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Res. 00199-2017 Sala Primera de la Corte · Sala Primera de la Corte · 22/02/2017
OutcomeResultado
The Chamber summarily rejected the cassation appeal because the appellant did not challenge the basis for the finding that it lacked standing and upheld costs as the ordinary consequence of losing.La Sala rechazó de plano la casación porque la recurrente no impugnó el fundamento de la falta de legitimación activa y mantuvo la condena en costas como consecuencia ordinaria del vencimiento.
SummaryResumen
The First Chamber summarily rejected the cassation appeal filed by Ordóñez y Acuña S.A. in proceedings to enforce a constitutional judgment concerning a planned fuel station that had obtained SETENA environmental viability. The lower court had found that the company lacked standing, dismissed its claim, and ordered it to pay costs. Although the appellant argued that the court failed to assess the losses caused by its inability to continue the project and alleged violations of the General Public Administration Law and the Constitution, it did not challenge the specific reasoning supporting the finding that it lacked standing. That unchallenged basis therefore became final, making the first ground incapable of changing the judgment and thus a futile cassation claim. The Chamber also upheld the costs award: ordering the unsuccessful party to pay costs is the general rule, whereas exemption is an exceptional, discretionary power. Courts must provide reasons when granting that exemption, but do not violate the governing provisions merely by applying the ordinary rule against the losing party.La Sala Primera rechazó de plano el recurso de casación presentado por Ordóñez y Acuña S.A. en la ejecución de una sentencia constitucional relacionada con la frustrada construcción de una estación de servicio que contaba con viabilidad ambiental de SETENA. El juzgado había declarado que la sociedad carecía de legitimación activa y, por ello, desestimó la demanda y le impuso las costas. Aunque la recurrente alegó que no se valoraron los daños derivados de la imposibilidad de continuar el proyecto y denunció infracciones de la Ley General de la Administración Pública y de la Constitución, no combatió las razones concretas que sustentaron la falta de legitimación. En consecuencia, ese fundamento adquirió firmeza y el primer agravio resultó incapaz de modificar el fallo, configurándose una casación inútil. La Sala también mantuvo la condena en costas: su imposición a la parte vencida es la regla, mientras que la exoneración es una facultad excepcional que debe ser justificada por el órgano juzgador.
Key excerptExtracto clave
Upon analyzing the appeal as presented, this Chamber determines that, in the grounds asserted, the cassation appellant does not challenge the Administrative and Civil Treasury Court’s reasoning for upholding the defense that the claimant company lacked standing; consequently, because the arguments advanced to overturn the judgment are futile, that decision became final and acquired res judicata effect, requiring summary rejection of the first ground because it constitutes futile cassation. As to the second alleged error, since the Administrative Court’s judgment became final because its basis was not challenged, ordering the losing party to pay costs by virtue of having lost is proper, while dispensing with costs is an exceptional measure because exemption is a discretionary power of the judge. Accordingly, the provisions governing the matter were not violated by ordering the losing party to pay costs. By contrast, when judges grant an exemption, they must justify their decision because it is the exception to the rule; for this reason, the second ground is likewise rejected. The appeal is summarily rejected.Del análisis del planteamiento del recurso, determina esta Cámara que el casacionista en los cargos que formula no cuestiona los argumentos del Juzgado Contencioso Administrativo por los cuales acogió la falta de legitimación ad causam activa de la sociedad actora, consecuentemente al resultar fútil lo que argumenta a efecto de casar el fallo, esa decisión adquirió firmeza, y con ello cosa juzgada material; imponiéndose el rechazo de plano del primer agravio al configurarse casación inútil. En cuanto al segundo quebrando, al decretarse la firmeza del fallo del Juzgado Contencioso Administrativo por no atacarse su fundamento, resulta procedente la imposición al vencido del pago de costas por el hecho de serlo, y su dispensa por la vía de excepción, al ser una potestad facultativa del juzgador de exonerarlas. En tal virtud, no se produjo quebranto de los artículos que regulan la materia, si se condena al vencido. Contrariamente, cuando se exonera, los juzgadores deben justificar su proceder, por ser ésta la excepción a la regla, motivo por el que del mismo modo se rechaza el segundo agravio. Se rechaza de plano el recurso.
Pull quotesCitas destacadas
"Los autos comunes y las resoluciones que no definan el fondo del asunto o no pongan término al proceso, tienen vedado el paso a la etapa casacional."
"Ordinary interlocutory orders and decisions that neither determine the merits nor terminate the proceedings may not proceed to the cassation stage."
Considerando I
"Los autos comunes y las resoluciones que no definan el fondo del asunto o no pongan término al proceso, tienen vedado el paso a la etapa casacional."
Considerando I
"La fundamentación es, por tanto, ajena al despliegue confuso de normas y alegatos; a la mezcla de argumentos ininteligibles o a la simple exposición de opiniones sobre la procedencia o justicia del caso; o bien, al recuento de los desaciertos que se consideran cometidos en la sentencia recurrida sin respaldo en normas o criterios jurídicos."
"Legal reasoning therefore cannot consist of a confusing display of rules and allegations, a mixture of unintelligible arguments, a mere statement of opinions about the merits or justice of the case, or a list of perceived errors in the challenged judgment unsupported by legal rules or criteria."
Considerando IV
"La fundamentación es, por tanto, ajena al despliegue confuso de normas y alegatos; a la mezcla de argumentos ininteligibles o a la simple exposición de opiniones sobre la procedencia o justicia del caso; o bien, al recuento de los desaciertos que se consideran cometidos en la sentencia recurrida sin respaldo en normas o criterios jurídicos."
Considerando IV
"Se requiere que el recurso cuente con una fundamentación jurídica mínima [...] deben explicarse las razones en las cuales sustenta su gestión, combatiendo los argumentos de derecho de la sentencia recurrida y consignando, al menos, alguna referencia normativa que le dé sustento."
"The appeal must contain minimum legal reasoning [...] it must explain the grounds supporting the application, address the legal arguments of the challenged judgment, and include at least some supporting reference to a legal rule."
Considerando IV
"Se requiere que el recurso cuente con una fundamentación jurídica mínima [...] deben explicarse las razones en las cuales sustenta su gestión, combatiendo los argumentos de derecho de la sentencia recurrida y consignando, al menos, alguna referencia normativa que le dé sustento."
Considerando IV
"De allí que, si el recurso omite por completo esa relación técnico-normativa a la que se ha hecho referencia o la que realiza resulta impertinente o desvinculada al caso de manera manifiesta y evidente, habrá que entender que carece de “total fundamentación jurídica”, y por tanto, incumple el necesario requisito establecido en el numeral 139.3, que se sanciona con el rechazo de plano, a tenor de lo dispuesto en el artículo 140 inciso c), ambos del mismo Código de referencia."
"Thus, if the appeal entirely omits the technical and normative connection described above, or if that connection is manifestly and evidently irrelevant or unrelated to the case, it must be deemed to lack all legal reasoning and therefore to violate the necessary requirement established in Article 139.3, which is sanctioned by summary rejection under Article 140(c) of the same Code."
Considerando IV
"De allí que, si el recurso omite por completo esa relación técnico-normativa a la que se ha hecho referencia o la que realiza resulta impertinente o desvinculada al caso de manera manifiesta y evidente, habrá que entender que carece de “total fundamentación jurídica”, y por tanto, incumple el necesario requisito establecido en el numeral 139.3, que se sanciona con el rechazo de plano, a tenor de lo dispuesto en el artículo 140 inciso c), ambos del mismo Código de referencia."
Considerando IV
Full documentDocumento completo
*160000121028CA* Res.000199A-S1-2017 SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, at eleven forty on veintidos de febrero de dos mil diecisiete.
In the constitutional judgment enforcement proceeding (proceso de ejecución de sentencia constitucional) brought by ORDOÑEZ Y ACUÑA S.A. against the ESTADO, Mr. Olman Ordónez Carvajal, who states that he is the representative of the plaintiff company, files a cassation appeal (recurso de casación) against ruling no. 981-2016, issued at 11:00 a.m. on 22 de junio de 2016 by the Juzgado Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda del Segundo Circuito Judicial de San José.
CONSIDERATIONS
I.Cassation (casación) is classified as an extraordinary remedy (instancia de carácter extraordinario), essentially for two reasons. First, because not every judicial ruling is subject to such an appeal, but only those provided for by law. Second, because the grounds for challenge (causales de impugnación) at that review stage are not open-ended but are likewise predetermined by the legal system. Regarding the first aspect, it should be noted, as a general rule, that judgments and orders having the force of a judgment (autos con carácter de sentencia) capable of producing substantive res judicata (cosa juzgada material) are subject to cassation appeal. Also subject to such an appeal are final rulings on the merits issued in proceedings to enforce final judgments and prior decisions rendered in plenary proceedings (procesos de conocimiento). In addition to this general formula, the Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA) itself identifies certain specific rulings for which this option is available.
By way of example, the following fall within this category: a) a ruling declaring the complaint inadmissible (art. 62.3); b) a ruling upholding the preliminary defenses (defensas previas) indicated in subsection 6) of provision 92 of the cited Code; and c) a ruling that finally resolves the “enforcement proceeding” (“proceso de ejecución”) for judgments in habeas corpus and amparo proceedings (amparos) before the Sala Constitucional (art. 183.3 ibidem). Consequently, ordinary orders and rulings that do not decide the merits of the matter or terminate the proceedings are barred from proceeding to the cassation stage. As to the grounds, it should be added that they are divided into procedural and substantive grounds. This is set forth in provisions 137 and 138 ibid. The procedural grounds are listed in broad, comprehensive terms and, where applicable, are adapted to the rules governing oral proceedings.
With respect to substantive grounds, provision is made for a possible violation concerning evidentiary elements (elementos probatorios), whether through departure from or contradiction of such evidence, or through failure to consider it or improper assessment thereof, commonly referred to as an “indirect violation” (“violación indirecta”). The latter group also includes a strictly legal violation, which occurs when a legal rule is improperly applied, incorrectly interpreted, or wrongfully disregarded, known in Costa Rican legal tradition as a “direct violation” (“violación directa”).
II.Having addressed the rulings against which a cassation appeal may be filed and the grounds for such an appeal, it is necessary to focus on the requirements for its admissibility. In this regard, it bears recalling that the anti-formalist approach with which the CPCA entered the Costa Rican legal system permeates each and every one of its own legal mechanisms. Accordingly, the cassation appeal is also freed from excessive admissibility requirements so that the cassation court (órgano casacional), as the apex of the system, may in most cases proceed to analyze the alleged violations, whether procedural or substantive, thereby fulfilling the essential purpose of this judicial stage and serving those who resort to it. Cassation has thus been made less stringent with respect to admissibility, without abandoning its inherent technical nature or its character and essence, since ultimately its role and purpose within the modern procedural system remain intact.
Nevertheless, despite the informality promoted by the current administrative litigation procedural legislation for filing a cassation appeal, it logically establishes a series of minimum and indispensable requirements concerning time, place, and form. They are created by statute because they are essential to this particular extraordinary remedy, since without them there would be neither procedural order nor balance; however, they must be interpreted flexibly and reasonably, because it must be recalled that those specified in article 139 of the referenced Code are the only requirements and formalities prescribed for a cassation appeal, as stated in subsection 5) of that same provision. Thus, subsection 1) of the provision just cited establishes that the appeal in question must be filed directly with the Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. For administrative litigation, this slightly modifies the system previously in force under civil procedural legislation, because the Chamber now not only rules on admissibility but, pursuant to provision 142.1 of the relevant Code, also refers the appeal to the opposing party for a period of 10 days, serving notice through the means that party has designated, in accordance with the communication previously sent to it by the trial court.
The purpose is to standardize the Code’s appellate framework, since, as a rule, appeals, whether ordinary or extraordinary, are filed directly with the higher court responsible for hearing them. The same statutory subsection also establishes the filing period: 15 business days counted from the business day following service of notice on all parties. If a motion to supplement or clarify (adición o aclaración) has been filed, that period shall begin to run on the business day following service on all parties of the decision on that motion. After addressing the time and place of filing, subsection 2) lists a series of “information” and “identification” requirements relating to the appellant and the proceeding which, by their nature (“data,” “procedural information”), may be cured within three days pursuant to provision 141 of the same statutory instrument. The following must therefore be stated:
IV.One final substantive requirement (article 139.3 ibidem) is added to the foregoing requirements, as it is necessary both for admissibility and for the subsequent consideration of the merits of the appeal. This is the statement of grounds for the appeal (motivación del recurso), which, given the characteristics of cassation, must be clear and precise. As prescribed by the provision under discussion, it must contain the factual and legal grounds for the case. The grounds are factual insofar as the appellant disputes the facts deemed proven or unproven, which entails weighing the evidence, or disputes the circumstances surrounding a violation of procedural rules; and they are legal when the issue raised concerns the application, omission, or improper interpretation of any rule forming part of the body of applicable law (bloque de juricidad), including, of course, principles of constitutional rank, or when the violation also operates derivatively or indirectly after the facts established in the challenged judgment have been modified.
In both procedural and evidentiary violations, factual grounds may accompany the legal grounds, which are always necessary; accordingly, the relevant arguments must address both aspects, on pain of inadmissibility. It is also necessary to clarify that, by express statutory mandate, the legal grounds need not identify the provisions concerning the weight of the evidentiary element or elements that were improperly assessed. Likewise, it is unnecessary to cite the rules that the trial court mistakenly used and mentioned in issuing and explaining its decision, because they appear in the challenged ruling itself. Nor, of course, is it essential to cite the provisions establishing the requirements, deadlines, and basic rules governing admission of the appeal. Rather than citing the latter provisions, what is essential is to comply with them and put them into practice when preparing and filing the cassation appeal.
Accordingly, the grounds required by law may be understood, broadly speaking, as technical legal reasoning that mentions a series of articles or legal rules that are interrelated or linked together and reasonably connected from two perspectives: to the arguments in the appeal and to the judgment being challenged. Insofar as a set of legal rules, or a single rule where appropriate, is cited that is pertinent and clearly related to the challenged judgment, whether regarding its factual or legal basis, and to the arguments in the appeal, legal grounds exist. References to case law or occasional citations to legal scholarship may sometimes reinforce the arguments made but generally are not essential to them. As this Chamber has already stated in interpreting the referenced article 139, “the appeal must contain minimum legal grounds [...] the reasons supporting the application must be explained, rebutting the legal arguments of the challenged judgment and including at least some reference to a legal provision supporting it” (Resolution n.° 318-A-2008, issued at 14 hours 25 minutes on 8 de mayo del 2008).
The statement of grounds is therefore incompatible with a confused recitation of rules and arguments, a mixture of unintelligible arguments, or the mere expression of opinions regarding the validity or fairness of the case, as well as with a recounting of the errors believed to have been committed in the challenged judgment without support in legal rules or criteria. Thus, if the appeal entirely omits the technical and legal connection referred to above, or if the connection it draws is manifestly and evidently irrelevant or unrelated to the case, it must be understood to be “entirely devoid of legal grounds” (“total fundamentación jurídica”) and therefore to fail to satisfy the necessary requirement established in provision 139.3, a failure sanctioned by summary dismissal pursuant to article 140 subsection c), both of the same referenced Code.
V.- Before ruling as required by law, it is appropriate to note, with regard to judgment no. 981-2016 of 11:00 a.m. on June 22, 2016, which is challenged herein, that its operative portion (parte dispositiva) provided: “THEREFORE: In accordance with the facts underlying the proceeding and the legal authorities cited, it is hereby ruled: The claimant company is found to lack active standing on the merits (legitimación ad causam activa), and the defense raised by the State’s representative is upheld, because Ordoñez y Acuña Sociedad Anónima lacks the active standing necessary to institute this proceeding; consequently, the present claim is DENIED in all respects and its file is ordered closed. In view of the manner in which this matter is decided, no ruling is issued on the substantive claims asserted by the claimant, as doing so is unnecessary, or on the other defenses raised by the State.
Costs (costas) shall be borne by the claimant company. NOTICE SHALL BE GIVEN.-” On that basis, in the present appeal in cassation (recurso de casación), Mr. Ordoñez Carvajal raises two grounds of error (agravios). In the first, he alleges a violation of substantive rules based on what he considers an improper assessment of the evidence, and alleges a violation of Articles 190 et seq. of the Ley General de la Administración Pública. He states that, in 1998, he began the procedures necessary to construct a fuel service station in San Luis de Santo Domingo de Heredia, for which he fulfilled a series of requirements, including approval of the land, environmental viability (viabilidad ambiental) (SETENA), construction designs, permits, and approval of the plans by the Dirección General de Transporte y Comercialización de Combustibles del Ministerio de Ambiente y Energía. He states that, in February 2006, Ms.
Sandra Valerio, in her capacity as President of the Asociación de Desarrollo Integral de la comunidad de San Luis de Santo Domingo de Heredia, filed an amparo proceeding (recurso de amparo) against the Ministro de Ambiente y Energía, the Director de la Dirección General de Transporte y Comercialización de Combustibles, and the Director de la Dirección de Urbanismo del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, which was assigned expediente no. 06-002135-0007-CO. He further states that the Sala Constitucional granted the amparo proceeding by applying the precautionary principle (principio precautorio), or “in dubio pro natura” (“indubio pro natura”); this made it impossible to continue developing the fuel service station project, resulting in the loss of large sums of money.
He adds that the decision in the amparo proceeding ordered the State to pay the damages (daños y perjuicios) sustained. On that basis, he instituted proceedings to enforce the constitutional judgment (ejecución de la sentencia constitucional); however, in the ruling on the merits challenged herein, the Juzgado Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda upheld the defense of lack of active standing on the merits and ordered the company he represents to pay the costs of enforcement. In his view, that ruling failed to assess the harm that he claims to have sustained, which was recognized by the constitutional decision and for which that decision ordered compensation; he considers this to constitute an indirect violation of Articles 190 et seq. of the Ley General de la Administración Pública and Articles 39 and 41 of the Constitución Política. As his second ground of error, he alleges an improper interpretation of the legal provisions concerning exemption from payment of both categories of costs in the proceeding (ambas costas del proceso), pursuant to Articles 193(c) and 150(2) of the Código Procesal Contencioso Administrativo. He considers it evident, given the nature of the issues disputed, that he had grounds to litigate and that both reason and substantive law support his having instituted this proceeding.
VI.- In this specific case, the present proceeding is brought so that this Chamber may review ruling no. 981-2016 of 11:00 a.m. on June 22, 2016, because it is asserted that the Juzgado Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda failed to assess the fact that the claimant company sustained harm and is entitled to compensation, as recognized by the constitutional ruling of 3:20 p.m. on August 5, 2008, which granted the amparo proceeding filed by the Asociación de Desarrollo Integral de San Luis de Santo Domingo de Heredia, and that this constituted an indirect violation of Articles 190 et seq. of the Ley General de la Administración Pública and Articles 39 and 41 of the Constitución Política. The award of costs resulting from the denial of enforcement of the constitutional judgment is also challenged. From its analysis of the arguments in the appeal, this Chamber determines that, in the objections he raises, the appellant in cassation (casacionista) does not challenge the reasons given by the Juzgado Contencioso Administrativo for upholding the claimant company’s lack of active standing on the merits.
Consequently, because his arguments are futile for purposes of quashing the judgment, that decision became final and acquired the force of substantive res judicata (cosa juzgada material); the first ground of error must therefore be summarily rejected because it would result in futile cassation review (casación inútil).
As to the second alleged violation (quebranto), because the judgment of the Juzgado Contencioso Administrativo became final when its underlying rationale was not challenged, it is appropriate to require the unsuccessful party to pay costs by virtue of having lost the case, while exemption from such payment is exceptional and lies within the court’s discretion. Accordingly, no violation of the articles governing the matter occurs when costs are imposed on the unsuccessful party. Conversely, when an exemption is granted, the judges must justify their action because it constitutes an exception to the rule; for this reason, the second ground of error is likewise rejected.
THEREFORE
The appeal is summarily rejected. Jar*/rec. 1281-S1-16 Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Carmenmaría Escoto Fernández Rocío Rojas Morales William Molinari Vilchez *1R524RIVPXY61* Telephone numbers: (506) 2295-3658 or 2295-3659, email address sala_primera@poder-judicial.go.cr
*160000121028CA* Res.000199A-S1-2017 SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las once horas cuarenta minutos del veintidos de febrero de dos mil diecisiete .
En el proceso de ejecución de sentencia constitucional establecido por ORDOÑEZ Y ACUÑA S.A. contra el ESTADO. El señor Olman Ordónez Carvajal, quien dice ser representante de la sociedad actora, formula recurso de casación contra la resolución no. 981-2016 de las 11 horas del 22 de junio de 2016, dictada por el Juzgado Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda del Segundo Circuito Judicial de San José.
CONSIDERANDO
I.Se califica la casación como una instancia de carácter extraordinario, básicamente por dos razones. En primer término, porque no toda resolución judicial es pasible de tal recurso, sino tan sólo las contempladas en la ley. Y, en segundo lugar, porque las causales de impugnación en esa etapa revisora no son abiertas, sino preestablecidas, de igual modo, por el ordenamiento jurídico. En lo relativo al primer aspecto, cabe señalar, como regla general, que son susceptibles del recurso de casación las sentencias y los autos con carácter de sentencia capaces de producir cosa juzgada material. Así mismo, lo son aquellos pronunciamientos finales y de fondo emitidos en las ejecuciones de sentencia de fallos firmes y precedentes recaídos en procesos de conocimiento. Frente a esta fórmula genérica, el propio Código Procesal Contencioso Administrativo (CPCA), puntualiza algunas resoluciones particulares a las cuales se les concede esta opción. A manera de ejemplo, se encuentran en esta posibilidad las siguientes:
II.Una vez hecha la mención de las resoluciones sobre las cuales procede interponer el recurso de casación y sus causales, se hace imprescindible enfocar los requisitos necesarios para su admisibilidad. En este sentido, bueno es recordar que la vocación antiformalista con que irrumpe el CPCA en el ordenamiento jurídico costarricense permea todos y cada uno de sus propios institutos. De esta manera, el recurso de casación se libera también de excesivos requisitos de admisibilidad, con el fin de que el órgano casacional (como vértice del sistema) pueda ingresar, las más de las veces, al análisis de los quebrantos alegados, sean procesales o sustantivos, en cumplimiento del fin esencial de esta instancia jurisdiccional y de quien a ella acude. Es así como se ha establecido una casación menos rigurosa en lo relativo a los aspectos de admisibilidad, sin abandonar el tecnicismo que le es propio ni su naturaleza y esencia, pues al fin y al cabo se mantiene incólume su rol y finalidad dentro del régimen procesal moderno.
Ahora bien, pese a la informalidad que propugna la legislación procesal contenciosa vigente para formular el recurso de casación, se articulan, como es lógico, una serie de requisitos mínimos e imprescindibles relativos al tiempo, lugar y forma. Se crean mediante ley, en tanto imprescindibles para este particular recurso extraordinario, ya que sin ellos no habría orden ni equilibrio procesal; empero, han de interpretarse de manera flexible y razonable, pues precisa recordar que los señalados en el artículo 139 del Código de referencia, son los únicos requisitos y formalidades previstos para el recurso de casación, según lo señala el inciso 5) de ese mismo precepto. De esta manera, en el apartado 1) de la norma recién citada, se establece que el recurso en mención deberá presentarse directamente ante la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Se modifica, en forma leve para el contencioso administrativo, el sistema hasta ahora vigente en la legislación procesal civil, dado que ahora la Sala no solo se pronuncia sobre la admisibilidad; de conformidad con el canon 142.1 del Código de la materia, lo pone en conocimiento de la parte contraria por el plazo de 10 días (notificándole por el medio que haya establecido, de acuerdo con la comunicación que le fue girada de previo por el órgano jurisdiccional de instancia).
Se busca con esto la estandarización del régimen recursivo que presenta el Código, dado que por regla, sean ordinarios o extraordinarios, se presentan directamente ante el superior encargado de conocerlos. En otro orden de ideas, en el mismo acápite normativo, se establece el plazo para su interposición: 15 días hábiles contados a partir del día hábil siguiente de notificadas todas las partes. Si se hubiere interpuesto adición o aclaración, el plazo indicado empezará a correr a partir del día hábil siguiente de notificadas todas las partes de lo resuelto sobre ello. Superado el tiempo y lugar de presentación se enumeran, en el apartado 2), una serie de requisitos de “información” e “identificación” del recurrente y del proceso que, por su naturaleza (“datos”, “información de trámite”), pueden ser subsanados en el plazo de tres días, a tenor de lo dispuesto en el numeral 141 del mismo cuerpo normativo. Así, deberá indicarse:
IV.A los anteriores requisitos se añade uno último de naturaleza material (artículo 139.3 ibídem), en tanto necesario para la admisibilidad y para la posterior valoración del recurso por el fondo. Se trata de la motivación del recurso, que por las características de la casación ha de ser clara y precisa. En este sentido debe contener, tal como lo dispone el precepto de comentario, la fundamentación fáctica y jurídica del caso. Fáctica, en la medida en que se muestre inconforme con los hechos que se han tenido por demostrados o por improbados (lo cual lleva a la ponderación de las probanzas) o con los las circunstancias acaecidas en la violación de normas procesales; y jurídica, cuando se trata de un problema que se expone acerca de la aplicación, omisión o indebida interpretación de cualquier norma que integre el bloque de juricidad, incluidos, por supuesto, los principios de rango constitucional o aquella que también opera por efecto reflejo o indirecto, después de que se modifican los hechos de la sentencia impugnada.
Tanto en la infracción procesal, como en la probatoria, pueden concurrir, junto con las razones jurídicas (siempre necesarias), las de carácter fáctico, y en ese sentido, los fundamentos de referencia deberán ser dirigidos en ambas vertientes, so pena de inadmisibilidad. Por su parte, es necesario aclarar que de la fundamentación jurídica se exonera, por expreso mandato legal, la indicación de aquellos cánones relativos al valor del elemento o elementos probatorios mal apreciados. De igual forma, resulta innecesario citar las normas que equivocadamente utilizó y mencionó el órgano jurisdiccional de instancia para emitir y razonar su decisión; porque constan en el mismo pronunciamiento recurrido. Y desde luego, no es indispensable citar los preceptos que establecen los requisitos, plazos y reglas básicas para la admisión del recurso. Antes que la cita de estas últimas, lo imprescindible es que se cumplan, que se pongan en práctica al momento de elaborar e interponer la casación.
Así las cosas, la fundamentación dispuesta por ley puede entenderse, grosso modo, como aquella argumentación técnico-jurídica en la que se mencionan una serie de artículos, o reglas jurídicas entrelazadas o concatenadas entre sí y vinculadas razonablemente en una doble perspectiva: con los argumentos del recurso y con la sentencia que se ataca. En la medida en que se cite un conjunto de normas jurídicas (o si es del caso, una sola de ellas) atinente y vinculada de manera clara con la sentencia combatida (ya sea en el sustento de hecho o derecho) y los argumentos del recurso, hay fundamentación jurídica. Los agregados jurisprudenciales o las eventuales citas doctrinales, reforzarán en ocasiones las alegaciones efectuadas pero, por lo general, no hacen a su esencia. Como lo ha dicho ya esta Sala, interpretando el artículo 139 de referencia, “se requiere que el recurso cuente con una fundamentación jurídica mínima [...] deben explicarse las razones en las cuales sustenta su gestión, combatiendo los argumentos de derecho de la sentencia recurrida y consignando, al menos, alguna referencia normativa que le dé sustento” (Resolución n.° 318-A-2008, de las 14 horas 25 minutos del 8 de mayo del 2008).
La fundamentación es, por tanto, ajena al despliegue confuso de normas y alegatos; a la mezcla de argumentos ininteligibles o a la simple exposición de opiniones sobre la procedencia o justicia del caso; o bien, al recuento de los desaciertos que se consideran cometidos en la sentencia recurrida sin respaldo en normas o criterios jurídicos. De allí que, si el recurso omite por completo esa relación técnico-normativa a la que se ha hecho referencia o la que realiza resulta impertinente o desvinculada al caso de manera manifiesta y evidente, habrá que entender que carece de “total fundamentación jurídica”, y por tanto, incumple el necesario requisito establecido en el numeral 139.3, que se sanciona con el rechazo de plano, a tenor de lo dispuesto en el artículo 140 inciso c), ambos del mismo Código de referencia.
V.De previo a resolver lo que en derecho corresponda, resulta de merito señalar acerca de la sentencia aquí recurrida, no. 981-2016 de las 11 horas del 22 de junio de 2016, que en su parte dispositiva estableció: “POR TANTO: De conformidad con los hechos que informan el proceso, citas legales mencionadas, se resuelve: Se declara la falta de legitimación ad causam activa de la sociedad actora, acogiendo la defensa formulada por la representación Estatal, por carecer la sociedad Ordoñez y Acuña Sociedad Anónima, de la legitimación activa necesaria para incoar este proceso, y en consecuencia se declara SIN LUGAR en todos sus extremos la presente demanda y se ordena su archivo. Por la forma en que se resuelve se omite pronunciamiento sobre las pretensiones de fondo esgrimidas por la parte actora por innecesario y las demás defensas formuladas por el Estado. Son las costas a cargo de la sociedad actora.
NOTIFÍQUESE.-”. A partir de lo cual, en el presente recurso de casación, el señor Ordoñez Carvajal formula dos agravios, en el primero acusa violación de normas sustantivas, al considerar indebida valoración de la prueba, denuncia violación de los artículos 190 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública. Comenta, en el año 1998 inició los trámites necesarios para la construcción de una estación de servicio de combustible en la localidad de San Luis de Santo Domingo de Heredia, para lo cual, cumplió una serie de requisitos, entre éstos, la aprobación del terreno, viabilidad ambiental (SETENA), diseños constructivos, permisos y la aprobación de planos de la Dirección General de Transporte y Comercialización de Combustibles del Ministerio de Ambiente y Energía. Dice, en febrero de 2006, la señora Sandra Valerio en su condición de Presidenta de la Asociación de Desarrollo Integral de la comunidad de San Luis de Santo Domingo de Heredia, formuló recurso de amparo contra el Ministro de Ambiente y Energía, el Director de la Dirección General de Transporte y Comercialización de Combustibles y el Director de la Dirección de Urbanismo del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, proceso que se le asignó el expediente no. 06-002135-0007-CO.
Comenta además, la Sala Constitucional acogió con lugar el recurso de amparo, en aplicación del principio precautorio o “indubio pro natura” ; lo que originó la imposibilidad de proseguir el desarrollo del proyecto de la estación de expendio de combustible, perdiendo grandes sumas de dinero. Agrega, la resolución del recurso de amparo condenó al pago de daños y perjuicios sufridos al Estado. A partir de lo cual, formuló la ejecución de la sentencia constitucional; sin embargo, en la resolución de fondo, aquí recurrida, el Juzgado Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, acogió la defensa de falta de legitimación ad causam activa y condenó a su representada al pago de las costas de la ejecución. A su criterio, esa resolución no valoró el daño que indica sufrió, avalado por el fallo constitucional y cuya indemnización ordenó; estima se da una violación indirecta de los artículos 190 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública y de los artículos 39 y 41 de la Constitución Política.
Plantea como segundo agravio, indebida interpretación de las normas jurídicas relativas a la exoneración del pago de ambas costas del proceso, de conformidad con los artículos 193 inciso c) y 150 inciso 2) del Código Procesal Contencioso Administrativo. Estima, evidente al tenor de la naturaleza de las cuestiones debatidas, tener motivos para litigar y le asiste razón y derecho material para haber incoado este proceso.
VI.En el caso concreto, se interpone el presente proceso para que esta Sala analice la resolución no. 981-2016 de las 11 horas del 22 de junio de 2016, en virtud de que se afirma el Juzgado Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, no valoró el hecho que la sociedad actora sufrió un daño y tiene derecho a ser indemnizada, de conformidad con el aval de la resolución constitucional de las 15 horas 20 minutos del 5 de agosto de 2008, que acogió el recurso de amparo formulado por la Asociación de Desarrollo Integral de San Luis de Santo Domingo de Heredia, al considerarse se dio una violación indirecta a los artículos 190 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública y a los artículos 39 y 41 de la Constitución Política. Asimismo, se reprocha la condena en costas al declararse sin lugar la ejecución de sentencia constitucional. Del análisis del planteamiento del recurso, determina esta Cámara que el casacionista en los cargos que formula no cuestiona los argumentos del Juzgado Contencioso Administrativo por los cuales acogió la falta de legitimación ad causam activa de la sociedad actora, consecuentemente al resultar fútil lo que argumenta a efecto de casar el fallo, esa decisión adquirió firmeza, y con ello cosa juzgada material; imponiéndose el rechazo de plano del primer agravio al configurarse casación inútil.
En cuanto al segundo quebrando, al decretarse la firmeza del fallo del Juzgado Contencioso Administrativo por no atacarse su fundamento, resulta procedente la imposición al vencido del pago de costas por el hecho de serlo, y su dispensa por la vía de excepción, al ser una potestad facultativa del juzgador de exonerarlas. En tal virtud, no se produjo quebranto de los artículos que regulan la materia, si se condena al vencido. Contrariamente, cuando se exonera, los juzgadores deben justificar su proceder, por ser ésta la excepción a la regla, motivo por el que del mismo modo se rechaza el segundo agravio.
POR TANTO
Se rechaza de plano el recurso. Jar*/rec. 1281-S1-16 Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Carmenmaría Escoto Fernández Rocío Rojas Morales William Molinari Vilchez *1R524RIVPXY61* sala_primera@poder-judicial.go.cr
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