Coalición Floresta Logo Coalición Floresta Search Buscar
Language: English
About Acerca de Contact Contacto Search Buscar Notes Notas Donate Donar Environmental Law Derecho Ambiental
About Acerca de Contact Contacto Search Buscar Notes Notas Donate Donar Environmental Law Derecho Ambiental
Language: English
Beta Public preview Vista previa

← Environmental Law Center← Centro de Derecho Ambiental

Res. 00947-2019 Sala Primera de la Corte · Sala Primera de la Corte · 27/06/2019

Tower’s Environmental Approval Valid Despite Later DisclosureValidez ambiental de torre pese a divulgación posterior

View document ↓ Ver documento ↓ View original source ↗ Ver fuente original ↗

Loading…Cargando…

OutcomeResultado

DeniedSin lugar

By majority, the First Chamber denied the cassation appeal, upheld the environmental approval for the MTR-182 tower, and ordered the appellant to pay costs.La Sala Primera rechazó por mayoría el recurso de casación, mantuvo la validez de la viabilidad ambiental de la torre MTR-182 y condenó a la parte recurrente al pago de las costas.

SummaryResumen

By majority, the First Chamber denied the cassation appeal challenging the judgment that upheld the environmental approval for the MTR-182 telecommunications tower in Moravia. It found that the developer completed the communication plan approved by SETENA and that the claimant failed to disprove compliance. Although disclosure was mandatory as an environmental commitment, the majority held that completing it before construction was not, in this case, an essential condition for the validity of the approval because SETENA had not expressly withheld authorization pending prior compliance. The Chamber also emphasized that measurements requested by the State and conducted by SUTEL and the Ministry of Health placed non-ionizing emissions below regulatory exposure limits and that no harm to residents was demonstrated. Justice Rojas Morales dissented, reasoning that community consultation had to occur beforehand, remain under SETENA’s direct oversight, and be assessed under the precautionary principle and the constitutional right to public participation in environmental decision-making.La Sala Primera, por mayoría, rechazó el recurso de casación contra la sentencia que mantuvo la viabilidad ambiental de la torre de telecomunicaciones MTR-182 en Moravia. Consideró que el desarrollador cumplió el plan de comunicación aprobado por SETENA y que la parte actora no desvirtuó probatoriamente ese cumplimiento. Aunque la divulgación debía realizarse y formaba parte de los compromisos ambientales, la mayoría estimó que su ejecución previa a la construcción no constituía, en este caso, un requisito esencial para la validez del acto, pues SETENA no condicionó expresamente el otorgamiento del permiso a su cumplimiento anticipado. También destacó que las mediciones de SUTEL y del Ministerio de Salud situaron las emisiones no ionizantes por debajo de los límites reglamentarios y que no se demostró daño para la población. La magistrada Rojas Morales disintió: sostuvo que la consulta debía ser previa, fiscalizada directamente por SETENA y evaluada conforme al principio precautorio y la participación ciudadana ambiental.

Key excerptExtracto clave

Consequently, SETENA Resolution RVLA-3091-2010-SETENA does not contain defects producing absolute nullity on the grounds asserted; nor does it appear that Claro or the other defendants violated the country’s legal order or their environmental commitments through construction of Telecommunications Tower MTR-182 in file 02-2644-10-SETENA. What matters is that the plan was carried out and sufficiently proven in the proceeding; accordingly, Claro fulfilled its commitment to observe the Code of Good Environmental Practices, namely, its commitment to maintain communication concerning the activity, work, or project with civil society and national and local authorities. Accordingly, the appeal shall be denied, and the costs generated by it shall be imposed on the appellant pursuant to Article 150(3) of the Code of Administrative Procedure. By majority, the cassation appeal is denied, with costs charged to the appellant. Justice Rojas Morales dissents.En consecuencia, la resolución de Setena RVLA-3091-2010-SETENA no tiene vicios de nulidad absoluta en los términos reclamados; por lo que tampoco se aprecia que Claro ni los codemandados hayan lesionado la legalidad del país y su compromiso ambiental, al construirse la Torre de Telecomunicaciones, MTR 182, en del expediente 02-2644-10- SETENA. Lo relevante es que ese plan se realizó y así quedó suficientemente demostrado en el proceso, por lo que la empresa Claro cumplió con su compromiso de respetar el Código de Buenas Prácticas Ambientales, es decir, su compromiso de mantener un proceso de comunicación de la actividad, obra o proyecto con la sociedad civil y autoridades nacionales y locales. Así las cosas, procederá declarar sin lugar el recurso, e imponer las costas generadas con su ejercicio a la parte recurrente conforme al precepto 150 inciso 3) del CPCA. Por mayoría, se declara sin lugar el recurso de casación interpuesto, con las costas a cargo de la parte recurrente. Salva el voto la magistrada Rojas Morales.

Pull quotesCitas destacadas

  • "Estos planes deben ser cumplidos, pero no es un requisito esencial del acto de viabilidad ambiental, salvo que se demuestre un efecto perjudicial para la población al punto que contravenga la norma 50 de la Carta Magna y que amerite su presentación, de previo a obtener los permisos."

    "These plans must be fulfilled, but they are not an essential requirement of the environmental approval unless a harmful effect on the population is shown to the extent that it violates Article 50 of the Constitution and warrants submission of the plan before permits are obtained."

    Considerando V

  • "Estos planes deben ser cumplidos, pero no es un requisito esencial del acto de viabilidad ambiental, salvo que se demuestre un efecto perjudicial para la población al punto que contravenga la norma 50 de la Carta Magna y que amerite su presentación, de previo a obtener los permisos."

    Considerando V

  • "Pero es Setena quien debe abstenerse de otorgar el permiso hasta que el Plan se cumpla, lo cual sí convertiría el requisito en esencial."

    "However, SETENA must refrain from granting the permit until the plan is completed for that requirement to become essential."

    Considerando V

  • "Pero es Setena quien debe abstenerse de otorgar el permiso hasta que el Plan se cumpla, lo cual sí convertiría el requisito en esencial."

    Considerando V

  • "La sanidad del ambiente involucra el deber del Estado de proteger a la población de los efectos de los campos electromagnéticos, en especial, sino hay certeza científica de su no afectación."

    "Environmental health entails the State’s duty to protect the population from the effects of electromagnetic fields, especially when there is no scientific certainty that they cause no harm."

    Voto salvado de la magistrada Rojas Morales

  • "La sanidad del ambiente involucra el deber del Estado de proteger a la población de los efectos de los campos electromagnéticos, en especial, sino hay certeza científica de su no afectación."

    Voto salvado de la magistrada Rojas Morales

  • "En primer término, la consulta a la comunidad es una función pública que no debería ser delegada en un particular sin concreta fiscalización; en segundo término, la misma debe ser previa y nunca posterior."

    "First, consultation with the community is a public function that should not be delegated to a private party without specific oversight; second, it must occur beforehand and never afterward."

    Voto salvado de la magistrada Rojas Morales

  • "En primer término, la consulta a la comunidad es una función pública que no debería ser delegada en un particular sin concreta fiscalización; en segundo término, la misma debe ser previa y nunca posterior."

    Voto salvado de la magistrada Rojas Morales

Full documentDocumento completo

Sections

Procedural marks

Document Review *130045041027CA* CASE FILE 13-004504-1027-CA DECISION 000947-F-S1-2019 FIRST CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at fourteen hours thirty minutes on the twenty-seventh of June, two thousand nineteen.

Ordinary proceeding (proceso de conocimiento) brought by FRANCESO CALDART CASSOL, identity card no. 8-005-0987, in his personal capacity and as general attorney-in-fact with unlimited authority (apoderado generalísimo sin límite de suma) of INVERSIONES SUSIN SOCIEDAD ANÓNIMA; against the STATE, represented by its State Attorney Luis Diego Flores Zúñiga, identity card no. 5-0138-0023; CLARO DE COSTA RICA SOCIEDAD ANÓNIMA, represented by its attorney for judicial proceedings (apoderado judicial), Luis Antonio Álvarez Chaves, identity card no. 1-0764-0971; and the MUNICIPALIDAD DE MORAVIA, represented by its mayor, Roberto Zoch Gutiérrez, identity card no. 1-1266-0934. Attorney Joe Montoya Mora, identity card no. 1-0728-0265, also appears as special attorney for judicial proceedings (apoderado especial judicial) for the plaintiff. Attorney Montoya Mora, acting in the aforementioned capacity, appeals judgment no. 110-016-I, issued by the Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Primera, at 15 hours on 28 de noviembre de 2016.

Opinion drafted by Justice Solís Zelaya

CONSIDERING

I.On 05 de julio de 2013, Mr. Francesco Caldart Cassol, in his personal capacity and as legal representative of Inversiones Susín S.A., filed an administrative-law proceeding (proceso contencioso administrativo) against the State, the Municipalidad de Moravia, and Claro Costa Rica S.A. (hereinafter Claro). In general terms, he challenged the legality of several actions. First, he raised a series of claims against the approval procedure for, and the legality of, the Reglamento de la Municipalidad de Moravia para el Otorgamiento de Permisos y Licencias de Infraestructura y Servicios de Telecomunicaciones. Second, he sought the nullification of environmental approval (viabilidad ambiental) resolution no. RVLA-3091-2010, granted by the Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) in expediente 02-2644-10-SETENA, concerning Claro’s Telecommunications Project MTR 182 (installation of a telecommunications tower).

In summary, he objected that this act addresses only the management of waste from the demolition of an old structure located on the property where the project was authorized. However, he complained, it provides no explanation and/or reference regarding the reasons why no assessment is conducted of atmospheric pollution from the radiation emitted by that cellular telephone tower, nor does it establish a program for monitoring compliance with the environmental commitments related to the project’s construction and operation or explain how its impact on the area is to be minimized. This challenge is based precisely on the failure to comply with this disclosure plan (plan de divulgación). He further asserted that SETENA granted the environmental approval without allowing the prior participation of the community directly and most significantly affected by the installation of the tower, permitting Claro to “communicate after the fact,” once environmental approval had been granted, information about the development of the project and its environmental and other consequences for the area.

However, he alleged, Claro failed to fulfill its environmental commitments, in violation of Article 6 et seq. and related provisions of the Ley Orgánica del Ambiente, Ley 7554 (LOA). He complained that SETENA delegated to a third party the dissemination of environmental information related to the construction of a project affecting the environment, thereby violating section 66 of the Ley General de Administración Pública (LGAP). Regardless of whether that obligation could be delegated, he stated, Claro undertook an environmental commitment before SETENA that it directly and knowingly violated, since it never implemented a disclosure plan for the community affected by the tower it constructed, nor was there any formal channel for communicating complaints or transmitting information, even though this was a “sine qua non” requirement for beginning construction of the Project. In his view, because the act was entirely in violation of Articles 11, 21, and 50 of the Constitución Política, he proceeded to seek the following relief (as adjusted at the preliminary hearing): a) That the “Reglamento de La Municipalidad de Moravia para el Otorgamiento de Permisos y Licencias de Infraestructura y Servicios de Telecomunicaciones,” published in La Gaceta 103 on Monday, 30 de mayo de 2012, be declared absolutely null and void and be deprived of all effect and legal force because it is unlawful and absolutely null and void. b) That environmental approval Resolution RVLA-3091-2010, issued in expediente D2-2644-10-SETENA concerning Telecommunications Project MTR 182, be declared absolutely null and void and be deprived of all effect and legal force, and that its cure (subsanación) be rejected. c) That it be established that Claro violated the laws of the country and its environmental commitment through its conduct relating to Telecommunications Project MTR 182 in expediente 02-2644-10-SETENA. d) That the defendants be ordered to proceed with the immediate dismantling of the Telecommunications Tower constructed by Claro, 75 meters east of the soccer field of Colegio Saint Francis, in San José, Moravia, corresponding to Telecommunications Project MTR 182, Expediente 02-2644-10-SETENA, and environmental approval resolution RVLA-3091-2010. e) That all defendants be ordered to pay pecuniary damages (daño patrimonial), assessed at ¢5.000.000,00, to the plaintiff Inversiones Susin S.A. f) Likewise, that the co-defendants be ordered to pay the non-pecuniary damages (daño moral) suffered by Mr.

Francesco Caldart Cassol, quantified in the same amount. The co-defendants opposed the complaint. The Municipalidad raised the defenses of failure to exhaust municipal remedies (agotamiento de la vía en materia municipal) and lack of legal entitlement (falta de derecho). Claro raised the defenses of lack of standing to sue and be sued (legitimación activa y pasiva), lack of interest, and lack of legal entitlement. The State, for its part, raised the defenses of formal defects preventing a ruling on the merits, lack of legal entitlement, and partial res judicata (cosa juzgada parcial). By decision 560-2014, issued at 11 hours on 11 de marzo de 2014, the judge at the intermediate stage rejected the defenses of formal defects in the complaint preventing a ruling on the merits, failure to exhaust administrative remedies, and res judicata. The Tribunal again rejected the res judicata defense and the defenses of lack of interest and lack of active and passive substantive standing (legitimación ad causam activa y pasiva).

It sustained the defense of lack of legal entitlement; consequently, it dismissed the complaint and ordered the plaintiff to pay costs and interest thereon. The plaintiff appeals on the ground of violation of substantive law.

II.First. He alleges omission of evidence (preterición de pruebas) (error of fact), because the Tribunal found that Claro (at the MTR-182 Moravia site) had satisfactorily complied with all legal requirements and with the outreach plan (plan de divulgación), citing for that purpose the pages of the SETENA administrative record where the compliance report was submitted (proven facts 4, 6 and 7). However, he asserts that Claro did not carry out the Communication Plan “prior” to the start of construction of the MTR-182 Moravia Telecommunications Tower project, but instead deliberately failed to comply with that condition established in the Environmental Viability Resolution (Resolución de viabilidad ambiental) (RVLA-3091-2010), issued in expediente 02-2644-10-SETENA (page 133 of the administrative record and 96 of the judicial record). He argues that, to prove this noncompliance, the following evidence was offered: a) The testimony of Jaime Tellini (a resident living 50 meters from the Tower). b) The testimony of Leyda Lombana (former manager of Cablevisión de Costa Rica CVCR S.A.), whose offices bordered the property where the project is located.

According to her testimony, he recalls, those offices never received any communication concerning the construction of that tower, and it was simply completed without any explanation to the residents. He emphasizes that this occurred even though Cablevisión had staff at that property 24 hours a day. c) The Notarial Record (Acta Notarial) of Lic. Carlos Manuel Madrigal Mora, which attests that he visited businesses open to the public within a very close range of the tower and that they stated they had no knowledge whatsoever of any outreach concerning the project. d) The residents’ letters. Nevertheless, he complains, the Tribunal attached no importance to any of that evidence on the ground that it was not suitable evidence for proving noncompliance, “because the defendant company was not required to notify 100% of the residents in the area of the telecommunications project….” He contends that such a duty did exist because Claro, on its own initiative, undertook to notify or communicate with 100% of the residents located within a 50-meter area surrounding the project (prior to construction of the tower), as those most affected by and interested in the construction of that project (certified copy of the project’s Environmental Viability File before SETENTA, appearing at pages #91 to #230 of the judicial record; Claro’s communication plan at pages 220 to 230 of the judicial record).

He highlights the fourth paragraph on page 224 of the judicial record (6 of the administrative record) and the first paragraph on page 226 of the judicial record (4 of the administrative record). In any event, he argues, the Tribunal’s premise (that there was no obligation to communicate with 100% of the residents in the area) is only partially correct because that is true only outside the 50-meter radius of the structure. He alleges a violation of the rules of rational sound judgment (sana crítica racional) established in Articles 82, 85, and 93 of the CPCA and 98.4, 153, 155, 318, and 330 of the CPC, because assessing all the evidence jointly and harmoniously is both a power and a duty, in addition to the duty to take and assess it. He adds that the judgment was divorced from reality, in violation of the principle of substantive truth (verdad real). In summary, he states that the error of fact arises because there was indeed an obligation to communicate with 100% of the residents within a 50-meter radius surrounding the MTR-182 Moravia Telecommunications Tower project, as indicated in the Outreach Plan submitted by the Claro company itself in expediente D2-2644-10-SETENA, on the basis of which environmental viability resolution RVLA-3091-2010 was issued, subject to implementation of that same Plan.

He argues that, by disregarding the documentary evidence, the obligations undertaken in Claro’s outreach plan were rendered ineffective to the detriment of the plaintiff and in violation of Articles 370 and 379 of the CPC, which govern the status of such documents as “Conclusive Evidence” (Plena Prueba); consequently, there was no discretion simply to omit them. He states that the substantive right infringed is the right granted by the Ley Orgánica del Ambiente in Articles 6 and 22 thereof, namely, the residents’ right to participate in learning about and making decisions on environmental matters. He adds that Article 11 of the Carta Magna and Articles 11 and 13 of the Ley General de Administración Pública were also violated through the breach of the principles of legality and the prohibition against individual waiver of regulations (inderogabilidad singular de los Reglamentos), because the State tacitly allowed the defendant Claro to disregard the commitments it had undertaken in order to obtain the environmental viability resolution.

Finally, he states that the principles of constitutional due process (Articles 39 and 41 of the Constitución Política) and prompt and effective justice were violated by the refusal to assess evidence lawfully and validly introduced into the proceedings. Second. He asserts that documentary evidence governed by law as conclusive evidence was omitted or left unassessed. He explains that, according to the Tribunal, Claro did comply with its undertaking, as may be seen in Volume II of the administrative record (pages 141 to 163), where, on 11 de setiembre de 2012 and 24 de octubre de 2012, the defendant reported compliance with the community communication plan. However, he criticizes the challenged judgment for containing no further analysis or assessment of the evidence; it simply cites Claro’s submission of the document to Setena and, without any analysis, treats compliance with the outreach plan as proven, even though that document was disputed during the proceedings and at the closing-arguments stage in two respects: a) Claro’s undertaking to comply with the outreach plan submitted to Setena (environmental viability resolution RVLA-3091-2010) applied prior to the start of the tower’s construction work. b) That the Claro company “deliberately failed to comply” with that undertaking, which was known to the State.

He points out that the report Claro submitted to Setena and to the Sala Constitucional (in its response to the constitutional relief action (recurso de amparo) corresponding to expediente 12-017547-0007-CO), stating that it carried out the outreach plan on 11 de setiembre del 2012 and purportedly submitted it to that agency on 12 de setiembre del 2012, contains a photograph showing the MTR-182 Moravia telecommunications project tower fully completed. He notes that, on the CD containing the aforementioned Recurso de Amparo, Claro de Costa Rica’s outreach plan can be seen in file no. 10, pages 33 to 42, while the report of 11 de setiembre del 2012 appears on page 43 and the following pages. In his view, however, Claro has been providing false information in its reports to Setena, the Sala Constitucional, and in these proceedings. He considers that the report submitted by Claro demonstrates the substantive truth that the co-defendant did not honor its undertaking regarding the environmental outreach plan under the terms agreed with the State and Setena (Articles 82, 85, and 93 of the CPCA; 98.4 of the CPC).

He asserts that this gives rise to a defect of absolute nullity (nulidad absoluta), because it artificially eliminated the right to information and public participation that Articles 6 and 22 of the Ley Orgánica del ambiente grant to the residents and communities where that project is to be installed, as well as the right established in Article 50 of the Carta Magna. Specifically, he states that Articles 341, 370, and 379 of the CPC, which govern and prescribe the weight of that evidence by granting it the status of conclusive evidence and judicial admission (confesión judicial), were violated. He repeats the legal basis of the preceding claim. For all these reasons, he asks for a declaration that Claro failed to comply with the law and with the commitments undertaken in expediente 02-2644-10-SETENA, namely, its promise to carry out the environmental outreach plan under the terms offered and prior to the start of construction of that project.

He contends that the tower was begun, built, and completed before the submission to Setena of any report relating to the Outreach Plan, thereby violating the public-participation rights of the plaintiffs and residents of the area. Third. He challenges the award of costs (condena en costas), because, in his view, dismissal of the action was contrary to the evidence in the proceedings and based on a fictitious reality; for that reason, he asserts, costs should not be imposed on the plaintiff. He adds that the manner in which these proceedings were decided, whereby “legal rules and legal commitments undertaken are relativized, eliminating constitutional rights,” gives the impression that this is “a tribunal of conscience rather than a court of law.”

III.Regarding the subject matter of the challenge, the Tribunal’s ruling must be recalled. First, it stated that there could be no finding of an unlawful delegation of the dissemination and implementation of an environmental outreach plan because, pursuant to its powers and Reglamento 31849, Setena classified construction of the tower designated MTR-182 as low-impact under Article 6 of that Reglamento and Anexo 2. It added that, in the proceeding brought before that body, Claro complied with all mandatory requirements, as may be verified in Volume II of the administrative record, and, pursuant to Articles 14 and 33 of the aforementioned Reglamento, undertook to comply with the Código de Buenas Prácticas Ambientales, which provides, among other matters, for the developer’s commitment to maintain a process of communication concerning the activity, work, or project with civil society and national and local authorities.

The Judges stated that resolution RVLA-3091-2010-SETENA did not entail any delegation of an environmental outreach plan; rather, it reflected the normal implementation of an obligation that the developer of the repeatedly mentioned tower-construction project was required to fulfill. They added that they also disagreed with the assertion that Claro failed to honor its commitment to provide the community of San Vicente de Moravia with information concerning construction of the MTR-182 Tower. In this regard, the Tribunal found that Volume II of the administrative record (pages 141 to 163) showed that, on 11 de setiembre de 2012 and 24 de octubre de 2012, compliance with the community communication plan at the MTR-182 Moravia site was reported, and that neither the testimonial evidence, the Notarial Record submitted, nor the residents’ written complaint had the evidentiary weight necessary to rebut the existence of those documents, which demonstrate that the obligation imposed on Claro was indeed fulfilled; nor could it be maintained, as the plaintiff sought to do, that notice of the tower’s construction had to reach one hundred percent of the area’s residents.

IV.The first two claims must be analyzed jointly, since they revolve around the improper assessment of evidence concerning the “Disclosure Plan” carried out by Claro, which the plaintiff alleges was never submitted before the work was undertaken. The first matter that must be clarified in this judgment is whether the company Claro informed the community of Urbanización la Florencia in Moravia about the construction and the effects that the Telecommunications Tower could have. In this regard, it should be recalled that the decision granting environmental feasibility (viabilidad ambiental) to the aforementioned tower, no. RVLA-3091-2010 SETENA, dated 13 de diciembre de 2010, established the following: “The developer, Claro Costa Rica Telecomunicaciones S. A., is hereby advised that it must fulfill its commitment to provide written information to the communities located within the Direct Area of Influence (Área de Influencia Directa, AID), paying particular attention to: potential interference, harm to health, and effects on the environment and landscape.

It must maintain a formal channel for addressing the concerns, complaints, and apprehensions that persons within the AID may have regarding the project, for which purpose it must publicize the existence of this mechanism for addressing potential social conflicts among the persons and communities within the AID. It must comply with the communication plan submitted. Otherwise, the provisions of the regulations in force shall apply….” In this specific case, this Chamber considers that the problem arising with respect to the environmental commitment under review is primarily evidentiary in nature, since the plaintiff failed to rebut Claro’s compliance with the “Plan.” To the foregoing must be added the fact that the Sala Constitucional, in voto 2013-003121 at 9 hours 20 minutes on 8 de marzo de 2013, deemed it proven that the tower at issue had the required environmental feasibility and that the respondent company had carried out the Communication Plan (in accordance with official letter RVLA-3091-2010 SETENA).

In that constitutional judgment, proven facts j) and k) stated as follows: “…j) The above-mentioned tower has environmental feasibility pursuant to official letter RVLA-3091-2010 SETENA. (See the report of the respondent authority incorporated into the electronic case file). k) The respondent company carried out the Communication Plan previously approved by SETENA and made visits to the direct area of influence, distributed flyers, posted notices in the area where construction was to take place, and responded to inquiries. That communication plan was carried out 2 times, the first on 11 de setiembre de 2012 and the second on 24 de octubre de 2012; the report was submitted to SETENA on 25 de octubre de 2012. During that period, only 2 inquiries were received through the designated channels. (See statements by the representative of the respondent company)….” The plaintiff has not rebutted this event, which was proven not only in the constitutional proceeding but also in this proceeding.

Indeed, pages 141 through 163 of Volume II of the administrative case file contain the compliance report at issue, which shows that on 11 de setiembre de 2012 and 24 de octubre de 2012, Claro informed Setena of its compliance with the community communication plan at site MTR-182 Moravia. The evidentiary weight of these documents has not been rebutted by the plaintiff’s witnesses; nor is there evidence of any other kind contradicting the truthfulness of their contents. This Court considers that only a detailed and comprehensive study of the area’s residents as they existed before 9 de setiembre de 2012 (the start of the Project), within a range of 50 metros from the tower—that is, the residents within the Direct Area of Influence (AID1)—could establish the true percentage of residents informed about the project and its impacts. Evidence of that kind, however, is not easy to obtain, and for that reason the document submitted by Claro carries greater evidentiary weight than the testimony of two residents.

Moreover, that compliance filing was duly supported and was addressed to a public office in fulfillment of an administrative requirement; therefore, in principle, its data are genuine, and there is no suitable evidence to the contrary. A finding that the data recorded therein were false, as the plaintiff alleges, could even entail the commission of an offense by Claro’s representatives; however, no evidence discrediting its contents has been introduced into the proceeding. For that reason, the Court states that those documents from the operator have not been rebutted and that: “…it is not possible to demand, as the plaintiff does, that notice of the tower’s construction have reached one hundred percent of the area’s residents….” Claro proved that this plan was carried out and even submitted images and information regarding the contact channels made available for that purpose. It also submitted a record bearing the signatures of residents who received information about the project and the communication channels established for that purpose.

The following observations must be made regarding the evidence alleged to have been disregarded. The fact that two witnesses who were residents of the area state that they did not receive the notice does not mean that other citizens did not receive it, particularly when, as bears repeating, the compliance document submitted by Claro states precisely the opposite (and even contains signatures acknowledging receipt). Contrary to the appellant’s assertion, the witness Mr. Jaime Tellini stated that he lived approximately 80 metros from the tower, not 50 metros away; accordingly, he was not within the AID1, or area of greatest influence, which was precisely the area within 50 metros of the Project (as Claro had designated it a priority in the “Community Communication Plan” on pages 221 through 229 of the judicial case file). It should be recalled that this witness stated that the area of Urbanización Florencia is very large and open, to the extent that it is divided by three main streets in Moravia and even includes a heavily frequented shopping center, which confirms the difficulty of informing 100 % of the residents.

The AID1 is defined on page 224 of the judicial case file, but at no time is there any undertaking to notify every resident living within a radius of 50 metros around the tower, although it is acknowledged that this is the priority area for publicizing the plan, given people’s frequent fears regarding the possible collapse of towers or structures. Furthermore, the statement on page 226 of the judicial file regarding the distribution of flyers has not been fully discredited, since it was shown only that information was not provided by this means in the Cablevisión building (near the Tower), but that does not mean the same occurred with the remaining residents. Moreover, Cablevisión’s representative at that time (witness Leyda Elizabeth Lombana) stated that she sometimes left the office, leaving open the possibility that Claro personnel may have arrived while she was away. Through its compliance document, the defendant Claro proved that it distributed flyers as it had undertaken to do.

Ms. Leyda Elizabeth stated that Cablevisión’s former offices in Moravia were located 50 metros away and that she neither received nor learned of any communications concerning that infrastructure; however, as bears repeating, that does not mean other residents did not receive information. In summary, pursuant to section 82 of the CPCA, Claro’s evidence of compliance carries greater evidentiary weight, particularly because it is duly substantiated with photographs and compliance diagrams and was submitted to a public office as proof that administrative requirements had been observed. Based on those straightforward facts, it was duly established that Claro did inform the public about the Towers; consequently, it did comply with the disclosure plan forming part of the “Code of Good Environmental Practices” (“Código de Buenas Prácticas Ambientales”) established by the developer itself and required by Setena.

Accordingly, the alleged violation of sections 6 and 22 of the Ley Orgánica del Ambiente must be rejected, as those provisions establish the duty of the State and the municipalities to promote the active and organized participation of the Republic’s inhabitants in decision-making and actions aimed at protecting and improving the environment. The State decision did provide for this duty, and Setena fulfilled it by ordering Claro to carry out the Disclosure Plan, which the Operator completed as analyzed supra. Likewise, there is no violation of sections 11, 39, 41 and 50 of the Carta Magna or sections 11 and 13 of the Ley General de Administración Pública, because administrative and statutory legality was respected in Proyecto MTR182 Moravia, insofar as the work had environmental feasibility and obtained each of the required permits; above all, it fulfilled the disclosure-plan requirement with respect to the AID1.

Similarly, the procedural rules cited and the principles of constitutional due process (debido proceso constitucional) and prompt and effective justice (justicia pronta y cumplida) have not been violated because, as analyzed above, the evidence was assessed in accordance with the rules of section 82 of the CPCA. As the Judges correctly noted, the plaintiff’s evidence did not have the effect of discrediting the truthfulness of the document submitted by Claro. The Judges emphasized that “…on 11 de setiembre de 2012 and 24 de octubre de 2012, notice was provided of Claro C.R. Telecomunicaciones S.A.’s compliance with the community communication plan at site MTR-182 Moravia, and neither the testimonial evidence, the notarial record submitted, nor the residents’ written complaint has the evidentiary weight necessary to rebut the existence of those documents, which demonstrate that the obligation imposed upon it was indeed fulfilled; it is not possible to demand, as the plaintiff does, that notice of the tower’s construction have reached one hundred percent of the area’s residents….”

V.Now, it is true that the SETENA resolution under review also stated the following in its “Por tanto”: “…The Developer is reminded that it must comply with the Code of Good Environmental Practices and the environmental and related regulations in force, as well as the provisions of Resolution N° 0123-2010- SETENA, dated January 20, 2010, which states, in the relevant part: ...before commencing the works, the consultant and developer shall be responsible for submitting to SETENA a report setting forth the results of the outreach plan…” (emphasis in the original document). On this point, this Chamber finds that the plaintiff is correct only insofar as he claims that Claro failed to submit the information covered by the Plan before commencing the works. In other words, Claro complied with the Plan, but did so after the works had begun. The judgment states as proven fact 7 that “The tower designated MTR-182 was constructed beginning on September 9, 2012.” Subsequently, according to the compliance plan submitted by Claro and the evidence presented in the constitutional proceedings (sede constitucional), the Judges find that on September 11, 2012, and October 24, 2012, notice was provided regarding Claro C.R.

Telecomunicaciones S.A.’s compliance with the community communication plan at the MTR-182 Moravia site. The Constitutional Chamber finds it proven that the report was submitted to SETENA on October 25, 2012. It is readily apparent that the plan was carried out and reported to the administrative authority after the tower had been constructed. In this respect, the only action that Claro demonstrated it had taken before commencing the works—namely, beginning on September 7 (two days earlier)—was to make available contact channels such as the website, call center, and email; however, the visits were conducted and the report was submitted to SETENA afterward. It should be noted that the report even contains a photograph showing the tower already constructed (folio 146 of the SETENA administrative record). In other words, it is evident that the requirement in SETENA official letter no. RVLA-3091-2010 SETENA to submit a report on the results of the outreach plan was not fulfilled until several days after the Tower had been completed.

Notwithstanding the foregoing, this Chamber considers that the fact that this environmental permit requirement was fulfilled after the works had begun is of little significance and is not essential for purposes of annulling SETENA resolution RVLA-3091-2010 SETENA, much less ordering the demolition of the structure as sought by the plaintiff (claim e.- of the complaint and 1) of the appeal). In other words, the allegation is insufficient to warrant annulment of the Tribunal’s judgment, for the reasons set forth below. First, because the environmental viability permit (permiso de viabilidad ambiental) had already been granted, and failure to comply with an additional requirement such as the outreach plan would instead give rise to liability on the part of the consultant and developer, as stated in Por tanto First, point 8, of resolution 0123-2010-SETENA dated January 20, 2010, which is the Amendment to Resolution no. 02031-2009-SETENA (INSTALLATION OF TELECOMMUNICATION TOWERS FOR THE 3G ADVANCED MOBILE SYSTEM / SMA-SG).

As a second reason, this Chamber considers that the mere fact that the outreach plan was fulfilled after construction work had begun results in cure of the act (saneamiento del acto), as permitted under the LGAP, because the requirement was ultimately satisfied and was so recorded in the administrative proceedings (sede administrativa). Under this reasoning, the immediate dismantling of a Telecommunications Tower constructed by a public-network operator or telecommunications service provider merely because it failed to timely fulfill a social commitment would be disproportionate and irrational; the proper course is to deem the defect cured because the report was submitted to SETENA at a later time. This is an immaterial violation that does not invalidate the act (section 158(d) of the LGAP). In this regard, it should be recalled that section 188 of the LGAP provides the following concerning cure of the act: “…1.

When the defect in a relatively void act consists of the absence of a material formality, such as mandatory authorization, a proposal or request from another body, or a petition or claim by the regulated party, these may be provided after the act, accompanied by a statement of agreement with all of its terms…”. What is truly relevant for these purposes is that, even without that communication to the community, the purpose of the act could still be achieved, because this is not a requirement that causes absolute nullity (nulidad absoluta). This is because communications-tower projects, if they comply with the basic legal environmental requirements (the environmental viability permit and municipal permits, which had been granted) and are not located in a legally restricted area, must be authorized immediately by the authorities, given their social and economic importance. Telecommunications and the structures supporting them are indeed matters of public interest (interés público), and the general interest must therefore be safeguarded in their development and strengthening.

This is particularly so because, as the Constitutional Chamber established in decision 2013-003121 at 9:20 a.m. on March 8, 2013, the installation of structures intended to strengthen telecommunications is not governed by urban zoning criteria, provided that the legislation in force has first been complied with. What matters is that the structure not be located within a legally restricted area and that the legally required construction studies be completed. Moreover, this policy clearly reflects the country’s international commitments and statutory provisions intended to strengthen the creation, improvement, and development of telecommunications infrastructure (public interest), which were also considered by the Constitutional Chamber, including the “Declaración de Florianópolis” dated June 21, 2000, the “Declaración de Principios de Ginebra” dated December 12, 2003, and its “Plan de Acción,” and the “Compromiso de Túnez” dated November 18, 2005, and its “Agenda” (decision 2013-003121 of that Chamber, cited above).

Similarly, sections 2 and 3 of the General Telecommunications Law (Ley General de Telecomunicaciones, LGT) support this interest in promoting the development of telecommunications infrastructure, because it would ensure compliance with the principles of universality; solidarity; user benefit; effective competition; nondiscrimination; technological neutrality; optimization of scarce resources; and environmental sustainability. Section 32 thereof is another provision supporting the matter under review by addressing infrastructure development. Telecommunications antennas enable universal access because they provide access to telecommunications services available to the general public at an affordable cost and within a reasonable distance of homes, in accordance with the Plan nacional de desarrollo de las telecomunicaciones, particularly in populated areas such as the canton of Moravia, where they are most needed.

Such universal access, universal service, and solidarity could not be achieved without that infrastructure development (section 32(d), LGT). In addition, section 74 of the Law of the Regulatory Authority for Public Services (Ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, ARESEP), Ley 7593, should be emphasized; it deems the following to be an activity of public interest: “…the establishment, installation, expansion, renewal, and operation of public telecommunications networks or any of their components…”. This is the crux of the foregoing discussion, since public interest is understood to be the expression of the coinciding individual interests of regulated parties (administrados) and shall prevail over the interest of the Public Administration when the two may conflict (section 113 of the LGAP). Accordingly, once the requirements have been met, the construction of these types of structures serves a national need arising from an entire “Plan nacional de desarrollo de las telecomunicaciones” defined in section 40 of the Law on the Strengthening and Modernization of Public Entities in the Telecommunications Sector (Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones), Ley 8660; therefore, the absence of nonessential requirements does not invalidate the act authorizing them.

Put differently, these plans must be fulfilled, but they are not an essential requirement of the environmental viability act (acto de viabilidad ambiental), unless a harmful effect on the population is demonstrated to such an extent that it contravenes section 50 of the Constitution and warrants submission of the plan before obtaining the permits. However, SETENA must refrain from granting the permit until the Plan has been fulfilled, which would make the requirement essential. Furthermore, and no less importantly, it was proven in this matter—and has not been disputed—that structures of this type (telecommunications towers and antennas), and specifically the installation of tower MTR-182, have caused no harm to the health of the residents of San Vicente de Moravia as a result of non-ionizing emissions (emisiones no ionizantes). This is because the measurements requested by the State and conducted by Sutel and the Ministerio de Salud concluded that the exposure levels at the site are below the human-exposure parameters established in Decreto Ejecutivo No. 36324-S of the Ministerio de Salud (the testimony of engineer Ana Villalobos and engineers Óscar Umaña Fernández and Walter Herrera, as well as Sutel report 07999-SUTEL-DGM-2014 dated November 12, 2014, are clear on this point).

Consequently, SETENA resolution RVLA-3091-2010-SETENA is not affected by defects of absolute nullity in the manner alleged; nor is there any indication that Claro or the co-defendants violated the country’s laws or its environmental commitments through the construction of Telecommunications Tower MTR 182 in expediente 02-2644-10- SETENA. What matters is that the plan was carried out, as was sufficiently demonstrated in the proceedings, and therefore Claro fulfilled its commitment to comply with the Code of Good Environmental Practices—that is, its commitment to maintain a process for communicating information about the activity, work, or project to civil society and national and local authorities.

VI.The final ground, challenging the award of costs (condena en costas), must be rejected for failure to comply with formal requirements. In this claim of error, the appellant does not attempt to develop his arguments beyond merely disagreeing with the award. He overlooks the fact that this procedural stage does not involve an ordinary appeal (recurso ordinario), such as an appeal (apelación), and that stating a series of general and merely argumentative disagreements is insufficient; rather, as stated above, it is necessary to compare the decision with the general infringement that, in his view, occurred. Based on the explanation provided in recital IV (considerando IV), it is clear that the argument summarized in the ground of appeal lacks the legal substantiation necessary to challenge, systematically and specifically, the grounds of the challenged decision through other legal arguments, rather than through mere general disagreements.

In light of these requirements, it is his duty, as the interested party, to demonstrate carefully and precisely the specific reasons why he believes his rights were infringed and to identify the legal provisions he considers to have been violated as a consequence of the claim he raises. In developing this ground, he alleges only that the claim was dismissed contrary to the evidence in the proceedings and on the basis of a fictitious reality, but he errs by failing to categorize the ground under those established in provisions 137 and 138 of the CPCA and by failing to cite the provision applicable to this issue—namely, provision 193 of the CPCA—and to analyze the reasons why he believed a waiver was warranted. In other words, the appellant must substantiate the claim of error, cite the provisions relevant to the matter, and analyze them carefully in relation to his arguments. Thus, because of an error in the technical formulation of the appeal, he fails to cite and analyze the substantive law that was infringed, namely, the law applicable to the case under review.

This, it bears repeating, is an essential requirement of a technical and extraordinary remedy such as an appeal in cassation (recurso de casación). Accordingly, the argument under review amounts to no more than a mere argumentative reference and objection to the ruling, without explaining how, pursuant to canon 140(c) of the CPCA, the challenged decision contravenes the body of applicable law (bloque de legalidad), since he neither invokes nor explains the substantive provisions allegedly violated by the judicial ruling. Under these circumstances, the stated argument lacks the substantiation required by the CPCA, and this cassation court shall therefore reject it.

VII.Accordingly, the appeal shall be dismissed, and the costs arising from its filing shall be imposed on the appellant pursuant to provision 150(3) of the CPCA.

POR TANTO

By majority vote, the appeal in cassation is dismissed, with costs to be borne by the appellant. Justice Rojas Morales dissents.

Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Rocío Rojas Morales Carlos Chaverri Negrini Yazmín Aragón Cambronero Dissenting opinion of Justice Rojas Morales I depart from the majority opinion for the following reasons: the amendment introduced to provision 9 of the Constitución Política on 31 de julio de 2003 identifies citizen participation in consequential decision-making as an essential characteristic of the Costa Rican social state governed by the rule of law (Estado Social de Derecho). The Ley Orgánica del Ambiente, in full accordance with that provision and with Article 50 of the Fundamental Charter, enshrines the right of inhabitants to participate actively in decisions concerning their surroundings, even guaranteeing broad standing (legitimación) in defense of a healthy, balanced, and environmentally sustainable environment. Telecommunications structures are urban structures that affect the landscape and the land use established in land-use plans and their implementing regulations; those regulations must be adopted with the citizen participation guaranteed by provision 17 of Ley de Planificación Urbana—which is a public-order provision enacted by a qualified majority of the Asamblea Legislativa.

Environmental health entails the State’s duty to protect the population from the effects of electromagnetic fields, particularly when there is no scientific certainty that they cause no harm. In my opinion, the precautionary principle (principio precautorio) set forth in provision 17 of the Ley Orgánica del Ambiente must be applied to the installation of this type of infrastructure, as repeatedly held in the case law of the Sala Constitucional—among others, judgments 1154-96, 7294-98, 2001-6503, 2002-05833. Under that universally binding (erga omnes) case law, an environmental impact study (estudio de impacto ambiental) must always precede the authorization of any activity that may affect the environment or health, and SETENA must directly oversee consultations with citizens when they are necessary, since this is a public function that cannot be delegated entirely to the companies interested in installing these structures—see, specifically, Sala Constitucional decision 2001-6503.

Furthermore, the precautionary principle, or principle of prudent avoidance (principio de evitación prudente), initially set forth at the United Nations Conference on Environment and Development—known as the Rio Declaration—and recognized in our legal system in Article 11 of the Ley de la Biodiversidad, provides that, where there is a risk of harm or uncertainty in that regard, precautionary measures must be ordered or the proposed activity must be postponed, and such measures must be adopted even in the absence of certainty regarding the potential harm. Under this body of law—provision 22—the burden of proof (carga de la prueba) concerning the facts justifying approval of the construction of a structure of this type rests with the party that applied to install the structure; any doubt, in this case concerning whether the entire nearby community was consulted, must preclude its installation.

In the case under review, it is my opinion that the appellant in cassation is correct in asserting that the trial court (Tribunal de instancia) erroneously assessed the evidence and, in my view, also failed to apply the principles contained in the provisions cited above. First, consulting the community is a public function that should not be delegated to a private party without specific oversight; second, it must occur beforehand and never afterward. In my view, the evidence cited by the appellant in cassation was disregarded by the Tribunal, and its assessment under the rules of sound judicial discretion (sana crítica) leads me to conclude that there is no certainty that the community that would be affected by the construction was consulted beforehand. The precautionary principle should therefore have been applied, and the installation should not have been allowed to remain until there was absolute certainty regarding the composition of the group of inhabitants who would be affected by it, with the corresponding legal consequences for the administrative acts authorizing it.

For the foregoing reasons, I would grant the appeal in cassation without further specification regarding the operative portion of the judgment, since doing so would serve no purpose in a minority opinion.

Rocío Rojas Morales ROSALESO/MCAMPOSS Telephone numbers: (506) 2295-3658 or 2295-3659, email: [email protected]

Secciones

Marcadores

Revisión del Documento *130045041027CA* RES. 000947-F-S1-2019 SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las catorce horas treinta minutos del veintisiete de junio de dos mil diecinueve.

Proceso de conocimiento establecido por FRANCESO CALDART CASSOL, cédula de identidad no. 8-005-0987, en su carácter personal y como apoderado generalísimo sin límite de suma de INVERSIONES SUSIN SOCIEDAD ANÓNIMA; contra el ESTADO, representado por su procurador Luis Diego Flores Zúñiga, cédula de identidad no. 5-0138-0023; CLARO DE COSTA RICA SOCIEDAD ANÓNIMA, representada por su apoderado judicial, Luis Antonio Álvarez Chaves, cédula de identidad no. 1-0764-0971 y la MUNICIPALIDAD DE MORAVIA, representada por su alcalde, Roberto Zoch Gutiérrez, cédula de identidad no. 1-1266-0934. Figura, además, como apoderado especial judicial de la parte actora, el licenciado Joe Montoya Mora, cédula de identidad no. 1-0728-0265. El licenciado Montoya Mora, en su expresado carácter, formula recurso contra la sentencia no. 110-016-I, emitida por el Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Primera, a las 15 horas del 28 de noviembre de 2016.

Redacta el magistrado Solís Zelaya

CONSIDERANDO

I.El 05 de julio de 2013, el señor Francesco Caldart Cassol en su condición personal y como representante legal de Inversiones Susín S.A., interpuso proceso contencioso administrativo contra el Estado, la Municipalidad de Moravia y Claro Costa Rica S.A. (en lo sucesivo Claro). En términos generales reclamó la legalidad de varias actuaciones. Primero, planteó una serie de reclamos contra el procedimiento de aprobación y de legalidad del Reglamento de la Municipalidad de Moravia para el Otorgamiento de Permisos y Licencias de Infraestructura y Servicios de Telecomunicaciones. En segundo lugar, solicitó la nulidad de la resolución de viabilidad ambiental otorgada por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA), no. RVLA-3091-2010, dictada dentro del expediente 02-2644-10-SETENA, correspondiente al Proyecto de Telecomunicaciones, MTR 182 de la empresa Claro (instalación de una torre de telecomunicaciones).

En resumen, protestó, ese acto analiza únicamente el manejo de los desechos de la demolición, de una construcción vieja que se encontraba en el terreno donde se autorizó el proyecto. Sin embargo, recrimina, no existe ninguna explicación y/o referencia, sobre las razones, por las cuales no se hace una evaluación de la contaminación atmosférica, por vía de las radiaciones que emite dicha torre de telefonía celular, ni tampoco, se establece un programa de monitoreo del cumplimiento de los compromisos ambientales relacionados con la construcción y operación de dicho proyecto; y cómo minimizar su impacto en la zona. Precisamente sobre la falta de cumplimiento de este plan de divulgación radica la presente impugnación. Agregó al respecto, Setena otorgó dicha viabilidad ambiental, sin permitir la participación previa de la comunidad, directa y mayormente afectada con la implementación de dicha torre; permitiéndole a la empresa Claro, "comunicar a posteriori" del otorgamiento de la viabilidad ambiental, la elaboración del proyecto, sus consecuencias ambientales y de otra índole en la zona.

Sin embargo, adujo, Claro no cumplió sus compromisos ambientales, en violación de los artículos 6 siguientes y concordantes de la Ley Orgánica del Ambiente, Ley 7554 (LOA). Recriminó, Setena delegó en un tercero, la difusión de la información ambiental relacionada con la construcción de un proyecto que afecta el ambiente, lesionando por ello el canon 66 de la Ley General de Administración Pública (LGAP). Más allá si se podía delegar o no esa obligación, dijo, la empresa Claro adquirió un compromiso ambiental ante Setena, el cual violó directa y conscientemente, pues nunca hizo un plan de divulgación a la comunidad afectada con la torre que construyó, ni tampoco existió un canal formal de comunicación de quejas o transmisión de información, a pesar de que era un requisito “sine qua non”, para poder iniciar la construcción del Proyecto. En su criterio, por ser un acto totalmente violatorio de los artículos 11, 21 y 50 de la Constitución Política, procedió a realizar las siguientes pretensiones (ajustadas en la audiencia preliminar): a) Se declare absolutamente nulo y se deje sin efecto, ni valor legal: el "Reglamento de La Municipalidad de Moravia para el Otorgamiento de Permisos y Licencias de Infraestructura y Servicios de Telecomunicaciones", publicado en la Gaceta 103 del lunes 30 de mayo de 2012, por ser ilegal y absolutamente nulo. b) Se declare absolutamente nula y se deje sin efecto, ni valor legal: la Resolución de viabilidad ambiental RVLA-3091-2010, dictada dentro del expediente D2-2644-10-SETENA correspondiente al Proyecto de Telecomunicaciones, MTR 182, y se rechace su subsanación. c) Se establezca que la empresa Claro violó la legalidad del país y su compromiso ambiental, en su conducta relacionada con el Proyecto de Telecomunicaciones, MTR 182, del expediente 02-2644-10-SETENA. d) Se ordene a los demandados, que deben proceder al desmantelamiento inmediato de la Torre de Telecomunicaciones que construyó la empresa Claro, 75 metros al este de la Cancha de fútbol del Colegio Saint Francis, en San José, Moravia, correspondiente al Proyecto de Telecomunicaciones MTR 182, Expediente 02-2644-10-SETENA y a la resolución de viabilidad ambiental RVLA-3091-2010. e) Se condene a todos los demandados, al pago del daño patrimonial valorado en ¢5.000.000,00 a favor de la actora Inversiones Susin S.A. f) Igualmente, se condene a los coaccionados al pago del daño moral sufrido por el señor Francesco Caldart Cassol, cuantificado en la misma suma.

Los codemandados contestaron negativamente. La Municipalidad interpuso las defensas de falta de: agotamiento de la vía en materia municipal y de derecho. Claro interpuso las excepciones de falta de: legitimación activa y pasiva, interés y de derecho. Por su parte, el Estado, alegó las defensas de defectos formales que impiden verter pronunciamiento sobre el fondo, falta de derecho y cosa juzgada parcial. El Juez de la etapa intermedia, a través del fallo 560-2014 de las 11 horas del 11 de marzo de 2014 rechazó las defensas de defectos formales en la demanda que impiden verter pronunciamiento sobre el fondo del asunto, falta de agotamiento de la vía administrativa, y cosa juzgada. El Tribunal, rechazó nuevamente la excepción de cosa juzgada y las de falta de: interés, legitimación ad causam activa y pasiva. Acogió la excepción de falta de derecho; por ende, declaró sin lugar la demanda, imponiendo las costas y sus intereses a cargo de la parte actora. Recurre el demandante por violación de normas sustantivas.

II.Primero. Acusa preterición de pruebas (error de hecho), al considerar el Tribunal que Claro (en el sitio MTR-182 Moravia), sí cumplió a satisfacción todos los requisitos legales y el plan de divulgación, para lo cual señaló los folios del expediente administrativo de Setena, donde se encuentra aportado el informe de cumplimiento (hechos probados 4, 6 y 7). Pero asegura, Claro no realizó el Plan de Comunicación "previamente" al inicio de construcción del proyecto de Torre de Telecomunicaciones MTR-182 Moravia, sino que incumplió deliberadamente esa condición establecida en la Resolución de viabilidad ambiental (RVLA-3091-2010), dictada dentro del expediente 02-2644-10-SETENA (de folio 133 del legajo administrativo y 96 del expediente judicial). Alega, para demostrar ese incumplimiento, se ofreció: a) El testimonio de Jaime Tellini (vecino a 50 metros de la Torre). b) El testimonio de Leyda Lombana (ex gerente de Cablevisión de Costa Rica CVCR S.A.) quien tenía oficinas que colindaban con la propiedad donde se ubica el proyecto.

Según su declaración, recuerda, nunca llegó a dichas oficinas, alguna comunicación de la construcción de dicha torre y que simplemente la concluyeron sin ninguna explicación a los vecinos. Lo anterior, resalta, pese a que Cablevisión contaba con personal las 24 horas del día en dicho inmueble. c) El Acta Notarial del Lic. Carlos Manuel Madrigal Mora, la cual da fe de haber visitado los negocios abiertos al público, en un rango muy cercano a la torre los cuales le manifestaron desconocimiento total de cualquier divulgación del proyecto. d) Las notas de los vecinos. Sin embargo, reclama, el Tribunal no otorgó importancia a toda esa probanza, por el hecho de que no era prueba idónea para demostrar el incumplimiento, “pues la empresa demandada no tenía la obligación de comunicar al 100% de los vecinos de la zona, el proyecto de telecomunicaciones…”. Recrimina, ese deber sí era existente, porque fue Claro por su propia iniciativa, la que se comprometió a notificar o comunicar al 100% de los vecinos (de manera previa a la construcción de la torre), ubicados en un área de 50 metros alrededor del proyecto, por ser los más afectados e interesados en relación a la construcción de dicho proyecto (copia certificada del Expediente de Viabilidad Ambiental, ante la SETENTA del proyecto, visible a folios #91 al #230 del expediente judicial; el plan de comunicación de Claro a folios 220 al 230 del expediente judicial).

Resalta el cuarto párrafo en la página 224 del expediente judicial (6 del administrativo) y el primer párrafo de folio 226 del judicial (4 del administrativo). En todo caso esgrime, la premisa del Tribunal solo es cierta de forma parcial (que no existía obligación de comunicación al 100% de los vecinos de la zona) porque solo es así fuera del radio de los 50 metros de la estructura. Acusa violación a las reglas de la sana crítica racional, establecidas en los artículos 82, 85, 93 del CPCA; 98.4, 153, 155, 318, 330, del CPC ya que es un “poder-deber” el valorar todas las pruebas de manera conjunta y armónica, además del deber de practicarlas y valorarlas. Agrega, se falló ajeno a la realidad, en violación del principio de verdad real. Resume, el error de hecho se presenta, porque sí existía la obligación de comunicar al 100% de los vecinos dentro de un radio de 50 metros alrededor del proyecto de Torre de Telecomunicaciones MTR-182 Moravia, como lo indica el Plan de Divulgación presentado por la propia empresa Claro, en el expediente D2-2644-10-SETENA, con base en el cual se dictó la resolución de viabilidad ambiental RVLA-3091-2010, condicionada a la realización de ese mismo Plan.

Refuta, al dejarse de lado la valoración de la prueba documental, las obligaciones adquiridas en el plan de divulgación de la empresa Claro quedaron sin efecto en perjuicio del actor y en lesión de los artículos 370 y 379 del CPC que regulan el carácter de "Plena Prueba" de dichos documentos; por lo que no había libertad discrecional para simplemente omitirlos. El derecho de fondo lesionado, señala, es el otorgado por la Ley Orgánica del Ambiente, en sus artículos 6 y 22, el cual es el derecho de los vecinos a la participación en el conocimiento y toma de decisiones, en asuntos relacionados con el ambiente. Añade, se violan, además, los numerales 11 de la Carta Magna, 11 y 13 de la Ley General de Administración Pública, al quebrantarse los principios de legalidad y el de inderogabilidad singular de los Reglamentos, pues se le permite tácitamente al demandado Claro, por parte del Estado, la omisión de sus compromisos adquiridos para el otorgamiento de la resolución de viabilidad ambiental.

Finaliza, se conculcan los principios del debido proceso constitucional (artículos 39 y 41 de la Constitución Política) y el de justicia pronta y cumplida, al negarse a valorar prueba legal y válidamente introducida al proceso. Segundo. Asevera, se pretirió o dejó sin valorar, una prueba documental, la cual se encuentra regulada en la ley, con carácter de plena prueba. Explica, para el Tribunal, Claro sí cumplió con su compromiso, conforme se puede ver en el expediente administrativo Tomo II (folios 141 a 163) en fechas 11 de setiembre de 2012 y 24 de octubre de 2012 cuando se informó sobre el cumplimiento del plan de comunicación a las comunidades por parte de la demandada. Sin embargo, critica, no existe más análisis o apreciación de prueba, en el voto recurrido, simplemente cita la presentación del documento de Claro ante Setena, para tener por demostrado, sin ningún análisis, el cumplimiento del plan de divulgación, a pesar de que ese documento fue discutido en el proceso y en la etapa de conclusiones, en dos sentidos: a) El compromiso de cumplir con el plan de divulgación presentado ante Setena por parte de Claro (resolución de viabilidad ambiental RVLA-3091-2010), es previo al inicio de las obras de construcción de la torre. b) Que dicho compromiso, “fue incumplido de manera deliberada”, por la empresa Claro, lo cual fue de conocimiento del Estado.

Advierte, en el informe que Claro entregó a Setena y a la Sala Constitucional (en su respuesta al recurso de amparo correspondiente al expediente 12-017547-0007-CO), donde indica que el plan de divulgación lo realizó el día 11 de setiembre del 2012 y supuestamente entregado a dicha dependencia el día 12 de setiembre del 2012, aparece una foto donde consta la torre del proyecto de telecomunicaciones MTR-182 Moravia, totalmente terminada. Apunta, en el CD donde consta el Recurso de Amparo señalado, en su archivo no. 10, páginas 33 a 42 se puede ver el plan de divulgación de la empresa Claro de Costa Rica y en la página 43 y siguientes se observa el informe del 11 de setiembre del 2012. Sin embargo, a su modo de ver, Claro ha estado brindando información falsa en sus informes tanto a Setena, como a la Sala Constitucional y en este proceso. Considera, el informe rendido por Claro demuestra la verdad real de que la codemandada no honró su compromiso del plan de divulgación ambiental, en los términos acordados con el Estado y Setena (normas 82, 85 y 93 del CPCA; 98.4 del CPC).

Lo anterior, afirma, genera un vicio de nulidad absoluta, por cuanto suprimió artificialmente el derecho de conocimiento y participación ciudadana que la Ley Orgánica del ambiente en sus artículos 6 y 22, le da a los vecinos y comunidades donde se va a instalar dicho proyecto, así como la disposición 50 de la Carta Magna. Concretiza se lesionan los artículos 341, 370, 379 del CPC que regulan y tasan el valor de dicha prueba, dándole el carácter de plena prueba y confesión judicial. Repite el fundamento jurídico del anterior cargo. Por todo ello, pide se declare, que Claro no respetó la legalidad y los compromisos adquiridos en el expediente 02-2644-10-SETENA, es decir, su promesa de realización del plan de divulgación ambiental, en los términos ofrecidos y de manera previa al inicio de la construcción de dicho proyecto. Recrimina, la torre se inició, construyó y concluyó, previamente a la entrega de cualquier informe a Setena, relacionado con el Plan de Divulgación; violando los derechos de participación ciudadana de los actores y vecinos de la zona.

Tercero. Censura la condena en costas, ya que el rechazo de la demanda se hizo, a su modo de ver, en contra de la prueba existente en el proceso, con base en una realidad ficticia, por tal motivo, asegura, no debe haber condenatoria en costas de la parte actora. Agrega, la forma cómo se resuelve el presente proceso, donde se "relativizan las normas jurídicas y compromisos legales adquiridos suprimiendo derechos constitucionales”, da la impresión de que se trata “de un Tribunal de conciencia y no de derecho”.

III.Sobre lo que es objeto de impugnación, debe recordarse lo resuelto por el Tribunal. En primer lugar, dijo, no se puede considerar que se produjo una delegación ilegal de la difusión y realización de un plan de divulgación ambiental; por cuanto la Setena conforme sus facultades y el Reglamento 31849, clasificó la construcción de la torre denominada MTR-182 como de bajo impacto conforme el artículo 6 de dicho Reglamento y su anexo 2. En el trámite presentado ante dicho órgano, agregó, la empresa Claro cumplió con todos los requisitos obligatorios, conforme se puede revisar en el Tomo II del expediente administrativo, y conforme los artículos 14 y 33 del Reglamento indicado, se comprometió a respetar el Código de Buenas Prácticas Ambientales donde se señala entre otras, el compromiso del desarrollador de mantener un proceso de comunicación de la actividad, obra o proyecto con la sociedad civil y autoridades nacionales y locales.

Indicaron los Jueces, en la resolución RVLA-3091-2010-SETENA, no se produjo ninguna delegación de un plan de divulgación ambiental, sino que fue el desarrollo normal de una obligación que tenía que cumplir el desarrollador del proyecto de construcción de la torre ya tantas veces mencionada. Adicionaron, tampoco se concuerda con la afirmación de que Claro no cumplió con el compromiso de brindar información a la comunidad de San Vicente de Moravia sobre la construcción de la Torre MTR-182. Al respecto, valoró, en el expediente administrativo Tomo II (folios 141 a 163), en fechas 11 de setiembre de 2012 y 24 de octubre de 2012, se informó sobre el cumplimiento del plan de comunicación a las comunidades en el sitio MTR-182 Moravia, siendo que ni la prueba testimonial, el acta notarial presentada, o el escrito de denuncia de los vecinos, tiene la fuerza probatoria necesaria para desvirtuar la existencia de esos documentos y que demuestran que sí se cumplió con la obligación a ellos impuesta, siendo que no es posible pretender como lo hace la parte actora, que la comunicación de la construcción de la torre se produjera a un cien por cien de los habitantes de la zona.

IV.Los dos primeros cargos deben ser analizados conjuntamente, pues gravitan en torno a la indebida valoración de prueba respecto al “Plan de Divulgación” realizado por Claro, el cual alega el actor, nunca se presentó de previo a realizarse las obras. Lo primero que debe quedar claro en esta sentencia, es si la empresa Claro comunicó a la comunidad de la Urbanización la Florencia en Moravia sobre la construcción y efectos que la Torre de Telecomunicaciones podría tener. En este tanto, recuérdese, la resolución que otorgó viabilidad ambiental a la torre en mención, la no. RVLA-3091-2010 SETENA que es de fecha 13 de diciembre de 2010, estableció lo siguiente: “Prevenir al desarrollador Claro Costa Rica Telecomunicaciones S. A., que debe cumplir con el compromiso de brindar información por escrito a las comunidades ubicadas en el Área de Influencia Directa (AID), dando especial atención a: afectación por interferencias potenciales, perjuicios a la salud, afectaciones al ambiente y al paisaje.

Contar con un canal formal de atención de inquietudes, quejas, preocupaciones (sobre el proyecto), que tengan las personas en el AID, para lo cual, deben dar divulgación de la existencia de este mecanismo de atención de potenciales conflictos sociales a las personas y comunidades en el AID. Cumplir con el plan de comunicación presentado. Caso contrario se aplicará lo que establece la normativa vigente…”. En este caso concreto, estima esta Sala, el problema que se ha presentado respecto al compromiso ambiental analizado, es de índole probatorio principalmente, ya que el actor no supo desvirtuar el cumplimiento del “Plan” por parte de Claro. A lo anterior, ha de agregarse el hecho de que la Sala Constitucional en el voto 2013-003121 de las 9 horas 20 minutos del 8 de marzo de 2013, tuvo por demostrado que la torre denunciada cuenta con la debida viabilidad ambiental y la compañía accionada realizó el Plan de Comunicación (conforme al oficio RVLA-3091-2010 SETENA).

Al respecto se indicó en esa sentencia constitucional, en sus hechos probados j) y k) lo siguiente: “…j) La torre supraindicada tiene viabilidad ambiental conforme al oficio RVLA-3091-2010 SETENA. (Ver informe de autoridad recurrida incorporado al expediente electrónico). k) La empresa recurrida realizó el Plan de Comunicación aprobado con anterioridad por la SETENA y efectúo visitas al área de influencia directa, entregó volantes, colocó afiches en el área por construir, atendió consultas. Dicho plan de comunicación se realizó 2 veces, la primera el 11 de setiembre de 2012 y la segunda, el 24 de octubre de 2012, el informe se entregó al SETENA el 25 de octubre de 2012. Durante dicho plazo, se recibieron únicamente 2 consultas a través de los medios señalados. (Ver manifestaciones del representante de la empresa recurrida)…”. La parte actora no ha desvirtuado este evento, el cual no solo fue demostrado en sede constitucional, sino que también en este proceso.

De folios 141 a 163 del expediente administrativo, Tomo II, en efecto se aprecia el informe de cumplimiento reclamado, donde consta que en fechas 11 de setiembre de 2012 y 24 de octubre de 2012, Claro informó a Setena sobre el cumplimiento del plan de comunicación a las comunidades en el sitio MTR-182 Moravia. Es el valor probatorio de estos documentos, el que no ha sido desvirtuado mediante los testigos de la parte actora; y tampoco existe prueba de otro tipo, que diga lo contrario sobre la veracidad de su contenido. Estima esta Cámara, solo mediante un estudio pormenorizado y completo de los habitantes de la zona para antes del 9 de setiembre de 2012 (inicio del Proyecto) y en el rango de 50 metros de la torre sea a los vecinos de la zona del Área de Influencia Directa (AID1), podría demostrar el verdadero porcentaje de vecinos informados sobre el proyecto y sus impactos. Pero probanza de ese tipo no es fácil de obtener y por ello es que el documento presentado por Claro tiene mayor fuerza probatoria que el testimonio de dos vecinos.

Además, ese escrito de cumplimiento, estaba debidamente fundamentado y fue dirigido a una oficina pública en acatamiento de un requerimiento administrativo, por lo que en principio, sus datos son reales, no existe prueba idónea de lo contrario. Estimar la falsedad de los datos ahí consignados como alega el actor, incluso podría conllevar a la existencia de un delito por parte de los representantes de Claro; pero ninguna prueba que desacredite su contenido ha sido aportada al proceso. Es por ello que el Tribunal afirma que esos documentos de la operadora no han sido desvirtuados, y que: “…no es posible pretender como lo hace la parte actora que la comunicación de la construcción de la torre se produjera a un cien por ciento de los habitantes de la zona…”. Claro demostró que este plan se realizó, incluso aportó imágenes y datos de los medios de contacto que dispusieron con ese fin. Además, presentó acta con firmas de los vecinos quienes recibieron información sobre el proyecto y los canales de comunicación dispuestos en ese objetivo.

En cuanto a la probanza que se afirma fue preterida, debe realizarse los siguientes comentarios. El hecho que a dos testigos vecinos de la zona no se les haya realizado la comunicación como manifiestan, no significa que a otros ciudadanos tampoco se les hizo, menos aun cuando el documento de cumplimiento presentado por Claro, se repite, dice todo lo contrario (incluso consta con firmas de conformidad). El testigo don Jaime Tellini, contrario a lo que dice el recurrente, dijo que vive a 80 metros aproximadamente de la torre y no a 50 metros, por lo que tampoco se encontraba en la AID1 o de mayor influencia, que era justamente aquella de 50 metros del Proyecto (según había sido planteado por Claro como prioridad en el “Plan de Comunicación a las Comunidades” a folios 221 al 229 del expediente judicial). Recuérdese, este testigo afirmó que la zona de la Urbanización Florencia es muy extensa y abierta, al punto que se encuentra dividida por tres calles principales de Moravia, e incluso cuenta con un Centro Comercial de gran afluencia, lo que confirma la dificultad de que el 100 % de los vecinos sean informados.

A folio 224 del expediente judicial se define el AID1, pero en ningún momento se realiza una promesa de notificar a todos esos vecinos que habiten en un radio de 50 metros alrededor de la torre, aunque sí se reconoce que esa es la zona prioritaria para divulgar el plan, dado los temores frecuentes de las personas en relación a la posible caída de las torres o estructuras. Luego, lo que se dice a folio 226 de la carpeta judicial sobre la entrega de volantes, no ha sido totalmente desacreditado, pues solo se demostró que en el edificio de Cablevisión (cerca de la Torre) no se informó por este medio, pero eso no quiere decir que sucedió igual con el resto de los vecinos. Además, la representante de Cablevisión en esa época (testigo Leyda Elizabeth Lombana), dijo que a veces salía de la oficina, por lo que quedó abierta la posibilidad de que personeros de Claro llegaran cuando ella había salido.

La demandada Claro, mediante su documento de cumplimiento, demuestra haber entregado volantes como se comprometió. Doña Leyda Elizabeth manifestó que las antiguas oficinas de Cablevisión en Moravia se encuentran a 50 metros y que no recibió ni se enteró de comunicaciones sobre esa infraestructura; pero se repite, ello no significa que otros vecinos no recibieron informaciones. En resumen, de conformidad con el cardinal 82 del CPCA, la probanza de Claro sobre el cumplimiento, tiene mayor valor probatorio, sobre todo porque se encuentra debidamente motivada, con fotografías, esquemas de cumplimiento y fue entregada a una oficina pública dando fe del respeto de requisitos administrativos. Con base en esos simples hechos, se tuvo debidamente acreditado que Claro sí informó sobre las Torres; por ende, sí se cumplió el plan de divulgación parte del “Código de Buenas Prácticas Ambientales” dispuesto por el propio desarrollador y exigido por Setena.

De ese modo, debe descartarse la lesión acusada de los ordinales 6 y 22 de la Ley Orgánica del Ambiente que establecen el deber del Estado y las municipalidades, de fomentar la participación activa y organizada de los habitantes de la República, en la toma de decisiones y acciones tendientes a proteger y mejorar el ambiente. La decisión estatal sí previó este deber y así lo cumplió Setena al ordenarle a Claro que realizara el Plan de Divulgación, el cual fue cumplido por la Operadora según se analizó supra. De igual modo, no existe lesión de los cardinales 11, 39, 41 y 50 de la Carta Magna, 11 y 13 de la Ley General de Administración Pública, debido a que en Proyecto MTR182 Moravia, se respetó la legalidad administrativa y legal, toda vez que la obra contó con viabilidad ambiental y cumplió con cada uno de los permisos requeridos; pero sobre todo, sí cumplió con el requisito del plan de divulgación en lo que respecta a la AID1.

De igual forma, no se han lesionado las normas procesales apuntadas, ni los principios del debido proceso constitucional y el de justicia pronta y cumplida, pues como se analizó, la prueba sí fue valorada según las reglas del numeral 82 del CPCA-. Como bien anotaron los Jueces, la probanza de la actora no tenía el efecto de desacreditar la veracidad del documento presentado por Claro. Para los Jueces, se insiste, “…en fechas 11 de setiembre de 2012 y 24 de octubre de 2012 se informó sobre el cumplimiento del plan de comunicación a las comunidades por parte de Claro C.R. Telecomunicaciones S.A. en el sitio MTR-182 Moravia, siendo que ni la prueba testimonial, el acta notarial presentada, o el escrito de denuncia de los vecinos tiene la fuerza probatoria necesaria para desvirtuar la existencia de esos documentos y que demuestran que si se cumplió con la obligación a ellos impuesta, siendo que no es posible pretender como lo hace la parte actora que la comunicación de la construcción de la torre se produjera a un cien por ciento de los habitantes de la zona…”.

V.Ahora bien, es cierto que la resolución de Setena analizada, también indicó en su “por tanto” lo siguiente: “…Se le recuerda al Desarrollador que debe cumplir con el Código de Buenas Prácticas Ambientales y la Normativa Ambiental y conexa vigente y lo establecido en la Resolución N° 0123-2010- SETENA, del 20 de enero de 2010, la cual indica en la parte que interesa: ...de previo a iniciar obras, el consultor y desarrollador serán responsables de entregar a la SETENA un informe en el cual se indique sobre los resultados del plan de divulgación…” (lo resaltado es del documento original). En este extremo, esta Sala observa que solo lleva razón el actor cuando reclama que Claro no cumplió, de previo a iniciar las obras, con la entrega de la información objeto del Plan. Es decir, Claro cumplió el Plan, pero lo hizo después de iniciadas las obras. La sentencia tiene como hecho probado 7 que “La torre denominada MTR-182 fue construida a partir del 9 de setiembre de 2012.”.

Luego según el plan de cumplimiento presentado por Claro y conforme a lo demostrado en sede constitucional, se valora por parte de los Jueces que en fechas 11 de setiembre de 2012 y 24 de octubre de 2012 se informó sobre el cumplimiento del plan de comunicación a las comunidades por parte de Claro C.R. Telecomunicaciones S.A. en el sitio MTR-182 Moravia. La Sala Constitucional tiene por demostrado que el informe se entregó a Setena el 25 de octubre de 2012. Sin mucho esfuerzo, es evidente que el plan se realizó y fue comunicado a la instancia administrativa después de construida la torre. En este tanto, lo único que Claro demostró haber realizado antes del inicio de las obras, sea desde el 7 de setiembre (dos días antes), fue habilitar los canales de contacto como la página web, centro de llamadas y el correo electrónico; pero las visitas y el informe fue entregado a Setena después. Nótese que en el informe, incluso existe una fotografía con la torre ya construida (folio 146 del administrativo de Setena).

Es decir, se nota que el requerimiento del oficio no. RVLA-3091-2010 SETENA de entregar un informe sobre los resultados del plan de divulgación se cumplió hasta días después de terminada la Torre. Pese a lo anterior, estima esta Sala, el hecho que ese requisito del permiso ambiental se haya cumplido después de iniciadas las obras, resulta de poca trascendencia y no esencial a fin de anular la resolución de RVLA-3091-2010 SETENA, hasta el punto de ordenar el derribo de la estructura como pretende el actor (pretensión e.- de la demanda y 1) del recurso). En otras palabras, el cargo resulta inútil en aras de anular la sentencia del Tribunal por las razones que de seguido se brindan. Primero, porque el permiso de viabilidad ambiental ya se había otorgado, y en caso de incumplimiento de un requisito adicional como el del plan de divulgación, lo que generaría es responsabilidad contra el consultor y desarrollador según lo indicado en el por tanto Primero punto 8 de la resolución 0123-2010-SETENA del 20 de enero de 2010 que es Modificación de la Resolución no. 02031-2009-SETENA (INSTALACION DE TORRES DE TELECOMUNICACIONES PARA EL SISTEMA MÓVIL AVANZADO 3G / SMA-SG).

Como segunda razón, estima esta Sala, el solo hecho de haberse cumplido con el plan de divulgación después de iniciadas las labores de construcción, genera un saneamiento del acto, permitido en la LGAP, pues al final de cuentas se cumplió con el requisito y así fue consignado en sede administrativa. En este entendido, proceder al desmantelamiento inmediato de una Torre de Telecomunicaciones, construida por un operador de redes públicas o proveedor de servicios de telecomunicaciones, solo por el hecho de que no cumplió oportunamente un compromiso social, resulta desproporcional e irracional, y lo procedente es tener por saneado el vicio al cumplirse en otro momento con la entrega del informe a la Setena. Se trata de una infracción insustancial que no invalida el acto (norma 158 inciso d) de la LGAP). En este tanto, recuérdese, el numeral 188 de la LGAP prevé lo siguiente en cuanto al saneamiento del acto: “…1.

Cuando el vicio del acto relativamente nulo consista en la ausencia de una formalidad sustancial, como una autorización obligatoria, una propuesta o requerimiento de otro órgano, o una petición o demanda del administrado, éstos podrán darse después del acto, acompañados por una manifestación de conformidad con todos sus términos…”. Lo verdaderamente relevante a esos efectos, es que, aun faltando esa comunicación a la comunidad, se lograría cumplir el fin del acto, por no ser un requisito que cause nulidad absoluta. Esto por cuanto los proyectos de torres de comunicaciones, si cumplen con los requisitos legales ambientales básicos (la viabilidad ambiental y permisos municipales los cuales habían sido otorgados) y no se encuentran en una zona legalmente restringida, deben ser autorizados inmediatamente por las autoridades, dada su relevancia social y económica. Las telecomunicaciones y las estructuras que le dan soporte, efectivamente son temas de interés público y por lo tanto, en su desarrollo y fortalecimiento, debe garantizarse el interés general.

Sobre todo, cuando la instalación de estructuras tendientes a fortalecer las telecomunicaciones, como lo establece la Sala Constitucional en el voto 2013-003121 de las 9 horas 20 minutos del 8 de marzo de 2013, no atiende a criterios de zonificación urbanística, si antes se cumple con la legislación vigente. Lo importante es que no se encuentre dentro de una zona legalmente restringida y se cumplan con los estudios de construcción legalmente establecidos. Además, esta política claramente responde a compromisos internacionales del país y a disposiciones legales tendientes a fortalecer la creación, mejora y desarrollo de la infraestructura en telecomunicaciones (interés público), también valorados por la Sala Constitucional como son la "Declaración de Florianópolis" de 21 de junio de 2000, la "Declaración de Principios de Ginebra" del 12 de diciembre de 2003 y su "Plan de Acción", el "Compromiso de Túnez" de 18 de noviembre de 2005 y su "Agenda" (voto 2013-003121 de esa Sala antes reseñado).

De igual forma, las normas 2, 3 de la Ley General de Telecomunicaciones (LGT) respaldan este interés de promover el desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones, pues se garantizaría el cumplimiento de los principios de universalidad; solidaridad; beneficio del usuario; competencia efectiva; no discriminación; neutralidad tecnológica; optimización de los recursos escasos; y el de sostenibilidad ambiental. El ordinal 32 ibídem es otra disposición que respalda el tema que se analiza al hablar del desarrollo de infraestructura. Las antenas de telecomunicaciones permiten el acceso universal porque dotan de un acceso de servicios de telecomunicaciones disponibles al público en general, a un costo asequible y a una distancia razonable respecto de los domicilios en respeto del Plan nacional de desarrollo de las telecomunicaciones, sobre todo en áreas pobladas como el cantón de Moravia donde más se requieren.

Ese acceso universal, servicio universal y solidaridad, no se lograría sin ese desarrollo de infraestructura (ordinal 32 inciso d) LGT). Incluso, aquí debe resaltarse el cardinal 74 de la Ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP); Ley 7593, el cual considera una actividad de interés público: “…el establecimiento, la instalación, la ampliación, la renovación y la operación de las redes públicas de telecomunicaciones o de cualquiera de sus elementos…”. Aquí es donde radica el eje de lo que se viene diciendo, ya que se sabe que el interés público es la expresión de los intereses individuales coincidentes de los administrados y prevalecerá sobre el interés de la Administración Pública cuando pueda estar en conflicto (norma 113 de la LGAP). Por ende, la construcción de este tipo de estructuras una vez cumplidos los requisitos, tiende a una necesidad nacional, el cual responde a todo un "Plan nacional de desarrollo de las telecomunicaciones” definido en el canon 40 de la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, Ley 8660, por lo que la carencia de requisitos no esenciales, no invalidan el acto que los autorizó.

En otros términos, estos planes deben ser cumplidos, pero no es un requisito esencial del acto de viabilidad ambiental, salvo que se demuestre un efecto perjudicial para la población al punto que contravenga la norma 50 de la Carta Magna y que amerite su presentación, de previo a obtener los permisos. Pero es Setena quien debe abstenerse de otorgar el permiso hasta que el Plan se cumpla, lo cual sí convertiría el requisito en esencial. Por lo demás, no menos importante, en este asunto se demostró y no ha sido objeto de reclamo, que las estructuras de este tipo (torres y antenas de telecomunicaciones) y en especial, la instalación de la torre MTR-182, no ha producido ningún daño a la salud de los habitantes de San Vicente de Moravia a raíz de las emisiones no ionizantes. Esto se entiende porque, en las mediciones solicitadas por el Estado y realizadas por Sutel y el Ministerio de Salud, se concluyó que los límites de exposición en el sitio se encuentran por debajo de los parámetros de exposición al ser humano establecidos en el Decreto Ejecutivo No. 36324-S del Ministerio de Salud (el testimonio de la ingeniera Ana Villalobos, ingenieros Óscar Umaña Fernández y Walter Herrera, así como el informe de la Sutel 07999-SUTEL-DGM-2014 del 12 de noviembre de 2014 son claros en este punto).

En consecuencia, la resolución de Setena RVLA-3091-2010-SETENA no tiene vicios de nulidad absoluta en los términos reclamados; por lo que tampoco se aprecia que Claro ni los codemandados hayan lesionado la legalidad del país y su compromiso ambiental, al construirse la Torre de Telecomunicaciones, MTR 182, en del expediente 02-2644-10- SETENA. Lo relevante es que ese plan se realizó y así quedó suficientemente demostrado en el proceso, por lo que la empresa Claro cumplió con su compromiso de respetar el Código de Buenas Prácticas Ambientales, es decir, su compromiso de mantener un proceso de comunicación de la actividad, obra o proyecto con la sociedad civil y autoridades nacionales y locales.

VI.El último cargo, que es reclamo por la condena en costas, debe ser rechazado por informal. En este agravio, el recurrente no se preocupa por desarrollar las exposiciones más allá de las simples disconformidades de criterio con condena. Olvida que esta instancia procesal, no corresponde a un recurso ordinario (como es el de apelación), ni resulta suficiente manifestar una serie de disconformidades generales y meramente argumentativas, en tanto es menester, según se ha dicho, el contraste de lo decidido con la infracción general que, en su criterio, tuvo lugar. A partir de lo que se explicó en el considerando IV, es claro que el alegato, reseñado en el motivo del recurso, carece de la fundamentación jurídica que, de manera sistemática y específica, combata los fundamentos de la resolución recurrida con otras razones normativas, y no con simples y genéricas disconformidades de criterio. En orden a tales exigencias, es deber suyo, como parte interesada, evidenciar con cuidado y precisión los motivos concretos por los que se estima vulnerado en sus derechos, y particularizar las normas jurídicas que considera violadas, corolario del cargo que realiza.

En el desarrollo del cargo, solo se alega que el rechazo de la demanda se hizo en contra de la prueba existente el proceso, con base en una realidad ficticia, pero comete el error de no encasillar el motivo en los establecidos en las normas 137 y 138 del CPCA y no cita la norma atinente al extremo, cual es la disposición 193 del CPCA y analizar los motivos por los cuales estimaba era procedente la dispensa. En otros términos, el recurrente debe justificar el agravio, citar las normas atinentes al asunto y analizarlas con detenimiento de cara a la exposición. Ergo, por un error en la técnica del recurso, omite citar y analizar la normativa de fondo lesionada, sea aquella atinente al caso en estudio. Lo anterior, se insiste, es un requisito esencial de un recurso técnico y extraordinario como el de casación. Así, el alegato que se analiza, no va más allá de la simple referencia argumentativa y de reproche contra lo resuelto, sin que se refiera la forma en la que, conforme lo establece el canon 140 inciso c) del CPCA, la resolución recurrida contraviene el bloque de legalidad, ya que no esgrime ni explica la normativa sustantiva, que haya sido quebrantada por el fallo judicial. En estas condiciones, la argumentación indicada resulta ayuna de la fundamentación exigida por el CPCA, motivo por el cual este órgano casacional procederá a rechazarla.

VII.Así las cosas, procederá declarar sin lugar el recurso, e imponer las costas generadas con su ejercicio a la parte recurrente conforme al precepto 150 inciso 3) del CPCA.

POR TANTO

Por mayoría, se declara sin lugar el recurso de casación interpuesto, con las costas a cargo de la parte recurrente. Salva el voto la magistrada Rojas Morales.

Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Rocío Rojas Morales Carlos Chaverri Negrini Yazmín Aragón Cambronero Voto salvado de la Magistrada Rojas Morales Me aparto del voto de mayoría por los siguientes motivos: la reforma introducida al numeral 9 de la Constitución Política el 31 de julio de 2003, señala como característica esencial del Estado de Social de Derecho costarricense, la participación ciudadana en la toma de decisiones trascendentales. La Ley Orgánica del Ambiente, en plena concordancia con esta disposición y la del artículo 50 de la Carta Fundamental, consagran el derecho de los habitantes a participar activamente en las decisiones que tengan relación con su entorno, garantizando inclusive una amplia legitimación en defensa del ambiente sano, equilibrado y ecosostenible. Las estructuras en telecomunicaciones son estructuras urbanas que tienen impacto en el paisaje, en el uso de la tierra establecido en los planes ordenadores del suelo y sus normas de desarrollo; normas que deben adoptarse según participación ciudadana garantizada por el numeral 17 de Ley de Planificación Urbana- que es norma de orden público, aprobada por mayoría calificada por la Asamblea legislativa.

La sanidad del ambiente involucra el deber del Estado de proteger a la población de los efectos de los campos electromagnéticos, en especial, sino hay certeza científica de su no afectación. En mi opinión, en la instalación de este tipo de infraestructuras debe aplicarse el principio precautorio recogido por el numeral 17 de la Ley Orgánica del Ambiente, conforme la reiterado la jurisprudencia de la Sala Constitucional -entre otras se pueden estudiar las sentencias 1154-96, 7294-98, 2001-6503, 2002-05833- lo que conlleva -de acuerdo con esa jurisprudencia vinculante erga omnes- que el estudio de impacto ambiental debe siempre ser previo a la autorización de cualquier actividad que pueda afectar el ambiente o la salud; que la SETENA debe fiscalizar de manera directa las consultas a los ciudadanos cuando sean necesarias; ello en el tanto es una función pública que no puede delegarse plenamente en las empresas interesadas en la instalación de estas estructuras- -ver de manera específica resolución de la Sala Constitucional 2001-6503.

Por otra parte, el principio precautorio o de evitación prudente recogido inicialmente en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el medio ambiente y el Desarrollo -conocida como Declaración de Río- y reconocida en nuestro ordenamiento en el artículo 11 de la Ley de la Biodiversidad señala que, cuando exista riesgo de daño o duda al respecto, se deben dictar medidas de precaución o posponer la actividad que se pretende realizar y, tales medidas deberán adoptarse aún a falta de certeza sobre la afectación. De acuerdo con este cuerpo normativo -numeral 22- la carga de la prueba sobre los hechos que justifican la aprobación de la construcción de una edificación de este tipo recaen en el sujeto que solicitó instalar la estructura y la duda, en este caso sobre la consulta total a la comunidad cercana debe impedir la instalación. En el caso bajo examen en mi opinión lleva razón el casacionista cuando indica que ha existido una errónea valoración de la prueba por parte del Tribunal de instancia, que en mi criterio -además- ha dejado de aplicar los principios contenidos en las disposiciones supra indicadas.

En primer término, la consulta a la comunidad es una función pública que no debería ser delegada en un particular sin concreta fiscalización; en segundo término, la misma debe ser previa y nunca posterior. Para la suscrita las pruebas citadas por el casacionista fueron preteridas por el Tribunal y la valoración de las mismas bajo las reglas de la sana crítica me permiten concluir que no hay certeza sobre la realización de la consulta previa a la comunidad que estaría impactada con la construcción, por lo que debió aplicarse el principio precautorio e impedir la permanencia de su instalación hasta la certeza absoluta de la conformación de los habitantes que recibirían su impacto, con las consecuencias jurídicas correspondientes para los actos administrativos que la autorizaron. En razón de lo anterior, acojo el recurso de casación sin mayores precisiones sobre la parte dispositiva, por resultar inútil al tratarse de un voto de minoría.

Rocío Rojas Morales ROSALESO/MCAMPOSS

Document not found. Documento no encontrado.

Implementing decreesDecretos que afectan

    TopicsTemas

    • Article 50 — Right to a Healthy EnvironmentArtículo 50 — Derecho a un Ambiente Sano

    Concept anchorsAnclajes conceptuales

      Spanish key termsTérminos clave en español

      This document cites

      • Ley 7593 Public Services Regulatory Authority Law
      • Ley 7554 Organic Environmental Law
      • Ley 8642 General Telecommunications Law
      • Ley 8660 Strengthening and Modernization of Public Entities in the Telecommunications Sector Law

      Este documento cita

      • Ley 7593 Ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP)
      • Ley 7554 Ley Orgánica del Ambiente
      • Ley 8642 Ley General de Telecomunicaciones
      • Ley 8660 Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones

      News & Updates Noticias y Actualizaciones

      All articles → Todos los artículos →

      Weekly Dispatch Boletín Semanal

      Field reporting and policy analysis from Costa Rica's forests. Reportajes y análisis de política desde los bosques de Costa Rica.

      ✓ Subscribed. ✓ Suscrito.

      One email per week. No spam. Unsubscribe in one click. Un correo por semana. Sin spam. Cancela en un clic.

      Or WhatsApp channelO canal de WhatsApp →
      Coalición Floresta © 2026 · All rights reserved © 2026 · Todos los derechos reservados

      Stay Informed Mantente Informado

      Conservation news and action alerts, straight from the field Noticias de conservación y alertas de acción, directo desde el campo

      Email Updates Actualizaciones por Correo

      Weekly updates, no spam Actualizaciones semanales, sin spam

      Successfully subscribed! ¡Suscripción exitosa!

      WhatsApp Channel Canal de WhatsApp

      Join to get instant updates on your phone Únete para recibir actualizaciones instantáneas en tu teléfono

      Join Channel Unirse al Canal
      Coalición Floresta Coalición Floresta © 2026 Coalición Floresta. All rights reserved. © 2026 Coalición Floresta. Todos los derechos reservados.
      🙏