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Res. 00838-2013 Sala Primera de la Corte · Sala Primera de la Corte · 04/07/2013

Dismissal of cassation appeal for lack of legal foundation in expropriation reversal against ICERechazo de casación por falta de fundamentación en proceso de reversión expropiatoria contra el ICE

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OutcomeResultado

Summarily dismissedRechazo de plano

The First Chamber summarily dismisses ICE's cassation appeal for lack of legal foundation in the substantive grounds and inadmissibility of the procedural defects and the cost award.La Sala Primera rechaza de plano el recurso de casación del ICE por falta de fundamentación jurídica en los agravios sustantivos y por improcedencia de los vicios procesales y la condena en costas.

SummaryResumen

The First Chamber of the Supreme Court summarily dismisses the cassation appeal filed by the Costa Rican Electricity Institute (ICE) against a ruling by the Administrative and Civil Tax Court. The case stems from a lawsuit by R.L. Arias Sánchez y Compañía S.A. seeking reversal of expropriated properties, claiming failure of the expropriation purpose. ICE alleged procedural and substantive errors, including denial of a judicial inspection and improper valuation of evidence regarding the existence of pipelines and reforestation. The Chamber examines cassation requirements under the Administrative Contentious Code, finding the substantive grounds lack sufficient legal reasoning as they fail to identify the specific legal provisions violated. For procedural grounds, it holds the denial of judicial inspection was a discretionary decision and did not cause a defense violation, given other evidence in the record. On costs, it reiterates their mandatory imposition under Article 193 of the Code, with exoneration being at the judge's discretion. The Chamber dismisses the first five substantive grounds as informal and the remaining on the merits.La Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia rechaza de plano el recurso de casación interpuesto por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) contra la sentencia del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda. El caso se origina en una demanda de R.L. Arias Sánchez y Compañía S.A., que busca la reversión de fincas expropiadas por el ICE, alegando incumplimiento de la causa expropiandi. El ICE argumenta vicios procesales y sustantivos, incluyendo denegación de reconocimiento judicial y errónea valoración probatoria sobre la existencia de tuberías y la reforestación de áreas no utilizadas. La Sala analiza los requisitos del recurso de casación bajo el Código Procesal Contencioso Administrativo, destacando que los motivos sustantivos carecen de fundamentación jurídica suficiente al no indicar qué normas fueron transgredidas. En cuanto a los vicios procesales, concluye que la denegación del reconocimiento judicial fue discrecional del tribunal y no causó indefensión, dado que existían otras pruebas en autos. Sobre la condena en costas, recuerda que su imposición es obligatoria conforme al artículo 193 del CPCA, y la exoneración es facultad discrecional del juzgador. La Sala rechaza los cinco primeros agravios sustantivos por informales y el resto por el fondo.

Key excerptExtracto clave

VI. Regarding the substantive defects, it is evident that the appellant forgets that this procedural instance does not correspond to an ordinary appeal (such as an appeal), nor is it sufficient to express a series of general and merely argumentative disagreements, as it is necessary, as has been said, to contrast what was decided with the general infringement that, in his opinion, occurred. From his allegations it is observed that, although he takes pains to point out the evidence that, in his opinion, was incorrectly assessed and how the correct interpretation of these would have changed the ruling, the cassation appellant forgets to indicate the substantive violation that those errors entailed. It is not enough to indicate the erroneous assessment of the evidence from his point of view, but rather how that gives rise to a substantive violation on the merits. That is to say, he does not put forward the transgression of the legal system incurred by the contested judgment. Therefore, in light of the obvious omission to systematically and specifically challenge the grounds of the appealed decision with other normative reasons, and not with simple and generic disagreements of opinion, his substantive claims are insufficient to trigger the review of the disputed ruling before this Court, and the outright dismissal of the aforementioned grounds is imposed. VII. With regard to the procedural defects and the last substantive ground identified in the appeal, it should be noted that the new contentious procedural legislation provides in its Article 140 the possibility of outright dismissal of the cassation appeal when: "a) It is clear from the writing that the appealed decision cannot be the subject of cassation, b) It was filed untimely, c) It lacks total legal foundation, or, having it, the Chamber or the Cassation Tribunal clearly deduces the inadmissibility of the appeal, whether for procedural or substantive reasons."VI.- En relación a los vicios sustantivos es evidente que el recurrente olvida que esta instancia procesal, no corresponde a un recurso ordinario (como es la apelación), ni resulta suficiente manifestar una serie de disconformidades generales y meramente argumentativas, en tanto es menester, según se ha dicho, el contraste de lo decidido con la infracción general que, en su criterio, tuvo lugar. De sus alegatos se observa, si bien se esmera en indicar las pruebas, en su criterio, mal valoradas y como la correcta interpretación de éstas hubiera dado un giro a la sentencia, olvida el casacionista indicar la violación sustantiva que dichos yerros conllevaban. No basta indicar la errónea valoración de la prueba desde su punto de vista, sino como aquella hace la violación sustantiva de mérito. Es decir, no esgrime cuál es la transgresión al ordenamiento jurídico en que incurre la sentencia impugnada. Por lo que ante la evidente omisión en combatir de manera sistemática y específica los fundamentos de la resolución recurrida, con otras razones normativas, y no con simples y genéricas disconformidades de criterio, sus reclamos sustantivos resultan insuficientes para generar la revisión del fallo controvertido ante esta Sede, por lo que se impone el rechazo de plano de los motivos reseñados. VII.- Con relación a los vicios procesales y ultimo motivo sustantivo identificados en el recurso, debe destacarse que la nueva legislación procesal contenciosa prevé en su numeral 140, la posibilidad de rechazar de plano el recurso de casación cuando: "a) Del escrito quede claro que la resolución recurrida no puede ser objeto de casación, b) Se haya presentado extemporáneamente, c) Carezca de total fundamentación jurídica o, teniéndola, la Sala o el Tribunal de Casación deduzcan con claridad, la improcedencia del recurso, ya sea por razones procesales o de fondo".

Pull quotesCitas destacadas

  • "No basta indicar la errónea valoración de la prueba desde su punto de vista, sino como aquella hace la violación sustantiva de mérito. Es decir, no esgrime cuál es la transgresión al ordenamiento jurídico en que incurre la sentencia impugnada."

    "It is not enough to indicate the erroneous assessment of the evidence from his point of view, but rather how that gives rise to a substantive violation on the merits. That is to say, he does not put forward the transgression of the legal system incurred by the contested judgment."

    Considerando VI

  • "No basta indicar la errónea valoración de la prueba desde su punto de vista, sino como aquella hace la violación sustantiva de mérito. Es decir, no esgrime cuál es la transgresión al ordenamiento jurídico en que incurre la sentencia impugnada."

    Considerando VI

  • "este medio probatorio no es de acatamiento obligatorio para los jueces, al contrario, esta supeditado a que se estime preciso en indispensable para el esclarecimiento de los hechos. En otras palabras, su admisión es discrecional."

    "This means of proof is not mandatory for judges; on the contrary, it is subject to being deemed precise and indispensable for the clarification of the facts. In other words, its admission is discretionary."

    Considerando VII

  • "este medio probatorio no es de acatamiento obligatorio para los jueces, al contrario, esta supeditado a que se estime preciso en indispensable para el esclarecimiento de los hechos. En otras palabras, su admisión es discrecional."

    Considerando VII

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Sections

Procedural marks

*110033271027CA* Res: 000838-A-S1-2013 FIRST CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at ten hours forty-five minutes on the fourth of July, two thousand thirteen.

Within the proceeding established by R.L. ARIAS SáNCHEZ Y COMPAñíA S.A. against the INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD, the cassation appeal filed by the defendant against resolution no. 108-2012 of 14 hours on November 8, 2012 by the Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda is heard.

CONSIDERING

I.Cassation is qualified as an extraordinary instance, basically for two reasons. Firstly, because not every judicial resolution is susceptible to such appeal, but only those contemplated in the law. And, secondly, because the grounds for challenge at that review stage are not open, but pre-established, likewise, by the legal system. Regarding the first aspect, it should be noted, as a general rule, that judgments and orders having the character of a judgment capable of producing material res judicata (cosa juzgada material) are susceptible to cassation appeal. Likewise, those final and substantive pronouncements issued in executions of judgment of firm and prior rulings rendered in main proceedings are also susceptible. Against this generic formula, the Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA) itself specifies certain particular resolutions to which this option is granted. By way of example, the following fall within this possibility: a) the one declaring the inadmissibility of the complaint (art. 62.3); b) the one declaring with merit the preliminary defenses indicated in subsection 6) of canon 92 of the cited Code, and c) the one that resolves in a final manner the "execution proceeding" (proceso de ejecución) of judgment in habeas corpus and amparo actions of the Constitutional Chamber (art. 183.3 ibidem). Therefore, common orders and resolutions that do not define the merits of the matter or do not put an end to the proceeding are barred from entering the cassation stage. As regards the grounds, it should be added that the duality between procedural and substantive grounds operates. This is enshrined in precepts 137 and 138 íbid. For the former, a list is made in broad terms, of great coverage, and under the assumptions that proceed, adjusted to the rules of orality. Regarding the substantive ones, the possible violation of evidentiary elements is foreseen (due to disregard or contradiction with them, or else, pretermission or improper assessment), commonly called "indirect violation" (violación indirecta). On the other hand, forming part of this last group, is the strictly normative violation, which occurs in the event of improper application, incorrect interpretation, or a reprehensible failure to apply the norm, known in Costa Rican legal tradition as "direct violation" (violación directa).

II.- Once mention has been made of the resolutions on which cassation appeal may be brought and its grounds, it is essential to focus on the necessary requirements for its admissibility. In this sense, it is good to remember that the anti-formalistic vocation with which the CPCA bursts into the Costa Rican legal system permeates each and every one of its own institutes. In this way, the cassation appeal is also freed from excessive admissibility requirements, so that the cassation body (as the apex of the system) can enter, most of the times, into the analysis of the alleged breaches, be they procedural or substantive, in fulfillment of the essential purpose of this jurisdictional instance and of those who appear before it. Thus, a less rigorous cassation has been established regarding admissibility aspects, without abandoning the technicality that is its own nor its nature and essence, because ultimately its role and purpose within the modern procedural regime remain unalterable.

III.- Now then, despite the informality that the new procedural legislation advocates for formulating the cassation appeal, a series of minimum and indispensable requirements regarding time, place, and form are articulated, as is logical. They are created by law, as they are indispensable for this particular extraordinary appeal, since without them there would be no order or procedural balance; however, they must be interpreted flexibly and reasonably, for it is necessary to remember that those indicated in article 139 of the Code of reference are the only requirements and formalities provided for the cassation appeal, as indicated by subsection 5) of that same precept. Thus, in subsection 1) of the recently cited norm, it is established that the mentioned appeal must be filed directly before the First Chamber of the Supreme Court of Justice. The system hitherto in force in civil procedural legislation is slightly modified for the contentious-administrative sphere, given that now the Chamber not only pronounces on admissibility; in accordance with canon 142.1 of the Code on the matter, it notifies the opposing party within a period of 10 days (notifying them by the means they have established, in accordance with the communication previously sent by the jurisdictional body of instance). This seeks the standardization of the appellate regime that the Code presents, given that as a rule, whether ordinary or extraordinary, appeals are filed directly before the superior body responsible for hearing them. In another vein, the same normative section establishes the deadline for its filing: 15 business days counted from the business day following the notification of all parties. If an addition or clarification has been filed, the indicated period shall begin to run from the business day following the notification of all parties of what was resolved thereon. Having overcome the time and place of filing, subsection 2) enumerates a series of "information" and "identification" requirements of the appellant and the proceeding that, by their nature ("data", "processing information"), can be remedied within a period of three days, pursuant to the provisions of numeral 141 of the same normative body. Thus, the following must be indicated: a) the type of proceeding; b) the full name of the parties; c) the signature of the appellant or appellants authenticated by a lawyer; d) time and date of the appealed resolution; e) case file number (número de expediente) in which it was issued and f) means for receiving notifications. This completes the simple list of instrumental or adjective requirements of the appeal. Only in the event that the prevention ordered for that purpose is not complied with, shall the outright rejection and, therefore, the archiving of the matter be ordered, but in that case, not only for the omission itself, but for the disregard of what was judicially ordered.

IV.- To the previous requirements is added a final material requirement (article 139.3 ibídem), as necessary for admissibility and for the subsequent assessment of the appeal on its merits. This is the statement of grounds of the appeal, which due to the characteristics of cassation must be clear and precise. In this sense, it must contain, as the precept under commentary provides, the factual and legal grounding of the case. Factual, insofar as it disagrees with the facts that have been held as proven or not proven (which leads to the weighing of the evidence) or with the circumstances that occurred in the violation of procedural rules; and legal, when it is about a problem that is exposed concerning the application, omission, or improper interpretation of any norm that integrates the legality block, including, of course, principles of constitutional rank or that which also operates by reflective or indirect effect, after the facts of the challenged judgment are modified. In both procedural and evidentiary violations, reasons of a factual nature may concur, along with the legal reasons (always necessary), and in that sense, the referenced grounds must be directed on both fronts, under penalty of inadmissibility. For its part, it is necessary to clarify that, by express legal mandate, the indication of those canons relating to the value of the poorly assessed evidentiary element or elements is exempted from legal grounding. Likewise, it is unnecessary to cite the rules that the jurisdictional body of instance mistakenly used and mentioned to issue and reason its decision; because they are set out in the same appealed pronouncement. And of course, it is not essential to cite the precepts that establish the requirements, deadlines, and basic rules for the admissibility of the appeal. Rather than the citation of these latter ones, what is essential is that they are fulfilled, that they are put into practice at the time of drafting and filing the cassation. Thus, the grounding provided by law can be understood, roughly, as that technical-legal argumentation in which a series of articles, or intertwined or concatenated legal rules are mentioned and reasonably linked in a double perspective: with the arguments of the appeal and with the judgment being attacked. To the extent that a set of legal norms (or if applicable, a single one) is cited that is pertinent and clearly linked to the contested judgment (whether in its factual or legal support) and the arguments of the appeal, there is legal grounding. Jurisprudential additions or eventual doctrinal citations will occasionally reinforce the allegations made but, generally, do not pertain to their essence. As this Chamber has already stated, interpreting article 139 of reference, "it is required that the appeal has a minimum legal grounding [...] the reasons on which it bases its motion must be explained, countering the legal arguments of the appealed judgment and recording, at least, some normative reference that gives it support" (Resolution n.° 318-A-2008, of 14 hours 25 minutes on May 8, 2008). The grounding is, therefore, alien to the confused display of norms and allegations; to the mixture of unintelligible arguments or the simple exposition of opinions on the appropriateness or justice of the case; or else, to the recounting of the mistakes considered to have been committed in the appealed judgment without support in norms or legal criteria. Hence, if the appeal completely omits that technical-normative relationship to which reference has been made or the one it makes is clearly and evidently impertinent or disconnected from the case, it must be understood that it lacks "total legal grounding", and therefore, fails to comply with the necessary requirement established in numeral 139.3, which is sanctioned with outright rejection, pursuant to the provisions of article 140 subsection c), both of the same Code of reference.

V.- It raises procedural and substantive defects. Procedural Violations. First: defenselessness, it accuses, even though it was requested since the preliminary hearing and reiterated at trial, the judicial inspection (reconocimiento judicial) was denied, evidence with which it was intended to verify the existence of the pipes on the properties and prove that these correspond to those built at the time of establishing the forced easements (servidumbres forzosas) on the subsequently expropriated farms. It explains, during the debate it was emphatic that the causa expropiandi occurred after the construction of the pipes, however now there are others of PVC, which, the Tribunal estimated, support the existence of a public interest. When rather, it was proven with the testimonies of Alvaro Cortés and Alfredo Maineri that they are pipes that supply private projects. It intended to demonstrate, it says, that there are legal and illegal pipes which the judges would have verified if they had appeared at the site. Second: it indicates, with that evidence it would have been verified that the expropriated properties, despite being designated for Forest Conservation, their purpose was changed. Third: it states, the Tribunal holds as proven fact no. 10, that the areas of the expropriated properties, which were not used for platforms or pipes, were reforested. When the expert's report at no time indicates the existence of platforms as the judges overstate with the purpose of justifying the public interest and the ICE's constructions. Fourth: it indicates that the not-proven fact was due to the lack of judicial inspection. Substantive violations: First: improper evidentiary assessment. It refers, it sought the reversion of the expropriated farms, due to non-compliance with the causa expropiando. It asserts the evidence was poorly assessed, as it is proven that there are pipes built by the ICE, long before the lands were expropriated. Furthermore, it indicates, even though the Tribunal estimated that platforms exist on the farm, there is no evidence to prove it and in relation to the pipes of the private project according to the testimony of Mr. Protti, Project Director, these are not useful for the ICE. Second: it is proven in fact 10 of the judgment, that the areas that were not used for the construction of the pipes were reforested, when the truth is that the pipes were built long before the farms were expropriated. Which demonstrates an improper assessment of the evidence. Third: facts 11 and 12 have no support in evidence. That the ICE representative indicates that the expropriated farms, due to their forested condition, are for mitigation of the geothermal project, is an unproven fact, furthermore, it stresses, it is verified with this that the ICE modified the causa expropiandi. Nor is it acceptable, it says, that the Tribunal estimates that mitigation areas must effectively exist, as there are no environmental impact studies (estudios de impacto ambiental) to justify it, with which the judges contravene canon 63.3 (it does not indicate of which law). Added to the above, it explains, despite having requested the complete administrative file, the ICE did not provide that of the Proyecto Geotérmico Miravalles with which the true intentions for those farms could be verified. With the absence of that evidence, the current need to possess the farms disappears. Fourth: the not-proven fact held by the Tribunal is proven, it says, with the evidence on record. Fifth: proven fact 8 is based on evidence for better provision (prueba para mejor resolver) which consists of a mere drawing without probative value, made by an ICE witness, who does not deserve credibility as they were complacent. The requested judicial inspection is missed, it clarifies, because the report and the topographic plan made by the expert at folio 119 only identify 5 pipes. Sixth: having litigated in good faith, it requests to be absolved from the payment of costs based on canon 193 of the CPCA.

VI.- Regarding the substantive defects, it is evident that the appellant forgets that this procedural instance does not correspond to an ordinary appeal (such as appeal), nor is it sufficient to express a series of general and merely argumentative disagreements, as it is necessary, as has been said, the contrast of what was decided with the general violation that, in their opinion, took place. From their allegations it is observed, although they take pains to indicate the evidence, in their opinion, poorly valued and how the correct interpretation of these would have given a turn to the judgment, the cassation appellant forgets to indicate the substantive violation that said errors entailed. It is not enough to indicate the erroneous assessment of the evidence from their point of view, but how that one makes the substantive violation on the merits. That is, they do not put forward what the transgression of the legal system incurred by the challenged judgment is. Therefore, given the evident omission in systematically and specifically countering the grounds of the appealed resolution, with other normative reasons, and not with simple and generic disagreements of criteria, their substantive claims are insufficient to generate the review of the controversial ruling before this Venue, thus imposing the outright rejection of the outlined grounds.

VII.- With regard to the procedural defects and the last substantive ground identified in the appeal, it should be highlighted that the new contentious procedural legislation foresees in its numeral 140, the possibility of rejecting outright the cassation appeal when: "a) It is clear from the filing that the appealed resolution cannot be the object of cassation, b) It has been filed untimely, c) It lacks total legal grounding or, having it, the Chamber or the Court of Cassation clearly deduces the inadmissibility of the appeal, whether for procedural reasons or on the merits". In this last scenario, the legislator proposed an alternative that in contentious-administrative matters is innovative and expeditious, so that, in the interest of resolving judicial processes promptly and duly, it allows those hearing this extraordinary appeal to determine from the outset, if in reality the approach is clearly inadmissible, despite compliance with strictly formal matters, such as filing within the deadline and respect for the very technique of cassation in accordance with canon 139 of the cited Code. The foregoing by virtue of the fact that nothing is gained by postponing the resolution of an appeal of this nature, if from its content it can be deduced with absolute clarity that the challenge raised will be dismissed. In this case, the defendant alleges in the first procedural reproach, that it was placed in a state of defenselessness, as the requested judicial inspection was rejected, with which it intended to demonstrate that pipes were built on the expropriated properties that supply private projects, which is far from the public interest of the causa expropiandi. In relation to this first grievance, it is worthy to indicate that, this evidentiary means is not of mandatory observance for the judges, on the contrary, it is subject to it being considered essential and indispensable for the clarification of the facts. In other words, its admission is discretionary. Bearing in mind, the judge's assessment regarding the need and appropriateness of the evidence is required. Having understood the foregoing, and in accordance with what was expressed by the cassation appellant themselves in the other extremes of the appeal, other pieces of evidence are on record that refer to the point in controversy, that is, to the existence of the pipes on the expropriated property. From said statements, the unnecessary reception of the evidence they claim was denied is deduced, which leads to the rejection of the grievance of defenselessness raised. In relation to the other procedural reproaches, it is observed that, rather than defects in the proceeding, they refer to evidentiary assessments that should not be analyzed as procedural but as substantive and that ultimately are taken up again in the defects of that nature, set forth ahead. Reason that leads this Chamber to the rejection of the procedural defects set forth. Finally, regarding the referenced condemnation in costs, even though they say they litigated in good faith, which is recorded in the sixth reproach on the merits, this Chamber observes that the reproach raised is clearly inadmissible. Since on repeated occasions, it has been stated, that costs are an extreme of mandatory imposition for the contentious judge by order of precept 193 of the Code on the matter, which expresses that in "judgments and orders with the character of a judgment, the losing party shall be condemned to pay personal and procedural costs, a pronouncement that must be made ex officio. Notwithstanding the foregoing, the losing party may be exonerated from the payment of costs, when: a) The judgment is issued by virtue of evidence the existence of which the opposing party verisimilarly did not know and, for this reason, the party's opposition was justified. b) Due to the nature of the issues debated, there existed, in the Tribunal's judgment, sufficient reason to litigate". Thus, in proceedings such as this one, condemnation proceeds even ex officio, and the subsequent liquidation shall correspond to the winning party. Exonerating under scenarios a) and b) of the mandate under commentary constitutes a discretionary power of the judge (as occurs with article 222 of the Código Procesal Civil that the appellant cites). In that understanding, the claimed error is not verified. Ergo, the charges under analysis must be rejected outright on the merits.

THEREFORE

The first five substantive grievances are rejected outright as informal. The remaining grounds are rejected outright on the merits.

Anabelle León Feoli Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Óscar Eduardo González Camacho Carmenmaría Escoto Fernández HGARCIACH Telephones: (506) 2295-3658 or 2295-3659, email [email protected] It is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 09-05-2026 08:09:40.

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Sala Primera de la Corte Analizado por: SALA PRIMERA *110033271027CA* Res: 000838-A-S1-2013 SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las diez horas cuarenta y cinco minutos del cuatro de julio de dos mil trece.

Dentro de conocimiento establecido por R.L. ARIAS SáNCHEZ Y COMPAñíA S.A. contra INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD, se conoce el recurso de casación interpuesto por la parte demandada contra la resolución no. 108-2012 de las 14 horas del 8 de noviembre de 2012 por el Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda.

CONSIDERANDO

I.Se califica la casación como una instancia de carácter extraordinario, básicamente por dos razones. En primer término, porque no toda resolución judicial es pasible de tal recurso, sino tan sólo las contempladas en la ley. Y, en segundo lugar, porque las causales de impugnación en esa etapa revisora no son abiertas, sino preestablecidas, de igual modo, por el ordenamiento jurídico. En lo relativo al primer aspecto, cabe señalar, como regla general, que son susceptibles del recurso de casación las sentencias y los autos con carácter de sentencia capaces de producir cosa juzgada material. Así mismo, lo son aquellos pronunciamientos finales y de fondo emitidos en las ejecuciones de sentencia de fallos firmes y precedentes recaídos en procesos de conocimiento. Frente a esta fórmula genérica, el propio Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA), puntualiza algunas resoluciones particulares a las cuales se les concede esta opción. A manera de ejemplo, se encuentran en esta posibilidad las siguientes: a) la que declara la inadmisibilidad de la demanda (art. 62.3); b) la que declara con lugar las defensas previas indicadas en el apartado 6) del canon 92 del Código de cita, y c) la que resuelve en forma final el “proceso de ejecución” de sentencia en habeas corpus y amparos de la Sala Constitucional (art. 183.3 ibidem). Por ende, los autos comunes y las resoluciones que no definan el fondo del asunto o no pongan término al proceso, tienen vedado el paso a la etapa casacional. En lo que atañe a las causales, cabe agregar que opera la dualidad entre las procesales y las sustantivas. Así se plasma en los preceptos 137 y 138 íbid. Para las primeras se efectúa un listado en términos amplios, de gran cobertura, y en los presupuestos que procede, ajustados a las reglas de la oralidad. Respecto de los sustantivos, se prevé la posible infracción de los elementos probatorios (por desapego o contradicción con ellos, o bien, preterición o indebida valoración), denominada comúnmente “violación indirecta”. Por otro lado, formando parte de este último grupo, se encuentra la infracción estrictamente normativa, que ocurre en el supuesto de una aplicación indebida, una incorrecta interpretación o una desaplicación reprochable de la norma, conocida en la tradición jurídica costarricense como “violación directa”.

II.- Una vez hecha la mención de las resoluciones sobre las que cabe recurso de casación y sus causales, se hace imprescindible enfocar los requisitos necesarios para su admisibilidad. En este sentido, bueno es recordar que la vocación antiformalista con que irrumpe el CPCA en el ordenamiento jurídico costarricense permea todos y cada uno de sus propios institutos. De esta manera, el recurso de casación se libera también de excesivos requisitos de admisibilidad, con el fin de que el órgano casacional (como vértice del sistema) pueda ingresar, las más de las veces, al análisis de los quebrantos alegados, sean procesales o sustantivos, en cumplimiento del fin esencial de esta instancia jurisdiccional y de quien a ella acude. Es así como se ha establecido una casación menos rigurosa en lo relativo a los aspectos de admisibilidad, sin abandonar el tecnicismo que le es propio ni su naturaleza y esencia, pues al fin y al cabo se mantiene incólume su rol y finalidad dentro del régimen procesal moderno.

III.- Ahora bien, pese a la informalidad que propugna la nueva legislación procesal para formular el recurso de casación, se articulan, como es lógico, una serie de requisitos mínimos e imprescindibles relativos al tiempo, lugar y forma. Se crean mediante ley, en tanto imprescindibles para este particular recurso extraordinario, ya que sin ellos no habría orden ni equilibrio procesal; empero, han de interpretarse de manera flexible y razonable, pues precisa recordar que los señalados en el artículo 139 del Código de referencia, son los únicos requisitos y formalidades previstos para el recurso de casación, según lo señala el inciso 5) de ese mismo precepto. De esta manera, en el apartado 1) de la norma recién citada, se establece que el recurso en mención deberá presentarse directamente ante la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Se modifica, en forma leve para el contencioso administrativo, el sistema hasta ahora vigente en la legislación procesal civil, dado que ahora la Sala no solo se pronuncia sobre la admisibilidad; de conformidad con el canon 142.1 del Código de la materia, lo pone en conocimiento de la parte contraria por el plazo de 10 días (notificándole por el medio que haya establecido, de acuerdo con la comunicación que le fue girada de previo por el órgano jurisdiccional de instancia). Se busca con esto la estandarización del régimen recursivo que presenta el Código, dado que por regla, sean ordinarios o extraordinarios, se presentan directamente ante el superior encargado de conocerlos. En otro orden de ideas, en el mismo acápite normativo, se establece el plazo para su interposición: 15 días hábiles contados a partir del día hábil siguiente de notificadas todas las partes. Si se hubiere interpuesto adición o aclaración, el plazo indicado empezará a correr a partir del día hábil siguiente de notificadas todas las partes de lo resuelto sobre ello. Superado el tiempo y lugar de presentación se enumeran, en el apartado 2), una serie de requisitos de “información” e “identificación” del recurrente y del proceso que, por su naturaleza (“datos”, “información de trámite”), pueden ser subsanados en el plazo de tres días, a tenor de lo dispuesto en el numeral 141 del mismo cuerpo normativo. Así, deberá indicarse: a) el tipo de proceso; b) el nombre completo de las partes; c) la firma del recurrente o recurrentes autenticada por abogado; d) hora y fecha de la resolución recurrida; e) número de expediente en el cual fue dictada y f) medio para recibir notificaciones. Con ello se completa el listado simple de exigencias instrumentales o adjetivas del recurso. Sólo en el evento de que se incumpla la prevención dictada al efecto, se dispondrá el rechazo de plano y, por ende, el archivo del asunto, pero en ese caso, no sólo por la omisión misma, sino por la desatención a lo prevenido judicialmente.

IV.- A los anteriores requisitos se añade un último requerimiento material (artículo 139.3 ibídem), en tanto necesario para la admisibilidad y para la posterior valoración del recurso por el fondo. Se trata de la motivación del recurso, que por las características de la casación ha de ser clara y precisa. En este sentido debe contener, tal como lo dispone el precepto de comentario, la fundamentación fáctica y jurídica del caso. Fáctica, en la medida en que se muestre inconforme con los hechos que se han tenido por demostrados o por indemostrados (lo cual lleva a la ponderación de las probanzas) o con los las circunstancias acaecidas en la violación de normas procesales; y jurídica, cuando se trata de un problema que se expone acerca de la aplicación, omisión o indebida interpretación de cualquier norma que integre el bloque de juricidad, incluidos, por supuesto, los principios de rango constitucional o aquella que también opera por efecto reflejo o indirecto, después de que se modifican los hechos de la sentencia impugnada. Tanto en la infracción procesal, como en la probatoria, puede concurrir, junto con las razones jurídicas (siempre necesarias), las de carácter fáctico, y en ese sentido, los fundamentos de referencia deberán ser dirigidos en ambas vertientes, so pena de inadmisibilidad. Por su parte, es necesario aclarar que de la fundamentación jurídica se exonera, por expreso mandato legal, la indicación de aquellos cánones relativos al valor del elemento o elementos probatorios mal apreciados. De igual forma, resulta innecesario citar las normas que equivocadamente utilizó y mencionó el órgano jurisdiccional de instancia para emitir y razonar su decisión; porque constan en el mismo pronunciamiento recurrido. Y desde luego, no es indispensable citar los preceptos que establecen los requisitos, plazos y reglas básicas para la admisión del recurso. Antes que la cita de estas últimas, lo imprescindible es que se cumplan, que se pongan en práctica al momento de elaborar e interponer la casación. Así las cosas, la fundamentación dispuesta por ley puede entenderse, grosso modo, como aquella argumentación técnico-jurídica en la que se mencionan una serie de artículos, o reglas jurídicas entrelazadas o concatenadas entre sí y vinculadas razonablemente en una doble perspectiva: con los argumentos del recurso y con la sentencia que se ataca. En la medida en que se cite un conjunto de normas jurídicas (o si es del caso, una sola de ellas) atinente y vinculada de manera clara con la sentencia combatida (ya sea en el sustento de hecho o derecho) y los argumentos del recurso, hay fundamentación jurídica. Los agregados jurisprudenciales o las eventuales citas doctrinales, reforzarán en ocasiones las alegaciones efectuadas pero, por lo general, no hacen a su esencia. Como lo ha dicho ya esta Sala, interpretando el artículo 139 de referencia, “se requiere que el recurso cuente con una fundamentación jurídica mínima [...] deben explicarse las razones en las cuales sustenta su gestión, combatiendo los argumentos de derecho de la sentencia recurrida y consignando, al menos, alguna referencia normativa que le dé sustento” (Resolución n.° 318-A-2008, de las 14 horas 25 minutos del 8 de mayo del 2008). La fundamentación es, por tanto, ajena al despliegue confuso de normas y alegatos; a la mezcla de argumentos ininteligibles o a la simple exposición de opiniones sobre la procedencia o justicia del caso; o bien, al recuento de los desaciertos que se consideran cometidos en la sentencia recurrida sin respaldo en normas o criterios jurídicos. De allí que, si el recurso omite por completo esa relación técnico-normativa a la que se ha hecho referencia o la que realiza resulta impertinente o desvinculada al caso de manera manifiesta y evidente, habrá que entender que carece de “total fundamentación jurídica”, y por tanto, incumple el necesario requisito establecido en el numeral 139.3, que se sanciona con el rechazo de plano, a tenor de lo dispuesto en el artículo 140 inciso c), ambos del mismo Código de referencia.

V.- Plantea vicios procesales y sustantivos. Violaciones Procesales. Primero: indefensión, acusa, pese que fue solicitado desde la audiencia preliminar y reiterado en el juicio, se le denegó el reconocimiento judicial, prueba con la que se pretendía constatar la existencia de las tuberías en las propiedades y acreditar que estas corresponden a las construidas en el momento de realizarse las servidumbres forzosas en las fincas posteriormente expropiadas. Explica, en el debate fue enfático en que la causa expropiandi, se dio con posterioridad a la construcción de las tuberías, sin embargo ahora existen otras de PVC, los cuales, estimó el Tribunal, fundamentan la existencia de un interés público. Cuando mas bien, se acreditó con los testimonios de Alvaro Cortés y Alfredo Maineri que son tuberías que abastecen proyectos privados. Pretendió demostrar, dice, que existen tuberías legales e ilegales lo cual hubieran constatado los jueces si se hubiesen apersonado al sitio. Segundo: indica, con esa prueba se hubiese constatado que las propiedades expropiadas pese que estaban destinados a la Conservación de Bosque se cambió su destino. Tercero: manifiesta, el Tribunal tiene como hecho probado no. 10, que las áreas de los inmuebles expropiados, que no fueron utilizados en plataformas o tuberías, se reforestaron. Cuando el informe del perito, en ningún momento indica la existencia de plataformas como lo sobredimensionan los jueces con el propósito de justificar el interés público y las construcciones del ICE. Cuarto: indica, que el hecho no probado obedeció a la falta del reconocimiento judicial. Violaciones sustantivas: Primero: indebida valoración probatoria. Refiere, pretendió la reversión de las fincas expropiadas, por el incumplimiento en la causa expropiando. Asegura se valoró mal la prueba, pues se acredita que existen tuberías construidas por el ICE, mucho antes de haberse expropiado los terrenos. Además, indica, pese que el Tribunal estimó que en la finca existen plataformas, no hay prueba que lo acredite y en relación a las tuberías del proyecto privado según el testimonio del señor Protti, Director del Proyecto, estas no son de utilidad para el ICE. Segundo: se acredita en el hecho 10 de la sentencia, que las áreas que no fueron utilizadas para la construcción de las tuberías se reforestaron, cuando lo cierto es que las tuberías se construyeron mucho antes de ser expropiadas las fincas. Con lo que se demuestra una indebida valoración de las probanzas. Tercero: los hechos 11 y 12 no tienen respaldo en prueba. El que indique el representante del ICE, que las fincas expropiadas por su condición boscosa, son de mitigación del proyecto geotérmico, es un hecho no demostrado, además, recalca, se constata con esto que el ICE modificó la causa expropiandi. Tampoco es de recibo, dice, que el Tribunal estime que debe efectivamente, existir áreas de mitigación, pues no hay estudios de impacto ambiental que lo justifiquen, con lo que los jueces contrarían el canon 63.3 (no indica de cual ley). Aunado a lo anterior, explica, pese solicitarse el expediente administrativo completo, el ICE no aportó el del Proyecto Geotérmico Miravalles con el que se pudiese constatar la verdaderas intensiones sobre esas fincas. Con la ausencia de esa prueba, desaparece la actualidad de poseer las fincas. Cuarto: el hecho no probado tenido por el Tribunal, se acredita, dice, con las pruebas obrantes en autos. Quinto: el hecho probado 8, se basa en una prueba para mejor resolver que consiste en un mero dibujo sin valor probatorio, realizado por un testigo del ICE, que no merece credibilidad pues fue complaciente. Se extraña el reconocimiento judicial solicitado, aclara, pues el informe y el plano topográfico realizado por el perito a folio 119 solo se identifican 5 tuberías. Sexto: por haber litigado de buena fe, solicita se le absuelva del pago de las costas con fundamento en el canon 193 del CPCA.

VI.- En relación a los vicios sustantivos es evidente que el recurrente olvida que esta instancia procesal, no corresponde a un recurso ordinario (como es la apelación), ni resulta suficiente manifestar una serie de disconformidades generales y meramente argumentativas, en tanto es menester, según se ha dicho, el contraste de lo decidido con la infracción general que, en su criterio, tuvo lugar. De sus alegatos se observa, si bien se esmera en indicar las pruebas, en su criterio, mal valoradas y como la correcta interpretación de éstas hubiera dado un giro a la sentencia, olvida el casacionista indicar la violación sustantiva que dichos yerros conllevaban. No basta indicar la errónea valoración de la prueba desde su punto de vista, sino como aquella hace la violación sustantiva de mérito. Es decir, no esgrime cuál es la transgresión al ordenamiento jurídico en que incurre la sentencia impugnada. Por lo que ante la evidente omisión en combatir de manera sistemática y específica los fundamentos de la resolución recurrida, con otras razones normativas, y no con simples y genéricas disconformidades de criterio, sus reclamos sustantivos resultan insuficientes para generar la revisión del fallo controvertido ante esta Sede, por lo que se impone el rechazo de plano de los motivos reseñados.

VII.- Con relación a los vicios procesales y ultimo motivo sustantivo identificados en el recurso, debe destacarse que la nueva legislación procesal contenciosa prevé en su numeral 140, la posibilidad de rechazar de plano el recurso de casación cuando: “a) Del escrito quede claro que la resolución recurrida no puede ser objeto de casación, b) Se haya presentado extemporáneamente, c) Carezca de total fundamentación jurídica o, teniéndola, la Sala o el Tribunal de Casación deduzcan con claridad, la improcedencia del recurso, ya sea por razones procesales o de fondo”. En este último supuesto, el legislador propuso una alternativa que en materia contencioso administrativa resulta innovadora y expedita, de modo que, en aras de resolver en forma pronta y cumplida los procesos judiciales, permite a quienes conocen este recurso extraordinario, determinar desde el inicio, si en realidad el planteamiento es a todas luces improcedente, pese al cumplimiento de cuestiones estrictamente formales, tales como la presentación dentro del plazo y el respeto de la técnica misma de la casación conforme al canon 139 del Código de cita. Lo anterior en virtud de que, a nada conduce postergar la resolución de un recurso de esta naturaleza, si de su contenido se deduce con absoluta claridad que el reproche planteado será desestimado. En este caso, la parte demandada aduce en el primer reparo procesal, que se le puso en estado de indefensión, pues le fue rechazado el reconocimiento judicial solicitado, con el cual pretendía demostrar que en los bienes expropiados se construyeron tuberías que abastecen proyectos privados, lo cual dista del interés público de la causa expropiandi. En relación a este primer agravio, es de mérito indicar que, este medio probatorio no es de acatamiento obligatorio para los jueces, al contrario, esta supeditado a que se estime preciso en indispensable para el esclarecimiento de los hechos. En otras palabras, su admisión es discrecional. Habida cuenta, se requiere de la apreciación del juzgador respecto de la necesidad y la procedencia de la prueba. Entendido lo anterior, y conforme a lo expresado por el propio casacionista en los otros extremos del recurso, constan en autos otras pruebas que se refieren al punto en controversia, es decir, a la existencia de las tuberías en la propiedad expropiada. De dichas manifestaciones se deduce, la innecesaria recepción de la prueba que estima le fue negada, lo que hace al rechazo del agravio de indefensión planteado. En relación a los otros reparos procesales, se observa, mas que vicios en el procedimiento, se refieren a valoraciones probatorias que no corresponden ser analizadas como procesales sino como sustantivas y que a la postre son retomadas en los vicios de esa naturaleza, expuestos líneas adelante. Razón que lleva a esta Cámara al rechazo de los vicios del procedimiento expuestos. Por último, en cuanto a la referida condenatoria en costas, aun a pesar de que dice haber litigado de buena fe, lo cual se consigna en el reparo sexto de fondo, esta Sala observa que el reproche planteado, resulta a todas luces improcedente. Ya que en repetidas ocasiones, se ha dicho, que las costas son un extremo de obligada imposición para el juez contencioso por orden del precepto 193 del Código de la materia, el que expresa que en “las sentencias y los autos con carácter de sentencia, se condenará al vencido al pago de las costas personales y procesales, pronunciamiento que deberá hacerse de oficio. No obstante lo anterior, la parte vencida podrá ser exonerada del pago de las costas, cuando: a) La sentencia se dicte en virtud de pruebas cuya existencia verosímilmente no haya conocido la contraria y, por causa de ello, se haya ajustado la oposición de la parte. b) Por la naturaleza de las cuestiones debatidas haya existido, a juicio del Tribunal, motivo bastante para litigar”. De este modo, en los procesos como éste, la condenatoria procede aún de oficio, y corresponderá a la parte vencedora la liquidación posterior. El exonerar en los supuestos a) y b) del mandato de comentario, constituye una facultad discrecional del juez (al igual que ocurre con el artículo 222 del Código Procesal Civil que cita el recurrente). En ese entendido, no se verifica el equívoco reclamado. Ergo, los cargos de análisis deberán rechazarse de plano por el fondo.

POR TANTO

Se rechazan de plano por informales los cinco primeros agravios sustantivos. Se rechazan de plano por el fondo los restantes motivos.

Anabelle León Feoli Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Óscar Eduardo González Camacho Carmenmaría Escoto Fernández HGARCIACH

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    • Código Procesal Contencioso Administrativo Art. 193

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