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Res. 01279-2012 Sala Primera de la Corte · Sala Primera de la Corte · 11/10/2012

Electrical Easements Imposed Without the Owner’s ConsentServidumbres eléctricas impuestas sin consentimiento del propietario

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OutcomeResultado

Partially grantedParcialmente con lugar

The Chamber annulled the judicial creation and registration of electrical easements over A.S.A.’s properties, reinstated the Trial Court’s relief for that company, and affirmed the costs award against MOVASA.La Sala anuló la constitución e inscripción judicial de las servidumbres eléctricas sobre las fincas de A.S.A., restableció para esa sociedad lo ordenado por el Juzgado y confirmó la condena en costas contra MOVASA.

SummaryResumen

The First Chamber decided cassation appeals concerning easements for the Tierras Morenas Wind Project’s electrical transmission line across cattle-farming properties in Guanacaste. It held that the judicial creation of easements over A.S.A.’s land could not stand because those burdens had been imposed without the owner’s consent. The Chamber therefore annulled the Agrarian Court’s orders creating and registering the easements and requiring compensation for their creation. As to A.S.A. only, it reinstated the Agrarian Trial Court’s relief requiring restoration of the owner’s full possession and enjoyment and removal of the relevant works and installations. The Chamber nevertheless rejected the defendant’s appeal and affirmed the award of litigation costs against it. It also reiterated that, in agrarian proceedings, costs are ordinarily imposed on the losing party. Exemption under Article 55 of the Agrarian Jurisdiction Law is discretionary, and an award of costs does not by itself characterize the losing party as reckless or as having litigated in bad faith.La Sala Primera resolvió los recursos de casación relacionados con servidumbres para el tendido eléctrico del Proyecto Eólico Tierras Morenas sobre fincas ganaderas de Guanacaste. Determinó que no procedía mantener la constitución judicial de servidumbres contra los inmuebles de A.S.A., pues habían sido impuestas sin su consentimiento. Por ello anuló la decisión del Tribunal Agrario que ordenaba constituir e inscribir esos gravámenes y fijar una indemnización por su constitución, y restableció únicamente respecto de A.S.A. lo ordenado por el Juzgado Agrario: restitución del pleno goce y dominio de las propiedades y retiro de las obras e instalaciones correspondientes. En cambio, rechazó el recurso de la demandada y confirmó su condena en costas. La Sala reiteró que, en los procesos agrarios, las costas se imponen ordinariamente a la parte vencida; la exoneración prevista por el artículo 55 de la Ley de la Jurisdicción Agraria es discrecional y no implica que la condena presuponga temeridad o mala fe.

Key excerptExtracto clave

Under these circumstances, if the judge is not required to grant an exemption, the judge does not violate the cited legal provision by declining to do so. There is no violation of law when costs are imposed on the losing party, because the judge merely applies the provision according to its terms. Thus, it is clear that imposing costs does not mean that the losing party is deemed to have litigated recklessly or in bad faith. The challenged judgment is reversed and, deciding the merits, the Agrarian Court’s ruling is annulled solely insofar as it created an electrical transmission easement for the Tierras Morenas Wind Project over the Guanacaste properties recorded under real-property folio numbers […] in favor of Guanacaste property number […]; ordered its registration in the Public Registry by means of a certified judgment once the decision became final; and required MOVASA to compensate A.S.A. for the creation of the easements. Instead, the Trial Court’s judgment is affirmed only as to the relief granted concerning A.S.A. The defendant’s appeal is denied, and the Agrarian Court’s ruling on costs is therefore affirmed.En esta circunstancia, si el juzgador no está obligado a exonerar, no incurre en infracción de la referida disposición legal, si no exime. No hay quebranto normativo cuando las costas se imponen al vencido, porque el juez se limita a aplicarla en los términos por ella dispuestos. Así, es indudable, que su imposición no significa que se tenga al perdidoso como litigante temerario o de mala fe. Se revoca la sentencia impugnada, resolviendo por el fondo, se anula lo dispuesto por el Tribunal únicamente en cuanto constituyó una servidumbre, de tendido eléctrico del Proyecto Eólico Tierras Morenas, contra las fincas del Partido de Guanacaste, matrículas de folios reales […] en favor del inmueble de Guanacaste número […]; ordenó su inscripción en el Registro Público mediante ejecutoria una vez firme el fallo y en cuanto a que MOVASA debía indemnizar a A.S.A. por la constitución de las servidumbres. En su lugar, se confirma el fallo del Juzgado solo en lo dispuesto respecto a A.S.A. Se rechaza el recurso de la parte demandada por lo que se confirma el pronunciamiento del Tribunal sobre costas.

Pull quotesCitas destacadas

  • "En los procesos civiles, como en los agrarios, la condenatoria en costas se impone al vencido por el solo hecho de serlo."

    "In civil proceedings, as in agrarian proceedings, costs are imposed on the losing party solely by virtue of having lost."

    Considerando XIII

  • "En los procesos civiles, como en los agrarios, la condenatoria en costas se impone al vencido por el solo hecho de serlo."

    Considerando XIII

  • "Contrariamente, cuando se exonera de ese pago, los juzgadores deben justificar su proceder, por ser la excepción a la regla."

    "Conversely, when judges exempt a party from that payment, they must justify their decision because it is an exception to the rule."

    Considerando XIII

  • "Contrariamente, cuando se exonera de ese pago, los juzgadores deben justificar su proceder, por ser la excepción a la regla."

    Considerando XIII

  • "La exoneración, aún en la hipótesis regulada por el canon, no es imperativa sino discrecional."

    "Exemption, even in the situation governed by the provision, is not mandatory but discretionary."

    Considerando XIII

  • "La exoneración, aún en la hipótesis regulada por el canon, no es imperativa sino discrecional."

    Considerando XIII

  • "No obstante lo anterior, en el caso concreto de examen, estos integrantes comparten lo dispuesto en el fondo por el Tribunal, en cuanto se impuso a la vencida el pago de ellas, ya que se tuvo que interponer el presente proceso ante la negativa de la demandada a restituir a A.S.A. S.A. en el goce y ejercicio del dominio de sus propiedades, sobre las que había impuesto servidumbres de tendido eléctrico sin su consentimiento."

    "Notwithstanding the foregoing, in this specific case these members agree with the Agrarian Court’s decision on the merits to impose costs on the losing party, because this action had to be filed after the defendant refused to restore A.S.A. S.A.’s possession and exercise of ownership over properties on which it had imposed electrical transmission easements without consent."

    Nota de los Magistrados González Camacho y Escoto Fernández, II

  • "No obstante lo anterior, en el caso concreto de examen, estos integrantes comparten lo dispuesto en el fondo por el Tribunal, en cuanto se impuso a la vencida el pago de ellas, ya que se tuvo que interponer el presente proceso ante la negativa de la demandada a restituir a A.S.A. S.A. en el goce y ejercicio del dominio de sus propiedades, sobre las que había impuesto servidumbres de tendido eléctrico sin su consentimiento."

    Nota de los Magistrados González Camacho y Escoto Fernández, II

Full documentDocumento completo

Sections

Procedural marks

*020001010387AG* Res: 001279-F-SI-2012 FIRST CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at eight fifty a.m. on October eleven, two thousand twelve.

Ordinary proceeding (proceso ordinario) brought before the Juzgado Agrario de Liberia by A SOCIEDAD ANÓNIMA and MARCIAL SOCIEDAD ANÓNIMA, both companies represented by their general attorney-in-fact without limitation as to amount, R, divorced, businessman, resident of […]; against MOLINOS DE VIENTO DEL ARENAL SOCIEDAD ANÓNIMA, represented by its general attorney-in-fact without limitation as to amount, R, a Canadian citizen who uses only one surname by reason of his nationality, passport no. […]. The INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD, represented by its general judicial attorney-in-fact Ileana María Camacho Rodríguez, divorced, resident of Heredia, and AGENCIA DE VIAJES VENADO SOCIEDAD ANÓNIMA, represented by its general attorney-in-fact without limitation as to amount Eduardo Vargas Elizondo, divorced, businessman, resident of Heredia, were joined as interested parties. Also appearing as special attorneys-in-fact for the defendant are attorneys Mario Pacheco Flores, Edgar Odio Rohrmoser, and Jorge Arce Lara, single; for the Instituto, Ana María Bolaños Calderón, single, resident of Heredia; and for the Agencia de Viajes, attorney Leda Patricia Mora Morales, whose marital status is not stated, and attorney Alexandro Vargas Vásquez, whose marital status is not stated. The natural persons are of legal age and, except as otherwise indicated, are married attorneys and residents of San José.

BACKGROUND

  1. 1Based on the facts it alleged and the legal provisions it cited, the plaintiff filed an ordinary complaint, the amount in controversy being set at five hundred sixty million colones, seeking a judgment declaring: “FIRST. The termination or rescission of the contract entered into by MARCIAL SOCIEDAD ANÓNIMA and MOLINOS DE VIENTO DEL ARENAL S.A., executed in instrument eight hundred eighty-seven thousand (sic), beginning on the reverse side of folio eighty-six of volume ten of the notarial record book of notary Juan Guillermo Mora Chaves, and the cancellation of said document in the Registro Público, recorded in volume four hundred ninety-one, entry seven thousand four hundred fifty-seven, consecutive zero one. The foregoing because it is contrary to law, because the defendant breached the contract, and because the defendant appropriated for its own benefit other properties that were not included in the contract.- AND BECAUSE THE CONTRACT ITSELF IS VOID.- (sic) SECOND.- That the plaintiffs be restored to the full use and ownership of their properties, namely, MARCIAL SOCIEDAD ANÓNIMA with respect to its properties recorded in the Property Registry, Guanacaste District, number [...] and the unregistered property located between properties N […].Likewise, with respect to A SOCIEDAD ANÓNIMA, concerning ITS PROPERTIES NUMBERS […]. THIRD. That MOLINOS DE VIENTO DEL ARENAL SOCIEDAD ANÓNIMA be ordered to remove all installations consisting of poles, anchors, and wire strands from each and every one of the properties belonging to the plaintiffs MARCIAL SOCIEDAD ANÓNIMA and A SOCIEDAD ANÓNIMA. Within the non-extendable period determined by this authority, which may not exceed thirty days.- With the warning that, should it fail to do so within that period, the plaintiffs may do so at its expense. FOURTH.- That the defendant be ordered to pay the damages and losses (daños y perjuicios) quantified in this complaint, which I estimate at the sum of SEVEN HUNDRED FIFTEEN MILLION ONE HUNDRED SEVENTY-SEVEN THOUSAND NINE HUNDRED THIRTY-SIX COLONES AND FORTY-TWO CÉNTIMOS. FIFTH. That it be ordered to pay both categories of costs (ambas costas) of this proceeding.”
  2. 2The defendant denied the complaint and raised the defense of lack of entitlement (falta de derecho).
  3. 3Judge Ruth Alpízar Rodríguez, in judgment no. 15-S-2007 at 13:00 on March 14, 2007, ruled: “The motion alleging new facts is denied. The questions for the examination by confession (confesional) against MARCIAL are admitted and deemed answered affirmatively. REGARDING ASA’S CLAIM AGAINST MOVASA: The defense of LACK OF ENTITLEMENT is partially rejected. ASA’s claim against MOVASA is PARTIALLY GRANTED on the terms set forth below, and any relief not expressly granted shall be deemed denied:1) MOVASA is ordered to restore ASA to the full use and ownership of its properties in the Guanacaste District, numbers […].2) For that purpose, MOVASA is ordered to remove all works and installations related to the electrical power line, such as poles, anchors, wire strands or cables, mounds—of earth, debris, branches, and stones—drains, and trenches located on those properties. It is granted a period of THREE MONTHS from the date this judgment becomes final, with the warning that, if it fails to comply as ordered and within the period granted, ASA is authorized to do so at the defendant’s expense, pursuant to Article 696 of the Código Procesal Civil, applied supplementarily.3) As damages, MOVASA shall compensate ASA for the following items, and any items not expressly identified shall be deemed denied: a) The impairment suffered during the period in which ASA must bear the presence of anchors, poles, partial runs of wiring, drains and trenches, and mounds of earth, debris, stones, and tree branches in the areas of its properties that were actually affected, recorded in the Guanacaste District under real-property folios [...] (within the width and length of each strip affected by the power line on each such property). The compensable period shall run from the commencement of installation of the transmission line in March nineteen ninety-nine until the properties are restored to the condition existing before its installation. The amount shall be determined during the judgment-enforcement phase (ejecución de sentencia), taking into account that cattle-raising activities are conducted on those lands, the frontage of each property along a public road, and the impact of those works on the conduct of that activity; b) The impairment caused by the cutting of trees without its permission on the aforementioned lands, with the specific determination of the species, number, and thickness of each tree, as well as its value, reserved for the judgment-enforcement phase;4) This claim is adjudicated without a special award of costs. MARCIAL’S CLAIM AGAINST MOVASA: The defense of LACK OF ENTITLEMENT is partially rejected. MARCIAL’s claim against MOVASA is PARTIALLY GRANTED on the terms set forth below, and any relief not expressly granted shall be deemed denied: 1) The easement-creation agreement (contrato de imposición de servidumbre) entered into by the aforementioned companies in instrument eight hundred eighty-seven of volume ten of the notarial record book of notary Juan Guillermo Mora Chaves, dated March nine, nineteen ninety-nine, is declared void; 2) Cancellation is ordered of the Registro Público entry (volume 491, entry 7457, consecutive 01-002, 005 and 006) by which said encumbrance was recorded against properties […], all in the Guanacaste District, and in favor of […]. 3). MOVASA shall compensate MARCIAL—and any items not expressly granted shall be deemed denied—for the value of two cocobolo trees cut without its permission from its property […], with the specific determination of their value reserved for the judgment-enforcement phase. 4) The plaintiff’s request that MOVASA be ordered to remove all installations consisting of poles, anchors, and wire strands from its properties as a consequence of the declaration of nullity is expressly denied because those works are covered by an earlier contract entered into (sic) by the parties, dated June twenty, nineteen ninety-eight. 5) This claim is adjudicated without a special award of costs. Once this judgment becomes final, issue the corresponding certified writ of judgment (ejecutoria) for purposes of processing the cancellation of the cited registry entries before the Registro Público de la Propiedad Inmueble.”
  4. 4The defendant’s special judicial attorneys-in-fact appealed, and the Tribunal Agrario del Segundo Circuito Judicial de San José, composed of Judges Andrea Ruiz Ramírez and Carolina Hurtado García and Judge Antonio Darcia Carranza, in judgment no. 1127-F-10 at 13:30 on November 30, 2010, ordered: “The judgment is partially reversed as follows: with respect to ASA’s claim against MOVASA, insofar as it 1) orders MOVASA to restore A. S.A. to the full use and ownership of its properties in the Guanacaste District, numbers […], ordering the removal of all works and installations related to the electrical power line, such as poles, anchors, and wire strands or cables; 2) orders MOVASA to remove all works and installations related to the electrical power line, such as poles, anchors, and wire strands or cables. 4) Adjudicates this claim without a special award of costs. In their place, those requests are denied and MOVASA is ordered to pay both categories of costs of the claim, the latter pursuant to (sic) Article 55 of the Ley de Jurisdicción Agraria.The judgment shall be modified as follows: 1) The creation of an electrical power-line easement (servidumbre de tendido eléctrico) for Proyecto Eólico Tierras Morenas is declared against the properties in the Guanacaste District, property registration numbers […], and in favor of the property located in the sixth canton of the province of Guanacaste, recorded under real-property folio […]; accordingly, its registration in the Registro Público is ordered by means of a certified writ of judgment once this decision becomes final. 2) MOVASA shall compensate A.S.A. for the creation of the easements, the value of which shall be determined during the judgment-enforcement phase. In all other respects, the appealed judgment is affirmed. With respect to MARCIAL’s claim against MOVASA, the judgment is reversed: 1) insofar as it declares void the easement-creation agreement entered into by the aforementioned companies in instrument eight hundred eighty-seven of volume ten of the notarial record book of notary Juan Guillermo Mora Chaves, dated March nine, nineteen ninety-nine; 2) insofar as it orders cancellation of the Registro Público entry (volume 491, entry 7457, consecutive 01-002, 005 and 006) by which said encumbrance was recorded against properties eleven thousand four hundred ninety-two-zero zero zero, eighteen thousand four hundred ninety-six-zero zero zero, and twenty-six thousand three hundred fifty-one-zero zero zero, all in the Guanacaste District, and in favor of […]. 5) Insofar as it adjudicates the claim without a special award of costs.In their place, those requests are denied and MOVASA is ordered to pay both categories of costs of the claim, the latter pursuant to (sic) Article 55 of the Ley de Jurisdicción Agraria. The judgment shall be modified as follows:1) The creation of an electrical power-line easement for Proyecto Eólico Tierras Morenas is declared against the properties in the Guanacaste District, property registration numbers […], and the unregistered property shown on cadastral survey plan […], in favor of the property located in the sixth canton of the province of Guanacaste, recorded under real-property folio one hundred one thousand seven hundred forty-five-zero-zero-zero; accordingly, its registration in the Registro Público with respect to the registered properties is ordered by means of a certified writ of judgment once this decision becomes final.2) MOVASA shall compensate MARCIAL S.A. for the creation of the easements, the value of which shall be determined during the judgment-enforcement phase.3) MOVASA S.A. shall provide electrical power to the properties of MARCIAL S.A. known as finca La Caja and finca Coyolar within six months after this decision becomes final. In all other respects, the appealed judgment is affirmed.”
  5. 5The Tribunal Agrario del Segundo Circuito Judicial de San José, acting on its own motion, supplements judgment No. 0043-A-11 issued at 15:00 on January 27, 2011, stating: “Judgment number one thousand one hundred twenty-seven, issued at 13:30 on November 30, 2010, is supplemented to indicate that the easement (servidumbre) for the passage of overhead electrical lines required a clearance of four meters from the lowest wires, a width of five meters along the entire section of the line, and placement beneath it. An electrical or single-phase distribution line shall be installed on the same utility poles. The easement crosses the properties (fundos) owned by A S.A. as follows: property registration number eight thousand five hundred twenty-three-zero zero zero, running from southwest to northeast, with a length of two thousand one hundred fifty-three meters, a width of five meters, and an area of ten thousand seven hundred sixty-five square meters.Property registration number six thousand five hundred eighty-six-zero zero zero, running from southwest to northeast, with a length of one thousand three hundred thirty-one meters, a width of five meters, and an area of six thousand six hundred fifty-five square meters. Property registration number five thousand one hundred twenty-two-zero zero zero, running from southwest to northeast, with a length of one thousand nine hundred ninety-four meters, a width of five meters, and an area of nine thousand nine hundred seventy square meters. Property registration number […], running from southwest to northeast, with a length of one thousand eight hundred twenty-three meters, a width of five meters, and an area of nine thousand one hundred fifteen square meters. Property registration number […], running from southwest to northwest, with a length of one thousand four hundred ten meters, a width of five meters, and an area of seven thousand fifty square meters.The easement crosses the properties owned by MARCIAL S.A. as follows: Property registration number […], running from southwest to northeast, with a length of one thousand five hundred twenty-nine meters, a width of five meters, and an area of seven thousand six hundred forty-five square meters. Property registration number thirteen thousand three hundred eleven-zero zero zero, running from southwest to northeast, with a width of five meters and a length and area to be determined during enforcement of the judgment (ejecución de sentencia). A clerical error (error material) contained in Judgment one thousand one hundred twenty-seven, issued at 13:30 on November 30, 2010, is corrected insofar as it erroneously states: With respect to Marcial’s complaint against MOVASA; it shall instead correctly read: With respect to MARCIAL’s complaint against MOVASA. Likewise, insofar as the operative portion (parte dispositiva) of this judgment ordered, due to a clerical error, that an easement be established against property registration number […], the proper course is to omit the establishment of the easement on that property, since it has been duly established according to the registry report.”
  6. 6Attorneys Odio Rohmoser and Pacheco Flores, acting in their stated capacities, requested supplementation and clarification (adición y aclaración), and the Court, in judgment No. 0414-A-11 issued at 14:00 on April 27, 2011, ruled: “The plaintiff’s request for clarification and supplementation and supplementation (sic) is denied. The supplementation and clarification requested by the defendant is granted insofar as it is clarified that the correct real-property folio number (folio real) of the property against which the establishment of the electrical-line easement was declared regarding the property of A S.A. is […]; and, with respect to the declaration establishing the electrical-line easement over the unregistered property shown on cadastral plan […], issued by this Court at 13:30 on November 30, 2010, it is clarified that said easement shall require a clearance of four meters from the lowest wires, a width of five meters along the entire section of the line, and placement beneath it; running from southwest to northeast, with a length of six hundred forty-four meters and twelve decimeters, and an area of three thousand two hundred twenty meters and six square centimeters.Regarding the drains and ditches, it is clarified that any drains and ditches that are not required to discharge runoff water and prevent deterioration of the road, and that hinder access to the properties, shall be removed.”
  7. 7Attorneys Elizondo Ruíz, representative of the plaintiff companies, and Odio Rohmoser and Pacheco Flores, representing the defendant, file a cassation appeal (recurso de casación), stating the grounds on which they rely to challenge the trial court’s position.
  8. 8The statutory requirements have been observed in the proceedings before this Chamber.

Justice Rivas Loáiciga drafts the opinion

WHEREAS

I.On March 27, 1995, the Servicio Nacional de Electricidad (SNE) granted Molinos del Viento del Arenal Sociedad Anónima (hereinafter MOVASA) a 15-year wind-power concession, under which it could generate a theoretical output of 20 mw. As part of the project’s development, that company arranged for the establishment of easements (servidumbres) on properties along the power line. In July and August 1996, the Municipalidades de Tilarán y Cañas, respectively, granted it permission to run the transmission and single-phase line along the public road from Cerro Bambú to the Corobicí substation in Cañas, because ICE would purchase the energy produced. On June 20, 1998, Marcial Elizondo Zumbado, acting on behalf of Marcial Sociedad Anónima (hereinafter MARCIAL S.A.), entered into an agreement with MOVASA for the placement of anchors supporting utility poles—which would be located on the public road, approximately one meter from the fences of the former’s properties.

MOVASA, in turn, undertook to provide electricity to two properties selected by Mr. Marcial (La Caja and Coyolar) and to provide ¢100.000,00 for the interior electrical installation of each house. Any damage caused during the placement of the anchors or poles would be paid for according to the sound judgment of the parties or based on an expert appraisal, should the contracting parties deem one necessary. On March 9, 1999, by public deed no. 887 in the tenth volume of notary Juan Guillermo Mora Chaves’s protocol, MARCIAL S.A. and MOVASA entered into a contract providing that the former owned the properties in the Partido de Guanacaste, recorded under real-property folio numbers […], and the latter owned the property in that province recorded under real-property folio no. […]. They agreed to impose an overhead power-line easement (servidumbre de paso de líneas aéreas), with four meters of clearance and a width of five meters throughout the entire cable section and beneath it, burdening the aforementioned properties of MARCIAL S.A. for the benefit of MOVASA’s property.

The easement would cross the land as follows: property […] from southwest to northeast, over a distance of 1.531,00 meters and an area of 7.655,00 square meters; property 11.492-000 from southeast to northwest, with a length of 1.168,00 meters and an area of 5.890,00 square meters; and property 18.496-000 from northeast to southwest, over a length of 5.075 meters and a surface area of 25.375,00 square meters. Marcial S.A. did not charge any amount for the right-of-way (derecho de paso). Those easements were recorded in the Registro Público de la Propiedad Inmueble under entries […]. The actual installation of the transmission lines began during the first months of 1999, and they began operating in July of that year; the work was completed in February of the following year. A Sociedad Anónima (hereinafter A.S.A.) is a company represented by Ms. A, the spouse of Mr. M. The properties in Guanacaste recorded under real-property folio numbers […] belong to that company and are located alongside the road where the transmission lines were erected; consequently, they were affected by the installation of pole anchors within their boundaries.

They were also affected by accumulations of soil and rocks, damage to sections of fencing, obstruction of an access gate, construction of drains or ditches to discharge runoff water, and the cutting of trees in the area beneath the transmission lines. In July 2000, in view of the foregoing, A.S.A.’s representative filed a complaint with SETENA. In a decision dated August 22, 2002, SETENA ordered MOVASA to remove the debris, repair the damaged sections of fencing, inspect the drains so they could be corrected or removed, as appropriate, and prepare an inventory of the felled trees. It further determined that no severe and irreversible environmental impact (impacto ambiental) had been established. A.S.A., however, did not permit entry onto its properties for compliance with SETENA’s directives. Marcial S.A. and A.S.A. are independent companies formed by members of the E family. Initially, all the share capital of the former was owned by M, while that of A.S.A. belonged to A; subsequently, the share capital of both companies came to be owned by their children, R and L, both surnamed E. Those companies brought an action against MOVASA seeking: termination or rescission (resolución o rescisión) of the contract entered into between Marcial S.A. and MOVASA by deed no. 887 in the tenth volume of notary Juan Guillermo Mora Chaves’s protocol, and cancellation of its registration under volume 491, entry 7457, consecutive number 001; they also sought a declaration of nullity (nulidad); and restoration of their full possession and ownership of their properties.

For MARCIAL S.A., these consisted of the properties in the Partido de Guanacaste numbered […] and the unregistered property situated between properties […]. For A.S.A., they consisted of the properties in the same Partido numbered [...]. They requested that MOVASA be ordered to remove the poles, anchors, and wire installations from each and every one of their properties within a non-extendable period to be determined by the judicial authority, not exceeding 30 days, with the warning that if it failed to do so, they could undertake the removal at the defendant’s expense. They also sought an award of damages (daños y perjuicios), which they estimated at ¢715.177.936,42, and payment of costs. The defendant denied the claims and raised the defense of lack of legal entitlement (excepción de falta de derecho). The Juzgado partially granted A.S.A.’s action. It ordered MOVASA to restore A.S.A. to full possession and ownership of its Guanacaste properties […]; to remove all works and installations associated with the power line, including poles, anchors, wires, cables, debris, drains, and ditches, within three months after this judgment became final, with the warning that, in the event of noncompliance, A.S.A. would be authorized to do so at the defendant’s expense (article 696 of the Código Procesal Civil).

It ordered compensation for the following damage: a) the adverse effects suffered during the period in which A.S.A. endured the presence of anchors, poles, cable crossings, drains, ditches, and debris in the affected areas of the Guanacaste properties numbered […], running from their installation in March 1999 until the properties were restored to their previous condition. It further directed that the amount be assessed during the judgment-enforcement stage (etapa de ejecución de sentencia). It also directed that consideration be given to the fact that the land was used for livestock farming, its frontage along the public road, and the effect of the works on that activity; and b) the adverse effects caused by the cutting of trees without its permission, based on their species, number, and diameter, to be determined during enforcement of the judgment, with no special award of costs. As to Marcial S.A., the Juzgado partially granted the action.

It annulled the easement-creation contract entered into with MOVASA by deed 887 in volume 10 of notary Juan Guillermo Mora Chaves’s protocol, dated March 9, 1999. It ordered cancellation of the Registro Público entry appearing in volume 491, entry 7457, consecutive numbers 01-002, 005, and 006, encumbering the properties in the Partido de Guanacaste recorded under real-property folio numbers […]. It also ordered compensation for the value of two cocobolo trees cut without Marcial S.A.’s permission, leaving their valuation for the judgment-enforcement stage. It denied the request that the works erected on its properties be removed as a consequence of the declared nullity, because those works were covered by an earlier contract, and made no special award of costs. The Tribunal partially reversed the decision insofar as it had ordered MOVASA to restore A.S.A. to full possession and ownership of its properties in the Partido de Guanacaste numbered […], had ordered the removal of all works and installations associated with the power line, including poles, anchors, wires, or cables, and had made no special award of costs.

In their place, it denied those claims and ordered MOVASA to pay all costs at both judicial levels pursuant to article 55 of the Ley de Jurisdicción Agraria (LJA). It also modified the judgment by establishing a power-line easement (servidumbre de tendido eléctrico) for the Proyecto Eólico Tierras Morenas, with four meters of clearance above the lowest wires and a width of five meters throughout the entire line section, as well as the installation of a single-phase electric distribution line on the utility poles, burdening the properties in the Partido de Guanacaste recorded under real-property folio numbers […] (from southwest to northeast, with a length of 1.331,00, a width of five meters, and an area of 6.655,00 square meters); 5.122-000 (from southwest to northeast, with a length of 1.994,00 meters, a width of five meters, and an area of 9,970,00 square meters); 38.204-000 (from southwest to northeast, with a length of 1.823,00, a width of five meters, and an area of 9.115,00 square meters); 8.523-000 (from southwest to northeast, with a length of 2.153,00 meters, a width of five meters, and an area of 10.765,00 square meters); and […] (from southwest to northwest, with a length of 1.410,00 meters, a width of five meters, and an area of 7.050,00 square meters), all for the benefit of the Guanacaste property numbered […]; accordingly, it ordered the easements recorded in the Registro Público.

It further ordered MOVASA to compensate A.S.A. for the establishment of the easements, with their value to be determined during enforcement of the judgment. It affirmed the challenged judgment in all other respects. Regarding Marcial S.A.’s action against MOVASA, it reversed the declaration of nullity of the easement-creation contract entered into by those companies by deed 887 in volume 10° of notary Juan Guillermo Mora Chaves’s protocol, dated March 9, 1999; the order canceling the Registro Público entry (volume 491, entry 7457, consecutive numbers 01-002, 005, and 006) encumbering properties […], both in the Partido de Guanacaste and for the benefit of property no. […]; and the ruling making no special award of costs. In their place, it denied those claims and ordered MOVASA to pay all costs of the action at both judicial levels. It also modified the decision as follows: it declared the establishment of a power-line easement for the Proyecto Eólico Tierras Morenas burdening the properties in the Partido de Guanacaste recorded under numbers […] from southwest to northeast, five meters wide, with its length and area to be determined during enforcement of the judgment); […] (from southwest to northeast, with a length of 1.529,00 meters, a width of five meters, and an area of 7.645,00 square meters); and the unregistered property shown on cadastral plan […] with four meters of clearance above the lowest wires, a width of five meters throughout the entire line section, running from southwest to northeast, with a length of 644,12 meters and an area of 3.220,06 square meters, for the benefit of the property located in Guanacaste and recorded under real-property folio no. […].

As to the drains and ditches, those that are not required to discharge runoff water and prevent deterioration of the road, and that hinder access to the properties, shall be removed. Consequently, it ordered the easements recorded in the Registro Público with respect to the registered properties, by means of a certified copy of the enforceable judgment (ejecutoria) once this decision became final. It further ordered MOVASA to compensate MARCIAL S.A. for the establishment of the easements, with their value to be determined during enforcement of the judgment. It also ordered MOVASA to provide electric power to MARCIAL S.A.’s properties known as finca La Caja and finca Coyolar within six months after this decision became final. It affirmed the challenged judgment in all other respects, except, as noted, regarding costs, which it imposed on the defendant. Both parties filed appeals before this Sala.

Appeal by the plaintiffs

II.First: The representative of co-plaintiff MARCIAL S.A. alleges that the Court “does not rule on payment of the losses caused by MOVASA… arising from the electrical service connection.” He lists Articles 41 of the Political Constitution, 1045 of the Civil Code, and 54 of the Agrarian Jurisdiction Law as having been infringed. He states that the judgment under appeal violates the last of those provisions by failing to rule on the relief sought in the complaint, an issue that, he notes, was litigated and subjected to expert examination. He insists that, in the fourth claim for relief, he requested that the defendant be ordered to pay damages and losses (folios 269, 270 and 271 of the case file).

III.Numerous decisions of this Chamber have held that consistency of the judgment with the pleadings (congruencia de la sentencia) refers to the necessary relationship between what the parties requested in their complaints or counterclaims and their respective answers, and what was decided in the judgment. They have further held that there is no inconsistency with the pleadings (incongruencia) if any, some, or all of the claims are denied, because the purpose of this requirement is to ensure that judges rule on the matters litigated, whether they grant or deny them in whole or in part. The contention raised in this objection is that, in the co-plaintiff’s view, it should have been awarded the losses arising from the failure to construct the electrical service connection on two of its properties; that claim was denied, and it is therefore evident that this does not constitute the error of inconsistency with the pleadings.

The complaint instead concerns an indirect substantive ground (motivo sustancial indirecto), since the co-plaintiff asserts that an expert report (experticia) proves those losses. Although it cites the substantive provisions it considers to have been violated, the argument is unfounded. It should be noted that, at first instance, the item of evidence (elemento de convicción) alleged to have been disregarded was not deemed useful for the stated purposes. Considerandos XXI and XXII set out at length the reasons for rejecting it; those reasons were not challenged at the appropriate time and remain unchallenged now on appeal.

IV.As regards MARCIAL S.A., it raises a second objection, stating that the judgment’s ruling “could render compliance with the requirement to connect the single-phase line to the La Caja and el Coyolar properties illusory.” It explains that this is so because: “In official letter 0012.32802.2001, ICE described the technical difficulties posed by the poles installed by MOVASA for implementing that line… the problem lies precisely in the fact that those poles do not provide the technically recommended clearances between the single-phase and three-phase lines, and the neutral wire therefore cannot be installed without creating a hazard.” Accordingly, it identifies Article 41 of the Political Constitution as having been violated because the judgment “…orders an illusory action.”

V.It should be observed that the argument presented is not directed at challenging the Court’s ruling, but is instead based on a hypothetical matter, since it asserts that the connection of the single-phase line could be illusory; the grievance is therefore unfounded. It should also be added that the supplemental ruling and clarification (adición y aclaración) specifically determined that the easement (servidumbre) requires four meters of clearance from the lowest wires and a width of five meters, and that the distribution, or single-phase, line would be installed on those poles; in other words, the ruling conformed to the required technical specifications. In any event, should any difficulty arise, it would do so during enforcement of the judgment and must therefore be resolved at that time.

VI.Regarding A.S.A., it alleges improper evaluation of the evidence (valoración probatoria), in violation of provision 54 of the Ley de la Jurisdicción Agraria. It argues that the testimony of attorney Juan Guillermo Mora Chaves should have been analyzed by considering his relationship with any of the parties and whether he had an interest—either indirect or direct—in the outcome of the proceeding. It states that, in the matter under review, that witness has a professional relationship with the defendant MOVASA. It asserts that the central issue under discussion is the nullity of the instruments prepared with that witness’s advice, which, in its opinion, if declared, would expose him to disciplinary, civil, and financial liability. Hence, it emphasizes, his interest in upholding that “legal monstrosity” is evident, since he caused only M’s company, and not doña A’s, to appear. It argues that this course of action led to the contract being recorded in the Public Registry and, although the same did not occur with A.S.A.’s properties, it is now claimed that the contract affects them, as well as the rights of its representative and sole shareholder, even though she never executed it.

It contends that this is unlawful because the contract is given a scope that affects real property not owned by the person who executed the notarial act (acto notarial). It reproaches that it was obvious that, because of his interest, the witness would state that the agreements complied with all formalities and were known to the parties, even though there is no documentary evidence supporting that assertion. It invokes a violation of rational sound judgment (sana crítica racional), because even if it were accepted that A was present when the contract was signed, this did not relieve him of the obligation to cause her to appear and approve the agreement with her signature. As to the testimony, it states that the logical conclusion is that, if she was present and neither executed nor signed the document, it was because she did not agree with the transaction or was not an intervening party, which, in its view, makes her lack of consent indisputable.

Thus, the proper ruling is that issued by the Trial Court, to the effect that A.S.A.’s representative’s failure to sign it demonstrates her refusal and lack of knowledge of its scope. On the other hand, regarding Mr. M’s deposition, it asserts that this was testimonial evidence (prueba testimonial), not a confession (confesional), as the Tribunal mistakenly considered it. It reiterates that said gentleman is not a party to the proceeding, and therefore the unsuccessful evidence is merely testimony that was never taken. Accordingly, it contends that doña A’s alleged consent to being supplanted would rest solely on the distorted deposition of attorney Juan Guillermo Mora Chaves. Consequently, it alleges that the evidentiary error of the second-instance judges is clear. It further states that there neither was nor was proven any tacit consent (consentimiento tácito) by A.S.A. or its representative.

It points to the claims for the damage suffered through the imposition of the easements (servidumbres), which, in its view, precludes any finding that the usurpation of its properties was tolerated. Among the proven facts, it notes that compensation was sought from MOVASA, SETENA, and ICE and that, after they refused, it had to resort to the courts. It emphasizes that it also suffered damage because 64 more trees than authorized were cut down. It explains that, in its complaint before SETENA, it objected to the installation of electric-power-line poles, the construction of drainage works, and the accumulation of soil and stones, among other matters. It recounts that it did the same before ICE and additionally claimed compensation for the easements established on its lands. It states that, in the challenged judgment, the Tribunal accepts that no easements burdening A.S.A. were ever formalized and that no compensation was paid under that heading.

In its opinion, this implicitly acknowledges that there was no oral or written agreement on its part. It then summarizes Kelsen’s thinking on the fundamental norm and the hierarchy of laws. Finally, it states that the matter under review “…gives the Honorable First Chamber of the Supreme Court of Justice the opportunity to correct the aberrant conception of Agrarian Law applied by the Tribunal of Second Instance. This is the appropriate setting, the political, social, economic, and legal moment for the Costa Rican State to rectify the discrimination that, during the agrarian dark age, placed women in a position subordinate and subjugated to the will of the male local strongman.”

Second: it alleges that the Tribunal modified the Trial Court’s ruling regarding items 1) and 2), which ordered Movasa to restore A.S.A. to the full use and enjoyment of its properties and to remove the works and installations relating to the electric power line; instead, it reproaches, the Tribunal declared valid and effective the anchor contract and no. 887 establishing an electric-power-line easement, based on two considerations: a) that the Proyecto Eólico de Tierras Morenas is in the public interest, and b) that M bound his spouse’s company through a notarial instrument even though the latter never appeared, for which purpose, it objects, the Tribunal employed the concept of the “local strongman” (“gamonal”). It asserts that its legal capacity and rights were violated by allowing the common interest to prevail as though it justified, it states, the infringement of due process (debido proceso), legal formalities, and the rights of the shareholders and representative of the plaintiff company.

It argues that the Public Administration must conduct itself in accordance with the body of legality (bloque de legalidad), consistently with provisions 11 of the Political Constitution (CP) and 11 of the Ley General de la Administración Pública (LGAP). In that regard, it notes that constitutional provision 45 “…establishes the principle of the inviolability of private property, except where a public interest has been legally established and prior compensation has been paid in accordance with the Law.” It further states that Ley no. 6313 del 4 de enero de 1979 –Ley de Adquisiciones, Expropiaciones y Servidumbres del ICE– stipulates in its provision 1° that real property necessary for the fulfillment of its purposes is declared to be in the public interest and must be expropriated for such purposes. It also states that provision 22 thereof establishes that it applies to easements, but that, if the owner objects, the expropriation procedure (procedimiento expropiatorio) must be followed.

Furthermore, under article 23 of the cited Ley, in conjunction with provisions 455 and 621 of the Civil Code (CC), the registration of the servient estate (fundo sirviente) must be annotated for purposes of enforceability against third parties, which, it notes, was not done in the case under review. It reproaches the judges for relying, in reversing the A quo’s decision, on the concept of the “Gamonal,” on the ground that it corresponds to agrarian law as actually practiced, even though, it states, this is a feudal concept. It denounces that interpretation as “ignominious” and as one applied 50 years ago, by which, it asserts, women’s rights and legal capacities are diminished. It states that, in this case, the rights of A.S.A.’s representative are violated merely because she is Mr. M’s wife, and that the decision goes so far as to recognize him as having plenipotentiary powers, thereby disregarding the rights not only of his wife but also of the aforementioned company.

It insists that the Ad quem’s argument is erroneous because it accepts “…that a man may, per se, dispose not only of his wife’s property, but even of property she owns through a corporation….” It criticizes that approach as endangering years of social vindication of women’s rights in the country. Regarding the second consideration, namely that the Proyecto Eólico de Tierras Morenas is in the public interest, it alleges that this is inconsistent with reality. It argues that the Secretaría del Consejo Directivo del ICE, in official communication 0012.32802.2001, determined that there was no economic interest in the aforementioned project because the service area has a small population and little economic activity. It added that MOVASA had also failed to meet the technical and legal requirements for constructing the line and establishing the necessary easements, for which reason it refused to acquire those power-transmission lines.

Consequently, it argues that this document was not properly evaluated. Under the theory of law as actually practiced outlined by the Tribunal, it contends, just as the Tribunal justified that don M, as the local strongman, could dispose of what belonged to his wife, it should also have applied that theory to determine that the project is not in the public interest. It further reproaches that the document’s acknowledgment of the legal and technical errors committed by MOVASA was likewise disregarded; because of those errors, ICE did not accept the electric-power transmission lines, as they represented an economic burden and a legal risk. This consideration, it asserts, undermines the reasoning based on the State’s sovereign powers (potestades de imperio) over the rights of A.S.A., which is represented and owned by a woman who, it reproaches, solely for that reason, was deprived of her will, her property right, and her right to be regarded as a person with rights equal to those of men.

It adds that the fact that the plaintiff companies are independent legal persons, with different representatives and shareholders, was similarly disregarded. In a section entitled “statement of the provisions infringed by the Tribunal, pursuant to article 595 of the Civil Procedure Code (CPC),” the appellant transcribes a series of articles that, in its view, were violated. It asserts that provision 11 of the CP, in conjunction with provision 11 of the LGAP, was violated because ICE should have followed the expropriation procedure and likewise required the Proyecto Eólico de Tierras Morenas to comply with legal and technical requirements, rather than continuing to purchase energy from it as it did. It states that provision 33 of the CP was violated by placing the male “local strongman” in a position of almost imperial supremacy over the woman and her rights, thereby discriminating against her solely on that basis by extending her husband’s agreement to the company she represents and of which she owns all the shares.

It contends that provision 45 thereof was violated because the project was presumed to be in the public interest, even though ICE questioned that circumstance, and onerous restrictions were imposed on its property. It argues that the challenged decision contravenes article 7 of the CP, in conjunction with provisions 1, 2, 3, and 21 of the Inter-American Convention on Human Rights, because A.S.A.’s representative is discriminated against for being a woman and her will and rights are supplanted, since the Ad quem found that her husband possessed that authority. Hence, the discrimination against her based on gender is evident. It likewise alleges infringement of provisions 36, 41, 49, and 53 of the Civil Code (CC), because the defendant was held to enjoy a spurious right arising from the usurpation of doña A’s legal capacity and freedom of contract (autonomía de la voluntad), due to her status as a woman and as A.S.A.’s representative and sole shareholder.

It considers provisions 264, 266, 290, 292, 293, and 295 of the CC to have been violated through the disregard of the aforementioned company’s property right and right of exclusion, because there is no evidence that A agreed to or authorized acts affecting the properties owned by the company she represents. It explains that Mr. M executed the agreement establishing the easements solely on behalf of Marcial S.A., but that the Tribunal included A.S.A. because the grantor’s wife was its legal representative. In any event, it argues, the requirements imposed by provision 370 of the CC were not satisfied.

VII.Given that both the indirect and direct objections seek to demonstrate the lack of consent regarding the imposition of easements (servidumbres) on the properties owned by A.S.A., the grounds of appeal (agravios) will be considered jointly to facilitate a better analysis of the appeal. First, concerning the assertion that Mr. M’s deposition constitutes testimonial evidence (prueba testimonial) rather than confession evidence (prueba confesional), it must be noted that the Trial Court ruled on this matter without the appellant expressing any objection. Accordingly, the claim is inadmissible because, at this stage, only the judgment of the Tribunal may be challenged. The appellant’s own actions confirm the foregoing, since she identifies no specific ground of objection regarding the appellate judges’ ruling on this issue.

VIII.In another vein, she alleges an improper assessment of the testimony given by attorney Juan Guillermo Mora Chaves because, in the appellant’s view, his testimony is biased by his strong interest in having the agreements entered into in his presence upheld. In this regard, it must be stated that, in the opinion of this Chamber (Sala), that circumstance alone does not diminish the value of such evidence, since the attorney merely attested to a series of events that occurred in his presence, namely, that A.S.A.’s representatives were present when the documents dated 20 de junio de 1998 and 9 de marzo de 1999 were executed and that they raised no objection. The appellate court’s (Ad quem) assessment of this evidence will be analyzed below. Furthermore, the matter concerning the nullity of the instruments prepared by attorney Juan Guillermo Mora Chaves, contrary to the appellant’s assertion, is no longer in dispute because it is an issue falling exclusively within the purview of co-plaintiff (coactora) MARCIAL S.A. The Tribunal’s judgment must therefore remain undisturbed as to this issue.

IX.Regarding the allegations concerning the figure of the “local strongman” (“gamonal”) and the unequal treatment of Ms. A on account of her being a woman, it must be stated that, contrary to the appellant’s argument, those assertions originated with the defendant. Although the judges at one point mentioned that M was recognized in the area as the owner of all the properties, they later clarified: “…this is not the reason why the easement is deemed to have been established over A.S.A.’s properties, but rather because there was tolerance and tacit acceptance and approval on the part of Ms. A…”. Consequently, contrary to what the appellant appears to understand, this issue was not relied upon as a basis for the judgment, and it is therefore unnecessary to analyze it.

X.This Collegiate Body finds that the appellant is correct insofar as the mere presence of Ms. A when the legal transactions (negocios jurídicos) were executed on 20 de junio de 1998 and 9 de marzo de 1999, without her signing them, does not mean that she gave her consent and was therefore bound by what was set forth therein. It should be recalled that Article 1025 of the CC embodies the principle of privity of contract (principio de relatividad de los contratos) by providing: “Contracts produce effects only between the contracting parties; they neither prejudice nor benefit third parties, except as provided in the following articles.” Accordingly, in this case it is not possible to reach the conclusion of the Ad quem; quite the contrary, if doña A did not appear in any capacity in those contracts, and their contents do not mention the properties owned by A.S.A. upon which the judges accepted the imposition of the easement (servidumbre), then it cannot be concluded that she consented to or tolerated its creation.

Clearly, she did not give her assent, since she did not participate in the contract in any way. Nor can it be inferred that, because she was present and did not object, she tolerated it, and that the easement agreed upon between the representative of MARCIAL S.A. and MOVASA therefore also affects the properties of the company represented by doña A. It should be noted that those documents were executed by the representatives of MOVASA and MARCIAL S.A., and specifically referred to properties owned by the latter, whose registration information was provided; no reference was made to any of A.S.A.’s land. It could therefore be inferred that, because Ms. A did not perceive that the estates belonging to the company she represented were being affected, she had no reason to object. And, it bears repeating, her presence when those agreements were signed is not grounds for deeming easements to have been created over A.S.A.’s properties.

Consequently, the appellant is correct that no consent, not even tacit consent, by the plaintiff company through its representative was established; thus, the alleged tolerance upon which the Ad quem based its decision cannot be sustained. The appellant is also correct concerning the finding that she complained to MOVASA, SETENA (proven fact 29), and ICE (official letters no. E-05848 CD/340-2000 from the Secretaría del Consejo Directivo and no. 9132-23951-2001 from the Directora de la Asesoría Legal del Instituto) regarding the harm suffered as a result of the works that affected her properties. This is undoubtedly an additional point rebutting the Tribunal’s finding concerning tolerance. With respect to this issue in the matter under consideration, this Chamber reiterates that it disagrees with the decision of the second-instance judges that the presence of A.S.A.’s representatives and their failure to object to what was agreed by the representative of Marcial S.A. were sufficient, because that conclusion cannot be accepted to the detriment of the body of law in force.

It bears repeating that, in the documents at issue, doña Ana plainly did not appear to create any easement encumbering the properties of the company she represented. Furthermore, as Articles 21 and 22 of the CC establish, rights must be exercised in accordance with good faith. The law also does not protect abuse of rights (abuso del derecho) or the abusive exercise thereof. Accordingly, imposing a restriction on property merely because the representative of one company was present when documents were signed in which another company imposed such a restriction upon properties belonging to the latter is improper. The judges therefore erred in stating: “…it was established that both Ms. A and her son R were present—the former during the signing of the deed dated nueve de marzo de mil novecientos noventa y nueve and the settlement agreement of octubre de ese mismo año, and the latter during the second—and that he was aware of the manner and location in which the power lines for the wind-power project were erected in relation to the plaintiffs’ properties… there being, in this regard, an acknowledgment, acceptance, and tacit authorization by the E family because they were present during the negotiations, without it having been established that they raised any objection concerning the effects that might befall the properties of the company they represented, in this case A.S.A.

Although neither of the two agreements expressly stated that this authorization encompassed all properties located along the route where the project would be installed and owned by the family, Mr. M was recognized in the area as the owner of all the plaintiffs’ properties that would be affected by the power lines…” Although the judges acknowledge “…that this status did not empower him to authorize and impose encumbrances (gravámenes) upon property rights as restrictive and significant as a power-line easement over the properties belonging to A.S.A.” They then erroneously state: “…those properties did form part of his economic and family interest group, and there was tacit authorization from the other members of his family, who were members of that interest group, concerning the construction of the electrical easement that would affect their properties…” It cannot be understood in this matter that easements imposed upon properties belonging to MARCIAL S.A. affect A.S.A.’s properties merely because its representatives attended when the documents creating those encumbrances were signed.

This is because they were not parties to those contracts, did not sign them, and the contracts did not encompass A.S.A.’s properties. No rights in favor of the defendant can arise from those legal transactions, because doing so would contravene the principle of good faith and the applicable rules. Regarding the Ad quem’s finding that the power-line easement had been created because the Proyecto Eólico de Tierras Morenas is in the public interest and because M bound his spouse’s company, it must be stated that, although the challenged judgment discusses at length the importance and public-interest nature of electricity-generation projects, when deciding the matter under review it held: “Because of the importance of the power-line easement at issue, because a public service is involved pursuant to Article 5 of Ley 7593, and because a public interest exists pursuant to Article 3 of Ley 7200, which prevails over private interests, given that this is a continuous and apparent easement (servidumbre continua y aparente) and that tacit consent existed on the part of the representative (sic) of A.S.A., although don M.E.Z cannot be deemed to have acted on behalf of both plaintiff companies for the reasons stated supra, nor can express consent be deemed to have existed on the part of A.S.A.’s representatives, A.S.A.’s representatives did give tacit consent, and the easement was therefore created through tolerance (Article 378 Código Civil).” As can be seen, the Tribunal insists on imposing the easements by virtue of the representatives of A.S.A.’s alleged tacit consent through tolerance.

Nevertheless, it overlooks the fact that this is an encumbrance in rem (gravamen real) upon real property and thus a very serious limitation on ownership (dominio), which may be created only clearly and expressly by public deed (escritura pública). This is all the more true here, because the judges inferred consent from acts or conduct of ambiguous meaning, namely, being present and not objecting. It must also be considered that Article 45 of the CP provides: “Property is inviolable; no one may be deprived of their property except for a legally established public interest and upon prior compensation in accordance with the law…” Consistent with that understanding, Article 30 of the Reglamento de Concesiones para el Servicio Público de Suministro de Energía Eléctrica (RCSPSEE) provides: “The identification of sites and routes, and the procurement of easements or permits to use public or private property for the installation of any equipment and distribution lines necessary for the operation of the project, shall be the responsibility of the interested party.” (Emphasis added).

Therefore, although the Proyecto Eólico Tierras Morenas may be deemed to be in the public interest, MOVASA was required to create the power-line easements affecting A.S.A.’s properties by public deed (Article 461 of the CC). Any other conclusion would mean protecting their creation through de facto action (vías de hecho), which is impermissible under the national legal system (Articles 45 of the CP, 30 of the RCSPSEE, and 461 of the CC). Consequently, it is concluded that the alleged tolerance cannot be invoked, as the Ad quem does, as a title to acquire the land upon which an encumbrance of this kind is located, because doing so violates Articles 45 of the CP and 461 of the CC. Moreover, contrary to the Tribunal’s statement and as indicated supra, tacit consent by the plaintiff’s representatives cannot be inferred from the evidence in the record. Thus, MOVASA was required to record the encumbrance in the registry entries for the affected properties, which it did not do with respect to A.S.A.’s properties.

Lastly, regarding the argument that ICE stated in official letter 0012.32802.2001 that there was no interest in the Proyecto Eólico de Tierras Morenas, which should have led the Ad quem to determine that it was not in the public interest, as noted above, that declaration was not material to the grounds for the judges’ decision. Furthermore, the project’s lack of economic viability is not the primary consideration in determining its public-interest status; rather, what matters is that it was a project to generate energy from nontraditional sources and made it possible to bring electricity to areas that did not have it. In this regard, as shown at folio 816 of the case file, ICE’s general attorney-in-fact makes clear that the issue was not the project’s lack of public interest, but the problems encountered in creating the easements. For that reason, he states that the Consejo Directivo, at session 5.342 of 23 de octubre de 2001, decided not to accept the interconnection line, but to continue with the power purchase agreement.

XI.For the reasons stated, the appropriate course is to reverse the judgment under appeal and, ruling on the merits, annul the Tribunal’s decision solely insofar as it established an easement (servidumbre)—for the electrical transmission line of the Proyecto Eólico Tierras Morenas, with a clearance of four meters from the lowest wires and a width of five meters along the entire section of the line, as well as the installation on the utility poles of a single-phase electrical distribution line—over the properties in the Partido de Guanacaste, real-property folio registration numbers: […] (from southwest to northeast, 1.331,00 long, five meters wide, and with an area of 6.655,00 square meters); 5.122-000 (from southwest to northeast, with a length of 1.994,00 meters, a width of five meters, and a surface area of 9,970,00 square meters); […] (from southwest to northeast, 1.823,00 long, five meters wide, and with an area of 9.115,00 square meters); 8.523-000 (from southwest to northeast, with a length of 2.153,00 meters, a width of five meters, and a surface area of 10.765,00 square meters); and […] (from southwest to northwest, with an extent of 1.410,00 meters, five meters wide, and 7.050,00 square meters), all for the benefit of the Guanacaste property number […], as a result of which it ordered their registration in the Registro Público by means of a certified judgment once the ruling became final.

The decision shall also be annulled insofar as it held that MOVASA was required to compensate A.S.A. for the establishment of the easements, the value of which was to be determined during enforcement of the judgment. In its place, the judgment of the Court of First Instance shall be affirmed only as decided with respect to A.S.A. The remainder of the Ad quem’s decision shall stand.

Appeal by the defendant

XII.The defendant’s special judicial attorneys allege a violation of section 55 of the Ley de la LJA. They state that the plaintiffs asserted several claims, but the vast majority were denied. They further state that the claims granted were granted only in part. They enumerate each of the claims and whether it was denied or granted, although they do not explain the proportion in which each was granted. Accordingly, they object: “…the plaintiff’s claims ultimately proved grossly disproportionate, and our client should therefore have been exempted from payment of litigation costs (costas), as provided in article 55 of the Ley de la Jurisdicción Agraria…”. They note that, as concerns Marcial S.A., the denied damages amount to ¢286.866.257,49 and, as concerns A.S.A., to ¢3.871.928,40. They add that the failure to apply the provisions allowing exemption from costs violates the legal system and must therefore be reviewed on the merits.

They say that they are aware of the majority position of this adjudicative body regarding costs, but that they support the minority position. They argue that, in agrarian matters, the minority position must be endorsed because there is no general rule, such as that contained in the Código Procesal Civil (CPC), establishing that costs are imposed on the unsuccessful party merely because it lost. They contend that section 55 of the LJA differs from section 221 of the CPC because the former merely provides that judgments must include a ruling on costs, without making any reference to the unsuccessful party, whereas, they state, the CPC does so. In their opinion, this means that in agrarian matters judges are not required to impose costs on the unsuccessful party. Thus, they add: “…if the successful party’s claims are not disproportionate or the unsuccessful party has not litigated in good faith, the latter should be ordered to pay costs; conversely, if any ground for exemption exists, no such order shall be entered.”

XIII.As the appellants themselves state, the majority of this Chamber, with regard to the issue of costs, has repeatedly held that: “…in civil proceedings, as in agrarian proceedings, the unsuccessful party is ordered to pay costs merely because it lost. This is so without such an order implying a finding of recklessness or bad faith (sections 221 of the Código Procesal Civil and 55 of the Ley de la Jurisdicción Agraria). Accordingly, those provisions are not violated when the unsuccessful party is ordered to pay costs. Conversely, when a party is exempted from such payment, judges must provide reasons for their decision because it constitutes an exception to the rule. In that event, the corresponding ruling may be challenged by an appeal on points of law (recurso de casación) where there may have been errors arising from the misapplication of grounds for exemption or the improper exercise of the power to grant an exemption.” No. 504 de las 8 horas 40 minutos del 14 de abril de 2011.

Section 55 of the LJA, which is alleged to have been violated, provides: “Judgments, as well as rulings that terminate the proceeding, shall contain a determination regarding costs. The unsuccessful party may be exempted from the payment of attorney’s fees (costas personales), and even from court costs (costas procesales), when it is evident that it litigated in good faith because, in the Tribunal’s judgment, sufficient grounds existed to litigate, or because the successful party’s claims ultimately proved disproportionate.” (Emphasis added). In the matter under review, as stated in recital II of this Judgment, the Tribunal partially reversed the judgment of the Court of First Instance and ordered the defendant to pay the costs of the proceeding. It must be stated that an exemption, even under the circumstances governed by that provision, is discretionary rather than mandatory. Under these circumstances, because the judge is not required to grant an exemption, the judge does not violate the cited legal provision by declining to do so.

No legal rule is violated when costs are imposed on the unsuccessful party, because the judge is merely applying the rule in accordance with its terms. Thus, it is beyond question that imposing costs does not mean that the unsuccessful party is deemed a reckless or bad-faith litigant. Furthermore, although the reproduced section 55 of the LJA does not expressly state that costs are imposed on the unsuccessful party, this is clearly inferred from a complete reading of the provision, since its second part establishes that, in the judges’ discretion, the unsuccessful party may be exempted from paying costs under the circumstances specified by the rule. This is unquestionably a matter in which judges enjoy discretion: if they find that the party that lost the proceeding may be exempted from paying costs, they may grant the exemption; otherwise, the appropriate course is to order that party to pay them. Consequently, the Ad quem did not commit the alleged violation by imposing costs on the unsuccessful party, and the objection must therefore be rejected.

POR TANTO

The challenged judgment is reversed. Ruling on the merits, the Tribunal’s decision is annulled solely insofar as it established an easement for the electrical transmission line of the Proyecto Eólico Tierras Morenas over the properties in the Partido de Guanacaste, real-property folio registration numbers […], for the benefit of Guanacaste property number […]; ordered its registration in the Registro Público by means of a certified judgment once the ruling became final; and held that MOVASA was required to compensate A.S.A. for the establishment of the easements. In its place, the judgment of the Court of First Instance is affirmed only as decided with respect to A.S.A. The defendant’s appeal is rejected, and the Tribunal’s ruling on costs is therefore affirmed.

Anabelle León Feoli Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Óscar Edo. González Camacho Carmenmaría Escoto Fernández Separate Opinion of Justices González Camacho and Escoto Fernández

I.The undersigned members do not agree with the position adopted by the majority of this Chamber in recital IX of the foregoing ruling insofar as it denies cassation review (control casacional) in cases where only the general rule requiring the unsuccessful party to pay both categories of costs is applied—that is, where no rule concerning exemption from such costs is invoked or applied. Indeed, the majority’s jurisprudential rationale proceeds from the premise that exemption from the payment of costs is a discretionary power and that no error or violation of a legal rule occurs when that power is not exercised or applied. Therefore, it is said that if there is no legal violation, cassation review cannot assess or modify the decision ordering the unsuccessful party to pay costs because, to reiterate, in the majority’s view a legal violation can occur only when the corresponding exemption rule is applied (among many others, see the judgments of this Chamber no. 1001- F-2002, de las 11 horas 50 minutos del 20 de diciembre de 2002; la 249-F-2003, de las 11 horas 45 minutos del 7 de mayo de 2003 y la 306-F-2006, de las 10 horas 20 minutos del 25 de mayo de 2006).

At first glance, this chain of reasoning appears logical because, under this premise, if exemption is a discretionary power, the judge is not required to grant it; consequently, if the judge does not order or grant such an exemption, the judge does not violate the rules governing the matter. Ergo, if no violation of legal rules occurs, there can be no cassation review (see the decisions of this Chamber no. 765 de las 16 horas del 26 de septiembre de 2001 y 561-F-2003, de las 10 horas 30 minutos del 10 de septiembre de 2003). This line of reasoning allows them to conclude that this specific circumstance—the mere imposition of costs or the failure to apply an exemption—“cannot be reviewed at this level” (judgment of this same adjudicative body no. 419-F-03, de las 9 horas 20 minutos del 18 de julio de 2003), because it is a circumstance “not subject to cassation review” (ruling no. 653-F-2003, de las 11 horas 20 minutos del 8 de octubre de 2003).

Thus, in the opinion of our distinguished colleagues, an appeal on points of law is unavailable when the power to grant an exemption is not exercised (see, a contrario sensu, recitals III and VIII, respectively, of rulings 541-F-2003, de las 11 horas 10 minutos del día 3 y de las 10 horas 50 minutos del día 10, ambas de septiembre de 2003). The majority has accordingly held that “…an order requiring the unsuccessful party to pay costs, as occurred here, is not reviewable at this level, because the Tribunal merely applied the rule in accordance with its terms” (emphasis not in the original; see recital X of decision no. 68-F-2005, de las 14 horas 30 minutos del 15 de diciembre de 2005). In notarial matters, it has stated even more emphatically: “…the Tribunal ordered the complainant to pay the costs associated with the claim for compensation, a ruling that, to reiterate, is not subject to cassation review.” (recital X of judgment no. 928-F-2006, de las 9 horas 15 minutos del 24 de noviembre de 2006).

II.However, in the opinion of the undersigned, the improper failure to apply the provisions permitting exemption from legal costs (costas) undoubtedly violates the legal system (Ordenamiento Jurídico) and, specifically, the rules authorizing such exemption, whether due to error or an inadequate assessment by the judges in the particular dispute. Accordingly, although this is a discretionary power, it is not immune from review on cassation (control casacional), since a violation of law may occur both in its exercise and in its non-application; to that extent, an improper omission is not, and should not be, synonymous with arbitrariness committed, in such a case, by the adjudicating judge himself. This is especially so where authority has been conferred upon the judge subject to specific conditions that limit the judge’s discretion in this matter. Consequently, on this particular point, we consider that the mere application of the general rule set forth in Articles 54, 55 and 61 of the Law on Agrarian Jurisdiction (Ley de la Jurisdicción Agraria)—requiring the unsuccessful party to pay both categories of legal costs—does not preclude an appeal in cassation (recurso de casación).

On the contrary, the matter is admissible for consideration on the merits (provided that the statutory requirements are met) where there may have been an omission in applying the legal provisions authorizing exemption from such costs (canon 55 íbid). Notwithstanding the foregoing, in the specific case under review, these members agree with the Tribunal’s ruling on the merits insofar as it ordered the unsuccessful party to pay those costs, because these proceedings had to be brought due to the defendant’s refusal to restore A.S.A. S.A. to the possession and exercise of ownership (dominio) over its properties, upon which the defendant had imposed electrical transmission-line easements (servidumbres de tendido eléctrico) without its consent.

Óscar Edo. González Camacho Carmenmaría Escoto Fernández HBRENES/larce Telephone numbers: (506) 2295-3658 or 2295-3659, email address: [email protected]

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*020001010387AG* Res: 001279-F-SI-2012 SALA PRIMERA DELA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las ocho horas cincuenta minutos del once de octubre de dos mil doce.

Proceso ordinario establecido en el Juzgado Agrario de Liberia, por A SOCIEDAD ANÓNIMA y MARCIAL SOCIEDAD ANÓNIMA, ambas sociedades representados por el apoderado generalísimo sin límite de suma, R, divorciado, empresario, vecino de […]; contra MOLINOS DE VIENTO DEL ARENAL SOCIEDAD ANÓNIMA, representado por el apoderado generalísimo sin límite de suma R, ciudadano canadiense, utiliza un solo apellido en razón de la nacionalidad, con pasaporte no. […]. Se tuvo como parte interesada al INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD, representado por la apoderada general judicial Ileana María Camacho Rodríguez, divorciada, vecina de Heredia y a la AGENCIA DE VIAJES VENADO SOCIEDAD ANÓNIMA, representado por el apoderado generalísimo sin límite de suma Eduardo Vargas Elizondo, divorciado, empresario, vecino de Heredia. Figuran además, como apoderados especiales de la parte demandada, los licenciados Mario Pacheco Flores, Edgar Odio Rohrmoser y Jorge Arce Lara, soltero; del Instituto, Ana María Bolaños Calderón, soltera, vecina de Heredia y de la Agencia de Viajes, la licenciada Leda Patricia Mora Morales, de estado civil no indicado, y el licenciado Alexandro Vargas Vásquez, de estado civil no indicado. Las personas físicas son mayores de edad, y con las salvedades hechas, casados, abogados y vecinos de San José.

RESULTANDO

  1. 1Con base en los hechos que expuso y disposiciones legales que citó, la actora planteó demanda ordinaria, cuya cuantía se fijó en la suma de quinientos sesenta millones de colones, para que en sentencia se declare: “PRIMERO. La resolución o rescisión del contrato suscrito por las sociedades MARCIAL SOCIEDAD ANÓNIMA y MOLINOS DE VIENTO DEL ARENAL S.A., suscrito en escritura ochocientos ochenta y siete mil (sic) iniciada al folio ochenta y seis vuelto del tomo décimo del protocolo del notario Juan Guillermo Mora Chaves, y la cancelación de dicho documento en el Registro Público, inscrito al tomo cuatrocientos noventa y uno, asiento siete mil cuatrocientos cincuenta y siete, consecutivo cero uno. Lo anterior, por ir en contra de la ley, y por haber incumplido la demanda con el contrato, y haberse dado la demandada otras propiedades que no estaban dentro del contrato, en su aprovechamiento.- Y POR SER NULO EL MISMO.- (sic) SEGUNDO.- Que se restituya a las actoras el pleno goce y dominio de sus propiedades, a saber, a la sociedad MARCIAL SOCIEDAD ANÓNIMA, en cuanto a sus fincas inscritas en Propiedad, Partido de Guanacaste, número [...] y la finca sin inscribir ubicada entre las fincas N […].Asimismo en cuanto a la sociedad A SOCIEDAD ANÓNIMA, con respecto A SUS FINCAS NúMEROS […]. TERCERO. Que se le ordene a MOLINOS DE VIENTO DEL ARENAL SOCIEDAD ANÓNIMA, que debe de quitar todas las instalaciones de postes, anclas e hilos de alambre de todas y cada una de las propiedades de las actoras MARCIAL SOCIEDAD ANÓNIMA y A SOCIEDAD ANÓNIMA. Dentro del improrrogable término que su autoridad determine, el cual no puede superar los treinta días.- Bajo el apercibimiento de que si no lo hiciera, dentro de ese término, lo podrán hacer las actoras, con las costas a su cargo. CUARTO.- Que se condene a la demandada al pago de los daños y perjuicios liquidados en la presente demanda los que estimo en la suma de SETECIENTOS QUINCE MILLONES CIENTO SETENTA Y SIETE MIL NOVECIENTOS TREINTA Y SEIS COLONES CON CUARENTA Y DOS CéNTIMOS. QUINTO. Que se condene al pago de ambas costas de este proceso.”
  2. 2La parte demandada contestó negativamente y opuso la excepción de falta de derecho.
  3. 3La Jueza Ruth Alpízar Rodríguez, en sentencia no. 15-S-2007 de las 13 horas del 14 de marzo de 2007, resolvió: “Se declara sin lugar el incidente de hechos nuevos. Se admiten las preguntas de la confesional contra MARCIAL, y se tienen por contestadas afirmativamente. SOBRE LA DEMANDA DE ASA CONTRA MOVASA: Se rechaza parcialmente la excepción de FALTA DE DERECHO. Se ACOGE PARCIALMENTE la demanda de ASA contra MOVASA, en los términos que se dirá, entendiéndose por denegado lo que expresamente no se otorgue:1) Se ordena a MOVASA restituir a ASA en el pleno goce y dominio de sus fincas del Partido de Guanacaste números […].2) Para ello, se ordena a MOVASA quitar todas las obras e instalaciones relacionadas con el tendido eléctrico, como postes, anclas, hilos de alambre o cables, montículos -de tierra, escombros, ramas y piedras-, drenajes y zanjas que existan en dichas fincas. Se le otorga un plazo de TRES MESES a partir de la firmeza de esta sentencia, bajo apercibimiento de que si no lo cumple en la forma ordenada y dentro del término conferido, queda autorizada ASA para hacerlo, con los gastos a cargo de la demandada, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 696 del Código Procesal Civil aplicado supletoriamente.3) Por daños debe indemnizar MOVASA a ASA los siguientes rubros, entendiéndose son denegados los que ASA tenga que soportar la existencia de anclas, postes, pasos parciales del cableado, drenajes y zanjas, montículos de tierra, escombros, piedras y ramas de árboles en las áreas efectivamente afectadas de sus fincas del Partido de Guanacaste inscritas bajo los folios reales [...] (en el ancho y largo de cada franja afectada por el tendido dentro de cada una de esas fincas). El periodo a indemnizar corre desde que empezó la instalación de la línea de transmisión en marzo de mil novecientos noventa y nueve hasta que se proceda a restituir la situación de los inmuebles al estado anterior a su instalación. La fijación del quantum se hará en la etapa de ejecución de sentencia y deberá tomarse en cuenta que en esos terrenos se desarrolla actividad ganadera, las distancias frente a calle pública de cada uno y la incidencia de esas obras en el desarrollo de la actividad comentada; b) La afectación por la corta de árboles sin su permiso realizada en los terrenos citados, quedando la determinación concreta de la especie, la cantidad y el grosor de cada uno de ellos así como su valor para la etapa de ejecución de sentencia;4) Se resuelve esta acción sin especial condenatoria en costas. DEMANDA DE MARCIAL CONTRA MOVASA: Se rechaza parcialmente la excepción de FALTA DE DERECHO. Se ACOGE PARCIALMENTE la demanda de MARCIAL contra MOVASA, en los términos que se dirá, entendiéndose por denegado lo que expresamente no se otorgue: 1) Se declara nulo el contrato de imposición de servidumbre suscrito por las sociedades dichas, en escritura ochocientos ochenta y siete del tomo décimo del protocolo del notario Juan Guillermo Mora Chaves, de nueve de marzo de mil novecientos noventa y nueve; 2) Se ordena la cancelación del asiento del Registro Público (tomo 491, asiento 7457, consecutivo 01-002, 005 y 006) por medio del cual se registro dicho gravamen sobre las fincas […], todas del Partido de Guanacaste y a favor de la […]. 3). Debe MOVASA indemnizar a MARCIAL, entendiéndose son denegados los rubros que expresamente no se conceden, el valor de dos árboles de cocobolo cortados sin su permiso, de su finca […], quedando la determinación concreta de su valor para la etapa de ejecución de sentencia. 4) Se rechaza expresamente la petitoria de la actora de que se ordene a MOVASA retirar todas las instalaciones de postes, anclas e hilos de alambre de sus fincas, a raíz de la nulidad declarada, al estar amparadas dichas obras en un contrato anterior sucrito (sic) entre las partes, de fecha veinte de junio de mil novecientos noventa y ocho. 5) Se resuelve esta acción sin especial condenatoria en costas. Una vez firme esta sentencia, emítase la ejecutoria correspondiente para efectos de tramitar la cancelación de los asientos registrales citados ante el Registro Público de la Propiedad Inmueble".
  4. 4Los apoderados especiales judiciales de la parte demandada apelaron, y el Tribunal Agrario del Segundo Circuito Judicial de San José, integrado por las Juezas Andrea Ruiz Ramírez, Carolina Hurtado García y el Juez Antonio Darcia Carranza, en sentencia no. 1127-F-10 de las 13 horas 30 minutos del 30 de noviembre de 2010, dispuso: “Se revoca parcialmente la sentencia, en lo siguiente: respecto a la demanda de ASA contra MOVASA en cuanto 1) ordena a MOVASA restituir a A. S.A. en el pleno goce y dominio de sus fincas del Partido de Guanacaste, números […], ordenando quitar todas las obras e instalaciones relacionadas con el tendido eléctrico, como postes, anclas, hilos de alambre o cables; 2) se ordena a MOVASA quitar todas las obras e instalaciones relacionadas con el tendido eléctrico, como postes, anclas, hilos de alambre o cables. 4) Se resuelve esta acción sin especial condenatoria en costas.En su lugar se rechazan dichas petitorias y se condena MOVASA al pago de ambas costas de la acción, esto último con fundamento en el (sic) artículos 55 de la Ley de Jurisdicción Agraria. Deberá modificarse la sentencia en lo siguiente: 1) Se declara la constitución de una servidumbre de tendido eléctrico, del Proyecto Eólico Tierras Morenas, en contra de las fincas del partido de Guanacaste, matrículas […], y en favor del inmueble ubicada en el cantón sexto de la provincia de Guanacaste, inscrita a folio real […], por lo que se ordena su inscripción en el Registro Público, por medio de ejecutoria una vez firme este fallo. 2) Deberá MOVASA indemnizar a A.S.A. por la constitución de las servidumbres, cuyo valor será determinado en ejecución de sentencia. En lo demás se confirma el fallo impugnado. Respecto de la demanda de Marcial contra MOVASA, se revoca: 1) en cuanto declara nulo el contrato de imposición de servidumbre suscrito por las sociedades dichas, en escritura ochocientos ochenta y siete del tomo décimo del protocolo del notario Juan Guillermo Mora Chaves, de nueve de marzo de mil novecientos noventa y nueve; 2) en cuanto ordena la cancelación del asiento del Registro Público (tomo 491, asiento 7457, consecutivo 01-002, 005 y 006) por medio del cual se registro dicho gravamen sobre las fincas once mil cuatrocientos noventa y dos-cero cero cero, dieciocho mil cuatrocientos noventa y seis-cero cero cero y veintiséis mil trescientos cincuenta y uno-cero cero cero, todas del Partido de Guanacaste y a favor de la […]. 5) En cuanto resuelve sin especial condenatoria en costas.En su lugar se rechazan dichas petitorias y se condena MOVASA al pago de ambas costas de la acción, esto último con fundamento en el (sic) artículos 55 de la Ley de Jurisdicción Agraria. Deberá modificarse la sentencia en lo siguiente:1) Se declara la constitución de una servidumbre de tendido eléctrico, del Proyecto Eólico Tierras Morenas, en contra de las fincas del partido de Guanacaste, matrículas […] y la finca sin inscribir con plano catastrado […], en favor del inmueble ubicada en el cantón sexto de la provincia de Guanacaste, inscrita a folio real ciento un mil setecientos cuarenta y cinco-cero-cero- cero, por lo que se ordena su inscripción en el Registro Público respecto de las fincas inscritas, por medio de ejecutoria una vez firme este fallo.2) Deberá MOVASA indemnizar a MARCIAL S.A. por la constitución de las servidumbres, cuyo valor será determinado en ejecución de sentencia.3) Deberá MOVASA S.A. dotar de corriente eléctrica a las propiedades de MARCIAL S.A. denominadas finca La Caja y finca Coyolar, dentro del plazo de seis meses a partir de la firmeza de este fallo. En lo demás se confirma el fallo impugnado.”
  5. 5El Tribunal Agrario del Segundo Circuito Judicial de San José, procede de oficio, adicionar el voto n° 0043-A-11 de las 15 horas del 27 de enero de 2011, indicando: “Se adiciona el voto número mil ciento veintisiete de las trece horas treinta minutos del treinta de noviembre del dos mil diez, indicando que la servidumbre para el paso de líneas eléctricas áreas, requería de un claro de cuatro metros a los hilos más bajos, un ancho de cinco metros, por toda la sección de la línea y situado debajo de la misma. En la misma postería se instalará una línea de distribución eléctrica o monofásica. La servidumbre atraviesa los fundos propiedad de A S.A. de la siguiente manera: fundo matrícula ocho mil quinientos veintitrés-cero cero cero, con rumbo de suroeste a noreste, una longitud de dos mil ciento cincuenta y tres metros, un ancho de cinco metros, para una superficie de diez mil setecientos sesenta y cinco metros cuadrados.El fundo matrícula seis mil quinientos ochenta y seis-cero cero cero, con rumbo de suroeste a noreste, una longitud de mil trescientos treinta y un metros, un ancho de cinco metros, para una superficie de seis mil seiscientos cincuenta y cinco metros cuadrados. El fundo matrícula cinco mil ciento veintidós-cero cero cero, con rumbo de suroeste a noreste, una longitud de mil novecientos noventa y cuatro metros, un ancho de cinco metros, para una superficie de nueve mil novecientos setenta metros cuadrados. El fundo matrícula […], con un rumbo de suroeste a noreste, una longitud de mil ochocientos veintitrés metros, un ancho de cinco metros, para una superficie de nueve mil ciento quince metros cuadrados. El fundo matrícula […], con un rumbo de suroeste a noroeste, una longitud de mil cuatrocientos diez metros, un ancho de cinco metros, para una superficie de siete mil cincuenta metros cuadrados.La servidumbre atraviesa los fundos propiedad de MARCIAL S.A. de la siguiente manera: El fundo matrícula […], con un rumbo de suroeste a noreste, con una longitud de mil quinientos veintinueve metros, un ancho de cinco metros, para una superficie de siete mil seiscientos cuarenta y cinco metros cuadrados. El fundo matrícula trece mil trescientos once-cero cero cero, con un rumbo de suroeste a noreste, un ancho de cinco metros, con una longitud y superficie que deberá determinarse, en ejecución de sentencia. Se corrige error material contenido en el Voto mil ciento veintisiete, de las trece horas treinta minutos del treinta de noviembre de dos mil diez, en el sentido que se consigna erróneamente: Respecto de la demanda de Marcial contra MOVASA, en su lugar se lea correctamente Respecto de la demanda de MARCIAL contra MOVASA. Así mismo en cuanto se ordeno por error material en el parte dispositiva de este voto, se constituyera servidumbre en contra de la finca matrícula […], siendo lo procedente omitir la constitución de la servidumbre en dicha finca, dado que se encuentra debidamente constituida según informe registral.”
  6. 6Los licenciados Odio Rohmoser y Pacheco Flores, en sus expresados caracteres, solicitaron adición y aclaración y el Tribunal en sentencia no. 0414-A-11 de las 14 horas del 27 de abril de 2011, resolvió: “Se rechaza las adición de aclaración y adición (sic) que realiza la parte actora. Se acoge la adición y aclaración solicitada por la parte demandada en cuanto, se aclara que el número de folio real de la finca correcto, sobre la cual se da la declaratoria de constitución de la servidumbre de tendido eléctrico en contra de la propiedad de A S.A. es la […]; y en relación a la declaratoria de constitución de la servidumbre de tendido eléctrico sobre de la finca sin inscribir con plano catastrado […], dictado por este Tribunal de las trece horas treinta minutos del treinta de noviembre de dos mil diez en el sentido de que dicha servidumbre, requerirá de un claro de cuatro metros a los hilos más bajos, un ancho de cinco metros, por toda la sección de la línea y situado debajo de la misma; con un rumbo de suroeste a noreste, una longitud de seiscientos cuarenta y cuatro metros con doce decímetros, para un superficie de tres mil doscientos veinte metros con seis centímetros cuadrados.En cuanto a los drenajes y zanjas, se aclara de que deberán ser removidos aquellos drenajes y zanjas que no se requieran para evacuar aguas de escorrentía y evitar el deterioro del camino, y que dificulten el acceso a las fincas.”
  7. 7Los licenciados Elizondo Ruíz, representante de las sociedades actoras, Odio Rohmoser y Pacheco Flores, de la parte demandada, formulan recurso de casación indicando las razones en que se apoyan para refutar la tesis del Tribunal de instancia.
  8. 8En los procedimientos ante esta Sala se han observado las prescripciones de ley.

Redacta el magistrado Rivas Loáiciga

CONSIDERANDO

I.El 27 de marzo de 1995, el Servicio Nacional de Electricidad (SNE) otorgó concesión de fuerza eólica por 15 años a la empresa Molinos del Viento del Arenal Sociedad Anónima (en lo sucesivo MOVASA), mediante la cual podía generar una potencia teórica de 20 mw. Como parte del desarrollo del proyecto dicha compañía gestionó la constitución de servidumbres en fincas a lo largo del tendido eléctrico. En julio y agosto de 1996, las Municipalidades de Tilarán y Cañas, respectivamente, le concedieron permiso para pasar la línea de transmisión y monofásica por el camino público que va del Cerro Bambú a la subestación Corobicí en Cañas, esto porque el ICE compraría la energía producida. El 20 de junio de 1998, Marcial Elizondo Zumbado, en representación de Marcial Sociedad Anónima (MARCIAL S.A. en adelante), suscribió con MOVASA un acuerdo para la colocación de anclajes de sostén de postería, -que se ubicaría en la vía pública y a una distancia aproximada de un metro de las cercas de los fundos de la primera-.

Por su parte, MOVASA se comprometió a llevar electricidad a dos inmuebles elegidos por don Marcial (La Caja y Coyolar) y entregar la suma de ¢100.000,00 para la instalación interior de cada casa. Todo daño que se cometiera en la colocación de las anclas o postes se pagaría conforme al sano juicio de las partes o mediante peritaje de un experto, si así lo estimaran las contratantes. El 9 de marzo de 1999, en escritura pública no. 887 del protocolo décimo del notario Juan Guillermo Mora Chaves, MARCIAL S.A. y MOVASA suscribieron contrato en el que dispusieron: la primera es propietaria de las fincas del Partido de Guanacaste, matrículas de folios reales […], y la segunda del inmueble de dicha provincia, folio real no. […]. Acordaron imponer servidumbre de paso de líneas aéreas (con un claro de cuatro metros y un ancho de cinco metros, por toda la sección del cableado y situado debajo de este), contra las citadas propiedades de MARCIAL S.A. a favor del fundo de MOVASA.

La servidumbre atravesaría los terrenos de la siguiente manera: el […] con rumbo suroeste a noreste, con una distancia de 1.531,00 metros, para una superficie de 7.655,00 metros cuadrados; el 11.492-000 con dirección de sureste a noroeste, con una longitud de 1.168,00 metros, y un área de 5.890,00 metros cuadrados; y el 18.496-000 correría de noreste a suroeste, con una extensión de 5.075 metros y un espacio superficial de 25.375,00 metros cuadrados. Marcial S.A. no cobró suma alguna por el derecho de paso. Tales servidumbres quedaron inscritas en el Registro Público de la Propiedad Inmueble en las citas […]. La instalación efectiva de las líneas de transmisión se inició en los primeros meses de 1999 y empezó a operar en julio de ese año, y, en febrero del año siguiente se concluyeron las labores. A Sociedad Anónima (A.S.A. en lo sucesivo) es una compañía representada por la señora A, cónyuge de don M. Las fincas de Guanacaste, folios reales números […] pertenecen a dicha empresa y se encuentran ubicadas a la orilla del camino donde se levantaron las líneas de transmisión, razón por la cual resultaron afectadas con la instalación de anclas para postes dentro de sus terrenos.

También, sufrieron acumulación de tierra y piedras, afectación de secciones de cerca, bloqueo de un portón de acceso, construcción de drenajes o zanjas para evacuar el agua de escorrentía y la corta de árboles en el área ubicada bajo las líneas de conducción. En julio de 2000, la representante de A.S.A., en virtud de lo esta última, ordenó a MOVASA la remoción de los escombros, igualmente que, reparara los tramos de cerca afectados, revisara los drenajes para su rectificación o eliminación, según atañera y se hiciera un inventario de los árboles derribados. Además, dispuso que no se constató impacto ambiental severo e irreversible. No obstante, A.S.A. no permitió el ingreso a sus propiedades para que se cumpliera con lo establecido por la SETENA. Marcial S.A. y A.S.A. son empresas independientes, conformadas por miembros de la familia E, el total del capital accionario de la primera, en un principio fue propiedad de M y el de A.S.A. perteneció a A, y posteriormente, el de ambas compañías pasó a pertenecerle a sus hijos R y L ambos E. Dichas sociedades formulan demanda contra MOVASA, pretenden: la resolución o rescisión del contrato suscrito entre Marcial S.A. y MOVASA, en escritura no. 887 del tomo décimo del protocolo del notario Juan Guillermo Mora Chaves y su cancelación en el registro, citas tomo 491, asiento 7457, consecutivo 001; también piden su nulidad; se les restituya en el pleno goce y dominio de sus inmuebles.

A MARCIAL S.A. de las fincas del Partido de Guanacaste números […] y el fundo sin inscribir ubicado entre los fundos […]. En cuanto A.S.A. de las propiedades del mismo Partido números [...]. Se ordene a MOVASA quitar las instalaciones de postes, anclas e hilos de alambre de todas y cada una de sus heredades, en el término improrrogable que determine la autoridad judicial, que no supere los 30 días, bajo el apercibimiento de que si no lo hiciera, ellas lo podrán hacer con los costos a cargo de la demandada. Se le condene al pago de daños y perjuicios que estiman en ¢715.177.936,42 y al pago de las costas. La demandada contestó negativamente y opuso la excepción de falta de derecho. El Juzgado declaró parcialmente con lugar la demanda de A.S.A. Ordenó a MOVASA restituirla en el pleno goce y dominio de sus fincas de Guanacaste […]; quitar todas las obras e instalaciones relacionadas con el tendido eléctrico, como postes, anclas, alambres, cables, escombros, drenajes y zanjas, en un plazo de tres meses a partir de la firmeza de esta sentencia, con el apercibimiento de que si no cumple A.S.A. queda autorizada a hacerlo con los gastos a cargo de la demandada (artículo 696 del Código Procesal Civil).

Cancelar por daños los siguientes extremos: a) la afectación sufrida durante el tiempo en que soportó la existencia de anclas, postes, paso de cableado, drenajes, zanjas, escombros en las áreas afectadas de los inmuebles de Guanacaste números […], período que corre desde su instalación en marzo de 1999 hasta su restitución al estado anterior de las propiedades. Asimismo, dispuso que la estimación se hiciera en la etapa de ejecución de sentencia. También que se consideraría que la actividad en dichos terrenos es la ganadera, la distancia frente a calle pública y la incidencia de las obras en su desarrollo. b) la afectación por la corta de árboles sin su permiso, de acuerdo a su especie, cantidad y grosor a fijar en vía de ejecución del fallo, sin especial condenatoria en costas. En lo tocante a Marcial S.A., la declaró parcialmente con lugar. Anuló el contrato de imposición de servidumbre suscrito con MOVASA, mediante escritura 887 del tomo 10 del notario Juan Guillermo Mora Chaves, de 9 de marzo de 1999.

Ordenó la cancelación del asiento del Registro Público, visible al tomo 491, asiento 7457, consecutivo 01-002, 005 y 006, que pesa sobre los fundos del Partido de Guanacaste, matrículas de folios reales […]. Además, indemnizarle el valor de dos árboles de cocobolo cortados sin su permiso, remitiendo la valoración a la vía de ejecución de sentencia. Rechazó lo solicitado respecto a que se retiraran de sus fincas las obras levantadas en razón de la nulidad decretada, al estar amparadas en un contrato anterior y sin especial condenatoria en costas. El Tribunal revocó parcialmente lo resuelto, en cuanto se había ordenado a MOVASA restituir a A.S.A. en el pleno goce y dominio de sus fincas del Partido de Guanacaste, números […], se había ordenado quitar todas las obras e instalaciones relacionadas con el tendido eléctrico, como postes, anclas, hilos de alambre o cables y resuelto sin especial condenatoria en costas.

En su lugar rechazó dichas petitorias y condenó a MOVASA al pago de ambas costas con fundamento en el artículo 55 de la Ley de Jurisdicción Agraria (LJA). Asimismo, modificó la sentencia, de manera que constituyó una servidumbre de tendido eléctrico, del Proyecto Eólico Tierras Morenas, con un claro de cuatro metros respecto a los hilos más bajos, con un ancho de cinco metros en toda la sección de la línea, al igual que la instalación en la postería de una línea de distribución eléctrica monofásica, contra las fincas del Partido de Guanacaste, matrículas de folios reales […] (de suroeste a noreste, con 1.331,00 de largo, cinco metros de ancho y un área de 6.655,00 metros cuadrados); 5.122-000 (de suroeste a noreste, con una longitud de 1.994,00 metros, un ancho de cinco metros y una superficie de 9,970,00 metros cuadrados); 38.204-000 (de suroeste a noreste con 1.823,00 de largo, cinco metros de ancho y 9.115,00 metros cuadrados de área); 8.523-000 (de suroeste a noreste con una longitud de 2.153,00 metros, con un ancho de cinco metros y una superficie de 10.765,00 metros cuadrados); y, […] (de suroeste a noroeste, con una extensión de 1.410,00 metros, cinco metros de ancho y 7.050,00 metros cuadrados), todas en favor del inmueble de Guanacaste, número […], en razón de lo que ordenó su inscripción en el Registro Público.

También que MOVASA deberá indemnizar a A.S.A. por la constitución de las servidumbres, cuyo valor será determinado en ejecución de sentencia. En lo restante confirmó el fallo impugnado. Respecto de la demanda de Marcial S.A. contra MOVASA, revocó lo relativo a la nulidad del contrato de imposición de servidumbre suscrito por las citadas sociedades, en escritura 887 del tomo 10° del protocolo del notario Juan Guillermo Mora Chaves, del 9 de marzo de 1999; en cuanto ordenó la cancelación del asiento del Registro Público (tomo 491, asiento 7457, consecutivo 01-002, 005 y 006) que pesaba sobre las fincas […], ambas del Partido de Guanacaste y a favor de la no. […]. De igual modo, en lo referente a que resolvió sin especial condenatoria en costas. En su lugar, rechazó dichas petitorias y condenó a MOVASA al pago de ambas costas de la acción. Asimismo, modificó lo resuelto de la siguiente manera: declaró la constitución de una servidumbre de tendido eléctrico, del Proyecto Eólico Tierras Morenas, en contra de las fincas del partido de Guanacaste, matrículas […] de suroeste a noreste, cinco metros de ancho, y con una longitud y área que deberá determinarse en ejecución de sentencia); […] (de suroeste a noreste, con una longitud de 1.529,00 metros, cinco metros de ancho, para una superficie de 7.645,00 metros cuadrados); y, el inmueble sin inscribir con plano catastrado […] con un claro de cuatro metros respecto los hilos más bajos, un ancho de cinco metros en toda la sección de la línea con rumbo suroeste a noreste, un largo de 644,12 metros y una área de 3.220,06 metros cuadrados, en favor de la propiedad situada en Guanacaste, a folio real no. […].

En lo tocante a drenajes y zanjas se removerán aquellos que no se requieran para evacuar aguas de escorrentía y evitar el deterioro del camino y dificulten el acceso a las fincas. Por consiguiente, ordenó su inscripción en el Registro Público respecto de las fincas inscritas, por medio de ejecutoria una vez firme este fallo. Por otro lado, dispuso que MOVASA debe indemnizar a MARCIAL S.A. por la constitución de las servidumbres, cuyo valor será determinado en ejecución de sentencia. También que dotará de corriente eléctrica a las heredades de MARCIAL S.A., denominadas finca La Caja y finca Coyolar, dentro del plazo de seis meses a partir de la firmeza de este fallo. En lo demás confirmó el fallo impugnado, excepto según se señaló, en lo relativo a las costas que las impuso a la demandada. Ambas partes formulan recurso para ante esta Sala.

Recurso de la parte actora

II.Primero: el representante de la coactora MARCIAL S.A., alega, el Tribunal “no se pronuncia en cuanto al pago de los perjuicios ocasionados por MOVASA… derivados de la acometida de la electricidad”. Enumera como infringidos los cardinales 41 de la Constitución Política, 1045 del Código Civil y 54 de la Ley de la Jurisdicción Agraria. La sentencia impugnada, indica, quebranta la última de las normas al no pronunciarse sobre lo pedido en la demanda, lo cual apunta, se debatió y fue objeto de peritaje. Insiste, en el punto cuarto solicitó se condenara a la accionada a cancelar los daños y perjuicios (folios 269, 270 y 271 de los autos).

III.Múltiples fallos de esta Sala han dispuesto que la congruencia de la sentencia está referida a la necesaria relación entre lo solicitado por las partes, en los escritos de demanda o contrademanda, como en sus respectivas contestaciones, y lo resuelto en el fallo. Además, que no se incurre en incongruencia si alguna, algunas o todas las pretensiones son rechazadas, pues, lo que procura es asegurar que los juzgadores resuelvan sobre lo debatido, sea que la acojan o lo rechacen parcial o totalmente. Lo atacado en este reparo es que según criterio de la coactora se le debía otorgar los perjuicios derivados del incumplimiento de construcción de la acometida de electricidad en dos de sus fincas, aspecto que fue denegado, así, es evidente, ello no corresponde al yerro de incongruencia. Lo recriminado más bien atiende a un motivo sustancial indirecto, ya que estima, existe una experticia que los acredita, aunque cita la normativa de fondo que considera conculcada, el cargo no resulta procedente. Nótese, en primera instancia el elemento de convicción que se aduce preterido, no se consideró útil para los efectos requeridos. En los considerandos XXI y XXII de manera amplia se vertieron las razones que se tuvo para descartarla, los cuales no fueron refutados en su oportunidad y tampoco ahora en el recurso.

IV.En lo tocante a MARCIAL S.A., esboza un segundo reproche, señalando que, lo dispuesto en la sentencia “podría hacer ilusorio el cumplimiento de la acometida de la línea monofásica a las fincas La Caja y el Coyolar”. 0012.32802.2001 expuso las dificultades técnicas que presenta la postería instalada por MOVASA para la implementación de dicha línea…precisamente el problema radica en que dicha postería no permite los claros técnicamente recomendados entre la línea monofásica y la trifásica, por lo que no se puede instalar el hilo neutro, sin que genere peligro”. Por ende, apunta como vulnerado el canon 41 de la CP por que se “…ordena una acción ilusoria”.

V.Obsérvese, lo desarrollado no va dirigido a combatir lo dispuesto por el Tribunal, sino que parte de un aspecto hipotético, pues, apunta, lo relativo a la acometida de la línea monofásica podría ser ilusorio, así, el agravio resulta improcedente. A lo anterior ha de agregarse, en la adición y aclaración de modo concreto se resolvió que la servidumbre necesita de un claro de cuatro metros en cuanto a los hilos más bajos y un ancho de cinco metros, y que en esa postería se instalaría la línea de distribución o monofásica, sea, que se falló de conformidad con las especificaciones técnicas requeridas. En todo caso, de presentarse algún inconveniente lo sería al momento de la ejecución de la sentencia, por ende, será ahí cuando deberá de resolverse.

VI.En cuanto a A.S.A. acusa indebida valoración probatoria con quebranto del precepto 54 de la Ley de la Jurisdicción Agraria. Recrimina, el testimonio del licenciado Juan Guillermo Mora Chaves debió analizarse considerando su relación con alguna de las partes; si tenía interés en el resultado del juicio; o bien uno directo. Manifiesta, en el asunto de examen dicho deponente tiene una relación profesional con la demandada MOVASA. Enuncia, la cuestión medular que se discute, es la nulidad de los instrumentos confeccionados con la asesoría de dicho testigo, lo que en su opinión, de ser declarada, le acarrearía responsabilidades disciplinarias, civiles y patrimoniales. De ahí, recalca, es evidente su interés a fin de consolidar aquel “adefesio jurídico”, donde solo hizo comparecer a la sociedad de M y no la de doña A. Argumenta, tal proceder condujo a inscribir el contrato en el Registro Público y aunque no sucedió igual con las fincas de A.S.A., ahora, dice se pretende las afecte, así como los derechos de su representante y única accionista, pese a que nunca lo otorgó.

Aduce, esto resulta ilegal porque se le da un alcance tal que afecta inmuebles que no le pertenecen al suscriptor del acto notarial. Increpa, era obvio que el deponente, en razón de su interés conocido por las partes, aunque no haya prueba documental que lo acredite. Invoca quebranto de la sana crítica racional, ya que si se aceptara que A, estuvo presente en la firma del contrato, ello no lo exime de haberla hecho comparecer y que aprobara lo acordado con su firma. Del testimonio, indica, lo lógico es que si ella estuvo presente y no otorgó el documento ni lo firmó, fue porque no estaba de acuerdo con la negociación, o bien, no fue parte interviniente, lo que en su criterio, hace indudable su falta de consentimiento. Así, lo procedente es lo resuelto por el Juzgado, respecto a que si la representante de A.S.A. no lo rubricó, demuestra su negativa y desconocimiento de sus alcances. Por otra parte, en cuanto a la deposición del señor M, asevera, se trataba de una prueba testimonial, no de una confesional como por error lo consideró el Tribunal.

Reitera, dicho señor no es parte del proceso, por lo que la fallida probanza es tan solo un testimonio no evacuado. Por ende, refuta, la supuesta anuencia de doña A para ser suplantada quedaría sostenida únicamente en la deposición torcida del licenciado Juan Guillermo Mora Chaves. En consecuencia, alega, es claro, el yerro probatorio de los juzgadores de segunda instancia. Por otro lado, expone, no existe ni se demostró consentimiento tácito de A.S.A. ni de su representante. Hace patente los reclamos por los daños sufridos con la imposición de las servidumbres, por lo que en su criterio, no puede sustentarse la tolerancia de la usurpación de sus propiedades. Entre los hechos probados, señala, se tiene que instó el resarcimiento a MOVASA, SETENA e ICE y ante su negativa, tuvo que acudir a estrados. Subraya, también sufrió un daño ya que se cortaron 64 árboles más de los autorizados. Explica, en su denuncia ante SETENA objetó la colocación de postes de tendido eléctrico, construcción de drenajes y la acumulación de tierra y piedras, entre otros.

Relata, igual hizo en el ICE, y además, reclamó la indemnización por las servidumbres constituidas en sus fundos. En la sentencia recurrida, indica, el Tribunal acepta que no existió formalización alguna de servidumbres que pesaran contra A.S.A. y que tampoco hubo resarcimiento por ese rubro. En su opinión, de manera implícita se reconoce que no medió acuerdo verbal, ni escrito de su parte. Luego, hace una síntesis del pensamiento de Kelsen sobre la norma fundamental y la jerarquía de las leyes. Finalmente, expresa que el asunto de análisis “…da la oportunidad a la Honorable Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia para enmendar el aberrante concepto del Derecho Agrario aplicado por el Tribunal de Segunda Instancia. Este es el escenario oportuno, el momento político, social, económico y legal del Estado Costarricense de enderezar la discriminación que durante el oscurantismo agrario situó a la mujer subordinada y subyugada a la voluntad del hombre gamonal”.

Segundo: alega, el Tribunal modificó lo resuelto por el Juzgado respecto a los extremos 1) y 2), donde se ordenaba a Movasa restituir a A.S.A. en el pleno goce y disfrute de sus inmuebles, así como quitar las obras e instalaciones atinentes al tendido eléctrico, y en su lugar, reprocha, declaró válido y eficaz el contrato de anclas y el no. 887 de constitución de servidumbre de tendido eléctrico, con fundamento en dos aspectos: a) que el Proyecto Eólico de Tierras Morenas es de interés público y b) M obligó a la empresa de su cónyuge, mediante instrumento notarial, pese a que esta última nunca compareció, para lo cual, objeta, utilizó la figura del “gamonal”. Asevera, se conculca su capacidad jurídica y derechos al hacer prevalecer el interés común, como si justificara, expresa, la trasgresión del debido proceso, formas legales, derechos de los accionistas y representante de la compañía actora.

Arguye, la Administración Pública debe adecuar su proceder al bloque de legalidad de consuno con lo dispuesto en los preceptos 11 de la CP y 11 de la Ley General de la Administración Pública (LGAP). En tal sentido, apunta, la norma 45 constitucional “…establece el principio de inviolabilidad de la propiedad privada, salvo por interés público legalmente comprobado y previa indemnización conforme a la Ley”. Asimismo, manifiesta, la Ley no. 6313 del 4 de enero de 1979 –Ley de Adquisiciones, Expropiaciones y Servidumbres del ICE-, en su cardinal 1°, estipula que, se declaran de interés publico los bienes inmuebles que sean necesarios para el cumplimiento de sus fines, los que para tales efectos deben expropiarse. También, que el canon 22 ibídem, establece que se aplica a las servidumbres, pero que en caso de oposición del propietario se ha de seguir el procedimiento expropiatorio. Y, de conformidad con lo que regula el artículo 23 de la Ley de cita, en relación con los preceptos 455 y 621 del CC, para efectos de terceros, debe anotarse la inscripción del fundo sirviente, lo cual, señala, en el caso de estudio no se hizo.

Reprocha, los jueces para revocar lo resuelto por el A quo se fundamentaron en el concepto del “Gamonal”, al estimar que corresponde al derecho realidad agrario, pese, indica, que se trata de una figura feudal. Acusa tal interpretación de “ignominiosa” y de aplicación 50 años atrás, con la que, afirma, se reducen los derechos y capacidades de la mujer. Expone, en la especie se conculcan los derechos de la representante de A.S.A. solo por ser esposa del señor M, no conformándose con reconocerle poderes plenipotenciarios, de modo que ignora los derechos, no solo de su esposa si no que también de la citada compañía. Insiste, el argumento del Ad quem es errado, ya que acepta “…que un hombre puede per se, disponer sobre los bienes no solo de su esposa, sino inclusive sobre los que ésta posea dentro de una sociedad anónima…”. Critica, con tal planteamiento pone en peligro años de reivindicación social de la mujer en el país.

En cuanto al segundo aspecto, a saber, que el Proyecto Eólico de Tierras Morenas es de interés público, alega, no concuerda con la realidad. Arguye, la Secretaría del Consejo Directivo del ICE en el oficio 0012.32802.2001 dispuso no había interés económico en el citado proyecto, porque el área de atracción cuenta con escasa población y actividad económica. Agregó, que además MOVASA no cumplió con los requisitos técnicos y legales para construir la línea y constituir las servidumbres necesarias, razón por la cual se rehusaba a adquirir dichas líneas de transmisión de energía. Por consiguiente, argumenta, no se apreció debidamente ese documento. De acuerdo con la teoría del derecho realidad esbozada por el Tribunal, formula, así como justificó que como don M por ser el gamonal podía disponer de lo que pertenece a su esposa; entonces, debió aplicarla para determinar que tal proyecto no es de interés público.

En ese documento, asimismo, increpa, se dejó de apreciar que reconoce los yerros jurídicos y técnicos en los que incurrió MOVASA razón por la cual el ICE no recibió las líneas de conducción de electricidad al significar una carga económica y un riesgo legal. Este aspecto, afirma, socava lo fundamentado en las potestades de imperio del Estado, sobre los derechos de A.S.A., representada y perteneciente a una mujer, a quien, reprocha, por ese solo hecho, se le despojó de su voluntad, derecho de propiedad y a ser considerada una persona con iguales derechos a los hombres. Acota, de idéntico modo, se desdeñó que las sociedades actoras son personas jurídicas independientes, con distintos representantes y accionistas. La recurrente en un aparte que denomina: “enunciación de las normas infringidas por el Tribunal, de acuerdo al artículo 595 del Código Procesal Civil (CPC)”, transcribe una serie de artículos que, en su criterio, resultan transgredidos.

La norma 11 de la CP, en asocio con la 11 de la LGAP, afirma, se vulneran puesto que el ICE debió cumplir con el procedimiento de legalidad y adecuación técnica, nunca seguir comprándole energía como lo hizo. El canon 33 de la CP, manifiesta, se quebranta al colocarse al hombre “gamonal” en una supremacía, casi imperial sobre la mujer y sus derechos con lo que se le discrimina por esa sola condición al hacerse extensivo lo pactado por su esposo a la sociedad a la que representa y de la que es la propietaria de la totalidad de acciones. La disposición 45 ibídem porque se presumió que dicho proyecto es de interés público, pese a que el ICE puso en duda tal circunstancia y se le aplicaron gravosas limitaciones a su propiedad. Arguye, la resolución impugnada contraviene el artículo 7 de la CP en asocio de los preceptos 1, 2, 3 y 21 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, en razón de que se discrimina a la representante de A.S.A. por ser mujer y se le sustituye su voluntad y derechos puesto que el Ad quem, estimó que, su esposo tenía esa facultad.

De ahí, que sea evidente su discriminación por su género. Asimismo, los cardinales 36, 41, 49, 53 del Código Civil (CC), que aduce infringidos al disponerse que la demandada disfruta de un derecho espurio derivado de la usurpación de la capacidad jurídica y de la autonomía de la voluntad de doña A, por su condición de mujer, representante y única accionista de A.S.A. Los cardinales 264, 266, 290, 292, 293 y 295 del CC, los estima conculcados por el irrespeto al derecho de propiedad y de exclusión de la citada empresa, por que no existe prueba de que A haya convenido o autorizado actos sobre las fincas propiedad de su representada. Explica, el señor M otorgó el contrato de constitución de servidumbres solo en nombre de la compañía Marcial S.A., pero el Tribunal incluyó a A.S.A. porque la esposa del otorgante era quien ostentaba su representación legal. En todo caso, arguye, no se cumplió con los requisitos que exige el canon 370 del CC.

VII.En razón de que tanto las inconformidades indirectas como las directas, se dirigen a hacer patente la falta de consentimiento en lo que a la imposición de las servidumbres sobre los inmuebles propiedad de A.S.A. se refiere; entonces, para un mejor análisis del recurso, se procederá a conocer los agravios de manera conjunta. En primer lugar, en lo concerniente a que la deposición del señor M, es una prueba testimonial y no una confesional, ha de manifestarse que fue el Juzgado quien resolvió al respecto, sin que la recurrente manifestara su inconformidad. Así, el cargo resulta improcedente ya que en esta instancia la que puede ser impugnada es la sentencia del Tribunal. La propia actuación de la recurrente permite confirmar lo expresado ya que en torno a este extremo no concreta motivo alguno de inconformidad respecto al fallo de los juzgadores de segunda instancia.

VIII.En otro orden de ideas, alega una indebida valoración probatoria del testimonio del licenciado Juan Guillermo Mora Chaves, pues, en opinión de la impugnante, el testimonio del profesional está sesgado por su marcado interés en que se consoliden los acuerdos celebrados ante su presencia. Al respecto, es necesario indicar que, para esta Sala ese único aspecto no demerita dicha probanza, ya que el profesional se limitó a dar fe de una serie de circunstancias que acaecieron en su presencia, a saber, que los representantes de A.S.A. estuvieron presentes al suscribirse los documentos del 20 de junio de 1998 y del 9 de marzo de 1999 y que no mostraron ninguna oposición. Más adelante se analizará la apreciación que hizo el Ad quem de tal elemento de convicción. Por otro lado, lo relativo a la nulidad de los instrumentos confeccionados por el licenciado Juan Guillermo Mora Chaves, es un aspecto que distinto a lo señalado por la impugnante, ya no está en discusión, pues, es un extremo de incumbencia exclusiva de la coactora MARCIAL S.A. De ahí, que la sentencia del Tribunal ha de permanecer incólume en lo que a este punto corresponde.

IX.En lo relativo a lo que se acusa en torno a la figura del “gamonal”, y trato desigual hacia doña A, por su condición de mujer, es menester expresar que, contrario a lo argumentado por la impugnante, esas aseveraciones provinieron de la demandada, y aunque los juzgadores, en algún momento mencionaron que, M era reconocido en la zona como dueño de todas las fincas, más adelante aclararon: “…no es por esta razón que se tiene como constituída la servidumbre sobre las fincas de A.S.A., sino porque existió tolerancia, una aceptación y aprobación tácita por parte de la señora A…”. Consecuentemente, distinto a lo que parece entender la recurrente, dicho aspecto no se utilizó como fundamento del fallo, por lo que no resulta pertinente entrar a su análisis.

X.Para este Órgano Colegiado lleva razón la impugnante, en cuanto a que, la sola presencia de la señora A al momento de otorgarse los negocios jurídicos los días 20 de junio de 1998 y 9 de marzo de 1999, sin que los rubricara, no significa que diera su consentimiento, y, por ende, la obligaran a lo en ellos consignado. Recuérdese, el artículo 1025 del CC recoge el principio de relatividad de los contratos al estipular: “Los contratos no producen efecto sino entre las partes contratantes, no perjudican a terceros, así como no les aprovechan, salvo lo dispuesto en los artículos siguientes”. Por ende, en la especie no es posible arribar a la conclusión del Ad quem; todo lo contrario, si en tales contratos doña A, no compareció de modo alguno, ni en su contenido se citan las fincas propiedad de A.S.A., sobre las cuales los juzgadores aceptaron la imposición de la servidumbre, entonces no es posible estimar que consintió o toleró su constitución.

Es claro, no otorgó su asentimiento, ya que no participó de modo alguno en el contrato. Por otra parte, no es dable deducir que como estuvo presente y no se opuso, lo toleró, razón por la cual la servidumbre acordada entre el representante de MARCIAL S.A. y MOVASA también afecta las fincas de la compañía representada por doña A. Ha de hacerse notar, tales documentos los otorgaron los representantes de MOVASA y MARCIAL S.A., y de manera concreta se aludió a inmuebles propiedad de esta última, de los que se brindaron sus datos de inscripción registral, y no se hizo referencia a ninguno de los terrenos de A.S.A. De ahí, sería posible inferir que, la señora A al no percibir que las heredades de su representada se veían afectadas, entonces no tenía por qué oponerse. Y, se reitera, su presencia en la suscripción de dichos convenios no es razón para tener por constituidas las servidumbres sobre los fundos de A.S.A.

Por consiguiente, acierta la impugnante en cuanto a que no se acreditó consentimiento, ni aún tácito de la compañía actora, por medio de su representante, por lo que no es posible sustentar la supuesta tolerancia en la que el Ad quem fundamenta su fallo. Por otra parte, atina en lo concerniente a que se tuvo por probado que reclamó a MOVASA, SETENA (hecho probado 29) y el ICE (oficios no. E-05848 CD/340-2000 de la Secretaría del Consejo Directivo y no. 9132-23951-2001 de la Directora de la Asesoría Legal del Instituto), lo concerniente al menoscabo soportado en virtud de las obras que afectaron sus fincas, lo que sin duda es un punto más, que contribuye a rebatir lo dispuesto por el Tribunal respecto a la tolerancia. En el asunto de estudio, en lo que este extremo concierne, se reitera, esta Sala disiente con lo resuelto por los Juzgadores de segunda instancia, en el sentido de que basta con la presencia de los representantes de A.S.A. y la no oposición a lo convenido por el representante de Marcial S.A., porque ello no puede ser aceptado en detrimento del bloque de legalidad vigente.

Se insiste, en los documentos en cuestión, es evidente, doña Ana no compareció a constituir ninguna servidumbre contra las fincas de su representada. Por otro lado, según lo establecen los preceptos 21 y 22 del CC, los derechos deberán ejercitarse atendiendo a la buena fe. Además, la ley no ampara el abuso del derecho o su ejercicio. Por ende, no resulta procedente la imposición de una restricción a la propiedad, únicamente porque la representante de una empresa estuvo presente cuando se firmaron documentos en los que otra compañía la imponía sobre fincas que pertenecen a esta última. De ahí, yerran los juzgadores al indicar: “… se comprobó que tanto la señora A como su hijo R, estuvieron presentes, durante la firma de la escritura del nueve de marzo de mil novecientos noventa y nueve y el finiquito de octubre de ese mismo año la primera y del último el segundo, además el conocimiento que tuvo éste de la forma y lugar por donde se levantó el tendido del proyecto eólico en relación con las fincas de las actoras… existiendo en este sentido por parte de la familia E de un reconocimiento, aceptación y autorización tácita, al estar presentes en las negociaciones, sin que se comprobara hubiere existido por parte de ellos oposición alguna en cuanto a la afectación que pudieran sobrevenir sobre los inmuebles de su representada, en este caso de A.S.A..

Que a pesar de que en ninguno de los dos acuerdos se consignó en forma expresa que esa autorización comprendía todas las fincas, que se encontraran en el camino donde se ubicaría el proyecto y que fueran propiedad de la familia; el señor M era reconocido en la zona como dueño de todas las fincas de las actoras que se verían afectadas con el tendido…” Aunque los jueces aceptan “…que esa condición no lo facultaba para autorizar e imponer gravámenes sobre el derecho de propiedad tan restrictivos e importantes como es una servidumbre de tendido eléctrico, sobre las fincas pertenecientes a A.S.A”. De seguido, erróneamente, expresan: “…esas fincas si formaban parte de su grupo de interés económico y familiar, existiendo una autorización tácita de los demás miembros de su familia, integrantes del grupo de interés, en relación a la construcción de la servidumbre eléctrica, que afectaría sus fincas…”.

No se puede entender que en este asunto, las servidumbres impuestas sobre fincas de la empresa MARCIAL S.A. afecten los inmuebles de A.S.A. en razón de que sus representantes acudieron cuando se firmaron los documentos en los que se constituyeron tales gravámenes. Lo los firmaron, y tampoco abarcó las propiedades de A.S.A. De tales negocios jurídicos no se pueden derivar derechos a favor de la demandada, porque sería ir en contra del principio de buena fe y la normativa atinente. En lo tocante a que el Ad quem, tuvo por constituida la servidumbre de tendido eléctrico en virtud de que el Proyecto Eólico de Tierras Morenas es de interés público y porque M obligó a la compañía de su cónyuge, ha de manifestarse, pese a que en el fallo recurrido se hace un desarrollo sobre la importancia de los proyectos de generación de energía eléctrica y su interés público, lo cierto es que al dilucidar el caso de análisis dispuso: “Por la importancia que entraña la servidumbre de tendido eléctrico en litigio y al estar de por medio un servicio público de conformidad con el artículo 5 de la Ley 7593, y al existir un interés público de conformidad con el artículo 3 de la Ley 7200, el cual prevalece sobre el interés particular, al ser esta una servidumbre continua y aparente y existir un consentimiento tácito por parte de la representante (sic) A.S.A, a pesar de que no se puede considerar que don M.E.Z, actuó en nombre de las dos sociedades actoras por lo expuesto supra, o haya existido un consentimiento expreso por parte de los representantes de A.S.A.; si hubo por parte de los representantes de A.S.A. consentimiento tácito, por lo cual se constituyó la servidumbre por tolerancia (artículo 378 Código Civil)”.

Según se aprecia, el Tribunal, insiste en la imposición de las servidumbres en virtud del supuesto consentimiento tácito por la tolerancia de los representantes de A.S.A. No obstante, olvida, se está ante un gravamen real sobre un inmueble y por lo mismo una limitación muy grave del dominio, que solo puede constituirse por escritura pública de modo claro y consentimiento de actos o conductas de contenido ambiguo por haber estado presentes y no haberse opuesto. Además, ha de considerarse, la norma 45 de la CP dispone: “La propiedad es inviolable; a nadie puede privarse de la suya si no es por interés público legalmente comprobado, previa indemnización conforme a la ley…”. En dicha inteligencia el canon 30 del Reglamento de Concesiones para el Servicio Público de Suministro de Energía Eléctrica (RCSPSEE), dispone: “La definición de sitios, rutas y la obtención de servidumbres o permisos para hacer uso de propiedades públicas o privadas, para la instalación de cualquier equipo y líneas de distribución necesarias para la operación del proyecto, será responsabilidad del interesado”.

(El subrayado es suplido). Por ello, pese a que el Proyecto Eólico Tierras Morenas se estime de interés público, MOVASA debió constituir las servidumbres de tendido eléctrico que afectan las fincas de A.S.A., mediante escritura pública (cardinal 461 del CC). De otro modo, significaría tutelar su constitución mediante vías de hecho, lo cual no es posible de conformidad con el ordenamiento jurídico patrio (normas 45 de la CP, 30 del RCSPSEE y 461 del CC). Por consiguiente, se concluye, no se puede invocar, como título adquisitivo de los terrenos donde se ubique un gravamen de este tipo, la supuesta tolerancia, como lo hace el Ad quem, ya que se conculcan los cardinales 45 de la CP y 461 del CC. Por otro lado, contrario a lo expuesto por el Tribunal, y según se indicó supra, de la prueba que consta en autos, no puede derivarse el consentimiento tácito de los representantes de la demandante.

Así, MOVASA tenía la obligación, de inscribir el gravamen al margen de los inmuebles afectados, lo cual no hizo con los de A.S.A. Luego, en lo referente a que en el oficio 0012.32802.2001, el ICE expresó que no había interés en el Proyecto Eólico de Tierras Morenas lo que debió llevar al Ad quem a determinar que no es de interés público, tal declaratoria, como se mencionó, no resultó trascendente en lo relativo a los fundamentos de lo dispuesto por los juzgadores. Además, su no viabilidad económica no es lo primordial al momento de su establecimiento, sino por tratarse de un proyecto de generación de energía de fuentes no tradicionales y que permitía llevar electricidad a zonas que no contaban con ella. En este sentido, según se aprecia a folio 816 del público del proyecto, si no los problemas presentados con la constitución de las servidumbres. Razón por la que expone, el Consejo Directivo, en sesión 5.342 del 23 de octubre de 2001, dispuso no recibir la línea de interconexión, pero si continuar con el contrato de compraventa de energía.

XI.Según las razones expuestas, lo procedente será revocar la sentencia recurrida y al resolver por el fondo se anulará lo dispuesto por el Tribunal únicamente en cuanto constituyó una servidumbre, -de tendido eléctrico, del Proyecto Eólico Tierras Morenas, con un claro de cuatro metros respecto a los hilos más bajos, con un ancho de cinco metros en toda la sección de la línea, al igual que la instalación en la postería de una línea de distribución eléctrica monofásica-, sobre las fincas del Partido de Guanacaste, matrículas de folios reales: […] (de suroeste a noreste, con 1.331,00 de largo, cinco metros de ancho y un área de 6.655,00 metros cuadrados); 5.122-000 (de suroeste a noreste, con una longitud de 1.994,00 metros, un ancho de cinco metros y una superficie de 9,970,00 metros cuadrados); […] (de suroeste a noreste con 1.823,00 de largo, cinco metros de ancho y 9.115,00 metros cuadrados de área); 8.523-000 (de suroeste a noreste con una longitud de 2.153,00 metros, con un ancho de cinco metros y una superficie de 10.765,00 metros cuadrados); y, […] (de suroeste a noroeste, con una extensión de 1.410,00 metros, cinco metros de ancho y 7.050,00 metros cuadrados), todas en favor del inmueble de Guanacaste, número […], en razón de lo que ordenó su inscripción en el Registro Público mediante ejecutoria una vez firme el fallo.

Y, respecto a que MOVASA debía indemnizar a A.S.A. por la constitución de las servidumbres, cuyo valor sería determinado en ejecución de sentencia. En su lugar se confirmará la sentencia del Juzgado solo en lo resuelto con respecto a A.S.A. En lo restante se mantiene lo dispuesto por el Ad quem.

Recurso de la parte demandada

XII.Los apoderados especiales judiciales de la accionada acusan quebranto del cardinal 55 de la Ley de la LJA. Externan, las accionantes desarrollaron varias pretensiones, pero, en su gran mayoría le fueron denegadas. Además, que los pedimentos acogidos, lo fueron únicamente en forma parcial. Enumeran, cada una de las pretensiones, si se rechazaron o se acogieron, no se explica en cual proporción lo fueron. De ahí, increpan: “…las pretensiones de la parte actora resultaron abultadamente desproporcionadas, razón por la cual se debió haber eximido a nuestra representada del pago de las costas, tal como lo establece el artículo 55 de la Ley de la Jurisdicción Agraria…”. Apuntan, en lo tocante a Marcial S.A. los daños denegados ascienden a ¢286.866.257,49 y respecto a A.S.A. ¢3.871.928,40. Agregan, la falta de aplicación de las regulaciones que permiten la exoneración en costas infringe el ordenamiento jurídico, por lo que debe ser analizado por el fondo.

Dicen no desconocer el criterio de mayoría de este Órgano decisor en torno a las costas, pero que participan del de minoría. Arguyen, en materia agraria ha de abonarse a la tesis minoritaria que, no existe una norma general como la del Código Procesal Civil (CPC), que establezca que las costas se imponen al vencido, por el hecho de serlo. Alegan, el canon 55 de la LJA difiere del 221 del CPC, ya que el primero únicamente dispone que las sentencias deben hacer pronunciamiento relativo a costas, sin hacer alusión alguna al perdidoso, lo que, indica, si sucede en el CPC. En su opinión, ello implica que en materia agraria los juzgadores no están obligados a la imposición de costas al vencido. Así, acotan: “…si las pretensiones de la parte vencedora no son desproporcionadas o el vencido no ha litigado de buena fe, procede la condenatoria a éste último, por el contrario si se da alguna de las causas eximentes, entonces no habrá tal condenatoria”.

XIII.Según lo refieren los propios impugnantes, la mayoría de esta Sala en lo que al tema de costas concierne, reiteradamente ha señalado que: “…en los procesos civiles, como en los agrarios, la condenatoria en costas se impone al vencido por el solo hecho de serlo. Lo anterior, sin que dicha condenatoria implique una calificación de temeridad o mala fe (numerales 221 del Código Procesal Civil y 55 de la Ley de la Jurisdicción Agraria). Por ello, no se produce quebranto de esos artículos si se condena al vencido. Contrariamente, cuando se exonera de ese pago, los juzgadores deben justificar su proceder, por ser la excepción a la regla. En este supuesto, el pronunciamiento respectivo es pasible del recurso de casación, ante la presencia de eventuales errores derivados de una mala aplicación de los casos de exención y un uso indebido de la facultad de exonerar”. No. 504 de las 8 horas 40 minutos del 14 de abril de 2011.

El precepto 55 de la LJA, que se acusa infringido, estipula: “Las sentencias, así como las resoluciones que pongan fin al proceso, contendrán pronunciamiento sobre costas. La parte vencida podrá ser exonerada del pago de las costas personales, y aun de las procesales, cuando sea evidente que ha litigado de buena fe, por existir, a juicio del tribunal, motivo suficiente para litigar, o porque las pretensiones de la parte vencedora, en definitiva, resultaron desproporcionadas”. (La negrita es suplida). En el asunto de examen, según se la sentencia del Juzgado e impuso el pago de las costas del proceso a la demandada. Ha de manifestarse, la exoneración, aún en la hipótesis regulada por el canon, no es imperativa sino discrecional. En esta circunstancia, si el juzgador no está obligado a exonerar, no incurre en infracción de la referida disposición legal, si no exime. No hay quebranto normativo cuando las costas se imponen al vencido, porque el juez se limita a aplicarla en los términos por ella dispuestos.

Así, es indudable, que su imposición no significa que se tenga al perdidoso como litigante temerario o de mala fe. Por otra parte, aunque el canon 55 de la LJA reproducido, no señale de modo expreso que las costas se imponen al vencido, lo cierto, es que ello se deduce con claridad de su lectura integral, al establecer en su segunda parte que, a juicio de los juzgadores la parte perdidosa puede ser exonerada de cancelar las costas, en los supuestos que la norma dispone. Es indudable se está frente un extremo en el cual los jueces gozan de discrecionalidad, si estiman que quien perdió el proceso puede ser eximido de cancelarlas, caso contrario, lo conducente es condenarlo a su pago. Consecuentemente, el Ad quem no incurrió en la vulneración acusada al imponer el pago de costas a la parte perdidosa, por lo que debe rechazarse el reproche.

POR TANTO

Se revoca la sentencia impugnada, resolviendo por el fondo, se anula lo dispuesto por el Tribunal únicamente en cuanto constituyó una servidumbre, de tendido eléctrico del Proyecto Eólico Tierras Morenas, contra las fincas del Partido de Guanacaste, matrículas de folios reales […] en favor del inmueble de Guanacaste número […]; ordenó su inscripción en el Registro Público mediante ejecutoria una vez firme el fallo y en cuanto a que MOVASA debía indemnizar a A.S.A. por la constitución de las servidumbres. En su lugar, se confirma el fallo del Juzgado solo en lo dispuesto respecto a A.S.A. Se rechaza el recurso de la parte demandada por lo que se confirma el pronunciamiento del Tribunal sobre costas.

Anabelle León Feoli Luis Guillermo Rivas Loáiciga Román Solís Zelaya Óscar Edo. González Camacho Carmenmaría Escoto Fernández Nota de los Magistrados González Camacho y Escoto Fernández

I.Los suscritos integrantes no comparten el criterio plasmado por la mayoría de esta Sala en el considerando IX del fallo anterior, en cuanto deniega el control casacional para aquellos casos en los que tan sólo se hace uso de la regla general de la condena al vencido en el pago de ambas costas, es decir, cuando no se actúa o aplica ninguna norma atinente a la exoneración de ellas. En efecto, el fundamento jurisprudencial de mayoría, parte de que la exoneración en el pago de las costas es una facultad, en la que no se produce yerro ni infracción normativa cuando no se ejercita o aplica; por ello, se dice, si no hay violación legal, no es posible en casación entrar a valorar o modificar lo resuelto sobre la condena al vencido, pues se repite, para la mayoría de esta Sala, sólo puede haber infracción jurídica cuando se actúa la norma correspondiente a la exoneración (entre muchas pueden verse las sentencias de esta Sala no. 1001- F-2002, de las 11 horas 50 minutos del 20 de diciembre de 2002; la 249-F-2003, de las 11 horas 45 minutos del 7 de mayo de 2003 y la 306-F-2006, de las 10 horas 20 minutos del 25 de mayo de 2006).

La concatenación parece en principio lógica, pues con esta premisa, si la exoneración constituye una facultad, el juzgador no está obligado a exonerar; y por ende, si no ordena o realiza tal exoneración, no viola las normas que corresponden al tema. Ergo, si no se da violación de normas, no puede haber revisión casacional (consúltense los votos de esta Sala no. 765 de las 16 horas del 26 de septiembre de 2001 y 561-F-2003, de las 10 horas 30 minutos del 10 de septiembre de 2003). Esta relación de ideas, les permite concluir, que en ese supuesto específico (la simple condena o la inaplicación de las exoneraciones) “no puede ser objeto de examen en esta sede” (de este mismo órgano decidor, sentencia no. 419-F-03, de las 9 horas 20 minutos del 18 de julio de 2003), pues se trata de una hipótesis “no pasible de casación” (fallo no. 653-F-2003, de las 11 horas 20 minutos del 8 de octubre de 2003).

Así, en opinión de los distinguidos compañeros: no tiene cabida el recurso de casación cuando no se hace uso de la facultad exoneratoria (véanse a contrario sensu los considerandos III y VIII, por su orden de las resoluciones 541-F-2003, de las 11 horas 10 minutos del día 3 y de las 10 horas 50 minutos del día 10, ambas de septiembre de 2003). De esta forma se ha estimado por la mayoría que “… la condena en costas al vencido, como aquí sucedió no es revisable en esta Sede, habida cuenta de que el Tribunal se limitó a actuar la norma en los términos por ella dispuestos” (el destacado no es del original, véase el considerando X del voto no. 68-F-2005, de las 14 horas 30 minutos del 15 de diciembre de 2005). Y en materia notarial, con mayor contundencia, se ha señalado que: “…el Tribunal le impuso el pago de las costas de la pretensión resarcitoria a la denunciante, pronunciamiento que, se repite, no tiene casación”. (considerando X de la sentencia no. 928-F-2006, de las 9 horas 15 minutos del 24 de noviembre de 2006).

II.Sin embargo, en parecer de los suscritos, la indebida inaplicación de los preceptos que permiten la exoneración de costas, infringe, sin duda, el Ordenamiento Jurídico y, en concreto, las normas que la autorizan, ya sea por error o inadecuada apreciación de los jueces en el conflicto específico. En ese tanto, aunque se trate de una facultad, es lo cierto que no se encuentra inmune al control casacional, pues tanto en su ejercicio como en su inaplicación, puede operar una violación de ley, y en esa medida, la indebida omisión no es ni debe ser, sinónimo de arbitrariedad, en tal caso, cometida por el propio Juzgador. Máxime si se trata de un apoderamiento al juez otorgado con supuestos específicos que limitan su poder discrecional en esta materia. En consecuencia, en este particular aspecto, estimamos que con la sola aplicación de la regla general de los artículos 54, 55 y 61 de la Ley de la Jurisdicción Agraria (condenatoria al vencido al pago de ambas costas), no se cierran las puertas al recurso de casación, pues al contrario, el asunto es admisible para su examen de fondo (siempre y cuando se cumplan los requisitos de ley) ante un eventual vicio omisivo en la aplicación de las disposiciones legales que autorizan la exoneración de dichas costas (canon 55 íbid).

No obstante lo anterior, en el caso concreto de examen, estos integrantes comparten lo dispuesto en el fondo por el Tribunal, en cuanto se impuso a la vencida el pago de ellas, ya que se tuvo que interponer el presente proceso ante la negativa de la demandada a restituir a A.S.A. S.A. en el goce y ejercicio del dominio de sus propiedades, sobre las que había impuesto servidumbres de tendido eléctrico sin su consentimiento.

Óscar Edo. González Camacho Carmenmaría Escoto Fernández HBRENES/larce [email protected]

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