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Res. 01611-2012 Sala Primera de la Corte · Sala Primera de la Corte · 06/12/2012
OutcomeResultado
The Chamber denies the cassation appeal and upholds the judgment that dismissed the reivindication claim and allowed the counterclaim, annulling the plaintiff's plans and maintaining possession in the defendant.La Sala rechaza el recurso de casación y confirma la sentencia que rechazó la demanda de reivindicación y acogió la reconvención, anulando los planos de la actora y manteniendo la posesión en la demandada.
SummaryResumen
The First Chamber reviews a cassation appeal in an agrarian dispute between two companies over ownership and possession of land with overlapping cadastral plans. The plaintiff, Entre Mares e Islas S.A., claimed that defendant Dark Cave D.C. S.A. encroached on part of its registered property by including it in a possessory information plan. The defendant counterclaimed to annul the plaintiff's plans and continue the possessory proceeding. The lower courts dismissed the main claim and upheld the counterclaim, annulling the plaintiff's plans and ordering the defendant be maintained in possession. On appeal, the plaintiff argued lack of the counterclaimant's standing, failure to rule on prescription, evidentiary errors, and infringement of property rights. The Chamber rejects the appeal: the counterclaimant has standing because it raised possessory claims; the prescription defense was deemed inherent in the finding of no right; and although the lower court omitted to weigh technical reports that cast doubt on the cadastral plans, such omission is harmless because the overall inconsistency of the plans makes it impossible to prove the overlap supporting the claim. The judgment is confirmed with costs against the appellant.La Sala Primera conoce un recurso de casación en un proceso agrario entre dos sociedades que disputan la propiedad y posesión de un terreno con superposición de planos catastrados. La actora Entre Mares e Islas S.A. alegó que la demandada Dark Cave D.C. S.A. invadió un área de su finca inscrita al incluirla en un plano de información posesoria. La demandada reconvino solicitando la nulidad de los planos de la actora y la continuación del trámite posesorio. En primera y segunda instancia se rechazó la demanda y se acogió la reconvención, anulando los planos de la actora y ordenando mantener la posesión en la demandada. En casación, la recurrente alegó falta de legitimación activa de la reconventora, omisión de pronunciamiento sobre prescripción, errores de valoración probatoria y violación del derecho de propiedad. La Sala rechaza el recurso: confirma que la reconventora tiene legitimación por plantear pretensiones posesorias; la prescripción se entendió acogida al declararse la falta de derecho; y aunque los jueces omitieron ponderar informes técnicos que restaban credibilidad a los planos, dicha omisión es irrelevante porque la inconsistencia general de los planos impide probar el traslape que sustenta la demanda. Se confirma la sentencia con costas a la recurrente.
Key excerptExtracto clave
In the third complaint, the appellant includes a long list of what it considers to be errors of evidentiary assessment made by the lower court. In assessing these alleged errors, it must be noted that the judges based their ruling on the technical conclusion reached by the expert appointed by the Court, Aquiles Chaves Arroyo, who expressly stated: '... The alleged overlap area of 2 ha 6651.51 sq m does not correspond to a registered property in the Real Property Registry.' Thus, the judges considered that the disputed area 'belongs to plan G-672530-2000 describing the land for possessory information in the name of the possessors Eladio Ponce Lara and Lemín Over Ibarra Lara,' which, they added, was verified 'in situ' by the Court. However, this Chamber considers that in this case the appellants forget that at this procedural stage it is insufficient to list a series of general and merely argumentative disagreements; it is necessary, as has been said, to contrast the decision with the general infringement that allegedly occurred in the ruling. Hence, the claim of some of the evidentiary errors alleged by the plaintiff is not useful and must be rejected, because it is clear they are not directed at attacking the foundation provided by the judges in the contested decision. Thus, the assertions regarding the alleged contradiction are useless—the contradiction being that the first-instance judge found that its property corresponds to plan G-0695623-2001, farm registration 225506-000, but then stated that it could not be clearly and forcefully proven that it was the registered owner of the disputed land. This is so because, from the Court's perspective, supported by the expertise of Aquiles Chavez, the disputed land does not belong to the plaintiff's farm. (...) Therefore, it is clear that the judges' failure to mention the Geotop report constitutes an error in evidentiary assessment that prevents the Court from basing its ruling solely on the expert opinion of Mr. Aquiles Chaves Arroyo, since the plans used for the various topographic and geodetic studies lack the necessary consistency for that purpose. Indeed, the assessments contained in the Geotop studies prevent granting the degree of credibility that the Court granted to the expert opinion of Mr. Chaves Arroyo. Nevertheless, this deciding body notes that the cassation is futile, because in the absence of conclusive evidence regarding the existence of an overlap in either direction, due primarily to the inconsistency of the plans in question, none of the evidence provided by the respective professionals is definitive in its findings for establishing whether or not the alleged overlapping of plans exists, which is the basis of the claim. Thus, the lack of sufficient persuasive elements to confirm whether there is an overlap between the plans of the plaintiff's property and the defendant's sought titling prevents acceptance of the plaintiff's thesis.En el tercer reparo, el casacionista incluye una larga lista de lo que en su criterio, constituyen errores de apreciación probatoria en los que incurre el Tribunal. A efecto de valorar los supuestos yerros, debe hacerse notar, los jueces, sustentaron su fallo en la conclusión técnica a la cual arriba el perito nombrado por el Juzgado, Aquiles Chaves Arroyo, al establecer expresamente, que: “… La supuesta área de traslape de 2ha 6651-51 metros cuadrados no corresponde a una finca inscrita en el Registro de la Propiedad inmueble (sic)”. De tal forma, estimaron los juzgadores, el área de conflicto “pertenece al plano G-672530-2000 que describe el terreno para información posesoria a nombre de los poseedores Eladio Ponce Lara y Lemín Over Ibarra Lara”, lo cual, agrega, fue verificado “in situ”, por el Tribunal. No obstante, estima esta Cámara, en el asunto de análisis, las recurrentes olvidan que en esta instancia procesal no resulta suficiente manifestar una serie de disconformidades generales y meramente argumentativas, en tanto es menester, según se ha dicho, el contraste de lo decidido con la infracción general que, en su criterio, tuvo lugar en el fallo. De ahí que no sea útil y en consecuencia deba rechazarse, la evocación de algunos de los errores de apreciación que plantea la actora, por cuanto es claro, no están dirigidos a atacar el fundamento brindado por los jueces en la resolución de interés. Así, resultan inútiles las manifestaciones respecto a la supuesta contradicción que se acusa, existió, al tener por acreditado el juzgador de primera instancia que su propiedad corresponde al plano G-0695623-2001, finca matrícula 225506-000, para posteriormente, indicar, que no se pudo demostrar en forma clara y contundente que fuera la dueña registral del terreno en litis. Lo anterior, por cuanto es claro, que desde la óptica del Tribunal, sustentada a su vez en la pericia del perito Aquiles Chavez, el terreno en pugna, no pertenece a la finca de la actora. (...) De tal suerte, es claro que la falta de mención del informe de Geotop por parte de los juzgadores, implica un error en la valoración probatoria, que imposibilita al Tribunal para tener como único fundamento en su fallo, el peritaje rendido por el señor Aquiles Chaves Arroyo, toda vez que los planos utilizados para los diversos estudios topográficos y de geodesia, carecen de la consistencia necesaria a ese fin. En efecto las valoraciones vertidas en los estudios de Geotop, impiden otorgar el grado de credibilidad que al efecto le ha otorgado el Tribunal al peritaje del señor Chaves Arroyo. No obstante, nota este órgano decisor, la casación resulta inútil, pues ante la falta de prueba contundente en cuanto a la existencia de un traslape en uno u otro sentido, debido básicamente a la inconsistencia de los planos en cuestión, ninguna de las probanzas aportadas al proceso por los respectivos profesionales resulta definitiva en sus hallazgos, a efecto de establecer si existe o no la alegada sobreposición de planos, alegato en el cual se funda la demanda. De tal suerte, la falta de elementos de convicción suficientes que ratifiquen si existe el traslape entre los planos de la propiedad de la actora y la pretendida titulación de la demandada, impide acoger la tesis de la primera.
Pull quotesCitas destacadas
"la legitimación ad causam activa, que interesa en el caso en estudio, es la capacidad para demandar (reconvenir), carácter que nace de la posición en que se halle el sujeto, respecto a la pretensión procesal promovida. En suma, es la identidad necesaria que debe darse entre el actor y el derecho que pretenda en juicio"
"active legitimatio ad causam, which is at issue here, is the capacity to sue (or counterclaim), a standing that arises from the subject's position in relation to the procedural claim brought. In short, it is the necessary identity that must exist between the plaintiff and the right claimed in court"
Considerando IV
"la legitimación ad causam activa, que interesa en el caso en estudio, es la capacidad para demandar (reconvenir), carácter que nace de la posición en que se halle el sujeto, respecto a la pretensión procesal promovida. En suma, es la identidad necesaria que debe darse entre el actor y el derecho que pretenda en juicio"
Considerando IV
"la casación resulta inútil, pues ante la falta de prueba contundente en cuanto a la existencia de un traslape en uno u otro sentido, debido básicamente a la inconsistencia de los planos en cuestión, ninguna de las probanzas aportadas al proceso por los respectivos profesionales resulta definitiva en sus hallazgos, a efecto de establecer si existe o no la alegada sobreposición de planos"
"the cassation is futile, because in the absence of conclusive evidence regarding the existence of an overlap in either direction, due primarily to the inconsistency of the plans in question, none of the evidence provided by the respective professionals is definitive in its findings for establishing whether or not the alleged overlapping of plans exists"
Considerando VIII
"la casación resulta inútil, pues ante la falta de prueba contundente en cuanto a la existencia de un traslape en uno u otro sentido, debido básicamente a la inconsistencia de los planos en cuestión, ninguna de las probanzas aportadas al proceso por los respectivos profesionales resulta definitiva en sus hallazgos, a efecto de establecer si existe o no la alegada sobreposición de planos"
Considerando VIII
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### RESULTANDO **1.** Based on the facts set forth and the legal provisions cited, the plaintiff corporation filed an ordinary lawsuit, seeking judgment: “1 The absolute nullity of cadastral map no. G-672530-2000 used in the possessory information proceeding of Dark Cave D C S.A. no. 01-000393-387-AG, of the Agrarian Court of Liberia, as it overlaps and encroaches upon the map previously registered in the National Cadastre no. G-695623-2001, with the pertinent communication to the National Cadastre for its execution. 2 The absolute nullity of the possessory information proceedings under case file no. 01-000393-387-AG, of the Agrarian Court of Liberia, initiated by Dark Cave D C S.A., for attempting to register as part of the property subject to titling a portion of the property registered in the Public Property Registry, title 22506-000, of the Registry of Guanacaste, owned by Entre Mares e Islas S.A. Let the clerk of the Agrarian Court be notified to make the pertinent annotations in the cited case file. 3 The restitution of the portion usurped by Dark Cave D.C. S.A. from property no. 22506-000 of the Registry of Guanacaste, to its legitimate owner Entre Mares e Islas S.A., according to the overlap sketches presented here and the original location of the fences according to maps G-503693-1998 and G 695823-2001. For the placement into possession, commission the public force. 4 The restitution of fences and boundary markers to their previous locations in the area from which its principal Entre Mares e Islas S.A. was dispossessed, the cost of which shall be paid by the defendant Dark Cave D C S.A., as determined in the enforcement of judgment. 5 The order against Dark Cave D C S.A. for payment of damages caused to Entre Mares e Islas S.A. for the destruction of the natural environment of the usurped area and the cost of its restoration, as established in the enforcement of judgment. 6 The order against Dark Cave D C S.A. for payment of both costs of this action.” **2.** The defendant answered negatively and raised the defenses of lack of right, lack of standing (falta de legitimación), and statute of limitations; as well as the generic expression “sine actione agit.” **3.** The defendant corporation filed a counterclaim against the plaintiff, seeking judgment declaring: "1. That this counterclaim against the corporation Entre Mares e Islas S.A. is established. 2. […] this counterclaim is granted in all its terms. 3. […] that maps G- 503.693-98 and G-695.623-2001 are poorly made, as they are not a faithful reflection of the information from the topographic protocol that gives rise to them. 4. […] that maps G- 503.693-98 and G-695.623-2001 are absolutely null, as they do not reflect the material reality of the properties they purport to describe and that, consequently, their registration must be canceled. 5. […] that map G-672.530-2000, which describes the property of his principal, has neither invaded nor in any way overlapped maps G- 503.693-98 and G-695.623-2001, of the plaintiff counter-defendant corporation. 6. The continuation of the possessory information proceedings filed under case file no. 01-000393-387-AG-3 in this same court until a final resolution is issued is ordered. 7. […] any eventual right that the counter-defendant corporation might have over the portion it seeks to claim is extinguished by statute of limitations, and therefore, it has no right to claim. 8. The portion of land that is the subject of dispute in this counterclaim shall remain in the possession of the company Dark Cave D.C. S.A. 9. The counter-defendant corporation is ordered to pay both costs." **4.** The plaintiff counter-defendant answered according to folios 471 to 475 without raising defenses.
**5.** Judge Rodrigo Valverde Umaña, in judgment no. 133-S-2009 of 8:00 a.m. on September 9, 2009, resolved: "With respect to the main claim, the DEFENSES of lack of right and lack of standing (falta de legitimación) are GRANTED. As unnecessary, a ruling on the remaining defenses is omitted. Therefore, the MAIN CLAIM IS DECLARED WITHOUT MERIT IN ALL ITS TERMS. WITH RESPECT TO THE COUNTERCLAIM, THIS COUNTERCLAIM AGAINST ENTRE MARES E ISLAS S.A. IS GRANTED, in the manner to be stated, understanding as denied what is not granted: 1) That maps G- 503.693-98 and G-695.623-2001 are poorly made and are absolutely null, for not being a faithful reflection of the information from the topographic protocol that gives rise to them and for not reflecting the material reality of the properties they purport to describe, and that, consequently, their registration must be canceled once this resolution is final. 2) That map G-672.530-2000, which describes the property of the counterclaimant defendant, has neither invaded nor in any way overlapped maps G- 503.693-98 and G-695.623-2001, of the counter-defendant plaintiff corporation. 3) Once this judgment is final, the continuation of the possessory information proceedings filed under case file no. 01-000393-387-AG-3 in this same court until a final resolution is issued is ordered. 4) The portion of land that is the subject of dispute in this counterclaim shall remain in the possession of the company Dark Cave D.C. S.A. 5) The counter-defendant plaintiff is ordered to pay both costs of this action." **6.** The counter-defendant plaintiff appealed, and the Agrarian Tribunal of the Second Judicial Circuit of San José, composed of judges Enrique Ulate Chacón, Antonio Darcia Carranza, and Carlos Picado Vargas, in judgment no. 0728-F-11 of 4:09 p.m. on July 18, 2011, decided: “By reason of all the foregoing, the judgment is hereby AFFIRMED.” **7.** Attorney Mauricio Rodríguez Méndez, in his stated capacity, files a cassation appeal (recurso de casación), expressly indicating the reasons on which he relies to refute the lower court's thesis.
**8.** In the proceedings before this Chamber, the prescriptions of law have been observed.
Judge Escoto Fernández authors the opinion.
### CONSIDERANDO **I.** Entre Mares e Islas S.A. (hereinafter Entre Mares e Islas), in its lawsuit against Dark Cave DC S.A. (hereinafter Dark Cave), stated that it is the owner of the Guanacaste property, title no. 22506-000, located in Santa Elena, canton of La Cruz, for which cadastral map G-0695623-2001 exists, which modified map no. G-503693-1998. It said that the defendant acquired from Messrs. Eladio Ponce Lara and Lemin Over Ibarra Lara the rights from the possessory information proceeding filed under case file no. 01-000393-387-AG, land described in cadastral map no. G-672530-2000. It asserted that although its land borders to the southeast with the property subject to the possessory information proceeding, the promoters of that process concealed this fact from the Court. Furthermore, it explained that in November 2000, the managers of that title proceeding, now of Dark Cave S.A., prepared cadastral map G-672530-2000, including a portion of its property of approximately two and a half hectares. It commented that the company Geotop Centroamericana Ltda. conducted a study showing the superimposition of the possessory information map over its own property maps. It noted that between July and August 2005, the fences dividing both properties in the overlap zone were removed, an area that was invaded and retained by the defendant, who remains in its possession to date, in turn destroying the vegetation and natural beauty of the site. It argued that this motivated its opposition to the title proceeding, for which the process was suspended, and the parties were ordered to resolve the matter in a declaratory proceeding. It requests in judgment to declare: a) the nullity of map G-672530-2000, as it overlaps maps G-503693-1998 and G-695623-2001, which describe its property; b) the nullity of the possessory information process, case file 01-000393-387-AG, as it seeks to register a portion of its land; c) the restitution of the usurped portion, as well as the removed fences and boundary markers, to their previous locations, all at the expense of the defendant; d) the defendant be ordered to pay for damages and both costs. The defendant answered negatively. It raised the defenses of lack of right, standing (legitimación), statute of limitations, and the generic expression sine actione agit. It counterclaimed seeking judgment declaring that: a) maps G-503693-1998 and G-695623-2001 are poorly made and are not a faithful reflection of the topographic protocol that gives rise to them, for which reason they are null; b) its map G-672530-2000 does not overlap the previously indicated maps; c) the possessory information proceeding be continued; d) any right of the counter-defendant over the portion claimed is extinguished by statute of limitations; e) it be maintained in the possession of the disputed land; f) both costs be borne by the counter-defendant. The counter-defendant plaintiff answered negatively. It did not raise defenses. The Trial Court upheld the defenses of lack of standing (legitimación) and right. It declared the lawsuit without merit and granted the counterclaim. It decreed the nullity of maps G-503693-98 and G-695623-2001 and that map G-672530-2000 does not overlap the previously cited maps. It ordered the continuation of the possessory information process and that the disputed area be maintained in the possession of the counterclaimant defendant. It imposed both costs on the counter-defendant plaintiff. The Tribunal affirmed. Dissatisfied, the plaintiff comes before cassation.
**II.** The appellant offers as evidence for better provision (prueba para mejor proveer) the photograph that appears on folio 671 “but enlarged, in three photos, with a note from Engineer Manuel Villegas Rodríguez. As well as the disk provided by PRIAS, from CENAT, where the referred photo appears” and requests an oral hearing (vista). Moreover, it must be mentioned that the guideline to follow regarding the receipt of evidence in the cassation stage is that stipulated in article 609 of the Civil Procedure Code (hereinafter CPC), which literally states: “Prohibition on receiving evidence. Before the cassation chamber, evidence may not be proposed or received, nor will it be permitted to admit any for better provision, unless it involves public documents of effective influence on the decision of the litis, and provided that they are already in the record or have been submitted with the appeal or with the amplification brief...”. That is, evidence failing to meet the requirements set forth therein will not be admitted. It is also clear that the photograph offered already appears in the case file, for which reason it is inappropriate and must be rejected, as it does not fall within the circumstances described by that canon. Likewise, it is necessary to warn that, in accordance with precepts 6 and 61 of the Law of Agrarian Jurisdiction (hereinafter LJA); and 556 to 562 of the Labor Code, in matters such as the present one, an oral hearing procedure (vista) is not provided for, therefore it must be denied.
**III.** Despite the fact that the appeal intermingles an indistinct series of grievances, from the analysis of the raised criticism, it can be inferred that there are actually four charges. In the first, it alleges a violation of articles 2 and 23 of the LJA, and precept 104 of the CPC. It criticizes that the counterclaimant defendant seeks the nullity of two maps of its registered property, without having raised a conflict of possession over the area under discussion, for which reason there is no basis for the judgment to resolve in those terms. It maintains that no property conflict was raised either because the part of the property subject to disagreement belongs to it materially and registrally. The foregoing, it affirms, in accordance with the registration record of the property and the maps describing it, G-503693-98 and G-695623-2001, which, according to the expert survey conducted, contain the disputed portion. It says that although the counterclaimant only points out an error in the maps it holds title to, claiming they are poorly made for not reflecting the reality of the land, the Tribunal establishes in its judgment that the prerequisites for upholding the reivindicatory action are not met. Thus, it declares the nullity of the maps based on a superior right of possession of the defendant, without the latter having discussed it. It argues that the right of possession cannot be above its registered property if usucapion has not been claimed. It relates that the counterclaimant's claim is based solely on the existence of map G-672530-2000, prepared when Messrs. Ponce Lara and Ibarra Lara were not the legitimate possessors of the land. It specifies that the defendant also changed the conditions of the area in controversy with machinery and built terraces in order to seize it. It emphasizes that there is an error in the closure of the map that does not legitimize it to grant its claim. It concludes that the counterclaimant defendant lacks active standing (legitimación activa), as it does not intend to demonstrate the real or personal right justifying its action. In the second criticism, it claims a violation of ordinals 153 subsection 3) and 154 of the CPC, and canon 45 of the LJA, because there was no ruling on all the debated issues. It states that if possession rights are not claimed in the counterclaim and no resolution was made regarding the negative statute of limitations on its right of action, the A quo cannot grant it. In the third censure, it criticizes improper evidentiary assessment and violation of the principles of law and equity when substantiating the judgment. In essence, it refers to a series of acts by the counterclaimant defendant that it considers evidence that it invaded and appropriated the overlapping land in bad faith, possession it maintains to date. Among them, it mentions the following, namely, that the defendant tried to conceal the occupation of the overlap segment and its insertion in the possessory information process, without mentioning it as an adjoining owner. However, it says, the Tribunal does not adequately assess this, as it indicates there was no illegitimate dispossession since it was land owned by the defendant. It also highlights that, during the judicial inspection (reconocimiento) proceeding, it was observed that in the area under conflict, the boundary was removed, and terraces were built with a tractor. Despite this, it continues, neither the topographer's presence nor the indications regarding where the fence used to be were allowed to be recorded in the proceeding. It asserts that on folios 670 and 671, the overlap of interest and the properly demarcated area can be seen, the place where the fence used to be, with the trees and vegetation that were destroyed a few months later. It argues that this photograph was taken in March 2005, when the counterclaimant used special machinery to alter the nature of the land. Regarding the facts deemed proven, it notes several contradictions. Regarding the first fact, it points out that the first-instance judge credits that its property corresponds to map G-0695623-2001 and is registered under title 225506-000, from which its standing (legitimación) to file the reivindicatory action regarding the portion of land of interest is derived. However, in Considerando IV, the A quo states that it could not clearly and conclusively demonstrate that it was the registered owner of the land in litem, which it finds unfortunate. Regarding the second fact, it accuses that on folio five, deed 142 appears, by which Jimmy Rodríguez Montero donates to Eladio Ponce Lara and Lemin Over Ibarra Lara, which cannot be included as a proven fact as it contains the parties' statements. It says that even though it is indicated that the defendant's map is from the year 2000 (in the name of Ponce Lara and Ibarra Lara), it is later indicated that in January 2001, Margarita Lara Salgado transfers the possession to them, which is paradoxical. Additionally, it relates that in the possessory information request, it is indicated that they had already possessed for 10 years, a situation extracted from deed no. 142. In its opinion, witness Ricardo Bonilla's testimony establishes that the land in litigation was sold by Margarita Lara Salgado to Federico Chacón, a circumstance the Tribunal does not analyze. It mentions that regarding the third fact deemed proven, the A quo does not indicate that an opposition was filed in the possessory information file 01-000393-0387-AG, which evinces, in its opinion, that the judges do not interpret this opposition as an important event. Regarding the fourth fact deemed proven, it argues that even though the matter relating to deed no. 276 granted before Notary Duarte Arauz (transfer of possession from Ponce Lara and Ibarra Lara to Dark Cave) is mentioned, it is not disclosed that in that same document “reservations” were established in favor of the buyer, in case of eventual declarations of superior right over the property. Regarding the fifth fact, it states that it is not true that Dark Cave entered into possession of the property at the time of purchasing the rights, as when answering the lawsuit, it acknowledged having performed works in the conflict zone during July and August of 2005. It adds that, although it offered several sworn statements as evidence for better resolution (prueba para mejor resolver), these were rejected, even though they record that Amancio Peña Carmona observed when the fences were being removed on Federico Chacón's boundary. It states that this statement (visible on folio 677) was made two days before Dark Cave acquired the overlapping land, at which time Federico was already recognized as owner. It emphasizes that this is why a resolutory condition was included in the deed of sale of possession to Dark Cave, in the sense that those works would be carried out first and then the transfer. Additionally, it establishes that in deed no. 13 (folio 678), there is a sworn statement by José Delgado Requene, in which he reveals that on that property, the fence posts were cut with a chainsaw when the terraces were built; however, it was rejected by the Tribunal as an evidentiary element for better provision. Regarding the sixth fact, it points out that the A quo overvalues the expert opinion rendered by Mr. Aquiles Chaves Arroyo, even though there is evidence in the record refuting what said professional concludes. It establishes that said expert opinion cannot be considered full proof, since, from the document issued by topographer Manuel A. Villegas Rodríguez, the closure error of the support polygonal is only three centimeters, which causes an error in the cadastral map of about 14 meters. Furthermore, it indicates that this was corroborated by the testimony of Franklin Carazo Serrano, who states that the displacements in the map are not important, nor do they affect the area measurement, as they are small, acceptable closure errors. Equally, it asserts that while he reports that no overlap exists, he later calculates that area. Similarly, it notes that it is affirmed that the areas in litigation do not correspond to any registered property and that the maps date from the registration date in the cadastre, forgetting to verify the dates mentioned in the survey protocols, which are not concordant. It emphasizes that in point four of the expert opinion, the superimposition with the map of a registered property is recognized, while affirming at the same time that it is not part of it. In this vein, in point 7, folio 579, a brief from its principal appears, warning that the protocol folios for map G-503693-98 are written in "handwritten script" and apparently in blue ink, making it less legible; therefore, the judge was requested to order Mr. Aquiles to transcribe the numbers on which he based himself to establish the closure error. However, when asked by the A quo, he stated he based himself on “…the information contained in the Topographer’s Protocol survey on the different folios…”, meaning he did not clarify it, without the A quo therefore failing to deem the request complied with. Furthermore, it mentions that when the expert was asked if the closure error could occur in another part of the map, he answered that although it causes the overlap, it could also occur in another part of the map, thus accepting the existence of the superimposition. It determines that even though Engineer Carazo found a closure error of 27 centimeters, this did not provoke any questioning by the A quo. It adds that the Tribunal, for its part, accredited the physical and geographical characteristics of the property “in situ,” which correspond to the material and cartographic reality of the described property, which it says occurs as a product of the changes made by the defendant to the area under conflict. Regarding the seventh proven fact, it estimates it contradicts the first fact deemed proven, since it first mentions that property 22506-000 is the one corresponding to cadastral map G-0695623-2001, which is demonstrated by the report from the company Geotop Centroamericana Limitada. It adds that the reports submitted by Geotop have not been assessed by the judges. Regarding the eighth fact, it argues that the map conforming to reality is G-672530-2000, referring to folio 579, a document that, it affirms, does not correspond to that map. It expresses that the A quo did not analyze the report prepared by the company Consultec regarding the environmental damage caused, which appears on folios 275 to 354. It asserts that regarding the sworn statement of Amancio Peña Carmona visible on folio 677, he reported the damage caused to the fence, from which it infers that he later lied in his testimony at trial, by stating that the conflict zone was used for planting corn and beans by Mrs. Margarita’s children, which is incompatible with the defendant’s statement that the area under discussion has not been used for agricultural purposes. Regarding the ninth fact deemed proven, it is likewise mentioned that it was used for chaguite production and agriculture, which is inconsistent with the answer to the lawsuit. Concerning the tenth fact, note that it is again based on statements by witness Peña Carmona, who warned of the damage to the boundary and later changed his version at trial. Therefore, such declaration is questionable, as he indicates that Margarita's children farmed in an area where the defendant itself acknowledges that no agricultural production existed. It says that the eleventh fact, related to the existence of a house, is false. Finally, it argues that the reference in the twelfth fact regarding the maintenance of fences is complacent. In the fourth reproach, it claims violation of article 45 of the Constitution and precepts 264, 266, 267, 295, 296 of the Civil Code. It mentions that, according to the first fact deemed proven, its principal is the owner of Guanacaste property title 22506-000, which is fully identified with map G-0695623-000. It adds that the defendant has passive standing (legitimación pasiva), as there is an overlap by the defendant's map, who also altered the boundaries, attempting to register part of its property as her own.
**IV.** In the first censure, the cassation appellant centers her claim on the alleged lack of standing (falta de legitimación) of the counterclaimant defendant. She insists, for this purpose, that the defendant does not seek to demonstrate in her counterclaim the real or personal right that justifies her action, as she did not raise a conflict of possession regarding the area under discussion. The Tribunal indicated that if the action was based on a reivindicatory action, it is evident that the counter-defendant has standing (legitimación), both active and passive, and her defense and claims are aimed at undermining the reivindicatory action. The judges add that her legitimacy lies precisely in having a legal relationship with the procedural claim. This standing (legitimación) is granted to her by the legitimate claim, aimed at seeking the nullity of maps G-503693-98 and G-695623-2001, and consequently granting validity to map G-672530-2000, which legitimizes her possession, to continue the possessory information proceedings. They add that to disregard that the counter-plaintiff’s claim does not arise from a claim of a “real right” is to disregard the very nature of such claims. This Chamber observes that standing (legitimación) has been understood as the aptitude to be a party in a specific process; it may be active or passive, which will depend on the conditions that the law establishes for this purpose regarding the procedural claim. Thus, active standing ad causam (legitimación ad causam activa), which is relevant in the case under study, is the capacity to sue (counterclaim), a character arising from the position in which the subject finds themselves regarding the procedural claim brought. In short, it is the necessary identity that must exist between the plaintiff and the right they seek in court (no. 976-2006 of 7:40 a.m. on December 19, 2006). Indeed, the plaintiff states in her pleadings that the defendant acquired the possessory information rights over unregistered land, which according to her interpretation, forms part of her property, title no. 22506-000 (facts four and nine of the complaint brief). Likewise, the plaintiff establishes that the defendant invaded and appropriated the overlapping land “and remains until now in possession thereof,” which eliminates any doubt regarding the possessory nature of the claims outlined in the lawsuit.
For her part, the counterclaimant, in her eighth claim, requests: “That the portion of land that is the subject of dispute in this counterclaim must be kept in the possession of the company Dark Cave D.C. S.A.”. Likewise, she requires that an order be issued to continue the possessory information process being processed under expediente 01-000393-387-AG-3. In light of the foregoing, it is undeniable that the defendant-counterclaimant has raised with crystal clarity claims aimed at keeping her in possession of the land that is the subject of the dispute, as well as ordering the continuation of the process in which her right to possess the strip of land in dispute is declared, a possession that, according to the plaintiff herself acknowledges, the defendant maintains to this date. Hence, the claim alleging a violation of precepts 2 and 23 of the LJA and 104 of the CPC is not receivable, and the grievance must consequently be dismissed.
V.In the second reproach, the appellant maintains that there was no pronouncement by the judges regarding all the debated issues, since the counterclaim did not outline claims concerning possessory rights nor did the challenged judgment resolve the negative prescription (prescripción negativa) of her right to sue. In this regard, this decision-making body opines, regarding the argument that the counterclaim does not include a declaration on possessory rights, according to Considering IV, such argumentation is not admissible, since it is clear not only that the counterclaim includes such claims, but also from the plaintiff's own statements in the complaint, it follows that to this date, it is that company that possesses the land that is the subject of the dispute (fact 12, complaint). Regarding the failure to resolve the matter of the negative prescription of the right to sue, this Chamber observes that this claim was in fact invoked as item 5) of the counterclaim. Indeed, it requested that the prescription of any right the plaintiff might have over the land subject to dispute be declared. It was also included in the answer to the complaint. The Court indicated that it was indeed raised as a defense when the answer to the complaint was filed and as a claim in the counterclaim. The judges pointed out that it must be understood that this was accepted, upon accepting the lack of right to bring an action for recovery of possession (reivindicar). Likewise, the judges add, the lower court indicated that what is not granted is understood as denied, since it is clear in that it admitted the declaratory action for the better right of possession. From the foregoing, the appellant is not correct in asserting that the judgment is silent in that regard, a reason that compels the dismissal of said reproach.
VI.In the third reproach, the appellant includes a long list of what, in her opinion, constitute errors of evidentiary assessment committed by the Court. For the purpose of evaluating the alleged errors, it must be noted that the judges based their judgment on the technical conclusion reached by the expert appointed by the Court, Aquiles Chaves Arroyo, when expressly establishing that: “… The alleged overlap (traslape) area of 2ha 6651-51 square meters does not correspond to a property registered in the Real Property Registry (Registro de la Propiedad inmueble) (sic)”. Thus, the judges deemed that the conflict area “belongs to the map (plano) G-672530-2000 that describes the land for possessory information (información posesoria) in the name of the possessors Eladio Ponce Lara and Lemín Over Ibarra Lara”, which, he adds, was verified “in situ” by the Court. However, this Chamber finds that, in the matter under analysis, the appellants forget that at this procedural stage it is not sufficient to express a series of general and merely argumentative disagreements, since it is necessary, as has been stated, to contrast what was decided with the general infraction that, in their view, took place in the judgment. Hence, the evocation of some of the assessment errors raised by the plaintiff is not useful and must consequently be rejected, since it is clear that they are not aimed at attacking the foundation provided by the judges in the resolution of interest. Thus, the statements regarding the alleged contradiction that is claimed existed, when the first-instance judge held it as proven that her property corresponds to map G-0695623-2001, property registration number 225506-000, only to later indicate that it could not be clearly and convincingly demonstrated that she was the registered owner of the land in litigation, are useless. The foregoing, since it is clear that from the Court's perspective, itself based on the expert opinion of expert Aquiles Chavez, the disputed land does not belong to the plaintiff's property. Nor is it relevant that the date of deed no. 142, in which Jimmy Rodríguez Montero donated his possession to Eladio Ponce Lara and Lemin Over Ibarra Lara, was omitted, since it is not a factual element capable of altering the result of the Court's interpretation. Additionally, it is indisputable that the summary of such public deed can indeed be included as a fact held as proven in the judgment of the judges, since it reviews the information contained in a public instrument, which, as it has not been argued to be false, can perfectly form part of that body of evidence. Nor are what is alleged regarding the preparation date of the defendant's map transcendent for the purposes of the challenge in this case, nor that the possessory information process indicated or not that the possession of Margarita Lara Salgado was being transferred to the defendant, or that the possessory information application stated that the applicants had 10 years of possession, since none of these facts has any importance compared to the thesis adopted by the expert and the Court, to the effect that there is no overlap (traslape). By the same reasoning, it is of no interest to determine whether, in effect, the land in litigation was sold to the defendant by Margarita Lara, or whether the first-instance judge failed to mention whether the plaintiff filed an opposition in the possessory information process. It likewise lacks repercussions for the case whether, when the possession of Ponce Lara and Ibarra Lara was transferred to Dark Cave, reservations were made in favor of the buyer, or whether Dark Cave acknowledged in the answer to the complaint having carried out works in the conflict zone during July and August 2005. Nor regarding the appellant's assertion that the overlap land was used for agriculture while this is denied in the answer to the complaint. Given that the aforementioned assertions do not suffice to call into question the results of the expert evidence, under these conditions. Now, the appellant disputes that the judicial inspection record (acta de reconocimiento judicial) did not wish to record the surveyor's presence nor were indications made about where the fence used to be. In this regard, concerning the agrarian cassation appeal for procedural grounds, this Chamber has reiterated: that: “… as a result of its new composition, and after a deep review of this position, a change occurred, opening the possibility for the appeal to be formulated alleging some procedural grounds, specifically in those cases where the defects have occurred in the judgment as a procedural act; not those referring to the procedure, which, by operation of law, are excluded from the control exercised by this Chamber. The foregoing, because the former can only be challenged at this venue, while the latter can be remedied by the Court. Nevertheless, the cases in which it is possible have been defined, currently limited to defects of incongruence and reformatio in pejus. Regarding the former, see resolution no. 583-F-2004 of 11 hours 35 minutes on July 14, 2004. As for reformatio in pejus, it was incorporated as a ground starting from judgment no. 1074-F-04 of 11 hours 20 minutes on December 16, 2004.” (Resolution no. 178 of 9 hours 50 minutes on March 14, 2007). Given the foregoing, it is undeniable that this decision-making body is not competent to address procedural defects. Notwithstanding the foregoing, and for the sake of more abundant reasoning, this Chamber notes that neither in that proceeding (folio 866) nor in the one conducted on October 24, 2006, are there oppositions from the plaintiff's representatives, nor filings in which the court's attention would have been drawn to any irregularity or inconsistency during the conduct of the judicial inspection, a reason why the claim raised in that sense is not receivable. Additionally, regarding her contention that the results of the expert opinion on environmental damage contained in the report of the company Consultec were not analyzed, it is clear, according to folio 358 of the expediente, that this was submitted belatedly. In any case, this decision-making body notes, the submitted report bears no relation to the foundation on which, as already stated, the judgment under review is based, which is that the overlap area is not part of the plaintiff's property, but rather is located on the map of the title applicants. For that reason, the fact that the judges do not relate the report on environmental damage in the judgment results in no prejudice to the plaintiff, nor is it of interest for the purposes of the appeal, for it does not attack the essence of what was decided. For the foregoing, it is clear that, as the Court bases itself on the thesis of expert Aquiles Chavez, to the effect that the overlap zone is not contained within the plaintiff's property, any evidence or argument aimed at demonstrating the origin of the asset, its acquisition date, or the chain of transfers is useless, for according to that evidence, it is clear the land is not located on the plaintiff's property.
VII.Regarding the evidence for a better decision (prueba para mejor resolver) that she says was rejected, this Chamber finds, indeed, in the first place, it concerns evidence for a better decision offered when the case was ready for judgment, with the record containing testimonial and documentary evidence offered by the parties, which in the Court's opinion was sufficient for the judgment. Complementarily, the expediente contains the statement given by the witness Amancio Peña Carmona, who, although, according to what the plaintiff stated, would have been in a position to testify about his participation in the fence destruction work on the boundary of Federico Chacón, in reality testified exactly the opposite, expressly indicating that no work had been done in that place, only simple fence repairs. Concerning the sworn statement of Mr. José Delgado Requene, which she imputes was rejected, unlike others, this was not offered as testimonial evidence, neither in the complaint nor in the response to the counterclaim, but only when the corresponding stages had expired, as evidence for a better decision offered in the appeal filing (folio 807). Thus, both with respect to the sworn statements given before a notary and the photographic evidence offered, it was left to the Court's discretion to determine its acceptance or not (Art. 331 of the CPC), without its rejection implying any sort of defect given a body of evidence that was, moreover, extensive.
VIII.Finally, regarding the appellant's emphasis that the judges “overvalue” the expert opinion rendered by Mr. Aquiles Chaves Arroyo, despite there being evidence in the record that refutes what said professional concludes, this Chamber finds that both the expert study rendered by Mr. Aquiles Chaves Arroyo (folio 575), and the technical evidence prepared by Engineer José Joaquín Castro García (folio 359), and the testimony of Mr. Franklin Carazo Serrano (folio 537), as well as the technical reports rendered by the company Geotop (folios 486 and 637), determine the existence of closure errors in all the maps under examination. Although both Chaves Arroyo and Carazo Serrano consider them small and acceptable errors, the position of Castro García is clear in that, “technically I cannot determine the claimed boundaries in a reliable manner because the fundamental documents for this lack the necessary consistency.” Likewise, regarding the suitability of the plaintiff's maps, he stated: “they have serious inconsistencies for use as a technical foundation for such analysis.” For his part, the expert opinion of Mr. Chaves Arroyo specified that the errors presented by the survey of the support traverse to prepare map G-503693-1998 (which describes the plaintiff's property), “lead to discrediting said map.” He emphasizes from that angle that such errors “are considerable and not acceptable” and there exists a closure error that causes the overlap (traslape) with map G-672530-2000 (map of the defendant's possessory information). He finally affirms that map G-672530-2000 “fits reality both on the ground and in its shape.” He adds that the closure errors existing in map 672530-2000 are minor and acceptable. In the same way, the studies conducted by the company Geotop (folios 486 and 637) establish the existence of linear closure errors in all maps, indicating that those found in the plaintiff's original map G-503693-98 are acceptable, but that when calculated in the surveyor's field notes, it found difficulty in understanding his handwriting and the shape of the numbers. It also detected an error in the course (derrotero) of map G-695623-2001 (of the plaintiff), stating that the azimuth possibly contains a digitization error. Regarding the defendant's map G-672530-2000, it found differences between the field notes and the map, among them, more points in the field notes' course than in the map, with a different sketch in the field notes. Regarding the expert examination that this same company performs taking into account the expert report of Chaves Arroyo, it considered that: “… as there are differences between the field notes information and the map's course, this causes a loss of credibility in the cadastral map G-672530-2000.” Additionally, although the Court in its judgment stated that it had verified “in situ” the physical and geographical characteristics of the property and that they correspond to the material and cartographic reality of the asset described, nevertheless, this Chamber notes that it did not pay attention to the diverse technical evidence that pointed out shortcomings in the maps that affected their credibility for the purpose of establishing the claimed boundaries in a reliable manner. In effect, the judges did not issue any opinion regarding the reports rendered by Engineer José Joaquín Castro and the company Geotop. The resolution contains no comment about the first of the studies, visible at folio 486, in which course and closure errors of all reviewed maps were determined, nor about the one prepared by Castro García, which indicated he could not determine the claimed boundaries reliably because the documents used lacked the necessary consistency. Nor does the judgment reference the second study prepared by Geotop, which reiterates the existence of error in the courses of the defendant's map, with a possible mistake when digitizing the inclusion of one of the azimuths, also casting doubt on the credibility of map G-672530-2000. Thus, it is clear that the failure to mention the Geotop report by the judges implies an error in the evidentiary assessment, which makes it impossible for the Court to base its judgment solely on the expert opinion rendered by Mr. Aquiles Chaves Arroyo, given that the maps used for the various topographical and geodetic studies lack the necessary consistency for that purpose. Indeed, the assessments rendered in Geotop's studies prevent granting the degree of credibility that the Court has given to Mr. Chaves Arroyo's expert opinion for that purpose. Nevertheless, this decision-making body notes that the cassation appeal is useless, because in the absence of conclusive evidence regarding the existence of an overlap (traslape) in one direction or another, due basically to the inconsistency of the maps in question, none of the evidence provided to the process by the respective professionals is definitive in its findings for the purpose of establishing whether or not the alleged map superimposition exists, an allegation on which the lawsuit is based. Thus, the lack of sufficient elements of conviction to confirm whether an overlap exists between the plaintiff's property maps and the defendant's attempted titling prevents accepting the first party's thesis. Along these lines, although for different reasons, the Court's decision must be upheld and the charge must be dismissed.
IX.In the fourth censure, she recriminates that her principal is the owner of the Guanacaste property, registration number 22506-000, which is fully identified with map G-0695623-000. She adds that the defendant has passive legal standing, since there is an overlap (traslape) of the defendant's map, who also modified the boundaries, attempting to register part of her property as her own. In this regard, in the opinion of this Chamber, the grievance does not meet the minimum requirements to be considered as such, since it does not combat the judgment. On the contrary, it limits itself to pointing out that the parties have legal standing without making reference to how this relates to what was decided, a reason for which the charge is informal and must therefore be rejected.
X.In view of the foregoing, the appeal shall be denied. The judgment is confirmed. Costs are assessed against the appellant in accordance with canon 611 of the Civil Procedure Code (Código Procesal Civil).
THEREFORE
The appealed judgment is confirmed. Costs are borne by the appellant.
Anabelle León Feoli Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Óscar Eduardo González Camacho Carmenmaría Escoto Fernández CGZAMORA/MCAMPOSS Telephones: (506) 2295-3658 or 2295-3659, e-mail [email protected] Classification prepared by SALA PRIMERA of the Poder Judicial. Its reproduction and/or distribution in onerous form is prohibited.
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Sala Primera de la Corte Analizado por: SALA PRIMERA Contenido de Interés:
Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Agrario Tema: Recurso de casación Subtemas:
Ofrecimiento de prueba.
La recepción de prueba en etapa de casación se rige por el artículo 609 del Código Procesal Civil. En la especie, la fotografía ofrecida como prueba para mejor proveer ya consta en el expediente, por lo que resulta improcedente y; se deberá rechazar, al no encontrarse en las circunstancias descritas en el citado canon.
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Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Agrario Tema: Recurso de casación Subtemas:
Casación por razones procesales.
Se abre la posibilidad de que el recurso de casación agraria por motivos procesales sea formulado acusando vicios producidos en la sentencia como acto procesal, ya sea por incongruencia o por reforma en perjuicio.
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Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Agrario Tema: Recurso de casación Subtemas:
Formalidades del recurso.
En la especie, se rechazan la evocación de algunos errores de apreciación que plantea la actora, por no estar dirigidos a atacar el fundamento brindado por los jueces en la resolución de interés. Por otro lado, no consta oposiciones de los representantes de la actora sobre alguna irregularidad o inconsistencia durante la celebración del reconocimiento, razón por la cual, no es de recibo el reclamo planteado en ese sentido.
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Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Agrario Tema: Recurso de casación Subtemas:
Vista o audiencia.
Conforme a los preceptos 6 y 61 de la Ley de la Jurisdicción Agraria; 556 a 562 del Código de Trabajo, en asuntos como el presente no está previsto el trámite de vista.
Contenido de Interés:
Tipo de contenido: Voto de mayoría Rama del Derecho: Agrario Tema: Legitimación Subtemas:
Concepto y presupuesto.
La legitimación es la aptitud para ser parte en un proceso concreto, puede ser activa o pasiva, lo cual dependerá de las condiciones que para tal efecto establezca la ley en cuanto la pretensión procesal. Así, la legitimación ad causam activa es la capacidad para demandar (reconvenir), carácter que nace de la posición en que se halle el sujeto, respecto a la pretensión procesal promovida. Es la identidad necesaria que debe darse entre el actor y el derecho que pretenda en juicio. En la especie, la demandada reconventora ha planteado pretensiones para que se le mantenga en posesión del terreno objeto de la disputa y se ordene continuar con el proceso en el cual se declare su derecho a poseer la franja de terreno en discordia, posesión que según la propia actora reconoce, la accionada mantiene hasta esta fecha; por lo que no se violan los preceptos 2 y 23 de la Ley de la Jurisdicción Agraria y 104 del Código Procesal Civil.
... Ver más *060000360387AG* RES : 001611-F-SI-2012 SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas treinta y cinco minutos del seis de diciembre de dos mil doce.
Proceso ordinario establecido en el Juzgado Agrario de Liberia, por ENTRE MARES E ISLAS SOCIEDAD ANÓNIMA, representada por su presidente y tesorero, ambos con facultades de apoderados generalísimos sin límite de suma, Jacques Cloutier, de nacionalidad canadiense, pasaporte n.° 044710111, soltero, constructor, vecino de Estados Unidos y Manuel Burgos Sáenz, economista; contra DARK CAVE D C SOCIEDAD ANÓNIMA, representada por su presidente con facultades de apoderado generalísimo sin límite de suma, Federico Chacón Castro, soltero, empresario, vecino de Guanacaste. Figuran además, como apoderado especial judicial de las partes, respectivamente, los licenciados Mauricio Rodríguez Méndez, vecino de San Ramón y Mario Alberto Piña Líos, de estado civil no indicado. Las personas físicas son mayores de edad y con las salvedades hechas, casados, abogados y vecinos de San José.
RESULTANDO
1. Con base en los hechos que expuso y disposiciones legales que citó, la sociedad actora estableció demanda ordinaria, para que en sentencia se: “1 La nulidad absoluta del plano catastrado No. (sic) G-672530-2000 utilizado en la información posesoria de Drak Cave D C S.A. No. (sic) 01-000393-387-AG, del Juzgado Agrario de Liberia, por cuanto se sobrepone y traslapa con el plano inscrito anteriormente en el Catastro Nacional No. (sic) G-695623-2001, comunicándose lo pertinente al Catastro Nacional para su ejecución. 2 La nulidad absoluta de los procedimientos de información posesoria del exp. No. (sic) 01-000393-387-AG, del Juzgado Agrario de Liberia promovido por Dark Cave D C S.A. por intentarse inscribir como parte de la finca objeto de la titulación una porción de la finca inscrita en el Registro Público de la Propiedad, matrícula 22506-000, del Partido de Guanacaste, propiedad de Entre Mares e Islas S.A. Comuníquese al señor secretario del Juzgado Agrario para que haga las anotaciones pertinentes en el expediente citado. 3 La restitución de la porción usurpada por Dark Cave D.C. S.A. de la finca No. (sic) 22506-000 del Partido de Guanacaste, a su legítima propietaria Entre Mares e Islas S.A. conforme con los croquis de traslape aquí presentados y la ubicación original de los cercados conforme a los planos G-503693-1998 y G 695823-2001. Para la puesta en posesión, comisiónese a la fuerza pública. 4 Las restitución de cercas y mojones a sus ubicaciones anteriores en cuanto al área de la que fue desposeída su representada Entre Mares e Islas S.A. cuyo costo deberá pagar la demandada Dark Cave D C S.A., según se determine en ejecución de sentencia. 5 La condenatoria a Dark Cave D C S.A., al pago de los daños ocasionados a Entre Mares e Islas S.A. por la Destrucción del ambiente natural del área usurpada y el costo de su restauración según se establezca en ejecución de sentencia. 6 La condenatoria a Dark Cave D C S.A. al pago de ambas costas de esta acción.” 2. La accionada contestó negativamente e interpuso las excepciones de falta de derecho, falta de legitimación y prescripción; así como la expresión genérica de “sine actione agit.” 3. La sociedad demandada planteó reconvención en contra de la actora, a fin de que en sentencia se declare: "1. Que se tenga por establecida la presente reconvención en contra de la sociedad Entre Mares e Islas S.A. 2. […] con lugar en todos sus extremos la presente reconvención. 3. […] que los planos G- 503.693-98 y G-695.623-2001, están mal confeccionados, por no ser fiel reflejo de la información del protocolo topográfico que les da origen. 4. […] que los planos G- 503.693-98 y G-695.623-2001, son absolutamente nulos, por no reflejar la realidad material de los inmuebles que pretenden describir y que en consecuencia deben cancelarse su inscripción. 5. […] que el plano G-672.530-2000, que describe la propiedad de su representado no ha invadido ni traslapa en lo absoluto los planos G- 503.693-98 y G-695.623-2001, de la sociedad demandada reconvenida. 6. Se ordene la continuidad de las diligencias de información posesoria que se tramita bajo el expediente No. (sic) 01-000393-387-AG-3 en este mismo despacho judicial hasta el dictado de la resolución de fondo. 7. […] que cualquier eventual derecho que pudiere tener la sociedad reconvenida sobre la porción que pretende hacer creer es de su propiedad , se encuentra prescrito por lo que no le asiste derecho alguno para reclamo. 8. Que la porción de terreno que es objeto de discusión en la presente reconvención se debe mantener, en posesión de la empresa Dark Cave D.C. S.A. 9. Que se condenen a la sociedad reconvenida al pago de ambas costas." 4. La actora reconvenida contestó conforme a folios 471 a 475 sin oponer excepciones.
5. El juez Rodrigo Valverde Umaña, en sentencia n.° 133-S-2009 de las 8 horas del 9 de setiembre de 200, resolvió: "En cuanto al (sic) demanda principal se DECLARAN CON LUGAR las EXCEPCIONES, falta de derecho, falta de legitimación. Por innecesario se omite pronunciamiento en cuanto al resto de las excepciones. Por lo anterior procede DECLARA SIN LUGAR, LA DEMANDA PRINCIPAL EN TODOS SUS EXTREMOS. EN CUANTO A LA RECONVENCIÓN, se declarar (sic) CON LUGAR , LA PRESENTE RECONVENCIÓN EN CONTRA DE ENTRE MARES E ISLAS S.A, en la forma en que se dirá, entendiéndose denegada en lo que no se otorgue: 1) Que los planos G- 503.693-98 y G-695.623-2001, están mal confeccionados y son absolutamente nulos, por no ser fiel reflejo de la información del protocolo topográfico que les da origen y por no reflejar la realidad material de los inmuebles que pretenden describir y que en consecuencia deben cancelarse su inscripción una ves (sic) firme esta resolución. 2) que (sic) el plano G-672.530-2000, que describe la propiedad de la demandada reconventora no ha invadido ni traslapa en lo absoluto los planos G- 503.693-98 y G-695.623-2001, de la sociedad demandada reconvenida. 3) Se ordena con la firmeza esta sentencia, la continuidad de las diligencias de información posesoria que se tramita bajo el expediente No. (sic) 01-000393-387-AG-3, en este mimo (sic) despacho judicial hasta el dictado de la resolución de fondo. 4) Que la porción de terreno que es objeto de discusión en la presente reconvención, se debe mantener en posesión de la empresa Dark Cave D.C. S.A. 5) Se condena a la parte actora reconvenida al pago de ambas costas de esta acción." 6. La actora reconvenida apeló y, el Tribunal Agrario del Segundo Circuito Judicial de San José, integrado por los jueces Enrique Ulate Chacón, Antonio Darcia Carranza y Carlos Picado Vargas, en sentencia n.° 0728-F-11 de las 16 horas 9 minutos del 18 de julio de 2011, dispuso: “En razón de todo lo expuesto, procede CONFIRMAR la sentencia.” 7. El licenciado Mauricio Rodríguez Méndez, en su expresado carácter, formula recurso de casación indicando expresamente las razones en que se apoya para refutar la tesis del Tribunal de instancia.
8. En los procedimientos ante esta Sala se han observado las prescripciones de ley.
Redacta la magistrada Escoto Fernández
CONSIDERANDO
I.Entre Mares e Islas S.A. (en adelante Entre Mares e Islas), en su demanda contra Dark Cave DC S.A. (en lo sucesivo Dark Cave), manifestó, es propietaria de la finca de Guanacaste, matrícula no. 22506-000, situada en Santa Elena, cantón de La Cruz, de la cual existe el plano catastrado G-0695623-2001, que modificó el no. G-503693-1998. Dijo, la accionada adquirió de los señores Eladio Ponce Lara y Lemin Over Ibarra Lara, los derechos de la información posesoria que se tramita en expediente no. 01-000393-387-AG, terreno que se describe en el plano catastrado no. G-672530-2000. Aseguró, a pesar que su terreno colinda por el sur-este con la finca objeto de la información posesoria, los promotores de ese proceso ocultaron ese hecho al Juzgado. Además, explicó, en noviembre de 2000, los gestores de esa titulación, ahora de Dark Cave S.A., levantaron el plano catastrado G-672530-2000 incluyendo una porción de su predio de aproximadamente dos hectáreas y media. Comentó, la empresa Geotop Centroamericana Ltda., elaboró un estudio en el cual se evidencia la superposición del plano de la información posesoria sobre los de su fundo. Apuntó, entre julio y agosto de 2005 fueron removidas las cercas que dividían ambas heredades en la zona del traslape, área que fue invadida y retenida por la demandada, quien a la fecha se mantiene en su posesión, destruyendo a su vez la vegetación y belleza natural del sitio. Argumentó, esto motivó su oposición al trámite de titulación, por lo cual el proceso se suspendió, ordenándose a las partes dirimir el asunto en un proceso declarativo. Solicita en sentencia, se declare: a) la nulidad del plano G-672530-2000, por cuanto se sobrepone a los planos G-503693-1998 y G-695623-2001, que describen su propiedad; b) la nulidad del proceso de información posesoria, expediente 01-000393-387-AG, por cuanto pretende inscribir una porción de su terreno; c) la restitución de la porción usurpada, así como las cercas y mojones removidos, a sus anteriores ubicaciones, todo a costa de la demandada; d) se condene a la accionada al pago de los daños y en ambas costas. La demandada contestó de forma negativa. Opuso las excepciones de falta de: derecho y legitimación, prescripción y la expresión genérica sine actione agit. Reconvino solicitando en sentencia se declare que: a) los planos G-503693-1998 y G-695623-2001, están mal confeccionados y no son fiel reflejo del protocolo topográfico que los origina, por lo cual son nulos; b) su plano G-672530-2000, no traslapa los anteriormente indicados; c) se continúe con la información posesoria; d) cualquier derecho de la reconvenida sobre la porción que pretende, se encuentra prescrito; e) se le mantenga en la posesión del terreno en disputa; f) son ambas costas a cargo de la reconvenida. La actora reconvenida contestó negativamente. No opuso excepciones. El Juzgado acogió las de falta de: legitimación y derecho. Declaró sin lugar la demanda, con lugar la reconvención. Decretó la nulidad de los planos G-503693-98 y G-695623-2001 y que el plano G-672530-2000 no traslapa los anteriormente citados. Ordenó continuar el proceso de información posesoria y mantener el área en pugna, en posesión de la demandada reconventora. Impuso ambas costas a la actora reconvenida. El Tribunal confirmó. Inconforme la accionante, acude ante casación.
II.La recurrente ofrece como prueba para mejor proveer la fotografía que consta a folio 671 “pero ampliada, en tres fotos, con una nota del Ing. Manuel Villegas Rodríguez. Así como el disco facilitado por PRIAS, del CENAT, en donde consta la referida foto” y pide trámite de vista. Por demás, se debe mencionar que el lineamiento a seguir respecto de la recepción de prueba en etapa de casación, es el estipulado en el artículo 609 del Código Procesal Civil (en adelante CPC), que a la letra señala: “Prohibición para recibir prueba. Ante la sala de casación no podrá proponerse ni recibirse prueba, ni le será permitido admitir alguna para mejor proveer, salvo que se trate de documentos públicos de influencia efectiva en la decisión de la litis, y siempre que consten en el proceso o que hayan sido presentados con el recurso o con el escrito de ampliación...”. Es decir, no se admitirá la que incumpla con los requisitos allí establecidos. Es claro además que la fotografía ofrecida ya consta en el expediente, razón por la cual, resulta improcedente y; se deberá rechazar, al no encontrase en las circunstancias descritas por ese canon. Del mismo modo, es menester advertir que, conforme a los preceptos 6 y 61 de la Ley de la Jurisdicción Agraria (en adelante LJA); 556 a 562 del Código de Trabajo, en asuntos como el presente no está previsto el trámite de vista, por lo cual deberá denegarse.
III.A pesar de que en el recurso se entremezclan una serie indistinta de agravios, del análisis de la censura planteada, se puede colegir, se trata en realidad de cuatro cargos. En el primero, reclama violación de los artículos 2 y 23 de la LJA, y del precepto 104 del CPC. Recrimina, la demandada reconventora plantea la nulidad de dos planos de su finca inscrita, sin haber planteado un conflicto de posesión del área que se discute, razón por la cual, no existe fundamento para que el fallo resuelva en esos términos. Sostiene, tampoco se presentó conflicto de propiedad porque la parte del fundo objeto del desacuerdo le pertenece material y registralmente. Lo anterior, afirma, conforme a la inscripción registral del bien y de los planos que lo describen, G-503693-98 y G-695623-2001, los cuales, según el peritaje realizado, contienen la porción en discordia. Dice, si bien la reconventora solo señala un error en los planos de los cuales es titular, alegando que están mal confeccionados por no reflejar la realidad del terreno, el Tribunal establece en su fallo, que no concurren los presupuestos para acoger la acción reivindicatoria. Así, declara la nulidad de los planos con base en un mejor derecho de posesión de la demandada, sin que ésta lo haya discutido. Argumenta, el derecho de posesión no puede estar por encima de su propiedad inscrita, si no se ha alegado la usucapión. Relata, la pretensión de la reconventora se basa solo en la existencia del plano G-672530-2000, elaborado cuando los señores Ponce Lara e Ibarra Lara, no eran los legítimos poseedores del terreno. Precisa, la demandada cambió además las condiciones del área de controversia con maquinaria y construyó unas terrazas con el fin de apoderarse de ella. Recalca, existe un error en el cierre del plano que no le legitima para declarar con lugar su pretensión. Concluye, la demandada reconventora no cuenta con legitimación activa, por cuanto no pretende demostrar el derecho real o personal que justifica su accionar. En la segunda censura, endilga, violación de los ordinales 153 inciso 3) y 154 del CPC, canon 45 de la LJA, por cuanto no hubo pronunciamiento respecto de todas las cuestiones debatidas. Enuncia, si en la reconvención no se pretenden derechos de posesión y no se ha resuelto sobre la prescripción negativa de su derecho de accionar, el A quo no puede declararla con lugar. En el tercer reparo, recrimina indebida valoración probatoria y quebranto de los principios de derecho y equidad al fundamentar el fallo. En esencia refiere una serie de actos de la demandada reconventora que considera, evidencian que de mala fe, invadió y se apropió del terreno de traslape, posesión que mantiene hasta la fecha. Entre ellas, menciona, las que a continuación se citan, a saber, que la accionada intentó ocultar la ocupación del segmento de trasposición y su inserción en el proceso de información posesoria, sin mencionarla como colindante. Sin embargo, dice, el Tribunal no lo valora adecuadamente, pues indica, no hubo desapoderamiento ilegítimo en tanto se trataba de un terreno propiedad de la demandada. Destaca asimismo, en el acto del reconocimiento, se pudo apreciar que en el área en conflicto, la colindancia fue removida, construyéndose unas terrazas con tractor. A pesar de ello, continúa, no se quiso consignar en el ni la presencia del topógrafo, ni las indicaciones relativas al lugar donde antes estuvo la cerca. Asevera, a folio 670 y 671 se aprecia el traslape de interés y el área debidamente deslindada, lugar donde antes estaba la cerca, con la arboleda y vegetación que fue destruida unos meses después. Arguye, esa fotografía fue tomada en marzo de 2005, cuando la reconventora utilizó maquinaria especial para variar la naturaleza del terreno. En cuando a los hechos tenidos por demostrados, advierte varias contradicciones. En cuanto al primero, apunta, el juzgador de primera instancia acredita que su propiedad corresponde al plano G-0695623-2001 y que se encuentra inscrita bajo la matrícula 225506-000, de lo cual se deriva su legitimación para interponer la acción reivindicatoria, respecto a la porción de terreno de interés. No obstante, en el considerando IV, el A quo indica, que no pudo demostrar en forma clara y contundente que fuera la dueña registral del terreno en litis, lo que encuentra desafortunado. En cuanto al segundo, acusa, a folio cinco consta la escritura 142 por la cual Jimmy Rodríguez Montero dona a Eladio Ponce Lara y Lemin Over Ibarra Lara, lo cual no puede incluirse como un hecho probado, por cuanto contiene las declaraciones de las partes. Dice, si bien se indica que el plano de la parte demandada es del año 2000, (a nombre de Ponce Lara e Ibarra Lara), posteriormente se señala que en enero de 2001, Margarita Lara Salgado les traspasa la posesión, lo cual es paradójico. Adicionalmente, relata, en la solicitud de información posesoria se indica que ya tenían 10 años de poseer, situación que se extrae de la escritura no. 142. A su juicio, la prueba del testigo Ricardo Bonilla, establece que el terreno en litigio lo vendió Margarita Lara Salgado a Federico Chacón, circunstancia que no analiza el Tribunal. Menciona, en cuanto al tercer hecho tenido por probado, el A quo no indica que se planteó oposición en el expediente de información posesoria 01-000393-0387-AG, lo cual evidencia, en su opinión, que los jueces no interpretan esa oposición como un evento importante. Respecto al hecho cuarto tenido por demostrado, arguye, si bien se menciona lo relativo a la escritura no. 276 otorgada ante la notaria Duarte Arauz, (traspaso de la posesión de Ponce Lara e Ibarra Lara a Dark Cave), no se exterioriza que en ese mismo documento fueron establecidas “reservas” a favor del comprador, para el caso de eventuales declaratorias de mejor derecho sobre la finca. Relativo al hecho quinto, expone, no es cierto que Dark Cave haya entrado en posesión del bien al momento de la compra de los derechos, pues al contestar la demanda, reconoció haber realizado obras en la zona de conflicto durante julio y agosto de 2005. Agrega, aunque ofreció varias declaraciones juradas como prueba para mejor resolver, esta fue rechazada, a pesar de que en ellas se hace constar, que Amancio Peña Carmona observó cuando en la colindancia de Federico Chacón se eliminaban las cercas. Refiere, esta declaración (visible a folio 677) tuvo lugar dos días antes de que Dark Cave adquiriera el terreno sobrepuesto, momento en el cual, ya se reconocía como dueño a Federico. Recalca, de ahí que se haya incluido en el documento de venta de la posesión a Dark Cave, una condición resolutoria en el sentido de que se realizarían primero esas obras y luego el traspaso. Adicionalmente, establece, en la escritura no. 13, (folio 678), aparece declaración jurada de José Delgado Requene, en la cual revela que en esa finca se cortaron los postes de la cerca con motosierra al momento de construirse las terrazas, sin embargo, fue rechazada por el Tribunal como elemento probatorio para mejor proveer. En cuanto al hecho sexto, señala, el A quo sobrevalora el peritaje rendido por el señor Aquiles Chaves Arroyo a pesar de que hay probanzas en los autos que refutan lo que dicho profesional concluye. Establece, dicha pericia no puede tenerse como plena prueba, puesto que, del documento emitido por el topógrafo Manuel A. Villegas Rodríguez, el error de cierre de la poligonal de apoyo es de solo tres centímetros, lo cual origina un error en el plano catastrado de unos 14 metros. Además, indica, esto fue corroborado por la testimonial de Franklin Carazo Serrano, quien manifiesta que los desplazamientos en el plano no son importantes, ni afectan la medida del área, pues se trata de errores de cierre pequeños y aceptables. Igualmente, asegura, mientras relata que no existe traslape, luego calcula esa área. De la misma forma, anota, se afirma que las áreas en litigio no corresponden a ninguna finca inscrita y que los planos datan de la fecha de inscripción en el catastro, olvidando verificar las datas mencionadas en los protocolos de levantamiento, las cuales no son contestes. Enfatiza, en el punto cuatro del peritaje, se reconoce la superposición con el plano de una finca inscrita, afirmando a la vez que no es parte de aquella. A este tenor, en el punto 7, folio 579, consta escrito de su representada, en el cual se advierte que los folios del protocolo del plano G-503693-98 están escritos en “manuscrita” y aparentemente con tinta azul lo que lo hace menos legible, por ello se le solicitó al juez requerir al señor Aquiles transcribir los números en que se basó para establecer el error de cierre. No obstante, ante la pregunta del A quo, indicó haberse basado en “…la información que tiene el levantamiento del Protocolo del Topógrafo en los diferentes folios…”, es decir, que no lo aclaró, sin que por ello el A quo dejara de tener por cumplida la prevención. Además, menciona, al preguntarse al perito si el error de cierre podía darse en otra parte del plano, contestó que aunque éste provoca el traslape, también podía darse en otra parte del plano, aceptando la existencia de la superposición. Determina, aunque el ingeniero Carazo encontró un error de cierre de 27 centímetros, esto no provocó ningún cuestionamiento del A quo. Complementa, el Tribunal tuvo por su parte acreditadas “in situ” las características físicas y geográficas del inmueble, que corresponden a la realidad material y cartográfica del bien que se describe, lo cual dice, ocurre como producto de los cambios hechos por la demandada al área en conflicto. En cuanto al sétimo hecho probado, estima, se contradice con el hecho primero tenido por demostrado, toda vez que menciona primero que la finca 22506-000 es la que responde al plano catastrado G-0695623-2001, lo cual se demuestra con el informe de la empresa Geotop Centroamericana Limitada. Agrega, los informes rendidos por Geotop no han sido valorados por los jueces. En cuanto al hecho octavo, aduce que el plano que se ajusta a la realidad es el G-672530-2000, remitiendo al folio 579, pliego que afirma, no corresponde a ese plano. Expresa, el A quo no analizó el informe elaborado por la empresa Consultec sobre el daño ambiental causado que consta en folios 275 a 354. Asegura, en cuanto a la declaración jurada de Amancio Peña Carmona visible a folio 677, éste reportó los daños realizados en la cerca, de lo cual deriva, que posteriormente mintió en su declaración en juicio, al indicar que la zona en conflicto fue utilizada para siembra de maíz y frijoles por los hijos de doña Margarita, lo cual es incompatible con la contestación de la demandada en cuanto a que el área en discusión no ha sido utilizada para fines agropecuarios. Referente al hecho noveno tenido por demostrado, igualmente se menciona que se utilizó para producción de chaguite y agricultura, lo cual es inconsistente con la contestación de la demanda. Concerniente al hecho décimo, nótese que de nuevo se basa en declaraciones del testigo Peña Carmona, quien alertó de los daños en la colindancia y luego cambió su versión en juicio. Por ello, tal declaración es cuestionable, pues señala que los hijos de Margarita cultivaban en una zona donde la propia demandada reconoce que no hubo producción agrícola. Dice, es falso el hecho decimoprimero, relacionado a la existencia de una casa. Finalmente, aduce, la referencia del hecho décimosegundo en cuanto a que se daba mantenimiento a los cercos, es complaciente. En el cuarto reproche, esgrime violación al artículo 45 de la Constitución y preceptos 264, 266, 267, 295, 296, del Código Civil. Menciona, de acuerdo al hecho tenido por demostrado, número uno, su representada es propietaria de la finca de Guanacaste matrícula 22506-000, que se identifica plenamente con el plano G-0695623-000. Agrega, la demandada posee legitimación pasiva, por cuanto existe un traslape por parte del plano de la accionada, quien además modificó los linderos, pretendiendo inscribir parte de su propiedad como suya.
IV.En la primera censura, la casacionista centra su reclamo en la supuesta falta de legitimación de la demandada reconventora. Insiste para ello, en que la accionada no pretende demostrar en su contrademanda el derecho real o personal que justifica su accionar, pues no planteó conflicto de posesión respecto del área que se discute. El Tribunal indicó, si la acción se basó en una acción reivindicatoria, es evidente que la contrademandada tiene legitimación, tanto activa como pasiva, y su defensa y pretensiones están orientadas a enervar la reivindicación. Agregan los jueces, su legitimidad estriba justamente en tener una relación jurídica con la pretensión procesal. Tal legitimación se la concede la pretensión legítima, orientada a solicitar la nulidad de los planos G-503693-98 y G-695623-2001, y otorgar en consecuencia validez al plano G-672530-2000, que legitima su posesión, para darle continuidad a las “diligencias” de información posesoria. Adicionan, desconocer que la pretensión de la contrademandante no parte del reclamo de un “derecho real”, es desconocer la naturaleza misma de tales pretensiones. Observa esta Sala, la legitimación ha sido entendida como la aptitud para ser parte en un proceso concreto, puede ser activa o pasiva, lo cual dependerá de las condiciones que para tal efecto establezca la ley en cuanto la pretensión procesal. Así, la legitimación ad causam activa, que interesa en el caso en estudio, es la capacidad para demandar (reconvenir), carácter que nace de la posición en que se halle el sujeto, respecto a la pretensión procesal promovida. En suma, es la identidad necesaria que debe darse entre el actor y el derecho que pretenda en juicio (no. 976-2006 de las 7 horas 40 minutos del 19 de diciembre de 2006). En efecto, la actora refiere en sus alegatos que la demandada, adquirió los derechos de información posesoria sobre un terreno sin inscribir, que acorde a su interpretación, forma parte de la finca de su propiedad, matrícula no. 22506-000 (hechos cuatro y nueve del escrito de demanda). Asimismo, establece la accionante, que la demandada invadió y se apropió del terreno del traslape “y se mantiene hasta ahora en posesión del mismo”, lo cual elimina cualquier duda, en cuanto al carácter posesorio de las pretensiones esbozadas en la demanda. Por su parte la reconventora, en su pretensión número ocho, solicita: “Que la porción de terreno que es objeto de discusión en la presente reconvención se debe mantener en posesión de la empresa Dark Cave D.C. S.A.”. Asimismo, requiere, se ordene continuar con el proceso de información posesoria que se tramita en el expediente 01-000393-387-AG-3. Conforme a lo expuesto, resulta inobjetable, la demandada reconventora ha planteado con claridad meridiana, pretensiones dirigidas a que se le mantenga en posesión del terreno objeto de la disputa, así como en cuanto a que se ordene continuar con el proceso en el cual se declare su derecho a poseer la franja de terreno en discordia, posesión que según la propia actora reconoce, la accionada mantiene hasta esta fecha. De ahí que el reclamo por el cual se alega la violación de los preceptos 2 y 23 de la LJA y 104 del CPC no sea de recibo, debiéndose en consecuencia, proceder al rechazo del agravio.
V.En el segundo reproche, la recurrente sostiene, no hubo pronunciamiento de los juzgadores respecto de todas las cuestiones debatidas, toda vez que en la reconvención no se esbozaron pretensiones sobre derechos posesorios ni se resolvió en el fallo atacado sobre la prescripción negativa de su derecho de accionar. Al respecto, opina este órgano decisor, en cuanto al alegato en el sentido de que la contrademanda no incluye una declaratoria sobre derechos posesorios, conforme al Considerando IV, tal argumentación no es procedente, puesto que es claro, que no solo la reconvención incluye tales pretensiones, sino que del propio dicho de la actora en el escrito de demanda, resulta que a esta fecha, es esa sociedad la que posee el terreno objeto de disensión (hecho 12, escrito de demanda). Referente a no haberse resuelto lo relativo a la prescripción negativa del derecho a accionar, observa ésta Cámara, tal pretensión fue en efecto invocada como 5) de la reconvención. En efecto solicitó se declarara la prescripción de cualquier derecho que la accionante pudiera tener sobre los terrenos objeto de contienda. También fue incluida en el escrito de contestación de la demanda. El Tribunal indicó, que en efecto fue planteada como excepción al plantearse la contestación de la demanda y como pretensión de la contrademanda. Señalaron los juzgadores, debe entenderse que esta fue acogida, al acogerse la falta de derecho para reivindicar. Asimismo, agregan los juzgadores, el A quo indicó que lo no concedido se entiende como denegado, pues es clara en cuanto a que admitió la acción declarativa del mejor derecho de posesión. De lo anterior, no lleva razón la recurrente en cuanto a que el fallo es omiso en ese respecto, razón que obliga al rechazo de dicho reproche.
VI.En el tercer reparo, el casacionista incluye una larga lista de lo que en su criterio, constituyen errores de apreciación probatoria en los que incurre el Tribunal. A efecto de valorar los supuestos yerros, debe hacerse notar, los jueces, sustentaron su fallo en la conclusión técnica a la cual arriba el perito nombrado por el Juzgado, Aquiles Chaves Arroyo, al establecer expresamente, que: “… La supuesta área de traslape de 2ha 6651-51 metros cuadrados no corresponde a una finca inscrita en el Registro de la Propiedad inmueble (sic)”. De tal forma, estimaron los juzgadores, el área de conflicto “pertenece al plano G-672530-2000 que describe el terreno para información posesoria a nombre de los poseedores Eladio Ponce Lara y Lemín Over Ibarra Lara”, lo cual, agrega, fue verificado “in situ”, por el Tribunal. No obstante, estima esta Cámara, en el asunto de análisis, las recurrentes olvidan que en esta instancia procesal no resulta suficiente manifestar una serie de disconformidades generales y meramente argumentativas, en tanto es menester, según se ha dicho, el contraste de lo decidido con la infracción general que, en su criterio, tuvo lugar en el fallo. De ahí que no sea útil y en consecuencia deba rechazarse, la evocación de algunos de los errores de apreciación que plantea la actora, por cuanto es claro, no están dirigidos a atacar el fundamento brindado por los jueces en la resolución de interés. Así, resultan inútiles las manifestaciones respecto a la supuesta contradicción que se acusa, existió, al tener por acreditado el juzgador de primera instancia que su propiedad corresponde al plano G-0695623-2001, finca matrícula 225506-000, para posteriormente, indicar, que no se pudo demostrar en forma clara y contundente que fuera la dueña registral del terreno en litis. Lo anterior, por cuanto es claro, que desde la óptica del Tribunal, sustentada a su vez en la pericia del perito Aquiles Chavez, el terreno en pugna, no pertenece a la finca de la actora. Tampoco posee relevancia el que se haya dejado de mencionar la fecha de la escritura no. 142 en la cual Jimmy Rodríguez Montero donó su posesión a Eladio Ponce Lara y Lemin Over Ibarra Lara, puesto que no se trata de un elemento fáctico capaz de alterar el resultado de la intelección del Tribunal. Adicionalmente, resulta indiscutible que el resumen de tal escritura pública si puede ser incluido como un hecho tenido por probado a juicio de los juzgadores, puesto que reseña la información contenida en un instrumento público, que al no haber sido argüido de falso, puede perfectamente integrar ese elenco probatorio. Tampoco es trascendente para los efectos impugnatorios del caso, lo que se aduce en cuanto a la fecha de elaboración del plano de la parte demandada, ni que en el proceso de información posesoria se haya señalado o no que se traspasaba a la accionada la posesión de Margarita Lara Salgado, o que en la solicitud de información posesoria se expresara que los solicitantes contaban con 10 años de posesión, puesto que ninguno de estos hechos tiene importancia alguna frente a la tesis asumida por el perito y el Tribunal, en cuanto a que no existe traslape. De la misma inteligencia, no reviste interés determinar si en efecto, el terreno en litigio fue vendido a la accionada por Margarita Lara, o si el juzgador de primera instancia dejó de mencionar si la actora planteó oposición en el proceso de información posesoria. Carece igualmente de repercusión para el caso, si al traspasarse la posesión de Ponce Lara e Ibarra Lara a Dark Cave, se hicieron reservas a favor del comprador, o si Dark Cave reconoció en la contestación de la demanda haber realizado obras en la zona de conflicto durante julio y agosto de 2005. Tampoco en cuanto afirma la recurrente que el terreno de traslape se utilizó para agricultura mientras que ello se niega en la contestación de la demanda. Visto que las aseveraciones citadas no alcanzan a poner en entredicho los resultados de la prueba pericial, en estas condiciones. Ahora bien, la casacionista discute, que en el acta de reconocimiento judicial no se quiso consignar la presencia del topógrafo ni se hicieron indicaciones sobre el lugar donde antes estuvo la cerca. Al respecto, en cuanto al recurso de casación agraria por motivos procesales, esta Sala ha reiterado; que: “…a raíz de su nueva integración, y luego de una revisión profunda de esta postura, operó un cambio, dando apertura a la posibilidad de que el recurso sea formulado acusando algunos motivos procesales, concretamente en aquellos casos en que los vicios se hayan producido en la sentencia como acto procesal; no así los que se refieran al procedimiento, los que, por imperio de ley, se encuentran excluidos del control que ejerce esta Sala. Lo anterior, en razón de que los primeros solamente pueden ser impugnados en esta sede, en tanto que los otros, pueden ser subsanados por el Tribunal. Con todo, los supuestos en los que se hace posible, se han ido definiendo, en la actualidad, circunscritos a los vicios por incongruencia y por reforma en perjuicio. Respecto del primero, puede verse resolución no. 583-F-2004 de las 11 horas 35 minutos del 14 de julio de 2004. En cuanto a la reformatio in pejus, se incorporó como causal a partir del fallo no. 1074-F-04 de las 11 horas 20 minutos del 16 de diciembre del 2004”. (Resolución no. 178 de las 9 horas con 50 minutos del 14 de marzo de 2007). Expuesto lo anterior, resulta inobjetable, éste órgano decisor no es competente para de vicios en el procedimiento. Sin perjuicio de lo anterior, y a mayor abundamiento de razones, observa esta Sala, ni en esa diligencia (folio 866) ni en la realizada el 24 de octubre de 2006, constan oposiciones de los representantes de la actora, ni escritos en los cuales se hubiese llamado la atención del despacho sobre alguna irregularidad o inconsistencia durante la celebración del reconocimiento, razón por la cual, no es de recibo el reclamo planteado en ese sentido. Adicionalmente, en cuanto esgrime, que no fueron analizados los resultados del peritaje sobre daño ambiental contenidos en el informe de la empresa Consultec, es claro, conforme a folio 358 del expediente, que este fue aportado en forma tardía. En todo caso, nota este órgano decisor, el informe vertido no guarda relación con el fundamento en el que, como ya se ha dicho, se sustenta el fallo de examen cual es, que el área del traslape no es parte de la propiedad de la actora, sino que se ubica en el plano de los titulantes. Por ese motivo, del hecho de que los juzgadores no hagan relación en la sentencia al informe sobre daño ambiental, no resulta ningún perjuicio para la actora, ni reviste interés para efectos del recurso, pues no ataca la esencia de lo resuelto. Por lo anterior, es claro, al basarse el Tribunal en la tesis del perito Aquiles Chavez, en cuanto a que la zona de traslape no está contenida en la propiedad de la actora, resulta inútil cualquier prueba o argumento dirigido a demostrar el origen del bien, su fecha de adquisición, o la cadena de traspasos, pues conforme a esa probanza, es claro que el terreno no está ubicado en la finca de la actora.
VII.En cuanto a la prueba para mejor resolver, que dice, fue rechazada, estima esta Sala, en efecto, en primer término, se trata de prueba para mejor resolver ofrecida cuando el proceso estaba listo para dictar sentencia, constando en autos, la testimonial y documental ofrecida por las partes, que en criterio del Tribunal, resultaba suficiente a efecto del fallo. En forma complementaria, en el expediente consta la declaración rendida por el testigo Amancio Peña Carmona, quien, si bien, de acuerdo a lo expresado por la actora, habría estado en condición de declarar sobre su participación en las labores de destrucción de las cercas en la colindancia de Federico Chacón, en la realidad testificó todo lo contrario, indicando expresamente que en ese lugar no se habían realizado trabajos, sino simple reparaciones de cercas. Referente a la declaración jurada del señor José Delgado Requene, que imputa, le fue rechazada, a diferencia de otras, ésta no fue ofrecida como testimonial, ni en el escrito de demanda ni en el de contestación a la reconvención, sino únicamente cuando se encontraban vencidas las etapas correspondientes, como prueba para mejor resolver ofrecida en el escrito de apelación (folio 807). De tal manera, tanto respecto de las declaraciones juradas otorgadas ante notario, como de las pruebas fotográficas ofrecidas, quedaba al criterio del Tribunal determinar su aceptación, o no, (art. 331 del CPC) sin que su rechazo implicara alguna suerte de vicio ante un haber probatorio, que resultaba por demás amplio.
VIII.Finalmente, en cuanto recalca la casacionista, que los jueces “sobrevaloran” el peritaje rendido por el señor Aquiles Chaves Arroyo, a pesar de que hay prueba en los autos que refuta lo que dicho profesional concluye, estima esta Cámara, tanto en el peritazgo rendido por el señor Aquiles Chaves Arroyo (folio 575), como en la prueba técnica elaborada por el Ingeniero José Joaquín Castro García (folio 359), y testimonial del señor Franklin Carazo Serrano (folio 537), como en los informes técnicos rendidos por la empresa Geotop (folios 486 y 637), se determina la existencia de errores de cierre en todos los planos objeto de examen. Si bien, tanto Chaves Arroyo como Carazo Serrano, estiman, son errores pequeños y aceptables, es clara la posición de Castro García en cuanto a que, “técnicamente no puedo determinar los linderos reclamados de manera confiable pues los documentos fundamentales para eso, no tienen la consistencia necesaria”. Asimismo, sobre la idoneidad de los planos de la parte actora, refirió: “tienen serias inconsistencias para utilizarlos como fundamento técnico para tal análisis”. Por su parte, el peritaje del señor Chaves Arroyo, precisó que los errores que presenta el levantamiento de la poligonal de apoyo para elaborar el plano G-503693-1998 (que describe el fundo de la actora), “conducen a no darle credibilidad a dicho plano”. Enfatiza desde esa arista, que tales errores, “son considerables y no aceptables” y existe un error de cierre que provoca el traslape con el plano G-672530-2000 (plano de la información posesoria de la demandada). Finalmente afirma, que el plano G-672530-2000 “se ajusta a la realidad tanto en el terreno, como en su forma”. Agrega que los errores de cierre existentes en el plano 672530-2000 son menores y aceptables. De la misma manera, los estudios realizados por la empresa Geotop, (folios folios 486 y 637), establecen la existencia de errores lineales de cierre en todos los planos, indicando, que los encontrados en el plano original de la actora G-503693-98, son aceptables, pero que, al calcularlo en el protocolo del topógrafo, encontró dificultad para comprender su letra y la grafía de los números. También detectó un error en el derrotero del plano G-695623-2001, (de la actora) refiriendo que, posiblemente, el acimut contiene un error de digitación. En cuanto al plano de la demandada, G-672530-2000, encontró diferencias entre el protocolo y el plano, entre ellas, mas puntos en el derrotero del protocolo que en el plano, con un croquis diferente en el protocolo. En cuanto al examen pericial que realiza esta misma empresa tomando en cuenta el informe pericial de Chaves Arroyo, estimó que: “…al existir diferencias entre la información del protocolo y el derrotero del plano, provoca la pérdida de credibilidad del plano catastrado G-672530-2000”. Adicionalmente, si bien el Tribunal en su fallo indicó, que tuvo por acreditadas “in situ” las características físicas y geográficas del inmueble y que corresponden a la realidad material y cartográfica del bien que se describe, no obstante, observa esta Cámara, no prestó atención a la diversa prueba técnica que señaló falencias en los planos que afectaban su credibilidad a efecto de establecer los linderos reclamados de manera confiable. En efecto, los juzgadores no emitieron criterio alguno respecto de los informes rendidos por el Ingeniero José Joaquín Castro y la empresa Geotop. No se incluye en la resolución ningún comentario sobre el primero de los estudios, visible a folio 486 en el cual se determinaron errores de derrotero y cierre de todos los planos revisados, tampoco en el elaborado por Castro García, que indicó no poder determinar los linderos reclamados de manera confiable, puesto que los documentos utilizados carecían de la consistencia necesaria. Tampoco se hace relación en la sentencia al segundo estudio elaborado por Geotop, el cual reitera la existencia de error en los derroteros del plano de la demandada, con un posible yerro al digitar la inclusión de uno de los acimutes, arrojando también duda sobre la credibilidad del plano G-672530-2000. De tal suerte, es claro que la falta de mención del informe de Geotop por parte de los juzgadores, implica un error en la valoración probatoria, que imposibilita al Tribunal para tener como único fundamento en su fallo, el peritaje rendido por el señor Aquiles Chaves Arroyo, toda vez que los planos utilizados para los diversos estudios topográficos y de geodesia, carecen de la consistencia necesaria a ese fin. En efecto las valoraciones vertidas en los estudios de Geotop, impiden otorgar el grado de credibilidad que al efecto le ha otorgado el Tribunal al peritaje del señor Chaves Arroyo. No obstante, nota este órgano decisor, la casación resulta inútil, pues ante la falta de prueba contundente en cuanto a la existencia de un traslape en uno u otro sentido, debido básicamente a la inconsistencia de los planos en cuestión, ninguna de las probanzas aportadas al proceso por los respectivos profesionales resulta definitiva en sus hallazgos, a efecto de establecer si existe o no la alegada sobreposición de planos, alegato en el cual se funda la demanda. De tal suerte, la falta de elementos de convicción suficientes que ratifiquen si existe el traslape entre los planos de la propiedad de la actora y la pretendida titulación de la demandada, impide acoger la tesis de la primera. En esa línea, aunque por razones distintas, la decisión del Tribunal deberá mantenerse y habrá de rechazarse el cargo.
IX.En la cuarta censura, recrimina, su representada es propietaria de la finca de Guanacaste matrícula 22506-000, que se identifica plenamente con el plano G-0695623-000. Agrega, la demandada posee legitimación pasiva, por cuanto existe un traslape del plano de la accionada, quien además modificó los linderos, pretendiendo inscribir parte de su propiedad como suya. Al respecto, en criterio de esta Sala, el agravio no cumple los requisitos mínimos a efecto de ser tenido como tal, por cuanto no combate la sentencia. Al contrario, se limita a señalar que las partes tienen legitimación sin hacer referencia a la forma en que ello guarda relación con lo resuelto, razón por la cual, el cargo es informal, por lo que debe ser rechazado.
X.En mérito de lo expuesto, procederá denegar el recurso. Se confirma la sentencia. Se establecen las costas a cargo del recurrente conforme al canon 611 del Código Procesal Civil.
POR TANTO
Se confirma la sentencia recurrida. Son sus costas a cargo de quien lo interpuso.
Anabelle León Feoli Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Óscar Eduardo González Camacho Carmenmaría Escoto Fernández CGZAMORA/MCAMPOSS Clasificación elaborada por SALA PRIMERAdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.
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