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Res. 00777-2016 Sala Primera de la Corte · Sala Primera de la Corte · 14/07/2016
OutcomeResultado
Both cassation appeals are rejected outright: Incopesca's for being informal, lacking adequate factual and legal grounds; and the plaintiffs' for being untimely, filed beyond the 15-business-day deadline.Se rechazan de plano ambos recursos de casación: el del Incopesca por informal, al carecer de fundamentación fáctica y jurídica adecuada; y el de la parte actora por extemporáneo, al presentarse fuera del plazo de 15 días hábiles.
SummaryResumen
The First Chamber of the Supreme Court examines two cassation appeals against a ruling that ordered Incopesca to pay material damages and costs for failing to renew a trawling fishing license. Incopesca's appeal is rejected for lacking adequate factual and legal grounds: it merely claims disregard of a Constitutional Chamber ruling and the Fisheries Law without identifying specific legal violations or contrasting the decision with the law. The plaintiffs' appeal is rejected as untimely, filed beyond the 15-business-day deadline. The ruling outlines the admissibility requirements for cassation in administrative contentious proceedings, stressing the need for clear and precise reasoning linking grievances to the norms allegedly breached.La Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia conoce dos recursos de casación interpuestos contra una sentencia del Tribunal Contencioso Administrativo que condenó al Incopesca al pago de daños materiales y costas por la no renovación de una licencia de pesca de arrastre. El recurso del Incopesca es rechazado por carecer de fundamentación fáctica y jurídica adecuada: se limita a alegar inobservancia de un voto de la Sala Constitucional y de la Ley de Pesca, sin señalar infracciones normativas concretas ni contrastar el fallo con el ordenamiento jurídico. El recurso de la parte actora es rechazado por extemporáneo, al haberse presentado fuera del plazo de 15 días hábiles. La resolución detalla los requisitos de admisibilidad del recurso de casación en el proceso contencioso administrativo, enfatizando la necesidad de una motivación clara y precisa que relacione los agravios con las normas infringidas.
Key excerptExtracto clave
VI.- After a detailed analysis of the appellant's objections, it is clear that the proper technique for the extraordinary cassation appeal has not been observed, as it fails to specify any violation of norms, whether procedural or substantive, and, regarding the latter, does not state whether any direct or indirect violation of the substantive law is alleged. It must be borne in mind that the purpose of cassation is to verify that the judgment conforms to the provisions of the legal system, hence the need for adequate factual and legal grounding, as provided in the aforementioned article 139.3 of the CPCA. This is because, as repeatedly stated, this procedural stage does not correspond to an ordinary appeal (such as an appeal), nor is it sufficient to express a series of general and merely argumentative disagreements with the contested decision; rather, it is necessary to demonstrate the contrast between the decision and the legal violation that, in the appellant's view, may have occurred (see, in this regard, First Chamber judgment no. 1167-A-S1-2012 of 9:00 a.m. on September 17, 2012). For this reason, for a grievance to succeed in cassation, mere subjective considerations against the Tribunal's decision are not enough; on the contrary, it is the appellant's duty, as an interested party, to carefully and precisely show the specific reasons why he considers his rights violated, adequately identifying the legal norms he considers breached (articles 134.1, 139.3 and 140.c of the CPCA). In this case, the appellant merely complains that there was "failure to observe the scope of Constitutional Chamber ruling 2013-10540 of 3:50 p.m. on August 7, 2013." He also reproaches the Tribunal for "exceeding the scope by partially granting the claim and ordering Incopesca to pay material damages and procedural and personal costs due to the incorrect application of the legal system for the protection of natural resources, as well as failure to observe the Fisheries and Agriculture Law regarding the legal nature of fishing licenses…"; however, he does not refer to any normative transgression by the judges. VII.- Pursuant to article 139 of the Administrative Contentious Procedure Code (CPCA), the deadline for filing the cassation appeal is 15 business days from the first business day after all parties have been notified of the contested decision. In the present case, the contested decision was communicated to the plaintiff by email on September 2, 2015, and to the defendant on the 3rd of the same month by fax. Since they were notified on September 4, the calculation of that deadline began on September 7 and expired on the 28th of that month. Therefore, since it was filed with this Office on September 30, 2015, the appeal is untimely, and for this reason it must be rejected outright, in accordance with article 140, subsection b) of the said Code. THEREFORE Both appeals are rejected outright.VI.- Una vez analizado con detalle los reparos del recurrente, se advierte que no observa la debida técnica del recurso extraordinario de casación, en tanto omite precisar quebranto alguno de normas, ya sean procesales o sustantivas y, en cuando a estas últimas, no expone si acusa alguna vulneración directa o indirecta del derecho de fondo. Téngase presente que la finalidad de la casación es verificar que la sentencia se ajuste a lo preceptuado por el ordenamiento jurídico, de ahí la necesidad de una adecuada fundamentación fáctica y jurídica, conforme lo dispone el ya referido numeral 139.3 del CPCA. Ello por cuanto, según se ha reiterado en múltiples oportunidades, esta instancia procesal no corresponde a un recurso ordinario (como es la apelación), ni resulta suficiente manifestar una serie de disconformidades generales y meramente argumentativas en contra del fallo que se impugna, en tanto es menester evidenciar el contraste de lo decidido con la infracción jurídica que, en su criterio, pudo haber ocurrido (en ese sentido véase, de esta Sala Primera, la sentencia no. 1167-A-S1-2012 de las 9 horas del 17 de septiembre de 2012). Por tal razón, para que un agravio proceda en casación, no bastan meras consideraciones subjetivas en contra de lo resuelto por el Tribunal; por el contrario, es deber del recurrente, como parte interesada, evidenciar con cuidado y precisión los motivos concretos por los que estima vulnerados sus derechos, identificando adecuadamente las normas jurídicas que considera violadas (artículos 134.1, 139.3 y 140.c del CPCA). En el presente caso, el casacionista se limita a reclamar que hubo “inobservancia de los alcances del voto de la Sala Constitucional 2013-10540 de las 15:50 horas del 7 de agosto de 2013.” Además reprocha al Tribunal “extralimitarse en cuanto a los alcances al declarar parcialmente con lugar la pretensión y condenar al Incopesca al pago de daños materiales y costas procesales y personales por la aplicación incorrecta del ordenamiento jurídico para la protección de los recursos naturales, así como inobservancia de la Ley de Pesca y Agricultura en cuanto a la naturaleza jurídica de las licencias de pesca…”; sin embargo, no refiere alguna transgresión normativa por parte de los juzgadores. VII.- De conformidad con el artículo 139 del Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA), el plazo para interponer el recurso de casación es de 15 días hábiles contados a partir del día hábil siguiente a la notificación de la resolución recurrida a todas las partes. En la especie, la resolución impugnada fue comunicada a la parte actora, por e-mail en fecha 02 de setiembre de 2015, al demandado el 03 de ese mismo mes, vía fax. Siendo que quedaron notificados el 04 de setiembre, el cómputo del plazo mencionado inició el 07 de setiembre y feneció el 28 de ese mes. En esa virtud, al haber sido interpuesto ante este Despacho el día 30 de setiembre de 2015, el recurso deviene extemporáneo, motivo por el que deberá rechazarse de plano, de conformidad con el ordinal 140 inciso b) del Código de cita. POR TANTO Se rechazan de plano ambos recursos.
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"la finalidad de la casación es verificar que la sentencia se ajuste a lo preceptuado por el ordenamiento jurídico, de ahí la necesidad de una adecuada fundamentación fáctica y jurídica, conforme lo dispone el ya referido numeral 139.3 del CPCA."
"the purpose of cassation is to verify that the judgment conforms to the provisions of the legal system, hence the need for adequate factual and legal grounds, as provided in the aforementioned article 139.3 of the CPCA."
Considerando VI
"la finalidad de la casación es verificar que la sentencia se ajuste a lo preceptuado por el ordenamiento jurídico, de ahí la necesidad de una adecuada fundamentación fáctica y jurídica, conforme lo dispone el ya referido numeral 139.3 del CPCA."
Considerando VI
"para que un agravio proceda en casación, no bastan meras consideraciones subjetivas en contra de lo resuelto por el Tribunal; por el contrario, es deber del recurrente, como parte interesada, evidenciar con cuidado y precisión los motivos concretos por los que estima vulnerados sus derechos, identificando adecuadamente las normas jurídicas que considera violadas."
"for a grievance to succeed in cassation, mere subjective considerations against the Tribunal's decision are not enough; on the contrary, it is the appellant's duty, as an interested party, to carefully and precisely show the specific reasons why he considers his rights violated, adequately identifying the legal norms he considers breached."
Considerando VI
"para que un agravio proceda en casación, no bastan meras consideraciones subjetivas en contra de lo resuelto por el Tribunal; por el contrario, es deber del recurrente, como parte interesada, evidenciar con cuidado y precisión los motivos concretos por los que estima vulnerados sus derechos, identificando adecuadamente las normas jurídicas que considera violadas."
Considerando VI
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RESOLUTION Nº 00777 - 2016 Date of Resolution: July 14, 2016 at 11:50 a.m.
Analyzed by: SALA PRIMERA *140007191027CA* Res. 000777-A-S1-2016 SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, at eleven hours fifty minutes on the fourteenth of July of two thousand sixteen.- In the ordinary proceeding brought by Juanita Isabel Moreno Vargas and Pingüino de Puntarenas Sociedad Anónima against the Instituto Costarricense de Pesca y Agricultura (hereinafter Incopesca), M.Sc. Álvaro Enrique Moreno Gómez, who claims to be the known and special judicial attorney-in-fact of the plaintiffs in the record, and attorney Heiner Jorge Méndez Barrientos, who claims to be the special judicial attorney-in-fact of the defendant Institute, file respective cassation appeals against resolution no. 143-2015, issued by the Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, Sección Sexta, at 3:00 p.m. on August 28, 2015.
CONSIDERANDO
I.- Cassation is qualified as an extraordinary instance, basically for two reasons. In the first place, because not every judicial resolution is subject to such an appeal, but only those contemplated in the law. And, secondly, because the grounds for challenge in that reviewing stage are not open, but pre-established, likewise, by the legal system. Regarding the first aspect, it should be noted, as a general rule, that judgments and interlocutory orders with the character of a judgment capable of producing material res judicata are susceptible to the cassation appeal. Likewise, those final and substantive pronouncements issued in the execution of judgments of prior final and precedent rulings handed down in ordinary proceedings are also susceptible. Faced with this generic formula, the Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA) itself specifies certain particular resolutions to which this option is granted. By way of example, the following are found in this possibility: a) the one that declares the inadmissibility of the complaint (Art. 62.3); b) the one that grants the preliminary defenses indicated in subsection 6) of canon 92 of the cited Code, and c) the one that finally resolves the “execution proceeding” of judgments in habeas corpus and amparos of the Sala Constitucional (Art. 183.3 ibidem). Therefore, common interlocutory orders and resolutions that do not define the merits of the matter or do not terminate the proceeding are barred from the cassation stage. As regards the grounds, it should be added that a duality operates between procedural and substantive ones. This is reflected in precepts 137 and 138 ibid. For the former, a list is made in broad terms, of great coverage, and in the applicable cases, adjusted to the rules of orality. Regarding substantive ones, the possible infringement of evidentiary elements is foreseen (by disregard for or contradiction with them, or else, preterition or improper valuation), commonly called “indirect violation.” On the other hand, forming part of this last group, there is the strictly normative infringement, which occurs in the event of an improper application, an incorrect interpretation, or a reproachable non-application of the norm, known in the Costa Rican legal tradition as “direct violation.” II.- Once the resolutions against which it is possible to file a cassation appeal and its grounds have been mentioned, it is essential to focus on the necessary requirements for its admissibility. In this sense, it is good to remember that the anti-formalist vocation with which the CPCA bursts into the Costa Rican legal system permeates each and every one of its own institutes. In this way, the cassation appeal is also freed from excessive admissibility requirements, so that the cassation body (as the apex of the system) can enter, most of the time, into the analysis of the alleged breaches, whether procedural or substantive, in fulfillment of the essential purpose of this jurisdictional instance and of those who come to it. Thus, a less rigorous cassation has been established regarding admissibility aspects, without abandoning the technical nature that is proper to it nor its nature and essence, because ultimately its role and purpose within the modern procedural regime remain unscathed.
III.- Now, despite the informality advocated by the current contentious procedural legislation for formulating the cassation appeal, a series of minimum and indispensable requirements relating to time, place, and form are articulated, as is logical. They are created by law, as essential for this particular extraordinary appeal, since without them there would be no procedural order or balance; however, they must be interpreted flexibly and reasonably, as it is necessary to remember that those indicated in Article 139 of the referenced Code are the only requirements and formalities foreseen for the cassation appeal, as stated in subsection 5) of that same precept. Thus, in subsection 1) of the recently cited norm, it is established that the aforementioned appeal must be filed directly before the Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. The system hitherto in force in civil procedural legislation is modified slightly for contentious-administrative matters, given that now the Chamber not only rules on admissibility; in accordance with canon 142.1 of the Code on the matter, it notifies the opposing party within a period of 10 days (notifying them by the means they have established, according to the communication previously sent to them by the jurisdictional body of instance). This seeks the standardization of the appellate regime presented by the Code, given that as a rule, whether ordinary or extraordinary, appeals are filed directly before the superior body responsible for hearing them. In another order of ideas, in the same normative section, the deadline for its filing is established: 15 business days counted from the business day following notification to all parties. If an addition or clarification has been filed, the indicated deadline will begin to run from the business day following notification to all parties of the ruling on it. Once the time and place of filing are overcome, a series of “information” and “identification” requirements for the appellant and the proceeding are listed in subsection 2), which, by their nature (“data,” “procedural information”), can be corrected within three days, pursuant to the provisions of numeral 141 of the same normative body. Thus, the following must be indicated: a) the type of proceeding; b) the full names of the parties; c) the signature of the appellant or appellants authenticated by an attorney; d) the time and date of the appealed resolution; e) the expediente number in which it was issued; and f) the means for receiving notifications. This completes the simple list of instrumental or adjective requirements for the appeal. Only in the event of non-compliance with the prevention order issued for this purpose, will the summary rejection be ordered, and therefore, the archiving of the matter, but in that case, not only because of the omission itself, but also because of the disregard for what was judicially prevented.
IV.- To the previous requirements is added a final one of a material nature (Article 139.3 ibidem), as necessary for admissibility and for the subsequent evaluation of the appeal on its merits. This is the reasoning of the appeal, which, due to the characteristics of cassation, must be clear and precise. In this sense, it must contain, as the precept under discussion provides, the factual and legal grounds of the case. Factual, to the extent that it disagrees with the facts that have been taken as proven or unproven (which leads to the weighing of the evidence) or with the circumstances occurring in the violation of procedural rules; and legal, when it concerns a problem that is exposed regarding the application, omission, or improper interpretation of any norm that makes up the block of legality, including, of course, constitutional principles or those that also operate by reflex or indirect effect, after the facts of the challenged judgment are modified. In both the procedural and evidentiary infringement, factual reasons (always necessary) may concur with legal reasons, and in that sense, the referenced grounds must be directed on both fronts, under penalty of inadmissibility. For its part, it is necessary to clarify that legal grounds are exempted, by express legal mandate, from indicating those canons related to the value of the poorly appreciated evidentiary element or elements. Likewise, it is unnecessary to cite the norms that the lower court jurisdictional body mistakenly used and mentioned to issue and reason its decision; because they appear in the appealed pronouncement itself. And of course, it is not indispensable to cite the precepts that establish the requirements, deadlines, and basic rules for the admission of the appeal. Before citing these last ones, what is essential is that they be fulfilled, that they be put into practice at the time of drafting and filing the cassation. Thus, the grounds required by law can be understood, roughly, as that technical-legal argumentation in which a series of articles or legal rules are mentioned, interwoven or concatenated among themselves and reasonably linked in a double perspective: with the arguments of the appeal and with the judgment being attacked. To the extent that a set of legal norms (or if applicable, a single one of them) is cited, pertinent and clearly linked to the contested judgment (whether in the support of fact or law) and the arguments of the appeal, there is legal grounds. Jurisprudential additions or eventual doctrinal citations will sometimes reinforce the allegations made but, generally, do not pertain to their essence. As this Chamber has already stated, interpreting Article 139 in reference, “the appeal is required to have minimal legal grounds [...] the reasons on which it bases its action must be explained, combating the legal arguments of the appealed judgment and recording, at least, some normative reference that supports it” (Resolution no. 318-A-2008, of 14:25 hours on May 8, 2008). The grounds are, therefore, unrelated to the confused display of norms and allegations; to the mixture of unintelligible arguments or the simple exposition of opinions on the appropriateness or justice of the case; or else, to the recounting of perceived errors committed in the appealed judgment without support in legal norms or criteria. Hence, if the appeal completely omits that technical-normative relationship to which reference has been made, or the one it carries out is impertinent or manifestly and evidently disconnected from the case, it must be understood that it lacks “total legal grounds,” and therefore, it fails to comply with the necessary requirement established in numeral 139.3, which is sanctioned with summary rejection, pursuant to the provisions of Article 140 subsection c), both of the same referenced Code.
Appeal of the defendant Institute.
V.- As stated by the appellant, it files a cassation appeal due to non-observance of the scope of the ruling of the Sala Constitucional 2013-10540 of 15:50 hours on August 7, 2013, and for exceeding the scope by partially granting the claim and ordering Incopesca to pay material damages, procedural and personal costs for the correct application of the legal system for the protection of natural resources. As well as non-observance of the Ley de Pesca y Agricultura regarding the legal nature of fishing licenses, based on the following: 1.- It explains that the plaintiffs requested that Incopesca be ordered to pay damages, lost profits, and both costs, without discussing whether the conduct was null or not. Thus, the fact that generated the judgment is the non-renewal of the fishing license for the vessel named Capitán Bonilla, owned by the company Pingüino de Puntarenas S.A. 2.- It adds that Incopesca's action by which it did not authorize the renewal of the bottom trawl fishing license is by virtue of the provisions of the cited ruling of the Sala Constitucional no. 2013-10540. 3.- It details that Incopesca complied with all procedural requirements and in strict adherence to the principle of legality, such that the plaintiff was given access to all opportunities offered by the legal system. It refers to what was stated in the fourth considering, section four, of the trial court's judgment. 4.- It points out that the consequence of the act denying renewal of the fishing license originates by virtue of a ruling of the Sala Constitucional and not from an administrative act of Incopesca itself. In its view, if any type of responsibility exists, it would be for the Costa Rican State, as the action taken was the product of a judgment of the Sala Constitucional, which was not joined even though a necessary passive joinder of parties was requested. Thus, it recriminates that, the claim having been partially granted and Incopesca ordered to pay material damages to the plaintiff, it is extremely necessary to clarify to the Ad quem for a better understanding of the defendant's position on the legal nature of fishing licenses. 5.- It alludes to what fishing licenses are. Hence, it does not share, it says, what the trial court stated regarding the fishing license being granted indefinitely and that responsibility for lawful conduct derives from that. 6.- To further reinforce what has been said, it states that the license period granted by the current Ley de Pesca y Agricultura must be kept in mind, as well as the requirements and conditions for its extension, which were varied by the Sala Constitucional. 7.- Now, it considers that in this liability, without fault, for carrying out lawful acts in accordance with the legal system that is attributed to Incopesca for issuing acts as dictated by the legal system, and here by a mandate of the Sala Constitucional, is where it comes into contradiction with the Tribunal. In any event, it notes, allowing this judicial decision would put the environmental legal system in general at serious risk, since, as has been said, it would limit decision-making by the public administration when it concerns actions to order the exploitation and protection of fishery resources, given the imminent risk of indemnifying those who have lawfully benefited from the use of fishery resources. 8.- According to what has been stated, it notes that the jurisprudence of the constitutional jurisdiction has repeatedly established in environmental matters that the fulfillment of the precautionary and preventive principles is sufficient for the norms generated for environmental protection to be lawful; however, in this particular case, not only have these legal precepts been observed, but the right to dignified work of the fishermen is also guaranteed, who can continue developing their fishing activities but with permitted fishing gear, as in any case the plaintiff retains its vessel and could dedicate it to fishing using alternative fishing gear as long as these are not trawling. It agrees with what the trial court says, in that “the annulment and expulsion of the bottom trawling fishing technique is based on the need to find a balance in the exploitation of marine resources that favors both current and future generations.” 9.- In this regard, it mentions that it shares the scope of the dissenting vote of Judge Abarca Gómez, in that: “The responsibility for lawful conduct or normal functioning of the administration is what is claimed here, based also on the principle of equality in bearing public burdens, which derive from Articles 18 and 33 of the Constitution as well as numeral 194 of the LGAP.” 10.- It states that Judge Abarca Gómez is correct when she defines fishing licenses as follows: “This type of license constitutes an enabling act of the administration that is necessary for the legitimate exploitation of the activity to which the plaintiffs are dedicated.” VI.- Upon detailed analysis of the appellant's objections, it is noted that it does not observe the proper technique of the extraordinary cassation appeal, in that it omits to specify any breach of norms, whether procedural or substantive, and, regarding the latter, it does not state whether it alleges any direct or indirect violation of substantive law. Bear in mind that the purpose of cassation is to verify that the judgment conforms to what is ordered by the legal system, hence the need for adequate factual and legal grounds, as provided in the aforementioned numeral 139.3 of the CPCA. This is because, as has been reiterated on multiple occasions, this procedural instance does not correspond to an ordinary appeal (such as apelación), nor is it sufficient to express a series of general and merely argumentative disagreements against the ruling being challenged, as it is necessary to demonstrate the contrast of what was decided with the legal infringement that, in its opinion, may have occurred (in this sense, see from this Sala Primera, judgment no. 1167-A-S1-2012 of 9:00 hours on September 17, 2012). For this reason, for a grievance to proceed in cassation, mere subjective considerations against what was resolved by the Tribunal are not enough; on the contrary, it is the duty of the appellant, as an interested party, to carefully and precisely demonstrate the concrete reasons for which it deems its rights violated, adequately identifying the legal norms it considers violated (Articles 134.1, 139.3, and 140.c of the CPCA). In the present case, the cassation appellant limits itself to claiming that there was a “non-observance of the scope of the ruling of the Sala Constitucional 2013-10540 of 15:50 hours on August 7, 2013.” It also reproaches the Tribunal for “exceeding the scope by partially granting the claim and ordering Incopesca to pay material damages and procedural and personal costs for the incorrect application of the legal system for the protection of natural resources, as well as non-observance of the Ley de Pesca y Agricultura regarding the legal nature of fishing licenses…”; however, it does not refer to any normative transgression by the judges. On this matter, bear in mind that it is not enough to affirm that liability derived from the non-observance of the law or constitutional jurisprudence, and that for this reason it was ordered to pay material damage in favor of the plaintiff; it is necessary to support, clearly and precisely, the reasons for the appeal through an appropriate factual and legal grounds for each of the invoked grievances. Thus, the filed appeal lacks an exposition — in light of the specific facts of this case and the reasoning of the judgment being challenged — of why the cassation appellant considers that the decision is not in accordance with the legal system. Furthermore, remember that the cassation appeal must be self-sufficient in terms of its complete understanding, so that this Chamber can carry out its proper supervisory function and avoid being forced to interpret it, to unravel what it refers to, or to clarify everything that should have been stated explicitly and understandably. Consequently, lacking a factual-legal relationship with the due coherence proper to a technical and extraordinary appeal such as cassation, the appeal is deemed informal, for which reason its summary rejection is imposed, as authorized by precept 140 subsection c) of the CPCA.
Appeal of the plaintiff.
VII.- In accordance with Article 139 of the Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA), the deadline for filing a cassation appeal is 15 business days counted from the business day following notification of the appealed resolution to all parties. In this case, the challenged resolution was communicated to the plaintiff by e-mail on September 2, 2015, and to the defendant on the 3rd of that same month, via fax. As they were notified on September 4, the computation of the mentioned deadline began on September 7 and ended on the 28th of that month. By virtue of that, having been filed before this Office on September 30, 2015, the appeal becomes untimely, for which reason it must be summarily rejected, in accordance with Article 140 subsection b) of the cited Code.
POR TANTO
Both appeals are summarily rejected. NSOTO Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Carmenmaría Escoto Fernández William Molinari Vilchez Ana Isabel Vargas Vargas Digitally Signed Document -- Verification code -- *43JNU8BTDPN461* It is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 09-05-2026 08:13:47.
Sala Primera de la Corte Analizado por: SALA PRIMERA *140007191027CA* Res. 000777-A-S1-2016 SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las once horas cincuenta minutos del catorce de julio de dos mil dieciseis .- En el proceso de conocimiento promovido por Juanita Isabel Moreno Vargas y Pingüino de Puntarenas Sociedad Anónima contra el Instituto Costarricense de Pesca y Agricultura (en adelante Incopesca), el M.Sc. Álvaro Enrique Moreno Gómez, quien dice ser en autos conocidos y apoderado especial judicial de las actoras y el licenciado Heiner Jorge Méndez Barrientos quien dice ser apoderado especial judicial del Instituto demandado, formulan sendos recursos de casación contra la resolución no. 143-2015, dictada por el Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, Sección Sexta, a las 15 horas del 28 de agosto de 2015.
CONSIDERANDO
I.- Se califica la casación como una instancia de carácter extraordinario, básicamente por dos razones. En primer término, porque no toda resolución judicial es pasible de tal recurso, sino tan sólo las contempladas en la ley. Y, en segundo lugar, porque las causales de impugnación en esa etapa revisora no son abiertas, sino preestablecidas, de igual modo, por el ordenamiento jurídico. En lo relativo al primer aspecto, cabe señalar, como regla general, que son susceptibles del recurso de casación las sentencias y los autos con carácter de sentencia capaces de producir cosa juzgada material. Así mismo, lo son aquellos pronunciamientos finales y de fondo emitidos en las ejecuciones de sentencia de fallos firmes y precedentes recaídos en procesos de conocimiento. Frente a esta fórmula genérica, el propio Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA), puntualiza algunas resoluciones particulares a las cuales se les concede esta opción. A manera de ejemplo, se encuentran en esta posibilidad las siguientes: a) la que declara la inadmisibilidad de la demanda (art. 62.3); b) la que declara con lugar las defensas previas indicadas en el apartado 6) del canon 92 del Código de cita, y c) la que resuelve en forma final el “proceso de ejecución” de sentencia en habeas corpus y amparos de la Sala Constitucional (art. 183.3 ibidem). Por ende, los autos comunes y las resoluciones que no definan el fondo del asunto o no pongan término al proceso, tienen vedado el paso a la etapa casacional. En lo que atañe a las causales, cabe agregar que opera la dualidad entre las procesales y las sustantivas. Así se plasma en los preceptos 137 y 138 íbid. Para las primeras se efectúa un listado en términos amplios, de gran cobertura, y en los presupuestos que procede, ajustados a las reglas de la oralidad. Respecto de los sustantivos, se prevé la posible infracción de los elementos probatorios (por desapego o contradicción con ellos, o bien, preterición o indebida valoración), denominada comúnmente “ violación indirecta”. Por otro lado, formando parte de este último grupo, se encuentra la infracción estrictamente normativa, que ocurre en el supuesto de una aplicación indebida, una incorrecta interpretación o una desaplicación reprochable de la norma, conocida en la tradición jurídica costarricense como “violación directa”.
II.- Una vez hecha la mención de las resoluciones sobre las cuales procede interponer el recurso de casación y sus causales, se hace imprescindible enfocar los requisitos necesarios para su admisibilidad. En este sentido, bueno es recordar que la vocación antiformalista con que irrumpe el CPCA en el ordenamiento jurídico costarricense permea todos y cada uno de sus propios institutos. De esta manera, el recurso de casación se libera también de excesivos requisitos de admisibilidad, con el fin de que el órgano casacional (como vértice del sistema) pueda ingresar, las más de las veces, al análisis de los quebrantos alegados, sean procesales o sustantivos, en cumplimiento del fin esencial de esta instancia jurisdiccional y de quien a ella acude. Es así como se ha establecido una casación menos rigurosa en lo relativo a los aspectos de admisibilidad, sin abandonar el tecnicismo que le es propio ni su naturaleza y esencia, pues al fin y al cabo se mantiene incólume su rol y finalidad dentro del régimen procesal moderno.
III.- Ahora bien, pese a la informalidad que propugna la legislación procesal contenciosa vigente para formular el recurso de casación, se articulan, como es lógico, una serie de requisitos mínimos e imprescindibles relativos al tiempo, lugar y forma. Se crean mediante ley, en tanto imprescindibles para este particular recurso extraordinario, ya que sin ellos no habría orden ni equilibrio procesal; empero, han de interpretarse de manera flexible y razonable, pues precisa recordar que los señalados en el artículo 139 del Código de referencia, son los únicos requisitos y formalidades previstos para el recurso de casación, según lo señala el inciso 5) de ese mismo precepto. De esta manera, en el apartado 1) de la norma recién citada, se establece que el recurso en mención deberá presentarse directamente ante la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Se modifica, en forma leve para el contencioso administrativo, el sistema hasta ahora vigente en la legislación procesal civil, dado que ahora la Sala no solo se pronuncia sobre la admisibilidad; de conformidad con el canon 142.1 del Código de la materia, lo pone en conocimiento de la parte contraria por el plazo de 10 días (notificándole por el medio que haya establecido, de acuerdo con la comunicación que le fue girada de previo por el órgano jurisdiccional de instancia). Se busca con esto la estandarización del régimen recursivo que presenta el Código, dado que por regla, sean ordinarios o extraordinarios, se presentan directamente ante el superior encargado de conocerlos. En otro orden de ideas, en el mismo acápite normativo, se establece el plazo para su interposición: 15 días hábiles contados a partir del día hábil siguiente de notificadas todas las partes. Si se hubiere interpuesto adición o aclaración, el plazo indicado empezará a correr a partir del día hábil siguiente de notificadas todas las partes de lo resuelto sobre ello. Superado el tiempo y lugar de presentación se enumeran, en el apartado 2), una serie de requisitos de “información” e “identificación” del recurrente y del proceso que, por su naturaleza (“datos”, “información de trámite”), pueden ser subsanados en el plazo de tres días, a tenor de lo dispuesto en el numeral 141 del mismo cuerpo normativo. Así, deberá indicarse: a) el tipo de proceso; b) el nombre completo de las partes; c) la firma del recurrente o recurrentes autenticada por abogado; d) hora y fecha de la resolución recurrida; e) número de expediente en el cual fue dictada y f) medio para recibir notificaciones. Con ello se completa el listado simple de exigencias instrumentales o adjetivas del recurso. Sólo en el evento de que se incumpla la prevención dictada al efecto, se dispondrá el rechazo de plano y, por ende, el archivo del asunto, pero en ese caso, no sólo por la omisión misma, sino por la desatención a lo prevenido judicialmente.
IV.- A los anteriores requisitos se añade uno último de naturaleza material (artículo 139.3 ibídem), en tanto necesario para la admisibilidad y para la posterior valoración del recurso por el fondo. Se trata de la motivación del recurso, que por las características de la casación ha de ser clara y precisa. En este sentido debe contener, tal como lo dispone el precepto de comentario, la fundamentación fáctica y jurídica del caso. Fáctica, en la medida en que se muestre inconforme con los hechos que se han tenido por demostrados o por improbados (lo cual lleva a la ponderación de las probanzas) o con los las circunstancias acaecidas en la violación de normas procesales; y jurídica, cuando se trata de un problema que se expone acerca de la aplicación, omisión o indebida interpretación de cualquier norma que integre el bloque de juricidad, incluidos, por supuesto, los principios de rango constitucional o aquella que también opera por efecto reflejo o indirecto, después de que se modifican los hechos de la sentencia impugnada. Tanto en la infracción procesal, como en la probatoria, pueden concurrir, junto con las razones jurídicas (siempre necesarias), las de carácter fáctico, y en ese sentido, los fundamentos de referencia deberán ser dirigidos en ambas vertientes, so pena de inadmisibilidad. Por su parte, es necesario aclarar que de la fundamentación jurídica se exonera, por expreso mandato legal, la indicación de aquellos cánones relativos al valor del elemento o elementos probatorios mal apreciados. De igual forma, resulta innecesario citar las normas que equivocadamente utilizó y mencionó el órgano jurisdiccional de instancia para emitir y razonar su decisión; porque constan en el mismo pronunciamiento recurrido. Y desde luego, no es indispensable citar los preceptos que establecen los requisitos, plazos y reglas básicas para la admisión del recurso. Antes que la cita de estas últimas, lo imprescindible es que se cumplan, que se pongan en práctica al momento de elaborar e interponer la casación. Así las cosas, la fundamentación dispuesta por ley puede entenderse, grosso modo, como aquella argumentación técnico-jurídica en la que se mencionan una serie de artículos, o reglas jurídicas entrelazadas o concatenadas entre sí y vinculadas razonablemente en una doble perspectiva: con los argumentos del recurso y con la sentencia que se ataca. En la medida en que se cite un conjunto de normas jurídicas (o si es del caso, una sola de ellas) atinente y vinculada de manera clara con la sentencia combatida (ya sea en el sustento de hecho o derecho) y los argumentos del recurso, hay fundamentación jurídica. Los agregados jurisprudenciales o las eventuales citas doctrinales, reforzarán en ocasiones las alegaciones efectuadas pero, por lo general, no hacen a su esencia. Como lo ha dicho ya esta Sala, interpretando el artículo 139 de referencia, “se requiere que el recurso cuente con una fundamentación jurídica mínima [... ] deben explicarse las razones en las cuales sustenta su gestión, combatiendo los argumentos de derecho de la sentencia recurrida y consignando, al menos, alguna referencia normativa que le dé sustento” (Resolución no. 318-A-2008, de las 14 horas 25 minutos del 8 de mayo del 2008). La fundamentación es, por tanto, ajena al despliegue confuso de normas y alegatos; a la mezcla de argumentos ininteligibles o a la simple exposición de opiniones sobre la procedencia o justicia del caso; o bien, al recuento de los desaciertos que se consideran cometidos en la sentencia recurrida sin respaldo en normas o criterios jurídicos. De allí que, si el recurso omite por completo esa relación técnico-normativa a la que se ha hecho referencia o la que realiza resulta impertinente o desvinculada al caso de manera manifiesta y evidente, habrá que entender que carece de “total fundamentación jurídica”, y por tanto, incumple el necesario requisito establecido en el numeral 139.3, que se sanciona con el rechazo de plano, a tenor de lo dispuesto en el artículo 140 inciso c), ambos del mismo Código de referencia.
Recurso del Instituto demandado.
V.- Según expone el recurrente, formula recurso de casación por inobservancia de los alcances del voto de la Sala Constitucional 2013-10540 de las 15 horas 50 minutos del 07 de agosto de 2013 y extralimitarse en cuanto a los alcances al declarar parcialmente con lugar la pretensión y condenar a Incopesca al pago de daños materiales, costas procesales y personales por la aplicación correcta del ordenamiento jurídico para la protección de los recursos naturales. Así como inobservancia de la Ley de Pesca y Agricultura en cuanto a la naturaleza jurídica de las licencias de pesca, con base en lo siguiente: 1.- Explica, los actores solicitaron se condenara al Incopesca al pago de daños, perjuicios y ambas costas, sin que se discutiera si la conducta era o no nula. De suerte que el hecho que generó la condena es la no renovación de la licencia de pesca de la embarcación denominada Capitán Bonilla, propiedad de la empresa Pingüino de Puntarenas S.A. 2.- Agrega, la acción del Incopesca por medio de la cual no se autoriza la renovación de la licencia de pesca con redes de arrastre, es virtud de lo dispuesto en el voto de la Sala Constitucional no. 2013-10540 citado. 3.- Detalla, Incopesca incumplió con todos los presupuestos procesales y en estricto apego al principio de legalidad de toda suerte que a la actora se le brindo acceso a todas las oportunidades que brinda el ordenamiento jurídico. Remite a lo expuesto en el considerando cuarto apartado cuatro, de la sentencia del A quo. 4.- Apunta, la consecuencia del acto denegatorio de renovar la licencia de pesca se origina en virtud de un fallo de la Sala Constitucional y no de un acto administrativo propio del Incopesca. A su juicio, de existir algún tipo de responsabilidad sería para el Estado Costarricense, al ser lo actuado producto de una sentencia de la Sala Constitucional, quien no fue integrado pese a que fue solicitada una litis consorcio necesaria pasiva. Así pues, recrimina, al ser acogida parcialmente la demanda y condenarse al Incopesca al pago de daños materiales a la parte actora resulta en extremo necesario aclarar al Ad quem para mejor entender la posición de la accionada sobre la naturaleza jurídica de las licencias de pesca. 5.- Alude a lo que son las licencias de pesca. De ahí que no comparte, dice, lo dicho por el A quo en cuanto a que la licencia de pesca se otorga de manera indefinida y que de ahí se derive la responsabilidad por la conducta licita. 6.- Para reforzar aún más lo dicho, expone, se debe tener presente el periodo de licencia que otorga la presente Ley de Pesca y Agricultura, así como los requisitos y condiciones para su prorrogación, mismo que fueron variados por la Sala Constitucional. 7.- Ahora bien, estima, en esa responsabilidad por culpa de realizar actos lícitos y conforme al ordenamiento jurídico que se le atribuye al Incopesca por dictar actos conforme lo dicta el ordenamiento jurídico y aquí por un mandato de la Sala Constitucional es donde se entra en contraposición con el Tribunal. De toda suerte, acota, permitir está decisión judicial pondría en grave riesgo el ordenamiento jurídico ambiental en general, ya que, como se ha dicho se limitaría en la toma de decisiones de parte de la administración pública, cuando se trate de acciones de ordenar el aprovechamiento y protección de los recursos pesqueros, ante el riesgo eminente de indemnizar a quienes se han beneficiado de manera licita del uso de los recursos pesqueros. 8.- Según lo manifestado, acota, reiteradamente la jurisprudencia de la jurisdicción constitucional, en repetidas oportunidades en materia ambiental ha establecido que basta el cumplimiento de los principios precautorios y preventivo, para que las normas que se generen para la protección del medio ambiente, sean lícitas, no obstante, es este particular, no solo se han observado estos preceptos legales, sino que igualmente se da garantía del derecho al trabajo digno de los pescadores, los cuales pueden continuar desarrollando sus actividades pesqueras pero con artes de pesca permitidos, siendo que en todo caso el actor conserva su embarcación y podría dedicarla a la pesca utilizando artes de pesca alternativos en el tanto estos no sean de arrastre. Siento coincidente con lo que dice el A quo, en cuanto a que “la anulación y expulsión de la técnica de pesca de arrastre por el fondo se basa en la necesidad de encontrar un equilibrio en el aprovechamiento de los recursos marinos que favorezcan tanto a las actuales generaciones, como las futuras.”. 9.- En tal sentido, menciona, comparte los alcances del voto salvado de la Jueza Abarca Gómez, en cuanto a que: “La responsabilidad por conducta licita o funcionamiento normal de la administración es la que aquí se reclama se fundamenta, además en el principio de igualdad en el sostenimiento de las cargas públicas, que derivan de los artículos 18 y 33 de la Constitución así como el numeral 194 de la LGAP.”. 10.- Manifiesta, siendo que la Jueza Abarca Gómez, atina cuando define las licencias de pesca de la siguiente manera: “Este tipo de licencias constituye un acto habilitante de la administración que resulta necesario para la legítima explotación de la actividad a la que se decica los actores”.
VI.- Una vez analizado con detalle los reparos del recurrente, se advierte que no observa la debida técnica del recurso extraordinario de casación, en tanto omite precisar quebranto alguno de normas, ya sean procesales o sustantivas y, en cuando a estas últimas, no expone si acusa alguna vulneración directa o indirecta del derecho de fondo. Téngase presente que la finalidad de la casación es verificar que la sentencia se ajuste a lo preceptuado por el ordenamiento jurídico, de ahí la necesidad de una adecuada fundamentación fáctica y jurídica, conforme lo dispone el ya referido numeral 139.3 del CPCA. Ello por cuanto, según se ha reiterado en múltiples oportunidades, esta instancia procesal no corresponde a un recurso ordinario (como es la apelación), ni resulta suficiente manifestar una serie de disconformidades generales y meramente argumentativas en contra del fallo que se impugna, en tanto es menester evidenciar el contraste de lo decidido con la infracción jurídica que, en su criterio, pudo haber ocurrido (en ese sentido véase, de esta Sala Primera, la sentencia no. 1167-A-S1-2012 de las 9 horas del 17 de septiembre de 2012). Por tal razón, para que un agravio proceda en casación, no bastan meras consideraciones subjetivas en contra de lo resuelto por el Tribunal; por el contrario, es deber del recurrente, como parte interesada, evidenciar con cuidado y precisión los motivos concretos por los que estima vulnerados sus derechos, identificando adecuadamente las normas jurídicas que considera violadas (artículos 134.1, 139.3 y 140.c del CPCA). En el presente caso, el casacionista se limita a reclamar que hubo “inobservancia de los alcances del voto de la Sala Constitucional 2013-10540 de las 15:50 horas del 7 de agosto de 2013.” Además reprocha al Tribunal “extralimitarse en cuanto a los alcances al declarar parcialmente con lugar la pretensión y condenar al Incopesca al pago de daños materiales y costas procesales y personales por la aplicación incorrecta del ordenamiento jurídico para la protección de los recursos naturales, así como inobservancia de la Ley de Pesca y Agricultura en cuanto a la naturaleza jurídica de las licencias de pesca…”; sin embargo, no refiere alguna transgresión normativa por parte de los juzgadores. Sobre el particular, téngase presente que no basta con afirmar que por la inobservancia de ley o de la jurisprudencia constitucional se derivó la responsabilidad y que por ello se le condenó al pago del daño material a favor de la parte actora; en tanto resulta necesario sustentar, de manera clara y precisa, los motivos del recurso, mediante una apropiada fundamentación fáctica y jurídica de cada uno de los agravios invocados. Así, el recurso interpuesto carece de una exposición – a la luz de los hechos específicos de este caso y los razonamientos del fallo que se impugna – del por qué el casacionista estima que lo resuelto no es conforme con el ordenamiento jurídico. Más aún, recuérdese que el recurso de casación se debe bastar a sí mismo, en cuanto a su cabal entendimiento, para que esta Sala pueda efectuar la labor contralora que le es propia y evitar verse obligada a interpretarlo, desentrañar a qué se refiere o esclarecer todo aquello que se debió exponer de modo explícito y comprensible. En consecuencia, al carecer de una relación fáctico-jurídica con la coherencia debida, propia de un recurso técnico y extraordinario como el de casación, se tiene que el recurso resulta informal, motivo por el que se impone su rechazo de plano, según lo faculta el precepto 140 inciso c) del CPCA.
Recurso de la parte actora.
VII.- De conformidad con el artículo 139 del Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA), el plazo para interponer el recurso de casación es de 15 días hábiles contados a partir del día hábil siguiente a la notificación de la resolución recurrida a todas las partes. En la especie, la resolución impugnada fue comunicada a la parte actora, por e-mail en fecha 02 de setiembre de 2015, al demandado el 03 de ese mismo mes, vía fax. Siendo que quedaron notificados el 04 de setiembre, el cómputo del plazo mencionado inició el 07 de setiembre y feneció el 28 de ese mes. En esa virtud, al haber sido interpuesto ante este Despacho el día 30 de setiembre de 2015, el recurso deviene extemporáneo, motivo por el que deberá rechazarse de plano, de conformidad con el ordinal 140 inciso b) del Código de cita.
POR TANTO
Se rechazan de plano ambos recursos. NSOTO Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Carmenmaría Escoto Fernández William Molinari Vilchez Ana Isabel Vargas Vargas Documento Firmado Digitalmente -- Código verificador -- *43JNU8BTDPN461*
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