia, la ejecución de las decisiones de los órganos jurisdiccionales y administrativos; para lo cual cuenta con investidura de autoridad pública con atribuciones para realizar legítimamente: allanamientos, decomisos y detenciones, con arreglo en la Constitución Política y la Ley”. En igual sentido, el Tribunal Constitucional en el pronunciamiento número 4368-2003 de las 15 horas y 28 minutos del 21 de mayo del 2003, en lo interesa, definió: “El artículo 12 de la Constitución dispone, en cuanto a la función general de las distintas fuerzas de policía, que para la vigilancia y conservación del orden público habrá las fuerzas de policía necesarias; con ello se alude a la principal tarea de la Fuerza Pública, cual es mantener el orden público en general, y velar por la seguridad de los habitantes. Así lo ha afirmado también esta Sala, entre muchas otras, en sentencias números 1588-91, 5882-93 y 884-98. Concretamente, y sobre este punto, se dijo: "Podemos definir el concepto de fuerza pública como el conjunto de cuerpos de seguridad -y sus agentes- que bajo la dependencia del Poder Ejecutivo tienen como finalidad mantener el orden público y velar por la seguridad de los habitantes con funciones fundamentalmente preventivas y ocasionalmente represivas. Por disposición Constitucional -y seguramente por motivos históricos ya que en ellas descansaba como único cuerpo armado, el poder que apareja la tenencia y el uso de las armas- la Constitución no sólo confiere el mando supremo de ella al Poder Ejecutivo, sino que, por razones obvias de ser funcionarios de absoluta lealtad establece también -como atribución del Presidente y del respectivo Ministro- nombrar y remover a los miembros que componen dicha fuerza pública (…).Por otra parte, en lo que se refiere al órgano rector de las fuerzas de policía, el artículo 140 constitucional, en sus incisos 1), 6) y 16) establece que le corresponde al Presidente de la República y al respectivo Ministro de Gobierno nombrar y remover libremente a los miembros de la fuerza pública, mantener el orden y la tranquilidad de la Nación, tomar las providencias necesarias para el resguardo de las libertades públicas y disponer de la fuerza pública para preservar el orden, defensa y seguridad del país; y el inciso 3) del artículo 139 ídem señala que le corresponde, exclusivamente, a quien ejerce la Presidencia de la República, ejercer el mando supremo de la fuerza pública (resoluciones de la Sala Constitucional, números 10134-1999 y 1049-2001). Interesa también hacer referencia al concepto de función policial, el cual se extrae de la Ley General de Policía, artículo 6, que incluye, dentro de las fuerzas de Policía, a las siguientes, que tienen la seguridad pública a su cargo: la Guardia Civil, la Guardia de Asistencia Rural, la policía encargada del control de drogas no autorizadas y de actividades conexas; la Policía de Fronteras, la Policía de Migración y Extranjería, la Policía del Control Fiscal, la Dirección de Seguridad del Estado, la Policía de Tránsito, la Policía Penitenciaria y las demás fuerzas de policía, cuya competencia esté prevista en la ley. De acuerdo con el artículo 2 ídem, los miembros de las fuerzas de Policía son funcionarios públicos, obligados a observar y cumplir la Constitución Política, los tratados internacionales y las leyes vigentes; entre sus funciones, de acuerdo con el numeral 4, se encuentran: vigilar, conservar el orden público, prevenir las manifestaciones de delincuencia y cooperar para reprimirlas en la forma en que se determina en el ordenamiento jurídico. De acuerdo con lo anterior, y también con base en los numerales 10, 44, 45, 47, 52, 59, 69 y 70 de la Ley General de Policía, todos los miembros de todas las fuerzas de policía del Poder Ejecutivo se constituyen en destinatarios de todos los imperativos que debe cumplir la Policía Administrativa en una República, así como de todos los derechos que les corresponde como servidores públicos en los distintos repartos administrativos…” (El resaltado es agregado). En el caso bajo análisis, la juzgadora de instancia concluyó que el servidor no demostró que sus funciones sean similares a las que establece el artículo 8 de la Ley General de Policía (hecho no probado). El recurrente alega que esa decisión es injustificada porque diversas normas en nuestro ordenamiento jurídico ratifican las competencias policiales de quienes se desempeñan como guardaparques. Es cierto que en los numerales 54 de la Ley Forestal, 1996, 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales y 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, se dispone que las personas funcionarias que fungen como guardaparques tienen carácter de autoridad policial; sin embargo, dichas normas establecen con claridad que esa autoridad se limita a denunciar y reportar ante las autoridades competentes las respectivas infracciones, o sea que sus obligaciones son de mera colaboración y, por ende, distintas a los servidores y las servidoras de la Fuerza Pública. Así, en el artículo 54 de la Ley Forestal, N.° 7575 del 13 de febrero de 1996, se estipula: “Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas. Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito. También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días”. Por su parte, el ordinal 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales, N.° 6084 del 24 de agosto de 1977, reza: “Quien contraviniera lo dispuesto en el artículo ocho, será expulsado inmediatamente del Parque Nacional y puesto a la orden de las autoridades judiciales correspondientes, por los empleados del Servicio de Parques Nacionales, quienes para ese efecto tendrán el carácter de autoridades de policía”. Por último, en el canon 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, N.° 7317 del 30 de octubre de 1992, se dispone que: “Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del SINAC debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley. En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario” (Los resaltado son agregados). Por ello, se estima que no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo (en igual sentido puede consultarse los votos de este órgano números 1469, de las 10:40 horas del 7 de agosto y el número 948, de las 12:00 horas del 29 de mayo, ambos del 2020). Como se explicó con anterioridad, los cuerpos policiales deben, como parte de sus funciones, garantizar la seguridad nacional, no solo de las personas sino también de los bienes, velar por el respeto de los derechos y libertades de todos los ciudadanos y de todas las ciudadanas, manteniendo el orden y la tranquilidad pública, previniendo y reprimiendo la delincuencia y ejecutando las decisiones de los órganos jurisdiccionales y administrativos. En cambio, según se tuvo por acreditado, el propósito del puesto que desempeña el promovente es: “ Atención y combate de incendios forestales. 2. Inspecciones a diferentes sitios del ASP para identificar posibles focos de incendios forestales (temporal de diciembre a mayo). 3. Recorridos y actividades de alerta temprana en el ASP. 4. Charlas en centros educativos en las zonas adyacentes al ASP. 5. Cualquier otra que por la naturaleza del trabajo se requiera” (consultar hecho probado segundo e imágenes 127-128 del expediente virtual del Juzgado). De ahí que la mayoría de esta Sala considera que las funciones desempeñadas por el accionante, como guardaparques, no encajan dentro de los parámetros legales y jurisprudenciales necesarios para ser acreedor del reconocimiento del incentivo por riesgo policial. Finalmente, aunque no hay duda de que el promovente corre peligro como los y las policías, esa circunstancia no es suficiente para concluir que ostenta esa investidura. Así las cosas, no resulta posible acoger el reclamo formulado por la parte accionante y tampoco se está ante algún supuesto que hagan posible aplicar la regla de la norma más favorable al trabajador.

VI.- SOBRE LAS COSTAS: La representación estatal objeta que se haya eximido al demandante perdidoso del pago de ambas costas. En materia laboral el tema de las costas está regulado en los artículos 562 y 563 del Código de Trabajo. Con sustento en esa normativa, la regla es condenar al vencido en el litigio a pagar ambas costas del juicio, tal y como lo adujo la representante del Estado. Sin embargo, al tenor del artículo 563 del Código citado se puede eximir del pago de esos gastos a quien se encuentre en alguno de los supuestos señalados en ese numeral, esto es: cuando el vencido haya litigado con evidente buena fe; cuando las proposiciones hayan prosperado parcialmente; o cuando haya vencimiento recíproco. El presente asunto se resolvió sin especial sanción en estos gastos, al considerarse que: “(…) el actor se encuentra dentro de los presupuestos de exoneración en el pago de las costas. Su pretensión no puede considerarse temeraria, pues se trata de un tema de interpretación de la normativa aplicable al caso, por lo que daba a lugar a pensar que tenía derecho al otorgamiento del riesgo policial reclamado”. No obstante, la representación estatal asegura que dicha absolutoria es infundada, en tanto el tema de “interpretación normativa” no es un presupuesto contemplado en el numeral 563 ibídem. Es cierto que ese supuesto no se encuentra contemplado en la norma citada, pero la decisión del Juzgado de exonerar al funcionario vencido del pago de este rubro, según se aprecia en la parte dispositiva de la sentencia recurrida, fue porque lo calificó como litigante de buena fe (inciso 1° del ordinal 563 del Código de Trabajo); lo cual comparte esta Sala. La buena fe procesal hace referencia al convencimiento que tiene la parte de que el derecho reclamado le asiste y, en el presente caso, es evidente que la parte perdidosa, a luz de la normativa especial que les otorga carácter de autoridad policial a los guardaparques en el desempeño de sus funciones, pudo considerar que le asistía derecho al reclamo del plus denominado riesgo policial, aun cuando su interpretación, como se analizó, no era acertada. De ahí que la exoneración dispuesta por el Juzgado se estima ajustada a derecho.

VII.- CONSIDERACIÓN FINAL: Como corolario de lo expuesto, lo procedente es declarar sin lugar los recursos de casación presentados.

VIII.- VOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA PEREIRA RETANA: La suscrita magistrada disiente del voto de mayoría por las razones que de seguido se expondrán. Existen leyes que regulan varias de las tareas policiales que ejercen los guardaparques e incluso les reconocen el carácter de autoridades de policía: A) Ley Forestal, n.° 7575 del 13 de febrero de 1996, precepto 54: “Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas. Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone. Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito. También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días”. B) Ley del Servicio de Parques Nacionales, n.° 6084 del 24 de agosto de 1977, en sus ordinales 8 y 9, en lo de interés para resolver este caso, por su orden, indican: "...2) Cazar o capturar animales silvestres, recolectar o extraer cualquiera de sus productos o despojos... 8) Portar armas de fuero, arpones o cualquier otro instrumento que pueda ser usado para cacería... 11) Provocar cualquier tipo de contaminación ambiental. 12) Extraer piedras, arenas, grava o productos semejantes..."“ARTÍCULO 9°. - Quien contraviniera lo dispuesto en el artículo ocho, será expulsado inmediatamente del Parque Nacional y puesto a la orden de las autoridades judiciales correspondientes, por los empleados del Servicio de Parques Nacionales, quienes para ese efecto tendrán el carácter de autoridades de policía”. (El destacado se agrega por quien redacta). C) Ley de Conservación de Vida Silvestre, n.° 7317 del 30 de octubre de 1992, mandato 16: “Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del SINAC debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley. En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario” (Los resaltados son propios). De lo anterior se infiere, con meridiana claridad, que los guardaparques llevan a cabo labores policiales, tales como detener, inspeccionar, decomisar, desalojar, patrullar y atender denuncias, para las que tiene el carácter de autoridad de policía, exponiéndose, por ese solo hecho a riesgos para su integridad física, por lo que, aunque su puesto no esté catalogado como de policía, ello no los excluye de los riesgos antes señalados, pues deben de enfrentar a personas que dentro de los parques nacionales sean sorprendidos delinquiendo, por incurrir en alguna de las conductas tipificadas por la ley como delictivas. Ese solo hecho, más la competencia y obligación de detenerles, cuando sean sorprendidos en la comisión del delito, y decomiso de los productos substraídos del parque nacional, son por su naturaleza de carácter peligroso, que les pone en condición real de exponer hasta su vida, pues incluso enfrentan a quienes tienen armas para delinquir, entonces no otra cosa puede concluirse. Así que, este es un caso de análisis de la realidad legal que les obliga a los guardaparques y no de si traen prueba testimonial para demostrar los riesgos a los que se enfrentan, pues las leyes bajo las que su trabajo se rige, por sí solas los pone en condición de riesgo, de manera que no deben ser tratados en forma desigual con relación a los que tienen puestos propiamente de policías. Considera la suscrita juzgadora que, si bien el artículo 91 de la Ley General de Policía, tuvo como destinatarios del complemento por riesgo policial, a los funcionarios que desarrollen funciones policiales y que estas supongan un riesgo para su integridad física, debemos tomar en consideración que pone como requisito que se trate de una exposición constante o permanente al riesgo. Tan riesgoso es el trabajo de los guardaparques, que existe una iniciativa legislativa, expediente n.° 16626, que pretende emitir una le denominada "Ley de Justicia Salarial para los Guardaparques del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y Operativización del Fideicomiso de Áreas Silvestres Protegidas", por considerar que significa riesgo policial aquel peligro al que está expuesto el o la funcionaria que labora en prevención, control y protección de los recursos naturales, en la categoría de autoridad de policía, del Ministerio de Ambiente y Energía. Si bien se trata solo de un proyecto de ley que por esa misma condición no es vinculante para quien juzga en estos casos, es lo cierto que esa iniciativa recoge y pretende tutelar una realidad de riesgo, como es a la que están expuestos los guardaparques, pues día a día, por la naturaleza de sus obligaciones, sin que para la denegatoria del plus que se reclama en este proceso sea determinante el que su plaza no está dentro de la categoría de policía, pues ello no le exime de los riesgos que las normas que lo rigen le imponen y califican de policía por las funciones que debe desempeñar. Por esas razones, la suscrita considera que debe darse el trato salarial sobre el tema del plus de riesgo policial, pues en lo fundamental de ambas categorías de puestos, corren riesgo a la integridad física y, quizá es mayor el de los guardaparques, pues tiene que enfrentar la criminalidad individual u organizada (cazadores furtivos, entre otros fenómenos criminales) y hasta hacer allanamientos en casas, previa autorización de jueces penales, exigencias normativas suficientes para declarar que su situación es quizá con un grado mayor de peligrosidad que la de simples policías de otros cuerpos policiales que existen en nuestro sistema. Solo que en el caso de los guardaparques, los bienes que deben proteger no son personas, pero no por ello dejan de ser de relevancia para el país, al grado que se ha ocupado de dictar leyes y crear infraestructura para su ejecución, todo con la finalidad de la tutela de esos bienes de interés para toda la colectividad, como son las riquezas marinas, silvestres y forestales, mismas que se ven amenazadas por acciones individuales o colectivas de personas dispuestas a delinquir, quienes generan un riesgo inminente, por la reacción esperable al ser descubiertos y detenidos por los guardaparques, quienes tienen la obligación de realizar las detenciones y posterior entrega a otras autoridades para el trámite de sanciones de tipo penal que corresponda. Con fundamento en las razones antes indicadas y, considerando esta juzgadora que por el puesto de guardaparques que ocupa el actor, al estar catalogado que sus funciones están dentro de la categoría de policía, como se desprende de las normas supra citadas, sí reúne el requisito de exposición a riesgo a su integridad física en el desempeño del cargo (riesgo cierto) por lo que, sí tiene derecho a recibir el plus denominado "riesgo policial", pues no es la categoría del puesto lo que justifica y trata de remunerar ese plus, sino la real exposición a sufrir daños a su integridad física por el cumplimiento de sus obligaciones, en razón del cargo asignado, de modo que, en mi criterio, el accionante se ajusta a los presupuestos en la norma creada para retribuir, bajo el citado plus, a todos aquellos funcionarios de los cuerpos policiales que, como queda dicho, se ven expuestos a sufrir lesiones al combatir la criminalidad (sin que el bien que protegen sea lo determinante para su aplicación), pues realiza funciones policiales consistentes en vigilar los bienes de la nación (concretamente los recursos naturales, en sus múltiples variedades que están expuestos en los parques nacionales) para lo cual ponen en riesgo su integridad física, por ser el guardaparques el único con esa autoridad policial dentro de las áreas nacionales protegidas, donde producto de sus labores como se indicó antes, lo enfrentan a delincuencia variada (caza, pesca y tala ilegal), infracciones a la ley de vida silvestre, entre otras realizadas de riesgo. En consecuencia, se le ha de reconocer el plus por riesgo policial, con fundamento en el principio de igualdad salarial, de rango constitucional. Conviene agregar, que en la resolución n.° 4368-2003, de la Sala Constitucional, se hizo referencia al principio de igualdad, en los siguientes términos : “... en cuanto al principio de igualdad, es importante rescatar lo que la Corte Plena señaló, cuando fungió como tribunal constitucional: "El Principio de Igualdad ante la ley solamente se viola si una ley otorga un trato distinto, sin motivo justificado, a personas que se encuentren en igual situación, o sea, que para una misma categoría de personas las regulaciones tienen que ser iguales." (Sesión extraordinaria del once de agosto de mil novecientos ochenta y tres). Asimismo, en sesión extraordinaria del veintiocho de junio de mil novecientos ochenta y cuatro consideró: "Igualdad ante la ley significa no solo trato igual en condiciones iguales, pues resultaría contrario a este principio aplicar una misma medida en condiciones diferentes. Pero debe hacerse hincapié en que no toda diferencia constituye causa legítima para establecer un distinto trato, menos aún, sin restricción alguna, pues la diferencia puede referirse a aspectos irrelevantes, que no afectan lo medular del caso además de que el quebranto constitucional también podría producirse por exceso , es decir, cuando se adoptan medidas exorbitantes en relación a las diferencias que pudieren justificar algún distinto trato." Estos conceptos sirvieron de sustento para el posterior desarrollo jurisprudencial que este Tribunal Constitucional ha hecho en torno al principio en cuestión, consagrado tanto en el derecho interno (propiamente en el artículo 33 de la Constitución Política), como en el Derecho Internacional (en los diversos instrumentos internacionales de derechos humanos vigentes en nuestro país). En relación con este principio se han dado dos ideas claves; primero, en cuanto implica el trato igual entre iguales y desigual para los desiguales (al efecto, las sentencias números 7182-94, 1474-93, 5972-94 y 6097-94); y segundo, en cuanto a la posibilidad constitucional de establecer situaciones diferenciadas entre desiguales, bajo la condición de que éstas sean razonables y proporcionadas. Así, en posteriores sentencias se ha expresado: "El principio de igualdad, contenido en el Artículo 33 de la Constitución Política, implica que en todos los casos, se deba dar un trato igual prescindiendo de los posibles elementos diferenciadores de relevancia jurídica, que pueda existir; o lo que es lo mismo, no toda desigualdad constituye necesariamente una discriminación. La igualdad, como lo ha dicho esta Sala, sólo es violada cuando la desigualdad está desprovista de una justificación objetiva y razonable. Pero además, la causa de justificación del acto considerado desigual debe ser evaluada en relación con la finalidad y sus efectos, de tal forma que deba existir, necesariamente, una relación razonable de proporcionalidad entre los medios empleados y la finalidad propiamente dicha. Es decir, que la igualdad debe entenderse en función de las circunstancias que ocurren en cada supuesto concreto en el que se invoca, de tal forma que la aplicación universal, no prohíbe que se contemplen soluciones distintas ante situaciones distintas, con tratamiento diverso. Todo lo expresado quiere decir, que la igualdad ante la ley no puede implicar una igualdad material o igualdad económica real y efectiva." (Sentencias números 1770-94, de las nueve horas dieciocho minutos del quince de abril de mil novecientos noventa y cuatro, y 1045-94 de las once horas cincuenta y un minutos del dieciocho de febrero de mil novecientos noventa y cuatro)” (El destacado no es del original). Y en lo que atañe al principio de igualdad salarial, en el voto n. 12017-2006, el órgano contralor de constitucionalidad apuntó: “Sobre el principio de igualdad salarial y siguiendo la tesis contenida en la sentencia parcialmente transcrita, el Tribunal ha señalado que no resulta discriminatorio establecer diferencias salariales siempre y cuando ese trato diferente tenga un fundamento razonable, esto es, atienda a circunstancias particulares y objetivas que lo justifiquen. Así en la sentencia 1997-1320 de las 14:54 horas del cuatro de marzo de mil novecientos noventa y siete, la Sala señaló: “Es evidente que de los artículos constitucionales que se estima infringidos (33, 57, 68 y 74) se puede derivar un claro propósito de que, en materia salarial, exista un tratamiento equilibrado y justo para las distintas actividades laborales, tengan o no un carácter profesional. Esta Sala lo ha reiterado así en sus diversos pronunciamientos. Pero, como ha sido explicado también, ese trato equilibrado supone –como en cualquier otro caso en que esté de por medio una disputa de igualdad– que se reconozcan las diferencias que existen entre las diversas actividades, de modo que no se equiparen las que son distintas ni se diferencien las que son iguales, de forma tal que resulten indebidos privilegios por el hecho de sobrevaluar a unas, o injusticias porque se subvalúen otras”. (El destacado no es del original). De esa línea jurisprudencial se colige, sin lugar a dudas, que solo se justificaría, en el caso concreto, un trato salarial distinto en el tema del plus que se reclama, si el actor, por el puesto y las responsabilidades legales que tiene, no se viera expuesto a riesgos a su integridad física, pues esa es la base fundamental que tuvo el legislador al crear ese plus y, que para evitar las interpretaciones que han sido en contra de los guardaparques, por el solo hecho de no tener puestos catalogados formalmente como policías, quiere regularse en la iniciativa legal antes citada. Así las cosas, la suscrita considera procedente acoger el recurso formulado por la parte actora, anular el fallo impugnado y, en su lugar, declarar parcialmente con lugar la demanda. En consecuencia, se debe condenar al Estado a pagarle al actor el plus por riesgo policial y las diferencias generadas respecto del aguinaldo y el salario escolar, no así de las vacaciones, por cuanto el otorgamiento de diferencias en aquellas solo ocurre cuando al demandante se le haya pagado suma alguna por ese concepto, a modo de compensación, y esto no fue acreditado en autos. Sobre las sumas otorgadas, se debe reconocer el pago de intereses e indexación, conforme lo dispone el artículo 565 del Código de Trabajo, por lo que los intereses por los derechos surgidos de previo al rige de la Ley de Reforma Procesal Laboral -25 de julio de 2017-, se pagarán conforme lo previsto en el numeral 1163 del Código Civil y por los derechos que surgieron a partir del 25 de julio de 2017, según lo indicado el canon 497 del de Comercio. Los cuales se reconocen a partir de la fecha de exigibilidad de cada derecho y hasta el efectivo pago. Respecto a la indexación también debe diferenciarse entre los derechos surgidos con anterioridad y posterioridad a la fecha del rige del actual Código de Trabajo. Los derechos que surgieron antes del 25 de julio de 2017 se indexarán a partir del momento en que resultaron exigibles y hasta la fecha del efectivo pago. Respecto de los que surgieron con posterioridad, la indexación ha de calcularse desde el mes anterior a la fecha de presentación de la demanda, o sea desde 04 de setiembre de 2019, y hasta un mes antes a la fecha del efectivo pago, conforme lo dispuesto en el canon 565 ibídem. Además, el demandado debe realizar las deducciones legales respectivas, incluyendo las cuotas obrero-patronales y todas las obligaciones correspondientes a la Seguridad Social en los términos referido en el numeral 567 del Código de Trabajo. En otro orden de ideas, por estimar que se trata de un tema opinable en cuanto al derecho que les asiste a los guardaparques a recibir el plus por el riesgo que corren, en el ejercicio de las obligaciones legales propias del cargo, declaró sin lugar el recurso del Estado.

POR TANTO:

Se declaran sin lugar los recursos de casación formulados. La Magistrada Pereira Retana salva el voto. Declara con lugar el recurso planteado por el accionante y deniega el del Estado. Anula el fallo impugnado y, en su lugar, declara parcialmente con lugar la demanda. Condena al Estado a pagarle al actor el sobresueldo de riesgo policial, así como las diferencias generadas en aguinaldos y salarios escolares. Sobre los montos resultantes otorga el pago de los intereses legales, a partir de la fecha de exigibilidad de cada derecho y hasta el efectivo pago, los que dispone calcular por los derechos surgidos de previo al veinticinco de julio de dos mil diecisiete conforme lo previsto en el numeral mil ciento sesenta y tres del Código Civil y por los que surgieron a partir del veinticinco de julio de dos mil diecisiete, según lo previsto en el canon cuatrocientos noventa y siete del Código de Comercio. De igual modo, concede el pago de la indexación de lo adeudado, por los derechos que surgieron antes del veinticinco de julio de dos mil diecisiete, a partir del momento en que resultaron exigibles y hasta la fecha del efectivo pago, y respecto de los que surgieron con posterioridad, a partir del cuatro de setiembre de dos mil diecinueve y hasta un mes antes a la fecha del efectivo pago, conforme lo dispuesto en el canon quinientos sesenta y cinco del Código de Trabajo. En relación con las diferencias concedidas, autoriza al demandado a realizar las deducciones legales respectivas, incluyendo las cuotas obrero-patronales y todas las obligaciones correspondientes a la Seguridad Social. Resuelve este asunto sin especial condena en costas.

Luis Porfirio Sánchez Rodríguez Roxana Chacón Artavia Sandra María Pereira Retana Deyanira Adelaida Martínez Bolívar Shirley Vanessa Víquez Vargas Res: 2023000031 MRAMIREZS/RDGU CONSTANCIA:

De conformidad con el artículo 28.2 del Código Procesal Civil, se hace constar que la Magistrada Shirley Vanessa Víquez Vargas concurrió con su voto en el dictado de esta sentencia, pero no firma por encontrarse incapacitada. San José, 25 de enero de 2023.

Kenneth Muñoz Rojas Secretario a.i.

1 Clasificación elaborada por SALA SEGUNDAdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.

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    Concept anchorsAnclajes conceptuales

    • Ley General de Policía Art. 91
    • Ley Forestal Art. 54
    • Ley del Servicio de Parques Nacionales Art. 9
    • Ley de Conservación de Vida Silvestre Art. 16
    • Código de Trabajo Arts. 562 y 563

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