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Res. 00277-2022 Sala Segunda de la Corte · Sala Segunda de la Corte · 04/02/2022

Justified dismissal for unproven environmental complaintsDespido justificado por denuncias ambientales no probadas

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OutcomeResultado

AffirmedConfirmada

The dismissal without employer liability is confirmed due to false complaints that breached loyalty and trust; claims for overtime and meals are denied.Se confirma el despido sin responsabilidad patronal por denuncias falsas que quebrantaron la lealtad y confianza, y se rechazan el pago de horas extra y alimentación.

SummaryResumen

The Second Chamber of the Supreme Court confirmed the dismissal without employer liability of a machinist from Naviera Tambor S.A., who worked 12-hour shifts as a seafarer. The employee was dismissed after making public complaints, including on social media, accusing the company of polluting the sea by dumping untreated wastewater and forcing workers to clean tanks without protective equipment. The Chamber found these accusations unproven, as the company held discharge permits from the Water Directorate of MINAE, and a health report confirmed compliance with legal parameters. Witness testimony was contradictory and did not substantiate the alleged misconduct. The ruling held that false complaints breached the duty of loyalty and trust, justifying dismissal under Article 81(a), (j), (l) and Article 71(b) of the Labor Code. The claim for overtime was also denied because the 12-hour shift is the standard workday for seafarers under Article 143 of the Labor Code, and no agreement on meal provision was proven.La Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia confirmó el despido sin responsabilidad patronal de un maquinista de Naviera Tambor S.A., quien laboraba en jornadas de 12 horas como trabajador del mar. El actor fue despedido tras realizar denuncias públicas, incluso en redes sociales, acusando a la empresa de contaminar el mar mediante descargas de aguas residuales sin tratamiento y de obligar a los empleados a limpiar tanques sin equipo de protección. La Sala consideró que estas acusaciones no fueron probadas, ya que la empresa contaba con los permisos de vertido otorgados por la Dirección de Agua del MINAE y un informe de salud indicó que las descargas cumplían los parámetros. Además, la prueba testimonial fue contradictoria y no acreditó las faltas denunciadas. La sentencia determinó que las denuncias falsas quebrantaron la lealtad y confianza, justificando el despido según los incisos a), j) y l) del artículo 81 y el inciso b) del artículo 71 del Código de Trabajo. También se rechazó el reclamo de horas extra, pues la jornada de 12 horas es la ordinaria para los trabajadores del mar conforme al artículo 143 del Código de Trabajo, y no se acreditó pacto sobre alimentación.

Key excerptExtracto clave

This Chamber finds that the plaintiff's public complaints against the company—unproven as they were—do violate the principle of loyalty and trust, and therefore there was just cause for dismissal without employer liability. (...) Regarding loss of trust as a serious fault justifying termination without employer responsibility, the following has been stated: “When the acts caused by the employee justify the loss of trust, it is evident that the harmony which should prevail in the employment contract disappears, thus justifying dismissal, particularly if the subordinate's actions as a whole create insurmountable mistrust… Due to this nature of the employment bond, the worker must maintain impeccable conduct on and off the job; when this is not the case, the element of trust placed in him vanishes, and he may be dismissed with just cause... In conclusion, any fact capable of sowing distrust in the employer and preventing the continuation of the employment relationship—in an atmosphere free of misgivings—may serve as grounds for terminating the employment contract.” (...) Based on the above and after evaluating the evidence, in accordance with the assessment parameters derived from Article 493 of the former Labor Code, and in relation to the appellant's arguments, the Chamber concludes that the lower court's decision cannot be modified.Considera esta Sala, el hecho de que el accionante realizar las denuncias públicas contra la empresa –sin que fueran acreditadas- sí quebranta el principio de lealtad y confianza, por lo que existe una causa justa para proceder con el despido sin responsabilidad del gestionante. (...) En cuanto a la pérdida de confianza, como falta grave que justifica el cese sin responsabilidad patronal, se ha explicado lo siguiente: “Cuando los actos que el trabajador provoca justifican la pérdida de la confianza, es evidente que desaparece la armonía que debe predominar en el contrato de trabajo, por lo que se justifica el despido, principalmente si el conjunto de los actos del subordinado crea insuperable recelo… Debido a esa naturaleza del vínculo laboral, el trabajador debe mantener una conducta intachable dentro y fuera del trabajo; cuando no es así, desaparece el elemento de confianza en él depositado, y puede ser despedido con justa causa... En conclusión, todo hecho que sea susceptible de sembrar la desconfianza del empresario y que impida la prosecución de la relación laboral -dentro de un ambiente sin recelos- puede servir para fundar la ruptura del contrato de trabajo”. (...) Con base en lo transcrito y una vez analizadas las pruebas, conforme a los parámetros de valoración que derivan del numeral 493 del anterior Código de Trabajo, en relación con los argumentos del recurrente, la Sala concluye que lo resuelto por el órgano de alzada no puede ser modificado.

Pull quotesCitas destacadas

  • "Considera esta Sala, el hecho de que el accionante realizar las denuncias públicas contra la empresa –sin que fueran acreditadas- sí quebranta el principio de lealtad y confianza, por lo que existe una causa justa para proceder con el despido sin responsabilidad del gestionante."

    "This Chamber finds that the plaintiff's public complaints against the company—unproven as they were—do violate the principle of loyalty and trust, and therefore there was just cause for dismissal without employer liability."

    Considerando III

  • "Considera esta Sala, el hecho de que el accionante realizar las denuncias públicas contra la empresa –sin que fueran acreditadas- sí quebranta el principio de lealtad y confianza, por lo que existe una causa justa para proceder con el despido sin responsabilidad del gestionante."

    Considerando III

  • "En conclusión, todo hecho que sea susceptible de sembrar la desconfianza del empresario y que impida la prosecución de la relación laboral -dentro de un ambiente sin recelos- puede servir para fundar la ruptura del contrato de trabajo."

    "In conclusion, any fact capable of sowing distrust in the employer and preventing the continuation of the employment relationship—in an atmosphere free of misgivings—may serve as grounds for terminating the employment contract."

    Considerando III

  • "En conclusión, todo hecho que sea susceptible de sembrar la desconfianza del empresario y que impida la prosecución de la relación laboral -dentro de un ambiente sin recelos- puede servir para fundar la ruptura del contrato de trabajo."

    Considerando III

  • "Así, en concordancia con la normativa tanto legal como supra legal antes mencionada, es factible concluir que en el caso del actor, resulta aplicable una jornada ordinaria de hasta doce horas diarias tal y como lo determinó el ad quem, de ahí que las horas que sobrepasen esa jornada especial se deberían computar como tiempo extraordinario."

    "Thus, in accordance with both the legal and supra-legal provisions mentioned above, it is feasible to conclude that in the plaintiff's case, an ordinary workday of up to twelve hours daily is applicable as determined by the lower court, and therefore any hours exceeding that special workday should be computed as overtime."

    Considerando III

  • "Así, en concordancia con la normativa tanto legal como supra legal antes mencionada, es factible concluir que en el caso del actor, resulta aplicable una jornada ordinaria de hasta doce horas diarias tal y como lo determinó el ad quem, de ahí que las horas que sobrepasen esa jornada especial se deberían computar como tiempo extraordinario."

    Considerando III

Full documentDocumento completo

**Sala Segunda de la Corte** **Resolution No. 00277 - 2022** **Date of Resolution:** February 4, 2022 at 11:35 a.m.

**Case File:** 16-000487-0643-LA **Drafted by:** Roxana Chacon Artavia **Type of Matter:** ordinary **Analyzed by:** SALA SEGUNDA **Judgment with protected data, in accordance with current regulations** **Content of Interest:** **Type of content:** Unanimous vote **Branch of Law:** Labor **Topic:** Justified dismissal for objective loss of trust **Topic:** Loyalty **Topic:** Seafarer (Trabajador del mar) **Topic:** Overtime (Horas extra) **Topic:** Twelve-hour workday (article 143 of the Labor Code) **JUSTIFIED DISMISSAL FOR FILING UNSUBSTANTIATED COMPLAINTS AGAINST THE EMPLOYER. VIOLATED THE DUTY OF LOYALTY. LOSS OF TRUST. OVERTIME PAY IS DENIED. SEAFARERS' WORKDAY IS 12 HOURS. Machinist of a shipping company. [277-22]** **Citations of Legislation and Doctrine Related Judgments** **Text of the resolution** *160004870643LA* Supreme Court of Justice SALA SEGUNDA Res: 2022-000277 SALA SEGUNDA OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at eleven hours thirty-five minutes on February fourth, two thousand twenty-two. Ordinary proceeding established before the Labor Court of Puntarenas, by [Name 001], marital status unknown and machinist, against NAVIERA TAMBOR SOCIEDAD ANÓNIMA, represented by its general agent, Mr. [Name 002], businessman and resident of San José. Acting as special judicial attorneys, for the plaintiff, attorney Ana Gabriela Cruz Alaniz; and, for the defendant, attorney Gonzalo Enrique Boza Montero, resident of San José. All of legal age, married, lawyers, and residents of Puntarenas; with the exceptions indicated. WHEREAS: 1.- The special judicial attorney for the plaintiff, in a brief filed on August twenty-ninth, two thousand sixteen, filed this action so that in judgment the dismissal be declared illegal, the defendant be ordered to pay, for the benefit of her client, overtime (horas extra), salary adjustments and increases for vacations, year-end bonuses (aguinaldos), severance pay (cesantía), notice pay (preaviso), the item for good quality food, holidays, extraordinary duties beyond his functions, indexation, and interest. 2.- The general agent of the defendant answered the action in a brief filed on February twentieth, two thousand seventeen, and raised the defenses of payment, lack of right, and lack of standing to sue. 3.- The Puntarenas Labor Court, by judgment at fourteen hours and twelve minutes on April sixteenth, two thousand eighteen, ordered: "Based on the stated grounds, the defenses of payment, lack of right, and lack of standing to sue are upheld; consequently, the ordinary labor proceeding filed by [Name 001] against NAVIERA TAMBOR S.A. is declared WITHOUT MERIT. This matter is resolved without special order as to costs...". (Sic). 4.- The special judicial attorney for the plaintiff appealed, and the Puntarenas Labor Appeals Tribunal, by judgment at eight hours and fifty minutes on May twenty-first, two thousand nineteen, resolved: "No defects or omissions capable of causing nullity or defenselessness are observed. Regarding what was the subject of the appeal, the appeal filed by the special judicial attorney for the plaintiff is rejected. Consequently, the appealed judgment IS CONFIRMED." 5.- The special judicial attorney for the plaintiff filed an appeal before this Chamber, in a brief presented on September second, two thousand nineteen, which is based on the reasons that will be stated below in the considering section. 6.- The provisions of law have been observed in the proceedings. Drafted by Judge Chacón Artavia; and, CONSIDERING: I.- BACKGROUND: The plaintiff's attorney stated in the complaint that Mr. [Name 001] worked as a machinist for the defendant from February 15, 2013, until August 13, 2015. She indicated that he worked rotating twelve-hour shifts, starting at 8:00 a.m. and ending at 8:00 p.m. in the day shift, and from 7:30 a.m. to 7:30 p.m. in the night shift. She mentioned that on August 13, 2015, the plaintiff was dismissed without employer liability for allegedly committing serious offenses against the company, as he was accused of making a public complaint against the defendant for discharging blackwater and sludge directly into the sea, as well as the fact that inhumane working practices were committed in which they were forced to clean the treatment tank directly without any protection. She asserted that the plaintiff was unjustly dismissed, given that he did not improperly change a generator when synchronizing voltages and changing transformers, nor did he have any problem with Messrs. [Name 007], [Name 008], or [Name 009]. She claimed that the defendant did not correctly prepare the payment stubs (colillas de pago), as it did not determine the corresponding breakdown of ordinary day and night hours worked, nor ordinary or mixed overtime hours, even though he worked twelve hours daily, under the provisions of article 118 of the Labor Code. She indicated that the company did not provide the plaintiff with good quality food, since everyone brought their own food, nor was any amount paid for this concept during the employment relationship. She argued that the company also did not pay the double payment corresponding to the holidays worked by the plaintiff during the entire employment relationship. By virtue of the foregoing, she requested that the judgment order the defendant as follows: 1. Declare the dismissal applied to her client illegal. 2. Pay the overtime (horas extra) not received during the entire employment relationship. 3. Pay the unpaid salary adjustments and statutory increases, specifically for vacations, year-end bonuses (aguinaldos), severance pay (cesantía), and notice pay (preaviso). 4. Recognize indexation on the sums owed, as well as default interest. 5. Pay the item for good quality food not provided to her client. 6. Pay the entirety of the hours worked on holidays. 7. Pay both costs of the action (see images 292-299 of the complete digital file of the Labor Court). The general agent of the defendant answered the complaint and raised the defenses of lack of standing, both active and passive, lack of right, and payment. Likewise, he indicated that the plaintiff worked as a machinist on the vessel called "Tambor" and performed his duties in the province of Puntarenas. He claimed that the contract was agreed upon in accordance with the Labor Code, specifically the chapter dedicated to regulating the work of seafarers and waterways (el trabajo del mar y las vías navegables). He stated that the plaintiff's workday was twelve hours. He mentioned that the plaintiff was dismissed because he committed a serious offense, in accordance with article 81, subsections a), j), and l) and article 71, subsection b) of the Labor Code, constituting a cause for termination of the employment contract. He affirmed that the plaintiff made statements to the detriment of his client through social media, with the purpose of disseminating false information and causing harm to the company. He noted that the company has a procedure for cleaning the wastewater treatment tank and the necessary equipment is used. He said that the plaintiff refused to perform his duties. He added that the corresponding labor entitlements were paid, and an additional amount for overtime was paid, which was not mandatory, but rather a voluntary act by the employer (see images 101-117 of the complete digital file of the Labor Court). The Puntarenas Labor Court, by judgment number 2018-267 at 2:12 p.m. on April 16, 2018, upheld the defenses of payment, lack of right, and lack of standing to sue. It declared the complaint without merit and resolved without a special order as to costs (see images 36-58 of the complete digital file of the Labor Court). The Puntarenas Labor Tribunal, by vote number 100-L-2019 at 8:50 a.m. on May 21, 2019, confirmed the appealed judgment (see document added to the Tribunal's virtual desktop at 9:51:58 on 05/20/2019). II.- GRIEVANCES: The attorney for the plaintiff files a cassation appeal, in which she expresses the following objections. In her opinion, the ad quem court is incorrect, because while it is true that the categorization of a seafarer (persona trabajadora del mar) establishes that they are subject to a workday of up to twelve hours, the complaint sought payment of overtime (horas extra) not received, whether day, night, or mixed. She notes that the Tribunal interpreted that the twelve hours worked apply indiscriminately to night and day, this being a point that the rule has not contemplated, as it is silent regarding whether the twelve hours apply to hours worked at night and day without distinction. In her view, the legal operator must establish by judgment whether or not the distinction of twelve hours for day and night should apply. She considers that canon 143 of the Labor Code is contrary to the advancement and evolution of legislation regarding the differentiation between working day or night and the repercussions this may have on the generation of overtime worked. She cites vote number 2016-1049 of Sala Segunda, at 9:30 a.m. on October 7, 2016. According to the plaintiff's attorney's opinion, Sala Segunda establishes the application of numeral 143 of the Labor Code but does not distinguish between working day or night, which she considers an infringement of workers' rights, as they lack a protective legal system for the interests of the working class, in violation of the protective principle inherent to this matter. She mentions that, on the subject of industrial enterprises, there are international conventions such as number 1 of the International Labour Organization, which she considers to mean that such companies transporting persons or goods by road or rail, or by sea or inland waterway, as in the case of cabotage, may not work more than 48 hours per week. She says that, as the matter under study relates to the transportation of persons, a non-controversial fact, and the undersigned worked twelve hours, a new assessment is warranted regarding the requested day, night, and mixed overtime (horas extra) not granted by the ad quem court. She argues that the I.L.O. conventions have a higher rank than national laws. She considers that the Tribunal makes an improper interpretation of the rule regarding the food item, since on a crossing in the Gulf of Nicoya, one cannot purchase food in the ordinary way as workers performing their duties on land do, nor could one take the meal break off the vessel. She cites vote number 2016-853 of Sala Segunda, at 11:25 a.m. on August 10, 2016. In her opinion, the company unilaterally decided not to grant the food item to the plaintiff, contrary to article 125 of the Labor Code. She seeks that the food be recognized as salary in kind (salario en especie), by virtue of not having been provided at the respective time. She states that the ad quem court is also incorrect in not recognizing that the workers at Naviera Tambor perform additional duties beyond their position because those facts were demonstrated, as is clear from the testimonial evidence and from the complaint filed before the Environmental Tribunal (Tribunal Ambiental), under case file number 036-10-03-TAA joined to case file number 141-15-03-TAA. Likewise, she attaches copies of said Tribunal's resolutions number 1213-17-TAA and 563-16-TAA. She objects to an improper assessment of the evidence provided in the case record, given that a video was presented showing how they had to clean the sludge from the treatment plants. She claims it is not true that the workers received the necessary equipment to perform these duties, and the defendant sent a photograph of new equipment, whereas only the basics were delivered, as the witnesses declared. Regarding the dismissal, she explained that the accusations against the company are true and are recorded in the administrative file before the Environmental Tribunal (Tribunal Ambiental), which were confirmed by the witnesses provided by the plaintiff. She details that an improper assessment of the evidence is presented, as it is based on the testimonies of Messrs. [Name 013] and [Name 011], to whom the plaintiff communicated firsthand at all times that he did not agree with the pollution caused by the vessels in dumping waste into the protected receiving body of the sea. She asserts that the witnesses failed to determine how they knew the facts recounted in their statements, and in this way, they pleased their employer with their testimony. III.- ON THE SPECIFIC CASE: In this case, the plaintiff claims payment of day, night, and mixed overtime (horas extra), since he worked 12-hour shifts as a machinist for Naviera Tambor Sociedad Anónima. Given that the plaintiff himself stated in the complaint that he worked 12-hour shifts, the appellate body did not grant overtime, as it considered that this was the workday to which he was subject, being a seafarer (trabajador del mar), as provided by numerals 118 et seq. of the Labor Code. This Chamber has already analyzed other cases of seafarers (personas trabajadoras del mar), for example in judgments number: 2012-000859 at 10:40 a.m. on September 21, 2012, and 2009-000409 at 10:10 a.m. on May 15, 2009, in which it has concluded that they are indeed subject to a 12-hour workday, as provided by numeral 118 of the Labor Code, which establishes: "Seafarers and waterway workers (Trabajadores del mar y de las vías navegables) are those who provide services proper to navigation on board a vessel, under the orders of its captain and in exchange for good quality food and the salary that has been agreed upon." For its part, article 120 of the same regulatory body establishes that the shipping contract can be agreed for a fixed term or for an indefinite term. It is important to mention that ordinal 125 of the referenced Code regulates matters concerning labor rights, by virtue of the nature of the duties each worker performs, as well as the lesser or greater urgency of these in a specific case, the circumstance of the vessel being in port or at sea, and other analogous factors that are of interest, they shall enjoy, within legal limits, broad freedom to establish matters relating to workdays, breaks, shifts, vacations, and others of a similar nature. This body has analyzed this regulation according to the provisions of numeral 143 of the Labor Code, concluding that seafarers (personas trabajadoras del mar), including machinists, are covered by an ordinary twelve-hour workday, as resolved by the appellate body. The rule makes no differentiation regarding the type of work to be performed on the vessel, but merely notes that services must be provided on board a vessel, as the plaintiff did. It is of the utmost importance to mention that article 143 of the Labor Code makes no distinction as to whether the twelve hours worked apply to both day and night, as what is established is that the workers referred to in said ordinal are subject to a twelve-hour workday. The foregoing is not contrary to the advancement of labor legislation as alleged by the appellant, nor is it an infringement of workers' rights, since it is a special workday regulated by law. Now, the International Labour Organization, in consideration of the working conditions of seafarers (personas trabajadoras de mar) and the need to offer them protection that takes into account the circumstances in which this work is performed, has deployed significant normative activity to regulate the conditions of maritime work. In this sense, conventions and recommendations can be found containing general provisions, such as conventions numbers 108 (on wages, hours of work on board, and manning), 145 (on continuity of employment – seafarers (gente de mar) –), 147 (on merchant shipping – minimum standards –); as well as recommendations numbers 9 (on national seafarers' statutes), 107 (on the engagement of seafarers (gente de mar) – foreign vessels –), 108 (on social conditions and safety of seafarers (gente de mar)), 154 (on continuity of employment – seafarers (gente de mar) –) and 155 (on merchant shipping – improvement of standards –). Other conventions refer to "access to employment," regulating the minimum age (Convention 58), physical conditions (Conventions 16 and 73), professional qualifications (Conventions 53, 69, and 74), the conditions for obtaining the qualifications required to access maritime work (Recommendation 137), and the procedure for accessing such work (Convention 179 and Recommendation 186). Regarding "conditions of work," several conventions and recommendations have also been promulgated, including the following: Convention number 22 on the contract of engagement; in relation to hours of work, rest, and vacations; Conventions 146 and 180 and Recommendations 187 and 153; on repatriation, Convention 166 and Recommendation 174. Another group of conventions and recommendations deal with "safety, health, and welfare," among which Conventions 34 and 68 and Recommendations 78 and 142 can be cited. Finally, regarding "social security," Conventions 8, 55, 71, and 165, as well as Recommendations 10, 75, and 76, can be mentioned. (INTERNATIONAL LABOUR OFFICE. International Labour Standards. A Global Approach, Malta, International Labour Organization, 2002, pp. 583–698). In addition to the above, Convention 180 of 1996 is noteworthy, which, although not ratified by Costa Rica, is responsible for regulating hours of work on board and the manning of ships. This convention entered into force on August 8, 2002, and was revised in 2006 by the Maritime Labour Convention (MLC). It was adopted at the 84th session of the conference, held on October 22, 1996. Among its most relevant provisions is article 1, paragraph 1, which provides: "This Convention applies to every seagoing ship, whether publicly or privately owned, registered in the territory of a Member State for which the Convention is in force, and ordinarily engaged in commercial maritime operations. (…)". For its part, article 2 reads: "For the purposes of this Convention: … b) the term hours of work means time during which a seafarer is required to do work for the ship; c) the term hours of rest means time outside the hours of work; this term does not cover brief pauses; d) the terms seafarer (gente de mar) or seafarer (marino) mean any person defined as such by national legislation or collective agreements and who is employed or engaged in any capacity on board a seagoing ship to which this Convention applies; e) the term shipowner (armador) means the owner of the ship or any other organization or person, such as the manager or the bareboat charterer, who has assumed the responsibility for the operation of the ship from the shipowner and who, on assuming such responsibility, has agreed to take over all the attendant duties and responsibilities." More specifically and related to the subject matter under analysis, the following rules regulate the hours of work and rest of seafarers (gente de mar), for which they provide: "Article 3. Within the limits set out in article 6, there shall be fixed either a maximum number of hours of work which shall not be exceeded in a given period, or a minimum number of hours of rest which shall be granted within a given period of time. Article 4. Every Member ratifying this Convention acknowledges that the standard for normal working hours of seafarers (gente de mar), like that of other workers, shall be based on an eight-hour day with one day of rest per week and on the rest days corresponding to official public holidays. However, nothing in this Convention shall prevent a Member from having procedures to authorize or register a collective agreement which determines seafarers’ normal working hours on a basis no less favourable than this standard. Article 5 1. The limits on hours of work or rest shall be as follows: a) the maximum hours of work shall not exceed: i) 14 hours in any 24-hour period; nor ii) 72 hours in any seven-day period; or b) the minimum hours of rest shall not be less than: i) ten hours in any 24-hour period; nor ii) 77 hours in any seven-day period. 2. Hours of rest may be divided into no more than two periods, one of which shall be at least six hours in length, and the interval between consecutive periods of rest shall not exceed 14 hours. 3. Musters, fire-fighting and lifeboat drills, and drills prescribed by national laws and regulations and by international instruments shall be conducted in a manner that minimizes the disturbance of rest periods and does not induce fatigue. 4. With respect to situations when a seafarer is on call, such as when a machinery space is unattended, the seafarer shall have an adequate compensatory rest period if the normal period of rest is disturbed by call-outs to work. 5. In the absence of a collective agreement or arbitration award, or if the competent authority determines that the provisions of a collective agreement or award concerning paragraphs 3 and 4 of this article are inadequate, the competent authority shall take measures to ensure that the seafarers concerned have sufficient rest. 6. The provisions of paragraphs 1 and 2 of this article shall not prevent a Member from having measures in national legislation or procedures for the competent authority to authorize or register collective agreements permitting exceptions to the limits set out. Such exceptions shall, as far as possible, follow the standards set out but may take account of more frequent or longer leave periods or the granting of compensatory leave for seafarers (gente de mar) performing watchkeeping duties or working on board ships on short voyages. [...] Article 8 1. The Member shall require that records of seafarers’ daily hours of work or of their daily hours of rest be maintained to enable monitoring of compliance with the provisions set out in article 5. (…)". Thus, in accordance with the previously mentioned legal and supra-legal regulations, it is feasible to conclude that in the plaintiff's case, an ordinary workday of up to twelve hours per day is applicable, as determined by the ad quem court; hence, the hours exceeding that special workday must be computed as overtime (tiempo extraordinario) (see in this sense, judgment number 409 of this Chamber at 10:10 a.m. on May 15, 2009). In this sense, the objection of the appellant regarding the application of I.L.O. regulations is not admissible, as it was accredited that, according to the aforementioned conventions, a workday of up to twelve working hours can be established in the plaintiff's case. I.L.O. Convention number 1 must be analyzed harmoniously with national regulations, which are in compliance with other I.L.O. conventions regarding the employment contract of seafarers (personas trabajadoras del mar). In the sub litem case, the plaintiff has clearly maintained throughout the proceedings that his workday was 12 hours, hence his claim seeking recognition of day, mixed, and night overtime is inadmissible, as ordinal 143 of the Labor Code does not distinguish whether the hours are worked during the day, mixed or night. On the other hand, the appellant objects to an improper interpretation of the rule regarding the food item, since on a crossing in the Gulf of Nicoya, one cannot purchase food in the ordinary way as workers performing their duties on land do, nor could one take the meal break off the vessel. In her opinion, the company unilaterally decided not to grant the food item to the plaintiff, contrary to article 125 of the Labor Code. She seeks that the food be recognized as salary in kind (salario en especie), given that it was not provided at the respective time. In this regard, upon analyzing numerals 118 and 125 of the Labor Code, it is derived that the food item that must be paid to the worker must be agreed upon by the parties. In this specific case, the plaintiff did not prove that the payment of the item for quality food had been agreed in his favor, so this objection is not admissible, as it is not a salary entitlement that is mandatory for the employer to recognize, but rather, as indicated, it derives from an agreement between the contracting parties. Likewise, this Chamber shares the Tribunal's opinion, as canon 125 of the Labor Code establishes: "Taking into account the nature of the duties each worker performs, the lesser or greater urgency of these in a specific case, the circumstance of the vessel being in port or at sea, and other analogous factors of interest, the parties shall enjoy, within legal limits, broad freedom to establish matters relating to workdays, breaks, shifts, vacations, and others of a similar nature." Said article grants the parties ample margin to set the conditions under which the employment contract is agreed. In another vein, the appellant argues that the Tribunal is also incorrect in not recognizing that the workers at Naviera Tambor perform additional duties beyond their position because these facts were proven, as is clear from the testimonial evidence and the complaint filed before the Environmental Tribunal (Tribunal Ambiental), under case file number 036-10-03-TAA joined to case file number 141-15-03-TAA. In this sense, it is important to mention that both Mr. [Name 012] and Mr. [Name 013], as well as Ms. [Name 014], declarants in the proceeding under study, indicated that the plaintiff's duties included the cleaning or maintenance of the tanks and wastewater, and therefore, these do not constitute additional duties for the plaintiff (audio recordings of evidence reception incorporated into the virtual desktop of the Labor Court at 12:53:06 and 13:55:01 on 07/12/2017). Given this, the plaintiff did not prove that he had to perform additional duties beyond those of his job position. Thus, this objection must be rejected. Furthermore, the appellant objects to an improper assessment of the evidence provided in the case record by the Tribunal, as a video was presented demonstrating how the cleaning of the sludge from the treatment plants was performed. She claims it is not true that the workers received the necessary equipment to perform these duties, and the defendant sent a photograph of new equipment, which was not delivered, only the basics, as the witnesses declared. It should be noted that [Name 026] indicated that for the tank cleaning duties, only rubber boots were provided, and they took the gloves from the first-aid kit kept on the vessel. For his part, [Name 012] stated that they were not provided with the necessary equipment to perform the maintenance and cleaning duties of the tanks. Ms. Patricia Villalobos said that the workers were provided with long gloves, suits covering the entire body, boots, and masks. She stated that this statement was known to her because she prepared the delivery vouchers (vales) for the equipment. And [Name 013] expressed that workers were provided with gloves, a rake, a mask, and rubber boots for the wastewater treatment (audio recordings of evidence reception incorporated into the virtual desktop of the Labor Court at 12:53:06 and 13:55:01 on 07/12/2017). A contradiction in the testimonial statements is derived from the foregoing.

However, this Chamber considers that, although it has been established that the workers were not provided the equipment required to perform maintenance work on the tanks and blackwater (aguas negras), the fact is that the claimant filed several complaints against the company, facts that in their entirety were not proven, as will be explained below, and therefore it is likewise established that there was just cause for the claimant's dismissal without employer liability. In the same vein, the video provided by the plaintiff does not constitute sufficient evidence to establish that the company delivered the necessary equipment for the workers to perform the cleaning work on the respective tanks.

Now, regarding the dismissal, the appellant alleges that the accusations against the company are true and appear in the administrative file before the Environmental Tribunal (Tribunal Ambiental). Also, that they are supported by the witnesses provided by the plaintiff. He argues that an improper assessment of the evidence was carried out by the lower court, since the ruling is based on the testimonies of Messrs. [Name 013] and [Name 011], to whom he first-hand communicated at all times that he did not agree with the pollution caused by the vessels by discharging into the protected receiving body at sea. In this regard, it is important to mention that the claimant was dismissed without employer liability, on the grounds that he filed a series of false reports through the media against the defendant company for alleged direct discharges of blackwater into the sea (see images 283-286 of the complete digital file of the Labor Court and videos provided on compact discs labeled "Naviera 1 16-487 5 Archivos" and "Naviera 2 16-487 a Archivo", which are attached to the file). The dismissal was based on Article 81, subsections a), j), l) and Article 71, subsections b) and d) of the Labor Code (Código de Trabajo). In that sense, the public complaints made by the plaintiff against the company were not verified. It is relevant to indicate that the Directorate of Water (Dirección de Agua) of the Ministry of Environment and Energy (Ministerio de Ambiente y Energía), through resolutions number R-0190-2013-AGUAS-MINAE of May 27, 2013, and R-0315-2015-AGUAS-MINAE at 7 hours and 39 minutes of April 15, 2015, approved the permit for Naviera Tambor to discharge wastewater at the coordinates established therein (see images 161-164 of the complete digital file of the Labor Court). Furthermore, through official communication number PC-ARS-0259-2016 of March 28, 2016, issued by the Regional Directorate of the Central Pacific Health Rectorate, Puntarenas-Chacarita Health Rectorate Area, it was determined that: "the measurements (pH, temperature, and settleable solids) taken by the generating entity COMPLY with the permissible limits as established in decree No. 33601-MINAE-S" (see image 159 of the complete digital file of the Labor Court).

The testimonial statements are contradictory, inasmuch as Mr. [Name 026] indicated that the boat's treatment plants did not work, which is why they had to discharge the blackwater directly into the water. He stated that they were never provided with equipment; they only had rubber boots. He added that the discharges were recorded in the corresponding logbook. Mr. [Name 012] declared that the company discharged waste directly into the sea, in front of Guayabo Island. For his part, Mr. [Name 013] said that the treatment plant is equipment that works automatically, has pump motors, and a control panel. There is a collection tank, and from there it goes to the treatment plant. He noted that within the process, there are people who drop things into the sanitary system that are not processed by the treatment plant. He asserted that when the plaintiff began working for the company, he did so as a sailor, not as a machine assistant, but he did have knowledge of the work performed by people working as machinists. He affirmed that there is a collection tank where wastewater is received, from which solids are extracted, and after being treated, a discharge is made. He mentioned that the plants have always functioned.

Thus, these testimonial statements do not prove that the facts denounced by the claimant against the defendant are true, because, as indicated supra, the company had the required permits for the discharge of waters, and it was not demonstrated that this procedure was carried out illegally, as the plaintiff stated. This Chamber considers that the act of the claimant making public complaints against the company — without them being substantiated — does breach the principle of loyalty and trust, and therefore there is just cause to proceed with the dismissal without liability on the part of the employer. This Office shares the lower court's criterion regarding the demonstration of the grounds for the dismissal without employer liability carried out against the plaintiff, since the accusations he made publicly against the defendant were established, without said facts being duly proven, which generates a loss of trust by the company in the worker.

Regarding the loss of trust, as a serious fault that justifies termination without employer liability, the following has been explained: "When the acts caused by the worker justify the loss of trust, it is evident that the harmony that must prevail in the employment contract disappears, and therefore the dismissal is justified, especially if the totality of the subordinate's acts creates insurmountable misgivings... Due to this nature of the employment relationship, the worker must maintain impeccable conduct inside and outside of work; when this is not the case, the element of trust placed in him disappears, and he can be dismissed with just cause... In conclusion, any fact that is likely to sow distrust in the employer and that prevents the continuation of the employment relationship — within an environment free of misgivings — can serve as the basis for the termination of the employment contract." (Cabanellas de Torres, Guillermo. Compendio de Derecho Laboral, Volume I, Buenos Aires, Editorial Heliasta, S.R.L., third edition, 1992, pp. 973-974).

The appellant mentions that the complaint filed with the Environmental Tribunal, under file number 036-10-03-TAA, accumulated to file number 141-15-03-TAA, and said Tribunal's resolutions number 1213-17-TAA and 563-16-TAA prove the facts alleged by the plaintiff; however, this Chamber considers that said evidence is not sufficient to demonstrate the accusations made by the claimant. Based on the foregoing and after analyzing the evidence, in accordance with the assessment parameters derived from numeral 493 of the former Labor Code, in relation to the arguments of the appellant, the Chamber concludes that what was decided by the appellate body cannot be modified. The errors of assessment reproached in the appeal are not evident. The evidence provided substantiates the facts alleged by the employing company to justify the dismissal. Therefore, said reproach must be rejected.

IV.- FINAL CONSIDERATIONS: For the reasons stated, the proper course is to confirm the appealed judgment.

POR TANTO:

The appealed judgment is confirmed.

Orlando Aguirre Gómez Julia Varela Araya Luis Porfirio Sánchez Rodríguez Jorge Enrique Olaso Álvarez Roxana Chacón Artavia Res: 2022-000277 PMADRIGALE/DMENESES 1 Telephones: 2295-3671, 2295-3676, 2295-3675 and 2295-4406. Facsimile: 2295-3000. Electronic Mail: [email protected] and [email protected] Classification prepared by SALA SEGUNDA of the Poder Judicial. Onerous reproduction and/or distribution prohibited.

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Sala Segunda de la Corte Clase de asunto: ordinario Analizado por: SALA SEGUNDA Sentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente Contenido de Interés:

Tipo de contenido: Voto unánime Rama del Derecho: Laboral Tema: Despido justificado por pérdida de confianza objetiva Tema: Lealtad Tema: Trabajador del mar Tema: Horas extra Tema: Jornada laboral de doce horas (artículo 143 del Código de Trabajo) DESPIDO JUSTIFICADO POR PRESENTAR DENUNCIAS CONTRA PARTE PATRONAL SIN ACREDITARLAS. VIOLÓ DEBER DE LEALTAD. PÉRDIDA DE CONFIANZA. SE DENIEGA PAGO DE HORAS EXTRA. JORNADA DE MARINEROS ES DE 12 HORAS. Maquinista de naviera. [277-22] Citas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas *160004870643LA* Corte Suprema de Justicia SALA SEGUNDA Res: 2022-000277 SALA SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las once horas treinta y cinco minutos del cuatro de febrero de dos mil veintidós. Proceso ordinario establecido ante el Juzgado de Trabajo de Puntarenas, por [Nombre 001], estado civil desconocido y maquinista, contra NAVIERA TAMBOR SOCIEDAD ANÓNIMA, representada por su apoderado generalísimo, el señor [Nombre 002], empresario y vecino de San José. Actúan, como apoderados especiales judiciales, del actor, la licenciada Ana Gabriela Cruz Alaniz; y, de la demandada, el licenciado Gonzalo Enrique Boza Montero, vecino de San José. Todos mayores, casados, abogados y vecinos de Puntarenas; con las excepciones indicadas. RESULTANDO: 1.- La apoderada especial judicial del actor, en escrito presentado el veintinueve de agosto de dos mil dieciséis, promovió la presente acción para que en sentencia se declare ilegal el despido, se condene a la demandada, a favor de su representado, al pago de las horas extra, los reajustes salariales y los aumentos de las vacaciones, los aguinaldos, la cesantía, el preaviso, el rubro de alimentación de buena calidad, los días feriados, las labores extraordinarias de sus funciones, la indexación y los intereses. 2.- El apoderado generalísimo de la demandada contestó la acción en memorial presentado el veinte de febrero de dos mil diecisiete y opuso las excepciones de pago, falta de derecho y falta de legitimación activa. 3.- El Juzgado de Trabajo Puntarenas, por sentencia de las catorce horas y doce minutos del dieciséis de abril de dos mil dieciocho, dispuso: “Con base en los fundamentos expuestos se declara con lugar las excepciones de pago, falta de derecho y falta de legitimación activa, por consiguiente se declara SIN LUGAR el proceso ordinario laboral interpuesto por [Nombre 001] en contra de NAVIERA TAMBOR S.A. Se resuelve este asunto sin especial condenatoria en costas...”. (Sic). 4.- La apoderada especial judicial del actor apeló y el Tribunal de Apelación de Trabajo Puntarenas, por sentencia de las ocho horas cincuenta minutos del veintiuno de mayo de dos mil diecinueve, resolvió: “No se observan defectos u omisiones capaces de producir nulidad o indefensión. En lo que fue objeto el recurso de apelación, se rechaza el recurso de apelación interpuesto por la apoderada especial judicial del actor. En consecuencia, SE CONFIRMA la sentencia recurrida”. 5.- La apoderada especial judicial de la parte actora formuló recurso para ante esta Sala, en escrito presentado el dos de setiembre de dos mil diecinueve, el cual se fundamenta en las razones que de seguido se dirán en la parte considerativa. 6.- En los procedimientos se han observado las prescripciones de ley. Redacta la Magistrada Chacón Artavia; y, CONSIDERANDO: I.- ANTECEDENTES: La apoderada del actor expresó en la demanda que el señor [Nombre 001] laboró como maquinista para la accionada desde el 15 de febrero del 2013 hasta el 13 de agosto del 2015. Indicó que trabajó en un horario de doce horas rotativas, ingresaba a las 8:00 a.m. y finalizaba a las 8:00 p.m. en jornada diurna y de las 7:30 a.m. a las 7:30 p.m. en jornada nocturna. Mencionó que el 13 de agosto del 2015, el promovente fue despedido sin responsabilidad patronal por supuestas comisiones de faltas graves contra la empresa, pues se le atribuyó realizar una denuncia pública contra la demandada por realizar descargas de aguas negras y lodo directamente al mar, así como el hecho de que se cometieron formas inhumanas de trabajar en la que se les obligaba a limpiar el tanque de tratamiento de manera directa sin protección alguna. Afirmó, el gestionante fue despedido de manera injusta, dado que, no realizó un mal cambio de generador a la hora de sincronizar voltajes y cambios de transformadores, así como tampoco tuvo problema alguno con los señores [Nombre 007], [Nombre 008] o [Nombre 009]. Aseguró que la demandada no realizaba de forma correcta las colillas de pago, por cuanto, no determinaba el desglose correspondiente a las horas ordinarias laboradas diurnas y nocturnas ni tampoco las horas extras ordinarias o mixtas, a pesar de que laboraba diariamente doce horas, al amparo de lo establecido por el artículo 118 del Código de Trabajo. Indicó que la empresa no le proporcionó alimentación de buena calidad al demandante, pues cada quien llevaba su propia comida, tampoco durante el tiempo de la relación laboral se le canceló algún monto por ese concepto Adujo que la empresa tampoco canceló el pago doble correspondiente a los días feriados laborados por el actor durante toda la relación laboral. En virtud de lo anterior, solicitó que se condene a la demandada en la sentencia a lo siguiente: 1. Declarar ilegal el despido aplicado a su representado. 2. Pagar las horas extra dejadas de percibir durante toda la relación laboral. 3. Cancelar los reajustes salariales y los aumentos de ley dejados de pagar, específicamente en las vacaciones, los aguinaldos, la cesantía y el preaviso. 4. Reconocer la indexación sobre las sumas adeudadas, así como los intereses moratorios. 5. Pagar el rubro por alimentación de buena calidad dejado de proporcionar a su poderdante. 6. Cancelar la totalidad de las horas laboradas los días feriados. 7. Pagar ambas costas de la acción (véase imágenes 292-299 del expediente digital completo del Juzgado de Trabajo). El apoderado generalísimo de la accionada contestó la demanda e interpuso las excepciones falta de legitimación tanto activa como pasiva, falta de derecho y pago. Asimismo, indicó que el actor laboró como maquinista en la embarcación denominada "Tambor" y sus funciones las desempeñó en la provincia de Puntarenas. Aseguró que el contrato se pactó en apego del Código de Trabajo, específicamente del capítulo dedicado a regular el trabajo del mar y las vías navegables. Refirió que la jornada del promovente era de doce horas. Mencionó que al demandante se le despidió debido a que cometió una falta grave, de conformidad con los artículos 81 incisos a), j) y l) y 71 inciso b) del Código de Trabajo, constituyéndose en una causal de extinción del contrato de trabajo. Afirmó que el promovente hizo declaraciones en perjuicio de su representada por medio de las redes sociales, con la finalidad de divulgar información falsa y causar un perjuicio a la empresa. Acotó, en la empresa existe un procedimiento para la limpieza del tanque de tratamiento de aguas residuales y se utilizan los equipos necesarios. Dijo que el actor se negó a realizar sus funciones. Añadió, que se cancelaron los extremos laborales correspondientes y se le pagaba un rubro adicional de horas extra, el cual no era obligatorio, pues constituía una voluntariedad de la parte patronal (véase imágenes 101-117 del expediente digital completo del Juzgado de Trabajo). El Juzgado de Trabajo de Puntarenas, mediante la sentencia número 2018-267 de las 14 horas y 12 minutos del 16 de abril del 2018, acogió las excepciones de pago, falta de derecho, falta legitimación activa. Declaró sin lugar la demanda y resolvió sin especial condenatoria en costas (véase imágenes 36-58 del expediente digital completo del Juzgado de Trabajo). El Tribunal de Trabajo de Puntarenas, por voto número 100-L-2019 de las 8 horas y 50 minutos del 21 de mayo del 2019, confirmó la sentencia impugnada (véase documento agregado al escritorio virtual del Tribunal a las 9:51:58 del 20/05/2019). II.- AGRAVIOS: La apoderada de la parte actora presenta recurso de casación, en el cual expresa los siguientes reproches. A su juicio, no lleva razón la ad quem, pues si bien es cierto la categorización de persona trabajadora del mar establece que se encuentran sujetas a una jornada de hasta doce horas, en la demanda se pretendió el pago de las horas extra dejadas de percibir siendo diurnas, nocturnas y mixtas. Acota, el Tribunal interpretó que las doce horas laboradas aplican de forma indiscriminada para la noche y el día, siendo este un punto que la norma no ha contemplado, pues es omisa en cuanto establecer si las doce horas aplican para las horas laboradas de noche y de día sin distinción. Según su criterio, la persona operadora de derecho debe establecer mediante la sentencia si se debe o no aplicar la distinción de las doce horas para el día y la noche. Considera que el canon 143 del Código de Trabajo es contrario al avance y la evolución de la legislación en cuanto a la diferenciación de trabajar de día o de noche y las repercusiones que esto pueda tener en la generación de horas extra laboradas. Cita el voto de la Sala Segunda número 2016-1049 de las 9 horas y 30 minutos del 7 de octubre del 2016. Según el criterio de la apoderada del actor, la Sala Segunda establece la aplicación del numeral 143 del Código de Trabajo, pero no hace distinción entre laborar de día o de noche, lo cual considera una transgresión a los derechos de las personas trabajadoras, pues no cuentan con un sistema jurídico protector de los intereses de la clase trabajadora, en violación al principio protector propio de la materia. Menciona que, sobre el tema de las empresas industriales, existen convenios internacionales como el número 1 de la Organización Internacional de Trabajo, el cual considera que dichas empresas de transporte de personas o mercancías por carretera o ferrocarril o vía agua marítima o interior como en el caso del cabotaje no podrán laborar más de 48 horas semanales. Dice que, consistiendo el asunto bajo estudio relativo al transporte de personas, hecho no controvertido, y laborando el suscrito doce horas, corresponde realizar una nueva valoración de lo peticionado en cuanto horas extra diurnas, nocturnas y mixtas no concedidas por el a quem. Aduce que los convenios de la O.I.T. tienen un rango superior a las leyes nacionales. Considera que el Tribunal realiza una indebida interpretación de la norma respecto al rubro de alimentación, pues en una travesía entre el Golfo de Nicoya, no puede comprar su alimentación de manera ordinaria como lo hacen las personas trabajadoras que ejecutan sus alabors en tierra ni tampoco podría tomar el descanso por alimentos fuera de la embarcación. Cita el voto de la Sala Segunda número 2016-853 de las 11 horas y 25 minutos del 10 de agosto del 2016. A su juicio, la empresa de manera unilateral decidió no otorgar el rubro de alimento al promovente, en contraposición del artículo 125 del Código de Trabajo. Pretende que se reconozcan los alimentos como salario en especie, en virtud de que no se brindaron en el momento respectivo. Manifiesta, tampoco lleva razón el ad quem al no reconocer que las personas trabajadoras en Naviera Tambor realizan labores adicionales a su puesto porque esos hechos fueron demostrados, tal como se desprende de la prueba testimonial y de la denuncia presentada al Tribunal Ambiental, bajo el número del expediente 036-10-03-TAA acumulado al expediente número 141-15-03-TAA. Asimismo, adjunta copias de las resoluciones de dicho Tribunal número 1213-17-TAA y 563-16-TAA. Reprocha una indebida valoración de la prueba aportada a los autos, dado que, se presentó un vídeo en el cual demuestra la forma en que estos debían realizar la limpieza de los lodos de las plantas de tratamiento. Asegura, no es cierto que las personas trabajadoras recibieran el equipo necesario para realizar dichas labores, y la demandada envió una fotografía de equipo nuevo, en el cual fue entregado únicamente lo básico, tal como lo declararon los testigos. Respecto al despido, explicó que las acusaciones contra la empresa son ciertas y las mismas constan en el expediente administrativo ante el Tribunal Ambiental, mismas que fueron constatadas por los testigos aportados por la parte actora. Detalla, se presenta una indebida valoración de la prueba, pues se basa en los testimonios de los señores [Nombre 013] y [Nombre 011], a quienes en todo momento el actor comunicó de primera mano que no estaba de acuerdo en la contaminación que realizaban las embarcaciones al tirar el cuerpo receptor protegido al mar. Afirma que los testigos no lograron determinar cómo conocen los hechos narrados en sus declaraciones y de esa manera complacen a su patrono con el testimonio. III.- SOBRE EL CASO CONCRETO: En la especie, el actor reclama el pago de horas extra diurnas, nocturnas y mixtas, ya que trabajaba turnos de 12 horas como maquinista para Naviera Tambor Sociedad Anónima. Dado que el propio actor en la demanda adujo que laboraba turnos de 12 horas, el órgano de alzada no le otorgó las horas extra, pues estimó que esa era la jornada a la que estaba sometido, por ser un trabajador del mar, según lo disponen los numerales 118 y siguientes del Código de Trabajo. Esta Sala ya ha analizado otros casos de las personas trabajadoras del mar, por ejemplo en las sentencias número: 2012-000859 de las 10 horas y 40 minutos horas del 21 de setiembre de 2012 y 2009-000409 de las 10 horas y 10 minutos del 15 de mayo de 2009, en los que ha concluido que efectivamente están sometidos a una jornada de 12 horas, según lo dispone el numeral 118 del Código de Trabajo, que establece: “Trabajadores del mar y de las vías navegables son los que prestan servicios propios de la navegación a bordo de una nave, bajo las órdenes del capitán de ésta y a cambio de la alimentación de buena calidad y del salario que se hubieren convenido”. Por su parte, el artículo 120 del mismo cuerpo normativo, establece que el contrato de embarque se puede pactar por tiempo determinado y por tiempo indefinido. Es importante mencionar que el ordinal 125 del Código referido regula lo referente a los derechos laborales, en virtud de la naturaleza de las labores que cada persona trabajadora desempeñe, así como la menor o mayor urgencia de éstas en caso determinado, la circunstancia de estar la nave en el puerto o en el mar y los demás factores análogos que sean de su interés, gozarán, dentro de los límites legales, de una amplia libertad para fijar lo relativo a las jornadas, los descansos, los turnos, las vacaciones y otras de índole semejante. Este órgano ha analizado esta regulación según lo dispuesto en el numeral 143 del Código de Trabajo, concluyendo que, a las personas trabajadoras del mar, incluidos los maquinistas, les cobija una jornada ordinaria de doce horas, tal y como lo resolvió el órgano de alzada. No hace diferencia la norma en cuanto al tipo de trabajo que se debe realizar en la embarcación, sino únicamente apunta que debe prestar sus servicios a bordo de una nave, tal y como lo hacía el actor. Es de suma importancia mencionar que el artículo 143 del Código de Trabajo no hace distinción en cuanto a si las doce horas laboradas aplican tanto para el día como para la noche, pues lo que se establece es que las personas trabajadoras referidas en dicho ordinal se encuentran sujetas a una jornada de doce horas. Lo anterior no resulta contrario al avance de la legislación laboral como lo alega el recurrente y tampoco una transgresión a los derechos de las personas trabajadoras, toda vez que es una jornada especial regulada normativamente. Ahora bien, la Organización Internacional del Trabajo, en atención a las condiciones laborales de las personas trabajadoras de mar y, por la necesidad de ofrecerles una protección que tome en cuenta las circunstancias en que se desarrolla este trabajo, ha desplegado una importante actividad normativa, con el fin de regular las condiciones del trabajo marítimo. En ese sentido se pueden encontrar convenios y recomendaciones que contienen disposiciones generales tales como los convenios números 108 (sobre salarios, horas de trabajo a bordo y dotación), 145 (sobre la continuidad del empleo –gente de mar–), 147 (sobre la marina mercante –normas mínimas–); así como las recomendaciones números 9 (sobre los estatutos nacionales de la gente de mar), 107 (sobre el enrolamiento de la gente de mar –buques extranjeros–), 108 (sobre las condiciones sociales y de seguridad de la gente de mar), 154 (sobre la continuidad del empleo –gente de mar–) y 155 (sobre la marina mercante –mejoramiento de las normas–). Otros convenios hacen referencia al “acceso al empleo”, regulándose lo tocante a la edad mínima (Convenio 58), las condiciones físicas (Convenios 16 y 73), calificaciones profesionales (Convenios 53, 69 y 74), las condiciones para obtener las calificaciones requeridas para acceder al trabajo marítimo (Recomendación 137), y el procedimiento para acceder a dicho trabajo (Convenio 179 y Recomendación 186). En cuanto a las “condiciones del trabajo” se han promulgado también varios convenios y recomendaciones, entre los que se incluyen los siguientes: el Convenio número 22 sobre el contrato de enrolamiento; en relación con horas de trabajo, descanso y vacaciones; los Convenios 146 y 180 y las Recomendaciones 187 y 153; sobre la repatriación, el Convenio 166 y la Recomendación 174. Otro grupo de convenios y recomendaciones tratan sobre “seguridad, salud y bienestar” entre los que pueden citarse los Convenios 34 y 68, así como las Recomendaciones 78 y 142. Finalmente, en cuanto a la “seguridad social” pueden mencionarse los Convenios 8, 55, 71 y 165, así como las Recomendaciones 10, 75 y 76. (OFICINA INTERNACIONAL DEL TRABAJO. Las normas internacionales del trabajo. Un enfoque global, Malta, Organización Internacional del Trabajo, 2002, pp. 583–698). Además de los anteriores, cabe destacar el Convenio 180 del año 1996, el cual, aunque no ha sido ratificado por Costa Rica, se encarga de regular las horas de trabajo a bordo y la dotación de los buques. Este convenio entró en vigor el 8 de agosto de 2002 y fue revisado en el 2006 por el Convenio sobre el trabajo marítimo (MLC). Fue adoptado en la sesión de la conferencia 84, celebrada el 22 de octubre de 1996. Entre sus disposiciones más relevantes se encuentra el artículo 1, apartado 1, que dispone: “El presente Convenio se aplica a todo buque dedicado a la navegación marítima, de propiedad pública o privada, matriculado en el territorio de un Estado Miembro para el cual el Convenio se halle en vigor, y dedicado normalmente a operaciones marítimas comerciales. (…)”. Por su parte, el artículo 2 reza: “A efectos del presente Convenio: … b) la expresión horas de trabajo designa el tiempo durante el cual un marino está obligado a efectuar un trabajo para el buque; c) la expresión horas de descanso designa el tiempo que no está comprendido en las horas de trabajo; esta expresión no abarca las pausas breves; d) los términos gente de mar o marino designan a toda persona que la legislación nacional o los convenios colectivos califiquen como tal, y que esté empleada o contratada con cualquier cargo a bordo de un buque dedicado a la navegación marítima al cual se aplique el presente Convenio; e) el término armador designa al propietario del buque o a cualquier otra organización o persona, como puede ser el gestor naval o el fletador a casco desnudo, que asume del armador la responsabilidad por la explotación del buque y que, al hacerlo, acepta hacerse cargo de todos los deberes y responsabilidades correspondientes”. En forma más concreta y relacionada con el tema objeto de análisis, las siguientes normas regulan lo relativo a horas de trabajo y de descanso de la gente de mar, para lo cual disponen: “Artículo 3. Dentro de los límites que se establecen en el artículo 6 se deberá fijar, ya sea el número máximo de horas de trabajo que no deberá sobrepasarse en un período determinado, ya sea el número mínimo de horas de descanso que deberá concederse dentro de un período de tiempo determinado. Artículo 4. Todo Miembro que ratifique el presente Convenio reconoce que la pauta en materia de horas normales de trabajo de la gente de mar, al igual que la de los demás trabajadores, deberá basarse en una jornada laboral de ocho horas, con un día de descanso semanal y con los días de descanso que correspondan a los días festivos oficiales. No obstante, lo anterior no será óbice a que todo Miembro cuente con procedimientos para autorizar o registrar un convenio colectivo que determine las horas normales de trabajo de la gente de mar sobre una base que no sea menos favorable que la de dicha pauta. Artículo 5 1.Los límites en relación con las horas de trabajo o de descanso serán los siguientes: a) el número máximo de horas de trabajo no excederá de: i) 14 horas por cada período de 24 horas; ni ii) 72 horas por cada período de siete días; o bien b) el número mínimo de horas de descanso no será inferior a: i) diez horas por cada período de 24 horas; ni ii) 77 horas por cada período de siete días. 2. Las horas de descanso podrán agruparse en dos períodos como máximo, uno de los cuales deberá ser de al menos seis horas ininterrumpidas, y el intervalo entre dos períodos consecutivos de descanso no excederá de 14 horas. 3. Los ejercicios de reunión de urgencia, lucha contra incendios, salvamento y otros ejercicios similares que prescriban la legislación nacional y los instrumentos internacionales deberán realizarse de tal forma que perturben lo menos posible los períodos de descanso y no provoquen fatiga. 4. Con respecto a situaciones en que un marino está en espera de llamada, como cuando una sala de máquinas funciona sin presencia de personal, el marino deberá gozar de un período de descanso compensatorio adecuado si resulta perturbado su período de descanso por el hecho de haberse producido una llamada. 5. En ausencia de convenio colectivo o laudo arbitral, o si la autoridad competente determina que las disposiciones de un convenio o laudo relativas a los párrafos 3 y 4 del presente artículo son inadecuadas, la autoridad competente adoptará medidas para garantizar que la gente de mar afectada disfrute de un período de descanso suficiente. 6. Las disposiciones de los párrafos 1 y 2 del presente artículo no impedirán que un Miembro cuente con medidas en la legislación nacional o con procedimientos que faculten a la autoridad competente a autorizar o registrar convenios colectivos que permitan excepciones a los límites establecidos. Tales excepciones deberán ajustarse en la medida de lo posible a las normas establecidas, pero podrán tomarse en cuenta la mayor frecuencia o duración de los períodos de licencia o el otorgamiento de licencias compensatorias a la gente de mar que realiza guardias o que trabaja a bordo de buques dedicados a travesías de corta duración. […] Artículo 8 1. El Miembro deberá exigir que se mantengan registros de las horas diarias de trabajo o de las horas diarias de descanso de la gente de mar para posibilitar el control del cumplimiento de las disposiciones establecidas en el artículo 5. (…)”. Así, en concordancia con la normativa tanto legal como supra legal antes mencionada, es factible concluir que en el caso del actor, resulta aplicable una jornada ordinaria de hasta doce horas diarias tal y como lo determinó el ad quem, de ahí que las horas que sobrepasen esa jornada especial se deberían computar como tiempo extraordinario (véase en dicho sentido la sentencia de esta Sala número 409 de las 10:10 horas del 15 de mayo de 2009). En ese sentido, el reproche de la parte recurrente en cuanto a la aplicación de la normativa de la O.I.T. no es de recibo, por cuanto se acreditó que de acuerdo a los convenios antes referidos, en el caso del promovente se puede establecer una jornada laboral de hasta doce horas laborales. El convenio número 1 de la O.I.T. se debe analizar de forma armónica con la normativa nacional, la cual se encuentra en apego con otros convenios de la O.I.T. respecto al contrato de trabajo de las personas trabajadoras del mar. En el sub litem, el accionante claramente ha sostenido a lo largo del proceso que su jornada laboral era de 12 horas de ahí que resulta improcedente su pretensión tendiente a que le sean reconocidas horas extra diurnas, mixtas y nocturnas, pues el ordinal 143 del Código de Trabajo no realiza distinción respecto a si las horas se laboran de manera diurna, mixta o nocturna. Por otra parte, la parte recurrente reprocha una indebida interpretación de la norma respecto al rubro de alimentación, pues en una travesía entre el Golfo de Nicoya, no se puede comprar su alimentación de manera ordinaria como lo hacen las trabajadoras y las trabajadoras que ejecutan sus labores en tierra ni tampoco podría tomar el descanso por alimentos fuera de la embarcación. A su juicio, la empresa de manera unilateral decidió no otorgar el rubro de alimento al promovente, en contraposición del artículo 125 del Código de Trabajo. Pretende que se reconozcan los alimentos como salario en especie, dado que, no se brindaron en el momento respectivo. Al respecto, al realizar un análisis de los numerales 118 y 125 del Código de Trabajo, se deriva que el rubro por alimentación que debe ser cancelado a la persona trabajadora debe ser convenido por las partes. En el caso concreto, el accionante no acreditó que se hubiese pactado el pago del rubro por alimentación de calidad a su favor, por lo que dicho reproche no es de recibo, pues no consiste en un extremo salarial que resulte obligatorio de reconocer por la parte patronal, sino que tal como se indicó, deriva de un acuerdo entre las partes contratantes. Asimismo, esta Sala comparte el criterio del Tribunal, por cuanto el canon 125 del Código de Trabajo establece: “Tomando en cuenta la naturaleza de las labores que cada trabajador desempeñe, la menor o mayor urgencia de éstas en caso determinado, la circunstancia de estar la nave en el puerto o en el mar y los demás factores análogos que sean de su interés, las partes gozarán, dentro de los límites legales, de una amplia libertad para fijar lo relativo a jornadas, descansos, turnos, vacaciones y otras de índole semejante”. Dicho artículo determina un amplio margen a las partes para fijar las condiciones en las que se pacta el contrato de trabajo. En otro orden de ideas, el recurrente manifiesta que tampoco lleva razón el Tribunal al no reconocer que las personas trabajadoras en Naviera Tambor realizan labores adicionales a su puesto porque dichos hechos fueron demostrados, tal como se desprende de la prueba testimonial y de la denuncia presentada al Tribunal Ambiental, bajo el número del expediente 036-10-03-TAA acumulado al expediente número 141-15-03-TAA. En ese sentido, es importante mencionar que tanto los señores [Nombre 012] y [Nombre 013] como la señora [Nombre 014], declarantes en el proceso bajo estudio, indicaron que dentro de las funciones del promovente se encontraba la limpieza o mantenimiento de los tanques y aguas residuales, por lo que no se constituyen en labores adicionales del actor (audios de recepción de prueba incorporados al escritorio virtual del Juzgado de Trabajo a las 12:53:06 y 13:55:01 del 12/07/2017). Dado lo cual, el actor no acreditó que haya tenido que ejecutar labores adicionales a las de su puesto de trabajo. Así las cosas, dicho reproche debe ser rechazado. Asimismo, la parte recurrente reprocha una indebida valoración de la prueba aportada a los autos por parte del Tribunal, pues se presentó un vídeo que demuestra la forma cómo se realizaba la limpieza de los lodos de las plantas de tratamiento. Asegura, no es cierto que las personas trabajadoras recibieran el equipo necesario para realizar dichas labores, y la demandada envió una fotografía de equipo nuevo, el cual no fue entregado, únicamente lo básico, tal como lo declararon los testigos. Cabe destacar que [Nombre 026], indicó que para las labores de limpieza de los tanques se entregaron botas de hule únicamente y los guantes los tomaban del botiquín que se mantenía en la embarcación. Por su parte, [Nombre 012] refirió que no se les brindaba el equipo necesario para realizar las labores de mantenimiento y limpieza de los tanques. La señora Patricia Villalobos dijo que se les concedía a las personas trabajadoras guantes largos, trajes que cubría todo el cuerpo, botas, mascarillas. Manifestó que le constaba dicha afirmación, por cuanto ella confeccionaba los vales de entrega de los equipos. Y, [Nombre 013] expresó que a las personas trabajadoras se le otorgaba guantes, rastrillo, mascarilla, botas de hule para el tratamiento de aguas residuales (audios de recepción de prueba incorporados al escritorio virtual del Juzgado de Trabajo a las 12:53:06 y 13:55:01 del 12/07/2017). De lo anterior se deriva una contradicción en las declaraciones testimoniales. Sin embargo, considera esta Sala, a pesar de tener por acreditado que a las personas trabajadoras no se les entregaba el equipo requerido para realizar labores de mantenimiento de los tanques y las aguas negras, lo cierto es que el promovente realizó varias denuncias contra la empresa, hechos que en su totalidad no fueron demostrados, tal como se explicará de seguido, por lo que de igual manera se tiene por acreditado la causa justa del despido del promovente sin responsabilidad patronal. En el mismo sentido, el vídeo aportado por la parte actora no constituye prueba suficiente con la cual se acredite la entrega de equipo necesario por parte de la empresa para que las personas trabajadoras realizaran las labores de limpieza de los tanques respectivos. Ahora bien, respecto al despido, el impugnante alega que las acusaciones contra la empresa son ciertas y constan en el expediente administrativo ante el Tribunal Ambiental. También, que son respaldadas por los testigos aportados por la parte actora. Aduce, se presenta una indebida valoración de la prueba por parte del Tribunal, pues se basa el fallo sobre los testimonios de los señores [Nombre 013] y [Nombre 011], a quienes en todo momento él comunicó de primera mano que no estaba de acuerdo en la contaminación que realizaban las embarcaciones al tirar el cuerpo receptor protegido al mar. Al respecto, es importante mencionar que el promovente fue despedido sin responsabilidad patronal, bajo el fundamento de que presentó una serie de denuncias falsas a través de los medios de comunicación contra la empresa accionada por supuestas descargas directas de aguas negras al mar (véase imágenes 283-286 del expediente digital completo del Juzgado de Trabajo y vídeos aportado en discos compactos rotulados “Naviera 1 16-487 5 Archivos” y “Naviera 2 16-487 a Archivo”, los cuales se encuentran adjunto al expediente). El despido se fundamentó en los artículos 81 incisos a), j), l) y 71 incisos b) y d) del Código de Trabajo. En ese sentido, las denuncias públicas hechas por el actor contra la empresa no fueron comprobadas. Es relevante indicar que, la Dirección de Agua del Ministerio de Ambiente y Energía mediante las resoluciones número R-0190-2013-AGUAS-MINAE del 27 de mayo del 2013 y R-0315-2015-AGUAS-MINAE de las 7 horas y 39 minutos del 15 de abril del 2015, aprobó el permiso a Naviera Tambor para verter las aguas residuales en las coordenadas que ahí se establecen (véase imágenes 161-164 del expediente digital completo del Juzgado de Trabajo). Además, mediante el oficio número PC-ARS-0259-2016 del 28 de marzo del 2016, emitido por la Dirección Regional de Rectoría de Salud Pacífico Central del Área Rectora de Salud de Puntarenas-Chacarita, se determinó que: “las mediciones (pH, temperatura y sólidos sedimentales) realizadas por el ente generador CUMPLEN con los límites permisibles según lo establecido en el decreto No. 33601-MINAE-S” (véase imagen 159 del expediente digital completo del Juzgado de Trabajo). Las declaraciones testimoniales resultan contradictorias, por cuanto, el señor [Nombre 026], indicó que las plantas de tratamiento del barco no servían, razón por la que debían verter las aguas negras de manera directa al agua. Refirió que nunca se les brindó equipo, únicamente contaban con botas de hule. Añadió que las descargas se apuntaban en la respectiva bitácora. El señor [Nombre 012] , declaró que la empresa realizaba las descargas de desechos directamente al mar, frente a la Isla Guayabo. Por su parte, el señor [Nombre 013], dijo que la planta de tratamiento es un equipo que funciona automáticamente, tiene motores de bombas y un tablero de control. Hay un tanque de captación y de ahí se pasa a la planta de tratamiento. Acotó que dentro del proceso hay personas que dejan caer cosas en el sistema sanitario, las cuales no son procesadas por la planta de tratamiento. Aseveró, cuando el actor ingresó a laborar con la empresa lo hizo como marinero no como asistente de máquina, pero sí tenía conocimiento de las labores que realizan las personas que laboran como maquinistas. Afirmó, hay un tanque de captación donde se recibe las aguas residuales, en la que se extraen las raciones y luego de ser tratada se hace un vertido. Mencionó que las plantas siempre han funcionado. Así las cosas, dichas declaraciones testimoniales no comprueban que los hechos denunciados por el promovente contra la accionada sean ciertos, por cuanto, como se indicó supra la empresa contaba con los permisos requeridos para el vertido de las aguas y no se demostró que este procedimiento se realizara de forma ilegal como lo afirmó el actor. Considera esta Sala, el hecho de que el accionante realizar las denuncias públicas contra la empresa –sin que fueran acreditadas- sí quebranta el principio de lealtad y confianza, por lo que existe una causa justa para proceder con el despido sin responsabilidad del gestionante. Este Despacho comparte el criterio del Tribunal respecto a la demostración de la causal del despido sin responsabilidad patronal efectuado al actor, pues se acreditaron las acusaciones que este hizo de manera pública contra la demandada sin que dichos hechos fueran debidamente demostrados, lo cual genera una pérdida de confianza de la empresa en el trabajador. En cuanto a la pérdida de confianza, como falta grave que justifica el cese sin responsabilidad patronal, se ha explicado lo siguiente: “Cuando los actos que el trabajador provoca justifican la pérdida de la confianza, es evidente que desaparece la armonía que debe predominar en el contrato de trabajo, por lo que se justifica el despido, principalmente si el conjunto de los actos del subordinado crea insuperable recelo… Debido a esa naturaleza del vínculo laboral, el trabajador debe mantener una conducta intachable dentro y fuera del trabajo; cuando no es así, desaparece el elemento de confianza en él depositado, y puede ser despedido con justa causa... En conclusión, todo hecho que sea susceptible de sembrar la desconfianza del empresario y que impida la prosecución de la relación laboral -dentro de un ambiente sin recelos- puede servir para fundar la ruptura del contrato de trabajo”. (Cabanellas de Torres, Guillermo. Compendio de Derecho Laboral, Tomo I, Buenos Aires, Editorial Heliasta, S.R.L., tercera edición, 1992, pp. 973-974). La parte recurrente menciona que la denuncia presentada al Tribunal Ambiental, bajo el número del expediente 036-10-03-TAA acumulado al expediente número 141-15-03-TAA y las resoluciones de dicho Tribunal número 1213-17-TAA y 563-16-TAA acreditan los hechos denunciados por el actor; sin embargo, considera esta Sala dicha prueba no resulta suficiente para demostrar las acusaciones hechas por el promovente. Con base en lo transcrito y una vez analizadas las pruebas, conforme a los parámetros de valoración que derivan del numeral 493 del anterior Código de Trabajo, en relación con los argumentos del recurrente, la Sala concluye que lo resuelto por el órgano de alzada no puede ser modificado. Los yerros de apreciación que se reprochan en el recurso no se evidencian. Las pruebas aportadas acreditan los hechos alegados por la compañía empleadora para justificar el despido. Dado lo cual, dicho reproche debe ser rechazado. IV.- CONSIDERACIONES FINALES: Por las razones expuestas, lo procedente es confirmar la sentencia impugnada. POR TANTO: Se confirma la sentencia recurrida. Orlando Aguirre Gómez Julia Varela Araya Luis Porfirio Sánchez Rodríguez Jorge Enrique Olaso Álvarez Roxana Chacón Artavia Res: 2022-000277 PMADRIGALE/DMENESES 1 Clasificación elaborada por SALA SEGUNDAdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.

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Implementing decreesDecretos que afectan

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    • Off-topic (non-environmental)Fuera de tema (no ambiental)

    Concept anchorsAnclajes conceptuales

    • Código de Trabajo Art. 81 incisos a), j), l)
    • Código de Trabajo Art. 71 inciso b)
    • Código de Trabajo Art. 143

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