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Res. 03002-2022 Sala Segunda de la Corte · Sala Segunda de la Corte · 26/10/2022

Police-Risk Pay Supplement for SINAC Park RangersPlus de riesgo policial para guardaparques del SINAC

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OutcomeResultado

Partially grantedParcialmente con lugar

By majority, the Chamber vacated the challenged judgment and ordered retroactive payment of the park ranger’s police-risk supplement, related year-end bonus and school salary differences, interest, and inflation adjustment, while denying vacation-pay differences.Por mayoría, la Sala anuló el fallo impugnado y ordenó pagar retroactivamente al guardaparque el plus de riesgo policial, las diferencias en aguinaldo y salario escolar, intereses e indexación, pero rechazó las diferencias en vacaciones.

SummaryResumen

By majority, the Second Chamber held that a SINAC employee performing park-ranger duties was entitled to the police-risk salary supplement even though his position was not formally classified as a police post. The majority found that the controlling consideration was the employee’s actual exposure to threats to his physical integrity arising from the statutory responsibilities of the position, rather than its administrative classification alone. It therefore vacated the judgment dismissing the claim and partially granted the action. The State was ordered to pay the supplement retroactively from March 15, 2001, as well as resulting differences in the employee’s year-end bonus and school salary. Vacation-pay differences were denied because the necessary factual basis had not been established. The Chamber also awarded interest and inflation adjustment, authorized statutory and social-security deductions, and made no special award of costs. Two justices dissented, reasoning that the claimant did not perform police functions in the strict legal sense required for the supplement.La Sala Segunda resolvió, por mayoría, que un funcionario del SINAC que desempeñaba labores de guardaparque tenía derecho al sobresueldo por riesgo policial, aunque su puesto no estuviera formalmente catalogado como policial. La mayoría consideró que el criterio determinante era la exposición efectiva a peligros para la integridad física derivada de las responsabilidades legales del cargo, no únicamente la clasificación administrativa del puesto. En consecuencia, anuló la sentencia que había rechazado la demanda y la declaró parcialmente con lugar. Condenó al Estado a pagar retroactivamente el plus desde el 15 de marzo de 2001, junto con las diferencias correspondientes en aguinaldo y salario escolar, pero no en vacaciones porque no se acreditó el presupuesto necesario. También reconoció intereses e indexación, autorizó las deducciones legales y de seguridad social y resolvió sin especial condena en costas. Dos magistradas salvaron el voto al estimar que las funciones del actor no eran propiamente policiales.

Key excerptExtracto clave

That line of case law establishes beyond doubt that, in this specific case, different salary treatment regarding the supplement claimed would be justified only if the claimant, by reason of his position and statutory responsibilities, were not exposed to risks to his physical integrity, since that was the fundamental basis on which the legislature created the supplement; the legislative initiative cited above seeks to prevent interpretations adverse to park rangers merely because their positions are not formally classified as police posts. Accordingly, the undersigned justices consider it appropriate to grant the appeal filed by the claimant, vacate the challenged judgment and, in its place, partially grant the action. Consequently, the State must be ordered to pay the claimant the police-risk supplement and the resulting differences in the year-end bonus and school salary, but not in vacation pay, because awarding differences in the latter applies only when the claimant has received some amount under that heading as compensation, and this was not established in the record.De esa línea jurisprudencial se colige, sin lugar a dudas, que solo se justificaría, en el caso concreto, un trato salarial distinto en el tema del plus que se reclama, si el actor, por el puesto y las responsabilidades legales que tiene, no se viera expuesto a riesgos a su integridad física, pues esa es la base fundamental que tuvo el legislador al crear ese plus y, que para evitar las interpretaciones que han sido en contra de los guardaparques, por el solo hecho de no tener puestos catalogados formalmente como policías, quiere regularse en la iniciativa legal antes citada. Así las cosas, las suscritas consideran procedente acoger el recurso formulado por la parte actora, anular el fallo impugnado y, en su lugar, declarar parcialmente con lugar a demanda. En consecuencia, se debe condenar al Estado a pagarle al actor el plus por riesgo policial y las diferencias generadas respecto del aguinaldo y el salario escolar, no así de las vacaciones, por cuanto el otorgamiento de diferencias en aquellas solo ocurre cuando al demandante se le haya pagado suma alguna por ese concepto, a modo de compensación, y esto no fue acreditado en autos.

Pull quotesCitas destacadas

  • "El otorgamiento de este incentivo salarial deberá fundamentarse, en cada caso concreto, definiendo las razones por las cuales las funciones del empleado correspondiente encuadran dentro del supuesto de peligrosidad definido."

    "The granting of this salary incentive must be supported in each specific case by identifying why the employee’s functions fall within the defined category of dangerousness."

    Considerando V

  • "El otorgamiento de este incentivo salarial deberá fundamentarse, en cada caso concreto, definiendo las razones por las cuales las funciones del empleado correspondiente encuadran dentro del supuesto de peligrosidad definido."

    Considerando V

  • "Es cierto que en los numerales 54 de la Ley Forestal, 1996, 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales y 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, se dispone que las personas funcionarias que fungen como guardaparques tienen carácter de autoridad policial."

    "It is true that Article 54 of the Forestry Law, Article 9 of the National Parks Service Law, and Article 16 of the Wildlife Conservation Law provide that officials serving as park rangers have the status of police authorities."

    Considerando V

  • "Es cierto que en los numerales 54 de la Ley Forestal, 1996, 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales y 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, se dispone que las personas funcionarias que fungen como guardaparques tienen carácter de autoridad policial."

    Considerando V

  • "No resulta discriminatorio establecer diferencias salariales siempre y cuando ese trato diferente tenga un fundamento razonable, esto es, atienda a circunstancias particulares y objetivas que lo justifiquen."

    "Establishing salary differences is not discriminatory provided that the different treatment has a reasonable basis, meaning that it responds to particular and objective circumstances that justify it."

    Considerando V

  • "No resulta discriminatorio establecer diferencias salariales siempre y cuando ese trato diferente tenga un fundamento razonable, esto es, atienda a circunstancias particulares y objetivas que lo justifiquen."

    Considerando V

  • "Condenan al Estado a pagarle de manera retroactiva al actor el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea que data del quince de marzo de dos mil uno, así como las diferencias generadas en aguinaldos y salarios escolares."

    "The State is ordered to pay the claimant the police-risk salary supplement retroactively from the entry into force of the law that created it, dated March 15, 2001, as well as the resulting differences in year-end bonuses and school salaries."

    Por tanto

  • "Condenan al Estado a pagarle de manera retroactiva al actor el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea que data del quince de marzo de dos mil uno, así como las diferencias generadas en aguinaldos y salarios escolares."

    Por tanto

Full documentDocumento completo

Sections

Procedural marks

*220005561178LA* Supreme Court of Justice SECOND CHAMBER Decision No.: 2022-003002 SECOND CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at eleven fifty a.m. on the twenty-sixth day of October, two thousand twenty-two.

Ordinary proceeding (proceso ordinario) brought before the Labor Court of the First Judicial Circuit of San José, First Section, by [Nombre 001], a resident of Limón, against the STATE, represented by Deputy Attorney General Amanda Grosser Jiménez, and the SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS DE CONSERVACIÓN, represented by its executive director, [Nombre 002], single, a geographer, and a resident of Heredia. Attorney Jorge Emilio Regidor Umaña acts as special litigation counsel (apoderado especial judicial) for the plaintiff, and attorney Andrés Alvarado Ramírez acts in that capacity for SINAC. All are of legal age, married, and residents of San José, except as otherwise indicated.

Justice Chacón Artavia delivers the opinion of the Court, and,

WHEREAS:

I. BACKGROUND

Through his special litigation counsel, the plaintiff stated that he has worked for the Sistema Nacional de Áreas de Conservación, hereinafter SINAC, providing services as a Civil Service Security Officer 2 since 1 de noviembre de 1992. According to his account, he performs duties involving the prevention, control, and protection of natural resources, which entail detaining and reporting offenders, as well as traveling in official vehicles and on foot while carrying out preventive operations and assisting with police work. He indicated that these duties require them to confront armed persons and dangerous animals that place his life at risk. He therefore requested that the State be ordered to pay the police-risk wage supplement (plus salarial por riesgo policial), together with the resulting differences in vacation pay, the year-end bonus (aguinaldo), and the school-year salary (salario escolar), as well as interest, indexation (indexación), and costs and attorney’s fees (ambas costas) (images 1-11 of the Labor Court’s electronic case file).

The State’s representative opposed the claim and raised the defenses of substantive res judicata (cosa juzgada material), unenforceability of the complaint (inoponibilidad de la demanda), payment, and lack of legal entitlement (falta de derecho) against the plaintiff. She requested dismissal of the complaint and an order requiring the plaintiff to pay costs, attorney’s fees, and interest. Should the contrary be decided, she requested exemption from costs and attorney’s fees (images 72-91 of the Labor Court’s electronic case file). The court below (a quo) dismissed the complaint and decided the matter without a specific award of costs or attorney’s fees (images 312-325 of the Labor Court’s electronic case file).

II. APPEALS ON POINTS OF LAW (RECURSOS DE CASACIÓN)

Both parties appeal the judgment and raise the following grounds of error (agravios). First, the plaintiff’s special litigation counsel alleges a violation of due process in connection with the determination that this was purely a question of law (asunto de puro derecho). In his view, the facts should have been analyzed on the understanding that they did not need to be proven, because this is purely a question of law; treating a matter as purely a question of law requires evaluating the allegations in the complaint and the answer, and their effects, without expecting evidence of any kind. If anything had to be proven, then the judgment was rendered unlawfully because the evidence offered was required. In other words, the court below should have determined whether the duties performed by the plaintiff are those required to receive the occupational-risk supplement under the job classification manual (manual descriptivo de puestos).

For that reason, and specifically because the judge believed that certain matters had not been proven (although they did not have to be proven because this is a proceeding involving purely a question of law), the plaintiff submits a collection of documentary evidence (pruebas documentales) to demonstrate the actual work performed. He explains that, unlike officers of the public police force, “park rangers” go further: they not only detain an offender, but also prepare the criminal complaint submitted to the Prosecutor’s Office, activities that a police officer does not perform. Separately, he alleges a failure to apply the occupational-risk rules and environmental laws to the work of park rangers. He points out that, under environmental laws, their actual work is police work and their actions generate, or may generate, risks from which the claimed right arises. The defendant appeals the ruling concerning litigation costs (costas del proceso).

It alleges a lack of factual grounds justifying the plaintiff’s exemption from costs and attorney’s fees. It invokes sections 562 and 563 of the Código de Trabajo. It states that the judgment under appeal not only lacks any reasoning clearly and specifically supporting the grounds that led the trial judge to determine that the exemption was warranted, but is also inconsistent because, on the one hand, it finds that the plaintiff has no legal entitlement to his claim—as established by the legal system itself—but, contrary to the applicable provisions, decides to grant an exemption without any clear justification. It maintains that an exemption based on an issue of statutory “interpretation” is improper because that circumstance is not among those established by law and because the plaintiff was duly represented by legal counsel.

III. EVIDENCE TO ASSIST THE COURT IN REACHING ITS DECISION (PRUEBA PARA MEJOR RESOLVER)

Article 594 of the Código de Trabajo, as amended by Ley 9343 (Reforma Procesal Laboral), provides that only documentary or technical evidence that may have a decisive influence, as determined at the discretion of the court, may be submitted to or ordered by the court of cassation (órgano de casación) for purposes of reaching its decision. The plaintiff submits a collection of documentary evidence to demonstrate what he describes as the work he actually performs. In the Chamber’s view, those documents would not have a decisive influence on the proper resolution of this matter, because the record is deemed to contain sufficient and clear elements for its resolution. It is also important to note that this procedural mechanism (instituto procesal) may not be used to cure the evidentiary deficiency of a party that failed to ensure that the evidence supporting its position at trial was entered into the record at the appropriate procedural stage. Under the principle of party control (principio dispositivo) governing evidentiary matters, the parties bear responsibility not only for offering evidence but also for ensuring that it is introduced into the proceeding at the appropriate procedural stage. Accordingly, the documentary evidence offered with the appeal to assist the Court in reaching its decision is inadmissible.

IV. THE APPEAL ON PROCEDURAL GROUNDS

The plaintiff requests that the judgment be vacated because he believes the court below violated due process by declaring the matter to be purely a question of law. It is important to note that Article 587 of the Código de Trabajo provides: “An appeal shall be admissible on procedural grounds when it alleges: 1.- Any defect warranting the nullity of proceedings (nulidad de actuaciones), provided that it was raised during one of the preceding stages of the proceeding and the objection was denied.” In the matter under review, by a ruling issued at 8 hours and 52 minutes on 29 de julio del 2020, the parties were granted a hearing for the submission of closing arguments (conclusiones) (image 288 of the Labor Court’s electronic case file), which both parties submitted in a timely manner (images 290-295 and 298-300 of the Labor Court’s electronic case file). The Labor Court then ordered the severance of the matter (desacumulación), clarifying that it involved purely a question of law (images 307-308 of the Labor Court’s electronic case file).

That ruling was served on both parties on 19 de marzo del 2022 through the duly designated means of service (images 309-310 of the Labor Court’s electronic case file), and no appeal was filed against it. Accordingly, the objection to the determination that the proceeding involved purely a question of law was not raised at the appropriate procedural stage; instead, the plaintiff did not express disagreement until filing this appeal. As noted, for that argument to be admissible in cassation, it must have been raised during the preceding stages of the proceeding, as required by Article 587, subsection 1° of the Código de Trabajo. Because that disagreement was not raised before the Labor Court, the objection cannot be considered.

V. REGARDING THE SALARY SUPPLEMENT (PLUS SALARIAL)

Section 91 of the Ley General de Policía, No. 7410 of 26 de mayo de 1994 (added by Article 3 of the Ley de Fortalecimiento de la Policía Civilista, No. 8096 of 15 de marzo de 2001; and renumbered by section 1 of the Ley de Creación de la Policía Escolar y de la Niñez, No. 8449 of 14 de junio de 2005, which moved it from former section 85 to current section 91), provides:

“A compensation incentive known as police-risk compensation (riesgo policial) is hereby created, consisting of a salary supplement equivalent to eighteen percent of the base salary; it shall apply to all officials who perform police duties involving a risk to their physical safety, regardless of their placement within the administrative structure (the preceding paragraph was thus amended pursuant to the partial annulment ordered by resolution number 12017 of the Sala Constitucional of 16 de agosto de 2006. Emphasis added). In the aforementioned decision, it is stated: “The granting of this salary incentive must be substantiated in each specific case by defining the reasons why the duties of the corresponding employee fall within the defined circumstances of dangerousness.” Through Decreto Ejecutivo N.° 29597 of 5 de junio de 2001, the “Reglamento para el pago del riesgo policial” was promulgated, section 1 of which reads:

“The salary supplement known as ‘Riesgo Policial’ is payable solely and exclusively to ‘police officers,’ by virtue of their performance of the ‘police duties’ assigned to them by reason of the authority vested in them, their appointment, position, and office as members of the Fuerza Pública, where the performance of such duties entails an imminent risk to their physical safety due to the danger that the police function may pose. By means of a reasoned decision, the specific circumstances of dangerousness entailing a risk to the officer’s physical safety shall be explained in each individual case, regardless of the officer’s placement within the Ministry’s administrative structure, and compliance with the conditions detailed in these regulations must also be verified” (Emphasis added).

Article 2, in turn, states: “‘Police officer’ means: A person appointed to a police position in any police force whose jurisdiction is established by law, to serve the State in the exercise of the police function, for which purpose the person is vested with public authority, in accordance with the Constitución Política and the law. Consequently, for a person to qualify as a police officer, all of the following conditions must be met: a) Authority conferred by the Presidente de la República and the relevant Ministro through an Acuerdo Ejecutivo. b) The taking of the constitutional oath for the performance and exercise of the office of public authority. c) Appointment to a police position in one of the police forces comprising the Fuerza Pública whose jurisdiction is established by law. The appointment must comply with the law and with the recruitment, selection, and appointment requirements and procedures established in the legislation governing the service relationship and the police function. d) Performance of police duties in the strict sense.” Article 3 of the same body of regulations then establishes:

“‘Police duties’ means, without prejudice to provisions contained in other higher-ranking regulations, those falling within the general categories of defending national sovereignty, maintaining public order, and safeguarding and protecting the public. They therefore encompass the duties performed by an official vested with authority to guarantee national security; the security of persons and property; physical safety; respect for citizens’ rights and freedoms; the maintenance of public order and peace; the prevention and suppression of crime; and the enforcement of decisions issued by judicial and administrative bodies. For these purposes, the official is vested with public authority and empowered lawfully to conduct searches, seizures, and arrests in accordance with the Constitución Política and the law.” Similarly, in decision number 4368-2003, issued at 15 hours and 28 minutes on 21 de mayo del 2003, the Tribunal Constitucional defined, insofar as relevant: “Article 12 of the Constitución provides, regarding the general function of the various police forces, that the police forces necessary for the surveillance and preservation of public order shall exist; this refers to the principal task of the Fuerza Pública, which is to maintain public order in general and safeguard the security of the inhabitants.

This Sala has likewise so held in judgments numbers 1588-91, 5882-93, and 884-98, among many others. Specifically, the following was stated on this point: ‘We may define the concept of public force as the collection of security forces—and their officers—which, under the authority of the Poder Ejecutivo, are charged with maintaining public order and safeguarding the security of the inhabitants, with functions that are primarily preventive and occasionally repressive. By constitutional provision—and surely for historical reasons, because the power associated with possessing and using weapons rested in them as the sole armed body—the Constitución not only vests supreme command over them in the Poder Ejecutivo, but also, for the obvious reason that they must be officials of absolute loyalty, establishes as an authority of the Presidente and the respective Ministro the appointment and removal of the members comprising that public force (…).

Furthermore, regarding the governing authority of the police forces, Article 140 of the Constitución, in subsections 1), 6), and 16), establishes that the Presidente de la República and the respective Ministro de Gobierno are responsible for freely appointing and removing members of the public force, maintaining order and tranquility in the Nation, taking the measures necessary to safeguard public freedoms, and deploying the public force to preserve the country’s order, defense, and security; and subsection 3) of Article 139 thereof provides that the person holding the Presidencia de la República has exclusive authority to exercise supreme command over the public force (resolutions of the Sala Constitucional, numbers 10134-1999 and 1049-2001). It is also relevant to address the concept of the police function, which is derived from Article 6 of the Ley General de Policía and includes among the police forces responsible for public security the following: the Guardia Civil, the Guardia de Asistencia Rural, the police responsible for controlling unauthorized drugs and related activities, the Policía de Fronteras, the Policía de Migración y Extranjería, the Policía del Control Fiscal, the Dirección de Seguridad del Estado, the Policía de Tránsito, the Policía Penitenciaria, and all other police forces whose jurisdiction is established by law.

Pursuant to Article 2 thereof, members of the police forces are public officials required to observe and comply with the Constitución Política, international treaties, and the laws in force; their duties, pursuant to section 4, include surveillance, preserving public order, preventing manifestations of criminal activity, and cooperating in suppressing them in the manner prescribed by the legal system. In accordance with the foregoing, and also pursuant to sections 10, 44, 45, 47, 52, 59, 69, and 70 of the Ley General de Policía, all members of every police force of the Poder Ejecutivo are subject to all the mandates that the Administrative Police must fulfill in a Republic, as well as all the rights to which they are entitled as public servants in the various administrative departments…’” (Emphasis added).

In the case under review, the trial judge concluded that the employee did not meet the factual conditions required to qualify for the claimed benefit because he does not perform police duties in the strict sense (unproven fact). The appellant argues that this decision is unjustified because various provisions of our legal system confirm the police powers of those serving as park rangers. It is true that section 54 of the Ley Forestal, 1996, section 9 of the Ley del Servicio de Parques Nacionales, and section 16 of the Ley de Conservación de Vida Silvestre provide that officials serving as park rangers have the status of police authorities. Nevertheless, those provisions clearly establish that such authority is limited to filing complaints and reporting the corresponding violations to the competent authorities; in other words, their obligations are merely collaborative and therefore differ from those of the male and female officers of the Fuerza Pública.

Thus, Article 54 of the Ley Forestal, N.° 7575 of 13 de febrero de 1996, stipulates: “Officials of the Administración Forestal del Estado shall have the status of police authorities and, as such and in accordance with this law, must report violations committed to the competent authorities. Police authorities shall be required to cooperate with officials of the Administración Forestal del Estado whenever those officials request such cooperation in order to fully discharge the functions and duties imposed on them by this law. In carrying out their responsibilities, these officials, upon presenting their respective identification cards, shall have the right to travel through and conduct inspections on any rural property or industrial forestry facility, except for dwelling houses located thereon; they may also seize timber and other forest products that have been unlawfully harvested or processed and impound, as security for a potential penalty, the equipment and machinery used in the unlawful act.

They shall also seize the means of transportation used as an instrument or facilitator in the commission of the offense, after preparing the corresponding official record. All of the foregoing must be placed at the disposal of the competent judicial authority within no more than three days.” Section 9 of the Ley del Servicio de Parques Nacionales, N.° 6084 of 24 de agosto de 1977, in turn, reads: “Any person who violates the provisions of Article eight shall be immediately expelled from the Parque Nacional and placed at the disposal of the corresponding judicial authorities by employees of the Servicio de Parques Nacionales, who shall have the status of police authorities for that purpose.” Finally, section 16 of the Ley de Conservación de Vida Silvestre, N.° 7317 of 30 de octubre de 1992, provides: “For the faithful fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors, forestry inspectors, park rangers, and SINAC officials duly accredited for those purposes and acting in the performance of their duties are authorized to stop persons, travel through, enter, and conduct inspections within any property and vessel, as well as within the industrial and commercial facilities involved, and to seize wildlife organisms, parts, products, and derivatives, together with the equipment used in the commission of an offense or activity prohibited by this law.

In the case of private residences, permission must be obtained from the competent judicial authority or from the owner” (emphasis added). Accordingly, it is considered that the duties of persons serving as park rangers cannot be equated with those of persons who are members of police forces, because the degree of danger involved in the performance of the two positions is not the same (to the same effect, see decisions of this body numbers 1469, issued at 10:40 a.m. on August 7, and 948, issued at 12:00 noon on May 29, both of 2020). As previously explained, as part of their duties, police forces must guarantee national security, protecting not only persons but also property; ensure respect for the rights and freedoms of all citizens; maintain public order and tranquility; prevent and suppress crime; and enforce the decisions of judicial and administrative bodies. By contrast, as was established, the purpose of the position held by the claimant is: “* Coordinate, supervise, and perform the control and protection work carried out in the protected wildlife areas (áreas silvestres protegidas, ASP) of ACTo, based on the provisions of the ASP Prevention, Protection, and Control Plan (Plan de Prevención, Protección y Control de las ASP). / * Perform surveillance duties involving the facilities, assets, and persons in the ACTo ASP where he works. / * Operate the equipment necessary to carry out prevention, protection, and control activities in the ASP where he works, including operating boats and outboard motors and driving official vehicles, among other activities. / * Receive and document complaints from civil society concerning environmental crimes in ACTo. / * Follow up on the scheduling of control and protection patrols within the ASP to which he is assigned, taking into account the number of available officials, available resources, schedules, and any other details that must be incorporated. / * Lead control and protection patrols, supervising the work performed by officials before, during, and after each patrol; verifying that the corresponding reports or complaints are prepared; and ensuring that the activity is recorded in the corresponding logbook. / * Assist in carrying out activities under other ACTo programs when requested, in support of the control, management, conservation, and sustainable development of forest resources, protected wildlife areas, watersheds, water systems, and environmental resources. / * Participate, when requested, in the necessary operations, patrols, and inspections to ensure the efficient performance of auxiliary tasks that contribute to the conservation and sustainable development of forest resources, protected wildlife areas, watersheds, water systems, and environmental resources. / * Ensure that visitors remain within the areas designated for tourism under the ASP General Management Plan (Plan General de Manejo). / * Monitor and evaluate the various activities under his responsibility in order to identify and correct deficiencies and propose improvements and innovations relating to how work is performed within the ASP. / * Report to his immediate supervisor any deterioration, damage, or defect affecting equipment, tools, weapons, or infrastructure so that it may be addressed by the ACTo Administration. / * Coordinate the security and surveillance duties under his responsibility with other entities, as appropriate: Fuerza Pública, Guardacostas, Policía Fronteras, and other police forces. / * Supervise and monitor proper compliance with the provisions concerning the issuance, ammunition, maintenance, and security of weapons, and ensure that weapons are kept in the weapons storage facility when officials are off duty. / * Evaluate security conditions at the institution, building or office, or protected wildlife area where he works, in order to identify deficiencies or irregularities that could jeopardize the work to be performed and propose appropriate solutions. / * Keep the buildings, offices, storage facilities, and any other infrastructure located within the ASP where he works clean and strictly orderly. / * Perform cleaning and maintenance work in the green spaces and on the land and water trails within the ASP where he works, to facilitate access to those areas by officials and visitors and minimize the adverse effects caused by nature. / * Keep work equipment such as boats, outboard motors, vehicles, chainsaws, pressure washers, pumps, and other items clean and in good condition. / * Participate in training sessions, workshops, and meetings when requested. / * Prepare and submit oral or written reports to his immediate supervisor concerning irregularities or negligence by any ASP official. / * Assist and advise supervisors, coworkers, and the general public; answer their questions; and provide them with information relating to the activity under his responsibility. / * Follow up on and carry out the activities established in the Environmental Management Plan (Plan de Gestión Ambiental) of the ASP where he works. / * Perform other duties inherent to his position or to other positions of similar complexity and responsibility” (see proven fact two and images 220-224 of the Court’s electronic case file).

The majority of this Chamber therefore considers that the duties performed by the claimant as a park ranger do not fall within the legal and case-law parameters required to qualify for recognition of the police-risk incentive (incentivo por riesgo policía). Finally, although there is no doubt that the claimant faces dangers like male and female police officers do, that circumstance is insufficient to conclude that he holds such status. Accordingly, the claim asserted by the claimant cannot be granted, nor are there any circumstances that would permit application of the rule requiring application of the provision most favorable to the worker (norma más favorable al trabajador).

VI. REGARDING COSTS (COSTAS)

The State’s representative objects to the unsuccessful claimant having been exempted from paying both categories of costs (ambas costas). In labor matters, costs are governed by Articles 562 and 563 of the Labor Code (Código de Trabajo). Under those provisions, the rule is to order the party that loses the litigation to pay both categories of costs of the proceedings, as the State’s representative argued. However, pursuant to Article 563 of the aforementioned Code, a party falling within any of the circumstances specified therein may be exempted from paying those expenses, namely: when the unsuccessful party litigated in manifest good faith; when the claims were partially successful; or when there was a reciprocal defeat. This matter was decided without any specific award of such costs, based on the following finding: “(…) the claimant falls within the circumstances warranting exemption from the payment of costs.

His claim cannot be considered frivolous, because it concerns the interpretation of the rules applicable to the case, and therefore gave him reason to believe that he was entitled to the claimed police-risk premium (riesgo policial).” Nevertheless, the State’s representative asserts that this exemption is unfounded, insofar as the issue of “statutory interpretation” is not a circumstance contemplated in Article 563 ibidem. It is true that this circumstance is not contemplated in the cited provision; however, as is apparent from the operative part (parte dispositiva) of the judgment under appeal, the Trial Court’s decision to exempt the unsuccessful official from paying this item was based on its characterization of him as a good-faith litigant (litigante de buena fe) (subsection 1 of Article 563 of the Labor Code), a conclusion with which this Chamber agrees. Procedural good faith (buena fe procesal) refers to a party’s conviction that the asserted right belongs to that party and, in the present case, it is evident that, in light of the special rules granting park rangers the status of police authorities in the performance of their duties, the unsuccessful party could have believed that he was entitled to claim the additional compensation known as the police-risk premium, even though, as discussed, his interpretation was incorrect. Accordingly, the exemption ordered by the Trial Court is deemed consistent with the law.

VII. FINAL CONSIDERATION

As a corollary to the foregoing, the appropriate course is to dismiss the cassation appeals (recursos de casación) filed.

VIII. DISSENTING OPINION OF JUSTICES VARELA ARAYA AND PEREIRA RETANA

The undersigned Justices dissent from the majority opinion for the reasons set forth below. There are laws governing several of the policing duties performed by park rangers and even recognizing them as police authorities (autoridades de policía):

  • A)Ley Forestal, n.° 7575 del 13 de febrero de 1996, provision 54: “Officials of the State Forestry Administration shall have the status of police authorities; as such and in accordance with this law, they shall report any violations committed to the competent authorities. Police authorities shall be required to assist officials of the State Forestry Administration whenever requested to do so in order to fully perform the functions and duties imposed on them by this law. In carrying out their powers, these officials, upon presenting their respective identification cards, shall be entitled to travel through and conduct inspections on any rural property or forestry-industry site, except inside any dwelling located thereon; they may also confiscate (decomisar) timber and other forest products that have been unlawfully harvested or processed and seize (secuestrar), as security for a potential penalty, the equipment and machinery used in the unlawful act.

They shall also confiscate any means of transportation used as an instrument or facilitator in the commission of the offense, after preparing the corresponding official record. All of the foregoing shall be placed at the disposal of the competent judicial authority within a period not exceeding three days.” B) Ley del Servicio de Parques Nacionales, n.° 6084 del 24 de agosto de 1977, in provisions 8 and 9, respectively, insofar as relevant to the resolution of this case, states: “...2) To hunt or capture wildlife, or collect or remove any products or remains thereof... 8) To carry firearms, harpoons, or any other instrument that may be used for hunting... 11) To cause any type of environmental pollution. 12) To extract stones, sand, gravel, or similar materials...” “ARTICLE 9°. - Anyone who contravenes Article Eight shall be immediately expelled from the National Park and placed at the disposal of the corresponding judicial authorities by employees of the National Parks Service, who shall have the status of police authorities for that purpose.” (Emphasis added by the author.)

  • C)Ley de Conservación de Vida Silvestre, n.° 7317 del 30 de octubre de 1992, provision 16: “For the faithful fulfillment of the obligations established by this law, wildlife inspectors, forestry inspectors, park rangers, and SINAC officials duly accredited for those purposes and acting in the performance of their duties are empowered to detain persons, travel through, enter, and conduct inspections within any property or vessel, as well as at any industrial and commercial facilities involved, and to confiscate wildlife organisms, parts, products, and derivatives, together with the equipment used in the commission of an offense or activity prohibited by this law. In the case of private residences, authorization from the competent judicial authority or the owner shall be required.” (Emphasis added.)

It follows from the foregoing, with absolute clarity, that park rangers perform policing duties such as detaining persons, conducting inspections, confiscating property, carrying out evictions, patrolling, and responding to complaints, for which they have the status of police authorities. That fact alone exposes them to risks to their physical safety; therefore, although their position is not classified as a police position, this does not exempt them from the aforementioned risks, because they must confront persons caught committing crimes within national parks by engaging in conduct defined by law as criminal. That fact alone, coupled with their authority and obligation to detain such persons when caught in the commission of an offense and to confiscate products removed from a national park, is inherently dangerous and places them at a real risk of even losing their lives, since they may confront armed individuals committing crimes. No other conclusion can therefore be reached.

Accordingly, this case requires an examination of the legal reality governing park rangers, not whether they have submitted witness testimony to prove the risks they face, because the laws governing their work in themselves place them at risk. They should therefore not receive unequal treatment compared with employees holding positions formally classified as police positions. The undersigned adjudicator considers that, although Article 91 of the Ley General de Policía designated the police-risk supplement (complemento por riesgo policial) for officials performing policing duties that pose a risk to their physical safety, it must be taken into account that it requires constant or permanent exposure to risk.

The work of park rangers is so dangerous that there is a legislative initiative, expediente n.° 16626, seeking to enact a law entitled “Ley de Justicia Salarial para los Guardaparques del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y Operativización del Fideicomiso de Áreas Silvestres Protegidas,” based on the view that police risk means the danger to which an official of the Ministerio de Ambiente y Energía is exposed when working to prevent and control harm to, and protect, natural resources in the capacity of a police authority. Although this is merely a bill and, by virtue of that status, is not binding on those adjudicating these cases, it is nevertheless true that the initiative recognizes and seeks to protect against the actual risk to which park rangers are exposed day after day because of the nature of their duties. The fact that their positions do not fall within the police category is not decisive for denying the supplement claimed in these proceedings, because this does not exempt them from the risks imposed by the rules governing them, which characterize them as police authorities by virtue of the duties they must perform.

For these reasons, the undersigned consider that park rangers must receive equal salary treatment with respect to the police-risk supplement, because the essential feature of both categories of positions is the risk to physical safety. Indeed, that risk may be greater for park rangers, since they must confront individual or organized crime—poachers, among other criminal phenomena—and even conduct searches (allanamientos) of homes with prior authorization from criminal judges. These statutory requirements are sufficient to establish that their situation may entail a greater degree of danger than that faced by ordinary police officers belonging to other law-enforcement bodies within our system. In the case of park rangers, the interests they must protect are not persons, but those interests are nonetheless important to the country, to such an extent that it has enacted laws and created infrastructure for their enforcement, all for the purpose of protecting assets of interest to the entire community, such as marine, wildlife, and forest resources.

Those resources are threatened by individual or collective actions by persons willing to commit crimes, who create an imminent risk because of the reaction that may be expected when they are discovered and detained by park rangers, who are obligated to make such arrests and subsequently transfer the offenders to other authorities for the processing of the applicable criminal penalties.

Based on the foregoing reasons, and because these adjudicators consider that the claimant’s position as a park ranger is classified as involving functions within the police category, as follows from the provisions cited above, he does meet the requirement of exposure to risk to his physical safety in the performance of his position—an actual risk—and is therefore entitled to receive the supplement known as “police risk” (riesgo policial). It is not the classification of the position that justifies this supplement and that the supplement is intended to compensate, but rather the actual exposure to physical injury arising from the performance of the duties associated with the assigned position. In our view, therefore, the claimant satisfies the conditions established by the provision enacted to compensate, through that supplement, all officials of police bodies who, as stated, are exposed to injury while combating crime—regardless of whether the type of asset they protect determines its applicability—because he performs policing duties consisting of safeguarding the nation’s assets, specifically the many varieties of natural resources present in national parks.

In doing so, park rangers place their physical safety at risk because they are the only persons vested with that police authority within national protected areas, where, as a result of their work and as previously noted, they confront various forms of criminal activity—illegal hunting, fishing, and logging—as well as violations of the Ley de Conservación de Vida Silvestre and other hazardous unlawful acts. Consequently, he must be awarded the police-risk supplement on the basis of the constitutionally recognized principle of equal pay (principio de igualdad salarial).

It should be added that resolution n.° 4368-2003 of the Constitutional Chamber referred to the principle of equality (principio de igualdad) in the following terms: “...with respect to the principle of equality, it is important to recall what the Full Court stated when it served as the constitutional court: ‘The principle of equality before the law is violated only if a law, without justification, accords different treatment to persons in the same situation; that is, the rules must be the same for the same category of persons.’ (Sesión extraordinaria del once de agosto de mil novecientos ochenta y tres). Likewise, in sesión extraordinaria del veintiocho de junio de mil novecientos ochenta y cuatro, it held: ‘Equality before the law means not only equal treatment under equal conditions, because applying the same measure under different conditions would be contrary to this principle. It must be emphasized, however, that not every difference constitutes a legitimate basis for establishing different treatment, still less without any limitation, because the difference may concern irrelevant matters that do not affect the essence of the case.

Moreover, a constitutional violation may also arise from excess, that is, when measures are adopted that are disproportionate to the differences that might justify some form of different treatment.’ These concepts served as the basis for this Constitutional Court’s subsequent development of its case law regarding the principle at issue, which is enshrined both in domestic law—specifically, Article 33 of the Political Constitution—and in international law, in the various international human-rights instruments in force in our country. Two key ideas have emerged in connection with this principle: first, that it entails equal treatment of equals and unequal treatment of those who are unequal (see judgments números 7182-94, 1474-93, 5972-94 y 6097-94); and second, that the Constitution permits distinctions to be established among persons in unequal situations, provided that such distinctions are reasonable and proportionate.

Thus, in subsequent judgments, it has been stated: “The principle of equality (principio de igualdad), contained in Article 33 of the Political Constitution, does not mean that equal treatment must be afforded in every case regardless of any potentially differentiating elements of legal relevance that may exist; in other words, not every inequality necessarily constitutes discrimination. Equality, as this Chamber has held, is violated only when the inequality lacks an objective and reasonable justification. Furthermore, the justification for the act deemed unequal must be evaluated in relation to its purpose and effects, such that there must necessarily be a reasonable relationship of proportionality between the means employed and the purpose itself. That is, equality must be understood in light of the circumstances present in each specific case in which it is invoked, such that its universal application does not preclude different solutions for different situations, with differing treatment.

All of the foregoing means that equality before the law cannot imply substantive equality or actual and effective economic equality.” (Judgments numbers 1770-94, issued at nueve horas dieciocho minutos del quince de abril de mil novecientos noventa y cuatro, and 1045-94, issued at once horas cincuenta y un minutos del dieciocho de febrero de mil novecientos noventa y cuatro)” (Emphasis not in the original). With regard to the principle of equal pay (principio de igualdad salarial), in decision n. 12017-2006, the constitutional review body stated: “Regarding the principle of equal pay, and following the position set forth in the judgment partially transcribed above, the Court has held that establishing salary differences is not discriminatory, provided that such different treatment has a reasonable basis—that is, that it addresses specific and objective circumstances that justify it. Thus, in judgment 1997-1320, issued at 14:54 horas del cuatro de marzo de mil novecientos noventa y siete, the Chamber stated: ‘It is evident that the constitutional articles deemed to have been violated (33, 57, 68 and 74) reflect a clear intent that, in matters of compensation, the various occupational activities receive balanced and fair treatment, whether or not they are professional in nature.

This Chamber has reiterated as much in its various rulings. However, as has also been explained, such balanced treatment presupposes—as in any other case involving an equality dispute—that the differences among the various activities be recognized, so that activities that are different are not treated as equivalent and those that are equal are not treated differently, thereby avoiding improper privileges resulting from overvaluing some activities or injustices resulting from undervaluing others.’” (Emphasis not in the original). It follows without question from this line of case law that, in this specific case, different salary treatment regarding the supplement being claimed would be justified only if, because of his position and legal responsibilities, the plaintiff were not exposed to risks to his physical integrity, since that was the fundamental basis on which the legislature created that supplement and which, in order to prevent interpretations adverse to park rangers merely because their positions are not formally classified as police positions, is intended to be regulated by the aforementioned legislative initiative.

Accordingly, the undersigned judges consider it appropriate to grant the appeal filed by the plaintiff, vacate the challenged judgment and, in its place, partially grant the claim. Consequently, the State must be ordered to pay the plaintiff the police-risk supplement (plus por riesgo policial) and the resulting differences in the Christmas bonus (aguinaldo) and school salary (salario escolar), but not in vacation pay, because differences for vacation pay are awarded only when the claimant has been paid some amount under that heading as compensation, and this was not established in the record. Interest and indexation (indexación) must be paid on the amounts awarded, as provided in article 565 of the Labor Code (Código de Trabajo); therefore, interest on rights arising before the effective date of the Ley de Reforma Procesal Laboral—25 de julio de 2017—shall be paid in accordance with numeral 1163 of the Civil Code (Código Civil), and interest on rights arising as of 25 de julio de 2017 shall be paid as indicated in canon 497 of the Commercial Code (Código de Comercio).

Such interest is awarded from the date each right became due and payable until actual payment. With respect to indexation, a distinction must also be made between rights arising before and after the effective date of the current Labor Code. Rights arising before 25 de julio de 2017 shall be indexed from the time they became due and payable until the date of actual payment. As for those arising thereafter, indexation must be calculated from the month preceding the date on which the claim was filed, that is, from 04 de setiembre de 2019, until one month before the date of actual payment, in accordance with canon 565 ibídem. In addition, the defendant must make the corresponding statutory deductions, including employee and employer contributions (cuotas obrero-patronales) and all corresponding Social Security obligations, under the terms set forth in numeral 567 of the Labor Code. In a separate matter, considering this to be a debatable issue as to the park rangers’ right to receive the supplement for the risk they face in performing the statutory duties inherent in their positions, the Chamber denied the State’s appeal.

POR TANTO:

The appeals in cassation (recursos de casación) filed are denied. Justices Varela Araya and Pereira Retana dissent. They grant the appeal filed by the claimant and deny the State’s appeal. They vacate the challenged judgment and, in its place, partially grant the claim. They order the State to retroactively pay the claimant the police-risk salary supplement, from the entry into force of the law creating it, dated the fifteenth of March of two thousand one, as well as the resulting differences in year-end bonuses and school-year salary bonuses. On the resulting amounts, they award payment of statutory interest from the date each entitlement became due until actual payment. They order that interest on entitlements arising before the twenty-fifth of July of two thousand seventeen be calculated in accordance with section one thousand one hundred sixty-three of the Código Civil, and that interest on those arising on or after the twenty-fifth of July of two thousand seventeen be calculated pursuant to section four hundred ninety-seven of the Código de Comercio.

Likewise, they award indexation of the amounts owed: for entitlements arising before the twenty-fifth of July of two thousand seventeen, from the time they became due until the date of actual payment; and for those arising thereafter, from the fourth of September of two thousand nineteen until one month before the date of actual payment, in accordance with section five hundred sixty-five of the Código de Trabajo. With respect to the differences awarded, they authorize the defendant to make the corresponding statutory deductions, including employee-employer contributions and all obligations pertaining to Social Security. They decide this matter without a specific award of costs.

Luis Porfirio Sánchez Rodríguez Julia Varela Araya Jorge Enrique Olaso Álvarez Roxana Chacón Artavia Sandra María Pereira Retana Res: 2022003002 AVMIRANDAS/LGCV 1 Telephone numbers: 2295-3671, 2295-3676, 2295-3675 and 2295-4406. Facsimile: 2295-3009. Email addresses: [email protected]. and [email protected]

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*220005561178LA* Corte Suprema de Justicia Res: 2022-003002 SALA SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las once horas cincuenta minutos del veintiséis de octubre de dos mil veintidós.

Proceso ordinario establecido ante el Juzgado de Trabajo del Primer Circuito Judicial de San José, Sección Primera, por [Nombre 001], vecino de Limón, contra el ESTADO, representado por su procuradora adjunta, la licenciada Amanda Grosser Jiménez, y el SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS DE CONSERVACIÓN, representado por su director ejecutivo [Nombre 002], soltero, geógrafo y vecino de Heredia. Actúan como apoderados especiales judiciales del actor, el licenciado Jorge Emilio Regidor Umaña, y del Sinac el licenciado Andrés Alvarado Ramírez. Todos mayores, casados y vecinos de San José con las excepciones indicadas.

Redacta la Magistrada Chacón Artavia, y,

CONSIDERANDO:

I. ANTECEDENTES

Por medio de su apoderado especial judicial, el actor manifestó que labora para el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, en adelante SINAC, prestando sus servicios como oficial de seguridad de Servicio Civil 2, desde el 1 de noviembre de 1992. Según expuso, cumple funciones de prevención, control y protección de los recursos naturales, lo que implica detener y denunciar a los infractores, además de tener que desplazarse en vehículos oficiales y a pie en acción de prevención, cooperando en labores policiales. Indicó que lo anterior produce que tengan que enfrentarse con personas armadas y a animales peligrosos que ponen en riesgo su vida. Por ello, solicitó se condene al Estado al pago del plus salarial por riesgo policial, junto con las diferencias generadas en vacaciones, aguinaldo y salario escolar, así como intereses, indexación y ambas costas (imágenes 1-11 del expediente virtual del Juzgado).

La representación estatal contestó de forma negativa y respecto al accionante planteó las excepciones de cosa juzgada material, de inoponibilidad de la demanda, de pago y de falta de derecho. Pidió se declare sin lugar la demanda y se condene a la parte accionante al pago de costas e intereses. De resolverse lo contrario, requirió se le exonere en costas (imágenes 72-91 del expediente virtual del Juzgado). La a quo declaró sin lugar la demanda y resolvió el asunto sin especial condena en costas (imágenes 312-325 del expediente virtual del Juzgado).

II. RECURSOS DE CASACIÓN

Ambas partes recurren lo fallado y expresan los siguientes agravios. El apoderado especial judicial de la parte actora alega, en primer orden, violación al debido proceso en relación a la declaratoria de puro derecho. A su juicio, el análisis de los hechos se debía hacer asumiendo que de lo que se trataba no era de demostrar, pues es un asunto de puro derecho y el asunto de puro derecho lo que hace es partir de que lo efectos, sin esperar demostraciones de ningún tipo, pues si hubiera que probar algo, entonces la sentencia se hizo ilegalmente, pues requería de la prueba que se ofreció. Es decir, la a quo lo que debía hacer es valorar si las labores que despliega el actor son las propias para obtener el beneficio del plus del riesgo profesional según el manual descriptivo de puestos. En razón de lo anterior, precisamente por el hecho de que la jueza siente que no se probaron algunas cosas (las cuales no había que probar, pues es un proceso de puro derecho), aportan un conjunto de pruebas documentales para demostrar la verdadera labor.

Explica que, a diferencia de los policías de la fuerza pública, los “guardaparques” van más allá, pues no solo detienen a un infractor, sino que él prepara la denuncia que se le presenta a la fiscalía, y estas actividades no las hace un policía. En otro orden, acusa aplicación omisa de las normas del riesgo profesional y las leyes ambientales a la labor de los guardaparques. Hace ver que conforme las leyes ambientales, su labor real es de policía, y sus actos generan o pueden generar riesgos de los cuales deriva el derecho que requiere. La parte demandada recurre lo resuelto respecto a las costas del proceso. Acusa falta de fundamentación fáctica que justifique la exoneración de costas de la parte actora. Invoca los numerales 562 y 563 del Código de Trabajo. Señala que la sentencia recurrida no solo carece de toda justificación que sustente, de manera clara y puntual, los motivos que llevaron al juez de instancia a determinar la procedencia de la exoneración, sino que resulta incongruente, toda vez que por una parte determina la falta de derecho del actor sobre su reclamo -tal y como lo establece el mismo ordenamiento jurídico-, pero de forma contraria a lo establecido decide exonerar sin que exista una justificación clara.

Establece que no es procedente la exoneración por un tema de “interpretación ” normativa, pues tal presupuesto no se encuentra dentro los establecidos en la norma legal, así como que el mismo se encontraba debidamente representado por un asesor legal.

III. SOBRE LA PRUEBA PARA MEJOR RESOLVER

El artículo 594 del Código de Trabajo reformado por la Ley 9343 (Reforma Procesal Laboral), dispone que ante el órgano de casación solo podrán presentarse u ordenarse para mejor proveer pruebas documentales o técnicas que puedan ser de influencia decisiva, según calificación discrecional del órgano. La parte accionante aporta un conjunto de pruebas documentales para demostrar, según su dicho, su verdadera labor. A juicio de la Sala, dicho documento no es de influencia decisiva para resolver con acierto el presente asunto, ya que se estima que en autos se cuenta con elementos suficientes y claros para su resolución. Asimismo, es importante acotar que este instituto procesal no puede ser utilizado para suplir la insuficiencia probatoria de la parte que no procuró traer a los autos, en el momento procesal oportuno, la prueba que da sustento a su posición en juicio; puesto que, de conformidad con el principio dispositivo que rige la materia probatoria, las partes ostentan la responsabilidad no solo de ofrecer la prueba sino también de procurar que esta sea traída al proceso en el momento procesal oportuno. Conforme lo expuesto, la prueba documental ofrecida para mejor resolver en el recurso no es de recibo.

IV. SOBRE EL RECURSO POR RAZONES PROCESALES

La parte actora solicita la nulidad de la sentencia, pues considera que la a quo incurrió en violación al debido proceso, dado que el asunto se declaró de puro derecho. Es importante indicar que el artículo 587 del Código de Trabajo establece: “Por razones procesales será admisible cuando se invoque: 1.- Cualquiera de los vicios por los cuales procede la nulidad de actuaciones, siempre y cuando estos hayan sido alegados en alguna de las fases precedentes del proceso y la reclamación se haya desestimado”. En el asunto bajo estudio, por medio de la resolución de las 8 horas y 52 minutos del 29 de julio del 2020, se concedió audiencia para la emisión de conclusiones (imagen 288 del expediente virtual del Juzgado), las cuales fueron rendidas oportunamente por ambas partes (imágenes 290-295 y 298-300 del expediente virtual del Juzgado). Luego, el Juzgado ordenó la desacumulación del asunto, aclarando que se trataba de un asunto de puro derecho (imágenes 307-308 del expediente virtual del Juzgado).

Esa resolución fue notificada a ambas partes el 19 de marzo del 2022, en los medios debidamente señalados (imágenes 309-310 del expediente virtual del Juzgado); y, contra esta no se interpuso recurso alguno. Así las cosas, no se alegó la oposición a la declaratoria del proceso de puro derecho en el momento procesal oportuno, sino que es hasta la presentación del recurso que la parte actora se muestra disconforme. Tal como se indicó, para que ese argumento sea admisible en casación, debe haber sido alegado en las fases precedentes del proceso, según lo requiere el artículo 587, inciso 1° del Código de Trabajo. Al no haberse manifestado esa inconformidad ante el Juzgado, el reproche es inatendible.

V. SOBRE EL PLUS SALARIAL

El numeral 91 de la Ley General de Policía, n.º 7410 del 26 de mayo de 1994 (adicionado por el artículo 3 de la Ley de Fortalecimiento de la Policía Civilista, n.° 8096 del 15 de marzo de 2001; y corrida su numeración mediante el ordinal 1 de la Ley de Creación de la Policía Escolar y de la Niñez, n.° 8449 del 14 de junio de 2005, que lo trasladó del antiguo 85 al 91 actual), estatuye: “Créase un incentivo denominado riesgo policial, el cual consiste en un plus salarial equivalente a un dieciocho por ciento del salario base; corresponderá a todos los funcionarios que desarrollen funciones policiales que impliquen riesgo a su integridad física, independientemente de la ubicación en la estructura administrativa (así reformado el párrafo anterior de acuerdo con la anulación parcial hecha por resolución de la Sala Constitucional número 12017 del 16 de agosto de 2006. El resalto es agregado).

En el voto supracitado, se indica: “El otorgamiento de este incentivo salarial deberá fundamentarse, en cada caso concreto, definiendo las razones por las cuales las funciones del empleado correspondiente encuadran dentro del supuesto de peligrosidad definido”. Por medio del Decreto Ejecutivo N.° 29597 del 5 de junio de 2001 se promulgó el “Reglamento para el pago del riesgo policial” , cuyo numeral 1 reza: “El plus salarial denominado "Riesgo Policial", es pagadero única y exclusivamente a los "servidores policiales", en virtud del cumplimiento de las "funciones policiales" que les corresponde en razón de la investidura, nombramiento, puesto y cargo que ostentan, como miembros de la Fuerza Pública, y que en el desempeño de funciones se corra algún riesgo inminente para la integridad física , en razón de la peligrosidad que la función policial pueda significar. Mediante resolución fundada, se razonará en cada caso concreto, en qué consisten las circunstancias de peligrosidad que impliquen algún riesgo para la integridad física del servidor, independientemente de su ubicación dentro de la estructura administrativa del Ministerio, debiéndose constatar además, el cumplimiento de los supuestos que se detallan en el presente reglamento” (El resaltado es agregado) .

Por su parte, el artículo 2 cita: “Se entiende por "servidor policial": La persona nombrada en un puesto de plaza policial de alguno de los cuerpos policiales cuya competencia esté prevista por Ley, para servir al Estado en el ejercicio de la función policial, para lo cual es investido de autoridad pública, de conformidad con la Constitución Política y la Ley. Por consiguiente, para que una persona sea servidor policial, debe darse el concurso de las siguientes condiciones: a) Investidura otorgada por el Presidente de la República y el Ministro del ramo mediante Acuerdo Ejecutivo. b) Juramentación constitucional para el desempeño y ejercicio del cargo de autoridad pública. c) Nombramiento en puesto de plaza policial, en alguno de los Cuerpos Policiales que conforman la Fuerza Pública, cuya competencia esté constituida por Ley. El nombramiento debe estar conformado a Derecho, según los requisitos y procedimientos de reclutamiento, selección y nombramiento establecidos en la legislación que regula la relación de servicio y la función policial. d) Desempeñar funciones policiales propiamente dichas”.

Luego, el artículo 3 del mismo cuerpo normativo establece que: “Se entiende por "funciones policiales", sin perjuicio de lo que se establezca en otras disposiciones normativas de rango superior, aquellas que se comprenden dentro de los enunciados genéricos de: defensa de la soberanía nacional, mantenimiento del orden público, vigilancia y seguridad ciudadana. Se implican entonces, las funciones que realiza un funcionario investido de autoridad para garantizar: la seguridad nacional, la seguridad de las personas y de los bienes, la integridad física y el respeto de los derechos y libertades de los ciudadanos, el mantenimiento del orden y la tranquilidad pública, la prevención y represión de la delincuencia, la ejecución de las decisiones de los órganos jurisdiccionales y administrativos; para lo cual cuenta con investidura de autoridad pública con atribuciones para realizar legítimamente: allanamientos, decomisos y detenciones, con arreglo en la Constitución Política y la Ley”.

En igual sentido, el Tribunal Constitucional en el pronunciamiento número 4368-2003 de las 15 horas y 28 minutos del 21 de mayo del 2003, en lo interesa, definió: “El artículo 12 de la Constitución dispone, en cuanto a la función general de las distintas fuerzas de policía, que para la vigilancia y conservación del orden público habrá las fuerzas de policía necesarias; con ello se alude a la principal tarea de la Fuerza Pública, cual es mantener el orden público en general, y velar por la seguridad de los habitantes. Así lo ha afirmado también esta Sala, entre muchas otras, en sentencias números 1588-91, 5882-93 y 884-98. Concretamente, y sobre este punto, se dijo: "Podemos definir el concepto de fuerza pública como el conjunto de cuerpos de seguridad -y sus agentes- que bajo la dependencia del Poder Ejecutivo tienen como finalidad mantener el orden público y velar por la seguridad de los habitantes con funciones fundamentalmente preventivas y ocasionalmente represivas.

Por disposición Constitucional -y seguramente por motivos históricos ya que en ellas descansaba como único cuerpo armado, el poder que apareja la tenencia y el uso de las armas- la Constitución no sólo confiere el mando supremo de ella al Poder Ejecutivo, sino que, por razones obvias de ser funcionarios de absoluta lealtad establece también -como atribución del Presidente y del respectivo Ministro- nombrar y remover a los miembros que componen dicha fuerza pública (…).Por otra parte, en lo que se refiere al órgano rector de las fuerzas de policía, el artículo 140 constitucional, en sus incisos 1), 6) y 16) establece que le corresponde al Presidente de la República y al respectivo Ministro de Gobierno nombrar y remover libremente a los miembros de la fuerza pública, mantener el orden y la tranquilidad de la Nación, tomar las providencias necesarias para el resguardo de las libertades públicas y disponer de la fuerza pública para preservar el orden, defensa y seguridad del país; y el inciso 3) del artículo 139 ídem señala que le corresponde, exclusivamente, a quien ejerce la Presidencia de la República, ejercer el mando supremo de la fuerza pública (resoluciones de la Sala Constitucional, números 10134-1999 y 1049-2001).

Interesa también hacer referencia al concepto de función policial, el cual se extrae de la Ley General de Policía, artículo 6, que incluye, dentro de las fuerzas de Policía, a las siguientes, que tienen la seguridad pública a su cargo: la Guardia Civil, la Guardia de Asistencia Rural, la policía encargada del control de drogas no autorizadas y de actividades conexas; la Policía de Fronteras, la Policía de Migración y Extranjería, la Policía del Control Fiscal, la Dirección de Seguridad del Estado, la Policía de Tránsito, la Policía Penitenciaria y las demás fuerzas de policía, cuya competencia esté prevista en la ley. De acuerdo con el artículo 2 ídem, los miembros de las fuerzas de Policía son funcionarios públicos, obligados a observar y cumplir la Constitución Política, los tratados internacionales y las leyes vigentes; entre sus funciones, de acuerdo con el numeral 4, se encuentran: vigilar, conservar el orden público, prevenir las manifestaciones de delincuencia y cooperar para reprimirlas en la forma en que se determina en el ordenamiento jurídico.

De acuerdo con lo anterior, y también con base en los numerales 10, 44, 45, 47, 52, 59, 69 y 70 de la Ley General de Policía, todos los miembros de todas las fuerzas de policía del Poder Ejecutivo se constituyen en destinatarios de todos los imperativos que debe cumplir la Policía Administrativa en una República, así como de todos los derechos que les corresponde como servidores públicos en los distintos repartos administrativos…” (El resaltado es agregado). En el caso bajo análisis, la juzgadora de instancia concluyó que el servidor no se encontraba en los supuestos de hecho requeridos para optar por el beneficio pretendido, ya que no desempeña funciones propiamente policiales (hecho no probado). El recurrente alega que esa decisión es injustificada porque diversas normas en nuestro ordenamiento jurídico ratifican las competencias policiales de quienes se desempeñan como guardaparques. Es cierto que en los numerales 54 de la Ley Forestal, 1996, 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales y 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, se dispone que las personas funcionarias que fungen como guardaparques tienen carácter de autoridad policial; sin embargo, dichas normas establecen con claridad que esa autoridad se limita a denunciar y reportar ante las autoridades competentes las respectivas infracciones, o sea que sus obligaciones son de mera colaboración y, por ende, distintas a los servidores y las servidoras de la Fuerza Pública.

Así, en el artículo 54 de la Ley Forestal, N.° 7575 del 13 de febrero de 1996, se estipula: “Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas. Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito.

También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días” . Por su parte, el ordinal 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales, N.° 6084 del 24 de agosto de 1977, reza: “Quien contraviniera lo dispuesto en el artículo ocho, será expulsado inmediatamente del Parque Nacional y puesto a la orden de las autoridades judiciales correspondientes, por los empleados del Servicio de Parques Nacionales, quienes para ese efecto tendrán el carácter de autoridades de policía” . Por último, en el canon 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, N.° 7317 del 30 de octubre de 1992, se dispone que: “Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del SINAC debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley.

En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario” (Los resaltado son agregados). Por ello, se estima que no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo (en igual sentido puede consultarse los votos de este órgano números 1469, de las 10:40 horas del 7 de agosto y el número 948, de las 12:00 horas del 29 de mayo, ambos del 2020). Como se explicó con anterioridad, los cuerpos policiales deben, como parte de sus funciones, garantizar la seguridad nacional, no solo de las personas sino también de los bienes, velar por el respeto de los derechos y libertades de todos los ciudadanos y de todas las ciudadanas, manteniendo el orden y la tranquilidad pública, previniendo y reprimiendo la delincuencia y ejecutando las decisiones de los órganos jurisdiccionales y administrativos.

En cambio, según se tuvo por acreditado, el propósito del puesto que desempeña el promovente es: “* Coordinar, supervisar y ejecutar las labores de control y protección que se realizan en las ASP del ACTo, tomando como base lo establecido en el Plan de Prevención, Protección y Control de las ASP. / * Ejecutar labores de vigilancia de las instalaciones, activos y personas en el ASP del ACTo donde labora. / * Operar el equipo necesario para la ejecución de las actividades de Prevención, Protección y Control del ASP donde labora, como el manejo de embarcaciones y motores fuera de borda, conducción de vehículos oficiales, entre otros. / * Atender y documentar las quejas de la sociedad civil relacionadas a delitos ambientales en el ACTo. / * Dar seguimiento a la programación de los patrullajes de control y protección dentro de la ASP donde está destacado, considerando la cantidad de funcionarios disponibles, recursos disponibles, horarios, y cualesquiera otros detalles que sean necesarios integrar. / * Liderar las patrullas de control y protección, supervisando la labor que realizan los funcionarios antes, durante y después del patrullaje, revisando que se realicen los informes o denuncias correspondientes, y que la actividad se registre en el libro o bitácora correspondiente. / * Apoyar en la ejecución de actividades de otros programas del ACTo cuando se le solicite, para ayudar al control, manejo, conservación y desarrollo sostenible de recursos forestales, áreas silvestres protegidas, cuencas hidrográficas, sistemas hídricos y recursos ambientales. / * Participar en los operativos, patrullajes e inspecciones necesarias cuando se le solicite, para velar por el eficiente cumplimiento de tareas auxiliares que coadyuven a la conservación y desarrollo sostenible de recursos forestales, áreas silvestres protegidas, cuencas hidrográficas, sistemas hídricos y recursos ambientales. / * Controlar que los visitantes se mantengan dentro de las zonas establecidas para uso turístico según el Plan General de Manejo del ASP. / * Controlar y evaluar las diferentes actividades que tiene bajo su responsabilidad, con el fin de detectar y corregir fallas, así como proponer mejoras e innovaciones relacionadas con la forma de desarrollar el trabajo dentro del ASP. / * Reportar al superior inmediato sobre cualquier deterioro, daño o desperfecto en el equipo, herramientas, armas o infraestructura para que sea atendido por la Administración del ACTo. / * Coordinar las labores de seguridad y vigilancia a su cargo con otras instancias según corresponda: Fuerza Pública, Guardacostas, Policía Fronteras, y otros cuerpos policiales. / * Supervisar y controlar el adecuado cumplimiento de las disposiciones relacionadas con la dotación de armas, municiones, mantenimiento y seguridad de las mismas, y velar porque las armas se mantengan dentro de la bodega de armas cuando los funcionarios se encuentran en tiempo de ocio. / * Evaluar las condiciones de seguridad de la institución, edificio u oficina, área silvestre protegida, para la cual labora, con el fin de detectar fallas o anomalías que atenten contra la labor a ejecutar y proponer las soluciones pertinentes. / * Mantener limpios y estrictamente ordenados los edificios, oficinas, bodegas, y cualquier otra infraestructura que se encuentre dentro del ASP donde labora. / * Ejecutar labores de limpieza y mantenimiento de las áreas verdes, y de los senderos terrestres y acuáticos dentro del ASP donde labora, para facilitar el acceso de funcionarios y visitantes a dichas áreas y minimizar los efectos negativos causados por la naturaleza. / * Mantener limpias y en buenas condiciones las herramientas de trabajo como embarcaciones, motores fuera de borda, vehículos, motosierras, hidrolavadoras, bombas, entre otros. / * Participar en capacitaciones, talleres, y reuniones cuando se le solicite. / * Elaborar y presentar informes verbales o escritos a su superior inmediato sobre anomalías o negligencias cometidas por algún funcionario del ASP. / * Atender, orientar, resolver consultas y suministrar información a superiores, compañeros y público en general, relacionadas con la actividad a su cargo. / * Dar seguimiento y realizar las actividades establecidas en el Plan de Gestión Ambiental del ASP donde labora. / * Ejecutar otras tareas propias del cargo que desempeña o de otros de similar complejidad y responsabilidad” (consultar hecho probado segundo e imágenes 220-224 del expediente virtual del Juzgado).

De ahí que la mayoría de esta Sala considera que las funciones desempeñadas por el accionante, como guardaparques, no encajan dentro de los parámetros legales y jurisprudenciales necesarios para ser acreedor del reconocimiento del incentivo por riesgo policía. Finalmente, aunque no hay duda de que el promovente corre peligro como los y las policías, esa circunstancia no es suficiente para concluir que ostenta esa investidura. Así las cosas, no resulta posible acoger el reclamo formulado por la parte accionante y tampoco se está ante algún supuesto que hagan posible aplicar la regla de la norma más favorable al trabajador.

VI. SOBRE LAS COSTAS

La representación estatal objeta que se haya eximido al demandante perdidoso del pago de ambas costas. En materia laboral el tema de las costas está regulado en los artículos 562 y 563 del Código de Trabajo. Con sustento en esa normativa, la regla es condenar al vencido en el litigio a pagar ambas costas del juicio, tal y como lo adujo la representante del Estado. Sin embargo, al tenor del artículo 563 del Código citado se puede eximir del pago de esos gastos a quien se encuentre en alguno de los supuestos señalados en ese numeral, esto es: cuando el vencido haya litigado con evidente buena fe; cuando las proposiciones hayan prosperado parcialmente; o cuando haya vencimiento recíproco. El presente asunto se resolvió sin especial sanción en estos gastos, al considerarse que: “(…) el actor se encuentra dentro de los presupuestos de exoneración en el pago de las costas. Su pretensión no puede considerarse temeraria, pues se trata de un tema de interpretación de la normativa aplicable al caso, por lo que daba a lugar a pensar que tenía derecho al otorgamiento del riesgo policial reclamado”.

No obstante, la representación estatal asegura que dicha absolutoria es infundada, en tanto el tema de “interpretación normativa” no es un presupuesto contemplado en el numeral 563 ibídem. Es cierto que ese supuesto no se encuentra contemplado en la norma citada, pero la decisión del Juzgado de exonerar al funcionario vencido del pago de este rubro, según se aprecia en la parte dispositiva de la sentencia recurrida, fue porque lo calificó como litigante de buena fe (inciso 1° del ordinal 563 del Código de Trabajo); lo cual comparte esta Sala. La buena fe procesal hace referencia al convencimiento que tiene la parte de que el derecho reclamado le asiste y, en el presente caso, es evidente que la parte perdidosa, a luz de la normativa especial que les otorga carácter de autoridad policial a los guardaparques en el desempeño de sus funciones, pudo considerar que le asistía derecho al reclamo del plus denominado riesgo policial, aun cuando su interpretación, como se analizó, no era acertada. De ahí que la exoneración dispuesta por el Juzgado se estima ajustada a derecho.

VII. CONSIDERACIÓN FINAL

Como corolario de lo expuesto, lo procedente declarar sin lugar los recursos de casación presentados.

VIII. VOTO SALVADO DE LAS MAGISTRADAS VARELA ARAYA Y PEREIRA RETANA

Las suscritas magistradas disienten del voto de mayoría por las razones que de seguido se expondrán. Existen leyes que regulan varias de las tareas policiales que ejercen los guardaparques e incluso les reconocen el carácter de autoridades de policía: A) Ley Forestal, n.° 7575 del 13 de febrero de 1996, precepto 54: “ Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía , como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas. Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone. Para el cumplimiento de sus atribuciones , estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito .

También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días”. B) Ley del Servicio de Parques Nacionales, n.° 6084 del 24 de agosto de 1977, en sus ordinales 8 y 9, en lo de interés para resolver este caso, por su orden, indican: "...2) Cazar o capturar animales silvestres, recolectar o extraer cualquiera de sus productos o despojos... 8) Portar armas de fuero, arpones o cualquier otro instrumento que pueda ser usado para cacería... 11) Provocar cualquier tipo de contaminación ambiental. 12) Extraer piedras, arenas, grava o productos semejantes..."“ARTÍCULO 9°. - Quien contraviniera lo dispuesto en el artículo ocho, será expulsado inmediatamente del Parque Nacional y puesto a la orden de las autoridades judiciales correspondientes, por los empleados del Servicio de Parques Nacionales, quienes para ese efecto tendrán el carácter de autoridades de policía ”.

(El destacado se agrega por quien redacta). C) Ley de Conservación de Vida Silvestre, n.° 7317 del 30 de octubre de 1992, mandato 16: “Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del SINAC debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley. En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario” (Los resaltados son propios).

De lo anterior se infiere, con meridiana claridad, que los guardaparques llevan a cabo labores policiales, tales como detener, inspeccionar, decomisar, desalojar, patrullar y atender denuncias, para las que tiene el carácter de autoridad de policía, exponiéndose, por ese solo hecho a riesgos para su integridad física, por lo que, aunque su puesto no esté catalogado como de policía, ello no los excluye de los riesgos antes señalados, pues deben de enfrentar a personas que dentro de los parques nacionales sean sorprendidos delinquiendo, por incurrir en alguna de las conductas tipificadas por la ley como delictivas. Ese solo hecho, más la competencia y obligación de detenerles, cuando sean sorprendidos en la comisión del delito, y decomiso de los productos substraídos del parque nacional, son por su naturaleza de carácter peligroso, que les pone en condición real de exponer hasta su vida, pues incluso enfrentan a quienes tienen armas para delinquir, entonces no otra cosa puede concluirse.

Así que, este es un caso de análisis de la realidad legal que les obliga a los guardaparques y no de si traen prueba testimonial para demostrar los riesgos a los que se enfrentan, pues las leyes bajo las que su trabajo se rige, por sí solas los pone en condición de riesgo, de manera que no deben ser tratados en forma desigual con relación a los que tienen puestos propiamente de policías. Considera la suscrita juzgadora que, si bien el artículo 91 de la Ley General de Policía, tuvo como destinatarios del complemento por riesgo policial, a los funcionarios que desarrollen funciones policiales y que estas supongan un riesgo para su integridad física, debemos tomar en consideración que pone como requisito que se trate de una exposición constante o permanente al riesgo. Tan riesgoso es el trabajo de los guardaparques, que existe una iniciativa legislativa, expediente n.° 16626, que pretende emitir una le denominada "Ley de Justicia Salarial para los Guardaparques del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y Operativización del Fideicomiso de Áreas Silvestres Protegidas", por considerar que significa riesgo policial aquel peligro al que está expuesto el o la funcionaria que labora en prevención, control y protección de los recursos naturales, en la categoría de autoridad de policía, del Ministerio de Ambiente y Energía.

Si bien se trata solo de un proyecto de ley que por esa misma condición no es vinculante para quien juzga en estos casos, es lo cierto que esa iniciativa recoge y pretende tutelar una realidad de riesgo, como es a la que están expuestos los guardaparques, pues día a día, por la naturaleza de sus obligaciones, sin que para la denegatoria del plus que se reclama en este proceso sea determinante el que su plaza no está dentro de la categoría de policía, pues ello no le exime de los riesgos que las normas que lo rigen le imponen y califican de policía por las funciones que debe desempeñar. Por esas razones, las suscritas consideran que debe darse el trato salarial sobre el tema del plus de riesgo policial, pues en lo fundamental de ambas categorías de puestos, corren riesgo a la integridad física y, quizá es mayor el de los guardaparques, pues tiene que enfrentar la criminalidad individual u organizada (cazadores furtivos, entre otros fenómenos criminales) y hasta hacer allanamientos en casas, previa autorización de jueces penales, exigencias normativas suficientes para declarar que su situación es quizá con un grado mayor de peligrosidad que la de simples policías de otros cuerpos policiales que existen en nuestro sistema.

Solo que en el caso de los guardaparques, los bienes que deben proteger no son personas, pero no por ello dejan de ser de relevancia para el país, al grado que se ha ocupado de dictar leyes y crear infraestructura para su ejecución, todo con la finalidad de la tutela de esos bienes de interés para toda la colectividad, como son las riquezas marinas, silvestres y forestales, mismas que se ven amenazadas por acciones individuales o colectivas de personas dispuestas a delinquir, quienes generan un riesgo inminente, por la reacción esperable al ser descubiertos y detenidos por los guardaparques, quienes tienen la obligación de realizar las detenciones y posterior entrega a otras autoridades para el trámite de sanciones de tipo penal que corresponda. Con fundamento en las razones antes indicadas y, considerando estas juzgadoras que por el puesto de guardaparques que ocupa el actor, al estar catalogado que sus funciones están dentro de la categoría de policía, como se desprende de las normas supra citadas, sí reúne el requisito de sí tiene derecho a recibir el plus denominado "riesgo policial", pues no es la categoría del puesto lo que justifica y trata de remunerar ese plus, sino la real exposición a sufrir daños a su integridad física por el cumplimiento de sus obligaciones, en razón del cargo asignado, de modo que, en nuestro criterio, el accionante se ajusta a los presupuestos en la norma creada para retribuir, bajo el citado plus, a todos aquellos funcionarios de los cuerpos policiales que, como queda dicho, se ven expuestos a sufrir lesiones al combatir la criminalidad (sin que el bien que protegen sea lo determinante para su aplicación), pues realiza funciones policiales consistentes en vigilar los bienes de la nación (concretamente los recursos naturales, en sus múltiples variedades que están expuestos en los parques nacionales) para lo cual ponen en riesgo su integridad física, por ser el guardaparques el único con esa autoridad policial dentro de las áreas nacionales protegidas, donde producto de sus labores como se indicó antes, lo enfrentan a delincuencia variada (caza, pesca y tala ilegal), infracciones a la ley de vida silvestre, entre otras realizadas de riesgo.

En consecuencia, se le ha de reconocer el plus por riesgo policial, con fundamento en el principio de igualdad salarial, de rango constitucional. Conviene agregar, que en la resolución n.° 4368-2003, de la Sala Constitucional, se hizo referencia al principio de igualdad, en los siguientes términos : “... en cuanto al principio de igualdad, es importante rescatar lo que la Corte Plena señaló, cuando fungió como tribunal constitucional: "El Principio de Igualdad ante la ley solamente se viola si una ley otorga un trato distinto, sin motivo justificado, a personas que se encuentren en igual situación, o sea, que para una misma categoría de personas las regulaciones tienen que ser iguales." (Sesión extraordinaria del once de agosto de mil novecientos ochenta y tres). Asimismo, en sesión extraordinaria del veintiocho de junio de mil novecientos ochenta y cuatro consideró: "Igualdad ante la ley significa no solo trato igual en condiciones iguales, pues resultaría contrario a este principio aplicar una misma medida en condiciones diferentes.

Pero debe hacerse hincapié en que no toda diferencia constituye causa legítima para establecer un distinto trato, menos aún, sin restricción alguna, pues la diferencia puede referirse a aspectos irrelevantes, que no afectan lo medular del caso además de que el quebranto constitucional también podría producirse por exceso , es decir, cuando se adoptan medidas exorbitantes en relación a las diferencias que pudieren justificar algún distinto trato." Estos conceptos sirvieron de sustento para el posterior desarrollo jurisprudencial que este Tribunal Constitucional ha hecho en torno al principio en cuestión, consagrado tanto en el derecho interno (propiamente en el artículo 33 de la Constitución Política), como en el Derecho Internacional (en los diversos instrumentos internacionales de derechos humanos vigentes en nuestro país). En relación con este principio se han dado dos ideas claves; primero, en cuanto implica el trato igual entre iguales y desigual para los desiguales (al efecto, las sentencias números 7182-94, 1474-93, 5972-94 y 6097-94); y segundo, en cuanto a la posibilidad constitucional de establecer situaciones diferenciadas entre desiguales, bajo la condición de que éstas sean razonables y proporcionadas.

Así, en posteriores sentencias se ha expresado: "El principio de igualdad, contenido en el Artículo 33 de la Constitución Política, implica que en todos los casos, se deba dar un trato igual prescindiendo de los posibles elementos diferenciadores de relevancia jurídica, que pueda existir; o lo que es lo mismo, no toda desigualdad constituye necesariamente una discriminación. La igualdad, como lo ha dicho esta Sala, sólo es violada cuando la desigualdad está desprovista de una justificación objetiva y razonable. Pero además, la causa de justificación del acto considerado desigual debe ser evaluada en relación con la finalidad y sus efectos, de tal forma que deba existir, necesariamente, una relación razonable de proporcionalidad entre los medios empleados y la finalidad propiamente dicha. Es decir, que la igualdad debe entenderse en función de las circunstancias que ocurren en cada supuesto concreto en el que se invoca, de tal forma que la aplicación universal, no prohíbe que se contemplen soluciones distintas ante situaciones distintas, con tratamiento diverso.

Todo lo expresado quiere decir, que la igualdad ante la ley no puede implicar una igualdad material o igualdad económica real y efectiva." (Sentencias números 1770-94, de las nueve horas dieciocho minutos del quince de abril de mil novecientos noventa y cuatro, y 1045-94 de las once horas cincuenta y un minutos del dieciocho de febrero de mil novecientos noventa y cuatro)” (El destacado no es del original). Y en lo que atañe al principio de igualdad salarial, en el voto n. 12017-2006, el órgano contralor de constitucionalidad apuntó: “Sobre el principio de igualdad salarial y siguiendo la tesis contenida en la sentencia parcialmente transcrita, el Tribunal ha señalado que no resulta discriminatorio establecer diferencias salariales siempre y cuando ese trato diferente tenga un fundamento razonable, esto es, atienda a circunstancias particulares y objetivas que lo justifiquen. Así en la sentencia 1997-1320 de las 14:54 horas del cuatro de marzo de mil novecientos noventa y siete, la Sala señaló: “Es evidente que de los artículos constitucionales que se estima infringidos (33, 57, 68 y 74) se puede derivar un claro propósito de que, en materia salarial, exista un tratamiento equilibrado y justo para las distintas actividades laborales, tengan o no un carácter profesional.

Esta Sala lo ha reiterado así en sus diversos pronunciamientos. Pero, como ha sido explicado también, ese trato equilibrado supone –como en cualquier otro caso en que esté de por medio una disputa de igualdad– que se reconozcan las diferencias que existen entre las diversas actividades, de modo que no se equiparen las que son distintas ni se diferencien las que son iguales, de forma tal que resulten indebidos privilegios por el hecho de sobrevaluar a unas, o injusticias porque se subvalúen otras”. (El destacado no es del original). De esa línea jurisprudencial se colige, sin lugar a dudas, que solo se justificaría, en el caso concreto, un trato salarial distinto en el tema del plus que se reclama, si el actor, por el puesto y las responsabilidades legales que tiene, no se viera expuesto a riesgos a su integridad física, pues esa es la base fundamental que tuvo el legislador al crear ese plus y, que para evitar las interpretaciones que han sido en contra de los guardaparques, por el solo hecho de no tener puestos catalogados formalmente como policías, quiere regularse en la iniciativa legal antes citada.

Así las cosas, las suscritas consideran procedente acoger el recurso formulado por la parte actora, anular el fallo impugnado y, en su lugar, declarar parcialmente con lugar a demanda. En consecuencia, se debe condenar al Estado a pagarle al actor el plus por riesgo policial y las diferencias generadas respecto del aguinaldo y el salario escolar, no así de las vacaciones, por cuanto el otorgamiento de diferencias en aquellas solo ocurre cuando al demandante se le haya pagado suma alguna por ese concepto, a modo de compensación, y esto no fue acreditado en autos. Sobre las sumas otorgadas, se debe reconocer el pago de intereses e indexación, conforme lo dispone el artículo 565 del Código de Trabajo, por lo que los intereses por los derechos surgidos de previo al rige de la Ley de Reforma Procesal Laboral -25 de julio de 2017-, se pagarán conforme lo previsto en el numeral 1163 del Código Civil y por los derechos que surgieron a partir del 25 de julio de 2017, según lo indicado el canon 497 del de Comercio.

Los cuales se reconocen a partir de la fecha de exigibilidad de cada derecho y hasta el efectivo pago. Respecto a la indexación también debe diferenciarse entre los derechos surgidos con anterioridad y posterioridad a la fecha del rige del actual Código de Trabajo. Los derechos que surgieron antes del 25 de julio de 2017 se indexarán a partir del momento en que resultaron exigibles y hasta la fecha del efectivo pago. Respecto de los que surgieron con posterioridad, la indexación ha de calcularse desde el mes anterior a la fecha de presentación de la demanda, o sea desde 04 de setiembre de 2019, y hasta un mes antes a la fecha del efectivo pago, conforme lo dispuesto en el canon 565 ibídem. Además, el demandado debe realizar las deducciones legales respectivas, incluyendo las cuotas obrero-patronales y todas las obligaciones correspondientes a la Seguridad Social en los términos referido en el numeral 567 del Código de Trabajo.

En otro orden de ideas, por estimar que se trata de un tema opinable en cuanto al derecho que les asiste a los guardaparques a recibir el plus por el riesgo que corren, en el ejercicio de las obligaciones legales propias del cargo, declaró sin lugar el recurso del Estado.

POR TANTO:

Se declaran sin lugar los recursos de casación formulados. Las Magistradas Varela Araya y Pereira Retana salvan el voto. Declaran con lugar el recurso planteado por el accionante y deniegan el del Estado. Anulan el fallo impugnado y, en su lugar, declaran parcialmente con lugar la demanda. Condenan al Estado a pagarle de manera retroactiva al actor el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea que data del quince de marzo de dos mil uno, así como las diferencias generadas en aguinaldos y salarios escolares. Sobre los montos resultantes otorgan el pago de los intereses legales, a partir de la fecha de exigibilidad de cada derecho y hasta el efectivo pago, los que disponen calcular por los derechos surgidos de previo al veinticinco de julio de dos mil diecisiete conforme lo previsto en el numeral mil ciento sesenta y tres del Código Civil, y por los que surgieron a partir del veinticinco de julio de dos mil diecisiete, según lo previsto en el canon cuatrocientos noventa y siete del Código de Comercio.

De igual modo, conceden el pago de la indexación de lo adeudado, por los derechos que surgieron antes del veinticinco de julio de dos mil diecisiete, a partir del momento en que resultaron exigibles y hasta la fecha del efectivo pago, y respecto de los que surgieron con posterioridad, a partir del cuatro de setiembre de dos mil diecinueve y hasta un mes antes a la fecha del efectivo pago, conforme lo dispuesto en el canon quinientos sesenta y cinco del Código de Trabajo. En relación con las diferencias concedidas, autorizan al demandado a realizar las deducciones legales respectivas, incluyendo las cuotas obrero-patronales y todas las obligaciones correspondientes a la Seguridad Social. Resuelven, este asunto sin especial condena en costas.

Luis Porfirio Sánchez Rodríguez Julia Varela Araya Jorge Enrique Olaso Álvarez Roxana Chacón Artavia Sandra María Pereira Retana Res: 2022003002 AVMIRANDAS/LGCV 1 Correos Electrónicos: [email protected]. y [email protected]

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        • Ley 7410 General Police Law
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        • Ley 7317 Ley de Conservación de la Vida Silvestre
        • Ley 7575 Ley Forestal
        • Ley 7410 Ley General de Policía
        • Ley 6084 Ley del Servicio de Parques Nacionales

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