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Res. 00265-2023 Tribunal de Apelación de Trabajo del II Circuito Judicial de San José · Tribunal de Apelación de Trabajo del II Circuito Judicial de San José · 29/06/2023
OutcomeResultado
The court affirmed that the forestry official is not entitled to the police risk bonus, as his functions are not equivalent to those of police forces.El tribunal confirmó que el funcionario forestal no tiene derecho al plus por riesgo policial, pues sus funciones no equivalen a las de los cuerpos policiales.
SummaryResumen
The Labor Appeals Court upheld the first-instance ruling denying a State Forest Administration official the salary bonus known as “police risk,” provided in Article 91 of the General Police Law. The claimant, whose duties included supervising forestry permits, monitoring environmental services projects, and patrolling, argued that Article 54 of the Forestry Law granted him police authority status and therefore entitlement to the bonus. The court analyzed the legal framework for the police risk bonus —which reserves it for duly invested police officers performing national security, public order, and citizen safety functions— and both constitutional and Supreme Court jurisprudence. It concluded that, although the Forestry Law confers certain police authority powers on such officials to carry out their duties, this does not equate them with police forces or make them eligible for the bonus, because the nature and degree of danger of their functions are different. The court stressed that the risk faced by the worker, although real, is insufficient to grant the police investiture required for the incentive.El Tribunal de Apelación de Trabajo confirmó la sentencia de primera instancia que denegó a un funcionario de la Administración Forestal del Estado el plus salarial denominado “riesgo policial”, previsto en el artículo 91 de la Ley General de Policía. El accionante, cuyas labores incluían la supervisión de permisos forestales, monitoreo de proyectos de pago por servicios ambientales y patrullajes, argumentó que el artículo 54 de la Ley Forestal le otorgaba carácter de autoridad de policía y, por tanto, derecho al incentivo. El tribunal analizó el marco normativo del riesgo policial —que lo reserva a servidores policiales investidos como tales, con funciones de defensa de la soberanía, mantenimiento del orden público y seguridad ciudadana— y la jurisprudencia constitucional y de la Sala Segunda. Concluyó que, si bien la ley forestal confiere a esos funcionarios ciertas facultades de autoridad de policía para el cumplimiento de sus atribuciones, ello no los equipara a los cuerpos policiales ni los convierte en acreedores del plus, pues la naturaleza y el grado de peligrosidad de sus funciones son distintos. Se enfatizó que el riesgo que corre el trabajador, aunque real, no es suficiente para conferirle la investidura policial necesaria para el reconocimiento del incentivo.
Key excerptExtracto clave
Therefore, it is held that it is not possible to equate the functions of persons who serve as park rangers with those of members of police forces, since the degree of danger between the exercise of both positions is not the same (in the same sense, see the rulings of the Second Chamber of the Supreme Court numbers 1469, of 10:40 hours on August 7 and number 948, of 12:00 hours on May 29, both from 2020). As explained above, police forces must, as part of their functions, guarantee national security, not only of persons but also of property, ensure respect for the rights and freedoms of all citizens, maintaining public order and tranquility, preventing and repressing crime, and enforcing the decisions of jurisdictional and administrative bodies. In contrast, as credited, the professional duties of the position held by the claimant are the following: "Evaluation of logging permits processed, supervision and monitoring of forestry permits, evaluation and registration of forestry projects, supervision and monitoring of properties under the benefits of Articles 23 and 29 of the Forestry Law, supervision and monitoring of projects subject to payment for environmental services, registration and characterization of springs, request for pronouncement from water bodies of the Water Directorate, participation in liaison meetings on water resources, forest determination and protection of ACs, special operations, fixed posts, checkpoints, patrols, among others, supervision of forestry industries, analysis of the limits of the Puriscal regional sub-office, training in geographic information systems for OSRP officials, and follow-up reports on the budget plan and SEMEC prepared, among others. [...] Based on the foregoing, this Appeals Court considers that the functions performed by the claimant do not fit within the legal and jurisprudential parameters necessary to be entitled to recognition of the police risk incentive. Finally, although there is no doubt that the claimant faces danger like police officers, that circumstance is not sufficient to conclude that he holds that investiture.Por ello, se estima que no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo (en igual sentido puede consultarse los votos de la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia números 1469, de las 10:40 horas del 7 de agosto y el número 948, de las 12:00 horas del 29 de mayo, ambos del 2020). Como se explicó con anterioridad, los cuerpos policiales deben, como parte de sus funciones, garantizar la seguridad nacional, no solo de las personas sino también de los bienes, velar por el respeto de los derechos y libertades de todos los ciudadanos y de todas las ciudadanas, manteniendo el orden y la tranquilidad pública, previniendo y reprimiendo la delincuencia y ejecutando las decisiones de los órganos jurisdiccionales y administrativos. En cambio, según se tuvo por acreditado, las labores profesiones del puesto que desempeña el promovente son las siguientes: “Evaluación de permisos de corta tramitados, supervisión y monitoreo de permisos forestales, evaluación e inscripción de proyectos forestales, supervisión y monitoreo de inmuebles bajo los beneficios de los artículos 23 y 29 de la Ley Forestal, supervisión y monitoreo a proyectos sometidos al pago de servicios ambientales, registro y caracterización de manantiales, solicitud de pronunciamiento de de cuerpos de aguas de la Dirección de aguas, participar en reuniones de enlace del recurso hídrico, determinación de bosque y protección de las AC, operativos especiales, puestos fijos, retenes, patrullajes, entre otros, supervisión a industrias forestales, análisis de los límites de la sub oficina regional de Puriscal, capacitación en sistema de información geográfica a funcionarios de la OSRP e informes de seguimiento al plan de presupuesto y SEMEC elaborados, entre otros. [...] De acuerdo con lo anterior, este Tibunal de Apelaciones considera que las funciones desempeñadas por el accionante, no encajan dentro de los parámetros legales y jurisprudenciales necesarios para ser acreedor del reconocimiento del incentivo por riesgo policía. Finalmente, aunque no hay duda de que el promovente corre peligro como los y las policías, esa circunstancia no es suficiente para concluir que ostenta esa investidura.
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"Por ello, se estima que no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo."
"Therefore, it is held that it is not possible to equate the functions of persons who serve as park rangers with those of members of police forces, since the degree of danger between the exercise of both positions is not the same."
Considerando V
"Por ello, se estima que no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo."
Considerando V
"Finalmente, aunque no hay duda de que el promovente corre peligro como los y las policías, esa circunstancia no es suficiente para concluir que ostenta esa investidura."
"Finally, although there is no doubt that the claimant faces danger like police officers, that circumstance is not sufficient to conclude that he holds that investiture."
Considerando V
"Finalmente, aunque no hay duda de que el promovente corre peligro como los y las policías, esa circunstancia no es suficiente para concluir que ostenta esa investidura."
Considerando V
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V.Analysis of the Specific Case: With respect to the claims raised by the plaintiff, and having studied and deliberated on this matter, it is the opinion of the members of this Tribunal that the plaintiff's arguments are without merit and that the first-instance ruling cannot be overturned.
Regarding the salary supplement (plus salarial) known as Police Risk (Riesgo Policial), Article 91 of the General Police Act (Ley General de Policía), No. 7410 of May 26, 1994 (added by Article 3 of the Act for the Strengthening of the Civil Police (Ley de Fortalecimiento de la Policía Civilista), No. 8096 of March 15, 2001; and renumbered by Article 1 of the Act Creating the School and Children's Police (Ley de Creación de la Policía Escolar y de la Niñez), No. 8449 of June 14, 2005, which moved it from the former Article 85 to the current Article 91), establishes: "There is hereby created an incentive known as police risk, which consists of a salary supplement equivalent to eighteen percent of the base salary; it shall apply to all officers who carry out police functions that entail risk to their physical integrity, regardless of their position within the administrative structure (the foregoing paragraph was thus amended in accordance with the partial annulment made by Constitutional Chamber ruling No. 12017 of August 16, 2006).
In the above-cited ruling, it is stated: "The granting of this salary incentive must be grounded, in each specific case, by defining the reasons why the functions of the corresponding employee fall within the established criterion of dangerousness." Through Executive Decree No. 29597 of June 5, 2001, the "Reglamento para el pago del riesgo policial" was enacted, whose Article 1 reads: "The salary supplement known as 'Police Risk' is payable solely and exclusively to 'police officers,' by virtue of the performance of the 'police functions' assigned to them by reason of the investiture, appointment, position, and office they hold as members of the Public Force, and provided that in the performance of such functions there exists an imminent risk to their physical integrity, by reason of the danger that the police function may entail. By means of a reasoned resolution, the specific circumstances of dangerousness that pose some risk to the physical integrity of the officer shall be set out in each individual case, regardless of that officer's location within the administrative structure of the Ministry, and compliance with the requirements set forth in this regulation must also be verified." For its part, Article 2 states: "A 'police officer' (servidor policial) is understood to mean: a person appointed to a sworn police position in one of the police corps whose jurisdiction is established by law, to serve the State in the exercise of the police function, for which purpose that person is vested with public authority, in accordance with the Political Constitution and the law.
Accordingly, in order for a person to qualify as a police officer, the following conditions must concurrently be met: a) Investiture granted by the President of the Republic and the Minister of the relevant branch by means of an Executive Agreement. b) Constitutional oath of office for the performance and exercise of the position of public authority. c) Appointment to a sworn police position in one of the police corps that make up the Public Force, whose jurisdiction is established by law. The appointment must conform to law, in accordance with the requirements and procedures for recruitment, selection, and appointment established in the legislation governing the service relationship and the police function. d) Performance of strictly police functions." Article 3 of the same body of regulations further provides that: "'Police functions' are understood to mean, without prejudice to what may be established in other normative provisions of superior rank, those comprised within the general headings of: defense of national sovereignty, maintenance of public order, and citizen surveillance and security.
Encompassed therein are the functions performed by an officer vested with authority to guarantee: national security, the security of persons and property, physical integrity and respect for the rights and freedoms of citizens, the maintenance of public order and tranquility, the prevention and suppression of crime, and the execution of decisions of jurisdictional and administrative bodies; for which purpose the officer holds a public authority investiture with powers to lawfully carry out: searches, seizures, and arrests, in accordance with the Political Constitution and the law." Along the same lines, the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice, in ruling No. 4368-2003 of 3:28 p.m. on May 21, 2003, defined, insofar as relevant: "Article 12 of the Constitution provides, regarding the general function of the various police forces, that there shall be such police forces as are necessary for the surveillance and preservation of public order; this alludes to the principal task of the Public Force, which is to maintain public order in general and to safeguard the security of the inhabitants.
This has also been affirmed by the Second Chamber of the Supreme Court of Justice, among many others, in judgments Nos. 1588-91, 5882-93, and 884-98. Specifically, on this point, it was stated: 'We can define the concept of public force as the set of security corps — and their agents — which, under the authority of the Executive Branch, have as their purpose the maintenance of public order and the protection of the security of the inhabitants, with fundamentally preventive and occasionally repressive functions. By Constitutional provision — and surely for historical reasons, given that in those corps rested, as the sole armed body, the power that accompanies the possession and use of weapons — the Constitution not only confers supreme command over them on the Executive Branch, but also, for obvious reasons of their being officers of absolute loyalty, it likewise establishes — as an attribution of the President and the relevant Minister — the appointment and removal of the members composing said public force (…).
Furthermore, with respect to the governing body of the police forces, Article 140 of the Constitution, in subsections 1), 6), and 16), establishes that it is the responsibility of the President of the Republic and the relevant Cabinet Minister to freely appoint and remove members of the public force, to maintain the order and tranquility of the Nation, to take the measures necessary for the protection of public liberties, and to deploy the public force to preserve the order, defense, and security of the country; and subsection 3) of Article 139 of the same instrument specifies that it pertains exclusively to the person holding the Presidency of the Republic to exercise supreme command of the public force (Constitutional Chamber rulings Nos. 10134-1999 and 1049-2001). It is also pertinent to refer to the concept of police function, which is drawn from the General Police Act, Article 6, which includes, among the police forces, the following bodies charged with public security: the Civil Guard (Guardia Civil), the Rural Assistance Guard (Guardia de Asistencia Rural), the police responsible for the control of unauthorized drugs and related activities, the Border Police (Policía de Fronteras), the Immigration and Aliens Police (Policía de Migración y Extranjería), the Fiscal Control Police (Policía del Control Fiscal), the State Security Directorate (Dirección de Seguridad del Estado), the Traffic Police (Policía de Tránsito), the Prison Police (Policía Penitenciaria), and the other police forces whose jurisdiction is established by law.
In accordance with Article 2 of the same Act, members of the police forces are public officials, obligated to observe and comply with the Political Constitution, international treaties, and applicable laws; among their functions, pursuant to Article 4, are: to surveil and preserve public order, to prevent manifestations of crime, and to cooperate in suppressing them in the manner determined by the legal order. In accordance with the foregoing, and also based on Articles 10, 44, 45, 47, 52, 59, 69, and 70 of the General Police Act, all members of all Executive Branch police forces are subject to all the imperatives that Administrative Police must fulfill in a Republic, as well as to all the rights to which they are entitled as public servants in the various administrative branches…'" In the case under analysis, the first-instance judge concluded that the officer failed to demonstrate that his position and the functions he performs merit payment of Police Risk (hecho no probado — unproven fact). The appellant argues that this decision is unjustified because the Ley Forestal N° 7575 is the instrument that, in Article 54, confers that right upon him.
Article 54 of the Ley Forestal, N.° 7575 of February 13, 1996, stipulates: "Officials of the State Forest Administration (Administración Forestal del Estado) shall hold the character of police authority; as such, and in accordance with this law, they shall report to the competent authorities any infractions committed. Police authorities shall be required to cooperate with officials of the State Forest Administration whenever those officials so request in order to fully comply with the functions and duties imposed on them by this law. For the performance of their duties, these officials, identified by their respective identification badge, shall have the right to enter and conduct inspections on any rural or industrial forest property, except in dwelling houses located thereon; as well as to seize timber and other forest products that have been illegally harvested or processed, and to impound, as security for a potential sanction, the equipment and machinery used in the unlawful act.
They shall also seize the means of transport used as an instrument or facilitator for the commission of the crime, after drawing up the corresponding official record. All of the foregoing must be placed at the disposal of the competent judicial authority within no more than three days." For its part, Article 9 of the National Parks Service Act (Ley del Servicio de Parques Nacionales), N.° 6084 of August 24, 1977, reads: "Anyone who contravenes the provisions of Article 8 shall be immediately expelled from the National Park and placed at the disposal of the corresponding judicial authorities by the employees of the National Parks Service, who for that purpose shall hold the character of police authorities." Finally, Article 16 of the Wildlife Conservation Act (Ley de Conservación de Vida Silvestre), N.° 7317 of October 30, 1992, provides that: "For the faithful fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors, forest inspectors, park rangers (guardaparques), and SINAC officials duly accredited for those purposes and in the performance of their functions are empowered to detain, transit, enter, and conduct inspections within any farm and vessel, as well as in the industrial and commercial facilities involved, and to seize organisms, parts, products, and derivatives of wildlife, together with the equipment used in the commission of a crime or activity prohibited by this law.
In the case of private domiciles, the permission of the competent judicial authority or of the owner must be obtained." For these reasons, it is considered that it is not possible to equate the functions of persons serving as park rangers with those of persons belonging to police corps, since the degree of dangerousness involved in the exercise of both positions is not the same (in the same vein, see rulings of the Second Chamber of the Supreme Court of Justice Nos. 1469, of 10:40 a.m. on August 7, and No. 948, of 12:00 p.m. on May 29, both from 2020).
As previously explained, police forces (cuerpos policiales) must, as part of their duties, guarantee national security — not only of persons but also of property — ensure respect for the rights and freedoms of all citizens, maintain public order and tranquility, prevent and suppress crime, and enforce the decisions of judicial and administrative bodies. In contrast, as was established by the evidence, the professional duties of the position held by the petitioner (promovente) are as follows: "Evaluation of timber-felling permits (permisos de corta) processed, supervision and monitoring of forest permits (permisos forestales), evaluation and registration of forestry projects, supervision and monitoring of real property (inmuebles) benefiting under Articles 23 and 29 of the Ley Forestal, supervision and monitoring of projects subject to Pago de Servicios Ambientales, registration and characterization of springs (manantiales), requests for opinions on water bodies (cuerpos de aguas) from the Water Directorate (Dirección de Aguas), participation in water resource (recurso hídrico) liaison meetings, forest determination (determinación de bosque) and protection of the AC, special operations, fixed posts, checkpoints, patrols, and other activities, supervision of forest industries (industrias forestales), analysis of the boundaries of the regional sub-office of Puriscal, training in geographic information systems (sistema de información geográfica) for OSRP staff, and progress reports on the budget plan and SEMEC prepared, among others.
Regarding this point, reference may be made to Certification No. C-SINACSE-DGIRH-489-2019 from the Human Resources Department, dated November 28, 2019, visible in images 58 through 60 of the electronic case file (expediente electrónico), arranged in ascending order in PDF format, from the oldest to the most recent document, in the same manner as all other references of this type. This documentary evidence, assessed under the rules of sound judgment (sana crítica) and the correct understanding of persons, constitutes a public document (documento público) with information linking the claimant (accionante) to the defendant institution; it bears distinctive elements that reasonably demonstrate that the information it contains is truthful, having been issued by the competent official and department with the authority to report on the claimant's conditions of service based on a review of his service record (prontuario); it was incorporated into the court record (autos) through the legally established adversarial proceedings (procedimientos de contradictorio), was duly presented to the parties, merits full credibility in the view of the adjudicator, and no steps were taken to undermine or challenge its content." (As per finding of fact (hecho probado) number 3.2 of the first-instance judgment (sentencia de instancia).) Based on the foregoing, this Court of Appeals considers that the duties performed by the claimant do not fall within the legal and jurisprudential parameters required to qualify for recognition of the police risk incentive (incentivo por riesgo policía). Finally, although there is no doubt that the petitioner faces danger as police officers do, that circumstance alone is not sufficient to conclude that he holds that status (investidura).
"V. Análisis del caso concreto: En relación con los reproches de la parte accionante, y, una vez, que ha sido estudiado y discutido este asunto, es criterio de los integrantes de este Tribunal que, no lleva razón y no puede variarse lo que viene resuelto en primera instancia. En relación con el Plus Salarial denominado Riesgo Policial, el numeral 91 de la Ley General de Policía, n.º 7410 del 26 de mayo de 1994 (adicionado por el artículo 3 de la Ley de Fortalecimiento de la Policía Civilista, n.° 8096 del 15 de marzo de 2001; y corrida su numeración mediante el ordinal 1 de la Ley de Creación de la Policía Escolar y de la Niñez, n.° 8449 del 14 de junio de 2005, que lo trasladó del antiguo 85 al 91 actual), estatuye: “Créase un incentivo denominado riesgo policial, el cual consiste en un plus salarial equivalente a un dieciocho por ciento del salario base; corresponderá a todos los funcionarios que desarrollen funciones policiales que impliquen riesgo a su integridad física, independientemente de la ubicación en la estructura administrativa (así reformado el párrafo anterior de acuerdo con la anulación parcial hecha por resolución de la Sala Constitucional número 12017 del 16 de agosto de 2006).
En el voto supracitado, se indica: “El otorgamiento de este incentivo salarial deberá fundamentarse, en cada caso concreto, definiendo las razones por las cuales las funciones del empleado correspondiente encuadran dentro del supuesto de peligrosidad definido”. Por medio del Decreto Ejecutivo N.° 29597 del 5 de junio de 2001 se promulgó el “Reglamento para el pago del riesgo policial” , cuyo numeral 1 reza: “El plus salarial denominado "Riesgo Policial", es pagadero única y exclusivamente a los "servidores policiales", en virtud del cumplimiento de las "funciones policiales" que les corresponde en razón de la investidura, nombramiento, puesto y cargo que ostentan, como miembros de la Fuerza Pública, y que en el desempeño de funciones se corra algún riesgo inminente para la integridad física , en razón de la peligrosidad que la función policial pueda significar. Mediante resolución fundada, se razonará en cada caso concreto, en qué consisten las circunstancias de peligrosidad que impliquen algún riesgo para la integridad física del servidor, independientemente de su ubicación dentro de la estructura administrativa del Ministerio, debiéndose constatar además, el cumplimiento de los supuestos que se detallan en el presente reglamento” .
Por su parte, el artículo 2 cita: “Se entiende por "servidor policial": La persona nombrada en un puesto de plaza policial de alguno de los cuerpos policiales cuya competencia esté prevista por Ley, para servir al Estado en el ejercicio de la función policial, para lo cual es investido de autoridad pública, de conformidad con la Constitución Política y la Ley. Por consiguiente, para que una persona sea servidor policial, debe darse el concurso de las siguientes condiciones: a) Investidura otorgada por el Presidente de la República y el Ministro del ramo mediante Acuerdo Ejecutivo. b) Juramentación constitucional para el desempeño y ejercicio del cargo de autoridad pública. c) Nombramiento en puesto de plaza policial, en alguno de los Cuerpos Policiales que conforman la Fuerza Pública, cuya competencia esté constituida por Ley. El nombramiento debe estar conformado a Derecho, según los requisitos y procedimientos de reclutamiento, selección y nombramiento establecidos en la legislación que regula la relación de servicio y la función policial. d) Desempeñar funciones policiales propiamente dichas”.
Luego, el artículo 3 del mismo cuerpo normativo establece que: “Se entiende por "funciones policiales", sin perjuicio de lo que se establezca en otras disposiciones normativas de rango superior, aquellas que se comprenden dentro de los enunciados genéricos de: defensa de la soberanía nacional, mantenimiento del orden público, vigilancia y seguridad ciudadana. Se implican entonces, las funciones que realiza un funcionario investido de autoridad para garantizar: la seguridad nacional, la seguridad de las personas y de los bienes, la integridad física y el respeto de los derechos y libertades de los ciudadanos, el mantenimiento del orden y la tranquilidad pública, la prevención y represión de la delincuencia, la ejecución de las decisiones de los órganos jurisdiccionales y administrativos; para lo cual cuenta con investidura de autoridad pública con atribuciones para realizar legítimamente: allanamientos, decomisos y detenciones, con arreglo en la Constitución Política y la Ley”.
En igual sentido, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia en el pronunciamiento número 4368-2003 de las 15 horas y 28 minutos del 21 de mayo del 2003, en lo interesa, definió: “El artículo 12 de la Constitución dispone, en cuanto a la función general de las distintas fuerzas de policía, que para la vigilancia y conservación del orden público habrá las fuerzas de policía necesarias; con ello se alude a la principal tarea de la Fuerza Pública, cual es mantener el orden público en general, y velar por la seguridad de los habitantes. Así lo ha afirmado también la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia, entre muchas otras, en sentencias números 1588-91, 5882-93 y 884-98. Concretamente, y sobre este punto, se dijo: "Podemos definir el concepto de fuerza pública como el conjunto de cuerpos de seguridad -y sus agentes- que bajo la dependencia del Poder Ejecutivo tienen como finalidad mantener el orden público y velar por la seguridad de los habitantes con funciones fundamentalmente preventivas y ocasionalmente represivas.
Por disposición Constitucional -y seguramente por motivos históricos ya que en ellas descansaba como único cuerpo armado, el poder que apareja la tenencia y el uso de las armas- la Constitución no sólo confiere el mando supremo de ella al Poder Ejecutivo, sino que, por razones obvias de ser funcionarios de absoluta lealtad establece también -como atribución del Presidente y del respectivo Ministro- nombrar y remover a los miembros que componen dicha fuerza pública (…).Por otra parte, en lo que se refiere al órgano rector de las fuerzas de policía, el artículo 140 constitucional, en sus incisos 1), 6) y 16) establece que le corresponde al Presidente de la República y al respectivo Ministro de Gobierno nombrar y remover libremente a los miembros de la fuerza pública, mantener el orden y la tranquilidad de la Nación, tomar las providencias necesarias para el resguardo de las libertades públicas y disponer de la fuerza pública para preservar el orden, defensa y seguridad del país; y el inciso 3) del artículo 139 ídem señala que le corresponde, exclusivamente, a quien ejerce la Presidencia de la República, ejercer el mando supremo de la fuerza pública (resoluciones de la Sala Constitucional, números 10134-1999 y 1049-2001).
Interesa también hacer referencia al concepto de función policial, el cual se extrae de la Ley General de Policía, artículo 6, que incluye, dentro de las fuerzas de Policía, a las siguientes, que tienen la seguridad pública a su cargo: la Guardia Civil, la Guardia de Asistencia Rural, la policía encargada del control de drogas no autorizadas y de actividades conexas; la Policía de Fronteras, la Policía de Migración y Extranjería, la Policía del Control Fiscal, la Dirección de Seguridad del Estado, la Policía de Tránsito, la Policía Penitenciaria y las demás fuerzas de policía, cuya competencia esté prevista en la ley. De acuerdo con el artículo 2 ídem, los miembros de las fuerzas de Policía son funcionarios públicos, obligados a observar y cumplir la Constitución Política, los tratados internacionales y las leyes vigentes; entre sus funciones, de acuerdo con el numeral 4, se encuentran: vigilar, conservar el orden público, prevenir las manifestaciones de delincuencia y cooperar para reprimirlas en la forma en que se determina en el ordenamiento jurídico.
De acuerdo con lo anterior, y también con base en los numerales 10, 44, 45, 47, 52, 59, 69 y 70 de la Ley General de Policía, todos los miembros de todas las fuerzas de policía del Poder Ejecutivo se constituyen en destinatarios de todos los imperativos que debe cumplir la Policía Administrativa en una República, así como de todos los derechos que les corresponde como servidores públicos en los distintos repartos administrativos…” En el caso bajo análisis, la persona juzgadora de instancia concluyó que el servidor no demostró que su puesto de trabajo y las funciones que realiza ameriten el pago por Riesgo Policial, (hecho no probado). El recurrente alega que esa decisión es injustificada porque la Ley Forestal N° 7575, es la que en el numeral 54, le está otorgando ese derecho. En el artículo 54 de la Ley Forestal, N.° 7575 del 13 de febrero de 1996, se estipula: “Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas.
Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito. También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días” .
Por su parte, el ordinal 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales, N.° 6084 del 24 de agosto de 1977, reza: “Quien contraviniera lo dispuesto en el artículo ocho, será expulsado inmediatamente del Parque Nacional y puesto a la orden de las autoridades judiciales correspondientes, por los empleados del Servicio de Parques Nacionales, quienes para ese efecto tendrán el carácter de autoridades de policía” . Por último, en el canon 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, N.° 7317 del 30 de octubre de 1992, se dispone que: “Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del SINAC debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley.
En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario” . Por ello, se estima que no es posible equiparar las funciones de las personas que fungen como guardaparques con las de las personas que integran los cuerpos policiales, pues el grado de peligrosidad entre el ejercicio de ambos cargos no es el mismo (en igual sentido puede consultarse los votos de la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia números 1469, de las 10:40 horas del 7 de agosto y el número 948, de las 12:00 horas del 29 de mayo, ambos del 2020). Como se explicó con anterioridad, los cuerpos policiales deben, como parte de sus funciones, garantizar la seguridad nacional, no solo de las personas sino también de los bienes, velar por el respeto de los derechos y libertades de todos los ciudadanos y de todas las ciudadanas, manteniendo el orden y la tranquilidad pública, previniendo y reprimiendo la delincuencia y ejecutando las decisiones de los órganos jurisdiccionales y administrativos.
En cambio, según se tuvo por acreditado, las labores profesiones del puesto que desempeña el promovente son las siguientes: “ Evaluación de permisos de corta tramitados, supervisión y monitoreo de permisos forestales, evaluación e inscripción de proyectos forestales, supervisión y monitoreo de inmuebles bajo los beneficios de los artículos 23 y 29 de la Ley Forestal, supervisión y monitoreo a proyectos sometidos al pago de servicios ambientales, registro y caracterización de manantiales, solicitud de pronunciamiento de de cuerpos de aguas de la Dirección de aguas, participar en reuniones de enlace del recurso hídrico, determinación de bosque y protección de las AC, operativos especiales, puestos fijos, retenes, patrullajes, entre otros, supervisión a industrias forestales, análisis de los límites de la sub oficina regional de Puriscal, capacitación en sistema de información geográfica a funcionarios de la OSRP e informes de seguimiento al plan de presupuesto y SEMEC elaborados, entre otros.
Sobre este punto, se puede ver la constancia Certificación No. C-SINACSE- DGIRH-489-2019 del Depto. de Gestión Humana del 28 de noviembre del 2019, visible en imágenes 58 a 60 del expediente electrónico ordenado de manera ascendente, en PDF, del escrito más antiguo al más reciente, de la misma forma para las demás referencias de este tipo. Fuente de prueba documental apreciada mediante las reglas de la sana crítica y el correcto entendimiento de las personas, corresponde documento público, con información que vincula al actor con la institución demandada, cuenta con elementos distintivos que permiten apreciar razonablemente, que la información en él contenida es veraz al ser extendida por la persona funcionaria y dependencia, con capacidad de informar sobre la condición de servicio del actor con vista en su prontuario, fue incorporado a los autos mediante los procedimientos de contradictorio legalmente establecidos, fueron debidamente sustanciados a las partes, merece plena credibilidad a quien juzga, no se gestionó desvirtuando o cuestionando su contenido".
(Según el hecho probado número 3.2 de la sentencia de instancia). De acuerdo con lo anterior, este Tibunal de Apelaciones considera que las funciones desempeñadas por el accionante, no encajan dentro de los parámetros legales y jurisprudenciales necesarios para ser acreedor del reconocimiento del incentivo por riesgo policía. Finalmente, aunque no hay duda de que el promovente corre peligro como los y las policías, esa circunstancia no es suficiente para concluir que ostenta esa investidura."
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